{"id":44,"date":"2018-01-11T20:35:32","date_gmt":"2018-01-11T20:35:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/?post_type=chapter&#038;p=44"},"modified":"2018-01-11T20:35:33","modified_gmt":"2018-01-11T20:35:33","slug":"el-hijo","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/chapter\/el-hijo\/","title":{"rendered":"El hijo"},"content":{"raw":"\n<h1 class=\"indent\" style=\"text-align: center\"><\/h1>\n[caption id=\"\" align=\"aligncenter\" width=\"727\"]<a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/f\/fa\/A_black_and_white_photograph_in_the_Andes_Mountains_South_America.jpeg\"><img src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-content\/uploads\/sites\/47\/2018\/01\/A_black_and_white_photograph_in_the_Andes_Mountains_South_America.jpeg\" alt=\"\" width=\"727\" height=\"545\"><\/a> <a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:A_black_and_white_photograph_in_the_Andes_Mountains_South_America.jpeg\">A black and white photograph in the Andes Mountains South America<\/a> \u00a9 David Adam Kess&nbsp;usado bajo licencia CC-SA por <em>Wikimedia Commons<\/em>.[\/caption]\n<hr>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;[footnote]Adaptado de Quiroga, Horacio. \"El Hijo\". <em>Cuentos<\/em>. Biblioteca Rod\u00f3, Sarand\u00ed, Argentina, 1937, pp. 82-89.[\/footnote]Es un poderoso d\u00eda de verano en Misiones[footnote]Misiones es una provincia del norte de Argentina con un clima muy c\u00e1lido. Es un \u00e1rea bastante rural, con mucha selva (<a href=\"http:\/\/www.britannica.com\/place\/Misiones\">Encyclopedia Britannica<\/a>).[\/footnote], con todo el sol, el calor y la calma que puede deparar la estaci\u00f3n. La naturaleza, plenamente abierta, se siente satisfecha de s\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Como el sol, el calor y la calma ambiente, el padre abre tambi\u00e9n su coraz\u00f3n a la naturaleza.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Ten cuidado, chiquito \u2014 dice a su hijo abreviando en esa frase todas las observaciones del caso y que su hijo comprende perfectamente.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Si, pap\u00e1 \u2014 responde la criatura, mientras coge la escopeta y carga de cartuchos los bolsillos de su camisa, que cierra con cuidado.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Vuelve a la hora de almorzar \u2014 observa a\u00fan el padre.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014S\u00ed, pap\u00e1\u2014repite el chico.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Equilibra la escopeta en la mano, sonr\u00ede a su padre, lo besa en la cabeza y parte.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Su padre lo sigue un rato con los ojos y vuelve a su quehacer de ese d\u00eda, feliz con la alegr\u00eda de su peque\u00f1o.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Sabe que su hijo, educado desde su m\u00e1s tierna infancia en el h\u00e1bito y la precauci\u00f3n del peligro, puede manejar un fusil y cazar no importa qu\u00e9. Aunque es muy alto para su edad, no tiene sino trece a\u00f1os. Y parec\u00eda tener menos, a juzgar por la pureza de sus ojos azules, frescos a\u00fan de sorpresa infantil.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;No necesita el padre levantar los ojos de su quehacer para seguir con la mente la marcha de su hijo: Ha cruzado la picada roja y se encamina rectamente al monte a trav\u00e9s del abra de espartillo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Para cazar en el monte \u2014 caza de pelo[footnote]\u201cCaza de pelo\u201d se refiere a la caza de animales mam\u00edferos, no p\u00e1jaros, que se consideran caza de pluma.[\/footnote] \u2014 se requiere m\u00e1s paciencia de la que su cachorro puede rendir. Despu\u00e9s de atravesar esa isla de monte, su hijo costear\u00e1 la linde de cactus hasta el ba\u00f1ado[footnote]Las descripciones extensas de la naturaleza en este cuento y en otros de Quiroga sirven para crear un ambiente muy v\u00edvido en el que el lector se sumerge. Entonces el lector tiene el mismo sentido de conocimiento del lugar que tienen el padre y su hijo; es un ambiente familiar. Aunque conocen el riesgo de ir al monte, tanto el padre como el hijo conf\u00edan en su habilidad de navegar. Hace que el p\u00fablico tambi\u00e9n comparta esta confianza. La iron\u00eda del cuento es que aun con el conocimiento de c\u00f3mo navegar esta naturaleza y aun con toda la confianza del padre, el ni\u00f1o cae muerto al final. Esta iron\u00eda se hace m\u00e1s fuerte porque el lector, como el padre y el hijo, se siente seguro y bien ubicado al principio, y el miedo se le crece mientras cambia el tono del cuento.[\/footnote], en procura de palomas, tucanes o tal cual casal de garzas, como las que su amigo Juan ha descubierto d\u00edas anteriores.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;S\u00f3lo ahora, el padre esboza una sonrisa al recuerdo de la pasi\u00f3n cineg\u00e9tica de las dos criaturas. Cazan s\u00f3lo a veces un yac\u00fatoro, un surucu\u00e1[footnote]El yacutoro y el surucu\u00e1 son p\u00e1jaros nativos de varias partes de Sudam\u00e9rica, incluso Argentina (<a href=\"http:\/\/www.ecoregistros.org\/site\/articulos\/EcoRegistros6_N1-Yacutoro-Pyroderus-scutatus-Yetapa-Negro-Colonia-colonus-Chivi-Coronado-Hylophilus-poicilotis-y-....pdf\">La Grotteria, Gavensky y Teran<\/a>; <a href=\"http:\/\/www.ecoregistros.org\/ficha\/Trogon-surrucura\">Oscar<\/a>).[\/footnote] \u2014 menos a\u00fan \u2014 y regresan triunfales, Juan a su rancho con el fusil de nueve mil\u00edmetros que \u00e9l le ha regalado, y su hijo a la meseta, con la gran escopeta Saint-Etienne[footnote]Hay mucho \u00e9nfasis en el arma del ni\u00f1o en el cuento. En este contexto, se debe ver como un lujo debido al trabajo duro del padre. Pero m\u00e1s all\u00e1 de ser un s\u00edmbolo del alcance del amor de un padre, representa un miedo particular del autor, quien una vez inspeccionaba un arma que se dispar\u00f3 por accidente y mat\u00f3 a su amigo (<a href=\"http:\/\/www.uruguayeduca.edu.uy\/UserFiles\/P0001\/File\/Biograf%C3%ADa%20Quiroga.pdf\">Administraci\u00f3n Nacional de Educaci\u00f3n P\u00fablica<\/a>).[\/footnote], calibre 16, cuadruple cierre y p\u00f3lvora blanca.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u00c9l fue lo mismo. A los trece a\u00f1os hubiera dado la vida por poseer una escopeta. Su hijo, de aquella edad, la posee ahora; \u2014 y el padre sonr\u00ede.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;No es f\u00e1cil, sin embargo, para un padre viudo, sin otra fe ni esperanza que la vida de su hijo, educarlo como lo ha hecho \u00e9l, libre en su corto radio de acci\u00f3n, seguro de sus peque\u00f1os pies y manos desde que ten\u00eda cuatro a\u00f1os, consciente de la inmensidad de ciertos peligros y de la escasez de sus propias fuerzas[footnote]En este cuento se nota la importancia de la independencia para los personajes varones. Tambi\u00e9n vale mucho el papel del padre, que se ve como un aspecto importante de la masculinidad (<a href=\"http:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/pdf\/10.1177\/1097184X01003003002\">Vigoya 245<\/a>). Por eso se enfoca tanto el padre en la seguridad y tambi\u00e9n la independencia de su \u00fanico hijo.[\/footnote].<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ese padre ha debido luchar fuertemente contra lo que \u00e9l considera su ego\u00edsmo. \u00a1Tan f\u00e1cilmente una criatura calcula mal, sienta un pie en el vac\u00edo y se pierde un hijo!<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El peligro subsiste siempre para el hombre en cualquier edad; pero su amenaza amengua si desde peque\u00f1o se acostumbra a no contar sino con sus propias fuerzas.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;De este modo ha educado el padre a su hijo. Y para conseguirlo ha debido resistir no s\u00f3lo a su coraz\u00f3n, sino a sus tormentos morales; porque ese padre, de est\u00f3mago y vista d\u00e9biles, sufre desde hace un tiempo de alucinaciones.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ha visto, concretados en doloros\u00edsima ilusi\u00f3n, recuerdos de una felicidad que no deb\u00eda surgir m\u00e1s de la nada en que se recluy\u00f3. La imagen de su propio hijo no ha escapado a este tormento. Lo ha visto una vez rodar envuelto en sangre cuando el chico percut\u00eda en la morsa del taller[footnote]La \u201cmorsa del taller\u201d es un tipo de herramienta que sirve para sujetar piezas que se trabajan en la carpinter\u00eda. Es un t\u00e9rmino argentino (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=PrzeKBl|Prznpb1\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a>).[\/footnote] una bala de parabellum, siendo as\u00ed que lo que hac\u00eda era limar la hebilla de su cintur\u00f3n de caza.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Horribles cosas\u2026 Pero hoy, con el ardiente y vital d\u00eda de verano, cuyo amor a su hijo parece haber heredado, el padre se siente feliz, tranquilo y seguro del porvenir.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;En ese instante, no muy lejos, suena un estampido.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014La Saint-Etienne... \u2014 piensa el padre al reconocer la detonaci\u00f3n. Dos palomas menos en el monte\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Sin prestar m\u00e1s atenci\u00f3n al nimio[footnote]\u201cNimio\u201d: insignificante, sin importancia (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=QVRWQHr\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a>).[\/footnote] acontecimiento, el hombre se abstrae de nuevo en su tarea.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El sol, ya muy alto, contin\u00faa ascendiendo. Ad\u00f3nde quiera que se mire \u2014 piedras, tierra, \u00e1rboles, \u2014 el aire, enrarecido como en un horno, vibra con el calor. Un profundo zumbido que llena el ser entero e impregna el \u00e1mbito hasta donde la vista alcanza, concentra a esa hora toda la vida tropical.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El padre echa una ojeada a su mu\u00f1eca: las doce[footnote]Quiroga presenta dos sentidos distintos de tiempo. El padre es muy consciente de la hora y sigue mirando su reloj con la regularidad. En contraste, el horario del hijo y del bosque es desordenado, como el joven no tiene reloj ni mucho cuidado. Esto sirve para crear un fuerte contraste entre los pensamientos del padre y lo que est\u00e1 pasando realmente en el mundo, que termina con el padre creyendo que todo est\u00e1 bien, cuando en realidad su pesadilla se ha realizado.[\/footnote]. Y levanta los ojos al monte.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Su hijo deb\u00eda estar ya de vuelta. En la mutua confianza que depositan el uno en el otro\u2014el padre de sienes plateadas y la criatura de trece a\u00f1os, \u2014 no se enga\u00f1an jam\u00e1s. Cuando su hijo responde: \u2014 S\u00ed, pap\u00e1, har\u00e1 lo que dice. Dijo que volver\u00eda antes de las doce, y el padre ha sonre\u00eddo al verlo partir.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Y no ha vuelto.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El hombre torna a su quehacer, esforz\u00e1ndose en concentrar la atenci\u00f3n en su tarea. \u00a1Es tan f\u00e1cil, tan f\u00e1cil perder la noci\u00f3n de la hora dentro del monte, y sentarse un rato en el suelo mientras se descansa inm\u00f3vil\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Bruscamente, la luz meridiana, el zumbido tropical y el coraz\u00f3n del padre se detienen a comp\u00e1s de lo que acaba de pensar: su hijo descansa inm\u00f3vil\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El tiempo ha pasado; son las doce y media. El padre sale de su taller, y al apoyar la mano en el banco de mec\u00e1nica sube del fondo de su memoria el estallido de una bala de parabellum, e instant\u00e1neamente, por primera vez en las tres transcurridas, piensa que tras el estampido de la Saint-Etienne no ha o\u00eddo nada m\u00e1s. No ha o\u00eddo rodar el pedregullo bajo un paso conocido. Su hijo no ha vuelto, y la naturaleza se halla detenida a la vera del bosque, esper\u00e1ndolo\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u00a1Oh! No son suficientes un car\u00e1cter templado y una ciega confianza en la educaci\u00f3n de un hijo para ahuyentar el espectro de la fatalidad que un padre de vista enferma ve alzarse desde la l\u00ednea del monte. Distracci\u00f3n, olvido, demora fortuita: ninguno de estos nimios motivos que pueden retardar la llegada de su hijo, hallan cabida en aquel coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Un tiro, un solo tiro ha sonado, y hace ya mucho. Tras \u00e9l el padre no ha o\u00eddo un ruido, no ha visto un p\u00e1jaro, no ha cruzado el abra una sola persona a anunciarle que al cruzar un alambrado, una gran desgracia\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;La cabeza al aire y sin machete, el padre va. Corta el abra de espartillo, entra en el monte, costea la l\u00ednea de cactus sin hallar el menor rastro de su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Pero la naturaleza prosigue detenida. Y cuando el padre ha recorrido las sendas de caza conocidas y ha explorado el ba\u00f1ado en vano, adquiere la seguridad de que cada paso que da en adelante lo lleva, fatal e inexorablemente, al cad\u00e1ver de su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ni un reproche que hacerse, el lamentable. S\u00f3lo la realidad fr\u00eda, terrible y consumada: Ha muerto su hijo al cruzar un\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u00a1Pero d\u00f3nde, en qu\u00e9 parte! \u00a1Hay tantos alambrados all\u00ed, y es tan, tan sucio el monte!\u2026 \u00a1Oh, muy sucio!\u2026 Por poco que no se tenga cuidado al cruzar los hilos con la escopeta en la mano\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El padre sofoca un grito. Ha visto levantarse en el aire\u2026 \u00a1Oh, no es su hijo, no!\u2026 Y vuelve a otro lado, y a otro y a otro\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Nada se ganar\u00eda con ver el color de su tez y la angustia de sus ojos. Ese hombre a\u00fan no ha llamado a su hijo. Aunque su coraz\u00f3n clama por \u00e9l a gritos, su boca contin\u00faa muda. Sabe bien que el solo acto de pronunciar su nombre, de llamarlo en voz alta, ser\u00e1 la confesi\u00f3n de su muerte\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Chiquito! \u2014 se le escapa de pronto. Y si la voz de un hombre de car\u00e1cter es capaz de llorar, tap\u00e9monos de misericordia los o\u00eddos ante la angustia que clama en aquella voz.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Nadie ni nada ha respondido. Por las picadas rojas de sol, envejecido en diez a\u00f1os, va el padre buscando a su hijo que acaba de morir.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Hijito m\u00edo!\u2026 \u00a1Chiquito m\u00edo!\u2026 \u2014 clama en un diminutivo que se alza del fondo de sus entra\u00f1as.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ya antes, en plena dicha y paz, ese padre ha sufrido la alucinaci\u00f3n de su hijo rodando con la frente abierta por una bala al cromo n\u00edquel. Ahora, en cada rinc\u00f3n sombr\u00edo del bosque ve centelleos de alambre[footnote]\u201cCentelleos de alambre\u201d se refiere a la luz que se en el metal. \u201cCentellear\u201d significa brillar y \u201calambre\u201d es un hilo de metal (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=8EYLvzy\">Diccionario de<\/a> <a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=1Ry62WZ\">la lengua espa\u00f1ola<\/a>).[\/footnote]: y al pie de un poste, con la escopeta descargada al lado, ve a su\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Chiquito!\u2026 \u00a1Mi hijo!\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Las fuerzas que permiten entregar un pobre padre alucinado a la m\u00e1s atroz pesadilla tienen tambi\u00e9n un l\u00edmite. Y el nuestro siente que las suyas se le escapan, cuando ve bruscamente desembocar de un pique lateral a su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;A un chico de trece a\u00f1os b\u00e1stale ver desde cincuenta metros la expresi\u00f3n de su padre sin machete dentro del monte para apresurar el paso con los ojos h\u00famedos.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Chiquito\u2026 \u2014 murmura el hombre. Y, exhausto, se deja caer sentado en la arena albeante, rodeando con los brazos las piernas de su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;La criatura, as\u00ed ce\u00f1ida, queda de pie; y como comprende el dolor de su padre, le acaricia despacio la cabeza:<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Pobre pap\u00e1\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;En fin, el tiempo ha pasado. Ya van a ser las tres. Juntos, ahora, padre e hijo emprenden el regreso a la casa.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00bfC\u00f3mo no te fijaste en el sol para saber la hora?\u2026 \u2014 murmura a\u00fan el primero.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Me fij\u00e9, pap\u00e1\u2026 Pero cuando iba a volver vi las garzas de Juan y las segu\u00ed\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Lo que me has hecho pasar, chiquito!\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Piapi\u00e1[footnote]\u201cPiapi\u00e1\u201d es una variaci\u00f3n de la palabra \u201cpap\u00e1\u201d. En varios dialectos de espa\u00f1ol, los hablantes le agregan una [i] al ataque sil\u00e1bico (<a href=\"http:\/\/www.personal.psu.edu\/jml34\/afropan.pdf\">Lipski 10<\/a>).[\/footnote]\u2026 -murmura tambi\u00e9n el chico.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Despu\u00e9s de un largo silencio:<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Y las garzas, \u00bflas mataste? \u2014 pregunta el padre.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014No\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Nimio detalle, despu\u00e9s de todo. Bajo el cielo y el aire candentes, a la descubierta por el abra de espartillo, el hombre vuelve a casa con su hijo, sobre cuyos hombros casi del alto de los suyos, lleva pasado su feliz brazo de padre. Regresa empapado de sudor, y aunque quebrantado de cuerpo y alma, sonr\u00ede de felicidad\u2026<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<br>\n\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Sonr\u00ede de alucinada felicidad\u2026 Pues ese padre va solo[footnote]Este r\u00e1pido cambio de tono es un elemento del cuento de efecto, que quiere asustar al lector y dejarlo pensando (<a href=\"http:\/\/search.proquest.com\/docview\/304720774?accountid=12964\">Hardin 57<\/a>).[\/footnote]. A nadie ha encontrado, y su brazo se apoya en el vac\u00edo. Porque tras \u00e9l, al pie de un poste y con las piernas en alto, enredadas en el alambre de p\u00faa, su hijo bien amado yace al sol, muerto desde las diez de la ma\u00f1ana.<\/p>\n\n","rendered":"<h1 class=\"indent\" style=\"text-align: center\"><\/h1>\n<figure style=\"width: 727px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/f\/fa\/A_black_and_white_photograph_in_the_Andes_Mountains_South_America.jpeg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-content\/uploads\/sites\/47\/2018\/01\/A_black_and_white_photograph_in_the_Andes_Mountains_South_America.jpeg\" alt=\"\" width=\"727\" height=\"545\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\"><a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:A_black_and_white_photograph_in_the_Andes_Mountains_South_America.jpeg\">A black and white photograph in the Andes Mountains South America<\/a> \u00a9 David Adam Kess&nbsp;usado bajo licencia CC-SA por <em>Wikimedia Commons<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n<hr \/>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;<a class=\"footnote\" title=\"Adaptado de Quiroga, Horacio. &quot;El Hijo&quot;. Cuentos. Biblioteca Rod\u00f3, Sarand\u00ed, Argentina, 1937, pp. 82-89.\" id=\"return-footnote-44-1\" href=\"#footnote-44-1\" aria-label=\"Footnote 1\"><sup class=\"footnote\">[1]<\/sup><\/a>Es un poderoso d\u00eda de verano en Misiones<a class=\"footnote\" title=\"Misiones es una provincia del norte de Argentina con un clima muy c\u00e1lido. Es un \u00e1rea bastante rural, con mucha selva (Encyclopedia Britannica).\" id=\"return-footnote-44-2\" href=\"#footnote-44-2\" aria-label=\"Footnote 2\"><sup class=\"footnote\">[2]<\/sup><\/a>, con todo el sol, el calor y la calma que puede deparar la estaci\u00f3n. La naturaleza, plenamente abierta, se siente satisfecha de s\u00ed.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Como el sol, el calor y la calma ambiente, el padre abre tambi\u00e9n su coraz\u00f3n a la naturaleza.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Ten cuidado, chiquito \u2014 dice a su hijo abreviando en esa frase todas las observaciones del caso y que su hijo comprende perfectamente.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Si, pap\u00e1 \u2014 responde la criatura, mientras coge la escopeta y carga de cartuchos los bolsillos de su camisa, que cierra con cuidado.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Vuelve a la hora de almorzar \u2014 observa a\u00fan el padre.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014S\u00ed, pap\u00e1\u2014repite el chico.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Equilibra la escopeta en la mano, sonr\u00ede a su padre, lo besa en la cabeza y parte.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Su padre lo sigue un rato con los ojos y vuelve a su quehacer de ese d\u00eda, feliz con la alegr\u00eda de su peque\u00f1o.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Sabe que su hijo, educado desde su m\u00e1s tierna infancia en el h\u00e1bito y la precauci\u00f3n del peligro, puede manejar un fusil y cazar no importa qu\u00e9. Aunque es muy alto para su edad, no tiene sino trece a\u00f1os. Y parec\u00eda tener menos, a juzgar por la pureza de sus ojos azules, frescos a\u00fan de sorpresa infantil.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;No necesita el padre levantar los ojos de su quehacer para seguir con la mente la marcha de su hijo: Ha cruzado la picada roja y se encamina rectamente al monte a trav\u00e9s del abra de espartillo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Para cazar en el monte \u2014 caza de pelo<a class=\"footnote\" title=\"\u201cCaza de pelo\u201d se refiere a la caza de animales mam\u00edferos, no p\u00e1jaros, que se consideran caza de pluma.\" id=\"return-footnote-44-3\" href=\"#footnote-44-3\" aria-label=\"Footnote 3\"><sup class=\"footnote\">[3]<\/sup><\/a> \u2014 se requiere m\u00e1s paciencia de la que su cachorro puede rendir. Despu\u00e9s de atravesar esa isla de monte, su hijo costear\u00e1 la linde de cactus hasta el ba\u00f1ado<a class=\"footnote\" title=\"Las descripciones extensas de la naturaleza en este cuento y en otros de Quiroga sirven para crear un ambiente muy v\u00edvido en el que el lector se sumerge. Entonces el lector tiene el mismo sentido de conocimiento del lugar que tienen el padre y su hijo; es un ambiente familiar. Aunque conocen el riesgo de ir al monte, tanto el padre como el hijo conf\u00edan en su habilidad de navegar. Hace que el p\u00fablico tambi\u00e9n comparta esta confianza. La iron\u00eda del cuento es que aun con el conocimiento de c\u00f3mo navegar esta naturaleza y aun con toda la confianza del padre, el ni\u00f1o cae muerto al final. Esta iron\u00eda se hace m\u00e1s fuerte porque el lector, como el padre y el hijo, se siente seguro y bien ubicado al principio, y el miedo se le crece mientras cambia el tono del cuento.\" id=\"return-footnote-44-4\" href=\"#footnote-44-4\" aria-label=\"Footnote 4\"><sup class=\"footnote\">[4]<\/sup><\/a>, en procura de palomas, tucanes o tal cual casal de garzas, como las que su amigo Juan ha descubierto d\u00edas anteriores.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;S\u00f3lo ahora, el padre esboza una sonrisa al recuerdo de la pasi\u00f3n cineg\u00e9tica de las dos criaturas. Cazan s\u00f3lo a veces un yac\u00fatoro, un surucu\u00e1<a class=\"footnote\" title=\"El yacutoro y el surucu\u00e1 son p\u00e1jaros nativos de varias partes de Sudam\u00e9rica, incluso Argentina (La Grotteria, Gavensky y Teran; Oscar).\" id=\"return-footnote-44-5\" href=\"#footnote-44-5\" aria-label=\"Footnote 5\"><sup class=\"footnote\">[5]<\/sup><\/a> \u2014 menos a\u00fan \u2014 y regresan triunfales, Juan a su rancho con el fusil de nueve mil\u00edmetros que \u00e9l le ha regalado, y su hijo a la meseta, con la gran escopeta Saint-Etienne<a class=\"footnote\" title=\"Hay mucho \u00e9nfasis en el arma del ni\u00f1o en el cuento. En este contexto, se debe ver como un lujo debido al trabajo duro del padre. Pero m\u00e1s all\u00e1 de ser un s\u00edmbolo del alcance del amor de un padre, representa un miedo particular del autor, quien una vez inspeccionaba un arma que se dispar\u00f3 por accidente y mat\u00f3 a su amigo (Administraci\u00f3n Nacional de Educaci\u00f3n P\u00fablica).\" id=\"return-footnote-44-6\" href=\"#footnote-44-6\" aria-label=\"Footnote 6\"><sup class=\"footnote\">[6]<\/sup><\/a>, calibre 16, cuadruple cierre y p\u00f3lvora blanca.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u00c9l fue lo mismo. A los trece a\u00f1os hubiera dado la vida por poseer una escopeta. Su hijo, de aquella edad, la posee ahora; \u2014 y el padre sonr\u00ede.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;No es f\u00e1cil, sin embargo, para un padre viudo, sin otra fe ni esperanza que la vida de su hijo, educarlo como lo ha hecho \u00e9l, libre en su corto radio de acci\u00f3n, seguro de sus peque\u00f1os pies y manos desde que ten\u00eda cuatro a\u00f1os, consciente de la inmensidad de ciertos peligros y de la escasez de sus propias fuerzas<a class=\"footnote\" title=\"En este cuento se nota la importancia de la independencia para los personajes varones. Tambi\u00e9n vale mucho el papel del padre, que se ve como un aspecto importante de la masculinidad (Vigoya 245). Por eso se enfoca tanto el padre en la seguridad y tambi\u00e9n la independencia de su \u00fanico hijo.\" id=\"return-footnote-44-7\" href=\"#footnote-44-7\" aria-label=\"Footnote 7\"><sup class=\"footnote\">[7]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ese padre ha debido luchar fuertemente contra lo que \u00e9l considera su ego\u00edsmo. \u00a1Tan f\u00e1cilmente una criatura calcula mal, sienta un pie en el vac\u00edo y se pierde un hijo!<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El peligro subsiste siempre para el hombre en cualquier edad; pero su amenaza amengua si desde peque\u00f1o se acostumbra a no contar sino con sus propias fuerzas.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;De este modo ha educado el padre a su hijo. Y para conseguirlo ha debido resistir no s\u00f3lo a su coraz\u00f3n, sino a sus tormentos morales; porque ese padre, de est\u00f3mago y vista d\u00e9biles, sufre desde hace un tiempo de alucinaciones.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ha visto, concretados en doloros\u00edsima ilusi\u00f3n, recuerdos de una felicidad que no deb\u00eda surgir m\u00e1s de la nada en que se recluy\u00f3. La imagen de su propio hijo no ha escapado a este tormento. Lo ha visto una vez rodar envuelto en sangre cuando el chico percut\u00eda en la morsa del taller<a class=\"footnote\" title=\"La \u201cmorsa del taller\u201d es un tipo de herramienta que sirve para sujetar piezas que se trabajan en la carpinter\u00eda. Es un t\u00e9rmino argentino (Diccionario de la lengua espa\u00f1ola).\" id=\"return-footnote-44-8\" href=\"#footnote-44-8\" aria-label=\"Footnote 8\"><sup class=\"footnote\">[8]<\/sup><\/a> una bala de parabellum, siendo as\u00ed que lo que hac\u00eda era limar la hebilla de su cintur\u00f3n de caza.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Horribles cosas\u2026 Pero hoy, con el ardiente y vital d\u00eda de verano, cuyo amor a su hijo parece haber heredado, el padre se siente feliz, tranquilo y seguro del porvenir.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;En ese instante, no muy lejos, suena un estampido.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014La Saint-Etienne&#8230; \u2014 piensa el padre al reconocer la detonaci\u00f3n. Dos palomas menos en el monte\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Sin prestar m\u00e1s atenci\u00f3n al nimio<a class=\"footnote\" title=\"\u201cNimio\u201d: insignificante, sin importancia (Diccionario de la lengua espa\u00f1ola).\" id=\"return-footnote-44-9\" href=\"#footnote-44-9\" aria-label=\"Footnote 9\"><sup class=\"footnote\">[9]<\/sup><\/a> acontecimiento, el hombre se abstrae de nuevo en su tarea.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El sol, ya muy alto, contin\u00faa ascendiendo. Ad\u00f3nde quiera que se mire \u2014 piedras, tierra, \u00e1rboles, \u2014 el aire, enrarecido como en un horno, vibra con el calor. Un profundo zumbido que llena el ser entero e impregna el \u00e1mbito hasta donde la vista alcanza, concentra a esa hora toda la vida tropical.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El padre echa una ojeada a su mu\u00f1eca: las doce<a class=\"footnote\" title=\"Quiroga presenta dos sentidos distintos de tiempo. El padre es muy consciente de la hora y sigue mirando su reloj con la regularidad. En contraste, el horario del hijo y del bosque es desordenado, como el joven no tiene reloj ni mucho cuidado. Esto sirve para crear un fuerte contraste entre los pensamientos del padre y lo que est\u00e1 pasando realmente en el mundo, que termina con el padre creyendo que todo est\u00e1 bien, cuando en realidad su pesadilla se ha realizado.\" id=\"return-footnote-44-10\" href=\"#footnote-44-10\" aria-label=\"Footnote 10\"><sup class=\"footnote\">[10]<\/sup><\/a>. Y levanta los ojos al monte.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Su hijo deb\u00eda estar ya de vuelta. En la mutua confianza que depositan el uno en el otro\u2014el padre de sienes plateadas y la criatura de trece a\u00f1os, \u2014 no se enga\u00f1an jam\u00e1s. Cuando su hijo responde: \u2014 S\u00ed, pap\u00e1, har\u00e1 lo que dice. Dijo que volver\u00eda antes de las doce, y el padre ha sonre\u00eddo al verlo partir.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Y no ha vuelto.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El hombre torna a su quehacer, esforz\u00e1ndose en concentrar la atenci\u00f3n en su tarea. \u00a1Es tan f\u00e1cil, tan f\u00e1cil perder la noci\u00f3n de la hora dentro del monte, y sentarse un rato en el suelo mientras se descansa inm\u00f3vil\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Bruscamente, la luz meridiana, el zumbido tropical y el coraz\u00f3n del padre se detienen a comp\u00e1s de lo que acaba de pensar: su hijo descansa inm\u00f3vil\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El tiempo ha pasado; son las doce y media. El padre sale de su taller, y al apoyar la mano en el banco de mec\u00e1nica sube del fondo de su memoria el estallido de una bala de parabellum, e instant\u00e1neamente, por primera vez en las tres transcurridas, piensa que tras el estampido de la Saint-Etienne no ha o\u00eddo nada m\u00e1s. No ha o\u00eddo rodar el pedregullo bajo un paso conocido. Su hijo no ha vuelto, y la naturaleza se halla detenida a la vera del bosque, esper\u00e1ndolo\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u00a1Oh! No son suficientes un car\u00e1cter templado y una ciega confianza en la educaci\u00f3n de un hijo para ahuyentar el espectro de la fatalidad que un padre de vista enferma ve alzarse desde la l\u00ednea del monte. Distracci\u00f3n, olvido, demora fortuita: ninguno de estos nimios motivos que pueden retardar la llegada de su hijo, hallan cabida en aquel coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Un tiro, un solo tiro ha sonado, y hace ya mucho. Tras \u00e9l el padre no ha o\u00eddo un ruido, no ha visto un p\u00e1jaro, no ha cruzado el abra una sola persona a anunciarle que al cruzar un alambrado, una gran desgracia\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;La cabeza al aire y sin machete, el padre va. Corta el abra de espartillo, entra en el monte, costea la l\u00ednea de cactus sin hallar el menor rastro de su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Pero la naturaleza prosigue detenida. Y cuando el padre ha recorrido las sendas de caza conocidas y ha explorado el ba\u00f1ado en vano, adquiere la seguridad de que cada paso que da en adelante lo lleva, fatal e inexorablemente, al cad\u00e1ver de su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ni un reproche que hacerse, el lamentable. S\u00f3lo la realidad fr\u00eda, terrible y consumada: Ha muerto su hijo al cruzar un\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u00a1Pero d\u00f3nde, en qu\u00e9 parte! \u00a1Hay tantos alambrados all\u00ed, y es tan, tan sucio el monte!\u2026 \u00a1Oh, muy sucio!\u2026 Por poco que no se tenga cuidado al cruzar los hilos con la escopeta en la mano\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;El padre sofoca un grito. Ha visto levantarse en el aire\u2026 \u00a1Oh, no es su hijo, no!\u2026 Y vuelve a otro lado, y a otro y a otro\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Nada se ganar\u00eda con ver el color de su tez y la angustia de sus ojos. Ese hombre a\u00fan no ha llamado a su hijo. Aunque su coraz\u00f3n clama por \u00e9l a gritos, su boca contin\u00faa muda. Sabe bien que el solo acto de pronunciar su nombre, de llamarlo en voz alta, ser\u00e1 la confesi\u00f3n de su muerte\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Chiquito! \u2014 se le escapa de pronto. Y si la voz de un hombre de car\u00e1cter es capaz de llorar, tap\u00e9monos de misericordia los o\u00eddos ante la angustia que clama en aquella voz.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Nadie ni nada ha respondido. Por las picadas rojas de sol, envejecido en diez a\u00f1os, va el padre buscando a su hijo que acaba de morir.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Hijito m\u00edo!\u2026 \u00a1Chiquito m\u00edo!\u2026 \u2014 clama en un diminutivo que se alza del fondo de sus entra\u00f1as.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Ya antes, en plena dicha y paz, ese padre ha sufrido la alucinaci\u00f3n de su hijo rodando con la frente abierta por una bala al cromo n\u00edquel. Ahora, en cada rinc\u00f3n sombr\u00edo del bosque ve centelleos de alambre<a class=\"footnote\" title=\"\u201cCentelleos de alambre\u201d se refiere a la luz que se en el metal. \u201cCentellear\u201d significa brillar y \u201calambre\u201d es un hilo de metal (Diccionario de la lengua espa\u00f1ola).\" id=\"return-footnote-44-11\" href=\"#footnote-44-11\" aria-label=\"Footnote 11\"><sup class=\"footnote\">[11]<\/sup><\/a>: y al pie de un poste, con la escopeta descargada al lado, ve a su\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Chiquito!\u2026 \u00a1Mi hijo!\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Las fuerzas que permiten entregar un pobre padre alucinado a la m\u00e1s atroz pesadilla tienen tambi\u00e9n un l\u00edmite. Y el nuestro siente que las suyas se le escapan, cuando ve bruscamente desembocar de un pique lateral a su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;A un chico de trece a\u00f1os b\u00e1stale ver desde cincuenta metros la expresi\u00f3n de su padre sin machete dentro del monte para apresurar el paso con los ojos h\u00famedos.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Chiquito\u2026 \u2014 murmura el hombre. Y, exhausto, se deja caer sentado en la arena albeante, rodeando con los brazos las piernas de su hijo.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;La criatura, as\u00ed ce\u00f1ida, queda de pie; y como comprende el dolor de su padre, le acaricia despacio la cabeza:<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Pobre pap\u00e1\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;En fin, el tiempo ha pasado. Ya van a ser las tres. Juntos, ahora, padre e hijo emprenden el regreso a la casa.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00bfC\u00f3mo no te fijaste en el sol para saber la hora?\u2026 \u2014 murmura a\u00fan el primero.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Me fij\u00e9, pap\u00e1\u2026 Pero cuando iba a volver vi las garzas de Juan y las segu\u00ed\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014\u00a1Lo que me has hecho pasar, chiquito!\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Piapi\u00e1<a class=\"footnote\" title=\"\u201cPiapi\u00e1\u201d es una variaci\u00f3n de la palabra \u201cpap\u00e1\u201d. En varios dialectos de espa\u00f1ol, los hablantes le agregan una [i] al ataque sil\u00e1bico (Lipski 10).\" id=\"return-footnote-44-12\" href=\"#footnote-44-12\" aria-label=\"Footnote 12\"><sup class=\"footnote\">[12]<\/sup><\/a>\u2026 -murmura tambi\u00e9n el chico.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Despu\u00e9s de un largo silencio:<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014Y las garzas, \u00bflas mataste? \u2014 pregunta el padre.<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;\u2014No\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Nimio detalle, despu\u00e9s de todo. Bajo el cielo y el aire candentes, a la descubierta por el abra de espartillo, el hombre vuelve a casa con su hijo, sobre cuyos hombros casi del alto de los suyos, lleva pasado su feliz brazo de padre. Regresa empapado de sudor, y aunque quebrantado de cuerpo y alma, sonr\u00ede de felicidad\u2026<\/p>\n<p>\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<br \/>\n\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026\u2026<\/p>\n<p><span style=\"color: #ffffff\">oooo<\/span>&nbsp;Sonr\u00ede de alucinada felicidad\u2026 Pues ese padre va solo<a class=\"footnote\" title=\"Este r\u00e1pido cambio de tono es un elemento del cuento de efecto, que quiere asustar al lector y dejarlo pensando (Hardin 57).\" id=\"return-footnote-44-13\" href=\"#footnote-44-13\" aria-label=\"Footnote 13\"><sup class=\"footnote\">[13]<\/sup><\/a>. A nadie ha encontrado, y su brazo se apoya en el vac\u00edo. Porque tras \u00e9l, al pie de un poste y con las piernas en alto, enredadas en el alambre de p\u00faa, su hijo bien amado yace al sol, muerto desde las diez de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<hr class=\"before-footnotes clear\" \/><div class=\"footnotes\"><ol><li id=\"footnote-44-1\">Adaptado de Quiroga, Horacio. \"El Hijo\". <em>Cuentos<\/em>. Biblioteca Rod\u00f3, Sarand\u00ed, Argentina, 1937, pp. 82-89. <a href=\"#return-footnote-44-1\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 1\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-2\">Misiones es una provincia del norte de Argentina con un clima muy c\u00e1lido. Es un \u00e1rea bastante rural, con mucha selva (<a href=\"http:\/\/www.britannica.com\/place\/Misiones\">Encyclopedia Britannica<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-2\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 2\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-3\">\u201cCaza de pelo\u201d se refiere a la caza de animales mam\u00edferos, no p\u00e1jaros, que se consideran caza de pluma. <a href=\"#return-footnote-44-3\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 3\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-4\">Las descripciones extensas de la naturaleza en este cuento y en otros de Quiroga sirven para crear un ambiente muy v\u00edvido en el que el lector se sumerge. Entonces el lector tiene el mismo sentido de conocimiento del lugar que tienen el padre y su hijo; es un ambiente familiar. Aunque conocen el riesgo de ir al monte, tanto el padre como el hijo conf\u00edan en su habilidad de navegar. Hace que el p\u00fablico tambi\u00e9n comparta esta confianza. La iron\u00eda del cuento es que aun con el conocimiento de c\u00f3mo navegar esta naturaleza y aun con toda la confianza del padre, el ni\u00f1o cae muerto al final. Esta iron\u00eda se hace m\u00e1s fuerte porque el lector, como el padre y el hijo, se siente seguro y bien ubicado al principio, y el miedo se le crece mientras cambia el tono del cuento. <a href=\"#return-footnote-44-4\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 4\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-5\">El yacutoro y el surucu\u00e1 son p\u00e1jaros nativos de varias partes de Sudam\u00e9rica, incluso Argentina (<a href=\"http:\/\/www.ecoregistros.org\/site\/articulos\/EcoRegistros6_N1-Yacutoro-Pyroderus-scutatus-Yetapa-Negro-Colonia-colonus-Chivi-Coronado-Hylophilus-poicilotis-y-....pdf\">La Grotteria, Gavensky y Teran<\/a>; <a href=\"http:\/\/www.ecoregistros.org\/ficha\/Trogon-surrucura\">Oscar<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-5\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 5\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-6\">Hay mucho \u00e9nfasis en el arma del ni\u00f1o en el cuento. En este contexto, se debe ver como un lujo debido al trabajo duro del padre. Pero m\u00e1s all\u00e1 de ser un s\u00edmbolo del alcance del amor de un padre, representa un miedo particular del autor, quien una vez inspeccionaba un arma que se dispar\u00f3 por accidente y mat\u00f3 a su amigo (<a href=\"http:\/\/www.uruguayeduca.edu.uy\/UserFiles\/P0001\/File\/Biograf%C3%ADa%20Quiroga.pdf\">Administraci\u00f3n Nacional de Educaci\u00f3n P\u00fablica<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-6\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 6\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-7\">En este cuento se nota la importancia de la independencia para los personajes varones. Tambi\u00e9n vale mucho el papel del padre, que se ve como un aspecto importante de la masculinidad (<a href=\"http:\/\/journals.sagepub.com\/doi\/pdf\/10.1177\/1097184X01003003002\">Vigoya 245<\/a>). Por eso se enfoca tanto el padre en la seguridad y tambi\u00e9n la independencia de su \u00fanico hijo. <a href=\"#return-footnote-44-7\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 7\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-8\">La \u201cmorsa del taller\u201d es un tipo de herramienta que sirve para sujetar piezas que se trabajan en la carpinter\u00eda. Es un t\u00e9rmino argentino (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=PrzeKBl|Prznpb1\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-8\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 8\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-9\">\u201cNimio\u201d: insignificante, sin importancia (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=QVRWQHr\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-9\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 9\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-10\">Quiroga presenta dos sentidos distintos de tiempo. El padre es muy consciente de la hora y sigue mirando su reloj con la regularidad. En contraste, el horario del hijo y del bosque es desordenado, como el joven no tiene reloj ni mucho cuidado. Esto sirve para crear un fuerte contraste entre los pensamientos del padre y lo que est\u00e1 pasando realmente en el mundo, que termina con el padre creyendo que todo est\u00e1 bien, cuando en realidad su pesadilla se ha realizado. <a href=\"#return-footnote-44-10\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 10\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-11\">\u201cCentelleos de alambre\u201d se refiere a la luz que se en el metal. \u201cCentellear\u201d significa brillar y \u201calambre\u201d es un hilo de metal (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=8EYLvzy\">Diccionario de<\/a> <a href=\"http:\/\/dle.rae.es\/?id=1Ry62WZ\">la lengua espa\u00f1ola<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-11\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 11\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-12\">\u201cPiapi\u00e1\u201d es una variaci\u00f3n de la palabra \u201cpap\u00e1\u201d. En varios dialectos de espa\u00f1ol, los hablantes le agregan una [i] al ataque sil\u00e1bico (<a href=\"http:\/\/www.personal.psu.edu\/jml34\/afropan.pdf\">Lipski 10<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-12\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 12\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-44-13\">Este r\u00e1pido cambio de tono es un elemento del cuento de efecto, que quiere asustar al lector y dejarlo pensando (<a href=\"http:\/\/search.proquest.com\/docview\/304720774?accountid=12964\">Hardin 57<\/a>). <a href=\"#return-footnote-44-13\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 13\">&crarr;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"author":1,"menu_order":2,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":["maegan-brewer-ryan-capps-natalie-curtiss-lauren-dean-eds"],"pb_section_license":"cc-by"},"chapter-type":[47],"contributor":[68],"license":[52],"class_list":["post-44","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","chapter-type-standard","contributor-maegan-brewer-ryan-capps-natalie-curtiss-lauren-dean-eds","license-cc-by"],"part":40,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/44","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/44\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":123,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/44\/revisions\/123"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/40"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/44\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=44"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=44"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=44"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=44"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}