{"id":81,"date":"2018-01-11T20:33:58","date_gmt":"2018-01-11T20:33:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/?post_type=chapter&#038;p=81"},"modified":"2018-01-11T20:33:59","modified_gmt":"2018-01-11T20:33:59","slug":"viaje-a-la-habana-carta-1","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/chapter\/viaje-a-la-habana-carta-1\/","title":{"rendered":"Viaje a la Habana: Carta 1"},"content":{"raw":"\n<h5>[footnote]Esta versi\u00f3n es adaptada del original: Santa Cruz y Montalvo (Condesa de Merl\u00edn), Mar\u00eda de las Mercedes. \u201cCarta I\u201d. <em>Viaje a la Habana<\/em>, 1922, Habana, pp. 27-37.[\/footnote]El espect\u00e1culo del mar.\u2014La proximidad a la patria.\u2014Las velas y el vapor.\u2014&nbsp;Matanzas, Puerto Escondido, Santa Cruz.\u2014Jaruco.\u2014La Fuerza.\u2014Vieja.\u2014El Morro.<\/h5>\n[caption id=\"attachment_407\" align=\"aligncenter\" width=\"453\"]<a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Havana_1639b.jpg\"><img class=\"wp-image-407\" src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-content\/uploads\/sites\/47\/2018\/01\/780px-Havana_1639b-300x231.jpg\" alt=\"\" width=\"453\" height=\"349\"><\/a> Havana 1639 obra de Johannes Vingboons disponible en el dominio publico por <em>Wikimedia Commons<\/em>.[\/caption]\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; D\u00eda 5 de\u2026 a las cuatro de la tarde.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Estoy encantada! Desde esta ma\u00f1ana respiro el aire tibio y amoroso de los Tr\u00f3picos, este aire de vida y de entusiasmo, lleno de inexplicables deleites! El sol, las estrellas, la b\u00f3veda et\u00e9rea, todo me parece m\u00e1s grande, m\u00e1s di\u00e1fano[footnote]\u201cDi\u00e1fano\u201d: claro, despejado (<em><a href=\"http:\/\/dle.rae.es\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a><\/em>).[\/footnote], mas espl\u00e9ndido! Las nubes no se mantienen en las alturas del cielo, sino se pasean en el aire, cerca de nuestras cabezas, con todos los colores del iris; y la atm\u00f3sfera est\u00e1 tan clara, tan brillante, que parece sembrada de un polvo menud\u00edsimo de oro! Mi vista no alcanza a abarcarlo, a gozarlo todo; mi seno no es bastante para contener mi coraz\u00f3n! Lloro como un ni\u00f1o, y estoy loca de alegr\u00eda! Qu\u00e9 dulce es, hija m\u00eda, poder asociar a los recuerdos de una infancia dichosa, a la imagen de todo lo que hemos amado en aquellos tiempos de confianza y de abandono[footnote]Esta frase se refiere al abandono de los padres de Santa Cruz. Una interpretaci\u00f3n de la llegada de Santa Cruz a Cuba es que ella est\u00e1 escribiendo sobre su reencuentro entre ella misma (la hija) y su madre (Cuba). Con certeza, la p\u00e9rdida de un pa\u00eds\u2014ambos Cuba y Espa\u00f1a para la Condesa\u2014es relacionada a la imagen de la madre (<a href=\"http:\/\/libraries.ou.edu\/access.aspx?url=http:\/\/search.ebscohost.com.ezproxy.lib.ou.edu\/login.aspx?direct=true&amp;db=nlebk&amp;AN=4861&amp;site=ehost-live\">M\u00e2endez Rodenas 33<\/a>). &nbsp;Tambi\u00e9n se asocia con el trauma: su salida de Cuba \u201ccleaves her life in two and marks a watershed in the text\u201d (\u201chiende su vida en dos partes y marca un momento decisivo en el texto\u201d) (Molloy 89).[\/footnote], a esta multitud de emociones deliciosas, el espect\u00e1culo de una naturaleza rica y deslumbradora! Qu\u00e9 tesoro de poes\u00eda y de tiernos sentimientos no deben despertar en el coraz\u00f3n del hombre estas divinas armon\u00edas\u2026![footnote]La carta es parte del subg\u00e9nero literario epistolar, lo cual es una composici\u00f3n po\u00e9tica en forma de carta, en que el autor se dirige o finge dirigirse a una persona real o imaginaria, y cuyo fin suele ser moralizante, instructivo o sat\u00edrico (<em><a href=\"http:\/\/dle.rae.es\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a><\/em>). En esta carta vemos descripciones compuestas del viaje de los sentimientos, el paisaje y recuerdos de la Condesa de Merl\u00edn, entre otras cosas.[\/footnote]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante la noche hemos doblado los bancos de Bahama, y desde esta ma\u00f1ana navegamos blandamente en el golfo de M\u00e9xico. Todo ha tomado un aspecto nuevo. El mar no es ya un elemento terrible que en sus soberbios furores trueca su manto azul por t\u00fanicas de duelo, y su zumbido melanc\u00f3lico por rugidos feroces; no es ya ese p\u00e9rfido elemento que crece en un instante, y que como un gigante formidable aprieta, despedaza y sepulta en sus entra\u00f1as al d\u00e9bil mortal, que se conf\u00eda a su dominio. Hermoso, sereno, resplandeciente, como una lluvia de diamantes, y, agit\u00e1ndose con suaves ondulaciones, nos mece con gracia, y nos acaricia con placer. No, no es el mar, es otro cielo que se complace en reflejar las bellezas del cielo. Cien grupos de delfines de mil colores se api\u00f1an alrededor de nosotros y nos escoltan, mientras que otros peces de alas de plata y cuerpo de n\u00e1car vienen a caer por millares sobre el puente del barco\u2026 dir\u00edase que conocen los deberes de la hospitalidad, y que vienen a festejar nuestra venida[footnote]Esta \u00faltima frase demuestra el uso de la personificaci\u00f3n en la obra de Santa Cruz. Les da \u201cvida\u201d a los delfines, afirmando que est\u00e1n familiarizados con los deberes de la hospitalidad.[\/footnote].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; D\u00eda 6 \u00e1 las ocho de la tarde, \u00e1 la vista de Cuba.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hace algunas horas que permanezco inm\u00f3vil respirando a m\u00e1s no poder el aire embalsamado que llega de aquella tierra bendecida de Dios\u2026 Salud, isla la encantadora y virginal! Salud, hermosa patria m\u00eda! En los latidos de mi coraz\u00f3n, en el temblor de mis entra\u00f1as, conozco que ni la distancia, ni los a\u00f1os han podido entibiar mi primer amor. Te amo, y no podr\u00eda decirte por qu\u00e9; te amo sin preguntar la causa, como la madre ama a su hijo, y el hijo ama a su madre; te amo sin darme, y sin querer darme cuenta de ello, por el temor de disminuir mi dicha\u2026 Cuando respiro este soplo perfumado que t\u00fa env\u00edas, y lo siento resbalar dulcemente por mi cabeza, me estremezco hasta la m\u00e9dula de los huesos, y creo sentir la tierna impresi\u00f3n del beso maternal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Con qu\u00e9 religioso reconocimiento contemplo esa vegetaci\u00f3n vigorosa que extiende por todas partes su magnificencia, los contornos ondulosos de esas costas y los movimientos del terreno, cuyas redondeadas l\u00edneas parecen haber servido de modelo a los m\u00e1s bellos paisajes imaginados por los poetas! M\u00e1s all\u00e1, sobre colinas ligeramente inclinadas, distingo inmensos bosques virginales que ostentan a los rayos del sol sus eternas bellezas, esas bellezas siempre verdes y siempre floridas que reinan sobre la tierra y quebrantan los huracanes; y cuando veo esas palmeras seculares que encorvan sus orgullosos penachos hasta los bordes mismos del mar[footnote]En este pasaje, Santa Cruz le da a las palmeras una calidad humana de valor, otra vez usando la personificaci\u00f3n.[\/footnote], creo ver las sombras de aquellos grandes guerreros, de aquellos hombres de voluntad y energ\u00eda, compa\u00f1eros de Col\u00f3n y de Vel\u00e1zquez[footnote]La Condesa imagina y venera a Crist\u00f3bal Col\u00f3n y Diego Vel\u00e1zquez de Cu\u00e9llar, unos de los conquistadores de las Am\u00e9ricas. Col\u00f3n lleg\u00f3 las Bahamas en 1492, y Vel\u00e1zquez inici\u00f3 la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola de Cuba en el a\u00f1o 1510 (<a href=\"http:\/\/www.eltiempo.com\/archivo\/documento\/MAM-619092\">\"Cuba, la isla consentida por el Caribe\u201d par. 10<\/a>). &nbsp;La actitud positiva de Merl\u00edn hacia ellos refleja su postura que apoya la colonizaci\u00f3n (\u201cSanta Cruz y Montalvo (Condesa de Merl\u00edn), Mar\u00eda de las Mercedes (1789-1852)\u201d 366). [\/footnote], creo verlos orgullosos de su m\u00e1s bello descubrimiento, inclinarse de gratitud ante el Oc\u00e9ano, y darle gracias por tan magn\u00edfico presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Dia 7 al amanecer.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">He pasado una parte de la noche sobre el puente, en mi hamaca, ba\u00f1ada por los rayos de la luna, y resguardada por la b\u00f3veda estrellada del firmamento. Las velas estaban desplegadas: una brisa ligera y caliente rozaba apenas la superficie del mar, del mar resplandeciente, temblante, sembrado de estrellas. El buque se deslizaba suavemente, y el agua, dividida por la quilla, murmuraba y se deshac\u00eda en blanqu\u00edsima espuma, dejando tras de nosotros largos rastros de luz. Todo era resplandor y riqueza en la naturaleza; y cuando yo, hombre d\u00e9bil y mortal, con los ojos fijos en la b\u00f3veda del cielo, distingu\u00eda las oscilaciones de las velas y de las cuerdas que se balanceaban amorosamente en los aires, cuando ve\u00eda las estrellas arrojando raudales de luz, agitarse e inclinarse muellemente ante m\u00ed, me sent\u00eda arrebatada de un \u00e9xtasis embriagador y divino. Las l\u00e1grimas humedec\u00edan mis p\u00e1rpados; mi alma se elevaba a Dios, y todo cuanto hay de bueno y de bello en la naturaleza moral del hombre aparec\u00eda a mis ojos como un objeto infinito de mi ambici\u00f3n. Me parec\u00eda que sin esta belleza interior no era yo digna de contemplar tanta magnificencia. Un ardiente deseo de perfecci\u00f3n se apoderaba de m\u00ed, se mezclaba al sentimiento de mi miseria, e inclinando mi frente en el polvo, ofrec\u00eda a Dios mi buena voluntad como el modesto holocausto de una criatura d\u00e9bil y limitada[footnote]La Condesa menciona una acci\u00f3n que aparece unas veces en la Biblia. Ella dice que pone su frente al polvo y ofrece su voluntad como holocausto. Esta situaci\u00f3n es similar a un verso b\u00edblico en el libro de Ezequiel 27 en cual los marineros de Tyre, quienes estuvieron en un viaje por el mar, tienen el polvo y la ceniza en la cabeza para lamentar (<a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=Ezequiel+27&amp;version=BLPH\"><em>La Palabra<\/em><\/a>). El holocausto de la que Santa Cruz habla es la fe, y el holocausto fue un sacrificio que le afect\u00f3 completamente. Parece que ella hace un sacrificio en su mente para que el barco llegue al puerto con cuidado.[\/footnote].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">He o\u00eddo yo hablar de una sustancia maravillosa que los qu\u00edmicos llaman, seg\u00fan creo, per\u00f3xido de \u00e1zoe[footnote]\u201c\u00c1zoe\u201d: nitr\u00f3geno. &nbsp;La palabra viene a espa\u00f1ol de la franc\u00e9s azoe y originalmente de griego: el prefijo a- significa \u2018sin\u2019 y zoie significa \u2018vida\u2019 (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\"><em>Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/em><\/a>). &nbsp;Per\u00f3xido de nitr\u00f3geno (NO2) es un nombre obsoleto para di\u00f3xido de nitr\u00f3geno (<a href=\"http:\/\/www.dictionary.com\/browse\/nitrogen-peroxide\">\u201cNitrogen peroxide\u201d<\/a>). &nbsp;Es un gas venenoso que irrita el sistema respiratorio (<a href=\"http:\/\/www.euro.who.int\/__data\/assets\/pdf_file\/0005\/112199\/E79097.pdf\">World Health Organization 48<\/a>).&nbsp;[\/footnote]: he o\u00eddo hablar de la vida ficticia que produce, y que puede reasumir en un momento de alucinaci\u00f3n todas las alegr\u00edas de la existencia humana. Pues bien, yo creo que esta sustancia no ha producido jam\u00e1s un encanto semejante al de esta hermosa noche pasada a la faz del cielo en el mar de los Tr\u00f3picos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; D\u00eda 7 a las ocho de la ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Algunas horas m\u00e1s, y estamos en Cuba. Entre tanto permanezco siempre aqu\u00ed, inm\u00f3vil, respirando el aire natal, y en un estado casi comparable al del amor dichoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya conoces mi repugnancia hacia los barcos de vapor, repugnancia que se aumenta con la idea de la poes\u00eda de las velas. La experiencia ha confirmado mi aversi\u00f3n a los unos y mi preferencia hacia los otros. Es incontestable que el movimiento de un barco de vela es m\u00e1s suave y m\u00e1s regular que el de un barco de vapor. Este \u00faltimo, adem\u00e1s del balance y del cabeceo, es combatido sin cesar por el estremecimiento que causa el movimiento de las ruedas, sin contar la violenta y dura sacudida que prueba cuando hiende con esfuerzo las olas agitadas. No hablo del desaseo, de la incomodidad, y de otras desventajas inseparables del empleo del vapor. Los sentimientos de las mujeres no son justiciables de los economistas; por muy admirable que se muestre la inteligencia del hombre poniendo a contribuci\u00f3n los elementos para aprovecharse del resultado de su lucha, a m\u00ed me parece m\u00e1s grande el hombre solo batallando con los elementos. Amo yo m\u00e1s este combate, este peligro, esta incertidumbre del porvenir, con sus agitaciones, sus sorpresas y su alegr\u00eda: una traves\u00eda a la vela es un poema lleno de bellezas y de peripecias imprevistas en que el hombre aparece en toda la grandeza de su ciencia y de su voluntad, ennobleciendo el peligro por la audacia calculada con que lo arrostra. A los caprichos o al furor del mal opone \u00e9l su fuerza y su prudencia, su vigilancia continua y su paciencia maravillosa, y siempre en lucha con los innumerables accidentes de los elementos, sabe igualmente sacar partido de ellos y dominarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre ha encontrado el medio de aprisionar el fuego y de calcular sus efectos. Pero los vientos son inciertos y su fuerza desconocida, su c\u00f3lera imprevista, y esta misma incertidumbre es la que constituye toda la poes\u00eda de los barcos de vela. Es la vida humana con sus incertidumbres, sus temores, sus esperanzas, sus falsas alegr\u00edas; y cuando llega la dicha, cuando el buen viento sopla por la popa, \u00a1oh! entonces c\u00f3mo se le recibe, c\u00f3mo se le saluda, c\u00f3mo se le festeja, c\u00f3mo se embriaga la tripulaci\u00f3n entera con su soplo de vida y de esperanza!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Te encantar\u00edas si vieses desde la orilla la gracia y la elegancia de nuestro barco, engalanado con todos los atav\u00edos, desplegadas las velas, perfectamente atado el cordaje; se desliza precipitado y gozoso sobre un mar azul, como una joven que va a un baile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un vapor anda m\u00e1s; se sabe de antemano el d\u00eda de su llegada, hasta se tiene el derecho, como en los acarreos de tierra, de imponerle una multa si no llega a la hora fijada. Tambi\u00e9n s\u00e9 que hay quien le encuentre muchas bellezas, que los aficionados se extas\u00edan con la perspectiva que ofrece la columna de humo disip\u00e1ndose en el aire. En cuanto a m\u00ed, el humo no me agrada m\u00e1s que en las f\u00e1bricas porque no voy a ellas, y como jam\u00e1s llevo tanta prisa en mis viajes que tenga que preferir un carruaje de vapor a un buen coche que anda menos y como yo quiero; como, en una palabra, prefiero mi sal\u00f3n a mi cocina, dejar\u00e9 el barco de vapor a los mercaderes y a las mercanc\u00edas, y viajar\u00e9 siempre a la vela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Al mediodia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estoy sentada en mi taburete. El sol vibra sus rayos sobre mi cabeza, y te escribo sobre mis rodillas\u2026 Soy dichosa, y quiero hacerte participar de mi dicha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Vamos avanzando con la costa querida siempre delante de nuestros ojos. Una multitud de barcos de pescadores se deslizan por todos lados; se alejan y se vuelven a la playa. La brisa de mar que se ha levantado hace dos horas llena las velas de los barcos que se encaminan hacia la entrada del puerto. Los unos nos adelantan y los perdemos de vista, los otros nos siguen o nos disputan el paso, y animados todos en su movimiento, y alumbrados magn\u00edficamente por un hermoso cielo, se dibujan en el aire, y se reflejan en la superficie de este mar tan sereno y tan azul, mientras las olas, divididas en todas direcciones por una multitud de quillas, se elevan orgullosamente para caer luego con una especie de voluptuosidad en penachos de espuma, arrastrando en pos de s\u00ed millares de peces de mil colores cambiantes que se deslizan, saltan y juegan en el agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya distinguimos el Pan de Matanzas[footnote]Matanzas es ambas una provincia y la ciudad capital de Cuba. &nbsp;Pan de Matanzas es una monta\u00f1a en la regi\u00f3n de Matanzas, cerca de la ciudad (Bretos 18). Matanzas, tambi\u00e9n conocido como la ciudad de puentes debido a su multitud de r\u00edos, fue establecido por 30 familias inmigrantes al final del siglo XVII, y por el siglo XIX se convirti\u00f3 al centro del auge de az\u00facar y un centro cultural, con muchas importantes figuras literarias, incluso Jos\u00e9 Jacinto Milan\u00e9s y Domingo del Monte (\u201cMatanzas (Municipality)\u201d 36). [\/footnote], la m\u00e1s elevada de nuestras monta\u00f1as. En la cumbre est\u00e1 la ciudad de este nombre, habitada por dos mil almas, y rodeada de ingenios de az\u00facar. A alguna distancia, y m\u00e1s cercana a la costa, descubro la aldea de Puerto Escondido[footnote]Puerto Escondido es una ciudad en la orilla norte de Cuba, aproximadamente 50 millas este de Havana (<a href=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/place\/Puerto+Escondido,+Cuba\/@23.1425674,-81.7324879,14z\/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x88d2f7c044e4cec5:0xa4cb1329156a359!8m2!3d23.14605!4d-81.7075787\">\u201cMap of Cuba\u201d<\/a>).[\/footnote]. Al ver las caba\u00f1as de formas c\u00f3nicas, cubiertas hasta el suelo de hojas de palmera; al ver los zarzales entretegidos de pl\u00e1tanos, que con sus largas hojas protegen las casas contra los ardores del sol; al ver las piraguas amarradas a la orilla, y al contemplar la quietud silenciosa del mediod\u00eda, parece que estas playas son todav\u00eda habitadas por los indios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">H\u00e9nos aqu\u00ed enfrente de la ciudad de Santa Cruz, que recibi\u00f3 su nombre de mis antepasados, y que se adelanta graciosamente hacia la orilla. Su puerto sirve de abrigo a los pescadores y de mercado a los frutos de las poblaciones vecinas. Todas estas peque\u00f1as ciudades situadas a la orilla del mar no tienen privilegio de exportaci\u00f3n sino para la Habana, dep\u00f3sito general de la isla, que las derrama en seguida por todas las regiones del globo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2014\u00bfQu\u00e9 ciudad es aquella tan bonita, tan pintoresca, con un<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">puerto tan resguardado de los huracanes?\u2014Es la ciudad de Jaruco, a la cual va unido el t\u00edtulo primitivo de mi familia. Mi hermano es justicia mayor de la ciudad, y lo que es m\u00e1s, es su<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">bienhechor. Vamos avanzando r\u00e1pidamente, y ya se queda detr\u00e1s de nosotros el castillo de la Fuerza, con sus dos bastiones desmantelados y sus dos soldados de guarnici\u00f3n. En tiempo de Felipe II se trat\u00f3 por primera vez de levantar fortificaciones en sus nuevos estados de Ultramar; pero el Consejo Real decidi\u00f3 que no hab\u00eda necesidad: tan grande era entonces en los espa\u00f1oles el convencimiento de su propia fuerza. Sin embargo, los piratas de todas las naciones no tardaron en desolar las costas de la Espa\u00f1ola y de Cuba. En 1538 esta \u00faltima isla fu\u00e9 saqueada, incendiada, y destruida por una tropa de filibusteros, y sus habitantes tuvieron que refugiarse en los bosques con sus familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Adelantado, D. Fernando de Soto, cuya autoridad soberana era la isla, mand\u00f3 que se volviese a levantar la ciudad, e hizo construir el castillo de la Fuerza, que no se acab\u00f3 hasta 1544. Hasta esta \u00e9poca no se permiti\u00f3 a los buques y a las escuadras de los espa\u00f1oles entrar en el puerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En este mismo a\u00f1o una porci\u00f3n de buques de guerra, mandados por Roberto Bate, atacaron otra vez la ciudad, que fu\u00e9 valerosamente defendida por el comandante del puerto y por los habitantes. El Consejo Real mand\u00f3 que no se perdonase gasto para fortificarla. Entonces fu\u00e9 cuando se levant\u00f3 el castillo de El Morro con sus formidables bastiones y el puerto de la Habana, que era ya el m\u00e1s hermoso y el m\u00e1s seguro de Am\u00e9rica, se hizo tambi\u00e9n el m\u00e1s fuerte de toda ella. La antigua fortaleza de la Fuerza fu\u00e9 casi abandonada; sin embargo, teniendo en consideraci\u00f3n su antiguo servicio y su situaci\u00f3n al Norte, se le conserv\u00f3 en la honrosa calidad de obra avanzada, se le dejaron sus dos soldados de guarnici\u00f3n y su antiguo nombre de Fuerza, a\u00f1adi\u00e9ndole solamente el adjetivo Vieja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya volveremos a tratar de todo esto, querida hija m\u00eda. Estoy ya enfrente del puerto, y mi emoci\u00f3n es tan grande que apenas puedo contenerla. Aqu\u00ed est\u00e1 El Morrillo, cuyos contornos se dibujan en la masa rojiza de la luz con su campana y su ligera c\u00fapula chinesca. Al rededor de ella flotan a merced del viento y en diferentes direcciones mil banderolas de variados colores que anuncian la naci\u00f3n y el calibre de los barcos que est\u00e1n en el puerto.<\/p>\n\n","rendered":"<h5><a class=\"footnote\" title=\"Esta versi\u00f3n es adaptada del original: Santa Cruz y Montalvo (Condesa de Merl\u00edn), Mar\u00eda de las Mercedes. \u201cCarta I\u201d. Viaje a la Habana, 1922, Habana, pp. 27-37.\" id=\"return-footnote-81-1\" href=\"#footnote-81-1\" aria-label=\"Footnote 1\"><sup class=\"footnote\">[1]<\/sup><\/a>El espect\u00e1culo del mar.\u2014La proximidad a la patria.\u2014Las velas y el vapor.\u2014&nbsp;Matanzas, Puerto Escondido, Santa Cruz.\u2014Jaruco.\u2014La Fuerza.\u2014Vieja.\u2014El Morro.<\/h5>\n<figure id=\"attachment_407\" aria-describedby=\"caption-attachment-407\" style=\"width: 453px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"https:\/\/commons.wikimedia.org\/wiki\/File:Havana_1639b.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-407\" src=\"\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-content\/uploads\/sites\/47\/2018\/01\/780px-Havana_1639b-300x231.jpg\" alt=\"\" width=\"453\" height=\"349\" \/><\/a><figcaption id=\"caption-attachment-407\" class=\"wp-caption-text\">Havana 1639 obra de Johannes Vingboons disponible en el dominio publico por <em>Wikimedia Commons<\/em>.<\/figcaption><\/figure>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; D\u00eda 5 de\u2026 a las cuatro de la tarde.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Estoy encantada! Desde esta ma\u00f1ana respiro el aire tibio y amoroso de los Tr\u00f3picos, este aire de vida y de entusiasmo, lleno de inexplicables deleites! El sol, las estrellas, la b\u00f3veda et\u00e9rea, todo me parece m\u00e1s grande, m\u00e1s di\u00e1fano<a class=\"footnote\" title=\"\u201cDi\u00e1fano\u201d: claro, despejado (Diccionario de la lengua espa\u00f1ola).\" id=\"return-footnote-81-2\" href=\"#footnote-81-2\" aria-label=\"Footnote 2\"><sup class=\"footnote\">[2]<\/sup><\/a>, mas espl\u00e9ndido! Las nubes no se mantienen en las alturas del cielo, sino se pasean en el aire, cerca de nuestras cabezas, con todos los colores del iris; y la atm\u00f3sfera est\u00e1 tan clara, tan brillante, que parece sembrada de un polvo menud\u00edsimo de oro! Mi vista no alcanza a abarcarlo, a gozarlo todo; mi seno no es bastante para contener mi coraz\u00f3n! Lloro como un ni\u00f1o, y estoy loca de alegr\u00eda! Qu\u00e9 dulce es, hija m\u00eda, poder asociar a los recuerdos de una infancia dichosa, a la imagen de todo lo que hemos amado en aquellos tiempos de confianza y de abandono<a class=\"footnote\" title=\"Esta frase se refiere al abandono de los padres de Santa Cruz. Una interpretaci\u00f3n de la llegada de Santa Cruz a Cuba es que ella est\u00e1 escribiendo sobre su reencuentro entre ella misma (la hija) y su madre (Cuba). Con certeza, la p\u00e9rdida de un pa\u00eds\u2014ambos Cuba y Espa\u00f1a para la Condesa\u2014es relacionada a la imagen de la madre (M\u00e2endez Rodenas 33). \u00a0Tambi\u00e9n se asocia con el trauma: su salida de Cuba \u201ccleaves her life in two and marks a watershed in the text\u201d (\u201chiende su vida en dos partes y marca un momento decisivo en el texto\u201d) (Molloy 89).\" id=\"return-footnote-81-3\" href=\"#footnote-81-3\" aria-label=\"Footnote 3\"><sup class=\"footnote\">[3]<\/sup><\/a>, a esta multitud de emociones deliciosas, el espect\u00e1culo de una naturaleza rica y deslumbradora! Qu\u00e9 tesoro de poes\u00eda y de tiernos sentimientos no deben despertar en el coraz\u00f3n del hombre estas divinas armon\u00edas\u2026!<a class=\"footnote\" title=\"La carta es parte del subg\u00e9nero literario epistolar, lo cual es una composici\u00f3n po\u00e9tica en forma de carta, en que el autor se dirige o finge dirigirse a una persona real o imaginaria, y cuyo fin suele ser moralizante, instructivo o sat\u00edrico (Diccionario de la lengua espa\u00f1ola). En esta carta vemos descripciones compuestas del viaje de los sentimientos, el paisaje y recuerdos de la Condesa de Merl\u00edn, entre otras cosas.\" id=\"return-footnote-81-4\" href=\"#footnote-81-4\" aria-label=\"Footnote 4\"><sup class=\"footnote\">[4]<\/sup><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Durante la noche hemos doblado los bancos de Bahama, y desde esta ma\u00f1ana navegamos blandamente en el golfo de M\u00e9xico. Todo ha tomado un aspecto nuevo. El mar no es ya un elemento terrible que en sus soberbios furores trueca su manto azul por t\u00fanicas de duelo, y su zumbido melanc\u00f3lico por rugidos feroces; no es ya ese p\u00e9rfido elemento que crece en un instante, y que como un gigante formidable aprieta, despedaza y sepulta en sus entra\u00f1as al d\u00e9bil mortal, que se conf\u00eda a su dominio. Hermoso, sereno, resplandeciente, como una lluvia de diamantes, y, agit\u00e1ndose con suaves ondulaciones, nos mece con gracia, y nos acaricia con placer. No, no es el mar, es otro cielo que se complace en reflejar las bellezas del cielo. Cien grupos de delfines de mil colores se api\u00f1an alrededor de nosotros y nos escoltan, mientras que otros peces de alas de plata y cuerpo de n\u00e1car vienen a caer por millares sobre el puente del barco\u2026 dir\u00edase que conocen los deberes de la hospitalidad, y que vienen a festejar nuestra venida<a class=\"footnote\" title=\"Esta \u00faltima frase demuestra el uso de la personificaci\u00f3n en la obra de Santa Cruz. Les da \u201cvida\u201d a los delfines, afirmando que est\u00e1n familiarizados con los deberes de la hospitalidad.\" id=\"return-footnote-81-5\" href=\"#footnote-81-5\" aria-label=\"Footnote 5\"><sup class=\"footnote\">[5]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; D\u00eda 6 \u00e1 las ocho de la tarde, \u00e1 la vista de Cuba.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Hace algunas horas que permanezco inm\u00f3vil respirando a m\u00e1s no poder el aire embalsamado que llega de aquella tierra bendecida de Dios\u2026 Salud, isla la encantadora y virginal! Salud, hermosa patria m\u00eda! En los latidos de mi coraz\u00f3n, en el temblor de mis entra\u00f1as, conozco que ni la distancia, ni los a\u00f1os han podido entibiar mi primer amor. Te amo, y no podr\u00eda decirte por qu\u00e9; te amo sin preguntar la causa, como la madre ama a su hijo, y el hijo ama a su madre; te amo sin darme, y sin querer darme cuenta de ello, por el temor de disminuir mi dicha\u2026 Cuando respiro este soplo perfumado que t\u00fa env\u00edas, y lo siento resbalar dulcemente por mi cabeza, me estremezco hasta la m\u00e9dula de los huesos, y creo sentir la tierna impresi\u00f3n del beso maternal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00a1Con qu\u00e9 religioso reconocimiento contemplo esa vegetaci\u00f3n vigorosa que extiende por todas partes su magnificencia, los contornos ondulosos de esas costas y los movimientos del terreno, cuyas redondeadas l\u00edneas parecen haber servido de modelo a los m\u00e1s bellos paisajes imaginados por los poetas! M\u00e1s all\u00e1, sobre colinas ligeramente inclinadas, distingo inmensos bosques virginales que ostentan a los rayos del sol sus eternas bellezas, esas bellezas siempre verdes y siempre floridas que reinan sobre la tierra y quebrantan los huracanes; y cuando veo esas palmeras seculares que encorvan sus orgullosos penachos hasta los bordes mismos del mar<a class=\"footnote\" title=\"En este pasaje, Santa Cruz le da a las palmeras una calidad humana de valor, otra vez usando la personificaci\u00f3n.\" id=\"return-footnote-81-6\" href=\"#footnote-81-6\" aria-label=\"Footnote 6\"><sup class=\"footnote\">[6]<\/sup><\/a>, creo ver las sombras de aquellos grandes guerreros, de aquellos hombres de voluntad y energ\u00eda, compa\u00f1eros de Col\u00f3n y de Vel\u00e1zquez<a class=\"footnote\" title=\"La Condesa imagina y venera a Crist\u00f3bal Col\u00f3n y Diego Vel\u00e1zquez de Cu\u00e9llar, unos de los conquistadores de las Am\u00e9ricas. Col\u00f3n lleg\u00f3 las Bahamas en 1492, y Vel\u00e1zquez inici\u00f3 la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola de Cuba en el a\u00f1o 1510 (&quot;Cuba, la isla consentida por el Caribe\u201d par. 10). \u00a0La actitud positiva de Merl\u00edn hacia ellos refleja su postura que apoya la colonizaci\u00f3n (\u201cSanta Cruz y Montalvo (Condesa de Merl\u00edn), Mar\u00eda de las Mercedes (1789-1852)\u201d 366).\" id=\"return-footnote-81-7\" href=\"#footnote-81-7\" aria-label=\"Footnote 7\"><sup class=\"footnote\">[7]<\/sup><\/a>, creo verlos orgullosos de su m\u00e1s bello descubrimiento, inclinarse de gratitud ante el Oc\u00e9ano, y darle gracias por tan magn\u00edfico presente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Dia 7 al amanecer.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">He pasado una parte de la noche sobre el puente, en mi hamaca, ba\u00f1ada por los rayos de la luna, y resguardada por la b\u00f3veda estrellada del firmamento. Las velas estaban desplegadas: una brisa ligera y caliente rozaba apenas la superficie del mar, del mar resplandeciente, temblante, sembrado de estrellas. El buque se deslizaba suavemente, y el agua, dividida por la quilla, murmuraba y se deshac\u00eda en blanqu\u00edsima espuma, dejando tras de nosotros largos rastros de luz. Todo era resplandor y riqueza en la naturaleza; y cuando yo, hombre d\u00e9bil y mortal, con los ojos fijos en la b\u00f3veda del cielo, distingu\u00eda las oscilaciones de las velas y de las cuerdas que se balanceaban amorosamente en los aires, cuando ve\u00eda las estrellas arrojando raudales de luz, agitarse e inclinarse muellemente ante m\u00ed, me sent\u00eda arrebatada de un \u00e9xtasis embriagador y divino. Las l\u00e1grimas humedec\u00edan mis p\u00e1rpados; mi alma se elevaba a Dios, y todo cuanto hay de bueno y de bello en la naturaleza moral del hombre aparec\u00eda a mis ojos como un objeto infinito de mi ambici\u00f3n. Me parec\u00eda que sin esta belleza interior no era yo digna de contemplar tanta magnificencia. Un ardiente deseo de perfecci\u00f3n se apoderaba de m\u00ed, se mezclaba al sentimiento de mi miseria, e inclinando mi frente en el polvo, ofrec\u00eda a Dios mi buena voluntad como el modesto holocausto de una criatura d\u00e9bil y limitada<a class=\"footnote\" title=\"La Condesa menciona una acci\u00f3n que aparece unas veces en la Biblia. Ella dice que pone su frente al polvo y ofrece su voluntad como holocausto. Esta situaci\u00f3n es similar a un verso b\u00edblico en el libro de Ezequiel 27 en cual los marineros de Tyre, quienes estuvieron en un viaje por el mar, tienen el polvo y la ceniza en la cabeza para lamentar (La Palabra). El holocausto de la que Santa Cruz habla es la fe, y el holocausto fue un sacrificio que le afect\u00f3 completamente. Parece que ella hace un sacrificio en su mente para que el barco llegue al puerto con cuidado.\" id=\"return-footnote-81-8\" href=\"#footnote-81-8\" aria-label=\"Footnote 8\"><sup class=\"footnote\">[8]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">He o\u00eddo yo hablar de una sustancia maravillosa que los qu\u00edmicos llaman, seg\u00fan creo, per\u00f3xido de \u00e1zoe<a class=\"footnote\" title=\"\u201c\u00c1zoe\u201d: nitr\u00f3geno. \u00a0La palabra viene a espa\u00f1ol de la franc\u00e9s azoe y originalmente de griego: el prefijo a- significa \u2018sin\u2019 y zoie significa \u2018vida\u2019 (Diccionario de la lengua espa\u00f1ola). \u00a0Per\u00f3xido de nitr\u00f3geno (NO2) es un nombre obsoleto para di\u00f3xido de nitr\u00f3geno (\u201cNitrogen peroxide\u201d). \u00a0Es un gas venenoso que irrita el sistema respiratorio (World Health Organization 48).\u00a0\" id=\"return-footnote-81-9\" href=\"#footnote-81-9\" aria-label=\"Footnote 9\"><sup class=\"footnote\">[9]<\/sup><\/a>: he o\u00eddo hablar de la vida ficticia que produce, y que puede reasumir en un momento de alucinaci\u00f3n todas las alegr\u00edas de la existencia humana. Pues bien, yo creo que esta sustancia no ha producido jam\u00e1s un encanto semejante al de esta hermosa noche pasada a la faz del cielo en el mar de los Tr\u00f3picos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; D\u00eda 7 a las ocho de la ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Algunas horas m\u00e1s, y estamos en Cuba. Entre tanto permanezco siempre aqu\u00ed, inm\u00f3vil, respirando el aire natal, y en un estado casi comparable al del amor dichoso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya conoces mi repugnancia hacia los barcos de vapor, repugnancia que se aumenta con la idea de la poes\u00eda de las velas. La experiencia ha confirmado mi aversi\u00f3n a los unos y mi preferencia hacia los otros. Es incontestable que el movimiento de un barco de vela es m\u00e1s suave y m\u00e1s regular que el de un barco de vapor. Este \u00faltimo, adem\u00e1s del balance y del cabeceo, es combatido sin cesar por el estremecimiento que causa el movimiento de las ruedas, sin contar la violenta y dura sacudida que prueba cuando hiende con esfuerzo las olas agitadas. No hablo del desaseo, de la incomodidad, y de otras desventajas inseparables del empleo del vapor. Los sentimientos de las mujeres no son justiciables de los economistas; por muy admirable que se muestre la inteligencia del hombre poniendo a contribuci\u00f3n los elementos para aprovecharse del resultado de su lucha, a m\u00ed me parece m\u00e1s grande el hombre solo batallando con los elementos. Amo yo m\u00e1s este combate, este peligro, esta incertidumbre del porvenir, con sus agitaciones, sus sorpresas y su alegr\u00eda: una traves\u00eda a la vela es un poema lleno de bellezas y de peripecias imprevistas en que el hombre aparece en toda la grandeza de su ciencia y de su voluntad, ennobleciendo el peligro por la audacia calculada con que lo arrostra. A los caprichos o al furor del mal opone \u00e9l su fuerza y su prudencia, su vigilancia continua y su paciencia maravillosa, y siempre en lucha con los innumerables accidentes de los elementos, sabe igualmente sacar partido de ellos y dominarlos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El hombre ha encontrado el medio de aprisionar el fuego y de calcular sus efectos. Pero los vientos son inciertos y su fuerza desconocida, su c\u00f3lera imprevista, y esta misma incertidumbre es la que constituye toda la poes\u00eda de los barcos de vela. Es la vida humana con sus incertidumbres, sus temores, sus esperanzas, sus falsas alegr\u00edas; y cuando llega la dicha, cuando el buen viento sopla por la popa, \u00a1oh! entonces c\u00f3mo se le recibe, c\u00f3mo se le saluda, c\u00f3mo se le festeja, c\u00f3mo se embriaga la tripulaci\u00f3n entera con su soplo de vida y de esperanza!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Te encantar\u00edas si vieses desde la orilla la gracia y la elegancia de nuestro barco, engalanado con todos los atav\u00edos, desplegadas las velas, perfectamente atado el cordaje; se desliza precipitado y gozoso sobre un mar azul, como una joven que va a un baile.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Un vapor anda m\u00e1s; se sabe de antemano el d\u00eda de su llegada, hasta se tiene el derecho, como en los acarreos de tierra, de imponerle una multa si no llega a la hora fijada. Tambi\u00e9n s\u00e9 que hay quien le encuentre muchas bellezas, que los aficionados se extas\u00edan con la perspectiva que ofrece la columna de humo disip\u00e1ndose en el aire. En cuanto a m\u00ed, el humo no me agrada m\u00e1s que en las f\u00e1bricas porque no voy a ellas, y como jam\u00e1s llevo tanta prisa en mis viajes que tenga que preferir un carruaje de vapor a un buen coche que anda menos y como yo quiero; como, en una palabra, prefiero mi sal\u00f3n a mi cocina, dejar\u00e9 el barco de vapor a los mercaderes y a las mercanc\u00edas, y viajar\u00e9 siempre a la vela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><em>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; Al mediodia.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Estoy sentada en mi taburete. El sol vibra sus rayos sobre mi cabeza, y te escribo sobre mis rodillas\u2026 Soy dichosa, y quiero hacerte participar de mi dicha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Vamos avanzando con la costa querida siempre delante de nuestros ojos. Una multitud de barcos de pescadores se deslizan por todos lados; se alejan y se vuelven a la playa. La brisa de mar que se ha levantado hace dos horas llena las velas de los barcos que se encaminan hacia la entrada del puerto. Los unos nos adelantan y los perdemos de vista, los otros nos siguen o nos disputan el paso, y animados todos en su movimiento, y alumbrados magn\u00edficamente por un hermoso cielo, se dibujan en el aire, y se reflejan en la superficie de este mar tan sereno y tan azul, mientras las olas, divididas en todas direcciones por una multitud de quillas, se elevan orgullosamente para caer luego con una especie de voluptuosidad en penachos de espuma, arrastrando en pos de s\u00ed millares de peces de mil colores cambiantes que se deslizan, saltan y juegan en el agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya distinguimos el Pan de Matanzas<a class=\"footnote\" title=\"Matanzas es ambas una provincia y la ciudad capital de Cuba. \u00a0Pan de Matanzas es una monta\u00f1a en la regi\u00f3n de Matanzas, cerca de la ciudad (Bretos 18). Matanzas, tambi\u00e9n conocido como la ciudad de puentes debido a su multitud de r\u00edos, fue establecido por 30 familias inmigrantes al final del siglo XVII, y por el siglo XIX se convirti\u00f3 al centro del auge de az\u00facar y un centro cultural, con muchas importantes figuras literarias, incluso Jos\u00e9 Jacinto Milan\u00e9s y Domingo del Monte (\u201cMatanzas (Municipality)\u201d 36).\" id=\"return-footnote-81-10\" href=\"#footnote-81-10\" aria-label=\"Footnote 10\"><sup class=\"footnote\">[10]<\/sup><\/a>, la m\u00e1s elevada de nuestras monta\u00f1as. En la cumbre est\u00e1 la ciudad de este nombre, habitada por dos mil almas, y rodeada de ingenios de az\u00facar. A alguna distancia, y m\u00e1s cercana a la costa, descubro la aldea de Puerto Escondido<a class=\"footnote\" title=\"Puerto Escondido es una ciudad en la orilla norte de Cuba, aproximadamente 50 millas este de Havana (\u201cMap of Cuba\u201d).\" id=\"return-footnote-81-11\" href=\"#footnote-81-11\" aria-label=\"Footnote 11\"><sup class=\"footnote\">[11]<\/sup><\/a>. Al ver las caba\u00f1as de formas c\u00f3nicas, cubiertas hasta el suelo de hojas de palmera; al ver los zarzales entretegidos de pl\u00e1tanos, que con sus largas hojas protegen las casas contra los ardores del sol; al ver las piraguas amarradas a la orilla, y al contemplar la quietud silenciosa del mediod\u00eda, parece que estas playas son todav\u00eda habitadas por los indios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">H\u00e9nos aqu\u00ed enfrente de la ciudad de Santa Cruz, que recibi\u00f3 su nombre de mis antepasados, y que se adelanta graciosamente hacia la orilla. Su puerto sirve de abrigo a los pescadores y de mercado a los frutos de las poblaciones vecinas. Todas estas peque\u00f1as ciudades situadas a la orilla del mar no tienen privilegio de exportaci\u00f3n sino para la Habana, dep\u00f3sito general de la isla, que las derrama en seguida por todas las regiones del globo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u2014\u00bfQu\u00e9 ciudad es aquella tan bonita, tan pintoresca, con un<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">puerto tan resguardado de los huracanes?\u2014Es la ciudad de Jaruco, a la cual va unido el t\u00edtulo primitivo de mi familia. Mi hermano es justicia mayor de la ciudad, y lo que es m\u00e1s, es su<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">bienhechor. Vamos avanzando r\u00e1pidamente, y ya se queda detr\u00e1s de nosotros el castillo de la Fuerza, con sus dos bastiones desmantelados y sus dos soldados de guarnici\u00f3n. En tiempo de Felipe II se trat\u00f3 por primera vez de levantar fortificaciones en sus nuevos estados de Ultramar; pero el Consejo Real decidi\u00f3 que no hab\u00eda necesidad: tan grande era entonces en los espa\u00f1oles el convencimiento de su propia fuerza. Sin embargo, los piratas de todas las naciones no tardaron en desolar las costas de la Espa\u00f1ola y de Cuba. En 1538 esta \u00faltima isla fu\u00e9 saqueada, incendiada, y destruida por una tropa de filibusteros, y sus habitantes tuvieron que refugiarse en los bosques con sus familias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El Adelantado, D. Fernando de Soto, cuya autoridad soberana era la isla, mand\u00f3 que se volviese a levantar la ciudad, e hizo construir el castillo de la Fuerza, que no se acab\u00f3 hasta 1544. Hasta esta \u00e9poca no se permiti\u00f3 a los buques y a las escuadras de los espa\u00f1oles entrar en el puerto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En este mismo a\u00f1o una porci\u00f3n de buques de guerra, mandados por Roberto Bate, atacaron otra vez la ciudad, que fu\u00e9 valerosamente defendida por el comandante del puerto y por los habitantes. El Consejo Real mand\u00f3 que no se perdonase gasto para fortificarla. Entonces fu\u00e9 cuando se levant\u00f3 el castillo de El Morro con sus formidables bastiones y el puerto de la Habana, que era ya el m\u00e1s hermoso y el m\u00e1s seguro de Am\u00e9rica, se hizo tambi\u00e9n el m\u00e1s fuerte de toda ella. La antigua fortaleza de la Fuerza fu\u00e9 casi abandonada; sin embargo, teniendo en consideraci\u00f3n su antiguo servicio y su situaci\u00f3n al Norte, se le conserv\u00f3 en la honrosa calidad de obra avanzada, se le dejaron sus dos soldados de guarnici\u00f3n y su antiguo nombre de Fuerza, a\u00f1adi\u00e9ndole solamente el adjetivo Vieja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Ya volveremos a tratar de todo esto, querida hija m\u00eda. Estoy ya enfrente del puerto, y mi emoci\u00f3n es tan grande que apenas puedo contenerla. Aqu\u00ed est\u00e1 El Morrillo, cuyos contornos se dibujan en la masa rojiza de la luz con su campana y su ligera c\u00fapula chinesca. Al rededor de ella flotan a merced del viento y en diferentes direcciones mil banderolas de variados colores que anuncian la naci\u00f3n y el calibre de los barcos que est\u00e1n en el puerto.<\/p>\n<hr class=\"before-footnotes clear\" \/><div class=\"footnotes\"><ol><li id=\"footnote-81-1\">Esta versi\u00f3n es adaptada del original: Santa Cruz y Montalvo (Condesa de Merl\u00edn), Mar\u00eda de las Mercedes. \u201cCarta I\u201d. <em>Viaje a la Habana<\/em>, 1922, Habana, pp. 27-37. <a href=\"#return-footnote-81-1\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 1\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-2\">\u201cDi\u00e1fano\u201d: claro, despejado (<em><a href=\"http:\/\/dle.rae.es\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a><\/em>). <a href=\"#return-footnote-81-2\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 2\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-3\">Esta frase se refiere al abandono de los padres de Santa Cruz. Una interpretaci\u00f3n de la llegada de Santa Cruz a Cuba es que ella est\u00e1 escribiendo sobre su reencuentro entre ella misma (la hija) y su madre (Cuba). Con certeza, la p\u00e9rdida de un pa\u00eds\u2014ambos Cuba y Espa\u00f1a para la Condesa\u2014es relacionada a la imagen de la madre (<a href=\"http:\/\/libraries.ou.edu\/access.aspx?url=http:\/\/search.ebscohost.com.ezproxy.lib.ou.edu\/login.aspx?direct=true&amp;db=nlebk&amp;AN=4861&amp;site=ehost-live\">M\u00e2endez Rodenas 33<\/a>). &nbsp;Tambi\u00e9n se asocia con el trauma: su salida de Cuba \u201ccleaves her life in two and marks a watershed in the text\u201d (\u201chiende su vida en dos partes y marca un momento decisivo en el texto\u201d) (Molloy 89). <a href=\"#return-footnote-81-3\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 3\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-4\">La carta es parte del subg\u00e9nero literario epistolar, lo cual es una composici\u00f3n po\u00e9tica en forma de carta, en que el autor se dirige o finge dirigirse a una persona real o imaginaria, y cuyo fin suele ser moralizante, instructivo o sat\u00edrico (<em><a href=\"http:\/\/dle.rae.es\">Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/a><\/em>). En esta carta vemos descripciones compuestas del viaje de los sentimientos, el paisaje y recuerdos de la Condesa de Merl\u00edn, entre otras cosas. <a href=\"#return-footnote-81-4\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 4\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-5\">Esta \u00faltima frase demuestra el uso de la personificaci\u00f3n en la obra de Santa Cruz. Les da \u201cvida\u201d a los delfines, afirmando que est\u00e1n familiarizados con los deberes de la hospitalidad. <a href=\"#return-footnote-81-5\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 5\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-6\">En este pasaje, Santa Cruz le da a las palmeras una calidad humana de valor, otra vez usando la personificaci\u00f3n. <a href=\"#return-footnote-81-6\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 6\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-7\">La Condesa imagina y venera a Crist\u00f3bal Col\u00f3n y Diego Vel\u00e1zquez de Cu\u00e9llar, unos de los conquistadores de las Am\u00e9ricas. Col\u00f3n lleg\u00f3 las Bahamas en 1492, y Vel\u00e1zquez inici\u00f3 la colonizaci\u00f3n espa\u00f1ola de Cuba en el a\u00f1o 1510 (<a href=\"http:\/\/www.eltiempo.com\/archivo\/documento\/MAM-619092\">\"Cuba, la isla consentida por el Caribe\u201d par. 10<\/a>). &nbsp;La actitud positiva de Merl\u00edn hacia ellos refleja su postura que apoya la colonizaci\u00f3n (\u201cSanta Cruz y Montalvo (Condesa de Merl\u00edn), Mar\u00eda de las Mercedes (1789-1852)\u201d 366).  <a href=\"#return-footnote-81-7\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 7\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-8\">La Condesa menciona una acci\u00f3n que aparece unas veces en la Biblia. Ella dice que pone su frente al polvo y ofrece su voluntad como holocausto. Esta situaci\u00f3n es similar a un verso b\u00edblico en el libro de Ezequiel 27 en cual los marineros de Tyre, quienes estuvieron en un viaje por el mar, tienen el polvo y la ceniza en la cabeza para lamentar (<a href=\"https:\/\/www.biblegateway.com\/passage\/?search=Ezequiel+27&amp;version=BLPH\"><em>La Palabra<\/em><\/a>). El holocausto de la que Santa Cruz habla es la fe, y el holocausto fue un sacrificio que le afect\u00f3 completamente. Parece que ella hace un sacrificio en su mente para que el barco llegue al puerto con cuidado. <a href=\"#return-footnote-81-8\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 8\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-9\">\u201c\u00c1zoe\u201d: nitr\u00f3geno. &nbsp;La palabra viene a espa\u00f1ol de la franc\u00e9s azoe y originalmente de griego: el prefijo a- significa \u2018sin\u2019 y zoie significa \u2018vida\u2019 (<a href=\"http:\/\/dle.rae.es\"><em>Diccionario de la lengua espa\u00f1ola<\/em><\/a>). &nbsp;Per\u00f3xido de nitr\u00f3geno (NO2) es un nombre obsoleto para di\u00f3xido de nitr\u00f3geno (<a href=\"http:\/\/www.dictionary.com\/browse\/nitrogen-peroxide\">\u201cNitrogen peroxide\u201d<\/a>). &nbsp;Es un gas venenoso que irrita el sistema respiratorio (<a href=\"http:\/\/www.euro.who.int\/__data\/assets\/pdf_file\/0005\/112199\/E79097.pdf\">World Health Organization 48<\/a>).&nbsp; <a href=\"#return-footnote-81-9\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 9\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-10\">Matanzas es ambas una provincia y la ciudad capital de Cuba. &nbsp;Pan de Matanzas es una monta\u00f1a en la regi\u00f3n de Matanzas, cerca de la ciudad (Bretos 18). Matanzas, tambi\u00e9n conocido como la ciudad de puentes debido a su multitud de r\u00edos, fue establecido por 30 familias inmigrantes al final del siglo XVII, y por el siglo XIX se convirti\u00f3 al centro del auge de az\u00facar y un centro cultural, con muchas importantes figuras literarias, incluso Jos\u00e9 Jacinto Milan\u00e9s y Domingo del Monte (\u201cMatanzas (Municipality)\u201d 36).  <a href=\"#return-footnote-81-10\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 10\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-81-11\">Puerto Escondido es una ciudad en la orilla norte de Cuba, aproximadamente 50 millas este de Havana (<a href=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/place\/Puerto+Escondido,+Cuba\/@23.1425674,-81.7324879,14z\/data=!3m1!4b1!4m5!3m4!1s0x88d2f7c044e4cec5:0xa4cb1329156a359!8m2!3d23.14605!4d-81.7075787\">\u201cMap of Cuba\u201d<\/a>). <a href=\"#return-footnote-81-11\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 11\">&crarr;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"author":1,"menu_order":2,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":["alexandra-ziglar-keston-horst-berina-muderizovic-noemi-martinez-eds"],"pb_section_license":"cc-by"},"chapter-type":[],"contributor":[61],"license":[52],"class_list":["post-81","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","contributor-alexandra-ziglar-keston-horst-berina-muderizovic-noemi-martinez-eds","license-cc-by"],"part":78,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/81","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/81\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":102,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/81\/revisions\/102"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/78"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/81\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=81"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=81"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/antologia\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=81"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}