{"id":33,"date":"2018-11-09T13:08:29","date_gmt":"2018-11-09T13:08:29","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/calderon\/?post_type=chapter&#038;p=33"},"modified":"2018-11-09T13:18:00","modified_gmt":"2018-11-09T13:18:00","slug":"2-esceptico-y-creyente","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/calderon\/chapter\/2-esceptico-y-creyente\/","title":{"rendered":"2. Esc\u00e9ptico y creyente"},"content":{"raw":"ANTONIO REGALADO (2000)\r\n<div class=\"rtsImgArticulo\">\r\n<div id=\"container_movie\" class=\"rtsImgArticulo\">\r\n<p style=\"text-align: center;\"><img src=\"https:\/\/www.elcultural.com\/imgBd\/20000102\/ESPECIAL\/img\/17857_1.jpg\" onload=\"Ajustar(this);\" class=\"aligncenter\" \/><em>Calder\u00f3n de la Barca. Ilustraci\u00f3n de Grau Santos<\/em><\/p>\r\n\r\n<\/div>\r\n<\/div>\r\n<span id=\"ContentMaster_ContentArticulo_textoLabel\">La acumulaci\u00f3n de las dispares opiniones que se han venido sedimentando sobre la obra de Calder\u00f3n a lo largo de m\u00e1s de tres siglos ha precipitado un personaje con doble o aun triple personalidad. Que en el escritor de los versos \u201cPues el delito mayor del hombre es haber nacido\u201d se ayunten el esc\u00e9ptico y el creyente, el autor de tragedias cristianas y el creador de las comedias m\u00e1s gozosas y mundanas de la literatura europea, ha servido para sembrar confusiones entre muchos de sus int\u00e9rpretes, perplejos ante la coexistencia en el mismo sujeto del absoluto incondicional de la fe y del car\u00e1cter problem\u00e1tico del pensamiento. Si Calder\u00f3n nos hubiese legado s\u00f3lo sus dramas profanos le supondr\u00edamos el m\u00e1s ateo de los dramaturgos y, si, al contrario tuvi\u00e9semos s\u00f3lo a la vista su teatro sagrado le juzgar\u00edamos como el m\u00e1s cat\u00f3lico. Ya en vida, su obra (que abarca un total de 209 piezas) fue blanco de los enemigos de la escena. Desde entonces, no son pocos los que se han hecho cruces ante los desenlaces de sus obras, han repugnado de su catolicismo, se han cohibido ante el supuesto formalismo de su estilo o se han indagado ante las irreverencias de sus graciosos. La multifac\u00e9tica figura del c\u00f3mico criado calderoniano nos remite al gran genio sat\u00edrico de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/la-dama-duende--0\/html\/ff22be1e-82b1-11df-acc7-002185ce6064_3.html#I_0_\"><em>La dama duende<\/em><\/a>, que aprovech\u00f3 este personaje para satirizar en el patio de comedias el estilo del serm\u00f3n f\u00fanebre predicado por el culto Fray F\u00e9lix Paravicino en memoria de los padres de los Reyes, el a\u00f1o de 1629. <\/span>\r\n\r\nhttps:\/\/youtu.be\/u2lSwWOstEc\r\n\r\n<span id=\"ContentMaster_ContentArticulo_textoLabel\">Pasqu\u00edn, el buf\u00f3n fil\u00f3sofo de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/comedia-famosa-la-cisma-de-inglaterra-1\/\"><em>La Cisma de Inglaterra<\/em><\/a> justifica su estulticia con el seductor aforismo: \u201cSi no digo lo que pienso de qu\u00e9 me sirve ser loco\u201d. Los atrevimientos del poeta consiguieron irritar y fascinar a la vez. Los versos de Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez de Morat\u00edn constituyen un paradigma de la cr\u00edtica moralista: \u201cNo adviertes como audaz se desenfrena\/ la juventud de Espa\u00f1a corrompida de Calder\u00f3n por la fecunda vena\/ No ves la virtud siempre oprimida por su musa en el c\u00f3mico teatro\/ y la maldad premiada y oprimida\u201d.<\/span>\r\n\r\nAl otro lado de los Pirineos, el gerifalte de la sana raz\u00f3n, Voltaire, traductor de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/comedia-famossa-en-esta-vida-todo-es-verdad-y-todo-mentira\/\"><em>En la vida todo es verdad y todo mentira<\/em><\/a> escribi\u00f3 que esta tragedia de Calder\u00f3n que calific\u00f3 de \u201cdemocracia b\u00e1rbara\u201d probaba que los espa\u00f1oles merec\u00edan la Inquisici\u00f3n. El genio de Hegel no escap\u00f3 a la moralina y as\u00ed el gran fil\u00f3sofo cuenta convencido c\u00f3mo la puesta en escena que vio en Berl\u00edn, hacia 1829 de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/a-secreto-agravio-secreta-venganza\/html\/ff435dea-82b1-11df-acc7-002185ce6064_5.html#I_0_\"><em>A secreto agravio secreta venganza<\/em><\/a> result\u00f3 inaceptable por su rigurosa representaci\u00f3n del honor. Mientras los autos sacramentales se prohib\u00edan por C\u00e9dula Real de 1765, <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-alcalde-de-zalamea--0\/html\/fedbf6d2-82b1-11df-acc7-002185ce6064_1.html#I_1_\"><em>El Alcalde de Zalamea<\/em><\/a> era adaptada varias veces por el actor Collot d\u2019Herbois en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n de 1789. La ejecuci\u00f3n del capit\u00e1n por orden de Pedro Crespo no dejar\u00eda de hacer mella en este pros\u00e9lito de Calder\u00f3n, que lleg\u00f3 a ser uno de los doce del Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica, adepto a formas de ejecuci\u00f3n m\u00e1s racionales y r\u00e1pidas que el garrote vil.\r\n\r\nOtro entusiasta de Calder\u00f3n fue Richard Wagner. Mientras trabajaba en su \u00f3pera <em>Parzival<\/em>, s\u00f3lo dejaba tiempo para la lectura de Calder\u00f3n al que lleg\u00f3 a colocar en una cumbre solitaria. Sin embargo, el compositor tanto como Schopenhauer, tambi\u00e9n entusiasta del poeta castellano, tropezaron con un arte que no dejaba resquicios a ese sentimiento vago e indeterminado identificado con la naturaleza por los rom\u00e1nticos, de ah\u00ed que el compositor fascinado y repelido por la tragedia de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-medico-de-su-honra--1\/html\/ff38ecde-82b1-11df-acc7-002185ce6064_5.html#I_0_\"><em>El m\u00e9dico de su honra<\/em><\/a> expresara su asombro con las palabras \u201cextra\u00f1a, extra\u00f1\u00edsima\u201d. Men\u00e9ndez Pelayo, cuyo <em><a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/teatroselecto01pelagoog\/page\/n12\">Calder\u00f3n y su teatro<\/a><\/em> (1884) tuvo cola, denunci\u00f3 que los dramas de honor y de venganza estaban \u201cno s\u00f3lo por bajo de la moral cristiana sino muchas veces contra ella\u201d. Sin embargo a principios del XIX August y Friedrich Schlegel hab\u00edan consagrado a Calder\u00f3n como el gran poeta y dramaturgo del catolicismo. A la vez desde una perspectiva protestante Calder\u00f3n surge como un alma dogm\u00e1tica, agente de los jesuitas y del Vaticano, lo que no impidi\u00f3 que se le considerara como un autor desenfadado que represent\u00f3 sin menoscabo la pasi\u00f3n del amor; m\u00e1s bien agente de negocios de Cupido que del Papa.\r\n\r\nEl Catolicismo del dramaturgo ha molestado a gentes de toda laya, y en fechas recientes a algunos ex seminaristas, reciclados de un marxismo ya trasnochado a la nueva esperanza socialdem\u00f3crata. Las admiraciones provocadas entre los grandes han sido excepcionales, y todav\u00eda tenemos mucho que aprender de las pocas p\u00e1ginas que escribieron sobre el dramaturgo Friedrich Schelling, los hermanos Schlegel, Walter Benjamin, E. R. Curtius, Ludwig Tieck, Samuel Beckett, Albert Camus y Goethe. Este \u00faltimo, que puso en escena a comienzos del siglo XIX varias obras de Calder\u00f3n en Weimar, dijo del <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-principe-constante-2\/html\/ff43562e-82b1-11df-acc7-002185ce6064_4.html#I_0_\"><em>Pr\u00edncipe constante<\/em><\/a> que si toda la poes\u00eda del mundo desapareciera se podr\u00eda restaurar con esta pieza. Goethe, gran admirador de Shakespeare como poeta, pero cuya dramaturgia le parec\u00eda deficiente, valor\u00f3 en Calder\u00f3n un gran talento pr\u00e1ctico, de ah\u00ed que dijese que le hubiese venido bien al autor de Hamlet pasar una temporada en la corte de Felipe IV. Aun sus m\u00e1s implacables cr\u00edticos no le han regateado la fama de ser el m\u00e1s consumado dramaturgo de todos los tiempos. Sin embargo, casi nadie ha relacionado esa portentosa t\u00e9cnica con un pensamiento. Ha llegado el momento de que gentes de otros gremios aparte del literario nos regalen con espl\u00e9ndidos estudios sobre el dramaturgo, y que aparezcan directores dispuestos a descubrir los tesoros del arte y del pensamiento de su gran obra.\r\n\r\nLos a\u00f1os del franquismo y los de la transici\u00f3n no han sido favorables a Calder\u00f3n; con alguna que otra excepci\u00f3n, el paisaje que se desvela es bastante gris. Durante la dictadura, la derecha se invent\u00f3 un barroco que la izquierda se crey\u00f3, pelote\u00e1ndose ambas el mismo lugar com\u00fan. De lo mucho que nos puede decir Calder\u00f3n, aludiremos s\u00f3lo fugazmente a una cuesti\u00f3n que sigue candente en la actualidad y que ha venido acaparando la atenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, del p\u00fablico y de los juzgados. Calder\u00f3n fue testigo y cronista de los entresijos de la moderna raz\u00f3n de estado en el primer siglo de la Modernidad. Recordemos aquellos versos de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/comedia-famossa-en-esta-vida-todo-es-verdad-y-todo-mentira\/\"><em>En la vida todo es verdad y todo mentira<\/em><\/a>: \u201c\u00a1Oh raz\u00f3n de estado necia! \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1s, di, si hacer sabes del delito conveniencia?\u201d, y aquellos otros de <em>Argenis y Poliarco<\/em>: \u201cMas la inquietud import\u00f3 de todo un reino, que no\/ una vida; y el poder\/ tal vez siendo interesado \/ el bien de su reino entero, \/con capa de justiciero \/mata por raz\u00f3n de Estado\u201d. Y no es mera coincidencia que fuese el mismo escritor el que puso en boca de la reina Cristerna de Suevia, protagonista de la comedia <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/comedia-famosa-afectos-de-odio-y-amor\/\"><em>Afectos de odio y amor<\/em><\/a>, las palabras con que justifica las leyes que decreta para dar los mismos derechos a las mujeres de que disfrutan los hombres: \u201cPues lidien y estudien que\/ ser valientes y ser sabias\/ es acci\u00f3n del alma, y no es\/ hombre ni mujer el alma.\u201d","rendered":"<p>ANTONIO REGALADO (2000)<\/p>\n<div class=\"rtsImgArticulo\">\n<div id=\"container_movie\" class=\"rtsImgArticulo\">\n<p style=\"text-align: center;\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/www.elcultural.com\/imgBd\/20000102\/ESPECIAL\/img\/17857_1.jpg\" onload=\"Ajustar(this);\" class=\"aligncenter\" alt=\"image\" \/><em>Calder\u00f3n de la Barca. Ilustraci\u00f3n de Grau Santos<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><span id=\"ContentMaster_ContentArticulo_textoLabel\">La acumulaci\u00f3n de las dispares opiniones que se han venido sedimentando sobre la obra de Calder\u00f3n a lo largo de m\u00e1s de tres siglos ha precipitado un personaje con doble o aun triple personalidad. Que en el escritor de los versos \u201cPues el delito mayor del hombre es haber nacido\u201d se ayunten el esc\u00e9ptico y el creyente, el autor de tragedias cristianas y el creador de las comedias m\u00e1s gozosas y mundanas de la literatura europea, ha servido para sembrar confusiones entre muchos de sus int\u00e9rpretes, perplejos ante la coexistencia en el mismo sujeto del absoluto incondicional de la fe y del car\u00e1cter problem\u00e1tico del pensamiento. Si Calder\u00f3n nos hubiese legado s\u00f3lo sus dramas profanos le supondr\u00edamos el m\u00e1s ateo de los dramaturgos y, si, al contrario tuvi\u00e9semos s\u00f3lo a la vista su teatro sagrado le juzgar\u00edamos como el m\u00e1s cat\u00f3lico. Ya en vida, su obra (que abarca un total de 209 piezas) fue blanco de los enemigos de la escena. Desde entonces, no son pocos los que se han hecho cruces ante los desenlaces de sus obras, han repugnado de su catolicismo, se han cohibido ante el supuesto formalismo de su estilo o se han indagado ante las irreverencias de sus graciosos. La multifac\u00e9tica figura del c\u00f3mico criado calderoniano nos remite al gran genio sat\u00edrico de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/la-dama-duende--0\/html\/ff22be1e-82b1-11df-acc7-002185ce6064_3.html#I_0_\"><em>La dama duende<\/em><\/a>, que aprovech\u00f3 este personaje para satirizar en el patio de comedias el estilo del serm\u00f3n f\u00fanebre predicado por el culto Fray F\u00e9lix Paravicino en memoria de los padres de los Reyes, el a\u00f1o de 1629. <\/span><\/p>\n<p>https:\/\/youtu.be\/u2lSwWOstEc<\/p>\n<p>Pasqu\u00edn, el buf\u00f3n fil\u00f3sofo de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/comedia-famosa-la-cisma-de-inglaterra-1\/\"><em>La Cisma de Inglaterra<\/em><\/a> justifica su estulticia con el seductor aforismo: \u201cSi no digo lo que pienso de qu\u00e9 me sirve ser loco\u201d. Los atrevimientos del poeta consiguieron irritar y fascinar a la vez. Los versos de Nicol\u00e1s Fern\u00e1ndez de Morat\u00edn constituyen un paradigma de la cr\u00edtica moralista: \u201cNo adviertes como audaz se desenfrena\/ la juventud de Espa\u00f1a corrompida de Calder\u00f3n por la fecunda vena\/ No ves la virtud siempre oprimida por su musa en el c\u00f3mico teatro\/ y la maldad premiada y oprimida\u201d.<\/p>\n<p>Al otro lado de los Pirineos, el gerifalte de la sana raz\u00f3n, Voltaire, traductor de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/comedia-famossa-en-esta-vida-todo-es-verdad-y-todo-mentira\/\"><em>En la vida todo es verdad y todo mentira<\/em><\/a> escribi\u00f3 que esta tragedia de Calder\u00f3n que calific\u00f3 de \u201cdemocracia b\u00e1rbara\u201d probaba que los espa\u00f1oles merec\u00edan la Inquisici\u00f3n. El genio de Hegel no escap\u00f3 a la moralina y as\u00ed el gran fil\u00f3sofo cuenta convencido c\u00f3mo la puesta en escena que vio en Berl\u00edn, hacia 1829 de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/a-secreto-agravio-secreta-venganza\/html\/ff435dea-82b1-11df-acc7-002185ce6064_5.html#I_0_\"><em>A secreto agravio secreta venganza<\/em><\/a> result\u00f3 inaceptable por su rigurosa representaci\u00f3n del honor. Mientras los autos sacramentales se prohib\u00edan por C\u00e9dula Real de 1765, <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-alcalde-de-zalamea--0\/html\/fedbf6d2-82b1-11df-acc7-002185ce6064_1.html#I_1_\"><em>El Alcalde de Zalamea<\/em><\/a> era adaptada varias veces por el actor Collot d\u2019Herbois en v\u00edsperas de la Revoluci\u00f3n de 1789. La ejecuci\u00f3n del capit\u00e1n por orden de Pedro Crespo no dejar\u00eda de hacer mella en este pros\u00e9lito de Calder\u00f3n, que lleg\u00f3 a ser uno de los doce del Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica, adepto a formas de ejecuci\u00f3n m\u00e1s racionales y r\u00e1pidas que el garrote vil.<\/p>\n<p>Otro entusiasta de Calder\u00f3n fue Richard Wagner. Mientras trabajaba en su \u00f3pera <em>Parzival<\/em>, s\u00f3lo dejaba tiempo para la lectura de Calder\u00f3n al que lleg\u00f3 a colocar en una cumbre solitaria. Sin embargo, el compositor tanto como Schopenhauer, tambi\u00e9n entusiasta del poeta castellano, tropezaron con un arte que no dejaba resquicios a ese sentimiento vago e indeterminado identificado con la naturaleza por los rom\u00e1nticos, de ah\u00ed que el compositor fascinado y repelido por la tragedia de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-medico-de-su-honra--1\/html\/ff38ecde-82b1-11df-acc7-002185ce6064_5.html#I_0_\"><em>El m\u00e9dico de su honra<\/em><\/a> expresara su asombro con las palabras \u201cextra\u00f1a, extra\u00f1\u00edsima\u201d. Men\u00e9ndez Pelayo, cuyo <em><a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/teatroselecto01pelagoog\/page\/n12\">Calder\u00f3n y su teatro<\/a><\/em> (1884) tuvo cola, denunci\u00f3 que los dramas de honor y de venganza estaban \u201cno s\u00f3lo por bajo de la moral cristiana sino muchas veces contra ella\u201d. Sin embargo a principios del XIX August y Friedrich Schlegel hab\u00edan consagrado a Calder\u00f3n como el gran poeta y dramaturgo del catolicismo. A la vez desde una perspectiva protestante Calder\u00f3n surge como un alma dogm\u00e1tica, agente de los jesuitas y del Vaticano, lo que no impidi\u00f3 que se le considerara como un autor desenfadado que represent\u00f3 sin menoscabo la pasi\u00f3n del amor; m\u00e1s bien agente de negocios de Cupido que del Papa.<\/p>\n<p>El Catolicismo del dramaturgo ha molestado a gentes de toda laya, y en fechas recientes a algunos ex seminaristas, reciclados de un marxismo ya trasnochado a la nueva esperanza socialdem\u00f3crata. Las admiraciones provocadas entre los grandes han sido excepcionales, y todav\u00eda tenemos mucho que aprender de las pocas p\u00e1ginas que escribieron sobre el dramaturgo Friedrich Schelling, los hermanos Schlegel, Walter Benjamin, E. R. Curtius, Ludwig Tieck, Samuel Beckett, Albert Camus y Goethe. Este \u00faltimo, que puso en escena a comienzos del siglo XIX varias obras de Calder\u00f3n en Weimar, dijo del <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-principe-constante-2\/html\/ff43562e-82b1-11df-acc7-002185ce6064_4.html#I_0_\"><em>Pr\u00edncipe constante<\/em><\/a> que si toda la poes\u00eda del mundo desapareciera se podr\u00eda restaurar con esta pieza. Goethe, gran admirador de Shakespeare como poeta, pero cuya dramaturgia le parec\u00eda deficiente, valor\u00f3 en Calder\u00f3n un gran talento pr\u00e1ctico, de ah\u00ed que dijese que le hubiese venido bien al autor de Hamlet pasar una temporada en la corte de Felipe IV. Aun sus m\u00e1s implacables cr\u00edticos no le han regateado la fama de ser el m\u00e1s consumado dramaturgo de todos los tiempos. Sin embargo, casi nadie ha relacionado esa portentosa t\u00e9cnica con un pensamiento. Ha llegado el momento de que gentes de otros gremios aparte del literario nos regalen con espl\u00e9ndidos estudios sobre el dramaturgo, y que aparezcan directores dispuestos a descubrir los tesoros del arte y del pensamiento de su gran obra.<\/p>\n<p>Los a\u00f1os del franquismo y los de la transici\u00f3n no han sido favorables a Calder\u00f3n; con alguna que otra excepci\u00f3n, el paisaje que se desvela es bastante gris. Durante la dictadura, la derecha se invent\u00f3 un barroco que la izquierda se crey\u00f3, pelote\u00e1ndose ambas el mismo lugar com\u00fan. De lo mucho que nos puede decir Calder\u00f3n, aludiremos s\u00f3lo fugazmente a una cuesti\u00f3n que sigue candente en la actualidad y que ha venido acaparando la atenci\u00f3n de los medios de comunicaci\u00f3n, del p\u00fablico y de los juzgados. Calder\u00f3n fue testigo y cronista de los entresijos de la moderna raz\u00f3n de estado en el primer siglo de la Modernidad. Recordemos aquellos versos de <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra\/comedia-famossa-en-esta-vida-todo-es-verdad-y-todo-mentira\/\"><em>En la vida todo es verdad y todo mentira<\/em><\/a>: \u201c\u00a1Oh raz\u00f3n de estado necia! \u00bfqu\u00e9 no har\u00e1s, di, si hacer sabes del delito conveniencia?\u201d, y aquellos otros de <em>Argenis y Poliarco<\/em>: \u201cMas la inquietud import\u00f3 de todo un reino, que no\/ una vida; y el poder\/ tal vez siendo interesado \/ el bien de su reino entero, \/con capa de justiciero \/mata por raz\u00f3n de Estado\u201d. 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