{"id":45,"date":"2016-09-22T11:51:38","date_gmt":"2016-09-22T11:51:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/?post_type=chapter&#038;p=45"},"modified":"2016-11-30T20:12:24","modified_gmt":"2016-11-30T20:12:24","slug":"1","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/chapter\/1\/","title":{"rendered":"II. 1. La Primera Cr\u00f3nica General no es la cumplida realizaci\u00f3n de la Estoria de Espa\u00f1a proyectada por Alfonso X"},"content":{"raw":"<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x.jpg\"><img src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x-300x179.jpg\" alt=\"ii-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x\" width=\"300\" height=\"179\" class=\" size-medium wp-image-88 aligncenter\" \/><\/a>\r\n\r\n(M\u00c9TODOS Y PROBLEMAS EN EL TRABAJO COMPILATORIO)*\r\n\r\nLa compilaci\u00f3n de \u00ablos fechos de Espa\u00f1a\u00bb emprendida por los talleres historiogr\u00e1ficos de Alfonso, aquel \u00abRex; decus Hesperie, thesaurus philoso\u00adphic\u00bb \u2014seg\u00fan le llama el poeta prologuista de la obra\u2014 ha dejado larga descen\u00addencia de manuscritos: conocemos alrededor de un centenar de Cr\u00f3nicas Generales que reproducen (con una mayor o menor fidelidad a la estructura originaria) secciones m\u00e1s o menos extensas de la voluminosa <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alfons\u00ed.\r\n\r\nLas partes primeras de la Estoria (prehistoria, Espa\u00f1a romana, Espa\u00f1a b\u00e1rbara, Espa\u00f1a g\u00f3tica, invasi\u00f3n \u00e1rabe) se mantienen en la tradici\u00f3n manus\u00adcrita con relativamente poca variaci\u00f3n; pero las partes \u00faltimas (historia de la Reconquista) han llegado a nosotros bajo formas tan distintas, que puede hablarse sin exagerar de la existencia de una selva textual.\r\n\r\nA finales del siglo XIX, R. Men\u00e9ndez Pidal comenz\u00f3 a poner orden en este caos, distinguiendo los principales prototipos de <em>Cr\u00f3nica General de Espa\u00ad\u00f1a<\/em>\u00a0[footnote]Ley. Inf. Lara (1896); \u00abEl PC y las Cr\u00f3n.\u00bb (1898); Cr\u00f3n. Generales1 (1898).[\/footnote] y finalmente, en 1906, dio una edici\u00f3n rigurosa de la que llam\u00f3 <em>Primera cr\u00f3nica general de Espa\u00f1a (Estoria de Espa\u00f1a que mand\u00f3 componer Alfonso el Sabio y se continuaba bajo Sancho IV en 1289)<\/em>. [footnote]I: Texto, Madrid, NBAE, V, 1906.[\/footnote]\u00a0Esta edici\u00f3n estaba firmemen\u00adte respaldada por dos c\u00f3dices regios de la biblioteca escurialense (E1 y E2: el primero, copiado en el scriptorium del propio Alfonso X [footnote]Ms. Y-i-2 de la Bibl. del Escorial. La miniatura inicial y la ornamentaci\u00f3n permiten calificar\u00adlo de c\u00f3dice regio alfons\u00ed. Sin embargo merece estudio especial el problema de las varias manos que intervienen en su elaboraci\u00f3n [cuesti\u00f3n que tratar\u00e9 pr\u00f3ximamente en otro libro].[\/footnote]; el segundo, que se dice continuaci\u00f3n del otro, ya en d\u00edas de Sancho IV, seg\u00fan muestra un p\u00e1rrafo alusivo al a\u00f1o 1289. [footnote]Ms. X-i-4 de la Bibl. del Escorial. En el f. 26 v figura una digresi\u00f3n en que se alude al estado presente de la Reconquista en el reinado de Sancho IV, era 1327 [= 1289]; otra alusi\u00f3n a ese mismo a\u00f1o figura en nota marginal del f. 273. La ligaz\u00f3n entre E1 y E2 queda, sin embargo, establecida por sendas remisiones existentes en uno y otro texto (PCG, p. 230b8-11 y 321a1-18 y variante).[\/footnote]\u00a0La posterior averiguaci\u00f3n de que un grupo importante de manuscritos reflejaba una versi\u00f3n \u00abvulgar\u00bb, m\u00e1s fiel en la frase a las fuentes, independientemente derivada del *\u00abborrador compilatorio\u00bb de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, no rest\u00f3 autoridad al texto \u00abregio\u00bb estil\u00edsticamente m\u00e1s elaborado, versi\u00f3n \u00aboficial\u00bb de la <em>Estoria<\/em>.\u00a0\u00a0[footnote]Para explicar la relaci\u00f3n entre la versi\u00f3n \u00abvulgar\u00bb y la versi\u00f3n \u00abregia\u00bb de la Primera cr\u00f3nica, as\u00ed como la conexi\u00f3n de las restantes Cr\u00f3nicas Generales con la Primera, Men\u00e9ndez Pidal consider\u00f3 preciso suponer la existencia de un prototipo fluido, anterior a la fijaci\u00f3n de la obra alfons\u00ed en un texto definitivo, de un *borrador compilatorio. R. Men\u00e9ndez Pidal, Cr\u00f3n. General-Discurso (1916). Cintra en 1951 (Cr\u00f3n. 1344) y el propio R. Men\u00e9ndez Pidal en 1955 (Primera Cr\u00f3n.2) contin\u00faan considerando al ms. E2 como la versi\u00f3n definitiva, oficial, de la Estoria de Espa\u00f1a.[\/footnote]\r\n\r\nSin embargo, el volumen segundo del manuscrito E (que contiene la historia de la Reconquista) no es merecedor del cr\u00e9dito que hasta ahora todos ven\u00edamos concedi\u00e9ndole. En un estudio publicado en 1962 [footnote]\u00abLa Versi\u00f3n regia de la Cr\u00f3nica General de Espa\u00f1a de Alfonso X\u00bb, en De Alfonso X (1962), pp. 17-94.[\/footnote] creo haber precisado que se trata de un c\u00f3dice artificioso compuesto de textos varios preexistentes ensamblados a mediados del s. XIV, posiblemente en conexi\u00f3n con los planes historiogr\u00e1ficos de Alfonso XI (quien patrocinaba por esas fechas la continuaci\u00f3n de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> hasta sus d\u00edas).\u00a0[footnote]D. Catal\u00e1n, Un prosista an\u00f3nimo (1955), pp. 135-136.[\/footnote] El texto b\u00e1sico para la constituci\u00f3n del c\u00f3dice facticio E2 es un manuscrito de tiempo de Sancho IV, el cual en su origen nada ten\u00eda que ver con el volumen alfons\u00ed E1; contiene una <em>Versi\u00f3n amplificada<\/em> en 1289 de la <em>Estoria d\u00e9 Espa\u00f1a<\/em> que, comenzando con Ramiro I, se interrump\u00eda inmediatamente antes de la sublevaci\u00f3n de Valencia contra al-Q\u0101rdir y el Cid, para continuar despu\u00e9s con las postrimer\u00edas de Alfonso VI hasta mediar el reinado de San Fernando.\u00a0[footnote]Ms. E2 \u00abmano tercera\u00bb E2(c) y \u00abmano quinta\u00bb E2(e). Lo llamar\u00e9 E2(orig). Sin duda continua\u00adba hasta la \u00abdespedida\u00bb del arzobispo don Rodrigo de Toledo (PCG, p. 736b29). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 50-63, 70-76 y 88-91.[\/footnote]\u00a0A este manuscrito incompleto se antepusieron, a mediados del s. XIV, dos cuadernos arrancados del viejo c\u00f3dice alfons\u00ed E1, a fin de hacer empezar el nuevo volumen con el reinado de Pelayo.\u00a0[footnote]Ms. E2 \u00abmano primera\u00bb E2(a), que es la misma que en E1 escribe los ff. 149v-196. Al manuscrito primitivo formado por E1 y E2(a) lo llamar\u00e9 E1(orig). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 32-49 y 89-90.[\/footnote]\u00a0El resto del c\u00f3dice facticio es de letra tard\u00eda, escrito para enlazar y completar esos fragmentos viejos.\u00a0[footnote]Ms. E2 \u00abmano segunda\u00bb E2(b), \u00abmano sexta\u00bb E2(f), f. 197 de E1, f. 1 (t\u00edtulo y miniatura) de E2, remisi\u00f3n final de E1 a E2 e inicial de E2 a E1 (cfr. nuestra n. 4). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 77-87, 36-37 y 89. [Hoy creo poder precisar que si el c\u00f3dice regio alfons\u00ed E1(orig) fue conocido por Alfonso XI y por su canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid ello se debe a que, por una manda testamentaria de do\u00f1a Blanca, hija de do\u00f1a Brites o Beatriz la primog\u00e9nita bastarda de Alfonso X, reina de Portugal, la reina do\u00f1a Mar\u00eda de Molina recibi\u00f3 el c\u00f3dice, entre otros libros que fueron del rey Sabio, pocos meses antes de morir. La manda testamentaria del 15 de abril de 1321 dice as\u00ed: \"Mando que los libros e las escripturas que yo tengo, que fueron del rey don Alfonso mi abuelo, que las den a la reyna\u00bb (tomo el dato de R. A. MacDonald, Esp\u00e9culo, Madison: HSMS, 1990, p. LVII b y n. 361). Do\u00f1a Blanca muri\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s (Fl\u00f3rez, Reynas, II, pp. 543-544) y la reina do\u00f1a Mar\u00eda, tutora de Alfonso XI, el 30 de junio del mismo a\u00f1o (Catal\u00e1n, Gran cr\u00f3n. de A\u00b0 XI, Ap. II. 2, p. 472); Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid fue uno de los testigos del testamento de do\u00f1a Mar\u00eda.][\/footnote]\r\n\r\nUna vez reducida a sus verdaderos t\u00e9rminos la autoridad del c\u00f3dice \u00abregio\u00bb E2, nos hallamos nuevamente desprovistos del apoyo y gu\u00eda de un texto \u00aboficial\u00bb de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> desde mediado el reinado de Alfonso II el Casto, esto es, desde el final originario de E1. Nos es, por tanto, preciso volver a la tradici\u00f3n manuscrita en conjunto, al centenar de textos in\u00e9ditos. Es esta la tarea que he acometido en estos \u00faltimos a\u00f1os.\r\n\r\nLa primera conclusi\u00f3n a que he llegado en mi trabajo \u2014base de todas mis subsiguientes pesquisas \u2014 es que el taller historiogr\u00e1fico alfons\u00ed, ni en vida de Alfonso X, ni despu\u00e9s de muerto el rey Sabio, lleg\u00f3 a concluir la proyectada <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>. La subida al trono de Sancho IV signific\u00f3, creo, la paraliza\u00adci\u00f3n \u2014si no la disoluci\u00f3n \u2014de las escuelas alfons\u00edes. Una vez interrumpidos por el nuevo rey los pagos literarios (seg\u00fan parecen indicar las cuentas de su reinado),\u00a0[footnote]Seg\u00fan observa ya R. Men\u00e9ndez Pidal, \u00abAlfonso X y las leyendas\u00bb (1948), pp. 15-17; nueva\u00admente, en Primera cr\u00f3n.2, pp. XXXI-XXXII.[\/footnote]\u00a0la labor historiogr\u00e1fica en equipo debi\u00f3 de cesar enseguida.\r\n\r\nLa <em>Primera cr\u00f3nica general de Espa\u00f1a<\/em> editada por Men\u00e9ndez Pidal no puede identificarse con la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> de Alfonso X (aunque en l\u00edneas generales sea su m\u00e1s directo representante): En la c\u00e1mara regia castellana debieron de quedar atesorados conjuntamente c\u00f3dices y cuadernos de traba\u00adjo del taller alfons\u00ed [footnote]R. Men\u00e9ndez Pidal y L. F. Lindley Cintra conciben el *borrador compilatorio de la c\u00e1mara regia de Alfonso X y Sancho IV como un manuscrito lleno de a\u00f1adidos marginales e interlinea\u00addos, con tachaduras, con relatos yuxtapuestos en espera de observaciones armonizadoras, esto es un texto \u00fanico sobreabundante, donde se encerraban m\u00e1s posibilidades de las que se hab\u00edan de realizar de primera intenci\u00f3n (V\u00e9ase: R. Men\u00e9ndez Pidal, Primera cr\u00f3n.2, p. XXVII-XXXIV y \u00abTradicionalidad\u00bb (1955), p. 142. L. F. Lindley Cintra, Cr\u00f3n. 1344, pp. CCX). Creo preferible suponer, no un manuscrito \u00fanico, sino un conjunto o colecci\u00f3n de cuadernos compilatorios. Sobre los cuadernos de trabajo, v\u00e9ase, G. Men\u00e9ndez Pidal, \u00abC\u00f3mo trabajaron las esc. alf.\u00bb (1951), 363-380.[\/footnote]\u00a0que conten\u00edan, en unos casos, secciones ya concluidas de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>, en otros, fragmentos a\u00fan en curso de elaboraci\u00f3n (unos ya bastante avanzados, otros en las etapas iniciales de la construcci\u00f3n); aprovechando esos materiales, pero sin continuar el inconcluso trabajo com\u00adpilatorio, el formador de la <em>Primera cr\u00f3nica general<\/em> trat\u00f3 de componer una historia de Espa\u00f1a sin soluciones de continuidad. El car\u00e1cter inacabado de la compilaci\u00f3n alfons\u00ed que este formador de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> tuvo a su alcance explica el progresivo empobrecimiento estructural de la obra notado por Men\u00e9ndez Pidal.\u00a0[footnote]Ya en Cr\u00f3n. General-Discurso (1916); v\u00e9ase ahora en Primera cr\u00f3n.2 (1955), pp. XXXIV-XXXV.[\/footnote]\r\n\r\nNOTAS\r\n\r\n* Ponencia en el Primer Congreso Internacional de Hispanistas, Oxford (le\u00edda el 6-IX-1962). Publicada, con la adici\u00f3n de ep\u00edgrafes y notas, en Romania, LXXXIV (1963), 354-375.","rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x-300x179.jpg\" alt=\"ii-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x\" width=\"300\" height=\"179\" class=\"size-medium wp-image-88 aligncenter\" srcset=\"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x-300x179.jpg 300w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x-65x39.jpg 65w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x-225x134.jpg 225w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x-350x209.jpg 350w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-1-libro-de-losjuegos-alfonso-x.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>(M\u00c9TODOS Y PROBLEMAS EN EL TRABAJO COMPILATORIO)*<\/p>\n<p>La compilaci\u00f3n de \u00ablos fechos de Espa\u00f1a\u00bb emprendida por los talleres historiogr\u00e1ficos de Alfonso, aquel \u00abRex; decus Hesperie, thesaurus philoso\u00adphic\u00bb \u2014seg\u00fan le llama el poeta prologuista de la obra\u2014 ha dejado larga descen\u00addencia de manuscritos: conocemos alrededor de un centenar de Cr\u00f3nicas Generales que reproducen (con una mayor o menor fidelidad a la estructura originaria) secciones m\u00e1s o menos extensas de la voluminosa <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alfons\u00ed.<\/p>\n<p>Las partes primeras de la Estoria (prehistoria, Espa\u00f1a romana, Espa\u00f1a b\u00e1rbara, Espa\u00f1a g\u00f3tica, invasi\u00f3n \u00e1rabe) se mantienen en la tradici\u00f3n manus\u00adcrita con relativamente poca variaci\u00f3n; pero las partes \u00faltimas (historia de la Reconquista) han llegado a nosotros bajo formas tan distintas, que puede hablarse sin exagerar de la existencia de una selva textual.<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX, R. Men\u00e9ndez Pidal comenz\u00f3 a poner orden en este caos, distinguiendo los principales prototipos de <em>Cr\u00f3nica General de Espa\u00ad\u00f1a<\/em>\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Ley. Inf. Lara (1896); \u00abEl PC y las Cr\u00f3n.\u00bb (1898); Cr\u00f3n. Generales1 (1898).\" id=\"return-footnote-45-1\" href=\"#footnote-45-1\" aria-label=\"Footnote 1\"><sup class=\"footnote\">[1]<\/sup><\/a> y finalmente, en 1906, dio una edici\u00f3n rigurosa de la que llam\u00f3 <em>Primera cr\u00f3nica general de Espa\u00f1a (Estoria de Espa\u00f1a que mand\u00f3 componer Alfonso el Sabio y se continuaba bajo Sancho IV en 1289)<\/em>. <a class=\"footnote\" title=\"I: Texto, Madrid, NBAE, V, 1906.\" id=\"return-footnote-45-2\" href=\"#footnote-45-2\" aria-label=\"Footnote 2\"><sup class=\"footnote\">[2]<\/sup><\/a>\u00a0Esta edici\u00f3n estaba firmemen\u00adte respaldada por dos c\u00f3dices regios de la biblioteca escurialense (E1 y E2: el primero, copiado en el scriptorium del propio Alfonso X <a class=\"footnote\" title=\"Ms. Y-i-2 de la Bibl. del Escorial. La miniatura inicial y la ornamentaci\u00f3n permiten calificar\u00adlo de c\u00f3dice regio alfons\u00ed. Sin embargo merece estudio especial el problema de las varias manos que intervienen en su elaboraci\u00f3n [cuesti\u00f3n que tratar\u00e9 pr\u00f3ximamente en otro libro].\" id=\"return-footnote-45-3\" href=\"#footnote-45-3\" aria-label=\"Footnote 3\"><sup class=\"footnote\">[3]<\/sup><\/a>; el segundo, que se dice continuaci\u00f3n del otro, ya en d\u00edas de Sancho IV, seg\u00fan muestra un p\u00e1rrafo alusivo al a\u00f1o 1289. <a class=\"footnote\" title=\"Ms. X-i-4 de la Bibl. del Escorial. En el f. 26 v figura una digresi\u00f3n en que se alude al estado presente de la Reconquista en el reinado de Sancho IV, era 1327 [= 1289]; otra alusi\u00f3n a ese mismo a\u00f1o figura en nota marginal del f. 273. 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R. Men\u00e9ndez Pidal, Cr\u00f3n. General-Discurso (1916). Cintra en 1951 (Cr\u00f3n. 1344) y el propio R. Men\u00e9ndez Pidal en 1955 (Primera Cr\u00f3n.2) contin\u00faan considerando al ms. E2 como la versi\u00f3n definitiva, oficial, de la Estoria de Espa\u00f1a.\" id=\"return-footnote-45-5\" href=\"#footnote-45-5\" aria-label=\"Footnote 5\"><sup class=\"footnote\">[5]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Sin embargo, el volumen segundo del manuscrito E (que contiene la historia de la Reconquista) no es merecedor del cr\u00e9dito que hasta ahora todos ven\u00edamos concedi\u00e9ndole. En un estudio publicado en 1962 <a class=\"footnote\" title=\"\u00abLa Versi\u00f3n regia de la Cr\u00f3nica General de Espa\u00f1a de Alfonso X\u00bb, en De Alfonso X (1962), pp. 17-94.\" id=\"return-footnote-45-6\" href=\"#footnote-45-6\" aria-label=\"Footnote 6\"><sup class=\"footnote\">[6]<\/sup><\/a> creo haber precisado que se trata de un c\u00f3dice artificioso compuesto de textos varios preexistentes ensamblados a mediados del s. XIV, posiblemente en conexi\u00f3n con los planes historiogr\u00e1ficos de Alfonso XI (quien patrocinaba por esas fechas la continuaci\u00f3n de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> hasta sus d\u00edas).\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"D. Catal\u00e1n, Un prosista an\u00f3nimo (1955), pp. 135-136.\" id=\"return-footnote-45-7\" href=\"#footnote-45-7\" aria-label=\"Footnote 7\"><sup class=\"footnote\">[7]<\/sup><\/a> El texto b\u00e1sico para la constituci\u00f3n del c\u00f3dice facticio E2 es un manuscrito de tiempo de Sancho IV, el cual en su origen nada ten\u00eda que ver con el volumen alfons\u00ed E1; contiene una <em>Versi\u00f3n amplificada<\/em> en 1289 de la <em>Estoria d\u00e9 Espa\u00f1a<\/em> que, comenzando con Ramiro I, se interrump\u00eda inmediatamente antes de la sublevaci\u00f3n de Valencia contra al-Q\u0101rdir y el Cid, para continuar despu\u00e9s con las postrimer\u00edas de Alfonso VI hasta mediar el reinado de San Fernando.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Ms. E2 \u00abmano tercera\u00bb E2(c) y \u00abmano quinta\u00bb E2(e). Lo llamar\u00e9 E2(orig). Sin duda continua\u00adba hasta la \u00abdespedida\u00bb del arzobispo don Rodrigo de Toledo (PCG, p. 736b29). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 50-63, 70-76 y 88-91.\" id=\"return-footnote-45-8\" href=\"#footnote-45-8\" aria-label=\"Footnote 8\"><sup class=\"footnote\">[8]<\/sup><\/a>\u00a0A este manuscrito incompleto se antepusieron, a mediados del s. XIV, dos cuadernos arrancados del viejo c\u00f3dice alfons\u00ed E1, a fin de hacer empezar el nuevo volumen con el reinado de Pelayo.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Ms. E2 \u00abmano primera\u00bb E2(a), que es la misma que en E1 escribe los ff. 149v-196. Al manuscrito primitivo formado por E1 y E2(a) lo llamar\u00e9 E1(orig). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 32-49 y 89-90.\" id=\"return-footnote-45-9\" href=\"#footnote-45-9\" aria-label=\"Footnote 9\"><sup class=\"footnote\">[9]<\/sup><\/a>\u00a0El resto del c\u00f3dice facticio es de letra tard\u00eda, escrito para enlazar y completar esos fragmentos viejos.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Ms. E2 \u00abmano segunda\u00bb E2(b), \u00abmano sexta\u00bb E2(f), f. 197 de E1, f. 1 (t\u00edtulo y miniatura) de E2, remisi\u00f3n final de E1 a E2 e inicial de E2 a E1 (cfr. nuestra n. 4). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 77-87, 36-37 y 89. [Hoy creo poder precisar que si el c\u00f3dice regio alfons\u00ed E1(orig) fue conocido por Alfonso XI y por su canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid ello se debe a que, por una manda testamentaria de do\u00f1a Blanca, hija de do\u00f1a Brites o Beatriz la primog\u00e9nita bastarda de Alfonso X, reina de Portugal, la reina do\u00f1a Mar\u00eda de Molina recibi\u00f3 el c\u00f3dice, entre otros libros que fueron del rey Sabio, pocos meses antes de morir. La manda testamentaria del 15 de abril de 1321 dice as\u00ed: &quot;Mando que los libros e las escripturas que yo tengo, que fueron del rey don Alfonso mi abuelo, que las den a la reyna\u00bb (tomo el dato de R. A. MacDonald, Esp\u00e9culo, Madison: HSMS, 1990, p. LVII b y n. 361). Do\u00f1a Blanca muri\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s (Fl\u00f3rez, Reynas, II, pp. 543-544) y la reina do\u00f1a Mar\u00eda, tutora de Alfonso XI, el 30 de junio del mismo a\u00f1o (Catal\u00e1n, Gran cr\u00f3n. de A\u00b0 XI, Ap. II. 2, p. 472); Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid fue uno de los testigos del testamento de do\u00f1a Mar\u00eda.]\" id=\"return-footnote-45-10\" href=\"#footnote-45-10\" aria-label=\"Footnote 10\"><sup class=\"footnote\">[10]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Una vez reducida a sus verdaderos t\u00e9rminos la autoridad del c\u00f3dice \u00abregio\u00bb E2, nos hallamos nuevamente desprovistos del apoyo y gu\u00eda de un texto \u00aboficial\u00bb de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> desde mediado el reinado de Alfonso II el Casto, esto es, desde el final originario de E1. Nos es, por tanto, preciso volver a la tradici\u00f3n manuscrita en conjunto, al centenar de textos in\u00e9ditos. Es esta la tarea que he acometido en estos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>La primera conclusi\u00f3n a que he llegado en mi trabajo \u2014base de todas mis subsiguientes pesquisas \u2014 es que el taller historiogr\u00e1fico alfons\u00ed, ni en vida de Alfonso X, ni despu\u00e9s de muerto el rey Sabio, lleg\u00f3 a concluir la proyectada <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>. La subida al trono de Sancho IV signific\u00f3, creo, la paraliza\u00adci\u00f3n \u2014si no la disoluci\u00f3n \u2014de las escuelas alfons\u00edes. Una vez interrumpidos por el nuevo rey los pagos literarios (seg\u00fan parecen indicar las cuentas de su reinado),\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Seg\u00fan observa ya R. Men\u00e9ndez Pidal, \u00abAlfonso X y las leyendas\u00bb (1948), pp. 15-17; nueva\u00admente, en Primera cr\u00f3n.2, pp. XXXI-XXXII.\" id=\"return-footnote-45-11\" href=\"#footnote-45-11\" aria-label=\"Footnote 11\"><sup class=\"footnote\">[11]<\/sup><\/a>\u00a0la labor historiogr\u00e1fica en equipo debi\u00f3 de cesar enseguida.<\/p>\n<p>La <em>Primera cr\u00f3nica general de Espa\u00f1a<\/em> editada por Men\u00e9ndez Pidal no puede identificarse con la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> de Alfonso X (aunque en l\u00edneas generales sea su m\u00e1s directo representante): En la c\u00e1mara regia castellana debieron de quedar atesorados conjuntamente c\u00f3dices y cuadernos de traba\u00adjo del taller alfons\u00ed <a class=\"footnote\" title=\"R. Men\u00e9ndez Pidal y L. F. Lindley Cintra conciben el *borrador compilatorio de la c\u00e1mara regia de Alfonso X y Sancho IV como un manuscrito lleno de a\u00f1adidos marginales e interlinea\u00addos, con tachaduras, con relatos yuxtapuestos en espera de observaciones armonizadoras, esto es un texto \u00fanico sobreabundante, donde se encerraban m\u00e1s posibilidades de las que se hab\u00edan de realizar de primera intenci\u00f3n (V\u00e9ase: R. Men\u00e9ndez Pidal, Primera cr\u00f3n.2, p. XXVII-XXXIV y \u00abTradicionalidad\u00bb (1955), p. 142. L. F. Lindley Cintra, Cr\u00f3n. 1344, pp. CCX). Creo preferible suponer, no un manuscrito \u00fanico, sino un conjunto o colecci\u00f3n de cuadernos compilatorios. Sobre los cuadernos de trabajo, v\u00e9ase, G. Men\u00e9ndez Pidal, \u00abC\u00f3mo trabajaron las esc. alf.\u00bb (1951), 363-380.\" id=\"return-footnote-45-12\" href=\"#footnote-45-12\" aria-label=\"Footnote 12\"><sup class=\"footnote\">[12]<\/sup><\/a>\u00a0que conten\u00edan, en unos casos, secciones ya concluidas de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>, en otros, fragmentos a\u00fan en curso de elaboraci\u00f3n (unos ya bastante avanzados, otros en las etapas iniciales de la construcci\u00f3n); aprovechando esos materiales, pero sin continuar el inconcluso trabajo com\u00adpilatorio, el formador de la <em>Primera cr\u00f3nica general<\/em> trat\u00f3 de componer una historia de Espa\u00f1a sin soluciones de continuidad. El car\u00e1cter inacabado de la compilaci\u00f3n alfons\u00ed que este formador de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> tuvo a su alcance explica el progresivo empobrecimiento estructural de la obra notado por Men\u00e9ndez Pidal.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Ya en Cr\u00f3n. General-Discurso (1916); v\u00e9ase ahora en Primera cr\u00f3n.2 (1955), pp. XXXIV-XXXV.\" id=\"return-footnote-45-13\" href=\"#footnote-45-13\" aria-label=\"Footnote 13\"><sup class=\"footnote\">[13]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>* Ponencia en el Primer Congreso Internacional de Hispanistas, Oxford (le\u00edda el 6-IX-1962). Publicada, con la adici\u00f3n de ep\u00edgrafes y notas, en Romania, LXXXIV (1963), 354-375.<\/p>\n<hr class=\"before-footnotes clear\" \/><div class=\"footnotes\"><ol><li id=\"footnote-45-1\">Ley. Inf. Lara (1896); \u00abEl PC y las Cr\u00f3n.\u00bb (1898); Cr\u00f3n. Generales1 (1898). <a href=\"#return-footnote-45-1\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 1\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-2\">I: Texto, Madrid, NBAE, V, 1906. <a href=\"#return-footnote-45-2\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 2\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-3\">Ms. Y-i-2 de la Bibl. del Escorial. La miniatura inicial y la ornamentaci\u00f3n permiten calificar\u00adlo de c\u00f3dice regio alfons\u00ed. Sin embargo merece estudio especial el problema de las varias manos que intervienen en su elaboraci\u00f3n [cuesti\u00f3n que tratar\u00e9 pr\u00f3ximamente en otro libro]. <a href=\"#return-footnote-45-3\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 3\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-4\">Ms. X-i-4 de la Bibl. del Escorial. En el f. 26 v figura una digresi\u00f3n en que se alude al estado presente de la Reconquista en el reinado de Sancho IV, era 1327 [= 1289]; otra alusi\u00f3n a ese mismo a\u00f1o figura en nota marginal del f. 273. La ligaz\u00f3n entre E1 y E2 queda, sin embargo, establecida por sendas remisiones existentes en uno y otro texto (PCG, p. 230b8-11 y 321a1-18 y variante). <a href=\"#return-footnote-45-4\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 4\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-5\">Para explicar la relaci\u00f3n entre la versi\u00f3n \u00abvulgar\u00bb y la versi\u00f3n \u00abregia\u00bb de la Primera cr\u00f3nica, as\u00ed como la conexi\u00f3n de las restantes Cr\u00f3nicas Generales con la Primera, Men\u00e9ndez Pidal consider\u00f3 preciso suponer la existencia de un prototipo fluido, anterior a la fijaci\u00f3n de la obra alfons\u00ed en un texto definitivo, de un *borrador compilatorio. R. Men\u00e9ndez Pidal, Cr\u00f3n. General-Discurso (1916). Cintra en 1951 (Cr\u00f3n. 1344) y el propio R. Men\u00e9ndez Pidal en 1955 (Primera Cr\u00f3n.2) contin\u00faan considerando al ms. E2 como la versi\u00f3n definitiva, oficial, de la Estoria de Espa\u00f1a. <a href=\"#return-footnote-45-5\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 5\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-6\">\u00abLa Versi\u00f3n regia de la Cr\u00f3nica General de Espa\u00f1a de Alfonso X\u00bb, en De Alfonso X (1962), pp. 17-94. <a href=\"#return-footnote-45-6\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 6\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-7\">D. Catal\u00e1n, Un prosista an\u00f3nimo (1955), pp. 135-136. <a href=\"#return-footnote-45-7\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 7\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-8\">Ms. E2 \u00abmano tercera\u00bb E2(c) y \u00abmano quinta\u00bb E2(e). Lo llamar\u00e9 E2(orig). Sin duda continua\u00adba hasta la \u00abdespedida\u00bb del arzobispo don Rodrigo de Toledo (PCG, p. 736b29). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 50-63, 70-76 y 88-91. <a href=\"#return-footnote-45-8\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 8\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-9\">Ms. E2 \u00abmano primera\u00bb E2(a), que es la misma que en E1 escribe los ff. 149v-196. Al manuscrito primitivo formado por E1 y E2(a) lo llamar\u00e9 E1(orig). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 32-49 y 89-90. <a href=\"#return-footnote-45-9\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 9\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-10\">Ms. E2 \u00abmano segunda\u00bb E2(b), \u00abmano sexta\u00bb E2(f), f. 197 de E1, f. 1 (t\u00edtulo y miniatura) de E2, remisi\u00f3n final de E1 a E2 e inicial de E2 a E1 (cfr. nuestra n. 4). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 77-87, 36-37 y 89. [Hoy creo poder precisar que si el c\u00f3dice regio alfons\u00ed E1(orig) fue conocido por Alfonso XI y por su canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid ello se debe a que, por una manda testamentaria de do\u00f1a Blanca, hija de do\u00f1a Brites o Beatriz la primog\u00e9nita bastarda de Alfonso X, reina de Portugal, la reina do\u00f1a Mar\u00eda de Molina recibi\u00f3 el c\u00f3dice, entre otros libros que fueron del rey Sabio, pocos meses antes de morir. La manda testamentaria del 15 de abril de 1321 dice as\u00ed: \"Mando que los libros e las escripturas que yo tengo, que fueron del rey don Alfonso mi abuelo, que las den a la reyna\u00bb (tomo el dato de R. A. MacDonald, Esp\u00e9culo, Madison: HSMS, 1990, p. LVII b y n. 361). Do\u00f1a Blanca muri\u00f3 dos d\u00edas despu\u00e9s (Fl\u00f3rez, Reynas, II, pp. 543-544) y la reina do\u00f1a Mar\u00eda, tutora de Alfonso XI, el 30 de junio del mismo a\u00f1o (Catal\u00e1n, Gran cr\u00f3n. de A\u00b0 XI, Ap. II. 2, p. 472); Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid fue uno de los testigos del testamento de do\u00f1a Mar\u00eda.] <a href=\"#return-footnote-45-10\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 10\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-11\">Seg\u00fan observa ya R. Men\u00e9ndez Pidal, \u00abAlfonso X y las leyendas\u00bb (1948), pp. 15-17; nueva\u00admente, en Primera cr\u00f3n.2, pp. XXXI-XXXII. <a href=\"#return-footnote-45-11\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 11\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-12\">R. Men\u00e9ndez Pidal y L. F. Lindley Cintra conciben el *borrador compilatorio de la c\u00e1mara regia de Alfonso X y Sancho IV como un manuscrito lleno de a\u00f1adidos marginales e interlinea\u00addos, con tachaduras, con relatos yuxtapuestos en espera de observaciones armonizadoras, esto es un texto \u00fanico sobreabundante, donde se encerraban m\u00e1s posibilidades de las que se hab\u00edan de realizar de primera intenci\u00f3n (V\u00e9ase: R. Men\u00e9ndez Pidal, Primera cr\u00f3n.2, p. XXVII-XXXIV y \u00abTradicionalidad\u00bb (1955), p. 142. L. F. Lindley Cintra, Cr\u00f3n. 1344, pp. CCX). Creo preferible suponer, no un manuscrito \u00fanico, sino un conjunto o colecci\u00f3n de cuadernos compilatorios. Sobre los cuadernos de trabajo, v\u00e9ase, G. Men\u00e9ndez Pidal, \u00abC\u00f3mo trabajaron las esc. alf.\u00bb (1951), 363-380. <a href=\"#return-footnote-45-12\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 12\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-45-13\">Ya en Cr\u00f3n. General-Discurso (1916); v\u00e9ase ahora en Primera cr\u00f3n.2 (1955), pp. XXXIV-XXXV. <a href=\"#return-footnote-45-13\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 13\">&crarr;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"author":1,"menu_order":2,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-45","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":39,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/45","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/45\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":166,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/45\/revisions\/166"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/39"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/45\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=45"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=45"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=45"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}