{"id":5,"date":"2016-09-22T09:08:24","date_gmt":"2016-09-22T09:08:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/chapter\/chapter-1\/"},"modified":"2016-10-05T18:12:10","modified_gmt":"2016-10-05T18:12:10","slug":"chapter-1","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/chapter\/chapter-1\/","title":{"rendered":"I. 1. La funci\u00f3n del conocimiento en la restauraci\u00f3n del Imperium"},"content":{"raw":"<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto.jpg\"><img src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto-300x289.jpg\" alt=\"i-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto\" width=\"300\" height=\"289\" class=\" size-medium wp-image-57 aligncenter\" \/><\/a>\r\n\r\nVarias historias y obras de car\u00e1cter pol\u00edtico procedentes de los reinos perif\u00e9ricos de Espa\u00f1a (Portugal, Navarra, Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a) nos han trasmi\u00adtido una explicaci\u00f3n de la triste postrimer\u00eda de Alfonso X como castigo divino a una terrible blasfemia [footnote]La primera versi\u00f3n de la blasfemia nos la proporciona la <em>Cr\u00f3nica geral de Espanha de 1344<\/em>, obra del conde don Pedro de Barcelos. El car\u00e1cter trunco del ms. M, \u00fanico descendiente de la redacci\u00f3n original, nos obliga a consultar la obra en su redacci\u00f3n refundida de hacia 1400; pero el pasaje procede, evidentemente, de la redacci\u00f3n primitiva. En esta versi\u00f3n portuguesa del a\u00f1o 1344 de la leyenda el castigo divino recae s\u00f3lo sobre Alfonso X; por lo tanto, la blasfemia justifica indirectamente la usurpaci\u00f3n del reino por Sancho IV, cabeza de la dinast\u00eda entonces reinante en Castilla. M\u00e1s tarde, la leyenda se refundi\u00f3 en beneficio de la usurpaci\u00f3n Trast\u00e1mara, exten\u00addiendo la maldici\u00f3n de la casa castellana hasta la cuarta generaci\u00f3n (Pedro I), en que se extinguir\u00e1, pues, seguidamente, subir\u00e1 al trono de Castilla un rey todo bondad y nobleza (Enrique II), que reparar\u00e1 los da\u00f1os ocasionados por sus antecesores (Alfonso X, Sancho IV, Fernando IV, Alfonso XI y Pedro I). As\u00ed figura en la <em>Canonica<\/em> del obispo navarro Eugu\u00ed, h. 1390 (ed. G. Eyzaguirre Rouse, en <em>Anales de la Universidad de Chile<\/em>, 1908, p. 278 y ss.), en la <em>Cr\u00f3nica de Pedro IV de Arag\u00f3n<\/em>, cap. VI, atribuyendo la blasfemia a Fernando IV (ed. A. de Bofarull, p. 323), en dos manuscritos, uno castellano, ms. 431 de la Bibl. Nac, Madrid, y otro catal\u00e1n, ms. 271 de la Bibl. Central de Catalunya (publicados por P. Bohigas en el <em>Butllet\u00ed de la Bibl. de Catalunya<\/em>, VIII, 1935, del que s\u00f3lo existe tirada aparte; y nuevamente el texto castellano en RFE, XXV, 1941, pp. 382-398), en una cr\u00f3nica de fines del s. XIV de Silos (dada a conocer por D. W. Lomax en el <em>Homenaje a Fray Justo P\u00e9rez de Urbel<\/em>, OSB, 2 vols., Silos, 1976-77, pp. 1323-1337) y en las <em>Profec\u00edas del Sabio Merlin<\/em> incluidas al final del <em>Baladro del Sabio Merlin<\/em>, Sevilla, 1535 (reed. por A. Bonilla San Mart\u00edn, <em>Libros de caballer\u00edas<\/em>, I, en la \u00abNBAE\u00bb, VI). Llam\u00e9 ya la atenci\u00f3n acerca de las dos versiones b\u00e1sicas de la leyenda en D. Catal\u00e1n, <em>El poema de Alfonso XI<\/em> (Madrid: Gredos, 1953), pp. 64-66. [V\u00e9ase ahora J. R. Craddock, \u00ab<em>Dynasty in Dispute: Alfonso X el Sabio and the Succession to the Throne of Castile and Leon in History and Legend<\/em>\u00bb, Viator 17 (1986), 197-219].[\/footnote]:\r\n<blockquote>\u00abEstando en Sevilla, dixo en pla\u00e7a que si el fuera con Dios quando fazia el mundo, que muchas cosas emendara en que se fiziera mejor\u00bb [footnote]Cr\u00f3nica de 1344, c. 791. Mss. U (o Zab\u00e1lburu, perteneciente hoy a la biblioteca del Marqu\u00e9s de Heredia Sp\u00ednola), f. 204v, y Q (Bibl. Nac, Madrid, 10815), f. 189.[\/footnote]<\/blockquote>\r\nNo sabemos qu\u00e9 autenticidad puede tener el comentario alfons\u00ed sobre los defectos de la creaci\u00f3n; pero \u00abse non \u00e8 vero, \u00e8 ben trovato\u00bb, y la acusaci\u00f3n tiene la virtud de dirigir nuestra atenci\u00f3n hacia dos hechos muy distintos: la fe de Alfonso X en la raz\u00f3n como instrumento para descubrir el significado de las cosas naturales (de que luego hablaremos) y la mezcla de incompren\u00adsi\u00f3n y hostilidad que gener\u00f3 el proyecto alfons\u00ed de reforma del <em>regnum<\/em> fuera del c\u00edrculo de sus colaboradores.\r\n\r\nEvidentemente, la Historia no pag\u00f3 a Alfonso X lo que el Rey Sabio hab\u00eda hecho por ella.\r\n\r\n<em>La Cr\u00f3nica de 1344<\/em> del conde don Pedro de Barcelos, hijo bastardo del rey de Portugal don Dinis (hijo de la reina do\u00f1a Beatriz, la hija m\u00e1s amada de Alfonso X, quiz\u00e1 por ser tambi\u00e9n bastarda) no s\u00f3lo recoge la leyenda de la blasfemia que acabamos de citar, sino que ataca con sa\u00f1a al \u00abrey astr\u00f3lo\u00adgo\u00bb, descalific\u00e1ndolo sin contemplaciones. En la obra de Barcelos, la historia del reinado de Alfonso X se reduce a un c\u00famulo de cargos, que llevan directamente a la sentencia de deposici\u00f3n puesta en boca del infante don Manuel:\r\n<blockquote>\u00abPor quanto el rey don Alfonso mato a don Fadrique su hermano e a don Ximon Ruyz se\u00f1or de los Cameros e otros muchos fidalgos sin derecho commo non deuia, pierda la justi\u00e7ia.\r\n\r\nE por que deseredo los fidalgos de Castilla e de Leon e los \u00e7ibdadanos e los con\u00e7ejos, non lo res\u00e7iban en las villas nin en las fortalezas e sea deseredado dellas.\r\n\r\nE por que desaforo los fidalgos e los con\u00e7ejos, non cunplan sus cartas nin le respondan con los fueros.\r\n\r\nE por que despecho la tierra e fizo malas monedas, non le den pechos nin serui\u00e7ios nin monedas foreras nin las martiniegas nin otros derechos ningunos de la tierra avnque los demande\u00bb\u00a0[footnote]Cr\u00f3nica 1344, c. 859. Cito por el ms. U, f. 220, pero corrijo la lecci\u00f3n err\u00f3nea de U \u00abres\u00e7ebian\u00bb con la mejor lectura de Q: \u00abres\u00e7iban\u00bb.[\/footnote]<\/blockquote>\r\nM\u00e1s grave para la imagen futura del rey que las acusaciones del conde portugu\u00e9s fue, sin embargo, la incomprensi\u00f3n del Canciller del sello de la poridad de Alfonso XI. Cuando, tambi\u00e9n a mediados del s. XIV, Fern\u00e1n S\u00e1n\u00adchez de Valladolid trata de continuar la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alfons\u00ed con las \u00abTres cr\u00f3nicas\u00bb (o <em>Cr\u00f3nica de tres reyes<\/em>) de los reyes sucesores de San Fernan\u00addo, [footnote]En su redacci\u00f3n original, la Cr\u00f3nica de Alfonso XI, conclu\u00eda, sin dar noticia de los a\u00f1os finales del reinado, el 8 de abril de 1344. Su autor fue, con toda seguridad, el Canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid. La unidad de autor de esa cr\u00f3nica y de la Cr\u00f3nica de tres reyes (Alfonso X, Sancho IV y Fernando IV) me parece altamente probable. El pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes sit\u00faa la composici\u00f3n de la obra en el reinado de Alfonso XI y, si atendemos a la titulaci\u00f3n dada al rey, estar\u00eda escrito despu\u00e9s de la conquista de Algeciras (en abril de 1344). Es posible que se redactara a posterior, una vez concluidas las historias de los cuatro reyes. Es de suponer que la elaboraci\u00f3n de esta continuaci\u00f3n de la cr\u00f3nica regia de Espa\u00f1a m\u00e1s all\u00e1 del reinado de Fernando III ocupara al Canciller varios a\u00f1os. [Sobre el pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes v\u00e9ase ahora Paula Rogers, \u00abProlegomena to a Critical Edition of the Cr\u00f3nica particular de Alfonso X el Sabio\u00bb, Ph. D. diss. (University of California, Davis, 1984)].[\/footnote]\u00a0fue incapaz, a pesar de su vinculaci\u00f3n a la corona, de ofrecer una exposici\u00f3n articulada de los proyectos y realizaciones de Alfonso X. Es verdad, que lo que por entonces logr\u00f3 \u00abfallar en escripto\u00bb era demasiado dispar como para formarse una idea coherente del reinado: S\u00f3lo para los a\u00f1os finales cont\u00f3 con un relato pormenorizado de car\u00e1cter cron\u00edstico; pero esa cr\u00f3nica, escrita indudablemente en el entorno de do\u00f1a Mar\u00eda de Molina, no pod\u00eda ser m\u00e1s ajena a los intereses de Alfonso X, pues su prop\u00f3sito era, precisamen\u00adte, justificar la rebeli\u00f3n y acciones todas del infante don Sancho. Para los a\u00f1os anteriores dispuso de documentos de la canciller\u00eda regia, que le permi\u00adtieron seguir de cerca las vicisitudes de la rebeli\u00f3n de los ricos hombres con el infante don Felipe, esta vez desde el punto de vista de la corona. En cambio, para la primera \u00e9poca del reinado la penuria informativa era tal que tuvo que recurrir a (y malinterpretar) una <em>Historia hasta 1288 dialogada<\/em> de contenido muy anecd\u00f3tico.\u00a0[footnote]Seg\u00fan expliqu\u00e9 en el trabajo \u00abEl Toledano romanzado\u00bb (1966), pp. 77-80 [v\u00e9ase en la reed. incluida en el presente libro, cap. X, \u00a7 12].[\/footnote]\u00a0Pero quiz\u00e1 m\u00e1s importante que la calidad y car\u00e1cter de las fuentes que tuvo a mano fue el hecho de haber sido \u00abhechura\u00bb de la reina do\u00f1a Mar\u00eda,\u00a0[footnote]Fern\u00e1n S\u00e1nchez adquiri\u00f3 sus primeros cargos a la sombra de do\u00f1a Mar\u00eda, cuando la reina abuela \u00abcriaba\u00bb a su nieto Alfonso XI en Valladolid. En el testamento de la reina (Valladolid, 29 de junio de la era de 1395 [= 1321]) firman como testigos don Juan S\u00e1nchez de Velasco (su mayordomo mayor), don Nu\u00f1o P\u00e9rez abad de Santander (su chanciller), Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid alcalde del rey, tres \u00abescribanos de la se\u00f1ora sobredicha reina\u00bb, dos \u00abcriados de la misma se\u00f1ora\u00bb y Fernando Fern\u00e1ndez de Pi\u00f1a. Ed. En A. Benavides, Memorias de D. Femando IV de Castilla, I, Madrid: Real Academia de la Historia, 1860, pp. 680-686.[\/footnote]\u00a0quien emerge como la verdadera protagonista de toda su <em>Cr\u00f3nica de tres reyes<\/em>, e, incluso, del comienzo de la de Alfonso XI. La fidelidad de Fern\u00e1n S\u00e1nchez al \u00abmolinismo\u00bb no le permiti\u00f3 siquiera descu\u00adbrir en Alfonso X un antecedente valioso de la pol\u00edtica mon\u00e1rquica de Alfonso XI que \u00e9l mismo defend\u00eda (como diplom\u00e1tico y como cronista regio).\r\n\r\nObviamente, si la ambici\u00f3n alfons\u00ed de completar la <em>General estoria<\/em> \u00abfastal nuestro tiempo\u00bb y de contar en la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>, no s\u00f3lo \u00abtodos los fechos que fallar se pudieron\u00bb pertenecientes al tiempo pasado, sino incluso \u00ablos que acaescen en el tiempo present en que agora somos\u00bb [footnote]Alfonso X, General estoria, ed. Solalinde, I, p. 3b34-35 y Estoria de Espa\u00f1a, ed. Men\u00e9ndez Pidal (= PCG), pp. 4a45-b3.[\/footnote]\u00a0 no hubiera quedado frustrada por el tiempo, el balance de las realizaciones de Alfonso X que hubiera heredado la historiograf\u00eda moderna no se parecer\u00eda mucho al que recogen las historias al uso. Al no haber sido as\u00ed, el peso de la desafortunada reconstrucci\u00f3n del reinado de Alfonso X por el Canciller de Alfonso XI ha seguido haci\u00e9ndose sentir hasta nuestros tiempos y los historiadores moder\u00adnos del reinado han sido incapaces por s\u00ed mismos de integrar en una visi\u00f3n coherente las actividades \u00abpol\u00edticas\u00bb y \u00abculturales\u00bb del Rey Sabio. La labor de Alfonso X como \u00abescodri\u00f1ador de sciencias, requiridor de doctrinas e de ense\u00f1amientos\u00bb, que por medio de los sabios \u00abse trabaia [en] espaladinar los saberes... e tornarlos en lengua castellana\u00bb (ponderada en estos t\u00e9rminos por Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 \u00abel Coheneso\u00bb)\u00a0[footnote]Aly Aben Ragel, El libro conplido en los iudizios de las estrellas. Traducci\u00f3n hecha en la corte de Alfonso el Sabio. Ed. G. Hilty. Madrid: Real Academia Espa\u00f1ola, 1954, p. 3\u00aa[\/footnote]\u00a0ha sido tradicionalmente considerada una actividad inconexa respecto a su labor de gobierno, como si tan sistem\u00e1\u00adtico esfuerzo pudiera ser un \u00abhobby\u00bb, un entretenimiento ajeno al proyecto regio de transformaci\u00f3n de las estructuras del reino.\r\n\r\nA falta de una evaluaci\u00f3n del reinado de Alfonso X hecha desde su entorno pol\u00edtico, resulta de utilidad recurrir al juicio de su sobrino, don Juan hijo del infante don Manuel. Aunque escribe cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del Rey Sabio, [footnote]La Cr\u00f3nica abreviada de don Juan Manuel es de entre 1320 y 1325 [v\u00e9ase adelante, cap. IX, \u00a72].[\/footnote]\u00a0aunque su padre apost\u00f3 decididamente por el infante don Sancho en la contienda din\u00e1stica y aunque, como \u00abfijo de infante\u00bb, representaba a una clase pol\u00edtica necesariamente hostil a los puntos de vista \u00abmon\u00e1rquicos\u00bb,\u00a0[footnote]Sobre el protagonismo del infante don Manuel en el proceso de deposici\u00f3n de Alfonso X v\u00e9ase A. Ballesteros-Beretta, Alfonso X el Sabio, Barcelona: Salvat, 1961, pp. 966-969. Le vali\u00f3 la donaci\u00f3n, por parte del infante rebelde don Sancho, del se\u00f1or\u00edo de Chinchilla, Xorquera, Almansa, Aspe y Beas. Don Juan \u00abfijo del infante don Manuel\" explica claramente en su Libro de los estados (ed. R. B. Tate e I. Macpherson, Oxford: Clarendon Press, 1974, pp. 372-374) la delicada posici\u00f3n de los \u00abfijos de infante\u00bb, que aspiraban a tener tanta \u00abhonra\u00bb como sus padres (infantes) y abuelos (reyes), sin poseer los bienes y el poder para ello. La hostilidad de don Juan Manuel a Alfonso XI es manifiesta, desde que en 1327 descubre la ruptura de los pactos matrimoniales del rey con su hija, hasta los \u00faltimos a\u00f1os del reinado (sirva como prueba el documento secreto de setiembre de 1345 remitido a Pedro IV de Arag\u00f3n que publica A. Gim\u00e9nez Soler, Don Juan Manuel, Zaragoza: La Acad\u00e9mica, 1932, pp. 644-646). [V\u00e9ase, a este respecto, Mar\u00eda Cecilia Ruiz, Lit. y pol\u00edtica: don Juan Manuel (1989), libro basado en su Ph. D. diss. (University of California, San Diego, 1987), quien analiza, con mayor rigor y perspicacia que los historiadores del reinado, los escritos pol\u00edticos manuelinos].[\/footnote]\u00a0don Juan Manuel no comparte el odio o la miop\u00eda pol\u00edtica de un don Pedro de Barcelos o de un Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid y percibe claramente la labor cultural del rey como un aspecto esencial de la pol\u00edtica de un gran estadista:\r\n<blockquote>\u00abEntre muchos conplimientos e buenas cosas que Dios puso en el rrey don Alfonso, fijo del sancto e bien aventurado rrey don Ferrando, puso en el su talante de acres\u00e7entar el saber quanto pudo, e fizo por ello mucho, assi que non se falla que del rrey Tolomeo ac\u00e1 ningun rrey nin otro omne tanto fiziesse por ello commo el. Et tanto cobdi\u00e7io que los de los sus regnos fuessen m[u]y sabidores que fizo trasladar en este lenguaje de Castiella todas las s\u00e7ien\u00e7ias...\u00bb\u00a0[footnote]Libro de la caza. Ed. G. Baist, Halle, 1880, p. 1.[\/footnote]<\/blockquote>\r\nEs m\u00e1s, al comparar el reinado de Alfonso con los que a \u00e9l le estaban tocando vivir, se asombra de la decadencia de Espa\u00f1a y de los juicios de Dios, que ha permitido el fin de tanto bien:\r\n<blockquote>\u00ab...en tal manera, que todo omne que la lea [se refiere a la Estoria de Espa\u00f1a alfons\u00ed] puede entender, en esta obra e en las otras que el conpuso e mando componer, que avia(n) muy grant entendimiento, e avia muy grant talante de acrescentar el saber, e cobdiciaua mucho la onrra de sus rregnos, e que era alumbrado de la gracia de Dios para entender e fazer mucho bien. Mas, por los pecados de Espa\u00f1a e por la su ocasi\u00f3n, e se\u00f1alada miente de los que eston\u00e7e eran a avn agora son del su linage, ovo tal postrimeria que es quebranto de lo dezir e de lo contar; e siguiosse ende tal da\u00f1o que dura agora e durara quanto fuere voluntat de Dios \u00a1Bendito sea el, por todo lo que faze, ca derechos e marauillosos e escondidos sson los sus juizios!\u00bb\u00a0[footnote]Cr. Abreviada, Pr\u00f3logo. Ed. R. L. y M. B. Grismer, pp. 3842-392.[\/footnote]<\/blockquote>\r\nNo hay duda de que Alfonso, educado con sus hermanos de una forma nueva (gracias, muy probablemente, a su madre do\u00f1a Beatriz, transmisora de la tradici\u00f3n suaba Stauffen), se propuso desde muy pronto como tarea de gobierno \u00abcumplir la gran mengua que era en los ladinos\u00bb en ciencias, doctrinas y ense\u00f1amientos, conforme subraya Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 ha-Koh\u00e9n en el pr\u00f3logo del <em>Libro de los juicios de las estrellas<\/em>.\u00a0[footnote]Ed. Hilty, p. 3a: \u00abel noble rey don Alfonso... qui sempre desque fue en este mundo asmo e allego a ssi las sciencias e los sabidores en ellas, e alumbro e cumplio la grant mengua que era en los ladinos por defallimiento de los libros de los buenos philosophos e prouados\u00bb. La personalidad de Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 ha-Kohen ha sido aclarada por G. Hilty, \u00abEl Libro conplido en los iudizios de las estrellas\u00bb, Al-Andalus XX (1955), 1-74. V\u00e9ase tambi\u00e9n D. Romano, \u00abLe opere scientifiche di Alfons X e l\u2019intervento degli ebrei\u00bb, Oriente e Occidente nel Medioevo: Filosofia e Scienze. Convegno Internazionale, Firenze 9-15 aprile 1969, Roma: Accademia Nazionale dei Lincei, 1971, pp. 677-711 (esp. \u00a7 2.3.2.). [\/footnote]\u00a0La escala regia en que concibi\u00f3 \u00abespaladinar los saberes\u00bb, allegando a s\u00ed los sabios instructos en las diversas ciencias y doctrinas, es lo que torna su labor \u00fanica en la Europa de su tiempo, es lo que la hace, como don Juan Manuel lamenta, inimitable:\r\n<blockquote>\u00abE esto por muchas rrazones: Lo vno por el muy grant entendi\u00admiento que Dios lo dio. Lo al, por el grant talante que auie de fazer nobles cosas e aprouechosas. Lo al, que auia en su corte muchos maestros de las ciencias e de los saberes a los quales fazia mucho bien (e) por leuar adelante el saber e por noblescer sus rregnos, ca fallamos que en todas las ciencias fizo muchos libros e todos muy buenos. E lo al, por que auia muy grant espacio para estudiar en las materias que queria componer algunos libros, ca moraua en algunos lugares vn a\u00f1o e dos e mas, e avn segunt dizen los que viuian a la su merced, que fablauan con el los que quer\u00edan e quando [quer\u00edan] e quando el queria, e ansi auia espacio para estudiar en lo que el quer\u00eda fazer p[or] si mismo e avn para veer e esterminar las cosas de los saberes que el mandaua ordenar a los maestros e a los sabios que traya para esto en su corte\u00bb\u00a0[footnote]Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3826-39.[\/footnote]<\/blockquote>\r\nPero el aspecto m\u00e1s renovador de su organizado esfuerzo fue el \u00abespaladi\u00adnar\u00bb los saberes en castellano, en lengua vulgar. Ello supone que los \u00abladi\u00adnos\u00bb a quien Alfonso se propon\u00eda instruir con una tan vasta producci\u00f3n cient\u00edfica no constitu\u00edan un privilegiado c\u00edrculo de letrados, pues, seg\u00fan el propio don Juan Manuel nos hace ver, los libros que se hacen o mandan hacer en romance \u00abes se\u00f1al que se fazen para los legos que non son muy letrados\u00bb.\u00a0[footnote]Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 377-9.[\/footnote]\u00a0Los destinatarios de los libros alfons\u00edes y no sus productores son la justificaci\u00f3n del recurso a la lengua vulgar. De conformidad con el ideal did\u00e1ctico, que a la zaga de Alfonso defender\u00eda su sobrino, las palabras y razones en que se exponen los saberes ser\u00e1n \u00abtales, que todo omne que aya buen entendimiento, aun que non sea letrado, las entendera\u00bb.\u00a0[footnote]Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3720-21.[\/footnote]\r\n\r\nLa coherencia del proyecto cultural de Alfonso X y su estrecha conexi\u00f3n con su labor de gobernante resultan claras si no olvidamos los aspectos integradores que presentaban las ciencias y saberes particulares para la mentalidad medieval. Como Francisco Rico ha se\u00f1alado: [footnote]F. Rico, Alfonso el Sabio y la General Estoria, Barcelona: Ariel, 1972; 2\u00aa ed. Barcelona: Ariel, 1984, p. 124.[\/footnote]\u00a0\u00abLa historia (sa\u00adgrada o profana)... se concibe en el mismo plano que la ciencia \u2019de naturas\u2019 y, como ella, apunta a la \u00e9tica y, en un soberano, a la pol\u00edtica\u00bb.\r\n\r\nAl elaborar el <em>Setenario<\/em>, obra que \u00e9l mismo afirma que se debe a la voluntad de su padre el rey Fernando,\u00a0[footnote]Alfonso X, Setenario. Ed. K. H. Vanderford, Buenos Aires: Instituto de Filolog\u00eda, 1945. Reed. Barcelona: Cr\u00edtica, 1984 (es, salvo el estudio preliminar, reproducci\u00f3n facs. de la de 1945): \u00abeste libro que Nos comen\u00e7amos por mandado del rrey don Ffernando que ffue nuestro padre... Onde Nos, queriendo conplir el ssu mandamiento commo de padre e obede\u00e7erle en todas las cosas, metiemosnos a ffazer esta obra mayormiente por dos rrazones: la vna, porque entendiemos que auya ende grant ssabor; la otra, porque nos lo mando a ssu ffinamiento quando estaua de carrera para yr a para\u00edso...\u00bb (pp. 8-9). Por esta raz\u00f3n se suele considerar el Setenario como una obra temprana de Alfonso X (baste citar a Lapesa, en el art. cit. en la n. 20). [Contra esta opini\u00f3n argumenta J. R. Craddock, \u00abLa cronolog\u00eda de las obras legislativas de Alfonso X el Sabio\u00bb, Anuario de historia del derecho espa\u00f1ol, LI (1981), 365-418].[\/footnote]\u00a0Alfonso presenta claramente \u00abel saber\u00bb como parte de un proyecto pol\u00edtico. En la introducci\u00f3n del libro explica que su padre \u00aben rrazon del enperio, quisiera que ffuesse asi llamado ssu sse\u00f1or\u00edo e non rregno, e que fuese el coronado por enperador segunt lo ffueron otros de su linage\u00bb; pero que hubo de renunciar a \u00abennoble\u00e7er e onrrar mas ssus ffechos, tornando su sse\u00f1orio a aquel estado en que ssolia sser e mantouyeran antiguamiente los enperadores e los rreyes onde el vinie\u00bb, debido a que a\u00fan no se hab\u00eda acabado la reconquista de \u00abla tierra daquent mar\u00bb y, sobre todo, porque los hombres de su reino desconoc\u00edan a Dios, a su se\u00f1or natural y a aquellos de quien ven\u00edan y pasaban en sus actos contra raz\u00f3n, contra naturaleza de se\u00f1or\u00edo y contra natura, y, en consecuen\u00adcia, no le era posible organizar la corte, ni el consejo, ni los oficiales, ni tener leyes de acuerdo a derecho y raz\u00f3n, ni repartir tierras y soldadas, ni adminis\u00adtrar justicia \u00abssegunt que lo era en aquel tienpo\u00bb antiguo. Para \u00abtoller estos males\u00bb, el rey don Fernando, convencido de que el \u00abadere\u00e7amiento\u00bb del reino no se podr\u00eda hacer \u00absinon por castigo e por conseio que ffiziesen el e los otros rreyes que despu\u00e9s del viniesen\u00bb, consider\u00f3 que \u00abconuenie que este castigo que ffuese ffecho por escripto para ssienpre\u00bb, por lo que mand\u00f3 hacer un libro \u00abque touyese el e los otros rreyes que despu\u00e9s del viniesen por tesoro... en que sse viessen ssienpre commo en espeio\u00bb, libro destinado a que los hombres de su reino lo \u00aboyesen a menudo, con que se costunbrasen para sser bien acostunbrados,... et que lo ouyesen por ffuero e por ley conplida e cierta\u00bb.\u00a0[footnote]Setenario, pp. 22-25.[\/footnote]\r\n\r\nAl asumir Alfonso el proyecto paterno, concibe el <em>Setenario<\/em> como una enciclopedia en que el Universo y el Saber, perfectamente hom\u00f3logos, se entrelazan de mil formas; en sus \u00ableyes\u00bb se adoctrina sobre las m\u00e1s diversas cosas que cabe imaginar. Este \u00abtesoro\u00bb de conocimientos y doctrinas organi\u00adzado en forma de \u00ableyes\u00bb responde, seg\u00fan ha explicado Rafael Lapesa,\u00a0[footnote]R. Lapesa, \u00abS\u00edmbolos y palabras en el Setenario de Alfonso X\u00bb, NRFH, XXIX (1980), 247-261. [Reed., como estudio inicial, en la 2\u00aa ed. del libro de Vanderford cit. en la n. 18 y en Estudios de historia ling\u00fc\u00edstica espa\u00f1ola, Madrid: Paraninfo, 1985, cap. XII (pp. 226-238)].[\/footnote]\u00a0\u00aba la idea axial de que el ser y el acaecer del universo entero son simb\u00f3licos\u00bb. La naturaleza, la historia y las obras de los grandes \u00abauctores\u00bb del pasado tienen en com\u00fan el ser libros abiertos, pre\u00f1ados de contenidos s\u00e9micos latentes que hay que descifrar; y, en \u00faltima instancia, todas las verdades parciales encerra\u00addas en las cosas, hechos y f\u00e1bulas no hacen sino representar, por semejanzas, figurativamente, la \u00fanica verdad, la del \u00abEntendimiento primero\u00bb la del \u00abNatura naturador\u00bb.\r\n\r\nPero la naturaleza, la historia (y las creencias todas de la antig\u00fcedad) son susceptibles de ser explicadas mediante raz\u00f3n, pues\r\n<blockquote>\u00abRrazon \u2014seg\u00fan afirma Alfonso [footnote]Setenario, p. 46.[\/footnote]\u2014... es atal commo la lunbre entre las tinieblas, ca ella alunbra el entendimiento e ffaz connos\u00e7er la natura e ssabe cierta miente las cosas e demuestralas rrazonando e departiendo lo que sse muestra por ssigniffican\u00e7a, e ordena los ffechos cada vno o deue, e dales acabamiento commo conuyene\u00bb.<\/blockquote>\r\nMe he detenido alg\u00fan tiempo a recordar las afirmaciones de Alfonso en el <em>Setenario<\/em> porque creo que en este conciso tratado se nos explicitan con gran claridad la concepci\u00f3n del mundo y la funci\u00f3n atribuida al conocimien\u00adto que presiden la producci\u00f3n toda alfons\u00ed. La mayor \u00abespecializaci\u00f3n\u00bb de sus restantes obras ha desviado la atenci\u00f3n de los lectores modernos hacia aspectos particulares de cada una de ellas y ha hecho olvidar, por lo general, su pertenencia a un planteamiento unitario del saber y a un plan conjunto de acci\u00f3n.\r\n\r\nEn la obra de Alfonso, el elemental enciclopedismo del <em>Setenario<\/em> se desen\u00advuelve hasta adquirir proporciones gigantescas, que, en su ambici\u00f3n, nos obligan a recordar el extraordinario proyecto de los descendientes de Seth (citado por la <em>General estoria<\/em>)\u00a0[footnote]Alfonso X, General estoria. 1\u00aa Parte, Lib. I, c. 17. Ed. A. G. Solalinde, I, pp. 13b42-14b8 (sobre las dos explicaciones alternativas del origen de los pilares contempladas por los redactores de la GE v\u00e9ase adelante el texto correspondiente a la n. 66).[\/footnote]\u00a0cuando, temerosos de la destrucci\u00f3n del mundo por agua o por fuego que Ad\u00e1n hab\u00eda profetizado, graban en piedra y ladrillo la totalidad de los saberes.\r\n\r\nEl plan alfons\u00ed de enderezar por doctrina su reino, para conseguir que su se\u00f1or\u00edo volviera al estado mantenido antiguamente por los emperadores de donde \u00e9l ven\u00eda, es propiamente lo que comentan los \u00faltimos versos del poema laudatorio colocado sobre la miniatura de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> en que el rey entrega la obra al infante heredero don Fernando:\r\n<div style=\"margin-left: 60px;\">Rex, decus Hesperia,\u00a0\u00a0\u00a0thesaurus philosophic\r\nDogma dat Hyspanis; \u00a0\u00a0\u00a0capiant bona, dent loca uanis.\u00a0[footnote]Alfonso X, Estoria de Espa\u00f1a (PCG, p. 2).[\/footnote]<\/div>\r\nLos \u00abdogmas\u00bb, las ense\u00f1anzas que Alfonso da a los hispanos podr\u00e1n ser y de hecho ser\u00e1n codificadas en leyes; pero esas leyes se basar\u00e1n en el estudio de la \u00abnatura\u00bb y de los \u00abfechos\u00bb, pues s\u00f3lo el saber hace a los hombres obrar conforme a raz\u00f3n, respetando los derechos naturales de sus se\u00f1ores y el orden todo natural. En el conocimiento del ser y el acaecer estriba la capaci\u00addad del hombre de \u00absemeiar a Dios\u00bb:\u00a0[footnote]Toda vez que \"\u00e7iertamiente los ssaberes sson de Dios\", Setenario, p. 44.[\/footnote]\r\n<blockquote>\u00abCada vno \u2014afirma Alfonso en la <em>General estoria<\/em>\u2014 [footnote]General estoria, 2\u00aa Parte, Lib. de los Juyzes, c. 419. (Ed. A. G. Solalinde, Ll. A. Kasten y V. R. Oelschl\u00e4ger, II. 2, p. 31 b).[\/footnote]\u00a0quanto mas a del saber e mas se llega a el por estudio, tanto mas aprende e cre\u00e7e e se llega por ende mas a Dios\u00bb<\/blockquote>\r\nA mi parecer, es a la luz de este proyecto de restauraci\u00f3n de las bases de un \u00abimperio\u00bb a trav\u00e9s del ejercicio de la raz\u00f3n como es preciso juzgar la concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica de las distintas ciencias y saberes por parte de Alfon\u00adso X.\r\n\r\nNOTAS\r\n\r\n* El texto de este cap\u00edtulo procede de la \u00ablecci\u00f3n inaugural\u00bb (titulada \u00abAlfonso X, hitoriador\u00bb) del Congreso internacional sobre Alfonso X el Sabio: Vida, obra, \u00e9poca. Madrid-Toledo-Ciudad Real-Murcia-Granada-C\u00e1diz-Sevilla, 29 de marzo-6 de abril, 1984, le\u00edda el 29-III-1984, y de la ponen\u00adcia presentada (con el mismo t\u00edtulo) en An International Symposium on Alfonso X, The Learned, of Spain. University of Wisconsin, Madison, April 5-7, 1984.\r\n\r\n<div style=\"display:none;\">\r\n1 La primera versi\u00f3n de la blasfemia nos la proporciona la Cr\u00f3nica geral de Espanha de 1344, obra del conde don Pedro de Barcelos. El car\u00e1cter trunco del ms. M, \u00fanico descendiente de la redacci\u00f3n original, nos obliga a consultar la obra en su redacci\u00f3n refundida de hacia 1400; pero el pasaje procede, evidentemente, de la redacci\u00f3n primitiva. En esta versi\u00f3n portuguesa del a\u00f1o 1344 de la leyenda el castigo divino recae s\u00f3lo sobre Alfonso X; por lo tanto, la blasfemia justifica indirectamente la usurpaci\u00f3n del reino por Sancho IV, cabeza de la dinast\u00eda entonces reinante en Castilla. M\u00e1s tarde, la leyenda se refundi\u00f3 en beneficio de la usurpaci\u00f3n Trast\u00e1mara, exten\u00addiendo la maldici\u00f3n de la casa castellana hasta la cuarta generaci\u00f3n (Pedro I), en que se extinguir\u00e1, pues, seguidamente, subir\u00e1 al trono de Castilla un rey todo bondad y nobleza (Enrique II), que reparar\u00e1 los da\u00f1os ocasionados por sus antecesores (Alfonso X, Sancho IV, Fernando IV, Alfonso XI y Pedro I). As\u00ed figura en la Canonica del obispo navarro Eugu\u00ed, h. 1390 (ed. G. Eyzaguirre Rouse, en Anales de la Universidad de Chile, 1908, p. 278 y ss.), en la Cr\u00f3nica de Pedro IV de Arag\u00f3n, cap. VI, atribuyendo la blasfemia a Fernando IV (ed. A. de Bofarull, p. 323), en dos manuscritos, uno castellano, ms. 431 de la Bibl. Nac, Madrid, y otro catal\u00e1n, ms. 271 de la Bibl. Central de Catalunya (publicados por P. Bohigas en el Butllet\u00ed de la Bibl. de Catalunya, VIII, 1935, del que s\u00f3lo existe tirada aparte; y nuevamente el texto castellano en RFE, XXV, 1941, pp. 382-398), en una cr\u00f3nica de fines del s. XIV de Silos (dada a conocer por D. W. Lomax en el Homenaje a Fray Justo P\u00e9rez de Urbel, OSB, 2 vols., Silos, 1976-77, pp. 1323-1337) y en las Profec\u00edas del Sabio Merlin incluidas al final del Baladro del Sabio Merlin, Sevilla, 1535 (reed. por A. Bonilla San Mart\u00edn, Libros de caballer\u00edas, I, en la \u00abNBAE\u00bb, VI). Llam\u00e9 ya la atenci\u00f3n acerca de las dos versiones b\u00e1sicas de la leyenda en D. Catal\u00e1n, El poema de Alfonso XI (Madrid: Gredos, 1953), pp. 64-66. [V\u00e9ase ahora J. R. Craddock, \u00abDynasty in Dispute: Alfonso X el Sabio and the Succession to the Throne of Castile and Leon in History and Legend\u00bb, Viator 17 (1986), 197-219].\r\n\r\n2 Cr\u00f3nica de 1344, c. 791. Mss. U (o Zab\u00e1lburu, perteneciente hoy a la biblioteca del Marqu\u00e9s de Heredia Sp\u00ednola), f. 204v, y Q (Bibl. Nac, Madrid, 10815), f. 189.\r\n\r\n3 Cr\u00f3nica 1344, c. 859. Cito por el ms. U, f. 220, pero corrijo la lecci\u00f3n err\u00f3nea de U \u00abres\u00e7ebian\u00bb con la mejor lectura de Q: \u00abres\u00e7iban\u00bb.\r\n\r\n4 En su redacci\u00f3n original, la Cr\u00f3nica de Alfonso XI, conclu\u00eda, sin dar noticia de los a\u00f1os finales del reinado, el 8 de abril de 1344. Su autor fue, con toda seguridad, el Canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid. La unidad de autor de esa cr\u00f3nica y de la Cr\u00f3nica de tres reyes (Alfonso X, Sancho IV y Fernando IV) me parece altamente probable. El pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes sit\u00faa la composici\u00f3n de la obra en el reinado de Alfonso XI y, si atendemos a la titulaci\u00f3n dada al rey, estar\u00eda escrito despu\u00e9s de la conquista de Algeciras (en abril de 1344). Es posible que se redactara a posterior, una vez concluidas las historias de los cuatro reyes. Es de suponer que la elaboraci\u00f3n de esta continuaci\u00f3n de la cr\u00f3nica regia de Espa\u00f1a m\u00e1s all\u00e1 del reinado de Fernando III ocupara al Canciller varios a\u00f1os. [Sobre el pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes v\u00e9ase ahora Paula Rogers, \u00abProlegomena to a Critical Edition of the Cr\u00f3nica particular de Alfonso X el Sabio\u00bb, Ph. D. diss. (University of California, Davis, 1984)].\r\n\r\n5 Seg\u00fan expliqu\u00e9 en el trabajo \u00abEl Toledano romanzado\u00bb (1966), pp. 77-80 [v\u00e9ase en la reed. incluida en el presente libro, cap. X, \u00a7 12].\r\n\r\n6 Fern\u00e1n S\u00e1nchez adquiri\u00f3 sus primeros cargos a la sombra de do\u00f1a Mar\u00eda, cuando la reina abuela \u00abcriaba\u00bb a su nieto Alfonso XI en Valladolid. En el testamento de la reina (Valladolid, 29 de junio de la era de 1395 [= 1321]) firman como testigos don Juan S\u00e1nchez de Velasco (su mayordomo mayor), don Nu\u00f1o P\u00e9rez abad de Santander (su chanciller), Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid alcalde del rey, tres \u00abescribanos de la se\u00f1ora sobredicha reina\u00bb, dos \u00abcriados de la misma se\u00f1ora\u00bb y Fernando Fern\u00e1ndez de Pi\u00f1a. Ed. En A. Benavides, Memorias de D. Femando IV de Castilla, I, Madrid: Real Academia de la Historia, 1860, pp. 680-686.\r\n\r\n7 Alfonso X, General estoria, ed. Solalinde, I, p. 3b34-35 y Estoria de Espa\u00f1a, ed. Men\u00e9ndez Pidal (= PCG), pp. 4a45-b3.\r\n\r\n8 Aly Aben Ragel, El libro conplido en los iudizios de las estrellas. Traducci\u00f3n hecha en la corte de Alfonso el Sabio. Ed. G. Hilty. Madrid: Real Academia Espa\u00f1ola, 1954, p. 3\u00aa\r\n\r\n9 La Cr\u00f3nica abreviada de don Juan Manuel es de entre 1320 y 1325 [v\u00e9ase adelante, cap. IX, \u00a72].\r\n\r\n10 Sobre el protagonismo del infante don Manuel en el proceso de deposici\u00f3n de Alfonso X v\u00e9ase A. Ballesteros-Beretta, Alfonso X el Sabio, Barcelona: Salvat, 1961, pp. 966-969. Le vali\u00f3 la donaci\u00f3n, por parte del infante rebelde don Sancho, del se\u00f1or\u00edo de Chinchilla, Xorquera, Almansa, Aspe y Beas. Don Juan \u00abfijo del infante don Manuel\" explica claramente en su Libro de los estados (ed. R. B. Tate e I. Macpherson, Oxford: Clarendon Press, 1974, pp. 372-374) la delicada posici\u00f3n de los \u00abfijos de infante\u00bb, que aspiraban a tener tanta \u00abhonra\u00bb como sus padres (infantes) y abuelos (reyes), sin poseer los bienes y el poder para ello. La hostilidad de don Juan Manuel a Alfonso XI es manifiesta, desde que en 1327 descubre la ruptura de los pactos matrimoniales del rey con su hija, hasta los \u00faltimos a\u00f1os del reinado (sirva como prueba el documento secreto de setiembre de 1345 remitido a Pedro IV de Arag\u00f3n que publica A. Gim\u00e9nez Soler, Don Juan Manuel, Zaragoza: La Acad\u00e9mica, 1932, pp. 644-646). [V\u00e9ase, a este respecto, Mar\u00eda Cecilia Ruiz, Lit. y pol\u00edtica: don Juan Manuel (1989), libro basado en su Ph. D. diss. (University of California, San Diego, 1987), quien analiza, con mayor rigor y perspicacia que los historiadores del reinado, los escritos pol\u00edticos manuelinos].\r\n\r\n11 Libro de la caza. Ed. G. Baist, Halle, 1880, p. 1.\r\n\r\n12 Cr. Abreviada, Pr\u00f3logo. Ed. R. L. y M. B. Grismer, pp. 3842-392.\r\n\r\n13 Ed. Hilty, p. 3a: \u00abel noble rey don Alfonso... qui sempre desque fue en este mundo asmo e allego a ssi las sciencias e los sabidores en ellas, e alumbro e cumplio la grant mengua que era en los ladinos por defallimiento de los libros de los buenos philosophos e prouados\u00bb. La personalidad de Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 ha-Kohen ha sido aclarada por G. Hilty, \u00abEl Libro conplido en los iudizios de las estrellas\u00bb, Al-Andalus XX (1955), 1-74. V\u00e9ase tambi\u00e9n D. Romano, \u00abLe opere scientifiche di Alfons X e l\u2019intervento degli ebrei\u00bb, Oriente e Occidente nel Medioevo: Filosofia e Scienze. Convegno Internazionale, Firenze 9-15 aprile 1969, Roma: Accademia Nazionale dei Lincei, 1971, pp. 677-711 (esp. \u00a7 2.3.2.).\r\n\r\n14 Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3826-39.\r\n\r\n15 Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 377-9.\r\n\r\n16 Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3720-21.\r\n\r\n17 F. Rico, Alfonso el Sabio y la General Estoria, Barcelona: Ariel, 1972; 2\u00aa ed. Barcelona: Ariel, 1984, p. 124.\r\n\r\n18 Alfonso X, Setenario. Ed. K. H. Vanderford, Buenos Aires: Instituto de Filolog\u00eda, 1945. Reed. Barcelona: Cr\u00edtica, 1984 (es, salvo el estudio preliminar, reproducci\u00f3n facs. de la de 1945): \u00abeste libro que Nos comen\u00e7amos por mandado del rrey don Ffernando que ffue nuestro padre... Onde Nos, queriendo conplir el ssu mandamiento commo de padre e obede\u00e7erle en todas las cosas, metiemosnos a ffazer esta obra mayormiente por dos rrazones: la vna, porque entendiemos que auya ende grant ssabor; la otra, porque nos lo mando a ssu ffinamiento quando estaua de carrera para yr a para\u00edso...\u00bb (pp. 8-9). Por esta raz\u00f3n se suele considerar el Setenario como una obra temprana de Alfonso X (baste citar a Lapesa, en el art. cit. en la n. 20). [Contra esta opini\u00f3n argumenta J. R. Craddock, \u00abLa cronolog\u00eda de las obras legislativas de Alfonso X el Sabio\u00bb, Anuario de historia del derecho espa\u00f1ol, LI (1981), 365-418].\r\n\r\n19 Setenario, pp. 22-25.\r\n\r\n20 R. Lapesa, \u00abS\u00edmbolos y palabras en el Setenario de Alfonso X\u00bb, NRFH, XXIX (1980), 247-261. [Reed., como estudio inicial, en la 2\u00aa ed. del libro de Vanderford cit. en la n. 18 y en Estudios de historia ling\u00fc\u00edstica espa\u00f1ola, Madrid: Paraninfo, 1985, cap. XII (pp. 226-238)].\r\n\r\n21 Setenario, p. 46.\r\n\r\n22 Alfonso X, General estoria. 1\u00aa Parte, Lib. I, c. 17. Ed. A. G. Solalinde, I, pp. 13b42-14b8 (sobre las dos explicaciones alternativas del origen de los pilares contempladas por los redactores de la GE v\u00e9ase adelante el texto correspondiente a la n. 66).\r\n\r\n23 Alfonso X, Estoria de Espa\u00f1a (PCG, p. 2).\r\n\r\n24 Toda vez que \"\u00e7iertamiente los ssaberes sson de Dios\", Setenario, p. 44.\r\n\r\n25 General estoria, 2\u00aa Parte, Lib. de los Juyzes, c. 419. (Ed. A. G. Solalinde, Ll. A. Kasten y V. R. Oelschl\u00e4ger, II. 2, p. 31 b).\r\n<\/div>","rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto-300x289.jpg\" alt=\"i-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto\" width=\"300\" height=\"289\" class=\"size-medium wp-image-57 aligncenter\" srcset=\"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto-300x289.jpg 300w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto-65x63.jpg 65w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto-225x217.jpg 225w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto-350x337.jpg 350w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/I-1-cantigas-de-santa-maria-del-rey-alfonso-x-folio-92-recto.jpg 384w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Varias historias y obras de car\u00e1cter pol\u00edtico procedentes de los reinos perif\u00e9ricos de Espa\u00f1a (Portugal, Navarra, Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a) nos han trasmi\u00adtido una explicaci\u00f3n de la triste postrimer\u00eda de Alfonso X como castigo divino a una terrible blasfemia <a class=\"footnote\" title=\"La primera versi\u00f3n de la blasfemia nos la proporciona la Cr\u00f3nica geral de Espanha de 1344, obra del conde don Pedro de Barcelos. El car\u00e1cter trunco del ms. M, \u00fanico descendiente de la redacci\u00f3n original, nos obliga a consultar la obra en su redacci\u00f3n refundida de hacia 1400; pero el pasaje procede, evidentemente, de la redacci\u00f3n primitiva. En esta versi\u00f3n portuguesa del a\u00f1o 1344 de la leyenda el castigo divino recae s\u00f3lo sobre Alfonso X; por lo tanto, la blasfemia justifica indirectamente la usurpaci\u00f3n del reino por Sancho IV, cabeza de la dinast\u00eda entonces reinante en Castilla. M\u00e1s tarde, la leyenda se refundi\u00f3 en beneficio de la usurpaci\u00f3n Trast\u00e1mara, exten\u00addiendo la maldici\u00f3n de la casa castellana hasta la cuarta generaci\u00f3n (Pedro I), en que se extinguir\u00e1, pues, seguidamente, subir\u00e1 al trono de Castilla un rey todo bondad y nobleza (Enrique II), que reparar\u00e1 los da\u00f1os ocasionados por sus antecesores (Alfonso X, Sancho IV, Fernando IV, Alfonso XI y Pedro I). As\u00ed figura en la Canonica del obispo navarro Eugu\u00ed, h. 1390 (ed. G. Eyzaguirre Rouse, en Anales de la Universidad de Chile, 1908, p. 278 y ss.), en la Cr\u00f3nica de Pedro IV de Arag\u00f3n, cap. VI, atribuyendo la blasfemia a Fernando IV (ed. A. de Bofarull, p. 323), en dos manuscritos, uno castellano, ms. 431 de la Bibl. Nac, Madrid, y otro catal\u00e1n, ms. 271 de la Bibl. Central de Catalunya (publicados por P. Bohigas en el Butllet\u00ed de la Bibl. de Catalunya, VIII, 1935, del que s\u00f3lo existe tirada aparte; y nuevamente el texto castellano en RFE, XXV, 1941, pp. 382-398), en una cr\u00f3nica de fines del s. XIV de Silos (dada a conocer por D. W. Lomax en el Homenaje a Fray Justo P\u00e9rez de Urbel, OSB, 2 vols., Silos, 1976-77, pp. 1323-1337) y en las Profec\u00edas del Sabio Merlin incluidas al final del Baladro del Sabio Merlin, Sevilla, 1535 (reed. por A. Bonilla San Mart\u00edn, Libros de caballer\u00edas, I, en la \u00abNBAE\u00bb, VI). Llam\u00e9 ya la atenci\u00f3n acerca de las dos versiones b\u00e1sicas de la leyenda en D. Catal\u00e1n, El poema de Alfonso XI (Madrid: Gredos, 1953), pp. 64-66. [V\u00e9ase ahora J. R. Craddock, \u00abDynasty in Dispute: Alfonso X el Sabio and the Succession to the Throne of Castile and Leon in History and Legend\u00bb, Viator 17 (1986), 197-219].\" id=\"return-footnote-5-1\" href=\"#footnote-5-1\" aria-label=\"Footnote 1\"><sup class=\"footnote\">[1]<\/sup><\/a>:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEstando en Sevilla, dixo en pla\u00e7a que si el fuera con Dios quando fazia el mundo, que muchas cosas emendara en que se fiziera mejor\u00bb <a class=\"footnote\" title=\"Cr\u00f3nica de 1344, c. 791. Mss. U (o Zab\u00e1lburu, perteneciente hoy a la biblioteca del Marqu\u00e9s de Heredia Sp\u00ednola), f. 204v, y Q (Bibl. Nac, Madrid, 10815), f. 189.\" id=\"return-footnote-5-2\" href=\"#footnote-5-2\" aria-label=\"Footnote 2\"><sup class=\"footnote\">[2]<\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>No sabemos qu\u00e9 autenticidad puede tener el comentario alfons\u00ed sobre los defectos de la creaci\u00f3n; pero \u00abse non \u00e8 vero, \u00e8 ben trovato\u00bb, y la acusaci\u00f3n tiene la virtud de dirigir nuestra atenci\u00f3n hacia dos hechos muy distintos: la fe de Alfonso X en la raz\u00f3n como instrumento para descubrir el significado de las cosas naturales (de que luego hablaremos) y la mezcla de incompren\u00adsi\u00f3n y hostilidad que gener\u00f3 el proyecto alfons\u00ed de reforma del <em>regnum<\/em> fuera del c\u00edrculo de sus colaboradores.<\/p>\n<p>Evidentemente, la Historia no pag\u00f3 a Alfonso X lo que el Rey Sabio hab\u00eda hecho por ella.<\/p>\n<p><em>La Cr\u00f3nica de 1344<\/em> del conde don Pedro de Barcelos, hijo bastardo del rey de Portugal don Dinis (hijo de la reina do\u00f1a Beatriz, la hija m\u00e1s amada de Alfonso X, quiz\u00e1 por ser tambi\u00e9n bastarda) no s\u00f3lo recoge la leyenda de la blasfemia que acabamos de citar, sino que ataca con sa\u00f1a al \u00abrey astr\u00f3lo\u00adgo\u00bb, descalific\u00e1ndolo sin contemplaciones. En la obra de Barcelos, la historia del reinado de Alfonso X se reduce a un c\u00famulo de cargos, que llevan directamente a la sentencia de deposici\u00f3n puesta en boca del infante don Manuel:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abPor quanto el rey don Alfonso mato a don Fadrique su hermano e a don Ximon Ruyz se\u00f1or de los Cameros e otros muchos fidalgos sin derecho commo non deuia, pierda la justi\u00e7ia.<\/p>\n<p>E por que deseredo los fidalgos de Castilla e de Leon e los \u00e7ibdadanos e los con\u00e7ejos, non lo res\u00e7iban en las villas nin en las fortalezas e sea deseredado dellas.<\/p>\n<p>E por que desaforo los fidalgos e los con\u00e7ejos, non cunplan sus cartas nin le respondan con los fueros.<\/p>\n<p>E por que despecho la tierra e fizo malas monedas, non le den pechos nin serui\u00e7ios nin monedas foreras nin las martiniegas nin otros derechos ningunos de la tierra avnque los demande\u00bb\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Cr\u00f3nica 1344, c. 859. Cito por el ms. U, f. 220, pero corrijo la lecci\u00f3n err\u00f3nea de U \u00abres\u00e7ebian\u00bb con la mejor lectura de Q: \u00abres\u00e7iban\u00bb.\" id=\"return-footnote-5-3\" href=\"#footnote-5-3\" aria-label=\"Footnote 3\"><sup class=\"footnote\">[3]<\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>M\u00e1s grave para la imagen futura del rey que las acusaciones del conde portugu\u00e9s fue, sin embargo, la incomprensi\u00f3n del Canciller del sello de la poridad de Alfonso XI. Cuando, tambi\u00e9n a mediados del s. XIV, Fern\u00e1n S\u00e1n\u00adchez de Valladolid trata de continuar la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alfons\u00ed con las \u00abTres cr\u00f3nicas\u00bb (o <em>Cr\u00f3nica de tres reyes<\/em>) de los reyes sucesores de San Fernan\u00addo, <a class=\"footnote\" title=\"En su redacci\u00f3n original, la Cr\u00f3nica de Alfonso XI, conclu\u00eda, sin dar noticia de los a\u00f1os finales del reinado, el 8 de abril de 1344. Su autor fue, con toda seguridad, el Canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid. La unidad de autor de esa cr\u00f3nica y de la Cr\u00f3nica de tres reyes (Alfonso X, Sancho IV y Fernando IV) me parece altamente probable. El pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes sit\u00faa la composici\u00f3n de la obra en el reinado de Alfonso XI y, si atendemos a la titulaci\u00f3n dada al rey, estar\u00eda escrito despu\u00e9s de la conquista de Algeciras (en abril de 1344). Es posible que se redactara a posterior, una vez concluidas las historias de los cuatro reyes. Es de suponer que la elaboraci\u00f3n de esta continuaci\u00f3n de la cr\u00f3nica regia de Espa\u00f1a m\u00e1s all\u00e1 del reinado de Fernando III ocupara al Canciller varios a\u00f1os. [Sobre el pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes v\u00e9ase ahora Paula Rogers, \u00abProlegomena to a Critical Edition of the Cr\u00f3nica particular de Alfonso X el Sabio\u00bb, Ph. D. diss. (University of California, Davis, 1984)].\" id=\"return-footnote-5-4\" href=\"#footnote-5-4\" aria-label=\"Footnote 4\"><sup class=\"footnote\">[4]<\/sup><\/a>\u00a0fue incapaz, a pesar de su vinculaci\u00f3n a la corona, de ofrecer una exposici\u00f3n articulada de los proyectos y realizaciones de Alfonso X. Es verdad, que lo que por entonces logr\u00f3 \u00abfallar en escripto\u00bb era demasiado dispar como para formarse una idea coherente del reinado: S\u00f3lo para los a\u00f1os finales cont\u00f3 con un relato pormenorizado de car\u00e1cter cron\u00edstico; pero esa cr\u00f3nica, escrita indudablemente en el entorno de do\u00f1a Mar\u00eda de Molina, no pod\u00eda ser m\u00e1s ajena a los intereses de Alfonso X, pues su prop\u00f3sito era, precisamen\u00adte, justificar la rebeli\u00f3n y acciones todas del infante don Sancho. Para los a\u00f1os anteriores dispuso de documentos de la canciller\u00eda regia, que le permi\u00adtieron seguir de cerca las vicisitudes de la rebeli\u00f3n de los ricos hombres con el infante don Felipe, esta vez desde el punto de vista de la corona. En cambio, para la primera \u00e9poca del reinado la penuria informativa era tal que tuvo que recurrir a (y malinterpretar) una <em>Historia hasta 1288 dialogada<\/em> de contenido muy anecd\u00f3tico.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Seg\u00fan expliqu\u00e9 en el trabajo \u00abEl Toledano romanzado\u00bb (1966), pp. 77-80 [v\u00e9ase en la reed. incluida en el presente libro, cap. X, \u00a7 12].\" id=\"return-footnote-5-5\" href=\"#footnote-5-5\" aria-label=\"Footnote 5\"><sup class=\"footnote\">[5]<\/sup><\/a>\u00a0Pero quiz\u00e1 m\u00e1s importante que la calidad y car\u00e1cter de las fuentes que tuvo a mano fue el hecho de haber sido \u00abhechura\u00bb de la reina do\u00f1a Mar\u00eda,\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Fern\u00e1n S\u00e1nchez adquiri\u00f3 sus primeros cargos a la sombra de do\u00f1a Mar\u00eda, cuando la reina abuela \u00abcriaba\u00bb a su nieto Alfonso XI en Valladolid. En el testamento de la reina (Valladolid, 29 de junio de la era de 1395 [= 1321]) firman como testigos don Juan S\u00e1nchez de Velasco (su mayordomo mayor), don Nu\u00f1o P\u00e9rez abad de Santander (su chanciller), Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid alcalde del rey, tres \u00abescribanos de la se\u00f1ora sobredicha reina\u00bb, dos \u00abcriados de la misma se\u00f1ora\u00bb y Fernando Fern\u00e1ndez de Pi\u00f1a. Ed. En A. Benavides, Memorias de D. Femando IV de Castilla, I, Madrid: Real Academia de la Historia, 1860, pp. 680-686.\" id=\"return-footnote-5-6\" href=\"#footnote-5-6\" aria-label=\"Footnote 6\"><sup class=\"footnote\">[6]<\/sup><\/a>\u00a0quien emerge como la verdadera protagonista de toda su <em>Cr\u00f3nica de tres reyes<\/em>, e, incluso, del comienzo de la de Alfonso XI. La fidelidad de Fern\u00e1n S\u00e1nchez al \u00abmolinismo\u00bb no le permiti\u00f3 siquiera descu\u00adbrir en Alfonso X un antecedente valioso de la pol\u00edtica mon\u00e1rquica de Alfonso XI que \u00e9l mismo defend\u00eda (como diplom\u00e1tico y como cronista regio).<\/p>\n<p>Obviamente, si la ambici\u00f3n alfons\u00ed de completar la <em>General estoria<\/em> \u00abfastal nuestro tiempo\u00bb y de contar en la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>, no s\u00f3lo \u00abtodos los fechos que fallar se pudieron\u00bb pertenecientes al tiempo pasado, sino incluso \u00ablos que acaescen en el tiempo present en que agora somos\u00bb <a class=\"footnote\" title=\"Alfonso X, General estoria, ed. Solalinde, I, p. 3b34-35 y Estoria de Espa\u00f1a, ed. Men\u00e9ndez Pidal (= PCG), pp. 4a45-b3.\" id=\"return-footnote-5-7\" href=\"#footnote-5-7\" aria-label=\"Footnote 7\"><sup class=\"footnote\">[7]<\/sup><\/a>\u00a0 no hubiera quedado frustrada por el tiempo, el balance de las realizaciones de Alfonso X que hubiera heredado la historiograf\u00eda moderna no se parecer\u00eda mucho al que recogen las historias al uso. Al no haber sido as\u00ed, el peso de la desafortunada reconstrucci\u00f3n del reinado de Alfonso X por el Canciller de Alfonso XI ha seguido haci\u00e9ndose sentir hasta nuestros tiempos y los historiadores moder\u00adnos del reinado han sido incapaces por s\u00ed mismos de integrar en una visi\u00f3n coherente las actividades \u00abpol\u00edticas\u00bb y \u00abculturales\u00bb del Rey Sabio. La labor de Alfonso X como \u00abescodri\u00f1ador de sciencias, requiridor de doctrinas e de ense\u00f1amientos\u00bb, que por medio de los sabios \u00abse trabaia [en] espaladinar los saberes&#8230; e tornarlos en lengua castellana\u00bb (ponderada en estos t\u00e9rminos por Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 \u00abel Coheneso\u00bb)\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Aly Aben Ragel, El libro conplido en los iudizios de las estrellas. Traducci\u00f3n hecha en la corte de Alfonso el Sabio. Ed. G. Hilty. Madrid: Real Academia Espa\u00f1ola, 1954, p. 3\u00aa\" id=\"return-footnote-5-8\" href=\"#footnote-5-8\" aria-label=\"Footnote 8\"><sup class=\"footnote\">[8]<\/sup><\/a>\u00a0ha sido tradicionalmente considerada una actividad inconexa respecto a su labor de gobierno, como si tan sistem\u00e1\u00adtico esfuerzo pudiera ser un \u00abhobby\u00bb, un entretenimiento ajeno al proyecto regio de transformaci\u00f3n de las estructuras del reino.<\/p>\n<p>A falta de una evaluaci\u00f3n del reinado de Alfonso X hecha desde su entorno pol\u00edtico, resulta de utilidad recurrir al juicio de su sobrino, don Juan hijo del infante don Manuel. Aunque escribe cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte del Rey Sabio, <a class=\"footnote\" title=\"La Cr\u00f3nica abreviada de don Juan Manuel es de entre 1320 y 1325 [v\u00e9ase adelante, cap. IX, \u00a72].\" id=\"return-footnote-5-9\" href=\"#footnote-5-9\" aria-label=\"Footnote 9\"><sup class=\"footnote\">[9]<\/sup><\/a>\u00a0aunque su padre apost\u00f3 decididamente por el infante don Sancho en la contienda din\u00e1stica y aunque, como \u00abfijo de infante\u00bb, representaba a una clase pol\u00edtica necesariamente hostil a los puntos de vista \u00abmon\u00e1rquicos\u00bb,\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Sobre el protagonismo del infante don Manuel en el proceso de deposici\u00f3n de Alfonso X v\u00e9ase A. Ballesteros-Beretta, Alfonso X el Sabio, Barcelona: Salvat, 1961, pp. 966-969. Le vali\u00f3 la donaci\u00f3n, por parte del infante rebelde don Sancho, del se\u00f1or\u00edo de Chinchilla, Xorquera, Almansa, Aspe y Beas. Don Juan \u00abfijo del infante don Manuel&quot; explica claramente en su Libro de los estados (ed. R. B. Tate e I. Macpherson, Oxford: Clarendon Press, 1974, pp. 372-374) la delicada posici\u00f3n de los \u00abfijos de infante\u00bb, que aspiraban a tener tanta \u00abhonra\u00bb como sus padres (infantes) y abuelos (reyes), sin poseer los bienes y el poder para ello. La hostilidad de don Juan Manuel a Alfonso XI es manifiesta, desde que en 1327 descubre la ruptura de los pactos matrimoniales del rey con su hija, hasta los \u00faltimos a\u00f1os del reinado (sirva como prueba el documento secreto de setiembre de 1345 remitido a Pedro IV de Arag\u00f3n que publica A. Gim\u00e9nez Soler, Don Juan Manuel, Zaragoza: La Acad\u00e9mica, 1932, pp. 644-646). [V\u00e9ase, a este respecto, Mar\u00eda Cecilia Ruiz, Lit. y pol\u00edtica: don Juan Manuel (1989), libro basado en su Ph. D. diss. (University of California, San Diego, 1987), quien analiza, con mayor rigor y perspicacia que los historiadores del reinado, los escritos pol\u00edticos manuelinos].\" id=\"return-footnote-5-10\" href=\"#footnote-5-10\" aria-label=\"Footnote 10\"><sup class=\"footnote\">[10]<\/sup><\/a>\u00a0don Juan Manuel no comparte el odio o la miop\u00eda pol\u00edtica de un don Pedro de Barcelos o de un Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid y percibe claramente la labor cultural del rey como un aspecto esencial de la pol\u00edtica de un gran estadista:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEntre muchos conplimientos e buenas cosas que Dios puso en el rrey don Alfonso, fijo del sancto e bien aventurado rrey don Ferrando, puso en el su talante de acres\u00e7entar el saber quanto pudo, e fizo por ello mucho, assi que non se falla que del rrey Tolomeo ac\u00e1 ningun rrey nin otro omne tanto fiziesse por ello commo el. Et tanto cobdi\u00e7io que los de los sus regnos fuessen m[u]y sabidores que fizo trasladar en este lenguaje de Castiella todas las s\u00e7ien\u00e7ias&#8230;\u00bb\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Libro de la caza. Ed. G. Baist, Halle, 1880, p. 1.\" id=\"return-footnote-5-11\" href=\"#footnote-5-11\" aria-label=\"Footnote 11\"><sup class=\"footnote\">[11]<\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Es m\u00e1s, al comparar el reinado de Alfonso con los que a \u00e9l le estaban tocando vivir, se asombra de la decadencia de Espa\u00f1a y de los juicios de Dios, que ha permitido el fin de tanto bien:<\/p>\n<blockquote><p>\u00ab&#8230;en tal manera, que todo omne que la lea [se refiere a la Estoria de Espa\u00f1a alfons\u00ed] puede entender, en esta obra e en las otras que el conpuso e mando componer, que avia(n) muy grant entendimiento, e avia muy grant talante de acrescentar el saber, e cobdiciaua mucho la onrra de sus rregnos, e que era alumbrado de la gracia de Dios para entender e fazer mucho bien. Mas, por los pecados de Espa\u00f1a e por la su ocasi\u00f3n, e se\u00f1alada miente de los que eston\u00e7e eran a avn agora son del su linage, ovo tal postrimeria que es quebranto de lo dezir e de lo contar; e siguiosse ende tal da\u00f1o que dura agora e durara quanto fuere voluntat de Dios \u00a1Bendito sea el, por todo lo que faze, ca derechos e marauillosos e escondidos sson los sus juizios!\u00bb\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Cr. Abreviada, Pr\u00f3logo. Ed. R. L. y M. B. Grismer, pp. 3842-392.\" id=\"return-footnote-5-12\" href=\"#footnote-5-12\" aria-label=\"Footnote 12\"><sup class=\"footnote\">[12]<\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>No hay duda de que Alfonso, educado con sus hermanos de una forma nueva (gracias, muy probablemente, a su madre do\u00f1a Beatriz, transmisora de la tradici\u00f3n suaba Stauffen), se propuso desde muy pronto como tarea de gobierno \u00abcumplir la gran mengua que era en los ladinos\u00bb en ciencias, doctrinas y ense\u00f1amientos, conforme subraya Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 ha-Koh\u00e9n en el pr\u00f3logo del <em>Libro de los juicios de las estrellas<\/em>.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Ed. Hilty, p. 3a: \u00abel noble rey don Alfonso... qui sempre desque fue en este mundo asmo e allego a ssi las sciencias e los sabidores en ellas, e alumbro e cumplio la grant mengua que era en los ladinos por defallimiento de los libros de los buenos philosophos e prouados\u00bb. La personalidad de Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 ha-Kohen ha sido aclarada por G. Hilty, \u00abEl Libro conplido en los iudizios de las estrellas\u00bb, Al-Andalus XX (1955), 1-74. V\u00e9ase tambi\u00e9n D. Romano, \u00abLe opere scientifiche di Alfons X e l\u2019intervento degli ebrei\u00bb, Oriente e Occidente nel Medioevo: Filosofia e Scienze. Convegno Internazionale, Firenze 9-15 aprile 1969, Roma: Accademia Nazionale dei Lincei, 1971, pp. 677-711 (esp. \u00a7 2.3.2.).\" id=\"return-footnote-5-13\" href=\"#footnote-5-13\" aria-label=\"Footnote 13\"><sup class=\"footnote\">[13]<\/sup><\/a>\u00a0La escala regia en que concibi\u00f3 \u00abespaladinar los saberes\u00bb, allegando a s\u00ed los sabios instructos en las diversas ciencias y doctrinas, es lo que torna su labor \u00fanica en la Europa de su tiempo, es lo que la hace, como don Juan Manuel lamenta, inimitable:<\/p>\n<blockquote><p>\u00abE esto por muchas rrazones: Lo vno por el muy grant entendi\u00admiento que Dios lo dio. Lo al, por el grant talante que auie de fazer nobles cosas e aprouechosas. Lo al, que auia en su corte muchos maestros de las ciencias e de los saberes a los quales fazia mucho bien (e) por leuar adelante el saber e por noblescer sus rregnos, ca fallamos que en todas las ciencias fizo muchos libros e todos muy buenos. E lo al, por que auia muy grant espacio para estudiar en las materias que queria componer algunos libros, ca moraua en algunos lugares vn a\u00f1o e dos e mas, e avn segunt dizen los que viuian a la su merced, que fablauan con el los que quer\u00edan e quando [quer\u00edan] e quando el queria, e ansi auia espacio para estudiar en lo que el quer\u00eda fazer p[or] si mismo e avn para veer e esterminar las cosas de los saberes que el mandaua ordenar a los maestros e a los sabios que traya para esto en su corte\u00bb\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3826-39.\" id=\"return-footnote-5-14\" href=\"#footnote-5-14\" aria-label=\"Footnote 14\"><sup class=\"footnote\">[14]<\/sup><\/a><\/p><\/blockquote>\n<p>Pero el aspecto m\u00e1s renovador de su organizado esfuerzo fue el \u00abespaladi\u00adnar\u00bb los saberes en castellano, en lengua vulgar. Ello supone que los \u00abladi\u00adnos\u00bb a quien Alfonso se propon\u00eda instruir con una tan vasta producci\u00f3n cient\u00edfica no constitu\u00edan un privilegiado c\u00edrculo de letrados, pues, seg\u00fan el propio don Juan Manuel nos hace ver, los libros que se hacen o mandan hacer en romance \u00abes se\u00f1al que se fazen para los legos que non son muy letrados\u00bb.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 377-9.\" id=\"return-footnote-5-15\" href=\"#footnote-5-15\" aria-label=\"Footnote 15\"><sup class=\"footnote\">[15]<\/sup><\/a>\u00a0Los destinatarios de los libros alfons\u00edes y no sus productores son la justificaci\u00f3n del recurso a la lengua vulgar. De conformidad con el ideal did\u00e1ctico, que a la zaga de Alfonso defender\u00eda su sobrino, las palabras y razones en que se exponen los saberes ser\u00e1n \u00abtales, que todo omne que aya buen entendimiento, aun que non sea letrado, las entendera\u00bb.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3720-21.\" id=\"return-footnote-5-16\" href=\"#footnote-5-16\" aria-label=\"Footnote 16\"><sup class=\"footnote\">[16]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>La coherencia del proyecto cultural de Alfonso X y su estrecha conexi\u00f3n con su labor de gobernante resultan claras si no olvidamos los aspectos integradores que presentaban las ciencias y saberes particulares para la mentalidad medieval. Como Francisco Rico ha se\u00f1alado: <a class=\"footnote\" title=\"F. Rico, Alfonso el Sabio y la General Estoria, Barcelona: Ariel, 1972; 2\u00aa ed. Barcelona: Ariel, 1984, p. 124.\" id=\"return-footnote-5-17\" href=\"#footnote-5-17\" aria-label=\"Footnote 17\"><sup class=\"footnote\">[17]<\/sup><\/a>\u00a0\u00abLa historia (sa\u00adgrada o profana)&#8230; se concibe en el mismo plano que la ciencia \u2019de naturas\u2019 y, como ella, apunta a la \u00e9tica y, en un soberano, a la pol\u00edtica\u00bb.<\/p>\n<p>Al elaborar el <em>Setenario<\/em>, obra que \u00e9l mismo afirma que se debe a la voluntad de su padre el rey Fernando,\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Alfonso X, Setenario. Ed. K. H. Vanderford, Buenos Aires: Instituto de Filolog\u00eda, 1945. Reed. Barcelona: Cr\u00edtica, 1984 (es, salvo el estudio preliminar, reproducci\u00f3n facs. de la de 1945): \u00abeste libro que Nos comen\u00e7amos por mandado del rrey don Ffernando que ffue nuestro padre... Onde Nos, queriendo conplir el ssu mandamiento commo de padre e obede\u00e7erle en todas las cosas, metiemosnos a ffazer esta obra mayormiente por dos rrazones: la vna, porque entendiemos que auya ende grant ssabor; la otra, porque nos lo mando a ssu ffinamiento quando estaua de carrera para yr a para\u00edso...\u00bb (pp. 8-9). Por esta raz\u00f3n se suele considerar el Setenario como una obra temprana de Alfonso X (baste citar a Lapesa, en el art. cit. en la n. 20). [Contra esta opini\u00f3n argumenta J. R. Craddock, \u00abLa cronolog\u00eda de las obras legislativas de Alfonso X el Sabio\u00bb, Anuario de historia del derecho espa\u00f1ol, LI (1981), 365-418].\" id=\"return-footnote-5-18\" href=\"#footnote-5-18\" aria-label=\"Footnote 18\"><sup class=\"footnote\">[18]<\/sup><\/a>\u00a0Alfonso presenta claramente \u00abel saber\u00bb como parte de un proyecto pol\u00edtico. En la introducci\u00f3n del libro explica que su padre \u00aben rrazon del enperio, quisiera que ffuesse asi llamado ssu sse\u00f1or\u00edo e non rregno, e que fuese el coronado por enperador segunt lo ffueron otros de su linage\u00bb; pero que hubo de renunciar a \u00abennoble\u00e7er e onrrar mas ssus ffechos, tornando su sse\u00f1orio a aquel estado en que ssolia sser e mantouyeran antiguamiente los enperadores e los rreyes onde el vinie\u00bb, debido a que a\u00fan no se hab\u00eda acabado la reconquista de \u00abla tierra daquent mar\u00bb y, sobre todo, porque los hombres de su reino desconoc\u00edan a Dios, a su se\u00f1or natural y a aquellos de quien ven\u00edan y pasaban en sus actos contra raz\u00f3n, contra naturaleza de se\u00f1or\u00edo y contra natura, y, en consecuen\u00adcia, no le era posible organizar la corte, ni el consejo, ni los oficiales, ni tener leyes de acuerdo a derecho y raz\u00f3n, ni repartir tierras y soldadas, ni adminis\u00adtrar justicia \u00abssegunt que lo era en aquel tienpo\u00bb antiguo. Para \u00abtoller estos males\u00bb, el rey don Fernando, convencido de que el \u00abadere\u00e7amiento\u00bb del reino no se podr\u00eda hacer \u00absinon por castigo e por conseio que ffiziesen el e los otros rreyes que despu\u00e9s del viniesen\u00bb, consider\u00f3 que \u00abconuenie que este castigo que ffuese ffecho por escripto para ssienpre\u00bb, por lo que mand\u00f3 hacer un libro \u00abque touyese el e los otros rreyes que despu\u00e9s del viniesen por tesoro&#8230; en que sse viessen ssienpre commo en espeio\u00bb, libro destinado a que los hombres de su reino lo \u00aboyesen a menudo, con que se costunbrasen para sser bien acostunbrados,&#8230; et que lo ouyesen por ffuero e por ley conplida e cierta\u00bb.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Setenario, pp. 22-25.\" id=\"return-footnote-5-19\" href=\"#footnote-5-19\" aria-label=\"Footnote 19\"><sup class=\"footnote\">[19]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Al asumir Alfonso el proyecto paterno, concibe el <em>Setenario<\/em> como una enciclopedia en que el Universo y el Saber, perfectamente hom\u00f3logos, se entrelazan de mil formas; en sus \u00ableyes\u00bb se adoctrina sobre las m\u00e1s diversas cosas que cabe imaginar. Este \u00abtesoro\u00bb de conocimientos y doctrinas organi\u00adzado en forma de \u00ableyes\u00bb responde, seg\u00fan ha explicado Rafael Lapesa,\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"R. Lapesa, \u00abS\u00edmbolos y palabras en el Setenario de Alfonso X\u00bb, NRFH, XXIX (1980), 247-261. [Reed., como estudio inicial, en la 2\u00aa ed. del libro de Vanderford cit. en la n. 18 y en Estudios de historia ling\u00fc\u00edstica espa\u00f1ola, Madrid: Paraninfo, 1985, cap. XII (pp. 226-238)].\" id=\"return-footnote-5-20\" href=\"#footnote-5-20\" aria-label=\"Footnote 20\"><sup class=\"footnote\">[20]<\/sup><\/a>\u00a0\u00aba la idea axial de que el ser y el acaecer del universo entero son simb\u00f3licos\u00bb. La naturaleza, la historia y las obras de los grandes \u00abauctores\u00bb del pasado tienen en com\u00fan el ser libros abiertos, pre\u00f1ados de contenidos s\u00e9micos latentes que hay que descifrar; y, en \u00faltima instancia, todas las verdades parciales encerra\u00addas en las cosas, hechos y f\u00e1bulas no hacen sino representar, por semejanzas, figurativamente, la \u00fanica verdad, la del \u00abEntendimiento primero\u00bb la del \u00abNatura naturador\u00bb.<\/p>\n<p>Pero la naturaleza, la historia (y las creencias todas de la antig\u00fcedad) son susceptibles de ser explicadas mediante raz\u00f3n, pues<\/p>\n<blockquote><p>\u00abRrazon \u2014seg\u00fan afirma Alfonso <a class=\"footnote\" title=\"Setenario, p. 46.\" id=\"return-footnote-5-21\" href=\"#footnote-5-21\" aria-label=\"Footnote 21\"><sup class=\"footnote\">[21]<\/sup><\/a>\u2014&#8230; es atal commo la lunbre entre las tinieblas, ca ella alunbra el entendimiento e ffaz connos\u00e7er la natura e ssabe cierta miente las cosas e demuestralas rrazonando e departiendo lo que sse muestra por ssigniffican\u00e7a, e ordena los ffechos cada vno o deue, e dales acabamiento commo conuyene\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p>Me he detenido alg\u00fan tiempo a recordar las afirmaciones de Alfonso en el <em>Setenario<\/em> porque creo que en este conciso tratado se nos explicitan con gran claridad la concepci\u00f3n del mundo y la funci\u00f3n atribuida al conocimien\u00adto que presiden la producci\u00f3n toda alfons\u00ed. La mayor \u00abespecializaci\u00f3n\u00bb de sus restantes obras ha desviado la atenci\u00f3n de los lectores modernos hacia aspectos particulares de cada una de ellas y ha hecho olvidar, por lo general, su pertenencia a un planteamiento unitario del saber y a un plan conjunto de acci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la obra de Alfonso, el elemental enciclopedismo del <em>Setenario<\/em> se desen\u00advuelve hasta adquirir proporciones gigantescas, que, en su ambici\u00f3n, nos obligan a recordar el extraordinario proyecto de los descendientes de Seth (citado por la <em>General estoria<\/em>)\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Alfonso X, General estoria. 1\u00aa Parte, Lib. I, c. 17. Ed. A. G. Solalinde, I, pp. 13b42-14b8 (sobre las dos explicaciones alternativas del origen de los pilares contempladas por los redactores de la GE v\u00e9ase adelante el texto correspondiente a la n. 66).\" id=\"return-footnote-5-22\" href=\"#footnote-5-22\" aria-label=\"Footnote 22\"><sup class=\"footnote\">[22]<\/sup><\/a>\u00a0cuando, temerosos de la destrucci\u00f3n del mundo por agua o por fuego que Ad\u00e1n hab\u00eda profetizado, graban en piedra y ladrillo la totalidad de los saberes.<\/p>\n<p>El plan alfons\u00ed de enderezar por doctrina su reino, para conseguir que su se\u00f1or\u00edo volviera al estado mantenido antiguamente por los emperadores de donde \u00e9l ven\u00eda, es propiamente lo que comentan los \u00faltimos versos del poema laudatorio colocado sobre la miniatura de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> en que el rey entrega la obra al infante heredero don Fernando:<\/p>\n<div style=\"margin-left: 60px;\">Rex, decus Hesperia,\u00a0\u00a0\u00a0thesaurus philosophic<br \/>\nDogma dat Hyspanis; \u00a0\u00a0\u00a0capiant bona, dent loca uanis.\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Alfonso X, Estoria de Espa\u00f1a (PCG, p. 2).\" id=\"return-footnote-5-23\" href=\"#footnote-5-23\" aria-label=\"Footnote 23\"><sup class=\"footnote\">[23]<\/sup><\/a><\/div>\n<p>Los \u00abdogmas\u00bb, las ense\u00f1anzas que Alfonso da a los hispanos podr\u00e1n ser y de hecho ser\u00e1n codificadas en leyes; pero esas leyes se basar\u00e1n en el estudio de la \u00abnatura\u00bb y de los \u00abfechos\u00bb, pues s\u00f3lo el saber hace a los hombres obrar conforme a raz\u00f3n, respetando los derechos naturales de sus se\u00f1ores y el orden todo natural. En el conocimiento del ser y el acaecer estriba la capaci\u00addad del hombre de \u00absemeiar a Dios\u00bb:\u00a0<a class=\"footnote\" title=\"Toda vez que &quot;\u00e7iertamiente los ssaberes sson de Dios&quot;, Setenario, p. 44.\" id=\"return-footnote-5-24\" href=\"#footnote-5-24\" aria-label=\"Footnote 24\"><sup class=\"footnote\">[24]<\/sup><\/a><\/p>\n<blockquote><p>\u00abCada vno \u2014afirma Alfonso en la <em>General estoria<\/em>\u2014 <a class=\"footnote\" title=\"General estoria, 2\u00aa Parte, Lib. de los Juyzes, c. 419. (Ed. A. G. Solalinde, Ll. A. Kasten y V. R. Oelschl\u00e4ger, II. 2, p. 31 b).\" id=\"return-footnote-5-25\" href=\"#footnote-5-25\" aria-label=\"Footnote 25\"><sup class=\"footnote\">[25]<\/sup><\/a>\u00a0quanto mas a del saber e mas se llega a el por estudio, tanto mas aprende e cre\u00e7e e se llega por ende mas a Dios\u00bb<\/p><\/blockquote>\n<p>A mi parecer, es a la luz de este proyecto de restauraci\u00f3n de las bases de un \u00abimperio\u00bb a trav\u00e9s del ejercicio de la raz\u00f3n como es preciso juzgar la concepci\u00f3n y pr\u00e1ctica de las distintas ciencias y saberes por parte de Alfon\u00adso X.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>* El texto de este cap\u00edtulo procede de la \u00ablecci\u00f3n inaugural\u00bb (titulada \u00abAlfonso X, hitoriador\u00bb) del Congreso internacional sobre Alfonso X el Sabio: Vida, obra, \u00e9poca. Madrid-Toledo-Ciudad Real-Murcia-Granada-C\u00e1diz-Sevilla, 29 de marzo-6 de abril, 1984, le\u00edda el 29-III-1984, y de la ponen\u00adcia presentada (con el mismo t\u00edtulo) en An International Symposium on Alfonso X, The Learned, of Spain. University of Wisconsin, Madison, April 5-7, 1984.<\/p>\n<div style=\"display:none;\">\n1 La primera versi\u00f3n de la blasfemia nos la proporciona la Cr\u00f3nica geral de Espanha de 1344, obra del conde don Pedro de Barcelos. El car\u00e1cter trunco del ms. M, \u00fanico descendiente de la redacci\u00f3n original, nos obliga a consultar la obra en su redacci\u00f3n refundida de hacia 1400; pero el pasaje procede, evidentemente, de la redacci\u00f3n primitiva. En esta versi\u00f3n portuguesa del a\u00f1o 1344 de la leyenda el castigo divino recae s\u00f3lo sobre Alfonso X; por lo tanto, la blasfemia justifica indirectamente la usurpaci\u00f3n del reino por Sancho IV, cabeza de la dinast\u00eda entonces reinante en Castilla. M\u00e1s tarde, la leyenda se refundi\u00f3 en beneficio de la usurpaci\u00f3n Trast\u00e1mara, exten\u00addiendo la maldici\u00f3n de la casa castellana hasta la cuarta generaci\u00f3n (Pedro I), en que se extinguir\u00e1, pues, seguidamente, subir\u00e1 al trono de Castilla un rey todo bondad y nobleza (Enrique II), que reparar\u00e1 los da\u00f1os ocasionados por sus antecesores (Alfonso X, Sancho IV, Fernando IV, Alfonso XI y Pedro I). As\u00ed figura en la Canonica del obispo navarro Eugu\u00ed, h. 1390 (ed. G. Eyzaguirre Rouse, en Anales de la Universidad de Chile, 1908, p. 278 y ss.), en la Cr\u00f3nica de Pedro IV de Arag\u00f3n, cap. VI, atribuyendo la blasfemia a Fernando IV (ed. A. de Bofarull, p. 323), en dos manuscritos, uno castellano, ms. 431 de la Bibl. Nac, Madrid, y otro catal\u00e1n, ms. 271 de la Bibl. Central de Catalunya (publicados por P. Bohigas en el Butllet\u00ed de la Bibl. de Catalunya, VIII, 1935, del que s\u00f3lo existe tirada aparte; y nuevamente el texto castellano en RFE, XXV, 1941, pp. 382-398), en una cr\u00f3nica de fines del s. XIV de Silos (dada a conocer por D. W. Lomax en el Homenaje a Fray Justo P\u00e9rez de Urbel, OSB, 2 vols., Silos, 1976-77, pp. 1323-1337) y en las Profec\u00edas del Sabio Merlin incluidas al final del Baladro del Sabio Merlin, Sevilla, 1535 (reed. por A. Bonilla San Mart\u00edn, Libros de caballer\u00edas, I, en la \u00abNBAE\u00bb, VI). Llam\u00e9 ya la atenci\u00f3n acerca de las dos versiones b\u00e1sicas de la leyenda en D. Catal\u00e1n, El poema de Alfonso XI (Madrid: Gredos, 1953), pp. 64-66. [V\u00e9ase ahora J. R. Craddock, \u00abDynasty in Dispute: Alfonso X el Sabio and the Succession to the Throne of Castile and Leon in History and Legend\u00bb, Viator 17 (1986), 197-219].<\/p>\n<p>2 Cr\u00f3nica de 1344, c. 791. Mss. U (o Zab\u00e1lburu, perteneciente hoy a la biblioteca del Marqu\u00e9s de Heredia Sp\u00ednola), f. 204v, y Q (Bibl. Nac, Madrid, 10815), f. 189.<\/p>\n<p>3 Cr\u00f3nica 1344, c. 859. Cito por el ms. U, f. 220, pero corrijo la lecci\u00f3n err\u00f3nea de U \u00abres\u00e7ebian\u00bb con la mejor lectura de Q: \u00abres\u00e7iban\u00bb.<\/p>\n<p>4 En su redacci\u00f3n original, la Cr\u00f3nica de Alfonso XI, conclu\u00eda, sin dar noticia de los a\u00f1os finales del reinado, el 8 de abril de 1344. Su autor fue, con toda seguridad, el Canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid. La unidad de autor de esa cr\u00f3nica y de la Cr\u00f3nica de tres reyes (Alfonso X, Sancho IV y Fernando IV) me parece altamente probable. El pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes sit\u00faa la composici\u00f3n de la obra en el reinado de Alfonso XI y, si atendemos a la titulaci\u00f3n dada al rey, estar\u00eda escrito despu\u00e9s de la conquista de Algeciras (en abril de 1344). Es posible que se redactara a posterior, una vez concluidas las historias de los cuatro reyes. Es de suponer que la elaboraci\u00f3n de esta continuaci\u00f3n de la cr\u00f3nica regia de Espa\u00f1a m\u00e1s all\u00e1 del reinado de Fernando III ocupara al Canciller varios a\u00f1os. [Sobre el pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes v\u00e9ase ahora Paula Rogers, \u00abProlegomena to a Critical Edition of the Cr\u00f3nica particular de Alfonso X el Sabio\u00bb, Ph. D. diss. (University of California, Davis, 1984)].<\/p>\n<p>5 Seg\u00fan expliqu\u00e9 en el trabajo \u00abEl Toledano romanzado\u00bb (1966), pp. 77-80 [v\u00e9ase en la reed. incluida en el presente libro, cap. X, \u00a7 12].<\/p>\n<p>6 Fern\u00e1n S\u00e1nchez adquiri\u00f3 sus primeros cargos a la sombra de do\u00f1a Mar\u00eda, cuando la reina abuela \u00abcriaba\u00bb a su nieto Alfonso XI en Valladolid. En el testamento de la reina (Valladolid, 29 de junio de la era de 1395 [= 1321]) firman como testigos don Juan S\u00e1nchez de Velasco (su mayordomo mayor), don Nu\u00f1o P\u00e9rez abad de Santander (su chanciller), Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid alcalde del rey, tres \u00abescribanos de la se\u00f1ora sobredicha reina\u00bb, dos \u00abcriados de la misma se\u00f1ora\u00bb y Fernando Fern\u00e1ndez de Pi\u00f1a. Ed. En A. Benavides, Memorias de D. Femando IV de Castilla, I, Madrid: Real Academia de la Historia, 1860, pp. 680-686.<\/p>\n<p>7 Alfonso X, General estoria, ed. Solalinde, I, p. 3b34-35 y Estoria de Espa\u00f1a, ed. Men\u00e9ndez Pidal (= PCG), pp. 4a45-b3.<\/p>\n<p>8 Aly Aben Ragel, El libro conplido en los iudizios de las estrellas. Traducci\u00f3n hecha en la corte de Alfonso el Sabio. Ed. G. Hilty. Madrid: Real Academia Espa\u00f1ola, 1954, p. 3\u00aa<\/p>\n<p>9 La Cr\u00f3nica abreviada de don Juan Manuel es de entre 1320 y 1325 [v\u00e9ase adelante, cap. IX, \u00a72].<\/p>\n<p>10 Sobre el protagonismo del infante don Manuel en el proceso de deposici\u00f3n de Alfonso X v\u00e9ase A. Ballesteros-Beretta, Alfonso X el Sabio, Barcelona: Salvat, 1961, pp. 966-969. Le vali\u00f3 la donaci\u00f3n, por parte del infante rebelde don Sancho, del se\u00f1or\u00edo de Chinchilla, Xorquera, Almansa, Aspe y Beas. Don Juan \u00abfijo del infante don Manuel\u00bb explica claramente en su Libro de los estados (ed. R. B. Tate e I. Macpherson, Oxford: Clarendon Press, 1974, pp. 372-374) la delicada posici\u00f3n de los \u00abfijos de infante\u00bb, que aspiraban a tener tanta \u00abhonra\u00bb como sus padres (infantes) y abuelos (reyes), sin poseer los bienes y el poder para ello. La hostilidad de don Juan Manuel a Alfonso XI es manifiesta, desde que en 1327 descubre la ruptura de los pactos matrimoniales del rey con su hija, hasta los \u00faltimos a\u00f1os del reinado (sirva como prueba el documento secreto de setiembre de 1345 remitido a Pedro IV de Arag\u00f3n que publica A. Gim\u00e9nez Soler, Don Juan Manuel, Zaragoza: La Acad\u00e9mica, 1932, pp. 644-646). [V\u00e9ase, a este respecto, Mar\u00eda Cecilia Ruiz, Lit. y pol\u00edtica: don Juan Manuel (1989), libro basado en su Ph. D. diss. (University of California, San Diego, 1987), quien analiza, con mayor rigor y perspicacia que los historiadores del reinado, los escritos pol\u00edticos manuelinos].<\/p>\n<p>11 Libro de la caza. Ed. G. Baist, Halle, 1880, p. 1.<\/p>\n<p>12 Cr. Abreviada, Pr\u00f3logo. Ed. R. L. y M. B. Grismer, pp. 3842-392.<\/p>\n<p>13 Ed. Hilty, p. 3a: \u00abel noble rey don Alfonso&#8230; qui sempre desque fue en este mundo asmo e allego a ssi las sciencias e los sabidores en ellas, e alumbro e cumplio la grant mengua que era en los ladinos por defallimiento de los libros de los buenos philosophos e prouados\u00bb. La personalidad de Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 ha-Kohen ha sido aclarada por G. Hilty, \u00abEl Libro conplido en los iudizios de las estrellas\u00bb, Al-Andalus XX (1955), 1-74. V\u00e9ase tambi\u00e9n D. Romano, \u00abLe opere scientifiche di Alfons X e l\u2019intervento degli ebrei\u00bb, Oriente e Occidente nel Medioevo: Filosofia e Scienze. Convegno Internazionale, Firenze 9-15 aprile 1969, Roma: Accademia Nazionale dei Lincei, 1971, pp. 677-711 (esp. \u00a7 2.3.2.).<\/p>\n<p>14 Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3826-39.<\/p>\n<p>15 Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 377-9.<\/p>\n<p>16 Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3720-21.<\/p>\n<p>17 F. Rico, Alfonso el Sabio y la General Estoria, Barcelona: Ariel, 1972; 2\u00aa ed. Barcelona: Ariel, 1984, p. 124.<\/p>\n<p>18 Alfonso X, Setenario. Ed. K. H. Vanderford, Buenos Aires: Instituto de Filolog\u00eda, 1945. Reed. Barcelona: Cr\u00edtica, 1984 (es, salvo el estudio preliminar, reproducci\u00f3n facs. de la de 1945): \u00abeste libro que Nos comen\u00e7amos por mandado del rrey don Ffernando que ffue nuestro padre&#8230; Onde Nos, queriendo conplir el ssu mandamiento commo de padre e obede\u00e7erle en todas las cosas, metiemosnos a ffazer esta obra mayormiente por dos rrazones: la vna, porque entendiemos que auya ende grant ssabor; la otra, porque nos lo mando a ssu ffinamiento quando estaua de carrera para yr a para\u00edso&#8230;\u00bb (pp. 8-9). Por esta raz\u00f3n se suele considerar el Setenario como una obra temprana de Alfonso X (baste citar a Lapesa, en el art. cit. en la n. 20). [Contra esta opini\u00f3n argumenta J. R. Craddock, \u00abLa cronolog\u00eda de las obras legislativas de Alfonso X el Sabio\u00bb, Anuario de historia del derecho espa\u00f1ol, LI (1981), 365-418].<\/p>\n<p>19 Setenario, pp. 22-25.<\/p>\n<p>20 R. Lapesa, \u00abS\u00edmbolos y palabras en el Setenario de Alfonso X\u00bb, NRFH, XXIX (1980), 247-261. [Reed., como estudio inicial, en la 2\u00aa ed. del libro de Vanderford cit. en la n. 18 y en Estudios de historia ling\u00fc\u00edstica espa\u00f1ola, Madrid: Paraninfo, 1985, cap. XII (pp. 226-238)].<\/p>\n<p>21 Setenario, p. 46.<\/p>\n<p>22 Alfonso X, General estoria. 1\u00aa Parte, Lib. I, c. 17. Ed. A. G. Solalinde, I, pp. 13b42-14b8 (sobre las dos explicaciones alternativas del origen de los pilares contempladas por los redactores de la GE v\u00e9ase adelante el texto correspondiente a la n. 66).<\/p>\n<p>23 Alfonso X, Estoria de Espa\u00f1a (PCG, p. 2).<\/p>\n<p>24 Toda vez que \u00ab\u00e7iertamiente los ssaberes sson de Dios\u00bb, Setenario, p. 44.<\/p>\n<p>25 General estoria, 2\u00aa Parte, Lib. de los Juyzes, c. 419. (Ed. A. G. Solalinde, Ll. A. Kasten y V. R. Oelschl\u00e4ger, II. 2, p. 31 b).\n<\/p><\/div>\n<hr class=\"before-footnotes clear\" \/><div class=\"footnotes\"><ol><li id=\"footnote-5-1\">La primera versi\u00f3n de la blasfemia nos la proporciona la <em>Cr\u00f3nica geral de Espanha de 1344<\/em>, obra del conde don Pedro de Barcelos. El car\u00e1cter trunco del ms. M, \u00fanico descendiente de la redacci\u00f3n original, nos obliga a consultar la obra en su redacci\u00f3n refundida de hacia 1400; pero el pasaje procede, evidentemente, de la redacci\u00f3n primitiva. En esta versi\u00f3n portuguesa del a\u00f1o 1344 de la leyenda el castigo divino recae s\u00f3lo sobre Alfonso X; por lo tanto, la blasfemia justifica indirectamente la usurpaci\u00f3n del reino por Sancho IV, cabeza de la dinast\u00eda entonces reinante en Castilla. M\u00e1s tarde, la leyenda se refundi\u00f3 en beneficio de la usurpaci\u00f3n Trast\u00e1mara, exten\u00addiendo la maldici\u00f3n de la casa castellana hasta la cuarta generaci\u00f3n (Pedro I), en que se extinguir\u00e1, pues, seguidamente, subir\u00e1 al trono de Castilla un rey todo bondad y nobleza (Enrique II), que reparar\u00e1 los da\u00f1os ocasionados por sus antecesores (Alfonso X, Sancho IV, Fernando IV, Alfonso XI y Pedro I). As\u00ed figura en la <em>Canonica<\/em> del obispo navarro Eugu\u00ed, h. 1390 (ed. G. Eyzaguirre Rouse, en <em>Anales de la Universidad de Chile<\/em>, 1908, p. 278 y ss.), en la <em>Cr\u00f3nica de Pedro IV de Arag\u00f3n<\/em>, cap. VI, atribuyendo la blasfemia a Fernando IV (ed. A. de Bofarull, p. 323), en dos manuscritos, uno castellano, ms. 431 de la Bibl. Nac, Madrid, y otro catal\u00e1n, ms. 271 de la Bibl. Central de Catalunya (publicados por P. Bohigas en el <em>Butllet\u00ed de la Bibl. de Catalunya<\/em>, VIII, 1935, del que s\u00f3lo existe tirada aparte; y nuevamente el texto castellano en RFE, XXV, 1941, pp. 382-398), en una cr\u00f3nica de fines del s. XIV de Silos (dada a conocer por D. W. Lomax en el <em>Homenaje a Fray Justo P\u00e9rez de Urbel<\/em>, OSB, 2 vols., Silos, 1976-77, pp. 1323-1337) y en las <em>Profec\u00edas del Sabio Merlin<\/em> incluidas al final del <em>Baladro del Sabio Merlin<\/em>, Sevilla, 1535 (reed. por A. Bonilla San Mart\u00edn, <em>Libros de caballer\u00edas<\/em>, I, en la \u00abNBAE\u00bb, VI). Llam\u00e9 ya la atenci\u00f3n acerca de las dos versiones b\u00e1sicas de la leyenda en D. Catal\u00e1n, <em>El poema de Alfonso XI<\/em> (Madrid: Gredos, 1953), pp. 64-66. [V\u00e9ase ahora J. R. Craddock, \u00ab<em>Dynasty in Dispute: Alfonso X el Sabio and the Succession to the Throne of Castile and Leon in History and Legend<\/em>\u00bb, Viator 17 (1986), 197-219]. <a href=\"#return-footnote-5-1\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 1\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-2\">Cr\u00f3nica de 1344, c. 791. Mss. U (o Zab\u00e1lburu, perteneciente hoy a la biblioteca del Marqu\u00e9s de Heredia Sp\u00ednola), f. 204v, y Q (Bibl. Nac, Madrid, 10815), f. 189. <a href=\"#return-footnote-5-2\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 2\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-3\">Cr\u00f3nica 1344, c. 859. Cito por el ms. U, f. 220, pero corrijo la lecci\u00f3n err\u00f3nea de U \u00abres\u00e7ebian\u00bb con la mejor lectura de Q: \u00abres\u00e7iban\u00bb. <a href=\"#return-footnote-5-3\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 3\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-4\">En su redacci\u00f3n original, la Cr\u00f3nica de Alfonso XI, conclu\u00eda, sin dar noticia de los a\u00f1os finales del reinado, el 8 de abril de 1344. Su autor fue, con toda seguridad, el Canciller Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid. La unidad de autor de esa cr\u00f3nica y de la Cr\u00f3nica de tres reyes (Alfonso X, Sancho IV y Fernando IV) me parece altamente probable. El pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes sit\u00faa la composici\u00f3n de la obra en el reinado de Alfonso XI y, si atendemos a la titulaci\u00f3n dada al rey, estar\u00eda escrito despu\u00e9s de la conquista de Algeciras (en abril de 1344). Es posible que se redactara a posterior, una vez concluidas las historias de los cuatro reyes. Es de suponer que la elaboraci\u00f3n de esta continuaci\u00f3n de la cr\u00f3nica regia de Espa\u00f1a m\u00e1s all\u00e1 del reinado de Fernando III ocupara al Canciller varios a\u00f1os. [Sobre el pr\u00f3logo de la Cr\u00f3nica de tres reyes v\u00e9ase ahora Paula Rogers, \u00abProlegomena to a Critical Edition of the Cr\u00f3nica particular de Alfonso X el Sabio\u00bb, Ph. D. diss. (University of California, Davis, 1984)]. <a href=\"#return-footnote-5-4\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 4\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-5\">Seg\u00fan expliqu\u00e9 en el trabajo \u00abEl Toledano romanzado\u00bb (1966), pp. 77-80 [v\u00e9ase en la reed. incluida en el presente libro, cap. X, \u00a7 12]. <a href=\"#return-footnote-5-5\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 5\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-6\">Fern\u00e1n S\u00e1nchez adquiri\u00f3 sus primeros cargos a la sombra de do\u00f1a Mar\u00eda, cuando la reina abuela \u00abcriaba\u00bb a su nieto Alfonso XI en Valladolid. En el testamento de la reina (Valladolid, 29 de junio de la era de 1395 [= 1321]) firman como testigos don Juan S\u00e1nchez de Velasco (su mayordomo mayor), don Nu\u00f1o P\u00e9rez abad de Santander (su chanciller), Fern\u00e1n S\u00e1nchez de Valladolid alcalde del rey, tres \u00abescribanos de la se\u00f1ora sobredicha reina\u00bb, dos \u00abcriados de la misma se\u00f1ora\u00bb y Fernando Fern\u00e1ndez de Pi\u00f1a. Ed. En A. Benavides, Memorias de D. Femando IV de Castilla, I, Madrid: Real Academia de la Historia, 1860, pp. 680-686. <a href=\"#return-footnote-5-6\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 6\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-7\">Alfonso X, General estoria, ed. Solalinde, I, p. 3b34-35 y Estoria de Espa\u00f1a, ed. Men\u00e9ndez Pidal (= PCG), pp. 4a45-b3. <a href=\"#return-footnote-5-7\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 7\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-8\">Aly Aben Ragel, El libro conplido en los iudizios de las estrellas. Traducci\u00f3n hecha en la corte de Alfonso el Sabio. Ed. G. Hilty. Madrid: Real Academia Espa\u00f1ola, 1954, p. 3\u00aa <a href=\"#return-footnote-5-8\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 8\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-9\">La Cr\u00f3nica abreviada de don Juan Manuel es de entre 1320 y 1325 [v\u00e9ase adelante, cap. IX, \u00a72]. <a href=\"#return-footnote-5-9\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 9\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-10\">Sobre el protagonismo del infante don Manuel en el proceso de deposici\u00f3n de Alfonso X v\u00e9ase A. Ballesteros-Beretta, Alfonso X el Sabio, Barcelona: Salvat, 1961, pp. 966-969. Le vali\u00f3 la donaci\u00f3n, por parte del infante rebelde don Sancho, del se\u00f1or\u00edo de Chinchilla, Xorquera, Almansa, Aspe y Beas. Don Juan \u00abfijo del infante don Manuel\" explica claramente en su Libro de los estados (ed. R. B. Tate e I. Macpherson, Oxford: Clarendon Press, 1974, pp. 372-374) la delicada posici\u00f3n de los \u00abfijos de infante\u00bb, que aspiraban a tener tanta \u00abhonra\u00bb como sus padres (infantes) y abuelos (reyes), sin poseer los bienes y el poder para ello. La hostilidad de don Juan Manuel a Alfonso XI es manifiesta, desde que en 1327 descubre la ruptura de los pactos matrimoniales del rey con su hija, hasta los \u00faltimos a\u00f1os del reinado (sirva como prueba el documento secreto de setiembre de 1345 remitido a Pedro IV de Arag\u00f3n que publica A. Gim\u00e9nez Soler, Don Juan Manuel, Zaragoza: La Acad\u00e9mica, 1932, pp. 644-646). [V\u00e9ase, a este respecto, Mar\u00eda Cecilia Ruiz, Lit. y pol\u00edtica: don Juan Manuel (1989), libro basado en su Ph. D. diss. (University of California, San Diego, 1987), quien analiza, con mayor rigor y perspicacia que los historiadores del reinado, los escritos pol\u00edticos manuelinos]. <a href=\"#return-footnote-5-10\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 10\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-11\">Libro de la caza. Ed. G. Baist, Halle, 1880, p. 1. <a href=\"#return-footnote-5-11\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 11\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-12\">Cr. Abreviada, Pr\u00f3logo. Ed. R. L. y M. B. Grismer, pp. 3842-392. <a href=\"#return-footnote-5-12\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 12\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-13\">Ed. Hilty, p. 3a: \u00abel noble rey don Alfonso... qui sempre desque fue en este mundo asmo e allego a ssi las sciencias e los sabidores en ellas, e alumbro e cumplio la grant mengua que era en los ladinos por defallimiento de los libros de los buenos philosophos e prouados\u00bb. La personalidad de Y\u011bhud\u00e0 ben Mo\u0161\u00e9 ha-Kohen ha sido aclarada por G. Hilty, \u00abEl Libro conplido en los iudizios de las estrellas\u00bb, Al-Andalus XX (1955), 1-74. V\u00e9ase tambi\u00e9n D. Romano, \u00abLe opere scientifiche di Alfons X e l\u2019intervento degli ebrei\u00bb, Oriente e Occidente nel Medioevo: Filosofia e Scienze. Convegno Internazionale, Firenze 9-15 aprile 1969, Roma: Accademia Nazionale dei Lincei, 1971, pp. 677-711 (esp. \u00a7 2.3.2.).  <a href=\"#return-footnote-5-13\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 13\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-14\">Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3826-39. <a href=\"#return-footnote-5-14\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 14\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-15\">Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 377-9. <a href=\"#return-footnote-5-15\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 15\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-16\">Cr. Abreviada. Pr\u00f3logo. Ed. Grismer, p. 3720-21. <a href=\"#return-footnote-5-16\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 16\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-17\">F. Rico, Alfonso el Sabio y la General Estoria, Barcelona: Ariel, 1972; 2\u00aa ed. Barcelona: Ariel, 1984, p. 124. <a href=\"#return-footnote-5-17\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 17\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-18\">Alfonso X, Setenario. Ed. K. H. Vanderford, Buenos Aires: Instituto de Filolog\u00eda, 1945. Reed. Barcelona: Cr\u00edtica, 1984 (es, salvo el estudio preliminar, reproducci\u00f3n facs. de la de 1945): \u00abeste libro que Nos comen\u00e7amos por mandado del rrey don Ffernando que ffue nuestro padre... Onde Nos, queriendo conplir el ssu mandamiento commo de padre e obede\u00e7erle en todas las cosas, metiemosnos a ffazer esta obra mayormiente por dos rrazones: la vna, porque entendiemos que auya ende grant ssabor; la otra, porque nos lo mando a ssu ffinamiento quando estaua de carrera para yr a para\u00edso...\u00bb (pp. 8-9). Por esta raz\u00f3n se suele considerar el Setenario como una obra temprana de Alfonso X (baste citar a Lapesa, en el art. cit. en la n. 20). [Contra esta opini\u00f3n argumenta J. R. Craddock, \u00abLa cronolog\u00eda de las obras legislativas de Alfonso X el Sabio\u00bb, Anuario de historia del derecho espa\u00f1ol, LI (1981), 365-418]. <a href=\"#return-footnote-5-18\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 18\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-19\">Setenario, pp. 22-25. <a href=\"#return-footnote-5-19\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 19\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-20\">R. Lapesa, \u00abS\u00edmbolos y palabras en el Setenario de Alfonso X\u00bb, NRFH, XXIX (1980), 247-261. [Reed., como estudio inicial, en la 2\u00aa ed. del libro de Vanderford cit. en la n. 18 y en Estudios de historia ling\u00fc\u00edstica espa\u00f1ola, Madrid: Paraninfo, 1985, cap. XII (pp. 226-238)]. <a href=\"#return-footnote-5-20\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 20\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-21\">Setenario, p. 46. <a href=\"#return-footnote-5-21\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 21\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-22\">Alfonso X, General estoria. 1\u00aa Parte, Lib. I, c. 17. Ed. A. G. Solalinde, I, pp. 13b42-14b8 (sobre las dos explicaciones alternativas del origen de los pilares contempladas por los redactores de la GE v\u00e9ase adelante el texto correspondiente a la n. 66). <a href=\"#return-footnote-5-22\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 22\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-23\">Alfonso X, Estoria de Espa\u00f1a (PCG, p. 2). <a href=\"#return-footnote-5-23\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 23\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-24\">Toda vez que \"\u00e7iertamiente los ssaberes sson de Dios\", Setenario, p. 44. <a href=\"#return-footnote-5-24\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 24\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-5-25\">General estoria, 2\u00aa Parte, Lib. de los Juyzes, c. 419. (Ed. A. G. Solalinde, Ll. A. Kasten y V. R. Oelschl\u00e4ger, II. 2, p. 31 b). <a href=\"#return-footnote-5-25\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 25\">&crarr;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"author":1,"menu_order":2,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[47],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-5","chapter","type-chapter","status-publish","hentry","chapter-type-standard"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":24,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":132,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5\/revisions\/132"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/5\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=5"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=5"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=5"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}