{"id":99,"date":"2016-09-22T17:32:14","date_gmt":"2016-09-22T17:32:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/?post_type=chapter&#038;p=99"},"modified":"2016-12-02T16:33:12","modified_gmt":"2016-12-02T16:33:12","slug":"4-la-cuarta-parte-de-la-estoria-de-espana-en-la-seccion-dedicada-a-la-historia-moderna-fernando-i-alfonso-vi","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/chapter\/4-la-cuarta-parte-de-la-estoria-de-espana-en-la-seccion-dedicada-a-la-historia-moderna-fernando-i-alfonso-vi\/","title":{"rendered":"II. 4. La \u00abcuarta parte\u00bb de la Estoria de Espa\u00f1a en la secci\u00f3n dedicada a la historia \u00abmoderna\u00bb (Fernando I &#8211; Alfonso VI)"},"content":{"raw":"<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-4-urracaregina-tumboa.jpg\"><img src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-4-urracaregina-tumboa-207x300.jpg\" alt=\"ii-4-urracaregina-tumboa\" width=\"207\" height=\"300\" class=\" size-medium wp-image-106 aligncenter\" \/><\/a>\r\n\r\nRetrocedamos ahora a la secci\u00f3n de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> immediatamente anterior, relativa a la historia de los tres primeros reyes de la dinast\u00eda castellana, Fernando I, Sancho II y Alfonso VI; secci\u00f3n \u00fanicamente conserva\u00adda por los dos mismos manuscritos E2(orig) y F.\r\n\r\nAqu\u00ed ya la compilaci\u00f3n resulta digna de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alfons\u00ed. No hay secci\u00f3n de la <em>Cr\u00f3nica<\/em> en que las historias del Toledano y el Tudense hayan sido desbordadas por tantas y tan ricas fuentes como en estos tres reinados; la armonizaci\u00f3n de todas ellas, conforme a las directrices que rigen la obra alfons\u00ed, est\u00e1 generalmente realizada con todo cuidado y minucia; la cronologizaci\u00f3n de la historia castellano-leonesa con la de los otros reinos peninsulares y con la europea son llevadas a t\u00e9rmino de forma muy comple\u00adta.\r\n\r\nA pesar de todo, me parece evidente que la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> no lleg\u00f3 tampoco en esta secci\u00f3n a ser concluida.\r\n\r\nDesde luego, a partir del cap\u00edtulo 896 \u2014en que precisamente se produc\u00eda en el viejo manuscrito E2(orig) de tiempo de Sancho IV una extensa laguna, antes de que se completara la historia mediante una larga interpolaci\u00f3n copiada a mediados del s. XIV\u2014[footnote]La \u00abmano cuarta\u00bb de E2 (= E2d). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 61-69. A diferencia de lo que ocurre en cap\u00edtulos anteriores, las Cr\u00f3nicas *manuelina y de Castilla se hermanan en esa secci\u00f3n, y su prototipo utiliza un texto en alg\u00fan detalle m\u00e1s completo, aunque similar, al de Primera cr\u00f3nica.[\/footnote] falla la distribuci\u00f3n del relato por a\u00f1os de reinado; al mismo tiempo desaparecen las indicaciones referentes a la suce\u00adsi\u00f3n de Pont\u00edfices, Emperadores y reyes de Francia (tomadas de Sigebertus Gemblacensis y de Martinus Oppaviensis), as\u00ed como las noticias anal\u00edsticas sobre el reino de Arag\u00f3n. Es m\u00e1s, la historia \u00e1rabe de Ibn cAlqama se trascri\u00adbe en adelante desnuda de toda adici\u00f3n procedente de las restantes fuentes alfons\u00edes que ven\u00edan utiliz\u00e1ndose hasta aqu\u00ed de un modo sistem\u00e1tico: la <em>Historia Roderici<\/em>, el viejo <em>M\u00edo Cid<\/em>, el <em>Cronic\u00f3n lusitano<\/em> y otros anales, quiz\u00e1 toledanos. En cambio, una vez concluida la fuente \u00e1rabe, se prolonga la biograf\u00eda cidiana con un relato \u2014atribuido al alguacil del Cid en Valencia, Ibn al-Fara\u0177 (\u00abAbenalfarax\u00bb)\u2014 fabricado en el monasterio de Carde\u00f1a a base de una *<em>Refundici\u00f3n del M\u00edo Cid<\/em>, hasta aqu\u00ed no utilizada por la <em>Cr\u00f3nica<\/em>, y de ciertas leyendas cidianas enteramente novelescas, adaptadas a los intereses del monasterio. Estas y otras observaciones me llevan al convencimiento de que la compilaci\u00f3n de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> qued\u00f3 interrumpida en el cap\u00edtulo 896 de <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> y que la traducci\u00f3n alfons\u00ed de Ibn cAlqama fue aprove\u00adchada posteriormente por el forjador de la historia cidiana del pseudo Ibn al-Fara\u0177. La inexistencia de una verdadera <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> a partir del cap\u00edtulo 896 creo se comprueba con el comportamiento de la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>: esta <em>Cr\u00f3nica<\/em> deja precisamente aqu\u00ed de basarse en la compila\u00adci\u00f3n de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> y contin\u00faa por su cuenta elaborando un relato fiel a las normas estructurales de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>, compuesto a partir de todas las fuentes aut\u00e9nticamente alfons\u00edes y sin la interferencia de la historia del pseudo Ibn al-Fara\u0177.[footnote]Estudio por lo largo estos problemas en \u00abEl Mio Cid de Alf. X\u00bb (1963), pp. 195-215 [reed. en el cap. IV del presente libro, \u00a7 1-2].[\/footnote]\r\n\r\nPero incluso con anterioridad al cap\u00edtulo 896 pueden observarse se\u00f1ales evidentes de la inconclusi\u00f3n del trabajo compilatorio: al lado de pasajes perfectamente acabados, aparecen en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, con una disconti\u00adnuidad bien curiosa, ciertos fragmentos estructuralmente imperfectos. Y precisamente en estos trechos defectuosos la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> deja de asentarse en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> para compilar por su cuenta las fuentes alfons\u00edes;[footnote][La independencia en esos pasajes de la CrXXReyes respecto a la inicial labor compilatoria de los redactores de la Estoria de Espa\u00f1a se denota en un cambio estil\u00edstico que afecta al modo de utilizar, romancear y prosificar las fuentes.][\/footnote] mientras en los pasajes m\u00e1s acabados respeta la labor previamen\u00adte realizada en el taller de Alfonso X tal como se encuentra en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>. Esta coincidencia me parece ser un testimonio decisivo en favor de la inconclusi\u00f3n de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> que venimos defendiendo.\r\n\r\nEl ejemplo m\u00e1s claro y llamativo de esa inconclusi\u00f3n es la existencia en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> de un doble relato de la invasi\u00f3n almor\u00e1vide:[footnote]Llam\u00f3 ya la atenci\u00f3n a Men\u00e9ndez Pidal, quien hizo sobre el particular acertadas observacio\u00adnes en Cr\u00f3n. General-Discurso (1916). V\u00e9ase Primera Cr\u00f3n.2, pp. XXVIII-XXX.[\/footnote] el primero respetaba la muy incorrecta historia trazada por las dos fuentes m\u00e1s venera\u00addas por la Estoria de Espa\u00f1a, el Toledano y el Tudense;[footnote]PCG, caps. 883-885, pp. 552b44-556b3.[\/footnote] el segundo, m\u00e1s rico en informaci\u00f3n (y m\u00e1s aut\u00e9ntico), estaba formado con la ayuda de varias fuentes secundarias: Ibn cAlqama, el <em>Cronic\u00f3n lusitano<\/em>, la <em>Historia Arabum<\/em>, unos anales y s\u00f3lo secundariamente daba entrada a dos breves pasajes de la <em>Historia Gothica<\/em> del Toledano (cuya presencia nos asegura que el compila\u00addor reconoc\u00eda en ambos relatos dos versiones de unos mismos hechos).[footnote]PCG, caps. 886-888, pp. 556b5-559a3. El pasaje de la p. 558a30-b50 que en las \u00abFuentes\u00bb de Primera cr\u00f3n.2 se asigna a Ibn cAlqama, procede de la Historia Arabum del Toledano, XLIX. Los dos trechos derivados de De rebus Hispaniae (libro VI, caps. 30 y 31) figuran en la p. 557a29-35 (con utilizaci\u00f3n tambi\u00e9n del Tudense), b2-21 (en \u00abFuentes\u00bb se atribuye indebidamente a Ibn cAlqama hasta 557b8) y en la p. 558b12-21; n\u00f3tese que los fragmentos fundados en el cap. 31 del Toledano (p. 557b17-21 y 558b12-24) fueron utilizados tambi\u00e9n en el primer relato: PCG, p. 554b variante.[\/footnote] Me parece, por tanto, indudable que, inicialmente, esto es en un cuaderno de trabajo alfons\u00ed, las dos versiones contradictorias debieron de hallarse yuxta\u00adpuestas en espera de ser armonizadas; pero m\u00e1s tarde, en \u00e9poca post-alfons\u00ed, el cronista creador de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, al querer aprovechar aquellos mate\u00adriales a medio elaborar, no se percat\u00f3 del car\u00e1cter provisional del texto que manejaba y torpemente convirti\u00f3 en dos series de hechos sucesivos lo que no era sino dos versiones de unos mismos sucesos. Ello le oblig\u00f3 a introducir una serie de arreglos con el fin de paliar las graves inconsecuencias. Para justificar la alternante aparici\u00f3n de dos miramomelines, Yu\u00e7af Abentexef\u00edn y Al\u00ed, debida al desorden cronol\u00f3gico provocado por la duplicaci\u00f3n del relato, invent\u00f3 una rebeli\u00f3n de un alguacil mayor Al\u00ed conta Yu\u00e7af;[footnote]PCG, p. 554a18-19; a29-34; a38; b11-13 variante no anotada por Men\u00e9ndez Pidal de forma completa: \u00abyaziendo doliente en la \u00e7iudat de Toledo, aquel moro Haly que se feziera llamar miramamolin despu\u00e9s que ouo muerto Abenhabet rrey de Seuilla e tornado todo de su parte lo mas del Andaluzia\u00bb (ms. F). El miramomel\u00edn Yu\u00e7af Abentexefin figuraba originariamente en el primero y en el segundo relato de la invaci\u00f3n almor\u00e1vide y derrota cristiana en Sacralias y el miramome\u00adl\u00edn Al\u00ed con ocasi\u00f3n de la posterior derrota de Ucl\u00e9s (de acuerdo con la realidad hist\u00f3rica); pero la yuxtaposici\u00f3n de las dos versiones hizo parecer que Al\u00ed era un \u00abmiramomel\u00edn\u00bb intruso entre las dos actuaciones de Yu\u00e7af Abentexefin.[\/footnote] a\u00f1adi\u00f3 entre las dos versiones yuxtapuestas una frase de empalme;[footnote]\u00abEt pecharonle todauia fasta que ueno otro poder de moros de allend mar que lo contrallo\u00bb PCG, p. 556b1-3 (al fin de la primera versi\u00f3n). \u00abEste rey don Alffonso el seteno teniendose por maltrecho en que assi perdiera Cuenca et lo al de la tietrra quel diera su muger donna Maria, queriendolo cobrar todo o lo mas que pudiesse dello f. s. S. que es a essa parte\u00bb, PCG, p. 556b15-21 (al comienzo de la segunda versi\u00f3n).[\/footnote] borr\u00f3 en la segunda toda aparici\u00f3n del rey de Sevilla Abenhabet, pues lo hab\u00eda matado en la primera,[footnote]En PCG, p. 557a10 omite la participaci\u00f3n de Abenhabet en el consejo de los moros andaluces de enviar llamar en su auxilio a Yu\u00e7af; y en la p. 557a36 la prisi\u00f3n en Sevilla de Abenhabet y su confinamiento all\u00e9n mar, que se contaba inmediatamente antes de la muerte de su hijo en C\u00f3rdoba. La muerte de Abenhabet hab\u00eda sido contada, siguiendo al Toledano y al Tudense, en PCG, p. 554a43-b1.[\/footnote] e introdujo comparaciones con el pasado siempre que el segundo relato contaba sucesos paralelos al primero.[footnote]PCG, p. 557b36-37: \u00abfue correr otra uez... et dessa uez llego fasta...\u00bb; PCG, p. 558b25-27: \u00abmembrandose de la malandan\u00e7a que ouiera contra moros la otra uez\u00bb.[\/footnote] A esta versi\u00f3n malamente arreglada remontan los dos textos conocidos de la Primera cr\u00f3nica, el de E2(orig) y el de F, si bien cada cual intent\u00f3 por su cuenta mejorar el relato con abundantes enmiendas adicionales.[footnote]E2(orig) enmienda la segunda versi\u00f3n eliminando la llamada de los andaluces a Yu\u00e7af (p. 554a11-13 variante cit. en la n. 44 aqu\u00ed arriba) y sustituyendo \u00abalmorauides\u00bb por \u00abmoros dallend mar\u00bb (p. 557a2, a12 y a18-19); recuerda por dos veces al almiramomel\u00edn Al\u00ed con ocasi\u00f3n de acciones de Yu\u00e7af paralelas a las ya contadas (p. 557a36 variante y 558b22 variante); introduce una referen\u00adcia fuera de tiempo a Abenhut, se\u00f1or de Sevilla y C\u00f3rdoba (p. 558b5-7) y trata de paliar la derrota de Sagrajas (p. 558a12-26 variante y a30-31). F (y con \u00e9l las Cr\u00f3nicas ocampiana y de Castilla) es m\u00e1s radical en su correcci\u00f3n: Por lo pronto, reparte el conjunto de las dos versiones en a\u00f1os de reinado sucesivos (a\u00f1o 23, cap. 884-885: Ucl\u00e9s-Alfonso contra C\u00f3rdoba; a\u00f1o 24, cap. 886: desem\u00adbarco de Yu\u00e7af; a\u00f1o 35, cap. 887: Sagrajas; a\u00f1o 26, cap. 888: Alfonso contra Sevilla). Omite de la primera versi\u00f3n los pasajes luego duplicados: rotas de Roda y Sagrajas y ataque de Alfonso a C\u00f3rdoba (p. 554b1 variante), y, consecuentemente, procura enlazar la derrota de Ucl\u00e9s por Al\u00ed con la muerte de Abenhabet y conquista de Andaluc\u00eda por los almor\u00e1vides (en vez de PCG, p. 554b13-15). Al quedar la derrota de Ucl\u00e9s tan anticipada, no puede admitir como justificaci\u00f3n de la ausencia de Alfonso su vejez y la sustituye por una enfermedad (p. 554b9-13), cuyo final consigna luego (p. 555b38 variante). M\u00e1s tarde, considera imposible que el usurpador Al\u00ed pase a Marruecos (p. 556a49-51) y supone que no osa atravesar el Estrecho. Consecuentemente, en la segunda versi\u00f3n Yu\u00e7af pasa a Espa\u00f1a preocupado por la traici\u00f3n de Al\u00ed (p. 557a22-28), a quien, una vez aprisionado en Sevilla, har\u00e1 finalmente descabezar (p. 557a36-41).[\/footnote] La Cr\u00f3nica de veinte reyes, en cambio, manej\u00f3 los materiales alfons\u00edes a\u00fan libres de todas esas correcciones, tanto de las particulares de uno y otro texto de la Primera cr\u00f3nica, como de las m\u00e1s antiguas, comunes a ambos, y armoniz\u00f3 convenientemente el doble relato en una sola narraci\u00f3n.\r\n\r\nOtra importante laguna en el trabajo compilatorio ocurre mucho antes, desde finales del a\u00f1o 35 de Fernando I hasta el a\u00f1o 2\u00ba de Sancho II. La <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> est\u00e1 estructuralmente acabada antes y despu\u00e9s de esos l\u00edmi\u00adtes; pero no en ese fragmento.\r\n\r\nPor lo pronto, falla la cronolog\u00eda, que desde el a\u00f1o 35 salta bruscamente al a\u00f1o 40, \u00faltimo del reinado de Fernando I;[footnote]PCG, caps. 811 y 812.[\/footnote] esta imperfecci\u00f3n no es un simple descuido, pues acarrea, como en otros casos semejantes, la desaparici\u00f3n de las referencias al mundo extrapeninsular:[footnote]Las cuales ya sabemos que se a\u00f1adieron a la compilaci\u00f3n en el momento de fragmentar el relato por a\u00f1os de reinado.[\/footnote]despu\u00e9s de haber anunciado el comienzo del pontificado de Victor II, el 156 apost\u00f3lico seg\u00fan el c\u00f3mputo de la Estoria de Espa\u00f1a,[footnote]En el a\u00f1o 33 de Fernando I.[\/footnote] falta toda noticia de la sucesi\u00f3n papal hasta el de Alexandre, cuya muerte y sucesi\u00f3n por Gregorio VII, 161 apost\u00f3lico, se contar\u00e1 durante el reinado de Alfonso VI;[footnote]En el a\u00f1o 1\u00ba de Alfonso VI se alude al a\u00f1o 7\u00ba del pontificado de Alexandre, y en el a\u00f1o 3\u00ba a su muerte.[\/footnote] aunque al rese\u00f1ar la subida al trono de Francia de Henrric se ha advertido que reinar\u00e1 30 a\u00f1os,[footnote]En el a\u00f1o 9\u00ba de Fernando I.[\/footnote] se omite en el lugar correspondiente toda menci\u00f3n de su sucesor.\r\n\r\nLa <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> suple todos estos fallos: Consigna uno tras otro el comienzo de los a\u00f1os 36, 37, 38 y 39; alude en sus lugares correspondientes a la muerte y acceso al Pontificado de los apost\u00f3licos 156, 157, 158, 159 y 160 (seg\u00fan el c\u00f3mputo de la Estoria de Espa\u00f1a)[footnote]A\u00f1o 35 de Fernando I: Victor-Estevan VIII y Estevan-Benedito XII; a\u00f1o 36: Benedito-Nicolas II, obispo de Florencia; a\u00f1o 39: Nicolas-Alixandre II.[\/footnote] as\u00ed como a la muerte de Enrique de Francia y sucesi\u00f3n por su hijo Phelipe.[footnote]A\u00f1o 37 de Fernando I: Enrique-Phelipe (que reinar\u00e1 42 a\u00f1os).[\/footnote]\r\n\r\nPero, adem\u00e1s, la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> cumple en toda su extensi\u00f3n el habitual programa compilatorio, mezclando cuidadosamente el relato del Tudense[footnote]Llamaron ya la atenci\u00f3n sobre estos pasajes Th. Babbitt, CVR Latin Sources, pp. 54-55, 62-63, 66 y L. F. Lindley Cintra, Cr\u00f3n. de 1344, pp. CCLXXV-CCLXXVI, ofreciendo explicaciones en todo contradictorias. Mi hip\u00f3tesis sale al encuentro de las de uno y otro.[\/footnote] al del Toledano y a\u00f1adiendo la particular informaci\u00f3n de otra fuente alfons\u00ed, la Historia Roderici.[footnote]Tanto Babbitt (CVR Latin Sources, p. 66) como Cintra (Cr\u00f3n. de 1344, pp. CCLXXV-CCLXXVI) comentaron ya, si bien con puntos de vista divergentes, la utilizaci\u00f3n de los primeros p\u00e1rrafos de la Historia Roderici en este trecho de la Cr\u00f3nica de veinte reyes.[\/footnote]\r\n\r\nEn contraste, la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> deja de lado al Tudense,[footnote][El \u00fanico pormenor que pudiera basarse en su consulta es la alusi\u00f3n al \u00abinfantazgo\u00bb al consignar la herencia que Fernando I deja a sus hijas cuando parte sus reinos; pero faltan demasiados detalles caracter\u00edsticos del relato del Tudense que los ayuntadores alfons\u00edes habr\u00edan habitualmente incorporado a la traducci\u00f3n del Toledano.][\/footnote] ignora la <em>Historia Roderici<\/em>, y para completar al Toledano, acude a una fuente descono\u00adcida. La radical oposici\u00f3n entre la estructura de una y otra <em>Cr\u00f3nica<\/em> en este fragmento contrasta con la general fidelidad de la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> a la compilaci\u00f3n de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> antes del a\u00f1o 35 de Fernando I y desde el a\u00f1o 3\u00ba de Sancho II, esto es, en los trechos estructuralmente concluidos.\r\n\r\nEn fin, me parece claro que la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> se encontr\u00f3 aqu\u00ed con una laguna compilatoria de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> y sali\u00f3 del paso malamente, sin completar la labor inconclusa. Para comprender cuales fueron las causas de que el taller alfons\u00ed vacilase antes de componer un relato completo basta echar una ojeada a la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>: la \u00fanica fuente que describ\u00eda con riqueza de pormenores e intervenci\u00f3n de toda una serie de personajes hist\u00f3ricos la important\u00edsima escena del reparto de los reinos entre los hijos de Fernando I era el <em>Poema \u00e9pico de las particiones<\/em>,[footnote]El \u00abCantar del rey don Ferrando\u00bb y el \u00abCantar del rey don Sancho\u00bb (o de Zamora), citados por la Cr\u00f3nica de veinte reyes eran parte de una sola gesta. Llamo a esa gesta Poema de las particiones (de los reinos del rey Fernando) atendiendo al ep\u00edteto tradicional: don Fernando \u00abque dixieron de las particiones\u00bb.[\/footnote] en su primer Cantar, el llamado \u00abdel rey Fernando\u00bb; pero el relato juglaresco de la lenta agon\u00eda de Fernando I en Cabez\u00f3n, rodeado de personajes vociferantes y violentos, como preludio de la lucha fratricida que pronto habr\u00eda de ensangrentar a Espa\u00f1a, no era f\u00e1cilmente armonizable con la versi\u00f3n clerical de una muerte santa y sosegada en la ciudad de L\u00e9on, tal como la descrita por los historiado\u00adres m\u00e1s dignos de fe, el Toledano y el Tudense, quienes consideraban hecho ya el reparto del reino en plena salud de Fernando I.\r\n\r\nS\u00f3lo la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>, compilatoriamente acabada, super\u00f3 la dificultad, armonizando lo armonizable y contraponiendo lo que era contra\u00addictorio en una y otra versi\u00f3n (con la advertencia de que s\u00f3lo la de los historiadores era digna de cr\u00e9dito; pero sin omitir la juglaresca, por ser mucho m\u00e1s rica en detalles).[footnote]El texto de la Cr\u00f3nica de veinte reyes puede leerse en R. Men\u00e9ndez Pidal, Reliquias1 (1951) [o Reliquias2(1980)], pp. 240-256.[\/footnote] La <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, al encontrarse sin un texto de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> compilado, supli\u00f3 el defecto con un m\u00ednimo de esfuerzo, incorporado tan s\u00f3lo a la traducci\u00f3n del Toledano (pues ni siquiera parece haber utilizado al Tudense)[footnote][V\u00e9ase n. 21.][\/footnote] dos breves pasajes de la gesta;[footnote]PCG, p. 494a4-19 (negativa de don Sancho a aceptar la partici\u00f3n), a34-50 (Fernando I enco\u00admienda sus hijos al Cid).[\/footnote] al obrar as\u00ed, no tuvo en cuenta que m\u00e1s adelante, durante la guerra civil, la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alud\u00eda, siguiendo al \u00abCantar del rey don Sancho\u00bb a toda una serie de sucesos que figuraban en los episodios del <em>Poema de las particiones<\/em> dejados aqu\u00ed de lado y que s\u00f3lo conocemos gracias a la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>: La \u00abescatima\u00bb que Fernando I dijo a los \u00abportogaleses\u00bb al tiempo de repartir los reinos (esto es: \u00abque nunca fizieran buen se\u00f1or que entre las manos les cayese\u00bb),[footnote]Reliquias, pp. 243, 22-23. La tacha con que el rey don Fernando dej\u00f3 marcados a los portugueses explica que su hijo el rey don Garc\u00eda, antes de la batalla de Santar\u00e9n, amoneste en su arenga a sus vasallos portugueses record\u00e1ndoles el \u00abmal prez\u00bb que ten\u00edan: \u00ab...vos auedes prez de fazer pocos sennores buenos entre uos; pues fazet uos oy bueno de mi...\u00bb, (PCG, p. 500a22-31).[\/footnote] la llegada del Cid a Cabez\u00f3n despu\u00e9s de las particio\u00adnes[footnote]Reliquias, p. 244, 1-2; en la PCG (p. 497b42-44) el Cid recuerda luego a don Sancho: \u00abBien sabedes uos que quando yo llegue a Cabe\u00e7on que uuestro padre partidos auia los regnos\u00bb.[\/footnote] (n\u00f3tese que en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> esta entrevista ocurre en L\u00e9on),[footnote]PCG, p. 494a19-50.[\/footnote] las palabras que le dirige don Fernando (esto es, \u00abque si vos quieren creer sienpre ser\u00e1n bien consejados\u00bb, refiri\u00e9ndose a sus hijos),[footnote]Reliquias, p. 247,8; en la PCG (p. 497b35-37), Sancho II recordar\u00e1 al Cid: \u00abLo que mi padre uos dixo quando se querie finar: que non serie mal conseiado quien creeruos quisiesse\u00bb.[\/footnote] la donaci\u00f3n que entonces hace don Sancho al Cid de un condado en Castilla;[footnote]Reliquias, p. 247,12; en la PCG (p. 497b37-38) don Sancho recordar\u00e1 al Cid: \u00abEt por esso uos di yo un condado en mi tierra\u00bb.[\/footnote] el planto de Arias Gonzalo sobre Fernando I (\u00abla guerra que vos soliades dar a moros... se tornara agora sobre nos, e matarnos hemos parientes con parientes e asy seremos todos astragados los mezquinos d\u2019Espa\u00f1a\u00bb).[footnote]Reliquias, p. 256, 6-11. En la PCG aparecen, m\u00e1s adelante, repetidas alusiones a \u00ablo que Arias Gon\u00e7alo dixo\u00bb (p. 487a25-27 y p. 499b41-44): \u00ab\u00a1Ay rey don Fernando! en mal punto partiste tu tus regnos, ca lo que Arias Gon\u00e7alo dixo ya se ua llegando: esto es que toda Espanna cadrie en perdimiento por nos\u00bb (en boca de do\u00f1a Urraca); \u00aballi se yua ya cumpliendo lo que dixiera Arias Gon\u00e7alo que se matarien sobre los regnos hermanos con hermanos et parientes con parientes\u00bb.[\/footnote]\r\n\r\nEn fin, indudablemente la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, texto post-alfons\u00ed, aprovech\u00f3 en los reinados de Fernando I a Alfonso VI un cuaderno de trabajo de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> muy avanzado ya en su elaboraci\u00f3n, pero incompleto a\u00fan, desde el punto de vista compilatorio, en ciertos pasajes donde la armoniza\u00adci\u00f3n de las fuentes ofrec\u00eda especial dificultad; el formador de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, ajeno a la t\u00e9cnica historiogr\u00e1fica alfons\u00ed, no intent\u00f3 en sus arreglos completar esas lagunas seg\u00fan el plan estructural de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>. [Por su parte, el redactor de la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> hered\u00f3, no s\u00f3lo la parte ya elaborada de la Estoria de Espa\u00f1a, sino tambi\u00e9n las fuentes reunidas por Alfonso X, y emprendi\u00f3 por su cuenta la labor de concluir el proyecto alfons\u00ed.]\r\n\r\nNOTAS","rendered":"<p><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-4-urracaregina-tumboa.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-4-urracaregina-tumboa-207x300.jpg\" alt=\"ii-4-urracaregina-tumboa\" width=\"207\" height=\"300\" class=\"size-medium wp-image-106 aligncenter\" srcset=\"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-4-urracaregina-tumboa-207x300.jpg 207w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-4-urracaregina-tumboa-65x94.jpg 65w, https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-content\/uploads\/sites\/36\/2016\/09\/II-4-urracaregina-tumboa.jpg 210w\" sizes=\"auto, (max-width: 207px) 100vw, 207px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Retrocedamos ahora a la secci\u00f3n de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> immediatamente anterior, relativa a la historia de los tres primeros reyes de la dinast\u00eda castellana, Fernando I, Sancho II y Alfonso VI; secci\u00f3n \u00fanicamente conserva\u00adda por los dos mismos manuscritos E2(orig) y F.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed ya la compilaci\u00f3n resulta digna de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alfons\u00ed. No hay secci\u00f3n de la <em>Cr\u00f3nica<\/em> en que las historias del Toledano y el Tudense hayan sido desbordadas por tantas y tan ricas fuentes como en estos tres reinados; la armonizaci\u00f3n de todas ellas, conforme a las directrices que rigen la obra alfons\u00ed, est\u00e1 generalmente realizada con todo cuidado y minucia; la cronologizaci\u00f3n de la historia castellano-leonesa con la de los otros reinos peninsulares y con la europea son llevadas a t\u00e9rmino de forma muy comple\u00adta.<\/p>\n<p>A pesar de todo, me parece evidente que la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> no lleg\u00f3 tampoco en esta secci\u00f3n a ser concluida.<\/p>\n<p>Desde luego, a partir del cap\u00edtulo 896 \u2014en que precisamente se produc\u00eda en el viejo manuscrito E2(orig) de tiempo de Sancho IV una extensa laguna, antes de que se completara la historia mediante una larga interpolaci\u00f3n copiada a mediados del s. XIV\u2014<a class=\"footnote\" title=\"La \u00abmano cuarta\u00bb de E2 (= E2d). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 61-69. A diferencia de lo que ocurre en cap\u00edtulos anteriores, las Cr\u00f3nicas *manuelina y de Castilla se hermanan en esa secci\u00f3n, y su prototipo utiliza un texto en alg\u00fan detalle m\u00e1s completo, aunque similar, al de Primera cr\u00f3nica.\" id=\"return-footnote-99-1\" href=\"#footnote-99-1\" aria-label=\"Footnote 1\"><sup class=\"footnote\">[1]<\/sup><\/a> falla la distribuci\u00f3n del relato por a\u00f1os de reinado; al mismo tiempo desaparecen las indicaciones referentes a la suce\u00adsi\u00f3n de Pont\u00edfices, Emperadores y reyes de Francia (tomadas de Sigebertus Gemblacensis y de Martinus Oppaviensis), as\u00ed como las noticias anal\u00edsticas sobre el reino de Arag\u00f3n. Es m\u00e1s, la historia \u00e1rabe de Ibn cAlqama se trascri\u00adbe en adelante desnuda de toda adici\u00f3n procedente de las restantes fuentes alfons\u00edes que ven\u00edan utiliz\u00e1ndose hasta aqu\u00ed de un modo sistem\u00e1tico: la <em>Historia Roderici<\/em>, el viejo <em>M\u00edo Cid<\/em>, el <em>Cronic\u00f3n lusitano<\/em> y otros anales, quiz\u00e1 toledanos. En cambio, una vez concluida la fuente \u00e1rabe, se prolonga la biograf\u00eda cidiana con un relato \u2014atribuido al alguacil del Cid en Valencia, Ibn al-Fara\u0177 (\u00abAbenalfarax\u00bb)\u2014 fabricado en el monasterio de Carde\u00f1a a base de una *<em>Refundici\u00f3n del M\u00edo Cid<\/em>, hasta aqu\u00ed no utilizada por la <em>Cr\u00f3nica<\/em>, y de ciertas leyendas cidianas enteramente novelescas, adaptadas a los intereses del monasterio. Estas y otras observaciones me llevan al convencimiento de que la compilaci\u00f3n de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> qued\u00f3 interrumpida en el cap\u00edtulo 896 de <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> y que la traducci\u00f3n alfons\u00ed de Ibn cAlqama fue aprove\u00adchada posteriormente por el forjador de la historia cidiana del pseudo Ibn al-Fara\u0177. La inexistencia de una verdadera <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> a partir del cap\u00edtulo 896 creo se comprueba con el comportamiento de la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>: esta <em>Cr\u00f3nica<\/em> deja precisamente aqu\u00ed de basarse en la compila\u00adci\u00f3n de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> y contin\u00faa por su cuenta elaborando un relato fiel a las normas estructurales de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>, compuesto a partir de todas las fuentes aut\u00e9nticamente alfons\u00edes y sin la interferencia de la historia del pseudo Ibn al-Fara\u0177.<a class=\"footnote\" title=\"Estudio por lo largo estos problemas en \u00abEl Mio Cid de Alf. X\u00bb (1963), pp. 195-215 [reed. en el cap. IV del presente libro, \u00a7 1-2].\" id=\"return-footnote-99-2\" href=\"#footnote-99-2\" aria-label=\"Footnote 2\"><sup class=\"footnote\">[2]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Pero incluso con anterioridad al cap\u00edtulo 896 pueden observarse se\u00f1ales evidentes de la inconclusi\u00f3n del trabajo compilatorio: al lado de pasajes perfectamente acabados, aparecen en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, con una disconti\u00adnuidad bien curiosa, ciertos fragmentos estructuralmente imperfectos. Y precisamente en estos trechos defectuosos la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> deja de asentarse en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> para compilar por su cuenta las fuentes alfons\u00edes;<a class=\"footnote\" title=\"[La independencia en esos pasajes de la CrXXReyes respecto a la inicial labor compilatoria de los redactores de la Estoria de Espa\u00f1a se denota en un cambio estil\u00edstico que afecta al modo de utilizar, romancear y prosificar las fuentes.]\" id=\"return-footnote-99-3\" href=\"#footnote-99-3\" aria-label=\"Footnote 3\"><sup class=\"footnote\">[3]<\/sup><\/a> mientras en los pasajes m\u00e1s acabados respeta la labor previamen\u00adte realizada en el taller de Alfonso X tal como se encuentra en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>. Esta coincidencia me parece ser un testimonio decisivo en favor de la inconclusi\u00f3n de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> que venimos defendiendo.<\/p>\n<p>El ejemplo m\u00e1s claro y llamativo de esa inconclusi\u00f3n es la existencia en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> de un doble relato de la invasi\u00f3n almor\u00e1vide:<a class=\"footnote\" title=\"Llam\u00f3 ya la atenci\u00f3n a Men\u00e9ndez Pidal, quien hizo sobre el particular acertadas observacio\u00adnes en Cr\u00f3n. General-Discurso (1916). V\u00e9ase Primera Cr\u00f3n.2, pp. XXVIII-XXX.\" id=\"return-footnote-99-4\" href=\"#footnote-99-4\" aria-label=\"Footnote 4\"><sup class=\"footnote\">[4]<\/sup><\/a> el primero respetaba la muy incorrecta historia trazada por las dos fuentes m\u00e1s venera\u00addas por la Estoria de Espa\u00f1a, el Toledano y el Tudense;<a class=\"footnote\" title=\"PCG, caps. 883-885, pp. 552b44-556b3.\" id=\"return-footnote-99-5\" href=\"#footnote-99-5\" aria-label=\"Footnote 5\"><sup class=\"footnote\">[5]<\/sup><\/a> el segundo, m\u00e1s rico en informaci\u00f3n (y m\u00e1s aut\u00e9ntico), estaba formado con la ayuda de varias fuentes secundarias: Ibn cAlqama, el <em>Cronic\u00f3n lusitano<\/em>, la <em>Historia Arabum<\/em>, unos anales y s\u00f3lo secundariamente daba entrada a dos breves pasajes de la <em>Historia Gothica<\/em> del Toledano (cuya presencia nos asegura que el compila\u00addor reconoc\u00eda en ambos relatos dos versiones de unos mismos hechos).<a class=\"footnote\" title=\"PCG, caps. 886-888, pp. 556b5-559a3. El pasaje de la p. 558a30-b50 que en las \u00abFuentes\u00bb de Primera cr\u00f3n.2 se asigna a Ibn cAlqama, procede de la Historia Arabum del Toledano, XLIX. Los dos trechos derivados de De rebus Hispaniae (libro VI, caps. 30 y 31) figuran en la p. 557a29-35 (con utilizaci\u00f3n tambi\u00e9n del Tudense), b2-21 (en \u00abFuentes\u00bb se atribuye indebidamente a Ibn cAlqama hasta 557b8) y en la p. 558b12-21; n\u00f3tese que los fragmentos fundados en el cap. 31 del Toledano (p. 557b17-21 y 558b12-24) fueron utilizados tambi\u00e9n en el primer relato: PCG, p. 554b variante.\" id=\"return-footnote-99-6\" href=\"#footnote-99-6\" aria-label=\"Footnote 6\"><sup class=\"footnote\">[6]<\/sup><\/a> Me parece, por tanto, indudable que, inicialmente, esto es en un cuaderno de trabajo alfons\u00ed, las dos versiones contradictorias debieron de hallarse yuxta\u00adpuestas en espera de ser armonizadas; pero m\u00e1s tarde, en \u00e9poca post-alfons\u00ed, el cronista creador de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, al querer aprovechar aquellos mate\u00adriales a medio elaborar, no se percat\u00f3 del car\u00e1cter provisional del texto que manejaba y torpemente convirti\u00f3 en dos series de hechos sucesivos lo que no era sino dos versiones de unos mismos sucesos. Ello le oblig\u00f3 a introducir una serie de arreglos con el fin de paliar las graves inconsecuencias. Para justificar la alternante aparici\u00f3n de dos miramomelines, Yu\u00e7af Abentexef\u00edn y Al\u00ed, debida al desorden cronol\u00f3gico provocado por la duplicaci\u00f3n del relato, invent\u00f3 una rebeli\u00f3n de un alguacil mayor Al\u00ed conta Yu\u00e7af;<a class=\"footnote\" title=\"PCG, p. 554a18-19; a29-34; a38; b11-13 variante no anotada por Men\u00e9ndez Pidal de forma completa: \u00abyaziendo doliente en la \u00e7iudat de Toledo, aquel moro Haly que se feziera llamar miramamolin despu\u00e9s que ouo muerto Abenhabet rrey de Seuilla e tornado todo de su parte lo mas del Andaluzia\u00bb (ms. F). El miramomel\u00edn Yu\u00e7af Abentexefin figuraba originariamente en el primero y en el segundo relato de la invaci\u00f3n almor\u00e1vide y derrota cristiana en Sacralias y el miramome\u00adl\u00edn Al\u00ed con ocasi\u00f3n de la posterior derrota de Ucl\u00e9s (de acuerdo con la realidad hist\u00f3rica); pero la yuxtaposici\u00f3n de las dos versiones hizo parecer que Al\u00ed era un \u00abmiramomel\u00edn\u00bb intruso entre las dos actuaciones de Yu\u00e7af Abentexefin.\" id=\"return-footnote-99-7\" href=\"#footnote-99-7\" aria-label=\"Footnote 7\"><sup class=\"footnote\">[7]<\/sup><\/a> a\u00f1adi\u00f3 entre las dos versiones yuxtapuestas una frase de empalme;<a class=\"footnote\" title=\"\u00abEt pecharonle todauia fasta que ueno otro poder de moros de allend mar que lo contrallo\u00bb PCG, p. 556b1-3 (al fin de la primera versi\u00f3n). \u00abEste rey don Alffonso el seteno teniendose por maltrecho en que assi perdiera Cuenca et lo al de la tietrra quel diera su muger donna Maria, queriendolo cobrar todo o lo mas que pudiesse dello f. s. S. que es a essa parte\u00bb, PCG, p. 556b15-21 (al comienzo de la segunda versi\u00f3n).\" id=\"return-footnote-99-8\" href=\"#footnote-99-8\" aria-label=\"Footnote 8\"><sup class=\"footnote\">[8]<\/sup><\/a> borr\u00f3 en la segunda toda aparici\u00f3n del rey de Sevilla Abenhabet, pues lo hab\u00eda matado en la primera,<a class=\"footnote\" title=\"En PCG, p. 557a10 omite la participaci\u00f3n de Abenhabet en el consejo de los moros andaluces de enviar llamar en su auxilio a Yu\u00e7af; y en la p. 557a36 la prisi\u00f3n en Sevilla de Abenhabet y su confinamiento all\u00e9n mar, que se contaba inmediatamente antes de la muerte de su hijo en C\u00f3rdoba. La muerte de Abenhabet hab\u00eda sido contada, siguiendo al Toledano y al Tudense, en PCG, p. 554a43-b1.\" id=\"return-footnote-99-9\" href=\"#footnote-99-9\" aria-label=\"Footnote 9\"><sup class=\"footnote\">[9]<\/sup><\/a> e introdujo comparaciones con el pasado siempre que el segundo relato contaba sucesos paralelos al primero.<a class=\"footnote\" title=\"PCG, p. 557b36-37: \u00abfue correr otra uez... et dessa uez llego fasta...\u00bb; PCG, p. 558b25-27: \u00abmembrandose de la malandan\u00e7a que ouiera contra moros la otra uez\u00bb.\" id=\"return-footnote-99-10\" href=\"#footnote-99-10\" aria-label=\"Footnote 10\"><sup class=\"footnote\">[10]<\/sup><\/a> A esta versi\u00f3n malamente arreglada remontan los dos textos conocidos de la Primera cr\u00f3nica, el de E2(orig) y el de F, si bien cada cual intent\u00f3 por su cuenta mejorar el relato con abundantes enmiendas adicionales.<a class=\"footnote\" title=\"E2(orig) enmienda la segunda versi\u00f3n eliminando la llamada de los andaluces a Yu\u00e7af (p. 554a11-13 variante cit. en la n. 44 aqu\u00ed arriba) y sustituyendo \u00abalmorauides\u00bb por \u00abmoros dallend mar\u00bb (p. 557a2, a12 y a18-19); recuerda por dos veces al almiramomel\u00edn Al\u00ed con ocasi\u00f3n de acciones de Yu\u00e7af paralelas a las ya contadas (p. 557a36 variante y 558b22 variante); introduce una referen\u00adcia fuera de tiempo a Abenhut, se\u00f1or de Sevilla y C\u00f3rdoba (p. 558b5-7) y trata de paliar la derrota de Sagrajas (p. 558a12-26 variante y a30-31). F (y con \u00e9l las Cr\u00f3nicas ocampiana y de Castilla) es m\u00e1s radical en su correcci\u00f3n: Por lo pronto, reparte el conjunto de las dos versiones en a\u00f1os de reinado sucesivos (a\u00f1o 23, cap. 884-885: Ucl\u00e9s-Alfonso contra C\u00f3rdoba; a\u00f1o 24, cap. 886: desem\u00adbarco de Yu\u00e7af; a\u00f1o 35, cap. 887: Sagrajas; a\u00f1o 26, cap. 888: Alfonso contra Sevilla). Omite de la primera versi\u00f3n los pasajes luego duplicados: rotas de Roda y Sagrajas y ataque de Alfonso a C\u00f3rdoba (p. 554b1 variante), y, consecuentemente, procura enlazar la derrota de Ucl\u00e9s por Al\u00ed con la muerte de Abenhabet y conquista de Andaluc\u00eda por los almor\u00e1vides (en vez de PCG, p. 554b13-15). Al quedar la derrota de Ucl\u00e9s tan anticipada, no puede admitir como justificaci\u00f3n de la ausencia de Alfonso su vejez y la sustituye por una enfermedad (p. 554b9-13), cuyo final consigna luego (p. 555b38 variante). M\u00e1s tarde, considera imposible que el usurpador Al\u00ed pase a Marruecos (p. 556a49-51) y supone que no osa atravesar el Estrecho. Consecuentemente, en la segunda versi\u00f3n Yu\u00e7af pasa a Espa\u00f1a preocupado por la traici\u00f3n de Al\u00ed (p. 557a22-28), a quien, una vez aprisionado en Sevilla, har\u00e1 finalmente descabezar (p. 557a36-41).\" id=\"return-footnote-99-11\" href=\"#footnote-99-11\" aria-label=\"Footnote 11\"><sup class=\"footnote\">[11]<\/sup><\/a> La Cr\u00f3nica de veinte reyes, en cambio, manej\u00f3 los materiales alfons\u00edes a\u00fan libres de todas esas correcciones, tanto de las particulares de uno y otro texto de la Primera cr\u00f3nica, como de las m\u00e1s antiguas, comunes a ambos, y armoniz\u00f3 convenientemente el doble relato en una sola narraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otra importante laguna en el trabajo compilatorio ocurre mucho antes, desde finales del a\u00f1o 35 de Fernando I hasta el a\u00f1o 2\u00ba de Sancho II. La <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> est\u00e1 estructuralmente acabada antes y despu\u00e9s de esos l\u00edmi\u00adtes; pero no en ese fragmento.<\/p>\n<p>Por lo pronto, falla la cronolog\u00eda, que desde el a\u00f1o 35 salta bruscamente al a\u00f1o 40, \u00faltimo del reinado de Fernando I;<a class=\"footnote\" title=\"PCG, caps. 811 y 812.\" id=\"return-footnote-99-12\" href=\"#footnote-99-12\" aria-label=\"Footnote 12\"><sup class=\"footnote\">[12]<\/sup><\/a> esta imperfecci\u00f3n no es un simple descuido, pues acarrea, como en otros casos semejantes, la desaparici\u00f3n de las referencias al mundo extrapeninsular:<a class=\"footnote\" title=\"Las cuales ya sabemos que se a\u00f1adieron a la compilaci\u00f3n en el momento de fragmentar el relato por a\u00f1os de reinado.\" id=\"return-footnote-99-13\" href=\"#footnote-99-13\" aria-label=\"Footnote 13\"><sup class=\"footnote\">[13]<\/sup><\/a>despu\u00e9s de haber anunciado el comienzo del pontificado de Victor II, el 156 apost\u00f3lico seg\u00fan el c\u00f3mputo de la Estoria de Espa\u00f1a,<a class=\"footnote\" title=\"En el a\u00f1o 33 de Fernando I.\" id=\"return-footnote-99-14\" href=\"#footnote-99-14\" aria-label=\"Footnote 14\"><sup class=\"footnote\">[14]<\/sup><\/a> falta toda noticia de la sucesi\u00f3n papal hasta el de Alexandre, cuya muerte y sucesi\u00f3n por Gregorio VII, 161 apost\u00f3lico, se contar\u00e1 durante el reinado de Alfonso VI;<a class=\"footnote\" title=\"En el a\u00f1o 1\u00ba de Alfonso VI se alude al a\u00f1o 7\u00ba del pontificado de Alexandre, y en el a\u00f1o 3\u00ba a su muerte.\" id=\"return-footnote-99-15\" href=\"#footnote-99-15\" aria-label=\"Footnote 15\"><sup class=\"footnote\">[15]<\/sup><\/a> aunque al rese\u00f1ar la subida al trono de Francia de Henrric se ha advertido que reinar\u00e1 30 a\u00f1os,<a class=\"footnote\" title=\"En el a\u00f1o 9\u00ba de Fernando I.\" id=\"return-footnote-99-16\" href=\"#footnote-99-16\" aria-label=\"Footnote 16\"><sup class=\"footnote\">[16]<\/sup><\/a> se omite en el lugar correspondiente toda menci\u00f3n de su sucesor.<\/p>\n<p>La <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> suple todos estos fallos: Consigna uno tras otro el comienzo de los a\u00f1os 36, 37, 38 y 39; alude en sus lugares correspondientes a la muerte y acceso al Pontificado de los apost\u00f3licos 156, 157, 158, 159 y 160 (seg\u00fan el c\u00f3mputo de la Estoria de Espa\u00f1a)<a class=\"footnote\" title=\"A\u00f1o 35 de Fernando I: Victor-Estevan VIII y Estevan-Benedito XII; a\u00f1o 36: Benedito-Nicolas II, obispo de Florencia; a\u00f1o 39: Nicolas-Alixandre II.\" id=\"return-footnote-99-17\" href=\"#footnote-99-17\" aria-label=\"Footnote 17\"><sup class=\"footnote\">[17]<\/sup><\/a> as\u00ed como a la muerte de Enrique de Francia y sucesi\u00f3n por su hijo Phelipe.<a class=\"footnote\" title=\"A\u00f1o 37 de Fernando I: Enrique-Phelipe (que reinar\u00e1 42 a\u00f1os).\" id=\"return-footnote-99-18\" href=\"#footnote-99-18\" aria-label=\"Footnote 18\"><sup class=\"footnote\">[18]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>Pero, adem\u00e1s, la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> cumple en toda su extensi\u00f3n el habitual programa compilatorio, mezclando cuidadosamente el relato del Tudense<a class=\"footnote\" title=\"Llamaron ya la atenci\u00f3n sobre estos pasajes Th. Babbitt, CVR Latin Sources, pp. 54-55, 62-63, 66 y L. F. Lindley Cintra, Cr\u00f3n. de 1344, pp. CCLXXV-CCLXXVI, ofreciendo explicaciones en todo contradictorias. Mi hip\u00f3tesis sale al encuentro de las de uno y otro.\" id=\"return-footnote-99-19\" href=\"#footnote-99-19\" aria-label=\"Footnote 19\"><sup class=\"footnote\">[19]<\/sup><\/a> al del Toledano y a\u00f1adiendo la particular informaci\u00f3n de otra fuente alfons\u00ed, la Historia Roderici.<a class=\"footnote\" title=\"Tanto Babbitt (CVR Latin Sources, p. 66) como Cintra (Cr\u00f3n. de 1344, pp. CCLXXV-CCLXXVI) comentaron ya, si bien con puntos de vista divergentes, la utilizaci\u00f3n de los primeros p\u00e1rrafos de la Historia Roderici en este trecho de la Cr\u00f3nica de veinte reyes.\" id=\"return-footnote-99-20\" href=\"#footnote-99-20\" aria-label=\"Footnote 20\"><sup class=\"footnote\">[20]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En contraste, la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> deja de lado al Tudense,<a class=\"footnote\" title=\"[El \u00fanico pormenor que pudiera basarse en su consulta es la alusi\u00f3n al \u00abinfantazgo\u00bb al consignar la herencia que Fernando I deja a sus hijas cuando parte sus reinos; pero faltan demasiados detalles caracter\u00edsticos del relato del Tudense que los ayuntadores alfons\u00edes habr\u00edan habitualmente incorporado a la traducci\u00f3n del Toledano.]\" id=\"return-footnote-99-21\" href=\"#footnote-99-21\" aria-label=\"Footnote 21\"><sup class=\"footnote\">[21]<\/sup><\/a> ignora la <em>Historia Roderici<\/em>, y para completar al Toledano, acude a una fuente descono\u00adcida. La radical oposici\u00f3n entre la estructura de una y otra <em>Cr\u00f3nica<\/em> en este fragmento contrasta con la general fidelidad de la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> a la compilaci\u00f3n de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> antes del a\u00f1o 35 de Fernando I y desde el a\u00f1o 3\u00ba de Sancho II, esto es, en los trechos estructuralmente concluidos.<\/p>\n<p>En fin, me parece claro que la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> se encontr\u00f3 aqu\u00ed con una laguna compilatoria de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> y sali\u00f3 del paso malamente, sin completar la labor inconclusa. Para comprender cuales fueron las causas de que el taller alfons\u00ed vacilase antes de componer un relato completo basta echar una ojeada a la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>: la \u00fanica fuente que describ\u00eda con riqueza de pormenores e intervenci\u00f3n de toda una serie de personajes hist\u00f3ricos la important\u00edsima escena del reparto de los reinos entre los hijos de Fernando I era el <em>Poema \u00e9pico de las particiones<\/em>,<a class=\"footnote\" title=\"El \u00abCantar del rey don Ferrando\u00bb y el \u00abCantar del rey don Sancho\u00bb (o de Zamora), citados por la Cr\u00f3nica de veinte reyes eran parte de una sola gesta. Llamo a esa gesta Poema de las particiones (de los reinos del rey Fernando) atendiendo al ep\u00edteto tradicional: don Fernando \u00abque dixieron de las particiones\u00bb.\" id=\"return-footnote-99-22\" href=\"#footnote-99-22\" aria-label=\"Footnote 22\"><sup class=\"footnote\">[22]<\/sup><\/a> en su primer Cantar, el llamado \u00abdel rey Fernando\u00bb; pero el relato juglaresco de la lenta agon\u00eda de Fernando I en Cabez\u00f3n, rodeado de personajes vociferantes y violentos, como preludio de la lucha fratricida que pronto habr\u00eda de ensangrentar a Espa\u00f1a, no era f\u00e1cilmente armonizable con la versi\u00f3n clerical de una muerte santa y sosegada en la ciudad de L\u00e9on, tal como la descrita por los historiado\u00adres m\u00e1s dignos de fe, el Toledano y el Tudense, quienes consideraban hecho ya el reparto del reino en plena salud de Fernando I.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>, compilatoriamente acabada, super\u00f3 la dificultad, armonizando lo armonizable y contraponiendo lo que era contra\u00addictorio en una y otra versi\u00f3n (con la advertencia de que s\u00f3lo la de los historiadores era digna de cr\u00e9dito; pero sin omitir la juglaresca, por ser mucho m\u00e1s rica en detalles).<a class=\"footnote\" title=\"El texto de la Cr\u00f3nica de veinte reyes puede leerse en R. Men\u00e9ndez Pidal, Reliquias1 (1951) [o Reliquias2(1980)], pp. 240-256.\" id=\"return-footnote-99-23\" href=\"#footnote-99-23\" aria-label=\"Footnote 23\"><sup class=\"footnote\">[23]<\/sup><\/a> La <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, al encontrarse sin un texto de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> compilado, supli\u00f3 el defecto con un m\u00ednimo de esfuerzo, incorporado tan s\u00f3lo a la traducci\u00f3n del Toledano (pues ni siquiera parece haber utilizado al Tudense)<a class=\"footnote\" title=\"[V\u00e9ase n. 21.]\" id=\"return-footnote-99-24\" href=\"#footnote-99-24\" aria-label=\"Footnote 24\"><sup class=\"footnote\">[24]<\/sup><\/a> dos breves pasajes de la gesta;<a class=\"footnote\" title=\"PCG, p. 494a4-19 (negativa de don Sancho a aceptar la partici\u00f3n), a34-50 (Fernando I enco\u00admienda sus hijos al Cid).\" id=\"return-footnote-99-25\" href=\"#footnote-99-25\" aria-label=\"Footnote 25\"><sup class=\"footnote\">[25]<\/sup><\/a> al obrar as\u00ed, no tuvo en cuenta que m\u00e1s adelante, durante la guerra civil, la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> alud\u00eda, siguiendo al \u00abCantar del rey don Sancho\u00bb a toda una serie de sucesos que figuraban en los episodios del <em>Poema de las particiones<\/em> dejados aqu\u00ed de lado y que s\u00f3lo conocemos gracias a la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em>: La \u00abescatima\u00bb que Fernando I dijo a los \u00abportogaleses\u00bb al tiempo de repartir los reinos (esto es: \u00abque nunca fizieran buen se\u00f1or que entre las manos les cayese\u00bb),<a class=\"footnote\" title=\"Reliquias, pp. 243, 22-23. La tacha con que el rey don Fernando dej\u00f3 marcados a los portugueses explica que su hijo el rey don Garc\u00eda, antes de la batalla de Santar\u00e9n, amoneste en su arenga a sus vasallos portugueses record\u00e1ndoles el \u00abmal prez\u00bb que ten\u00edan: \u00ab...vos auedes prez de fazer pocos sennores buenos entre uos; pues fazet uos oy bueno de mi...\u00bb, (PCG, p. 500a22-31).\" id=\"return-footnote-99-26\" href=\"#footnote-99-26\" aria-label=\"Footnote 26\"><sup class=\"footnote\">[26]<\/sup><\/a> la llegada del Cid a Cabez\u00f3n despu\u00e9s de las particio\u00adnes<a class=\"footnote\" title=\"Reliquias, p. 244, 1-2; en la PCG (p. 497b42-44) el Cid recuerda luego a don Sancho: \u00abBien sabedes uos que quando yo llegue a Cabe\u00e7on que uuestro padre partidos auia los regnos\u00bb.\" id=\"return-footnote-99-27\" href=\"#footnote-99-27\" aria-label=\"Footnote 27\"><sup class=\"footnote\">[27]<\/sup><\/a> (n\u00f3tese que en la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em> esta entrevista ocurre en L\u00e9on),<a class=\"footnote\" title=\"PCG, p. 494a19-50.\" id=\"return-footnote-99-28\" href=\"#footnote-99-28\" aria-label=\"Footnote 28\"><sup class=\"footnote\">[28]<\/sup><\/a> las palabras que le dirige don Fernando (esto es, \u00abque si vos quieren creer sienpre ser\u00e1n bien consejados\u00bb, refiri\u00e9ndose a sus hijos),<a class=\"footnote\" title=\"Reliquias, p. 247,8; en la PCG (p. 497b35-37), Sancho II recordar\u00e1 al Cid: \u00abLo que mi padre uos dixo quando se querie finar: que non serie mal conseiado quien creeruos quisiesse\u00bb.\" id=\"return-footnote-99-29\" href=\"#footnote-99-29\" aria-label=\"Footnote 29\"><sup class=\"footnote\">[29]<\/sup><\/a> la donaci\u00f3n que entonces hace don Sancho al Cid de un condado en Castilla;<a class=\"footnote\" title=\"Reliquias, p. 247,12; en la PCG (p. 497b37-38) don Sancho recordar\u00e1 al Cid: \u00abEt por esso uos di yo un condado en mi tierra\u00bb.\" id=\"return-footnote-99-30\" href=\"#footnote-99-30\" aria-label=\"Footnote 30\"><sup class=\"footnote\">[30]<\/sup><\/a> el planto de Arias Gonzalo sobre Fernando I (\u00abla guerra que vos soliades dar a moros&#8230; se tornara agora sobre nos, e matarnos hemos parientes con parientes e asy seremos todos astragados los mezquinos d\u2019Espa\u00f1a\u00bb).<a class=\"footnote\" title=\"Reliquias, p. 256, 6-11. En la PCG aparecen, m\u00e1s adelante, repetidas alusiones a \u00ablo que Arias Gon\u00e7alo dixo\u00bb (p. 487a25-27 y p. 499b41-44): \u00ab\u00a1Ay rey don Fernando! en mal punto partiste tu tus regnos, ca lo que Arias Gon\u00e7alo dixo ya se ua llegando: esto es que toda Espanna cadrie en perdimiento por nos\u00bb (en boca de do\u00f1a Urraca); \u00aballi se yua ya cumpliendo lo que dixiera Arias Gon\u00e7alo que se matarien sobre los regnos hermanos con hermanos et parientes con parientes\u00bb.\" id=\"return-footnote-99-31\" href=\"#footnote-99-31\" aria-label=\"Footnote 31\"><sup class=\"footnote\">[31]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>En fin, indudablemente la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, texto post-alfons\u00ed, aprovech\u00f3 en los reinados de Fernando I a Alfonso VI un cuaderno de trabajo de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em> muy avanzado ya en su elaboraci\u00f3n, pero incompleto a\u00fan, desde el punto de vista compilatorio, en ciertos pasajes donde la armoniza\u00adci\u00f3n de las fuentes ofrec\u00eda especial dificultad; el formador de la <em>Primera cr\u00f3nica<\/em>, ajeno a la t\u00e9cnica historiogr\u00e1fica alfons\u00ed, no intent\u00f3 en sus arreglos completar esas lagunas seg\u00fan el plan estructural de la <em>Estoria de Espa\u00f1a<\/em>. [Por su parte, el redactor de la <em>Cr\u00f3nica de veinte reyes<\/em> hered\u00f3, no s\u00f3lo la parte ya elaborada de la Estoria de Espa\u00f1a, sino tambi\u00e9n las fuentes reunidas por Alfonso X, y emprendi\u00f3 por su cuenta la labor de concluir el proyecto alfons\u00ed.]<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<hr class=\"before-footnotes clear\" \/><div class=\"footnotes\"><ol><li id=\"footnote-99-1\">La \u00abmano cuarta\u00bb de E2 (= E2d). V\u00e9ase De Alfonso X, pp. 61-69. A diferencia de lo que ocurre en cap\u00edtulos anteriores, las Cr\u00f3nicas *manuelina y de Castilla se hermanan en esa secci\u00f3n, y su prototipo utiliza un texto en alg\u00fan detalle m\u00e1s completo, aunque similar, al de Primera cr\u00f3nica. <a href=\"#return-footnote-99-1\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 1\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-2\">Estudio por lo largo estos problemas en \u00abEl Mio Cid de Alf. X\u00bb (1963), pp. 195-215 [reed. en el cap. IV del presente libro, \u00a7 1-2]. <a href=\"#return-footnote-99-2\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 2\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-3\">[La independencia en esos pasajes de la CrXXReyes respecto a la inicial labor compilatoria de los redactores de la Estoria de Espa\u00f1a se denota en un cambio estil\u00edstico que afecta al modo de utilizar, romancear y prosificar las fuentes.] <a href=\"#return-footnote-99-3\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 3\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-4\">Llam\u00f3 ya la atenci\u00f3n a Men\u00e9ndez Pidal, quien hizo sobre el particular acertadas observacio\u00adnes en Cr\u00f3n. General-Discurso (1916). V\u00e9ase Primera Cr\u00f3n.2, pp. XXVIII-XXX. <a href=\"#return-footnote-99-4\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 4\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-5\">PCG, caps. 883-885, pp. 552b44-556b3. <a href=\"#return-footnote-99-5\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 5\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-6\">PCG, caps. 886-888, pp. 556b5-559a3. El pasaje de la p. 558a30-b50 que en las \u00abFuentes\u00bb de Primera cr\u00f3n.2 se asigna a Ibn cAlqama, procede de la Historia Arabum del Toledano, XLIX. Los dos trechos derivados de De rebus Hispaniae (libro VI, caps. 30 y 31) figuran en la p. 557a29-35 (con utilizaci\u00f3n tambi\u00e9n del Tudense), b2-21 (en \u00abFuentes\u00bb se atribuye indebidamente a Ibn cAlqama hasta 557b8) y en la p. 558b12-21; n\u00f3tese que los fragmentos fundados en el cap. 31 del Toledano (p. 557b17-21 y 558b12-24) fueron utilizados tambi\u00e9n en el primer relato: PCG, p. 554b variante. <a href=\"#return-footnote-99-6\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 6\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-7\">PCG, p. 554a18-19; a29-34; a38; b11-13 variante no anotada por Men\u00e9ndez Pidal de forma completa: \u00abyaziendo doliente en la \u00e7iudat de Toledo, aquel moro Haly que se feziera llamar miramamolin despu\u00e9s que ouo muerto Abenhabet rrey de Seuilla e tornado todo de su parte lo mas del Andaluzia\u00bb (ms. F). El miramomel\u00edn Yu\u00e7af Abentexefin figuraba originariamente en el primero y en el segundo relato de la invaci\u00f3n almor\u00e1vide y derrota cristiana en Sacralias y el miramome\u00adl\u00edn Al\u00ed con ocasi\u00f3n de la posterior derrota de Ucl\u00e9s (de acuerdo con la realidad hist\u00f3rica); pero la yuxtaposici\u00f3n de las dos versiones hizo parecer que Al\u00ed era un \u00abmiramomel\u00edn\u00bb intruso entre las dos actuaciones de Yu\u00e7af Abentexefin. <a href=\"#return-footnote-99-7\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 7\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-8\">\u00abEt pecharonle todauia fasta que ueno otro poder de moros de allend mar que lo contrallo\u00bb PCG, p. 556b1-3 (al fin de la primera versi\u00f3n). \u00abEste rey don Alffonso el seteno teniendose por maltrecho en que assi perdiera Cuenca et lo al de la tietrra quel diera su muger donna Maria, queriendolo cobrar todo o lo mas que pudiesse dello f. s. S. que es a essa parte\u00bb, PCG, p. 556b15-21 (al comienzo de la segunda versi\u00f3n). <a href=\"#return-footnote-99-8\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 8\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-9\">En PCG, p. 557a10 omite la participaci\u00f3n de Abenhabet en el consejo de los moros andaluces de enviar llamar en su auxilio a Yu\u00e7af; y en la p. 557a36 la prisi\u00f3n en Sevilla de Abenhabet y su confinamiento all\u00e9n mar, que se contaba inmediatamente antes de la muerte de su hijo en C\u00f3rdoba. La muerte de Abenhabet hab\u00eda sido contada, siguiendo al Toledano y al Tudense, en PCG, p. 554a43-b1. <a href=\"#return-footnote-99-9\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 9\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-10\">PCG, p. 557b36-37: \u00abfue correr otra uez... et dessa uez llego fasta...\u00bb; PCG, p. 558b25-27: \u00abmembrandose de la malandan\u00e7a que ouiera contra moros la otra uez\u00bb. <a href=\"#return-footnote-99-10\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 10\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-11\">E2(orig) enmienda la segunda versi\u00f3n eliminando la llamada de los andaluces a Yu\u00e7af (p. 554a11-13 variante cit. en la n. 44 aqu\u00ed arriba) y sustituyendo \u00abalmorauides\u00bb por \u00abmoros dallend mar\u00bb (p. 557a2, a12 y a18-19); recuerda por dos veces al almiramomel\u00edn Al\u00ed con ocasi\u00f3n de acciones de Yu\u00e7af paralelas a las ya contadas (p. 557a36 variante y 558b22 variante); introduce una referen\u00adcia fuera de tiempo a Abenhut, se\u00f1or de Sevilla y C\u00f3rdoba (p. 558b5-7) y trata de paliar la derrota de Sagrajas (p. 558a12-26 variante y a30-31). F (y con \u00e9l las Cr\u00f3nicas ocampiana y de Castilla) es m\u00e1s radical en su correcci\u00f3n: Por lo pronto, reparte el conjunto de las dos versiones en a\u00f1os de reinado sucesivos (a\u00f1o 23, cap. 884-885: Ucl\u00e9s-Alfonso contra C\u00f3rdoba; a\u00f1o 24, cap. 886: desem\u00adbarco de Yu\u00e7af; a\u00f1o 35, cap. 887: Sagrajas; a\u00f1o 26, cap. 888: Alfonso contra Sevilla). Omite de la primera versi\u00f3n los pasajes luego duplicados: rotas de Roda y Sagrajas y ataque de Alfonso a C\u00f3rdoba (p. 554b1 variante), y, consecuentemente, procura enlazar la derrota de Ucl\u00e9s por Al\u00ed con la muerte de Abenhabet y conquista de Andaluc\u00eda por los almor\u00e1vides (en vez de PCG, p. 554b13-15). Al quedar la derrota de Ucl\u00e9s tan anticipada, no puede admitir como justificaci\u00f3n de la ausencia de Alfonso su vejez y la sustituye por una enfermedad (p. 554b9-13), cuyo final consigna luego (p. 555b38 variante). M\u00e1s tarde, considera imposible que el usurpador Al\u00ed pase a Marruecos (p. 556a49-51) y supone que no osa atravesar el Estrecho. Consecuentemente, en la segunda versi\u00f3n Yu\u00e7af pasa a Espa\u00f1a preocupado por la traici\u00f3n de Al\u00ed (p. 557a22-28), a quien, una vez aprisionado en Sevilla, har\u00e1 finalmente descabezar (p. 557a36-41). <a href=\"#return-footnote-99-11\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 11\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-12\">PCG, caps. 811 y 812. <a href=\"#return-footnote-99-12\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 12\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-13\">Las cuales ya sabemos que se a\u00f1adieron a la compilaci\u00f3n en el momento de fragmentar el relato por a\u00f1os de reinado. <a href=\"#return-footnote-99-13\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 13\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-14\">En el a\u00f1o 33 de Fernando I. <a href=\"#return-footnote-99-14\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 14\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-15\">En el a\u00f1o 1\u00ba de Alfonso VI se alude al a\u00f1o 7\u00ba del pontificado de Alexandre, y en el a\u00f1o 3\u00ba a su muerte. <a href=\"#return-footnote-99-15\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 15\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-16\">En el a\u00f1o 9\u00ba de Fernando I. <a href=\"#return-footnote-99-16\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 16\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-17\">A\u00f1o 35 de Fernando I: Victor-Estevan VIII y Estevan-Benedito XII; a\u00f1o 36: Benedito-Nicolas II, obispo de Florencia; a\u00f1o 39: Nicolas-Alixandre II. <a href=\"#return-footnote-99-17\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 17\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-18\">A\u00f1o 37 de Fernando I: Enrique-Phelipe (que reinar\u00e1 42 a\u00f1os). <a href=\"#return-footnote-99-18\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 18\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-19\">Llamaron ya la atenci\u00f3n sobre estos pasajes Th. Babbitt, CVR Latin Sources, pp. 54-55, 62-63, 66 y L. F. Lindley Cintra, Cr\u00f3n. de 1344, pp. CCLXXV-CCLXXVI, ofreciendo explicaciones en todo contradictorias. Mi hip\u00f3tesis sale al encuentro de las de uno y otro. <a href=\"#return-footnote-99-19\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 19\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-20\">Tanto Babbitt (CVR Latin Sources, p. 66) como Cintra (Cr\u00f3n. de 1344, pp. CCLXXV-CCLXXVI) comentaron ya, si bien con puntos de vista divergentes, la utilizaci\u00f3n de los primeros p\u00e1rrafos de la Historia Roderici en este trecho de la Cr\u00f3nica de veinte reyes. <a href=\"#return-footnote-99-20\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 20\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-21\">[El \u00fanico pormenor que pudiera basarse en su consulta es la alusi\u00f3n al \u00abinfantazgo\u00bb al consignar la herencia que Fernando I deja a sus hijas cuando parte sus reinos; pero faltan demasiados detalles caracter\u00edsticos del relato del Tudense que los ayuntadores alfons\u00edes habr\u00edan habitualmente incorporado a la traducci\u00f3n del Toledano.] <a href=\"#return-footnote-99-21\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 21\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-22\">El \u00abCantar del rey don Ferrando\u00bb y el \u00abCantar del rey don Sancho\u00bb (o de Zamora), citados por la Cr\u00f3nica de veinte reyes eran parte de una sola gesta. Llamo a esa gesta Poema de las particiones (de los reinos del rey Fernando) atendiendo al ep\u00edteto tradicional: don Fernando \u00abque dixieron de las particiones\u00bb. <a href=\"#return-footnote-99-22\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 22\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-23\">El texto de la Cr\u00f3nica de veinte reyes puede leerse en R. Men\u00e9ndez Pidal, Reliquias1 (1951) [o Reliquias2(1980)], pp. 240-256. <a href=\"#return-footnote-99-23\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 23\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-24\">[V\u00e9ase n. 21.] <a href=\"#return-footnote-99-24\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 24\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-25\">PCG, p. 494a4-19 (negativa de don Sancho a aceptar la partici\u00f3n), a34-50 (Fernando I enco\u00admienda sus hijos al Cid). <a href=\"#return-footnote-99-25\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 25\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-26\">Reliquias, pp. 243, 22-23. La tacha con que el rey don Fernando dej\u00f3 marcados a los portugueses explica que su hijo el rey don Garc\u00eda, antes de la batalla de Santar\u00e9n, amoneste en su arenga a sus vasallos portugueses record\u00e1ndoles el \u00abmal prez\u00bb que ten\u00edan: \u00ab...vos auedes prez de fazer pocos sennores buenos entre uos; pues fazet uos oy bueno de mi...\u00bb, (PCG, p. 500a22-31). <a href=\"#return-footnote-99-26\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 26\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-27\">Reliquias, p. 244, 1-2; en la PCG (p. 497b42-44) el Cid recuerda luego a don Sancho: \u00abBien sabedes uos que quando yo llegue a Cabe\u00e7on que uuestro padre partidos auia los regnos\u00bb. <a href=\"#return-footnote-99-27\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 27\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-28\">PCG, p. 494a19-50. <a href=\"#return-footnote-99-28\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 28\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-29\">Reliquias, p. 247,8; en la PCG (p. 497b35-37), Sancho II recordar\u00e1 al Cid: \u00abLo que mi padre uos dixo quando se querie finar: que non serie mal conseiado quien creeruos quisiesse\u00bb. <a href=\"#return-footnote-99-29\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 29\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-30\">Reliquias, p. 247,12; en la PCG (p. 497b37-38) don Sancho recordar\u00e1 al Cid: \u00abEt por esso uos di yo un condado en mi tierra\u00bb. <a href=\"#return-footnote-99-30\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 30\">&crarr;<\/a><\/li><li id=\"footnote-99-31\">Reliquias, p. 256, 6-11. En la PCG aparecen, m\u00e1s adelante, repetidas alusiones a \u00ablo que Arias Gon\u00e7alo dixo\u00bb (p. 487a25-27 y p. 499b41-44): \u00ab\u00a1Ay rey don Fernando! en mal punto partiste tu tus regnos, ca lo que Arias Gon\u00e7alo dixo ya se ua llegando: esto es que toda Espanna cadrie en perdimiento por nos\u00bb (en boca de do\u00f1a Urraca); \u00aballi se yua ya cumpliendo lo que dixiera Arias Gon\u00e7alo que se matarien sobre los regnos hermanos con hermanos et parientes con parientes\u00bb. <a href=\"#return-footnote-99-31\" class=\"return-footnote\" aria-label=\"Return to footnote 31\">&crarr;<\/a><\/li><\/ol><\/div>","protected":false},"author":1,"menu_order":5,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-99","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":39,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/99","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/99\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":183,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/99\/revisions\/183"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/39"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/99\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=99"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=99"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=99"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/estoria\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=99"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}