{"id":117,"date":"2019-07-04T13:09:37","date_gmt":"2019-07-04T11:09:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/flornueva\/chapter\/el-infante-arnaldos\/"},"modified":"2019-07-04T13:41:15","modified_gmt":"2019-07-04T11:41:15","slug":"el-infante-arnaldos","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/flornueva\/chapter\/el-infante-arnaldos\/","title":{"rendered":"El infante Arnaldos"},"content":{"raw":"\n\n  <h2 title=\"El infante Arnaldos\">EL INFANTE ARNALDOS<\/h2>\n\n  <div class=\"verso1\">\n    <p>\u00a1Qui\u00e9n hubiera tal ventura<br>sobre las aguas del mar<br>como hubo el infante Arnaldos<br>la ma\u00f1ana de San Juan!<br>Andando a buscar la caza<br>para su falc\u00f3n cebar,<br>vio venir una galera<br>que a tierra quiere llegar;<br>las velas trae de sedas,<br>la ejarcia de oro torzal,<br>\u00e1ncoras tiene de plata,<br>tablas de fino coral.<br>Marinero que la gu\u00eda,<br>diciendo viene un cantar,<br>que la mar pon\u00eda en calma,<br>los vientos hace amainar;<br>los peces que andan al hondo,<br>arriba los hace andar;<br>las aves que van volando,<br>al m\u00e1stil vienen posar.<\/p>\n\n    <p>All\u00ed habl\u00f3 el infante Arnaldos,<br>bien oir\u00e9is lo que dir\u00e1:<br>\u2014Por tu vida, el marinero,<br>digasme ora ese cantar.<br>Respondi\u00f3le el marinero,<br>tal respuesta le fue a dar:<br>\u2014Yo no digo mi canci\u00f3n<br>sino a quien conmigo va.<\/p>\n  <\/div>\n\n  <p>El romance completo y primitivo s\u00f3lo se conserva en la tradici\u00f3n de los jud\u00edos de Marruecos; es, seg\u00fan apuntamos ya en el pr\u00f3logo, un romance de aventuras: el infante Arnaldos se embarca en la nave desconocida y encuentra en ella a sus familiares y criados, que andaban busc\u00e1ndole, y \u00e9sta fue la gran aventura anunciada en el primer verso. Las cuatro versiones antiguas que se conservan son todas incompletas. Dos de ellas acaban con el corte repentino que acepto como final de m\u00e1s tensi\u00f3n pol\u00edtica, pues da a la canci\u00f3n del marinero un misterio inefable. Esta versi\u00f3n fragmentaria, tan superior a la total, fue divulgada por cancioneros y pliegos sueltos en el siglo <small>XVI<\/small>, y desde entonces es tenida como obra maestra del <cite>Romancero<\/cite>. Un cr\u00edtico ingl\u00e9s juzga nuestro romance del infante Arnaldos superior a la c\u00e9lebre, balada de Heine, de la m\u00e1gica canci\u00f3n de Loreley. Longfellow la glosa en <cite>The secret of the sea<\/cite>: los l\u00edricos y no rimados versos del romance le encantan con su dulce y mon\u00f3tona cadencia como las amplias olas que en la playa se tienden sobre la arena reverberante de plata; al evocar la m\u00edstica canci\u00f3n del marinero, los abismales secretos del mar embargan el alma del poeta, y el coraz\u00f3n del gran oc\u00e9ano le comunica su latido estremecedor.<\/p>\n\n","rendered":"<h2 title=\"El infante Arnaldos\">EL INFANTE ARNALDOS<\/h2>\n<div class=\"verso1\">\n<p>\u00a1Qui\u00e9n hubiera tal ventura<br \/>sobre las aguas del mar<br \/>como hubo el infante Arnaldos<br \/>la ma\u00f1ana de San Juan!<br \/>Andando a buscar la caza<br \/>para su falc\u00f3n cebar,<br \/>vio venir una galera<br \/>que a tierra quiere llegar;<br \/>las velas trae de sedas,<br \/>la ejarcia de oro torzal,<br \/>\u00e1ncoras tiene de plata,<br \/>tablas de fino coral.<br \/>Marinero que la gu\u00eda,<br \/>diciendo viene un cantar,<br \/>que la mar pon\u00eda en calma,<br \/>los vientos hace amainar;<br \/>los peces que andan al hondo,<br \/>arriba los hace andar;<br \/>las aves que van volando,<br \/>al m\u00e1stil vienen posar.<\/p>\n<p>All\u00ed habl\u00f3 el infante Arnaldos,<br \/>bien oir\u00e9is lo que dir\u00e1:<br \/>\u2014Por tu vida, el marinero,<br \/>digasme ora ese cantar.<br \/>Respondi\u00f3le el marinero,<br \/>tal respuesta le fue a dar:<br \/>\u2014Yo no digo mi canci\u00f3n<br \/>sino a quien conmigo va.<\/p>\n<\/p><\/div>\n<p>El romance completo y primitivo s\u00f3lo se conserva en la tradici\u00f3n de los jud\u00edos de Marruecos; es, seg\u00fan apuntamos ya en el pr\u00f3logo, un romance de aventuras: el infante Arnaldos se embarca en la nave desconocida y encuentra en ella a sus familiares y criados, que andaban busc\u00e1ndole, y \u00e9sta fue la gran aventura anunciada en el primer verso. Las cuatro versiones antiguas que se conservan son todas incompletas. Dos de ellas acaban con el corte repentino que acepto como final de m\u00e1s tensi\u00f3n pol\u00edtica, pues da a la canci\u00f3n del marinero un misterio inefable. Esta versi\u00f3n fragmentaria, tan superior a la total, fue divulgada por cancioneros y pliegos sueltos en el siglo <small>XVI<\/small>, y desde entonces es tenida como obra maestra del <cite>Romancero<\/cite>. Un cr\u00edtico ingl\u00e9s juzga nuestro romance del infante Arnaldos superior a la c\u00e9lebre, balada de Heine, de la m\u00e1gica canci\u00f3n de Loreley. 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