{"id":82,"date":"2018-03-20T12:16:02","date_gmt":"2018-03-20T12:16:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/__unknown__-2\/"},"modified":"2018-03-20T18:27:39","modified_gmt":"2018-03-20T18:27:39","slug":"apendice-1","status":"publish","type":"back-matter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/apendice-1\/","title":{"rendered":"Ap\u00e9ndice N\u00famero 1\u00ba"},"content":{"raw":"<h2 class=\"subtit\">CARTA<\/h2>\r\n<p class=\"cursiva\">Al Ilustre Senado de la muy noble villa de Madrid, el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos.<\/p>\r\n\u00abEs muy averiguado y doctrina muy clara entre fil\u00f3sofos y varones de raras prendas y singular erudici\u00f3n, que no menos gloria y triunfo se debe al historiador que escribo, y con perpetua memoria de escritura celebra las haza\u00f1as, proezas y cosas memorables de alg\u00fan pr\u00edncipe, valeroso capit\u00e1n o ilustre ciudad, que al mismo que las hace. Porque bien se deja entender que ninguna de las naciones que desde el principio del mundo ha habido hasta ahora, ni ning\u00fan capit\u00e1n, adquiri\u00f3 tanto para su tierra, ni ninguno de los C\u00e9sares tanto fue celebrado en vida por sus haza\u00f1as, cuanto todos los sobredichos han adquirido y se han perpetuado, y su nobleza ha sido m\u00e1s dilatada y conocida por lo que sus historiadores con sus escritos los han hecho inmortales entre las gentes, y de ellos por sus historias hemos conocido, que no por lo que ellos hicieron. Porque \u00bfqui\u00e9n supiera de los triunfos y monarqu\u00eda del emperador Alcib\u00edades, ni del gran rey de Ponto Mitr\u00eddates? \u00bfNi la potencia y riqueza del rey Dar\u00edo, ni su competidor Alejandro el Magno? \u00bfNi de las grandes antig\u00fcedades que en este volumen he recogido, si los escritores no las hubieren eternizado con sus escritos y librado de la injuria de los incendios y p\u00e9rdidas de ciudades, destrucciones y diluvios de naciones, y la variedad de los tiempos y antig\u00fcedad de siglos que suelen ordinariamente arruinar y traer su ignominia y desautoridad de perpetuo olvido?\r\n\r\nPues pretendiendo yo que las cosas que tan ilustremente en servicio de los SS. reina y pr\u00edncipe D.\u00a0Carlos, SS. nuestros, en sus honras y recomendaci\u00f3n que V. S. hizo, quedasen en perpetua memoria, acord\u00e9 historiarlas con el mejor y m\u00e1s cortesano lenguaje y elegante estilo que en m\u00ed ha sido.\r\n\r\nDe adonde todo el mundo conocer\u00e1 la obediencia, lealtad y amor con que, en cualquier g\u00e9nero de servicio que a S.\u00a0M. pertenezca, V. S. pone por obra aficionad\u00edsimamente todo en decreto y autoridad. Pues por la misericordia de Dios nuestra patria no debe ser pospuesta a las muy nobles y muy felices en clemencia y serenidad de cielo, sus aires salut\u00edferos, en fertilidad de todo g\u00e9nero de bastimento de toda su comarca y t\u00e9rminos, que tan celebrados son por el universo, llamados los lomos de Madrid, con la ribera del Jarama, la cual es de tanto renombre, que no hay naci\u00f3n a quien no sean muy conocidos y notorios los toros, caza y pesca sabros\u00edsima, pasto y sotos grav\u00edsimos, humbriosos y deleitables. No diciendo de los bosques y Real casa del Pardo, la cual en polic\u00eda y pintura y grandes riquezas, caza, cielo y sitio y compartimiento y buena traza, es la mejor y m\u00e1s rara que pr\u00edncipe alguno en el mundo tiene. Y la floresta gracios\u00edsima de Aranjuez y los jardines, fuentes y recreaci\u00f3n de la casa (que vulgarmente llaman del Campo en esta villa de Madrid). Ni la casa y Peales palacios, tan antiguos y tan ilustrados con nuevos edificios y presencia de la majestad del rey D. Felipe II, nuestro se\u00f1or; los cuales son de tanta majestad, que son tenidos, a dicho de todos los extranjeros, por edificio muy raro y de gran magnificencia y digno (como desde su antiqu\u00edsima fundaci\u00f3n lo ha sido, como paresce en todas las cr\u00f3nicas) de ser perpetuo palacio de reyes y pr\u00edncipes.\r\n\r\nEntre las antig\u00fcedades que evidentemente declaran la nobleza y fundaci\u00f3n antigua de este pueblo, ha sido una que en este mes de Junio de 1569 a\u00f1os, por ensanchar la Puerta Cerrada, la derribaron, y estaba en lo m\u00e1s alto de la puerta, en el lienzo d\u00e9 la muralla, labrado en piedra berroque\u00f1a, un espantable y fiero drag\u00f3n, el cual tra\u00edan los griegos por armas y las usaban en sus banderas<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt209\" id=\"rf209\"><sup>[209]<\/sup><\/a>, como paresce en las historias, y particularmente recopilado por Juan Pierio, libro quince, dice c\u00f3mo el clar\u00edsimo emperador Epaminondas, griego, tra\u00eda por bandera un drag\u00f3n, el cual pon\u00eda en las obras y edificios que edificaba, de donde inferimos estos tan excelentes y superbos muros haber sido edificados por esta tan antigua e ilustrada gente, pues en ellos hallamos sus armas y memoria. Y siendo yo de pocos a\u00f1os, me acuerdo que el vulgo, no entendiendo esta antig\u00fcedad, llamaban a esta puerta la <i>Puerta de la Culebra<\/i>, por tener este drag\u00f3n labrado bien hondo y con unas im\u00e1genes que en yeso sobre esta culebra se pusieron, se atap\u00f3 de manera que no pudiera ser visto. Y esto no piense nadie que es lisonja, o que los griegos nunca descendieron tan al ri\u00f1\u00f3n de Espa\u00f1a. Pues Ulises, griego, descendi\u00f3 tanto, que a la entrada de Tajo en el mar, edific\u00f3 aquella celebrada ciudad espa\u00f1ola que de su mismo nombre llam\u00f3 Ulis\u00edpolis, que en nuestro vulgar llamamos Lisbona, etc.\r\n\r\nNo es menos notable y valerosa su nobleza de caballeros, pues en ella hay sesenta y cuatro mayorazgos, no de granjer\u00eda, sino de muy buena renta y cualidad en nobleza de sangre, ilustres familias, entre los cuales hay muchos se\u00f1ores de vasallos<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt210\" id=\"rf210\"><sup>[210]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nDe todo lo cual no es mal argumento tantos comendadores en todas las \u00f3rdenes de Caballer\u00eda y Tanto n\u00famero y frecuencia de ciudadanos de este pueblo en la casa Real, como es el licenciado Juan Zapata, oidor del Consejo Real, gobernador electo del arzobispado de Toledo. Don G\u00f3mez Zapata, del Consejo Real de Indias. Don I\u00f1igo de C\u00e1rdenas, del Consejo de Ordenes. Francisco de Eraso, de la Orden de caballer\u00eda de Calatrava, secretario de S. M, Melchor de Herrera, tesorero mayor de S.\u00a0M. Antonio G\u00f3mez de Eraso, secretario de S. M. Antonio P\u00e9rez, secretario del Consejo de Estado de Italia. Don Gabriel Zapata, gentil-hombre de la boca de S. M. Y D. Ladr\u00f3n de Guevara, gentil hombre de la boca de los seren\u00edsimos pr\u00edncipes de Bohemia y Hungr\u00eda.\r\n\r\nContadores, Luis de Peralta y Juan de Galarza, y Luis de Rivera, superintendente de todas las obras. M\u00e9dicos de la casa Real, el doctor Santiago, el doctor Madera y el doctor Pedro de Torres. Dejo los dem\u00e1s acrois y pajes de oficios, porque pocos, o sea ninguno, son (como adelante hemos dicho) los oficios en que no hay gentes y vecinos de nuestra patria.\r\n\r\nPues en la capilla Real est\u00e1n D. Hier\u00f3nimo Zapata, arcediano de Madrid en la santa iglesia de Toledo, y Antonio de Eraso, arcediano de Coria y can\u00f3nigo de Sevilla, y D.\u00a0I\u00f1igo de Mendoza y otros muchos que, por no ser molesto (aunque perdonen), paso por alto. No callando a Melchor de Vald\u00e9s, maestro mayor de la capilla Real, una de las raras prendas que hay de su arte. Dejo los tiples y dem\u00e1s cantores famosos en la capilla Real, naturales de nuestra patria.\r\n\r\nNo es de callar, ver c\u00f3mo en el Palacio sacro hay tambi\u00e9n vecinos de Madrid, el doctor D.\u00a0Diego de Vargas, camarero de S. S. y can\u00f3nigo de Toledo. Pues en el santo Consejo de la Inquisici\u00f3n tambi\u00e9n tenemos el se\u00f1or Tapia, var\u00f3n de gran confianza en las cosas muy arduas, por sus excelentes dotes de \u00e1nimo.\r\n\r\nDejo aparte todos los se\u00f1ores de t\u00edtulos que en este pueblo se han avecindado. Todo lo cual hace muy feliz y muy ilustre a nuestra patria, no tratando de los antepasados por no hacerles la injuria de en breves palabras historiar lo mucho que de ellos hay que decir.\r\n\r\nPues a lo mucho que hay que notar de este beat\u00edsimo padre pont\u00edfice San D\u00e1maso, natural de este pueblo, dejando aparte su santidad, con la cual orden\u00f3 que al fin de los salmos se dijese Gloria Patri et Filio, etc., y que al principio de la misa se dijese la Confesi\u00f3n. Sus letras fueron tan grandes, que dio harto ejemplo a los sucesores, como elegantemente lo declara el maestro Matamoros en el libro que compuso de <i>Viris illustribus<\/i>. Y esto mismo tambi\u00e9n afirma Lucio Marineo S\u00edculo, tratando de las calidades de Madrid.\r\n\r\nLos capitanes y gentes valerosas en armas que de Madrid han salido, y al presente sirven a S.\u00a0M.; en defensa de nuestra Santa Fe cat\u00f3lica, en Flandes, en Granada y en otras muchas partes tocantes a su servicio<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt211\" id=\"rf211\"><sup>[211]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nY por concluir, debe V. S. dar muchas gracias a Nuestro Se\u00f1or de que por su misericordia son todas estas partes, para que se desvele en ordenar y conservar su rep\u00fablica tan santa y piadosamente, que en virtud, en ciencia, autoridad, se vaya siempre mejorando.\r\n\r\nS\u00f3lo una cosa dir\u00e9, que entre todos los dichos de los fil\u00f3sofos, recopilados por Erasmo, Roterodamo, en un libro que llam\u00f3 <i>Antibarbarorum<\/i>, que quiere decir libro contra b\u00e1rbaros, hallo yo que reprende a los que tienen el gobierno de las rep\u00fablicas, dos cosas: primera, los que consienten malos vicios, porque ellos corrompen y da\u00f1an los cuerpos humanos y con sus adobos engendran piedra y dolor de ijada y otras muchas indisposiciones, de a donde se viene a destruir la salud de la rep\u00fablica y acortarse la vida de los hombres. El segundo yerro es de los que consienten en sus rep\u00fablicas malos preceptos, porque \u00e9stos destruyen y corrompen las buenas costumbres de los \u00e1nimos tiernos de sus disc\u00edpulos. Y no solamente se pierde el tiempo y la hacienda; pero queda tan habituado a vicios el estudiante, que en breve tiempo, de ruin ni\u00f1o va vicioso mancebo, y de ah\u00ed sube poco a poco a ser verdugo de sus padres, con justo juicio y permisi\u00f3n de Dios. Pues un labrador r\u00fastico para encargar un par de mulas y su carro a quien se le administre, le busca con toda diligencia que sea discreto, cuidadoso, honesto, diligente y ejercitado en aquel negocio, y con ser importancia de doscientos ducados, cuando mucho, se pone este cuidado. Y para dar ayo o maestro a un pr\u00edncipe, para criar un caballero, para ser preceptor, y por mejor decir, padre universal de la rep\u00fablica, cualquier cosa basta.\r\n\r\nPues todos han de ir a beber de la fuente y leche de su doctrina, la cual si estuviere atosigada y corrompida con el mal ejemplo y barbarie, todos los que all\u00ed bebieren lo ir\u00e1n, y as\u00ed ser\u00e1 gran da\u00f1o en la rep\u00fablica por el un error de \u00e9ste o del otro. Ten\u00edan en Atenas en tanta veneraci\u00f3n, y trataban tan regaladamente, y favorec\u00edan tan por el cabo a los que se empleaban en este ejercicio de ense\u00f1ar y ten\u00edan cargo de historiar las cosas de su patria, que para solo este efecto edificaron una casa muy superba, que llamaron Pritaneo, donde eran sustentados y conservados en mucha paz y sosiego con las rentas del Erario p\u00fablico. Pues es as\u00ed que, como dice Marco Tulio, en el tercer libro de <i>Divinatione<\/i>, que no podemos hacer otro beneficio mayor a la rep\u00fablica que ense\u00f1ar e industriar los mancebos, de donde salen buenos ciudadanos y para cualquier estado bien instruidos, especialmente en tiempo que tan necesarias son las buenas costumbres, y tanta corrupci\u00f3n vemos, por nuestros pecados, en todas las edades, lo cual declara el buen fil\u00f3sofo con estas palabras: \u00abNullum munus Reipublic\u00e6 affere majus nulliusve possumus quam si docemus atque erudiamus juventutem ejus pr\u00e6sertim moribus quibus ita prolapsa est, ut omnium opibus refrenanda atque c\u0153rc\u00e6da sit\u00bb. Ning\u00fan bien (dice) ni mayor don, ni ning\u00fan g\u00e9nero de servicio podemos hacer a la rep\u00fablica mayor, que ense\u00f1ar y encaminar a virtud los \u00e1nimos de los mancebos y ni\u00f1os, principalmente en tiempos donde va el negocio tan de rota, que, con todas las v\u00edas, modo y riqueza de todos, se deb\u00edan refrenar y constre\u00f1ir a la virtud.\r\n\r\nDe lo cual, y de toda esta obra, y de todo lo que yo he hecho en servicio de mi patria, ver\u00e1 V.\u00a0S. si cumplo en lo que dijo Plat\u00f3n, en decir que no s\u00f3lo nacimos para nosotros, sino que parte de nuestro nacimiento debemos a nuestra tierra, y parte a los amigos. No dir\u00e9 yo esto, sino que todo me debo a mi patria, y nunca a mis amigos, y toda mi vida y tiempo gasto en ense\u00f1ar, as\u00ed en el Estadio de V. S., con buenas letras, como en la declaraci\u00f3n del Sagrado Evangelio en los p\u00falpitos. De donde conf\u00edo en la misericordia de Dios conseguir\u00e9 mi intento de salir con el fruto que todos desean, teniendo por averiguado que a quien es tan razonable hijo de V. S. corresponder\u00e1 como buena madre, y en ninguna cosa permitir\u00e1 V. S. ser llamado madrastra. Cuyo lustre y valor Nuestro Se\u00f1or por muchos a\u00f1os conserve. Am\u00e9n\u00bb.\r\n<p class=\"cit\">Sigue la relaci\u00f3n pesad\u00edsima y empalagosa de la enfermedad de la Reina, d\u00eda por d\u00eda y hora por hora, hasta su fallecimiento, en 2 de Octubre de 1568; ocupa buena parte del libro luego la disposici\u00f3n y orden del enterramiento, que se verific\u00f3 con gran pompa en la iglesia del monasterio de las Descalzas Reales, y despu\u00e9s la descripci\u00f3n del templo, t\u00famulo y exequias, que llena todo el texto del tomo. Siguen los sermones y la minuciosa explicaci\u00f3n de las alegor\u00edas y traza del t\u00famulo, con el sinn\u00famero de inscripciones y versos latinos y castellanos que le adornaban, la mayor parte compuestos por el mismo maestro Hoyos y sus disc\u00edpulos del Estudio de la villa, entre los cuales hay unas <i>quintillas<\/i>, un <i>soneto<\/i> y una <i>eleg\u00eda de Miguel de Cervantes<\/i>, a quien apellidaba <i>nuestro caro y amado disc\u00edpulo<\/i>, y que (a pesar de su escas\u00edsimo m\u00e9rito) han hecho de este libro una rara curiosidad bibliogr\u00e1fica, por referirse al insigne autor del <i>Quijote<\/i>, y que acredita su existencia en Madrid, cursando en el Estudio de la villa en 1569. No los reproducimos aqu\u00ed, por haberlo hecho ya los bi\u00f3grafos de Cervantes, Sres. Rios, Pellicer, Navarrete, y m\u00e1s extensamente el Sr.\u00a0Aribau en la <i>Biblioteca de Autores Espa\u00f1oles<\/i>.<\/p>","rendered":"<h2 class=\"subtit\">CARTA<\/h2>\n<p class=\"cursiva\">Al Ilustre Senado de la muy noble villa de Madrid, el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos.<\/p>\n<p>\u00abEs muy averiguado y doctrina muy clara entre fil\u00f3sofos y varones de raras prendas y singular erudici\u00f3n, que no menos gloria y triunfo se debe al historiador que escribo, y con perpetua memoria de escritura celebra las haza\u00f1as, proezas y cosas memorables de alg\u00fan pr\u00edncipe, valeroso capit\u00e1n o ilustre ciudad, que al mismo que las hace. Porque bien se deja entender que ninguna de las naciones que desde el principio del mundo ha habido hasta ahora, ni ning\u00fan capit\u00e1n, adquiri\u00f3 tanto para su tierra, ni ninguno de los C\u00e9sares tanto fue celebrado en vida por sus haza\u00f1as, cuanto todos los sobredichos han adquirido y se han perpetuado, y su nobleza ha sido m\u00e1s dilatada y conocida por lo que sus historiadores con sus escritos los han hecho inmortales entre las gentes, y de ellos por sus historias hemos conocido, que no por lo que ellos hicieron. Porque \u00bfqui\u00e9n supiera de los triunfos y monarqu\u00eda del emperador Alcib\u00edades, ni del gran rey de Ponto Mitr\u00eddates? \u00bfNi la potencia y riqueza del rey Dar\u00edo, ni su competidor Alejandro el Magno? \u00bfNi de las grandes antig\u00fcedades que en este volumen he recogido, si los escritores no las hubieren eternizado con sus escritos y librado de la injuria de los incendios y p\u00e9rdidas de ciudades, destrucciones y diluvios de naciones, y la variedad de los tiempos y antig\u00fcedad de siglos que suelen ordinariamente arruinar y traer su ignominia y desautoridad de perpetuo olvido?<\/p>\n<p>Pues pretendiendo yo que las cosas que tan ilustremente en servicio de los SS. reina y pr\u00edncipe D.\u00a0Carlos, SS. nuestros, en sus honras y recomendaci\u00f3n que V. S. hizo, quedasen en perpetua memoria, acord\u00e9 historiarlas con el mejor y m\u00e1s cortesano lenguaje y elegante estilo que en m\u00ed ha sido.<\/p>\n<p>De adonde todo el mundo conocer\u00e1 la obediencia, lealtad y amor con que, en cualquier g\u00e9nero de servicio que a S.\u00a0M. pertenezca, V. S. pone por obra aficionad\u00edsimamente todo en decreto y autoridad. Pues por la misericordia de Dios nuestra patria no debe ser pospuesta a las muy nobles y muy felices en clemencia y serenidad de cielo, sus aires salut\u00edferos, en fertilidad de todo g\u00e9nero de bastimento de toda su comarca y t\u00e9rminos, que tan celebrados son por el universo, llamados los lomos de Madrid, con la ribera del Jarama, la cual es de tanto renombre, que no hay naci\u00f3n a quien no sean muy conocidos y notorios los toros, caza y pesca sabros\u00edsima, pasto y sotos grav\u00edsimos, humbriosos y deleitables. No diciendo de los bosques y Real casa del Pardo, la cual en polic\u00eda y pintura y grandes riquezas, caza, cielo y sitio y compartimiento y buena traza, es la mejor y m\u00e1s rara que pr\u00edncipe alguno en el mundo tiene. Y la floresta gracios\u00edsima de Aranjuez y los jardines, fuentes y recreaci\u00f3n de la casa (que vulgarmente llaman del Campo en esta villa de Madrid). Ni la casa y Peales palacios, tan antiguos y tan ilustrados con nuevos edificios y presencia de la majestad del rey D. Felipe II, nuestro se\u00f1or; los cuales son de tanta majestad, que son tenidos, a dicho de todos los extranjeros, por edificio muy raro y de gran magnificencia y digno (como desde su antiqu\u00edsima fundaci\u00f3n lo ha sido, como paresce en todas las cr\u00f3nicas) de ser perpetuo palacio de reyes y pr\u00edncipes.<\/p>\n<p>Entre las antig\u00fcedades que evidentemente declaran la nobleza y fundaci\u00f3n antigua de este pueblo, ha sido una que en este mes de Junio de 1569 a\u00f1os, por ensanchar la Puerta Cerrada, la derribaron, y estaba en lo m\u00e1s alto de la puerta, en el lienzo d\u00e9 la muralla, labrado en piedra berroque\u00f1a, un espantable y fiero drag\u00f3n, el cual tra\u00edan los griegos por armas y las usaban en sus banderas<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt209\" id=\"rf209\"><sup>[209]<\/sup><\/a>, como paresce en las historias, y particularmente recopilado por Juan Pierio, libro quince, dice c\u00f3mo el clar\u00edsimo emperador Epaminondas, griego, tra\u00eda por bandera un drag\u00f3n, el cual pon\u00eda en las obras y edificios que edificaba, de donde inferimos estos tan excelentes y superbos muros haber sido edificados por esta tan antigua e ilustrada gente, pues en ellos hallamos sus armas y memoria. Y siendo yo de pocos a\u00f1os, me acuerdo que el vulgo, no entendiendo esta antig\u00fcedad, llamaban a esta puerta la <i>Puerta de la Culebra<\/i>, por tener este drag\u00f3n labrado bien hondo y con unas im\u00e1genes que en yeso sobre esta culebra se pusieron, se atap\u00f3 de manera que no pudiera ser visto. Y esto no piense nadie que es lisonja, o que los griegos nunca descendieron tan al ri\u00f1\u00f3n de Espa\u00f1a. Pues Ulises, griego, descendi\u00f3 tanto, que a la entrada de Tajo en el mar, edific\u00f3 aquella celebrada ciudad espa\u00f1ola que de su mismo nombre llam\u00f3 Ulis\u00edpolis, que en nuestro vulgar llamamos Lisbona, etc.<\/p>\n<p>No es menos notable y valerosa su nobleza de caballeros, pues en ella hay sesenta y cuatro mayorazgos, no de granjer\u00eda, sino de muy buena renta y cualidad en nobleza de sangre, ilustres familias, entre los cuales hay muchos se\u00f1ores de vasallos<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt210\" id=\"rf210\"><sup>[210]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>De todo lo cual no es mal argumento tantos comendadores en todas las \u00f3rdenes de Caballer\u00eda y Tanto n\u00famero y frecuencia de ciudadanos de este pueblo en la casa Real, como es el licenciado Juan Zapata, oidor del Consejo Real, gobernador electo del arzobispado de Toledo. Don G\u00f3mez Zapata, del Consejo Real de Indias. Don I\u00f1igo de C\u00e1rdenas, del Consejo de Ordenes. Francisco de Eraso, de la Orden de caballer\u00eda de Calatrava, secretario de S. M, Melchor de Herrera, tesorero mayor de S.\u00a0M. Antonio G\u00f3mez de Eraso, secretario de S. M. Antonio P\u00e9rez, secretario del Consejo de Estado de Italia. Don Gabriel Zapata, gentil-hombre de la boca de S. M. Y D. Ladr\u00f3n de Guevara, gentil hombre de la boca de los seren\u00edsimos pr\u00edncipes de Bohemia y Hungr\u00eda.<\/p>\n<p>Contadores, Luis de Peralta y Juan de Galarza, y Luis de Rivera, superintendente de todas las obras. M\u00e9dicos de la casa Real, el doctor Santiago, el doctor Madera y el doctor Pedro de Torres. Dejo los dem\u00e1s acrois y pajes de oficios, porque pocos, o sea ninguno, son (como adelante hemos dicho) los oficios en que no hay gentes y vecinos de nuestra patria.<\/p>\n<p>Pues en la capilla Real est\u00e1n D. Hier\u00f3nimo Zapata, arcediano de Madrid en la santa iglesia de Toledo, y Antonio de Eraso, arcediano de Coria y can\u00f3nigo de Sevilla, y D.\u00a0I\u00f1igo de Mendoza y otros muchos que, por no ser molesto (aunque perdonen), paso por alto. No callando a Melchor de Vald\u00e9s, maestro mayor de la capilla Real, una de las raras prendas que hay de su arte. Dejo los tiples y dem\u00e1s cantores famosos en la capilla Real, naturales de nuestra patria.<\/p>\n<p>No es de callar, ver c\u00f3mo en el Palacio sacro hay tambi\u00e9n vecinos de Madrid, el doctor D.\u00a0Diego de Vargas, camarero de S. S. y can\u00f3nigo de Toledo. Pues en el santo Consejo de la Inquisici\u00f3n tambi\u00e9n tenemos el se\u00f1or Tapia, var\u00f3n de gran confianza en las cosas muy arduas, por sus excelentes dotes de \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Dejo aparte todos los se\u00f1ores de t\u00edtulos que en este pueblo se han avecindado. Todo lo cual hace muy feliz y muy ilustre a nuestra patria, no tratando de los antepasados por no hacerles la injuria de en breves palabras historiar lo mucho que de ellos hay que decir.<\/p>\n<p>Pues a lo mucho que hay que notar de este beat\u00edsimo padre pont\u00edfice San D\u00e1maso, natural de este pueblo, dejando aparte su santidad, con la cual orden\u00f3 que al fin de los salmos se dijese Gloria Patri et Filio, etc., y que al principio de la misa se dijese la Confesi\u00f3n. Sus letras fueron tan grandes, que dio harto ejemplo a los sucesores, como elegantemente lo declara el maestro Matamoros en el libro que compuso de <i>Viris illustribus<\/i>. Y esto mismo tambi\u00e9n afirma Lucio Marineo S\u00edculo, tratando de las calidades de Madrid.<\/p>\n<p>Los capitanes y gentes valerosas en armas que de Madrid han salido, y al presente sirven a S.\u00a0M.; en defensa de nuestra Santa Fe cat\u00f3lica, en Flandes, en Granada y en otras muchas partes tocantes a su servicio<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt211\" id=\"rf211\"><sup>[211]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Y por concluir, debe V. S. dar muchas gracias a Nuestro Se\u00f1or de que por su misericordia son todas estas partes, para que se desvele en ordenar y conservar su rep\u00fablica tan santa y piadosamente, que en virtud, en ciencia, autoridad, se vaya siempre mejorando.<\/p>\n<p>S\u00f3lo una cosa dir\u00e9, que entre todos los dichos de los fil\u00f3sofos, recopilados por Erasmo, Roterodamo, en un libro que llam\u00f3 <i>Antibarbarorum<\/i>, que quiere decir libro contra b\u00e1rbaros, hallo yo que reprende a los que tienen el gobierno de las rep\u00fablicas, dos cosas: primera, los que consienten malos vicios, porque ellos corrompen y da\u00f1an los cuerpos humanos y con sus adobos engendran piedra y dolor de ijada y otras muchas indisposiciones, de a donde se viene a destruir la salud de la rep\u00fablica y acortarse la vida de los hombres. El segundo yerro es de los que consienten en sus rep\u00fablicas malos preceptos, porque \u00e9stos destruyen y corrompen las buenas costumbres de los \u00e1nimos tiernos de sus disc\u00edpulos. Y no solamente se pierde el tiempo y la hacienda; pero queda tan habituado a vicios el estudiante, que en breve tiempo, de ruin ni\u00f1o va vicioso mancebo, y de ah\u00ed sube poco a poco a ser verdugo de sus padres, con justo juicio y permisi\u00f3n de Dios. Pues un labrador r\u00fastico para encargar un par de mulas y su carro a quien se le administre, le busca con toda diligencia que sea discreto, cuidadoso, honesto, diligente y ejercitado en aquel negocio, y con ser importancia de doscientos ducados, cuando mucho, se pone este cuidado. Y para dar ayo o maestro a un pr\u00edncipe, para criar un caballero, para ser preceptor, y por mejor decir, padre universal de la rep\u00fablica, cualquier cosa basta.<\/p>\n<p>Pues todos han de ir a beber de la fuente y leche de su doctrina, la cual si estuviere atosigada y corrompida con el mal ejemplo y barbarie, todos los que all\u00ed bebieren lo ir\u00e1n, y as\u00ed ser\u00e1 gran da\u00f1o en la rep\u00fablica por el un error de \u00e9ste o del otro. Ten\u00edan en Atenas en tanta veneraci\u00f3n, y trataban tan regaladamente, y favorec\u00edan tan por el cabo a los que se empleaban en este ejercicio de ense\u00f1ar y ten\u00edan cargo de historiar las cosas de su patria, que para solo este efecto edificaron una casa muy superba, que llamaron Pritaneo, donde eran sustentados y conservados en mucha paz y sosiego con las rentas del Erario p\u00fablico. Pues es as\u00ed que, como dice Marco Tulio, en el tercer libro de <i>Divinatione<\/i>, que no podemos hacer otro beneficio mayor a la rep\u00fablica que ense\u00f1ar e industriar los mancebos, de donde salen buenos ciudadanos y para cualquier estado bien instruidos, especialmente en tiempo que tan necesarias son las buenas costumbres, y tanta corrupci\u00f3n vemos, por nuestros pecados, en todas las edades, lo cual declara el buen fil\u00f3sofo con estas palabras: \u00abNullum munus Reipublic\u00e6 affere majus nulliusve possumus quam si docemus atque erudiamus juventutem ejus pr\u00e6sertim moribus quibus ita prolapsa est, ut omnium opibus refrenanda atque c\u0153rc\u00e6da sit\u00bb. Ning\u00fan bien (dice) ni mayor don, ni ning\u00fan g\u00e9nero de servicio podemos hacer a la rep\u00fablica mayor, que ense\u00f1ar y encaminar a virtud los \u00e1nimos de los mancebos y ni\u00f1os, principalmente en tiempos donde va el negocio tan de rota, que, con todas las v\u00edas, modo y riqueza de todos, se deb\u00edan refrenar y constre\u00f1ir a la virtud.<\/p>\n<p>De lo cual, y de toda esta obra, y de todo lo que yo he hecho en servicio de mi patria, ver\u00e1 V.\u00a0S. si cumplo en lo que dijo Plat\u00f3n, en decir que no s\u00f3lo nacimos para nosotros, sino que parte de nuestro nacimiento debemos a nuestra tierra, y parte a los amigos. No dir\u00e9 yo esto, sino que todo me debo a mi patria, y nunca a mis amigos, y toda mi vida y tiempo gasto en ense\u00f1ar, as\u00ed en el Estadio de V. S., con buenas letras, como en la declaraci\u00f3n del Sagrado Evangelio en los p\u00falpitos. De donde conf\u00edo en la misericordia de Dios conseguir\u00e9 mi intento de salir con el fruto que todos desean, teniendo por averiguado que a quien es tan razonable hijo de V. S. corresponder\u00e1 como buena madre, y en ninguna cosa permitir\u00e1 V. S. ser llamado madrastra. Cuyo lustre y valor Nuestro Se\u00f1or por muchos a\u00f1os conserve. Am\u00e9n\u00bb.<\/p>\n<p class=\"cit\">Sigue la relaci\u00f3n pesad\u00edsima y empalagosa de la enfermedad de la Reina, d\u00eda por d\u00eda y hora por hora, hasta su fallecimiento, en 2 de Octubre de 1568; ocupa buena parte del libro luego la disposici\u00f3n y orden del enterramiento, que se verific\u00f3 con gran pompa en la iglesia del monasterio de las Descalzas Reales, y despu\u00e9s la descripci\u00f3n del templo, t\u00famulo y exequias, que llena todo el texto del tomo. Siguen los sermones y la minuciosa explicaci\u00f3n de las alegor\u00edas y traza del t\u00famulo, con el sinn\u00famero de inscripciones y versos latinos y castellanos que le adornaban, la mayor parte compuestos por el mismo maestro Hoyos y sus disc\u00edpulos del Estudio de la villa, entre los cuales hay unas <i>quintillas<\/i>, un <i>soneto<\/i> y una <i>eleg\u00eda de Miguel de Cervantes<\/i>, a quien apellidaba <i>nuestro caro y amado disc\u00edpulo<\/i>, y que (a pesar de su escas\u00edsimo m\u00e9rito) han hecho de este libro una rara curiosidad bibliogr\u00e1fica, por referirse al insigne autor del <i>Quijote<\/i>, y que acredita su existencia en Madrid, cursando en el Estudio de la villa en 1569. No los reproducimos aqu\u00ed, por haberlo hecho ya los bi\u00f3grafos de Cervantes, Sres. Rios, Pellicer, Navarrete, y m\u00e1s extensamente el Sr.\u00a0Aribau en la <i>Biblioteca de Autores Espa\u00f1oles<\/i>.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":2,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"back-matter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-82","back-matter","type-back-matter","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/back-matter\/82","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/back-matter"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/back-matter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/back-matter\/82\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":238,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/back-matter\/82\/revisions\/238"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/back-matter\/82\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=82"}],"wp:term":[{"taxonomy":"back-matter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/back-matter-type?post=82"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=82"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=82"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}