{"id":36,"date":"2018-03-20T12:15:57","date_gmt":"2018-03-20T12:15:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-6\/"},"modified":"2018-03-20T17:44:40","modified_gmt":"2018-03-20T17:44:40","slug":"desde-el-alcazar","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/desde-el-alcazar\/","title":{"rendered":"II. Desde el Alc\u00e1zar a la Cuesta de la Vega"},"content":{"raw":"Las cercan\u00edas del antiguo Alc\u00e1zar, y aun las del moderno Palacio hasta nuestros d\u00edas, presentaban por todas partes un aspecto muy poco digno, ciertamente, de la grandeza y decoro propios de la mansi\u00f3n Real. En vano Carlos\u00a0V y Felipe II, a costa de crecidos sacrificios, hab\u00edan adquirido considerable extensi\u00f3n de terreno, que Be llam\u00f3 el <i>Campo del Rey<\/i>, a la parte de Occidente, desde la monta\u00f1a que hoy se llama del <i>Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i>, hasta el rio Manzanares y cuesta de la Vega, y m\u00e1s all\u00e1, la inmensa posesi\u00f3n de la <i>Casa de Campo<\/i>, comprada a los herederos de D. Fadrique de Vargas, en 1558; en vano emprendieron obras considerables, desmontes y plant\u00edos en toda aquella extensi\u00f3n, y muy especialmente en el trozo que media entre Palacio y el rio, convertido por ellos en el ameno <i>Parque<\/i>, que luego fue destruido injustamente, hasta que le hemos visto reaparecer de nuevo m\u00e1s brillante en el reinado actual. En vano hicieron desaparecer algunos huertos y casuchos, as\u00ed como tambi\u00e9n la parroquia de San Miguel de la Sagra, que estaba delante de la puerta principal del Alc\u00e1zar, y que se derrib\u00f3 y traslad\u00f3 a otro sitio, con el objeto de dejar desembarazada aqu\u00e9lla y regularizar la explanada que hoy es plaza principal de Palacio.\r\n\r\nTodo lo que consiguieron fue hacerle algo m\u00e1s accesible por este lado y formar aquella plaza, cerr\u00e1ndola con un cuartelillo para la tropa y el edificio de las Caballerizas Reales (Armer\u00eda), quedando abierta por la parte occidental, hasta que en tiempo de Jos\u00e9 Napole\u00f3n se hizo la balaustrada de piedra que la limita y decora.\r\n\r\nPor lo que hace a los dem\u00e1s frentes del Alc\u00e1zar, permanecieron poco menos ahogados que en un principio, con los barrancos, precipicios, huertas, conventos y callejuelas de que nos ocuparemos a su tiempo.\r\n\r\nSiguiendo, por ahora, en nuestro paseo mental, la direcci\u00f3n de la antigua muralla hasta la puerta de la Vega, tropezamos, en primer lugar, con el ya citado edificio (aun existente) de la <i>Armer\u00eda Real<\/i>, mandado construir por Felipe\u00a0II con destino a caballerizas; sobre cuya obra le escrib\u00eda el mismo Felipe a su arquitecto Gaspar Vega, desde Bruselas, en fecha 15 de Febrero de 1559, diciendo, entre otras cosas, lo siguiente: \u00abEl tejado de las caballerizas de Madrid queremos sea tambi\u00e9n de pizarra, y de la facci\u00f3n de los de por ac\u00e1; har\u00e9is se prevenga la materia para ello\u2026 y porque en el dicho cuarto ha de haber mucha gente y paja y otras cosas peligrosas para el fuego, ser\u00e1 bien que el primero y segundo suelo sean todos de b\u00f3veda, sin que en dichos suelos haya obra de madera, sino puertas y ventanas, y as\u00ed lo ordenamos\u00bb. Y efectivamente, se verific\u00f3 de este modo y cubri\u00f3 con un alto caballete apuntado, empizarrado y escalonado en forma de pi\u00f1\u00f3n a los costados, al gusto flamenco. De este edificio, que ocupaba adem\u00e1s, con sus accesorios por una prolongaci\u00f3n y figura bastante irregulares, gran parte de lo que hoy es plazuela de la Armer\u00eda, s\u00f3lo se conserva el cuerpo principal frente al Palacio, y que en su piso alto encierra el inmenso sal\u00f3n de 227 pies de largo por 32 de ancho que ocupa el magn\u00edfico Museo de la Armer\u00eda Real, mandado trasladar a \u00e9l desde Valladolid por el mismo monarca Felipe II, el a\u00f1o siguiente de su terminaci\u00f3n (1565)<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt48\" id=\"rf48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEn cuanto al grandioso arco unido al mismo edificio, y que sirve de ingreso a la plaza de Palacio, aunque parece formar parte de la primitiva construcci\u00f3n, no fue as\u00ed; pues consta que dicho arco fue obra del tiempo de la minor\u00eda de Carlos\u00a0II, mientras la privanza de D. Fernando de Valenzuela con la Reina Gobernadora; as\u00ed es que no est\u00e1 se\u00f1alado en el plano de 1550, como que aun no exist\u00eda.\r\n\r\nDurante la dominaci\u00f3n francesa se derrib\u00f3 muy oportunamente la prolongaci\u00f3n lateral de este edificio, destinada a caballerizas y pajares, y que ocupaba, como queda dicho, casi todo el espacio que es hoy plazuela de la Armer\u00eda, juntamente con las manzanas de casas, n\u00fameros 444 y 46, que se levantaban e interpon\u00edan entre dicho arco y la cuesta de la Vega, formando las callejuelas de <i>Pomar<\/i>, de <i>Santa Ana la Vieja<\/i> y del <i>Postigo<\/i>, que hoy no existen.\r\n\r\nS\u00f3lo qued\u00f3 en pi\u00e9, enfrente a la Armer\u00eda, la antigua casa llamada de <i>Pajes de S.\u00a0M.<\/i>, por haber sido destinada luego a este colegio Real, pero que en lo antiguo perteneci\u00f3 a la familia y mayorazgo de los <i>Guevaras<\/i>, habiendo sido labrada en el siglo <small>XVI<\/small> por D. Felipe de Guevara, se\u00f1or de la casa de este apellido, gentil-hombre del Emperador, muy valiente capit\u00e1n y erudito anticuario, autor de los <i>Comentarios de la Pintura<\/i> y de otras obras.\r\n\r\nLa manzana frontera a esta plazuela, y se\u00f1alada con el n\u00famero 442, estaba formada por las casas de los mayorazgos de Ram\u00edrez, condes de Bornos (derribada hace pocos a\u00f1os, as\u00ed como las de los Mudarras y Herreras), y las de los Duques de Medina de Rioseco, que se incendiaron y demolieron a principios del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>. En el solar que ocup\u00f3 despu\u00e9s toda la manzana 443 la moderna y llamada del <i>Platero<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt49\" id=\"rf49\"><sup>[49]<\/sup><\/a> existi\u00f3 en lo antiguo el palacio de los Duques de Alburqueque, que acaso fue fundado y habitado por el c\u00e9lebre privado <i>D. Beltran de la Cueva<\/i>, primero de aquel t\u00edtulo, si bien m\u00e1s adelante, en la callo Mayor, existe aun hoy otra casa que fue de los mismos mayorazgo.^;, pero que no creemos existiera ya en tiempos de Enrique IV.\r\n\r\nContigua al edificio moderno de la casa del Platero y al opuesto lado de la mezquina callejuela llamada de Malpica, se alz\u00f3 la antiqu\u00edsima casa (hoy derribada tambi\u00e9n) de los marqueses de este t\u00edtulo y de Poyar, que en lo antiguo perteneci\u00f3 a la familia de los Bozmedianos, que desempe\u00f1aron los elevados cargos de secretarios o ministros del Emperador y de su hijo Felipe\u00a0II; siendo tradici\u00f3n que el primero de aquellos monarcas par\u00f3 m\u00e1s de una vez en Madrid en las casas del secretario Juan de Bozmediano (aunque la principal de esta familia y a que pueda referirse aquella estancia no era \u00e9sta, sino la que se alzaba en el solar que hoy ocupa la de los Consejos, frente a Santa Mar\u00eda).\r\n\r\nEn esta de Malpica naci\u00f3, en 1548, la heroica y desgraciada <i>D.\u00aa\u00a0Juana Coello y Bozmediano<\/i>, esposa del secretario de Felipe II, <i>Antonio P\u00e9rez<\/i>, que, no contenta con facilitar la evasi\u00f3n de su marido de la rigorosa prisi\u00f3n en que estaba, y atraerse por esta causa las m\u00e1s inhumanas persecuciones, hizo grandes viajes por mar y tierra en su seguimiento y defensa, fue modelo de amor conyugal, de valor y fortaleza. Esta casa debi\u00f3 ser la \u00faltima de Madrid por aquel lado y estaba unida a la primitiva muralla, que bajaba por detr\u00e1s de ella y de la cuesta llamada de <i>Ram\u00f3n<\/i>, a volver por el Pretil de los Consejos a la calle Mayor.\r\n\r\nLa casa contigua de los Duques de Osuna y Benavente, que se ve despu\u00e9s a la bajada, debi\u00f3 construirse sobre las ruinas de la primitiva muralla, y aun sospechamos que la otra casa m\u00e1s abajo, conocida tambi\u00e9n por la chica de <i>Osuna<\/i>, fuera en gran parte la misma f\u00e1brica en que estaba colocado el hospital de <i>San L\u00e1zaro<\/i>, destinado a la cura de leprosos, y que dio nombre al callej\u00f3n contiguo, que aun conserva.\r\n\r\nLa puerta \u00fanica de Madrid por aquel lado era la de la <i>Vega<\/i>, pues no exist\u00eda todav\u00eda la de <i>Segovia<\/i>, ni el trozo de calle que va al puente, ni \u00e9ste tampoco, que fueron obras todas del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>. Dicha puerta de la Vega, o <i>Alvega<\/i>, que interrump\u00eda la fort\u00edsima muralla, vera, seg\u00fan se concibe del Plano, de entrada angosta y estaba debajo de una fuerte torre, ten\u00eda dos estancias; en el centro de la de adentro hab\u00eda dos escaleras, a cada lado la suya, por donde se sub\u00eda a lo alto; en la de afuera hab\u00eda, en el punto del alto, un agujero, donde hab\u00eda oculta una gran pesa de hierro, que en tiempo de guerra dejaban caer con violencia sobre el enemigo que intentase penetrar; en medio de las dos estancias aparec\u00edan las puertas, guarnecidas por una gran hoja de hierro y muy fuerte clavaz\u00f3n.\r\n\r\nPero este edificio y trozo de muralla desapareci\u00f3 hace dos siglos por lo menos, y ni siquiera el portillo que lo sustituy\u00f3 m\u00e1s arriba, y se renov\u00f3 en el \u00faltimo, existe ya, aunque s\u00ed lo hemos alcanzado a ver todav\u00eda con bu efigie de piedra en lo alfo de \u00e9l, representando la imagen de <i>Nuestra Se\u00f1ora de la Almudena<\/i>, patrona de Madrid, que fue hallada, seg\u00fan la tradici\u00f3n, en un cubo de esta muralla, cerca del <i>Almudin<\/i> o Alb\u00f3ndiga de los moros; habiendo permanecido oculta en \u00e9l, seg\u00fan se cree, desde que lo fue por los fieles en tiempo de la invasi\u00f3n, durante trescientos setenta y tres a\u00f1os, que al decir de los autores dur\u00f3 en Madrid la dominaci\u00f3n sarracena, hasta el 9; de Noviembre de 1083, en que fue hallada por el mismo Rey conquistador, como as\u00ed lo expresaba la inscripci\u00f3n puesta en el nuevo arco o puerta, construida en 1708 y derribada en nuestros d\u00edas.\r\n\r\nEl recuerdo de esta milagrosa imagen, y su inmediaci\u00f3n, nos lleva naturalmente a la vecina iglesia parroquial de <i>Santa Mar\u00eda<\/i>, matriz de la villa, donde original se conserva y venera todav\u00eda dicha imagen. La fundaci\u00f3n de esta iglesia es tan remota, que est\u00e1 envuelta en la mayor oscuridad. Hay quien la supone nada menos que del tiempo de los romanos, asegurando ser en ella donde se predic\u00f3 por primera vez el Evangelio en Madrid, y a\u00f1adiendo que despu\u00e9s fue colegiata de can\u00f3nigos reglares; otros la se\u00f1alan origen en tiempo de los monarcas godos, aunque no fijan precisamente la \u00e9poca; pero unos y otros convienen en que sirvi\u00f3 de mezquita a los moros, y fue purificada y consagrada despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n por el rey D.\u00a0Alfonso el VI. Posteriormente, en varias ocasiones se trat\u00f3 de sustituir este templo, venerable por su antig\u00fcedad e historia, aunque mezquino en su forma y dimensiones, por una <i>catedral<\/i> o colegiata digna de la capital del reino, y aun obtenidas las bulas al efecto en el reinado de Felipe IV, se sent\u00f3 solemnemente la primera piedra para esta nueva construcci\u00f3n, en la plazoleta que se forma detr\u00e1s del templo actual<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt50\" id=\"rf50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nPero el respeto y veneraci\u00f3n que \u00e9ste inspiraba fue siempre causa de no llevarse a cabo el pensamiento, content\u00e1ndose s\u00f3lo con reparar y adornar el antiguo, aunque de una manera bien pobre por cierto. Su interior tampoco ofrece grandes objetos de alabanza (aunque fue restaurado en lo posible a fines del siglo anterior por el c\u00e9lebre arquitecto D.\u00a0Ventura Rodr\u00edguez), siendo lo m\u00e1s notable la capilla de los Bozmedianos, que da frente a la entrada principal y fue construida por aquella ilustre familia, que ya hemos dicho que ten\u00eda casas all\u00ed cerca a mediados del siglo <small>XVI<\/small><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt51\" id=\"rf51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nFrente a la iglesia de Santa Mar\u00eda, y donde se eleva hoy el hermoso palacio conocido por los <i>Consejos<\/i>, mandado construir en los primeros a\u00f1os del siglo\u00a0<small>XVII<\/small> por D. Crist\u00f3bal G\u00f3mez de Sandoval y do\u00f1a Mar\u00eda Padilla, duques de Uceda, ministro aqu\u00e9l y mayordomo mayor del rey D. Felipe III, e hijo del famoso Duque de Lerma, favorito del mismo monarca, se alzaban antes dichas casas principales de los Porras, Bozmedianos y otras familias nobles, cuyos edificios debieron ser tan considerables, que en uno de ellos mor\u00f3 <i>D. Juan de Austria<\/i>, el vencedor de Lepanto, los ministros y secretarios del Emperador, y a\u00fan este \u00faltimo, en algunas ocasiones, y fueron derribados para la construcci\u00f3n del ya citado palacio de los Duques de Uceda a principios del siglo <small>XVII<\/small>: encomendada su construcci\u00f3n al arquitecto Juan G\u00f3mez de Mora, dej\u00f3 en \u00e9l consignado su severo gusto art\u00edstico, as\u00ed como el due\u00f1o su esplendidez y opulencia, bien que a costa de muchas y acerbas s\u00e1tiras disparadas con este motivo por parte del c\u00e1ustico Conde de Villamediana y otros poetas de su tiempo. En este palacio vivi\u00f3 despu\u00e9s el valido de Felipe IV, <i>D. Luis M\u00e9ndez de Haro, marqu\u00e9s del Carpio<\/i>, y m\u00e1s adelante la reina viuda <i>do\u00f1a Mariana de Austria<\/i>, al regreso de su destierro de Toledo, y en el mismo falleci\u00f3 en 16 de Mayo de 1676. Adquirido despu\u00e9s por el Estado, en el reinado de Felipe V, en 1747, fueron colocados en \u00e9l los Consejos Supremos de Castilla e Indias, de Ordenes y de Hacienda, la Contadur\u00eda mayor y Tesorer\u00eda general, hasta que, extinguidos aquellos tribunales, se hallan hoy establecidos en \u00e9l el Consejo de Estado y la Capitan\u00eda general.\r\n\r\nComo al frente de la embocadura de la calle del Factor por la Real de la Almudena (hoy plazuela de los Consejos), e interrumpiendo la muralla primitiva que se cree haber existido en Madrid, se alzaba la otra de las dos puertas, \u00fanicas que debi\u00f3 contar el primitivo recinto de esta villa, y que fue conocida despu\u00e9s con el nombre de <i>Arco de Santa Mar\u00eda<\/i>. Este famoso arco (\u00fanico testimonio que quedaba ya hace tres siglos de aquel estrech\u00edsimo recinto) fue derribado en 1569, en ocasi\u00f3n de la entrada de la reina do\u00f1a Ana de Austria, esposa de Felipe\u00a0II, y para ensanchar el paso.\r\n\r\n\u00abEra (seg\u00fan el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos, docto madrile\u00f1o, que escribi\u00f3 una obra muy curiosa para describir aquella solemnidad) una torre caballero fort\u00edsima, de pedernal, y estaba tan fuerte, que con grand\u00edsima dificultad muchos art\u00edfices con grandes instrumentos no pod\u00edan desencajar la canter\u00eda, que entendieron que no era peque\u00f1o argumento de su antig\u00fcedad\u00bb. Estas son las palabras <i>\u00fanicas<\/i> que estamp\u00f3 el maestro Hoyos, referentes a dicha puerta o arco de Santa Mar\u00eda; y las reproducimos \u00edntegras (tom\u00e1ndolas del ejemplar rar\u00edsimo, acaso \u00fanico, de dicha obra que existe en Madrid y tenemos a la vista), para denunciar la inexactitud con que el licenciado Quintana atribuy\u00f3 al maestro L\u00f3pez de Hoyos la peregrina especie de que en los cimientos de dicho arco se hallaron <i>unas l\u00e1minas de metal, en las cuales estaba escrito<\/i> (no dice en qu\u00e9 lengua) <i>que aquella muralla y puerta se hab\u00edan hecho en tiempo de Nahucodonosor<\/i>; de lo cual deduce el mismo Quintana, y dedujeron otros cronistas matritenses, el paso de aquel famoso guerrero por esta villa; aunque, con permiso del licenciado historiador, nos atreveremos a dudar que haya tenido el honor de albergarle en sus muros, a no ser baje la forma del <i>Bruto de Babilonia<\/i>, en la antigua comedia de este t\u00edtulo, o en estos \u00faltimos a\u00f1os en la \u00f3pera de Verdi exhibido por la personalidad de <i>Ferri<\/i> o de <i>Ronconi<\/i>. Sobre el derribo de esta torre o puerta se construy\u00f3 por entonces otro arco m\u00e1s grande, que se llam\u00f3 <i>de la Almudena<\/i> y fue tambi\u00e9n derribado posteriormente.\r\n\r\nEl elegante edificio que da frente al de los Consejos y que ha renovado su due\u00f1o el se\u00f1or Duque de Abrantes, perteneci\u00f3 antes a la familia de los Cuevas y Pachecos, y forma en el d\u00eda por uno de sus costados, y formaba ya en el siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, la estrecha callejuela del <i>Camar\u00edn de Santa Mar\u00eda<\/i> (hoy <i>de la Almudena<\/i>); en ella tuvo lucrar el alevoso asesinato del secretario de D. Juan de Austria, <i>Juan de Escobedo<\/i>, mandado ejecutar por orden de Felipe II y por el intermedio de su ministro Antonio P\u00e9rez<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt52\" id=\"rf52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nDetr\u00e1s de esta casa, formando escuadra y parte de la manzana, se mira aun en pie la que fue propiedad de <i>Ruy G\u00f3mez de Silva<\/i>, duque de Pastrana, mayordomo y favorito de Felipe\u00a0II, y de su mujer, la c\u00e9lebre <i>do\u00f1a Ana de Mendoza y la Cerda, princesa de \u00c9boli<\/i>, que tanto influjo ejerci\u00f3 en el \u00e1nimo de aquel austero monarca, y cuya infidelidad y relaci\u00f3n amorosa con el c\u00e9lebre Antonio P\u00e9rez, ya citado, fue, sin duda, causa de la tr\u00e1gica muerte de Juan Escobedo y de la horrible persecuci\u00f3n suscitada por la venganza del Rey contra su infiel privado. Aun se ve\u00eda tambi\u00e9n en el costado de la izquierda de Santa Mar\u00eda, que da frente a esta casa, la peque\u00f1a puerta en cuyo quicio es fama que el burlado y vengativo Monarca asisti\u00f3 embozado a ver tomar el coche al objeto de su cari\u00f1o, la noche misma que part\u00eda para ser conducida por orden suya a la torre de Pinto. La casa pertenece hoy al colegio de ni\u00f1as de Legan\u00e9s, y es la se\u00f1alada con el n\u00famero 4 nuevo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt53\" id=\"rf53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nA espaldas de esta casa, y formando con ella la manzana 440, que sube al pretil, y por donde corr\u00eda la supuesta muralla del primer recinto que hoy nos ocupa, estuvieron en el siglo\u00a0<small>XVI<\/small> las casas del <i>Factor Fern\u00e1n L\u00f3pez de Ocampo<\/i> (que dio nombre a la calle), a la esquina de la del Viento. La 437, 38 y 39, que formaban las calles y plazuela de <i>Rebeque<\/i> y de <i>Noblejas<\/i>, de <i>San Gil<\/i> y del <i>Tufo<\/i>, fueron derribadas por los franceses, y reconstruidas modernamente bajo otra forma. En ellas estaban las suntuosas casas o palacio de los <i>Borjas<\/i>, que habit\u00f3 el Marqu\u00e9s de Lombay y Duque de Gand\u00eda <i>San Francisco de Borja<\/i>; en la misma naci\u00f3 su primog\u00e9nito y heredero, y posteriormente el famoso poeta pr\u00edncipe de Esquilache<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt54\" id=\"rf54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Despu\u00e9s esta casa, y la plazuela en que estaba situada, se llam\u00f3 de <i>Rebegue<\/i>, por corrupci\u00f3n del nombre del embajador de Holanda <i>Mr. Rohek<\/i>, que la habit\u00f3 largos a\u00f1os. All\u00ed estaban tambi\u00e9n las casas de los condes de Noblejas, de los Espinosas, Guevaras, Zarates, Granados, Barrionuevos y otros ilustres apellidos, y finalmente, formaba la manzana 434 a la izquierda, que sub\u00eda al pretil de Palacio, el convento e iglesia de San Gil, fundado por Felipe III, adelantando bastante a la plaza principal de Palacio, hacia el nuevo arco, seg\u00fan se ve en el antiguo plano, con lo que quedaba esta plaza bastante irregular. Nada de esto existe ya, y todo fue derribado por los franceses, como lo fueron asimismo varias otras manzanas de casas m\u00e1s all\u00e1 de este recinto, y en lo que hoy es plaza de Oriente, de que nos ocuparemos cuando la serie de nuestros paseos en la primera ampliaci\u00f3n de Madrid nos traigan de nuevo a estos sitios.","rendered":"<p>Las cercan\u00edas del antiguo Alc\u00e1zar, y aun las del moderno Palacio hasta nuestros d\u00edas, presentaban por todas partes un aspecto muy poco digno, ciertamente, de la grandeza y decoro propios de la mansi\u00f3n Real. En vano Carlos\u00a0V y Felipe II, a costa de crecidos sacrificios, hab\u00edan adquirido considerable extensi\u00f3n de terreno, que Be llam\u00f3 el <i>Campo del Rey<\/i>, a la parte de Occidente, desde la monta\u00f1a que hoy se llama del <i>Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i>, hasta el rio Manzanares y cuesta de la Vega, y m\u00e1s all\u00e1, la inmensa posesi\u00f3n de la <i>Casa de Campo<\/i>, comprada a los herederos de D. Fadrique de Vargas, en 1558; en vano emprendieron obras considerables, desmontes y plant\u00edos en toda aquella extensi\u00f3n, y muy especialmente en el trozo que media entre Palacio y el rio, convertido por ellos en el ameno <i>Parque<\/i>, que luego fue destruido injustamente, hasta que le hemos visto reaparecer de nuevo m\u00e1s brillante en el reinado actual. En vano hicieron desaparecer algunos huertos y casuchos, as\u00ed como tambi\u00e9n la parroquia de San Miguel de la Sagra, que estaba delante de la puerta principal del Alc\u00e1zar, y que se derrib\u00f3 y traslad\u00f3 a otro sitio, con el objeto de dejar desembarazada aqu\u00e9lla y regularizar la explanada que hoy es plaza principal de Palacio.<\/p>\n<p>Todo lo que consiguieron fue hacerle algo m\u00e1s accesible por este lado y formar aquella plaza, cerr\u00e1ndola con un cuartelillo para la tropa y el edificio de las Caballerizas Reales (Armer\u00eda), quedando abierta por la parte occidental, hasta que en tiempo de Jos\u00e9 Napole\u00f3n se hizo la balaustrada de piedra que la limita y decora.<\/p>\n<p>Por lo que hace a los dem\u00e1s frentes del Alc\u00e1zar, permanecieron poco menos ahogados que en un principio, con los barrancos, precipicios, huertas, conventos y callejuelas de que nos ocuparemos a su tiempo.<\/p>\n<p>Siguiendo, por ahora, en nuestro paseo mental, la direcci\u00f3n de la antigua muralla hasta la puerta de la Vega, tropezamos, en primer lugar, con el ya citado edificio (aun existente) de la <i>Armer\u00eda Real<\/i>, mandado construir por Felipe\u00a0II con destino a caballerizas; sobre cuya obra le escrib\u00eda el mismo Felipe a su arquitecto Gaspar Vega, desde Bruselas, en fecha 15 de Febrero de 1559, diciendo, entre otras cosas, lo siguiente: \u00abEl tejado de las caballerizas de Madrid queremos sea tambi\u00e9n de pizarra, y de la facci\u00f3n de los de por ac\u00e1; har\u00e9is se prevenga la materia para ello\u2026 y porque en el dicho cuarto ha de haber mucha gente y paja y otras cosas peligrosas para el fuego, ser\u00e1 bien que el primero y segundo suelo sean todos de b\u00f3veda, sin que en dichos suelos haya obra de madera, sino puertas y ventanas, y as\u00ed lo ordenamos\u00bb. Y efectivamente, se verific\u00f3 de este modo y cubri\u00f3 con un alto caballete apuntado, empizarrado y escalonado en forma de pi\u00f1\u00f3n a los costados, al gusto flamenco. De este edificio, que ocupaba adem\u00e1s, con sus accesorios por una prolongaci\u00f3n y figura bastante irregulares, gran parte de lo que hoy es plazuela de la Armer\u00eda, s\u00f3lo se conserva el cuerpo principal frente al Palacio, y que en su piso alto encierra el inmenso sal\u00f3n de 227 pies de largo por 32 de ancho que ocupa el magn\u00edfico Museo de la Armer\u00eda Real, mandado trasladar a \u00e9l desde Valladolid por el mismo monarca Felipe II, el a\u00f1o siguiente de su terminaci\u00f3n (1565)<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt48\" id=\"rf48\"><sup>[48]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En cuanto al grandioso arco unido al mismo edificio, y que sirve de ingreso a la plaza de Palacio, aunque parece formar parte de la primitiva construcci\u00f3n, no fue as\u00ed; pues consta que dicho arco fue obra del tiempo de la minor\u00eda de Carlos\u00a0II, mientras la privanza de D. Fernando de Valenzuela con la Reina Gobernadora; as\u00ed es que no est\u00e1 se\u00f1alado en el plano de 1550, como que aun no exist\u00eda.<\/p>\n<p>Durante la dominaci\u00f3n francesa se derrib\u00f3 muy oportunamente la prolongaci\u00f3n lateral de este edificio, destinada a caballerizas y pajares, y que ocupaba, como queda dicho, casi todo el espacio que es hoy plazuela de la Armer\u00eda, juntamente con las manzanas de casas, n\u00fameros 444 y 46, que se levantaban e interpon\u00edan entre dicho arco y la cuesta de la Vega, formando las callejuelas de <i>Pomar<\/i>, de <i>Santa Ana la Vieja<\/i> y del <i>Postigo<\/i>, que hoy no existen.<\/p>\n<p>S\u00f3lo qued\u00f3 en pi\u00e9, enfrente a la Armer\u00eda, la antigua casa llamada de <i>Pajes de S.\u00a0M.<\/i>, por haber sido destinada luego a este colegio Real, pero que en lo antiguo perteneci\u00f3 a la familia y mayorazgo de los <i>Guevaras<\/i>, habiendo sido labrada en el siglo <small>XVI<\/small> por D. Felipe de Guevara, se\u00f1or de la casa de este apellido, gentil-hombre del Emperador, muy valiente capit\u00e1n y erudito anticuario, autor de los <i>Comentarios de la Pintura<\/i> y de otras obras.<\/p>\n<p>La manzana frontera a esta plazuela, y se\u00f1alada con el n\u00famero 442, estaba formada por las casas de los mayorazgos de Ram\u00edrez, condes de Bornos (derribada hace pocos a\u00f1os, as\u00ed como las de los Mudarras y Herreras), y las de los Duques de Medina de Rioseco, que se incendiaron y demolieron a principios del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>. En el solar que ocup\u00f3 despu\u00e9s toda la manzana 443 la moderna y llamada del <i>Platero<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt49\" id=\"rf49\"><sup>[49]<\/sup><\/a> existi\u00f3 en lo antiguo el palacio de los Duques de Alburqueque, que acaso fue fundado y habitado por el c\u00e9lebre privado <i>D. Beltran de la Cueva<\/i>, primero de aquel t\u00edtulo, si bien m\u00e1s adelante, en la callo Mayor, existe aun hoy otra casa que fue de los mismos mayorazgo.^;, pero que no creemos existiera ya en tiempos de Enrique IV.<\/p>\n<p>Contigua al edificio moderno de la casa del Platero y al opuesto lado de la mezquina callejuela llamada de Malpica, se alz\u00f3 la antiqu\u00edsima casa (hoy derribada tambi\u00e9n) de los marqueses de este t\u00edtulo y de Poyar, que en lo antiguo perteneci\u00f3 a la familia de los Bozmedianos, que desempe\u00f1aron los elevados cargos de secretarios o ministros del Emperador y de su hijo Felipe\u00a0II; siendo tradici\u00f3n que el primero de aquellos monarcas par\u00f3 m\u00e1s de una vez en Madrid en las casas del secretario Juan de Bozmediano (aunque la principal de esta familia y a que pueda referirse aquella estancia no era \u00e9sta, sino la que se alzaba en el solar que hoy ocupa la de los Consejos, frente a Santa Mar\u00eda).<\/p>\n<p>En esta de Malpica naci\u00f3, en 1548, la heroica y desgraciada <i>D.\u00aa\u00a0Juana Coello y Bozmediano<\/i>, esposa del secretario de Felipe II, <i>Antonio P\u00e9rez<\/i>, que, no contenta con facilitar la evasi\u00f3n de su marido de la rigorosa prisi\u00f3n en que estaba, y atraerse por esta causa las m\u00e1s inhumanas persecuciones, hizo grandes viajes por mar y tierra en su seguimiento y defensa, fue modelo de amor conyugal, de valor y fortaleza. Esta casa debi\u00f3 ser la \u00faltima de Madrid por aquel lado y estaba unida a la primitiva muralla, que bajaba por detr\u00e1s de ella y de la cuesta llamada de <i>Ram\u00f3n<\/i>, a volver por el Pretil de los Consejos a la calle Mayor.<\/p>\n<p>La casa contigua de los Duques de Osuna y Benavente, que se ve despu\u00e9s a la bajada, debi\u00f3 construirse sobre las ruinas de la primitiva muralla, y aun sospechamos que la otra casa m\u00e1s abajo, conocida tambi\u00e9n por la chica de <i>Osuna<\/i>, fuera en gran parte la misma f\u00e1brica en que estaba colocado el hospital de <i>San L\u00e1zaro<\/i>, destinado a la cura de leprosos, y que dio nombre al callej\u00f3n contiguo, que aun conserva.<\/p>\n<p>La puerta \u00fanica de Madrid por aquel lado era la de la <i>Vega<\/i>, pues no exist\u00eda todav\u00eda la de <i>Segovia<\/i>, ni el trozo de calle que va al puente, ni \u00e9ste tampoco, que fueron obras todas del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>. Dicha puerta de la Vega, o <i>Alvega<\/i>, que interrump\u00eda la fort\u00edsima muralla, vera, seg\u00fan se concibe del Plano, de entrada angosta y estaba debajo de una fuerte torre, ten\u00eda dos estancias; en el centro de la de adentro hab\u00eda dos escaleras, a cada lado la suya, por donde se sub\u00eda a lo alto; en la de afuera hab\u00eda, en el punto del alto, un agujero, donde hab\u00eda oculta una gran pesa de hierro, que en tiempo de guerra dejaban caer con violencia sobre el enemigo que intentase penetrar; en medio de las dos estancias aparec\u00edan las puertas, guarnecidas por una gran hoja de hierro y muy fuerte clavaz\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero este edificio y trozo de muralla desapareci\u00f3 hace dos siglos por lo menos, y ni siquiera el portillo que lo sustituy\u00f3 m\u00e1s arriba, y se renov\u00f3 en el \u00faltimo, existe ya, aunque s\u00ed lo hemos alcanzado a ver todav\u00eda con bu efigie de piedra en lo alfo de \u00e9l, representando la imagen de <i>Nuestra Se\u00f1ora de la Almudena<\/i>, patrona de Madrid, que fue hallada, seg\u00fan la tradici\u00f3n, en un cubo de esta muralla, cerca del <i>Almudin<\/i> o Alb\u00f3ndiga de los moros; habiendo permanecido oculta en \u00e9l, seg\u00fan se cree, desde que lo fue por los fieles en tiempo de la invasi\u00f3n, durante trescientos setenta y tres a\u00f1os, que al decir de los autores dur\u00f3 en Madrid la dominaci\u00f3n sarracena, hasta el 9; de Noviembre de 1083, en que fue hallada por el mismo Rey conquistador, como as\u00ed lo expresaba la inscripci\u00f3n puesta en el nuevo arco o puerta, construida en 1708 y derribada en nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>El recuerdo de esta milagrosa imagen, y su inmediaci\u00f3n, nos lleva naturalmente a la vecina iglesia parroquial de <i>Santa Mar\u00eda<\/i>, matriz de la villa, donde original se conserva y venera todav\u00eda dicha imagen. La fundaci\u00f3n de esta iglesia es tan remota, que est\u00e1 envuelta en la mayor oscuridad. Hay quien la supone nada menos que del tiempo de los romanos, asegurando ser en ella donde se predic\u00f3 por primera vez el Evangelio en Madrid, y a\u00f1adiendo que despu\u00e9s fue colegiata de can\u00f3nigos reglares; otros la se\u00f1alan origen en tiempo de los monarcas godos, aunque no fijan precisamente la \u00e9poca; pero unos y otros convienen en que sirvi\u00f3 de mezquita a los moros, y fue purificada y consagrada despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n por el rey D.\u00a0Alfonso el VI. Posteriormente, en varias ocasiones se trat\u00f3 de sustituir este templo, venerable por su antig\u00fcedad e historia, aunque mezquino en su forma y dimensiones, por una <i>catedral<\/i> o colegiata digna de la capital del reino, y aun obtenidas las bulas al efecto en el reinado de Felipe IV, se sent\u00f3 solemnemente la primera piedra para esta nueva construcci\u00f3n, en la plazoleta que se forma detr\u00e1s del templo actual<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt50\" id=\"rf50\"><sup>[50]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Pero el respeto y veneraci\u00f3n que \u00e9ste inspiraba fue siempre causa de no llevarse a cabo el pensamiento, content\u00e1ndose s\u00f3lo con reparar y adornar el antiguo, aunque de una manera bien pobre por cierto. Su interior tampoco ofrece grandes objetos de alabanza (aunque fue restaurado en lo posible a fines del siglo anterior por el c\u00e9lebre arquitecto D.\u00a0Ventura Rodr\u00edguez), siendo lo m\u00e1s notable la capilla de los Bozmedianos, que da frente a la entrada principal y fue construida por aquella ilustre familia, que ya hemos dicho que ten\u00eda casas all\u00ed cerca a mediados del siglo <small>XVI<\/small><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt51\" id=\"rf51\"><sup>[51]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Frente a la iglesia de Santa Mar\u00eda, y donde se eleva hoy el hermoso palacio conocido por los <i>Consejos<\/i>, mandado construir en los primeros a\u00f1os del siglo\u00a0<small>XVII<\/small> por D. Crist\u00f3bal G\u00f3mez de Sandoval y do\u00f1a Mar\u00eda Padilla, duques de Uceda, ministro aqu\u00e9l y mayordomo mayor del rey D. Felipe III, e hijo del famoso Duque de Lerma, favorito del mismo monarca, se alzaban antes dichas casas principales de los Porras, Bozmedianos y otras familias nobles, cuyos edificios debieron ser tan considerables, que en uno de ellos mor\u00f3 <i>D. Juan de Austria<\/i>, el vencedor de Lepanto, los ministros y secretarios del Emperador, y a\u00fan este \u00faltimo, en algunas ocasiones, y fueron derribados para la construcci\u00f3n del ya citado palacio de los Duques de Uceda a principios del siglo <small>XVII<\/small>: encomendada su construcci\u00f3n al arquitecto Juan G\u00f3mez de Mora, dej\u00f3 en \u00e9l consignado su severo gusto art\u00edstico, as\u00ed como el due\u00f1o su esplendidez y opulencia, bien que a costa de muchas y acerbas s\u00e1tiras disparadas con este motivo por parte del c\u00e1ustico Conde de Villamediana y otros poetas de su tiempo. En este palacio vivi\u00f3 despu\u00e9s el valido de Felipe IV, <i>D. Luis M\u00e9ndez de Haro, marqu\u00e9s del Carpio<\/i>, y m\u00e1s adelante la reina viuda <i>do\u00f1a Mariana de Austria<\/i>, al regreso de su destierro de Toledo, y en el mismo falleci\u00f3 en 16 de Mayo de 1676. Adquirido despu\u00e9s por el Estado, en el reinado de Felipe V, en 1747, fueron colocados en \u00e9l los Consejos Supremos de Castilla e Indias, de Ordenes y de Hacienda, la Contadur\u00eda mayor y Tesorer\u00eda general, hasta que, extinguidos aquellos tribunales, se hallan hoy establecidos en \u00e9l el Consejo de Estado y la Capitan\u00eda general.<\/p>\n<p>Como al frente de la embocadura de la calle del Factor por la Real de la Almudena (hoy plazuela de los Consejos), e interrumpiendo la muralla primitiva que se cree haber existido en Madrid, se alzaba la otra de las dos puertas, \u00fanicas que debi\u00f3 contar el primitivo recinto de esta villa, y que fue conocida despu\u00e9s con el nombre de <i>Arco de Santa Mar\u00eda<\/i>. Este famoso arco (\u00fanico testimonio que quedaba ya hace tres siglos de aquel estrech\u00edsimo recinto) fue derribado en 1569, en ocasi\u00f3n de la entrada de la reina do\u00f1a Ana de Austria, esposa de Felipe\u00a0II, y para ensanchar el paso.<\/p>\n<p>\u00abEra (seg\u00fan el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos, docto madrile\u00f1o, que escribi\u00f3 una obra muy curiosa para describir aquella solemnidad) una torre caballero fort\u00edsima, de pedernal, y estaba tan fuerte, que con grand\u00edsima dificultad muchos art\u00edfices con grandes instrumentos no pod\u00edan desencajar la canter\u00eda, que entendieron que no era peque\u00f1o argumento de su antig\u00fcedad\u00bb. Estas son las palabras <i>\u00fanicas<\/i> que estamp\u00f3 el maestro Hoyos, referentes a dicha puerta o arco de Santa Mar\u00eda; y las reproducimos \u00edntegras (tom\u00e1ndolas del ejemplar rar\u00edsimo, acaso \u00fanico, de dicha obra que existe en Madrid y tenemos a la vista), para denunciar la inexactitud con que el licenciado Quintana atribuy\u00f3 al maestro L\u00f3pez de Hoyos la peregrina especie de que en los cimientos de dicho arco se hallaron <i>unas l\u00e1minas de metal, en las cuales estaba escrito<\/i> (no dice en qu\u00e9 lengua) <i>que aquella muralla y puerta se hab\u00edan hecho en tiempo de Nahucodonosor<\/i>; de lo cual deduce el mismo Quintana, y dedujeron otros cronistas matritenses, el paso de aquel famoso guerrero por esta villa; aunque, con permiso del licenciado historiador, nos atreveremos a dudar que haya tenido el honor de albergarle en sus muros, a no ser baje la forma del <i>Bruto de Babilonia<\/i>, en la antigua comedia de este t\u00edtulo, o en estos \u00faltimos a\u00f1os en la \u00f3pera de Verdi exhibido por la personalidad de <i>Ferri<\/i> o de <i>Ronconi<\/i>. Sobre el derribo de esta torre o puerta se construy\u00f3 por entonces otro arco m\u00e1s grande, que se llam\u00f3 <i>de la Almudena<\/i> y fue tambi\u00e9n derribado posteriormente.<\/p>\n<p>El elegante edificio que da frente al de los Consejos y que ha renovado su due\u00f1o el se\u00f1or Duque de Abrantes, perteneci\u00f3 antes a la familia de los Cuevas y Pachecos, y forma en el d\u00eda por uno de sus costados, y formaba ya en el siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, la estrecha callejuela del <i>Camar\u00edn de Santa Mar\u00eda<\/i> (hoy <i>de la Almudena<\/i>); en ella tuvo lucrar el alevoso asesinato del secretario de D. Juan de Austria, <i>Juan de Escobedo<\/i>, mandado ejecutar por orden de Felipe II y por el intermedio de su ministro Antonio P\u00e9rez<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt52\" id=\"rf52\"><sup>[52]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de esta casa, formando escuadra y parte de la manzana, se mira aun en pie la que fue propiedad de <i>Ruy G\u00f3mez de Silva<\/i>, duque de Pastrana, mayordomo y favorito de Felipe\u00a0II, y de su mujer, la c\u00e9lebre <i>do\u00f1a Ana de Mendoza y la Cerda, princesa de \u00c9boli<\/i>, que tanto influjo ejerci\u00f3 en el \u00e1nimo de aquel austero monarca, y cuya infidelidad y relaci\u00f3n amorosa con el c\u00e9lebre Antonio P\u00e9rez, ya citado, fue, sin duda, causa de la tr\u00e1gica muerte de Juan Escobedo y de la horrible persecuci\u00f3n suscitada por la venganza del Rey contra su infiel privado. Aun se ve\u00eda tambi\u00e9n en el costado de la izquierda de Santa Mar\u00eda, que da frente a esta casa, la peque\u00f1a puerta en cuyo quicio es fama que el burlado y vengativo Monarca asisti\u00f3 embozado a ver tomar el coche al objeto de su cari\u00f1o, la noche misma que part\u00eda para ser conducida por orden suya a la torre de Pinto. La casa pertenece hoy al colegio de ni\u00f1as de Legan\u00e9s, y es la se\u00f1alada con el n\u00famero 4 nuevo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt53\" id=\"rf53\"><sup>[53]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>A espaldas de esta casa, y formando con ella la manzana 440, que sube al pretil, y por donde corr\u00eda la supuesta muralla del primer recinto que hoy nos ocupa, estuvieron en el siglo\u00a0<small>XVI<\/small> las casas del <i>Factor Fern\u00e1n L\u00f3pez de Ocampo<\/i> (que dio nombre a la calle), a la esquina de la del Viento. La 437, 38 y 39, que formaban las calles y plazuela de <i>Rebeque<\/i> y de <i>Noblejas<\/i>, de <i>San Gil<\/i> y del <i>Tufo<\/i>, fueron derribadas por los franceses, y reconstruidas modernamente bajo otra forma. En ellas estaban las suntuosas casas o palacio de los <i>Borjas<\/i>, que habit\u00f3 el Marqu\u00e9s de Lombay y Duque de Gand\u00eda <i>San Francisco de Borja<\/i>; en la misma naci\u00f3 su primog\u00e9nito y heredero, y posteriormente el famoso poeta pr\u00edncipe de Esquilache<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt54\" id=\"rf54\"><sup>[54]<\/sup><\/a>. Despu\u00e9s esta casa, y la plazuela en que estaba situada, se llam\u00f3 de <i>Rebegue<\/i>, por corrupci\u00f3n del nombre del embajador de Holanda <i>Mr. Rohek<\/i>, que la habit\u00f3 largos a\u00f1os. All\u00ed estaban tambi\u00e9n las casas de los condes de Noblejas, de los Espinosas, Guevaras, Zarates, Granados, Barrionuevos y otros ilustres apellidos, y finalmente, formaba la manzana 434 a la izquierda, que sub\u00eda al pretil de Palacio, el convento e iglesia de San Gil, fundado por Felipe III, adelantando bastante a la plaza principal de Palacio, hacia el nuevo arco, seg\u00fan se ve en el antiguo plano, con lo que quedaba esta plaza bastante irregular. Nada de esto existe ya, y todo fue derribado por los franceses, como lo fueron asimismo varias otras manzanas de casas m\u00e1s all\u00e1 de este recinto, y en lo que hoy es plaza de Oriente, de que nos ocuparemos cuando la serie de nuestros paseos en la primera ampliaci\u00f3n de Madrid nos traigan de nuevo a estos sitios.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":4,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-36","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":213,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/revisions\/213"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=36"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=36"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=36"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}