{"id":46,"date":"2018-03-20T12:15:58","date_gmt":"2018-03-20T12:15:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-10\/"},"modified":"2018-03-20T17:51:21","modified_gmt":"2018-03-20T17:51:21","slug":"desde-puerta-cerrada","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/desde-puerta-cerrada\/","title":{"rendered":"V. Desde Puerta Cerrada a Puerta de Guadalajara"},"content":{"raw":"El trozo comprendido entre dicha calle del Sacramento y la antigua de la <i>Almudena<\/i>, o sea Mayor, hasta las <i>Plater\u00edas<\/i> y <i>Puerta de Guadalajara<\/i>, aunque limitado su espacio, es sumamente interesante bajo el aspecto hist\u00f3rico. Verdadero centro del Madrid primitivo, siempre en la inclinaci\u00f3n a Oriente, como las posteriores ampliaciones ya efectuadas, y probablemente como las que tendr\u00e1n lugar despu\u00e9s, la calle <i>Real de la Almudena<\/i>, que part\u00eda desde la iglesia, o m\u00e1s bien desde el arco del mismo nombre, de que antes hicimos menci\u00f3n, era desde un principio, por su situaci\u00f3n central, su piso ligeramente inclinado y su direcci\u00f3n oriental, la principal arteria de comunicaci\u00f3n entre los barrios m\u00e1s opuestos de la antigua villa y sus arrabales; creciendo aun m\u00e1s en importancia a medida que, extendi\u00e9ndose considerablemente el caser\u00edo por ambos lados, Norte y Sur, fue preciso prolongar aqu\u00e9lla, primero hasta la <i>Puerta del Sol<\/i>, y despu\u00e9s hasta la de <i>Alcal\u00e1<\/i>.\r\n\r\nContray\u00e9ndonos por ahora a dicho trozo primero, o sea calle principal en la \u00e9poca a que nos referimos, en que estaba limitada la poblaci\u00f3n, al medio de ella, por la antigua muralla, nos detendremos en el sitio en que, interrumpiendo \u00e9sta la continuidad de su fort\u00edsimo lienzo, daba al pueblo su entrada oriental por la suntuosa <i>Puerta de Guadalajara<\/i>, en aquel punto mismo que hoy retiene su nombre; esto es, entre la embocadura de la Cava de San Miguel y la calle de Milaneses.\r\n\r\nEl origen de esta puerta (la principal, sin duda, de la antigua villa) se atribuye, como de costumbre, por los unos, a los romanos; por los otros, a los godos; pero lo probable, sin duda, es que fuera, como las dem\u00e1s, obra morisca, y as\u00ed parecen indicarlo su nombre y su misma forma, que, seg\u00fan la minuciosa descripci\u00f3n que de ella hace el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos, que la alcanz\u00f3 a ver (por no haber sido destruida hasta 1570), \u00abten\u00eda dos torres colaterales, fort\u00edsimas, de pedernal, aunque antiguamente ten\u00eda dos caballeros a los lados, inexpugnables. La puerta, peque\u00f1a, la cual hac\u00eda tres vueltas, como tan gran fortaleza. Estas se derribaron para ensanchar la puerta y desenfadar el paso, porque es de gran frecuencia y concurso. Estas torres o cubos hacen una agradable y vistosa puerta de veinte pies de hueco con su dupla proporci\u00f3n de alto, y en la vuelta que el arco de la b\u00f3veda hace, todo de siller\u00eda berroque\u00f1a fort\u00edsima, hace un tr\u00e1nsito de la una torre a la otra, con unas barandas y balaustres de la misma piedra, todas doradas. Sobre este arco se levanta otro arco de b\u00f3veda, que hace una hermosa y rica capilla, toda la cual estaba canteada de oro, y en ella un altar con una imagen de Nuestra Se\u00f1ora, con Jesucristo Nuestro Se\u00f1or en los brazos, de todo relieve, o como el vulgo dice, de bulto, todo maravillosamente dorado y adornado con muchos brutescos\u00bb. Todav\u00eda contin\u00faa el maestro Hoyos su minuciosa descripci\u00f3n, expresando con toda escrupulosidad los remates y adornos de aquella suntuosa f\u00e1brica, que consist\u00edan en una multitud de chapiteles, barandas, pir\u00e1mides y torrecillas, incomprensibles ciertamente a una mera descripci\u00f3n, y amenizado el todo con otras im\u00e1genes, una del Santo \u00c1ngel de la Guarda (que es la, misma que hoy se venera, a costa de los maceros de la Villa, en la ermita del paseo de Atocha), \u00abcuatro colosos o gigantes de relieve, varias cruces, escudos de armas, y un reloj, que era una hermosa campana, que se o\u00eda a tres leguas en contorno\u00bb. As\u00ed la describe en sus \u00faltimos tiempos el referido maestro contempor\u00e1neo, y no hay motivo razonable para dudar de su veracidad<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt72\" id=\"rf72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>. Pero D.\u00a0Diego de Colmenares, en su famosa <i>Historia de Segovia<\/i>, con motivo de encarecer la parte m\u00e1s o menos fabulosa atribuida a los segovianos en la conquista de Madrid, dice terminantemente que \u00aben memoria de haber entrado a Madrid por aquel lado, se mandaron colocar sobre dicha puerta las armas de Segovia, sostenidas por las estatuas de los dos caballeros D. Fern\u00e1n Garc\u00eda y don D\u00edaz Sanz\u00bb, todo en los t\u00e9rminos que se ve en el <i>grabado<\/i> de dicha puerta que acompa\u00f1a el mismo Colmenares y que ofrece una absoluta contradicci\u00f3n, en forma y accesorios, con la descrita por Hoyos; verdad es que, seg\u00fan Colmenares, existi\u00f3 \u00e9sta en dichos t\u00e9rminos hasta 1542, en que se arruin\u00f3 una parte de ella; aunque Quintana contradice abiertamente la existencia nunca de dichas armas y estatuas segovianas. Pero de todos modos, y bajo una u otra forma, es lo cierto que aquella ponderada f\u00e1brica desapareci\u00f3 en una noche del a\u00f1o 1580, en que, haciendo festejos la Villa por haber terminado el rey Felipe II la conquista de Portugal, fueron tantas las luminarias que en ella mand\u00f3 poner el corregidor don Luis Gaytan, que se incendi\u00f3 del todo; lo cual, ciertamente, no depone en gran manera en pro de su pretendida fortaleza. Verdad es que dicha destrucci\u00f3n acaso no fuese toda obra del incendio, sino que, habi\u00e9ndose extendido ya tan considerablemente Madrid por aquel lado, y cesado, por consecuencia, el objeto de la puerta de Guadalajara, se aprovechar\u00eda, tal ocasi\u00f3n para derribar aquella masa, que s\u00f3lo, serv\u00eda ya de estorbo en sitio tan principal y c\u00e9ntrico de la nueva villa y corte.\r\n\r\nBajando a la izquierda de dicha puerta por la <i>Cava de San Miguel<\/i>, que ocup\u00f3 luego el sitio del antiguo foso extramuros, y que, por su gran desnivel respecto a la inmediata altura, donde estaba la <i>Plaza del Arrabal<\/i> (hoy la Mayor), da lugar a que las accesorias de las casas nuevas de la misma hacia donde hoy est\u00e1 el arco y escalerilla de piedra, presenten una altura formidable y sean las \u00fanicas en Madrid que tienen ocho pisos, lo primero que se presenta es el solar irregular denominado <i>Plazuela de San Miguel<\/i>, convertido hoy en mercado de comestibles. Parte de este solar o plazuela estaba ocupado, desde principios del siglo\u00a0<small>XIV<\/small> al menos, por la antigua iglesia parroquial de <i>San Miguel de los Octoes<\/i>, apellidada as\u00ed por el nombre de una rica familia feligresa y bienhechora de esta parroquia, y para diferenciarla de la otra, aun m\u00e1s antigua, de <i>San Miguel de Sagra<\/i>, que ya dijimos estuvo situada cerca del Alc\u00e1zar.\r\n\r\nEl templo de la parroquia que ahora nos ocupa era moderno, del reinado de Felipe\u00a0III, capaz y hermoso, conten\u00eda sepulcros notables<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt73\" id=\"rf73\"><sup>[73]<\/sup><\/a> y otros objetos primorosos de arte, entre ellos, el precioso tabern\u00e1culo de piedras finas y bronces, trabajado en Roma, en precio de 6.000 ducados, a costa del cardenal D. Antonio Zapata de Cisneros, hijo del Conde de Barajas, madrile\u00f1o insigne, que hizo presente de \u00e9l a esta iglesia<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt74\" id=\"rf74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEs el \u00fanico objeto que pudo salvarse de ella en el horroroso fuego de la Plaza Mayor y calles contiguas, ocurrido en 16 de Agosto de 1790, y hoy se halla colocado en la iglesia de San Justo, a cuya parroquia se uni\u00f3 igualmente la feligres\u00eda y el t\u00edtulo de la arruinada de San Miguel. Despu\u00e9s del incendio, acab\u00f3 \u00e9sta de ser demolida en tiempo de la dominaci\u00f3n francesa, as\u00ed como tambi\u00e9n la manzana de casas n\u00famero 172, que desde dicha plazuela daba frente a las Plater\u00edas y formaba los dos callejones laterales de la <i>Chamberga<\/i> y de <i>San Miguel<\/i>; hoy sirve aquel solar de ingreso y parte del mercado, con una portada de ladrillo, construida hace pocos a\u00f1os para cubrir alg\u00fan tanto el mal aspecto de los cajones a la parte de la calle Mayor, que ciertamente debieran suprimirse en aquel sitio. En esta manzana de edificios debi\u00f3 estar, en el siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, la c\u00e1rcel de Villa, pues el maestro Hoyos, en su obra del <i>Recibimiento de la reina do\u00f1a Ana<\/i>, hace menci\u00f3n de que al llegar a este sitio, antes de las Plater\u00edas y de la plazuela del Salvador, \u00abse oyeron los lamentos de los presos, que ped\u00edan gracia a los Reyes\u00bb.\r\n\r\nDetr\u00e1s de esta plazuela, Lacia Puerta Cerrada, se halla escondida otra en una rinconada que forma la irregular\u00edsima manzana 169, a cuyo frente est\u00e1 la casa principal de los Condes de Barajas, de la familia de los <i>Zapatas<\/i>, enlazada despu\u00e9s con los <i>C\u00e1rdenas<\/i> y <i>Mendozas<\/i>, de quienes eran la mayor parte de las casas principales de aquel distrito. \u00c9sta, que despu\u00e9s estuvo ocupada por la Comisar\u00eda general de la Santa Cruzada, y luego por la Direcci\u00f3n de Ultramar, es hoy la principal de aquel mayorazgo, y en ella nacieron o habitaron muchos ilustres personajes de dichos apellidos. En ella tambi\u00e9n, seg\u00fan nuestras noticias, vivi\u00f3, a principios del pasado siglo, el famoso <i>Duque de Riperd\u00e1<\/i>, ministro de Felipe\u00a0V, cuya historia aventurera es tan conocida.\r\n\r\nA espaldas de dicha casa, en la misma manzana, y dando frente a la otra retirada plazoleta denominada del <i>Conde de Miranda<\/i>, est\u00e1n las casas conocidas por las de los <i>Salvajes<\/i>, sin duda por alusi\u00f3n a dos figuras de piedra que hay a los lados del balc\u00f3n principal; estas casas fueron tambi\u00e9n del mayorazgo fundado a mediados del siglo\u00a0<small>XV<\/small> por D. Juan Zapata y C\u00e1rdenas, primer Conde de Barajas de Madrid. Forman escuadra y comunican por medio de un arco con la otra de la manzana 174, del dicho mayorazgo de C\u00e1rdenas, y de ambas es hoy poseedora la se\u00f1ora Condesa de Miranda y del Montijo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt75\" id=\"rf75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>. Otro de los frentes de dicha plazuela le forma la iglesia y convento de las monjas Jer\u00f3nimas de <i>Corpus Christi<\/i>, apellidado de la <i>Carbonera<\/i>, por una imagen de la Concepci\u00f3n que se venera en \u00e9l, y fue extra\u00edda de una carbonera. Este convento fue fundado por la se\u00f1ora do\u00f1a Beatriz Ram\u00edrez de Mendoza, condesa del Castellar, a principios del siglo <small>XVII<\/small>, en las casas propias del mayorazgo de los Ram\u00edrez de Madrid.\r\n\r\nLas dem\u00e1s callejuelas que desde Puerta Cerrada y calle del Sacramento conducen a la calle de la Almudena y plazuela de la Villa, y llevan hoy los t\u00edtulos de la <i>Pasa<\/i>, del <i>Codo<\/i>, de <i>Pu\u00f1onrostro<\/i>, del <i>Cord\u00f3n<\/i> (antes de los <i>Azotados<\/i>), del <i>Rollo<\/i>, del <i>Duque de N\u00e1jera<\/i> y <i>Traviesa<\/i>, no nos ofrecen cosa digna de llamar la atenci\u00f3n, como tampoco el mezquino callej\u00f3n que con el pomposo nombre de <i>calle de Madrid<\/i> corre a espaldas de las Casas Consistoriales.\r\n\r\nPero saliendo luego a la plazuela llamada de la <i>Villa<\/i>, y antes de <i>San Salvador<\/i>, nos encontramos ya en un sitio altamente interesante por su importancia y recuerdos hist\u00f3ricos. Formada esta plazuela por los considerables edificios del Ayuntamiento o Casas Consistoriales a Oriente, las de los Lujanes al opuesto lado, las accesorias de la del cardenal Cisneros en el fondo, y al frente la antiqu\u00edsima parroquia del Salvador, que la daba nombre, fue largo tiempo considerada como la principal plaza de la villa, puesto que la Mayor actual ca\u00eda del otro lado de la muralla, en el arrabal.\r\n\r\nEl humilde origen de la villa de Madrid, y su limitada importancia hasta los siglos\u00a0<small>XV<\/small> y <small>XVI<\/small>, es la causa de que no se encuentren en ella edificios p\u00fablicos de consideraci\u00f3n anteriores a dicha \u00e9poca, careciendo, bajo este punto de vista, del atractivo que para el arque\u00f3logo y para el poeta tienen otras muchas de nuestras ciudades, hoy de segundo orden, como Toledo, Valladolid, Burgos, Segovia, etc.\r\n\r\nAunque qued\u00f3 establecida la corte en esta villa en 1561, el Ayuntamiento de Madrid, respetuoso observador de su sencilla costumbre, sigui\u00f3 celebrando sus reuniones en la peque\u00f1a Sala Capitular, situada encima del p\u00f3rtico de la parroquia de San Salvador, seg\u00fan consta de muchos documentos, y entre otros, de unos acuerdos que hizo la villa para trocar ciertos terrenos, cuyo documento empieza as\u00ed: \u00abEn la villa de Madrid, seis d\u00edas del mes de Octubre, a\u00f1o del nacimiento de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo de mil y quinientos y tres a\u00f1os, estando ayuntado el Concejo de la dicha villa en la sala que es encima del portal de la iglesia de San Salvador de la dicha villa, seg\u00fan que lo han de uso y costumbre\u00bb, etc.<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt76\" id=\"rf76\"><sup>[76]<\/sup><\/a>\r\n\r\nDe otros documentos que hemos reconocido en el archivo de esta villa, consta que el lunes 19 de Agosto de 1619 celebr\u00f3 Madrid el primer Ayuntamiento en las casas que fueron de D.\u00a0Juan de Acu\u00f1a, presidente de Castilla, en la plazuela de San Salvador (hoy de la Villa); y aunque nada sabemos de la obra que en ellas se hizo con este motivo, si fue completa o parcial, ni el arquitecto que la dirigi\u00f3, debemos suponer que fue en lo principal, seg\u00fan hoy se ve, consistiendo su edificio en un cuadro de bastante extensi\u00f3n, con dos pisos, bajo y principal, torres en los cuatro \u00e1ngulos y dos puertas iguales por la parte de la plazuela, construidas, a lo que parece, a fines del siglo <small>XVI<\/small>, con hojarascas, que acaso se le a\u00f1adir\u00edan despu\u00e9s, como lo fue m\u00e1s adelante, en el siglo pasado, bajo la direcci\u00f3n del arquitecto Villanueva, el espacioso balc\u00f3n de columnas que da a la calle de la Almudena. El interior de este edificio tampoco ofrece nada notable, ni por su forma, ni por su decorado, y est\u00e1 muy lejos de responder a la importancia que debiera tener la casa comunal, el <i>Hotel de Ville<\/i> de la capital del reino. En sus salones, modestamente decorados, no hay que buscar primores de arte, ni objetos de inter\u00e9s hist\u00f3rico; el antiguo Concejo de Madrid y su Ayuntamiento durante tres siglos cuidaron poco de enriquecer su mansi\u00f3n con tales ornamentos, que creer\u00edan superfluos y pegadizos; ni siquiera una mala colecci\u00f3n de retratos o de bustos de los monarcas de Castilla, desde los Cat\u00f3licos Isabel y Fernando, que enaltecieron y dispensaron tantas mercedes a la villa de Madrid; ni siquiera una inscripci\u00f3n, ni una l\u00e1pida, ni una imagen de ninguno de sus hijos c\u00e9lebres; ni un libro raro, ni una Memoria curiosa de su historia antigua: ni nada, en fin, de lo que en otros pueblos de menos importancia ostentan con religiosa veneraci\u00f3n sus cusas comunales. \u00a1Y esto, en el pueblo que vio nacer a Carlos III y Fernando el VI, al gran Duque de Osuna y a Casta\u00f1os, a Lope de Vega y a Tirso, a Quevedo y a Mond\u00e9jar, a Calder\u00f3n y a Moreto, a Morat\u00edn y a Quintana! \u00a1En la patria adoptiva de Jim\u00e9nez de Cisneros y de Jovellanos, de Hern\u00e1n Cort\u00e9s y de D. Juan de Austria, de Mariana y de Cervantes!<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt77\" id=\"rf77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>).\r\n\r\nAl lienzo frontero de las Casas Consistoriales est\u00e1n las antiguas, llamadas <i>de los Lujanes<\/i>, que pertenecieron a esta antigua familia madrile\u00f1a en la rama que se llamaba del <i>Arrabal<\/i>, y continu\u00f3 despu\u00e9s en los Condes de Castroponce, para diferenciarla del tronco principal, que eran los de la <i>Morer\u00eda<\/i>, que habitaban en las casas antes referidas de los Vargas, contiguas a la parroquia de San Andr\u00e9s.\r\n\r\nEstas de la plazuela de San Salvador fueron anteriormente de Gonzalo de <i>Oca\u00f1a<\/i>, se\u00f1or de la casa de los <i>Oca\u00f1as<\/i>, y regidor y gu\u00eda de esta villa, y de su esposa do\u00f1a Teresa de <i>Alarc\u00f3n<\/i>, parienta muy cercana del capit\u00e1n <i>Hernando de Alarc\u00f3n<\/i>, el cual trajo a esta villa, y coloc\u00f3 en dicha casa, al rey <i>Francisco\u00a0I de Franci<\/i>a, prisionero en la batalla de Pav\u00eda por el soldado Juan de Urbieta. Aun se conserva, aunque muy deteriorado, el torre\u00f3n en que fue guardado dicho Monarca durante poco tiempo, hasta ser trasladado al Alc\u00e1zar, y la peque\u00f1a puerta lateral en forma de arco apuntado, que daba entrada a dicho torre\u00f3n, fue tapiada, seg\u00fan se dice, desde entonces, con este motivo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt78\" id=\"rf78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. En medio de la plazuela se alzaba hasta hace pocos a\u00f1os una fuente p\u00fablica, de la extravagante construcci\u00f3n que estaba en moda a principios del siglo pasado, y ha sido demolida en estos \u00faltimos a\u00f1os; debiendo, sin embargo, a nuestro entender, ser sustituida por un monumento p\u00fablico, y ninguno m\u00e1s oportuno que la estatua del triunfador de Pav\u00eda, que estuvo colocada anteriormente en el Retiro y en la plazuela de Santa Ana, y en la actualidad (aunque de bronce y revestida con pesadas armaduras) se halla a <i>cubierto de la intemperie<\/i> en la galer\u00eda de Escultura del Real Museo.\r\n\r\nDando frente y hasta nombre a esta plazuela, se alzaba tambi\u00e9n en la calle Mayor, hasta 1842, en que fue derribada por ruinosa, la antiqu\u00edsima iglesia parroquial de <i>San Salvador<\/i>, una de las primitivas de Madrid, y notable en su historia por m\u00e1s de un concepto, pues ya queda dicho que el Concejo de Madrid, por antigua costumbre, celebraba sus reuniones en la peque\u00f1a sala capitular, situada encima del p\u00f3rtico de la iglesia, y hasta se afirma que en \u00e9ste y la lonja formada delante de la iglesia se reunieron alguna vez dicho Concejo y aun las antiguas Cortes del Reino. La torre de la misma iglesia, apellidada la <i>atalaya de la Villa<\/i>, era bastante elevada, y as\u00ed ella como las campanas y el reloj pertenec\u00edan a Madrid. En la pila bautismal de esta parroquia se le\u00eda una inscripci\u00f3n moderna expresando haber sido bautizado en ella el papa <i>San D\u00e1maso<\/i>, natural de Madrid<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt79\" id=\"rf79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEn las b\u00f3vedas de esta parroquia estuvieron enterrados el gran poeta <i>D.\u00a0Pedro Calder\u00f3n de la Barc<\/i>a; trasladado, antes del derribo de aquella iglesia, al cementerio de San Nicol\u00e1s, extramuros de la puerta de Atocha<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt80\" id=\"rf80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>; el c\u00e9lebre magistrado <i>Conde de Campomanes<\/i>, el Duque de Arcos, D. Antonio Ponce de Le\u00f3n y otras personas notables; hoy la ha sustituido una casa particular, as\u00ed como a las solares de la ilustre familia madrile\u00f1a del apellido de <i>Gato<\/i> (que estaban contiguas a dicha torre de San Salvador), familia rica en sujetos notables por su travesura y su valor, con alusi\u00f3n a los cuales quieren derivar el origen del proverbio de llamar a los madrile\u00f1os despiertos <i>Gatos de Madrid<\/i>. (V\u00e9ase el <i>Ap\u00e9ndice<\/i>).\r\n\r\nEn el trozo bajo de calle desde San Salvador apenas se encuentra edificio alguno que merezca parar la atenci\u00f3n por su antig\u00fcedad o importancia, a excepci\u00f3n del ya citado de las <i>Casas Consistoriales<\/i>, cuya fachada septentrional da a dicho trozo de calle. La inmediata, que forma independiente la manzana 184, perteneci\u00f3 antes a los Marqueses de Ca\u00f1ete y luego a los de Camarasa, hasta que la adquiri\u00f3 \u00faltimamente el Estado para colocar en ella el <i>Gobierno civil de la provincia<\/i>, aunque, seg\u00fan nuestra opini\u00f3n, esta autoridad estar\u00eda m\u00e1s dignamente colocada en el edificio de la Plaza Mayor conocido por la <i>Real Panader\u00eda<\/i>, y en varias ocasiones he propuesto al Ayuntamiento que solicitase este cambio entre ambos edificios. Por \u00faltimo, la casa que da frente al balc\u00f3n grande de la del Ayuntamiento y hace esquina a la del Luz\u00f3n (antes de San Salvador) era, acaso, la m\u00e1s antigua de toda la calle Mayor, y perteneci\u00f3 tambi\u00e9n a la familia de Acu\u00f1a, y despu\u00e9s a los Duques de Alburquerque y del Parque. En ella vivi\u00f3, a mediados del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, el virrey de Sicilia que llev\u00f3 el primero de aquellos t\u00edtulos, y en la misma falleci\u00f3 su ayudante o capit\u00e1n de armas, el distinguido poeta c\u00f3mico <i>D. Agust\u00edn de Solazar y Torres<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt81\" id=\"rf81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>. Contiguo a esta casa, y formando parte de la misma manzana, se alzaba hasta 1840, en que fue derribado, el convento e iglesia de monjas franciscas, apellidado vulgarmente <i>de Constantinopla<\/i>, por una imagen de la Virgen tra\u00edda de aquella ciudad, que se veneraba en su altar mayor. Hoy, en vez de aquel edificio, se ha roto una calle, denominada, <i>a propuesta m\u00eda<\/i>, de C<small>ALDER\u00d3N DE LA<\/small> B<small>ARCA<\/small>; se han construido varias casas particulares, as\u00ed como sobre el sitio que ocuparon m\u00e1s abajo las antiguas del mayorazgo de <i>Ram\u00edrez de Vargas<\/i>, que llevan los Condes de Bornos y ten\u00edan su entrada por San Nicol\u00e1s, se ven hoy las nuevas de <i>Pulgar<\/i>.\r\n\r\nEl otro trozo de calle Mayor, conocido por las <i>Plater\u00edas<\/i>, estuvo desde un principio formado de casas de comercio en reducidos solares y con tres o cuatro pisos de elevaci\u00f3n. Las tiendas (que estuvieron hasta poco ha en gran parte ocupadas por las escriban\u00edas de n\u00famero) lo eran en los siglos\u00a0<small>XVI<\/small> y <small>XVII<\/small> por los ricos art\u00edfices y mercaderes plateros de Madrid, que ostentaban su floreciente comercio y aventajada industria en ocasiones tales como en las entradas de las reinas D.\u00aa Margarita, esposa de Felipe III, en 1599, y D.\u00aa Mariana de Austria, esposa de Felipe IV, en 1649; haciendo alarde, en sendos aparadores colocados al frente de sus comercios, de una cantidad prodigiosa de alhajas de oro y plata, hasta en valor de dos, tres y m\u00e1s millones de ducados, seg\u00fan se lee en las prolijas relaciones de aquellos festejos.\r\n\r\nEn una de las casas m\u00e1s contiguas a la puerta misma de Guadalajara (la se\u00f1alada con los n\u00fameros 7 y 8 antiguos y 82 moderno de la manzana 415) naci\u00f3, en 25 de Noviembre de 1562, hijo de F\u00e9lix de Vega y Francisca Fern\u00e1ndez, personas de conocida nobleza en esta villa, el <i>F\u00e9nix de los ingenios, Lope de Vega Carpio<\/i>. La casa actual es moderna y est\u00e1 reunida con otros sitios que pertenecieron a Gaspar Rodr\u00edguez Cort\u00e9s y Francisco L\u00f3pez, y a los herederos de Jer\u00f3nimo de Soto, con accesorias al callej\u00f3n sin salida de la costanilla de Santiago, formando una superficie de 3.340 pies; fue despu\u00e9s de las memorias que fund\u00f3 D.\u00a0Pedro de Oribe y Salazar, y hoy es propiedad particular. Designamos esta casa como la que ocupa el lugar del nacimiento de Lope, porque todos los bi\u00f3grafos dicen que naci\u00f3 <i>en la puerta de Guadalajara y casas de Jer\u00f3nimo Soto<\/i>; y habiendo reconocido los registros de todas las de aquellas inmediaciones, s\u00f3lo hallamos en \u00e9sta la circunstancia de haber pertenecido a <i>herederos de dicho Jer\u00f3nimo Soto<\/i>. Contra esta deducci\u00f3n nuestra pudiera oponerse un p\u00e1rrafo de una carta <i>aut\u00f3grafa<\/i> de Lope, que posee el Sr. D. Agust\u00edn Duran y que dice: \u00abYo nac\u00ed pared por medio del sitio en que Carlos V puso a la Francia a sus pies\u00bb. Lo cual indicar\u00eda que fue en la manzana de enfrente y a la esquina de la plazuela donde est\u00e1n las casas de Lujan; pero ninguna de las de estas manzanas perteneci\u00f3 a Jer\u00f3nimo de Soto; y sospechamos que la expresi\u00f3n <i>pared por medio<\/i>, que usa Lope, es una locuci\u00f3n po\u00e9tica para expresar su proximidad a la torre de los Lujanes<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt82\" id=\"rf82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nPor una coincidencia singular (que no ha sido hasta ahora notada por nadie), en otra casa casi enfrente de aqu\u00e9lla, en la acera opuesta (la se\u00f1alada con el n\u00famero 4 antiguo y 95 moderno de la manzana 173), muri\u00f3, en 20 de Mayo de 1681, el otro no menos c\u00e9lebre poeta madrile\u00f1o <i>D.\u00a0Pedro Calder\u00f3n de la Barca<\/i>. Dicha casa, que posey\u00f3 en vida el mismo Calder\u00f3n, como perteneciente al patronato real de legos que en la capilla de San Jos\u00e9 de la parroquia de San Salvador fondo D.\u00aa In\u00e9s Ria\u00f1o y fue de Andr\u00e9s de Henao, sus ascendientes maternos, existe todav\u00eda, probablemente con la misma distribuci\u00f3n interior que en tiempo en que la habit\u00f3 el gran poeta en su piso principal (\u00fanico entonces), ofreciendo no escaso motivo de admiraci\u00f3n en su misma modesta exig\u00fcidad, reducida toda ella a una superficie de 849 pies con 17 y medio de fachada, y un solo balc\u00f3n en cada piso a la calle Mayor; y al contemplar al grande ingenio de la corte de Felipe IV, al octogenario capell\u00e1n de honor, al noble caballero del h\u00e1bito de Santiago, \u00eddolo de la corte y de la villa, subir los elevados pelda\u00f1os de aquella estrecha escalera, y cobijarse en el reducido espacio de aquella mezquina habitaci\u00f3n, donde exhal\u00f3 el \u00faltimo suspiro, no puede prescindirse de un sentimiento profundo de admiraci\u00f3n y de respeto hacia tanta modestia en aquel genio inmortal, que desde tan humilde morada lanzaba los rayos de su inteligencia sobre el mundo civilizado.\r\n<p class=\"cit\">MANTUAE URBE NATUS, MUNDI ORBE NOTUS<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt83\" id=\"rf83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>.<\/p>","rendered":"<p>El trozo comprendido entre dicha calle del Sacramento y la antigua de la <i>Almudena<\/i>, o sea Mayor, hasta las <i>Plater\u00edas<\/i> y <i>Puerta de Guadalajara<\/i>, aunque limitado su espacio, es sumamente interesante bajo el aspecto hist\u00f3rico. Verdadero centro del Madrid primitivo, siempre en la inclinaci\u00f3n a Oriente, como las posteriores ampliaciones ya efectuadas, y probablemente como las que tendr\u00e1n lugar despu\u00e9s, la calle <i>Real de la Almudena<\/i>, que part\u00eda desde la iglesia, o m\u00e1s bien desde el arco del mismo nombre, de que antes hicimos menci\u00f3n, era desde un principio, por su situaci\u00f3n central, su piso ligeramente inclinado y su direcci\u00f3n oriental, la principal arteria de comunicaci\u00f3n entre los barrios m\u00e1s opuestos de la antigua villa y sus arrabales; creciendo aun m\u00e1s en importancia a medida que, extendi\u00e9ndose considerablemente el caser\u00edo por ambos lados, Norte y Sur, fue preciso prolongar aqu\u00e9lla, primero hasta la <i>Puerta del Sol<\/i>, y despu\u00e9s hasta la de <i>Alcal\u00e1<\/i>.<\/p>\n<p>Contray\u00e9ndonos por ahora a dicho trozo primero, o sea calle principal en la \u00e9poca a que nos referimos, en que estaba limitada la poblaci\u00f3n, al medio de ella, por la antigua muralla, nos detendremos en el sitio en que, interrumpiendo \u00e9sta la continuidad de su fort\u00edsimo lienzo, daba al pueblo su entrada oriental por la suntuosa <i>Puerta de Guadalajara<\/i>, en aquel punto mismo que hoy retiene su nombre; esto es, entre la embocadura de la Cava de San Miguel y la calle de Milaneses.<\/p>\n<p>El origen de esta puerta (la principal, sin duda, de la antigua villa) se atribuye, como de costumbre, por los unos, a los romanos; por los otros, a los godos; pero lo probable, sin duda, es que fuera, como las dem\u00e1s, obra morisca, y as\u00ed parecen indicarlo su nombre y su misma forma, que, seg\u00fan la minuciosa descripci\u00f3n que de ella hace el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos, que la alcanz\u00f3 a ver (por no haber sido destruida hasta 1570), \u00abten\u00eda dos torres colaterales, fort\u00edsimas, de pedernal, aunque antiguamente ten\u00eda dos caballeros a los lados, inexpugnables. La puerta, peque\u00f1a, la cual hac\u00eda tres vueltas, como tan gran fortaleza. Estas se derribaron para ensanchar la puerta y desenfadar el paso, porque es de gran frecuencia y concurso. Estas torres o cubos hacen una agradable y vistosa puerta de veinte pies de hueco con su dupla proporci\u00f3n de alto, y en la vuelta que el arco de la b\u00f3veda hace, todo de siller\u00eda berroque\u00f1a fort\u00edsima, hace un tr\u00e1nsito de la una torre a la otra, con unas barandas y balaustres de la misma piedra, todas doradas. Sobre este arco se levanta otro arco de b\u00f3veda, que hace una hermosa y rica capilla, toda la cual estaba canteada de oro, y en ella un altar con una imagen de Nuestra Se\u00f1ora, con Jesucristo Nuestro Se\u00f1or en los brazos, de todo relieve, o como el vulgo dice, de bulto, todo maravillosamente dorado y adornado con muchos brutescos\u00bb. Todav\u00eda contin\u00faa el maestro Hoyos su minuciosa descripci\u00f3n, expresando con toda escrupulosidad los remates y adornos de aquella suntuosa f\u00e1brica, que consist\u00edan en una multitud de chapiteles, barandas, pir\u00e1mides y torrecillas, incomprensibles ciertamente a una mera descripci\u00f3n, y amenizado el todo con otras im\u00e1genes, una del Santo \u00c1ngel de la Guarda (que es la, misma que hoy se venera, a costa de los maceros de la Villa, en la ermita del paseo de Atocha), \u00abcuatro colosos o gigantes de relieve, varias cruces, escudos de armas, y un reloj, que era una hermosa campana, que se o\u00eda a tres leguas en contorno\u00bb. As\u00ed la describe en sus \u00faltimos tiempos el referido maestro contempor\u00e1neo, y no hay motivo razonable para dudar de su veracidad<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt72\" id=\"rf72\"><sup>[72]<\/sup><\/a>. Pero D.\u00a0Diego de Colmenares, en su famosa <i>Historia de Segovia<\/i>, con motivo de encarecer la parte m\u00e1s o menos fabulosa atribuida a los segovianos en la conquista de Madrid, dice terminantemente que \u00aben memoria de haber entrado a Madrid por aquel lado, se mandaron colocar sobre dicha puerta las armas de Segovia, sostenidas por las estatuas de los dos caballeros D. Fern\u00e1n Garc\u00eda y don D\u00edaz Sanz\u00bb, todo en los t\u00e9rminos que se ve en el <i>grabado<\/i> de dicha puerta que acompa\u00f1a el mismo Colmenares y que ofrece una absoluta contradicci\u00f3n, en forma y accesorios, con la descrita por Hoyos; verdad es que, seg\u00fan Colmenares, existi\u00f3 \u00e9sta en dichos t\u00e9rminos hasta 1542, en que se arruin\u00f3 una parte de ella; aunque Quintana contradice abiertamente la existencia nunca de dichas armas y estatuas segovianas. Pero de todos modos, y bajo una u otra forma, es lo cierto que aquella ponderada f\u00e1brica desapareci\u00f3 en una noche del a\u00f1o 1580, en que, haciendo festejos la Villa por haber terminado el rey Felipe II la conquista de Portugal, fueron tantas las luminarias que en ella mand\u00f3 poner el corregidor don Luis Gaytan, que se incendi\u00f3 del todo; lo cual, ciertamente, no depone en gran manera en pro de su pretendida fortaleza. Verdad es que dicha destrucci\u00f3n acaso no fuese toda obra del incendio, sino que, habi\u00e9ndose extendido ya tan considerablemente Madrid por aquel lado, y cesado, por consecuencia, el objeto de la puerta de Guadalajara, se aprovechar\u00eda, tal ocasi\u00f3n para derribar aquella masa, que s\u00f3lo, serv\u00eda ya de estorbo en sitio tan principal y c\u00e9ntrico de la nueva villa y corte.<\/p>\n<p>Bajando a la izquierda de dicha puerta por la <i>Cava de San Miguel<\/i>, que ocup\u00f3 luego el sitio del antiguo foso extramuros, y que, por su gran desnivel respecto a la inmediata altura, donde estaba la <i>Plaza del Arrabal<\/i> (hoy la Mayor), da lugar a que las accesorias de las casas nuevas de la misma hacia donde hoy est\u00e1 el arco y escalerilla de piedra, presenten una altura formidable y sean las \u00fanicas en Madrid que tienen ocho pisos, lo primero que se presenta es el solar irregular denominado <i>Plazuela de San Miguel<\/i>, convertido hoy en mercado de comestibles. Parte de este solar o plazuela estaba ocupado, desde principios del siglo\u00a0<small>XIV<\/small> al menos, por la antigua iglesia parroquial de <i>San Miguel de los Octoes<\/i>, apellidada as\u00ed por el nombre de una rica familia feligresa y bienhechora de esta parroquia, y para diferenciarla de la otra, aun m\u00e1s antigua, de <i>San Miguel de Sagra<\/i>, que ya dijimos estuvo situada cerca del Alc\u00e1zar.<\/p>\n<p>El templo de la parroquia que ahora nos ocupa era moderno, del reinado de Felipe\u00a0III, capaz y hermoso, conten\u00eda sepulcros notables<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt73\" id=\"rf73\"><sup>[73]<\/sup><\/a> y otros objetos primorosos de arte, entre ellos, el precioso tabern\u00e1culo de piedras finas y bronces, trabajado en Roma, en precio de 6.000 ducados, a costa del cardenal D. Antonio Zapata de Cisneros, hijo del Conde de Barajas, madrile\u00f1o insigne, que hizo presente de \u00e9l a esta iglesia<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt74\" id=\"rf74\"><sup>[74]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Es el \u00fanico objeto que pudo salvarse de ella en el horroroso fuego de la Plaza Mayor y calles contiguas, ocurrido en 16 de Agosto de 1790, y hoy se halla colocado en la iglesia de San Justo, a cuya parroquia se uni\u00f3 igualmente la feligres\u00eda y el t\u00edtulo de la arruinada de San Miguel. Despu\u00e9s del incendio, acab\u00f3 \u00e9sta de ser demolida en tiempo de la dominaci\u00f3n francesa, as\u00ed como tambi\u00e9n la manzana de casas n\u00famero 172, que desde dicha plazuela daba frente a las Plater\u00edas y formaba los dos callejones laterales de la <i>Chamberga<\/i> y de <i>San Miguel<\/i>; hoy sirve aquel solar de ingreso y parte del mercado, con una portada de ladrillo, construida hace pocos a\u00f1os para cubrir alg\u00fan tanto el mal aspecto de los cajones a la parte de la calle Mayor, que ciertamente debieran suprimirse en aquel sitio. En esta manzana de edificios debi\u00f3 estar, en el siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, la c\u00e1rcel de Villa, pues el maestro Hoyos, en su obra del <i>Recibimiento de la reina do\u00f1a Ana<\/i>, hace menci\u00f3n de que al llegar a este sitio, antes de las Plater\u00edas y de la plazuela del Salvador, \u00abse oyeron los lamentos de los presos, que ped\u00edan gracia a los Reyes\u00bb.<\/p>\n<p>Detr\u00e1s de esta plazuela, Lacia Puerta Cerrada, se halla escondida otra en una rinconada que forma la irregular\u00edsima manzana 169, a cuyo frente est\u00e1 la casa principal de los Condes de Barajas, de la familia de los <i>Zapatas<\/i>, enlazada despu\u00e9s con los <i>C\u00e1rdenas<\/i> y <i>Mendozas<\/i>, de quienes eran la mayor parte de las casas principales de aquel distrito. \u00c9sta, que despu\u00e9s estuvo ocupada por la Comisar\u00eda general de la Santa Cruzada, y luego por la Direcci\u00f3n de Ultramar, es hoy la principal de aquel mayorazgo, y en ella nacieron o habitaron muchos ilustres personajes de dichos apellidos. En ella tambi\u00e9n, seg\u00fan nuestras noticias, vivi\u00f3, a principios del pasado siglo, el famoso <i>Duque de Riperd\u00e1<\/i>, ministro de Felipe\u00a0V, cuya historia aventurera es tan conocida.<\/p>\n<p>A espaldas de dicha casa, en la misma manzana, y dando frente a la otra retirada plazoleta denominada del <i>Conde de Miranda<\/i>, est\u00e1n las casas conocidas por las de los <i>Salvajes<\/i>, sin duda por alusi\u00f3n a dos figuras de piedra que hay a los lados del balc\u00f3n principal; estas casas fueron tambi\u00e9n del mayorazgo fundado a mediados del siglo\u00a0<small>XV<\/small> por D. Juan Zapata y C\u00e1rdenas, primer Conde de Barajas de Madrid. Forman escuadra y comunican por medio de un arco con la otra de la manzana 174, del dicho mayorazgo de C\u00e1rdenas, y de ambas es hoy poseedora la se\u00f1ora Condesa de Miranda y del Montijo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt75\" id=\"rf75\"><sup>[75]<\/sup><\/a>. Otro de los frentes de dicha plazuela le forma la iglesia y convento de las monjas Jer\u00f3nimas de <i>Corpus Christi<\/i>, apellidado de la <i>Carbonera<\/i>, por una imagen de la Concepci\u00f3n que se venera en \u00e9l, y fue extra\u00edda de una carbonera. Este convento fue fundado por la se\u00f1ora do\u00f1a Beatriz Ram\u00edrez de Mendoza, condesa del Castellar, a principios del siglo <small>XVII<\/small>, en las casas propias del mayorazgo de los Ram\u00edrez de Madrid.<\/p>\n<p>Las dem\u00e1s callejuelas que desde Puerta Cerrada y calle del Sacramento conducen a la calle de la Almudena y plazuela de la Villa, y llevan hoy los t\u00edtulos de la <i>Pasa<\/i>, del <i>Codo<\/i>, de <i>Pu\u00f1onrostro<\/i>, del <i>Cord\u00f3n<\/i> (antes de los <i>Azotados<\/i>), del <i>Rollo<\/i>, del <i>Duque de N\u00e1jera<\/i> y <i>Traviesa<\/i>, no nos ofrecen cosa digna de llamar la atenci\u00f3n, como tampoco el mezquino callej\u00f3n que con el pomposo nombre de <i>calle de Madrid<\/i> corre a espaldas de las Casas Consistoriales.<\/p>\n<p>Pero saliendo luego a la plazuela llamada de la <i>Villa<\/i>, y antes de <i>San Salvador<\/i>, nos encontramos ya en un sitio altamente interesante por su importancia y recuerdos hist\u00f3ricos. Formada esta plazuela por los considerables edificios del Ayuntamiento o Casas Consistoriales a Oriente, las de los Lujanes al opuesto lado, las accesorias de la del cardenal Cisneros en el fondo, y al frente la antiqu\u00edsima parroquia del Salvador, que la daba nombre, fue largo tiempo considerada como la principal plaza de la villa, puesto que la Mayor actual ca\u00eda del otro lado de la muralla, en el arrabal.<\/p>\n<p>El humilde origen de la villa de Madrid, y su limitada importancia hasta los siglos\u00a0<small>XV<\/small> y <small>XVI<\/small>, es la causa de que no se encuentren en ella edificios p\u00fablicos de consideraci\u00f3n anteriores a dicha \u00e9poca, careciendo, bajo este punto de vista, del atractivo que para el arque\u00f3logo y para el poeta tienen otras muchas de nuestras ciudades, hoy de segundo orden, como Toledo, Valladolid, Burgos, Segovia, etc.<\/p>\n<p>Aunque qued\u00f3 establecida la corte en esta villa en 1561, el Ayuntamiento de Madrid, respetuoso observador de su sencilla costumbre, sigui\u00f3 celebrando sus reuniones en la peque\u00f1a Sala Capitular, situada encima del p\u00f3rtico de la parroquia de San Salvador, seg\u00fan consta de muchos documentos, y entre otros, de unos acuerdos que hizo la villa para trocar ciertos terrenos, cuyo documento empieza as\u00ed: \u00abEn la villa de Madrid, seis d\u00edas del mes de Octubre, a\u00f1o del nacimiento de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo de mil y quinientos y tres a\u00f1os, estando ayuntado el Concejo de la dicha villa en la sala que es encima del portal de la iglesia de San Salvador de la dicha villa, seg\u00fan que lo han de uso y costumbre\u00bb, etc.<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt76\" id=\"rf76\"><sup>[76]<\/sup><\/a><\/p>\n<p>De otros documentos que hemos reconocido en el archivo de esta villa, consta que el lunes 19 de Agosto de 1619 celebr\u00f3 Madrid el primer Ayuntamiento en las casas que fueron de D.\u00a0Juan de Acu\u00f1a, presidente de Castilla, en la plazuela de San Salvador (hoy de la Villa); y aunque nada sabemos de la obra que en ellas se hizo con este motivo, si fue completa o parcial, ni el arquitecto que la dirigi\u00f3, debemos suponer que fue en lo principal, seg\u00fan hoy se ve, consistiendo su edificio en un cuadro de bastante extensi\u00f3n, con dos pisos, bajo y principal, torres en los cuatro \u00e1ngulos y dos puertas iguales por la parte de la plazuela, construidas, a lo que parece, a fines del siglo <small>XVI<\/small>, con hojarascas, que acaso se le a\u00f1adir\u00edan despu\u00e9s, como lo fue m\u00e1s adelante, en el siglo pasado, bajo la direcci\u00f3n del arquitecto Villanueva, el espacioso balc\u00f3n de columnas que da a la calle de la Almudena. El interior de este edificio tampoco ofrece nada notable, ni por su forma, ni por su decorado, y est\u00e1 muy lejos de responder a la importancia que debiera tener la casa comunal, el <i>Hotel de Ville<\/i> de la capital del reino. En sus salones, modestamente decorados, no hay que buscar primores de arte, ni objetos de inter\u00e9s hist\u00f3rico; el antiguo Concejo de Madrid y su Ayuntamiento durante tres siglos cuidaron poco de enriquecer su mansi\u00f3n con tales ornamentos, que creer\u00edan superfluos y pegadizos; ni siquiera una mala colecci\u00f3n de retratos o de bustos de los monarcas de Castilla, desde los Cat\u00f3licos Isabel y Fernando, que enaltecieron y dispensaron tantas mercedes a la villa de Madrid; ni siquiera una inscripci\u00f3n, ni una l\u00e1pida, ni una imagen de ninguno de sus hijos c\u00e9lebres; ni un libro raro, ni una Memoria curiosa de su historia antigua: ni nada, en fin, de lo que en otros pueblos de menos importancia ostentan con religiosa veneraci\u00f3n sus cusas comunales. \u00a1Y esto, en el pueblo que vio nacer a Carlos III y Fernando el VI, al gran Duque de Osuna y a Casta\u00f1os, a Lope de Vega y a Tirso, a Quevedo y a Mond\u00e9jar, a Calder\u00f3n y a Moreto, a Morat\u00edn y a Quintana! \u00a1En la patria adoptiva de Jim\u00e9nez de Cisneros y de Jovellanos, de Hern\u00e1n Cort\u00e9s y de D. Juan de Austria, de Mariana y de Cervantes!<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt77\" id=\"rf77\"><sup>[77]<\/sup><\/a>).<\/p>\n<p>Al lienzo frontero de las Casas Consistoriales est\u00e1n las antiguas, llamadas <i>de los Lujanes<\/i>, que pertenecieron a esta antigua familia madrile\u00f1a en la rama que se llamaba del <i>Arrabal<\/i>, y continu\u00f3 despu\u00e9s en los Condes de Castroponce, para diferenciarla del tronco principal, que eran los de la <i>Morer\u00eda<\/i>, que habitaban en las casas antes referidas de los Vargas, contiguas a la parroquia de San Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>Estas de la plazuela de San Salvador fueron anteriormente de Gonzalo de <i>Oca\u00f1a<\/i>, se\u00f1or de la casa de los <i>Oca\u00f1as<\/i>, y regidor y gu\u00eda de esta villa, y de su esposa do\u00f1a Teresa de <i>Alarc\u00f3n<\/i>, parienta muy cercana del capit\u00e1n <i>Hernando de Alarc\u00f3n<\/i>, el cual trajo a esta villa, y coloc\u00f3 en dicha casa, al rey <i>Francisco\u00a0I de Franci<\/i>a, prisionero en la batalla de Pav\u00eda por el soldado Juan de Urbieta. Aun se conserva, aunque muy deteriorado, el torre\u00f3n en que fue guardado dicho Monarca durante poco tiempo, hasta ser trasladado al Alc\u00e1zar, y la peque\u00f1a puerta lateral en forma de arco apuntado, que daba entrada a dicho torre\u00f3n, fue tapiada, seg\u00fan se dice, desde entonces, con este motivo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt78\" id=\"rf78\"><sup>[78]<\/sup><\/a>. En medio de la plazuela se alzaba hasta hace pocos a\u00f1os una fuente p\u00fablica, de la extravagante construcci\u00f3n que estaba en moda a principios del siglo pasado, y ha sido demolida en estos \u00faltimos a\u00f1os; debiendo, sin embargo, a nuestro entender, ser sustituida por un monumento p\u00fablico, y ninguno m\u00e1s oportuno que la estatua del triunfador de Pav\u00eda, que estuvo colocada anteriormente en el Retiro y en la plazuela de Santa Ana, y en la actualidad (aunque de bronce y revestida con pesadas armaduras) se halla a <i>cubierto de la intemperie<\/i> en la galer\u00eda de Escultura del Real Museo.<\/p>\n<p>Dando frente y hasta nombre a esta plazuela, se alzaba tambi\u00e9n en la calle Mayor, hasta 1842, en que fue derribada por ruinosa, la antiqu\u00edsima iglesia parroquial de <i>San Salvador<\/i>, una de las primitivas de Madrid, y notable en su historia por m\u00e1s de un concepto, pues ya queda dicho que el Concejo de Madrid, por antigua costumbre, celebraba sus reuniones en la peque\u00f1a sala capitular, situada encima del p\u00f3rtico de la iglesia, y hasta se afirma que en \u00e9ste y la lonja formada delante de la iglesia se reunieron alguna vez dicho Concejo y aun las antiguas Cortes del Reino. La torre de la misma iglesia, apellidada la <i>atalaya de la Villa<\/i>, era bastante elevada, y as\u00ed ella como las campanas y el reloj pertenec\u00edan a Madrid. En la pila bautismal de esta parroquia se le\u00eda una inscripci\u00f3n moderna expresando haber sido bautizado en ella el papa <i>San D\u00e1maso<\/i>, natural de Madrid<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt79\" id=\"rf79\"><sup>[79]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En las b\u00f3vedas de esta parroquia estuvieron enterrados el gran poeta <i>D.\u00a0Pedro Calder\u00f3n de la Barc<\/i>a; trasladado, antes del derribo de aquella iglesia, al cementerio de San Nicol\u00e1s, extramuros de la puerta de Atocha<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt80\" id=\"rf80\"><sup>[80]<\/sup><\/a>; el c\u00e9lebre magistrado <i>Conde de Campomanes<\/i>, el Duque de Arcos, D. Antonio Ponce de Le\u00f3n y otras personas notables; hoy la ha sustituido una casa particular, as\u00ed como a las solares de la ilustre familia madrile\u00f1a del apellido de <i>Gato<\/i> (que estaban contiguas a dicha torre de San Salvador), familia rica en sujetos notables por su travesura y su valor, con alusi\u00f3n a los cuales quieren derivar el origen del proverbio de llamar a los madrile\u00f1os despiertos <i>Gatos de Madrid<\/i>. (V\u00e9ase el <i>Ap\u00e9ndice<\/i>).<\/p>\n<p>En el trozo bajo de calle desde San Salvador apenas se encuentra edificio alguno que merezca parar la atenci\u00f3n por su antig\u00fcedad o importancia, a excepci\u00f3n del ya citado de las <i>Casas Consistoriales<\/i>, cuya fachada septentrional da a dicho trozo de calle. La inmediata, que forma independiente la manzana 184, perteneci\u00f3 antes a los Marqueses de Ca\u00f1ete y luego a los de Camarasa, hasta que la adquiri\u00f3 \u00faltimamente el Estado para colocar en ella el <i>Gobierno civil de la provincia<\/i>, aunque, seg\u00fan nuestra opini\u00f3n, esta autoridad estar\u00eda m\u00e1s dignamente colocada en el edificio de la Plaza Mayor conocido por la <i>Real Panader\u00eda<\/i>, y en varias ocasiones he propuesto al Ayuntamiento que solicitase este cambio entre ambos edificios. Por \u00faltimo, la casa que da frente al balc\u00f3n grande de la del Ayuntamiento y hace esquina a la del Luz\u00f3n (antes de San Salvador) era, acaso, la m\u00e1s antigua de toda la calle Mayor, y perteneci\u00f3 tambi\u00e9n a la familia de Acu\u00f1a, y despu\u00e9s a los Duques de Alburquerque y del Parque. En ella vivi\u00f3, a mediados del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, el virrey de Sicilia que llev\u00f3 el primero de aquellos t\u00edtulos, y en la misma falleci\u00f3 su ayudante o capit\u00e1n de armas, el distinguido poeta c\u00f3mico <i>D. Agust\u00edn de Solazar y Torres<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt81\" id=\"rf81\"><sup>[81]<\/sup><\/a>. Contiguo a esta casa, y formando parte de la misma manzana, se alzaba hasta 1840, en que fue derribado, el convento e iglesia de monjas franciscas, apellidado vulgarmente <i>de Constantinopla<\/i>, por una imagen de la Virgen tra\u00edda de aquella ciudad, que se veneraba en su altar mayor. Hoy, en vez de aquel edificio, se ha roto una calle, denominada, <i>a propuesta m\u00eda<\/i>, de C<small>ALDER\u00d3N DE LA<\/small> B<small>ARCA<\/small>; se han construido varias casas particulares, as\u00ed como sobre el sitio que ocuparon m\u00e1s abajo las antiguas del mayorazgo de <i>Ram\u00edrez de Vargas<\/i>, que llevan los Condes de Bornos y ten\u00edan su entrada por San Nicol\u00e1s, se ven hoy las nuevas de <i>Pulgar<\/i>.<\/p>\n<p>El otro trozo de calle Mayor, conocido por las <i>Plater\u00edas<\/i>, estuvo desde un principio formado de casas de comercio en reducidos solares y con tres o cuatro pisos de elevaci\u00f3n. Las tiendas (que estuvieron hasta poco ha en gran parte ocupadas por las escriban\u00edas de n\u00famero) lo eran en los siglos\u00a0<small>XVI<\/small> y <small>XVII<\/small> por los ricos art\u00edfices y mercaderes plateros de Madrid, que ostentaban su floreciente comercio y aventajada industria en ocasiones tales como en las entradas de las reinas D.\u00aa Margarita, esposa de Felipe III, en 1599, y D.\u00aa Mariana de Austria, esposa de Felipe IV, en 1649; haciendo alarde, en sendos aparadores colocados al frente de sus comercios, de una cantidad prodigiosa de alhajas de oro y plata, hasta en valor de dos, tres y m\u00e1s millones de ducados, seg\u00fan se lee en las prolijas relaciones de aquellos festejos.<\/p>\n<p>En una de las casas m\u00e1s contiguas a la puerta misma de Guadalajara (la se\u00f1alada con los n\u00fameros 7 y 8 antiguos y 82 moderno de la manzana 415) naci\u00f3, en 25 de Noviembre de 1562, hijo de F\u00e9lix de Vega y Francisca Fern\u00e1ndez, personas de conocida nobleza en esta villa, el <i>F\u00e9nix de los ingenios, Lope de Vega Carpio<\/i>. La casa actual es moderna y est\u00e1 reunida con otros sitios que pertenecieron a Gaspar Rodr\u00edguez Cort\u00e9s y Francisco L\u00f3pez, y a los herederos de Jer\u00f3nimo de Soto, con accesorias al callej\u00f3n sin salida de la costanilla de Santiago, formando una superficie de 3.340 pies; fue despu\u00e9s de las memorias que fund\u00f3 D.\u00a0Pedro de Oribe y Salazar, y hoy es propiedad particular. Designamos esta casa como la que ocupa el lugar del nacimiento de Lope, porque todos los bi\u00f3grafos dicen que naci\u00f3 <i>en la puerta de Guadalajara y casas de Jer\u00f3nimo Soto<\/i>; y habiendo reconocido los registros de todas las de aquellas inmediaciones, s\u00f3lo hallamos en \u00e9sta la circunstancia de haber pertenecido a <i>herederos de dicho Jer\u00f3nimo Soto<\/i>. Contra esta deducci\u00f3n nuestra pudiera oponerse un p\u00e1rrafo de una carta <i>aut\u00f3grafa<\/i> de Lope, que posee el Sr. D. Agust\u00edn Duran y que dice: \u00abYo nac\u00ed pared por medio del sitio en que Carlos V puso a la Francia a sus pies\u00bb. Lo cual indicar\u00eda que fue en la manzana de enfrente y a la esquina de la plazuela donde est\u00e1n las casas de Lujan; pero ninguna de las de estas manzanas perteneci\u00f3 a Jer\u00f3nimo de Soto; y sospechamos que la expresi\u00f3n <i>pared por medio<\/i>, que usa Lope, es una locuci\u00f3n po\u00e9tica para expresar su proximidad a la torre de los Lujanes<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt82\" id=\"rf82\"><sup>[82]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Por una coincidencia singular (que no ha sido hasta ahora notada por nadie), en otra casa casi enfrente de aqu\u00e9lla, en la acera opuesta (la se\u00f1alada con el n\u00famero 4 antiguo y 95 moderno de la manzana 173), muri\u00f3, en 20 de Mayo de 1681, el otro no menos c\u00e9lebre poeta madrile\u00f1o <i>D.\u00a0Pedro Calder\u00f3n de la Barca<\/i>. Dicha casa, que posey\u00f3 en vida el mismo Calder\u00f3n, como perteneciente al patronato real de legos que en la capilla de San Jos\u00e9 de la parroquia de San Salvador fondo D.\u00aa In\u00e9s Ria\u00f1o y fue de Andr\u00e9s de Henao, sus ascendientes maternos, existe todav\u00eda, probablemente con la misma distribuci\u00f3n interior que en tiempo en que la habit\u00f3 el gran poeta en su piso principal (\u00fanico entonces), ofreciendo no escaso motivo de admiraci\u00f3n en su misma modesta exig\u00fcidad, reducida toda ella a una superficie de 849 pies con 17 y medio de fachada, y un solo balc\u00f3n en cada piso a la calle Mayor; y al contemplar al grande ingenio de la corte de Felipe IV, al octogenario capell\u00e1n de honor, al noble caballero del h\u00e1bito de Santiago, \u00eddolo de la corte y de la villa, subir los elevados pelda\u00f1os de aquella estrecha escalera, y cobijarse en el reducido espacio de aquella mezquina habitaci\u00f3n, donde exhal\u00f3 el \u00faltimo suspiro, no puede prescindirse de un sentimiento profundo de admiraci\u00f3n y de respeto hacia tanta modestia en aquel genio inmortal, que desde tan humilde morada lanzaba los rayos de su inteligencia sobre el mundo civilizado.<\/p>\n<p class=\"cit\">MANTUAE URBE NATUS, MUNDI ORBE NOTUS<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt83\" id=\"rf83\"><sup>[83]<\/sup><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":8,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-46","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":218,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46\/revisions\/218"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/46\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=46"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=46"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=46"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}