{"id":48,"date":"2018-03-20T12:15:58","date_gmt":"2018-03-20T12:15:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-12\/"},"modified":"2018-03-20T15:42:35","modified_gmt":"2018-03-20T15:42:35","slug":"segunda-ampliacion","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/segunda-ampliacion\/","title":{"rendered":"Segunda ampliaci\u00f3n (siglo XIII)"},"content":{"raw":"<h2 class=\"subtit\">LOS ARRABALES<\/h2>\r\nDijimos en la Introducci\u00f3n o <i>Rese\u00f1a hist\u00f3rica<\/i> que precede a estos paseos, que los historiadores de Madrid que escribieron a principios del siglo\u00a0<small>XVII<\/small> afirman terminantemente la existencia de sus <i>arrabales<\/i> desde el tiempo de la dominaci\u00f3n de los moros. Efectivamente, y con motivo de la acometida que hizo a esta villa, en principios del siglo <small>X<\/small>, el rey D. Ramiro de Le\u00f3n, dicen que \u00e9stos fortificaron y reedificaron sus murallas <i>y ampliaron sus arrabales para que viviesen los cristianos que quedaron en ella<\/i>; y tratando en otro sitio de la fundaci\u00f3n del monasterio de monjes benitos de San Mart\u00edn y de la iglesia parroquial de San Gines, no dudan en asegurar que fueron templos muz\u00e1rabes, anteriores a la conquista de la villa por los cristianos, y a donde \u00e9stos acud\u00edan a celebrar su culto y oraciones. De todo esto, lo \u00fanico que puede asegurarse documentalmente es la existencia en el siglo <small>XIII<\/small> de un arrabal extramuros de Madrid e inmediato al monasterio de San Mart\u00edn (<i>Vicus Sancti Martini<\/i>), fundado, a lo que parece, por el mismo Alfonso VI en los primeros a\u00f1os inmediatos a la conquista.\r\n\r\nPoco importa averiguar si este <i>vieus<\/i> era o no una poblaci\u00f3n independiente de Madrid y propia s\u00f3lo del dicho monasterio de San Mart\u00edn como las aldeas de <i>Valnegral, Villanneva del Jarama<\/i> y otras (hoy desconocidas), de que se hace menci\u00f3n en el privilegio concedido a aquel monasterio por el rey D.\u00a0Alfonso el VI, y confirmado por el VII, el a\u00f1o de Cristo de 1126, para poblar el barrio de San Mart\u00edn, en los t\u00e9rminos expresivos que trascribimos va de dicho privilegio. Pero no puede menos de convenirse en que esta carta de poblaci\u00f3n fue, sin duda alguna, el fundamento u origen material de la extensi\u00f3n de Madrid por aquel lado, como puede comprobarse a\u00fan pollos t\u00edtulos originales de las casas de dicha barriada, en que se descubre dicho origen, por la imposici\u00f3n de censos sobre los solares a favor de dicho monasterio de San Mart\u00edn; cuya parroquia, una de las primitivas de Madrid, lleg\u00f3 por esta raz\u00f3n a extender su distrito jurisdiccional hasta los l\u00edmites de la nueva villa.\r\n\r\nPor otro lado, y simult\u00e1neamente con el barrio o arrabal extramuros de San Mart\u00edn, se hab\u00eda ido formando al otro lado del <i>Arenal de San Gines<\/i>, y en direcci\u00f3n a Oriente, el arrabal principal de Madrid, en la considerable extensi\u00f3n que mediaba entre la puerta de Guadalajara, la del Sol y la plazuela de Ant\u00f3n Mart\u00edn, t\u00e9rmino entonces de la calle de Atocha. Este numeroso caser\u00edo se prolongaba luego a Mediod\u00eda en otro trozo considerable, desde la calle de Atocha y plaza Mayor hasta la esquina de la calle de Toledo y plazuela de la Cebada. Estos dos trozos m\u00e1s importantes del nuevo caser\u00edo extramuros fueron los que por espacio de tres o cuatro siglos (hasta mediados del\u00a0<small>XVI<\/small>, en que se traslad\u00f3 la corte a esta villa) vienen designados por antonomasia, en los documentos y en el lenguaje vulgar de la \u00e9poca, con el nombre de <i>El Arrabal<\/i>, a\u00f1adi\u00e9ndose \u00fanicamente en algunos de aquellos las palabras de <i>a San Gines, a Santa Cruz o San Mill\u00e1n<\/i>, seg\u00fan la inmediaci\u00f3n respectiva a aquellas iglesias. En cuanto al de <i>San Mart\u00edn<\/i>, al Norte, dividido, como lo estaba materialmente por los barrancos y terreno arenoso que mediaba entre las fuentes o los <i>Ca\u00f1os del Peral<\/i> y la <i>Puerta del Sol<\/i>, ven\u00eda a formar una barriada completamente separada de la central; hasta que unos y otros fueron comprendidos dentro de la nueva cerca, verificada, seg\u00fan se cree, en el siglo <small>XIII<\/small>, y que constituy\u00f3 la <i>segunda ampliaci\u00f3n<\/i> de Madrid.\r\n\r\nEsta cerca (de la que no queda vestigio alguno m\u00e1s que los nombres de las puertas y entradas que la interrump\u00edan) debi\u00f3 ser, sin duda, una sencilla tapia, que no impidi\u00f3 ni contuvo el progreso ulterior del caser\u00edo; y, a juzgar por las relaciones poco precisas de los historiadores matritenses, y por el pianito que public\u00f3 \u00c1lvarez Baena en su <i>Compendio de las grandezas de Madrid<\/i>, arrancaba por detr\u00e1s del Alc\u00e1zar, subiendo hasta lo alto de la colina donde hoy es plazuela de Santo Domingo; all\u00ed abr\u00eda una entrada o puerta con este nombre, mirando al Norte, y como al frente de la futura calle Ancha de San Bernardo; y continuaba luego por entre las calles hoy de Jacometrezo y los Preciados, hasta frente al monasterio de San Mart\u00edn, donde abr\u00eda otro <i>postigo<\/i> al arranque de la calle que, aun hoy, retiene este nombre; descend\u00eda luego recta, por encima de la <i>cava del Carmen<\/i>, hasta salir al sitio conocido despu\u00e9s por la <i>Puerta del Sol<\/i>, donde efectivamente se abri\u00f3 \u00e9sta, dando frente a los olivares y camino de Alcal\u00e1. Aqu\u00ed se prolongaba en direcci\u00f3n a Oriente hasta cerca de los Italianos, abarcando el sitio que despu\u00e9s se llam\u00f3 <i>Carrera de San Jer\u00f3nimo<\/i>; y revolviendo all\u00ed en escuadra, iba a buscar la recta de la plazuela de Ant\u00f3n Mart\u00edn, donde se abri\u00f3 otra puerta, titulada de Vallecas. Por \u00faltimo, torc\u00eda luego al Occidente, por donde hoy las calles de la Magdalena y Duque de Alba, y sal\u00eda a la ermita (despu\u00e9s parroquia) de San Mill\u00e1n, donde se abri\u00f3 otro postigo, yendo a terminar e incorporarse con la antigua muralla en Puerta de Moros. Tal fue, en conjunto, el nuevo recinto de Madrid, producido por la <i>segunda ampliaci\u00f3n<\/i> e incorporaci\u00f3n de sus <i>arrabales<\/i> a la parte principal, antigua y murada. Para recorrerle por este mismo orden, daremos el primer lugar en nuestros paseos al <i>arrabal de San Mart\u00edn<\/i>, comprendido, como queda dicho, entre la cuesta y plazuela de Santo Domingo, el postigo de San Mart\u00edn y la Puerta del Sol, hasta el <i>Arenal de San Gines<\/i>.","rendered":"<h2 class=\"subtit\">LOS ARRABALES<\/h2>\n<p>Dijimos en la Introducci\u00f3n o <i>Rese\u00f1a hist\u00f3rica<\/i> que precede a estos paseos, que los historiadores de Madrid que escribieron a principios del siglo\u00a0<small>XVII<\/small> afirman terminantemente la existencia de sus <i>arrabales<\/i> desde el tiempo de la dominaci\u00f3n de los moros. Efectivamente, y con motivo de la acometida que hizo a esta villa, en principios del siglo <small>X<\/small>, el rey D. Ramiro de Le\u00f3n, dicen que \u00e9stos fortificaron y reedificaron sus murallas <i>y ampliaron sus arrabales para que viviesen los cristianos que quedaron en ella<\/i>; y tratando en otro sitio de la fundaci\u00f3n del monasterio de monjes benitos de San Mart\u00edn y de la iglesia parroquial de San Gines, no dudan en asegurar que fueron templos muz\u00e1rabes, anteriores a la conquista de la villa por los cristianos, y a donde \u00e9stos acud\u00edan a celebrar su culto y oraciones. De todo esto, lo \u00fanico que puede asegurarse documentalmente es la existencia en el siglo <small>XIII<\/small> de un arrabal extramuros de Madrid e inmediato al monasterio de San Mart\u00edn (<i>Vicus Sancti Martini<\/i>), fundado, a lo que parece, por el mismo Alfonso VI en los primeros a\u00f1os inmediatos a la conquista.<\/p>\n<p>Poco importa averiguar si este <i>vieus<\/i> era o no una poblaci\u00f3n independiente de Madrid y propia s\u00f3lo del dicho monasterio de San Mart\u00edn como las aldeas de <i>Valnegral, Villanneva del Jarama<\/i> y otras (hoy desconocidas), de que se hace menci\u00f3n en el privilegio concedido a aquel monasterio por el rey D.\u00a0Alfonso el VI, y confirmado por el VII, el a\u00f1o de Cristo de 1126, para poblar el barrio de San Mart\u00edn, en los t\u00e9rminos expresivos que trascribimos va de dicho privilegio. Pero no puede menos de convenirse en que esta carta de poblaci\u00f3n fue, sin duda alguna, el fundamento u origen material de la extensi\u00f3n de Madrid por aquel lado, como puede comprobarse a\u00fan pollos t\u00edtulos originales de las casas de dicha barriada, en que se descubre dicho origen, por la imposici\u00f3n de censos sobre los solares a favor de dicho monasterio de San Mart\u00edn; cuya parroquia, una de las primitivas de Madrid, lleg\u00f3 por esta raz\u00f3n a extender su distrito jurisdiccional hasta los l\u00edmites de la nueva villa.<\/p>\n<p>Por otro lado, y simult\u00e1neamente con el barrio o arrabal extramuros de San Mart\u00edn, se hab\u00eda ido formando al otro lado del <i>Arenal de San Gines<\/i>, y en direcci\u00f3n a Oriente, el arrabal principal de Madrid, en la considerable extensi\u00f3n que mediaba entre la puerta de Guadalajara, la del Sol y la plazuela de Ant\u00f3n Mart\u00edn, t\u00e9rmino entonces de la calle de Atocha. Este numeroso caser\u00edo se prolongaba luego a Mediod\u00eda en otro trozo considerable, desde la calle de Atocha y plaza Mayor hasta la esquina de la calle de Toledo y plazuela de la Cebada. Estos dos trozos m\u00e1s importantes del nuevo caser\u00edo extramuros fueron los que por espacio de tres o cuatro siglos (hasta mediados del\u00a0<small>XVI<\/small>, en que se traslad\u00f3 la corte a esta villa) vienen designados por antonomasia, en los documentos y en el lenguaje vulgar de la \u00e9poca, con el nombre de <i>El Arrabal<\/i>, a\u00f1adi\u00e9ndose \u00fanicamente en algunos de aquellos las palabras de <i>a San Gines, a Santa Cruz o San Mill\u00e1n<\/i>, seg\u00fan la inmediaci\u00f3n respectiva a aquellas iglesias. En cuanto al de <i>San Mart\u00edn<\/i>, al Norte, dividido, como lo estaba materialmente por los barrancos y terreno arenoso que mediaba entre las fuentes o los <i>Ca\u00f1os del Peral<\/i> y la <i>Puerta del Sol<\/i>, ven\u00eda a formar una barriada completamente separada de la central; hasta que unos y otros fueron comprendidos dentro de la nueva cerca, verificada, seg\u00fan se cree, en el siglo <small>XIII<\/small>, y que constituy\u00f3 la <i>segunda ampliaci\u00f3n<\/i> de Madrid.<\/p>\n<p>Esta cerca (de la que no queda vestigio alguno m\u00e1s que los nombres de las puertas y entradas que la interrump\u00edan) debi\u00f3 ser, sin duda, una sencilla tapia, que no impidi\u00f3 ni contuvo el progreso ulterior del caser\u00edo; y, a juzgar por las relaciones poco precisas de los historiadores matritenses, y por el pianito que public\u00f3 \u00c1lvarez Baena en su <i>Compendio de las grandezas de Madrid<\/i>, arrancaba por detr\u00e1s del Alc\u00e1zar, subiendo hasta lo alto de la colina donde hoy es plazuela de Santo Domingo; all\u00ed abr\u00eda una entrada o puerta con este nombre, mirando al Norte, y como al frente de la futura calle Ancha de San Bernardo; y continuaba luego por entre las calles hoy de Jacometrezo y los Preciados, hasta frente al monasterio de San Mart\u00edn, donde abr\u00eda otro <i>postigo<\/i> al arranque de la calle que, aun hoy, retiene este nombre; descend\u00eda luego recta, por encima de la <i>cava del Carmen<\/i>, hasta salir al sitio conocido despu\u00e9s por la <i>Puerta del Sol<\/i>, donde efectivamente se abri\u00f3 \u00e9sta, dando frente a los olivares y camino de Alcal\u00e1. Aqu\u00ed se prolongaba en direcci\u00f3n a Oriente hasta cerca de los Italianos, abarcando el sitio que despu\u00e9s se llam\u00f3 <i>Carrera de San Jer\u00f3nimo<\/i>; y revolviendo all\u00ed en escuadra, iba a buscar la recta de la plazuela de Ant\u00f3n Mart\u00edn, donde se abri\u00f3 otra puerta, titulada de Vallecas. Por \u00faltimo, torc\u00eda luego al Occidente, por donde hoy las calles de la Magdalena y Duque de Alba, y sal\u00eda a la ermita (despu\u00e9s parroquia) de San Mill\u00e1n, donde se abri\u00f3 otro postigo, yendo a terminar e incorporarse con la antigua muralla en Puerta de Moros. Tal fue, en conjunto, el nuevo recinto de Madrid, producido por la <i>segunda ampliaci\u00f3n<\/i> e incorporaci\u00f3n de sus <i>arrabales<\/i> a la parte principal, antigua y murada. Para recorrerle por este mismo orden, daremos el primer lugar en nuestros paseos al <i>arrabal de San Mart\u00edn<\/i>, comprendido, como queda dicho, entre la cuesta y plazuela de Santo Domingo, el postigo de San Mart\u00edn y la Puerta del Sol, hasta el <i>Arenal de San Gines<\/i>.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":10,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-48","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":127,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/revisions\/127"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/48\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=48"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=48"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=48"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=48"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}