{"id":49,"date":"2018-03-20T12:15:58","date_gmt":"2018-03-20T12:15:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-13\/"},"modified":"2018-03-20T17:55:35","modified_gmt":"2018-03-20T17:55:35","slug":"el-arrabal-de-san-martin","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/el-arrabal-de-san-martin\/","title":{"rendered":"VII. El arrabal de San Mart\u00edn"},"content":{"raw":"El objeto m\u00e1s notable que nos sale al paso y afecta a la imaginaci\u00f3n de este antiguo distrito, y uno tambi\u00e9n de los dos primeros que presidieron, puede decirse, a su formaci\u00f3n, es el Real monasterio de monjas de <i>Santo Domingo<\/i>, situado al pie de la cuesta del mismo nombre, monumento venerable y de la m\u00e1s alta importancia en la historia religiosa, pol\u00edtica y art\u00edstica de Madrid.\r\n\r\nDicen los coronistas matritenses que el Patriarca Santo Domingo de Guzm\u00e1n, que se hallaba en Francia en 1217 haciendo la guerra a los albigenses, envi\u00f3 a Madrid algunos religiosos, bajo la direcci\u00f3n de otro del mismo nombre, para que hiciesen fundaciones; los cuales obtuvieron del concejo de Madrid, con aquel objeto, un sitio <i>extramuros di la villa, cerca de la puerta de Balnad\u00fa<\/i> y, considerables limosnas y donaciones de los piadosos vecinos de Madrid, y, en su consecuencia, dieron principio a la fundaci\u00f3n del convento; pero habiendo venido a Madrid al a\u00f1o siguiente el mismo Santo Domingo, y pareci\u00e9ndole poco conveniente que sus frailes tuviesen tanta hacienda y rentas, determin\u00f3 establecer en la indicada casa un monasterio de monjas, y trasladar a otro sitio a los religiosos, como as\u00ed lo verific\u00f3, recogiendo un n\u00famero de doncellas, a quienes visti\u00f3 el mismo Santo el h\u00e1bito y dio la profesi\u00f3n, y dejando enteramente a beneficio de ellas todos los bienes que ya pose\u00eda el monasterio. Continuaron las monjas su construcci\u00f3n, que estuvo concluida en breve tiempo, y aun se guarda en este convento la carta original de Santo Domingo, dirigida a las mismas, en contestaci\u00f3n al aviso que le dirigieron de estar concluida la obra. Desde entonces los monarcas, los magnates, el concejo y los vecinos de Madrid manifestaron su devoci\u00f3n y simpat\u00eda hacia aquella santa casa, dot\u00e1ndola de privilegios especial\u00edsimos y cuantiosas donaciones, entre las cuales es notable la que les hizo el santo rey D.\u00a0Fernando III, de la extendida huerta, que llegaba hasta las inmediaciones del Alc\u00e1zar y se llamaba de la <i>Reina<\/i>, y despu\u00e9s de la <i>Priora<\/i>.\r\n\r\nEn esta casa vivieron y profesaron algunas personas de sangre Real, y en ella yac\u00edan los restos del rey <i>D.\u00a0Pedro de Castilla<\/i>, los de su hijo el infante D. Juan, y su nieta do\u00f1a Constanza, priora que fue del mismo convento; y tambi\u00e9n estuvieron los del desgraciado pr\u00edncipe D. Carlos, hijo de Felipe II, antes de ser trasladados al Escorial; eran objetos del mayor inter\u00e9s hist\u00f3rico y art\u00edstico dichos sepulcros, hoy destruidos, a excepci\u00f3n del de la priora do\u00f1a Constanza y la estatua mutilada del rey D. Pedro, que se conservan. Tambi\u00e9n existi\u00f3 hasta pocos a\u00f1os ha el elegante coro, obra del insigne Juan de Herrera, la espaciosa iglesia de dos naves, sus buenos cuadros y la antiqu\u00edsima pila en que fue bautizado Santo Domingo de Guzm\u00e1n, que se halla metida en otra de plata, y sirve para bautizar a las personas Reales, a cuyo efecto es conducida, en las ocasiones, a la capilla Real. Antiguamente, la portada de la iglesia formaba rinconada mirando a Palacio, pero hace muchos a\u00f1os fue cubierta esta portada y fachada del convento con unas casas, y la entrada a la iglesia era lateral, formada por un p\u00f3rtico, que fue reconstruido a fines del siglo pasado. En el portal de dichas casas contiguas y en el de la porter\u00eda del convento se ve\u00edan hasta hace pocos a\u00f1os dos l\u00e1pidas muy antiguas, y que debieron estar en otro sitio anteriormente, en las que se le\u00edan las palabras que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, pronunci\u00f3 al morir el cl\u00e9rigo asesinado por el rey D. Pedro, y aparecido al mismo en las sombras de la noche, al pasar por delante de este convento. En esta santa casa fueron recogidas por las religiosas las principales se\u00f1oras de la villa durante los encarnizados disturbios ocasionados por la guerra de las Comunidades, cuyos partidarios pegaron fuego al convento, que estuvo a punto de desaparecer. En los claustros de este convento fue donde D. Lope Barrientes, obispo de Cuenca y fraile de Santo Domingo, quem\u00f3, de orden del rey D. Juan el II, todos los libros o escritos del famoso D. Enrique de Villena, maestre de Calatrava, que falleci\u00f3 en Madrid por entonces; var\u00f3n eminente en ciencias y en literatura, y a quien la opini\u00f3n vulgar ten\u00eda por m\u00e1gico y hechicero, aunque es de presumir que fuera en raz\u00f3n de que se adelant\u00f3 a su siglo en grandes conocimientos cient\u00edficos. Hay quien cree que no todas las obras de este ilustre var\u00f3n perecieron en el incendio; pero a nosotros no ha llegado m\u00e1s que una poco importante, titulada <i>El Arte cisoria o del cuchillo<\/i>. De todos modos, el proceder de D. Lope Barrientos ha merecido la condenaci\u00f3n de todos los amantes de la ciencia, y, en su tiempo mismo, le lament\u00f3 muy amargamente el insigne Juan de Mena, haciendo el elogio m\u00e1s cumplido del ilustre astr\u00f3nomo, fil\u00f3sofo y poeta<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt92\" id=\"rf92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nOtros muchos recuerdos hist\u00f3ricos, religiosos y art\u00edsticos, pudi\u00e9ramos a\u00f1adir a este notabil\u00edsimo monasterio; pero preferimos remitir al lector a la interesante Memoria hist\u00f3rica y descriptiva que de \u00e9l public\u00f3 en 1850, D. J. M. de Eguren<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt93\" id=\"rf93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nContiguo a este monasterio, en la misma manzana 404, se hallaba el otro de religiosas franciscas de Santa Mar\u00eda de los <i>\u00c1ngeles<\/i>; y tanto lo estaba, que con motivo de un grande incendio, ocurrido en 1617, se salvaron en el de Santo Domingo las religiosas de aqu\u00e9l con s\u00f3lo romper una tapia medianera. Dicho convento y su iglesia, que hab\u00edan sido fundados en 1564 por D.\u00aa\u00a0Leonor de Mascare\u00f1as, que vino a Castilla con la emperatriz D.\u00aa Isabel, y fue aya del rey D. Felipe II y del pr\u00edncipe D. Carlos, era poco notable en su forma art\u00edstica. En \u00e9l se aposent\u00f3 la Santa Madre Teresa de Jes\u00fas en alguna de las ocasiones en que permaneci\u00f3 en esta villa, seg\u00fan expresa ella misma, y en otras en el monasterio de las Descalzas Reales. Este convento de los \u00c1ngeles fue demolido hacia 1838, alz\u00e1ndose hoy en su solar y en el de la inmediata huerta de Santo Domingo varias casas particulares.\r\n\r\nEnfrente del convento de Santo Domingo el Real, y en la cuesta del mismo t\u00edtulo, exist\u00edan hasta poco ha varias casas principales de alguna importancia hist\u00f3rica; las primeras, con el n\u00famero 1 antiguo y 7 moderno, fueron propias del mayorazgo que fund\u00f3 el contador Francisco Garnica a fines del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, y posee hoy el Sr. Duque de Granada, vizconde de Zolina. Una parte de dichas casas (donde se alzaba un torre\u00f3n en que, seg\u00fan tradici\u00f3n, no sabemos hasta qu\u00e9 punto fundada, estuvo tambi\u00e9n preso alg\u00fan tiempo el famoso secretario de Felipe II, Antonio P\u00e9rez) ha sido derribada y reconstruida de nueva planta en estos \u00faltimos a\u00f1os.\r\n\r\nEn la contigua vivi\u00f3 el famoso cardenal <i>Portocarrero<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt94\" id=\"rf94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>, arzobispo de Toledo, que tanta influencia tuvo en la pol\u00edtica del Gabinete espa\u00f1ol en el \u00faltimo reinado de los monarcas austr\u00edacos, y a quien se atribuye el famoso testamento de Carlos\u00a0II, que llam\u00f3 al trono espa\u00f1ol a la familia de los Borbones; fue hijo del Conde de Palma, y muri\u00f3 en Roma en 1730. La otra es la se\u00f1alada con el n\u00famero 1 antiguo y 2 moderno, con su entrada por la antigua calle de la <i>Puebla<\/i> (hoy del Fomento), y que hoy poseen y habitan los Sres. Duques de Fr\u00edas, como Marqueses de Villena y Condes de Oropesa. En la inmediata ya citada, y que hoy se est\u00e1 derribando, viv\u00eda el de este \u00faltimo t\u00edtulo, Presidente de Castilla y ministro en tiempos del mismo monarca Carlos II, y fue asaltada y saqueada por el populacho en la famosa asonada de 1609, conocida por el <i>mot\u00edn del pan<\/i>, que ocasion\u00f3 la ca\u00edda de aquel magnate.\r\n\r\nA espaldas de dicho monasterio de Santo Domingo, y entre \u00e9l y el de San Mart\u00edn, se forman varias callejuelas y plazoletas, algunas suprimidas hoy, otras regularizadas y ensanchadas con las nuevas construcciones; si bien por la mayor parte conservan sus antiguos nombres de <i>Bajada de los \u00c1ngeles<\/i>, plazuela de los <i>Trujillos<\/i>, calle de las <i>Conchas<\/i>, de la <i>Sart\u00e9n<\/i>, de las <i>Veneras<\/i>, de la <i>Ternera<\/i>, del <i>Postigo<\/i>, de la <i>Bodega de San Mart\u00edn<\/i>, de la <i>Flora<\/i> y plazuela de <i>Naval\u00f3n<\/i>.\r\n\r\nPoco es lo que ofrecen de notable estas escondidas calles; sin embargo, alguna cosa queda todav\u00eda del antiguo caser\u00edo, por ejemplo, de las tres o cuatro casas que forman la plazoleta de <i>Santa Catalina de los Donados<\/i>, la se\u00f1alada con el n\u00famero 1 nuevo, que tiene su entrada por dicha plazuela y costanilla de los \u00c1ngeles, con vuelta tambi\u00e9n a la calle de la <i>Priora<\/i> y de los <i>Ca\u00f1os<\/i>, es la que fund\u00f3 y en que vivi\u00f3 el famoso licenciado <i>D.\u00a0Garc\u00eda de Barrionuevo y Peralta<\/i>, del consejo del Emperador y tronco de la familia de los Barrionuevos, tan considerada en esta villa, as\u00ed como \u00e9l lo fue por su extremada grandeza, liberalidad y virtudes; llev\u00f3 el t\u00edtulo de primer <i>Marqu\u00e9s de Cusano<\/i>, y aun hoy la poseen sus descendientes en este t\u00edtulo; fund\u00f3 para sus hijos otros mayorazgos, labrando para ellos, no s\u00f3lo estas casas, sino otras dos de que m\u00e1s adelante haremos menci\u00f3n; instituy\u00f3 varias memorias y obras p\u00edas en la capilla propia de su apellido, en la parroquia de San Gines, donde yace sepultado.\r\n\r\nEnfrente de esta casa, en la misma plazuela y calle de Santa Catalina, est\u00e1n las otras, que fueron de Pedro Fern\u00e1ndez Lorca, secretario y tesorero de los reyes D.\u00a0Juan el II y D. Enrique IV, y convertidas por \u00e9l, en 1460, en albergue u hospicio <i>para doce hombres honrados, a quienes la demasiada edad quit\u00f3 la fuerza para ganar el sustento<\/i>; vest\u00edan unas becas o caperuzas de pa\u00f1o pardo, y llam\u00e1ronlos los donados; pero en el d\u00eda creemos que no existan ya en comunidad, ni bajo las reglas que les prescribi\u00f3 el fundador<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt95\" id=\"rf95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>. Estas casas debieron ser tan notables en su tiempo, que hay quien asegura que en ella se hospeda ron varias personas Reales, y aun el mismo emperador Carlos V. La manzana 401, entre la calle de los Donados y la casa de Barrionuevo, estaba formada hasta hace pocos a\u00f1os, en que ha sido derribada para construirla de nueva planta, la propia del apellido de <i>Olivares<\/i>, familia de esclarecida nobleza en Madrid, fundada por don Gabriel de Olivares. La del frente de la plazuela (reconstruida tambi\u00e9n) pertenec\u00eda, a principios del siglo <small>XVII<\/small>, a las familias de Esp\u00ednola y Pedrosa, y luego al Marqu\u00e9s de Vega, Al principio de la inmediata calle de la <i>Flora<\/i>, esquina y con vuelta ala de la <i>Bodega de San Mart\u00edn<\/i>, hab\u00eda otra casa antigua se\u00f1alada hoy con el n\u00famero 1 moderno, que, seg\u00fan los registros de sus t\u00edtulos, perteneci\u00f3 nada menos que a D. \u00c1lvaro de Luna; pero aunque bastante vieja, no creemos fuera del siglo <small>XV<\/small>, contempor\u00e1nea de aquel c\u00e9lebre privado de D. Juan el Segundo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt96\" id=\"rf96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEn el trozo de calle de la <i>Sart\u00e9n<\/i> comprendido entre la bajada de los Angeles y la calle de las Veneras existi\u00f3 hasta hace muy pocos a\u00f1os, que ha sido reedificada, se\u00f1alada con los n\u00fameros 10 antiguo y 7 moderno, la casa conocida por de las <i>Conchas<\/i>, que ha dado nombre a este trozo de calle. Dicha casa fue de Diego de Alfaro, a fines del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, y no sabemos si \u00e9l mismo o alguno de bus sucesores fue el que hizo construir en ella, y con ocasi\u00f3n de haber hecho una peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa, una capilla u oratorio, y decor\u00f3 o revisti\u00f3 su fachada con multitud de conchas; de que hoy se ha conservado en la renovaci\u00f3n de la casa una sola sobre cada balc\u00f3n.\r\n\r\nEn la casa que forma la esquina entre las calles de las Veneras y los Angeles vivi\u00f3 y muri\u00f3 el famoso poeta Ca\u00f1izares, a mediados del siglo anterior<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt97\" id=\"rf97\"><sup>[97]<\/sup><\/a>. El callej\u00f3n de la <i>Ternera<\/i>, que desde la de la Sart\u00e9n sale a la de los Preciados, s\u00f3lo tiene un recuerdo hist\u00f3rico moderno, y es la gloriosa muerte del h\u00e9roe <i>D.\u00a0Luis Daoiz<\/i>, ocurrida en Dos de Mayo de 1808 en la casa en que habitaba, y a donde fue trasladado, herido mortalmente en defensa del parque de artiller\u00eda. En su fachada se ha colocado una l\u00e1pida conmemorativa.\r\n\r\nA la entrada de la calle del <i>Postigo de San Mart\u00edn<\/i> por la plazuela de las Descalzas est\u00e1, aun perfectamente conservada, la casa que fue del secretario <i>Alonso Muriel y Valdivieso<\/i> (es la se\u00f1alada con el n\u00famero 1 antiguo y 8 moderno de la manzana 395). D\u00edcese que es obra del famoso arquitecto del Escorial Juan de Herrera, y cuando no lo dijera la tradici\u00f3n, lo declarar\u00eda la severidad y correcci\u00f3n de su estilo y gusto propio, que se revela hasta en las obras menos importantes de aquel insigne arquitecto.\r\n\r\nLa iglesia parroquial de <i>San Mart\u00edn<\/i>, que estaba frente a esta calle, y formaba parte de la manzana 392, ocupada toda ella por el c\u00e9lebre monasterio de monjes benitos, avanzaba bastante hasta dicha calle del Postigo, cuadrando y regularizando la plazuela de las Descalzas. Esta iglesia parroquial era obra de los primeros a\u00f1os del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, y su capilla mayor fue dotada y labrada a expensas del ya dicho Alonso Muriel, secretario de c\u00e1mara de Felipe III, en cuyo presbiterio yac\u00eda, en un suntuoso pante\u00f3n, juntamente con su esposa D.\u00aa Catalina Medina. Tambi\u00e9n exist\u00edan en dicha iglesia otros sepulcros notables del contador y tesorero de Carlos V, <i>Alonso Gutierrez<\/i>, due\u00f1o que fue de la casa donde luego estuvo el Monte de Piedad; del Patriarca de las Indias y Gobernador del Consejo Sr. Figueroa, del insigne escritor P. maestro <i>Fray Mart\u00edn Sarmiento<\/i>, y del c\u00e9lebre general de marina <i>don Jorge Juan<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt98\" id=\"rf98\"><sup>[98]<\/sup><\/a>. Era adem\u00e1s notable este templo por sus suntuosas capillas, sus devotas im\u00e1genes y sus ricas alhajas y pinturas; pero fue demolido por los franceses, y no ha vuelto a ser reconstruido, quedando todav\u00eda descampado el solar que ocupaba. En cuanto al convento contiguo, que despu\u00e9s de la exclaustraci\u00f3n de los monjes fue sucesivamente destinado a las oficinas del Gobierno pol\u00edtico, Diputaci\u00f3n provincial, Bolsa y Tribunal de Comercio, Junta de Sanidad y cuartel de la Guardia civil, nada m\u00e1s hay que decir sino que al fin fue derribado hace pocos a\u00f1os, y constru\u00eddose en \u00e9l el nuevo edificio destinado a Monte de Piedad y Caja de Ahorros y magn\u00edficas casas particulares.\r\n<p class=\"extenso\">La plazuela de las <i>Descalzas<\/i>, centro del antiguo arrabal de San Mart\u00edn, era a\u00fan en los primeros a\u00f1os de este siglo un reflejo fiel, una p\u00e1gina intacta de la corte de la dinast\u00eda austr\u00edaca, del Madrid del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>. Formada por uno de sus costados por la dicha iglesia de San Mart\u00edn, que ten\u00eda su p\u00f3rtico y entrada principal frente al Postigo, y de la casa, ya citada, del secretario Muriel, ocupaba, como en el d\u00eda, todo su frente meridional la severa fachada del monasterio de se\u00f1oras <i>Descalzas Reales<\/i>, y la linda portada de su iglesia, construida seg\u00fan el estilo cl\u00e1sico del siglo <small>XVI<\/small>. Un arco y pasadizo de comunicaci\u00f3n un\u00eda esta fachada con la casa que form\u00f3 el otro frente de la plazuela y que ocupaba el <i>Monte de Piedad<\/i> y <i>Caja de Ahorros<\/i>, severo edificio, que fue del tesorero Alonso Guti\u00e9rrez, y que mereci\u00f3 el honor de ser habitado por el emperador Carlos V, y en el que dej\u00f3 a la Emperatriz y a su hijo Felipe II al partir para la jornada de T\u00fanez. Hoy se halla derribado y reducido a solar. M\u00e1s all\u00e1 de este arco se alcanzaba a divisar, y existe todav\u00eda, otro notable edificio, obra del arquitecto Monegro, destinado a habitaci\u00f3n de los <i>Capellanes<\/i> y a <i>Casa de Miserircordia<\/i> para doce sacerdotes pobres, y cerraba, por \u00faltimo, la plazuela al lienzo Norte con las casas del Marqu\u00e9s de Mejorada y del Duque de Lerma, sustituidas m\u00e1s tarde por la grande y s\u00f3lida del <i>Marqu\u00e9s de Villena<\/i>, que hace esquina y vuelve a la bajada de San Mart\u00edn. Todos aquellos edificios, no s\u00f3lo por su gusto especial y el orden de su construcci\u00f3n y ornato, sino tambi\u00e9n por su severo aspecto y tostado colorido, revelaban su fecha y trasladaban fielmente la imaginaci\u00f3n del espectador a la \u00e9poca gloriosa de su fundaci\u00f3n. Pero vinieron los franceses y echaron abajo (sin pretexto alguno) la iglesia parroquial de San Mart\u00edn, y no sabemos si tambi\u00e9n el arco de comunicaci\u00f3n entre el convento de las Descalzas y la casa del Monte, si bien pudo ser suprimido anteriormente, con motivo de haber recibido esta casa su nuevo destino. Vino despu\u00e9s la Revoluci\u00f3n y la exclaustraci\u00f3n de los monjes de San Mart\u00edn, y se apoder\u00f3 el Gobierno de este monasterio; coloc\u00f3 en \u00e9l sus oficinas y dependencias, y a pretexto de <i>mejorar su aspecto<\/i>, desmoch\u00f3 sus torrecillas, vari\u00f3 el orden de sus ventanas y envolvi\u00f3 sus lienzos en el obligado colorete <i>beurre fraise<\/i>, que tan en moda estaba en las modernas casas de Madrid. Las contiguas a las Descalzas, y que formaban parte del mismo monasterio, vendidas despu\u00e9s, o destinadas a las oficinas de la Hacienda, fueron tambi\u00e9n recompuestas y revocadas; hasta el <i>secular<\/i> Monte de Piedad tuvo precisi\u00f3n de seguir el movimiento <i>regenerador<\/i> impreso por la <i>opini\u00f3n p\u00fablica<\/i> de los gacetilleros y los apremios y multas de las autoridades; as\u00ed como igualmente la <i>Casa de Misericordia<\/i>, que hab\u00eda dado en manos de particulares y convert\u00eddose en compa\u00f1\u00eda mercantil, imprenta, teatro y salones de baile, tuvo que elevarse a la <i>altura del siglo<\/i>, y vestir de moda y cubrir sus arrugas con el consabido colorete; con lo cual, y la <i>graciosa<\/i> fuente colocada en el centro de la plazuela, y a donde vino a refugiarse la estatua de la mitol\u00f3gica deidad que, con el prosaico nombre de la <i>Mari-blanca<\/i>, reinaba sobre los aguadores de la Puerta del Sol y fue lanzada de aquel sitio, qued\u00f3 completamente <i>civilizada y secularizada<\/i> aquella lev\u00edtica plazuela. Salv\u00f3se, empero, hasta el d\u00eda, su cl\u00e1sico y religioso frente meridional, con la fachada de la iglesia y monasterio de las Descalzas Reales, si bien es de temer que no dure mucho tiempo en aquel traje discordante, habi\u00e9ndose encargado ya las gacetillas de <i>excitar el celo de la Autoridad<\/i> para que los pase una buena mano de ocre y almagre, o por lo menos que lave sus sillares con ceniza o porcelana, como se ha hecho con la c\u00e1rcel de Corte, el Ayuntamiento, los Consejos y otros bellos edificios antiguos, quit\u00e1ndoles su austeridad y gusto caracter\u00edstico. Se ha revocado, por fortuna, con inteligencia, y guardando analog\u00eda con su construcci\u00f3n.<\/p>\r\nDe este celeb\u00e9rrimo monasterio de religiosas franciscas, apellidado de las <i>Descalzas Reales<\/i>, por ser fundaci\u00f3n de la princesa do\u00f1a Juana, hija del emperador Carlos Y y madre del desgraciado rey D.\u00a0Sebasti\u00e1n, de Portugal, nada podemos decir aqu\u00ed que no sea harto conocido; y s\u00f3lo nos limitaremos a expresar que fue construido, en 1559, por el arquitecto Antonio Sillero, sobre la misma \u00e1rea que ocupaba un palacio antiguo, y acaso aprovech\u00f3, para el murall\u00f3n que mira al Postigo, una parte de la construcci\u00f3n antigua.\r\n\r\nDe la de este palacio, que se hace remontar por algunos al reinado de D.\u00a0Juan II, y por otros nada menos que al de Alfonso VI, el Conquistador, diciendo que en \u00e9l se celebraron las primeras Cortes del Reino en Madrid, en 1339, no tenemos m\u00e1s noticias que la de que dicha Seren\u00edsima princesa do\u00f1a Juana de Austria, siendo viuda del pr\u00edncipe D. Juan de Portugal, y Gobernadora de estos reinos de Espa\u00f1a, que hab\u00eda nacido en este mismo palacio, del que era propietaria, le trasform\u00f3 en convento para las religiosas de Santa Clara, que trajo de Gand\u00eda San Francisco de Borja, e ingresaron en este monasterio en 1558. En su preciosa iglesia, renovada, a mediados del siglo pasado, por el arquitecto D. Diego Villanueva, se conservaba a\u00fan, hasta hace pocos a\u00f1os, el c\u00e9lebre altar mayor, obra del famoso arquitecto, escultor y pintor Gaspar Becerra. En una preciosa capilla de m\u00e1rmol, al lado de la Ep\u00edstola, est\u00e1 el sepulcro de la piadosa fundadora, sobre el cual se ve su estatua de rodillas, obra de Pompeyo Leoni. En el coro est\u00e1 tambi\u00e9n su hermana, la emperatriz de Alemania do\u00f1a Mar\u00eda, que vivi\u00f3 y muri\u00f3 en esta santa casa, en la que la acompa\u00f1\u00f3, como religiosa profesa, su hija do\u00f1a Margarita y otras varias personas Reales.\r\n\r\nTambi\u00e9n fue sepultada provisionalmente en esta iglesia, en 4 de Noviembre de 1567, la reina <i>do\u00f1a Isabel de Volois<\/i>, tercera esposa de Felipe\u00a0II, celebr\u00e1ndose en la misma, con este motivo, las solemn\u00edsimas exequias que describe prolijamente el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos en el libro especial, tantas veces citado, que consagr\u00f3 a este objeto; y como este libro sea hoy tan raro, y curiosas las noticias que, a vuelta de la minuciosa descripci\u00f3n del t\u00famulo y solemnidad religiosa, da aquel autor contempor\u00e1neo de la fundaci\u00f3n y traza de este insigne monasterio<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt99\" id=\"rf99\"><sup>[99]<\/sup><\/a>, entresacamos de ella los p\u00e1rrafos que aun hoy puedan interesar al lector<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt100\" id=\"rf100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nLa fundaci\u00f3n de este monasterio fue hecha con una magnificencia verdaderamente regia, pues no s\u00f3lo fue dotada con el mismo y su huerta contigua<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt101\" id=\"rf101\"><sup>[101]<\/sup><\/a>, sino con el resto de la manzana que ocupa y da vuelta a las calles de Capellanes, de Preciados y del Postigo, en un espacio de m\u00e1s de 133.000 pies de terreno, con m\u00e1s la <i>Casa de Misericordia<\/i> para habitaci\u00f3n y hospital de capellanes y dependientes, con 57.000 pies, y las que hoy son del Monte de Piedad, con unos 12.000. Su abadesa era y es considerada como Grande de Espa\u00f1a; su clerec\u00eda se compon\u00eda de un capell\u00e1n mayor, quince titulares, seis de altar, un maestro de ceremonias y tres sacristanes presb\u00edteros; ten\u00eda su capilla de m\u00fasica y celebraba el culto con suma pompa y ornato. Hoy, con las reformas pol\u00edticas, ha perdido gran parte de aquellos bienes y ha deca\u00eddo mucho de su antigua magnificencia.\r\n\r\nLa casa del Monte de Piedad, adquirida por la villa de Madrid, a principios del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, para hacer de ella servicio a S. M., fue donada por D. Felipe V, en los primeros a\u00f1os del siglo <small>XVIII<\/small>, al piadoso establecimiento del Monte, fundado en 1700 por el capell\u00e1n D. Francisco Piquer, con tan asombroso resultado<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt102\" id=\"rf102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEl resto de las calles de este distrito o arrabal ofrece poco inter\u00e9s. La plazoleta que se forma al fin de dicha calle de Capellanes lleva el t\u00edtulo de <i>Celenque<\/i>, y anteriormente de <i>Don Juan de C\u00f3rdoba<\/i>, por estar en ella en lo antiguo las casas del mayorazgo que posey\u00f3 y habit\u00f3, en tiempo del rey D.\u00a0Enrique IV y de los Reyes Cat\u00f3licos, D. Juan de C\u00f3rdoba y Zelenque, alcaide de la Casa Real del Pardo. La calle de <i>Peregrinos<\/i>, hoy de Tetu\u00e1n, tom\u00f3 su nombre del hospital de <i>Caballeros de San Gines<\/i>, trasladado a ella desde el otro lado del Arenal. Del estrech\u00edsimo y tortuoso callej\u00f3n que comunicaba entre la de la <i>Zarza<\/i> y la Puerta del Sol, y llevaba el t\u00edtulo de callej\u00f3n del <i>Cofre<\/i> o de <i>Cofreros<\/i> (<i>des Bahutiers<\/i>), ya se hace expresa menci\u00f3n en la novela de <i>Gil Blas de Santillana<\/i>, por vivir en ella el se\u00f1or <i>Mateo Mel\u00e9ndez<\/i>, mercader de pa\u00f1os de Segovia, a quien vino recomendado el mismo Gil Blas. Ambas calles han desaparecido para el ensanche de la Puerta del Sol. La calle de los <i>Preciados<\/i>, en fin, que limitaba este arrabal desde las inmediaciones de la puerta de Santo Domingo o la del Sol, no sabemos por qu\u00e9 raz\u00f3n lleva este t\u00edtulo, aunque creemos sea el apellido de una familia habitante en ella, y nos parece que con motivo de su completa renovaci\u00f3n y ensanche actual, y de la importancia que adquiere, deb\u00eda cambiar aquel insignificante t\u00edtulo por uno m\u00e1s glorioso y digno. Pocos son los recuerdos ni objetos hist\u00f3ricos que nos ofrec\u00eda su caser\u00edo aun antes de derribarlo, pues casi todo \u00e9l era tambi\u00e9n moderno. En una de sus casas, se\u00f1alada con el n\u00famero 74, se ve una l\u00e1pida sobre la que, en relieve, est\u00e1 representado el ilustre y desgraciado general <i>D. Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos<\/i>, que naci\u00f3 en ella y fue arcabuceado en M\u00e1laga, en 1831, por haber intentado restablecer la Constituci\u00f3n<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt103\" id=\"rf103\"><sup>[103]<\/sup><\/a>. \u00daltimamente, la casa que terminaba esta calle con vuelta a la Puerta del Sol y calle del Carmen fue, hasta el siglo pasado, <i>Casa Real de exp\u00f3sitos, hospital e iglesia de la Inclusa<\/i>, fundada por la cofrad\u00eda de la Soledad, en 1567, hasta que se traslad\u00f3 dicho establecimiento a la calle del Mes\u00f3n de Paredes. Esta casa, renovada en el siglo \u00faltimo, aunque labrada anteriormente por la cofrad\u00eda en el sitio en que hab\u00eda otras varias, y reducida despu\u00e9s a habitaciones particulares y tiendas de comercio, ha sido derribada, as\u00ed como las manzanas contiguas, en 1854 y siguientes, para el ensanche de la Puerta del Sol.","rendered":"<p>El objeto m\u00e1s notable que nos sale al paso y afecta a la imaginaci\u00f3n de este antiguo distrito, y uno tambi\u00e9n de los dos primeros que presidieron, puede decirse, a su formaci\u00f3n, es el Real monasterio de monjas de <i>Santo Domingo<\/i>, situado al pie de la cuesta del mismo nombre, monumento venerable y de la m\u00e1s alta importancia en la historia religiosa, pol\u00edtica y art\u00edstica de Madrid.<\/p>\n<p>Dicen los coronistas matritenses que el Patriarca Santo Domingo de Guzm\u00e1n, que se hallaba en Francia en 1217 haciendo la guerra a los albigenses, envi\u00f3 a Madrid algunos religiosos, bajo la direcci\u00f3n de otro del mismo nombre, para que hiciesen fundaciones; los cuales obtuvieron del concejo de Madrid, con aquel objeto, un sitio <i>extramuros di la villa, cerca de la puerta de Balnad\u00fa<\/i> y, considerables limosnas y donaciones de los piadosos vecinos de Madrid, y, en su consecuencia, dieron principio a la fundaci\u00f3n del convento; pero habiendo venido a Madrid al a\u00f1o siguiente el mismo Santo Domingo, y pareci\u00e9ndole poco conveniente que sus frailes tuviesen tanta hacienda y rentas, determin\u00f3 establecer en la indicada casa un monasterio de monjas, y trasladar a otro sitio a los religiosos, como as\u00ed lo verific\u00f3, recogiendo un n\u00famero de doncellas, a quienes visti\u00f3 el mismo Santo el h\u00e1bito y dio la profesi\u00f3n, y dejando enteramente a beneficio de ellas todos los bienes que ya pose\u00eda el monasterio. Continuaron las monjas su construcci\u00f3n, que estuvo concluida en breve tiempo, y aun se guarda en este convento la carta original de Santo Domingo, dirigida a las mismas, en contestaci\u00f3n al aviso que le dirigieron de estar concluida la obra. Desde entonces los monarcas, los magnates, el concejo y los vecinos de Madrid manifestaron su devoci\u00f3n y simpat\u00eda hacia aquella santa casa, dot\u00e1ndola de privilegios especial\u00edsimos y cuantiosas donaciones, entre las cuales es notable la que les hizo el santo rey D.\u00a0Fernando III, de la extendida huerta, que llegaba hasta las inmediaciones del Alc\u00e1zar y se llamaba de la <i>Reina<\/i>, y despu\u00e9s de la <i>Priora<\/i>.<\/p>\n<p>En esta casa vivieron y profesaron algunas personas de sangre Real, y en ella yac\u00edan los restos del rey <i>D.\u00a0Pedro de Castilla<\/i>, los de su hijo el infante D. Juan, y su nieta do\u00f1a Constanza, priora que fue del mismo convento; y tambi\u00e9n estuvieron los del desgraciado pr\u00edncipe D. Carlos, hijo de Felipe II, antes de ser trasladados al Escorial; eran objetos del mayor inter\u00e9s hist\u00f3rico y art\u00edstico dichos sepulcros, hoy destruidos, a excepci\u00f3n del de la priora do\u00f1a Constanza y la estatua mutilada del rey D. Pedro, que se conservan. Tambi\u00e9n existi\u00f3 hasta pocos a\u00f1os ha el elegante coro, obra del insigne Juan de Herrera, la espaciosa iglesia de dos naves, sus buenos cuadros y la antiqu\u00edsima pila en que fue bautizado Santo Domingo de Guzm\u00e1n, que se halla metida en otra de plata, y sirve para bautizar a las personas Reales, a cuyo efecto es conducida, en las ocasiones, a la capilla Real. Antiguamente, la portada de la iglesia formaba rinconada mirando a Palacio, pero hace muchos a\u00f1os fue cubierta esta portada y fachada del convento con unas casas, y la entrada a la iglesia era lateral, formada por un p\u00f3rtico, que fue reconstruido a fines del siglo pasado. En el portal de dichas casas contiguas y en el de la porter\u00eda del convento se ve\u00edan hasta hace pocos a\u00f1os dos l\u00e1pidas muy antiguas, y que debieron estar en otro sitio anteriormente, en las que se le\u00edan las palabras que, seg\u00fan la tradici\u00f3n, pronunci\u00f3 al morir el cl\u00e9rigo asesinado por el rey D. Pedro, y aparecido al mismo en las sombras de la noche, al pasar por delante de este convento. En esta santa casa fueron recogidas por las religiosas las principales se\u00f1oras de la villa durante los encarnizados disturbios ocasionados por la guerra de las Comunidades, cuyos partidarios pegaron fuego al convento, que estuvo a punto de desaparecer. En los claustros de este convento fue donde D. Lope Barrientes, obispo de Cuenca y fraile de Santo Domingo, quem\u00f3, de orden del rey D. Juan el II, todos los libros o escritos del famoso D. Enrique de Villena, maestre de Calatrava, que falleci\u00f3 en Madrid por entonces; var\u00f3n eminente en ciencias y en literatura, y a quien la opini\u00f3n vulgar ten\u00eda por m\u00e1gico y hechicero, aunque es de presumir que fuera en raz\u00f3n de que se adelant\u00f3 a su siglo en grandes conocimientos cient\u00edficos. Hay quien cree que no todas las obras de este ilustre var\u00f3n perecieron en el incendio; pero a nosotros no ha llegado m\u00e1s que una poco importante, titulada <i>El Arte cisoria o del cuchillo<\/i>. De todos modos, el proceder de D. Lope Barrientos ha merecido la condenaci\u00f3n de todos los amantes de la ciencia, y, en su tiempo mismo, le lament\u00f3 muy amargamente el insigne Juan de Mena, haciendo el elogio m\u00e1s cumplido del ilustre astr\u00f3nomo, fil\u00f3sofo y poeta<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt92\" id=\"rf92\"><sup>[92]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Otros muchos recuerdos hist\u00f3ricos, religiosos y art\u00edsticos, pudi\u00e9ramos a\u00f1adir a este notabil\u00edsimo monasterio; pero preferimos remitir al lector a la interesante Memoria hist\u00f3rica y descriptiva que de \u00e9l public\u00f3 en 1850, D. J. M. de Eguren<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt93\" id=\"rf93\"><sup>[93]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Contiguo a este monasterio, en la misma manzana 404, se hallaba el otro de religiosas franciscas de Santa Mar\u00eda de los <i>\u00c1ngeles<\/i>; y tanto lo estaba, que con motivo de un grande incendio, ocurrido en 1617, se salvaron en el de Santo Domingo las religiosas de aqu\u00e9l con s\u00f3lo romper una tapia medianera. Dicho convento y su iglesia, que hab\u00edan sido fundados en 1564 por D.\u00aa\u00a0Leonor de Mascare\u00f1as, que vino a Castilla con la emperatriz D.\u00aa Isabel, y fue aya del rey D. Felipe II y del pr\u00edncipe D. Carlos, era poco notable en su forma art\u00edstica. En \u00e9l se aposent\u00f3 la Santa Madre Teresa de Jes\u00fas en alguna de las ocasiones en que permaneci\u00f3 en esta villa, seg\u00fan expresa ella misma, y en otras en el monasterio de las Descalzas Reales. Este convento de los \u00c1ngeles fue demolido hacia 1838, alz\u00e1ndose hoy en su solar y en el de la inmediata huerta de Santo Domingo varias casas particulares.<\/p>\n<p>Enfrente del convento de Santo Domingo el Real, y en la cuesta del mismo t\u00edtulo, exist\u00edan hasta poco ha varias casas principales de alguna importancia hist\u00f3rica; las primeras, con el n\u00famero 1 antiguo y 7 moderno, fueron propias del mayorazgo que fund\u00f3 el contador Francisco Garnica a fines del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, y posee hoy el Sr. Duque de Granada, vizconde de Zolina. Una parte de dichas casas (donde se alzaba un torre\u00f3n en que, seg\u00fan tradici\u00f3n, no sabemos hasta qu\u00e9 punto fundada, estuvo tambi\u00e9n preso alg\u00fan tiempo el famoso secretario de Felipe II, Antonio P\u00e9rez) ha sido derribada y reconstruida de nueva planta en estos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>En la contigua vivi\u00f3 el famoso cardenal <i>Portocarrero<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt94\" id=\"rf94\"><sup>[94]<\/sup><\/a>, arzobispo de Toledo, que tanta influencia tuvo en la pol\u00edtica del Gabinete espa\u00f1ol en el \u00faltimo reinado de los monarcas austr\u00edacos, y a quien se atribuye el famoso testamento de Carlos\u00a0II, que llam\u00f3 al trono espa\u00f1ol a la familia de los Borbones; fue hijo del Conde de Palma, y muri\u00f3 en Roma en 1730. La otra es la se\u00f1alada con el n\u00famero 1 antiguo y 2 moderno, con su entrada por la antigua calle de la <i>Puebla<\/i> (hoy del Fomento), y que hoy poseen y habitan los Sres. Duques de Fr\u00edas, como Marqueses de Villena y Condes de Oropesa. En la inmediata ya citada, y que hoy se est\u00e1 derribando, viv\u00eda el de este \u00faltimo t\u00edtulo, Presidente de Castilla y ministro en tiempos del mismo monarca Carlos II, y fue asaltada y saqueada por el populacho en la famosa asonada de 1609, conocida por el <i>mot\u00edn del pan<\/i>, que ocasion\u00f3 la ca\u00edda de aquel magnate.<\/p>\n<p>A espaldas de dicho monasterio de Santo Domingo, y entre \u00e9l y el de San Mart\u00edn, se forman varias callejuelas y plazoletas, algunas suprimidas hoy, otras regularizadas y ensanchadas con las nuevas construcciones; si bien por la mayor parte conservan sus antiguos nombres de <i>Bajada de los \u00c1ngeles<\/i>, plazuela de los <i>Trujillos<\/i>, calle de las <i>Conchas<\/i>, de la <i>Sart\u00e9n<\/i>, de las <i>Veneras<\/i>, de la <i>Ternera<\/i>, del <i>Postigo<\/i>, de la <i>Bodega de San Mart\u00edn<\/i>, de la <i>Flora<\/i> y plazuela de <i>Naval\u00f3n<\/i>.<\/p>\n<p>Poco es lo que ofrecen de notable estas escondidas calles; sin embargo, alguna cosa queda todav\u00eda del antiguo caser\u00edo, por ejemplo, de las tres o cuatro casas que forman la plazoleta de <i>Santa Catalina de los Donados<\/i>, la se\u00f1alada con el n\u00famero 1 nuevo, que tiene su entrada por dicha plazuela y costanilla de los \u00c1ngeles, con vuelta tambi\u00e9n a la calle de la <i>Priora<\/i> y de los <i>Ca\u00f1os<\/i>, es la que fund\u00f3 y en que vivi\u00f3 el famoso licenciado <i>D.\u00a0Garc\u00eda de Barrionuevo y Peralta<\/i>, del consejo del Emperador y tronco de la familia de los Barrionuevos, tan considerada en esta villa, as\u00ed como \u00e9l lo fue por su extremada grandeza, liberalidad y virtudes; llev\u00f3 el t\u00edtulo de primer <i>Marqu\u00e9s de Cusano<\/i>, y aun hoy la poseen sus descendientes en este t\u00edtulo; fund\u00f3 para sus hijos otros mayorazgos, labrando para ellos, no s\u00f3lo estas casas, sino otras dos de que m\u00e1s adelante haremos menci\u00f3n; instituy\u00f3 varias memorias y obras p\u00edas en la capilla propia de su apellido, en la parroquia de San Gines, donde yace sepultado.<\/p>\n<p>Enfrente de esta casa, en la misma plazuela y calle de Santa Catalina, est\u00e1n las otras, que fueron de Pedro Fern\u00e1ndez Lorca, secretario y tesorero de los reyes D.\u00a0Juan el II y D. Enrique IV, y convertidas por \u00e9l, en 1460, en albergue u hospicio <i>para doce hombres honrados, a quienes la demasiada edad quit\u00f3 la fuerza para ganar el sustento<\/i>; vest\u00edan unas becas o caperuzas de pa\u00f1o pardo, y llam\u00e1ronlos los donados; pero en el d\u00eda creemos que no existan ya en comunidad, ni bajo las reglas que les prescribi\u00f3 el fundador<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt95\" id=\"rf95\"><sup>[95]<\/sup><\/a>. Estas casas debieron ser tan notables en su tiempo, que hay quien asegura que en ella se hospeda ron varias personas Reales, y aun el mismo emperador Carlos V. La manzana 401, entre la calle de los Donados y la casa de Barrionuevo, estaba formada hasta hace pocos a\u00f1os, en que ha sido derribada para construirla de nueva planta, la propia del apellido de <i>Olivares<\/i>, familia de esclarecida nobleza en Madrid, fundada por don Gabriel de Olivares. La del frente de la plazuela (reconstruida tambi\u00e9n) pertenec\u00eda, a principios del siglo <small>XVII<\/small>, a las familias de Esp\u00ednola y Pedrosa, y luego al Marqu\u00e9s de Vega, Al principio de la inmediata calle de la <i>Flora<\/i>, esquina y con vuelta ala de la <i>Bodega de San Mart\u00edn<\/i>, hab\u00eda otra casa antigua se\u00f1alada hoy con el n\u00famero 1 moderno, que, seg\u00fan los registros de sus t\u00edtulos, perteneci\u00f3 nada menos que a D. \u00c1lvaro de Luna; pero aunque bastante vieja, no creemos fuera del siglo <small>XV<\/small>, contempor\u00e1nea de aquel c\u00e9lebre privado de D. Juan el Segundo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt96\" id=\"rf96\"><sup>[96]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>En el trozo de calle de la <i>Sart\u00e9n<\/i> comprendido entre la bajada de los Angeles y la calle de las Veneras existi\u00f3 hasta hace muy pocos a\u00f1os, que ha sido reedificada, se\u00f1alada con los n\u00fameros 10 antiguo y 7 moderno, la casa conocida por de las <i>Conchas<\/i>, que ha dado nombre a este trozo de calle. Dicha casa fue de Diego de Alfaro, a fines del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, y no sabemos si \u00e9l mismo o alguno de bus sucesores fue el que hizo construir en ella, y con ocasi\u00f3n de haber hecho una peregrinaci\u00f3n a Tierra Santa, una capilla u oratorio, y decor\u00f3 o revisti\u00f3 su fachada con multitud de conchas; de que hoy se ha conservado en la renovaci\u00f3n de la casa una sola sobre cada balc\u00f3n.<\/p>\n<p>En la casa que forma la esquina entre las calles de las Veneras y los Angeles vivi\u00f3 y muri\u00f3 el famoso poeta Ca\u00f1izares, a mediados del siglo anterior<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt97\" id=\"rf97\"><sup>[97]<\/sup><\/a>. El callej\u00f3n de la <i>Ternera<\/i>, que desde la de la Sart\u00e9n sale a la de los Preciados, s\u00f3lo tiene un recuerdo hist\u00f3rico moderno, y es la gloriosa muerte del h\u00e9roe <i>D.\u00a0Luis Daoiz<\/i>, ocurrida en Dos de Mayo de 1808 en la casa en que habitaba, y a donde fue trasladado, herido mortalmente en defensa del parque de artiller\u00eda. En su fachada se ha colocado una l\u00e1pida conmemorativa.<\/p>\n<p>A la entrada de la calle del <i>Postigo de San Mart\u00edn<\/i> por la plazuela de las Descalzas est\u00e1, aun perfectamente conservada, la casa que fue del secretario <i>Alonso Muriel y Valdivieso<\/i> (es la se\u00f1alada con el n\u00famero 1 antiguo y 8 moderno de la manzana 395). D\u00edcese que es obra del famoso arquitecto del Escorial Juan de Herrera, y cuando no lo dijera la tradici\u00f3n, lo declarar\u00eda la severidad y correcci\u00f3n de su estilo y gusto propio, que se revela hasta en las obras menos importantes de aquel insigne arquitecto.<\/p>\n<p>La iglesia parroquial de <i>San Mart\u00edn<\/i>, que estaba frente a esta calle, y formaba parte de la manzana 392, ocupada toda ella por el c\u00e9lebre monasterio de monjes benitos, avanzaba bastante hasta dicha calle del Postigo, cuadrando y regularizando la plazuela de las Descalzas. Esta iglesia parroquial era obra de los primeros a\u00f1os del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, y su capilla mayor fue dotada y labrada a expensas del ya dicho Alonso Muriel, secretario de c\u00e1mara de Felipe III, en cuyo presbiterio yac\u00eda, en un suntuoso pante\u00f3n, juntamente con su esposa D.\u00aa Catalina Medina. Tambi\u00e9n exist\u00edan en dicha iglesia otros sepulcros notables del contador y tesorero de Carlos V, <i>Alonso Gutierrez<\/i>, due\u00f1o que fue de la casa donde luego estuvo el Monte de Piedad; del Patriarca de las Indias y Gobernador del Consejo Sr. Figueroa, del insigne escritor P. maestro <i>Fray Mart\u00edn Sarmiento<\/i>, y del c\u00e9lebre general de marina <i>don Jorge Juan<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt98\" id=\"rf98\"><sup>[98]<\/sup><\/a>. Era adem\u00e1s notable este templo por sus suntuosas capillas, sus devotas im\u00e1genes y sus ricas alhajas y pinturas; pero fue demolido por los franceses, y no ha vuelto a ser reconstruido, quedando todav\u00eda descampado el solar que ocupaba. En cuanto al convento contiguo, que despu\u00e9s de la exclaustraci\u00f3n de los monjes fue sucesivamente destinado a las oficinas del Gobierno pol\u00edtico, Diputaci\u00f3n provincial, Bolsa y Tribunal de Comercio, Junta de Sanidad y cuartel de la Guardia civil, nada m\u00e1s hay que decir sino que al fin fue derribado hace pocos a\u00f1os, y constru\u00eddose en \u00e9l el nuevo edificio destinado a Monte de Piedad y Caja de Ahorros y magn\u00edficas casas particulares.<\/p>\n<p class=\"extenso\">La plazuela de las <i>Descalzas<\/i>, centro del antiguo arrabal de San Mart\u00edn, era a\u00fan en los primeros a\u00f1os de este siglo un reflejo fiel, una p\u00e1gina intacta de la corte de la dinast\u00eda austr\u00edaca, del Madrid del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>. Formada por uno de sus costados por la dicha iglesia de San Mart\u00edn, que ten\u00eda su p\u00f3rtico y entrada principal frente al Postigo, y de la casa, ya citada, del secretario Muriel, ocupaba, como en el d\u00eda, todo su frente meridional la severa fachada del monasterio de se\u00f1oras <i>Descalzas Reales<\/i>, y la linda portada de su iglesia, construida seg\u00fan el estilo cl\u00e1sico del siglo <small>XVI<\/small>. Un arco y pasadizo de comunicaci\u00f3n un\u00eda esta fachada con la casa que form\u00f3 el otro frente de la plazuela y que ocupaba el <i>Monte de Piedad<\/i> y <i>Caja de Ahorros<\/i>, severo edificio, que fue del tesorero Alonso Guti\u00e9rrez, y que mereci\u00f3 el honor de ser habitado por el emperador Carlos V, y en el que dej\u00f3 a la Emperatriz y a su hijo Felipe II al partir para la jornada de T\u00fanez. Hoy se halla derribado y reducido a solar. M\u00e1s all\u00e1 de este arco se alcanzaba a divisar, y existe todav\u00eda, otro notable edificio, obra del arquitecto Monegro, destinado a habitaci\u00f3n de los <i>Capellanes<\/i> y a <i>Casa de Miserircordia<\/i> para doce sacerdotes pobres, y cerraba, por \u00faltimo, la plazuela al lienzo Norte con las casas del Marqu\u00e9s de Mejorada y del Duque de Lerma, sustituidas m\u00e1s tarde por la grande y s\u00f3lida del <i>Marqu\u00e9s de Villena<\/i>, que hace esquina y vuelve a la bajada de San Mart\u00edn. Todos aquellos edificios, no s\u00f3lo por su gusto especial y el orden de su construcci\u00f3n y ornato, sino tambi\u00e9n por su severo aspecto y tostado colorido, revelaban su fecha y trasladaban fielmente la imaginaci\u00f3n del espectador a la \u00e9poca gloriosa de su fundaci\u00f3n. Pero vinieron los franceses y echaron abajo (sin pretexto alguno) la iglesia parroquial de San Mart\u00edn, y no sabemos si tambi\u00e9n el arco de comunicaci\u00f3n entre el convento de las Descalzas y la casa del Monte, si bien pudo ser suprimido anteriormente, con motivo de haber recibido esta casa su nuevo destino. Vino despu\u00e9s la Revoluci\u00f3n y la exclaustraci\u00f3n de los monjes de San Mart\u00edn, y se apoder\u00f3 el Gobierno de este monasterio; coloc\u00f3 en \u00e9l sus oficinas y dependencias, y a pretexto de <i>mejorar su aspecto<\/i>, desmoch\u00f3 sus torrecillas, vari\u00f3 el orden de sus ventanas y envolvi\u00f3 sus lienzos en el obligado colorete <i>beurre fraise<\/i>, que tan en moda estaba en las modernas casas de Madrid. Las contiguas a las Descalzas, y que formaban parte del mismo monasterio, vendidas despu\u00e9s, o destinadas a las oficinas de la Hacienda, fueron tambi\u00e9n recompuestas y revocadas; hasta el <i>secular<\/i> Monte de Piedad tuvo precisi\u00f3n de seguir el movimiento <i>regenerador<\/i> impreso por la <i>opini\u00f3n p\u00fablica<\/i> de los gacetilleros y los apremios y multas de las autoridades; as\u00ed como igualmente la <i>Casa de Misericordia<\/i>, que hab\u00eda dado en manos de particulares y convert\u00eddose en compa\u00f1\u00eda mercantil, imprenta, teatro y salones de baile, tuvo que elevarse a la <i>altura del siglo<\/i>, y vestir de moda y cubrir sus arrugas con el consabido colorete; con lo cual, y la <i>graciosa<\/i> fuente colocada en el centro de la plazuela, y a donde vino a refugiarse la estatua de la mitol\u00f3gica deidad que, con el prosaico nombre de la <i>Mari-blanca<\/i>, reinaba sobre los aguadores de la Puerta del Sol y fue lanzada de aquel sitio, qued\u00f3 completamente <i>civilizada y secularizada<\/i> aquella lev\u00edtica plazuela. Salv\u00f3se, empero, hasta el d\u00eda, su cl\u00e1sico y religioso frente meridional, con la fachada de la iglesia y monasterio de las Descalzas Reales, si bien es de temer que no dure mucho tiempo en aquel traje discordante, habi\u00e9ndose encargado ya las gacetillas de <i>excitar el celo de la Autoridad<\/i> para que los pase una buena mano de ocre y almagre, o por lo menos que lave sus sillares con ceniza o porcelana, como se ha hecho con la c\u00e1rcel de Corte, el Ayuntamiento, los Consejos y otros bellos edificios antiguos, quit\u00e1ndoles su austeridad y gusto caracter\u00edstico. Se ha revocado, por fortuna, con inteligencia, y guardando analog\u00eda con su construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>De este celeb\u00e9rrimo monasterio de religiosas franciscas, apellidado de las <i>Descalzas Reales<\/i>, por ser fundaci\u00f3n de la princesa do\u00f1a Juana, hija del emperador Carlos Y y madre del desgraciado rey D.\u00a0Sebasti\u00e1n, de Portugal, nada podemos decir aqu\u00ed que no sea harto conocido; y s\u00f3lo nos limitaremos a expresar que fue construido, en 1559, por el arquitecto Antonio Sillero, sobre la misma \u00e1rea que ocupaba un palacio antiguo, y acaso aprovech\u00f3, para el murall\u00f3n que mira al Postigo, una parte de la construcci\u00f3n antigua.<\/p>\n<p>De la de este palacio, que se hace remontar por algunos al reinado de D.\u00a0Juan II, y por otros nada menos que al de Alfonso VI, el Conquistador, diciendo que en \u00e9l se celebraron las primeras Cortes del Reino en Madrid, en 1339, no tenemos m\u00e1s noticias que la de que dicha Seren\u00edsima princesa do\u00f1a Juana de Austria, siendo viuda del pr\u00edncipe D. Juan de Portugal, y Gobernadora de estos reinos de Espa\u00f1a, que hab\u00eda nacido en este mismo palacio, del que era propietaria, le trasform\u00f3 en convento para las religiosas de Santa Clara, que trajo de Gand\u00eda San Francisco de Borja, e ingresaron en este monasterio en 1558. En su preciosa iglesia, renovada, a mediados del siglo pasado, por el arquitecto D. Diego Villanueva, se conservaba a\u00fan, hasta hace pocos a\u00f1os, el c\u00e9lebre altar mayor, obra del famoso arquitecto, escultor y pintor Gaspar Becerra. En una preciosa capilla de m\u00e1rmol, al lado de la Ep\u00edstola, est\u00e1 el sepulcro de la piadosa fundadora, sobre el cual se ve su estatua de rodillas, obra de Pompeyo Leoni. En el coro est\u00e1 tambi\u00e9n su hermana, la emperatriz de Alemania do\u00f1a Mar\u00eda, que vivi\u00f3 y muri\u00f3 en esta santa casa, en la que la acompa\u00f1\u00f3, como religiosa profesa, su hija do\u00f1a Margarita y otras varias personas Reales.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n fue sepultada provisionalmente en esta iglesia, en 4 de Noviembre de 1567, la reina <i>do\u00f1a Isabel de Volois<\/i>, tercera esposa de Felipe\u00a0II, celebr\u00e1ndose en la misma, con este motivo, las solemn\u00edsimas exequias que describe prolijamente el maestro Juan L\u00f3pez de Hoyos en el libro especial, tantas veces citado, que consagr\u00f3 a este objeto; y como este libro sea hoy tan raro, y curiosas las noticias que, a vuelta de la minuciosa descripci\u00f3n del t\u00famulo y solemnidad religiosa, da aquel autor contempor\u00e1neo de la fundaci\u00f3n y traza de este insigne monasterio<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt99\" id=\"rf99\"><sup>[99]<\/sup><\/a>, entresacamos de ella los p\u00e1rrafos que aun hoy puedan interesar al lector<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt100\" id=\"rf100\"><sup>[100]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La fundaci\u00f3n de este monasterio fue hecha con una magnificencia verdaderamente regia, pues no s\u00f3lo fue dotada con el mismo y su huerta contigua<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt101\" id=\"rf101\"><sup>[101]<\/sup><\/a>, sino con el resto de la manzana que ocupa y da vuelta a las calles de Capellanes, de Preciados y del Postigo, en un espacio de m\u00e1s de 133.000 pies de terreno, con m\u00e1s la <i>Casa de Misericordia<\/i> para habitaci\u00f3n y hospital de capellanes y dependientes, con 57.000 pies, y las que hoy son del Monte de Piedad, con unos 12.000. Su abadesa era y es considerada como Grande de Espa\u00f1a; su clerec\u00eda se compon\u00eda de un capell\u00e1n mayor, quince titulares, seis de altar, un maestro de ceremonias y tres sacristanes presb\u00edteros; ten\u00eda su capilla de m\u00fasica y celebraba el culto con suma pompa y ornato. Hoy, con las reformas pol\u00edticas, ha perdido gran parte de aquellos bienes y ha deca\u00eddo mucho de su antigua magnificencia.<\/p>\n<p>La casa del Monte de Piedad, adquirida por la villa de Madrid, a principios del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, para hacer de ella servicio a S. M., fue donada por D. Felipe V, en los primeros a\u00f1os del siglo <small>XVIII<\/small>, al piadoso establecimiento del Monte, fundado en 1700 por el capell\u00e1n D. Francisco Piquer, con tan asombroso resultado<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt102\" id=\"rf102\"><sup>[102]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El resto de las calles de este distrito o arrabal ofrece poco inter\u00e9s. La plazoleta que se forma al fin de dicha calle de Capellanes lleva el t\u00edtulo de <i>Celenque<\/i>, y anteriormente de <i>Don Juan de C\u00f3rdoba<\/i>, por estar en ella en lo antiguo las casas del mayorazgo que posey\u00f3 y habit\u00f3, en tiempo del rey D.\u00a0Enrique IV y de los Reyes Cat\u00f3licos, D. Juan de C\u00f3rdoba y Zelenque, alcaide de la Casa Real del Pardo. La calle de <i>Peregrinos<\/i>, hoy de Tetu\u00e1n, tom\u00f3 su nombre del hospital de <i>Caballeros de San Gines<\/i>, trasladado a ella desde el otro lado del Arenal. Del estrech\u00edsimo y tortuoso callej\u00f3n que comunicaba entre la de la <i>Zarza<\/i> y la Puerta del Sol, y llevaba el t\u00edtulo de callej\u00f3n del <i>Cofre<\/i> o de <i>Cofreros<\/i> (<i>des Bahutiers<\/i>), ya se hace expresa menci\u00f3n en la novela de <i>Gil Blas de Santillana<\/i>, por vivir en ella el se\u00f1or <i>Mateo Mel\u00e9ndez<\/i>, mercader de pa\u00f1os de Segovia, a quien vino recomendado el mismo Gil Blas. Ambas calles han desaparecido para el ensanche de la Puerta del Sol. La calle de los <i>Preciados<\/i>, en fin, que limitaba este arrabal desde las inmediaciones de la puerta de Santo Domingo o la del Sol, no sabemos por qu\u00e9 raz\u00f3n lleva este t\u00edtulo, aunque creemos sea el apellido de una familia habitante en ella, y nos parece que con motivo de su completa renovaci\u00f3n y ensanche actual, y de la importancia que adquiere, deb\u00eda cambiar aquel insignificante t\u00edtulo por uno m\u00e1s glorioso y digno. Pocos son los recuerdos ni objetos hist\u00f3ricos que nos ofrec\u00eda su caser\u00edo aun antes de derribarlo, pues casi todo \u00e9l era tambi\u00e9n moderno. En una de sus casas, se\u00f1alada con el n\u00famero 74, se ve una l\u00e1pida sobre la que, en relieve, est\u00e1 representado el ilustre y desgraciado general <i>D. Jos\u00e9 Mar\u00eda Torrijos<\/i>, que naci\u00f3 en ella y fue arcabuceado en M\u00e1laga, en 1831, por haber intentado restablecer la Constituci\u00f3n<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt103\" id=\"rf103\"><sup>[103]<\/sup><\/a>. \u00daltimamente, la casa que terminaba esta calle con vuelta a la Puerta del Sol y calle del Carmen fue, hasta el siglo pasado, <i>Casa Real de exp\u00f3sitos, hospital e iglesia de la Inclusa<\/i>, fundada por la cofrad\u00eda de la Soledad, en 1567, hasta que se traslad\u00f3 dicho establecimiento a la calle del Mes\u00f3n de Paredes. Esta casa, renovada en el siglo \u00faltimo, aunque labrada anteriormente por la cofrad\u00eda en el sitio en que hab\u00eda otras varias, y reducida despu\u00e9s a habitaciones particulares y tiendas de comercio, ha sido derribada, as\u00ed como las manzanas contiguas, en 1854 y siguientes, para el ensanche de la Puerta del Sol.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":11,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-49","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/49","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/49\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":220,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/49\/revisions\/220"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/49\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=49"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=49"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=49"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}