{"id":56,"date":"2018-03-20T12:15:59","date_gmt":"2018-03-20T12:15:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-18\/"},"modified":"2018-03-20T15:45:36","modified_gmt":"2018-03-20T15:45:36","slug":"tercera-ampliacion","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/tercera-ampliacion\/","title":{"rendered":"Tercera ampliaci\u00f3n (siglo XVI)"},"content":{"raw":"<h2 class=\"subtit\">RECINTO ACTUAL\u00a0(1860)<\/h2>\r\n<p class=\"salto10\">Recorridos ya los tres primeros circuitos de la villa de Madrid, desde su primitivo origen hasta el establecimiento de la Corte en ella, c\u00famplenos dedicar hoy nuestros paseos a la <i>parte nueva<\/i>, o sea la que result\u00f3 de la tercera y muy superior ampliaci\u00f3n, ocasionada de aquel important\u00edsimo acontecimiento a mediados del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>. Por resultado de este considerable ensanche, realizado en todas direcciones (a excepci\u00f3n \u00fanicamente de la banda occidental), quedaron como centrales los arrabales y l\u00edmites de la antigua villa, desapareciendo las tapias que hab\u00edan sucedido a la fort\u00edsima muralla morisca, y con ellas tambi\u00e9n los portillos o entradas <i>de Moros, de La Latina, de Ant\u00f3n Mart\u00edn, del Sol, de San Mart\u00edn y de Santo Domingo. Las nuevas puertas de Segovia, de Toledo, de Embajadores, de Lavapi\u00e9s<\/i> (despu\u00e9s de Valencia), <i>de Atocha, de Alcal\u00e1, de Recoletos, de Santa B\u00e1rbara, de los Pozos de la Nieve, de Maravillas, de Fuencarral, de San Joaqu\u00edn y de San Vicente<\/i> reemplazaron a aqu\u00e9llas al extremo de las anchas y espaciosas calles que se extendieron en forma de estrella, cuyo centro vino a resultar la <i>Puerta del Sol<\/i>.<\/p>\r\nEstos nuevos y extendidos barrios (hoy los m\u00e1s importantes de la villa) tardaron, sin embargo, en rellenarse de caser\u00edo durante todo el siglo\u00a0<small>XVI<\/small> y parte del <small>XVII<\/small>, hasta que en \u00e9ste qued\u00f3 limitado su desarrollo por la malhadada cerca mandada construir por Felipe IV, seg\u00fan expresamos ya en la <i>Introducci\u00f3n<\/i>; desde entonces hasta estos \u00faltimos tiempos el per\u00edmetro de Madrid ha permanecido, con ligeras alteraciones, dentro de los l\u00edmites que entonces de <i>Real orden<\/i> se le trazaron.\r\n\r\nVamos, pues, a emprender nuestros paseos en este \u00faltimo recinto; y si bien en ellos carecer\u00e1n estos recuerdos del atractivo que su antig\u00fcedad pudo prestar a los anteriores, todav\u00eda pensamos que hallar\u00e1n simpat\u00eda en el \u00e1nimo del lector, ya por la importancia material de los sucesos que hemos de consignar, ya tambi\u00e9n por la especial fisonom\u00eda y antecedentes de estos barrios, m\u00e1s de acuerdo con nuestras costumbres modernas y m\u00e1s conocidos tambi\u00e9n.\r\n\r\nPara seguir en esta parte de nuestros paseos el mismo orden que establecimos de la circunferencia al centro, dividiremos este ancho c\u00edrculo del nuevo recinto en tres grandes trozos, en que comprendamos todo lo ampliado desde los l\u00edmites de la antigua villa hasta los actuales, cuyos tres trozos, siguiendo en parte la nomenclatura oficial, llamaremos <i>cuartel bajo, central y alto<\/i>; y limitados por las grandes l\u00edneas de las calles de Atocha, San Jer\u00f3nimo y Alcal\u00e1, Hortaleza y Fuencarral y Ancha de Sari Bernardo, les subdividiremos en los parciales que convengan despu\u00e9s a la mejor inteligencia, apellid\u00e1ndolos, no precisamente con los nombres oficiales de sus distritos, ni contenidos tampoco dentro de los l\u00edmites municipales, Bino con arreglo a la acepci\u00f3n vulgar y a la divisi\u00f3n mareada eme establecen entre ellos las grandes l\u00edneas ya dichas que los separan. De este modo, en el <i>cuartel bajo<\/i> llamaremos las <i>Vistillas<\/i> a todo el trozo comprendido entre la calle de Segovia y la de Toledo: el <i>Rastro<\/i> y la <i>Inclusa<\/i>, entre esta calle y la de Valencia al barranco de Embajadores: <i>Lavapi\u00e9s<\/i>, entre ella y la de <i>Atocha<\/i>, y <i>Hospital<\/i> y las <i>Huertas<\/i>, desde aquella calle a la del Prado. Llamaremos <i>del Centro<\/i> el comprendido entre el <i>Prado<\/i> y la <i>Puerta del Sol<\/i>; consagraremos cap\u00edtulos especiales a \u00e9sta, al <i>Prado<\/i> y <i>Retiro<\/i>, y dando la vuelta por el <i>cuartel alto<\/i>, dedicaremos los \u00faltimos paseos a <i>Recoletos<\/i> y el <i>Barquillo<\/i>, otro a la l\u00ednea del Norte de la <i>Puerta del Sol<\/i> al <i>Hospicio<\/i>; otro al de <i>Desenga\u00f1o<\/i> y <i>Maravillas<\/i> hasta la calle Ancha de San Bernardo, y el \u00faltimo de <i>Afligidos<\/i> y <i>Leganitos<\/i>, hasta la subida de San Vicente y el Palacio Real, donde principi\u00f3 y termin\u00f3 siempre la villa de Madrid.","rendered":"<h2 class=\"subtit\">RECINTO ACTUAL\u00a0(1860)<\/h2>\n<p class=\"salto10\">Recorridos ya los tres primeros circuitos de la villa de Madrid, desde su primitivo origen hasta el establecimiento de la Corte en ella, c\u00famplenos dedicar hoy nuestros paseos a la <i>parte nueva<\/i>, o sea la que result\u00f3 de la tercera y muy superior ampliaci\u00f3n, ocasionada de aquel important\u00edsimo acontecimiento a mediados del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>. 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Las nuevas puertas de Segovia, de Toledo, de Embajadores, de Lavapi\u00e9s<\/i> (despu\u00e9s de Valencia), <i>de Atocha, de Alcal\u00e1, de Recoletos, de Santa B\u00e1rbara, de los Pozos de la Nieve, de Maravillas, de Fuencarral, de San Joaqu\u00edn y de San Vicente<\/i> reemplazaron a aqu\u00e9llas al extremo de las anchas y espaciosas calles que se extendieron en forma de estrella, cuyo centro vino a resultar la <i>Puerta del Sol<\/i>.<\/p>\n<p>Estos nuevos y extendidos barrios (hoy los m\u00e1s importantes de la villa) tardaron, sin embargo, en rellenarse de caser\u00edo durante todo el siglo\u00a0<small>XVI<\/small> y parte del <small>XVII<\/small>, hasta que en \u00e9ste qued\u00f3 limitado su desarrollo por la malhadada cerca mandada construir por Felipe IV, seg\u00fan expresamos ya en la <i>Introducci\u00f3n<\/i>; desde entonces hasta estos \u00faltimos tiempos el per\u00edmetro de Madrid ha permanecido, con ligeras alteraciones, dentro de los l\u00edmites que entonces de <i>Real orden<\/i> se le trazaron.<\/p>\n<p>Vamos, pues, a emprender nuestros paseos en este \u00faltimo recinto; y si bien en ellos carecer\u00e1n estos recuerdos del atractivo que su antig\u00fcedad pudo prestar a los anteriores, todav\u00eda pensamos que hallar\u00e1n simpat\u00eda en el \u00e1nimo del lector, ya por la importancia material de los sucesos que hemos de consignar, ya tambi\u00e9n por la especial fisonom\u00eda y antecedentes de estos barrios, m\u00e1s de acuerdo con nuestras costumbres modernas y m\u00e1s conocidos tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Para seguir en esta parte de nuestros paseos el mismo orden que establecimos de la circunferencia al centro, dividiremos este ancho c\u00edrculo del nuevo recinto en tres grandes trozos, en que comprendamos todo lo ampliado desde los l\u00edmites de la antigua villa hasta los actuales, cuyos tres trozos, siguiendo en parte la nomenclatura oficial, llamaremos <i>cuartel bajo, central y alto<\/i>; y limitados por las grandes l\u00edneas de las calles de Atocha, San Jer\u00f3nimo y Alcal\u00e1, Hortaleza y Fuencarral y Ancha de Sari Bernardo, les subdividiremos en los parciales que convengan despu\u00e9s a la mejor inteligencia, apellid\u00e1ndolos, no precisamente con los nombres oficiales de sus distritos, ni contenidos tampoco dentro de los l\u00edmites municipales, Bino con arreglo a la acepci\u00f3n vulgar y a la divisi\u00f3n mareada eme establecen entre ellos las grandes l\u00edneas ya dichas que los separan. 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