{"id":72,"date":"2018-03-20T12:16:01","date_gmt":"2018-03-20T12:16:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-25\/"},"modified":"2018-03-20T18:14:55","modified_gmt":"2018-03-20T18:14:55","slug":"recoletos-y-el-barquillo","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/recoletos-y-el-barquillo\/","title":{"rendered":"XVIII. Recoletos y el Barquillo"},"content":{"raw":"A la izquierda de la puerta de Alcal\u00e1 y hasta la de <i>Recoletos<\/i> (reconstruida de nueva planta en el reinado de Fernando el VI, y que ha sido derribada) se empez\u00f3 a formar ya en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, con destino a <i>hornos<\/i> y <i>tahonas<\/i>, un caser\u00edo que se llam\u00f3 Villa Nueva, compuesto de cuarenta y dos edificios inmediatos al que ten\u00eda all\u00ed desde m\u00e1s antiguo el Ayuntamiento de Madrid; si bien los grandes edificios delanteros, conocidos luego con este nombre, eran obra posterior, de mediados del siglo pasado. En \u00e9l se construy\u00f3, tambi\u00e9n en el reinado de Fernando el VI, la gran <i>panera<\/i> en figura de rotonda que daba al paseo de Recoletos, y era capaz de 100.000 fanegas de grano. Los otros edificios que continuaban hasta la puerta de Alcal\u00e1 y serv\u00edan de cuartel de ingenieros eran otras de las obras m\u00e1s importantes del reinado de Carlos III. En esta inmensa manzana, destinada desde hace muchos a\u00f1os a extra\u00f1os usos, es donde, a nuestro entender, debi\u00f3 colocarse la nueva Aduana<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt171\" id=\"rf171\"><sup>[171]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nDespu\u00e9s de los edificios del P\u00f3sito, hasta la puerta de Recoletos, estaban, como ya expresamos, el antiguo convento de agustinos recoletos y su huerta, que comprend\u00eda nada menos de 515.459 pies, y la casa y huerta del Conde de O\u00f1ate, marqu\u00e9s de Montealegre, con cerca de 200.000; la huerta que despu\u00e9s ocup\u00f3 el Colegio de Veterinaria, que perteneci\u00f3 a San Felipe Neri, conserv\u00f3 la misma forma, con un gran saliente fuera de la puerta y la enorme superficie de 523.716 pies<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt172\" id=\"rf172\"><sup>[172]<\/sup><\/a>. Por el lado opuesto al principio del paseo, despu\u00e9s de la huerta del regidor <i>Juan Fern\u00e1ndez<\/i>, la gran casa y jard\u00edn del almirante de Castilla D.\u00a0Juan Gaspar Enriquez de Cabrera, que daba vuelta por la calle llamada entonces del Escorial, y que despu\u00e9s recibi\u00f3 el t\u00edtulo del <i>Almirante<\/i>, que aun conserva, hasta la de los <i>Reyes Alta<\/i>, hoy de las <i>Salesas<\/i>. Cedida esta posesi\u00f3n en gran parte por aquel ilustre magnate para la fundaci\u00f3n del convento de <i>San Pascual<\/i>, y convertida en iglesia la sala-teatro del propio palacio, enriqueci\u00f3 a esta con su preciosa colecci\u00f3n de pinturas de los mejores maestros; rico tesoro que desapareci\u00f3 en tiempo de la dominaci\u00f3n francesa. Cav\u00f3 tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas la iglesia para ensanche del paseo, y ha vuelto a ser construida alineando con los nuevos palacios. El resto de la huerta fue despu\u00e9s del general de artiller\u00eda <i>D. Juan Brancacho<\/i>, con cuyo apellido es a\u00fan conocida, y el antiguo palacio o <i>retiro<\/i> del Almirante desapareci\u00f3 tambi\u00e9n a impulso del tiempo. A la otra esquina de esta calle del Almirante, y entre \u00e9sta y la llamada hoy de la <i>Veterinaria<\/i> (antes de <i>San Jos\u00e9<\/i>), se alzaba ya en principios del siglo pasado la casa y lamoso jard\u00edn del Conde de <i>Ba\u00f1os<\/i>, despu\u00e9s del de Altamira, y luego del Duque de <i>Medina de las Torres<\/i>, conocida modernamente por las <i>Delicias<\/i>, cuando estaba abierta al p\u00fablico con bailes, conciertos, ba\u00f1os, fonda y otros excesos; p\u00fablica recreaci\u00f3n ense\u00f1oreada despu\u00e9s del sitio de la huerta contigua de Brancacho o el Almirante, con los nombres de la <i>Camelia<\/i>, el <i>El\u00edseo<\/i>, etc. Hoy todo se ha transformado en palacios, circos, etc.\r\n\r\nM\u00e1s all\u00e1 de dicha calle antigua de San Jos\u00e9, en diversidad de sitios, que todos fueron comprados para este objeto, se fund\u00f3 por la reina do\u00f1a Mar\u00eda B\u00e1rbara y su esposo D.\u00a0Fernando el VI, en 1758, el suntuoso monasterio de la <i>Visitaci\u00f3n<\/i> de religiosas <i>Salesas<\/i>, con su extendida huerta y jard\u00edn, que, en uni\u00f3n del monasterio, comprenden el inmenso espacio de 750.523 pies, y todav\u00eda se agregaron a \u00e9l otras posesiones contiguas; habiendo invertido en esta Grandiosa fundaci\u00f3n la enorme suma de 83 millones de reales, seg\u00fan una nota puesta en la copia del testamento de dicha reina, que existe en la Biblioteca Nacional. En cuanto a la grandeza y m\u00e9rito art\u00edstico del edificio, dirigido por los arquitectos Carlier y Moradillo, no podr\u00eda neg\u00e1rsele sin injusticia, si bien no es todo lo que hubiera sido algunos a\u00f1os despu\u00e9s, con los adelantos del arte y del buen gusto, y mucho menos correspondiente todav\u00eda a las inmensas sumas prodigadas en \u00e9l. El templo, sin embargo, por su elegante forma, por la riqueza de su materia y la preciosidad de su ornato y accesorios, entre los que sobresale el sepulcro de los reyes fundadores, que yacen en \u00e9l, es, sin duda alguna, el m\u00e1s ostentoso de Madrid<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt173\" id=\"rf173\"><sup>[173]<\/sup><\/a>. El convento puede llamarse un verdadero palacio regio, especialmente la parte designada con este nombre por la reina fundadora, que destinaba a su habitaci\u00f3n la que mira a los jardines. Estos y la huerta son primorosos, y la extendida cerca que los limitaba por los paseos de Recoletos y de la Ronda, hasta incorporarse con la otra del extinguido convento de Santa B\u00e1rbara, acaba de ser demolida para el ensanche del paseo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt174\" id=\"rf174\"><sup>[174]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nAntes de la fundaci\u00f3n de este magn\u00edfico monasterio, y seg\u00fan el plano del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, ocupaban aquel sitio varias y huertas; y desde el altillo qu\u00e9 hoy forma la <i>plazuela de las Salesas<\/i> corr\u00eda recta la calle del mismo nombre (entonces llamada de los <i>Reyes Alta<\/i>) a salir a la do Alcal\u00e1, por donde despu\u00e9s fue jard\u00edn conocido por el del <i>Valenciano<\/i>, y entre donde despu\u00e9s se alzaron los edificios de <i>Buena-Vista<\/i> y la <i>Direcci\u00f3n de Infanter\u00eda<\/i>. Todo esto ha variado completamente con la rotura al paseo de Recoletos de las calles del Sa\u00faco, Piamonte y Salesas, en donde se ha formado el barrio m\u00e1s elegante de Madrid.\r\n\r\nEn el lugar que ocupaba el convento y huerta de las monjas de <i>Santa Teresa<\/i> estaba la casa del Pr\u00edncipe Astillano, fundador del mismo convento; en 1656 las calles del propio nombre, de <i>San Lucas, Piamonte, del Rinc\u00f3n, del Sa\u00faco, de la Emperatriz, de la Buena-Vista<\/i> y la plazuela del <i>Chamber\u00ed<\/i>, todas ten\u00edan salidas a las ya citadas de los <i>Reyes Alta<\/i> o Salesas; varias de ellas quedaron suprimidas o cortadas con la construcci\u00f3n del palacio de los Duques de Alba, que incorporaron a la dilatada manzana 277 las 286 y 287, donde entonces estaban las casas de los Valenzuelas, Yermos, Alvarados y otras. Las domas casas entre dichas calles del <i>Sa\u00faco<\/i> y del <i>Piamonte<\/i>, donde despu\u00e9s se alz\u00f3 el edificio construido en el reinado anterior con destino a las misiones de <i>San Vicente Paul<\/i>, y ocupado luego por una <i>prisi\u00f3n de mujeres<\/i>, y la elegante y moderna casa contigua del se\u00f1or Conde de Vegamar, pertenecieron al Conde de Molina, y despu\u00e9s al de Torrehermosa. Destruido hoy el convento, rotas las calles y establecidas otras nuevas.\r\n\r\nEsta <i>calle Real del Barquillo<\/i> (seg\u00fan dice D.\u00a0Nicol\u00e1s Moratin) correspondi\u00f3 en un principio a la jurisdicci\u00f3n de Vic\u00e1lvaro, sin duda por estar fundada en tierras de su t\u00e9rmino, y se hizo desde luego una importante v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre la parte central y alta de Madrid; importancia que ha ido creciendo sucesivamente, y hecho necesaria la reconstrucci\u00f3n y alineaci\u00f3n de esta calle y sus avenidas en los presentes a\u00f1os. Ya queda dicho en los t\u00e9rminos en que estaba fundada por la derecha, y las comunicaciones que la pon\u00edan en contacto con el paseo de Recoletos; todas han sido restablecidas, aunque hubiera sido conveniente que al verificarse los rompimientos y nuevas construcciones se procediera a rebajar el terreno, disimulando, cuando no suprimiendo del todo, el gran desnivel ocasionado por la colina que media entre dicha calle y el paseo del Prado<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt175\" id=\"rf175\"><sup>[175]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nDel lado de la izquierda aparec\u00eda esta calle aun m\u00e1s solitaria y triste, ocupada por el convento y huerta de <i>Carmelitas Descalzos<\/i>, que, como hemos dicho, avanzaba hasta ocupar casi todo el espacio que ahora se llama <i>Plazuela del Rey<\/i>, y primero del <i>Almirante<\/i> (Godoy), en cuyos \u00faltimos a\u00f1os de privanza, primeros de este siglo, fue formada para dar mayor desahogo a las casas que hacen esquina y a la frontera, propias ambas de su esposa la Condesa de Chinch\u00f3n; dichas casas se comunicaban por medio de un pasadizo por cima de la calle a la altura de los pisos principales, que ha sido, por fortuna, suprimido; si bien \u00e9ste no aparece en el plano del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, y no sabemos si fue obra del mismo Pr\u00edncipe de la Paz, o anterior<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt176\" id=\"rf176\"><sup>[176]<\/sup><\/a>. Las casas contiguas, procedentes del doctor Sandi, do\u00f1a Beatriz Vargas y otros varios, estaban ya, poco m\u00e1s o menos, en los mismos t\u00e9rminos que hoy a mediados del siglo pasado, cuando pertenec\u00edan a D. Jos\u00e9 Ignacio Goyeneche; y a ellas segu\u00eda luego la extendida tapia de la huerta de los <i>duques de Fr\u00edas<\/i>, que ocupaba nada menos que 187.200 pies, con inclusi\u00f3n del palacio que da a la plazuela del mismo nombre y a la calle de G\u00f3ngora, antes de Santa B\u00e1rbara la Vieja. Esta inmensa posesi\u00f3n, recientemente suprimida y rota por varios lados, ha sido poblada de nuevo y elegante caser\u00edo, dando salida a las dos calles, cerradas por ella, de <i>Santa Mar\u00eda del Arco<\/i> y de <i>V\u00e1lgame Dios<\/i> (ahora de <i>Gravina<\/i>). Todav\u00eda la enorme manzana 307, a\u00fan convertida ya en tres trozos, debe romperse por la calle cerrada de San Marcos, seg\u00fan la alineaci\u00f3n proyectada. El resto de las casas de dicha acera ning\u00fan inter\u00e9s ofrecen, si se except\u00faa sola la se\u00f1alada con los n\u00fameros 4 y 5 antiguos y 27 moderno de la manzana 324, que hace esquina y vuelve a la calle de <i>Bel\u00e9n<\/i>, y era y es muy c\u00e9lebre desde tiempo antiguo por su numeroso vecindario y dem\u00e1s condiciones, y designada con el nombre popular de la <i>Casa de T\u00f3came-Roque<\/i>. Este apodo (cuyo origen desconocemos) es tambi\u00e9n aplicado al famoso sainete de D. Ram\u00f3n de la Cruz, titulado <i>La Petra y la Juana<\/i>, sin que tampoco podamos asegurar, como quiere la tradici\u00f3n, que fuese la intenci\u00f3n de aquel escritor colocar en esta casa \u2022 el lugar de su escena, que por otro lado hallamos poco apropiado a ella. Esta casa fue de D. Mart\u00edn Herce, y actualmente del Sr. Conde de Polentinos, y est\u00e1 renovada en estos \u00faltimos a\u00f1os.\r\n\r\nA espaldas de la calle del Barquillo, y hasta la de Hortaleza, est\u00e1 el extendido trozo de caser\u00edo que llegar\u00e1 a ser en breve tiempo uno de los m\u00e1s importantes de Madrid, cuando haya acabado de recibir los cortes, rompimientos y mejoras reclamados por la necesidad y propuestos y aprobados en el plano de nueva alineaci\u00f3n. Consisten aqu\u00e9llos en el ya dicho rompimiento de la calle cerrada de <i>San Marcos <\/i> a la del Barquillo, y desde esta misma calle de San Marcos otra lateral a la de <i>G\u00f3ngora<\/i>, por la huerta de las monjas de San Fernando, adem\u00e1s del de la calle del <i>Soldado<\/i>, ya verificado hasta la de las Infantas; la supresi\u00f3n del cuartel, y continuaci\u00f3n por su terreno de la calle llamada de la <i>Libertad<\/i> (antes de <i>San Fernando<\/i> y de <i>Gravina<\/i>); igualmente la de los viejos edificios en que estuvieron la <i>Galera<\/i> y las <i>prisiones militares<\/i>. Todo esto, vitalizando uno de los trozos m\u00e1s importantes del Madrid moderno hasta nuestros d\u00edas se ha realizado ya.\r\n\r\nPoco hay en el d\u00eda que mencionar para nuestro prop\u00f3sito en este abandonado distrito. La calle de <i>San Ant\u00f3n<\/i> (hoy de <i>Pelayo<\/i>), que va desde la de San Marcos a la de Santa Teresa, era y es la arteria central de \u00e9l, y c\u00e9lebre en el siglo pasado por el bullicio e intrepidez de las clases que la ocupaban, y sus contiguas de <i>Regueros<\/i>, de <i>Bel\u00e9n<\/i>, de <i>Jes\u00fas y Mar\u00eda<\/i>, de <i>San Lucas<\/i>, las de <i>San Gregorio<\/i>, de <i>San Francisco<\/i> y <i>V\u00e1lgame Dios<\/i> y del <i>Soldado<\/i>. Todas estas calles, aunque en la parte alta de Madrid, formaban parte de los barrios apellidados <i>bajos<\/i>, y eran preferidas por los famosos <i>chisperos<\/i>, ramificaci\u00f3n de la manoler\u00eda, fabricantes y mercaderes de utensilios de hierro; y lo humilde de su caser\u00edo, casi todo de un solo piso, y lo ennegrecido y solitario de sus revueltas las hac\u00edan muy propias para las escenas inmorales y alevosas que aspiraron a poetizar D.\u00a0Ram\u00f3n de la Cruz en sus sainetes y D. Francisco Gregorio de Salas en su festiva pintura de dicha calle de San Ant\u00f3n.\r\n\r\nLos edificios alg\u00fan tanto notables de este distrito, ya hemos dicho que contribuyen a entristecerle m\u00e1s que a darle importancia. Los dos conventos de monjas, el uno de mercenarias calzadas, titulado de <i>San Fernando<\/i>, en la calle llamada actualmente de la <i>Libertad<\/i>, fue fundado a fines del siglo\u00a0<small>XVII<\/small> por la Marquesa de Aguilafuente, y no lleg\u00f3 a terminarse, ni su iglesia, que est\u00e1 reducida a una peque\u00f1a capilla<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt177\" id=\"rf177\"><sup>[177]<\/sup><\/a>. El otro de trinitarias descalzas, apellidado de <i>G\u00f3ngora<\/i> (por haber corrido la fundaci\u00f3n, de orden de Carlos II, a cargo de D. Juan Felipe de G\u00f3ngora, ministro del Consejo de Castilla), fue obra de fines del siglo <small>XVII<\/small> y es poco notable, como lo era tambi\u00e9n el palacio frontero de los duques de Fr\u00edas, cuya sala-teatro fue convertida en anejo de la parroquia de San Luis, con el t\u00edtulo de parroquia de <i>San Jos\u00e9<\/i>, en 1745, por el mismo duque de Fr\u00edas D. Bernardino Fern\u00e1ndez de Velasco; despu\u00e9s, como parroquia independiente, la hemos visto pasar en nuestros d\u00edas a la iglesia de dichas monjas de G\u00f3ngora y a la del <i>Hospitalito de flamencos<\/i>, calle de San Marcos (que se hundi\u00f3 en 1848) y est\u00e1 actualmente, como ya queda dicho, en el <i>Carmen calzado<\/i>, calle de Alcal\u00e1. En cuanto al referido cuartel del Soldado, que fue de Guardias Walonas y que ocupa toda la manzana 317, con 64.648 pies, y la casa llamada de la Galera, y el otro edificio, apellidado Prisiones militares, ya queda dicho que han de desaparecer muy pronto por su inoportuna colocaci\u00f3n y mal estado de sus f\u00e1bricas<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt178\" id=\"rf178\"><sup>[178]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEl resto de este distrito entre la calle de San Marcos y la del Caballero de Gracia tiene ya otra importancia, por su situaci\u00f3n m\u00e1s c\u00e9ntrica, lo bien cortado de sus calles y comunicaciones, y la mayor brillantez consiguiente de su caser\u00edo, especialmente desde la formaci\u00f3n de la <i>Plaza de Bilbao<\/i> con el derribo verificado en 1837 del convento e iglesia de <i>Capuchinos<\/i> llamados de la <i>Paciencia<\/i>. \u00c9ste hab\u00eda sido fundado en 1639, por el rey D.\u00a0Felipe IV, sobre el mismo sitio que ocupaba la casa del licenciado Barquero, en que unos jud\u00edos que la habitaban sol\u00edan maltratar en ciertos d\u00edas y ceremonias a un crucifijo; y denunciados a la Inquisici\u00f3n, fueron quemados hasta siete en persona y cuatro en estatua, y demolidas sus casas para la fundaci\u00f3n de dicho convento e iglesia. Hoy, con el arbolado y verja de dicha plazuela y las elegantes casas modernas que la rodean, es uno de los sitios preferentes de Madrid. La calle frontera de las <i>Infantas<\/i>, especialmente en su \u00faltimo trozo, abierto, como queda dicho, por la huerta del Carmen en tiempo de Godoy, ha adquirido mayor importancia con las nuevas casas construidas en dicha huerta por el se\u00f1or Murga, y el teatro del Circo, en donde ahora se llama la plazuela del <i>Rey<\/i>, y antes era una callejuela en escuadra, que se llamaba de las <i>Siete Chimeneas<\/i>. La casa conocida con este t\u00edtulo (que es la de la esquina y propia del se\u00f1or Conde de Polentinos) debi\u00f3 ser en los principios una hermosa casa de campo, rodeada de extendidos jardines y huertas, y cuya s\u00f3lida y elegante construcci\u00f3n en su parte principal, que da a dichos jardines y a la plazuela (pues la que mira a la calle de las Infantas, se ve palpablemente que es a\u00f1adida), revela el\r\n\r\ngusto especial de las construcciones de Juan de Herrera, en cuyo tiempo pudo ser fabricada, a mediados del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, para el mayorazgo fundado por el doctor D. Francisco Sandi y Mesa, que hoy posee el Sr. Conde de Polentinos. Su extensi\u00f3n comprend\u00eda los jardines, posesiones y casas contiguas, incluso el teatro del Circo, y pasa de 100.000 pies. Es tambi\u00e9n hist\u00f3rica, por haber habitado en ella el Pr\u00edncipe de Gales en 1623, cuando vino a pedir la mano de la infanta do\u00f1a Mar\u00eda; luego el ministro de Carlos III <i>Marqu\u00e9s de Esquilache<\/i>, cuando el d\u00eda 23 de Marzo de 1766 estall\u00f3 el c\u00e9lebre mot\u00edn de las capas y sombreros, atacando el populacho la morada del Ministro (cuyas se\u00f1ales se han conservado hasta nuestros d\u00edas), y presentando el mismo terrible aspecto que medio siglo despu\u00e9s ofreci\u00f3 delante de la inmediata casa del Pr\u00edncipe de la Paz. La de las <i>Siete Chimeneas<\/i> ha sido despu\u00e9s morada de los embajadores de N\u00e1poles, de Francia y de Austria. En esta calle de las Infantas y su n\u00famero 13, hoy reconstruido de planta, falleci\u00f3 en 1847 el insigne defensor de Zaragoza, general Palafox.\r\n<p class=\"ilustra\"><img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-content\/uploads\/sites\/69\/2018\/03\/18.jpg\" \/><\/p>\r\n<p class=\"ilustra\"><img alt=\"\" src=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-content\/uploads\/sites\/69\/2018\/03\/19.jpg\" \/><\/p>\r\nLas otras calles paralelas a la de las Infantas, tituladas de la <i>Reina<\/i>, de <i>San Miguel<\/i> y del <i>Caballero de Gracia<\/i>, y sus traves\u00edas de las <i>Torres<\/i>, de <i>San Jorge<\/i> y del <i>Clavel<\/i>, tambi\u00e9n nos ofrecen alg\u00fan inter\u00e9s hist\u00f3rico local.\r\n\r\nLa manzana 296, formada entre las calles de la Reina y de San Miguel, del Clavel y de Hortaleza, recuerda la memoria del celeb\u00e9rrimo autor dram\u00e1tico <i>D.\u00a0Agust\u00edn Moreto y Caba\u00f1a<\/i>, a cuyo padre pertenecieron varias casitas que ocupaban gran parte de dicha manzana, y en una de las cuales creemos que naci\u00f3 aquel insigne ingenio.\r\n\r\nSeg\u00fan el primitivo <i>Registro de Aposento<\/i>, que empez\u00f3 en 1625, a su folio 133 vuelto, se Luce menci\u00f3n de <i>siete<\/i> de estas casas de la acera izquierda de la calle de San Miguel desde su entrada por la de Hortaleza, que posey\u00f3 <i>Agust\u00edn Moreto<\/i>, padre del autor, y que libert\u00f3 de aposento en 1623. Posteriormente estas casas (que deb\u00edan ser muy reducidas) se refundieron, con otros sitios mayores, en dos grandes casas, que constan registradas en la <i>Planimetr\u00eda y visita general<\/i> de 1751 con los n\u00fameros 2 y 3 por la calle de la Reina, en estos t\u00e9rminos: \u00ab<i>Calle de la Reina, n\u00famero 2<\/i>, pertenece a D.\u00a0Francisco Antonio Salazar, como marido de do\u00f1a Ana Salazar y Albis; se compone de cinco sitios, el tercero de los cuales le privilegi\u00f3 Agust\u00edn Moreto, en 1623, con 1.750 maravedises y con r\u00e9ditos de 100 ducados anuales a censo; pies de sitio, 10.682. Fachadas a la calle de la Reina, 60 <sup>3<\/sup>\/<sub>4<\/sub> pies, y a la de San Miguel, 66\u00bb. \u00ab<i>\u00cdtem, n\u00famero 3<\/i>; pertenece a D. Feliciano de la Vega; se compone de cinco sitios, el primero, de herederos de Mosquera, la privilegi\u00f3 Agust\u00edn Moreto, en 30 de Enero de 1623, con 2.256 maravedises y r\u00e9ditos de 100 ducados a censo. Fachada a la calle de la Reina, 67 <sup>1<\/sup>\/<sub>2<\/sub> pies, y a la de San Miguel, 65 <sup>1<\/sup>\/<sub>2<\/sub>, y el sitio, 10.980 pies\u00bb. <i>Estas casas tienen hoy, por la calle de la Reina, los n\u00fameros 4 y 6 nuevos<\/i>, y por la calle de San Miguel, el 5 y 7. M\u00e1s adelante, en la misma acera izquierda de la calle de San Miguel, pero antes de salir a la del Clavel, fue se\u00f1alada con el n\u00famero 10 antiguo otra casita que perteneci\u00f3 al mismo Moreto, padre, seg\u00fan se expresa en el Registro y Planimetr\u00eda, en estos t\u00e9rminos: \u00abN\u00famero 10, pertenece a D. Juan Manuel Diaz del Corral; fue de herederos de Luzon, con dos ducados, con los que, y los r\u00e9ditos de 100 ducados a censo, la privilegi\u00f3 <i>Agust\u00edn Moreto<\/i>, en 11 de Enero de 1653. Fachada a la calle de San Miguel, 27 pies, y su todo, 2.003\u00bb. Esta casita, aunque incorporada hoy, o refundida, en la se\u00f1alada con el n\u00famero 15 <i>nuevo<\/i> (que hace esquina y vuelve a la del Clavel), es la <i>\u00fanica<\/i> que se conserva en pie del grupo de ellas pertenecientes a Moreto; y en su estrecha fachada se ven a\u00fan <i>los dos balcones pen\u00faltimos<\/i>, bajo los cuales est\u00e1 el azulejo de la numeraci\u00f3n antigua. Quiz\u00e1s esta casa, que pudo ser entonces la mayor de todas, fue la que habit\u00f3 el padre de Moreto, y donde naci\u00f3 este insigne ingenio, en 1618<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt179\" id=\"rf179\"><sup>[179]<\/sup><\/a>. Todas estas casas han desaparecido \u00faltimamente para dar lugar a nuevas construcciones.\r\n\r\nLa inmediata casa, en la calle de la Reina, n\u00famero 8 moderno, es la que habit\u00f3, en principios de este siglo, el general Pr\u00edncipe Maserano, y que ocup\u00f3 tambi\u00e9n alg\u00fan tiempo, mientras la dominaci\u00f3n francesa, el general Abel Hugo, gobernador de la provincia de Guadalajara y nombrado por el rey Jos\u00e9 marqu\u00e9s de Cogolludo, teniendo en su compa\u00f1\u00eda a su hijo, el famoso poeta <i>V\u00edctor Hugo<\/i>, a quien coloc\u00f3 de paje del Rey en el Seminario de Nobles. En esta casa estuvo, despu\u00e9s, la fonda de <i>Genyeis<\/i>, y en ella pararon, en 1831, el celeb\u00e9rrimo maestro <i>Joaqu\u00edn Rossini<\/i> y su compa\u00f1ero de viaje el marqu\u00e9s de las Marismas, D.\u00a0Alejandro Aguado.\r\n\r\nAl fin de esta calle est\u00e1 el colegio de Nuestra Se\u00f1ora de la Presentaci\u00f3n, de ni\u00f1as, que llaman de <i>Legan\u00e9s<\/i>, fundado, en su propia casa, por el caballero D.\u00a0Andr\u00e9s Sp\u00ednola, de la de los marqueses de los Balbases y L\u00e9ganos, en 1630, con su peque\u00f1a capilla, abierta al p\u00fablico. Otras casas notables hay en dicha calle, como la del Conde de Montealegre, que fue del de Villacastel, entre ella y la de las Infantas, y entre las de San Jorge y San Miguel la del Marqu\u00e9s de la Vega de Armijo, derribada \u00e9sta, y construida en su solar otra nueva, y la del <i>jard\u00edn de Valero<\/i>, propia del Duque de Arion.\r\n\r\nEn la del Clavel, se\u00f1alada con el n\u00famero 11 nuevo y 16 antiguo, contigua a la nueva del se\u00f1or Maquieira, y reedificada de planta en el a\u00f1o \u00faltimo, estaba la linda casa que habit\u00f3, seg\u00fan sus Memorias y novelas, la c\u00e9lebre escritora francesa, esposa del mariscal Junot, titulado <i>Duque de Abr\u00e1ntes<\/i>, durante el tiempo que fue \u00e9ste gobernador de Madrid. Igualmente, y seg\u00fan noticia reciente dada por \u00e9l mismo. V\u00edctor Hugo habit\u00f3 tambi\u00e9n esta casa con su padre en 1809. Tambi\u00e9n vivi\u00f3 en ella, por la misma \u00e9poca, la <i>Condesa de Jaruco<\/i>, se\u00f1ora c\u00e9lebre por su hermosura y altas relaciones en la corte de Jos\u00e9 Bonaparte, y madre de otra persona no menos c\u00e9lebre despu\u00e9s, en la corte parisiense, con el nombre de la <i>Condesa de Merlin<\/i>, apreciable escritora, distinguida artista, y dotada, adem\u00e1s, de un excelente car\u00e1cter y amenidad de trato. Esta se\u00f1ora, nacida en la Habana, donde su padre mandaba como gobernador segundo cabo, fue casada de tierna edad, por el rey Jos\u00e9, con uno de sus ayudantes, el general Merlin<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt180\" id=\"rf180\"><sup>[180]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nLa calle del <i>Caballero de Gracia<\/i> lleva este nombre del caballero de la Orden de Cristo, <i>J\u00e1come<\/i> o <i>Jacobo de Grat\u00fcs<\/i>, virtuoso sacerdote, natural de M\u00f3dena, que vino a Espa\u00f1a con el \u00fc\u00eduncio de S.\u00a0S. y se avecind\u00f3 en Madrid, hasta que, en 1619, falleci\u00f3 a la edad de ciento dos a\u00f1os. El mismo fund\u00f3, en sus propias casas, un convento de padres cl\u00e9rigos menores, que despu\u00e9s pasaron al Esp\u00edritu Santo, ocupando entonces aqu\u00e9llas la comunidad de Recoletas de la Concepci\u00f3n, conocidas tambi\u00e9n por el nombre del mismo <i>Caballero de Gracia<\/i>. Su convento e iglesia, que ten\u00edan en dicha calle esquina a la del Clavel, fueron demolidos en 1838, y sustituidos despu\u00e9s por tres elegantes casas, entre las que sobresale la suntuosa que construy\u00f3 la sociedad del <i>Cr\u00e9dito Mobiliario<\/i>. En la iglesia de aquel convento se veneraba el cuerpo del virtuoso caballero, en un sepulcro de m\u00e1rmol, que ha sido trasladado y colocado en el Oratorio de la misma calle y advocaci\u00f3n.\r\n\r\nEste Oratorio, que la venerable Congregaci\u00f3n de esclavos del Sant\u00edsimo, fundada por el mismo caballero, labr\u00f3 a sus expensas, en 1654, en la casa que fue de do\u00f1a Elvira de Paredes, en que acaeci\u00f3 la muerte violenta de don Antonio Escon, enviado del Parlamento de Inglaterra<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt181\" id=\"rf181\"><sup>[181]<\/sup><\/a>, fue renovado completamente a principios de este siglo bajo los planes del arquitecto Villanueva, y en su iglesia, muy linda aunque peque\u00f1a, se celebra con mucha solemnidad el culto divino.\r\n\r\nDe la dificultosa comunicaci\u00f3n de esta calle con la de Alcal\u00e1 por medio de la angost\u00edsima llamada justamente de los <i>Peligros<\/i> (aunque ya dijimos que recibi\u00f3 este nombre, no por esta raz\u00f3n material, sino por una imagen de Nuestra Se\u00f1ora que se veneraba, con el t\u00edtulo de los <i>Peligros<\/i>, en el templo del inmediato convento de monjas de San Bernardo) nada m\u00e1s nos ocurre que mencionar, ni tampoco de las otras dos contiguas de <i>San Bernardo<\/i> (hoy de la <i>Aduana<\/i>) y de los <i>Jardines<\/i>, que no tienen importancia m\u00e1s que por la situaci\u00f3n tan privilegiada que ocupan entre las de Alcal\u00e1 y de la Montera.","rendered":"<p>A la izquierda de la puerta de Alcal\u00e1 y hasta la de <i>Recoletos<\/i> (reconstruida de nueva planta en el reinado de Fernando el VI, y que ha sido derribada) se empez\u00f3 a formar ya en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, con destino a <i>hornos<\/i> y <i>tahonas<\/i>, un caser\u00edo que se llam\u00f3 Villa Nueva, compuesto de cuarenta y dos edificios inmediatos al que ten\u00eda all\u00ed desde m\u00e1s antiguo el Ayuntamiento de Madrid; si bien los grandes edificios delanteros, conocidos luego con este nombre, eran obra posterior, de mediados del siglo pasado. En \u00e9l se construy\u00f3, tambi\u00e9n en el reinado de Fernando el VI, la gran <i>panera<\/i> en figura de rotonda que daba al paseo de Recoletos, y era capaz de 100.000 fanegas de grano. Los otros edificios que continuaban hasta la puerta de Alcal\u00e1 y serv\u00edan de cuartel de ingenieros eran otras de las obras m\u00e1s importantes del reinado de Carlos III. En esta inmensa manzana, destinada desde hace muchos a\u00f1os a extra\u00f1os usos, es donde, a nuestro entender, debi\u00f3 colocarse la nueva Aduana<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt171\" id=\"rf171\"><sup>[171]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de los edificios del P\u00f3sito, hasta la puerta de Recoletos, estaban, como ya expresamos, el antiguo convento de agustinos recoletos y su huerta, que comprend\u00eda nada menos de 515.459 pies, y la casa y huerta del Conde de O\u00f1ate, marqu\u00e9s de Montealegre, con cerca de 200.000; la huerta que despu\u00e9s ocup\u00f3 el Colegio de Veterinaria, que perteneci\u00f3 a San Felipe Neri, conserv\u00f3 la misma forma, con un gran saliente fuera de la puerta y la enorme superficie de 523.716 pies<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt172\" id=\"rf172\"><sup>[172]<\/sup><\/a>. Por el lado opuesto al principio del paseo, despu\u00e9s de la huerta del regidor <i>Juan Fern\u00e1ndez<\/i>, la gran casa y jard\u00edn del almirante de Castilla D.\u00a0Juan Gaspar Enriquez de Cabrera, que daba vuelta por la calle llamada entonces del Escorial, y que despu\u00e9s recibi\u00f3 el t\u00edtulo del <i>Almirante<\/i>, que aun conserva, hasta la de los <i>Reyes Alta<\/i>, hoy de las <i>Salesas<\/i>. Cedida esta posesi\u00f3n en gran parte por aquel ilustre magnate para la fundaci\u00f3n del convento de <i>San Pascual<\/i>, y convertida en iglesia la sala-teatro del propio palacio, enriqueci\u00f3 a esta con su preciosa colecci\u00f3n de pinturas de los mejores maestros; rico tesoro que desapareci\u00f3 en tiempo de la dominaci\u00f3n francesa. Cav\u00f3 tambi\u00e9n en nuestros d\u00edas la iglesia para ensanche del paseo, y ha vuelto a ser construida alineando con los nuevos palacios. El resto de la huerta fue despu\u00e9s del general de artiller\u00eda <i>D. Juan Brancacho<\/i>, con cuyo apellido es a\u00fan conocida, y el antiguo palacio o <i>retiro<\/i> del Almirante desapareci\u00f3 tambi\u00e9n a impulso del tiempo. A la otra esquina de esta calle del Almirante, y entre \u00e9sta y la llamada hoy de la <i>Veterinaria<\/i> (antes de <i>San Jos\u00e9<\/i>), se alzaba ya en principios del siglo pasado la casa y lamoso jard\u00edn del Conde de <i>Ba\u00f1os<\/i>, despu\u00e9s del de Altamira, y luego del Duque de <i>Medina de las Torres<\/i>, conocida modernamente por las <i>Delicias<\/i>, cuando estaba abierta al p\u00fablico con bailes, conciertos, ba\u00f1os, fonda y otros excesos; p\u00fablica recreaci\u00f3n ense\u00f1oreada despu\u00e9s del sitio de la huerta contigua de Brancacho o el Almirante, con los nombres de la <i>Camelia<\/i>, el <i>El\u00edseo<\/i>, etc. Hoy todo se ha transformado en palacios, circos, etc.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de dicha calle antigua de San Jos\u00e9, en diversidad de sitios, que todos fueron comprados para este objeto, se fund\u00f3 por la reina do\u00f1a Mar\u00eda B\u00e1rbara y su esposo D.\u00a0Fernando el VI, en 1758, el suntuoso monasterio de la <i>Visitaci\u00f3n<\/i> de religiosas <i>Salesas<\/i>, con su extendida huerta y jard\u00edn, que, en uni\u00f3n del monasterio, comprenden el inmenso espacio de 750.523 pies, y todav\u00eda se agregaron a \u00e9l otras posesiones contiguas; habiendo invertido en esta Grandiosa fundaci\u00f3n la enorme suma de 83 millones de reales, seg\u00fan una nota puesta en la copia del testamento de dicha reina, que existe en la Biblioteca Nacional. En cuanto a la grandeza y m\u00e9rito art\u00edstico del edificio, dirigido por los arquitectos Carlier y Moradillo, no podr\u00eda neg\u00e1rsele sin injusticia, si bien no es todo lo que hubiera sido algunos a\u00f1os despu\u00e9s, con los adelantos del arte y del buen gusto, y mucho menos correspondiente todav\u00eda a las inmensas sumas prodigadas en \u00e9l. El templo, sin embargo, por su elegante forma, por la riqueza de su materia y la preciosidad de su ornato y accesorios, entre los que sobresale el sepulcro de los reyes fundadores, que yacen en \u00e9l, es, sin duda alguna, el m\u00e1s ostentoso de Madrid<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt173\" id=\"rf173\"><sup>[173]<\/sup><\/a>. El convento puede llamarse un verdadero palacio regio, especialmente la parte designada con este nombre por la reina fundadora, que destinaba a su habitaci\u00f3n la que mira a los jardines. Estos y la huerta son primorosos, y la extendida cerca que los limitaba por los paseos de Recoletos y de la Ronda, hasta incorporarse con la otra del extinguido convento de Santa B\u00e1rbara, acaba de ser demolida para el ensanche del paseo<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt174\" id=\"rf174\"><sup>[174]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Antes de la fundaci\u00f3n de este magn\u00edfico monasterio, y seg\u00fan el plano del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, ocupaban aquel sitio varias y huertas; y desde el altillo qu\u00e9 hoy forma la <i>plazuela de las Salesas<\/i> corr\u00eda recta la calle del mismo nombre (entonces llamada de los <i>Reyes Alta<\/i>) a salir a la do Alcal\u00e1, por donde despu\u00e9s fue jard\u00edn conocido por el del <i>Valenciano<\/i>, y entre donde despu\u00e9s se alzaron los edificios de <i>Buena-Vista<\/i> y la <i>Direcci\u00f3n de Infanter\u00eda<\/i>. Todo esto ha variado completamente con la rotura al paseo de Recoletos de las calles del Sa\u00faco, Piamonte y Salesas, en donde se ha formado el barrio m\u00e1s elegante de Madrid.<\/p>\n<p>En el lugar que ocupaba el convento y huerta de las monjas de <i>Santa Teresa<\/i> estaba la casa del Pr\u00edncipe Astillano, fundador del mismo convento; en 1656 las calles del propio nombre, de <i>San Lucas, Piamonte, del Rinc\u00f3n, del Sa\u00faco, de la Emperatriz, de la Buena-Vista<\/i> y la plazuela del <i>Chamber\u00ed<\/i>, todas ten\u00edan salidas a las ya citadas de los <i>Reyes Alta<\/i> o Salesas; varias de ellas quedaron suprimidas o cortadas con la construcci\u00f3n del palacio de los Duques de Alba, que incorporaron a la dilatada manzana 277 las 286 y 287, donde entonces estaban las casas de los Valenzuelas, Yermos, Alvarados y otras. Las domas casas entre dichas calles del <i>Sa\u00faco<\/i> y del <i>Piamonte<\/i>, donde despu\u00e9s se alz\u00f3 el edificio construido en el reinado anterior con destino a las misiones de <i>San Vicente Paul<\/i>, y ocupado luego por una <i>prisi\u00f3n de mujeres<\/i>, y la elegante y moderna casa contigua del se\u00f1or Conde de Vegamar, pertenecieron al Conde de Molina, y despu\u00e9s al de Torrehermosa. Destruido hoy el convento, rotas las calles y establecidas otras nuevas.<\/p>\n<p>Esta <i>calle Real del Barquillo<\/i> (seg\u00fan dice D.\u00a0Nicol\u00e1s Moratin) correspondi\u00f3 en un principio a la jurisdicci\u00f3n de Vic\u00e1lvaro, sin duda por estar fundada en tierras de su t\u00e9rmino, y se hizo desde luego una importante v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre la parte central y alta de Madrid; importancia que ha ido creciendo sucesivamente, y hecho necesaria la reconstrucci\u00f3n y alineaci\u00f3n de esta calle y sus avenidas en los presentes a\u00f1os. Ya queda dicho en los t\u00e9rminos en que estaba fundada por la derecha, y las comunicaciones que la pon\u00edan en contacto con el paseo de Recoletos; todas han sido restablecidas, aunque hubiera sido conveniente que al verificarse los rompimientos y nuevas construcciones se procediera a rebajar el terreno, disimulando, cuando no suprimiendo del todo, el gran desnivel ocasionado por la colina que media entre dicha calle y el paseo del Prado<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt175\" id=\"rf175\"><sup>[175]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Del lado de la izquierda aparec\u00eda esta calle aun m\u00e1s solitaria y triste, ocupada por el convento y huerta de <i>Carmelitas Descalzos<\/i>, que, como hemos dicho, avanzaba hasta ocupar casi todo el espacio que ahora se llama <i>Plazuela del Rey<\/i>, y primero del <i>Almirante<\/i> (Godoy), en cuyos \u00faltimos a\u00f1os de privanza, primeros de este siglo, fue formada para dar mayor desahogo a las casas que hacen esquina y a la frontera, propias ambas de su esposa la Condesa de Chinch\u00f3n; dichas casas se comunicaban por medio de un pasadizo por cima de la calle a la altura de los pisos principales, que ha sido, por fortuna, suprimido; si bien \u00e9ste no aparece en el plano del siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, y no sabemos si fue obra del mismo Pr\u00edncipe de la Paz, o anterior<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt176\" id=\"rf176\"><sup>[176]<\/sup><\/a>. Las casas contiguas, procedentes del doctor Sandi, do\u00f1a Beatriz Vargas y otros varios, estaban ya, poco m\u00e1s o menos, en los mismos t\u00e9rminos que hoy a mediados del siglo pasado, cuando pertenec\u00edan a D. Jos\u00e9 Ignacio Goyeneche; y a ellas segu\u00eda luego la extendida tapia de la huerta de los <i>duques de Fr\u00edas<\/i>, que ocupaba nada menos que 187.200 pies, con inclusi\u00f3n del palacio que da a la plazuela del mismo nombre y a la calle de G\u00f3ngora, antes de Santa B\u00e1rbara la Vieja. Esta inmensa posesi\u00f3n, recientemente suprimida y rota por varios lados, ha sido poblada de nuevo y elegante caser\u00edo, dando salida a las dos calles, cerradas por ella, de <i>Santa Mar\u00eda del Arco<\/i> y de <i>V\u00e1lgame Dios<\/i> (ahora de <i>Gravina<\/i>). Todav\u00eda la enorme manzana 307, a\u00fan convertida ya en tres trozos, debe romperse por la calle cerrada de San Marcos, seg\u00fan la alineaci\u00f3n proyectada. El resto de las casas de dicha acera ning\u00fan inter\u00e9s ofrecen, si se except\u00faa sola la se\u00f1alada con los n\u00fameros 4 y 5 antiguos y 27 moderno de la manzana 324, que hace esquina y vuelve a la calle de <i>Bel\u00e9n<\/i>, y era y es muy c\u00e9lebre desde tiempo antiguo por su numeroso vecindario y dem\u00e1s condiciones, y designada con el nombre popular de la <i>Casa de T\u00f3came-Roque<\/i>. Este apodo (cuyo origen desconocemos) es tambi\u00e9n aplicado al famoso sainete de D. Ram\u00f3n de la Cruz, titulado <i>La Petra y la Juana<\/i>, sin que tampoco podamos asegurar, como quiere la tradici\u00f3n, que fuese la intenci\u00f3n de aquel escritor colocar en esta casa \u2022 el lugar de su escena, que por otro lado hallamos poco apropiado a ella. Esta casa fue de D. Mart\u00edn Herce, y actualmente del Sr. Conde de Polentinos, y est\u00e1 renovada en estos \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>A espaldas de la calle del Barquillo, y hasta la de Hortaleza, est\u00e1 el extendido trozo de caser\u00edo que llegar\u00e1 a ser en breve tiempo uno de los m\u00e1s importantes de Madrid, cuando haya acabado de recibir los cortes, rompimientos y mejoras reclamados por la necesidad y propuestos y aprobados en el plano de nueva alineaci\u00f3n. Consisten aqu\u00e9llos en el ya dicho rompimiento de la calle cerrada de <i>San Marcos <\/i> a la del Barquillo, y desde esta misma calle de San Marcos otra lateral a la de <i>G\u00f3ngora<\/i>, por la huerta de las monjas de San Fernando, adem\u00e1s del de la calle del <i>Soldado<\/i>, ya verificado hasta la de las Infantas; la supresi\u00f3n del cuartel, y continuaci\u00f3n por su terreno de la calle llamada de la <i>Libertad<\/i> (antes de <i>San Fernando<\/i> y de <i>Gravina<\/i>); igualmente la de los viejos edificios en que estuvieron la <i>Galera<\/i> y las <i>prisiones militares<\/i>. Todo esto, vitalizando uno de los trozos m\u00e1s importantes del Madrid moderno hasta nuestros d\u00edas se ha realizado ya.<\/p>\n<p>Poco hay en el d\u00eda que mencionar para nuestro prop\u00f3sito en este abandonado distrito. La calle de <i>San Ant\u00f3n<\/i> (hoy de <i>Pelayo<\/i>), que va desde la de San Marcos a la de Santa Teresa, era y es la arteria central de \u00e9l, y c\u00e9lebre en el siglo pasado por el bullicio e intrepidez de las clases que la ocupaban, y sus contiguas de <i>Regueros<\/i>, de <i>Bel\u00e9n<\/i>, de <i>Jes\u00fas y Mar\u00eda<\/i>, de <i>San Lucas<\/i>, las de <i>San Gregorio<\/i>, de <i>San Francisco<\/i> y <i>V\u00e1lgame Dios<\/i> y del <i>Soldado<\/i>. Todas estas calles, aunque en la parte alta de Madrid, formaban parte de los barrios apellidados <i>bajos<\/i>, y eran preferidas por los famosos <i>chisperos<\/i>, ramificaci\u00f3n de la manoler\u00eda, fabricantes y mercaderes de utensilios de hierro; y lo humilde de su caser\u00edo, casi todo de un solo piso, y lo ennegrecido y solitario de sus revueltas las hac\u00edan muy propias para las escenas inmorales y alevosas que aspiraron a poetizar D.\u00a0Ram\u00f3n de la Cruz en sus sainetes y D. Francisco Gregorio de Salas en su festiva pintura de dicha calle de San Ant\u00f3n.<\/p>\n<p>Los edificios alg\u00fan tanto notables de este distrito, ya hemos dicho que contribuyen a entristecerle m\u00e1s que a darle importancia. Los dos conventos de monjas, el uno de mercenarias calzadas, titulado de <i>San Fernando<\/i>, en la calle llamada actualmente de la <i>Libertad<\/i>, fue fundado a fines del siglo\u00a0<small>XVII<\/small> por la Marquesa de Aguilafuente, y no lleg\u00f3 a terminarse, ni su iglesia, que est\u00e1 reducida a una peque\u00f1a capilla<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt177\" id=\"rf177\"><sup>[177]<\/sup><\/a>. El otro de trinitarias descalzas, apellidado de <i>G\u00f3ngora<\/i> (por haber corrido la fundaci\u00f3n, de orden de Carlos II, a cargo de D. Juan Felipe de G\u00f3ngora, ministro del Consejo de Castilla), fue obra de fines del siglo <small>XVII<\/small> y es poco notable, como lo era tambi\u00e9n el palacio frontero de los duques de Fr\u00edas, cuya sala-teatro fue convertida en anejo de la parroquia de San Luis, con el t\u00edtulo de parroquia de <i>San Jos\u00e9<\/i>, en 1745, por el mismo duque de Fr\u00edas D. Bernardino Fern\u00e1ndez de Velasco; despu\u00e9s, como parroquia independiente, la hemos visto pasar en nuestros d\u00edas a la iglesia de dichas monjas de G\u00f3ngora y a la del <i>Hospitalito de flamencos<\/i>, calle de San Marcos (que se hundi\u00f3 en 1848) y est\u00e1 actualmente, como ya queda dicho, en el <i>Carmen calzado<\/i>, calle de Alcal\u00e1. En cuanto al referido cuartel del Soldado, que fue de Guardias Walonas y que ocupa toda la manzana 317, con 64.648 pies, y la casa llamada de la Galera, y el otro edificio, apellidado Prisiones militares, ya queda dicho que han de desaparecer muy pronto por su inoportuna colocaci\u00f3n y mal estado de sus f\u00e1bricas<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt178\" id=\"rf178\"><sup>[178]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>El resto de este distrito entre la calle de San Marcos y la del Caballero de Gracia tiene ya otra importancia, por su situaci\u00f3n m\u00e1s c\u00e9ntrica, lo bien cortado de sus calles y comunicaciones, y la mayor brillantez consiguiente de su caser\u00edo, especialmente desde la formaci\u00f3n de la <i>Plaza de Bilbao<\/i> con el derribo verificado en 1837 del convento e iglesia de <i>Capuchinos<\/i> llamados de la <i>Paciencia<\/i>. \u00c9ste hab\u00eda sido fundado en 1639, por el rey D.\u00a0Felipe IV, sobre el mismo sitio que ocupaba la casa del licenciado Barquero, en que unos jud\u00edos que la habitaban sol\u00edan maltratar en ciertos d\u00edas y ceremonias a un crucifijo; y denunciados a la Inquisici\u00f3n, fueron quemados hasta siete en persona y cuatro en estatua, y demolidas sus casas para la fundaci\u00f3n de dicho convento e iglesia. Hoy, con el arbolado y verja de dicha plazuela y las elegantes casas modernas que la rodean, es uno de los sitios preferentes de Madrid. La calle frontera de las <i>Infantas<\/i>, especialmente en su \u00faltimo trozo, abierto, como queda dicho, por la huerta del Carmen en tiempo de Godoy, ha adquirido mayor importancia con las nuevas casas construidas en dicha huerta por el se\u00f1or Murga, y el teatro del Circo, en donde ahora se llama la plazuela del <i>Rey<\/i>, y antes era una callejuela en escuadra, que se llamaba de las <i>Siete Chimeneas<\/i>. La casa conocida con este t\u00edtulo (que es la de la esquina y propia del se\u00f1or Conde de Polentinos) debi\u00f3 ser en los principios una hermosa casa de campo, rodeada de extendidos jardines y huertas, y cuya s\u00f3lida y elegante construcci\u00f3n en su parte principal, que da a dichos jardines y a la plazuela (pues la que mira a la calle de las Infantas, se ve palpablemente que es a\u00f1adida), revela el<\/p>\n<p>gusto especial de las construcciones de Juan de Herrera, en cuyo tiempo pudo ser fabricada, a mediados del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>, para el mayorazgo fundado por el doctor D. Francisco Sandi y Mesa, que hoy posee el Sr. Conde de Polentinos. Su extensi\u00f3n comprend\u00eda los jardines, posesiones y casas contiguas, incluso el teatro del Circo, y pasa de 100.000 pies. Es tambi\u00e9n hist\u00f3rica, por haber habitado en ella el Pr\u00edncipe de Gales en 1623, cuando vino a pedir la mano de la infanta do\u00f1a Mar\u00eda; luego el ministro de Carlos III <i>Marqu\u00e9s de Esquilache<\/i>, cuando el d\u00eda 23 de Marzo de 1766 estall\u00f3 el c\u00e9lebre mot\u00edn de las capas y sombreros, atacando el populacho la morada del Ministro (cuyas se\u00f1ales se han conservado hasta nuestros d\u00edas), y presentando el mismo terrible aspecto que medio siglo despu\u00e9s ofreci\u00f3 delante de la inmediata casa del Pr\u00edncipe de la Paz. La de las <i>Siete Chimeneas<\/i> ha sido despu\u00e9s morada de los embajadores de N\u00e1poles, de Francia y de Austria. En esta calle de las Infantas y su n\u00famero 13, hoy reconstruido de planta, falleci\u00f3 en 1847 el insigne defensor de Zaragoza, general Palafox.<\/p>\n<p class=\"ilustra\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-content\/uploads\/sites\/69\/2018\/03\/18.jpg\" \/><\/p>\n<p class=\"ilustra\"><img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-content\/uploads\/sites\/69\/2018\/03\/19.jpg\" \/><\/p>\n<p>Las otras calles paralelas a la de las Infantas, tituladas de la <i>Reina<\/i>, de <i>San Miguel<\/i> y del <i>Caballero de Gracia<\/i>, y sus traves\u00edas de las <i>Torres<\/i>, de <i>San Jorge<\/i> y del <i>Clavel<\/i>, tambi\u00e9n nos ofrecen alg\u00fan inter\u00e9s hist\u00f3rico local.<\/p>\n<p>La manzana 296, formada entre las calles de la Reina y de San Miguel, del Clavel y de Hortaleza, recuerda la memoria del celeb\u00e9rrimo autor dram\u00e1tico <i>D.\u00a0Agust\u00edn Moreto y Caba\u00f1a<\/i>, a cuyo padre pertenecieron varias casitas que ocupaban gran parte de dicha manzana, y en una de las cuales creemos que naci\u00f3 aquel insigne ingenio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el primitivo <i>Registro de Aposento<\/i>, que empez\u00f3 en 1625, a su folio 133 vuelto, se Luce menci\u00f3n de <i>siete<\/i> de estas casas de la acera izquierda de la calle de San Miguel desde su entrada por la de Hortaleza, que posey\u00f3 <i>Agust\u00edn Moreto<\/i>, padre del autor, y que libert\u00f3 de aposento en 1623. Posteriormente estas casas (que deb\u00edan ser muy reducidas) se refundieron, con otros sitios mayores, en dos grandes casas, que constan registradas en la <i>Planimetr\u00eda y visita general<\/i> de 1751 con los n\u00fameros 2 y 3 por la calle de la Reina, en estos t\u00e9rminos: \u00ab<i>Calle de la Reina, n\u00famero 2<\/i>, pertenece a D.\u00a0Francisco Antonio Salazar, como marido de do\u00f1a Ana Salazar y Albis; se compone de cinco sitios, el tercero de los cuales le privilegi\u00f3 Agust\u00edn Moreto, en 1623, con 1.750 maravedises y con r\u00e9ditos de 100 ducados anuales a censo; pies de sitio, 10.682. Fachadas a la calle de la Reina, 60 <sup>3<\/sup>\/<sub>4<\/sub> pies, y a la de San Miguel, 66\u00bb. \u00ab<i>\u00cdtem, n\u00famero 3<\/i>; pertenece a D. Feliciano de la Vega; se compone de cinco sitios, el primero, de herederos de Mosquera, la privilegi\u00f3 Agust\u00edn Moreto, en 30 de Enero de 1623, con 2.256 maravedises y r\u00e9ditos de 100 ducados a censo. Fachada a la calle de la Reina, 67 <sup>1<\/sup>\/<sub>2<\/sub> pies, y a la de San Miguel, 65 <sup>1<\/sup>\/<sub>2<\/sub>, y el sitio, 10.980 pies\u00bb. <i>Estas casas tienen hoy, por la calle de la Reina, los n\u00fameros 4 y 6 nuevos<\/i>, y por la calle de San Miguel, el 5 y 7. M\u00e1s adelante, en la misma acera izquierda de la calle de San Miguel, pero antes de salir a la del Clavel, fue se\u00f1alada con el n\u00famero 10 antiguo otra casita que perteneci\u00f3 al mismo Moreto, padre, seg\u00fan se expresa en el Registro y Planimetr\u00eda, en estos t\u00e9rminos: \u00abN\u00famero 10, pertenece a D. Juan Manuel Diaz del Corral; fue de herederos de Luzon, con dos ducados, con los que, y los r\u00e9ditos de 100 ducados a censo, la privilegi\u00f3 <i>Agust\u00edn Moreto<\/i>, en 11 de Enero de 1653. Fachada a la calle de San Miguel, 27 pies, y su todo, 2.003\u00bb. Esta casita, aunque incorporada hoy, o refundida, en la se\u00f1alada con el n\u00famero 15 <i>nuevo<\/i> (que hace esquina y vuelve a la del Clavel), es la <i>\u00fanica<\/i> que se conserva en pie del grupo de ellas pertenecientes a Moreto; y en su estrecha fachada se ven a\u00fan <i>los dos balcones pen\u00faltimos<\/i>, bajo los cuales est\u00e1 el azulejo de la numeraci\u00f3n antigua. Quiz\u00e1s esta casa, que pudo ser entonces la mayor de todas, fue la que habit\u00f3 el padre de Moreto, y donde naci\u00f3 este insigne ingenio, en 1618<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt179\" id=\"rf179\"><sup>[179]<\/sup><\/a>. Todas estas casas han desaparecido \u00faltimamente para dar lugar a nuevas construcciones.<\/p>\n<p>La inmediata casa, en la calle de la Reina, n\u00famero 8 moderno, es la que habit\u00f3, en principios de este siglo, el general Pr\u00edncipe Maserano, y que ocup\u00f3 tambi\u00e9n alg\u00fan tiempo, mientras la dominaci\u00f3n francesa, el general Abel Hugo, gobernador de la provincia de Guadalajara y nombrado por el rey Jos\u00e9 marqu\u00e9s de Cogolludo, teniendo en su compa\u00f1\u00eda a su hijo, el famoso poeta <i>V\u00edctor Hugo<\/i>, a quien coloc\u00f3 de paje del Rey en el Seminario de Nobles. En esta casa estuvo, despu\u00e9s, la fonda de <i>Genyeis<\/i>, y en ella pararon, en 1831, el celeb\u00e9rrimo maestro <i>Joaqu\u00edn Rossini<\/i> y su compa\u00f1ero de viaje el marqu\u00e9s de las Marismas, D.\u00a0Alejandro Aguado.<\/p>\n<p>Al fin de esta calle est\u00e1 el colegio de Nuestra Se\u00f1ora de la Presentaci\u00f3n, de ni\u00f1as, que llaman de <i>Legan\u00e9s<\/i>, fundado, en su propia casa, por el caballero D.\u00a0Andr\u00e9s Sp\u00ednola, de la de los marqueses de los Balbases y L\u00e9ganos, en 1630, con su peque\u00f1a capilla, abierta al p\u00fablico. Otras casas notables hay en dicha calle, como la del Conde de Montealegre, que fue del de Villacastel, entre ella y la de las Infantas, y entre las de San Jorge y San Miguel la del Marqu\u00e9s de la Vega de Armijo, derribada \u00e9sta, y construida en su solar otra nueva, y la del <i>jard\u00edn de Valero<\/i>, propia del Duque de Arion.<\/p>\n<p>En la del Clavel, se\u00f1alada con el n\u00famero 11 nuevo y 16 antiguo, contigua a la nueva del se\u00f1or Maquieira, y reedificada de planta en el a\u00f1o \u00faltimo, estaba la linda casa que habit\u00f3, seg\u00fan sus Memorias y novelas, la c\u00e9lebre escritora francesa, esposa del mariscal Junot, titulado <i>Duque de Abr\u00e1ntes<\/i>, durante el tiempo que fue \u00e9ste gobernador de Madrid. Igualmente, y seg\u00fan noticia reciente dada por \u00e9l mismo. V\u00edctor Hugo habit\u00f3 tambi\u00e9n esta casa con su padre en 1809. Tambi\u00e9n vivi\u00f3 en ella, por la misma \u00e9poca, la <i>Condesa de Jaruco<\/i>, se\u00f1ora c\u00e9lebre por su hermosura y altas relaciones en la corte de Jos\u00e9 Bonaparte, y madre de otra persona no menos c\u00e9lebre despu\u00e9s, en la corte parisiense, con el nombre de la <i>Condesa de Merlin<\/i>, apreciable escritora, distinguida artista, y dotada, adem\u00e1s, de un excelente car\u00e1cter y amenidad de trato. Esta se\u00f1ora, nacida en la Habana, donde su padre mandaba como gobernador segundo cabo, fue casada de tierna edad, por el rey Jos\u00e9, con uno de sus ayudantes, el general Merlin<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt180\" id=\"rf180\"><sup>[180]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La calle del <i>Caballero de Gracia<\/i> lleva este nombre del caballero de la Orden de Cristo, <i>J\u00e1come<\/i> o <i>Jacobo de Grat\u00fcs<\/i>, virtuoso sacerdote, natural de M\u00f3dena, que vino a Espa\u00f1a con el \u00fc\u00eduncio de S.\u00a0S. y se avecind\u00f3 en Madrid, hasta que, en 1619, falleci\u00f3 a la edad de ciento dos a\u00f1os. El mismo fund\u00f3, en sus propias casas, un convento de padres cl\u00e9rigos menores, que despu\u00e9s pasaron al Esp\u00edritu Santo, ocupando entonces aqu\u00e9llas la comunidad de Recoletas de la Concepci\u00f3n, conocidas tambi\u00e9n por el nombre del mismo <i>Caballero de Gracia<\/i>. Su convento e iglesia, que ten\u00edan en dicha calle esquina a la del Clavel, fueron demolidos en 1838, y sustituidos despu\u00e9s por tres elegantes casas, entre las que sobresale la suntuosa que construy\u00f3 la sociedad del <i>Cr\u00e9dito Mobiliario<\/i>. En la iglesia de aquel convento se veneraba el cuerpo del virtuoso caballero, en un sepulcro de m\u00e1rmol, que ha sido trasladado y colocado en el Oratorio de la misma calle y advocaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este Oratorio, que la venerable Congregaci\u00f3n de esclavos del Sant\u00edsimo, fundada por el mismo caballero, labr\u00f3 a sus expensas, en 1654, en la casa que fue de do\u00f1a Elvira de Paredes, en que acaeci\u00f3 la muerte violenta de don Antonio Escon, enviado del Parlamento de Inglaterra<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt181\" id=\"rf181\"><sup>[181]<\/sup><\/a>, fue renovado completamente a principios de este siglo bajo los planes del arquitecto Villanueva, y en su iglesia, muy linda aunque peque\u00f1a, se celebra con mucha solemnidad el culto divino.<\/p>\n<p>De la dificultosa comunicaci\u00f3n de esta calle con la de Alcal\u00e1 por medio de la angost\u00edsima llamada justamente de los <i>Peligros<\/i> (aunque ya dijimos que recibi\u00f3 este nombre, no por esta raz\u00f3n material, sino por una imagen de Nuestra Se\u00f1ora que se veneraba, con el t\u00edtulo de los <i>Peligros<\/i>, en el templo del inmediato convento de monjas de San Bernardo) nada m\u00e1s nos ocurre que mencionar, ni tampoco de las otras dos contiguas de <i>San Bernardo<\/i> (hoy de la <i>Aduana<\/i>) y de los <i>Jardines<\/i>, que no tienen importancia m\u00e1s que por la situaci\u00f3n tan privilegiada que ocupan entre las de Alcal\u00e1 y de la Montera.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":23,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-72","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/72","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/72\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":231,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/72\/revisions\/231"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/72\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=72"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=72"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=72"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}