{"id":77,"date":"2018-03-20T12:16:01","date_gmt":"2018-03-20T12:16:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-28\/"},"modified":"2018-03-20T18:18:48","modified_gmt":"2018-03-20T18:18:48","slug":"porta-coeli-y-maravillas","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/porta-coeli-y-maravillas\/","title":{"rendered":"XXI. Porta Coeli y Maravillas"},"content":{"raw":"Comprendemos bajo esta denominaci\u00f3n el extenso distrito encerrado entre las calles de Jacometrezo, Fuencarral y Ancha de San Bernardo, hasta la plazuela de Santo Domingo.\r\n\r\nDicho distrito est\u00e1 dividido por mitad en toda su extensi\u00f3n desde esta plaza por las calles de Tudescos y Corredera alta y baja de San Pablo hasta su t\u00e9rmino en la puerta de Bilbao; y una y otra mitad, o sea el distrito entero, no tiene m\u00e1s antig\u00fcedad que la de mediados del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>. La parte de la derecha, comprendida entre las calles de Fuencarral y las Correderas, fue formada, seg\u00fan noticias fidedignas, en dicha \u00e9poca, a consecuencia de la venta hecha por <i>D. Juan de Victoria Braeamonte<\/i>, en 7 de Noviembre de 1542, de unas tierras que ten\u00eda en el arrabal de Madrid, fronteras al camino de Fuencarral\u00bb, cedi\u00e9ndolas a censo por diez ducados perpetuos de oro al a\u00f1o, y reserv\u00e1ndose un pedazo para labrar casa para \u00e9l, como lo hizo en la calle que tom\u00f3 su nombre de la <i>Puebla Vieja de Juan de Victoria<\/i>. Posteriormente, un hijo suyo del mismo nombre, en 17 de Agosto de 1597, concedi\u00f3 su licencia para dividir dicha tierra en noventa y cinco solares, con el censo anual de <i>dos reales y una gallina<\/i>, y con la condici\u00f3n de que hab\u00edan de edificar en ellos casas bajo la traza que diere el alarife Francisco Lozano, cuyo censo viene pesando todav\u00eda sobre la mayor parte de las casas de dicha procedencia. Estos solares fueron en gran parte los que vinieron a formar las calles del Desenga\u00f1o, Valverde, Barco, Olivo, Jacometrezo, Horno de la Mata y Corredera baja de San Pablo, hasta la de San Joaqu\u00edn. En 1589 consta que de estos noventa y cinco solares pose\u00eda una parte el escribano <i>Diego de Henao<\/i>, y que fue uno de los que con los Victorias emprendieron esta pueblo y construcci\u00f3n, habiendo edificado la tercera, cuarta y quinta casa de la Corredera de San Pablo, con accesorias a una callejuela, que recibi\u00f3, por esta raz\u00f3n, su apellido, y hoy por corrupci\u00f3n se llama calle del <i>Nao<\/i>.\r\n\r\nPoco a la verdad de interesante ofrecen todas estas calles bajo el punto de vista hist\u00f3rico y art\u00edstico. De los edificios p\u00fablicos en ellas construidos, el m\u00e1s considerable era el convento e iglesia de monjes de <i>San Basilio<\/i>, que se trasladaron a \u00e9l en 1611 desde el sitio primitivo de su fundaci\u00f3n, que era un cuarto de legua de Madrid, junto al arroyo de Abro\u00f1igal. Durante las exclaustraciones anteriores sirvi\u00f3 esta iglesia de parroquia de <i>San Mart\u00edn<\/i>, y despu\u00e9s de la de 1836 fue, con el convento, <i>cuartel de artiller\u00eda de la Milicia Nacional<\/i>, despu\u00e9s <i>Bolsa de Comercio<\/i>, y despu\u00e9s, vendido este edificio y verificada en \u00e9l una completa transformaci\u00f3n, dio cabida al teatro llamado de <i>Lope de Vega<\/i>, a un molino de chocolate al vapor, a una imprenta, un caf\u00e9, un taller de coches y diversas habitaciones particulares<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt187\" id=\"rf187\"><sup>[187]<\/sup><\/a>. La calle que corre por delante de \u00e9l se llam\u00f3 en un tiempo de los <i>Basilios<\/i>, y no sabemos desde cu\u00e1ndo ni tampoco por cu\u00e1l raz\u00f3n le troc\u00f3 despu\u00e9s por el expresivo del <i>Desenga\u00f1o<\/i>. Ignoramos tambi\u00e9n el origen de las contiguas de <i>Valverde<\/i> y de la <i>Ballesta<\/i>; pero el de la del <i>Barco<\/i> le bailamos perfectamente justificado con la figura que forma su pavimento, igual a la del casco de un buque.\r\n\r\nEl otro convento de cl\u00e9rigos menores de San Felipe Nerij llamado de <i>Porta-C\u0153li<\/i>, y situado al extremo de dicha calle del Desenga\u00f1o, fue antes de los padres dominicos del Rosario y destinado, en 1613, a aqu\u00e9llos, cuando vinieron huyendo de los levantamientos de Portugal y Catalu\u00f1a; pero el templo actual, que hoy sirve de <i>parroquia de San Mart\u00edn<\/i>, es moderno, construido en 1725, y nada tiene de particular.\r\n\r\nEntre las calles de la Puebla y de Yalverde est\u00e1 el monasterio de monjas mercenarias descalzas conocidas por el nombre de <i>D.\u00a0Juan de Alarc\u00f3n<\/i>, venerable sacerdote a cuyo cargo corri\u00f3la fundaci\u00f3n del mismo, verificada en 1609 a expensas de do\u00f1a Mar\u00eda Miranda, se\u00f1ora ilustre, natural de Burgos; el templo, concluido a mediados del siglo <small>XVII<\/small>, es poco notable, y en \u00e9l se conserva el cuerpo del venerable fundador, y posteriormente se ha trasladado tambi\u00e9n el de la Beata Mariana de Jes\u00fas. Al otro extremo de dicha calle de la Puebla, y formando exclusivamente la manzana 371, est\u00e1 el hospital e iglesia llamados de San Antonio de los Portugueses, y actualmente de la Santa Hermandad del Refugio. Dicho hospital fue fundado por Felipe III para los naturales del reino de Portugal, y despu\u00e9s de la separaci\u00f3n de \u00e9ste, qued\u00f3 ampliado para los alemanes: y la hermandad del Refugio (a quien se concedi\u00f3 en 1701 el patronato y administraci\u00f3n de esta Real casa e iglesia) tiene a su cargo, no s\u00f3lo el sostenimiento de este piadoso hospital, uno de los m\u00e1s importantes establecimientos de beneficencia con que cuenta Madrid, sino tambi\u00e9n el <i>colegio de las ni\u00f1as hu\u00e9rfanas<\/i>, propio de su instituto, y el suntuoso culto en la iglesia de <i>San Antonio de Padua<\/i>, que es uno de los templos m\u00e1s lindos y decorados, y est\u00e1 soberbiamente pintado al fresco por Lucas Jord\u00e1n, Rizzi y Carre\u00f1o, y enriquecido con bellos retablos, cuadros y esculturas.\r\n\r\nLas <i>Correderas alta y baja de San Pablo<\/i>, cuya l\u00ednea contin\u00faa despu\u00e9s la estrech\u00edsima calle apellidada (no sabemos por qu\u00e9) <i>de los Tudescos<\/i>, hasta la plazuela de Santo Domingo, nada nos ofrecen de particular; y entre esta extensa l\u00ednea y la paralela trazada por la calle Ancha de <i>San Bernardo<\/i> media la otra importante barriada de calles espaciosas en general, y bastante rectas, en la misma direcci\u00f3n, y sus traviesas. La m\u00e1s importante de aquellas es la llamada de <i>Silva<\/i>, en la que est\u00e1 la modesta iglesia y hospitalito de la parroquia de San Mart\u00edn titulado de la <i>Buena Dicha<\/i>; por entre esta calle y la de San Bernardo hay un laberinto de callejuelas angostas y mezquinas, tituladas del <i>Perro<\/i> (que es la m\u00e1s estrecha de Madrid, como que no tiene m\u00e1s que ocho pies de latitud y no hab\u00eda en toda ella un solo portal), del <i>Pozo<\/i>, de la <i>Justa<\/i>, de la <i>Cueva<\/i>, de <i>Peralta<\/i>, de la <i>Flor Alta<\/i>, de la <i>Estrella<\/i> y del <i>Clavel<\/i> (ahora traviesa de <i>Altamira<\/i>), que formaron parte de la <i>Puebla Nueva<\/i>, verificada en el mismo siglo\u00a0<small>XVII<\/small> por don <i>Juan de Peralta<\/i>, del que hablaremos despu\u00e9s<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt188\" id=\"rf188\"><sup>[188]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nLa calle de la Luna, que atraviesa horizontalmente con la del Desenga\u00f1o este distrito, es muy importante por su situaci\u00f3n; pero no cuenta tampoco monumentos p\u00fablicos, y s\u00ed s\u00f3lo algunas grandes casas, como la del Conde de S\u00e1stago, n\u00famero 46, en que estuvo el antiguo banco de San Carlos, y despu\u00e9s un teatrillo llamado de <i>Buena vista<\/i>, y la del Marqu\u00e9s de Llano, a la esquina de la calle de Panaderos, en que habit\u00f3 alg\u00fan tiempo el se\u00f1or infante don Francisco de Paula y su familia, y en la que falleci\u00f3 la se\u00f1ora do\u00f1a Mar\u00eda Luisa Carlota, su esposa. Entre dicha calle y la del <i>Pez<\/i> median las rectas de <i>San Roque<\/i>, de la <i>Madera Baja<\/i>, de <i>Pizarro<\/i> (antes de la <i>Magdalena<\/i>), de <i>Panaderos<\/i> y de la <i>Cruz Verde<\/i>. Lo m\u00e1s memorable en ellas es el convento de monjas de <i>San Pl\u00e1cido<\/i>, situado al conf\u00edn de la de San Roque a la del Pez, y fundado en 1623 por do\u00f1a Teresa Valle de la Cerda; cuya iglesia, construida hacia la mitad de aquel siglo, bajo los planes de fray Lorenzo de San Nicol\u00e1s, es, a juicio de algunos, de lo m\u00e1s notable de Madrid por su estilo cl\u00e1sico y belleza de ornato, adem\u00e1s de las apreciables pinturas y esculturas con que fue enriquecida. El recuerdo hist\u00f3rico-anecd\u00f3tico de este convento consiste particularmente en cierta aventura galante del rey D.\u00a0Felipe IV, el que, seg\u00fan parece, prendado de una de las monjas de esta casa, llamada <i>Margarita<\/i> (a quien hab\u00eda visto por intervenci\u00f3n de D. Jer\u00f3nimo de Villanueva, protonotario de Arag\u00f3n y patrono del convento, que ten\u00eda sus casas contiguas a \u00e9l), sigui\u00f3 este galanteo profano en tal sitio y entre tales personas, a pesar de un piadoso ardid de la prelada, que dispuso sorprender al Rey exponiendo como difunta de cuerpo presente a la religiosa; termin\u00f3 este escandaloso suceso, no sin haber dado motivo a un notable proceso por la Inquisici\u00f3n, que fue hasta Roma, aunque de all\u00ed se hizo desaparecer, y de que result\u00f3 castigado el protonotario. D\u00edcese tambi\u00e9n que a costa del Rey y a demanda de la abadesa se coloc\u00f3 en la torre de esta casa <i>el reloj<\/i>, que aun hoy conserva, y que en el ta\u00f1ido de su campana recuerda el clamoreo de difuntos, en memoria de aquel suceso<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt189\" id=\"rf189\"><sup>[189]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nLa calle <i>del Pez<\/i> tampoco nos ofrece m\u00e1s que algunos caserones antiguos, como el n\u00famero 24, conocida tambi\u00e9n por la <i>casa del Pez<\/i>, por el que ten\u00eda esculpido en su fachada, no sabemos con qu\u00e9 motivo. La n\u00famero 18, del Marqu\u00e9s de Villariezo, acaba de ser derribada, habiendo desaparecido tambi\u00e9n hace pocos a\u00f1os la mezquina fuente que a su salida a la Ancha de San Bernardo llevaba el nombre <i>del Cura<\/i>, por haberla costeado el p\u00e1rroco de Colmenar. En la calle <i>Alta de la Madera<\/i>, al n\u00famero 26 nuevo, existi\u00f3 hasta hace poco, que fue reedificada de planta, una casa que fue propiedad de <i>D.\u00a0Francisco Quevedo y Villegas<\/i>, y luego de su descendiente D. Jos\u00e9 Bustamante y Quevedo; por cierto que no hace mucho que nos sorprendi\u00f3 el verla denunciada como mostrenco o de ignorado due\u00f1o en el <i>Diario Oficial<\/i>, cuando consta la posesi\u00f3n y propiedad de dicho se\u00f1or Bustamante, quien sin duda reclamar\u00eda su derecho. Esta casa ha sido derribada y construida de nuevo. En el Registro de aposento y <i>Planimetr\u00eda<\/i> de 1751 se ve que esta casa \u00abpertenec\u00eda entonces a herederos de do\u00f1a Mar\u00eda Villegas, que fue anteriormente de do\u00f1a Margarita Quevedo, Gabriel Ruiz y Miguel de Santa Ana; de este \u00faltimo, en 1616. Tiene de sitio 5.167 pies\u00bb. La calle del Molino de Viento se llam\u00f3 as\u00ed porque, en efecto, exist\u00eda uno en lo alto de ella, y est\u00e1 pintado as\u00ed en el plano del siglo <small>XVII<\/small>. La de Don Felipe se llam\u00f3 del Rosario de <i>Don Felipe<\/i> (no sabemos la raz\u00f3n), y la plazuela de <i>San Ildefonso<\/i> se ensanch\u00f3 algo con el derribo de esta iglesia en tiempo de los franceses, que luego fue reconstruida y sirvi\u00f3 de anejo de la parroquia de San Mart\u00edn, y hoy de parroquia independiente. Dicha plazuela estuvo ocupada por los cajones para la venta de comestibles, hasta que, a consecuencia del incendio de ellos, ocurrido en 1836, se construy\u00f3 el peque\u00f1o aunque \u00fatil\u00edsimo <i>mercado cubierto<\/i>, primero de su clase establecido en Madrid. De las calles del <i>Escorial<\/i>, de <i>Jes\u00fas del Valle<\/i>, del <i>Rubio<\/i>, del <i>Tesoro<\/i>, de las <i>Minas<\/i> y de las <i>Pozas<\/i> no sabemos la etimolog\u00eda ni la historia; y de las grandes paralelas altas del <i>Esp\u00edritu Santo<\/i>, de <i>San Vicente<\/i>, de la <i>Palma<\/i> y de <i>San Miguel<\/i> (ahora de <i>Daoiz y Velarde<\/i>) s\u00f3lo podemos decir que, sin disputa, son las m\u00e1s rectas y alineadas de Madrid, aunque su situaci\u00f3n extrema y el gran desnivel de su suelo las han hecho permanecer todav\u00eda en un estado miserable y raqu\u00edtico, con su menguado caser\u00edo de un solo piso por lo general, y careciendo de poblaci\u00f3n, de vitalidad y de comercio.\r\n\r\nEl convento de monjas carmelitas llamado de las <i>Maravillas<\/i> (cuyo nombre tambi\u00e9n lleva este distrito), sito entre las calles de la <i>Palma Alta<\/i> y de <i>San Pedro<\/i> (ahora del <i>Dos de Mayo<\/i>), es el \u00fanico edificio religioso de todo \u00e9l. El nombre de las <i>Maravillas<\/i> le fue dado por una imagen de Nuestra Se\u00f1ora que se venera en su iglesia; \u00e9sta es bastante espaciosa y arreglada, y tiene en su altar mayor un magn\u00edfico retablo de m\u00e1rmoles, obra del siglo pasado, que es de lo m\u00e1s bello y elegante que se halla en las iglesias de Madrid. Esta calle de <i>San Pedro<\/i> continuaba en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small> hasta la tapia, y al fin de ella hab\u00eda un portillo, llamado tambi\u00e9n de las <i>Maravillas<\/i>, que est\u00e1 se\u00f1alado en el plano, y qued\u00f3 luego cerrado dentro de la posesi\u00f3n de <i>Monteleon<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt190\" id=\"rf190\"><sup>[190]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEste famoso palacio de los Marqueses del <i>Valle y de Terranova<\/i> (nietos de Hern\u00e1n Cort\u00e9s), con su huerta, comprende nada menos que la inmensa superficie de 617.248 pies hasta m\u00e1s all\u00e1 del portillo de Fuencarral o de Santo Domingo, y qued\u00f3 muy maltratado en un horroroso incendio ocurrido en 1723; debi\u00f3 ser, por los restos que aun liemos alcanzado, un edificio de la primera importancia. Distingu\u00edase, a lo que parece, por su magn\u00edfica escalera, pintada al fresco por Bartolom\u00e9 P\u00e9rez, famoso artista, yerno de Juan de Arellano, en 1695 (que por cierto muri\u00f3 en esta operaci\u00f3n, cayendo desde un elevado andamio), por sus extendidos y magn\u00edficos salones, decorados con el mayor gusto cuando le habitaba la famosa Duquesa de Terranova, camarera mayor de la reina do\u00f1a Mar\u00eda Luisa de Orleans, esposa de Carlos\u00a0II; y tanto, que mereci\u00f3 despu\u00e9s servir de mansi\u00f3n a la reina do\u00f1a Isabel Farnesio y sus hijos los infantes D. Luis y do\u00f1a Mar\u00eda Antonia, que se retiraron a \u00e9l a la muerte de su esposo y padre el rey Felipe V. En nuestros d\u00edas adquiri\u00f3 este famoso palacio otra celebridad m\u00e1s imperecedera, cuando, sirviendo de <i>Parque de Artiller\u00eda<\/i>, el glorioso d\u00eda <i>Dos de Mayo<\/i> de 1808, fue el punto principal del alzamiento del pueblo de Madrid contra los franceses, y el sitio donde se inmortalizaron los h\u00e9roes <i>D. Luis Daoiz<\/i> y <i>D. Pedro Velarde<\/i>, capitanes del cuerpo de Artiller\u00eda, defendiendo la puerta a la calle que hoy lleva sus \u00ednclitos nombres, y antes se llamaba de <i>San Miguel y San Jos\u00e9<\/i>, y da frente a la de <i>San Pedro Nueva<\/i>, hoy del <i>Dos de Mayo<\/i>, por donde atacaron las columnas enemigas. En los restos de este edificio existe una f\u00e1brica de maquinaria y fundici\u00f3n, y el inmenso espacio erial de su antigua huerta, que sale largo trecho m\u00e1s all\u00e1 de la puerta de Fuencarral, est\u00e1 llamado a sustentar una barriada entera de calles y edificios de importancia.\r\n\r\nLa hermosa y espl\u00e9ndida calle <i>Ancla de San Bernardo<\/i>, llamada en un principio de los <i>Convalecientes<\/i>, por el hospital que estuvo situado en ella y hab\u00eda fundado, en 1579, el venerable hermano <i>Bernardino de Obregon<\/i>, es una de las primeras y m\u00e1s importantes v\u00edas del Madrid moderno, por su extensi\u00f3n de 3.228 pies, por su anchura, y por la importancia de sus edificios p\u00fablicos y particulares, algunos de los cuales han desaparecido en nuestros d\u00edas, y otros levant\u00e1dose de nuevo.\r\n\r\nContiguo al sitio en que estuvo el antiguo hospital referido del venerable Obregon, fund\u00f3, en 1626, el monasterio del Orden de <i>San Bernardo<\/i> Alonso de Peralta, contador de Felipe\u00a0II, que yac\u00eda en su iglesia, en el presbiterio, bajo un suntuoso mausoleo. Esta iglesia y convento han desaparecido del todo hace algunos a\u00f1os, para dar lugar a la construcci\u00f3n de las dos casas particulares n\u00fameros 21 y 23. M\u00e1s hacia el principio de dicha calle existi\u00f3 hasta poco h\u00e1 la iglesia y convento que fue de <i>padres dominicos del Rosario<\/i>, que, como queda dicho ya, estuvieron primero en <i>Porta-C\u0153li<\/i>, y se trasladaron, en 1646, a esta casa, que hab\u00eda fundado para ellos el marqu\u00e9s de Monasterio, D. Octavio Centuri\u00f3n; en la iglesia se veneraba la c\u00e9lebre y devota efigie del <i>Santo Cristo del Perd\u00f3n<\/i>, obra del escultor Pereira y una de las m\u00e1s veneradas de Madrid. El convento estuvo dedicado, despu\u00e9s de la exclaustraci\u00f3n, a cuartel de <i>guardias alabarderos<\/i>, y hoy, derribado, permanece en solar.\r\n\r\nOtro edificio religioso de mayor importancia hubo en la misma calle, y era el que se alzaba mas adelante, conocido por la casa <i>Noviciado de padres jesuitas<\/i>, y a la extinci\u00f3n de \u00e9stos, ocupado por los <i>Padres del Salvado<\/i>r. Era una suntuosa f\u00e1brica, especialmente la iglesia, clara, espaciosa y elegantemente adornada, en la cual hab\u00eda un magn\u00edfico altar de m\u00e1rmoles y bronces, dedicado a San Francisco de Regis, que fue construido en Roma y creemos que no exista ya; y en su b\u00f3veda, el suntuoso sepulcro de la c\u00e9lebre duquesa de Alba do\u00f1a Mar\u00eda Teresa, trasladado hoy al cementerio de San Isidro. Coronaban la fachada de esta famosa iglesia dos torres laterales, que contribu\u00edan a embellecer la espaciosa calle de San Bernardo. Pero destinado este edificio a <i>Universidad Central<\/i>, en que se refundi\u00f3 la de Alcal\u00e1, los arquitectos encargados de su reparaci\u00f3n o apropiaci\u00f3n a aquel objeto, juzgaron del caso echarle abajo y sustituirle por otro de nueva planta, que por cierto nada tiene de particular. Entre las muchas demoliciones de edificios religiosos verificadas en la \u00faltima \u00e9poca, ninguna, a nuestro entender, ha sido tan sensible y menos justificada como la de la hermosa iglesia del Noviciado.\r\n\r\nTodav\u00eda al extremo de la calle existen dos templos y casas religiosas: el primero, al n\u00famero 81, es el convento e iglesia de monjes benitos, apellidados de <i>Monserrat<\/i>, que fugitivos del levantamiento de Catalu\u00f1a, en tiempo de Felipe\u00a0IV, vinieron a Madrid, y tuvieron primero su morada en la <i>quinta del Condestable<\/i> (<i>la huerta de Fr\u00edas<\/i>, hacia el arroyo de Abro\u00f1igal), y luego fueron trasladados al punto que hoy ocupa. La iglesia est\u00e1 sin concluir, y su fachada tiene una torre del caprichoso gusto apadrinado a principios del pasado siglo por el arquitecto D. Pedro Rivera. En esta iglesia est\u00e1 sepultado el c\u00e9lebre coronista de Indias <i>D. Luis de Solazar y Castro<\/i>, cuya rica biblioteca y manuscritos que all\u00ed se conservaban pasaron a la de las Cortes. El convento, despu\u00e9s de la exclaustraci\u00f3n, sirvi\u00f3 de casa correcci\u00f3n de mujeres, la llamada <i>Galera<\/i>, y despu\u00e9s de la traslaci\u00f3n de \u00e9stas a San Fernando, est\u00e1 ocupado hoy por una comunidad de monjas. Frente a este monasterio est\u00e1 situado el m\u00e1s moderno, en fundaci\u00f3n verificada por la se\u00f1ora do\u00f1a Manuela de Centuri\u00f3n, marquesa de Villena, en 1798; es de religiosas de San Francisco de Sales, conocido por las <i>Salesas Nuevas<\/i>, para distinguirle del otro del Barquillo, fundado por la reina D.\u00aa B\u00e1rbara. Su iglesia, aunque peque\u00f1a, es de muy buen gusto y est\u00e1 adornada con bellos retablos de m\u00e1rmol. Suprimido \u00e9ste en 1836, pasaron las monjas al otro convento a reunirse con aquella comunidad, estableci\u00e9ndose en \u00e9ste provisionalmente la Universidad Central; pero despu\u00e9s que \u00e9sta ocup\u00f3 el del Noviciado, han vuelto al suyo las monjas. \u00daltimamente, la casa n\u00fam. 80 de dicha calle, que da a la de Daoiz y Velarde, y que, seg\u00fan nuestras noticias, fue del Conde de Colomera, y antes del Duque de Abr\u00e1ntes, fue trasformada en convento de monjas franciscas de Santa Clara en la \u00faltima d\u00e9cada de Fernando VII; pero ahora sirve de <i>Escuela Normal<\/i>.\r\n\r\nVarias son las casas particulares de la grandeza en esta extendida calle. Figura en primera l\u00ednea la se\u00f1alada con el n\u00famero 18, que fue de los marqueses de Legan\u00e9s, y despu\u00e9s de los <i>condes de Altamira<\/i>. A fines del siglo pasado el poseedor de este ilustre t\u00edtulo proyect\u00f3 reformar aquella hermosa f\u00e1brica, bajo los planes del c\u00e9lebre don Ventura Rodr\u00edguez, en unos t\u00e9rminos verdaderamente tan magn\u00edficos, que no hubiera tenido, sin duda alguna, rival en Madrid; pero desgraciadamente no lleg\u00f3 a verificarse m\u00e1s que una parte de aquel proyecto, que es la que da a la calle de la <i>Flor Alta<\/i>. Contiguo a ella, y se\u00f1alada con el n\u00famero 28, est\u00e1, aunque reformada \u00faltimamente, la del mayorazgo que fundaron D.\u00a0Gabriel Peralta y D.\u00aa Victoria Grimaldo, y comprende diversos sitios, que fueron propios de los Villaroeles y Peraltas, de quienes desciende su poseedor hoy, el Marqu\u00e9s de Palacios, duque de la <i>Conquista<\/i>. Esta casa tiene el recuerdo de haber sido la que habitaba y sirvi\u00f3 de prisi\u00f3n al c\u00e9lebre ministro de Felipe III <i>D. Rodrigo Calder\u00f3n, marqu\u00e9s de Siete iglesias<\/i>, y de donde sali\u00f3 para ser degollado en p\u00fablico cadalso el 21 de Octubre de 1621.\r\n\r\nEl suntuoso edificio moderno, n\u00famero 67, en que hoy est\u00e1 el Ministerio de Gracia y Justicia, fue construido en el siglo pasado por la Marquesa de la Sonora, donde estaba la casa del Marqu\u00e9s de la Regal\u00eda; ocupa un espacio de 22.000 pies entre la calle de los <i>Reyes<\/i> y la de la <i>Manzana<\/i>, y es una de las construcciones particulares m\u00e1s s\u00f3lidas y regulares de Madrid. No lleg\u00f3, sin embargo, a ser concluido, habiendo permanecido inhabitado casi un siglo, hasta que adquirido hace pocos a\u00f1os por un particular, le concluy\u00f3 \u00e9ste, y vendi\u00f3 despu\u00e9s al Gobierno para colocar en \u00e9l el referido Ministerio de Gracia y Justicia. De otras varias casas de importancia de esta calle pudi\u00e9ramos hacer menci\u00f3n; pero por no dilatar m\u00e1s esta cansada relaci\u00f3n nos limitaremos a llamar la atenci\u00f3n sobre la nueva y elegantemente reparada del n\u00famero 72, propia de los marqueses de Mejorada y de <i>Guadalc\u00e1zar<\/i>, que comprende la extensi\u00f3n de 52.857 pies. En ella vivi\u00f3 a fines del siglo pasado su propietario, casado con la c\u00e9lebre y erudita se\u00f1ora do\u00f1a Mar\u00eda Isidra de Guzm\u00e1n y la Cerda, hija de los condes de O\u00f1ate, natural de Madrid, y que fue graduada de <i>doctora<\/i> en la universidad de <i>Alcal\u00e1<\/i>, a los diez y siete a\u00f1os de edad, en 1785. En nuestros d\u00edas s\u00f3lo la hab\u00edamos visto habitada un corto espacio de tiempo por la se\u00f1ora Duquesa viuda de San Fernando, y no estando ruinosa, no acertamos a comprender el motivo de tal abandono, que acaba de tener fin con las costosas obras hechas en ella recientemente.\r\n\r\nTerminaba, en fin, esta calle con la antigua y mezquina <i>puerta<\/i>, tambi\u00e9n derribada, que sustituy\u00f3 y hered\u00f3 el nombre de <i>Santo Domingo<\/i> de la que estaba en aquella plazuela y limitaba el antiguo arrabal de Madrid; pero generalmente era conocida por el de <i>puerta de Fuencarrral<\/i> habiendo sido una de las principales o de registro hasta que se traslad\u00f3 \u00e9ste a la de los Pozos o Bilbao. Su colocaci\u00f3n y su f\u00e1brica material eran las mismas impropias y rid\u00edculas que contaba ya en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small>; y al tenor de lo reclamado por la opini\u00f3n p\u00fablica y la necesidad, vino en fin a tierra para dejar avanzar por aquel lado los l\u00edmites de Madrid, ya de hecho prolongados a la parte exterior con el nuevo hospital de la <i>Princesa<\/i>, construido sobre el sitio que en los siglos anteriores soportaba las hogueras de los <i>autos de fe<\/i>, y que aun conservaba el funesto nombre de <i>el Quemadero<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt191\" id=\"rf191\"><sup>[191]<\/sup><\/a>.","rendered":"<p>Comprendemos bajo esta denominaci\u00f3n el extenso distrito encerrado entre las calles de Jacometrezo, Fuencarral y Ancha de San Bernardo, hasta la plazuela de Santo Domingo.<\/p>\n<p>Dicho distrito est\u00e1 dividido por mitad en toda su extensi\u00f3n desde esta plaza por las calles de Tudescos y Corredera alta y baja de San Pablo hasta su t\u00e9rmino en la puerta de Bilbao; y una y otra mitad, o sea el distrito entero, no tiene m\u00e1s antig\u00fcedad que la de mediados del siglo\u00a0<small>XVI<\/small>. La parte de la derecha, comprendida entre las calles de Fuencarral y las Correderas, fue formada, seg\u00fan noticias fidedignas, en dicha \u00e9poca, a consecuencia de la venta hecha por <i>D. Juan de Victoria Braeamonte<\/i>, en 7 de Noviembre de 1542, de unas tierras que ten\u00eda en el arrabal de Madrid, fronteras al camino de Fuencarral\u00bb, cedi\u00e9ndolas a censo por diez ducados perpetuos de oro al a\u00f1o, y reserv\u00e1ndose un pedazo para labrar casa para \u00e9l, como lo hizo en la calle que tom\u00f3 su nombre de la <i>Puebla Vieja de Juan de Victoria<\/i>. Posteriormente, un hijo suyo del mismo nombre, en 17 de Agosto de 1597, concedi\u00f3 su licencia para dividir dicha tierra en noventa y cinco solares, con el censo anual de <i>dos reales y una gallina<\/i>, y con la condici\u00f3n de que hab\u00edan de edificar en ellos casas bajo la traza que diere el alarife Francisco Lozano, cuyo censo viene pesando todav\u00eda sobre la mayor parte de las casas de dicha procedencia. Estos solares fueron en gran parte los que vinieron a formar las calles del Desenga\u00f1o, Valverde, Barco, Olivo, Jacometrezo, Horno de la Mata y Corredera baja de San Pablo, hasta la de San Joaqu\u00edn. En 1589 consta que de estos noventa y cinco solares pose\u00eda una parte el escribano <i>Diego de Henao<\/i>, y que fue uno de los que con los Victorias emprendieron esta pueblo y construcci\u00f3n, habiendo edificado la tercera, cuarta y quinta casa de la Corredera de San Pablo, con accesorias a una callejuela, que recibi\u00f3, por esta raz\u00f3n, su apellido, y hoy por corrupci\u00f3n se llama calle del <i>Nao<\/i>.<\/p>\n<p>Poco a la verdad de interesante ofrecen todas estas calles bajo el punto de vista hist\u00f3rico y art\u00edstico. De los edificios p\u00fablicos en ellas construidos, el m\u00e1s considerable era el convento e iglesia de monjes de <i>San Basilio<\/i>, que se trasladaron a \u00e9l en 1611 desde el sitio primitivo de su fundaci\u00f3n, que era un cuarto de legua de Madrid, junto al arroyo de Abro\u00f1igal. Durante las exclaustraciones anteriores sirvi\u00f3 esta iglesia de parroquia de <i>San Mart\u00edn<\/i>, y despu\u00e9s de la de 1836 fue, con el convento, <i>cuartel de artiller\u00eda de la Milicia Nacional<\/i>, despu\u00e9s <i>Bolsa de Comercio<\/i>, y despu\u00e9s, vendido este edificio y verificada en \u00e9l una completa transformaci\u00f3n, dio cabida al teatro llamado de <i>Lope de Vega<\/i>, a un molino de chocolate al vapor, a una imprenta, un caf\u00e9, un taller de coches y diversas habitaciones particulares<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt187\" id=\"rf187\"><sup>[187]<\/sup><\/a>. La calle que corre por delante de \u00e9l se llam\u00f3 en un tiempo de los <i>Basilios<\/i>, y no sabemos desde cu\u00e1ndo ni tampoco por cu\u00e1l raz\u00f3n le troc\u00f3 despu\u00e9s por el expresivo del <i>Desenga\u00f1o<\/i>. Ignoramos tambi\u00e9n el origen de las contiguas de <i>Valverde<\/i> y de la <i>Ballesta<\/i>; pero el de la del <i>Barco<\/i> le bailamos perfectamente justificado con la figura que forma su pavimento, igual a la del casco de un buque.<\/p>\n<p>El otro convento de cl\u00e9rigos menores de San Felipe Nerij llamado de <i>Porta-C\u0153li<\/i>, y situado al extremo de dicha calle del Desenga\u00f1o, fue antes de los padres dominicos del Rosario y destinado, en 1613, a aqu\u00e9llos, cuando vinieron huyendo de los levantamientos de Portugal y Catalu\u00f1a; pero el templo actual, que hoy sirve de <i>parroquia de San Mart\u00edn<\/i>, es moderno, construido en 1725, y nada tiene de particular.<\/p>\n<p>Entre las calles de la Puebla y de Yalverde est\u00e1 el monasterio de monjas mercenarias descalzas conocidas por el nombre de <i>D.\u00a0Juan de Alarc\u00f3n<\/i>, venerable sacerdote a cuyo cargo corri\u00f3la fundaci\u00f3n del mismo, verificada en 1609 a expensas de do\u00f1a Mar\u00eda Miranda, se\u00f1ora ilustre, natural de Burgos; el templo, concluido a mediados del siglo <small>XVII<\/small>, es poco notable, y en \u00e9l se conserva el cuerpo del venerable fundador, y posteriormente se ha trasladado tambi\u00e9n el de la Beata Mariana de Jes\u00fas. Al otro extremo de dicha calle de la Puebla, y formando exclusivamente la manzana 371, est\u00e1 el hospital e iglesia llamados de San Antonio de los Portugueses, y actualmente de la Santa Hermandad del Refugio. Dicho hospital fue fundado por Felipe III para los naturales del reino de Portugal, y despu\u00e9s de la separaci\u00f3n de \u00e9ste, qued\u00f3 ampliado para los alemanes: y la hermandad del Refugio (a quien se concedi\u00f3 en 1701 el patronato y administraci\u00f3n de esta Real casa e iglesia) tiene a su cargo, no s\u00f3lo el sostenimiento de este piadoso hospital, uno de los m\u00e1s importantes establecimientos de beneficencia con que cuenta Madrid, sino tambi\u00e9n el <i>colegio de las ni\u00f1as hu\u00e9rfanas<\/i>, propio de su instituto, y el suntuoso culto en la iglesia de <i>San Antonio de Padua<\/i>, que es uno de los templos m\u00e1s lindos y decorados, y est\u00e1 soberbiamente pintado al fresco por Lucas Jord\u00e1n, Rizzi y Carre\u00f1o, y enriquecido con bellos retablos, cuadros y esculturas.<\/p>\n<p>Las <i>Correderas alta y baja de San Pablo<\/i>, cuya l\u00ednea contin\u00faa despu\u00e9s la estrech\u00edsima calle apellidada (no sabemos por qu\u00e9) <i>de los Tudescos<\/i>, hasta la plazuela de Santo Domingo, nada nos ofrecen de particular; y entre esta extensa l\u00ednea y la paralela trazada por la calle Ancha de <i>San Bernardo<\/i> media la otra importante barriada de calles espaciosas en general, y bastante rectas, en la misma direcci\u00f3n, y sus traviesas. La m\u00e1s importante de aquellas es la llamada de <i>Silva<\/i>, en la que est\u00e1 la modesta iglesia y hospitalito de la parroquia de San Mart\u00edn titulado de la <i>Buena Dicha<\/i>; por entre esta calle y la de San Bernardo hay un laberinto de callejuelas angostas y mezquinas, tituladas del <i>Perro<\/i> (que es la m\u00e1s estrecha de Madrid, como que no tiene m\u00e1s que ocho pies de latitud y no hab\u00eda en toda ella un solo portal), del <i>Pozo<\/i>, de la <i>Justa<\/i>, de la <i>Cueva<\/i>, de <i>Peralta<\/i>, de la <i>Flor Alta<\/i>, de la <i>Estrella<\/i> y del <i>Clavel<\/i> (ahora traviesa de <i>Altamira<\/i>), que formaron parte de la <i>Puebla Nueva<\/i>, verificada en el mismo siglo\u00a0<small>XVII<\/small> por don <i>Juan de Peralta<\/i>, del que hablaremos despu\u00e9s<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt188\" id=\"rf188\"><sup>[188]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La calle de la Luna, que atraviesa horizontalmente con la del Desenga\u00f1o este distrito, es muy importante por su situaci\u00f3n; pero no cuenta tampoco monumentos p\u00fablicos, y s\u00ed s\u00f3lo algunas grandes casas, como la del Conde de S\u00e1stago, n\u00famero 46, en que estuvo el antiguo banco de San Carlos, y despu\u00e9s un teatrillo llamado de <i>Buena vista<\/i>, y la del Marqu\u00e9s de Llano, a la esquina de la calle de Panaderos, en que habit\u00f3 alg\u00fan tiempo el se\u00f1or infante don Francisco de Paula y su familia, y en la que falleci\u00f3 la se\u00f1ora do\u00f1a Mar\u00eda Luisa Carlota, su esposa. Entre dicha calle y la del <i>Pez<\/i> median las rectas de <i>San Roque<\/i>, de la <i>Madera Baja<\/i>, de <i>Pizarro<\/i> (antes de la <i>Magdalena<\/i>), de <i>Panaderos<\/i> y de la <i>Cruz Verde<\/i>. Lo m\u00e1s memorable en ellas es el convento de monjas de <i>San Pl\u00e1cido<\/i>, situado al conf\u00edn de la de San Roque a la del Pez, y fundado en 1623 por do\u00f1a Teresa Valle de la Cerda; cuya iglesia, construida hacia la mitad de aquel siglo, bajo los planes de fray Lorenzo de San Nicol\u00e1s, es, a juicio de algunos, de lo m\u00e1s notable de Madrid por su estilo cl\u00e1sico y belleza de ornato, adem\u00e1s de las apreciables pinturas y esculturas con que fue enriquecida. El recuerdo hist\u00f3rico-anecd\u00f3tico de este convento consiste particularmente en cierta aventura galante del rey D.\u00a0Felipe IV, el que, seg\u00fan parece, prendado de una de las monjas de esta casa, llamada <i>Margarita<\/i> (a quien hab\u00eda visto por intervenci\u00f3n de D. Jer\u00f3nimo de Villanueva, protonotario de Arag\u00f3n y patrono del convento, que ten\u00eda sus casas contiguas a \u00e9l), sigui\u00f3 este galanteo profano en tal sitio y entre tales personas, a pesar de un piadoso ardid de la prelada, que dispuso sorprender al Rey exponiendo como difunta de cuerpo presente a la religiosa; termin\u00f3 este escandaloso suceso, no sin haber dado motivo a un notable proceso por la Inquisici\u00f3n, que fue hasta Roma, aunque de all\u00ed se hizo desaparecer, y de que result\u00f3 castigado el protonotario. D\u00edcese tambi\u00e9n que a costa del Rey y a demanda de la abadesa se coloc\u00f3 en la torre de esta casa <i>el reloj<\/i>, que aun hoy conserva, y que en el ta\u00f1ido de su campana recuerda el clamoreo de difuntos, en memoria de aquel suceso<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt189\" id=\"rf189\"><sup>[189]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>La calle <i>del Pez<\/i> tampoco nos ofrece m\u00e1s que algunos caserones antiguos, como el n\u00famero 24, conocida tambi\u00e9n por la <i>casa del Pez<\/i>, por el que ten\u00eda esculpido en su fachada, no sabemos con qu\u00e9 motivo. La n\u00famero 18, del Marqu\u00e9s de Villariezo, acaba de ser derribada, habiendo desaparecido tambi\u00e9n hace pocos a\u00f1os la mezquina fuente que a su salida a la Ancha de San Bernardo llevaba el nombre <i>del Cura<\/i>, por haberla costeado el p\u00e1rroco de Colmenar. En la calle <i>Alta de la Madera<\/i>, al n\u00famero 26 nuevo, existi\u00f3 hasta hace poco, que fue reedificada de planta, una casa que fue propiedad de <i>D.\u00a0Francisco Quevedo y Villegas<\/i>, y luego de su descendiente D. Jos\u00e9 Bustamante y Quevedo; por cierto que no hace mucho que nos sorprendi\u00f3 el verla denunciada como mostrenco o de ignorado due\u00f1o en el <i>Diario Oficial<\/i>, cuando consta la posesi\u00f3n y propiedad de dicho se\u00f1or Bustamante, quien sin duda reclamar\u00eda su derecho. Esta casa ha sido derribada y construida de nuevo. En el Registro de aposento y <i>Planimetr\u00eda<\/i> de 1751 se ve que esta casa \u00abpertenec\u00eda entonces a herederos de do\u00f1a Mar\u00eda Villegas, que fue anteriormente de do\u00f1a Margarita Quevedo, Gabriel Ruiz y Miguel de Santa Ana; de este \u00faltimo, en 1616. Tiene de sitio 5.167 pies\u00bb. La calle del Molino de Viento se llam\u00f3 as\u00ed porque, en efecto, exist\u00eda uno en lo alto de ella, y est\u00e1 pintado as\u00ed en el plano del siglo <small>XVII<\/small>. La de Don Felipe se llam\u00f3 del Rosario de <i>Don Felipe<\/i> (no sabemos la raz\u00f3n), y la plazuela de <i>San Ildefonso<\/i> se ensanch\u00f3 algo con el derribo de esta iglesia en tiempo de los franceses, que luego fue reconstruida y sirvi\u00f3 de anejo de la parroquia de San Mart\u00edn, y hoy de parroquia independiente. Dicha plazuela estuvo ocupada por los cajones para la venta de comestibles, hasta que, a consecuencia del incendio de ellos, ocurrido en 1836, se construy\u00f3 el peque\u00f1o aunque \u00fatil\u00edsimo <i>mercado cubierto<\/i>, primero de su clase establecido en Madrid. De las calles del <i>Escorial<\/i>, de <i>Jes\u00fas del Valle<\/i>, del <i>Rubio<\/i>, del <i>Tesoro<\/i>, de las <i>Minas<\/i> y de las <i>Pozas<\/i> no sabemos la etimolog\u00eda ni la historia; y de las grandes paralelas altas del <i>Esp\u00edritu Santo<\/i>, de <i>San Vicente<\/i>, de la <i>Palma<\/i> y de <i>San Miguel<\/i> (ahora de <i>Daoiz y Velarde<\/i>) s\u00f3lo podemos decir que, sin disputa, son las m\u00e1s rectas y alineadas de Madrid, aunque su situaci\u00f3n extrema y el gran desnivel de su suelo las han hecho permanecer todav\u00eda en un estado miserable y raqu\u00edtico, con su menguado caser\u00edo de un solo piso por lo general, y careciendo de poblaci\u00f3n, de vitalidad y de comercio.<\/p>\n<p>El convento de monjas carmelitas llamado de las <i>Maravillas<\/i> (cuyo nombre tambi\u00e9n lleva este distrito), sito entre las calles de la <i>Palma Alta<\/i> y de <i>San Pedro<\/i> (ahora del <i>Dos de Mayo<\/i>), es el \u00fanico edificio religioso de todo \u00e9l. El nombre de las <i>Maravillas<\/i> le fue dado por una imagen de Nuestra Se\u00f1ora que se venera en su iglesia; \u00e9sta es bastante espaciosa y arreglada, y tiene en su altar mayor un magn\u00edfico retablo de m\u00e1rmoles, obra del siglo pasado, que es de lo m\u00e1s bello y elegante que se halla en las iglesias de Madrid. Esta calle de <i>San Pedro<\/i> continuaba en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small> hasta la tapia, y al fin de ella hab\u00eda un portillo, llamado tambi\u00e9n de las <i>Maravillas<\/i>, que est\u00e1 se\u00f1alado en el plano, y qued\u00f3 luego cerrado dentro de la posesi\u00f3n de <i>Monteleon<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt190\" id=\"rf190\"><sup>[190]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Este famoso palacio de los Marqueses del <i>Valle y de Terranova<\/i> (nietos de Hern\u00e1n Cort\u00e9s), con su huerta, comprende nada menos que la inmensa superficie de 617.248 pies hasta m\u00e1s all\u00e1 del portillo de Fuencarral o de Santo Domingo, y qued\u00f3 muy maltratado en un horroroso incendio ocurrido en 1723; debi\u00f3 ser, por los restos que aun liemos alcanzado, un edificio de la primera importancia. Distingu\u00edase, a lo que parece, por su magn\u00edfica escalera, pintada al fresco por Bartolom\u00e9 P\u00e9rez, famoso artista, yerno de Juan de Arellano, en 1695 (que por cierto muri\u00f3 en esta operaci\u00f3n, cayendo desde un elevado andamio), por sus extendidos y magn\u00edficos salones, decorados con el mayor gusto cuando le habitaba la famosa Duquesa de Terranova, camarera mayor de la reina do\u00f1a Mar\u00eda Luisa de Orleans, esposa de Carlos\u00a0II; y tanto, que mereci\u00f3 despu\u00e9s servir de mansi\u00f3n a la reina do\u00f1a Isabel Farnesio y sus hijos los infantes D. Luis y do\u00f1a Mar\u00eda Antonia, que se retiraron a \u00e9l a la muerte de su esposo y padre el rey Felipe V. En nuestros d\u00edas adquiri\u00f3 este famoso palacio otra celebridad m\u00e1s imperecedera, cuando, sirviendo de <i>Parque de Artiller\u00eda<\/i>, el glorioso d\u00eda <i>Dos de Mayo<\/i> de 1808, fue el punto principal del alzamiento del pueblo de Madrid contra los franceses, y el sitio donde se inmortalizaron los h\u00e9roes <i>D. Luis Daoiz<\/i> y <i>D. Pedro Velarde<\/i>, capitanes del cuerpo de Artiller\u00eda, defendiendo la puerta a la calle que hoy lleva sus \u00ednclitos nombres, y antes se llamaba de <i>San Miguel y San Jos\u00e9<\/i>, y da frente a la de <i>San Pedro Nueva<\/i>, hoy del <i>Dos de Mayo<\/i>, por donde atacaron las columnas enemigas. En los restos de este edificio existe una f\u00e1brica de maquinaria y fundici\u00f3n, y el inmenso espacio erial de su antigua huerta, que sale largo trecho m\u00e1s all\u00e1 de la puerta de Fuencarral, est\u00e1 llamado a sustentar una barriada entera de calles y edificios de importancia.<\/p>\n<p>La hermosa y espl\u00e9ndida calle <i>Ancla de San Bernardo<\/i>, llamada en un principio de los <i>Convalecientes<\/i>, por el hospital que estuvo situado en ella y hab\u00eda fundado, en 1579, el venerable hermano <i>Bernardino de Obregon<\/i>, es una de las primeras y m\u00e1s importantes v\u00edas del Madrid moderno, por su extensi\u00f3n de 3.228 pies, por su anchura, y por la importancia de sus edificios p\u00fablicos y particulares, algunos de los cuales han desaparecido en nuestros d\u00edas, y otros levant\u00e1dose de nuevo.<\/p>\n<p>Contiguo al sitio en que estuvo el antiguo hospital referido del venerable Obregon, fund\u00f3, en 1626, el monasterio del Orden de <i>San Bernardo<\/i> Alonso de Peralta, contador de Felipe\u00a0II, que yac\u00eda en su iglesia, en el presbiterio, bajo un suntuoso mausoleo. Esta iglesia y convento han desaparecido del todo hace algunos a\u00f1os, para dar lugar a la construcci\u00f3n de las dos casas particulares n\u00fameros 21 y 23. M\u00e1s hacia el principio de dicha calle existi\u00f3 hasta poco h\u00e1 la iglesia y convento que fue de <i>padres dominicos del Rosario<\/i>, que, como queda dicho ya, estuvieron primero en <i>Porta-C\u0153li<\/i>, y se trasladaron, en 1646, a esta casa, que hab\u00eda fundado para ellos el marqu\u00e9s de Monasterio, D. Octavio Centuri\u00f3n; en la iglesia se veneraba la c\u00e9lebre y devota efigie del <i>Santo Cristo del Perd\u00f3n<\/i>, obra del escultor Pereira y una de las m\u00e1s veneradas de Madrid. El convento estuvo dedicado, despu\u00e9s de la exclaustraci\u00f3n, a cuartel de <i>guardias alabarderos<\/i>, y hoy, derribado, permanece en solar.<\/p>\n<p>Otro edificio religioso de mayor importancia hubo en la misma calle, y era el que se alzaba mas adelante, conocido por la casa <i>Noviciado de padres jesuitas<\/i>, y a la extinci\u00f3n de \u00e9stos, ocupado por los <i>Padres del Salvado<\/i>r. Era una suntuosa f\u00e1brica, especialmente la iglesia, clara, espaciosa y elegantemente adornada, en la cual hab\u00eda un magn\u00edfico altar de m\u00e1rmoles y bronces, dedicado a San Francisco de Regis, que fue construido en Roma y creemos que no exista ya; y en su b\u00f3veda, el suntuoso sepulcro de la c\u00e9lebre duquesa de Alba do\u00f1a Mar\u00eda Teresa, trasladado hoy al cementerio de San Isidro. Coronaban la fachada de esta famosa iglesia dos torres laterales, que contribu\u00edan a embellecer la espaciosa calle de San Bernardo. Pero destinado este edificio a <i>Universidad Central<\/i>, en que se refundi\u00f3 la de Alcal\u00e1, los arquitectos encargados de su reparaci\u00f3n o apropiaci\u00f3n a aquel objeto, juzgaron del caso echarle abajo y sustituirle por otro de nueva planta, que por cierto nada tiene de particular. Entre las muchas demoliciones de edificios religiosos verificadas en la \u00faltima \u00e9poca, ninguna, a nuestro entender, ha sido tan sensible y menos justificada como la de la hermosa iglesia del Noviciado.<\/p>\n<p>Todav\u00eda al extremo de la calle existen dos templos y casas religiosas: el primero, al n\u00famero 81, es el convento e iglesia de monjes benitos, apellidados de <i>Monserrat<\/i>, que fugitivos del levantamiento de Catalu\u00f1a, en tiempo de Felipe\u00a0IV, vinieron a Madrid, y tuvieron primero su morada en la <i>quinta del Condestable<\/i> (<i>la huerta de Fr\u00edas<\/i>, hacia el arroyo de Abro\u00f1igal), y luego fueron trasladados al punto que hoy ocupa. La iglesia est\u00e1 sin concluir, y su fachada tiene una torre del caprichoso gusto apadrinado a principios del pasado siglo por el arquitecto D. Pedro Rivera. En esta iglesia est\u00e1 sepultado el c\u00e9lebre coronista de Indias <i>D. Luis de Solazar y Castro<\/i>, cuya rica biblioteca y manuscritos que all\u00ed se conservaban pasaron a la de las Cortes. El convento, despu\u00e9s de la exclaustraci\u00f3n, sirvi\u00f3 de casa correcci\u00f3n de mujeres, la llamada <i>Galera<\/i>, y despu\u00e9s de la traslaci\u00f3n de \u00e9stas a San Fernando, est\u00e1 ocupado hoy por una comunidad de monjas. Frente a este monasterio est\u00e1 situado el m\u00e1s moderno, en fundaci\u00f3n verificada por la se\u00f1ora do\u00f1a Manuela de Centuri\u00f3n, marquesa de Villena, en 1798; es de religiosas de San Francisco de Sales, conocido por las <i>Salesas Nuevas<\/i>, para distinguirle del otro del Barquillo, fundado por la reina D.\u00aa B\u00e1rbara. Su iglesia, aunque peque\u00f1a, es de muy buen gusto y est\u00e1 adornada con bellos retablos de m\u00e1rmol. Suprimido \u00e9ste en 1836, pasaron las monjas al otro convento a reunirse con aquella comunidad, estableci\u00e9ndose en \u00e9ste provisionalmente la Universidad Central; pero despu\u00e9s que \u00e9sta ocup\u00f3 el del Noviciado, han vuelto al suyo las monjas. \u00daltimamente, la casa n\u00fam. 80 de dicha calle, que da a la de Daoiz y Velarde, y que, seg\u00fan nuestras noticias, fue del Conde de Colomera, y antes del Duque de Abr\u00e1ntes, fue trasformada en convento de monjas franciscas de Santa Clara en la \u00faltima d\u00e9cada de Fernando VII; pero ahora sirve de <i>Escuela Normal<\/i>.<\/p>\n<p>Varias son las casas particulares de la grandeza en esta extendida calle. Figura en primera l\u00ednea la se\u00f1alada con el n\u00famero 18, que fue de los marqueses de Legan\u00e9s, y despu\u00e9s de los <i>condes de Altamira<\/i>. A fines del siglo pasado el poseedor de este ilustre t\u00edtulo proyect\u00f3 reformar aquella hermosa f\u00e1brica, bajo los planes del c\u00e9lebre don Ventura Rodr\u00edguez, en unos t\u00e9rminos verdaderamente tan magn\u00edficos, que no hubiera tenido, sin duda alguna, rival en Madrid; pero desgraciadamente no lleg\u00f3 a verificarse m\u00e1s que una parte de aquel proyecto, que es la que da a la calle de la <i>Flor Alta<\/i>. Contiguo a ella, y se\u00f1alada con el n\u00famero 28, est\u00e1, aunque reformada \u00faltimamente, la del mayorazgo que fundaron D.\u00a0Gabriel Peralta y D.\u00aa Victoria Grimaldo, y comprende diversos sitios, que fueron propios de los Villaroeles y Peraltas, de quienes desciende su poseedor hoy, el Marqu\u00e9s de Palacios, duque de la <i>Conquista<\/i>. Esta casa tiene el recuerdo de haber sido la que habitaba y sirvi\u00f3 de prisi\u00f3n al c\u00e9lebre ministro de Felipe III <i>D. Rodrigo Calder\u00f3n, marqu\u00e9s de Siete iglesias<\/i>, y de donde sali\u00f3 para ser degollado en p\u00fablico cadalso el 21 de Octubre de 1621.<\/p>\n<p>El suntuoso edificio moderno, n\u00famero 67, en que hoy est\u00e1 el Ministerio de Gracia y Justicia, fue construido en el siglo pasado por la Marquesa de la Sonora, donde estaba la casa del Marqu\u00e9s de la Regal\u00eda; ocupa un espacio de 22.000 pies entre la calle de los <i>Reyes<\/i> y la de la <i>Manzana<\/i>, y es una de las construcciones particulares m\u00e1s s\u00f3lidas y regulares de Madrid. No lleg\u00f3, sin embargo, a ser concluido, habiendo permanecido inhabitado casi un siglo, hasta que adquirido hace pocos a\u00f1os por un particular, le concluy\u00f3 \u00e9ste, y vendi\u00f3 despu\u00e9s al Gobierno para colocar en \u00e9l el referido Ministerio de Gracia y Justicia. De otras varias casas de importancia de esta calle pudi\u00e9ramos hacer menci\u00f3n; pero por no dilatar m\u00e1s esta cansada relaci\u00f3n nos limitaremos a llamar la atenci\u00f3n sobre la nueva y elegantemente reparada del n\u00famero 72, propia de los marqueses de Mejorada y de <i>Guadalc\u00e1zar<\/i>, que comprende la extensi\u00f3n de 52.857 pies. En ella vivi\u00f3 a fines del siglo pasado su propietario, casado con la c\u00e9lebre y erudita se\u00f1ora do\u00f1a Mar\u00eda Isidra de Guzm\u00e1n y la Cerda, hija de los condes de O\u00f1ate, natural de Madrid, y que fue graduada de <i>doctora<\/i> en la universidad de <i>Alcal\u00e1<\/i>, a los diez y siete a\u00f1os de edad, en 1785. En nuestros d\u00edas s\u00f3lo la hab\u00edamos visto habitada un corto espacio de tiempo por la se\u00f1ora Duquesa viuda de San Fernando, y no estando ruinosa, no acertamos a comprender el motivo de tal abandono, que acaba de tener fin con las costosas obras hechas en ella recientemente.<\/p>\n<p>Terminaba, en fin, esta calle con la antigua y mezquina <i>puerta<\/i>, tambi\u00e9n derribada, que sustituy\u00f3 y hered\u00f3 el nombre de <i>Santo Domingo<\/i> de la que estaba en aquella plazuela y limitaba el antiguo arrabal de Madrid; pero generalmente era conocida por el de <i>puerta de Fuencarrral<\/i> habiendo sido una de las principales o de registro hasta que se traslad\u00f3 \u00e9ste a la de los Pozos o Bilbao. Su colocaci\u00f3n y su f\u00e1brica material eran las mismas impropias y rid\u00edculas que contaba ya en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small>; y al tenor de lo reclamado por la opini\u00f3n p\u00fablica y la necesidad, vino en fin a tierra para dejar avanzar por aquel lado los l\u00edmites de Madrid, ya de hecho prolongados a la parte exterior con el nuevo hospital de la <i>Princesa<\/i>, construido sobre el sitio que en los siglos anteriores soportaba las hogueras de los <i>autos de fe<\/i>, y que aun conservaba el funesto nombre de <i>el Quemadero<\/i><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt191\" id=\"rf191\"><sup>[191]<\/sup><\/a>.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":26,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-77","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/77","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/77\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":234,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/77\/revisions\/234"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/77\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=77"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=77"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=77"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=77"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}