{"id":78,"date":"2018-03-20T12:16:01","date_gmt":"2018-03-20T12:16:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/__unknown__-29\/"},"modified":"2018-03-20T18:20:13","modified_gmt":"2018-03-20T18:20:13","slug":"afligidos-y-leganitos","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/chapter\/afligidos-y-leganitos\/","title":{"rendered":"XXII. Afligidos y Leganitos"},"content":{"raw":"Vamos a concluir nuestro hist\u00f3rico paseo matritense con el cuarto de c\u00edrculo comprendido entre la plazuela de <i>Santo Domingo y calle Ancha de San Bernardo<\/i> a la puerta de <i>San Vicente<\/i> y al Alc\u00e1zar Real.\r\n\r\nEsta <i>plazuela de Santo Domingo<\/i> lleg\u00f3 a ser centro de vitalidad de la nueva poblaci\u00f3n que se fue formando en su derredor, viniendo a desembocar en ella hasta una docena de calles bastante principales, de las cuales, y sus respectivas barriadas, hemos tratado ya en su mayor parte hasta la Ancha de San Bernardo, qued\u00e1ndonos \u00fanicamente que decir de las de la <i>Inquisici\u00f3n, Leganitos, Torija<\/i> y la <i>Bola<\/i>, con sus respectivas traves\u00edas.\r\n\r\nLa calle de la <i>Inquisici\u00f3n<\/i> (despu\u00e9s de <i>Mar\u00eda Cristina<\/i>, y hoy de <i>Isabel la Cat\u00f3lica<\/i>) tom\u00f3 aquel nombre por el Consejo y tribunal del <i>Santo Oficio<\/i>, llamado de <i>Corte<\/i>, que estaba situado en las casas n\u00fameros 7 y 8 antiguos y 4 moderno, aunque posteriormente, a fines del siglo pasado, se traslad\u00f3 el Consejo supremo a la nueva casa que hizo construir en la calle de <i>Torija<\/i>, de que hablaremos despu\u00e9s; pero las c\u00e1rceles y el tribunal de Corte continuaron siempre en la antigua, hasta 1820, en que qued\u00f3 definitivamente suprimido este instituto. En aquellos memorables d\u00edas 7, 8 y 9 de Marzo del a\u00f1o 20, en que el rey Fernando se vio obligado a jurar la <i>Constituci\u00f3n<\/i> de 1812, fueron forzadas estas prisiones por el pueblo, \u00e1vido de encontrar en ellas las horrendas se\u00f1ales de los tormentos y las v\u00edctimas desdichadas de aquel funesto tribunal; pero en honor de la verdad debemos decir que s\u00f3lo se hallaron en las habitaciones altas que daban al patio dos o tres presos o detenidos pol\u00edticos, uno de ellos el padre D.\u00a0Luis Duc\u00f3s, cura del hospitalito de los franceses, bien conocido por su realismo exagerado; y en los calabozos subterr\u00e1neos, que corr\u00edan largo trecho en direcci\u00f3n de la plazuela de Santo Domingo, <i>nada absolutamente<\/i> que indicase se\u00f1ales de suplicios, ni aun de haber permanecido en ellos persona alguna de mucho tiempo atr\u00e1s. Tendida despu\u00e9s esta casa como de bienes nacionales, por una ant\u00edtesis providencial sirvi\u00f3 de imprenta y redacci\u00f3n de peri\u00f3dicos exaltados, y despu\u00e9s ha sido convertida en habitaciones particulares.\r\n\r\nM\u00e1s adelante, en esta misma calle, a su n\u00famero 1 antiguo y 23 moderno, est\u00e1 la suntuosa casa que fue de los condes del \u00c1guila y de <i>Trastamara<\/i>, y comprende varios sitios hasta 35.210 pies, sobre uno de los cuales estuvo anteriormente la casa que el licenciado Garc\u00eda de Barrionuevo y Peralta fund\u00f3 para su hijo D.\u00a0Bernardino. La del Conde de Trastamara, que hoy ocupa este sitio, era notable por la esplendidez de sus salones, y especialmente por las magn\u00edficas estancias llamadas <i>las cuadras<\/i>, caprichosamente enriquecidas de adornos, de flores y figuras en relieve, y con graciosos saltadores de agua en el centro; bell\u00edsimos salones, c\u00e9lebres por los suntuosos bailes dados en ellos por la grandeza en 1831, con asistencia de los reyes, y posteriormente por los que dio el general Narv\u00e1ez cuando la ocupaba y era de su propiedad. En la inmediata, n\u00famero 25, que lo fue del Conde de Revillagigedo, se fund\u00f3 y coloc\u00f3, en 1830, por la reina D.\u00aa Mar\u00eda Cristina el <i>Conservatorio de M\u00fasica<\/i>, que llev\u00f3 su nombre. En esta casa estuvo, en 1823, la <i>Suprema Asamblea<\/i> (o lo que fuese) de la c\u00e9lebre sociedad secreta de los <i>Comuneros de Castilla<\/i>. Frontero de ella estuvo situado el convento de San Norberto, de padres can\u00f3nigos <i>premostratenses<\/i> (los Mostenses), fundado en 1611, y antes las monjas de Santa Catalina, trasladadas luego por el Duque de Lerma a la calle del Prado. Ten\u00edan aqu\u00e9llos una buena iglesia, parte de la cual se arruin\u00f3 en 1740, y fue reconstruida de nuevo en 1773, con una bella portada, obra del c\u00e9lebre D. Ventura Rodr\u00edguez; pero demolido este edificio por los franceses, ha permanecido erial aquel sitio, hasta que \u00faltimamente se ha construido all\u00ed un mercado de hierro.\r\n\r\nEn las calles que median entre \u00e9sta y la de San Bernardo s\u00f3lo hay que notar los extra\u00f1os t\u00edtulos de algunas de ellas, tales como la <i>Gardu\u00f1a, En hora mala vayas<\/i> (hoy traves\u00eda de la <i>Parada<\/i>), de <i>Aunque os pese<\/i> (ahora traves\u00eda de las <i>Beatas<\/i>) y de <i>Sal si puedes<\/i> (hoy <i>Pretil Alto<\/i>, que da a la plazuela de los <i>Mostenses<\/i>), cuyos nombres parece les fueron dados por los re\u00f1idos pleitos y discordias ocasionadas entre los terratenientes para el rompimiento de dichas calles.\r\n\r\nNo son menos extra\u00f1as las de la izquierda de esta calle a la de <i>Leganitos<\/i>, tituladas del <i>Recodo<\/i>, de <i>San Cipriano<\/i>, de la <i>Cuadra<\/i>, de <i>Eguiluz<\/i>, de <i>San Ignacio<\/i> y de <i>Santa Margarita<\/i>; \u00fanicamente las de la <i>Flor Baja<\/i> y de los <i>Reyes<\/i> tienen una regular anchura y proporciones. En esta \u00faltima hay, se\u00f1alada con el n\u00famero 29, una casa que puede ser de mediados del siglo pasado, con una caprichosa fachada, que no carece de m\u00e9rito.\r\n\r\nLa calle de Leganitos, que desde la plazuela de Santo Domingo corre hasta los confines de la poblaci\u00f3n entre Norte y Oeste, es una extensa v\u00eda de regular caser\u00edo, aunque poco notable, como destinado a habitaciones particulares, excepto el edificio que sirvi\u00f3 de <i>colegio Real de Santa B\u00e1rbara para ni\u00f1os m\u00fasicos<\/i> al servicio de la Real capilla, fundado por Felipe\u00a0II en 1590, y que dirigi\u00f3 en tiempo de Fernando VI el c\u00e9lebre <i>Carlos Broschi<\/i> (<i>Farinelli<\/i>); y produjo en todos tiempos excelentes disc\u00edpulos, conocidos en el mundo filarm\u00f3nico. El nombre de <i>Leganitos<\/i> o <i>Legan\u00e9s<\/i>, aplicado a esta calle y cuartel, era el mismo que de antiguo llevaba aquel sitio montuoso, y parece que viene de la voz \u00e1rabe <i>algannet \u00e1lgannit<\/i>, que significa <i>las huertas<\/i>, sin duda por las que habr\u00eda, y de que aun existe alguna hacia la Monta\u00f1a del Pr\u00edncipe P\u00edo. Entre \u00e9sta y la plazuela de Santo Domingo, por donde ahora van la calle de los Reyes y la de San Marcial, en el valle u hondonada formada entre ambas colinas, corr\u00eda al descubierto una esgueva o 1 (arranco procedente de la parte alta de Santa B\u00e1rbara, obst\u00e1culo formidable para la comunicaci\u00f3n con el nuevo distrito de los <i>Afligidos<\/i>, que fue disimulado en parte, durante siglos enteros, por medio de un puente que ven\u00eda a estar frente a la calle de Leganitos, y est\u00e1 se\u00f1alado en el plano de 1656. Posteriormente, en el siglo pasado, siendo gobernador del Consejo el se\u00f1or <i>Figueroa<\/i>, se cubri\u00f3 la famosa alcantarilla, que a pesar de su ancha boca para recibir las arroyadas de dicha calle alta, acasionaba en las grandes avenidas peligros y destrozos.\r\n\r\nPasada esta alcantarilla, y al final de la parte alta de dicha calle, formando la manzana 557 (\u00faltima de las de Madrid en el orden de numeraci\u00f3n), existe a\u00fan el considerable edificio, palacio viejo de los <i>Duques de Osuna<\/i>, con su extendida huerta, llamada en lo antiguo de las <i>Minas<\/i>. Esta casa, de gran suntuosidad, aunque muy deteriorada, ha tenido en nuestros tiempos varios usos, tales como f\u00e1bricas y talleres, teatros caseros, y otros, adem\u00e1s de estar ocupada en gran parte por la magn\u00edfica biblioteca del se\u00f1or Duque propietario, hasta que \u00faltimamente fue trasladada a la del Infantado en las Vistillas. Hoy, comprada esta casa por S.\u00a0M. el Rey, ha sido destinada a convento de San Vicente de Paul<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt192\" id=\"rf192\"><sup>[192]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nEntre dicha calle alta de Leganitos y la de San Bernardo, en la parte m\u00e1s propia del cuartel llamado de <i>Afligidos<\/i>, hay algunos objetos notables, como la elegante aunque peque\u00f1a iglesia parroquial de <i>San Marcos<\/i>, obra de mediados del siglo pasado, dirigida por el c\u00e9lebre arquitecto D.\u00a0Ventura Rodr\u00edguez, que est\u00e1 sepultado en su b\u00f3veda. Dicha iglesia est\u00e1 situada en la calle de <i>San Leonardo<\/i>, y enfrente de ella, la peque\u00f1a capilla y casa recogimiento de mujeres <i>Arrepentidas<\/i>, fundada en el siglo pasado bajo la advocaci\u00f3n de Santa Mar\u00eda Egipciaca. A la entrada de la calle de <i>San Bernardino<\/i> hay, en la plazuela que lleva su nombre, otro convento de monjas <i>capuchinas<\/i>, fundado, en 1617, en la calle del Mes\u00f3n de Paredes, y trasladadas a este sitio diez a\u00f1os despu\u00e9s. Mucho m\u00e1s suntuoso y rico es el otro convento, situado en la plazuela que se forma hacia el extremo de la calle de Amaniel, fundado, en 1650, para las se\u00f1oras <i>comendadoras de Santiago<\/i>, con un hermoso templo, notable por su espaciosidad y decoraci\u00f3n, as\u00ed como la elegante sacrist\u00eda, en que est\u00e1n colocadas las estatuas de los reyes y grandes maestres de la Orden; en esta iglesia celebra \u00e9sta las funciones de su instituto, y su profesi\u00f3n los caballeros de la misma.\r\n\r\nEn dicha calle de Amaniel, al n\u00famero 11, est\u00e1 el hospital de <i>mujeres incurables<\/i>, precioso establecimiento de beneficencia, fundado por la Condesa viuda de Lerena, en 1803. Estuvo en diversos sitios hasta que, en 1824, fue trasladado a este edificio, que sirvi\u00f3 anteriormente al <i>colegio de ni\u00f1as hu\u00e9rfanas<\/i>, fundado por Felipe\u00a0V, y era conocido por el de <i>Monterey<\/i>, a causa de haber pertenecido la casa al Conde de este t\u00edtulo, a quien la compr\u00f3 Su Majestad. E-Te precioso hospital sufri\u00f3 considerablemente en el horroroso incendio ocurrido el d\u00eda 8 de Julio de 1851, en que quedaron reducidas a cenizas diez y siete casas en las cuatro manzanas que dan a dicha calle y las del <i>Portillo<\/i>, del <i>Cristo<\/i>, del <i>Lim\u00f3n<\/i> y del <i>Conde-Duque<\/i>.\r\n\r\nEste t\u00edtulo y el de la puerta en que termina dicha calle nos trae a la memoria al poderoso valido de Felipe\u00a0IV, D. Gaspar de Guzm\u00e1n, <i>conde-duque de Olivares<\/i>, cuyo suntuoso palacio y jardines se alzaban en aquel sitio, y est\u00e1n representados en el plano antiguo hacia donde ahora el cuartel de Guardias. Dicho cuartel de <i>Guardias de Corps<\/i>, que ocupa por entero la manzana 550 en una extensi\u00f3n de 244.365 pies, es el edificio m\u00e1s vasto de Madrid, y fue construido en el reinado de Felipe V, bajo la direcci\u00f3n del arquitecto D. Pedro Rivera. Sirvi\u00f3 a este destino hasta la supresi\u00f3n de este Real Cuerpo; despu\u00e9s, de colegio general militar, y ahora, de cuartel de caballer\u00eda, y sus torres, de prisi\u00f3n militar, en que han sido custodiados muchos c\u00e9lebres personajes pol\u00edticos<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt193\" id=\"rf193\"><sup>[193]<\/sup><\/a>. El magn\u00edfico palacio contiguo, propio de los duques de <i>Liria<\/i>, de <i>Berwick<\/i> y <i>Alba<\/i>, construido, en 1770, bajo la direcci\u00f3n del celebre D. Ventura Rodr\u00edguez, es por su suntuosidad y buen gusto el primero de los edificios particulares de Madrid. Cerca de este palacio, hacia el Seminario de Nobles, hay una casa, se\u00f1alada con el n\u00famero 3, que es conocida por la <i>Casa del Duende<\/i>. En ella, seg\u00fan mis presunciones, habit\u00f3 el famoso D. Fernando Valenzuela, privado de la reina viuda de Felipe IV, y que tuvo tan estrepitosa ca\u00edda. Mas all\u00e1, al conf\u00edn de la poblaci\u00f3n, y formando con la cerca de su huerta parte de la general de la misma, se alza el suntuoso <i>Seminario Real de Ni\u00f1os Nobles<\/i>, fundado por el mismo rey D. Felipe V en 1725, y puesto bajo la direcci\u00f3n de los Padres de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, hasta eme, a la extinci\u00f3n de \u00e9stos, recibi\u00f3 una nueva organizaci\u00f3n por disposici\u00f3n de Carlos III, y bajo la direcci\u00f3n del c\u00e9lebre general de marina <i>D. Jorge Juan<\/i>. Posteriormente, en nuestros d\u00edas, volvieron a regentarle los jesuitas, hasta que, suprimidos despu\u00e9s, sirvi\u00f3 de cuartel, y hoy de <i>Hospital Militar<\/i>, important\u00edsimo y excelente establecimiento, uno de los primeros de que puede gloriarse la \u00e9poca presente. La huerta de este seminario, que comprende una vasta extensi\u00f3n de terreno, avanza un largo trecho m\u00e1s all\u00e1 del portillo de <i>San Bernardino<\/i>, emparejando su esquina con la de la <i>Monta\u00f1a del Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i>, a cuya confluencia sobre este solar se ha construido la linda barriada llamada de Pozas.\r\n\r\nLa inmensa posesi\u00f3n conocida con el nombre de la <i>Monta\u00f1a del Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i> no qued\u00f3 incluida dentro de la cerca general de Madrid hasta los tiempos de Carlos\u00a0III; mide m\u00e1s de <i>seis millones<\/i> de pies superficiales; fue de los marqueses de Castel-Rodrigo, cuya casa se uni\u00f3 despu\u00e9s por enlaces con la del <i>Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i> de Saboya. En el plano antiguo est\u00e1 dividida en varios trozos de huertas, llamadas de <i>Buitrera<\/i>, del <i>Molino Quemado<\/i>, de las <i>Minillas<\/i>, de la <i>Florida<\/i>, etc., y estaba entonces, como decimos, fuera del portillo de <i>San Joaqu\u00edn<\/i> (hoy de <i>San Bernardina<\/i>) y de la tapia que bajaba recta desde Afligidos al puente del <i>Parque de Palacio<\/i>, donde despu\u00e9s la <i>fuente de la Regalada<\/i>, a la bajada de San Vicente. Esta inmensa posesi\u00f3n, perteneciente al Real patrimonio, fue cedida por S. M., en usufructo, al Seren\u00edsimo se\u00f1or infante D. Francisco, y de sitio \u00e1spero e inculto que era antes, vino a transformarse en un precioso parque, huertas y jardines, que la generosidad de su augusto poseedor franqueaba al p\u00fablico, proporcion\u00e1ndole uno de sus m\u00e1s gratos desahogos; y con los nuevos edificios, cuartel y caser\u00edo emprendidos en ella, constituir\u00e1 muy luego un distrito muy importante de Madrid<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt194\" id=\"rf194\"><sup>[194]<\/sup><\/a>.\r\n\r\nFuera de esta monta\u00f1a cercada, hacia la parte que da a la plazuela de Afligidos, est\u00e1 la casa y la capilla que la Marquesa de Castel-Rodrigo, do\u00f1a Leonor de Moura, fund\u00f3 en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, y en la que se venera una copia de la Cara de Dios estampada en el lienzo de la Ver\u00f3nica, preciosa alhaja vinculada en el mayorazgo, que se expone al p\u00fablico en la Semana Santa. Frente a esta casa y capilla estuvo, en la misma plazuela de <i>Afligidos<\/i>, el convento de San Joaquin, de padres premostratenses, vulgo de Afligidos, cuyo t\u00edtulo (aplicado despu\u00e9s a todo el distrito) le tomaron de una imagen de <i>Nuestro Se\u00f1ora<\/i> que se veneraba en el altar mayor de su iglesia. Hoy ha vuelto al dominio de sus patronos, los se\u00f1ores condes del Montijo, y est\u00e1 destinado a habitaciones particulares.\r\n\r\nCruzando aquella grand\u00edsima posesi\u00f3n de la <i>Monta\u00f1a<\/i> y la Florida, se rompi\u00f3, en el inmortal reinado de Carlos\u00a0III, la bajada llamada <i>Cuesta de Areneros<\/i>; se form\u00f3, a la parte baja, el paseo de la <i>Florida<\/i>; magnifica bajada y puerta de <i>San Vicente<\/i>; se levant\u00f3, frontero de ella, el inmenso edificio de las <i>Caballerizas Reales<\/i>, otra de las colosales obras de aquella \u00e9poca, en cuya asombrosa superficie (que por la bajada de San Vicente presenta una l\u00ednea de 700 pies) hay, adem\u00e1s de suntuosos patios, verdaderas plazas, interminables galer\u00edas o cuadras, capaces de contener con toda comodidad quinientos caballos; el magn\u00edfico guadarnes, espl\u00e9ndidas cocheras y otras mil dependencias, adem\u00e1s de las habitaciones correspondientes para la multitud de empleados, hasta el n\u00famero de 486; y al otro lado, en fin, y con destino a convento de <i>Padres de San Gil<\/i> (aunque no llegaron a ocuparle), el otro espacioso edificio que mira a la calle de San Marcial, y hoy es <i>cuartel de Artiller\u00eda<\/i>; fue construido bajo la direcci\u00f3n del arquitecto D. Manuel Mart\u00edn Rodr\u00edguez, sobrino y disc\u00edpulo de D. Ventura, el cual conserv\u00f3 en \u00e9l el orden severo y el buen gusto propio de aqu\u00e9l, revel\u00e1ndose a primera vista su intenci\u00f3n de reflejar en su extensa fachada la del cl\u00e1sico monasterio de San Lorenzo del Escorial.\r\n\r\nSubiendo por la <i>calle Nueva<\/i> (hoy de <i>Bail\u00e9n<\/i>), en que tienen su entrada principal las Reales Caballerizas, se alz\u00f3 al opuesto lado, tambi\u00e9n en el reinado de Carlos\u00a0III, y con destino a casa-habitaci\u00f3n de los secretarios de Estado, el elegante edificio que tiene su entrada contigua al convento de <i>do\u00f1a Mar\u00eda de Arag\u00f3n<\/i>. En \u00e9l habit\u00f3 el famoso ministro <i>Conde de Floridablanca<\/i>, y tambi\u00e9n, en tiempo de su mayor prepotencia, el c\u00e9lebre valido de Carlos IV, <i>D. Manuel Godoy, pr\u00edncipe de la Paz<\/i>; despu\u00e9s sirvi\u00f3 al <i>Consejo del Almirantazgo<\/i>; luego, de <i>Biblioteca Real<\/i>; posteriormente encerr\u00f3 los ministerios de <i>Hacienda, Gracia y Justicia, Guerra y Marina<\/i>, hasta que ha venido a quedar en \u00e9l s\u00f3lo este \u00faltimo y el <i>Museo Naval<\/i>, muy importante establecimiento creado hace pocos a\u00f1os. La construcci\u00f3n de todas estas colosales obras corri\u00f3 a cargo del general de ingenieros <i>D. Francisco Sabatini<\/i>, que levant\u00f3 al mismo tiempo, para su propia habitaci\u00f3n, la cusa contigua a la de Ministerios, frente a las Caballerizas Reales.\r\n\r\nEl convento de religiosos Agustinos calzados, fundado por <i>do\u00f1a Mar\u00eda de C\u00f3rdoba y Arag\u00f3n<\/i>, en 1590, en el sitio que entonces se llamaba las <i>Vistillas del Rio<\/i>, estuvo ocupado por estos, que ten\u00edan en \u00e9l su colegio y c\u00e1tedras de C\u00e1nones y Disciplina eclesi\u00e1stica, hasta su extinci\u00f3n en 1836. Su hermosa iglesia es de figura oval, cuya traza y pinturas corrieron a cargo del c\u00e9lebre Dominico Teutoc\u00f3poli (el <i>Greco<\/i>), y fue convertida en breves d\u00edas, y en los primeros de 1814, en <i>sal\u00f3n de sesiones para las Cortes generales del Reino<\/i>, en que trabaj\u00f3 con entusiasmo una gran parte de la poblaci\u00f3n de Madrid, si bien a pocos d\u00edas de estrenado por ellas (el 11 de Mayo del mismo a\u00f1o), con motivo de la abolici\u00f3n de la Constituci\u00f3n a la llegada de Fernando\u00a0VII de vuelta de su cautiverio en Francia, fue destrozado por el populacho, y arrastradas las estatuas y emblemas aleg\u00f3ricos, y la l\u00e1pida que renovaba el art\u00edculo de la misma Constituci\u00f3n: <i>\u00abLa potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey\u00bb<\/i>. Vuelta la iglesia al culto divino, y los padres al convento, hubieron de abandonarle de nuevo en 1820, en que torn\u00f3 a su destino de <i>sal\u00f3n de Cortes<\/i>, y luego a los padres en 1824, hasta que, a la extinci\u00f3n de \u00e9stos en 1836, ha sido definitivamente dispuesto y convertido en <i>Palacio del Senado<\/i>.\r\n\r\nLa calle del <i>Reloj<\/i>, que corre a su costado, avanzaba en los siglos anteriores hasta la de <i>Torija<\/i> (que en el plano antiguo se apellida de <i>Corito<\/i>), y en \u00e9sta se alz\u00f3, a fines del siglo pasado, la casa principal donde estaba el <i>Consejo supremo de la Inquisici\u00f3n<\/i>, y sobre cuya entrada hemos alcanzado a leer el terrible lema: <i>Exurye, Domine, etjudica causam tuam<\/i>. Despu\u00e9s ha servido, en nuestros d\u00edas, de <i>Ministerio de Fomento<\/i>, llamado luego de lo <i>Interior<\/i> y <i>de la Gobernaci\u00f3n<\/i>. Despu\u00e9s se han instalado en \u00e9l sucesivamente la embajada de Francia, un hotel ingl\u00e9s y una imprenta. Todas estas calles, desde la de Torija hasta la de la Estrella y Silva, fueron formadas, en su mayor parte, a consecuencia de la <i>Puebla Nueva<\/i>, verificada por <i>D.\u00a0Joaqu\u00edn de Peralta<\/i> en el siglo <small>XVII<\/small>, y una de las principales de ellas recibi\u00f3 el nombre de la calle de la Puebla Nueva<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt195\" id=\"rf195\"><sup>[195]<\/sup><\/a>, hoy del <i>Fomento<\/i>, y tambi\u00e9n la peque\u00f1a callejuela hoy <i>traves\u00eda de Altamira<\/i> se llam\u00f3 de la <i>Puebla de Peralta<\/i>.\r\n\r\nEl real <i>monasterio de la Encarnaci\u00f3n<\/i>, de religiosas agustinas, fue fundaci\u00f3n de la reina do\u00f1a Margarita, esposa de Felipe\u00a0III, y construido a su costa, bajo los trazos y direcci\u00f3n del arquitecto Juan de Mora. La iglesia, que es preciosa por su forma y por sus riqu\u00edsimos adornos, qued\u00f3 reformada en el siglo pasado por D. Ventura Rodr\u00edguez; pero parte del monasterio fue demolido, a la verdad innecesariamente, en estos \u00faltimos a\u00f1os, cuando salieron de ellas religiosas para otros conventos. Hoy se halla reconstruido en parte, y han vuelto aqu\u00e9llas a ocuparle. La iglesia, que, como decimos, es de las m\u00e1s ricas y ostentosas de Madrid, sirve de parroquia ministerial de Palacio. La casa de la calle de las <i>Rejas<\/i>, cuyos accesorios daban trente a este monasterio, y despu\u00e9s se amplio con fachada principal a la plazuela de do\u00f1a Mar\u00eda de Arag\u00f3n, fue de los marqueses de Santa Cruz, y antes, de D. Jos\u00e9 Portocarrero y Pell\u00e1res; en el sitio de ella estuvieron en el siglo <small>XVI<\/small> las caballerizas del pr\u00edncipe D. Carlos, y en nuestros d\u00edas se convirtieron en palacio de S. M. la Reina madre<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt196\" id=\"rf196\"><sup>[196]<\/sup><\/a>. Al Duque de Alburquerque, marqu\u00e9s de Cabraita, correspondi\u00f3 el otro edificio contiguo, que hoy sirve de <i>Biblioteca Nacional<\/i>.\r\n\r\nDesde aqu\u00ed empiezan las nnevas calles formadas a la regularizacion de la magn\u00edfica Plaza de Oriente del Real Palacio, con los espl\u00e9ndidos nombres de <i>San Quint\u00edn<\/i>, de <i>Pav\u00eda<\/i>, de <i>Felipe\u00a0V<\/i>, de <i>Carlos III<\/i>, de <i>Lepanto<\/i>, etc., y por consecuencia, volvemos a los t\u00e9rminos del <i>Real Alc\u00e1zar<\/i>, donde tuvieron principio estos paseos, qued\u00e1ndonos \u00fanicamente que recorrer en uno el antiguo Sitio Real del <i>Buen Retiro<\/i>, y otro final de circunvalaci\u00f3n por el exterior de Madrid.","rendered":"<p>Vamos a concluir nuestro hist\u00f3rico paseo matritense con el cuarto de c\u00edrculo comprendido entre la plazuela de <i>Santo Domingo y calle Ancha de San Bernardo<\/i> a la puerta de <i>San Vicente<\/i> y al Alc\u00e1zar Real.<\/p>\n<p>Esta <i>plazuela de Santo Domingo<\/i> lleg\u00f3 a ser centro de vitalidad de la nueva poblaci\u00f3n que se fue formando en su derredor, viniendo a desembocar en ella hasta una docena de calles bastante principales, de las cuales, y sus respectivas barriadas, hemos tratado ya en su mayor parte hasta la Ancha de San Bernardo, qued\u00e1ndonos \u00fanicamente que decir de las de la <i>Inquisici\u00f3n, Leganitos, Torija<\/i> y la <i>Bola<\/i>, con sus respectivas traves\u00edas.<\/p>\n<p>La calle de la <i>Inquisici\u00f3n<\/i> (despu\u00e9s de <i>Mar\u00eda Cristina<\/i>, y hoy de <i>Isabel la Cat\u00f3lica<\/i>) tom\u00f3 aquel nombre por el Consejo y tribunal del <i>Santo Oficio<\/i>, llamado de <i>Corte<\/i>, que estaba situado en las casas n\u00fameros 7 y 8 antiguos y 4 moderno, aunque posteriormente, a fines del siglo pasado, se traslad\u00f3 el Consejo supremo a la nueva casa que hizo construir en la calle de <i>Torija<\/i>, de que hablaremos despu\u00e9s; pero las c\u00e1rceles y el tribunal de Corte continuaron siempre en la antigua, hasta 1820, en que qued\u00f3 definitivamente suprimido este instituto. En aquellos memorables d\u00edas 7, 8 y 9 de Marzo del a\u00f1o 20, en que el rey Fernando se vio obligado a jurar la <i>Constituci\u00f3n<\/i> de 1812, fueron forzadas estas prisiones por el pueblo, \u00e1vido de encontrar en ellas las horrendas se\u00f1ales de los tormentos y las v\u00edctimas desdichadas de aquel funesto tribunal; pero en honor de la verdad debemos decir que s\u00f3lo se hallaron en las habitaciones altas que daban al patio dos o tres presos o detenidos pol\u00edticos, uno de ellos el padre D.\u00a0Luis Duc\u00f3s, cura del hospitalito de los franceses, bien conocido por su realismo exagerado; y en los calabozos subterr\u00e1neos, que corr\u00edan largo trecho en direcci\u00f3n de la plazuela de Santo Domingo, <i>nada absolutamente<\/i> que indicase se\u00f1ales de suplicios, ni aun de haber permanecido en ellos persona alguna de mucho tiempo atr\u00e1s. Tendida despu\u00e9s esta casa como de bienes nacionales, por una ant\u00edtesis providencial sirvi\u00f3 de imprenta y redacci\u00f3n de peri\u00f3dicos exaltados, y despu\u00e9s ha sido convertida en habitaciones particulares.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante, en esta misma calle, a su n\u00famero 1 antiguo y 23 moderno, est\u00e1 la suntuosa casa que fue de los condes del \u00c1guila y de <i>Trastamara<\/i>, y comprende varios sitios hasta 35.210 pies, sobre uno de los cuales estuvo anteriormente la casa que el licenciado Garc\u00eda de Barrionuevo y Peralta fund\u00f3 para su hijo D.\u00a0Bernardino. La del Conde de Trastamara, que hoy ocupa este sitio, era notable por la esplendidez de sus salones, y especialmente por las magn\u00edficas estancias llamadas <i>las cuadras<\/i>, caprichosamente enriquecidas de adornos, de flores y figuras en relieve, y con graciosos saltadores de agua en el centro; bell\u00edsimos salones, c\u00e9lebres por los suntuosos bailes dados en ellos por la grandeza en 1831, con asistencia de los reyes, y posteriormente por los que dio el general Narv\u00e1ez cuando la ocupaba y era de su propiedad. En la inmediata, n\u00famero 25, que lo fue del Conde de Revillagigedo, se fund\u00f3 y coloc\u00f3, en 1830, por la reina D.\u00aa Mar\u00eda Cristina el <i>Conservatorio de M\u00fasica<\/i>, que llev\u00f3 su nombre. En esta casa estuvo, en 1823, la <i>Suprema Asamblea<\/i> (o lo que fuese) de la c\u00e9lebre sociedad secreta de los <i>Comuneros de Castilla<\/i>. Frontero de ella estuvo situado el convento de San Norberto, de padres can\u00f3nigos <i>premostratenses<\/i> (los Mostenses), fundado en 1611, y antes las monjas de Santa Catalina, trasladadas luego por el Duque de Lerma a la calle del Prado. Ten\u00edan aqu\u00e9llos una buena iglesia, parte de la cual se arruin\u00f3 en 1740, y fue reconstruida de nuevo en 1773, con una bella portada, obra del c\u00e9lebre D. Ventura Rodr\u00edguez; pero demolido este edificio por los franceses, ha permanecido erial aquel sitio, hasta que \u00faltimamente se ha construido all\u00ed un mercado de hierro.<\/p>\n<p>En las calles que median entre \u00e9sta y la de San Bernardo s\u00f3lo hay que notar los extra\u00f1os t\u00edtulos de algunas de ellas, tales como la <i>Gardu\u00f1a, En hora mala vayas<\/i> (hoy traves\u00eda de la <i>Parada<\/i>), de <i>Aunque os pese<\/i> (ahora traves\u00eda de las <i>Beatas<\/i>) y de <i>Sal si puedes<\/i> (hoy <i>Pretil Alto<\/i>, que da a la plazuela de los <i>Mostenses<\/i>), cuyos nombres parece les fueron dados por los re\u00f1idos pleitos y discordias ocasionadas entre los terratenientes para el rompimiento de dichas calles.<\/p>\n<p>No son menos extra\u00f1as las de la izquierda de esta calle a la de <i>Leganitos<\/i>, tituladas del <i>Recodo<\/i>, de <i>San Cipriano<\/i>, de la <i>Cuadra<\/i>, de <i>Eguiluz<\/i>, de <i>San Ignacio<\/i> y de <i>Santa Margarita<\/i>; \u00fanicamente las de la <i>Flor Baja<\/i> y de los <i>Reyes<\/i> tienen una regular anchura y proporciones. En esta \u00faltima hay, se\u00f1alada con el n\u00famero 29, una casa que puede ser de mediados del siglo pasado, con una caprichosa fachada, que no carece de m\u00e9rito.<\/p>\n<p>La calle de Leganitos, que desde la plazuela de Santo Domingo corre hasta los confines de la poblaci\u00f3n entre Norte y Oeste, es una extensa v\u00eda de regular caser\u00edo, aunque poco notable, como destinado a habitaciones particulares, excepto el edificio que sirvi\u00f3 de <i>colegio Real de Santa B\u00e1rbara para ni\u00f1os m\u00fasicos<\/i> al servicio de la Real capilla, fundado por Felipe\u00a0II en 1590, y que dirigi\u00f3 en tiempo de Fernando VI el c\u00e9lebre <i>Carlos Broschi<\/i> (<i>Farinelli<\/i>); y produjo en todos tiempos excelentes disc\u00edpulos, conocidos en el mundo filarm\u00f3nico. El nombre de <i>Leganitos<\/i> o <i>Legan\u00e9s<\/i>, aplicado a esta calle y cuartel, era el mismo que de antiguo llevaba aquel sitio montuoso, y parece que viene de la voz \u00e1rabe <i>algannet \u00e1lgannit<\/i>, que significa <i>las huertas<\/i>, sin duda por las que habr\u00eda, y de que aun existe alguna hacia la Monta\u00f1a del Pr\u00edncipe P\u00edo. Entre \u00e9sta y la plazuela de Santo Domingo, por donde ahora van la calle de los Reyes y la de San Marcial, en el valle u hondonada formada entre ambas colinas, corr\u00eda al descubierto una esgueva o 1 (arranco procedente de la parte alta de Santa B\u00e1rbara, obst\u00e1culo formidable para la comunicaci\u00f3n con el nuevo distrito de los <i>Afligidos<\/i>, que fue disimulado en parte, durante siglos enteros, por medio de un puente que ven\u00eda a estar frente a la calle de Leganitos, y est\u00e1 se\u00f1alado en el plano de 1656. Posteriormente, en el siglo pasado, siendo gobernador del Consejo el se\u00f1or <i>Figueroa<\/i>, se cubri\u00f3 la famosa alcantarilla, que a pesar de su ancha boca para recibir las arroyadas de dicha calle alta, acasionaba en las grandes avenidas peligros y destrozos.<\/p>\n<p>Pasada esta alcantarilla, y al final de la parte alta de dicha calle, formando la manzana 557 (\u00faltima de las de Madrid en el orden de numeraci\u00f3n), existe a\u00fan el considerable edificio, palacio viejo de los <i>Duques de Osuna<\/i>, con su extendida huerta, llamada en lo antiguo de las <i>Minas<\/i>. Esta casa, de gran suntuosidad, aunque muy deteriorada, ha tenido en nuestros tiempos varios usos, tales como f\u00e1bricas y talleres, teatros caseros, y otros, adem\u00e1s de estar ocupada en gran parte por la magn\u00edfica biblioteca del se\u00f1or Duque propietario, hasta que \u00faltimamente fue trasladada a la del Infantado en las Vistillas. Hoy, comprada esta casa por S.\u00a0M. el Rey, ha sido destinada a convento de San Vicente de Paul<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt192\" id=\"rf192\"><sup>[192]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Entre dicha calle alta de Leganitos y la de San Bernardo, en la parte m\u00e1s propia del cuartel llamado de <i>Afligidos<\/i>, hay algunos objetos notables, como la elegante aunque peque\u00f1a iglesia parroquial de <i>San Marcos<\/i>, obra de mediados del siglo pasado, dirigida por el c\u00e9lebre arquitecto D.\u00a0Ventura Rodr\u00edguez, que est\u00e1 sepultado en su b\u00f3veda. Dicha iglesia est\u00e1 situada en la calle de <i>San Leonardo<\/i>, y enfrente de ella, la peque\u00f1a capilla y casa recogimiento de mujeres <i>Arrepentidas<\/i>, fundada en el siglo pasado bajo la advocaci\u00f3n de Santa Mar\u00eda Egipciaca. A la entrada de la calle de <i>San Bernardino<\/i> hay, en la plazuela que lleva su nombre, otro convento de monjas <i>capuchinas<\/i>, fundado, en 1617, en la calle del Mes\u00f3n de Paredes, y trasladadas a este sitio diez a\u00f1os despu\u00e9s. Mucho m\u00e1s suntuoso y rico es el otro convento, situado en la plazuela que se forma hacia el extremo de la calle de Amaniel, fundado, en 1650, para las se\u00f1oras <i>comendadoras de Santiago<\/i>, con un hermoso templo, notable por su espaciosidad y decoraci\u00f3n, as\u00ed como la elegante sacrist\u00eda, en que est\u00e1n colocadas las estatuas de los reyes y grandes maestres de la Orden; en esta iglesia celebra \u00e9sta las funciones de su instituto, y su profesi\u00f3n los caballeros de la misma.<\/p>\n<p>En dicha calle de Amaniel, al n\u00famero 11, est\u00e1 el hospital de <i>mujeres incurables<\/i>, precioso establecimiento de beneficencia, fundado por la Condesa viuda de Lerena, en 1803. Estuvo en diversos sitios hasta que, en 1824, fue trasladado a este edificio, que sirvi\u00f3 anteriormente al <i>colegio de ni\u00f1as hu\u00e9rfanas<\/i>, fundado por Felipe\u00a0V, y era conocido por el de <i>Monterey<\/i>, a causa de haber pertenecido la casa al Conde de este t\u00edtulo, a quien la compr\u00f3 Su Majestad. E-Te precioso hospital sufri\u00f3 considerablemente en el horroroso incendio ocurrido el d\u00eda 8 de Julio de 1851, en que quedaron reducidas a cenizas diez y siete casas en las cuatro manzanas que dan a dicha calle y las del <i>Portillo<\/i>, del <i>Cristo<\/i>, del <i>Lim\u00f3n<\/i> y del <i>Conde-Duque<\/i>.<\/p>\n<p>Este t\u00edtulo y el de la puerta en que termina dicha calle nos trae a la memoria al poderoso valido de Felipe\u00a0IV, D. Gaspar de Guzm\u00e1n, <i>conde-duque de Olivares<\/i>, cuyo suntuoso palacio y jardines se alzaban en aquel sitio, y est\u00e1n representados en el plano antiguo hacia donde ahora el cuartel de Guardias. Dicho cuartel de <i>Guardias de Corps<\/i>, que ocupa por entero la manzana 550 en una extensi\u00f3n de 244.365 pies, es el edificio m\u00e1s vasto de Madrid, y fue construido en el reinado de Felipe V, bajo la direcci\u00f3n del arquitecto D. Pedro Rivera. Sirvi\u00f3 a este destino hasta la supresi\u00f3n de este Real Cuerpo; despu\u00e9s, de colegio general militar, y ahora, de cuartel de caballer\u00eda, y sus torres, de prisi\u00f3n militar, en que han sido custodiados muchos c\u00e9lebres personajes pol\u00edticos<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt193\" id=\"rf193\"><sup>[193]<\/sup><\/a>. El magn\u00edfico palacio contiguo, propio de los duques de <i>Liria<\/i>, de <i>Berwick<\/i> y <i>Alba<\/i>, construido, en 1770, bajo la direcci\u00f3n del celebre D. Ventura Rodr\u00edguez, es por su suntuosidad y buen gusto el primero de los edificios particulares de Madrid. Cerca de este palacio, hacia el Seminario de Nobles, hay una casa, se\u00f1alada con el n\u00famero 3, que es conocida por la <i>Casa del Duende<\/i>. En ella, seg\u00fan mis presunciones, habit\u00f3 el famoso D. Fernando Valenzuela, privado de la reina viuda de Felipe IV, y que tuvo tan estrepitosa ca\u00edda. Mas all\u00e1, al conf\u00edn de la poblaci\u00f3n, y formando con la cerca de su huerta parte de la general de la misma, se alza el suntuoso <i>Seminario Real de Ni\u00f1os Nobles<\/i>, fundado por el mismo rey D. Felipe V en 1725, y puesto bajo la direcci\u00f3n de los Padres de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, hasta eme, a la extinci\u00f3n de \u00e9stos, recibi\u00f3 una nueva organizaci\u00f3n por disposici\u00f3n de Carlos III, y bajo la direcci\u00f3n del c\u00e9lebre general de marina <i>D. Jorge Juan<\/i>. Posteriormente, en nuestros d\u00edas, volvieron a regentarle los jesuitas, hasta que, suprimidos despu\u00e9s, sirvi\u00f3 de cuartel, y hoy de <i>Hospital Militar<\/i>, important\u00edsimo y excelente establecimiento, uno de los primeros de que puede gloriarse la \u00e9poca presente. La huerta de este seminario, que comprende una vasta extensi\u00f3n de terreno, avanza un largo trecho m\u00e1s all\u00e1 del portillo de <i>San Bernardino<\/i>, emparejando su esquina con la de la <i>Monta\u00f1a del Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i>, a cuya confluencia sobre este solar se ha construido la linda barriada llamada de Pozas.<\/p>\n<p>La inmensa posesi\u00f3n conocida con el nombre de la <i>Monta\u00f1a del Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i> no qued\u00f3 incluida dentro de la cerca general de Madrid hasta los tiempos de Carlos\u00a0III; mide m\u00e1s de <i>seis millones<\/i> de pies superficiales; fue de los marqueses de Castel-Rodrigo, cuya casa se uni\u00f3 despu\u00e9s por enlaces con la del <i>Pr\u00edncipe P\u00edo<\/i> de Saboya. En el plano antiguo est\u00e1 dividida en varios trozos de huertas, llamadas de <i>Buitrera<\/i>, del <i>Molino Quemado<\/i>, de las <i>Minillas<\/i>, de la <i>Florida<\/i>, etc., y estaba entonces, como decimos, fuera del portillo de <i>San Joaqu\u00edn<\/i> (hoy de <i>San Bernardina<\/i>) y de la tapia que bajaba recta desde Afligidos al puente del <i>Parque de Palacio<\/i>, donde despu\u00e9s la <i>fuente de la Regalada<\/i>, a la bajada de San Vicente. Esta inmensa posesi\u00f3n, perteneciente al Real patrimonio, fue cedida por S. M., en usufructo, al Seren\u00edsimo se\u00f1or infante D. Francisco, y de sitio \u00e1spero e inculto que era antes, vino a transformarse en un precioso parque, huertas y jardines, que la generosidad de su augusto poseedor franqueaba al p\u00fablico, proporcion\u00e1ndole uno de sus m\u00e1s gratos desahogos; y con los nuevos edificios, cuartel y caser\u00edo emprendidos en ella, constituir\u00e1 muy luego un distrito muy importante de Madrid<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt194\" id=\"rf194\"><sup>[194]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p>Fuera de esta monta\u00f1a cercada, hacia la parte que da a la plazuela de Afligidos, est\u00e1 la casa y la capilla que la Marquesa de Castel-Rodrigo, do\u00f1a Leonor de Moura, fund\u00f3 en el siglo\u00a0<small>XVII<\/small>, y en la que se venera una copia de la Cara de Dios estampada en el lienzo de la Ver\u00f3nica, preciosa alhaja vinculada en el mayorazgo, que se expone al p\u00fablico en la Semana Santa. Frente a esta casa y capilla estuvo, en la misma plazuela de <i>Afligidos<\/i>, el convento de San Joaquin, de padres premostratenses, vulgo de Afligidos, cuyo t\u00edtulo (aplicado despu\u00e9s a todo el distrito) le tomaron de una imagen de <i>Nuestro Se\u00f1ora<\/i> que se veneraba en el altar mayor de su iglesia. Hoy ha vuelto al dominio de sus patronos, los se\u00f1ores condes del Montijo, y est\u00e1 destinado a habitaciones particulares.<\/p>\n<p>Cruzando aquella grand\u00edsima posesi\u00f3n de la <i>Monta\u00f1a<\/i> y la Florida, se rompi\u00f3, en el inmortal reinado de Carlos\u00a0III, la bajada llamada <i>Cuesta de Areneros<\/i>; se form\u00f3, a la parte baja, el paseo de la <i>Florida<\/i>; magnifica bajada y puerta de <i>San Vicente<\/i>; se levant\u00f3, frontero de ella, el inmenso edificio de las <i>Caballerizas Reales<\/i>, otra de las colosales obras de aquella \u00e9poca, en cuya asombrosa superficie (que por la bajada de San Vicente presenta una l\u00ednea de 700 pies) hay, adem\u00e1s de suntuosos patios, verdaderas plazas, interminables galer\u00edas o cuadras, capaces de contener con toda comodidad quinientos caballos; el magn\u00edfico guadarnes, espl\u00e9ndidas cocheras y otras mil dependencias, adem\u00e1s de las habitaciones correspondientes para la multitud de empleados, hasta el n\u00famero de 486; y al otro lado, en fin, y con destino a convento de <i>Padres de San Gil<\/i> (aunque no llegaron a ocuparle), el otro espacioso edificio que mira a la calle de San Marcial, y hoy es <i>cuartel de Artiller\u00eda<\/i>; fue construido bajo la direcci\u00f3n del arquitecto D. Manuel Mart\u00edn Rodr\u00edguez, sobrino y disc\u00edpulo de D. Ventura, el cual conserv\u00f3 en \u00e9l el orden severo y el buen gusto propio de aqu\u00e9l, revel\u00e1ndose a primera vista su intenci\u00f3n de reflejar en su extensa fachada la del cl\u00e1sico monasterio de San Lorenzo del Escorial.<\/p>\n<p>Subiendo por la <i>calle Nueva<\/i> (hoy de <i>Bail\u00e9n<\/i>), en que tienen su entrada principal las Reales Caballerizas, se alz\u00f3 al opuesto lado, tambi\u00e9n en el reinado de Carlos\u00a0III, y con destino a casa-habitaci\u00f3n de los secretarios de Estado, el elegante edificio que tiene su entrada contigua al convento de <i>do\u00f1a Mar\u00eda de Arag\u00f3n<\/i>. En \u00e9l habit\u00f3 el famoso ministro <i>Conde de Floridablanca<\/i>, y tambi\u00e9n, en tiempo de su mayor prepotencia, el c\u00e9lebre valido de Carlos IV, <i>D. Manuel Godoy, pr\u00edncipe de la Paz<\/i>; despu\u00e9s sirvi\u00f3 al <i>Consejo del Almirantazgo<\/i>; luego, de <i>Biblioteca Real<\/i>; posteriormente encerr\u00f3 los ministerios de <i>Hacienda, Gracia y Justicia, Guerra y Marina<\/i>, hasta que ha venido a quedar en \u00e9l s\u00f3lo este \u00faltimo y el <i>Museo Naval<\/i>, muy importante establecimiento creado hace pocos a\u00f1os. La construcci\u00f3n de todas estas colosales obras corri\u00f3 a cargo del general de ingenieros <i>D. Francisco Sabatini<\/i>, que levant\u00f3 al mismo tiempo, para su propia habitaci\u00f3n, la cusa contigua a la de Ministerios, frente a las Caballerizas Reales.<\/p>\n<p>El convento de religiosos Agustinos calzados, fundado por <i>do\u00f1a Mar\u00eda de C\u00f3rdoba y Arag\u00f3n<\/i>, en 1590, en el sitio que entonces se llamaba las <i>Vistillas del Rio<\/i>, estuvo ocupado por estos, que ten\u00edan en \u00e9l su colegio y c\u00e1tedras de C\u00e1nones y Disciplina eclesi\u00e1stica, hasta su extinci\u00f3n en 1836. Su hermosa iglesia es de figura oval, cuya traza y pinturas corrieron a cargo del c\u00e9lebre Dominico Teutoc\u00f3poli (el <i>Greco<\/i>), y fue convertida en breves d\u00edas, y en los primeros de 1814, en <i>sal\u00f3n de sesiones para las Cortes generales del Reino<\/i>, en que trabaj\u00f3 con entusiasmo una gran parte de la poblaci\u00f3n de Madrid, si bien a pocos d\u00edas de estrenado por ellas (el 11 de Mayo del mismo a\u00f1o), con motivo de la abolici\u00f3n de la Constituci\u00f3n a la llegada de Fernando\u00a0VII de vuelta de su cautiverio en Francia, fue destrozado por el populacho, y arrastradas las estatuas y emblemas aleg\u00f3ricos, y la l\u00e1pida que renovaba el art\u00edculo de la misma Constituci\u00f3n: <i>\u00abLa potestad de hacer las leyes reside en las Cortes con el Rey\u00bb<\/i>. Vuelta la iglesia al culto divino, y los padres al convento, hubieron de abandonarle de nuevo en 1820, en que torn\u00f3 a su destino de <i>sal\u00f3n de Cortes<\/i>, y luego a los padres en 1824, hasta que, a la extinci\u00f3n de \u00e9stos en 1836, ha sido definitivamente dispuesto y convertido en <i>Palacio del Senado<\/i>.<\/p>\n<p>La calle del <i>Reloj<\/i>, que corre a su costado, avanzaba en los siglos anteriores hasta la de <i>Torija<\/i> (que en el plano antiguo se apellida de <i>Corito<\/i>), y en \u00e9sta se alz\u00f3, a fines del siglo pasado, la casa principal donde estaba el <i>Consejo supremo de la Inquisici\u00f3n<\/i>, y sobre cuya entrada hemos alcanzado a leer el terrible lema: <i>Exurye, Domine, etjudica causam tuam<\/i>. Despu\u00e9s ha servido, en nuestros d\u00edas, de <i>Ministerio de Fomento<\/i>, llamado luego de lo <i>Interior<\/i> y <i>de la Gobernaci\u00f3n<\/i>. Despu\u00e9s se han instalado en \u00e9l sucesivamente la embajada de Francia, un hotel ingl\u00e9s y una imprenta. Todas estas calles, desde la de Torija hasta la de la Estrella y Silva, fueron formadas, en su mayor parte, a consecuencia de la <i>Puebla Nueva<\/i>, verificada por <i>D.\u00a0Joaqu\u00edn de Peralta<\/i> en el siglo <small>XVII<\/small>, y una de las principales de ellas recibi\u00f3 el nombre de la calle de la Puebla Nueva<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt195\" id=\"rf195\"><sup>[195]<\/sup><\/a>, hoy del <i>Fomento<\/i>, y tambi\u00e9n la peque\u00f1a callejuela hoy <i>traves\u00eda de Altamira<\/i> se llam\u00f3 de la <i>Puebla de Peralta<\/i>.<\/p>\n<p>El real <i>monasterio de la Encarnaci\u00f3n<\/i>, de religiosas agustinas, fue fundaci\u00f3n de la reina do\u00f1a Margarita, esposa de Felipe\u00a0III, y construido a su costa, bajo los trazos y direcci\u00f3n del arquitecto Juan de Mora. La iglesia, que es preciosa por su forma y por sus riqu\u00edsimos adornos, qued\u00f3 reformada en el siglo pasado por D. Ventura Rodr\u00edguez; pero parte del monasterio fue demolido, a la verdad innecesariamente, en estos \u00faltimos a\u00f1os, cuando salieron de ellas religiosas para otros conventos. Hoy se halla reconstruido en parte, y han vuelto aqu\u00e9llas a ocuparle. La iglesia, que, como decimos, es de las m\u00e1s ricas y ostentosas de Madrid, sirve de parroquia ministerial de Palacio. La casa de la calle de las <i>Rejas<\/i>, cuyos accesorios daban trente a este monasterio, y despu\u00e9s se amplio con fachada principal a la plazuela de do\u00f1a Mar\u00eda de Arag\u00f3n, fue de los marqueses de Santa Cruz, y antes, de D. Jos\u00e9 Portocarrero y Pell\u00e1res; en el sitio de ella estuvieron en el siglo <small>XVI<\/small> las caballerizas del pr\u00edncipe D. Carlos, y en nuestros d\u00edas se convirtieron en palacio de S. M. la Reina madre<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/back-matter\/notas\/#nt196\" id=\"rf196\"><sup>[196]<\/sup><\/a>. Al Duque de Alburquerque, marqu\u00e9s de Cabraita, correspondi\u00f3 el otro edificio contiguo, que hoy sirve de <i>Biblioteca Nacional<\/i>.<\/p>\n<p>Desde aqu\u00ed empiezan las nnevas calles formadas a la regularizacion de la magn\u00edfica Plaza de Oriente del Real Palacio, con los espl\u00e9ndidos nombres de <i>San Quint\u00edn<\/i>, de <i>Pav\u00eda<\/i>, de <i>Felipe\u00a0V<\/i>, de <i>Carlos III<\/i>, de <i>Lepanto<\/i>, etc., y por consecuencia, volvemos a los t\u00e9rminos del <i>Real Alc\u00e1zar<\/i>, donde tuvieron principio estos paseos, qued\u00e1ndonos \u00fanicamente que recorrer en uno el antiguo Sitio Real del <i>Buen Retiro<\/i>, y otro final de circunvalaci\u00f3n por el exterior de Madrid.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":27,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-78","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/78","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/78\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":235,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/78\/revisions\/235"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/78\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=78"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=78"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=78"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/madridantiguo\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=78"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}