{"id":34,"date":"2019-12-09T15:25:40","date_gmt":"2019-12-09T15:25:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/chapter\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/"},"modified":"2019-12-09T15:25:40","modified_gmt":"2019-12-09T15:25:40","slug":"capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/chapter\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/","title":{"rendered":"Cap\u00edtulo XI. \u00d3rganos sociales encargados de nuestra reconstrucci\u00f3n"},"content":{"raw":"\n<h1><em>Pensionado en el extranjero. Importaci\u00f3n de profesores. Creaci\u00f3n de colegios espa\u00f1oles en las principales ciudades universitarias de Europa<\/em><\/h1>\nLas ideas precedentes, vulgar\u00edsimas en el extranjero, tampoco son, por fortuna, novedad en Espa\u00f1a. M\u00e1s o menos expl\u00edcitamente, han sido proclamadas por nuestros mejores escritores, y singularmente por las eminencias de la c\u00e1tedra; han creado un estado de conciencia nacional y se han traducido, al fin, en leyes y \u00f3rganos adecuados de acci\u00f3n. Notorio es que, desde hace algunos a\u00f1os, se han fundado entre nosotros instituciones que, como la <em>Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios y Pensiones<\/em> y el <em>Patronato de ingenieros y obreros<\/em>, tienen por principal misi\u00f3n escoger la flora de nuestra juventud intelectual y obrera, para educarla y sostenerla en los grandes focos de producci\u00f3n cient\u00edfica e industrial de Europa y Am\u00e9rica.\n\n<em>La Junta de Pensiones y de Ampliaci\u00f3n de Estudios<\/em> se propone, seg\u00fan resume su activo secretario, el se\u00f1or Castillejo: \u00ab1.\u00b0 El env\u00edo de pensionados al extranjero, la comunicaci\u00f3n con ellos y la organizaci\u00f3n de diversas formas de tutela y auxilio para facilitarles su labor. 2.\u00b0 Un servicio de informaci\u00f3n extranjera en las cuestiones de educaci\u00f3n, para divulgar el conocimiento de los centros docentes y las condiciones de vida en los principales pa\u00edses. 3.\u00b0 Un patronato de estudiantes que secunde la iniciativa privada, auxiliando el env\u00edo de j\u00f3venes al extranjero por cuenta de las familias. 4.\u00b0 La creaci\u00f3n de centros de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, organizados dentro y fuera de Espa\u00f1a, como medio de que los pensionados en el extranjero puedan continuar su preparaci\u00f3n, y los que aspiren a salir, comenzarla reunidos, con los elementos que el pa\u00eds ofrezca, en un trabajo pr\u00e1ctico y personal. Hay hasta ahora constituidas tres agrupaciones: el Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, el Instituto Nacional de Ciencias Fisiconaturales y la Escuela espa\u00f1ola de Roma para Arqueolog\u00eda e Historia. 5.\u00b0 El fomento de las instituciones de car\u00e1cter educativo, para mejorar en todos los \u00f3rdenes de la vida la de nuestros escolares. Se ha abierto ya en Madrid la primera Residencia de estudiantes donde \u00e9stos hallan favorables condiciones higi\u00e9nicas, morales e intelectuales, dentro de un r\u00e9gimen de santa libertad\u00bb<sup><a id=\"np38\" href=\"..\/notas-del-autor#np38n\">38<\/a><\/sup>.\n\nLa lealtad, la imparcialidad confesional y el sincero patriotismo con que la Junta de Pensiones y de Investigaciones Cient\u00edficas ha aplicado los referidos principios de elevaci\u00f3n cultural, han sido reconocidos por la mayor\u00eda de los conspicuos de la pol\u00edtica, sin distinci\u00f3n de matices. Aprobaciones valiosas ha merecido tambi\u00e9n de nuestros m\u00e1s brillantes escritores, entre los cuales fuera imperdonable olvidar al cult\u00edsimo y ecu\u00e1nime cr\u00edtico G\u00f3mez Baquero, cuyas elocuentes conferencias de Portugal versaron precisamente sobre las funciones de la Junta y los resultados alentadores obtenidos. Conscientes de que se deben a una obra esencialmente nacional, los miembros de la susodicha Corporaci\u00f3n, a la hora de proponer pensiones u otorgar becas de trabajo, no disciernen otros colores que los gloriosos de la espa\u00f1ola bandera, que son tambi\u00e9n los mismos de la aurora espiritual por todos anhelada.\n\nColaboradores humildes de dicha Instituci\u00f3n, no debemos justipreciar su labor. Fuera, adem\u00e1s, harto prematuro. S\u00e9anos l\u00edcito, sin embargo, olvidarnos por un momento de nuestro insignificante concurso, y apreciar objetivamente los resultados. Repetimos que es todav\u00eda temprano para hacer el arqueo de los valores logrados. La semilla dar\u00e1 fruto solamente dentro de algunos a\u00f1os. La justicia obliga, empero, a confesar que, no obstante la timidez e irresoluci\u00f3n con que el Estado y en su nombre la citada Junta han procedido, hanse recogido cosechas estimables. Por de pronto, en la nueva generaci\u00f3n, el tipo mental del maestro declamador y meramente comentarista disminuye visiblemente, y de d\u00eda en d\u00eda aumenta el n\u00famero de revistas cient\u00edficas nacionales, de laboratorios y seminarios de investigaci\u00f3n y de entusiastas profesores entregados a pesquisas originales. Puntualicemos un poco.\n\nPor lo que toca a la Biolog\u00eda, contamos ya con un plantel de laboratorios cuyas investigaciones son conocidas y apreciadas en el extranjero, donde algunos de ellos han explicado cursos y dirigido laboratorios. Diversas revistas alemanas, inglesas y nacionales, y singularmente los <em>Trabajos de Laboratorio de investigaciones Biol\u00f3gicas<\/em> y el <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Espa\u00f1ola de Biolog\u00eda<\/em>, registran sus interesantes comunicaciones. S\u00f3lo en la revista citada de mi Laboratorio (<em>Trabajos del Laboratorio de Investigaciones<\/em>, <abbr>etc.<\/abbr>, a\u00f1os 1912 a 1923), han sido publicadas por alumnos o profesores pensionados m\u00e1s de 50 monograf\u00edas originales, algunas con descubrimientos de primera fuerza.\n\nLos naturalistas, laboriosos como siempre, aunque lentos todav\u00eda en adoptar ciertos m\u00e9todos de estudio (histol\u00f3gico, embriol\u00f3gico, etnol\u00f3gico y psicol\u00f3gico), han acrecido cualitativa y cuantitativamente su rendimiento. Aparte las comunicaciones insertas en el <em>Bolet\u00edn de la Academia de Ciencias<\/em>, de cada d\u00eda son m\u00e1s interesantes las que ven la luz en los acreditados <em>Anales de la Sociedad Espa\u00f1ola de Historia Natural<\/em>. La creaci\u00f3n de la <em>Comisi\u00f3n de Investigaciones paleontol\u00f3gicas y Prehist\u00f3ricas<\/em> ha dado tambi\u00e9n \u00f3ptimos frutos. Sus doctos y activos profesores, adoctrinados por ilustres especialistas franceses y alemanes, nos han redimido del bochorno de que nuestra Pen\u00ednsula constituyera, en lo tocante al arte e industria prehist\u00f3ricos, exclusivo campo de explotaci\u00f3n de sabios extranjeros.\n\nGrandes esperanzas nos hacen concebir tambi\u00e9n los f\u00edsicos, qu\u00edmicos, matem\u00e1ticos e ingenieros llegados recientemente de Alemania, Holanda, B\u00e9lgica y Francia. Algunos de ellos se han ilustrado ya con importantes investigaciones en parte publicadas por la <em>Junta de Pensiones<\/em>, y en su mayor\u00eda insertas en la joven <em>Revista de F\u00edsica y Qu\u00edmica<\/em>. Hasta los matem\u00e1ticos, tan flem\u00e1ticos y apocados antes, han fundado, por fin, un Seminario y una revista, donde hallan est\u00edmulo y publicidad sus estudios, cada d\u00eda m\u00e1s originales y profundos.\n\nBrillante y copiosa es tambi\u00e9n la pl\u00e9yade de juristas, historiadores, fil\u00f3sofos y psic\u00f3logos, <abbr>etc.<\/abbr>, que han importado de Alemania el secreto de la investigaci\u00f3n positiva y exacta. Obrador y cauce para sus actividades en <em lang=\"it\" xml:lang=\"it\">crescendo<\/em>, es el <em>Centro de Estudios Hist\u00f3ricos<\/em> y los libros numerosos que la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios da a luz peri\u00f3dicamente. Con satisfacci\u00f3n se advierte que la nueva floraci\u00f3n de soci\u00f3logos, humanistas, cr\u00edticos literarios, historiadores y ling\u00fcistas han abandonado el c\u00f3modo proceder del <em>impresionismo<\/em>, <em>tendencionismo<\/em> y <em>declamacionismo<\/em>, para sentar serena e impersonalmente doctrina propia sobre datos de primera mano, documentos y cifras. El cuadro en conjunto es consolador y abre al patriotismo espa\u00f1ol perspectivas luminosas.\n\nNo nos ofusque, empero, tan alentador resultado. Convengamos en que el fruto logrado es deficiente a\u00fan, y harto inferior a nuestra potencialidad productiva. Avanzamos a paso de tortuga, cuando necesitar\u00edamos velocidades planetarias. Consu\u00e9lanos solamente el considerar que los bienes logrados, aunque mezquinos, corresponden aproximadamente a la importancia de los esfuerzos.\n\nCausas notorias oportunamente pregonadas por esp\u00edritus clarividentes, explican la modestia del \u00e9xito logrado.\n\nSobre las principales de ellas s\u00e9anos permitido exponer brevemente algunas reflexiones:\n<ul>\n \t<li>1.\u00b0 Escasez de las pensiones.\u0097El m\u00e9todo del pensionado en el extranjero, bueno como norma educadora, s\u00f3lo puede rendir frutos suficientes cuando se le aplica en grande escala, sin timideces ni recelos, y en la persuasi\u00f3n de que la mayor parte de la semilla habr\u00e1 irremisiblemente de perderse. Satisfechos podr\u00edamos quedar si, de los 90 o 100 pensionados actuales, logr\u00e1ranse ocho o diez obreros \u00fatiles a la elevaci\u00f3n cultural del pa\u00eds<sup><a id=\"np39\" href=\"..\/notas-del-autor#np39n\">39<\/a><\/sup>.Pero el n\u00famero de 80 o 90 pensionados entre profesores, doctores, ingenieros, m\u00e9dicos, naturalistas, abogados, historiadores, fil\u00f3logos, artistas, pedagogos, <abbr>etc.<\/abbr>(cifra que representa un m\u00e1ximo con relaci\u00f3n a otras anualidades) constituye cantidad irrisoria y casi despreciable si se tiene en cuenta nuestro atraso y la largueza y decisi\u00f3n con que proceden en este punto otras naciones. No nos hagamos ilusiones. Nuestro pa\u00eds necesita ser reformado radicalmente de alto a bajo, hostigando y estimulando al amodorrado cuerpo social hasta la entra\u00f1a misma. Para tan intensa fermentaci\u00f3n son necesarios cientos y acaso miles de pensionados, legiones de j\u00f3venes decididos a arrancar a Europa el secreto de su grandeza y a infundir un nuevo esp\u00edritu en todas nuestras relajadas instituciones docentes y administrativas<sup><a id=\"np40\" href=\"..\/notas-del-autor#np40n\">40<\/a><\/sup>.<\/li>\n \t<li>2.\u00b0 Escasez del tiempo de pensi\u00f3n.\u0097En Italia, y en casi todas las naciones de producci\u00f3n cient\u00edfica accidentalmente aminorada, las pensiones en el extranjero duran tres a\u00f1os, en vez de uno y medio, salvo pr\u00f3rroga, seg\u00fan es costumbre entre nosotros.Nuestro tiempo de pensi\u00f3n es harto insuficiente. Exceptuados los profesores cultos y habituales a la investigaci\u00f3n, que visitan los laboratorios extranjeros con la mira de dominar un nuevo m\u00e9todo de estudio, o de profundizar, al lado del sabio ilustre, alg\u00fan tema especial\u00edsimo, la duraci\u00f3n del pensionado debe prolongarse tres a\u00f1os o, por lo menos, dos. A nadie se le ocultar\u00e1n los motivos justificativos de tal plazo, y menos a los encargados del magisterio docente, conscientes como somos de la deficiente preparaci\u00f3n t\u00e9cnica, y del casi ning\u00fan conocimiento de idiomas de la inmensa mayor\u00eda de nuestros doctores y licenciados. Durante el primer a\u00f1o, el pensionado invierte casi todo su tiempo en perfeccionarse en la lengua y en familiarizarse con los m\u00e9todos de trabajo, s\u00f3lo m\u00e1s adelante puede emprender labor \u00fatil y penetrar en la intimidad espiritual del maestro.<\/li>\n \t<li>3.\u00b0 Escasa edad e insuficiente preparaci\u00f3n t\u00e9cnica del candidato.\u0097He aqu\u00ed dos importantes causas de esterilidad del pensionado, consecuencia fatal de un estado de cosas que ni la Gaceta ni la Junta de Pensiones ser\u00e1n poderosas a corregir por ahora. El candidato a pensi\u00f3n est\u00e1 mal preparado, porque la inmensa mayor\u00eda de nuestros maestros lo est\u00e1n tambi\u00e9n, y suele carecer de la madurez mental indispensable, por culpa de leyes que, de acuerdo con los \u00edntimos anhelos del padre de familia, obligan a las f\u00e1bricas del Liceo y de la Universidad a lanzar apresuradamente al mercado social sus inconscientes hechuras.Salvo precocidades excepcionales, la vocaci\u00f3n constituye estado de alma tard\u00edo, resultado del tanteo divergente de las fuerzas mentales y de la prueba objetiva de las propias aptitudes. Por regla general, esta clara conciencia de la vocaci\u00f3n surge desde los veinticinco a los veintiocho a\u00f1os, aunque sobre este punto nada seguro quepa establecer. De todos modos, se corre grave riesgo de perder tiempo y dinero enviando al extranjero mozos de veinte a veinticinco a\u00f1os, ignorantes de s\u00ed mismos y sin gustos ni vocaci\u00f3n bien definidos.\n\nEn su atolondramiento, muchos de ellos toman por aptitud el ansia aventurera de viajar o el deseo de adquirir, por cuenta del Estado, cierta cultura general de buen tono, y cuando por obligaci\u00f3n del cargo visitan laboratorios y asisten a cursos, van animados m\u00e1s bien de curiosidad novelera y de conocer la fisonom\u00eda moral y anecd\u00f3tica del maestro que del af\u00e1n de empaparse profundamente en el esp\u00edritu de la escuela.<\/li>\n<\/ul>\nCuando se pregunta a los extranjeros conocedores de la organizaci\u00f3n docente espa\u00f1ola acerca de las causas de nuestra flojedad productiva, la contestaci\u00f3n es tan un\u00e1nime como justa:\n\n\u00abLa Universidad extranjera \u0097dicen\u0097 recibe de la ense\u00f1anza secundaria hombres hechos, con una base cient\u00edfica y literaria muy s\u00f3lida, mientras que la Universidad espa\u00f1ola se nutre de mozalbetes irreflexivos, sin formaci\u00f3n mental suficiente y casi totalmente desprovistos de conocimientos s\u00f3lidos en Matem\u00e1ticas, F\u00edsica, Qu\u00edmica, Historia Natural, Lenguas vivas y Filosof\u00eda\u00bb<sup><a id=\"np41\" href=\"..\/notas-del-autor#np41n\">41<\/a><\/sup>. Este grave mal ha sido tambi\u00e9n deplorado por muchos de nuestros maestros, singularmente por Andr\u00e9, en cuyos libros (se\u00f1aladamente en el titulado <em>La mentalidad alemana<\/em>) se hace cr\u00edtica luminosa y justa de nuestra defectuosa organizaci\u00f3n universitaria.\n\nDefecto es \u00e9ste imputable, m\u00e1s que a las leyes, a nuestros impacientes padres de familia, que s\u00f3lo se preocupan de que su hijo obtenga un t\u00edtulo profesional con el menor gasto posible de tiempo y dinero. \u00abLo que no sepa (dicen ellos), ya lo aprender\u00e1 despu\u00e9s...\u00bb Y, en efecto, no lo aprende casi nunca.\n\nNo est\u00e1 en las atribuciones de la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios pensionar, como dec\u00eda cierto ingenioso pol\u00edtico, a los <em>cabezas de familia<\/em> para que aprendieran fuera de Espa\u00f1a el arte de ser padres cabales, pero fuera deseable que a la hora de proponer candidatos tuviera muy en cuenta dicho factor de esterilidad, rechazando (salvo excepciones justificadas) a todos los intonsos doctores y licenciados menores de veinticinco a\u00f1os, sin vocaci\u00f3n consolidada ni preparaci\u00f3n t\u00e9cnica elemental suficiente.\n\nColegios espa\u00f1oles en Londres, Par\u00eds y Berl\u00edn. \u0097Aunque no somos entusiastas de este procedimiento aconsejado por Costa, no vemos inconveniente en que se le ensaye creando en Cambridge, Leipzig o M\u00fanich alg\u00fan Colegio espa\u00f1ol donde numerosos becarios cursen, seg\u00fan los m\u00e9todos modernos, tanto la ense\u00f1anza secundaria o de liceo, como la universitaria o superior. Entre otras ventajas, este m\u00e9todo de precoz trasplantaci\u00f3n tendr\u00eda la valios\u00edsima de modelar la voluntad y el car\u00e1cter en la \u00e9poca en que el ambiente social, los deportes, <abbr>etc.<\/abbr>, obran con mayor eficacia educativa, y la no menos importante de ofrecer desde el principio a las juveniles inteligencias un pasto intelectual suculento y sano, en lugar de la memorista y superficial instrucci\u00f3n servida, salvo excepciones, en nuestros Institutos y Colegios de Segunda Ense\u00f1anza. Solamente nos detendr\u00eda el temor de que este m\u00e9todo, aplicado de modo global y sin selecci\u00f3n a cerebros en agraz, impusiera al exhausto Tesoro espa\u00f1ol dispendios muy desproporcionados con los resultados.\n<h2>Instituciones complementarias del pensionado<\/h2>\nNo basta escoger, m\u00e1s o menos autom\u00e1ticamente, la \u00e9lite de la intelectualidad, transport\u00e1ndola de golpe a los Centros cient\u00edficos del extranjero. Es preciso crearle antes un ambiente de transici\u00f3n, es decir, adoctrinarla moral y t\u00e9cnicamente para que la acomodaci\u00f3n al nuevo medio cultural se efect\u00fae sin riesgos, y es, adem\u00e1s, indispensable proporcionar a los mejor adaptados a dicho ambiente, de vuelta de su pensi\u00f3n, los recursos necesarios para proseguir la obra emprendida y evitar que el tipo mental, tan laboriosamente creado, acabe por desdiferenciarse en la molicie, retornando, como ciertas plantas artificiosamente cultivadas, a la especie ind\u00edgena vulgar.\n\nOciosas fueran tales iniciativas si nuestras instituciones docentes estuvieran siempre en situaci\u00f3n de ejercitar t\u00e9cnicamente al candidato, y si al regreso de \u00e9ste, la Universidad, las Escuelas especiales o la Administraci\u00f3n p\u00fablica le brindaran puesto adecuado a sus talentos. No sucede as\u00ed, por desgracia. Los establecimientos oficiales son organismos herm\u00e9ticos, tiranizados por el escalaf\u00f3n y el reglamento, y amarrados a un presupuesto r\u00edgido, donde todo est\u00e1 previsto menos las sorpresas de la vida, quiero decir, la brusca aparici\u00f3n de cabezas geniales y la necesidad de prestarles, r\u00e1pida y oportunamente, apoyo moral y pecuniario.\n\nA subsanar esta deficiencia responde el <em>Instituto Nacional de Ciencias<\/em>, con sus diversos laboratorios y seminarios, el <em>Centro de Estudios Hist\u00f3ricos<\/em> organizado por la <em>Junta de Pensiones<\/em>, y en fin, algunos pocos laboratorios universitarios.\n\nImporta notar que los consabidos centros son organismos provisionales, supletorios de la Universidad y de las diversas Escuelas profesionales. Ellos desaparecer\u00e1n cuando las Corporaciones docentes adquieran la elasticidad y sensibilidad suficientes para acoger en su seno a todo talento desvalido utilizable. Se equivocan, pues, algunos profesores universitarios, recelosos de que estas hijuelas de la Junta de Pensiones sean institutos rivales de la Universidad. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1n rivales de la ense\u00f1anza oficial laboratorios dirigidos por catedr\u00e1ticos numerarios y organizados precisamente para servir de plantel al futuro profesorado?\n\nQuienes tan poco generosamente juzgan las iniciativas de los dem\u00e1s, \u00bfse han detenido a considerar el grave peligro de perder irremisiblemente, por abandono e inacci\u00f3n, aptitudes y vocaciones preciosas, \u00ednterin las filas cerradas de los escalafones docentes se entreabren para recibir al novel compa\u00f1ero? \u00bfY si no hay vacante en muchos a\u00f1os? \u00bfConsentiremos impasibles que el novel investigador, aguijado por el apremiante <em lang=\"la\" xml:lang=\"la\">primum vivere<\/em>..., pida a la ense\u00f1anza privada o a cualquier profesi\u00f3n lucrativa el pedazo de pan que le reh\u00fasa el cultivo de la ciencia pura, perdiendo as\u00ed el Estado el fruto de sus sacrificios?\n\nLa experiencia de estos \u00faltimos a\u00f1os ha ense\u00f1ado que toda precauci\u00f3n es poca para evitar el retroceso mental del novel investigador y su readaptaci\u00f3n a la vulgaridad ambiente. Todo conspira en contra: la falta de tutela social, el despego de los compa\u00f1eros no pensionados, el desd\u00e9n cuando no la antipat\u00eda de algunos viejos maestros, y, sobre todo, la sugesti\u00f3n constante, subyugadora del fausto profesional, y hasta de la desaprensi\u00f3n o de la osad\u00eda encumbradas. As\u00ed pierde anualmente la causa de nuestra cultura muchos defensores valiosos, ca\u00eddos sin redenci\u00f3n en el mont\u00f3n an\u00f3nimo de los buscadores de oro. Y esto hay que evitarlo a todo trance, o al menos reducirlo a un m\u00ednimo soportable. No sobre todos, porque ello ser\u00eda imposible, pero s\u00ed sobre los mejores ex pensionados, deben la Junta de Pensiones y, singularmente, los profesores bajo cuya direcci\u00f3n trabajan, ejercer continua y vigorosa acci\u00f3n tutelar, abogando en su pro en las esferas administrativas, anim\u00e1ndoles a proseguir, a pesar de todo, sus trabajos, y corrigiendo, en fin, paternalmente los defectos de inmodestia y presunci\u00f3n, no raros por desdicha entre los j\u00f3venes educandos allende el Pirineo, y causa principal \u0097preciso es reconocerlo\u0097 de la animosidad con que los miran algunos positivos y viejos prestigios del Cuerpo universitario.\n<h2>Importaci\u00f3n del personal docente<\/h2>\nDejamos apuntado diversas veces que el problema de nuestra ascensi\u00f3n intelectual s\u00f3lo se resuelve transformando y remontando progresivamente desde el maestro de primeras letras hasta el catedr\u00e1tico de Universidad, es decir, formando hombres nuevos, incorporados cordialmente a la obra internacional de la cultura, y cubriendo con ellos cuantas vacantes de sangre vayan ocurriendo en las instituciones docentes y administrativas.\n\nUna duda importante podr\u00eda, sin embargo, detenernos al intentar la soluci\u00f3n pr\u00e1ctica de este problema. En lugar de vigorizar nuestra juventud ore\u00e1ndola en el ambiente universitario ingl\u00e9s, franc\u00e9s o alem\u00e1n, \u00bfno fuera preferible importar de las naciones pr\u00f3ceres sabios ilustres para transfundir de una vez sangre nueva y copiosa en el enteco cuerpo nacional?\n\nConsiderado <em lang=\"la\" xml:lang=\"la\">a priori<\/em> tan radical recurso de tonificaci\u00f3n espiritual, que cabr\u00eda llamar <em>m\u00e9todo de injertaci\u00f3n cultural<\/em>, parece el m\u00e1s r\u00e1pido, eficaz y econ\u00f3mico. A este heroico remedio confi\u00f3 Italia, hace cincuenta y cinco a\u00f1os, la renovaci\u00f3n de su decadente Universidad. Maestros alemanes tan prestigiosos como O. Vogt (naturalista), Moleschott (anat\u00f3mico), Schiff (fisi\u00f3logo), Kleinemberg (anatom\u00eda comparada), Schroen (anatomopat\u00f3logo), Kiesow (psic\u00f3logo experimental) y otros varios regentaron c\u00e1tedras en la citada naci\u00f3n. De ellas surgi\u00f3 brillante pl\u00e9yade de disc\u00edpulos entusiastas que continuaron gloriosamente la obra de los maestros ex\u00f3ticos. Citemos algunos nombres prestigiosos, ci\u00f1\u00e9ndonos solamente al dominio biol\u00f3gico: el anat\u00f3mico Kleinemberg form\u00f3 a Grassi, descubridor del ciclo extrahumano del germen pal\u00fadico; el fisi\u00f3logo Schiff adoctrin\u00f3 en Tur\u00edn a los ilustres Masso, Luciani y Fano; por su parte, Moleschott procre\u00f3 lucida prole intelectual, representada, entre otros, por los anat\u00f3micos Todaro y Chiarugi.\n\nCon \u00e9xito excelente, aunque menos brillante, se ha empleado tambi\u00e9n este m\u00e9todo en Rusia y en los Estados Unidos, y con efectos inciertos o poco alentadores en Chile y la Argentina. Recordemos, en fin, que la injertaci\u00f3n intelectual tuvo entre nosotros iniciador augusto y entusiasta en Carlos III, quien, lleno de paternal amor a sus vasallos, intent\u00f3 sin \u00e9xito aclimatar en Espa\u00f1a, con el qu\u00edmico Proust y otros sabios de fama mundial, el gusto por la investigaci\u00f3n.\n\nLa inmigraci\u00f3n temporal o la incorporaci\u00f3n definitiva de investigadores forasteros constituye m\u00e9todo de inoculaci\u00f3n directa y supraintensiva, capaz de sacudir en circunstancias favorables el amodorramiento intelectual de un pa\u00eds. Mas apresur\u00e9monos a declarar que este proceder s\u00f3lo puede rendir seguros beneficios en aquellas naciones donde el ambiente moral est\u00e1 suficientemente preparado, y a condici\u00f3n de que las diferencias \u00e9tnicas, ling\u00fc\u00edsticas y el h\u00e1bito mental entre el pa\u00eds transfusor y el transfundido sean poco acentuadas. Por este motivo, el m\u00e9todo de la injertaci\u00f3n espiritual, tan eficaz en Holanda, Suiza, Rusia, Italia y Estados Unidos, rindi\u00f3 en Espa\u00f1a, y rinde actualmente en los Estados hispanoamericanos, frutos poco abundantes<sup><a id=\"np42\" href=\"..\/notas-del-autor#np42n\">42<\/a><\/sup>.\n\nPor nuestra parte, nos confesamos fervientes partidarios de la importaci\u00f3n de hombres de ciencia (m\u00e9todo que puede combinarse ventajosamente con el pensionado), pero a condici\u00f3n de que personas conocedoras del Cuerpo universitario ingl\u00e9s, franc\u00e9s o alem\u00e1n, h\u00e1bilmente secundadas por nuestra diplomacia, nos deparen sabios de primera magnitud y dotados de robusta vocaci\u00f3n docente.\n\nEn Alemania, sobre todo, existe actualmente una sobreproducci\u00f3n de investigadores. Muchos de ellos, forzados de la necesidad, emigran a Holanda, Rusia, Hungr\u00eda, Estados Unidos, Inglaterra, imposibilitados, como est\u00e1n, de subsistir decorosamente en la Universidad nativa, donde la concurrencia vital es abrumadora. F\u00e1cil ser\u00eda, pues, encontrar, a costa de moderados dispendios, algunos docentes privados o profesores extraordinarios cuyos m\u00e9ritos, pregonados por la fama de los descubrimientos y la admiraci\u00f3n de sus disc\u00edpulos, no hubieran obtenido todav\u00eda la recompensa oficial suficiente<sup><a id=\"np43\" href=\"..\/notas-del-autor#np43n\">43<\/a><\/sup>.\n\nNi nos detendr\u00eda la consideraci\u00f3n de que dichos maestros nos abandonaran a los pocos a\u00f1os, deseosos de reanudar su carrera universitaria en la naci\u00f3n de origen, porque en uno o dos lustros de estancia entre nosotros habr\u00edan, sin duda, formado disc\u00edpulos, tanto m\u00e1s aventajados cuanto que el profesor, aspirando a merecer en su pa\u00eds el codiciado t\u00edtulo de <em>profesor ordinario<\/em>, no sentir\u00eda la tentaci\u00f3n de dormirse sobre sus laureles. La importaci\u00f3n de docentes extranjeros es, sobre todo, urgente en aquellas disciplinas hu\u00e9rfanas en Espa\u00f1a (con pocas excepciones) de altos investigadores, tales como la F\u00edsica, la Qu\u00edmica, la Astronom\u00eda, la Geolog\u00eda, <abbr>etc.<\/abbr>Y aunque el ambiente cultural hispano deja todav\u00eda mucho que desear, creemos sinceramente que el de hoy es muy superior al de la \u00e9poca de Carlos III<sup><a id=\"np44\" href=\"..\/notas-del-autor#np44n\">44<\/a><\/sup>. (Sabido es que nuestra Universidad cuenta ya con algunos sabios profesores extranjeros estables.)\n\nPero aplicado ese m\u00e9todo en grande escala y de manera exclusiva, podr\u00eda acarrear algunos inconvenientes, notados ya en sus sendos pa\u00edses por los escritores americanos. He aqu\u00ed algunos, que se\u00f1alamos de pasada, despu\u00e9s de reconocer que abundan las excepciones:\n<ul>\n \t<li>1.\u00b0 El investigador alem\u00e1n o anglosaj\u00f3n arribado a pa\u00edses latinos encu\u00e9ntrase descentrado, sus h\u00e1bitos y tendencias chocan demasiado contra las de sus hu\u00e9spedes, y a la primera ocasi\u00f3n retorna a su pa\u00eds, sin haber fundado escuela<sup><a id=\"np45\" href=\"..\/notas-del-autor#np45n\">45<\/a><\/sup>. Bajo este concepto, quiz\u00e1 fueran m\u00e1s deseables maestros franceses e italianos.<\/li>\n \t<li>2.\u00b0 Por razones f\u00e1cilmente adivinables, el sabio expatriado no suele ser investigador de primer orden, sino mozo despejado y de esperanzas (<em lang=\"de\" xml:lang=\"de\">privat-dozent<\/em> o doctor sin puesto oficial), pero incompletamente formado. Sin duda que en la designaci\u00f3n deber\u00eda intervenir, como es natural, la iniciativa de un maestro de autoridad indiscutible, mas el oficio de profeta tiene quiebras, aun admitiendo que en la elecci\u00f3n hecha por aqu\u00e9l para nada influyera la simpat\u00eda personal.<\/li>\n \t<li>3.\u00b0 Indiferente al problema de la elevaci\u00f3n cultural del pa\u00eds de adopci\u00f3n, el forastero ilustre suele descuidar la formaci\u00f3n de disc\u00edpulos ind\u00edgenas y propender a publicar sus investigaciones en las revistas de su patria de origen.<\/li>\n<\/ul>\nLa dificultad de comprender la lengua del nuevo pa\u00eds, resta eficacia a las ense\u00f1anzas del maestro extranjero.\n\nA causa de los citados inconvenientes y de otros menos graves de car\u00e1cter administrativo, estimamos que la obra de nuestra renovaci\u00f3n debe encomendarse principal, aunque no exclusivamente, al m\u00e9todo del pensionado. Abrigamos la firme convicci\u00f3n de que si se le aplica con fe y perseverancia, si, huyendo de taca\u00f1er\u00edas, son enviados anualmente a los grandes focos de producci\u00f3n intelectual e industrial del extranjero cuatrocientos o quinientos j\u00f3venes aprovechados, escogiendo de preferencia profesores y auxiliares, y lo m\u00e1s granado y culto de los funcionarios t\u00e9cnicos del Estado (militares, ingenieros, cient\u00edficos y pedagogos, sin olvidar algunos eclesi\u00e1sticos, acaso los m\u00e1s necesitados de europeizaci\u00f3n)<sup><a id=\"np46\" href=\"..\/notas-del-autor#np46n\">46<\/a><\/sup>; si los organismos seleccionadores del candidato a pensi\u00f3n, desoyendo la sirena del favoritismo y procediendo austeramente, proponen exclusivamente hombres adornados de s\u00f3lida preparaci\u00f3n t\u00e9cnica y con una historia de trabajos serios, m\u00e1s o menos importantes, y en todo caso reveladores de vocaci\u00f3n firme y decidida hacia la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, tenemos por indiscutible que, dentro de algunos lustros, todas las clases directoras y docentes de nuestro pa\u00eds se habr\u00e1n transformado profundamente.\n\nY la espl\u00e9ndida floraci\u00f3n de verdades cient\u00edficas, de invenciones \u00fatiles, de aplicaciones fecundas a la agricultura, a la industria y a la gesti\u00f3n pol\u00edtica y administrativa del Estado, afirmar\u00e1 en\u00e9rgicamente nuestra personalidad espiritual ante el mundo y preparar\u00e1 una Espa\u00f1a del porvenir que nos consuele de cuatro siglos de estacionamiento y haga olvidar a Europa la Espa\u00f1a del pasado.\n","rendered":"<h1><em>Pensionado en el extranjero. Importaci\u00f3n de profesores. Creaci\u00f3n de colegios espa\u00f1oles en las principales ciudades universitarias de Europa<\/em><\/h1>\n<p>Las ideas precedentes, vulgar\u00edsimas en el extranjero, tampoco son, por fortuna, novedad en Espa\u00f1a. M\u00e1s o menos expl\u00edcitamente, han sido proclamadas por nuestros mejores escritores, y singularmente por las eminencias de la c\u00e1tedra; han creado un estado de conciencia nacional y se han traducido, al fin, en leyes y \u00f3rganos adecuados de acci\u00f3n. Notorio es que, desde hace algunos a\u00f1os, se han fundado entre nosotros instituciones que, como la <em>Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios y Pensiones<\/em> y el <em>Patronato de ingenieros y obreros<\/em>, tienen por principal misi\u00f3n escoger la flora de nuestra juventud intelectual y obrera, para educarla y sostenerla en los grandes focos de producci\u00f3n cient\u00edfica e industrial de Europa y Am\u00e9rica.<\/p>\n<p><em>La Junta de Pensiones y de Ampliaci\u00f3n de Estudios<\/em> se propone, seg\u00fan resume su activo secretario, el se\u00f1or Castillejo: \u00ab1.\u00b0 El env\u00edo de pensionados al extranjero, la comunicaci\u00f3n con ellos y la organizaci\u00f3n de diversas formas de tutela y auxilio para facilitarles su labor. 2.\u00b0 Un servicio de informaci\u00f3n extranjera en las cuestiones de educaci\u00f3n, para divulgar el conocimiento de los centros docentes y las condiciones de vida en los principales pa\u00edses. 3.\u00b0 Un patronato de estudiantes que secunde la iniciativa privada, auxiliando el env\u00edo de j\u00f3venes al extranjero por cuenta de las familias. 4.\u00b0 La creaci\u00f3n de centros de investigaci\u00f3n cient\u00edfica, organizados dentro y fuera de Espa\u00f1a, como medio de que los pensionados en el extranjero puedan continuar su preparaci\u00f3n, y los que aspiren a salir, comenzarla reunidos, con los elementos que el pa\u00eds ofrezca, en un trabajo pr\u00e1ctico y personal. Hay hasta ahora constituidas tres agrupaciones: el Centro de Estudios Hist\u00f3ricos, el Instituto Nacional de Ciencias Fisiconaturales y la Escuela espa\u00f1ola de Roma para Arqueolog\u00eda e Historia. 5.\u00b0 El fomento de las instituciones de car\u00e1cter educativo, para mejorar en todos los \u00f3rdenes de la vida la de nuestros escolares. Se ha abierto ya en Madrid la primera Residencia de estudiantes donde \u00e9stos hallan favorables condiciones higi\u00e9nicas, morales e intelectuales, dentro de un r\u00e9gimen de santa libertad\u00bb<sup><a id=\"np38\" href=\"..\/notas-del-autor#np38n\">38<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>La lealtad, la imparcialidad confesional y el sincero patriotismo con que la Junta de Pensiones y de Investigaciones Cient\u00edficas ha aplicado los referidos principios de elevaci\u00f3n cultural, han sido reconocidos por la mayor\u00eda de los conspicuos de la pol\u00edtica, sin distinci\u00f3n de matices. Aprobaciones valiosas ha merecido tambi\u00e9n de nuestros m\u00e1s brillantes escritores, entre los cuales fuera imperdonable olvidar al cult\u00edsimo y ecu\u00e1nime cr\u00edtico G\u00f3mez Baquero, cuyas elocuentes conferencias de Portugal versaron precisamente sobre las funciones de la Junta y los resultados alentadores obtenidos. Conscientes de que se deben a una obra esencialmente nacional, los miembros de la susodicha Corporaci\u00f3n, a la hora de proponer pensiones u otorgar becas de trabajo, no disciernen otros colores que los gloriosos de la espa\u00f1ola bandera, que son tambi\u00e9n los mismos de la aurora espiritual por todos anhelada.<\/p>\n<p>Colaboradores humildes de dicha Instituci\u00f3n, no debemos justipreciar su labor. Fuera, adem\u00e1s, harto prematuro. S\u00e9anos l\u00edcito, sin embargo, olvidarnos por un momento de nuestro insignificante concurso, y apreciar objetivamente los resultados. Repetimos que es todav\u00eda temprano para hacer el arqueo de los valores logrados. La semilla dar\u00e1 fruto solamente dentro de algunos a\u00f1os. La justicia obliga, empero, a confesar que, no obstante la timidez e irresoluci\u00f3n con que el Estado y en su nombre la citada Junta han procedido, hanse recogido cosechas estimables. Por de pronto, en la nueva generaci\u00f3n, el tipo mental del maestro declamador y meramente comentarista disminuye visiblemente, y de d\u00eda en d\u00eda aumenta el n\u00famero de revistas cient\u00edficas nacionales, de laboratorios y seminarios de investigaci\u00f3n y de entusiastas profesores entregados a pesquisas originales. Puntualicemos un poco.<\/p>\n<p>Por lo que toca a la Biolog\u00eda, contamos ya con un plantel de laboratorios cuyas investigaciones son conocidas y apreciadas en el extranjero, donde algunos de ellos han explicado cursos y dirigido laboratorios. Diversas revistas alemanas, inglesas y nacionales, y singularmente los <em>Trabajos de Laboratorio de investigaciones Biol\u00f3gicas<\/em> y el <em>Bolet\u00edn de la Sociedad Espa\u00f1ola de Biolog\u00eda<\/em>, registran sus interesantes comunicaciones. S\u00f3lo en la revista citada de mi Laboratorio (<em>Trabajos del Laboratorio de Investigaciones<\/em>, <abbr>etc.<\/abbr>, a\u00f1os 1912 a 1923), han sido publicadas por alumnos o profesores pensionados m\u00e1s de 50 monograf\u00edas originales, algunas con descubrimientos de primera fuerza.<\/p>\n<p>Los naturalistas, laboriosos como siempre, aunque lentos todav\u00eda en adoptar ciertos m\u00e9todos de estudio (histol\u00f3gico, embriol\u00f3gico, etnol\u00f3gico y psicol\u00f3gico), han acrecido cualitativa y cuantitativamente su rendimiento. Aparte las comunicaciones insertas en el <em>Bolet\u00edn de la Academia de Ciencias<\/em>, de cada d\u00eda son m\u00e1s interesantes las que ven la luz en los acreditados <em>Anales de la Sociedad Espa\u00f1ola de Historia Natural<\/em>. La creaci\u00f3n de la <em>Comisi\u00f3n de Investigaciones paleontol\u00f3gicas y Prehist\u00f3ricas<\/em> ha dado tambi\u00e9n \u00f3ptimos frutos. Sus doctos y activos profesores, adoctrinados por ilustres especialistas franceses y alemanes, nos han redimido del bochorno de que nuestra Pen\u00ednsula constituyera, en lo tocante al arte e industria prehist\u00f3ricos, exclusivo campo de explotaci\u00f3n de sabios extranjeros.<\/p>\n<p>Grandes esperanzas nos hacen concebir tambi\u00e9n los f\u00edsicos, qu\u00edmicos, matem\u00e1ticos e ingenieros llegados recientemente de Alemania, Holanda, B\u00e9lgica y Francia. Algunos de ellos se han ilustrado ya con importantes investigaciones en parte publicadas por la <em>Junta de Pensiones<\/em>, y en su mayor\u00eda insertas en la joven <em>Revista de F\u00edsica y Qu\u00edmica<\/em>. Hasta los matem\u00e1ticos, tan flem\u00e1ticos y apocados antes, han fundado, por fin, un Seminario y una revista, donde hallan est\u00edmulo y publicidad sus estudios, cada d\u00eda m\u00e1s originales y profundos.<\/p>\n<p>Brillante y copiosa es tambi\u00e9n la pl\u00e9yade de juristas, historiadores, fil\u00f3sofos y psic\u00f3logos, <abbr>etc.<\/abbr>, que han importado de Alemania el secreto de la investigaci\u00f3n positiva y exacta. Obrador y cauce para sus actividades en <em lang=\"it\" xml:lang=\"it\">crescendo<\/em>, es el <em>Centro de Estudios Hist\u00f3ricos<\/em> y los libros numerosos que la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios da a luz peri\u00f3dicamente. Con satisfacci\u00f3n se advierte que la nueva floraci\u00f3n de soci\u00f3logos, humanistas, cr\u00edticos literarios, historiadores y ling\u00fcistas han abandonado el c\u00f3modo proceder del <em>impresionismo<\/em>, <em>tendencionismo<\/em> y <em>declamacionismo<\/em>, para sentar serena e impersonalmente doctrina propia sobre datos de primera mano, documentos y cifras. El cuadro en conjunto es consolador y abre al patriotismo espa\u00f1ol perspectivas luminosas.<\/p>\n<p>No nos ofusque, empero, tan alentador resultado. Convengamos en que el fruto logrado es deficiente a\u00fan, y harto inferior a nuestra potencialidad productiva. Avanzamos a paso de tortuga, cuando necesitar\u00edamos velocidades planetarias. Consu\u00e9lanos solamente el considerar que los bienes logrados, aunque mezquinos, corresponden aproximadamente a la importancia de los esfuerzos.<\/p>\n<p>Causas notorias oportunamente pregonadas por esp\u00edritus clarividentes, explican la modestia del \u00e9xito logrado.<\/p>\n<p>Sobre las principales de ellas s\u00e9anos permitido exponer brevemente algunas reflexiones:<\/p>\n<ul>\n<li>1.\u00b0 Escasez de las pensiones.\u0097El m\u00e9todo del pensionado en el extranjero, bueno como norma educadora, s\u00f3lo puede rendir frutos suficientes cuando se le aplica en grande escala, sin timideces ni recelos, y en la persuasi\u00f3n de que la mayor parte de la semilla habr\u00e1 irremisiblemente de perderse. Satisfechos podr\u00edamos quedar si, de los 90 o 100 pensionados actuales, logr\u00e1ranse ocho o diez obreros \u00fatiles a la elevaci\u00f3n cultural del pa\u00eds<sup><a id=\"np39\" href=\"..\/notas-del-autor#np39n\">39<\/a><\/sup>.Pero el n\u00famero de 80 o 90 pensionados entre profesores, doctores, ingenieros, m\u00e9dicos, naturalistas, abogados, historiadores, fil\u00f3logos, artistas, pedagogos, <abbr>etc.<\/abbr>(cifra que representa un m\u00e1ximo con relaci\u00f3n a otras anualidades) constituye cantidad irrisoria y casi despreciable si se tiene en cuenta nuestro atraso y la largueza y decisi\u00f3n con que proceden en este punto otras naciones. No nos hagamos ilusiones. Nuestro pa\u00eds necesita ser reformado radicalmente de alto a bajo, hostigando y estimulando al amodorrado cuerpo social hasta la entra\u00f1a misma. Para tan intensa fermentaci\u00f3n son necesarios cientos y acaso miles de pensionados, legiones de j\u00f3venes decididos a arrancar a Europa el secreto de su grandeza y a infundir un nuevo esp\u00edritu en todas nuestras relajadas instituciones docentes y administrativas<sup><a id=\"np40\" href=\"..\/notas-del-autor#np40n\">40<\/a><\/sup>.<\/li>\n<li>2.\u00b0 Escasez del tiempo de pensi\u00f3n.\u0097En Italia, y en casi todas las naciones de producci\u00f3n cient\u00edfica accidentalmente aminorada, las pensiones en el extranjero duran tres a\u00f1os, en vez de uno y medio, salvo pr\u00f3rroga, seg\u00fan es costumbre entre nosotros.Nuestro tiempo de pensi\u00f3n es harto insuficiente. Exceptuados los profesores cultos y habituales a la investigaci\u00f3n, que visitan los laboratorios extranjeros con la mira de dominar un nuevo m\u00e9todo de estudio, o de profundizar, al lado del sabio ilustre, alg\u00fan tema especial\u00edsimo, la duraci\u00f3n del pensionado debe prolongarse tres a\u00f1os o, por lo menos, dos. A nadie se le ocultar\u00e1n los motivos justificativos de tal plazo, y menos a los encargados del magisterio docente, conscientes como somos de la deficiente preparaci\u00f3n t\u00e9cnica, y del casi ning\u00fan conocimiento de idiomas de la inmensa mayor\u00eda de nuestros doctores y licenciados. Durante el primer a\u00f1o, el pensionado invierte casi todo su tiempo en perfeccionarse en la lengua y en familiarizarse con los m\u00e9todos de trabajo, s\u00f3lo m\u00e1s adelante puede emprender labor \u00fatil y penetrar en la intimidad espiritual del maestro.<\/li>\n<li>3.\u00b0 Escasa edad e insuficiente preparaci\u00f3n t\u00e9cnica del candidato.\u0097He aqu\u00ed dos importantes causas de esterilidad del pensionado, consecuencia fatal de un estado de cosas que ni la Gaceta ni la Junta de Pensiones ser\u00e1n poderosas a corregir por ahora. El candidato a pensi\u00f3n est\u00e1 mal preparado, porque la inmensa mayor\u00eda de nuestros maestros lo est\u00e1n tambi\u00e9n, y suele carecer de la madurez mental indispensable, por culpa de leyes que, de acuerdo con los \u00edntimos anhelos del padre de familia, obligan a las f\u00e1bricas del Liceo y de la Universidad a lanzar apresuradamente al mercado social sus inconscientes hechuras.Salvo precocidades excepcionales, la vocaci\u00f3n constituye estado de alma tard\u00edo, resultado del tanteo divergente de las fuerzas mentales y de la prueba objetiva de las propias aptitudes. Por regla general, esta clara conciencia de la vocaci\u00f3n surge desde los veinticinco a los veintiocho a\u00f1os, aunque sobre este punto nada seguro quepa establecer. De todos modos, se corre grave riesgo de perder tiempo y dinero enviando al extranjero mozos de veinte a veinticinco a\u00f1os, ignorantes de s\u00ed mismos y sin gustos ni vocaci\u00f3n bien definidos.\n<p>En su atolondramiento, muchos de ellos toman por aptitud el ansia aventurera de viajar o el deseo de adquirir, por cuenta del Estado, cierta cultura general de buen tono, y cuando por obligaci\u00f3n del cargo visitan laboratorios y asisten a cursos, van animados m\u00e1s bien de curiosidad novelera y de conocer la fisonom\u00eda moral y anecd\u00f3tica del maestro que del af\u00e1n de empaparse profundamente en el esp\u00edritu de la escuela.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Cuando se pregunta a los extranjeros conocedores de la organizaci\u00f3n docente espa\u00f1ola acerca de las causas de nuestra flojedad productiva, la contestaci\u00f3n es tan un\u00e1nime como justa:<\/p>\n<p>\u00abLa Universidad extranjera \u0097dicen\u0097 recibe de la ense\u00f1anza secundaria hombres hechos, con una base cient\u00edfica y literaria muy s\u00f3lida, mientras que la Universidad espa\u00f1ola se nutre de mozalbetes irreflexivos, sin formaci\u00f3n mental suficiente y casi totalmente desprovistos de conocimientos s\u00f3lidos en Matem\u00e1ticas, F\u00edsica, Qu\u00edmica, Historia Natural, Lenguas vivas y Filosof\u00eda\u00bb<sup><a id=\"np41\" href=\"..\/notas-del-autor#np41n\">41<\/a><\/sup>. Este grave mal ha sido tambi\u00e9n deplorado por muchos de nuestros maestros, singularmente por Andr\u00e9, en cuyos libros (se\u00f1aladamente en el titulado <em>La mentalidad alemana<\/em>) se hace cr\u00edtica luminosa y justa de nuestra defectuosa organizaci\u00f3n universitaria.<\/p>\n<p>Defecto es \u00e9ste imputable, m\u00e1s que a las leyes, a nuestros impacientes padres de familia, que s\u00f3lo se preocupan de que su hijo obtenga un t\u00edtulo profesional con el menor gasto posible de tiempo y dinero. \u00abLo que no sepa (dicen ellos), ya lo aprender\u00e1 despu\u00e9s&#8230;\u00bb Y, en efecto, no lo aprende casi nunca.<\/p>\n<p>No est\u00e1 en las atribuciones de la Junta de Ampliaci\u00f3n de Estudios pensionar, como dec\u00eda cierto ingenioso pol\u00edtico, a los <em>cabezas de familia<\/em> para que aprendieran fuera de Espa\u00f1a el arte de ser padres cabales, pero fuera deseable que a la hora de proponer candidatos tuviera muy en cuenta dicho factor de esterilidad, rechazando (salvo excepciones justificadas) a todos los intonsos doctores y licenciados menores de veinticinco a\u00f1os, sin vocaci\u00f3n consolidada ni preparaci\u00f3n t\u00e9cnica elemental suficiente.<\/p>\n<p>Colegios espa\u00f1oles en Londres, Par\u00eds y Berl\u00edn. \u0097Aunque no somos entusiastas de este procedimiento aconsejado por Costa, no vemos inconveniente en que se le ensaye creando en Cambridge, Leipzig o M\u00fanich alg\u00fan Colegio espa\u00f1ol donde numerosos becarios cursen, seg\u00fan los m\u00e9todos modernos, tanto la ense\u00f1anza secundaria o de liceo, como la universitaria o superior. Entre otras ventajas, este m\u00e9todo de precoz trasplantaci\u00f3n tendr\u00eda la valios\u00edsima de modelar la voluntad y el car\u00e1cter en la \u00e9poca en que el ambiente social, los deportes, <abbr>etc.<\/abbr>, obran con mayor eficacia educativa, y la no menos importante de ofrecer desde el principio a las juveniles inteligencias un pasto intelectual suculento y sano, en lugar de la memorista y superficial instrucci\u00f3n servida, salvo excepciones, en nuestros Institutos y Colegios de Segunda Ense\u00f1anza. Solamente nos detendr\u00eda el temor de que este m\u00e9todo, aplicado de modo global y sin selecci\u00f3n a cerebros en agraz, impusiera al exhausto Tesoro espa\u00f1ol dispendios muy desproporcionados con los resultados.<\/p>\n<h2>Instituciones complementarias del pensionado<\/h2>\n<p>No basta escoger, m\u00e1s o menos autom\u00e1ticamente, la \u00e9lite de la intelectualidad, transport\u00e1ndola de golpe a los Centros cient\u00edficos del extranjero. Es preciso crearle antes un ambiente de transici\u00f3n, es decir, adoctrinarla moral y t\u00e9cnicamente para que la acomodaci\u00f3n al nuevo medio cultural se efect\u00fae sin riesgos, y es, adem\u00e1s, indispensable proporcionar a los mejor adaptados a dicho ambiente, de vuelta de su pensi\u00f3n, los recursos necesarios para proseguir la obra emprendida y evitar que el tipo mental, tan laboriosamente creado, acabe por desdiferenciarse en la molicie, retornando, como ciertas plantas artificiosamente cultivadas, a la especie ind\u00edgena vulgar.<\/p>\n<p>Ociosas fueran tales iniciativas si nuestras instituciones docentes estuvieran siempre en situaci\u00f3n de ejercitar t\u00e9cnicamente al candidato, y si al regreso de \u00e9ste, la Universidad, las Escuelas especiales o la Administraci\u00f3n p\u00fablica le brindaran puesto adecuado a sus talentos. No sucede as\u00ed, por desgracia. Los establecimientos oficiales son organismos herm\u00e9ticos, tiranizados por el escalaf\u00f3n y el reglamento, y amarrados a un presupuesto r\u00edgido, donde todo est\u00e1 previsto menos las sorpresas de la vida, quiero decir, la brusca aparici\u00f3n de cabezas geniales y la necesidad de prestarles, r\u00e1pida y oportunamente, apoyo moral y pecuniario.<\/p>\n<p>A subsanar esta deficiencia responde el <em>Instituto Nacional de Ciencias<\/em>, con sus diversos laboratorios y seminarios, el <em>Centro de Estudios Hist\u00f3ricos<\/em> organizado por la <em>Junta de Pensiones<\/em>, y en fin, algunos pocos laboratorios universitarios.<\/p>\n<p>Importa notar que los consabidos centros son organismos provisionales, supletorios de la Universidad y de las diversas Escuelas profesionales. Ellos desaparecer\u00e1n cuando las Corporaciones docentes adquieran la elasticidad y sensibilidad suficientes para acoger en su seno a todo talento desvalido utilizable. Se equivocan, pues, algunos profesores universitarios, recelosos de que estas hijuelas de la Junta de Pensiones sean institutos rivales de la Universidad. \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1n rivales de la ense\u00f1anza oficial laboratorios dirigidos por catedr\u00e1ticos numerarios y organizados precisamente para servir de plantel al futuro profesorado?<\/p>\n<p>Quienes tan poco generosamente juzgan las iniciativas de los dem\u00e1s, \u00bfse han detenido a considerar el grave peligro de perder irremisiblemente, por abandono e inacci\u00f3n, aptitudes y vocaciones preciosas, \u00ednterin las filas cerradas de los escalafones docentes se entreabren para recibir al novel compa\u00f1ero? \u00bfY si no hay vacante en muchos a\u00f1os? \u00bfConsentiremos impasibles que el novel investigador, aguijado por el apremiante <em lang=\"la\" xml:lang=\"la\">primum vivere<\/em>&#8230;, pida a la ense\u00f1anza privada o a cualquier profesi\u00f3n lucrativa el pedazo de pan que le reh\u00fasa el cultivo de la ciencia pura, perdiendo as\u00ed el Estado el fruto de sus sacrificios?<\/p>\n<p>La experiencia de estos \u00faltimos a\u00f1os ha ense\u00f1ado que toda precauci\u00f3n es poca para evitar el retroceso mental del novel investigador y su readaptaci\u00f3n a la vulgaridad ambiente. Todo conspira en contra: la falta de tutela social, el despego de los compa\u00f1eros no pensionados, el desd\u00e9n cuando no la antipat\u00eda de algunos viejos maestros, y, sobre todo, la sugesti\u00f3n constante, subyugadora del fausto profesional, y hasta de la desaprensi\u00f3n o de la osad\u00eda encumbradas. As\u00ed pierde anualmente la causa de nuestra cultura muchos defensores valiosos, ca\u00eddos sin redenci\u00f3n en el mont\u00f3n an\u00f3nimo de los buscadores de oro. Y esto hay que evitarlo a todo trance, o al menos reducirlo a un m\u00ednimo soportable. No sobre todos, porque ello ser\u00eda imposible, pero s\u00ed sobre los mejores ex pensionados, deben la Junta de Pensiones y, singularmente, los profesores bajo cuya direcci\u00f3n trabajan, ejercer continua y vigorosa acci\u00f3n tutelar, abogando en su pro en las esferas administrativas, anim\u00e1ndoles a proseguir, a pesar de todo, sus trabajos, y corrigiendo, en fin, paternalmente los defectos de inmodestia y presunci\u00f3n, no raros por desdicha entre los j\u00f3venes educandos allende el Pirineo, y causa principal \u0097preciso es reconocerlo\u0097 de la animosidad con que los miran algunos positivos y viejos prestigios del Cuerpo universitario.<\/p>\n<h2>Importaci\u00f3n del personal docente<\/h2>\n<p>Dejamos apuntado diversas veces que el problema de nuestra ascensi\u00f3n intelectual s\u00f3lo se resuelve transformando y remontando progresivamente desde el maestro de primeras letras hasta el catedr\u00e1tico de Universidad, es decir, formando hombres nuevos, incorporados cordialmente a la obra internacional de la cultura, y cubriendo con ellos cuantas vacantes de sangre vayan ocurriendo en las instituciones docentes y administrativas.<\/p>\n<p>Una duda importante podr\u00eda, sin embargo, detenernos al intentar la soluci\u00f3n pr\u00e1ctica de este problema. En lugar de vigorizar nuestra juventud ore\u00e1ndola en el ambiente universitario ingl\u00e9s, franc\u00e9s o alem\u00e1n, \u00bfno fuera preferible importar de las naciones pr\u00f3ceres sabios ilustres para transfundir de una vez sangre nueva y copiosa en el enteco cuerpo nacional?<\/p>\n<p>Considerado <em lang=\"la\" xml:lang=\"la\">a priori<\/em> tan radical recurso de tonificaci\u00f3n espiritual, que cabr\u00eda llamar <em>m\u00e9todo de injertaci\u00f3n cultural<\/em>, parece el m\u00e1s r\u00e1pido, eficaz y econ\u00f3mico. A este heroico remedio confi\u00f3 Italia, hace cincuenta y cinco a\u00f1os, la renovaci\u00f3n de su decadente Universidad. Maestros alemanes tan prestigiosos como O. Vogt (naturalista), Moleschott (anat\u00f3mico), Schiff (fisi\u00f3logo), Kleinemberg (anatom\u00eda comparada), Schroen (anatomopat\u00f3logo), Kiesow (psic\u00f3logo experimental) y otros varios regentaron c\u00e1tedras en la citada naci\u00f3n. De ellas surgi\u00f3 brillante pl\u00e9yade de disc\u00edpulos entusiastas que continuaron gloriosamente la obra de los maestros ex\u00f3ticos. Citemos algunos nombres prestigiosos, ci\u00f1\u00e9ndonos solamente al dominio biol\u00f3gico: el anat\u00f3mico Kleinemberg form\u00f3 a Grassi, descubridor del ciclo extrahumano del germen pal\u00fadico; el fisi\u00f3logo Schiff adoctrin\u00f3 en Tur\u00edn a los ilustres Masso, Luciani y Fano; por su parte, Moleschott procre\u00f3 lucida prole intelectual, representada, entre otros, por los anat\u00f3micos Todaro y Chiarugi.<\/p>\n<p>Con \u00e9xito excelente, aunque menos brillante, se ha empleado tambi\u00e9n este m\u00e9todo en Rusia y en los Estados Unidos, y con efectos inciertos o poco alentadores en Chile y la Argentina. Recordemos, en fin, que la injertaci\u00f3n intelectual tuvo entre nosotros iniciador augusto y entusiasta en Carlos III, quien, lleno de paternal amor a sus vasallos, intent\u00f3 sin \u00e9xito aclimatar en Espa\u00f1a, con el qu\u00edmico Proust y otros sabios de fama mundial, el gusto por la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La inmigraci\u00f3n temporal o la incorporaci\u00f3n definitiva de investigadores forasteros constituye m\u00e9todo de inoculaci\u00f3n directa y supraintensiva, capaz de sacudir en circunstancias favorables el amodorramiento intelectual de un pa\u00eds. Mas apresur\u00e9monos a declarar que este proceder s\u00f3lo puede rendir seguros beneficios en aquellas naciones donde el ambiente moral est\u00e1 suficientemente preparado, y a condici\u00f3n de que las diferencias \u00e9tnicas, ling\u00fc\u00edsticas y el h\u00e1bito mental entre el pa\u00eds transfusor y el transfundido sean poco acentuadas. Por este motivo, el m\u00e9todo de la injertaci\u00f3n espiritual, tan eficaz en Holanda, Suiza, Rusia, Italia y Estados Unidos, rindi\u00f3 en Espa\u00f1a, y rinde actualmente en los Estados hispanoamericanos, frutos poco abundantes<sup><a id=\"np42\" href=\"..\/notas-del-autor#np42n\">42<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Por nuestra parte, nos confesamos fervientes partidarios de la importaci\u00f3n de hombres de ciencia (m\u00e9todo que puede combinarse ventajosamente con el pensionado), pero a condici\u00f3n de que personas conocedoras del Cuerpo universitario ingl\u00e9s, franc\u00e9s o alem\u00e1n, h\u00e1bilmente secundadas por nuestra diplomacia, nos deparen sabios de primera magnitud y dotados de robusta vocaci\u00f3n docente.<\/p>\n<p>En Alemania, sobre todo, existe actualmente una sobreproducci\u00f3n de investigadores. Muchos de ellos, forzados de la necesidad, emigran a Holanda, Rusia, Hungr\u00eda, Estados Unidos, Inglaterra, imposibilitados, como est\u00e1n, de subsistir decorosamente en la Universidad nativa, donde la concurrencia vital es abrumadora. F\u00e1cil ser\u00eda, pues, encontrar, a costa de moderados dispendios, algunos docentes privados o profesores extraordinarios cuyos m\u00e9ritos, pregonados por la fama de los descubrimientos y la admiraci\u00f3n de sus disc\u00edpulos, no hubieran obtenido todav\u00eda la recompensa oficial suficiente<sup><a id=\"np43\" href=\"..\/notas-del-autor#np43n\">43<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Ni nos detendr\u00eda la consideraci\u00f3n de que dichos maestros nos abandonaran a los pocos a\u00f1os, deseosos de reanudar su carrera universitaria en la naci\u00f3n de origen, porque en uno o dos lustros de estancia entre nosotros habr\u00edan, sin duda, formado disc\u00edpulos, tanto m\u00e1s aventajados cuanto que el profesor, aspirando a merecer en su pa\u00eds el codiciado t\u00edtulo de <em>profesor ordinario<\/em>, no sentir\u00eda la tentaci\u00f3n de dormirse sobre sus laureles. La importaci\u00f3n de docentes extranjeros es, sobre todo, urgente en aquellas disciplinas hu\u00e9rfanas en Espa\u00f1a (con pocas excepciones) de altos investigadores, tales como la F\u00edsica, la Qu\u00edmica, la Astronom\u00eda, la Geolog\u00eda, <abbr>etc.<\/abbr>Y aunque el ambiente cultural hispano deja todav\u00eda mucho que desear, creemos sinceramente que el de hoy es muy superior al de la \u00e9poca de Carlos III<sup><a id=\"np44\" href=\"..\/notas-del-autor#np44n\">44<\/a><\/sup>. (Sabido es que nuestra Universidad cuenta ya con algunos sabios profesores extranjeros estables.)<\/p>\n<p>Pero aplicado ese m\u00e9todo en grande escala y de manera exclusiva, podr\u00eda acarrear algunos inconvenientes, notados ya en sus sendos pa\u00edses por los escritores americanos. He aqu\u00ed algunos, que se\u00f1alamos de pasada, despu\u00e9s de reconocer que abundan las excepciones:<\/p>\n<ul>\n<li>1.\u00b0 El investigador alem\u00e1n o anglosaj\u00f3n arribado a pa\u00edses latinos encu\u00e9ntrase descentrado, sus h\u00e1bitos y tendencias chocan demasiado contra las de sus hu\u00e9spedes, y a la primera ocasi\u00f3n retorna a su pa\u00eds, sin haber fundado escuela<sup><a id=\"np45\" href=\"..\/notas-del-autor#np45n\">45<\/a><\/sup>. Bajo este concepto, quiz\u00e1 fueran m\u00e1s deseables maestros franceses e italianos.<\/li>\n<li>2.\u00b0 Por razones f\u00e1cilmente adivinables, el sabio expatriado no suele ser investigador de primer orden, sino mozo despejado y de esperanzas (<em lang=\"de\" xml:lang=\"de\">privat-dozent<\/em> o doctor sin puesto oficial), pero incompletamente formado. Sin duda que en la designaci\u00f3n deber\u00eda intervenir, como es natural, la iniciativa de un maestro de autoridad indiscutible, mas el oficio de profeta tiene quiebras, aun admitiendo que en la elecci\u00f3n hecha por aqu\u00e9l para nada influyera la simpat\u00eda personal.<\/li>\n<li>3.\u00b0 Indiferente al problema de la elevaci\u00f3n cultural del pa\u00eds de adopci\u00f3n, el forastero ilustre suele descuidar la formaci\u00f3n de disc\u00edpulos ind\u00edgenas y propender a publicar sus investigaciones en las revistas de su patria de origen.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La dificultad de comprender la lengua del nuevo pa\u00eds, resta eficacia a las ense\u00f1anzas del maestro extranjero.<\/p>\n<p>A causa de los citados inconvenientes y de otros menos graves de car\u00e1cter administrativo, estimamos que la obra de nuestra renovaci\u00f3n debe encomendarse principal, aunque no exclusivamente, al m\u00e9todo del pensionado. Abrigamos la firme convicci\u00f3n de que si se le aplica con fe y perseverancia, si, huyendo de taca\u00f1er\u00edas, son enviados anualmente a los grandes focos de producci\u00f3n intelectual e industrial del extranjero cuatrocientos o quinientos j\u00f3venes aprovechados, escogiendo de preferencia profesores y auxiliares, y lo m\u00e1s granado y culto de los funcionarios t\u00e9cnicos del Estado (militares, ingenieros, cient\u00edficos y pedagogos, sin olvidar algunos eclesi\u00e1sticos, acaso los m\u00e1s necesitados de europeizaci\u00f3n)<sup><a id=\"np46\" href=\"..\/notas-del-autor#np46n\">46<\/a><\/sup>; si los organismos seleccionadores del candidato a pensi\u00f3n, desoyendo la sirena del favoritismo y procediendo austeramente, proponen exclusivamente hombres adornados de s\u00f3lida preparaci\u00f3n t\u00e9cnica y con una historia de trabajos serios, m\u00e1s o menos importantes, y en todo caso reveladores de vocaci\u00f3n firme y decidida hacia la investigaci\u00f3n cient\u00edfica, tenemos por indiscutible que, dentro de algunos lustros, todas las clases directoras y docentes de nuestro pa\u00eds se habr\u00e1n transformado profundamente.<\/p>\n<p>Y la espl\u00e9ndida floraci\u00f3n de verdades cient\u00edficas, de invenciones \u00fatiles, de aplicaciones fecundas a la agricultura, a la industria y a la gesti\u00f3n pol\u00edtica y administrativa del Estado, afirmar\u00e1 en\u00e9rgicamente nuestra personalidad espiritual ante el mundo y preparar\u00e1 una Espa\u00f1a del porvenir que nos consuele de cuatro siglos de estacionamiento y haga olvidar a Europa la Espa\u00f1a del pasado.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":12,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-34","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":22,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/34","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/34\/revisions"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/22"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/34\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=34"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=34"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=34"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=34"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}