{"id":36,"date":"2019-12-09T15:25:41","date_gmt":"2019-12-09T15:25:41","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/chapter\/notas-del-autor\/"},"modified":"2020-03-24T17:28:41","modified_gmt":"2020-03-24T17:28:41","slug":"notas-del-autor","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/chapter\/notas-del-autor\/","title":{"rendered":"Notas del autor"},"content":{"raw":"<p id=\"np1n\" class=\"footnote\">(1) Claudio Bernard nos parece exagerar algo cuando, a guisa de ejemplos probatorios de sus tesis, afirma que \u00abno sabremos nunca por qu\u00e9 el opio tiene una acci\u00f3n sopor\u00edfera, y por qu\u00e9 de la combinaci\u00f3n del hidr\u00f3geno con el ox\u00edgeno brota un cuerpo tan diverso en propiedades f\u00edsicas y qu\u00edmicas como el agua\u00bb. Esta imposibilidad de reducir las propiedades de los cuerpos a leyes de posici\u00f3n, de forma y de movimiento de los \u00e1tomos (hoy dir\u00edamos de los iones y electrones) es real, pero no parece que lo sea en principio y para siempre. <a href=\"..\/capitulo-i-consideraciones-sobre-los-metodos-generales\/#np1\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np2n\" class=\"footnote\">(2) Es singular la coincidencia de esta doctrina con la desarrollada por Schopenhauer (desconocida de nosotros al redactar la primera edici\u00f3n de este discurso) en su libro <em>El mundo como voluntad y como representaci\u00f3n<\/em>, tomo I, p\u00e1ginas 98 y siguientes. Al tratar de la l\u00f3gica, dice \u00abque el l\u00f3gico m\u00e1s versado en su ciencia abandona las reglas de la l\u00f3gica en cuanto discurre realmente\u00bb. Y m\u00e1s adelante: \u00abQuerer hacer uso pr\u00e1ctico de la l\u00f3gica es como si para andar se quisiera tomar antes consejos de la mec\u00e1nica\u00bb. Parecido sentir expresa modernamente Eucken cuando afirma \u00abque leyes y formas l\u00f3gicas no bastan a producir un pensamiento vivo\u00bb. <a href=\"..\/capitulo-i-consideraciones-sobre-los-metodos-generales\/#np2\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np3n\" class=\"footnote\">(3) Hoy creo menos en el poder de la selecci\u00f3n natural que al escribir, treinta a\u00f1os hace, estas l\u00edneas. Cuanto m\u00e1s estudio la organizaci\u00f3n del ojo de vertebrados e invertebrados, menos comprendo las causas de su maravillosa y exquisitamente adaptada organizaci\u00f3n. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np3\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np4n\" class=\"footnote\">(4) En reciente libro, Ostwald corrobora esta reflexi\u00f3n, haciendo notar que casi todos los grandes descubrimientos fueron obra de la juventud. Newton, Davy, Faraday, Hertz, Mayer son buenos ejemplos. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np4\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np5n\" class=\"footnote\">(5) La brillante serie de descubrimientos el\u00e9ctricos que siguieron al encuentro de la pila de Volta, a principios del siglo pasado, la pl\u00e9yade de trabajos histol\u00f3gicos provocados por el descubrimiento de Schwann acerca de la multiplicaci\u00f3n celular, y la repercusi\u00f3n profunda que el no muy alejado hallazgo de los rayos Roentgen ha producido en toda la f\u00edsica (encuentro de la radiactividad, descubrimiento del radio, del polonio, del fen\u00f3meno de la emanaci\u00f3n, <abbr>etc.<\/abbr>) son buenos ejemplos de esa virtud creadora, y en cierto modo autom\u00e1tica, que posee todo gran descubrimiento, el cual parece crecer y multiplicarse como la semilla arrojada al azar sobre terreno f\u00e9rtil. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np5\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np6n\" class=\"footnote\">(6) La opini\u00f3n vulgar aqu\u00ed combatida ha sido repudiada elocuentemente por casi todos los sabios. No resisto, sin embargo, a la tentaci\u00f3n de copiar una comparaci\u00f3n presentada bajo diversas y brillantes formas por nuestro incomparable vulgarizador cient\u00edfico don Jos\u00e9 Echegaray, cuya desaparici\u00f3n ha dejado a la ciencia espa\u00f1ola hu\u00e9rfana de un gran talento:<\/p>\r\n\r\n<blockquote>La ciencia pura es como la soberbia de oro y grana que se dilata en Occidente, entre destellos de luz y matices maravillosos: no es ilusi\u00f3n, es el resplandor, la hermosura de la verdad. Pero esa nube se eleva, el viento la arrastra sobre los campos y ya toma tintas m\u00e1s obscuras y m\u00e1s severas; es que va a la faena y cambia sus trajes de fiesta, dig\u00e1moslo as\u00ed, por la blusa de trabajo. Y entonces se condensa en lluvia, y riega las tierras, y se afana en el terru\u00f1o, y prepara la futura cosecha, y al fin da a los hombres el pan nuestro de cada d\u00eda. Lo que empez\u00f3 por hermosura para el alma y para la inteligencia, concluye por ser alimento para la pobre vida corporal\r\n\r\n<cite>(Academia de Ciencias, sesi\u00f3n solemne del 12 de marzo de 1916)<\/cite>. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np6\">\u21b5<\/a><\/blockquote>\r\n<p id=\"np7n\" class=\"footnote\">(7) Esto se escrib\u00eda en 1896. Actualmente, la f\u00e1brica de instrumentos \u00f3pticos de Jena cuenta al frente de sus secciones nada menos que 33 investigadores matem\u00e1ticos, \u00f3pticos, mec\u00e1nicos y qu\u00edmicos, todos de primera fuerza. Legiones de qu\u00edmicos trabajan tambi\u00e9n en las grandes f\u00e1bricas de productos qu\u00edmicos alemanes demostrando que el \u00fanico medio de que la industria evite la ruina y el estancamiento es convertir el laboratorio en antesala de la f\u00e1brica. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np7\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np8n\" class=\"footnote\">(8) \u00abEs el sentido com\u00fan trabajando a alta tensi\u00f3n\u00bb, seg\u00fan la frase gr\u00e1fica de nuestro Echegaray. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np8\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np9n\" class=\"footnote\">(9) Es singular la coincidencia de esta doctrina con la clasificaci\u00f3n en <em>cl\u00e1sicos\u00a0<\/em>y <em>rom\u00e1nticos<\/em>(talentos de reacciones lentas y talentos de reacciones r\u00e1pidas), dada por Ostwald en su reciente e interesante libro sobre <em>Los grandes hombres<\/em>. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np9\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np10n\" class=\"footnote\">(10) Este ingenuo optimismo ha sufrido actualmente, con la horrenda guerra internacional iniciada en 1914, franco y rotundo ment\u00eds. Todo hac\u00eda creer, cuando esto se escrib\u00eda, que la era de las grandes contiendas europeas hab\u00eda pasado. Ferrocarriles, tel\u00e9grafos, peri\u00f3dicos, congresos, conferencias internacionales, difusi\u00f3n de idiomas, etc., parec\u00edan \u00f3rganos destinados a realizar, tarde o temprano, la generosa aspiraci\u00f3n de solidarizar y aproximar cordialmente a las naciones europeas.<\/p>\r\nEspect\u00e1culo consolador era contemplar c\u00f3mo por encima de las fronteras se apretaban efusivamente las manos fil\u00f3sofos, sabios y obreros. Por desgracia, gobiernos militares y logreros insaciables actuaban en sentido contrario, y ahogaban de continuo, merced a inoculaci\u00f3n intensa iniciada desde la escuela, la semilla del amor con el veneno del odio. Al siglo xxi tocar\u00e1 comenzar nuevamente la obra, acaso quim\u00e9rica, de la reconciliaci\u00f3n definitiva de los Estados de Europa, y de someter definitivamente al derecho at\u00e1vicas codicias y desapoderadas ambiciones territoriales.\r\n\r\n(Esta nota se escribi\u00f3 en 1916. Hoy, firmada la paz, arruinada Europa, visto el fracaso de la candorosa concepci\u00f3n wilsoniana de la Sociedad de las Naciones, enconado el odio de los pueblos vencidos, que sue\u00f1an ya con pr\u00f3ximo desquite, miramos con amargo escepticismo todo intento jur\u00eddico de paz perpetua. \u00a1Triste es reconocerlo!, pero todo pueblo, modelado en monarqu\u00eda o en rep\u00fablica, se hace ferozmente imperialista en cuanto puede serlo. \u00a1Ay de los d\u00e9biles o de los antipatriotas!) <a href=\"..\/capitulo-iii-cualidades-de-orden-moral-que-debe-poseer-el-investigador\/#np10\">\u21b5<\/a>\r\n<p id=\"np11n\" class=\"footnote\">(11) Tal estado de cosas ha variado algo en la actualidad. El tipo de inventor que trabaja por af\u00e1n de lucro abunda mucho hoy en Alemania y, en general, en las naciones m\u00e1s adelantadas. La lucha por la patente y la fiebre de la competencia industrial han turbado la calma augusta del templo de Minerva. \u00bfEs un mal o un bien? <a href=\"..\/capitulo-iii-cualidades-de-orden-moral-que-debe-poseer-el-investigador\/#np11\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np12n\" class=\"footnote\">(12) Actualmente, en virtud de una emulaci\u00f3n creciente, los focos de producci\u00f3n biol\u00f3gica se multiplican por doquier. Italia, Francia, Inglaterra y singularmente los Estados Unidos compiten y en muchos puntos sobrepujan a la hace algunos lustros insuperable labor de las Universidades alemanas. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np12\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np13n\" class=\"footnote\">(13) Aunque, merced a plausibles iniciativas, figura la lengua alemana en nuestro cuadro de asignaturas del Instituto, por desgracia, el fruto obtenido hasta hoy por nuestros escolares ha sido casi nulo, tanto por la influencia del tiempo destinado a tal estudio, cuanto por el vicioso m\u00e9todo de ense\u00f1anza. Cuando falta el tiempo indispensable para dominar una lengua dif\u00edcil, l\u00f3gico ser\u00eda no empe\u00f1arse en ense\u00f1ar todo el alem\u00e1n, sino el alem\u00e1n cient\u00edfico, es decir, la suma relativamente escasa de reglas gramaticales y el caudal no muy cuantioso de voces necesario para traducir las monograf\u00edas cient\u00edficas. Lograr esto es obra de seis u ocho meses de labor asidua. Al aficionado a los trabajos biol\u00f3gicos le aconsejamos que se suscriba desde luego a una revista alemana de su especialidad, por ejemplo a un Zentralblatt cualquiera. La lectura, al principio muy trabajosa, de las monograf\u00edas cient\u00edficas, le resultar\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s accesible. El placer de obtener desde el principio alg\u00fan fruto de sus afanes, aumentar\u00e1 progresivamente su afici\u00f3n al trabajo. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np13\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np14n\" class=\"footnote\">(14) Si los celos internacionales lo consintieran, fuera mucho m\u00e1s sencillo y pr\u00e1ctico convenir en el empleo de una lengua viva, el franc\u00e9s, por ejemplo, como idioma cient\u00edfico. A los entusiastas del esperanto cabr\u00eda preguntarles: cuando viaj\u00e9is por Francia, \u00bfos resignar\u00e9is a no hablar franc\u00e9s?<\/p>\r\n(Conforme era de presumir, hoy \u00971920\u0097 el flamante volap\u00fcck ha sido definitivamente olvidado. Presagiamos que le ocurrir\u00e1 lo mismo al esperanto). <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np14\">\u21b5<\/a>\r\n<p id=\"np15n\" class=\"footnote\">(15) Cuando los espa\u00f1oles asisten a un congreso cient\u00edfico, deploran que nuestra lengua tenga que eclipsarse ante el alem\u00e1n, franc\u00e9s o ingl\u00e9s. Estos patriotas inoportunos har\u00edan bien, antes de formular sus quejas y provocar la sonrisa de los sabios, en meditar estos tres irrebatibles asertos: 1.\u00b0 Nuestra producci\u00f3n cient\u00edfica es, cualitativa y cuantitativamente, muy inferior a la de las cuatro naciones que gozan del privilegio de usar su lengua en los congresos. 2.\u00ba A consecuencia de esto, el castellano es desconocido de la inmensa mayor\u00eda de los sabios. Si inspir\u00e1ndonos en un patriotismo quijotesco nos empe\u00f1\u00e1ramos en usarlo en los congresos internacionales, provocar\u00edamos la deserci\u00f3n en masa de nuestros oyentes. 3.\u00b0 En fin, naciones como Suecia, Holanda, Dinamarca, Hungr\u00eda, Rusia y Jap\u00f3n, cuya producci\u00f3n cient\u00edfica supera con mucho a la espa\u00f1ola, jam\u00e1s tuvieron la inmodestia de imponer en dichos cert\u00e1menes su lengua respectiva; sus sabios son harto avisados para desconocer que, siendo ya excesiva la tarea de dominar las cuatro lenguas citadas, resultar\u00eda tortura insoportable aprender una o dos m\u00e1s. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np15\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np16n\" class=\"footnote\">(16) Hoy no suscribir\u00eda yo, sin algunas restricciones, este concepto mec\u00e1nico, o si se quiere estrictamente f\u00edsico-qu\u00edmico de la vida. En ella (origen, morfolog\u00eda de c\u00e9lulas y \u00f3rganos, herencia, evoluci\u00f3n, etc.) se dan fen\u00f3menos que presuponen causas absolutamente incomprensibles, no obstante las jactanciosas promesas darwinianas y los postulados de la escuela bioqu\u00edmica de Loeb. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np16\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np17n\" class=\"footnote\">(17) Conocemos algunos que no se contentan con cerrar los armarios del laboratorio, sino que los precintan y lacran al ausentarse. <a href=\"..\/capitulo-v-enfermedades-de-la-voluntad\/#np17\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np18n\" class=\"footnote\">(18) Existen actualmente (1923) laboratorios en Espa\u00f1a tan suntuosamente dotados que los envidian los sabios m\u00e1s grandes del extranjero. Y, sin embargo, en aqu\u00e9llos se produce poco o nada. Es que nuestros ministros y corporaciones docentes se han olvidado de dos cosas importantes: que no basta declararse investigador para serlo y que los descubrimientos los hacen los hombres y no los aparatos cient\u00edficos y las copiosas bibliotecas. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np18\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np19n\" class=\"footnote\">(19) Esto se escrib\u00eda hace muchos a\u00f1os. Claro es que hoy (1923), despu\u00e9s de la guerra mundial, habr\u00eda que aumentar estos modestos presupuestos en m\u00e1s de una mitad. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np19\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np20n\" class=\"footnote\">(20) El que esto escribe, el m\u00e1s humilde de los profesores espa\u00f1oles, pecar\u00eda de ingrato si no hiciera constar un hecho que habla muy alto en pro de la generosidad de nuestros gobiernos. Bast\u00f3 la mera noticia telegr\u00e1fica de que el premio llamado de Mosc\u00fa, otorgado por el Congreso Internacional M\u00e9dico de Par\u00eds (1900), hab\u00eda sido adjudicado a un espa\u00f1ol, para que in continenti se nos buscara en el rinc\u00f3n donde elabor\u00e1bamos en silencio y se pusiera a nuestra disposici\u00f3n espl\u00e9ndido laboratorio. La medalla de Helmholz, y el premio Nobel, nuevos dones de nuestra buena estrella, obtenidos despu\u00e9s (1906), sin contar las altas distinciones recibidas de las principales corporaciones cient\u00edficas del mundo, nos proporcionaron la satisfacci\u00f3n de pensar que el modesto sacrificio hecho por el Estado espa\u00f1ol no hab\u00eda sido est\u00e9ril para la Ciencia.<\/p>\r\nY nuestro caso, afortunadamente, no es \u00fanico. Todo el que en nuestro pa\u00eds ha sido consagrado por la ciencia extranjera, consigue, sin desearlas ni buscarlas, honra y prebendas. iA veces, hasta demasiadas!... Sepan, pues, los ego\u00edstas que anteponen siempre el galard\u00f3n al merecimiento, que tambi\u00e9n en nuestra patria \u0097y estoy por decir que mejor que en el extranjero\u0097 el cultivo serio de la ciencia constituye razonable negocio. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np20\">\u21b5<\/a>\r\n<p id=\"np21n\" class=\"footnote\">(21) Conocida es la frase c\u00e9lebre de Bonaparte, pronunciada ante el Consejo de Estado cuando era c\u00f3nsul: \u00abSi el hombre no envejeciera, desear\u00eda que se pasase sin mujer.\u00bb <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np21\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np22n\" class=\"footnote\">(22) Aludimos aqu\u00ed especialmente a los efectos de la concentraci\u00f3n mental y del trabajo intensivo, capaces de convertir el sabio en perpetuo distra\u00eddo, tan flojo y descuidado en la educaci\u00f3n de sus hijos como en la administraci\u00f3n de sus bienes. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np22\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np23n\" class=\"footnote\">(23) Podr\u00edamos citar m\u00e1s de veinte j\u00f3venes de gran capacidad y excelente preparaci\u00f3n, cuya labor inquisitiva, apenas empezada, naufrag\u00f3 con el matrimonio. Actualmente, y por lo que toca a la biolog\u00eda, casi todos nuestros mejores productores son celibatarios. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np23\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np24n\" class=\"footnote\">(24) Citado por el notable profesor Pou y Orfila en un excelente folleto donde trata del estudio de la Anatom\u00eda: Observaciones sobre la ense\u00f1anza de la Medicina, Montevideo, 1906. <a href=\"..\/capitulo-vii-marcha-de-la-investigacion-cientifica\/#np24\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np25n\" class=\"footnote\">(25) El culto a la consecuencia, que en pol\u00edtica pasa por virtud, en ciencia resulta casi siempre se\u00f1al inequ\u00edvoca de orgullo o de cortedad de luces. La variabilidad es uno de los rasgos que mejor traducen la honradez del investigador. En nuestro concepto, quien no sepa abandonar una opini\u00f3n falsa se declara a s\u00ed mismo necio, viejo o ignorante, porque, en efecto, s\u00f3lo los tontos, los decr\u00e9pitos y los que no leen se obstinan en el error. Los consecuentes a ultranza parecen declarar con un ol\u00edmpico desd\u00e9n a toda novedad cient\u00edfica: \u00abValgo y s\u00e9 tanto, que todo cuanto la ciencia descubra no me har\u00e1 corregir en un \u00e1pice mis opiniones\u00bb. El cerebro es un \u00e1rbol cuyo ramaje se desarrolla y complica con el estudio y la meditaci\u00f3n; pretender, pues, que en materias opinables no cambie, es querer que el \u00e1rbol futuro no pase de arbusto o no cr\u00ede jam\u00e1s ramas torcidas. La ciencia nos ense\u00f1a que el hombre, en el transcurso de su vida, se renueva material y mentalmente muchas veces, que en la vida individual hay diversos avatares que llegan casi a interrumpir la continuidad de la conciencia y el sentimiento de la propia personalidad. Las nuevas lecturas y la mudanza del medio moral e intelectual cambian y mejoran continuamente el ambiente interior y depuran y refinan nuestros juicios. Transcurridos los cincuenta a\u00f1os, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00e1 a defender sinceramente todas las concepciones de su personalidad de los veinte, es decir, del pensar de la juventud inexperta y generosa? <a href=\"..\/capitulo-vii-marcha-de-la-investigacion-cientifica\/#np25\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np26n\" class=\"footnote\">(26) Piadosa con los viejos, la Naturaleza ha otorgado al cerebro el excelso privilegio de resistir m\u00e1s que ning\u00fan \u00f3rgano al implacable proceso de la degeneraci\u00f3n.<a href=\"..\/capitulo-ix-el-investigador-como-maestro\/#np26\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np27n\" class=\"footnote\">(27) Hoy nos preocupamos de la autonom\u00eda universitaria. Est\u00e1 bien. Mas si cada profesor no mejora su aptitud t\u00e9cnica y su disciplina mental, si los centros docentes carecen del hero\u00edsmo necesario para resistir las opresoras garras del caciquismo y favoritismo extra e intrauniversitario, si cada maestro considera a sus hijos intelectuales como insuperables arquetipos del talento y de la idoneidad, la flamante autonom\u00eda rendir\u00e1, poco m\u00e1s o menos, los mismos frutos que el r\u00e9gimen actual. \u00bfDe qu\u00e9 servir\u00e1 emancipar a los profesores de la tutela del Estado, si \u00e9stos no tratan antes de emanciparse de s\u00ed mismos, es decir, de sobreponerse a sus miserias \u00e9ticas y culturales? El problema central de nuestra Universidad no es la independencia, sino la transformaci\u00f3n radical y definitiva de la aptitud y del ideario de la comunidad docente. Y hay pocos hombres capaces de ser cirujanos de s\u00ed mismo. El bistur\u00ed salvador debe ser manejado por otros. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np27\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np28n\" class=\"footnote\">(28) El relato de los extranjeros que visitaron Espa\u00f1a en la \u00e9poca de su grandeza o en el comienzo de su declinaci\u00f3n, y los testimonios de nuestros escritores de los siglos XVI y XVII, demuestran que nuestra preponderancia en Europa fue meramente militar y no cultural. Ciencia, industria, agricultura, comercio, todas las manifestaciones del esp\u00edritu y del trabajo eran en la \u00e9poca de los Reyes Cat\u00f3licos y de Carlos V sumamente inferiores a las del resto de Europa. Citando un caso entre mil, Sim\u00f3n Abril, en sus <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/b22029862\/page\/n4\/mode\/2up\"><em>Apuntamientos a Felipe II<\/em><\/a>, se lamentaba ya de que careci\u00e9ramos de matem\u00e1ticos, \u00abcon afrenta de la naci\u00f3n y de gran perjuicio de la rep\u00fablica, pues Espa\u00f1a debe ir a buscar los ingenios a extra\u00f1as naciones, con da\u00f1o grave del bien p\u00fablico\u00bb. Averg\u00fcenza saber que casi todos nuestros generales y almirantes de las guerras de Italia y Flandes fueron extranjeros. Crist\u00f3bal de Villal\u00f3n, que escribi\u00f3 tambi\u00e9n en el Siglo de Oro de nuestra historia, se lamenta, am\u00e9n de los defectos del car\u00e1cter nacional, de la mediocridad de nuestros gram\u00e1ticos y humanistas, muy inferiores a los extranjeros. (V\u00e9ase su <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/viaje-de-turquia--0\/html\/000423ea-82b2-11df-acc7-002185ce6064.html\"><em>Viaje de Turqu\u00eda<\/em><\/a>.) <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np28\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np29n\" class=\"footnote\">(29) En la cuenca del Ebro (Arag\u00f3n especialmente), la columna del pluvi\u00f3metro rara vez alcanza 300 mil\u00edmetros, y en Murcia y Almer\u00eda es raro el a\u00f1o en que se eleva a 250. En cambio, en todo el litoral cant\u00e1brico pasa de 1500, a veces sube a 2000. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np29\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np30n\" class=\"footnote\">(30) La cifra de 40 millones supuesta por algunos, y sobre todo por Mac\u00edas Picavea, representa pura fantas\u00eda. Si hoy, no obstante el florecimiento industrial de algunas regiones, el ensanche creciente de las ciudades, el progreso notable de la agricultura y de la miner\u00eda, etc., nuestro territorio no produce mantenimiento ni aun para los 20 millones de habitantes que lo pueblan, \u00bfpor qu\u00e9 arte milagroso pudo anta\u00f1o mantener 40 millones (no los tiene todav\u00eda la riqu\u00edsima Francia) con un suelo en gran parte sin roturar y con ciudades \u0097salvo alguna excepci\u00f3n\u0096 reducid\u00edsimas, seg\u00fan atestiguan todav\u00eda las murallas subsistentes de las m\u00e1s populosas? <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np30\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np31n\" class=\"footnote\">(31) Antes de Buckle fueron muchos los extranjeros que atribuyeron nuestra decadencia a la exaltaci\u00f3n del principio religioso y al desprecio de las artes \u00fatiles. Recu\u00e9rdese, entre otras, la observaci\u00f3n de Montesquieu: \u00abMirad una de sus bibliotecas (las de Espa\u00f1a): las novelas por un lado, y la escol\u00e1stica por otro, \u00bfno es verdad que todo ello parece obra de alg\u00fan secreto enemigo de la raz\u00f3n humana?\u00bb Gr\u00e1fica es tambi\u00e9n esta frase de Voltaire: \u00abLa Inquisici\u00f3n y superstici\u00f3n perpetuaron aqu\u00ed (en Espa\u00f1a) los errores escol\u00e1sticos, las matem\u00e1ticas fueron tan poco cultivadas de los espa\u00f1oles, que en sus guerras emplearon siempre ingenieros italianos.\u00bb Juicio an\u00e1logo dejamos estampado ya de nuestro Sim\u00f3n Abril, escritor de la \u00e9poca de Felipe II. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np31\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np32n\" class=\"footnote\">(32) Recu\u00e9rdese la c\u00e9lebre pol\u00e9mica sostenida entre Sanz del R\u00edo, Revilla, etc., por un lado, y los tradicionalistas, reforzados con el valioso apoyo de Men\u00e9ndez Pelayo, por otro. Los krausistas sosten\u00edan \u00abque el esp\u00edritu espa\u00f1ol se halla desarrollado s\u00f3lo parcialmente, desde\u00f1ando la raz\u00f3n y el entendimiento, y que, no habiendo existido ciencia ni filosof\u00eda espa\u00f1olas, la historia de estas disciplinas pod\u00eda hacerse sin citar otros nombres que los de los marinos heroicos que descubrieron Am\u00e9rica y dieron la vuelta al mundo. Al contrario, los tradicionalistas afirmaban que durante el Siglo de Oro hab\u00edamos creado ciencia y filosof\u00eda alt\u00edsimas y originales, y que ello se debi\u00f3, en gran parte, al fervor religioso y al despotismo paternal de los reyes. En cuanto a mi humilde opini\u00f3n, formada despu\u00e9s de pesar serenamente los argumentos de entrambas escuelas, coincide casi completamente con el juicio de un escritor franc\u00e9s, imparcial, de nuestros d\u00edas. Dusolier, que sigui\u00f3 con inter\u00e9s los incidentes de la famosa controversia, afirma: \u00abContrariamente a los asertos, demasiado modestos o demasiado desde\u00f1osos, de la escuela krausista, creemos que ha existido, en efecto, una ciencia y una filosof\u00eda espa\u00f1olas, pero pensamos tambi\u00e9n que todo el talento de Men\u00e9ndez Pelayo no basta para probar que esta filosof\u00eda y esta ciencia hayan sido muy importantes.\u00bb (Dusolier: \u00abApercu historique sur la M\u00e9decine en Espagne\u00bb, etc., Par\u00eds, 1906.) Con relaci\u00f3n a las matem\u00e1ticas, el mayor de nuestros actuales ge\u00f3metras, el se\u00f1or Rey Pastor, hace notar, en bien documentado discurso, que nuestros ge\u00f3metras del Siglo de Oro y siguientes trabajaron a menudo sin conocer suficientemente las grandes conquistas matem\u00e1ticas del Renacimiento, singularmente las debidas a los sabios italianos, franceses o ingleses. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np32\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np33n\" class=\"footnote\">(33) Crist\u00f3bal de Villal\u00f3n, a quien debe considerarse como el precursor de nuestros modernos regeneradores, dec\u00eda ya un poco crudamente en el siglo xvi (Viaje de Turqu\u00eda) aludiendo al orgullo e insolencia hispanos: \u00abEntre todas las naciones del mundo somos los espa\u00f1oles los malquistos de todos, y con grand\u00edsima raz\u00f3n, por la soberbia, que en dos d\u00edas que servimos queremos ser los amos y si nos convidan una vez a comer alz\u00e1monos con la posada.\u00bb Villal\u00f3n tuvo tambi\u00e9n una visi\u00f3n muy certera de la esterilidad de nuestro suelo y de nuestra penuria militar cuando, comparando Espa\u00f1a con Italia, preguntaba: \u00abiPar\u00e9ceos que podr\u00eda mantener tantos ej\u00e9rcitos como Italia? Si seis meses anduviesen cincuenta mil hombres dentro la asolar\u00edan, que no quedase fanega de pan ni c\u00e1ntaro de vino, etc.\u00bb Y si esto se escrib\u00eda por un espa\u00f1ol patriota en tiempos de Felipe II, \u00bfc\u00f3mo extra\u00f1arnos de que durante reinados posteriores hayan repetido lo mismo numerosos extranjeros? <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np33\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np34n\" class=\"footnote\">(34) Sabido es que el verbo cerrar, tan expresivo de nuestro grito de guerra, significa embestir, acometer. Pero el pensamiento de Bunge de que Espa\u00f1a vivi\u00f3 casi aislada de las naciones cultas es, desgraciadamente, verdadero y por eso lo citamos. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np34\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np35n\" class=\"footnote\">(35) Por lo dem\u00e1s, Saavedra participaba, como no pod\u00eda menos, de los sentimientos y prejuicios de su \u00e9poca. Ni se ha de olvidar que en sus Empresas defiende el inter\u00e9s ego\u00edsta del pr\u00edncipe, no siempre coincidente con el de la naci\u00f3n. Hay, pues, que perdonarle sentencias como \u00e9sta: \u00abLa ruina de un Estado es la libertad de conciencia... Muy quietos y felices viven los esqu\u00edzaros que no se ejercitan mucho en las ciencias... Sobran Universidades... Con la atenci\u00f3n de las ciencias se enflaquecen las fuerzas y envilecen los \u00e1nimos... Con el estudio se cr\u00edan melanc\u00f3licos los ingenuos; aman la soledad y el celibato\u00bb, etc. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np35\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np36n\" class=\"footnote\">(36) Estos intereses fueron casi del todo abandonados, salvo alguna excepci\u00f3n, al advenir la dinast\u00eda austriaca. Y estoy muy cerca de pensar que la independencia espa\u00f1ola acab\u00f3 pr\u00e1cticamente con los Reyes Cat\u00f3licos y el cardenal Cisneros. Despu\u00e9s, con excepci\u00f3n de algunos per\u00edodos de cordura patri\u00f3tica, fuimos a remolque de las ambiciones din\u00e1sticas y de las codicias de monarcas que recib\u00edan a menudo el santo y se\u00f1a de las cortes extranjeras. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np36\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np37n\" class=\"footnote\">(37) Si la teor\u00eda de la superioridad de las razas hiperb\u00f3reas de Europa, creada por el ingenuo franc\u00e9s Gobineau y coreada por sajones y alemanes para su glorificaci\u00f3n, hubiera detenido a los japoneses, a estas fechas carecer\u00edamos de la prueba m\u00e1s decisiva acerca de la eficacia del contagio y de la imitaci\u00f3n, como generadores de la grandeza de un pueblo. La Ciencia, el Arte, la Industria y la Milicia habr\u00edan perdido colaboradores soberanos. Y nosotros los m\u00e9dicos no podr\u00edamos aplaudir, entre otras vidas gloriosas, la de un Kitasato, descubridor del microbio de la peste bub\u00f3nica y fundador, con el alem\u00e1n Behring y el franc\u00e9s Roux, de los principios de la seroterapia. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np37\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np38n\" class=\"footnote\">(38) Han seguido despu\u00e9s, con inesperado apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica, la Residencia de estudiantes femeninos, dirigida por la incomparable educadora Mar\u00eda de Maeztu, la Residencia de p\u00e1rvulos, y, en fin, el Instituto-Escuela, que aspira a ser una Escuela-liceo de tipo europeo, donde se junten las excelencias de una instrucci\u00f3n selecta encomendada a profesores em\u00e9ritos, con los beneficios de una sana y confortadora educaci\u00f3n del cuerpo y esp\u00edritu. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np38\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np39n\" class=\"footnote\">(39) La guerra ha disminuido notablemente esta cifra, con da\u00f1o grave para la celeridad de nuestro progreso cient\u00edfico e industrial. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np39\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np40n\" class=\"footnote\">(40) No por unas docenas, como solemos nosotros, por centenas se cuentan los japoneses pensionados en Berl\u00edn, Viena, Londres y Par\u00eds. A\u00fan hoy, en que el Imperio del Sol Naciente ha recogido ya frutos gloriosos de su educaci\u00f3n europea, existen en Berl\u00edn m\u00e1s de 400 pensionados japoneses. \u00bfCu\u00e1ntos de ellos se contar\u00e1n en Inglaterra, Francia y los Estados Unidos? Tr\u00e1tase de un formidable ej\u00e9rcito de intelectuales que asaltan los laboratorios, devoran los libros de ciencia y laboran heroicamente por la hegemon\u00eda intelectual y pol\u00edtica de su pa\u00eds. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np40\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np41n\" class=\"footnote\">(41) El \u00e9xito japon\u00e9s ha contagiado a la China, que prepara su renacimiento intelectual sosteniendo en el Jap\u00f3n 10.000 estudiantes becarios, 600 en los Estados Unidos y unos 300 en Europa, con delegaciones permanentes en estos pa\u00edses para vigilarlos y cuidarlos.<\/p>\r\n(Esto se escrib\u00eda en 1913. Claro es que la horrenda guerra europea habr\u00e1 acarreado en estos pa\u00edses iguales deplorables consecuencias que en Espa\u00f1a.) <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np41\">\u21b5<\/a>\r\n<p id=\"np42n\" class=\"footnote\">(42) En Alemania los j\u00f3venes suelen entrar en la Universidad a los dieciocho o veinte a\u00f1os, para abandonarla a los veintisiete o veintiocho, porque aunque la ley se\u00f1ala un m\u00ednimo de cinco a\u00f1os de estudios acad\u00e9micos y otro de voluntariado en otras Universidades (en junto seis a\u00f1os), la formalidad y reflexi\u00f3n del estudiante tudesco, admirablemente secundadas por la previsi\u00f3n del padre de familia, le llevan a prolongar la carrera, ampliando el conocimiento de las disciplinas m\u00e1s importantes o de aquellas para las cuales siente viva predilecci\u00f3n. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np42\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np43n\" class=\"footnote\">(43) Las noticias que hemos podido procurarnos de Chile y de la Argentina revelan que, exceptuados unos pocos profesores alemanes, atenidos a su misi\u00f3n de crear e inocular la ciencia, los dem\u00e1s, es decir, la inmensa mayor\u00eda, fueron arrollados por la fiebre del negocio, a que pocos emigrantes resisten. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np43\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np44n\" class=\"footnote\">(44) Despu\u00e9s de la guerra mundial, es casi seguro que aumentar\u00e1 en proporciones considerables el \u00e9xodo de los sabios, a causa de agobios econ\u00f3micos insoportables en Alemania, y desconocidos o muy atenuados en las naciones neutrales. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np44\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np45n\" class=\"footnote\">(45) El m\u00e9todo actual de invitar a ciertas lumbreras extranjeras para dar algunas conferencias en nuestros centros docentes, lo consideramos poco provechoso. Es preciso que el sabio invitado profese por lo menos un curso y que, asistido del material necesario, ense\u00f1e a sus disc\u00edpulos la t\u00e9cnica de la investigaci\u00f3n. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np45\">\u21b5<\/a><\/p>\r\n<p id=\"np46n\" class=\"footnote\">(46) Hoy a\u00f1adir\u00eda tambi\u00e9n a los pol\u00edticos de altura. Una ley que excluyera de los Consejos de Estado a todo pol\u00edtico que no hubiera permanecido por lo menos tres a\u00f1os en las escuelas extranjeras (singularmente en las de Alemania, Inglaterra y Francia), ser\u00eda decisiva para el \u00e9xito de nuestra renovaci\u00f3n cultural, agr\u00edcola e industrial. Si esto se hubiera hecho antes del 98, habr\u00edase evitado la p\u00e9rdida de las colonias, porque aparte otros factores de que no debo ocuparme aqu\u00ed, casi ninguno de nuestros ministros y generales de entonces ten\u00eda la menor idea del arrollador poder\u00edo mar\u00edtimo, militar e industrial de los Estados Unidos. Nadie est\u00e1 capacitado para salvaguardar eficazmente los intereses de su patria, si previamente no conoce a fondo las fuerzas pol\u00edticas y los recursos morales y materiales de las ajenas naciones. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np46\">\u21b5<\/a><\/p>","rendered":"<p id=\"np1n\" class=\"footnote\">(1) Claudio Bernard nos parece exagerar algo cuando, a guisa de ejemplos probatorios de sus tesis, afirma que \u00abno sabremos nunca por qu\u00e9 el opio tiene una acci\u00f3n sopor\u00edfera, y por qu\u00e9 de la combinaci\u00f3n del hidr\u00f3geno con el ox\u00edgeno brota un cuerpo tan diverso en propiedades f\u00edsicas y qu\u00edmicas como el agua\u00bb. Esta imposibilidad de reducir las propiedades de los cuerpos a leyes de posici\u00f3n, de forma y de movimiento de los \u00e1tomos (hoy dir\u00edamos de los iones y electrones) es real, pero no parece que lo sea en principio y para siempre. <a href=\"..\/capitulo-i-consideraciones-sobre-los-metodos-generales\/#np1\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np2n\" class=\"footnote\">(2) Es singular la coincidencia de esta doctrina con la desarrollada por Schopenhauer (desconocida de nosotros al redactar la primera edici\u00f3n de este discurso) en su libro <em>El mundo como voluntad y como representaci\u00f3n<\/em>, tomo I, p\u00e1ginas 98 y siguientes. Al tratar de la l\u00f3gica, dice \u00abque el l\u00f3gico m\u00e1s versado en su ciencia abandona las reglas de la l\u00f3gica en cuanto discurre realmente\u00bb. Y m\u00e1s adelante: \u00abQuerer hacer uso pr\u00e1ctico de la l\u00f3gica es como si para andar se quisiera tomar antes consejos de la mec\u00e1nica\u00bb. Parecido sentir expresa modernamente Eucken cuando afirma \u00abque leyes y formas l\u00f3gicas no bastan a producir un pensamiento vivo\u00bb. <a href=\"..\/capitulo-i-consideraciones-sobre-los-metodos-generales\/#np2\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np3n\" class=\"footnote\">(3) Hoy creo menos en el poder de la selecci\u00f3n natural que al escribir, treinta a\u00f1os hace, estas l\u00edneas. Cuanto m\u00e1s estudio la organizaci\u00f3n del ojo de vertebrados e invertebrados, menos comprendo las causas de su maravillosa y exquisitamente adaptada organizaci\u00f3n. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np3\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np4n\" class=\"footnote\">(4) En reciente libro, Ostwald corrobora esta reflexi\u00f3n, haciendo notar que casi todos los grandes descubrimientos fueron obra de la juventud. Newton, Davy, Faraday, Hertz, Mayer son buenos ejemplos. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np4\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np5n\" class=\"footnote\">(5) La brillante serie de descubrimientos el\u00e9ctricos que siguieron al encuentro de la pila de Volta, a principios del siglo pasado, la pl\u00e9yade de trabajos histol\u00f3gicos provocados por el descubrimiento de Schwann acerca de la multiplicaci\u00f3n celular, y la repercusi\u00f3n profunda que el no muy alejado hallazgo de los rayos Roentgen ha producido en toda la f\u00edsica (encuentro de la radiactividad, descubrimiento del radio, del polonio, del fen\u00f3meno de la emanaci\u00f3n, <abbr>etc.<\/abbr>) son buenos ejemplos de esa virtud creadora, y en cierto modo autom\u00e1tica, que posee todo gran descubrimiento, el cual parece crecer y multiplicarse como la semilla arrojada al azar sobre terreno f\u00e9rtil. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np5\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np6n\" class=\"footnote\">(6) La opini\u00f3n vulgar aqu\u00ed combatida ha sido repudiada elocuentemente por casi todos los sabios. No resisto, sin embargo, a la tentaci\u00f3n de copiar una comparaci\u00f3n presentada bajo diversas y brillantes formas por nuestro incomparable vulgarizador cient\u00edfico don Jos\u00e9 Echegaray, cuya desaparici\u00f3n ha dejado a la ciencia espa\u00f1ola hu\u00e9rfana de un gran talento:<\/p>\n<blockquote><p>La ciencia pura es como la soberbia de oro y grana que se dilata en Occidente, entre destellos de luz y matices maravillosos: no es ilusi\u00f3n, es el resplandor, la hermosura de la verdad. Pero esa nube se eleva, el viento la arrastra sobre los campos y ya toma tintas m\u00e1s obscuras y m\u00e1s severas; es que va a la faena y cambia sus trajes de fiesta, dig\u00e1moslo as\u00ed, por la blusa de trabajo. Y entonces se condensa en lluvia, y riega las tierras, y se afana en el terru\u00f1o, y prepara la futura cosecha, y al fin da a los hombres el pan nuestro de cada d\u00eda. Lo que empez\u00f3 por hermosura para el alma y para la inteligencia, concluye por ser alimento para la pobre vida corporal<\/p>\n<p><cite>(Academia de Ciencias, sesi\u00f3n solemne del 12 de marzo de 1916)<\/cite>. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np6\">\u21b5<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p id=\"np7n\" class=\"footnote\">(7) Esto se escrib\u00eda en 1896. Actualmente, la f\u00e1brica de instrumentos \u00f3pticos de Jena cuenta al frente de sus secciones nada menos que 33 investigadores matem\u00e1ticos, \u00f3pticos, mec\u00e1nicos y qu\u00edmicos, todos de primera fuerza. Legiones de qu\u00edmicos trabajan tambi\u00e9n en las grandes f\u00e1bricas de productos qu\u00edmicos alemanes demostrando que el \u00fanico medio de que la industria evite la ruina y el estancamiento es convertir el laboratorio en antesala de la f\u00e1brica. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np7\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np8n\" class=\"footnote\">(8) \u00abEs el sentido com\u00fan trabajando a alta tensi\u00f3n\u00bb, seg\u00fan la frase gr\u00e1fica de nuestro Echegaray. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np8\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np9n\" class=\"footnote\">(9) Es singular la coincidencia de esta doctrina con la clasificaci\u00f3n en <em>cl\u00e1sicos\u00a0<\/em>y <em>rom\u00e1nticos<\/em>(talentos de reacciones lentas y talentos de reacciones r\u00e1pidas), dada por Ostwald en su reciente e interesante libro sobre <em>Los grandes hombres<\/em>. <a href=\"..\/capitulo-ii-preocupaciones-enervadoras-del-principiante\/#np9\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np10n\" class=\"footnote\">(10) Este ingenuo optimismo ha sufrido actualmente, con la horrenda guerra internacional iniciada en 1914, franco y rotundo ment\u00eds. Todo hac\u00eda creer, cuando esto se escrib\u00eda, que la era de las grandes contiendas europeas hab\u00eda pasado. Ferrocarriles, tel\u00e9grafos, peri\u00f3dicos, congresos, conferencias internacionales, difusi\u00f3n de idiomas, etc., parec\u00edan \u00f3rganos destinados a realizar, tarde o temprano, la generosa aspiraci\u00f3n de solidarizar y aproximar cordialmente a las naciones europeas.<\/p>\n<p>Espect\u00e1culo consolador era contemplar c\u00f3mo por encima de las fronteras se apretaban efusivamente las manos fil\u00f3sofos, sabios y obreros. Por desgracia, gobiernos militares y logreros insaciables actuaban en sentido contrario, y ahogaban de continuo, merced a inoculaci\u00f3n intensa iniciada desde la escuela, la semilla del amor con el veneno del odio. Al siglo xxi tocar\u00e1 comenzar nuevamente la obra, acaso quim\u00e9rica, de la reconciliaci\u00f3n definitiva de los Estados de Europa, y de someter definitivamente al derecho at\u00e1vicas codicias y desapoderadas ambiciones territoriales.<\/p>\n<p>(Esta nota se escribi\u00f3 en 1916. Hoy, firmada la paz, arruinada Europa, visto el fracaso de la candorosa concepci\u00f3n wilsoniana de la Sociedad de las Naciones, enconado el odio de los pueblos vencidos, que sue\u00f1an ya con pr\u00f3ximo desquite, miramos con amargo escepticismo todo intento jur\u00eddico de paz perpetua. \u00a1Triste es reconocerlo!, pero todo pueblo, modelado en monarqu\u00eda o en rep\u00fablica, se hace ferozmente imperialista en cuanto puede serlo. \u00a1Ay de los d\u00e9biles o de los antipatriotas!) <a href=\"..\/capitulo-iii-cualidades-de-orden-moral-que-debe-poseer-el-investigador\/#np10\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np11n\" class=\"footnote\">(11) Tal estado de cosas ha variado algo en la actualidad. El tipo de inventor que trabaja por af\u00e1n de lucro abunda mucho hoy en Alemania y, en general, en las naciones m\u00e1s adelantadas. La lucha por la patente y la fiebre de la competencia industrial han turbado la calma augusta del templo de Minerva. \u00bfEs un mal o un bien? <a href=\"..\/capitulo-iii-cualidades-de-orden-moral-que-debe-poseer-el-investigador\/#np11\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np12n\" class=\"footnote\">(12) Actualmente, en virtud de una emulaci\u00f3n creciente, los focos de producci\u00f3n biol\u00f3gica se multiplican por doquier. Italia, Francia, Inglaterra y singularmente los Estados Unidos compiten y en muchos puntos sobrepujan a la hace algunos lustros insuperable labor de las Universidades alemanas. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np12\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np13n\" class=\"footnote\">(13) Aunque, merced a plausibles iniciativas, figura la lengua alemana en nuestro cuadro de asignaturas del Instituto, por desgracia, el fruto obtenido hasta hoy por nuestros escolares ha sido casi nulo, tanto por la influencia del tiempo destinado a tal estudio, cuanto por el vicioso m\u00e9todo de ense\u00f1anza. Cuando falta el tiempo indispensable para dominar una lengua dif\u00edcil, l\u00f3gico ser\u00eda no empe\u00f1arse en ense\u00f1ar todo el alem\u00e1n, sino el alem\u00e1n cient\u00edfico, es decir, la suma relativamente escasa de reglas gramaticales y el caudal no muy cuantioso de voces necesario para traducir las monograf\u00edas cient\u00edficas. Lograr esto es obra de seis u ocho meses de labor asidua. Al aficionado a los trabajos biol\u00f3gicos le aconsejamos que se suscriba desde luego a una revista alemana de su especialidad, por ejemplo a un Zentralblatt cualquiera. La lectura, al principio muy trabajosa, de las monograf\u00edas cient\u00edficas, le resultar\u00e1 cada d\u00eda m\u00e1s accesible. El placer de obtener desde el principio alg\u00fan fruto de sus afanes, aumentar\u00e1 progresivamente su afici\u00f3n al trabajo. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np13\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np14n\" class=\"footnote\">(14) Si los celos internacionales lo consintieran, fuera mucho m\u00e1s sencillo y pr\u00e1ctico convenir en el empleo de una lengua viva, el franc\u00e9s, por ejemplo, como idioma cient\u00edfico. A los entusiastas del esperanto cabr\u00eda preguntarles: cuando viaj\u00e9is por Francia, \u00bfos resignar\u00e9is a no hablar franc\u00e9s?<\/p>\n<p>(Conforme era de presumir, hoy \u00971920\u0097 el flamante volap\u00fcck ha sido definitivamente olvidado. Presagiamos que le ocurrir\u00e1 lo mismo al esperanto). <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np14\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np15n\" class=\"footnote\">(15) Cuando los espa\u00f1oles asisten a un congreso cient\u00edfico, deploran que nuestra lengua tenga que eclipsarse ante el alem\u00e1n, franc\u00e9s o ingl\u00e9s. Estos patriotas inoportunos har\u00edan bien, antes de formular sus quejas y provocar la sonrisa de los sabios, en meditar estos tres irrebatibles asertos: 1.\u00b0 Nuestra producci\u00f3n cient\u00edfica es, cualitativa y cuantitativamente, muy inferior a la de las cuatro naciones que gozan del privilegio de usar su lengua en los congresos. 2.\u00ba A consecuencia de esto, el castellano es desconocido de la inmensa mayor\u00eda de los sabios. Si inspir\u00e1ndonos en un patriotismo quijotesco nos empe\u00f1\u00e1ramos en usarlo en los congresos internacionales, provocar\u00edamos la deserci\u00f3n en masa de nuestros oyentes. 3.\u00b0 En fin, naciones como Suecia, Holanda, Dinamarca, Hungr\u00eda, Rusia y Jap\u00f3n, cuya producci\u00f3n cient\u00edfica supera con mucho a la espa\u00f1ola, jam\u00e1s tuvieron la inmodestia de imponer en dichos cert\u00e1menes su lengua respectiva; sus sabios son harto avisados para desconocer que, siendo ya excesiva la tarea de dominar las cuatro lenguas citadas, resultar\u00eda tortura insoportable aprender una o dos m\u00e1s. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np15\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np16n\" class=\"footnote\">(16) Hoy no suscribir\u00eda yo, sin algunas restricciones, este concepto mec\u00e1nico, o si se quiere estrictamente f\u00edsico-qu\u00edmico de la vida. En ella (origen, morfolog\u00eda de c\u00e9lulas y \u00f3rganos, herencia, evoluci\u00f3n, etc.) se dan fen\u00f3menos que presuponen causas absolutamente incomprensibles, no obstante las jactanciosas promesas darwinianas y los postulados de la escuela bioqu\u00edmica de Loeb. <a href=\"..\/capitulo-iv-lo-que-debe-saber-el-aficionado-a-la-investigacion-biologica\/#np16\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np17n\" class=\"footnote\">(17) Conocemos algunos que no se contentan con cerrar los armarios del laboratorio, sino que los precintan y lacran al ausentarse. <a href=\"..\/capitulo-v-enfermedades-de-la-voluntad\/#np17\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np18n\" class=\"footnote\">(18) Existen actualmente (1923) laboratorios en Espa\u00f1a tan suntuosamente dotados que los envidian los sabios m\u00e1s grandes del extranjero. Y, sin embargo, en aqu\u00e9llos se produce poco o nada. Es que nuestros ministros y corporaciones docentes se han olvidado de dos cosas importantes: que no basta declararse investigador para serlo y que los descubrimientos los hacen los hombres y no los aparatos cient\u00edficos y las copiosas bibliotecas. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np18\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np19n\" class=\"footnote\">(19) Esto se escrib\u00eda hace muchos a\u00f1os. Claro es que hoy (1923), despu\u00e9s de la guerra mundial, habr\u00eda que aumentar estos modestos presupuestos en m\u00e1s de una mitad. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np19\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np20n\" class=\"footnote\">(20) El que esto escribe, el m\u00e1s humilde de los profesores espa\u00f1oles, pecar\u00eda de ingrato si no hiciera constar un hecho que habla muy alto en pro de la generosidad de nuestros gobiernos. Bast\u00f3 la mera noticia telegr\u00e1fica de que el premio llamado de Mosc\u00fa, otorgado por el Congreso Internacional M\u00e9dico de Par\u00eds (1900), hab\u00eda sido adjudicado a un espa\u00f1ol, para que in continenti se nos buscara en el rinc\u00f3n donde elabor\u00e1bamos en silencio y se pusiera a nuestra disposici\u00f3n espl\u00e9ndido laboratorio. La medalla de Helmholz, y el premio Nobel, nuevos dones de nuestra buena estrella, obtenidos despu\u00e9s (1906), sin contar las altas distinciones recibidas de las principales corporaciones cient\u00edficas del mundo, nos proporcionaron la satisfacci\u00f3n de pensar que el modesto sacrificio hecho por el Estado espa\u00f1ol no hab\u00eda sido est\u00e9ril para la Ciencia.<\/p>\n<p>Y nuestro caso, afortunadamente, no es \u00fanico. Todo el que en nuestro pa\u00eds ha sido consagrado por la ciencia extranjera, consigue, sin desearlas ni buscarlas, honra y prebendas. iA veces, hasta demasiadas!&#8230; Sepan, pues, los ego\u00edstas que anteponen siempre el galard\u00f3n al merecimiento, que tambi\u00e9n en nuestra patria \u0097y estoy por decir que mejor que en el extranjero\u0097 el cultivo serio de la ciencia constituye razonable negocio. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np20\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np21n\" class=\"footnote\">(21) Conocida es la frase c\u00e9lebre de Bonaparte, pronunciada ante el Consejo de Estado cuando era c\u00f3nsul: \u00abSi el hombre no envejeciera, desear\u00eda que se pasase sin mujer.\u00bb <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np21\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np22n\" class=\"footnote\">(22) Aludimos aqu\u00ed especialmente a los efectos de la concentraci\u00f3n mental y del trabajo intensivo, capaces de convertir el sabio en perpetuo distra\u00eddo, tan flojo y descuidado en la educaci\u00f3n de sus hijos como en la administraci\u00f3n de sus bienes. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np22\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np23n\" class=\"footnote\">(23) Podr\u00edamos citar m\u00e1s de veinte j\u00f3venes de gran capacidad y excelente preparaci\u00f3n, cuya labor inquisitiva, apenas empezada, naufrag\u00f3 con el matrimonio. Actualmente, y por lo que toca a la biolog\u00eda, casi todos nuestros mejores productores son celibatarios. <a href=\"..\/capitulo-vi-condiciones-sociales-favorables-a-la-obra-cientifica\/#np23\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np24n\" class=\"footnote\">(24) Citado por el notable profesor Pou y Orfila en un excelente folleto donde trata del estudio de la Anatom\u00eda: Observaciones sobre la ense\u00f1anza de la Medicina, Montevideo, 1906. <a href=\"..\/capitulo-vii-marcha-de-la-investigacion-cientifica\/#np24\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np25n\" class=\"footnote\">(25) El culto a la consecuencia, que en pol\u00edtica pasa por virtud, en ciencia resulta casi siempre se\u00f1al inequ\u00edvoca de orgullo o de cortedad de luces. La variabilidad es uno de los rasgos que mejor traducen la honradez del investigador. En nuestro concepto, quien no sepa abandonar una opini\u00f3n falsa se declara a s\u00ed mismo necio, viejo o ignorante, porque, en efecto, s\u00f3lo los tontos, los decr\u00e9pitos y los que no leen se obstinan en el error. Los consecuentes a ultranza parecen declarar con un ol\u00edmpico desd\u00e9n a toda novedad cient\u00edfica: \u00abValgo y s\u00e9 tanto, que todo cuanto la ciencia descubra no me har\u00e1 corregir en un \u00e1pice mis opiniones\u00bb. El cerebro es un \u00e1rbol cuyo ramaje se desarrolla y complica con el estudio y la meditaci\u00f3n; pretender, pues, que en materias opinables no cambie, es querer que el \u00e1rbol futuro no pase de arbusto o no cr\u00ede jam\u00e1s ramas torcidas. La ciencia nos ense\u00f1a que el hombre, en el transcurso de su vida, se renueva material y mentalmente muchas veces, que en la vida individual hay diversos avatares que llegan casi a interrumpir la continuidad de la conciencia y el sentimiento de la propia personalidad. Las nuevas lecturas y la mudanza del medio moral e intelectual cambian y mejoran continuamente el ambiente interior y depuran y refinan nuestros juicios. Transcurridos los cincuenta a\u00f1os, \u00bfqui\u00e9n se atrever\u00e1 a defender sinceramente todas las concepciones de su personalidad de los veinte, es decir, del pensar de la juventud inexperta y generosa? <a href=\"..\/capitulo-vii-marcha-de-la-investigacion-cientifica\/#np25\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np26n\" class=\"footnote\">(26) Piadosa con los viejos, la Naturaleza ha otorgado al cerebro el excelso privilegio de resistir m\u00e1s que ning\u00fan \u00f3rgano al implacable proceso de la degeneraci\u00f3n.<a href=\"..\/capitulo-ix-el-investigador-como-maestro\/#np26\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np27n\" class=\"footnote\">(27) Hoy nos preocupamos de la autonom\u00eda universitaria. Est\u00e1 bien. Mas si cada profesor no mejora su aptitud t\u00e9cnica y su disciplina mental, si los centros docentes carecen del hero\u00edsmo necesario para resistir las opresoras garras del caciquismo y favoritismo extra e intrauniversitario, si cada maestro considera a sus hijos intelectuales como insuperables arquetipos del talento y de la idoneidad, la flamante autonom\u00eda rendir\u00e1, poco m\u00e1s o menos, los mismos frutos que el r\u00e9gimen actual. \u00bfDe qu\u00e9 servir\u00e1 emancipar a los profesores de la tutela del Estado, si \u00e9stos no tratan antes de emanciparse de s\u00ed mismos, es decir, de sobreponerse a sus miserias \u00e9ticas y culturales? El problema central de nuestra Universidad no es la independencia, sino la transformaci\u00f3n radical y definitiva de la aptitud y del ideario de la comunidad docente. Y hay pocos hombres capaces de ser cirujanos de s\u00ed mismo. El bistur\u00ed salvador debe ser manejado por otros. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np27\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np28n\" class=\"footnote\">(28) El relato de los extranjeros que visitaron Espa\u00f1a en la \u00e9poca de su grandeza o en el comienzo de su declinaci\u00f3n, y los testimonios de nuestros escritores de los siglos XVI y XVII, demuestran que nuestra preponderancia en Europa fue meramente militar y no cultural. Ciencia, industria, agricultura, comercio, todas las manifestaciones del esp\u00edritu y del trabajo eran en la \u00e9poca de los Reyes Cat\u00f3licos y de Carlos V sumamente inferiores a las del resto de Europa. Citando un caso entre mil, Sim\u00f3n Abril, en sus <a href=\"https:\/\/archive.org\/details\/b22029862\/page\/n4\/mode\/2up\"><em>Apuntamientos a Felipe II<\/em><\/a>, se lamentaba ya de que careci\u00e9ramos de matem\u00e1ticos, \u00abcon afrenta de la naci\u00f3n y de gran perjuicio de la rep\u00fablica, pues Espa\u00f1a debe ir a buscar los ingenios a extra\u00f1as naciones, con da\u00f1o grave del bien p\u00fablico\u00bb. Averg\u00fcenza saber que casi todos nuestros generales y almirantes de las guerras de Italia y Flandes fueron extranjeros. Crist\u00f3bal de Villal\u00f3n, que escribi\u00f3 tambi\u00e9n en el Siglo de Oro de nuestra historia, se lamenta, am\u00e9n de los defectos del car\u00e1cter nacional, de la mediocridad de nuestros gram\u00e1ticos y humanistas, muy inferiores a los extranjeros. (V\u00e9ase su <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/viaje-de-turquia--0\/html\/000423ea-82b2-11df-acc7-002185ce6064.html\"><em>Viaje de Turqu\u00eda<\/em><\/a>.) <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np28\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np29n\" class=\"footnote\">(29) En la cuenca del Ebro (Arag\u00f3n especialmente), la columna del pluvi\u00f3metro rara vez alcanza 300 mil\u00edmetros, y en Murcia y Almer\u00eda es raro el a\u00f1o en que se eleva a 250. En cambio, en todo el litoral cant\u00e1brico pasa de 1500, a veces sube a 2000. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np29\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np30n\" class=\"footnote\">(30) La cifra de 40 millones supuesta por algunos, y sobre todo por Mac\u00edas Picavea, representa pura fantas\u00eda. Si hoy, no obstante el florecimiento industrial de algunas regiones, el ensanche creciente de las ciudades, el progreso notable de la agricultura y de la miner\u00eda, etc., nuestro territorio no produce mantenimiento ni aun para los 20 millones de habitantes que lo pueblan, \u00bfpor qu\u00e9 arte milagroso pudo anta\u00f1o mantener 40 millones (no los tiene todav\u00eda la riqu\u00edsima Francia) con un suelo en gran parte sin roturar y con ciudades \u0097salvo alguna excepci\u00f3n\u0096 reducid\u00edsimas, seg\u00fan atestiguan todav\u00eda las murallas subsistentes de las m\u00e1s populosas? <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np30\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np31n\" class=\"footnote\">(31) Antes de Buckle fueron muchos los extranjeros que atribuyeron nuestra decadencia a la exaltaci\u00f3n del principio religioso y al desprecio de las artes \u00fatiles. Recu\u00e9rdese, entre otras, la observaci\u00f3n de Montesquieu: \u00abMirad una de sus bibliotecas (las de Espa\u00f1a): las novelas por un lado, y la escol\u00e1stica por otro, \u00bfno es verdad que todo ello parece obra de alg\u00fan secreto enemigo de la raz\u00f3n humana?\u00bb Gr\u00e1fica es tambi\u00e9n esta frase de Voltaire: \u00abLa Inquisici\u00f3n y superstici\u00f3n perpetuaron aqu\u00ed (en Espa\u00f1a) los errores escol\u00e1sticos, las matem\u00e1ticas fueron tan poco cultivadas de los espa\u00f1oles, que en sus guerras emplearon siempre ingenieros italianos.\u00bb Juicio an\u00e1logo dejamos estampado ya de nuestro Sim\u00f3n Abril, escritor de la \u00e9poca de Felipe II. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np31\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np32n\" class=\"footnote\">(32) Recu\u00e9rdese la c\u00e9lebre pol\u00e9mica sostenida entre Sanz del R\u00edo, Revilla, etc., por un lado, y los tradicionalistas, reforzados con el valioso apoyo de Men\u00e9ndez Pelayo, por otro. Los krausistas sosten\u00edan \u00abque el esp\u00edritu espa\u00f1ol se halla desarrollado s\u00f3lo parcialmente, desde\u00f1ando la raz\u00f3n y el entendimiento, y que, no habiendo existido ciencia ni filosof\u00eda espa\u00f1olas, la historia de estas disciplinas pod\u00eda hacerse sin citar otros nombres que los de los marinos heroicos que descubrieron Am\u00e9rica y dieron la vuelta al mundo. Al contrario, los tradicionalistas afirmaban que durante el Siglo de Oro hab\u00edamos creado ciencia y filosof\u00eda alt\u00edsimas y originales, y que ello se debi\u00f3, en gran parte, al fervor religioso y al despotismo paternal de los reyes. En cuanto a mi humilde opini\u00f3n, formada despu\u00e9s de pesar serenamente los argumentos de entrambas escuelas, coincide casi completamente con el juicio de un escritor franc\u00e9s, imparcial, de nuestros d\u00edas. Dusolier, que sigui\u00f3 con inter\u00e9s los incidentes de la famosa controversia, afirma: \u00abContrariamente a los asertos, demasiado modestos o demasiado desde\u00f1osos, de la escuela krausista, creemos que ha existido, en efecto, una ciencia y una filosof\u00eda espa\u00f1olas, pero pensamos tambi\u00e9n que todo el talento de Men\u00e9ndez Pelayo no basta para probar que esta filosof\u00eda y esta ciencia hayan sido muy importantes.\u00bb (Dusolier: \u00abApercu historique sur la M\u00e9decine en Espagne\u00bb, etc., Par\u00eds, 1906.) Con relaci\u00f3n a las matem\u00e1ticas, el mayor de nuestros actuales ge\u00f3metras, el se\u00f1or Rey Pastor, hace notar, en bien documentado discurso, que nuestros ge\u00f3metras del Siglo de Oro y siguientes trabajaron a menudo sin conocer suficientemente las grandes conquistas matem\u00e1ticas del Renacimiento, singularmente las debidas a los sabios italianos, franceses o ingleses. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np32\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np33n\" class=\"footnote\">(33) Crist\u00f3bal de Villal\u00f3n, a quien debe considerarse como el precursor de nuestros modernos regeneradores, dec\u00eda ya un poco crudamente en el siglo xvi (Viaje de Turqu\u00eda) aludiendo al orgullo e insolencia hispanos: \u00abEntre todas las naciones del mundo somos los espa\u00f1oles los malquistos de todos, y con grand\u00edsima raz\u00f3n, por la soberbia, que en dos d\u00edas que servimos queremos ser los amos y si nos convidan una vez a comer alz\u00e1monos con la posada.\u00bb Villal\u00f3n tuvo tambi\u00e9n una visi\u00f3n muy certera de la esterilidad de nuestro suelo y de nuestra penuria militar cuando, comparando Espa\u00f1a con Italia, preguntaba: \u00abiPar\u00e9ceos que podr\u00eda mantener tantos ej\u00e9rcitos como Italia? Si seis meses anduviesen cincuenta mil hombres dentro la asolar\u00edan, que no quedase fanega de pan ni c\u00e1ntaro de vino, etc.\u00bb Y si esto se escrib\u00eda por un espa\u00f1ol patriota en tiempos de Felipe II, \u00bfc\u00f3mo extra\u00f1arnos de que durante reinados posteriores hayan repetido lo mismo numerosos extranjeros? <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np33\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np34n\" class=\"footnote\">(34) Sabido es que el verbo cerrar, tan expresivo de nuestro grito de guerra, significa embestir, acometer. Pero el pensamiento de Bunge de que Espa\u00f1a vivi\u00f3 casi aislada de las naciones cultas es, desgraciadamente, verdadero y por eso lo citamos. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np34\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np35n\" class=\"footnote\">(35) Por lo dem\u00e1s, Saavedra participaba, como no pod\u00eda menos, de los sentimientos y prejuicios de su \u00e9poca. Ni se ha de olvidar que en sus Empresas defiende el inter\u00e9s ego\u00edsta del pr\u00edncipe, no siempre coincidente con el de la naci\u00f3n. Hay, pues, que perdonarle sentencias como \u00e9sta: \u00abLa ruina de un Estado es la libertad de conciencia&#8230; Muy quietos y felices viven los esqu\u00edzaros que no se ejercitan mucho en las ciencias&#8230; Sobran Universidades&#8230; Con la atenci\u00f3n de las ciencias se enflaquecen las fuerzas y envilecen los \u00e1nimos&#8230; Con el estudio se cr\u00edan melanc\u00f3licos los ingenuos; aman la soledad y el celibato\u00bb, etc. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np35\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np36n\" class=\"footnote\">(36) Estos intereses fueron casi del todo abandonados, salvo alguna excepci\u00f3n, al advenir la dinast\u00eda austriaca. Y estoy muy cerca de pensar que la independencia espa\u00f1ola acab\u00f3 pr\u00e1cticamente con los Reyes Cat\u00f3licos y el cardenal Cisneros. Despu\u00e9s, con excepci\u00f3n de algunos per\u00edodos de cordura patri\u00f3tica, fuimos a remolque de las ambiciones din\u00e1sticas y de las codicias de monarcas que recib\u00edan a menudo el santo y se\u00f1a de las cortes extranjeras. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np36\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np37n\" class=\"footnote\">(37) Si la teor\u00eda de la superioridad de las razas hiperb\u00f3reas de Europa, creada por el ingenuo franc\u00e9s Gobineau y coreada por sajones y alemanes para su glorificaci\u00f3n, hubiera detenido a los japoneses, a estas fechas carecer\u00edamos de la prueba m\u00e1s decisiva acerca de la eficacia del contagio y de la imitaci\u00f3n, como generadores de la grandeza de un pueblo. La Ciencia, el Arte, la Industria y la Milicia habr\u00edan perdido colaboradores soberanos. Y nosotros los m\u00e9dicos no podr\u00edamos aplaudir, entre otras vidas gloriosas, la de un Kitasato, descubridor del microbio de la peste bub\u00f3nica y fundador, con el alem\u00e1n Behring y el franc\u00e9s Roux, de los principios de la seroterapia. <a href=\"..\/capitulo-x-deberes-del-estado-en-relacion-con-la-produccion-cientifica\/#np37\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np38n\" class=\"footnote\">(38) Han seguido despu\u00e9s, con inesperado apoyo de la opini\u00f3n p\u00fablica, la Residencia de estudiantes femeninos, dirigida por la incomparable educadora Mar\u00eda de Maeztu, la Residencia de p\u00e1rvulos, y, en fin, el Instituto-Escuela, que aspira a ser una Escuela-liceo de tipo europeo, donde se junten las excelencias de una instrucci\u00f3n selecta encomendada a profesores em\u00e9ritos, con los beneficios de una sana y confortadora educaci\u00f3n del cuerpo y esp\u00edritu. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np38\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np39n\" class=\"footnote\">(39) La guerra ha disminuido notablemente esta cifra, con da\u00f1o grave para la celeridad de nuestro progreso cient\u00edfico e industrial. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np39\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np40n\" class=\"footnote\">(40) No por unas docenas, como solemos nosotros, por centenas se cuentan los japoneses pensionados en Berl\u00edn, Viena, Londres y Par\u00eds. A\u00fan hoy, en que el Imperio del Sol Naciente ha recogido ya frutos gloriosos de su educaci\u00f3n europea, existen en Berl\u00edn m\u00e1s de 400 pensionados japoneses. \u00bfCu\u00e1ntos de ellos se contar\u00e1n en Inglaterra, Francia y los Estados Unidos? Tr\u00e1tase de un formidable ej\u00e9rcito de intelectuales que asaltan los laboratorios, devoran los libros de ciencia y laboran heroicamente por la hegemon\u00eda intelectual y pol\u00edtica de su pa\u00eds. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np40\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np41n\" class=\"footnote\">(41) El \u00e9xito japon\u00e9s ha contagiado a la China, que prepara su renacimiento intelectual sosteniendo en el Jap\u00f3n 10.000 estudiantes becarios, 600 en los Estados Unidos y unos 300 en Europa, con delegaciones permanentes en estos pa\u00edses para vigilarlos y cuidarlos.<\/p>\n<p>(Esto se escrib\u00eda en 1913. Claro es que la horrenda guerra europea habr\u00e1 acarreado en estos pa\u00edses iguales deplorables consecuencias que en Espa\u00f1a.) <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np41\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np42n\" class=\"footnote\">(42) En Alemania los j\u00f3venes suelen entrar en la Universidad a los dieciocho o veinte a\u00f1os, para abandonarla a los veintisiete o veintiocho, porque aunque la ley se\u00f1ala un m\u00ednimo de cinco a\u00f1os de estudios acad\u00e9micos y otro de voluntariado en otras Universidades (en junto seis a\u00f1os), la formalidad y reflexi\u00f3n del estudiante tudesco, admirablemente secundadas por la previsi\u00f3n del padre de familia, le llevan a prolongar la carrera, ampliando el conocimiento de las disciplinas m\u00e1s importantes o de aquellas para las cuales siente viva predilecci\u00f3n. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np42\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np43n\" class=\"footnote\">(43) Las noticias que hemos podido procurarnos de Chile y de la Argentina revelan que, exceptuados unos pocos profesores alemanes, atenidos a su misi\u00f3n de crear e inocular la ciencia, los dem\u00e1s, es decir, la inmensa mayor\u00eda, fueron arrollados por la fiebre del negocio, a que pocos emigrantes resisten. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np43\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np44n\" class=\"footnote\">(44) Despu\u00e9s de la guerra mundial, es casi seguro que aumentar\u00e1 en proporciones considerables el \u00e9xodo de los sabios, a causa de agobios econ\u00f3micos insoportables en Alemania, y desconocidos o muy atenuados en las naciones neutrales. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np44\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np45n\" class=\"footnote\">(45) El m\u00e9todo actual de invitar a ciertas lumbreras extranjeras para dar algunas conferencias en nuestros centros docentes, lo consideramos poco provechoso. Es preciso que el sabio invitado profese por lo menos un curso y que, asistido del material necesario, ense\u00f1e a sus disc\u00edpulos la t\u00e9cnica de la investigaci\u00f3n. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np45\">\u21b5<\/a><\/p>\n<p id=\"np46n\" class=\"footnote\">(46) Hoy a\u00f1adir\u00eda tambi\u00e9n a los pol\u00edticos de altura. Una ley que excluyera de los Consejos de Estado a todo pol\u00edtico que no hubiera permanecido por lo menos tres a\u00f1os en las escuelas extranjeras (singularmente en las de Alemania, Inglaterra y Francia), ser\u00eda decisiva para el \u00e9xito de nuestra renovaci\u00f3n cultural, agr\u00edcola e industrial. Si esto se hubiera hecho antes del 98, habr\u00edase evitado la p\u00e9rdida de las colonias, porque aparte otros factores de que no debo ocuparme aqu\u00ed, casi ninguno de nuestros ministros y generales de entonces ten\u00eda la menor idea del arrollador poder\u00edo mar\u00edtimo, militar e industrial de los Estados Unidos. Nadie est\u00e1 capacitado para salvaguardar eficazmente los intereses de su patria, si previamente no conoce a fondo las fuerzas pol\u00edticas y los recursos morales y materiales de las ajenas naciones. <a href=\"..\/capitulo-xi-organos-sociales-encargados-de-nuestra-reconstruccion\/#np46\">\u21b5<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":14,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-36","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":22,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":61,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/revisions\/61"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/22"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=36"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=36"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/reglasyconsejos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=36"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}