{"id":23,"date":"2021-08-15T10:35:31","date_gmt":"2021-08-15T10:35:31","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/__unknown__-3\/"},"modified":"2022-03-06T09:20:15","modified_gmt":"2022-03-06T09:20:15","slug":"1931-la-promesa-de-la-nueva-espana","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/1931-la-promesa-de-la-nueva-espana\/","title":{"rendered":"1931 &#8211; La promesa de la nueva Espa\u00f1a"},"content":{"raw":"<h1 id=\"heading_id_1931\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_1931\"><\/a><strong>1931 - La promesa de la nueva Espa\u00f1a<\/strong><\/h1>\r\n<h2 id=\"heading_id_1\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_1\"><\/a><strong>La promesa de Espa\u00f1a<\/strong><strong>. I. Pleito de historia y no de sociolog\u00eda. <\/strong><\/h2>\r\n<h3 class=\"center\"><em>El Sol (Madrid), 13 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\r\nSe ha dicho que la filosof\u00eda de la Historia es el arte de profetizar el pasado; mas es lo cierto que no cabe profec\u00eda ni del porvenir sino a base de Historia, aunque sin filosof\u00eda. Lo que puede prometer la nueva Espa\u00f1a, la Espa\u00f1a republicana que acaba de nacer, s\u00f3lo cabe conjeturarlo por el examen de c\u00f3mo se ha hecho esta Espa\u00f1a que de pronto ha roto su envoltura de cris\u00e1lida y ha surgido al sol como mariposa. El proceso de formaci\u00f3n empez\u00f3 en 1898, a ra\u00edz de nuestro desastre colonial, de la p\u00e9rdida de las \u00faltimas colonias ultramarinas de la corona, m\u00e1s que de la naci\u00f3n espa\u00f1ola.\r\n\r\nEn Espa\u00f1a hab\u00eda la conciencia de que la rendici\u00f3n de Santiago de Cuba, en la forma en que se hizo, no fue por heroicidad caballeresca, sino para salvar la monarqu\u00eda, y desde entonces, desde el Tratado de Par\u00eds, se fue formando sordamente un sentimiento de desafecci\u00f3n a la dinast\u00eda borb\u00f3nico-habsburgiana. Cuando entr\u00f3 a reinar el actual ex rey, D. Alfonso de Borb\u00f3n y Habsburgo Lorena, se propuso reparar la mengua de la Regencia y so\u00f1\u00f3 en un Imperio ib\u00e9rico, con Portugal, cuya conquista tuvo planeada, con Gibraltar y todo el norte de Marruecos, incluso T\u00e1nger. Y todo ello bajo un r\u00e9gimen imperial y absolutista. Sent\u00edase, como Habsburgo, un nuevo Carlos V. Se le llam\u00f3 \u201cel Africano\u201d. Atend\u00eda sobre todo al generalato del Ej\u00e9rcito y al episcopado de la Iglesia, con lo que foment\u00f3 el pretorianismo \u2014m\u00e1s bien cesarianismo\u2014 y el alto clericalismo. Y en cuanto al pueblo proletario, hizo que sus Gobiernos, en especial los conservadores, iniciasen una serie de reformas de legislaci\u00f3n social, con objeto de conjurar el movimiento socialista, y aun el sindicalista, que empezaba a tomar vuelos. Y no se puede negar que a principios de su reinado goz\u00f3 de una cierta popularidad, debida en gran parte al juego peligroso que se tra\u00eda con sus ministros responsables, de quienes se burlaba constantemente, y por encima de los cuales dirig\u00eda personalmente la pol\u00edtica, y hasta la internacional, que era lo m\u00e1s grave.\r\n\r\nSurgi\u00f3 la Gran Guerra cuando Espa\u00f1a estaba empe\u00f1ada en la de Marruecos, guerra colonial para establecer un Protectorado civil, seg\u00fan acuerdos internacionales desde el punto de vista de la naci\u00f3n, pero guerra de conquista, guerra imperialista, desde el punto de vista del reino, de la corona. En un documento dirigido al rey por el episcopado, documento que el mismo rey inspir\u00f3, se le llamaba a esa guerra <em>cruzada<\/em>, y as\u00ed la llam\u00f3 el rey mismo m\u00e1s adelante, en un lamentable discurso que ley\u00f3 ante el Pont\u00edfice romano. Cruzada que el pueblo espa\u00f1ol repudiaba y contra la cual se manifest\u00f3 varias veces. Y al surgir la guerra europea, D. Alfonso se pronunci\u00f3 por la neutralidad \u2014una neutralidad forzada\u2014, pero simpatizando con los Imperios centrales. Era, al fin, un Habsburgo m\u00e1s que un Borb\u00f3n. Su ensue\u00f1o era el que yo llamaba el Vice-Imperio Ib\u00e9rico; <em>vice<\/em>, porque hab\u00eda de ser bajo la protecci\u00f3n de Alemania y Austria, y que comprender\u00eda, con toda la Pen\u00ednsula, inclusos Gibraltar y Portugal \u2014cuyas colonias se apropiar\u00edan Alemania y Austria\u2014, Marruecos. Fueron vencidos los Imperios Centrales, y con ello fue vencido el nonato Vice-Imperio Ib\u00e9rico, y entonces mismo fue vencida la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-habsburgiana de Espa\u00f1a. Entonces se remach\u00f3 el divorcio entre la naci\u00f3n y la realeza, entre la patria espa\u00f1ola y el patrimonio real.\r\n\r\nA esto vinieron a unirse nuestros desastres en \u00c1frica, que reavivaban las heridas, aun no del todo cicatrizadas, del gran desastre colonial de 1898. El de 1921, el de Annual, fue atribuido por la conciencia nacional al rey mismo, a D. Alfonso, que por encima de sus ministros y del alto comisario de Marruecos dirigi\u00f3 la acometida del desgraciado general Fern\u00e1ndez Silvestre contra Abd-el-Krim, a fin de asegurarse, con la toma de Alhucemas, el Protectorado \u2014en rigor la conquista, en cruzada\u2014 de T\u00e1nger. Alz\u00f3se en toda Espa\u00f1a un clamoreo pidiendo responsabilidades, y se buscaba la del rey mismo, seg\u00fan la Constituci\u00f3n, irresponsable. Fui yo el que m\u00e1s acus\u00e9 al Rey, y le acus\u00e9 p\u00fablicamente y no sin violencia. Y el rey mismo, en una entrevista muy comentada que con \u00e9l tuve, me dijo que, en efecto, hab\u00eda que exigir todas las responsabilidades, hasta las suyas si le alcanzaran. Y en tanto, con su caracter\u00edstica doblez, preparaba el golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923, que fue \u00e9l quien lo fragu\u00f3 y dirigi\u00f3, sirvi\u00e9ndose del pobre botarate de Primo de Rivera.\r\n\r\nEs innegable que el golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923 fue recibido con agrado por una gran parte de la naci\u00f3n, que esperaba que concluyese con el llamado antiguo r\u00e9gimen, con el de los viejos pol\u00edticos y de los caciques, a los que se hac\u00eda culpables de las desdichas de la pol\u00edtica de cruzada. Fuimos en un principio muy pocos, pero muy pocos, los que, como yo, nos pronunciamos contra la Dictadura, y m\u00e1s al verla originada en un pronunciamiento pretoriano, y declaramos que de los males de la patria era m\u00e1s culpable el rey que los pol\u00edticos. Nuestra campa\u00f1a \u2014que yo la llev\u00e9 sobre todo desde el destierro, en Francia, adonde me llev\u00f3 la Dictadura\u2014 fue, m\u00e1s a\u00fan que republicana, antimon\u00e1rquica, y m\u00e1s a\u00fan que antimon\u00e1rquica, antialfonsina. Sostuve que si las formas de gobierno son accidentales, las personas que las encarnan son sustanciales, y que el pleito de Monarqu\u00eda o Rep\u00fablica es cosa de Historia y no de sociolog\u00eda. Y si hemos tra\u00eddo a la mayor\u00eda de los espa\u00f1oles conscientes al republicanismo, ha sido por antialfonsinismo, por reacci\u00f3n contra la pol\u00edtica imperialista y patrimonialista del \u00faltimo Habsburgo de Espa\u00f1a. En contra de lo que se hac\u00eda creer en el Extranjero, puede asegurarse que despu\u00e9s de 1921 D. Alfonso no ten\u00eda personalmente un solo partidario leal y sincero, ni a\u00fan entre los mon\u00e1rquicos, y que era, si no odiado, por lo menos despreciado por su pueblo.\r\n\r\nLa dictadura ha servido para hacer la educaci\u00f3n c\u00edvica del pueblo espa\u00f1ol, y sobre todo de su juventud. La generaci\u00f3n que ha entrado en la mayor edad civil y pol\u00edtica durante esos ocho vergonzosos a\u00f1os de arbitrariedad judicial, de despilfarro econ\u00f3mico, de censura inquisitorial, de pretorianismo y de impuesto optimismo de real orden; esa generaci\u00f3n es la que est\u00e1 haciendo la nueva Espa\u00f1a de ma\u00f1ana. Es esa generaci\u00f3n la que ha dirigido las memorables y admirables elecciones municipales plebiscitarias del 12 de abril, en que fue destronado incruentamente, con papeletas de voto y sin otras armas, Alfonso XIII. Y han dirigido esas elecciones hasta los j\u00f3venes que no ten\u00edan a\u00fan voto. Son los hijos los que han arrastrado a sus padres a esa proclamaci\u00f3n de la conciencia nacional. Y a los muchachos, a los j\u00f3venes, se han unido las m\u00e1s de las mujeres espa\u00f1olas, que, como en la Guerra de la Independencia de 1808 contra el imperialismo napole\u00f3nico, se han pronunciado contra el imperialismo del bisnieto de Fernando VII, el que se arrastr\u00f3 a los pies del Bonaparte.\r\n\r\nPartidarios de la persona de D. Alfonso no los hab\u00eda, y si se le sosten\u00eda era por ver imposible su sucesi\u00f3n, dada su desgraciada herencia familiar, y por estimar muchos que el fin de la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola era un salto en las tinieblas. La Monarqu\u00eda o el caos, dec\u00edan. Y anunciaban toda clase de fieros males y vaticinaban el comunismo o sovietismo, ese coco de una desdichada clase social cegada que no sab\u00eda ver al pueblo en que viv\u00eda y del que viv\u00eda. Desdichada clase a la que m\u00e1s que el resultado del plebiscito contra el rey, del 12 del mes de abril, le ha sorprendido la compostura, la serenidad, el orden del pueblo espa\u00f1ol despu\u00e9s de su triunfo contra el futuro Emperador de Iberia.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101522\/CMU_9-132.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_2\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_2\"><\/a><strong>La promesa de Espa\u00f1a<\/strong><strong>. <\/strong>II. <strong>Comunismo, fascismo, reacci\u00f3n clerical y problema agr\u00edcola<\/strong><strong>. <\/strong><\/h2>\r\n<h3><em>El Sol (Madrid), 14 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\r\nEl comunismo no es, hoy por hoy, un serio peligro en Espa\u00f1a. La mentalidad, o, mejor, la espiritualidad del pueblo espa\u00f1ol no es comunista. Los sindicalistas espa\u00f1oles son de temperamento anarquista; son en el fondo, y no se me lo tome a paradoja, anarquistas conservadores. La disciplina dictatorial del sovietismo es en Espa\u00f1a tan dif\u00edcil de arraigar como la disciplina dictatorial del fascismo. Los proletarios espa\u00f1oles no soportar\u00edan la llamada dictadura del proletariado. A lo que hay que a\u00f1adir que, como Espa\u00f1a no entr\u00f3 en la Gran Guerra, no se han formado aqu\u00ed esas grandes masas de excombatientes habituados a la holganza de los campamentos y las trincheras, holganza en que se arriesga la vida, pero se desacostumbra el soldado al trabajo regular y se hace un profesional de las armas, un mercenario, un pretoriano. Los mozos espa\u00f1oles que volv\u00edan de Marruecos volv\u00edan odiando el cuartel y el campamento. Y el servicio militar obligatorio ha hecho a nuestra juventud de tal modo antimilitarista, que creo se ha acabado en Espa\u00f1a la era de los pronunciamientos. Y, con ello, la posibilidad de <em>soviets<\/em> a la rusa y de <em>fasci<\/em> a la italiana. Y si es cierto que tenemos un Ej\u00e9rcito excesivo \u2014herencia de nuestras guerras civiles y coloniales\u2014, este Ej\u00e9rcito se compone de las llamadas clases de segunda categor\u00eda, de oficialidad y de un generalato monstruoso. Todo este terrible peso castrense es de origen econ\u00f3mico. El Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol ha sido siempre un Ej\u00e9rcito de pobres. Pobres los conquistadores de Am\u00e9rica, pobres los tercios de Flandes. La alta nobleza espa\u00f1ola, palaciega y cortesana, ha rehuido la milicia. Y ese Ej\u00e9rcito formaba y a\u00fan forma \u2014hoy con la Gendarmer\u00eda, la Guardia de Seguridad y hasta la Polic\u00eda\u2014 algo as\u00ed como aquella reserva de que hablaba Carlos Marx. Son el excedente del proletariado a que tiene que mantener la burgues\u00eda. El ej\u00e9rcito profesional es un modo de dar de comer a los sin trabajo. El cuartel hace la funci\u00f3n que en nuestro siglo XVII hac\u00eda el convento. Pero ya hoy muchos de los que antes iban frailes se van para guardias civiles.\r\n\r\nNo creo, pues, que haya peligro ni de comunismo ni de fascismo. Cuando al estallar la sublevaci\u00f3n de Jaca, en diciembre del a\u00f1o pasado, el Gabinete del rey y el rey mismo voceaban que era un movimiento comunista, sab\u00edan que no era as\u00ed y ment\u00edan \u2014don Alfonso ment\u00eda siempre, hasta cuando dec\u00eda la verdad, porque entonces no la cre\u00eda\u2014, y ment\u00edan en vista al Extranjero. Y ahora todas esas pobres gentes adineradas y medrosas se asombran, m\u00e1s a\u00fan que del admirable espect\u00e1culo del plebiscito antimon\u00e1rquico, de que no haya empezado el reparto. Y los que huyen de Espa\u00f1a, llev\u00e1ndose algunos cuanto pueden de sus capitales, no es tanto por miedo a la expropiaci\u00f3n comunista cuanto a que se les pidan cuentas y se les exijan responsabilidades por sus desmanes caciquiles.\r\n\r\nA\u00f1\u00e1dase que en estos a\u00f1os se ha ido haciendo la educaci\u00f3n civil y social del pueblo. Es ya una leyenda lo del analfabetismo. El progreso de la ilustraci\u00f3n popular es evidente. Y en una gran parte del pueblo esa educaci\u00f3n se ha hecho de propio impulso, para adquirir conciencia de sus derechos. Espa\u00f1a es acaso uno de los pa\u00edses en que hay m\u00e1s autodidactos. Hoy, en los campos de Andaluc\u00eda y de Extremadura, en los descansos de la siega y de otras faenas agr\u00edcolas, los campesinos no se re\u00fanen ya para beber, sino para o\u00edr la lectura, que hace uno de ellos, de relatos e informes de lo que ocurre acaso en Rusia. \u201cTemo m\u00e1s a los obreros le\u00eddos que a los borrachos\u201d, me dec\u00eda un terrateniente. Y en cuanto a la peque\u00f1a burgues\u00eda, a la pobre clase media baja, jam\u00e1s se ha le\u00eddo como se lee hoy en Espa\u00f1a. S\u00f3lo los ignorantes de la historia ambiente y presente pueden hablar hoy de la ignorancia espa\u00f1ola. Como tampoco de nuestro fanatismo.\r\n\r\nPorque, en efecto, si no es de temer hoy en Espa\u00f1a un sovietismo o un fascismo a base de militarismo de milicia, tampoco es de temer una reacci\u00f3n clerical. El actual pueblo cat\u00f3lico espa\u00f1ol \u2014cat\u00f3lico lit\u00fargico y est\u00e9tico m\u00e1s que dogm\u00e1tico y \u00e9tico\u2014 tiene poco o nada de clerical. Y aqu\u00ed no se conoce nada que se parezca a lo que en Am\u00e9rica llaman <em>fundamentalismo<\/em>, ni nadie concibe en Espa\u00f1a que se le persiga judicialmente a un profesor por profesar el darwinismo. El esp\u00edritu cat\u00f3lico espa\u00f1ol de hoy, pese a la leyenda de la Inquisici\u00f3n \u2014que fue m\u00e1s arma pol\u00edtica de raza que religiosa de creencia\u2014, no concibe los excesos del <em>cant<\/em> puritanesco. Aqu\u00ed no caben ni las extravagancias del <em>Ku-<\/em><em>K<\/em><em>lux-Klan<\/em> ni los furores de la <em>ley seca<\/em> en lo que tengan de inquisici\u00f3n puritana. Ahora, que acaso no convenga en la naciente Rep\u00fablica espa\u00f1ola la separaci\u00f3n de la Iglesia del Estado, sino la absoluta libertad de cultos y el subvencionar a la Iglesia cat\u00f3lica, sin concederle privilegios, y como Iglesia espa\u00f1ola, sometida al Estado, y no separada de \u00e9l. Iglesia cat\u00f3lica, es decir, universal, pero espa\u00f1ola, con universalidad a la espa\u00f1ola, pero tampoco de imperialismo. Se ha de reprimir el esp\u00edritu anticristiano que llev\u00f3 al episcopado del rey y al rey mismo a predicar la cruzada. Los j\u00f3venes espa\u00f1oles de hoy, los que se han elevado a la conciencia de su espa\u00f1olidad en estos a\u00f1os de la Dictadura, bajo el capullo de \u00e9sta, no consentir\u00e1n que se trate de convertir a los moros a<em> cristazo limpio<\/em>. Y en esto les ayudar\u00e1n sus hermanas, sus mujeres, sus madres. Y a la mujer espa\u00f1ola, sobre todo a la del pueblo, no se la maneja desde el confesonario. Y en cuanto a las <em>damas<\/em> de acci\u00f3n cat\u00f3lica, su esp\u00edritu \u2014o lo que sea\u2014 es, m\u00e1s que religioso, econ\u00f3mico. Para ellas el clero no es m\u00e1s que gendarmer\u00eda.\r\n\r\nHay el problema del campo. Mientras en una parte de Espa\u00f1a el mal est\u00e1 en el latifundio, en otra parte, acaso m\u00e1s poblada, el mal estriba en la excesiva parcelaci\u00f3n del suelo. El origen del problema habr\u00eda que buscarlo en el tr\u00e1nsito del r\u00e9gimen ganadero \u2014en un principio de trashumancia\u2014 al agr\u00edcola. Las mesetas centrales espa\u00f1ola fueron de pastoreo y de bosques. Las roturaciones han acabado por empobrecerlas, y hoy, mientras prosperan las regiones que se dedican al pastoreo y a las industrias pecuarias, se empobrecen y despueblan las cereal\u00edferas. Mas \u00e9ste, como el de la relaci\u00f3n entre la industria \u2014en gran parte, en Espa\u00f1a, parasitaria\u2014 y la agricultura, es problema en que no se puede entrar en estas notas sobre la promesa de Espa\u00f1a.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101523\/CMU_9-133.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_3\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_3\"><\/a><strong>La promesa de Espa\u00f1a<\/strong><strong>. <\/strong><strong>III. <\/strong><strong>Los comuneros de hoy se han alzado contra el descendiente de los Austrias y Borbones<\/strong><strong>. <\/strong><\/h2>\r\n<h3><em>El Sol (Madrid), 16 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\r\nHay otro problema que acucia y hasta acongoja a mi patria espa\u00f1ola, y es de su \u00edntima constituci\u00f3n nacional, el de la unidad nacional, el de si la Rep\u00fablica ha de ser federal o unitaria. Unitaria no quiere decir, es claro, centralista, y en cuanto a federal, hay que saber que lo que en Espa\u00f1a se llama por lo com\u00fan federalismo tiene muy poco del federalismo de <em>The Federalist o New Constitution<\/em>, de Alejandro Hamilton, Jay y Madison. La Rep\u00fablica espa\u00f1ola de 1873 se ahog\u00f3 en el cantonalismo disociativo. Lo que aqu\u00ed se llama federar es desfederar, no unir lo que est\u00e1 separado, sino separar lo que est\u00e1 unido. Es de temer que en ciertas regiones, entre ellas mi nativo Pa\u00eds Vasco, una federaci\u00f3n desfederativa, a la antigua espa\u00f1ola, dividiera a los ciudadanos de ellas, de esas regiones, en dos clases: los ind\u00edgenas o nativos y los forasteros o advenedizos, con distintos derechos pol\u00edticos y hasta civiles. \u00a1Cu\u00e1ntas veces en estas luchas de regionalismos, me he acordado del heroico Abraham Lincoln y de la tan instructiva guerra de Secesi\u00f3n norteamericana! En que el problema de la esclavitud no fue, como es sabido, sino la ocasi\u00f3n para que se planteara el otro, el gran problema de la constituci\u00f3n nacional y de si una naci\u00f3n hecha por la Historia es una mera sociedad mercantil que se puede rescindir a petici\u00f3n de un parte, o es un organismo.\r\n\r\nAqu\u00ed, en Espa\u00f1a, este problema se ha enfocado sentimentalmente, y sin gran sentido pol\u00edtico, por el lado de las lenguas regionales no oficiales, como son el catal\u00e1n, el valenciano, el mallorqu\u00edn, el vascuence y el gallego. Por lo que hace a mi nativo Pa\u00eds Vasco, desde hace a\u00f1os vengo sosteniendo que si ser\u00eda torpeza insigne y tir\u00e1nica querer abolir y ahogar el vascuence, ya que agoniza, ser\u00eda tan torpe pretender galvanizarlo. Para nosotros, los vascos, el espa\u00f1ol es como un m\u00e1user o un arado de vertedera, y no hemos de servirnos de nuestra vieja y venerable espingarda o del arado romano o celta, heredado de los abuelos, aunque se los conserve, no para defenderse con aquella ni para arar con \u00e9ste. La biling\u00fcidad oficial ser\u00eda un disparate; un disparate la obligatoriedad de la ense\u00f1anza del vascuence en pa\u00eds vasco, en el que ya la mayor\u00eda habla espa\u00f1ol. Ni en Irlanda libre se les ha ocurrido cosa an\u00e1loga. Y aunque el catal\u00e1n sea una lengua de cultura, con una rica literatura y uso cancilleresco hasta el siglo XV, y que enmudeci\u00f3 en tal respecto en los siglos XVI, XVII y XVIII, para renacer, algo artificialmente, en el XIX, ser\u00eda mantener una especie de esclavitud mental el mantener al campesino pirenaico catal\u00e1n en el desconocimiento del espa\u00f1ol \u2014lengua internacional\u2014, y ser\u00eda una pretensi\u00f3n absurda la de pretender que todo espa\u00f1ol no catal\u00e1n que vaya a ejercer cargo p\u00fablico en Catalu\u00f1a tuviera que servirse del idioma catal\u00e1n, mejor o peor unificado, pues el catal\u00e1n, como el vascuence, es un conglomerado de dialectos. La biling\u00fcidad oficial no va a ser posible en una naci\u00f3n como Espa\u00f1a, ya federada por siglos de convivencia hist\u00f3rica de sus distintos pueblos. Y en otros respectos que no los de la lengua, la desasimilaci\u00f3n ser\u00eda otro desastre. Eso de que Catalu\u00f1a, Vasconia, Galicia\u2026 hayan sido oprimidas por el Estado espa\u00f1ol no es m\u00e1s que un desatino. Y hay que repetir que unitarismo no es centralismo. Mas es de esperar que, una vez desaparecida de Espa\u00f1a la dinast\u00eda borb\u00f3nica-habsburgiana y, con ella, los procedimientos de centralizaci\u00f3n burocr\u00e1tica, todos los espa\u00f1oles, los de todas las regiones, nosotros los vascos como los dem\u00e1s, llegaremos a comprender que la llamada personalidad de las regiones \u2014que es en gran parte, como el de la raza, no m\u00e1s que un mito sentimental\u2014 se cumple y perfecciona mejor en la unidad pol\u00edtica de una gran naci\u00f3n, como la espa\u00f1ola, dotada de una lengua internacional. Y no m\u00e1s de esto.\r\n\r\nPor lo que hace al problema de la Hacienda p\u00fablica, Espa\u00f1a no tiene hoy deuda exterior ni tiene que pagar reparaciones, y en cuanto al cr\u00e9dito econ\u00f3mico, \u00e9ste se ha de afirmar y robustecer cuando se vea con qu\u00e9 cordura, con qu\u00e9 serenidad, con qu\u00e9 <em>orden<\/em> ha cambiado nuestro pueblo su r\u00e9gimen secular. Espa\u00f1a sabr\u00e1 pagar sin caer en las garras de la usura de la Banca internacional.\r\n\r\nEn 1492, Espa\u00f1a \u2014m\u00e1s propiamente Castilla\u2014 descubr\u00eda y empezaba a poblar de europeos el Nuevo Mundo, bajo el reinado de las Reyes Cat\u00f3licos Fernando V de Arag\u00f3n e Isabel I de Castilla. Unos veintis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s, en 1518, entraba en Espa\u00f1a su nieto, Carlos de Habsburgo, primero de Espa\u00f1a y quinto de Alemania, de que era Emperador, como nieto de Maximiliano. Carlos V torci\u00f3 la obra de sus abuelos espa\u00f1oles, llevando a Espa\u00f1a a guerras por asentar la hegemon\u00eda de la Casa de Austria en Europa, y la Contra-Reforma, en lucha con los luteranos. Con ello qued\u00f3 en segundo plano la espa\u00f1olizaci\u00f3n de Am\u00e9rica y del norte de \u00c1frica. En 1898, rigiendo a Espa\u00f1a una Habsburgo, una hija de la Casa de Austria, perdi\u00f3 la corona espa\u00f1ola sus \u00faltimas posesiones en Am\u00e9rica y en Asia, y tuvo la naci\u00f3n que volver a recogerse en s\u00ed. En 1518, al entrar el Emperador Carlos en la patria de su madre, las Comunidades de Castilla, los llamados comuneros, se alzaron en armas contra \u00e9l y el cortejo de flamencos que le acompa\u00f1aba, movidos de un sentimiento nacional. Fueron vencidos. Dos dinast\u00edas, la de Austria y la de Borb\u00f3n, han regido durante cuatro siglos los destinos universales de Espa\u00f1a. Estando \u00e9sta bajo un Borb\u00f3n, el abyecto Fernando VII, el gran Emperador intruso, Napole\u00f3n Bonaparte, provoc\u00f3 el levantamiento de las colonias americanas de la corona de Espa\u00f1a. El nieto de Fernando VII, descendiente de los Austrias y los Borbones, ha querido rehacer otro Imperio, y de nuevo las Comunidades de Espa\u00f1a, los comuneros de hoy, se han alzado contra \u00e9l, y con el voto han arrojado al \u00faltimo Habsburgo imperial. Espa\u00f1a ha dejado del otro lado de los mares, con su lengua, su religi\u00f3n y sus tradiciones, Rep\u00fablicas hisp\u00e1nicas, y ahora, en obra de \u00edntima reconstrucci\u00f3n nacional, ha creado una nueva Rep\u00fablica hisp\u00e1nica, hermana de las que fueron sus hijas. Y as\u00ed se marca el destino universal de <em>spanish speaking folk<\/em>. Podemos decir que ha sido por misterioso proceso hist\u00f3rico la gran Hispania ultramarina, la de los Reyes Cat\u00f3licos, la que ha creado la Nueva Espa\u00f1a que al extremo occidental de Europa acaba de nacer.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101524\/CMU_9-134.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_4\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_4\"><\/a><strong>\u00bfA qui\u00e9n le pego?\r\n<\/strong><\/h2>\r\n<h3 class=\"center\"><em>El Sol (Madrid), 22 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\r\nCorre por estas tierras un suceso muy significativo de un sujeto, creo que de Fuentelape\u00f1a, apodado, por cierto \u201cel Obispo\u201d. Y es que se hallaba una vez presenciando una capea en la plaza del pueblo, muy tranquilo y sosegado, solo entre los dem\u00e1s, con su lomo en tripa, su pan y su bota de vino, y entre las piernas \u2014hall\u00e1base sentado\u2014 una larga vara. De pronto estall\u00f3 cerca de \u00e9l, en el tablado, un alboroto, dos que se trabaron primero de palabras y luego de manos y empez\u00f3 la refriega. Al percatarse de ello \u201cel Obispo\u201d, ajeno al caso y con quien no iba nada, despert\u00f3 como de un sue\u00f1o, p\u00fasose en pie, blandi\u00f3 la vara haciendo con ella un molinete y mirando, sin ver, al alto, voce\u00f3: \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pego?\u201d He aqu\u00ed un hombre representativo y simb\u00f3lico este \u201cObispo\u201d de Fuentelape\u00f1a, que estaba en \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pego?\u201d Sus cong\u00e9neres verbenean ahora a merced de la histeria colectiva que se da en llamar esp\u00edritu revolucionario, aunque ni de revoluci\u00f3n y ni siquiera de revolucionarismo tenga mucho. Tiene m\u00e1s del famoso grito de ficci\u00f3n de guerra de los tarasconenses tartarinescos, aquel \u201cfem du bruit\u201d, esto es, \u201cmetamos ruidos\u201d. Que recuerda a su vez el de destruir \u201cen medio del estruendo\u201d lo existente de aquel D. Juan Prim y Prats, el que desde fuera de Espa\u00f1a gan\u00f3 la batalla de Alcolea.\r\n\r\n\u00a1Cu\u00e1ntas veces me tengo que acordar en estos d\u00edas del \u201cObispo\u201d de Fuentelape\u00f1a y de su vara! \u00a1Cu\u00e1ntas veces de Prim! \u00a1Y cu\u00e1ntas de las <em>Reflexiones sobre la violencia<\/em>, de Jorge Sorel! Los recordaba sobre todo una tarde en que en mi querido Ateneo Literario, Art\u00edstico y Cient\u00edfico de Madrid presenci\u00e9, hace muy poco, una novillada. Esperando \u2014y mi espera fue frustrada\u2014 que de all\u00ed saliera la dictadura de la mocedad atene\u00edsta en Espa\u00f1a. Porque me parece mucho m\u00e1s congruente que el pedirle a un Gobierno, y a un Gobierno en que no se conf\u00eda, que ejerza la dictadura, el recabarla para s\u00ed quien se la pida. \u00a1Dictaduras al dictado, no! Pero, \u00a1ay!, no sali\u00f3 de all\u00ed la dictadura que yo, con expectaci\u00f3n m\u00e1s bien est\u00e9tica, esperaba. Todo acab\u00f3 en una votaci\u00f3n despu\u00e9s de un regular voceo.\r\n\r\nY ahora quiero comentar brevemente una de las peticiones de aquel \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pegamos?\u201d moceril. Es la de la disoluci\u00f3n de los Cuerpos de la Guardia civil y de Seguridad y creaci\u00f3n de milicias armadas, cuyos cuadros se formar\u00e1n dentro de las organizaciones obreras y de los partidos republicanos.\r\n\r\nParece natural que los miembros de las organizaciones obreras y de los partidos republicanos que tengan oficio o beneficio, que se ganen su vida con una profesi\u00f3n o menester calificados, no vayan a dejar \u00e9stos para hacerse milicianos, es decir, mercenarios del Estado, con camisa roja, negra, amarilla, azul o verde. Guardia verde llaman a la de los \u201cschupos\u201d. Estos milicianos armados para sustituir a los disueltos Cuerpos de la Guardia civil y de Seguridad, no podr\u00edan simultanear su funci\u00f3n miliciana con las obligaciones de sus respectivos oficios, sino que har\u00edan de la milicia revolucionaria un oficio y un beneficio. La soluci\u00f3n habr\u00eda de ser, pues, la de formar esas milicias con los obreros parados, esta nueva categor\u00eda que tanto se parece a lo que se llamaban \u201cesquiroles\u201d, y a lo que Carlos Marx llam\u00f3 el ej\u00e9rcito de reserva. Pero es claro que al dar as\u00ed ocupaci\u00f3n a los obreros parados, formando con ellos Soviets de milicianos o fajos \u2014\u201cfasci\u201d en italiano\u2014, quedar\u00edan sin ocupaci\u00f3n los actuales guardias civiles y guardias de Seguridad, vulgo \u201cromanones\u201d, y estos pasar\u00edan a ser obreros parados. Con lo que nada se habr\u00eda resuelto.\r\n\r\n\u00bfQue los guardias civiles y \u201cromanones\u201d actuales tienen sobre s\u00ed estos o los otros defectos de ordenanza que les han atra\u00eddo la enemiga de una gran parte del pueblo espa\u00f1ol? Bueno; pero al verse armados esos sujetos salidos no de las organizaciones obreras ni de los partidos republicanos, sino de la reserva de los sin trabajo, de los parados, \u00bfno brotar\u00edan en ellos las mismas caracter\u00edsticas que han hecho odiosos a una parte del pueblo a los actuales guardadores del llamado orden? Dudo mucho de que a la larga los obreros de verdad, los que quieren ganarse la vida sirviendo al bien p\u00fablico, soportaran a los que armados habr\u00edan de protegerlos. Todos los reg\u00edmenes han acabado por sucumbir bajo la tiran\u00eda de los encargados de sostenerlos con las armas. El mismo proletariado sucumbe al fin al yugo de los pretorianos del proletarismo. Milicia revolucionaria armada, Soviet de soldados rojos, fajo de camisas negras, todo es igual. \u00bfQu\u00e9 salida hay para esto?\r\n\r\nDejemos el \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pego?\u201d para verlo.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101525\/CMU_9-135.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_10\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc628_259940912\"><\/a><strong>Cristianismo mon\u00e1rquico y monarquismo cristiano<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_11\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc630_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 2<\/em><em>9<\/em><em> de mayo<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\r\nHe le\u00eddo que en alguna procesi\u00f3n u otro acto p\u00fablico de culto cat\u00f3lico algunas damas dieron en gritar: \u201c\u00a1Viva Cristo Rey!\u201d No es de creer que quisieran decir \u201c\u00a1Viva el Rey!\u201d, que no debe ser ya, como lo era antes del advenimiento de la Rep\u00fablica, un grito subversivo, sino, por inocente, permisible, y que lo de sacar el Cristo fuese para despistar; suponemos m\u00e1s bien que con este piadoso grito trataran de manifestar su cristianismo mon\u00e1rquico o su monarquismo cristiano, lo que no es igual. De todos modos, el \u201c\u00a1Viva Cristo!\u201d con rey o sin rey es algo as\u00ed como aquel \u201c\u00a1Viva Dios!\u201d que sol\u00eda lanzar el piados\u00edsimo general carlista Liz\u00e1rraga cuando entraban en acci\u00f3n sus tropas. \u201c\u00a1Viva Dios!\u201d que no es el \u201cvive Dios que...\u201d cl\u00e1sico y castizo, sino algo como el ya famoso \u201c\u00a1viva la Virgen!\u201d Ingenuas y candorosas explosiones de un simplic\u00edsimo sentimiento religioso. Pero por si en ese grito se oculta otro sentido, bueno ser\u00e1 que esas damas se den cuenta de la realeza evang\u00e9lica de Cristo.\r\n\r\nCuenta el cuarto Evangelio (Juan, VI, 15) que cuando despu\u00e9s que Jes\u00fas multiplic\u00f3 los panes y los peces para los cinco mil varones que se recostaron sobre mucha hierba, \u00e9stos quisieron arrebatarle y hacerle rey, y retir\u00f3se \u00e9l solo al monte. Hu\u00eda de que le hicieran rey y no m\u00e1s que por haber multiplicado peces y panes. Peces y panes que son cosa de este mundo, mientras que el reino de Cristo no es de este mundo, como se lo dijo \u00e9l mismo a Pilatos (XVIII, 36). Era Pilatos, el que lo entreg\u00f3 a los jud\u00edos para que lo crucificaran, el que se empe\u00f1aba en proclamarle rey. \u201c\u00bfLuego eres t\u00fa rey?\u201d, le pregunt\u00f3, y respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u201cT\u00fa dices que yo soy rey\u201d (v. 37). Y fue Pilatos mismo el que le hizo proclamar rey cuando hizo poner en la cabecera de la cruz en que agoniz\u00f3 y muri\u00f3 aquel letrero triling\u00fce en que dec\u00eda: <em>Jes\u00fas Nazareno, rey de los jud\u00edos<\/em>, y el que al dec\u00edrsele que pusiese que hab\u00eda sido el mismo Jes\u00fas el que se dijo rey, contest\u00f3: \u201cLo escrito, escrito queda.\u201d (Juan, XIX, 19-23). \u00bfY qu\u00e9 hay en este pleito entre Jes\u00fas y Pilatos a cuenta de la realeza de aquel?\r\n\r\nLo que hay es que el Cristo no se sent\u00eda rey de este mundo, rey pol\u00edtico, sino que eran las turbas hambrientas de pan y de peces las que quer\u00edan hacerle rey, y \u00e9l hu\u00eda de esas turbas y de la pol\u00edtica nacionalista de ellas. Por lo que le tentaban los escribas y fariseos para presentarlo como un sedicioso, un faccioso contra el C\u00e9sar, y es cuando dijo lo de \u201cDad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar\u201d, es decir, el tributo y con \u00e9l la pol\u00edtica. Escribas, fariseos y sacerdotes, para quienes el Cristo era un faccioso, un sedicioso, un antipatriota, que pon\u00eda en peligro la independencia de la naci\u00f3n jud\u00eda. \u201cSi le dejamos \u2014dec\u00edan\u2014, todos creer\u00e1n en \u00e9l, y vendr\u00e1n los romanos y quitar\u00e1n nuestro lugar y la naci\u00f3n\u201d (Juan, XI, 48), y luego: \u201cNos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la naci\u00f3n se pierda\u201d (v. 50). Y por esto, por antipatriota, hicieron los sacerdotes que se le crucificara, y por lo mismo hizo poner Pilatos el letrero triling\u00fce, como queriendo decir: este es un sedicioso alzado contra el C\u00e9sar. Mas \u00e9l, el Cristo, jam\u00e1s se proclam\u00f3 rey de este mundo, rey pol\u00edtico. Agoniz\u00f3 y muri\u00f3 bajo el r\u00f3tulo de rey, y fue rey de agon\u00eda.\r\n\r\nEl Cristo rey, pues, y no de este mundo, es el Cristo desnudo, sin manto ni cetro, crucificado por antipatriota y agonizando en la cruz, el Cristo de la agonizante tambi\u00e9n piedad popular cristiana espa\u00f1ola. Y a ese Cristo desnudo y ensangrentado y acardenalado se le adivinan, casi se le trasparentan tras las l\u00edvidas carnes, las entra\u00f1as todas. All\u00ed dentro hay entra\u00f1as de hombre, est\u00f3mago, h\u00edgado, bazo, pulmones, coraz\u00f3n, las v\u00edsceras todas. Y ser\u00eda un desprop\u00f3sito querer sacarle una cualquiera de ellas y pon\u00e9rsela fuera, sobrepuesta. \u00bfQu\u00e9 sentido tendr\u00eda ponerle o pintarle a un Cristo crucificado y desnudo un coraz\u00f3n al lado izquierdo del pecho? Revolver\u00edase contra esa incongruencia tanto el sentimiento religioso como el est\u00e9tico. \u00a1Poner un coraz\u00f3n de pega sobre la carne que guarda el coraz\u00f3n entra\u00f1ado! Un coraz\u00f3n as\u00ed, de pega, a modo de una condecoraci\u00f3n, s\u00f3lo se explica sobre la t\u00fanica de un Cristo vestido, que acaso no es m\u00e1s que un maniqu\u00ed. Un coraz\u00f3n as\u00ed, de pega, desprendido de la red toda visceral de que forma parte, s\u00f3lo se explica sobre una t\u00fanica que quiere acaso ser manto real, manto pol\u00edtico. Y sobre ese coraz\u00f3n de pega, que no es el coraz\u00f3n entra\u00f1ado del cuerpo desnudo y agonizante, sobre ese coraz\u00f3n un \u201cReinar\u00e9 en Espa\u00f1a y con m\u00e1s veneraci\u00f3n que en otras partes.\u201d\r\n\r\nY ese coraz\u00f3n ensento, separatista \u2014pues se separa del resto de las entra\u00f1as corporales\u2014 y real, es un coraz\u00f3n que a las veces se trueca en olla ciega o alcanc\u00eda, si es que no en buz\u00f3n. Pues le hay que recibe papeletas en que van escritos los nombres de los donantes que contribuyeron con mayores cantidades a la erecci\u00f3n del monumento. Lo cual tiene sin duda que ver con los panes y los peces, pero no con la realeza del otro mundo, sino con el tributo del C\u00e9sar.\r\n\r\nSi las damas de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica que lanzan al aire esos vivas inflamados de monarquismo leyeran m\u00e1s los evangelios \u2014con notas o sin ellas\u2014 que las revelaciones de Santa Margarita Mar\u00eda de Alacoque, podr\u00edan darse m\u00e1s clara cuenta de la realeza de Cristo y a la vez de su cordialidad. Y si estudiasen un poco de anatom\u00eda y fisiolog\u00eda, aprender\u00edan que el coraz\u00f3n, el de entra\u00f1a y no el de pega, es algo m\u00e1s que una bomba aspirante e impelente.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101526\/CMU_9-136.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_12\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc636_259940912\"><\/a><strong>Lo religioso, lo irreligioso y lo antirreligioso<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_13\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc638_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>junio de 1931<\/em><\/h3>\r\nSeguimos percutiendo y auscultando el esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol, que no es lo mismo que la opini\u00f3n, pues la llamada opini\u00f3n p\u00fablica no siempre tiene limpia conciencia de su propio esp\u00edritu. El examen de conciencia colectiva, y m\u00e1s que colectiva, com\u00fan, es m\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan que el examen de conciencia individual, y todos los confesores y curadores de almas saben cu\u00e1n dif\u00edcil es \u00e9ste.\r\n\r\nSeguimos percutiendo y auscultando a este esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol, atacado hoy de hiperestesia, de histeria y hasta de epilepsia, Los m\u00e1s de los espa\u00f1oles con algo de conciencia com\u00fan, de conciencia civil o pol\u00edtica, ni saben lo que quieren y ni siquiera saben lo que no quieren. Muchas de las explosiones p\u00fablicas no son m\u00e1s que ataques epil\u00e9pticos. Y en ellos, el p\u00fablico, o se muerde la lengua o irrumpe en gritos inarticulados, que no son otra cosa los m\u00e1s de los vivas y de los mueras. Nos basta volver la vista a las jornadas de las quemas de conventos.\r\n\r\nEs indudable, a las quemas de conventos se unieron profesionales del mot\u00edn, deportistas de la violencia; pero es no menos indudable que esa obra tuvo si un car\u00e1cter econ\u00f3mico, un car\u00e1cter tambi\u00e9n religioso, o sea antirreligioso. No irreligioso. Porque toda protesta, pac\u00edfica o belicosa, contra una forma de religi\u00f3n, se hace movido por otra forma de religi\u00f3n. La irreligi\u00f3n, la verdadera irreligi\u00f3n, no protesta nunca, ni pac\u00edfica ni belicosamente. Se limita a ignorar la religi\u00f3n \u2014y con ella a ignorar la irreligiosidad\u2014 y a encogerse de hombros ante ella. El ateo religioso, el que profesa la religi\u00f3n \u2014que lo es\u2014 del ate\u00edsmo, cree en el anti-Dios. Cree tanto como el creyente en Dios. Todo acto antirreligioso, que es acto religioso, es acto de fe. Tan de fe es creer que hay Dios como lo es creer que no lo hay. \u00bfSaberlo\u2026 dec\u00eda? S\u00ed, ya s\u00e9 que dicen que saber no es creer, que saber es cosa de raz\u00f3n. Pero despu\u00e9s de todo si fe es, seg\u00fan nos reza el catecismo del P. Astete, creer lo que no vimos, raz\u00f3n \u2014raz\u00f3n religiosa\u2014 es creer lo que vemos. \u00a1Y qu\u00e9 terrible es la religiosidad racionalista!\r\n\r\n\u201cLa religi\u00f3n es el opio del pueblo\u201d, dicen que dec\u00eda aquel terrible profeta, hoy canonizado y erigido en momia de idolatr\u00eda, que fue Lenin. No s\u00e9 si dijo \u201copio del pueblo\u201d o si dijo \u201copio para el pueblo\u201d; pero es igual. Opio para el pueblo, elaborado por el pueblo mismo. Y lo es toda religi\u00f3n, incluso \u00a1claro est\u00e1!, la religi\u00f3n de Lenin, el materialismo hist\u00f3rico de Carlos Marx \u2014otro profeta canonizado\u2014, elevado a religi\u00f3n bolchevista, con sus dogmas, su disciplina, su jerarqu\u00eda y su liturgia. Y es que el pueblo apetece opio, porque lo necesita. Uno u otro opio, el ruso ortodoxo, el cat\u00f3lico, el nacionalista o el bolchevista. Necesita opio para calmar sus dolores y hasta su hambre; necesita opio para consolarse de haber nacido a esta vida pasajera. Y ese opio es creer en otra vida, o despu\u00e9s de la muerte corporal o antes de \u00e9sta. \u00bfQu\u00e9 es el comunismo sino fe en otra vida? O en otra sociedad, que es lo mismo. Opio es toda utop\u00eda, aunque se envuelva en cientifismo.\r\n\r\nEs pues religi\u00f3n el bolchevismo ruso, y lo es el fajismo italiano, y lo es el socialnacionalismo tudesco, y lo es el americanismo, y lo es el sindicalismo anarquista, y empieza a serlo el neorrepublicanismo espa\u00f1ol, que aun no sabe bien ni lo que quiere ni lo que no quiere. Y quema conventos para ver si a la luz de sus llamas ve salir el sol \u2014hay quien enciende una candela para verlo nacer\u2014, y no ve m\u00e1s que humo. Y todo es opio; opio para calmar los dolorosos retortijones del hambre espiritual, del hambre de personalidad \u2014individual o colectiva\u2014, del hambre de historicidad, del hambre de inmortalidad hist\u00f3rica. A los m\u00e1s de los quemadores de conventos les mueve el ansia de representar un papel en la tragedia de la Historia, de salir a escena, aunque sea como coristas, y, el que puede, de partiquino. \u201cEstamos viviendo unos momentos hist\u00f3ricos\u201d, me dec\u00eda un pobre mozalbete, atosigado de la peor literatura llamada proletaria. Literatura novel\u00edstica, claro es.\r\n\r\n\u00a1Hambre de historicidad! \u00a1Hambre de celebridad! \u00a1Qu\u00e9 sentimiento tan divino! En unas oposiciones a escuelas de ni\u00f1os que se celebraban en Salamanca, un opositor, un maestrillo, explicaba en un ejercicio a unos ni\u00f1os el pasaje aquel del Catecismo en que el P. Astete nos dice que Dios hizo el mundo para hacerse c\u00e9lebre. Y el juez del Tribunal de oposiciones que me lo contaba me dec\u00eda riendo: \u201cYa ve usted, no sab\u00eda explicarse eso de que uno haga algo para su propia gloria como no sea para hacerse c\u00e9lebre, para ganar renombre.\u201d Y yo le contest\u00e9: \u201cPues se lo explica muy bien el pobre maestrillo que oposita para ganarse un sueldecillo. \u00bfNo reza usted todos los d\u00edas <em>santificado sea el tu nombre<\/em>? Pues santificar el nombre de Dios \u2014el nombre, f\u00edjese usted\u2014 es darle renombre, es celebrarlo, es hacerle c\u00e9lebre a Dios, a Dios, cuya gloria celebran los cielos.\u201d Y le hice comprender al pedagogo que la ingenua religiosidad del pobre \u2014\u00a1y tan pobre!\u2014 maestrillo no iba descaminada, que el maestrillo ten\u00eda conciencia hist\u00f3rica.\r\n\r\n\u00bfY la gloria de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola? O sea, \u00bfy la religiosidad civil espa\u00f1ola? Porque si ha de haber una verdadera unidad espa\u00f1ola, si Espa\u00f1a ha de ser una naci\u00f3n con una conciencia com\u00fan, ha de ser sobre el cimiento de un sentimiento com\u00fan de una misi\u00f3n del pueblo espa\u00f1ol. Y ahora nos falta averiguar, percutiendo y auscultando, si ese sentimiento se fragua bajo los ataques hist\u00e9ricos.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101527\/CMU_9-137.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_14\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2636_1073207092\"><\/a><strong>Sobre el divorcio<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_15\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\r\nCuando me dispon\u00eda a comentar bien lo que me escribi\u00f3 el amigo Mourlane respecto al Dios de mi tierra, y con ello mi lema de Dios, Patria y Ley \u2014Dios sobre todo\u2014, bien las pintorescas incidencias de la proclamaci\u00f3n del Estatuto gallego, con su caracter\u00edstico regodeo de quejumbre y el inevitable mito de la esclavitud celta, he aqu\u00ed que se me atraviesa un tema intercurrente, debido a una de esas que llaman encuestas y propiamente deber\u00edan llamarse <em>enquestas<\/em>, o mejor, <em>enquisas<\/em>. Gusto muy poco de ellas. No me place ser <em>enquestado<\/em> o <em>enquisado<\/em>, y menos ser entrevistado o <em>entreparlado<\/em>. No s\u00e9 por qu\u00e9 a los que, por mal de nuestros pecados o por nuestra buena suerte, hemos llegado a cierta notoriedad p\u00fablica, se nos ha de requerir para que opinemos, y a tenaz\u00f3n, de lo que se presente de moda. Y en este caso se me ha querido inquirir lo que del divorcio me parezca, y si creo que deba o no establecerse en Espa\u00f1a.\r\n\r\nEs esa cuesti\u00f3n del divorcio una de las cuestiones interesant\u00edsimas que no han logrado nunca interesarme. No me interesa familiarmente, pues no se ha presentado el problema ni en mi propia familia ni en aquellas que me son, por m\u00e1s conocidas, m\u00e1s queridas. No me interesa literaria ni est\u00e9ticamente, como tesis de comedias, o de cuentos, o novelas, porque ni me siento Alejandro Dumas, hijo, ni Linares Rivas, hijo tambi\u00e9n, ni me creo con dotes para hacer literatura de divorcio a base de divorcios literarios. Tampoco me interesa jur\u00eddicamente, porque, no siendo yo ni siquiera licenciado en Derecho, carezco de clientela de bufete de abogado, en que se me podr\u00eda presentar el caso. Pero puesto que, por lo visto, \u00e9ste se quiere poner de moda y podr\u00eda uno venir a dar en legislador, no he de rehuir el exponer unas liger\u00edsimas consideraciones sobre el divorcio.\r\n\r\nTodo este peque\u00f1o toletole de la necesidad de implantar el divorcio en Espa\u00f1a me parece que obedece m\u00e1s que a ansias de los malmaridados, a una especie de sentimiento antican\u00f3nico o, si se quiere, anticlerical, respecto al matrimonio. Es \u00e9ste, en efecto, para la Iglesia cat\u00f3lica, can\u00f3nicamente, un sacramento indisoluble, aunque parece ser que en estos \u00faltimos tiempos esa indisolubilidad ha aflojado mucho, y son bastantes los matrimonios can\u00f3nicos que se disuelven por sugestiones m\u00e1s o menos napole\u00f3nicas o econ\u00f3micas. El Estado, por su parte, tiende a civilizar el matrimonio, a hacerlo un contrato meramente civil, sin reconocer efectos civiles al sacramento meramente can\u00f3nico y no registrado civilmente. De un lado, pues, la canonizaci\u00f3n sacramental del contrato civil, y de otro, la civilizaci\u00f3n contractual del sacramento can\u00f3nico.\r\n\r\nPara la Iglesia, el matrimonio puramente civil entre fieles no pasa de ser un concubinato, y para el Estado un mero sacramento no tiene, sin m\u00e1s, efectos civiles. Lo mismo que un reo puede ser absuelto en el sacramento de la penitencia, y hasta ser canonizado, sin que por eso se libre de la pena, y acaso de una ejecuci\u00f3n capital. Y esto de la civilizaci\u00f3n o canonizaci\u00f3n es tal, que hoy, en Espa\u00f1a, un ordenado \u201cin sacris\u201d, un sacerdote cat\u00f3lico, no puede casarse civilmente, y aun cuando el celibato eclesi\u00e1stico no es propiamente derecho can\u00f3nico. Ni se puede civilizar a las barraganas.\r\n\r\nAparte de los efectos civiles, el cuidado de los hijos cuando los haya, el mantenimiento, la herencia, etc., hay el aspecto que podr\u00edamos llamar social, o mejor, \u00e9tico, y es c\u00f3mo han de ser recibidos en sociedad y qu\u00e9 estimaci\u00f3n p\u00fablica se ha de otorgar a los divorciados y vueltos a casar. Mas esto no depende de legislaci\u00f3n, y hoy la sociedad, hasta la m\u00e1s gazmo\u00f1a, no usa de melindres a este respecto. Es m\u00e1s: se ha hecho en ciertos pa\u00edses de tan buen tono el divorcio, que hay ya quienes se casan para divorciarse. El divorcio da un cierto picante a una nueva aventura matrimonial. Esto es muy cinem\u00e1tico.\r\n\r\nClaro est\u00e1 que \u00e9stas son cosas de lo que llamamos burgues\u00eda y de la aristocracia. El que se llama por antonomasia pueblo no se preocupa apenas del divorcio. Es problema que al verdadero proletario, al que tiene que cuidar de su prole, no se le suele presentar. Y es que en el proletario, en el obrero, la igualdad de los sexos es mayor. T\u00e9ngase en cuenta las familias obreras en que la mujer es m\u00e1s sost\u00e9n de ellas que el marido. Hay obreros parados que comen a cuenta de la mujer y que, en vez de obreros en paro, son maridos en parada. Marido u hombre. \u201c\u00a1Es mi hombre!\u201d \u2014bella expresi\u00f3n\u2014. A la que responde: \u201c\u00a1Es mi mujer!\u201d \u201cMi mujer\u201d, y no mi esposa o mi se\u00f1ora, denominaciones pedantescas. Y pedantesca tambi\u00e9n \u201cmi compa\u00f1era\u201d, de los que quieren dar a entender que ni canonizaron ni civilizaron su matrimonio. \u00a1Pero en punto a denominaciones estil\u00edsticas!\u2026 Con decir que a\u00fan hace poco he le\u00eddo a un escritor que muy en serio le llamaba a su padre \u201cel autor de mis d\u00edas...\u201d\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101528\/CMU_9-138.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_16\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2646_1073207092\"><\/a><strong>Caciquismo, fulanismo y otros \u201cismos\u201d.<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_17\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_2599409121819202122\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 18 de ju<\/em><em>n<\/em><em>io <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEn mayo de 1901 contribu\u00ed con un escrito a la informaci\u00f3n que, dirigida por Joaqu\u00edn Costa, abri\u00f3 la Secci\u00f3n de Ciencias Hist\u00f3ricas del Ateneo de Madrid sobre <em>Oligarqu\u00eda y caciquismo como la forma actual de gobierno en Espa\u00f1a; urgencia y modo de cambiarla<\/em>. De los sesenta y cuatro contribuyentes a ella \u2014entre los que figuraban D. Antonio Maura, Pi y Margall, Ram\u00f3n y Cajal, Azc\u00e1rate y otros as\u00ed\u2014 s\u00f3lo dos, mi amiga la Pardo Baz\u00e1n y yo, tratamos de representar al caciquismo como la forma m\u00e1s natural de gobierno popular en Espa\u00f1a, \u201cla \u00fanica forma de gobierno posible, dado nuestro \u00edntimo estado social\u201d, dije entonces. \u201cEl cacique \u2014a\u00f1ad\u00ed\u2014 es la ley viva, personificada; es algo que se ve y se toca y a quien se siente; la ley, cosa abstracta y escrita.\u201d \u201cNo es el mal el cacique en s\u00ed; el mal es como el cacique sea.\u201d Y escrib\u00ed tambi\u00e9n \u2014\u00a1hace treinta a\u00f1os!\u2014 \u201clo que ocurre es que el instrumento con que los hombres hacen hombres son las ideas, y que sin hombres no hacen ideas las ideas\u201d.\r\n\r\nDos a\u00f1os despu\u00e9s, en abril de 1903, publiqu\u00e9 mi <em>Sobre el fulanismo<\/em>, que figura en el tomo IV de mis <em>Ensayos<\/em>. Y en \u00e9l remach\u00e9 mi tesis personalista. Las personas y no las cosas \u2014contra Marx\u2014 son las que hacen la Historia. Un hombre, un hombre entero y verdadero, es una idea mucho m\u00e1s rica que lo que llamamos una idea. Y \u00e9sta tiene peores contradicciones \u00edntimas que las que pueda tener un hombre. Los m\u00e1s grandes y m\u00e1s fecundos movimientos hist\u00f3ricos, empezando por el cristianismo, llevan apelativo personal. Hegelianismo quiere decir algo; idealismo absoluto, muy poco o nada. Marxismo es algo; socialismo, casi nada. No he entendido el transformismo hasta que no estudi\u00e9 el darvinismo. \u00bfRevoluciones de ideales? Rousseau engendr\u00f3 en la Revoluci\u00f3n francesa a Napole\u00f3n I, y Dostoyeusqui \u2014m\u00e1s que Marx\u2014 engendr\u00f3 en la revoluci\u00f3n rusa a Lenin. Y en cuanto al jacobinismo y al bolchevismo se me escapan por su falta de personalidad. Donde no asgo una persona no retengo un ideal.\r\n\r\nPor esto me parece que estuvo acertado S\u00e1nchez Guerra en C\u00f3rdoba al presentar como bandera su nombre, como programa sus actos y como promesa la de cumplir con su deber, y esto aunque se rechacen su bandera, su programa y su promesa. Y por esto me parece que en la actual campa\u00f1a electoral no se hace sino confundirle al pueblo con eso de la derecha liberal republicana, del partido republicano liberal dem\u00f3crata, el radical, el republicano radical socialista, el de acci\u00f3n republicana, el de al servicio de la Rep\u00fablica, el federal, el socialista\u2026 y todos los otros, m\u00e1s o menos extravagantes. \u00bfQu\u00e9 entiende de eso el pueblo?\r\n\r\nEl hecho es que en estos a\u00f1os de dictadura se han traducido no pocas ideas pol\u00edticas, pero no se ha traducido, que yo sepa, un solo hombre; se han formado acaso opiniones; pero cu\u00e1ntas personas se han formado? Y as\u00ed nos presentamos a un pueblo profundamente personalista o fulanista, que no entiende de abstracciones ideol\u00f3gicas, sino de concreciones psicol\u00f3gicas. Los m\u00e1s de nuestro lugares se hallan divididos en dos partidos: el de los antiequisistas, que siguen a Zeda, y el de los antizedistas, que siguen a Equis, y todos son antis, y todos son fulanistas. Y en el fondo todos son adictos. \u00bfAhora republicanos? Top\u00e9 con un t\u00edo cazurro que me dijo que era republicano antirrepublicanista, y admir\u00e9 su castizo ingenio barroco.\r\n\r\nY a este pueblo as\u00ed, en busca de nuevos caciques \u2014el anticaciquismo es siempre caciquista\u2014 se le presenta una lechigada de candidatos desconocidos que van a ver si hacen su personalidad en las Constituyentes caniculares. \u00a1Lo que tendr\u00e1n que sudarla! Despu\u00e9s de las pr\u00f3ximas elecciones tendremos que erigir un monumento en forma de urna al elector desconocido.\r\n\r\nY menos mal los que, como D. Jos\u00e9 S\u00e1nchez Guerra, pueden presentarse como banderas o s\u00edmbolos de lo que sea; lo peor es los que tienen que esbozar un programa. \u00a1Un programa! Nunca lo he podido hacer ni para la asignatura que explico, y eso que es reglamentario; me he limitado a copiar el \u00edndice de cualquier libro de texto. \u00a1Programa! \u00a1Asignatura! Son despu\u00e9s de \u201cpluscuamperfecto\u201d, las palabras m\u00e1s feas que hay en castellano. Y bien dec\u00eda Carlos Marx que el que traza programas para el porvenir es un reaccionario. Y como no se pueden trazar para el pasado\u2026 Ya que en este caso ser\u00edan metagramas; y p\u00e1seseme el voquible.\r\n\r\n\u00bfCu\u00e1ntos partidos van a surgir de las Constituyentes? El Diablo lo sabe. Y s\u00f3lo Dios, los hombres, las personas, que van a surgir o resurgir, que van a nacer o renacer \u2014resucitar\u2014 en ellas. Y entre tanto ya hay quienes est\u00e1n pensando en la persona a la que van a enterrar o a enjaular en la Presidencia de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Yo, para entre m\u00ed, y por seguir moda, tengo dos candidatos: uno, si se tratase de entierro, y otro, si se tratase de enjaule; pero, \u00a1claro est\u00e1!, me los reservo y callo, pues no quiero pasar por malicioso.\r\n\r\n\u00bfY cu\u00e1ntos partidos van a hundirse en las pr\u00f3ximas Cortes? Alguno hay que teme llegar a constituir mayor\u00eda en ellas: le teme a la responsabilidad del Poder no compartido con otro partido; le teme acaso a su propio programa. Que es lo que sucede cuando \u00e9ste, el programa, es un \u00edndice de actuaciones en vez de ser una metodolog\u00eda.\r\n\r\nY ahora, lector desconocido \u2014tan heroico y respetable, pues me aguantas, como el elector desconocido, como mi elector desconocido\u2014, voy a formarme candidato en una campa\u00f1a electorera m\u00e1s bien que electoral. De la que espero salir gan\u00e1ndome; gan\u00e1ndome a m\u00ed mismo, que no es igual que ganar un acta de diputado constituyente. Y si me pierdo, no si pierdo la elecci\u00f3n, sino si me pierdo, ya s\u00e9 lo que me espera. Dios me libre.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101534\/CMU_9-144.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_18\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2638_1073207092\"><\/a><strong>La antorcha del ideal<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_19\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_25994091218\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 2<\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u201c\u00a1Hay que mantener en alto la antorcha del ideal!\u201d Al pelo, amigo m\u00edo, linda frase, muy linda frase. Pero\u2026 s\u00ed; pero la mano que tiene la antorcha, que la mantiene, es de carne y hueso y no de bronce, y se cansa y se abate. \u00bfEstatua? \u00a1Ay, amigo; terrible cosa tener que hacer de estatua! Hay en el Palais Royal de Par\u00eds una en m\u00e1rmol, de Rodin, representando a V\u00edctor Hugo con un brazo extendido, y \u00e9ste\u2026 apuntalado por el mismo Rodin. Y a los modelos de tales actitudes, para pintura o escultura, se les suele sostener el brazo con un cordel que cuelga del techo. Y es experto ve en la imagen, aunque invisible, el cordel del modelo. Y hay experto, que como aquel de que nos habla Browning, al ver una estatua de Laoconte sin serpientes, mientras los dem\u00e1s que la miran creen que est\u00e1 desperez\u00e1ndose y bostezando, adivina \u00e9l que es que est\u00e1 luchando con un enemigo invisible. \u00a1Con unas serpientes invisibles! \u00a1Y lo que duele, amigo, el cordel que cuelga del cielo! Usted, que es ante todo y despu\u00e9s de todo un esteta, no lo comprende. O mejor, no lo con-sabe ni lo con-siente.\r\n\r\nCuenta el <em>Libro del \u00c9xodo<\/em> en su cap\u00edtulo XVII, que cuando peeaba Israel contra Amalec, si Mois\u00e9s alzaba su mano, Israel prevalec\u00eda; pero cuando la bajaba, prevalec\u00eda Amalec, y que como las manos de Mois\u00e9s estaban pesadas, le hicieron sentarse en una piedra y Aar\u00f3n y Hur le sosten\u00edan las manos, el uno de una parte y el otro de la otra, y que as\u00ed hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Las palmas de los pies de Mois\u00e9s, descansando, no apoy\u00e1ndose en tierra, y las plantas de sus manos apoyadas en otras manos. Palmas de pies de peregrino, plantas de manos de legislador. Y muerto luego Mois\u00e9s en la cumbre de Pisga, del monte de Nebo, en la tierra de Moab, frente a la tierra de promisi\u00f3n, en la que no le fue dado por el Se\u00f1or entrar, pas\u00f3 Josu\u00e9 a ella el Jord\u00e1n, con el arca de la alianza.\r\n\r\n\u00bfConoces, amigo, aquel denso poema de Alfredo de Vigny titulado <em>Mois\u00e9s<\/em>? Oiga algo de \u00e9l: \u201cY tomando lugar de pie, delante de Dios, Mois\u00e9s, en la nube oscura, le hablaba cara a cara. Y dec\u00eda al Se\u00f1or: \u00bfNo he de acabar? \u00bfAd\u00f3nde quieres que lleve todav\u00eda mis pasos? \u00bfHe de vivir, pues, siempre, poderoso y solitario? \u00a1D\u00e9jame dormirme con el sue\u00f1o de la tierra! \u00bfQu\u00e9 te he hecho para ser tu elegido? He conducido a tu pueblo a donde has querido, y he aqu\u00ed que su pie toca a la tierra prometida. De ti a \u00e9l que se tome otro la mediaci\u00f3n y que ponga el freno al corcel de Israel; yo le lego mi libro y la vara de bronce.\u201d Y todo lo dem\u00e1s que le dice y que conviene, amigo, que lo lea en el original de Vigny en po\u00e9tico franc\u00e9s, denso y fluido. Y aqu\u00ed debo advertirle que el agua corriente, l\u00edquida y fluida, es m\u00e1s densa que el hielo s\u00f3lido, pues \u00e9ste flota en aquella. Y que yo aqu\u00ed me veo constre\u00f1ido a traducir a Vigny en prosa s\u00f3lida y no en verso l\u00edquido.\r\n\r\nHe vuelto a leer el <em>Mois\u00e9s<\/em> del gran poeta al recibir, amigo, con su amonestaci\u00f3n su linda frase de la antorcha del ideal. Y he repasado mi pasado.\r\n\r\nSoy, \u00bfdebo dec\u00edrselo?, uno de los que m\u00e1s han contribuido a traer al pueblo espa\u00f1ol la Rep\u00fablica, tan mentada y comentada. Pero ahora, en el umbral de la puerta entornada de la Espa\u00f1a de promisi\u00f3n, sienten las palmas de mis pies de peregrino ganas de c\u00e9sped de hierba fresca en que descansar sin apretarla, y sienten las plantas de mis manos de escritor ganas de sost\u00e9n de familiares y de disc\u00edpulos. Y veo la cumbre del monte Nebo, el Pisga, que se me aparecen en sue\u00f1os algo as\u00ed como el picacho del Almanzor, en Gredos, esa v\u00e9rtebra cervical del espinazo \u2014rosario, dice el pueblo\u2014 de las dos Castillas, la leonesa y la manchega, la del Cid y la de Don Quijote. Que vengan pues los Josu\u00e9s.\r\n\r\nQue vengan los Josu\u00e9s que le hagan pararse al Sol, o que, a lo menos, nuevos Esproncedas le conminen a que se pare para o\u00edrles su ardiente saludo. \u201cPara y \u00f3yeme, \u00a1oh Sol!, yo te saludo\u201d\u2026 Esto no es de Vigny. Y que el Sol, que es la mejor antorcha del ideal, les oiga, y que ellos hagan a su vez de estatuas saludadoras. \u00bfNo entramos ya en un nuevo mundo y en una era nueva? Y que esos Josu\u00e9s pasen con sus arcas el Jord\u00e1n, que es un Rubic\u00f3n, y tras el cual les aguarda la inevitable guerra civil inacabable, lo que otros llaman revoluci\u00f3n, la revoluci\u00f3n permanente del profeta israelita Trotzki, el avance sin muga. Yo, amigo, vengo del siglo XIX liberal y aburguesado; los sue\u00f1os de mi ni\u00f1ez se brizaron al fragor de aquellas modestas guerras civiles de 1874, cuando el cursi himno de Riego espoleaba corazones. Pase, amigo, pase el Jord\u00e1n-Rubic\u00f3n y entre en la nueva Espa\u00f1a, en la Espa\u00f1a federal y revolucionaria. Yo me quedar\u00e9 en Gredos, pues empiezan a ca\u00e9rseme las manos y los pies. Cada vez sue\u00f1o m\u00e1s con hierba fresca y verde, para descansar sobre ella o debajo de ella, al sol del cielo o a la sombra de la tierra.\r\n\r\nY ahora vuelvo a releer el <em>Mois\u00e9s<\/em> de Vigny, y vuelvo a o\u00edrle c\u00f3mo le dice al Se\u00f1or terrible, de quien ver la cara es morirse:\r\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cVous m'avez fait viellir puissant et solitaire,<\/em>\r\n<em>laissez-moi m'endormir du sommeil de la terre.\u201d<\/em><\/p>\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101529\/CMU_9-139.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_20\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2640_1073207092\"><\/a><strong>Egolog\u00edas y consistiduras<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_21\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_2599409121819\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 26 de junio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEn burla, aunque injusta, de la escol\u00e1stica medieval ha podido decirse que sus diferentes escuelas hac\u00edan consistir las cosas, ya en la consistidura, ya en el consistir, ya en el consistimiento, ya en la consistencia, ya en otras denominaciones, que no definiciones, an\u00e1logas. En resoluci\u00f3n, logomaquias. Y ni cabe llamarlas ideolog\u00edas, sino fonolog\u00edas; pues no se trata de ideas, sino de voces. Y hoy nos encontramos en una escol\u00e1stica pol\u00edtica y revolucionaria. Las supuestas definiciones no son m\u00e1s que denominaciones, en que a las veces el toque est\u00e1 en el orden de factores, que parece alterar el producto. As\u00ed hemos o\u00eddo la diferencia que va del socialnacionalismo al nacionalsocialismo, dos consistiduras diferentes y un solo camelo verdadero. Y alguien nos ha preguntado seriamente si radical socialista es lo mismo que socialista radical, a lo que, \u00a1es claro!, no supimos qu\u00e9 responderle. Otras veces el punto estriba en obtener un anagrama de iniciales, y as\u00ed hemos pensado en lanzar el partido revolucionario individualista popular, o sea R. I. P. \u00a1Y am\u00e9n! Fonolog\u00eda m\u00e1s o menos\u2026\r\n\r\n\u00bfPero es que el orden de los factores no altera el producto? Ah\u00ed est\u00e1 el viejo lema tradicionalista de \u201cDios, Patria y Rey\u201d, que los directoriales de la Uni\u00f3n Ptri\u00f3tica cambiaron en \u201cPatria, Religi\u00f3n y Monarqu\u00eda\u201d. Y lo cambiaron por inspiraci\u00f3n fajista, para poner la Patria por encima de todo, en concepci\u00f3n y sentimiento paganos. Y como no se atrevieron a ponerla antes que Dios, a hacer del Estado Dios, a la pagana, cambiaron los personales y concretos Dios y Rey por los impersonales y abstractos Religi\u00f3n y Monarqu\u00eda. Aunque, en rigor, en vez de Religi\u00f3n debieron haber dicho Iglesia. Y dejarle siempre a Dios fuera.\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 es hoy la lucha en Italia entre el fajismo y el vaticanismo, que parecieron conchabarse un momento? \u00bfQu\u00e9 es el duelo entre Mussolini y P\u00edo XI? Es el mismo viejo duelo medieval entre el Pontificado y el Imperio, entre la Iglesia y el Estado, entre la religi\u00f3n y la patria. Dej\u00e1ndole siempre fuera a Dios, que no necesita ni de Pontificado, ni de Iglesia, ni de religi\u00f3n, y mucho menos de Imperio, de Estado o de Patria.\r\n\r\n\u00a1Dios! \u00a1Dios sobre todo! S\u00ed; pero para el m\u00edstico, para el perfecto individualista, para el que resiste a todo partido civil. Dios es el universal concreto, el de mayor extensi\u00f3n y, a la vez, de mayor comprensi\u00f3n; el Alma del Universo, o dicho en crudo, el yo, el individuo personal, eternizado e infinitizado. Toda teolog\u00eda es una <em>egolog\u00eda<\/em>. Y por eso aquel nuestro R. P. fray Juan de los \u00c1ngeles, franciscano, aquel que dijo que Dios \u201cen cuanto hizo dej\u00f3 olor de su divinidad y grandeza\u201d, y que \u201cviviendo en carne mortal nunca se ven y gozan los rayos de su divina luz si no es por entre los dedos de las manos de Dios\u201d, exclam\u00f3 en un arrebato de divino ego\u00edsmo: \u201c\u00a1Yo para Dios, y Dios para m\u00ed, y no m\u00e1s mundo!\u201d Mas, \u00bfqu\u00e9 era Dios para el eg\u00f3logo fray Juan de los \u00c1ngeles? Era: \u201cque se debe considerar todo el mundo como un cuerpo, cuyos miembros son todas las criaturas, y cuya \u00e1nima es Dios\u201d. Y as\u00ed nuestro castizo m\u00edstico franciscano espa\u00f1ol, al no pedir m\u00e1s mundo que Dios es que ped\u00eda el alma del mundo, con sus criaturas todas. Su alma, no su idea; personalidad, no idealidad. \u00bfMas es esta posici\u00f3n civil?\r\n\r\n\u00bfCivil? San Agust\u00edn habl\u00f3 no de Estado, ni de Imperio, ni de Patria, pero ni propiamente de Iglesia, de Pontificado o de religi\u00f3n, sino de la Ciudad de Dios. San Agust\u00edn era un jurista romano y su teolog\u00eda fue jurisprudencia. Y en concepci\u00f3n agustiniana cabe invocar a Dios por encima de la patria y de la religi\u00f3n, del Estado y de la Iglesia, del Imperio y del Pontificado, que son cosas del cuerpo del mundo, pero no de su alma, no de su alma inmortal. Y el terrible \u2014\u00a1terrible, s\u00ed!\u2014 m\u00edstico eg\u00f3logo \u2014eg\u00f3logo y egol\u00e1trico\u2014, al pedir esa alma del mundo, pide una ciudad, pide una comunidad, pide una comuni\u00f3n. \u00bfO no es acaso que al ense\u00f1arnos el Credo, en la escuela, antes de \u201cla resurrecci\u00f3n de la carne y la vida perdurable\u201d, se nos ense\u00f1\u00f3 a creer en \u201cla comuni\u00f3n de los santos\u201d? \u00bfY qu\u00e9 es la comuni\u00f3n o la comunidad de los santos en la vida perdurable sino la Ciudad celeste de Dios, la eterna sociedad futura? \u00bfQu\u00e9 es, sino la patria eterna e infinita, el reino de Cristo, que no es de este mundo?\r\n\r\n\u00bfLogomaquias? \u00bfEgolog\u00edas? \u00bfConsistiduras? Dicho llanamente: que al poner a Dios, a mi Dios, sobre todo y por encima de la patria y de la religi\u00f3n, del Estado y de la Iglesia, del Imperio y del Pontificado, declaro que hay algo que no puedo ni debo sacrificar ni a la patria, ni a la religi\u00f3n, ni al Estado, ni a la Iglesia. \u00bfQu\u00e9 es esto?\r\n\r\n\u00bfHe de continuar? Porque cualquiera se hace o\u00edr sobre esto en medio del actual barullo de escol\u00e1stica de partidos pol\u00edticos con sus definiciones\u2026 fonol\u00f3gicas. O sea verbales. Y verbosas.\r\n\r\nY a este lector que me pide que no abuse de la Historia Sagrada, he de decirle que toda historia es sagrada, que la Historia es el pensamiento de Dios, y que su fin es forjar, no patria, ni Estados, ni Imperios, sino almas individuales, personas, hombres. Como el lector \u00e9se y como\r\n<p style=\"text-align: right;\">Miguel de Unamuno.<\/p>\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101529\/CMU_9-140.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_22\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc16856_1800461024\"><\/a><strong>Naci\u00f3n, estado, iglesia, religi\u00f3n<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_23\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc634_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 2 de <\/em><em>julio de 1931<\/em><\/h3>\r\nHeme recogido esquivando el traj\u00edn de las elecciones, o, mejor, de los escrutinios. Tengo algo m\u00e1s que escudri\u00f1ar \u2014o desgorgojar, que se dir\u00eda traduciendo del catal\u00e1n\u2014 que no votos de sufragio. Ni he de comentar elecciones, escrutinios y escudri\u00f1os, \u00bfpara qu\u00e9? Comentar\u00e9, en rumia, mi \u00faltimo comentario aquel en que os dec\u00eda de la Iglesia y del Estado, del Pontificado y del Imperio, la patria y la religi\u00f3n. Porque me he dado cuenta de que nos conviene precisar m\u00e1s las palabras, ya que toda l\u00f3gica es gram\u00e1tica.\r\n\r\nY ante todo hay que percatarse bien de lo que quieren decir Iglesia y Estado, y m\u00e1s ahora en que tanto se asenderea lo de su mutua separaci\u00f3n. Primero, Iglesia. Iglesia es \u2014as\u00ed se nos ense\u00f1\u00f3 en el Catecismo\u2014 \u201cla congregaci\u00f3n de los fieles todos\u201d, no de los cl\u00e9rigos s\u00f3lo, de los fieles, la inmensa mayor\u00eda de los cuales la forman laicos o legos. La Iglesia no es, pues, la clerec\u00eda, no es el cuerpo sacerdotal, no es lo que podr\u00edamos llamar la burocracia eclesi\u00e1stica. Y hay iglesias sin clerec\u00eda.\r\n\r\nY si la Iglesia no puede confundirse con la clerec\u00eda, o reducirse a \u00e9sta, tampoco se puede confundir la naci\u00f3n con el Estado, o reducirse a \u00e9ste. Si hay palabra ambigua es esta de Estado, con la que juegan federales, comunistas, anarquistas, sindicalistas y sus adversarios y contradictores. Estados o estamentos se llam\u00f3 a las clases que estaban representadas en las Cortes: nobleza, clero, burgues\u00eda, estado llano. Y Estado suele llamarse a la corporaci\u00f3n de los que ejercen el Poder p\u00fablico, a la burocracia a que viven sujetos los llamados Gobiernos. De donde resulta que el Estado viene a ser a la naci\u00f3n lo que la clerec\u00eda a la Iglesia. Y preguntar si cabe naci\u00f3n sin Estado es como preguntar si cabe Iglesia sin clerec\u00eda, por m\u00ednimos que el Estado y la clerec\u00eda sean.\r\n\r\n\u00a1Sin clerec\u00eda! Ni para entrar en la Iglesia cristiana cat\u00f3lica hace falta, ya que se entra por el bautismo, y puede bautizar cualquier hombre o mujer en uso de raz\u00f3n. Como en el sacramento del matrimonio son ministros los contrayentes, los que se casan. Dos casos del hondo laicismo de nuestra religi\u00f3n oficial y popular espa\u00f1ola. Laicismo que late en muchas de sus pr\u00e1cticas y en muchos de sus cultos. El feligr\u00e9s y vecino de un pueblecillo se siente tal, feligr\u00e9s y vecino sin relaci\u00f3n al p\u00e1rroco y al alcalde. La honda unidad del pueblecillo no depende de los agentes de la autoridad, como son p\u00e1rroco y alcalde, sino de la autoridad misma, que es algo impersonal y colectivo, ll\u00e1mese parroquia o concejo.\r\n\r\n\u00bfSeparar la Iglesia del Estado? \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? \u00bfQuiere decir separar la clerec\u00eda de la burocracia civil? \u00bfQue no cobre el clero de los impuestos p\u00fablicos? \u00bfQue no sea el cura un funcionario civil? Entonces habr\u00eda que ver si ello conviene a la naci\u00f3n y a la Iglesia, a la patria y a la religi\u00f3n. Porque eso de que la religi\u00f3n es asunto puramente individual o privado, resulta, hist\u00f3ricamente, un error. La religi\u00f3n sea lo que fuere, es un lazo entre individuos, un lazo que religa. Lo que es la religi\u00f3n bolchevique y lo que es la religi\u00f3n fajista. Fajismo, de fajo \u2014palabra que tomamos hace siglos del italiano <em>fascio<\/em>, haz, las dos del lat\u00edn <em>fascis<\/em>\u2014, no es sino religionismo, bien que pagano. Es religionismo nacionalista o de Estado.\r\n\r\nCuando se discuta, pues, la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado, v\u00e9ase si conviene a la Iglesia, a la religi\u00f3n, y a la vez a la naci\u00f3n, a la patria, a separar la clerec\u00eda de la burocracia civil; pero no se crea que el problema toca a lo hondo de la Iglesia y de la naci\u00f3n, de la religi\u00f3n y de la patria. La naci\u00f3n, la patria, se sostiene en un culto a la Historia, al pasado que no pasa, al pasado eterno, que es a la vez presente y porvenir eternos, que es eternidad, que es historia. El culto a los muertos, que no es culto a la muerte, sino a la inmortalidad; el culto a los muertos siempre vivos es el principio espiritual de la continuidad humana, es la tradici\u00f3n siempre en progreso. Y esta Iglesia y esta naci\u00f3n son inseparables. El d\u00eda en que de un rito o de otro, con agua o sin ella, se deje de bautizar al que entra en una comunidad nacional se habr\u00e1 acabado la naci\u00f3n. Y esto aunque subsista el Estado, como un tumor que a\u00fan persiste sobre un cad\u00e1ver. Y de esto nos ense\u00f1a aquel hondo fen\u00f3meno hist\u00f3rico de laicizaci\u00f3n de una Iglesia nacional, que fue el movimiento husita \u2014el de Juan Hus\u2014 en Bohemia, donde la naci\u00f3n, sacudiendo el Estado imperial austr\u00edaco, ha renacido como Checoslovaquia.\r\n\r\nCat\u00f3licos anticlericales conozco, pero tambi\u00e9n conozco clericales anticat\u00f3licos. Y s\u00e9 que el problema ese de la separaci\u00f3n de que se habla no era un problema religioso sino econ\u00f3mico. Y en cuanto a las \u00d3rdenes llamadas religiosas, no olvidemos que sus corporaciones se nutren por una especie de recluta malthusiana. Y que ahora tales corporaciones o comunidades, a favor de la persecuci\u00f3n que las amaga, se encuentran en una especie de disoluci\u00f3n \u00edntima.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101531\/CMU_9-141.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_24\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2642_1073207092\"><\/a><strong>E<\/strong><strong>l Estatuto o los desterrados de sus propios lares<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_25\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_259940912181920\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 7 de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u201c\u00a1Enhorabuena!\u201d, y un saludo de paso. Esto los que no piden albricias. Y uno se queda dici\u00e9ndose para s\u00ed: \u201c\u00bfEn hora buena?, no, sino \u00a1en mala hora!\u201d, y rumiando aquellas amargas palabras de Job (VII, 20): \u201cPor qu\u00e9 me pusiste por blanco tuyo y soy para m\u00ed mismo insoportable?\u201d Porque hay no ya horas, sino d\u00edas y a\u00f1os y aun siglos malos; hay horas de resaca. Son las que siguen a todo empuje de revoluci\u00f3n confundente.\r\n\r\nS\u00ed, ya sabemos que hay quienes condenan toda sinceridad, quienes predican un eso que llaman optimismo oficial, quienes llaman derrotismo a la limpieza de visi\u00f3n. Pero suelen ser los que no tienen el sentimiento de la responsabilidad, esto es: los resentidos. Lo que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1!, que el resentimiento no sea una fuerza y muy grande. Basta mirar a Rusia, a la Rusia actual, y mirarla a trav\u00e9s del evangelio de Dostoyevsqui, el gran profeta de los resentidos, el Bautista de Lenin. Pero\u2026\r\n\r\nHe visto no s\u00e9 d\u00f3nde que Nietzsche dec\u00eda que la enfermedad apetece lo que la mantiene como tal enfermedad. Y esto parece que lo saben muy bien los alcoh\u00f3licos, los morfin\u00f3manos y\u2026 casi todos los enfermos. Entre ellos, los resentidos. Sean hombres o pueblos. Porque hay pueblos resentidos, y los pueblos resentidos apetecen su propia disoluci\u00f3n, aunque la llamen renovaci\u00f3n. Pues si corre tanto aquella sentencia \u2014creo que tra\u00edda de Italia\u2014 de \u201co renovarse o morir\u201d, la nuestra, la castiza, la espa\u00f1ola, es la que sol\u00ed recordar nuestro buen amigo Schopenhauer, aquella de \u201cgenio y figura hasta la sepultura\u201d. O sea que el renovarse y el morir es uno y lo mismo. Y hay, repito, un instinto disolutivo. O resentimental.\r\n\r\nYo, que hab\u00eda tratado a algunos irlandeses \u201csinn feiners\u201d (\u201cnosotros mismos\u201d), esos sedicentes celtas, quejumbrosos, del arpa y la verdura, cuando alcanzaron su independencia de Inglaterra, me dije: \u201cY ahora, que no les queda ya resentirse de Inglaterra, \u00bfqu\u00e9 van a hacer?\u201d Ya s\u00e9 lo que seguir\u00e1 haciendo, o mejor, diciendo, un Bernard Shaw, pongo por caso; pero Bernard Shaw no es un irland\u00e9s ortodoxo, ciento por ciento. No es ni siquiera O'Shaw. Es un hereje absoluto e integral; hasta de su propia herej\u00eda. Y supongo lo que seguir\u00e1n haciendo y diciendo los unionistas \u2014es decir, los verdaderos federales\u2014 del Ulster, los que no han consentido en perder la independencia espiritual del individuo, la mayor plenitud de aquellos llamados derechos individuales. Posici\u00f3n que comprendo y consiento muy bien yo, que, como espa\u00f1ol vasco, vi nacer y desarrollarse entre los fenianos de mi nativa tierra vasca, la que me ha hecho, aquella barbarie r\u00fastica del antimaquetismo, aquella barbarie de dividir a los convecinos y colaboradores en ind\u00edgenas y advenedizos, en nativos y forasteros. Y eso que en mi nativo Pa\u00eds Vasco, justo es decirlo, a ning\u00fan hombre sensato se le ocurr\u00eda la est\u00fapida ocurrencia de decir que nos mandaban desde el centro, lo que no era cierto. Mis paisanos, como todos los dem\u00e1s espa\u00f1oles se mandaban a s\u00ed mismos unos a otros. Y si hab\u00eda caciquismo, era ind\u00edgena. Ni creo que a los mandones m\u00e1s o menos ind\u00edgenas de mi tierra que andan destructurando un Estatuto se les ocurra el desatino hist\u00f3rico de exclamar: \u201c\u00a1Ya no nos mandan!\u201d Esta ser\u00eda una simpleza propia s\u00f3lo de uno educado en el mando militar. El Estatuto, por lo dem\u00e1s y por lo que de \u00e9l conozco, es algo en gran parte deliciosamente infantil y no habr\u00e1 gran da\u00f1o para mis paisanos liberales en que fuera aprobado por Espa\u00f1a, pues las m\u00e1s absurdas de sus prescripciones no podr\u00e1n nunca llevarse a la pr\u00e1ctica. Se resistir\u00e1n a ellas los mismos a quienes se las quiere aplicar. Y si se intentara forzarles a seguirlas acabar\u00edan por sentirse advenedizos todos los nativos. Pues hay nacionalismos chicos con los que s\u00f3lo se consigue hacer que uno se sienta desterrado en su propia tierra, forasteros en sus propios hogar y cuna, ahogado en aldeaner\u00eda sin patria civil.\r\n\r\nAll\u00ed, en la villa que fue mi cuna y mi primer hogar, en mi Bilbao nativa, siendo yo ni\u00f1o, cuando \u00edbamos sde paseo los del Colegio a Bego\u00f1a o a Abando, anteiglesias hoy anexionadas a la villa, le\u00edamos en el frente de sus sendas casas consistoriales: \u201cCasa de la Rep\u00fablica\u201d. Y no quer\u00eda decir Casa de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, sino que se llamaban a s\u00ed mismas la Rep\u00fablica de Bego\u00f1a y la Rep\u00fablica de Abando. Y acaso el haberse federado la Rep\u00fablica de Abando con la villa de Bilbao fue lo que hizo germinar, por un proceso resentimental aldeano, en el alma simplic\u00edsima de Sabino Arana, lo que se llam\u00f3 primero el bizcaitarrismo. Con b y con k, por supuesto, porque la v y la c son maquet\u00e1nicas. Y si no, basta recorrer la epigraf\u00eda ib\u00e9rica. \u00a1Sabrosos recuerdos infantiles! S\u00ed; \u00a1pero ensue\u00f1os infantiles! Muy dulces para brizados por zorcico, jota, mui\u00f1eira, sardana o seguidilla; pero\u2026 Un mand\u00f3n no puede ser un vate m\u00e1s o menos melenudo y jocoso-floral. La pol\u00edtica no es orfe\u00f3n. Y menos orfe\u00f3n de chiquillos de una o de otra edad. Dulce cosa la ni\u00f1ez, y m\u00e1s dulce la segunda ni\u00f1ez, la \u00faltima; lo presiento, \u00a1ay!, con una amarga dulzura; pero\u2026 \u00a1Qu\u00e9 casas aquellas de las rep\u00fablicas aldeanas de Bego\u00f1a y de Abando! Donde se alzaba esta, en la plaza de Albia, se alza hoy la estatua de Ant\u00f3n el de los Cantares, poeta infantil y aldeano, el primero que me hizo llorar. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el \u00faltimo?\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101532\/CMU_9-142.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_26\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22527_1986339544\"><\/a><strong>Entre encinas castellanas<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_27\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22529_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 11 de julio de 1931<\/em><\/h3>\r\nHace poco, con motivo de la campa\u00f1a electoral a que mi historia me empuj\u00f3, fui algunas veces, soslayando a los hombres, a cruzar campos por entre estas matriarcales encinas castellanas. Matriarcales, velazque\u00f1as y quijotescas. Llevando siempre en el hond\u00f3n de mi memoria la visi\u00f3n de una tarde en que al ponerse el sol contempl\u00e9 plantado al pie de una encina un toro tan berroque\u00f1o como ella, y detr\u00e1s, de fondo, frisando en el ocaso, el oleaje dorado de un trigal.\r\n\r\n\u00a1La encina! \u00a1S\u00edmbolo y emblema secular del alma de esta tierra! \u201cRobusta\u201d la llam\u00f3 Don Quijote, es decir, robliza, y es, de hecho, hermana del roble, el \u00e1rbol santo de Guernica, el de las libertades vascas, que extend\u00eda su fruto por el mundo todo. La encina, \u00e1rbol que parece de roca, de berrueco, dura, prieta, inmoble al viento, de oscuro follaje perenne. Negra \u2014<em>ilice nera<\/em>\u2014 la llam\u00f3 Carducci al cantar a las fuentes del Clitumno, y al maldecir al sauce llor\u00f3n \u2014<em>piangente<\/em><em> sal<\/em><em>ci<\/em><em>o<\/em>\u2014 al \u201cdesmayo\u201d, \u201camor de los tiempos humildes\u201d. Estas robustas matriarcales encinas castellanas, de secular medro, que van siendo sustituidas, \u00a1l\u00e1stima!, por esos pinos quejumbrosos \u2014<em>\u00a1queixumes<\/em><em> dos pinos!<\/em>\u2014 y resinosos. Estas encinas que esconden recatadamente su flor, la candela, y dejan escabullir \u2014o sea <em>escascabullir<\/em>, o salirse del cascabullo o cascabillo, del dedal\u2014 la bellota \u2014\u201csu dulce y sazonado fruto\u201d, que dijo Don Quijote, para que se ceben cochinos en la montanera. Cochinos que mantendr\u00e1n a los hombres. Y entre estas \u201crobustas encinas\u201d los \u201cvalientes alcornoques\u201d, que alguna vez se casan con ellas y dan el curioso y rar\u00edsimo <em>mesto<\/em>, un mixto o mestizo de unas y de otros.\r\n\r\nDe las entra\u00f1as de la encina, de lo que se llama su coraz\u00f3n \u2014coraz\u00f3n de encina\u2014, del \u00edntimo le\u00f1o rojo de sus ramas gruesas, forjan los charros dulzainas. Sacan un rollo, lo perforan a lo largo con un asador en brasa y le ponen luego los agujeros para puntearla. Y as\u00ed resultan melodiosas las rojas entra\u00f1as de la encina en que toca el dulzainero aires de la tierra castellana.\r\n\r\nPor estas tierras, por estas dehesas, anduvimos, caballeros andantes, hace unos a\u00f1os llevando una campa\u00f1a agraria, quijotesca, no electoral, habl\u00e1ndoles a los labriegos y ga\u00f1anes de que de poco sirve dejarles las manos libres para el contrato de trabajo si con las cercas de los cotos se les ponen grillos a los pies. Y hemos podido ver al cabo de a\u00f1os el fruto de aquellas nuestras predicaciones. \u00bfS\u00f3lo de aquellas? Alguien nos precedi\u00f3: un profeta m\u00edtico y m\u00edstico. Que al recorrer ahora de nuevo estos campos he recordado otra predicaci\u00f3n, una predicaci\u00f3n propiamente comunista, al pie de una encina castellana, predicaci\u00f3n de hace tres siglos y cuarto. Fue de Don Quijote, el gran comunero.\r\n\r\nEn el cap\u00edtulo XI de la primera parte del libro se nos cuenta c\u00f3mo el caballero, habiendo tomado \u201cun pu\u00f1ado de bellotas en la mano y mir\u00e1ndolas atentamente, solt\u00f3 la voz\u201d a razones\u2026 comunistas. Fue cuando enton\u00f3 aquella \u201carenga\u201d de: \u201cDichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados...\u201d, y lo de que entonces se ignoraban estas dos palabras de <em>tuyo<\/em> y <em>m\u00edo<\/em>\u201d, pues eran en aquella santa edad todas las cosas comunes\u201d, y todo lo dem\u00e1s, que podemos, como los cabreros que lo oyeron, volverlo a o\u00edr, ley\u00e9ndolo del libro los que no se lo sepan ya de coro. \u201cLarga arenga\u201d, que, seg\u00fan el malicioso Cervantes, \u201cse pudiera muy bien excusar\u201d Don Quijote, y a la que aqu\u00e9l, el historiador, llam\u00f3 \u201cin\u00fatil razonamiento\u201d. Pero yo, el comentarista, al comentar la \u201carenga\u201d en mi <em>Vi<\/em><em>da de Don Qui<\/em><em>jote y Sancho<\/em> hace ya m\u00e1s de un siglo, sostuve, como hoy sostengo, que no fue in\u00fatil el razonamiento comunista del caballero y que les lleg\u00f3 al fondo del alma a los cabreros, que, aunque al pronto parezcan no entender, entienden al cabo, y que hay que hablarles como se habla a Dios, del hondo del coraz\u00f3n, y en la lengua en que se habla uno a s\u00ed mismo a solas y en silencio. La m\u00fasica de las palabras resonar\u00e1 en las mentes de los cabreros \u2014dije y digo\u2014 mejor que en la mente de los bachilleres al arte de Sans\u00f3n Carrasco. En aquel mi comentario expres\u00e9 mi fe en el poder de la palabra pura, mi fe en Don Quijote, \u201cdando al aire de que respiraban todos reposadas palabras vibrantes de una voz llena de amor y de esperanza\u201d.\r\n\r\nY he vuelto a o\u00edr, he vuelto a o\u00edr entre las matriarcales encinas castellanas, surgiendo de sus melodiosas entra\u00f1as, la voz de Don Quijote, y he vuelto encontrar a sus cabreros. Y sigue sonando la dulzaina castellana, s\u00f3lo que ahora suena son de lucha entra\u00f1able.\r\n\r\nD\u00edas antes de emprender esta campa\u00f1a me paseaba por otro encinar, el del Pardo, a las puertas de la Villa y Corte del Oso y del Madro\u00f1o. Y me acordaba de la agon\u00eda del pen\u00faltimo Borb\u00f3n de Espa\u00f1a, de Alfonso XII, que so\u00f1ando en el hijo \u2014\u00bfhijo o hija?\u2014 que le iba a nacer estertoreaba entre las encinas del Pardo: \u201c\u00a1qu\u00e9 conflicto!, \u00a1qu\u00e9 conflicto!\u201d Y no s\u00e9 si en aquel Pardo hubo o no pacto. Y luego, \u00faltimamente, entre esas mismas tristes encinas languidec\u00eda, aj\u00e1ndose, el nieto y heredero del Restaurador. Y ahora que va por fin a abrirse al pueblo la dehesa del Pardo, podr\u00e1n ir los espa\u00f1oles a escuchar lo que dicen las matriarcales y entra\u00f1adamente melodiosas encinas quijotescas a los pinos, los robles, los sauces, las hayas, los olivos, los avellanos, los algarrobos y los dem\u00e1s hijos de la roca ib\u00e9rica.\r\n\r\n\u00a1Milenarias encinas castellanas a que riegan ramas del Duero y del Tajo, que Dios bendiga vuestro canto quijotesco, canto que me ha sido dado o\u00edr mientras miraba el oleaje dorado de la mies a espera de la hoz segadora!\r\n<h2 id=\"heading_id_28\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2644_1073207092\"><\/a><strong>Rep\u00fablica espa\u00f1ola y Espa\u00f1a republicana<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_29\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_25994091218192021\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 16 de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u00a1Qu\u00e9 hambre de soledad, Dios m\u00edo, qu\u00e9 hambre de soledad se le mete a uno hasta el tu\u00e9tano del alma social \u2014y no hay otra\u2014 en este torbellino de sociedad disociativa! Soledad, santa soledad en que vivir de recuerdos y de esperanzas sociales. Hambre de estar a solas con todo el Universo humano, que no es diferencial. Pero\u2026 ape\u00e9monos, y \u201cllaneza, hermano, llaneza\u201d. Al llano, pues. \u00bfSe va a estar siempre haciendo de profeta, o qu\u00e9?\r\n\r\n\u00a1Ahora hay que consolidar la Rep\u00fablica! \u2014oigo\u2014. Y me digo: \u201cAhora hay que consolidar, esto es, hay que consolidar a Espa\u00f1a\u201d. Porque en tanto o\u00edr hablar de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola apenas se oye hablar de Espa\u00f1a, sin adjetivos. Y piense el lector si es lo mismo Rep\u00fablica espa\u00f1ola que Espa\u00f1a republicana.\r\n\r\nA consolidarla, pues, a consolidarla, no sea que se nos liquide. Y en liquidaci\u00f3n de quiebra, que ser\u00eda lo peor.\r\n\r\n\u00bfJuego de palabras? \u00bfGramatiquer\u00edas? Jugar con palabras suele ser jugar con fuego. Por palabra de m\u00e1s o de menos se matan los hermanos, o, lo que es peor, se niegan la hermandad. Y no es tan ocioso saber distinguir entre lo adjetivo y lo sustantivo. En el llamado antiguo r\u00e9gimen se lleg\u00f3 a decir que la patria y la Monarqu\u00eda eran consustanciales; pero en este llamado nuevo se empieza a pensar \u2014pensar es decirse algo\u2014 que son consustanciales la patria y la Rep\u00fablica. Y todo esto de la consustancialidad no es m\u00e1s que mitolog\u00eda, teol\u00f3gica o ateol\u00f3gica \u2014total\u2026 \u00a1pata!\u2014. \u00a1La de hogueras que encendi\u00f3 eso de la consustancialidad! Y sigue.\r\n\r\nNo, ni la Monarqu\u00eda ni la Rep\u00fablica son sustancias, sino formas, y ni siquiera formas sustanciales, como los escol\u00e1sticos le llamaban al alma, de la que dec\u00edan que era la forma sustancial del cuerpo. \u00bfEs acaso una Monarqu\u00eda, es una Rep\u00fablica la forma sustancial del cuerpo de la patria, del territorio nacional, del santo campo patrio en que reposan los restos de los que nos hicieron? Si es caso, lo ser\u00eda el imperio. Porque el imperio, s\u00ed: el imperio puede llegar a ser forma sustancial de una patria. Lo que no quiere decir que llegue a ello siempre. Hay imperialismos insustanciales. Y teatrales. O, mejor, histri\u00f3nicos. Sin que se olvide que el Imperio romano, el de los C\u00e9sares, sigui\u00f3 llam\u00e1ndose Rep\u00fablica. Y que hoy hay Rep\u00fablicas, ya que no imperiales, imperialistas.\r\n\r\n\u201c\u00bfMonarqu\u00eda? \u00bfRep\u00fablica? \u00a1Catalu\u00f1a!\u201d \u2014dijo Camb\u00f3\u2014. \u201c\u00bfMonarqu\u00eda? \u00bfRep\u00fablica? \u00a1Espa\u00f1a!\u201d \u2014digamos\u2014. Y a consolidarla, o sea a con-soldarla. Que lo que hoy busca Espa\u00f1a, de la que apenas hablan sus hijos, es su religi\u00f3n civil espa\u00f1ola, su ciudadan\u00eda universal o divina, sobre-humana.\r\n\r\n\u201c\u00bfEs Espa\u00f1a una naci\u00f3n?\u201d \u2014me preguntaba un lego en Historia\u2014. Y le dije: \u201cEspa\u00f1a es internacional, que es modo universal de ser m\u00e1s que naci\u00f3n, sobre-naci\u00f3n.\u201d Un conglomerado de republiquetas no es nada universal si no se eleva a imperio. Y no achiquemos naci\u00f3n a un sentido lugare\u00f1o, de lugar m\u00e1s o menos rico en vecindario, pues ni vecino es, sin m\u00e1s, ciudadano.\r\n\r\nNo, no se puede sacrificar Espa\u00f1a a la Rep\u00fablica. Ni vayamos a caer es superticiosas pr\u00e1cticas lit\u00fargicas y mitol\u00f3gicas. Hace poco o\u00edamos hablar de la bandera mon\u00e1rquica, llam\u00e1ndole as\u00ed a la roja y gualda, la que empez\u00f3 siendo de la Casa de Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a, y lo fue de la Rep\u00fablica de 1873. La de la Casa de Borb\u00f3n es la actual de la Rep\u00fablica Argentina. Y esta otra tricolor, roja, gualda y morada, ni s\u00e9 quien la invent\u00f3 ni cu\u00e1ndo, ni me importa mucho saberlo. Es asunto de familia\u2026\r\n\r\n\u00a1Y lo que apasionan estas liturgias, zapatos nuevos para ni\u00f1os! Es como la heterograf\u00eda. Pues hay una Espa\u00f1a con \u00f1, otra Espanya con ny, y hasta he le\u00eddo en un escrito gallego una Hespa\u00f1a, por no atreverse a escribirlo del todo a la portuguesa: Hespanha. \u00a1Y triste mirar estas ni\u00f1er\u00eda! \u00a1Pobre Espa\u00f1a nuestra, la de todos los espa\u00f1oles universales, sobrenacionales, la de nuestro verbo imperial, la que lanz\u00f3 al cielo ultramarino aquel \u201c\u00a1tierra!\u201d al columbrar la Am\u00e9rica que nos esperaba!\r\n\r\n\u00a1Qu\u00e9 hambre de soledad, Dios m\u00edo, qu\u00e9 hambre de soledad en que enso\u00f1arme en mi Ciudad de Dios espa\u00f1ola, la de nuestro abolengo universal, la que est\u00e1 acaso gestando nuestro nietos universales, de cuando se nos haya ca\u00eddo esta sarna de resentimientos lugare\u00f1os que nos corroe, este bocio de aldeaner\u00edas inciviles! Y cuenta, no se olvide, que hay aldeas y lugares millonarios.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101533\/CMU_9-143.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_30\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2648_1073207092\"><\/a><strong>\u00a1Pobres metecos! <\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_31\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_259940912181920212223\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEn el pr\u00f3logo de la edici\u00f3n francesa del Baedecker se dec\u00eda que el espa\u00f1ol es \u201cpointilleux et ombraguex\u201d, quisquilloso y receloso. Y esto acaso se deba a esa terrible plaga nacional que es la envidia. \u00bfS\u00f3lo de Espa\u00f1a? \u00a1Lo que le preocupaba a Herodoto, el de la democracia hel\u00e9nica! Y recuerdo que en cierta ocasi\u00f3n me dijo Camb\u00f3 en la plaza Mayor de Salamanca que la envidia naci\u00f3 en Catalu\u00f1a. Pero. \u00a1es claro!, a cualquier otro ciudadano universal de Espa\u00f1a que se le oiga se le oir\u00e1 decir lo mismo de su propia regi\u00f3n o patria chica. Porque la envidia que es rec\u00edproca, es de estas patrizuelas que se achican. Lo m\u00e1s del anticaciquismo, \u00bfno es acaso producto de esa t\u00edpica secreci\u00f3n democr\u00e1tica?\r\n\r\nY ahora veamos esas peque\u00f1as an\u00e9cdotas insignificantes a que esa enfermedad de la visi\u00f3n, que consiste en no poderse ver \u2014de <em>invidere<\/em>, no ver, deriva <em>invidia<\/em>\u2014, convierte en vigas las pajas. \u00bfQui\u00e9n no ha o\u00eddo la t\u00f3pica an\u00e9cdota de: \u201c\u00a1hable usted en cristiano!\u201d? Y, sin embargo, esto es de un grosero rar\u00edsimo y excepcional. Y tal vez a ese grosero incomprensivo le provoc\u00f3 otro grosero que, pudiendo hablarle en comprensi\u00f3n mutua, prefiri\u00f3 molestarle poco cristianamente. Si bien esto era m\u00e1s raro a\u00fan. Porque mi experiencia personal en Catalu\u00f1a me ha ense\u00f1ado que en el \u201carchivo de la cortes\u00eda\u201d, que dijo Cervantes, todos los hombres cultos \u2014y no he tratado otros all\u00ed\u2014 se acomodan al modo de entendimiento mutuo. Y eso que yo les rogaba que me hablasen en su cristiano vernacular, pues deseaba ejercitar mi o\u00eddo y mi sentido a su comprensi\u00f3n. Otra cosa habr\u00eda sido sui hubiesen pretendido impon\u00e9rmelo.\r\n\r\nEsa tan asendereada y sobada an\u00e9cdota revela un estado de lamentable neurastenia colectiva en quienes la recogen y repiten. Un pueblo sano de verdad no se percata de cosas como esas, o las olvida al punto. Es algo parecido a las peque\u00f1eces que agrand\u00f3 po\u00e9ticamente la gran Rosal\u00eda a cuenta del trato que se daban los segadores gallegos y no que les daban los castellanos de Castilla. \u00a1Triste enfermedad esa de creerse un hombre o un pueblo vejados! \u00bfTristes quisquillosidad y recelosidad espa\u00f1olas! \u00a1Triste man\u00eda persecutoria, colectiva, por donde se va a parar a las republiquetas de taifas, al pueril juego de estatutillos resentimentales!\r\n\r\nRecuerdo ahora otra simpleza de pobres resentidos, y era la de creer que dialecto es respecto a idioma o lengua un t\u00e9rmino peyorativo, algo que expresa un grado inferior. \u201cD\u00edgame, D. Miguel \u2014me preguntaba un ingenuo v\u00edctima de lo que hoy se llama un complejo de inferioridad\u2014, esta nuestra lengua, \u00bfusted cree que es dialecto o idioma?\u201d Y le respond\u00ed conforme a mi condenada profesi\u00f3n: \u201cMire, amigo, ello es cuesti\u00f3n de palabras, y pues que estamos en \u00e9stas, sepa que idioma significa lo particular, el resultado de la acci\u00f3n particularizadora, como poema es lo creado, y que si el poe-ma corresponde al poe-ta, lo creado al creador, el idio-ma corresponde al idio-ta, o sea al particular, que no empez\u00f3 queriendo decir otra cosa esto del idiota. Un idiotismo es una particularidad.\u201d Y el buen amigo se qued\u00f3 pensando no s\u00e9 en qu\u00e9, acaso en la generalidad m\u00e1s o menos particular; es decir, contradictoria. O dicho en oro y sin recovecos, que Espa\u00f1a tiene el deber de imponer a todos sus ciudadanos el conocimiento de la lengua o dialecto \u2014me es igual\u2014 espa\u00f1ol; pero que no debe consentir el que se imponga \u2014as\u00ed, se imponga\u2014 a ninguno de ellos el biling\u00fcismo. Sea biling\u00fce quien quiera, y triling\u00fce y pol\u00edglota; \u00bfpero como obligaci\u00f3n de ciudadan\u00eda?, \u00a1jam\u00e1s! La ciudadan\u00eda es simple, y no la hay doble ni triple ni m\u00faltiple. Y en lenguas las hay diferenciales y las hay integrales.\r\n\r\nA base de idiotismos, que degeneran en idioteces, de particularidades, de an\u00e9cdotas, de antojos, de reconcomios, de visiones de ictericia, de agravios fant\u00e1sticos, hay se\u00f1oritos que quieren forjar la conciencia personal de pueblos sanos. \u00a1Qu\u00e9 cartas henchidas de amargura recibo de espa\u00f1oles que empiezan a sentirde tratados de metecos \u2014meteco es algo as\u00ed como maqueto\u2014 en su propia Espa\u00f1a, y a cuyos hijos se les quiere imponer una doble ciudadan\u00eda y con ella una doble comprensi\u00f3n cuando no se ha acabado la sencilla!\r\n\r\n\u00a1Pobres espa\u00f1oles que tendr\u00e1n que pagar en represalia agravios hist\u00f3ricos, los m\u00e1s de ellos m\u00e1s supuestos que efectivos, de lejanos tatarabuelos, resentimientos que s\u00f3lo conservan los neurast\u00e9nicos! Porque miren, hermanos, que eso de recordar el \u201cbol calp de fals\u201d no es cosa de historia, sino de histeria. \u00a1Y pobres metecos!\r\n\r\nMas de esto de los metecos, maquetos, forasteros o advenedizos nos queda mucho que decir.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101535\/CMU_9-145.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_32\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2650_1073207092\"><\/a><strong>Individuo y estado<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_33\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_25994091218192021222324\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nNo bien le\u00eddo en este mismo diario el art\u00edculo del amigo Araquistain sobre <em>El complejo sindicalista<\/em>, tomo la pluma, y no con talante pol\u00e9mico, para comentar algo de lo que en \u00e9l dice su autor. Es esto: \u201cLa tesis del individualismo espa\u00f1ol, o sea el antiestatismo espa\u00f1ol, como generalizaci\u00f3n, me ha parecido siempre una tonter\u00eda. Un r\u00e9gimen tan f\u00e9rreamente estatista como el que ha imperado en Espa\u00f1a durante tantos siglos no se explica sin una anuencia espiritual de la mayor\u00eda del pueblo.\u201d\r\n\r\nDejemos por ahora la segunda parte de lo citado, eso de que el r\u00e9gimen espa\u00f1ol haya sido f\u00e9rreamente estatista, lo que me parece un error de historia, sino que antes m\u00e1s bien lo que llamamos Estado o Poder central \u2014que ni es central\u2014 ha sido en Espa\u00f1a de una debilidad manifiesta. Dejemos esto para detenernos en lo de \u201cel individualismo espa\u00f1ol, o sea antiestatismo espa\u00f1ol\u201d\u2026 \u00bfEs que son t\u00e9rminos convertibles? \u00bfEs que el individualista, por serlo, es anti-estatista? \u00bfEs que quien pone sobre todo en el orden civil los llamados derechos individuales, los de la Revoluci\u00f3n Francesa, es que el liberal, el neto liberal, se opone por ello al Estado? Creo m\u00e1s bien lo contrario, y m\u00e1s si por Estado entendemos el Poder m\u00e1s amplio, el m\u00e1s extenso, el m\u00e1s universal. Trat\u00e1ndose de individuos espa\u00f1oles, el Estado espa\u00f1ol, el Poder p\u00fablico de la naci\u00f3n espa\u00f1ola. Y digo que el individuo busca la garant\u00eda de sus derechos individuales en el Estado m\u00e1s extenso posible, a las veces, en Poderes internacionales. Lo que sab\u00eda muy bien Pi y Margall, que era un proudhoniano.\r\n\r\nPor individualismo espa\u00f1ol, por liberalismo espa\u00f1ol, es por lo que vengo predicando contra Poderes intermedios, municipales, comarcales, regionales o lo que sean, que puedan cercenar la universalidad del individuo espa\u00f1ol, su espa\u00f1olidad universal. Yo s\u00e9 que en mi nativa tierra vasca, por ejemplo, y lo mismo en Catalu\u00f1a, en Galicia, en Andaluc\u00eda o en otra regi\u00f3n espa\u00f1ola cualquiera, ha de ser el Poder p\u00fablico de la naci\u00f3n espa\u00f1ola \u2014ll\u00e1mesele, si se quiere, Estado espa\u00f1ol\u2014 el que ha de proteger la libertad del ciudadano espa\u00f1ol, sea o no nativo de la regi\u00f3n en que habite y est\u00e9 radicado en ella contra las intrusiones del esp\u00edritu particularista, del \u201cestadillo\u201d a que tiende la regi\u00f3n. Como la experiencia me ha ense\u00f1ado que los llamados caciques m\u00e1ximos o centrales, los grandes caciques del Estado, si alguna vez se apoyaban en los caciquillos locales, comarcales o regionales, muchas m\u00e1s veces defend\u00edan a los desvalidos, a los ciudadanos sueltos, contra los atropellos de estos caciquillos.\r\n\r\nHay una conocid\u00edsima doctrina l\u00f3gica que ense\u00f1a que la comprensi\u00f3n de un concepto est\u00e1 en raz\u00f3n inversa de su extensi\u00f3n, que cuantas m\u00e1s notas la defines, se aplica a menos individuos, y as\u00ed escarabajo-cole\u00f3ptero-insecto-articulado-animal-viviente-ente, es serie que va creciendo en extensi\u00f3n y menguando en comprensi\u00f3n. Y as\u00ed yo, mi propia individualidad, soy lo m\u00e1s comprensivo y lo menos extensivo, y el concepto de ente o ser lo m\u00e1s extensivo y lo menos comprensivo. Pero hay Dios, que es algo como lo que Hegel llamaba el universal concreto; hay el Universo, que sue\u00f1o sea consciente de s\u00ed; hay la totalidad individualizada y personalizada, y hay, en el orden pol\u00edtico, la Ciudad de Dios.\r\n\r\nEs, pues, por individualismo, es por liberalismo, por lo que cuando se dice \u201cVasconia libre\u201d \u2014\u201dEuskadi askatuta\u201d en esperanto eusqu\u00e9rico\u2014, 0 \u201cCatalunya lliure\u201d, o \u201cAndaluc\u00eda libre\u201d, me pregunto: \u201cLibre, \u00bfde qu\u00e9?; libre, \u00bfpara qu\u00e9?\u201d \u00bfLibre para someter al individuo espa\u00f1ol que en ella viva y la haga vivir, sea vasco, catal\u00e1n o andaluz, o no lo sea, a modos de convivencia que rechace la integridad de su conciencia? \u00a1Esto no! Y s\u00e9 que ese individuo espa\u00f1ol, ind\u00edgena de la regi\u00f3n en que viva o advenedizo a ella, tendr\u00e1 que buscar su garant\u00eda en lo que llamamos el Estado espa\u00f1ol. S\u00e9 que los ingenuos espa\u00f1oles que voten por plebiscito un Estatuto regional cualquiera tendr\u00e1n que arrepentirse, los que tengan individualidad consciente, de su voto cuando la regi\u00f3n los oprima, y tendr\u00e1n que acudir a Espa\u00f1a, a la Espa\u00f1a integral, a la Espa\u00f1a m\u00e1s unida e indivisible, para que proteja su individualidad. S\u00e9 que en Vasconia, por ejemplo, se le estorbar\u00e1 y empecer\u00e1 ser vasco universal a quien sienta la santa libertad de la universalidad vasca, a quien no quiera ahogar su alma adulta en pa\u00f1ales de ni\u00f1ez espiritual, a quien no quiera hacer de Edipo.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101536\/CMU_9-146.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_34\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2652_1073207092\"><\/a><strong>Estado, estadillo y problemas sociales<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_35\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_2599409121819202122232425\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nSuelen tener las denominaciones que se dan a s\u00ed mismos los partidos, sectas, escuelas, etc., un valor significativo que ni los que las forjaron sospechaban. As\u00ed, por caso, la C.N.T., la Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo, y la U.G.T., la Uni\u00f3n General de Trabajadores, que hoy se contraponen en m\u00e9todos de lucha, y la pol\u00edtica no es sino m\u00e9todo. A primera vista parecer\u00eda que Confederaci\u00f3n equivale a Uni\u00f3n, pero no es as\u00ed, pues entre nosotros suele querer decir desuni\u00f3n. Adem\u00e1s, la C.N.T. rechaza la intervenci\u00f3n suprema del Estado, que es el \u00f3rgano de uni\u00f3n, proclamando la que llama acci\u00f3n directa. Es una confederaci\u00f3n anarquista. Luego se hace llamar nacional, y es claro que de la naci\u00f3n espa\u00f1ola, pues que act\u00faa en toda ella. \u00daltimamente, en esa Andaluc\u00eda dicha libre; es creer que libre del Estado. Y, por \u00faltimo, la C.N.T. lo es del trabajo, de este t\u00e9rmino abstracto, mientras que la U.G.T. lo es de trabajadores concretos e individuales. Y en estos \u00faltimos d\u00edas, la C.N.T. arm\u00f3 una huelga en contra de una Compa\u00f1\u00eda, la de Tel\u00e9fonos, que radica y trabaja en toda la naci\u00f3n espa\u00f1ola.\r\n\r\nPodr\u00eda hacer ahora aqu\u00ed ciertas reflexiones sobre las modalidades de origen geogr\u00e1fico, o m\u00e1s bien climat\u00e9rico, que diistinguen a esas dos Asociaciones, la disociativa o confederativa y la unionista o de Estado. Y relacionarlas con las diferencias de modalidad que caracterizaron a las tropas carlistas en las dos regiones en que se sostuvieron nuetras guerras civiles del pasado siglo, y con las distintas modalidades de la organizaci\u00f3n industrial en esas dos regiones. Pero hay quoe llegar a algo m\u00e1s actual.\r\n\r\nEl se\u00f1or presidente de la Generalidad de Catalu\u00f1a, despu\u00e9s de repetir el estribillo, vac\u00edo de sentido hist\u00f3rico, de la p\u00e9rdida de las libertades del Principado, pide a los obreros espa\u00f1oles que trabajan en Catalu\u00f1a que hagan una tregua en sus luchas sociales, en su acci\u00f3n directa contra la burgues\u00eda en este caso, hasta que se vote et Estatuto y pueda Calalu\u00f1a por s\u00ed misma resolver la cuesti\u00f3n social \u201cde conformidad con nuestras costumbres \u2014dice\u2014, nuestras caracter\u00edsticas y conforme a nuestra mentalidad y a nuestra manera de ser\u201d.\r\n\r\nLa petici\u00f3n del se\u00f1orpresidente de la Generalidad es de una manifiesta particularidad pueril, es de una simplicidad infantil. \u00bfEs que cree que hay una manera peculiar catalana de afrontar y resolver el problema. social, un problema no ya nacional, sino internacional? En concreto: actualmente la C.N.T. tiene entablada una huelga de acci\u00f3n directa contra la Compa\u00f1\u00eda Nacional \u2014quiero decir que act\u00faa en toda Espa\u00f1a\u2014 de Tel\u00e9fonos; \u00bfy es que va a esperar, mediante una tregua, a Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo a que la Generalidad de Catalu\u00f1a, mediante un Estatuto, resuelva ese conflicto entre dos entidades de toda Espa\u00f1a? \u00bfEs que, por ejemplo, van a poder los sindicalistas apoderarse de los tel\u00e9fonos de Barcelona y no de los del resto de Espa\u00f1a? Y esto que pasa hoy con los tel\u00e9fonos pasar\u00eda ma\u00f1ana con los ferrocarriles, con el tel\u00e9grafo, con otros servicios. Y nop se nos diga que servicios p\u00fablicos nacionales, porque en rigor lo son todos. Y seguros estamos de que los fabricantes sensatos de Catalu\u00f1a no estar\u00e1n dispuestos a que sea la Generalidad la que resuelva los conflictos entre obreros y patronos. Esa lucha no es regional, y cuando se est\u00e1 tendiendo a crear una legislaci\u00f3n internacional del trabajo, es una puerilidad que raya en insensatez venirnos con eso de que una regi\u00f3n cualquiera arregle esos conflictos conforme a su mentalidad y su manera de ser. Porque no, no hay ni una mentalidad ni una manera de ser diferenciales para tratar y resolver problemas universales. Y esto ser\u00eda tan rid\u00edculo como lo ser\u00eda hablar de comunismo catal\u00e1n, vasco, gallego, castellano o andaluz.\r\n\r\n\u00bfQue la lucha sindicalista retrasa o deja en segundo t\u00e9rmino la aceptaci\u00f3n del Estatuto de la Generalidad catalana? Pues que se espere \u00e9ste. La lucha llamada social s\u00ed que es problema vivo y urgente, y no las pedanter\u00edas particularistas basadas en tradiciones legendarias y resentimentales. Y, por otra parte, si el sindicalismo, con su m\u00e9todo \u2014su pol\u00edtica\u2014 de la acci\u00f3n directa, rechaza la intervenci\u00f3n del Estado nacional espa\u00f1ol, \u00bfc\u00f3mo no ha de rechazar la de un estadillo regional, ll\u00e1mase rom\u00e1nticamente Generalidad o ll\u00e1mese con otro nombre m\u00e1s o menos pomposo? Y en cuanto a los patronos, ya le ha hablado bastante claro al se\u00f1or presidente de la Generalidad Catalana el Fomento del Trabajo Nacional. Aunque haya una bendita simplicidad que no lo comprenda. Y pregunte el se\u00f1or presidente a un buen fil\u00f3logo catal\u00e1n, a Pompeyo Fabra, por ejemplo, que lo es excelente, lo que en catal\u00e1n ha venido a significar bendito.\r\n<h2 id=\"heading_id_36\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2654_1073207092\"><\/a><strong>Ante la sepultura del inquisidor Corro<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_37\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13170_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nReposar con la vista el \u00e1nimo en la raya horizonte del mar Cant\u00e1brico, tratando de olvidar la realidad hist\u00f3rica presente de nuestra desgarrada Espa\u00f1a\u2026 \u00bfRealidad? Pero es que de la realidad y de los problemas reales \u2014los otros sin duda ideales\u2014 se est\u00e1 haciendo camelo. Bueno; y despu\u00e9s de haber as\u00ed reposado con el \u00e1nimo la vista en ese mar, meterme en la Colegiata de San Vicente de la Barquera, que atalaya el mar, y contemplar, embebido de esperanzas, la estatua marm\u00f3rea del inquisidor Corro, recostado sobre su sepultura. Con la diestra sostiene la cabeza maditativa; la mano izquierda sobre el breviario, tambi\u00e9n de m\u00e1rmol, en que parece leer en silencio rezos de eternidad. \u00bfQu\u00e9 es lo que lee? Porque el marm\u00f3reo breviario est\u00e1 en blanco. Como nuestro porvenir. Pero hay que volver a esto que es la vida, a esto que es el mundo, a esto que es la existencia que pasa.\r\n\r\n\u201cHay que aislar al pesimista\u201d \u2014dec\u00eda D. Alfonso\u2014. Y as\u00ed cay\u00f3. Porque era \u00e9l quien se aislaba para no o\u00edr malas nuevas. Prefir\u00eda las buenas viejas. Atajaba a quien pretend\u00eda advertirle peligros. Quiso hacer del optimismo una profesi\u00f3n. Y el republicanismo que le sucede le imita en esto como en otras cosas. No sabe abrir el pecho a la esperanza sin cerrar los ojos a la realidad sin ret\u00f3rica ni programa. \u201cAqu\u00ed no hay m\u00e1s que Jerem\u00edas\u201d\u2026 \u2014me dec\u00eda una vez el ex Rey\u2014. El cual no ten\u00eda de Jerem\u00edas idea m\u00e1s clara que la tengan los que hablan, sin conocerlo, del bravo profeta que le ense\u00f1\u00f3 a su pueblo que merec\u00eda el cautiverio.\r\n\r\n\u00bfY el marm\u00f3reo inquisidor Corro, el que duerme en San Vicente de la Barquera? El inquisidor sigue enquisando, sigue inquiriendo. Y me parec\u00eda leer en sus so\u00f1adores ojos alabastrinos que dec\u00eda: \u201c\u00bfComprensi\u00f3n?, s\u00ed; pero para el enga\u00f1o. Porque no respond\u00e9is a mis esfuerzos de comprensi\u00f3n, con veracidad. Como buenos chalanes que sois, no sois veraces. El toma y daca se basa en el enga\u00f1o.\u201d Y pens\u00e9 que un buen Inquisidor es un comprensivo. Y luego me a\u00f1adi\u00f3 Corro, el inquisidor: \u201c\u00bfCordialidad?, s\u00ed; pero ante todo racionalidad.\u201d Y pens\u00e9 que ten\u00eda raz\u00f3n el inquisidor, porque hay una raz\u00f3n inquisitiva y hasta inquisitorial. \u00bfTeol\u00f3gica? Sea. Pocas cosas m\u00e1s racionales y hasta m\u00e1s racionalistas que una sincera teolog\u00eda.\r\n\r\nY sal\u00ed pensando tristemente, jerem\u00edacamente acaso, bajo el pardo cielo monta\u00f1\u00e9s, que no vamos a lograr la unidad espiritual \u2014que es la \u00fanica que de veras importa\u2014 ni aun a costa de la unidad pol\u00edtica. Porque hay quien no sabe hablar de sus libertades \u2014que a menudo nada tienen que ver con la verdadera libertad, con la libertad real y efectiva\u2014 sin herir en la cuerda m\u00e1s viva del coraz\u00f3n de quien quiere o\u00edrle cordialmente. \u201cNo hay peor sordo que el que no quiere o\u00edr\u201d \u2014dice un dicho decidero\u2014. \u201cNo hay peor resentido que el que no quiere entender\u201d \u2014digamos.\r\n\r\nCorro, y con \u00e9l los dem\u00e1s inquisidores, trataron de salvar la unidad espiritual de Espa\u00f1a, poniendo a su servicio la raz\u00f3n de Estado. Fue su obra m\u00e1s pol\u00edtica que propiamente religiosa. \u00bfQue fracasaron? Habr\u00eda tanto que hablar de esto\u2026 Aunque s\u00ed, fracasa a la larga la Inquisici\u00f3n ortodoxa y la heterodoxa, y la cat\u00f3lica y la protestante, y la racionalista atea y todas las inquisiciones. Todas, \u00bfeh?, todas, hasta la de los que hablan resentidamente de sus supuestas libertades perdidas. Que tambi\u00e9n ellos son inquisidores, tambi\u00e9n ellos han establecido su Santo Oficio diferencial, tambi\u00e9n ellos castran la comprensi\u00f3n de sus pueblos, tambi\u00e9n ellos les empapizan de leyendas.\r\n\r\nY rota la unidad espiritual viene la peor guerra civil: la de miradas, la de cuchicheos, la de retintines, la de motes, la de no poder verse y tenerse que mirar.\r\n\r\n\u00bfComprensi\u00f3n mutua? \u00bfCordialidad? \u00bfUnidad espiritual? El inquisidor Corro sigue haciendo como que lee en el marm\u00f3reo breviario en blanco. \u00a1Y c\u00f3mo pesa el mar y sobre el mar el cielo!\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101538\/1\/CMU_9-148.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_38\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2656_1073207092\"><\/a><strong>\u201c<\/strong><strong>\u00a1Espa\u00f1a, Espa\u00f1a, Espa\u00f1a!\u201d<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_39\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13172_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nVenimos observando una tendencia, hija de pereza mental revolucionaria, a creer que se solucionan cuestiones no m\u00e1s que con motes. Los de rep\u00fablica, republicano, revoluci\u00f3n, revolucionario y otros de la misma laya adquieren ya un sentido m\u00edtico y hasta m\u00e1gico. Y junto a ellos, para condenar ciertos hechos, cuando no se encuentra bien a mano la justificaci\u00f3n hist\u00f3rica de la condena, basta con achacarlos a la Monarqu\u00eda, as\u00ed, sin m\u00e1s. Basta decir de algo que es de origen mon\u00e1rquico para que se d\u00e9 a entender haberlo dicho todo. \u00a1Santa simplicidad y bendita pereza!\r\n\r\nPero \u00bfes que en los siglos de Monarqu\u00eda espa\u00f1ola unificada no hubo pueblo espa\u00f1o, y este pueblo espa\u00f1ol no tuvo voluntad, tambi\u00e9n espa\u00f1ola, y no la incorpor\u00f3 a la Monarqu\u00eda con que se daba a s\u00ed mismo unidad? Y voluntad muchas veces radical, es decir, de raigambre y de ra\u00edces. Voluntad radical espa\u00f1ola, de ra\u00edces y no s\u00f3lo de follaje, no s\u00f3lo de hojas, aunque estas sean hojas de papel, de papeletas de voto. Y la voluntad radical, la de ra\u00edces, se afirma y sustenta bajo el suelo, en el seno de la tierra oscura que une los que fueron a los que ser\u00e1n, en las entra\u00f1as mismas de la naci\u00f3n, de la patria com\u00fan. Mientras las hojas, que se mecen a todos los vientos, se ajan y pudren pronto, las arrastra el viento del oto\u00f1o y forman mantillo que va a abonar las ra\u00edces que dar\u00e1n otro follaje, otra hojarasca. Pero la hojarasca, a las veces sonora cuando la menea vendaval \u2014\u201cvent d'aval\u201d, viento de abajo\u2014 no es la raigambre soterrada y silenciosa y continua.\r\n\r\n\u00a1La voluntad nacional radical! Aqu\u00ed mismo marcamos una cierta distinci\u00f3n entre la Rep\u00fablica espa\u00f1ola y la Espa\u00f1a republicana. Pues bien; ha habido en siglos una Monarqu\u00eda espa\u00f1ola y una Espa\u00f1a mon\u00e1rquica, voluntaria y radicalmente mon\u00e1rquica, una Espa\u00f1a que se sent\u00eda un poder \u2014\u201carqu\u00eda\u201d\u2014, uno \u2014\u201cmonos\u201d\u2014, esto es, mon\u00e1rquico, y aun aparte del linaje carnal y perecedero que simbolizara ese poder.\r\n\r\nEn Francia, cuando Luis XIV dec\u00eda: \u201cEl Estado soy yo\u201d, y no se refer\u00eda a au pobre yo individual, mortal y fr\u00e1gil \u2014\u00a1y tan fr\u00e1gil!\u2014, sino que quer\u00eda decir que es Estado era la naci\u00f3n francesa, una y radical. Y cuando la Revoluci\u00f3n francesa, francesa, o sea nacional, degoll\u00f3 a su pobre descendiente, el bonach\u00f3n y fragil\u00edsimo Luis XVI, sigui\u00f3 la naci\u00f3n revolucionaria y republicana diciendo: \u201cEl Estado soy yo\u201d. Es que sent\u00eda su imperio. Y tan le sent\u00eda, que trat\u00f3 de sembrar su revoluci\u00f3n por todo el mundo, imperialmente. Revoluci\u00f3n imperial la francesa, como lo es en el fondo la rusa bolchevique, heredera del imperialismo zarista. Y se asent\u00f3 y afirm\u00f3 en la Revoluci\u00f3n francesa el Imperio napole\u00f3nico; su colmo, el Napole\u00f3n, el corso insular que encarn\u00f3 la naci\u00f3n continental francesa, pod\u00eda haber dicho: \u201c\u00a1El Estado soy yo!\u201d Y ca\u00eddo luego el Segundo Imperio, con el pobre Napole\u00f3n III, vino la tercera Rep\u00fablica, la actual Rep\u00fablica mon\u00e1rquica, que con sus actos va diciendo: \u201c\u00a1El Estado soy yo!\u201d Representa a la naci\u00f3n francesa una y radical, la que hunde su raigambre en la tierra com\u00fan, oscura y silenciosa, sobre que ruedan las hojarascas del sufragio. Y la voluntad popular com\u00fan sigue subconsciente.\r\n\r\nTuvimos, s\u00ed, una Monarqu\u00eda espa\u00f1ola, mejor, una realeza que en su forma din\u00e1stica se ha hundido, quisi\u00e9ramos creer que para siempre; pero tuvimos tambi\u00e9n una Espa\u00f1a mon\u00e1rquica, que, si no en pie, sigue bajo el pie del \u00e1rbol, en la tierra materna que guarda a los fueron y a los que ser\u00e1n. Y \u00e9sta es la Espa\u00f1a imperial. Y si sus ra\u00edces no se estremecen cada vez que sobre el solar rueda la hojarasca amarillenta y ahornagada a que arrebata el \u201cvent d'aval\u201d, el viento de abajo, es porque la raigambre sabe lo que es y lo que vale el follaje. La Espa\u00f1a mon\u00e1rquica, es decir \u2014entend\u00e1monos, perezosos de mente\u2014, la del Poder \u2014\u201carqu\u00eda\u201d\u2014, uno \u2014\u201cmonos\u201d\u2014, no era la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola hist\u00f3rica, como instituci\u00f3n jur\u00eddica; era la Espa\u00f1a que sent\u00eda su imperio, la Espa\u00f1a radical. El gran poeta imperial de Roma, Virgilio, cant\u00f3: \u201cItalia, Italia, Italia\u201d, y esta estremecida jaculatoria pas\u00f3 al gran gibelino Dante, y al gran gibelino republicano Mazzini, y al gran gibelino republicano Carducci. Y los g\u00fcelfos se quedaban de lado rumiando particularidades feudales y podercillos temporales, y distincioncillas escol\u00e1sticas y eclesi\u00e1sticas, con dial\u00e9ctica dialectal.\r\n\r\nY los g\u00fcelfos en Espa\u00f1a \u2014\u00a1Espa\u00f1a!, \u00a1Espa\u00f1a!, \u00a1Espa\u00f1a!\u2014, \u00bfqu\u00e9 haran? Porque no creemos que se les ocurra a los descendientes de los almog\u00e1vares hacerse de nuevo a la vela, llevando a bordo a un Montaner, a la conquista de un nuevo ducado de Atenas. A encontrarse acaso, all\u00e1, en Grecia, con unos chuetas que hablan espa\u00f1ol de la m\u00e1s grande Espa\u00f1a, de esta radical ib\u00e9rica y de sus reto\u00f1os ultramarinos. \u00a1Espa\u00f1a, Espa\u00f1a, Espa\u00f1a!\r\n\r\nEl Estado es Espa\u00f1a. Y es la Naci\u00f3n. Naci\u00f3n, aunque sin Rey \u2014gracias a Dios\u2014, mon\u00e1rquica en el sentido que hemos explicado a los perezosos del mito y la magia revolucionaria.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101539\/CMU_9-149.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_40\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22531_1986339544\"><\/a><strong>Sobre el Parlamento o Palabramento<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_41\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22533_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 22 de agosto de 1931<\/em><\/h3>\r\nOtra vez d\u00edas de reflujo. Cansado de pensar. Sobre todo quien, como el comentador, piensa, en hombre, con palabras; piensa palabras, y m\u00e1s siendo de oficio desentra\u00f1ador del lenguaje. Duro oficio donde la pereza mental colectiva, nutrida de lugares comunes, confunde todas las palabras de tal modo que apenas si quedan entendederas enterizas y sanas. Y luego tener que \u2014\u00a1terrible tener que!\u2014 pensar con palabras, pensar palabras de un Parlamento, en un Palabramento. Palabramento en que los abogados, m\u00e1s o menos palabreros, sienten la necesidad de renegar de su oficio. Oficio no de fabricantes de palabras, sino de revendedores de ellas.\r\n\r\n\u201c\u00a1Palabras, palabras, palabras!\u201d, dec\u00eda el personaje shakespeariano. Y el dickensiano, aquel inmortal maestro de escuela de los <em>Tiempos dif\u00edciles<\/em> del m\u00e1s inmortal Dickens, dec\u00eda: \u201c\u00a1Hechos, hechos, hechos!\u201d \u00bfPero es que hay oposici\u00f3n entre la palabra y el hecho? Toda palabra, si es viva, es un hecho, un hecho vivo, y todo hecho vivo es palabra. Se equivocaba Fausto al corregir la palabra del pr\u00f3logo del Cuarto Evangelio. S\u00f3lo hay lo muerto y lo vivo, sea hecho o palabra. Y el hecho, muerto es el hecho consumado, es decir, consumido, es lo acabado. Si se quiere, lo perfecto, \u201cEstamos ante un hecho\u201d \u2014me han dicho algunos buenos catalanes amigos m\u00edos, que son todos mis buenos amigos catalanes. Y yo, renunciando a exponerles filol\u00f3gicamente la diferencia entre un hecho, algo que se hizo, y un suceso, algo que sucedi\u00f3 o pas\u00f3, me he dicho y les he dicho que un hecho es algo, si es vivo, que se est\u00e1 haciendo y deshaciendo. Se empieza a morir el d\u00eda en que se nace. Y as\u00ed al hecho opone el hombre el que-hacer y el que-hacer suele consistir en deshacer el hecho. Que es rehacerlo. Todo menos la posici\u00f3n fatalista, materialista \u2014en el sentido de Marx\u2014 de que el hombre se deje llevar de las cosas, de que la personalidad se soyugue a la llamada realidad. Hay una necesidad m\u00e1s honda, una necesidad espiritual, aquella de que hablara el Ap\u00f3stol Pablo cuando dec\u00eda que \u00e9l evangelizaba movido por necesidad, <em>ananque<\/em>. Y as\u00ed el comentador. Tiene que decir, por necesidad espiritual, lo que dice y por duro que el decirlo le resulte.\r\n\r\nMarx, el materialista de la historia, ense\u00f1aba que el est\u00f3mago dirige al hombre. Pero Maquiavelo, que de psicolog\u00eda, y por lo tanto de historia, sab\u00eda m\u00e1s y mejor que Marx, ense\u00f1aba que el hombre entrega la vida por la bolsa y la bolsa por la vanidad. Y a la vanidad suele llam\u00e1rsele personalidad. El mercader que nos parezca m\u00e1s materializado se deja arruinar por mantener su personalidad, y pierde el cr\u00e9dito por sostener su credo. No, no; no es todo negocio. El esp\u00edritu puro, desinteresado, tiene sus aduanas. Y hay un comercio de ideas y de sentimientos, que es m\u00e1s hondo que el comercio de art\u00edculos manufacturados. Hasta en nuestras luchas intestinas trat\u00e9monos como personas.\r\n\r\n\u201c\u00bfNaci\u00f3n? \u00bfEstado? \u00a1Es cuesti\u00f3n de palabras!\u201d As\u00ed me dec\u00eda mi buen amigo, como catal\u00e1n que es, el Sr. Companys. \u00a1Cuesti\u00f3n de palabras, por si le llam\u00f3 tal o cual, por si habla as\u00ed o as\u00e1, llegan hasta matarse los hermanos! \u00bfLeyes? \u00bfC\u00f3digos? \u00bfCodiguillos o codicilos? Importan muy poco. Lo que importa es el esp\u00edritu, es la palabra \u00edntima con que se aplican. \u00bfCordialidad? Racionalidad, ya lo dije. Por algo en catal\u00e1n a hablar le llaman razonar, \u201cenrahonar\u201d. \u00a1Y ojal\u00e1 razonaran siempre!\r\n\r\nLo que importa es la palabra \u00edntima, la palabra de comprensi\u00f3n. Y comprenderse, prenderse o tomarse mutua y conjuntamente, es convivir. No hay m\u00e1s unidad viva que la de la convivencia. Y lo que le queda a este comentador por decir respecto a la convivencia. \u00a1Qu\u00e9 cartas que rezuman amargura y hasta congoja est\u00e1 recibiendo de los que no pueden ya convivir con sus convecinos, de los que se sienten sentidos \u2014y resentidos\u2014 como b\u00e1rbaros en el significado primitivo de este vocablo tan sobado y asendereado! B\u00e1rbaros, es decir, extra\u00f1os, forasteros, metecos.\r\n\r\n\u00a1La convivencia! Aqu\u00ed est\u00e1 todo. Y la convivencia no es cosa de convenci\u00f3n; convivir no es s\u00f3lo convenir. Ni es cosa de pacto. No se pacta la convivencia. Y m\u00e1s cuando, queramos o no nos queramos, tenemos que convivir. Los pedante, hablan de simbiosis.\r\n\r\nY ahora, lanzado en este camino de palabras, llevado por ellas, como le llevaban a mi San Pablo, el gran conceptista y gran palabrero \u2014as\u00ed le llam\u00f3 un pretor romano\u2014, recuerdo lo que le dije a uno que me dec\u00eda que quiero a Espa\u00f1a con locura, y es que le respond\u00ed que no es que yo no quiero a Espa\u00f1a, sino que quiero Espa\u00f1a. Y no es lo mismo.\r\n\r\nMas dejemos, lector, estas palabrer\u00edas para continuarlas otra vez. \u00a1Si supieras lo que cansa al pensamiento, a la vez lo que enfebrece al coraz\u00f3n este febril y apasionado desentra\u00f1ar el lenguaje en busca de la palabra \u00edntima sobre que se asiente la convivencia espa\u00f1ola!\r\n<h2 id=\"heading_id_42\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2658_1073207092\"><\/a><strong>G<\/strong><strong>uerra intestina familiar<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_43\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13174_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u00bfGuerra civil? S\u00ed, guerra civil, aunque incruenta, y por esto m\u00e1s \u00edntimamente tr\u00e1gica. Guerra m\u00e1s que civil, que habr\u00eda dicho aquel cordob\u00e9s prehisp\u00e1nico que fue nuestro Lucano. Guerra intestina familiar, dom\u00e9stica, no pocas veces. \u00bfRecuerda el lector aquellos estertores del Imperio hisp\u00e1nico en Am\u00e9rica, cuando los hijos de los criollos de padres peninsulares despreciaban y hasta insultaban en casa a estos \u2014y m\u00e1s si las madres son criollas\u2014 y los vejaban con motes? Pues a esto estamos volviendo. Hay alg\u00fan pobrecito P\u00e9rez que ve su nombre reducido a una P y aun a menos de eso. Hay ya tragedias familiares que son mucho m\u00e1s tr\u00e1gicas que una guerra civil de sangre corp\u00f3rea.\r\n\r\n\u00bfQue de esto no se debe hablar? \u00bfQue herimos sentimientos? Hay que herir sentimientos para despertar sentidos. Hay que herir el sentimiento \u2014resentimiento m\u00e1s bien\u2014 de la particularidad para despertar el sentido de la universalidad. Y ahora que los pedagogos nos empiezan a hablar tanto de la escuela \u00fanica, hay que hablar de la patria \u00fanica. De la patria \u00fanica espa\u00f1ola. Espa\u00f1ola universal.\r\n\r\n\u00a1Ay! Cu\u00e1ntas veces en estos d\u00edas de tr\u00e1gica guerra intestina, m\u00e1s que civil, hemos recordado aquellos versos, que m\u00e1s de una vez hemos comentado, de Hernando de Acu\u00f1a, el poeta del Emperador Carlos V:\r\n\r\n&nbsp;\r\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>una grey, un pastor solo en el suelo,\r\n<\/em><em>un monarca, un Imperio y una espada.<\/em><\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\nQue traducidos en republicano para los perezosos mentales del republicanismo m\u00edtico y m\u00e1gico dicen: \u201c\u00a1Un poder, una ley y un ej\u00e9rcito!\u201d Un poder \u2014\u201carqu\u00eda\u201d\u2014, uno solo \u2014\u201cmonos\u201d\u2014, ejercido por un pueblo, por un solo pueblo soberano. No por varios pueblos. La soberan\u00eda no se fracciona. No caben co-soberan\u00edas populares. Los pueblos, as\u00ed, en plural, son buenos para el \u201cfolklore\u201d \u2014dej\u00e9moslo en ingl\u00e9s\u2014, para el amigo \u201cAzor\u00edn\u201d. Y una ley, que es un Imperio. Y una espada, un ej\u00e9rcito. No miqueletes, ni mi\u00f1ones, ni somatenes, ni guardias c\u00edvicas locales o regionales. Ni siquiera polic\u00edas particulares. Lo que facilit\u00f3 las guerras civiles cruentas de nuestro siglo pasado fue que en su verdadero foco no hab\u00eda servicio militar obligatorio para Espa\u00f1a, que mis paisanos no serv\u00edan al Rey.\r\n\r\n\u201c\u00a1Un monarca, un Imperio y una espada!\u201d \u00bfY ahora? Ahora una cruz, una cruz sola para todos. Al final de su espl\u00e9ndido poema \u201cPatria\u201d nos presentaba Guerra Junqueiro \u2014\u00a1lo que le viv\u00ed y lo que le recuerdo!\u2014 a Portugal crucificado, y en la cabecera de su cruz, este letrero fat\u00eddico: \u201c\u00a1Portugal, Rey de Oriente!\u201d \u00bfY Espa\u00f1a? Qui\u00e9n sabe\u2026 \u2014\u00a1s\u00f3lo Dios lo sabe!\u2014, quien sabe si ser\u00e1 crucificada en el le\u00f1o, en la tabla de una Constituci\u00f3n, y en su cabecera este I. N. R. I.: \u201cEspa\u00f1a, Reina destronada de ambos mundos.\u201d Y as\u00ed como este I. N. R. I. del Cristo estaba en tres lenguas, en hebreo, en lat\u00edn y en griego (Juan, XIX, 20), as\u00ed este de Espa\u00f1a ser\u00e1 tambi\u00e9n para m\u00e1s inri, triling\u00fce. En las lenguas que dividieron a los padres de los hijos, a los hermanos de los hermanos, en las lenguas de los sentimientos y resentimientos particulares y no en la lengua espa\u00f1ola del sentido universal, imperial, del sentido de la personalidad integral. Cosa terrible cuando Robins\u00f3n defiende su islote a tiros de espingarda contra la invasi\u00f3n de los que cree piratas del oc\u00e9ano.\r\n\r\nAl Cristo le crucificaron por antipatriota, lo hemos dicho y explicado con textos muchas veces. Por antipatriota y por incomprensivo. El de \u201cdad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar\u201d, suprema f\u00f3rmula cristiana del imperialismo gibelino, no era un pactista. Ni lo era aquel enclenque jud\u00edo de Tarso, aquel ap\u00f3stol de los gentiles que evangeliz\u00f3 en su griego roto, aquel Pablo, el Saulo de Damasco, que se ergu\u00eda ante los pretores diciendo: \u201c\u00a1Soy ciudadano romano!\u201d Ni podr\u00eda serlo de otro adjetivo. Que no hab\u00eda ciudadanos jud\u00edos. El fariseo ni el escriba no eran ciudadanos. La ciudad era del C\u00e9sar, de un solo poder, de un solo imperio. La realeza de Herodes no lo era de ciudadan\u00eda.\r\n\r\nGuerra m\u00e1s que civil y peor que cruenta, guerra intestina, guerra dom\u00e9stica. Y hay que abrir los ojos y el coraz\u00f3n a ella. Y se oye: \u201c\u00a1Crucif\u00edcala! \u00a1Crucif\u00edcala!\u201d \u00bfNos salvar\u00e1 de ella un pacto? La convivencia no se pacta. No es cosa jur\u00eddica.\r\n\r\n\u00a1Ah!, s\u00ed. \u00bfQue hay cosas que se deben callar? Pues bien, \u00a1no! Lo que hay que decir son las cosas que se dice que no deben decirse. Oportuna e inoportunamente, que dec\u00eda el enclenque jud\u00edo de Tarso. Y hay que hablar de la guerra civil vigente. Y guerra, \u00bfpara qu\u00e9? \u00bfPara sacudirse de alguna opresi\u00f3n, de alguna esclavitud? Hombre o pueblo que se est\u00e1 quejando de su esclavitud es que se siente con alma de esclavo. Como todo resentido que padece man\u00eda persecutoria. Mas de esto, otra vez.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101541\/1\/CMU_9-151.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_44\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2660_1073207092\"><\/a><strong>L<\/strong><strong>os milagros de la Virgen de Ezquioga<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_45\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13176_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nNo es tarde ya para comentar las apariciones de la Virgen de Ezquioga en mi nativo Pa\u00eds Vasco. No es tarde porque el movimiento religioso a que ha dado lugar, y que tanto se parece a aquel llamado \u201crevival\u201d en Gales, no es movimiento del d\u00eda, ni del a\u00f1o, ni del siglo, sino del momento; es decir, de la eternidad. \u00bfY qu\u00e9 fue ese milagro de la aparici\u00f3n de la Virgen de Ezquioga?\r\n\r\n\u00bfMilagro? Lessing, el m\u00e1s implacable cr\u00edtico de los milagros; Lessing, el racionalista, dec\u00eda que cuando la Sagrada Escritura dice, por ejemplo, al principio del primer Evangelio, que, estando encinta Mar\u00eda, se le apareci\u00f3 a su esposo Jos\u00e9 un \u00e1ngel en sue\u00f1os, quiere decir que Jos\u00e9 so\u00f1\u00f3 que se le aparec\u00eda un \u00e1ngel. Pero \u00bfes que no es siempre, y en todo el milagro que es la conciencia religiosa, lo mismo? Y m\u00e1s si la aparici\u00f3n se hace colectiva. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s objetividad que el que una aparici\u00f3n se haga colectiva? El ensue\u00f1o que sue\u00f1a una muchedumbre es lo que le hace a \u00e9sta pueblo, es lo que le da una conciencia \u00fanica.\r\n\r\nPero hay algo m\u00e1s cr\u00edtico. \u00bfEs \u00e9sa una aparici\u00f3n religiosa popular, nacional, laica? Laica y religiosa. Laico estrechamente vale como popular y se contrapone a clerical; del pueblo, de la verdadera Iglesia, y no s\u00f3lo del clero, de su burocracia. Y a este respecto conviene recordar aquel gracioso suceso que sucedi\u00f3 en Plasencia, siendo all\u00ed obispo aquel recio integrista \u2014gallego \u00e9l\u2014 que fue D. Pedro Casas y Souto. Pues ocurri\u00f3 que, como empezara a esparcirse el rumor de haber aparecido una monja milagrera, el obispo exclam\u00f3: \u201c\u00bfMilagros en mi di\u00f3cesis y sin mi permiso? Lo proh\u00edbo, y si sigue haci\u00e9ndolos son del demonio.\u201d Y es fama que se acabaron los milagretes de la monjita de Plasencia. Ahora lo que puede ocurrir es que si hay milagros sin permiso del ordinario pueda haberlos por mandato o sugesti\u00f3n de \u00e9l o de otra autoridad clerical. Y hasta milagros estrat\u00e9gicos.\r\n\r\nNo parece que las autoridades eclesi\u00e1sticas de Guip\u00fazcoa hayan intervenido directamente, como no sea para permitirlos en los milagrosos ensue\u00f1os de la muchedumbre popular que se congregaba en Ezquioga y de los turistas que acud\u00edan al espect\u00e1culo veraniego. \u00bfY qu\u00e9 iban a hacer sino permitir que unos pobrecitos desterrados hijos de Eva pidieran a la Virgen Madre, gimiendo y llorando en aquel risue\u00f1o valle de l\u00e1grimas, que despu\u00e9s de este destierro les muestre a su hijo Jes\u00fas, fruto bendito de su vientre y Cristo Rey, pero no rey de este mundo?\r\n\r\nMas hay otra cosa, y es que los que no se avienen a que el reino de Cristono sea de este mundo pudieran, no ya permitir, sino sugerir, sino ordenar esas apariciones milagrosas. \u00bfEs que no dicen que se trata de robarle su fe al pueblo? \u00bfY c\u00f3mo? Entremos en el meollo de la cuesti\u00f3n. Por la ense\u00f1anza nacional, por la escuela \u00fanica nacional, esto es, popular, y, por lo tanto, laica. Que laico no quiere decir propiamente sino esto: popular.\r\n\r\nBien sabemos que laico ha adquirido otro sentido, un sentido que con raz\u00f3n ofende a toda conciencia religiosa. Bien sabemos que para muchos laicismo quiere decir irreligiosidad. \u00bfPero es que cuando el hondo movimiento religioso de la Reforma no inici\u00f3 este movimiento la laicizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza p\u00fablica? \u00bfNo fue acaso la Reforma la que desenclaustr\u00f3 la ense\u00f1anza del pueblo?\r\n\r\nDe nada servir\u00e1 que se quiera hacer laica en el mal sentido, en el sentido jacobino, la ense\u00f1anza popular, nacional, si el pueblo, si la naci\u00f3n, es religioso, es cristiano. En un pueblo cristiano no hay Estado, por fuerte que sea, que pueda ordenar que se quite de las escuelas populares, nacionales, laicas, la imagen del Cristo, rey del reino de despu\u00e9s de este destierro terrenal. Y hay un Cristo nuestro espa\u00f1ol, popular, nacional, laico: ese Cristo de Vel\u00e1zquez, en cuya contemplaci\u00f3n me he sumido. Y que no es ese otro del Sagrado Coraz\u00f3n, de origen franc\u00e9s, que preside a la industria pedag\u00f3gica del las \u00f3rdenes eclesi\u00e1sticas de ense\u00f1anza, ajesuitadas ya todas.\r\n\r\n\u00bfEnse\u00f1anza religiosa? Toda ense\u00f1anza verdaderamente popular, nacional, laica, tendr\u00e1 en nuestra Espa\u00f1a cristiana que ser religiosa. Quer\u00e1moslo o no. Pero no la ense\u00f1anza de la fe impl\u00edcita, de la fe del carbonero, que se cifra en aquella sentencia del Catecismo del jesuita padre Astete, cuando dice: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d Una ense\u00f1anza religiosa, popular, nacional, laica ha de tender a que no haya ignorantes, a que no sean los ignorantes explotados por los doctores. Y \u00e9sta es la reforma de la ense\u00f1anza. \u00c9sta es la Reforma, s\u00ed. \u00c9sta es la reforma espa\u00f1ola, popular, nacional, laica.\r\n\r\nY en cuanto a la Virgen Madre de Ezquioga: \u00a1salve! Salve, Mar\u00eda, Reina y Madre de Misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra\u2026, y despu\u00e9s de este destierro, mu\u00e9strano a Jes\u00fas, a Cristo Rey; pero en su reino, que no es el de este mundo. Y entre tanto, salgamos de la ignorancia religiosa de carbonero. De la que la industria pedag\u00f3gica clerical no nos ha sacado.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101542\/1\/CMU_9-152.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_46\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22535_1986339544\"><\/a><strong>Por las tierras del Cid<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_47\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22537_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 4 de septiembre de 1931<\/em><\/h3>\r\nUnos d\u00edas a restregarme el alma en la desnudez asc\u00e9tica de la vieja Castilla reconquistadora, la del Cid, Guadalajara, Atienza, Berlanga, Burgo de Osma, San Esteban de Gormaz, Soria, Numancia, Almaz\u00e1n, Medinaceli, Cifuentes, Brihuega..., nombres que son tierras que resuenan en este romance castellano, cuyo primer vagido literario son\u00f3 en ellas, en esa Extremadura, o sea frontera con los moros. Romance de romanos que aterraron, que echaron en tierra, a los celt\u00edberos en Numancia.\r\n\r\n\u00a1Desolaci\u00f3n de Numancia entregada a los arque\u00f3logos! All\u00ed, en la piedra del umbral de un viejo hogar celtib\u00e9rico, la sv\u00e1stica que vino luego a ser el crucifijo martillo del Cid, el que se guarda en Salamanca, junto al sepulcro del obispo don Jer\u00f3nimo. Y all\u00ed, aterrados, hechos tierra y ceniza, los que para defender su personalidad diferencial resistieron a los romanos imperiales. Y se hizo Hispania. Y corrieron los siglos, y llegaron los moros, imperiales tambi\u00e9n, y luego la Reconquista.\r\n\r\n\u00a1La Reconquista! \u00a1Cosas tuvieron nuestros Cides que han hecho hablar a las piedras! \u00a1Y c\u00f3mo nos hablan las piedras sagradas de estos p\u00e1ramos! Reconquistado su suelo, Castilla, que hab\u00eda estado de pie, se acost\u00f3 a so\u00f1ar en \u00e9xtasis, en arrobo sosegado, cara al Se\u00f1or eterno. Y so\u00f1\u00f3 recuerdos y esperanzas: so\u00f1\u00f3 esas \u201csirenas del aire\u201d que posaron, empedernidas, en los capiteles rom\u00e1nicos. Aunque los m\u00e1s ni so\u00f1aban: cuidaban sus ganados, sus veceradas, y roturaban sus campos. Ten\u00edan tanto sue\u00f1o, sue\u00f1o de cansancio secular, que ni les dejaba so\u00f1ar. Dorm\u00edan la vida en Dios, que era quien les so\u00f1aba. Era el sue\u00f1o de la Reconquista. Y en tanto, corr\u00edan las aguas del Ebro al mar de Roger de Lauria, y las del Duero, al mar imperial de Col\u00f3n, de los Reyes Cat\u00f3licos, cat\u00f3licos de catolicidad, de universalidad espa\u00f1ola.\r\n\r\n\u00a1Medinaceli! El arco romano, imperial, mirando con ojos que son pura luz al paisaje planetario de aquellas tierras tan tristes que tienen alma, como dijo nuestro Antonio Machado. \u00a1Y tanta alma como tienen! Medinaceli he\u00f1ido en el p\u00e1ramo por los dedos sobreimperiales del Se\u00f1or. Se van arrumbando las ruinas que son Medinaceli, porque hasta los muertos se mueren. Y all\u00ed acab\u00f3 de agonizar, muri\u00e9ndose, Almanzor. El tambor legendario de Calata\u00f1azor ya no suena; se le rompi\u00f3 el parche. Y all\u00ed en Medinaceli, junto al arco romano, ha edificado el Patronato de Turismo un albergue, sin duda para que los turistas puedan ir a decir, como el baturro del chascarrillo: \u201cConque agonizando, \u00bfeh?\u201d De Numancia a Medinaceli fue mecida, como en lanzadera del telar de Dios, mi alma.\r\n\r\nEsta tierra pobre, con pobreza divina, fue la de L\u00e1inez, la de Sanz del R\u00edo, la de Ruiz Zorrilla. y esta tierra era hace cerca de un siglo, cuando escrib\u00eda Madoz, una de las que sosten\u00edan m\u00e1s escuelas. Y hoy mismo, los descendientes de aquellos celt\u00edberos romanizados \u2014y romanceados\u2014 se afanan en levantar escuelas como aqu\u00e9llos levantaron sus recogidas iglesiucas rom\u00e1nicas. Renace un nuevo culto en una nueva reconquista. Y pueblan el aire claro del p\u00e1ramo nuevas sirenas del aire. Se siente que un nuevo \u00e9xtasis afirma una personalidad integral, no diferencial, y sin alharacas. \u00bfEst\u00e1ticos, quietos? Esto les llaman los sedicentes din\u00e1micos \u2014\u00a1pedantes!\u2014; pero no son est\u00e1ticos, sino ext\u00e1ticos. Vuelven a ponerse fuera de s\u00ed, enajenados, y no ensimismados. Y yo sue\u00f1o en una nueva reconquista integral, imperial, de la radical Espa\u00f1a.\r\n\r\nContemplando aquellas tierras celtib\u00e9ricas romanizadas y romanceadas me acordaba de c\u00f3mo al decirle un d\u00eda a mos\u00e9n Clascar \u2014el traductor del G\u00e9nesis al catal\u00e1n\u2014 aquello de \u201c\u00a1Ancha es Castilla!\u201d, me replic\u00f3 mi buen amigo, no sin cierta melancol\u00eda diferencial: \u201c\u00a1S\u00ed, tan ancha que nos perdemos en ella!...\u201d \u201c\u00a1Perderse!\u201d Nadie se pierde as\u00ed sino para ganarse, para integrarse. No se perdieron los celt\u00edberos en Numancia; no se perdi\u00f3 Almanzor en Medinaceli. No se perdieron los moros que levantaron el castillo de Gormaz, ni se perdieron los moros a quienes conquist\u00f3 en castellano el Cid Ruiz D\u00edaz de Vivar, el de la Valencia del Cid. Y los sones de su canci\u00f3n de gesta, del Cantar de Myo Cid, se han fundido con los sones de Ausias March, absorbiendo a \u00e9stos. Que los que parecen perder su personalidad diferencial la recobran m\u00e1s \u00edntima, m\u00e1s radical, m\u00e1s imperial, m\u00e1s universal, en la personalidad integral en que se asientan los que se agitaban en pie.\r\n\r\nDesde aquella cumbre de p\u00e1ramo que es Medinaceli en ruinas, barbacana sobre Arag\u00f3n en tierra castellana, ve\u00eda subir al cielo de Dios a nuestra Espa\u00f1a y so\u00f1aba que el Dios del Cristo la so\u00f1aba como \u00c9l se sue\u00f1a: una y trina, y con un solo Verbo y un solo Esp\u00edritu.\r\n<h2 id=\"heading_id_48\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2662_1073207092\"><\/a><strong>R<\/strong><strong>eligi\u00f3n de Estado y religi\u00f3n del Estado<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_49\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13178_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u00a1V\u00e1lganos \u00c9l, y qu\u00e9 de formas y f\u00f3rmulas o formillas de religi\u00f3n de Estado est\u00e1n ya empezando a producirse aqu\u00ed! Cierto es que el art\u00edculo 3.\u00ba del proyecto de Constituci\u00f3n que se est\u00e1 discutiendo proclama dogm\u00e1ticamente \u2014pura teolog\u00eda\u2014 que \u201cno existe religi\u00f3n del Estado\u201d suple: espa\u00f1ol\u2014; pero no es lo mismo religi\u00f3n del Estado que religi\u00f3n de Estado. Y \u00e9sta, republicana por supuesto, empieza a surtir con sus dogmas, con sus mitos, sus ritos, su culto, su liturgia y sus supersticiones \u2014sobre todo\u2014 y hasta sus supercher\u00edas. Un d\u00eda que un ingenuo diputado ne\u00f3fito se descuid\u00f3 en decir que hay que marchar por el camino real, oy\u00f3 murmullos que le obligaron a rectificarse y corregir: \u201cBueno, por el camino republicano\u201d. Y se oye en la tanda de ruegos y preguntas, ruegos que son rogativas y a\u00fan letan\u00edas al Estado \u00f3ptimo, m\u00e1ximo y providente. Estado\u2026 federal por de contado, aunque \u00e9ste de federal es un adjetivo m\u00e1gico y m\u00edstico en que al preguntarles a los fieles qu\u00e9 quiere decir, han de tener que contestar: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; juristas tiene el santo padre Estado que os sabr\u00e1n responder.\u201d Porque esta nueva fe republicana es fe impl\u00edcita o de carbonero. Aparte, claro est\u00e1, de los republicacons conscientes, parados o no.\r\n\r\nQuedamos fuera de todo esto los republicanos no m\u00e1gicos, ni m\u00edticos, ni dogm\u00e1ticos, los que un amigo m\u00edo llama accidentalistas para distinguirlos de los consustancialistas. Los que dejamos la religi\u00f3n para Dios y la pol\u00edtica para el Estado. \u00a1Y c\u00f3mo nos acongoja este nuevo culto verboso y supersticioso, este nominalismo escol\u00e1stico con que se quiere llenar un vac\u00edo de ideas y de sentimientos realmente republicanos!\r\n\r\nEn una porci\u00f3n de ciudades, villas y lugares ha entrado el furor de cambiar los nombres de las calles. Se le quita a Carlos V, por ejemplo, para sustituirle con cualquier h\u00e9roe de \u00faltima hora, y aun menos mal cuando la calle lleva nombre de persona que vivi\u00f3. Porque estar\u00eda bien que en casi todos los lugares hubiese calles de Cervantes \u2014\u201dcalle de Cervantes (D. Miguel)\u201d, as\u00ed hab\u00eda en Agreda\u2014, de Calder\u00f3n, de Cisneros, de Santa Teresa, de Fray Luis, de \u00cd\u00f1igo de Loyola, de Goya, de Vel\u00e1zquez\u2026 y de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Jos\u00e9 Rizal y Jos\u00e9 Mart\u00ed, sin contar con las de los m\u00e1rtires de nuestras contiendas civiles por la libertad del liberalismo m\u00e1s o menos republicano. Los nombres abstractos son ya otra cosa. Plaza de la Constituci\u00f3n fue muy usado, y acaso veamos plazuela de las Cortes Constituyentes de 1931. \u00a1Pero lo que ha ocurrido hace poco en Arenas de San Pedro\u2026! Hab\u00eda all\u00ed una calle con el espl\u00e9ndido nombre de calle de la Triste Condesa \u2014era as\u00ed, \u201cla triste condesa\u201d, como se firmaba y afirmaba la viuda de D. \u00c1lvaro de Luna\u2014, y lo han cambiado por el de \u201ccalle de la Libertad\u201d. A ver si por uno de esos frecuentes casos de conjugaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica llega a llamarse \u201ccalle de la Triste Libertad\u201d.\r\n\r\nY cuando no lo sabemos de cierto, suponemos que aumentar\u00e1 ahora el prurito o cosquilleo de registrar civilmente \u2014que no es bautizar\u2014 a las ni\u00f1as con nombres significativos y lit\u00fargicos de religi\u00f3n de Estado. Y en vez de aquellos castizos nombres de Tr\u00e1nsito, Angustias, Dolores, Socorro, Amparo, Remedios, Consuelo y otros as\u00ed, se les ponga los de Democracia, Libertad, Igualdad, Constituci\u00f3n, Comprensi\u00f3n, Cordialidad, Armon\u00eda o\u2026 Federaci\u00f3n. Y podr\u00eda llegar a darse una Federaci\u00f3n Gojeaskoetxea y Puigderajols, que llegase con el tiempo, despu\u00e9s de premio de belleza de verbena, a estrella de cine, bajo el nombre de Federachu o Federeta, y con gorro frigio, o sea \u201cchano\u201d o barretina. Y que cantara un himno tricolor con letra auton\u00f3mica.\r\n\r\nSabemos que a muchos que se regodean con Voltaire les parecer\u00e1 todo esto hasta imp\u00edo; pero estamos convencidos de que las formas supersticiosas que toma el culto republicano de esa religi\u00f3n de Estado no hacen sino perjudicar al puro sentimiento de Espa\u00f1a. Y queremos creer que si se oye este nombre, Espa\u00f1a, mucho menos que es el Rep\u00fablica, es porque se le estima algo inefable, como los hebreos sustitu\u00edan el nombre inefable de Yahw\u00e9 por el de Jehov\u00e1. Un gran predicador anglicano, Robertson, predic\u00f3 un magn\u00edfico serm\u00f3n sobre aquellos pueblos \u2014ten\u00eda muy en cuenta al espa\u00f1ol\u2014 que tienen por cualquier motivo y para cualquier emergencia, el santo nombre de Dios en los labios de la boca, no en los del coraz\u00f3n, que tambi\u00e9n los tiene. Y por mi parte me dispondr\u00eda a predicar contra los que abusaren de este nombre de Espa\u00f1a si se abusare de \u00e9l.\r\n\r\nY aqu\u00ed el lector podr\u00e1 arg\u00fcirme que soy yo uno de los que m\u00e1s usan de \u00e9l, as\u00ed como del de Dios, frisando acaso alguna vez en el abuso. Y como humildemente me reconozco culpable de ello, doy ahora aqu\u00ed un \u201ca Dios\u201d a estas amenidades con que he tirado a aflojar un poco la cuerda de ordinario, sobrado tirante de estos mis comentarios.\r\n<h2 id=\"heading_id_50\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2664_1073207092\"><\/a><strong>S<\/strong><strong>obre el cavernicolismo<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_51\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13180_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u00bfQu\u00e9 piensa el comentador de las responsabilidades; qu\u00e9 de la reforma agraria; qu\u00e9 de la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado; qu\u00e9 del cambio; qu\u00e9 de la C. N. T. y la F. A. I. y la U. G. T.; qu\u00e9\u2026 de todo lo dem\u00e1s as\u00ed? El comentador vive pensando hist\u00f3ricamente la historia de Espa\u00f1a. Y pensar hist\u00f3ricamente es pensar pol\u00edticamente. La historia humana, civil, nacional \u2014y no hay otra\u2014 es la historia de la forja de las nacionalidades. El comentador profesa la concepci\u00f3n hist\u00f3rica, pol\u00edtica, de la historia, no la llamada concepci\u00f3n materialista de ella. La pol\u00edtica priva sobre la econom\u00eda, que no es todav\u00eda plenamente humana. El hombre es un animal pol\u00edtico.\r\n\r\nY as\u00ed el comentador lo supedita todo a comprender hist\u00f3ricamente la constituci\u00f3n nacional de Espa\u00f1a \u2014su historia\u2014, base de toda Constituci\u00f3n del Estado \u2014con may\u00fasculas de nombres propios\u2014 es cosa min\u00fascula junto a la constituci\u00f3n de la naci\u00f3n \u2014con min\u00fasculas de nombres comunes\u2014. Lo uno no es m\u00e1s que jur\u00eddico; lo otro es pol\u00edtico. Y la constituci\u00f3n nacional de Espa\u00f1a, aquella que C\u00e1novas del Castillo \u2014historiador pol\u00edtico y estadista hist\u00f3rico\u2014 llamaba la constituci\u00f3n interna, m\u00e1s bien \u00edntima, cuando hablaba de continuar la historia de Espa\u00f1a, esa constituci\u00f3n nacional interna no admite soluciones de continuidad. No lo fue el per\u00edodo de 1868 a 1876. Alcolea, Amadeo, la Rep\u00fablica del 73, Bilbao, la paviada y Sagunto, fueron escenas de un solo acto hist\u00f3rico nacional. Y quienes mejor lo abarcaron en visi\u00f3n fueron C\u00e1novas y Castelar. Castelar, que so\u00f1ando siempre en la Espa\u00f1a universal y una, sinti\u00f3 lo que se quem\u00f3 en Cartagena.\r\n\r\n\u00bfConstituci\u00f3n nacional? \u00bfY qu\u00e9 es ello? Aqu\u00ed el comentador va a acudir a su oficio, el de ling\u00fcista. \u201cStatus\u201d es el acto de ponerse y de estarse en pie, es la situaci\u00f3n de lo que est\u00e1 en pie, y \u201cstatuere\u201d, estatuir, es poner en pie algo. De aqu\u00ed Estado y tambi\u00e9n estatuto, a los que vamos a dejar por ahora de lado. Y luego, con prefijos, se formaron \u201cinstituere\u201d, instituir, poner en pie; destituir, echar abajo lo que en pie estaba; restituir, volver a ponerlo como antes, y \u201cconstituere\u201d, constituir, que es poner o mejor componer en pie varios miembros. Y aun queda \u201cprostituere\u201d, o prostituir, que es poner algo en venta. El que se prostituye se pone en pie ofreci\u00e9ndose al mejor postor. Naci\u00f3n, por otra parte, deriva de nacer, y popularmente \u201cciego de naci\u00f3n\u201d quiere decir ciego de nacimiento.\r\n\r\nLa constituci\u00f3n nacional, la historia, es la acci\u00f3n de componerse y constarse juntos, en pie y en un haz, los nacidos en com\u00fan, en comunidad de destino. Y \u00e9sta es la historia de Espa\u00f1a desde que es Espa\u00f1a, y sobre todo desde los Reyes Cat\u00f3licos, desde que con la toma de Granada y el descubrimiento de Am\u00e9rica se anuda, por voluntad divina, por la gracia de Dios, la unidad nacional espa\u00f1ola. Y si a esta \u00edntima constituci\u00f3n nacional se intent\u00f3 alguna vez por instintos prehist\u00f3ricos, anti-hist\u00f3ricos, prostituirla, ponerla a subasta y regateo cantonales, la continuidad hist\u00f3rica, que no tolera soluciones de ella, se sobrepuso.\r\n\r\n\u00bfInstintos prehist\u00f3ricos? S\u00ed, instintos prehist\u00f3ricos, o si se quiere troglod\u00edticos y cavern\u00edcolas. Porque los leyendarios primeros fundadores de la sociedad civil, de la naci\u00f3n, los so\u00f1adores contratantes del contrato, del pacto social de Rousseau, esos contratantes y pactantes no son m\u00e1s que un mal sue\u00f1o, una pesadilla, y est\u00e1n fuera de la historia. El troglodita de la cueva de Altamira, el que traz\u00f3 aquel m\u00e1gico bisonte al que se ha tragado el le\u00f3n de Espa\u00f1a \u2014\u00a1y c\u00f3mo le duele en las entra\u00f1as!\u2014, aquel troglodita no viv\u00eda en la historia, no viv\u00eda la historia. Y no pod\u00eda pactar ni contratar nada. \u00bfDerechos individuales? Para que los haya, el indivisuo tiene que ser persona y el pobre troglodita no lo era.\r\n\r\nLo propio de todos los trogloditas, de todos los cavern\u00edcolas, d\u00edganse de derecha o de izquierda \u2014porque hay un izquierdismo troglod\u00edtico, tan troglod\u00edtico como el otro, si es que no m\u00e1s\u2014, es querer poner soluciones de continuidad a la divina obra hist\u00f3rica de la constituci\u00f3n nacional de un pueblo con un destino com\u00fan, a la divina obra de la unificaci\u00f3n de misi\u00f3n hist\u00f3rica. No, los cavern\u00edcolas de nuestras cuevas prehist\u00f3ricas no pueden volver a pactar nada, a contratar nada, como si Dios hubiese dejado de pensar Espa\u00f1a a fines del siglo XV. Y conviene que todos los espa\u00f1oles por la gracia de Dios nos demos cuenta de cu\u00e1l es el verdadero cavernicolismo, sea de derecha o de izquierda, que lo mismo da.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101544\/1\/CMU_9-154.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_52\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2666_1073207092\"><\/a><strong>A los cabreros y no a los carboneros<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_53\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13182_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nSe me dice por algunos que me ponga m\u00e1s al tenor \u2014al modo como de tienen\u2014 de los m\u00e1s de mis lectores y que no abuse de lo que llaman mi lirismo. \u00bfLirismo? Quieren, sin duda, que en vez de ta\u00f1er el comentador en lo que a ellos se les antoja una lira, ta\u00f1a en una guitarra o en una bandurria. \u00a1Y lo que son las palabras! Guitarra viene de la misma ra\u00edz que citara; la bandurria se ta\u00f1e con p\u00faa, a la que en griego llamaban \u201cplectro \u201c, y \u201cestro\u201d no quer\u00eda decir sino t\u00e1bano, que as\u00ed como \u00e9ste saca de s\u00ed al ternero, as\u00ed el estro o t\u00e1bano po\u00e9tico saca de s\u00ed y arrebata al poeta. Por cuanto si en vez de de decir que tocado uno por el estro empu\u00f1\u00f3 el plectro para cantar al son de la c\u00edtara, decimos que, picado por el t\u00e1bano, se puso a rascar con la p\u00faa la bandurria, no haremos sino traducir al romance el idioma l\u00edrico y acad\u00e9mico. \u00bfQuieren esos descontentos que toque as\u00ed la bandurria? Pues no lo entender\u00edan mejor. Y, sobre todo, que no me propongo hablar para bachilleres, sino para cabreros, como Nuestro Se\u00f1or Don Quijote, pues s\u00e9 que estos atienden a la m\u00fasica aunque no recojan la letra. Y s\u00e9 de buenos, de nobles, de sencillos cabreros que siguen estos mis comentarios, y con ellos se reconfortan en su sue\u00f1o de Espa\u00f1a.\r\n\r\nLo peor son las traduciones; lo peor es cuando algunos bachilleres sansoncarrasque\u00f1os se ponen a traducir en lo que ellos estiman lengua cabreril, popular, corriente, estas mis endechas quijotescas, \u00a1y me hacen decir cada cosa! Por algo les temo tanto a las entrevistas, y aun m\u00e1s a las indiscretas versiones de lo que le han o\u00eddo a uno al paso, en cualquier pasillo. \u00a1Pobre Quevedo! \u00a1Y qu\u00e9 mascar\u00f3n le echaron encima los truchimanes! \u00a1Y qu\u00e9 de frases se las cuelgan a uno que jam\u00e1s pens\u00f3 en ellas! Y \u00bfpor qu\u00e9 as\u00ed? Ya lo dec\u00eda el gran Sarmiento, el argentino, cuando le preguntaban por qu\u00e9 se le atribu\u00edan tantos dicharachos mordaces: \u201c\u00a1Bah, siempre se presta al rico!\u201d Y pudo a\u00f1adir a esta su otra frase: \u201cDebo decirlo con la modestia que me caracteriza.\u201d Pero, en fin, Dios perdone a los entrevisteros y entre-escuchas. Y\u2026 \u00bfrectificarlos? \u00bfPara qu\u00e9? Es darle cuerda para nuevas tergiversaciones. Porque no le es posible al comentador hablarles en su lengua de lugares comunes manidos y de t\u00f3picos de matriculaci\u00f3n y alistamiento.\r\n\r\nNo, por Espa\u00f1a, no, que no se pongan para uso de supuestos cabreros a traducirme esos bachilleres de la pol\u00edtica a lo Sans\u00f3n Carrasco, el que venci\u00f3 en Barcelona a Don Quijote; que no me traduzcan. Que me dejen hablar a los cabreros desde el pie de una encina castellana. Porque s\u00e9 que hay quienes siguen la m\u00fasica de \u00e9stos mis comentarios, a los que van poniendo no su letra, sino su esp\u00edritu. Y s\u00e9 que los entienden muchas veces mejor que yo mismo que les hablo al son que el Esp\u00edritu me sopla.\r\n\r\nY hablo a cabreros, no a carboneros, los de la fe impl\u00edcita. \u00bfRecord\u00e1is el caso? Es el de aquel carbonero de quien nos cuentan, creo que el Tostado, que al preguntarle su credo respond\u00eda: \u201cLo que cree y ense\u00f1a la Santa Madre Iglesia\u201d, y al repreguntarle qu\u00e9 es lo que \u00e9sta cree y ense\u00f1a, el carbonero: \u201cLo que creo yo\u201d. Y de esto no lo sacaban. Que es lo de: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante\u201d\u2026, y lo que sigue en el Catecismo del padre Astete, S. J. Hablo, pues, a cabrereos que no son, gracias a Dios, ni de derecha ni de izquierda, ni mon\u00e1rquicos, ni republicanos, ni progresistas ni reaccionarios, ni anarquistas ni socialistas, sino que son honradamente universales. Porque nadie m\u00e1s universal y comprensivo que un cabrero de verdad. El carbonero, en cambio, est\u00e1 matriculado, o sea, enmadriguerado en alg\u00fan partido, secta o cotarro; el carbonero est\u00e1 afiliado a cualquier grupo con cabecilla y disciplina correspondientes. Y as\u00ed el carbonero no necesita de que se le traduzca lo que se le diga, pues con \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is\u2026, doctores tiene mi capilla que os sabr\u00e1n responder\u201d, sale del paso. \u00bfEs que no hemos o\u00eddo hablar de la ortodoxia pimargalliana? \u00a1Y que es dif\u00edcil salir del paso! Sobre todo, en los pasillos donde los entre-escuchas van a escamotearle a uno ascuas para arrimarlas a sus sardinas arenques. Y luego todo se arregla con aquel tan socorrido estribillo de los badulaques: \u00a1Bah! Paradojas\u2026, contradicciones!\u201d\u2026\r\n\r\n\u00bfY si ahora les explicara aqu\u00ed el comentador a sus cabreros lo que quiere decir paradoja? Pero no, que ellos lo saben sin creer saberlo, y los carboneros no pueden llegar a saberlo sin desmadriguerarse. Los cabreros saben que verdadera y honda paradoja fue que un bachiller resentido y resentimental, Sans\u00f3n Carrasco, al derribar en Barcelona a Don Quijote hubiese preparado su \u00faltima y definitiva victoria, aquella en que quedaron confundidos todos los bachilleres y los carboneros todos, y saben que la publicaci\u00f3n del Evangelio de Don Quijote fue el orden pol\u00edtico un hecho de m\u00e1s alcance que el levantamiento, por ejemplo, de laas Comunidades de Castilla contra la camarilla de Carlos Quinto, levantamiento de que apenas se enteraron los cabreros.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101545\/CMU_9-155.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_54\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2668_1073207092\"><\/a><strong>\u00bfDerrotismo? \u00bfPesimismo?<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_55\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13184_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEl otro d\u00eda al volver a reestrenarse en las Cortes el Sr. Alba, se crey\u00f3 obligado a sincerarse dici\u00e9ndonos que \u00e9l no es derrotista. Tristes palabras las m\u00e1s de \u00e9stas en -ista y en -ismo, que hacen tanto da\u00f1o porque aun conservan \u201cprestigio\u201d. Y subrayo \u00e9sta de prestigio porque en lat\u00edn, en su sentido originario \u2014o aboriginario si se quiere\u2014 vale por enga\u00f1o. Y no suele ser m\u00e1s que enga\u00f1o el valor de esas palabras en -ista y en -ismo, con las que tratamos de ahorrarnos de tener que pensar. Derrotismo es una de ellas.\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 es eso de \u201cderrotismo\u201d, traducci\u00f3n del franc\u00e9s \u201cdefaitisme\u201d? Es m\u00e1s que una palabra, que debe ser una idea, un truco inventado por los que no quieren mirar las cosas a toda luz y con los ojos bien abiertos. Y hay que mirarse, tenemos que mirarnos unos a otros, sobre todo cuando se nos invita al abrazo de la concordia. No hay concordia posible a ojos cerrados y vencidos por prestigios, esto es, por enga\u00f1os. Toda concordia presupone sinceridad y veracidad. Prestigios, enga\u00f1os, no; vengan en la forma que vinieren. Las habilidades suelen ser debilidades.\r\n\r\n\u00bfDerrotismo? \u00bfPesimismo? Precisamente en estos d\u00edas le\u00edamos el librito <em>Regards sur le monde actuel<\/em>, de Paul Valery, y en \u00e9l esta sentencia que coincide con lo que tantas veces ha dicho y repetido el comentador que ahora la comenta, y es: \u201cEl juicio m\u00e1s <em>pesimista<\/em> sobre el hombre y las cosas y la vida y su valor, se acuerda maravillosamente con la <em>acci\u00f3n<\/em> y el <em>optimismo<\/em> que ella exige. Esto es europeo.\u201d A lo que podr\u00edamos a\u00f1adir que es tambi\u00e9n espa\u00f1ol, no sabemos si espa\u00f1ol europeo o espa\u00f1ol africano, si espa\u00f1ol perif\u00e9rico o espa\u00f1ol central. Aunque el comentador tenga la convicci\u00f3n de que lo m\u00e1s europeo, o, mejor dicho, lo m\u00e1s universal sea en Espa\u00f1a lo de la tan calumniada, por mal conocida, paramera.\r\n\r\nY a prop\u00f3sito del pesimismo espa\u00f1ol \u2014hay quien cree una obra pesimista a <em>La vida es sue\u00f1o<\/em>, y tal vez no vaya descaminado en semejante creencia\u2014, habr\u00e1 que recordar que una de las palabras que del castellano han pasado a otros idiomas, al ingl\u00e9s sobre todo, es, con pronunciamiento, guerrilla, torero, siesta y otras \u2014entre ellas <em>raza<\/em>\u2014, es <em>desesperado<\/em>, generalmente en la forma de <em>desperado<\/em>. Y es que por heroica, nos atrever\u00edamos a decir, que a las veces por divina desesperaci\u00f3n el genio, as\u00ed como el ingenio espa\u00f1ol, han llevado a cabo sus m\u00e1s grandes haza\u00f1as, han quemado sus naves para cerrarse la retirada. Y esa quema de desesperado, de pesimista, no excluye el optimismo circunstancial que exige la acci\u00f3n. Aun hay m\u00e1s, y es que nadie obra con m\u00e1s optimismo temporall que el acuciado por pesimismo eterno. Y en m\u00e1s baja esfera nadie mucha con m\u00e1s ardor que el que no quiere pensar en el valor definitivo del triunfo. \u00bfDerrotistas? Los m\u00e1s nobles, los m\u00e1s fuertes, los m\u00e1s solidos luchadores son los que han ido serenos a una prevista derrota. Derrota que luego Dios cambia en triunfo. Fue un espa\u00f1ol antes de Espa\u00f1a, un precursor de la espa\u00f1olidad, fue el cordob\u00e9s Lucano quien dijo que la causa vencedora plugo a los dioses; pero la causa vencida, a Cat\u00f3n. Y t\u00e9ngase en cuenta que desesperaci\u00f3n no es lo mismo que desesperanza. La desesperanza sume en el abatimiento, en la resignaci\u00f3n pasiva, mientras que la desesperaci\u00f3n lleva al acto, a la resignaci\u00f3n activa, a rogar a Dios mientras se da con el mazo.\r\n\r\n\u00bfSer\u00e1 acaso derrotismo, eso que los perezosos de mente \u2014y la pereza no es m\u00e1s que cobard\u00eda, como \u00e9sta no suele ser m\u00e1s que pereza\u2014, ser\u00e1 acaso derrotismo abrir los ojos, mirar, y confesarluego que la sociedad civil espa\u00f1ola est\u00e1 hoy atacada de unas terribles ganas de disolvimiento, de una enfermedad de disoluci\u00f3n? \u00bfEs que no estamos oyendo c\u00f3mo cada lugare\u00f1o representativo se nos viene con el viejo estribillo de los mezquinos resentimientos del lugar a que representa? \u00bfEs que no estamos viendo alzarse el fantasma de una leyenda de supuestos agravios y vejaciones con que la pereza mental, la cobard\u00eda, ha eludido el pensar la historia? La historia que siempre es tragedia. Y m\u00e1s tr\u00e1gica cuanto m\u00e1s heroica. \u00bfEs que no estamos asistiendo al pavoroso ensanchamiento de esa terrible enfermedad tan t\u00edpicamente espa\u00f1ola que es la man\u00eda persecutoria? Y con ella la de que no haya comarca que no se crea cenicienta. Terrible enfermedad que se al\u00eda al resentimiento, as\u00ed como \u00e9ste a la envidia.\r\n\r\nSobre ellos se elevaron nuestros nobles desesperados, los que, fundando en pesimismo radical el optimismo que la acci\u00f3n exige, salvaron m\u00e1s de una vez el alma eterna de la patria.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101546\/CMU_9-156.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_56\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2670_1073207092\"><\/a><strong>Gran discurso de don Miguel de Unamuno sobre el castellano como idioma oficial de la Rep\u00fablica<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_57\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13186_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n<em>El texto taquigr\u00e1fico del discurso pronunciado ayer en la C\u00e1mara por el ilustre D. Miguel de Unamuno es el siguiente:<\/em>\r\n\r\nEl Sr. UNAMUNO: Pido la palabra.\r\n\r\nEl PRESIDENTE: La tiene su se\u00f1or\u00eda.\r\n\r\nEl Sr. UNAMUNO: Se\u00f1ores Diputados: El texto del proyecto de Constituci\u00f3n hecho por la Comisi\u00f3n dice: \u201cEl castellano es el idioma oficial de la Rep\u00fablica, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconocen a las diferentes provincias o regiones.\u201d\r\n\r\nYo debo confesar que no me di cuenta de qu\u00e9 perjuicio pod\u00eda haber en que fuera el castellano el idioma oficial de la Rep\u00fablica (acaso esto es traducci\u00f3n del alem\u00e1n), e hice una primitiva enmienda, que no era exactamente la que despu\u00e9s, al acomodarme al juicio de otros, he firmado. En mi primitiva enmienda dec\u00eda: \u201cEl castellano es el idioma oficial de la Rep\u00fablica. Todo ciudadano espa\u00f1ol tendr\u00e1 el derecho y el deber de conocerlo, sin que se le pueda imponer ni prohibir el uso de ning\u00fan otro.\u201d Pero por una porci\u00f3n de razones vinimos a convenir en la redacci\u00f3n que \u00faltimamente se dio a la enmienda, y que es \u00e9sta: \u201cEl espa\u00f1ol es el idioma oficial de la Rep\u00fablica. Todo ciudadano espa\u00f1ol tiene el deber de saberlo y el derecho de hablarlo. En cada regi\u00f3n se podr\u00e1 declarar cooficial la lengua de la mayor\u00eda de sus habitantes. A nadie se podr\u00e1 imponer, sin embargo, el uso de ninguna lengua regional.\u201d\r\n\r\nCOOFICIALIDAD ES TAN COMPLEJO COMO COSOBERAN\u00cdA\r\n\r\nEntre estas dos cosas puede haber en la pr\u00e1ctica alguna contradicci\u00f3n. Yo confieso que no veo muy claro lo de la cooficialidad, pero hay que transigir. Cooficialidad es tan complejo como cosoberan\u00eda; hay \u201ccos\u201d de \u00e9stos que son muy peligrosos. Pero al decir \u201cA nadie se podr\u00e1 imponer, sin embargo, el uso de ninguna lengua regional\u201d, se modifica el texto oficial, porque eso quiere decir que ninguna regi\u00f3n podr\u00e1 imponer, no a los de otras regiones, sino a los mismos de ella, el uso de aquella misma lengua. Mejor dicho, que si se encuentra un paisano m\u00edo, un gallego o un catal\u00e1n que no quiera que se le imponga el uso de su propia lengua, tiene derecho a que no se les imponga. <em>(Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: \u00bfY a los notarios?)<\/em> Dej\u00e9monos de eso. Tiene derecho a que no se le imponga. Claro que hay una cosa de convivencia \u2014esto es natural\u2014 y de conveniencia; pero esto es distinto; una cosa de imposici\u00f3n. Pero como a ello hemos de ir, vamos a pasar adelante. Estamos indudablemente en el coraz\u00f3n de la unidad nacional y es lo que en el fondo m\u00e1s mueve los sentimientos: hasta aquellos a quienes se les acusa de no querer m\u00e1s que vender o mercar sus productos \u2014yo digo que no es verdad\u2014, en un momento estar\u00edan dispuestos hasta a arruinarse por defender su esp\u00edritu. No hay que achicar las cosas. No quiero decir en nombre de qui\u00e9n hablo; podr\u00eda parecer una petulancia si dijera que hablo en nombre de Espa\u00f1a. S\u00e9 que se toca aqu\u00ed en lo m\u00e1s sensible, a veces en la carne viva del esp\u00edritu; pero yo creo que hay que herir sentimientos y resentimientos para despenar sentido, porque toca en lo vivo. Se ha cre\u00eddo que hay regiones m\u00e1s vivas que otras y esto no suele ser verdad. Las que se dice que est\u00e1n dormidas, est\u00e1n tan despiertas como las otras; sue\u00f1an de otra manera y tienen su viveza en otro sitio. <em>(Muy bien.)<\/em>\r\n\r\nAqu\u00ed se ha dicho otra cosa. Se est\u00e1 hablando siempre de nuestras diferencias interiores. Eso es cosa de gente que, o no viaja, o no se entera de lo que ve. En el aspecto ling\u00fc\u00edstico, cualquier naci\u00f3n de Europa, Francia, Italia, tienen muchas m\u00e1s diferencias que Espa\u00f1a; porque en Italia no s\u00f3lo hay una multitud de dialectos de origen rom\u00e1nico, sino que se habla alem\u00e1n en el Alto Adigio, esloveno en el Friul, alban\u00e9s en ciertos pueblos del Adri\u00e1tico, griego en algunas islas. Y en Francia pasa lo mismo. Adem\u00e1s de los dialectos de las Lenguas latinas, tienen el bret\u00f3n y el vasco. La lengua, despu\u00e9s de todo, es poes\u00eda, y as\u00ed no os extra\u00f1e si alguna vez caigo aqu\u00ed, en medio de ciertas an\u00e9cdotas, en algo de lirismo. Pero si un c\u00f3digo pueden hacerlo s\u00f3lo juristas, que suelen ser, por lo com\u00fan, doctores de la letra muerta, creo que para hacer una Constituci\u00f3n, que es algo m\u00e1s que un c\u00f3digo, hace falta el concurso de los l\u00edricos, que somos los de la palabra viva. <em>(Muy bien.)<\/em>\r\n\r\nEL VASCUENCE COMO UNIDAD NO EXISTE\r\n\r\nY ahora me vais a permitir, los que no los entienden, que alguna vez yo traiga aqu\u00ed acentos de las Lenguas de la Pen\u00ednsula. Primero tengo que ir a mi tierra vasca, a la que constantemente acudo. All\u00ed no hay este problema tan vivo, porque hoy el vascuence en el pa\u00eds vasconavarro no es la lengua de la mayor\u00eda, seguramente que no llegan a una cuarta parte los que lo hablan y los que lo han aprendido de mayores, acaso una estad\u00edstica demostrara que no es su lengua verdadera, su lengua materna; tan no es su verdadera lengua materna, que aquel ingenuo, aquel hombre abnegado lleg\u00f3 a decir en un momento: \u201cSi un maqueto est\u00e1 ahog\u00e1ndose y te pide ayuda, cont\u00e9stale: \u201cEztakit erderaz.\u201d \u201cno s\u00e9 castellano.\u201d Y \u00e9l apenas sab\u00eda otra cosa, porque su lengua materna, lo que aprendi\u00f3 de su madre, era el castellano.\r\n\r\nYo vuelvo constantemente a mi nativa tierra. Cuando era un joven aprend\u00ed aquello de \u201cEgialde guztietan toki onak badira ba\u00f1an biyotzak diyo: zoaz Euskalerria.\u201d \u201cEn todas partes hay buenos lugares, pero el coraz\u00f3n dice: vete al Pa\u00eds Vasco.\u201d Y hace cosa de treinta a\u00f1os, all\u00ed, en mi nativa tierra, pronunci\u00e9 un discurso que produjo una gran conmoci\u00f3n, un discurso en el que les dije a mis paisanos que el vascuence estaba agonizando, que no nos quedaba m\u00e1s que recogerlo y enterrarlo con piedad filial, embalsamado en ciencia. Provoc\u00f3 aquello una gran conmoci\u00f3n, una mala alegr\u00eda fuera de mi tierra, porque no es lo mismo hablar en la mesa a los hermanos que hablar a los otros: creyeron que puse en aquello un sentido que no puse. Hoy contin\u00faa eso, sigue esa agon\u00eda; es cosa triste, pero el hecho es un hecho, y as\u00ed como me parecer\u00eda una verdadera impiedad el que se pretendiera despenar a alguien que est\u00e1 muriendo, a la madre moribunda, me parece tan imp\u00edo inocularle drogas para alargarle una vida ficticia, porque drogas son los trabajos que hoy se realizan para hacer una lengua culta y una lengua que, en el sentido que se da ordinariamente a esta palabra, no puede llegar a serlo.\r\n\r\nEl vascuence, hay que decirlo, como unidad no existe, es un conglomerado de dialectos en que no se entienden a las veces los unos con los otros. Mis cuatro abuelos eran, como mis padres, vascos; dos de ellos no pod\u00edan entenderse entre s\u00ed en vascuence, porque eran de distintas regiones: uno de Vizcaya y el otro de Guip\u00fazcoa. \u00bfY en qu\u00e9 viene a parar el vascuence? En una cosa, naturalmente, tocada por completo de castellano, en aquel canto que todos los vascos no hemos o\u00eddo nunca sin emoci\u00f3n, en el Guernica Arbola, cuando dice que tiene que extender su fruto por el mundo, claro que no en vascuence. \u201cEman ta zabalzazu \/ munduan frutua \/ adoratzen zaitugu, \/ arbola santua\u201d \u201cDa y extiende tu fruto por el mundo mientras te adoramos, \u00e1rbol santo.\u201d Santo, sin duda; santo para todos los vascos y m\u00e1s santo para m\u00ed, que a su pie tom\u00e9 a la madre de mis hijos. Pero as\u00ed no puede ser, y recuerdo que cantando esta agon\u00eda un poeta vasco, en un \u00faltimo adi\u00f3s a la madre Euskera, invocaba el mar, y dec\u00eda: \u201cLurtu, ichasoa.\u201d \u201cConvi\u00e9rtete en tierra, mar\u201d; pero el mar sigue siendo mar.\r\n\r\nY \u00bfqu\u00e9 ha ocurrido? Ha ocurrido que por querer hacer una lengua artificial, como la que ahora est\u00e1n queriendo fabricar los irlandeses; por querer hacer una lengua artificial, se ha hecho una especie de \u201cvolapuk\u201d perfectamente incomprensible. Porque el vascuence no tiene palabras gen\u00e9ricas, ni abstractas, y todos los nombres espirituales son de origen latino, ya que los latinos fueron los que nos civilizaron y los que nos cristianaron tambi\u00e9n. <em>(Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em> de la minor\u00eda vasconavarra: Y \u201cgogua\u201d \u00bfes latino?)<\/em> Ah\u00ed voy yo. Tan es latino, que cuando han querido introducir la palabra \u201cesp\u00edritu\u201d, que se dice \u201cizpiritu\u00e9\u201d, han introducido ese gogo, una palabra que significa como en alem\u00e1n \u201cstimmung\u201d, o como en castellano \u201ctalante\u201d, es estado de \u00e1nimo, y al mismo tiempo igual que en catal\u00e1n \u201ctalent\u201d, apetito. \u201cEztankat gogorik\u201d es \u201cno tengo ganas de comer, no tengo apetito\u201d.<em> (Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em> interrumpe, sin que se perciban sus palabras.\u2014 Varios se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em>: \u00a1Callen, callen!)<\/em>\r\n\r\nAN\u00c9CDOTAS\r\n\r\nMe alegro de eso, porque contar\u00e9 m\u00e1s. Estaba yo en un pueblecito de mi tierra, donde un cura hab\u00eda sustituido \u2014y esto es una cosa que no es c\u00f3mica\u2014 el catecismo que todos hab\u00edan aprendido, por uno de estos catecismos renovados, y resultaba que como toda aquella gente hab\u00eda aprendido a santiguarse diciendo: \u201cAitiaren eta semiaren eta izpirituaren izenian\u201d (En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo), se les hacia decir: \u201cAitiaren eta semiaren eta gogo dontsuaren izenian\u201d, que es: \u201cEn el nombre del Padre, del Hijo y del santo apetito.\u201d <em>(Risas.)<\/em> No; la cosa no es c\u00f3mica, la cosa es muy seria, porque la Iglesia, que se ha fundado para salvar las almas, tiene que explicar al pueblo en la lengua que el pueblo habla, sea la que fuere, est\u00e9 como est\u00e9; y as\u00ed como hubiera sido un atropello pretender, como en un tiempo pretendi\u00f3 Romero Robledo, que se predicara en castellano en pueblos donde el castellano no se hablaba, es tan absurdo predicar en esas Lenguas.\r\n\r\nEsto me recuerda algo que no olvido nunca y que pas\u00f3 en Am\u00e9rica: que una Orden religiosa dio a los indios guaran\u00edes un catecismo queriendo traducir al guaran\u00ed los conceptos m\u00e1s complicados de la Teolog\u00eda, y, naturalmente, fueron acusados por otra Orden de que les estaban ense\u00f1ando herej\u00edas; y es que no se puede poner el catecismo en guaran\u00ed ni azteca sin que inmediatamente resulte una herej\u00eda. <em>(Risas.)<\/em>\r\n\r\nY despu\u00e9s de todo, lo hondo, lo \u00ednfimo de nuestro esp\u00edritu vasco, \u00bfen qu\u00e9 lo hemos vertido?\r\n\r\nEl hombre m\u00e1s grande que ha tenido nuestra raza ha sido \u00cd\u00f1igo de Loyola y sus <em>Ejercicios<\/em> no se escribieron en vascuence. No hay un alto esp\u00edritu vasco, ni en Espa\u00f1a ni en Francia, que no se haya expresado o en castellano o en franc\u00e9s. El primero que empez\u00f3 a escribir en vascuence fue un protestante, y luego los jesuitas. Es muy natural que nos halague mucho tener unos se\u00f1ores alemanes que andan por ah\u00ed buscando conejillos de Indias para sus estudios etnogr\u00e1ficos y nos declaren el primer pueblo del mundo. Aqu\u00ed se ha dicho eso de los vascos.\r\n\r\nEn una ocasi\u00f3n contaba Michelet que discut\u00eda un vasco con un Montmorency, y que al decir el Montmorency: \u201cNosotros los Montmorency datamos del siglo.., tal\u201d, el vasco contest\u00f3: \u201cPues nosotros, los vascos, no datamos.\u201d <em>(Risas.) <\/em>Y os digo que nosotros, en el orden espiritual, en el orden de la conciencia universal, datamos de cuando los pueblos latinos, de cuando Castilla, sobre todo, nos civiliz\u00f3. Cuando yo pronunciaba aquel discurso recib\u00ed una carta de D. Joaqu\u00edn Costa lament\u00e1ndose de que el vascuence desapareciese siendo una cosa tan interesante para el estudio de las antig\u00fcedades ib\u00e9ricas. Yo hube de contestarle: \u201cEst\u00e1 muy bien; pero no por satisfacer a un pat\u00f3logo voy a estar conservando la que creo que es una enfermedad.\u201d <em>(Risas.\u2014El se\u00f1or Leizaola pide la palabra.)<\/em>\r\n\r\nY ahora hay una cosa. El aldeano, el verdadero aldeano, el que no est\u00e1 perturbado por nacionalismos de se\u00f1orito resentido, no tiene inter\u00e9s en conservar el vascuence.\r\n\r\nSe habla del anillo que en las escuelas iba pasando de un ni\u00f1o a otro hasta ir a parar a manos de uno que hablaba castellano, a quien se le castigaba; pero \u00bfes que acaso no puede llegar otro anillo? \u00bfEs que no he o\u00eddo decir yo: \u201cNo envi\u00e9is a los ni\u00f1os a la escuela, que all\u00ed aprenden el castellano, y el castellano es el veh\u00edculo del liberalismo\u201d? Eso lo he o\u00eddo yo, como he o\u00eddo decir: \u201c\u00a1Gora Euzkadi ascatuta!\u201d (\u201cEuzkadi\u201d es una palabra b\u00e1rbara; cuando yo era joven no exist\u00eda; adem\u00e1s conoc\u00ed al que la invent\u00f3). \u201c\u00a1Gora Euzkadi ascatuta!\u201d Es decir: \u00a1Viva Vasconia libre! Acaso si un d\u00eda viene otro anillo habr\u00e1 de gritar m\u00e1s bien: \u201c\u00a1Gora Espa\u00f1a ascatuta!\u201d \u00a1Viva Espa\u00f1a libre! Y sab\u00e9is que Espa\u00f1a en vascuence significa labio; que viva el labio libre, pero que no nos impongan anillos de ninguna clase.<em> (Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: Muchas gracias, en nombre del pueblo vasco.)<\/em>\r\n\r\nEN GALICIA TAMPOCO HAY PROBLEMA\r\n\r\nPasemos a Galicia; tampoco hay aqu\u00ed, en rigor, problema. Podr\u00e1n decirme que no conozco Galicia y, acaso, ni Portugal, donde he pasado tantas temporadas; pero ya hemos o\u00eddo que Castilla no conoce la periferia, y yo os digo que la periferia conoce mucho peor a Castilla; que hay pocos esp\u00edritus m\u00e1s comprensivos que el castellano <em>(Muy bien.)<\/em> Pasemos, como digo, a Galicia. Tampoco all\u00ed hay problema. No creo que en una verdadera investigaci\u00f3n resultara semejante mayor\u00eda. No me convencen de no. Pero aqu\u00ed se hablaba de la lengua universal, y el que hablaba sin duda recuerda lo que en la introducci\u00f3n a los <em>A<\/em><em>i<\/em><em>res da mi\u00f1a terra<\/em> dec\u00eda Curros Enr\u00edquez de la lengua universal:\r\n\r\n<em>\u201cCuando todas lenguas o fin topen\r\n<\/em><em>que marca a todo o providente dedo,\r\n<\/em><em>e c'os vellos idiomas estinguidos\r\n<\/em><em>un solo idioma universal formemos;\r\n<\/em>\r\n\r\n<em>esa lengua pulida, idioma \u00faneco,\r\n<\/em><em>mais qu'hoxe enriquecido e mais perfeuto,\r\n<\/em><em>resume d'as palabras mais sonoras\r\n<\/em><em>qu'aquela n'os deixaran como enherdo.<\/em>\r\n\r\n<em>Ese idioma, compendio d'os idiomas,\r\n<\/em><em>com'<\/em><em>u<\/em><em>nha serenata pracenteiro,\r\n<\/em><em>com'<\/em><em>u<\/em><em>nha noite de luar doc\u00edsimo\r\n<\/em><em>ser\u00e1 \u2014\u00bfque outro sinon?\u2014 ser\u00e1 o gallego<\/em>\r\n\r\n<em>Fala de minha nai, fala armo\u00f1osa,\r\n<\/em><em>en qu'o rogo d'os tristes sub'o ceo\r\n<\/em><em>y en que decende a pr\u00e1cida esperanza,\r\n<\/em><em>os afogados e doloridos peitos.<\/em>\r\n\r\n<em>Fala d<\/em><em>os<\/em><em> meus ab\u00f3s, fala en q'os p\u00e1rias,\r\n<\/em><em>de trevos e polvo e de sudor cubertos,\r\n<\/em><em>piden a terra o grau d'a cor'a sangue\r\n<\/em><em>qu'ha de cebar a besta d'o laudemio...\r\n<\/em>\r\n\r\n<em>lengua enxebre, en q'as anemas d'os mortos\r\n<\/em><em>n'as negras noites de silencio e medo\r\n<\/em><em>encomendan os vivos as obrigas,\r\n<\/em><em>que, \u00a1mal pecados!, sin cuprir morreron.<\/em>\r\n\r\n<em>Idioma en que garula nos paxaros,\r\n<\/em><em>en que falan os anxeles, os nenos,\r\n<\/em><em>en qu'as fontes solouzan e marmullan\r\n<\/em><em>Entr'os follosos albores os ventos\u201d<\/em>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nTodo eso est\u00e1 bien; pero que me permita Curros y perntitidme vosotros; me da pena verle siempre con ese tono de quejumbrosidad. Parias, azotada, escarnecida..., amarrada contra una roca..., clavado un pu\u00f1al en el seno...\r\n\r\n\u00bfDe d\u00f3nde es as\u00ed eso? \u00bfEs que se pueden tomar en serio burlas, a las veces cari\u00f1osas, de las gentes? No. Es como lo de la emigraci\u00f3n. El mismo Curros, cuando habla de la emigraci\u00f3n \u2014lo sabe bien mi buen amigo Castelao\u2014, dice, refiri\u00e9ndose al gaitero:\r\n\r\n<em>\u201cTocaba..., e cando tocaba,\r\n<\/em><em>o vento que d'o ronc\u00f3n\r\n<\/em><em>pol\u2014o canuto fungaba,\r\n<\/em><em>dixeran que se queixaba\r\n<\/em><em>d'a gallega emigraci\u00f3n.<\/em>\r\n\r\n<em>Dixeran que esmorecida\r\n<\/em><em>de door a Patria nosa,\r\n<\/em><em>azoutada, escarnecida,\r\n<\/em><em>chamaba, outra Nai chorosa,\r\n<\/em><em>os filli\u00f1os d'a sus vida...<\/em>\r\n\r\n<em>Y era verd\u00e1. \u00a1Mal pocada!\r\n<\/em><em>Contr'on peneda amarrada,\r\n<\/em><em>crabad'un pu\u00f1as n'o seo,\r\n<\/em><em>n'aquella gaite lembrada\r\n<\/em><em>Galicia era un Prometeo.\u201d<\/em>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nNo; hay que levantar el \u00e1nimo de esas quejumbres, quejumbres adem\u00e1s, que no son de aldeanos. Rosal\u00eda dec\u00eda aquello de:\r\n\r\n<em>\u201cCastellanos de Castilla,\r\n<\/em><em>tratade ben os gallegos;\r\n<\/em><em>cando van, van como rosas;\r\n<\/em><em>cando ve\u00f1, como negros.\u201d<\/em>\r\n\r\n\u00bfEs que les trataban mal? No. Eran ellos los que se trataban mal, para ahorrar los cuartos y luego gastarlos alegre y rumbosamente en su tierra, porque no hay nada m\u00e1s rumboso, ni menos avaro, ni m\u00e1s alegre, que un aldeano gallego. Todas esas morri\u00f1as de la gaita son cosas de los poetas.<em> (Risas.)<\/em>\r\n\r\nVuestra misma Rosal\u00eda de Castro, despu\u00e9s de todo, cuando quiso encontrar la mujer universal, que era una alta mujer, toda una mujer, no la encontr\u00f3 en aquellas coplas gallegas; la encontr\u00f3 en sus poes\u00edas castellanas de Las orillas del Sar. <em>(Denegaciones en algunos se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em> de la minor\u00eda gallega.)<\/em> \u00bfY qui\u00e9nes han enriquecido \u00faltimamente a la lengua castellana, tendiendo a que sea espa\u00f1ola? Porque hay que tener en cuenta que el castellano es una lengua hecha, y el espa\u00f1ol es una lengua que estamos haciendo. \u00bfY qui\u00e9nes han contribuido m\u00e1s que algunos escritores galleros \u2014y no quiero nombrarlos nominativamente, estrictamente\u2014, que han tra\u00eddo a la lengua espa\u00f1ola un acento y una nota nuevos?\r\n\r\nEVOCACI\u00d3N DE JUAN MARAGALL\r\n\r\nY ahora vengamos a Catalu\u00f1a. Me parece que el problema es m\u00e1s vivo y habr\u00e1 que estudiarlo en esta hora de compresi\u00f3n, de cordialidad y de veracidad. Yo conoc\u00ed, trat\u00e9, en vuestra tierra, a uno de los hombres que me ha dejado m\u00e1s profunda huella, a un cerebro cordial, a un coraz\u00f3n cerebral, aquel gran hombre que fue Juan Maragall. O\u00edd:\r\n\r\n<em>\u201cEscolta, Espanya\r\n<\/em><em>l<\/em><em>a<\/em><em> veu d'un fill\r\n<\/em><em>que't parla en llengua\r\n<\/em><em>no castellana,\r\n<\/em><em>parlo en la llengua que m'ha donat\r\n<\/em><em>la terra apra,\r\n<\/em><em>en questa llengua pocs t'han parlat;\r\n<\/em><em>en l'altra..., massa.<\/em>\r\n\r\nEn esta lengua pocos te han hablado, en la otra... demasiados.\r\n\r\n<em>Hon<\/em><em>t<\/em><em> ets Espanya? No't veig enlloc,\r\n<\/em><em>no sents la meva ve<\/em><em>u<\/em><em> atronadora?\r\n<\/em><em>No entens aquesta llengua\r\n<\/em><em>que't parla entre perills?\r\n<\/em><em>Has desapr<\/em><em>\u00e8<\/em><em>s d'entendre an els teus fils?\r\n<\/em><em>Ad<\/em><em>\u00e9<\/em><em>u, Espanya!\u201d<\/em>\r\n\r\nEs cierto. Pero \u00e9l, Maragall, el hombre qu\u00e9 dec\u00eda esto, como si no fuera bastante lo demasiado que se le hab\u00eda hablado en la otra lengua, en castellano, a Espa\u00f1a, \u00e9l habl\u00f3 siempre, en su trabajo, en su labor period\u00edstica; habl\u00f3 siempre, digo, en un espa\u00f1ol, por cierto lleno de enjundia, de vigor, de fuerza, en un castellano digno, creo que superior al castellano, al espa\u00f1ol, de Jaime Balmes o de Francisco Pi y Margall. No. Hay una especie de coqueter\u00eda. Yo o\u00eda aqu\u00ed, el otro d\u00eda, al se\u00f1or Torres empezar excus\u00e1ndose de no tener costumbre de hablar en castellano, y luego, me sorprendi\u00f3 que en espa\u00f1ol no es que vest\u00eda, es que desnudaba perfectamente su esp\u00edritu, y es mucho m\u00e1s dif\u00edcil desnudarlo que vestirlo en una lengua. <em>(Risas.)<\/em> He llegado \u2014permitidme\u2014 a creer que no habl\u00e1is el catal\u00e1n mejor que el castellano.<em> (Nuevas risas.) <\/em>Aqu\u00ed se nos habla siempre de uno de los mitos que ahora est\u00e1n m\u00e1s en vigor, y es el \u201checho\u201d. Hay el hecho diferencial, el hecho tal, el hecho consumado.<em> (Risas.)<\/em> El catal\u00e1n, que tuvo una espl\u00e9ndida florescencia literaria hasta el siglo XV, enmudeci\u00f3 entonces como lengua de cultura, y mudo permameci\u00f3 los siglos del Renacimiento, de la Reforma y la Revoluci\u00f3n. Volvi\u00f3 a renacer har\u00e1 cosa de un siglo \u2014ya dir\u00e9 lo que son estos aparentes renacimientos\u2014; iba a quedar reducido a lo que se llam\u00f3 el \u201cparl\u00e1 munisipal\u201d. Les hab\u00eda dolido una comparanza \u2014que yo hice, primero en mi tierra, y, despu\u00e9s, en Catalu\u00f1a\u2014 entre el m\u00e1user y la espingarda, diciendo: Yo la espingarda, con la cual se defendieran mis antepasados, la pondr\u00e9 en un sitio de honor, pero para defenderme lo har\u00e9 con un m\u00e1user, que es como se defienden todos, incluso los moros. <em>(Risas.) <\/em>Porque los moros no ten\u00edan espingardas, sino, quiz\u00e1, mejor armamento que nosotros mismos.\r\n\r\nEL PUNTO GRAVE\r\n\r\nHoy, afortunadamente, est\u00e1 encargado de esta obra de renovaci\u00f3n del catal\u00e1n un hombre de una gran competencia y, sobre todo, de una exquisita probidad intelectual y de una honradez cient\u00edfica como las de Pompeyo Fabra. Pero aqu\u00ed viene el punto grave, aquel a que se alude en la enmienda al decir: \u201cno se podr\u00e1 imponer a nadie\u201d.\r\n\r\nComo no quiero amezquinar y achicar esto, que hoy no se debate, dejo, para cuando otros art\u00edculos se toquen, el hablar y el denunciar algunas cosas que pasan. Algunas las denunci\u00f3 Men\u00e9ndez Pidal. No se puede negar que fueran ciertas.\r\n\r\nINTERRUPCIONES DE LOS DIPUTADOS CATALANES\r\n\r\nLo dem\u00e1s me parece bien. Hasta es necesario; el catal\u00e1n tiene que defenderse y conviene que se defienda; conviene hasta al castellano. Por ejemplo, no hace mucho, la Generalidad, que en este caso actuaba, no de generalidad sino de particularidad <em>(Risas.),<\/em> dirigi\u00f3 un escrito oficial en catal\u00e1n al c\u00f3nsul de Espa\u00f1a en una ciudad francesa, y el c\u00f3nsul, vasco por cierto, lo devolvi\u00f3. Adem\u00e1s, est\u00e1 recibiendo constantemente obreros catalanes que se presentan diciendo: \u201cNo sabemos castellano\u201d, y \u00e9l responde: \u201cPues yo no s\u00e9 catal\u00e1n; busquen un int\u00e9rprete.\u201d No es lo malo esto, es que lo saben, es que la mayor\u00eda de ellos miente, y \u00e9ste no es nunca un medio de defenderse. <em>(Rumores en la minor\u00eda de Izquierda catalana.\u2014Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em> pronuncia palabras que no se perciben claramente.)<\/em> Eso es exacto.<em> (Un se\u00f1or diputado: Eso es inexacto.\u2014El se\u00f1or <\/em><em>SANTAL\u00d3<\/em><em>: Sobre todo su se\u00f1or\u00eda no tiene autoridad para investigar si miente o no un se\u00f1or que se dirige a un c\u00f3nsul.\u2014 Otro se\u00f1or diputado pronuncia palabras que no se perciben claramente.\u2014 Rumores.)<\/em> \u00bfEs usted un obrero? <em>(Rumores.\u2014Varios se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em> pronuncian algunas palabras que no se perciben con claridad.\u2014Contin\u00faan los rumores, que impiden o\u00edr al orador.).<\/em>.. que hablen en cristiano. Es verdad. Toda persecuci\u00f3n a una lengua es un acto imp\u00edo e impatriota. <em>(Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: Y sobre todo cuando procede de un intelectual.)<\/em> Ved esto si es incomprensi\u00f3n. Yo s\u00e9 lo que en una libre lucha puede suceder.\r\n\r\nEn art\u00edculos de la Constituci\u00f3n, al establecer la forma en que se ha de dar la ense\u00f1anza, trataremos de c\u00f3mo el Estado espa\u00f1ol tendr\u00e1 que tener all\u00ed quien obligue a saber castellano, y s\u00e9 que si ma\u00f1ana hay una Universidad castellana, mejor espa\u00f1ola, con superioridad, siempre prevalecer\u00e1 sobre la otra; es m\u00e1s, ellos mismos la buscar\u00e1n. Os digo a\u00fan m\u00e1s, y es que cuando no se persiga su lengua, ellos empezar\u00e1n a hablar y a querer conocer la otra. <em>(Varios se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em> de la minor\u00eda de la Izquierda catalana pronuncian algunas palabras que no se entienden claramente.\u2014Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: Lo queremos ya.\u2014Rumores.)<\/em> Como sobre esto se ha de volver y veo que, en efecto, estoy hiriendo resentimientos... <em>(Rumores.\u2014Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO:<\/em><em> Sentimientos; no resentimientos.)<\/em> Lo que yo no quiero es que llegue un momento en que una obcecaci\u00f3n pueda llevaros al suicidio cultural. No lo creo, porque una vez en que aqu\u00ed en un debate el ministro de la Gobernaci\u00f3n hablaba del suicidio de una regi\u00f3n yo interrump\u00ed diciendo: \u201cNo hay derecho al suicidio.\u201d En efecto, cuando un semejante, cuando un hermano m\u00edo quiere suicidarse, yo tengo la obligaci\u00f3n de imped\u00edrselo, incluso por la fuerza si es preciso, no tanto como poniendo en peligro su vida cuando voy a salvarle, pero s\u00ed incluso poniendo en peligro mi propia vida.<em> (Muy bien, muy bien.)<\/em>\r\n\r\n\u201cLO RAT PENAT\u201d\r\n\r\nY tal vez haya quien sue\u00f1e tambi\u00e9n con la conquista ling\u00fc\u00edstica de Valencia. Estaba yo en Valencia cuando se anunci\u00f3 que iba a llegar el se\u00f1or Camb\u00f3 y afirm\u00e9 yo, y todos me dieron la raz\u00f3n, que all\u00ed, en aquella ciudad, le hubieran entendido mejor en castellano que si hablara en catal\u00e1n. Porque hay que ver lo que es hoy el valenciano en Valencia, que fue la patria del m\u00e1s grande poeta catal\u00e1n, Ausias March, donde Ram\u00f3n Muntaner escribi\u00f3 su maravillosa cr\u00f3nica, de donde sali\u00f3 Tirant lo Blanc.\r\n\r\nEl m\u00e1s grande poeta valenciano el siglo pasado, uno de los m\u00e1s grandes de Espa\u00f1a, fue Vicente Wenceslao Querol. Querol quiso escribir en lemos\u00edn, que era una cosa artificial y artificiosa y no era su lengua natal; el hombre en aquel lenguaje de juegos florales se dirig\u00eda a Valencia y le dec\u00eda:\r\n\r\n<em>\u201cFill so de la joyosa vi<\/em><em>l<\/em><em>a qu'al sol s'escampa\r\n<\/em><em>tot temps de fresques roses bro<\/em><em>d<\/em><em>at son mantell d'or,\r\n<\/em><em>fill so de la que gu<\/em><em>a<\/em><em>itan com dos g<\/em><em>i<\/em><em>ganta cativa\r\n<\/em><em>d'un cap Pe<\/em><em>ny<\/em><em>agolosa, del'altre cap Mong\u00f3,\r\n<\/em><em>de la que en l'a<\/em><em>y<\/em><em>gua j<\/em><em>\u00fa<\/em><em>ga, de la que fo<\/em><em>u<\/em><em> p<\/em><em>u<\/em><em>r bella\r\n<\/em><em>dues voltes desposada, ab lo Cid de Castella\r\n<\/em><em>y ab Jaume d'Arag\u00f3.\u201d<\/em>\r\n\r\nPero \u00e9l, Querol, cuando ten\u00eda que sacar el alma de su Valencia no la sacaba en la lengua de Jaime de Arag\u00f3n, sino en la lengua castellana, en la del Cid de Castilla. Para convencerse no hay m\u00e1s que leer aquella poes\u00eda, Ausente, que ning\u00fan buen valenciano debe leer sin que se le empa\u00f1en los ojos de l\u00e1grimas.\r\n\r\nEl valenciano corriente es el de los donosos sainetes de Eduardo Escalante, y algunas veces el de aquella regocijantes salacidades de Valldov\u00ed de Sueca, al pie de cuyo monumento no hace mucho me he recreado yo. Y tambi\u00e9n el de Teodoro Llorente cuando dec\u00eda que la patria lemosina renace por todas partes, a\u00f1adiendo aquello de...\r\n\r\n<em>\u201c... y en membransa dels avis, en penyora\r\n<\/em><em>de la gloria passada y venidora,\r\n<\/em><em>en fe de germandat,\r\n<\/em><em>com pen\u00f3, com estrella que nos gu\u00eda\r\n<\/em><em>entre llaus de victoria y alegr\u00eda,\r\n<\/em><em>alsem lo Rat-Penat.\u201d<\/em>\r\n\r\n\u201cLo rat penat\u201d; alcemos \u201clo rat penat\u201d, es decir, el rat\u00f3n alado que, seg\u00fan la leyenda, se pos\u00f3 en el casco de Jaime el Conquistador y que corona los escudos de Valencia, de Catalu\u00f1a y de Arag\u00f3n; rat\u00f3n alado que en Castilla se le llama muerci\u00e9lago o rat\u00f3n ciego; en mi tierra vasca, \u201csaguzarra\u201d, rat\u00f3n viejo, y en Francia, rat\u00f3n calvo; y esta cabecita calva, ciega y vieja, aunque de rat\u00f3n alado, no es m\u00e1s que cabeza de rat\u00f3n. Me dir\u00e9is que es mejor ser cabeza de rat\u00f3n que cola de le\u00f3n. No; cola de le\u00f3n, no; cabeza de le\u00f3n, s\u00ed, como la que domin\u00f3 el Cid.\r\n\r\nCuando yo fui a mi pueblo, fui a predicarles el imperialismo; que se pusieran al frente de Espa\u00f1a; y es lo que vengo a predicar a cada una de las regiones: que nos conquisten; que nos conquistemos los unos a los otros; yo s\u00e9 lo que de esta conquista mutua puede salir; puede y debe salir la Espa\u00f1a para todos.\r\n\r\n...Y CADA UNO OY\u00d3 EN SU LENGUA Y EN SU DIALECTO\r\n\r\nY ahora, permitidme un peque\u00f1o recuerdo. Al principio del Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles se cuenta la jornada de aquello que pudi\u00e9ramos llamar las primeras Cortes Constituyentes de la primitiva Iglesia cristiana, el Pentecost\u00e9s; cuando sopl\u00f3 como un eco el Esp\u00edritu vivo, vinieron lenguas de fuego sobre los ap\u00f3stoles, se fundi\u00f3 todo el pueblo, hablaron en cristiano y cada uno oy\u00f3 en su lengua y en su dialecto: sulamitas, persas, medos, frigios, \u00e1rabes y egipcios. Y esto es lo que he querido hacer al traer aqu\u00ed un eco de todas estas lenguas; porque yo, que sub\u00ed a las monta\u00f1as costeras de mi tierra a secar mis huesos, los del cuerpo y los del alma, y en tierra castellana fui a ense\u00f1ar castellano a los hijos de Castilla, he dedicado largas vigilias durante largos a\u00f1os al estudio de las Lenguas todas de la Patria, y no s\u00f3lo las he estudiado, las he ense\u00f1ado, fuera, naturalmente, del vascuence, porque todos mis disc\u00edpulos han salido iniciados en el conocimiento del castellano, del galaico\u2014portugu\u00e9s y del catal\u00e1n. Y es que yo, a mi vez, paladeaba y me regodeaba en esas Lenguas, y era para hacerme la m\u00eda propia, para rehacer el castellano haci\u00e9ndolo espa\u00f1ol, para rehacerlo y recrearlo en el espa\u00f1ol recre\u00e1ndome en \u00e9l. Y esto es lo que importa.\r\n\r\nEl espa\u00f1ol, lo mismo me da que se le llame castellano, yo le llamo el espa\u00f1ol de Espa\u00f1a, como recordaba el se\u00f1or Ovejero, el espa\u00f1ol de Am\u00e9rica y no s\u00f3lo el espa\u00f1ol de Am\u00e9rica, sino espa\u00f1ol del extremo de Asia, que all\u00ed dejo marcadas sus huellas y con sangre de m\u00e1rtir el imperio de la lengua espa\u00f1ola, con sangre de Rizal, aquel hombre que en los tiempos de la Regencia de do\u00f1a Mar\u00eda Cristina de Habsburgo Lorena fue entregado a la milicia pretoriana y a la frailer\u00eda mercenaria para que pagara la culpa de ser el padre de su Patria y de ser un espa\u00f1ol libre.<em> (Aplausos.)<\/em> Aquel hombre noble a quien aquella Espa\u00f1a trat\u00f3 de tal modo, con aquellos verdugos, al despedirse, se despidi\u00f3 en lengua espa\u00f1ola de sus hijos pidiendo ir all\u00ed donde la fe no mata, donde el que reina es Dios, en tanto mascullaban unos sus rezos y barbotaban otros sus \u00f3rdenes, blasfemando todos ellos el nombre de Dios.\r\n\r\nESPA\u00d1A NO ES NACI\u00d3N, ES RENACI\u00d3N\r\n\r\nPues bien; aqu\u00ed mi buen amigo Alomar se atiene a lo de castellano. El castellano es una obra de integraci\u00f3n: ha venido elementos leoneses y han venido elementos aragoneses, y estamos haciendo el espa\u00f1ol, lo estamos haciendo todos los que hacemos lengua o los que hacemos poes\u00eda, lo est\u00e1 haciendo el se\u00f1or Alomar, y el se\u00f1or Alomar, que vive de la palabra, por la palabra y para la palabra, como yo, se preocupaba de esto, como se preocupaba de la palabra naci\u00f3n. Yo tambi\u00e9n, amigo Alomar, yo tambi\u00e9n en estos d\u00edas de renacimiento he estado pensando en eso, y me ha venido la palabra precisa: Espa\u00f1a no es naci\u00f3n, es renaci\u00f3n; renaci\u00f3n de renacimiento y renaci\u00f3n de renacer, all\u00ed donde se funden todas las diferencias, donde desaparece esa triste y pobre personalidad diferencial.\r\n\r\nNadie con m\u00e1s tes\u00f3n ha defendido la salvaje autonom\u00eda \u2014toda autonom\u00eda, y no es reproche, es salvaje\u2014 de su propia personalidad diferencial que lo he hecho yo; yo, que he estado se\u00f1ero defendiendo, no queriendo rendirme, actuando tantas veces de jabal\u00ed, y cu\u00e1ntos de vosotros acaso habr\u00e9is recibido alguna vez alguna colmillada m\u00eda. Pero as\u00ed, no. Ni individuo, ni pueblo, ni lengua renacen sino muriendo; es la \u00fanica manera de renacer: fundi\u00e9ndose en otro. Y esto lo s\u00e9 yo muy bien ahora que me viene este renacimiento, ahora que, traspuesto el puerto serrano que separa la solana de la umbr\u00eda, me siento bajar poco a poco, al peso, no de a\u00f1os, de siglos de recuerdos de Historia, al final y merecido descanso al regazo de la tierra maternal de nuestra com\u00fan Espa\u00f1a, de la renaci\u00f3n espa\u00f1ola, a esperar, a esperar all\u00ed que en la hierba crezca sobre mi ta\u00f1an ecos de una sola lengua espa\u00f1ola que haya recogido, integrado, federado si quer\u00e9is, todas las esencias \u00edntimas, todos los jugos, todas las virtudes de esas Lenguas que hoy tan tristemente, tan pobremente nos diferencian. Y aquello s\u00ed que ser\u00e1 gloria. <em>(Grandes aplausos.)<\/em>\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101548\/CMU_9-158.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_58\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2674_1073207092\"><\/a><strong>El almendro de D. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_59\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13188_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEl viernes, d\u00eda 25, armaron un\u2026 incidente ruidoso en las Cortes los diputados canarios, y poco despu\u00e9s, sin esperar a la sesi\u00f3n permanente, me sal\u00ed de la C\u00e1mara, me fui a dormir \u2014sin so\u00f1ar\u2014 sosegadamente para venirme a esta sosegada Salamanca. Y aqu\u00ed he pensadp en toda la \u00edntima y simb\u00f3lica significaci\u00f3n del incidente aquel, a la vez que recorr\u00eda en mi \u00e1nimo los recuerdos de aquellas benditas Islas Afortunadas, en que me ha sido dicha vivir dos veces, en 1910 y en 1924.\r\n\r\nAntes de proseguir me conviene hacer constar que aqu\u00ed, en la Pen\u00ednsula, se les llama canarios a los de las siete islas; pero all\u00ed, en ellas, canarios son s\u00f3lo los de la Gran Canaria, y los otros son tinerfe\u00f1os, palmeros, gomeros, herre\u00f1os, conejeros, y los de mi entra\u00f1ada Fuerteventura, la mayor y m\u00e1s desventurada de las islas, majoreros. Y en todas ellas se desarrolla un cierto esp\u00edritu que alguien llama federal, pero que es todo lo contrario de esto. Un cierto esp\u00edritu isle\u00f1o que en ciertos por fortuna escas\u00edsimos casos degenera en islote\u00f1o, y que es lo m\u00e1s desfederativo que cabe. Un cierto esp\u00edritu de m\u00e1ximo aislamiento \u2014\u00a1qu\u00e9 terrible palabra \u00e9sta!\u2014, que, a base de cierto caso individual bien conocido en todas aquellas islas, podr\u00eda llamarse \u201calmendre\u00f1o\u201d. Me refiero al almendro patrio de aquel noble, ingenioso, simp\u00e1tico y espa\u00f1olismo lagunero, que fue D. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez, republicano \u00bffederal?, que fue ministro de la Guerra en la infortunada Rep\u00fablica federal espa\u00f1ola de 1873, a la que le hizo acabar su propio contradictorio y parad\u00f3jico \u2014aquello s\u00ed que fue paradoja y no otras que llaman as\u00ed los mentecatos\u2014 federalismo. Y vengamos al almendro.\r\n\r\nEs \u00e9ste uno que hay \u2014me lo mostraron all\u00ed\u2014 cerca ya de la Laguna de Tenerife, en la huerta de la casa natal de D. Nicol\u00e1s. El cual, en una poes\u00eda \u2014hac\u00edalas muy exquisitas\u2014, cant\u00f3 as\u00ed: \u201cMi patria no es el mundo, \/ mi patria no es Europa, \/ mi patria es de un almendro \/ la dulce y fresca sombra\u201d\u2026 Y casi todos los isle\u00f1os cultos \u2014\u00a1y son all\u00ed tantos!\u2014 de las Afortunadas se saben de memoria este peque\u00f1o evangelio del m\u00e1s radical individualismo\u2026 antifederal. Y obs\u00e9rvese que D. Nicol\u00e1s salta de Europa a su almendro, suprimiendo Espa\u00f1a y Tenerife y la Laguna, aunque esto no sea sino fuerza del asonante y necesidad de concentraci\u00f3n po\u00e9tica. Mas, por otra parte, \u00bfno ser\u00e1 acaso el m\u00e1s radical individualismo el universalismo m\u00e1s radical? No tuve la fortuna de conocer y tratar a Est\u00e9banez; pero estoy seguro que de haberle conocido y tratado \u2014y \u00a1cu\u00e1nto habr\u00eda yo ganado con ello!\u2014, le habr\u00eda o\u00eddo confesar que se abarca mejor el universo desde un almendro que desde una aldea o villa, desde una isla, desde un Estado, desde un Continente o desde el mundo todo. Pero este universalismo nada tiene que ver con el federalismo pol\u00edtico. El Universo no es propiamente una Federaci\u00f3n. Acaso para ciertos pante\u00edstas; pero para los monote\u00edstas, no. Ni s\u00e9 si los cat\u00f3licos \u2014esto es, universales\u2014 g\u00fcelfos concebir\u00e1n al universo redimido como una federaci\u00f3n; pero los cat\u00f3licos gibelinos, imperiales, dantescos, no lo conciben as\u00ed. Y ahora otra vez al almendro.\r\n\r\nD. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez so\u00f1\u00f3 el universo, y con \u00e9l so\u00f1\u00f3 la patria al pie de un almendro, a la entrada de la Laguna de Tenerife, como otros espa\u00f1oles la so\u00f1aron al pie de un roble vasco, de un pino gallego, de una encina castellana o catalana, de un avellano o algarrobo levantinos, de un olivo andaluz,, de otro cualquiera dom\u00e9stico, y estos so\u00f1adores se hicieron federales a la manera del almendre\u00f1o Est\u00e9banez, y cuando \u00e9ste era ministro de la Guerra de la Rep\u00fablica federal acudieron al ministerio en busca de\u2026 almendras. Y D. Nicol\u00e1s tuvo que poner en el antedespacho de su oficina este cartel: \u201c\u00a1La Rep\u00fablica no tiene destinos que dar!\u201d Y \u00e9sta fue la tragedia de la descentralizaci\u00f3n\u2026 federativa. Los almendros nativos no daban almendras para todos. Y quien dice almendras dice otro fruto cualquiera. \u00a1Y aquellas almendras mismas resultaban tan caras! Porque no hay r\u00e9gimen m\u00e1s caro, m\u00e1s burocr\u00e1tico y de menor equidad distributiva que el r\u00e9gimen que aqu\u00ed se llama federal, a menos que se le considere como una especie de comunismo, de federaci\u00f3n sovi\u00e9tica, en que sean agentes de poderes y podercillos p\u00fablicos todos los de otro modo trabajadores de todas las clases pero parados.\r\n\r\n\u00a1La dulce y fresca sombra del almendro! Mas otros \u00e1rboles dan sombra \u2014apenas en invierno\u2014 amarga y bochornosa. Y los hay naticos, cu\u00f1a le\u00f1a apenas s\u00ed sirve para reconfortar un poco los ateridos miembros en largas noches de helada, o acaso para tallar en ella seis tablas para el \u00faltimo lecho, el del sue\u00f1o patri\u00f3tico de la muerte. \u00a1Hermoso emblema de la patria el \u00e1rbol! Pero el \u00e1rbol tiene, s\u00ed, copa que recoge luz al sol del cielo, y tiene raigambre que recoge tinieblas de la tierra. Y el fruto que no muere en \u00e9sta, en la tierra, no da semilla para \u00e1rbol nuevo.\r\n\r\nY dejo ahora de lado el m\u00e1s \u00edntimo aspecto del incidente parlamentario isle\u00f1o, que es el de la capitalidad federativa canaria. Porque muchas veces, cuando se habla de descentralizar, se piensa en otra centralizaci\u00f3n, ni hay nada m\u00e1s durante unitarista que el cantonalismo.\r\n\r\nAl almendro de D. Nicol\u00e1s le proteg\u00eda Tenerife mejor que la Laguna, y le proteg\u00eda Espa\u00f1a mejor que Tenerife. En el orden pol\u00edtico, \u00a1claro!; que en el orden c\u00f3smico, o mejor religioso, al almendro de D. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez, all\u00ed, al pie del grandioso Teide, que lleva fuego en el coraz\u00f3n y en la cabeza nieve, le ampara el cielo universal, el de las estrellas todas, el que abroquela a nuestra pobre Tierra, isla perdida en la infinidad. Pero en pol\u00edtica, no en c\u00f3smica, y m\u00e1s si es la sedicente federal, nada se gana y as\u00ed se pierde mucho, mirando las cosas desde Sirio.\r\n<h2 id=\"heading_id_60\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2676_1073207092\"><\/a><strong>\u201c<\/strong><strong>En nombre de Su Majestad Espa\u00f1a\u201d abre el curso don Miguel de Unamuno <\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_61\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13190_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nY CANTA, EN SU DISCURSO, LA GLORIA DE LA UNIVERSIDAD SALMANTINA\r\n\r\n<em>SALAMANCA 1 (5 t.).<\/em><em>\u2014<\/em><em>Este a\u00f1o la inauguraci\u00f3n del curso acad\u00e9mico ha revestido extraordinaria brillantez y solemnidad. El paraninfo se hallaba abarrotado de estudiantes y gentes de<\/em><em> todas las clases sociales, quedando fuera por falta material de sitio, a pesar de ser muy amplio el local, numerosas personas.<\/em>\r\n\r\n<em>En el estrado tomaron asiento los catedr\u00e1ticos, que este a\u00f1o no llevan traje acad\u00e9mico, y las autoridades.<\/em>\r\n\r\n<em>El discurso inaugural estuvo a cargo del catedr\u00e1tico de la Facultad de Medicina D. Casimiro Poblaci\u00f3n, que disert\u00f3 acerca de \u201cAlgunas orientaciones para la reforma de la ense\u00f1anza de la Medicina\u201d.<\/em>\r\n\r\n<em>Seguidamente, el rector de la Universidad, D. Miguel de Unamuno, que presidi\u00f3 el acto, pronunci\u00f3 un bello discurso, que fue interrumpido varias veces con estruendosas ovaciones, y comenz\u00f3 as\u00ed:<\/em>\r\n\r\nSe\u00f1oras, se\u00f1ores, compa\u00f1eros, estudiantes estudiosos, ya profesores, ya alumnos: Hoy hace, d\u00eda por d\u00eda, cuarenta a\u00f1os que en id\u00e9ntica fecha de 1891 llegaba por primera vez a Salamanca y establec\u00eda mi hogar espiritual en esta casa. Por cierto que aquel mismo d\u00eda pronunci\u00f3 el discurso de apertura el entonces catedr\u00e1tico D. Enrique Gil Robles, y al d\u00eda siguiente, en peri\u00f3dico republicano que se publicaba aqu\u00ed, comenc\u00e9 una campa\u00f1a comentando dicho discurso e incorpor\u00e1ndome a la lucha pol\u00edtica y cultural que entonces aqu\u00ed exist\u00eda; porque hay que tener presente que nunca hay cultura si no se basa en una lucha generosa.\r\n\r\nEn 1901, hace treinta a\u00f1os, vine a abrir el curso, ya como rector, y lo abr\u00ed, como se abr\u00eda, en nombre de Su Majestad el Rey. Vest\u00edamos otros trajes, y yo tra\u00eda esta misma medalla.\r\n\r\nVen\u00eda nombrado rector por Real decreto de do\u00f1a Mar\u00eda Cristina de Habsburgo y Lorena, Reina regente de Espa\u00f1a, y aqu\u00ed debo hacer una declaraci\u00f3n expresa: la de que ni para ser nombrado, ni luego, ni nunca, se me exigi\u00f3 hacer una declaraci\u00f3n de fe mon\u00e1rquica.\r\n\r\nY estuve abriendo el curso trece a\u00f1os consecutivos, excepto en el de 1904, hace veintisiete, en que vino a abrirlo el entonces Rey D. Alfonso de Habsburgo y Lorena, D. Alfonso XIII, y por cierto que aqu\u00ed, despu\u00e9s de la f\u00f3rmula tradicional del Rey de \u201csentaos y cubr\u00edos\u201d, ley\u00f3 unos peque\u00f1os comentarios y pronunci\u00f3 un breve discurso, y lo hizo sobre unas notas que, al igual que el discurso, fueron redactadas por mi mano, y por mi texto ley\u00f3 el Rey. Pas\u00f3 tiempo y vino el a\u00f1o 1914, en que fui destituido de aquel cargo de rector por ardides electorales y por no rendirme a hacer declaraci\u00f3n de fe mon\u00e1rquica. Sigui\u00f3 el tiempo, y en el curso de 1924 a 1925, har\u00e1 siete a\u00f1os, vino a presidir el curso el pr\u00edncipe de Asturias, y entonces \u2014tengo motivos sobrados para suponerlo\u2014 vino porque se esperaba que yo llegase aqu\u00ed desde mi destierro para intentar una reconciliaci\u00f3n, ya imposible. Pas\u00f3 el tiempo, y en el curso 1926-27, hace cinco a\u00f1os, volvi\u00f3 el Rey de entonces. En aquella sesi\u00f3n de apertura pronunci\u00f3 mi nombre, mi nombre, que esta proscrito hasta en las listas oficiales, como si yo un hubiera existido, y vino acompa\u00f1ado de Primo de Rivera a investirle de un traje, de la toga de rector \u201chonoris causa\u201d, distinci\u00f3n que se le hab\u00eda otorgado a Santa Teresa, y entonces a Primo de Rivera, no por m\u00e9ritos de cultura ni por servicios a \u00e9sta, sino por un acto simon\u00edaco, por la concesi\u00f3n de unas pesetas, sin gran derecho, a esta Universidad.\r\n\r\nCorre el tiempo y llega este a\u00f1o 1931 a 1932, y vuelvo nombrado rector por mis compa\u00f1eros y bajo un nuevo r\u00e9gimen, a cuyo establecimiento he contribuido m\u00e1s que cualquier espa\u00f1ol. Hemos hecho desaparecer aquellos trajes que alguien llamar\u00eda m\u00e1s que de m\u00e1scara, y aquellas charangas que pod\u00edan divertir cuando ven\u00edamos vestidos con aquellos trajes que divert\u00edan a los muchachos. Pero hoy, ya que Espa\u00f1a es una Rep\u00fablica de trabajadores de toda clase, se debe venir aqu\u00ed en traje de faena, en traje de trabajo. En las \u00e9pocas en que la toga era usada para venir a clase, hay que recordar que se dispensaba de ello a los profesores de clases pr\u00e1cticas, para la mejor realizaci\u00f3n de sus labores. Por lo dem\u00e1s, tan librea puede ser una blusa como una toga. No hace la librea el traje, sino el esp\u00edritu con que se lleva. Hay adem\u00e1s que tener en cuenta que por mandato legal tienen que asistir a este acto los maestros de Primera Ense\u00f1anza, que no visten toga, esos maestros que ahora vamos a incorporar a la funci\u00f3n universitaria, y yo deseo que todos seamos acreedores al t\u00edtulo de maestro.\r\n\r\nRecordad que el Divino Maestro fue perseguido por los doctores de la ley escrita, y os dar\u00e9is cuenta de mi intenci\u00f3n. <em>(Aplausos.)<\/em> Pero con traje o sin traje acad\u00e9mico, nosotros debemos ser trabajadores de toda clase, y lo que hace falta es que haya trabajo. Venimos a continuar la historia de Espa\u00f1a, la historia dela cultura espa\u00f1ola, la historia de una Universidad espa\u00f1ola; no ha habido, no, soluci\u00f3n de continuidad, como pretenden algunos. Si despu\u00e9s de la superstici\u00f3n de los trajes mantenemos otra, no habremos hecho nada. Ni la ciencia, ni las letras, ni las artes son mon\u00e1rquicas o republicanas; la cultura est\u00e1 por encima y por debajo de las peque\u00f1as diferencias, contingentes, accidentales y temporales, de la forma de gobierno. La cultura, las humanidades, la ciencia, est\u00e1n por encima y por debajo de esas diferencias formales y las superan en altura y en profundidad. A los que, al hablar, dicen, \u201cesta nueva \u00e9poca\u201d, debemos replicarles que no ha habido soluci\u00f3n de continuidad en la historia de Espa\u00f1a. En todas las anteriores aperturas estuvo en efigie, en retrato, aquel en cuyo nombre se abr\u00eda el curso, y que hace algunos meses destroz\u00f3 la furia iconocl\u00e1stica de la estudiantina, como protesta por los males de la Dictadura. De aqu\u00ed desapareci\u00f3 aquel retrato, es cierto; pero recordad que en la fachada de la Universidad, en el blas\u00f3n plateresco de su fachada, hay un medall\u00f3n con los Reyes Cat\u00f3licos, Fernando de Arag\u00f3n e Isabel de Castilla, cuyas im\u00e1genes tambi\u00e9n presiden las sesiones de las Constituyentes de la Rep\u00fablica; la efigie de los Reyes Cat\u00f3licos, que fundaron la unidad nacional espa\u00f1ola, y ese medall\u00f3n tiene una leyenda en griego que dice: \u201cLos Reyes a la Universidad, y la Universidad a los Reyes.\u201d\r\n\r\nRecordad tambi\u00e9n que aqu\u00ed, en Salamanca, muri\u00f3 el desventurado pr\u00edncipe D. Juan, \u00fanico reto\u00f1o de los Reyes Cat\u00f3licos, frustrando el que se fraguara una dinast\u00eda genuinamente espa\u00f1ola, y al morir vino de all\u00e1 lejos Carlos V de Alemania y I de Espa\u00f1a, contra el que se alzatron las Comunidades, y que aqu\u00ed, en Salamanca, luch\u00f3 contra \u00e9l Mandonado, cuyo pend\u00f3n rojo todav\u00eda puede verse en la capilla de Talavera de nuestra catedral. Pero aquellos Reyes Cat\u00f3licos formaron la unidad de Espa\u00f1a; fundaron la imperialidad espa\u00f1ola, y conviene hacer presente que las empresas que acometieron, y que ahora es moda censurar, fueron obra del imperialismo espa\u00f1ol, que fue siempre democr\u00e1tico. Fue el pueblo espa\u00f1ol, no sus Reyes, el que sent\u00eda aquellas grandes obras. Imperio abarca a la Rep\u00fablica y a la Monarqu\u00eda; es, a la vez, mon\u00e1rquico y republicano. Recordad que en Roma los emperadores se llamaban emperadores de la Rep\u00fablica romana. Aqu\u00ed ocurri\u00f3 lo mismo, y se form\u00f3 la unidad, la universalidad y la imperialidad de Espa\u00f1a, en la cual colaboraron como pocos las Universidades espa\u00f1olas, y dentro de las Universidades, como pocas, la Universidad salmantina. Unidad es igual a unidad y a universalidad. Una y universal es la cultura; unidad es imperialidad, y universalidad equivale etimol\u00f3gicamente a catolicidad.\r\n\r\nNo olvid\u00e9is que de aqu\u00ed sali\u00f3 el padre maestro fray Francisco de Vitoria, que dio normas al Derecho de gentes, a los fines de la catolicidad, de la universalidad. Ciertas supersticiones de los que se preocupan de las formas de gobierno dicen que se ha roto la historia de Espa\u00f1a, que se est\u00e1 forjando una nueva Espa\u00f1a. No es as\u00ed: es la misma que unificaron los Reyes Cat\u00f3licos; es aquella Espa\u00f1a \u00f1a que continuamos. Esta Universidad contribuy\u00f3 como ninguna a esa obra de unidad, de imperialidad, universalidad o catolicidad. En el escudo de esta casa figuran leones y castillos, y es que esta regi\u00f3n fue medio leonesa y medio castellana. A las puertas de esta ciudad se hablaba leon\u00e9s y aqu\u00ed se emplearon ambos dialectos. Pero esta Universidad nunca fue castellana, sino universal y espa\u00f1ola. La Universidad de Salamanca tuvo siempre un sentido de universalidad fecunda e imperial, sin mezquinas diferencialidades. Todav\u00eda hay en mi tierra vasca un canto popular en el que se asocia el nombre de Salamnca al de un estudiante que debi\u00f3 andar por aqu\u00ed. El esp\u00edritu de universalidad supera todo resentimiento diferencial. En esta Universidad se fundieron las naciones, que as\u00ed se llamaban las regiones de hoy, y desapareci\u00f3 toda xenofobia, y todos se consideraron como hermanos, sin distinci\u00f3n, y el esp\u00edritu de universalidad evit\u00f3 los menguados resentimientos. Todav\u00eda, despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n francesa, que fue unificadora e imperial, y que culmin\u00f3 en Napole\u00f3n, venido \u00e9ste a Espa\u00f1a para entregar a su hermano una sola naci\u00f3n, dej\u00f3 aqu\u00ed honda huella, y algo de lo bueno que ha quedado de entonces se debe a la influencia imperial revolucionaria, contra la que se foment\u00f3 aqu\u00ed el br\u00edo para la lucha contra el imperialismo napole\u00f3nico, y de aqu\u00ed sali\u00f3 para las Cortes de C\u00e1diz Mu\u00f1oz Torrero.\r\n\r\nM\u00e1s tarde, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1868, vino a licenciarse a esta casa el entonces profesor de la Central D. Nicol\u00e1s Salmer\u00f3n; a esta casa, asiento y cuna de universalidad, donde hemos luchado sin perdernos el mutuo respeto y sin perder un sentimiento tolerante, pues nunca se pregunta a nadie de d\u00f3nde viene. Yo conoc\u00ed a un rector aragon\u00e9s, y despu\u00e9s lo fui yo, que soy vasco. Ahora se amparan en ciertas leyendas disgregatorias para dividir a Espa\u00f1a. Se quiere concluir con su imperio, con quienes fueron contra la Monarqu\u00eda, no por ser liberales, sino por ser unificadores. Yo os digo que nuestra Universidad no puede empeque\u00f1ecerse por la cuesti\u00f3n de formas de gobierno, tan contingente, que est\u00e1 a merced de cualquier turbi\u00f3n.\r\n\r\nY volviendo al significado del acto, hay que decir a los j\u00f3venes que si otros cursos resultaron tan tristemente deseducadores, \u00e9ste no puede seguir as\u00ed. Y conviene que no confundan lo joven con lo moderno, ni lo viejo con lo antiguo. Hay antig\u00fcedades eternamente j\u00f3venes, y modernidades que nacen decr\u00e9pitas. <em>(Aplausos.)<\/em> Tenemos que ser trabajadores del esp\u00edritu, de la cultura, de la ciencia. Vienen d\u00edas de dura prueba para todo nuestro pueblo, y los que se figuran otra cosa est\u00e1n en un error. No importa que le llamen a uno derrotista o pesimista; pero la verdad es \u00e9sa. La conciencia de la derrota nos hace ir serenos a la lucha, porque sabemos que ella es fundamento de victoria. Vienen d\u00edas de prueba, os digo, y \u00e9poca en los que, d\u00eda a d\u00eda, dieron su vida por la patria, trabajando por ella muy gustosos en el trabajo, han de forzar su empe\u00f1o, y en estos d\u00edas, estudiantes, es necesario que pong\u00e1is en el crisol vuestra disciplina \u2014disciplina, de discipulina\u2014 que es lo propio del disc\u00edpulo, pero que supone maestr\u00eda, magisterio y autoridad en el que ense\u00f1a. El magisterio es autoridad, no puede existir sin ella.\r\n\r\nLlegan d\u00edas de renovaci\u00f3n, de lucha, lucha por la libertad, por la igualdad, por la fraternidad, por la fe, la esperanza y la caridad: fe en la libertad, libertad en la fe, que la fe es libre obsequio \u2014dice San Pablo\u2014; esperanza de igualdad, e igualdad de esperanza, y fraternidad caritativa. Tendremos que luchar por la libertad de la cultura, por la libertad de cultos, y a nombre de ella se trata de proscribir algo determinado, Lucharemos por la libertad de la cultura, porque haya ideolog\u00edas diversas, porque en ello reside la verdadera y democr\u00e1tica libertad. Lucharemos por la libertad de la cultura y por su universalidad, y tendremos fe en la libertad; lucharemos por la hermandad, por entendernos en un coraz\u00f3n y en una lengua. Estamos aqu\u00ed los profesores de cuatro Facultades, que son las que integran el funcionamiento interno de la Universidad, los que abarcan Salud, Ciencias, Humanidades y Justicia. Seguiremos cultivando la historia de Espa\u00f1a sin hacer caso de motes y admin\u00edculos \u2014y yo ahora llevo un mote de esos\u2014, pues las diferencias pol\u00edticas son contingentes, temporales y accidentales. La cultura est\u00e1 por encima y por debajo de las formas de gobierno, que no pueden alterar los valores permanentes. En nombre de Su Majestad Espa\u00f1a, una soberana y universal <em>(termina el se\u00f1or Unamuno con temblor emocionado en la voz)<\/em>, declaro abierto el curso 1931-32, en esta Universidad, universal y espa\u00f1ola, de Salamanca, y que Dios, Nuestro Se\u00f1or, nos ilumine a todos para que con su gracia podamos en la Rep\u00fablica servirle, sirviendo a nuestra com\u00fan madre patria.\r\n\r\n<em>(<\/em><em>Al terminar el sr. Unamuno estall\u00f3 una clamorosa ovaci\u00f3n del p\u00fablico, emocionado por las \u00faltimas palabras que, casi llorando, pronunci\u00f3 D. Miguel.)<\/em>\r\n\r\n<a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-content\/uploads\/sites\/128\/2022\/03\/en_nombre_de_su-majestad_Espa\u00f1a.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_62\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2678_1073207092\"><\/a><strong>El confesonario y las mujeres de Espa\u00f1a<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_63\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13192_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u00a1Gracias a Dios! Aqu\u00ed, en el relativo \u2014y \u00bfqu\u00e9 no es relativo, inclusa la misma relatividad?\u2014 sosiego de este remanso espiritual de mi espa\u00f1ola Salamanca; aqu\u00ed, a la vista de Gredos, espinazo \u2014rosario\u2014 central de Espa\u00f1a, vuelvo a sentir el empuje de la savia que sube de las ra\u00edces de la renacionalidad. Aqu\u00ed, lejos del recinto o coto del Congreso alborotado por forcejeos de partidos maniobreros. Pero aqu\u00ed empiezo a dudar de si yo, que vivido mis a\u00f1os de mi vida en Espa\u00f1a, conozco a \u00e9sta. Y adem\u00e1s, si no siendo, como no soy, soltero \u2014es decir, un solitario\u2014, sino un padre de familia, y habiendo convivido con mujeres espa\u00f1olas, tengo alguna experiencia de lo que \u00e9stas sean. Porque, a prop\u00f3sito de eso del voto a la mujer, \u00a1se ha o\u00eddo cada cosa!\r\n\r\nPrimero ese antojo hist\u00e9rico masculino de que la mujer espa\u00f1ola est\u00e1 manejada desde el confesionario, por el clero regular o secular, antojo hist\u00e9rico de la masculinidad aquella a que se refiri\u00f3 un d\u00eda el dictador Primo de Rivera. En algunos de estos casos es Don Juan que siente celos \u2014y recelos\u2014 de los confesores de sus v\u00edctimas. O victimarias. Y sabido es que Don Juan, profundamente espa\u00f1ol, es tanto como un sensual un envidioso. Y que apenas sabe nada de confesionario.\r\n\r\n\u00a1La leyenda del confesionario! De ese confesionario, con sus casos de conciencia, de donde surgi\u00f3, siglos antes de que apareciera el jud\u00edo Freud, el psicoan\u00e1lisis. En el confesionario, en el de Tirso de Molina, fue ya estudiado Don Juan, el de \u201c\u00a1si tan largo me lo fi\u00e1is!...\u201d, y en ese mismo confesionario fue estudiado el condenado por desconfiado. Y en ese confesionario se ha estudiado, no la maldad, sino la estupidez humana. El estudio de los escr\u00fapulos es algo para inspirar m\u00e1s triste pesimismo misantr\u00f3pico que el que tortur\u00f3 al \u00e1nimo de Gustavo Flaubert, el inmortal autor de los inmortales Bouvard, Pecuchet y M. Homais. Y si M. Homais aborrece tanto el confesionario es porque desde \u00e9l se descubre toda su vaciedad y su incapacidad radical de hacerse con su madre, con su hermana, con su mujer, con su hija, con su amiga. Y en cuanto a Madama Bovary, \u00bfva a confiarse a M. Homais?\r\n\r\n\u00a1El confesionario! \u00bfQui\u00e9n puede afirmar en serio que las mujeres espa\u00f1olas de hoy, las que se confiesan, son manejadas desde el confesionario? \u00bfManejadas? \u00a1Acaso son ellas las que desde all\u00ed se manejan! Hay adem\u00e1s que distinguir el confesor que podr\u00edamos llamar lit\u00fargico o de rutina, el que oye \u2014si es que oye\u2014 lo que le confiesan como quien oye llover, y el director de conciencia. \u00bfY cu\u00e1ntos hay de \u00e9stos? Al pobre M. Homais los dedos se le antojan hu\u00e9spedes. Pero \u00bfqu\u00e9 mujer va a verter sus cuitas a sus pies?\r\n\r\nSostener, adem\u00e1s, que desde el confesionario haga el clero, secular o regular, una campa\u00f1a pol\u00edtica derechista o antirrepublicana, es moverse en puro confusionismo, sin definici\u00f3n clara ni de confesionario, ni de clero, ni de campa\u00f1a, ni de pol\u00edtica, ni de derecha, ni de Rep\u00fablica. \u00a1Qu\u00e9 mal conocen a sus mujeres los que tales camelos profesan y confiesan! A las suyas propias, \u00a1claro!, que a las de los otros no las conocen ni bien ni mal. Y menos a\u00fan a las que alguna vez les dieron calabazas, y no ciertamente por sugesti\u00f3n del confesor. <em>Similia similibus<\/em>\u2026\r\n\r\nQueda el punto central, \u00edntimo, el de la satisfacci\u00f3n de las necesidades religiosas de la mujer espa\u00f1ola. Necesidades que, por su g\u00e9nero de vida, puede llenar de otro modo el hombre, si es que las llena. La religi\u00f3n, cualquier verdadera religi\u00f3n \u2014que no es igual que religi\u00f3n verdadera\u2014 ocurre a consolarle al hombre de haber nacido d\u00e1ndole una finalidad de vida que trascienda de la vida misma, y as\u00ed, independientemente del temor de castigos o la esperanza de premios, refren\u00e1ndole de las malas pasiones que no atienden a esa finalidad. Que no es la religi\u00f3n ni polic\u00eda ni un salto de agua industrial. Pero si el pobre M. Homais, si el c\u00e1ndido librepensador \u2014acaso porque se libra de pensar\u2014 se duele de la forma de religi\u00f3n en que se ha educado a la que ha de ser su mujer, \u00bfqui\u00e9n tiene la culpa de ello sino \u00e9l y sus cong\u00e9neres, que no han sabido, por incapacidad espiritual, cambiar esa forma, o sea reformarla? Porque en concreto, y con referencia a nuestra Espa\u00f1a viva y actual, es locura pensar que cabe concluir con el cristianismo espa\u00f1ol, nacional, popular, laico, el de los cultos seculares, el que es a la vez que una religi\u00f3n, un arte, el verdadero arte popular espa\u00f1ol. No se concluye con una religi\u00f3n que da da vida espiritual a un pueblo, que es popular, esto es: laica y nacional. Cabe reformarla. \u00bfY qu\u00e9 entiende el pobre M. Homais de reforma?\r\n\r\nVed, en cambio, que los que han hecho de la reforma social una especie de religi\u00f3n \u2014\u00bfqu\u00e9 sino una religi\u00f3n es hoy el leninismo en Rusia?\u2014 no temen que otros confesores que ellos mismos se adue\u00f1en de sus mujeres. Ni han de abrigar este temor los creyentes en la fuerza \u00edntima del cristianismo nacional, popular, laico, de Espa\u00f1a, reformado o sin reformar todav\u00eda. Que es muy f\u00e1cil declarar que no hay religi\u00f3n del Estado, pero no es tan hacedero probar que no haya una religi\u00f3n de la naci\u00f3n por poco definidas que se supongan sus creencias radicales. Creencias radicales que han de influir siempre en el voto de aquellas mujeres que sientan necesidades religiosas que M. Homais no satisface.\r\n<h2 id=\"heading_id_64\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2680_1073207092\"><\/a><strong>Autoridad y Poder, o el Divino Maestro y el fariseo<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_65\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13194_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nHay cosas \u2014\u201dcosas\u201d mejor que \u201casuntos\u201d\u2014 a que hay que volver siempre. O mejor, que no se puede dejar nunca. Y una de ellas es la que se llama religi\u00f3n del Estado, cosa distinta, como ya os he dicho, lectores, de la religi\u00f3n de Estado. Y ahora, a repetirme.\r\n\r\nComo un d\u00eda dijera en las Cortes actuales un diputado que la religi\u00f3n es un freno para las pasiones, fue recibida esta frase con fuertes murmullos y alguna interrupci\u00f3n por parte de la C\u00e1mara. Y es que, dicho as\u00ed, escuetamente, fue entendido en su significaci\u00f3n m\u00e1s trivial \u2014de trivio o plazuela\u2014, como si la religi\u00f3n fuese la cat\u00f3lica apost\u00f3lica romana de un pobre fraile que describe las calderas de Pedro Botero, una religi\u00f3n de polic\u00eda de seguridad. Pero, tomada la religi\u00f3n, una cualquiera verdadera religi\u00f3n, en su hondo ser, el de un ideal trascendente que nos consuela de haber nacido d\u00e1ndonos una finalidad, una misi\u00f3n, para despu\u00e9s de nuestra muerte, es claro que nos refrena de las malas pasiones. Y llevada a la pol\u00edtica, hecha pol\u00edtica la religi\u00f3n, nos refrena de la mala pasi\u00f3n pol\u00edtica que es el apetito desordenado de poder. El mero pol\u00edtico, el pol\u00edtico irreligioso, el que no es m\u00e1s que un t\u00e9cnico de la pol\u00edtica, el que todo lo endereza a apoderarse del Poder p\u00fablico, a mandar, \u00e9ste ni es pol\u00edtico en el noble, en el religioso sentido de la palabra. Y es en cambio pol\u00edtico, el que no sacrifica la pol\u00edtica al conseguimiento del Poder, y sabe que desde fuera de \u00e9l se gobierna a un pueblo con autoridad. Que es m\u00e1s que poder.\r\n\r\n\u00bfPol\u00edtica? Pol\u00edtica, ya lo sabemos, viene de \u201cpolis\u201d, ciudad. Y dejando para otra vez el explicaros la diferencia que siento entre la pol\u00edtica, de \u201cpolis\u201d, ciudad, la c\u00f3smica, de \u201ccosmos\u201d, mundo, paso a decir que la ciudad a que la pol\u00edtica sentida y concebida y ejercida religiosamente se contrae, es la que llam\u00f3 San Agust\u00edn, el latino africano, la Ciudad de Dios, y la misma a que el Cristo llamaba el reino de Dios. La ciudad de Dios, esto es, la rep\u00fablica de Dios, o el reino de Dios, que es lo mismo.\r\n\r\nY cuando Nicodemo, el fariseo, fue de noche y a hurtadillas a ver al Cristo buscando un maestro, \u00e9ste, el divino Maestro, le dijo: \u201cEn verdad te digo que si algo no naciese de nuevo no puede ver el reino de Dios,\u201d Y el fariseo le pregunt\u00f3 c\u00f3mo se puede renacer sin volver al seno materno, y Jes\u00fas respondi\u00f3: \u201cEn verdad te digo que si no naciese uno de agua y de esp\u00edritu no puede entrar en el reino de Dios.\u201d Y le habl\u00f3 luego de la voz del esp\u00edritu, porque el esp\u00edritu es palabra. \u00a1Pobre fariseo! Fariseo quer\u00eda decir hombre separado \u2014separatista, si quer\u00e9is\u2014, hombre de secta, de partido. Los fariseos eran, ante todo, sectarios, partidarios, con su disciplina, sus santos y se\u00f1as y su liturgia. Y el pobre fariseo tard\u00f3 en comprender lo de renacer de agua y de esp\u00edritu.\r\n\r\n\u00a1De agua! Lo que se habla aqu\u00ed ahora de pol\u00edtica hidr\u00e1ulica, de esa pol\u00edtica que consiste en encauzar y almacenar agua, ya para saltos de ella que muevan turbinas, ya para embalsar pantanos de riego. Y esto lo comprende el fariseo. Como comprende que se encauce esp\u00edritu, opini\u00f3n p\u00fablica, que mueva turbinas revolucionarias \u2014lo que \u00e9l, el fariseo, entiende por revoluci\u00f3n\u2014; pero no comprende tan bien que se embalse esp\u00edritu, que se remanse tradici\u00f3n, para regar con \u00e9sta a las almas sedientas de religiosidad. El fariseo, el hombre de partido, puso a Jes\u00fas, al maestro de autoridad, en manos de Pilatos, del pretor, del hombre de poder, para que lo crucificase y le titulase, en la cabecera de la cruz, rey. Rey del reino que no es de este mundo, rey de la Ciudad de Dios.\r\n\r\n\u00a1La ciudad de Dios! \u00a1El santo nombre de Dios! El 20 de abril de 1653, Oliverio Cromwell, el puritano, el pol\u00edtico religioso, despu\u00e9s de una violenta requisitoria contra el Parlamento, del que formaba parte, acab\u00f3 dici\u00e9ndole: \u201cIn the name of God\u2026, go!\u201d \u201c\u00a1En el nombre de Dios\u2026, largo!\u201d Y los larg\u00f3 de all\u00ed a los pol\u00edticos irreligiosos, a los fariseos del poder, a los que no sab\u00edan refrenar el apetito de \u00e9ste, de poder, a los que no quer\u00edan o no pod\u00edan saber lo que es un \u201cgobernalle\u201d. Que en aquellos tiempos que eran de navegaci\u00f3n a vela, el gobernante, el piloto, ten\u00eda que saber contar con el viento, que es soplo, que es esp\u00edritu, y que, como le dec\u00eda Jes\u00fas a Nicodemo, el Maestro al Fariseo: \u201cEl viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni a d\u00f3nde va.\u201d Y \u00bfes que saben nuestros fariseos, nuestros hombres de partido, hacia donde sopla el viento que les llev\u00f3 a sus puestos? \u00bfSe dan siempre clara cuenta de los virajes de ese viento? \u00bfEs que se f\u00edan de la ventolera de un momento de agitaci\u00f3n?\r\n\r\nBien est\u00e1 aprovecharse del sato de esp\u00edritu revolucionario; pero hay el pantano \u2014pantano, s\u00ed, pero pantano vivo\u2014 de donde sale el riego para las almas sedientas de finalidad pol\u00edtica y religiosa, de religi\u00f3n pol\u00edtica. Y \u00a1ay si el dique de ese esp\u00edritu remansado, embalsado, se rompe un d\u00eda! Los fariseos, con su estrecha concepci\u00f3n sectaria y de partido, podr\u00e1n no verlo; pero el cataclismo \u2014cataclismo quiere decir inundaci\u00f3n o diluvio\u2014 es inminente.\r\n\r\nYa s\u00e9 que fariseo ha venido a tomar una significaci\u00f3n distinta de la que aqu\u00ed le damos; pero \u00e9sta es la aut\u00e9ntica, la aboriginaria. El fariseo se preocupa del poder, no de la autoridad; el fariseo quiere mandar \u2014y explotar el mando\u2014, no propiamente gobernar, y al fariseo suele llegar a estorbarle la religi\u00f3n en la pol\u00edtica. Y es que la suya no es propiamente pol\u00edtica, no siendo religiosa.\r\n<h2 id=\"heading_id_66\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2682_1073207092447\"><\/a><strong>Iberia es Espa\u00f1a<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_67\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13196_1800461024448\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>11 <\/em><em>de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nRaza es una palabra lo m\u00e1s probablemente de origen espa\u00f1ol y que de nuestra lengua pas\u00f3 a todas las dem\u00e1s europeas en que hoy se usa. Es hermana melliza de \u201craya\u201d y significa, en rigor, lo mismo que esta. Aun hoy se llama aqu\u00ed, en Castilla al menos, una \u201craza de sol\u201d a la que se filtra por el resquicio de una puerta o ventana, y los tejedores llaman raza a la hebra continua de un tejido. Raza, pues, equivale a l\u00ednea y en el sentido geneal\u00f3gico a linaje, que a su vez deriva de l\u00ednea. Y en el fondo de estas denominaciones late el concepto de continuidad. Y la continuidad, en lo humano, es la historia, aunque en lo meramente animal pueda ser otra cosa.\r\n\r\nUna raza animal, de caballos, de toros, de carneros, de puercos, etc., puede determinarse por caracteres meramente corporales, som\u00e1ticos, porque los animales no tienen historia propiamente dicha, que es cosa del esp\u00edritu. Pero una raza hist\u00f3rica se determina por la continuidad hist\u00f3rica. Claro est\u00e1 que, siendo el hombre un animal, hay en el g\u00e9nero humano razas animales, las de blancos, negros, bronceados, pieles rojas, amarillos, etc., pero no les falta raz\u00f3n a los negros y mulatos de Hait\u00ed que, por pensar y sentir en franc\u00e9s, se dicen de raza latina. Y de raza espa\u00f1ola era el indio mejicano, Benito Ju\u00e1rez, que en espa\u00f1ol pens\u00f3 y sinti\u00f3 su M\u00e9jico, y de raza espa\u00f1ola era el mestizo de tagalo y chino Jos\u00e9 Rizal, que en espa\u00f1ol se despidi\u00f3 en un canto inmortal de su Filipinas \u201cdolor de mis dolores\u201d, \u201cperla del mar de Oriente, nuestro perdido Ed\u00e9n\u201d que dijo.\r\n\r\n\u00bfRaza espa\u00f1ola? S\u00ed, producto de una continuidad hist\u00f3rica espiritual, raza que est\u00e1 siempre haci\u00e9ndose como est\u00e1 siempre haci\u00e9ndose su exponente supremo, el idioma, este idioma espa\u00f1ol que se est\u00e1 haciendo, se est\u00e1 integrando continuamente, como se hacen y se integran los r\u00edos, por sus afluentes, hasta que van a perderse o a otro mayor r\u00edo o a la mar, madre e hija de todos ellos. As\u00ed se est\u00e1 haciendo el Ebro, que desde cumbres cant\u00e1bricas castellanas, atravesando navas navarras, va a renacen en la mar levantina, catalana y valenciana. El Ebro \u2014\u00cdber de los griegos, Iberus de los latinos\u2014, de donde se hizo Iberia.\r\n\r\n\u00bfY por qu\u00e9 hay quienes, con recelosa falta de sentido hist\u00f3rico, sustituyen a Espa\u00f1a por Iberia y se imaginan que naciones ib\u00e9ricas es otra cosa que naciones espa\u00f1olas? \u00bfEs por halagar o atraer a los portugueses?Pero los portugueses cultos \u2014y los incultos en ninguna parte cuentan\u2014 saben muy bien que Hispania inclu\u00eda a Portugal tanto como Iberia. Y en rigor r\u00edos espa\u00f1oles, el Mi\u00f1o, el Duero, el Tajo, el Guadiana, unen a Portugal con Espa\u00f1a \u2014la que hoy llamamos as\u00ed\u2014, mientras el Ebro, el que dio nombre a Iberia, corre lejos de Portugal uniendo a Castilla, Navarra y Arag\u00f3n con Catalu\u00f1a. El Ebro es el r\u00edo de la unidad que forjaron los Reyes Cat\u00f3licos. El Ebro es el r\u00edo, adem\u00e1s, alimentado por una parte por esos Pirineos de donde bajaron los almog\u00e1vares, tanto aragoneses como catalanes, que se lanzaron a la conquista del Ducado de Atenas. Y la gran cuenca hist\u00f3rica, la concha hist\u00f3rica de aquel imperio, es la cuenca del Ebro.\r\n\r\nAun en los Altos Pirineos, en los Centrales, se conservan dialectos aragoneses, el cheso, el benasqu\u00e9s, el grausino, el estadillano\u2026 despu\u00e9s que la esencia \u00edntima, el jugo entra\u00f1ado del romance aragon\u00e9s fue a fundirse en el romance castellano, enriqueci\u00e9ndolo. Con lo que, en vez de perder, gan\u00f3 en personalidad Arag\u00f3n, que la tiene tan fuerte y destacada como la regi\u00f3n que m\u00e1s se jacte de ello. Personalidad integral y no diferencial. Y conviene recordar que aquellos Borjas \u2014en Roma Borgias\u2014 de linaje aragon\u00e9s trasplantado a Valencia \u2014como el de Blasco Ib\u00e1\u00f1ez\u2014 no hablaban propiamente valenciano, sino aragon\u00e9s, que entonces ya se confund\u00eda casi con el castellano. As\u00ed Alejandro VI, as\u00ed C\u00e9sar, esp\u00edritus imperiales.\r\n\r\nLo mismo da, pues, Espa\u00f1a que Iberia siempre que se entienda una unidad que es la que ha hecho la naci\u00f3n, la que est\u00e1 rehaciendo la renaci\u00f3n. Porque frente al hecho diferencial, siempre mezquino y pobre, est\u00e1 lo que se est\u00e1 haciendo, el quehacer, integral.\r\n\r\nEn el cap\u00edtulo III del cuarto Evangelio, el llamado de San Juan, se nos cuenta la visita nocturna que el fariseo Nicodemo hizo a Jes\u00fas, y c\u00f3mo \u00e9ste le dijo que no podr\u00eda ver el reino de los cielos si no nac\u00eda de nuevo, si no renac\u00eda. Y al decirle Nicodemo al divino Maestro c\u00f3mo era que pudiese volver a nacer no entrando otra vez en el vientre materno, Jes\u00fas le respondio: \u201cSi alguien no se engendra de agua y de esp\u00edritu no puede entrar en el reino de Dios\u201d. Y as\u00ed Espa\u00f1a o Iberia. Tiene que renacer de agua y de esp\u00edritu, de r\u00edos materiales y de r\u00edos espirituales. De r\u00edos f\u00edsicos, materiales, cuyas aguas se recogen ya en saltos de empuje din\u00e1mico, ya en remansos y pantanos para riegos, y de r\u00edos espirituales que tambi\u00e9n se encauzan y se recogen en saltos de empuje, muchas veces revolucionario, o se remansan en pantanos vivos para riego de las almas sedientas de ideal. De agua y de esp\u00edritu tiene que renacer la que llamo la renaci\u00f3n espa\u00f1ola. O ib\u00e9rica, me es igual.\r\n\r\nY ah\u00ed, en Arag\u00f3n, tiene el pueblo espa\u00f1ol dos r\u00edos padres \u2014mejor ser\u00eda llamarles madres\u2014, el Ebro, de cuya cuenca vive gran parte de la espa\u00f1ola Catalu\u00f1a, la de tierra adentro, el Ebro que engarza Castilla, Navarra, Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a, y ah\u00ed en Arag\u00f3n tiene el pueblo espa\u00f1ol otro gran r\u00edo, el romance espa\u00f1ol \u2014castellano, leon\u00e9s, aragon\u00e9s, andaluz, etc.\u2014 en cuya cuenca hay que recoger embalses de esp\u00edritu para enriquecimiento integral de las almas sedeintas de universalidad espa\u00f1ola. Este nuestro romance que por nuestros grandes r\u00edos ib\u00e9ricos, espa\u00f1oles, se fue a la mar, y de la mar a Am\u00e9rica, que despert\u00f3 a la historia humana universal al o\u00edr esta voz de imperio: \u201c\u00a1Tierra!\u201d.\r\n\r\n\u201c\u00a1Mi tierra!\u201d, decimos con el coraz\u00f3n estremecido. Digamos tambi\u00e9n: \u201c\u00a1Mi agua!\u201d, \u201c\u00a1mi esp\u00edritu!\u201d. \u201c\u00a1Mi r\u00edo espa\u00f1ol!\u201d, \u201c\u00a1mi romance espa\u00f1ol!\u201d. Y todo esto, aragoneses de Espa\u00f1a, espa\u00f1oles de Arag\u00f3n, lo he sentido contemplando desde el Almanzor, v\u00e9rtebra cervical de Gredos, espinazo de Iberia, las cuencas del Duero y del Tajo, meollos de Iberia que es Espa\u00f1a.\r\n<h2 id=\"heading_id_68\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2682_1073207092\"><\/a><strong>Miguel o \u201c\u00bfqui\u00e9n como Dios?\u201d<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_69\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13196_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nDesde la cama, lector. Postrado en ella por una de esas que llaman indisposiciones, a ratos pesadas. Es lo que se dice estar malucho. Y qu\u00e9 tierno diminutivo \u00e9ste de malucho, casi vasco, diminutivo de malo, enfermo, no de malo moral. Se est\u00e1, no se es malucho. Y estas indisposiciones suelen ser convalescencias, en que se ven las cosas a una nueva luz y como de alba. La m\u00eda, mi indisposici\u00f3n, lector, es una convalescencia de las \u00faltimas sesiones de la C\u00e1mara. \u00a1C\u00e1mara! \u00a1Qu\u00e9 nombre!\r\n\r\nY aqu\u00ed en el lecho, no recibiendo del mundo exterior m\u00e1s que ruidos de la calle. El fragor de esta estrepitosa Gran V\u00eda. Vocer\u00edo de pregoneros de peri\u00f3dicos, bocinas de \u201cautos\u201d, barullo de camiones. \u00bfY eso es la calle? Y el hombre de ella, de la calle, \u00bfqu\u00e9 es? No ciertamente el del hogar. El otro d\u00eda en la C\u00e1mara dijo un diputado que hablaba en nombre del hombre de la calle, queriendo acaso hacer de la C\u00e1mara una C\u00e1mara de la calle. Y P\u00e9rez de Ayala, que estaba a mi lado, me dijo: \u201cNo de la m\u00eda.\u201d A lo que yo: \u201cToda calle tiene dos aceras.\u201d Y adem\u00e1s el hombre que vive en una cualquiera de las casas de la calle, en su hogar callejero, y se calla, \u00bfno opina? \u00bfO es que el hombre de la calle es el hombre del arroyo? Acaso sin hogar.\r\n\r\nPero hay tambi\u00e9n el hombre de los campos, el hombre del campo. Y en el campo, en las aldeas, no hay propiamente calles ni tienen \u00e9stas aceras. Los hogares campesinos se agrupan por lo regular en derredor a una humilde iglesia que alberga a un humilde Cristo, y en ellos habitan hombres rebeldes y resignados. Resignados, s\u00ed, pero a la vez rebeldes. Rebeldes cuando el viento de la rebeld\u00eda les sopla; rebeldes a la renta y al fisco y a las regulaciones puramente civiles o humanas; pero resignados a la mano del Se\u00f1or, que hace llover lo mismo sobre los buenos que sobre los malos; resignados al destino, que es divino. Y a estos hombres de los campos, hambrientos de tierra y de justicia, no les llegan esas irresignaciones \u2014irresignaciones m\u00e1s que rebeld\u00edas\u2014 que agitan a los hombres del arroyo. Si un d\u00eda se alzan contra sus exprimidores esos hombres de los campos, no te choque, lector, que lleven enarbolado el Cristo de su iglesia. De su iglesia popular, esto es, laica.\r\n\r\nEn todas estas cosas meditaba, o m\u00e1s bien so\u00f1aba, mientras la indisposici\u00f3n, que es convalescencia, me iba purgando de ciertos dejos. E iba, en examen de conciencia, repasando mi vida hist\u00f3rica toda, la vida que he dedicado a meditar, a so\u00f1ar, a mi Espa\u00f1a y a su Se\u00f1or, que es mi Se\u00f1or, que es, lector, Nuestro Se\u00f1or. Y \u00a1qu\u00e9 bien se sue\u00f1a aqu\u00ed, en el lecho! Porque en la calle le rompen a uno el sue\u00f1o. Los callejeros, aunque parezcan son\u00e1mbulos, no sue\u00f1an. Y meditaba, aqu\u00ed, mientras mi nombre anda llevado y tra\u00eddo en lenguas, meditaba en la \u00edntima unidad de mi vida en comuni\u00f3n con mi Espa\u00f1a y con su Se\u00f1or. Mientras traen y llevan mi nombre.\r\n\r\n\u00a1El nombre! El nombre es la esencia humana de cada cosa. Un objeto cualquiera natural, una roca, un \u00e1rbol, un r\u00edo, un monte, un lago, un animal, se hace humano, se humaniza y hasta se domestica cuando un hombre en una lengua cualquiera humana le pone nombre. Ad\u00e1n se adue\u00f1\u00f3, seg\u00fan el G\u00e9nesis, de los animales todos, poni\u00e9ndoles nombres. Y es por esto por lo que los hombres luchamos m\u00e1s por nombres que por cosas, ya que cosa sin nombre no es humana. Por nombres y por motes.\r\n\r\n\u00bfY mi nombre, mi esencia humana? Jacob luch\u00f3 toda una noche desde la puesta del sol hasta el rayar del alba con un \u00e1ngel, esto es, un mensajero del Se\u00f1or, y no le ped\u00eda perd\u00f3n ni paz, que bien los necesitaba, sino que le ped\u00eda su nombre. \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d, tal era la conjosa pregunta de Jacob. Y yo repasaba aqu\u00ed, en el lecho, y en ensue\u00f1os de insomnio de convalescencia, mi vida hist\u00f3rica, p\u00fablica, y ve\u00eda la unidad, la continuidad de ella. Y como durante toda ella no he hecho sino luchar con el \u00e1ngel, con un arc\u00e1ngel del Se\u00f1or, pregunt\u00e1ndole: \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d Y so\u00f1aba ahora, en ensue\u00f1os de indispuesto, de malucho convaleciente, que ese nombre, que el nombre del arc\u00e1ngel con quien he estado en lucha, era mi mismo nombre, era el nombre que por gracia divina llevo, era el nombre de Miguel, que, declarado, quiere decir: \u201c\u00bfQui\u00e9n como Dios?\u201d\r\n\r\nLos ruidos de la calle han cesado en el momento en que escribo estas l\u00edneas; el hombre de la calle parece andar por otras calles. Y hay hombres de la calle que est\u00e1n peleando contra nombres. No le preguntan al que creen su enemigo c\u00f3mo se llama; no le dicen: \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d, sino que creen saberlo. Y ellos, que se han puesto un mote, un apodo, vociferan para permanecer fieles al mote. Pero el mote no es sino caricatura del nombre, peor a\u00fan, simulaci\u00f3n de nombre. El mote es al nombre lo que el mono es al hombre. Ni es nombre, designaci\u00f3n de la esencia humana de una cosa, el que un lorito le da. El nombre que pronuncia un lorito no quiere decir nada, porque el lorito nada quiere decir.\r\n\r\nY aqu\u00ed dejo, con la incoherencia de ensue\u00f1os de malucho, estas divagaciones nominales sobre mi nombre, tan claro en Espa\u00f1a, de Miguel, \u201c\u00bfQui\u00e9n como Dios?\u201d\r\n<h2 id=\"heading_id_70\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2684_1073207092\"><\/a><strong>Sobre el espa\u00f1ol medio<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_71\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13198_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nRecogimiento de celda. Aqu\u00ed se inquiere mejor a los pr\u00f3jimos que estando entre ellos. El techo de la alcoba \u2014celda\u2014 llega a parecer un cielo \u2014todo es ilusi\u00f3n\u2014, y hasta se sue\u00f1a en \u00e9l nubes. Nubes fant\u00e1sticas, quim\u00e9ricas, humanas, en las que va uno hi\u00f1endo el futuro espa\u00f1ol medio, el que salga de todo esto.\r\n\r\nEsto del espa\u00f1ol medio me lo sugiere una expresi\u00f3n felic\u00edsima de M. Herriot, el jefe de los radicales socialistas franceses, hombre de fina cultura literaria, y, por lo tanto, de atinados aciertos verbales. Esa expresi\u00f3n, que hall\u00f3 fortuna, fue la de \u201cle fran\u00e7ais moyen\u201d, el franc\u00e9s medio. T\u00e9rmino \u00e9ste de origen estad\u00edstico. \u201cDurchschnittencensch\u201d, hombre de corte medio, dicen los alemanes; \u201caverage man\u201d los ingleses. Si met\u00e9is cien hombres en una especie de caldera ps\u00edquica y los fund\u00eds, de modo que desaparezcan sus individuales notas diferenciales \u2014esa diferencialidad de que tanto se envanecen los pobres sujetos que no tienen otra cosa de que envanecerse\u2014, y sac\u00e1is luego un cacho de la masa, ya bien fundida, para hacer el t\u00e9rmino medio, \u00e9ste lo determinar\u00e1. \u00bfAceptable? Hay quien cree que un cacho as\u00ed de muchedumbre puede ser \u00fatil para ser manejado \u2014sobre todo como elector y votante\u2014; pero que es poco apetecible para quien busca algo m\u00e1s \u00edntimamente humano. A m\u00ed, por lo menos, este t\u00e9rmino medio me seduce muy poco. Tengo la impresi\u00f3n que en ese sujeto \u2014mejor: objeto\u2014 medio, se acusa y exacerba el defecto, la nota diferencial, de la masa de que forma parte.\r\n\r\n\u00a1El franc\u00e9s medio! \u00a1El ingl\u00e9s medio! \u00a1El espa\u00f1ol medio! \u00bfNo es de temer, amigo Salvador Madariaga, que en cada uno de \u00e9stos se acent\u00fae el vicio diferencial de estos tres pueblos, que usted tan agudamente inquiri\u00f3, m\u00e1s a\u00fan que en los casos extremos? El espa\u00f1ol de tipo medio ha de marcar el vicio caracter\u00edstico y diferencial de la espa\u00f1olidad m\u00e1s a\u00fan que el espa\u00f1ol divergente exc\u00e9ntrico o extravagante. La divergencia, la excentricidad o la extravagancia libran algo del com\u00fan pecado. \u00a1Y el nuestro es tan terrible!\r\n\r\nDesde luego, el espa\u00f1ol medio tal como me lo figuro no es el espa\u00f1ol de la calle. Es m\u00e1s bien del hogar. Si bien por otra parte mi reciente experiencia me ha hecho legar a la conclusi\u00f3n de que no s\u00e9 qu\u00e9 es eso del hombre de la calle. Los que he o\u00eddo llamar as\u00ed hombres de la calle no eran hombres, sino mozalbetes. Mozalbetes que se dedicaban al deporte de alborotar sin importarles la finalidad del alboroto.\r\n\r\nPero\u2026 \u00a1el espa\u00f1ol medio! Cuando Herriot, el caudillo radical socialista franc\u00e9s solt\u00f3 lo del franc\u00e9s medio, exclam\u00e9 yo con cierta petulancia patri\u00f3tica: \u201cAfortunadamente, no hay espa\u00f1ol medio; en Espa\u00f1a tenemos s\u00f3lo extremos.\u201d \u00a1Qu\u00e9 pronto y qu\u00e9 improvisadamente lo dije! Mas despu\u00e9s he ido recapacit\u00e1ndolo mejor y he ido viendo formarse el hombre del peri\u00f3dico, el hombre del santo y se\u00f1a, el hombre de partido, el ciudadano consciente, y me he puesto a pensar en el espa\u00f1ol medio. Que ha de ser, naturalmente, una median\u00eda.\r\n\r\nS\u00ed, ya s\u00e9 que Cervantes, que tan bien conoci\u00f3 al espa\u00f1ol medio de su tiempo \u2014Sans\u00f3n Carrasco, entre los extremos sanchopancesco y quijotesco\u2014, hablaba de las median\u00edas bien intencionadas; pero \u00a1ay mi Dios!, desconf\u00edo tanto de las intenciones medianas. Prefiero las extremas. Y llego en esto a tal punto, que hasta me inquietan las inteligencias moderadas. \u00bfTe has fijado, lector, en los terribles efectos de la acci\u00f3n de muchos de esos hombres de inteligencia moderada? Y aquella triste y tr\u00e1gica sonrisa, aquella sonrisa abism\u00e1tica, de tan amarga dulzura, en que aneg\u00f3 Cervantes a su Espa\u00f1a, \u00bfno naci\u00f3 acaso al choque con las median\u00edas bien intencionadas?\r\n\r\nEstamos pasando tiempos en que se va fraguando un nuevo espa\u00f1ol; en esta que he llamado renaci\u00f3n espa\u00f1ola est\u00e1 renaciendo un nuevo espa\u00f1ol. \u00bfQu\u00e9 guardar\u00e1 del viejo? Porque renacer es continuar la historia. Lo cogolludo, lo nuclear, lo m\u00e1s profundo del hombre del llamado Renacimiento era el hombre medieval. Y no digamos nada del hombre de la Reforma. Y yo aqu\u00ed, en este recogimiento de celda, a solas con mis compatriotas, sin el obst\u00e1culo de su presencia, voy sintiendo qu\u00e9 de antiqu\u00edsimo r\u00e9gimen son \u00e9stos del nuevo.\r\n\r\n\u00a1El espa\u00f1ol medio de ma\u00f1ana! \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1, Dios m\u00edo, c\u00f3mo ser\u00e1? \u00bfLo voy a deducir de todos esos pretendientes en corte que no saben hablar sino de enchufes? \u00bfLo voy a deducir de todos esos otros que, aspirando a hacer una que sea sonada, apenas se preocupan sino del son? Y siento formarse una singular especie de esp\u00edritu p\u00fablico, mejor ser\u00e1 decir de des\u00e1nimo p\u00fablico, la de un pueblo que de repente ha hecho casi sin saberlo, como en hipnosis, un cambio, y se da cuenta de que no sabe qu\u00e9 hacer con lo que ha hecho. Y cuando oye decir a los militantes que tienen que responder a los anhelos del pueblo, \u00e9ste, el pueblo, se pregunta: \u201cPero \u00bfcu\u00e1les son mis anhelos?\u201d Y que de este estado de conciencia, o si se quiere de inconciencia p\u00fablica, \u00bfqu\u00e9 espa\u00f1ol medio va a salir? Porque los extremos, los unos o los otros extremos, ya no me inquietan. \u00a1Qu\u00e9 conflicto, Se\u00f1or!\r\n<h2 id=\"heading_id_72\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2686_1073207092\"><\/a><strong>El <\/strong><strong>esp\u00edritu p\u00fablico y el pobre papel de los liberales<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_73\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13200_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEn el folleto <em>Los jesuitas de Espa\u00f1a: sus obras actuales<\/em>, que ellos mismos, los jesuitas, han hecho publicar para defenderse \u2014tan mal como suelen hacerlo\u2014, citan entre los suyos \u2014\u201clos nuestros\u201d es su expresi\u00f3n estereotipada\u2014 como a \u201cimpulsores de la cultura\u201d al P. Mendive, \u201csutil\u00edsimo fil\u00f3sofo y te\u00f3logo e invencible controversista\u201d. Tuve que conocer \u2014<em>tener que<\/em>, \u00a1terrible cosa!\u2014 gran parte de la obra del \u201csutil\u00edsimo\u201d P. Mendive, S. J., y hasta tuve que preparar a un alumno por alguno de sus tratados, entre otros el de Psicolog\u00eda. Y aprend\u00ed cosas bien peregrinas en \u00e9l. Entre otras, que los nervios no pueden vibrar, porque para ello ser\u00eda menester que estuviesen sujetos por los dos extremos y tirantes. As\u00ed como una cuerda de guitarra o de viol\u00edn. Concepto \u2014o seudoconcepto\u2014 de la vibraci\u00f3n que no es de ciencia f\u00edsica, \u00a1claro!, sino m\u00e1s bien metaf\u00edsico o acaso teol\u00f3gico. Teol\u00f3gico jesu\u00edtico, por supuesto. \u00a1Lo que me burlaba yo entonces \u2014hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os\u2014 de esas y otras ideas \u2014\u00bfideas?\u2014 del \u201csutil\u00edsimo fil\u00f3sofo y te\u00f3logo e invencible controversista\u201d! No menos que de las peregrinas teor\u00edas ling\u00fc\u00edsticas y filol\u00f3gicas del P. Fidel Fita, infatigable camelista y uno de los que m\u00e1s disparates han dicho del vascuence al tratar el gerundense de la Espa\u00f1a primitiva. Sin contar la ristra de desprop\u00f3sitos que meti\u00f3 en la parte etimol\u00f3gica de la edici\u00f3n decimotercia del Diccionario de la Academia Espa\u00f1ola de la Lengua. Pero ahora tenemos que volver a la imaginaci\u00f3n \u2014m\u00e1s bien que concepci\u00f3n\u2014 mendiviana de las vibraciones. Y m\u00e1s cuando esto de vibraci\u00f3n y vibrar est\u00e1 de moda en el sector que se llama izquierdista. \u00a1Las veces que hemos o\u00eddo hablar, con unci\u00f3n antijesu\u00edtica, de vibraci\u00f3n ciudadana!\r\n\r\nS\u00ed, me era f\u00e1cil re\u00edrme, all\u00e1 en mis mocedades, de la imagen mendiviana de la vibraci\u00f3n de los nervios; pero ahora voy volviendo a esa primaria interpretaci\u00f3n. No ya los nervios, pero el esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol, la opini\u00f3n p\u00fablica, est\u00e1 vibrando \u2014no sabemos si longitudinal o transversalmente o de otro modo\u2014, y si est\u00e1 vibrando es porque el esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol est\u00e1 hoy sujeto por los dos extremos y tirante o tenso. Sujeto por los dos extremos, por los que llamamos \u201cextremos\u201d, y tirante. Porque la tirantez del actual esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol es evidente. A la cuerda espiritual de nuestro pueblo no le dejan aflojarse y descansar. Y he llegado a pensar si es que no hay una mano invisible y soberana, la del Cristo Rey de los jesuitas \u2014que apenas tiene que ver con el Jes\u00fas del Evangelio, que huy\u00f3 para que las turbas no le hiciesen rey\u2014, o la del Gran Arquitecto del Universo \u2014que no pasa de contratista\u2014; una mano que maneja un gran arco de viol\u00edn o ta\u00f1e con sus dedos en esa cuerda p\u00fablica vibratoria. Y los extremos no la sueltan.\r\n\r\nEl folleto <em>Los jesuitas en Espa\u00f1a<\/em> es algo lamentable, lamentabil\u00edsimo. Todo lleno de argumentos, si es que as\u00ed puede llam\u00e1rseles, estad\u00edsticos, cuantitativos y no cualitativos, de argumentos catal\u00f3gicos, o sea de cat\u00e1logo. Dir\u00edase que el m\u00e9rito de un publicista es la prolijidad. Y saben, sin embargo, los jesuitas, que un peque\u00f1o librito, ligero, suelto, \u00e1gil, como las <em>Provinciales<\/em>, del formidable Pascal, puede caer sobre un Instituto con m\u00e1s peso que una serie de ingentes mamotretas de historia exhaustiva. Como, por ejemplo, los ocho ponderosos vol\u00famenes de la <em>Historia de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la asistencia de Espa\u00f1a<\/em> \u2014me los he le\u00eddo los ocho\u2014, del P. Antonio Astrain, que constituyen, ciertamente, un trabajo muy bueno. Porque de todo lo que de los actuales jesuitas espa\u00f1oles conozco, es lo \u00fanico que se salva. No es una obra que vibra, pero s\u00ed que ense\u00f1a, y, a pesar de su extensi\u00f3n, de muy amena y sustanciosa lectura. La \u201cVida de San Ignacio\u201d que hay en ella es excelente, y sin las mentecatadas gonzaguescas de la hagiograf\u00eda edificativa.\r\n\r\nAunque \u00a1claro!, para amenidad eutrap\u00e9lica, est\u00e1 mejor el librito de <em>Novelistas buenos y malos<\/em>, del P. Pablo Ladr\u00f3n de Guevara, tambi\u00e9n de los \u201cnuestros\u201d \u2014quiero decir de los suyos\u2014, que supera al <em>Bertoldo<\/em>. Y esto nos trae como de mano a aquel llamado anta\u00f1o \u201c\u00e1ureo libro\u201d, <em>El liberalismo es pecado<\/em>, del presb\u00edtero, no jesuita, Sard\u00e1 y Salvany, hoy injustamente olvidado. \u00a1Contribuy\u00f3 tanto al actual triunfo de Luzbel! Pero de este librito <em>El liberalismo es pecado<\/em> \u2014\u00a1qu\u00e9 hallazgo el del t\u00edtulo!\u2014 hay ahora mucho que decir. \u00a1Y aquello de que ser liberal es peor que ser asesino o ad\u00faltero!\u2026 \u00a1Pobres liberales!\r\n\r\n\u00a1Pobres liberales! Y qu\u00e9 papel est\u00e1n haciendo en esa cuerda tirante del esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol de hoy, cuerda sujeta por los dos extremos.<em> In medio virtus<\/em>, en el medio est\u00e1 la virtud, se dijo. Y ese pecado de liberalismo, entre los dos extremos que sujetan al esp\u00edritu vibratorio, resulta ya una virtud. \u00a1A qu\u00e9 tiempos hemos llegado, Se\u00f1or!\r\n<h2 id=\"heading_id_74\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22539_1986339544\"><\/a><strong>La ense\u00f1anza oficial en la Constituci\u00f3n. Una enmienda de <\/strong><strong>d<\/strong><strong>on Miguel de Unamuno determina un apasionado debate pol\u00edtico <\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_75\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22541_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 23 de octubre de 1931<\/em><\/h3>\r\n<em>La di<\/em><em>s<\/em><em>cu<\/em><em>si<\/em><em>\u00f3n del <\/em><em>a<\/em><em>rt. <\/em><em>48<\/em><em> de la Constituci\u00f3n, relativo a <\/em><em>la<\/em><em> ense\u00f1an<\/em><em>z<\/em><em>a oficial, dio origen a un apa<\/em><em>si<\/em><em>onado debate pol\u00edtico en la C\u00e1mara. Por <\/em><em>s<\/em><em>u relieve, traemos <\/em><em>aqu\u00ed<\/em><em> el te<\/em><em>x<\/em><em>to taquigr\u00e1fico <\/em><em>d<\/em><em>e <\/em><em>las<\/em><em> interve<\/em><em>n<\/em><em>cione<\/em><em>s <\/em><em>de los se\u00f1ore<\/em><em>s<\/em><em> D. Miguel de <\/em><em>Un<\/em><em>amuno <\/em><em>(...)<\/em>\r\n\r\nEl Sr. UNAMUNO: La enmienda dice as\u00ed: \u201cA las Cortes constituyentes: Los diputados que suscriben tienen el honor de proponer la siguiente enmienda al dictamen de la Comisi\u00f3n de Constituci\u00f3n, en el art\u00edculo 48:\r\n\r\n\u201dArt. 48. Es obligatorio el estudio de la lengua castellana, que deber\u00e1 emplearse como instrumento de ense\u00f1anza en todos los centros de Espa\u00f1a.\r\n\r\n\u201dLas regiones aut\u00f3nomas podr\u00e1n, sin embargo, organizar ense\u00f1anzas en sus lenguas respectivas. Pero en este caso el Estado mantendr\u00e1 tambi\u00e9n en dichas regiones las instituciones de ense\u00f1anza de todos los grados en el idioma oficial de la Rep\u00fablica.\r\n\r\n\u201dPalacio de las Cortes, a 21 de octubre de 1931.\u2014Miguel de Unamuno, Miguel Maura, Roberto Novoa Santos, Fernando Rey, Emilio Gonz\u00e1lez, Felipe S\u00e1nchez Rom\u00e1n, Antonio Sacrist\u00e1n.\u201d\r\n\r\nY ahora, se\u00f1ores diputados, debo confesar que me levanto en muy especial estado de \u00e1nimo, no muy placentero ciertamente. Apenas convaleciente de un cierto arrechucho, no s\u00f3lo f\u00edsico, sino tambi\u00e9n ps\u00edquico, vengo con el \u00e1nimo profundamente entristecido y contristado y no s\u00e9 si podr\u00e9 poner la debida sordina a mis palabras y contenerme en los l\u00edmites tambi\u00e9n debidos, porque no tengo costumbre ninguna de ese forcejeo de partidos pol\u00edticos ni de cambalaches ni de transacciones. Afortunadamente para m\u00ed, y acaso m\u00e1s afortunadamente para vosotros, no pertenezco o no formo parte de ninguno de esos partidos, mejor o peor cimentados, y en los que se resuelven las cosas bajo normas de disciplina; pero hay por debajo de esos partidos pol\u00edticos una especie de \u2014no le llamaremos partido\u2014 agrupaciones que pod\u00edan denominarse profesionales. En esta C\u00e1mara hay m\u00e9dicos, en esta C\u00e1mara hay abogados, en esta C\u00e1mara hay ingenieros, hay tambi\u00e9n hombres de oficios manuales, y en esta C\u00e1mara, se\u00f1ores, hay demasiados catedr\u00e1ticos <em>(Murmullo<\/em><em>s<\/em><em>)<\/em>; probablemente somos demasiados entre maestros y catedr\u00e1ticos. Yo, que s\u00e9 lo que he sufrido bajo el pliegue profesional, quisiera hoy, cuando se trata de la ense\u00f1anza, poder libertarme de \u00e9l, poder libertarme de ese triste pliegue que no nos deja ver las cosas con bastante claridad. Dondequiera que el Ej\u00e9rcito ha abusado, se ha formado un partido antimilitarista; donde el Clero ha abusado, se ha formado un partido anticlerical. Nuestros hijos, nuestros nietos, conocer\u00e1n en Espa\u00f1a un partido antipedagogista, porque yo temo mucho a la pedanter\u00eda de los que nos arrogamos el sacerdocio de la cultura. <em>(Muy bien, muy bien.) <\/em>Esto es algo muy peligroso; m\u00e1s ahora que oigo hablar continuamente de cultura (ya es una palabra que me duele en los o\u00eddos del coraz\u00f3n), y aqu\u00ed, cuando parece que se trata de apoderarse, por la ense\u00f1anza, del ni\u00f1o, de formar su alma, hay veces que, tristemente, creo que de lo que se trata es de dejar tranquilos a los maestros y a los profesores; es un funcionarismo. No s\u00e9 por qu\u00e9 en esta Constituci\u00f3n de papel que estamos haciendo no se ha puesto un art\u00edculo que diga: \u201cTodo espa\u00f1ol ser\u00e1 funcionario p\u00fablico\u201d; y en muchos casos esto quiere decir que todo espa\u00f1ol ser\u00e1 pordiosero. Esta es la verdad verdadera.\r\n\r\nDigo esto, porque precisamente en estos d\u00edas, cuando estaba apasionando aqu\u00ed y fuera de aqu\u00ed \u2014en Catalu\u00f1a, en Vasconia, en Galicia y en las dem\u00e1s partes de Espa\u00f1a\u2014 este problema de la ense\u00f1anza del idioma, he recibido cartas y telegramas de padres de familia, de muchachos algunas, de una amargura extrema, que me recordaban a aquellos pobres espa\u00f1oles que fueron a Cuba en un tiempo, casaron all\u00ed, formaron all\u00ed su familia y se vieron luego despreciados por sus hijos. He recibido cartas de una enorme amargura; pero la mayor parte de los telegramas han sido de funcionarios, de maestros, que lo que quer\u00edan es que no se les quitara una colocaci\u00f3n. Y es que en el fondo, m\u00e1s que de otra cosa, se trata de eso: de si ciertos funcionarios podr\u00e1n seguir funcionando en unos sitios con libertad o no podr\u00e1n seguir funcionando. No es mas que eso; muchas veces es una cuesti\u00f3n de competencia profesional.\r\n\r\nPero, viniendo al fondo de la cuesti\u00f3n, no es, acaso, lo de la lengua, con serlo tanto, lo m\u00e1s grave. La lengua, en muchos casos \u2014y lo dec\u00eda muy bien el Sr. De Francisco\u2014, en mi tierra nativa se toma como un instrumento de nacionalismo regional y de algo peor, y es all\u00ed, adem\u00e1s, una lengua que no existe, que se est\u00e1 inventando ahora y que rechaza todo el mundo, porque el genuino aldeano, si se le pregunta a solas, dice: \u201cA m\u00ed no me importa eso; lo que yo quiero es aquello que me pueda elevar el esp\u00edritu y que me pueda hacer entender de la mayor parte de las gentes.\u201d Pero lo que se trataba con la lengua es de establecer lo que la Biblia llama un \u201cschibolet\u201d para distinguir a unos de otros y que pasara el que pronunciara una cosa bien y no pasara el que pronunciara otra mal. Yo he visto cosas, como decir que para poder aspirar a ser secretario de un Ayuntamiento era menester conocer el vascuence en un pueblo donde el vascuence no se habla.\r\n\r\nQuiero abreviar, porque ya digo que no estoy en \u00e1nimo muy propicio. Se ha venido aqu\u00ed hablando continuamente de cultura (o\u00edmos esta palabra all\u00e1 en los principios de la guerra mundial): cultura con <em>c<\/em> de la peque\u00f1a, latina, o con <em>k<\/em> alemana, con cuatro puntas como un caballo de Frisia; pero hay otra cosa que parece m\u00e1s modesta que la cultura y que, sin embargo, a m\u00ed me preocupa mucho m\u00e1s, que es la civilizaci\u00f3n: la cosa civil. Pablo de Tarso, el ap\u00f3stol de los gentiles, cuando se dirig\u00eda a sus paisanos, a los hebreos, les hablaba en hebreo \u2014lo cuenta el libro de \u201cLos hechos de los Ap\u00f3stoles\u201d\u2014, pero dictaba su cristianismo en lengua griega, que era la lengua ecum\u00e9nica del Imperio romano; cuando se presentaba ante el pretor, contestaba: \u201cSoy ciudadano romano.\u201d La civilizaci\u00f3n es de ciudadan\u00eda y es romana y lo de la civilizaci\u00f3n es siempre imperial.\r\n\r\nAqu\u00ed se hablaba el otro d\u00eda de minor\u00edas \u00e9tnicas. \u00bfQu\u00e9 es eso de minor\u00edas \u00e9tnicas? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las minor\u00edas \u00e9tnicas? \u00bfMinor\u00edas en qu\u00e9 sentido? \u00bfContada toda Espa\u00f1a o contada una sola regi\u00f3n? Yo me acuerdo que, hace a\u00f1os, un alcalde de Barcelona se dirigi\u00f3 al entonces rey D. Alfonso XII, en nombre, dec\u00eda, de los naturales de Barcelona. Yo me cre\u00ed obligado a protestar. Un alcalde de Barcelona no puede dirigirse en nombre de los naturales sino de los vecinos, sean naturales o no, ni se puede establecer una diferencia entre vecinos y naturales. No hay, ni puede haber, dos ciudadan\u00edas.\r\n\r\nEse es el punto de la civilizaci\u00f3n. Yo no s\u00e9 cu\u00e1ntos son los que constituyen esa llamada minor\u00eda \u00e9tnica; por ejemplo, en Barcelona no s\u00e9 si son el 10, el 20, el 30 o el 40 por 100. Lo que me parece bochornoso es que se les vaya a proteger como a una minor\u00eda. \u00a1A proteger...! El Estado no debe pasar por eso; a que le protejan otros y a que se les d\u00e9 como una asignatura el castellano; como un instrumento, no; como una asignatura, no. Esto hace que se forme ese triste caso de lo que llaman el meteco, el hombre que esta continuamente sufriendo. \u00bfQue por qu\u00e9 no se asimila? \u00a1Ah! Eso habr\u00eda que verlo muy despacio y con mucha calma.\r\n\r\nPero dejando estas consideraciones, porque si me dejase llevar de ellas llegar\u00eda a cosas muy amargas, vengo al texto concreto. \u201cEs obligatorio el estudio de la lengua castellana; que deber\u00e1 emplearse como instrumento de ense\u00f1anza en todos los Centros docentes de Espa\u00f1a.\u201d Yo hubiera preferido que se dijera: \u201ces obligatorio ense\u00f1ar en castellano. Las regiones aut\u00f3nomas podr\u00e1n, sin embargo, organizar ense\u00f1anzas en sus lenguas respectivas (naturalmente, los comunistas podr\u00e1n organizarlas en esperanto o en ruso); pero, en este caso, el Estado mantendr\u00e1 tambi\u00e9n en dichas regiones las instituciones de ense\u00f1anza de todos los grados en el idioma oficial de la Naci\u00f3n.\u201d En este caso, y en cualquier caso, \u201cmantendr\u00e1\u201d. La cosa est\u00e1 bien clara; no tiene m\u00e1s que seguir manteniendo.\r\n\r\nHoy hay en Barcelona una Universidad de Espa\u00f1a, y este es el punto fuerte; Universidad de que no puede ni debe desprenderse el Estado espa\u00f1ol en absoluto; que no debe caer bajo el control de ning\u00fan otro Poder que el del Estado espa\u00f1ol, ni compartirlo. Porque aqu\u00ed, de lo que se trata en el fondo es de apoderarse de esa Universidad. \u00a1Cuidado!, que yo temo mas a\u00fan que a la autonom\u00eda regional a la autonom\u00eda universitaria. Llevo cuarenta a\u00f1os de profesor, s\u00e9 lo que ser\u00edan la mayor parte de nuestras Universidades si se dejara una plena autonom\u00eda y c\u00f3mo se convertir\u00edan en cotos cerrados para cerrar el paso a los forasteros. Alguien me dec\u00eda: \u00bfEs que se va a sostener all\u00ed una Universidad con el dinero de Catalu\u00f1a? No, con el dinero de toda Espa\u00f1a, naturalmente, incluso Catalu\u00f1a; como se mantienen las Universidades del resto de Espa\u00f1a, y con el dinero de Catalu\u00f1a.\r\n\r\nAdem\u00e1s, yo que no entiendo mucho, ni quiero entender, de ciertas distinciones jur\u00eddicas, veo que hay una cosa, que nunca comprendo bien, cuando se habla de catalanes y no catalanes. Para m\u00ed todo ciudadano espa\u00f1ol radicado en Catalu\u00f1a, donde trabaja, donde vive, donde cr\u00eda su familia, es no s\u00f3lo ciudadano espa\u00f1ol, sino ciudadano catal\u00e1n, tan catal\u00e1n como los otros. No hay dos ciudadan\u00edas, no puede haber dos ciudadan\u00edas.\r\n\r\nPor lo dem\u00e1s, y quiero abreviar, por encima de esta Constituci\u00f3n de papel est\u00e1 la realidad tajante y sangrante. Se quiere evitar con esto cierta guerra civil (claro; no una guerra civil cruenta a tiros y palos, no); me parece que va a ser muy dif\u00edcil, y adem\u00e1s no lo deploro. Me he criado, desde muy ni\u00f1o, en medio de una guerra civil y no estoy muy lejano de aquello que dec\u00eda el viejo Romero Alpuente de que la guerra civil es un don del Cielo. Hay ciertas guerras civiles que son las que hacen la verdadera unidad de los pueblos. Antes de ella, una unidad ficticia; despu\u00e9s es cuando viene la unidad verdadera. Y \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da que hagamos la guerra civil? Cualquier cosa que hagamos estar\u00e1 siempre en revisi\u00f3n; la revisi\u00f3n es una cosa continua; los periodos constituyentes no acaban nunca; es una locura creer que porque pongamos una cosa en el papel, va a quedar ya hecha. Adem\u00e1s, \u00a1hay tantas cosas que no quieren decir nada, que no tienen eficacia ninguna!\r\n\r\nY como alguien m\u00e1s podr\u00e1 manifestar algo (puede ser que yo tenga ocasi\u00f3n de a\u00f1adir algo tambi\u00e9n), digo que no veo peligro, como se me ha dicho, en tomar ciertas actitudes. Me han dicho que hay peligros para la Rep\u00fablica. No s\u00e9; no veo que los haya. Parece la Rep\u00fablica muy timorata; cree que es hasta un acto de agresi\u00f3n hacer la apolog\u00eda del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. A m\u00ed me parece esto una inocentada; pero, en fin, yo no veo esos peligros y, en ultimo caso, si los viera, creo que hay que atajarlos; mas, tambi\u00e9n, como he dicho muchas veces, creo que aqu\u00ed hay algo por encima de la Rep\u00fablica. <em>(Aplausos.)<\/em>\r\n<h2 id=\"heading_id_76\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2688_1073207092\"><\/a><strong>En un perpetuo s\u00e1bado<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_77\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13202_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"right\">Al se\u00f1or Don B. C. D.<\/p>\r\nCon que ya lo sabe usted, se\u00f1or m\u00edo, es acto de agresi\u00f3n a la Rep\u00fablica \u2014as\u00ed, con letra may\u00fascula, me parece\u2014 la apolog\u00eda del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. No dice precisamente de la Monarqu\u00eda. Lo cual podr\u00e1 a usted parecerle no m\u00e1s que una tonter\u00eda; pero gu\u00e1rdese de emplear expresiones as\u00ed de menosprecio. Y la de llamarle a uno tonto es la m\u00e1s condenada en el Evangelio. Sea, pues, evang\u00e9lico y gu\u00e1rdese del peligro de ser deportado o confinado. Y le vendr\u00e1 a usted mejor el no poder hacer apolog\u00eda de su monarqu\u00eda, de la monarqu\u00eda que est\u00e1 usted so\u00f1\u00e1ndose.\r\n\r\nSu\u00e9\u00f1ela, sue\u00f1e su monarqu\u00eda, su nueva monarqu\u00eda, su monarqu\u00eda restaurada. Ello le permitir\u00e1 vivir mejor bajo este r\u00e9gimen republicano. Porque comprendo lo que le pesa el presente. Pero recapacite y dese cuenta de que \u201ccualquier tiempo pasado <em>es<\/em> mejor\u201d. Es, \u00bfeh?, es y no fue. Cualquier tiempo pasado es mejor y lo es porque pas\u00f3 ya. Lo peor es lo que no pasa. S\u00ed, s\u00ed; comprendo lo m\u00e1s de su pena y hasta me conduelo de ella. Sue\u00f1e su monarqu\u00eda \u2014una monarqu\u00eda imposible, por supuesto\u2014 y cuando le acongoje o siquiera le moleste algo de lo que pasa \u2014o mejor: que no pasa\u2014 d\u00edgase: \u201c\u00a1en ella ser\u00eda otra cosa!\u201d En ella quiere decir en esa monarqu\u00eda por usted so\u00f1ada tan \u00edntimamente. Es un gran consuelo. Tan grande como el que se expresa en aquello de: \u201c\u2026 \u00bfy qu\u00e9 es esto comparado con la eternidad?\u201d Viva usted en el eterno sue\u00f1o. Viva usted en la utop\u00eda y fuera del tiempo. Sue\u00f1e, sue\u00f1e esa su monarqu\u00eda restaurada, pero que el Se\u00f1or no le haga despertar en ella. Le ser\u00eda horrible ese despertar. Le resultar\u00eda a usted esa su monarqu\u00eda no ya so\u00f1ada, sino vivida, es decir: sufrida, peor que esto que tan mal nos parece. H\u00e1gase agonizante de su ideal pol\u00edtico; agonizante en ambos sentidos, el de quien agoniza y el de quien ayuda a agonizar: el despenador.\r\n\r\nSiempre es as\u00ed, se\u00f1or m\u00edo, siempre es as\u00ed para los que se proponen ser optimistas de profesi\u00f3n. Tambi\u00e9n nosotros, los que aparecemos frente a usted, so\u00f1\u00e1bamos otra cosa. Siempre se sue\u00f1a otra cosa. Tambi\u00e9n nosotros nos sentimos desencantados y m\u00e1s que por la realidad presente hist\u00f3rica, por las apolog\u00edas que de ella se hacen. A m\u00ed, individualmente, me duelen menos los hechos que las explicaciones que de ellos dan sus apologistas. Lo peor de la Rep\u00fablica me parecen los republicanistas, que no son precisamente los republicanos. Sue\u00f1e usted, pues, sue\u00f1e.\r\n\r\nUsted conoce sin duda al gran poeta pesimista y gran patriota italiano Leopardi. Usted conoce su <em>Canto a Italia<\/em>, y conoce <em>La Retama<\/em>, y <em>Amor y Muerte<\/em>, y <em>A s\u00ed mismo<\/em>, all\u00ed donde dijo lo de \u201cla infinita vanidad del todo\u201d. Del todo, que es algo m\u00e1s que la Rep\u00fablica y la Monarqu\u00eda, y que las dos juntas, que la rep\u00fablica mon\u00e1rquica y la monarqu\u00eda republicana. Pues bien, en ese Leopardi, que dec\u00eda despreciar el poder escondido que para com\u00fan da\u00f1o impera, encontrar\u00e1 usted una deliciosa poes\u00eda optimista \u2014aceptemos la f\u00f3rmula\u2014 dedicada al s\u00e1bado en la aldea. En la aldea sabatina. Vuelva a leer ese encomio del s\u00e1bado, de la v\u00edspera del d\u00eda de fiesta. Es algo reconfortador. No he encontrado que se le parezca m\u00e1s que una estrofa de Mos\u00e9n Cinto Verdaguer en que canta la soledad querida de su infancia, de su infancia que no tuvo un ma\u00f1ana \u2014<em>que no tingu\u00e9 dem\u00e0<\/em>\u2014. Un ma\u00f1ana, no una ma\u00f1ana.\r\n\r\nViva, se\u00f1or m\u00edo, en perpetuo s\u00e1bado, en v\u00edspera inacabable, y que no le llegue el domingo \u2014<em>dominicus<\/em>\u2014, el d\u00eda del Se\u00f1or. El d\u00eda en que dicen que descans\u00f3 el Se\u00f1or. \u00a1Descansar el Se\u00f1or! \u00bfSe ha fijado usted en esto de descansar el Se\u00f1or? Fig\u00faresele en huelga; acaso en huelga de brazos ca\u00eddos. Y f\u00edjese en aquello de que Dios no nos deje de su mano, que no descanse. No, se\u00f1or m\u00edo, no; que su Dios no descanse. Descanse usted m\u00e1s bien en \u00c9l.\r\n\r\nYa sabe que al pueblo espa\u00f1ol se le llama por ah\u00ed fuera el pueblo del ma\u00f1ana. Del ma\u00f1ana \u2014<em>le demain<\/em>\u2014, no de la ma\u00f1ana \u2014<em>le matin<\/em>\u2014. O en catal\u00e1n <em>dem\u00e0<\/em> y <em>mat\u00ed<\/em>. \u201cMa\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda\u201d \u2014decimos\u2014. Y llega y es el mismo. Y eso del pueblo del ma\u00f1ana quiere decir del por venir. No de lo venidero, sino de lo por venir. De lo que est\u00e1 por venir y nunca viene. De lo que est\u00e1 para llegar. Viva, pues, se\u00f1or m\u00edo, en el por pasar, viva en su ensue\u00f1o.\r\n\r\nY ahora\u2026, pero no, porque me voy acercando no a lo indecible ni a lo inefable, sino a lo nefando. Usted sabe qu\u00e9 es lo nefando, lo que no debe decirse. Basta, pues. \u00bfBasta? No, no basta. Pues usted sabe el verdadero fondo de mi actitud.\r\n\r\n\u00bfQue por qu\u00e9 le escribo estas cosas? Est\u00e1 en mi destino, acaso en mi misi\u00f3n. El Se\u00f1or no me puso en esta Espa\u00f1a para dar facilidades a los cobardes.\r\n\r\nY ahora, sue\u00f1e su nueva patria por venir. Salud para encomendarla a Dios. Y le acompa\u00f1a en su sentimiento\r\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno<\/p>\r\n\r\n<h2 id=\"heading_id_78\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22543_1986339544\"><\/a><strong>Revoluci\u00f3n y reacci\u00f3n<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_79\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22545_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 29 de octubre de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u00a1Qu\u00e9 zambullida aquella en muchedumbre atene\u00edstica! \u00bfIntelectual? La muchedumbre no lo es nunca. La inteligencia es el verdadero principio de individuaci\u00f3n. A pesar de Averroes, el entendimiento es se\u00f1ero.\r\n\r\nEn el sal\u00f3n, donde duermen ecos de pasadas refriegas de debate, gritos, vociferaciones, increpaciones, aplausos, pateos, pero todo somero, sin que nada se encumbrase. Una sesi\u00f3n agitada, pero como puede ponerse, bajo un torbellino de aire, la sobrehaz de una laguna quieta, cerrada, sin desag\u00fce, cuyo caudal no mana a ninguna parte ni nada riega ni mueve. De vez en cuando, burbujas del l\u00e9gamo del hond\u00f3n. Y en tanto el raudal de un gran r\u00edo abierto se va a la mar, reflejando, como quieto espejo, las nubes del cielo azul y los verdores de las orillas. Y all\u00ed, en el sal\u00f3n aquel, ni una voz que surtiera de las entra\u00f1as del pueblo que se cre\u00eda representar aquel mocer\u00edo muchedumbroso. \u00a1Y yo, hundiendo mi cabeza bajo el encrespamiento y so\u00f1ando en... mi mocedad! Sue\u00f1o que me romp\u00eda el estallido de motes sin sentido, como \u201c\u00a1frigios!, \u00a1mon\u00e1rquicos!, \u00a1cavern\u00edcolas!\u201d Y una voz fresca gritando; \u201c\u00a1Educaci\u00f3n!, \u00a1educaci\u00f3n!\u201d Alg\u00fan preopinante hablaba de serenidad. Y de revoluci\u00f3n.\r\n\r\n\u00bfRevoluci\u00f3n? \u00a1Qu\u00e9 mito! Unos dicen haberla hecho, una revoluci\u00f3n, la suya; otros dicen que est\u00e1 por hacer. \u201c\u00a1Haremos nuestra revoluci\u00f3n!\u201d, son\u00f3 all\u00ed, en el sal\u00f3n del Ateneo, Y yo pensaba \u2014o so\u00f1aba\u2014 si es que son los hombres, mozos o no, los que hacen las revoluciones, o si son las revoluciones las que hacen a los hombres, las que los hacen hombres. \u00bfHacer la revoluci\u00f3n? Pero \u00bfcabe decir nunca \u201chemos hecho una revoluci\u00f3n\u201d? Una revoluci\u00f3n no es nunca un hecho; una revoluci\u00f3n es siempre un inacabable quehacer. Porque una revoluci\u00f3n se revoluciona a s\u00ed misma, se revuelve contra s\u00ed misma. Es la serpiente m\u00edtica que se devora a s\u00ed misma encent\u00e1ndose por la cola.\r\n\r\nPero \u00bfes que aquellos mozos quieren hacer su revoluci\u00f3n? M\u00e1s que lo dudo. Lo que quieren los m\u00e1s de ellos es que la revoluci\u00f3n los haga. Los haga hombres. O, m\u00e1s claro, los coloque. Es una nueva generaci\u00f3n que busca empleo. Y cuando le oig\u00e1is a uno hablar de enchufes, de diez veces las nueve es que busca enchufarse. Las revoluciones acaban en un trasiego de personas, Y de aqu\u00ed estas peque\u00f1as tragedias dom\u00e9sticas que se est\u00e1n ahora dando \u2014o representando\u2014 de un padre ultraconservador, reaccionario, que se encuentra con un hijo comunista. Que es la manera que \u00e9ste tiene de ser conservador. O de prepararse a serlo.\r\n\r\nSe encontr\u00f3 una f\u00f3rmula para expresar la llamada concepci\u00f3n materialista de la Historia, seg\u00fan Carlos Marx, y es la de decir que son las cosas las que llevan a los hombres y no los hombres los que llevan a las cosas. Claro est\u00e1 que en la Historia los hombres son cosas, esto es: causas, y las cosas, las instituciones, son humanas. Una crisis econ\u00f3mica no es un terremoto. Si al \u00e1mbito de las cosas le llamamos la realidad \u2014de <em>res<\/em>, cosa, objeto\u2014, al \u00e1mbito de los hombres le llamaremos la personalidad, de persona, sujeto. Y ahondando aqu\u00ed nos encontrar\u00edamos con el pavoroso problema de la libertad y la necesidad, de la espontaneidad y la fatalidad. El pavoroso problema teol\u00f3gico-pol\u00edtico que tortur\u00f3 a Spinoza.\r\n\r\nLa verdad es que la Historia la hacen las cosas y los hombres, los objetos y los sujetos, en terrible juego dial\u00e9ctico; las cosas hacen a los hombres y los hombres hacen a las cosas. Y se deshacen unos y otras. La realidad realiza a la personalidad, y \u00e9sta, la personalidad, personaliza a la realidad. Pero en este divino juego la realidad hace revoluciones, y la personalidad, reacciones. Las cosas les arrastran a esos mozos que se creen \u2014o al menos se dicen\u2014 revolucionarios; pero un d\u00eda, cuando se hayan hecho due\u00f1os de s\u00ed mismos, hombres, sentir\u00e1n que se rebela \u2014y se revela\u2014 en ellos la personalidad, y se har\u00e1n, en el hondo sentido humano, reaccionarios. Reaccionar\u00e1n agarr\u00e1ndose a lo que queda, a lo que no pasa. Porque la reacci\u00f3n es lo propio del hombre luchando contra el Destino que le arrastra a su fin, a su propio fin \u2014que es su finalidad\u2014, luchando por conservar el progreso, por hacerlo tradici\u00f3n. Y entonces surge el conservador de la revoluci\u00f3n. Que tal es la dial\u00e9ctica, la pol\u00e9mica mejor, de la Historia.\r\n\r\nY de \u00e9sta, nuestra revolucioncita \u2014o revuelta\u2014 espa\u00f1ola de 1931, \u00bfqu\u00e9 va a salir? \u00bfQu\u00e9 obras de arte, de ciencia, de industria, de derecho, de religi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 obra de civilizaci\u00f3n? En esto pensaba yo mientras somorgujaba mi seso bajo aquel barullo del mocer\u00edo sedicente revolucionario.\r\n\r\n\u00a1Pobres n\u00e1ufragos aqu\u00e9llos! La tormenta, a que se confiaron, los ech\u00f3, desgarradas las velas y astillado el gobernalle, a una isla desierta, muy hermosa de naturaleza, pero desierta de humanidad, y tuvieron que quemar la nave. \u00bfPara no volver, como en la leyenda de Hern\u00e1n Cort\u00e9s? \u00bfPara cortarse la retirada? \u00bfPara cerrarse la reacci\u00f3n? No, sino que, como se arrec\u00edan de fr\u00edo, tuvieron que encender el le\u00f1o de la nave, tuvieron que quemar sus cuadernas, y su quilla, y sus mastes, para calentarse a su llama. Y tuvieron que abrigarse con las desgarradas velas, tiritando empapados en salina de tempestad. Hay quemas que parecen revolucionarias y en el fondo son reaccionarias. \u00a1Terrible agon\u00eda de pol\u00e9mica revolucionaria!\r\n<h2 id=\"heading_id_80\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2690_1073207092\"><\/a><strong>Un espa\u00f1ol de cemento<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_81\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13204_1800461024\"><\/a><em>El Adelanto<\/em><em> (<\/em><em>Salamanca<\/em><em>), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEs ya antiguo amigo m\u00edo Corpus Barga. Ha recordado hace poco que yo le di lo que \u00e9l llama espaldarazo literario, cuando llam\u00e9 la atenci\u00f3n hacia algo que escribi\u00f3 con motivo de la muerte del gran pobre Tolstoi. Despu\u00e9s, en Par\u00eds, durante mi destierro, tuve ocasi\u00f3n de conocerle, es decir, de quererle mejor. Por lo cual he podido agradecer todo lo que hay en el tono de un art\u00edculo que, en el <em>Crisol<\/em>, me dedica y en el que me llama \u201cel t\u00edo espiritual de tantos espa\u00f1oles, el t\u00edo de Salamanca\u201d. Acepto lo de t\u00edo, que muchas veces es m\u00e1s cari\u00f1oso que \u201cpadre\u201d o que \u201cabuelo\u201d. Y ahora ese t\u00edo debe comentar brevemente algo de lo que, por mi intermediaci\u00f3n, tom\u00e1ndome de mingo, dice a sus lectores Corpus Barga en su articulo <em>Lo inesperado: Se est\u00e1 formando un espa\u00f1ol de cemento.<\/em>\r\n\r\nEsta espa\u00f1ol de cemento \u2014no s\u00e9 si armado o por armar\u2014 parece ser que sea el que este t\u00edo ha llamado \u201cel espa\u00f1ol medio de ma\u00f1ana\u201d, y que la verdad, sigue inquiet\u00e1ndome y hasta d\u00e1ndome miedo. Me da miedo ese espa\u00f1ol, de santo y se\u00f1a, de disciplina, de partido, que me dicen que est\u00e1 fraguando la Rep\u00fablica, esta quisicosa ya casi m\u00edstica. \u201cLo que hace falta \u2014dice Corpus Barga\u2014 es que el cemento en que se est\u00e1 vaciando el espa\u00f1ol medio de ma\u00f1ana no sea de fraude, como el que ponen los contratistas en las casas nuevas\u201d. \u00a1Cabal! Y luego \u201cque desaparecer\u00e1 la originalidad media del se\u00f1or de caf\u00e9 que tiene opiniones propias sobre todo\u201d. Bien, con tal de que no tenga opiniones ajenas sobre todo, y aquello de \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed que soy ignorante, etc\u00e9tera\u201d. Que si la fe impl\u00edcita jesu\u00edtica es fatal, m\u00e1s fatal es la fe impl\u00edcita anti-jesu\u00edtica o radical o marxista. Y acaba: \u201cEl espa\u00f1ol de cemento sustituir\u00e1 al espa\u00f1ol de trapo\u201d. \u00bfDe veras? Sospecho, por otra parte, que una muralla de trapo puede ser m\u00e1s resistente que una de cemento.\r\n\r\n\u00a1El espa\u00f1ol de cemento! Permita el lector que este t\u00edo, llevado de su oficio, arrastrado por las asociaciones verbales, piense que el cemento ha de ser muy bueno para edificar cementerios. No es que el vocablo cementerio tenga que ver con el vocablo cemento, aunque este modific\u00f3, por lo que los ling\u00fcistas llaman contaminaci\u00f3n, analog\u00eda, la forma primitiva de aquel, latinizado \u201ccoementerium\u201d, que quiere decir acostadero o dormitorio. No s\u00e9 qu\u00e9 tal se dormir\u00e1 en una cama de cemento, pero presumo que se ha de dormir mejor en una cama de trapo. Ahora, si se usa la cama como potro\u2026 Porque al hombre de un santo y se\u00f1a no conviene dejarle dormir. Ni que consulte su futuro voto con la almohada. Hay que hacerle que vote al romper el alba, despu\u00e9s de diez o doce horas de envenenamiento y cuando no sabe ni lo que va a votar. Esta es la disciplina. Disciplina que no se puede imponer a los verdaderos disc\u00edpulos. Es la disciplina del tercer grado de obediencia, la obediencia de juicio, que estableci\u00f3 \u00cd\u00f1igo de Loyola, forjador de una Compa\u00f1\u00eda de cemento armado.\r\n\r\n\u00a1El cemento! \u00a1Y c\u00f3mo me entristece! La madera, el ladrillo, la piedra, pueden so\u00f1ar y sue\u00f1an. Sue\u00f1a el Escorial, sue\u00f1a el acueducto de Segovia, sue\u00f1an las murallas de \u00c1vila, sue\u00f1a la Giralda de Sevilla... \u00a1pero esos rascacielos de cemento!, esos no sue\u00f1an, duermen. Sue\u00f1a el acueducto de Segovia, a la luz de la luna.\r\n\r\nNos dice tambi\u00e9n Corpus Barga, que una de las man\u00edas de este t\u00edo ha sido echarle la culpa de todo lo que pasaba en el pueblo al pobre Sans\u00f3n Carrasco, \u201cel cual \u2014a\u00f1ade\u2014 j\u00f3venes comentaristas literarios, est\u00e1 pidiendo una justa rehabilitaci\u00f3n\u201d. \u00bfPero es que Sans\u00f3n Carrasco era, acaso, tambi\u00e9n de cemento? Puede ser, pero con su grieta, con la terrible grieta del cemento, por la grieta por la que el cemento se quiebra.\r\n\r\nPues Sans\u00f3n Carrasco, que empez\u00f3 compadeciendo cari\u00f1osamente a su convecino Alonso Quijano el Bueno, y a la vez de compadeci\u00e9ndole, tambi\u00e9n envidi\u00e1ndole la locura y el renombre que \u00e9sta le daba, y que un poco por compasi\u00f3n y otro poco por envidia, trat\u00f3 de curarle reduci\u00e9ndole a su hogar, Sans\u00f3n Carrasco, cuando despu\u00e9s de vencido, fue otra vez a Barcelona a curar \u2014\u00a1a curar!\u2014 a Don Quijote, era ya un resentido y un resentimental. El bachiller manchego de cemento llevaba ya su grieta, su terrible grieta, su grieta radical.\r\n\r\nNos dice Corpus Barga que las sociedades de las viejas naciones m\u00e1s individualistas, al parecer, Inglaterra, Francia, est\u00e1n hechas a base de santo y se\u00f1a y de disciplina. S\u00ed, y de grietas. He vivido, lo sabe bien Barga, en Par\u00eds, y algo s\u00e9 de los tristes agrietamientos de su cemento parlamentario. Y los griegos sab\u00edan muy bien cu\u00e1l es el terrible morbo de las democracias. El pensar en las grietas del cemento aumenta mi radical pesimismo. \u00bfQu\u00e9 le va a hacer este t\u00edo?\r\n<h2 id=\"heading_id_82\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2692_1073207092\"><\/a><strong>Don Juan Tenorio<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_83\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13206_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEn estos d\u00edas, en derredor del de Difuntos, se viene desde hace a\u00f1os celebrando un acto de culto del catolicismo popular, laico, de Espa\u00f1a. Acto religioso y art\u00edstico. Es la celebraci\u00f3n del \u201cmisterio\u201d de Don Juan Tenorio. En que lo er\u00f3tico, lo sexual si se quiere, no es m\u00e1s que una somera envoltura de lo \u00edntimo de \u00e9l. Porque en el <em>Tenorio<\/em> de Zorrilla, como en el primitivo del te\u00f3logo Tirso de Molina, en el del \u201csi tan largo me lo fi\u00e1is...\u201d, lo religioso, lo \u201cmisterioso\u201d, sigue siendo lo entra\u00f1ado, lo que atrae al p\u00fablico. \u00bfO es que no dice nada que sea precisamente al conmemorar los Difuntos, y junto a ellos a Todos los Santos, cuando se evoque a Don Juan? Don Juan comulga con los difuntos.\r\n\r\nLa fiesta de Difuntos, de las b\u00e9nditas \u00e1nimas del Purgatorio, es el n\u00facleo de la religi\u00f3n popular, laica, espa\u00f1ola. Tanto o m\u00e1s que la Navidad o la Pascua. No hay mentecatada mayor que sostener que lo del Purgatorio lo invent\u00f3 la clerec\u00eda para lucrarse con ello. Lo invent\u00f3, esto es, lo cre\u00f3 el pueblo; el pueblo que quiere comulgar con sus antepasados, que quiere poder hacer algo en su sufragio. Y si los cree irrevocablemente condenados o salvados, \u00bfqu\u00e9 puede valerles? \u00bfY es que hay nada m\u00e1s popular, m\u00e1s laico, que ese culto a los muertos inmortales, sobre todo en las regiones m\u00e1s c\u00e9lticas de Iberia? Un gallego, un portugu\u00e9s, un asturiano podr\u00e1n dejar de creer en Dios \u2014o creer que dejan de creerlo\u2014, pero no en las benditas \u00e1nimas. Y ven, sobre todo en ciertas noches, pasar la estantigua, la \u201chuestia\u201d, la santa compa\u00f1a, la fantasm\u00e1tica procesi\u00f3n de sus difuntos. Y este culto, probablemente anterior al cristianismo, persiste en \u00e9ste y persistir\u00e1 cuando este cristianismo popular, laico, espa\u00f1ol, se cuele en la religi\u00f3n comunista que le suceda, como en nuestro cristianismo se col\u00f3 el paganismo. Paganismo de pagano, hombre del pago, campesino, aldeano. Y el hombre del pago, que no es el de la supuesta calle, seguir\u00e1 creyendo en las almas errantes de los que hicieron la tierra que le hace, la tierra que labra. Las ra\u00edces de sus antepasados se hunden en su alma terrenal y terrosa.\r\n\r\nPero dejemos ahora esto para volver a ello y deteng\u00e1monos en otra revelaci\u00f3n misteriosa, religiosa, del \u201cmisterio\u201d de Don Juan Tenorio. Es cuando \u00e9ste dice, conmoviendo al pueblo, a su feligres\u00eda, m\u00e1s que con sus arrullos de seductor, aquello de: \u201cLlam\u00e9 al cielo y no me oy\u00f3, \/ y pues sus puertas me cierra, \/ de mis pasos en la tierra \/ responda el cielo y no yo.\u201d Misteriosa arrogancia de desesperado a la antigua espa\u00f1ola, que plantea las responsabilidades del cielo, esto es, de Dios. Porque el cielo es aqu\u00ed Dios.\r\n\r\nCorre por ah\u00ed un dicho latino que dice: \u201cQuos Deus vult perdere dementat prius\u201d, \u201caquellos a quienes Dios quiere perder, los entontece antes\u201d, en que otros ponen en vez de \u201cDeus\u201d, Dios, J\u00fapiter. Pero el texto primitivo, griego, que lo es de un fragmento de Eur\u00edpides, no dice ni Dios ni J\u00fapiter \u2014o sea Zeus\u2014, sino que dice \u201cel cielo\u201d. Aquellos a quienes el cielo quiere perder entontece o enloquece primero. \u00bfY no ha de recordarnos esto aquel relato del libro b\u00edblico del \u00c9xodo (del cap. VII en adelante) de c\u00f3mo Jehov\u00e1 endureci\u00f3 primero el coraz\u00f3n del Fara\u00f3n para que no accediera a las s\u00faplicas de Mois\u00e9s y de Aar\u00f3n en favor de los israelitas, y castigarle luego enviando sobre Egipto las siete plagas? \u00a1Divina diablura \u00e9sta de Jehov\u00e1! Que me trae a la memoria aquella exclamaci\u00f3n del hijo de un amigo m\u00edo que, al explicarle su madre lo que quer\u00eda decir una estampa del Purgatorio, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Pero qu\u00e9 cosas que <em>tie<\/em> Dios!...\u201d En este muchachito, casi un ni\u00f1o, alentaba ya la misteriosa religiosidad popular espa\u00f1ola, la de Don Juan Tenorio.\r\n\r\nSiente el pueblo toda la agorera misteriosidad del cielo, del que dijo el poeta culto que ni es cielo ni es azul. Pero es que el poeta, Argensola, se refer\u00eda al cielo azul que todos \u201cvemos\u201d, y el cielo de Don Juan Tenorio, el de la piadosa impiedad paganocristiana de nuestro pueblo no es el cielo que se ve, sino el que se siente, el que ha de responder de nuestros pasos en la tierra. \u00bfVer? \u00a1Bah! Cuando los racionalistas combaten la fe, que es, seg\u00fan el Catecismo, \u201ccreer lo que no vimos\u201d, no se dan cuenta de que raz\u00f3n es creer lo que vemos. Argensola fing\u00eda \u2014\u00a1literato al cabo!\u2014 no creer en el cielo azul que todos vemos; pero el pueblo \u2014poeta, verdadero poeta ante todo\u2014 cree en el cielo, no siempre azul, que siente, en ese cielo por el que desfila en procesi\u00f3n misteriosa la santa compa\u00f1a; en ese cielo en que es una realidad la estatua del comendador.\r\n\r\n\u00bfQui\u00e9n ha dicho que es irreligioso, que es incr\u00e9dulo, el pueblo que acude, ritualmente, cada a\u00f1o a la representaci\u00f3n del misterio de Don Juan Tenorio? Y ahora va a decirse misteriosamente, \u00edntimamente, subconcientemente, que del \u00faltimo paso que ha dado el pueblo espa\u00f1ol, de este paso de un r\u00e9gimen a otro, de esto que llaman revoluci\u00f3n, ha de responder el cielo. Todas las otras responsabilidades \u2014o irresponsabilidades\u2014 le tienen sin cuidado ni cuita. El pueblo de Don Juan Tenorio, el de Segismundo, el de Don \u00c1lvaro, el pueblo pagano y cristiano \u2014es decir, cat\u00f3lico\u2014, el del eterno Purgatorio, cree en el cielo, en ese cielo que unas veces le estraga con la sequ\u00eda sus cosechas y otras se las arrasa con pedriscos o se las inunda con avenidas. Y cree en ese cielo para descargarse de responsabilidad. Y esta creencia no se la arrancar\u00e9is con pedantescas racionalidades pedag\u00f3gicas. Declarad en el papel que no hay religi\u00f3n del Estado; pero la hay nacional, y es la del pueblo que vive de misteriosidades, y por ellas. \u201cDe mis pasos en la tierra responda el cielo, no yo.\u201d\r\n<h2 id=\"heading_id_84\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2694_1073207092\"><\/a><strong>La vocaci\u00f3n y el destino<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_85\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13208_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nDe este comentario sobre la vocaci\u00f3n y el destino podr\u00eda decirse que es un comentario perpetuo, por encima de actualidad, aunque sugerido por ella. \u00a1La vocaci\u00f3n y el destino! Los dos goznes de la tragedia religiosa y a la vez econ\u00f3mica \u2014de religiosidad a lo humano y de econom\u00eda a lo divino\u2014 de nuestro pueblo, sobre todo en su clase media.\r\n\r\nLa vocaci\u00f3n. De \u201cvocare\u201d, llamar, es aquella profesi\u00f3n \u2014m\u00e1s bien misi\u00f3n\u2014 a que el Se\u00f1or nos llama en esta vida del mundo. Pero hay quien no oye la llamada y hay quien oy\u00e9ndola no le hace caso. Y hay que forzarle de ordinario con m\u00f3viles econ\u00f3micos. \u00bfQu\u00e9 son esas Asociaciones, generalmente de se\u00f1oras, para el fomento de las vocaciones religiosas? \u00bfC\u00f3mo se ha solido atraer al seminario o al claustro a los jovencitos, casi ni\u00f1os, que no sent\u00edan por dentro llamados a ellos? \u00bfQui\u00e9n ignora que las m\u00e1s de las \u00f3rdenes llamadas religiosas se han nutrido por una especie de recluta malthusiana?\r\n\r\nUn pobre padre, generalmente aldeano, cargado de hijos, no sabe c\u00f3mo colocarlos, y cuando llega el otro padre, el padre mon\u00e1stico, sin hijos de la carne, que recorre los pueblos echando el lazo de la recluta, le entrega uno de sus hijos como podr\u00eda haberle echado al torno de la Inclusa. Una boca menos que llenar. Y el pobre ni\u00f1o se ve sometido a una educaci\u00f3n reclusiva, se le sugiere una vocaci\u00f3n, y luego, cuando al llegar a edad de propia conciencia, despierta el hombre natural en \u00e9l, se encuentra con que ya no le cabe revocaci\u00f3n. Su destino es ya de hecho irrevocable. \u00a1Y qu\u00e9 de tragedias de esta irrevocabilidad!\r\n\r\nEsa vocaci\u00f3n, que debe serlo de sacrificio, se encuentra enredada en el otro gozne: el destino. Esa vocaci\u00f3n no determina el destino, sino que es determinada por \u00e9ste. \u00a1Y terrible t\u00e9rmino este de destino! En su significaci\u00f3n general, el Destino es el Hado, es la Fatalidad, es el Sino, es aquel sino que arrastr\u00f3 al Don \u00c1lvaro de nuestra castic\u00edsima tragedia rom\u00e1ntica. Pero luego, en el uso corriente y vulgar de nuestro lenguaje callejero, el destino ha tomado otra significaci\u00f3n no menos tr\u00e1gica: es el dechado de la triste tragedilla cotidiana de nuestra clase media. Tener que vivir y que mantener una prole con un destinillo de tres o cuatro mil pesetas en Hacienda, en Gobernaci\u00f3n o en Trabajo. \u00a1Un destinillo en el trabajo! Y esta es la tragedia cotidiana del funcionario, del cagatintas, del empleadillo, como la de la vocaci\u00f3n es la del fraile o la del pobre cura de misa y olla.\r\n\r\nSi la vocaci\u00f3n se ve rebajada por el destino, \u00e9ste, en cambio, el destino, rara vez se ve realzado por la vocaci\u00f3n. \u00bfEs que pueden sentir vocaci\u00f3n por su destino los m\u00e1s de los pobres funcionarios predestinados? \u00a1Y tan pre-destinados! Basta observar en las oposiciones o concursos a plazas o destinillos de mal pasar lo que es la pre-destinaci\u00f3n de nuestra proletaria clase media. De donde resulta que a los de la vocaci\u00f3n, a los irrevocables, y a los del destino, a los pre-destinados, les abarca una com\u00fan pordioser\u00eda. Tan mendicantes, tan pordioseras, como las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas as\u00ed llamadas lo son las corporaciones civiles de funcionarios proletarios.\r\n\r\nEn el fondo, un problema religioso-econ\u00f3mico, un problema de c\u00f3mo ha de propagarse mejor este ag\u00f3nico linaje humano que quiere salvarse en este mundo y para el otro. \u201cCriar hijos para el cielo\u201d, que dice el Catecismo. Las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas han obedecido a un resorte econ\u00f3mico. Hab\u00eda que limitar el crecimiento de la poblaci\u00f3n; hab\u00eda que dar empleo a aquella parte de ella que no podr\u00eda formar familia; hab\u00eda que hacer algo con las solteras y los solteros forzosos. Y hoy en los pa\u00edses en que no hay vocaciones mon\u00e1sticas \u2014y aun en \u00e9stos\u2014 esa parte de la sociedad irrevocablemente predestinada a la infecundidad va a caer en un tr\u00e1gico abismo de prostituci\u00f3n de ambos sexos, cuya difusi\u00f3n aterra.\r\n\r\nEn mi obra sobre <em>La agon\u00eda del cristianismo<\/em> he tratado de inquirir algo que se toca con este conflicto tr\u00e1gico entre la vocaci\u00f3n y el destino; la vocaci\u00f3n, por ejemplo, de padre espiritual y el destino de padre carnal.\r\n\r\nY, despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 ha sido aqu\u00ed, en nuestra Rep\u00fablica espa\u00f1ola de hoy, el \u00faltimo episodio de lo que se ha llamado la cuesti\u00f3n religiosa? Religiosa apenas, ni del un lado ni del otro. Ha sido una lucha de los pre-destinados, de los funcionarios laicos, de los proletarios del destinillo, de los padres carnales de muchos hijos, contra los de la vocaci\u00f3n forzosa \u2014pre-destinados tambi\u00e9n\u2014, contra los irrevocables hermanos y padres \u201cespirituales\u201d (!!); una lucha de la burocracia contra la clerec\u00eda. Una burocracia sin vocaci\u00f3n y una clerec\u00eda sin destino. Ya Carlos Marx dec\u00eda, creo que a prop\u00f3sito del \u201cKulturkampf\u201d, que el anti-clericalismo representa una lucha entre abogados y cl\u00e9rigos en que apenas se interesaba. Y es que es una lucha entre la irrevocable predestinaci\u00f3n civil y la predestinada irrevocabilidad eclesi\u00e1stica. Los dos negocios.\r\n\r\nY ahora deber\u00edamos volver la atenci\u00f3n a nuestra castiza literatura picaresca con sus lazarillos, sus pordioseros, sus juglares, sus bulderos, sus cl\u00e9rigos andariegos, sus cazurros, sus frailes, sus espa\u00f1oles de anta\u00f1o redivivos oga\u00f1o. Y es que la historia se contin\u00faa.\r\n<h2 id=\"heading_id_86\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2696_1073207092\"><\/a><strong>El \u201cpor Dios\u201d y el \u201ca Dios\u201d<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_87\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13210_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u00a1Qu\u00e9 descanso \u2014me dec\u00eda a m\u00ed mismo\u2014 el de desentra\u00f1ar palabras! Imagin\u00e1bamelo como un juego de ni\u00f1o que destripa un mu\u00f1eco para ver lo que tiene dentro y a las veces llora cuando no saca m\u00e1s que serr\u00edn. Per\u2026 \u00bfdescanso? No, sino nuevo cansancio. Y nueva cuita. As\u00ed en un diario po\u00e9tico que llevaba all\u00e1, en Hendaya, durante mi destierro fronterizo, encuentro anotado, con fecha de 6 de enero de 1930, esto: \u201cNi\u00f1o viejo, a mi juguete \/ al romance castellano \/ me di a sacarle las tripas \/ por mejor matar mis a\u00f1os. \/ Mas de pronto estremeci\u00f3se \/ y se me arredr\u00f3 la mano, \/ pues temblorosas entra\u00f1as \/ vert\u00edan sonoro llanto. \/ Con el hueso de la lengua, \/ de la tradici\u00f3n, badajo, \/ miserere, ave Mar\u00eda \/ ta\u00f1\u00edan en bronce sacro. \/ Martirio del pensamiento, \/ tirar palabras a garfio, \/ juguete de ni\u00f1o viejo, \/ \u00a1Lenguaje de hueso tr\u00e1gico!\u201d Y despu\u00e9s, vuelto ya del destierro, y a las veces enterrado y aterrado en mi patria restituida \u2014y aun no constituida\u2014, \u00a1cu\u00e1ntas he vuelto por v\u00eda de descanso a ese juego del desentra\u00f1amiento de palabras, buscando extra\u00f1arme de los hombres! En vano pues encontraba a estos, y lo m\u00e1s \u00edntimo y m\u00e1s hondo, lo m\u00e1s entra\u00f1ado de ellos, en esas palabras que m\u00e1s que hechas por hombres, fueron ellas, las palabras, las que les hicieron. Que en el principio fue el Verbo, la Palabra, que despu\u00e9s encarn\u00f3 en Hombre, y es el nombre el que le hace al hombre.\r\n\r\nSe nos ha dicho a los espa\u00f1oles, y yo lo he repetido muchas veces, que somos el pueblo que m\u00e1s abusa del santo nombre de Dios. Cosa que crispa los nervios a esos puritanos ingleses \u2014que aun quedan\u2014 que evitan pronunciarlo. Y, sin embargo, se dice que la palabra \u201cbigot\u201d, francesa e inglesa, que vale por gazmo\u00f1o, beato, santurr\u00f3n, y tambi\u00e9n fan\u00e1tico, es de origen ingl\u00e9s y deriva de la frase: \u201cby God\u201d, por Dios. Como nuestro pardiez de la expresi\u00f3n francesa \u201cpar Dieu\u201d. Mientras entre nosotros el \u201cpor Dios\u201d ha dado lugar a esas castic\u00edsimas y tan reveladoras palabras de pordiosear, pordioseo, pordiosero y pordioser\u00eda, palabras que destilan amargura de siglos, palabras que vierten quejumbroso llanto. Junto a pordiosero, mendigo apenas si quiere decir cosa que valga.\r\n\r\nY de si \u201cpor Dios\u201d hemos hecho estos derivados, en cambio de \u201ca Dios\u201d \u2014que solemos escribir, quit\u00e1ndole su fuerza, adi\u00f3s\u2014 no hemos hecho ni adiosear, ni adioseo, ni adiosero, ni adioser\u00eda. El \u201cpor Dios\u201d del pordioseo es una demanda, es una s\u00faplica, y el \u201ca Dios\u201d suele ser un despido, las m\u00e1s de las veces un rechazo. Cuando a otro se le dice adi\u00f3s es que se le manda a paseo. La contestaci\u00f3n, sin embargo, a la demanda de \u201cuna limosna por el amor de Dios\u201d no suele ser \u201ca Dios, hermano\u201d, o sea \u201ca Dios os encomiendo\u201d, sino \u201c\u00a1perdone, hermano!\u201d Otra manera de quit\u00e1rselo uno de encima. Y esa palabra \u201climosna\u201d que desde el griego vino rodando a nuestros romances, y que es de la misma ra\u00edz de la que usamos en la jaculatoria lit\u00fargica de: \u201c\u00a1Kyrie, eleison!\u201d y \u201c\u00a1Christe, eleison!\u201d \u00a1Ten compasi\u00f3n de nosotros, se\u00f1or! \u201cAdiosear\u201d podr\u00eda ser el modo de despedirle, remiti\u00e9ndole a Dios, al que nos pordiosea. \u201cPordiosero, pordiosero, \/ Dios nos tenga de su mano; \/ Sat\u00e1n invent\u00f3 el dinero, \/ \u00a1a Dios, y perdone, hermano!\u201d \u00bfPor qu\u00e9 se me ha ocurrido esta despiadada cuarteta? \u00bfPor qu\u00e9 me acongoja tanto este pordioseo espa\u00f1ol?\r\n\r\n\u00a1Dios, Dios! Esta es una de las contad\u00edsimas palabras que en nuestro romance derivan del nominativo y no del acusativo latino, como es lo corriente. Y \u00bfpor qu\u00e9? Lo m\u00e1s veros\u00edmil es que se deba a que la palabra \u201cDeus\u201d, Dios en nominativo, entraba como sujeto en muchedumbre de frases consagradas, como \u201cDios nos valga\u201d, \u201cDios nos asista\u201d, \u201cDios le ampare\u201d, etc., etc. Y, sobre todo, en todas aquellas en que tratamos de descargarnos en Dios. Y Dios, teol\u00f3gicamente, no es objeto, sino sujeto, es el Sujeto por excelencia, no el t\u00e9rmino de la acci\u00f3n, sino el principio de ella, o mejor, la acci\u00f3n misma. O el acto puro.\r\n\r\nY pensando, por camino ling\u00fc\u00edstico, en este Acto Puro y en nuestra impura actualidad, ven\u00eda a o\u00edr el llanto que brotaba de las temblorosas entra\u00f1as de ese \u201cpor Dios\u201d que rueda a trav\u00e9s de nuestros siglos de mendiguez. \u201c\u00a1Por Dios, por Dios, hermano!\u201d Y otras veces el \u201ca Dios\u201d que dirig\u00edan a su patria, al desterrarse de ella, los pobres que iban a buscarse la vida en extra\u00f1as tierras. Pobres, s\u00ed; pero no pobres de solemnidad. Porque los pobres de solemnidad se quedaban aqu\u00ed, en su patria, pordioseando solemnemente.\r\n\r\n\u00bfConoce el lector expresi\u00f3n m\u00e1s terrible que esa de \u201cpobre de solemnidad\u201d? S\u00ed, esos pobres que sirven en las solemnidades para que los personajes solemnes hagan ostentaci\u00f3n de su caridad lit\u00fargica.\r\n\r\n\u00a1Ah, y c\u00f3mo me acuerdo de aquel solemne pobre de oficio que se nos arrimaba embozado en un fantasm\u00e1tico silencio y retirando las manos para mejor pordiosearnos con la h\u00fameda mirada de su menester!\r\n\r\nQuer\u00eda consolarme del triste espect\u00e1culo que ofrecen nuestras calles, de la visi\u00f3n de la lacer\u00eda pordiosera, refugi\u00e1ndome en la tarea de mi oficio; pero los hombres se me ven\u00edan con las palabras y lloraban en \u00e9stas. Lloraba nuestro lenguaje; gem\u00eda mi romance castellano. Por ti, Dios m\u00edo, \u00bfcu\u00e1ndo nos dejar\u00e1s dar el \u00faltimo \u201ca Dios\u201d, el \u00faltimo a Ti, a nuestras miserias?\r\n<h2 id=\"heading_id_88\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2698_1073207092\"><\/a><strong>El cu\u00f1o del C\u00e9sar<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_89\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13212_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nPero \u00bfes que puede usted creer, se\u00f1orito m\u00edo, que encuentre yo un regodeo enfermizo, casi s\u00e1dico, en zambullirme al hond\u00f3n de la realidad, donde su idealidad descansa, en vez de chapotear en su sobrehaz? La sobrehaz de la realidad es lo que suelen ustedes, los se\u00f1oritos, llamar la actualidad. La actualidad de lo real, a lo que yo opongo la potencialidad de lo ideal.\r\n\r\nUsted, se\u00f1orito m\u00edo, debe saber, aunque no lo sepa, la diferencia, muchas veces oposici\u00f3n, que hay entre lo en acto \u2014<em>in actu<\/em>\u2014 y lo en potencia \u2014<em>in potentia<\/em>\u2014. Entre la actualidad y la potencialidad. Y no deber\u00eda chocarle, por lo tanto, que me interese tan poco la actualidad espa\u00f1ola pol\u00edtica y religiosa, como me interesa tanto la potencialidad. Me esfuerzo por descubrir lo quue pueda salir de las afirmaciones, hoy veladas, que laten en el fondo de nuestra vida espiritual com\u00fan, de nuestra conciencia p\u00fablica, porque en la sobrehaz, en la actualidad pol\u00edtica y religiosa, no descubro m\u00e1s que negaciones. Negaci\u00f3n fue ayer el movimiento anti-mon\u00e1rquico y negaci\u00f3n es hoy el movimiento anti-republicano. Negaciones que llevan al desencanto del que cree llegar a la tierra de promisi\u00f3n, sin percatarse de que no es tierra, sino que es, como el Para\u00edso, sue\u00f1o. Y lo mismo el Para\u00edso antes de la historia, o sea el cristiano, que el Para\u00edso despu\u00e9s de la historia, o sea el comunista. Porque fuera de la historia es fuera de la realidad. Realidad que descansa, se lo repito, en idealidad, que es lo potencial.\r\n\r\nY ustedes, \u00bfqu\u00e9 potencialidad representan? \u00bfO qu\u00e9 idealidad?, que es lo mismo. \u00bfCree usted que voy a tomar en serio ese santo y se\u00f1a de \u201c\u00a1viva Cristo rey!\u201d? \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? \u00bfEs en este grito Cristo lo adjetivo y rey lo sustantivo, o al rev\u00e9s, Cristo lo sustantivo y rey lo adjetivo? \u00bfQuieren dar vida a un rey cristiano o a un Cristo mon\u00e1rquico? \u00bfY no resultar\u00e1 todo ello, bien desmenuzado, un galimat\u00edas? \u00bfO no ser\u00e1 como un \u201c\u00a1viva la Virgen!\u201d o un \u201c\u00a1viva la Pepa!\u201d? La Pepa era, ya lo sabr\u00e1 usted, aquella Constituci\u00f3n liberal que se promulg\u00f3 un d\u00eda de San Jos\u00e9.\r\n\r\nNo quiero volver a recordarle lo de que Jes\u00fas, el Cristo, huy\u00f3 al monte cuando las turbas quisieron proclamarle rey, y c\u00f3mo quien le proclam\u00f3 tal fue Pilatos con el I. N. R. I. Quiero s\u00f3lo recordarle lo del C\u00e9sar y Dios. Cuando para tentarle a Jes\u00fas los escribas le preguntaron si era debido pagar tributo al C\u00e9sar, y \u00e9l tomando la moneda les pregunt\u00f3 a su vez, call\u00e1ndoles: \u201c\u00bfCuyo es el cu\u00f1o?\u201d, y al responderle: \u201cDel C\u00e9sar\u201d, dijo el Maestro: \u201cPues dad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar, y a Dios lo que es de Dios.\u201d Osea: al C\u00e9sar el tributo, el dinero, la hacienda, y a Dios; \u00bfqu\u00e9 a Dios? Y nuestro poeta cat\u00f3lico espa\u00f1ol, el de <em>La vida es sue\u00f1o<\/em> y <em>El alcalde de Zalamea<\/em>, dej\u00f3 dicho: \u201cAl rey la vida y la hacienda \/ se ha de dar; pero el honor \/ es patrimonio del alma \/ y el alma es s\u00f3lo de Dios.\u201d Al rey o al C\u00e9sar. Porque ya los jud\u00edos, cuando Pilatos les preguntaba si habr\u00eda de crucificar a su rey, respond\u00edan: \u201cNo tenemos rey, sino C\u00e9sar.\u201d Al rey, al rey del alcalde de Zalamea la vida y la hacienda, y a Dios\u2026 \u00bfel honor? El honor, el honor caballeresco, calderoniano, no es un puro sentimiento cristiano, sino mestizo de cristiano y pagano. A Dios, pues, \u00bfqu\u00e9? A Dios, el sue\u00f1o de la vida, la fe de esperanza. Y he aqu\u00ed por qu\u00e9 no me doy cuenta de lo que quieren decir con lo de \u201c\u00a1viva Cristo rey!\u201d, sobre todo cuando de lo que tratan es de regatear, o acaso de escamotear al C\u00e9sar, al Estado, a la Rep\u00fablica, el tributo que se le debe; de defraudar a la Hacienda.\r\n\r\nNo, no s\u00e9 que buscan con clavar al Cristo a la realeza, como no sea volver a crucificarle; no s\u00e9 qu\u00e9 potencialidad cela su campa\u00f1a. Y menos s\u00e9 lo que pueda llegar a ser un partido cat\u00f3lico entre nosotros. Y cosa terrible, se\u00f1orito m\u00edo, si debajo de ese santo y se\u00f1a de Cristo rey se ocultara un designio de sisar el tributo debido al C\u00e9sar. Porque usted sabe que hay casuistas que sostienen que el matute y el contrabando no son pecados. Que podr\u00e1n no serlo contra el s\u00e9ptimo mandamiento, el de no hurtar; pero lo son contra el cuarto, honrar padre y madre, en que entra, seg\u00fan se nos ense\u00f1\u00f3 en la escuela, obedecer a lo que mandan las autoridades legalmente constituidas, sea la del C\u00e9sar, sea la del alcalde de Zalamea. Y las autoridades civiles mandan pagar tributos.\r\n\r\n\u00a1Ay, si debajo de ese \u201cCristo rey\u201d se ocultan prop\u00f3sitos de orden econ\u00f3mico! \u00a1Ay, si debajo de ese santo y se\u00f1a est\u00e1 la ra\u00eds de todos los males, que es, como dijo el ap\u00f3stol, el amor al dinero! (I Timoteo VI, 10). \u00a1Ay, si no advierten el cu\u00f1o de la moneda que buscan defraudar! Y aun me queda qu\u00e9 decirle de esa realeza de similor.\r\n<h2 id=\"heading_id_90\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2700_1073207092\"><\/a><strong>Contemplando el diplodoco<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_91\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13214_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nHe ido a refugiarme al Museo de Historia Natural, a refugiarme de la actualidad pol\u00edtica en la contemplaci\u00f3n de esa que llamamos historia natural \u2014\u00bfartificial la otra?\u2014 y que siempre me he resistido, a pesar del transformismo, a considerarla como tal historia. Prefiero la biograf\u00eda y la geograf\u00eda a la biolog\u00eda y la geolog\u00eda, y doy en pensar si no ha de suceder a esa huera sociolog\u00eda una sociograf\u00eda, aunque no habr\u00e1 de ser sino la historia humana.\r\n\r\nY all\u00ed, en ese Museo\u2026 Y, a prop\u00f3sito, me han contado que una vez que entr\u00f3 all\u00ed un picador cordob\u00e9s exclam\u00f3 ante el toro de Veragua: \u201c\u00a1Esto s\u00ed que es Museo, y no aquel del Prado!\u201d Pues bien: all\u00ed me puse a contemplar el esqueleto del Diplodoco, anterior al hombre, aun al que pint\u00f3 en las cuevas de Altamira aquel bisonte al que se trag\u00f3 el le\u00f3n de Espa\u00f1a. En el antiguo museo, hace a\u00f1os, reinaba como antediluviano el megaterio, hoy desmontado. \u00a1Pero este diplodoco, este colosal reptil f\u00f3sil, carbonizado! Sus enormes patazas y su costillaje parecer no servir m\u00e1s que para sostener el espinazo, rosario, de sus v\u00e9rtebras, cuentas, que rematan en el \u201cgloria-patri\u201d de su calavera de microc\u00e9falo. Dir\u00edase un enorme rosario tendido, abatido, arrastrado: da el aire de una monstruosa debilidad, de una colosalidad inerme y como si rezase\u2026 \u00bfqu\u00e9? Y pensando en los aeroplanos gigantes, en los tanques, en los submarinos, en todos los artilugios de la moderna maquinaria, me dec\u00eda: \u201c\u00bfNovedades? Lo m\u00e1s nuevo ser\u00eda que uno de estos gigantescos monstruos paleontol\u00f3gicos resucitase y se viniera sobre nosotros, acaso aquel pterod\u00e1ctilo que volar\u00eda sobre el lago que fue la actual cuenca del Duero.\u201d Y luego: \u201cDios \u2014\u00a1siempre Dios!\u2014 nos ense\u00f1aron que cre\u00f3 el mundo para el hombre. Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 hizo y deshizo estos monstruos antes de he\u00f1ir del barro al hombre? \u00bfAcaso para que ahora, contemplando sus osamentas, nos alcemos a m\u00e1s altas y nos zahondemos a m\u00e1s hondas consideraciones? Y estos desenterrados esqueletos de monstruos, \u00bfno se ponen tambi\u00e9n a contemplarnos? \u00a1Contemplar! Con-templar es juntarse en el mismo templo, en el Universo como templo de la conciencia universal y eterna. Este esqueleto, este recuerdo del Diplodoco, es ya una leyenda, es un poema, es una criatura espiritual. \u00bfY no son acaso lo mismo otras formas, otras instituciones que han pasado por nuestra historia, no ya la natural, sino la humana? Napole\u00f3n, al pie de las Pir\u00e1mides, otro Diplodoco, dijo a su ej\u00e9rcito: \u201c\u00a1Desde esa altura cuarenta siglos os contemplan!\u201d Y desde este \u201cgloria-patri\u201d del enorme rosario de cuentas carbonizadas de Diplodoco \u2014otra Pir\u00e1mide\u2014, \u00bfcu\u00e1ntas decenas, tal vez centenas de milenios nos contemplan? S\u00f3lo a Napole\u00f3n, ahijado de Rousseau y de la Revoluci\u00f3n Francesa, pod\u00eda hab\u00e9rsele ocurrido aquello. Se lo inspiraron los siglos que posaban en su coraz\u00f3n.\r\n\r\n\u00bfCu\u00e1l fue la finalidad divina de la Revoluci\u00f3n Francesa, por ejemplo? (Y ejemplo rima con templo.) \u00bfEs que la gran Revoluci\u00f3n mejor\u00f3 la suerte de los hombres, nos dej\u00f3 m\u00e1s libertad, m\u00e1s igualdad, m\u00e1s fraternidad, m\u00e1s seguridad, m\u00e1s civilizaci\u00f3n? \u00bfVivimos mejor que vivieron los que la provocaron? No; lo eterno que esa Revoluci\u00f3n nos ha dejado es su leyenda, su osamenta espiritual. Ya lo dijo Homero: \u201cLos dioses traman y cumplen la perdici\u00f3n de los mortales para que haya cantar para los venideros.\u201d Y qu\u00e9 se yo\u2026 acaso aquella guerra civil de que fui, de ni\u00f1o, testigo, no me ha dejado sino su leyenda, su visi\u00f3n, su esqueleto espiritual, que trat\u00e9 de fijar en una novela hist\u00f3rica, mi primicia en las letras patrias. Porque la leyenda no es una envoltura, un pellejo, sino un cogollo, un esqueleto; la leyenda nos da descarnada \u2014y desencarnada\u2014, no ya desnuda, la realidad hist\u00f3rica perenne, no ya la la mentirosa y documental de la actualidad pasajera. La leyenda es una revelaci\u00f3n; la leyenda es la potencialidad. \u00bfQu\u00e9 nos importa la pobre carne palpitante del que fue actual Diplodoco cuando, antes del hombre, se alimentaba acaso de algas marinas?\r\n\r\nY he aqu\u00ed por qu\u00e9 mientras otros se afanan por remachar esta llamada revoluci\u00f3n republicana espa\u00f1ola actual, yo me afano por ir preparando su leyenda, su osamenta espiritual futura; he aqu\u00ed por qu\u00e9 me esfuerzo en descarnarla \u2014y desencarnarla\u2014 m\u00e1s que desnudarla, en quitarle toda la carnaza y la grasa y la pringue y la cotena de su pobre actualidad pol\u00edtica pasajera. Quitarle su actualidad pol\u00edtica pasajera a ver si descubrimos su potencialidad c\u00f3smica permanente.\r\n\r\nSal\u00ed del Museo de Historia Natural con la visi\u00f3n del esqueleto del Diplodoco clavada en el hond\u00f3n, en el poso de mi \u00e1nimo, y pregunt\u00e1ndome por qu\u00e9 y para qu\u00e9 hizo Dios, el Dios de nuestro Catecismo escolar, el mundo para el hombre. \u00bfY para qu\u00e9 el hombre y su historia toda? Sal\u00ed imagin\u00e1ndome que el esqueleto del Diplodoco enjaulado \u2014o mejor: \u201cenmuseado\u201d\u2014 pregunta con el \u201cgloria-patri\u201d de su calavera tambi\u00e9n: \u201c\u00bfPara qu\u00e9?\u201d Que es lo mismo que preguntar: \u201c\u00bfPor qu\u00e9?\u201d Y una voz \u00edntima \u2014\u00bfm\u00eda?, \u00bfsuya?\u2014 me dec\u00eda que en el principio fue, en el Templo de la Conciencia que es el Universo, el Verbo, y que en el fin no ser\u00e1 m\u00e1s que el Verbo, y que cuando creemos con-templar a Dios, es que Dios nos est\u00e1 con-templando, en el mismo templo, en la misma conciencia que nosotros. Y todo esto me consolaba de la mezquindad de mi pobre menester pol\u00edtico pasajero.\r\n\r\nY ahora vayamos a leer lo que sobre la <em>Pol\u00edtica de Dios y gobierno de Cristo Nuestro Se\u00f1or<\/em> nos dej\u00f3 escrito aquel nuestro gran sat\u00edrico y asc\u00e9tico \u2014dos t\u00e9rminos mutuamente convertibles, pues la s\u00e1tira es asc\u00e9tica, y la asc\u00e9tica y hasta la ascesis son sat\u00edricas\u2014 Don Francisco G\u00f3mez de Quevedo y Villegas, se\u00f1or de la Torre de Juan Abad, desentra\u00f1ador y descarnador de nuestro romance y de nuestra picard\u00eda \u2014romance picaresco y picard\u00eda romancesca, si no rom\u00e1ntica\u2014, el de las despiadadas burlas, el desollador de la Espa\u00f1a de los validos, la que crec\u00eda como los agujeros crecen, el montador de esqueletos que todav\u00eda con sus muecas nos contemplan cuando los contemplamos.\r\n<h2 id=\"heading_id_92\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2702_1073207092\"><\/a><strong>De la religi\u00f3n y la pol\u00edtica<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_93\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13216_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\n\u201cNo hay que andarse con contemplaciones \u2014me escribe el consabido lector de mis monodi\u00e1logos, despu\u00e9s de haber le\u00eddo mi contemplaci\u00f3n del diplodoco\u2014; hay que obrar. Y para obrar, salirse del templo de las con-templaciones.\u201d Y luego: \u201c\u00a1Hay que vivir!\u201d Y yo, al leerlo, me he dicho que lo que hay que hacer es digerir lo vivido, asimil\u00e1rselo, es pensar la vida, posar la vida en la tras-vida, es pervivir. Hay que vivir, sin duda; pero no creamos que con vivezas pol\u00edticas se labra una vivienda para siempre, que el vivo pol\u00edtico no siempre suele ser un verdadero viviente.\r\n\r\nY me a\u00f1ade el consabido lector: \u201cMenos religi\u00f3n y m\u00e1s pol\u00edtica.\u201d Que es como sidijese: \u201cmenos c\u00f3smica y m\u00e1s pol\u00edtica; menos Universo y m\u00e1s ciudad; menos templo y m\u00e1s oficina.\u201d Y me habla en el sentido m\u00e1s callejero y trivial \u2014esto es, de plazuela o trivio\u2014 del misticismo. \u00bfMisticismo? La contemplaci\u00f3n del Diplodoco, lejos de incapacitar para la acci\u00f3n, capacita a\u00fan m\u00e1s para ella. Pues nunca se obra con m\u00e1s eficacia pol\u00edtica que cuando se va a forjar la leyenda, cuando se busca el poder para la gloria. Ejemplo: el cardenal Jim\u00e9nez de Cisneros, que busc\u00f3 la Espa\u00f1a de Dios para el Dios de Espa\u00f1a y del Universo todo.\r\n\r\nS\u00ed, ya sabemos que hay que vivir y para vivir hay que enterrar a los muertos \u2014que no nos estorben nuestra vida con su podredumbre\u2014; pero sabemos que este pol\u00edtico y util\u00edsimo oficio lo es de muertos que se creen vivos. Pues escrito est\u00e1: \u201cDejad que los muertos entierren a sus muertos.\u201d Y que \u00e9stos pasen a la historia que pasa y no a la leyenda que queda. S\u00ed, ya sabemos que hay que vivir en la ciudad; pero cada cual tiene su vocaci\u00f3n y destino, y si la de otros es dictar decretos, organizar elecciones o tramar Constituciones, la de este comentador que monodialoga con su lector consabido es la de hurgar en la religiosidad latente espa\u00f1ola, que no piedad, hasta que se desperece y as\u00ed se desemperece y despierte la que no est\u00e9 despierta ya, y \u00e9sta se d\u00e9 mejor cuenta de s\u00ed misma y se reforme. Que estampen en el papel constitucional que no hay religi\u00f3n de Estado en Espa\u00f1a; pero el comentador sabe que hay religi\u00f3n nacional, y lo sabe porque siente el eco que entre sus compatriotas \u2014no sin sorpresa suya en un principio\u2014 han encontrado sus pesquisas \u2014y hasta inquisiciones\u2014 del sentimiento tr\u00e1gico de la vida, de la agon\u00eda del cristianismo, del misterio del Cristo de Vel\u00e1zquez.\r\n\r\nY como esta piedad, esta religiosidad, este sentimiento universal y eterno lo ha posado y reposado nuestro pueblo, un pueblo de Dios, en su lenguaje, he aqu\u00ed por qu\u00e9 el comentador se entrega a escudri\u00f1ar ese lenguaje y a desentra\u00f1arlo. Porque la pol\u00edtica es espuma y la religi\u00f3n es poso, y en el poso est\u00e1 el reposo, y en la espuma la racha y el alboroto del d\u00eda o del siglo que pasan. <em>La espumadera de los siglos<\/em>, titul\u00f3 Roberto Robert \u2014hoy ya olvidado\u2014 a un libro de gacetillas hist\u00f3ricas, y el t\u00edtulo es ya de por s\u00ed, lo que suele suceder a menudo, un hallazgo. Espumen, pues, otros, despabilando para mejor hacerlo, las luces de la cr\u00edtica \u2014aunque ya con las bombillas el\u00e9ctricas las despabiladeras \u201chan pasado a la historia\u201d\u2014; espumen otras la actualidad secular \u2014y seglar\u2014 que pasa, que el comentador se va a reposar el poso de la eternidad y de potencialidad que nos queda; se va a buscar el sello de nuestra fe en nuestro lenguaje.\r\n\r\nEn nuestro lenguaje, s\u00ed. Filolog\u00eda, o mejor onomatolog\u00eda \u2014logolog\u00eda ser\u00eda otra cosa\u2014 es teolog\u00eda. \u201cSantificado sea tu nombre.\u201d \u00bfY hay mejor manera de santificar un nombre que estudiarlo, que contemplarlo hasta que se haga nuestro? V\u00e9ase por qu\u00e9 buscamos en los nombres el esqueleto espiritual, la leyenda de las cosas nombradas. \u00bfLa cosa en s\u00ed, que dijo Kant? No, sino el nombre en s\u00ed. \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d, le mendigaba Jacob al \u00e1ngel, al divino mensajero, con quien estuvo luchando desde la puesta del sol hasta el rayar del alba.\r\n\r\nQueremos en estos Comentarios, que aspiran \u2014\u00a1habr\u00e1se visto atrevimiento!\u2014 a hacerse permanentes en cierto modo en el \u00e1nimo de sus lectores, mentar y comentar aquellos hechos \u2014no menos sucesos\u2014 que est\u00e9n haciendo nuestra Espa\u00f1a de Dios, que est\u00e9n haciendo de Dios a nuestra Espa\u00f1a. Lo dem\u00e1s son gacetillas, aunque en forma de leyes vayan a parar a la <em>Gaceta<\/em>, saliendo de una C\u00e1mara que, como es inevitable y acaso \u00fatil en el sistema parlamentario, se compone de camarillas. Camarillas pol\u00edticas, inevitables y acaso \u00fatiles, que no son, por supuesto, peores que los convent\u00edculos pseudo-religiosos, que no son peores que esas congregaciones que tratan de usufructuar la piedad popular y laica. Pero esta piedad, que tiene que vivir en el siglo que pasa, que tiene que ser seglar, esto es, pol\u00edtica, se nutre de lo que no pasa, se nutre de la contemplaci\u00f3n de lo que se queda.\r\n\r\nY he aqu\u00ed por qu\u00e9, consabido lector de nuestro monodi\u00e1logo, la contemplaci\u00f3n de todo diplodoco, pir\u00e1mide o leyenda revolucionaria, nos hace volver a la vida de la irrevocable actualidad, a la pol\u00edtica, al deber civil, con nuevas fuerzas; nos hace volver a la espuma, corroborados con sales del poso; nos hace volver a la milicia, que es la vida del hombre sobre la tierra, con renovaci\u00f3n de reposo.\r\n<h2 id=\"heading_id_94\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22547_1986339544\"><\/a><strong>Cuenca ib\u00e9rica<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_95\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22549_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 26 de noviembre de 1931<\/em><\/h3>\r\nAqu\u00ed, en esta Salamanca, acostada vera del Tormes, que la breza bajando de Gredos, espinazo de Espa\u00f1a, aqu\u00ed, a digerir, a cocer sensaciones de Cuenca encrespada entre las hoces del J\u00facar y el Hu\u00e9car, que bajan de la cordillera ib\u00e9rica, costillar de la Pen\u00ednsula. \u00a1Dos tipos hermanos, pero tan diferentes estas dos tierras castellanas! Cuelgan las viviendas de Cuenca sobre las hondonadas de ambos r\u00edos, y es como s\u00ed la ciudad fuese borbot\u00f3n de los entresijos de la sierra ib\u00e9rica; casas desentra\u00f1adas y entra\u00f1ables que se asoman a la sima. Y todo, el caser\u00edo y el terreno, paisaje natural. Y espiritual. Rocas barroque\u00f1as \u2014y barrocas\u2014 que semejan murallas, como almenadas, tal vez embozadas en yedra; un castillo interior, de las entra\u00f1as de la tierra madre, aun m\u00e1s que en \u00c1vila de Santa Teresa. Huesos, piel y vello de arbolillos desmedrados, no; como en Salamanca, jugosa tierra mollar.\r\n\r\nY toda esta convulsi\u00f3n en que se apelotona Cuenca no fue plut\u00f3nica, de terremoto, sino obra del agua lenta y tozuda, la que cala y corroe y descarna la tierra y la hi\u00f1e y conforma. As\u00ed la tradici\u00f3n, liquida tambi\u00e9n, surca y corroe, y labra y talla, y tortura hondas hoces en el lecho rocoso de un pueblo. Y hasta inquisitorialmente, como lo prob\u00f3 y comprob\u00f3 Cuenca en su historia.\r\n\r\nSe abrazan y conyugan J\u00facar y Hu\u00e9car al pie de la iglesia mayor que ha bendecido tantos desemboques mutuos de vidas de almas oscuras. \u201cNuestras vidas son los r\u00edos, \/ que van a dar en la mar, \/ que es el moirir...\u201d, cant\u00f3 el del Carri\u00f3n, y a morir se han ido, mejidos sus caudales, vidas aparejadas en costumbre. Se conocieron acaso en aquel parque provinciano, enjaulado, y formaron un hogar. Mezclada a la neblina de las hoces contempl\u00e9 la humareda de los hogares ciudadanos. En las m\u00e1rgenes de los dos r\u00edos, chopos y \u00e1lamos encendidos, como cirios, en rojor oto\u00f1al. \u00a1Y qu\u00e9 vidas! Aguardando todos los d\u00edas, desde la ma\u00f1ana, al ma\u00f1ana eterno; aguard\u00e1ndolo, que no esper\u00e1ndolo. Vida no de esperanza, mas ni aun de espera, sino de aguarde. Y de aguante. \u201cPosada del rinc\u00f3n\u201d todo, y no tan s\u00f3lo la que as\u00ed se llama y empapelada su estancia con n\u00fameros de semanarios gr\u00e1ficos de actualidades pasajeras. En un rinc\u00f3n de una hondonada, los cipreses de las Angustias, arrimados al respaldar de la roca, junto al abandonado convento donde no hace mucho buscaba refugio y sosiego el cardenal Segura, primado de Espa\u00f1a.\r\n\r\n\u00a1Qu\u00e9 vidas! Alguna vez, a siglos, una sacudida hist\u00f3rica; ya es Alfonso VIII, que en 1177 arranca la ciudad a la morisma; ya es otro Alfonso, de Borb\u00f3n y Este, a\u00fan vivo, hermano del pretendiente al trono D. Carlos, que con su Mar\u00eda de las Nieves, la do\u00f1a Blanca de la blanca boina, cuya leyenda o\u00ed, de ni\u00f1o, nacer, y los que en 1874, pareja moza, entran, con su hueste de facciosos carlistas, a saco en la misma Cuenca. Dos aniversarios: el 21 de septiembre y el 15 de julio, que se agregan al aro de las festividades lit\u00fargicas, con el d\u00eda de Difuntos, el de Navidad, los de Pasi\u00f3n \u2014procesiones callejeras en que entre encucuruchados penitentes de mascarada chispea la cara lacrimosa de la Virgen Madre\u2014, los de Resurrecci\u00f3n; la historia de siempre y que siempre, como el caudal de los r\u00edos, vuelve por las mismas hoces de siempre.\r\n\r\nEn la catedral, el esplendor recatado de la rejer\u00eda repujada. Pero mayor intimidad en aquellas rejas caseras que cierran los ventanales de la alta calle de San Pedro, que sube hacia el Castillo, a m\u00e1s de mil metros de altura. En aquellas encumbradas entra\u00f1as de la meseta castellana se forjaron aquellos barrotes de cierre como hila la oruga en las suyas las hebras del capullo en que se encierra a dormir sue\u00f1o de coco antes de ser mariposa. Que as\u00ed durmieron sus ensue\u00f1os los hidalgos conquenses, entre rejas, en esa cuenca bivalva y roquera de encantada ciudad.\r\n\r\nFlores de este paisaje espiritual aquellos hermanos Vald\u00e9s, de los primeros y pr\u00f3ceres renacentistas reformados espa\u00f1oles. Como agua de los r\u00edos natales hab\u00edales labrado el alma el caudal de dos tradiciones: la de la fe y la de la lengua. Para Juan, el del imperecedero <em>Di\u00e1logo<\/em>, lengua la religi\u00f3n en que hablaba a su Dios y de Espa\u00f1a, y religi\u00f3n su lengua vulgar, a las que dio nuevo aliento y us\u00f3 la Reforma. Te\u00f3logo y fil\u00f3logo en uno, Vald\u00e9s \u2014teofil\u00f3logo como su maestro Erasmo\u2014, estremecido de entra\u00f1ada querencia a su nativo romance castellano, y estremecido de piadoso cari\u00f1o a la fe que les hizo so\u00f1ar la vida a sus antepasados, de castizo abolengo. Sab\u00eda Vald\u00e9s que creer es hablar con Dios en la lengua viva de la cuna, sin truchimanes medianeros, y en conformidad de incertidumbre.\r\n\r\nAs\u00ed, mientras las viviendas colgadas del caser\u00edo de Cuenca, empin\u00e1ndose las unas sobre las otras, miraban con sus ojos huecos, sus luces, a las aguas que van a dar a la mar, de donde brotaron, por el lecho de las hoces, volv\u00eda yo mi vista hist\u00f3rica al pasado sendero de los siglos de nuestra inacabable doble reconquista, la de nuestra lengua de hablar con nuestro Se\u00f1or, el Padre de la Espa\u00f1a eterna, nuestra fe vulgar y popular, y la de nuestra otra lengua, religi\u00f3n tambi\u00e9n, nuestro ib\u00e9rico romance castellano. Y recordaba que cerca de Cuenca, en las m\u00e1rgenes manchegas de la vertiente de su serran\u00eda, en llano ya, en Belmonte, vio la luz otro teofil\u00f3logo renacentista y escriturario, fray Luis de Le\u00f3n, el del legendario \u201cdec\u00edamos ayer\u201d \u2014siempre decimos lo que ayer dijimos\u2014, que, libre ya de la Inquisici\u00f3n, que le husme\u00f3 hebraizante y acaso marrano, cant\u00f3 la descansada vida del que huye el mundanal ruido aqu\u00ed, en esta Salamanca, donde se cans\u00f3 al cansar a los otros.\r\n<h2 id=\"heading_id_96\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc8194_1800461024\"><\/a><strong>Larra, Molinos y los agrarios<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_97\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13218_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nAhora en que por ciertos pol\u00edticos se pretende aunar la llamada acci\u00f3n agraria con la llamada cat\u00f3lica \u2014lo econ\u00f3mico con lo religioso\u2014 conviene volver a leer lo que hace ya cerca de un siglo, en mayo de 1835, escrib\u00eda Mariano Jos\u00e9 de Larra (F\u00edgaro) en su art\u00edculo <em>El hombre globo<\/em>. En que trat\u00f3 de hombres s\u00f3lidos, l\u00edquidos y gaseosos. Llamaba hombre s\u00f3lido a \u201cese hombre compacto, recogido, obtuso que se mantiene en la capa inferior de la atm\u00f3sfera humana\u201d, y tras motejarle de \u201chombre-ra\u00edz\u201d y \u201chombre-patata\u201d, hac\u00eda de \u00e9l una descripci\u00f3n que parece remedo de la que La Bruy\u00e8re hizo del campesino franc\u00e9s, apegado al terru\u00f1o. \u201cEn religi\u00f3n, en pol\u00edtica, en todo \u2014escrib\u00eda Larra\u2014 no ve m\u00e1s que un laberinto, cuyo hilo jam\u00e1s encontrar\u00e1\u2026; es la costra del mundo\u2026, es la base de la humanidad, del edificio social\u201d, y luego que \u201cde esta especie sale el esclavo, el criado, el ser abyecto, en una palabra, el que nunca ha de leer y saber esto mismo que se dice de \u00e9l.\u201d \u201cNo raciocina, no obra, sino sirve\u2026; es la muchedumbre inmensa que llaman pueblo.\u201d No prev\u00eda F\u00edgaro que este pueblo de los campos llegase a leer y a saber lo que de \u00e9l se dice, y menos que se soliviantase. \u201cAlguna vez \u2014dec\u00eda\u2014 se levanta y es terrible, como se levanta la tierra en un terremoto.\u201d Y a evitar un terremoto de estos acuden los sedicentes agrarios \u2014\u201dagarrarlos\u201d les llaman en M\u00e9jico\u2014 acuden a calmar al pagano, al hombre del pago, con bizma cat\u00f3lica.\r\n\r\nVe\u00eda Larra junto al hombre-s\u00f3lido el hombre l\u00edquido, la clase media que \u201cserpentea de continuo encima del hombre-s\u00f3lido, y le moja, le gasta, le corroe, le arrastra, le vuelve, le ahoga.\u201d Y si el hombre-s\u00f3lido provoca terremotos, el l\u00edquido avenidas. \u201cEn momentos de revoluci\u00f3n\u2026 se amontona, sale de su cauce, y como el torrente que arrastra \u00e1rboles y piedras, lo trastorna todo, aumentando su propia fuerza con las masas de hombre-s\u00f3lido que lleva consigo.\u201d Y luego F\u00edgaro se desahogaba contra la clase media \u2014la suya\u2014, que va \u201csiempre murmurando\u201d y que \u201csi se alza moment\u00e1neamente, vuelve a caer.\u201d Y acaba, con un mesianismo muy a la espa\u00f1ola, pidiendo el hombre providencial, el caudillo; \u201csi hay un hombre-globo, que salga, y le daremos las gracias\u201d, y \u201csi no le hay, lastimoso es decirlo, pero aparejemos el paraca\u00eddas.\u201d \u00bfPresent\u00eda a Mendiz\u00e1bal, terror de los \u201cagrarios\u201d de entonces? Pero Mendiz\u00e1bal, el hombre-globo de la desamortizaci\u00f3n, se les desinfl\u00f3, y el mismo Larra hubo de apoyar el op\u00fasculo que contra aquel escribi\u00f3 Jos\u00e9 de Espronceda, el poeta, y en que, refiri\u00e9ndose a la venta de los bienes nacionales, dec\u00eda que el Gobierno \u201cpens\u00f3\u2026 que con dividir las posesiones en peque\u00f1as partes evitar\u00eda el monopolio de los ricos, proporcionando esta ventaja a los pobres, sin ocurr\u00edrsele que los ricos podr\u00edan comprar tantas partes que compusiesen una posesi\u00f3n cuantiosa.\u201d Prosa muy cabal \u00e9sta del poeta rom\u00e1ntico.\r\n\r\n\u201cEn religi\u00f3n, en pol\u00edtica\u201d, el hombre s\u00f3lido de Larra, el labriego, \u201cno ve m\u00e1s que un laberinto, cuyo hilo jam\u00e1s encontrar\u00e1.\u201d As\u00ed hace un siglo. \u00bfY hoy? En religi\u00f3n, el hombre del pago, el pagano, sigue viviendo debajo de la historia, debajo del tiempo humano, sin m\u00e1s relojes que el sol y la estrellada, haciendo del almanaque el juicio del a\u00f1o, teniendo en vez de recuerdos memorias, y en vez de esperanzas aguardes. Los hombres l\u00edquidos \u2014m\u00e1s como la tinta que como el agua\u2014 se preguntan si los hombres de la tierra creen. \u00bfCreen? \u00bfNo creen? \u00bfY qu\u00e9 es creer? \u00bfAbrigan dudas? (\u00a1Y que frase esta de \u201cabrigar dudas\u201d!) \u00bfCreen en otra vida? La otra vida para ellos es esta misma. Y los hay que se dicen aquello de: \u201cCada vez que considero \/ que me tengo que morir \/ tiendo la capa en el suelo \/ y no me harto de dormir.\u201d De dormir sin so\u00f1ar.\r\n\r\n\u00bfTerremoto? \u00bfRevoluci\u00f3n campesina? Pronto volver\u00e1 la tierra a su asiento. Nada m\u00e1s conservador que su esp\u00edritu. Pero no, \u00a1claro est\u00e1!, con el conservadurismo de los sedicentes agrarios, de los terratenientes, de los se\u00f1ores. \u00bfY cu\u00e1l es la religi\u00f3n honda, arraigada, de ese hombre s\u00f3lido, de ese hombre tierra, y cu\u00e1l es el hilo del laberinto religioso de que no sabe salir? Es que ni piensa en salir de \u00e9l. \u00bfLaberinto? Sima en que duerme sin so\u00f1ar apenas. Sin darse cuenta de ello profesa el quietismo, mejor ser\u00eda llamarlo \u201cnadismo\u201d, de aquel recio aragon\u00e9s que fue Miguel de Molinos, y que en el \u00faltimo tercio del siglo XVII conquist\u00f3 con \u00e9l a la burgues\u00eda de Roma. \u201cLa muchedumbre inmensa que llaman pueblo\u201d, la de nuestros campos, vive \u201cla vida negada\u201d que dec\u00eda Molinos, la que \u201cni conoce si es vida o muerte, si perdida o ganada, si consiente o resiste, porque a nada puede hacer reflexi\u00f3n\u201d que \u201c\u00e9sta es la vida resignada y la verdadera.\u201d Y as\u00ed es como \u201cllega al sumo bien, a nuestro primer origen y suma paz, que es la nada\u201d, y se sepulta \u201cen esta miseria\u201d. \u201cYo te aseguro \u2014aseguraba el aragon\u00e9s\u2014 que siendo t\u00fa de esta manera la nada, sea el Se\u00f1or el todo en tu alma.\u201d \u00a1Soberano consuelo para \u201clos que viven por sus manos\u201d \u2014as\u00ed cant\u00f3 el coplero\u2014 sobre la tierra!\r\n\r\n\u00bfAsisteremos a un terremoto de los \u201cnadistas\u201d? De todos modos, la religi\u00f3n de los sedicentes agrarios no es la m\u00e1s adecuada para hacer que el hombre s\u00f3lido se resigne. Y si se eleva el hombre globo...\r\n<h2 id=\"heading_id_98\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc8196_1800461024\"><\/a><strong>En la Universidad de Salamanca, u<\/strong><strong>na interesante conferencia de D. Miguel de Unamuno<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_99\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13220_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 1 de diciembre de 1931<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"center\">DICE QUE, M\u00c1S QUE EN UNA REP\u00daBLICA DE TRABAJADORES,\r\nVIVIMOS EN UNA REP\u00daBLICA DE FUNCIONARIOS,\r\nY ACONSEJA LA UNI\u00d3N DE TODOS LOS ESTUDIANTES<\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\n<em>SALAMANCA, 30 (9 m.).<\/em><em>\u2014 <\/em><em>Ayer tarde dio en la Universidad su anunciada conferencia D. Miguel de Unamuno, primera de las organizadas por la Asociaci\u00f3n de Estudiantes de Derecho.<\/em>\r\n\r\n<em>El paraninfo se hallaba totalmente lleno de p\u00fablico. En los esca\u00f1os tomaron asiento catedr\u00e1ticos de las distintas Facultades, asistiendo tambi\u00e9n la directora general de Prisiones, se\u00f1orita Victoria Kent, y el subsecretario de Fomento Sr. Gord\u00f3n Ord\u00e1s. Ocuparon la presidencia los estudiantes de Derecho D. Jos\u00e9 Duel y D. M\u00e1ximo S\u00e1nchez G\u00f3mez.<\/em>\r\n\r\n<em>El Sr. Duel dirigi\u00f3 la palabra al numeroso p\u00fablico, diciendo que no necesitaba hacer la presentaci\u00f3n del Sr. Unamuno, y \u00fanicamente se limitaba a darle las gracias por haber aceptado el inaugurar este ciclo de conferencias.<\/em>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nCOMIENZA LA CONFERENCIA\r\n\r\nSentir\u00eda mucho <em>\u2014<\/em><em>dijo el se\u00f1or Unamuno<\/em><em>\u2014<\/em> que por circunstancias fortuitas \u2014casi todas las circunstancias son fortuitas\u2014 llegara a defraudar; no vengo en el estado de esp\u00edritu propicio para dirigiros la palabra. \u00danicamente lo hago por un sentimiento de deber y una obligaci\u00f3n contra\u00edda, porque yo no s\u00e9 negarme a los requerimientos de la juventud. En esta temporada he venido hablando m\u00e1s de lo debido, y puede que me llegue a ocurrir lo del dicho vulgar de \u201cdisparar primero y apuntar despu\u00e9s\u201d. Aun llegan a m\u00ed los ecos que provocaron las \u00faltimas palabras que desde este mismo sitio pronunci\u00e9 al inaugurar el curso 1931-1932.\r\n\r\nLlegaron ha poco a m\u00ed estos j\u00f3venes a decirme que hab\u00edan constituido la Asociaci\u00f3n profesional de Estudiantes de Derecho; por entonces se celebraba en Madrid el Congreso de la F. U. E. Yo cre\u00eda que en Salamanca subsist\u00eda aun esta Asociaci\u00f3n; pero veo que se ha deshecho, pues no tuvo representantes en el citado Congreso, y es que con \u00e9sta sucedi\u00f3 lo que sucede con todas las Asociaciones de estudiantes: que son follaje de la primavera, que al llegar al oto\u00f1o cae, y menos mal si al caer sirve de mantillo al \u00e1rbol para que pueda dar fruto en la pr\u00f3xima primavera.\r\n\r\nCorren en nuestra patria todas el mismo riesgo: que duran muy poco: se reducen a dos o tres muchachos de acci\u00f3n, de entusiasmos, que mueven a los dem\u00e1s; pero que cuando aquellos desaparecen porque terminaron sus estudios, desaparecen ellas.\r\n\r\nUna de las mayores dificultades para la vida de las Asociaciones es que no son dirigidas por elementos de fuera. Ahora, que m\u00e1s lamentables son las Asociaciones de padres de familia, que no tratan precisamente de que sus hijos estudien, sino de que aprueben.\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nLA CUESTI\u00d3N DE LOS PROGRAMAS Y EL PREPARATORIO\r\n\r\nEs la \u00e9poca cl\u00e1sica de la protesta. Y hay algunas que no est\u00e1n desprovistas de raz\u00f3n. Ahora mismo se est\u00e1 pidiendo la supresi\u00f3n del preparatorio, que no s\u00e9 si prepara o no prepara para algo. La cuesti\u00f3n de los programas es cosa verdaderamente horrible, y si yo no he ingresado en ning\u00fan partido pol\u00edtico es porque siempre estuve a matar con los programas.\r\n\r\nCuando yo era estudiante, en el preparatorio de la carrera de Derecho se exig\u00eda la Literatura latina, que yo no s\u00e9 por qu\u00e9 hab\u00eda de ser precisamente latina. Luego, la L\u00f3gica fundamental, que yo creo que lo m\u00e1s fundamental es lo elemental, y una serie de introducciones, como si las introducciones a una cosa no fueran la cosa misma. Si la introducci\u00f3n a la Historia no es historia, no es nada. Sin embargo, ah\u00ed est\u00e1 la cuesti\u00f3n de las lenguas. Es una verg\u00fcenza que en un pa\u00eds se llegue a obtener un t\u00edtulo sin saber traducir ni franc\u00e9s. Eso deb\u00e9is vosotros los estudiantes pedirlo; no que os lo exijan, sino que os lo ense\u00f1en.\r\n\r\nLa mayor parte de la desventaja universitaria est\u00e1 en la falta de la graduaci\u00f3n en las ense\u00f1anzas primaria y secundaria, pues se sale de los Institutos sin saber siquiera escribir una carta, y es m\u00e1s, la mayor\u00eda de los j\u00f3venes espa\u00f1oles no ha aprendido a escribir ni en castellano, y por tanto, no es raro encontrar por ah\u00ed doctores de \u201cescopeta y perro\u201d, analfabetos por desuso. <em>(Aplausos.)<\/em>\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nLA POL\u00cdTICA Y LA UNIVERSIDAD\r\n\r\nAqu\u00ed es muy raro encontrar una persona que escriba con soltura y con precisi\u00f3n, porque todo aquel que lo hace as\u00ed se dice que escribe oscuramente, y por el contrario, al que habla por hablar y escribe en una sucesi\u00f3n de palabras que no dicen nada, a \u00e9se se le llama claro en su estilo, que yo, apropi\u00e1ndome de un t\u00e9rmino m\u00e9dico, lo motejar\u00e9 con el calificativo de cirr\u00f3tico. Muchas veces se dice que se sabe, pero que no se puede expresar, y yo os digo que el que no puede expresar una cosa es que no la sabe.\r\n\r\nY volviendo a lo dicho: todas las Asociaciones de este g\u00e9nero que he visto nacer llegaron a morir, y muchas de ellas sin dejar rastro. La \u00faltima, la F. U. E., que dur\u00f3 un poco m\u00e1s porque fue un movimiento civil, no acad\u00e9mico, de orden pol\u00edtico. Muchos dijeron que a la Universidad no se viene a hacer pol\u00edtica; se viene a estudiar. \u00a1Como si el estudiar no fuera hacer pol\u00edtica, o como si el hacer pol\u00edtica no fuera el mayor de los estudios conocidos! De la Universidad siempre existir\u00e1 una labor de educaci\u00f3n ciudadana. Yo desde fuera, a ra\u00edz de arrancarme de mi casa y de mi c\u00e1tedra, estuve alimentando aquel movimiento de la estudiantina espa\u00f1ola.\r\n\r\n<em>Hace referencia el ilustre rector a ciertas an\u00e9cdotas de otros profesores de las naciones vecinas compar\u00e1ndolos con los nuestros, y saca de ello graciosas consecuencias. Dice que es peligros\u00edsimo para la fe el calificar a las Asociaciones de estudiantes con ciertas palabras de car\u00e1cter confesional, que quiere decir que los restantes no son lo que ellos pregonan.<\/em>\r\n\r\nHace muchos a\u00f1os <em>\u2014<\/em><em>dice<\/em><em>\u2014<\/em> que circulaba un librito que caus\u00f3 una repercusi\u00f3n enorme. Se titulaba<em> El liberalismo es pecado<\/em>, y en \u00e9l se sosten\u00eda que su gravedad era mayor que la del adulterio, la blasfemia y el robo. Y con ocasi\u00f3n de un banquete dado en \u00e9sta al conde de Romanones, un individuo que le acompa\u00f1aba, al dirigir la palabra a los asistentes al acto, dijo que \u00e9l era liberal, pero no de ese liberalismo corriente, sino del otro, del que es pecado.<em> (Risas y aplausos.)<\/em>\r\n\r\nYo conoc\u00ed aqu\u00ed a un se\u00f1or que estaba algo chalado, y un d\u00eda le dijo a la criada, que no hab\u00eda ido a misa, que eso constitu\u00eda un pecado mucho mayor que el robo de 5.000 duros, y la criada sac\u00f3 la consecuencia, no de la gravedad de no ir a misa, sino de la insignificancia de robas esos miles de duros.\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\nLA MISI\u00d3N DE TODOS\r\n\r\n<em>Hace alusi\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la libertad de ense\u00f1anza, y dice que esta libertad no podr\u00e1 ser precisamente libertad de no ense\u00f1ar.<\/em>\r\n\r\nYo os ruego que os un\u00e1is todos: los que ten\u00e9is fe, los que no la tienen, los que la buscan y no la encuentran, los que la perdieron y no les duele el haberla perdido. Os pido que os un\u00e1is en hermandad para la pelea, pues no hay abrazo m\u00e1s grato que aquel que al terminar un combate se dan los combatientes por encima de los que en la lucha han ca\u00eddo. <em>(Ovaci\u00f3n cerrada.)<\/em>\r\n\r\nNo envenenar vuestras luchas; son cosas de primavera. Yo a los a\u00f1os juveniles casi prefiero la madurez oto\u00f1al. Me placen m\u00e1s a la vera del r\u00edo las hojas ca\u00eddas que el verde agrio de una primavera. Y despu\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 quedar\u00e1? Algunos recuerdos para que pueda haber alguna esperanza, que las esperanzas no existen si no tienen base en un pasado. <em>Hace alusi\u00f3n a sus tiempos de ni\u00f1o en una escuela cuyo maestro no ense\u00f1aba nada, pero que era un mundo en peque\u00f1o. All\u00ed estaban el cacique, el industrial, el financiero y \u00e9l, que en aquellos tiempos se sent\u00eda ultrajabal\u00ed.<\/em>\r\n\r\nSe dice que estamos en una Rep\u00fablica de trabajadores, y por los \u00faltimos acontecimientos m\u00e1s bien creo que es una Rep\u00fablica de funcionarios, en que todos quieren vivir a costa del Estado. <em>Despu\u00e9s de detenerse brevemente a analizar, con admirable iron\u00eda, el problema de los maestros de escuela, D. Miguel de Unamuno termina diciendo: <\/em>Feliz aquel que conserva siempre en el fondo de su esp\u00edritu la ni\u00f1ez, que no olvida el ni\u00f1o que llevamos dentro, que es el que nos justifica y nos salva. Creamos siempre en nuestra fe de ni\u00f1o para poder combatir el veneno y ver en aquel que se nos acerca un padre y no el caudillo que nos lleva a la matanza.\r\n\r\n<em>Una enorme ovaci\u00f3n acoge las \u00faltimas palabras del rector de la Universidad.<\/em>\r\n<h2 id=\"heading_id_100\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2706_1073207092\"><\/a><strong>\u201c\u00a1Qu\u00e9 s\u00e9 yo!\u201d<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_101\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13222_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nEn <em>La Biblia en Espa\u00f1a<\/em> \u2014obra ya cl\u00e1sica\u2014, de Jorge Borrow, tan acabadamente traducida del ingl\u00e9s por Manuel Aza\u00f1a, se lee un delicioso relato de una conversaci\u00f3n que en C\u00f3rdoba tuvo el autor, don Jorgito, con un viejo sacerdote que hab\u00eda sido inquisidor, relato en que ha debito meditar m\u00e1s de una vez el presidente del actual Gobierno de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, o sea del Gobierno de la actual Rep\u00fablica espa\u00f1ola. En la conversaci\u00f3n aquella se cambiaron estos t\u00e9rminos: \u201c\u2014Supongo que sabr\u00e1 usted cu\u00e1les eran los asuntos propios de la funci\u00f3n del Santo Oficio; por tanto, no necesito decirle que los delitos que entend\u00edamos eran los de brujer\u00eda, juda\u00edsmo y ciertos descarr\u00edos carnales.\u2014\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tiene usted de la brujer\u00eda? \u00bfExiste en realidad ese delito?\u2014<em>\u00a1Qu\u00e9 s\u00e9 yo!<\/em>\u2014dijo el viejo encogi\u00e9ndose de hombros\u2014. La Iglesia tiene, o al menos ten\u00eda, el poder de castigar por algo, fuese real o rreal, don Jorge; y como era necesario castigar para demostrar que ten\u00eda el poder de hacerlos, \u00bfqu\u00e9 importaba si el castigo se impon\u00eda por brujer\u00eda o por otro delito?\u201d\r\n\r\nAhora bien \u2014otro dir\u00eda que ahora mal\u2014, lo mismo que la Iglesia en tiempos del Santo Oficio de la Inquisici\u00f3n ten\u00eda el poder de castigar por brujer\u00eda, tiene hoy la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, en virtud de la ley llamada de Defensa de ella, el poder de castigar por ciertos delitos u ofensas al r\u00e9gimen vigente, entre ellos el de hacer la apolog\u00eda del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, lo que constituye, sin duda, un aojamiento al que le ha sustituido. Pues \u00bfqui\u00e9n duda de que la reciente Rep\u00fablica, tan tiernecita a\u00fan, no podr\u00eda resistir sin serio quebranto una apolog\u00eda de aquel otro r\u00e9gimen? Por lo cual es debido castigar ese y otros delitos an\u00e1logos. As\u00ed se da una sensaci\u00f3n de firmeza y de que con la Rep\u00fablica no se juega, pues no es cosa de chiquillos.\r\n\r\nY sobre todo, \u00bfes que se ha olvidado nadie lo que se hac\u00eda en tiempo de la odiosa Dictadura primorrivere\u00f1a, y c\u00f3mo se le deportaba a cualquiera por la menor brujer\u00eda? \u00bfEs que no se le mandaba a uno a Fuerteventura, por ejemplo, sin decirle siquiera por qu\u00e9? Verdad es que \u00e9l se ten\u00eda la culpa por no preguntarlo y dar las explicaciones convenientes. S\u00ed; hay que defender el r\u00e9gimen naciente y hay que continuar la revoluci\u00f3n, dig\u00e1moslo as\u00ed. Que con esto no se juega, y camelos no, \u00bfeh?\r\n\r\nEstamos en guerra civil, aunque este concepto haya podido escandalizar a algunos, ya cuando yo lo proclam\u00e9 a prop\u00f3sito del llamado problema catal\u00e1n \u2014que acaso ni es catal\u00e1n, ni es problema\u2014, ya cuando diertos revisionistas lo proclamaron, ya cuando un ministro socialista amenaz\u00f3 con ella en el caso de que no se diera satisfacci\u00f3n al anhelo revolucionario. Pero bien claro dimos a entender todos lo que por guerra civil entendemos. Aunque por mi parte no s\u00e9 m\u00e1s lo que que quiere decir complot que no s\u00e9 lo que quer\u00eda decir brujer\u00eda.\r\n\r\nNo, no; no se puede permitir que cada cual se exprese como mejor le venga en gana y usando acaso de insidiosos ambages. Para algo se ha votado esa ley de defensa. Ley que debe ser de defensa previa, o sea de ofensa. Vale m\u00e1s prevenir que curar. Y adem\u00e1s, si no damos la impresi\u00f3n de que el r\u00e9gimen est\u00e1 rodeado de peligro, \u00bfc\u00f3mo van a acudir a sostenerlo los buenos revolucionarios?\r\n\r\nHay que cuidar de todo, hasta de menudos detalles de expresi\u00f3n y aun de estilo; hay que sustituir una liturgia por otra, una etiqueta por otra, unas f\u00f3rmulas por otras. Y as\u00ed, por ejemplo, no hab\u00eda por qu\u00e9 sonre\u00edrse al leer en cierto documento oficial burocr\u00e1tico publicado en la <em>Gaceta<\/em>, que se le exim\u00eda a un ciudadano del pago de \u201cderechos de la Rep\u00fablica\u201d, llam\u00e1ndoles as\u00ed a los que antes, en el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, se les llamaba \u201cderechos reales\u201d. Porque si sigui\u00e9ramos confundiendo las cosas, llegar\u00edamos a llamar realidad a la realeza, y \u00bfad\u00f3nde se ir\u00eda a parar? Es menester irse con tiento en esto de la selecci\u00f3n de vocablos, frases, giros, motes y muletillas porque los frigios aun son muy ladinos y ponen brujer\u00eda y aojamiento no m\u00e1s que en un tonillo o un retint\u00edn.\r\n\r\nHay que recoger toda clase de armas, de fuego o de palabra, aunque sean espingardas de tiempos de la Nanita, o piezas de museo dom\u00e9stico. En las delicadas circunstancias en que se halla el r\u00e9gimen naciente son peligrosas hasta las hachas de piedra \u2014piedras de rayo\u2014 de los trogloditas o cavern\u00edcolas de la \u00e9poca del bisonte de Altamira. De aquel bisonte al que se trag\u00f3 el le\u00f3n de Espa\u00f1a, y que por cierto se lo tiene todav\u00eda en el est\u00f3mago, sin que haya logrado digerirlo. Acaso por los cuernos.\r\n\r\nY si ahora me preguntara si creo o no en la brujer\u00eda contestar\u00eda con el inquisidor de C\u00f3rdoba: <em>\u00a1Qu\u00e9 s\u00e9 yo! <\/em>S\u00f3lo s\u00e9 que deportarle a uno a Fuerteventura suele servir para todo lo contrario de lo que el deportador se propone.\r\n<h2 id=\"heading_id_102\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2708_1073207092\"><\/a><strong>Releyendo a Larra<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_103\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13224_1800461024\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\r\nComo a alguien se le haya ocurrido ahijarnos a Larra a los que han dado en llamarnos la generaci\u00f3n del 98 \u2014\u00a1del m\u00edtico 98!\u2014, me he puesto a releerle, ya que le ten\u00eda casi olvidado. Nunca le cultiv\u00e9 mucho al \u201cPobrecito Hablador\u201d, al suicida de los veintiocho a\u00f1os. Y el suicidio fue, con el surtidor po\u00e9tico de Zorrilla, al borde de la tumba de aquel, lo que m\u00e1s le hizo. Fue el suicidio el que proyect\u00f3 su tr\u00e1gica amargura sobre la moderada s\u00e1tira del pobrecito hablador. \u201cMetaf\u00edsicas indagaciones\u201d llamaba \u201cF\u00edgaro\u201d a las someras divagaciones del \u201cmundo todo es carnaval\u201d, y otras veces les llamaba \u201cfilosof\u00eda\u201d, cuando nunca pasaron de literatura en un sentido m\u00e1s estrechamente profesional.\r\n\r\n\u201cSer le\u00eddos: este es nuestro objeto; decir la verdad: este es nuestro medio.\u201d Sentencia \u00e9sta de Mariano Jos\u00e9 de Larra, que procede derechamente de un literato, de uno que se pregunta, como \u00e9l se preguntaba: \u201c\u00bfno se lee porque no se escribe, o no se escribe porque no se lee?\u201d \u00a1Siempre el oficio de escritor! Pero el que, aunque viva en parte de escribir, obedece al hacerlo a otra necesidad \u00edntima, o dig\u00e1moslo con su nombre, a otra vocaci\u00f3n, se dir\u00e1, al rev\u00e9s de Larra: \u201cdecir la verdad: este es nuestro objeto; ser le\u00eddos: este muestro medio.\u201d No dir\u00e1 la verdad para que se le lea, sino que buscar\u00e1 que se le lea para decir la verdad, y si dici\u00e9ndola se le lee menos que call\u00e1ndola o disimul\u00e1ndola, dejar\u00e1 que se le lea menos y aun que no se le lea. Predicar\u00e1 en desierto, seguro de que las piedras de \u00e9l oyen, o escribir\u00e1 para un solo lector. O para s\u00ed mismo.\r\n\r\n\u201cYo mismo habr\u00e9 de confesar \u2014escribe otra vez\u2014 que escribo para el p\u00fablico, so pena de tener que confesar que escribo para m\u00ed.\u201d Y \u00bfporqu\u00e9 no? Y si no para s\u00ed, para un lector, para un solo lector, para el consabido lector. O para cada uno de los lectores, que no es lo mismo que escribir para el p\u00fablico. No, no es lo mismo. El p\u00fablico que lee art\u00edculos o ensayos como los de Larra, o como estos m\u00edos, se compone \u00a1es claro! De lectores aislados unos de otros. Su lectura no es una lectura p\u00fablica. El autor puede \u2014y debe\u2014 coger a cada uno de ellos a solas y decirle a solas lo que no cabr\u00eda decirles en agrupaci\u00f3n. Cuando nuestro objeto, nuestro fin y no nuestro medio es decir la verdad, debemos dec\u00edrsela a cada uno a solas.\r\n\r\nY aun lo que dicen que no debe decirse por evitar que los que suponen ser nuestros adversarios se prevalgan de ello y aprovechen para fines de pol\u00e9mica nuestras confesiones, deform\u00e1ndolas y tergivers\u00e1ndolas acaso. \u00bfY qu\u00e9?\r\n\r\n\u201cNo hay que dar p\u00e1bulo\u2026 etc\u00e9tera.\u201d \u00a1No hay qu\u00e9!, \u00a1hay qu\u00e9!, y luego lo de pesimismo y derrotismo. Pase para el que tiene por fin ser le\u00eddo y por medio decir la verdad, que cuando dici\u00e9ndola no consigue su fin o lo amengua, se la calla o la disfraza, pase para el literato, aunque acabe en suicida, pero hay algo sobre la literatura aunque de ella se valga.\r\n\r\nAdem\u00e1s, a Larra no le mat\u00f3 la tragedia de Espa\u00f1a, el dolor de Espa\u00f1a, como no le mat\u00f3 esa tragedia, ese dolor, a mi amigo Ganivet. M\u00e1s sufri\u00f3 de ella Costa, aunque sufriera de otros dolores privativos.\r\n\r\n\u201cQue el poeta en su misi\u00f3n \/ sobre la tierra que habita \/ es una planta maldita, \/ con frutos de bendici\u00f3n\u201d, dijo, junto a la reciente tumba de Larra, Jos\u00e9 Zorrilla, que s\u00ed que era un poeta, el poeta de Don Juan Tenorio, el que sinti\u00f3 su misi\u00f3n como poeta, no como literato, y no se le ocurri\u00f3 suicidarse sino que vivi\u00f3 largos a\u00f1os. Vivi\u00f3 encantando a su Espa\u00f1a con el hechizo de sus cantos, embalsam\u00e1ndola con leyendas. E hizo as\u00ed el trovador errante m\u00e1s honda pol\u00edtica que el pobrecito hablador.\r\n\r\nPongamos las cosas en su lugar, y sobre todo los llamados del 98 no reconozcamos que nuestra sublevaci\u00f3n intelectual tuviera que ver con las \u201cmetaf\u00edsicas indagaciones\u201d de \u201cEl mundo todo es carnaval\u201d. Asmodeo no es Segismundo. Hay clases. No, ni Asmodeo, el Diablo Cojuelo de que se preval\u00eda Larra para su \u201cel mundo todo es carnaval\u201d es Segismundo el de <em>La vida es sue\u00f1o<\/em>, ni las cr\u00edticas literarias de Larra tuvieron gran influencia en la mentalidad de lo que llaman el 98. Las cosas en su punto.\r\n<h2 id=\"heading_id_104\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2710_1073207092\"><\/a><strong>El pecado liberalismo<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_105\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13226_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\r\nCon qu\u00e9 arrobo, redondeando la boca, hay quienes pregonan: \u201c\u00a1Est\u00e1 por hacer todav\u00eda la revoluci\u00f3n\u2026; a ello!\u201d Pero es que toda revoluci\u00f3n \u2014he de repetirlo\u2014 lleva su propia reacci\u00f3n en el seno. Y esto es lo que la hace permanente, lo que Trotski llama la revoluci\u00f3n permanente. Porque la otra, la que no lleva entra\u00f1ada su propia reacci\u00f3n, la que no se est\u00e1 revisando arreo, la de una vez fijada, constituida, \u00e9sta es muerta y propiamente no es revoluci\u00f3n. Y ser\u00eda gran necedad general cerrar el sufragio a los que a su constituci\u00f3n, a su estabilizaci\u00f3n se opusieran. Resucitando, en cierto modo, para ello los que se llamaron en Espa\u00f1a anta\u00f1o, en la Restauraci\u00f3n, partidos ilegales. O anti-constitucionales.\r\n\r\nLo que importa es que la revoluci\u00f3n lleva consigo la guerra civil. O, mejor a\u00fan, que es la guerra civil misma, y la revoluci\u00f3n permanente, la \u00fanica fecunda, la guerra civil permanente. La guerra civil que es un don del cielo, como dijo aquel Romero Alpuente, que fue alma de la sociedad secreta de los \u201cComuneros\u201d. Y \u00bfa qu\u00e9 asustarse de ese don del cielo? Cabe decir que desde la muerte de Fernando VII, y aun antes de ella, ha estado el cielo regalando a Espa\u00f1a con ese don. Que, latente y sorda, o aparente y estridente, en guerra civil hemos vivido. Primero, apost\u00f3licos y constitucionales; luego, servilones y liberalitos, carlistas y cristinos, y, al fin, cat\u00f3licos y liberales.\r\n\r\n\u00a1Cat\u00f3licos y liberales! Qu\u00e9 lejanos nos parecen ya aquellos tiempos de 1884, hace ya m\u00e1s de 47, en que en el mes del Sant\u00edsimo Rosario empezaba, en Sabadell, sus luego famos\u00edsimas conferencias familiares sobre el liberalismo el presb\u00edtero D. F\u00e9lix Sard\u00e1 y Salvany, director de la <em>Revista Popular.<\/em> Aquellas conferencias que, reunidas bajo el t\u00edtulo de <em>El liberalismo es pecado<\/em>, corrieron toda Espa\u00f1a encendiendo disputas. \u00a1La tinta que ha corrido desde entonces! Y alguna sangre tambi\u00e9n.\r\n\r\n<em>El liberalismo es pecado.<\/em> \u00a1Qu\u00e9 hallazgo de t\u00edtulo y de empresa! Tuvo tanto \u00e9xito, si es que no m\u00e1s, que el \u201cReinar\u00e9 en Espa\u00f1a y con m\u00e1s devoci\u00f3n que en otras partes\u201d. El \u00e1ureo libro \u2014era la designaci\u00f3n consagrada\u2014 as\u00ed titulado, recorri\u00f3 toda Espa\u00f1a entre bendiciones de obispos y recomendaciones de curas de almas y de directores espirituales. Y como a un can\u00f3nigo de la di\u00f3cesis de Vich se le ocurriese refutarlo en un op\u00fasculo que titul\u00f3 <em>El proceso del integrismo<\/em>, y denunciarlo a la Sagrada Congregaci\u00f3n del \u00cdndice, este instituto mand\u00f3 que se amonestase al can\u00f3nigo, y declar\u00f3 que merec\u00eda alabanza la obrita del se\u00f1or Sard\u00e1 y Salvany. \u00a1Y lo que esto dio que decir y que contradecir entonces y lo pasado que est\u00e1 ya!\r\n\r\n\u00bfQui\u00e9n no se sonr\u00ede hoy al leer aquello de que \u201cde consiguiente (salvo los casos de buena fe, de ignorancia y de indeliberaci\u00f3n), ser liberal es m\u00e1s pecado que ser blasfemos, ladr\u00f3n, ad\u00faltero u homicida, o cualquier otra cosa de las que proh\u00edbe la ley de Dios y castiga su justicia infinita\u201d? Pero toda aquella campa\u00f1a de verdadera guerra civil es la que ha tra\u00eddo a la ajesuitada Iglesia oficial espa\u00f1ola a su estado actual. Aquella campa\u00f1a, y la que poco antes del golpe de Estado de 1923, con el nombre de Gran Campa\u00f1a Social, inici\u00f3 el episcopado \u2014y en un documento en que se llamaba \u201ccruzada\u201d a la guerra de Marruecos\u2014 y apoy\u00f3 en un principio el Rey para tener que cortarla luego. Y aun pedir que no se volviese a hablar de ella.\r\n\r\nPero aquella guerra civil sigue y tiene que seguir si ha de mantenerse la revoluci\u00f3n espiritual religiosa, sin la cual no puede vivir la fe de un pueblo. Que vive de una continua revisi\u00f3n de ella. Que si una Constituci\u00f3n pol\u00edtica no es intangible, no es irrevisable, tampoco un Credo eclesi\u00e1stico lo es. Y con la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado ella, la Iglesia, se volver\u00e1 a s\u00ed misma a examinar sus discordias intestinas, lo de integristas, mestizos, cat\u00f3licos liberales, los de la tesis y los de la hip\u00f3tesis y todo lo dem\u00e1s, y a darse cuenta de que su presente estado, la persecuci\u00f3n que hoy experimenta \u2014porque ello es evidente\u2014 se debe a que no midi\u00f3 bien sus fuerzas y llev\u00f3 muy mal su campa\u00f1a. Hoy ha de comprender que tiene que apoyarse en aquel pecado del liberalismo para mejor poder cumplir sus fines, y que el enemigo, el verdadero enemigo de su fe y de su misi\u00f3n, est\u00e1 en otra parte. Pero \u00bfguerra civil? Guerra civil siempre.\r\n\r\nY esta guerra civil se debe al pecado del liberalismo, del que se puede decir aquello de \u201cfelix culpa!\u201d, \u00a1dichoso pecado! Que sin pecado no hay redenci\u00f3n, ni sin guerra hay paz. Que el Cristo que vino a traer la paz, vino \u2014y \u00e9l lo dijo\u2014 a traer la guerra y dividir las familias, padres contra hijos e hijos contra padres, hermanos contra hermanos. Y esa guerra es el empuje de subida a su reino que no es de este mundo.\r\n\r\nLa revoluci\u00f3n, la permanente, es guerra civil permanente. Y aunque se diga y se repita hoy mucho que el pueblo espa\u00f1ol es indiferente en religi\u00f3n, o m\u00e1s bien, que es irreligioso, somos algunos los que creemos que con la revoluci\u00f3n que llaman pol\u00edtica se est\u00e1 cumpliendo, en los hondones del alma popular, una revoluci\u00f3n religiosa. Que hay una fe que forcejea por alumbrarse. Forcejeo que es una herencia y una adherencia hist\u00f3ricas, que es el meollo de la historia.\r\n<h2 id=\"heading_id_106\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc16858_1800461024\"><\/a><strong>Castillos y palacios<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_107\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22551_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 13 de diciembre de 1931<\/em><\/h3>\r\nEn el Canto del Pico, en Torrelodones, en la morada del conde de las Almenas, entre Madrid y las serran\u00edas castellanas. Y desde all\u00ed, contempl\u00e1ndola fundirse en el campo, se cobra sentido de que Madrid, que est\u00e1 a 600 metros sobre el nivel del Mediterr\u00e1neo, es tambi\u00e9n cima; que toda Castilla es cumbre, y algunas de sus ciudades, tal \u00c1vila, dechado del castillo interior de Santa Teresa de Jes\u00fas, bien encumbradas; que Castilla y con ella Madrid, pujan al cielo. Que de noche baja a acostarse en ella. Cuando, ya anochecido, volv\u00edamos ac\u00e1, sobre los reverberos madrile\u00f1os brillaban las constelaciones, el Carro, la Bocina, la Silla de la Reina, el Carro Triunfante \u2014o sea Ori\u00f3n\u2014, llevando a las Tres Mar\u00edas, y a ras de tierra, junto al farol de un auto lejano, Sirio silencioso y como si eterno.\r\n\r\nAll\u00ed, en el Canto del Pico, las encinas casadas a los berruecos, tan de las entra\u00f1as rocosas de la tierra las unas como los otros, y envueltos en la misma luz que reviste los follajes y los pe\u00f1ascos. Y paisaje, celaje y paisanaje, todo en uno, castellanos. Que all\u00ed se remansa y eterniza la Historia, no la que pasa, sino la que se queda y enraiza en pe\u00f1a humana.\r\n\r\nY en torno, ci\u00f1endo al campo roquero, las sierras. Gredos; allende, Castilla la Vieja, leonesa, la del Duero y el Cid, y aquende, la Nueva, manchega, la del Tajo y Don Quijote. Y Guadarrama y la sombra del marqu\u00e9s de Santillana. Lev\u00e1ntanse las sierras como bastiones contra el cielo. \u00bfContra? S\u00ed, contra, porque el cielo \u2014as\u00ed lo dice la Sagrada Escritura\u2014 padece fuerza, y a la fuerza se entra en \u00e9l por la poterna de la fe reconquistadora. Creer\u00edase que detr\u00e1s de aquellos bastiones turquinos no hay nada m\u00e1s, ya puesto el sol, que el velo dorado del infinito antes de que empiecen a nacer las estrellas.\r\n\r\nA lo lejos, Madrid\u2026 \u201cMadrid, castillo famoso \/ que al rey moro alivia el miedo...\u201d Al rey moro puede ser; pero, \u00bfa los reyes de Espa\u00f1a, no ya reyes castellanos? \u00bfA los reyes que, acabada la reconquista contra la morisma, empiezan la Contra-Reforma? Madrid dej\u00f3 de ser castillo, y talado el madro\u00f1o en que se apoyaba el oso \u2014\u00bfel de D. Favila?\u2014, se hizo palacio. Castilla fue la de los castillos, la de los castillos roqueros hechos con las entra\u00f1as de ella; Castilla castellana, de castillos y no de palacios, no palaciega ni palaciana. El Palacio Real, borb\u00f3nico ya, no es un castillo; castillos eran los de D. \u00c1lvaro de Luna; castillo era el de la Mola de Medina la del Campo. Castillo es \u2014hasta etimol\u00f3gicamente\u2014 un peque\u00f1o castro, un campamento chico. No le cabe a uno figurarse al pie de un castillo al conde-duque de Olivares, y si Vel\u00e1zquez le pint\u00f3 sobre fonde de campo castellano, madrile\u00f1o, esto no es m\u00e1s que decoraci\u00f3n \u2014espl\u00e9ndida decoraci\u00f3n velazque\u00f1a\u2014, cono no eran m\u00e1s que decorativas las cruces pegadizas que brillaban sobre las pecheras de palaciegos y cortesanos. Y el Palacio Real de Madrid, \u00bfalivi\u00f3 el miedo a los Borbones palaciegos? \u00bfPoner puertas al campo? S\u00ed, como la monumental Puerta de Alcal\u00e1, la de Carlos III, esc\u00e9nica y acad\u00e9micamente decorativa \u2014tal un fondo de Vel\u00e1zquez, el aposentador regio\u2014, pero que no ha cerrado nada.\r\n\r\nCon Carlos V se acaban los reyes castellanos, que ni a\u00fan \u00e9l, debelador de los comuneros de Castilla, lo fue en rigor. Su hijo, covachuelista, se encierra a morir en el Escorial, que no es ni castillo ni todav\u00eda palacio, sino monasterio; no torre de templarios belicosos, sino convento de Comunidad de jer\u00f3nimos pac\u00edficos para el esplendor del culto plit\u00fargico. Siguen los reyes sedentarios, Austrias y Borbones, m\u00e1s cortesanos que sus cortesanos mismos, m\u00e1s palaciegos que sus propios palaciegos. Su \u00fanico roce y toque con el campo, la caza, de costumbre, pero caza cortesana, de etiqueta y casi de liturgia. Y as\u00ed lleg\u00f3 a agonizar la realeza, ya no castellana, aunque acaso chulesca, entre las encinas del Pardo. Entre esas encinas graves del Pardo rindi\u00f3 su alma Alfonso XII, gimiendo: \u201c\u00a1Qu\u00e9 conflicto, qu\u00e9 conflicto!\u201d De escolta de su \u00faltima agon\u00eda, C\u00e1novas del Castillo y Mateo Sagasta.\r\n\r\nDesde el Canto del Pico se columbran ruinas de alg\u00fan castillo, y se puede so\u00f1ar a ojos abiertos y bajo el cielo la ruina de la Castilla castellana, la de los castillos medievales. Pero quedan los berruecos, quedan las encinas, como con ra\u00edces jugosas aquellos, berroque\u00f1as ellas. Y quedan las sierras, tronos y altares.; tronos y altares de un pueblo que siempre, a sabiendas o no, puja al cielo. Que si apoy\u00e1ndose en un credo religioso, cuajado y remachado ya, se puede tratar de dome\u00f1ar a un pueblo necropol\u00edticamente, cabe con una biopol\u00edtica \u2014que es cosmopol\u00edtica\u2014 esforzarse en dar vida a un credo religioso nacional que haga que el consuelo de haber nacido sea para los espa\u00f1oles haber nacido en Espa\u00f1a, de Espa\u00f1a y para Espa\u00f1a y su Dios. Las encinas, al pie de los berruecos, cantera anta\u00f1o para sillares de castillos, me parec\u00edan cruces, cruces de le\u00f1o arraigado en roca, cruces vivas y hojosas de un cristianismo ib\u00e9rico y aboriginal. Y volv\u00ed a so\u00f1ar en seguir so\u00f1ando una Espa\u00f1a eterna e infinita, y en fuerza de so\u00f1arla hacerla, que es milagro de fe.\r\n\r\nY all\u00ed, en la morada del Canto del Pico, de Torrelodones, sin agon\u00eda, en tr\u00e1nsito indoloroso y raudo, al pie de una escalera de sillares, al ir a pasar de la casa al campo abierto y pe\u00f1ascoso, del recinto hogare\u00f1o al aire suelto, sali\u00f3 de esta vida a la de siempre D. Antonio Maura. Cerca de siete a\u00f1os despu\u00e9s, el \u00faltimo Borb\u00f3n, tirador de pichones, cortesano y palaciego, chulo, mas no castellano, ten\u00eda que dejar, a rega\u00f1adientes, su Palacio Real y salirse de nuestra Castilla espa\u00f1ola, de nuestra Espa\u00f1a de nuevo reconquistada.\r\n<h2 id=\"heading_id_108\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc8198_1800461024\"><\/a><strong>New Constitution criticized in Spain; Haste in Drafting It Ascribed to Regime's Fear of Dangers Called Largely Illusory.<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_109\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13228_1800461024\"><\/a><em>The New York Times, 13 de diciembre de 1931<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"center\">DRASTIC REVISION FORECAST<\/p>\r\n<p class=\"center\">Reaction to the Right in the Next Elections Is Seen as Likely by the Parties in Power.<\/p>\r\n<p class=\"center\">By MIGUEL DE UNAMUNO. Wireless to THE NEW YORK TIMES.<\/p>\r\nMADRID, Dec. 10.\u2014The Spanish Constitution has been made too quickly under pressure of the desire to end the government's provisional nature in order to defend the regime from dangers believed by many to be close but which in reality are largely illusory.\r\n\r\nThe new code also is over-prolific and in great part purely theoretic. It is theory and nothing more, for instance, to declare that Spain is a republic of workers of all classes. The guarantee of work for all Spaniards is not a legislative precept but a campaign promise. It is stated that Spain renounces war, as if this depended on Spain alone. Excessive powers have been granted to Parlamient, due doubtless to fears of another dictatorship with the Senate coincidentally suppressed because it was an attribute of the monarchy \u2014as if it could not be one also of any other r\u00e9gime.\r\n\r\nNo one believes this Constitution can long endure withouth radical modifications, and the parties now dominant foreseeing a probable Right reaction at the next elections, perhaps in the coming year, wish to prolong the life of the Cortes called solely to make the Constitution.\r\n\r\nThe Constitution began under the shadow of the Catalan statute influenced by the so-called compact the members of the government had concluded with the Catalan sutonomists. Then it was attempted to make it a federative Constitution, but with general lines that resulted in leaving the door open to constant dissension. A kind of double citizenship was granted for certain reasons where Spaniards not natives are in conflict with native Spaniards. Bilingualism in institutions of learning will give rise to a sort of civil war with Catalonia, but not with Galicia nor the Basque country, where the question of the language to be taught is unimportant.\r\n\r\nThe most outstanding constitutional problem involves the separation of church and State and the position created for religious orders. The orders have been deprived of the right to teach, but this cannot be effective for a long time, perhaps years, because the State will be unable to take over the teaching of the population. Moreover resistance of a great proportion of the people who are opposed to lay instruction will have to be overcome. Action against religious orders, depriving them of certain liberties that other associations enjoy, it has not been attempted to justify.\r\n\r\nHowever, in the end, when inevitable drastic revision has been achieved, the Constitution may be expected to accord well with Spanish tradition.\r\n<h2 id=\"heading_id_110\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2712_1073207092\"><\/a><strong>Pol\u00edticos, criadores, poetas, padres<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_111\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13230_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\r\nQue no se cansen de dispara tales preguntas de actualidad huidera entrevisteros y encuesteros, porque no, eso no es pol\u00edtica, sino politiquer\u00eda. Importa poco lo de P\u00e9rez o L\u00f3pez, Cuadrado o Redondo. Se puede ser muy personaje sin ser apenas persona, lo que no quiere decir, \u00a1claro!, que no sean personas, y muy personas, nuestros personajes de aqu\u00ed y de hoy. El personaje es cosa de teatro, y ahora peor, de cine sonoro. Terrible esto de que se pueda verle a uno moverse y visajear y accionar \u2014\u00a1a qu\u00e9 cosas se llama acci\u00f3n!\u2014, y se le pueda o\u00edr hasta despu\u00e9s de muerto y enterrado. Que ya no se le sepulta a uno en estatua y en libro, sino en pel\u00edcula y disco.\r\n\r\n\u00bfPol\u00edtica eso? \u00a1Vaya! Tal vez necropol\u00edtica o geopol\u00edtica \u2014de campo santo de muertos\u2014; pero no biopol\u00edtica o cosmopol\u00edtica de mundo de vivos. Porque, a ver, \u00bfes que debajo de eso se est\u00e1 acaso formando una conciencia nacional, un consaber y consentir nacionales y a la vez mundial, cosmopolita, popular? \u00bfSe est\u00e1n acaso fraguando una fe y una esperanza en un destino, en una misi\u00f3n de Espa\u00f1a en el mundo? Se est\u00e1n, es cierto, repatriando espa\u00f1oles; pero es porque all\u00e1, en ultramar, les falta materialmente sost\u00e9n. Falta material de vida; falta de vida material. Pero \u00bfes que hay quien aqu\u00ed mismo, viviendo en ella, la echa de menos? \u00bfQui\u00e9n la sue\u00f1a otra?\r\n\r\nY, ante todo, \u00bfes que esos del \u201creinar\u00e9 en Espa\u00f1a\u201d y sus colaboradores le han ense\u00f1ado al pueblo espa\u00f1ol a so\u00f1ar en una Espa\u00f1a del reino trasmundano del Cristo, de la Ciudad de Dios? \u00bfEs que en vez de servirse de un credo momia para dome\u00f1ar a un pueblo y hacer necropol\u00edtica \u2014pueblo as\u00ed es necr\u00f3polis, cementerio\u2014 no debieron de haber hecho, con biopol\u00edtica, un credo religioso vivo \u2014la vida se la da el juego de las herej\u00edas\u2014 nacional? Dejemos, pues, que los muertos entierren a sus muertos, y que, a mayor abundamiento, los desentierren.\r\n\r\nSan Pablo, el Ap\u00f3stol de los gentiles, anunci\u00f3 (Rom. XV, 28) que iba a venir a Espa\u00f1a; pero no vino. Menos, por supuesto, Santiago el Mayor, Matamoros. \u00a1Y si hubiera venido...! El que escribi\u00f3 (I Cor. IV, 15): \u201cAunque teng\u00e1is diez mil pedagogos en Cristo, pero no muchos padres.\u201d Pedagogos, ayos; pero no padres. Ya el Cristo dej\u00f3 dicho (Mat. XXIII, 9): \u201cNo llam\u00e9is vuestro padre en la tierra, pues uno s\u00f3lo es vuestro padre, el celestial.\u201d \u00bfY esos titulados padres, el pa' Redondo o el pa' Cuadrado? \u00bfEsos ayos, pedagogos, o m\u00e1s bien industriales de la pedagog\u00eda, del oficio de la ense\u00f1anza? \u00bfEsos padres postizos pedagogos en Cristo Rey que no es el del Evangelio? \u00bfEsos que ense\u00f1an no a so\u00f1ar, sino a dormir? A dormir apoyada la cabeza en la almohada de la fe impl\u00edcita del consabido carbonero.\r\n\r\n\u00a1Padre! En mi nativa Vizcaya hab\u00eda anta\u00f1o, siendo yo ni\u00f1o, un t\u00edtulo nobil\u00edsimo y de invenci\u00f3n muy atinada, que se otorgaba al que hab\u00eda servido a su esp\u00edritu, al de Vizcaya, que era el de la libertad foral, y el t\u00edtulo era: padre de la provincia. \u00a1Y por qu\u00e9 no ahora padre de la patria! Y padre de la patria es el que a los hijos de ella les ense\u00f1a a so\u00f1arla en altura. \u00bfRedactar, enmendar y votar leyes constitutivas? \u00a1Bah! La cosa es hacer costumbres, y, sobre todo, la de pensar en alto y en hondo para que el ser espa\u00f1ol sea un consuelo de tener que serlo. \u00a1Y acostumbrarse a so\u00f1ar! Que la costumbre es el resorte de la querencia patria, y a su empuje ceja toda otra gana. Y hacer costumbres \u2014la mejor la de so\u00f1ar\u2014 es educar, es criar, es hacer criaturas de Espa\u00f1a, criados de ella.\r\n\r\nHay una muy linda palabra en nuestro castellano aboriginal, palabra hace siglos en desuso y que se lee en el verso 2919 del <em>Poema de myo Cid<\/em>. Es criaz\u00f3n, que hoy decimos crianza. Que criar es crear y crianza o criaz\u00f3n es creaci\u00f3n. El que cr\u00eda, crea. Y al hombres sin crianza, o de mala crianza, mal criados. Y una pol\u00edtica paternal m\u00e1s que pedag\u00f3gica es po\u00e9tica, o sea criadora, creativa. Y todo lo dem\u00e1s, aunque \u00fatil, muy \u00fatil y desgraciadamente necesario, es geopol\u00edtica, es cosa de clientelas electorales o de reparto de destinillos. Lo que no quiere decir \u2014\u00a1claro est\u00e1!, lo repito\u2014 que entre tantos pol\u00edticos y pedagogos o ayos \u2014que no llegan a los diez mil del Ap\u00f3stol\u2014 no pueda haber alg\u00fan poeta, alg\u00fan criador o creador y alg\u00fan padre, que es lo mismo.\r\n\r\n\u00bfEs que a la formaci\u00f3n espiritual de Espa\u00f1a, a su fragua, a su constituci\u00f3n civil \u2014y t\u00f3mese este t\u00e9rmino en su acepci\u00f3n m\u00e1s propia\u2014, contribuyeron los ministros de los reyes y los reyes mismos, los legisladores, m\u00e1s que Cervantes y Calder\u00f3n y Lope y Quevedo y los dos fray Luises y todos los dem\u00e1s que ense\u00f1aron, que acostumbraron a nuestro pueblo a so\u00f1arse a s\u00ed mismo? Es decir, que le dieron patria. Patria, o sea cuna de ensue\u00f1os para siempre, y sobre todo del ensue\u00f1o de una patria, eterna e infinita, sin un \u00faltimo ma\u00f1ana ni un \u00faltimo lindero.\r\n\r\nNo se cansen, pues, en dispararnos preguntas sobre la actualidad politiquera los entrevisteros y encuesteros; la honda pol\u00edtica, que es civilizaci\u00f3n, est\u00e1 en otra parte. Y tal pol\u00edtico que est\u00e9 de gobierno deja para ella, a su patria, m\u00e1s que sus actos de gobierno, tal obra de esp\u00edritu que haga so\u00f1ar sue\u00f1os de inquietud y desasosiego acaso, a los que la conozcan. Lo otro, lo que suele llamarse por antonomasia y excepci\u00f3n pol\u00edtica, es otra cosa. Y as\u00ed se da el caso de que se diga de alg\u00fan criador, poeta, padre del pueblo, que es todo menos pol\u00edtico cuando el verdadero pol\u00edtico sea \u00e9l.\r\n<h2 id=\"heading_id_112\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2714_1073207092\"><\/a><strong>Comentario<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_113\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13232_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\r\nDesde que asistimos a la ceremonia de la promesa del Presidente de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, del Presidente de Espa\u00f1a, y luego al desfile de tropas nacionales ante el Palacio Real de Madrid, venimos rememorando aquella pompa simb\u00f3lica y su profundo y para los m\u00e1s de los que en ella tomaron parte oculto sentido. Fue una con-memoraci\u00f3n, un memorar o recordar algo de consuno todos. Un festejo, los mal\u00e9volos dec\u00edan que para diversi\u00f3n de papanatas y no m\u00e1s que para viso, pero que puede resultar para cosa. El p\u00fablico amontonado frente al Palacio de Oriente era el mismo, a\u00f1ad\u00edan, de donde sal\u00edan antes los espectadores del relevo de la guardia real. Y as\u00ed como a aquel espect\u00e1culo no les sol\u00eda llevar fervor mon\u00e1rquico, tampoco a \u00e9ste fervor republicano.\r\n\r\nFue a mostrarse al pueblo desde la antigua mansi\u00f3n de los reyes borb\u00f3nicos un hombre que ha sido ministro de uno de esos reyes, del que nos ha tra\u00eddo, bien que a su pesar, la Rep\u00fablica, y fue llevando al cuello el collar de Isabel I de Espa\u00f1a, la reina unificadora y llamada por excelencia la Cat\u00f3lica. Y el que lo llevaba es, en esta Espa\u00f1a ya no oficialmente cat\u00f3lica, cat\u00f3lico y cat\u00f3lico practicante, y que hace hasta ostentaci\u00f3n de sus pr\u00e1cticas de tal. Y este mismo Presidente, que prometi\u00f3 fidelidad a la nueva Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, al pie de las estatuas de los Reyes Cat\u00f3licos, Fernando V de Arag\u00f3n e Isabel I de Castilla, que en efigie presiden las sesiones de Cortes, \u00e9l mismo los invoc\u00f3 anta\u00f1o, all\u00ed mismo, como forjadores de Espa\u00f1a, de la Espa\u00f1a unificada. Y los republicanos de toda la vida le rend\u00edan el debido acatamiento.\r\n\r\nDesfilaban ante el Palacio de Oriente, ante una presencia y tambi\u00e9n ante una ausencia, tropas nacionales \u2014entre ellas miqueletes, mi\u00f1ones o forales vascos y mozos de escuadra catalanes\u2014; pero la simpat\u00eda popular, irrazonada, era para los Tercios y los Regulares de Marruecos. \u00bfEra por simple sentimiento art\u00edstico? \u00bfEs que se ha borrado la impopularidad \u00faltima de la guerra de \u00c1frica? \u00bfEs que ya no se piensa en el abandono del dichoso Protectorado como cuando el episcopado espa\u00f1ol, en documento dirigido al \u00faltimo rey de Espa\u00f1a, le llamaba a la campa\u00f1a marroqu\u00ed \u201ccruzada\u201d? \u00bfO es que aquella masa sent\u00eda oscuramente, sin conciencia de ello, que ese protectorado, en una u otra forma, siendo carga de internacionalidad lo es de nacionalidad, de unidad espa\u00f1ola? Porque, aquella masa all\u00ed congregada, ante aquella pompa hist\u00f3rica, estaba viviendo historia. Y la historia es continuidad, es continuidad entre presencias y ausencias, entre vivos y muertos. Ausencias siempre presentes, muertos o trasmuertos siempre vivos, trasvivos; tradici\u00f3n que va progresando, que se hace progreso, progreso que se trasmite, que se hace trasmisi\u00f3n o s\u00e9ase tradici\u00f3n. En aquel simb\u00f3lico acto la muchedumbre se sent\u00eda, se consent\u00eda hist\u00f3rica, a sabiendas o no. Sent\u00eda la continuidad entre la Rep\u00fablica y la Monarqu\u00eda. Con tanta o m\u00e1s raz\u00f3n que C\u00e1novas del Castillo al inaugurar la llamada Restauraci\u00f3n, podemos decir los espa\u00f1oles republicanos de hoy, que venimos a continuar la historia de Espa\u00f1a, de la Espa\u00f1a de Fernando e Isabel los reconquistadores, y a seguir fraguando conciencia espa\u00f1ola.\r\n\r\n\u00a1Con-ciencia! \u00a1Lo que nos dice esta palabra, como todas, cuando se le llega a lo vivo de sus entra\u00f1as! La conciencia viva de memoria, entendimiento y voluntad, y para mantenerla, sobre todo conciencia colectiva, nacional, hay que con-memorar, hay que con-saber \u2014y con-sentir \u00a1claro!\u2014 y hay que con-querer. La conciencia colectiva o nacional, la conciencia popular espa\u00f1ola, se mantiene de con-memoraciones, de con-sentimientos y de con-querencias.\r\n\r\nY ved que dej\u00e1ndome llevar del empuje de esta dial\u00e9ctica ling\u00fc\u00edstica \u2014que se me ha hecho profesional\u2014 he venido a dar por este neologismo anal\u00f3gico de con-querer en el viejo vocablo con-querir, que vale tanto como conquistar. A Jaime de Arag\u00f3n \u2014y de Catalu\u00f1a\u2014 se le llam\u00f3 el \u201cConqueridor\u201d, o sea el \u201cConquistador\u201d. Y un conqueridor, un conquistador fue el Cid de Castilla, porque supo juntar quereres, porque supo despertar en su pueblo un con-querer. Que no se conquista, no se conquiere, sino con-queriendo. Como no se reconquista sino reconqueriendo, volviendo a querer todos lo mismo.\r\n\r\n\u00bfEs que en aquella masa popular que contemplaba el desfile hist\u00f3rico, esto es, simb\u00f3lico, de tropas nacionales ante una presencia y una ausencia unidas en la inquebrantable continuidad de la historia, lat\u00eda, en sus oscuras entra\u00f1as, en su subconciencia, un con-sentimiento de una reconquista espiritual de Espa\u00f1a? \u00bfEs que con-sent\u00edan que no ya por encima, sino acaso por debajo del problema llamado social late y palpita, y no s\u00f3lo yace, el problema nacional? \u00bfEs que con-sent\u00edan que los problemas llamados internacionales tienen su raigambre y no su follaje en los problemas nacionales? Lo que s\u00ed podemos asegurar es que aquella muchedumbre espa\u00f1ola, ante aquel magistrado condecorado con el collar regio de la reina Isabel de Castilla, con-sent\u00edase, aunque oscura y subconcientemente, por encima y a la vez por debajo de las diferencias de formas de gobierno. \u00a1Formas! \u00bfFormas? Conf\u00f3rmase ahora con la Rep\u00fablica, como antes se conformaba con la Monarqu\u00eda, en una conformidad que es forma de resignaci\u00f3n. Lo que con-quiere es que le dejen vivir espiritualmente en la historia, en comuni\u00f3n con los muertos inmortales que han hecho la patria espa\u00f1ola.\r\n<h2 id=\"heading_id_114\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2716_1073207092\"><\/a><strong>La seguida de los siglos<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_115\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13234_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\r\nCuando se est\u00e1 uno recogido a acurrucado en el viejo hogar, que va apag\u00e1ndose, de los recuerdos olvidados, tiritando en siesta de imaginaci\u00f3n, oye que de pronto se la cortan con un \u201c\u00a1Pero qu\u00e9 joven est\u00e1 usted, D. Miguel!\u201d, y piensa que estar joven no es serlo. \u201cPero ese que as\u00ed me la cort\u00f3, \u00bfqui\u00e9n es? \u00bfC\u00f3mo se llama? Ah, s\u00ed; su apellido empieza con pe; a ver: pa, pe, pi, po, pu, pla, para, pri...\u00bfPardo? \u00bfPrado?\u2026 No sale\u2026 \u00bfD\u00f3nde y c\u00f3mo le conoc\u00ed? \u00bfMe conoce \u00e9l? \u00bfQui\u00e9n es? Ah, s\u00ed; uno de esos mozos que van por ah\u00ed diciendo y rediciendo \u2014\u00a1son tan redichos!\u2014 que hemos dado un salto archisecular, que \u00e9sta es una Espa\u00f1a nueva, otra generaci\u00f3n, otro siglo.\u201d\r\n\r\nSiglo, <em>s\u00e9culum<\/em>, quer\u00eda decir en su origen propiamente generaci\u00f3n. Los siglos, <em>s\u00e9cula<\/em>, que se segu\u00edan eran las generaciones. Y ellas formaban una seguida, una cuerda continua, aunque formada de varias hebras que se cortaban. Mas como no todas en un punto, de aqu\u00ed la continuidad secular y seglar. \u00bfO es que se romp\u00eda alguna vez la seguida? \u00bfEs que hay soluci\u00f3n de continuidad hist\u00f3rica? \u00bfO es que los hombres representativos, los que dan nombre a una generaci\u00f3n, a un siglo, se dan, como dicen por aqu\u00ed en tierra salmantina los charros que se dan las desgracias, por ventregadas? As\u00ed lo proclaman esos que se entregan a la sociolog\u00eda. Pero la historia, que se r\u00ede de tales casilleros, se calla a tal prop\u00f3sito.\r\n\r\nEl presente comentador, uno de esos a quienes nos encasillan en la generaci\u00f3n del 98, ten\u00eda entonces, en 1898, cuando el desastre de Santiago de Cuba, en las postrimer\u00edas de la Regencia, treinta y cuatro a\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 edad tienen los de este siglo, los de esta generaci\u00f3n que llamar\u00e1n la de 1931 o la de la Rep\u00fablica? \u00bfQu\u00e9 edad tienen estos que niegan la edad que fue?\r\n\r\n\u201cEmpieza otra generaci\u00f3n, otro siglo \u2014nos dicen\u2014, un siglo redondamente seglar y un siglo en que ya no cabe dormir.\u201d \u00a1Con que nos quepa so\u00f1ar! Porque nos dicen los sabihondos que durmiendo, en el sue\u00f1o, reposa el coraz\u00f3n, aunque sue\u00f1e el seso. Pero hay pesadillas\u2026 Y hay reposos de muerte, descansos en paz \u00faltima, en terrible paz civil, cuando se rompe la seguida. Aunque si el grano no muere, no echa ra\u00edces, ni prende en tierra, ni se reproduce.\r\n\r\nAhora viene \u2014\u00a1vaya por Dios!\u2014 un siglo estrechamente seglar, secularizado, en el que se van a arrancar los \u00faltimos rastrojos de la que D. Marcelino llam\u00f3 la democracia frailuna espa\u00f1ola, en el que vamos a entrar por el camino laico, esto es, lego, y pedag\u00f3gico. Ahora vamos, o mejor, van ellos, a vulgarizar el arte y la ciencia seglares. Y s\u00f3lo a algunos melanc\u00f3licos so\u00f1adores al amor del fog\u00f3n, que va apag\u00e1ndose, de los viejos recuerdos olvidados, se les puede ocurrir que vulgarizar resulte avulgarar, achabacanar. \u00a1Es tan duro tener que resignarse a tener que salirse del siglo para volver al claustro materno de la tierra!\r\n\r\n\u00a1Pedagog\u00eda y demagog\u00eda! (Acent\u00faese as\u00ed, en la i, como en pedagog\u00eda, porque demagogia ha venido a querer decir muy otra cosa.) \u00a1Pedagog\u00eda y demagog\u00eda! O como dijo aquel Joaqu\u00edn Costa \u2014\u00bftambi\u00e9n del 98?\u2014: escuela y despensa. O tambi\u00e9n pol\u00edtica escolar y pol\u00edtica hidr\u00e1ulica. O como dec\u00edan los otros: \u201c\u00a1Pan y catecismo!\u201d A lo que alg\u00fan seglar contest\u00f3 con lo de \u201c\u00a1Carne y ciencia!\u201d Pol\u00edtica escolar y pol\u00edtica hidr\u00e1ulica, o dicho de otro modo: saltos de saber y saltos de agua.\r\n\r\n\u00a1Ah! Pero es que en la pol\u00edtica hidr\u00e1ulica entran los saltos de agua, las cascadas; pero entran tambi\u00e9n los pantanos, los remansos de agua. Y junto a los saltos de saber, \u00bfes que no hay tambi\u00e9n remansos de saber? \u00bfY, sobre todo, amparos de consuelo? Y esa pedagog\u00eda demag\u00f3gica y seglar, \u00bfno va acaso a dejar que se quede en seco el gran remanso de nuestro tradicional consuelo?\r\n\r\nAs\u00ed, junto a los rescoldos de los viejos recuerdos olvidados, se abriga uno con nombres, con nombres que son almas de las cosas. Y el comentador se refugia en esta lengua maravillosa en que por profesi\u00f3n se recrea, en esta lengua que remans\u00f3 Cervantes, y que batieron con sus arabescos G\u00f3ngora y con sus grecas Quevedo. Y en ella repite en arca\u00edsmo: \u201cSantificado sea el tu nombre.\u201d Porque esto de <em>el tu nombre<\/em> es un arca\u00edsmo, como lo es lo de: \u201cvenga a nos el tu reino\u201d, que hoy dir\u00edamos \u201cque nos venga tu reino\u201d\u2026 Pues todav\u00eda rezamos el padrenuestro en un romance de siglos, de generaciones atr\u00e1s, en un romance no seglar, sino claustral.\r\n\r\nPero temo atollarme en una meditaci\u00f3n que amaga hac\u00e9rseme abism\u00e1tica. Acaso en nosotros los del 98 resucitaron los de 1836, como en estos de ahora los de 1868. \u00bfResucitaremos en los de 1970? Que as\u00ed se siguen las generaciones, se revezan los siglos y reviven en los nietos los abuelos.","rendered":"<h1 id=\"heading_id_1931\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_1931\"><\/a><strong>1931 &#8211; La promesa de la nueva Espa\u00f1a<\/strong><\/h1>\n<h2 id=\"heading_id_1\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_1\"><\/a><strong>La promesa de Espa\u00f1a<\/strong><strong>. I. Pleito de historia y no de sociolog\u00eda. <\/strong><\/h2>\n<h3 class=\"center\"><em>El Sol (Madrid), 13 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Se ha dicho que la filosof\u00eda de la Historia es el arte de profetizar el pasado; mas es lo cierto que no cabe profec\u00eda ni del porvenir sino a base de Historia, aunque sin filosof\u00eda. Lo que puede prometer la nueva Espa\u00f1a, la Espa\u00f1a republicana que acaba de nacer, s\u00f3lo cabe conjeturarlo por el examen de c\u00f3mo se ha hecho esta Espa\u00f1a que de pronto ha roto su envoltura de cris\u00e1lida y ha surgido al sol como mariposa. El proceso de formaci\u00f3n empez\u00f3 en 1898, a ra\u00edz de nuestro desastre colonial, de la p\u00e9rdida de las \u00faltimas colonias ultramarinas de la corona, m\u00e1s que de la naci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a hab\u00eda la conciencia de que la rendici\u00f3n de Santiago de Cuba, en la forma en que se hizo, no fue por heroicidad caballeresca, sino para salvar la monarqu\u00eda, y desde entonces, desde el Tratado de Par\u00eds, se fue formando sordamente un sentimiento de desafecci\u00f3n a la dinast\u00eda borb\u00f3nico-habsburgiana. Cuando entr\u00f3 a reinar el actual ex rey, D. Alfonso de Borb\u00f3n y Habsburgo Lorena, se propuso reparar la mengua de la Regencia y so\u00f1\u00f3 en un Imperio ib\u00e9rico, con Portugal, cuya conquista tuvo planeada, con Gibraltar y todo el norte de Marruecos, incluso T\u00e1nger. Y todo ello bajo un r\u00e9gimen imperial y absolutista. Sent\u00edase, como Habsburgo, un nuevo Carlos V. Se le llam\u00f3 \u201cel Africano\u201d. Atend\u00eda sobre todo al generalato del Ej\u00e9rcito y al episcopado de la Iglesia, con lo que foment\u00f3 el pretorianismo \u2014m\u00e1s bien cesarianismo\u2014 y el alto clericalismo. Y en cuanto al pueblo proletario, hizo que sus Gobiernos, en especial los conservadores, iniciasen una serie de reformas de legislaci\u00f3n social, con objeto de conjurar el movimiento socialista, y aun el sindicalista, que empezaba a tomar vuelos. Y no se puede negar que a principios de su reinado goz\u00f3 de una cierta popularidad, debida en gran parte al juego peligroso que se tra\u00eda con sus ministros responsables, de quienes se burlaba constantemente, y por encima de los cuales dirig\u00eda personalmente la pol\u00edtica, y hasta la internacional, que era lo m\u00e1s grave.<\/p>\n<p>Surgi\u00f3 la Gran Guerra cuando Espa\u00f1a estaba empe\u00f1ada en la de Marruecos, guerra colonial para establecer un Protectorado civil, seg\u00fan acuerdos internacionales desde el punto de vista de la naci\u00f3n, pero guerra de conquista, guerra imperialista, desde el punto de vista del reino, de la corona. En un documento dirigido al rey por el episcopado, documento que el mismo rey inspir\u00f3, se le llamaba a esa guerra <em>cruzada<\/em>, y as\u00ed la llam\u00f3 el rey mismo m\u00e1s adelante, en un lamentable discurso que ley\u00f3 ante el Pont\u00edfice romano. Cruzada que el pueblo espa\u00f1ol repudiaba y contra la cual se manifest\u00f3 varias veces. Y al surgir la guerra europea, D. Alfonso se pronunci\u00f3 por la neutralidad \u2014una neutralidad forzada\u2014, pero simpatizando con los Imperios centrales. Era, al fin, un Habsburgo m\u00e1s que un Borb\u00f3n. Su ensue\u00f1o era el que yo llamaba el Vice-Imperio Ib\u00e9rico; <em>vice<\/em>, porque hab\u00eda de ser bajo la protecci\u00f3n de Alemania y Austria, y que comprender\u00eda, con toda la Pen\u00ednsula, inclusos Gibraltar y Portugal \u2014cuyas colonias se apropiar\u00edan Alemania y Austria\u2014, Marruecos. Fueron vencidos los Imperios Centrales, y con ello fue vencido el nonato Vice-Imperio Ib\u00e9rico, y entonces mismo fue vencida la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-habsburgiana de Espa\u00f1a. Entonces se remach\u00f3 el divorcio entre la naci\u00f3n y la realeza, entre la patria espa\u00f1ola y el patrimonio real.<\/p>\n<p>A esto vinieron a unirse nuestros desastres en \u00c1frica, que reavivaban las heridas, aun no del todo cicatrizadas, del gran desastre colonial de 1898. El de 1921, el de Annual, fue atribuido por la conciencia nacional al rey mismo, a D. Alfonso, que por encima de sus ministros y del alto comisario de Marruecos dirigi\u00f3 la acometida del desgraciado general Fern\u00e1ndez Silvestre contra Abd-el-Krim, a fin de asegurarse, con la toma de Alhucemas, el Protectorado \u2014en rigor la conquista, en cruzada\u2014 de T\u00e1nger. Alz\u00f3se en toda Espa\u00f1a un clamoreo pidiendo responsabilidades, y se buscaba la del rey mismo, seg\u00fan la Constituci\u00f3n, irresponsable. Fui yo el que m\u00e1s acus\u00e9 al Rey, y le acus\u00e9 p\u00fablicamente y no sin violencia. Y el rey mismo, en una entrevista muy comentada que con \u00e9l tuve, me dijo que, en efecto, hab\u00eda que exigir todas las responsabilidades, hasta las suyas si le alcanzaran. Y en tanto, con su caracter\u00edstica doblez, preparaba el golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923, que fue \u00e9l quien lo fragu\u00f3 y dirigi\u00f3, sirvi\u00e9ndose del pobre botarate de Primo de Rivera.<\/p>\n<p>Es innegable que el golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923 fue recibido con agrado por una gran parte de la naci\u00f3n, que esperaba que concluyese con el llamado antiguo r\u00e9gimen, con el de los viejos pol\u00edticos y de los caciques, a los que se hac\u00eda culpables de las desdichas de la pol\u00edtica de cruzada. Fuimos en un principio muy pocos, pero muy pocos, los que, como yo, nos pronunciamos contra la Dictadura, y m\u00e1s al verla originada en un pronunciamiento pretoriano, y declaramos que de los males de la patria era m\u00e1s culpable el rey que los pol\u00edticos. Nuestra campa\u00f1a \u2014que yo la llev\u00e9 sobre todo desde el destierro, en Francia, adonde me llev\u00f3 la Dictadura\u2014 fue, m\u00e1s a\u00fan que republicana, antimon\u00e1rquica, y m\u00e1s a\u00fan que antimon\u00e1rquica, antialfonsina. Sostuve que si las formas de gobierno son accidentales, las personas que las encarnan son sustanciales, y que el pleito de Monarqu\u00eda o Rep\u00fablica es cosa de Historia y no de sociolog\u00eda. Y si hemos tra\u00eddo a la mayor\u00eda de los espa\u00f1oles conscientes al republicanismo, ha sido por antialfonsinismo, por reacci\u00f3n contra la pol\u00edtica imperialista y patrimonialista del \u00faltimo Habsburgo de Espa\u00f1a. En contra de lo que se hac\u00eda creer en el Extranjero, puede asegurarse que despu\u00e9s de 1921 D. Alfonso no ten\u00eda personalmente un solo partidario leal y sincero, ni a\u00fan entre los mon\u00e1rquicos, y que era, si no odiado, por lo menos despreciado por su pueblo.<\/p>\n<p>La dictadura ha servido para hacer la educaci\u00f3n c\u00edvica del pueblo espa\u00f1ol, y sobre todo de su juventud. La generaci\u00f3n que ha entrado en la mayor edad civil y pol\u00edtica durante esos ocho vergonzosos a\u00f1os de arbitrariedad judicial, de despilfarro econ\u00f3mico, de censura inquisitorial, de pretorianismo y de impuesto optimismo de real orden; esa generaci\u00f3n es la que est\u00e1 haciendo la nueva Espa\u00f1a de ma\u00f1ana. Es esa generaci\u00f3n la que ha dirigido las memorables y admirables elecciones municipales plebiscitarias del 12 de abril, en que fue destronado incruentamente, con papeletas de voto y sin otras armas, Alfonso XIII. Y han dirigido esas elecciones hasta los j\u00f3venes que no ten\u00edan a\u00fan voto. Son los hijos los que han arrastrado a sus padres a esa proclamaci\u00f3n de la conciencia nacional. Y a los muchachos, a los j\u00f3venes, se han unido las m\u00e1s de las mujeres espa\u00f1olas, que, como en la Guerra de la Independencia de 1808 contra el imperialismo napole\u00f3nico, se han pronunciado contra el imperialismo del bisnieto de Fernando VII, el que se arrastr\u00f3 a los pies del Bonaparte.<\/p>\n<p>Partidarios de la persona de D. Alfonso no los hab\u00eda, y si se le sosten\u00eda era por ver imposible su sucesi\u00f3n, dada su desgraciada herencia familiar, y por estimar muchos que el fin de la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola era un salto en las tinieblas. La Monarqu\u00eda o el caos, dec\u00edan. Y anunciaban toda clase de fieros males y vaticinaban el comunismo o sovietismo, ese coco de una desdichada clase social cegada que no sab\u00eda ver al pueblo en que viv\u00eda y del que viv\u00eda. Desdichada clase a la que m\u00e1s que el resultado del plebiscito contra el rey, del 12 del mes de abril, le ha sorprendido la compostura, la serenidad, el orden del pueblo espa\u00f1ol despu\u00e9s de su triunfo contra el futuro Emperador de Iberia.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101522\/CMU_9-132.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_2\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_2\"><\/a><strong>La promesa de Espa\u00f1a<\/strong><strong>. <\/strong>II. <strong>Comunismo, fascismo, reacci\u00f3n clerical y problema agr\u00edcola<\/strong><strong>. <\/strong><\/h2>\n<h3><em>El Sol (Madrid), 14 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\n<p>El comunismo no es, hoy por hoy, un serio peligro en Espa\u00f1a. La mentalidad, o, mejor, la espiritualidad del pueblo espa\u00f1ol no es comunista. Los sindicalistas espa\u00f1oles son de temperamento anarquista; son en el fondo, y no se me lo tome a paradoja, anarquistas conservadores. La disciplina dictatorial del sovietismo es en Espa\u00f1a tan dif\u00edcil de arraigar como la disciplina dictatorial del fascismo. Los proletarios espa\u00f1oles no soportar\u00edan la llamada dictadura del proletariado. A lo que hay que a\u00f1adir que, como Espa\u00f1a no entr\u00f3 en la Gran Guerra, no se han formado aqu\u00ed esas grandes masas de excombatientes habituados a la holganza de los campamentos y las trincheras, holganza en que se arriesga la vida, pero se desacostumbra el soldado al trabajo regular y se hace un profesional de las armas, un mercenario, un pretoriano. Los mozos espa\u00f1oles que volv\u00edan de Marruecos volv\u00edan odiando el cuartel y el campamento. Y el servicio militar obligatorio ha hecho a nuestra juventud de tal modo antimilitarista, que creo se ha acabado en Espa\u00f1a la era de los pronunciamientos. Y, con ello, la posibilidad de <em>soviets<\/em> a la rusa y de <em>fasci<\/em> a la italiana. Y si es cierto que tenemos un Ej\u00e9rcito excesivo \u2014herencia de nuestras guerras civiles y coloniales\u2014, este Ej\u00e9rcito se compone de las llamadas clases de segunda categor\u00eda, de oficialidad y de un generalato monstruoso. Todo este terrible peso castrense es de origen econ\u00f3mico. El Ej\u00e9rcito espa\u00f1ol ha sido siempre un Ej\u00e9rcito de pobres. Pobres los conquistadores de Am\u00e9rica, pobres los tercios de Flandes. La alta nobleza espa\u00f1ola, palaciega y cortesana, ha rehuido la milicia. Y ese Ej\u00e9rcito formaba y a\u00fan forma \u2014hoy con la Gendarmer\u00eda, la Guardia de Seguridad y hasta la Polic\u00eda\u2014 algo as\u00ed como aquella reserva de que hablaba Carlos Marx. Son el excedente del proletariado a que tiene que mantener la burgues\u00eda. El ej\u00e9rcito profesional es un modo de dar de comer a los sin trabajo. El cuartel hace la funci\u00f3n que en nuestro siglo XVII hac\u00eda el convento. Pero ya hoy muchos de los que antes iban frailes se van para guardias civiles.<\/p>\n<p>No creo, pues, que haya peligro ni de comunismo ni de fascismo. Cuando al estallar la sublevaci\u00f3n de Jaca, en diciembre del a\u00f1o pasado, el Gabinete del rey y el rey mismo voceaban que era un movimiento comunista, sab\u00edan que no era as\u00ed y ment\u00edan \u2014don Alfonso ment\u00eda siempre, hasta cuando dec\u00eda la verdad, porque entonces no la cre\u00eda\u2014, y ment\u00edan en vista al Extranjero. Y ahora todas esas pobres gentes adineradas y medrosas se asombran, m\u00e1s a\u00fan que del admirable espect\u00e1culo del plebiscito antimon\u00e1rquico, de que no haya empezado el reparto. Y los que huyen de Espa\u00f1a, llev\u00e1ndose algunos cuanto pueden de sus capitales, no es tanto por miedo a la expropiaci\u00f3n comunista cuanto a que se les pidan cuentas y se les exijan responsabilidades por sus desmanes caciquiles.<\/p>\n<p>A\u00f1\u00e1dase que en estos a\u00f1os se ha ido haciendo la educaci\u00f3n civil y social del pueblo. Es ya una leyenda lo del analfabetismo. El progreso de la ilustraci\u00f3n popular es evidente. Y en una gran parte del pueblo esa educaci\u00f3n se ha hecho de propio impulso, para adquirir conciencia de sus derechos. Espa\u00f1a es acaso uno de los pa\u00edses en que hay m\u00e1s autodidactos. Hoy, en los campos de Andaluc\u00eda y de Extremadura, en los descansos de la siega y de otras faenas agr\u00edcolas, los campesinos no se re\u00fanen ya para beber, sino para o\u00edr la lectura, que hace uno de ellos, de relatos e informes de lo que ocurre acaso en Rusia. \u201cTemo m\u00e1s a los obreros le\u00eddos que a los borrachos\u201d, me dec\u00eda un terrateniente. Y en cuanto a la peque\u00f1a burgues\u00eda, a la pobre clase media baja, jam\u00e1s se ha le\u00eddo como se lee hoy en Espa\u00f1a. S\u00f3lo los ignorantes de la historia ambiente y presente pueden hablar hoy de la ignorancia espa\u00f1ola. Como tampoco de nuestro fanatismo.<\/p>\n<p>Porque, en efecto, si no es de temer hoy en Espa\u00f1a un sovietismo o un fascismo a base de militarismo de milicia, tampoco es de temer una reacci\u00f3n clerical. El actual pueblo cat\u00f3lico espa\u00f1ol \u2014cat\u00f3lico lit\u00fargico y est\u00e9tico m\u00e1s que dogm\u00e1tico y \u00e9tico\u2014 tiene poco o nada de clerical. Y aqu\u00ed no se conoce nada que se parezca a lo que en Am\u00e9rica llaman <em>fundamentalismo<\/em>, ni nadie concibe en Espa\u00f1a que se le persiga judicialmente a un profesor por profesar el darwinismo. El esp\u00edritu cat\u00f3lico espa\u00f1ol de hoy, pese a la leyenda de la Inquisici\u00f3n \u2014que fue m\u00e1s arma pol\u00edtica de raza que religiosa de creencia\u2014, no concibe los excesos del <em>cant<\/em> puritanesco. Aqu\u00ed no caben ni las extravagancias del <em>Ku-<\/em><em>K<\/em><em>lux-Klan<\/em> ni los furores de la <em>ley seca<\/em> en lo que tengan de inquisici\u00f3n puritana. Ahora, que acaso no convenga en la naciente Rep\u00fablica espa\u00f1ola la separaci\u00f3n de la Iglesia del Estado, sino la absoluta libertad de cultos y el subvencionar a la Iglesia cat\u00f3lica, sin concederle privilegios, y como Iglesia espa\u00f1ola, sometida al Estado, y no separada de \u00e9l. Iglesia cat\u00f3lica, es decir, universal, pero espa\u00f1ola, con universalidad a la espa\u00f1ola, pero tampoco de imperialismo. Se ha de reprimir el esp\u00edritu anticristiano que llev\u00f3 al episcopado del rey y al rey mismo a predicar la cruzada. Los j\u00f3venes espa\u00f1oles de hoy, los que se han elevado a la conciencia de su espa\u00f1olidad en estos a\u00f1os de la Dictadura, bajo el capullo de \u00e9sta, no consentir\u00e1n que se trate de convertir a los moros a<em> cristazo limpio<\/em>. Y en esto les ayudar\u00e1n sus hermanas, sus mujeres, sus madres. Y a la mujer espa\u00f1ola, sobre todo a la del pueblo, no se la maneja desde el confesonario. Y en cuanto a las <em>damas<\/em> de acci\u00f3n cat\u00f3lica, su esp\u00edritu \u2014o lo que sea\u2014 es, m\u00e1s que religioso, econ\u00f3mico. Para ellas el clero no es m\u00e1s que gendarmer\u00eda.<\/p>\n<p>Hay el problema del campo. Mientras en una parte de Espa\u00f1a el mal est\u00e1 en el latifundio, en otra parte, acaso m\u00e1s poblada, el mal estriba en la excesiva parcelaci\u00f3n del suelo. El origen del problema habr\u00eda que buscarlo en el tr\u00e1nsito del r\u00e9gimen ganadero \u2014en un principio de trashumancia\u2014 al agr\u00edcola. Las mesetas centrales espa\u00f1ola fueron de pastoreo y de bosques. Las roturaciones han acabado por empobrecerlas, y hoy, mientras prosperan las regiones que se dedican al pastoreo y a las industrias pecuarias, se empobrecen y despueblan las cereal\u00edferas. Mas \u00e9ste, como el de la relaci\u00f3n entre la industria \u2014en gran parte, en Espa\u00f1a, parasitaria\u2014 y la agricultura, es problema en que no se puede entrar en estas notas sobre la promesa de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101523\/CMU_9-133.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_3\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_3\"><\/a><strong>La promesa de Espa\u00f1a<\/strong><strong>. <\/strong><strong>III. <\/strong><strong>Los comuneros de hoy se han alzado contra el descendiente de los Austrias y Borbones<\/strong><strong>. <\/strong><\/h2>\n<h3><em>El Sol (Madrid), 16 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Hay otro problema que acucia y hasta acongoja a mi patria espa\u00f1ola, y es de su \u00edntima constituci\u00f3n nacional, el de la unidad nacional, el de si la Rep\u00fablica ha de ser federal o unitaria. Unitaria no quiere decir, es claro, centralista, y en cuanto a federal, hay que saber que lo que en Espa\u00f1a se llama por lo com\u00fan federalismo tiene muy poco del federalismo de <em>The Federalist o New Constitution<\/em>, de Alejandro Hamilton, Jay y Madison. La Rep\u00fablica espa\u00f1ola de 1873 se ahog\u00f3 en el cantonalismo disociativo. Lo que aqu\u00ed se llama federar es desfederar, no unir lo que est\u00e1 separado, sino separar lo que est\u00e1 unido. Es de temer que en ciertas regiones, entre ellas mi nativo Pa\u00eds Vasco, una federaci\u00f3n desfederativa, a la antigua espa\u00f1ola, dividiera a los ciudadanos de ellas, de esas regiones, en dos clases: los ind\u00edgenas o nativos y los forasteros o advenedizos, con distintos derechos pol\u00edticos y hasta civiles. \u00a1Cu\u00e1ntas veces en estas luchas de regionalismos, me he acordado del heroico Abraham Lincoln y de la tan instructiva guerra de Secesi\u00f3n norteamericana! En que el problema de la esclavitud no fue, como es sabido, sino la ocasi\u00f3n para que se planteara el otro, el gran problema de la constituci\u00f3n nacional y de si una naci\u00f3n hecha por la Historia es una mera sociedad mercantil que se puede rescindir a petici\u00f3n de un parte, o es un organismo.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, este problema se ha enfocado sentimentalmente, y sin gran sentido pol\u00edtico, por el lado de las lenguas regionales no oficiales, como son el catal\u00e1n, el valenciano, el mallorqu\u00edn, el vascuence y el gallego. Por lo que hace a mi nativo Pa\u00eds Vasco, desde hace a\u00f1os vengo sosteniendo que si ser\u00eda torpeza insigne y tir\u00e1nica querer abolir y ahogar el vascuence, ya que agoniza, ser\u00eda tan torpe pretender galvanizarlo. Para nosotros, los vascos, el espa\u00f1ol es como un m\u00e1user o un arado de vertedera, y no hemos de servirnos de nuestra vieja y venerable espingarda o del arado romano o celta, heredado de los abuelos, aunque se los conserve, no para defenderse con aquella ni para arar con \u00e9ste. La biling\u00fcidad oficial ser\u00eda un disparate; un disparate la obligatoriedad de la ense\u00f1anza del vascuence en pa\u00eds vasco, en el que ya la mayor\u00eda habla espa\u00f1ol. Ni en Irlanda libre se les ha ocurrido cosa an\u00e1loga. Y aunque el catal\u00e1n sea una lengua de cultura, con una rica literatura y uso cancilleresco hasta el siglo XV, y que enmudeci\u00f3 en tal respecto en los siglos XVI, XVII y XVIII, para renacer, algo artificialmente, en el XIX, ser\u00eda mantener una especie de esclavitud mental el mantener al campesino pirenaico catal\u00e1n en el desconocimiento del espa\u00f1ol \u2014lengua internacional\u2014, y ser\u00eda una pretensi\u00f3n absurda la de pretender que todo espa\u00f1ol no catal\u00e1n que vaya a ejercer cargo p\u00fablico en Catalu\u00f1a tuviera que servirse del idioma catal\u00e1n, mejor o peor unificado, pues el catal\u00e1n, como el vascuence, es un conglomerado de dialectos. La biling\u00fcidad oficial no va a ser posible en una naci\u00f3n como Espa\u00f1a, ya federada por siglos de convivencia hist\u00f3rica de sus distintos pueblos. Y en otros respectos que no los de la lengua, la desasimilaci\u00f3n ser\u00eda otro desastre. Eso de que Catalu\u00f1a, Vasconia, Galicia\u2026 hayan sido oprimidas por el Estado espa\u00f1ol no es m\u00e1s que un desatino. Y hay que repetir que unitarismo no es centralismo. Mas es de esperar que, una vez desaparecida de Espa\u00f1a la dinast\u00eda borb\u00f3nica-habsburgiana y, con ella, los procedimientos de centralizaci\u00f3n burocr\u00e1tica, todos los espa\u00f1oles, los de todas las regiones, nosotros los vascos como los dem\u00e1s, llegaremos a comprender que la llamada personalidad de las regiones \u2014que es en gran parte, como el de la raza, no m\u00e1s que un mito sentimental\u2014 se cumple y perfecciona mejor en la unidad pol\u00edtica de una gran naci\u00f3n, como la espa\u00f1ola, dotada de una lengua internacional. Y no m\u00e1s de esto.<\/p>\n<p>Por lo que hace al problema de la Hacienda p\u00fablica, Espa\u00f1a no tiene hoy deuda exterior ni tiene que pagar reparaciones, y en cuanto al cr\u00e9dito econ\u00f3mico, \u00e9ste se ha de afirmar y robustecer cuando se vea con qu\u00e9 cordura, con qu\u00e9 serenidad, con qu\u00e9 <em>orden<\/em> ha cambiado nuestro pueblo su r\u00e9gimen secular. Espa\u00f1a sabr\u00e1 pagar sin caer en las garras de la usura de la Banca internacional.<\/p>\n<p>En 1492, Espa\u00f1a \u2014m\u00e1s propiamente Castilla\u2014 descubr\u00eda y empezaba a poblar de europeos el Nuevo Mundo, bajo el reinado de las Reyes Cat\u00f3licos Fernando V de Arag\u00f3n e Isabel I de Castilla. Unos veintis\u00e9is a\u00f1os despu\u00e9s, en 1518, entraba en Espa\u00f1a su nieto, Carlos de Habsburgo, primero de Espa\u00f1a y quinto de Alemania, de que era Emperador, como nieto de Maximiliano. Carlos V torci\u00f3 la obra de sus abuelos espa\u00f1oles, llevando a Espa\u00f1a a guerras por asentar la hegemon\u00eda de la Casa de Austria en Europa, y la Contra-Reforma, en lucha con los luteranos. Con ello qued\u00f3 en segundo plano la espa\u00f1olizaci\u00f3n de Am\u00e9rica y del norte de \u00c1frica. En 1898, rigiendo a Espa\u00f1a una Habsburgo, una hija de la Casa de Austria, perdi\u00f3 la corona espa\u00f1ola sus \u00faltimas posesiones en Am\u00e9rica y en Asia, y tuvo la naci\u00f3n que volver a recogerse en s\u00ed. En 1518, al entrar el Emperador Carlos en la patria de su madre, las Comunidades de Castilla, los llamados comuneros, se alzaron en armas contra \u00e9l y el cortejo de flamencos que le acompa\u00f1aba, movidos de un sentimiento nacional. Fueron vencidos. Dos dinast\u00edas, la de Austria y la de Borb\u00f3n, han regido durante cuatro siglos los destinos universales de Espa\u00f1a. Estando \u00e9sta bajo un Borb\u00f3n, el abyecto Fernando VII, el gran Emperador intruso, Napole\u00f3n Bonaparte, provoc\u00f3 el levantamiento de las colonias americanas de la corona de Espa\u00f1a. El nieto de Fernando VII, descendiente de los Austrias y los Borbones, ha querido rehacer otro Imperio, y de nuevo las Comunidades de Espa\u00f1a, los comuneros de hoy, se han alzado contra \u00e9l, y con el voto han arrojado al \u00faltimo Habsburgo imperial. Espa\u00f1a ha dejado del otro lado de los mares, con su lengua, su religi\u00f3n y sus tradiciones, Rep\u00fablicas hisp\u00e1nicas, y ahora, en obra de \u00edntima reconstrucci\u00f3n nacional, ha creado una nueva Rep\u00fablica hisp\u00e1nica, hermana de las que fueron sus hijas. Y as\u00ed se marca el destino universal de <em>spanish speaking folk<\/em>. Podemos decir que ha sido por misterioso proceso hist\u00f3rico la gran Hispania ultramarina, la de los Reyes Cat\u00f3licos, la que ha creado la Nueva Espa\u00f1a que al extremo occidental de Europa acaba de nacer.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101524\/CMU_9-134.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_4\" class=\"center\"><a id=\"toc_id_4\"><\/a><strong>\u00bfA qui\u00e9n le pego?<br \/>\n<\/strong><\/h2>\n<h3 class=\"center\"><em>El Sol (Madrid), 22 de mayo de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Corre por estas tierras un suceso muy significativo de un sujeto, creo que de Fuentelape\u00f1a, apodado, por cierto \u201cel Obispo\u201d. Y es que se hallaba una vez presenciando una capea en la plaza del pueblo, muy tranquilo y sosegado, solo entre los dem\u00e1s, con su lomo en tripa, su pan y su bota de vino, y entre las piernas \u2014hall\u00e1base sentado\u2014 una larga vara. De pronto estall\u00f3 cerca de \u00e9l, en el tablado, un alboroto, dos que se trabaron primero de palabras y luego de manos y empez\u00f3 la refriega. Al percatarse de ello \u201cel Obispo\u201d, ajeno al caso y con quien no iba nada, despert\u00f3 como de un sue\u00f1o, p\u00fasose en pie, blandi\u00f3 la vara haciendo con ella un molinete y mirando, sin ver, al alto, voce\u00f3: \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pego?\u201d He aqu\u00ed un hombre representativo y simb\u00f3lico este \u201cObispo\u201d de Fuentelape\u00f1a, que estaba en \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pego?\u201d Sus cong\u00e9neres verbenean ahora a merced de la histeria colectiva que se da en llamar esp\u00edritu revolucionario, aunque ni de revoluci\u00f3n y ni siquiera de revolucionarismo tenga mucho. Tiene m\u00e1s del famoso grito de ficci\u00f3n de guerra de los tarasconenses tartarinescos, aquel \u201cfem du bruit\u201d, esto es, \u201cmetamos ruidos\u201d. Que recuerda a su vez el de destruir \u201cen medio del estruendo\u201d lo existente de aquel D. Juan Prim y Prats, el que desde fuera de Espa\u00f1a gan\u00f3 la batalla de Alcolea.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces me tengo que acordar en estos d\u00edas del \u201cObispo\u201d de Fuentelape\u00f1a y de su vara! \u00a1Cu\u00e1ntas veces de Prim! \u00a1Y cu\u00e1ntas de las <em>Reflexiones sobre la violencia<\/em>, de Jorge Sorel! Los recordaba sobre todo una tarde en que en mi querido Ateneo Literario, Art\u00edstico y Cient\u00edfico de Madrid presenci\u00e9, hace muy poco, una novillada. Esperando \u2014y mi espera fue frustrada\u2014 que de all\u00ed saliera la dictadura de la mocedad atene\u00edsta en Espa\u00f1a. Porque me parece mucho m\u00e1s congruente que el pedirle a un Gobierno, y a un Gobierno en que no se conf\u00eda, que ejerza la dictadura, el recabarla para s\u00ed quien se la pida. \u00a1Dictaduras al dictado, no! Pero, \u00a1ay!, no sali\u00f3 de all\u00ed la dictadura que yo, con expectaci\u00f3n m\u00e1s bien est\u00e9tica, esperaba. Todo acab\u00f3 en una votaci\u00f3n despu\u00e9s de un regular voceo.<\/p>\n<p>Y ahora quiero comentar brevemente una de las peticiones de aquel \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pegamos?\u201d moceril. Es la de la disoluci\u00f3n de los Cuerpos de la Guardia civil y de Seguridad y creaci\u00f3n de milicias armadas, cuyos cuadros se formar\u00e1n dentro de las organizaciones obreras y de los partidos republicanos.<\/p>\n<p>Parece natural que los miembros de las organizaciones obreras y de los partidos republicanos que tengan oficio o beneficio, que se ganen su vida con una profesi\u00f3n o menester calificados, no vayan a dejar \u00e9stos para hacerse milicianos, es decir, mercenarios del Estado, con camisa roja, negra, amarilla, azul o verde. Guardia verde llaman a la de los \u201cschupos\u201d. Estos milicianos armados para sustituir a los disueltos Cuerpos de la Guardia civil y de Seguridad, no podr\u00edan simultanear su funci\u00f3n miliciana con las obligaciones de sus respectivos oficios, sino que har\u00edan de la milicia revolucionaria un oficio y un beneficio. La soluci\u00f3n habr\u00eda de ser, pues, la de formar esas milicias con los obreros parados, esta nueva categor\u00eda que tanto se parece a lo que se llamaban \u201cesquiroles\u201d, y a lo que Carlos Marx llam\u00f3 el ej\u00e9rcito de reserva. Pero es claro que al dar as\u00ed ocupaci\u00f3n a los obreros parados, formando con ellos Soviets de milicianos o fajos \u2014\u201cfasci\u201d en italiano\u2014, quedar\u00edan sin ocupaci\u00f3n los actuales guardias civiles y guardias de Seguridad, vulgo \u201cromanones\u201d, y estos pasar\u00edan a ser obreros parados. Con lo que nada se habr\u00eda resuelto.<\/p>\n<p>\u00bfQue los guardias civiles y \u201cromanones\u201d actuales tienen sobre s\u00ed estos o los otros defectos de ordenanza que les han atra\u00eddo la enemiga de una gran parte del pueblo espa\u00f1ol? Bueno; pero al verse armados esos sujetos salidos no de las organizaciones obreras ni de los partidos republicanos, sino de la reserva de los sin trabajo, de los parados, \u00bfno brotar\u00edan en ellos las mismas caracter\u00edsticas que han hecho odiosos a una parte del pueblo a los actuales guardadores del llamado orden? Dudo mucho de que a la larga los obreros de verdad, los que quieren ganarse la vida sirviendo al bien p\u00fablico, soportaran a los que armados habr\u00edan de protegerlos. Todos los reg\u00edmenes han acabado por sucumbir bajo la tiran\u00eda de los encargados de sostenerlos con las armas. El mismo proletariado sucumbe al fin al yugo de los pretorianos del proletarismo. Milicia revolucionaria armada, Soviet de soldados rojos, fajo de camisas negras, todo es igual. \u00bfQu\u00e9 salida hay para esto?<\/p>\n<p>Dejemos el \u201c\u00bfA qui\u00e9n le pego?\u201d para verlo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101525\/CMU_9-135.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_10\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc628_259940912\"><\/a><strong>Cristianismo mon\u00e1rquico y monarquismo cristiano<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_11\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc630_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 2<\/em><em>9<\/em><em> de mayo<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\n<p>He le\u00eddo que en alguna procesi\u00f3n u otro acto p\u00fablico de culto cat\u00f3lico algunas damas dieron en gritar: \u201c\u00a1Viva Cristo Rey!\u201d No es de creer que quisieran decir \u201c\u00a1Viva el Rey!\u201d, que no debe ser ya, como lo era antes del advenimiento de la Rep\u00fablica, un grito subversivo, sino, por inocente, permisible, y que lo de sacar el Cristo fuese para despistar; suponemos m\u00e1s bien que con este piadoso grito trataran de manifestar su cristianismo mon\u00e1rquico o su monarquismo cristiano, lo que no es igual. De todos modos, el \u201c\u00a1Viva Cristo!\u201d con rey o sin rey es algo as\u00ed como aquel \u201c\u00a1Viva Dios!\u201d que sol\u00eda lanzar el piados\u00edsimo general carlista Liz\u00e1rraga cuando entraban en acci\u00f3n sus tropas. \u201c\u00a1Viva Dios!\u201d que no es el \u201cvive Dios que&#8230;\u201d cl\u00e1sico y castizo, sino algo como el ya famoso \u201c\u00a1viva la Virgen!\u201d Ingenuas y candorosas explosiones de un simplic\u00edsimo sentimiento religioso. Pero por si en ese grito se oculta otro sentido, bueno ser\u00e1 que esas damas se den cuenta de la realeza evang\u00e9lica de Cristo.<\/p>\n<p>Cuenta el cuarto Evangelio (Juan, VI, 15) que cuando despu\u00e9s que Jes\u00fas multiplic\u00f3 los panes y los peces para los cinco mil varones que se recostaron sobre mucha hierba, \u00e9stos quisieron arrebatarle y hacerle rey, y retir\u00f3se \u00e9l solo al monte. Hu\u00eda de que le hicieran rey y no m\u00e1s que por haber multiplicado peces y panes. Peces y panes que son cosa de este mundo, mientras que el reino de Cristo no es de este mundo, como se lo dijo \u00e9l mismo a Pilatos (XVIII, 36). Era Pilatos, el que lo entreg\u00f3 a los jud\u00edos para que lo crucificaran, el que se empe\u00f1aba en proclamarle rey. \u201c\u00bfLuego eres t\u00fa rey?\u201d, le pregunt\u00f3, y respondi\u00f3 Jes\u00fas: \u201cT\u00fa dices que yo soy rey\u201d (v. 37). Y fue Pilatos mismo el que le hizo proclamar rey cuando hizo poner en la cabecera de la cruz en que agoniz\u00f3 y muri\u00f3 aquel letrero triling\u00fce en que dec\u00eda: <em>Jes\u00fas Nazareno, rey de los jud\u00edos<\/em>, y el que al dec\u00edrsele que pusiese que hab\u00eda sido el mismo Jes\u00fas el que se dijo rey, contest\u00f3: \u201cLo escrito, escrito queda.\u201d (Juan, XIX, 19-23). \u00bfY qu\u00e9 hay en este pleito entre Jes\u00fas y Pilatos a cuenta de la realeza de aquel?<\/p>\n<p>Lo que hay es que el Cristo no se sent\u00eda rey de este mundo, rey pol\u00edtico, sino que eran las turbas hambrientas de pan y de peces las que quer\u00edan hacerle rey, y \u00e9l hu\u00eda de esas turbas y de la pol\u00edtica nacionalista de ellas. Por lo que le tentaban los escribas y fariseos para presentarlo como un sedicioso, un faccioso contra el C\u00e9sar, y es cuando dijo lo de \u201cDad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar\u201d, es decir, el tributo y con \u00e9l la pol\u00edtica. Escribas, fariseos y sacerdotes, para quienes el Cristo era un faccioso, un sedicioso, un antipatriota, que pon\u00eda en peligro la independencia de la naci\u00f3n jud\u00eda. \u201cSi le dejamos \u2014dec\u00edan\u2014, todos creer\u00e1n en \u00e9l, y vendr\u00e1n los romanos y quitar\u00e1n nuestro lugar y la naci\u00f3n\u201d (Juan, XI, 48), y luego: \u201cNos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la naci\u00f3n se pierda\u201d (v. 50). Y por esto, por antipatriota, hicieron los sacerdotes que se le crucificara, y por lo mismo hizo poner Pilatos el letrero triling\u00fce, como queriendo decir: este es un sedicioso alzado contra el C\u00e9sar. Mas \u00e9l, el Cristo, jam\u00e1s se proclam\u00f3 rey de este mundo, rey pol\u00edtico. Agoniz\u00f3 y muri\u00f3 bajo el r\u00f3tulo de rey, y fue rey de agon\u00eda.<\/p>\n<p>El Cristo rey, pues, y no de este mundo, es el Cristo desnudo, sin manto ni cetro, crucificado por antipatriota y agonizando en la cruz, el Cristo de la agonizante tambi\u00e9n piedad popular cristiana espa\u00f1ola. Y a ese Cristo desnudo y ensangrentado y acardenalado se le adivinan, casi se le trasparentan tras las l\u00edvidas carnes, las entra\u00f1as todas. All\u00ed dentro hay entra\u00f1as de hombre, est\u00f3mago, h\u00edgado, bazo, pulmones, coraz\u00f3n, las v\u00edsceras todas. Y ser\u00eda un desprop\u00f3sito querer sacarle una cualquiera de ellas y pon\u00e9rsela fuera, sobrepuesta. \u00bfQu\u00e9 sentido tendr\u00eda ponerle o pintarle a un Cristo crucificado y desnudo un coraz\u00f3n al lado izquierdo del pecho? Revolver\u00edase contra esa incongruencia tanto el sentimiento religioso como el est\u00e9tico. \u00a1Poner un coraz\u00f3n de pega sobre la carne que guarda el coraz\u00f3n entra\u00f1ado! Un coraz\u00f3n as\u00ed, de pega, a modo de una condecoraci\u00f3n, s\u00f3lo se explica sobre la t\u00fanica de un Cristo vestido, que acaso no es m\u00e1s que un maniqu\u00ed. Un coraz\u00f3n as\u00ed, de pega, desprendido de la red toda visceral de que forma parte, s\u00f3lo se explica sobre una t\u00fanica que quiere acaso ser manto real, manto pol\u00edtico. Y sobre ese coraz\u00f3n de pega, que no es el coraz\u00f3n entra\u00f1ado del cuerpo desnudo y agonizante, sobre ese coraz\u00f3n un \u201cReinar\u00e9 en Espa\u00f1a y con m\u00e1s veneraci\u00f3n que en otras partes.\u201d<\/p>\n<p>Y ese coraz\u00f3n ensento, separatista \u2014pues se separa del resto de las entra\u00f1as corporales\u2014 y real, es un coraz\u00f3n que a las veces se trueca en olla ciega o alcanc\u00eda, si es que no en buz\u00f3n. Pues le hay que recibe papeletas en que van escritos los nombres de los donantes que contribuyeron con mayores cantidades a la erecci\u00f3n del monumento. Lo cual tiene sin duda que ver con los panes y los peces, pero no con la realeza del otro mundo, sino con el tributo del C\u00e9sar.<\/p>\n<p>Si las damas de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica que lanzan al aire esos vivas inflamados de monarquismo leyeran m\u00e1s los evangelios \u2014con notas o sin ellas\u2014 que las revelaciones de Santa Margarita Mar\u00eda de Alacoque, podr\u00edan darse m\u00e1s clara cuenta de la realeza de Cristo y a la vez de su cordialidad. Y si estudiasen un poco de anatom\u00eda y fisiolog\u00eda, aprender\u00edan que el coraz\u00f3n, el de entra\u00f1a y no el de pega, es algo m\u00e1s que una bomba aspirante e impelente.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101526\/CMU_9-136.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_12\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc636_259940912\"><\/a><strong>Lo religioso, lo irreligioso y lo antirreligioso<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_13\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc638_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>junio de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Seguimos percutiendo y auscultando el esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol, que no es lo mismo que la opini\u00f3n, pues la llamada opini\u00f3n p\u00fablica no siempre tiene limpia conciencia de su propio esp\u00edritu. El examen de conciencia colectiva, y m\u00e1s que colectiva, com\u00fan, es m\u00e1s dif\u00edcil a\u00fan que el examen de conciencia individual, y todos los confesores y curadores de almas saben cu\u00e1n dif\u00edcil es \u00e9ste.<\/p>\n<p>Seguimos percutiendo y auscultando a este esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol, atacado hoy de hiperestesia, de histeria y hasta de epilepsia, Los m\u00e1s de los espa\u00f1oles con algo de conciencia com\u00fan, de conciencia civil o pol\u00edtica, ni saben lo que quieren y ni siquiera saben lo que no quieren. Muchas de las explosiones p\u00fablicas no son m\u00e1s que ataques epil\u00e9pticos. Y en ellos, el p\u00fablico, o se muerde la lengua o irrumpe en gritos inarticulados, que no son otra cosa los m\u00e1s de los vivas y de los mueras. Nos basta volver la vista a las jornadas de las quemas de conventos.<\/p>\n<p>Es indudable, a las quemas de conventos se unieron profesionales del mot\u00edn, deportistas de la violencia; pero es no menos indudable que esa obra tuvo si un car\u00e1cter econ\u00f3mico, un car\u00e1cter tambi\u00e9n religioso, o sea antirreligioso. No irreligioso. Porque toda protesta, pac\u00edfica o belicosa, contra una forma de religi\u00f3n, se hace movido por otra forma de religi\u00f3n. La irreligi\u00f3n, la verdadera irreligi\u00f3n, no protesta nunca, ni pac\u00edfica ni belicosamente. Se limita a ignorar la religi\u00f3n \u2014y con ella a ignorar la irreligiosidad\u2014 y a encogerse de hombros ante ella. El ateo religioso, el que profesa la religi\u00f3n \u2014que lo es\u2014 del ate\u00edsmo, cree en el anti-Dios. Cree tanto como el creyente en Dios. Todo acto antirreligioso, que es acto religioso, es acto de fe. Tan de fe es creer que hay Dios como lo es creer que no lo hay. \u00bfSaberlo\u2026 dec\u00eda? S\u00ed, ya s\u00e9 que dicen que saber no es creer, que saber es cosa de raz\u00f3n. Pero despu\u00e9s de todo si fe es, seg\u00fan nos reza el catecismo del P. Astete, creer lo que no vimos, raz\u00f3n \u2014raz\u00f3n religiosa\u2014 es creer lo que vemos. \u00a1Y qu\u00e9 terrible es la religiosidad racionalista!<\/p>\n<p>\u201cLa religi\u00f3n es el opio del pueblo\u201d, dicen que dec\u00eda aquel terrible profeta, hoy canonizado y erigido en momia de idolatr\u00eda, que fue Lenin. No s\u00e9 si dijo \u201copio del pueblo\u201d o si dijo \u201copio para el pueblo\u201d; pero es igual. Opio para el pueblo, elaborado por el pueblo mismo. Y lo es toda religi\u00f3n, incluso \u00a1claro est\u00e1!, la religi\u00f3n de Lenin, el materialismo hist\u00f3rico de Carlos Marx \u2014otro profeta canonizado\u2014, elevado a religi\u00f3n bolchevista, con sus dogmas, su disciplina, su jerarqu\u00eda y su liturgia. Y es que el pueblo apetece opio, porque lo necesita. Uno u otro opio, el ruso ortodoxo, el cat\u00f3lico, el nacionalista o el bolchevista. Necesita opio para calmar sus dolores y hasta su hambre; necesita opio para consolarse de haber nacido a esta vida pasajera. Y ese opio es creer en otra vida, o despu\u00e9s de la muerte corporal o antes de \u00e9sta. \u00bfQu\u00e9 es el comunismo sino fe en otra vida? O en otra sociedad, que es lo mismo. Opio es toda utop\u00eda, aunque se envuelva en cientifismo.<\/p>\n<p>Es pues religi\u00f3n el bolchevismo ruso, y lo es el fajismo italiano, y lo es el socialnacionalismo tudesco, y lo es el americanismo, y lo es el sindicalismo anarquista, y empieza a serlo el neorrepublicanismo espa\u00f1ol, que aun no sabe bien ni lo que quiere ni lo que no quiere. Y quema conventos para ver si a la luz de sus llamas ve salir el sol \u2014hay quien enciende una candela para verlo nacer\u2014, y no ve m\u00e1s que humo. Y todo es opio; opio para calmar los dolorosos retortijones del hambre espiritual, del hambre de personalidad \u2014individual o colectiva\u2014, del hambre de historicidad, del hambre de inmortalidad hist\u00f3rica. A los m\u00e1s de los quemadores de conventos les mueve el ansia de representar un papel en la tragedia de la Historia, de salir a escena, aunque sea como coristas, y, el que puede, de partiquino. \u201cEstamos viviendo unos momentos hist\u00f3ricos\u201d, me dec\u00eda un pobre mozalbete, atosigado de la peor literatura llamada proletaria. Literatura novel\u00edstica, claro es.<\/p>\n<p>\u00a1Hambre de historicidad! \u00a1Hambre de celebridad! \u00a1Qu\u00e9 sentimiento tan divino! En unas oposiciones a escuelas de ni\u00f1os que se celebraban en Salamanca, un opositor, un maestrillo, explicaba en un ejercicio a unos ni\u00f1os el pasaje aquel del Catecismo en que el P. Astete nos dice que Dios hizo el mundo para hacerse c\u00e9lebre. Y el juez del Tribunal de oposiciones que me lo contaba me dec\u00eda riendo: \u201cYa ve usted, no sab\u00eda explicarse eso de que uno haga algo para su propia gloria como no sea para hacerse c\u00e9lebre, para ganar renombre.\u201d Y yo le contest\u00e9: \u201cPues se lo explica muy bien el pobre maestrillo que oposita para ganarse un sueldecillo. \u00bfNo reza usted todos los d\u00edas <em>santificado sea el tu nombre<\/em>? Pues santificar el nombre de Dios \u2014el nombre, f\u00edjese usted\u2014 es darle renombre, es celebrarlo, es hacerle c\u00e9lebre a Dios, a Dios, cuya gloria celebran los cielos.\u201d Y le hice comprender al pedagogo que la ingenua religiosidad del pobre \u2014\u00a1y tan pobre!\u2014 maestrillo no iba descaminada, que el maestrillo ten\u00eda conciencia hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>\u00bfY la gloria de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola? O sea, \u00bfy la religiosidad civil espa\u00f1ola? Porque si ha de haber una verdadera unidad espa\u00f1ola, si Espa\u00f1a ha de ser una naci\u00f3n con una conciencia com\u00fan, ha de ser sobre el cimiento de un sentimiento com\u00fan de una misi\u00f3n del pueblo espa\u00f1ol. Y ahora nos falta averiguar, percutiendo y auscultando, si ese sentimiento se fragua bajo los ataques hist\u00e9ricos.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101527\/CMU_9-137.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_14\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2636_1073207092\"><\/a><strong>Sobre el divorcio<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_15\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Cuando me dispon\u00eda a comentar bien lo que me escribi\u00f3 el amigo Mourlane respecto al Dios de mi tierra, y con ello mi lema de Dios, Patria y Ley \u2014Dios sobre todo\u2014, bien las pintorescas incidencias de la proclamaci\u00f3n del Estatuto gallego, con su caracter\u00edstico regodeo de quejumbre y el inevitable mito de la esclavitud celta, he aqu\u00ed que se me atraviesa un tema intercurrente, debido a una de esas que llaman encuestas y propiamente deber\u00edan llamarse <em>enquestas<\/em>, o mejor, <em>enquisas<\/em>. Gusto muy poco de ellas. No me place ser <em>enquestado<\/em> o <em>enquisado<\/em>, y menos ser entrevistado o <em>entreparlado<\/em>. No s\u00e9 por qu\u00e9 a los que, por mal de nuestros pecados o por nuestra buena suerte, hemos llegado a cierta notoriedad p\u00fablica, se nos ha de requerir para que opinemos, y a tenaz\u00f3n, de lo que se presente de moda. Y en este caso se me ha querido inquirir lo que del divorcio me parezca, y si creo que deba o no establecerse en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Es esa cuesti\u00f3n del divorcio una de las cuestiones interesant\u00edsimas que no han logrado nunca interesarme. No me interesa familiarmente, pues no se ha presentado el problema ni en mi propia familia ni en aquellas que me son, por m\u00e1s conocidas, m\u00e1s queridas. No me interesa literaria ni est\u00e9ticamente, como tesis de comedias, o de cuentos, o novelas, porque ni me siento Alejandro Dumas, hijo, ni Linares Rivas, hijo tambi\u00e9n, ni me creo con dotes para hacer literatura de divorcio a base de divorcios literarios. Tampoco me interesa jur\u00eddicamente, porque, no siendo yo ni siquiera licenciado en Derecho, carezco de clientela de bufete de abogado, en que se me podr\u00eda presentar el caso. Pero puesto que, por lo visto, \u00e9ste se quiere poner de moda y podr\u00eda uno venir a dar en legislador, no he de rehuir el exponer unas liger\u00edsimas consideraciones sobre el divorcio.<\/p>\n<p>Todo este peque\u00f1o toletole de la necesidad de implantar el divorcio en Espa\u00f1a me parece que obedece m\u00e1s que a ansias de los malmaridados, a una especie de sentimiento antican\u00f3nico o, si se quiere, anticlerical, respecto al matrimonio. Es \u00e9ste, en efecto, para la Iglesia cat\u00f3lica, can\u00f3nicamente, un sacramento indisoluble, aunque parece ser que en estos \u00faltimos tiempos esa indisolubilidad ha aflojado mucho, y son bastantes los matrimonios can\u00f3nicos que se disuelven por sugestiones m\u00e1s o menos napole\u00f3nicas o econ\u00f3micas. El Estado, por su parte, tiende a civilizar el matrimonio, a hacerlo un contrato meramente civil, sin reconocer efectos civiles al sacramento meramente can\u00f3nico y no registrado civilmente. De un lado, pues, la canonizaci\u00f3n sacramental del contrato civil, y de otro, la civilizaci\u00f3n contractual del sacramento can\u00f3nico.<\/p>\n<p>Para la Iglesia, el matrimonio puramente civil entre fieles no pasa de ser un concubinato, y para el Estado un mero sacramento no tiene, sin m\u00e1s, efectos civiles. Lo mismo que un reo puede ser absuelto en el sacramento de la penitencia, y hasta ser canonizado, sin que por eso se libre de la pena, y acaso de una ejecuci\u00f3n capital. Y esto de la civilizaci\u00f3n o canonizaci\u00f3n es tal, que hoy, en Espa\u00f1a, un ordenado \u201cin sacris\u201d, un sacerdote cat\u00f3lico, no puede casarse civilmente, y aun cuando el celibato eclesi\u00e1stico no es propiamente derecho can\u00f3nico. Ni se puede civilizar a las barraganas.<\/p>\n<p>Aparte de los efectos civiles, el cuidado de los hijos cuando los haya, el mantenimiento, la herencia, etc., hay el aspecto que podr\u00edamos llamar social, o mejor, \u00e9tico, y es c\u00f3mo han de ser recibidos en sociedad y qu\u00e9 estimaci\u00f3n p\u00fablica se ha de otorgar a los divorciados y vueltos a casar. Mas esto no depende de legislaci\u00f3n, y hoy la sociedad, hasta la m\u00e1s gazmo\u00f1a, no usa de melindres a este respecto. Es m\u00e1s: se ha hecho en ciertos pa\u00edses de tan buen tono el divorcio, que hay ya quienes se casan para divorciarse. El divorcio da un cierto picante a una nueva aventura matrimonial. Esto es muy cinem\u00e1tico.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que \u00e9stas son cosas de lo que llamamos burgues\u00eda y de la aristocracia. El que se llama por antonomasia pueblo no se preocupa apenas del divorcio. Es problema que al verdadero proletario, al que tiene que cuidar de su prole, no se le suele presentar. Y es que en el proletario, en el obrero, la igualdad de los sexos es mayor. T\u00e9ngase en cuenta las familias obreras en que la mujer es m\u00e1s sost\u00e9n de ellas que el marido. Hay obreros parados que comen a cuenta de la mujer y que, en vez de obreros en paro, son maridos en parada. Marido u hombre. \u201c\u00a1Es mi hombre!\u201d \u2014bella expresi\u00f3n\u2014. A la que responde: \u201c\u00a1Es mi mujer!\u201d \u201cMi mujer\u201d, y no mi esposa o mi se\u00f1ora, denominaciones pedantescas. Y pedantesca tambi\u00e9n \u201cmi compa\u00f1era\u201d, de los que quieren dar a entender que ni canonizaron ni civilizaron su matrimonio. \u00a1Pero en punto a denominaciones estil\u00edsticas!\u2026 Con decir que a\u00fan hace poco he le\u00eddo a un escritor que muy en serio le llamaba a su padre \u201cel autor de mis d\u00edas&#8230;\u201d<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101528\/CMU_9-138.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_16\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2646_1073207092\"><\/a><strong>Caciquismo, fulanismo y otros \u201cismos\u201d.<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_17\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_2599409121819202122\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 18 de ju<\/em><em>n<\/em><em>io <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>En mayo de 1901 contribu\u00ed con un escrito a la informaci\u00f3n que, dirigida por Joaqu\u00edn Costa, abri\u00f3 la Secci\u00f3n de Ciencias Hist\u00f3ricas del Ateneo de Madrid sobre <em>Oligarqu\u00eda y caciquismo como la forma actual de gobierno en Espa\u00f1a; urgencia y modo de cambiarla<\/em>. De los sesenta y cuatro contribuyentes a ella \u2014entre los que figuraban D. Antonio Maura, Pi y Margall, Ram\u00f3n y Cajal, Azc\u00e1rate y otros as\u00ed\u2014 s\u00f3lo dos, mi amiga la Pardo Baz\u00e1n y yo, tratamos de representar al caciquismo como la forma m\u00e1s natural de gobierno popular en Espa\u00f1a, \u201cla \u00fanica forma de gobierno posible, dado nuestro \u00edntimo estado social\u201d, dije entonces. \u201cEl cacique \u2014a\u00f1ad\u00ed\u2014 es la ley viva, personificada; es algo que se ve y se toca y a quien se siente; la ley, cosa abstracta y escrita.\u201d \u201cNo es el mal el cacique en s\u00ed; el mal es como el cacique sea.\u201d Y escrib\u00ed tambi\u00e9n \u2014\u00a1hace treinta a\u00f1os!\u2014 \u201clo que ocurre es que el instrumento con que los hombres hacen hombres son las ideas, y que sin hombres no hacen ideas las ideas\u201d.<\/p>\n<p>Dos a\u00f1os despu\u00e9s, en abril de 1903, publiqu\u00e9 mi <em>Sobre el fulanismo<\/em>, que figura en el tomo IV de mis <em>Ensayos<\/em>. Y en \u00e9l remach\u00e9 mi tesis personalista. Las personas y no las cosas \u2014contra Marx\u2014 son las que hacen la Historia. Un hombre, un hombre entero y verdadero, es una idea mucho m\u00e1s rica que lo que llamamos una idea. Y \u00e9sta tiene peores contradicciones \u00edntimas que las que pueda tener un hombre. Los m\u00e1s grandes y m\u00e1s fecundos movimientos hist\u00f3ricos, empezando por el cristianismo, llevan apelativo personal. Hegelianismo quiere decir algo; idealismo absoluto, muy poco o nada. Marxismo es algo; socialismo, casi nada. No he entendido el transformismo hasta que no estudi\u00e9 el darvinismo. \u00bfRevoluciones de ideales? Rousseau engendr\u00f3 en la Revoluci\u00f3n francesa a Napole\u00f3n I, y Dostoyeusqui \u2014m\u00e1s que Marx\u2014 engendr\u00f3 en la revoluci\u00f3n rusa a Lenin. Y en cuanto al jacobinismo y al bolchevismo se me escapan por su falta de personalidad. Donde no asgo una persona no retengo un ideal.<\/p>\n<p>Por esto me parece que estuvo acertado S\u00e1nchez Guerra en C\u00f3rdoba al presentar como bandera su nombre, como programa sus actos y como promesa la de cumplir con su deber, y esto aunque se rechacen su bandera, su programa y su promesa. Y por esto me parece que en la actual campa\u00f1a electoral no se hace sino confundirle al pueblo con eso de la derecha liberal republicana, del partido republicano liberal dem\u00f3crata, el radical, el republicano radical socialista, el de acci\u00f3n republicana, el de al servicio de la Rep\u00fablica, el federal, el socialista\u2026 y todos los otros, m\u00e1s o menos extravagantes. \u00bfQu\u00e9 entiende de eso el pueblo?<\/p>\n<p>El hecho es que en estos a\u00f1os de dictadura se han traducido no pocas ideas pol\u00edticas, pero no se ha traducido, que yo sepa, un solo hombre; se han formado acaso opiniones; pero cu\u00e1ntas personas se han formado? Y as\u00ed nos presentamos a un pueblo profundamente personalista o fulanista, que no entiende de abstracciones ideol\u00f3gicas, sino de concreciones psicol\u00f3gicas. Los m\u00e1s de nuestro lugares se hallan divididos en dos partidos: el de los antiequisistas, que siguen a Zeda, y el de los antizedistas, que siguen a Equis, y todos son antis, y todos son fulanistas. Y en el fondo todos son adictos. \u00bfAhora republicanos? Top\u00e9 con un t\u00edo cazurro que me dijo que era republicano antirrepublicanista, y admir\u00e9 su castizo ingenio barroco.<\/p>\n<p>Y a este pueblo as\u00ed, en busca de nuevos caciques \u2014el anticaciquismo es siempre caciquista\u2014 se le presenta una lechigada de candidatos desconocidos que van a ver si hacen su personalidad en las Constituyentes caniculares. \u00a1Lo que tendr\u00e1n que sudarla! Despu\u00e9s de las pr\u00f3ximas elecciones tendremos que erigir un monumento en forma de urna al elector desconocido.<\/p>\n<p>Y menos mal los que, como D. Jos\u00e9 S\u00e1nchez Guerra, pueden presentarse como banderas o s\u00edmbolos de lo que sea; lo peor es los que tienen que esbozar un programa. \u00a1Un programa! Nunca lo he podido hacer ni para la asignatura que explico, y eso que es reglamentario; me he limitado a copiar el \u00edndice de cualquier libro de texto. \u00a1Programa! \u00a1Asignatura! Son despu\u00e9s de \u201cpluscuamperfecto\u201d, las palabras m\u00e1s feas que hay en castellano. Y bien dec\u00eda Carlos Marx que el que traza programas para el porvenir es un reaccionario. Y como no se pueden trazar para el pasado\u2026 Ya que en este caso ser\u00edan metagramas; y p\u00e1seseme el voquible.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos partidos van a surgir de las Constituyentes? El Diablo lo sabe. Y s\u00f3lo Dios, los hombres, las personas, que van a surgir o resurgir, que van a nacer o renacer \u2014resucitar\u2014 en ellas. Y entre tanto ya hay quienes est\u00e1n pensando en la persona a la que van a enterrar o a enjaular en la Presidencia de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Yo, para entre m\u00ed, y por seguir moda, tengo dos candidatos: uno, si se tratase de entierro, y otro, si se tratase de enjaule; pero, \u00a1claro est\u00e1!, me los reservo y callo, pues no quiero pasar por malicioso.<\/p>\n<p>\u00bfY cu\u00e1ntos partidos van a hundirse en las pr\u00f3ximas Cortes? Alguno hay que teme llegar a constituir mayor\u00eda en ellas: le teme a la responsabilidad del Poder no compartido con otro partido; le teme acaso a su propio programa. Que es lo que sucede cuando \u00e9ste, el programa, es un \u00edndice de actuaciones en vez de ser una metodolog\u00eda.<\/p>\n<p>Y ahora, lector desconocido \u2014tan heroico y respetable, pues me aguantas, como el elector desconocido, como mi elector desconocido\u2014, voy a formarme candidato en una campa\u00f1a electorera m\u00e1s bien que electoral. De la que espero salir gan\u00e1ndome; gan\u00e1ndome a m\u00ed mismo, que no es igual que ganar un acta de diputado constituyente. Y si me pierdo, no si pierdo la elecci\u00f3n, sino si me pierdo, ya s\u00e9 lo que me espera. Dios me libre.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101534\/CMU_9-144.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_18\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2638_1073207092\"><\/a><strong>La antorcha del ideal<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_19\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_25994091218\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 2<\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u201c\u00a1Hay que mantener en alto la antorcha del ideal!\u201d Al pelo, amigo m\u00edo, linda frase, muy linda frase. Pero\u2026 s\u00ed; pero la mano que tiene la antorcha, que la mantiene, es de carne y hueso y no de bronce, y se cansa y se abate. \u00bfEstatua? \u00a1Ay, amigo; terrible cosa tener que hacer de estatua! Hay en el Palais Royal de Par\u00eds una en m\u00e1rmol, de Rodin, representando a V\u00edctor Hugo con un brazo extendido, y \u00e9ste\u2026 apuntalado por el mismo Rodin. Y a los modelos de tales actitudes, para pintura o escultura, se les suele sostener el brazo con un cordel que cuelga del techo. Y es experto ve en la imagen, aunque invisible, el cordel del modelo. Y hay experto, que como aquel de que nos habla Browning, al ver una estatua de Laoconte sin serpientes, mientras los dem\u00e1s que la miran creen que est\u00e1 desperez\u00e1ndose y bostezando, adivina \u00e9l que es que est\u00e1 luchando con un enemigo invisible. \u00a1Con unas serpientes invisibles! \u00a1Y lo que duele, amigo, el cordel que cuelga del cielo! Usted, que es ante todo y despu\u00e9s de todo un esteta, no lo comprende. O mejor, no lo con-sabe ni lo con-siente.<\/p>\n<p>Cuenta el <em>Libro del \u00c9xodo<\/em> en su cap\u00edtulo XVII, que cuando peeaba Israel contra Amalec, si Mois\u00e9s alzaba su mano, Israel prevalec\u00eda; pero cuando la bajaba, prevalec\u00eda Amalec, y que como las manos de Mois\u00e9s estaban pesadas, le hicieron sentarse en una piedra y Aar\u00f3n y Hur le sosten\u00edan las manos, el uno de una parte y el otro de la otra, y que as\u00ed hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol. Las palmas de los pies de Mois\u00e9s, descansando, no apoy\u00e1ndose en tierra, y las plantas de sus manos apoyadas en otras manos. Palmas de pies de peregrino, plantas de manos de legislador. Y muerto luego Mois\u00e9s en la cumbre de Pisga, del monte de Nebo, en la tierra de Moab, frente a la tierra de promisi\u00f3n, en la que no le fue dado por el Se\u00f1or entrar, pas\u00f3 Josu\u00e9 a ella el Jord\u00e1n, con el arca de la alianza.<\/p>\n<p>\u00bfConoces, amigo, aquel denso poema de Alfredo de Vigny titulado <em>Mois\u00e9s<\/em>? Oiga algo de \u00e9l: \u201cY tomando lugar de pie, delante de Dios, Mois\u00e9s, en la nube oscura, le hablaba cara a cara. Y dec\u00eda al Se\u00f1or: \u00bfNo he de acabar? \u00bfAd\u00f3nde quieres que lleve todav\u00eda mis pasos? \u00bfHe de vivir, pues, siempre, poderoso y solitario? \u00a1D\u00e9jame dormirme con el sue\u00f1o de la tierra! \u00bfQu\u00e9 te he hecho para ser tu elegido? He conducido a tu pueblo a donde has querido, y he aqu\u00ed que su pie toca a la tierra prometida. De ti a \u00e9l que se tome otro la mediaci\u00f3n y que ponga el freno al corcel de Israel; yo le lego mi libro y la vara de bronce.\u201d Y todo lo dem\u00e1s que le dice y que conviene, amigo, que lo lea en el original de Vigny en po\u00e9tico franc\u00e9s, denso y fluido. Y aqu\u00ed debo advertirle que el agua corriente, l\u00edquida y fluida, es m\u00e1s densa que el hielo s\u00f3lido, pues \u00e9ste flota en aquella. Y que yo aqu\u00ed me veo constre\u00f1ido a traducir a Vigny en prosa s\u00f3lida y no en verso l\u00edquido.<\/p>\n<p>He vuelto a leer el <em>Mois\u00e9s<\/em> del gran poeta al recibir, amigo, con su amonestaci\u00f3n su linda frase de la antorcha del ideal. Y he repasado mi pasado.<\/p>\n<p>Soy, \u00bfdebo dec\u00edrselo?, uno de los que m\u00e1s han contribuido a traer al pueblo espa\u00f1ol la Rep\u00fablica, tan mentada y comentada. Pero ahora, en el umbral de la puerta entornada de la Espa\u00f1a de promisi\u00f3n, sienten las palmas de mis pies de peregrino ganas de c\u00e9sped de hierba fresca en que descansar sin apretarla, y sienten las plantas de mis manos de escritor ganas de sost\u00e9n de familiares y de disc\u00edpulos. Y veo la cumbre del monte Nebo, el Pisga, que se me aparecen en sue\u00f1os algo as\u00ed como el picacho del Almanzor, en Gredos, esa v\u00e9rtebra cervical del espinazo \u2014rosario, dice el pueblo\u2014 de las dos Castillas, la leonesa y la manchega, la del Cid y la de Don Quijote. Que vengan pues los Josu\u00e9s.<\/p>\n<p>Que vengan los Josu\u00e9s que le hagan pararse al Sol, o que, a lo menos, nuevos Esproncedas le conminen a que se pare para o\u00edrles su ardiente saludo. \u201cPara y \u00f3yeme, \u00a1oh Sol!, yo te saludo\u201d\u2026 Esto no es de Vigny. Y que el Sol, que es la mejor antorcha del ideal, les oiga, y que ellos hagan a su vez de estatuas saludadoras. \u00bfNo entramos ya en un nuevo mundo y en una era nueva? Y que esos Josu\u00e9s pasen con sus arcas el Jord\u00e1n, que es un Rubic\u00f3n, y tras el cual les aguarda la inevitable guerra civil inacabable, lo que otros llaman revoluci\u00f3n, la revoluci\u00f3n permanente del profeta israelita Trotzki, el avance sin muga. Yo, amigo, vengo del siglo XIX liberal y aburguesado; los sue\u00f1os de mi ni\u00f1ez se brizaron al fragor de aquellas modestas guerras civiles de 1874, cuando el cursi himno de Riego espoleaba corazones. Pase, amigo, pase el Jord\u00e1n-Rubic\u00f3n y entre en la nueva Espa\u00f1a, en la Espa\u00f1a federal y revolucionaria. Yo me quedar\u00e9 en Gredos, pues empiezan a ca\u00e9rseme las manos y los pies. Cada vez sue\u00f1o m\u00e1s con hierba fresca y verde, para descansar sobre ella o debajo de ella, al sol del cielo o a la sombra de la tierra.<\/p>\n<p>Y ahora vuelvo a releer el <em>Mois\u00e9s<\/em> de Vigny, y vuelvo a o\u00edrle c\u00f3mo le dice al Se\u00f1or terrible, de quien ver la cara es morirse:<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cVous m&#8217;avez fait viellir puissant et solitaire,<\/em><br \/>\n<em>laissez-moi m&#8217;endormir du sommeil de la terre.\u201d<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101529\/CMU_9-139.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_20\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2640_1073207092\"><\/a><strong>Egolog\u00edas y consistiduras<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_21\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_2599409121819\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 26 de junio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>En burla, aunque injusta, de la escol\u00e1stica medieval ha podido decirse que sus diferentes escuelas hac\u00edan consistir las cosas, ya en la consistidura, ya en el consistir, ya en el consistimiento, ya en la consistencia, ya en otras denominaciones, que no definiciones, an\u00e1logas. En resoluci\u00f3n, logomaquias. Y ni cabe llamarlas ideolog\u00edas, sino fonolog\u00edas; pues no se trata de ideas, sino de voces. Y hoy nos encontramos en una escol\u00e1stica pol\u00edtica y revolucionaria. Las supuestas definiciones no son m\u00e1s que denominaciones, en que a las veces el toque est\u00e1 en el orden de factores, que parece alterar el producto. As\u00ed hemos o\u00eddo la diferencia que va del socialnacionalismo al nacionalsocialismo, dos consistiduras diferentes y un solo camelo verdadero. Y alguien nos ha preguntado seriamente si radical socialista es lo mismo que socialista radical, a lo que, \u00a1es claro!, no supimos qu\u00e9 responderle. Otras veces el punto estriba en obtener un anagrama de iniciales, y as\u00ed hemos pensado en lanzar el partido revolucionario individualista popular, o sea R. I. P. \u00a1Y am\u00e9n! Fonolog\u00eda m\u00e1s o menos\u2026<\/p>\n<p>\u00bfPero es que el orden de los factores no altera el producto? Ah\u00ed est\u00e1 el viejo lema tradicionalista de \u201cDios, Patria y Rey\u201d, que los directoriales de la Uni\u00f3n Ptri\u00f3tica cambiaron en \u201cPatria, Religi\u00f3n y Monarqu\u00eda\u201d. Y lo cambiaron por inspiraci\u00f3n fajista, para poner la Patria por encima de todo, en concepci\u00f3n y sentimiento paganos. Y como no se atrevieron a ponerla antes que Dios, a hacer del Estado Dios, a la pagana, cambiaron los personales y concretos Dios y Rey por los impersonales y abstractos Religi\u00f3n y Monarqu\u00eda. Aunque, en rigor, en vez de Religi\u00f3n debieron haber dicho Iglesia. Y dejarle siempre a Dios fuera.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es hoy la lucha en Italia entre el fajismo y el vaticanismo, que parecieron conchabarse un momento? \u00bfQu\u00e9 es el duelo entre Mussolini y P\u00edo XI? Es el mismo viejo duelo medieval entre el Pontificado y el Imperio, entre la Iglesia y el Estado, entre la religi\u00f3n y la patria. Dej\u00e1ndole siempre fuera a Dios, que no necesita ni de Pontificado, ni de Iglesia, ni de religi\u00f3n, y mucho menos de Imperio, de Estado o de Patria.<\/p>\n<p>\u00a1Dios! \u00a1Dios sobre todo! S\u00ed; pero para el m\u00edstico, para el perfecto individualista, para el que resiste a todo partido civil. Dios es el universal concreto, el de mayor extensi\u00f3n y, a la vez, de mayor comprensi\u00f3n; el Alma del Universo, o dicho en crudo, el yo, el individuo personal, eternizado e infinitizado. Toda teolog\u00eda es una <em>egolog\u00eda<\/em>. Y por eso aquel nuestro R. P. fray Juan de los \u00c1ngeles, franciscano, aquel que dijo que Dios \u201cen cuanto hizo dej\u00f3 olor de su divinidad y grandeza\u201d, y que \u201cviviendo en carne mortal nunca se ven y gozan los rayos de su divina luz si no es por entre los dedos de las manos de Dios\u201d, exclam\u00f3 en un arrebato de divino ego\u00edsmo: \u201c\u00a1Yo para Dios, y Dios para m\u00ed, y no m\u00e1s mundo!\u201d Mas, \u00bfqu\u00e9 era Dios para el eg\u00f3logo fray Juan de los \u00c1ngeles? Era: \u201cque se debe considerar todo el mundo como un cuerpo, cuyos miembros son todas las criaturas, y cuya \u00e1nima es Dios\u201d. Y as\u00ed nuestro castizo m\u00edstico franciscano espa\u00f1ol, al no pedir m\u00e1s mundo que Dios es que ped\u00eda el alma del mundo, con sus criaturas todas. Su alma, no su idea; personalidad, no idealidad. \u00bfMas es esta posici\u00f3n civil?<\/p>\n<p>\u00bfCivil? San Agust\u00edn habl\u00f3 no de Estado, ni de Imperio, ni de Patria, pero ni propiamente de Iglesia, de Pontificado o de religi\u00f3n, sino de la Ciudad de Dios. San Agust\u00edn era un jurista romano y su teolog\u00eda fue jurisprudencia. Y en concepci\u00f3n agustiniana cabe invocar a Dios por encima de la patria y de la religi\u00f3n, del Estado y de la Iglesia, del Imperio y del Pontificado, que son cosas del cuerpo del mundo, pero no de su alma, no de su alma inmortal. Y el terrible \u2014\u00a1terrible, s\u00ed!\u2014 m\u00edstico eg\u00f3logo \u2014eg\u00f3logo y egol\u00e1trico\u2014, al pedir esa alma del mundo, pide una ciudad, pide una comunidad, pide una comuni\u00f3n. \u00bfO no es acaso que al ense\u00f1arnos el Credo, en la escuela, antes de \u201cla resurrecci\u00f3n de la carne y la vida perdurable\u201d, se nos ense\u00f1\u00f3 a creer en \u201cla comuni\u00f3n de los santos\u201d? \u00bfY qu\u00e9 es la comuni\u00f3n o la comunidad de los santos en la vida perdurable sino la Ciudad celeste de Dios, la eterna sociedad futura? \u00bfQu\u00e9 es, sino la patria eterna e infinita, el reino de Cristo, que no es de este mundo?<\/p>\n<p>\u00bfLogomaquias? \u00bfEgolog\u00edas? \u00bfConsistiduras? Dicho llanamente: que al poner a Dios, a mi Dios, sobre todo y por encima de la patria y de la religi\u00f3n, del Estado y de la Iglesia, del Imperio y del Pontificado, declaro que hay algo que no puedo ni debo sacrificar ni a la patria, ni a la religi\u00f3n, ni al Estado, ni a la Iglesia. \u00bfQu\u00e9 es esto?<\/p>\n<p>\u00bfHe de continuar? Porque cualquiera se hace o\u00edr sobre esto en medio del actual barullo de escol\u00e1stica de partidos pol\u00edticos con sus definiciones\u2026 fonol\u00f3gicas. O sea verbales. Y verbosas.<\/p>\n<p>Y a este lector que me pide que no abuse de la Historia Sagrada, he de decirle que toda historia es sagrada, que la Historia es el pensamiento de Dios, y que su fin es forjar, no patria, ni Estados, ni Imperios, sino almas individuales, personas, hombres. Como el lector \u00e9se y como<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Miguel de Unamuno.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101529\/CMU_9-140.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_22\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc16856_1800461024\"><\/a><strong>Naci\u00f3n, estado, iglesia, religi\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_23\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc634_259940912\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 2 de <\/em><em>julio de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Heme recogido esquivando el traj\u00edn de las elecciones, o, mejor, de los escrutinios. Tengo algo m\u00e1s que escudri\u00f1ar \u2014o desgorgojar, que se dir\u00eda traduciendo del catal\u00e1n\u2014 que no votos de sufragio. Ni he de comentar elecciones, escrutinios y escudri\u00f1os, \u00bfpara qu\u00e9? Comentar\u00e9, en rumia, mi \u00faltimo comentario aquel en que os dec\u00eda de la Iglesia y del Estado, del Pontificado y del Imperio, la patria y la religi\u00f3n. Porque me he dado cuenta de que nos conviene precisar m\u00e1s las palabras, ya que toda l\u00f3gica es gram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Y ante todo hay que percatarse bien de lo que quieren decir Iglesia y Estado, y m\u00e1s ahora en que tanto se asenderea lo de su mutua separaci\u00f3n. Primero, Iglesia. Iglesia es \u2014as\u00ed se nos ense\u00f1\u00f3 en el Catecismo\u2014 \u201cla congregaci\u00f3n de los fieles todos\u201d, no de los cl\u00e9rigos s\u00f3lo, de los fieles, la inmensa mayor\u00eda de los cuales la forman laicos o legos. La Iglesia no es, pues, la clerec\u00eda, no es el cuerpo sacerdotal, no es lo que podr\u00edamos llamar la burocracia eclesi\u00e1stica. Y hay iglesias sin clerec\u00eda.<\/p>\n<p>Y si la Iglesia no puede confundirse con la clerec\u00eda, o reducirse a \u00e9sta, tampoco se puede confundir la naci\u00f3n con el Estado, o reducirse a \u00e9ste. Si hay palabra ambigua es esta de Estado, con la que juegan federales, comunistas, anarquistas, sindicalistas y sus adversarios y contradictores. Estados o estamentos se llam\u00f3 a las clases que estaban representadas en las Cortes: nobleza, clero, burgues\u00eda, estado llano. Y Estado suele llamarse a la corporaci\u00f3n de los que ejercen el Poder p\u00fablico, a la burocracia a que viven sujetos los llamados Gobiernos. De donde resulta que el Estado viene a ser a la naci\u00f3n lo que la clerec\u00eda a la Iglesia. Y preguntar si cabe naci\u00f3n sin Estado es como preguntar si cabe Iglesia sin clerec\u00eda, por m\u00ednimos que el Estado y la clerec\u00eda sean.<\/p>\n<p>\u00a1Sin clerec\u00eda! Ni para entrar en la Iglesia cristiana cat\u00f3lica hace falta, ya que se entra por el bautismo, y puede bautizar cualquier hombre o mujer en uso de raz\u00f3n. Como en el sacramento del matrimonio son ministros los contrayentes, los que se casan. Dos casos del hondo laicismo de nuestra religi\u00f3n oficial y popular espa\u00f1ola. Laicismo que late en muchas de sus pr\u00e1cticas y en muchos de sus cultos. El feligr\u00e9s y vecino de un pueblecillo se siente tal, feligr\u00e9s y vecino sin relaci\u00f3n al p\u00e1rroco y al alcalde. La honda unidad del pueblecillo no depende de los agentes de la autoridad, como son p\u00e1rroco y alcalde, sino de la autoridad misma, que es algo impersonal y colectivo, ll\u00e1mese parroquia o concejo.<\/p>\n<p>\u00bfSeparar la Iglesia del Estado? \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? \u00bfQuiere decir separar la clerec\u00eda de la burocracia civil? \u00bfQue no cobre el clero de los impuestos p\u00fablicos? \u00bfQue no sea el cura un funcionario civil? Entonces habr\u00eda que ver si ello conviene a la naci\u00f3n y a la Iglesia, a la patria y a la religi\u00f3n. Porque eso de que la religi\u00f3n es asunto puramente individual o privado, resulta, hist\u00f3ricamente, un error. La religi\u00f3n sea lo que fuere, es un lazo entre individuos, un lazo que religa. Lo que es la religi\u00f3n bolchevique y lo que es la religi\u00f3n fajista. Fajismo, de fajo \u2014palabra que tomamos hace siglos del italiano <em>fascio<\/em>, haz, las dos del lat\u00edn <em>fascis<\/em>\u2014, no es sino religionismo, bien que pagano. Es religionismo nacionalista o de Estado.<\/p>\n<p>Cuando se discuta, pues, la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado, v\u00e9ase si conviene a la Iglesia, a la religi\u00f3n, y a la vez a la naci\u00f3n, a la patria, a separar la clerec\u00eda de la burocracia civil; pero no se crea que el problema toca a lo hondo de la Iglesia y de la naci\u00f3n, de la religi\u00f3n y de la patria. La naci\u00f3n, la patria, se sostiene en un culto a la Historia, al pasado que no pasa, al pasado eterno, que es a la vez presente y porvenir eternos, que es eternidad, que es historia. El culto a los muertos, que no es culto a la muerte, sino a la inmortalidad; el culto a los muertos siempre vivos es el principio espiritual de la continuidad humana, es la tradici\u00f3n siempre en progreso. Y esta Iglesia y esta naci\u00f3n son inseparables. El d\u00eda en que de un rito o de otro, con agua o sin ella, se deje de bautizar al que entra en una comunidad nacional se habr\u00e1 acabado la naci\u00f3n. Y esto aunque subsista el Estado, como un tumor que a\u00fan persiste sobre un cad\u00e1ver. Y de esto nos ense\u00f1a aquel hondo fen\u00f3meno hist\u00f3rico de laicizaci\u00f3n de una Iglesia nacional, que fue el movimiento husita \u2014el de Juan Hus\u2014 en Bohemia, donde la naci\u00f3n, sacudiendo el Estado imperial austr\u00edaco, ha renacido como Checoslovaquia.<\/p>\n<p>Cat\u00f3licos anticlericales conozco, pero tambi\u00e9n conozco clericales anticat\u00f3licos. Y s\u00e9 que el problema ese de la separaci\u00f3n de que se habla no era un problema religioso sino econ\u00f3mico. Y en cuanto a las \u00d3rdenes llamadas religiosas, no olvidemos que sus corporaciones se nutren por una especie de recluta malthusiana. Y que ahora tales corporaciones o comunidades, a favor de la persecuci\u00f3n que las amaga, se encuentran en una especie de disoluci\u00f3n \u00edntima.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101531\/CMU_9-141.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_24\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2642_1073207092\"><\/a><strong>E<\/strong><strong>l Estatuto o los desterrados de sus propios lares<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_25\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_259940912181920\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 7 de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u201c\u00a1Enhorabuena!\u201d, y un saludo de paso. Esto los que no piden albricias. Y uno se queda dici\u00e9ndose para s\u00ed: \u201c\u00bfEn hora buena?, no, sino \u00a1en mala hora!\u201d, y rumiando aquellas amargas palabras de Job (VII, 20): \u201cPor qu\u00e9 me pusiste por blanco tuyo y soy para m\u00ed mismo insoportable?\u201d Porque hay no ya horas, sino d\u00edas y a\u00f1os y aun siglos malos; hay horas de resaca. Son las que siguen a todo empuje de revoluci\u00f3n confundente.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya sabemos que hay quienes condenan toda sinceridad, quienes predican un eso que llaman optimismo oficial, quienes llaman derrotismo a la limpieza de visi\u00f3n. Pero suelen ser los que no tienen el sentimiento de la responsabilidad, esto es: los resentidos. Lo que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1!, que el resentimiento no sea una fuerza y muy grande. Basta mirar a Rusia, a la Rusia actual, y mirarla a trav\u00e9s del evangelio de Dostoyevsqui, el gran profeta de los resentidos, el Bautista de Lenin. Pero\u2026<\/p>\n<p>He visto no s\u00e9 d\u00f3nde que Nietzsche dec\u00eda que la enfermedad apetece lo que la mantiene como tal enfermedad. Y esto parece que lo saben muy bien los alcoh\u00f3licos, los morfin\u00f3manos y\u2026 casi todos los enfermos. Entre ellos, los resentidos. Sean hombres o pueblos. Porque hay pueblos resentidos, y los pueblos resentidos apetecen su propia disoluci\u00f3n, aunque la llamen renovaci\u00f3n. Pues si corre tanto aquella sentencia \u2014creo que tra\u00edda de Italia\u2014 de \u201co renovarse o morir\u201d, la nuestra, la castiza, la espa\u00f1ola, es la que sol\u00ed recordar nuestro buen amigo Schopenhauer, aquella de \u201cgenio y figura hasta la sepultura\u201d. O sea que el renovarse y el morir es uno y lo mismo. Y hay, repito, un instinto disolutivo. O resentimental.<\/p>\n<p>Yo, que hab\u00eda tratado a algunos irlandeses \u201csinn feiners\u201d (\u201cnosotros mismos\u201d), esos sedicentes celtas, quejumbrosos, del arpa y la verdura, cuando alcanzaron su independencia de Inglaterra, me dije: \u201cY ahora, que no les queda ya resentirse de Inglaterra, \u00bfqu\u00e9 van a hacer?\u201d Ya s\u00e9 lo que seguir\u00e1 haciendo, o mejor, diciendo, un Bernard Shaw, pongo por caso; pero Bernard Shaw no es un irland\u00e9s ortodoxo, ciento por ciento. No es ni siquiera O&#8217;Shaw. Es un hereje absoluto e integral; hasta de su propia herej\u00eda. Y supongo lo que seguir\u00e1n haciendo y diciendo los unionistas \u2014es decir, los verdaderos federales\u2014 del Ulster, los que no han consentido en perder la independencia espiritual del individuo, la mayor plenitud de aquellos llamados derechos individuales. Posici\u00f3n que comprendo y consiento muy bien yo, que, como espa\u00f1ol vasco, vi nacer y desarrollarse entre los fenianos de mi nativa tierra vasca, la que me ha hecho, aquella barbarie r\u00fastica del antimaquetismo, aquella barbarie de dividir a los convecinos y colaboradores en ind\u00edgenas y advenedizos, en nativos y forasteros. Y eso que en mi nativo Pa\u00eds Vasco, justo es decirlo, a ning\u00fan hombre sensato se le ocurr\u00eda la est\u00fapida ocurrencia de decir que nos mandaban desde el centro, lo que no era cierto. Mis paisanos, como todos los dem\u00e1s espa\u00f1oles se mandaban a s\u00ed mismos unos a otros. Y si hab\u00eda caciquismo, era ind\u00edgena. Ni creo que a los mandones m\u00e1s o menos ind\u00edgenas de mi tierra que andan destructurando un Estatuto se les ocurra el desatino hist\u00f3rico de exclamar: \u201c\u00a1Ya no nos mandan!\u201d Esta ser\u00eda una simpleza propia s\u00f3lo de uno educado en el mando militar. El Estatuto, por lo dem\u00e1s y por lo que de \u00e9l conozco, es algo en gran parte deliciosamente infantil y no habr\u00e1 gran da\u00f1o para mis paisanos liberales en que fuera aprobado por Espa\u00f1a, pues las m\u00e1s absurdas de sus prescripciones no podr\u00e1n nunca llevarse a la pr\u00e1ctica. Se resistir\u00e1n a ellas los mismos a quienes se las quiere aplicar. Y si se intentara forzarles a seguirlas acabar\u00edan por sentirse advenedizos todos los nativos. Pues hay nacionalismos chicos con los que s\u00f3lo se consigue hacer que uno se sienta desterrado en su propia tierra, forasteros en sus propios hogar y cuna, ahogado en aldeaner\u00eda sin patria civil.<\/p>\n<p>All\u00ed, en la villa que fue mi cuna y mi primer hogar, en mi Bilbao nativa, siendo yo ni\u00f1o, cuando \u00edbamos sde paseo los del Colegio a Bego\u00f1a o a Abando, anteiglesias hoy anexionadas a la villa, le\u00edamos en el frente de sus sendas casas consistoriales: \u201cCasa de la Rep\u00fablica\u201d. Y no quer\u00eda decir Casa de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, sino que se llamaban a s\u00ed mismas la Rep\u00fablica de Bego\u00f1a y la Rep\u00fablica de Abando. Y acaso el haberse federado la Rep\u00fablica de Abando con la villa de Bilbao fue lo que hizo germinar, por un proceso resentimental aldeano, en el alma simplic\u00edsima de Sabino Arana, lo que se llam\u00f3 primero el bizcaitarrismo. Con b y con k, por supuesto, porque la v y la c son maquet\u00e1nicas. Y si no, basta recorrer la epigraf\u00eda ib\u00e9rica. \u00a1Sabrosos recuerdos infantiles! S\u00ed; \u00a1pero ensue\u00f1os infantiles! Muy dulces para brizados por zorcico, jota, mui\u00f1eira, sardana o seguidilla; pero\u2026 Un mand\u00f3n no puede ser un vate m\u00e1s o menos melenudo y jocoso-floral. La pol\u00edtica no es orfe\u00f3n. Y menos orfe\u00f3n de chiquillos de una o de otra edad. Dulce cosa la ni\u00f1ez, y m\u00e1s dulce la segunda ni\u00f1ez, la \u00faltima; lo presiento, \u00a1ay!, con una amarga dulzura; pero\u2026 \u00a1Qu\u00e9 casas aquellas de las rep\u00fablicas aldeanas de Bego\u00f1a y de Abando! Donde se alzaba esta, en la plaza de Albia, se alza hoy la estatua de Ant\u00f3n el de los Cantares, poeta infantil y aldeano, el primero que me hizo llorar. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 el \u00faltimo?<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101532\/CMU_9-142.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_26\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22527_1986339544\"><\/a><strong>Entre encinas castellanas<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_27\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22529_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 11 de julio de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Hace poco, con motivo de la campa\u00f1a electoral a que mi historia me empuj\u00f3, fui algunas veces, soslayando a los hombres, a cruzar campos por entre estas matriarcales encinas castellanas. Matriarcales, velazque\u00f1as y quijotescas. Llevando siempre en el hond\u00f3n de mi memoria la visi\u00f3n de una tarde en que al ponerse el sol contempl\u00e9 plantado al pie de una encina un toro tan berroque\u00f1o como ella, y detr\u00e1s, de fondo, frisando en el ocaso, el oleaje dorado de un trigal.<\/p>\n<p>\u00a1La encina! \u00a1S\u00edmbolo y emblema secular del alma de esta tierra! \u201cRobusta\u201d la llam\u00f3 Don Quijote, es decir, robliza, y es, de hecho, hermana del roble, el \u00e1rbol santo de Guernica, el de las libertades vascas, que extend\u00eda su fruto por el mundo todo. La encina, \u00e1rbol que parece de roca, de berrueco, dura, prieta, inmoble al viento, de oscuro follaje perenne. Negra \u2014<em>ilice nera<\/em>\u2014 la llam\u00f3 Carducci al cantar a las fuentes del Clitumno, y al maldecir al sauce llor\u00f3n \u2014<em>piangente<\/em><em> sal<\/em><em>ci<\/em><em>o<\/em>\u2014 al \u201cdesmayo\u201d, \u201camor de los tiempos humildes\u201d. Estas robustas matriarcales encinas castellanas, de secular medro, que van siendo sustituidas, \u00a1l\u00e1stima!, por esos pinos quejumbrosos \u2014<em>\u00a1queixumes<\/em><em> dos pinos!<\/em>\u2014 y resinosos. Estas encinas que esconden recatadamente su flor, la candela, y dejan escabullir \u2014o sea <em>escascabullir<\/em>, o salirse del cascabullo o cascabillo, del dedal\u2014 la bellota \u2014\u201csu dulce y sazonado fruto\u201d, que dijo Don Quijote, para que se ceben cochinos en la montanera. Cochinos que mantendr\u00e1n a los hombres. Y entre estas \u201crobustas encinas\u201d los \u201cvalientes alcornoques\u201d, que alguna vez se casan con ellas y dan el curioso y rar\u00edsimo <em>mesto<\/em>, un mixto o mestizo de unas y de otros.<\/p>\n<p>De las entra\u00f1as de la encina, de lo que se llama su coraz\u00f3n \u2014coraz\u00f3n de encina\u2014, del \u00edntimo le\u00f1o rojo de sus ramas gruesas, forjan los charros dulzainas. Sacan un rollo, lo perforan a lo largo con un asador en brasa y le ponen luego los agujeros para puntearla. Y as\u00ed resultan melodiosas las rojas entra\u00f1as de la encina en que toca el dulzainero aires de la tierra castellana.<\/p>\n<p>Por estas tierras, por estas dehesas, anduvimos, caballeros andantes, hace unos a\u00f1os llevando una campa\u00f1a agraria, quijotesca, no electoral, habl\u00e1ndoles a los labriegos y ga\u00f1anes de que de poco sirve dejarles las manos libres para el contrato de trabajo si con las cercas de los cotos se les ponen grillos a los pies. Y hemos podido ver al cabo de a\u00f1os el fruto de aquellas nuestras predicaciones. \u00bfS\u00f3lo de aquellas? Alguien nos precedi\u00f3: un profeta m\u00edtico y m\u00edstico. Que al recorrer ahora de nuevo estos campos he recordado otra predicaci\u00f3n, una predicaci\u00f3n propiamente comunista, al pie de una encina castellana, predicaci\u00f3n de hace tres siglos y cuarto. Fue de Don Quijote, el gran comunero.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo XI de la primera parte del libro se nos cuenta c\u00f3mo el caballero, habiendo tomado \u201cun pu\u00f1ado de bellotas en la mano y mir\u00e1ndolas atentamente, solt\u00f3 la voz\u201d a razones\u2026 comunistas. Fue cuando enton\u00f3 aquella \u201carenga\u201d de: \u201cDichosa edad y siglos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron nombre de dorados&#8230;\u201d, y lo de que entonces se ignoraban estas dos palabras de <em>tuyo<\/em> y <em>m\u00edo<\/em>\u201d, pues eran en aquella santa edad todas las cosas comunes\u201d, y todo lo dem\u00e1s, que podemos, como los cabreros que lo oyeron, volverlo a o\u00edr, ley\u00e9ndolo del libro los que no se lo sepan ya de coro. \u201cLarga arenga\u201d, que, seg\u00fan el malicioso Cervantes, \u201cse pudiera muy bien excusar\u201d Don Quijote, y a la que aqu\u00e9l, el historiador, llam\u00f3 \u201cin\u00fatil razonamiento\u201d. Pero yo, el comentarista, al comentar la \u201carenga\u201d en mi <em>Vi<\/em><em>da de Don Qui<\/em><em>jote y Sancho<\/em> hace ya m\u00e1s de un siglo, sostuve, como hoy sostengo, que no fue in\u00fatil el razonamiento comunista del caballero y que les lleg\u00f3 al fondo del alma a los cabreros, que, aunque al pronto parezcan no entender, entienden al cabo, y que hay que hablarles como se habla a Dios, del hondo del coraz\u00f3n, y en la lengua en que se habla uno a s\u00ed mismo a solas y en silencio. La m\u00fasica de las palabras resonar\u00e1 en las mentes de los cabreros \u2014dije y digo\u2014 mejor que en la mente de los bachilleres al arte de Sans\u00f3n Carrasco. En aquel mi comentario expres\u00e9 mi fe en el poder de la palabra pura, mi fe en Don Quijote, \u201cdando al aire de que respiraban todos reposadas palabras vibrantes de una voz llena de amor y de esperanza\u201d.<\/p>\n<p>Y he vuelto a o\u00edr, he vuelto a o\u00edr entre las matriarcales encinas castellanas, surgiendo de sus melodiosas entra\u00f1as, la voz de Don Quijote, y he vuelto encontrar a sus cabreros. Y sigue sonando la dulzaina castellana, s\u00f3lo que ahora suena son de lucha entra\u00f1able.<\/p>\n<p>D\u00edas antes de emprender esta campa\u00f1a me paseaba por otro encinar, el del Pardo, a las puertas de la Villa y Corte del Oso y del Madro\u00f1o. Y me acordaba de la agon\u00eda del pen\u00faltimo Borb\u00f3n de Espa\u00f1a, de Alfonso XII, que so\u00f1ando en el hijo \u2014\u00bfhijo o hija?\u2014 que le iba a nacer estertoreaba entre las encinas del Pardo: \u201c\u00a1qu\u00e9 conflicto!, \u00a1qu\u00e9 conflicto!\u201d Y no s\u00e9 si en aquel Pardo hubo o no pacto. Y luego, \u00faltimamente, entre esas mismas tristes encinas languidec\u00eda, aj\u00e1ndose, el nieto y heredero del Restaurador. Y ahora que va por fin a abrirse al pueblo la dehesa del Pardo, podr\u00e1n ir los espa\u00f1oles a escuchar lo que dicen las matriarcales y entra\u00f1adamente melodiosas encinas quijotescas a los pinos, los robles, los sauces, las hayas, los olivos, los avellanos, los algarrobos y los dem\u00e1s hijos de la roca ib\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u00a1Milenarias encinas castellanas a que riegan ramas del Duero y del Tajo, que Dios bendiga vuestro canto quijotesco, canto que me ha sido dado o\u00edr mientras miraba el oleaje dorado de la mies a espera de la hoz segadora!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_28\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2644_1073207092\"><\/a><strong>Rep\u00fablica espa\u00f1ola y Espa\u00f1a republicana<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_29\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_25994091218192021\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 16 de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hambre de soledad, Dios m\u00edo, qu\u00e9 hambre de soledad se le mete a uno hasta el tu\u00e9tano del alma social \u2014y no hay otra\u2014 en este torbellino de sociedad disociativa! Soledad, santa soledad en que vivir de recuerdos y de esperanzas sociales. Hambre de estar a solas con todo el Universo humano, que no es diferencial. Pero\u2026 ape\u00e9monos, y \u201cllaneza, hermano, llaneza\u201d. Al llano, pues. \u00bfSe va a estar siempre haciendo de profeta, o qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u00a1Ahora hay que consolidar la Rep\u00fablica! \u2014oigo\u2014. Y me digo: \u201cAhora hay que consolidar, esto es, hay que consolidar a Espa\u00f1a\u201d. Porque en tanto o\u00edr hablar de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola apenas se oye hablar de Espa\u00f1a, sin adjetivos. Y piense el lector si es lo mismo Rep\u00fablica espa\u00f1ola que Espa\u00f1a republicana.<\/p>\n<p>A consolidarla, pues, a consolidarla, no sea que se nos liquide. Y en liquidaci\u00f3n de quiebra, que ser\u00eda lo peor.<\/p>\n<p>\u00bfJuego de palabras? \u00bfGramatiquer\u00edas? Jugar con palabras suele ser jugar con fuego. Por palabra de m\u00e1s o de menos se matan los hermanos, o, lo que es peor, se niegan la hermandad. Y no es tan ocioso saber distinguir entre lo adjetivo y lo sustantivo. En el llamado antiguo r\u00e9gimen se lleg\u00f3 a decir que la patria y la Monarqu\u00eda eran consustanciales; pero en este llamado nuevo se empieza a pensar \u2014pensar es decirse algo\u2014 que son consustanciales la patria y la Rep\u00fablica. Y todo esto de la consustancialidad no es m\u00e1s que mitolog\u00eda, teol\u00f3gica o ateol\u00f3gica \u2014total\u2026 \u00a1pata!\u2014. \u00a1La de hogueras que encendi\u00f3 eso de la consustancialidad! Y sigue.<\/p>\n<p>No, ni la Monarqu\u00eda ni la Rep\u00fablica son sustancias, sino formas, y ni siquiera formas sustanciales, como los escol\u00e1sticos le llamaban al alma, de la que dec\u00edan que era la forma sustancial del cuerpo. \u00bfEs acaso una Monarqu\u00eda, es una Rep\u00fablica la forma sustancial del cuerpo de la patria, del territorio nacional, del santo campo patrio en que reposan los restos de los que nos hicieron? Si es caso, lo ser\u00eda el imperio. Porque el imperio, s\u00ed: el imperio puede llegar a ser forma sustancial de una patria. Lo que no quiere decir que llegue a ello siempre. Hay imperialismos insustanciales. Y teatrales. O, mejor, histri\u00f3nicos. Sin que se olvide que el Imperio romano, el de los C\u00e9sares, sigui\u00f3 llam\u00e1ndose Rep\u00fablica. Y que hoy hay Rep\u00fablicas, ya que no imperiales, imperialistas.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfMonarqu\u00eda? \u00bfRep\u00fablica? \u00a1Catalu\u00f1a!\u201d \u2014dijo Camb\u00f3\u2014. \u201c\u00bfMonarqu\u00eda? \u00bfRep\u00fablica? \u00a1Espa\u00f1a!\u201d \u2014digamos\u2014. Y a consolidarla, o sea a con-soldarla. Que lo que hoy busca Espa\u00f1a, de la que apenas hablan sus hijos, es su religi\u00f3n civil espa\u00f1ola, su ciudadan\u00eda universal o divina, sobre-humana.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfEs Espa\u00f1a una naci\u00f3n?\u201d \u2014me preguntaba un lego en Historia\u2014. Y le dije: \u201cEspa\u00f1a es internacional, que es modo universal de ser m\u00e1s que naci\u00f3n, sobre-naci\u00f3n.\u201d Un conglomerado de republiquetas no es nada universal si no se eleva a imperio. Y no achiquemos naci\u00f3n a un sentido lugare\u00f1o, de lugar m\u00e1s o menos rico en vecindario, pues ni vecino es, sin m\u00e1s, ciudadano.<\/p>\n<p>No, no se puede sacrificar Espa\u00f1a a la Rep\u00fablica. Ni vayamos a caer es superticiosas pr\u00e1cticas lit\u00fargicas y mitol\u00f3gicas. Hace poco o\u00edamos hablar de la bandera mon\u00e1rquica, llam\u00e1ndole as\u00ed a la roja y gualda, la que empez\u00f3 siendo de la Casa de Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a, y lo fue de la Rep\u00fablica de 1873. La de la Casa de Borb\u00f3n es la actual de la Rep\u00fablica Argentina. Y esta otra tricolor, roja, gualda y morada, ni s\u00e9 quien la invent\u00f3 ni cu\u00e1ndo, ni me importa mucho saberlo. Es asunto de familia\u2026<\/p>\n<p>\u00a1Y lo que apasionan estas liturgias, zapatos nuevos para ni\u00f1os! Es como la heterograf\u00eda. Pues hay una Espa\u00f1a con \u00f1, otra Espanya con ny, y hasta he le\u00eddo en un escrito gallego una Hespa\u00f1a, por no atreverse a escribirlo del todo a la portuguesa: Hespanha. \u00a1Y triste mirar estas ni\u00f1er\u00eda! \u00a1Pobre Espa\u00f1a nuestra, la de todos los espa\u00f1oles universales, sobrenacionales, la de nuestro verbo imperial, la que lanz\u00f3 al cielo ultramarino aquel \u201c\u00a1tierra!\u201d al columbrar la Am\u00e9rica que nos esperaba!<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hambre de soledad, Dios m\u00edo, qu\u00e9 hambre de soledad en que enso\u00f1arme en mi Ciudad de Dios espa\u00f1ola, la de nuestro abolengo universal, la que est\u00e1 acaso gestando nuestro nietos universales, de cuando se nos haya ca\u00eddo esta sarna de resentimientos lugare\u00f1os que nos corroe, este bocio de aldeaner\u00edas inciviles! Y cuenta, no se olvide, que hay aldeas y lugares millonarios.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101533\/CMU_9-143.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_30\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2648_1073207092\"><\/a><strong>\u00a1Pobres metecos! <\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_31\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_259940912181920212223\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>En el pr\u00f3logo de la edici\u00f3n francesa del Baedecker se dec\u00eda que el espa\u00f1ol es \u201cpointilleux et ombraguex\u201d, quisquilloso y receloso. Y esto acaso se deba a esa terrible plaga nacional que es la envidia. \u00bfS\u00f3lo de Espa\u00f1a? \u00a1Lo que le preocupaba a Herodoto, el de la democracia hel\u00e9nica! Y recuerdo que en cierta ocasi\u00f3n me dijo Camb\u00f3 en la plaza Mayor de Salamanca que la envidia naci\u00f3 en Catalu\u00f1a. Pero. \u00a1es claro!, a cualquier otro ciudadano universal de Espa\u00f1a que se le oiga se le oir\u00e1 decir lo mismo de su propia regi\u00f3n o patria chica. Porque la envidia que es rec\u00edproca, es de estas patrizuelas que se achican. Lo m\u00e1s del anticaciquismo, \u00bfno es acaso producto de esa t\u00edpica secreci\u00f3n democr\u00e1tica?<\/p>\n<p>Y ahora veamos esas peque\u00f1as an\u00e9cdotas insignificantes a que esa enfermedad de la visi\u00f3n, que consiste en no poderse ver \u2014de <em>invidere<\/em>, no ver, deriva <em>invidia<\/em>\u2014, convierte en vigas las pajas. \u00bfQui\u00e9n no ha o\u00eddo la t\u00f3pica an\u00e9cdota de: \u201c\u00a1hable usted en cristiano!\u201d? Y, sin embargo, esto es de un grosero rar\u00edsimo y excepcional. Y tal vez a ese grosero incomprensivo le provoc\u00f3 otro grosero que, pudiendo hablarle en comprensi\u00f3n mutua, prefiri\u00f3 molestarle poco cristianamente. Si bien esto era m\u00e1s raro a\u00fan. Porque mi experiencia personal en Catalu\u00f1a me ha ense\u00f1ado que en el \u201carchivo de la cortes\u00eda\u201d, que dijo Cervantes, todos los hombres cultos \u2014y no he tratado otros all\u00ed\u2014 se acomodan al modo de entendimiento mutuo. Y eso que yo les rogaba que me hablasen en su cristiano vernacular, pues deseaba ejercitar mi o\u00eddo y mi sentido a su comprensi\u00f3n. Otra cosa habr\u00eda sido sui hubiesen pretendido impon\u00e9rmelo.<\/p>\n<p>Esa tan asendereada y sobada an\u00e9cdota revela un estado de lamentable neurastenia colectiva en quienes la recogen y repiten. Un pueblo sano de verdad no se percata de cosas como esas, o las olvida al punto. Es algo parecido a las peque\u00f1eces que agrand\u00f3 po\u00e9ticamente la gran Rosal\u00eda a cuenta del trato que se daban los segadores gallegos y no que les daban los castellanos de Castilla. \u00a1Triste enfermedad esa de creerse un hombre o un pueblo vejados! \u00bfTristes quisquillosidad y recelosidad espa\u00f1olas! \u00a1Triste man\u00eda persecutoria, colectiva, por donde se va a parar a las republiquetas de taifas, al pueril juego de estatutillos resentimentales!<\/p>\n<p>Recuerdo ahora otra simpleza de pobres resentidos, y era la de creer que dialecto es respecto a idioma o lengua un t\u00e9rmino peyorativo, algo que expresa un grado inferior. \u201cD\u00edgame, D. Miguel \u2014me preguntaba un ingenuo v\u00edctima de lo que hoy se llama un complejo de inferioridad\u2014, esta nuestra lengua, \u00bfusted cree que es dialecto o idioma?\u201d Y le respond\u00ed conforme a mi condenada profesi\u00f3n: \u201cMire, amigo, ello es cuesti\u00f3n de palabras, y pues que estamos en \u00e9stas, sepa que idioma significa lo particular, el resultado de la acci\u00f3n particularizadora, como poema es lo creado, y que si el poe-ma corresponde al poe-ta, lo creado al creador, el idio-ma corresponde al idio-ta, o sea al particular, que no empez\u00f3 queriendo decir otra cosa esto del idiota. Un idiotismo es una particularidad.\u201d Y el buen amigo se qued\u00f3 pensando no s\u00e9 en qu\u00e9, acaso en la generalidad m\u00e1s o menos particular; es decir, contradictoria. O dicho en oro y sin recovecos, que Espa\u00f1a tiene el deber de imponer a todos sus ciudadanos el conocimiento de la lengua o dialecto \u2014me es igual\u2014 espa\u00f1ol; pero que no debe consentir el que se imponga \u2014as\u00ed, se imponga\u2014 a ninguno de ellos el biling\u00fcismo. Sea biling\u00fce quien quiera, y triling\u00fce y pol\u00edglota; \u00bfpero como obligaci\u00f3n de ciudadan\u00eda?, \u00a1jam\u00e1s! La ciudadan\u00eda es simple, y no la hay doble ni triple ni m\u00faltiple. Y en lenguas las hay diferenciales y las hay integrales.<\/p>\n<p>A base de idiotismos, que degeneran en idioteces, de particularidades, de an\u00e9cdotas, de antojos, de reconcomios, de visiones de ictericia, de agravios fant\u00e1sticos, hay se\u00f1oritos que quieren forjar la conciencia personal de pueblos sanos. \u00a1Qu\u00e9 cartas henchidas de amargura recibo de espa\u00f1oles que empiezan a sentirde tratados de metecos \u2014meteco es algo as\u00ed como maqueto\u2014 en su propia Espa\u00f1a, y a cuyos hijos se les quiere imponer una doble ciudadan\u00eda y con ella una doble comprensi\u00f3n cuando no se ha acabado la sencilla!<\/p>\n<p>\u00a1Pobres espa\u00f1oles que tendr\u00e1n que pagar en represalia agravios hist\u00f3ricos, los m\u00e1s de ellos m\u00e1s supuestos que efectivos, de lejanos tatarabuelos, resentimientos que s\u00f3lo conservan los neurast\u00e9nicos! Porque miren, hermanos, que eso de recordar el \u201cbol calp de fals\u201d no es cosa de historia, sino de histeria. \u00a1Y pobres metecos!<\/p>\n<p>Mas de esto de los metecos, maquetos, forasteros o advenedizos nos queda mucho que decir.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101535\/CMU_9-145.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_32\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2650_1073207092\"><\/a><strong>Individuo y estado<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_33\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_25994091218192021222324\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>No bien le\u00eddo en este mismo diario el art\u00edculo del amigo Araquistain sobre <em>El complejo sindicalista<\/em>, tomo la pluma, y no con talante pol\u00e9mico, para comentar algo de lo que en \u00e9l dice su autor. Es esto: \u201cLa tesis del individualismo espa\u00f1ol, o sea el antiestatismo espa\u00f1ol, como generalizaci\u00f3n, me ha parecido siempre una tonter\u00eda. Un r\u00e9gimen tan f\u00e9rreamente estatista como el que ha imperado en Espa\u00f1a durante tantos siglos no se explica sin una anuencia espiritual de la mayor\u00eda del pueblo.\u201d<\/p>\n<p>Dejemos por ahora la segunda parte de lo citado, eso de que el r\u00e9gimen espa\u00f1ol haya sido f\u00e9rreamente estatista, lo que me parece un error de historia, sino que antes m\u00e1s bien lo que llamamos Estado o Poder central \u2014que ni es central\u2014 ha sido en Espa\u00f1a de una debilidad manifiesta. Dejemos esto para detenernos en lo de \u201cel individualismo espa\u00f1ol, o sea antiestatismo espa\u00f1ol\u201d\u2026 \u00bfEs que son t\u00e9rminos convertibles? \u00bfEs que el individualista, por serlo, es anti-estatista? \u00bfEs que quien pone sobre todo en el orden civil los llamados derechos individuales, los de la Revoluci\u00f3n Francesa, es que el liberal, el neto liberal, se opone por ello al Estado? Creo m\u00e1s bien lo contrario, y m\u00e1s si por Estado entendemos el Poder m\u00e1s amplio, el m\u00e1s extenso, el m\u00e1s universal. Trat\u00e1ndose de individuos espa\u00f1oles, el Estado espa\u00f1ol, el Poder p\u00fablico de la naci\u00f3n espa\u00f1ola. Y digo que el individuo busca la garant\u00eda de sus derechos individuales en el Estado m\u00e1s extenso posible, a las veces, en Poderes internacionales. Lo que sab\u00eda muy bien Pi y Margall, que era un proudhoniano.<\/p>\n<p>Por individualismo espa\u00f1ol, por liberalismo espa\u00f1ol, es por lo que vengo predicando contra Poderes intermedios, municipales, comarcales, regionales o lo que sean, que puedan cercenar la universalidad del individuo espa\u00f1ol, su espa\u00f1olidad universal. Yo s\u00e9 que en mi nativa tierra vasca, por ejemplo, y lo mismo en Catalu\u00f1a, en Galicia, en Andaluc\u00eda o en otra regi\u00f3n espa\u00f1ola cualquiera, ha de ser el Poder p\u00fablico de la naci\u00f3n espa\u00f1ola \u2014ll\u00e1mesele, si se quiere, Estado espa\u00f1ol\u2014 el que ha de proteger la libertad del ciudadano espa\u00f1ol, sea o no nativo de la regi\u00f3n en que habite y est\u00e9 radicado en ella contra las intrusiones del esp\u00edritu particularista, del \u201cestadillo\u201d a que tiende la regi\u00f3n. Como la experiencia me ha ense\u00f1ado que los llamados caciques m\u00e1ximos o centrales, los grandes caciques del Estado, si alguna vez se apoyaban en los caciquillos locales, comarcales o regionales, muchas m\u00e1s veces defend\u00edan a los desvalidos, a los ciudadanos sueltos, contra los atropellos de estos caciquillos.<\/p>\n<p>Hay una conocid\u00edsima doctrina l\u00f3gica que ense\u00f1a que la comprensi\u00f3n de un concepto est\u00e1 en raz\u00f3n inversa de su extensi\u00f3n, que cuantas m\u00e1s notas la defines, se aplica a menos individuos, y as\u00ed escarabajo-cole\u00f3ptero-insecto-articulado-animal-viviente-ente, es serie que va creciendo en extensi\u00f3n y menguando en comprensi\u00f3n. Y as\u00ed yo, mi propia individualidad, soy lo m\u00e1s comprensivo y lo menos extensivo, y el concepto de ente o ser lo m\u00e1s extensivo y lo menos comprensivo. Pero hay Dios, que es algo como lo que Hegel llamaba el universal concreto; hay el Universo, que sue\u00f1o sea consciente de s\u00ed; hay la totalidad individualizada y personalizada, y hay, en el orden pol\u00edtico, la Ciudad de Dios.<\/p>\n<p>Es, pues, por individualismo, es por liberalismo, por lo que cuando se dice \u201cVasconia libre\u201d \u2014\u201dEuskadi askatuta\u201d en esperanto eusqu\u00e9rico\u2014, 0 \u201cCatalunya lliure\u201d, o \u201cAndaluc\u00eda libre\u201d, me pregunto: \u201cLibre, \u00bfde qu\u00e9?; libre, \u00bfpara qu\u00e9?\u201d \u00bfLibre para someter al individuo espa\u00f1ol que en ella viva y la haga vivir, sea vasco, catal\u00e1n o andaluz, o no lo sea, a modos de convivencia que rechace la integridad de su conciencia? \u00a1Esto no! Y s\u00e9 que ese individuo espa\u00f1ol, ind\u00edgena de la regi\u00f3n en que viva o advenedizo a ella, tendr\u00e1 que buscar su garant\u00eda en lo que llamamos el Estado espa\u00f1ol. S\u00e9 que los ingenuos espa\u00f1oles que voten por plebiscito un Estatuto regional cualquiera tendr\u00e1n que arrepentirse, los que tengan individualidad consciente, de su voto cuando la regi\u00f3n los oprima, y tendr\u00e1n que acudir a Espa\u00f1a, a la Espa\u00f1a integral, a la Espa\u00f1a m\u00e1s unida e indivisible, para que proteja su individualidad. S\u00e9 que en Vasconia, por ejemplo, se le estorbar\u00e1 y empecer\u00e1 ser vasco universal a quien sienta la santa libertad de la universalidad vasca, a quien no quiera ahogar su alma adulta en pa\u00f1ales de ni\u00f1ez espiritual, a quien no quiera hacer de Edipo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101536\/CMU_9-146.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_34\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2652_1073207092\"><\/a><strong>Estado, estadillo y problemas sociales<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_35\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc642_2599409121819202122232425\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de julio <\/em><em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Suelen tener las denominaciones que se dan a s\u00ed mismos los partidos, sectas, escuelas, etc., un valor significativo que ni los que las forjaron sospechaban. As\u00ed, por caso, la C.N.T., la Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo, y la U.G.T., la Uni\u00f3n General de Trabajadores, que hoy se contraponen en m\u00e9todos de lucha, y la pol\u00edtica no es sino m\u00e9todo. A primera vista parecer\u00eda que Confederaci\u00f3n equivale a Uni\u00f3n, pero no es as\u00ed, pues entre nosotros suele querer decir desuni\u00f3n. Adem\u00e1s, la C.N.T. rechaza la intervenci\u00f3n suprema del Estado, que es el \u00f3rgano de uni\u00f3n, proclamando la que llama acci\u00f3n directa. Es una confederaci\u00f3n anarquista. Luego se hace llamar nacional, y es claro que de la naci\u00f3n espa\u00f1ola, pues que act\u00faa en toda ella. \u00daltimamente, en esa Andaluc\u00eda dicha libre; es creer que libre del Estado. Y, por \u00faltimo, la C.N.T. lo es del trabajo, de este t\u00e9rmino abstracto, mientras que la U.G.T. lo es de trabajadores concretos e individuales. Y en estos \u00faltimos d\u00edas, la C.N.T. arm\u00f3 una huelga en contra de una Compa\u00f1\u00eda, la de Tel\u00e9fonos, que radica y trabaja en toda la naci\u00f3n espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Podr\u00eda hacer ahora aqu\u00ed ciertas reflexiones sobre las modalidades de origen geogr\u00e1fico, o m\u00e1s bien climat\u00e9rico, que diistinguen a esas dos Asociaciones, la disociativa o confederativa y la unionista o de Estado. Y relacionarlas con las diferencias de modalidad que caracterizaron a las tropas carlistas en las dos regiones en que se sostuvieron nuetras guerras civiles del pasado siglo, y con las distintas modalidades de la organizaci\u00f3n industrial en esas dos regiones. Pero hay quoe llegar a algo m\u00e1s actual.<\/p>\n<p>El se\u00f1or presidente de la Generalidad de Catalu\u00f1a, despu\u00e9s de repetir el estribillo, vac\u00edo de sentido hist\u00f3rico, de la p\u00e9rdida de las libertades del Principado, pide a los obreros espa\u00f1oles que trabajan en Catalu\u00f1a que hagan una tregua en sus luchas sociales, en su acci\u00f3n directa contra la burgues\u00eda en este caso, hasta que se vote et Estatuto y pueda Calalu\u00f1a por s\u00ed misma resolver la cuesti\u00f3n social \u201cde conformidad con nuestras costumbres \u2014dice\u2014, nuestras caracter\u00edsticas y conforme a nuestra mentalidad y a nuestra manera de ser\u201d.<\/p>\n<p>La petici\u00f3n del se\u00f1orpresidente de la Generalidad es de una manifiesta particularidad pueril, es de una simplicidad infantil. \u00bfEs que cree que hay una manera peculiar catalana de afrontar y resolver el problema. social, un problema no ya nacional, sino internacional? En concreto: actualmente la C.N.T. tiene entablada una huelga de acci\u00f3n directa contra la Compa\u00f1\u00eda Nacional \u2014quiero decir que act\u00faa en toda Espa\u00f1a\u2014 de Tel\u00e9fonos; \u00bfy es que va a esperar, mediante una tregua, a Confederaci\u00f3n Nacional del Trabajo a que la Generalidad de Catalu\u00f1a, mediante un Estatuto, resuelva ese conflicto entre dos entidades de toda Espa\u00f1a? \u00bfEs que, por ejemplo, van a poder los sindicalistas apoderarse de los tel\u00e9fonos de Barcelona y no de los del resto de Espa\u00f1a? Y esto que pasa hoy con los tel\u00e9fonos pasar\u00eda ma\u00f1ana con los ferrocarriles, con el tel\u00e9grafo, con otros servicios. Y nop se nos diga que servicios p\u00fablicos nacionales, porque en rigor lo son todos. Y seguros estamos de que los fabricantes sensatos de Catalu\u00f1a no estar\u00e1n dispuestos a que sea la Generalidad la que resuelva los conflictos entre obreros y patronos. Esa lucha no es regional, y cuando se est\u00e1 tendiendo a crear una legislaci\u00f3n internacional del trabajo, es una puerilidad que raya en insensatez venirnos con eso de que una regi\u00f3n cualquiera arregle esos conflictos conforme a su mentalidad y su manera de ser. Porque no, no hay ni una mentalidad ni una manera de ser diferenciales para tratar y resolver problemas universales. Y esto ser\u00eda tan rid\u00edculo como lo ser\u00eda hablar de comunismo catal\u00e1n, vasco, gallego, castellano o andaluz.<\/p>\n<p>\u00bfQue la lucha sindicalista retrasa o deja en segundo t\u00e9rmino la aceptaci\u00f3n del Estatuto de la Generalidad catalana? Pues que se espere \u00e9ste. La lucha llamada social s\u00ed que es problema vivo y urgente, y no las pedanter\u00edas particularistas basadas en tradiciones legendarias y resentimentales. Y, por otra parte, si el sindicalismo, con su m\u00e9todo \u2014su pol\u00edtica\u2014 de la acci\u00f3n directa, rechaza la intervenci\u00f3n del Estado nacional espa\u00f1ol, \u00bfc\u00f3mo no ha de rechazar la de un estadillo regional, ll\u00e1mase rom\u00e1nticamente Generalidad o ll\u00e1mese con otro nombre m\u00e1s o menos pomposo? Y en cuanto a los patronos, ya le ha hablado bastante claro al se\u00f1or presidente de la Generalidad Catalana el Fomento del Trabajo Nacional. Aunque haya una bendita simplicidad que no lo comprenda. Y pregunte el se\u00f1or presidente a un buen fil\u00f3logo catal\u00e1n, a Pompeyo Fabra, por ejemplo, que lo es excelente, lo que en catal\u00e1n ha venido a significar bendito.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_36\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2654_1073207092\"><\/a><strong>Ante la sepultura del inquisidor Corro<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_37\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13170_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Reposar con la vista el \u00e1nimo en la raya horizonte del mar Cant\u00e1brico, tratando de olvidar la realidad hist\u00f3rica presente de nuestra desgarrada Espa\u00f1a\u2026 \u00bfRealidad? Pero es que de la realidad y de los problemas reales \u2014los otros sin duda ideales\u2014 se est\u00e1 haciendo camelo. Bueno; y despu\u00e9s de haber as\u00ed reposado con el \u00e1nimo la vista en ese mar, meterme en la Colegiata de San Vicente de la Barquera, que atalaya el mar, y contemplar, embebido de esperanzas, la estatua marm\u00f3rea del inquisidor Corro, recostado sobre su sepultura. Con la diestra sostiene la cabeza maditativa; la mano izquierda sobre el breviario, tambi\u00e9n de m\u00e1rmol, en que parece leer en silencio rezos de eternidad. \u00bfQu\u00e9 es lo que lee? Porque el marm\u00f3reo breviario est\u00e1 en blanco. Como nuestro porvenir. Pero hay que volver a esto que es la vida, a esto que es el mundo, a esto que es la existencia que pasa.<\/p>\n<p>\u201cHay que aislar al pesimista\u201d \u2014dec\u00eda D. Alfonso\u2014. Y as\u00ed cay\u00f3. Porque era \u00e9l quien se aislaba para no o\u00edr malas nuevas. Prefir\u00eda las buenas viejas. Atajaba a quien pretend\u00eda advertirle peligros. Quiso hacer del optimismo una profesi\u00f3n. Y el republicanismo que le sucede le imita en esto como en otras cosas. No sabe abrir el pecho a la esperanza sin cerrar los ojos a la realidad sin ret\u00f3rica ni programa. \u201cAqu\u00ed no hay m\u00e1s que Jerem\u00edas\u201d\u2026 \u2014me dec\u00eda una vez el ex Rey\u2014. El cual no ten\u00eda de Jerem\u00edas idea m\u00e1s clara que la tengan los que hablan, sin conocerlo, del bravo profeta que le ense\u00f1\u00f3 a su pueblo que merec\u00eda el cautiverio.<\/p>\n<p>\u00bfY el marm\u00f3reo inquisidor Corro, el que duerme en San Vicente de la Barquera? El inquisidor sigue enquisando, sigue inquiriendo. Y me parec\u00eda leer en sus so\u00f1adores ojos alabastrinos que dec\u00eda: \u201c\u00bfComprensi\u00f3n?, s\u00ed; pero para el enga\u00f1o. Porque no respond\u00e9is a mis esfuerzos de comprensi\u00f3n, con veracidad. Como buenos chalanes que sois, no sois veraces. El toma y daca se basa en el enga\u00f1o.\u201d Y pens\u00e9 que un buen Inquisidor es un comprensivo. Y luego me a\u00f1adi\u00f3 Corro, el inquisidor: \u201c\u00bfCordialidad?, s\u00ed; pero ante todo racionalidad.\u201d Y pens\u00e9 que ten\u00eda raz\u00f3n el inquisidor, porque hay una raz\u00f3n inquisitiva y hasta inquisitorial. \u00bfTeol\u00f3gica? Sea. Pocas cosas m\u00e1s racionales y hasta m\u00e1s racionalistas que una sincera teolog\u00eda.<\/p>\n<p>Y sal\u00ed pensando tristemente, jerem\u00edacamente acaso, bajo el pardo cielo monta\u00f1\u00e9s, que no vamos a lograr la unidad espiritual \u2014que es la \u00fanica que de veras importa\u2014 ni aun a costa de la unidad pol\u00edtica. Porque hay quien no sabe hablar de sus libertades \u2014que a menudo nada tienen que ver con la verdadera libertad, con la libertad real y efectiva\u2014 sin herir en la cuerda m\u00e1s viva del coraz\u00f3n de quien quiere o\u00edrle cordialmente. \u201cNo hay peor sordo que el que no quiere o\u00edr\u201d \u2014dice un dicho decidero\u2014. \u201cNo hay peor resentido que el que no quiere entender\u201d \u2014digamos.<\/p>\n<p>Corro, y con \u00e9l los dem\u00e1s inquisidores, trataron de salvar la unidad espiritual de Espa\u00f1a, poniendo a su servicio la raz\u00f3n de Estado. Fue su obra m\u00e1s pol\u00edtica que propiamente religiosa. \u00bfQue fracasaron? Habr\u00eda tanto que hablar de esto\u2026 Aunque s\u00ed, fracasa a la larga la Inquisici\u00f3n ortodoxa y la heterodoxa, y la cat\u00f3lica y la protestante, y la racionalista atea y todas las inquisiciones. Todas, \u00bfeh?, todas, hasta la de los que hablan resentidamente de sus supuestas libertades perdidas. Que tambi\u00e9n ellos son inquisidores, tambi\u00e9n ellos han establecido su Santo Oficio diferencial, tambi\u00e9n ellos castran la comprensi\u00f3n de sus pueblos, tambi\u00e9n ellos les empapizan de leyendas.<\/p>\n<p>Y rota la unidad espiritual viene la peor guerra civil: la de miradas, la de cuchicheos, la de retintines, la de motes, la de no poder verse y tenerse que mirar.<\/p>\n<p>\u00bfComprensi\u00f3n mutua? \u00bfCordialidad? \u00bfUnidad espiritual? El inquisidor Corro sigue haciendo como que lee en el marm\u00f3reo breviario en blanco. \u00a1Y c\u00f3mo pesa el mar y sobre el mar el cielo!<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101538\/1\/CMU_9-148.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_38\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2656_1073207092\"><\/a><strong>\u201c<\/strong><strong>\u00a1Espa\u00f1a, Espa\u00f1a, Espa\u00f1a!\u201d<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_39\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13172_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Venimos observando una tendencia, hija de pereza mental revolucionaria, a creer que se solucionan cuestiones no m\u00e1s que con motes. Los de rep\u00fablica, republicano, revoluci\u00f3n, revolucionario y otros de la misma laya adquieren ya un sentido m\u00edtico y hasta m\u00e1gico. Y junto a ellos, para condenar ciertos hechos, cuando no se encuentra bien a mano la justificaci\u00f3n hist\u00f3rica de la condena, basta con achacarlos a la Monarqu\u00eda, as\u00ed, sin m\u00e1s. Basta decir de algo que es de origen mon\u00e1rquico para que se d\u00e9 a entender haberlo dicho todo. \u00a1Santa simplicidad y bendita pereza!<\/p>\n<p>Pero \u00bfes que en los siglos de Monarqu\u00eda espa\u00f1ola unificada no hubo pueblo espa\u00f1o, y este pueblo espa\u00f1ol no tuvo voluntad, tambi\u00e9n espa\u00f1ola, y no la incorpor\u00f3 a la Monarqu\u00eda con que se daba a s\u00ed mismo unidad? Y voluntad muchas veces radical, es decir, de raigambre y de ra\u00edces. Voluntad radical espa\u00f1ola, de ra\u00edces y no s\u00f3lo de follaje, no s\u00f3lo de hojas, aunque estas sean hojas de papel, de papeletas de voto. Y la voluntad radical, la de ra\u00edces, se afirma y sustenta bajo el suelo, en el seno de la tierra oscura que une los que fueron a los que ser\u00e1n, en las entra\u00f1as mismas de la naci\u00f3n, de la patria com\u00fan. Mientras las hojas, que se mecen a todos los vientos, se ajan y pudren pronto, las arrastra el viento del oto\u00f1o y forman mantillo que va a abonar las ra\u00edces que dar\u00e1n otro follaje, otra hojarasca. Pero la hojarasca, a las veces sonora cuando la menea vendaval \u2014\u201cvent d&#8217;aval\u201d, viento de abajo\u2014 no es la raigambre soterrada y silenciosa y continua.<\/p>\n<p>\u00a1La voluntad nacional radical! Aqu\u00ed mismo marcamos una cierta distinci\u00f3n entre la Rep\u00fablica espa\u00f1ola y la Espa\u00f1a republicana. Pues bien; ha habido en siglos una Monarqu\u00eda espa\u00f1ola y una Espa\u00f1a mon\u00e1rquica, voluntaria y radicalmente mon\u00e1rquica, una Espa\u00f1a que se sent\u00eda un poder \u2014\u201carqu\u00eda\u201d\u2014, uno \u2014\u201cmonos\u201d\u2014, esto es, mon\u00e1rquico, y aun aparte del linaje carnal y perecedero que simbolizara ese poder.<\/p>\n<p>En Francia, cuando Luis XIV dec\u00eda: \u201cEl Estado soy yo\u201d, y no se refer\u00eda a au pobre yo individual, mortal y fr\u00e1gil \u2014\u00a1y tan fr\u00e1gil!\u2014, sino que quer\u00eda decir que es Estado era la naci\u00f3n francesa, una y radical. Y cuando la Revoluci\u00f3n francesa, francesa, o sea nacional, degoll\u00f3 a su pobre descendiente, el bonach\u00f3n y fragil\u00edsimo Luis XVI, sigui\u00f3 la naci\u00f3n revolucionaria y republicana diciendo: \u201cEl Estado soy yo\u201d. Es que sent\u00eda su imperio. Y tan le sent\u00eda, que trat\u00f3 de sembrar su revoluci\u00f3n por todo el mundo, imperialmente. Revoluci\u00f3n imperial la francesa, como lo es en el fondo la rusa bolchevique, heredera del imperialismo zarista. Y se asent\u00f3 y afirm\u00f3 en la Revoluci\u00f3n francesa el Imperio napole\u00f3nico; su colmo, el Napole\u00f3n, el corso insular que encarn\u00f3 la naci\u00f3n continental francesa, pod\u00eda haber dicho: \u201c\u00a1El Estado soy yo!\u201d Y ca\u00eddo luego el Segundo Imperio, con el pobre Napole\u00f3n III, vino la tercera Rep\u00fablica, la actual Rep\u00fablica mon\u00e1rquica, que con sus actos va diciendo: \u201c\u00a1El Estado soy yo!\u201d Representa a la naci\u00f3n francesa una y radical, la que hunde su raigambre en la tierra com\u00fan, oscura y silenciosa, sobre que ruedan las hojarascas del sufragio. Y la voluntad popular com\u00fan sigue subconsciente.<\/p>\n<p>Tuvimos, s\u00ed, una Monarqu\u00eda espa\u00f1ola, mejor, una realeza que en su forma din\u00e1stica se ha hundido, quisi\u00e9ramos creer que para siempre; pero tuvimos tambi\u00e9n una Espa\u00f1a mon\u00e1rquica, que, si no en pie, sigue bajo el pie del \u00e1rbol, en la tierra materna que guarda a los fueron y a los que ser\u00e1n. Y \u00e9sta es la Espa\u00f1a imperial. Y si sus ra\u00edces no se estremecen cada vez que sobre el solar rueda la hojarasca amarillenta y ahornagada a que arrebata el \u201cvent d&#8217;aval\u201d, el viento de abajo, es porque la raigambre sabe lo que es y lo que vale el follaje. La Espa\u00f1a mon\u00e1rquica, es decir \u2014entend\u00e1monos, perezosos de mente\u2014, la del Poder \u2014\u201carqu\u00eda\u201d\u2014, uno \u2014\u201cmonos\u201d\u2014, no era la Monarqu\u00eda espa\u00f1ola hist\u00f3rica, como instituci\u00f3n jur\u00eddica; era la Espa\u00f1a que sent\u00eda su imperio, la Espa\u00f1a radical. El gran poeta imperial de Roma, Virgilio, cant\u00f3: \u201cItalia, Italia, Italia\u201d, y esta estremecida jaculatoria pas\u00f3 al gran gibelino Dante, y al gran gibelino republicano Mazzini, y al gran gibelino republicano Carducci. Y los g\u00fcelfos se quedaban de lado rumiando particularidades feudales y podercillos temporales, y distincioncillas escol\u00e1sticas y eclesi\u00e1sticas, con dial\u00e9ctica dialectal.<\/p>\n<p>Y los g\u00fcelfos en Espa\u00f1a \u2014\u00a1Espa\u00f1a!, \u00a1Espa\u00f1a!, \u00a1Espa\u00f1a!\u2014, \u00bfqu\u00e9 haran? Porque no creemos que se les ocurra a los descendientes de los almog\u00e1vares hacerse de nuevo a la vela, llevando a bordo a un Montaner, a la conquista de un nuevo ducado de Atenas. A encontrarse acaso, all\u00e1, en Grecia, con unos chuetas que hablan espa\u00f1ol de la m\u00e1s grande Espa\u00f1a, de esta radical ib\u00e9rica y de sus reto\u00f1os ultramarinos. \u00a1Espa\u00f1a, Espa\u00f1a, Espa\u00f1a!<\/p>\n<p>El Estado es Espa\u00f1a. Y es la Naci\u00f3n. Naci\u00f3n, aunque sin Rey \u2014gracias a Dios\u2014, mon\u00e1rquica en el sentido que hemos explicado a los perezosos del mito y la magia revolucionaria.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101539\/CMU_9-149.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_40\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22531_1986339544\"><\/a><strong>Sobre el Parlamento o Palabramento<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_41\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22533_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 22 de agosto de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Otra vez d\u00edas de reflujo. Cansado de pensar. Sobre todo quien, como el comentador, piensa, en hombre, con palabras; piensa palabras, y m\u00e1s siendo de oficio desentra\u00f1ador del lenguaje. Duro oficio donde la pereza mental colectiva, nutrida de lugares comunes, confunde todas las palabras de tal modo que apenas si quedan entendederas enterizas y sanas. Y luego tener que \u2014\u00a1terrible tener que!\u2014 pensar con palabras, pensar palabras de un Parlamento, en un Palabramento. Palabramento en que los abogados, m\u00e1s o menos palabreros, sienten la necesidad de renegar de su oficio. Oficio no de fabricantes de palabras, sino de revendedores de ellas.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Palabras, palabras, palabras!\u201d, dec\u00eda el personaje shakespeariano. Y el dickensiano, aquel inmortal maestro de escuela de los <em>Tiempos dif\u00edciles<\/em> del m\u00e1s inmortal Dickens, dec\u00eda: \u201c\u00a1Hechos, hechos, hechos!\u201d \u00bfPero es que hay oposici\u00f3n entre la palabra y el hecho? Toda palabra, si es viva, es un hecho, un hecho vivo, y todo hecho vivo es palabra. Se equivocaba Fausto al corregir la palabra del pr\u00f3logo del Cuarto Evangelio. S\u00f3lo hay lo muerto y lo vivo, sea hecho o palabra. Y el hecho, muerto es el hecho consumado, es decir, consumido, es lo acabado. Si se quiere, lo perfecto, \u201cEstamos ante un hecho\u201d \u2014me han dicho algunos buenos catalanes amigos m\u00edos, que son todos mis buenos amigos catalanes. Y yo, renunciando a exponerles filol\u00f3gicamente la diferencia entre un hecho, algo que se hizo, y un suceso, algo que sucedi\u00f3 o pas\u00f3, me he dicho y les he dicho que un hecho es algo, si es vivo, que se est\u00e1 haciendo y deshaciendo. Se empieza a morir el d\u00eda en que se nace. Y as\u00ed al hecho opone el hombre el que-hacer y el que-hacer suele consistir en deshacer el hecho. Que es rehacerlo. Todo menos la posici\u00f3n fatalista, materialista \u2014en el sentido de Marx\u2014 de que el hombre se deje llevar de las cosas, de que la personalidad se soyugue a la llamada realidad. Hay una necesidad m\u00e1s honda, una necesidad espiritual, aquella de que hablara el Ap\u00f3stol Pablo cuando dec\u00eda que \u00e9l evangelizaba movido por necesidad, <em>ananque<\/em>. Y as\u00ed el comentador. Tiene que decir, por necesidad espiritual, lo que dice y por duro que el decirlo le resulte.<\/p>\n<p>Marx, el materialista de la historia, ense\u00f1aba que el est\u00f3mago dirige al hombre. Pero Maquiavelo, que de psicolog\u00eda, y por lo tanto de historia, sab\u00eda m\u00e1s y mejor que Marx, ense\u00f1aba que el hombre entrega la vida por la bolsa y la bolsa por la vanidad. Y a la vanidad suele llam\u00e1rsele personalidad. El mercader que nos parezca m\u00e1s materializado se deja arruinar por mantener su personalidad, y pierde el cr\u00e9dito por sostener su credo. No, no; no es todo negocio. El esp\u00edritu puro, desinteresado, tiene sus aduanas. Y hay un comercio de ideas y de sentimientos, que es m\u00e1s hondo que el comercio de art\u00edculos manufacturados. Hasta en nuestras luchas intestinas trat\u00e9monos como personas.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfNaci\u00f3n? \u00bfEstado? \u00a1Es cuesti\u00f3n de palabras!\u201d As\u00ed me dec\u00eda mi buen amigo, como catal\u00e1n que es, el Sr. Companys. \u00a1Cuesti\u00f3n de palabras, por si le llam\u00f3 tal o cual, por si habla as\u00ed o as\u00e1, llegan hasta matarse los hermanos! \u00bfLeyes? \u00bfC\u00f3digos? \u00bfCodiguillos o codicilos? Importan muy poco. Lo que importa es el esp\u00edritu, es la palabra \u00edntima con que se aplican. \u00bfCordialidad? Racionalidad, ya lo dije. Por algo en catal\u00e1n a hablar le llaman razonar, \u201cenrahonar\u201d. \u00a1Y ojal\u00e1 razonaran siempre!<\/p>\n<p>Lo que importa es la palabra \u00edntima, la palabra de comprensi\u00f3n. Y comprenderse, prenderse o tomarse mutua y conjuntamente, es convivir. No hay m\u00e1s unidad viva que la de la convivencia. Y lo que le queda a este comentador por decir respecto a la convivencia. \u00a1Qu\u00e9 cartas que rezuman amargura y hasta congoja est\u00e1 recibiendo de los que no pueden ya convivir con sus convecinos, de los que se sienten sentidos \u2014y resentidos\u2014 como b\u00e1rbaros en el significado primitivo de este vocablo tan sobado y asendereado! B\u00e1rbaros, es decir, extra\u00f1os, forasteros, metecos.<\/p>\n<p>\u00a1La convivencia! Aqu\u00ed est\u00e1 todo. Y la convivencia no es cosa de convenci\u00f3n; convivir no es s\u00f3lo convenir. Ni es cosa de pacto. No se pacta la convivencia. Y m\u00e1s cuando, queramos o no nos queramos, tenemos que convivir. Los pedante, hablan de simbiosis.<\/p>\n<p>Y ahora, lanzado en este camino de palabras, llevado por ellas, como le llevaban a mi San Pablo, el gran conceptista y gran palabrero \u2014as\u00ed le llam\u00f3 un pretor romano\u2014, recuerdo lo que le dije a uno que me dec\u00eda que quiero a Espa\u00f1a con locura, y es que le respond\u00ed que no es que yo no quiero a Espa\u00f1a, sino que quiero Espa\u00f1a. Y no es lo mismo.<\/p>\n<p>Mas dejemos, lector, estas palabrer\u00edas para continuarlas otra vez. \u00a1Si supieras lo que cansa al pensamiento, a la vez lo que enfebrece al coraz\u00f3n este febril y apasionado desentra\u00f1ar el lenguaje en busca de la palabra \u00edntima sobre que se asiente la convivencia espa\u00f1ola!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_42\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2658_1073207092\"><\/a><strong>G<\/strong><strong>uerra intestina familiar<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_43\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13174_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u00bfGuerra civil? S\u00ed, guerra civil, aunque incruenta, y por esto m\u00e1s \u00edntimamente tr\u00e1gica. Guerra m\u00e1s que civil, que habr\u00eda dicho aquel cordob\u00e9s prehisp\u00e1nico que fue nuestro Lucano. Guerra intestina familiar, dom\u00e9stica, no pocas veces. \u00bfRecuerda el lector aquellos estertores del Imperio hisp\u00e1nico en Am\u00e9rica, cuando los hijos de los criollos de padres peninsulares despreciaban y hasta insultaban en casa a estos \u2014y m\u00e1s si las madres son criollas\u2014 y los vejaban con motes? Pues a esto estamos volviendo. Hay alg\u00fan pobrecito P\u00e9rez que ve su nombre reducido a una P y aun a menos de eso. Hay ya tragedias familiares que son mucho m\u00e1s tr\u00e1gicas que una guerra civil de sangre corp\u00f3rea.<\/p>\n<p>\u00bfQue de esto no se debe hablar? \u00bfQue herimos sentimientos? Hay que herir sentimientos para despertar sentidos. Hay que herir el sentimiento \u2014resentimiento m\u00e1s bien\u2014 de la particularidad para despertar el sentido de la universalidad. Y ahora que los pedagogos nos empiezan a hablar tanto de la escuela \u00fanica, hay que hablar de la patria \u00fanica. De la patria \u00fanica espa\u00f1ola. Espa\u00f1ola universal.<\/p>\n<p>\u00a1Ay! Cu\u00e1ntas veces en estos d\u00edas de tr\u00e1gica guerra intestina, m\u00e1s que civil, hemos recordado aquellos versos, que m\u00e1s de una vez hemos comentado, de Hernando de Acu\u00f1a, el poeta del Emperador Carlos V:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><em>una grey, un pastor solo en el suelo,<br \/>\n<\/em><em>un monarca, un Imperio y una espada.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Que traducidos en republicano para los perezosos mentales del republicanismo m\u00edtico y m\u00e1gico dicen: \u201c\u00a1Un poder, una ley y un ej\u00e9rcito!\u201d Un poder \u2014\u201carqu\u00eda\u201d\u2014, uno solo \u2014\u201cmonos\u201d\u2014, ejercido por un pueblo, por un solo pueblo soberano. No por varios pueblos. La soberan\u00eda no se fracciona. No caben co-soberan\u00edas populares. Los pueblos, as\u00ed, en plural, son buenos para el \u201cfolklore\u201d \u2014dej\u00e9moslo en ingl\u00e9s\u2014, para el amigo \u201cAzor\u00edn\u201d. Y una ley, que es un Imperio. Y una espada, un ej\u00e9rcito. No miqueletes, ni mi\u00f1ones, ni somatenes, ni guardias c\u00edvicas locales o regionales. Ni siquiera polic\u00edas particulares. Lo que facilit\u00f3 las guerras civiles cruentas de nuestro siglo pasado fue que en su verdadero foco no hab\u00eda servicio militar obligatorio para Espa\u00f1a, que mis paisanos no serv\u00edan al Rey.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Un monarca, un Imperio y una espada!\u201d \u00bfY ahora? Ahora una cruz, una cruz sola para todos. Al final de su espl\u00e9ndido poema \u201cPatria\u201d nos presentaba Guerra Junqueiro \u2014\u00a1lo que le viv\u00ed y lo que le recuerdo!\u2014 a Portugal crucificado, y en la cabecera de su cruz, este letrero fat\u00eddico: \u201c\u00a1Portugal, Rey de Oriente!\u201d \u00bfY Espa\u00f1a? Qui\u00e9n sabe\u2026 \u2014\u00a1s\u00f3lo Dios lo sabe!\u2014, quien sabe si ser\u00e1 crucificada en el le\u00f1o, en la tabla de una Constituci\u00f3n, y en su cabecera este I. N. R. I.: \u201cEspa\u00f1a, Reina destronada de ambos mundos.\u201d Y as\u00ed como este I. N. R. I. del Cristo estaba en tres lenguas, en hebreo, en lat\u00edn y en griego (Juan, XIX, 20), as\u00ed este de Espa\u00f1a ser\u00e1 tambi\u00e9n para m\u00e1s inri, triling\u00fce. En las lenguas que dividieron a los padres de los hijos, a los hermanos de los hermanos, en las lenguas de los sentimientos y resentimientos particulares y no en la lengua espa\u00f1ola del sentido universal, imperial, del sentido de la personalidad integral. Cosa terrible cuando Robins\u00f3n defiende su islote a tiros de espingarda contra la invasi\u00f3n de los que cree piratas del oc\u00e9ano.<\/p>\n<p>Al Cristo le crucificaron por antipatriota, lo hemos dicho y explicado con textos muchas veces. Por antipatriota y por incomprensivo. El de \u201cdad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar\u201d, suprema f\u00f3rmula cristiana del imperialismo gibelino, no era un pactista. Ni lo era aquel enclenque jud\u00edo de Tarso, aquel ap\u00f3stol de los gentiles que evangeliz\u00f3 en su griego roto, aquel Pablo, el Saulo de Damasco, que se ergu\u00eda ante los pretores diciendo: \u201c\u00a1Soy ciudadano romano!\u201d Ni podr\u00eda serlo de otro adjetivo. Que no hab\u00eda ciudadanos jud\u00edos. El fariseo ni el escriba no eran ciudadanos. La ciudad era del C\u00e9sar, de un solo poder, de un solo imperio. La realeza de Herodes no lo era de ciudadan\u00eda.<\/p>\n<p>Guerra m\u00e1s que civil y peor que cruenta, guerra intestina, guerra dom\u00e9stica. Y hay que abrir los ojos y el coraz\u00f3n a ella. Y se oye: \u201c\u00a1Crucif\u00edcala! \u00a1Crucif\u00edcala!\u201d \u00bfNos salvar\u00e1 de ella un pacto? La convivencia no se pacta. No es cosa jur\u00eddica.<\/p>\n<p>\u00a1Ah!, s\u00ed. \u00bfQue hay cosas que se deben callar? Pues bien, \u00a1no! Lo que hay que decir son las cosas que se dice que no deben decirse. Oportuna e inoportunamente, que dec\u00eda el enclenque jud\u00edo de Tarso. Y hay que hablar de la guerra civil vigente. Y guerra, \u00bfpara qu\u00e9? \u00bfPara sacudirse de alguna opresi\u00f3n, de alguna esclavitud? Hombre o pueblo que se est\u00e1 quejando de su esclavitud es que se siente con alma de esclavo. Como todo resentido que padece man\u00eda persecutoria. Mas de esto, otra vez.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101541\/1\/CMU_9-151.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_44\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2660_1073207092\"><\/a><strong>L<\/strong><strong>os milagros de la Virgen de Ezquioga<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_45\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13176_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>No es tarde ya para comentar las apariciones de la Virgen de Ezquioga en mi nativo Pa\u00eds Vasco. No es tarde porque el movimiento religioso a que ha dado lugar, y que tanto se parece a aquel llamado \u201crevival\u201d en Gales, no es movimiento del d\u00eda, ni del a\u00f1o, ni del siglo, sino del momento; es decir, de la eternidad. \u00bfY qu\u00e9 fue ese milagro de la aparici\u00f3n de la Virgen de Ezquioga?<\/p>\n<p>\u00bfMilagro? Lessing, el m\u00e1s implacable cr\u00edtico de los milagros; Lessing, el racionalista, dec\u00eda que cuando la Sagrada Escritura dice, por ejemplo, al principio del primer Evangelio, que, estando encinta Mar\u00eda, se le apareci\u00f3 a su esposo Jos\u00e9 un \u00e1ngel en sue\u00f1os, quiere decir que Jos\u00e9 so\u00f1\u00f3 que se le aparec\u00eda un \u00e1ngel. Pero \u00bfes que no es siempre, y en todo el milagro que es la conciencia religiosa, lo mismo? Y m\u00e1s si la aparici\u00f3n se hace colectiva. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s objetividad que el que una aparici\u00f3n se haga colectiva? El ensue\u00f1o que sue\u00f1a una muchedumbre es lo que le hace a \u00e9sta pueblo, es lo que le da una conciencia \u00fanica.<\/p>\n<p>Pero hay algo m\u00e1s cr\u00edtico. \u00bfEs \u00e9sa una aparici\u00f3n religiosa popular, nacional, laica? Laica y religiosa. Laico estrechamente vale como popular y se contrapone a clerical; del pueblo, de la verdadera Iglesia, y no s\u00f3lo del clero, de su burocracia. Y a este respecto conviene recordar aquel gracioso suceso que sucedi\u00f3 en Plasencia, siendo all\u00ed obispo aquel recio integrista \u2014gallego \u00e9l\u2014 que fue D. Pedro Casas y Souto. Pues ocurri\u00f3 que, como empezara a esparcirse el rumor de haber aparecido una monja milagrera, el obispo exclam\u00f3: \u201c\u00bfMilagros en mi di\u00f3cesis y sin mi permiso? Lo proh\u00edbo, y si sigue haci\u00e9ndolos son del demonio.\u201d Y es fama que se acabaron los milagretes de la monjita de Plasencia. Ahora lo que puede ocurrir es que si hay milagros sin permiso del ordinario pueda haberlos por mandato o sugesti\u00f3n de \u00e9l o de otra autoridad clerical. Y hasta milagros estrat\u00e9gicos.<\/p>\n<p>No parece que las autoridades eclesi\u00e1sticas de Guip\u00fazcoa hayan intervenido directamente, como no sea para permitirlos en los milagrosos ensue\u00f1os de la muchedumbre popular que se congregaba en Ezquioga y de los turistas que acud\u00edan al espect\u00e1culo veraniego. \u00bfY qu\u00e9 iban a hacer sino permitir que unos pobrecitos desterrados hijos de Eva pidieran a la Virgen Madre, gimiendo y llorando en aquel risue\u00f1o valle de l\u00e1grimas, que despu\u00e9s de este destierro les muestre a su hijo Jes\u00fas, fruto bendito de su vientre y Cristo Rey, pero no rey de este mundo?<\/p>\n<p>Mas hay otra cosa, y es que los que no se avienen a que el reino de Cristono sea de este mundo pudieran, no ya permitir, sino sugerir, sino ordenar esas apariciones milagrosas. \u00bfEs que no dicen que se trata de robarle su fe al pueblo? \u00bfY c\u00f3mo? Entremos en el meollo de la cuesti\u00f3n. Por la ense\u00f1anza nacional, por la escuela \u00fanica nacional, esto es, popular, y, por lo tanto, laica. Que laico no quiere decir propiamente sino esto: popular.<\/p>\n<p>Bien sabemos que laico ha adquirido otro sentido, un sentido que con raz\u00f3n ofende a toda conciencia religiosa. Bien sabemos que para muchos laicismo quiere decir irreligiosidad. \u00bfPero es que cuando el hondo movimiento religioso de la Reforma no inici\u00f3 este movimiento la laicizaci\u00f3n de la ense\u00f1anza p\u00fablica? \u00bfNo fue acaso la Reforma la que desenclaustr\u00f3 la ense\u00f1anza del pueblo?<\/p>\n<p>De nada servir\u00e1 que se quiera hacer laica en el mal sentido, en el sentido jacobino, la ense\u00f1anza popular, nacional, si el pueblo, si la naci\u00f3n, es religioso, es cristiano. En un pueblo cristiano no hay Estado, por fuerte que sea, que pueda ordenar que se quite de las escuelas populares, nacionales, laicas, la imagen del Cristo, rey del reino de despu\u00e9s de este destierro terrenal. Y hay un Cristo nuestro espa\u00f1ol, popular, nacional, laico: ese Cristo de Vel\u00e1zquez, en cuya contemplaci\u00f3n me he sumido. Y que no es ese otro del Sagrado Coraz\u00f3n, de origen franc\u00e9s, que preside a la industria pedag\u00f3gica del las \u00f3rdenes eclesi\u00e1sticas de ense\u00f1anza, ajesuitadas ya todas.<\/p>\n<p>\u00bfEnse\u00f1anza religiosa? Toda ense\u00f1anza verdaderamente popular, nacional, laica, tendr\u00e1 en nuestra Espa\u00f1a cristiana que ser religiosa. Quer\u00e1moslo o no. Pero no la ense\u00f1anza de la fe impl\u00edcita, de la fe del carbonero, que se cifra en aquella sentencia del Catecismo del jesuita padre Astete, cuando dice: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d Una ense\u00f1anza religiosa, popular, nacional, laica ha de tender a que no haya ignorantes, a que no sean los ignorantes explotados por los doctores. Y \u00e9sta es la reforma de la ense\u00f1anza. \u00c9sta es la Reforma, s\u00ed. \u00c9sta es la reforma espa\u00f1ola, popular, nacional, laica.<\/p>\n<p>Y en cuanto a la Virgen Madre de Ezquioga: \u00a1salve! Salve, Mar\u00eda, Reina y Madre de Misericordia, vida y dulzura y esperanza nuestra\u2026, y despu\u00e9s de este destierro, mu\u00e9strano a Jes\u00fas, a Cristo Rey; pero en su reino, que no es el de este mundo. Y entre tanto, salgamos de la ignorancia religiosa de carbonero. De la que la industria pedag\u00f3gica clerical no nos ha sacado.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101542\/1\/CMU_9-152.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_46\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22535_1986339544\"><\/a><strong>Por las tierras del Cid<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_47\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22537_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 4 de septiembre de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Unos d\u00edas a restregarme el alma en la desnudez asc\u00e9tica de la vieja Castilla reconquistadora, la del Cid, Guadalajara, Atienza, Berlanga, Burgo de Osma, San Esteban de Gormaz, Soria, Numancia, Almaz\u00e1n, Medinaceli, Cifuentes, Brihuega&#8230;, nombres que son tierras que resuenan en este romance castellano, cuyo primer vagido literario son\u00f3 en ellas, en esa Extremadura, o sea frontera con los moros. Romance de romanos que aterraron, que echaron en tierra, a los celt\u00edberos en Numancia.<\/p>\n<p>\u00a1Desolaci\u00f3n de Numancia entregada a los arque\u00f3logos! All\u00ed, en la piedra del umbral de un viejo hogar celtib\u00e9rico, la sv\u00e1stica que vino luego a ser el crucifijo martillo del Cid, el que se guarda en Salamanca, junto al sepulcro del obispo don Jer\u00f3nimo. Y all\u00ed, aterrados, hechos tierra y ceniza, los que para defender su personalidad diferencial resistieron a los romanos imperiales. Y se hizo Hispania. Y corrieron los siglos, y llegaron los moros, imperiales tambi\u00e9n, y luego la Reconquista.<\/p>\n<p>\u00a1La Reconquista! \u00a1Cosas tuvieron nuestros Cides que han hecho hablar a las piedras! \u00a1Y c\u00f3mo nos hablan las piedras sagradas de estos p\u00e1ramos! Reconquistado su suelo, Castilla, que hab\u00eda estado de pie, se acost\u00f3 a so\u00f1ar en \u00e9xtasis, en arrobo sosegado, cara al Se\u00f1or eterno. Y so\u00f1\u00f3 recuerdos y esperanzas: so\u00f1\u00f3 esas \u201csirenas del aire\u201d que posaron, empedernidas, en los capiteles rom\u00e1nicos. Aunque los m\u00e1s ni so\u00f1aban: cuidaban sus ganados, sus veceradas, y roturaban sus campos. Ten\u00edan tanto sue\u00f1o, sue\u00f1o de cansancio secular, que ni les dejaba so\u00f1ar. Dorm\u00edan la vida en Dios, que era quien les so\u00f1aba. Era el sue\u00f1o de la Reconquista. Y en tanto, corr\u00edan las aguas del Ebro al mar de Roger de Lauria, y las del Duero, al mar imperial de Col\u00f3n, de los Reyes Cat\u00f3licos, cat\u00f3licos de catolicidad, de universalidad espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>\u00a1Medinaceli! El arco romano, imperial, mirando con ojos que son pura luz al paisaje planetario de aquellas tierras tan tristes que tienen alma, como dijo nuestro Antonio Machado. \u00a1Y tanta alma como tienen! Medinaceli he\u00f1ido en el p\u00e1ramo por los dedos sobreimperiales del Se\u00f1or. Se van arrumbando las ruinas que son Medinaceli, porque hasta los muertos se mueren. Y all\u00ed acab\u00f3 de agonizar, muri\u00e9ndose, Almanzor. El tambor legendario de Calata\u00f1azor ya no suena; se le rompi\u00f3 el parche. Y all\u00ed en Medinaceli, junto al arco romano, ha edificado el Patronato de Turismo un albergue, sin duda para que los turistas puedan ir a decir, como el baturro del chascarrillo: \u201cConque agonizando, \u00bfeh?\u201d De Numancia a Medinaceli fue mecida, como en lanzadera del telar de Dios, mi alma.<\/p>\n<p>Esta tierra pobre, con pobreza divina, fue la de L\u00e1inez, la de Sanz del R\u00edo, la de Ruiz Zorrilla. y esta tierra era hace cerca de un siglo, cuando escrib\u00eda Madoz, una de las que sosten\u00edan m\u00e1s escuelas. Y hoy mismo, los descendientes de aquellos celt\u00edberos romanizados \u2014y romanceados\u2014 se afanan en levantar escuelas como aqu\u00e9llos levantaron sus recogidas iglesiucas rom\u00e1nicas. Renace un nuevo culto en una nueva reconquista. Y pueblan el aire claro del p\u00e1ramo nuevas sirenas del aire. Se siente que un nuevo \u00e9xtasis afirma una personalidad integral, no diferencial, y sin alharacas. \u00bfEst\u00e1ticos, quietos? Esto les llaman los sedicentes din\u00e1micos \u2014\u00a1pedantes!\u2014; pero no son est\u00e1ticos, sino ext\u00e1ticos. Vuelven a ponerse fuera de s\u00ed, enajenados, y no ensimismados. Y yo sue\u00f1o en una nueva reconquista integral, imperial, de la radical Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Contemplando aquellas tierras celtib\u00e9ricas romanizadas y romanceadas me acordaba de c\u00f3mo al decirle un d\u00eda a mos\u00e9n Clascar \u2014el traductor del G\u00e9nesis al catal\u00e1n\u2014 aquello de \u201c\u00a1Ancha es Castilla!\u201d, me replic\u00f3 mi buen amigo, no sin cierta melancol\u00eda diferencial: \u201c\u00a1S\u00ed, tan ancha que nos perdemos en ella!&#8230;\u201d \u201c\u00a1Perderse!\u201d Nadie se pierde as\u00ed sino para ganarse, para integrarse. No se perdieron los celt\u00edberos en Numancia; no se perdi\u00f3 Almanzor en Medinaceli. No se perdieron los moros que levantaron el castillo de Gormaz, ni se perdieron los moros a quienes conquist\u00f3 en castellano el Cid Ruiz D\u00edaz de Vivar, el de la Valencia del Cid. Y los sones de su canci\u00f3n de gesta, del Cantar de Myo Cid, se han fundido con los sones de Ausias March, absorbiendo a \u00e9stos. Que los que parecen perder su personalidad diferencial la recobran m\u00e1s \u00edntima, m\u00e1s radical, m\u00e1s imperial, m\u00e1s universal, en la personalidad integral en que se asientan los que se agitaban en pie.<\/p>\n<p>Desde aquella cumbre de p\u00e1ramo que es Medinaceli en ruinas, barbacana sobre Arag\u00f3n en tierra castellana, ve\u00eda subir al cielo de Dios a nuestra Espa\u00f1a y so\u00f1aba que el Dios del Cristo la so\u00f1aba como \u00c9l se sue\u00f1a: una y trina, y con un solo Verbo y un solo Esp\u00edritu.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_48\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2662_1073207092\"><\/a><strong>R<\/strong><strong>eligi\u00f3n de Estado y religi\u00f3n del Estado<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_49\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13178_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1V\u00e1lganos \u00c9l, y qu\u00e9 de formas y f\u00f3rmulas o formillas de religi\u00f3n de Estado est\u00e1n ya empezando a producirse aqu\u00ed! Cierto es que el art\u00edculo 3.\u00ba del proyecto de Constituci\u00f3n que se est\u00e1 discutiendo proclama dogm\u00e1ticamente \u2014pura teolog\u00eda\u2014 que \u201cno existe religi\u00f3n del Estado\u201d suple: espa\u00f1ol\u2014; pero no es lo mismo religi\u00f3n del Estado que religi\u00f3n de Estado. Y \u00e9sta, republicana por supuesto, empieza a surtir con sus dogmas, con sus mitos, sus ritos, su culto, su liturgia y sus supersticiones \u2014sobre todo\u2014 y hasta sus supercher\u00edas. Un d\u00eda que un ingenuo diputado ne\u00f3fito se descuid\u00f3 en decir que hay que marchar por el camino real, oy\u00f3 murmullos que le obligaron a rectificarse y corregir: \u201cBueno, por el camino republicano\u201d. Y se oye en la tanda de ruegos y preguntas, ruegos que son rogativas y a\u00fan letan\u00edas al Estado \u00f3ptimo, m\u00e1ximo y providente. Estado\u2026 federal por de contado, aunque \u00e9ste de federal es un adjetivo m\u00e1gico y m\u00edstico en que al preguntarles a los fieles qu\u00e9 quiere decir, han de tener que contestar: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; juristas tiene el santo padre Estado que os sabr\u00e1n responder.\u201d Porque esta nueva fe republicana es fe impl\u00edcita o de carbonero. Aparte, claro est\u00e1, de los republicacons conscientes, parados o no.<\/p>\n<p>Quedamos fuera de todo esto los republicanos no m\u00e1gicos, ni m\u00edticos, ni dogm\u00e1ticos, los que un amigo m\u00edo llama accidentalistas para distinguirlos de los consustancialistas. Los que dejamos la religi\u00f3n para Dios y la pol\u00edtica para el Estado. \u00a1Y c\u00f3mo nos acongoja este nuevo culto verboso y supersticioso, este nominalismo escol\u00e1stico con que se quiere llenar un vac\u00edo de ideas y de sentimientos realmente republicanos!<\/p>\n<p>En una porci\u00f3n de ciudades, villas y lugares ha entrado el furor de cambiar los nombres de las calles. Se le quita a Carlos V, por ejemplo, para sustituirle con cualquier h\u00e9roe de \u00faltima hora, y aun menos mal cuando la calle lleva nombre de persona que vivi\u00f3. Porque estar\u00eda bien que en casi todos los lugares hubiese calles de Cervantes \u2014\u201dcalle de Cervantes (D. Miguel)\u201d, as\u00ed hab\u00eda en Agreda\u2014, de Calder\u00f3n, de Cisneros, de Santa Teresa, de Fray Luis, de \u00cd\u00f1igo de Loyola, de Goya, de Vel\u00e1zquez\u2026 y de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, Jos\u00e9 Rizal y Jos\u00e9 Mart\u00ed, sin contar con las de los m\u00e1rtires de nuestras contiendas civiles por la libertad del liberalismo m\u00e1s o menos republicano. Los nombres abstractos son ya otra cosa. Plaza de la Constituci\u00f3n fue muy usado, y acaso veamos plazuela de las Cortes Constituyentes de 1931. \u00a1Pero lo que ha ocurrido hace poco en Arenas de San Pedro\u2026! Hab\u00eda all\u00ed una calle con el espl\u00e9ndido nombre de calle de la Triste Condesa \u2014era as\u00ed, \u201cla triste condesa\u201d, como se firmaba y afirmaba la viuda de D. \u00c1lvaro de Luna\u2014, y lo han cambiado por el de \u201ccalle de la Libertad\u201d. A ver si por uno de esos frecuentes casos de conjugaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica llega a llamarse \u201ccalle de la Triste Libertad\u201d.<\/p>\n<p>Y cuando no lo sabemos de cierto, suponemos que aumentar\u00e1 ahora el prurito o cosquilleo de registrar civilmente \u2014que no es bautizar\u2014 a las ni\u00f1as con nombres significativos y lit\u00fargicos de religi\u00f3n de Estado. Y en vez de aquellos castizos nombres de Tr\u00e1nsito, Angustias, Dolores, Socorro, Amparo, Remedios, Consuelo y otros as\u00ed, se les ponga los de Democracia, Libertad, Igualdad, Constituci\u00f3n, Comprensi\u00f3n, Cordialidad, Armon\u00eda o\u2026 Federaci\u00f3n. Y podr\u00eda llegar a darse una Federaci\u00f3n Gojeaskoetxea y Puigderajols, que llegase con el tiempo, despu\u00e9s de premio de belleza de verbena, a estrella de cine, bajo el nombre de Federachu o Federeta, y con gorro frigio, o sea \u201cchano\u201d o barretina. Y que cantara un himno tricolor con letra auton\u00f3mica.<\/p>\n<p>Sabemos que a muchos que se regodean con Voltaire les parecer\u00e1 todo esto hasta imp\u00edo; pero estamos convencidos de que las formas supersticiosas que toma el culto republicano de esa religi\u00f3n de Estado no hacen sino perjudicar al puro sentimiento de Espa\u00f1a. Y queremos creer que si se oye este nombre, Espa\u00f1a, mucho menos que es el Rep\u00fablica, es porque se le estima algo inefable, como los hebreos sustitu\u00edan el nombre inefable de Yahw\u00e9 por el de Jehov\u00e1. Un gran predicador anglicano, Robertson, predic\u00f3 un magn\u00edfico serm\u00f3n sobre aquellos pueblos \u2014ten\u00eda muy en cuenta al espa\u00f1ol\u2014 que tienen por cualquier motivo y para cualquier emergencia, el santo nombre de Dios en los labios de la boca, no en los del coraz\u00f3n, que tambi\u00e9n los tiene. Y por mi parte me dispondr\u00eda a predicar contra los que abusaren de este nombre de Espa\u00f1a si se abusare de \u00e9l.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed el lector podr\u00e1 arg\u00fcirme que soy yo uno de los que m\u00e1s usan de \u00e9l, as\u00ed como del de Dios, frisando acaso alguna vez en el abuso. Y como humildemente me reconozco culpable de ello, doy ahora aqu\u00ed un \u201ca Dios\u201d a estas amenidades con que he tirado a aflojar un poco la cuerda de ordinario, sobrado tirante de estos mis comentarios.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_50\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2664_1073207092\"><\/a><strong>S<\/strong><strong>obre el cavernicolismo<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_51\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13180_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u00bfQu\u00e9 piensa el comentador de las responsabilidades; qu\u00e9 de la reforma agraria; qu\u00e9 de la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado; qu\u00e9 del cambio; qu\u00e9 de la C. N. T. y la F. A. I. y la U. G. T.; qu\u00e9\u2026 de todo lo dem\u00e1s as\u00ed? El comentador vive pensando hist\u00f3ricamente la historia de Espa\u00f1a. Y pensar hist\u00f3ricamente es pensar pol\u00edticamente. La historia humana, civil, nacional \u2014y no hay otra\u2014 es la historia de la forja de las nacionalidades. El comentador profesa la concepci\u00f3n hist\u00f3rica, pol\u00edtica, de la historia, no la llamada concepci\u00f3n materialista de ella. La pol\u00edtica priva sobre la econom\u00eda, que no es todav\u00eda plenamente humana. El hombre es un animal pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Y as\u00ed el comentador lo supedita todo a comprender hist\u00f3ricamente la constituci\u00f3n nacional de Espa\u00f1a \u2014su historia\u2014, base de toda Constituci\u00f3n del Estado \u2014con may\u00fasculas de nombres propios\u2014 es cosa min\u00fascula junto a la constituci\u00f3n de la naci\u00f3n \u2014con min\u00fasculas de nombres comunes\u2014. Lo uno no es m\u00e1s que jur\u00eddico; lo otro es pol\u00edtico. Y la constituci\u00f3n nacional de Espa\u00f1a, aquella que C\u00e1novas del Castillo \u2014historiador pol\u00edtico y estadista hist\u00f3rico\u2014 llamaba la constituci\u00f3n interna, m\u00e1s bien \u00edntima, cuando hablaba de continuar la historia de Espa\u00f1a, esa constituci\u00f3n nacional interna no admite soluciones de continuidad. No lo fue el per\u00edodo de 1868 a 1876. Alcolea, Amadeo, la Rep\u00fablica del 73, Bilbao, la paviada y Sagunto, fueron escenas de un solo acto hist\u00f3rico nacional. Y quienes mejor lo abarcaron en visi\u00f3n fueron C\u00e1novas y Castelar. Castelar, que so\u00f1ando siempre en la Espa\u00f1a universal y una, sinti\u00f3 lo que se quem\u00f3 en Cartagena.<\/p>\n<p>\u00bfConstituci\u00f3n nacional? \u00bfY qu\u00e9 es ello? Aqu\u00ed el comentador va a acudir a su oficio, el de ling\u00fcista. \u201cStatus\u201d es el acto de ponerse y de estarse en pie, es la situaci\u00f3n de lo que est\u00e1 en pie, y \u201cstatuere\u201d, estatuir, es poner en pie algo. De aqu\u00ed Estado y tambi\u00e9n estatuto, a los que vamos a dejar por ahora de lado. Y luego, con prefijos, se formaron \u201cinstituere\u201d, instituir, poner en pie; destituir, echar abajo lo que en pie estaba; restituir, volver a ponerlo como antes, y \u201cconstituere\u201d, constituir, que es poner o mejor componer en pie varios miembros. Y aun queda \u201cprostituere\u201d, o prostituir, que es poner algo en venta. El que se prostituye se pone en pie ofreci\u00e9ndose al mejor postor. Naci\u00f3n, por otra parte, deriva de nacer, y popularmente \u201cciego de naci\u00f3n\u201d quiere decir ciego de nacimiento.<\/p>\n<p>La constituci\u00f3n nacional, la historia, es la acci\u00f3n de componerse y constarse juntos, en pie y en un haz, los nacidos en com\u00fan, en comunidad de destino. Y \u00e9sta es la historia de Espa\u00f1a desde que es Espa\u00f1a, y sobre todo desde los Reyes Cat\u00f3licos, desde que con la toma de Granada y el descubrimiento de Am\u00e9rica se anuda, por voluntad divina, por la gracia de Dios, la unidad nacional espa\u00f1ola. Y si a esta \u00edntima constituci\u00f3n nacional se intent\u00f3 alguna vez por instintos prehist\u00f3ricos, anti-hist\u00f3ricos, prostituirla, ponerla a subasta y regateo cantonales, la continuidad hist\u00f3rica, que no tolera soluciones de ella, se sobrepuso.<\/p>\n<p>\u00bfInstintos prehist\u00f3ricos? S\u00ed, instintos prehist\u00f3ricos, o si se quiere troglod\u00edticos y cavern\u00edcolas. Porque los leyendarios primeros fundadores de la sociedad civil, de la naci\u00f3n, los so\u00f1adores contratantes del contrato, del pacto social de Rousseau, esos contratantes y pactantes no son m\u00e1s que un mal sue\u00f1o, una pesadilla, y est\u00e1n fuera de la historia. El troglodita de la cueva de Altamira, el que traz\u00f3 aquel m\u00e1gico bisonte al que se ha tragado el le\u00f3n de Espa\u00f1a \u2014\u00a1y c\u00f3mo le duele en las entra\u00f1as!\u2014, aquel troglodita no viv\u00eda en la historia, no viv\u00eda la historia. Y no pod\u00eda pactar ni contratar nada. \u00bfDerechos individuales? Para que los haya, el indivisuo tiene que ser persona y el pobre troglodita no lo era.<\/p>\n<p>Lo propio de todos los trogloditas, de todos los cavern\u00edcolas, d\u00edganse de derecha o de izquierda \u2014porque hay un izquierdismo troglod\u00edtico, tan troglod\u00edtico como el otro, si es que no m\u00e1s\u2014, es querer poner soluciones de continuidad a la divina obra hist\u00f3rica de la constituci\u00f3n nacional de un pueblo con un destino com\u00fan, a la divina obra de la unificaci\u00f3n de misi\u00f3n hist\u00f3rica. No, los cavern\u00edcolas de nuestras cuevas prehist\u00f3ricas no pueden volver a pactar nada, a contratar nada, como si Dios hubiese dejado de pensar Espa\u00f1a a fines del siglo XV. Y conviene que todos los espa\u00f1oles por la gracia de Dios nos demos cuenta de cu\u00e1l es el verdadero cavernicolismo, sea de derecha o de izquierda, que lo mismo da.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/10366\/101544\/1\/CMU_9-154.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_52\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2666_1073207092\"><\/a><strong>A los cabreros y no a los carboneros<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_53\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13182_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Se me dice por algunos que me ponga m\u00e1s al tenor \u2014al modo como de tienen\u2014 de los m\u00e1s de mis lectores y que no abuse de lo que llaman mi lirismo. \u00bfLirismo? Quieren, sin duda, que en vez de ta\u00f1er el comentador en lo que a ellos se les antoja una lira, ta\u00f1a en una guitarra o en una bandurria. \u00a1Y lo que son las palabras! Guitarra viene de la misma ra\u00edz que citara; la bandurria se ta\u00f1e con p\u00faa, a la que en griego llamaban \u201cplectro \u201c, y \u201cestro\u201d no quer\u00eda decir sino t\u00e1bano, que as\u00ed como \u00e9ste saca de s\u00ed al ternero, as\u00ed el estro o t\u00e1bano po\u00e9tico saca de s\u00ed y arrebata al poeta. Por cuanto si en vez de de decir que tocado uno por el estro empu\u00f1\u00f3 el plectro para cantar al son de la c\u00edtara, decimos que, picado por el t\u00e1bano, se puso a rascar con la p\u00faa la bandurria, no haremos sino traducir al romance el idioma l\u00edrico y acad\u00e9mico. \u00bfQuieren esos descontentos que toque as\u00ed la bandurria? Pues no lo entender\u00edan mejor. Y, sobre todo, que no me propongo hablar para bachilleres, sino para cabreros, como Nuestro Se\u00f1or Don Quijote, pues s\u00e9 que estos atienden a la m\u00fasica aunque no recojan la letra. Y s\u00e9 de buenos, de nobles, de sencillos cabreros que siguen estos mis comentarios, y con ellos se reconfortan en su sue\u00f1o de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Lo peor son las traduciones; lo peor es cuando algunos bachilleres sansoncarrasque\u00f1os se ponen a traducir en lo que ellos estiman lengua cabreril, popular, corriente, estas mis endechas quijotescas, \u00a1y me hacen decir cada cosa! Por algo les temo tanto a las entrevistas, y aun m\u00e1s a las indiscretas versiones de lo que le han o\u00eddo a uno al paso, en cualquier pasillo. \u00a1Pobre Quevedo! \u00a1Y qu\u00e9 mascar\u00f3n le echaron encima los truchimanes! \u00a1Y qu\u00e9 de frases se las cuelgan a uno que jam\u00e1s pens\u00f3 en ellas! Y \u00bfpor qu\u00e9 as\u00ed? Ya lo dec\u00eda el gran Sarmiento, el argentino, cuando le preguntaban por qu\u00e9 se le atribu\u00edan tantos dicharachos mordaces: \u201c\u00a1Bah, siempre se presta al rico!\u201d Y pudo a\u00f1adir a esta su otra frase: \u201cDebo decirlo con la modestia que me caracteriza.\u201d Pero, en fin, Dios perdone a los entrevisteros y entre-escuchas. Y\u2026 \u00bfrectificarlos? \u00bfPara qu\u00e9? Es darle cuerda para nuevas tergiversaciones. Porque no le es posible al comentador hablarles en su lengua de lugares comunes manidos y de t\u00f3picos de matriculaci\u00f3n y alistamiento.<\/p>\n<p>No, por Espa\u00f1a, no, que no se pongan para uso de supuestos cabreros a traducirme esos bachilleres de la pol\u00edtica a lo Sans\u00f3n Carrasco, el que venci\u00f3 en Barcelona a Don Quijote; que no me traduzcan. Que me dejen hablar a los cabreros desde el pie de una encina castellana. Porque s\u00e9 que hay quienes siguen la m\u00fasica de \u00e9stos mis comentarios, a los que van poniendo no su letra, sino su esp\u00edritu. Y s\u00e9 que los entienden muchas veces mejor que yo mismo que les hablo al son que el Esp\u00edritu me sopla.<\/p>\n<p>Y hablo a cabreros, no a carboneros, los de la fe impl\u00edcita. \u00bfRecord\u00e1is el caso? Es el de aquel carbonero de quien nos cuentan, creo que el Tostado, que al preguntarle su credo respond\u00eda: \u201cLo que cree y ense\u00f1a la Santa Madre Iglesia\u201d, y al repreguntarle qu\u00e9 es lo que \u00e9sta cree y ense\u00f1a, el carbonero: \u201cLo que creo yo\u201d. Y de esto no lo sacaban. Que es lo de: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante\u201d\u2026, y lo que sigue en el Catecismo del padre Astete, S. J. Hablo, pues, a cabrereos que no son, gracias a Dios, ni de derecha ni de izquierda, ni mon\u00e1rquicos, ni republicanos, ni progresistas ni reaccionarios, ni anarquistas ni socialistas, sino que son honradamente universales. Porque nadie m\u00e1s universal y comprensivo que un cabrero de verdad. El carbonero, en cambio, est\u00e1 matriculado, o sea, enmadriguerado en alg\u00fan partido, secta o cotarro; el carbonero est\u00e1 afiliado a cualquier grupo con cabecilla y disciplina correspondientes. Y as\u00ed el carbonero no necesita de que se le traduzca lo que se le diga, pues con \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is\u2026, doctores tiene mi capilla que os sabr\u00e1n responder\u201d, sale del paso. \u00bfEs que no hemos o\u00eddo hablar de la ortodoxia pimargalliana? \u00a1Y que es dif\u00edcil salir del paso! Sobre todo, en los pasillos donde los entre-escuchas van a escamotearle a uno ascuas para arrimarlas a sus sardinas arenques. Y luego todo se arregla con aquel tan socorrido estribillo de los badulaques: \u00a1Bah! Paradojas\u2026, contradicciones!\u201d\u2026<\/p>\n<p>\u00bfY si ahora les explicara aqu\u00ed el comentador a sus cabreros lo que quiere decir paradoja? Pero no, que ellos lo saben sin creer saberlo, y los carboneros no pueden llegar a saberlo sin desmadriguerarse. Los cabreros saben que verdadera y honda paradoja fue que un bachiller resentido y resentimental, Sans\u00f3n Carrasco, al derribar en Barcelona a Don Quijote hubiese preparado su \u00faltima y definitiva victoria, aquella en que quedaron confundidos todos los bachilleres y los carboneros todos, y saben que la publicaci\u00f3n del Evangelio de Don Quijote fue el orden pol\u00edtico un hecho de m\u00e1s alcance que el levantamiento, por ejemplo, de laas Comunidades de Castilla contra la camarilla de Carlos Quinto, levantamiento de que apenas se enteraron los cabreros.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101545\/CMU_9-155.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_54\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2668_1073207092\"><\/a><strong>\u00bfDerrotismo? \u00bfPesimismo?<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_55\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13184_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>El otro d\u00eda al volver a reestrenarse en las Cortes el Sr. Alba, se crey\u00f3 obligado a sincerarse dici\u00e9ndonos que \u00e9l no es derrotista. Tristes palabras las m\u00e1s de \u00e9stas en -ista y en -ismo, que hacen tanto da\u00f1o porque aun conservan \u201cprestigio\u201d. Y subrayo \u00e9sta de prestigio porque en lat\u00edn, en su sentido originario \u2014o aboriginario si se quiere\u2014 vale por enga\u00f1o. Y no suele ser m\u00e1s que enga\u00f1o el valor de esas palabras en -ista y en -ismo, con las que tratamos de ahorrarnos de tener que pensar. Derrotismo es una de ellas.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es eso de \u201cderrotismo\u201d, traducci\u00f3n del franc\u00e9s \u201cdefaitisme\u201d? Es m\u00e1s que una palabra, que debe ser una idea, un truco inventado por los que no quieren mirar las cosas a toda luz y con los ojos bien abiertos. Y hay que mirarse, tenemos que mirarnos unos a otros, sobre todo cuando se nos invita al abrazo de la concordia. No hay concordia posible a ojos cerrados y vencidos por prestigios, esto es, por enga\u00f1os. Toda concordia presupone sinceridad y veracidad. Prestigios, enga\u00f1os, no; vengan en la forma que vinieren. Las habilidades suelen ser debilidades.<\/p>\n<p>\u00bfDerrotismo? \u00bfPesimismo? Precisamente en estos d\u00edas le\u00edamos el librito <em>Regards sur le monde actuel<\/em>, de Paul Valery, y en \u00e9l esta sentencia que coincide con lo que tantas veces ha dicho y repetido el comentador que ahora la comenta, y es: \u201cEl juicio m\u00e1s <em>pesimista<\/em> sobre el hombre y las cosas y la vida y su valor, se acuerda maravillosamente con la <em>acci\u00f3n<\/em> y el <em>optimismo<\/em> que ella exige. Esto es europeo.\u201d A lo que podr\u00edamos a\u00f1adir que es tambi\u00e9n espa\u00f1ol, no sabemos si espa\u00f1ol europeo o espa\u00f1ol africano, si espa\u00f1ol perif\u00e9rico o espa\u00f1ol central. Aunque el comentador tenga la convicci\u00f3n de que lo m\u00e1s europeo, o, mejor dicho, lo m\u00e1s universal sea en Espa\u00f1a lo de la tan calumniada, por mal conocida, paramera.<\/p>\n<p>Y a prop\u00f3sito del pesimismo espa\u00f1ol \u2014hay quien cree una obra pesimista a <em>La vida es sue\u00f1o<\/em>, y tal vez no vaya descaminado en semejante creencia\u2014, habr\u00e1 que recordar que una de las palabras que del castellano han pasado a otros idiomas, al ingl\u00e9s sobre todo, es, con pronunciamiento, guerrilla, torero, siesta y otras \u2014entre ellas <em>raza<\/em>\u2014, es <em>desesperado<\/em>, generalmente en la forma de <em>desperado<\/em>. Y es que por heroica, nos atrever\u00edamos a decir, que a las veces por divina desesperaci\u00f3n el genio, as\u00ed como el ingenio espa\u00f1ol, han llevado a cabo sus m\u00e1s grandes haza\u00f1as, han quemado sus naves para cerrarse la retirada. Y esa quema de desesperado, de pesimista, no excluye el optimismo circunstancial que exige la acci\u00f3n. Aun hay m\u00e1s, y es que nadie obra con m\u00e1s optimismo temporall que el acuciado por pesimismo eterno. Y en m\u00e1s baja esfera nadie mucha con m\u00e1s ardor que el que no quiere pensar en el valor definitivo del triunfo. \u00bfDerrotistas? Los m\u00e1s nobles, los m\u00e1s fuertes, los m\u00e1s solidos luchadores son los que han ido serenos a una prevista derrota. Derrota que luego Dios cambia en triunfo. Fue un espa\u00f1ol antes de Espa\u00f1a, un precursor de la espa\u00f1olidad, fue el cordob\u00e9s Lucano quien dijo que la causa vencedora plugo a los dioses; pero la causa vencida, a Cat\u00f3n. Y t\u00e9ngase en cuenta que desesperaci\u00f3n no es lo mismo que desesperanza. La desesperanza sume en el abatimiento, en la resignaci\u00f3n pasiva, mientras que la desesperaci\u00f3n lleva al acto, a la resignaci\u00f3n activa, a rogar a Dios mientras se da con el mazo.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1 acaso derrotismo, eso que los perezosos de mente \u2014y la pereza no es m\u00e1s que cobard\u00eda, como \u00e9sta no suele ser m\u00e1s que pereza\u2014, ser\u00e1 acaso derrotismo abrir los ojos, mirar, y confesarluego que la sociedad civil espa\u00f1ola est\u00e1 hoy atacada de unas terribles ganas de disolvimiento, de una enfermedad de disoluci\u00f3n? \u00bfEs que no estamos oyendo c\u00f3mo cada lugare\u00f1o representativo se nos viene con el viejo estribillo de los mezquinos resentimientos del lugar a que representa? \u00bfEs que no estamos viendo alzarse el fantasma de una leyenda de supuestos agravios y vejaciones con que la pereza mental, la cobard\u00eda, ha eludido el pensar la historia? La historia que siempre es tragedia. Y m\u00e1s tr\u00e1gica cuanto m\u00e1s heroica. \u00bfEs que no estamos asistiendo al pavoroso ensanchamiento de esa terrible enfermedad tan t\u00edpicamente espa\u00f1ola que es la man\u00eda persecutoria? Y con ella la de que no haya comarca que no se crea cenicienta. Terrible enfermedad que se al\u00eda al resentimiento, as\u00ed como \u00e9ste a la envidia.<\/p>\n<p>Sobre ellos se elevaron nuestros nobles desesperados, los que, fundando en pesimismo radical el optimismo que la acci\u00f3n exige, salvaron m\u00e1s de una vez el alma eterna de la patria.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101546\/CMU_9-156.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_56\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2670_1073207092\"><\/a><strong>Gran discurso de don Miguel de Unamuno sobre el castellano como idioma oficial de la Rep\u00fablica<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_57\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13186_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p><em>El texto taquigr\u00e1fico del discurso pronunciado ayer en la C\u00e1mara por el ilustre D. Miguel de Unamuno es el siguiente:<\/em><\/p>\n<p>El Sr. UNAMUNO: Pido la palabra.<\/p>\n<p>El PRESIDENTE: La tiene su se\u00f1or\u00eda.<\/p>\n<p>El Sr. UNAMUNO: Se\u00f1ores Diputados: El texto del proyecto de Constituci\u00f3n hecho por la Comisi\u00f3n dice: \u201cEl castellano es el idioma oficial de la Rep\u00fablica, sin perjuicio de los derechos que las leyes del Estado reconocen a las diferentes provincias o regiones.\u201d<\/p>\n<p>Yo debo confesar que no me di cuenta de qu\u00e9 perjuicio pod\u00eda haber en que fuera el castellano el idioma oficial de la Rep\u00fablica (acaso esto es traducci\u00f3n del alem\u00e1n), e hice una primitiva enmienda, que no era exactamente la que despu\u00e9s, al acomodarme al juicio de otros, he firmado. En mi primitiva enmienda dec\u00eda: \u201cEl castellano es el idioma oficial de la Rep\u00fablica. Todo ciudadano espa\u00f1ol tendr\u00e1 el derecho y el deber de conocerlo, sin que se le pueda imponer ni prohibir el uso de ning\u00fan otro.\u201d Pero por una porci\u00f3n de razones vinimos a convenir en la redacci\u00f3n que \u00faltimamente se dio a la enmienda, y que es \u00e9sta: \u201cEl espa\u00f1ol es el idioma oficial de la Rep\u00fablica. Todo ciudadano espa\u00f1ol tiene el deber de saberlo y el derecho de hablarlo. En cada regi\u00f3n se podr\u00e1 declarar cooficial la lengua de la mayor\u00eda de sus habitantes. A nadie se podr\u00e1 imponer, sin embargo, el uso de ninguna lengua regional.\u201d<\/p>\n<p>COOFICIALIDAD ES TAN COMPLEJO COMO COSOBERAN\u00cdA<\/p>\n<p>Entre estas dos cosas puede haber en la pr\u00e1ctica alguna contradicci\u00f3n. Yo confieso que no veo muy claro lo de la cooficialidad, pero hay que transigir. Cooficialidad es tan complejo como cosoberan\u00eda; hay \u201ccos\u201d de \u00e9stos que son muy peligrosos. Pero al decir \u201cA nadie se podr\u00e1 imponer, sin embargo, el uso de ninguna lengua regional\u201d, se modifica el texto oficial, porque eso quiere decir que ninguna regi\u00f3n podr\u00e1 imponer, no a los de otras regiones, sino a los mismos de ella, el uso de aquella misma lengua. Mejor dicho, que si se encuentra un paisano m\u00edo, un gallego o un catal\u00e1n que no quiera que se le imponga el uso de su propia lengua, tiene derecho a que no se les imponga. <em>(Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: \u00bfY a los notarios?)<\/em> Dej\u00e9monos de eso. Tiene derecho a que no se le imponga. Claro que hay una cosa de convivencia \u2014esto es natural\u2014 y de conveniencia; pero esto es distinto; una cosa de imposici\u00f3n. Pero como a ello hemos de ir, vamos a pasar adelante. Estamos indudablemente en el coraz\u00f3n de la unidad nacional y es lo que en el fondo m\u00e1s mueve los sentimientos: hasta aquellos a quienes se les acusa de no querer m\u00e1s que vender o mercar sus productos \u2014yo digo que no es verdad\u2014, en un momento estar\u00edan dispuestos hasta a arruinarse por defender su esp\u00edritu. No hay que achicar las cosas. No quiero decir en nombre de qui\u00e9n hablo; podr\u00eda parecer una petulancia si dijera que hablo en nombre de Espa\u00f1a. S\u00e9 que se toca aqu\u00ed en lo m\u00e1s sensible, a veces en la carne viva del esp\u00edritu; pero yo creo que hay que herir sentimientos y resentimientos para despenar sentido, porque toca en lo vivo. Se ha cre\u00eddo que hay regiones m\u00e1s vivas que otras y esto no suele ser verdad. Las que se dice que est\u00e1n dormidas, est\u00e1n tan despiertas como las otras; sue\u00f1an de otra manera y tienen su viveza en otro sitio. <em>(Muy bien.)<\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed se ha dicho otra cosa. Se est\u00e1 hablando siempre de nuestras diferencias interiores. Eso es cosa de gente que, o no viaja, o no se entera de lo que ve. En el aspecto ling\u00fc\u00edstico, cualquier naci\u00f3n de Europa, Francia, Italia, tienen muchas m\u00e1s diferencias que Espa\u00f1a; porque en Italia no s\u00f3lo hay una multitud de dialectos de origen rom\u00e1nico, sino que se habla alem\u00e1n en el Alto Adigio, esloveno en el Friul, alban\u00e9s en ciertos pueblos del Adri\u00e1tico, griego en algunas islas. Y en Francia pasa lo mismo. Adem\u00e1s de los dialectos de las Lenguas latinas, tienen el bret\u00f3n y el vasco. La lengua, despu\u00e9s de todo, es poes\u00eda, y as\u00ed no os extra\u00f1e si alguna vez caigo aqu\u00ed, en medio de ciertas an\u00e9cdotas, en algo de lirismo. Pero si un c\u00f3digo pueden hacerlo s\u00f3lo juristas, que suelen ser, por lo com\u00fan, doctores de la letra muerta, creo que para hacer una Constituci\u00f3n, que es algo m\u00e1s que un c\u00f3digo, hace falta el concurso de los l\u00edricos, que somos los de la palabra viva. <em>(Muy bien.)<\/em><\/p>\n<p>EL VASCUENCE COMO UNIDAD NO EXISTE<\/p>\n<p>Y ahora me vais a permitir, los que no los entienden, que alguna vez yo traiga aqu\u00ed acentos de las Lenguas de la Pen\u00ednsula. Primero tengo que ir a mi tierra vasca, a la que constantemente acudo. All\u00ed no hay este problema tan vivo, porque hoy el vascuence en el pa\u00eds vasconavarro no es la lengua de la mayor\u00eda, seguramente que no llegan a una cuarta parte los que lo hablan y los que lo han aprendido de mayores, acaso una estad\u00edstica demostrara que no es su lengua verdadera, su lengua materna; tan no es su verdadera lengua materna, que aquel ingenuo, aquel hombre abnegado lleg\u00f3 a decir en un momento: \u201cSi un maqueto est\u00e1 ahog\u00e1ndose y te pide ayuda, cont\u00e9stale: \u201cEztakit erderaz.\u201d \u201cno s\u00e9 castellano.\u201d Y \u00e9l apenas sab\u00eda otra cosa, porque su lengua materna, lo que aprendi\u00f3 de su madre, era el castellano.<\/p>\n<p>Yo vuelvo constantemente a mi nativa tierra. Cuando era un joven aprend\u00ed aquello de \u201cEgialde guztietan toki onak badira ba\u00f1an biyotzak diyo: zoaz Euskalerria.\u201d \u201cEn todas partes hay buenos lugares, pero el coraz\u00f3n dice: vete al Pa\u00eds Vasco.\u201d Y hace cosa de treinta a\u00f1os, all\u00ed, en mi nativa tierra, pronunci\u00e9 un discurso que produjo una gran conmoci\u00f3n, un discurso en el que les dije a mis paisanos que el vascuence estaba agonizando, que no nos quedaba m\u00e1s que recogerlo y enterrarlo con piedad filial, embalsamado en ciencia. Provoc\u00f3 aquello una gran conmoci\u00f3n, una mala alegr\u00eda fuera de mi tierra, porque no es lo mismo hablar en la mesa a los hermanos que hablar a los otros: creyeron que puse en aquello un sentido que no puse. Hoy contin\u00faa eso, sigue esa agon\u00eda; es cosa triste, pero el hecho es un hecho, y as\u00ed como me parecer\u00eda una verdadera impiedad el que se pretendiera despenar a alguien que est\u00e1 muriendo, a la madre moribunda, me parece tan imp\u00edo inocularle drogas para alargarle una vida ficticia, porque drogas son los trabajos que hoy se realizan para hacer una lengua culta y una lengua que, en el sentido que se da ordinariamente a esta palabra, no puede llegar a serlo.<\/p>\n<p>El vascuence, hay que decirlo, como unidad no existe, es un conglomerado de dialectos en que no se entienden a las veces los unos con los otros. Mis cuatro abuelos eran, como mis padres, vascos; dos de ellos no pod\u00edan entenderse entre s\u00ed en vascuence, porque eran de distintas regiones: uno de Vizcaya y el otro de Guip\u00fazcoa. \u00bfY en qu\u00e9 viene a parar el vascuence? En una cosa, naturalmente, tocada por completo de castellano, en aquel canto que todos los vascos no hemos o\u00eddo nunca sin emoci\u00f3n, en el Guernica Arbola, cuando dice que tiene que extender su fruto por el mundo, claro que no en vascuence. \u201cEman ta zabalzazu \/ munduan frutua \/ adoratzen zaitugu, \/ arbola santua\u201d \u201cDa y extiende tu fruto por el mundo mientras te adoramos, \u00e1rbol santo.\u201d Santo, sin duda; santo para todos los vascos y m\u00e1s santo para m\u00ed, que a su pie tom\u00e9 a la madre de mis hijos. Pero as\u00ed no puede ser, y recuerdo que cantando esta agon\u00eda un poeta vasco, en un \u00faltimo adi\u00f3s a la madre Euskera, invocaba el mar, y dec\u00eda: \u201cLurtu, ichasoa.\u201d \u201cConvi\u00e9rtete en tierra, mar\u201d; pero el mar sigue siendo mar.<\/p>\n<p>Y \u00bfqu\u00e9 ha ocurrido? Ha ocurrido que por querer hacer una lengua artificial, como la que ahora est\u00e1n queriendo fabricar los irlandeses; por querer hacer una lengua artificial, se ha hecho una especie de \u201cvolapuk\u201d perfectamente incomprensible. Porque el vascuence no tiene palabras gen\u00e9ricas, ni abstractas, y todos los nombres espirituales son de origen latino, ya que los latinos fueron los que nos civilizaron y los que nos cristianaron tambi\u00e9n. <em>(Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em> de la minor\u00eda vasconavarra: Y \u201cgogua\u201d \u00bfes latino?)<\/em> Ah\u00ed voy yo. Tan es latino, que cuando han querido introducir la palabra \u201cesp\u00edritu\u201d, que se dice \u201cizpiritu\u00e9\u201d, han introducido ese gogo, una palabra que significa como en alem\u00e1n \u201cstimmung\u201d, o como en castellano \u201ctalante\u201d, es estado de \u00e1nimo, y al mismo tiempo igual que en catal\u00e1n \u201ctalent\u201d, apetito. \u201cEztankat gogorik\u201d es \u201cno tengo ganas de comer, no tengo apetito\u201d.<em> (Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em> interrumpe, sin que se perciban sus palabras.\u2014 Varios se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em>: \u00a1Callen, callen!)<\/em><\/p>\n<p>AN\u00c9CDOTAS<\/p>\n<p>Me alegro de eso, porque contar\u00e9 m\u00e1s. Estaba yo en un pueblecito de mi tierra, donde un cura hab\u00eda sustituido \u2014y esto es una cosa que no es c\u00f3mica\u2014 el catecismo que todos hab\u00edan aprendido, por uno de estos catecismos renovados, y resultaba que como toda aquella gente hab\u00eda aprendido a santiguarse diciendo: \u201cAitiaren eta semiaren eta izpirituaren izenian\u201d (En el nombre del Padre, del Hijo y del Esp\u00edritu Santo), se les hacia decir: \u201cAitiaren eta semiaren eta gogo dontsuaren izenian\u201d, que es: \u201cEn el nombre del Padre, del Hijo y del santo apetito.\u201d <em>(Risas.)<\/em> No; la cosa no es c\u00f3mica, la cosa es muy seria, porque la Iglesia, que se ha fundado para salvar las almas, tiene que explicar al pueblo en la lengua que el pueblo habla, sea la que fuere, est\u00e9 como est\u00e9; y as\u00ed como hubiera sido un atropello pretender, como en un tiempo pretendi\u00f3 Romero Robledo, que se predicara en castellano en pueblos donde el castellano no se hablaba, es tan absurdo predicar en esas Lenguas.<\/p>\n<p>Esto me recuerda algo que no olvido nunca y que pas\u00f3 en Am\u00e9rica: que una Orden religiosa dio a los indios guaran\u00edes un catecismo queriendo traducir al guaran\u00ed los conceptos m\u00e1s complicados de la Teolog\u00eda, y, naturalmente, fueron acusados por otra Orden de que les estaban ense\u00f1ando herej\u00edas; y es que no se puede poner el catecismo en guaran\u00ed ni azteca sin que inmediatamente resulte una herej\u00eda. <em>(Risas.)<\/em><\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de todo, lo hondo, lo \u00ednfimo de nuestro esp\u00edritu vasco, \u00bfen qu\u00e9 lo hemos vertido?<\/p>\n<p>El hombre m\u00e1s grande que ha tenido nuestra raza ha sido \u00cd\u00f1igo de Loyola y sus <em>Ejercicios<\/em> no se escribieron en vascuence. No hay un alto esp\u00edritu vasco, ni en Espa\u00f1a ni en Francia, que no se haya expresado o en castellano o en franc\u00e9s. El primero que empez\u00f3 a escribir en vascuence fue un protestante, y luego los jesuitas. Es muy natural que nos halague mucho tener unos se\u00f1ores alemanes que andan por ah\u00ed buscando conejillos de Indias para sus estudios etnogr\u00e1ficos y nos declaren el primer pueblo del mundo. Aqu\u00ed se ha dicho eso de los vascos.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n contaba Michelet que discut\u00eda un vasco con un Montmorency, y que al decir el Montmorency: \u201cNosotros los Montmorency datamos del siglo.., tal\u201d, el vasco contest\u00f3: \u201cPues nosotros, los vascos, no datamos.\u201d <em>(Risas.) <\/em>Y os digo que nosotros, en el orden espiritual, en el orden de la conciencia universal, datamos de cuando los pueblos latinos, de cuando Castilla, sobre todo, nos civiliz\u00f3. Cuando yo pronunciaba aquel discurso recib\u00ed una carta de D. Joaqu\u00edn Costa lament\u00e1ndose de que el vascuence desapareciese siendo una cosa tan interesante para el estudio de las antig\u00fcedades ib\u00e9ricas. Yo hube de contestarle: \u201cEst\u00e1 muy bien; pero no por satisfacer a un pat\u00f3logo voy a estar conservando la que creo que es una enfermedad.\u201d <em>(Risas.\u2014El se\u00f1or Leizaola pide la palabra.)<\/em><\/p>\n<p>Y ahora hay una cosa. El aldeano, el verdadero aldeano, el que no est\u00e1 perturbado por nacionalismos de se\u00f1orito resentido, no tiene inter\u00e9s en conservar el vascuence.<\/p>\n<p>Se habla del anillo que en las escuelas iba pasando de un ni\u00f1o a otro hasta ir a parar a manos de uno que hablaba castellano, a quien se le castigaba; pero \u00bfes que acaso no puede llegar otro anillo? \u00bfEs que no he o\u00eddo decir yo: \u201cNo envi\u00e9is a los ni\u00f1os a la escuela, que all\u00ed aprenden el castellano, y el castellano es el veh\u00edculo del liberalismo\u201d? Eso lo he o\u00eddo yo, como he o\u00eddo decir: \u201c\u00a1Gora Euzkadi ascatuta!\u201d (\u201cEuzkadi\u201d es una palabra b\u00e1rbara; cuando yo era joven no exist\u00eda; adem\u00e1s conoc\u00ed al que la invent\u00f3). \u201c\u00a1Gora Euzkadi ascatuta!\u201d Es decir: \u00a1Viva Vasconia libre! Acaso si un d\u00eda viene otro anillo habr\u00e1 de gritar m\u00e1s bien: \u201c\u00a1Gora Espa\u00f1a ascatuta!\u201d \u00a1Viva Espa\u00f1a libre! Y sab\u00e9is que Espa\u00f1a en vascuence significa labio; que viva el labio libre, pero que no nos impongan anillos de ninguna clase.<em> (Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: Muchas gracias, en nombre del pueblo vasco.)<\/em><\/p>\n<p>EN GALICIA TAMPOCO HAY PROBLEMA<\/p>\n<p>Pasemos a Galicia; tampoco hay aqu\u00ed, en rigor, problema. Podr\u00e1n decirme que no conozco Galicia y, acaso, ni Portugal, donde he pasado tantas temporadas; pero ya hemos o\u00eddo que Castilla no conoce la periferia, y yo os digo que la periferia conoce mucho peor a Castilla; que hay pocos esp\u00edritus m\u00e1s comprensivos que el castellano <em>(Muy bien.)<\/em> Pasemos, como digo, a Galicia. Tampoco all\u00ed hay problema. No creo que en una verdadera investigaci\u00f3n resultara semejante mayor\u00eda. No me convencen de no. Pero aqu\u00ed se hablaba de la lengua universal, y el que hablaba sin duda recuerda lo que en la introducci\u00f3n a los <em>A<\/em><em>i<\/em><em>res da mi\u00f1a terra<\/em> dec\u00eda Curros Enr\u00edquez de la lengua universal:<\/p>\n<p><em>\u201cCuando todas lenguas o fin topen<br \/>\n<\/em><em>que marca a todo o providente dedo,<br \/>\n<\/em><em>e c&#8217;os vellos idiomas estinguidos<br \/>\n<\/em><em>un solo idioma universal formemos;<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>esa lengua pulida, idioma \u00faneco,<br \/>\n<\/em><em>mais qu&#8217;hoxe enriquecido e mais perfeuto,<br \/>\n<\/em><em>resume d&#8217;as palabras mais sonoras<br \/>\n<\/em><em>qu&#8217;aquela n&#8217;os deixaran como enherdo.<\/em><\/p>\n<p><em>Ese idioma, compendio d&#8217;os idiomas,<br \/>\n<\/em><em>com&#8217;<\/em><em>u<\/em><em>nha serenata pracenteiro,<br \/>\n<\/em><em>com&#8217;<\/em><em>u<\/em><em>nha noite de luar doc\u00edsimo<br \/>\n<\/em><em>ser\u00e1 \u2014\u00bfque outro sinon?\u2014 ser\u00e1 o gallego<\/em><\/p>\n<p><em>Fala de minha nai, fala armo\u00f1osa,<br \/>\n<\/em><em>en qu&#8217;o rogo d&#8217;os tristes sub&#8217;o ceo<br \/>\n<\/em><em>y en que decende a pr\u00e1cida esperanza,<br \/>\n<\/em><em>os afogados e doloridos peitos.<\/em><\/p>\n<p><em>Fala d<\/em><em>os<\/em><em> meus ab\u00f3s, fala en q&#8217;os p\u00e1rias,<br \/>\n<\/em><em>de trevos e polvo e de sudor cubertos,<br \/>\n<\/em><em>piden a terra o grau d&#8217;a cor&#8217;a sangue<br \/>\n<\/em><em>qu&#8217;ha de cebar a besta d&#8217;o laudemio&#8230;<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>lengua enxebre, en q&#8217;as anemas d&#8217;os mortos<br \/>\n<\/em><em>n&#8217;as negras noites de silencio e medo<br \/>\n<\/em><em>encomendan os vivos as obrigas,<br \/>\n<\/em><em>que, \u00a1mal pecados!, sin cuprir morreron.<\/em><\/p>\n<p><em>Idioma en que garula nos paxaros,<br \/>\n<\/em><em>en que falan os anxeles, os nenos,<br \/>\n<\/em><em>en qu&#8217;as fontes solouzan e marmullan<br \/>\n<\/em><em>Entr&#8217;os follosos albores os ventos\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo eso est\u00e1 bien; pero que me permita Curros y perntitidme vosotros; me da pena verle siempre con ese tono de quejumbrosidad. Parias, azotada, escarnecida&#8230;, amarrada contra una roca&#8230;, clavado un pu\u00f1al en el seno&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde es as\u00ed eso? \u00bfEs que se pueden tomar en serio burlas, a las veces cari\u00f1osas, de las gentes? No. Es como lo de la emigraci\u00f3n. El mismo Curros, cuando habla de la emigraci\u00f3n \u2014lo sabe bien mi buen amigo Castelao\u2014, dice, refiri\u00e9ndose al gaitero:<\/p>\n<p><em>\u201cTocaba&#8230;, e cando tocaba,<br \/>\n<\/em><em>o vento que d&#8217;o ronc\u00f3n<br \/>\n<\/em><em>pol\u2014o canuto fungaba,<br \/>\n<\/em><em>dixeran que se queixaba<br \/>\n<\/em><em>d&#8217;a gallega emigraci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Dixeran que esmorecida<br \/>\n<\/em><em>de door a Patria nosa,<br \/>\n<\/em><em>azoutada, escarnecida,<br \/>\n<\/em><em>chamaba, outra Nai chorosa,<br \/>\n<\/em><em>os filli\u00f1os d&#8217;a sus vida&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>Y era verd\u00e1. \u00a1Mal pocada!<br \/>\n<\/em><em>Contr&#8217;on peneda amarrada,<br \/>\n<\/em><em>crabad&#8217;un pu\u00f1as n&#8217;o seo,<br \/>\n<\/em><em>n&#8217;aquella gaite lembrada<br \/>\n<\/em><em>Galicia era un Prometeo.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No; hay que levantar el \u00e1nimo de esas quejumbres, quejumbres adem\u00e1s, que no son de aldeanos. Rosal\u00eda dec\u00eda aquello de:<\/p>\n<p><em>\u201cCastellanos de Castilla,<br \/>\n<\/em><em>tratade ben os gallegos;<br \/>\n<\/em><em>cando van, van como rosas;<br \/>\n<\/em><em>cando ve\u00f1, como negros.\u201d<\/em><\/p>\n<p>\u00bfEs que les trataban mal? No. Eran ellos los que se trataban mal, para ahorrar los cuartos y luego gastarlos alegre y rumbosamente en su tierra, porque no hay nada m\u00e1s rumboso, ni menos avaro, ni m\u00e1s alegre, que un aldeano gallego. Todas esas morri\u00f1as de la gaita son cosas de los poetas.<em> (Risas.)<\/em><\/p>\n<p>Vuestra misma Rosal\u00eda de Castro, despu\u00e9s de todo, cuando quiso encontrar la mujer universal, que era una alta mujer, toda una mujer, no la encontr\u00f3 en aquellas coplas gallegas; la encontr\u00f3 en sus poes\u00edas castellanas de Las orillas del Sar. <em>(Denegaciones en algunos se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em> de la minor\u00eda gallega.)<\/em> \u00bfY qui\u00e9nes han enriquecido \u00faltimamente a la lengua castellana, tendiendo a que sea espa\u00f1ola? Porque hay que tener en cuenta que el castellano es una lengua hecha, y el espa\u00f1ol es una lengua que estamos haciendo. \u00bfY qui\u00e9nes han contribuido m\u00e1s que algunos escritores galleros \u2014y no quiero nombrarlos nominativamente, estrictamente\u2014, que han tra\u00eddo a la lengua espa\u00f1ola un acento y una nota nuevos?<\/p>\n<p>EVOCACI\u00d3N DE JUAN MARAGALL<\/p>\n<p>Y ahora vengamos a Catalu\u00f1a. Me parece que el problema es m\u00e1s vivo y habr\u00e1 que estudiarlo en esta hora de compresi\u00f3n, de cordialidad y de veracidad. Yo conoc\u00ed, trat\u00e9, en vuestra tierra, a uno de los hombres que me ha dejado m\u00e1s profunda huella, a un cerebro cordial, a un coraz\u00f3n cerebral, aquel gran hombre que fue Juan Maragall. O\u00edd:<\/p>\n<p><em>\u201cEscolta, Espanya<br \/>\n<\/em><em>l<\/em><em>a<\/em><em> veu d&#8217;un fill<br \/>\n<\/em><em>que&#8217;t parla en llengua<br \/>\n<\/em><em>no castellana,<br \/>\n<\/em><em>parlo en la llengua que m&#8217;ha donat<br \/>\n<\/em><em>la terra apra,<br \/>\n<\/em><em>en questa llengua pocs t&#8217;han parlat;<br \/>\n<\/em><em>en l&#8217;altra&#8230;, massa.<\/em><\/p>\n<p>En esta lengua pocos te han hablado, en la otra&#8230; demasiados.<\/p>\n<p><em>Hon<\/em><em>t<\/em><em> ets Espanya? No&#8217;t veig enlloc,<br \/>\n<\/em><em>no sents la meva ve<\/em><em>u<\/em><em> atronadora?<br \/>\n<\/em><em>No entens aquesta llengua<br \/>\n<\/em><em>que&#8217;t parla entre perills?<br \/>\n<\/em><em>Has desapr<\/em><em>\u00e8<\/em><em>s d&#8217;entendre an els teus fils?<br \/>\n<\/em><em>Ad<\/em><em>\u00e9<\/em><em>u, Espanya!\u201d<\/em><\/p>\n<p>Es cierto. Pero \u00e9l, Maragall, el hombre qu\u00e9 dec\u00eda esto, como si no fuera bastante lo demasiado que se le hab\u00eda hablado en la otra lengua, en castellano, a Espa\u00f1a, \u00e9l habl\u00f3 siempre, en su trabajo, en su labor period\u00edstica; habl\u00f3 siempre, digo, en un espa\u00f1ol, por cierto lleno de enjundia, de vigor, de fuerza, en un castellano digno, creo que superior al castellano, al espa\u00f1ol, de Jaime Balmes o de Francisco Pi y Margall. No. Hay una especie de coqueter\u00eda. Yo o\u00eda aqu\u00ed, el otro d\u00eda, al se\u00f1or Torres empezar excus\u00e1ndose de no tener costumbre de hablar en castellano, y luego, me sorprendi\u00f3 que en espa\u00f1ol no es que vest\u00eda, es que desnudaba perfectamente su esp\u00edritu, y es mucho m\u00e1s dif\u00edcil desnudarlo que vestirlo en una lengua. <em>(Risas.)<\/em> He llegado \u2014permitidme\u2014 a creer que no habl\u00e1is el catal\u00e1n mejor que el castellano.<em> (Nuevas risas.) <\/em>Aqu\u00ed se nos habla siempre de uno de los mitos que ahora est\u00e1n m\u00e1s en vigor, y es el \u201checho\u201d. Hay el hecho diferencial, el hecho tal, el hecho consumado.<em> (Risas.)<\/em> El catal\u00e1n, que tuvo una espl\u00e9ndida florescencia literaria hasta el siglo XV, enmudeci\u00f3 entonces como lengua de cultura, y mudo permameci\u00f3 los siglos del Renacimiento, de la Reforma y la Revoluci\u00f3n. Volvi\u00f3 a renacer har\u00e1 cosa de un siglo \u2014ya dir\u00e9 lo que son estos aparentes renacimientos\u2014; iba a quedar reducido a lo que se llam\u00f3 el \u201cparl\u00e1 munisipal\u201d. Les hab\u00eda dolido una comparanza \u2014que yo hice, primero en mi tierra, y, despu\u00e9s, en Catalu\u00f1a\u2014 entre el m\u00e1user y la espingarda, diciendo: Yo la espingarda, con la cual se defendieran mis antepasados, la pondr\u00e9 en un sitio de honor, pero para defenderme lo har\u00e9 con un m\u00e1user, que es como se defienden todos, incluso los moros. <em>(Risas.) <\/em>Porque los moros no ten\u00edan espingardas, sino, quiz\u00e1, mejor armamento que nosotros mismos.<\/p>\n<p>EL PUNTO GRAVE<\/p>\n<p>Hoy, afortunadamente, est\u00e1 encargado de esta obra de renovaci\u00f3n del catal\u00e1n un hombre de una gran competencia y, sobre todo, de una exquisita probidad intelectual y de una honradez cient\u00edfica como las de Pompeyo Fabra. Pero aqu\u00ed viene el punto grave, aquel a que se alude en la enmienda al decir: \u201cno se podr\u00e1 imponer a nadie\u201d.<\/p>\n<p>Como no quiero amezquinar y achicar esto, que hoy no se debate, dejo, para cuando otros art\u00edculos se toquen, el hablar y el denunciar algunas cosas que pasan. Algunas las denunci\u00f3 Men\u00e9ndez Pidal. No se puede negar que fueran ciertas.<\/p>\n<p>INTERRUPCIONES DE LOS DIPUTADOS CATALANES<\/p>\n<p>Lo dem\u00e1s me parece bien. Hasta es necesario; el catal\u00e1n tiene que defenderse y conviene que se defienda; conviene hasta al castellano. Por ejemplo, no hace mucho, la Generalidad, que en este caso actuaba, no de generalidad sino de particularidad <em>(Risas.),<\/em> dirigi\u00f3 un escrito oficial en catal\u00e1n al c\u00f3nsul de Espa\u00f1a en una ciudad francesa, y el c\u00f3nsul, vasco por cierto, lo devolvi\u00f3. Adem\u00e1s, est\u00e1 recibiendo constantemente obreros catalanes que se presentan diciendo: \u201cNo sabemos castellano\u201d, y \u00e9l responde: \u201cPues yo no s\u00e9 catal\u00e1n; busquen un int\u00e9rprete.\u201d No es lo malo esto, es que lo saben, es que la mayor\u00eda de ellos miente, y \u00e9ste no es nunca un medio de defenderse. <em>(Rumores en la minor\u00eda de Izquierda catalana.\u2014Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em> pronuncia palabras que no se perciben claramente.)<\/em> Eso es exacto.<em> (Un se\u00f1or diputado: Eso es inexacto.\u2014El se\u00f1or <\/em><em>SANTAL\u00d3<\/em><em>: Sobre todo su se\u00f1or\u00eda no tiene autoridad para investigar si miente o no un se\u00f1or que se dirige a un c\u00f3nsul.\u2014 Otro se\u00f1or diputado pronuncia palabras que no se perciben claramente.\u2014 Rumores.)<\/em> \u00bfEs usted un obrero? <em>(Rumores.\u2014Varios se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em> pronuncian algunas palabras que no se perciben con claridad.\u2014Contin\u00faan los rumores, que impiden o\u00edr al orador.).<\/em>.. que hablen en cristiano. Es verdad. Toda persecuci\u00f3n a una lengua es un acto imp\u00edo e impatriota. <em>(Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: Y sobre todo cuando procede de un intelectual.)<\/em> Ved esto si es incomprensi\u00f3n. Yo s\u00e9 lo que en una libre lucha puede suceder.<\/p>\n<p>En art\u00edculos de la Constituci\u00f3n, al establecer la forma en que se ha de dar la ense\u00f1anza, trataremos de c\u00f3mo el Estado espa\u00f1ol tendr\u00e1 que tener all\u00ed quien obligue a saber castellano, y s\u00e9 que si ma\u00f1ana hay una Universidad castellana, mejor espa\u00f1ola, con superioridad, siempre prevalecer\u00e1 sobre la otra; es m\u00e1s, ellos mismos la buscar\u00e1n. Os digo a\u00fan m\u00e1s, y es que cuando no se persiga su lengua, ellos empezar\u00e1n a hablar y a querer conocer la otra. <em>(Varios se\u00f1ores <\/em><em>DIPUTADOS<\/em><em> de la minor\u00eda de la Izquierda catalana pronuncian algunas palabras que no se entienden claramente.\u2014Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO<\/em><em>: Lo queremos ya.\u2014Rumores.)<\/em> Como sobre esto se ha de volver y veo que, en efecto, estoy hiriendo resentimientos&#8230; <em>(Rumores.\u2014Un se\u00f1or <\/em><em>DIPUTADO:<\/em><em> Sentimientos; no resentimientos.)<\/em> Lo que yo no quiero es que llegue un momento en que una obcecaci\u00f3n pueda llevaros al suicidio cultural. No lo creo, porque una vez en que aqu\u00ed en un debate el ministro de la Gobernaci\u00f3n hablaba del suicidio de una regi\u00f3n yo interrump\u00ed diciendo: \u201cNo hay derecho al suicidio.\u201d En efecto, cuando un semejante, cuando un hermano m\u00edo quiere suicidarse, yo tengo la obligaci\u00f3n de imped\u00edrselo, incluso por la fuerza si es preciso, no tanto como poniendo en peligro su vida cuando voy a salvarle, pero s\u00ed incluso poniendo en peligro mi propia vida.<em> (Muy bien, muy bien.)<\/em><\/p>\n<p>\u201cLO RAT PENAT\u201d<\/p>\n<p>Y tal vez haya quien sue\u00f1e tambi\u00e9n con la conquista ling\u00fc\u00edstica de Valencia. Estaba yo en Valencia cuando se anunci\u00f3 que iba a llegar el se\u00f1or Camb\u00f3 y afirm\u00e9 yo, y todos me dieron la raz\u00f3n, que all\u00ed, en aquella ciudad, le hubieran entendido mejor en castellano que si hablara en catal\u00e1n. Porque hay que ver lo que es hoy el valenciano en Valencia, que fue la patria del m\u00e1s grande poeta catal\u00e1n, Ausias March, donde Ram\u00f3n Muntaner escribi\u00f3 su maravillosa cr\u00f3nica, de donde sali\u00f3 Tirant lo Blanc.<\/p>\n<p>El m\u00e1s grande poeta valenciano el siglo pasado, uno de los m\u00e1s grandes de Espa\u00f1a, fue Vicente Wenceslao Querol. Querol quiso escribir en lemos\u00edn, que era una cosa artificial y artificiosa y no era su lengua natal; el hombre en aquel lenguaje de juegos florales se dirig\u00eda a Valencia y le dec\u00eda:<\/p>\n<p><em>\u201cFill so de la joyosa vi<\/em><em>l<\/em><em>a qu&#8217;al sol s&#8217;escampa<br \/>\n<\/em><em>tot temps de fresques roses bro<\/em><em>d<\/em><em>at son mantell d&#8217;or,<br \/>\n<\/em><em>fill so de la que gu<\/em><em>a<\/em><em>itan com dos g<\/em><em>i<\/em><em>ganta cativa<br \/>\n<\/em><em>d&#8217;un cap Pe<\/em><em>ny<\/em><em>agolosa, del&#8217;altre cap Mong\u00f3,<br \/>\n<\/em><em>de la que en l&#8217;a<\/em><em>y<\/em><em>gua j<\/em><em>\u00fa<\/em><em>ga, de la que fo<\/em><em>u<\/em><em> p<\/em><em>u<\/em><em>r bella<br \/>\n<\/em><em>dues voltes desposada, ab lo Cid de Castella<br \/>\n<\/em><em>y ab Jaume d&#8217;Arag\u00f3.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Pero \u00e9l, Querol, cuando ten\u00eda que sacar el alma de su Valencia no la sacaba en la lengua de Jaime de Arag\u00f3n, sino en la lengua castellana, en la del Cid de Castilla. Para convencerse no hay m\u00e1s que leer aquella poes\u00eda, Ausente, que ning\u00fan buen valenciano debe leer sin que se le empa\u00f1en los ojos de l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>El valenciano corriente es el de los donosos sainetes de Eduardo Escalante, y algunas veces el de aquella regocijantes salacidades de Valldov\u00ed de Sueca, al pie de cuyo monumento no hace mucho me he recreado yo. Y tambi\u00e9n el de Teodoro Llorente cuando dec\u00eda que la patria lemosina renace por todas partes, a\u00f1adiendo aquello de&#8230;<\/p>\n<p><em>\u201c&#8230; y en membransa dels avis, en penyora<br \/>\n<\/em><em>de la gloria passada y venidora,<br \/>\n<\/em><em>en fe de germandat,<br \/>\n<\/em><em>com pen\u00f3, com estrella que nos gu\u00eda<br \/>\n<\/em><em>entre llaus de victoria y alegr\u00eda,<br \/>\n<\/em><em>alsem lo Rat-Penat.\u201d<\/em><\/p>\n<p>\u201cLo rat penat\u201d; alcemos \u201clo rat penat\u201d, es decir, el rat\u00f3n alado que, seg\u00fan la leyenda, se pos\u00f3 en el casco de Jaime el Conquistador y que corona los escudos de Valencia, de Catalu\u00f1a y de Arag\u00f3n; rat\u00f3n alado que en Castilla se le llama muerci\u00e9lago o rat\u00f3n ciego; en mi tierra vasca, \u201csaguzarra\u201d, rat\u00f3n viejo, y en Francia, rat\u00f3n calvo; y esta cabecita calva, ciega y vieja, aunque de rat\u00f3n alado, no es m\u00e1s que cabeza de rat\u00f3n. Me dir\u00e9is que es mejor ser cabeza de rat\u00f3n que cola de le\u00f3n. No; cola de le\u00f3n, no; cabeza de le\u00f3n, s\u00ed, como la que domin\u00f3 el Cid.<\/p>\n<p>Cuando yo fui a mi pueblo, fui a predicarles el imperialismo; que se pusieran al frente de Espa\u00f1a; y es lo que vengo a predicar a cada una de las regiones: que nos conquisten; que nos conquistemos los unos a los otros; yo s\u00e9 lo que de esta conquista mutua puede salir; puede y debe salir la Espa\u00f1a para todos.<\/p>\n<p>&#8230;Y CADA UNO OY\u00d3 EN SU LENGUA Y EN SU DIALECTO<\/p>\n<p>Y ahora, permitidme un peque\u00f1o recuerdo. Al principio del Libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles se cuenta la jornada de aquello que pudi\u00e9ramos llamar las primeras Cortes Constituyentes de la primitiva Iglesia cristiana, el Pentecost\u00e9s; cuando sopl\u00f3 como un eco el Esp\u00edritu vivo, vinieron lenguas de fuego sobre los ap\u00f3stoles, se fundi\u00f3 todo el pueblo, hablaron en cristiano y cada uno oy\u00f3 en su lengua y en su dialecto: sulamitas, persas, medos, frigios, \u00e1rabes y egipcios. Y esto es lo que he querido hacer al traer aqu\u00ed un eco de todas estas lenguas; porque yo, que sub\u00ed a las monta\u00f1as costeras de mi tierra a secar mis huesos, los del cuerpo y los del alma, y en tierra castellana fui a ense\u00f1ar castellano a los hijos de Castilla, he dedicado largas vigilias durante largos a\u00f1os al estudio de las Lenguas todas de la Patria, y no s\u00f3lo las he estudiado, las he ense\u00f1ado, fuera, naturalmente, del vascuence, porque todos mis disc\u00edpulos han salido iniciados en el conocimiento del castellano, del galaico\u2014portugu\u00e9s y del catal\u00e1n. Y es que yo, a mi vez, paladeaba y me regodeaba en esas Lenguas, y era para hacerme la m\u00eda propia, para rehacer el castellano haci\u00e9ndolo espa\u00f1ol, para rehacerlo y recrearlo en el espa\u00f1ol recre\u00e1ndome en \u00e9l. Y esto es lo que importa.<\/p>\n<p>El espa\u00f1ol, lo mismo me da que se le llame castellano, yo le llamo el espa\u00f1ol de Espa\u00f1a, como recordaba el se\u00f1or Ovejero, el espa\u00f1ol de Am\u00e9rica y no s\u00f3lo el espa\u00f1ol de Am\u00e9rica, sino espa\u00f1ol del extremo de Asia, que all\u00ed dejo marcadas sus huellas y con sangre de m\u00e1rtir el imperio de la lengua espa\u00f1ola, con sangre de Rizal, aquel hombre que en los tiempos de la Regencia de do\u00f1a Mar\u00eda Cristina de Habsburgo Lorena fue entregado a la milicia pretoriana y a la frailer\u00eda mercenaria para que pagara la culpa de ser el padre de su Patria y de ser un espa\u00f1ol libre.<em> (Aplausos.)<\/em> Aquel hombre noble a quien aquella Espa\u00f1a trat\u00f3 de tal modo, con aquellos verdugos, al despedirse, se despidi\u00f3 en lengua espa\u00f1ola de sus hijos pidiendo ir all\u00ed donde la fe no mata, donde el que reina es Dios, en tanto mascullaban unos sus rezos y barbotaban otros sus \u00f3rdenes, blasfemando todos ellos el nombre de Dios.<\/p>\n<p>ESPA\u00d1A NO ES NACI\u00d3N, ES RENACI\u00d3N<\/p>\n<p>Pues bien; aqu\u00ed mi buen amigo Alomar se atiene a lo de castellano. El castellano es una obra de integraci\u00f3n: ha venido elementos leoneses y han venido elementos aragoneses, y estamos haciendo el espa\u00f1ol, lo estamos haciendo todos los que hacemos lengua o los que hacemos poes\u00eda, lo est\u00e1 haciendo el se\u00f1or Alomar, y el se\u00f1or Alomar, que vive de la palabra, por la palabra y para la palabra, como yo, se preocupaba de esto, como se preocupaba de la palabra naci\u00f3n. Yo tambi\u00e9n, amigo Alomar, yo tambi\u00e9n en estos d\u00edas de renacimiento he estado pensando en eso, y me ha venido la palabra precisa: Espa\u00f1a no es naci\u00f3n, es renaci\u00f3n; renaci\u00f3n de renacimiento y renaci\u00f3n de renacer, all\u00ed donde se funden todas las diferencias, donde desaparece esa triste y pobre personalidad diferencial.<\/p>\n<p>Nadie con m\u00e1s tes\u00f3n ha defendido la salvaje autonom\u00eda \u2014toda autonom\u00eda, y no es reproche, es salvaje\u2014 de su propia personalidad diferencial que lo he hecho yo; yo, que he estado se\u00f1ero defendiendo, no queriendo rendirme, actuando tantas veces de jabal\u00ed, y cu\u00e1ntos de vosotros acaso habr\u00e9is recibido alguna vez alguna colmillada m\u00eda. Pero as\u00ed, no. Ni individuo, ni pueblo, ni lengua renacen sino muriendo; es la \u00fanica manera de renacer: fundi\u00e9ndose en otro. Y esto lo s\u00e9 yo muy bien ahora que me viene este renacimiento, ahora que, traspuesto el puerto serrano que separa la solana de la umbr\u00eda, me siento bajar poco a poco, al peso, no de a\u00f1os, de siglos de recuerdos de Historia, al final y merecido descanso al regazo de la tierra maternal de nuestra com\u00fan Espa\u00f1a, de la renaci\u00f3n espa\u00f1ola, a esperar, a esperar all\u00ed que en la hierba crezca sobre mi ta\u00f1an ecos de una sola lengua espa\u00f1ola que haya recogido, integrado, federado si quer\u00e9is, todas las esencias \u00edntimas, todos los jugos, todas las virtudes de esas Lenguas que hoy tan tristemente, tan pobremente nos diferencian. Y aquello s\u00ed que ser\u00e1 gloria. <em>(Grandes aplausos.)<\/em><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/101548\/CMU_9-158.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_58\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2674_1073207092\"><\/a><strong>El almendro de D. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_59\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13188_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>El viernes, d\u00eda 25, armaron un\u2026 incidente ruidoso en las Cortes los diputados canarios, y poco despu\u00e9s, sin esperar a la sesi\u00f3n permanente, me sal\u00ed de la C\u00e1mara, me fui a dormir \u2014sin so\u00f1ar\u2014 sosegadamente para venirme a esta sosegada Salamanca. Y aqu\u00ed he pensadp en toda la \u00edntima y simb\u00f3lica significaci\u00f3n del incidente aquel, a la vez que recorr\u00eda en mi \u00e1nimo los recuerdos de aquellas benditas Islas Afortunadas, en que me ha sido dicha vivir dos veces, en 1910 y en 1924.<\/p>\n<p>Antes de proseguir me conviene hacer constar que aqu\u00ed, en la Pen\u00ednsula, se les llama canarios a los de las siete islas; pero all\u00ed, en ellas, canarios son s\u00f3lo los de la Gran Canaria, y los otros son tinerfe\u00f1os, palmeros, gomeros, herre\u00f1os, conejeros, y los de mi entra\u00f1ada Fuerteventura, la mayor y m\u00e1s desventurada de las islas, majoreros. Y en todas ellas se desarrolla un cierto esp\u00edritu que alguien llama federal, pero que es todo lo contrario de esto. Un cierto esp\u00edritu isle\u00f1o que en ciertos por fortuna escas\u00edsimos casos degenera en islote\u00f1o, y que es lo m\u00e1s desfederativo que cabe. Un cierto esp\u00edritu de m\u00e1ximo aislamiento \u2014\u00a1qu\u00e9 terrible palabra \u00e9sta!\u2014, que, a base de cierto caso individual bien conocido en todas aquellas islas, podr\u00eda llamarse \u201calmendre\u00f1o\u201d. Me refiero al almendro patrio de aquel noble, ingenioso, simp\u00e1tico y espa\u00f1olismo lagunero, que fue D. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez, republicano \u00bffederal?, que fue ministro de la Guerra en la infortunada Rep\u00fablica federal espa\u00f1ola de 1873, a la que le hizo acabar su propio contradictorio y parad\u00f3jico \u2014aquello s\u00ed que fue paradoja y no otras que llaman as\u00ed los mentecatos\u2014 federalismo. Y vengamos al almendro.<\/p>\n<p>Es \u00e9ste uno que hay \u2014me lo mostraron all\u00ed\u2014 cerca ya de la Laguna de Tenerife, en la huerta de la casa natal de D. Nicol\u00e1s. El cual, en una poes\u00eda \u2014hac\u00edalas muy exquisitas\u2014, cant\u00f3 as\u00ed: \u201cMi patria no es el mundo, \/ mi patria no es Europa, \/ mi patria es de un almendro \/ la dulce y fresca sombra\u201d\u2026 Y casi todos los isle\u00f1os cultos \u2014\u00a1y son all\u00ed tantos!\u2014 de las Afortunadas se saben de memoria este peque\u00f1o evangelio del m\u00e1s radical individualismo\u2026 antifederal. Y obs\u00e9rvese que D. Nicol\u00e1s salta de Europa a su almendro, suprimiendo Espa\u00f1a y Tenerife y la Laguna, aunque esto no sea sino fuerza del asonante y necesidad de concentraci\u00f3n po\u00e9tica. Mas, por otra parte, \u00bfno ser\u00e1 acaso el m\u00e1s radical individualismo el universalismo m\u00e1s radical? No tuve la fortuna de conocer y tratar a Est\u00e9banez; pero estoy seguro que de haberle conocido y tratado \u2014y \u00a1cu\u00e1nto habr\u00eda yo ganado con ello!\u2014, le habr\u00eda o\u00eddo confesar que se abarca mejor el universo desde un almendro que desde una aldea o villa, desde una isla, desde un Estado, desde un Continente o desde el mundo todo. Pero este universalismo nada tiene que ver con el federalismo pol\u00edtico. El Universo no es propiamente una Federaci\u00f3n. Acaso para ciertos pante\u00edstas; pero para los monote\u00edstas, no. Ni s\u00e9 si los cat\u00f3licos \u2014esto es, universales\u2014 g\u00fcelfos concebir\u00e1n al universo redimido como una federaci\u00f3n; pero los cat\u00f3licos gibelinos, imperiales, dantescos, no lo conciben as\u00ed. Y ahora otra vez al almendro.<\/p>\n<p>D. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez so\u00f1\u00f3 el universo, y con \u00e9l so\u00f1\u00f3 la patria al pie de un almendro, a la entrada de la Laguna de Tenerife, como otros espa\u00f1oles la so\u00f1aron al pie de un roble vasco, de un pino gallego, de una encina castellana o catalana, de un avellano o algarrobo levantinos, de un olivo andaluz,, de otro cualquiera dom\u00e9stico, y estos so\u00f1adores se hicieron federales a la manera del almendre\u00f1o Est\u00e9banez, y cuando \u00e9ste era ministro de la Guerra de la Rep\u00fablica federal acudieron al ministerio en busca de\u2026 almendras. Y D. Nicol\u00e1s tuvo que poner en el antedespacho de su oficina este cartel: \u201c\u00a1La Rep\u00fablica no tiene destinos que dar!\u201d Y \u00e9sta fue la tragedia de la descentralizaci\u00f3n\u2026 federativa. Los almendros nativos no daban almendras para todos. Y quien dice almendras dice otro fruto cualquiera. \u00a1Y aquellas almendras mismas resultaban tan caras! Porque no hay r\u00e9gimen m\u00e1s caro, m\u00e1s burocr\u00e1tico y de menor equidad distributiva que el r\u00e9gimen que aqu\u00ed se llama federal, a menos que se le considere como una especie de comunismo, de federaci\u00f3n sovi\u00e9tica, en que sean agentes de poderes y podercillos p\u00fablicos todos los de otro modo trabajadores de todas las clases pero parados.<\/p>\n<p>\u00a1La dulce y fresca sombra del almendro! Mas otros \u00e1rboles dan sombra \u2014apenas en invierno\u2014 amarga y bochornosa. Y los hay naticos, cu\u00f1a le\u00f1a apenas s\u00ed sirve para reconfortar un poco los ateridos miembros en largas noches de helada, o acaso para tallar en ella seis tablas para el \u00faltimo lecho, el del sue\u00f1o patri\u00f3tico de la muerte. \u00a1Hermoso emblema de la patria el \u00e1rbol! Pero el \u00e1rbol tiene, s\u00ed, copa que recoge luz al sol del cielo, y tiene raigambre que recoge tinieblas de la tierra. Y el fruto que no muere en \u00e9sta, en la tierra, no da semilla para \u00e1rbol nuevo.<\/p>\n<p>Y dejo ahora de lado el m\u00e1s \u00edntimo aspecto del incidente parlamentario isle\u00f1o, que es el de la capitalidad federativa canaria. Porque muchas veces, cuando se habla de descentralizar, se piensa en otra centralizaci\u00f3n, ni hay nada m\u00e1s durante unitarista que el cantonalismo.<\/p>\n<p>Al almendro de D. Nicol\u00e1s le proteg\u00eda Tenerife mejor que la Laguna, y le proteg\u00eda Espa\u00f1a mejor que Tenerife. En el orden pol\u00edtico, \u00a1claro!; que en el orden c\u00f3smico, o mejor religioso, al almendro de D. Nicol\u00e1s Est\u00e9banez, all\u00ed, al pie del grandioso Teide, que lleva fuego en el coraz\u00f3n y en la cabeza nieve, le ampara el cielo universal, el de las estrellas todas, el que abroquela a nuestra pobre Tierra, isla perdida en la infinidad. Pero en pol\u00edtica, no en c\u00f3smica, y m\u00e1s si es la sedicente federal, nada se gana y as\u00ed se pierde mucho, mirando las cosas desde Sirio.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_60\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2676_1073207092\"><\/a><strong>\u201c<\/strong><strong>En nombre de Su Majestad Espa\u00f1a\u201d abre el curso don Miguel de Unamuno <\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_61\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13190_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Y CANTA, EN SU DISCURSO, LA GLORIA DE LA UNIVERSIDAD SALMANTINA<\/p>\n<p><em>SALAMANCA 1 (5 t.).<\/em><em>\u2014<\/em><em>Este a\u00f1o la inauguraci\u00f3n del curso acad\u00e9mico ha revestido extraordinaria brillantez y solemnidad. El paraninfo se hallaba abarrotado de estudiantes y gentes de<\/em><em> todas las clases sociales, quedando fuera por falta material de sitio, a pesar de ser muy amplio el local, numerosas personas.<\/em><\/p>\n<p><em>En el estrado tomaron asiento los catedr\u00e1ticos, que este a\u00f1o no llevan traje acad\u00e9mico, y las autoridades.<\/em><\/p>\n<p><em>El discurso inaugural estuvo a cargo del catedr\u00e1tico de la Facultad de Medicina D. Casimiro Poblaci\u00f3n, que disert\u00f3 acerca de \u201cAlgunas orientaciones para la reforma de la ense\u00f1anza de la Medicina\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>Seguidamente, el rector de la Universidad, D. Miguel de Unamuno, que presidi\u00f3 el acto, pronunci\u00f3 un bello discurso, que fue interrumpido varias veces con estruendosas ovaciones, y comenz\u00f3 as\u00ed:<\/em><\/p>\n<p>Se\u00f1oras, se\u00f1ores, compa\u00f1eros, estudiantes estudiosos, ya profesores, ya alumnos: Hoy hace, d\u00eda por d\u00eda, cuarenta a\u00f1os que en id\u00e9ntica fecha de 1891 llegaba por primera vez a Salamanca y establec\u00eda mi hogar espiritual en esta casa. Por cierto que aquel mismo d\u00eda pronunci\u00f3 el discurso de apertura el entonces catedr\u00e1tico D. Enrique Gil Robles, y al d\u00eda siguiente, en peri\u00f3dico republicano que se publicaba aqu\u00ed, comenc\u00e9 una campa\u00f1a comentando dicho discurso e incorpor\u00e1ndome a la lucha pol\u00edtica y cultural que entonces aqu\u00ed exist\u00eda; porque hay que tener presente que nunca hay cultura si no se basa en una lucha generosa.<\/p>\n<p>En 1901, hace treinta a\u00f1os, vine a abrir el curso, ya como rector, y lo abr\u00ed, como se abr\u00eda, en nombre de Su Majestad el Rey. Vest\u00edamos otros trajes, y yo tra\u00eda esta misma medalla.<\/p>\n<p>Ven\u00eda nombrado rector por Real decreto de do\u00f1a Mar\u00eda Cristina de Habsburgo y Lorena, Reina regente de Espa\u00f1a, y aqu\u00ed debo hacer una declaraci\u00f3n expresa: la de que ni para ser nombrado, ni luego, ni nunca, se me exigi\u00f3 hacer una declaraci\u00f3n de fe mon\u00e1rquica.<\/p>\n<p>Y estuve abriendo el curso trece a\u00f1os consecutivos, excepto en el de 1904, hace veintisiete, en que vino a abrirlo el entonces Rey D. Alfonso de Habsburgo y Lorena, D. Alfonso XIII, y por cierto que aqu\u00ed, despu\u00e9s de la f\u00f3rmula tradicional del Rey de \u201csentaos y cubr\u00edos\u201d, ley\u00f3 unos peque\u00f1os comentarios y pronunci\u00f3 un breve discurso, y lo hizo sobre unas notas que, al igual que el discurso, fueron redactadas por mi mano, y por mi texto ley\u00f3 el Rey. Pas\u00f3 tiempo y vino el a\u00f1o 1914, en que fui destituido de aquel cargo de rector por ardides electorales y por no rendirme a hacer declaraci\u00f3n de fe mon\u00e1rquica. Sigui\u00f3 el tiempo, y en el curso de 1924 a 1925, har\u00e1 siete a\u00f1os, vino a presidir el curso el pr\u00edncipe de Asturias, y entonces \u2014tengo motivos sobrados para suponerlo\u2014 vino porque se esperaba que yo llegase aqu\u00ed desde mi destierro para intentar una reconciliaci\u00f3n, ya imposible. Pas\u00f3 el tiempo, y en el curso 1926-27, hace cinco a\u00f1os, volvi\u00f3 el Rey de entonces. En aquella sesi\u00f3n de apertura pronunci\u00f3 mi nombre, mi nombre, que esta proscrito hasta en las listas oficiales, como si yo un hubiera existido, y vino acompa\u00f1ado de Primo de Rivera a investirle de un traje, de la toga de rector \u201chonoris causa\u201d, distinci\u00f3n que se le hab\u00eda otorgado a Santa Teresa, y entonces a Primo de Rivera, no por m\u00e9ritos de cultura ni por servicios a \u00e9sta, sino por un acto simon\u00edaco, por la concesi\u00f3n de unas pesetas, sin gran derecho, a esta Universidad.<\/p>\n<p>Corre el tiempo y llega este a\u00f1o 1931 a 1932, y vuelvo nombrado rector por mis compa\u00f1eros y bajo un nuevo r\u00e9gimen, a cuyo establecimiento he contribuido m\u00e1s que cualquier espa\u00f1ol. Hemos hecho desaparecer aquellos trajes que alguien llamar\u00eda m\u00e1s que de m\u00e1scara, y aquellas charangas que pod\u00edan divertir cuando ven\u00edamos vestidos con aquellos trajes que divert\u00edan a los muchachos. Pero hoy, ya que Espa\u00f1a es una Rep\u00fablica de trabajadores de toda clase, se debe venir aqu\u00ed en traje de faena, en traje de trabajo. En las \u00e9pocas en que la toga era usada para venir a clase, hay que recordar que se dispensaba de ello a los profesores de clases pr\u00e1cticas, para la mejor realizaci\u00f3n de sus labores. Por lo dem\u00e1s, tan librea puede ser una blusa como una toga. No hace la librea el traje, sino el esp\u00edritu con que se lleva. Hay adem\u00e1s que tener en cuenta que por mandato legal tienen que asistir a este acto los maestros de Primera Ense\u00f1anza, que no visten toga, esos maestros que ahora vamos a incorporar a la funci\u00f3n universitaria, y yo deseo que todos seamos acreedores al t\u00edtulo de maestro.<\/p>\n<p>Recordad que el Divino Maestro fue perseguido por los doctores de la ley escrita, y os dar\u00e9is cuenta de mi intenci\u00f3n. <em>(Aplausos.)<\/em> Pero con traje o sin traje acad\u00e9mico, nosotros debemos ser trabajadores de toda clase, y lo que hace falta es que haya trabajo. Venimos a continuar la historia de Espa\u00f1a, la historia dela cultura espa\u00f1ola, la historia de una Universidad espa\u00f1ola; no ha habido, no, soluci\u00f3n de continuidad, como pretenden algunos. Si despu\u00e9s de la superstici\u00f3n de los trajes mantenemos otra, no habremos hecho nada. Ni la ciencia, ni las letras, ni las artes son mon\u00e1rquicas o republicanas; la cultura est\u00e1 por encima y por debajo de las peque\u00f1as diferencias, contingentes, accidentales y temporales, de la forma de gobierno. La cultura, las humanidades, la ciencia, est\u00e1n por encima y por debajo de esas diferencias formales y las superan en altura y en profundidad. A los que, al hablar, dicen, \u201cesta nueva \u00e9poca\u201d, debemos replicarles que no ha habido soluci\u00f3n de continuidad en la historia de Espa\u00f1a. En todas las anteriores aperturas estuvo en efigie, en retrato, aquel en cuyo nombre se abr\u00eda el curso, y que hace algunos meses destroz\u00f3 la furia iconocl\u00e1stica de la estudiantina, como protesta por los males de la Dictadura. De aqu\u00ed desapareci\u00f3 aquel retrato, es cierto; pero recordad que en la fachada de la Universidad, en el blas\u00f3n plateresco de su fachada, hay un medall\u00f3n con los Reyes Cat\u00f3licos, Fernando de Arag\u00f3n e Isabel de Castilla, cuyas im\u00e1genes tambi\u00e9n presiden las sesiones de las Constituyentes de la Rep\u00fablica; la efigie de los Reyes Cat\u00f3licos, que fundaron la unidad nacional espa\u00f1ola, y ese medall\u00f3n tiene una leyenda en griego que dice: \u201cLos Reyes a la Universidad, y la Universidad a los Reyes.\u201d<\/p>\n<p>Recordad tambi\u00e9n que aqu\u00ed, en Salamanca, muri\u00f3 el desventurado pr\u00edncipe D. Juan, \u00fanico reto\u00f1o de los Reyes Cat\u00f3licos, frustrando el que se fraguara una dinast\u00eda genuinamente espa\u00f1ola, y al morir vino de all\u00e1 lejos Carlos V de Alemania y I de Espa\u00f1a, contra el que se alzatron las Comunidades, y que aqu\u00ed, en Salamanca, luch\u00f3 contra \u00e9l Mandonado, cuyo pend\u00f3n rojo todav\u00eda puede verse en la capilla de Talavera de nuestra catedral. Pero aquellos Reyes Cat\u00f3licos formaron la unidad de Espa\u00f1a; fundaron la imperialidad espa\u00f1ola, y conviene hacer presente que las empresas que acometieron, y que ahora es moda censurar, fueron obra del imperialismo espa\u00f1ol, que fue siempre democr\u00e1tico. Fue el pueblo espa\u00f1ol, no sus Reyes, el que sent\u00eda aquellas grandes obras. Imperio abarca a la Rep\u00fablica y a la Monarqu\u00eda; es, a la vez, mon\u00e1rquico y republicano. Recordad que en Roma los emperadores se llamaban emperadores de la Rep\u00fablica romana. Aqu\u00ed ocurri\u00f3 lo mismo, y se form\u00f3 la unidad, la universalidad y la imperialidad de Espa\u00f1a, en la cual colaboraron como pocos las Universidades espa\u00f1olas, y dentro de las Universidades, como pocas, la Universidad salmantina. Unidad es igual a unidad y a universalidad. Una y universal es la cultura; unidad es imperialidad, y universalidad equivale etimol\u00f3gicamente a catolicidad.<\/p>\n<p>No olvid\u00e9is que de aqu\u00ed sali\u00f3 el padre maestro fray Francisco de Vitoria, que dio normas al Derecho de gentes, a los fines de la catolicidad, de la universalidad. Ciertas supersticiones de los que se preocupan de las formas de gobierno dicen que se ha roto la historia de Espa\u00f1a, que se est\u00e1 forjando una nueva Espa\u00f1a. No es as\u00ed: es la misma que unificaron los Reyes Cat\u00f3licos; es aquella Espa\u00f1a \u00f1a que continuamos. Esta Universidad contribuy\u00f3 como ninguna a esa obra de unidad, de imperialidad, universalidad o catolicidad. En el escudo de esta casa figuran leones y castillos, y es que esta regi\u00f3n fue medio leonesa y medio castellana. A las puertas de esta ciudad se hablaba leon\u00e9s y aqu\u00ed se emplearon ambos dialectos. Pero esta Universidad nunca fue castellana, sino universal y espa\u00f1ola. La Universidad de Salamanca tuvo siempre un sentido de universalidad fecunda e imperial, sin mezquinas diferencialidades. Todav\u00eda hay en mi tierra vasca un canto popular en el que se asocia el nombre de Salamnca al de un estudiante que debi\u00f3 andar por aqu\u00ed. El esp\u00edritu de universalidad supera todo resentimiento diferencial. En esta Universidad se fundieron las naciones, que as\u00ed se llamaban las regiones de hoy, y desapareci\u00f3 toda xenofobia, y todos se consideraron como hermanos, sin distinci\u00f3n, y el esp\u00edritu de universalidad evit\u00f3 los menguados resentimientos. Todav\u00eda, despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n francesa, que fue unificadora e imperial, y que culmin\u00f3 en Napole\u00f3n, venido \u00e9ste a Espa\u00f1a para entregar a su hermano una sola naci\u00f3n, dej\u00f3 aqu\u00ed honda huella, y algo de lo bueno que ha quedado de entonces se debe a la influencia imperial revolucionaria, contra la que se foment\u00f3 aqu\u00ed el br\u00edo para la lucha contra el imperialismo napole\u00f3nico, y de aqu\u00ed sali\u00f3 para las Cortes de C\u00e1diz Mu\u00f1oz Torrero.<\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de 1868, vino a licenciarse a esta casa el entonces profesor de la Central D. Nicol\u00e1s Salmer\u00f3n; a esta casa, asiento y cuna de universalidad, donde hemos luchado sin perdernos el mutuo respeto y sin perder un sentimiento tolerante, pues nunca se pregunta a nadie de d\u00f3nde viene. Yo conoc\u00ed a un rector aragon\u00e9s, y despu\u00e9s lo fui yo, que soy vasco. Ahora se amparan en ciertas leyendas disgregatorias para dividir a Espa\u00f1a. Se quiere concluir con su imperio, con quienes fueron contra la Monarqu\u00eda, no por ser liberales, sino por ser unificadores. Yo os digo que nuestra Universidad no puede empeque\u00f1ecerse por la cuesti\u00f3n de formas de gobierno, tan contingente, que est\u00e1 a merced de cualquier turbi\u00f3n.<\/p>\n<p>Y volviendo al significado del acto, hay que decir a los j\u00f3venes que si otros cursos resultaron tan tristemente deseducadores, \u00e9ste no puede seguir as\u00ed. Y conviene que no confundan lo joven con lo moderno, ni lo viejo con lo antiguo. Hay antig\u00fcedades eternamente j\u00f3venes, y modernidades que nacen decr\u00e9pitas. <em>(Aplausos.)<\/em> Tenemos que ser trabajadores del esp\u00edritu, de la cultura, de la ciencia. Vienen d\u00edas de dura prueba para todo nuestro pueblo, y los que se figuran otra cosa est\u00e1n en un error. No importa que le llamen a uno derrotista o pesimista; pero la verdad es \u00e9sa. La conciencia de la derrota nos hace ir serenos a la lucha, porque sabemos que ella es fundamento de victoria. Vienen d\u00edas de prueba, os digo, y \u00e9poca en los que, d\u00eda a d\u00eda, dieron su vida por la patria, trabajando por ella muy gustosos en el trabajo, han de forzar su empe\u00f1o, y en estos d\u00edas, estudiantes, es necesario que pong\u00e1is en el crisol vuestra disciplina \u2014disciplina, de discipulina\u2014 que es lo propio del disc\u00edpulo, pero que supone maestr\u00eda, magisterio y autoridad en el que ense\u00f1a. El magisterio es autoridad, no puede existir sin ella.<\/p>\n<p>Llegan d\u00edas de renovaci\u00f3n, de lucha, lucha por la libertad, por la igualdad, por la fraternidad, por la fe, la esperanza y la caridad: fe en la libertad, libertad en la fe, que la fe es libre obsequio \u2014dice San Pablo\u2014; esperanza de igualdad, e igualdad de esperanza, y fraternidad caritativa. Tendremos que luchar por la libertad de la cultura, por la libertad de cultos, y a nombre de ella se trata de proscribir algo determinado, Lucharemos por la libertad de la cultura, porque haya ideolog\u00edas diversas, porque en ello reside la verdadera y democr\u00e1tica libertad. Lucharemos por la libertad de la cultura y por su universalidad, y tendremos fe en la libertad; lucharemos por la hermandad, por entendernos en un coraz\u00f3n y en una lengua. Estamos aqu\u00ed los profesores de cuatro Facultades, que son las que integran el funcionamiento interno de la Universidad, los que abarcan Salud, Ciencias, Humanidades y Justicia. Seguiremos cultivando la historia de Espa\u00f1a sin hacer caso de motes y admin\u00edculos \u2014y yo ahora llevo un mote de esos\u2014, pues las diferencias pol\u00edticas son contingentes, temporales y accidentales. La cultura est\u00e1 por encima y por debajo de las formas de gobierno, que no pueden alterar los valores permanentes. En nombre de Su Majestad Espa\u00f1a, una soberana y universal <em>(termina el se\u00f1or Unamuno con temblor emocionado en la voz)<\/em>, declaro abierto el curso 1931-32, en esta Universidad, universal y espa\u00f1ola, de Salamanca, y que Dios, Nuestro Se\u00f1or, nos ilumine a todos para que con su gracia podamos en la Rep\u00fablica servirle, sirviendo a nuestra com\u00fan madre patria.<\/p>\n<p><em>(<\/em><em>Al terminar el sr. Unamuno estall\u00f3 una clamorosa ovaci\u00f3n del p\u00fablico, emocionado por las \u00faltimas palabras que, casi llorando, pronunci\u00f3 D. Miguel.)<\/em><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-content\/uploads\/sites\/128\/2022\/03\/en_nombre_de_su-majestad_Espa\u00f1a.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_62\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2678_1073207092\"><\/a><strong>El confesonario y las mujeres de Espa\u00f1a<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_63\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13192_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1Gracias a Dios! Aqu\u00ed, en el relativo \u2014y \u00bfqu\u00e9 no es relativo, inclusa la misma relatividad?\u2014 sosiego de este remanso espiritual de mi espa\u00f1ola Salamanca; aqu\u00ed, a la vista de Gredos, espinazo \u2014rosario\u2014 central de Espa\u00f1a, vuelvo a sentir el empuje de la savia que sube de las ra\u00edces de la renacionalidad. Aqu\u00ed, lejos del recinto o coto del Congreso alborotado por forcejeos de partidos maniobreros. Pero aqu\u00ed empiezo a dudar de si yo, que vivido mis a\u00f1os de mi vida en Espa\u00f1a, conozco a \u00e9sta. Y adem\u00e1s, si no siendo, como no soy, soltero \u2014es decir, un solitario\u2014, sino un padre de familia, y habiendo convivido con mujeres espa\u00f1olas, tengo alguna experiencia de lo que \u00e9stas sean. Porque, a prop\u00f3sito de eso del voto a la mujer, \u00a1se ha o\u00eddo cada cosa!<\/p>\n<p>Primero ese antojo hist\u00e9rico masculino de que la mujer espa\u00f1ola est\u00e1 manejada desde el confesionario, por el clero regular o secular, antojo hist\u00e9rico de la masculinidad aquella a que se refiri\u00f3 un d\u00eda el dictador Primo de Rivera. En algunos de estos casos es Don Juan que siente celos \u2014y recelos\u2014 de los confesores de sus v\u00edctimas. O victimarias. Y sabido es que Don Juan, profundamente espa\u00f1ol, es tanto como un sensual un envidioso. Y que apenas sabe nada de confesionario.<\/p>\n<p>\u00a1La leyenda del confesionario! De ese confesionario, con sus casos de conciencia, de donde surgi\u00f3, siglos antes de que apareciera el jud\u00edo Freud, el psicoan\u00e1lisis. En el confesionario, en el de Tirso de Molina, fue ya estudiado Don Juan, el de \u201c\u00a1si tan largo me lo fi\u00e1is!&#8230;\u201d, y en ese mismo confesionario fue estudiado el condenado por desconfiado. Y en ese confesionario se ha estudiado, no la maldad, sino la estupidez humana. El estudio de los escr\u00fapulos es algo para inspirar m\u00e1s triste pesimismo misantr\u00f3pico que el que tortur\u00f3 al \u00e1nimo de Gustavo Flaubert, el inmortal autor de los inmortales Bouvard, Pecuchet y M. Homais. Y si M. Homais aborrece tanto el confesionario es porque desde \u00e9l se descubre toda su vaciedad y su incapacidad radical de hacerse con su madre, con su hermana, con su mujer, con su hija, con su amiga. Y en cuanto a Madama Bovary, \u00bfva a confiarse a M. Homais?<\/p>\n<p>\u00a1El confesionario! \u00bfQui\u00e9n puede afirmar en serio que las mujeres espa\u00f1olas de hoy, las que se confiesan, son manejadas desde el confesionario? \u00bfManejadas? \u00a1Acaso son ellas las que desde all\u00ed se manejan! Hay adem\u00e1s que distinguir el confesor que podr\u00edamos llamar lit\u00fargico o de rutina, el que oye \u2014si es que oye\u2014 lo que le confiesan como quien oye llover, y el director de conciencia. \u00bfY cu\u00e1ntos hay de \u00e9stos? Al pobre M. Homais los dedos se le antojan hu\u00e9spedes. Pero \u00bfqu\u00e9 mujer va a verter sus cuitas a sus pies?<\/p>\n<p>Sostener, adem\u00e1s, que desde el confesionario haga el clero, secular o regular, una campa\u00f1a pol\u00edtica derechista o antirrepublicana, es moverse en puro confusionismo, sin definici\u00f3n clara ni de confesionario, ni de clero, ni de campa\u00f1a, ni de pol\u00edtica, ni de derecha, ni de Rep\u00fablica. \u00a1Qu\u00e9 mal conocen a sus mujeres los que tales camelos profesan y confiesan! A las suyas propias, \u00a1claro!, que a las de los otros no las conocen ni bien ni mal. Y menos a\u00fan a las que alguna vez les dieron calabazas, y no ciertamente por sugesti\u00f3n del confesor. <em>Similia similibus<\/em>\u2026<\/p>\n<p>Queda el punto central, \u00edntimo, el de la satisfacci\u00f3n de las necesidades religiosas de la mujer espa\u00f1ola. Necesidades que, por su g\u00e9nero de vida, puede llenar de otro modo el hombre, si es que las llena. La religi\u00f3n, cualquier verdadera religi\u00f3n \u2014que no es igual que religi\u00f3n verdadera\u2014 ocurre a consolarle al hombre de haber nacido d\u00e1ndole una finalidad de vida que trascienda de la vida misma, y as\u00ed, independientemente del temor de castigos o la esperanza de premios, refren\u00e1ndole de las malas pasiones que no atienden a esa finalidad. Que no es la religi\u00f3n ni polic\u00eda ni un salto de agua industrial. Pero si el pobre M. Homais, si el c\u00e1ndido librepensador \u2014acaso porque se libra de pensar\u2014 se duele de la forma de religi\u00f3n en que se ha educado a la que ha de ser su mujer, \u00bfqui\u00e9n tiene la culpa de ello sino \u00e9l y sus cong\u00e9neres, que no han sabido, por incapacidad espiritual, cambiar esa forma, o sea reformarla? Porque en concreto, y con referencia a nuestra Espa\u00f1a viva y actual, es locura pensar que cabe concluir con el cristianismo espa\u00f1ol, nacional, popular, laico, el de los cultos seculares, el que es a la vez que una religi\u00f3n, un arte, el verdadero arte popular espa\u00f1ol. No se concluye con una religi\u00f3n que da da vida espiritual a un pueblo, que es popular, esto es: laica y nacional. Cabe reformarla. \u00bfY qu\u00e9 entiende el pobre M. Homais de reforma?<\/p>\n<p>Ved, en cambio, que los que han hecho de la reforma social una especie de religi\u00f3n \u2014\u00bfqu\u00e9 sino una religi\u00f3n es hoy el leninismo en Rusia?\u2014 no temen que otros confesores que ellos mismos se adue\u00f1en de sus mujeres. Ni han de abrigar este temor los creyentes en la fuerza \u00edntima del cristianismo nacional, popular, laico, de Espa\u00f1a, reformado o sin reformar todav\u00eda. Que es muy f\u00e1cil declarar que no hay religi\u00f3n del Estado, pero no es tan hacedero probar que no haya una religi\u00f3n de la naci\u00f3n por poco definidas que se supongan sus creencias radicales. Creencias radicales que han de influir siempre en el voto de aquellas mujeres que sientan necesidades religiosas que M. Homais no satisface.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_64\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2680_1073207092\"><\/a><strong>Autoridad y Poder, o el Divino Maestro y el fariseo<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_65\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13194_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Hay cosas \u2014\u201dcosas\u201d mejor que \u201casuntos\u201d\u2014 a que hay que volver siempre. O mejor, que no se puede dejar nunca. Y una de ellas es la que se llama religi\u00f3n del Estado, cosa distinta, como ya os he dicho, lectores, de la religi\u00f3n de Estado. Y ahora, a repetirme.<\/p>\n<p>Como un d\u00eda dijera en las Cortes actuales un diputado que la religi\u00f3n es un freno para las pasiones, fue recibida esta frase con fuertes murmullos y alguna interrupci\u00f3n por parte de la C\u00e1mara. Y es que, dicho as\u00ed, escuetamente, fue entendido en su significaci\u00f3n m\u00e1s trivial \u2014de trivio o plazuela\u2014, como si la religi\u00f3n fuese la cat\u00f3lica apost\u00f3lica romana de un pobre fraile que describe las calderas de Pedro Botero, una religi\u00f3n de polic\u00eda de seguridad. Pero, tomada la religi\u00f3n, una cualquiera verdadera religi\u00f3n, en su hondo ser, el de un ideal trascendente que nos consuela de haber nacido d\u00e1ndonos una finalidad, una misi\u00f3n, para despu\u00e9s de nuestra muerte, es claro que nos refrena de las malas pasiones. Y llevada a la pol\u00edtica, hecha pol\u00edtica la religi\u00f3n, nos refrena de la mala pasi\u00f3n pol\u00edtica que es el apetito desordenado de poder. El mero pol\u00edtico, el pol\u00edtico irreligioso, el que no es m\u00e1s que un t\u00e9cnico de la pol\u00edtica, el que todo lo endereza a apoderarse del Poder p\u00fablico, a mandar, \u00e9ste ni es pol\u00edtico en el noble, en el religioso sentido de la palabra. Y es en cambio pol\u00edtico, el que no sacrifica la pol\u00edtica al conseguimiento del Poder, y sabe que desde fuera de \u00e9l se gobierna a un pueblo con autoridad. Que es m\u00e1s que poder.<\/p>\n<p>\u00bfPol\u00edtica? Pol\u00edtica, ya lo sabemos, viene de \u201cpolis\u201d, ciudad. Y dejando para otra vez el explicaros la diferencia que siento entre la pol\u00edtica, de \u201cpolis\u201d, ciudad, la c\u00f3smica, de \u201ccosmos\u201d, mundo, paso a decir que la ciudad a que la pol\u00edtica sentida y concebida y ejercida religiosamente se contrae, es la que llam\u00f3 San Agust\u00edn, el latino africano, la Ciudad de Dios, y la misma a que el Cristo llamaba el reino de Dios. La ciudad de Dios, esto es, la rep\u00fablica de Dios, o el reino de Dios, que es lo mismo.<\/p>\n<p>Y cuando Nicodemo, el fariseo, fue de noche y a hurtadillas a ver al Cristo buscando un maestro, \u00e9ste, el divino Maestro, le dijo: \u201cEn verdad te digo que si algo no naciese de nuevo no puede ver el reino de Dios,\u201d Y el fariseo le pregunt\u00f3 c\u00f3mo se puede renacer sin volver al seno materno, y Jes\u00fas respondi\u00f3: \u201cEn verdad te digo que si no naciese uno de agua y de esp\u00edritu no puede entrar en el reino de Dios.\u201d Y le habl\u00f3 luego de la voz del esp\u00edritu, porque el esp\u00edritu es palabra. \u00a1Pobre fariseo! Fariseo quer\u00eda decir hombre separado \u2014separatista, si quer\u00e9is\u2014, hombre de secta, de partido. Los fariseos eran, ante todo, sectarios, partidarios, con su disciplina, sus santos y se\u00f1as y su liturgia. Y el pobre fariseo tard\u00f3 en comprender lo de renacer de agua y de esp\u00edritu.<\/p>\n<p>\u00a1De agua! Lo que se habla aqu\u00ed ahora de pol\u00edtica hidr\u00e1ulica, de esa pol\u00edtica que consiste en encauzar y almacenar agua, ya para saltos de ella que muevan turbinas, ya para embalsar pantanos de riego. Y esto lo comprende el fariseo. Como comprende que se encauce esp\u00edritu, opini\u00f3n p\u00fablica, que mueva turbinas revolucionarias \u2014lo que \u00e9l, el fariseo, entiende por revoluci\u00f3n\u2014; pero no comprende tan bien que se embalse esp\u00edritu, que se remanse tradici\u00f3n, para regar con \u00e9sta a las almas sedientas de religiosidad. El fariseo, el hombre de partido, puso a Jes\u00fas, al maestro de autoridad, en manos de Pilatos, del pretor, del hombre de poder, para que lo crucificase y le titulase, en la cabecera de la cruz, rey. Rey del reino que no es de este mundo, rey de la Ciudad de Dios.<\/p>\n<p>\u00a1La ciudad de Dios! \u00a1El santo nombre de Dios! El 20 de abril de 1653, Oliverio Cromwell, el puritano, el pol\u00edtico religioso, despu\u00e9s de una violenta requisitoria contra el Parlamento, del que formaba parte, acab\u00f3 dici\u00e9ndole: \u201cIn the name of God\u2026, go!\u201d \u201c\u00a1En el nombre de Dios\u2026, largo!\u201d Y los larg\u00f3 de all\u00ed a los pol\u00edticos irreligiosos, a los fariseos del poder, a los que no sab\u00edan refrenar el apetito de \u00e9ste, de poder, a los que no quer\u00edan o no pod\u00edan saber lo que es un \u201cgobernalle\u201d. Que en aquellos tiempos que eran de navegaci\u00f3n a vela, el gobernante, el piloto, ten\u00eda que saber contar con el viento, que es soplo, que es esp\u00edritu, y que, como le dec\u00eda Jes\u00fas a Nicodemo, el Maestro al Fariseo: \u201cEl viento sopla donde quiere, y oyes su voz, pero no sabes de d\u00f3nde viene ni a d\u00f3nde va.\u201d Y \u00bfes que saben nuestros fariseos, nuestros hombres de partido, hacia donde sopla el viento que les llev\u00f3 a sus puestos? \u00bfSe dan siempre clara cuenta de los virajes de ese viento? \u00bfEs que se f\u00edan de la ventolera de un momento de agitaci\u00f3n?<\/p>\n<p>Bien est\u00e1 aprovecharse del sato de esp\u00edritu revolucionario; pero hay el pantano \u2014pantano, s\u00ed, pero pantano vivo\u2014 de donde sale el riego para las almas sedientas de finalidad pol\u00edtica y religiosa, de religi\u00f3n pol\u00edtica. Y \u00a1ay si el dique de ese esp\u00edritu remansado, embalsado, se rompe un d\u00eda! Los fariseos, con su estrecha concepci\u00f3n sectaria y de partido, podr\u00e1n no verlo; pero el cataclismo \u2014cataclismo quiere decir inundaci\u00f3n o diluvio\u2014 es inminente.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 que fariseo ha venido a tomar una significaci\u00f3n distinta de la que aqu\u00ed le damos; pero \u00e9sta es la aut\u00e9ntica, la aboriginaria. El fariseo se preocupa del poder, no de la autoridad; el fariseo quiere mandar \u2014y explotar el mando\u2014, no propiamente gobernar, y al fariseo suele llegar a estorbarle la religi\u00f3n en la pol\u00edtica. Y es que la suya no es propiamente pol\u00edtica, no siendo religiosa.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_66\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2682_1073207092447\"><\/a><strong>Iberia es Espa\u00f1a<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_67\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13196_1800461024448\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>11 <\/em><em>de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Raza es una palabra lo m\u00e1s probablemente de origen espa\u00f1ol y que de nuestra lengua pas\u00f3 a todas las dem\u00e1s europeas en que hoy se usa. Es hermana melliza de \u201craya\u201d y significa, en rigor, lo mismo que esta. Aun hoy se llama aqu\u00ed, en Castilla al menos, una \u201craza de sol\u201d a la que se filtra por el resquicio de una puerta o ventana, y los tejedores llaman raza a la hebra continua de un tejido. Raza, pues, equivale a l\u00ednea y en el sentido geneal\u00f3gico a linaje, que a su vez deriva de l\u00ednea. Y en el fondo de estas denominaciones late el concepto de continuidad. Y la continuidad, en lo humano, es la historia, aunque en lo meramente animal pueda ser otra cosa.<\/p>\n<p>Una raza animal, de caballos, de toros, de carneros, de puercos, etc., puede determinarse por caracteres meramente corporales, som\u00e1ticos, porque los animales no tienen historia propiamente dicha, que es cosa del esp\u00edritu. Pero una raza hist\u00f3rica se determina por la continuidad hist\u00f3rica. Claro est\u00e1 que, siendo el hombre un animal, hay en el g\u00e9nero humano razas animales, las de blancos, negros, bronceados, pieles rojas, amarillos, etc., pero no les falta raz\u00f3n a los negros y mulatos de Hait\u00ed que, por pensar y sentir en franc\u00e9s, se dicen de raza latina. Y de raza espa\u00f1ola era el indio mejicano, Benito Ju\u00e1rez, que en espa\u00f1ol pens\u00f3 y sinti\u00f3 su M\u00e9jico, y de raza espa\u00f1ola era el mestizo de tagalo y chino Jos\u00e9 Rizal, que en espa\u00f1ol se despidi\u00f3 en un canto inmortal de su Filipinas \u201cdolor de mis dolores\u201d, \u201cperla del mar de Oriente, nuestro perdido Ed\u00e9n\u201d que dijo.<\/p>\n<p>\u00bfRaza espa\u00f1ola? S\u00ed, producto de una continuidad hist\u00f3rica espiritual, raza que est\u00e1 siempre haci\u00e9ndose como est\u00e1 siempre haci\u00e9ndose su exponente supremo, el idioma, este idioma espa\u00f1ol que se est\u00e1 haciendo, se est\u00e1 integrando continuamente, como se hacen y se integran los r\u00edos, por sus afluentes, hasta que van a perderse o a otro mayor r\u00edo o a la mar, madre e hija de todos ellos. As\u00ed se est\u00e1 haciendo el Ebro, que desde cumbres cant\u00e1bricas castellanas, atravesando navas navarras, va a renacen en la mar levantina, catalana y valenciana. El Ebro \u2014\u00cdber de los griegos, Iberus de los latinos\u2014, de donde se hizo Iberia.<\/p>\n<p>\u00bfY por qu\u00e9 hay quienes, con recelosa falta de sentido hist\u00f3rico, sustituyen a Espa\u00f1a por Iberia y se imaginan que naciones ib\u00e9ricas es otra cosa que naciones espa\u00f1olas? \u00bfEs por halagar o atraer a los portugueses?Pero los portugueses cultos \u2014y los incultos en ninguna parte cuentan\u2014 saben muy bien que Hispania inclu\u00eda a Portugal tanto como Iberia. Y en rigor r\u00edos espa\u00f1oles, el Mi\u00f1o, el Duero, el Tajo, el Guadiana, unen a Portugal con Espa\u00f1a \u2014la que hoy llamamos as\u00ed\u2014, mientras el Ebro, el que dio nombre a Iberia, corre lejos de Portugal uniendo a Castilla, Navarra y Arag\u00f3n con Catalu\u00f1a. El Ebro es el r\u00edo de la unidad que forjaron los Reyes Cat\u00f3licos. El Ebro es el r\u00edo, adem\u00e1s, alimentado por una parte por esos Pirineos de donde bajaron los almog\u00e1vares, tanto aragoneses como catalanes, que se lanzaron a la conquista del Ducado de Atenas. Y la gran cuenca hist\u00f3rica, la concha hist\u00f3rica de aquel imperio, es la cuenca del Ebro.<\/p>\n<p>Aun en los Altos Pirineos, en los Centrales, se conservan dialectos aragoneses, el cheso, el benasqu\u00e9s, el grausino, el estadillano\u2026 despu\u00e9s que la esencia \u00edntima, el jugo entra\u00f1ado del romance aragon\u00e9s fue a fundirse en el romance castellano, enriqueci\u00e9ndolo. Con lo que, en vez de perder, gan\u00f3 en personalidad Arag\u00f3n, que la tiene tan fuerte y destacada como la regi\u00f3n que m\u00e1s se jacte de ello. Personalidad integral y no diferencial. Y conviene recordar que aquellos Borjas \u2014en Roma Borgias\u2014 de linaje aragon\u00e9s trasplantado a Valencia \u2014como el de Blasco Ib\u00e1\u00f1ez\u2014 no hablaban propiamente valenciano, sino aragon\u00e9s, que entonces ya se confund\u00eda casi con el castellano. As\u00ed Alejandro VI, as\u00ed C\u00e9sar, esp\u00edritus imperiales.<\/p>\n<p>Lo mismo da, pues, Espa\u00f1a que Iberia siempre que se entienda una unidad que es la que ha hecho la naci\u00f3n, la que est\u00e1 rehaciendo la renaci\u00f3n. Porque frente al hecho diferencial, siempre mezquino y pobre, est\u00e1 lo que se est\u00e1 haciendo, el quehacer, integral.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo III del cuarto Evangelio, el llamado de San Juan, se nos cuenta la visita nocturna que el fariseo Nicodemo hizo a Jes\u00fas, y c\u00f3mo \u00e9ste le dijo que no podr\u00eda ver el reino de los cielos si no nac\u00eda de nuevo, si no renac\u00eda. Y al decirle Nicodemo al divino Maestro c\u00f3mo era que pudiese volver a nacer no entrando otra vez en el vientre materno, Jes\u00fas le respondio: \u201cSi alguien no se engendra de agua y de esp\u00edritu no puede entrar en el reino de Dios\u201d. Y as\u00ed Espa\u00f1a o Iberia. Tiene que renacer de agua y de esp\u00edritu, de r\u00edos materiales y de r\u00edos espirituales. De r\u00edos f\u00edsicos, materiales, cuyas aguas se recogen ya en saltos de empuje din\u00e1mico, ya en remansos y pantanos para riegos, y de r\u00edos espirituales que tambi\u00e9n se encauzan y se recogen en saltos de empuje, muchas veces revolucionario, o se remansan en pantanos vivos para riego de las almas sedientas de ideal. De agua y de esp\u00edritu tiene que renacer la que llamo la renaci\u00f3n espa\u00f1ola. O ib\u00e9rica, me es igual.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed, en Arag\u00f3n, tiene el pueblo espa\u00f1ol dos r\u00edos padres \u2014mejor ser\u00eda llamarles madres\u2014, el Ebro, de cuya cuenca vive gran parte de la espa\u00f1ola Catalu\u00f1a, la de tierra adentro, el Ebro que engarza Castilla, Navarra, Arag\u00f3n y Catalu\u00f1a, y ah\u00ed en Arag\u00f3n tiene el pueblo espa\u00f1ol otro gran r\u00edo, el romance espa\u00f1ol \u2014castellano, leon\u00e9s, aragon\u00e9s, andaluz, etc.\u2014 en cuya cuenca hay que recoger embalses de esp\u00edritu para enriquecimiento integral de las almas sedeintas de universalidad espa\u00f1ola. Este nuestro romance que por nuestros grandes r\u00edos ib\u00e9ricos, espa\u00f1oles, se fue a la mar, y de la mar a Am\u00e9rica, que despert\u00f3 a la historia humana universal al o\u00edr esta voz de imperio: \u201c\u00a1Tierra!\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Mi tierra!\u201d, decimos con el coraz\u00f3n estremecido. Digamos tambi\u00e9n: \u201c\u00a1Mi agua!\u201d, \u201c\u00a1mi esp\u00edritu!\u201d. \u201c\u00a1Mi r\u00edo espa\u00f1ol!\u201d, \u201c\u00a1mi romance espa\u00f1ol!\u201d. Y todo esto, aragoneses de Espa\u00f1a, espa\u00f1oles de Arag\u00f3n, lo he sentido contemplando desde el Almanzor, v\u00e9rtebra cervical de Gredos, espinazo de Iberia, las cuencas del Duero y del Tajo, meollos de Iberia que es Espa\u00f1a.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_68\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2682_1073207092\"><\/a><strong>Miguel o \u201c\u00bfqui\u00e9n como Dios?\u201d<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_69\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13196_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Desde la cama, lector. Postrado en ella por una de esas que llaman indisposiciones, a ratos pesadas. Es lo que se dice estar malucho. Y qu\u00e9 tierno diminutivo \u00e9ste de malucho, casi vasco, diminutivo de malo, enfermo, no de malo moral. Se est\u00e1, no se es malucho. Y estas indisposiciones suelen ser convalescencias, en que se ven las cosas a una nueva luz y como de alba. La m\u00eda, mi indisposici\u00f3n, lector, es una convalescencia de las \u00faltimas sesiones de la C\u00e1mara. \u00a1C\u00e1mara! \u00a1Qu\u00e9 nombre!<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed en el lecho, no recibiendo del mundo exterior m\u00e1s que ruidos de la calle. El fragor de esta estrepitosa Gran V\u00eda. Vocer\u00edo de pregoneros de peri\u00f3dicos, bocinas de \u201cautos\u201d, barullo de camiones. \u00bfY eso es la calle? Y el hombre de ella, de la calle, \u00bfqu\u00e9 es? No ciertamente el del hogar. El otro d\u00eda en la C\u00e1mara dijo un diputado que hablaba en nombre del hombre de la calle, queriendo acaso hacer de la C\u00e1mara una C\u00e1mara de la calle. Y P\u00e9rez de Ayala, que estaba a mi lado, me dijo: \u201cNo de la m\u00eda.\u201d A lo que yo: \u201cToda calle tiene dos aceras.\u201d Y adem\u00e1s el hombre que vive en una cualquiera de las casas de la calle, en su hogar callejero, y se calla, \u00bfno opina? \u00bfO es que el hombre de la calle es el hombre del arroyo? Acaso sin hogar.<\/p>\n<p>Pero hay tambi\u00e9n el hombre de los campos, el hombre del campo. Y en el campo, en las aldeas, no hay propiamente calles ni tienen \u00e9stas aceras. Los hogares campesinos se agrupan por lo regular en derredor a una humilde iglesia que alberga a un humilde Cristo, y en ellos habitan hombres rebeldes y resignados. Resignados, s\u00ed, pero a la vez rebeldes. Rebeldes cuando el viento de la rebeld\u00eda les sopla; rebeldes a la renta y al fisco y a las regulaciones puramente civiles o humanas; pero resignados a la mano del Se\u00f1or, que hace llover lo mismo sobre los buenos que sobre los malos; resignados al destino, que es divino. Y a estos hombres de los campos, hambrientos de tierra y de justicia, no les llegan esas irresignaciones \u2014irresignaciones m\u00e1s que rebeld\u00edas\u2014 que agitan a los hombres del arroyo. Si un d\u00eda se alzan contra sus exprimidores esos hombres de los campos, no te choque, lector, que lleven enarbolado el Cristo de su iglesia. De su iglesia popular, esto es, laica.<\/p>\n<p>En todas estas cosas meditaba, o m\u00e1s bien so\u00f1aba, mientras la indisposici\u00f3n, que es convalescencia, me iba purgando de ciertos dejos. E iba, en examen de conciencia, repasando mi vida hist\u00f3rica toda, la vida que he dedicado a meditar, a so\u00f1ar, a mi Espa\u00f1a y a su Se\u00f1or, que es mi Se\u00f1or, que es, lector, Nuestro Se\u00f1or. Y \u00a1qu\u00e9 bien se sue\u00f1a aqu\u00ed, en el lecho! Porque en la calle le rompen a uno el sue\u00f1o. Los callejeros, aunque parezcan son\u00e1mbulos, no sue\u00f1an. Y meditaba, aqu\u00ed, mientras mi nombre anda llevado y tra\u00eddo en lenguas, meditaba en la \u00edntima unidad de mi vida en comuni\u00f3n con mi Espa\u00f1a y con su Se\u00f1or. Mientras traen y llevan mi nombre.<\/p>\n<p>\u00a1El nombre! El nombre es la esencia humana de cada cosa. Un objeto cualquiera natural, una roca, un \u00e1rbol, un r\u00edo, un monte, un lago, un animal, se hace humano, se humaniza y hasta se domestica cuando un hombre en una lengua cualquiera humana le pone nombre. Ad\u00e1n se adue\u00f1\u00f3, seg\u00fan el G\u00e9nesis, de los animales todos, poni\u00e9ndoles nombres. Y es por esto por lo que los hombres luchamos m\u00e1s por nombres que por cosas, ya que cosa sin nombre no es humana. Por nombres y por motes.<\/p>\n<p>\u00bfY mi nombre, mi esencia humana? Jacob luch\u00f3 toda una noche desde la puesta del sol hasta el rayar del alba con un \u00e1ngel, esto es, un mensajero del Se\u00f1or, y no le ped\u00eda perd\u00f3n ni paz, que bien los necesitaba, sino que le ped\u00eda su nombre. \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d, tal era la conjosa pregunta de Jacob. Y yo repasaba aqu\u00ed, en el lecho, y en ensue\u00f1os de insomnio de convalescencia, mi vida hist\u00f3rica, p\u00fablica, y ve\u00eda la unidad, la continuidad de ella. Y como durante toda ella no he hecho sino luchar con el \u00e1ngel, con un arc\u00e1ngel del Se\u00f1or, pregunt\u00e1ndole: \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d Y so\u00f1aba ahora, en ensue\u00f1os de indispuesto, de malucho convaleciente, que ese nombre, que el nombre del arc\u00e1ngel con quien he estado en lucha, era mi mismo nombre, era el nombre que por gracia divina llevo, era el nombre de Miguel, que, declarado, quiere decir: \u201c\u00bfQui\u00e9n como Dios?\u201d<\/p>\n<p>Los ruidos de la calle han cesado en el momento en que escribo estas l\u00edneas; el hombre de la calle parece andar por otras calles. Y hay hombres de la calle que est\u00e1n peleando contra nombres. No le preguntan al que creen su enemigo c\u00f3mo se llama; no le dicen: \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d, sino que creen saberlo. Y ellos, que se han puesto un mote, un apodo, vociferan para permanecer fieles al mote. Pero el mote no es sino caricatura del nombre, peor a\u00fan, simulaci\u00f3n de nombre. El mote es al nombre lo que el mono es al hombre. Ni es nombre, designaci\u00f3n de la esencia humana de una cosa, el que un lorito le da. El nombre que pronuncia un lorito no quiere decir nada, porque el lorito nada quiere decir.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed dejo, con la incoherencia de ensue\u00f1os de malucho, estas divagaciones nominales sobre mi nombre, tan claro en Espa\u00f1a, de Miguel, \u201c\u00bfQui\u00e9n como Dios?\u201d<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_70\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2684_1073207092\"><\/a><strong>Sobre el espa\u00f1ol medio<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_71\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13198_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Recogimiento de celda. Aqu\u00ed se inquiere mejor a los pr\u00f3jimos que estando entre ellos. El techo de la alcoba \u2014celda\u2014 llega a parecer un cielo \u2014todo es ilusi\u00f3n\u2014, y hasta se sue\u00f1a en \u00e9l nubes. Nubes fant\u00e1sticas, quim\u00e9ricas, humanas, en las que va uno hi\u00f1endo el futuro espa\u00f1ol medio, el que salga de todo esto.<\/p>\n<p>Esto del espa\u00f1ol medio me lo sugiere una expresi\u00f3n felic\u00edsima de M. Herriot, el jefe de los radicales socialistas franceses, hombre de fina cultura literaria, y, por lo tanto, de atinados aciertos verbales. Esa expresi\u00f3n, que hall\u00f3 fortuna, fue la de \u201cle fran\u00e7ais moyen\u201d, el franc\u00e9s medio. T\u00e9rmino \u00e9ste de origen estad\u00edstico. \u201cDurchschnittencensch\u201d, hombre de corte medio, dicen los alemanes; \u201caverage man\u201d los ingleses. Si met\u00e9is cien hombres en una especie de caldera ps\u00edquica y los fund\u00eds, de modo que desaparezcan sus individuales notas diferenciales \u2014esa diferencialidad de que tanto se envanecen los pobres sujetos que no tienen otra cosa de que envanecerse\u2014, y sac\u00e1is luego un cacho de la masa, ya bien fundida, para hacer el t\u00e9rmino medio, \u00e9ste lo determinar\u00e1. \u00bfAceptable? Hay quien cree que un cacho as\u00ed de muchedumbre puede ser \u00fatil para ser manejado \u2014sobre todo como elector y votante\u2014; pero que es poco apetecible para quien busca algo m\u00e1s \u00edntimamente humano. A m\u00ed, por lo menos, este t\u00e9rmino medio me seduce muy poco. Tengo la impresi\u00f3n que en ese sujeto \u2014mejor: objeto\u2014 medio, se acusa y exacerba el defecto, la nota diferencial, de la masa de que forma parte.<\/p>\n<p>\u00a1El franc\u00e9s medio! \u00a1El ingl\u00e9s medio! \u00a1El espa\u00f1ol medio! \u00bfNo es de temer, amigo Salvador Madariaga, que en cada uno de \u00e9stos se acent\u00fae el vicio diferencial de estos tres pueblos, que usted tan agudamente inquiri\u00f3, m\u00e1s a\u00fan que en los casos extremos? El espa\u00f1ol de tipo medio ha de marcar el vicio caracter\u00edstico y diferencial de la espa\u00f1olidad m\u00e1s a\u00fan que el espa\u00f1ol divergente exc\u00e9ntrico o extravagante. La divergencia, la excentricidad o la extravagancia libran algo del com\u00fan pecado. \u00a1Y el nuestro es tan terrible!<\/p>\n<p>Desde luego, el espa\u00f1ol medio tal como me lo figuro no es el espa\u00f1ol de la calle. Es m\u00e1s bien del hogar. Si bien por otra parte mi reciente experiencia me ha hecho legar a la conclusi\u00f3n de que no s\u00e9 qu\u00e9 es eso del hombre de la calle. Los que he o\u00eddo llamar as\u00ed hombres de la calle no eran hombres, sino mozalbetes. Mozalbetes que se dedicaban al deporte de alborotar sin importarles la finalidad del alboroto.<\/p>\n<p>Pero\u2026 \u00a1el espa\u00f1ol medio! Cuando Herriot, el caudillo radical socialista franc\u00e9s solt\u00f3 lo del franc\u00e9s medio, exclam\u00e9 yo con cierta petulancia patri\u00f3tica: \u201cAfortunadamente, no hay espa\u00f1ol medio; en Espa\u00f1a tenemos s\u00f3lo extremos.\u201d \u00a1Qu\u00e9 pronto y qu\u00e9 improvisadamente lo dije! Mas despu\u00e9s he ido recapacit\u00e1ndolo mejor y he ido viendo formarse el hombre del peri\u00f3dico, el hombre del santo y se\u00f1a, el hombre de partido, el ciudadano consciente, y me he puesto a pensar en el espa\u00f1ol medio. Que ha de ser, naturalmente, una median\u00eda.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9 que Cervantes, que tan bien conoci\u00f3 al espa\u00f1ol medio de su tiempo \u2014Sans\u00f3n Carrasco, entre los extremos sanchopancesco y quijotesco\u2014, hablaba de las median\u00edas bien intencionadas; pero \u00a1ay mi Dios!, desconf\u00edo tanto de las intenciones medianas. Prefiero las extremas. Y llego en esto a tal punto, que hasta me inquietan las inteligencias moderadas. \u00bfTe has fijado, lector, en los terribles efectos de la acci\u00f3n de muchos de esos hombres de inteligencia moderada? Y aquella triste y tr\u00e1gica sonrisa, aquella sonrisa abism\u00e1tica, de tan amarga dulzura, en que aneg\u00f3 Cervantes a su Espa\u00f1a, \u00bfno naci\u00f3 acaso al choque con las median\u00edas bien intencionadas?<\/p>\n<p>Estamos pasando tiempos en que se va fraguando un nuevo espa\u00f1ol; en esta que he llamado renaci\u00f3n espa\u00f1ola est\u00e1 renaciendo un nuevo espa\u00f1ol. \u00bfQu\u00e9 guardar\u00e1 del viejo? Porque renacer es continuar la historia. Lo cogolludo, lo nuclear, lo m\u00e1s profundo del hombre del llamado Renacimiento era el hombre medieval. Y no digamos nada del hombre de la Reforma. Y yo aqu\u00ed, en este recogimiento de celda, a solas con mis compatriotas, sin el obst\u00e1culo de su presencia, voy sintiendo qu\u00e9 de antiqu\u00edsimo r\u00e9gimen son \u00e9stos del nuevo.<\/p>\n<p>\u00a1El espa\u00f1ol medio de ma\u00f1ana! \u00bfC\u00f3mo ser\u00e1, Dios m\u00edo, c\u00f3mo ser\u00e1? \u00bfLo voy a deducir de todos esos pretendientes en corte que no saben hablar sino de enchufes? \u00bfLo voy a deducir de todos esos otros que, aspirando a hacer una que sea sonada, apenas se preocupan sino del son? Y siento formarse una singular especie de esp\u00edritu p\u00fablico, mejor ser\u00e1 decir de des\u00e1nimo p\u00fablico, la de un pueblo que de repente ha hecho casi sin saberlo, como en hipnosis, un cambio, y se da cuenta de que no sabe qu\u00e9 hacer con lo que ha hecho. Y cuando oye decir a los militantes que tienen que responder a los anhelos del pueblo, \u00e9ste, el pueblo, se pregunta: \u201cPero \u00bfcu\u00e1les son mis anhelos?\u201d Y que de este estado de conciencia, o si se quiere de inconciencia p\u00fablica, \u00bfqu\u00e9 espa\u00f1ol medio va a salir? Porque los extremos, los unos o los otros extremos, ya no me inquietan. \u00a1Qu\u00e9 conflicto, Se\u00f1or!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_72\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2686_1073207092\"><\/a><strong>El <\/strong><strong>esp\u00edritu p\u00fablico y el pobre papel de los liberales<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_73\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13200_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>En el folleto <em>Los jesuitas de Espa\u00f1a: sus obras actuales<\/em>, que ellos mismos, los jesuitas, han hecho publicar para defenderse \u2014tan mal como suelen hacerlo\u2014, citan entre los suyos \u2014\u201clos nuestros\u201d es su expresi\u00f3n estereotipada\u2014 como a \u201cimpulsores de la cultura\u201d al P. Mendive, \u201csutil\u00edsimo fil\u00f3sofo y te\u00f3logo e invencible controversista\u201d. Tuve que conocer \u2014<em>tener que<\/em>, \u00a1terrible cosa!\u2014 gran parte de la obra del \u201csutil\u00edsimo\u201d P. Mendive, S. J., y hasta tuve que preparar a un alumno por alguno de sus tratados, entre otros el de Psicolog\u00eda. Y aprend\u00ed cosas bien peregrinas en \u00e9l. Entre otras, que los nervios no pueden vibrar, porque para ello ser\u00eda menester que estuviesen sujetos por los dos extremos y tirantes. As\u00ed como una cuerda de guitarra o de viol\u00edn. Concepto \u2014o seudoconcepto\u2014 de la vibraci\u00f3n que no es de ciencia f\u00edsica, \u00a1claro!, sino m\u00e1s bien metaf\u00edsico o acaso teol\u00f3gico. Teol\u00f3gico jesu\u00edtico, por supuesto. \u00a1Lo que me burlaba yo entonces \u2014hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os\u2014 de esas y otras ideas \u2014\u00bfideas?\u2014 del \u201csutil\u00edsimo fil\u00f3sofo y te\u00f3logo e invencible controversista\u201d! No menos que de las peregrinas teor\u00edas ling\u00fc\u00edsticas y filol\u00f3gicas del P. Fidel Fita, infatigable camelista y uno de los que m\u00e1s disparates han dicho del vascuence al tratar el gerundense de la Espa\u00f1a primitiva. Sin contar la ristra de desprop\u00f3sitos que meti\u00f3 en la parte etimol\u00f3gica de la edici\u00f3n decimotercia del Diccionario de la Academia Espa\u00f1ola de la Lengua. Pero ahora tenemos que volver a la imaginaci\u00f3n \u2014m\u00e1s bien que concepci\u00f3n\u2014 mendiviana de las vibraciones. Y m\u00e1s cuando esto de vibraci\u00f3n y vibrar est\u00e1 de moda en el sector que se llama izquierdista. \u00a1Las veces que hemos o\u00eddo hablar, con unci\u00f3n antijesu\u00edtica, de vibraci\u00f3n ciudadana!<\/p>\n<p>S\u00ed, me era f\u00e1cil re\u00edrme, all\u00e1 en mis mocedades, de la imagen mendiviana de la vibraci\u00f3n de los nervios; pero ahora voy volviendo a esa primaria interpretaci\u00f3n. No ya los nervios, pero el esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol, la opini\u00f3n p\u00fablica, est\u00e1 vibrando \u2014no sabemos si longitudinal o transversalmente o de otro modo\u2014, y si est\u00e1 vibrando es porque el esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol est\u00e1 hoy sujeto por los dos extremos y tirante o tenso. Sujeto por los dos extremos, por los que llamamos \u201cextremos\u201d, y tirante. Porque la tirantez del actual esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol es evidente. A la cuerda espiritual de nuestro pueblo no le dejan aflojarse y descansar. Y he llegado a pensar si es que no hay una mano invisible y soberana, la del Cristo Rey de los jesuitas \u2014que apenas tiene que ver con el Jes\u00fas del Evangelio, que huy\u00f3 para que las turbas no le hiciesen rey\u2014, o la del Gran Arquitecto del Universo \u2014que no pasa de contratista\u2014; una mano que maneja un gran arco de viol\u00edn o ta\u00f1e con sus dedos en esa cuerda p\u00fablica vibratoria. Y los extremos no la sueltan.<\/p>\n<p>El folleto <em>Los jesuitas en Espa\u00f1a<\/em> es algo lamentable, lamentabil\u00edsimo. Todo lleno de argumentos, si es que as\u00ed puede llam\u00e1rseles, estad\u00edsticos, cuantitativos y no cualitativos, de argumentos catal\u00f3gicos, o sea de cat\u00e1logo. Dir\u00edase que el m\u00e9rito de un publicista es la prolijidad. Y saben, sin embargo, los jesuitas, que un peque\u00f1o librito, ligero, suelto, \u00e1gil, como las <em>Provinciales<\/em>, del formidable Pascal, puede caer sobre un Instituto con m\u00e1s peso que una serie de ingentes mamotretas de historia exhaustiva. Como, por ejemplo, los ocho ponderosos vol\u00famenes de la <em>Historia de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas en la asistencia de Espa\u00f1a<\/em> \u2014me los he le\u00eddo los ocho\u2014, del P. Antonio Astrain, que constituyen, ciertamente, un trabajo muy bueno. Porque de todo lo que de los actuales jesuitas espa\u00f1oles conozco, es lo \u00fanico que se salva. No es una obra que vibra, pero s\u00ed que ense\u00f1a, y, a pesar de su extensi\u00f3n, de muy amena y sustanciosa lectura. La \u201cVida de San Ignacio\u201d que hay en ella es excelente, y sin las mentecatadas gonzaguescas de la hagiograf\u00eda edificativa.<\/p>\n<p>Aunque \u00a1claro!, para amenidad eutrap\u00e9lica, est\u00e1 mejor el librito de <em>Novelistas buenos y malos<\/em>, del P. Pablo Ladr\u00f3n de Guevara, tambi\u00e9n de los \u201cnuestros\u201d \u2014quiero decir de los suyos\u2014, que supera al <em>Bertoldo<\/em>. Y esto nos trae como de mano a aquel llamado anta\u00f1o \u201c\u00e1ureo libro\u201d, <em>El liberalismo es pecado<\/em>, del presb\u00edtero, no jesuita, Sard\u00e1 y Salvany, hoy injustamente olvidado. \u00a1Contribuy\u00f3 tanto al actual triunfo de Luzbel! Pero de este librito <em>El liberalismo es pecado<\/em> \u2014\u00a1qu\u00e9 hallazgo el del t\u00edtulo!\u2014 hay ahora mucho que decir. \u00a1Y aquello de que ser liberal es peor que ser asesino o ad\u00faltero!\u2026 \u00a1Pobres liberales!<\/p>\n<p>\u00a1Pobres liberales! Y qu\u00e9 papel est\u00e1n haciendo en esa cuerda tirante del esp\u00edritu p\u00fablico espa\u00f1ol de hoy, cuerda sujeta por los dos extremos.<em> In medio virtus<\/em>, en el medio est\u00e1 la virtud, se dijo. Y ese pecado de liberalismo, entre los dos extremos que sujetan al esp\u00edritu vibratorio, resulta ya una virtud. \u00a1A qu\u00e9 tiempos hemos llegado, Se\u00f1or!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_74\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22539_1986339544\"><\/a><strong>La ense\u00f1anza oficial en la Constituci\u00f3n. Una enmienda de <\/strong><strong>d<\/strong><strong>on Miguel de Unamuno determina un apasionado debate pol\u00edtico <\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_75\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22541_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 23 de octubre de 1931<\/em><\/h3>\n<p><em>La di<\/em><em>s<\/em><em>cu<\/em><em>si<\/em><em>\u00f3n del <\/em><em>a<\/em><em>rt. <\/em><em>48<\/em><em> de la Constituci\u00f3n, relativo a <\/em><em>la<\/em><em> ense\u00f1an<\/em><em>z<\/em><em>a oficial, dio origen a un apa<\/em><em>si<\/em><em>onado debate pol\u00edtico en la C\u00e1mara. Por <\/em><em>s<\/em><em>u relieve, traemos <\/em><em>aqu\u00ed<\/em><em> el te<\/em><em>x<\/em><em>to taquigr\u00e1fico <\/em><em>d<\/em><em>e <\/em><em>las<\/em><em> interve<\/em><em>n<\/em><em>cione<\/em><em>s <\/em><em>de los se\u00f1ore<\/em><em>s<\/em><em> D. Miguel de <\/em><em>Un<\/em><em>amuno <\/em><em>(&#8230;)<\/em><\/p>\n<p>El Sr. UNAMUNO: La enmienda dice as\u00ed: \u201cA las Cortes constituyentes: Los diputados que suscriben tienen el honor de proponer la siguiente enmienda al dictamen de la Comisi\u00f3n de Constituci\u00f3n, en el art\u00edculo 48:<\/p>\n<p>\u201dArt. 48. Es obligatorio el estudio de la lengua castellana, que deber\u00e1 emplearse como instrumento de ense\u00f1anza en todos los centros de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>\u201dLas regiones aut\u00f3nomas podr\u00e1n, sin embargo, organizar ense\u00f1anzas en sus lenguas respectivas. Pero en este caso el Estado mantendr\u00e1 tambi\u00e9n en dichas regiones las instituciones de ense\u00f1anza de todos los grados en el idioma oficial de la Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>\u201dPalacio de las Cortes, a 21 de octubre de 1931.\u2014Miguel de Unamuno, Miguel Maura, Roberto Novoa Santos, Fernando Rey, Emilio Gonz\u00e1lez, Felipe S\u00e1nchez Rom\u00e1n, Antonio Sacrist\u00e1n.\u201d<\/p>\n<p>Y ahora, se\u00f1ores diputados, debo confesar que me levanto en muy especial estado de \u00e1nimo, no muy placentero ciertamente. Apenas convaleciente de un cierto arrechucho, no s\u00f3lo f\u00edsico, sino tambi\u00e9n ps\u00edquico, vengo con el \u00e1nimo profundamente entristecido y contristado y no s\u00e9 si podr\u00e9 poner la debida sordina a mis palabras y contenerme en los l\u00edmites tambi\u00e9n debidos, porque no tengo costumbre ninguna de ese forcejeo de partidos pol\u00edticos ni de cambalaches ni de transacciones. Afortunadamente para m\u00ed, y acaso m\u00e1s afortunadamente para vosotros, no pertenezco o no formo parte de ninguno de esos partidos, mejor o peor cimentados, y en los que se resuelven las cosas bajo normas de disciplina; pero hay por debajo de esos partidos pol\u00edticos una especie de \u2014no le llamaremos partido\u2014 agrupaciones que pod\u00edan denominarse profesionales. En esta C\u00e1mara hay m\u00e9dicos, en esta C\u00e1mara hay abogados, en esta C\u00e1mara hay ingenieros, hay tambi\u00e9n hombres de oficios manuales, y en esta C\u00e1mara, se\u00f1ores, hay demasiados catedr\u00e1ticos <em>(Murmullo<\/em><em>s<\/em><em>)<\/em>; probablemente somos demasiados entre maestros y catedr\u00e1ticos. Yo, que s\u00e9 lo que he sufrido bajo el pliegue profesional, quisiera hoy, cuando se trata de la ense\u00f1anza, poder libertarme de \u00e9l, poder libertarme de ese triste pliegue que no nos deja ver las cosas con bastante claridad. Dondequiera que el Ej\u00e9rcito ha abusado, se ha formado un partido antimilitarista; donde el Clero ha abusado, se ha formado un partido anticlerical. Nuestros hijos, nuestros nietos, conocer\u00e1n en Espa\u00f1a un partido antipedagogista, porque yo temo mucho a la pedanter\u00eda de los que nos arrogamos el sacerdocio de la cultura. <em>(Muy bien, muy bien.) <\/em>Esto es algo muy peligroso; m\u00e1s ahora que oigo hablar continuamente de cultura (ya es una palabra que me duele en los o\u00eddos del coraz\u00f3n), y aqu\u00ed, cuando parece que se trata de apoderarse, por la ense\u00f1anza, del ni\u00f1o, de formar su alma, hay veces que, tristemente, creo que de lo que se trata es de dejar tranquilos a los maestros y a los profesores; es un funcionarismo. No s\u00e9 por qu\u00e9 en esta Constituci\u00f3n de papel que estamos haciendo no se ha puesto un art\u00edculo que diga: \u201cTodo espa\u00f1ol ser\u00e1 funcionario p\u00fablico\u201d; y en muchos casos esto quiere decir que todo espa\u00f1ol ser\u00e1 pordiosero. Esta es la verdad verdadera.<\/p>\n<p>Digo esto, porque precisamente en estos d\u00edas, cuando estaba apasionando aqu\u00ed y fuera de aqu\u00ed \u2014en Catalu\u00f1a, en Vasconia, en Galicia y en las dem\u00e1s partes de Espa\u00f1a\u2014 este problema de la ense\u00f1anza del idioma, he recibido cartas y telegramas de padres de familia, de muchachos algunas, de una amargura extrema, que me recordaban a aquellos pobres espa\u00f1oles que fueron a Cuba en un tiempo, casaron all\u00ed, formaron all\u00ed su familia y se vieron luego despreciados por sus hijos. He recibido cartas de una enorme amargura; pero la mayor parte de los telegramas han sido de funcionarios, de maestros, que lo que quer\u00edan es que no se les quitara una colocaci\u00f3n. Y es que en el fondo, m\u00e1s que de otra cosa, se trata de eso: de si ciertos funcionarios podr\u00e1n seguir funcionando en unos sitios con libertad o no podr\u00e1n seguir funcionando. No es mas que eso; muchas veces es una cuesti\u00f3n de competencia profesional.<\/p>\n<p>Pero, viniendo al fondo de la cuesti\u00f3n, no es, acaso, lo de la lengua, con serlo tanto, lo m\u00e1s grave. La lengua, en muchos casos \u2014y lo dec\u00eda muy bien el Sr. De Francisco\u2014, en mi tierra nativa se toma como un instrumento de nacionalismo regional y de algo peor, y es all\u00ed, adem\u00e1s, una lengua que no existe, que se est\u00e1 inventando ahora y que rechaza todo el mundo, porque el genuino aldeano, si se le pregunta a solas, dice: \u201cA m\u00ed no me importa eso; lo que yo quiero es aquello que me pueda elevar el esp\u00edritu y que me pueda hacer entender de la mayor parte de las gentes.\u201d Pero lo que se trataba con la lengua es de establecer lo que la Biblia llama un \u201cschibolet\u201d para distinguir a unos de otros y que pasara el que pronunciara una cosa bien y no pasara el que pronunciara otra mal. Yo he visto cosas, como decir que para poder aspirar a ser secretario de un Ayuntamiento era menester conocer el vascuence en un pueblo donde el vascuence no se habla.<\/p>\n<p>Quiero abreviar, porque ya digo que no estoy en \u00e1nimo muy propicio. Se ha venido aqu\u00ed hablando continuamente de cultura (o\u00edmos esta palabra all\u00e1 en los principios de la guerra mundial): cultura con <em>c<\/em> de la peque\u00f1a, latina, o con <em>k<\/em> alemana, con cuatro puntas como un caballo de Frisia; pero hay otra cosa que parece m\u00e1s modesta que la cultura y que, sin embargo, a m\u00ed me preocupa mucho m\u00e1s, que es la civilizaci\u00f3n: la cosa civil. Pablo de Tarso, el ap\u00f3stol de los gentiles, cuando se dirig\u00eda a sus paisanos, a los hebreos, les hablaba en hebreo \u2014lo cuenta el libro de \u201cLos hechos de los Ap\u00f3stoles\u201d\u2014, pero dictaba su cristianismo en lengua griega, que era la lengua ecum\u00e9nica del Imperio romano; cuando se presentaba ante el pretor, contestaba: \u201cSoy ciudadano romano.\u201d La civilizaci\u00f3n es de ciudadan\u00eda y es romana y lo de la civilizaci\u00f3n es siempre imperial.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se hablaba el otro d\u00eda de minor\u00edas \u00e9tnicas. \u00bfQu\u00e9 es eso de minor\u00edas \u00e9tnicas? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las minor\u00edas \u00e9tnicas? \u00bfMinor\u00edas en qu\u00e9 sentido? \u00bfContada toda Espa\u00f1a o contada una sola regi\u00f3n? Yo me acuerdo que, hace a\u00f1os, un alcalde de Barcelona se dirigi\u00f3 al entonces rey D. Alfonso XII, en nombre, dec\u00eda, de los naturales de Barcelona. Yo me cre\u00ed obligado a protestar. Un alcalde de Barcelona no puede dirigirse en nombre de los naturales sino de los vecinos, sean naturales o no, ni se puede establecer una diferencia entre vecinos y naturales. No hay, ni puede haber, dos ciudadan\u00edas.<\/p>\n<p>Ese es el punto de la civilizaci\u00f3n. Yo no s\u00e9 cu\u00e1ntos son los que constituyen esa llamada minor\u00eda \u00e9tnica; por ejemplo, en Barcelona no s\u00e9 si son el 10, el 20, el 30 o el 40 por 100. Lo que me parece bochornoso es que se les vaya a proteger como a una minor\u00eda. \u00a1A proteger&#8230;! El Estado no debe pasar por eso; a que le protejan otros y a que se les d\u00e9 como una asignatura el castellano; como un instrumento, no; como una asignatura, no. Esto hace que se forme ese triste caso de lo que llaman el meteco, el hombre que esta continuamente sufriendo. \u00bfQue por qu\u00e9 no se asimila? \u00a1Ah! Eso habr\u00eda que verlo muy despacio y con mucha calma.<\/p>\n<p>Pero dejando estas consideraciones, porque si me dejase llevar de ellas llegar\u00eda a cosas muy amargas, vengo al texto concreto. \u201cEs obligatorio el estudio de la lengua castellana; que deber\u00e1 emplearse como instrumento de ense\u00f1anza en todos los Centros docentes de Espa\u00f1a.\u201d Yo hubiera preferido que se dijera: \u201ces obligatorio ense\u00f1ar en castellano. Las regiones aut\u00f3nomas podr\u00e1n, sin embargo, organizar ense\u00f1anzas en sus lenguas respectivas (naturalmente, los comunistas podr\u00e1n organizarlas en esperanto o en ruso); pero, en este caso, el Estado mantendr\u00e1 tambi\u00e9n en dichas regiones las instituciones de ense\u00f1anza de todos los grados en el idioma oficial de la Naci\u00f3n.\u201d En este caso, y en cualquier caso, \u201cmantendr\u00e1\u201d. La cosa est\u00e1 bien clara; no tiene m\u00e1s que seguir manteniendo.<\/p>\n<p>Hoy hay en Barcelona una Universidad de Espa\u00f1a, y este es el punto fuerte; Universidad de que no puede ni debe desprenderse el Estado espa\u00f1ol en absoluto; que no debe caer bajo el control de ning\u00fan otro Poder que el del Estado espa\u00f1ol, ni compartirlo. Porque aqu\u00ed, de lo que se trata en el fondo es de apoderarse de esa Universidad. \u00a1Cuidado!, que yo temo mas a\u00fan que a la autonom\u00eda regional a la autonom\u00eda universitaria. Llevo cuarenta a\u00f1os de profesor, s\u00e9 lo que ser\u00edan la mayor parte de nuestras Universidades si se dejara una plena autonom\u00eda y c\u00f3mo se convertir\u00edan en cotos cerrados para cerrar el paso a los forasteros. Alguien me dec\u00eda: \u00bfEs que se va a sostener all\u00ed una Universidad con el dinero de Catalu\u00f1a? No, con el dinero de toda Espa\u00f1a, naturalmente, incluso Catalu\u00f1a; como se mantienen las Universidades del resto de Espa\u00f1a, y con el dinero de Catalu\u00f1a.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, yo que no entiendo mucho, ni quiero entender, de ciertas distinciones jur\u00eddicas, veo que hay una cosa, que nunca comprendo bien, cuando se habla de catalanes y no catalanes. Para m\u00ed todo ciudadano espa\u00f1ol radicado en Catalu\u00f1a, donde trabaja, donde vive, donde cr\u00eda su familia, es no s\u00f3lo ciudadano espa\u00f1ol, sino ciudadano catal\u00e1n, tan catal\u00e1n como los otros. No hay dos ciudadan\u00edas, no puede haber dos ciudadan\u00edas.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, y quiero abreviar, por encima de esta Constituci\u00f3n de papel est\u00e1 la realidad tajante y sangrante. Se quiere evitar con esto cierta guerra civil (claro; no una guerra civil cruenta a tiros y palos, no); me parece que va a ser muy dif\u00edcil, y adem\u00e1s no lo deploro. Me he criado, desde muy ni\u00f1o, en medio de una guerra civil y no estoy muy lejano de aquello que dec\u00eda el viejo Romero Alpuente de que la guerra civil es un don del Cielo. Hay ciertas guerras civiles que son las que hacen la verdadera unidad de los pueblos. Antes de ella, una unidad ficticia; despu\u00e9s es cuando viene la unidad verdadera. Y \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da que hagamos la guerra civil? Cualquier cosa que hagamos estar\u00e1 siempre en revisi\u00f3n; la revisi\u00f3n es una cosa continua; los periodos constituyentes no acaban nunca; es una locura creer que porque pongamos una cosa en el papel, va a quedar ya hecha. Adem\u00e1s, \u00a1hay tantas cosas que no quieren decir nada, que no tienen eficacia ninguna!<\/p>\n<p>Y como alguien m\u00e1s podr\u00e1 manifestar algo (puede ser que yo tenga ocasi\u00f3n de a\u00f1adir algo tambi\u00e9n), digo que no veo peligro, como se me ha dicho, en tomar ciertas actitudes. Me han dicho que hay peligros para la Rep\u00fablica. No s\u00e9; no veo que los haya. Parece la Rep\u00fablica muy timorata; cree que es hasta un acto de agresi\u00f3n hacer la apolog\u00eda del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. A m\u00ed me parece esto una inocentada; pero, en fin, yo no veo esos peligros y, en ultimo caso, si los viera, creo que hay que atajarlos; mas, tambi\u00e9n, como he dicho muchas veces, creo que aqu\u00ed hay algo por encima de la Rep\u00fablica. <em>(Aplausos.)<\/em><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_76\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2688_1073207092\"><\/a><strong>En un perpetuo s\u00e1bado<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_77\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13202_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p class=\"right\">Al se\u00f1or Don B. C. D.<\/p>\n<p>Con que ya lo sabe usted, se\u00f1or m\u00edo, es acto de agresi\u00f3n a la Rep\u00fablica \u2014as\u00ed, con letra may\u00fascula, me parece\u2014 la apolog\u00eda del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico. No dice precisamente de la Monarqu\u00eda. Lo cual podr\u00e1 a usted parecerle no m\u00e1s que una tonter\u00eda; pero gu\u00e1rdese de emplear expresiones as\u00ed de menosprecio. Y la de llamarle a uno tonto es la m\u00e1s condenada en el Evangelio. Sea, pues, evang\u00e9lico y gu\u00e1rdese del peligro de ser deportado o confinado. Y le vendr\u00e1 a usted mejor el no poder hacer apolog\u00eda de su monarqu\u00eda, de la monarqu\u00eda que est\u00e1 usted so\u00f1\u00e1ndose.<\/p>\n<p>Su\u00e9\u00f1ela, sue\u00f1e su monarqu\u00eda, su nueva monarqu\u00eda, su monarqu\u00eda restaurada. Ello le permitir\u00e1 vivir mejor bajo este r\u00e9gimen republicano. Porque comprendo lo que le pesa el presente. Pero recapacite y dese cuenta de que \u201ccualquier tiempo pasado <em>es<\/em> mejor\u201d. Es, \u00bfeh?, es y no fue. Cualquier tiempo pasado es mejor y lo es porque pas\u00f3 ya. Lo peor es lo que no pasa. S\u00ed, s\u00ed; comprendo lo m\u00e1s de su pena y hasta me conduelo de ella. Sue\u00f1e su monarqu\u00eda \u2014una monarqu\u00eda imposible, por supuesto\u2014 y cuando le acongoje o siquiera le moleste algo de lo que pasa \u2014o mejor: que no pasa\u2014 d\u00edgase: \u201c\u00a1en ella ser\u00eda otra cosa!\u201d En ella quiere decir en esa monarqu\u00eda por usted so\u00f1ada tan \u00edntimamente. Es un gran consuelo. Tan grande como el que se expresa en aquello de: \u201c\u2026 \u00bfy qu\u00e9 es esto comparado con la eternidad?\u201d Viva usted en el eterno sue\u00f1o. Viva usted en la utop\u00eda y fuera del tiempo. Sue\u00f1e, sue\u00f1e esa su monarqu\u00eda restaurada, pero que el Se\u00f1or no le haga despertar en ella. Le ser\u00eda horrible ese despertar. Le resultar\u00eda a usted esa su monarqu\u00eda no ya so\u00f1ada, sino vivida, es decir: sufrida, peor que esto que tan mal nos parece. H\u00e1gase agonizante de su ideal pol\u00edtico; agonizante en ambos sentidos, el de quien agoniza y el de quien ayuda a agonizar: el despenador.<\/p>\n<p>Siempre es as\u00ed, se\u00f1or m\u00edo, siempre es as\u00ed para los que se proponen ser optimistas de profesi\u00f3n. Tambi\u00e9n nosotros, los que aparecemos frente a usted, so\u00f1\u00e1bamos otra cosa. Siempre se sue\u00f1a otra cosa. Tambi\u00e9n nosotros nos sentimos desencantados y m\u00e1s que por la realidad presente hist\u00f3rica, por las apolog\u00edas que de ella se hacen. A m\u00ed, individualmente, me duelen menos los hechos que las explicaciones que de ellos dan sus apologistas. Lo peor de la Rep\u00fablica me parecen los republicanistas, que no son precisamente los republicanos. Sue\u00f1e usted, pues, sue\u00f1e.<\/p>\n<p>Usted conoce sin duda al gran poeta pesimista y gran patriota italiano Leopardi. Usted conoce su <em>Canto a Italia<\/em>, y conoce <em>La Retama<\/em>, y <em>Amor y Muerte<\/em>, y <em>A s\u00ed mismo<\/em>, all\u00ed donde dijo lo de \u201cla infinita vanidad del todo\u201d. Del todo, que es algo m\u00e1s que la Rep\u00fablica y la Monarqu\u00eda, y que las dos juntas, que la rep\u00fablica mon\u00e1rquica y la monarqu\u00eda republicana. Pues bien, en ese Leopardi, que dec\u00eda despreciar el poder escondido que para com\u00fan da\u00f1o impera, encontrar\u00e1 usted una deliciosa poes\u00eda optimista \u2014aceptemos la f\u00f3rmula\u2014 dedicada al s\u00e1bado en la aldea. En la aldea sabatina. Vuelva a leer ese encomio del s\u00e1bado, de la v\u00edspera del d\u00eda de fiesta. Es algo reconfortador. No he encontrado que se le parezca m\u00e1s que una estrofa de Mos\u00e9n Cinto Verdaguer en que canta la soledad querida de su infancia, de su infancia que no tuvo un ma\u00f1ana \u2014<em>que no tingu\u00e9 dem\u00e0<\/em>\u2014. Un ma\u00f1ana, no una ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Viva, se\u00f1or m\u00edo, en perpetuo s\u00e1bado, en v\u00edspera inacabable, y que no le llegue el domingo \u2014<em>dominicus<\/em>\u2014, el d\u00eda del Se\u00f1or. El d\u00eda en que dicen que descans\u00f3 el Se\u00f1or. \u00a1Descansar el Se\u00f1or! \u00bfSe ha fijado usted en esto de descansar el Se\u00f1or? Fig\u00faresele en huelga; acaso en huelga de brazos ca\u00eddos. Y f\u00edjese en aquello de que Dios no nos deje de su mano, que no descanse. No, se\u00f1or m\u00edo, no; que su Dios no descanse. Descanse usted m\u00e1s bien en \u00c9l.<\/p>\n<p>Ya sabe que al pueblo espa\u00f1ol se le llama por ah\u00ed fuera el pueblo del ma\u00f1ana. Del ma\u00f1ana \u2014<em>le demain<\/em>\u2014, no de la ma\u00f1ana \u2014<em>le matin<\/em>\u2014. O en catal\u00e1n <em>dem\u00e0<\/em> y <em>mat\u00ed<\/em>. \u201cMa\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda\u201d \u2014decimos\u2014. Y llega y es el mismo. Y eso del pueblo del ma\u00f1ana quiere decir del por venir. No de lo venidero, sino de lo por venir. De lo que est\u00e1 por venir y nunca viene. De lo que est\u00e1 para llegar. Viva, pues, se\u00f1or m\u00edo, en el por pasar, viva en su ensue\u00f1o.<\/p>\n<p>Y ahora\u2026, pero no, porque me voy acercando no a lo indecible ni a lo inefable, sino a lo nefando. Usted sabe qu\u00e9 es lo nefando, lo que no debe decirse. Basta, pues. \u00bfBasta? No, no basta. Pues usted sabe el verdadero fondo de mi actitud.<\/p>\n<p>\u00bfQue por qu\u00e9 le escribo estas cosas? Est\u00e1 en mi destino, acaso en mi misi\u00f3n. El Se\u00f1or no me puso en esta Espa\u00f1a para dar facilidades a los cobardes.<\/p>\n<p>Y ahora, sue\u00f1e su nueva patria por venir. Salud para encomendarla a Dios. Y le acompa\u00f1a en su sentimiento<\/p>\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_78\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22543_1986339544\"><\/a><strong>Revoluci\u00f3n y reacci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_79\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22545_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 29 de octubre de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 zambullida aquella en muchedumbre atene\u00edstica! \u00bfIntelectual? La muchedumbre no lo es nunca. La inteligencia es el verdadero principio de individuaci\u00f3n. A pesar de Averroes, el entendimiento es se\u00f1ero.<\/p>\n<p>En el sal\u00f3n, donde duermen ecos de pasadas refriegas de debate, gritos, vociferaciones, increpaciones, aplausos, pateos, pero todo somero, sin que nada se encumbrase. Una sesi\u00f3n agitada, pero como puede ponerse, bajo un torbellino de aire, la sobrehaz de una laguna quieta, cerrada, sin desag\u00fce, cuyo caudal no mana a ninguna parte ni nada riega ni mueve. De vez en cuando, burbujas del l\u00e9gamo del hond\u00f3n. Y en tanto el raudal de un gran r\u00edo abierto se va a la mar, reflejando, como quieto espejo, las nubes del cielo azul y los verdores de las orillas. Y all\u00ed, en el sal\u00f3n aquel, ni una voz que surtiera de las entra\u00f1as del pueblo que se cre\u00eda representar aquel mocer\u00edo muchedumbroso. \u00a1Y yo, hundiendo mi cabeza bajo el encrespamiento y so\u00f1ando en&#8230; mi mocedad! Sue\u00f1o que me romp\u00eda el estallido de motes sin sentido, como \u201c\u00a1frigios!, \u00a1mon\u00e1rquicos!, \u00a1cavern\u00edcolas!\u201d Y una voz fresca gritando; \u201c\u00a1Educaci\u00f3n!, \u00a1educaci\u00f3n!\u201d Alg\u00fan preopinante hablaba de serenidad. Y de revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfRevoluci\u00f3n? \u00a1Qu\u00e9 mito! Unos dicen haberla hecho, una revoluci\u00f3n, la suya; otros dicen que est\u00e1 por hacer. \u201c\u00a1Haremos nuestra revoluci\u00f3n!\u201d, son\u00f3 all\u00ed, en el sal\u00f3n del Ateneo, Y yo pensaba \u2014o so\u00f1aba\u2014 si es que son los hombres, mozos o no, los que hacen las revoluciones, o si son las revoluciones las que hacen a los hombres, las que los hacen hombres. \u00bfHacer la revoluci\u00f3n? Pero \u00bfcabe decir nunca \u201chemos hecho una revoluci\u00f3n\u201d? Una revoluci\u00f3n no es nunca un hecho; una revoluci\u00f3n es siempre un inacabable quehacer. Porque una revoluci\u00f3n se revoluciona a s\u00ed misma, se revuelve contra s\u00ed misma. Es la serpiente m\u00edtica que se devora a s\u00ed misma encent\u00e1ndose por la cola.<\/p>\n<p>Pero \u00bfes que aquellos mozos quieren hacer su revoluci\u00f3n? M\u00e1s que lo dudo. Lo que quieren los m\u00e1s de ellos es que la revoluci\u00f3n los haga. Los haga hombres. O, m\u00e1s claro, los coloque. Es una nueva generaci\u00f3n que busca empleo. Y cuando le oig\u00e1is a uno hablar de enchufes, de diez veces las nueve es que busca enchufarse. Las revoluciones acaban en un trasiego de personas, Y de aqu\u00ed estas peque\u00f1as tragedias dom\u00e9sticas que se est\u00e1n ahora dando \u2014o representando\u2014 de un padre ultraconservador, reaccionario, que se encuentra con un hijo comunista. Que es la manera que \u00e9ste tiene de ser conservador. O de prepararse a serlo.<\/p>\n<p>Se encontr\u00f3 una f\u00f3rmula para expresar la llamada concepci\u00f3n materialista de la Historia, seg\u00fan Carlos Marx, y es la de decir que son las cosas las que llevan a los hombres y no los hombres los que llevan a las cosas. Claro est\u00e1 que en la Historia los hombres son cosas, esto es: causas, y las cosas, las instituciones, son humanas. Una crisis econ\u00f3mica no es un terremoto. Si al \u00e1mbito de las cosas le llamamos la realidad \u2014de <em>res<\/em>, cosa, objeto\u2014, al \u00e1mbito de los hombres le llamaremos la personalidad, de persona, sujeto. Y ahondando aqu\u00ed nos encontrar\u00edamos con el pavoroso problema de la libertad y la necesidad, de la espontaneidad y la fatalidad. El pavoroso problema teol\u00f3gico-pol\u00edtico que tortur\u00f3 a Spinoza.<\/p>\n<p>La verdad es que la Historia la hacen las cosas y los hombres, los objetos y los sujetos, en terrible juego dial\u00e9ctico; las cosas hacen a los hombres y los hombres hacen a las cosas. Y se deshacen unos y otras. La realidad realiza a la personalidad, y \u00e9sta, la personalidad, personaliza a la realidad. Pero en este divino juego la realidad hace revoluciones, y la personalidad, reacciones. Las cosas les arrastran a esos mozos que se creen \u2014o al menos se dicen\u2014 revolucionarios; pero un d\u00eda, cuando se hayan hecho due\u00f1os de s\u00ed mismos, hombres, sentir\u00e1n que se rebela \u2014y se revela\u2014 en ellos la personalidad, y se har\u00e1n, en el hondo sentido humano, reaccionarios. Reaccionar\u00e1n agarr\u00e1ndose a lo que queda, a lo que no pasa. Porque la reacci\u00f3n es lo propio del hombre luchando contra el Destino que le arrastra a su fin, a su propio fin \u2014que es su finalidad\u2014, luchando por conservar el progreso, por hacerlo tradici\u00f3n. Y entonces surge el conservador de la revoluci\u00f3n. Que tal es la dial\u00e9ctica, la pol\u00e9mica mejor, de la Historia.<\/p>\n<p>Y de \u00e9sta, nuestra revolucioncita \u2014o revuelta\u2014 espa\u00f1ola de 1931, \u00bfqu\u00e9 va a salir? \u00bfQu\u00e9 obras de arte, de ciencia, de industria, de derecho, de religi\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 obra de civilizaci\u00f3n? En esto pensaba yo mientras somorgujaba mi seso bajo aquel barullo del mocer\u00edo sedicente revolucionario.<\/p>\n<p>\u00a1Pobres n\u00e1ufragos aqu\u00e9llos! La tormenta, a que se confiaron, los ech\u00f3, desgarradas las velas y astillado el gobernalle, a una isla desierta, muy hermosa de naturaleza, pero desierta de humanidad, y tuvieron que quemar la nave. \u00bfPara no volver, como en la leyenda de Hern\u00e1n Cort\u00e9s? \u00bfPara cortarse la retirada? \u00bfPara cerrarse la reacci\u00f3n? No, sino que, como se arrec\u00edan de fr\u00edo, tuvieron que encender el le\u00f1o de la nave, tuvieron que quemar sus cuadernas, y su quilla, y sus mastes, para calentarse a su llama. Y tuvieron que abrigarse con las desgarradas velas, tiritando empapados en salina de tempestad. Hay quemas que parecen revolucionarias y en el fondo son reaccionarias. \u00a1Terrible agon\u00eda de pol\u00e9mica revolucionaria!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_80\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2690_1073207092\"><\/a><strong>Un espa\u00f1ol de cemento<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_81\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13204_1800461024\"><\/a><em>El Adelanto<\/em><em> (<\/em><em>Salamanca<\/em><em>), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Es ya antiguo amigo m\u00edo Corpus Barga. Ha recordado hace poco que yo le di lo que \u00e9l llama espaldarazo literario, cuando llam\u00e9 la atenci\u00f3n hacia algo que escribi\u00f3 con motivo de la muerte del gran pobre Tolstoi. Despu\u00e9s, en Par\u00eds, durante mi destierro, tuve ocasi\u00f3n de conocerle, es decir, de quererle mejor. Por lo cual he podido agradecer todo lo que hay en el tono de un art\u00edculo que, en el <em>Crisol<\/em>, me dedica y en el que me llama \u201cel t\u00edo espiritual de tantos espa\u00f1oles, el t\u00edo de Salamanca\u201d. Acepto lo de t\u00edo, que muchas veces es m\u00e1s cari\u00f1oso que \u201cpadre\u201d o que \u201cabuelo\u201d. Y ahora ese t\u00edo debe comentar brevemente algo de lo que, por mi intermediaci\u00f3n, tom\u00e1ndome de mingo, dice a sus lectores Corpus Barga en su articulo <em>Lo inesperado: Se est\u00e1 formando un espa\u00f1ol de cemento.<\/em><\/p>\n<p>Esta espa\u00f1ol de cemento \u2014no s\u00e9 si armado o por armar\u2014 parece ser que sea el que este t\u00edo ha llamado \u201cel espa\u00f1ol medio de ma\u00f1ana\u201d, y que la verdad, sigue inquiet\u00e1ndome y hasta d\u00e1ndome miedo. Me da miedo ese espa\u00f1ol, de santo y se\u00f1a, de disciplina, de partido, que me dicen que est\u00e1 fraguando la Rep\u00fablica, esta quisicosa ya casi m\u00edstica. \u201cLo que hace falta \u2014dice Corpus Barga\u2014 es que el cemento en que se est\u00e1 vaciando el espa\u00f1ol medio de ma\u00f1ana no sea de fraude, como el que ponen los contratistas en las casas nuevas\u201d. \u00a1Cabal! Y luego \u201cque desaparecer\u00e1 la originalidad media del se\u00f1or de caf\u00e9 que tiene opiniones propias sobre todo\u201d. Bien, con tal de que no tenga opiniones ajenas sobre todo, y aquello de \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed que soy ignorante, etc\u00e9tera\u201d. Que si la fe impl\u00edcita jesu\u00edtica es fatal, m\u00e1s fatal es la fe impl\u00edcita anti-jesu\u00edtica o radical o marxista. Y acaba: \u201cEl espa\u00f1ol de cemento sustituir\u00e1 al espa\u00f1ol de trapo\u201d. \u00bfDe veras? Sospecho, por otra parte, que una muralla de trapo puede ser m\u00e1s resistente que una de cemento.<\/p>\n<p>\u00a1El espa\u00f1ol de cemento! Permita el lector que este t\u00edo, llevado de su oficio, arrastrado por las asociaciones verbales, piense que el cemento ha de ser muy bueno para edificar cementerios. No es que el vocablo cementerio tenga que ver con el vocablo cemento, aunque este modific\u00f3, por lo que los ling\u00fcistas llaman contaminaci\u00f3n, analog\u00eda, la forma primitiva de aquel, latinizado \u201ccoementerium\u201d, que quiere decir acostadero o dormitorio. No s\u00e9 qu\u00e9 tal se dormir\u00e1 en una cama de cemento, pero presumo que se ha de dormir mejor en una cama de trapo. Ahora, si se usa la cama como potro\u2026 Porque al hombre de un santo y se\u00f1a no conviene dejarle dormir. Ni que consulte su futuro voto con la almohada. Hay que hacerle que vote al romper el alba, despu\u00e9s de diez o doce horas de envenenamiento y cuando no sabe ni lo que va a votar. Esta es la disciplina. Disciplina que no se puede imponer a los verdaderos disc\u00edpulos. Es la disciplina del tercer grado de obediencia, la obediencia de juicio, que estableci\u00f3 \u00cd\u00f1igo de Loyola, forjador de una Compa\u00f1\u00eda de cemento armado.<\/p>\n<p>\u00a1El cemento! \u00a1Y c\u00f3mo me entristece! La madera, el ladrillo, la piedra, pueden so\u00f1ar y sue\u00f1an. Sue\u00f1a el Escorial, sue\u00f1a el acueducto de Segovia, sue\u00f1an las murallas de \u00c1vila, sue\u00f1a la Giralda de Sevilla&#8230; \u00a1pero esos rascacielos de cemento!, esos no sue\u00f1an, duermen. Sue\u00f1a el acueducto de Segovia, a la luz de la luna.<\/p>\n<p>Nos dice tambi\u00e9n Corpus Barga, que una de las man\u00edas de este t\u00edo ha sido echarle la culpa de todo lo que pasaba en el pueblo al pobre Sans\u00f3n Carrasco, \u201cel cual \u2014a\u00f1ade\u2014 j\u00f3venes comentaristas literarios, est\u00e1 pidiendo una justa rehabilitaci\u00f3n\u201d. \u00bfPero es que Sans\u00f3n Carrasco era, acaso, tambi\u00e9n de cemento? Puede ser, pero con su grieta, con la terrible grieta del cemento, por la grieta por la que el cemento se quiebra.<\/p>\n<p>Pues Sans\u00f3n Carrasco, que empez\u00f3 compadeciendo cari\u00f1osamente a su convecino Alonso Quijano el Bueno, y a la vez de compadeci\u00e9ndole, tambi\u00e9n envidi\u00e1ndole la locura y el renombre que \u00e9sta le daba, y que un poco por compasi\u00f3n y otro poco por envidia, trat\u00f3 de curarle reduci\u00e9ndole a su hogar, Sans\u00f3n Carrasco, cuando despu\u00e9s de vencido, fue otra vez a Barcelona a curar \u2014\u00a1a curar!\u2014 a Don Quijote, era ya un resentido y un resentimental. El bachiller manchego de cemento llevaba ya su grieta, su terrible grieta, su grieta radical.<\/p>\n<p>Nos dice Corpus Barga que las sociedades de las viejas naciones m\u00e1s individualistas, al parecer, Inglaterra, Francia, est\u00e1n hechas a base de santo y se\u00f1a y de disciplina. S\u00ed, y de grietas. He vivido, lo sabe bien Barga, en Par\u00eds, y algo s\u00e9 de los tristes agrietamientos de su cemento parlamentario. Y los griegos sab\u00edan muy bien cu\u00e1l es el terrible morbo de las democracias. El pensar en las grietas del cemento aumenta mi radical pesimismo. \u00bfQu\u00e9 le va a hacer este t\u00edo?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_82\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2692_1073207092\"><\/a><strong>Don Juan Tenorio<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_83\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13206_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>En estos d\u00edas, en derredor del de Difuntos, se viene desde hace a\u00f1os celebrando un acto de culto del catolicismo popular, laico, de Espa\u00f1a. Acto religioso y art\u00edstico. Es la celebraci\u00f3n del \u201cmisterio\u201d de Don Juan Tenorio. En que lo er\u00f3tico, lo sexual si se quiere, no es m\u00e1s que una somera envoltura de lo \u00edntimo de \u00e9l. Porque en el <em>Tenorio<\/em> de Zorrilla, como en el primitivo del te\u00f3logo Tirso de Molina, en el del \u201csi tan largo me lo fi\u00e1is&#8230;\u201d, lo religioso, lo \u201cmisterioso\u201d, sigue siendo lo entra\u00f1ado, lo que atrae al p\u00fablico. \u00bfO es que no dice nada que sea precisamente al conmemorar los Difuntos, y junto a ellos a Todos los Santos, cuando se evoque a Don Juan? Don Juan comulga con los difuntos.<\/p>\n<p>La fiesta de Difuntos, de las b\u00e9nditas \u00e1nimas del Purgatorio, es el n\u00facleo de la religi\u00f3n popular, laica, espa\u00f1ola. Tanto o m\u00e1s que la Navidad o la Pascua. No hay mentecatada mayor que sostener que lo del Purgatorio lo invent\u00f3 la clerec\u00eda para lucrarse con ello. Lo invent\u00f3, esto es, lo cre\u00f3 el pueblo; el pueblo que quiere comulgar con sus antepasados, que quiere poder hacer algo en su sufragio. Y si los cree irrevocablemente condenados o salvados, \u00bfqu\u00e9 puede valerles? \u00bfY es que hay nada m\u00e1s popular, m\u00e1s laico, que ese culto a los muertos inmortales, sobre todo en las regiones m\u00e1s c\u00e9lticas de Iberia? Un gallego, un portugu\u00e9s, un asturiano podr\u00e1n dejar de creer en Dios \u2014o creer que dejan de creerlo\u2014, pero no en las benditas \u00e1nimas. Y ven, sobre todo en ciertas noches, pasar la estantigua, la \u201chuestia\u201d, la santa compa\u00f1a, la fantasm\u00e1tica procesi\u00f3n de sus difuntos. Y este culto, probablemente anterior al cristianismo, persiste en \u00e9ste y persistir\u00e1 cuando este cristianismo popular, laico, espa\u00f1ol, se cuele en la religi\u00f3n comunista que le suceda, como en nuestro cristianismo se col\u00f3 el paganismo. Paganismo de pagano, hombre del pago, campesino, aldeano. Y el hombre del pago, que no es el de la supuesta calle, seguir\u00e1 creyendo en las almas errantes de los que hicieron la tierra que le hace, la tierra que labra. Las ra\u00edces de sus antepasados se hunden en su alma terrenal y terrosa.<\/p>\n<p>Pero dejemos ahora esto para volver a ello y deteng\u00e1monos en otra revelaci\u00f3n misteriosa, religiosa, del \u201cmisterio\u201d de Don Juan Tenorio. Es cuando \u00e9ste dice, conmoviendo al pueblo, a su feligres\u00eda, m\u00e1s que con sus arrullos de seductor, aquello de: \u201cLlam\u00e9 al cielo y no me oy\u00f3, \/ y pues sus puertas me cierra, \/ de mis pasos en la tierra \/ responda el cielo y no yo.\u201d Misteriosa arrogancia de desesperado a la antigua espa\u00f1ola, que plantea las responsabilidades del cielo, esto es, de Dios. Porque el cielo es aqu\u00ed Dios.<\/p>\n<p>Corre por ah\u00ed un dicho latino que dice: \u201cQuos Deus vult perdere dementat prius\u201d, \u201caquellos a quienes Dios quiere perder, los entontece antes\u201d, en que otros ponen en vez de \u201cDeus\u201d, Dios, J\u00fapiter. Pero el texto primitivo, griego, que lo es de un fragmento de Eur\u00edpides, no dice ni Dios ni J\u00fapiter \u2014o sea Zeus\u2014, sino que dice \u201cel cielo\u201d. Aquellos a quienes el cielo quiere perder entontece o enloquece primero. \u00bfY no ha de recordarnos esto aquel relato del libro b\u00edblico del \u00c9xodo (del cap. VII en adelante) de c\u00f3mo Jehov\u00e1 endureci\u00f3 primero el coraz\u00f3n del Fara\u00f3n para que no accediera a las s\u00faplicas de Mois\u00e9s y de Aar\u00f3n en favor de los israelitas, y castigarle luego enviando sobre Egipto las siete plagas? \u00a1Divina diablura \u00e9sta de Jehov\u00e1! Que me trae a la memoria aquella exclamaci\u00f3n del hijo de un amigo m\u00edo que, al explicarle su madre lo que quer\u00eda decir una estampa del Purgatorio, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Pero qu\u00e9 cosas que <em>tie<\/em> Dios!&#8230;\u201d En este muchachito, casi un ni\u00f1o, alentaba ya la misteriosa religiosidad popular espa\u00f1ola, la de Don Juan Tenorio.<\/p>\n<p>Siente el pueblo toda la agorera misteriosidad del cielo, del que dijo el poeta culto que ni es cielo ni es azul. Pero es que el poeta, Argensola, se refer\u00eda al cielo azul que todos \u201cvemos\u201d, y el cielo de Don Juan Tenorio, el de la piadosa impiedad paganocristiana de nuestro pueblo no es el cielo que se ve, sino el que se siente, el que ha de responder de nuestros pasos en la tierra. \u00bfVer? \u00a1Bah! Cuando los racionalistas combaten la fe, que es, seg\u00fan el Catecismo, \u201ccreer lo que no vimos\u201d, no se dan cuenta de que raz\u00f3n es creer lo que vemos. Argensola fing\u00eda \u2014\u00a1literato al cabo!\u2014 no creer en el cielo azul que todos vemos; pero el pueblo \u2014poeta, verdadero poeta ante todo\u2014 cree en el cielo, no siempre azul, que siente, en ese cielo por el que desfila en procesi\u00f3n misteriosa la santa compa\u00f1a; en ese cielo en que es una realidad la estatua del comendador.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n ha dicho que es irreligioso, que es incr\u00e9dulo, el pueblo que acude, ritualmente, cada a\u00f1o a la representaci\u00f3n del misterio de Don Juan Tenorio? Y ahora va a decirse misteriosamente, \u00edntimamente, subconcientemente, que del \u00faltimo paso que ha dado el pueblo espa\u00f1ol, de este paso de un r\u00e9gimen a otro, de esto que llaman revoluci\u00f3n, ha de responder el cielo. Todas las otras responsabilidades \u2014o irresponsabilidades\u2014 le tienen sin cuidado ni cuita. El pueblo de Don Juan Tenorio, el de Segismundo, el de Don \u00c1lvaro, el pueblo pagano y cristiano \u2014es decir, cat\u00f3lico\u2014, el del eterno Purgatorio, cree en el cielo, en ese cielo que unas veces le estraga con la sequ\u00eda sus cosechas y otras se las arrasa con pedriscos o se las inunda con avenidas. Y cree en ese cielo para descargarse de responsabilidad. Y esta creencia no se la arrancar\u00e9is con pedantescas racionalidades pedag\u00f3gicas. Declarad en el papel que no hay religi\u00f3n del Estado; pero la hay nacional, y es la del pueblo que vive de misteriosidades, y por ellas. \u201cDe mis pasos en la tierra responda el cielo, no yo.\u201d<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_84\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2694_1073207092\"><\/a><strong>La vocaci\u00f3n y el destino<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_85\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13208_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>De este comentario sobre la vocaci\u00f3n y el destino podr\u00eda decirse que es un comentario perpetuo, por encima de actualidad, aunque sugerido por ella. \u00a1La vocaci\u00f3n y el destino! Los dos goznes de la tragedia religiosa y a la vez econ\u00f3mica \u2014de religiosidad a lo humano y de econom\u00eda a lo divino\u2014 de nuestro pueblo, sobre todo en su clase media.<\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n. De \u201cvocare\u201d, llamar, es aquella profesi\u00f3n \u2014m\u00e1s bien misi\u00f3n\u2014 a que el Se\u00f1or nos llama en esta vida del mundo. Pero hay quien no oye la llamada y hay quien oy\u00e9ndola no le hace caso. Y hay que forzarle de ordinario con m\u00f3viles econ\u00f3micos. \u00bfQu\u00e9 son esas Asociaciones, generalmente de se\u00f1oras, para el fomento de las vocaciones religiosas? \u00bfC\u00f3mo se ha solido atraer al seminario o al claustro a los jovencitos, casi ni\u00f1os, que no sent\u00edan por dentro llamados a ellos? \u00bfQui\u00e9n ignora que las m\u00e1s de las \u00f3rdenes llamadas religiosas se han nutrido por una especie de recluta malthusiana?<\/p>\n<p>Un pobre padre, generalmente aldeano, cargado de hijos, no sabe c\u00f3mo colocarlos, y cuando llega el otro padre, el padre mon\u00e1stico, sin hijos de la carne, que recorre los pueblos echando el lazo de la recluta, le entrega uno de sus hijos como podr\u00eda haberle echado al torno de la Inclusa. Una boca menos que llenar. Y el pobre ni\u00f1o se ve sometido a una educaci\u00f3n reclusiva, se le sugiere una vocaci\u00f3n, y luego, cuando al llegar a edad de propia conciencia, despierta el hombre natural en \u00e9l, se encuentra con que ya no le cabe revocaci\u00f3n. Su destino es ya de hecho irrevocable. \u00a1Y qu\u00e9 de tragedias de esta irrevocabilidad!<\/p>\n<p>Esa vocaci\u00f3n, que debe serlo de sacrificio, se encuentra enredada en el otro gozne: el destino. Esa vocaci\u00f3n no determina el destino, sino que es determinada por \u00e9ste. \u00a1Y terrible t\u00e9rmino este de destino! En su significaci\u00f3n general, el Destino es el Hado, es la Fatalidad, es el Sino, es aquel sino que arrastr\u00f3 al Don \u00c1lvaro de nuestra castic\u00edsima tragedia rom\u00e1ntica. Pero luego, en el uso corriente y vulgar de nuestro lenguaje callejero, el destino ha tomado otra significaci\u00f3n no menos tr\u00e1gica: es el dechado de la triste tragedilla cotidiana de nuestra clase media. Tener que vivir y que mantener una prole con un destinillo de tres o cuatro mil pesetas en Hacienda, en Gobernaci\u00f3n o en Trabajo. \u00a1Un destinillo en el trabajo! Y esta es la tragedia cotidiana del funcionario, del cagatintas, del empleadillo, como la de la vocaci\u00f3n es la del fraile o la del pobre cura de misa y olla.<\/p>\n<p>Si la vocaci\u00f3n se ve rebajada por el destino, \u00e9ste, en cambio, el destino, rara vez se ve realzado por la vocaci\u00f3n. \u00bfEs que pueden sentir vocaci\u00f3n por su destino los m\u00e1s de los pobres funcionarios predestinados? \u00a1Y tan pre-destinados! Basta observar en las oposiciones o concursos a plazas o destinillos de mal pasar lo que es la pre-destinaci\u00f3n de nuestra proletaria clase media. De donde resulta que a los de la vocaci\u00f3n, a los irrevocables, y a los del destino, a los pre-destinados, les abarca una com\u00fan pordioser\u00eda. Tan mendicantes, tan pordioseras, como las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas as\u00ed llamadas lo son las corporaciones civiles de funcionarios proletarios.<\/p>\n<p>En el fondo, un problema religioso-econ\u00f3mico, un problema de c\u00f3mo ha de propagarse mejor este ag\u00f3nico linaje humano que quiere salvarse en este mundo y para el otro. \u201cCriar hijos para el cielo\u201d, que dice el Catecismo. Las \u00f3rdenes mon\u00e1sticas han obedecido a un resorte econ\u00f3mico. Hab\u00eda que limitar el crecimiento de la poblaci\u00f3n; hab\u00eda que dar empleo a aquella parte de ella que no podr\u00eda formar familia; hab\u00eda que hacer algo con las solteras y los solteros forzosos. Y hoy en los pa\u00edses en que no hay vocaciones mon\u00e1sticas \u2014y aun en \u00e9stos\u2014 esa parte de la sociedad irrevocablemente predestinada a la infecundidad va a caer en un tr\u00e1gico abismo de prostituci\u00f3n de ambos sexos, cuya difusi\u00f3n aterra.<\/p>\n<p>En mi obra sobre <em>La agon\u00eda del cristianismo<\/em> he tratado de inquirir algo que se toca con este conflicto tr\u00e1gico entre la vocaci\u00f3n y el destino; la vocaci\u00f3n, por ejemplo, de padre espiritual y el destino de padre carnal.<\/p>\n<p>Y, despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 ha sido aqu\u00ed, en nuestra Rep\u00fablica espa\u00f1ola de hoy, el \u00faltimo episodio de lo que se ha llamado la cuesti\u00f3n religiosa? Religiosa apenas, ni del un lado ni del otro. Ha sido una lucha de los pre-destinados, de los funcionarios laicos, de los proletarios del destinillo, de los padres carnales de muchos hijos, contra los de la vocaci\u00f3n forzosa \u2014pre-destinados tambi\u00e9n\u2014, contra los irrevocables hermanos y padres \u201cespirituales\u201d (!!); una lucha de la burocracia contra la clerec\u00eda. Una burocracia sin vocaci\u00f3n y una clerec\u00eda sin destino. Ya Carlos Marx dec\u00eda, creo que a prop\u00f3sito del \u201cKulturkampf\u201d, que el anti-clericalismo representa una lucha entre abogados y cl\u00e9rigos en que apenas se interesaba. Y es que es una lucha entre la irrevocable predestinaci\u00f3n civil y la predestinada irrevocabilidad eclesi\u00e1stica. Los dos negocios.<\/p>\n<p>Y ahora deber\u00edamos volver la atenci\u00f3n a nuestra castiza literatura picaresca con sus lazarillos, sus pordioseros, sus juglares, sus bulderos, sus cl\u00e9rigos andariegos, sus cazurros, sus frailes, sus espa\u00f1oles de anta\u00f1o redivivos oga\u00f1o. Y es que la historia se contin\u00faa.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_86\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2696_1073207092\"><\/a><strong>El \u201cpor Dios\u201d y el \u201ca Dios\u201d<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_87\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13210_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 descanso \u2014me dec\u00eda a m\u00ed mismo\u2014 el de desentra\u00f1ar palabras! Imagin\u00e1bamelo como un juego de ni\u00f1o que destripa un mu\u00f1eco para ver lo que tiene dentro y a las veces llora cuando no saca m\u00e1s que serr\u00edn. Per\u2026 \u00bfdescanso? No, sino nuevo cansancio. Y nueva cuita. As\u00ed en un diario po\u00e9tico que llevaba all\u00e1, en Hendaya, durante mi destierro fronterizo, encuentro anotado, con fecha de 6 de enero de 1930, esto: \u201cNi\u00f1o viejo, a mi juguete \/ al romance castellano \/ me di a sacarle las tripas \/ por mejor matar mis a\u00f1os. \/ Mas de pronto estremeci\u00f3se \/ y se me arredr\u00f3 la mano, \/ pues temblorosas entra\u00f1as \/ vert\u00edan sonoro llanto. \/ Con el hueso de la lengua, \/ de la tradici\u00f3n, badajo, \/ miserere, ave Mar\u00eda \/ ta\u00f1\u00edan en bronce sacro. \/ Martirio del pensamiento, \/ tirar palabras a garfio, \/ juguete de ni\u00f1o viejo, \/ \u00a1Lenguaje de hueso tr\u00e1gico!\u201d Y despu\u00e9s, vuelto ya del destierro, y a las veces enterrado y aterrado en mi patria restituida \u2014y aun no constituida\u2014, \u00a1cu\u00e1ntas he vuelto por v\u00eda de descanso a ese juego del desentra\u00f1amiento de palabras, buscando extra\u00f1arme de los hombres! En vano pues encontraba a estos, y lo m\u00e1s \u00edntimo y m\u00e1s hondo, lo m\u00e1s entra\u00f1ado de ellos, en esas palabras que m\u00e1s que hechas por hombres, fueron ellas, las palabras, las que les hicieron. Que en el principio fue el Verbo, la Palabra, que despu\u00e9s encarn\u00f3 en Hombre, y es el nombre el que le hace al hombre.<\/p>\n<p>Se nos ha dicho a los espa\u00f1oles, y yo lo he repetido muchas veces, que somos el pueblo que m\u00e1s abusa del santo nombre de Dios. Cosa que crispa los nervios a esos puritanos ingleses \u2014que aun quedan\u2014 que evitan pronunciarlo. Y, sin embargo, se dice que la palabra \u201cbigot\u201d, francesa e inglesa, que vale por gazmo\u00f1o, beato, santurr\u00f3n, y tambi\u00e9n fan\u00e1tico, es de origen ingl\u00e9s y deriva de la frase: \u201cby God\u201d, por Dios. Como nuestro pardiez de la expresi\u00f3n francesa \u201cpar Dieu\u201d. Mientras entre nosotros el \u201cpor Dios\u201d ha dado lugar a esas castic\u00edsimas y tan reveladoras palabras de pordiosear, pordioseo, pordiosero y pordioser\u00eda, palabras que destilan amargura de siglos, palabras que vierten quejumbroso llanto. Junto a pordiosero, mendigo apenas si quiere decir cosa que valga.<\/p>\n<p>Y de si \u201cpor Dios\u201d hemos hecho estos derivados, en cambio de \u201ca Dios\u201d \u2014que solemos escribir, quit\u00e1ndole su fuerza, adi\u00f3s\u2014 no hemos hecho ni adiosear, ni adioseo, ni adiosero, ni adioser\u00eda. El \u201cpor Dios\u201d del pordioseo es una demanda, es una s\u00faplica, y el \u201ca Dios\u201d suele ser un despido, las m\u00e1s de las veces un rechazo. Cuando a otro se le dice adi\u00f3s es que se le manda a paseo. La contestaci\u00f3n, sin embargo, a la demanda de \u201cuna limosna por el amor de Dios\u201d no suele ser \u201ca Dios, hermano\u201d, o sea \u201ca Dios os encomiendo\u201d, sino \u201c\u00a1perdone, hermano!\u201d Otra manera de quit\u00e1rselo uno de encima. Y esa palabra \u201climosna\u201d que desde el griego vino rodando a nuestros romances, y que es de la misma ra\u00edz de la que usamos en la jaculatoria lit\u00fargica de: \u201c\u00a1Kyrie, eleison!\u201d y \u201c\u00a1Christe, eleison!\u201d \u00a1Ten compasi\u00f3n de nosotros, se\u00f1or! \u201cAdiosear\u201d podr\u00eda ser el modo de despedirle, remiti\u00e9ndole a Dios, al que nos pordiosea. \u201cPordiosero, pordiosero, \/ Dios nos tenga de su mano; \/ Sat\u00e1n invent\u00f3 el dinero, \/ \u00a1a Dios, y perdone, hermano!\u201d \u00bfPor qu\u00e9 se me ha ocurrido esta despiadada cuarteta? \u00bfPor qu\u00e9 me acongoja tanto este pordioseo espa\u00f1ol?<\/p>\n<p>\u00a1Dios, Dios! Esta es una de las contad\u00edsimas palabras que en nuestro romance derivan del nominativo y no del acusativo latino, como es lo corriente. Y \u00bfpor qu\u00e9? Lo m\u00e1s veros\u00edmil es que se deba a que la palabra \u201cDeus\u201d, Dios en nominativo, entraba como sujeto en muchedumbre de frases consagradas, como \u201cDios nos valga\u201d, \u201cDios nos asista\u201d, \u201cDios le ampare\u201d, etc., etc. Y, sobre todo, en todas aquellas en que tratamos de descargarnos en Dios. Y Dios, teol\u00f3gicamente, no es objeto, sino sujeto, es el Sujeto por excelencia, no el t\u00e9rmino de la acci\u00f3n, sino el principio de ella, o mejor, la acci\u00f3n misma. O el acto puro.<\/p>\n<p>Y pensando, por camino ling\u00fc\u00edstico, en este Acto Puro y en nuestra impura actualidad, ven\u00eda a o\u00edr el llanto que brotaba de las temblorosas entra\u00f1as de ese \u201cpor Dios\u201d que rueda a trav\u00e9s de nuestros siglos de mendiguez. \u201c\u00a1Por Dios, por Dios, hermano!\u201d Y otras veces el \u201ca Dios\u201d que dirig\u00edan a su patria, al desterrarse de ella, los pobres que iban a buscarse la vida en extra\u00f1as tierras. Pobres, s\u00ed; pero no pobres de solemnidad. Porque los pobres de solemnidad se quedaban aqu\u00ed, en su patria, pordioseando solemnemente.<\/p>\n<p>\u00bfConoce el lector expresi\u00f3n m\u00e1s terrible que esa de \u201cpobre de solemnidad\u201d? S\u00ed, esos pobres que sirven en las solemnidades para que los personajes solemnes hagan ostentaci\u00f3n de su caridad lit\u00fargica.<\/p>\n<p>\u00a1Ah, y c\u00f3mo me acuerdo de aquel solemne pobre de oficio que se nos arrimaba embozado en un fantasm\u00e1tico silencio y retirando las manos para mejor pordiosearnos con la h\u00fameda mirada de su menester!<\/p>\n<p>Quer\u00eda consolarme del triste espect\u00e1culo que ofrecen nuestras calles, de la visi\u00f3n de la lacer\u00eda pordiosera, refugi\u00e1ndome en la tarea de mi oficio; pero los hombres se me ven\u00edan con las palabras y lloraban en \u00e9stas. Lloraba nuestro lenguaje; gem\u00eda mi romance castellano. Por ti, Dios m\u00edo, \u00bfcu\u00e1ndo nos dejar\u00e1s dar el \u00faltimo \u201ca Dios\u201d, el \u00faltimo a Ti, a nuestras miserias?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_88\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2698_1073207092\"><\/a><strong>El cu\u00f1o del C\u00e9sar<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_89\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13212_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Pero \u00bfes que puede usted creer, se\u00f1orito m\u00edo, que encuentre yo un regodeo enfermizo, casi s\u00e1dico, en zambullirme al hond\u00f3n de la realidad, donde su idealidad descansa, en vez de chapotear en su sobrehaz? La sobrehaz de la realidad es lo que suelen ustedes, los se\u00f1oritos, llamar la actualidad. La actualidad de lo real, a lo que yo opongo la potencialidad de lo ideal.<\/p>\n<p>Usted, se\u00f1orito m\u00edo, debe saber, aunque no lo sepa, la diferencia, muchas veces oposici\u00f3n, que hay entre lo en acto \u2014<em>in actu<\/em>\u2014 y lo en potencia \u2014<em>in potentia<\/em>\u2014. Entre la actualidad y la potencialidad. Y no deber\u00eda chocarle, por lo tanto, que me interese tan poco la actualidad espa\u00f1ola pol\u00edtica y religiosa, como me interesa tanto la potencialidad. Me esfuerzo por descubrir lo quue pueda salir de las afirmaciones, hoy veladas, que laten en el fondo de nuestra vida espiritual com\u00fan, de nuestra conciencia p\u00fablica, porque en la sobrehaz, en la actualidad pol\u00edtica y religiosa, no descubro m\u00e1s que negaciones. Negaci\u00f3n fue ayer el movimiento anti-mon\u00e1rquico y negaci\u00f3n es hoy el movimiento anti-republicano. Negaciones que llevan al desencanto del que cree llegar a la tierra de promisi\u00f3n, sin percatarse de que no es tierra, sino que es, como el Para\u00edso, sue\u00f1o. Y lo mismo el Para\u00edso antes de la historia, o sea el cristiano, que el Para\u00edso despu\u00e9s de la historia, o sea el comunista. Porque fuera de la historia es fuera de la realidad. Realidad que descansa, se lo repito, en idealidad, que es lo potencial.<\/p>\n<p>Y ustedes, \u00bfqu\u00e9 potencialidad representan? \u00bfO qu\u00e9 idealidad?, que es lo mismo. \u00bfCree usted que voy a tomar en serio ese santo y se\u00f1a de \u201c\u00a1viva Cristo rey!\u201d? \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? \u00bfEs en este grito Cristo lo adjetivo y rey lo sustantivo, o al rev\u00e9s, Cristo lo sustantivo y rey lo adjetivo? \u00bfQuieren dar vida a un rey cristiano o a un Cristo mon\u00e1rquico? \u00bfY no resultar\u00e1 todo ello, bien desmenuzado, un galimat\u00edas? \u00bfO no ser\u00e1 como un \u201c\u00a1viva la Virgen!\u201d o un \u201c\u00a1viva la Pepa!\u201d? La Pepa era, ya lo sabr\u00e1 usted, aquella Constituci\u00f3n liberal que se promulg\u00f3 un d\u00eda de San Jos\u00e9.<\/p>\n<p>No quiero volver a recordarle lo de que Jes\u00fas, el Cristo, huy\u00f3 al monte cuando las turbas quisieron proclamarle rey, y c\u00f3mo quien le proclam\u00f3 tal fue Pilatos con el I. N. R. I. Quiero s\u00f3lo recordarle lo del C\u00e9sar y Dios. Cuando para tentarle a Jes\u00fas los escribas le preguntaron si era debido pagar tributo al C\u00e9sar, y \u00e9l tomando la moneda les pregunt\u00f3 a su vez, call\u00e1ndoles: \u201c\u00bfCuyo es el cu\u00f1o?\u201d, y al responderle: \u201cDel C\u00e9sar\u201d, dijo el Maestro: \u201cPues dad al C\u00e9sar lo que es del C\u00e9sar, y a Dios lo que es de Dios.\u201d Osea: al C\u00e9sar el tributo, el dinero, la hacienda, y a Dios; \u00bfqu\u00e9 a Dios? Y nuestro poeta cat\u00f3lico espa\u00f1ol, el de <em>La vida es sue\u00f1o<\/em> y <em>El alcalde de Zalamea<\/em>, dej\u00f3 dicho: \u201cAl rey la vida y la hacienda \/ se ha de dar; pero el honor \/ es patrimonio del alma \/ y el alma es s\u00f3lo de Dios.\u201d Al rey o al C\u00e9sar. Porque ya los jud\u00edos, cuando Pilatos les preguntaba si habr\u00eda de crucificar a su rey, respond\u00edan: \u201cNo tenemos rey, sino C\u00e9sar.\u201d Al rey, al rey del alcalde de Zalamea la vida y la hacienda, y a Dios\u2026 \u00bfel honor? El honor, el honor caballeresco, calderoniano, no es un puro sentimiento cristiano, sino mestizo de cristiano y pagano. A Dios, pues, \u00bfqu\u00e9? A Dios, el sue\u00f1o de la vida, la fe de esperanza. Y he aqu\u00ed por qu\u00e9 no me doy cuenta de lo que quieren decir con lo de \u201c\u00a1viva Cristo rey!\u201d, sobre todo cuando de lo que tratan es de regatear, o acaso de escamotear al C\u00e9sar, al Estado, a la Rep\u00fablica, el tributo que se le debe; de defraudar a la Hacienda.<\/p>\n<p>No, no s\u00e9 que buscan con clavar al Cristo a la realeza, como no sea volver a crucificarle; no s\u00e9 qu\u00e9 potencialidad cela su campa\u00f1a. Y menos s\u00e9 lo que pueda llegar a ser un partido cat\u00f3lico entre nosotros. Y cosa terrible, se\u00f1orito m\u00edo, si debajo de ese santo y se\u00f1a de Cristo rey se ocultara un designio de sisar el tributo debido al C\u00e9sar. Porque usted sabe que hay casuistas que sostienen que el matute y el contrabando no son pecados. Que podr\u00e1n no serlo contra el s\u00e9ptimo mandamiento, el de no hurtar; pero lo son contra el cuarto, honrar padre y madre, en que entra, seg\u00fan se nos ense\u00f1\u00f3 en la escuela, obedecer a lo que mandan las autoridades legalmente constituidas, sea la del C\u00e9sar, sea la del alcalde de Zalamea. Y las autoridades civiles mandan pagar tributos.<\/p>\n<p>\u00a1Ay, si debajo de ese \u201cCristo rey\u201d se ocultan prop\u00f3sitos de orden econ\u00f3mico! \u00a1Ay, si debajo de ese santo y se\u00f1a est\u00e1 la ra\u00eds de todos los males, que es, como dijo el ap\u00f3stol, el amor al dinero! (I Timoteo VI, 10). \u00a1Ay, si no advierten el cu\u00f1o de la moneda que buscan defraudar! Y aun me queda qu\u00e9 decirle de esa realeza de similor.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_90\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2700_1073207092\"><\/a><strong>Contemplando el diplodoco<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_91\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13214_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>He ido a refugiarme al Museo de Historia Natural, a refugiarme de la actualidad pol\u00edtica en la contemplaci\u00f3n de esa que llamamos historia natural \u2014\u00bfartificial la otra?\u2014 y que siempre me he resistido, a pesar del transformismo, a considerarla como tal historia. Prefiero la biograf\u00eda y la geograf\u00eda a la biolog\u00eda y la geolog\u00eda, y doy en pensar si no ha de suceder a esa huera sociolog\u00eda una sociograf\u00eda, aunque no habr\u00e1 de ser sino la historia humana.<\/p>\n<p>Y all\u00ed, en ese Museo\u2026 Y, a prop\u00f3sito, me han contado que una vez que entr\u00f3 all\u00ed un picador cordob\u00e9s exclam\u00f3 ante el toro de Veragua: \u201c\u00a1Esto s\u00ed que es Museo, y no aquel del Prado!\u201d Pues bien: all\u00ed me puse a contemplar el esqueleto del Diplodoco, anterior al hombre, aun al que pint\u00f3 en las cuevas de Altamira aquel bisonte al que se trag\u00f3 el le\u00f3n de Espa\u00f1a. En el antiguo museo, hace a\u00f1os, reinaba como antediluviano el megaterio, hoy desmontado. \u00a1Pero este diplodoco, este colosal reptil f\u00f3sil, carbonizado! Sus enormes patazas y su costillaje parecer no servir m\u00e1s que para sostener el espinazo, rosario, de sus v\u00e9rtebras, cuentas, que rematan en el \u201cgloria-patri\u201d de su calavera de microc\u00e9falo. Dir\u00edase un enorme rosario tendido, abatido, arrastrado: da el aire de una monstruosa debilidad, de una colosalidad inerme y como si rezase\u2026 \u00bfqu\u00e9? Y pensando en los aeroplanos gigantes, en los tanques, en los submarinos, en todos los artilugios de la moderna maquinaria, me dec\u00eda: \u201c\u00bfNovedades? Lo m\u00e1s nuevo ser\u00eda que uno de estos gigantescos monstruos paleontol\u00f3gicos resucitase y se viniera sobre nosotros, acaso aquel pterod\u00e1ctilo que volar\u00eda sobre el lago que fue la actual cuenca del Duero.\u201d Y luego: \u201cDios \u2014\u00a1siempre Dios!\u2014 nos ense\u00f1aron que cre\u00f3 el mundo para el hombre. Entonces, \u00bfpara qu\u00e9 hizo y deshizo estos monstruos antes de he\u00f1ir del barro al hombre? \u00bfAcaso para que ahora, contemplando sus osamentas, nos alcemos a m\u00e1s altas y nos zahondemos a m\u00e1s hondas consideraciones? Y estos desenterrados esqueletos de monstruos, \u00bfno se ponen tambi\u00e9n a contemplarnos? \u00a1Contemplar! Con-templar es juntarse en el mismo templo, en el Universo como templo de la conciencia universal y eterna. Este esqueleto, este recuerdo del Diplodoco, es ya una leyenda, es un poema, es una criatura espiritual. \u00bfY no son acaso lo mismo otras formas, otras instituciones que han pasado por nuestra historia, no ya la natural, sino la humana? Napole\u00f3n, al pie de las Pir\u00e1mides, otro Diplodoco, dijo a su ej\u00e9rcito: \u201c\u00a1Desde esa altura cuarenta siglos os contemplan!\u201d Y desde este \u201cgloria-patri\u201d del enorme rosario de cuentas carbonizadas de Diplodoco \u2014otra Pir\u00e1mide\u2014, \u00bfcu\u00e1ntas decenas, tal vez centenas de milenios nos contemplan? S\u00f3lo a Napole\u00f3n, ahijado de Rousseau y de la Revoluci\u00f3n Francesa, pod\u00eda hab\u00e9rsele ocurrido aquello. Se lo inspiraron los siglos que posaban en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue la finalidad divina de la Revoluci\u00f3n Francesa, por ejemplo? (Y ejemplo rima con templo.) \u00bfEs que la gran Revoluci\u00f3n mejor\u00f3 la suerte de los hombres, nos dej\u00f3 m\u00e1s libertad, m\u00e1s igualdad, m\u00e1s fraternidad, m\u00e1s seguridad, m\u00e1s civilizaci\u00f3n? \u00bfVivimos mejor que vivieron los que la provocaron? No; lo eterno que esa Revoluci\u00f3n nos ha dejado es su leyenda, su osamenta espiritual. Ya lo dijo Homero: \u201cLos dioses traman y cumplen la perdici\u00f3n de los mortales para que haya cantar para los venideros.\u201d Y qu\u00e9 se yo\u2026 acaso aquella guerra civil de que fui, de ni\u00f1o, testigo, no me ha dejado sino su leyenda, su visi\u00f3n, su esqueleto espiritual, que trat\u00e9 de fijar en una novela hist\u00f3rica, mi primicia en las letras patrias. Porque la leyenda no es una envoltura, un pellejo, sino un cogollo, un esqueleto; la leyenda nos da descarnada \u2014y desencarnada\u2014, no ya desnuda, la realidad hist\u00f3rica perenne, no ya la la mentirosa y documental de la actualidad pasajera. La leyenda es una revelaci\u00f3n; la leyenda es la potencialidad. \u00bfQu\u00e9 nos importa la pobre carne palpitante del que fue actual Diplodoco cuando, antes del hombre, se alimentaba acaso de algas marinas?<\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed por qu\u00e9 mientras otros se afanan por remachar esta llamada revoluci\u00f3n republicana espa\u00f1ola actual, yo me afano por ir preparando su leyenda, su osamenta espiritual futura; he aqu\u00ed por qu\u00e9 me esfuerzo en descarnarla \u2014y desencarnarla\u2014 m\u00e1s que desnudarla, en quitarle toda la carnaza y la grasa y la pringue y la cotena de su pobre actualidad pol\u00edtica pasajera. Quitarle su actualidad pol\u00edtica pasajera a ver si descubrimos su potencialidad c\u00f3smica permanente.<\/p>\n<p>Sal\u00ed del Museo de Historia Natural con la visi\u00f3n del esqueleto del Diplodoco clavada en el hond\u00f3n, en el poso de mi \u00e1nimo, y pregunt\u00e1ndome por qu\u00e9 y para qu\u00e9 hizo Dios, el Dios de nuestro Catecismo escolar, el mundo para el hombre. \u00bfY para qu\u00e9 el hombre y su historia toda? Sal\u00ed imagin\u00e1ndome que el esqueleto del Diplodoco enjaulado \u2014o mejor: \u201cenmuseado\u201d\u2014 pregunta con el \u201cgloria-patri\u201d de su calavera tambi\u00e9n: \u201c\u00bfPara qu\u00e9?\u201d Que es lo mismo que preguntar: \u201c\u00bfPor qu\u00e9?\u201d Y una voz \u00edntima \u2014\u00bfm\u00eda?, \u00bfsuya?\u2014 me dec\u00eda que en el principio fue, en el Templo de la Conciencia que es el Universo, el Verbo, y que en el fin no ser\u00e1 m\u00e1s que el Verbo, y que cuando creemos con-templar a Dios, es que Dios nos est\u00e1 con-templando, en el mismo templo, en la misma conciencia que nosotros. Y todo esto me consolaba de la mezquindad de mi pobre menester pol\u00edtico pasajero.<\/p>\n<p>Y ahora vayamos a leer lo que sobre la <em>Pol\u00edtica de Dios y gobierno de Cristo Nuestro Se\u00f1or<\/em> nos dej\u00f3 escrito aquel nuestro gran sat\u00edrico y asc\u00e9tico \u2014dos t\u00e9rminos mutuamente convertibles, pues la s\u00e1tira es asc\u00e9tica, y la asc\u00e9tica y hasta la ascesis son sat\u00edricas\u2014 Don Francisco G\u00f3mez de Quevedo y Villegas, se\u00f1or de la Torre de Juan Abad, desentra\u00f1ador y descarnador de nuestro romance y de nuestra picard\u00eda \u2014romance picaresco y picard\u00eda romancesca, si no rom\u00e1ntica\u2014, el de las despiadadas burlas, el desollador de la Espa\u00f1a de los validos, la que crec\u00eda como los agujeros crecen, el montador de esqueletos que todav\u00eda con sus muecas nos contemplan cuando los contemplamos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_92\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2702_1073207092\"><\/a><strong>De la religi\u00f3n y la pol\u00edtica<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_93\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13216_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>\u201cNo hay que andarse con contemplaciones \u2014me escribe el consabido lector de mis monodi\u00e1logos, despu\u00e9s de haber le\u00eddo mi contemplaci\u00f3n del diplodoco\u2014; hay que obrar. Y para obrar, salirse del templo de las con-templaciones.\u201d Y luego: \u201c\u00a1Hay que vivir!\u201d Y yo, al leerlo, me he dicho que lo que hay que hacer es digerir lo vivido, asimil\u00e1rselo, es pensar la vida, posar la vida en la tras-vida, es pervivir. Hay que vivir, sin duda; pero no creamos que con vivezas pol\u00edticas se labra una vivienda para siempre, que el vivo pol\u00edtico no siempre suele ser un verdadero viviente.<\/p>\n<p>Y me a\u00f1ade el consabido lector: \u201cMenos religi\u00f3n y m\u00e1s pol\u00edtica.\u201d Que es como sidijese: \u201cmenos c\u00f3smica y m\u00e1s pol\u00edtica; menos Universo y m\u00e1s ciudad; menos templo y m\u00e1s oficina.\u201d Y me habla en el sentido m\u00e1s callejero y trivial \u2014esto es, de plazuela o trivio\u2014 del misticismo. \u00bfMisticismo? La contemplaci\u00f3n del Diplodoco, lejos de incapacitar para la acci\u00f3n, capacita a\u00fan m\u00e1s para ella. Pues nunca se obra con m\u00e1s eficacia pol\u00edtica que cuando se va a forjar la leyenda, cuando se busca el poder para la gloria. Ejemplo: el cardenal Jim\u00e9nez de Cisneros, que busc\u00f3 la Espa\u00f1a de Dios para el Dios de Espa\u00f1a y del Universo todo.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya sabemos que hay que vivir y para vivir hay que enterrar a los muertos \u2014que no nos estorben nuestra vida con su podredumbre\u2014; pero sabemos que este pol\u00edtico y util\u00edsimo oficio lo es de muertos que se creen vivos. Pues escrito est\u00e1: \u201cDejad que los muertos entierren a sus muertos.\u201d Y que \u00e9stos pasen a la historia que pasa y no a la leyenda que queda. S\u00ed, ya sabemos que hay que vivir en la ciudad; pero cada cual tiene su vocaci\u00f3n y destino, y si la de otros es dictar decretos, organizar elecciones o tramar Constituciones, la de este comentador que monodialoga con su lector consabido es la de hurgar en la religiosidad latente espa\u00f1ola, que no piedad, hasta que se desperece y as\u00ed se desemperece y despierte la que no est\u00e9 despierta ya, y \u00e9sta se d\u00e9 mejor cuenta de s\u00ed misma y se reforme. Que estampen en el papel constitucional que no hay religi\u00f3n de Estado en Espa\u00f1a; pero el comentador sabe que hay religi\u00f3n nacional, y lo sabe porque siente el eco que entre sus compatriotas \u2014no sin sorpresa suya en un principio\u2014 han encontrado sus pesquisas \u2014y hasta inquisiciones\u2014 del sentimiento tr\u00e1gico de la vida, de la agon\u00eda del cristianismo, del misterio del Cristo de Vel\u00e1zquez.<\/p>\n<p>Y como esta piedad, esta religiosidad, este sentimiento universal y eterno lo ha posado y reposado nuestro pueblo, un pueblo de Dios, en su lenguaje, he aqu\u00ed por qu\u00e9 el comentador se entrega a escudri\u00f1ar ese lenguaje y a desentra\u00f1arlo. Porque la pol\u00edtica es espuma y la religi\u00f3n es poso, y en el poso est\u00e1 el reposo, y en la espuma la racha y el alboroto del d\u00eda o del siglo que pasan. <em>La espumadera de los siglos<\/em>, titul\u00f3 Roberto Robert \u2014hoy ya olvidado\u2014 a un libro de gacetillas hist\u00f3ricas, y el t\u00edtulo es ya de por s\u00ed, lo que suele suceder a menudo, un hallazgo. Espumen, pues, otros, despabilando para mejor hacerlo, las luces de la cr\u00edtica \u2014aunque ya con las bombillas el\u00e9ctricas las despabiladeras \u201chan pasado a la historia\u201d\u2014; espumen otras la actualidad secular \u2014y seglar\u2014 que pasa, que el comentador se va a reposar el poso de la eternidad y de potencialidad que nos queda; se va a buscar el sello de nuestra fe en nuestro lenguaje.<\/p>\n<p>En nuestro lenguaje, s\u00ed. Filolog\u00eda, o mejor onomatolog\u00eda \u2014logolog\u00eda ser\u00eda otra cosa\u2014 es teolog\u00eda. \u201cSantificado sea tu nombre.\u201d \u00bfY hay mejor manera de santificar un nombre que estudiarlo, que contemplarlo hasta que se haga nuestro? V\u00e9ase por qu\u00e9 buscamos en los nombres el esqueleto espiritual, la leyenda de las cosas nombradas. \u00bfLa cosa en s\u00ed, que dijo Kant? No, sino el nombre en s\u00ed. \u201c\u00a1Dime tu nombre!\u201d, le mendigaba Jacob al \u00e1ngel, al divino mensajero, con quien estuvo luchando desde la puesta del sol hasta el rayar del alba.<\/p>\n<p>Queremos en estos Comentarios, que aspiran \u2014\u00a1habr\u00e1se visto atrevimiento!\u2014 a hacerse permanentes en cierto modo en el \u00e1nimo de sus lectores, mentar y comentar aquellos hechos \u2014no menos sucesos\u2014 que est\u00e9n haciendo nuestra Espa\u00f1a de Dios, que est\u00e9n haciendo de Dios a nuestra Espa\u00f1a. Lo dem\u00e1s son gacetillas, aunque en forma de leyes vayan a parar a la <em>Gaceta<\/em>, saliendo de una C\u00e1mara que, como es inevitable y acaso \u00fatil en el sistema parlamentario, se compone de camarillas. Camarillas pol\u00edticas, inevitables y acaso \u00fatiles, que no son, por supuesto, peores que los convent\u00edculos pseudo-religiosos, que no son peores que esas congregaciones que tratan de usufructuar la piedad popular y laica. Pero esta piedad, que tiene que vivir en el siglo que pasa, que tiene que ser seglar, esto es, pol\u00edtica, se nutre de lo que no pasa, se nutre de la contemplaci\u00f3n de lo que se queda.<\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed por qu\u00e9, consabido lector de nuestro monodi\u00e1logo, la contemplaci\u00f3n de todo diplodoco, pir\u00e1mide o leyenda revolucionaria, nos hace volver a la vida de la irrevocable actualidad, a la pol\u00edtica, al deber civil, con nuevas fuerzas; nos hace volver a la espuma, corroborados con sales del poso; nos hace volver a la milicia, que es la vida del hombre sobre la tierra, con renovaci\u00f3n de reposo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_94\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22547_1986339544\"><\/a><strong>Cuenca ib\u00e9rica<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_95\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22549_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 26 de noviembre de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed, en esta Salamanca, acostada vera del Tormes, que la breza bajando de Gredos, espinazo de Espa\u00f1a, aqu\u00ed, a digerir, a cocer sensaciones de Cuenca encrespada entre las hoces del J\u00facar y el Hu\u00e9car, que bajan de la cordillera ib\u00e9rica, costillar de la Pen\u00ednsula. \u00a1Dos tipos hermanos, pero tan diferentes estas dos tierras castellanas! Cuelgan las viviendas de Cuenca sobre las hondonadas de ambos r\u00edos, y es como s\u00ed la ciudad fuese borbot\u00f3n de los entresijos de la sierra ib\u00e9rica; casas desentra\u00f1adas y entra\u00f1ables que se asoman a la sima. Y todo, el caser\u00edo y el terreno, paisaje natural. Y espiritual. Rocas barroque\u00f1as \u2014y barrocas\u2014 que semejan murallas, como almenadas, tal vez embozadas en yedra; un castillo interior, de las entra\u00f1as de la tierra madre, aun m\u00e1s que en \u00c1vila de Santa Teresa. Huesos, piel y vello de arbolillos desmedrados, no; como en Salamanca, jugosa tierra mollar.<\/p>\n<p>Y toda esta convulsi\u00f3n en que se apelotona Cuenca no fue plut\u00f3nica, de terremoto, sino obra del agua lenta y tozuda, la que cala y corroe y descarna la tierra y la hi\u00f1e y conforma. As\u00ed la tradici\u00f3n, liquida tambi\u00e9n, surca y corroe, y labra y talla, y tortura hondas hoces en el lecho rocoso de un pueblo. Y hasta inquisitorialmente, como lo prob\u00f3 y comprob\u00f3 Cuenca en su historia.<\/p>\n<p>Se abrazan y conyugan J\u00facar y Hu\u00e9car al pie de la iglesia mayor que ha bendecido tantos desemboques mutuos de vidas de almas oscuras. \u201cNuestras vidas son los r\u00edos, \/ que van a dar en la mar, \/ que es el moirir&#8230;\u201d, cant\u00f3 el del Carri\u00f3n, y a morir se han ido, mejidos sus caudales, vidas aparejadas en costumbre. Se conocieron acaso en aquel parque provinciano, enjaulado, y formaron un hogar. Mezclada a la neblina de las hoces contempl\u00e9 la humareda de los hogares ciudadanos. En las m\u00e1rgenes de los dos r\u00edos, chopos y \u00e1lamos encendidos, como cirios, en rojor oto\u00f1al. \u00a1Y qu\u00e9 vidas! Aguardando todos los d\u00edas, desde la ma\u00f1ana, al ma\u00f1ana eterno; aguard\u00e1ndolo, que no esper\u00e1ndolo. Vida no de esperanza, mas ni aun de espera, sino de aguarde. Y de aguante. \u201cPosada del rinc\u00f3n\u201d todo, y no tan s\u00f3lo la que as\u00ed se llama y empapelada su estancia con n\u00fameros de semanarios gr\u00e1ficos de actualidades pasajeras. En un rinc\u00f3n de una hondonada, los cipreses de las Angustias, arrimados al respaldar de la roca, junto al abandonado convento donde no hace mucho buscaba refugio y sosiego el cardenal Segura, primado de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 vidas! Alguna vez, a siglos, una sacudida hist\u00f3rica; ya es Alfonso VIII, que en 1177 arranca la ciudad a la morisma; ya es otro Alfonso, de Borb\u00f3n y Este, a\u00fan vivo, hermano del pretendiente al trono D. Carlos, que con su Mar\u00eda de las Nieves, la do\u00f1a Blanca de la blanca boina, cuya leyenda o\u00ed, de ni\u00f1o, nacer, y los que en 1874, pareja moza, entran, con su hueste de facciosos carlistas, a saco en la misma Cuenca. Dos aniversarios: el 21 de septiembre y el 15 de julio, que se agregan al aro de las festividades lit\u00fargicas, con el d\u00eda de Difuntos, el de Navidad, los de Pasi\u00f3n \u2014procesiones callejeras en que entre encucuruchados penitentes de mascarada chispea la cara lacrimosa de la Virgen Madre\u2014, los de Resurrecci\u00f3n; la historia de siempre y que siempre, como el caudal de los r\u00edos, vuelve por las mismas hoces de siempre.<\/p>\n<p>En la catedral, el esplendor recatado de la rejer\u00eda repujada. Pero mayor intimidad en aquellas rejas caseras que cierran los ventanales de la alta calle de San Pedro, que sube hacia el Castillo, a m\u00e1s de mil metros de altura. En aquellas encumbradas entra\u00f1as de la meseta castellana se forjaron aquellos barrotes de cierre como hila la oruga en las suyas las hebras del capullo en que se encierra a dormir sue\u00f1o de coco antes de ser mariposa. Que as\u00ed durmieron sus ensue\u00f1os los hidalgos conquenses, entre rejas, en esa cuenca bivalva y roquera de encantada ciudad.<\/p>\n<p>Flores de este paisaje espiritual aquellos hermanos Vald\u00e9s, de los primeros y pr\u00f3ceres renacentistas reformados espa\u00f1oles. Como agua de los r\u00edos natales hab\u00edales labrado el alma el caudal de dos tradiciones: la de la fe y la de la lengua. Para Juan, el del imperecedero <em>Di\u00e1logo<\/em>, lengua la religi\u00f3n en que hablaba a su Dios y de Espa\u00f1a, y religi\u00f3n su lengua vulgar, a las que dio nuevo aliento y us\u00f3 la Reforma. Te\u00f3logo y fil\u00f3logo en uno, Vald\u00e9s \u2014teofil\u00f3logo como su maestro Erasmo\u2014, estremecido de entra\u00f1ada querencia a su nativo romance castellano, y estremecido de piadoso cari\u00f1o a la fe que les hizo so\u00f1ar la vida a sus antepasados, de castizo abolengo. Sab\u00eda Vald\u00e9s que creer es hablar con Dios en la lengua viva de la cuna, sin truchimanes medianeros, y en conformidad de incertidumbre.<\/p>\n<p>As\u00ed, mientras las viviendas colgadas del caser\u00edo de Cuenca, empin\u00e1ndose las unas sobre las otras, miraban con sus ojos huecos, sus luces, a las aguas que van a dar a la mar, de donde brotaron, por el lecho de las hoces, volv\u00eda yo mi vista hist\u00f3rica al pasado sendero de los siglos de nuestra inacabable doble reconquista, la de nuestra lengua de hablar con nuestro Se\u00f1or, el Padre de la Espa\u00f1a eterna, nuestra fe vulgar y popular, y la de nuestra otra lengua, religi\u00f3n tambi\u00e9n, nuestro ib\u00e9rico romance castellano. Y recordaba que cerca de Cuenca, en las m\u00e1rgenes manchegas de la vertiente de su serran\u00eda, en llano ya, en Belmonte, vio la luz otro teofil\u00f3logo renacentista y escriturario, fray Luis de Le\u00f3n, el del legendario \u201cdec\u00edamos ayer\u201d \u2014siempre decimos lo que ayer dijimos\u2014, que, libre ya de la Inquisici\u00f3n, que le husme\u00f3 hebraizante y acaso marrano, cant\u00f3 la descansada vida del que huye el mundanal ruido aqu\u00ed, en esta Salamanca, donde se cans\u00f3 al cansar a los otros.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_96\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc8194_1800461024\"><\/a><strong>Larra, Molinos y los agrarios<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_97\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13218_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Ahora en que por ciertos pol\u00edticos se pretende aunar la llamada acci\u00f3n agraria con la llamada cat\u00f3lica \u2014lo econ\u00f3mico con lo religioso\u2014 conviene volver a leer lo que hace ya cerca de un siglo, en mayo de 1835, escrib\u00eda Mariano Jos\u00e9 de Larra (F\u00edgaro) en su art\u00edculo <em>El hombre globo<\/em>. En que trat\u00f3 de hombres s\u00f3lidos, l\u00edquidos y gaseosos. Llamaba hombre s\u00f3lido a \u201cese hombre compacto, recogido, obtuso que se mantiene en la capa inferior de la atm\u00f3sfera humana\u201d, y tras motejarle de \u201chombre-ra\u00edz\u201d y \u201chombre-patata\u201d, hac\u00eda de \u00e9l una descripci\u00f3n que parece remedo de la que La Bruy\u00e8re hizo del campesino franc\u00e9s, apegado al terru\u00f1o. \u201cEn religi\u00f3n, en pol\u00edtica, en todo \u2014escrib\u00eda Larra\u2014 no ve m\u00e1s que un laberinto, cuyo hilo jam\u00e1s encontrar\u00e1\u2026; es la costra del mundo\u2026, es la base de la humanidad, del edificio social\u201d, y luego que \u201cde esta especie sale el esclavo, el criado, el ser abyecto, en una palabra, el que nunca ha de leer y saber esto mismo que se dice de \u00e9l.\u201d \u201cNo raciocina, no obra, sino sirve\u2026; es la muchedumbre inmensa que llaman pueblo.\u201d No prev\u00eda F\u00edgaro que este pueblo de los campos llegase a leer y a saber lo que de \u00e9l se dice, y menos que se soliviantase. \u201cAlguna vez \u2014dec\u00eda\u2014 se levanta y es terrible, como se levanta la tierra en un terremoto.\u201d Y a evitar un terremoto de estos acuden los sedicentes agrarios \u2014\u201dagarrarlos\u201d les llaman en M\u00e9jico\u2014 acuden a calmar al pagano, al hombre del pago, con bizma cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>Ve\u00eda Larra junto al hombre-s\u00f3lido el hombre l\u00edquido, la clase media que \u201cserpentea de continuo encima del hombre-s\u00f3lido, y le moja, le gasta, le corroe, le arrastra, le vuelve, le ahoga.\u201d Y si el hombre-s\u00f3lido provoca terremotos, el l\u00edquido avenidas. \u201cEn momentos de revoluci\u00f3n\u2026 se amontona, sale de su cauce, y como el torrente que arrastra \u00e1rboles y piedras, lo trastorna todo, aumentando su propia fuerza con las masas de hombre-s\u00f3lido que lleva consigo.\u201d Y luego F\u00edgaro se desahogaba contra la clase media \u2014la suya\u2014, que va \u201csiempre murmurando\u201d y que \u201csi se alza moment\u00e1neamente, vuelve a caer.\u201d Y acaba, con un mesianismo muy a la espa\u00f1ola, pidiendo el hombre providencial, el caudillo; \u201csi hay un hombre-globo, que salga, y le daremos las gracias\u201d, y \u201csi no le hay, lastimoso es decirlo, pero aparejemos el paraca\u00eddas.\u201d \u00bfPresent\u00eda a Mendiz\u00e1bal, terror de los \u201cagrarios\u201d de entonces? Pero Mendiz\u00e1bal, el hombre-globo de la desamortizaci\u00f3n, se les desinfl\u00f3, y el mismo Larra hubo de apoyar el op\u00fasculo que contra aquel escribi\u00f3 Jos\u00e9 de Espronceda, el poeta, y en que, refiri\u00e9ndose a la venta de los bienes nacionales, dec\u00eda que el Gobierno \u201cpens\u00f3\u2026 que con dividir las posesiones en peque\u00f1as partes evitar\u00eda el monopolio de los ricos, proporcionando esta ventaja a los pobres, sin ocurr\u00edrsele que los ricos podr\u00edan comprar tantas partes que compusiesen una posesi\u00f3n cuantiosa.\u201d Prosa muy cabal \u00e9sta del poeta rom\u00e1ntico.<\/p>\n<p>\u201cEn religi\u00f3n, en pol\u00edtica\u201d, el hombre s\u00f3lido de Larra, el labriego, \u201cno ve m\u00e1s que un laberinto, cuyo hilo jam\u00e1s encontrar\u00e1.\u201d As\u00ed hace un siglo. \u00bfY hoy? En religi\u00f3n, el hombre del pago, el pagano, sigue viviendo debajo de la historia, debajo del tiempo humano, sin m\u00e1s relojes que el sol y la estrellada, haciendo del almanaque el juicio del a\u00f1o, teniendo en vez de recuerdos memorias, y en vez de esperanzas aguardes. Los hombres l\u00edquidos \u2014m\u00e1s como la tinta que como el agua\u2014 se preguntan si los hombres de la tierra creen. \u00bfCreen? \u00bfNo creen? \u00bfY qu\u00e9 es creer? \u00bfAbrigan dudas? (\u00a1Y que frase esta de \u201cabrigar dudas\u201d!) \u00bfCreen en otra vida? La otra vida para ellos es esta misma. Y los hay que se dicen aquello de: \u201cCada vez que considero \/ que me tengo que morir \/ tiendo la capa en el suelo \/ y no me harto de dormir.\u201d De dormir sin so\u00f1ar.<\/p>\n<p>\u00bfTerremoto? \u00bfRevoluci\u00f3n campesina? Pronto volver\u00e1 la tierra a su asiento. Nada m\u00e1s conservador que su esp\u00edritu. Pero no, \u00a1claro est\u00e1!, con el conservadurismo de los sedicentes agrarios, de los terratenientes, de los se\u00f1ores. \u00bfY cu\u00e1l es la religi\u00f3n honda, arraigada, de ese hombre s\u00f3lido, de ese hombre tierra, y cu\u00e1l es el hilo del laberinto religioso de que no sabe salir? Es que ni piensa en salir de \u00e9l. \u00bfLaberinto? Sima en que duerme sin so\u00f1ar apenas. Sin darse cuenta de ello profesa el quietismo, mejor ser\u00eda llamarlo \u201cnadismo\u201d, de aquel recio aragon\u00e9s que fue Miguel de Molinos, y que en el \u00faltimo tercio del siglo XVII conquist\u00f3 con \u00e9l a la burgues\u00eda de Roma. \u201cLa muchedumbre inmensa que llaman pueblo\u201d, la de nuestros campos, vive \u201cla vida negada\u201d que dec\u00eda Molinos, la que \u201cni conoce si es vida o muerte, si perdida o ganada, si consiente o resiste, porque a nada puede hacer reflexi\u00f3n\u201d que \u201c\u00e9sta es la vida resignada y la verdadera.\u201d Y as\u00ed es como \u201cllega al sumo bien, a nuestro primer origen y suma paz, que es la nada\u201d, y se sepulta \u201cen esta miseria\u201d. \u201cYo te aseguro \u2014aseguraba el aragon\u00e9s\u2014 que siendo t\u00fa de esta manera la nada, sea el Se\u00f1or el todo en tu alma.\u201d \u00a1Soberano consuelo para \u201clos que viven por sus manos\u201d \u2014as\u00ed cant\u00f3 el coplero\u2014 sobre la tierra!<\/p>\n<p>\u00bfAsisteremos a un terremoto de los \u201cnadistas\u201d? De todos modos, la religi\u00f3n de los sedicentes agrarios no es la m\u00e1s adecuada para hacer que el hombre s\u00f3lido se resigne. Y si se eleva el hombre globo&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_98\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc8196_1800461024\"><\/a><strong>En la Universidad de Salamanca, u<\/strong><strong>na interesante conferencia de D. Miguel de Unamuno<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_99\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13220_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 1 de diciembre de 1931<\/em><\/h3>\n<p class=\"center\">DICE QUE, M\u00c1S QUE EN UNA REP\u00daBLICA DE TRABAJADORES,<br \/>\nVIVIMOS EN UNA REP\u00daBLICA DE FUNCIONARIOS,<br \/>\nY ACONSEJA LA UNI\u00d3N DE TODOS LOS ESTUDIANTES<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>SALAMANCA, 30 (9 m.).<\/em><em>\u2014 <\/em><em>Ayer tarde dio en la Universidad su anunciada conferencia D. Miguel de Unamuno, primera de las organizadas por la Asociaci\u00f3n de Estudiantes de Derecho.<\/em><\/p>\n<p><em>El paraninfo se hallaba totalmente lleno de p\u00fablico. En los esca\u00f1os tomaron asiento catedr\u00e1ticos de las distintas Facultades, asistiendo tambi\u00e9n la directora general de Prisiones, se\u00f1orita Victoria Kent, y el subsecretario de Fomento Sr. Gord\u00f3n Ord\u00e1s. Ocuparon la presidencia los estudiantes de Derecho D. Jos\u00e9 Duel y D. M\u00e1ximo S\u00e1nchez G\u00f3mez.<\/em><\/p>\n<p><em>El Sr. Duel dirigi\u00f3 la palabra al numeroso p\u00fablico, diciendo que no necesitaba hacer la presentaci\u00f3n del Sr. Unamuno, y \u00fanicamente se limitaba a darle las gracias por haber aceptado el inaugurar este ciclo de conferencias.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>COMIENZA LA CONFERENCIA<\/p>\n<p>Sentir\u00eda mucho <em>\u2014<\/em><em>dijo el se\u00f1or Unamuno<\/em><em>\u2014<\/em> que por circunstancias fortuitas \u2014casi todas las circunstancias son fortuitas\u2014 llegara a defraudar; no vengo en el estado de esp\u00edritu propicio para dirigiros la palabra. \u00danicamente lo hago por un sentimiento de deber y una obligaci\u00f3n contra\u00edda, porque yo no s\u00e9 negarme a los requerimientos de la juventud. En esta temporada he venido hablando m\u00e1s de lo debido, y puede que me llegue a ocurrir lo del dicho vulgar de \u201cdisparar primero y apuntar despu\u00e9s\u201d. Aun llegan a m\u00ed los ecos que provocaron las \u00faltimas palabras que desde este mismo sitio pronunci\u00e9 al inaugurar el curso 1931-1932.<\/p>\n<p>Llegaron ha poco a m\u00ed estos j\u00f3venes a decirme que hab\u00edan constituido la Asociaci\u00f3n profesional de Estudiantes de Derecho; por entonces se celebraba en Madrid el Congreso de la F. U. E. Yo cre\u00eda que en Salamanca subsist\u00eda aun esta Asociaci\u00f3n; pero veo que se ha deshecho, pues no tuvo representantes en el citado Congreso, y es que con \u00e9sta sucedi\u00f3 lo que sucede con todas las Asociaciones de estudiantes: que son follaje de la primavera, que al llegar al oto\u00f1o cae, y menos mal si al caer sirve de mantillo al \u00e1rbol para que pueda dar fruto en la pr\u00f3xima primavera.<\/p>\n<p>Corren en nuestra patria todas el mismo riesgo: que duran muy poco: se reducen a dos o tres muchachos de acci\u00f3n, de entusiasmos, que mueven a los dem\u00e1s; pero que cuando aquellos desaparecen porque terminaron sus estudios, desaparecen ellas.<\/p>\n<p>Una de las mayores dificultades para la vida de las Asociaciones es que no son dirigidas por elementos de fuera. Ahora, que m\u00e1s lamentables son las Asociaciones de padres de familia, que no tratan precisamente de que sus hijos estudien, sino de que aprueben.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LA CUESTI\u00d3N DE LOS PROGRAMAS Y EL PREPARATORIO<\/p>\n<p>Es la \u00e9poca cl\u00e1sica de la protesta. Y hay algunas que no est\u00e1n desprovistas de raz\u00f3n. Ahora mismo se est\u00e1 pidiendo la supresi\u00f3n del preparatorio, que no s\u00e9 si prepara o no prepara para algo. La cuesti\u00f3n de los programas es cosa verdaderamente horrible, y si yo no he ingresado en ning\u00fan partido pol\u00edtico es porque siempre estuve a matar con los programas.<\/p>\n<p>Cuando yo era estudiante, en el preparatorio de la carrera de Derecho se exig\u00eda la Literatura latina, que yo no s\u00e9 por qu\u00e9 hab\u00eda de ser precisamente latina. Luego, la L\u00f3gica fundamental, que yo creo que lo m\u00e1s fundamental es lo elemental, y una serie de introducciones, como si las introducciones a una cosa no fueran la cosa misma. Si la introducci\u00f3n a la Historia no es historia, no es nada. Sin embargo, ah\u00ed est\u00e1 la cuesti\u00f3n de las lenguas. Es una verg\u00fcenza que en un pa\u00eds se llegue a obtener un t\u00edtulo sin saber traducir ni franc\u00e9s. Eso deb\u00e9is vosotros los estudiantes pedirlo; no que os lo exijan, sino que os lo ense\u00f1en.<\/p>\n<p>La mayor parte de la desventaja universitaria est\u00e1 en la falta de la graduaci\u00f3n en las ense\u00f1anzas primaria y secundaria, pues se sale de los Institutos sin saber siquiera escribir una carta, y es m\u00e1s, la mayor\u00eda de los j\u00f3venes espa\u00f1oles no ha aprendido a escribir ni en castellano, y por tanto, no es raro encontrar por ah\u00ed doctores de \u201cescopeta y perro\u201d, analfabetos por desuso. <em>(Aplausos.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LA POL\u00cdTICA Y LA UNIVERSIDAD<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es muy raro encontrar una persona que escriba con soltura y con precisi\u00f3n, porque todo aquel que lo hace as\u00ed se dice que escribe oscuramente, y por el contrario, al que habla por hablar y escribe en una sucesi\u00f3n de palabras que no dicen nada, a \u00e9se se le llama claro en su estilo, que yo, apropi\u00e1ndome de un t\u00e9rmino m\u00e9dico, lo motejar\u00e9 con el calificativo de cirr\u00f3tico. Muchas veces se dice que se sabe, pero que no se puede expresar, y yo os digo que el que no puede expresar una cosa es que no la sabe.<\/p>\n<p>Y volviendo a lo dicho: todas las Asociaciones de este g\u00e9nero que he visto nacer llegaron a morir, y muchas de ellas sin dejar rastro. La \u00faltima, la F. U. E., que dur\u00f3 un poco m\u00e1s porque fue un movimiento civil, no acad\u00e9mico, de orden pol\u00edtico. Muchos dijeron que a la Universidad no se viene a hacer pol\u00edtica; se viene a estudiar. \u00a1Como si el estudiar no fuera hacer pol\u00edtica, o como si el hacer pol\u00edtica no fuera el mayor de los estudios conocidos! De la Universidad siempre existir\u00e1 una labor de educaci\u00f3n ciudadana. Yo desde fuera, a ra\u00edz de arrancarme de mi casa y de mi c\u00e1tedra, estuve alimentando aquel movimiento de la estudiantina espa\u00f1ola.<\/p>\n<p><em>Hace referencia el ilustre rector a ciertas an\u00e9cdotas de otros profesores de las naciones vecinas compar\u00e1ndolos con los nuestros, y saca de ello graciosas consecuencias. Dice que es peligros\u00edsimo para la fe el calificar a las Asociaciones de estudiantes con ciertas palabras de car\u00e1cter confesional, que quiere decir que los restantes no son lo que ellos pregonan.<\/em><\/p>\n<p>Hace muchos a\u00f1os <em>\u2014<\/em><em>dice<\/em><em>\u2014<\/em> que circulaba un librito que caus\u00f3 una repercusi\u00f3n enorme. Se titulaba<em> El liberalismo es pecado<\/em>, y en \u00e9l se sosten\u00eda que su gravedad era mayor que la del adulterio, la blasfemia y el robo. Y con ocasi\u00f3n de un banquete dado en \u00e9sta al conde de Romanones, un individuo que le acompa\u00f1aba, al dirigir la palabra a los asistentes al acto, dijo que \u00e9l era liberal, pero no de ese liberalismo corriente, sino del otro, del que es pecado.<em> (Risas y aplausos.)<\/em><\/p>\n<p>Yo conoc\u00ed aqu\u00ed a un se\u00f1or que estaba algo chalado, y un d\u00eda le dijo a la criada, que no hab\u00eda ido a misa, que eso constitu\u00eda un pecado mucho mayor que el robo de 5.000 duros, y la criada sac\u00f3 la consecuencia, no de la gravedad de no ir a misa, sino de la insignificancia de robas esos miles de duros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LA MISI\u00d3N DE TODOS<\/p>\n<p><em>Hace alusi\u00f3n a la cuesti\u00f3n de la libertad de ense\u00f1anza, y dice que esta libertad no podr\u00e1 ser precisamente libertad de no ense\u00f1ar.<\/em><\/p>\n<p>Yo os ruego que os un\u00e1is todos: los que ten\u00e9is fe, los que no la tienen, los que la buscan y no la encuentran, los que la perdieron y no les duele el haberla perdido. Os pido que os un\u00e1is en hermandad para la pelea, pues no hay abrazo m\u00e1s grato que aquel que al terminar un combate se dan los combatientes por encima de los que en la lucha han ca\u00eddo. <em>(Ovaci\u00f3n cerrada.)<\/em><\/p>\n<p>No envenenar vuestras luchas; son cosas de primavera. Yo a los a\u00f1os juveniles casi prefiero la madurez oto\u00f1al. Me placen m\u00e1s a la vera del r\u00edo las hojas ca\u00eddas que el verde agrio de una primavera. Y despu\u00e9s, \u00bfqu\u00e9 quedar\u00e1? Algunos recuerdos para que pueda haber alguna esperanza, que las esperanzas no existen si no tienen base en un pasado. <em>Hace alusi\u00f3n a sus tiempos de ni\u00f1o en una escuela cuyo maestro no ense\u00f1aba nada, pero que era un mundo en peque\u00f1o. All\u00ed estaban el cacique, el industrial, el financiero y \u00e9l, que en aquellos tiempos se sent\u00eda ultrajabal\u00ed.<\/em><\/p>\n<p>Se dice que estamos en una Rep\u00fablica de trabajadores, y por los \u00faltimos acontecimientos m\u00e1s bien creo que es una Rep\u00fablica de funcionarios, en que todos quieren vivir a costa del Estado. <em>Despu\u00e9s de detenerse brevemente a analizar, con admirable iron\u00eda, el problema de los maestros de escuela, D. Miguel de Unamuno termina diciendo: <\/em>Feliz aquel que conserva siempre en el fondo de su esp\u00edritu la ni\u00f1ez, que no olvida el ni\u00f1o que llevamos dentro, que es el que nos justifica y nos salva. Creamos siempre en nuestra fe de ni\u00f1o para poder combatir el veneno y ver en aquel que se nos acerca un padre y no el caudillo que nos lleva a la matanza.<\/p>\n<p><em>Una enorme ovaci\u00f3n acoge las \u00faltimas palabras del rector de la Universidad.<\/em><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_100\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2706_1073207092\"><\/a><strong>\u201c\u00a1Qu\u00e9 s\u00e9 yo!\u201d<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_101\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13222_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>En <em>La Biblia en Espa\u00f1a<\/em> \u2014obra ya cl\u00e1sica\u2014, de Jorge Borrow, tan acabadamente traducida del ingl\u00e9s por Manuel Aza\u00f1a, se lee un delicioso relato de una conversaci\u00f3n que en C\u00f3rdoba tuvo el autor, don Jorgito, con un viejo sacerdote que hab\u00eda sido inquisidor, relato en que ha debito meditar m\u00e1s de una vez el presidente del actual Gobierno de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, o sea del Gobierno de la actual Rep\u00fablica espa\u00f1ola. En la conversaci\u00f3n aquella se cambiaron estos t\u00e9rminos: \u201c\u2014Supongo que sabr\u00e1 usted cu\u00e1les eran los asuntos propios de la funci\u00f3n del Santo Oficio; por tanto, no necesito decirle que los delitos que entend\u00edamos eran los de brujer\u00eda, juda\u00edsmo y ciertos descarr\u00edos carnales.\u2014\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tiene usted de la brujer\u00eda? \u00bfExiste en realidad ese delito?\u2014<em>\u00a1Qu\u00e9 s\u00e9 yo!<\/em>\u2014dijo el viejo encogi\u00e9ndose de hombros\u2014. La Iglesia tiene, o al menos ten\u00eda, el poder de castigar por algo, fuese real o rreal, don Jorge; y como era necesario castigar para demostrar que ten\u00eda el poder de hacerlos, \u00bfqu\u00e9 importaba si el castigo se impon\u00eda por brujer\u00eda o por otro delito?\u201d<\/p>\n<p>Ahora bien \u2014otro dir\u00eda que ahora mal\u2014, lo mismo que la Iglesia en tiempos del Santo Oficio de la Inquisici\u00f3n ten\u00eda el poder de castigar por brujer\u00eda, tiene hoy la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, en virtud de la ley llamada de Defensa de ella, el poder de castigar por ciertos delitos u ofensas al r\u00e9gimen vigente, entre ellos el de hacer la apolog\u00eda del r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, lo que constituye, sin duda, un aojamiento al que le ha sustituido. Pues \u00bfqui\u00e9n duda de que la reciente Rep\u00fablica, tan tiernecita a\u00fan, no podr\u00eda resistir sin serio quebranto una apolog\u00eda de aquel otro r\u00e9gimen? Por lo cual es debido castigar ese y otros delitos an\u00e1logos. As\u00ed se da una sensaci\u00f3n de firmeza y de que con la Rep\u00fablica no se juega, pues no es cosa de chiquillos.<\/p>\n<p>Y sobre todo, \u00bfes que se ha olvidado nadie lo que se hac\u00eda en tiempo de la odiosa Dictadura primorrivere\u00f1a, y c\u00f3mo se le deportaba a cualquiera por la menor brujer\u00eda? \u00bfEs que no se le mandaba a uno a Fuerteventura, por ejemplo, sin decirle siquiera por qu\u00e9? Verdad es que \u00e9l se ten\u00eda la culpa por no preguntarlo y dar las explicaciones convenientes. S\u00ed; hay que defender el r\u00e9gimen naciente y hay que continuar la revoluci\u00f3n, dig\u00e1moslo as\u00ed. Que con esto no se juega, y camelos no, \u00bfeh?<\/p>\n<p>Estamos en guerra civil, aunque este concepto haya podido escandalizar a algunos, ya cuando yo lo proclam\u00e9 a prop\u00f3sito del llamado problema catal\u00e1n \u2014que acaso ni es catal\u00e1n, ni es problema\u2014, ya cuando diertos revisionistas lo proclamaron, ya cuando un ministro socialista amenaz\u00f3 con ella en el caso de que no se diera satisfacci\u00f3n al anhelo revolucionario. Pero bien claro dimos a entender todos lo que por guerra civil entendemos. Aunque por mi parte no s\u00e9 m\u00e1s lo que que quiere decir complot que no s\u00e9 lo que quer\u00eda decir brujer\u00eda.<\/p>\n<p>No, no; no se puede permitir que cada cual se exprese como mejor le venga en gana y usando acaso de insidiosos ambages. Para algo se ha votado esa ley de defensa. Ley que debe ser de defensa previa, o sea de ofensa. Vale m\u00e1s prevenir que curar. Y adem\u00e1s, si no damos la impresi\u00f3n de que el r\u00e9gimen est\u00e1 rodeado de peligro, \u00bfc\u00f3mo van a acudir a sostenerlo los buenos revolucionarios?<\/p>\n<p>Hay que cuidar de todo, hasta de menudos detalles de expresi\u00f3n y aun de estilo; hay que sustituir una liturgia por otra, una etiqueta por otra, unas f\u00f3rmulas por otras. Y as\u00ed, por ejemplo, no hab\u00eda por qu\u00e9 sonre\u00edrse al leer en cierto documento oficial burocr\u00e1tico publicado en la <em>Gaceta<\/em>, que se le exim\u00eda a un ciudadano del pago de \u201cderechos de la Rep\u00fablica\u201d, llam\u00e1ndoles as\u00ed a los que antes, en el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico, se les llamaba \u201cderechos reales\u201d. Porque si sigui\u00e9ramos confundiendo las cosas, llegar\u00edamos a llamar realidad a la realeza, y \u00bfad\u00f3nde se ir\u00eda a parar? Es menester irse con tiento en esto de la selecci\u00f3n de vocablos, frases, giros, motes y muletillas porque los frigios aun son muy ladinos y ponen brujer\u00eda y aojamiento no m\u00e1s que en un tonillo o un retint\u00edn.<\/p>\n<p>Hay que recoger toda clase de armas, de fuego o de palabra, aunque sean espingardas de tiempos de la Nanita, o piezas de museo dom\u00e9stico. En las delicadas circunstancias en que se halla el r\u00e9gimen naciente son peligrosas hasta las hachas de piedra \u2014piedras de rayo\u2014 de los trogloditas o cavern\u00edcolas de la \u00e9poca del bisonte de Altamira. De aquel bisonte al que se trag\u00f3 el le\u00f3n de Espa\u00f1a, y que por cierto se lo tiene todav\u00eda en el est\u00f3mago, sin que haya logrado digerirlo. Acaso por los cuernos.<\/p>\n<p>Y si ahora me preguntara si creo o no en la brujer\u00eda contestar\u00eda con el inquisidor de C\u00f3rdoba: <em>\u00a1Qu\u00e9 s\u00e9 yo! <\/em>S\u00f3lo s\u00e9 que deportarle a uno a Fuerteventura suele servir para todo lo contrario de lo que el deportador se propone.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_102\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2708_1073207092\"><\/a><strong>Releyendo a Larra<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_103\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13224_1800461024\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em> <em>de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Como a alguien se le haya ocurrido ahijarnos a Larra a los que han dado en llamarnos la generaci\u00f3n del 98 \u2014\u00a1del m\u00edtico 98!\u2014, me he puesto a releerle, ya que le ten\u00eda casi olvidado. Nunca le cultiv\u00e9 mucho al \u201cPobrecito Hablador\u201d, al suicida de los veintiocho a\u00f1os. Y el suicidio fue, con el surtidor po\u00e9tico de Zorrilla, al borde de la tumba de aquel, lo que m\u00e1s le hizo. Fue el suicidio el que proyect\u00f3 su tr\u00e1gica amargura sobre la moderada s\u00e1tira del pobrecito hablador. \u201cMetaf\u00edsicas indagaciones\u201d llamaba \u201cF\u00edgaro\u201d a las someras divagaciones del \u201cmundo todo es carnaval\u201d, y otras veces les llamaba \u201cfilosof\u00eda\u201d, cuando nunca pasaron de literatura en un sentido m\u00e1s estrechamente profesional.<\/p>\n<p>\u201cSer le\u00eddos: este es nuestro objeto; decir la verdad: este es nuestro medio.\u201d Sentencia \u00e9sta de Mariano Jos\u00e9 de Larra, que procede derechamente de un literato, de uno que se pregunta, como \u00e9l se preguntaba: \u201c\u00bfno se lee porque no se escribe, o no se escribe porque no se lee?\u201d \u00a1Siempre el oficio de escritor! Pero el que, aunque viva en parte de escribir, obedece al hacerlo a otra necesidad \u00edntima, o dig\u00e1moslo con su nombre, a otra vocaci\u00f3n, se dir\u00e1, al rev\u00e9s de Larra: \u201cdecir la verdad: este es nuestro objeto; ser le\u00eddos: este muestro medio.\u201d No dir\u00e1 la verdad para que se le lea, sino que buscar\u00e1 que se le lea para decir la verdad, y si dici\u00e9ndola se le lee menos que call\u00e1ndola o disimul\u00e1ndola, dejar\u00e1 que se le lea menos y aun que no se le lea. Predicar\u00e1 en desierto, seguro de que las piedras de \u00e9l oyen, o escribir\u00e1 para un solo lector. O para s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u201cYo mismo habr\u00e9 de confesar \u2014escribe otra vez\u2014 que escribo para el p\u00fablico, so pena de tener que confesar que escribo para m\u00ed.\u201d Y \u00bfporqu\u00e9 no? Y si no para s\u00ed, para un lector, para un solo lector, para el consabido lector. O para cada uno de los lectores, que no es lo mismo que escribir para el p\u00fablico. No, no es lo mismo. El p\u00fablico que lee art\u00edculos o ensayos como los de Larra, o como estos m\u00edos, se compone \u00a1es claro! De lectores aislados unos de otros. Su lectura no es una lectura p\u00fablica. El autor puede \u2014y debe\u2014 coger a cada uno de ellos a solas y decirle a solas lo que no cabr\u00eda decirles en agrupaci\u00f3n. Cuando nuestro objeto, nuestro fin y no nuestro medio es decir la verdad, debemos dec\u00edrsela a cada uno a solas.<\/p>\n<p>Y aun lo que dicen que no debe decirse por evitar que los que suponen ser nuestros adversarios se prevalgan de ello y aprovechen para fines de pol\u00e9mica nuestras confesiones, deform\u00e1ndolas y tergivers\u00e1ndolas acaso. \u00bfY qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u201cNo hay que dar p\u00e1bulo\u2026 etc\u00e9tera.\u201d \u00a1No hay qu\u00e9!, \u00a1hay qu\u00e9!, y luego lo de pesimismo y derrotismo. Pase para el que tiene por fin ser le\u00eddo y por medio decir la verdad, que cuando dici\u00e9ndola no consigue su fin o lo amengua, se la calla o la disfraza, pase para el literato, aunque acabe en suicida, pero hay algo sobre la literatura aunque de ella se valga.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, a Larra no le mat\u00f3 la tragedia de Espa\u00f1a, el dolor de Espa\u00f1a, como no le mat\u00f3 esa tragedia, ese dolor, a mi amigo Ganivet. M\u00e1s sufri\u00f3 de ella Costa, aunque sufriera de otros dolores privativos.<\/p>\n<p>\u201cQue el poeta en su misi\u00f3n \/ sobre la tierra que habita \/ es una planta maldita, \/ con frutos de bendici\u00f3n\u201d, dijo, junto a la reciente tumba de Larra, Jos\u00e9 Zorrilla, que s\u00ed que era un poeta, el poeta de Don Juan Tenorio, el que sinti\u00f3 su misi\u00f3n como poeta, no como literato, y no se le ocurri\u00f3 suicidarse sino que vivi\u00f3 largos a\u00f1os. Vivi\u00f3 encantando a su Espa\u00f1a con el hechizo de sus cantos, embalsam\u00e1ndola con leyendas. E hizo as\u00ed el trovador errante m\u00e1s honda pol\u00edtica que el pobrecito hablador.<\/p>\n<p>Pongamos las cosas en su lugar, y sobre todo los llamados del 98 no reconozcamos que nuestra sublevaci\u00f3n intelectual tuviera que ver con las \u201cmetaf\u00edsicas indagaciones\u201d de \u201cEl mundo todo es carnaval\u201d. Asmodeo no es Segismundo. Hay clases. No, ni Asmodeo, el Diablo Cojuelo de que se preval\u00eda Larra para su \u201cel mundo todo es carnaval\u201d es Segismundo el de <em>La vida es sue\u00f1o<\/em>, ni las cr\u00edticas literarias de Larra tuvieron gran influencia en la mentalidad de lo que llaman el 98. Las cosas en su punto.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_104\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2710_1073207092\"><\/a><strong>El pecado liberalismo<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_105\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13226_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Con qu\u00e9 arrobo, redondeando la boca, hay quienes pregonan: \u201c\u00a1Est\u00e1 por hacer todav\u00eda la revoluci\u00f3n\u2026; a ello!\u201d Pero es que toda revoluci\u00f3n \u2014he de repetirlo\u2014 lleva su propia reacci\u00f3n en el seno. Y esto es lo que la hace permanente, lo que Trotski llama la revoluci\u00f3n permanente. Porque la otra, la que no lleva entra\u00f1ada su propia reacci\u00f3n, la que no se est\u00e1 revisando arreo, la de una vez fijada, constituida, \u00e9sta es muerta y propiamente no es revoluci\u00f3n. Y ser\u00eda gran necedad general cerrar el sufragio a los que a su constituci\u00f3n, a su estabilizaci\u00f3n se opusieran. Resucitando, en cierto modo, para ello los que se llamaron en Espa\u00f1a anta\u00f1o, en la Restauraci\u00f3n, partidos ilegales. O anti-constitucionales.<\/p>\n<p>Lo que importa es que la revoluci\u00f3n lleva consigo la guerra civil. O, mejor a\u00fan, que es la guerra civil misma, y la revoluci\u00f3n permanente, la \u00fanica fecunda, la guerra civil permanente. La guerra civil que es un don del cielo, como dijo aquel Romero Alpuente, que fue alma de la sociedad secreta de los \u201cComuneros\u201d. Y \u00bfa qu\u00e9 asustarse de ese don del cielo? Cabe decir que desde la muerte de Fernando VII, y aun antes de ella, ha estado el cielo regalando a Espa\u00f1a con ese don. Que, latente y sorda, o aparente y estridente, en guerra civil hemos vivido. Primero, apost\u00f3licos y constitucionales; luego, servilones y liberalitos, carlistas y cristinos, y, al fin, cat\u00f3licos y liberales.<\/p>\n<p>\u00a1Cat\u00f3licos y liberales! Qu\u00e9 lejanos nos parecen ya aquellos tiempos de 1884, hace ya m\u00e1s de 47, en que en el mes del Sant\u00edsimo Rosario empezaba, en Sabadell, sus luego famos\u00edsimas conferencias familiares sobre el liberalismo el presb\u00edtero D. F\u00e9lix Sard\u00e1 y Salvany, director de la <em>Revista Popular.<\/em> Aquellas conferencias que, reunidas bajo el t\u00edtulo de <em>El liberalismo es pecado<\/em>, corrieron toda Espa\u00f1a encendiendo disputas. \u00a1La tinta que ha corrido desde entonces! Y alguna sangre tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><em>El liberalismo es pecado.<\/em> \u00a1Qu\u00e9 hallazgo de t\u00edtulo y de empresa! Tuvo tanto \u00e9xito, si es que no m\u00e1s, que el \u201cReinar\u00e9 en Espa\u00f1a y con m\u00e1s devoci\u00f3n que en otras partes\u201d. El \u00e1ureo libro \u2014era la designaci\u00f3n consagrada\u2014 as\u00ed titulado, recorri\u00f3 toda Espa\u00f1a entre bendiciones de obispos y recomendaciones de curas de almas y de directores espirituales. Y como a un can\u00f3nigo de la di\u00f3cesis de Vich se le ocurriese refutarlo en un op\u00fasculo que titul\u00f3 <em>El proceso del integrismo<\/em>, y denunciarlo a la Sagrada Congregaci\u00f3n del \u00cdndice, este instituto mand\u00f3 que se amonestase al can\u00f3nigo, y declar\u00f3 que merec\u00eda alabanza la obrita del se\u00f1or Sard\u00e1 y Salvany. \u00a1Y lo que esto dio que decir y que contradecir entonces y lo pasado que est\u00e1 ya!<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no se sonr\u00ede hoy al leer aquello de que \u201cde consiguiente (salvo los casos de buena fe, de ignorancia y de indeliberaci\u00f3n), ser liberal es m\u00e1s pecado que ser blasfemos, ladr\u00f3n, ad\u00faltero u homicida, o cualquier otra cosa de las que proh\u00edbe la ley de Dios y castiga su justicia infinita\u201d? Pero toda aquella campa\u00f1a de verdadera guerra civil es la que ha tra\u00eddo a la ajesuitada Iglesia oficial espa\u00f1ola a su estado actual. Aquella campa\u00f1a, y la que poco antes del golpe de Estado de 1923, con el nombre de Gran Campa\u00f1a Social, inici\u00f3 el episcopado \u2014y en un documento en que se llamaba \u201ccruzada\u201d a la guerra de Marruecos\u2014 y apoy\u00f3 en un principio el Rey para tener que cortarla luego. Y aun pedir que no se volviese a hablar de ella.<\/p>\n<p>Pero aquella guerra civil sigue y tiene que seguir si ha de mantenerse la revoluci\u00f3n espiritual religiosa, sin la cual no puede vivir la fe de un pueblo. Que vive de una continua revisi\u00f3n de ella. Que si una Constituci\u00f3n pol\u00edtica no es intangible, no es irrevisable, tampoco un Credo eclesi\u00e1stico lo es. Y con la separaci\u00f3n de la Iglesia y del Estado ella, la Iglesia, se volver\u00e1 a s\u00ed misma a examinar sus discordias intestinas, lo de integristas, mestizos, cat\u00f3licos liberales, los de la tesis y los de la hip\u00f3tesis y todo lo dem\u00e1s, y a darse cuenta de que su presente estado, la persecuci\u00f3n que hoy experimenta \u2014porque ello es evidente\u2014 se debe a que no midi\u00f3 bien sus fuerzas y llev\u00f3 muy mal su campa\u00f1a. Hoy ha de comprender que tiene que apoyarse en aquel pecado del liberalismo para mejor poder cumplir sus fines, y que el enemigo, el verdadero enemigo de su fe y de su misi\u00f3n, est\u00e1 en otra parte. Pero \u00bfguerra civil? Guerra civil siempre.<\/p>\n<p>Y esta guerra civil se debe al pecado del liberalismo, del que se puede decir aquello de \u201cfelix culpa!\u201d, \u00a1dichoso pecado! Que sin pecado no hay redenci\u00f3n, ni sin guerra hay paz. Que el Cristo que vino a traer la paz, vino \u2014y \u00e9l lo dijo\u2014 a traer la guerra y dividir las familias, padres contra hijos e hijos contra padres, hermanos contra hermanos. Y esa guerra es el empuje de subida a su reino que no es de este mundo.<\/p>\n<p>La revoluci\u00f3n, la permanente, es guerra civil permanente. Y aunque se diga y se repita hoy mucho que el pueblo espa\u00f1ol es indiferente en religi\u00f3n, o m\u00e1s bien, que es irreligioso, somos algunos los que creemos que con la revoluci\u00f3n que llaman pol\u00edtica se est\u00e1 cumpliendo, en los hondones del alma popular, una revoluci\u00f3n religiosa. Que hay una fe que forcejea por alumbrarse. Forcejeo que es una herencia y una adherencia hist\u00f3ricas, que es el meollo de la historia.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_106\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc16858_1800461024\"><\/a><strong>Castillos y palacios<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_107\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22551_1986339544\"><\/a><em>El Sol (Madrid), 13 de diciembre de 1931<\/em><\/h3>\n<p>En el Canto del Pico, en Torrelodones, en la morada del conde de las Almenas, entre Madrid y las serran\u00edas castellanas. Y desde all\u00ed, contempl\u00e1ndola fundirse en el campo, se cobra sentido de que Madrid, que est\u00e1 a 600 metros sobre el nivel del Mediterr\u00e1neo, es tambi\u00e9n cima; que toda Castilla es cumbre, y algunas de sus ciudades, tal \u00c1vila, dechado del castillo interior de Santa Teresa de Jes\u00fas, bien encumbradas; que Castilla y con ella Madrid, pujan al cielo. Que de noche baja a acostarse en ella. Cuando, ya anochecido, volv\u00edamos ac\u00e1, sobre los reverberos madrile\u00f1os brillaban las constelaciones, el Carro, la Bocina, la Silla de la Reina, el Carro Triunfante \u2014o sea Ori\u00f3n\u2014, llevando a las Tres Mar\u00edas, y a ras de tierra, junto al farol de un auto lejano, Sirio silencioso y como si eterno.<\/p>\n<p>All\u00ed, en el Canto del Pico, las encinas casadas a los berruecos, tan de las entra\u00f1as rocosas de la tierra las unas como los otros, y envueltos en la misma luz que reviste los follajes y los pe\u00f1ascos. Y paisaje, celaje y paisanaje, todo en uno, castellanos. Que all\u00ed se remansa y eterniza la Historia, no la que pasa, sino la que se queda y enraiza en pe\u00f1a humana.<\/p>\n<p>Y en torno, ci\u00f1endo al campo roquero, las sierras. Gredos; allende, Castilla la Vieja, leonesa, la del Duero y el Cid, y aquende, la Nueva, manchega, la del Tajo y Don Quijote. Y Guadarrama y la sombra del marqu\u00e9s de Santillana. Lev\u00e1ntanse las sierras como bastiones contra el cielo. \u00bfContra? S\u00ed, contra, porque el cielo \u2014as\u00ed lo dice la Sagrada Escritura\u2014 padece fuerza, y a la fuerza se entra en \u00e9l por la poterna de la fe reconquistadora. Creer\u00edase que detr\u00e1s de aquellos bastiones turquinos no hay nada m\u00e1s, ya puesto el sol, que el velo dorado del infinito antes de que empiecen a nacer las estrellas.<\/p>\n<p>A lo lejos, Madrid\u2026 \u201cMadrid, castillo famoso \/ que al rey moro alivia el miedo&#8230;\u201d Al rey moro puede ser; pero, \u00bfa los reyes de Espa\u00f1a, no ya reyes castellanos? \u00bfA los reyes que, acabada la reconquista contra la morisma, empiezan la Contra-Reforma? Madrid dej\u00f3 de ser castillo, y talado el madro\u00f1o en que se apoyaba el oso \u2014\u00bfel de D. Favila?\u2014, se hizo palacio. Castilla fue la de los castillos, la de los castillos roqueros hechos con las entra\u00f1as de ella; Castilla castellana, de castillos y no de palacios, no palaciega ni palaciana. El Palacio Real, borb\u00f3nico ya, no es un castillo; castillos eran los de D. \u00c1lvaro de Luna; castillo era el de la Mola de Medina la del Campo. Castillo es \u2014hasta etimol\u00f3gicamente\u2014 un peque\u00f1o castro, un campamento chico. No le cabe a uno figurarse al pie de un castillo al conde-duque de Olivares, y si Vel\u00e1zquez le pint\u00f3 sobre fonde de campo castellano, madrile\u00f1o, esto no es m\u00e1s que decoraci\u00f3n \u2014espl\u00e9ndida decoraci\u00f3n velazque\u00f1a\u2014, cono no eran m\u00e1s que decorativas las cruces pegadizas que brillaban sobre las pecheras de palaciegos y cortesanos. Y el Palacio Real de Madrid, \u00bfalivi\u00f3 el miedo a los Borbones palaciegos? \u00bfPoner puertas al campo? S\u00ed, como la monumental Puerta de Alcal\u00e1, la de Carlos III, esc\u00e9nica y acad\u00e9micamente decorativa \u2014tal un fondo de Vel\u00e1zquez, el aposentador regio\u2014, pero que no ha cerrado nada.<\/p>\n<p>Con Carlos V se acaban los reyes castellanos, que ni a\u00fan \u00e9l, debelador de los comuneros de Castilla, lo fue en rigor. Su hijo, covachuelista, se encierra a morir en el Escorial, que no es ni castillo ni todav\u00eda palacio, sino monasterio; no torre de templarios belicosos, sino convento de Comunidad de jer\u00f3nimos pac\u00edficos para el esplendor del culto plit\u00fargico. Siguen los reyes sedentarios, Austrias y Borbones, m\u00e1s cortesanos que sus cortesanos mismos, m\u00e1s palaciegos que sus propios palaciegos. Su \u00fanico roce y toque con el campo, la caza, de costumbre, pero caza cortesana, de etiqueta y casi de liturgia. Y as\u00ed lleg\u00f3 a agonizar la realeza, ya no castellana, aunque acaso chulesca, entre las encinas del Pardo. Entre esas encinas graves del Pardo rindi\u00f3 su alma Alfonso XII, gimiendo: \u201c\u00a1Qu\u00e9 conflicto, qu\u00e9 conflicto!\u201d De escolta de su \u00faltima agon\u00eda, C\u00e1novas del Castillo y Mateo Sagasta.<\/p>\n<p>Desde el Canto del Pico se columbran ruinas de alg\u00fan castillo, y se puede so\u00f1ar a ojos abiertos y bajo el cielo la ruina de la Castilla castellana, la de los castillos medievales. Pero quedan los berruecos, quedan las encinas, como con ra\u00edces jugosas aquellos, berroque\u00f1as ellas. Y quedan las sierras, tronos y altares.; tronos y altares de un pueblo que siempre, a sabiendas o no, puja al cielo. Que si apoy\u00e1ndose en un credo religioso, cuajado y remachado ya, se puede tratar de dome\u00f1ar a un pueblo necropol\u00edticamente, cabe con una biopol\u00edtica \u2014que es cosmopol\u00edtica\u2014 esforzarse en dar vida a un credo religioso nacional que haga que el consuelo de haber nacido sea para los espa\u00f1oles haber nacido en Espa\u00f1a, de Espa\u00f1a y para Espa\u00f1a y su Dios. Las encinas, al pie de los berruecos, cantera anta\u00f1o para sillares de castillos, me parec\u00edan cruces, cruces de le\u00f1o arraigado en roca, cruces vivas y hojosas de un cristianismo ib\u00e9rico y aboriginal. Y volv\u00ed a so\u00f1ar en seguir so\u00f1ando una Espa\u00f1a eterna e infinita, y en fuerza de so\u00f1arla hacerla, que es milagro de fe.<\/p>\n<p>Y all\u00ed, en la morada del Canto del Pico, de Torrelodones, sin agon\u00eda, en tr\u00e1nsito indoloroso y raudo, al pie de una escalera de sillares, al ir a pasar de la casa al campo abierto y pe\u00f1ascoso, del recinto hogare\u00f1o al aire suelto, sali\u00f3 de esta vida a la de siempre D. Antonio Maura. Cerca de siete a\u00f1os despu\u00e9s, el \u00faltimo Borb\u00f3n, tirador de pichones, cortesano y palaciego, chulo, mas no castellano, ten\u00eda que dejar, a rega\u00f1adientes, su Palacio Real y salirse de nuestra Castilla espa\u00f1ola, de nuestra Espa\u00f1a de nuevo reconquistada.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_108\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc8198_1800461024\"><\/a><strong>New Constitution criticized in Spain; Haste in Drafting It Ascribed to Regime&#8217;s Fear of Dangers Called Largely Illusory.<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_109\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13228_1800461024\"><\/a><em>The New York Times, 13 de diciembre de 1931<\/em><\/h3>\n<p class=\"center\">DRASTIC REVISION FORECAST<\/p>\n<p class=\"center\">Reaction to the Right in the Next Elections Is Seen as Likely by the Parties in Power.<\/p>\n<p class=\"center\">By MIGUEL DE UNAMUNO. Wireless to THE NEW YORK TIMES.<\/p>\n<p>MADRID, Dec. 10.\u2014The Spanish Constitution has been made too quickly under pressure of the desire to end the government&#8217;s provisional nature in order to defend the regime from dangers believed by many to be close but which in reality are largely illusory.<\/p>\n<p>The new code also is over-prolific and in great part purely theoretic. It is theory and nothing more, for instance, to declare that Spain is a republic of workers of all classes. The guarantee of work for all Spaniards is not a legislative precept but a campaign promise. It is stated that Spain renounces war, as if this depended on Spain alone. Excessive powers have been granted to Parlamient, due doubtless to fears of another dictatorship with the Senate coincidentally suppressed because it was an attribute of the monarchy \u2014as if it could not be one also of any other r\u00e9gime.<\/p>\n<p>No one believes this Constitution can long endure withouth radical modifications, and the parties now dominant foreseeing a probable Right reaction at the next elections, perhaps in the coming year, wish to prolong the life of the Cortes called solely to make the Constitution.<\/p>\n<p>The Constitution began under the shadow of the Catalan statute influenced by the so-called compact the members of the government had concluded with the Catalan sutonomists. Then it was attempted to make it a federative Constitution, but with general lines that resulted in leaving the door open to constant dissension. A kind of double citizenship was granted for certain reasons where Spaniards not natives are in conflict with native Spaniards. Bilingualism in institutions of learning will give rise to a sort of civil war with Catalonia, but not with Galicia nor the Basque country, where the question of the language to be taught is unimportant.<\/p>\n<p>The most outstanding constitutional problem involves the separation of church and State and the position created for religious orders. The orders have been deprived of the right to teach, but this cannot be effective for a long time, perhaps years, because the State will be unable to take over the teaching of the population. Moreover resistance of a great proportion of the people who are opposed to lay instruction will have to be overcome. Action against religious orders, depriving them of certain liberties that other associations enjoy, it has not been attempted to justify.<\/p>\n<p>However, in the end, when inevitable drastic revision has been achieved, the Constitution may be expected to accord well with Spanish tradition.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_110\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2712_1073207092\"><\/a><strong>Pol\u00edticos, criadores, poetas, padres<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_111\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13230_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Que no se cansen de dispara tales preguntas de actualidad huidera entrevisteros y encuesteros, porque no, eso no es pol\u00edtica, sino politiquer\u00eda. Importa poco lo de P\u00e9rez o L\u00f3pez, Cuadrado o Redondo. Se puede ser muy personaje sin ser apenas persona, lo que no quiere decir, \u00a1claro!, que no sean personas, y muy personas, nuestros personajes de aqu\u00ed y de hoy. El personaje es cosa de teatro, y ahora peor, de cine sonoro. Terrible esto de que se pueda verle a uno moverse y visajear y accionar \u2014\u00a1a qu\u00e9 cosas se llama acci\u00f3n!\u2014, y se le pueda o\u00edr hasta despu\u00e9s de muerto y enterrado. Que ya no se le sepulta a uno en estatua y en libro, sino en pel\u00edcula y disco.<\/p>\n<p>\u00bfPol\u00edtica eso? \u00a1Vaya! Tal vez necropol\u00edtica o geopol\u00edtica \u2014de campo santo de muertos\u2014; pero no biopol\u00edtica o cosmopol\u00edtica de mundo de vivos. Porque, a ver, \u00bfes que debajo de eso se est\u00e1 acaso formando una conciencia nacional, un consaber y consentir nacionales y a la vez mundial, cosmopolita, popular? \u00bfSe est\u00e1n acaso fraguando una fe y una esperanza en un destino, en una misi\u00f3n de Espa\u00f1a en el mundo? Se est\u00e1n, es cierto, repatriando espa\u00f1oles; pero es porque all\u00e1, en ultramar, les falta materialmente sost\u00e9n. Falta material de vida; falta de vida material. Pero \u00bfes que hay quien aqu\u00ed mismo, viviendo en ella, la echa de menos? \u00bfQui\u00e9n la sue\u00f1a otra?<\/p>\n<p>Y, ante todo, \u00bfes que esos del \u201creinar\u00e9 en Espa\u00f1a\u201d y sus colaboradores le han ense\u00f1ado al pueblo espa\u00f1ol a so\u00f1ar en una Espa\u00f1a del reino trasmundano del Cristo, de la Ciudad de Dios? \u00bfEs que en vez de servirse de un credo momia para dome\u00f1ar a un pueblo y hacer necropol\u00edtica \u2014pueblo as\u00ed es necr\u00f3polis, cementerio\u2014 no debieron de haber hecho, con biopol\u00edtica, un credo religioso vivo \u2014la vida se la da el juego de las herej\u00edas\u2014 nacional? Dejemos, pues, que los muertos entierren a sus muertos, y que, a mayor abundamiento, los desentierren.<\/p>\n<p>San Pablo, el Ap\u00f3stol de los gentiles, anunci\u00f3 (Rom. XV, 28) que iba a venir a Espa\u00f1a; pero no vino. Menos, por supuesto, Santiago el Mayor, Matamoros. \u00a1Y si hubiera venido&#8230;! El que escribi\u00f3 (I Cor. IV, 15): \u201cAunque teng\u00e1is diez mil pedagogos en Cristo, pero no muchos padres.\u201d Pedagogos, ayos; pero no padres. Ya el Cristo dej\u00f3 dicho (Mat. XXIII, 9): \u201cNo llam\u00e9is vuestro padre en la tierra, pues uno s\u00f3lo es vuestro padre, el celestial.\u201d \u00bfY esos titulados padres, el pa&#8217; Redondo o el pa&#8217; Cuadrado? \u00bfEsos ayos, pedagogos, o m\u00e1s bien industriales de la pedagog\u00eda, del oficio de la ense\u00f1anza? \u00bfEsos padres postizos pedagogos en Cristo Rey que no es el del Evangelio? \u00bfEsos que ense\u00f1an no a so\u00f1ar, sino a dormir? A dormir apoyada la cabeza en la almohada de la fe impl\u00edcita del consabido carbonero.<\/p>\n<p>\u00a1Padre! En mi nativa Vizcaya hab\u00eda anta\u00f1o, siendo yo ni\u00f1o, un t\u00edtulo nobil\u00edsimo y de invenci\u00f3n muy atinada, que se otorgaba al que hab\u00eda servido a su esp\u00edritu, al de Vizcaya, que era el de la libertad foral, y el t\u00edtulo era: padre de la provincia. \u00a1Y por qu\u00e9 no ahora padre de la patria! Y padre de la patria es el que a los hijos de ella les ense\u00f1a a so\u00f1arla en altura. \u00bfRedactar, enmendar y votar leyes constitutivas? \u00a1Bah! La cosa es hacer costumbres, y, sobre todo, la de pensar en alto y en hondo para que el ser espa\u00f1ol sea un consuelo de tener que serlo. \u00a1Y acostumbrarse a so\u00f1ar! Que la costumbre es el resorte de la querencia patria, y a su empuje ceja toda otra gana. Y hacer costumbres \u2014la mejor la de so\u00f1ar\u2014 es educar, es criar, es hacer criaturas de Espa\u00f1a, criados de ella.<\/p>\n<p>Hay una muy linda palabra en nuestro castellano aboriginal, palabra hace siglos en desuso y que se lee en el verso 2919 del <em>Poema de myo Cid<\/em>. Es criaz\u00f3n, que hoy decimos crianza. Que criar es crear y crianza o criaz\u00f3n es creaci\u00f3n. El que cr\u00eda, crea. Y al hombres sin crianza, o de mala crianza, mal criados. Y una pol\u00edtica paternal m\u00e1s que pedag\u00f3gica es po\u00e9tica, o sea criadora, creativa. Y todo lo dem\u00e1s, aunque \u00fatil, muy \u00fatil y desgraciadamente necesario, es geopol\u00edtica, es cosa de clientelas electorales o de reparto de destinillos. Lo que no quiere decir \u2014\u00a1claro est\u00e1!, lo repito\u2014 que entre tantos pol\u00edticos y pedagogos o ayos \u2014que no llegan a los diez mil del Ap\u00f3stol\u2014 no pueda haber alg\u00fan poeta, alg\u00fan criador o creador y alg\u00fan padre, que es lo mismo.<\/p>\n<p>\u00bfEs que a la formaci\u00f3n espiritual de Espa\u00f1a, a su fragua, a su constituci\u00f3n civil \u2014y t\u00f3mese este t\u00e9rmino en su acepci\u00f3n m\u00e1s propia\u2014, contribuyeron los ministros de los reyes y los reyes mismos, los legisladores, m\u00e1s que Cervantes y Calder\u00f3n y Lope y Quevedo y los dos fray Luises y todos los dem\u00e1s que ense\u00f1aron, que acostumbraron a nuestro pueblo a so\u00f1arse a s\u00ed mismo? Es decir, que le dieron patria. Patria, o sea cuna de ensue\u00f1os para siempre, y sobre todo del ensue\u00f1o de una patria, eterna e infinita, sin un \u00faltimo ma\u00f1ana ni un \u00faltimo lindero.<\/p>\n<p>No se cansen, pues, en dispararnos preguntas sobre la actualidad politiquera los entrevisteros y encuesteros; la honda pol\u00edtica, que es civilizaci\u00f3n, est\u00e1 en otra parte. Y tal pol\u00edtico que est\u00e9 de gobierno deja para ella, a su patria, m\u00e1s que sus actos de gobierno, tal obra de esp\u00edritu que haga so\u00f1ar sue\u00f1os de inquietud y desasosiego acaso, a los que la conozcan. Lo otro, lo que suele llamarse por antonomasia y excepci\u00f3n pol\u00edtica, es otra cosa. Y as\u00ed se da el caso de que se diga de alg\u00fan criador, poeta, padre del pueblo, que es todo menos pol\u00edtico cuando el verdadero pol\u00edtico sea \u00e9l.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_112\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2714_1073207092\"><\/a><strong>Comentario<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_113\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13232_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Desde que asistimos a la ceremonia de la promesa del Presidente de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, del Presidente de Espa\u00f1a, y luego al desfile de tropas nacionales ante el Palacio Real de Madrid, venimos rememorando aquella pompa simb\u00f3lica y su profundo y para los m\u00e1s de los que en ella tomaron parte oculto sentido. Fue una con-memoraci\u00f3n, un memorar o recordar algo de consuno todos. Un festejo, los mal\u00e9volos dec\u00edan que para diversi\u00f3n de papanatas y no m\u00e1s que para viso, pero que puede resultar para cosa. El p\u00fablico amontonado frente al Palacio de Oriente era el mismo, a\u00f1ad\u00edan, de donde sal\u00edan antes los espectadores del relevo de la guardia real. Y as\u00ed como a aquel espect\u00e1culo no les sol\u00eda llevar fervor mon\u00e1rquico, tampoco a \u00e9ste fervor republicano.<\/p>\n<p>Fue a mostrarse al pueblo desde la antigua mansi\u00f3n de los reyes borb\u00f3nicos un hombre que ha sido ministro de uno de esos reyes, del que nos ha tra\u00eddo, bien que a su pesar, la Rep\u00fablica, y fue llevando al cuello el collar de Isabel I de Espa\u00f1a, la reina unificadora y llamada por excelencia la Cat\u00f3lica. Y el que lo llevaba es, en esta Espa\u00f1a ya no oficialmente cat\u00f3lica, cat\u00f3lico y cat\u00f3lico practicante, y que hace hasta ostentaci\u00f3n de sus pr\u00e1cticas de tal. Y este mismo Presidente, que prometi\u00f3 fidelidad a la nueva Constituci\u00f3n espa\u00f1ola, al pie de las estatuas de los Reyes Cat\u00f3licos, Fernando V de Arag\u00f3n e Isabel I de Castilla, que en efigie presiden las sesiones de Cortes, \u00e9l mismo los invoc\u00f3 anta\u00f1o, all\u00ed mismo, como forjadores de Espa\u00f1a, de la Espa\u00f1a unificada. Y los republicanos de toda la vida le rend\u00edan el debido acatamiento.<\/p>\n<p>Desfilaban ante el Palacio de Oriente, ante una presencia y tambi\u00e9n ante una ausencia, tropas nacionales \u2014entre ellas miqueletes, mi\u00f1ones o forales vascos y mozos de escuadra catalanes\u2014; pero la simpat\u00eda popular, irrazonada, era para los Tercios y los Regulares de Marruecos. \u00bfEra por simple sentimiento art\u00edstico? \u00bfEs que se ha borrado la impopularidad \u00faltima de la guerra de \u00c1frica? \u00bfEs que ya no se piensa en el abandono del dichoso Protectorado como cuando el episcopado espa\u00f1ol, en documento dirigido al \u00faltimo rey de Espa\u00f1a, le llamaba a la campa\u00f1a marroqu\u00ed \u201ccruzada\u201d? \u00bfO es que aquella masa sent\u00eda oscuramente, sin conciencia de ello, que ese protectorado, en una u otra forma, siendo carga de internacionalidad lo es de nacionalidad, de unidad espa\u00f1ola? Porque, aquella masa all\u00ed congregada, ante aquella pompa hist\u00f3rica, estaba viviendo historia. Y la historia es continuidad, es continuidad entre presencias y ausencias, entre vivos y muertos. Ausencias siempre presentes, muertos o trasmuertos siempre vivos, trasvivos; tradici\u00f3n que va progresando, que se hace progreso, progreso que se trasmite, que se hace trasmisi\u00f3n o s\u00e9ase tradici\u00f3n. En aquel simb\u00f3lico acto la muchedumbre se sent\u00eda, se consent\u00eda hist\u00f3rica, a sabiendas o no. Sent\u00eda la continuidad entre la Rep\u00fablica y la Monarqu\u00eda. Con tanta o m\u00e1s raz\u00f3n que C\u00e1novas del Castillo al inaugurar la llamada Restauraci\u00f3n, podemos decir los espa\u00f1oles republicanos de hoy, que venimos a continuar la historia de Espa\u00f1a, de la Espa\u00f1a de Fernando e Isabel los reconquistadores, y a seguir fraguando conciencia espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>\u00a1Con-ciencia! \u00a1Lo que nos dice esta palabra, como todas, cuando se le llega a lo vivo de sus entra\u00f1as! La conciencia viva de memoria, entendimiento y voluntad, y para mantenerla, sobre todo conciencia colectiva, nacional, hay que con-memorar, hay que con-saber \u2014y con-sentir \u00a1claro!\u2014 y hay que con-querer. La conciencia colectiva o nacional, la conciencia popular espa\u00f1ola, se mantiene de con-memoraciones, de con-sentimientos y de con-querencias.<\/p>\n<p>Y ved que dej\u00e1ndome llevar del empuje de esta dial\u00e9ctica ling\u00fc\u00edstica \u2014que se me ha hecho profesional\u2014 he venido a dar por este neologismo anal\u00f3gico de con-querer en el viejo vocablo con-querir, que vale tanto como conquistar. A Jaime de Arag\u00f3n \u2014y de Catalu\u00f1a\u2014 se le llam\u00f3 el \u201cConqueridor\u201d, o sea el \u201cConquistador\u201d. Y un conqueridor, un conquistador fue el Cid de Castilla, porque supo juntar quereres, porque supo despertar en su pueblo un con-querer. Que no se conquista, no se conquiere, sino con-queriendo. Como no se reconquista sino reconqueriendo, volviendo a querer todos lo mismo.<\/p>\n<p>\u00bfEs que en aquella masa popular que contemplaba el desfile hist\u00f3rico, esto es, simb\u00f3lico, de tropas nacionales ante una presencia y una ausencia unidas en la inquebrantable continuidad de la historia, lat\u00eda, en sus oscuras entra\u00f1as, en su subconciencia, un con-sentimiento de una reconquista espiritual de Espa\u00f1a? \u00bfEs que con-sent\u00edan que no ya por encima, sino acaso por debajo del problema llamado social late y palpita, y no s\u00f3lo yace, el problema nacional? \u00bfEs que con-sent\u00edan que los problemas llamados internacionales tienen su raigambre y no su follaje en los problemas nacionales? Lo que s\u00ed podemos asegurar es que aquella muchedumbre espa\u00f1ola, ante aquel magistrado condecorado con el collar regio de la reina Isabel de Castilla, con-sent\u00edase, aunque oscura y subconcientemente, por encima y a la vez por debajo de las diferencias de formas de gobierno. \u00a1Formas! \u00bfFormas? Conf\u00f3rmase ahora con la Rep\u00fablica, como antes se conformaba con la Monarqu\u00eda, en una conformidad que es forma de resignaci\u00f3n. Lo que con-quiere es que le dejen vivir espiritualmente en la historia, en comuni\u00f3n con los muertos inmortales que han hecho la patria espa\u00f1ola.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_114\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc2716_1073207092\"><\/a><strong>La seguida de los siglos<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_115\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc13234_1800461024\"><\/a><em>El Sol (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 1931<\/em><\/h3>\n<p>Cuando se est\u00e1 uno recogido a acurrucado en el viejo hogar, que va apag\u00e1ndose, de los recuerdos olvidados, tiritando en siesta de imaginaci\u00f3n, oye que de pronto se la cortan con un \u201c\u00a1Pero qu\u00e9 joven est\u00e1 usted, D. Miguel!\u201d, y piensa que estar joven no es serlo. \u201cPero ese que as\u00ed me la cort\u00f3, \u00bfqui\u00e9n es? \u00bfC\u00f3mo se llama? Ah, s\u00ed; su apellido empieza con pe; a ver: pa, pe, pi, po, pu, pla, para, pri&#8230;\u00bfPardo? \u00bfPrado?\u2026 No sale\u2026 \u00bfD\u00f3nde y c\u00f3mo le conoc\u00ed? \u00bfMe conoce \u00e9l? \u00bfQui\u00e9n es? Ah, s\u00ed; uno de esos mozos que van por ah\u00ed diciendo y rediciendo \u2014\u00a1son tan redichos!\u2014 que hemos dado un salto archisecular, que \u00e9sta es una Espa\u00f1a nueva, otra generaci\u00f3n, otro siglo.\u201d<\/p>\n<p>Siglo, <em>s\u00e9culum<\/em>, quer\u00eda decir en su origen propiamente generaci\u00f3n. Los siglos, <em>s\u00e9cula<\/em>, que se segu\u00edan eran las generaciones. Y ellas formaban una seguida, una cuerda continua, aunque formada de varias hebras que se cortaban. Mas como no todas en un punto, de aqu\u00ed la continuidad secular y seglar. \u00bfO es que se romp\u00eda alguna vez la seguida? \u00bfEs que hay soluci\u00f3n de continuidad hist\u00f3rica? \u00bfO es que los hombres representativos, los que dan nombre a una generaci\u00f3n, a un siglo, se dan, como dicen por aqu\u00ed en tierra salmantina los charros que se dan las desgracias, por ventregadas? As\u00ed lo proclaman esos que se entregan a la sociolog\u00eda. Pero la historia, que se r\u00ede de tales casilleros, se calla a tal prop\u00f3sito.<\/p>\n<p>El presente comentador, uno de esos a quienes nos encasillan en la generaci\u00f3n del 98, ten\u00eda entonces, en 1898, cuando el desastre de Santiago de Cuba, en las postrimer\u00edas de la Regencia, treinta y cuatro a\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 edad tienen los de este siglo, los de esta generaci\u00f3n que llamar\u00e1n la de 1931 o la de la Rep\u00fablica? \u00bfQu\u00e9 edad tienen estos que niegan la edad que fue?<\/p>\n<p>\u201cEmpieza otra generaci\u00f3n, otro siglo \u2014nos dicen\u2014, un siglo redondamente seglar y un siglo en que ya no cabe dormir.\u201d \u00a1Con que nos quepa so\u00f1ar! Porque nos dicen los sabihondos que durmiendo, en el sue\u00f1o, reposa el coraz\u00f3n, aunque sue\u00f1e el seso. Pero hay pesadillas\u2026 Y hay reposos de muerte, descansos en paz \u00faltima, en terrible paz civil, cuando se rompe la seguida. Aunque si el grano no muere, no echa ra\u00edces, ni prende en tierra, ni se reproduce.<\/p>\n<p>Ahora viene \u2014\u00a1vaya por Dios!\u2014 un siglo estrechamente seglar, secularizado, en el que se van a arrancar los \u00faltimos rastrojos de la que D. Marcelino llam\u00f3 la democracia frailuna espa\u00f1ola, en el que vamos a entrar por el camino laico, esto es, lego, y pedag\u00f3gico. Ahora vamos, o mejor, van ellos, a vulgarizar el arte y la ciencia seglares. Y s\u00f3lo a algunos melanc\u00f3licos so\u00f1adores al amor del fog\u00f3n, que va apag\u00e1ndose, de los viejos recuerdos olvidados, se les puede ocurrir que vulgarizar resulte avulgarar, achabacanar. \u00a1Es tan duro tener que resignarse a tener que salirse del siglo para volver al claustro materno de la tierra!<\/p>\n<p>\u00a1Pedagog\u00eda y demagog\u00eda! (Acent\u00faese as\u00ed, en la i, como en pedagog\u00eda, porque demagogia ha venido a querer decir muy otra cosa.) \u00a1Pedagog\u00eda y demagog\u00eda! O como dijo aquel Joaqu\u00edn Costa \u2014\u00bftambi\u00e9n del 98?\u2014: escuela y despensa. O tambi\u00e9n pol\u00edtica escolar y pol\u00edtica hidr\u00e1ulica. O como dec\u00edan los otros: \u201c\u00a1Pan y catecismo!\u201d A lo que alg\u00fan seglar contest\u00f3 con lo de \u201c\u00a1Carne y ciencia!\u201d Pol\u00edtica escolar y pol\u00edtica hidr\u00e1ulica, o dicho de otro modo: saltos de saber y saltos de agua.<\/p>\n<p>\u00a1Ah! Pero es que en la pol\u00edtica hidr\u00e1ulica entran los saltos de agua, las cascadas; pero entran tambi\u00e9n los pantanos, los remansos de agua. Y junto a los saltos de saber, \u00bfes que no hay tambi\u00e9n remansos de saber? \u00bfY, sobre todo, amparos de consuelo? Y esa pedagog\u00eda demag\u00f3gica y seglar, \u00bfno va acaso a dejar que se quede en seco el gran remanso de nuestro tradicional consuelo?<\/p>\n<p>As\u00ed, junto a los rescoldos de los viejos recuerdos olvidados, se abriga uno con nombres, con nombres que son almas de las cosas. Y el comentador se refugia en esta lengua maravillosa en que por profesi\u00f3n se recrea, en esta lengua que remans\u00f3 Cervantes, y que batieron con sus arabescos G\u00f3ngora y con sus grecas Quevedo. Y en ella repite en arca\u00edsmo: \u201cSantificado sea el tu nombre.\u201d Porque esto de <em>el tu nombre<\/em> es un arca\u00edsmo, como lo es lo de: \u201cvenga a nos el tu reino\u201d, que hoy dir\u00edamos \u201cque nos venga tu reino\u201d\u2026 Pues todav\u00eda rezamos el padrenuestro en un romance de siglos, de generaciones atr\u00e1s, en un romance no seglar, sino claustral.<\/p>\n<p>Pero temo atollarme en una meditaci\u00f3n que amaga hac\u00e9rseme abism\u00e1tica. Acaso en nosotros los del 98 resucitaron los de 1836, como en estos de ahora los de 1868. \u00bfResucitaremos en los de 1970? Que as\u00ed se siguen las generaciones, se revezan los siglos y reviven en los nietos los abuelos.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":1,"template":"","meta":{"pb_show_title":"","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-23","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/23","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/23\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":177,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/23\/revisions\/177"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/23\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=23"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=23"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=23"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=23"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}