{"id":32,"date":"2021-08-15T10:35:32","date_gmt":"2021-08-15T10:35:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/__unknown__-11\/"},"modified":"2022-03-03T17:57:39","modified_gmt":"2022-03-03T17:57:39","slug":"1933-revolucion","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/1933-revolucion\/","title":{"rendered":"1933 &#8211; Revoluci\u00f3n"},"content":{"raw":"<h1 id=\"heading_id_306\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9466_326747388\"><\/a><strong>1933<\/strong><\/h1>\r\n<h2 id=\"heading_id_307\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103100_2010067226\"><\/a><strong>La ciudad de Henoc<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_308\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nY conoci\u00f3 Ca\u00edn a su mujer, la cual concibi\u00f3 y pari\u00f3 a Henoc, y edific\u00f3 una ciudad y llam\u00f3 el nombre de la ciudad del nombre de su hijo Henoc.\r\n<p class=\"right\">(<em>G\u00e9nesis<\/em>, cap. IX, v. 17.)<\/p>\r\n\u201cLa historia del g\u00e9nero humano es la guerra\u201d, escrib\u00eda hace poco al comienzo de un escrito Winston S. Churchill. Lo que nos record\u00f3 aquello otro de Treitschke de que la guerra es la pol\u00edtica por excelencia. Y lo de nuestro Romero Alpuente, el \u201ccomunero\u201d de hace un siglo, de que la guerra civil \u2014o la revoluci\u00f3n, que es igual\u2014 es un don del cielo. La cual, seg\u00fan la leyenda judeo-cristiana, empez\u00f3 con el asesinato fraternal de Abel por su hermano Ca\u00edn, que abri\u00f3 la lucha de clases. Abel era, seg\u00fan ese mito, pastor, y Ca\u00edn labrador, pero acaso sea m\u00e1s acertado decir que la raza o clase abelita, aquella de que Abel es s\u00edmbolo, era la campesina, y la cainita era la urbana, la ciudadana, la murada, pues fue Ca\u00edn quien, seg\u00fan el relato b\u00edblico, edific\u00f3 la primera ciudad, la de Henoc. Y en ella, en la m\u00edtica y simb\u00f3lica ciudad de Henoc, empez\u00f3 a organizarse la masa, a amurallarse, a someterse al mando de un jefe, de un mand\u00f3n, cacique o d\u00e9spota. Y a someterse para organizar batidas, guerras, revoluciones. \u00bfY qu\u00e9 es lo que le llevaba a plegarse a disciplina b\u00e9lica? \u00bfHambre?, \u00bfgana de gloria?, \u00bfde libertad?, \u00bfde justicia?, \u00bfo qu\u00e9? En el fondo, envidia, el sentimiento de masa, macizo, democr\u00e1tico, que lleva al hombre a doblegarse a servidumbre, el resorte de la servilidad. Y da vivas a las cadenas, y si rompe unas es para forjar con sus eslabones otras.\r\n\r\n\u201cHomo homini lupus\u201d: \u201cel hombre, un lobo para el hombre\u201d, corre el consabido refr\u00e1n. Pero acaso sea m\u00e1s al caso decir que \u201chomo homini agnus\u201d el hombre, un cordero para el hombre. Que no debi\u00f3 de haber comenzado la servidumbre y la tiran\u00eda, porque uno, el que se sent\u00eda tirano, sujet\u00f3 al otro haci\u00e9ndole siervo, sino porque \u00e9ste, el que se sent\u00eda siervo, d\u00e9bil, se ofreci\u00f3 como v\u00edctima al otro, haci\u00e9ndole tirano. Es la masa, que teme la responsabilidad, la que hace al mand\u00f3n, es el reba\u00f1o el que hace al pastor, son las ranas las que piden rey a J\u00fapiter. El instinto m\u00e1s hondo del hombre es corderil y no el lobuno. El hombre de masa, de clase, de sociedad si se quiere, apetece ser sometido. La libertad le es una carga insoportable; no sabe qu\u00e9 hacer con ella. Y forja la que Nietzsche llamaba \u201cmoral de esclavos\u201d. Su fondo, el resentimiento, la envidia. Esa envidia \u2014el \u201cphthonos\u201d griego\u2014 en que vio, con su clara mirada, \u041d\u0435\u0433\u00f3doto el fundamento de la tragedia de la historia. Y en que tan hondo cal\u00f3, en tierras de Don Quijote, nuestro Quevedo.\r\n\r\nLa historia llamada sagrada por antonomasia, la mitolog\u00eda b\u00edblica, nos ense\u00f1\u00f3 que Ca\u00edn mat\u00f3 a su hermano Abel por envidia de su virtud, de ser preferido por Jehov\u00e1. Ah, pero es que la envidia suele ser, en cierto modo, mutua o rec\u00edproca; es que el envidiado suele darse a provocar la envidia del envidioso, a darle envidia; es que el perseguido busca que se le persiga; es que el atacado de man\u00eda \u0440\u0435rs\u0435cutoria incita a la man\u00eda perseguidora del otro. Es que en las democracias las masas de instintos reba\u00f1egos no hacen sino azuzar a los solitarios de instintos lobunos. \u00bfDe qu\u00e9 parte est\u00e1 la envidia?\r\n\r\n\u00a1El solitario! Imposible vivir en soledad, y menos en la ciudad de Ur, en la ciudad, en la fundaci\u00f3n de los pobres cainitas. Zaratustra, el de Nietzsche, se retir\u00f3 solitario al monte; el Cristo, el del Evangelio, antes de emprender su misi\u00f3n publica, se retir\u00f3 al desierto, a ser tentado por Satan\u00e1s; huy\u00f3 luego de las turbas cuando quisieron proclamarle rey, y muri\u00f3 al cabo solo, solitario, y de pie, colgado de un le\u00f1o en cuya cabecera le nombr\u00f3, por irrisi\u00f3n, rey un pretor romano. Y desde entonces inri \u2014I. N. R. I.\u2014 esto es: \u201c\u00a1viva Cristo rey\u201d! quiere decir burla, v. gr., \u201cle han puesto el inri\u201d. \u00a1Solitario! El verdadero es el anacoreta, el ermita\u00f1o; si se re\u00fanen varios \u2014\u201cmonachi\u201d, monjes\u2014 fraguan comunidad de solitarios, monasterio, y surge Henoc, la ciudad cainita. Ni hay mayor incubadora de envidias que un monasterio; la envidia, en forma de acedia, es la ro\u00f1a mon\u00e1stica. \u00a1Aquel terrible drama de Verhaeren, el poeta belga, en un monasterio y en que s\u00f3lo figuran varones, solitarios, es decir, solteros, sacudidos por la pasi\u00f3n mon\u00e1stica, cainita y abelita a la vez! Cuando Robinson \u0421ruso\u0435 dio en la playa de su isla desierta con la huella de un pie desnudo de hombre, dedos, tal\u00f3n, par\u00f3se como herido por un rayo \u2014\u201cthundertruck\u201d\u2014, escuch\u00f3 y mir\u00f3 en torno sin o\u00edr ni ver a nadie, recorri\u00f3 la playa y volvi\u00f3se a su madriguera aterrado, confundiendo \u00e1rboles y matas, figur\u00e1ndose cada tronco un hombre, lleno de antojos y de ag\u00fceros.\r\n\r\nAquel hombre que gust\u00f3 todas las hieles y las heces de la pasi\u00f3n b\u00e1sica social; aquel hombre que fue encarcelado y perseguido por el Santo Oficio de la Envidia democr\u00e1tica \u2014don Marcelino habl\u00f3 de la democracia frailuna espa\u00f1ola; aquel Fray Luis de Le\u00f3n que ansiaba huir del mundanal ruido a seguir la oscura senda de los pocos sabios que en el mundo han sido; aquel hombre de cristiana libertad \u00edntima que tan entra\u00f1ables acentos encontr\u00f3 para imprecar e increpar a la ley cabezuda que, seg\u00fan San Pablo, hace el pecado; aquel anarquista agustiniano que s\u00f3lo descansaba en contemplar la noche serena tachonada de estrellas, encontr\u00f3 en una f\u00f3rmula suprema\u2014en octos\u00edlabo\u2014el lema de la inalcanzable perfecci\u00f3n del hombre: \u201cni envidiado ni envidioso\u201d. Ni aquejado de la envidia pasiva, la de buscar ser envidiado, ni de la activa, la de envidiar.\r\n\r\n\u00a1El desprecio \u2014a las veces odio\u2014 que los grandes mandones, los grandes d\u00e9spotas, han sentido por sus mandados, por sus dominados! As\u00ed suelen vengarse los que se ven forzados a oprimir a los que, por envidia, piden opresi\u00f3n. Y la piden todas las masas reba\u00f1egas que reniegan de la libertad en rendici\u00f3n a la disciplina. Atacadas de man\u00eda persecutoria colectiva, de envidia demag\u00f3gica pasiva, la de creerse y quererse enviados, reniegan de la libertad para poder perseguir\u2014con achaque de defensa\u2014, pues la envidia pasiva se hace activa. \u201cY muera el que no piense igual que pienso yo.\u201d Que no piensa\r\n\r\nTodas estas sombr\u00edas reflexiones sobre el lecho tenebroso de la sociabilidad civil humana, de nuestra Henoc, me las he hecho no s\u00e9 bien desde cu\u00e1ndo, acaso desde que tenga uso de raz\u00f3n civil, que me apunt\u00f3 en medio de una fratricida guerra civil \u2014toda guerra es civil y arranque de civilizaci\u00f3n\u2014; pero se me han enconado ahora en que se encona la lucha y sentimos a los campesinos, a los abelitas, con sus lobos y sus jabal\u00edes, y de otro lado a los ciudadanos, a los cainitas, con sus perros y sus puercos, y que todos son unos, Y al ver que al Cristo, que muri\u00f3 por todos, por los unos y por los otros, solitario y de pie, se le vuelve a poner, por los unos y por los otros, el inri. Y al meditar que la descansada vida del que huye del mundanal ruido no es sino huir de la vida hacia la muerte, \u00fanico descanso final y acabado.\r\n\r\n\u201c\u00a1Ni envidiado ni envidioso!\u201d Pero, Dios m\u00edo de mi alma, hay que vivir en sociedad y perpetuarla, y para ello hay que vivir \u2014\u00a1terrible sino!\u2014 envidiado y envidioso.\r\n<h2 id=\"heading_id_309\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103102_2010067226\"><\/a><strong>Profec\u00edas<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_310\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103104_2010067226\"><\/a><em>La Voz Valenciana, 13 de enero de 1933<\/em><\/h3>\r\n\u201cNo esfuerzo la pureza de mi verdad por mi reputaci\u00f3n; s\u00f3lo, porque, cuando m\u00e1s all\u00e1 de mi sepultura y apartada de los sucesos hablare en vuestros desinios, mi pluma por cre\u00edda pueda ser provechosa, y me deb\u00e1is muerto y olvidado el desenga\u00f1o y la advertencia.\u201d\r\n\r\nAs\u00ed escrib\u00eda \u201ca los se\u00f1ores pr\u00edncipes y reyes que suceder\u00e1n a los que hoy son en los afanes deste mundo\u201d, aquel profeta espa\u00f1ol que fue don Francisco de Quevedo Villegas, y lo escrib\u00eda la frente de sus \u201cgrandes anales de quince d\u00edas: historia de muchos siglos que pasaron en un mes\u201d, y lo escrib\u00eda preso en la Torre de Juan Abad, en mayo de 1621. Y preso\u2026 oig\u00e1mosle: \u201cYo me hall\u00e9 en estado que atrev\u00ed a pedir mis causas y no me las dieron ni repararon en confesar que me castigaban de memoria.\u201d Por raz\u00f3n de Estado, \u00a1claro es!, por otivos pol\u00edticos, en virtud de una cierta ley de defensa del reino \u2014Inquisici\u00f3n civil\u2014 y la raz\u00f3n de Estado\u2026, pero volvamos a o\u00edr al profeta: \u201cNo hay cosa m\u00e1s diferente que Estado y conciencia, ni m\u00e1s profana que la raz\u00f3n de Estado.\u201d Dir\u00edamos que m\u00e1s injusta.\r\n\r\n\u00bfProfeta Quevedo? \u00a1Profeta, s\u00ed! Que profeta no es propiamente el vaticinador, el adivino del porvenir, sino el que les descubre a los dem\u00e1s la raz\u00f3n \u2014o la sinraz\u00f3n\u2014 de lo que ha pasado, el historiador. El historiador y no el cronista, no el reportero. Porque los hombres no suelen enterarse de lo que pasa ante sus ojos, entre sus manos, sino cuando un vidente \u2014un profeta\u2014 se lo revela. Y Quevedo, el que tan hondo cal\u00f3 en la envidia \u2014\u201dest\u00e1 flaca porque muerde y no come\u201d, dijo\u2014 dej\u00f3 para ense\u00f1anza de los que le siguieran \u201cdesenga\u00f1o y advertencias\u201d. Y esto es lo que suele llamarse filosof\u00eda de la historia, y que es propiamente historia y lo otro cuento.\r\n\r\n\u201cLa filosof\u00eda de la historia es el arte de vaticinar lo pasado\u201d, se ha dicho. Al primero a quien se lo o\u00ed decir fue a don Juan Valera. Lo dec\u00eda en tono y tenor de zumba, pero \u00e9l, Valera, vaticin\u00f3 no pocas cosas pasadas en tu tiempo y despu\u00e9s que pasaron. Les desentra\u00f1\u00f3 el sentido. Lo dem\u00e1s, \u00bfesas profec\u00edas de pitonisas o de pol\u00edticos que hacen de pitonisos? Eso ni es hacer profec\u00eda, ni es hacer historia.\r\n\r\n\u00bfQue cuando ser\u00e1n las elecciones municipales y cu\u00e1ndo las a Cortes? \u00bfQue si el sufragio se acostar\u00e1 a la derecha o a la izquierda? \u00bfQue quien presidir\u00e1 el Gobierno de la Rep\u00fablica dentro de un a\u00f1o? \u00a1Bah!, todo eso, ni es profec\u00eda, ni es historia, ni tiene importancia. Podr\u00e1 interesar a los acuciosos de su provecho, a los que se dediquen, como a profesi\u00f3n de logro, a la pol\u00edtica, pero no debe interesar a los que sientan que un pueblo, como un individuo, debe estar haciendo de continuo examen de conciencia. En el caso de un pueblo, examen de conciencia colectiva.\r\n\r\nA los ciudadanos de conciencia civil \u2014de conciencia civil colectiva\u2014 de sentido de solidaridad civil conciente, no les debe importar husmear lo que vaya a pasar dentro de un mes o de un a\u00f1o, por d\u00f3nde han de soplar los vientos de la fortuna, sino que debe importarles darse cuenta clara de lo que ha pasado por ellos. No es la cosa qu\u00e9 es lo que vamos a hacer, sino qu\u00e9 es lo que hemos hecho. Ni hay m\u00e1s terrible estribillo que el de \u201ca lo hecho, pecho\u201d.\r\n\r\n\u00a1\u201dA lo hecho, pecho\u201d! Hay otra versi\u00f3n de este aforismo popular y es aquella cuarteta de \u201cLas mocedades del Cid\u201d, de Guill\u00e9n de Castro, a la que tanto curso dio hace unos a\u00f1os el que ahora, lector, te habla aqu\u00ed de profec\u00edas. La cuarteta dice: \u201cProcure siempre acertarla \/ el honrado y proncipal. \/ Pero si la acierta mal \/ defenderla y no enmendarla.\u201d Y de hecho se obstinan honrados y principales en defender y no enmendar leyes de Defensa, aun convencidos de que acertaron mal al establecerlas bajo el peso de un p\u00e1nico irreflexivo. Y se obstinan en aplicarlas castigando de memoria. Y a las veces de olvido.\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 debe importarle a uno el que los menguados de \u00e1nimo le achaquen que con profec\u00edas de lo pasado, con desentra\u00f1amiento de intenciones, con obra de historiador, busca lograr tal o cual efecto de lo que llaman maniobra pol\u00edtica, si lo que realmente busca es alumbrar la conciencia civil colectiva y mover a enmienda a los que la gobiernan? Moverles a enmendarla en vez de defenderla.\r\n\r\n\u00bfQue qu\u00e9 partidos formar\u00e1n en el Gobierno de aqu\u00ed a un a\u00f1o? Esto no importa a lo sumo sino a los partidarios, y acaso ni a estos. Los programas se reducen a nombres y luego los nombres a f\u00f3rmulas casi algebraicas. P.R.R.; P.R.R.S.; F.A.I.; C.N.T.; F.I.R.O\u2026.; y as\u00ed sucesivamente. \u00a1Qu\u00e9 simb\u00f3lico es todo esto! Y todas esas f\u00f3rmulas nos recuerdan unas veces el R.I.P. y otras el I.N.R.I. La I. y la D. por ejemplo, lo mismo pueden querer decir izquierda y derecha, que cualesquiera otras denominaciones que empiecen por I. y por D. Y aun queriendo decir Izquierda y Derecha, no quieren decir nada claro y concreto. Pues para monserga, eso de izquierdismo y derechismo. Denominaciones que carecen de sentido hist\u00f3rico.\r\n\r\n\u00bfProfec\u00eda? La profec\u00eda hoy consiste en desentra\u00f1ar el sentido que tuvo el acto del d\u00eda 14 de abril de 1931, y que puede querer decir rep\u00fablica para los que se declaran republicanos. Aquel acto no tuvo m\u00e1s programa conciente que derribar la monarqu\u00eda que se apoy\u00f3 en la dictadura. Despu\u00e9s se les ocurri\u00f3 a los agentes lo de la revoluci\u00f3n.\r\n<h2 id=\"heading_id_311\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103106_2010067226\"><\/a><strong>E<\/strong><strong>l \u201cColegio de Pablo Iglesias\u201d<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_312\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458460\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\n\u00a1Aquel nuestro Madrid de hace medio siglo, gran caracol urbano con sus callejas laber\u00ednticas! Hoy, como una gran concha, va tendi\u00e9ndose, abri\u00e9ndose hacia el campo, hacia la Sierra, a rusticarse. Se sale de la Puerta del Sol en busca del sol del campo libre, de las afueras, donde se adentra en naturaleza. El antiguo manolo, luego chulo, se ateza al aire serrano. Su urbanidad se hace naturalidad.\r\n\r\nFu\u00edmonos Fuencarral \u2014el pueblo\u2014 arriba por la carretera que lleva a Miraflores de la Sierra, junto a la l\u00ednea de Colmenar el Viejo. Y se nos iba ensanchando el cielo de Castilla. Hasta llegar al nuevo Hospicio provincial, hoy Colegio de Pablo Iglesias, que en hospicio urbano, madrile\u00f1o, se cri\u00f3 y forj\u00f3 sus nobles pasiones. All\u00ed, junto a ese Colegio, casi ci\u00f1\u00e9ndolo, un espl\u00e9ndido parque, un nobil\u00edsimo encinar castellano. De encinas la mayor parte j\u00f3venes. Una sede de serenidad. Al pie de las encinas, en el monte bajo, jaras y alg\u00fan otro matojo. El cielo parece apu\u00f1ar a las encinas. En el fondo, la Sierra del Guadarrama, a la que creer\u00eda uno poder tocar, ahora tocada de nieves, de pureza. Y piensa uno que ma\u00f1ana otro d\u00eda \u2014pronto\u2014 los no ya hospicianos, sino colegiales de Madrid, podr\u00e1n cunar sus sue\u00f1os infantiles entre encinas, so\u00f1ar cara al cielo de d\u00eda, ba\u00f1ando en azul las ni\u00f1as de los ojos, o ver pasar las nubes y descansar las nieves de la cumbre por entre el follaje prieto de la encina, y as\u00ed hojear a \u00e9sta, que es tambi\u00e9n un libro. Y luego siente uno su peso contra la tierra \u2014que es sentir el peso de la tierra contra uno\u2014 y que el sue\u00f1o se ha hecho tierra, esto es: sue\u00f1o palpadero, asidero. \u00a1Qu\u00e9 lejos estar\u00e1 este colegial de la villa, qu\u00e9 lejos de aquel pobre hospiciano, del \u201chijo de la parroquia\u201d! Entre su Colegio y la Sierra apenas se interpondr\u00e1n viviendas, ni tejados, ni ese, en el fondo, triste paisaje urbano. Ni de noche matar\u00e1n reverberos de luz el\u00e9ctrica a la luz de las estrellas. \u00bfHay quien entre calles \u2014y menos un ni\u00f1o\u2014 se pare a contemplar el Carro, la Bocina, la Silla de la Reina, las Tres Mar\u00edas o las Siete Cabrillas? \u00bfEs que desde la calle de Fuencarral, la del antiguo Hospicio, pod\u00eda nadie, chico o grande, quedarse mirando a Sirio?\r\n\r\nRecordaba all\u00ed, en aquel encinar que recuerda a los de Salamanca, un paseo que por las afueras de esta ciudad, hacia Zamora, en medio de la Armu\u00f1a, di \u2014\u00a1hace ya tantos a\u00f1os!\u2014 con Pablo Iglesias. Habl\u00e1bamos de lo que a \u00e9l le llenaba el \u00e1nimo, de la llamada cuesti\u00f3n social, pero a partir de ello del sentido mismo de la civilizaci\u00f3n. Y trataba yo de descubrir lo que en aquel esp\u00edritu eminentemente \u2014iba a decir que exclusivamente\u2014 pol\u00edtico, poco o nada metaf\u00edsico \u2014no digo religioso\u2014, podr\u00eda haber de sentido de la naturaleza. No parec\u00eda tener ojos para el campo, para la verdegueante llanada henchida de cielo. Y recordando aquella y otras conversaciones con \u00e9l me doy cuenta del fondo urbano, callejero y no campero, de sus ideales de redenci\u00f3n obrera. Aquel hombre \u2014todo un hombre\u2014 hab\u00eda sentido crecer su alma de ni\u00f1o apretada entre sombras de calles y entre muros de un hospicio. \u00a1Y luego su oficio, el de cajista, eminentemente urbano, y... en qu\u00e9 imprentas! \u00a1Y en el Madrid de entonces! Que al fin en otras ciudades, en otras villas con algo o mucho de rurales, de campesinas, el cajista, en sus d\u00edas de fiesta, se va al campo, a pescar peces en el r\u00edo o cangrejos en el regato. El regalo espiritual de Pablo Iglesias, la liberaci\u00f3n que necesitaba del duro destino del trabajo la busc\u00f3 no en la natturaleza, sino en el teatro. Su afici\u00f3n fue el arte dram\u00e1tico. Y aquella fachada churrigueresca del viejo Hospicio habla m\u00e1s de teatro que de naturaleza.\r\n\r\nAhora que el obrerismo \u2014no le llamemos socialismo\u2014 se va extendiendo por el campo; ahora que las doctrinas que surgieron en f\u00e1bricas se trata de acomodarlas a campos \u2014y en pa\u00edses en que la agricultura apenas est\u00e1 industrializada\u2014, ahora comprende uno que si hay que civilizar, urbanizar al trabajador de la tierra, esto se debe en parte a que no estaba ruralizado, rusticado, el trabajador de la f\u00e1brica. Ei socialismo obrero lo fraguaron entre nosotros trabajadores de f\u00e1brica o de taller urbano. Muchos de ellos, como Pablo Iglesias, tip\u00f3grafos. Que se pasaron buena parte de su vida componiendo hojas de libros \u2014o de peri\u00f3dicos\u2014 m\u00e1s que leyendo en hojas de encinas, de robles, de olivos o de naranjos. Proletarios de ciudad.\r\n\r\nAquel hombre admirable esperaba una nueva civilizaci\u00f3n, la misma que esperan tantos compa\u00f1eros, camaradas suyos, de ideal. Colabor\u00e9 con \u00e9l en alg\u00fan modo. Pero en cuanto a civilizaci\u00f3n... Los que acatamos o aceptamos \u2014que es igual\u2014 la vida civil y urbana de este gran Hospicio que es el Estado civil, pero la acatamos \u2014\u00a1qu\u00e9 remedio!\u2014 con reservas cordiales \u2014m\u00e1s hondas que las mentales\u2014 y sin satisfacer nuestra Incontentabilidad, guardamos en el entra\u00f1ado cogollo del \u00e1nimo el descontento de toda civilizaci\u00f3n. Y a poder ser nos volvemos al seno de la naturaleza lo mas desnuda posible de teatro humano.\r\n\r\nTodo esto lo revolv\u00eda yo en aquel parque del Colegio de Pablo Iglesias de Madrid. Al regresar a la villa y capital de Espa\u00f1a, corte de su Rep\u00fablica, el sol se pon\u00eda, y en el horizonte opuesto al del ocaso de invierno, cielo y tierra al tocarse como que se tostaban. Las encinas, ennegreci\u00e9ndose, se destacaban como sombras chinescas, decoraci\u00f3n de un teatro, que teatro es tambi\u00e9n, despu\u00e9s de todo, la naturaleza del campo. Y al atravesar Fuencarral para volver a entrar en el perno de esta gran concha que es hoy Madrid, no sab\u00eda ya d\u00f3nde acaba la urbe, el teatro, y d\u00f3nde empieza el campo, la naturaleza. Poco despu\u00e9s, sobre las tocas de nieve de laa cumbres de Guadarrama \u2014\u201ccolumnas de la tierra castellana\u201d, que dijo el poeta\u2014 nac\u00edan las estrellas. Constelaciones, inmensos jerogl\u00edficos que han visto nacer y crecer, y agonizar y morir, tantas generaciones, sin que ellos, los inmensos jerogl\u00edficos, hayan podido ser descifrados.\r\n\r\nEn aquel espl\u00e9ndido escenario del teatro de la naturaleza castellana no pude por menos que evocar la figura recia, s\u00f3lida, noble, robliza \u2014de roble galaico\u2014 sobre granito \u2014de grano tambi\u00e9n galaico\u2014, de uno de los m\u00e1s grandes actores y autores de nuestra tragicomedia nacional espa\u00f1ola. \u00a1Y aquel hombre, que no se afan\u00f3 sino por emancipar a los proletarios, a los hospicianos del Estado, cu\u00e1ntas veces recordar\u00eda con rec\u00f3nditas soledades el Hospicio en que se cri\u00f3! \u00bfEs que Cervantes no a\u00f1orar\u00eda alguna vez la c\u00e1rcel en que engendr\u00f3 al Quijote? Como el que esto os dice, al ver ahora instalada en claro descampado la Facultad en que hace m\u00e1s de medio siglo se matricul\u00f3, se apechuga con deleite el recuerdo de aquellas aulas del caser\u00f3n, antiguo noviciado de jesuitas, en la calle Ancha de San Bernardo, un hospicio tambi\u00e9n, de cultura, donde le iniciaron en la filosof\u00eda perenne y en el culto tradicional a Espa\u00f1a.\r\n<h2 id=\"heading_id_313\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103108_2010067226\"><\/a><strong>1933 en Palenzuela<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_314\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458461\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nAl abrirse este a\u00f1o de 1933 fuime desde la abierta ciudad de Palencia, la de los antiguos campos g\u00f3ticos, a la villa de Palenzuela. Que es, en nombre, a aqu\u00e9lla como Valenzuela, Sorihuela, Segoviela, Venezuela, etc., son a Valencia, Soria, Segovia y Venecia. Palenzuela trepa un teso escueto desde las riberas del Arlanza, vestidas de sobrio verdor. Se une el Arlanza con el Arlanz\u00f3n, que baja de Burgos; luego, aunados en Magaz, con el Pisuerga; luego, en Due\u00f1as, con el Carri\u00f3n, que baja de Palencia; luego, cerca de Valladolid. con el Duero, y luego... la mar. A la mar a que van los r\u00edos susurrando romances del Cid, coplas de Jorge Manrique, endechas de comuneros. Y en tanto Palenzuela sigue arruin\u00e1ndose. S\u00f3lo mil almas \u2014las que lo sean\u2014 le quedan de las ocho o diez mil que la leyenda lugare\u00f1a dice que tuvo. El ferrocarril primero, que cuando no une, a\u00edsla; la filoxera despu\u00e9s la despoblaron de aquellos hidalg\u00fcelos hacendados, cuyos blasones quedan en siller\u00edas de fachadas que se derrumban. Callejas combadas, con verdaderas c\u00e1rcavas urbanas en sus muros, ro\u00eddas por siglos. Boquean las ruinas en silencio, pues ni se oye el estertor de su agon\u00eda. Castilla, en escombros, que dijo Senador. Sobre raigones de la antigua muralla, la casona en que vivi\u00f3 el Sr. Orense, marqu\u00e9s de Albaida, republicano federal que presidi\u00f3 las Cortes de la otra Rep\u00fablica, la de 1873, que ni lleg\u00f3 a a\u00f1oja.\r\n\r\n\u00bfY por dentro? En unos soportales sostenidos por pies derechos muy torcidos \u2014troncos sin descortezar\u2014, unos lugare\u00f1os nos miraban con descuido. Entramos en un hogar de posada: el del maestro. \u00bfHogar? All\u00ed no hay fog\u00f3n como en tierras de Dehesas ganaderas, donde llamea y chisporrotea en el lar la encina o el roble; all\u00ed, la \u201cgloria\u201d \u2014\u201ctr\u00e9bede\u201d y \u201cestufa\u201d en otras partes\u2014, que calienta sin llama ni luz la estancia, y el humo se va bajo el suelo. Sobre estas glorias se echa un tute o un tresillo, haciendo tiempo para matarlo, o se comenta la eterna guerra civil de los pueblos. \u00bfQu\u00e9 es eso de que las luchas pol\u00edticas han envenenado la vida de las villas, las aldeas y las alquer\u00edas? No; las pasiones populares son las que han envenenado las luchas pol\u00edticas. Las partidas, los bandos engendradores del caciquismo \u2014no por \u00e9ste engendrados\u2014 se reparten ahora entre los distintos partidos nominales del reciente r\u00e9gimen republicano. \u00bfManiobras pol\u00edticas? Palenzuela fue uno de los centros de las \u00faltimas maniobras militares, caricatura de batallas. \u00bfY no es todo caricatura? Que a las veces sangra.\r\n\r\nAl volver a Palencia columbramos la gigantesca figura del Cristo del Otero \u2014obra de Victorio Macho\u2014, que da cara a la ciudad, a su catedral; yergue a medias sus brazos, en adem\u00e1n de esperar para acoger, y en tomo de \u00e9l, el p\u00e1ramo, blanco entonces de escarcha. All\u00ed, en aquellos campos, en aquella nava, que susurran con Manrique el \u201cavive el seso y despierte\u201d, se entierra el grano que, si no muere bajo tierra no resucita \u2014dice el Evangelio\u2014 sobre ella. \u00bfY las almas? So\u00f1emos, alma, so\u00f1emos. Suerte que el sue\u00f1o es vida, que si no...\r\n\r\nEn este a\u00f1o de 1933, la Iglesia Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica, Romana, la que fue aqu\u00ed popula del Reino, se propone celebrar el decimonono centenario de la muerte y resurrecci\u00f3n del Cristo, seg\u00fan el c\u00f3mputo tradicional legendario. Los que van descarriados y perdidos entre c\u00e1balas pol\u00edtico-eclesi\u00e1sticas habr\u00e1n de recogerse a meditar en el terrible misterio de la fe en la resurrecci\u00f3n de la carne, la vida perdurable y la comuni\u00f3n de los santos. \u00bfY esos labriegos que por toda Espa\u00f1a sue\u00f1an la redenci\u00f3n de la tierra? Pensemos en otras ruinas, en otras c\u00e1rcavas y en otras boqueadas de silencio espiritual.\r\n\r\nHace unos a\u00f1os esta misma mano de uno traz\u00f3 renglones medidos de un funeral al Cristo yacente de Santa Clara, en la iglesia de la Cruz, de Palencia, a aquel que: \u201cNo hay nada m\u00e1s eterno que la muerte; todo se acaba \u2014dice a nuestras penas\u2014: no es ni sue\u00f1o la vida; todo no es m\u00e1s que tierra; todo n\u043e es sino nada, nada, nada; \u00a1hedionda nada que el so\u00f1arla apesta!\u201d Y luego que las pobres franciscas del convento \u201ccunan la muerte del terrible Cristo, que no despertar\u00e1 sobre la tierra, porque \u00e9l, el Cristo de mi tierra, es s\u00f3lo tierra, tierra, tierra, tierra..., cuajarones de sangre que no fluye, tierra, tierra, tierra, tierra...\u201d Y ahora, a la seguida de los a\u00f1os, al ver el erguido Cristo del Otero palentino por sobre el Cristo yacente y escondido de Santa Clara, pienso si no ser\u00e1 la tierra que ha vuelto a hacerse Cristo y que es la tierra de los campos la que va a resucitar. Y a resucitar la fe en la redenci\u00f3n de la tierra. Fe en la redenci\u00f3n vale m\u00e1s que la redenci\u00f3n misma, ya que \u00e9sta es sombra, y aqu\u00e9lla, la fe, su sustancia. \u00bfNo se redimen acaso, gracias a la mar, el Arlanz\u00f3n, el Arlanza, el Pisuerga, el Carri\u00f3n y el Duero, r\u00edos que son nuestras vidas?\r\n\r\nEsta tierra les era a los labriegos, a los campesinos todos, una tierra de destierro \u2014\u201clos desterrados hijos de Eva\u201d, rezaban en la Salve\u2014 y a su vez de entierro. Todos desterrados y todos enterrados en ella. Y ahora muchos de ellos empiezan a so\u00f1ar en la redenci\u00f3n \u2014resurrecci\u00f3n\u2014 de la tierra. Con otros sue\u00f1os apocal\u00edpticos, milenarios, cabal\u00edsticos de una nueva sociedad.\r\n\r\nJunto y frente al \u201c\u00a1viva Cristo rey!\u201d, santo y se\u00f1a de las beatas paradas, empieza a o\u00edrse un \u201c\u00a1viva la tierra p\u00fablica!\u201d o libre, la tierra <em>res publica<\/em>. Y si Jes\u00fas, cuando las turbas hambrientas quisieron proclamarle rey, se esquiv\u00f3 de ellas en huida al monte, y s\u00f3lo al irse a morir muerte de cruz le proclam\u00f3 rey el pretor romano que mand\u00f3 le crucificaran, \u00bfqui\u00e9n sabe si la tierra, ella misma y por s\u00ed misma, no se esquivar\u00e1 de que la hagan p\u00fablica? No por manejos de hombres, no por lucha de clases, no por leyes pol\u00edtico-sociales, sino que por econom\u00eda natural, anterior y superior a legislaciones civiles humanas, a albedr\u00edos de ciudadanos de la ciudad de Henoc, fundaci\u00f3n de Ca\u00edn el fratricida; por naturaleza.\r\n\r\nA una religi\u00f3n parece venir a sustituir otra. O mejor, la antigua, la terrenal, la de siempre, la que recalzaba y manten\u00eda la cristiana en el alma terrestre del pueblo pagano, el paganismo, la religi\u00f3n del pago, del terru\u00f1o. Los campesinos, siempre paganos. La otra vida no la so\u00f1aron sobre el cielo que llueve, sino bajo la tierra, enterrados y desterrados. Por lo dem\u00e1s, eso de \u201cla vida es sue\u00f1o\u201d es cosa de pr\u00edncipes como Segismundo y de poetas de ciudad.\r\n\r\nEl pueblo de los campos, la paganer\u00eda, azuzado por vendaval \u2014\u201cvent d'aval\u201d, viento de abajo, de tierra\u2014, espera redenci\u00f3n soterra\u00f1a. \u00a1S\u00e9ale la tierra leve!\r\n<h2 id=\"heading_id_315\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103110_2010067226\"><\/a><strong>Ceros a la derecha o a la izquierda<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_316\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458462\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nEste hombre de quien os voy a decir es un gran camelista, de la escuela de aquel don Fulgencio Entrambosmares del Aquil\u00f3n de quien di completa noticia en mi <em>Amor y Pedagog\u00eda<\/em>. Desempe\u00f1\u00f3 \u2014o mejor, empe\u00f1\u00f3\u2014 un carguillo en el llamado antiguo r\u00e9gimen y se cree muy ducho y machucho en t\u00e9cnica pol\u00edtica, pues que se estima profesional de ella. Su preocupaci\u00f3n actual es lanzar a su hijo a la carrera pol\u00edtica y que pueda lograr en ella puesto que \u00e9l no logr\u00f3 anta\u00f1o. Pero oig\u00e1mosle:\r\n\r\n\u2014Yo, ya lo sabe usted, mi querido don Miguel \u2014me dijo\u2014, soy en pol\u00edtica perro viejo, y por eso trato de educar a mi hijo, que no es todav\u00eda m\u00e1s que un lobo mozo, un lobezno o lobato. Quiero lanzarle, pero dentro del actual r\u00e9gimen republicano, \u00a1pues no faltaba m\u00e1s! Ambici\u00f3n no le falta; pero hay que encarril\u00e1rsela. La falta de ambici\u00f3n pierde. Vea usted, nosotros, los que nos sent\u00edamos de segunda fila al entrar en el escalaf\u00f3n pol\u00edtico, ten\u00edamos a la carrera por algo as\u00ed como el juego de la treinta y una, y por no pasarnos nos plant\u00e1bamos antes de que las treinta y una se cumplieran.\r\n\r\n\u2014 Y usted se plant\u00f3 en veintiuna \u2014le dije.\r\n\r\n\u2014Me plantaron, mi querido don Miguel, me plantaron \u2014me respondi\u00f3\u2014. Y no estoy dispuesto a que a mi hijo le planten as\u00ed. Y ahora estudio en qu\u00e9 partido le conviene ingresar. O, mejor, qu\u00e9 partido le conviene formar. Qu\u00e9, \u00bfse sorprende usted? Pues bien, si, yo aspiro a que mi hijo forme y acaudille un nuevo partido. De eso que llaman de derecha, por supuesto. Que ah\u00ed est\u00e1 el porvenir.\r\n\r\n\u2014\u00bfEl porvenir pol\u00edtico a la derecha? \u2014le interrump\u00ed.\r\n\r\n\u2014S\u00ed, ver\u00e1 usted \u2014reanud\u00f3\u2014. Hay que partir de que los componentes de un partido pol\u00edtico, los partidarios o matriculados, los n\u00fameros, las cifras, son todos ceros, ceros a la derecha o de derecha, o ceros a la izquierda o de izquierda. Y ver\u00e1 usted lo que sucede. Si se le ponen a uno los ceros a la derecha, le agrandan, y cuantos m\u00e1s se le ponen as\u00ed, m\u00e1s le agrandan; mientras que s\u00ed se le ponen a la izquierda, le achican, y m\u00e1s le achican cuanto m\u00e1s se le ponen as\u00ed. Seis ceros a la izquierda de uno, 0,000001, le reducen a un millon\u00e9simo, y seis ceros a la derecha de uno, 1.000.000, le hacen millonario. Y observe que la unidad que acaudilla un mont\u00f3n de ceros de izquierda est\u00e1 a la derecha de ellos, y la que acaudilla un mont\u00f3n de ceros de derecha est\u00e1 a su izquierda. De modo que, en buena l\u00f3gica de aritm\u00e9tica pol\u00edtica, se deduce que a un partido de izquierda debe dirigir el m\u00e1s derechista del partido, y a uno de derecha, el m\u00e1s izquierdista de \u00e9l. Esta es la derecha. O mejor, \u00e9sta es la fija. Porque los ceros, no lo olvide usted, siempre son ceros, est\u00e9n a la derecha o a la izquierda. Si es que saben donde est\u00e1n...\r\n\r\n\u2014 \u00bfY con esos principios camel\u00edsticos \u2014le dije\u2014 piensa usted encarrilar a su hijo por la Rep\u00fablica? Me parece que va usted descarrilado.\r\n\r\n\u2014Alguna vez\u2014me contest\u00f3\u2014lo he sospechado. Hay un ag\u00fcero fat\u00eddico. Toda mi vida racional, de adulto, he acostumbrado dar cuerda al rel\u00f3 al ir a acostarme; pero \u00faltimamente he experimentado un s\u00edntoma fatal, y es que alguna ma\u00f1ana, al despertarme, me he encontrado con que el rel\u00f3...\r\n\r\n\u2014Andaba parado\u2014le interrump\u00ed.\r\n\r\n\u2014Exacto; no andaba. Que se adelante o que se atrase, me importa poco; lo malo es que se me pare.\r\n\r\n\u2014As\u00ed es \u2014volv\u00ed a interrumpirle\u2014. Adelantarse o atrasarse es andar. Tanto vale el progreso como el regreso. El que quiera volvemos al siglo XII nos empujar\u00e1 m\u00e1s hacia el XXII que el que sue\u00f1e utop\u00edas acr\u00f3nicas o fuera de tiempo. Toda reacci\u00f3n es acci\u00f3n.\r\n\r\n\u2014Eso quiere decir \u2014me contest\u00f3 alborozado\u2014 que, seg\u00fan usted, debe dirigir un partido de izquierda, de acci\u00f3n, un esp\u00edritu de derecha, de reacci\u00f3n. Ch\u00f3quela, don MigueL\r\n\r\n\u2014\u00a1No \u2014le repliqu\u00e9\u2014, no! Eso quiere decir que todos esos juegos verbales cabal\u00edsticos o algebraicos, con la derecha y la izquierda, no son, en usted y en otros, m\u00e1s que galimat\u00edas. \u00bfCuando se convencer\u00e1 usted, se\u00f1or m\u00edo, que hay una derecha y una izquierda objetivas y otras subjetivas y relativas todas? Un tuerto del derecho se ve en el espejo tuerto del izquierdo. Y casi todos los izquierdistas y los derechistas se ven tales en el espejo.\r\n\r\n\u2014No lo entiendo bien \u2014y luego m\u00e1s bajito, para el cuello de su camisa, a\u00f1adi\u00f3\u2014: no lo quiero entender...\r\n\r\nPens\u00e9 yo entonces que si no hay peor sordo que el que no quiere o\u00edr, tampoco hay peor tonto que el que no quiere entender; mas, a pesar de ello, continu\u00e9 dici\u00e9ndole:\r\n\r\n\u2014Mire usted, se\u00f1or m\u00edo; en este l\u00edo de derechas e izquierdas, que no es sino confusi\u00f3n de confusiones y todo confusi\u00f3n, o, si quiere usted, vaciedad de vaciedades y todo vaciedad, lo mejor es atenerse al origen hist\u00f3rico concreto de esas denominaciones que arrancan de la posici\u00f3n que ocupaban los partidos parlamentarios en la C\u00e1mara: los unos, a la derecha del presidente, que es la izquierda de ellos, y los otros, a su izquierda, derecha en el reflejo. Es decir, que derecha son los que ocupan y usufruct\u00faan el Poder, sean los que fueren, los ministeriales \u2014que no es lo mismo que gubernamentales\u2014, y son izquierda los que est\u00e1n en la oposici\u00f3n, sean los que fueren. Y cuando \u00e9stos, los de oposici\u00f3n, pasan de ella al disfrute del Poder, se pasan a la derecha, y los otros, los que ocupaban el Poder, se pasan a la izquierda. Y \u00e9sta si que es la fija, o, si usted quiere, la derecha. El que se adue\u00f1a del Poder, por este mismo hecho, se hace de derecha, y el que le resiste, se rebela, se hace, por lo mismo, de izquierda, sean cuales fueren sus respectivos idearios de etiqueta.\r\n\r\n\u2014Pero \u2014me replic\u00f3\u2014 con eso de derechas e Izquierdas, tal como lo venimos usando, nos entendemos todos...\r\n\r\n\u2014\u00a1No, no y no! \u2014le ataj\u00e9\u2014. Con eso lo que hacemos es desentendemos. Nadie ha sabido decirme, de los dos extremos, el del individualismo; el anarquismo contra el Estado, y el del socialismo o estatismo; el bolchevismo, cu\u00e1l es el de izquierda y cu\u00e1l el de derecha. Y si se me dice que los extremos se tocan, pregunto si por la derecha o por la izquierda. Como nadie ha sabido decirme cu\u00e1l es de derecha y cu\u00e1l de izquierda entre la absoluta libertad de conciencia y, por lo tanto, de ense\u00f1anza, y la religi\u00f3n de Estado \u2014no del Estado\u2014, de Estado docente, o sea lo que se llama laicismo, que no es ni puede ni debe ser neutralidad. Pretender entendernos con eso de derechismo e izquierdismo, no es sino buscar desentendemos del examen de los problemas. Y eso estar\u00e1 bien para los ceros, de derecha o de izquierda, lo mismo da; pero no est\u00e1 bien para las unidades. Y no s\u00e9 si sabr\u00e1 usted lo que dec\u00eda nuestro Quevedo del cero, y es \u201cque delante del n\u00famero no vale nada, como la sombra, que es nada detr\u00e1s del cuerpo\u201d.\r\n\r\n\u2014Pero detr\u00e1s del n\u00famero, a su derecha \u2014insisti\u00f3 mi sujeto\u2014, vale mucho, pues sirve para acrecentarle.\r\n\r\nLe tuve que dejar con su man\u00eda. A \u00e9l, como a otros, desde que se les par\u00f3 el rel\u00f3, ya no saben ni si es de d\u00eda o es de noche. Ni d\u00f3nde tienen la mano derecha. No entienden sino el santo y se\u00f1a. C\u00f3moda almohada para la pereza mental.\r\n<h2 id=\"heading_id_317\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23267_302276486\"><\/a><strong>Eso no es revoluci\u00f3n<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_318\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544318\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nEl n\u00famero del 23 de noviembre \u00faltimo del diario <em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em>, de Zaragoza, public\u00f3 un art\u00edculo de nuestro Jos\u00e9 Ortega y Gasset \u2014sin m\u00e1s\u2014 acerca de la celebraci\u00f3n del centenario de la Universidad de Granada. Y en ese art\u00edculo se\u00f1ala nuestro maestro de una manera irreprochable la posici\u00f3n, la posici\u00f3n espiritual, de aquellos a quienes se ha dado en llamarnos intelectuales. Despu\u00e9s de asentar que la Universidad a partir del siglo XII se fue haciendo consustancial con Europa, afirma que aqu\u00e9lla \u201csignific\u00f3 un principio diferente y originario, aparte cuando no frente al Estado\u201d. Exacto. Y hasta no falt\u00f3 quien le acusara de foco de anarquismo o cuando menos de ind\u00f3mito individualismo. En la Universidad naci\u00f3 la reforma. A\u00f1ade Ortega: \u201cFrente al poder pol\u00edtico, que es la fuerza, y la Iglesia, que es el poder trascendente, la magia, la Universidad se alz\u00f3 como genuino y exclusivo y aut\u00e9ntico poder espiritual; era la inteligencia como tal, exenta, nuda y por s\u00ed, que por vez primera en el planeta ten\u00eda la audacia de ser directamente y por decirlo as\u00ed, en persona, una energ\u00eda hist\u00f3rica.\u201d \u00a1La inteligencia como instituci\u00f3n! \u00a1Muy bien! Luego nos dice c\u00f3mo entre soldados, mercaderes y frailer\u00eda fueron los escolares que hoy llamamos estudiantes los que pon\u00edan \u201cla alegr\u00eda, la insolencia, el ingenio, la gracia y \u2014\u00bfpor qu\u00e9 no decirlo?\u2014 la pedanter\u00eda. Y este tropel de escolares iba a ser el que ganase la partida a los otros\u201d. Y luego: \u201cEsa partida ganada por los escolares al poder pol\u00edtico se llama revoluci\u00f3n y es claro que me refiero a la aut\u00e9ntica, porque no estoy dispuesto a llamar revoluci\u00f3n a cualquier cosa.\u201d \u00a1Requetebi\u00e9n y aqu\u00ed estamos con \u00e9l, con Ortega, los m\u00e1s de aquellos a quienes Primo de Rivera motej\u00f3 de autointelectuales. No, no estamos dispuestos a llamar revoluci\u00f3n a lo que se les antoje a los auto-revolucionarios.\r\n\r\n\u201cGanaron la partida a los dem\u00e1s poderes \u2014prosigue el maestro\u2014, \u00bfpero la ganaron para siempre? He aqu\u00ed que la resaca del recuerdo, como siempre acontece, nos arranca de la playa muerta, inofensiva, sin peligros, que es el pasado y nos arroja de nuevo a la mar del porvenir. En contacto con ella volvemos a sentirnos vivir, porque volvemos a sentirnos en peligro, y queramos o no tenemos que bracear para mantenernos a flote. La vida es permanente conciencia de naufragio y menester de nataci\u00f3n.\u201d Y al final del art\u00edculo se pregunta Ortega: \u201c\u00bfY ma\u00f1ana?, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana? \u00bfLos mismos, m\u00e1s, menos?\u201d Es lo que me pregunto a diario. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana de la inteligencia? No de la intelectualidad, sino de la inteligencia. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de la civilizaci\u00f3n humana?\r\n\r\nPorque me temo que esos auto-revolucionarios que vienen, con su disciplina de dictadura de masa a matar el hambre de los hombres, entontezcan a la humanidad. Entre la indigencia y la tonter\u00eda me quedo con la indigencia. Y en cuanto disciplina, \u00bfhabr\u00e1 que repetir una vez m\u00e1s y hasta la saciedad que \u201cdisciplina\u201d \u2014discipulina\u2014 deriva de \u201cdiscipulus\u201d y \u00e9ste de \u201cdiscere\u201d, aprender, y que el aprendizaje se recibe de la maestr\u00eda? Disc\u00edpulo pide maestro y maestro no es caudillo de clase, de gremio, de clientela o de partido pol\u00edtico, y menos hay maestr\u00eda colectiva y de sufragio. \u00bfQu\u00e9 es eso de una doctrina votada por sufragio? Y si se nos dice que por sufragio no se fijan doctrinas, sino t\u00e1cticas, diremos que la t\u00e1ctica implica doctrina. Lo de acordar una t\u00e1ctica que invalide, siquiera temporal e interinamente, una doctrina, y a esto le llaman transigir, suele ser para beneficiarse de la posesi\u00f3n del poder p\u00fablico y no para otra cosa. Y la inteligencia, la verdadera inteligencia, la inteligencia conciente \u2014conciente de s\u00ed misma, \u00a1claro!\u2014, no entra en esas transigencias o transacciones. Y se deja excomulgar. Que es el sino de la inteligencia ser excomulgada.\r\n\r\n\u00bfDe d\u00f3nde han sacado algunos de esos auto-revolucionarios que les hemos defraudado algunos de los motejados de intelectuales? \u00bfCu\u00e1ndo aceptamos la definici\u00f3n que de la revoluci\u00f3n daban, o mejor, traduc\u00edan, ellos? En alg\u00fan caso, como en el del que esto escribe, ni siquiera debi\u00f3 su elecci\u00f3n a esos auto-revolucionarios de dictadura, que el pueblo, el pueblo que le eligi\u00f3 representante, no lo hizo en obediencia a una disciplina esp\u00farea. \u00bfDefraudarles? \u00bfEs que un hombre conciente de su inteligencia va a rendirse a eso que llaman disciplina de partido? \u00bfEs que un hombre conciente de su inteligencia va a resolverse a votar contra su conciencia como tantos partidarios lo hacen, y confesando luego que lo hacen? O peor acaso que votar contra conciencia, que es votar con inconciencia, sin saber lo que votan. Porque aquella f\u00f3rmula de la fe impl\u00edcita, la del carbonero, aqu\u00e9lla del Catecismo del P. Astete de: \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder\u201d, esto ha pasado de la religi\u00f3n cat\u00f3lica a la pol\u00edtica laica. Tambi\u00e9n en \u00e9sta la fe impl\u00edcita, la fe del carbonero, el m\u00e9todo del entontecimiento. Y hasta el tercer grado de obediencia, la obediencia de juicio que establece \u00cd\u00f1igo de Loyola y que lleva al cuarto voto. Cuarto voto que se establece en las disciplinas de partido. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana? \u2014me pregunto con nuestro Ortega, con nuestro maestro\u2014. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana?, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana de la inteligencia? Y m\u00e1s concretamente: \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana de la inteligencia espa\u00f1ola? De la inteligencia universal espa\u00f1ola, se entiende. O si se quiere de la inteligencia universitaria, dando a lo de universidad su m\u00e1s alto y espiritual sentido, no el de una instituci\u00f3n oficial de Estado. \u00bfNo se habla por ah\u00ed de Universidad popular? Como si no lo fueran todas las que lo sean de veras. \u00bfY de d\u00f3nde sino de las Universidades salieron los m\u00e1s de los mejores que guiaron al pueblo a su emancipaci\u00f3n mental?\r\n\r\nCuando se habla de crisis, queriendo decir crisis econ\u00f3mica, me pongo a pensar en la crisis mental. Cuando se habla de hambre pienso no en el hambre de saber, sino en el hambre de entenderse uno a s\u00ed mismo, en el hambre de conciencia. Y cuando oigo a algunos de esos pobres se\u00f1oritos auto-revolucionarios a que se les dice extremistas no me inquieta el radicalismo extremado de sus... \u00bfdoctrinas?, \u00a1pase!, sino que me apena la pavorosa confusi\u00f3n de sus llam\u00e9moslas ideas. \u00a1C\u00f3mo crepitan y estallan los terminachos! \u201c\u00bfPero ha o\u00eddo usted qu\u00e9 cosas han dicho?\u201d, me dec\u00eda un amigo al salir de una de esas conferencias de mitin. Y yo: \u201c\u00bfpero es que han dicho cosa alguna? Porque yo, por mi parte, no me he enterado\u201d.\r\n\r\nNo, no, no estamos dispuestos a llamar revoluci\u00f3n a cualquier cosa. Se llama en astronom\u00eda revoluci\u00f3n a la marcha de los planetas en torno del sol y no se le llama revoluci\u00f3n, que sepamos, a aquel reventar de aquel planeta que dej\u00f3 entre los que viven asteroides y b\u00f3lidos errantes. \u00bfRevoluci\u00f3n de b\u00f3lidos? No. Y menos desde que se va poniendo de moda, cuando uno se\u00f1ala una injusticia, manifiesta, innegable, un atropello injustificable y acaso peor: est\u00fapido, que haya quien sin negarlo, sin atreverse a justificarlo conteste \u2014conteste y no responda, que no es lo mismo\u2014 \u201c\u00bfqu\u00e9 quiere usted?, \u00a1es la revoluci\u00f3n!\u201d No, eso no es la revoluci\u00f3n. Y lo peor de eso es que se est\u00e1 acostumbrando al pueblo a no juzgar, a no discurrir, a no pensar, que le est\u00e1 entonteciendo. Y el entontecimiento es la peor de las perversiones.\r\n<h2 id=\"heading_id_319\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322401\"><\/a><strong>En<\/strong><strong>gaitamie<\/strong><strong>nto<\/strong><strong>s<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_320\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323402\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nHay tradicionalistas, enamorados m\u00e1s bien del anochecer que de la noche, que se est\u00e1n componiendo tonadillas para zarrabete. \u00bfQue qu\u00e9 es \u00e9ste? Un instrumento m\u00fasico popular casi desaparecido. Llam\u00e1basele tambi\u00e9n gaita zamorana y zanfon\u00eda \u2014sobre todo en Galicia\u2014; en franc\u00e9s, <em>melle<\/em>; en ingl\u00e9s, <em>hurdyg<\/em><em>u<\/em><em>rdy<\/em>; en italiano,<em> ghironda ribeca<\/em>, y en alem\u00e1n, <em>Bettlerle<\/em><em>i<\/em><em>er<\/em> y <em>Bauerleier<\/em>, que vale por lira de mendigos o lira de aldeanos. Hace poco le\u00edamos en un escritor h\u00fangaro c\u00f3mo encontr\u00f3 por primera vez el zarrabete en el corral de un sombr\u00edo edificio de los arrabales de Budapest, donde lo tocaba un viejo h\u00fangaro que lo llev\u00f3 del campo perdido. Y es que es un instrumento ya casi f\u00f3sil, o como dir\u00eda uno de estos intelectuales sindicalistas que todo lo trabucan, feudal. Tiene leng\u00fcetas de teclado, como el acorde\u00f3n; cuerdas, como el viol\u00edn; manubrio, como el organillo, y no es ni acorde\u00f3n, ni viol\u00edn, ni organillo. Una especie de ornitorrinco. Recuerdo haberle visto, de mocete, en mi nativa tierra vasca; pero no c\u00f3mo sonaba ni si sonaba. Lo vi m\u00e1s que lo o\u00ed, me parece, porque mi memoria auditiva cede a la visual. Quiero recordar que lo llevaba y ta\u00f1\u00eda uno de aquellos aldeanos anteriores a la boina, de los de \u201cchano\u201d o de montera arratiana. \u00a1Dulces remembranzas de mocedad!\r\n\r\nPero esas tonadillas tradicionalistas de gaita zamorana, si se ejecutaran ahora en \u00e9sta, en zarrabete, habr\u00eda de ser para tener que verterlas en seguida a gram\u00f3fono o gramola o para tener que derramarlas por radio. Y de zanfon\u00eda restaurada, \u00a1claro! Vamos, una tradici\u00f3n futurizada. Como una bombilla el\u00e9ctrica disfrazada de l\u00e1mpara de aceite, l\u00e1mpara del santuario, que ard\u00eda ante el Sant\u00edsimo de la adoraci\u00f3n nocturna. Una Liduvina de Schiedam, resucitada a su vida de martirio conventual, no podr\u00eda pedir, como pidi\u00f3 en sus tiempos \u2014\u00a1feudales!\u2014, derretirse para alimentar esa lumbrecilla; la humilde santita holandesa ten\u00eda una almita de luci\u00e9rnaga, no de estrella, y menos de cine.\r\n\r\nY la letra de las tonadillas habr\u00eda que traducirla al siglo XX. Porque hay que traducir la tradici\u00f3n. No ya s\u00f3lo a Prudencio o a San Isidoro, sino que hasta se ha llegado a intentar traducir el <em>Cantar del m\u00edo Cid<\/em>. El lenguaje, vocal o instrumental, es un h\u00e1bito, y por m\u00e1s que se diga que el h\u00e1bito no hace al monje \u2014\u00a1vaya si le hace!\u2014, lo seguro es que el monje se hace al h\u00e1bito. Y el lenguaje, por tanto. \u201c\u00a1Este argumento, como prueba, es en lat\u00edn!\u201d, sol\u00eda decir, en su clase de Deusto, el padre Oca\u00f1a, S. J., y ten\u00eda raz\u00f3n el buen jesuita. Hay argumentos escol\u00e1sticos que traducidos al vulgar se descomponen. Como cualquier doctrina, pasada de la lengua en que naci\u00f3, cambia. La mayor diablura de Lutero fue verter San Pablo en el dialecto \u2014lengua conversacional\u2014 de los aldeanos de Sajonia, pues de ah\u00ed sali\u00f3 lo de la justificaci\u00f3n por la fe y el siervo albedr\u00edo y el libre examen. Y luego aqu\u00ed fray Luis de Le\u00f3n anduvo a vueltas con la Inquisici\u00f3n, por empe\u00f1arse en romancear quejumbres de marranos.\r\n\r\n\u00a1Porque anda por estos mundos cada l\u00edrico del tradicionalismo, tratando de engaitar a las gentes a la buena de Dios, y con gaita zamorana! Gentes que acaso han o\u00eddo, si es que no han tocado en la zanfon\u00eda, y aun en el rabel, la Marsellesa o el Himno de Riego al alzar de la misa. Y alg\u00fan d\u00eda tocar\u00e1n la Internacional en la pipirita\u00f1a. \u00bfL\u00edricos? Lo triste es que su lira no es ya lira, ni siquiera zarrabete, sino artilugio el\u00e9ctrico-ret\u00f3rico que funciona por timbre e irradia con altavoz.\r\n\r\nPero, \u00a1ay!, ya no nos suenan, ya no nos suenan ni siquiera aquellas canturias que brizaron nuestros inocentes sue\u00f1os infantiles. Aquello de \u201cPimpinito, pimpinito, \/ me fui por un caminito. \/ le encontr\u00e9 a una mujercita \/ toda vestida de blanco; \/ le dije: \/ Mujer cristiana, \/ \u00bfno ha visto a Jes\u00fas amado? \/ S\u00ed, se\u00f1ora, ya le he visto; \/ por all\u00ed arriba ha pasado; \/ los perros de los jud\u00edos \/ por detr\u00e1s leiban tirando...\u201d. Y cuando ahora el l\u00edrico del altavoz nos habla de las cadenas y de los perros de los jud\u00edos, nuestra sant\u00edsima ni\u00f1ez no responde. No responde a la zanfonia, a la gaita en disco con que se nos quiere engaitar.\r\n\r\n\u00bfY del otro lado? \u00a1Ah, no; tampoco..., menos\u2026 Nos dice menos, mucho menos, la gramola revolucionaria. Ni nos consuela la flamante astronom\u00eda social, si es que no socialista. \u00bfAstronom\u00eda social? Qu\u00e9 estupendamente la cant\u00f3 aquel desolado y desolador Leopard\u00ed en aquel su inmortal canto a la retama, la flor del desierto <em>(La Ginestra)<\/em>, \u00a1Qu\u00e9 acentos le brotaron del coraz\u00f3n torturado cuando fijaba su vista en el estrellado firmamento, sintiendo que las nebulosas desconocen la de nuestro sol, que es nuestra Tierra grano de arena perdido en infinita playa! \u00a1C\u00f3mo se pronunciaba contra la naturaleza \u2014\u201cmadre en el parto; en el querer, madrastra\u201d\u2014 y ped\u00eda que en contra de ella se confederaran los hombres todos! \u00a1C\u00f3mo se burlaba de <em>le magnific<\/em><em>he<\/em><em> sorti e progressive<\/em>! \u00a1C\u00f3mo contemplando que la \u201cnaturaleza, verde siempre, marcha por tan largo camino, que inm\u00f3vil nos parece\u201d, aquel alt\u00edsimo y hond\u00edsimo pensador y sentidor, no de izquierda, ni de derecha, ni de centro \u2014que esto es vaciedades\u2014, sino de entra\u00f1a, aprendi\u00f3 frente al cielo estrellado a despreciar \u201cel feo poder escondido que para com\u00fan da\u00f1o impera y la infinita vanidad del todo\u201d \u2014<em>il br<\/em><em>u<\/em><em>tto poter che, ascoso, a com<\/em><em>u<\/em><em>n danno impera e l'infinita vanit\u00e1 del tutto<\/em>\u2014. Lo que se dec\u00eda \u201ca s\u00ed mismo\u201d: <em>A se sfesso<\/em>. \u201cQue uno se diga eso a s\u00ed mismo, pase \u2014se me dir\u00e1\u2014; pero no debe dec\u00edrselo a los dem\u00e1s.\u201d Conozco el estribillo. Y s\u00e9 que para las dos clases de l\u00edricos, los de la lira de pordioseros \u2014que as\u00ed, <em>Bettlerlei<\/em><em>e<\/em><em>r<\/em>, se le llamaba en Alemania a la zanfonia\u2014, los tradicionalistas o reaccionarios, y la de los progresistas o revolucionarios; para las dos clases, la de la astronom\u00eda de Ptolomeo y la de la nov\u00edsima astronom\u00eda, para los dos partidos, un Leopardi es el peor enemigo. Sobre todo, porque no saben en qu\u00e9 casilla del casillero ponerle. Y porque no trata de engaitar al pobre pueblo soberano ni con gaita zamorana ni con gramola futurista.\r\n\r\nPorque s\u00ed, s\u00ed; mientras o\u00edmos al l\u00edrico de la tradici\u00f3n, sentimos pena por el pobre pueblo que le escucha boquiabierto; pero cuando luego nos ponemos a escuchar al l\u00edrico de la revoluci\u00f3n, sentimos pena por el pobre pueblo que le oye pasmado, y que es el mismo pobre pueblo, el mismito. Mas, despu\u00e9s de todo...\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 va a hacer aquel a quien Dios le hizo gaitero, sino tocar una u otra gaita, y aquel a quien le hizo peliculero \u2014fotog\u00e9nico, \u00bfno es as\u00ed?\u2014, sino impresionar pel\u00edculas hist\u00f3ricas?\r\n<h2 id=\"heading_id_321\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322\"><\/a><strong>Env\u00e9s, rev\u00e9s y canto<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_322\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"right\">A Gregorio Mara\u00f1\u00f3n.<\/p>\r\nProsigamos, insistiendo, nuestra labor socr\u00e1tica. Y perd\u00f3nesenos la petulancia, si es que la hay; pero os que hemos cargado a nuestra cuenta el gobernar la opini\u00f3n p\u00fablica desde fuera del Poder \u2014ya que desde fuera de \u00e9l se gobierna, y acaso mejor\u2014 hemos contra\u00eddo responsabilidades. Y una de las mayores, la de hacer que la gente reflexione y no se entregue a supuestas revoluciones sin sondearlas con animo escudri\u00f1ador.\r\n\r\nEn el cap\u00edtulo XVI, ep\u00edlogo a su obra <em>Ami<\/em><em>e<\/em><em>l, un estudio sobre la timidez<\/em>, Mara\u00f1\u00f3n dice: \u201cPorque como en otro lugar he dicho, una de las eficacias maravillosas del pensamiento est\u00e1 en que las gentes que no piensan nada por s\u00ed solas, pensando al rev\u00e9s de los que ya han pensado, se creen tambi\u00e9n en posesi\u00f3n de ideas originales. Y en ocasiones aciertan. Porque las ideas tienen una cara y un reverso, y es dif\u00edcil averiguar \u2014a veces hasta despu\u00e9s de mucho tiempo\u2014 en cual de los dos est\u00e1 el cu\u00f1o leg\u00edtimo.\u201d Deteng\u00e1monos en esto un poco.\r\n\r\nPrimero: que nadie piensa nada por s\u00ed solo. El pensamiento, aun el del mayor solitario, es colectivo, es comunal. Hasta el cartujo encerrado en su celda se lleva a ella, para pensar, a su pueblo. Se lo lleva, ante todo, en el lenguaje con que piensa. Y as\u00ed se llega a la verdad, que es aquello en que concordamos todos. \u00bfTodos, eh? Todos y no la mayor\u00eda. Y todos no en n\u00famero, sino en calidad; la humanidad entera \u2014\u201ctota\u201d y no \u201comnis\u201d\u2014. Entera, que por eso enterarse es llegar a la verdad humana.\r\n\r\nSegundo: que pensando al rev\u00e9s de los que ya han pensado, se creen tambi\u00e9n en posesi\u00f3n de ideas originales. \u201cY en ocasiones aciertan\u201d, a\u00f1ade Mara\u00f1\u00f3n. Y yo, que casi siempre. Porque, \u00bfqu\u00e9 es eso de originalidad? Las ideas m\u00e1s originales que he recibido es cuando alguien me ha devuelto, me ha rebotado, asimilada y transformada por \u00e9l, alguna idea que le di yo. Por eso pudo decir Walt Whitman a los j\u00f3venes que sus mejores cosas, las de \u00e9l, de Whitman, las hab\u00edan de decir ellos, los que le siguieran. S\u00f3lo que ni \u00e9stas ni las otras eran ni de Whitman ni de sus seguidores. Lo nuevo, lo original, es la expresi\u00f3n. Y \u00e9sta es, en el m\u00e1s hondo sentido espiritual, todo. El que acierta a expresar en expresi\u00f3n definitiva lo que muchos oscuramente piensan, \u00e9se es el que por primera vez lo ha pensado de veras. Y por eso los m\u00e1s grandes pensadores son los expresadores definitivos. \u00bfVulgarizar? Vulgarizar es algo m\u00e1s definitivo que descubrir. Por algo a Am\u00e9rica se le llama as\u00ed, Am\u00e9rica, y no Colombia; y es que fue Am\u00e9rico Vespucio y no Crist\u00f3bal Col\u00f3n quien la dio a conocer, expres\u00e1ndola, al vulgo de Europa. Desgraciado el pa\u00eds donde los vulgarizadores \u2014los buenos vulgarizadores\u2014 sean ahogados por los investigadores. No quiero decir, \u00a1claro!, los investigacionistas, que son otra cosa inferior. Los grandes investigadores investigacionistas han sido grandes vulgarizadores. Y los grandes vulgarizadores son grandes descubridores, descubridores de expresi\u00f3n. \u00bfIdeas nuevas? Apenas hay sino expresiones nuevas.\r\n\r\nTercero: que \u201clas ideas tienen una cara y un reverso, y es dif\u00edcil averiguar \u2014a veces hasta despu\u00e9s de mucho tiempo\u2014 en cu\u00e1l de los dos est\u00e1 el cu\u00f1o leg\u00edtimo\u201d. \u00bfEl cu\u00f1o leg\u00edtimo? \u00bfEs que, en nuestros duros, la efigie de \u201cAmadeo I, rey de Espa\u00f1a\u201d; la de \u201cAlfonso XII, por la G. de Dios rey constitucional de Espa\u00f1a\", o la de Alfonso XIII, en una u otra f\u00f3rmula rey, es cu\u00f1o m\u00e1s leg\u00edtimo que el escudo de Espa\u00f1a misma? \u00bfY cu\u00e1l es el rev\u00e9s y cu\u00e1l el env\u00e9s? \u00bfCu\u00e1l la cara y cu\u00e1l el reverso? Porque hay env\u00e9s y hay rev\u00e9s, hay cara y hay cruz; pero hay tambi\u00e9n canto, hay tambi\u00e9n filo. Y \u00e9ste, el canto o filo, no suele tener cu\u00f1o.\r\n\r\nRecuerdo ahora aquello que dec\u00eda un psic\u00f3logo, y es que materialistas y espiritualistas re\u00f1\u00edan por el color de un escudo de que cada uno no miraba m\u00e1s que un lado. As\u00ed, derechistas e izquierdistas, seg\u00fan ellos se llaman, por llamarse de alg\u00fan modo. Su visi\u00f3n es de plano y no suelen desplazarse. Es como mirar a la luna, que siendo esf\u00e9rica, se nos aparece un disco, y cuyo misterio consiste en que nos da siempre la misma cara. \u00bfAnverso o reverso?\r\n\r\n\u00a1Visi\u00f3n de pleno! De donde ha venido lo de derecha e izquierda y centro. Porque en la penetraci\u00f3n \u2014no basta la vista s\u00f3lo\u2014, en la masa, en el volumen, en la profundizaci\u00f3n de una idea, hay que llegar a las entra\u00f1as, que no est\u00e1n ni a la derecha, ni a la izquierda, ni en el centro. \u00a1Largura, anchura y hondura! Y holgura \u2014raz\u00f3n de tiempo\u2014, como ya otras veces tengo expuesto. Pero como en esta miserable contienda de sectas, partidos, escuelas, gremios y clientelas no se puede hacer que los contendientes se detengan, tomando huelgo, a zahondar en la pieza, a escudri\u00f1arle los adentros, a probar si el oro o la plata, o siquiera el cobre, son de ley, sino que se atienen al cu\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 nos queda a los investigadores, a los vulgarizadores de su verdadero valor? Pues nos queda dar sobre los contendientes, para separarlos bien, de canto, de filo. Y el canto, el filo, al que no hay que confundir con la hoja, no est\u00e1 propiamente entre el env\u00e9s y el rev\u00e9s, entre la cara y la cruz.\r\n\r\n\u201cNo le entiendo\u201d \u2014suelen decir los que se atienen al cu\u00f1o, que es su santo y se\u00f1a. As\u00ed le dec\u00edan a S\u00f3crates el pregunt\u00f3n: \u201cno te entendemos\u201d. Y \u00e9l, S\u00f3crates, insistiendo socarronamente \u2014su iron\u00eda era socarroner\u00eda\u2014, les iba socarrando las entendederas hasta llevarles a que se diesen cuenta de que ellos no se entend\u00edan a s\u00ed mismos. Hasta que logr\u00f3 irritarlos de tal modo, que ellos, los gobernantes desde el Poder, le condenaron a muerte. Y para esta condena se unir\u00edan todos, los unos y los otros.\r\n\r\nHay que dar de filo, de canto, amigo Mara\u00f1\u00f3n, sin dejarse blandear por los de un cu\u00f1o ni por los del otro. Porque, adem\u00e1s, los cu\u00f1os, \u00a1ay!, se borran o se cambian. Y se borran m\u00e1s cuanto m\u00e1s corre la pieza. Y menos mal si no cambia tambi\u00e9n la ley del metal. \u00bfQue dicen no entenderle a uno? \u00a1Otra les queda! \u201cYa no volveremos a gozar la libertad del liberalismo\u201d \u2014me dec\u00eda usted, buen amigo. S\u00ed, ya s\u00e9 que dicen que esa libertad pas\u00f3... de moda. Pero me morir\u00e9 defendi\u00e9ndola. Y ri\u00e9ndome de los que creen que vivir a la moda es el mejor modo de vivir. Tenemos, amigo, que conservar la enteridad del entendimiento, la integridad de la inteligencia. Y que cuando pase esto, cuando pase esta moda, se pueda decir que alguien, mientras se iban por la contienda, por el roce, borrando los cu\u00f1os, guard\u00f3 la ley del metal.\r\n<h2 id=\"heading_id_323\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325433\"><\/a><strong>La enfermedad de Flaubert<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_324\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326434\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nS\u00ed, tiene usted raz\u00f3n, amigo m\u00edo, tiene usted mucha raz\u00f3n; es una terrible enfermedad. Y de la que no sabe uno c\u00f3mo defenderse. La padeci\u00f3 aquel intelectual \u2014modelo de intelectuales\u2014 que fue Gustavo Flaubert, el gran solitario, el inmortal creador del no menos inmortal M. Homais. (Y, entre par\u00e9ntesis, \u00bfen qu\u00e9 partido se matricular\u00eda hoy este formidable... librepensador?) Y en un pasaje de su inacabada obra <em>Bou<\/em><em>v<\/em><em>ard y P<\/em><em>ecu<\/em><em>chet<\/em> aludi\u00f3 Flaubert a esa terrible enfermedad cuando escribi\u00f3 que esos sus dos monigotes \u2014\u00a1y tan suyos!\u2014 contrajeron la lamentable \u2014\u201cpitoyable\u201d\u2014 facultad de descubrir la mentecatez humana y no poder tolerarla. De todos los dolores del entendimiento, pues \u00e9ste suele dolernos \u2014\u00a1y qu\u00e9 dolores los suyos!\u2014, \u00e9ste es el m\u00e1s insoportable. M\u00e1s que el de la duda, m\u00e1s que el de no lograr la comprensi\u00f3n de algo. \u00bfAunque no ser\u00e1, en el fondo, que el que sufre de esa enfermedad flaubertiana es porque no comprende la mentecatez, su verdadera raz\u00f3n de ser? \u00bfNo es acaso falta de caridad, de amor al pr\u00f3jimo, de humanidad en fin? \u00bfNo es inhumano que le duela a uno m\u00e1s una mentecatada, una simpleza que se le diga \u2014una pregunta inepta, por ejemplo, que se le dirija\u2014, que no una mala pasada que se le juegue?\r\n\r\nLas veces, amigo m\u00edo, que me he detenido ante aquellas palabras de Jes\u00fas en su serm\u00f3n de la monta\u00f1a cuando dice: \u201cCualquiera que dijere a su hermano <em>raca<\/em> (un nadie) ser\u00e1 culpado en concejo, y el que dijere: \u00a1fatuo!, ser\u00e1 culpado de infierno del fuego.\u201d No el que le llame bandido, o ladr\u00f3n, o mentiroso, o traidor, o..., sino el que le llame mentecato, memo, bobo. No el que ponga en duda la sanidad de su conciencia moral o su buena fe y su lealtad, sino el que ponga en duda la entereza de su entendimiento, la sanidad de su seso. Terrible pasaje evang\u00e9lico, \u00bfno es as\u00ed?\r\n\r\nY luego empieza uno a pensar si eso de no descubrir m\u00e1s que las mentecatadas, las necedades de los pr\u00f3jimos no provendr\u00e1 de una enfermedad de nuestra visi\u00f3n. No ver apenas m\u00e1s que eso... no ver... No ver, es decir: \u201cinvidere\u201d, envidiar. Porque envidiar es no ver. \u00bfY c\u00f3mo se va a envidiar al mentecato?, me dir\u00e1 usted, mi buen amigo. En una ocasi\u00f3n le dec\u00eda yo a Maurois, el autor de la penetrant\u00edsima biograf\u00eda de lord Byron, que acaso \u00e9ste, el autor del formidable misterio <em>Ca\u00edn<\/em>, fue un singular envidioso. Envidi\u00f3 a los que no le envidiaban; les envidi\u00f3 el que vivieran libres de envidia, que es otra terrible enfermedad del entendimiento. Y luego de haberle dicho eso a Maurois, no hace a\u00fan mucho, releyendo a Quevedo en la excelente edici\u00f3n de Astrana Mar\u00edn, me encontr\u00e9 con esto de aquel gran calador de nuestro morbo nacional: \u201cEl hombre o ha de ser invidioso o invidiado, y los m\u00e1s son invidiados e invidiosos, y al que no fuere invidioso cuando no tenga otra cosa que le invidien le invidiar\u00e1n el no serlo.\u201d \u00a1Qu\u00e9 hondo! \u201cMira, ese que va ah\u00ed es... Fulano, el c\u00e9lebre...\u201d, le dec\u00eda un hombre de la calle a otro, y \u00e9ste le contest\u00f3: \u201c\u00bfY a m\u00ed qu\u00e9?\u201d Y como el Fulano aquel lo oyera sinti\u00f3 envidia de aquel hombre de la calle a quien no se le daba nada de \u00e9l ni acaso le conoc\u00eda. Esta envidia sent\u00eda lord Byron, esta envidia sent\u00eda acaso Gustavo Flaubert \u2014\u00bfno envidiar\u00eda a su Homais, que todo lo ten\u00eda resuelto con ramploner\u00edas jacobinas?\u2014, esta envidia sinti\u00f3 acaso nuestro Quevedo. Y hay otro sentimiento monstruoso \u2014esto va usted a tom\u00e1rmelo a colmo de paradoja\u2014, y es el que podr\u00edamos llamar de la autoenvidia, la de aquellos al parecer orgullosos que se pasan la vida envidi\u00e1ndose a s\u00ed mismos, no pudi\u00e9ndose ver a s\u00ed mismos. Y este es acaso el infierno del fuego con que Jes\u00fas amenazaba al que llame mentecato a su hermano. \u00a1El amor propio!, s\u00ed, \u00a1el amor propio! Pero, \u00bfy el aborrecimiento propio? \u00bfCu\u00e1ntos hay que se sonr\u00eden de los e y venoso que guardan en s\u00ed?\r\n\r\nY en otro respecto recuerdo que yendo una vez con uno de los hombres m\u00e1s inteligentes y mejores que he conocido, como al pasar junto a un carnero le dijese \u201cm\u00edrele la cabeza, la sesera, y m\u00edrele lo otro: el... sexo; aqu\u00e9lla no le sirve m\u00e1s que para topar, es el animal m\u00e1s est\u00fapido que conozco, pero, en cambio, es capaz de cubrir en una noche no s\u00e9 a cu\u00e1ntas ovejas...\u201d Y mi amigo me respondi\u00f3: \u201cQui\u00e9n fuera carnero... por lo uno y por lo otro.\u201d Claro est\u00e1 que esto era un decir en aquel hombre, de alt\u00edsima inteligencia y de ordenada conducta, pero\u2026 Y no quiero ahora repetirle aquella tan conocida an\u00e9cdota de la conversaci\u00f3n entre Emilio Castelar y Jos\u00e9 Luis Alvareda sobre que, seg\u00fan aqu\u00e9l, el donjuanear atrofia el seso, y seg\u00fan \u00e9ste, el estudio atrofia lo otro. Sesera y sexera, si quiere usted.\r\n\r\nY despu\u00e9s de todo esto vuelvo a lo de la terrible enfermedad que se le desarroll\u00f3 a los pobres monigotes de Flaubert, o, mejor, a este mismo, pues ellos, Bouvard y Pecuchet, s\u00ed que eran mentecatos. Tanto, en su g\u00e9nero, como Mr. Flomais en el suyo. \u00a1Qu\u00e9 tormento, amigo m\u00edo, qu\u00e9 tormento! \u00a1Este s\u00ed que es tormento. Si San Pablo exclamaba: \u201c\u00a1Miserable hombre de m\u00ed, \u00bfqui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?\u201d S\u00ed, de no entender m\u00e1s que mentecatez, ramploner\u00eda, vulgaridad, frivolidad, muerte en fin.\r\n\r\nComo mir\u00e1ndole a usted, amigo m\u00edo, con mis ojos sanos, libres de enfermedad, le veo sano, s\u00e9 que no me preguntar\u00e1 en qu\u00e9 casilla meto a Flaubert, si lo tengo por derecha, de izquierda o de centro, si por creyente o por incr\u00e9dulo, si por progresista o reaccionario. S\u00e9 que conoce usted a nuestro Flaubert \u2014\u00bfy c\u00f3mo no?\u2014, s\u00e9 que recuerda aquel final de sus <em>Tentaciones de San Antonio<\/em> cuando el pobre tr\u00e1gico anacoreta quiere comer tierra, hacerse tierra y dice hallarse harto de la estupidez del Sol, \u201cla b\u00eatise du Soleil\u201d. \u00a1Estupidez del Sol! Porque si es un acto de estupidez llamarle est\u00fapido a un siglo, como a un r\u00edo o a una monta\u00f1a, no lo es ya llamarle al Sol. Y acaso la estupidez del Sol que a trav\u00e9s de su San Antonio sent\u00eda Flaubert consista en que alumbra cuanto mira, y as\u00ed no le ve las sombras. \u00a1Y \u00e9l las tiene! \u00bfPero es eso estupidez o qu\u00e9?\r\n\r\n\u00a1Pobre Flaubert! \u00a1Pobre Sol!\r\n<h2 id=\"heading_id_325\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103112_2010067226\"><\/a><strong>E<\/strong><strong>l pecado de liberalismo<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_326\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458463462\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\n\u201c\u00bfPero c\u00f3mo \u2014le dec\u00eda yo a un conocido\u2014se apunta usted ahora para cat\u00f3lico, cuando s\u00e9 que no cree usted ni en la divinidad de Cristo, ni en su resurrecci\u00f3n de entre los muertos, ni en la de la carne y la vida perdurable, ni apenas en Dios?\u201d \u201cEs que ahora \u2014me contest\u00f3\u2014 no se trata de eso, que son cavilaciones escol\u00e1sticas que a pocos, como a usted, les importan; de lo que ahora se trata es de defender la libertad, la de conciencia, la de ense\u00f1anza, la de cultos; la libertad y la justicia.\u201d \u201cMuy bien \u2014le repliqu\u00e9\u2014; mas para eso basta confesarse liberal, nada menos y nada m\u00e1s que liberal.\u201d\r\n\r\nSi fue, en efecto, un grav\u00edsimo mal para la Iglesia cat\u00f3lica espa\u00f1ola el que cuando estando unida \u2014mejor, sometida\u2014 al Estado, cuando aquella alianza del Altar y el Trono \u2014tan funesta para el uno como para el otro\u2014 hubiera habido esp\u00edritus menguados que se fingieran creyentes y hasta comulgasen no m\u00e1s que para asegurarse en ciertos cargos, empieza a serle hoy otro mal grav\u00edsimo el que haya quienes por oposici\u00f3n liberal al Estado, por individualismo, se proclamen cat\u00f3licos sin sentirse tales y teniendo conciencia de que no lo son. Cuando unidos Estado e Iglesia se declaraban creyentes cat\u00f3licos los que eran incr\u00e9dulos, sumisos al Estado hoy, ya separados aqu\u00e9llos, decl\u00e1ranse cat\u00f3licos los adversarios, por oposici\u00f3n pol\u00edtica, del actual Estado constitucional, y estas adhesiones pol\u00edticas, no religiosas, a la Iglesia le son a \u00e9sta tan mortales como, en otro orden, esas conversiones literarias a lo Huysmans o a lo Papini. \u201cLa m\u00edstica no es un g\u00e9nero literario\u201d, le dec\u00eda yo anta\u00f1o al gran don Marcelino. Ni se debe sostener el Credo del Catecismo por casticismo.\r\n\r\n\u201cEl liberalismo es pecado\", proclam\u00f3 hacia 1884 don F\u00e9lix Sard\u00e1 y Salvany, presb\u00edtero, \u00a1y la que se arm\u00f3! Ese aforismo lo hizo bandera la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Y luego... Si la ley hace, seg\u00fan San Pablo, el pecado, bien puede decirse, retrucando, en leg\u00edtima dial\u00e9ctica pauliniana, el argumento que el pecado hace la ley. El pecado de liberalismo hizo la ley de libertad, que es la ley de justicia. Pero ahora a eso que se llama masa \u2014\u00a1y tan masa!\u2014 quieren hacerle creer que con libertad no hay defensa. \u00bfDefensa de qu\u00e9?\r\n\r\n\u201cFuera de la Iglesia no hay salvaci\u00f3n\u201d, se proclamaba, y ante esta enormidad, las almas libres, las de los liberales, las de los individualistas, las de los aut\u00e9nticamente herejes, hu\u00edan de la Iglesia, y los que de ellos cre\u00edan en alg\u00fan Dios iban a encararse con \u00c9l a solas. \u201cFuera del Estado no hay libertad\u201d, se proclama hoy, y esos mismos liberales tienen que huir del Estado, tienen que sentirse menoscabados en \u00e9l. \u201cEl Estado lo es todo\u201d, se gritaba hace poco en nuestras Cortes, y ante ese grito, todos los buenos liberales, todos los buenos individualistas \u2014y por esto los buenos socialistas, aunque cualquier atolondrado tome esto a paradoja\u2014 se sienten fuera de ese Estado. Y sienten que la dogm\u00e1tica de la Constituci\u00f3n del Estado es tan inhumana \u2014as\u00ed, inhumana\u2014 como la dogm\u00e1tica del Catecismo de la Iglesia. \u00bfReligi\u00f3n del Estado? \u00a1No; religi\u00f3n del Estado, no! \u00bfPero religi\u00f3n de Estado? Tampoco. Religi\u00f3n de Estado son fajismo y comunismo. No, ni la infalibilidad del Papa ni la de la masa. Cuando se o\u00eda, en una u otra versi\u00f3n, \u201cla Iglesia lo es todo\u201d, los liberales acud\u00edan contra la Iglesia y trataban de erigir un Estado libre \u2014liberal\u2014, y cuando se oye que el Estado lo es todo, esos mismos liberales deben acudir contra ese Estado totalitario y ayudar a que se erijan Iglesias libres, confesiones liberales. Es deber de humanidad.\r\n\r\n\u00bfVa a ser aqu\u00ed libre la Iglesia? Ojal\u00e1. Pero ella no parece acertar en la defensa de su libertad. Ha repetido tanto lo de: \u201cel que no est\u00e1 conmigo, contra m\u00ed est\u00e1\u201d, que de s\u00ed mismo dijo el Cristo (Mateo, \u0425\u041f, 30), que ha olvidado lo otro de: \u201cel que no est\u00e9 contra nosotros, por nosotros est\u00e1\u201d (Marcos, IX, 40), del mismo Cristo, y la enorme diferencia que va del \u201ccontra m\u00ed\u201d al \u201cpor nosotros\u201d. Si la Iglesia cat\u00f3lica espa\u00f1ola se percatara de esta diferencia, si se diese cuenta de que su salud est\u00e1 en el liberalismo, sentir\u00eda hondos remordimientos de aquella desatentada campa\u00f1a jesu\u00edtica \u2014y como jesu\u00edtica, suicida\u2014 con el lema de: \u201cel liberalismo es pecado\u201d. Y vendr\u00eda a caer en la cuenta de que en ese pecado, que es el pecado de laicismo, de genuino laicismo religioso, est\u00e1 el porvenir de la misi\u00f3n que mientras tenga que durar, le est\u00e1 por la historia encomendada.\r\n\r\n\u00bfLaicismo? \u00bfQu\u00e9 es esto que tanto cimbelean los jacobinos confusionarlos? \u201cLaos\u201d es pueblo, y \u201claicos\u201d, popular. Pero si la clerec\u00eda no es el pueblo, tampoco lo es, sin m\u00e1s, la burocracia del Estado. El Estado no es, en efecto, el pueblo, ni lo oficial es lo popular. La ense\u00f1anza oficial, burocr\u00e1tica, de Estado, no es s\u00f3lo por ello, y por buena que sea, laica, popular. Y esto aunque se proclame neutral, inconfesional, agn\u00f3stica, lo cual, a la larga, es en pr\u00e1ctica imposible. M\u00e1s laica, m\u00e1s popular es la ense\u00f1anza de una confesi\u00f3n cualquiera \u2014cualquiera, \u00bfeh?\u2014 de una parte del pueblo que una comunidad de \u00e9ste quiere que se les d\u00e9 a sus hijos. \u201cNo \u2014me dec\u00eda un energ\u00fameno\u2014; nada de imponer, f\u00edjese, de imponer a los hijos una ense\u00f1anza que luego han de d\u00e1rsela otros padres... espirituales; la ense\u00f1anza ha de ser gratuita, obligatoria e impuesta por el Estado.\u201d \u201cPor el vuestro \u2014hube de replicarle\u2014 y por otros padres... intelectuales; por cl\u00e9rigos de Estado, no de Iglesia; por funcionarios civiles, no eclesi\u00e1sticos. Eso no es tampoco laicismo.\u201d Y no lo es. \u201cNo est\u00e1 demostrado cient\u00edficamente que haya Dios\u201d \u2014prosigui\u00f3; y cuando pronuncia \u201cciencia\u201d y \u201ccient\u00edfico\u201d se enjuaga antes la boca con esas palabras para \u00e9l huecas\u2014. Y hube de contestarle: \u201cEn efecto, no est\u00e1 demostrado, a mi entender, que haya Dios, ni ello es cosa de ciencia; pero tampoco est\u00e1 demostrado que no le haya.\u201d Y como ca\u00ed en la inocentada de querer desarrollarle el criterio dial\u00e9ctico, anti-dogmatico, esc\u00e9ptico, investigativo, el pobre hombre me volvi\u00f3 la espalda mormojeando: \u201c\u00a1Bah! \u00a1Acomodos!\u201d Y a\u00f1adi\u00f3 el muy majadero no s\u00e9 qu\u00e9 sandez en moda.\r\n\r\n\u00a1Pobres liberales del pecado! Los aborregados de un dogma y del otro, del eclesi\u00e1stico y del estatal, los que temen a la libertad, los que no aciertan a vivir en la sociedad \u00edntima, en la comunidad consuetudinaria, ni can\u00f3nica, ni constitucional, en el pueblo formado por individuos que no se matriculan en partidos, nos declaran que la libertad del liberalismo se acab\u00f3 ya. De ese glorioso liberalismo, santo pecado de humanidad, de ese liberalismo que fue la religi\u00f3n del humanismo, de la humana cultura. Cultura que no tiene que ver con la del famoso \u201cKulturkampf\u201d en que tropez\u00f3 Blamarck. Y sigue si\u00e9ndolo, a pesar de todo lo dem\u00e1s.\r\n\r\nY dejemos lo peor, lo de los padres... naturales que s\u00f3lo buscan que se les apruebe a los hijos, como sea, por la Iglesia o por el Estado. Para luego... el destinillo.\r\n<h2 id=\"heading_id_327\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325\"><\/a><strong>Cu\u00f1o al canto<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_328\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nQuerido amigo Mara\u00f1\u00f3n: Le\u00edda su <em>R\u00e9plica al filo o canto<\/em><a href=\"footnotes.xhtml#footnote-0001\"><sup>1<\/sup><\/a><a id=\"fnreturn-0001\"><\/a> que desde aqu\u00ed \u2014el 15-II\u2014 dirigi\u00f3 usted a mi comentario <em>Env\u00e9s, rev\u00e9s y canto<\/em>, a usted dirigido \u2014el 8-II\u2014, siento la necesidad de comentarla. Y un poco de sesgo, o sea de canto. Usted supone que el canto no tiene cu\u00f1o, sigui\u00e9ndome en esto, pues yo afirm\u00e9 en mi comentario que \u201c\u00e9ste, el canto o filo, no suele tener cu\u00f1o\u201d. Pero un amigo me ha sacado de mi error mostr\u00e1ndome, con un caso concreto, que hay cantos con cu\u00f1o. Ni sospechaba yo que pudiese ofrecer tantas sugestiones \u2014ahora, sugerencias\u2014 la numism\u00e1tica con que solaza su ocio V\u00edctor Manuel III, este pobre Saboya, rey holgaz\u00e1n rendido al Duce. Y precisamente de numism\u00e1tica y de Saboya se trata.\r\n\r\nEse buen amigo me ha hecho notar, en efecto, que en el canto de los duros de nuestro Amadeo I viene acu\u00f1ado esto: \u201cJusticia y Libertad\u201d. En la cara de las piezas de plata \u2014\u201cley, 900 mil\u00e9simas; 40 piezas en kilog.\u201d, como en ellas reza\u2014 de 1871 est\u00e1 la efigie, de perfil, de Amadeo I, rey de Espa\u00f1a, y en el escudo de \u00e9sta, la cruz. Y si aqu\u00e9lla es cara, la del rey de Prim y de los liberales que hicieron la revoluci\u00f3n, la Gloriosa, de 1868, su rev\u00e9s s\u00ed que es cruz, pues cruz hay en \u00e9l. En los duros borb\u00f3nicos posteriores, los de Alfonso XII y Alfonso XIII, hay a la vuelta, al rev\u00e9s de las caras de estos Borbones, un escudo de Espa\u00f1a, pero sin cruz bien visible alguna; y en el centro de \u00e9l figura una flor de lis. Mientras que en el escudo de Espa\u00f1a de las monedas de Amadeo, el Saboya, en el centro, entre los blasones de Castilla, Le\u00f3n, Arag\u00f3n-Catalu\u00f1a, Navarra y Granada, figura una cruz, la cruz del blas\u00f3n de Saboya.\r\n\r\nFue, pues, en las monedas de aquel a quien se le motejaba por entonces, en 1871, de hijo del carcelero del Papa, en las que aparecer\u00e1 la cruz. Para que luego, corriendo los a\u00f1os, el sucesor de P\u00edo IX \u2014\u201cprisionero de s\u00ed mismo\u201d, que le dijo Carducci\u2014, P\u00edo XI, se conchabara con el nieto del carcelero, con V\u00edctor Manuel III \u2014tercero el Duce\u2014, y se dejara dorar la c\u00e1rcel \u2014o jaula\u2014, fajistizar \u2014y a la vez fajar\u2014 a la Iglesia Romana sin catolizar, esto es, universalizar, al fajismo mediante el triste Concordato de Letr\u00e1n de febrero de 1929. Concordato m\u00e1s suicida para la Iglesia Romana que pudo serlo el Concilio del Vaticano, el que se sigui\u00f3 al <em>Syllabus<\/em>, el de la infalibilidad papal. En este Concilio se rompi\u00f3 con el liberalismo, se le declar\u00f3 la guerra santa, y en el Concordato de Letr\u00e1n se ha sellado la alianza con el antiliberalismo, con el nacionalismo, con el fajismo, o sea con el anti-universalismo, con el anti-catolicismo. Los haces, los fajos lictorios \u2014del italiano fascio viene nuestro \u201cfajo\u201d\u2014 han sustituido a las cruces. La Iglesia se ha rendido al Estado imperial romano. Y pagano.\r\n\r\n\u00a1Qu\u00e9 pre\u00f1ada de sentido est\u00e1 en el canto de los duros de aquel breve rey caballero y constitucional del liberalismo espa\u00f1ol de hace sesenta y dos a\u00f1os y qu\u00e9 bien hace con la cruz central del escudo de Espa\u00f1a aquella leyenda liberal de \u201cJusticia y Libertad\u201d! Nada de \u201cLibertad, Igualdad y Fraternidad\u201d, pues la Justicia abarca a estas dos \u00faltimas y a\u00fana la Libertad, que es de justicia y no de gracia. Los otros dec\u00edan: \u201cDios, Patria y Rey\u201d. Pero la cruz del centro del escudo estaba por Dios, y la Justicia y la Libertad son Patria y son Ley, que es la que debe reinar. Por cierto que la Dictadura de 1923, de que usted, amigo Mara\u00f1\u00f3n, y yo fuimos v\u00edctimas \u2014v\u00edctimas de sus leyes excepcionales, que no son leyes\u2014, quiso, en inspiraci\u00f3n fajista, menguadamente nacionalista \u2014no nacional\u2014, anti-universal, o sea anticat\u00f3lica, adoptar un lema en que figurase ante todo la Patria, y no atrevi\u00e9ndose a anteponerla a Dios, cambi\u00f3 el lema tradicionalista, sustituy\u00e9ndole por este otro: \u201cPatria, Religi\u00f3n y Monarqu\u00eda\u201d. Puso la Patria por encima de la religi\u00f3n por no atreverse a sobreponerla a Dios, y en vez de Rey puso Monarqu\u00eda, que es t\u00e9rmino abstracto y anfibol\u00f3gico, como el de Rep\u00fablica. Es que la Dictadura aquella maldito el fervor realista que sent\u00eda, aunque hubiese sido el instrumento de que tuvo que valerse la realeza para su merecido suicidio. Y tal vez creyera aquel Dictador que poner a Dios sobre la Patria es cosa de anarquismo, pues as\u00ed lo creen otros.\r\n\r\n\u00a1\u201cJusticia y Libertad\u201d! Este fue el lema de la dinast\u00eda liberal, a la que trajo a Espa\u00f1a aquel rom\u00e1ntico Prim con los suyos, con los liberales, y \u00e9ste fue luego el lema de los republicanos liberales de la primera Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Y ha pasado a \u00e9sta, pues en el art\u00edculo 1.\u00b0 de su Constituci\u00f3n se dice \u201cque se organiza en r\u00e9gimen de Libertad y de Justicia\u201d. \u00a1L\u00e1stima que vaya precedido de algo que sigo estimando que es una vaciedad! Uno de los mayores prohombres de aquella primera Rep\u00fablica espa\u00f1ola, procedente del amade\u00edsmo, llam\u00f3 <em>La Justicia<\/em> al \u00f3rgano peri\u00f3dico que fund\u00f3, y en que colabor\u00e9 alguna vez. Y nos sol\u00eda hablar no de eficacia, sino de justicia. Y de justicia as\u00ed, sin adjetivo; no de justicia republicana ni de justicia revolucionaria, sino de justicia pura y simple, de justicia sustantiva, sin adjetivos y sin excepciones. Sin excepciones, amigo Mara\u00f1\u00f3n, sin leyes excepcionales. Cuya mayor injusticia suele estar, m\u00e1s que en otra cosa, en la tonter\u00eda con que se aplican. Que al tonto rigor tiene que seguir la tonta clemencia. Pero ya sabe usted, mi buen amigo, aquello que tanto repet\u00ed yo anta\u00f1o, lo de Guillen de Castro: \u201cProcure siempre acertarla \/ el honrado y principal; \/ pero si la acierta mal, \/ defenderla y no enmendarla.\u201d Enmendar algo es flaqueza de los que acatan consejos.\r\n\r\nUsted, amigo m\u00edo, parece creer en una renovaci\u00f3n de fondo, en que hemos entrado en una nueva era. Pues yo le dir\u00e9 lo que aquel sastre remend\u00f3n a quien, vi\u00e9ndole zurcir viejos retazos, le pregunt\u00f3 un transe\u00fante: \u201cMaestro, \u00bfqu\u00e9 hay de nuevo?\u201d Y el remend\u00f3n contest\u00f3: \u201c\u00bfDe nuevo?, \u00a1ni el hilo!\u201d \u00a1Ni el hilo, querido Mara\u00f1\u00f3n, ni el hilo! No crea usted en camelos.\r\n\r\n\u201cLa libertad nuestra, de la cual, en efecto, no volveremos ni usted ni yo a gozar.\u201d As\u00ed me dice usted, querido amigo. Pero, \u00bfest\u00e1 seguro de ello? Pues yo, el esc\u00e9ptico, el pesimista, el anarquista, si usted quiere \u2014no me duelen motes\u2014, yo, que creo en la Justicia, creo en la Libertad. Y en cuanto a la m\u00eda, tengo que creer en ella, pues que la gozo. Goc\u00e9 de ella en el destierro aquel y sigo de ella gozando. Y sirviendo con ella a mi patria en el servicio que la debo, y es el de proclamar la verdad frente a todos los embelecos program\u00e1ticos. Y... \u00a1Dios sobre todo!\r\n<h2 id=\"heading_id_329\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103114_2010067226\"><\/a><strong>Libertad y justicia<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_330\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nOtra vez. \u00bfEl art\u00edculo 1.\u00b0 de la actual Constituci\u00f3n... vigente? \u00a1No! si no yacente, dice con una noble candidez que \u201cEspa\u00f1a es una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de todas clases que se organiza en r\u00e9gimen de Libertad y de Justicia.\u201d Primero se redact\u00f3 en seco \u201cde trabajadores\u201d, sin lo de las clases, mas eso pareci\u00f3 a algunos que se tomar\u00eda fuera de Espa\u00f1a como declaraci\u00f3n de una especie de bolchevismo, aunque la verdad es que ello no declara nada ni pasa de ser una expresi\u00f3n de las que llaman plat\u00f3nicas los que maldita la idea que de Plat\u00f3n tienen. En rigor eso no es nada ni concreto ni claro. Pero luego se le agreg\u00f3 lo de \u201cde todas clases\u201d, con lo que se qued\u00f3 m\u00e1s en el aire todav\u00eda. No se sabe si somos trabajadores de todas las llamadas clases sociales o de toda clase de trabajos. Y, por otra parte, ni nadie que sepamos ha definido, en pol\u00edtica se entiende, lo que es trabajador ni lo que es trabajo. En f\u00edsica, s\u00ed. Pero en ese ingenuo art\u00edculo parece tener esa categor\u00eda algo de metaf\u00edsico o, si se quiere, metapol\u00edtico. Como no sea de m\u00edstico.\r\n\r\nUn pragmatista norteamericano \u2014no s\u00e9 si fue el mismo William James\u2014 dec\u00eda que si alguien afirmaba su fe en que hay habitantes en Saturno, le preguntar\u00eda qu\u00e9 es lo que hac\u00eda o qu\u00e9 es lo que dejaba de hacer en virtud de esa fe, que no har\u00eda o no dejar\u00eda de hacer de no tenerla, y que si contestaba que nada, le replicar\u00eda que eso no es creer cosa alguna. Y as\u00ed podemos decir que de esa solemne declaraci\u00f3n de que los que formamos la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola somos trabajadores de todas clases nada pragm\u00e1tico se deduce, pues no se sabe que nadie haya pensado en negar la ciudadan\u00eda espa\u00f1ola a los que \u00e9l estime que no son trabajadores ni a nadie se le ha ocurrido clasificarnos.\r\n\r\nPero es que cuando se entra en un r\u00e9gimen que nadie sabe a ciencia cierta lo que va a ser, cuando no hay, como no hab\u00eda aqu\u00ed al reunirse las Constituyentes, una ideolog\u00eda republicana bien definida, concreta y clara, hay que acudir a esos t\u00f3picos sonoros y hasta se suele caer en lo que podr\u00edamos llamar la m\u00edstica republicana, melliza de la mon\u00e1rquica. Y se cae en la logomaquia de la consustancialidad, de la accidentalidad, de la integralidad, de lo soberan\u00eda y otras as\u00ed. Y con ese fervor m\u00edstico se forjan una porci\u00f3n de f\u00f3rmulas que llevan a credos dogm\u00e1ticos sin verdadero contenido doctrinal. F\u00f3rmulas buenas acaso para campa\u00f1as electorales en las que en general ni el que habla sabe bien lo que dice ni el que oye sabe bien lo que oye, sino que se trata de caldear los \u00e1nimos con fuego pero sin luz. Calefacci\u00f3n el\u00e9ctrica \u2014electrizar al auditorio\u2014a oscuras.\r\n\r\nY luego no es el Credo el que hace la Iglesia como no es el programa el que hace el partido, sino que es la Iglesia la que hace el Credo \u2014y lo deshace\u2014 y es el partido el que hace y deshace el programa. Y se pone la disciplina por encima de la fe. Y esto suele ser porque no es tal fe.\r\n\r\nSabemos que se nos dir\u00e1 que este modo de hacer cr\u00edtica, de dialectizar \u2014que es dialogar\u2014 de jugar con las ideas \u2014que es el m\u00e1s noble, el m\u00e1s fecundo y el m\u00e1s humano, m\u00e1s bien divino, de los juegos\u2014 procede de anarqu\u00eda mental. Pero los que tenemos mentalidad her\u00e9tica \u2014en el primitivo y originario sentido de este t\u00e9rmino\u2014 nos vemos, gracias a ello, libres de llegar a contraer la ideosclerosis que es una terrible enfermedad mental. Sin que las ideas del ideoscler\u00f3tico \u2014por otro nombre jacobino\u2014 sean por eso ni m\u00e1s fijas, ni m\u00e1s claras, ni m\u00e1s ricas que las ideas fluidas, movedizas y evolutivas del her\u00e9tico fundamental.\r\n\r\nLos dogmas ideoscler\u00f3ticos podr\u00e1n servir para organizar o disciplinar \u2014mejor, para aborregar\u2014 masas, pero no sirven para dirigir hombres. Los hombres que forman una masa, y hasta lo m\u00e1s macizos de esos hombres, se rebelan contra la dogm\u00e1tica cuando se sienten hombres y no cachos de muchedumbre. Y un pueblo, un verdadero pueblo, se hace de hombres y no de masas.\r\n\r\nY ahora unas palabras respecto a lo del r\u00e9gimen de Libertad y de Justicia.\r\n\r\nCuando se proclama que no hay libertad fuera del Estado se est\u00e1 muy cerca de ir a caer en un r\u00e9gimen de no libertad o de incesantes excepciones y restricciones a ella. Y en cuanto a la justicia, vamos oyendo repetir y cada vez con m\u00e1s frecuencia aquella sentencia \u2014sentencia de muerte para la libertad\u2014 atribuida a Goethe de que es preferible la injusticia al desorden, reserv\u00e1ndose \u2014\u00a1claro est\u00e1!\u2014 el definir el orden los que adoptan esa sentencia. Y bien sabido es lo que se entiende por orden en esta nuestra \u00e9poca de Internacional polic\u00edaca \u2014la m\u00e1s terrible de las Internacionales\u2014 y en que casi todos los pueblos van yendo a caer o en fajismo o en el sovietismo \u2014que no es igual que comunismo\u2014 y que son en rigor una sola y misma cosa. Y por eso se dice que el viejo \u2014el eterno\u2014 concepto de libertad, el rousseauniano, el del liberalismo, est\u00e1 en decadencia. Lo cual, por otra parte, equivale a decir que est\u00e1 en decadencia el sentido de la Justicia. Con eso de la eficacia... Es el triunfo de Maquiavelo. O, como dir\u00eda Croce, el triunfo de la econom\u00eda \u2014en el sentido crociano\u2014 sobre la \u00e9tica. \u201cSalus populi suprema lex esto\u201d. Y se arroga el definir lo que sea la salud \u2014la salvaci\u00f3n mejor\u2014 del pueblo una Convenci\u00f3n de ideoscler\u00f3ticos. Recordemos aquello de la gran Revoluci\u00f3n, la francesa de fines del XVIII, que vivi\u00f3 dominada por el terror, so\u00f1ando enemigos en todas partes, forjando fantasmas.\r\n\r\nY luego lo de la \u201crevoluci\u00f3n\u201d y la \u201crenovaci\u00f3n\u201d y \u201ccosas mandadas ya recojer\u201d y \u201cviejo estilo\u201d, y \u201cprocedimientos que pasaron\u201d y otras candideces por el estilo \u2014que no es estilo, ni viejo ni nuevo\u2014 de la de los \u201cde todas clases\u201d. Mas en fin, no es malo, para consuelo, empe\u00f1arse en creer que estamos inaugurando una nueva era. Hay que creer en algo.\r\n\r\nMientras tanto los herejes, los de la Libertad y la Justicia, los que preferimos la anarqu\u00eda mental a la ideosclerosis y ponemos la \u00e9tica sobre la econom\u00eda esperamos... en la esperanza.\r\n<h2 id=\"heading_id_331\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103116_2010067226\"><\/a><strong>La Cibeles en Carnaval<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_332\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\n\u201cTodo el a\u00f1o es Carnaval\u201d, dec\u00eda Larra, el suicida, hace un siglo, en revoluci\u00f3n \u2014o guerra civil, que es igual\u2014 espa\u00f1ola. Todo el siglo ha sido carnaval y sigue si\u00e9ndolo, podr\u00edamos a\u00f1adir. \u00bfY es que lo que se suele llamar revoluci\u00f3n, sarta de motines y de pesadas bromas legislativas y ejecutivas, no es tambi\u00e9n algo carnavalesco? D\u00edcese otras veces que el carnaval, sobre todo el callejero, el del consabido hombre de la calle, agoniza y es porque le devora el otro carnaval. En ambos un holgorio forzado, de disfraz, pirueta y tunanter\u00eda, o sea pedig\u00fce\u00f1er\u00eda. Y ahora serpentinas de papel en uno y en otro. Y el imaginarse que por romper, siquiera en apariencia, la continuidad cotidiana de la costumbre con una peque\u00f1a y peri\u00f3dica revolucionzuela se intensifica la vida p\u00fablica y se la renueva. En tanto los actores, los revolucionarios, con sus m\u00e1scaras se aburren soberanamente de jugar a la soberan\u00eda popular. Y al cabo en uno y otro carnaval llega el mi\u00e9rcoles de ceniza, se quedan por el suelo, entre polvo o fango, no hojarasca ni florea marchitas \u2014nada de batallas de flores\u2014 sino papelitos m\u00e1s o menos constitucionales y escurriduras del paso de las comparsas, y acu\u00e9rdase el hombre de su casa de que es polvo y a poco que llueva o se desangre, fango.\r\n\r\nEn todo lo cual \u00edbamos pensando al dar a la salida \u2014o entrada\u2014 del coso carnavalesco del Madrid de hoy. Recoletos y el paseo de la Castellana, con Su Serenidad Cibeles, Madre de los Dioses mayores, que se alza, sentada en su carro, sobre un peque\u00f1o estanque en que se refleja. La Cibeles, Eulogio Florentino Sanz en aquella su <em>Ep\u00edstola a Pedro<\/em> que escribi\u00f3 en Berl\u00edn\u2014 era en el ocaso ya del romanticismo\u2014dec\u00eda lo de que: \u201cLejos de mi Madrid, la villa y corte, \/ ni de ella falto yo porque est\u00e9 lejos, \/ ni hay piedra all\u00ed que no me importe; \/ pues sue\u00f1a con la patria a los reflejos \/ de su distante sol, el desterrado \/ como en su ni\u00f1ez sue\u00f1an los viejos. \/ Ver quisiera un momento, y a tu lado \/ cual por ese aire azul nuestra Cibeles \/ en carroza triunfal rompe hacia el Prado...\u201d \u00a1El aire azul de Madrid!\r\n\r\nMir\u00e1bamos romper no hacia el Prado como anta\u00f1o si no hacia el centro de Madrid, hacia la Puerta del Sol a esa seren\u00edsima matrona marm\u00f3rea arrebozada en aire azul y soleado. De su carroza con sus ruedas solares, hacen como que tiran dos leones antropom\u00f3rficos distra\u00eddos, que como si se vieran desde\u00f1osamente y con una mueca carnavalesca \u00bfEstar\u00edan desde\u00f1ando al carnaval del a\u00f1o y al del siglo? De seguro que a aquellos otros leones, estos de bronce, que no uncidos a carro \u2014ni al del Estado\u2014 hacen guardia, apoy\u00e1ndose en unas bombas, en la escalinata del Congreso de los Diputados de la naci\u00f3n. M\u00e1s de carnaval los de bronce que los de m\u00e1rmol. La frente marm\u00f3rea de Su Serenidad Cibeles, coronada, brilla al aire azul de Madrid. Y nos habla de sosiego y de cotidianidad. Yendo encarados a la Madre de los Dioses, por el palacio de Buenavista \u2014hoy Ministerio del Ej\u00e9rcito\u2014 le hace fondo a la m\u00edtica matrona la Puerta de Alcal\u00e1, siempre abierta al aire azul; all\u00e1, a la distancia, el Apolo y el Neptuno y villa adentro el Ministerio de Hacienda, cinco monumentos de sosiego, de ponderaci\u00f3n, de ritmo sereno. Y luego, en torno, todas esas nuevas termiteras de traza babil\u00f3nica o... neoyorquina, esos edificios carnavalescos que se retuercen en contorsiones barrocas o se estiran en tiesuras c\u00fabicas. Son dos \u00e9pocas. \u00bfDos revoluciones? No; la Cibeles, el Neptuno, la Puerta de Alcal\u00e1, el Ministerio de Hacienda no nos hablan de revoluci\u00f3n, como no sea la \u00edntima, la entra\u00f1ada, la silenciosa, sin ruido de comparsas ni de tunas, que simboliza Rousseau y no Robespierre. La revoluci\u00f3n individual. Y el m\u00e1rmol de esas mitol\u00f3gicas estatuas es italiano y nos habla de Italia \u2014de la Italia napolitana de Carlos III\u2014 en esta tierra de granito y de arenisca. (Arenisca es arisca.) Y de madera de imaginer\u00eda que luego se pinta y se enmascara.\r\n\r\nComo el poeta Eulogio Florentino Sanz, ei hombre de las calles de Madrid, poeta tambi\u00e9n, ve a cada paso y la ve aun sin mirarla, a Su Serenidad Cibeles rompiendo el aire azul y recoji\u00e9ndolo, y cuaj\u00e1ndolo en blancura marm\u00f3rea y esa visi\u00f3n le va calando en el hond\u00f3n del \u00e1nimo y seren\u00e1ndoselo. Va unida a sus oscuras sensaciones cotidianas; va entretejida con sus afectos de costumbre; es parte de la continuidad de su esp\u00edritu que no hay carnaval ni revoluci\u00f3n que puedan quebrarla. \u00bfLiteratura? Al hombre de la calle, al verdadero hombre de la verdadera calle, esas visiones mitol\u00f3gicas, mejor o peor traducidas, le llenan, sin que \u00e9l de ello se d\u00e9 cuenta, de literatura la mollera. Le dicen m\u00e1s que la ret\u00f3rica jacobina de los m\u00edtines. \u00a1Dice tanto al sol el m\u00e1rmol!\r\n\r\nRecordamos haber o\u00eddo hace unos a\u00f1os de un pobre hombre de la calle que se ech\u00f3 a ese estanque y trep\u00f3 a la carroza de Su Serenidad, sin miedo a los leones, para ir a abrazarla. \u00bfEmbriaguez? Qui\u00e9n sabe... \u00bfY embriagado, de qu\u00e9? M\u00e1s embriagado \u2014y de peor t\u00f3sigo\u2014 el que \u00faltimamente, cuando lo de la quema revolucionaria de los conventos, le rompi\u00f3 una mano a esa misma Cibeles. El pobrete quer\u00eda romper la mano que lleva las riendas de la historia cotidiana, de la cotidianidad, de la costumbre, la que enfrena a los leones del instinto salvaje, la que gu\u00eda la serenidad. En aquel estallido carnavalesco que fue lo de las quemas aquellas, cuando unos aburridos chicos \u2014que no hombres\u2014 de la calle se disfrazaron de pobres diablos revolucionarios, hubo quien sinti\u00f3 toda la tonter\u00eda \u2014peor que barbarie\u2014 del acto. Disfrazados de pobres diablos revolucionarios se dec\u00edan: \u201cY bien, esto de la rep\u00fablica, de la revoluci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 viene a ser?\u201d Y como los otros se estaban tan tranquilos, como no parec\u00edan temer nada, hab\u00eda que sacarlos de s\u00ed, provocarlos, amedrentarlos. Y poco despu\u00e9s los que empezaron por querer hacerse temibles, a fuerza de pretender amedrentar acabaron amedrent\u00e1ndose a s\u00ed mismos y de aqu\u00ed a ver en torno peligros y acechanzas y a atemorizar con su temor. Y entonces se dijo: \u201c\u00a1Hay que hacer de veras la revoluci\u00f3n que pide el pueblo!\u201d Y a ver si se enteraban de lo que ped\u00eda el pueblo callado. Y la tan sonada revoluci\u00f3n callejera se estanc\u00f3 en el Parlamento, revoluci\u00f3n parlamentaria y papelera, de papel de serpentinas, de debates de carnaval, mascarada y tunos. Y nada de batallas de flores ni de frutos.\r\n\r\nSu Serenidad Cibeles, Madre de los Dioses, sabe que no hay que temer a las tempestades del estanque que se tiende a sus pies, bajo su carroza; sabe lo que es la costumbre cotidiana; sabe que sobre el alma del hombre de la calle resbala la ret\u00f3rica jacobina como sobre ella el agua de la lluvia cuando el cielo se nubla y el aire se pone pardo. Y sabe que este maravilloso aire azul de Madrid le llena a su pueblo el \u00e1nimo de airosidad y de azulez. Pueblo airoso y azul, color de cielo, no negro, ni rojo, ni blanco, ni gualdo, ni menos morado; pueblo que ni se enmascara ni carnavalea. Y que se conserva sereno, airoso y azul de cielo mientras pasa la comparsa.\r\n<h2 id=\"heading_id_333\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103118_2010067226\"><\/a><strong>Consumo y limosna<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_334\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466467\"><\/a><em>La Rioja<\/em><em> (<\/em><em>Logro\u00f1o<\/em><em>), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nHe recibido una especie de circular en que se dice que hay en Espa\u00f1a \u201caproximadamente doscientas mil familias que viven de la industria de sombreros que a pasos agigantados van sumi\u00e9ndose en la miseria.\u201d Despu\u00e9s de exponer la crisis de esa industria, la de las f\u00e1bricas de cinter\u00eda exclusiva para sombreros, las de badana, las de cajas de cart\u00f3n para embalajes, las de cortadur\u00edas de pelo de conejo y liebres, etc., se acaba en la circular por recomendar el uso del sombrero. Del que yo, por mi parte, apenas uso. En la circular hay este p\u00e1rrafo: \u201cSi es funcionario del Estado no ignora que \u00e9ste nutre sus ingresos con las aportaciones de las actividades del pa\u00eds, y que si \u00e9stas mueren, el Estado empobrece y las consecuencias recaer\u00e1n en sus servidores.\r\n\r\nAs\u00ed, como apenas uso sombrero, no uso corbata, no fumo ni he fumado nunca\u2014 y no bebo vino, estoy esperando circulares invit\u00e1ndome a usar corbata para que prospere la industria de corbater\u00eda, a fumar, para que la Tabacalera rinda ingresos al Estado y puedan vivir las cigarreras, y otra a que beba para ayudar a la industria vitivin\u00edcola. Aunque a este \u00faltimo respecto me comprometo a consumir en unva fresca o en pasa, la parte que me corresponda de la producci\u00f3n vit\u00edcola espa\u00f1ola.\r\n\r\nDespu\u00e9s he asistido a una reuni\u00f3n de escritores y editores para ver el modo de promover la lectura de libros de toda especie con el objeto de que puedan sostenerse mejor autores, editores, impresores y libreros.\r\n\r\nY aqu\u00ed se nos presenta la permanente cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la producci\u00f3n y el consumo, y si la crisis es crisis de producci\u00f3n, debida al exceso de \u00e9sta, o es crisis de consumo, debida a la restricci\u00f3n de \u00e9ste. Todo se reduce a si se ha de producir para responder al consumo o se ha de consumir para responder a la producci\u00f3n. A una producci\u00f3n presa de un terrible engranaje Ford. A una producci\u00f3n que se ve forzada a crear necesidades. Y que m\u00e1s de una vez ha llevado a buscarse mercados a ca\u00f1onazos, obligando a pobres pueblos sencillos y sobrios a crearse necesidades para satisfacer a los que se dedican a satisfacerlas. A obligarle, por ejemplo, a que gaste reloj aquel a quien maldito lo que le importa la hora que es.\r\n\r\nRelacionado con esto, y sobre todo despu\u00e9s de la Gran Guerra, se est\u00e1 predicando contra el ahorro y propugnando la mayor extensi\u00f3n posible del consumo y s\u00f3lo para que se ocupen los que hayan de subvenir con su producci\u00f3n o con su servicio a ese consumo. Que es otra forma de lo de dar trabajo a los parados, aunque no haya necesidad de ese trabajo. Y as\u00ed cesa el ahorro de controlar la producci\u00f3n, controlando el consumo.\r\n\r\nEl paro de esos millones de parados que hay en todo el mundo se debe \u2014esto lo saben todos\u2014 a que con el progreso t\u00e9cnico se subviene el consumo con el trabajo de muchos menos n\u00famero de trabajadores, y as\u00ed aumenta el que Carlos Marx llam\u00f3 el ej\u00e9rcito de reserva del proletariado.\r\n\r\nDar trabajo. \u00bfY si no le hay? S\u00ed, es consabido, que vayan unos obreros desencanchando unas calles para que luego las vuelvan a encanchar y queden as\u00ed peor que estaban; mas, entre tanto, esos obreros, que no ped\u00edan limosna sino trabajo, hayan cobrado sus jornales por rendir un trabajo perfectamente in\u00fatil si es que no pernicioso. O que se me obligue a comprar dos o m\u00e1s sombreros cada a\u00f1o, con su cinta y su badana, de piel de conejo o de liebre, aunque no me lo ponga ni una sola vez. O que se me obligue a comprar un libro que no he de leer y a condici\u00f3n de que no lo preste a otro sino que lo almacene en mi librer\u00eda o lo deshaga para hacer de sus hojas cualquier otro servicio que el de leerlos. Valdr\u00eda m\u00e1s, francamente, que se nos impusiera a todos los que ganamos salario o tenemos alguna renta, un impuesto para con \u00e9l sostener a los que hayan quedado parados porque se consumen menos sombreros, menos cigarros, menos vino y menos libros. Que el ej\u00e9rcito activo de los productores que basta a satisfacer con sus productos o con sus servicios las necesidades del consumo libre y natural est\u00e9 sometido a una contribuci\u00f3n para sostener al consabido ej\u00e9rcito de reserva. Que es, en rigor, lo que pasa. Mucho mejor tener que pagar esa contribuci\u00f3n \u2014por fuerte que sea\u2014 que es de estricta justicia, que tener que someterse a un consumo forzado que pronto degenera en vicio.\r\n\r\nEn el fondo, es la vieja cuesti\u00f3n de la limosna. \u201c\u00a1Yo no pido limosna, pido trabajo!\u201d, dice un parado; pero, sabiendo que el trabajo que se le habr\u00eda de dar no ser\u00eda sino un pretexto para dar una limosna. Y ello procede del sentido que ha tomado la limosna, como algo de gracia y no de justicia. Por lo cual se explica uno \u2014yo al menos me lo explico muy bien\u2014 que haya quien diga: \u201cPrefiero hurtar a no pedir limosna.\u201d Ya que el pedir limosna suele ser muchas veces un modo disfrazado de hurto, y, si se quiere, de estafa. El pordiosero suele ser un chantajista. Toma el nombre de Dios para hacer chantaje.\r\n\r\nEsta terrible crisis no debe concluir sometiendo el consumo a la producci\u00f3n, destruyendo el ahorro, embruteci\u00e9ndonos \u2014as\u00ed, embruteci\u00e9ndonos\u2014 en una triste civilizaci\u00f3n en que el utensilio no es la proyecci\u00f3n del hombre, sino \u00e9ste del utensilio, en que la m\u00e1quina se adue\u00f1a del obrero y le hace su esclavo como en aquel agorero libro de Butler: <em>Erewhon<\/em>. Lo moral y lo econ\u00f3mico \u2014y desde luego lo pol\u00edtico\u2014 es predicar hoy a las gentes sobriedad y parquedad y esp\u00edritu de ahorro, y si no sienten necesidad ni apetencia de usar sombrero, de fumar, de beber vino o de leer libros, que tengan que contribuir con su ahorro a que vivan vida decente los que se queden sin trabajo por merma de la producci\u00f3n de esos art\u00edculos. \u00bfQue esto ser\u00eda una limosna? En el viejo sentido corriente no, no y no.\r\n\r\nY de hecho es lo que empieza a suceder. Cuando he dicho que esta sedicente rep\u00fablica de trabajadores de todas clases est\u00e1 en camino de hacerse una rep\u00fablica de funcionarios, no he querido decir otra cosa. Los sin trabajo acaban por hacer funcionarios de todas clases. Y esto es mejor que pretender que consumamos aquello cuyo consumo no nos apetece y acaso nos da\u00f1a.\r\n<h2 id=\"heading_id_335\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103120_2010067226\"><\/a><strong>Prosa en rom\u00e1n paladino<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_336\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466468\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nAlguna vez se me ha preguntado el porqu\u00e9 de que cuando cito versos en estos mis Comentarios lo hago poni\u00e9ndolos en l\u00ednea seguida, como la prosa, y sin m\u00e1s que un peque\u00f1o gui\u00f3n entre verso y verso. Y deber\u00eda ponerlos sin esos guioncitos<a href=\"footnotes.xhtml#footnote-0002\"><sup>2<\/sup><\/a><a id=\"fnreturn-0002\"><\/a>, sobre todo si son versos libres \u2014esto es, sin consonantes ni asonantes\u2014 que en poco o nada se distinguen de la prosa ritmoide. Y ello para que se aprenda a leerlos, es decir, a decirlos y no a recitarlos y menos a declamarlos acompasadamente. Es el modo de darse cuenta de la \u00edntima armon\u00eda, del ritmo del lenguaje que lo es de pensamiento y por lo tanto de sentimiento.\r\n\r\nAprender a leer es aprender a hablar y aprender a hablarse. El que acierte a ense\u00f1ar a hablar, a que el oyente se hable a s\u00ed mismo de manera que se oiga y entienda bien, acierta a ense\u00f1ar a pensar, a que el lector aprenda a dialogar consigo mismo \u2014que es aprendizaje de dial\u00e9ctica\u2014 y ense\u00f1a a sentir, a sentirse. Que se siente con el ritmo y tono y tenor del lenguaje y hay que educar as\u00ed al sentimiento para que no recaiga en resentimiento.\r\n\r\n\u201cQuiero fer una prosa en rom\u00e1n paladino\u201d \u2014empezaba Berceo uno de sus poemas, en verso, \u00a1claro est\u00e1! O en prosa r\u00edtmica, y en su caso aconsonantada. Prosa con n\u00famero, que se dec\u00eda anta\u00f1o. Lo que da duraci\u00f3n e intensidad. Una cantidad que es calidad, una forma que es fondo, un continente que es contenido. Y as\u00ed se libra de esclerosis a la idea. Pues que el fondo de \u00e9sta est\u00e1 en su forma; su verdadero hond\u00f3n es su sobrehaz. Lo que lijeramente suele motejarse de superficialidad es no pocas veces fundamentalidad.\r\n\r\nY en cuanto al pensar al d\u00eda, acaso al momento, es, cuando de veras se piensa, obra de duraci\u00f3n. Lo que se hace de un respiro, de una respiraci\u00f3n, es lo verdaderamente inspirado; lo cotidiano es lo secular, lo de momento es lo eterno, cuando se halla la forma y se la recibe. Hay que escribir no para salir del paso si no para entrar en la queda. Mas esto puede y suele ser muchas veces obra de improvisaci\u00f3n. Y m\u00e1s en Espa\u00f1a, tierra de improvisadores. Cabe escribir peri\u00f3dicamente, en periodista \u2014analista a diarista seg\u00fan el per\u00edodo\u2014 para siempre, como dijo Tuc\u00eddides que escrib\u00eda su <em>Historia de la guerra del Peloponeso<\/em>. \u00a1Para siempre!\r\n\r\nMas el escribir para siempre no supone que se remolonee y como que se encarnice uno en escribir. No es buen consejo aquel de Horacio de guardar mucho tiempo un borrador, y sacarlo de vez en vez para pulirlo y repulirlo y tener que borrar las trazas del pulimento. Es lo que hac\u00eda, entre otros, Flaubert y as\u00ed resulta que lo m\u00e1s vivo, lo m\u00e1s inspirado, lo m\u00e1s duradero y en el m\u00e1s hondo sentido lo m\u00e1s acabado de su obra sea su correspondencia escrita a vuela pluma como suele decirse. \u00a1Y qu\u00e9 vuelo! Vuelo de alas sin lima. Y es que en ella Flaubert habla, coraz\u00f3n a coraz\u00f3n y seso a seso \u2014y tambi\u00e9n mano a mano\u2014 habla con la pluma con un hombre \u2014o mujer\u2014 de coraz\u00f3n y de seso, de carne, sangre y hueso, y no con un p\u00fablico, habla a un lector, a un hombre. Y viniendo a nuestra Espa\u00f1a ah\u00ed tenemos a Santa Teresa que propiamente hablaba con la pluma \u2014y pluma de ave, no de acero\u2014 de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n tambi\u00e9n. \u00a1Genial improvisadora! Y cuando durante la guerra de secesi\u00f3n de los Estados Unidos de la Am\u00e9rica del Norte se fue a celebrar aquel gran funeral de Gettysburg, se le indic\u00f3 a Abraham Lincoln, presidente de la Rep\u00fablica entonces, que deb\u00eda decir unas palabras y en el tren mismo, en un papel, improvis\u00f3 con l\u00e1piz un breve discurso \u2014no pasa de diez minutos su lectura\u2014 que durar\u00e1 cuanto dure la lengua inglesa, duro y trasparente como un diamante, y de una excelsa religiosidad civil. O civilidad religiosa. Un discurso que les canta en las entra\u00f1as a todos los americanos.\r\n\r\nNo he de volver, amigo lector, a comentar \u2014lo hice en un libro\u2014 el discurso de Don Quijote a los cabreros con que les llen\u00f3 de lumbre el coraz\u00f3n, y no por los conceptos si no por la m\u00fasica de estos, cabreros que hab\u00edan o\u00eddo cantar el Credo latino lit\u00fargico. Y m\u00e1s arriba, mucho m\u00e1s arriba, la autoridad del Cristo no provino de dogmas que decretara \u2014dogma quiere decir decreto\u2014 si no de verbo vivo encarnado en met\u00e1foras, par\u00e1bolas y paradojas que tanto abundan en los Evangelios donde no se encuentra un s\u00f3lo silogismo. Lo que no quiere decir que no quepa hondura de armon\u00eda y de duraci\u00f3n en razonamientos conceptuales dial\u00e9cticos como los de San Pablo en sus Ep\u00edstolas. Ep\u00edstolas, esto es cartas, escritas \u2014mejor dictadas, pues \u00e9l, flaco de vista, las dictaba\u2014 al volar de la ca\u00f1a.\r\n\r\nVe aqu\u00ed porqu\u00e9, lector, los que comentamos peri\u00f3dicamente los sucesos del d\u00eda pero buscando en ellos los hechos, en lo que sucede y pasa lo que se hace y queda; los que debemos aspirar no a salir del paso si no a entrar en la queda y a dejar dicho algo para siempre hemos de cuidar ante todo y sobre todo lo que se llama forma y es el verdadero fondo. Acabar un discurso con un ritual \u2014ahora se usa poco, afortunadamente\u2014 \u201che dicho\u201d es acabarlo con una vaciedad, pero otra cosa ser\u00eda acabarlo con un \u201cqueda dicho\u201d. \u201cHe dicho\u201d, yo, \u00bfqu\u00e9 importancia tiene? En cambio \u201cqueda dicho\u201d \u00e9l, el discurso, queda la obra y a poder ser para siempre, esto es todo. Y al escribir hay que hacerlo para que quede escrito. \u201c\u00a1Lo que he escrito escrito queda!\u201d dijo Pilatos y as\u00ed es y no s\u00f3lo fue. Y ojal\u00e1, lector, te quede este comentario en la memoria.\r\n<h2 id=\"heading_id_337\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103122_2010067226\"><\/a><strong>Las \u00e1nimas en pena<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_338\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466469\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nUno de esos extranjeros que acuden ahora, casi siempre sin la debida preparaci\u00f3n, a nuestra actual Espa\u00f1a a investigar lo que llaman el caso espa\u00f1ol \u2014puesto, \u00a1ay!, de moda\u2014 me preguntaba si es que se observa aqu\u00ed alguna reacci\u00f3n espiritualista. No supe bien qu\u00e9 responderle. Primero, porque reacci\u00f3n supone acci\u00f3n, y no s\u00e9 a qu\u00e9 acci\u00f3n anti-espiritualista o materialista podr\u00eda referirse. Y segundo, porque no le entend\u00ed bien lo de espiritualismo. Aunque me pareci\u00f3 sobrentender que no quer\u00eda decir precisamente reacci\u00f3n religiosa cat\u00f3lica, ni siquiera cristiana, ni aun de\u00edsta, sino ese vago sentimiento a que por ah\u00ed fuera, sobre todo en Francia, se le ha solido dar el nombre de espiritualismo. Que no es exactamente lo mismo que idealismo. Idea y esp\u00edritu son dos cosas.\r\n\r\nPens\u00e9 luego que lo que se suele llamar, mejor o peor, el realismo religioso espa\u00f1ol, en \u00edntimo enlace con nuestro tan mentado individualismo, es algo que es muy dif\u00edcil discernir si es materialismo o es espiritualismo, como no sea ambas cosas, la fe oscura\u2014el anhelo m\u00e1s bien\u2014de un esp\u00edritu material. El anhelo de la resurrecci\u00f3n de la carne y la vida perdurable, sea lo que fuere de Dios. Anhelo que se refleja en Espa\u00f1a, sobre todo en ciertas regiones, en el culto a las \u00e1nimas, a las benditas \u00e1nimas, a los esp\u00edritus de nuestros muertos, que vagan a las veces por el aire de la noche en estantigua o en santa compa\u00f1a. Y en lo que creen \u2014o quieren creer, que es igual\u2014 hasta no pocos ateos profesionales.\r\n\r\nRecord\u00e9 luego, al o\u00edr a ese extranjero a la caza de nuestro caso, que muchas veces se le ha llamado espiritualismo al espiritismo, al de Alan Kardec y al de los m\u00e9diums y veladores danzantes, espiritismo que ha tenido, y aun sigue teniendo, en nuestra Espa\u00f1a mucho m\u00e1s arraigo y extensi\u00f3n de lo que creen los distra\u00eddos, y al que ha seguido la teosof\u00eda. Y entonces ca\u00ed en la cuenta de que las maravillas \u2014y las maravillas (<em>mirabilia<\/em>) son milagros (<em>miracula<\/em>)\u2014 de la f\u00edsica moderna resucitan, sin que las gentes se den al pronto cabal cuenta de ello, una especie de fe en las \u00e1nimas, en las almas desencarnadas de nuestros muertos y aun de los ausentes.\r\n\r\n\u00bfEs que cuando uno oye por radio la voz, la misma voz, de un ausente que se halla a much\u00edsimas leguas de distancia, no ha de sentir, subconcientemente, que el alma del que habla se halla all\u00ed fuera de su cuerpo? O al o\u00edr en un gram\u00f3fono la voz querida de un querido difunto, \u00bfno ha de sentir, s\u00e9palo o no, queri\u00e9ndolo o sin quererlo, la presencia espiritual, inmaterial, pero real, del alma desencarnada del \u00e1nima, que se revel\u00f3 una vez en aquellas palabras conservadas por milagro f\u00edsico? Y recuerdo haber o\u00eddo contar a un amigo la impresi\u00f3n que le caus\u00f3 en casa de los hu\u00e9rfanos de un su amigo ya muerto ver a \u00e9stos, a los hijos, proyectar en un cine casero una pel\u00edcula en que aparec\u00eda su difunto padre movi\u00e9ndose, accionando, sonriendo como lo hizo en vida. \u00bfNo es natural \u2014y sobrenatural a la vez\u2014 que aquellos ni\u00f1os sintieran la presencia real del \u00e1nima de su padre? Por donde se viene a colegir que estos fen\u00f3menos artificiales \u2014del arte de la f\u00edsica\u2014 producen efectos naturales en el esp\u00edritu an\u00e1logos a los que se buscaba producir con la taumaturgia espiritista. La f\u00edsica moderna, al inmaterializar en cierto modo la materia dinamiz\u00e1ndola, ha espiritualizado nuestros oscuros sentimientos. Y esto sin tener que acudir a las complicadas teor\u00edas, muy por sobre la comprensi\u00f3n del vulgo, de la f\u00edsica matem\u00e1tica moderna. S\u00f3lo aquello que en maravillas \u2014milagros\u2014 de aplicaci\u00f3n t\u00e9cnica llega al vulgo, basta para despertarle su fe, dormida, pero no muerta, en las \u00e1nimas, a que los antiguos llamaron manes.\r\n\r\nY a la vez, este nuevo espiritismo \u2014espiritualismo si se quiere\u2014, por lo com\u00fan subconciente, suscita el sentimiento de la individualidad y del individualismo, de este eterno individualismo cuya decadencia pregonan pobres individuos que no saben verlo ni en s\u00ed mismos ni en los dem\u00e1s. M\u00e1s de una vez he o\u00eddo a alg\u00fan carbonero del marxismo \u2014quiero decir a alguno que profesa el credo marxista con fe impl\u00edcita o de carbonero, disciplinaria, y sin conocerlo\u2014 repetir, por boca de carbonero, que el llamado materialismo hist\u00f3rico no es el materialismo filos\u00f3fico, el que niega la existencia del alma que puede desencarnar y reencarnar, aunque se profese ambos o uno de ellos s\u00f3lo. Y as\u00ed es. Y a la par ese materialismo hist\u00f3rico ha conducido a una nueva religi\u00f3n, que podr\u00edamos llamar espirista, \u00bfPues qu\u00e9 es, m\u00e1s que un m\u00e9dium \u2014y un icono consagrado\u2014, el cad\u00e1ver maquillado de Lenin? Y a la vez se refugian en el comunismo los pobres individuos, esp\u00edritus individuales, las pobres \u00e1nimas encarnadas que tratan de salvar su individualidad en la masa, que tratan de perpetuarla en la comunidad. Y no es un disparate ideol\u00f3gico ni mucho menos, no lo es, el que se hable de comunismo libertario o anarquista, ya que en la comunidad buscan los individuos asegurar y perpetuar su personalidad individual.\r\n\r\n\u201c\u00a1La resurrecci\u00f3n de los muertos y la vida perdurable!\u201d, que dec\u00eda nuestro tradicional espiritualismo realista y a lo material, el del culto a las \u00e1nimas. A las de los antepasados ya muertos, pero tambi\u00e9n a las de los venideros, de los por nacer, pues hay un culto a la posteridad. Y en este culto que empieza a florecer en las masas, que, como las de los primeros cristianos, creen el pr\u00f3ximo advenimiento, ya que no del Reino de Dios, de la Rep\u00fablica del Hombre, \u00bfno habr\u00e1, acaso, el oscuro presentimiento de resucitar en esos venideros, en esos por nacer, y resucitar en ellos con presencia conciente y real y perdurar luego? Ciego ha de ser el que, en lo m\u00e1s \u00edntimo de las oscuras creencias, de la fe casi m\u00edstica de los individuos personales que componen estas muchedumbres esperanzadas en un nuevo milenio, no vea la misma raigambre, exactamente la misma, que mantuvo y aliment\u00f3 la rica floraci\u00f3n del espiritualismo realista \u2014y casi materialista\u2014 popular espa\u00f1ol de anta\u00f1o, y ello aunque esos individuos se crean ateos. Y luego, la dogm\u00e1tica, la can\u00f3nica, la liturgia y hasta la clerec\u00eda laicas. Y el mismo horror instintivo al escepticismo, a la dial\u00e9ctica, al libre examen y, sobre todo, a lo que llaman pesimismo, especial\u00edsimamente anatematizado en la Rusia sovi\u00e9tica.\r\n\r\n\u00a1Pobres y nobles \u00e1nimas de incr\u00e9dulos creyentes! \u00a1Pobres \u00e1nimas en pena! \u00a1Pobres \u00e1nimas, que no logran apagar la revoluci\u00f3n \u00edntima, la de las conciencias individuales; que no logran acallarla con las asonadas de masa! \u00a1Pobres almas, que sufren, sin saberlo ni quererlo de ordinario, la terrible lucha entre la idea y el esp\u00edritu, entre el credo y el anhelo! Y... todo el que se proponga hacer la dicha \u2014la emancipaci\u00f3n\u2014 del pueblo, proletario o no, tiene el deber de enga\u00f1arle, sin que importe que se lo confiese as\u00ed, pues el pueblo \u2014de \u00e1nimas en pena\u2014creer\u00e1 en el enga\u00f1o y no en la confesi\u00f3n de \u00e9ste. <em>Mundus vult decipi<\/em>, el mundo quiere ser enga\u00f1ado.\r\n<h2 id=\"heading_id_339\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103124_2010067226\"><\/a><strong>Peri\u00f3dicos andantes<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_340\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466470\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nEste comentador que os dice ahora esto no lee a diario desde hace tiempo m\u00e1s que un peri\u00f3dico extranjero, que es un diario griego, de Atenas, el \u00f3rgano de Eleuterio Venizelos. El diario se llama <em>Eleutheron Berna<\/em> \u2014pronunciado \u201cElefceron Vima\u201d\u2014, que quiere decir: \u201cTribuna libre\u201d. Y esta tribuna libre \u2014\u201celeutheron\u201d\u2014 es la tribuna principal de los partidarios de Eleuterio Venizelos, caudillo de los liberales. Y escribe en ella a diario un cronista que se firma Fortunio. y que es quien m\u00e1s le suministra a este comentador lectura en romaico o griego moderno. Y no pocas sugestiones y hasta alg\u00fan giro de frase le debo.\r\n\r\nEn el n\u00famero del d\u00eda 8 de este mes de marzo el cotidiano Fortunio de la \u201cTribuna libre\u201d de Atenas publicaba un art\u00edculo titulado <em>Diarios<\/em>, que aunque no contenga sino observaciones muy obvias y al alcance de cualquiera, merecen registrarse por la forma en que est\u00e1n expresadas, en un neogriego sencillo y claro. Voy, pues, a traducirlo en parte y comentarlo brevemente.\r\n\r\n\u201cAl griego moderno puede faltarle todo: el pan, la comida, el agua, el cigarro, hasta la entrada de favor para el teatro; pero hay una cosa que no puede faltarte, y es el peri\u00f3dico. Y c\u00f3mo ha de faltarle, si es todo su pensamiento, todo su saber, toda su literatura y su vida toda. Tiene todo esto m\u00e1s barato que en cualquier otro pueblo de la tierra, no m\u00e1s que por un dracma. El griego es un peri\u00f3dico andante. Con \u00e9l piensa, con \u00e9l se forma, con \u00e9l satisface su curiosidad, con \u00e9l colma su inter\u00e9s art\u00edstico y, por \u00faltimo, de \u00e9l saca no s\u00f3lo las m\u00e1s elevadas doctrinan morales, sino hasta sus babuchas y sus calzas. \u00a1C\u00f3mo va a faltarle! Su cabeza es un art\u00edculo de fondo; su coraz\u00f3n, un follet\u00edn; sus sensaciones, el cotidiano desnudo fotogr\u00e1fico de las estrellas cinematogr\u00e1ficas. Va al caf\u00e9 con ese bagaje. Y empieza la discusi\u00f3n a base de los peri\u00f3dicos; cada uno el suyo. Cada cual se irrita con todos los otros, los insulta, exceptuando siempre aquel que lee. As\u00ed los insultan a todos y a todos los except\u00faan antes de irse a sus casas a comer la sopa. \u00bfC\u00f3mo vivir\u00edan, os pregunto, sin ellos? El ayuno m\u00e1s tr\u00e1gico que puede uno imponerle a un griego es que le falte el peri\u00f3dico. Conozco hombres que se pusieron como locos anteayer a la ma\u00f1ana, que no tuvieron peri\u00f3dicos...\u201d\r\n\r\nLeyendo esto me acord\u00e9 de aquel famos\u00edsimo pasaje \u2014que tantas veces he comentado\u2014 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, en que al ir a narramos el discurso de Pablo ante el Are\u00f3pago se nos dice (cap. XVII, v. 21) que \u201centonces todos los atenienses y los hu\u00e9spedes extranjeros no entend\u00edan en otra cosa si no en o\u00edr o decir alguna cosa nueva\u201d; lo que no impidi\u00f3 el que cuando el Ap\u00f3stol les habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n de los muertos se hurtaron y le dec\u00edan: \u201cYa te oiremos de eso otra vez.\u201d Porque ello no era novedad. Y no s\u00f3lo no querr\u00edan o\u00edr de resurrecci\u00f3n de muertos, mas ni de muertes. \u00a1Es tan peligroso resucitar el recuerdo de ciertas muertes! Y ese pasaje de los Hechos de los Ap\u00f3stoles est\u00e1 en relaci\u00f3n con otro, de muchos siglos antes, en que en la <em>Odisea<\/em> se dice que los dioses traman y cumplen la destrucci\u00f3n de los mortales para que los venideros puedan tener argumento de canto, que es la expresi\u00f3n del sentimiento est\u00e9tico de la vida. \u00a1El eterno griego! \u00a1Tener qu\u00e9 contar y qu\u00e9 comentar! Pero el griego de hoy \u2014el romaico o romio\u2014 va al caf\u00e9, seg\u00fan Fortunio, a discutir, a irritarse y a insultar armado de su peri\u00f3dico. \u201cInsulta \u2014dice\u2014 a todos los otros, exceptuando a aquel que lee.\u201d Y esto, la verdad, lo ponemos en duda. Suponemos m\u00e1s bien que muchos insultar\u00e1n al que leen a diario, y a\u00fan m\u00e1s, que lo leer\u00e1n para insultarlo. Pues no ha de ser el griego moderno muy diferente del espa\u00f1ol actual, y aqu\u00ed conocemos muchos que leen el peri\u00f3dico que m\u00e1s les irrite con sus apreciaciones. Y es que necesitan irritarse.\r\n\r\n\u201cEl griego quiere \u2014dice m\u00e1s adelante Fortunio\u2014 los relatos escritos, impresos con grandes letras, debajo de t\u00edtulos enormes, como trenes de carb\u00f3n, dram\u00e1ticos, emocionantes...\u201d Y aqu\u00ed da algunos ejemplos. Pero eso no le ocurre s\u00f3lo al griego moderno. Y lo m\u00e1s de la perversi\u00f3n de la verdad en la Prensa no proviene de intereses bastardos, si no de sensacionalismos. \u201cAsi impresos \u2014prosigue el cronista hel\u00e9nico\u2014, los relatos toman un aire de realidad. Es una curiosa psicolog\u00eda: reventamos de mentiras y las tragamos muy a menudo a sabiendas. Cu\u00e1ntas veces no he o\u00eddo junto a m\u00ed esta frase: \u00a1Venga el diario y leamos sus mentiras!\u201d Y agrega luego Fortunio que hay otros para quienes el relato impreso es la \u00faltima palabra de la verdad; observaci\u00f3n trillad\u00edsima, pero muy discutible. Y acaba diciendo que si se busca la realidad, a la media hora tiene uno la cabeza como una olla de grillos y busca aspirina.\r\n\r\nBien se le alcanza a este comentador que las observaciones del cronista de Atenas son de las m\u00e1s corrientes; pero le ha retenido la atenci\u00f3n la manera de presentarlas, y aun cuando no sea ella demasiado original. Y ha visto en ellas el reflejo de la especial democracia \u00e1tica, que no parece haber cambiado desde que Arist\u00f3fanes la puso en solfa en sus inmortales comedias pol\u00edticas y desde que, mucho despu\u00e9s, el autor de los Hechos de los Ap\u00f3stoles escribi\u00f3 su caracterizaci\u00f3n de ella. S\u00f3lo que aquella democracia \u00e1tica, la que describi\u00f3 el gran comedi\u00f3grafo en su obra <em>Las Nubes<\/em>, s\u00e1tira contra S\u00f3crates, el que andaba azuzando y hostigando la inquieta curiosidad de sus paisanos, acab\u00f3 por condenar a muerte al heroico partero, que as\u00ed, partero, se llam\u00f3 \u00e9l. Y es que a muchos les result\u00f3 abortador y no pocos temieron perder la raz\u00f3n con sus abortamientos. Y siglos despu\u00e9s persiguieron a Saulo de Tarso, al Ap\u00f3stol Pablo, que se dedic\u00f3 tambi\u00e9n a azuzarlos, hostigarlos y hurgarlos en las entra\u00f1as. Y es que las disquisiciones socr\u00e1ticas del <em>Fed\u00f3n <\/em>plat\u00f3nico y las disquisiciones paulinianas de la <em>Ep\u00edstola a lo<\/em><em>s<\/em><em> Romanos<\/em> no son aprop\u00f3sito para cimentar en firme suelo la opini\u00f3n publica de los peri\u00f3dicos andantes, de los ciudadanos pol\u00edticos.\r\n\r\n\u00bfOpini\u00f3n p\u00fablica? \u00bfY qu\u00e9 es ello? \u00bfEs que a los diarios se les puede llamar \u00f3rganos de la opini\u00f3n? Y, por otra parte, \u00bfqu\u00e9 necesita m\u00e1s el pueblo, que le informen o que le remezan y sacudan el esp\u00edritu? \u00bfY qu\u00e9 diferencia va de opini\u00f3n p\u00fablica a esp\u00edritu p\u00fablico?\r\n\r\nY h\u00e9tenos aqu\u00ed que se nos atraviesa otro anfibol\u00f3gico concepto cual es el de la objetividad. \u201cVoy a hacer un relato objetivo\u201d \u2014o\u00edmos\u2014 y otras frases por el estilo. Pero esto de la objetividad, como lo de la convicci\u00f3n y lo de la conciencia \u2014la conciencia mental, no la moral, la que se opone a la inconciencia y no a la mala conciencia o mala fe\u2014 son algo que merece un examen algo m\u00e1s detenido. Como lo de la verdad oficial. Por hoy no quer\u00eda, si no apuntando unas observaciones del Fortunio \u00e1tico, indicar la suerte que corrieron S\u00f3crates y San Pablo entre peri\u00f3dicos andantes que viv\u00edan de discutir y alterar en la plaza p\u00fablica, como hoy en los caf\u00e9s, pero que se deten\u00edan ante los problemas esenciales de la vida.\r\n\r\nY conste, antes de cerrar este comentario, que no menciono con desd\u00e9n a los caf\u00e9s, pues el caf\u00e9 ha sido, y sigue siendo, la verdadera Universidad Popular espa\u00f1ola, y que en \u00e9l ha vivido el eterno ingenio espa\u00f1ol, dejando, d\u00edgase lo que se diga, una tradici\u00f3n oral que es la base de nuestra cultura.\r\n<h2 id=\"heading_id_341\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103126_2010067226\"><\/a><strong>El hombre interior<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_342\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nSumo y sigo, se\u00f1ores m\u00edos: \u201c\u00bfPero por qu\u00e9 \u2014vienen a decirme aunque con otras palabras\u2014 te complaces en hurgar en todos esos sentimientos oscuros, vagos e irracionales, tr\u00e1gicos de la vida que dir\u00edas, y hablarnos de engaitamientos, desesperanzas, enga\u00f1os, \u00e1nimas en pena y todo su cortejo? \u00bfPor qu\u00e9 no animarnos a vivir alegres y confiados en el presente y a hacer de nuestra Espa\u00f1a una Rep\u00fablica contenta en que vivamos sin atormentamos?\u201d Y por aqu\u00ed siguen. Son los de la emoci\u00f3n republicana, la vibraci\u00f3n republicana, el fervor republicano, la conciencia republicana y lo dem\u00e1s. Son los hombres de fuera, exteriores, tan exteriores como los de la lealtad mon\u00e1rquica, y cuidado si lo eran \u00e9stos. Uno de estos republicanos sin m\u00e1s, a secas \u2014o en seco\u2014, un republicano mero y orondo, me dec\u00eda: \u201c\u00bfQu\u00e9 quiere usted esperar de un Gobierno en que un ministro \u2014\u00a1y socialista!\u2014 confiese en p\u00fablico que estima una desgracia el no tener el fe religiosa, y otro se declara cristiano sin dogmas ni milagros? As\u00ed no se va a ninguna parte.\u201d Le molesta el hombre interior.\r\n\r\nEl hombre interior. O acaso mejor el hombre de dentro: \u201ceso anthropos\u201d. Y pongo la expresi\u00f3n griega no por pedanter\u00eda, sino para que los cuitados y los menguados puedan decir con m\u00e1s raz\u00f3n que no se me entiende. Es expresi\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo en su ep\u00edstola a los Efesios (III, 16). Es decir, un \u201cad-efesio\u201d. Y el hombre interior \u2014mejor acaso: \u00edntimo\u2014 que ando buscando, cual nuevo Di\u00f3genes, no es el de la calle \u2014el consabido hombre de la calle\u2014 ni el de su casa, si no el de a sus solas. El hombre de la calle o de la ciudad, el ciudadano, propiamente el elector, el de partido, es el pol\u00edtico, de \u201cpolis\u201d, ciudad; pero el otro, el interior, el de a sus solas, es el individuo del mundo \u2014\u201ccosmos\u201d\u2014, es el c\u00f3smico. Es el universal. El universal y el individual a la vez, el entero y no de partido.\r\n\r\nA las veces se logra llegar a este hombre sustancial y no con lo que se le dice ni con el tono y acento \u2014si es por escrito, estilo\u2014 con que se le dice, si no con el timbre. Es el timbre de la voz con que se conmueve y se convence. Sin que falte timbre escrito. Es el timbre lo que atrae a unos y rechaza a otros. Es el timbre el que repudian los que no quieren verse a s\u00ed mismos a solas, los que se sienten perdidos fuera del reba\u00f1o, los que no se atreven a enfrentarse con su individualidad \u00edntima, los cuitados y menguados hombres de masa.\r\n\r\nHay quienes parecen haberse cre\u00eddo que con eso de declarar que la Rep\u00fablica espa\u00f1ola no tiene religi\u00f3n del Estado \u2014que no es lo mismo, hay que volver a repetirlo, que religi\u00f3n de Estado\u2014 va a desaparecer de la vida p\u00fablica, comunal, no digo ya la religi\u00f3n, si no la religiosidad, la inquietud religiosa del pueblo espa\u00f1ol, de la naci\u00f3n espa\u00f1ola y que vamos a contentamos los espa\u00f1oles con esa superficial\u00edsima y archifr\u00edvola supercher\u00eda de las formas de gobierno, de los reg\u00edmenes pol\u00edticos y lo que de ello se derive.\r\n\r\nEl liberalismo, el humanismo liberal hijo del Renacimiento y de la Reforma protestante, lleg\u00f3 a ser una especie de religi\u00f3n civil y nacional \u2014lo ha sentido bien Croce\u2014 como lleg\u00f3 a serlo el tradicionalismo \u2014lo de mon\u00e1rquico es accidental y balad\u00ed y profano\u2014 y el socialismo, y aun m\u00e1s el comunismo, y el anarquismo; \u00bfpero el republicanismo?, \u00bfel republicanismo mero y mondo?, \u00bfqu\u00e9 es eso? Abogac\u00eda a lo m\u00e1s. Y electorer\u00eda. Hay, si no se quiere hablar de religi\u00f3n, una filosof\u00eda liberal, y tradicionalista, y socialista, y anarquista, \u00bfpero republicana? No la conozco. Democr\u00e1tica, se me dir\u00e1. Pero esto es otra cosa, pues democracia y rep\u00fablica ni se igualan ni se excluyen.\r\n\r\nY viniendo a lo de ahora y de aqu\u00ed, qu\u00e9 quieren ustedes se\u00f1ores m\u00edos, que me entretenga y les entretenga disertando de si este partido o el otro, de si nuestros sedicentes republicanos o si los que se confiesan socialistas, de si la crisis, de si va a salir \u00e9ste o entrar el otro, de si a la derecha o a la izquierda, de si en las pr\u00f3ximas elecciones... \u00a1Uf! Nada de eso toca al porvenir y a la continuidad \u00edntimas de Espa\u00f1a.\r\n\r\nSi vieran ustedes, se\u00f1ores m\u00edos, lo que me molesta cuando alg\u00fan periodista extranjero viene a pedirme vaticinios sobre el porvenir pol\u00edtico de Espa\u00f1a y preguntarme si creo o no posible una restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica o la implantaci\u00f3n de una dictadura fajista o de una dictadura sovi\u00e9tica. O le despacho con cajas destempladas o le coloco cuatro vaguedades baratas o alg\u00fan camelo. Como hace pocos d\u00edas en que le dije a uno de estos periodistas que en Espa\u00f1a empiezan a esbozarse dos grandes partidos pol\u00edticos de tumo, el de los funcionarios y el de los parados. O sea el de los ocupantes y el de los aspirantes. Lo cual no es ning\u00fan camelo, me parece... Y no he encontrado m\u00e1s que uno de esos corresponsales que me preguntase por cosas de m\u00e1s sustancia y de m\u00e1s intimidad. Y se comprende, pues que era un calvinista preocupado con la labor que lleva desde Suiza Carlos Barth. En cambio los periodistas extranjeros cat\u00f3licos no parecen interesarse por el problema religioso, si no por el pol\u00edtico. Para ellos, como para los ateos de la Acci\u00f3n Francesa, la Iglesia Cat\u00f3lica Romana no es m\u00e1s que una potencia pol\u00edtica cuyo reino es de este mundo. Y as\u00ed es, en verdad. Como que en toda la propaganda cat\u00f3lica actual en Espa\u00f1a no se oye si no a hombres exteriores, por lo general de timbre met\u00e1lico de voz. Tan raro encontrar entre ellos hombres interiores y c\u00f3smicos, como aquellos \u201cpioneers\u201d, linaje de los padres peregrinos del Mayflower que en sus luchas pol\u00edticas en Norte Am\u00e9rica mej\u00edan esquirlas de la Biblia con briznas de la selva virgen.\r\n\r\nNo hay que hacer de la religi\u00f3n pol\u00edtica, se dice. Pero cabe y se debe hacer de la pol\u00edtica religi\u00f3n. \u00bfPorqu\u00e9 se llama, si no, al copartidario correligionario? Y en todo caso hay que buscar al hombre de dentro, al hombre \u00edntimo, preocupado de su destino individual, del sentido eterno de su vida y que no puede satisfacerse con esa actividad externa de funcionario o de parado, de ocupante o de aspirante.\r\n\r\nNo se concibe bien que llegue a ser buen conductor de pueblos o buen forjador de naciones quien no se haya nunca preocupado del principio primero \u2014valga la aparente repetici\u00f3n\u2014 y del fin \u00faltimo de las cosas todas, de su primer porqu\u00e9 y de su \u00faltimo para qu\u00e9, y aunque sea para llegar a negarlos. Un pol\u00edtico podr\u00e1 ser creyente o incr\u00e9dulo, agn\u00f3stico, dogm\u00e1tico o esc\u00e9ptico; lo que no puede ser es indiferente. Puede decir todo menos esto: \u201ceso no me importa\u201d.\r\n\r\nY ahora sumar\u00e9 y seguir\u00e9 con mi tema, se\u00f1ores m\u00edos.\r\n<h2 id=\"heading_id_343\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103128_2010067226\"><\/a><strong>En la calle: sa<\/strong><strong>r<\/strong><strong>ta sin cuerda<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_344\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471472\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\n\u00a1C\u00f3mo pesa!;C\u00f3mo pesa el tiempo seg\u00fan pasa, pisote\u00e1ndonos a tierra! \u00a1Tiempo de bochorno espiritual, sobre todo en la calle! En la calle, sin verdura ni roc\u00edo. \u00a1Temperatura de temporal! \u00a1Temple de tempestad! \u00a1Temporal!, \u00a1tempestad! es lo que da el tiempo que pasa pisote\u00e1ndonos. Lo eterno da calma. Pobre Nietzsche, el de la vuelta eterna, que no logr\u00f3 calma. Y menos mal que muri\u00f3 sin saber que se mor\u00eda, libre de la raz\u00f3n.\r\n\r\nY esos ni\u00f1os que juegan en la calle al pelot\u00f3n mientras el tiempo nos pesa, \u00bfse percatan de nuestras pesadumbres? \u00bfSe les quedan nuestras miradas en el alma? \u00a1Mejor que no! Porque siente uno aqu\u00ed, en la calle, algo as\u00ed como la sensaci\u00f3n de una telara\u00f1a invisible e intangible, formada de un tejido de miradas de odio, de envidia, de desd\u00e9n, de desprecio. Y tambi\u00e9n de lujuria. Y a lo peor le mira a uno uno de esos ni\u00f1os como quien recuerda haber visto su retrato en los papeles p\u00fablicos. \u00a1Pobres ni\u00f1os! \u00a1Pobres moscas de esa fat\u00eddica telara\u00f1a espiritual!\r\n\r\n\u00bfOrganizar las impresiones callejeras? \u00a1Imposible! No se eslabonan; se apelotonan las ideas \u2014impresiones\u2014 y se apegu\u00f1an y se destrozan. No hay reposo ni sosiego para ordenarlas seg\u00fan se atropellan. Hay que verter el fichero de los apuntes. Y, adem\u00e1s, \u00bforganizar ideas? \u00bfPara qu\u00e9? Acaso las pol\u00edticas \u2014si es que son ideas\u2014, para la propaganda. \u00a1Hacer declaraciones! \u00a1Dar programas! Pero las verdaderas ideas se asientan y se organizan como el grano en mano de los medidores: a golpecitos. O a golpes. A golpes secos se asientan y cuajan en sistema \u2014o programa\u2014 las ideas. Y se quedan muertas.\r\n\r\n\u00bfObjetividad? \u00bfQu\u00e9 es eso? Un t\u00f3pico parlamentarlo, o sea, vacuidad. \u00a1Objetividad! Ni una c\u00e1mara oscura de fot\u00f3grafo, y eso que no tiene alma. Para dar impresiones objetivas hay que tener alma de c\u00e1ntaro o de ca\u00f1\u00f3n: vac\u00eda. Esp\u00edritu objetivo es el de un anti-profeta. Profeta no es adivino, no es vaticinador, no es \u201ccalendariero\u201d \u2014esto es: el que hace en los almanaques el juicio del a\u00f1o venidero, de su tempero\u2014, no es el que dice lo que pasar\u00e1 ma\u00f1ana o pasado ma\u00f1ana, o el a\u00f1o o el siglo que vendr\u00e1, sino el que declara lo que est\u00e1 pasando hoy por dentro \u2014mejor, lo que est\u00e1 quedando\u2014 y lo que pas\u00f3 \u2014o mejor, qued\u00f3\u2014 ayer; todo lo que los dem\u00e1s, si lo saben, se lo callan. Y los profetas del pasado suelen ser los m\u00e1s profetas. \u00bfY por qu\u00e9 los dem\u00e1s se callan lo que ellos proclaman o profetizan? De ordinario, por no pasar por pesimistas. Pero... el peor pesimista, el p\u00e9simo, es el que de nada ni de nadie habla mal porque de todos y de todo piensa mal.\r\n\r\nAl fin esos ni\u00f1os del pelot\u00f3n son verdaderos ni\u00f1os, aunque vayan, \u00a1l\u00e1stima!, para mozalbetes. Pero, \u00bfy esas juventudes? Juventud del partido H, N o X... (Aqu\u00ed una etiqueta program\u00e1tica cualquiera.) \u00bfJuventud? \u00bfMocer\u00edo? \u00bfPero de d\u00f3nde sacar\u00e1n tantos mozos de partido que vayan para hombres p\u00fablicos? Si es que la indisciplina \u2014divino tesoro de la Juventud\u2014 no se lo estorba. \u201cOy, Dios, qu\u00e9 cosas!\u201d \u2014murmura una viejecita al cruzarse con una de esas manifestaciones de mozalbetes que van matraqueando un grito cualquiera callejero, \u00a1qu\u00e9 m\u00e1s da cu\u00e1l! Y no hay cosa ninguna; no son m\u00e1s que voces, sones de asonada. Ni de mot\u00edn siquiera \u2014menos de revoluci\u00f3n\u2014, si no de asonada.\r\n\r\nY luego... las \u00faltimas noticias del d\u00eda: de Inglaterra, de los Estados Unidos, de Francia, de Alemania, de Austria, de Italia... Y el fajo... y el anti-fajo. La que est\u00e1 fajada es nuestra alma comunal. \u00bfY el c\u00e1ncer? \u201cPero usted no fuma ni bebe...\u201d Pero vivo. Y, sobre todo, quer\u00eda referirme al otro c\u00e1ncer, al c\u00e1ncer espiritual, a esa verruga, o taladro ideal, que crece hacia dentro y nos desgarra el alma.\r\n\r\nEn esto: \u201c\u00a1Por Dios, caballero, que no tengo pan para mis hijos!\u201d \u00bfY por qu\u00e9 se me viene a las mientes al o\u00edrlo eso de que en italiano y en griego actual se le llame al mazap\u00e1n \u201cpan de Espa\u00f1a\u201d? \u00a1Se le amarg\u00f3 la almendra! La facha del pordiosero era congojosa. \u201cSi sigue as\u00ed \u2014pens\u00e9\u2014 pronto producir\u00e1 una vacante... \u00bfPero vacante de qu\u00e9? De pordiosero, de menesteroso, de parado..., \u00a1claro! Y no faltar\u00e1 quien la consuma o la ocupe. \u00a1Consumir una vacante!\u201d\r\n\r\n\u00bfY aquello del art\u00edculo 46 de la Constituci\u00f3n de esta Rep\u00fablica de \u201ctrabajadores de todas clases\u201d? \u00bfAquello de que \u201cla Rep\u00fablica asegurar\u00e1 a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna\u201d? \u00bfQu\u00e9 es \u201cuna existencia digna\u201d? Otro truco o t\u00f3pico constitucional. \u201cTrabajadores de todas clases\u201d..., \u201cla guerra como instrumento de pol\u00edtica nacional\u201d..., \u201cexistencia digna\u201d... S\u00ed, como lo del \u201csalario justo\u201d de la tan asendereada Enc\u00edclica de Le\u00f3n XIII, o \u201cla Universidad es un centro de alta cultura\u201d, o..., o..., o\u2026 Todo ello bueno para \u201cbourrer le cr\u00e2ne\u201d, que dir\u00edan en Francia, y aqu\u00ed, \u201ctupir la mollera\u201d; o para \u201c\u00e9pater le bourgeois\u201d; en nuestro caso, dejar turulato al obrero \u201ccon-s-ciente\u201d. (Ojo, se\u00f1or regente; aqu\u00ed hace falta la s esa porque se trata de \u201cconsciencia\u201d \u2014con s\u2014, que es m\u00e1s solemne que la vulgar conciencia.)\r\n\r\nY ahora, \u00bfpor qu\u00e9 se me viene a las mientes la imagen de un reba\u00f1o \u2014no manada\u2014 de lobos frente a una oveja que los contiene? Pero, \u00a1ay!, los mastines... Los mastines rabiosos son para con las ovejas peores que los lobos hambrientos. Y suele suceder que los rabadanes, en un ataque de irresponsabilidad, azuzan a los mastines contra las ovejas para acarrarlas y acorralarlas, en defensa del reba\u00f1o.\r\n\r\nMas... \u00a1basta!, \u00a1basta! Esto de cerner sue\u00f1os por la calle en medio de torbellinos de temporal del esp\u00edritu... \u00bfEsp\u00edritu? A so\u00f1ar a casa, a la cama...\r\n\r\n\u00a1Otra vez en \u0441\u0430s\u0430! \u201cAbuelito, \u00bfpor qu\u00e9 no cae el cielo a la calle?\u201d Y record\u00e9 lo que escrib\u00ed anta\u00f1o: \u201cDespu\u00e9s que lento el sol tom\u00f3 ya tierra \/ y sube al cielo el p\u00e1ramo...\u201d El campo, al ponerse el sol, sube al cielo; \u00bfpero la calle? \u00a1A la cama, pues, a dormir sin so\u00f1ar! \u00a1No sea que en el sue\u00f1o se me abran las puertas de las tinieblas soterra\u00f1as \u2014\u201cportae inferim\u201d\u2014 y me atrapen el alma y me la arrastren por la atarjea de la calle!... \u00a1A dormir! Ma\u00f1ana ser\u00e1 el mismo d\u00eda...\r\n<h2 id=\"heading_id_345\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103130_2010067226\"><\/a><strong>Tres espa\u00f1oles de trasanta\u00f1o<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_346\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nEntre las yemas de los dedos de sus manos toma el Se\u00f1or las vidas de sus siervos y las retuerce que as\u00ed las hila para tejerlas luego. Rueca la Tierra; telar \u2014trama y urdimbre\u2014 la Historia. Y esas retorsiones son para los siervos retortijones de las entra\u00f1as espirituales \u2014resentimientos y remordimientos\u2014 frutos de la divina hilatura. Y si luego ese pa\u00f1o as\u00ed tejido le valiera al Se\u00f1or para, vestido con \u00e9l, hac\u00e9rsenos visible pues que desnudo no se nos revela, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s? \u00bfQue es traje de luto?\r\n\r\nVivimos \u2014ser\u00eda vano negarlo\u2014 una de las \u00e9pocas hist\u00f3ricas m\u00e1s contorsionada, acrecida nuestra fatal capacidad de resentimiento, de remordimiento, de odio y de envidia. Por todas partes lo que los asc\u00e9ticos llamaron aced\u00eda, o sea murria, mal humor. Y eso que llaman extremismo. O exageraci\u00f3n. \u00a1Y que es tan nuestro!\r\n\r\n\u00bfExtremismo? Valgan, a modo de diversi\u00f3n, dos an\u00e9cdotas. La una que en la Mancha despu\u00e9s de una asoladora sequ\u00eda de siete meses, sobrevino una temporada de aguaceros y un d\u00eda lleg\u00f3 a una casa una mujer de campo manchego, manchega ella, toda calada de agua del cielo y al abrir la la puerta ella, zapatos en mano, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Ay se\u00f1orita, hasta el Se\u00f1or es <em>desagerao<\/em>!\u201d Y la otra an\u00e9cdota la de aquel can\u00f3nigo a quien como le recordaran lo de que \u201ces m\u00e1s dif\u00edcil que entre un rico en el reino de los cielos que el pasar un camello por el ojo de una aguja\u201d objet\u00f3 complaciente: \u201cBueno, pero es que nuestro Se\u00f1or Jesucristo era un exagerado.\u201d El Cristo y el Padre del Cristo de Espa\u00f1a han sido exagerados, extremistas. Y hasta la tierra espa\u00f1ola nos la han hecho extremada. A punto tal, que podr\u00eda llamarse toda ella Extremadura aun que en otro sentido que el originario de esta denominaci\u00f3n geogr\u00e1fica.\r\n\r\nSe nos est\u00e1 remejiendo el poso turbio de nuestras entra\u00f1as espirituales colectivas, el l\u00e9gamo de nuestra historia, la herencia de nuestro Ca\u00edn cavernario, de aquel que pas\u00f3 de luchar con el bisonte como el de Altamira \u2014y para com\u00e9rselo\u2014 a luchar con sus hermanos, para en cierto modo com\u00e9rselos tambi\u00e9n. Guerra civil, que es el estado normal. O guerra m\u00e1s que civil, que dijo un espa\u00f1ol, Lucano. Ni es otra cosa lo que llaman revoluci\u00f3n. \u00a1Y qu\u00e9 espa\u00f1ol tambi\u00e9n aquel Romero Alpuente que afirmaba que la guerra civil es un don del cielo! Y luego ofrece la paz el que provoca la guerra \u2014el que provoca las provocaciones de guerra\u2014 y dice a los adversarios que se pacifiquen el que de continuo les hostiga a guerra.\r\n\r\nAhora vemos que con achaque de atajar un fajismo que se les antoja en asomo, se dan unos a preparar otro fajismo. Siempre los aterrados se dieron a aterrorizar, siempre se dieron a perseguir los atacados de man\u00eda persecutoria, los so\u00f1adores de fantasmas. Y es triste embestir a sombras y meterse en revoluci\u00f3n donde apenas si hay nada que revolucionar. Pero es el efecto del ambiente mundial.\r\n\r\nM\u00e1s de una vez se ha dicho recientemente en relaci\u00f3n con eso del \u201chundimiento del Occidente\u201d (Spengler) que vamos acaso a entrar en una nueva Edad Media y el que esto os dice lo dijo hace cerca de veinte a\u00f1os en una revista ginebrina. Y somos no pocos los que nos ponemos, a modo de desolado consuelo, a estudiar en los recuerdos de la historia pasada, siempre viva, el paso del Imperio Romano a las b\u00e1rbaras comunidades populares de la Edad Media civilizadas por la otra Roma. Y si espa\u00f1oles, el caso de Espa\u00f1a, visig\u00f3tica, rom\u00e1nica y ar\u00e1biga.\r\n\r\n\u00a1Tiempos de temporal aquellos del siglo V en que la mano del Se\u00f1or pesaba \u2014y con extrema exageraci\u00f3n\u2014 sobre nuestra entonces naciente Espa\u00f1a espa\u00f1ola, como sobre toda Europa! El temporal de la romanizaci\u00f3n de los b\u00e1rbaros. Luego, al acabar el VI, el ya m\u00edtico Recaredo. Porque hoy Recadero es en Espa\u00f1a tan m\u00edtico como lo son los Reyes Cat\u00f3licos, Felipe II o \u00cd\u00f1igo de Loyola. Y como empiezan a serlo personajes de no hace m\u00e1s que una decena de a\u00f1os. Y la revoluci\u00f3n misma, esta de que nos hablan, \u00bfno es un mito? Como la huelga general.\r\n\r\nY en ese siglo V, al entrar en \u00e9l, nos encontramos con dos espa\u00f1oles, aragon\u00e9s el uno y catal\u00e1n el otro, que nos han trasmitido el eco de aquellos retortijones \u2014resentimientos y remordimientos\u2014 de la conciencia popular cristiana abrumada por el destino. Los dos con el esp\u00edritu de Agust\u00edn, el africano. El uno, el aragon\u00e9s, Aurelio Prudencio Clemente, cantor de la lucha del alma, de la psicomaquia \u2014que algo tiene de tauromaquia\u2014 y poeta de truculentos himnos de martirios, que se rebela a obedecer \u00f3rdenes criminales y que celebra c\u00f3mo se quemaba, se cortaba y se divid\u00eda miembros cuajados en barro. Y preludi\u00f3 a <em>L<\/em><em>a vida es sue\u00f1o<\/em> diciendo que hasta durmiendo meditaremos en Cristo. Y el otro, el catal\u00e1n, Paulo Orosio, que escribi\u00f3 de las tristezas del mundo par a los cristianos desesperados de la Providencia, para los que ajenos a la ciudad de Dios gustaban lo terreno \u2014\u201cterrena sapiunt\u201d\u2014 o mejor: sab\u00edan a tierra. Ese libro del espa\u00f1ol, catal\u00e1n, del siglo V est\u00e1 entre <em>La Ciudad de Dios<\/em> de San Agust\u00edn y el <em>Discurso sobre la historia universal<\/em> de Bossuet. \u00a1Y qu\u00e9 espa\u00f1oles los dos, el aragon\u00e9s y el catal\u00e1n! Y \u00e9ste, el catal\u00e1n, polemiz\u00f3 contra otro espa\u00f1ol, gallego \u00e9ste, de aquellos tiempos, Prisciliano. Prisciliano, el que cubre el mito de Santiago de Compostela. Y de los tres, el gallego es el hereje.\r\n\r\n\u00a1Prudencio, Prisciliano, Orosio! \u00a1Qu\u00e9 hondamente puede rastrearse estudiando sus sendas vidas, sus sendas obras, lo eterno de nuestro esp\u00edritu com\u00fan que hoy, merced al actual temporal del mundo, resurge! \u00bfLa actualidad? \u00a1Bah! \u00bfEs que cuando hayan pasado quince siglos m\u00e1s, all\u00e1, hacia 3433, si es que aun queda algo a que se llame Espa\u00f1a o cosa as\u00ed, se acordar\u00e1 nadie de esta obra de renovaci\u00f3n que creemos estar cumpliendo algunos ilusos, y se acordar\u00e1 de nosotros? \u00bfRenovaci\u00f3n? \u00a1Buena renovaci\u00f3n nos d\u00e9 Dios!\r\n\r\nPor dentro, por dentro de dentro de nosotros \u00bfse renueva algo? \u00bfEs que podemos decir, en serio, que en unos a\u00f1os, menos, en unos meses hemos cambiado, con una Constituci\u00f3n, la religi\u00f3n civil de Espa\u00f1a? \u00bfUna Espa\u00f1a nueva? \u00bfRevoluci\u00f3n? Lo que s\u00ed, rebrotar de retorsiones, de resentimietos, de reconcomios, de rencillas, de remordimientos. Y si, lo que no es hacedero, volviese lo que, por hacer algo sonado, derribamos, a\u00f1orar\u00edamos lo de hoy, que hoy tanto nos pesa. Tanto nos pesa porque todav\u00eda est\u00e1 encima de Espa\u00f1a y no aun sobre ella.\r\n\r\n\u00bfRemedio? \u00c9ste.\r\n<h2 id=\"heading_id_347\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103132_2010067226\"><\/a><strong>Esa revoluci\u00f3n...<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_348\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\n\u201c\u00a1Estamos haciendo la revoluci\u00f3n!\u201d o \u201c\u00a1Tenemos que acabar la obra revolucionaria!\u201d O aquella tan socorrida, t\u00edpica y t\u00f3pica met\u00e1fora del cabalgar. Hay quien cree que hace galopar a su corcel \u2014o lo que sea\u2014 entre ladridos; que lleva a su cabalgadura cuando es esta la que le lleva. Y va desbocada, que el pobre y torpe jinete no sabe manejar ni las riendas ni las espuelas.\r\n\r\nEs como cuando se dec\u00eda: \u201cNosotros, los que hemos tra\u00eddo la rep\u00fablica...\u201d Y la rep\u00fablica \u2014tengo que repetirlo una vez m\u00e1s\u2014 no la trajimos nosotros si no que ella nos trajo. O mejor nos la trajeron los otros, los no republicanos. Y as\u00ed ahora esa revoluci\u00f3n no la est\u00e1n haciendo los que dicen hacerla, si no que ella, la revoluci\u00f3n, les hace a ellos y sobre todo les deshace. Porque ahora les est\u00e1 deshaciendo.\r\n\r\nEn el libro del portugu\u00e9s Fidelino de Figueiredo <em>Las dos Espa<\/em><em>\u00f1<\/em><em>as<\/em> que con buen acuerdo ha hecho publicar, traducido al castellano, el Instituto de Estudios Portugueses de la Universidad de Santiago de Compostela \u2014libro del que he de dar aqu\u00ed mismo m\u00e1s amplia noticia\u2014 se dice: \u201cY Espa\u00f1a, pa\u00eds de violencia, por segunda vez mud\u00f3 su r\u00e9gimen pol\u00edtico, incruentamente, por v\u00eda legal. Pero la innata necesidad de un sello de violencia, que crease una conciencia de vencedores y una situaci\u00f3n de vencidos, satisfici\u00e9ronla los conventos, las iglesias y sus tesoros art\u00edsticos vand\u00e1licamente destruidos por un formidable auto de fe.\u201d \u00a1Muy bien! Pero, \u00bfes que con el art\u00edculo 26 de nuestra Constituci\u00f3n de papel se contiene o se encauza esa innata necesidad de violencia? \u00bfEs que el Parlamento es u n embalse? El agua de avenida le desbordar\u00e1; y los irreflexivos legisladores, jinetes de caballos desbocados, ir\u00e1n a derrumbarse en cascada, legisladores convertidos en revolucionarios a la fuerza, a su pesar, y arrastrados po r la corriente. Y luego, con el agua al cuello, ahog\u00e1ndose en el torbellino, gritar\u00e1n en las \u00faltimas boqueadas: \u201c\u00a1Estamos haciendo la revoluci\u00f3n!\u201d \u00bfY despu\u00e9s? La otra.\r\n\r\n\u00a1La necesidad de crearse una conciencia de vencedores! Necesidad que llevar\u00e1 a los incendiarios a quemar un d\u00eda esa Constituci\u00f3n de papel y con ella los art\u00edculos 26 y 46. \u00a1Y c\u00f3mo arder\u00e1n! Para luego ponerse los ya concientes vencedores a defender el desorden establecido.\r\n\r\n\u00bfHabr\u00e1 que recordar aquella doctrina marxista del determinismo hist\u00f3rico, de que son las cosas y no los hombres los que producen el movimiento hist\u00f3rico, de que el capitalismo terminar\u00eda en el colectivismo qui\u00e9ranlo o no los hombres, sin ellos o contra ellos, como con ellos? \u00bfLa concepci\u00f3n catastr\u00f3fica de la lucha de clases, de la guerra civil econ\u00f3mica? Concepci\u00f3n que empiezan a rechazar no pocos sedicentes socialistas que se han puesto a pensar mejor la historia. Ahora que los impenitentes liberales espiritualistas, los que creen que la historia es el reino \u2014\u00a1perd\u00f3n! la rep\u00fablica\u2014 de la libertad, estiman que el hombre es la primera y principal de las cosas, o sea causas; creen que los hombres hacen la historia y hacen las cosas. Y esta doctrina que unos llaman humanismo, otros la llaman individualismo, y otros personalismo. Y aun hay otra, y es la de los que sentimos que la historia es el pensamiento de Dios en la tierra de los hombres. A lo que los otros llaman delirios m\u00edsticos si es que no frivolidades.\r\n\r\nRealidad y personalidad. Realidad de \u201cres\u201d, cosa, y personalidad de persona, hombre. Hall\u00e1ndose el que esto escribe desterrado en Fuerteventura, recibi\u00f3 consejo de uno de los dirigentes \u2014si es que algo dirigen\u2014 del marxismo ortodoxo espa\u00f1ol dici\u00e9ndole que respecto a la dictadura primo-riberana, hab\u00eda que plegarse a la realidad. Y \u00e9l, el dirigente, bien que se plegaba. Y hube de contestarle que pues yo creo en el poder del hombre sobre las cosas, de la personalidad sobre la realidad, me hab\u00eda llevado mi personalidad espa\u00f1ola al destierro dej\u00e1ndoles aqu\u00ed la triste realidad. Y vi al fin el triunfo de la personalidad colectiva espa\u00f1ola sobre la realidad dictatorial. Y recuerdo esto ahora que otra realidad dictatorial \u2014de eso que llaman derecha o de lo que llaman izquierda, qu\u00e9 m\u00e1s da?\u2014 se cierne sobre nosotros. Y es la revoluci\u00f3n esa que no la hacen, sino la sufren los hombres. Y no digo las personas porque no se puede llamar personas, individuos concientes de su personalidad, a los que incendian, pistolean, atracan, vociferan y motinean. Masas en el sentido f\u00edsico de una masa de agua.\r\n\r\nY luego el que cree cabalgar. Como aquel que arrebatado por un hurac\u00e1n en un balandro se pon\u00eda a soplar la vela creyendo que as\u00ed contribu\u00eda al hurac\u00e1n. Y despu\u00e9s, al ir apuntando el alba, encend\u00eda una cerilla para ver salir el sol. \u00a1Toda una persona! Y tomaba por ladridos los embates de las olas contra el quebradizo casco del pobre balandro.\r\n\r\n\u201c\u00a1Estamos haciendo la revoluci\u00f3n!\u201d \u00bfCu\u00e1l? \u00bfLa del art\u00edculo \u201ch\u201d, o \u201cx\u201d, o \u201cn\u201d de la Constituci\u00f3n? \u00bfLa de la reforma agraria? \u00bfLa de la ley de congregaciones? \u00bfLa de otra ley cualquiera de papel? No, la revoluci\u00f3n es la otra; la revoluci\u00f3n es la de los agentes ciegos y sordos de un instinto colectivo, la de la \u201cinnata necesidad de un sello de violencia\u201d, la de los que quieren crearse \u201cuna conciencia de vencedores\u201d ya que carecen de conciencia alguna. La voluntad de poder que dijo Nietzsche, y que en las muchedumbres es voluntad de destrucci\u00f3n. Y luego esos mismos, fuerzas ciegas, se volver\u00e1n contra lo que ahora se les antoja erigir. De la misma muchedumbre que grita: \u201c\u00a1abajo el fascio!\u201d saldr\u00e1n los fajistas. Vendr\u00e1 la resaca, vendr\u00e1 el golpe de retroceso. Es ley de mec\u00e1nica social como lo es de mec\u00e1nica f\u00edsica.\r\n\r\n\u00bfY qui\u00e9n se salvar\u00e1 de esa mec\u00e1nica, de ese determinismo de la realidad? El que tenga fe en el esp\u00edritu, en la personalidad, en la libertad. Como los revolucionarios a su pesar y a la fuerza, tambi\u00e9n \u00e9l se ver\u00e1 arrastrado en el torbellino. Los revolucionarios a la fuerza, por que no supieron retirarse del poder \u2014poder aparente\u2014 al ver que desde \u00e9l no pod\u00edan encauzar el torbellino y luego, ya en \u00e9ste, \u00bfqu\u00e9 van a hacer? Pero el que tenga fe en el esp\u00edritu, es decir, en la libertad, aunque perezca tambi\u00e9n ahog\u00e1ndose en el torbellino, podr\u00e1 sentir, en sus \u00faltimas boqueadas, que salva en la historia su alma, que salva su responsabilidad moral, que salva su conciencia. Su aparente derrota ser\u00e1 su victoria.\r\n\r\nY luego. Dios dir\u00e1.\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n<em>Con la pl<\/em><em>en<\/em><em>a <\/em><em>li<\/em><em>bertad de opini\u00f3n y de expresi\u00f3n que concedemos a nuestros colaboradores, don <\/em><em>M<\/em><em>iguel de <\/em><em>Una<\/em><em>muno, en el art<\/em><em>\u00ed<\/em><em>culo preinserto, expo<\/em><em>n<\/em><em>e un estado de conciencia que no comparte este peri\u00f3dico. Ni antes, ni ahora, ni ma\u00f1a<\/em><em>na<\/em><em>, esta<\/em><em>s<\/em><em> diferencia<\/em><em>s<\/em><em> de criterio entre lo<\/em><em>s<\/em><em> que e<\/em><em>s<\/em><em>tampan <\/em><em>s<\/em><em>u firma al pie de lo<\/em><em>s<\/em><em> art<\/em><em>\u00ed<\/em><em>culo<\/em><em>s<\/em><em> que aparecen en nueatra<\/em><em>s<\/em><em> colum<\/em><em>nas<\/em><em> y el pensamiento de la Re<\/em><em>dacc<\/em><em>i\u00f3n no<\/em><em>s<\/em><em> pri<\/em><em>var\u00e1<\/em><em> de <\/em><em>c<\/em><em>oncederle<\/em><em>s <\/em><em>\u2014muy honrados con ello\u2014 el espacio que le<\/em><em>s<\/em><em> tenemos reservado.<\/em>\r\n<h2 id=\"heading_id_349\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103134_2010067226\"><\/a><strong>Juventud de violencia<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_350\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\r\nAhora que cada vez m\u00e1s se habla en nuestra Espa\u00f1a del fajo \u2014que es la forma a que pas\u00f3 al castellano la palabra italiana \u201cfascio\u201d, haz\u2014 y por cierto que los m\u00e1s aut\u00e9nticos fajistas son los que salen a la calle a vociferar contra \u00e9l, ahora se recuerda uno de aquella su canci\u00f3n callejera en que se repite el estribillo de \u201cgiovinezza, giovinezza\u201d, esto es: juventud, juventud. Porque ese movimiento pasional e instintivo, sin un contenido conceptual bien definido y concreto, obedec\u00eda entre otros m\u00f3viles a la impaciencia de la gente por colocarse cuanto antes, por echar afuera a los antiguos ocupantes de los cargos, por desviejar \u2014para servirnos de este t\u00e9rmino de ganader\u00eda\u2014 la administraci\u00f3n p\u00fablica.\r\n\r\nEstoy repitiendo en estos d\u00edas de continuo que la divisi\u00f3n que hoy se marca en la permanente guerra civil intestina de nuestra patria es en funcionarios de una parte, y parados de la otra; en ocupantes de cargos y aspirantes a ellos. Y es lo que mueve a los que parecen m\u00e1s desinteresados. Casi todos los partidos pol\u00edticos, sean los que llamamos de derecha, como los que decimos de izquierda, tienen su correspondiente juventud oficial. U oficiosa. Juventud en desacuerdo no pocas veces con la parte que podr\u00edamos llamar adulta del respectivo partido, cuando no en abierta rebeld\u00eda contra ella. No pocas veces esa parte adulta, y a\u00fan m\u00e1s que adulta \u2014una especie de senado\u2014 se ha cre\u00eddo obligada a desautorizar manifestaciones que estimaba extremadas, de la parte juvenil. Y hay partido extremo que en rigor es arrastrado por el elemento m\u00e1s joven \u2014joven en edad, claro\u2014 de \u00e9l, y como este elemento se renueva constantemente, resulta que su acci\u00f3n ni tiene continuidad ni tiene capacidad. Ese elemento vive preso de una preocupaci\u00f3n morbosa, y es la de superar, la de ir m\u00e1s all\u00e1. Es un extremismo meramente formal.\r\n\r\n<p>Dos caracter\u00edsticas he observado en el sentido \u2014o contrasentido\u2014 de esas juventudes. Es la una su profunda ignorancia de la Historia contempor\u00e1nea de Espa\u00f1a. Los m\u00e1s de los mozos de esas juventudes con quienes he conversado no tienen la m\u00e1s ligera noticia de lo que hicieron sus padres y sus abuelos. Se les oye hablar de ideas mandadas retirar o que ya pasaron de moda \u2014como si la moda rigiera en esto\u2014 y cuando se les pone a prueba, resulta que no tienen la menor idea de esas ideas, o que las desfiguran. Y si su ignorancia hist\u00f3rica es grande, su ignorancia geogr\u00e1fica no es menor. Pues es muy corriente que se nos presente muy enterado de lo que dice que pasa en M\u00e9jico o en Rusia, uno de esos j\u00f3venes que no ha salido de Espa\u00f1a y que apenas tiene noci\u00f3n clara de lo que pasa en su propia tierra.<\/p>\r\n<p>Es la otra caracter\u00edstica, en no pocos de esos j\u00f3venes profesionales \u2014quiero decir que su profesi\u00f3n es la juventud\u2014 un cierto sentido deportivo de la violencia por la violencia misma. Y menos mal que las m\u00e1s de las veces la violencia no es m\u00e1s que verbal. Aunque empieza a pasar a v\u00edas de hecho.<\/p>\r\n<p>Esto es ya una especie de epidemia contagiosa. Y no es la violencia puesta al servicio de un ideal o de una finalidad pol\u00edtica, social, religiosa \u2014o irreligiosa\u2014 o de otro sentido p\u00fablico, sino que esos ideales o finalidades no son sino pretextos para ejercitar la violencia. \u201c\u00bfMuera qu\u00e9, hay que gritar?\u201d, preguntaba una vez uno de esos mocitos. Y luego se dice que son excesos del entusiasmo. Nunca he podido comprender por qu\u00e9 para justificar ciertos cr\u00edmenes se suele decir que son pasionales, como si en rigor no lo fueran todos ellos. No s\u00e9 que la pasi\u00f3n de un novio o de un marido celoso que matan a su novia o a su mujer porque les enga\u00f1a con otro, sea m\u00e1s pasi\u00f3n o pasi\u00f3n m\u00e1s pura que la de un harag\u00e1n que mata para robarle a otro, antes de ponerse a trabajar. Y a\u00fan voy m\u00e1s all\u00e1, y es que una banda de atracadores que se ponen de acuerdo para asaltar un Banco y llevarse sus caudales me parece m\u00e1s justificada acaso que otra banda que va a quemar una iglesia sin llevarse de ella nada. No s\u00e9 por qu\u00e9 las quemas de los conventos, pongamos por caso, fue acci\u00f3n de una calidad m\u00e1s pura o m\u00e1s noble que el saqueo de una joyer\u00eda.<\/p>\r\n<p>Voy m\u00e1s all\u00e1, y es que aquella acci\u00f3n me parece denotar una perversi\u00f3n mayor que esta otra, porque es una perversi\u00f3n del entendimiento. La locura podr\u00e1 eximir de responsabilidad criminal, pero exige que se le encierre al loco, y si es menester se le tenga con camisa de fuerza. Y lo triste es que hagan falta m\u00e1s manicomios que c\u00e1rceles. El delincuente con juicio se corrige antes que el demente. Y cuando uno lee las noticias de ciertos estallidos juveniles \u2014\u00bfjuveniles?\u2014 no puede menos que pensar que sopla un viento de dementalidad. Las m\u00e1s de esas reyertas que surgen en ciertos m\u00edtines o al salir de ellos acusan un estado no de exaltaci\u00f3n ni de apasionamiento, sino de dementalidad, de perturbaci\u00f3n mental. No de ignorancia, no, sino. de tonter\u00eda, cuando no de estupidez.<\/p>\r\n<p>\u00bfEs eso juventud? No, eso no es juventud. Ni \u00e9sta se mide por el n\u00famero de a\u00f1os. Hay una enfermedad mental que se llama demencia precoz. Y hay precocidades que son dementales. Como es la de exaltarse por palabras cuyo valor y sentido se desconoce. Estoy seguro que los m\u00e1s de los que se encienden gritando \u201c\u00a1Viva el fascio!\u201d o \u201c\u00a1Muera el fascio!\u201d no saben, ni los unos ni los otros, lo que tal fascio sea. Ni les importa saberlo. La cosa es que el cuerpo \u2014pues alma no suelen tenerla\u2014 les pide palo, o acaso sangre, y lo dem\u00e1s es un pretexto.<\/p>\r\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo ha venido esta enfermedad? \u00bfA qu\u00e9 causas obedece? \u00bfQu\u00e9 honda apetencia del esp\u00edritu p\u00fablico la produce? Esto es lo que hay que buscar.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_351\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325438\"><\/a><strong>El so\u00f1ar de la esfinge<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_352\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326439\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El Instituto de Estudios Portugueses de la Universidad de Santiago de Compostela ha publicado, traducida del portugu\u00e9s al castellano, la obra <em>Las dos Espa\u00f1as<\/em> de Fidelino de Figueiredo, gran conocedor de la vida de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica toda y a quien su calidad de portugu\u00e9s le capacita para ver m\u00e1s claro y m\u00e1s hondo que nosotros en ciertos recovecos de nuestra historia com\u00fan.<\/p>\r\n<p>En general no me parece conveniente que se traduzca del portugu\u00e9s al castellano y del castellano al portugu\u00e9s, ya que debemos esforzarnos unos y otros en leer en las sendas lenguas, ya que el esfuerzo es peque\u00f1o y grandemente remunerador. Como no apruebo el que se traduzca del catal\u00e1n al castellano y por la misma raz\u00f3n. Y en cuanto a traducir del castellano al catal\u00e1n no pasa de ser una rid\u00edcula puerilidad. Pero en el caso de la obra de Fidelino de Figueiredo la meritoria empresa de la Universidad de Santiago de Compostela puede considerarse como una reedici\u00f3n de ella y un medio de que el p\u00fablico culto espa\u00f1ol \u2014incluso, \u00a1claro est\u00e1!, el gallego\u2014 se fije en la tal obra. Que lo merece.<\/p>\r\n<p>Y no porque en su aspecto informativo, de erudici\u00f3n, nos ofrezca grandes novedades, ni el autor lo pretende. El valor de la obra de Fidelino de Figueiredo descansa en su penetraci\u00f3n imaginativa y cordial en nuestra historia. Y por otra parte es m\u00e1s que un investigador, es un vulgarizador; su funci\u00f3n es m\u00e1s honda y m\u00e1s alta que la de aportar nuevos datos o rectificar los ya adquiridos. Hay en su obra breves semblanzas de espa\u00f1oles, como por ejemplo las de Feijoo, Jovellanos, Men\u00e9ndez y Pelayo, Giner, Costa, Ganivet \u2014para no citar las de los que a\u00fan vivimos\u2014 que si no dan nuevas noticias nos permiten fijarnos mejor en el sentido de esos espa\u00f1oles.<\/p>\r\n<p>Pero hay dos que se nos presentan como ideas directivas de esta obra. Es la una la de su profunda comprensi\u00f3n de que nuestra \u00edntima historia espiritual estriba en nuestro car\u00e1cter contradictorio, o si se quiere dial\u00e9ctico y dilem\u00e1tico, en que somos un pueblo de contradicci\u00f3n. Yo dir\u00eda, ensanchando la expresi\u00f3n del portugu\u00e9s, que la guerra civil es el estado normal de Espa\u00f1a. Normal, y si se quiere natural, si es que no sobrenatural o de gracia. Aun en las \u00e9pocas en que pareci\u00f3 unificarse y uniformarse a Espa\u00f1a por obra de la Inquisici\u00f3n y de la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos y de otras medidas coadyuvantes, la guerra civil, la de las dos Espa\u00f1as que dice Figueiredo, lat\u00eda en el fondo. Y en el fondo de cada espa\u00f1ol, que vive en guerra civil consigo mismo.<\/p>\r\n<p>\u201cLos dos espa\u00f1oles m\u00e1s vivos, y, por tanto, m\u00e1s presentes en la conciencia espa\u00f1ola, son: Felipe II, que queriendo unificarla la dividi\u00f3 para siempre, y Don Quijote, que queriendo ridiculizar su gusto, la engrandeci\u00f3 y personific\u00f3 las excelsitudes de su esp\u00edritu ante el mundo\u201d. As\u00ed asienta este portugu\u00e9s. Y hay que notar primero el acierto de poner junto a lo que creemos un personaje hist\u00f3rico, un personaje de ficci\u00f3n, que no es menos hist\u00f3rico que aqu\u00e9l y que hoy existe y obra en la historia tanto como el otro. El Don Quijote vivo, claro est\u00e1, el que sigue viviendo, haci\u00e9ndose, deshaci\u00e9ndose y rehaci\u00e9ndose, y no el Ingenioso Hidalgo de los cervantistas. \u201cEl soberano espiritual de Espa\u00f1a\u201d, \u201cel mito colectivo de Don Quijote\u201d, como dice el autor. Que se le ponga como el otro t\u00e9rmino a Felipe II, mito ya tambi\u00e9n, es m\u00e1s discutible. Acaso estar\u00eda mejor \u00cd\u00f1igo de Loyola, a quien, no se adivina por qu\u00e9, pasa por alto el portugu\u00e9s... Y es otro acierto no poner como los dos polos a Don Quijote y a Sancho, que en rigor son las dos caras de uno mismo. El fecundo mito completo es Quijote-Sancho.<\/p>\r\n<p>No es cosa de seguir aqu\u00ed el discurso dial\u00e9ctico que de nuestra historia hace Figueiredo desde Felipe II hasta nuestra actual rep\u00fablica y la lucha de los que llama filipizantes y de los desfilipizantes, de los que se llamaron en un tiempo serviles y liberales, carlistas y cristinos, progresistas y reaccionarios y con otros nombres... L\u00e1stima que mezcle alguna vez con ella esa ramplon\u00edsima anti-hist\u00f3rica y vacua denominaci\u00f3n de derecha e izquierdas, comod\u00edn para la m\u00e1s lamentable pereza mental si es que no incapacidad de pensar la historia y de entenderla.<\/p>\r\n<p>Lo que se podr\u00eda llamar la permanente revoluci\u00f3n espa\u00f1ola, nuestra guerra civil, est\u00e1 fielmente trazada en esta obra. En la que se lee una penetrante caracterizaci\u00f3n de su \u00faltimo acto y es cuando, refiri\u00e9ndose a la quema de los conventos, se dice: \u201cY Espa\u00f1a, pa\u00eds de la violencia, por segunda vez mud\u00f3 su r\u00e9gimen pol\u00edtico, incruentamente, por v\u00eda legal. Pero la innata necesidad de un sello de violencia que crease una conciencia de vencedores y una situaci\u00f3n de vencidos, satisfici\u00e9ronla los conventos, las iglesias y sus tesoros art\u00edsticos, vand\u00e1licamente destruidos por un formidable auto de fe.\u201d Y as\u00ed ha sido, en efecto. La innata necesidad \u201cde guerra civil intestina\u201d \u2014lo que llaman revoluci\u00f3n\u2014, la de convencerse de que hab\u00edan superado algo, de que hab\u00edan vencido algo, les llev\u00f3 a aquellos inconcientes espa\u00f1oles a proclamar con un incendio la guerra santa civil y a provocar provocaciones. Despu\u00e9s se proclam\u00f3 que estamos en pie de guerra. Y se entr\u00f3 francamente en el per\u00edodo de las alucinaciones y de la man\u00eda persecutoria y a la vez perseguidora. Y aquella quema fue, en verdad, un auto de fe, un efecto de esp\u00edritu inquisitorial com\u00fan a ambos bandos. Y es, como he dicho muchas veces, que esa dualidad \u2014mejor: contrariedad\u2014 que es esp\u00edritu de lucha lo llevamos cada uno de los espa\u00f1oles dentro de nosotros mismos y cuanto m\u00e1s nos ensa\u00f1amos con el adversario es que estamos peleando con el otro que llevamos por dentro, con uno de los dos.<\/p>\r\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo de <em>Las dos Espa\u00f1as<\/em> de Fidelino de Figueiredo se titula: \u201cEl Despertar de la Esfinge\u201d. Es la suposici\u00f3n de que en el cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico, con la Rep\u00fablica, ha despertado la Esfinge espa\u00f1ola. \u00bfSer\u00e1 verdad? \u201cUnir las dos Espa\u00f1as en una Espa\u00f1a nueva ser\u00e1 la soluci\u00f3n plena del problema, igual que en los viejos dramas, cuando los personajes, se reconocen y reconcilian\u201d, dice el portugu\u00e9s. Pero luego reconoce que ese antagonismo de las dos Espa\u00f1as es la raz\u00f3n de vivir de Espa\u00f1a una.<\/p>\r\n<p>Y el libro acaba con este p\u00e1rrafo: \u201c\u00bfY qu\u00e9 objetivo ideal habr\u00eda de servir una Espa\u00f1a as\u00ed estructurada en forma nueva y original? Uno que es castizamente espa\u00f1ol y seguramente de mayor poder galvanizador que Marruecos, la polic\u00eda del Mediterr\u00e1neo y la oratoria ibero-americana: ayudar a restablecer la soberan\u00eda del esp\u00edritu en el mundo, saliendo toda ella, o mejor todas ellas, una vez restauradas internamente, a esa gran aventura nueva de quebrar lanzas por la inteligencia, por la dignidad y por la libertad individua], bajo el mando del Rey Don Quijote el \u00danico...\u201d<\/p>\r\n<p>\u00a1La soberan\u00eda del esp\u00edritu! Del esp\u00edritu, no de la raz\u00f3n. Del Esp\u00edritu, no del Verbo. Y la libertad individual. Espiritualismo e individualismo, pues. Mas para ello mejor ser\u00e1 que la Esfinge no despierte sino que siga so\u00f1ando. \u201cSomnia Dei per hispanos\u201d, que dije yo.<\/p>\r\n<p>Y antes de cerrar esta larga noticia he de manifestar mi deseo y esperanza de que se traduzcan del alem\u00e1n al espa\u00f1ol \u2014castellano o portugu\u00e9s\u2014 dos libros fuertemente sugestivos y estimulantes de Reinhold Schneider que son<em> La pasi\u00f3n de Camoens<\/em> y <em>Religi\u00f3n y Poder<\/em>, siendo la figura central de este segundo libro el rey Felipe II. En ambos libros se contienen algunas de las p\u00e1ginas m\u00e1s hermosas que sobre el Portugal y la Castilla del siglo XVI y de siempre se hayan escrito. En ambos se alumbra \u2014y se enciende\u2014 el fondo de esta santa guerra civil \u00edntima que nos eterniza en la historia.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_353\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103136_2010067226\"><\/a><strong>Primavera en la calle<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_354\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00a1Primavera en la calle! En la calle callejera \u2014no es perogrullada\u2014 y ciudadana. Porque hay calles de aldeas, de lugarejos. Ahora que en \u00e9stos suelen aislarse del campo. Y en las grandes ciudades, en cambio, o en sus arrabales \u2014\u00a1esos fat\u00eddicos arrabales de ciudad!\u2014 se siente la necesidad de meter en ellas el campo, pero enjaulado y domesticado. \u00a1Esos tristes arbolillos callejeros y esas peque\u00f1as plazoletas de verdor alquilado! Y sentir en el oto\u00f1o rodar las hojas secas sobre el asfalto del arroyo o las losas de las aceras. En ese suelo que parece hecho adrede para que el ciudadano no pise frescura.<\/p>\r\n<p>Aqu\u00ed, en esta calle de Zurbano en que escribo esto, se alinean al borde de las aceras unos pobres arbolillos prisioneros entre cemento y piedra. Viven una vida raqu\u00edtica, miserable, merced a amputaciones, a podas. Su escasa copa responde a la escasez de su raigambre. S\u00f3lo en alguna plazoleta, sobre c\u00e9sped, se ve alg\u00fan \u00e1rbol que nos regala la vista con floraci\u00f3n rosada. \u00a1Pero estos pobres arbolitos! \u00a1Estas mustias acacias! Y de noche ni les cabe so\u00f1ar a la luz natural de la luna o de la estrellada, sino que los focos de luz el\u00e9ctrica, artificial, les envenenan la respiraci\u00f3n nocturna.<\/p>\r\n<p>El cuerpo es c\u00e1rcel del alma, se nos ense\u00f1a en el <em>Fed\u00f3n <\/em>plat\u00f3nico. Y se echa uno a so\u00f1ar si estos arbolitos encarcelados en la calle son c\u00e1rceles de almas. Y ya al hilo del sue\u00f1o se remonta, o m\u00e1s bien se derrumba uno hasta aquella terrible so\u00f1aci\u00f3n dantesca de \u00e1nimas condenadas que vegetan en el infierno en troncos de \u00e1rboles. \u00a1Hombres \u00e1rboles!<\/p>\r\n<p>En el segundo Evangelio \u2014el seg\u00fan Marcos\u2014 y en su cap\u00edtulo VIII, versillos 22 a 26, se nos dice que llegado Jes\u00fas a Betsaida \u201cle traen un ciego y le ruegan que le toque, y tom\u00e1ndole de la mano al ciego le sac\u00f3 fuera de la aldea y escupi\u00e9ndole en los ojos y sobreponi\u00e9ndole las manos le pregunt\u00f3: <em>\u00bfVes algo?<\/em> Y levantando la vista, dijo: <em>Veo a los hombres, que como \u00e1rboles los veo pase\u00e1ndose<\/em>. De nuevo le puso las manos sobre sus ojos y mir\u00f3 y se repuso y contempl\u00f3 todo a lo lejos y claro. Y le envi\u00f3 a su casa dici\u00e9ndole: <em>No entres en la aldea<\/em>.\u201d<\/p>\r\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde esa impresi\u00f3n del ciego curado al cobrar vista? Y no decimos al recobrarla, pues no es de creer que a un ciego de naci\u00f3n, que jam\u00e1s hab\u00eda visto antes, se le ocurriese comparar a los hombres vistos con \u00e1rboles que se pasean. \u00a1Y qu\u00e9 hondo sentimiento, despu\u00e9s de todo, en esto de ver en los hombres que se mueven de un lado a otro \u00e1rboles que se pasean! \u00c1rboles desarraigados, \u00e1rboles sin ra\u00edces. As\u00ed los hombres de la calle, los hombres alineados, enjaulados, domesticados, desarraigados de la tierra mullida y verde.<\/p>\r\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 \u00e1rboles! No de fruto y apenas si de flor... A lo sumo, de flor de acacia y de esmirriadas bayas, p\u00e1mpanos que les llaman en ciudades callejeras. Ni un hombre-olivo, o un hombre-naranjo, o un hombre-ciruelo. Y menos un hombre-roble, o un hombre-encina, o un hombre-haya. El hombre roblizo, robusto, no medra ni se goza entre calles. Necesita ra\u00edces, y si ceg\u00f3, luego que cobra vista y ve a lo lejos y claro, el Se\u00f1or le dice: \u201cNo entres en la aldea.\u201d Y menos en la ciudad. Que se quede en el campo, entre \u00e1rboles arraigados que tienden al sol y a la luna y a las estrellas sus copas. Y \u00e9stos saben lo que es primavera del alma y primavera de la vida.<\/p>\r\n<p>El hombre-encina da en primavera su flor, su candela, que se esconde en el follaje prieto y da en oto\u00f1o bellotas como aquellas con que regalaron a Don Quijote los cabreros y que le soltaron la lengua en maravillosa oraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es eso de: \u201csi le sacuden da bellotas\u201d? No; esos de quienes se dice esto, si se les sacude no dan nada. Esas pobres criaturas, sobre todo las del sentido com\u00fan callejero, no sueltan ni desatinos, si no algo peor, vaciedades. Sueltan lugares comunes \u2014no propios\u2014, sueltan t\u00f3picos, sueltan sentencias de santo y se\u00f1a. Son los que dicen que tal o cual doctrina est\u00e1 mandada recoger o pas\u00f3 de moda o es antigualla. \u00a1Soltar bellotas! \u00a1Pues ah\u00ed es nada! Y cuando el hombro-encina se rinde a tierra, aun con su le\u00f1a se calientan muchos en el invierno. Y hay m\u00e1s. Y es que tiene su coraz\u00f3n melodioso, como la encina lo tiene. Pues del llamado coraz\u00f3n de la encina, de aquel duro y de color encendido cogollo, hacen los pastores dulzainas y chirim\u00edas. Que as\u00ed da la encina sombra, bellotas, le\u00f1a para calentarse y coraz\u00f3n de ta\u00f1ir tonadas, y la encina no es \u00e1rbol callejero, no es \u00e1rbol ciudadano. \u201c\u00a1No entres en la ciudad!\u201d, se le ha dicho a la encina.<\/p>\r\n<p>\u00a1Primavera en el campo! \u00a1Ay, pero con otra sombra, con otra bellota, con otra le\u00f1a que no las de la vieja encina! Y con otros corazones, no ya melodiosos. \u00c1rboles humanos campesinos, sacudidos por vendaval. \u00bfQu\u00e9 dan?<\/p>\r\n<p>\u00a1\u00c1rboles que se pasean! \u00bfSer\u00edan tales aquellos cabreros que regalaron a Don Quijote y le oyeron profetizar de la edad de oro? Fue una oraci\u00f3n comunista la del Caballero de la Fe. Y se la oyeron cabreros, no carboneros. Y a los nietos de aquellos cabreros quijotizados si hoy se les sacude, \u00bfqu\u00e9 dar\u00e1n? \u00bfY qu\u00e9 tocan en la dulzaina? \u00bfEs que ha resucitado entre las encinas la oraci\u00f3n de Don Quijote? \u00bfEs que sus corazones salmodian el apocalipsis de la edad de oro? Voz que viene de vuelta del silencio, cargada de un pasado pre\u00f1ado de porvenir.<\/p>\r\n<p>\u00a1Primavera en la calle!, \u00a1primavera callejera! \u00a1Qu\u00e9 cosas le corren a uno por el alma, por el lecho del alma, por su cauce, cuando contempla correr el agua por el arroyo de la calle y cuando ve a las mangas del riego municipal abrevando a esos tristes arbolitos inv\u00e1lidos de juventud avejentada!<\/p>\r\n<p>\u00a1Primavera en la calle! Y menos mal que le incita a uno a so\u00f1ar en la primavera del campo, del monte, del bosque y a olvidarse del hombre de la calle y de todas sus callejer\u00edas. \u00bfPuede nadie imaginarse un mitin de encinas, de robles o de hayas o siquiera de pinos? A lo sumo, de acacias.<\/p>\r\n<p>\u00a1Lector, sal al campo! Y que se te abran los ojos como al ciego de Betsaida merced a la saliva del Cristo. Para ver lejos y claro.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_355\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103138_2010067226\"><\/a><strong>Paz en la guerra<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_356\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475477\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201cEn el seno de la paz verdadera y honda es donde s\u00f3lo se comprende y justifica la guerra; es donde se hace sagrados votos de guerrear por la verdad, \u00fanico consuelo eterno; es donde se propone reducir a santo trabajo la guerra. No fuera de \u00e9sta, sino dentro de ella, en su seno mismo, hay que buscar la paz; paz en la guerra misma.\u201d<\/p>\r\n<p>As\u00ed acaba la novela hist\u00f3rica <em>P<\/em><em>az en la guerra<\/em> que publiqu\u00e9 por primera vez hace ya treinta y seis a\u00f1os, en 1897, teniendo yo treinta y tres. Hab\u00eda trabajado en ella m\u00e1s de doce a\u00f1os, desde mis veinte lo menos, recogiendo todas las impresiones de la guena civil, de la \u00faltima carlistada, que viv\u00ed en mi ni\u00f1ez y primera mocedad, toda la tradici\u00f3n viva de ella que alentaba en nuestros hogares bilba\u00ednos. Pas\u00f3 al principio casi inadvertido ese libro, mi primog\u00e9nito, despu\u00e9s ha tenido nuevas ediciones y se ha publicado en follet\u00edn en <em>E<\/em><em>l Liberal<\/em> de Bilbao, merced a mi buen amigo Indalecio Prieto. Gald\u00f3s fue uno de los pocos que en 1897 me dijo haberse interesado grandemente por \u00e9l, lo que se me confirm\u00f3 al leer su episodio nacional <em>Luchana<\/em> publicado despu\u00e9s. Altamira primero y \u201cAndrenio\u201d despu\u00e9s, se fijaron en \u00e9l, pero no ha sido de gran favor en la parroquia de mis antiguos lectores. Y es curioso que esa mi obra, que habr\u00eda de parecer tan local, tan exclusivamente espa\u00f1ola, me haya sido traducida al alem\u00e1n.<\/p>\r\n<p>Y si ahora la traigo aqu\u00ed a colaci\u00f3n es para que se vea, por el final que he trascrito, c\u00f3mo desde que empec\u00e9 a escribir para mi pueblo he seguido, en esto como en lo dem\u00e1s, una l\u00ednea misma. No derecha en el sentido de l\u00ednea recta, sino, como la vida, llena de vueltas y revueltas; una l\u00ednea dial\u00e9ctica. El pensamiento vivo est\u00e1 tejido de intimas contradicciones. Cuando trabajaba en esa visi\u00f3n de la Espa\u00f1a de mi ni\u00f1ez, aprend\u00eda alem\u00e1n leyendo a Hegel y su fecundo sistema de contradicciones. Cuando apareci\u00f3 la novela pudo decir Altamira que lat\u00eda en ella una cierta simpat\u00eda por la causa carlista. Como que no se puede ser liberal de otro modo; como que no cabe participar en una guerra civil sin sentir la justificaci\u00f3n de los dos bandos en lucha; como que quien no sienta la Justicia de su adversario \u2014por llevarlo dentro de s\u00ed\u2014 no puede sentir su propia Justicia.<\/p>\r\n<p>\u00bfContradicciones? \u00bfParadojas? Con ellas est\u00e1n tejidos los Evangelios, y no digamos las Ep\u00edstolas de San Pablo, el formidable dial\u00e9ctico, el hombre, como Job, de contradicci\u00f3n \u00edntima. En \u00e9l resucit\u00f3 Cristo \u2014a quien no conoci\u00f3 en carne\u2014 el Cristo que diciendo haber tra\u00eddo paz y repitiendo paz dijo: \u201cNo pens\u00e9is que he venido para meter paz en la tierra; no he venido para meter paz, sino espada; porque he venido para hacer disensi\u00f3n del hombre contra su padre y de la hija contra su madre y de la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre los de su casa\u201d (Mat. X. 34-36) y otra vez: \u201cFuego vine a meter en la tierra y \u00bfqu\u00e9 quiero si ya est\u00e1 encendido?\u201d (Lucas, XII, 49.) Esta es la derecha y esta es la izquierda, el tr\u00e1gico y dial\u00e9ctico y pol\u00e9mico juego de las contradicciones.<\/p>\r\n<p>Si alguna vez me he excedido en mis ataques a los adversarios, como me ocurr\u00eda en mi lucha contra la dictadura primo-riverana, es porque sent\u00eda mejor que ellos, que no la sent\u00edan bien, su justificaci\u00f3n. Y a la vez sent\u00eda \u00a1claro! la de mi posici\u00f3n en contra de ellos. Y es como, llevando la guerra civil espa\u00f1ola dentro de m\u00ed, he podido sentir la paz como fundamento de la guerra y la guerra como fundamento de la paz.<\/p>\r\n<p>No he podido nunca olvidar las palabras que en el cementerio de Mallona, de Bilbao \u2014donde fue enterrado mi padre\u2014 pronuncio el ex-fraile y profesor krausista don Fernando de Castro, en su \u00faltimo serm\u00f3n como sacerdote, ante la matrona marm\u00f3rea que corona \u2014dijo\u2014 a vencedores y vencidos. Y luego, ya de mozo mayor, vi en el despacho de don Nicol\u00e1s Salmer\u00f3n la pluma que el Ayuntamiento de Bilbao regal\u00f3 a aquel sacerdote hecho laico. Ni puedo olvidar que fue el 2 de mayo de 1874 cuando, en mi Bilbao libertado, sent\u00ed el primer albor de conciencia civil y liberal, en plena guerra civil. Y sent\u00ed la paz. Y despu\u00e9s, al trascurrir los a\u00f1os, que todas las piezas de mi conciencia se remov\u00edan en paz de guerra. O en guerra de paz.<\/p>\r\n<p>\u00bfNo has o\u00eddo, lector, querer elogiar a alguien diciendo de \u00e9l que es un hombre de una sola pieza? Y creen los que as\u00ed dicen que es lo mismo que decir de \u00e9l que es un hombre entero y verdadero, \u201cnada menos que todo un hombre\u201d Pues bien, \u00a1no! un hombre de una sola pieza no puede ser un hombre entero y verdadero, porque un hombre entero y verdadero se compone de muchas, de infinitas piezas. Un hombre de una sola pieza no es un hombre entero, si no un hombre partido, o mejor un hombre de partido, un pedazo de hombre. Un perfecto partidario es lo que llamamos un fan\u00e1tico. Cuando no un energ\u00fameno, o sea un pose\u00eddo, un endemoniado.<\/p>\r\n<p>Y en cuanto a la guerra... El profesor Einstein se dirigi\u00f3 hace poco al profesor Freud \u2014jud\u00edos ambos\u2014 con esta pregunta: \u201c\u00bfHay alg\u00fan camino para libertar a los hombres de la fatalidad de la guerra?\u201d Y a esta pregunta del matem\u00e1tico de la relatividad respondi\u00f3 el psic\u00f3logo del psicoan\u00e1lisis as\u00ed: \u201cEntiendo que no ha suscitado usted la pregunta como investigador de la naturaleza y f\u00edsico, sino como fil\u00e1ntropo\u2026 Y me di tambi\u00e9n cuenta de que no se me requiere que haga proposiciones pr\u00e1cticas, sino que haya de indicar c\u00f3mo se presenta el problema de la prevenci\u00f3n de la guerra a una consideraci\u00f3n psicol\u00f3gica.\u201d \u00bfDe la prevenci\u00f3n de la guerra? No, si no de su mejor utilizaci\u00f3n, de su mejor aprovechamiento \u2014a\u00f1adir\u00eda yo\u2014 ya que la guerra, y sobre todo la guerra civil, es, gracias a Dios, inevitable.<\/p>\r\n<p>Con hombres de una sola pieza, con hombres partidos o de partidos, la guerra civil, la fecunda guerra civil, no puede asentarse en paz. Mejor la guerra de todos contra cada uno, de cada uno contra todos. Ni son los fan\u00e1ticos, los energ\u00famenos, los dogm\u00e1ticos los que con m\u00e1s ardor y m\u00e1s constancia pelean.<\/p>\r\n<p>Lo profundamente tr\u00e1gico es que en el fondo del car\u00e1cter de fanatismo y energumenismo que a las veces toma la lucha pol\u00edtica civil se descubre un caso de degeneraci\u00f3n mental. Aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, como en el resto del mundo, asistimos a una epidemia neur\u00f3tica de las masas. Es algo as\u00ed como aquellas epidemias ps\u00edquicas de la Edad Med\u00eda que produc\u00edan fen\u00f3menos como los de los convulsionarios de San Medardo. \u00bfEs que volvemos a otra Edad Media? Hay quien lo cree. Y aqu\u00ed somos no pocos los que nos afligimos al ver c\u00f3mo crece el n\u00famero de los retrasados mentales, de los infantilizados. Acongoja el \u00e1nimo el asistir a ciertas reuniones de masa moceril. Nadie se entiende a s\u00ed mismo. Y es porque nadie discrepa de s\u00ed mismo. Y as\u00ed no es dable hallar paz en la guerra misma.<\/p>\r\n<p>Hago estas reflexiones con el temor de que no las entiendan, o mejor de que no las quieran entender, los cuitados, pero resuelto a repetirlas una y cien y mil veces. Llevo as\u00ed treinta y seis a\u00f1os...<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_357\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103140_2010067226\"><\/a><strong>Organeros y organistas<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_358\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475478\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u2014Tengo que irme \u2014me dijo con temblor de l\u00e1grimas en la voz\u2014 tengo que irme. Pero \u00bfa d\u00f3nde? Tengo que emigrar, que huir. \u00bfHuir? \u00bfDe qui\u00e9n? En verdad, de m\u00ed mismo. Me aterro de m\u00ed. Me he descubierto una capacidad de odio\u2026 Estoy envenenado. Todas las noches me acuesto pes\u00e1ndome de lo que he dicho durante el d\u00eda, y vuelvo el otro a repetirlo. Me propongo ni contestar a lo que se me pregunta, pero es peor porque traducen mi silencio. \u00a1Y c\u00f3mo! Nos han tupido de rencores el lecho de la patria. Y algo peor que de rencores, de ramploner\u00edas y de vaciedades. Que las adornan con insoportables tonter\u00edas lit\u00fargicas de uno y de otro r\u00e9gimen, del clerical y del llamado laico. En aquellos ex-a\u00f1os de la pasada dictadura...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfEx-a\u00f1os? \u2014le interrump\u00ed.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no? Ese uso del ex-prefijado, exponente del andancio de mentecatez futurista amenaza dejar reducida nuestra patria a una Ex-Espa\u00f1a. \u00bfPero es que no puedo soportar a los dem\u00e1s por no poder soportarme a m\u00ed mismo o es al rev\u00e9s? Esto no es vivir. Y es in\u00fatil que nos vengan con que el nuevo r\u00e9gimen ha tra\u00eddo un esp\u00edritu nuevo, un nuevo sentido de convivencia. Ni lo creen los que nos lo dicen. Ofrecen la paz provocando con su oferta a guerra. S\u00f3lo descubro un nuevo sentido de malquerencia. El miedo al miedo y la man\u00eda persecutoria hacen el gasto. Tengo que emigrar. Pero \u00bfa d\u00f3nde? \u00bfA d\u00f3nde escapar de m\u00ed mismo? \u00bfD\u00f3nde ahogar esta guerra civil intestina, de m\u00ed conmigo mismo, que es mi vida?<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY porqu\u00e9 \u2014le dije\u2014 no te apartas de toda vida p\u00fablica de relaci\u00f3n, te enclaustras, te acartujas...? \u00bfPorqu\u00e9 no te entregas a buscar un para qu\u00e9 de vida y de espiritualidad? Aunque ese para qu\u00e9 sea el de buscarlo; un vivir para buscar el sentido o el contrasentido de la vida misma. Hacerte no un pol\u00edtico \u2014de la ciudad\u2014 sino un c\u00f3smico \u2014del mundo\u2014 una individualidad personal. Porque lo sabes mejor que yo, lo individual es lo universal.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Imposible! \u2014me contest\u00f3\u2014. No podr\u00eda vivir. \u00bfEn claustro? \u00bfen cartuja? \u00a1Ah\u00ed s\u00ed que se envenena el odio! \u041e la envidia, sl quieres. Pero... \u00bfes en el fondo odio? \u00bfNo es m\u00e1s bien amor? \u00a1Ese sensacionalismo est\u00e9tico! \u00a1Ese instinto catastr\u00f3fico! Se queda uno en casa o se a\u00edsla a ver si al salir a la calle le dicen: \u201c\u00bfSabe?, han matado a...\u201d Y contestar: \u201c\u00a1Era un buen hombre!\u201d \u00a1Y descubrir cuanto se le quer\u00eda! Necesito hacerme un mundo y en el claustro no podr\u00eda hac\u00e9rmelo; necesito so\u00f1arme. Necesito sobre todo probarme que no hay tal odio; el que as\u00ed me parece.<\/p>\r\n<p>\u2014S\u00ed \u2014le contest\u00e9\u2014, odios y amores literarios, est\u00e9ticos, todo uno y lo mismo. Necesidad de crearse un mundo en que so\u00f1ar y en que so\u00f1arse. Un verdadero poeta, un verdadero creador, ama a todas sus criaturas, aun a las m\u00e1s al parecer odiosas. Y adem\u00e1s un so\u00f1ador es un organista y no un organero...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY eso qu\u00e9 es? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\r\n<p>\u2014Un organista \u2014le respond\u00ed\u2014 es el que toca en un \u00f3rgano y le arranca una sinfon\u00eda, y un organero es el que construye un \u00f3rgano\u2026<\/p>\r\n<p>\u2014Construye... construye\u2026 \u2014mormoje\u00f3\u2014 \u00a1cosa mec\u00e1nica construir!<\/p>\r\n<p>\u2014En efecto \u2014a\u00f1ad\u00ed\u2014, pero porque hay diferencia de organismos, que son de vida, a organizaciones, que son de artificio. \u00a1Qu\u00e9 diferencia de una organizaci\u00f3n a un organismo!<\/p>\r\n<p>\u2014Es que no veo \u2014me dijo con tristeza\u2014 ni organeros que construyan y templen grandes organizaciones, obreras o patronales, laicas o eclesi\u00e1sticas, ni organistas que toquen en un gran organismo nacional, o siquiera regional o local, que Dios hizo, y le saquen sinfon\u00edas eternas; ni organizaciones que se deshagan en luchas de clases ni organismos que se rehagan en luchas de pueblos. No encuentro sino organilleros que le dan al manubrio de alg\u00fan organillo callejero. Y de aqu\u00ed esta terrible sensaci\u00f3n de vac\u00edo, de aburrimiento que es, como sabes, aborrecimiento, esta sensaci\u00f3n que nos invade a tantos de que vivimos odi\u00e1ndonos y envidi\u00e1ndonos los unos a los otros. Y esto tan terrible de huir de aquellos con quienes, en el fondo, m\u00e1s querr\u00edamos convivir. \u00bfQu\u00e9 es esto? \u00bfQu\u00e9 es esto que nos est\u00e1 destrozando mientras los otros, los hombres de fuera \u2014de fuera de s\u00ed mismos\u2014 los de una u otra liturgia, los de uno u otro partido, danzan en el torbellino satisfechos de s\u00ed mismos? Esos, los... \u00a1ex-espa\u00f1oles! Esos los que apenas si piensan m\u00e1s que en la crisis. Si es que piensan. Esos, los de la derecha y los de la izquierda. Y los del centro. Esos, los anti-individuos. Anti-individuos y no anti-individualistas; cachos de muchedumbre. \u00bfQu\u00e9 es este que nos destroza a los que deber\u00edamos formar la conciencia de la patria? \u00bfQu\u00e9 es esto que nos pulveriza frente a ese embate de inespiritualidad? \u00bfQu\u00e9 es lo que as\u00ed nos hace ahorrarnos? \u00bfQu\u00e9 es esto?<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfQue qu\u00e9 es eso? \u2014le dije\u2014. Eso es... \u00a1literatura!<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Alabado sea Dios! \u2014exclam\u00f3\u2014. \u00a1Ya sali\u00f3 aquello! Literatura, s\u00ed, literatura. O sea historia. La que arranca el organista del \u00f3rgano que es organismo; no lo que el organero construya. Y ya sabes qui\u00e9n es el Gran Organista del Universo, organista y no organero, no Gran Arquitecto, \u00a1no! No armador de organizaciones.<\/p>\r\n<p>\u2014Jes\u00fas era \u2014le hice notar\u2014 armador de casas r\u00fasticas, constructor de ellas \u2014<em>tecton<\/em>\u2014, no carpintero de taller...<\/p>\r\n<p>\u2014Su padre \u2014me replic\u00f3\u2014. Pero \u00e9l dej\u00f3 ese oficio para ir a tocar en el pueblo, en el coraz\u00f3n del pueblo. Y a pescar. A pescar almas. No organero sino organista. \u00a1M\u00fasica! Es lo que queda, sobre todo si es celestial. \u00a1Literatura! Nada vale lo que se hace si no lo que se sue\u00f1a que se ha hecho. Hasta la victoria. S\u00f3lo se gana la batalla que se cree haber ganado. Y no da la batalla el que la dirige, sino el que luego sabe contarla. Por eso empezamos a ganar batallas que perdimos los espa\u00f1oles en los siglos XVI y XVII. Vivimos m\u00e1s de Cervantes, organista, que del Conde Duque de Olivares, organero. Y m\u00e1s cerca, la Espa\u00f1a de Gald\u00f3s vivir\u00e1 m\u00e1s que la de C\u00e1novas del Castillo. \u00a1Literatura! \u00a1Palabras! \u00a1Nombres! \u00a1Santificado sea el del Gran Organista del Universo!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_359\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103142_2010067226\"><\/a><strong>Sed de reposo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_360\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475479\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Privado de sentido y de sentimiento quien por debajo y por encima de las miserables compadrer\u00edas \u2014peor que comadrer\u00edas\u2014 de si este partido o el otro, de si la crisis, de si a derecha o a izquierda, de si falta o sobra el hombre, de si... \u00a1basta! no siente los escalofr\u00edos que recorren el espinazo espiritual de Espa\u00f1a. Y de de fuera de \u00e9sta vienen los m\u00e1s de ellos. Los m\u00e1s extra\u00f1ados no se sacan de la lectura de tla Prensa diaria; no nos los da la desgarbada poltroner\u00eda del reportaje de oficio y boca.<\/p>\r\n<p>No es un mal-estar, un mal-hallarse, es ya un mal-ser. Este a\u00f1o ha coincidido, por sino, la celebraci\u00f3n del segundo aniversario de la instauraci\u00f3n de la segunda rep\u00fablica espa\u00f1ola con la celebraci\u00f3n del decimonono centenario \u2014supuesto tradicional\u2014 de la muerte del Cristo. Por sino, no por si no; es decir, por signo, por conjunci\u00f3n de dos astros espirituales, o mejor de un sol de soles y de un asteroides acaso b\u00f3lido. \u00bfGanas de achicar las cosas? No, si no que rep\u00fablica y monarqu\u00eda, democracia y dictadura no pasan de ser exterioridades accidentes. Y cuando a una o a otra o a cualquier especie de la misma laya se empieza a idolatrar \u2014con su liturgia y todo\u2014 hay para entristecerse. Superstici\u00f3n, mera y monda superstici\u00f3n. \u00bfHistoria? Externa y no la \u00edntima, la so\u00f1ada para siempre, la que consuela de haber nacido. Consuelo que no consiste en vivir, si no en so\u00f1ar sobrevivir, en creer en descanso.<\/p>\r\n<p>Se lucha por el tenor de vida, resistiendo a la inevitable baja de \u00e9l. En todos los \u00f3rdenes, incluso el de la cultura. Hay que hacerse a vivir m\u00e1s pobremente, m\u00e1s sobriamente, m\u00e1s humildemente. A descender acaso a catacumbas econ\u00f3micas y culturales. Lo que corre por el mundo es fatiga, laxitud. No se apetece tanto paz cuanto reposo, ya que cabe paz sin reposo: tal la paz armada que se llama. Y en tanto as\u00ed como Kierkegaard dej\u00f3 dicho que la cristiandad est\u00e1 jugando al cristianismo, cabe decir que la sociedad est\u00e1 jugando al socialismo y la humanidad al humanismo. Y son legi\u00f3n aquallos a quienes les aburre ya el juego.<\/p>\r\n<p>\u00a1Aburrimiento! \u00a1Tedio! No recuerdo caso m\u00e1s tr\u00e1gico que el de aquel ni\u00f1o que lloraba porque dec\u00eda aburrirse, a no ser el de aquel otro que porque le hab\u00edan dicho que se har\u00eda grande. Y los casos son en el fondo uno y el mismo. \u201c\u00bfAburrirse en una \u00e9poca tan henchida de historia, tan tupida de sucesos sensacionales como la nuestra?\u201d \u2014dir\u00e1 alg\u00fan progresista. Pero es que el aburrirse es sed de reposo y se puede morir uno de sed en medio del oc\u00e9ano agitado por galerna \u2014espect\u00e1culo para visto desde la costa\u2014 y en cambio se apaga la sed en el agua dulce de un arroyo sosegado y manso que fluye entre verdura Un ni\u00f1o sano se aburre en ciertas pel\u00edculas de cine. Y si no se aburre peor para \u00e9l y para los suyos.<\/p>\r\n<p>\u00a1Aquel pasaje de <em>Brand<\/em>, el grandioso drama ibseniano, donde Brand habla de aquellos pobres ni\u00f1os que llevar\u00e1n de por vida en el fondo del alma el espanto de la visi\u00f3n de la muerte de sus padres! \u00a1Y hoy tantos ni\u00f1os que crecen bajo la pesadumbre de la tragedia de la fatiga, del tedio!<\/p>\r\n<p>Se dice que la crisis econ\u00f3mica actual procede sobre todo de superproducci\u00f3n o m\u00e1s bien de desencaje entre la producci\u00f3n y el consumo, de que en vez de producir para el consumo se ha estado consumiendo para la producci\u00f3n y mecaniz\u00e1ndose la vida. Pues la otra crisis, la crisis intelectual \u2014y espiritual\u2014 se debe a superproducci\u00f3n intelectual, a pensar m\u00e1s de prisa que se pueda digerir lo pensado, a que los descubrimientos cient\u00edficos, t\u00e9cnicos y filos\u00f3ficos ahogan a la pobre raz\u00f3n. Fe dice el catecismo de nuestra infancia que es creer lo que no vimos; raz\u00f3n es creer lo que vemos. Pero hemos aprendido a dudar de lo que se ve y de la realidad del mundo exterior. O del interior, que es peor. S\u00f3lo se libra de ello el consecuente racionalista \u2014suele ser irracional\u2014 el que siente de por fuera las cosas de fuera, el que no intima con sus intimidades. El que se queda \u2014retrasado mental\u2014 en pedagog\u00eda y sociolog\u00eda sin elevarse al arte ni a la historia y ahondar en \u00e9stas.<\/p>\r\n<p>\u201cBah \u2014me dec\u00eda uno de esos cuitados\u2014, todos esos pesares de que usted tanto nos habla son pesares de lujo; no he tenido tiempo de pensar en tales cosas; la ociosidad es madre de todas las inquietudes; tengo que trabajar para vivir...\u201d \u201cPara morir\u201d \u2014pens\u00e9 yo. Y ese pobre hombre que dec\u00eda no haber tenido tiempo, tiempo para pensar en tales cosas \u2014las esenciales\u2014 tampoco le hab\u00eda tenido para pensar en las otras. Porque no las pensaba, si no que se las tomaba pensadas, en pienso, y \u00a1qu\u00e9 de indigestiones!<\/p>\r\n<p>\u201cNi por pienso\u201d..., suele decirse. \u00a1Pienso, pensar, pensamiento! Pensar es la forma culta de pesar, que es lo popular. Y hay el pensar de pienso y el pesar de peso. Y el otro pesar, el hondo. Y hay esas flores llamadas \u201cpensamientos\u201d que piensa Dios y las viste con m\u00e1s gloria que a Salom\u00f3n. Entre esos \u201cpensamientos\u201d restreg\u00e1ndome la vista con su gloria campestre descans\u00e9 el \u00faltimo domingo \u2014\u201cdies dominicus\u201d (o \u201cdominica\u201d), d\u00eda del Se\u00f1or\u2014 del aburrimiento del cine parlamentario al que me tira la innata necesidad de abrevar y cebar ciertos remordimientos vitales, que ya dijo Nietzsche que la enfermedad apetece lo que la agrava y exacerba.<\/p>\r\n<p>Y as\u00ed, como dice Berdiaef el actual gran sentidor ruso y lo dije yo, en una revista suiza, hace ya bastantes a\u00f1os, vamos a una nueva edad media, a un per\u00edodo de descanso, de reposo, de sosegada digesti\u00f3n de ensue\u00f1os. \u00bfEn oscuridad? Es como mejor se duerme. \u00bfSo\u00f1ando? Tal vez como un sol eterno e infinito. La humanidad medieval no fue gusano, sino cris\u00e1lida \u00bfSue\u00f1a la cris\u00e1lida? Acaso sue\u00f1a en un capullo eterno y oscuro. \u00bfSer\u00e1 mejor dormir sin so\u00f1ar? \u00a1Santo sue\u00f1o prenatal!<\/p>\r\n<p>\u00bfInquietudes, ag\u00fceros y ensue\u00f1os de lujo? \u00bfDe lujo? No, sino de primera necesidad espiritual. Los que son de lujo y peor que de lujo, de lujoso deporte, son los de las compadrer\u00edas \u2014peor que comadrer\u00edas\u2014 de si este partido o el otro, de si la crisis \u2014en el sentido \u00ednfimo \u00a1claro!\u2014 de si a derecha o a izquierda, de si falta o sobra el hombre, de si... \u00a1basta!<\/p>\r\n<p>Mirad, com-padres que lo se\u00e1is, que se\u00e1is padres, mirad a vuestros hijos y miradles a los ojos a ver qu\u00e9 le\u00e9is en ellos. Esas pobres criaturas que no pueden ya con el peso de esta historia, abocadas a un aburrimiento, del que \u00bfc\u00f3mo se defender\u00e1n?<\/p>\r\n<p>Y si cupiera decir: \u201c\u00a1ni\u00f1os, a defenderse!\u201d<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_361\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103144_2010067226\"><\/a><strong>Superficialidad e intimidad<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_362\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475480\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Habr\u00eda querido, se\u00f1or m\u00edo, obediente a su requerimiento, decirle algo \u2014muy elemental desde luego\u2014 ata\u00f1adero al sovietismo, al fajismo y al capitalismo, al papel del empresario \u2014de que tanto se ocup\u00f3 anta\u00f1o el economista Walker\u2014 de ese medianero entre el capitalista y el obrero; de c\u00f3mo cuando es el Estado el capitalista \u2014\u0441\u0430s\u043e del comunismo\u2014 el empresario se convierte en funcionario de aqu\u00e9l, y de c\u00f3mo el obrero, siervo de este Estado, obtiene poco, pero m\u00e1s que obtendr\u00eda siendo trabajador por su propia cuenta. Y de c\u00f3mo se llega a una organizaci\u00f3n jerarquizada en que apenas si hay norma para fijar lo que a cada uno le corresponde ni que sea eso del salario justo de que dijo Le\u00f3n XIII, el Papa. Pero me he dado cuenta de que para resumir sobr\u0435 eso lo que han dicho otros tendr\u00eda que partir de ciertas nociones elemental\u00edsimas, pero que la experiencia de publicista me ha ense\u00f1ado que carecen de ellas los m\u00e1s del promedio de nuestros lectores. Y no quiero escribir para usted y los como usted tan s\u00f3lo.<\/p>\r\n<p>\u00a1Si viera usted, se\u00f1or m\u00edo, las preguntas que se me dirigen y las aclaraciones que se me piden! Cosas que pueden encontrarse en cualquier Enciclopedia barata y hasta en un diccionario. Culpa en gran parte de los libros de texto en que se nos ha formado la mente, encenegados abrevaderos de ciencias en extracto y extractadas \u00a1c\u00f3mo! Sin que sean lo peor de ellos los disparates. Casi todos olvidan aqu\u00ed que lo elemental es lo fundamental, y a tal punto ha llegado esto, que tiemblo cuando se habla de cultura, y si es de alta cultura me siento arrecido.<\/p>\r\n<p>Mas dejando por ahora aparte estas consideraciones pedag\u00f3gicas \u2014y por lo tanto demag\u00f3gicas\u2014 voy a exponerle algo, por v\u00eda de introducci\u00f3n, a la respuesta de lo que me pregunta, que si es cosa que usted lo sabe, habr\u00e1 otros muchos que la hayan olvidado o que no se fijar\u00e1n al aprenderla, lo debido en ella. Respecto a los como usted hasta me da verg\u00fcenza record\u00e1rsela.<\/p>\r\n<p>Es ello la noci\u00f3n corriente de que conforme crece un volumen disminuye la relaci\u00f3n de su superficie. Un ni\u00f1o tiene m\u00e1s superficie respecto a su volumen que un adulto; lo sabemos todos aunque muchos en la pr\u00e1ctica lo olviden. Un metro c\u00fabico tiene seis metros cuadrados de superficie, y ocho metros c\u00fabicos tienen veinticuatro, es decir, no ocho, sino cuatro veces m\u00e1s, o sea la mitad. Cuando se divide una masa en peque\u00f1as porciones se aumenta la superficie de su materia, su campo de contacto con el exterior. Esto es de clavo pasado, pero vea usted c\u00f3mo se olvida cuando se trata de masas humanas en el sentido espiritual. Y para ir desde luego al fondo del argumento le dir\u00e9 que una masa humana \u2014una organizaci\u00f3n cualquiera, secta, partido, agrupaci\u00f3n...\u2014 cuanto m\u00e1s crece en masa disminuye en conciencia, pues \u00e9sta, la conciencia, es funci\u00f3n de superficie. Y cuanto m\u00e1s compacta sea la masa, m\u00e1s apretada \u2014m\u00e1s de cemento\u2014 menos conciencia la penetra. Porque pierde porosidad.<\/p>\r\n<p>La conciencia, en efecto, es superficialidad; por la superficie, por la periferia, se comunica uno con el exterior. Y si hay un conocimiento entra\u00f1able y entra\u00f1ado es porque hay lo que podr\u00edamos llamar superficies interiores. Las superficies interiores de las entra\u00f1as son tan superficiales como las \u201cextra\u00f1as\u201d de la piel \u00a1Ay de la masa humana que no se deje airear por dentro! \u00a1Ay de ella si eso que llaman disciplina le impide airearse! Perder\u00e1 conciencia. Porque la conciencia no es nada democr\u00e1tico; la conciencia es siempre individual. Y si se unen varios individuos la conciencia disminuye para cada uno.<\/p>\r\n<p>Me figuro que el individuo animal se origin\u00f3 de la escisi\u00f3n de una masa porque al crecer \u00e9sta su superficie disminu\u00eda relativamente y se hac\u00eda mal su cambio con el exterior. Por otra parte el cerebro humano ha aumentado, merced a sus circunvoluciones, su superficie de relaci\u00f3n. Y muchas veces se ha dicho que la civilizaci\u00f3n hel\u00e9nica se debe en gran parte a que Grecia tiene, con sus islas y sus costas, un enorme contorno respecto a su \u00e1rea. Pues aplique usted esto a lo espiritual y an\u00edmico y ver\u00e1 que los pueblos de muchas y fuertes individualidades, de individuos bien acusados, son los que pueden mejor llegar a poseer fuertes personalidades. La personalidad es el contenido de la individualidad.<\/p>\r\n<p>Y ahora, en disgresi\u00f3n, venga otro caso. Pone un pez su hueva y queda \u00e9sta expuesta a los embates de fuera, entre ellos a los de la voracidad de otros peces. Los huevecillos perif\u00e9ricos son los m\u00e1s expuestos y perecen protegiendo a los de dentro. \u00bfSobrevivencia del m\u00e1s apto? \u00a1Ah, no, si no que desgraciado del que nace perif\u00e9rico! Pero por otra parte ya le dir\u00e9 alg\u00fan d\u00eda c\u00f3mo es un error creer que cierta selecci\u00f3n artificial, de Estado, de los ni\u00f1os a quienes se trata de educar, sirva para obtener mejor producto. Es sistema que acaso d\u00e9 un mejor promedio \u2014y aun lo dudo\u2014, pero sacrificando genialidades. La democracia educacional no enriquece la conciencia nacional de un pueblo. Hace m\u00e1s por \u00e9sta un peque\u00f1o grupo, una minor\u00eda de gente selecta, de gente de mayor superficialidad en el sentido en que se lo he explicado. Un gran sentido com\u00fan macizo, de masa, no vale tanto como unos pocos sentidos propios.<\/p>\r\n<p>Ya s\u00e9 yo que las relaciones entre el individuo y la comunidad no son tan sencillas como de estas elementales nociones podr\u00edan parecer; ya s\u00e9 que cabe un individualismo comunista o un comunismo individualista \u2014anarquista o libertarlo; ya s\u00e9 que la superficialidad y la intimidad pueden conjugarse; ya s\u00e9 que hay una conciencia de fuera a dentro y otra de dentro a fuera; ya s\u00e9 que... pero s\u00e9 sobre todo que hoy aqu\u00ed en Espa\u00f1a lo que hay que defender y predicar es la individualidad personal, es la conciencia individual. Y que sin \u00e9sta eso que se llama disciplina social es peor que nada.<\/p>\r\n<p>Y ahora, antes de entrar a decirle algo de comunismo, individualismo, fajismo y capitalismo me permitir\u00e1 que insista en c\u00f3mo de la superficialidad \u2014del individuo rico en superficie\u2014 se va a la intimidad, a la riqueza entra\u00f1ada. O sea que s\u00f3lo el que es rico en contradicciones es rico en consistencias. La gram\u00e1tica habla de conjunciones disyuntivas, que lo mismo podr\u00eda llamarlas disyunciones conjuntivas. Y perd\u00f3nenmelo los lectores que me piden que me haga Enciclopedia o Diccionario.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_363\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103146_2010067226\"><\/a><strong>Funcionarismo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_364\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475481\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Os hablaba aqu\u00ed el otro d\u00eda de superficialidad. Pero en otro sentido que el que le daba yo entonces a este t\u00e9rmino, en el sentido vulgar y corriente de superficialidad, pocas cosas hay m\u00e1s superficiales que cuanto se suele decir a prop\u00f3sito de marxismo y de marxistas. Se acostumbra, sin m\u00e1s, llamar a los sedicentes socialistas marxistas, cuando muchos de ellos nada tienen de tales, y los m\u00e1s carecen de conciencia de marxismo y ni maldita la falta que les hace para ser socialistas y sobre todo de partido, que no siempre es serlo de doctrina. Y adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 es eso de marxismo?<\/p>\r\n<p>Carlos Marx fue un hombre de acci\u00f3n pol\u00edtica de partido, el principal autor del famoso <em>Manifiesto<\/em>, aquel de \u201cproletarios de todos los pa\u00edses, \u00a1un\u00edos!\u201d y uno de los fundadores de la primera Internacional, la fundada el d\u00eda mismo \u2014d\u00eda de San Miguel en 1864\u2014 en que naci\u00f3 el que esto escribe. Pero Carlos Marx fue tambi\u00e9n lo que se dice un soci\u00f3logo, un fil\u00f3sofo \u2014hegeliano\u2014 de la historia, el formulador de la llamada interpretaci\u00f3n econ\u00f3mica de la historia, el autor de <em>El Capital<\/em>. Que no es un programa de partido. Marx pretendi\u00f3 trazar el proceso no s\u00f3lo que segu\u00eda sino que habr\u00eda de seguir siguiendo la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del mundo; pretendi\u00f3 ser \u2014jud\u00edo al cabo\u2014 un profeta. Y profeta cient\u00edfico, que es m\u00e1s grave. Y nunca olvidar\u00e9 con qu\u00e9 aire de unci\u00f3n all\u00e1, en mis mocedades, los obreros que se apuntaban en el socialismo de aquella Internacional hablaban del socialismo \u201ccient\u00edfico\u201d para distinguirlo del ut\u00f3pico. Y luego, al examinarlos, se encontraba uno con que eran m\u00e1s proudhonianos que marxistas, sin conocer ni a Marx ni a Proudhon; que estaban m\u00e1s cerca de los puntos de vista del autor de la <em>Filosof\u00eda de la miseria<\/em> que del autor de la <em>Miseria de la filosof\u00eda<\/em> con que el de \u00e9sta respondi\u00f3 al de aqu\u00e9lla. Hegelianos, fil\u00f3sofos, utopistas los dos. Y que por sus utop\u00edas viven en la memoria de las gentes.<\/p>\r\n<p>Marx no provoc\u00f3 m\u00e1s con su obra sociol\u00f3gica el proceso econ\u00f3mico hist\u00f3rico socialista que Cop\u00e9rnico, no ech\u00f3 a rodar los mundos. Esto es de clavo pasado. \u00bfLa concentraci\u00f3n de capitales? \u00bfLa ley f\u00e9rrea del salario, \u201cprincipio m\u00e1s bien\u201d, de Lasalle? \u00bfLa lucha de clases? \u00bfTodos los dem\u00e1s t\u00f3picos de la doctrina sociol\u00f3gica, no ya pol\u00edtica, de Marx? Son ya muchos los socialistas que. como observadores e investigadores del proceso econ\u00f3mico-social, no est\u00e1n conformes con tales explicaciones. Y aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, hemos o\u00eddo a dirigentes de la Uni\u00f3n General de Trabajadores y a la vez jefes socialistas \u2014que no es lo mismo\u2014 negar que profesen la lucha de clases. Lo cual tanto puede querer decir que no crean que la lucha de clases es la que ha tra\u00eddo el estado actual econ\u00f3mico-social cuanto que estimen que no es con esa lucha, sino con la cooperaci\u00f3n de las clases como se puede resolver el problema. Si es que \u00e9ste, como los otros problemas an\u00e1logos, tiene soluci\u00f3n. Porque la historia es un problema permanente \u2014una revoluci\u00f3n permanente\u2014, y en cuanto se resolviera es que hab\u00eda acabado.<\/p>\r\n<p>Y a prop\u00f3sito de esto de la lucha de clases y cuando se habla de formar el frente proletario contra el fajismo, ocurre pensar que hay un fajismo proletario y que lo que se llama fajismo no es ni m\u00e1s ni menos burgu\u00e9s que el comunismo. Hay el capitalista, hay el empresario \u2014colono o rentero en agricultura\u2014 y hay el bracero o jornalero. A las veces, el empresario, el cultivador, es el capitalista mismo. Suele suceder que los obreros, los labriegos, v. gr., renuncien al cultivo colectivo, persuadidos de que no saben llevarlo y de que sacar\u00e1n menos provecho que el salario; prefieren jornal. Y de tal manera tratan, como es natural, de acrecent\u00e1rselo, que el empresario no puede con la empresa y tiene que abandonarla. Y tras su ruina sigue la del capitalista. Y entonces es el Estado el que se hace capitalista y resurge el empresario, el intermediario, el burgu\u00e9s, en forma de funcionario. Funcionario de fajo o funcionario de soviet. Y los llamados asentamientos de agricultores empiezan por ser asentamientos de funcionarios, de empleados p\u00fablicos, y as\u00ed resurge otra burgues\u00eda, bien triste, por cierto. La lucha de clases se ha resuelto en una cooperaci\u00f3n de clases, de trabajadores de todas clases. Porque el jornalero es trabajador de una clase y el funcionario lo es de otra. Esto empieza en el listero, en d trabajador cuyo oficio es vigilar c\u00f3mo trabajan los otros.<\/p>\r\n<p>\u00bfAristocracia, burgues\u00eda y proletariado? \u00a1Qu\u00e9 c\u00f3moda clasificaci\u00f3n! Hay no pocos grados intermedios, y siempre habr\u00e1 que inventar un cuarto estado y un quinto y as\u00ed sucesivamente. Nada m\u00e1s dif\u00edcil que clasificar. Y por eso aquella adici\u00f3n: \u201cde todas clases\u201d que se a\u00f1adi\u00f3 a lo de que la rep\u00fablica espa\u00f1ola lo es de trabajadores, dej\u00f3 el concepto en el aire, permitiendo que alguien dijera que llegar\u00e1 a ser una rep\u00fablica de funcionarios de todas clases, funcionarios de Estado, de fajo o de soviet.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue ello es inevitable? Esto es otra cosa. Pero que no se hable de lucha de clases en el sentido de la sociolog\u00eda marxista. \u041e m\u00e1s bien que se hable de esto, pero entendiendo que seg\u00fan la dial\u00e9ctica determinista de la sociolog\u00eda de Marx la lucha de clases se resuelve en una disoluci\u00f3n de ellas, de las clases, para que... vuelvan a resurgir en otra forma. Vuelvan a resurgir merced al funcionarismo.<\/p>\r\n<p>Queda la lucha apol\u00edtica, la de acci\u00f3n directa, la que va contra el Estado, pero esta misma \u00bfno habr\u00eda de acabar lo mismo? \u00bfNo es que acaso el llamado progreso va en noria?<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_365\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103148_2010067226\"><\/a><strong>r. R. R. R. r.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_366\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475482\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201cReina en la masa un descontento general\u201d, me dijo. Y yo: \u201c\u00bfReina? M\u00e1s bien se ha apoderado de ella, y no de la masa, sino del pueblo, que es peor, y tanto como general es gen\u00e9rico.\u201d Y ya lanzado, una vez m\u00e1s, a buscar el alma de las cosas, de los hechos, en sus nombres, me a\u00f1ad\u00ed que ese descontento es un descontenido, que procede de falta de contenido espiritual interior, de sentimiento de finalidad, y que todo la dem\u00e1s, crisis pol\u00edtica, crisis econ\u00f3mica, crisis social, no son sino revestimientos de esa m\u00e1s honda crisis, la de un sentimiento de finalidad nacional y universal a la vez. Es una crisis de lo que alguien llamaria la cultura y yo la religiosidad, o si se quiere, la religi\u00f3n, pero descartando dogmas teol\u00f3gicos. Sin que esto quiera decir que no surjan luego de ella y se formen y deformen y reformen.<\/p>\r\n<p>Se sufre, indudablemente, de una indisciplina social y moral y de que el poder carece de autoridad. El actual poder, de hecho, y acaso otro cualquiera. El descontento seguir\u00e1 con cualquier otro gobierno mientras el esp\u00edritu popular no se unifique en una orientaci\u00f3n espiritual. Los que se quejan, qu\u00e9janse de cosas muy concretas, muy materiales, muy que alguien llamar\u00eda objetivas; pero son otras, sin que ellos se den de ello cuenta, las que de veras les duelen. En otras \u00e9pocas \u2014como en otros pa\u00edses\u2014 se ha sufrido de esos mismos males temporales; pero los pueblos han encontrado consuelo para ellos, y, sin dejar de buscarles alivio, han sabido resignarse y contentarse con la resignaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>\u201cReina en la masa un descontento general\u201d, me dec\u00eda mi amigo. Y al o\u00edr lo de \u201creina\u201d, a lo que yo opuse lo de \u201cse ha apoderado\u201d, pens\u00e9 en que la liturgia actual proscribe todo eso de reinar, reino, rey, realeza..., sustituy\u00e9ndolo con otros poderes. Y no digo autoridades. Y llevando esto del rey y el reino y la realeza del orden pol\u00edtico temporal al orden religioso eterno, me acord\u00e9 de c\u00f3mo el Cristo que rehus\u00f3 el que las turbas le proclamaran rey, dec\u00eda que su reino no es de este mundo. Y si hoy volviera al mundo y a nuestra Espa\u00f1a y le quisieran proclamar el se\u00f1or de una rep\u00fablica cristiana, es seguro que dir\u00eda: \u201cNo, mi rep\u00fablica no es de este mundo.\u201d Son reino y rep\u00fablica \u2014r. r.\u2014 dos cosas min\u00fasculas, consideradas cultural o religiosamente, son dos supersticiones. Y dos supersticiones insustanciales, sin contenido espiritual por s\u00ed mismas. Y estas dos cosas min\u00fasculas me trajeron a las mientes las tres grandes categor\u00edas hist\u00f3ricas que nos han hecho esta civilizaci\u00f3n moderna, que parece que est\u00e1 disolvi\u00e9ndose para retomar a su recatado nido de anta\u00f1o y tal vez regenerarse en \u00e9l. Me refiero al Renacimiento, la Reforma y la Revoluci\u00f3n: R. R. R. Por Revoluci\u00f3n se entiende, claro est\u00e1, la Revoluci\u00f3n francesa \u2014y americana antes y europea despu\u00e9s\u2014, la de 1789, la que prepar\u00f3 en el orden ideal Rousseau. Y con la que nada tienen que ver otras revoluciones min\u00fasculas, de reinos o de rep\u00fablicas.<\/p>\r\n<p>Mucho se discuti\u00f3 hace unos a\u00f1os \u2014palabras, palabras, palabras\u2014 sobre si en nuestra Espa\u00f1a hubo o no Renacimiento; pero hoy lo que se estudie es en qu\u00e9 consisti\u00f3 el nuestro. El Renacimiento fue el redescubrimiento de la individualidad humana, lo que contribuy\u00f3 a reforzar las nacionalidades, a descubrir la individualidad de \u00e9stas, a erigir los Estados frente a la Iglesia. Puso al Imperio frente al Pontificado. Y si se discuti\u00f3 eso, en cambio nadie apenas ha discutido si en Espa\u00f1a hubo o no Reforma, como no sea que se la considere as\u00ed a la llamada Contra-Reforma o al movimiento m\u00edstico.<\/p>\r\n<p>La Reforma, la protestante, quiso ser una vuelta al cristianismo primitivo, al evangelismo. y en realidad se alz\u00f3 frente al Renacimiento, pero dial\u00e9cticamente ligada con \u00e9l. Renacimiento y Reforma fueron dos mellizos enemigos pele\u00e1ndose entre s\u00ed, pero coligados contra un enemigo com\u00fan. Y la Reforma, al querer volver al evangelismo \u2014que cada siglo lo entiende y lo siente a su manera\u2014, volvi\u00f3 al individualismo con su doctrina de la salvaci\u00f3n por la mera fe y del libre examen. A la vez corrobor\u00f3 a los Estados frente a la Iglesia y dio vida a las lenguas vulgares, haci\u00e9ndolas lit\u00fargicas, frente al lat\u00edn eclesi\u00e1stico.<\/p>\r\n<p>No es preciso detenerse en mostrar c\u00f3mo la Revoluci\u00f3n may\u00fascula \u2014no s\u00f3lo la de Francia\u2014, hija del Renacimiento y de la Reforma, con sus Derechos del Hombre, conspir\u00f3 a erigir la libre Individualidad. \u00a1Tantas veces se ha repetido esto!<\/p>\r\n<p>Ahora los individuos humanos de carne y hueso que no tienen idea de lo que es la individualidad, ni siquiera la suya propia \u2014aunque la sienten con m\u00e1s fuerza acaso que los otros\u2014, se ponen a decirnos que ha pasado la \u00e9poca del individualismo, a la vez que se apodera de las masas el m\u00e1s extremado individualismo inconciente. Digo extremado y no extremista, que no es lo mismo, pues los m\u00e1s de los que se les llama extremistas, como si se tratara de cosa de ideales, no son sino extremados. Extreman su individualidad rebelde. Masas sin verdadera conciencia colectiva.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 doctrina, qu\u00e9 credo, qu\u00e9 fe creadora de credos surge de este innegable descontento general y gen\u00e9rico? \u00bfQu\u00e9 quiere el pueblo descontentado y descontenido? \u00bfSabe lo que quiere? \u00bfQuiere lo que sabe? De lo que no me cabe duda es de que busca un contento, un contenido, una fe.<\/p>\r\n<p>Ya s\u00e9 que alg\u00fan cuitado, al leer esto de fe, como si le hubiese picado un t\u00e1bano, recordando lo del Catecismo de que fe es creer lo que no vimos, mormojear\u00e1 que lo que nos hace falta es raz\u00f3n. Pero raz\u00f3n es creer lo que vemos, y hoy los hombree y los pueblos dudamos de lo que se ve. La realidad no ofrece bastante asidero al esp\u00edritu. Y hay que crear para \u00e9ste en la historia la idealidad. Podr\u00e1 servir la raz\u00f3n para vivir en la naturaleza; pero para vivir en la historia, en el esp\u00edritu, hace falta fe; pero fe creadora de mitos y de leyendas y de consuelos, fe creadora de personalidad hist\u00f3rica eterna. Fe en lo que vemos, s\u00ed; pero sobre todo en lo que so\u00f1amos; la fe de nuestro Redentor nacional, Don Quijote, y la fe, m\u00e1s noble, de Sancho en lo que so\u00f1aba el amo que le dio vida.<\/p>\r\n<p>El pueblo \u2014el pueblo, no la masa\u2014 espa\u00f1ol est\u00e1 buscando, sin que los m\u00e1s de sus hijos siquiera lo vislumbren, la reforma de su religi\u00f3n popular, esto es, laica. Pero no por el laicismo seduzaico de los racionalistas. No s\u00e9 a qui\u00e9n le haya consolado de haber tenido que nacer la astronom\u00eda de Cop\u00e9rnico, verdad cient\u00edfica \u2014y no m\u00e1s que cient\u00edfica\u2014 que destruy\u00f3 el error cient\u00edfico de que la Tierra sea el centro del Universo y el Hombre el centro de la Tierra; verdad cient\u00edfica que le arranc\u00f3 a Leopardi aquel su \u00faltimo canto inmortal \u2014inmortal, como la Muerte\u2014 a \u201cLa Retama\u201d, a \u00e9l, que cant\u00f3 \u201cla infinita vanidad del todo\u201d. \u00bfY la de la nada?<\/p>\r\n<p>Y para ese descontento de los fatalmente descontentadizos, de los sin fe, lo mismo da un r\u00e9gimen que otro. Esto es, r = r.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_367\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103150_2010067226\"><\/a><strong>Recursos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_368\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475483\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En d\u00edas en que se oye repetir con ansia: \u201c\u00bfy qu\u00e9 vendr\u00e1 despu\u00e9s? porque a esto no se le ve salida\u201d, y se oye hablar de salto en las tinieblas como si fuera mejor un desliz en el vac\u00edo, en tales d\u00edas no es raro que se dirijan a uno que, con la ayuda de Dios, haga a las veces de su profeta, en el primitivo y originario sentido de la palabra, pretendiendo que responda como profeta en el otro sentido, en el pervertido y vulgar, como uno que predice el porvenir. Porque \u201cprofeta\u201d en su sentido originario no quiso decir el que prev\u00e9 lo venidero sino el que pone a la vista de todos lo que en todos ellos est\u00e1 oculto, lo que no se atreven a sacar a la luz o no lo conocen bien aun llev\u00e1ndolo dentro de s\u00ed. Y por esto cuando en d\u00edas de ansiedad e incertidumbre respecto al porvenir se le pregunta a uno: \u201c\u00bfqu\u00e9 es lo que va a pasar?\u201d la respuesta debe ser sonsacarle lo que dentro del preguntante pasa.<\/p>\r\n<p>Sentado lo cual pasamos a comentar una frase corriente en Espa\u00f1a que representa el horror a la historia, el horror al porvenir. Esta frase es: \u201cm\u00e1s vale lo malo conocido que lo bueno por conocer\u201d. \u201cM\u00e1s vale... vale...\u201d Es decir, un juicio de valor. El miedo a lo por conocer, el miedo a lo desconocido. Y no pocas veces el miedo a lo inconocible, el miedo al destino. \u00bfQu\u00e9 es lo que vendr\u00e1? \u00bfQu\u00e9 es lo que sustituir\u00e1 a esto? \u00bfO quienes sustituir\u00e1n a estos? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los hombres del porvenir?<\/p>\r\n<p>Remont\u00e9monos, lector, al llamado pecado original, a la legendaria ca\u00edda de nuestros m\u00edticos primeros padres, Ad\u00e1n y Eva, en el Para\u00edso, a la tentaci\u00f3n de la serpiente que les h\u00edzo probar del fruto prohibido del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal. Del mal, de lo malo que les fue luego conocido. Ca\u00edda de que en el orden simb\u00f3lico arranca el progreso. Antes de ella y viviendo del \u00e1rbol de la vida viv\u00edan vida de inocencia, es decir, de inconciencia, viv\u00edan en un presente eterno. Y claro que todo esto es s\u00edmbolo. No se avinieron a lo bueno conocido y quisieron probar de lo malo por conocer. No temieron lanzarse al porvenir oscuro, a valerse por s\u00ed mismos, a ser como dioses que se dice que les dijo la serpiente tentadora.<\/p>\r\n<p>Y ahora, esbozado as\u00ed el s\u00edmbolo del progreso, del proceso hist\u00f3rico, de la historia en cuanto movimiento, vengamos a los que se figuran que no interrumpir, sino desviar un proceso revolucionario \u2014lo que as\u00ed a las veces con sobrada lijereza se llama\u2014, sacarlo de su curso es ir a lo terrible desconocido. \u00bfSacarlo de su curso? No hay progreso posible sin regresos eventuales; no hay proceso sin retrocesos; no hay curso sin recursos. Recursos, lo que Juan Bautista Vico, el gran fil\u00f3sofo de la historia, llam\u00f3 \u201cricorsi\u201d, los inevitables, los fecundos retrocesos. \u00bfPues qu\u00e9, es posible acaso hacer una revoluci\u00f3n \u2014o lo que a los arrastrados por la corriente del destino se les antoja tal\u2014, sin contar con la voluntad inconciente \u2014tal vez \u201cnoluntad\u201d\u2014 de los hombres revueltos y aun de las cosas que tambi\u00e9n tienen su voluntad? \u00bfQui\u00e9n es el loco que pretende conocer la voluntad de un pueblo por un acto, una votaci\u00f3n, v. gr., ejercido en ambiente de inconciencia colectiva? \u00bfEs que se puede forzar ni a la naturaleza ni al esp\u00edritu, ni a la tierra ni a la fe? Los que votaron lo por conocer, no contentos con lo malo conocido, volver\u00e1n a votar contra el presente, malo o bueno, y en favor del porvenir desconocido. Y puede en alg\u00fan caso suceder que lo por conocer sea lo por reconocer, un recurso, siquiera parcial, al pasado, un volver, un retornar si no a lo malo conocido del pasado, siquiera al pasado mal conocido. Que lo mal conocido no es precisamente lo malo conocido. \u00bfEn lo malo conocido del pasado no habr\u00eda algo mal conocido? \u201cSin duda \u2014se nos dir\u00e1\u2014 como en lo malo conocido del presente.\u201d Cabal. Tampoco al presente lo reconocemos bien. \u00bfPero qu\u00e9 revolucionarios son esos, los de \u201cesto no tiene salida\u201d, que no sienten que cualquier curso revolucionario no se salva sino por recursos y que el conocimiento de un acto no viene sino despu\u00e9s de \u00e9ste? \u201cNo era lo que esper\u00e1bamos\u201d \u2014se oye decir\u2014. Y la verdad es que no se esperaba ninguna cosa, que se quer\u00eda cambiar de postura, pero sin idea de la venidera. No hab\u00eda programa.<\/p>\r\n<p>Despu\u00e9s del acto se fue haciendo conciencia, despu\u00e9s de \u00e9l se dijo el pueblo: \u201c\u00bfy esto que se nos ha venido a las manos qu\u00e9 es? \u00bfqu\u00e9 se hace con ello?\u201d Todo eso de las promesas que se le hicieron al pueblo es pura habladur\u00eda. El pueblo estaba descontento, sin contenido y no prest\u00f3 o\u00eddos m\u00e1s que a su descontento. Carec\u00eda de conciencia civil. \u00bfY ahora? \u00bfLa tiene ahora? La quiere tener despu\u00e9s del experimento. La quiere tener y la dial\u00e9ctica hist\u00f3rica exige que el pueblo vuelva a hablar, en silencio de sufragio, ya que demasiado ha parlado el Parlamento que se atiene a un acto que pas\u00f3.<\/p>\r\n<p>Y vuelven los cuitados a preguntar: \u201c\u00bfy qu\u00e9 saldr\u00e1 de ello?\u201d Hay que ser profeta en el verdadero y originario sentido, no en el vulgar, y decir: \u201csalga lo que saliere\u201d. Con actos as\u00ed se va haciendo la conciencia. \u00a1Y qu\u00e9 m\u00e1s da!<\/p>\r\n<p>Y est\u00e1 visto que s\u00f3lo los pesimistas sabemos entregarnos sin reservas al torrente de la historia, que s\u00f3lo los pesimistas \u2014los tenidos por tales\u2014 sabemos no desesperar del porvenir, acaso porque no esperamos de \u00e9l m\u00e1s que la prolongaci\u00f3n del presente eterno, el curso, con sus recursos, de la historia.<\/p>\r\n<p>\u00bfJuegos de palabras? \u00a1Gracias a Dios! Es el lenguaje el que piensa en nosotros; es la palabra. Pensar como espa\u00f1ol es pensar en espa\u00f1ol, es hacer que el romance espa\u00f1ol, sacando sus entra\u00f1as, piense en nosotros. Y esta gimnasia verbal, esta asc\u00e9tica de lengua, nos ayuda a comprender cosas, de puro sabidas, olvidadas, cosas que se deja pasar cuando uno no las fija en f\u00f3rmulas entra\u00f1adas. Eso que se llama revoluci\u00f3n, por llamarla de alg\u00fan modo, se ha hecho siempre tanto o m\u00e1s que con hechos con palabras y no hay revoluci\u00f3n honda que haya podido llevarse a cabo sin una revoluci\u00f3n del lenguaje. \u00bfNuevo estilo? Mejor ser\u00eda decir \u201cnuevo lenguaje\u201d. \u00bfY qu\u00e9 nuevo lenguaje nos ha tra\u00eddo esto que se nos vino a las manos? \u00bfQu\u00e9 renovaci\u00f3n del lenguaje del otro r\u00e9gimen? \u00bfEs que las palabras ahora en curso de moda pol\u00edtica quieren decir algo claro y preciso para los que las usan? Cuando en el curso de los a\u00f1os llegue la ocasi\u00f3n de que un futuro historiador que sea a la vez un fil\u00f3logo estudie nuestra actual Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola se asombrar\u00e1 de su car\u00e1cter bab\u00e9lico, de la fat\u00eddica imprecisi\u00f3n de muchos de sus t\u00e9rminos, de sus monstruosas ambig\u00fcedades y vaguedades, y sobre todo de sus contrasentidos, y, lo que es peor, de sus numerosas faltas de sentido. Como brotada de un acto en grande parte inconciente. Ahora que para este mal caben \u201crecursos\u201d. Y esto lo siente el pueblo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_369\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103152_2010067226\"><\/a><strong>Ense\u00f1anza religiosa laica<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_370\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475485\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Una vez aprobada ya la ley llamada de Confesiones y Congregaciones religiosas, hay unos que esperan y otros que temen que para 1934 sean sustituidos los frailes y monjas que actuaban en ense\u00f1anza p\u00fablica por maestros y maestras, o sea el clero pedag\u00f3gico de la Iglesia por el clero pedag\u00f3gico del Estado. El que esto escribe ha sido y sigue siendo contrario al ya famoso art\u00edculo 26 de la Constituci\u00f3n, que no vot\u00f3, y cuya revisi\u00f3n espera, as\u00ed como es contrario a la \u00faltima ley, que tampoco ha votado. Mas ahora no va a tratar de esto ni de exponer contrariedades, sino de discurrir un poco sobre las consecuencias que la medida antiliberal y anticultural puede traer consigo.<\/p>\r\n<p>Habr\u00eda sido, sin duda, no ya justo, sino m\u00e1s eficaz, que el Estado, declarado laico, organizara sus ense\u00f1anzas de tal modo, que hiciera dif\u00edcil la vida de las Congregaciones religiosas dedicadas a ense\u00f1ar. Lo que, claro que con tiempo, habr\u00eda sido muy f\u00e1cil. Porque si la ense\u00f1anza p\u00fablica, la del Estado, no era buena, no era mejor la de los religiosos. En una y en otra de lo que se trataba sol\u00eda ser no pocas veces de tener acorralados a los ni\u00f1os \u2014para que no dieran guerra en casa, se dec\u00eda\u2014 y la diferencia estaba en los corrales. Los de las \u00d3rdenes sol\u00edan ser \u2014no siempre\u2014 mejores materialmente. Pero en cuanto al esp\u00edritu no se ense\u00f1aba en estos \u00faltimos mejor ni la religi\u00f3n. Que apenas si se ense\u00f1aba. Como no se llame instrucci\u00f3n a ciertos ejercicios rutinarios y maquinales de piedad.<\/p>\r\n<p>Durante siglos la Iglesia Cat\u00f3lica de Espa\u00f1a ha vegetado sometida al Estado y durmiendo bajo su protecci\u00f3n. O mejor dominio. \u00daltimamente el maestro de escuela ten\u00eda la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar, mejor o peor, el Catecismo, lo que le permit\u00eda al cura descuidarlo y dedicarse a vigilar si el maestro hac\u00eda lo que \u00e9l abandonaba hacer. De lo que podr\u00eda yo contar no poco. El cura se preocupaba de ver si el maestro llevaba o no los ni\u00f1os a misa \u2014que no le era obligatorio\u2014, pero no de suplir sus deficiencias.<\/p>\r\n<p>Ahora, con el nuevo r\u00e9gimen, parece que loa padres cat\u00f3licos se aprestan a crear escuelas no regidas por Congregaci\u00f3n alguna, administradas y controladas por los padres mismos \u2014padres seglares\u2014 y en que maestros titulados \u2014religiosos o no\u2014 den ense\u00f1anza religiosa bajo la ley civil. Y estas escuelas se podr\u00e1n llamar religiosas laicas.<\/p>\r\n<p>\u00bfLaicas? Desde luego. Porque laico, en cierta oposici\u00f3n, relativa a eclesi\u00e1stico, quiere decir popular, nacional. Y en esas escuelas religiosas \u2014cat\u00f3licas si se quiera\u2014 laicas podr\u00e1 llegar a ense\u00f1arse, y por la ense\u00f1anza a reformarse \u2014qui\u00e9ranlo o no sus fundadores\u2014 la religi\u00f3n popular, nacional, espa\u00f1ola. \u00bfCristiana? \u00bfCat\u00f3lica? No entremos ahora en esto. La religi\u00f3n popular espa\u00f1ola tiene mucho de cristiana, tiene algo de cat\u00f3lica, pero junto a ello un arraigado y acaso desarraigable fondo pagano con su arte, su liturgia, su magia, su milagrer\u00eda y su superstici\u00f3n. Y quien sabe si con una ense\u00f1anza inteligente, en competencia con la del Estado no ya laico \u2014porque el Estado a\u00fan no lo es\u2014 no lograr\u00e1 la escuela religiosa laica depurar todo eso y sacar la limpia ganga espiritual.<\/p>\r\n<p>La ense\u00f1anza tradicional religiosa en Espa\u00f1a, de una rutina, de un maquinismo y de una inespiritualidad fatales, culminaba en aquella famos\u00edsima expresi\u00f3n del Catecismo del P. Astete: \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed que soy ignorante: doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d Era la ense\u00f1anza principalmente de la fe impl\u00edcita, de la fe del carbonero. No s\u00e9 de escuela en que se leyera y menos se comentara el Evangelio. Hab\u00eda que ir curando al ni\u00f1o de la posible tentaci\u00f3n del libre examen y de la herej\u00eda. Y de toda inquietud religiosa. Que por su parte los maestros \u2014unos y otros\u2014 no sent\u00edan. De donde resultaba una fe que no era tal. \u00bfCambiar\u00e1 esto ahora? \u00bfLa ense\u00f1anza religiosa de la Iglesia frente a la de un Estado que se declara sin religi\u00f3n lograr\u00e1 dar a los que en Espa\u00f1a sigan confes\u00e1ndose cristianos cat\u00f3licos una conciencia clara de su fe y hacer \u00e9sta expl\u00edcita?<\/p>\r\n<p>Por otra parte la escuela nacional, popular, laica no podr\u00e1 menos que ser religiosa. Eso de la neutralidad es un disparate may\u00fasculo. Y otro disparate mayor pretender que el ni\u00f1o escoja por s\u00ed su religi\u00f3n o su irreligi\u00f3n. No se puede ense\u00f1ar a hablar, a leer, a escribir, a pensar \u2014y por lo tanto a sentir\u2014 en castellano, en lengua popular y nacional de Espa\u00f1a, sin ense\u00f1ar religi\u00f3n popular y nacional espa\u00f1ola. La religi\u00f3n popular, nacional, laica de Espa\u00f1a ha informado nuestro lenguaje. Es consustancial con \u00e9l. Si nuestra religi\u00f3n es un lenguaje para hablar con nuestro Dios, nuestro lenguaje es una religi\u00f3n para hablarnos. Frases, locuciones, giros, hasta irreverencias, blasfemias y herej\u00edas, sin contar los inevitables textos cl\u00e1sicos, est\u00e1n henchidos no ya de religiosidad, si no de religi\u00f3n. Y si se les toma a la cabeza del esp\u00edritu y no al pie de la letra nos llevan al alma del alma de esa religi\u00f3n. Y hay \u00a1claro est\u00e1! un libre examen del lenguaje. \u00bfQue este libre examen llevar\u00eda a confusi\u00f3n y dispersi\u00f3n? El que se empe\u00f1e en hablar de un modo absolutamente individual y rebelde lleva el castigo de que no le entiendan, y el que no puede conversar no puede convivir. Pero hay un grado de individualidad, de herej\u00eda si se quiere, ling\u00fcistica que contribuye m\u00e1s que nada al enriquecimiento, a la re-creaci\u00f3n del lenguaje com\u00fan. Por algo Lutero y Calvino, los dos grandes heresiarcas de la Reforma, fueron dos grandes re-creadores, avivadores, de sus respectivas lenguas nacionales, el alem\u00e1n y el franc\u00e9s. Las herej\u00edas religiosas nacionales han renovado siempre los lenguajes nacionales y con ellos la nacionalidad. Recu\u00e9rdese a Juan Hus de Bohemia. S\u00f3lo que esas herej\u00edas no se traducen.<\/p>\r\n<p>No, la reforma religiosa, as\u00ed como la ling\u00fc\u00edstica, no se traducen. Cada pueblo la hace en su propia religi\u00f3n y en su propia lengua. Y por eso cuando decimos que la ense\u00f1anza p\u00fablica de la Iglesia Cat\u00f3lica de Espa\u00f1a y la del Estado que se confiesa inconcientemente sin religi\u00f3n, tendr\u00e1n forzosamente, a sabiendas y a queriendas o sin saberlo ni quererlo, que contribuir no ya a la re-forma sino hasta a la re-fundici\u00f3n \u2014y re-fundaci\u00f3n\u2014 de la religi\u00f3n popular, laica, nacional, espa\u00f1ola, no queremos decir que se haya de traducir al espa\u00f1ol tal o cual reforma extranjera y lo que es peor arcaica ya y gastada. Esa religi\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1? No nos demos de profetas. Pero bueno ser\u00e1 recordar lo que el gran profeta ruso Dostoyesqui dec\u00eda hace sesenta a\u00f1os, en 1873, de que el pueblo ruso si no conoc\u00eda el Evangelio ni las bases de la fe ortodoxa conoc\u00eda al Cristo y le llevaba en su coraz\u00f3n para la eternidad. Hasta los rusos incr\u00e9dulos o agn\u00f3sticos, agrego yo, hasta los desesperados que no cre\u00edan o cre\u00edan no creer, hasta los que viv\u00edan presos de la terrible realidad cient\u00edfica y objetiva.<\/p>\r\n<p>En resoluci\u00f3n que ahora, separados Estado e Iglesia, y teniendo ambos que hacerse laicos, populares \u2014repito que este Estado actual republicano todav\u00eda no es laico, no es popular, aunque llegar\u00e1 a serlo\u2014 se ver\u00e1n obligados a refundir, m\u00e1s a\u00fan que a reformar, la religi\u00f3n popular, laica, que llegar\u00e1 a ser nacional y a la vez universal, o sea cat\u00f3lica, en el primitivo, genuino y propio sentido de este t\u00e9rmino tan desgastado y tan abusado. Y se acabar\u00e1, es de esperar, el tipo de los ateos que van a misa como protesta contra el Estado sin religi\u00f3n.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_371\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103154_2010067226\"><\/a><strong>Producir consumo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_372\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475486\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Cont\u00e9 en una de las reuniones del Comit\u00e9 de Cooperaci\u00f3n Intelectual de la Sociedad de Naciones un caso ocurrido hace unos a\u00f1os \u2014y en un caf\u00e9 de aqu\u00ed, de Madrid\u2014 con un hombre cult\u00edsimo, extraordinario lector, y que hab\u00eda viajado mucho instruy\u00e9ndose. Y es que al preguntarle si escrib\u00eda o hablaba en p\u00fablico \u2014no era profesor\u2014 o hac\u00eda algo m\u00e1s que animar su tertulia de caf\u00e9, y al negarlo, como alguno le dijese: \u201c\u00bfentonces usted no produce nada?\u201d, replic\u00f3 vivamente: \u201cproduzco consumo\u201d. Al enterarse de esta tan significativa an\u00e9cdota no faltaron algunos del n\u00famero de los tontos \u2014que seg\u00fan la Sagrada Escritura es infinito\u2014 que exclamaran, creyendo que yo lo hab\u00eda inventado: \u201c\u00a1Bah, otra paradoja!\u201d y alguno la llam\u00f3 \u201chumorada\u201d, pero las m\u00e1s de las personas enteradas se dieron perfecta cuenta de su valor. Porque el que consume, eso que llamamos cultura por ejemplo, lo produce tanto como el que llamamos productor de ella. Y es m\u00e1s dif\u00edcil aprender a escuchar y a leer que a hablar y a escribir. A tal punto que de los m\u00e1s de los escritores no saben leer lo que se nota cuando escriben sobre lo que se ha le\u00eddo. Todo lo cual es de clavo pasado y que por esto se olvida de puro sabido.<\/p>\r\n<p>La superioridad de un individuo y de un pueblo consiste m\u00e1s en lo que consume y en c\u00f3mo lo consume que en lo que produce y en c\u00f3mo lo produce. Y a\u00fan m\u00e1s, c\u00f3mo se divierte m\u00e1s que en c\u00f3mo trabaja. La honda cultura de un pueblo se conoce sobre todo en sus diversiones, en sus juegos.<\/p>\r\n<p>Ha habido \u00faltimamente en el mundo civilizado \u2014y aunque esto es noci\u00f3n corriente hay que repetirlo de continuo\u2014 una desproporci\u00f3n, un desencaje, entre la producci\u00f3n y el consumo. Se ha estado consumiendo para mantener una producci\u00f3n tir\u00e1nica \u2014el hombre esclavo de la m\u00e1quina y del mecanismo industrial\u2014 en vez de producir para el consumo natural y sano. Y lo mismo en el orden intelectual. Y hasta en el de las diversiones, \u00bfpues no se observa ello en el cine? \u00bfY en la industria literaria? \u00bfEs que hay tiempo ni sosiego de esp\u00edritu para leer sanamente, digiriendo lo que se lee, y palade\u00e1ndolo, cuanto se escribe? Cuando mis compa\u00f1eros de letras, repitiendo la famosa pregunta de Larra, de hace un siglo, si no se lee porque no se escribe o no se escribe por no se lee, se me quejan del escaso o ning\u00fan resultado que obtienen de sus producciones literarias, les digo siempre que es que no dan tiempo a los lectores a que puedan leer y que no saben ense\u00f1arles a leer. No cada lector est\u00e1 en disposici\u00f3n de dedicar cierto tiempo a aprender el dialecto individual de cada escritor, cuando \u00e9ste lo tiene. Y es locura aspirar a lograr en breve tiempo popularidad.<\/p>\r\n<p>Pero hay para el productor literario directo u original \u2014en el sentido de originario\u2014 un da\u00f1o mayor y es el del intermediario, el del que podr\u00edamos llamar vulgarizador, int\u00e9rprete o traductor. Que, como en toda otra industria hay en la literatura, y en lo art\u00edstico, y en general en la de la cultura, en cuanto industria, que lo es tambi\u00e9n, adem\u00e1s del productor y el consumidor que se a\u00fanan y hasta confunden, pues el que produce consumo y el que consume produce \u2014y produce consumiendo\u2014 hay adem\u00e1s de esos dos, otro agente y es el distribuidor, el administrador, el repartidor, o sea el intermediario. Y as\u00ed como los altos precios a que tiene que pagar el consumidor de g\u00e9neros materiales que consume se deben a la multitud de intermediarios, de detallistas, de revendedores, que se interponen entre \u00e9l y el productor, a punto de que no baja el precio de compra aunque baje el coste de producci\u00f3n, una cosa parecida ocurre en procesos de producci\u00f3n intelectual.<\/p>\r\n<p>Es indudable, por ejemplo, que hoy en Espa\u00f1a hay un exceso de producci\u00f3n de peri\u00f3dicos, lo que hace s\u00famamente dif\u00edcil su diferenciaci\u00f3n. Los que padecen de la enfermedad \u2014que lo es\u2014 de tener que leer cinco o seis o m\u00e1s peri\u00f3dicos al d\u00eda, se quejan de que todos vienen a decir poco m\u00e1s o menos lo mismo. Ni puede ser de otro modo. Para enterarse de los sucesos bastar\u00e1 con uno bien hecho, y en cuanto a los comentarlos y juicios \u00bfen qu\u00e9 se diferencian? Y llega esa cosa terrible a que le obliga al intermediario, al revendedor, la naturaleza misma del oficio que no vocaci\u00f3n, sino fatalidad econ\u00f3mica le forz\u00f3 a adoptar y es la de tener que \u2014as\u00ed \u201ctener que\u201d\u2014 acosar al productor m\u00e1s o menos originario para sonsacarle algo. De cada diez juicios, sentencias, comentarios o dichos que el lector lea por ah\u00ed que se atribuyen, le puedo asegurar que la mitad son pura invenci\u00f3n del revendedor y de los otros cinco, tres por lo menos est\u00e1n desfigurados. S\u00f3lo que no caigo en la tentaci\u00f3n de rectificarlos. Dejo correr lo que se me atribuye, por contrario que sea a mi sentir, y s\u00f3lo respondo de lo que firmo. Y tampoco de las traducciones o interpretaciones que se hacen de ello.<\/p>\r\n<p>\u00bfY c\u00f3mo defenderse cuando le llegan a uno a querer sonsacarle algo y sin pecar de grosero? Pues si uno se calla le interpretan el silencio. Y si habla ciernen lo que dice. Queda un recurso acaso y es dejar sin respuesta las preguntas y responder a lo que no se le pregunta a uno, seg\u00fan el socorrido m\u00e9todo llamado Olendorf. Pero ni este sirve.<\/p>\r\n<p>La causa principal de este lamentable hecho que est\u00e1 perturbando la sana correspondencia entre la producci\u00f3n y el consumo cultural es la triste tendencia de la masa semi-culta, del vulgo instruido, atacado de pereza mental, a clasificar a los escritores, a los publicistas, a los pensadores y a los sentidores. La terrible tendencia a querer ponerles etiquetas, a lo que llaman saber a que atenerse respecto a ellos. Ese pobre vulgo no quiere que le hagan sentir si no que le den sentido. \u00a1La de preguntas y consultas que recibo como si yo fuese una Enciclopedia y hasta un Diccionario!<\/p>\r\n<p>Claro est\u00e1 que hay otra masa de lectores, m\u00e1s verdaderamente pueblo, otra masa que aunque acaso menos instruida no es vulgo, que se entrega ingenuamente a la lectura, que sabe leer aunque no siempre comprenda bien lo que lee, que sabe producir consumo. Es el p\u00fablico que ha comparado tantas veces a aquellos cabreros \u2014cult\u00edsimos cabreros analfabetos\u2014 que oyeron a Don Quijote su discurso de la edad de oro y le regalaron por \u00e9l, a aquellos cult\u00edsimos cabreros analfabetos que no estaban alistados en ning\u00fan partido pol\u00edtico o social, que no se preocuparon de si el Caballero de la Triste Figura era de derecha o de izquierda, de si era burgu\u00e9s o proletario, individualista o colectivista, y que no acudieron luego a Sancho a que les explicara lo que hab\u00eda querido decir su amo. Y el que quiera saber m\u00e1s que lea en mi <em>Vida de Don Quijote y Sancho<\/em> lo que al respecto dije.<\/p>\r\n<p>Quedemos, pues, en que hay que aprender a producir consumo, a escuchar, a leer, a divertirse y, por doloroso que ello en cierto sentido resulte, a prescindir todo lo posible de intermediarios, revendedores, detallistas, int\u00e9rpretes y traductores.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_373\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103156_2010067226\"><\/a><strong>Prestigio<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_374\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475487\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En el <em>Dic<\/em><em>ci<\/em><em>onar<\/em><em>i<\/em><em>o manual e ilustrado de la Lengua Espa<\/em><em>\u00f1ol<\/em><em>a <\/em>que en el a\u00f1o 1927 public\u00f3 la Real Academia Espa\u00f1ola \u2014perd\u00f3n, en el ex-a\u00f1o y la ex-Real\u2014 se define as\u00ed el prestigio: \u201cPrestigio, m. Fascinaci\u00f3n que se atribuye a la magia o es causada por medio de un sortilegio. || Enga\u00f1o, ilusi\u00f3n o apariencia con que los prestigiadores emboban y embaucan al pueblo || Ascendiente, influencia, autoridad.\u201d Las dos primeras acepciones son las originarias, las hereditarias, las latinas; \u201cpraestigiae\u201d en lat\u00edn eran ilusiones, figuras fant\u00e1sticas como las que fingen las nubes; \u201cpraestigium\u201d era chartatanismo, impostura. \u00bfC\u00f3mo es que ha prevalecido, sobre todo en la jerga pol\u00edtica, la \u00faltima acepci\u00f3n, la bastarda? \u00bfEs acaso porque la autoridad no es en los m\u00e1s de los casos m\u00e1s que enga\u00f1o, ilusi\u00f3n y apariencia y sus apoderados prestigiadores si es que no prestidigitadores?<\/p>\r\n<p>\u00a1Pol\u00edtica de prestigio! Cuando o\u00edmos esto vi\u00e9nesenos a las mientes una frase muy en boga cuando era un mozo el que esto os dice, y era: \u201c\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1n a esto las naciones extranjeras?\u201d Unas veces como reproche y otras como gallard\u00eda, pues a\u00fan se recordaba la autoridad \u2014\u00bfenga\u00f1o?\u2014 que en Europa adquiri\u00f3 nuestra Constituci\u00f3n de 1812 \u2014que hasta fue copiada\u2014 cuando corri\u00f3 a toda ella nuestra palabra \u201cliberalismo\u201d. Que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, tuvo origen. Autoridad que no creemos llegue a alcanzar la actual Constituci\u00f3n y eso que se elaboraba y amasaba bajo el prestigio del: \u201c\u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n las naciones extranjeras?\u201d<\/p>\r\n<p>Claro est\u00e1 que el fervor renovador o revolucionario cuando trata de prestigiar una medida de gobierno y presentarla en todo su valor al examen de las naciones extranjeras se encuentra a menudo con las malas artes del sabio Frest\u00f3n. Del que dijo Don Quijote despu\u00e9s que le miraron el aposento de sus libros, previo escrutinio de ellos: \u201c... es un sabio encantador, grande enemigo m\u00edo, que me tiene ojeriza, por que sabe por sus artes y letras que tengo de venir, andando los tiempos, a pelear en singular batalla con un caballero a quien \u00e9l favorece y le tengo de vencer, sin que \u00e9l no pueda estorbar y por esto procura hacerme todos los sinsabores que puede...\u201d Y en nuestro caso \u2014aunque poco quijotesco\u2014 no se trata de un solo Frest\u00f3n, si no de toda una legi\u00f3n de Frestones. Que son los consabidos elementos extra\u00f1os, esas aves negras que anidan en la noche del gobierno y que no cesan de urdir y tramar confabulaciones e intrigas. Que suelen ser otros tantos prestigios, no pocas veces nebulosos. Es decir, figuras de nubes que dependen del viento que corra.<\/p>\r\n<p>Y por otra parte un estadista que se respete no puede adoptar una actitud que merezca el aplauso de su Frest\u00f3n, de su enemigo, porque se desprestigiar\u00eda. Don Quijote lo har\u00eda, pero Don Quijote no es pol\u00edtico. Don Quijote cree en aquello que dice: \u201cDel enemigo el consejo\u201d, pero un gobernante de prestigio, genial, no puede admitir consejos de nadie, y menos que de nadie, del enemigo. Y Frest\u00f3n que lo sabe se conduce diab\u00f3licamente. \u00bfC\u00f3mo? Ya lo explicaremos otra vez.<\/p>\r\n<p>Ahora que acude a nuestra Espa\u00f1a legi\u00f3n de corresponsales extranjeros, visitantes, turistas y curiosos, entre los cuales no suele faltar alg\u00fan Frest\u00f3n con su ojeriza, con frecuencia se encuentra uno de parte de ellos con preguntaa a las que no se sabe c\u00f3mo responder adecuadamente. \u00bfEs tan dif\u00edcil traduc\u00edrselas? Y no nos referimos a la traducci\u00f3n literal, ling\u00fc\u00edstica, si no a la otra, a la m\u00e1s honda. El caso de que venga a enterarse de nuestras cosas un publicista extranjero que no sepa espa\u00f1ol \u2014y no es raro el caso\u2014 es ciertamente lamentable, pero aun cuando lo sepa suele ocurrir que hay que traducirle a categor\u00edas pol\u00edticas, sociales, culturales de su pais y esto no es f\u00e1cil. \u00bfEs que son traducibles, por ejemplo, las etiquetas de los partidos pol\u00edticos? Y aun sonando casi igual.<\/p>\r\n<p>Y esto me trae como de la mano en esta divagaci\u00f3n sobre el prestigio al caso de quien para prestigiar a su patria, o mejor, para prestigiarse a s\u00ed mismo \u2014para enga\u00f1arse\u2014 escribe en su propia lengua para ser traducido, en vista de la traducci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 tristes efectos produce ello! \u00a1Qu\u00e9 triste cosa la que podr\u00edamos llamar literatura internacional! Pues lo internacional no es precisamente lo universal. No ya lo nacional, si no lo regional, y aun lo local se eleva a universal sin pasar por internacionalidad. Y en rigor nada hay m\u00e1s universal que lo m\u00e1s profundamente individual. Tal, por ejemplo, en su orden, el Kempis. Y cabe decir, en otro respecto, que mal se extiende a universalidad un autor o una obra cuando no ha llenado antes su propia patria, la de su lengua, desbordando de ella. Sin que valgan los casos en que un autor y su obra vuelvan a su patria prestigiados en el extranjero. Y cuenta que caben traducciones hasta en m\u00fasica y en pintura.<\/p>\r\n<p>Producir para ser traducido, sacrificando a ello, a la anhelada traducci\u00f3n, lo m\u00e1s \u00edntimo, lo intraductible acaso, he aqu\u00ed algo que da prestigio, s\u00ed, pero en el sentido originario y primitivo de este vocablo. Da prestigio, pero no autoridad, sino enga\u00f1o de autoridad. Y esto tanto m\u00e1s que en el arte y en la literatura, en la pol\u00edtica. En la pol\u00edtica de prestigio.<\/p>\r\n<p>\u00a1La de movimientos pol\u00edticos y sociales que se trata de traducir ahora al espa\u00f1ol, acaso para que luego los retraduzcan, los viertan a sus or\u00edgenes! Y se queden en un lenguaje internacional \u2014no universal\u2014 ll\u00e1mesele de derecha o de izquierda o de centro. Cuesti\u00f3n de prestigiar y de prestigiarse, de enga\u00f1ar y de enga\u00f1arse.<\/p>\r\n<p>Mas despu\u00e9s de todo \u00bf no ser\u00e1 la obra de la historia \u2014de la cultura si quer\u00e9is\u2014 crear un prestigio, un enga\u00f1o, que nos permita alimentarnos de ilusiones y de apariencias y embobar y embaucar con ellas al pueblo seg\u00fan la definici\u00f3n de la en 1927 Real Academia Espa\u00f1ola? Seis a\u00f1os han pasado desde entonces y el prefijo ex- ha borrado a los ojos de los cuitados no pocas cosas. \u00bfY si desde entonces, desde 1927, el prestigio no se habr\u00e1 convertido en ex-prestigio? \u00bfEn ex-enga\u00f1o, en desenga\u00f1o? Y puestos a hurgar en estos agoreros juegos de palabras, \u00bfno ser\u00e1 el desenga\u00f1o un desprestigio?<\/p>\r\n<p>\u00bfDesprestigio de qu\u00e9? \u00bfDel r\u00e9gimen? Y cuenta que esta denominaci\u00f3n de r\u00e9gimen (r.) es com\u00fan a rep\u00fablica (r.) y a reino (r.) que el r\u00e9gimen puede ser republicano o mon\u00e1rquico y aun mixto o mestizo. Y que a los llamados gubernamentales se les podr\u00eda llamar regimentales. Peque\u00f1eces, en fin, para enfervorizar a los sencillos. Mientras llega lo inevitable, en todos los tiempos, pa\u00edses y reg\u00edmenes, revisi\u00f3n, el inevitable \u201crecurso\u201d. El llamado progreso va en espiral.<\/p>\r\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces lo he dicho ya y lo vengo repitiendo, que el mundo, que el pueblo quiere ser enga\u00f1ado, quiere ser prestigiado, quiere ser embobado y embaucado! Y que hay que aprender a mirar a la verdad cara a cara.<\/p>\r\n<p>Mas \u00a1basta otra vez!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_375\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103158_2010067226\"><\/a><strong>La clase y el fajo. <\/strong><strong>Matizaciones<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_376\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475488\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u2014Sabe usted \u2014me dijo uno que se empe\u00f1a, no s\u00e9 por qu\u00e9, en decirse mi disc\u00edpulo\u2014 todo el mal presente de Espa\u00f1a en el orden pol\u00edtico viene de la falta de matizaci\u00f3n. No se matiza; todo es claroscuro violento, contrastes, como dijo usted estudiando el casticismo. Apenas hay m\u00e1s que extremistas...<\/p>\r\n<p>\u2014Extremosos, que no es lo mismo \u2014le interrump\u00ed.<\/p>\r\n<p>\u2014Bueno, extremosos o extremados. Y hay que aumentar los grupos, los matices...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY no traer\u00e1 eso mayor confusi\u00f3n? \u2014le dije.<\/p>\r\n<p>\u2014Confusi\u00f3n, efusi\u00f3n, infusi\u00f3n, difusi\u00f3n\u2026 \u2014mormoje\u00f3, y luego en voz alta\u2014: Hay que confundir, como dice aquel personaje de su novela de usted <em>Niebla<\/em>.<\/p>\r\n<p>\u2014Y usted, personaje m\u00edo \u2014le repliqu\u00e9\u2014, confunde, y otros muchos con usted, lo que me oye. Pero vengamos al caso de la matizaci\u00f3n pol\u00edtica; \u00bfqu\u00e9 es ello?<\/p>\r\n<p>\u2014Pues es \u2014dijo\u2014 que entre un amigo m\u00edo y yo nos hemos repartido el trabajo de formar dos nuevos partidos legitimistas din\u00e1sticos...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfMon\u00e1rquicos? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\r\n<p>\u2014O monarquizantes o como usted quiera \u2014me contest\u00f3\u2014, pues no entiendo de eso.<\/p>\r\n<p>\u2014Ni los otros \u2014le dije.<\/p>\r\n<p>\u2014Mi amigo se pronunciar\u00e1 por los herederos de los Infantes de la Cerda, si los hay y sean quienes fueren, y yo por los de don Amadeo de Saboya. Dos tradiciones, sabe usted, la una de hace siete siglos, me parece, y la otra de hace sesenta a\u00f1os. Hay que matizar la oposici\u00f3n al r\u00e9gimen. Espero que cerdistas y amade\u00edstas consigamos suavizar asperezas extremosas. Y ante todo cerrar el paso a la demagogia.<\/p>\r\n<p>\u2014Nov\u00edsimo estilo \u2014le dije\u2014. Pero ya ver\u00e1 usted c\u00f3mo se echan a buscar, los unos y los otros, lo que hay detr\u00e1s de ustedes. O dentro m\u00e1s bien.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfDentro? \u00a1Nada! \u2014mormoje\u00f3, y luego en voz alta\u2014: Pero usted, maestro, qu\u00e9 es lo que cree que va a venir?<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? Pues que al fin el instinto colectivo de conservaci\u00f3n, la necesidad vital de dar una tregua a esta guerra civil agotadora, aunque para volver luego a ella \u00a1claro!, har\u00e1 que el pueblo, rendido, se someta a eso que llaman por ah\u00ed nacionalismo, a un r\u00e9gimen en que una exigua minor\u00eda se haga casi totalidad, o un r\u00e9gimen totalitario, de Estado antiliberal, que acabe con lo que se llama clasismo, que uniforme a todos y a todos imponga una vida de privaciones materiales, intelectuales y hasta morales. O de otro modo, a un caciquismo, que es acaso todav\u00eda el r\u00e9gimen genuinamente espa\u00f1ol.<\/p>\r\n<p>\u2014Pero \u00bfy qui\u00e9n? \u2014me pregunt\u00f3 fingiendo alarma.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n? \u2014le contest\u00e9\u2014. Cualquiera, un nadie, un desconocido e inconocible. \u00bfQui\u00e9n? Cualquier zascandil, cualquier badulaque, cualquier botarate fotog\u00e9nico y con facultades histri\u00f3nicas. Ya se encargar\u00e1 luego el pueblo rendido y encantado de reconocerle genio para que una generaci\u00f3n futura se lo regatee y aun niegue y luego otra se lo vuelva a reconocer y as\u00ed de seguida. \u00bfQui\u00e9n? \u00bfQu\u00e9 importa eso? \u201cEl mundo quiere ser enga\u00f1ado\u201d, me ha o\u00eddo usted repetir esta vieja sentencia latina. Pues bien; el pueblo quiere ser sometido y renuncia a la libertad para ganar seguridad y sosiego.<\/p>\r\n<p>\u2014Pero es el fascismo, o fajismo, como usted acostumbra decir\u2026<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 mas da el mote? \u00bfEs que hay hoy aqu\u00ed mayores fajistas que esos denunciadores del fajo? \u00bfEsos a quienes otros llaman clasistas? Clasismo y fajismo son la misma cosa.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfPero le parece a usted bien eso? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Ya sali\u00f3 aquello! \u2014estrump\u00ed malhumorado\u2014. Cada vez que emito un juicio o siquiera un supuesto hist\u00f3rico se empe\u00f1an en que hago un juicio valorativo. A m\u00ed, liberal ante todo, puede parecerme eso mejor o peor; mas mi parecer no tiene que ver con mis pron\u00f3sticos. No ser\u00e1 usted de los que creen que se evita el estallido de una caldera rompiendo el man\u00f3metro, o de una tormenta rompiendo los bar\u00f3metros. Y si me pareciese mal eso que preveo, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\r\n<p>\u2014S\u00ed \u2014acot\u00f3\u2014, usted se atendr\u00e1 a lo de que no hay mal que por bien no venga...<\/p>\r\n<p>\u2014Como no hay \u2014le repliqu\u00e9\u2014 bien que por mal no venga...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Siempre la dial\u00e9ctica! \u2014mormoje\u00f3.<\/p>\r\n<p>Y yo, en voz alta:<\/p>\r\n<p>\u2014Y lo que ustedes, los cuitados, llaman el pesimismo, y que es apechugar con la verdad por terrible que sea. \u201cLa verdad os har\u00e1 libres\u201d, dice la Escritura cristiana, y la verdad nos hace libres de esta vida.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfHay otra? \u2014me pregunt\u00f3 al o\u00eddo.<\/p>\r\n<p>\u2014Dejemos eso \u2014le contest\u00e9 d\u00e1ndole un codazo\u2014. Esta guerra civil para renovarse necesita de una tregua; a esta s\u00edstole, a esta contracci\u00f3n, tiene que suceder una di\u00e1stole, una distracci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfDistracci\u00f3n llama usted \u2014me dijo\u2014 a ese r\u00e9gimen caciquil o fajista?<\/p>\r\n<p>\u2014Distracci\u00f3n en un respecto, contracci\u00f3n en otro. Pero cr\u00e9ame que lo m\u00e1s probable es que vayamos a ello. A que conspiran los que m\u00e1s dicen oponerse a su venida. La lucha de clases acaba ah\u00ed. Y ahora puede usted dedicarse a formular el programa, bien matizado, del partido amade\u00edsta y su amigo el del partido cerdista. \u00a1Y la de apuntados que tendr\u00e1 el cerdismo! Y prep\u00e1rense a que los otros, los clasistas, les llamen fascistas...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Pero si esos majaderos no saben lo que es el fascio! \u2014exclam\u00f3.<\/p>\r\n<p>\u2014No, ni ustedes tampoco \u2014le repliqu\u00e9\u2014. Pero como ellos y ustedes, y clasistas y cerdistas y todos sienten la necesidad de unidad, de sosiego, de reposo y de sumisi\u00f3n, as\u00ed, de sumisi\u00f3n, acabar\u00e1n por someterse al grupo que represente cualquier zascandil, badulaque, botarate fotog\u00e9nico con facultades histri\u00f3nicas. Y si no aparece, lo inventar\u00e1n entre todos.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY usted? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfYo? \u2014le dije\u2014. Yo me quedar\u00e9 contemplando la historia y esperando... a la esperanza. Y con el temor de tener que morirme de risa, que es la peor muerte.<\/p>\r\n<p>\u2014Pero \u00bfc\u00f3mo evitarlo? \u2014murmur\u00f3.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo? \u2014le dije encogi\u00e9ndome de hombros\u2014. Eso a ustedes, los actores y accionistas (republicanos, populares y ciudadanos) desde los cavern\u00edcolas a los tabern\u00edcolas pasando por el medio, accionarios o accionistas y reaccionarios o reaccionistas, a ustedes...<\/p>\r\n<p>\u2014Pero en principio\u2026 \u2014insisti\u00f3.<\/p>\r\n<p>\u2014En principio (en el principio era el verbo) todo est\u00e1 bien hasta el cerdismo, pero a la postre... A la postre me temo que acabar\u00e9is postr\u00e1ndoos todos a los pies del desconocido botarate fotog\u00e9nico, todos, tradicionalistas y revolucioneros, los de la L. E. F. y los de la D. P. R. y los de la P. S. T. (\u00a1pst!) y los de la R. I. P. y los de la Q. Q. y los de todas las dem\u00e1s monsergas iniciales...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Es la vida! \u2014sentenci\u00f3 bajando la cabeza.<\/p>\r\n<p>Le di de espalda. Y all\u00ed sigue acech\u00e1ndome y enturbi\u00e1ndome con su mirada el porvenir, para hundirme a\u00fan m\u00e1s en zozobra malenc\u00f3nica.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_377\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103160_2010067226\"><\/a><strong>Los hombres de cada d\u00eda<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_378\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475489\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Poquito a poco y callandito va haci\u00e9ndose su vida \u2014su vidita\u2014 de cada d\u00eda este hombrecito de cada d\u00eda, cotidiano, diario. No el llamado hombre del d\u00eda \u2014\u00a1soberano enga\u00f1o!\u2014 sino el verdadero hombre del verdadero d\u00eda, del d\u00eda eterno. Pues toda su vida es un s\u00f3lo d\u00eda y acaba por vivir la eternidad toda en ese s\u00f3lo d\u00eda que es su vida. El suceso del d\u00eda, de cada d\u00eda, es para \u00e9l el hecho de siempre. Pero el suceso cotidiano, el que se repite, el de ayer y el de ma\u00f1ana. Su ayer es un ma\u00f1ana; su ma\u00f1ana es un ayer. \u201cEs\u201d y no \u201cfue\u201d en un caso; \u201ces\u201d y no \u201cser\u00e1\u201d en el otro. \u00bfEs que hace tiempo para matarlo? Y para resucitarlo. El hombre de cada d\u00eda est\u00e1 naciendo diariamente. Y cada ma\u00f1ana, al despertarse, y cada noche, al ir a dormirse, reza: \u201c\u00a1La vida nuestra de cada d\u00eda d\u00e1nosla hoy, Se\u00f1or!\u201d. Para \u00e9l todos los d\u00edas son domingos. No conoce el profundo amargo sentimiento que le revel\u00f3 a Leopardi aquel su hermos\u00edsimo canto \u201cEl s\u00e1bado en la aldea\u201d. El hombre de cada d\u00eda en la aldea, en el campo, o en la ciudad, en la calle, mira a las estrellas sin desesperaci\u00f3n ni esperanza. Vive mir\u00e1ndolas. Y le ven las estrellas de cada noche.<\/p>\r\n<p>Este hombre de cada d\u00eda, cotidiano, no va a m\u00edtines \u2014o \u201cmetingnes\u201d\u2014 de ninguna clase y menos a o\u00edr a energ\u00famenos, o pose\u00eddos, a extremosos de extremos o de medios. Ni a los otros. Quiere, por instinto, conservar la sanidad de su juicio cotidiano. \u00bfEs que es neutral? \u00bfEs que pertenece a la masa neutral? \u00bfNeutral, es decir, ni de uno ni de otro? No; m\u00e1s bien, en el fondo, y sin saberlo \u00e9l mismo, \u201calterutral\u201d, de uno y de otro. Est\u00e1 conforme con todos mientras no le rompan su d\u00eda, y mientras de noche le dejen mirar a las estrellas. O a la luna.<\/p>\r\n<p>\u00bfY para qu\u00e9 va a o\u00edr a esos m\u00edtines o metingnes? \u00bfPor curiosidad? Columbra, m\u00e1s bien husmea, que esa curiosidad puede pagarse muy cara, acaso con la vida. Y si luchan en \u00e9l la curiosidad y el miedo vence \u00e9ste. \u00bfQui\u00e9n le mete a uno en apreturas y en l\u00edos? Hay que huir de aglomeraciones.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue este hombre de cada d\u00eda es un pobre hombre, es un tonto, dicho en redondo? No, no es un tonto. Ser\u00e1 un pobre hombre, un pobre en esp\u00edritu, como aquellos a quienes en el arranque de su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a prometi\u00f3 el Cristo el reino de los cielos, o sea el d\u00eda eterno, pero no es un tonto. Porque el tonto, si pobre en esp\u00edritu es rico en malicia. \u0415l tonto es receloso y por recelo se mete en todos los fregados. Va a ver si le conocen, si le descubren.<\/p>\r\n<p>\u00bfHay una tonter\u00eda inconciente? Acaso, pero entonces es algo patol\u00f3gico que merece otro nombre. Pero hay la tonter\u00eda conciente, suspicaz, recelosa. Y \u00e9sta, tonter\u00eda nativa, cuando se encona llega a ser una enfermedad peligrosa para los pr\u00f3jimos. \u00bfEs que el tonto se convence por s\u00ed de que lo es? Ah, no, pues entonces deja en cierto modo de serlo.<\/p>\r\n<p>Cuenta Oliver Wendell Holmes en <em>El aut\u00f3crata de la mesa redonda<\/em> \u2014\u00bfpero cu\u00e1ndo se traducir\u00e1 esto al espa\u00f1ol?\u2014 de un pobre hombre a quien todo le sal\u00eda mal y se desesperaba por ello hasta que un buen d\u00eda cay\u00f3 en la cuenta de que era porque andaba muy escaso de entendimiento y aquel d\u00eda sinti\u00f3 un soberano alivio, un gran gozo de liberaci\u00f3n al comprender que no era la culpa de \u00e9l sino de Dios que no le dot\u00f3 de m\u00e1s inteligencia. Descarg\u00f3 su responsabilidad y pudo, aunque en otro sentido \u2014y esto a\u00f1ado yo a lo de Holmes\u2014, lo de Don Juan Tenorio: \u201cde mis pasos en la tierra responda el cielo y no yo!\u201d<\/p>\r\n<p>Pero este tonto resignado, que se descubre tal, no es propiamente un tonto aunque acaso algo m\u00e1s tr\u00e1gico. Suele ser a las veces el \u201cdesesperado\u201d, esta denominaci\u00f3n tan espa\u00f1ola y que ha pasado a otras lenguas. Mas hay otro desesperado, m\u00e1s enconoso y m\u00e1s peligroso y es no el que se descubre a s\u00ed mismo que carece de entendimiento y a\u00fan de sentido, sino el que descubre que los dem\u00e1s no le descubren entendimiento ni sentido algunos, que los dem\u00e1s le tienen por deficiente mental. Lo que produce eso que los psicoanalistas llaman ahora un complejo de inferioridad.<\/p>\r\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 papel est\u00e1 jugando hoy este complejo en nuestra Espa\u00f1a! No s\u00e9 si ser\u00e1 verdad o no lo que un eminente psiquiatra espa\u00f1ol, hace a\u00f1os fallecido, me dec\u00eda y es que en Espa\u00f1a se dan entre los anormales en mayor proporci\u00f3n que en otras parte el onanismo, la envidia y la man\u00eda persecutoria. Tres formas de una misma enfermedad. Que en tiempos medievales se llamaba tambi\u00e9n aced\u00eda.<\/p>\r\n<p>No, el hombre de cada d\u00eda, el sencillo hombre de cada d\u00eda, no suele ser ni onanista ni envidioso ni se cree perseguido. Y no espero, \u00a1claro est\u00e1!, que \u00e9l me lo confirme. Porque ni el hombre de cada d\u00eda me va a leer \u2014\u00bfpara qu\u00e9?\u2014 ni yo escribo para que \u00e9l me lea. El hombre de cada d\u00eda no lee nuestras cosas y hace bien. \u00bfQu\u00e9 le vamos a decir que le importe y que no lo sepa? Y no es que no le importe nada, no. Si acaso alguna vez se detiene a o\u00edrnos es a o\u00edrnos hablar y no a o\u00edrnos decir algo. Le atrae el ritmo del lenguaje, acaso el timbre de la voz. El hombre de cada d\u00eda, sobre todo en el campo, es el cabrero de Don Quijote. Y estos cabreros que oyen al Caballero al azar de los caminos, al aire libre, sin reclamo previo, sin licencia del alcalde, no se congregan en mitin como no est\u00e9n tocados de esas terribles enfermedades. Que se encumbran en resentimiento.<\/p>\r\n<p>Los hombres del d\u00eda empiezan a sacar de su quicio eterno \u2014eterno m\u00e1s bien que tradicional\u2014 a los hombres de cada d\u00eda. Les est\u00e1n enfusando el terrible y fat\u00eddico morbo \u2014un verdadero muermo\u2014 en que tanto y tan amargamente hurg\u00f3 Quevedo.<\/p>\r\n<p>Y ahora voy a releer el <em>Diario de un escritor<\/em> del profeta Dostoyeusqui.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_379\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325438446\"><\/a><strong>Dostoyeusqui, sobre la lengua<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_380\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326439447\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00a1Hoy viernes, d\u00eda 9, gracias a Dios! Gracias a Dios que con esto de la crisis de Gobierno y acaso de Parlamento, se limpia uno de ciertos malsanos escozores y rompiendo cuartillas ya escritas en que aparecen efectos del sarpullido, se cuida de volver, sin esperar a que la crisis se resuelva \u2014abriendo otra\u2014 a regiones m\u00e1s serenas. Terminaba mi anterior Comentario, el de \u201cLos hombres de cada d\u00eda\u201d, dici\u00e9ndoos, lectores, que iba a releer el <em>Diario de un escritor<\/em>, del profeta Dostoyeusqui. Y as\u00ed lo hice. Y ahora en vez de comentar pasajes de ese Diario que me llevar\u00edan a derrames de malhumorada amargura, quiero detenerme en uno en que hablaba de la lengua, de la lengua rusa descuidada y estropeada por los rusos \u2014sobre todo arist\u00f3cratas\u2014, turistas en el extranjero, empe\u00f1ados en hablar una jerga afrancesada, que no franc\u00e9s. Lo que dice en ese pasaje Dostoyeusqui no es muy original en cuanto a concepto, pero lo es en cuanto a expresi\u00f3n, y la ver-dadera originalidad no estriba en el concepto, sino en la expresi\u00f3n. No se crean ideas, sino expresiones. Y vengamos al pasaje que, desgraciadamente, he de traducirlo de una traducci\u00f3n francesa, pues no s\u00e9 ruso.<\/p>\r\n<p>\u201cLa lengua es, sin duda, la forma, el cuerpo, la envoltura del pensamiento \u2014in\u00fatil explicar por el momento lo que es el pensamiento.\u201d As\u00ed escrib\u00eda el profeta ruso, y yo digo que la lengua no es la forma, el cuerpo o la envoltura del pensamiento, sino que es el pensamiento mismo. No es que se piense con palabras \u2014u otros signos, como los pict\u00f3ricos y los pl\u00e1sticos\u2014, sino que se piensa palabras. Cuando Descartes se dijo aquello de: \u201cJe pense donc je suis\u201d \u2014y como se lo dijo a s\u00ed mismo en franc\u00e9s, antes de traducirlo al lat\u00edn, en franc\u00e9s lo cito\u2014, debi\u00f3 a\u00f1adir, o... \u201cje suis je\u201d o mejor \u201cmoi\u201d, o \u201cje suis pens\u00e9e\u201d. Pienso luego soy yo o luego soy pensamiento. Es decir, lenguaje, palabra.<\/p>\r\n<p>\u201cLa lengua \u2014prosigue Dostoyeusqui\u2014 es dicho de otro modo, la palabra \u00faltima y definitiva del desarrollo org\u00e1nico. De donde resulta claro que cuanto m\u00e1s rica sea esa materia, lo mismo que las formas de pensamientos escogidas para expresarla, ser\u00e9 m\u00e1s dichoso en la vida, responsable para conmigo mismo y para con los otros, comprensible para m\u00ed mismo y para los dem\u00e1s y ser\u00e9 m\u00e1s due\u00f1o y m\u00e1s vencedor, dir\u00e9 tambi\u00e9n m\u00e1s pronto lo que tenga que decir y comprender\u00e9 m\u00e1s hondamente lo que he querido decir; ser\u00e9 m\u00e1s fuerte y m\u00e1s tranquilo de esp\u00edritu, y, naturalmente, ser\u00e9 m\u00e1s inteligente.\u201d<\/p>\r\n<p>Esto no tiene desperdicio. Y se siente que era la lengua misma rusa \u2014que es, como toda lengua viva, una religi\u00f3n\u2014, la que en Dostoyeusqui dec\u00eda, esto es, pensaba as\u00ed.<\/p>\r\n<p>Y prosigue: \u201cEl hombre, aunque pueda pensar con la rapidez del rel\u00e1mpago, no piensa, sin embargo, jam\u00e1s, con tanta rapidez como habla. \u00bfPor qu\u00e9? Porque se ve obligado a pensar en una cierta lengua. Y de hecho podemos no tener conciencia de pensar en una lengua cualquiera, pero no dejar de ser as\u00ed, y si no pensamos con palabras, es decir, pronunci\u00e1ndolas mentalmente, pensamos, en todo caso, por la fuerza elemental de esa lengua en que hemos escogido pensar, si cabe expresarse as\u00ed.\u201d<\/p>\r\n<p>\u00a1Cu\u00e1nta doctrina en este sencillo pasaje! Los m\u00e1s hablan m\u00e1s de prisa que piensan, sin ir cobrando conciencia de las palabras. Cuando hace unos d\u00edas un orador en las Cortes distingu\u00eda entre su intenci\u00f3n y su expresi\u00f3n al hablar, record\u00e9 una cosa que acostumbro a repetir cuando alguien me dice: \u201cver\u00e1 usted lo que quiero decir\u201d y es: \u201cno me importa tanto lo que usted quiere decir como lo que uno dice sin querer\u201d. Y no pocas veces lo que uno dice sin querer es lo que la lengua, arca de la tradici\u00f3n nacional, quiere que diga.<\/p>\r\n<p>\u00a1Arca de la tradici\u00f3n nacional! Aqu\u00ed est\u00e1 la base. La lengua encierra toda la tradici\u00f3n de un pueblo, incluso las contradicciones de esa tradici\u00f3n, toda su religi\u00f3n y toda su mitolog\u00eda. Y no es posible ense\u00f1arle a un ni\u00f1o a que cobre conciencia de la lengua en que piensan sus padres y piensan sus compa\u00f1eros sin que cobre conciencia de esa tradici\u00f3n, de esa religi\u00f3n, de esa mitolog\u00eda. No se puede ense\u00f1ar a la juventud a que piense en su lengua nacional, en su lengua patria, en la lengua que le hace el pensamiento, sin guiarla a que haga juicios de valor sobre la tradici\u00f3n en esa lengua expresada.<\/p>\r\n<p>En la escuela primaria lo que hay que ense\u00f1ar es ante todo a leer, a escribir y a contar, y lo dem\u00e1s de a\u00f1adidura. O mejor lo dem\u00e1s se aprende leyendo y oyendo leer. Un buen maestro es ante todo un buen lector. Leer es esforzarse en adquirir conciencia de lo que se dice.<\/p>\r\n<p>La lengua nacional, la lengua patria, la lengua popular, esto es: laica \u2014hay que repetir a cada paso que laico no quiere decir sino popular\u2014, es la sustancia de la tradici\u00f3n popular, de la religi\u00f3n popular.<\/p>\r\n<p>Hay, sin embargo, una expresi\u00f3n de Dostoyeusqui a la que hay que oponer reparo y es cuando habla de \u201cesa lengua en que hemos escogido pensar, si cabe expresarse as\u00ed\u201d. No, el ni\u00f1o \u2014ni el grande\u2014 no ha escogido pensar en la lengua en que piense, como no ha escogido patria. Ni es m\u00e1s que un desatino pretender que hasta que el ni\u00f1o no puede escoger la lengua en que ha de pensar, no se deba darle juicios valorativos sobre la lengua en que, por herencia y \u00e1mbito, piensa. Si el ni\u00f1o, por ejemplo, oye el nombre de Dios, el de Cristo, el de su Madre, aunque sea en blasfemias, es locura pretender escamotear el valor de esos nombres. La llamada neutralidad en estos casos no es m\u00e1s que un caso de estupidez. Y de la peor estupidez, que es la estupidez laicista, teniendo en cuenta que laicista no es laica, sino todo lo contrario.<\/p>\r\n<p>M\u00e1s adelante el ni\u00f1o aprende una cierta jerga cient\u00edfica \u2014a las veces pseudo-cient\u00edfica\u2014, la de los libros de texto, y aqu\u00ed entra para el maestro otra tarea. \u00bfSe piensa en esa jerga? Indudablemente, pero muy de otro modo que en la lengua popular, tradicional, vital. En la lengua tradicional, con su tesoro religioso y mitol\u00f3gico, se piensa con las entra\u00f1as, entra\u00f1adamente, se piensa y se siente, pero\u2026 \u00bfen la otra? \u00bfHay acaso quien crea que esas teor\u00edas de econom\u00eda pol\u00edtica en f\u00f3rmulas que se dice cient\u00edficas \u2014\u00a1y c\u00f3mo redondean la boca al pronunciar este ep\u00edteto los pol\u00edticos econ\u00f3micos y sociol\u00f3gicos!\u2014 cabe pensarlas como se piensa las ingenuas relaciones mitol\u00f3gicas que se recibieron, despu\u00e9s de la leche de los pechos, de las palabras de la boca de nuestra madre?<\/p>\r\n<p>La lengua es la tradici\u00f3n viva, popular, laica, y hay que santificar sus nombres, sus palabras. Y lo otro es estupidez \u201cpopulista\u201d acaso \u2014pase el vocablo\u2014, pero antipopular.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_381\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103162_2010067226\"><\/a><strong>La lengua de fuego se pone en la tierra<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_382\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458463462464\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Huir de la Capital del Estado, de la gran Ciudad urbana, de la ex Corte de Espa\u00f1a y, sobre todo, de su C\u00e1mara \u2014con sus camarillas\u2014, re\u00f1idero de partidos y facciones; huir de sus pasillos tragic\u00f3micos. Partidos que se agitan fuera de los cuidados de los pueblos de la naci\u00f3n. Uno se llama agrario; agrario y no campesino. Alguna vez hemos o\u00eddo all\u00ed hablar del agro. Culteranismo puro. \u00a1El campo! \u00a1La tierra! \u00a1La tierra de pan llevar! Y huir de la ex Corte y, sobre todo, de su C\u00e1mara, para refugiarse en la vieja ciudad campesina, aldeana, noblemente aldeana, con sus torres del color dorado del trigo, trigue\u00f1a, ce\u00f1ida de eras donde huele a tamo en \u00e9poca del cernimiento \u2014crisis\u2014 de las parvas.<\/p>\r\n<p>En el camino de la huida, rodeado de verdura, bastidores del campo, cerrando el horizonte monta\u00f1as sosegadas que dicen paz. Lleg\u00f3 el atardecer; iba a ponerse el sol. De una nube negra bajaba, y al verlo mi nietecito exclam\u00f3: \u201cMira: esa nube saca la lengua.\u201d Una lengua que parec\u00eda ensangrentada. \u00bfHabr\u00eda, acaso, lamido sangre? \u00bfIba, acaso, a lamerla? Era lengua de sangre y de fuego, de sangre de fuego y de fuego de sangre. Quema la sangre y sangra el fuego.<\/p>\r\n<p>Y huyendo de luchas \u2014de luchas inciviles\u2014, ir tal vez a caer en campo de otras luchas m\u00e1s inciviles a\u00fan. \u00bfLucha de clases? De clases no, sino de profesiones, de c\u00e1bilas, de cantones, de clientelas. \u00bfClasismo? Clasismo no, sino cantonalismo. Otro cantonalismo que aquel de 1873, pero tan destructor. Por una parte, la vieja lucha entre Ca\u00edn, el labrador, y Abel, el ganadero; pero por otra parte, la lucha entre labradores y labriegos, colonos y jornaleros, entre peque\u00f1os de Espa\u00f1a. \u00bfQu\u00e9 es eso de la grandeza? \u00bfQu\u00e9 es eso del se\u00f1or\u00edo de los grandes? La lucha no est\u00e1 ya ah\u00ed, sino entre sembradores y segadores. El que ara, el que siembra, ama la tierra; el que s\u00f3lo siega la mies, y por jornal, la aborrece. No quiere tierra; \u00bfpara qu\u00e9?; quiere jornal. Y por muy dentro de su \u00e1nimo, quiere arruinar al labrador. Es el resentimiento del siervo.<\/p>\r\n<p>Cuando alguna vez se les ha dicho: \u201c\u00a1Entrad en la finca, segad la mies y llev\u00e1osla!\u201d, no lo han querido. Saben muy bien que no podr\u00edan sacarle el valor del jornal que no les puede dar el labrador. \u00bfQu\u00e9 saben ellos de vender y de comprar? Los pobres labriegos saben llevar a cabo las operaciones mec\u00e1nicas, arar como los bueyes o las mulas; pero qu\u00e9 es lo que conviene cultivar, cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo se adquieren las primeras materias, y cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo se vende el producto, de esto apenas saben nada. Y viven bajo una tradici\u00f3n enga\u00f1osa de una enga\u00f1osa riqueza de la tierra. Imag\u00ednanse que son injusticias de econom\u00eda pol\u00edtica lo que son fatalidades de econom\u00eda natural. A las veces protestan contra el hecho de que se deje inculto lo que en rigor es incultivable. Y que si se empe\u00f1a alguien en cultivarlo s\u00f3lo lograr\u00e1 depreciar el valor medio de todo lo dem\u00e1s.<\/p>\r\n<p>Y luego se habla \u2014se habla\u2014 de reparto. Se les habla de \u00e9l. Pero, \u00bfes que saben lo que quieren repartirse? \u00bfEs la tierra? \u00bfEs su producto, sin tener que producirlo ellos mismos? El bueno de Joaqu\u00edn Costa, esp\u00edritu hondamente tradicionalista, estudi\u00f3 el colectivismo agrario de la antigua Espa\u00f1a. Pero, \u00bfes que ellos se sienten colectivistas? \u00bfC\u00f3mo y por qu\u00e9 acabaron las tierras comunales ? \u00bfNo fueron acaso los pueblos mismos, reacios a formarse en comunidades, los que acabaron con ellas? \u00bfNo se las repartieron entre los vecinos y luego cada uno vendi\u00f3 en cuanto pudo su porci\u00f3n? Muchos de esos ya hoy m\u00edticos latifundios, \u00bfse constituyeron por donaciones regias o por abandono de las comunidades populares? Se repite lo de Plinio de que los latifundios perdieron a Italia; pero habr\u00eda que ver si le perdieron los latifundios o si \u00e9stos no fueron una consecuencia de una perdici\u00f3n que obedeci\u00f3 a otras causas. Porque las nociones de causa y de efecto, en el sentido mec\u00e1nico, en la concepci\u00f3n materialista de la historia, son extremadamente falaces. Y Dios sabe si hoy no vamos acerc\u00e1ndonos en esto de la econom\u00eda rural, como en otras cosas, a una nueva Edad Media. Y luego lo que llam\u00f3 Marx el ej\u00e9rcito de reserva del proletariado, que le hay en el campesino, y tantas rosas m\u00e1s.<\/p>\r\n<p>\u00bfRevoluci\u00f3n? Sin duda; pero no la que creen estar haciendo los pol\u00edticos, sino la que se hace ella sola y sufren los pueblos. No la que creen dirigir desde la C\u00e1mara de la ex Corte los t\u00e9cnicos de la revoluci\u00f3n, pedantes de socialismo \u2014o lo que sea\u2014 agrario los m\u00e1s de ellos, que sin estad\u00edsticas, sin informaciones, persiguen quimeras. \u00bfHay, por ejemplo, nada m\u00e1s disparatado que confiscar tierras de la llamada grandeza sin tener un concepto justo y claro de lo que la grandeza sea? \u201c\u00a1Es la revoluci\u00f3n!\u201d, dicen. S\u00ed; tambi\u00e9n fue \u2014dicen\u2014 la revoluci\u00f3n aquello de la quema de las iglesias y los conventos. Y as\u00ed se est\u00e1 quemando a Espa\u00f1a, como si las cenizas pudiesen servir luego de abono. Es una econom\u00eda, sin duda.<\/p>\r\n<p>Y recordaba al ver ponerse el sol, lengua de fuego, sobre esta tierra sufrida de Castilla los a\u00f1os en que recorr\u00edamos estos campos predicando la revoluci\u00f3n agraria y creyendo despertar el sentimiento de colectividad, de comunidad. Y ahora sentimos que lo que se despierta es el sentimiento de cantonalismo, de anarquismo. Y recordaba aquella campa\u00f1a cuando desapareci\u00f3 un municipio entero, cuando las vacas y las ovejas se comieron a los hombres \u2014seg\u00fan la ya t\u00edpica expresi\u00f3n\u2014, para venir ahora a comprender que cuando no son las reses las que echan, las que obligan a emigrar a los hombres \u2014Abel, el pastor, arroja a Ca\u00edn el labrador\u2014, son los hombres los que se devoran los unos a los otros. Y a esto, a que los hombres se devoren los unos a los otros, es a lo que llamamos revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>La lengua de fuego se puso en la tierra castellana.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_383\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103164_2010067226\"><\/a><strong>S\u00e9neca en M\u00e9rida<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_384\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475484\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201c\u00a1Ay, ay, huideros, P\u00f3stumo, P\u00f3stumo, se escurren los a\u00f1os!\u201d, cant\u00f3 Horacio, y Lucano<a href=\"footnotes.xhtml#footnote-0003\"><sup>3<\/sup><\/a><a id=\"fnreturn-0003\"><\/a> cant\u00f3: \u201c\u00a1Hasta las ruinas perecer\u00e1n!\u201d Pero es al contemplar las ruinas, en que muerden los siglos, cuando se nos antoja que los a\u00f1os, lejos de huir escurri\u00e9ndose, qu\u00e9danse y se fijan, pues nada como una ruina robusta da la sensaci\u00f3n de permanencia. En ella suele abrigarse vida al seguro. En las pingorotas de los grandes raigones que del antiguo acueducto de M\u00e9rida \u2014Em\u00e9rita Augusta\u2014 quedan anidan cig\u00fce\u00f1as, que vuelven cada a\u00f1o. Las mismas de hace siglos. Que si el pueblo campesino cree inmortales a los vencejos, \u00bfpor qu\u00e9 no las cig\u00fce\u00f1as? Sus cuerpos perecer\u00e1n acaso, pero sus \u00e1nimas son las mismas, benditas, de las cig\u00fce\u00f1as del Imperio Romano y del Visig\u00f3tico y del Ar\u00e1bigo. Y las \u00e1nimas de las ruinas tampoco perecen, sobre todo cuando lo son de construcciones construidas, como las romanas, a durar para siempre mientras dure historia. Para las cig\u00fce\u00f1as de M\u00e9rida que avizoran en redondo el campo, \u00bfqu\u00e9 es lo que ha cambiado en Espa\u00f1a? Hay en torno a M\u00e9rida, en campos ib\u00e9ricos, luchas como las que arrastraron la ruina de la civilizaci\u00f3n ces\u00e1rea pagana, la de S\u00e9neca el cordob\u00e9s. \u00bfRuina? En ella siguen anidando nuestros esp\u00edritus civiles; de ella, de esa ruina, se hizo nuestro derecho.<\/p>\r\n<p>M\u00e1s triste que las ruinas en sus asientos nativos, en sus solares, es el museo en que se hacinan sus cachos ornamentales. En el Museo \u2014cementerio arqueol\u00f3gico\u2014 de M\u00e9rida nos cabe so\u00f1ar lo que hubo de haber sido Em\u00e9rita Augusta. Hay \u00e1nima en las estatuas truncas. Al mirar aquella testuz de robusto toro romano so\u00f1aban en el escueto y enjuto bisonte ib\u00e9rico de Altamira. Que no hay para so\u00f1ar como las ruinas. \u00a1Qu\u00e9 de ruinas, de ensue\u00f1os, no se fragua uno al mirar, cara al cielo, ruinas de nubes! Museo viene de musa y dice poes\u00eda, creaci\u00f3n. Poes\u00eda de las ruinas que crean y re-crean, que se crean y se re-crean, se rehacen.<\/p>\r\n<p>El teatro de M\u00e9rida, a cielo abierto de Espa\u00f1a. Ha sido desenterrado \u2014\u00a1tanta tradici\u00f3n hispano-romana por desenterrar!\u2014 gracias, sobre todo, al benem\u00e9rito M\u00e9lida, y hoy, al sol, nos habla de un secular pasado de grandeza. Todo lo que se hizo a durar para siempre vuelve a ser restaurado, de una o de otra manera; s\u00f3lo perecen las ruinas que se construyeron como tales, a queriendas o sin quererlo. Dec\u00edame una vez un campesino se\u00f1alando a una vieja peque\u00f1a ciudad que columbr\u00e1bamos a lo lejos \u2014sus torres cortaban el horizonte\u2014: \u201c\u00bfqu\u00e9 quiere usted esperar de una ciudad as\u00ed, perdida en medio del campo?\u201d, y como yo le acotara: \u201c\u00a1y tan llena de ruinas!\u201d, agreg\u00f3: \u201cdesde que las construyen.\u201d Y \u00e9stas son las que perecen en seguida, mordidas por recursos y revisiones de breves a\u00f1os, si es que no, a lo mejor, de breves meses. Sobre lo que se hace a la romana, para durar en la historia, sin prisas, resbalan huideros los a\u00f1os. Mas en las ruinas de nacimiento ni anidan cig\u00fce\u00f1as ni respiran \u00e1nimas.<\/p>\r\n<p>En ese teatro romano de M\u00e9rida desenterrado al sol, se ha representado la tragedia <em>Medea<\/em> del cordob\u00e9s Lucio Aneo S\u00e9neca. La desenterr\u00e9 de su lat\u00edn barroco para ponerla, sin cortes ni glosas, en prosa de paladino romance castellano, lo que ha sido tambi\u00e9n restaurar ruinas. De las del lat\u00edn imperial ces\u00e1reo surgieron los romances, las lenguas neo-latinas, en que anidaron esp\u00edritus cristianizados, mas sin perder su pagan\u00eda, su aldeaner\u00eda. El alma popular, laica, dio nueva vida, revivi\u00f3 al paganismo al cristianizarlo y arrancarlo de augures, pont\u00edfices y vestales. Los b\u00e1rbaros restauraron el paganismo al cristianizarlo. Y as\u00ed es como las ruinas del lat\u00edn, del lat\u00edn ces\u00e1reo virgiliano, no han perecido. Pretend\u00ed con mi versi\u00f3n hacer resonar bajo el cielo hisp\u00e1nico de M\u00e9rida el cielo mismo de C\u00f3rdoba, los arranques conceptistas y culteranos de S\u00e9neca, pero en la lengua brotada de las ruinas de la suya. El suceso mayor se ha debido a la maravillosa y apasionada interpretaci\u00f3n esc\u00e9nica de Margarita Xirgu que en ese atardecer ha llegado al colmo de su arte. Sobre el escenario de piedras seculares, bajo el cielo de ocaso, se cern\u00eda pausadamente una cig\u00fce\u00f1a, la misma de hace veinte siglos. Y me sonre\u00ed \u2014por dentro \u00a1claro!\u2014 de los aviones mec\u00e1nicos, que acabar\u00e1n en ruinas e ir\u00e1n a parar a museos arqueol\u00f3gicos del porvenir.<\/p>\r\n<p>\u00bfY el p\u00fablico popular \u2014laico\u2014 iletrado \u2014no inculto\u2014, el p\u00fablico del campo y de la calle? Todo deb\u00eda de sonarle a m\u00fasica. Deb\u00eda de sentir ruinas de tradiciones seculares enterradas bajo el solar de su alma comunal. La funci\u00f3n era algo de solemnidad lit\u00fargica, algo as\u00ed como una misa civil y pagana. \u00bfQue no entend\u00edan aquellas arrebatadas truculencias de la pasi\u00f3n de Medea? \u00bfQue no entend\u00edan aquellas relaciones mitol\u00f3gicas de S\u00e9neca, a quien algunos so\u00f1adores le han querido dar como profeta que vaticin\u00f3 el descubrimiento de Am\u00e9rica en un pasaje de su Medea? Tampoco entiende bien ese p\u00fablico la mitolog\u00eda cristiana de la misa y cantada en lat\u00edn, pero le repercute en las ruinas de creencias que lleva en el fondo del alma y que con el canto lit\u00fargico se le restauran. Y adem\u00e1s el atav\u00edo y el porte de los coros de la comparsa de los actores, los soldados que al final salen, le deben de recordar los de las procesiones castizas de antiqu\u00edsimo abolengo pagano. Que el catolicismo espa\u00f1ol popular, laico, ha recibido la verdura cristiana sobre roca pagana. Luego roc\u00edo del cielo y aguas soterra\u00f1as.<\/p>\r\n<p>En cuanto a la tragedia de Medea nada debo decir hoy aqu\u00ed de la pasi\u00f3n de la terrible maga \u2014bruja\u2014 desterrada que antes de desprenderse de sus hijos, los sacrifica, vengadora, a un rencor infernal. Hay en esa pasi\u00f3n, tremenda, que tan bien comprendi\u00f3 el cordob\u00e9s S\u00e9neca, maestro de Ner\u00f3n, mucho de la tremenda pasi\u00f3n que agita las m\u00e1s t\u00edpicas tragedias de la historia de nuestra Espa\u00f1a. \u00bfInhumanidad? \u00bfHay algo m\u00e1s humano que ella?<\/p>\r\n<p>Al salir de M\u00e9rida las cig\u00fce\u00f1as del acueducto segu\u00edan desde sobre las pingorotas de sus ruinas avizorando el campo. Luego, cuando vaya a entrar el invierno, se volver\u00e1n al \u00c1frica. Y all\u00ed oir\u00e1n acentos no romanos que tambi\u00e9n saludaron al sol en estas mismas tierras.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_385\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103166_2010067226\"><\/a><strong>La invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_386\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475492\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No bien acababa de dictarme mi \u00faltimo Comentario aqu\u00ed, en torno a las ruinas romanas de M\u00e9rida, cuando vino a caer en mis manos la traducci\u00f3n inglesa que de un soneto de Quevedo hizo la poetisa Felicia D. Hernans. Fui enseguida a buscar el original castellano de Quevedo, y me encontr\u00e9 con que era a su vez traducci\u00f3n de un soneto franc\u00e9s de Joaqu\u00edn Du Bellay, el de la Pl\u00e9yade. Ha ido el soneto fluyendo de lengua en lengua y restaur\u00e1ndose. El texto castellano, el nuestro, el quevediano, dice as\u00ed: \u201cBuscas en Roma a Roma, \u00a1oh peregrino!, \/ y en Roma misma a Roma no la hallas; \/ cad\u00e1ver son las que ostent\u00f3 murallas \/ y tumba de s\u00ed propio el Aventino. \/ Yace, donde reinaba, el Palatino; \/ y limadas del tiempo las medallas, \/ m\u00e1s se muestran destrozo a las batallas \/ de las edades que blas\u00f3n latino. \/ S\u00f3lo el T\u00edber qued\u00f3, cuya corriente, \/ si, ciudad, la reg\u00f3, ya sepoltura \/ la llora con funesto son doliente. \/ \u00a1Oh Roma!; en tu grandeza, en tu hermosura, \/ huy\u00f3 lo que era firme, y solamente \/ lo fugitivo permanece y dura.\u201d<\/p>\r\n<p>Permanece y dura lo fugitivo, lo huidero; se queda lo que pasa. Lo que fluye, como un r\u00edo y un soneto vivo, se asienta. El T\u00edber parece durar m\u00e1s que las minas de Roma. \u00bfN o ser\u00e1 que s\u00f3lo parece? Hay, s\u00ed, ruinas de riachuelos, esos carcavuezos \u2014por qui los llaman \u201ccahorzos\u201d\u2014 en que se rompe su vena en el estiaje, pero se recomponen. Los r\u00edos, con altos y bajos, siguen espejando en su cauce ruinas. El agua pasa, la imagen queda.<\/p>\r\n<p>Fuimos a M\u00e9rida desde esta Salamanca en que sue\u00f1o la pesadilla de esta historia actual de guerra civil. Civil y rural. Al salir de la ciudad contempl\u00e9 el puente romano sobre el Tormes, afluente \u00e9ste al Duero, rio celtib\u00e9rico. Al Duero va a dar, mediante el Pisuerga, el Carri\u00f3n, en cuyas riberas so\u00f1\u00f3 Jorge Manrique lo de que \u201cnuestras vidas son los r\u00edos, que van a dar a la mar\u201d. Y el Duero mismo acaso sue\u00f1a y, desde luego, canta. <em>La canci\u00f3n del Duero<\/em> llam\u00f3 Julio Senador a uno de sus libros prof\u00e9ticos, el m\u00e1s inspirado acaso, como a otro le llam\u00f3 <em>Castilla en escombros<\/em>. Dos t\u00edtulos, dos hallazgos. El Duero canta y briza a los escombros de Castilla, que empiezan a hacerse polvo.<\/p>\r\n<p>Pasamos la divisoria entre las dos cuencas, la del Duero y la del Tajo, cruzando en B\u00e9jar el Cuerpo de Hombre, que canta, en ca\u00edda, la ruina de una industria. Entramos en Extremadura, teatro hoy de extremosidades y de lucha, no de clases \u2014hay que repetirlo\u2014, si no de c\u00e1bilas, de lugares, hasta de barrios; de cotarros en todo caso. Cantonalismo y guerra al meteco, al forastero. En redondo tierras de pastos; desoladas las m\u00e1s. El sol las azotaba. Y luego, a cruzar el Tajo en Ca\u00f1averal. Riberas escuetas y desnudas por donde fluye, llevando recuerdos de minas, el r\u00edo anta\u00f1o imperial. Si es que puede ser imperial un r\u00edo no navegable. Y, sin embargo, de su cuenca salieron los grandes conquistadores imperiales de Ultramar. Divis\u00e1bamos unos machones perdidos en el cauce del r\u00edo, raigones de las minas de alg\u00fan puente que fue yugo de ese cauce.<\/p>\r\n<p>Luego, a remontar otra vertiente y a entrar en la cuenca del Guadiana, el primer \u201cguad\u201d o \u201cwad\u201d, r\u00edo en \u00e1rabe. Guadi-ana es el r\u00edo Ana, nombre que los romanos, tom\u00e1ndolo de los celt\u00edberos sin duda, daban al que pasa en M\u00e9rida bajo un puente romano. Que no es ruina porque la utilidad imprescindible de su funci\u00f3n le libra de llegar a serlo. Como el acueducto vivir\u00eda de haber tenido que llevar agua. Los r\u00edos, como las cig\u00fce\u00f1as, viven trasmiti\u00e9ndose con la vida el \u00e1nima.<\/p>\r\n<p>Ahora que en esta trasmisi\u00f3n \u2014tradici\u00f3n\u2014 de vidas, de almas, de ensue\u00f1os, de pasiones, suele haber tambi\u00e9n minas. Se arruinan creencias, instituciones, leyes, costumbres, civilizaciones. \u00bfNo estamos acaso asistiendo al derrumbe de una civilizaci\u00f3n? \u00bfNo ser\u00e1 una verdad lo del derrumbe del Occidente, de Spengler? La otra ruina, la de la civilizaci\u00f3n pagana greco-romana llev\u00f3 a Europa al recojimiento y la reconstrucci\u00f3n \u2014restauraci\u00f3n\u2014 de la Edad Media. Esta de ahora, \u00bfa qu\u00e9 nos llevar\u00e1?<\/p>\r\n<p>Contemplando esos campos, teatro de una nueva e incipiente invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros, recordaba c\u00f3mo en aquellos remotos siglos los b\u00e1rbaros renovaron la vida del esp\u00edritu. Los de ahora, hambrientos de pan y de justicia, pero m\u00e1s a\u00fan de venganza, cumplen una obra providencial cuya finalidad desconocen y que les llevar\u00e1 tal vez a lo contrario de lo que se figuran. Si bien, \u00bfqu\u00e9 se figuran? \u00a1Cualquiera se pone a escudri\u00f1ar en los recovecos del alma de nuestros castizos celt\u00edberos amoriscados, erizados de reconcomios y de suspicacias! \u00a1Cualquiera traduce las oscuras intuiciones del anarquista conservador que es nuestro campesino, ansioso de rematar al se\u00f1orito para suplantarle como tal! Y lo de: \u201cCu\u00e1ndo querr\u00e1 Dios del cielo \/ que la tortilla se vuelva, \/ que los pobres coman pan \/ y los ricos coman yerba.\u201d Y lo que les dijeron de las hoces los cabecillas de la revoluci\u00f3n oral que no saben segar.<\/p>\r\n<p>Por donde quiera un aliento de invasi\u00f3n b\u00e1rbara. Y sin dar a este apelativo de b\u00e1rbaro ning\u00fan sentido, ni despectivo ni denigrativo. Barbarie es la acci\u00f3n directa: barbarie es la revoluci\u00f3n. Pero la verdadera, la de abajo, la que no se pierde en programas ideol\u00f3gicos o sociol\u00f3gicos, ni radicales ni socialistas; la limpia de pedanter\u00edas marxistas \u2014\u00a1clasistas, pase!\u2014, la que no son capaces de controlar los supuestos directores que nada dirigen. Se han \u00e9stos empachado tanto de revoluci\u00f3n oral \u2014verbal, nominal\u2014, que no les va a ser hacedero despacharse de ella en hechos, que se quedan para los genuinos b\u00e1rbaros, sin ideolog\u00eda. Pues, \u00bfqu\u00e9 es eso de socialistas, comunistas, sindicalistas, anarquistas? Y no digamos republicanos, porque esto si que no les dice nada a los puros y meros b\u00e1rbaros. El apuntarse en una u otra cosa, alistarse en tal o cual partido, no quiere decir si no formar clientela, fajo. Como de nada sirve que la superioridad \u2014\u00a1vaya superioridad!\u2014 dicte tal o cual fallo, porque los b\u00e1rbaros no lo cumplen cuando les contrar\u00eda. Los b\u00e1rbaros comprenden que una revoluci\u00f3n constitucional no es tal revoluci\u00f3n \u2014que revolver no es constituir; que no es ni barbarie, si no ruinosa oquedad\u2014.<\/p>\r\n<p>Aquella providencial invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros que arruinaron al Imperio Romano acab\u00f3, en el campo, en feudalismo; en las ciudades y villas, en gremialismo. \u00bf Y \u00e9sta? Los ag\u00fceros a la vista est\u00e1n.<\/p>\r\n<p>Esc\u00farrese el Guadiana al pie de las ruinas romanas de M\u00e9rida, y queda lo que se escurre, lo que pasa; queda la historia.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_387\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388\"><\/a><strong>Notas a Lucano<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_388\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Mi trato \u00faltimo con Lucio Anneo S\u00e9neca me ha llevado, como de la mano, a su pariente Marco Anneo Lucano, de la misma familia \u2014gens\u2014 Annea, de C\u00f3rdoba. Y apenas vuelto de M\u00e9rida y recogido en esta mi librer\u00eda de Salamanca, ech\u00e9 mano de un viejo ejemplar de la <em>Farsalia<\/em>, entre cuyas hojas dej\u00e9, hace ya a\u00f1os, no pocas notas y acotaciones manuscritas. El ejemplar es de Padua y de 1721. Y he aqu\u00ed que lo primero con que topo en \u00e9l es con una frase que, en mi Comentario \u201cS\u00e9neca en M\u00e9rida\u201d, confund\u00ed tom\u00e1ndola como de Virgilio. Es la que dice: \u201cetiam periere ruinae\u201d (IX, 969), \u201c\u00a1perecer\u00e1n hasta las ruinas!\u201d \u00bfQu\u00e9 demonio me trastorn\u00f3 la memoria induci\u00e9ndome a esa confusi\u00f3n? El mismo que me ha inducido varias otras veces a confusiones parecidas \u2014y aun m\u00e1s graves\u2014: un demonio que se me antoja act\u00faa en Espa\u00f1a, tierra de improvisadores, m\u00e1s que en otras partes. Pero una vez rectificado ese desliz y puesto en claro que fue otro espa\u00f1ol \u2014uno es S\u00e9neca\u2014 quien dijo que \u201chasta las ruinas perecer\u00e1n\u201d, me puse a repasar mi antiguo repaso de la <em>Farsalia<\/em> de Lucano, y, \u00a1c\u00f3mo, al repasarlo, resucit\u00f3 la historia actual de nuestra Espa\u00f1a, c\u00f3mo revivi\u00f3 lo que estamos viviendo!<\/p>\r\n<p>Ya en el primer verso de su celtib\u00e9rica epopeya nos habla Lucano de guerras m\u00e1s que civiles \u2014\u201cbella\u2026 plus quam civilia\u201d\u2014 y es expresi\u00f3n felic\u00edsima que se ha repetido mucho. \u201cLos primeros muros (de Roma) se regaron con sangre de hermanos\u201d, se dice poco m\u00e1s adelante. Y aqu\u00ed est\u00e1 este cordob\u00e9s cantando al vencido, a Pompeyo, y execrando, pero admirando, al vencedor, a C\u00e9sar, al instaurador del cesarismo, que no es ni m\u00e1s ni menos que el fajismo: \u201cLa causa vencedora \u2014nos dir\u00e1 Lucano\u2014 plugo a los dioses, pero la vencida a Cat\u00f3n.\u201d A Cat\u00f3n, una especie de Don Quijote romano y pagano. Y Lucano, el celt\u00edbero, se prosterna ante el que supo desafiar al Hado, ante el esforzado Cat\u00f3n de Utica, que se suicid\u00f3 por no rendirse al cesarismo, al estatismo. Dechado noble, sobre todo en esta gloriosa agon\u00eda del liberalismo a que asistimos.<\/p>\r\n<p>\u00bfTambi\u00e9n se ti\u00f1eron de sangre en guerra m\u00e1s que civil, hermanal, aquellas tierras de la B\u00e9tica \u2014\u201cultima mundi\u201d (IV, 147), que no ser\u00eda forzado traducir por \u201cExtremadura\u201d\u2014 hacia C\u00f3rdoba, y las causas de aquella guerra? La primera el Hado, la Fatalidad, la Suerte, \u201cla envidiosa seguida de los hados y el estar negado a los dioses el mantenerse mucho tiempo\u201d, se entiende que en paz y en reposo. Y basta con esta primera causa; \u00bfpara qu\u00e9 m\u00e1s? Es la causa primera de todas las revoluciones, empezando por las de los astros. Es la historia misma.<\/p>\r\n<p>\u00bfY en cu\u00e1nto a los hombres? Tienen que seguir al Hado que les arrastra. No les fue posible la neutralidad: \u201cunos siguen al Grande (Pompeyo) o a las armas de C\u00e9sar; s\u00f3lo Cat\u00f3n ser\u00e1 jefe de Bruto\u201d, el tiranicida. \u201cA cada cual le arrebatan sus causas a los malvados combates\u201d (II, 252), cada cual toma partido y con el partido armas por motivos que \u00e9l se fragua, por antojos, mas en rigor arrastrado por la fatalidad, y esto aun cuando crea que lo hace por abrirse camino en la carrera civil, o sea pol\u00edtica. No se suele tomar partido ni por fe, ni por raz\u00f3n, ni por conciencia; el partidario no suele ser ni un creyente \u2014aunque sea fan\u00e1tico\u2014, ni un razonador, ni un concienzudo. Cuando hay que defender una suprema injusticia suele decir: \u201c\u00a1es la pol\u00edtica!\u201d \u2014broquel, no de b\u00e1rbaros, sino de salvajes\u2014, o aquello otro de que \u201cla pol\u00edtica no tiene entra\u00f1as\u201d. Y quien no las tiene es el que lo dice. \u00a1O \u201ces la revoluci\u00f3n\u201d! Y esto sin comentario.<\/p>\r\n<p>\u00bfY C\u00e9sar? \u00bfO sea el Estado, el Estado todopoderoso y absorbente? C\u00e9sar necesita enemigos para ejercer su actividad guerrera, le da\u00f1a el que le falten enemigos \u2014\u201csic hostes mihi desse nocet\u201d (III, 364)\u2014, y as\u00ed, cuando no los encuentra los inventa, u hostiga a los resignados a que se le rebelen. Duro trance cuando se nos rinde a primeras aquel contra quien vamos. Hay que provocarle a que nos provoque. Y acudir luego a una ley de supuesta defensa. Aquella guerra, m\u00e1s que civil, azot\u00f3 tambi\u00e9n campos hisp\u00e1nicos, campos celtib\u00e9ricos. \u201cAprender\u00e1s que no huyen a la guerra los que saben sufrir la paz\u201d, hace decir a Pompeyo, Lucano. Y a la guerra fueron los \u201cfieros iberos\u201d, los \u201cduros iberos\u201d, los conterr\u00e1neos de Lucano, \u201ccreyendo que no hab\u00edan hecho nada mientras quedase algo por hacer\u201d. Pobres. \u00a1Terrible \u201cfecunda pobreza\u201d! \u00bfY su religi\u00f3n, entonces? \u201cA\u00f1ade terror no conocer a los dioses a que se teme\u201d (III, 416). Y all\u00e1 fueron, prontos a no morir sin matar, a no perder la muerte (\u201cnon perdere letum\u201d). \u00a1Pobres, pobres! \u201cEl vencer era peor\u201d. \u00a1Pobres! \u201cHesperia \u2014o sea Espa\u00f1a\u2014 est\u00e1 erizada de cambroneras, sin arar por muchos a\u00f1os, y les faltan manos a los campos que las piden\u201d(I, 28 y 29). Entonces. \u00bfY ahora? \u00bfLes faltan manos a los campos que las piden? A estaciones sobran manos y todo el a\u00f1o sobran bocas para el pan que pueden dar esos campos esquilmados. \u00bfY el arado? El da\u00f1o que ha hecho, y seguir\u00e1 haciendo, si Dios no lo remedia, ese arado \u2014a\u00fan queda, en rincones retirados, el romano\u2014 que ara\u00f1a en el pellejo de la roca o en el p\u00e1ramo. Y sin poder sufrir la paz, huyen los pobres a la guerra.<\/p>\r\n<p>En los tiempos que cant\u00f3 Lucano, los soldados, los cesarianos, se revolvieron contra la civilidad degenerada \u2014\u201cdegenerem... togam\u201d\u2014 y contra el reinado del Senado \u2014\u201cregnumque Senatus\u201d\u2014. Y el reinado del Senado era la Rep\u00fablica. Y en cuanto triunf\u00f3 la revoluci\u00f3n cesariana, se le sigui\u00f3 llamando Rep\u00fablica al Imperio y sigui\u00f3 el Senado. O, como si dij\u00e9ramos, las Cortes. Todas estas ambiguas y equ\u00edvocas distinciones entre Monarqu\u00eda y Rep\u00fablica no exist\u00edan entonces. \u00bfY en cuanto al cesarismo, imperialismo \u2014o napoleonismo\u2014, qu\u00e9 m\u00e1s da de d\u00f3nde surge? La suprema encarnaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Francesa fue Napole\u00f3n. Por otra parte, la dictadura de una facci\u00f3n es tan cesarista como la de un hombre. Y no importa que los cesarianos anden disfrazados de civiles; Que en estas guerras m\u00e1s que civiles, los que parecen civiles no lo son. Y menos mal si llegan a b\u00e1rbaros sin quedarse en salvajes. Que hay medidas gubernativas, como esa de los cantones o t\u00e9rminos municipales, que no son sino salvajer\u00eda de facci\u00f3n de tribu cabile\u00f1a. La comunidad b\u00e1rbara es m\u00e1s universal. Y no se preocupa miserablemente de clientelas electorales. Alberga m\u00e1s humanidad.<\/p>\r\n<p>\u00a1Es la suerte! \u00a1Es la fatalidad! \u00a1Es la pol\u00edtica! Dios sobre todo, digamos. O bien: \u00a1es la Historia! Es la Historia que florece en Farsalias como la de Lucano, uno de los creadores del mito de C\u00e9sar y de su mitolog\u00eda. Mito que vale tanto como relato, como nombre. \u201c\u00a1Nullum est sine nomine saxum!\u201d, \u201cno hay una piedra sin nombre\u201d en la Troade, dice Lucano (IX, 969). Y aqu\u00ed, en su Espa\u00f1a, dijo no s\u00e9 qui\u00e9n, \u201cque no hay un palmo de tierra sin una tumba espa\u00f1ola.\u201d Sobre todo en Espa\u00f1a. Y si hasta las ruinas perecer\u00e1n, \u00bfno han de arruinarse las tumbas? Antes las cunas.<\/p>\r\n<p>He ido a buscar en esas dos cuartillas de letra apretada \u2014como patitas de moscas, que se dice\u2014, que guarda mi vieja <em>Pharsa<\/em><em>li<\/em><em>a<\/em> patavina, un relativo consuelo para las congojas que constri\u00f1en mi esp\u00edritu a la visi\u00f3n de esta guerra, m\u00e1s que civil, que desvela los campos erizados de jarales y cambroneras y he sentido que soplaba sobre m\u00ed el aliento del Hado. He recordado a Pompeyo, a C\u00e9sar, a Cat\u00f3n. Luego a Don Quijote. Y luego me he repetido: \u00a1Sue\u00f1os espa\u00f1oles de Dios!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_389\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103168_2010067226\"><\/a><strong>Segadores<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_390\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Contemplando hace unos d\u00edas en Madrid el celebrado cuadro de Gonzalo Bilbao <em>La siega<\/em>, sol providente sobre revuelto oro de espigas, recordaba aquel terrible relato \u2014cuadro tambi\u00e9n \u00e9ste, pero literario\u2014 del torturante y torturado escritor portugu\u00e9s Fialho d'Almeida de la siega en el Alemtejo, que me hizo leer por primera vez Guerra Junqueiro. No conozco en literatura alguna un relato m\u00e1s alucinante y m\u00e1s asfixiante. Al terminarlo si\u00e9ntese el lector tan anonadado como los \u201cceifeiros\u201d \u2014as\u00ed se titula el relato: <em>Ceifeiros<\/em>, esto es: segadores\u2014 mismos del Alemtejo y comprende aquello de que: \u201cComienza entonces el pavoroso espect\u00e1culo de la naturaleza y el hombre torturados a fuego para expiar el crimen de haber la una dado fruto y el otro insistir en vivir de \u00e9l.\u201d Y esta sentencia del formidable relato de Fialho d'Almeida me llev\u00f3 a recordar el pasaje de <em>La retama<\/em>, el inmortal canto de Leopardi, en que \u00e9ste lamenta c\u00f3mo los hombres, en vez de unirse en social cadena contra la Naturaleza, \u201cmadre en el parto, en el querer madrasta\u201d, se entretienen en luchar entre s\u00ed, unos contra otros. Y de aqu\u00ed vine a parar a c\u00f3mo a los horrores naturales de la siega a mano en tierras calcinadas como las del Alemtejo, han venido a sumarse otros horrores sociales, los de una salvaje \u2014no ya b\u00e1rbara\u2014 lucha de unos siervos contra otros, de unos menesterosos contra otros. Y he pensado qu\u00e9 cuadro podr\u00eda pintarse, qu\u00e9 relato podr\u00eda escribirse, de unas parejas de la guardia civil \u2014o guardias de asalto\u2014 arrojando de un campo de siega a los pobres segadores que all\u00ed trabajaban a cuenta de unos pobres \u2014as\u00ed, pobres\u2014 amos, peque\u00f1os labradores, colonos menesterosos, para satisfacer a una clientela de parados, inscritos en bolsas de holganza, que jam\u00e1s cogieron una hoz en la mano.<\/p>\r\n<p>Sol\u00edan venir a segar a estas tierras de Castilla segadores gallegos, portugueses, serranos, que se llevaban a sus pobres hogares sendos montoncitos de duros con que hacer menos duro el invierno. Volv\u00edan extenuados del terrible trabajo. Y es conocida aquella exclamaci\u00f3n de Rosal\u00eda, la poetisa, cuando exclam\u00f3: \u201cCastellanos de Castella \/ trata de ben os gallegos \/ cando van van como rosas \/ cando venen como negros.\u201d Y no eran, no, los castellanos de Castilla los que trataban mal a los gallegos, era el sol implacable \u2014no en todas partes como el del Alemtejo\u2014 que los torturaba y les chupaba la sangre, ennegreci\u00e9ndoles las rosadas caras. Luego han venido las m\u00e1quinas segadoras, pero a \u00e9stas se les ha puesto en parte el veto, porque ahorran no ya brazos, sino jornales, y lo que se quiere es jornales para brazos ca\u00eddos, y tanto m\u00e1s subidos los jornales cuanto m\u00e1s ca\u00eddos los brazos. Este a\u00f1o han tenido que volverse a su Galicia cuadrillas de segadores gallegos, considerados como siervos de famoso ej\u00e9rcito de reserva del proletariado de la mitolog\u00eda marxista, porque el otro ej\u00e9rcito de reserva, el de la bolsa de la holganza de los parados, exig\u00eda jornales para los que ni saben ni quieren ni pueden segar. Y luego a esta hueste cantonalista de electores les hablan sus caudillos de servidumbre de la gleba, de feudalismo \u2014\u00a1feudalismo en Espa\u00f1a!\u2014 y de otros t\u00f3picos mitol\u00f3gicos adquiridos en cualquier oficina del trabajo de Madrid. Y se entercan, con la tozudez de un fanatismo ciego, en esa salvaje ley, de inspiraci\u00f3n electorera, de t\u00e9rminos municipales.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1Bon cop de fals!\u201d, buen golpe de hoz, canta la famosa canci\u00f3n catalana de los segadores \u2014<em>Els segadors<\/em>\u2014, la canci\u00f3n del odio de la guerra civil cantonalista, la canci\u00f3n del odio al forastero, al meteco, al inmigrante, al peregrino. \u00a1Ay cuando el colaborador al trabajo se convierte en concurrente al consumo! \u00a1Qu\u00e9 profundo sentido en eso de que los segadores hubieran llegado a ser s\u00edmbolo de una encarnizada guerra civil, de origen econ\u00f3mico en gran parte!<\/p>\r\n<p>Gonzalo Bilbao pint\u00f3 un cuadro m\u00e1s bien gozoso, una fiesta de trabajo a sol andaluz\u2014\u00a1aquel segador que se enjuga el sudor de la frente, serenamente, con el dorso de la mano!\u2014; Rosal\u00eda pidi\u00f3 que se tratara bien a los segadores gallegos que ven\u00edan a hacer su temporada de trabajo veraniego; Fialho d'Almeida traz\u00f3 en una de las m\u00e1s grandiosas visiones que se hayan escrito en lengua alguna la lucha del hombre contra la terrible madrasta Naturaleza; la canci\u00f3n de guerra catalana llev\u00f3 la siega a la comunidad humana civil de los \u201cceifeiros\u201d, hizo \u201csegadors\u201d.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 es eso ahora, en las condiciones actuales de Castilla, de esta pobre Castilla empobrecida, en escombros, qu\u00e9 es eso de servidumbre de la gleba y de explotaci\u00f3n del obrero por parte del se\u00f1or\u00edo? Lo que hay que averiguar es lo que puede dar la avara Naturaleza. Lo que hay que averiguar es si podr\u00e1n reformar a la naturaleza, al campo, esos funcionarios de Estado asentados por esta rep\u00fablica de funcionarios de toda clase, de funcionarios de trabajo que no de trabajadores. \u00a1El ej\u00e9rcito de reserva del proletariado! \u00bfY el ej\u00e9rcito de reserva del funcionarismo de Estado?<\/p>\r\n<p>\u00a1El Estado! El Estado es el origen de toda libertad \u2014\u201cfuera del Estado no hay libertad\u201d se dice\u2014 y es el origen de toda servidumbre. \u00bfY qu\u00e9 es el Estado? \u00bfes la sociedad? \u00bfes la comunidad? \u00bfes el pueblo? El Estado, dej\u00e1ndonos de camelos jur\u00eddicos, ha venido a significar la facci\u00f3n, el fajo, de los que usufruct\u00faan, o usurpan el poder p\u00fablico. El Estado ni siembra ni siega; entroja lo que recaudan sus listeros de segadores. Lo entroja y devora luego lo que le dejan las mermas y los gorgojos.<\/p>\r\n<p>\u00a1Pobre Espa\u00f1a nuestra! \u00a1Pobre Espa\u00f1a entregada a una presunta y sedicente revoluci\u00f3n que lo revuelve todo sin constituir ni asentar nada; pobre Espa\u00f1a lanzada a una lucha no de clases \u2014\u00a1de clases, no!\u2014 si no de clientelas electorales de parados; pobre Espa\u00f1a, donde en la agon\u00eda del liberalismo democr\u00e1tico agoniza la vieja noble artesan\u00eda, la de aquellos obreros que del menester de su oficio hac\u00edan rendimiento religioso al bien com\u00fan y no mera miserable ganapaner\u00eda; pobre Espa\u00f1a donde se est\u00e1n segando odios sembrados a voleo; pobre Espa\u00f1a nuestra!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_391\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103170_2010067226\"><\/a><strong>Por el alto Duero<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_392\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491492\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Huir, huir de la l\u00f3brega caverna legislativa y a correr, al sol, tierras castellanas, trasespa\u00f1olas, ante Palencia, Burgos y Soria. A remontarse uno. Primera parada en Lerma, en la espaciosa plaza del palacio ducal que con uno de sus brazos ci\u00f1e al pueblo. Abajo, en el valle, entre verdor, fluye el Arlanza, rojo de siena. Y otra parada luego en Covarrubias, a ver su iglesia \u2014un celebrado tr\u00edptico en ella\u2014 y el museo parroquial. En aquella sepulcros de supuestos condes soberanos de \u201cCastiella la gentil\u201d \u2014Do\u00f1a Sancha, el rey Fern\u00e1n N\u00fa\u00f1ez\u2014 y en el museo, entre m\u00e1s remotas antiguallas, un sable curvo, especie de alfange, que dicen fue del cura Jer\u00f3nimo Merino, el famoso guerrillero, otro salido de la casta del Cid, como el Empecinado. Mas para el mag\u00edn hambriento de ensue\u00f1o sosegado aquel claustro \u2014al cura le recordaba el de San Juan de los Reyes\u2014 claustro humilde, pobre, peque\u00f1o, laya de corral g\u00f3tico, donde sobre yerba yacen siglos vac\u00edos e iguales. De all\u00ed a otro claustro, \u00e9ste ya espl\u00e9ndido, el de Santo Domingo de Silos.<\/p>\r\n<p>Hac\u00eda m\u00e1s de diecinueve a\u00f1os, en la semana santa de 1914, que hab\u00eda visitado Silos en busca de reposo. El mismo claustro, con el mismo cipr\u00e9s que busca, por sobre las arcadas, luz del cielo; la misma cig\u00fce\u00f1a, los mismos monjes. En el \u00e1lbum del monasterio dej\u00e9 entonces la primera redacci\u00f3n de donde sali\u00f3 para mi poema \u201cEl Cristo de Vel\u00e1zquez\u201d \u2014que fraguaba entonces\u2014 el pasaje que dice: \u201c\u00a1Conchas marinas de los siglos muertos \/ repercuten los claustros las salmodias \/ que olas murientes en la eterna playa, \/ desde el descielo de la tierra alzaron \/ al m\u00e1s del mundo tr\u00e9mulas, pidi\u00e9ndole \/ por el amor de Dios descanso en paz!\u201d Y desde aquel verano de 1914, en que empez\u00f3 mi mayor batalla, ni un s\u00f3lo d\u00eda de verdadera paz. \u00bfY descanso? Peor ser\u00eda cansarse de descansar, que es devorador aburrimiento claustral.<\/p>\r\n<p>Siguiendo riberas del Arlanza, tras una parada en las ruinas del monasterio \u2014otro\u2014 de San Pedro de Arlanza, a dormir en Quintanar de la Sierra, donde el r\u00edo nace. Y tras impl\u00e1cido sue\u00f1o, sin ensue\u00f1os, a la tierra de los pinares, a Salas de los Infantes y luego al nacimiento del Duero.<\/p>\r\n<p>El Duero, el padre Duero, padre de Castilla y de Le\u00f3n. Hay un breve trecho en \u00e9l en que se le abocan por la derecha, unidas, aguas que de Burgos tom\u00f3 el Arlanz\u00f3n, de Palencia el Carri\u00f3n, de Valladolid el Pisuerga, y, por la izquierda, de Segovia el Eresma, de \u00c1vila el Adaja. Ya m\u00e1s crecido, \u201cessa agua cabdal\u201d \u2014que dijo Berceo\u2014 espeja a Zamora, y van luego a ella caudales de Le\u00f3n por la derecha y de Salamanca por la izquierda. Y entra en Portugal. Esta vez fui a verle, a so\u00f1arle visto, en su cuna, en Duruelo.<\/p>\r\n<p>Duruelo, esto es \u201cDuriolu\u201d, Duerillo, el Duero ni\u00f1o reci\u00e9n nacido. Una humilde aldea donde el r\u00edo del Cid, el de los guerrilleros, el del romancero, balbuce vagidos entre pe\u00f1ascos y se le unen dos riachuelos. Encima de Duruelo, de su pobre caser\u00edo, asomaba, tras unas cumbres peladas, el pico pelado del Urbi\u00f3n como repujado en el cielo desnudo, pelado de nubes. Levanta all\u00ed el r\u00edo \u2014que es el cauce\u2014 su raicilla m\u00e1s larga, su rendal (cord\u00f3n umbilical en t\u00e9cnica), caucecillo de agua que baja de las cumbres del Urbi\u00f3n. Y al poco trecho empieza a trabajar, en los pinares. Mas antes quise coger en ensue\u00f1o, contemplando al Urbi\u00f3n desnudo, no el estado, el estar, de Castilla, si no su esencia, su ser. \u00a1El estado y la esencia, el estar y el ser! Si Castilla, si Espa\u00f1a es buena, nada se da que est\u00e9 mala, pues ya se sacudir\u00e1 el estado para rehacerse en comunidad. \u00bfY... los que fueron y duermen el sue\u00f1o de los idos nos recuerdan a nosotros, sus sucesores y herederos, sus venideros? \u00bfY nosotros recordaremos, cuando ya pasados, a los que nos sobrevengan y sucedan? \u00a1Eterna vanidad del ma\u00f1ana! Mejor acaso el olvido en el hoy. Que la lanzadera del tiempo va del pasado al porvenir y vuelve del porvenir al pasado, a redrocurso, en flujo y reflujo. La historia nos hace abuelos de nuestros abuelos, nietos de nuestros nietos.<\/p>\r\n<p>En Covaleda, en pleno pinar, una Sierra Nueva \u2014as\u00ed se rotula\u2014 que nos ofrece f\u00e1brica casi paleontol\u00f3gica, uno de esos artefactos que el vapor y ahora la electricidad arruinan. En un peque\u00f1o salto del Duero ni\u00f1o una aserradora mec\u00e1nica, a la que hay que ayudar con el pie, por pedales. Y all\u00ed pensamos en esos Saltos del Duero \u2014m\u00e1s bien hasta ahora del Esla\u2014 con su formidable poder\u00edo el\u00e9ctrico, que acabar\u00e1 con estas venerables reliquias de la industria pasada castellana. En estas sierras primitivas se produc\u00eda demasiado serr\u00edn y lo m\u00e1s de \u00e9l iba a perderse al r\u00edo. Por lo cual sol\u00edan decir los de Quintanar de la Sierra, donde el Arlanza es rico en ricas truchas serranas, que las truchas pinariegas del Duero sab\u00edan a serr\u00edn, truchas aserrinadas. \u00a1Qui\u00e9n sabe...! El seso de los ciudadanos \u2014concientes. \u00a1claro!\u2014 de las ciudades fabriles en que se asierran programas pol\u00edticos, ese seso suele saber a serr\u00edn sociol\u00f3gico. Se... so... su... sa\u2026 El Duero ni\u00f1o susurra, en siseo de sierra, vagidos infantiles, ci\u00f1e a Soria y cruza luego la desolaci\u00f3n de la escombrera castellana. \u00a1Santo padre Duero! Sobrio y austero Duero, de cuya cuenca se sali\u00f3 el salido Rodrigo D\u00edaz de Vivar, el Cid, llamando, por preg\u00f3n en tierras de Castilla a los que quisieran salir de pobres \u2014\u201cquien quiere perder cueta e venir a vitad\u201d\u2014y enriquecerse a costa de moros en Valencia. Y dejaron sus humildes hogares serranos, aquellos cruzados de la indigencia.<\/p>\r\n<p>Un hogar serrano, pinariego. Una cocina rematada en chimenea c\u00f3nica que corona al tejado. Sobre armaz\u00f3n de madera, con sus cuadrales, se monta una especie de gran cesto entretejido de barda de pino verde recubierto de barro y encalado y que se abre al cielo por agujero que recibe luz y agua de lluvia y por donde sale el humo que antes cura los jamones. All\u00ed, bajo la chimenea, el hogar, y junto a \u00e9l los esca\u00f1os en que, en mesillas de sube y baja, hacen por la pobre vida y la sue\u00f1an los sorianos pinariegos. Un peque\u00f1o claustro dom\u00e9stico tambi\u00e9n. En invierno por el respiradero entra nieve. Y pens\u00e9 lo que cuando el Cid Campeador llam\u00f3 a riqueza a sus convecinos, \u201csalidos\" como \u00e9l, ser\u00edan las barracas de los moros de la huerta de Valencia, de \u201cValencia la casa\u201d, \u201cValencia la clara\u201d, \u201cValencia la mayor\u201d, \u201cValencia la grand\u201d. \u00a1Pobre Soria!<\/p>\r\n<p>Los de p\u00e1ramos numantinos bajaron a costas saguntinas. Desde los siglos les recordaban \u00e1nimas de romanos y de cartagineses.<\/p>\r\n<p>De Soria, de sus pinares, salieron en nuestros tiempos hombres roblizos y animosos, trabajadores de verdad \u2014de madera de esencia y no de papel de estado\u2014 a hacer fortuna, y no contra moros, en las Am\u00e9ricas y remigrados han renovado su solar nativo. Basta visitar Vinuesa, donde termin\u00e9 esta mi correr\u00eda por las tierras del Cid, a las que fui huyendo de la caverna legislativa y para sacudirme el serr\u00edn de sus aserramientos pol\u00edtico-program\u00e1ticos.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_393\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103172_2010067226\"><\/a><strong>El estilo nuevo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_394\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491493\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n\r\n<p>Al deslizarse uno, zigzagueando y soslay\u00e1ndolas, por entre peque\u00f1as tragedias diarias; al rozar con la pena nuestra de cada d\u00eda, lo que m\u00e1s desconsuela es no hallar campo para las ideas eternas de justicia y de humanidad. Y vase uno a la campi\u00f1a. En torno el espacioso campo colorido, el divino espacio real, pardo en el hondo, azul en el colmo y lleno de aire vivo su claustro natural. Resp\u00edrase all\u00ed la Espa\u00f1a divina y eterna. La espaciosa voz del reposo campesino, con su estilo milenario, nos sosiega. \u00bfEstilo? De pronto, como una pu\u00f1alada trapera, le hiere a uno el recuerdo dolorido de una expresi\u00f3n de la caverna parlamentaria: \u00a1el nuevo estilo! \u00a1El nuevo estilo!<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 saben de estilo esos convencionales de las interrupciones, de las votaciones nominales, del qu\u00f3rum y de la guillotina? \u00bfQu\u00e9 saben de estilo los que con sus estiletes est\u00e1n disecando a Espa\u00f1a? Ellos, a busca de electores futuros, tienen que defender y no enmendar aquello en que tienen conciencia de haber acertado mal; pero uno, a busca de lectores a quienes dar la verdad, debe, en conciencia, servir a la \u00edntima disciplina de la entereza moral, que est\u00e1 sobre todos los partidos y sus miserables intereses.<\/p>\r\n<p>En la sesi\u00f3n parlamentaria del d\u00eda 14 de este mes de julio hubo una declaraci\u00f3n del ministro de Trabajo que arroja un haz de luz sobre el nuevo estilo. Y fue que, al dolerse un se\u00f1or diputado de las irregularidades y la parcialidad del Poder p\u00fablico en contra de los patronos, el ministro replic\u00f3: \u201cHay veces que es preciso obrar as\u00ed, para evitar des\u00f3rdenes p\u00fablicos.\u201d O sea que, para evitar des\u00f3rdenes p\u00fablicos, para satisfacer a los desordenadores y revoltosos, hay que faltar a la justicia y, a las veces, a la humanidad.<\/p>\r\n<p>\u00bfQui\u00e9n no recuerda aquella terrible sentencia de uno de los presuntos dirigentes de la revoluci\u00f3n cuando, acusado de no haber impedido la quema de los conventos, dijo que todos \u00e9stos no val\u00edan la vida de un buen republicano? Con lo cual canoniz\u00f3 de buenos republicanos a los petroleros. \u00bfY qu\u00e9, si, con achaque de evitar des\u00f3rdenes, se los provoca para poder faltar a la justicia y a la humanidad, en contra de los supuestos enemigos del r\u00e9gimen, o sea del Gobierno? \u00bfEs acaso moral azuzar a una mozalbeter\u00eda envenenada y entontecida en contra de una tonta manifestaci\u00f3n callejera de trapos para proceder contra unos ilusos protestantes? \u00bfNo ser\u00eda medida de mejor gobiemo meter en cintura a esa chiquiller\u00eda vocinglera que grita contra el fajo \u2014el fascio\u2014 sin saber lo que el fajo es?<\/p>\r\n<p>El que esto os dice arg\u00fc\u00eda no hace mucho a un gobernante en contra de la procedencia de una medida que se le hab\u00eda encomendado y \u00e9l acept\u00f3, y por toda respuesta obtuvo la siguiente: \u201cEs verdad, tiene usted raz\u00f3n; pero, \u00bfqu\u00e9 le vamos a hacer?; \u00a1es la pol\u00edtica!\u201d Pues bien; no, amigo m\u00edo, no; eso no es pol\u00edtica. No es pol\u00edtica rendir la conciencia a disciplina de partido cuando se sabe que la supuesta pol\u00edtica del partido no obedece m\u00e1s que al puntillo de defenderla y no enmendarla.<\/p>\r\n<p>Como tampoco es pol\u00edtica ni es disciplina supeditar la verdad y la justicia a intereses de partido. Y lo digo porque cuando decid\u00ed con unas palabras de verdad y de justicia en el Parlamento un pleito electoral \u2014el de la aprobaci\u00f3n de un acta\u2014, se me dijo que hab\u00eda herido intereses de partidos. En ninguno de ellos me hab\u00eda matriculado; mas aun cuando lo hubiese hecho, jam\u00e1s habr\u00eda faltado a mi deber de ser veraz y justo por dar aumento a una mayor\u00eda. Y el curso posterior de los acontecimientos ha venido a darme la raz\u00f3n. Y a demostrar c\u00f3mo la dictadura de la mayor\u00eda parlamentaria no ha hecho sino alejar del r\u00e9gimen y desaficionarles de \u00e9l a los que lo hab\u00edan recibido y acatado con esperanza y confianza.<\/p>\r\n<p>Otra vez m\u00e1s: \u201cProcure siempre acertarla \/ el honrado y principal; \/ pero si la acierta mal, \/ defenderla y no enmendarla.\u201d Y a esto se dice: \u201c\u00a1es la pol\u00edtica!\u201d o \u201c\u00a1es la revoluci\u00f3n!\u201d Y menos mal cuando con honradez se procur\u00f3 acertarla; pero \u00bfy si no? \u00bfHay quien de buena fe pueda creer que procura, con honradez, acertar el que asegura que no adoptar\u00eda medida alguna que mereciese el aplauso de sus adversarios y que no admite consejos? No, esto no es procurar acertar, sino empe\u00f1o de vengarse o de satisfacer no se sabe qu\u00e9 tenebrosos sentimientos. \u00a1Y a eso se le llama defender el r\u00e9gimen!<\/p>\r\n<p>Y d\u00e9jense de todos esos tan socorridos estribillos de \u201cbatalla a la Rep\u00fablica\u201d, \u201ccontra-revoluci\u00f3n\u201d, \u201cmonarquizantes\u201d y dem\u00e1s monsergas en que nada se estriba. C\u00farense de las alucinaciones de la man\u00eda persecutoria y del menoscabo mental de antoj\u00e1rseles que jam\u00e1s se ganar\u00e1 al r\u00e9gimen a los espa\u00f1oles todos. Que si la Rep\u00fablica haya de ser renaci\u00f3n de Espa\u00f1a lo ser\u00e1 como comunidad una y entera, sin divisi\u00f3n ni de clases, ni de confesiones, ni de profesiones, ni de castas, ni de or\u00edgenes, ni de ciudadan\u00edas. Divisi\u00f3n en derechos y en deberes, enti\u00e9ndase bien.<\/p>\r\n<p>\u00bfPol\u00edtica?, \u00bfrevoluci\u00f3n?, \u00bfrenovaci\u00f3n de Espa\u00f1a?, \u00bfestilo nuevo? No; todo eso no es sino desconcierto. Y luego el miedo a que las mismas garant\u00edas que se han visto, por bien parecer \u2014hipocres\u00eda\u2014, obligados a fijar, esas pobres garant\u00edas constitucionales, se pretenda hacer efectivas y a dificultarlo. Como si los ineludibles recursos y revisiones dependieran de un Tribunal que nace mancillado y moribundo, y no de unas elecciones populares que acaben con C\u00f3digo de papel. C\u00f3digo que no es da la Rep\u00fablica. Pues si C\u00e1novas del Castillo, autor de la Constituci\u00f3n mon\u00e1rquica de 1876, habl\u00f3 de constituci\u00f3n interna espa\u00f1ola, hay una forma republicana de \u00e9sta que no es la que a trompicones se fragu\u00f3 en la C\u00e1mara para encauzar la presunta revoluci\u00f3n que la ha hecho trizas. Ni su r\u00e9gimen es el \u00edntimo del pueblo espa\u00f1ol. Constituci\u00f3n esa tricolor \u2014morado de cardenales\u2014 hecha ya pelota de papel. Y gracias que la tan cacareada soberan\u00eda de las Cortes ni es la del pueblo ni la representa.<\/p>\r\n<p>Pronto habr\u00e1 que raspar, en bien de Espa\u00f1a una y entera, y de su r\u00e9gimen, las trazas del estilo nuevo, y no reformar, sino refundir su c\u00f3digo fundamental.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_395\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103174_2010067226\"><\/a><strong>En defensa del r\u00e9gimen<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_396\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491494\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d Les dijeron a los obreros, a los jornaleros, hace sesenta a\u00f1os los fundadores de la primera Internacional Obrera y qued\u00f3 con ello proclamada la lucha de clases.<\/p>\r\n<p>Primero, proletarios. \u00bfQu\u00e9 es eso de proletarios y en qu\u00e9 se distingue del llamado burgu\u00e9s? Hoy apenas hay quien lo sepa a ciencia cierta. Lo del proletariado es uno de tantos t\u00f3picos para cubrir el vac\u00edo ideal y mental: Es como lo de las clases. \u00bfQui\u00e9n las define y, sobre todo qui\u00e9nlas clasifica? \u00a1Y llaman pensar realidades a eso, a rumiar palabras sin sacarles el jugo!<\/p>\r\n<p>\u00bf Y los proletarios de todos los pa\u00edses, contra qui\u00e9n hablan de unirse? Porque los hombres no se unen sino los unos contra los otros. Pues contra los burgueses de todos los pa\u00edses, contra los capitalistas. Y luego todo aquello de la ley f\u00e9rrea del salario, y lo del ej\u00e9rcito de reserva del proletariado, y la concentraci\u00f3n de la propiedad cada vez en menos manos y... el resto de la mitolog\u00eda marxista. Mitolog\u00eda a la que, como a todas las mitolog\u00edas \u2014religiosas, pol\u00edticas, cient\u00edficas, est\u00e9ticas...\u2014 le ha llegado su crisis merced a la cr\u00edtica.<\/p>\r\n<p>En toda esa mitolog\u00eda no entraba por nada el sentimiento, y con el sentimiento el concepto de patria y de patriotismo. Para los proletarios m\u00edticos de la Internacional, no hab\u00eda de haber patria. Aunque una Internacional supone naciones, \u00e9stas no hab\u00edan de ser sino expresiones geogr\u00e1ficas. La naci\u00f3n, la patria, era una categor\u00eda burguesa, capital\u00edstica. El proletario de una naci\u00f3n cualquiera hab\u00eda de sentirse m\u00e1s solidario con el de otra naci\u00f3n que no con el burgu\u00e9s, su convecino, su pariente acaso, de su naci\u00f3n misma. La convivencia en espacio, en tierra, en solar, no hab\u00eda de significar gran cosa.<\/p>\r\n<p>Y llegaron las guerras entre naciones, a las veces disput\u00e1ndose mercados, y, sobre todo, lleg\u00f3 la gran guerra de 1914 \u00bfy qu\u00e9 ocurri\u00f3? Pues ocurri\u00f3 que los proletarios de Alemania se sintieron m\u00e1s solidarizados con los burgueses alemanes que con los proletarios franceses, y \u00e9stos m\u00e1s solidarizados con los burgueses de Francia que con los proletarios alemanes. \u00bfPor raz\u00f3n econ\u00f3mica? \u00bfPor intereses econ\u00f3micos? Sin duda, pero no s\u00f3lo por ello. Por eso, s\u00ed, pero no s\u00f3lo por eso. Sintieron que una gran naci\u00f3n es una gran empresa industrlal, agr\u00edcola, financiera, y que a patronos y obreros de ella les une un lazo mucho m\u00e1s fuerte que el que pueda unir a los patronos de las diversas naciones o a los obreros de ellas entre s\u00ed. Sintieron que la nacionalidad, que la ciudadan\u00eda es hist\u00f3ricamente m\u00e1s esencial que la clase, que entre dos alemanes, por ejemplo, patrono y obrero, hay m\u00e1s comunidad esencial que entre dos obreros, alem\u00e1n el uno y el otro franc\u00e9s, o entre dos patronos, alem\u00e1n y franc\u00e9s. El proteccionismo lo ped\u00edan unos y otros., patronos y obreros, \u00e9stos para su trabajo y aquellos para su capital.<\/p>\r\n<p>Esto en el aspecto estrictamente econ\u00f3mico, que en el otro, en el pol\u00edtico, en el social, en el sentimental, el mito internacionalista no ha podido sostenerse. De donde ha nacido el nacionalsocialismo, el socialismo nacionalista, tan socialismo como el internacionalista. Han llegado a sentir que la lucha de clases dentro de una misma naci\u00f3n debilita a \u00e9sta en su lucha econ\u00f3mica con otras naciones. Si aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, por caso, llegase a establecerse un comunismo agrario, las comunidades agr\u00edcolas no podr\u00edan competir con la producci\u00f3n extranjera. Y es, hay que referirlo, que una comunidad nacional, de convecinos, de ciudadanos, es m\u00e1s esencial y m\u00e1s natural que un sindicato de clases.<\/p>\r\n<p>Y aun dentro de una misma naci\u00f3n, cuando \u00e9sta no est\u00e1 bien unificada, bien nacionalizada, bien solidarizada, \u00bfno vemos caso algo an\u00e1logo? \u00bfQui\u00e9n no ha podido observar en regiones, en comarcas, en lugares, hasta en aldeas, la hostilidad del supuesto proletario ind\u00edgena contra el proletario forastero? \u00bfQu\u00e9 quiere decir en la mayor\u00eda de los casos, eso de esquirol? Y as\u00ed es como se han formado dentro de la clase obrera \u2014de la llamada clase obrera, que ni siempre es clase ni siempre obrera\u2014 diferentes subclases o categor\u00edas. En rigor clientelas. Y a los obreros cualificados, artesanos, hombres de oficio determinado, han venido a oponerse \u2014as\u00ed, a oponerse\u2014 los simples braceros, los sin oficio, muchas veces sin domicilio fijo, los condenados al paro.<\/p>\r\n<p>Y llega un momento en que todos tienen que sentir \u2014que es m\u00e1s a\u00fan que comprender\u2014 que lo que hay que organizar no es una de esas llamadas organizaciones de clase, sino la Naci\u00f3n misma, y que el proclamar que el proletariado ha de servir a la burgues\u00eda para destruirla es la mayor insensatez de la ignorancia pol\u00edtica. Por esas doctrinas \u2014si es que merecen tal nombre\u2014 de la pedanter\u00eda marxista se va a parar a otra burgues\u00eda, la del funcionarismo socialista de estado.<\/p>\r\n<p>Una naci\u00f3n es un verdadero sindicato natural de producci\u00f3n y de consumo, y tiene que cuidar de que las luchas de distribuci\u00f3n, de reparto de producto no empeoren la producci\u00f3n misma. \u00bfCabe locura mayor, pongamos por caso, de que los obreros den en restringir su rendimiento? Todo lo expuesto, que es de clavo pasado, que carece de originalidad, nos aclara un curioso fen\u00f3meno de mentalidad colectiva, y es el de que est\u00e9n despotricando contra los fajos y el fajismo precisamente los que los est\u00e1n trayendo.<\/p>\r\n<p>Y adem\u00e1s de todo, \u00bfqu\u00e9 importa el mote que le pongan a uno todos esos sedicentes defensores de un r\u00e9gimen que no saben ni lo que es r\u00e9gimen ni lo que es defensa?<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_397\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103176_2010067226\"><\/a><strong>Uni\u00f3n Nacional de Espa\u00f1oles, U. N. E.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_398\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491495\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Vendaval \u2014\u201cvent d'aval\u201d, viento de abajo o de tierra\u2014, vendaval de sa\u00f1a viene aterrando por campos y plazas los \u00e1nimos de los compuestos ciudadanos de la clase media, de los leg\u00edtimos republicanos. De toda esa locura, lo m\u00e1s razonado son los atracos. Hasta el que se le mate a uno para mejor poder robarle o para asegurar el robo tiene sentido, y no lo tiene el que se mate por eso que llaman ideas. El crimen de J\u00f3dar, degollar a un ni\u00f1o para que bebiendo su sangre se cure un salvaje, es caso de superstici\u00f3n inhumana, sanguinaria, pero no es de otra especie el intentar pegar fuego a una iglesia. Matar para matar el hambre se comprende; \u00bfpero da\u00f1ar por supersticiones religiosas o anti-religiosas? Y ello no es cosa de fieras, pues las fieras no odian. El lobo que devora a un cordero no le odia. Y no es f\u00e1cil vigilar estos estallidos de locura contra-natural. No son los que cometen esos delitos veteranos de la delincuencia, avezados a \u00e9sta, sino que son novicios, principiantes. Es un vendaval de locura. Toda inducci\u00f3n racional marra al querer juzgar a unos chiquillos que apedrean un escaparate de librer\u00eda porque se les dijo que en \u00e9l hay libros fajistas. Eso del santo y se\u00f1a de \u201cfascio\u201d es un deporte de salvajer\u00eda demental.<\/p>\r\n<p>Todo ello est\u00e1 haciendo reaccionar \u2014\u00a1gracias a Dios!\u2014 a los hombres de juicio sano, de sentido social y racional, a los que componen la tan asendereada y calumniada clase media, nervio y tu\u00e9tano de la patria. Esa pobre clase media, la de los modestos patronos, los tenderos, los artesanos, los obreros libres y no a jornal, los maestros de taller y sus compa\u00f1eros, todos los peque\u00f1os burgueses a quienes no se les clasifica entre los proletarios asalariados.<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 mito \u00e9se de las clases y de su lucha! \u00bfD\u00f3nde acaba el burgu\u00e9s y empieza el proletario? Todo eso vino a nosotros de pa\u00edses fuertemente industrializados, de una econom\u00eda que est\u00e1 muy lejos de haber alcanzado Espa\u00f1a. Pudo traducirse, en cuanto a lengua, del alem\u00e1n \u2014o acaso de la traducci\u00f3n francesa\u2014 al espa\u00f1ol <em>Das Kapital<\/em> \u2014\u201cEl capital\u201d\u2014, de Karl Marx; pero no ha logrado traducirse su contenido ideol\u00f3gico o cient\u00edfico, y no ha logrado traducirse porque los fen\u00f3menos econ\u00f3mico-sociales que estudi\u00f3 Marx en su obra capital no guardan paridad con el proceso de la econom\u00eda de nuestra Espa\u00f1a. La lucha entre un capitalismo poderoso y una masa proletaria apenas si se ha dado en nuestra patria. Nuestra econom\u00eda continu\u00f3 durante mucho tiempo siendo casi medieval \u00bfY qu\u00e9 ha ocurrido? Pues que al querer traducir al espa\u00f1ol el contenido ideal del marxismo s\u00f3lo se obtuvo un verdadero fantasma.<\/p>\r\n<p>No sin un hondo sentido, cuando ocurri\u00f3 la escisi\u00f3n entre Marx y Bakunin, entre los socialistas ortodoxos y los anarquistas, los m\u00e1s de los representantes espa\u00f1oles de la masa obrera se fueron con Bakunin, con el anarquista ruso, porque las condiciones econ\u00f3micas de Espa\u00f1a se parec\u00edan m\u00e1s a las de la Rusia de entonces que a las de Alemania, y a\u00fan m\u00e1s Inglaterra, sobre cuyo estado econ\u00f3mico bas\u00f3 Marx sus estudios y sus profec\u00edas. Se fund\u00f3 la primera Internacional de trabajadores por Marx y Engels \u2014el d\u00eda mismo en que naci\u00f3 quien esto os cuenta\u2014 frente a otra verdadera Internacional: la del capitalismo industrial y financiero. Ambas Internacionales, sin sentido ni sentimiento de patria \u2014y ambas dominadas por elementos judaicos\u2014, no pod\u00edan tener adecuada representaci\u00f3n en nuestra Espa\u00f1a, donde las dos supuestas clases, la de los burgueses y la de los proletarios, eran profundamente nacionales. El patrono espa\u00f1ol y el obrero espa\u00f1ol eran espa\u00f1oles, nacionales, y sent\u00edan m\u00e1s la solidaridad nacional entre ellos que sus sendas solidaridades con capitalistas y con proletarios extranjeros. Y es que Espa\u00f1a era en su casi totalidad lo que llamamos clase media, peque\u00f1a clase media, peque\u00f1a burgues\u00eda, del campo o de la ciudad. El intercionalismo aqu\u00ed no fuem\u00e1s que una pedanter\u00eda. Harto le costaba a Espa\u00f1a defender su pobre industria a fuerza de derechos de aduanas, y ello tanto en bien de los fabricantes como de sus obreros.<\/p>\r\n<p>Ahora, al empezar los funcionarios de trabajo \u2014que no trabajadores\u2014 a querer implantar en Espa\u00f1a, con una pedanter\u00eda burocr\u00e1tica que pone espanto, procedimientos de la doctrina internacionalista, se encuentran frente al sentimiento nacional del verdadero pueblo trabajador espa\u00f1ol, que abarca patronos y obreros, burgueses y proletarios. No cabe traducir al espa\u00f1ol los acuerdos de esos Congresos internacionales, de una enrevesada escol\u00e1stica sociol\u00f3gica. Mayormente cuando los traductores apenas si conocen la realidad concreta espa\u00f1ola.<\/p>\r\n<p>Empieza \u2014\u00a1gracias a Dios!, lo repito\u2014 a cuajar un sentimiento colectivo nacional de los verdaderos trabajadores de toda clase, que comprenden que nada tienen que hacer aqu\u00ed ni el capitalismo ni el proletarismo, traducidos \u2014y mal traducidos\u2014 del socialismo internacionalista. Empieza a sentirse que si ha de salvarse la econom\u00eda nacional y con ella la sana convivencia, tiene que ser por m\u00e9todos de cooperaci\u00f3n. Empieza a sentirse que s\u00f3lo una Uni\u00f3n Nacional de Espa\u00f1oles \u2014industriales, comerciantes, empleados, obreros\u2014 puede sacarnos del atasco en que nos est\u00e1n metiendo los fan\u00e1ticos del mito de la lucha de clases.<\/p>\r\n<p>Mas lo que nos va a dar m\u00e1s quehacer es cortar ese vendaval de sa\u00f1a demente que viene arrasando todo contento de vivir por campos y por plazas; es curar esa locura de atracadores, incendiarios y furiosos de toda clase que est\u00e1n jugando a una revoluci\u00f3n de cine sonoro, pero con v\u00edctimas. \u00bfUni\u00f3n General de Trabajadores? No, sino Uni\u00f3n Nacional de Espa\u00f1oles.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_399\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103178_2010067226\"><\/a><strong>La revoluci\u00f3n de dentro<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_400\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491496\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Aun sin tener que acatar la concepci\u00f3n materialista \u2014o m\u00e1s bien determinista\u2014 de la historia, la de que son las cosas las que llevan a los hombres y no \u00e9stos a ellas, hay que rendirse al sentido hist\u00f3rico que nos ense\u00f1a c\u00f3mo la libertad pol\u00edtica se abre campo a pesar de los hombres. Y hoy que Espa\u00f1a, el alma colectiva espa\u00f1ola, busca su verdadera libertad, bueno es detenerse a considerar en qu\u00e9 paso estamos.<\/p>\r\n<p>La monarqu\u00eda se hundi\u00f3 en Espa\u00f1a por s\u00ed sola, sirvi\u00e9ndose de la dictadura. Pero fue, por otra parte, un ramalazo del hurac\u00e1n que arras\u00f3 otros tronos, los de Portugal, Grecia, Alemania, Austria, Turqu\u00eda... La monarqu\u00eda se hundi\u00f3 en Espa\u00f1a dejando vac\u00edos de autoridad, de legalidad, de tradici\u00f3n\u2026 Hab\u00eda que llenarlos. La rep\u00fablica empez\u00f3 siendo un vac\u00edo, apenas nada m\u00e1s que un nombre. El pueblo ingenuo que vot\u00f3 en aquellas inolvidables elecciones municipales del 12 de abril, que vot\u00f3 contra el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico de la dictadura, no sab\u00eda que habr\u00eda de ser un r\u00e9gimen republicano. No hab\u00eda en general en Espa\u00f1a conciencia republicana. Mucho menos esa quisicosa que llaman fervor republicano o emoci\u00f3n republicana. El republicanismo espa\u00f1ol era algo puramente negativo. Y al erigirse el nuevo r\u00e9gimen el pueblo o no dijo nada o s\u00f3lo dijo: \u201cY esto, \u00bfqu\u00e9 es?\u201d<\/p>\r\n<p>Tres doctrinas, sin embargo, se presentaron a dar aliento de vida al nuevo r\u00e9gimen: el regionalismo o mejor federalismo, principalmente catal\u00e1n; el socialismo, y el jacobinismo laicista. Las tres caben, doctrinalmente, en una monarqu\u00eda. Ha habido en la historia \u2014y a\u00fan hay\u2014 monarqu\u00edas federales, monarqu\u00edas socialistas y monarqu\u00edas laicistas. Ninguna de esas doctrinas va ligada, por necesidad dial\u00e9ctica, al republicanismo. \u00c9ste se queda siendo una forma hist\u00f3rica vac\u00eda de contenido propio, sin nada que no quepa tambi\u00e9n en rigor, en una monarqu\u00eda democr\u00e1tica. Todo lo cual, siendo de clavo pasado, hay que pedir perd\u00f3n al lector de tener que record\u00e1rselo. Pero es que hay tantas cosas que de puro sabidas se olvidan...<\/p>\r\n<p>Procedi\u00f3se a forjar una Constituci\u00f3n republicana, la de una rep\u00fablica semi-federal \u2014federable\u2014, semi-socialista y semi-jacobina. Y entre tanto se hablaba de revoluci\u00f3n, de una revoluci\u00f3n que apenas hay quien sepa en qu\u00e9 consiste y los que menos lo saben, son los sedicentes revolucionarios. Mas la verdadera revoluci\u00f3n, la honda, la de la conciencia p\u00fablica, se iba y se va abriendo camino por m\u00e1s dentro de las capas que podr\u00edamos llamar pol\u00edticas de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola. La verdadera revoluci\u00f3n, el ascenso a la conciencia p\u00fablica ciudadana de los \u00edntimos anhelos del pueblo, esta revoluci\u00f3n se hace fuera de los partidos pol\u00edticos. Los programas de \u00e9stos, de los partidos pol\u00edticos organizados, con sus comit\u00e9s y sus congresos, no le dicen nada al pueblo. La llamada masa neutra empieza a hacerse, bajo el acicate revolucionario, una conciencia hist\u00f3rica. Que es pol\u00edtica, aunque no de partido alguna Una conciencia espa\u00f1ola. Y reviven viejas tradiciones.<\/p>\r\n<p>\u00bfRevoluci\u00f3n? La hay, indudablemente, pero en forma de lo que suele llamarse reacci\u00f3n. \u00bfContra el nuevo r\u00e9gimen? M\u00e1s bien para hacerlo de veras nuevo. La reacci\u00f3n \u2014y ciego ha de ser el que no la vea\u2014 va contra el semi-socialismo, contra el semi-federalismo y contra el semi-jacobinismo. Espa\u00f1a, la conciencia hist\u00f3rica espa\u00f1ola, al despertar, trata de recobrarse y unirse haciendo cesar la lucha llamada de clases, la lucha de intereses y sentimientos particulares \u2014regionales, comarcales, locales\u2014 y la lucha de confesiones. Y se presenta un caso que por designarlo con un t\u00e9rmino extranjero, y aun sin traducirlo, parece algo traducido tambi\u00e9n. Nos referimos al llamado fascismo. \u00a1Tab\u00fa, tab\u00fa! Ya est\u00e1 nombrado el Coco. El Coco y el comod\u00edn.<\/p>\r\n<p>Eso que los revolucionarios de mentirijillas, los semi-revolucionarios, llaman al fascismo, el fascio espa\u00f1ol, ni ellos saben lo que es ni lo saben los que a s\u00ed mismos, aqu\u00ed en Espa\u00f1a, se llaman fascistas. Ese fascismo que un Gobierno que parece entontecido persigue como si se tratara de una terrible organizaci\u00f3n clandestina y anti-republicana es algo tan pueril, tan inocente, tan rid\u00edculamente deportivo que da pena. Sus manifiestos, sus manifestaciones, las hojas que raparte, sus ejercicios lit\u00fargicos, dar\u00edan que re\u00edr si no diesen pena por el rebajamiento mental que delatan. No sabe uno de qu\u00e9 sorprenderse m\u00e1s, si de la tonter\u00eda de esos chiquillos deportistas que juegan al fajo, o de la tonter\u00eda gubernamental y polic\u00edaca que anda a su caza. Porque, se\u00f1or ministro, lo m\u00e1s desconsolador de este triste periodo de desconcierto es la estupidez \u2014tal es la palabra\u2014 con que procede el cuerpo de seguridad. No estamos seguros de la sanidad mental de ese cuerpo. Cuerpo sin alma.<\/p>\r\n<p>Pero, ah, es que bajo ese fascismo de tramoya, de opereta bufa, bajo esos desahogos de una mozalbeter\u00eda de cine sonoro, hay algo que est\u00e1 cobrando conciencia seria. Los presuntos fajistas \u2014los que se creen serlo y aquellos a quienes la tonter\u00eda gubernamental supone tales\u2014 no saben lo que el fajo llegue a ser, m\u00e1s que los republicanos del 12 de abril sab\u00edan lo que habr\u00eda de ser la rep\u00fablica de los \u201csemis\u201d. Tan inconcientes los unos como los otros.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfA d\u00f3nde vamos?\u201d \u2014suelen preguntarse los espa\u00f1oles que se inquietan de serlo. A donde nos lleve la historia. Que no es la pol\u00edtica de los partidos, si no la del pueblo. A donde nos lleve el Hado \u2014otros le llaman Providencia\u2014 que en la historia es ley de libertad. Para rehacerse Espa\u00f1a, para re-nacionalizarse, tiene que libertarse de una lucha de clases que no es de tales clases, de una lucha de comarcas que no sienten sino sus intereses particulares, de una lucha de confesiones que apenas si tienen conciencia de lo que confiesan. Y sobre todo para rehacerse Espa\u00f1a tiene que comprender que el pueblo se hace su historia por encima y por debajo de la pol\u00edtica de los partidos, de los concejales, diputados provinciales o a Cortes, gobernadores, directores generales, ministros y... toda la caterva.<\/p>\r\n<p>Hemos cre\u00eddo deber exponer todo esto por la alarma que nos produce ver que a la tonter\u00eda de los deportistas del semi-fascismo responde la tonter\u00eda gubernamental y polic\u00edaca dedicada a inventar rid\u00edculas conjuraciones. Y al exponerlo no hacemos obra de pol\u00edtico \u2014y menos de pol\u00edtico de partido \u00a1Dios nos libre de ello!\u2014 sino de contemplador de la historia. Hemos querido, lector, presentarte lo que descubrimos detr\u00e1s de esa semi-revoluci\u00f3n de semi-socialistas, semi-federalistas y semi-jacobinos. \u00bfQue a qu\u00e9 nos sumamos? A sentir la historia y a comprenderla y acatarla. Y por lo que al que esto te cuenta, lector, hace a esperar si en el hundimiento de tantas creencias consoladoras, de tantos santos enga\u00f1os avivadores, le queda la esperanza de que el alma de su alma perdure, aun sin conciencia, en el alma renacida de la Espa\u00f1a eterna.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_401\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103180_2010067226\"><\/a><strong>Deficiencia mental<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_402\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491497\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Estos d\u00edas nos viene interesando la alarma que produce en la Europa civilizada el desarrollo que est\u00e1 cobrando lo que llaman ya deficiencia, ya degeneraci\u00f3n mental. Es una grav\u00edsima crisis del esp\u00edritu p\u00fablico. Del esp\u00edritu decimos aunque la opini\u00f3n general \u2014sobre todo la de los t\u00e9cnicos especialistas\u2014 sea que las causas de tal crisis son de orden corporal o som\u00e1tico, causas patol\u00f3gicas de f\u00e1cil diagn\u00f3stico. Sin que se excluya, aunque acaso no se le d\u00e9 toda la importancia que merece, al efecto del choque en la conciencia p\u00fablica y popular de la tragedia de la gran guerra que estall\u00f3 en 1914 y de todas sus revoluciones concomitantes y consiguientes. La deficiencia mental, el rebajamiento de comprensi\u00f3n, que hoy en todo el mundo civilizado se observa, ha de ser debido en gran parte \u2014en su mayor parte, creemos\u2014 a la fatiga del esp\u00edritu colectivo que no ha podido ir al paso de los acontecimientos. El linaje humano no ha podido digerir la historia tr\u00e1gica, la tragedia hist\u00f3rica, de estos \u00faltimos veinte a\u00f1os. Se han producido hechos que la conciencia p\u00fablica no ha podido consumir y de aqu\u00ed un d\u00e9ficit mental que es tal vez la causa principal de esa mentada deficiencia mental que se observa sobre todo en la juventud. La cual no acierta a darse cuenta de la realidad hist\u00f3rica que tiene que vivir. Y as\u00ed que los mozos que cuentan hoy esa edad, los criados unos y los m\u00e1s mozos de ellos engendrados en este tr\u00e1gico per\u00edodo de pesadilla universal parecen tener una mentalidad de ni\u00f1os de cinco a\u00f1os. Los m\u00e1s brillantes, los m\u00e1s imaginativos, los m\u00e1s inspirados, se nos aparecen como casos de precocidad infantil, de esa monstruosidad de los ni\u00f1os precoces de cinco a siete a\u00f1os, que suelen ser casos de anormalidad.<\/p>\r\n<p>Algo parecido produjo el tremendo ramalazo que sacudi\u00f3 a Europa con las guerras napole\u00f3nicas, que no fueron si no el cumplimiento de la gran Revoluci\u00f3n francesa, la de la burgues\u00eda del siglo \u0425V\u0428. Los criados y engendrados durante aquella \u00e9pica tragedia de la historia universal humana fueron luego los rom\u00e1nticos. Rom\u00e1nticos en todos los \u00f3rdenes, literario, art\u00edstico, cient\u00edfico, religioso, pol\u00edtico, social... De all\u00ed sali\u00f3 el socialismo, el marxista y el otro. De all\u00ed brotaron todas las utop\u00edas sociales que dieron su floraci\u00f3n m\u00e1xima en 1848. De all\u00ed brot\u00f3 el m\u00e1s genuino y m\u00e1s generoso revolucionarismo, el de Mazzini, y de all\u00ed brot\u00f3 tambi\u00e9n la rom\u00e1ntica pedanter\u00eda cientificista \u2014que no quiere decir lo mismo que cient\u00edfica\u2014 de la llamada interpretaci\u00f3n materialista de la historia que culmin\u00f3 en la primera Internacional, de Marx y Engels, dos rom\u00e1nticos y dos utopistas. Tanto, por lo menos, como Proudhon o como Saint Simon. En el orden literario el producto acaso m\u00e1s genuino de aquella sacudida fue Stendhal y entre las ficciones de \u00e9ste aquel Juli\u00e1n Sorel de su novela <em>El rojo y el negro<\/em>. Juli\u00e1n Sorel es el s\u00edmbolo del romanticismo social napole\u00f3nico. \u00bfY era un degenerado? \u00bfEra acaso un deficiente mental?<\/p>\r\n<p>Despu\u00e9s de haber anotado estos puntos pre\u00f1ados de significaci\u00f3n y de alcance hist\u00f3ricos vengamos a nuestra Espa\u00f1a de hoy. La otra, la de 1808, no escap\u00f3 al gran ramalazo de la Revoluci\u00f3n y del Imperio franceses. Nuestra guerra de la Independencia, seguida de nuestras guerras civiles, fueron su consecuencia. As\u00ed se hizo la Espa\u00f1a moderna. Y de esta otra \u00faltima sacudida, \u00bfhemos escapado? Ciertamente que no. Espa\u00f1a se ha visto cojida y arrastrada en el hurac\u00e1n que podr\u00edamos llamar socialista de la Gran Guerra de 1914 como se sinti\u00f3 cojida y arrastrada en el hurac\u00e1n rom\u00e1ntico napole\u00f3nico de 1808. Y esto aun antes, mucho antes, de 1914. Lo que simboliza nuestro 1898, el desastre colonial, el acto de Santiago de Cuba, es un prodroma de lo que estamos pasando.<\/p>\r\n<p>Aquella sacudida de 1898 produjo, entre otras cosas, lo que se ha llamado la generaci\u00f3n de entonces, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1, con caracteres destacados, la generaci\u00f3n de 1914, o la de 1921? \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edstica, qu\u00e9 estilo, qu\u00e9 tono da a esta nuestra Espa\u00f1a de hoy, supuesta republicano-socialista, la mocedad actual, la de los que ahora cuentan al rededor de los veinte a\u00f1os? Al que esto escribe le hace esa mocedad la impresi\u00f3n de, lo mejor ni\u00f1os precoces, pero los m\u00e1s retrasados mentales, mozalbetes que no saben digerir la realidad hist\u00f3rica en que viven. La ignorancia hist\u00f3rica de esos chicos, de los chicos de las juventudes de partido, es abrumadora. No saben nada de lo que han hecho sus padres e hicieron sus abuelos. \u00bfY los t\u00f3picos revolucionarios de que se tupen? Vaciedad de vaciedades y todo vaciedad. Y dejando de lado, por supuesto, los que se alistan en tal o cual partido, para hacerse carrera pol\u00edtica, los aspirantes siquiera a concejales, los mozos de partido. De esto no hablamos.<\/p>\r\n<p>No nos referimos, claro est\u00e1, a esas otras violencias materiales, agresiones a pistola, incendios, motines, atracos, y todo lo dem\u00e1s porque mucho, acaso lo m\u00e1s, de esto procede de otra deficiencia mental, de verdadera degeneraci\u00f3n mental originada de causas morbosas f\u00e1cilmente diagnosticables. Y para cuya cura no estar\u00eda de m\u00e1s la esterilizaci\u00f3n que por ah\u00ed fuera se preconiza ahora. \u00bfPero c\u00f3mo se va a esterilizar a imaginaciones infantiles que toman palabras hueras por ideas llenas? \u00bfC\u00f3mo se va a curar a los que se embriagan con los t\u00e9rminos de revoluci\u00f3n, dictadura, fajo, tradici\u00f3n, sin tener concepto alguno maduro y asentado de lo que esos t\u00e9rminos puedan valer en realidad hist\u00f3rica?<\/p>\r\n<p>Y despu\u00e9s de estas reflexiones, m\u00e1s bien program\u00e1ticas e indicativas, sobre la enfermedad que aqueja a nuestra mocedad, su dificultad \u2014en ciertos casos incapacidad\u2014 de darse cuenta de lo que est\u00e1 pasando, de cobrar conciencia del momento eterno que vivimos, despu\u00e9s de esto dejemos lugar para aclaraciones puntuales y casuales.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_403\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103182_2010067226\"><\/a><strong>Canto de arada<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_404\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491498\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Jam\u00e1s podr\u00e9 olvidarlo. Era a la caida de una de estas tardes de saz\u00f3n castellana. Un ga\u00f1\u00e1n, mano a la mancera del arado, iba por entre los surcos, detr\u00e1s de la pareja de bueyes, hacia la linde en que el cielo y la tierra se juntan. Una r\u00e1faga de luz solar poniente, no de incendio terrestre, iluminaba a los tres. El ga\u00f1\u00e1n, al hacer ensanchar el surco bin\u00e1ndolo, cantaba. Cantaba una \u201carada\u201d, con voz libre, voz de campo, sin m\u00e1s resonador ni altavoz que el cielo. Una \u201carada\u201d charruna, de aire lento y arrastrado, que surcaba hacia la puesta del sol. Araba cantando el ga\u00f1\u00e1n, cantaba arando, y canto y labranza se confund\u00edan en la obra. Era el ga\u00f1\u00e1n un obrero, no un simple y mero trabajador. Porque trabajo condice a la causa, a la causalidad y es noci\u00f3n de servidumbre mientras que obra condice al fin, a la finalidad, y es noci\u00f3n de libertad. (Aunque de esto, que aqu\u00ed queda acotado, m\u00e1s otra vez.) Y era la obra del ga\u00f1\u00e1n aquel, a su modo, una obra maestra. Preparaba al trigo su sepultura, su enterramiento, para resurrecci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Ahora, recordando a favor de cierta lectura aqu\u00e9llo, escudri\u00f1o una vez m\u00e1s en esa ya famosa doctrina de la llamada interpretaci\u00f3n materialista \u2014mejor determinista, causalista, no finalista, no espiritualista\u2014 de la historia y en si se vive para sacar jornal o se saca jornal para vivir. Para vivir y cantar y hacer obra; para crear. Y en el campo para hacernos tierra, tierra de resurrecci\u00f3n comunal. \u00bfOir\u00edan la arada los finados y enterrados abuelos del ga\u00f1\u00e1n cantor, sus muertos seculares, la arada que era un requiebro a la madre tierra? Y aquel obrero, aquel labriego se re-creaba en su obra, en su labranza. No le empujaba a \u00e9l, que empujaba aguij\u00e1ndoles, a sus bueyes, resorte econ\u00f3mico, sino art\u00edstico, po\u00e9tico, religioso. Era un artesano de la tierra, un artista, no un siervo de la gleba. Y pensando en ello, so\u00f1\u00e1ndolo, pienso y sue\u00f1o en el artesano, en su arte y su artesan\u00eda, y en el obrero que ante todo se paga de su obra. Y por eso canta porque con el canto se cobra y se re-cobra del trabajo. Y si se me dijera que tambi\u00e9n se entonan \u2014s\u00f3lo que estos en coro y a grito pelado\u2014 himnos internacionales a la luz de incendios a mano airada, dir\u00e9 que en esos himnos la letra mata al esp\u00edritu. Y all\u00ed no suele haber bueyes sino m\u00e1quinas.<\/p>\r\n<p>La lectura que me ha tra\u00eddo estos recuerdos de campo y de obra, es la de las doctrinas nacionales de Walter Darr\u00e9, ingeniero agr\u00f3nomo, actual ministro de agricultura del Imperio alem\u00e1n, ensalzador de la aldeaner\u00eda como fuerza vital de la raza n\u00f3rdica de la nueva nobleza de la sangre y del suelo, profeta de la primac\u00eda del campo y de la debelaci\u00f3n de las grandes ciudades industriales, la del capitalismo y las amasadas masas proletarias. Predica la aversi\u00f3n a todo lo comercial y el desprecio al enriquecimiento monetario. La t\u00e9cnica del lucro \u2014dice\u2014 ha cegado a los aldeanos; han vendido sus fincas y sus casas para enriquecerse m\u00e1s pronto y luego han perdido el dinero y se han hecho mendigos. \u201cEs aldeano \u2014dice Darr\u00e9\u2014 quien hereditariamente arraigado al suelo por su linaje, cultiva su tierra y considera su trabajo como un debr para con su linaje y su pueblo. Es explotador agr\u00edcola quien cultiva sn tierra sin estar hereditariamente arraigado al suelo y considera su trabajo como una tarea puramente econ\u00f3mica y remuneradora.\u201d Y pide una ley que permita a los que son verdaderamente aldeanos sobre su tierra o quieren llegar a serlo instituir su finca como bien aldeano hereditario, protegi\u00e9ndolo en adelante contra la divisi\u00f3n, contra el adeudamiento y contra los apetitos de logro de un propietario puramente explotador.<\/p>\r\n<p>Leyendo las doctrinas, m\u00e1s filos\u00f3ficas que econ\u00f3mcas, de Darr\u00e9, el ministro de Agricultura del Imperio nacional-socialista alem\u00e1n de hoy, y aun contando con todo lo que hay en ellas de generosa utop\u00eda basada en incre\u00edbles creencias seculares, he pensado en la diferencia que pueda haber entre asentar y arraigar labradores, entre asentamientos y arraigamientos. Y he pensado que el funcionario de trabajo, ingeniero de Estado \u2014es decir, de estad\u00edstica\u2014 puede llegar a ser un temible intermediario, sobre todo si tiene la cabeza llena de sociolog\u00eda determinista, de econom\u00eda causalista. Porque \u00bfes el Estado el que ha de marcar finalidad al pueblo o \u00e9ste al Estado? Y he vuelto a pensar en el retorno a la Edad Media a despecho de los que hablan de feudalismo sin saber lo que \u00e9ste fue.<\/p>\r\n<p>Uno de los secuaces de Darr\u00e9, Walter zur Ungnad, dice: \u201c\u00bfQu\u00e9 se har\u00e1n las ciudades? S\u00f3lo las aldeas y las villas subsistir\u00e1n. Se organizar\u00e1n en torno del mercado, colonizando los alrededores y distribuyendo las tierras a sus habitantes. Les har\u00e1n volver a ser burgueses agr\u00edcolas, que saquen su mantenimiento tanto de su trabajo en la villa como de su tierra.\u201d Ensue\u00f1os de arios de sv\u00e1stica aplanados por el industrialismo maquinal.<\/p>\r\n<p>Y de otro lado, en la anhelante Rusia, la industrializaci\u00f3n del campo, el amasamiento del mujic. Y aun quedan los que sue\u00f1an con una alimentaci\u00f3n qu\u00edmica, por p\u00edldoras sint\u00e9ticas. El otro d\u00eda me dec\u00eda uno que la humanidad, que va a termitera, se alimentar\u00e1, como los t\u00e9rmites, de madera. \u201cMejor de papel\u201d \u2014pens\u00e9\u2014. \u201cNos comeremos las bibliotecas y los archivos.\u201d Y entre tanto nos tupen el seso, nos le empapizan, con p\u00edldoras sint\u00e9ticas ideales, con t\u00f3picos sociol\u00f3gicos, puro serr\u00edn. Y no sabemos ya cantar. \u00bfQui\u00e9n ha o\u00eddo cantar a alondra enjaulada en ciudad?<\/p>\r\n<p>\u00a1Ay, aquella arada de ga\u00f1\u00e1n castellano, en tarde sazonada, que surcaba el aire como el arado surcaba la tierra y aquella r\u00e1faga de luz solar poniente que ilumin\u00f3 al obrero! Cayendo en meditar la lucha de hoy en el campo pens\u00e9 que lo que va a hacer m\u00e1s falta es, invirtiendo un antiguo consejo, resignaci\u00f3n en los ricos, en los se\u00f1ores, y caridad en los pobres, en los criados. \u00bfAunque pobres? \u00a1Pobres todos!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_405\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103184_2010067226\"><\/a><strong>Es para volverse loco<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_406\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491499\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Es para volverse loco el darse a cavilar si es que los m\u00e1s de nuestros pr\u00f3jimos no se est\u00e1n volviendo tales. \u00a1La cantidad de alucinados, la legi\u00f3n creciente de los que no comprenden la realidad hist\u00f3rica en que viven, sino como cosa de funci\u00f3n de magia, de tramoya! Por donde quierea ven, seg\u00fan sean unos u otros, jesuitas, masones, jud\u00edos, comunistas, fascistas\u2026 y por su parte los que deber\u00edan tener la cabeza fresca y sana, andan con eso de los sospechosos y los peligrosos. Y como si ello fue cosa de doctrinas y de predicaciones de las llamadas sociales. Y como el Gobierno debe repartir sus persecuciones, le es menester proceder contra los de un extremo para que los del otro no le acusen de parcialidad. Aunque para esto ha inventado el c\u00f3modo truco de que ambos extremos se entienden.<\/p>\r\n<p>\u00bfConspiraciones? Nunca hemos cre\u00eddo en la peligrosidad de ellas. Los que en conspiraciones se meten suelen ser unos pobres ilusos a los que explotan unos cuantos vivos \u2014no demasiados vivos\u2014 que van a sacarse unos cuartejos y a los que se arriman unos cuantos jovenzuelos, deportistas de la revoluci\u00f3n, aficionados a la tramoya. \u00bfQui\u00e9n ignora el rid\u00edculo proceso de todas las conspiraciones revolucionarias para derribar a la Monarqu\u00eda borb\u00f3nica, incluso las que acabaron en sangre? La Monarqu\u00eda no acab\u00f3 por ellas.<\/p>\r\n<p>La Monarqu\u00eda borb\u00f3nica, la de Alfonso XIII, la de la Dictadura de Primo de Rivera y sus sucesores, como, por la conciencia de sus culpas, se sent\u00eda impotente, huy\u00f3. Huy\u00f3 de miedo. Huy\u00f3 ante unas elecciones municipales que ni prepararon ni organizaron los conspiradores de la tan cacareada revoluci\u00f3n; huy\u00f3 ante unas elecciones en que el pueblo, harto de aquel desasosiego, busc\u00f3 un cambio. Acogi\u00f3 con cierto entusiasmo la huida de los que huyeron y con expectativa la entrada de los que los sustituyeron. \u201c\u00a1Veamos lo que venga!\u201d, se dijo. Pero los que salieron de la c\u00e1rcel para ocupar el Poder p\u00fablico no hab\u00edan tenido en la organizaci\u00f3n de aquellas elecciones del 12 de abril de 1931 m\u00e1s parte que cualesquiera otros ciudadanos adversarios de la Dictadura mon\u00e1rquica. Y esos mismos que ocuparon el Poder y que hab\u00edan andado en conjuras y conspiraciones saben mejor que nadie la futilidad e ineficacia de ellas; saben bien que no vienen por ese camino los cambios de reg\u00edmenes y de Gobiernos. \u00bfO es que los conspiradores contra la Monarqu\u00eda toman en serio los complots que descubren o que inventan? O que provocan. \u00bfEs que toman en serio esos juegos infantiles de unos deportistas formados en el cine? No, eso no puede ser.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue se est\u00e1 formando una tormenta p\u00fablica encima de eso que llaman el r\u00e9gimen y no es tal r\u00e9gimen? Sin duda. La tormenta se forma encima y en contra de lo que llaman la revoluci\u00f3n. Y con ello apenas tiene nada que ver ni monarquismo, que escasamente hay, ni republicanismo, que tampoco le hay. Y si la Monarqu\u00eda; conciente de sus culpas, huy\u00f3 ante unas elecciones populares, no tendr\u00eda nada de extra\u00f1o que la flamante revoluci\u00f3n de izquierdas \u2014que no es Rep\u00fablica\u2014 huyera tambi\u00e9n ante otras elecciones, conciente de las tonter\u00edas que acumula. Por lo menos las teme. Y el miedo, que es lo que m\u00e1s enloquece y entontece, le hace cometer nuevas locuras y nuevas tonter\u00edas. Y ver por donde quiera fantasmas, trasgos, endriagos, encantadores y brujos.<\/p>\r\n<p>\u00bfNo hab\u00e9is o\u00eddo, lectores, c\u00f3mo muchos de esos alucinados por el miedo, atribuyen al dinero de un potentado de los negocios esas conspiraciones que se fingen? Cuando en pleno Parlamento se dijo por gobernantes que o la Rep\u00fablica acababa con un millonario o \u00e9ste acababa con la Rep\u00fablica, comprendimos el peligro que corr\u00eda un r\u00e9gimen entregado a perturbados mentales, de semejante cala\u00f1a. Perturbaci\u00f3n que aunque se d\u00e9 en hombres de cierto talento, acusa una cierta deficiencia mental. Y luego hemos podido ver que esos gobernantes alucinados por el miedo, los que de unas Cortes, tambi\u00e9n en su mayor\u00eda alucinadas, arrancaron aquella disparatada ley llamada de Defensa de la Rep\u00fablica, que esos gobernantes han ido acumulando torpezas sobre torpezas. Persiguiendo fantasmas y sin ver los peligros reales.<\/p>\r\n<p>Y que no invoquen a la Rep\u00fablica, porque \u00e9sta, la Rep\u00fablica, no es todav\u00eda nada en Espa\u00f1a. La Monarqu\u00eda, espiritualmente, dej\u00f3 de ser; la Rep\u00fablica todav\u00eda no ha sido. No tiene tradici\u00f3n a\u00fan. Y hay que hacerla. Y los oficiantes de este r\u00e9gimen todav\u00eda no nos han dicho lo que entienden por Rep\u00fablica. Cada vez que o\u00edmos decir: \u201c\u00a1Hay que gobernar en republicano!\u201d, nos decimos: \u201c\u00bfY qu\u00e9 es eso?\u201d Verdad es que tan socorrida frase \u2014t\u00f3pico huero\u2014 se suele esgrimir contra los sedicentes socialistas y como si \u00e9stos no se declararan tambi\u00e9n republicanos. Aunque a las veces digan \u00e9stos, los sedicentes socialistas, que si la Rep\u00fablica no les da lo que quieren se lo tomar\u00e1n de otro modo y aun estableciendo la dictadura del proletariado. Lo que no pasa, claro, de otro t\u00f3pico de muchachos deportistas del revolucionarismo y no pocos de ellos tan deficientes mentalmente como los que declaraban que si no se acaba con un hombre, este hombre acaba con el r\u00e9gimen de los declarantes.<\/p>\r\n<p>Es para volverse loco el pensar si lo estar\u00e1n todos esos que se creen llamados a hacer lo que llaman revoluci\u00f3n. \u00bfLocos? Pero hay dos clases de locuras, una por deficiencia y otras por excedencia mental.\u201dEl sue\u00f1o de la raz\u00f3n engendra monstruos\u201d, dijo Goya.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_407\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103186_2010067226\"><\/a><strong>Procesionalismo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_408\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491500\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Para purgarme el \u00e1nimo, echando fuera de \u00e9l durante el tiempo de la dieta el recuerdo de los hechos humanos, estuve hace poco releyendo a Enrique Fabre, el Homero de los insectos. Mas, \u00a1ay!, que con frecuencia el buen maestro provenzal se nos vuelve un Esopo o un Lafontaine, un fabulista. No hay remedio, el animal nos sirve de espejo, y la llamada historia natural se hace historia, f\u00e1bula.<\/p>\r\n<p>Volv\u00ed a leer en Fabre las sugestivas p\u00e1ginas que dedica a las costumbres de la oruga procesionaria de los pinos, esas larvas que en procesi\u00f3n de larga fila, no m\u00e1s que de una en fondo, van siguiendo el rastro que en el suelo del \u00e1rbol y del bosque deja la procesi\u00f3n. Ese rastro debe de ser un programa. Y es curioso ver c\u00f3mo el paciente Fabre pudo comprobar que si a la oruga gui\u00f3n se le llega a colocar, en marcha circular, sobre el rastro de la \u00faltima de la procesi\u00f3n, \u00e9sta, la procesi\u00f3n, se hace circular, y all\u00e1 se est\u00e1 la tropa toda, la colectividad procesionaria, dando vueltas y m\u00e1s vueltas sin ir a parte alguna. Y es que en esas pobres orugas la procesi\u00f3n va por fuera. Nos resulta un animalito verdaderamente est\u00fapido. Y es que una oruga no tiene sexo, y la finalidad econ\u00f3mica de su vida es comer y no otra cosa. \u00a1Cu\u00e1n otra la de la mariposa que de ella surge! Y la mariposa no es procesionaria, sino que revolotea de un lado a otro, se acopla, se ba\u00f1a en luz y pasea la vida. La pasea, no la pasa.<\/p>\r\n<p>Y ahora, interrumpiendo un rato estos fantaseos sobre la oruga procesionaria, quiero recoger un juicio de Maeterlinck sobre la abeja, bicho colectivista \u2014y en cierto sentido, procesionario tambi\u00e9n\u2014, en comparaci\u00f3n con la individualista y hasta anarquista mosca. Sobre la abeja que se llama obrera, claro est\u00e1, la que hace miel y cera, la que fabrica los panales de la colmena. Y que tampoco tiene sexo. \u00c9ste se queda para los z\u00e1nganos y para la pobre reina. Dec\u00eda, pues, Maeterlinck que si se le mete a una abeja obrera, insexuada, en una botella en lugar oscuro y con su fondo \u2014cido, sin perd\u00f3n\u2014 hacia la luz de una abertura en el lugar, la abeja, discurriendo con l\u00f3gica, se dice: \u201cdonde est\u00e1 la luz est\u00e1 la salida\u201d, y sin convencerse de que el cristal del fondo es impenetrable, all\u00ed perece, mientras que una aturdida mosca se saldr\u00eda por la boca de la botella. Lo que, en contra de Maeterlinck, prueba la superioridad espiritual de la mosca, est\u00e9tica, individualista y sexuada, sobre la abeja l\u00f3gica, colectivista e insexuada. Paseando la vida se encuentra la salida, la libertad, y no aplicando la l\u00f3gica de construir panales. Que es una especie de sociolog\u00eda y de sociolog\u00eda procesionaria.<\/p>\r\n<p>Y volviendo al procesionarismo, conviene observar la conducta del \u201chomo sapiens\u201d \u2014b\u00edpedo implume o mam\u00edfero vertical\u2014 cuando quiere hacerse camino \u2014progreso le llaman\u2014 en procesi\u00f3n. Mas antes hay que explicar lo de lev\u00f3giros y dextr\u00f3giros. Porque es el caso que si a un hombre se le pone, vendado de ojos, en vasta llanada y se le manda que avance en l\u00ednea recta, uno se va inconscientemente hacia la izquierda y otro hacia la derecha, describiendo una amplia curva. De tal modo que si el espacio fuese suficiente, el dextr\u00f3giro o derechista describir\u00eda un c\u00edrculo acaso, en el sentido de la aguja del reloj, y el lev\u00f3giro o izquierdista, otro c\u00edrculo en el otro sentido. Total, \u00a1pata! Porque uno y otro, con la l\u00f3gica de la abeja embotellada y la de la oruga procesionaria, cumplir\u00edan verdaderas revoluciones orbitales y no saldr\u00edan de ellas. Su revoluci\u00f3n iba por fuera. Y es claro, no encontrar\u00edan la salida. \u00bfO es que creen los lev\u00f3giros y los dextr\u00f3giros, los izquierdistas y los derechistas, que el oscuro instinto que les lleva en uno u otro sentido \u2014total, \u00a1pata!\u2014 es l\u00f3gica, es sociologia? La de la abeja y la oruga insexuadas. Y en tanto la mosca, la que se pasea la vida \u2014se la pasa pase\u00e1ndola\u2014, se come la miel que la abeja obrera fabrica, aunque a las veces perezca presa de patas en esa miel. Pero es una muerte dulce.<\/p>\r\n<p>\u00bfY el z\u00e1ngano, el holgaz\u00e1n? Andaba hace unos a\u00f1os por tierras de Salamanca y de Palencia un pobre maestro de escuela, que, tras de triste desastre familiar, acab\u00f3 en mendigo alcoh\u00f3lico. Muri\u00f3 abrazado a una bota de vino. Era simp\u00e1tico y muy cort\u00e9s y hasta ceremonioso el pobre Venturita. Sol\u00eda pedir prestada una perra grande. Tuvo peque\u00f1as herencias y las derroch\u00f3 en pocos d\u00edas volviendo a pasear su miserable vida como mendigo vagabundo, andariego.<\/p>\r\n<p>En cierta ocasi\u00f3n \u00edbase Venturita hacia Salamanca, carretera de Ledesma, y al acercarse a la ciudad entr\u00f3 en una tasca a darse combustible l\u00edquido. Bebi\u00f3, se ech\u00f3 su saco al hombro, despidi\u00f3se, sali\u00f3 a la carretera, vente\u00f3 el \u00e1mbito y en vez de tomar rumbo a Salamanca, lo tom\u00f3 hacia de donde hab\u00eda venido. \u201cPero, Venturita \u2014le dijo uno\u2014, has perdido el tino; ya ni conoces el camino; \u00bfno dec\u00edas que ibas a Salamanca?\u201d Y el miserable paseante de la vida le contest\u00f3: \u201c\u00bfPero no ves que en este tiempo ha cambiado el viento y que si fuese ahora hacia Salamanca me dar\u00eda de cara?\u201d Y el pobre Venturita, el mendigo del camino, se fue, viento en popa, por donde hab\u00eda venido. No s\u00e9 si, de vivir hoy, le coger\u00eda en sus mallas la ley de Vagos; pero s\u00e9 que \u00e9l gozaba de la triste libertad de los que pasan no, como los poderosos, por encima de la ley, sino, como los menesterosos, por debajo de ella. \u00bfLev\u00f3giro o dextr\u00f3giro, izquierdista o derechista, aquel pobre vagabundo de Dios? Su verdadera patria era el camino, por el que no iba a procesi\u00f3n. Venturita no tuvo programa. Su memoria descansa en paz en los que le conocimos y le socorrimos. No se empe\u00f1\u00f3 en atravesar el fondo infranqueable de la botella. Vivi\u00f3, bebi\u00f3, durmi\u00f3, so\u00f1\u00f3 y se muri\u00f3 al d\u00eda y al viento.<\/p>\r\n<p>\u00a1A cu\u00e1ntos les marca el viento su camino! Sobre todo a los que llevan la procesi\u00f3n por dentro. Y como esto resulta f\u00e1bula, el lector esperar\u00e1 la moraleja. Pero la moraleja no suele ser m\u00e1s que sociolog\u00eda. S\u00e1quela, pues, cada cual a su gusto.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_409\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103188_2010067226\"><\/a><strong>La Universidad hace veinte a\u00f1os<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_410\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491501\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>La vida universitaria hace veinte a\u00f1os en Espa\u00f1a era fundamental y esencialmente la misma que hace cincuenta y tres a\u00f1os, cuando el que esto escribe ingres\u00f3 en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Madrid, una vida cotidiana, sosegada, rutinaria si se quiere. La Universidad era una oficina de Estado, la de la administraci\u00f3n de la ense\u00f1anza llamada superior. Esas monsergas de la alta cultura han venido despu\u00e9s. La Universidad era una continuaci\u00f3n de la segunda ense\u00f1anza, del bachillerato, as\u00ed como \u00e9ste una continuaci\u00f3n, para uso de la burgues\u00eda peque\u00f1a y grande, de la primera. La Universidad era \u2014y sigue siendo\u2014 una f\u00e1brica de licenciados y doctores en las cinco Facultades universitarias con sus lit\u00fargicos colores.<\/p>\r\n<p>\u00bfLa Universidad como corporaci\u00f3n, como colegio, como colectividad ? Apenas s\u00ed exist\u00eda. Cada catedr\u00e1tico acud\u00eda a su oficina, a su c\u00e1tedra, y despachaba su lecci\u00f3n sin preocuparse mucho de lo que sus compa\u00f1eros de claustro hicieran. Reun\u00edanse s\u00f3lo para examinar y el d\u00eda de la apertura de curso, disfrazados con pompa, para o\u00edr trozos de un discurso que se repart\u00eda y del que, por lo general, no quedaba luego recuerdo alguno. O nos reun\u00edamos en claustro para chinchorrer\u00edas internas y cuando hab\u00eda que votar senador universitario, triste funci\u00f3n electoral que, en general, rebajaba a los claustros.<\/p>\r\n<p>\u00bfPero la labor \u00edntima docente no ya de la Universidad como corporaci\u00f3n, si no de los profesores, de los catedr\u00e1ticos mismos? Esto depend\u00eda, claro est\u00e1, del personal, y creo poder asegurar que no era inferior a la de cualquier otro cuerpo oficial del Estado. Los m\u00e1s cumpl\u00edan, seg\u00fan su leal saber y entender, su misi\u00f3n. Y la cumpl\u00edan sin m\u00e1s responsabilidad que la moral y de conciencia. No hab\u00eda inspecci\u00f3n alguna y dentro de su clase S. M. el Catedr\u00e1tico \u2014como le llam\u00e9 yo m\u00e1s de una vez\u2014 era due\u00f1o absoluto de explicar lo que le pluguiera o de no explicar nada. A algunos les exim\u00eda de tener que explicar el haber publicado alg\u00fan libro de texto, que sol\u00eda ser costoso, o algunos apuntes. Y cuenta que no me parece de por s\u00ed censurable el que un profesor recite o acaso lea un libro si el libro es bueno y lo sabe leer. La mayor parte de nuestros j\u00f3venes espa\u00f1oles no se enteran de algo si no lo oyen, no basta que lo lean. Un buen lector puede ser, sin m\u00e1s, un apreciable profesor. Claro est\u00e1 que hay adem\u00e1s aquellas disciplinas de lo que se llama car\u00e1cter pr\u00e1ctico, las de cl\u00ednica y laboratorio, las de ejercicios de traducci\u00f3n, etc., que exigen otra aplicaci\u00f3n docente.<\/p>\r\n<p>Como me propongo abstenerme, en lo posible, de dar nombres y de traer an\u00e9cdotas, no he de citar a profesores universitarios de entonces que hayan dejado nombre en la historia de la ciencia, de la filosof\u00eda, de la literatura o de la investigaci\u00f3n. Los m\u00e1s de los que lo han dejado no ha sido por su labor docente de c\u00e1tedra, sino por sus publicaciones, y hasta en m\u00e1s de un caso se ha formado el prejuicio de que como tales catedr\u00e1ticos eran adocenados. Otra cosa es que acabaran por cansarse de la c\u00e1tedra, como le ocurri\u00f3 a don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, de quien segu\u00ed dos cursos completos y saqu\u00e9 valiosos apuntes. Pero hay que ver lo que una c\u00e1tedra, con la monoton\u00eda de su regularidad, cansa, y c\u00f3mo la labor docente, envejeciendo el profesor mientras los disc\u00edpulos se renuevan en juventud \u2014\u201clos toros siempre seis a\u00f1os!\u201d dec\u00eda Lagartijo\u2014 mella la mente y el car\u00e1cter. Un maestro, de cualquier grado, se infantiliza con los a\u00f1os. Y los alumnos no siempre respetan la infantilizaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Quiero hacer constar lo que yo debo a maestros de la c\u00e1tedra que como no ejercieron otra actividad p\u00fablica, como no fueron escritores ni publicistas, no han dejado nombre alguno, pero supieron despertar vocaciones. He dicho alguna vez que la verdadera Universidad popular ha sido en Espa\u00f1a el caf\u00e9 y que entre nosotros abundan los autodidactos. Pero es que no pocas c\u00e1tedras eran, y en el m\u00e1s generoso sentido, como una tertulia de caf\u00e9 donde no pocos alumnos se descubrieron a s\u00ed mismos. Y me acuerdo de un hombre nobil\u00edsimo, de enorme inteligencia \u2014verdad, amigo Flores de Lemus\u2014, tertuliano de casino y de caf\u00e9, que apenas si hab\u00eda le\u00eddo un libro, lo sab\u00eda todo de o\u00eddo, \u2014estupendo conversador, no orador \u2014no pronunci\u00f3 un solo discurso y fue senador\u2014 de quien se dijo que ense\u00f1aba en c\u00e1tedra lo que no sab\u00eda y que aficion\u00f3 a no pocos al estudio. Fue un ejemplar magn\u00edfico de catedr\u00e1tico oscuro, como tal casi an\u00f3nimo, y lo recordar\u00e1n cuantos se acercaron a aquel coraz\u00f3n de maestro, que reposa en su Granada, y hombres as\u00ed los ha habido, gracias a Dios.<\/p>\r\n<p>Por entonces, todav\u00eda hace veinte a\u00f1os, la concepci\u00f3n general era la de que la Universidad serv\u00eda para dar a los futuros licenciados aquel m\u00ednimo de la enciclopedia facultativa que les permitiese abrirse una carrera. Empezaba a apuntar eso de que es, \u201cadem\u00e1s\u201d, un \u00f3rgano de alta cultura, o de Cultura con may\u00fascula y un centro de investigaci\u00f3n. Luego han venido los investigacionistas, que no siempre son investigadores y con ellos la plaga del especialismo sin universalidad. Aun no se exig\u00eda que el profesor tuviese que ser, como por fuerza, publicista.<\/p>\r\n<p>Lo cual ha tra\u00eddo, entre otros inconvenientes, el de que haya quienes se pongan a improvisar publicaciones no m\u00e1s que para que les sirvan de m\u00e9rito oficial en concursos y oposiciones.<\/p>\r\n<p>El nudo de aquella vida universitaria eran los ex\u00e1menes; en tomo a los ex\u00e1menes giraba la mala vida universitaria. Se denigraba a ciertas Universidades como coladeras, pero las ciudades universitarias se conmov\u00edan si algunos catedr\u00e1ticos pon\u00edan en peligro los intereses de las casas de hu\u00e9spedes, y luego hab\u00eda los padres de los alumnos y las academias particulares. Entre ellas la de los jesuitas de Deusto, y la de los agustinos de El Escorial. En torno a la llamada Universidad de Deusto, la de los jesuitas, empez\u00f3 a cuajar la campa\u00f1a en favor de la libertad de ense\u00f1anza, de que \u00e9sta no debe ser funci\u00f3n del Estado, campa\u00f1a que en tiempo, despu\u00e9s, de la Dictadura de Primo de Rivera provoc\u00f3 la agitaci\u00f3n estudiantil \u2014de que naci\u00f3 la Federaci\u00f3n Universitaria Escolar\u2014 en contra del prop\u00f3sito de conceder a esas Universidades libres la facultad de examinar y conferir grados. Aquella agitaci\u00f3n estudiantil fue una de las causas \u2014acaso la mayor\u2014 del derrumbe de la dictadura primo-riverana. Y la campa\u00f1a jesu\u00edtica en pro de la ense\u00f1anza libre ha sido la causa principal del suicidio en Espa\u00f1a de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. El que esto escribe, que tuvo experiencia larga de c\u00f3mo ense\u00f1aban y de c\u00f3mo no ense\u00f1aban los de Deusto, que tiene formado concepto de la pedagog\u00eda jesu\u00edtica, no ha de exponerlo ahora aqu\u00ed. Eso s\u00ed, ha de repetir, pues lo ha dicho m\u00e1s de una vez, que estima injusta la disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda e injusta la prohibici\u00f3n de ense\u00f1ar a las \u00d3rdenes religiosas si sus miembros poseen los t\u00edtulos que el Estado exige, y se someten a la inspecci\u00f3n y vigilancia de \u00e9ste. Y ahora s\u00f3lo me compete afirmar que la ense\u00f1anza universitaria, con todos sus defectos, era en aquellos tiempos muy superior a la de esas otras instituciones libres. La industria pedag\u00f3gica particular, la de aquellas academias, no se preocupaba de eso que se llama cultura. Mas de esto no creo deber decir m\u00e1s en unas notas sobre la vida universitaria de hace veinte a\u00f1os para atr\u00e1s.<\/p>\r\n<p>Un a\u00f1o me falta para jubilarme como catedr\u00e1tico universitario; hay por toda Espa\u00f1a desparramados alumnos que asistieron a mis clases en aquellos tiempos de obra docente y discente cotidiana, regular, oscura y todo lo que deseo es que esa mocedad que educamos nosotros, los de aquel tiempo, guarde de nuestra labor el recuerdo que yo guardo de los maestros que hace cincuenta a\u00f1os me ense\u00f1aron a estudiar, me despertaron curiosidades y aficiones en la Universidad espa\u00f1ola de Madrid de entonces. No es lo que ellos me ense\u00f1aron, sino lo que yo aprend\u00ed, excitado por sus ense\u00f1anzas y no pocas veces en contra de ellas, por m\u00ed mismo. Me ense\u00f1aron a leer, en el m\u00e1s noble y alto sentido de la lectura. Y ense\u00f1\u00e1ndome a leer me ense\u00f1aron a escribir. Lectores se llam\u00f3 en un tiempo a los catedr\u00e1ticos universitarios \u2014\u201clentes\u201d, leyentes, se les llama en Portugal\u2014, y sin maestros de esa lecci\u00f3n, de lectura, todo laboratorio de investigaci\u00f3n, en que se ense\u00f1e a leer en el llamado libro de la Naturaleza o de la Historia, ser\u00e1 bald\u00edo.<\/p>\r\n<p>No quiero entrar en lo que la pol\u00edtica, sobre todo en su m\u00e1s alto y noble sentido, debi\u00f3 a la intelectualidad universitaria. Profesores de Universidad hab\u00edan sido dos de los cuatro presidentes de la primera Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Ni tampoco quiero callar que despu\u00e9s de la llamada Restauraci\u00f3n hubo en general gran respeto a lo que se llama la libertad de la c\u00e1tedra. Y como sobre esto corren no pocas leyendas, espero en otra ocasi\u00f3n analizarlas.<\/p>\r\n<p>En resoluci\u00f3n, no creo que cuando se haga el proceso de instituciones y categor\u00edas sociales p\u00fablicas que han contribuido a la formaci\u00f3n de la actual civilizaci\u00f3n espa\u00f1ola, quede la obra de aquella modesta Universidad que tiraba a formar facultativos de profesiones liberales por debajo de la de las otras. Espero que as\u00ed lo reconozcan las mocedades de las generaciones futuras.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_411\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103190_2010067226\"><\/a><strong>Pa\u00eds, paisaje, paisanaje<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_412\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491503\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Esta parrilla... mejor, \u00a1esta mano tendida al mar poniente que es la tierra de Espa\u00f1a! Sus cinco dedos l\u00edquidos, \u00bfMi\u00f1o-pulgar? \u00bfDuero-\u00edndice? \u00bfTajo-el del coraz\u00f3n? Guadiana y Guadalquivir. Y la otra vuelta, la de Levante, Ebro, J\u00facar, Segura y el pu\u00f1o pirenaico y las costas c\u00e1ntabras. Y sobre ella, sobre esa mano, la palma azul de la mano de Dios, el cielo natural. Y la mano \u00bfpide u ofrece?<\/p>\r\n<p>\u00a1Y lo que es recorrerla! Cada vez que me traspongo de \u00c1vila a Madrid, del Adaja, cuenca del Duero, al Manzanares, cuenca del Tajo, al dar vista desde el alto del Le\u00f3n, moj\u00f3n de dos Castillas, a \u00e9sta, a la Nueva, y aparec\u00e9rseme como en niebla de tierra el paisaje s\u00fabeseme \u00e9ste al alma y se me hace alma, no estado de conciencia conforme a la conocida sentencia literaria. Alma y no esp\u00edritu, psique y no pneuma; alma animal, \u00e1nima. Como esas \u00e1nimas que seg\u00fan la mitolog\u00eda popular cat\u00f3lica, vagan, separadas de sus cuerpos, esperando en purgatorio la resurrecci\u00f3n de la carne. Siento que ese paisaje, que es a su vez alma, psique, \u00e1nima \u2014no esp\u00edritu\u2014 me coje el \u00e1nima como un d\u00eda esta tierra espa\u00f1ola, cuna y tumba, me recojer\u00e1 \u2014as\u00ed lo espero\u2014 con el \u00faltimo abrazo maternal de la muerte.<\/p>\r\n<p>No me ha sido dado otearla, en panorama cinematogr\u00e1fico, desde un avi\u00f3n pero s\u00ed columbrarla a partes, a regiones, desde sus cumbres. E imaginarla vi\u00e9ndola as\u00ed, con el \u00e1nima y con el \u00e1nimo. \u00a1Imaginar lo que se ve! Si el catecismo nos ense\u00f1\u00f3 qu\u00e9 es creer lo que no vimos, cabe decir que re-conocimiento, ciencia, es creer lo que vemos. E imaginar lo que vemos es arte, poes\u00eda. Tener fe en Espa\u00f1a y conocerla, pero tambi\u00e9n imaginarla. E imaginarla corporalmente, terrestremente. He procurado, sin ser quirom\u00e1ntico, a la gitana, leer en las rayas de esta tierra que un d\u00eda se cerrar\u00e1 sobre uno, apu\u00f1\u00e1ndolo, rastrear en la geograf\u00eda la historia.<\/p>\r\n<p>Y aqu\u00ed, aunque se me acuse de jugar con las palabras, y de discurrir imaginativamente con el lenguaje \u2014\u00bfy qu\u00e9 mejor?\u2014 he de decir que si la biograf\u00eda, la historia, se ilumina y aclara con la biolog\u00eda, con la naturaleza, as\u00ed tambi\u00e9n la geograf\u00eda se ilumina y aclara con la geolog\u00eda. Hay las l\u00edneas \u2014las rayas de la mano\u2014 y hay los colores. Hay nuestras tierras rojas, blancas y negras. El verdor es otra cosa y no de entra\u00f1a. Y hubo quienes al modo de lo que biolog\u00eda y geolog\u00eda son a biograf\u00eda y geograf\u00eda, inventaron junto a la cosmograf\u00eda, una cosmolog\u00eda. Mas dejemos esto.<\/p>\r\n<p>En esta mano, entre sus dedos, entre las rayas de su palma, vive una humanidad; a este paisaje le llena y le da sentido y sentimiento humanos, un paisanaje. Sue\u00f1an aqu\u00ed, sue\u00f1an la tierra en que viven y mueren, de que viven y de que mueren unos pobres hombres. Y lo que es m\u00e1s \u00edntimo, unos hombres pobres. Unos pobres hombres pobres. Y algunos de estos pobres hombres pobres no son capaces de imaginar la geograf\u00eda y la geolog\u00eda, la biograf\u00eda y la biolog\u00eda de la mano espa\u00f1ola. Y se les ha atiborrado el mag\u00edn, que no la imaginaci\u00f3n, con una sociolog\u00eda sin alma ni esp\u00edritu, sin fe, sin raz\u00f3n y sin arte. \u00a1Hay que ver la antropolog\u00eda, la etnograf\u00eda, la filolog\u00eda que se les empapiza a esas fr\u00edvolas juventudes de los nacionalismos regionales! \u00a1C\u00f3mo las est\u00e1n poniendo con los deportes folkl\u00f3ricos, los bailes dialectales y las liturgias orfe\u00f3nicas! \u00a1Qu\u00e9 paisanaje est\u00e1n haci\u00e9ndole al paisaje!<\/p>\r\n<p>Aunque... \u00bfpaisanaje? No, esos no ser\u00e1n nunca paisanos, hombres del pa\u00eds, del pago, de la patria que en el paisaje se revela y simboliza; no ser\u00e1n paisanos o si se quieren aldeanos. Y sin ser aldeano, paisano, no cabe llegar a ciudadano. El esp\u00edritu, el pneuma, el alma hist\u00f3rica no se hace sino sobre el \u00e1nima, la psique, el alma natural, geogr\u00e1fica y geol\u00f3gica si se quiere. Esos, los de la diferenciaci\u00f3n, suelen ser se\u00f1oritos de aldea, que no aldeanos, cuando no algo peor y es se\u00f1oritos rabaleros de gran urbe, rabaleros aunque vivan en el centro de la populosa aldea. Son los que han inventado lo del meteco, el maqueto, el forastero o sea el marrano. Ellos se creen, a su manera, arios. No verdaderos aldeanos, paisanos, hombres del pa\u00eds \u2014y del paisaje\u2014 no cabreros o Sanchos si no bachilleres Carrascos. En el fondo resentidos; resentidos por fracaso nativo.<\/p>\r\n<p>Les conozco a esos pobres diablos; les tuve que sufrir anta\u00f1o. Quer\u00edan convencerse de que eran una especie de arios, de una raza superior y aristocr\u00e1tica. Conoc\u00ed m\u00e1s de uno que en su falta de conocimiento de la lengua diferencial del pa\u00eds nativo estropeaban adrede la lengua integral del pa\u00eds hist\u00f3rico, de la patria com\u00fan, de esta mano que nos sustenta, entre Mediterr\u00e1neo, Atl\u00e1ntico y Cant\u00e1brico a todos los espa\u00f1oles. Su modo de querer afirmarse, m\u00e1s aun, de querer distinguirse era chapurrar la lengua que les hab\u00eda hecho el esp\u00edritu.<\/p>\r\n<p>Y luego decir que se les oprime, que se les desprecia, que se les veja y falsificar la historia, y calumniar. Y dar gritos los que no pueden dar palabras.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfPero es que usted les toma en serio?\u201d se me ha preguntado m\u00e1s de una vez. Ah, es que hay que tomar en serio a la farsa. Y a las cabriolas infantiles de los incapaces de sentir hist\u00f3ricamente el pa\u00eds. Todo lo que en el fondo termina en la guerra al meteco, al maqueto, al forastero, al inmigrante, al peregrino, termina en una especie no de ley, pero s\u00ed de costumbre de t\u00e9rminos comarcales o regionales. Cuesti\u00f3n de clientelas. Y como si fuera poco la supuesta lucha de unas supuestas clases, viene la de las flamantes naciones.<\/p>\r\n<p>\u00a1A donde he venido a parar desde la contemplaci\u00f3n, desde la imaginaci\u00f3n del paisaje y del pa\u00eds de esta mano de tierra que es Espa\u00f1a! Mano y lengua. Lengua de tierra en el extremo occidente de Eurasia, en vecindad del \u00c1frica. Mano que coji\u00f3 a Am\u00e9rica y lengua que le habl\u00f3 en su lengua. Y desde arriba otra mano le se\u00f1al\u00f3 su misi\u00f3n, su historia. Por encima de reg\u00edmenes.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_413\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103192_2010067226\"><\/a><strong>Devaneo de seso en vacaciones<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_414\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491504\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El comentador \u2014\u00a1presente!\u2014 se ha tomado vacaciones de testigo interno \u2014pero no \u00edntimo\u2014 de las Cortes. Y se ha puesto a devanarse los sesos para refrescarlos. Recuerda cuando all\u00ed, en la C\u00e1mara, se hablaba de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica. S\u00ed, aquel incurable profesor que se propon\u00eda escribir un libro \u2014claro que de texto\u2014 que se titulase: \u201cMetodolog\u00eda de la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica o sea Ante-introducci\u00f3n al estudio de la pedagog\u00eda\u201d. Que podr\u00eda ser demagog\u00eda \u2014y acent\u00faese en la i. La teor\u00eda es la legislaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica es la gobernaci\u00f3n\u2026 digo, me parece... Y hay que ver esos ejercicios te\u00f3ricos legislativos con comisiones, subcomisiones, ponencias, votos particulares, enmiendas... Y sale... \u00a1la f\u00f3rmula! Es decir, se vota. Con quorum o sin \u00e9l. Que, aunque lo parezca, no tiene que ver con el coro, amigo m\u00edo. Y por cierto que eso le ha hecho a usted, aprendiendo parte de la declinaci\u00f3n del relativo latino, fijarse en que el \u201cquid\u201d del \u201cquorum\u201d est\u00e1 en el \u201ccum quibus\u201d \u2014el qu\u00e9 de los que en el con qu\u00e9. Y todo es relativo. Hasta la relatividad.<\/p>\r\n<p>Y volviendo en devaneo a la teor\u00eda, veamos aquello de: \u201cSi <em>n<\/em> n\u00famero de hombres abren un t\u00fanel de dos kil\u00f3metros en <em>m<\/em> tiempo, \u00bfcu\u00e1ntos hombres lo abrir\u00e1n en medio segundo?\u201d \u00a1Un problema matem\u00e1tico! Y las matem\u00e1ticas, como son puras, no fallan, pero los hombres \u00a1ay! Viene aqu\u00ed lo de los imponderables y las impurezas de la realidad. La verdadera inc\u00f3gnita es el hombre. Sobre todo en esos polinomios que son los partidos pol\u00edticos. Por lo cual no anduvo tan torpe aquel atolondrado alumno que al proponerle el profesor en un examen: \u201cVeamos, sup\u00f3ngase que un sastre compra siete varas de pa\u00f1o a...\u201d le interrumpi\u00f3 lanz\u00e1ndose, tiza en mano, al tablero y diciendo: \u201c\u00a1Sea <em>x<\/em> el sastre!\u201d S\u00ed, los hombres, sastres o no, son la x, la inc\u00f3gnita.<\/p>\r\n<p>En esa C\u00e1mara los hombres entramos, salimos, nos movemos como las abejas en una colmena. Para no hacer m\u00e1s que cera. Pero, la verdad, es que no hace todav\u00eda cinco a\u00f1os los m\u00e1s de los actuales diputados a Cortes \u00bfso\u00f1aban siquiera en serlo? \u00bfSobre todo los que no lo hab\u00edamos sido, ni pretendido serlo antes? Diputados sin verdadera vocaci\u00f3n de carrera, d\u00edgase lo que se quiera. \u00bfQue estos diputados de ida y vuelta, de va-y-ven le hayan tomado gusto a la cosa? Lo dudo. Me acuerdo de lo que acabo de leer en Paul Valery, mi buen amigo, y es que la pol\u00edtica es el arte de impedirle a uno meterse en lo que le toca. Los diputados, pues, entran y salen y algunos se van a ver a las misses populares \u2014m\u00e1s o menos proletarias\u2014 tostadas al sol de la playa madrile\u00f1a y vestidas con trajecitos de cuatro pesetas. Y esos diputados, \u00bfpiensan en la reelecci\u00f3n? Algunas veces se oye hablar con espanto izquierdista de las futuras elecciones. \u201c\u00a1Un salto en las tinieblas!\u201d, se dice y se repite el huero t\u00f3pico. \u00bfPero es que los pasos en el vac\u00edo son mejores que el salto en las tinieblas? \u00bfY toda esa labor te\u00f3rica legislativa, llena de equises, de inc\u00f3gnitas, no es pasos en el vac\u00edo? Sobre todo la de urgencia, la de plazo fijo; todo eso que dicen complementarlo. \u00a1Porque hay que cumplir los compromisos! Que por cierto, no han existido. Los ingenuos electores de aquellas elecciones no conoc\u00edan programa alguno. Y todos los sastres de la Constituci\u00f3n \u00e9ramos equises. Y algunos haches. Haches mudas.<\/p>\r\n<p>\u201cPero bueno, \u00bfqu\u00e9 hacemos aqu\u00ed?\u201d, le dec\u00eda una vez uno de los compa\u00f1eros, en los pasillos, a otro de su polinomio. Y \u00e9ste le contest\u00f3 solemne: \u201c\u00a1Estamos haciendo la Rep\u00fablica!\u201d Y este comentador \u2014\u00a1presente!\u2014 que asist\u00eda al di\u00e1logo como testigo interno \u2014y en calidad de monomio\u2014 no pudo menos que entrometerse y preguntar: \u201c\u00bfLa rep\u00fablica? \u00bfy qu\u00e9 es eso? \u00bfcon qu\u00e9 se respira?\u201d Mirada de asombro en los del polinomio. Porque es el problema que no se hab\u00edan planteado qu\u00e9 sea la rep\u00fablica. Eso s\u00ed \u201chay que gobernar en republicano\u201d y \u201ceso no es rep\u00fablica\u201d pero \u00e9sta, \u00bfla rep\u00fablica? Una x, una inc\u00f3gnita. A la derecha o la izquierda es igual.<\/p>\r\n<p>No conozco un republicano espa\u00f1ol que se haya planteado en serio el problema de en qu\u00e9 se diferencia sustantiva y no objetivamente, de una monarqu\u00eda una rep\u00fablica. Como tampoco en qu\u00e9 se diferencia del socialismo. Y no digamos nada de la puerilidad esa de derechas e izquierdas. Pura logomaquia. \u041e algo peor: filosof\u00eda inconciente.<\/p>\r\n<p>Este comentador, por su parte, se est\u00e1 devanando los sesos desde que vino \u00e9ste que llaman nuevo r\u00e9gimen \u2014y con \u00e9l el nuevo estilo\u2014 para dar en qu\u00e9 es lo que entienden por rep\u00fablica los que m\u00e1s la cimbelean y victorean, sobre todo los j\u00f3venes. Y no da con ello. Hace poco crey\u00f3 vislumbrarlo en una frase de un revolucionario de la gran Revoluci\u00f3n, la burguesa si se quiere, la de Francia en 1789; de un gran revolucionario, de Mirabeau. Cuando dijo: \u201cCuando hablo de Rep\u00fablica entiendo la cosa p\u00fablica que abarca todos los intereses\u201d \u2014\u201cqui embrasse tous les int\u00e9r\u00eats\u201d. \u00a1Qu\u00e9 claro me pareci\u00f3! Nada de lucha ni de clases, ni de comarcas, ni de confesiones. \u00a1Todos los intereses! \u00bfPero... no habr\u00e1 aqu\u00ed la ponzo\u00f1a del fajismo? \u00bfNo se ocultar\u00e1 en esa f\u00f3rmula el veneno de un nacionalismo no internacional? Y luego, leyendo el \u201cNew York\u201d de Paul Morand me encontr\u00e9 con este dicho de un hombre de Estado norte-americano: \u201cNuestro gobierno es y ha sido siempre una Rep\u00fablica; el peligro ser\u00eda que se hiciese una democracia.\u201d Y volv\u00ed a caer en confusiones. Y pens\u00e9 que en una asamblea democr\u00e1tica no hay modo de eliminar las inc\u00f3gnitas.<\/p>\r\n<p>Y ahora heme aqu\u00ed, en este devaneo de mi seso en vacaciones \u2014que no vacar\u00e1 mucho, pues le conozco\u2014 pensando que bien pod\u00eda el incurable profesor de marras escribir su \u201cMetodolog\u00eda de la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica o sea Ante-introducci\u00f3n al estudio de la...\u201d No de la pedagog\u00eda, sino de la demagog\u00eda (acento en la \u00ed). Le pondr\u00eda un pr\u00f3logo este comentador.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_415\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103194_2010067226\"><\/a><strong>Sobre un cura pistolero<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_416\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316633\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Entre el mont\u00f3n de sucesos y ocurrencias \u2014m\u00e1s o menos significativos y m\u00e1s o menos sangrientos\u2014 con que cada d\u00eda que pasa nos brinda la prensa diaria, logr\u00f3 detener la atenci\u00f3n de este comentador una noticia llegada de Cuenca el d\u00eda 24 de este agosto. Dec\u00edase en ella que en una aldea, cuyo nombre no hace ahora y aqu\u00ed al caso, se hallaban en la era unos trilladores cantando el himno nacional y se present\u00f3 el cura del pueblo, armado de pistola, maltrat\u00f3 a los cantores y le arranc\u00f3 las orejas a un muchacho de catorce a\u00f1os. \u201cDesprendimiento de los pabellones auriculares\u201d, dec\u00eda la noticia period\u00edstica. Que se instru\u00eda sumario y que el cura no era la primera vez que se pronunciaba p\u00fablicamente contra el r\u00e9gimen.<\/p>\r\n<p>Primero: que estaban cantando el himno nacional. Pero, \u00bfcu\u00e1l es el himno nacional? Porque himno nacional, nacional \u2014as\u00ed\u2014, no sabemos que le haya ni le haya habido en Espa\u00f1a. Oficial, puede ser... La Marcha Real no fue, ni pudo ser nunca, himno nacional del reino de Espa\u00f1a. Y no pudo serlo porque carec\u00eda de letra. Tanto que durante la Dictadura primo-riverana quisieron pon\u00e9rsela. Y no se le peg\u00f3. Un himno sin letra no puede llegar a ser nacional y menos popular. Otra cosa es una bandera que no necesita de empresa o leyenda. Y as\u00ed se hizo nacional la bandera roja y gualda, que no es \u2014hay que repetirlo\u2014 mon\u00e1rquica ni lo fue nunca. La tuvieron por nacional todos los espa\u00f1oles, mon\u00e1rquicos y republicanos. La bandera de la Casa de Borb\u00f3n era otra: la actual de la Rep\u00fablica Argentina. Y si no hubo entonces himno nacional tampoco hoy le hay, pese a la \u201cGaceta\u201d, si es que \u00e9sta ha declarado serlo alguno.<\/p>\r\n<p>\u00bfEl himno de Riego acaso? Pero el pueblo espa\u00f1ol ha olvidado la letra del himno de Riego, que ya nada nos dice. De seguro que los mozos trilliques de esa aldea conquense nos estar\u00edan entonando el \u201c\u00a1Soldados, la patria \/ nos llama a la lid! \/ \u00a1juremos por ella \/ vencer o morir!\u201d Y de seguro tambi\u00e9n que estar\u00edan cantando alg\u00fan \u201cTr\u00e1gala\u201d al cura belicoso o acaso la Internacional comunista, y no ese supuesto himno nacional que ha perdido la letra. Por lo dem\u00e1s, es indudable que la m\u00fasica por s\u00ed, el aire o tonada, tiene un valor emotivo y hasta conceptual. \u00bfY qu\u00e9 si se cantara letra del \u201cTantum ergo\u201d, del \u201cMiserere\u201d o del \u201cDies irae\u201d con m\u00fasica revolucionaria? O en sentido inverso.<\/p>\r\n<p>\u00a1El poder de la m\u00fasica! Tengo de tradici\u00f3n familiar un caso del poder de la m\u00fasica. Pronto har\u00e1 un siglo que se public\u00f3 la \u201cVida de Jes\u00fas\u201d, de David Federico Strauss, que tanto alarm\u00f3 y conmovi\u00f3 a las conciencias de los cat\u00f3licos. Era proverbial el \u201cImp\u00edo Strauss\u201d. Y a\u00f1os despu\u00e9s, yendo a confesarse una de mis t\u00edas, en Vergara, su pueblo natal, con un fraile exclaustrado, pregunt\u00f3le \u00e9ste si hab\u00eda alguna vez bailado \u2014baile de sal\u00f3n, se entiende\u2014, y al contestarle que s\u00ed, a\u00f1adi\u00f3: \u201c\u00bfValses?\u201d \u201cTambi\u00e9n valses\u201d. Y el buen fraile entonces: \u201c\u00bfDe Strauss?\u201d Porque entonces bailar un vals de Strauss era como ahora llevar los brazos al aire. (No creo deber a\u00f1adir que llamarse Strauss en Alemania es como aqu\u00ed llamarse G\u00f3mez.)<\/p>\r\n<p>Y pasando al cura ese que dice se ha pronunciado m\u00e1s de una vez p\u00fablicamente \u201ccontra el r\u00e9gimen\u201d \u2014otra expresi\u00f3n indefinida y hasta ambigua\u2014 no se nos ha informado c\u00f3mo le desprendi\u00f3 \u201clos pabellones auriculares\u201d al pobre trillique cantor del supuesto himno nacional. No ser\u00eda con la pistola. Y ello nos hace recordar que cuando el tropel de Judas fue a prender a Jes\u00fas, uno de los de la compa\u00f1\u00eda de \u00e9ste sac\u00f3 una espada y le cort\u00f3 una oreja a un siervo del Sumo Sacerdote. Y el Se\u00f1or le dijo lo de: \u201cVuelve tu espada a su lugar, porque todos los que tomen espada perecer\u00e1n a espada.\u201d Y esto deb\u00eda saberlo el cura de la pistola.<\/p>\r\n<p>Aprop\u00f3sito de la cual pistola voy a relatar otro caso tan sucedido como el del vals del imp\u00edo Strauss. Y es que a ra\u00edz de una famosa peregrinaci\u00f3n a Bego\u00f1a, en mi villa natal de Bilbao, peregrinaci\u00f3n que se convirti\u00f3 en una verdadera refriega entre unos y otros fan\u00e1ticos de ambos bandos, comentaban el caso unos curas en el gran p\u00f3rtico \u2014lo que se llama la Novena\u2014 de la bas\u00edlica bego\u00f1esa, y uno de ellos, el m\u00e1s evang\u00e9lico, se mostraba escandalizado de que alg\u00fan compa\u00f1ero de sacerdocio hubiese acudido a la procesi\u00f3n armado de rev\u00f3lver. \u201cNuestro Se\u00f1or Jesucristo \u2014dijo\u2014 no us\u00f3 nunca rev\u00f3lver.\u201d Y el cura pistolero, alzando las manos como cuando se va a bendecir, exclam\u00f3: \u201cPero hombre, \u00a1qu\u00e9 ignorante eres!, \u00bfpues no sabes que en tiempo de nuestro Se\u00f1or Jesucristo no se hab\u00eda inventado todav\u00eda el rev\u00f3lver?\u201d<\/p>\r\n<p>Por lo dem\u00e1s, el celo del cura pistolero conquense, del desorejador, disc\u00edpulo del de aquella compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas cuando \u00e9ste fue prendido por el beso de Judas, corre parejas con el celo revolucionario de todos esos degenerados mentales y cordiales que se dan a quemar altares de iglesias o a derribar cruces e im\u00e1genes de santos y santas. No es cosa, \u00a1claro est\u00e1!, de que a estos energ\u00famenos se les vaya a desorejar, pero no estar\u00eda de m\u00e1s que se les encerrase de por vida en un manicomio de incurables. Y tambi\u00e9n estos dementes \u2014pues no son otra cosa\u2014 se ponen fuera de s\u00ed cuando oyen ciertos himnos o ciertas jaculatorias puramente lit\u00fargicas. Suelen ser de los que se enfurecen cuando creen ver la que se les antoja bandera mon\u00e1rquica.<\/p>\r\n<p>Y ahora vamos a recordar algunas de las \u201cM\u00e1ximas para revolucionarios\u201d de Bernard Shaw. \u201cNo hagas a otros lo que quisieras que te hiciesen a ti, pues sus gustos pueden no ser los mismos.\u201d \u201cEl arte del gobierno es la organizaci\u00f3n de la idolatr\u00eda.\u201d \u201cEl populacho no puede entender la burocracia: s\u00f3lo puede adorar los \u00eddolos nacionales.\u201d \u201cEl que mata a un rey y el que muere por \u00e9l son igualmente id\u00f3latras.\u201d<\/p>\r\n<p>El acto del cura pistolero de la aldea de Cuenca es un acto mellizo del que se lanza a descalabrar a quien anda pregonando una de esas hojas que llaman fascistas. Que por supuesto el joven anti-fascista, ordinariamente de una dementalidad an\u00e1loga al del incendiario de iglesias y derribador de im\u00e1genes religiosas, maldito si sabe lo que es el fascio y lo que es el fascismo.<\/p>\r\n<p>Una vez m\u00e1s y no ser\u00e1 la \u00faltima \u2014\u00a1que ha de serlo!\u2014 me creo obligado a decir que lo que m\u00e1s me apena, por nuestra Espa\u00f1a, es el giro que toman estas luchas que se dicen pol\u00edticas y sociales, es que de una parte y de otra, de la de unos fetichistas y de la de los otros, sus contrarios, acusa una pavorosa degeneraci\u00f3n mental en las llamadas juventudes. Podr\u00e1n desga\u00f1itar cualquier himno nacional o internacional, con letra o sin ella, \u00bfpero ideas? \u00a1Ni una! Ni clara ni oscura. Y no digamos nada de los curas pistoleros o de los que se escandalizan de que se bailen valses de Strauss o de que en un verano bochornoso como \u00e9ste entre una dama piadosa en un santuario, a visitarlo en veraneo, con los brazos al aire.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_417\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103196_2010067226\"><\/a><strong>Ensue\u00f1os de hast\u00edo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_418\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Ha sido en una de esas viejas ciudades castellanas, varadas en la alta historia, en la que \u00e9l ha vivido y a la que ha vivido largos y pre\u00f1ados a\u00f1os de vida. \u00a1Y qu\u00e9 se bienestaba en ella en sentir y dejar que se pasasen y se posasen las horas con recuerdos de siglos! Al volver all\u00e1, despu\u00e9s de una ausencia corporal, se fue vagando a respirar sus ensue\u00f1os intactos y se meti\u00f3 por una calleja antigua. Una de esas callejas sembradas de olvido y de silencio, en que asoma una rala y humilde yerba por entre las coyunturas de los chinarros, como para recordar el campo. Jam\u00e1s hab\u00eda entrado un auto, ni coche, ni carro por la calleja; alg\u00fan borrico con carga. En una rinconada, junto a un poyo, tomaba el sol un gato, y daba un aire dom\u00e9stico, casero, a la calleja. \u00bfQui\u00e9n ha visto, y menos acostado, un gato en una avenida de ciudad? Elevando la vista pudo ver, ce\u00f1ido por los aleros alabeados de las viejas casucas recogidas, un cacho de cielo enjuto y sano; rinc\u00f3n de cielo para colgar de \u00e9l ensue\u00f1os. Todo cerrado al mundo actual, ruidoso y pasajero. Al fondo de la calleja, un trozo de la vieja muralla. S\u00f3lo cruz\u00f3 un momento aquella soledad una gitana, de andares ondulantes e indolentes, que se le antoj\u00f3 algo as\u00ed como un vencejo peregrino, a los que el pueblo cree inmortales. No se sent\u00eda respirar; le sosegaba un recatado contento. Y era como si se abrazase al que fue en su mocedad madura, como si arrollase su conciencia de largos a\u00f1os. Aquella calleja era un cerrojo, un pasillo, de la casa ciudad, de lo que fue para \u00e9l casa.<\/p>\r\n<p>Y empez\u00f3 a sondar dentro del sue\u00f1o universal otro sue\u00f1o. Empez\u00f3 a respirar la historia. Pero la historia entera y verdadera, no la de las cr\u00f3nicas, sino la que abarca y funde tradiciones y documentos, leyendas y realidades, milagros y rutinas, recuerdos y esperanzas, fantas\u00edas e incre\u00edbles creencias fecundas, evangelios, mitolog\u00edas, supersticiones, ficciones y materialidades; tan reales Don Quijote y Hamlet, como Cervantes, Shakespeare, Cristo y Apolo, Ad\u00e1n y el antropopiteco. La historia entera y verdadera, sin criba, sin cr\u00edtica, la que se est\u00e1 rehaciendo de continuo. Se puso a so\u00f1ar, por caso, todos los Felipes Segundos que han venido viviendo desde que se fundi\u00f3 en el pudridero del Escorial, la sombra de sue\u00f1o que fue el primer Felipe Segundo.<\/p>\r\n<p>Se estuvo contemplando y considerando aquel poema \u2014que poema es\u2014, y parec\u00eda como si el tiempo se lo ordenase. Que es como en el otro sue\u00f1o, que en cort\u00edsimo espacio de tiempo se aprietan dilatados sucesos. Parec\u00eda el tiempo discurrir de espacito. Casi como parado. Y todas las figuras, todos los personajes eran contempor\u00e1neos entre s\u00ed. Y en aquel ensue\u00f1o sent\u00edase el hombre libre del m\u00e1s terrible enemigo de la humanidad, que es el aburrimiento. El aburrimiento \u2014aborrecimiento de la vida\u2014, el tedio, el hast\u00edo, la \u201cnoia\u201d, que se dice en italiano, pues dos italianos, Hugo F\u00f3scolo y Leopardi, filosofaron poetizando \u2014la m\u00e1s honda manera de filosofar\u2014 sobre ella. \u201cQue si la religi\u00f3n no fuese ni terror ni consuelo, sino s\u00f3lo ocupaci\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n, ser\u00eda no menos necesaria, pues que el m\u00e1s fatal estado del hombre es el hast\u00edo (la noia).\u201d \u201cEl supremo motor de todos los pensamientos del hombre, de todos sus miembros es el hast\u00edo..., el que le hace buscar ocupaciones y deseos nuevos cuando le son satisfechos los que le rodean.\u201d As\u00ed F\u00f3scolo, que luego dice que en su tiempo \u2014paso del siglo XVIII al XIX\u2014 quisieron muchos hombres arrancar de ra\u00edz la religi\u00f3n, crey\u00e9ndola elemento de la tiran\u00eda y no de la naturaleza humana, y \u201cse les antoj\u00f3 que all\u00ed hubiese rep\u00fablica donde no hubiese religi\u00f3n\u201d. Y despu\u00e9s de F\u00f3scolo, Leopardi, en aquel su hermoso \u201cDi\u00e1logo de Crist\u00f3bal Col\u00f3n y de Pedro Guti\u00e9rrez\u201d, que le hac\u00eda decir a Col\u00f3n, camino de descubrir el Nuevo Mundo, esto: \u201cSi al presente t\u00fa y yo y todos nuestros compa\u00f1eros no estuvi\u00e9ramos sobre estas naves, en medio de esta mar, en esta soledad inc\u00f3gnita, en estado cuanto incierto y arriesgado se quiera, \u00bfen qu\u00e9 otra condici\u00f3n de vida nos encontrar\u00edamos? \u00bfEn qu\u00e9 estar\u00edamos ocupados? \u00bfDe qu\u00e9 modo pasar\u00edamos estos d\u00edas? \u00bfM\u00e1s alegremente, acaso? \u00bfO no estar\u00edamos m\u00e1s bien en alg\u00fan mayor trabajo o solicitud, o llenos de hast\u00edo (pieni di noia)?\u201d Y a\u00f1ade el Col\u00f3n de Leopardi: \u201cAunque no nos venga otro fruto de esta navegaci\u00f3n, me parece que sea provechos\u00edsima en cuanto por alg\u00fan tiempo nos tiene libres del hast\u00edo, nos hace cara la vida y de aprecio muchas cosas que otramente no tendr\u00edamos en consideraci\u00f3n.\u201d Y recordando estos dichos italianos que nuestro hombre bien conoc\u00eda, se libraba y purgaba del hast\u00edo, del tedio que le hab\u00eda invadido antes de haberse, refugiado en la calleja a contemplar desde ella la historia entera y verdadera.<\/p>\r\n<p>Sacudi\u00f3se de su ensue\u00f1o, se acord\u00f3 de la actualidad urgente \u2014que no es, no, el presente eterno\u2014, de su menester, de su obligaci\u00f3n o compromiso, y desliz\u00f3se despacito a la avenida en que la calleja desemboca. Y all\u00ed autobuses, autos, camiones, yentes y vinientes, hasta guardias de asalto y alguaciles. Y por extra\u00f1a manera volvi\u00f3 a arremeterle cierto hast\u00edo. Aquel cinemat\u00f3grafo callejero, m\u00e1s o menos sonoro, entre casas vistosas y mozas, pero maquilladas y llenas de afeites arquitect\u00f3nicos, aquello s\u00ed que era ilusi\u00f3n en el fondo vac\u00edo. No historia, sino una pesadilla espiritual que le quitaba el respiro, d\u00e1ndole la ansiosa expectativa de cada momento, el acceso so\u00f1oliento de eso que llaman revoluci\u00f3n, y haci\u00e9ndole de toda su contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica una plasta. Era el paso en el vac\u00edo, peor que el salto en las tinieblas. El suelo de la Historia se le hund\u00eda bajo los sentidos.<\/p>\r\n<p>Sinti\u00f3 el agobio hasta la congoja, que es tener que vivir de gacetillas, y cu\u00e1n fuera de la historia entera y verdadera yace la cr\u00f3nica de los diarios, comadrer\u00eda lo m\u00e1s de ella. \u201c\u00bfQu\u00e9 leyendas dejar\u00e1 esto? \u00bfQu\u00e9 mitos? \u00bfQu\u00e9 evangelios? \u00bfQu\u00e9 tradiciones?\u201d, se pregunt\u00f3. Y volvi\u00f3 la vista a la calleja, a ver si entre sus sombras \u2014anochec\u00eda ya\u2014 adivinaba, a lo lejos y alej\u00e1ndose, la sombra de su alma, perdida en la eternidad del pasado.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_419\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103198_2010067226\"><\/a><strong>Poncios y Panzas<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_420\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491507635\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En estos \u00faltimos d\u00edas en que por parte de diversos comentadores de la cosa p\u00fablica se ha tratado del surtido de gobemadores de que puede disponer el gobierno del nuevo r\u00e9gimen y de su nuevo estilo, me he encontrado releyendo nuestro Libro. Quiero decir el \u201cQuijote\u201d. Y cuando se discut\u00eda a algunos del surtido \u2014o equipo si se quiere\u2014 repasaba el relato cervantino de la carrera de Sancho Panza como gobernador de la \u00ednsula Barataria. Y aunque sea harto conocido de los m\u00e1s de nuestros lectores \u2014digo, me parece...\u2014 no estar\u00e1 de m\u00e1s refrescarles la memoria espa\u00f1ola.<\/p>\r\n<p>Recordemos cuando Teresa Panza, \u201cfuerte, tiesa, nervuda y avellanada\u201d, al saber por carta de la Duquesa, como si dij\u00e9ramos la Ministra, que a su marido se le hab\u00eda hecho gobernador, se puso a bailar ante el cura y Sans\u00f3n Carrasco, diciendo: \u201c\u00a1A fee que agora no hay pariente pobre! \u00a1Gobiernito tenemos! \u00a1No, si no t\u00f3mese conmigo la m\u00e1s pintada hidalga, que yo la pondr\u00e9 como nueva!\u201d Y como la Duquesa \u2014perd\u00f3n, la ex-Duquesa\u2014 dec\u00eda a la se\u00f1ora Teresa \u201cque con dificultad se halla un buen gobernador en el mundo,\u201d sali\u00f3 Sancho con tan buena fama del gobierno de su \u00ednsula que \u201chasta hoy se guardan en aquel lugar y se nombran las Constituciones del gran gobernador Sancho Panza\u201d, dice el Libro. De seguro que no se guardar\u00e1 tanto nuestra moza Constituci\u00f3n, que en cuanto a observarse\u2026 Y si aquellas Constituciones quedaron firmes aun salidas de la mollera sosa de un aldeano de quien su mujer \u2014la del \u201c\u00a1Gobiernito tenemos!\u201d\u2014 dec\u00eda que en el pueblo le ten\u00edan todos \u201cpor un porro, y que sacado de gobernar un hato de cabras no pueden imaginar para qu\u00e9 gobierno pueda ser bueno\u201d, debi\u00f3se ello a las instrucciones que le dio su se\u00f1or Don Quijote, entre las que sobresale aquella de: \u201cNo hagas muchas pragm\u00e1ticas; y si las hicieres, procura que sean buenas, y sobre todo, que se guarden y cumplan; que las pragm\u00e1ticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen...\u201d Que es lo de San Felipe de Neri de: \u201csi quieres que te obedezcan, manda poco.\u201d En lo que no anduvo acertado Don Quijote fue en soltarle un lat\u00edn a\u00f1adiendo: \u201cD\u00edgote este lat\u00edn porque me doy a entender que despu\u00e9s que eres gobernador lo habr\u00e1s aprendido.\u201d Si algunos gobernadores de nuestras \u00ednsulas hubiesen aprendido bien, no digo lat\u00edn, sino castellano, se habr\u00edan ahorrado algunas multas, de esas de defensa. Porque las ha habido que son una verg\u00fcenza para la mentalidad de los que las han impuesto. Y esto llega m\u00e1s arriba que a los gobernadores.<\/p>\r\n<p>Y ahora se nos ocurre aqu\u00ed una cosa y es c\u00f3mo siendo, o por lo menos debiendo ser tan conocida en Espa\u00f1a la gobernaci\u00f3n famosa de Sancho Panza, nunca se les ha llamado \u2014o motejado seg\u00fan los maliciosos\u2014 Panzas a los gobernadores y s\u00ed, en cambio, Poncios. Y la verdad, entre ser motejado de Poncio o de Panza, el escogimiento no es dudoso. Y no es que Poncio Pilatos, aunque letrado y buen latino \u2014y no menos ladino\u2014 no tuviese bastante de Sanchopancesco, que era socarr\u00f3n y suspicaz. Buena prueba es de ello cuando despu\u00e9s de haber preguntado al Cristo: \u201c\u00bfqu\u00e9 es la verdad?\u201d le volvi\u00f3 la espalda sin esperar respuesta y se lav\u00f3 las manos. Que Sancho se resisti\u00f3 a que le lavasen las barbas y Pilatos se lav\u00f3 las manos. Pilatos servia al C\u00e9sar, a quien hay que dar lo suyo, y cuando el populacho ped\u00eda sangre, tragedia, no contento con la farsa del \u201cEcce Homo\u201d, ced\u00eda al populacho encogi\u00e9ndose de hombros y despu\u00e9s de declarar que no encontraba culpa en aquel Hombre. Pero gobernar, dicen, es transigir y hay que echar carne a las fieras. Triste cosa ser\u00eda que por no saber transigir a tiempo con el populacho enfurecido, como hizo Poncio, se encontraran un d\u00eda los Panzas con que ten\u00edan que darse de zurriagazos para desencantar a la Rep\u00fablica, como tuvo que d\u00e1rselos Sancho para desencantar a Dulcinea del Toboso.<\/p>\r\n<p>Y dej\u00e1ndonos de estas comparaciones, que todas dicen que son odiosas, y de si este o aquel gobernador merece que le llamen Poncio o Panza \u2014o acaso Poncio Panza\u2014, el caso es que la dificultad que hallaba la ex-Duquesa seguir\u00e1 mientras se haya de acudir para nombrarlos a ciudadanos que vivan de su profesi\u00f3n y oficio y no quieran hacerlo de la pol\u00edtica, mientras haya que acudir a matriculados en partidos pol\u00edticos. El pol\u00edtico de carrera \u2014electorero ante todo\u2014 es la inevitable plaga de toda democracia y es muy preferible el bur\u00f3crata para ciertos cargos. Entre ellos el de gobernador.<\/p>\r\n<p>En aquellos tiempos del que algunos c\u00e1ndidos llaman ya antiguo r\u00e9gimen \u2014\u00a1vaya una idea de la antig\u00fcedad!\u2014 hab\u00eda dos equipos o surtidos de gobernadores \u2014algunos Poncios, pero muchos m\u00e1s Panzas\u2014 que por lo general s\u00f3lo se preocupaban de hacer el n\u00famero de a\u00f1os de servicio que les valiese para mejora de jubilaci\u00f3n, los dos equipos turnantes. Y los hab\u00eda avezados al oficio y al tanto de todas las maturrangas de \u00e9l.<\/p>\r\n<p>Se dec\u00eda que iban consignados al cacique, pero esto es menos grave que ir consignados a un cacicato colectivo, a un grupo de intrigantes y mandantes. Porque eso de que se haya acabado el caciquismo es una candidez tan grande como la de la antig\u00fcedad de que os dec\u00eda. El r\u00e9gimen aquel es viejo, pero \u00bfantiguo? \u00a1qu\u00e9 va...! Como tampoco joven es lo mismo que moderno. No hay que confundir las especies.<\/p>\r\n<p>El que esto os dice tuvo algo que ver con un Panza franc\u00e9s, con un prefecto \u2014y luego con un sub-prefecto\u2014 y pudo apreciar las ventajas de que un gobernador lo sea de carrera, un bur\u00f3crata al que no se le pide credo pol\u00edtico, y menos de partido, si no que se atenga a la ley. El cual tiene siempre presente que puede cambiar el Gobierno. Pero lo peor de todo es que en un Gobierno de mescolanza \u2014esto es, mestizo\u2014 haya partido que reh\u00fase dar gobernadores, lo cual es una forma de colaboraci\u00f3n desleal. Ni m\u00e1s ni menos.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_421\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103200_2010067226\"><\/a><strong>Constituci\u00f3n y Rep\u00fablica<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_422\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491506\"><\/a><em>El Adelanto<\/em><em> (<\/em><em>Salamanca<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El pr\u00f3ximo pasado domingo d\u00eda 3 de septiembre, se celebr\u00f3 aqu\u00ed, en Salamanca, como en el resto de Espa\u00f1a, la elecci\u00f3n del vocal del Tribunal de Garant\u00edas Constitucionales. Tom\u00e9 parte, como concejal de hecho que soy del Concejo de la ciudad, en la elecci\u00f3n y vot\u00e9 la candidatura llamada de los agrarios. \u00bfQue por qu\u00e9? Pues bien sencillo. Eran tres las candidaturas, una de ellas la ministerial, y me decid\u00ed por aquella de las otras dos que cre\u00ed derrotar\u00eda m\u00e1s f\u00e1cilmente al Gobierno. O mejor, a la FIRPE, o a\u00fan mejor a la de la conjunci\u00f3n republicano socialista. Sab\u00eda lo qu significaba el voto, y que no se trataba de republicanismo ni antirrepublicanismo. La candidatura llamada agraria no ten\u00eda car\u00e1cter antirrepublicano o monarquizante, como han dado en decir los mentecatos.<\/p>\r\n<p>No se trataba, en efecto, de pronunciarse ni en favor ni en contra del r\u00e9gimen republicano, aunque s\u00ed en favor o en contra de lo que se da en llamar la revoluci\u00f3n. Por lo que a m\u00ed hace, trataba de pronunciarme con mi voto no contra la Rep\u00fablica \u2014\u00a1claro est\u00e1 que no!\u2014, pero s\u00ed, si es que no contra la Constituci\u00f3n, actualmente yacente \u2014qne no vigente\u2014, en favor de su revisi\u00f3n. Porque creo que si el Tribunal de Garant\u00edas Constitucionales cumple con su deber de justicia preparar\u00e1 la inevitable revisi\u00f3n de una Constituci\u00f3n y unas leves adyacentes en que vulneran los preceptos mismos que ella establece. Y no s\u00f3lo creo que puede y debe haber Rep\u00fablica con otra Constituci\u00f3n \u2014o con \u00e9sta, m\u00e1s bien que reformada, refundida\u2014, sino que si se persiste en mantener la Constituci\u00f3n tal y como sali\u00f3 de las Cortes, la Rep\u00fablica corre peligro.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue es Tribunal de Garant\u00edas no deb\u00eda de tener car\u00e1cter pol\u00edtico? \u00bfQue no, eh? As\u00ed tiene que ser. Para nadie es un secreto que el Gobierno sedicente revolucionario ha venido a esto del Tribunal de Garant\u00edas a rega\u00f1adientes y tratando de escatimarle atribuciones. Le ten\u00eda y le tiene miedo. Sabe que ante un Tribunal as\u00ed, si tiene un sentido de justicia, no pueden prevalecer no ya s\u00f3lo acuerdos ministeriales evidentemente anticonstitucionales, y lo que es peor, arbitrarios, desp\u00f3ticos y conscientemente injustos, sino acuerdos parlamentarios, leyes votadas en Cortes tambi\u00e9n arbitrarias, desp\u00f3ticas y conscientemente injustas. \u00bfO es que hay argucia de despotismo que cuando la Constituci\u00f3n veda las confiscaciones pueda cohonestar las de los bienes de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas o de las fincas do la llamada grandeza? \u201cEs la revoluci\u00f3n\u201d, se me ha dicho cuando he arg\u00fcido esto. Muy bien, es la revoluci\u00f3n, pero no es la justicia ni es siquiera la legalidad constitucional.<\/p>\r\n<p>El error est\u00e1 \u2014y esto aunque se ha dicho y repetido conviene volver a decirlo y repetirlo una y otra y otra vez m\u00e1s\u2014 en haber querido hacer a un tiempo una revoluci\u00f3n y una Constituci\u00f3n que la encauce y la enfrene; el error ha estado en haber querido hacer una revoluci\u00f3n constitucional o una Constituci\u00f3n revolucionaria como si revolver sea construir. Y otro error, aun mayor, el de figurarse que el pueblo de las elecciones del 12 de abril y el que nos vot\u00f3 a los actuales diputados constituyentes nos ped\u00eda y esperaba de nosotros semejante revoluci\u00f3n. No, no, no y no. Y bien claro se est\u00e1 viendo.<\/p>\r\n<p>No, el pueblo espa\u00f1ol que vot\u00f3 la Rep\u00fablica \u2014o mejor que vot\u00f3 contra la Monarqu\u00eda y la Dictadura\u2014 no ped\u00eda semejante revoluci\u00f3n, aunque la pidiese una parte de \u00e9l. Y la menor, seg\u00fan se est\u00e1 viendo y se ver\u00e1 aun mejor en adelante. Y hay que dejarse de oquedades como esas de derechismo e izquierdismo, comodines para uso de molleras sosas. El pueblo, ni quer\u00eda esas confiscaciones ni ped\u00eda persecuciones ignominiosas y vengativas. Y aunque las hubiese pedido, que no las pidi\u00f3. Es algo que abruma a la conciencia de un miembro de Asamblea legislativa el o\u00edr c\u00f3mo se habla de la soberan\u00eda de las Cortes y como si un soberano tradicional o colectivo estuviese por encima no ya de la ley sino de la justicia. Nada me ha agobiado el \u00e1nimo y me lo ha entristecido tanto como el haber o\u00eddo una vez a un diputado constituyente decir, para justificar un voto que ten\u00eda conciencia de haber sido injusto, que lo dio porque le dio la gana. \u201c\u00a1He votado esta ley porque me ha dado la gana!\u201d Entrev\u00ed la sima revolucionaria. La gana, la sant\u00edsima gana, la terrible y castiza gana espa\u00f1ola. La republicana gana, que es exactamente lo mismo que la real gana. En el fondo, la Dictadura.<\/p>\r\n<p>Y no s\u00f3lo una Asamblea por delegaci\u00f3n soberana, sino el pueblo mismo que elige y nombra no debe sentir la gana por encima de la justicia. Podr\u00e1 haber, y sin duda ha habido, revoluciones justicieras; pero por lo com\u00fan, cuando para tratar de cohonestar algo se dice: \u201ces la revoluci\u00f3n\u201d, puede asegurarse que quien lo dice tiene conciencia de que aquello que busca cohonestar es algo injusto.<\/p>\r\n<p>No quiero distraerme en el examen de casos particulares \u2014y aun singulares\u2014; pero hemos estado viendo atropellos \u2014algunos que repugnan a toda conciencia honrada\u2014 para cohonestar los cuales se ha acudido a la necesidad de una defensa revolucionaria. Era el miedo a la verdad y el miedo a la verdadera justicia.<\/p>\r\n<p>El Tribunal ese de Garant\u00edas, no muy bien nacido, si ha de cumplir su cometido, que es el de preparar la revisi\u00f3n de la Constituci\u00f3n revolucionaria \u2014en lo que tenga de tal\u2014, tiene que borrar todo lo que ha hecho la gana republicana. Que al pueblo le ha ganado ya la desgana. Y no es ya cosa de conjunciones, sino de sentido de defensa nacional de la justicia para todos. Para todos.<\/p>\r\n<p>Y que no se venga con mandangas de fascismo, de dictadura o de lo que sea. Espa\u00f1a est\u00e1 entregada a la m\u00e1s lamentable anarqu\u00eda, a luchas de supuestas clases, a luchas de comarca, a luchas de confesiones. Y si ha de constituirse algo ha de ser sobre el sentimiento de justicia, que no es venganza ni represalia, y si ha de garantizarse lo constituido ha de ser sin hurtar nada al examen de la constitucionalidad.<\/p>\r\n<p>He aqu\u00ed por qu\u00e9 vot\u00e9 contra la candidatura ministerial, por entender que el Gobierno actual de la Rep\u00fablica trata de poner a salvo el necesario recurso de revisi\u00f3n de una Constituci\u00f3n que acaba con ella la Rep\u00fablica, o ella acaba con la Rep\u00fablica.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_423\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103202_2010067226\"><\/a><strong>Las Comunidades redivivas<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_424\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491507\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00bfPartidos pol\u00edticos? \u00bfPartidos? Qu\u00e9 bien dice el nombre, que suena a facci\u00f3n y suena a clientela. Y tan es as\u00ed que se buscan otras denominaciones con que disfrazarlos. Entre ellas la de uni\u00f3n, y luego cada una de estas uniones desune m\u00e1s a los pueblos; es lo que suele. La Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, por caso, acab\u00f3 en partido y partido personal o fulanista, aunque empez\u00f3 dici\u00e9ndose \u201cmatriz de partidos\u201d. Y suelen acabar en fulanistas todos, aun los presumidos de democr\u00e1ticos. Y as\u00ed es que no duran ni pueden durar. Y los que duran, peor, porque se endurecen; su duraci\u00f3n es dureza, y al cabo se ponen empedernidos y pilongos.<\/p>\r\n<p>De aqu\u00ed que se evite esa denominaci\u00f3n. Comuni\u00f3n llamaban a su partido los tradicionalistas \u2014carlistas mientras vivi\u00f3 don Carlos de Borb\u00f3n y Este\u2014. Comuni\u00f3n sonaba, a la vez, a cosa religiosa. Y es que los partidos responden, por lo com\u00fan, a intereses accidentales y pasajeros y no a grandes intereses sustanciales y permanentes, econ\u00f3micos, sociales, regionales o espirituales. Y se da el caso de que se llamen apol\u00edticos los m\u00e1s pol\u00edticos.<\/p>\r\n<p>Pero hay otro nombre que son\u00f3 y reson\u00f3 mucho hace unos siglos en Castilla, y es el de comunidad. Muy parecido al de comuni\u00f3n. Las Comunidades de Castilla. Y por otro lado las German\u00edas de Valencia. Que no fueron partidos.<\/p>\r\n<p>Las Comunidades de Castilla, movimiento popular y nacional, se alzaron contra el estatismo Imperial, internacional, de Carlos Primero de Espa\u00f1a, pero Quinto de Alemania; un Habsburgo que hab\u00eda de unir la suerte de nuestra naci\u00f3n a la del imperio germ\u00e1nico, llevando a nuestros abuelos a guerras por la hegemon\u00eda de la Casa de Austria en Europa. Y vino con un cortejo de flamencos, contra lo que se levantaron, sobre todo, las Comunidades. Que el destino futuro de Espa\u00f1a estuviese en la visi\u00f3n del emperador, en su imperialismo y en la Contra-Reforma es una cosa; pero el caso fue que no lo vieron ni entendieron as\u00ed los comuneros, que cre\u00edan que los intereses nacionales iban a ser sacrificados a intereses internacionales, la vida de la naci\u00f3n a la raz\u00f3n de Estado. Podr\u00e1 decirse que la pol\u00edtica del emperador era m\u00e1s ecum\u00e9nica, m\u00e1s universal, y la de los comuneros m\u00e1s aldeana; pero siempre queda el recurso de pensar que la de \u00e9stos, la de los comuneros, podr\u00eda haber llevado a otro universalismo.<\/p>\r\n<p>\u00bfY es que con el internacionalismo estatal de Carlos Quinto no tienen semejanza otros internacionalismos que han venido despu\u00e9s y que tratan de poner la naci\u00f3n a merced del Estado, y \u00e9ste, el Estado, al servicio de una clase social \u2014lo que se da en llamar as\u00ed: clase\u2014 y no de la naci\u00f3n toda? La pol\u00edtica de las Internacionales \u2014primera, segunda, tercera y las que haya y las que vayan saliendo seguida\u2014 suele ser una pol\u00edtica de Estado contra las naciones, contra los intereses genuinamente nacionales.<\/p>\r\n<p>Y por curioso caso del juego de las \u00edntimas contradicciones pol\u00edticas, por la dial\u00e9ctica de las antinomias, ocurre que la concepci\u00f3n pol\u00edtica internacionalista de clase, la que pone al supuesto proletariado sobre la patria, y aun contra ella, acaba en cantonalismo. Y la anarqu\u00eda. Los presuntos \u2014y presumidos\u2014 proletarios de un lugar, de una aldea, contra, los de otro lugar u otra aldea. La guerra al forastero, al meteco, al intruso, aunque sea de la misma clase.<\/p>\r\n<p>\u00bfPero es que esto de clases, en el sentido que adquiere en la erizada escol\u00e1stica marxista, cabe aplicarlo al campo, a la econom\u00eda agraria, sobre todo cuando \u00e9sta no se halla industrializada? Si no es ya f\u00e1cil determinar en el r\u00e9gimen de las grandes industrias d\u00f3nde acaba una clase y empieza otra y qui\u00e9n es burgu\u00e9s y qui\u00e9n proletario \u2014dos comodines de palabra\u2014, es no ya dificil\u00edsimo, sino casi imposible, determinarlo en el r\u00e9gimen agrario campesino.<\/p>\r\n<p>Por donde ha venido a suceder que al querer aplicar al r\u00e9gimen agron\u00f3mico nacional \u2014y de un campo pobre\u2014 las teor\u00edas \u2014por cierto muy mal aprendidas\u2014 de la erizada escol\u00e1stica marxista, y querer aplicarlas a medias y contradictoriamente, ha tenido que surgir como defensa el sentimiento nacional que surgi\u00f3 en Castilla contra el estatismo de Carlos Quinto, el de las Comunidades.<\/p>\r\n<p>Terratenientes \u2014grandes y chicos; la inmensa mayor\u00eda chicos o achicados\u2014, arrendatarios, colonos, aparceros, todos los que tienen algo propio, alguna propiedad privada que defender, se est\u00e1n uniendo contra los que, por colectivismo, llegar\u00edan a arruinar a la colectividad. Y a ellas se van uniendo \u2014bueno es que se sepa\u2014 labriegos, jornaleros sin propiedad privada alguna que sienten c\u00f3mo su inter\u00e9s, el de la seguridad de su jornal \u2014que es su propiedad\u2014, est\u00e1 m\u00e1s seguro con el r\u00e9gimen que combate esa escol\u00e1stica. Habiendo de tenerse en cuenta que ese movimiento es independiente de otras doctrinas de car\u00e1cter pol\u00edtico que busquen apoyarse en \u00e9l. Ni monarquismo o republicanismo, ni confesionalismo o lo que llaman laicismo tienen que ver, en rigor, con \u00e9l. Ni es de eso que dicen de derecha ni de izquierda.<\/p>\r\n<p>Grand\u00edsima locura querer asentar con pr\u00e9stamos del Estado a pobres labriegos sin capacidad t\u00e9cnica, desasentando a labradores, grandes y peque\u00f1os, que con sus propios recursos mantendr\u00edan a esos labriegos mucho mejor que se mantendr\u00e1n como siervos del Estado.<\/p>\r\n<p>He aqui el sentido de ese poderoso movimiento agrario nacional que est\u00e1 surgiendo en ambas Castillas y aun fuera de ella. Hab\u00eda un fondo de triste realidad en todo aquello de los latifundios, de los se\u00f1or\u00edos y de lo que llaman feudalismo los que no saben lo que \u00e9ste fue, pues no le hab\u00eda de haber. \u00a1Pero cu\u00e1nta leyenda sobre ese fondo! Se cargaba a codicia de los se\u00f1ores mucho que era avaricia natural de la tierra. Si se les dejara a los campesinos colectivistas, pronto el campo nacional quedar\u00eda convertido en un vasto p\u00e1ramo yermo.<\/p>\r\n<p>Y todo esto ha venido por querer aplicar el concepto escol\u00e1stico internacionalista de clase a una econom\u00eda agraria que en rigor no lo tolera. Los siervos de la gleba de Estado ser\u00edan los peores siervos.<\/p>\r\n<p>Baste por hoy con estas consideraciones acerca del movimiento de defensa de la riqueza nacional \u2014\u00a1bien menguada!\u2014 que las redivivas Comunidades representan.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_425\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23271_302276486\"><\/a><strong>Pol\u00edtica y literatura<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_426\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316320\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Surge a las veces (de cuando en cuando) en la prensa diaria \u2014pol\u00edtica y literaria a veces (alternativamente) y aun a la vez (simult\u00e1neamente)\u2014 el tema de la literatura y la pol\u00edtica en sus relaciones mutuas. O m\u00e1s bien, el de si el hombre de letras haya de meterse a pol\u00edtico o el pol\u00edtico a literato. Pero \u00bfqui\u00e9n define y deslinda los campos? Hay pol\u00edtica literaria y hay literatura pol\u00edtica. Y suelen confundirse. Que pensar la acci\u00f3n \u2014y pensar es expresar\u2014 y actuar el pensamiento son dos caras de una misma obra. \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d de Maquiavelo, \u00bfes pol\u00edtica o literatura? Lo malo es que no suele haber un concepto mejor: una expresi\u00f3n clara ni de lo que sea pol\u00edtica ni de lo que sea literatura.<\/p>\r\n<p>Uno de estos d\u00edas se ha recordado en nuestra prensa, a este motivo, a Disraeli pol\u00edtico y literato en uno y a la vez y no s\u00f3lo a veces. Cabe recordar a Chateaubriand, a Lamartine y hasta a nuestro C\u00e1novas del Castillo. \u00bfY qui\u00e9n nos dice que tal a cual pol\u00edtico o estadista autor de Memorias con que pasar a la historia no cumpli\u00f3 su obra pol\u00edtica como obra literaria, no represent\u00f3 \u2014autor y actor a la vez\u2014 su drama para contarlo? Caso terrible el de aquel pobre Amiel, el hombre del diario, que vivi\u00f3, sinti\u00f3, so\u00f1\u00f3, sufri\u00f3 y se deshizo para alimentar su Diario \u00edntimo y fue esclavo de \u00e9l. Cada d\u00eda, \u201c\u00bfqu\u00e9 har\u00e9 o pensar\u00e9 hoy que pueda pasar al Diario?\u201d Pero \u00bfqui\u00e9n nos dice que tal pol\u00edtico o estadista autor de Memorias no las estuvo preparando de antemano mediante su obra p\u00fablica?... \u00bfQue tal medida legislativa que impuso no se debi\u00f3 a colocar tal discurso literario que como tal discurso pasara a una antolog\u00eda? Hay un g\u00e9nero que en literatura se llama de ensayo, y no pocos procedimientos gubernativos no suelen pasar de ensayos en el mismo sentido que los literarios. Ni puede ser de otra manera.<\/p>\r\n<p>\u00bfAcci\u00f3n? Las m\u00e1s de las veces lo que se suele llamar as\u00ed, acci\u00f3n, no es m\u00e1s que palabras. Recu\u00e9rdese del Evangelio lo de aquel centuri\u00f3n, hombre de obediencia y de mando, que no le pidi\u00f3 al Cristo m\u00e1s que una palabra. Las leyes no son m\u00e1s que palabras escritas. Y para interpretarlas, lo primero gram\u00e1tica.<\/p>\r\n<p>La propaganda pol\u00edtica, \u00bfqu\u00e9 es sino oratoria, o sea literatura hablada? Parlamento viene de parlar. Nuestra actual Constituci\u00f3n \u2014a la que tantas veces la he motejado de Constituci\u00f3n de papel\u2014 a menudo se rebaja a literatura en el peor sentido que se da a este tan de ordinario mal comprendido t\u00e9rmino.<\/p>\r\n<p>Con la literatura se hace pol\u00edtica, pero, a la vez, con la pol\u00edtica se hace literatura, se hace leyenda, se hace cultura, se hace ensue\u00f1o, se hace historia. Historia en el sentido no de lo que pasa, sino de lo que los hombres sue\u00f1an que ha pasado y es lo mismo. Y es indudable que en pol\u00edtica la eficacia estriba, m\u00e1s que en la mentalidad de lo que se dice o declara, en la espiritualidad del modo de decirlo, en el estilo. Y por esto ha podido hablarse de nuevo estilo, que es concepci\u00f3n literaria.<\/p>\r\n<p>\u00a1Nuevo estilo! No el \u201cdolce stil nuovo\u201d del Dante, que este reciente no ha sido dulce, sino tan amargo que ha malenconiado a no pocos. Y el estilo no dice propiamente a los conceptos, sino a su expresi\u00f3n; no a las ideas, sino a las expresiones; no a la materia, sino al esp\u00edritu; no a la l\u00f3gica, sino a la ret\u00f3rica.<\/p>\r\n<p>\u00bfRet\u00f3rica? \u00a1Y cu\u00e1nto se la ha calumniado! Ret\u00f3rica deriva de retor, que equivale a orador. Y la oratoria ha hecho la pol\u00edtica. Un discurso vale por muchos motines. Y la m\u00e1s honda labor pol\u00edtica suele ser precisar expresiones. Y de aqu\u00ed que los oradores, al hacer pol\u00edtica, hagan y rehagan lengua m\u00e1s qu\u00e9 los hombres no m\u00e1s que de letras, que los meros literatos. Habida cuenta de que hay muchos escritores \u2014en Espa\u00f1a los m\u00e1s castizos\u2014 que no son sino oradores por escrito.<\/p>\r\n<p>Leyendo hace poco el \u201cDiscurso sobre el texto de la Divina Comedia del Dante\u201d, de Ugo F\u00f3scolo, me encontr\u00e9 con un pasaje que me retuvo la atenci\u00f3n y es aquel en que dice: \u201cLas lenguas, donde hay naci\u00f3n, son patrimonio p\u00fablico administrado por los elocuentes, y donde no la hay se quedan en patrimonio de literatos; y los autores de libros escriben s\u00f3lo para autores de libros.\u201d Esto lo dec\u00eda F\u00f3scolo para la Italia de hace m\u00e1s de un siglo, pero \u00a1cu\u00e1nta aplicaci\u00f3n no tiene a nuestra Espa\u00f1a de hoy, donde los meros literatos cambian sus libros y quedan los elocuentes, los oradores \u2014de palabra o por escrito\u2014, para administrar el mayor y m\u00e1s puro y m\u00e1s espiritual patrimonio p\u00fablico de la naci\u00f3n! Y luego el mero hombre de letras, o mejor: el hombre de meras letras, se queja de que la pol\u00edtica da\u00f1a a su oficio.<\/p>\r\n<p>Los pol\u00edticos, cuando a la par son literatos, en el m\u00e1s alto sentido de este apelativo, y los literatos cuando a la vez se sienten pol\u00edticos, son los que hacen la historia viva, esto es: so\u00f1ada. \u00bfY qu\u00e9 son sino sue\u00f1os todo eso de las luchas de clases, de comarcas, de confesiones o de lo que sea? Y al decir \u201cde lo que sea\u201d me refiero a otra lucha que va a hacerse pol\u00edtica y es la lucha de sexos. Ya C\u00e1novas del Castillo, literato pol\u00edtico que habr\u00eda dado toda su fama de gobernante por la fama de literato de su t\u00edo don Seraf\u00edn Est\u00e9banez Calder\u00f3n (El Solitario) \u2014y as\u00ed lo declar\u00f3 en un libro\u2014, en un art\u00edculo, a ratos humor\u00edstico, que sobre el mes de abril public\u00f3 en un almanaque de \u201cLa Ilustraci\u00f3n Espa\u00f1ola y Americana\u201d se refiri\u00f3 a \u201clos contrapuestos sexos que mancomunadamente detentamos el planeta\u201d. \u00a1Y que no hay hoy en Espa\u00f1a pocos pol\u00edticos que temen para las pr\u00f3ximas elecciones generales a Cortes la lucha de los contrapuestos sexos que mancomunadamente detentamos la naci\u00f3n! \u00a1Contrapuestos!<\/p>\r\n<p>Y de todo este descosido \u2014aunque no deshilvanado\u2014 ensayo, pol\u00edtico y literario a la vez, quiero que se deduzca que hacer pol\u00edtica, cuando \u00e9sta es algo m\u00e1s noble, m\u00e1s espiritual y m\u00e1s hondo que administraci\u00f3n y manejo de partidos, es hacer literatura y que hacer literatura cuando es algo m\u00e1s noble, m\u00e1s espiritual y m\u00e1s hondo que hacer libros para entretener no m\u00e1s a los lectores y vivir de este entretenimiento, es hacer pol\u00edtica. Aunque no sea de otra manera que haciendo \u2014esto es, creando\u2014 lengua viva, el m\u00e1s \u00edntimo y radical patrimonio p\u00fablico de una patria cualquiera.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_427\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103204_2010067226\"><\/a><strong>Mitos y justicia<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_428\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491508\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No cabe, querido amigo y compa\u00f1ero \u201cAzor\u00edn\u201d, empleo m\u00e1s noble de la pluma de un escritor p\u00fablico, de un conductor de la conciencia p\u00fablica, que el de despertar el sentimiento de la justicia. Justamente se refer\u00eda usted, al emprender una campa\u00f1a justiciera, al famoso proceso Dreyfuss en que se persegu\u00eda a un hombre por raz\u00f3n de Estado, es decir, por sinraz\u00f3n de pol\u00edtica. Casos en que se saca a cuento aquello de \u201csalus populi suprema lex esto\u201d, sea la salud del pueblo la ley suprema.<\/p>\r\n<p>Adrede he dejado apenas traducido lo de \u201csalus\u201d por salud. \u00bfSe trata, en efecto, de salvaci\u00f3n o de sanidad? \u00bf Y qu\u00e9 es el pueblo? \u00bfSe trata de salvar al pueblo de un grave peligro? \u00bfy al pueblo? Porque hemos o\u00eddo sin casi asombro a un ministro lanzar en plenas Cortes la incre\u00edble insensatez de que o la Rep\u00fablica \u2014que no es precisamente el pueblo\u2014 acababa con un hombre o este hombre acababa con la rep\u00fablica. Lo cual es hacer desaforada mitolog\u00eda, crear otro mito. Y con esto s\u00ed que corre riesgo la sanidad mental del pueblo, pues se le entontece y envenena. Y a la vez los que semejantes insensateces propalan crean un estado de conciencia popular contrario al que trataban de crear. El mito les sale adverso. Es lo que se suele llamar \u201chacer m\u00e1rtires\u201d.<\/p>\r\n<p>Por lo cual me ha parecido nobil\u00edsimo el empe\u00f1o de usted de pedir que se lleve el enjuiciamiento de un hombre cualquiera por v\u00edas de justicia y no de secretos inquisitoriales. \u00bfPues qu\u00e9 m\u00e1s que secreto Inquisitorial es cuando se objeta que las pruebas alegadas contra el sujeto no prueban lo que se quiere que prueben, replicar que hay otras? Con asombro se lo hemos o\u00eddo a los que tratan de justificar el proceso. Es m\u00e1s, asegurar que esas pruebas est\u00e1n a buen recaudo y en poder de alg\u00fan poderoso perseguidor. Y cuando hemos preguntado: \u201c\u00bfusted las ha visto?\u201d el informante se llamaba andana. Lo que nos permite dudar, sobre todo cuando los revolucionarios de la ley de defensa de la rep\u00fablica, los de los documentos bajo sobre o sin \u00e9l, no se han distinguido por su veracidad. Y esto no es reproche, pues no se hace una revoluci\u00f3n de ese tipo sin enga\u00f1os. Por lo cual, usted y yo, querido amigo y compa\u00f1ero \u201cAzor\u00edn\u201d, que creemos que la suprema injusticia es no ya falsear sino callar la verdad, no podremos nunca hacer esa pol\u00edtica sedicente revolucionaria.<\/p>\r\n<p>Todo esto viene a cuento de un inciso reciente de ese proceso. Y es que dos diputados de la Esquerra Republicana de Catalu\u00f1a que forman parte de la Comisi\u00f3n de Responsabilidades que est\u00e1 enjuiciando \u2014al parecer inquisitorialmente\u2014 a ese hombre, tambi\u00e9n diputado, votaron que se le concediera la libertad provisional, porque las pruebas contra \u00e9l aducidas no cohonestan su prisi\u00f3n, y si hay otras que se saquen. Esos dos diputados adujeron haber votado en conciencia y que, el hacerlo en contrario, habr\u00eda sido prevaricaci\u00f3n. \u00a1Ya sali\u00f3 \u2014gracias a Dios\u2014 la conciencia! Pero...<\/p>\r\n<p>Pero la conciencia y el sentimiento de justicia son una cosa y la disciplina pol\u00edtica\u2026 \u2014aunque pol\u00edtica \u00a1no!, si no de partido\u2014 es otra. Y lo digo porque el Comit\u00e9 ejecutivo central de Esquerra Republicana, despu\u00e9s de reconocer que esos, sus dos diputados, procedieron en conciencia de justicia y honorablemente, a\u00f1ade esta enormidad: \u201cSin embargo, ante la falta que representa, en el aspecto pol\u00edtico, haber votado en favor de la libertad provisional del se\u00f1or March, contrariamente a la opini\u00f3n general del partido y a los da\u00f1os que de esto pueden derivarse...\u201d Y sigue una sanci\u00f3n a esos dos diputados cuyo sentido de la justicia no concuerda con la opini\u00f3n general del partido.<\/p>\r\n<p>\u00a1Falta en el aspecto pol\u00edtico! He aqu\u00ed lo triste de todo este caso. El que eso que llaman el aspecto pol\u00edtico, la opini\u00f3n general del partido \u2014al que se le estropea la sanidad mental de juicio con mitos\u2014 se sobreponga al sentido de Justicia. Ya en otra ocasi\u00f3n se me ech\u00f3 en cara el que hubiese yo decidido con unas palabras de verdad y de justicia un acuerdo que da\u00f1aba a los intereses de partidos. Y hubieran de haber sido intereses del r\u00e9gimen. Y no habr\u00eda por eso torcido la verdad ni la habr\u00eda callado. Tengo para m\u00ed que la libertad de la verdad es la suprema justicia.<\/p>\r\n<p>Pero hay, querido amigo y compa\u00f1ero \u201cAzor\u00edn\u201d, algo m\u00e1s triste a\u00fan y que impide que se haga la luz en ese tan t\u00edpico proceso revolucionario, y es que he o\u00eddo a varios que piensan como usted y como yo que no se atreven a expresarlo p\u00fablicamente porque no se les tome por mercenarios o por solapados enemigos del r\u00e9gimen. \u00a1Hasta esto hemos llegado! Porque no se les crea atosigados con el oro de la plutocracia. Como si no fuese peor el envenenamiento con el cardenillo del cobre espiritual.<\/p>\r\n<p>En esa insensata labor defensiva de esos pobres hombres atacados de man\u00eda persecutoria que ven por donde quiera enemigos del r\u00e9gimen, en esa labor de forjar mitos, fantasmas, duendes y toda clase de potencias tenebrosas, han llegado a la insensatez \u2014rayana en... me callo la palabra\u2014 de propalar que el rumbo que han tomado ciertos \u00f3rganos de la opini\u00f3n p\u00fablica se debe \u00bfa qu\u00e9? \u00a1a ese oro mitol\u00f3gico! S\u00ed, amigo \u201cAzor\u00edn\u201d; es ese hombre ya m\u00edtico el que con sus artes de soborno ha ganado a los que tratamos de aclarar y depurar la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\r\n<p>S\u00ed, la ley suprema debe ser la salud p\u00fablica, pero entendida en el sentido de sanidad mental, de sanidad de juicio. Mas ya antes de ahora, cuando me he pronunciado contra alguna medida que me parec\u00eda injusta, se me ha replicado: \u201c\u00a1es la revoluci\u00f3n!\u201d. Y no, eso no es revoluci\u00f3n. No es revoluci\u00f3n crear mitos, no lo es buscar lo que se llamaba el macho cabr\u00edo emisario, no lo es echar carne a las fieras, no lo son los procedimientos inquisitoriales de un Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica.<\/p>\r\n<p>Y sobre todo la libertad de la verdad \u2014cuya servidumbre es el secreto\u2014, que es justicia.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_429\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103206_2010067226\"><\/a><strong>Solitarios de lugar<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_430\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491509\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00a1Esos esp\u00edritus originales \u2014y originarios\u2014 que viven vida recatada y oscura por esos campos de Dios! Del Dios de Espa\u00f1a y de la Espa\u00f1a de Dios. Originales y acu\u00f1ados por el mismo cu\u00f1o. Pero copias los unos de los otros. Esos esp\u00edritus no laminados, no planchados por esta civilizaci\u00f3n el\u00e9ctrica, pedag\u00f3gica y sociol\u00f3gica. Es el tipo del solitario de lugar. No solitario del lugar ni no de lugar: lugare\u00f1o. As\u00ed era Alonso Quijano, \u201cel Bueno\u201d. Y forman, sin ellos saberlo, una cofrad\u00eda en todo Espa\u00f1a, un monasterio.<\/p>\r\n<p>El solitario de lugar suele ser m\u00e9dico, boticario, notario, rentero, peque\u00f1o labrador, maestro, cura..., cualquier cosa. Su profesi\u00f3n es accidental. A las veces, uno que emigr\u00f3 de joven, que ha corrido y visto mundo, y la querencia del terru\u00f1o natal le vuelve a su casa. Y tal vez se encierra en ella, en una casita que se abre \u2014y se cierra\u2014a unos soportales, y all\u00ed se aquieta y rumia sus recuerdos contemplando la sosegada postura de los cotidianos enseres caseros. Y piensa en el pueblo de su lugar, que es todo el pueblo de todos los lugares y de todas las naciones de la historia. Porque si el solitario de lugar escribiese en vez de so\u00f1ar en su camilla o su \u201cgloria\u201d en invierno o en el campo en verano, este visionario vidente \u2014ve la realidad en visiones\u2014 podr\u00eda escribir la historia universal de su lugar, de Villavieja de la Ribera o de Aldealuerga del Encinar. Porque \u00e9l siente en universal lo local. Pero no es ni un archivo ni un archivero de las universales tradiciones lugare\u00f1as, sino la silenciosa tradici\u00f3n misma encarnada.<\/p>\r\n<p>Recoge y consuma la difusa y rala vida espiritual del lugar; lee en las miradas de sus convecinos, y as\u00ed para \u00e9l es comuni\u00f3n la convecindad. Recoge murmuraciones que se susurran a su paso y adivina dramas familiares y hasta individuales. Y as\u00ed viene a ser el callado y desconocido sacerdote de la subconsciente religi\u00f3n lugare\u00f1a popular; representa a todos los dem\u00e1s del lugar ante Dios. Y sue\u00f1a por todos ellos.<\/p>\r\n<p>\u00bfCacique? No; el solitario de lugar no suele llegar a cacique, ni siquiera a alcalde. Cuando quieren hacerle tal lo reh\u00fasa. Pero no suelen quererlo porque le respetan y adivinan su honda funci\u00f3n espiritual. El solitario de lugar \u2014el t\u00edo Fulano muchas veces\u2014 es var\u00f3n de consejo. Y no espolea al pueblo, sino que lo enfrena. S\u00e9 de alguno cuya silenciosa sonrisa es una cr\u00edtica de siega. Y que en cierta ocasi\u00f3n me dijo: \u201cEstoy aburrido de ser siempre yo mismo.\u201d Y qu\u00e9 mirada; no s\u00e9 si de compasi\u00f3n o de tristeza, me dirigi\u00f3 cuando le dije por qu\u00e9 no se met\u00eda en pol\u00edtica. \u00bfEn pol\u00edtica \u00e9l, \u00e9l?<\/p>\r\n<p>El solitario de lugar, por lo com\u00fan, todo \u00e9l interioridad \u2014mejor a\u00fan, intimidad: \u00e9l, que no tiene amigo \u00edntimo alguno, porque todos sus convecinos viven en \u00e9l\u2014, el solitario de lugar es todo lo contrario del hombre de partido pol\u00edtico, todo \u00e9l exterioridad, superficialidad. Porque el pol\u00edtico de partido lugare\u00f1o, el del bando \u00e9ste o el del bando aqu\u00e9l, ser\u00e1 honrado, abnegado, desinteresado, pero suele carecer de espiritualidad. Jam\u00e1s llega a sentir pesares de lujo, sentimientos suntuarios \u2014y suntuosos\u2014, de que es capaz el solitario de lugar por poco ilustrado que sea. Porque este solitario siente la terrible calma de la eternidad por debajo de los temporales, es decir, de las temporales tormentas de la vida p\u00fablica civil, de la pol\u00edtica. Cuando el temporal arrecia, \u00e9l se alberga en el eternal. Y la vida de este solitario, que es una silenciosa oraci\u00f3n al misterioso poder oculto que teje la historia universal de la aldea, del villorrio, de la villa en que vive y de que vive, esa vida rescata las vidas de sus convecinos.<\/p>\r\n<p>\u00bfA qu\u00e9 debi\u00f3 Monso Quijano, solitario de lugar en un lugar de la Mancha, el ser apodado \u201cel Bueno\u201d? \u00a1Ah, si supi\u00e9ramos a acci\u00f3n que sobre sus convecinos ejerc\u00eda aquel so\u00f1ador que sal\u00eda de caza y se apacentaba de visiones de libros le caballer\u00edas! En casi todo solitario de lugar late un don Quijote.<\/p>\r\n<p>Pero, \u00bfy por qu\u00e9 de lugar? \u00bfNo tambi\u00e9n de gran villa, de ciudad, de capital? Primero que una villa, una ciudad, una capital, son lugares. O, cuando menos, mazorcas de lugares. \u00bfQu\u00e9 es este Madrid, por caso, sino una mazorca, una pi\u00f1a de barrios, unos suntuosos y otros s\u00f3rdidos? Pero aqu\u00ed el solitario de lugar se ahoga, o mejor, le ahoga la muchedumbre de la calle y de la plaza; le ahoga y le vac\u00eda. Los solitarios de esta laya que nos ha sido dado conocer son como gal\u00e1pagos, que se recogen en su concha a ciertos toques. O son, tal vez, como cangrejos. Tienen el armaz\u00f3n espiritual, esqueleto del alma \u2014lo que sobrevive, pues todos dejamos por lo menos, ya muertos, un esqueleto como lo m\u00e1s duradero\u2014; le tienen por de fuera y la carne sufriente por dentro. Y es cosa corriente que cuando uno de esos solitarios o nace o viene a vivir a una de estas grandes ciudades, a una capital pol\u00edtica sobre todo, se le derrite la carne espiritual y no le queda sino el caparaz\u00f3n, y es un esqueleto que se pasea. El barullo callejero \u2014sobre todo el de las llamadas manifestaciones, que no manifiestan nada\u2014 le mata la interioridad, la intimidad. Le llena de tristeza la bullanguera algazara de las turbas domingueras. Don Quijote no pod\u00eda haberse formado \u2014haberse creado\u2014 en una de estas grandes ciudades. \u201cEl Caballero de la Triste Figura\u201d ten\u00eda que ser un hidalgo aldeano. \u00bfC\u00f3mo so\u00f1ar en Amad\u00eds en la Puerta del Sol?<\/p>\r\n<p>Y bien, \u00bfque d\u00f3nde hemos descubierto todo esto? \u00bfO donde lo hemos adivinado? Recorriendo, y hasta no m\u00e1s que atravesando, lugares, en breves entrevistas con hombres a quienes no les han vaciado el alma \u00edntima los temporales de la dicha vida p\u00fablica. Esos solitarios son la continuidad de la naci\u00f3n. Ellos, universalmente nacionales; ellos, que viven y sue\u00f1an la cotidiana historia universal aldeana; ellos, no ya la flor, sino la raigambre de la casta, son lo contrario, a\u00fan m\u00e1s, lo contradictorio de esos otros a quienes se llama castizos. Hombres estos, loa apodados castizos de partido, de temporales y de temporalidad, y los otros, los solitarios, de entereza y de eternidad. Y luego los castizos, mu\u00f1idores o apioladores de clientelas pol\u00edticas, fingen desde\u00f1ar a loe solitarios o les diputan por neutros, con los que no se puede contar para obra eficaz y definitiva. \u00a1Que Dios les mejore a esos castizos el husmeo para que lo puedan ganar!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_431\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23271_302276486400\"><\/a><strong>P<\/strong><strong>uerilidades nacionalistas<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_432\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316320401\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Un paisano m\u00edo, vasco como yo \u2014aunque no s\u00e9 si, como yo, ciento por ciento\u2014 me pide que le d\u00e9 mi opini\u00f3n acerca de la Acci\u00f3n Nacionalista Vasca para el \u00f3rgano que \u00e9sta tiene en San Sebasti\u00e1n \u2014que mi paisano la llama, como otros, Donostia\u2014. Me dice que esa fracci\u00f3n del nacionalismo vasco es liberal y tolerante, que para ella no existe el maqueto \u2014maketo escribe, como si est\u00e1 palabra fuese de origen vasco\u2014, que no \u201csue\u00f1a en necias superioridades raciales, sino que subordina su acci\u00f3n al hecho evidente de una nacionalidad ling\u00fc\u00edstica y costumbrista (\u00a1as\u00ed!), adem\u00e1s de hist\u00f3rica\u201d. Parece repugnar \u201cel nacionalismo absolutista de la otra rama\u201d. Y como es \u00e9ste un asunto de que pensaba yo tratar de nuevo hace tiempo, aprovecho la ocasi\u00f3n de la consulta y lo hago desde aqu\u00ed para que llegue a m\u00e1s gente, y no s\u00f3lo a la de mi pa\u00eds nativo.<\/p>\r\n<p>Entre las buenas cualidades que revisten al esp\u00edritu colectivo de mi pueblo vasco es una de ellas, sin duda, la de cierta, no ya juventud, sino infancia. El vasco genuino tiene mucho de infantil. Pero con todo lo bueno y a la vez todo lo malo de esta cualidad. Que si es excelente para un pueblo primitivo, sin verdadera historia, ofrece no pocos riesgos cuando ese pueblo tiene que entrar en la vida de la civilizaci\u00f3n, en la vida pol\u00edtica de un pueblo adulto.<\/p>\r\n<p>Cuando he hablado m\u00e1s de una vez de la puerilidad que distingue al actual movimiento nacionalista vasco \u2014de una o de otra rama\u2014, alguien ha cre\u00eddo entender en ello un cierto dejo de desd\u00e9n. Y no hay nada de esto. \u201cMaxima debetur pueris reverentia\u201d: \u201cA los ni\u00f1os se les debe la mayor reverencia\u201d, o si se quiere, respeto \u2014dice una sentencia latina\u2014. Y yo a los ni\u00f1os \u2014y sobre todo si son de mi propio pueblo, hermanos, los m\u00e1s pr\u00f3jimos m\u00edos\u2014 les rindo no ya respeto o reverencia, sino hondo cari\u00f1o. Y hasta me hacen gracia sus travesuras. \u00bfEs que me voy a incomodar de que unos ni\u00f1os traviesos, para hombrear ante los veraneantes maquetos, vayan pregonando: \u201c\u00a1Semanario separatista!\u201d, con alborozo? Como me parece una inocentada que un gobernador haga multar un escrito en vascuence perfectamente inofensivo, por la sencilla raz\u00f3n de que no lo entienden ni los que lo leen \u2014cuyo vascuence hablado no es un esperanto de laboratorio\u2014 ni acaso los que lo han escrito. Rindo, s\u00ed, respeto y hondo cari\u00f1o a los ni\u00f1os de mi solar nativo; \u00a1ah!, cuando tratan de regir la vida adulta, entonces la cosa var\u00eda. Los menores de edad mental pueden hacer grandes cosas, pero no gobernar a un pueblo. Para la cual funci\u00f3n, los menos aptos son los ni\u00f1os precoces. La minoridad de edad mental es desastrosa en esa funci\u00f3n. Y no digamos nada del retraso mental. Sin contar con que los menores de edad mental suelen padecer ciertas pasiones. En todo nacionalismo comarcal su caracter\u00edstica puerilidad suele llevar consigo, cuando degenera, el desarrollo de ciertas menudas y mezquinas pasioncillas que la educaci\u00f3n trata de corregir en los ni\u00f1os.<\/p>\r\n<p>Lo caracter\u00edstico del actual movimiento nacionalista es que sea, sobre todo, lit\u00fargico, folkl\u00f3rico, deportivo y heterogr\u00e1fico. A las veces, orfe\u00f3nico o futbol\u00edstico. Aspectos muy amenos e interesantes, pero de escaso valor en la honda vida de madurez civil. Bien est\u00e1 el costumbrismo, pero no para hacer costumbres de pueblo civil maduro. Qu\u00e9dese para en Carnaval o en festivales jocoso-florales vestirse con trajes de guardarrop\u00eda regional.<\/p>\r\n<p>He escrito \u201cheterogr\u00e1fico\u201d y voy a explicarlo. Lo que heterodoxia a ortodoxia es heterograf\u00eda a ortograf\u00eda. Cuando no hace cuatro siglos empez\u00f3 a escribirse \u2014sobre todo por protestantes\u2014 en vascuence se adopt\u00f3 la ortograf\u00eda latina \u2014mejor, castellana\u2014, mejor o peor adaptada. Recientemente se ide\u00f3 una ortograf\u00eda fon\u00e9tica vasca sin tradici\u00f3n. Hemos visto escribir Baskonia con b, como si al v fuera representativa en castellano de un sonido que no hay en vascuence. Pues ni lo ha habido en castellano, donde no existi\u00f3 la V catalana y francesa. Y si hoy vuelven mis paisanos a escribir vasco con v se debe \u2014y yo se lo ense\u00f1\u00e9 a Sabino Arana\u2014 a que se han enterado de que proviene de wascon (vasc\u00f3n), como se escribi\u00f3 en tiempos y de que deriva gasc\u00f3n. Y en cuanto a la k, \u00bfa qu\u00e9 esa puerilidad de firmarse Goikoetxea o Lekuona? \u00bfPara darse una diferenciaci\u00f3n heterogr\u00e1fica? \u201c\u00a1Yo no soy Jim\u00e9nez, sino Xim\u00e9nez!\u201d O la x de M\u00e9xico de los mejicanos de hoy para escribirlo como lo escriben y pronuncian los yanquis, y no como lo pronunciamos mejicanos y espa\u00f1oles. Y otra puerilidad, la de evitar los nombres oficiales de lugares, ya que en castellano no decimos ni escribimos Firenze, Torino, Marseille, Bordeaux, London, ni Koeln.<\/p>\r\n<p>S\u00ed, es una fuente de frescor de vida la puerilidad de un pueblo, su feliz ni\u00f1ez, pero es cuando se queda en fuente, en manadero, al entrar el pueblo en el rudo y raudo caudal de la corriente que le lleva a desembocar en otro pueblo y en el mar, en fin. Un pueblo primitivo y pueril era el guaran\u00ed, sobre el que se ejerci\u00f3 el dominio de las Misiones jesu\u00edticas, prepar\u00e1ndole a la tiran\u00eda de Rodr\u00edguez Francia. Y ya que nos salen los jesuitas, hay que decir cu\u00e1n equivocado es creer que mi pueblo vasco se distingui\u00f3 siempre por su r\u00edgida ortodoxia cat\u00f3lica. Del pueblo de \u00cd\u00f1igo de Loyola sali\u00f3 tambi\u00e9n el abate de Saint-Cyran, el jansenista, y de \u00e9l salieron los hugonotes vasco-franceses, que fueron de los primeros en escribir en vascuece, al que tradujo el Nuevo Testamento el calvinista Liz\u00e1rraga. Y remont\u00e1ndonos a\u00fan m\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 fue aquella secta de los llamados herejes de Durango, iniciada por el franciscano fray Alonso de Mella? \u00a1Extra\u00f1a herej\u00eda de ascetismo er\u00f3tico! Y, por cierto, entre los que de ella proces\u00f3 y entreg\u00f3 al brazo secular \u2014a la quema\u2014 la Inquisici\u00f3n, antes de mediar el siglo XV, se contaba un Juan de Unamuno, cuchillero, \u201cap\u00f3stata relaxado\u201d. \u00a1Pobre Unamuno durangu\u00e9s y ap\u00f3stata relajado del siglo XV!<\/p>\r\n<p>Por mi parte, aunque hereje y al final del primer tercio del siglo XX, no he apostatado del esp\u00edritu del pueblo al que debo, sin duda, lo mejor que tengo; no he apostatado de mi vasconidad, del alma de mi Euscalerr\u00eda, que es como la llam\u00e1bamos antes de que un menor de edad mental inventara ese pueril t\u00e9rmino de Euzkadi, que viene a ser algo as\u00ed como si, a la manera de que a un bosque de pinos, de robles, de \u00e1lamos, de perales..., le llam\u00e1bamos en castellano pineda, robleda, alameda, pereda..., le llam\u00e1semos a la comunidad de los espa\u00f1oles espa\u00f1oleda, a pretexto de que Espa\u00f1a es t\u00e9rmino geogr\u00e1fico. No, no he apostatado de ese esp\u00edritu ni de su ni\u00f1ez. Menos a\u00fan: conservo con religioso culto la ni\u00f1ez vasca de mi esp\u00edritu, la ni\u00f1ez de mi esp\u00edritu vasco. Pero cuando tengo por hondo deber hist\u00f3rico, civil y religioso que actuar sobre el pueblo espa\u00f1ol (de que mi pueblo vasco forma parte) y sobre mi pueblo vasco, s\u00e9 mantenerme en la mayoridad civil mental de esp\u00edritu, en madurez de civilidad.<\/p>\r\n<p>Y por ahora, adi\u00f3s \u2014a Dios\u2014, que volveremos a ello. Y no digo \u201cagur\u201d, aunque sea palabra latina, porque es del saludo romano \u201cbonu auguriu\u201d: \u201cbuena suerte\u201d, y por tanto, pagana. Como son latinas casi todas las palabras eusqu\u00e9ricas que denotan actos o cualidades religiosas, espirituales y aun las de t\u00e9rminos gen\u00e9ricos. Que fue el lat\u00edn el que le dio mayoridad conceptual al vascuence; fue la civilizaci\u00f3n latina la que le sac\u00f3 de la infancia sin historia a mi pueblo, llev\u00e1ndole a la madurez espiritual de la historia espa\u00f1ola.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_433\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23271_302276486400423\"><\/a><strong>De nuevo la Raza<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_434\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316320401424\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El a\u00f1o pr\u00f3ximo pasado, por este mismo tiempo y en ocasi\u00f3n del d\u00eda de la llamada Fiesta de la Raza, coincidente con el de la Virgen del Pilar de Zaragoza, publiqu\u00e9 un art\u00edculo titulado \u201cLa raza es la lengua\u201d, en que procuraba denunciar el aspecto materialista que suele darse al concepto antropol\u00f3gico de raza. El que le dan los llamados racistas. Y hoy me siento obligado a insistir en ello, en vista de la exasperada barbarie \u2014mejor salvajer\u00eda\u2014 que el tal racismo alcanza, especialmente en Alemania. \u00bfPues qu\u00e9 si no salvajer\u00eda es todo eso de los arios y de la sv\u00e1stica o cruz gamada, que es todo lo contrario de la cruz universal cristiana? \u00bfQu\u00e9 si no salvajer\u00eda es la persecuci\u00f3n a los jud\u00edos? Y como este racismo y ese salvaje antisemitismo empiezan a echar ra\u00edces en nuestro suelo espa\u00f1ol, aunque sea s\u00f3lo por obra de \u201csnobs\u201d y pedantes, conviene remachar en lo de raza.<\/p>\r\n<p>La fiesta de la raza hisp\u00e1nica, de las naciones de lengua espa\u00f1ola, no puede basarse en el concepto fisiol\u00f3gico, som\u00e1tico o material de raza. Las naciones de lengua espa\u00f1ola \u2014la lengua es la sangre del esp\u00edritu\u2014 abarcan razas materiales muy distintas, indios americanos, negros, jud\u00edos de secular lengua espa\u00f1ola \u2014o \u201clengua espa\u00f1ol\u201d, que dicen ellos\u2014 a los descendientes de hebreos expulsados de Espa\u00f1a. Sin contar los que de ellos se quedaron aqu\u00ed y se fundieron en la com\u00fan naci\u00f3n espa\u00f1ola. Y conviene a\u00f1adir que si el mestizaje y el mulataje trajo a pensar y sentir en espa\u00f1ol a muchos ind\u00edgenas americanos, y si son muchos los indios puros americanos que piensan y sienten en lengua espa\u00f1ola, son acaso m\u00e1s los que todav\u00eda piensan y sienten, aman y odian, gozan y sufren, ven y sue\u00f1an en sus viejas lenguas precolombinas.<\/p>\r\n<p>\u00a1Y hay que ver las luchas de razas materiales que se entablan en no pocas naciones hispanoamericanas! Para que se le vaya a dar a esa categor\u00eda de raza el b\u00e1rbaro sentido que le dan los racistas, los presuntos arios esos de la cruz gamada y anticristiana. Muchos espa\u00f1oles de lengua \u2014quiero decir hombres cuya lengua de cuna, maternal, era el espa\u00f1ol, o si se quiere el castellano\u2014 que se han distinguido en el cultivo de esta nuestra lengua y suya, han llevado en sus venas mayor proporci\u00f3n acaso de sangre material no espa\u00f1ola que de \u00e9sta, y hasta se ha dado el caso de indio puro o de negro puro que no ha pensado ni sentido sino en espa\u00f1ol. Y en cuanto a jud\u00edos, \u00a1habr\u00eda tanto que decir!<\/p>\r\n<p>Todos esos b\u00e1rbaros racistas teut\u00f3nicos y sus pedantes disc\u00edpulos de aqu\u00ed \u2014hay quien cree en las fantasmagor\u00edas de aquel iluso Drumont\u2014 suelen decir y repetir que cuando se pronuncian contra los jud\u00edos no es por motivos religiosos, sino de raza. Y mucho m\u00e1s cuanto que no pocos de los supuestos jud\u00edos de raza \u2014\u00a1porque cualquiera sabe lo que es antropol\u00f3gicamente la raza jud\u00eda!\u2014 no son jud\u00edos de religi\u00f3n, sino cristianos de una u otra rama, y por otra parte los sedicentes arios que los persiguen tampoco son de religi\u00f3n cristiana, sino m\u00e1s bien anticristiana. A tal punto que reniegan de Jes\u00fas y de sus ap\u00f3stoles por haber sido \u00e9stos de nacionalidad judaica.<\/p>\r\n<p>Y ser\u00eda lamentable que en el incipiente racismo de Espa\u00f1a entrase la consideraci\u00f3n que podr\u00edamos llamar, aunque abusando de la propiedad del t\u00e9rmino, religiosa. Ser\u00eda, por ejemplo, lamentable que a la dichosa Fiesta de la Raza del d\u00eda 12 de octubre, conmemorativo del descubrimiento de Am\u00e9rica, se le quisiera dar un sentido m\u00e1s a\u00fan que religioso, escol\u00e1stico. A lo que se presta el que ese d\u00eda coincida con el de la conmemoraci\u00f3n por la Iglesia Cat\u00f3lica de Espa\u00f1a de la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora del Pilar de Zaragoza.<\/p>\r\n<p>El principal santuario espa\u00f1ol durante la Edad Media fue el de Santiago de Compostela, donde por muchos se cree que quien est\u00e1 enterrado es el hereje Prisciliano \u2014desde luego no el ap\u00f3stol Santiago en su mayor parte m\u00edtico\u2014; durante los Austrias, fue el de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, y durante los primeros Borbones, el del Pilar de Zaragoza, cuya imagen es de origen franc\u00e9s. Y el descubrimiento de Am\u00e9rica se hizo el d\u00eda del Pilar; no sabemos que entre los descubridores figurasen mucho los aragoneses. En cambio, como los principales conquistadores fueron o castellanos o extreme\u00f1os, y fue extreme\u00f1o Hern\u00e1n Cort\u00e9s, que llev\u00f3 a M\u00e9jico el culto de la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, esta imagen fue la que arraig\u00f3 en tierras mejicanas y se hizo un \u00eddolo de los ind\u00edgenas mejicanos. Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe se indianiz\u00f3, se mejicaniz\u00f3 y entr\u00f3 a formar parte del pante\u00f3n mitol\u00f3gico de aquellos pueblos. Lo que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1!, que los m\u00e1s de sus pobres indios mejicanos que rinden culto idol\u00e1trico a la Virgen de Guadalupe tengan conciencia cat\u00f3lica, ni menos cristiana. \u201c\u00cddolos detr\u00e1s de los altares\u201d es como ha titulado Anita Brenner a un libro sobre la... llam\u00e9mosla religiosidad de los mejicanos. Sin que sea s\u00f3lo en M\u00e9jico y entre los indios donde detr\u00e1s de los altares o sobre ellos se erigen \u00eddolos. Y a las veces, \u00eddolos de raza material, cuando no de \u00eddolos pol\u00edticos.<\/p>\r\n<p>La Fiesta de la Raza espiritual espa\u00f1ola no debe, no puede tener un sentido racista material \u2014de materialismo de raza\u2014, ni tampoco un sentido eclesi\u00e1stico \u2014de una o de otra Iglesia\u2014, y mucho menos un sentido pol\u00edtico. Hay que alejar de esa fiesta todo imperialismo que no sea el de la raza espiritual encarnada en el lenguaje. Lenguaje de blancos, y de indios, y de negros, y de mestizos, y de mulatos; lenguaje de cristianos cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos, y de no cristianos, y de ateos; lenguaje de hombres que viven bajo los m\u00e1s diversos reg\u00edmenes pol\u00edticos.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_435\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103208_2010067226\"><\/a><strong>Almas sencillas<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_436\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491510\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p class=\"right\"><em>O cerveaux enfant<\/em><em>i<\/em><em>ns!<\/em><\/p>\r\n<p class=\"right\"><em>Boudelaire<\/em><em>. <\/em><em>Le voyage<\/em><\/p>\r\n<p>Con mot\u00edvo de la publicaci\u00f3n de mi reciente obra <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir, y tres historias m\u00e1s<\/em>, y a prop\u00f3sito de la primera de estas tres historias, la de San Manuel Bueno, he podido darme cuenta otra vez m\u00e1s de la casi insuperable dificultad para las gentes de separar el juicio est\u00e9tico del juicio \u00e9tico, la idealidad de la moralidad, y por otra parte, separar la ficci\u00f3n art\u00edstica de la realidad natural Y es que en rigor son cosas inseparables, si es que la \u00e9tica es otra cosa que est\u00e9tica \u2014o viceversa\u2014y la realidad natural es otra cosa que ficci\u00f3n, el objeto otra cosa que ensue\u00f1o del sujeto.<\/p>\r\n<p>Por lo que hace a esto segundo, he de decir que cuando se public\u00f3 mi otra historia, la de \u201cNada menos que todo un hombre\u201d\u2014en mis <em>Tres novelas ejemplares y <\/em><em>un<\/em><em> pr\u00f3logo<\/em>\u2014 recib\u00ed, entre otras, una carta de una clase holandesa de espa\u00f1ol \u2014la mayor parte alumnas mujeres\u2014pregunt\u00e1ndome si Julia, la mujer de Alejandro G\u00f3mez, se entreg\u00f3 o no al Conde de Bordaviella. Cosa an\u00e1loga me pregunt\u00f3 un grupo de obreros espa\u00f1oles. Y yo, encantado de haber podido dar tal aire de realidad natural a una \u00edntima ficci\u00f3n espiritual, tal intimidad a un ensue\u00f1o y con ello provocar una curiosidad psicol\u00f3gica, contest\u00e9 que no hab\u00eda podido descubrir m\u00e1s de lo que narr\u00e9. Yo, que he sostenido \u2014y sigo sosteniendo\u2014 que no es el autor de una novela \u2014as\u00ed sea Cervantes\u2014 quien mejor conoce las intimidades de ella y que son nuestras criaturas las que se nos imponen y nos crean. Y en otra ocasi\u00f3n, al interpelarme un ingenuo, con \u00e1nimo pueril, por que le hab\u00eda hecho decir a uno de mis personajes algo de lo que dijo, hube de replicarle: \u201ceso preg\u00fanteselo usted a \u00e9l\u201d. Porque es triste achaque de ineducaci\u00f3n est\u00e9tica al de suponer que es el autor mismo quien habla por boca de sus criaturas y no la inversa, que sus criaturas \u2014mejor: sus creadores\u2014 hablan por boca de \u00e9l. Error de que tenemos la culpa algunos autores por nuestros pr\u00f3logos desconcertadores. Que nada desconcierta m\u00e1s al lector medio, sobre todo si es de alma sencilla \u2014o sea, menor de edad mental, \u00a1y feliz \u00e9l con esto!\u2014 que el hundirle en la intuici\u00f3n de la identidad entre la realidad y la ficci\u00f3n, entre la vela y el sue\u00f1o. Intuici\u00f3n que a muchos les lleva a una especie de desesperaci\u00f3n m\u00e1s o menos resignada. Y ya estamos en el problema \u00e9tico.<\/p>\r\n<p>Uno de los cr\u00edticos de mi <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir<\/em>, en una cr\u00edtica muy ponderada y simp\u00e1tica, dec\u00eda que yo admiro a mi criatura \u201cporque \u00e9l, don Miguel \u2014a\u00f1ade\u2014, no ha tenido la abnegaci\u00f3n de su San Manuel Bueno, evitando, con el recato de su \u00edntima tragedia, el estrago que pueda producir en las almas sencillas su exposici\u00f3n despiadada\u201d. Lo que me recuerda que hall\u00e1ndome pasando una Semana Santa en un c\u00e9lebre monasterio castellano y estando reunido con unos monjes entr\u00f3 el prior\u2014un franc\u00e9s gran\u00edtico\u2014y con tono agrio me vino a reconvenir por mi obra <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em> dici\u00e9ndome que lo que all\u00ed dije es cosa que debe callarse aunque se piense, y si es posible call\u00e1rselo uno a s\u00ed mismo. A lo que le repliqu\u00e9 que ello quer\u00eda decir que \u00e9l, el monje prior, se lo hab\u00eda dicho muchas veces a s\u00ed mismo. Y as\u00ed cal\u00e9 secreto de su silencio y acaso su \u00edntimo sentimiento tr\u00e1gico, su \u00edntima tragedia.<\/p>\r\n<p>\u00bfEl estrago que pueda producir en las almas sencillas la exposici\u00f3n despiadada de nuestra intima tragedia? Ah, no; hay que despertar al durmiente que sue\u00f1a el sue\u00f1o que es la vida. Y no hay temor, si es alma sencilla, cr\u00e9dula, en la feliz minor\u00eda de edad mental, de que pierda el consuelo del enga\u00f1o vital. Al final de mi susodicha historia digo que si Don Manuel Bueno y su disc\u00edpulo L\u00e1zaro hubiesen confesado al pueblo su estado de creencia \u2014o mejor de no creencia\u2014, el pueblo no les habr\u00eda entendido ni cre\u00eddo, que no hay para un pueblo como el de Valverde de Lucarna m\u00e1s confesi\u00f3n que la conducta, \u201cni sabe el pueblo qu\u00e9 cosa es fe ni acaso le importa mucho\u201d. Y he de agregar algo m\u00e1s, que ya antes de ahora he dicho, y es que cuando por obra de caridad se le enga\u00f1a a un pueblo, no importa que se le declare que se le est\u00e1 enga\u00f1ando, pues creer\u00e1 en el enga\u00f1o y no en la declaraci\u00f3n. \u201cMundus vult decipi\u201d; el mundo quiere ser enga\u00f1ado. Sin el enga\u00f1o no vivir\u00eda. \u00bfLa vida misma, no es acaso un enga\u00f1o?<\/p>\r\n<p>\u00bfPesimismo? Bien; \u00bfy qu\u00e9? S\u00ed, ya sabemos que el pesimismo es lo nefando. Como en m\u00e1s baja esfera eso que los retrasados mentales llaman derrotismo. \u00a1Se paga tan cara una conciencia clara! \u00a1Es tan doloroso mirar a la verdad!. Terrible, s\u00ed, la angustia metaf\u00edsica o religiosa, la congoja sobrenatural, pero preferible al limbo. Y hay algo m\u00e1s hondo a\u00fan y es lo que Baudelaire llam\u00f3 \u201cun oasis de horror en un desierto de hast\u00edo\u201d.<\/p>\r\n<p>Baudelaire en Francia, Leopardi en Italia, Quental en Portugal..., otros en otras tierras que han estado despertando a los durmientes y madurando a los esp\u00edritus infantiles. \u00a1Si fuera posible una comunidad de s\u00f3lo ni\u00f1os, de almas sencillas, infantiles! \u00bfFelicidad? No, sino inconciencia. Pero aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, la inconciencia infantil del pueblo acaba por producirte mayor estrago que le producir\u00eda la \u00edntima inquietud tr\u00e1gica. Qu\u00edtesele su religi\u00f3n, su ensue\u00f1o de limbo, esa religi\u00f3n que Lenin declar\u00f3 que era el opio del pueblo, y se entregar\u00e1 a otro opio, al opio revolucionario de Lenin. Qu\u00edtesele su fe \u2014o lo que sea\u2014 en otra vida ultraterrena, en un para\u00edso celestial, y creer\u00e1 en esta vida sue\u00f1o, en un para\u00edso terrenal revolucionario, en el comunismo o en cualquier otra ilusi\u00f3n vital. Porque el pobre tiene que vivir. \u00bfPara qu\u00e9? No le obligues a que se pregunte en serio para qu\u00e9, porque entonces dejar\u00eda de vivir vida que merezca ser vivida. \u00bfPesares de lujo? \u00bfSuntuarios?<\/p>\r\n<p>S\u00ed, ser\u00e1 tal vez mejor que crea en esa grand\u00edsima vaciedad racionalista del Progreso. O en esa otra m\u00e1s grande a\u00fan vaciedad de la Vida, con letra may\u00fascula. O en otras tantas en que se abrevan y apacientan esos seres aparenciales que mariposean o escarabajean en la cosa p\u00fablica, revolucionarios o reaccionarios. Algunos de pobre estofa, pero ricamente estofados. \u00a1Ay, santa soledad del querub\u00edn desenga\u00f1ado!<\/p>\r\n<p>Muchas veces me he preguntado por qu\u00e9 nuestra palabra \u201cdesesperado\u201d \u2014en la forma \u201cdesperado\u201d\u2014 pas\u00f3 al ingl\u00e9s y a otros idiomas, y en parte tambi\u00e9n la palabra \u201cdesdichado\u201d. Por desesperaci\u00f3n se han llevado a cabo las m\u00e1s heroicas creaciones hist\u00f3ricas; la desesperaci\u00f3n ha creado las m\u00e1s incre\u00edbles creencias, los consuelos imposibles. Y en cuanto a recatar la \u00edntima tragedia por el estrago que pueda producir en las almas sencillas\u2026 \u201cla verdad os har\u00e1 libres\u201d, dice la Sagrada Escritura.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_437\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103210_2010067226\"><\/a><strong>Acerca del voto de las mujeres<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_438\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491511\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No le cabe a uno zafarse por muy al borde que se quiera poner; la tir\u00e1nica actualidad exterior es la de las pr\u00f3ximas elecciones a Cortes. Y digo exterior, porque hay otras realidades actuales mucho m\u00e1s hondas, mucho m\u00e1s \u00edntimas. Hay profundas corrientes espirituales populares, religiosas y econ\u00f3micas que fluyen por debajo \u2014y por encima a la vez\u2014 de la pol\u00edtica electorera y de partidos, fuera de esas oquedades de derechas y de izquierdas. Mas de esto otra vez. Ahora a distraernos un poco \u2014hay, a las veces, que aflojar la ballesta\u2014 con las c\u00e1balas y los c\u00e1lculos a que se dan los calendarieros y herbolarios de la llamada pol\u00edtica. Y uno de los t\u00f3picos que entran en sus calendarios y adivinanzas es el del influjo del voto de la mujer, de la entrada de \u00e9sta en la pol\u00edtica electorera y de partidos.<\/p>\r\n<p>La mujer y la pol\u00edtica. Arist\u00f3teles dej\u00f3 dicho que el hombre es un animal pol\u00edtico, es decir: civil. Y lo dijo del hombre \u2014anthropos, homo\u2014 que incluye a ambos sexos \u2014los \u201ccontrapuestos sexos que mancomunadamente detentamos el planeta\u201d que dijo don Antonio C\u00e1novas del Castillo\u2014 y no lo dijo exclusivamente del var\u00f3n. Pero podr\u00edamos precisar m\u00e1s la sentencia aristot\u00e9lica diciendo que el var\u00f3n es un animal pol\u00edtico y la mujer un animal dom\u00e9stico. Coment\u00e9moslo.<\/p>\r\n<p>Pol\u00edtica viene de \u201cpolis\u201d, ciudad, y lo pol\u00edtico es lo ciudadano, lo civil y... lo callejero. El hombre \u2014en el sentido de var\u00f3n\u2014 suele ser, cuando se mete en la llamada vida p\u00fablica, hombre de la calle, hombre de calle. Mientras que la mujer, la genuina mujer, es mujer de su casa, mujer de casa. El hombre es callejero; la mujer es casera. Y como quiera que econom\u00eda deriva de un vocablo \u2014y concepto\u2014 que significa casa y equivale a ley de la casa, es la mujer y no el hombre el animal humano econ\u00f3mico. Claro es que no de econom\u00eda pol\u00edtica o de casa p\u00fablica. No, la mujer genuina, original, no es econ\u00f3mica de casa p\u00fablica. Esta otra econom\u00eda se queda para los hombres p\u00fablicos.<\/p>\r\n<p>La buena mujer es la mujer de casa, casera, no la de calle, callejera. Lo que no quiere decir, claro est\u00e1, es que no deba intervenir en la vida p\u00fablica, en la de la ciudad, en la pol\u00edtica. Y aun votando y ejerciendo cargos p\u00fablicos. Que lo har\u00e1, si es verdadera mujer, con sentido dom\u00e9stico, casero, econ\u00f3mico. La otra pol\u00edtica, la diferencialmente masculina, no le puede interesar a la mujer m\u00e1s que como un espect\u00e1culo, un deporte, a modo del cine, o el f\u00fatbol o el tenis o el boxeo. Eso les interesa a las se\u00f1oras y se\u00f1oritas que acuden a la tribuna p\u00fablica del Parlamento a matar el aburrimiento, y porque, de seguro, no tienen mucho que hacer en sus casas.<\/p>\r\n<p>La mujer es un animal pol\u00edtico dom\u00e9stico pero no domesticado ni f\u00e1cilmente domesticable. Algo as\u00ed como el gato, en contraposici\u00f3n al perro, que el gato es animal dom\u00e9stico, casero, pero no domesticado como es el perro. Es famosa la noble independencia felina, gatuna, frente a la servilidad canina, perruna, c\u00ednica. Es el perro el que pretendiendo remediar el habla humana aprendi\u00f3 en la domesticidad a ladrar. Y ladra por no aullar. \u00bfPero el gato? Al gato \u2014o a la gata, que es igual\u2014 no se le han podido ense\u00f1ar moner\u00edas, gracias de mono remedador del hombre. Al gato dom\u00e9stico, de la casa, del hogar, pero no del amo \u2014que es el pol\u00edtico\u2014 no se le ha podido adiestrar, como al perro, a andar en dos patas y otras tristes habilidades que no son m\u00e1s que debilidades.<\/p>\r\n<p>Tampoco a la mujer, a la verdadera mujer, dom\u00e9stica, casera, econ\u00f3mica, hogare\u00f1a, privada, felina, se le dise\u00f1ar\u00e1n habilidades pol\u00edticas, callejeras, p\u00fablicas, caninas. Y menos de partidos. Con los gatos no se hace tra\u00edllas ni jaur\u00edas, ni de izquierda, ni de derecha.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 es eso de que las mujeres son, en general, de derecha, reaccionarias, cavern\u00edcolas? Ser\u00e1n dom\u00e9sticas, caseras, econ\u00f3micas o si se quiere conservadoras. Lo que es diferente. La mujer, guardiana del hogar, guarda m\u00e1s que el hombre el sentido \u2014y el talante\u2014 de la continuidad, de la conservaci\u00f3n, de la tradici\u00f3n, de la econom\u00eda. Y no en la pervertida significaci\u00f3n que en el abuso del lenguaje pol\u00edtico de la calle han tomado la conservaci\u00f3n y la tradici\u00f3n. No en el sentido que les dan los partidos. Nuestras mujeres de casa no son \u2014\u00a1alabado sea Dios!\u2014 mujeres del partido. Ni del de un extremo ni del de otro.<\/p>\r\n\r\n<p>\u00bfY esos calzonazos que andan por ah\u00ed diciendo que las mujeres votar\u00e1n lo que sus confesores les manden? Esos infelices no conocen a sus propias mujeres \u2014si las tienen\u2014 porque no han sido capaces de confesarlas. Toda mujer dom\u00e9stica, casera, hogare\u00f1a, conservadora, econ\u00f3mica, tradicional espa\u00f1ola tiene mucho de aquella Teresa de Jes\u00fas que obedec\u00eda a su confesor cuando \u00e9ste le mandaba lo que ella le insinuaba que le mandase y cambiaba de confesor al caso. Dirig\u00eda a su director de conciencia. Y esta caracter\u00edstica de las mujeres la conocen sus confesores y sus m\u00e9dicos tambi\u00e9n. Que no domestican, ni unos ni otros, al animal humano dom\u00e9stico. Las mujeres votar\u00e1n lo que sus sentidos y sus sentimientos dom\u00e9sticos, caseros, conservadores, econ\u00f3micos y tradicionales les dicten y no lo que les mu\u00f1an sus hombres, confesores, maridos, novios, amantes, padres o hermanos.<\/p>\r\n<p>\u00bf\u0415n qu\u00e9 sentido puede influir el voto de la mujer hoy en Espa\u00f1a ? Si nuestro examen psicol\u00f3gico de la mujer no marra por completo influir\u00e1 en refrenar el sentido canino, perruno, de la pol\u00edtica masculina, de la pol\u00edtica callejera, la de tra\u00edllas y jaur\u00edas \u2014ll\u00e1meseles partidos\u2014 p\u00fablicas, de esa pol\u00edtica que no acierta a ver la tradici\u00f3n espiritual y econ\u00f3mica de la casa espa\u00f1ola.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_439\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103212_2010067226\"><\/a><strong>La I. O. <\/strong><strong>N. <\/strong><strong>S.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_440\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491510508\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>La verdad es que digan lo que quieran las cr\u00f3nicas electoreras somos bastantes los que, hasta ahora, no percibimos \u2014o presentimos\u2014 el temblor previo al alzamiento del vuelo de la conciencia com\u00fan popular. \u00bfExpectativa de p\u00fablico? Tal vez. Pero p\u00fablico no es pueblo. El p\u00fablico espera emociones de espect\u00e1culo. A ver qu\u00e9 pasa. Y si hay hule. \u00bfPero emoci\u00f3n de pueblo a espera del destino? Esto no lo vemos todav\u00eda. A pesar de los t\u00e9cnicos de la electorer\u00eda. No hay que fraguar leyendas.<\/p>\r\n<p>Lo que ha de ver bien claro quien sepa, pueda y quiera ver es la vanidad de los partidos todos, en cuanto partidos. Esos de los comit\u00e9s. Lo que cuenta algo son los sindicatos, corporaciones, comunidades de clase o de profesi\u00f3n. Los llamados agrarios, por ejemplo, no forman partido y se distribuyen entre varios de ellos. As\u00ed como los que sienten una especie de conciencia de clase media y otros de clase patronal. En estas tierras en que vivo y trabajo en la ense\u00f1anza se da el caso de que en el campo se unen en contra de la clientela de las casas llamadas del pueblo los propietarios, grandes y chicos \u2014son much\u00edsimos m\u00e1s los chicos y los achicados\u2014, los colonos y arrendatarios, y con ellos los obreros calificados, es decir, los que por su competencia contaban con trabajo y jornal seguros. Jornaleros tan proletarios como los otros, como los que formaban en las asociaciones de ineptos, de los sin oficio ni menester, de los que establec\u00edan el turno forzoso. Porque eso de los t\u00e9rminos municipales y otras medidas an\u00e1logas, con achaque de acabar con los esquiroles o amarillos, lo que ha hecho ha sido evitar la selecci\u00f3n de los eficientes. Y a esta agrupaci\u00f3n de luchadores contra la clientela de esas casas se le llama, y ellos mismos, los que la constituyen, la llaman anti-marxista, aunque el marxismo no entre aqu\u00ed para nada. Que nunca ha sido marxismo esto de organizar al ej\u00e9rcito de reserva de los inv\u00e1lidos, los holgazanes y los ineptos para establecer una nueva ley f\u00e9rrea del salario, de un salario antiecon\u00f3mico cuando no corresponde al rendimiento, cuando hace que el coste de producci\u00f3n sobrepuje al valor de la demanda. Las veces que se ha dicho y repetido que si a esos peones del turno de las bolsas de trabajo se les da las tierras a que las cultiven por s\u00ed mismos no sacan el jornal que los obreros calificados.<\/p>\r\n<p>M\u00e1s dejemos esto, que no es ahora m\u00e1s que una digresi\u00f3n, para recalcar en que la lucha electoral no se presenta, donde aparece con alg\u00fan empe\u00f1o, entre partidos. Contando entre ellos al socialista, claro est\u00e1. Porque en la lucha entre las llamadas clases sociales \u2014contando entre las clases, o si se quiere subclases, la de los obreros calificados, de oficio, y los simples braceros\u2014 el socialismo, como doctrina pol\u00edtica, no cuenta apenas en Espa\u00f1a. Lo mismo da que se llamen socialistas, comunistas, sindicalistas o anarquistas. O fajistas \u2014fascistas\u2014 como empiezan a llamarse algunos de ellos. Son nombres que no responden a realidad \u00edntima de conciencia. Pasan de un t\u00edtulo a otro, de la U. G. T. a la C. N. T. o a la F. A. I., o a otra cualquiera, seg\u00fan intereses de clientela, de asociaci\u00f3n de seguros mutuos. De seguro contra el paro, por enfermedad o accidente algunas veces, por incapacidad otras veces.<\/p>\r\n<p>Y ya que hablamos de fajismo \u2014o fascismo\u2014 conviene fijarse en una fat\u00eddica caracter\u00edstica que este movimiento, tan mal traducido entre nosotros, va tomando en Espa\u00f1a. Lo que de \u00e9l se destaca es el aspecto de la violencia, de aquella violencia que predic\u00f3 Sorel. Pero aqu\u00ed empieza a predicarse una violencia no juvenil, sino pueril; una violencia de rabieta vocinglera de chiquillos sin acabado uso de raz\u00f3n ni de conciencia.<\/p>\r\n<p>Cuando llegaron a nuestras manos algunos escritos de la J. O. N. S., de una infantilidad aterradora, de una vaciedad que podr\u00edamos llamar maciza si no implicara esto contradicci\u00f3n; de una palabrer\u00eda huera, nos dio pena ello. Y nos dio pena porque adivinamos los pr\u00f3dromos de eso que quiere pasar por juvenilidad \u2014por \u201cgiovinezza\u201d, dig\u00e1moslo en italiano\u2014 y no es sino infantilidad \u2014\u201cfanciullezza\u201d. Cre\u00edmos que J. O. N. S. quer\u00eda decir Juventud Ofensiva Nacional Sindicalista, y lo cambiamos en I. O. N. S., o sea Infancia, etc. Despu\u00e9s supimos que la J. quer\u00eda decir Junta. O Jonta, como las de los moros. Y temimos que esa ofensiva de retrasados mentales, de hombres \u2014algunos de ellos adultos\u2014 en la menor edad mental. Temimos por las travesuras de esos \u201cbalillas\u201d, estanislaos o \u201cboy-scouts\u201d\u2014l\u00e9ase \u201cbueyes cautos\u201d. Deportismo de chiquillos que juegan a la violencia. Con camisas negras o azules, o rojas, o gualdas, o moradas \u2014m\u00e1s bien lilas\u2014, o pardas. Mejor los descamisados. Temimos por las chiquilladas \u2014a las veces tr\u00e1gicas sin quererlo\u2014 de los mozalbetes que al entrar en el retozo preguntan: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que hay que gritar?\u201d Porque con tal de gritar, lo mismo les da un grito que otro. La cosa es la violencia verbal pura, sin m\u00e1s contenido que la violencia misma.<\/p>\r\n<p>Y ahora me creo en el deber de advertir a unos de esos mozos violentos de mentirijillas que al llamarles retrasados mentales no he querido llamarles retr\u00f3grados en el sentido que tiene este calificativo en nuestra fraseolog\u00eda pol\u00edtica, porque el retraso mental, la puerilidad intelectual, est\u00e1 no ya tan acusada, si no acaso m\u00e1s, entre los supuestos progresistas, o revolucionarios o de extrema izquierda. Lo mismo un extremo que el otro de violencia suponen un retraso mental, una puerilidad de concepci\u00f3n. De modo que al llamarles retrasados no les quise llamar retr\u00f3grados en susodicho sentido, ni reaccionarios ni cavern\u00edcolas, sino lisa y llanamente\u2026 inocentes. O si se quiere, mentecatos. Porque lo de inocentes no les cuadra bien. Puesto que inocente \u2014\u201cinnocens, qui non nocet\u201d, el que no da\u00f1a, el innocuo\u2014 es el inofensivo, y los de la junta o la juventud \u2014lo mismo da\u2014 ofensiva no son, desgraciadamente, inofensivos. Que no es inocente o inofensivo el parvulillo mental a quien se le deja jugar con armas ofensivas.<\/p>\r\n<p>\u00a1Esas fat\u00eddicas juventudes de partidos desde un extremo al otro! Esas m\u00e1s bien chiquiller\u00edas mentales, en que el desarrollo intelectual va en retraso del desarrollo corporal, eso es lo que nos inquieta. Nos inquieta el irreparable da\u00f1o que puedan hacer los que no saben lo que se hacen. Nos inquieta el estrago que puedan producir los aquejados de la comez\u00f3n de sobrepujar a los mayores, los enfermos de esa enfermedad infantil de la superaci\u00f3n, los obsesionados por hombrear. \u00a1A cu\u00e1ntos padres les hemos o\u00eddo lamentarse de esto mismo! Y hasta acongojarse por ello.<\/p>\r\n<p>Y ahora, dejando de lado el sentido que a eso de la J. O. N. S., con jota, quisieran haberle dado los deportivos, cinem\u00e1ticos y literatescos \u201cdilettanti\u201d \u2014as\u00ed, en italiano\u2014 no diletantes ni menos dilettantis \u2014que han mal traducido el \u201cfascio\u201d \u2014o fajo\u2014 nos hemos tropezado con una I. O. N. S. con i, es decir, con una infancia \u2014mental se entiende\u2014 ofensiva. Por lo cual tienen mis lectores, los m\u00edos, el perdonarme el que tan a menudo vuelva en este tiempo a este tema \u2014y esta tema\u2014 que me est\u00e1 atosigando y hasta torturando, cual es el de los fat\u00eddicos s\u00edntomas de retraso mental, de puerilizaci\u00f3n progresiva \u2014o mejor: regresiva\u2014 que vengo observando en la conciencia p\u00fablica pol\u00edtica espa\u00f1ola. Que si por algo se distingui\u00f3 el espa\u00f1ol genuino fue por la madurez de entendimiento. M\u00e1s o menos agudo, m\u00e1s o menos hondo, m\u00e1s o menos brillante, pero maduro. Tan maduros en su juicio Don Quijote, el loco, y Sancho, el simple. Locura sublime y simpleza tambi\u00e9n sublime, que jam\u00e1s cayeron en mentecatez.<\/p>\r\n<p>Y en resoluci\u00f3n, que retrasado mental no quiere decir retr\u00f3grado, sino mentecato, pero no inocente, no inofensivo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_441\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327\"><\/a><strong>Cartas al amigo I.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_442\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Oiga, mi buen amigo; acci\u00f3n \u2014y a la vez pasi\u00f3n\u2014 acaso de las m\u00e1s heroicas de que tengo o\u00eddo es la de aquel m\u00e9dico, maestro de patolog\u00eda, no curandero, que a la hora de irse a morir reuni\u00f3 en torno suyo a sus disc\u00edpulos queridos para irles explicando su agon\u00eda, de qu\u00e9 se mor\u00eda y c\u00f3mo se mor\u00eda. Segu\u00eda el ejemplo de la divina inmortal muerte del S\u00f3crates que so\u00f1\u00f3 Plat\u00f3n. Y no les aleccion\u00f3 nuestro heroico m\u00e9dico para que aprendiesen a curar, no, sino para ense\u00f1arles a saber morir y a saber c\u00f3mo se muere. Y, por tanto, a vivir, a saber c\u00f3mo se vive, y no c\u00f3mo no se debe vivir.<\/p>\r\n<p>Se dice y repite que la Historia es maestra de la vida, mas ello no quiere decir que nos ense\u00f1e a vivir vida p\u00fablica civil, sino a saber c\u00f3mo la han vivido los hombres. Y a contemplar la verdad, sea como fuere. No tiene moraleja, pues nadie escarmienta en cabeza ajena, ni conviene. La Historia es la vida misma p\u00fablica espiritual. Goza \u2014as\u00ed, goza\u2014 de la cat\u00e1strofe quien la conoce y la estudia.<\/p>\r\n<p>En todo esto vengo pensando, mi buen amigo, en estos d\u00edas pre\u00f1ados de historia nacional, en que se me viene pidiendo \u2014sobre todo por parte de diarios extranjeros\u2014 que diga cu\u00e1l creo que haya de ser el porvenir de Espa\u00f1a, que haga pron\u00f3sticos. Y hasta que indique recetas. \u00a1Harto ser\u00e1 que pueda hacer diagn\u00f3stico! Y nada de recetas. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1? Antes, qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando y c\u00f3mo. Es m\u00e1s hondo y m\u00e1s serio el menester de informador, de reportero si se quiere, que el de profeta. Ver la realidad concreta de cada d\u00eda, todo lo que hay y nada m\u00e1s que lo que hay..., \u00a1pues ah\u00ed es nada! Par\u00e9zcanos bien o mal. Bastante es saber c\u00f3mo se vive, c\u00f3mo se goza, c\u00f3mo se sufre, c\u00f3mo se sue\u00f1a, c\u00f3mo se hast\u00eda, c\u00f3mo se muere. Y sin recetas ni moralejas.<\/p>\r\n<p>Vea un caso el econ\u00f3mico. El empe\u00f1o de una supuesta m\u00e1s justa distribuci\u00f3n de la riqueza est\u00e1 estorbando y amenguando su producci\u00f3n. Sube el salario y baja el rendimiento. Es el alza de los salarios lo que hace los parados. La tierra, sobre todo, no puede con la carga. Al empobrecerse los amos se empobrecen a\u00fan m\u00e1s los m\u00e1s pobres, los desvalidos, los verdaderos proletarios, no los de la matr\u00edcula de tales. Y todo ello le hace ver al cl\u00ednico que el tenor de vida \u2014<em>standard o<\/em><em>f<\/em><em> <\/em><em>li<\/em><em>fe<\/em>, que dicen los ingleses\u2014 est\u00e1 bajando. Y aun derogando a mi prop\u00f3sito de no hacer pron\u00f3sticos, creo poder afirmar que tendr\u00e1 que bajar a\u00fan m\u00e1s, que todos tenemos que hacernos a la cuenta de haber de rebajar considerablemente nuestras satisfacciones de toda clase, de resignarnos a una vida m\u00e1s implacable.<\/p>\r\n<p>Ya s\u00e9 lo que me dir\u00e1 usted, mi buen amigo, pues ya otra vez me lo dijo, y es que esto vale a predicar no la Buena Nueva, no el Evangelio, sino la Mala Nueva, el Disangelio. Mas esto no es predicar, es prever. Y sin preocupaci\u00f3n de proveer. \u201c\u00a1Luchemos hasta contra lo inevitable!\u201d, me dijo usted entonces, y me record\u00f3 aquel sublime pasaje del <em>O<\/em><em>b<\/em><em>er<\/em><em>ffa<\/em><em>nn<\/em> que dice: \u201cperezcamos resistiendo, y si es la nada lo que nos est\u00e1 reservado, no hagamos que sea una justicia\u201d, pasaje que tom\u00f3 usted de m\u00ed. Y aquel otro del final del \u00faltimo canto de Leopardi a la retama, la flor del desierto, donde el alt\u00edsimo poeta le dice que plegar\u00e1, sin resistir, bajo el peso mortal su cabeza inocente. Traduje yo, en verso, hace a\u00f1os ese canto y puse \u201cmortal peso\u201d donde el original italiano dice<em> fascio mortal<\/em>, fajo o carga mortal. Y ya estamos en el fajo y el fajismo.<\/p>\r\n<p>Donde cunden tanto los curanderos, saludadores, animadores, consoladores, arbitristas de toda laya, \u00bfno ha de haber quien se esfuerce en hacer ver lo que hay, lo que es y c\u00f3mo es? Ni buena ni mala nueva ni evangelio ni disangelio, sino conocimiento, que es libertad. Porque libertad es la conciencia de la ley por que uno se rige. Planeta que conociese la f\u00f3rmula de la curva de su \u00f3rbita ser\u00eda libre.<\/p>\r\n<p>Y ahora vengamos a lo de ahora, a lo del d\u00eda, a las pr\u00f3ximas elecciones. O es un acto de examen de conciencia p\u00fablica civil \u2014\u00a1y religiosa, claro!\u2014 o no es nada duradero. Que se den cuenta los electores de lo que piensan, si es que piensan algo. Un acto como el que se prepara no ha de servir sino para que el pueblo se pregunte: \u201c\u00bfy para qu\u00e9 Espa\u00f1a?\u201d Aqu\u00ed est\u00e1 la clave, en el para qu\u00e9. Toda la tr\u00e1gica labor del esp\u00edritu humano ha sido y es darle a la Historia un para qu\u00e9, una finalidad. Se nos pide sacrificios, y los m\u00e1s se preguntan: \u201c\u00bfpara qu\u00e9?\u201d Para hacer Espa\u00f1a, para que Espa\u00f1a cumpla su misi\u00f3n en el mundo. Pero, \u00bfy qu\u00e9 es Espa\u00f1a? \u00bfCu\u00e1l es su misi\u00f3n? \u00bfQui\u00e9n nos la revela? El caso es crearla. \u00bfY c\u00f3mo?<\/p>\r\n<p>Hay una doctrina determinista, que es la de la interpretaci\u00f3n llamada materialista de la Historia, la de Marx. Y esa doctrina acab\u00f3 creando una ilusi\u00f3n, un enga\u00f1o, una finalidad, la del opio revolucionario del bolcheviquismo de Lenin, una religi\u00f3n. Y los pobres fieles se figuraron saber para qu\u00e9 hab\u00edan nacido. Y se resignaron a toda clase de sacrificios, y hasta a vivir peor que sus antepasados los siervos de la gleba. Y contra esa doctrina, aunque \u00edntimamente ligada a ella, por la ley dial\u00e9ctica de la identidad de los contrarios, de los mellizos enemigos entre s\u00ed, contra esa doctrina se yergue y endereza la del fajismo o nacional-socialismo, que crea otra ilusi\u00f3n, otro enga\u00f1o, otra finalidad, la del opio del nacionalismo. Y sus fieles se figuran que saben para qu\u00e9 han nacido naturales de tal naci\u00f3n y no de otra cualquiera, y hay luego los que se preguntan, acongojados: \u201c\u00bfY ese para qu\u00e9 a su vez para qu\u00e9?\u201d Y ya estamos en el nudo de la cuesti\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Insisto, mi buen amigo, en que en el fondo de toda esta agitaci\u00f3n revolucionaria y contra-revolucionaria, de todas estas acciones y reacciones, late el eterno anhelo de la conciencia popular por cobrarse a s\u00ed misma, por darse cuenta de s\u00ed, por saber cu\u00e1l es su raz\u00f3n de ser, y m\u00e1s que su raz\u00f3n su valor de ser, su finalidad. <em>Dio e il p<\/em><em>o<\/em><em>p<\/em><em>o<\/em><em>lo<\/em>, \u201cDios y el pueblo\u201d, dec\u00eda el alt\u00edsimo profeta italiano Jos\u00e9 Mazzini, dechado de revolucionarios m\u00edsticos y pr\u00e1cticos, el que predic\u00f3 que la vida es misi\u00f3n. Pero esos que dicen: \u201cDios, Patria...\u201d y lo que la hagan seguir, \u00bfqu\u00e9 quieren decir con eso de Dios? \u00bfRecuerdan lo de nuestro m\u00edstico fray Juan de los Angeles, prototipo de individualistas? Porque aqu\u00ed est\u00e1 el toque, en la individualidad, en el individuo, para nosotros en el hombre espa\u00f1ol. \u00bfEl espa\u00f1ol para Espa\u00f1a o Espa\u00f1a para el espa\u00f1ol?<\/p>\r\n<p>Mas como esto se enreda y se hunde, dej\u00e9moslo para otra vez. Hay que zahondar m\u00e1s adentro en esta remoci\u00f3n del alma nacional que busca conciencia. Y hay que tocar, en relaci\u00f3n con ello, en eso del placer de crear, que dice el pol\u00edtico poeta.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_443\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327337\"><\/a><strong>Cartas al amigo II.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_444\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328338\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Quedaba en mi carta anterior, mi buen amigo y lector, en que... Mas antes, \u00a1qu\u00e9 ventaja esto de poder dirigirme a uno y no a una masa! Pero uno que aun no siendo masa es legi\u00f3n, es muchedumbre, es pueblo. Poder dirigirme a cada uno y no a todos. Y menos formando partido. \u00bfHa observado usted, lector amigo, qu\u00e9 es lo que en esas arengas electorales, en que tanto se niega y apenas si se afirma algo, m\u00e1s suele aplaudirse de un extremo al otro? Da pena. Y ahora con la radio se ha ensanchado el radio de acci\u00f3n de esas propagandas, pero habr\u00eda que saber la impresi\u00f3n del solitario radio-escucha que las oye libre de la presi\u00f3n de la masa. Por mi parte, le cuento a usted, lector amigo, libre de esa fat\u00eddica presi\u00f3n y prisi\u00f3n. Y me hago la ilusi\u00f3n \u2014todo lo es\u2014 de que estamos habl\u00e1ndonos a solas y en voz baja, fuera del enga\u00f1o.<\/p>\r\n<p>Digo, pues, que en mi anterior carta dec\u00eda que el toque est\u00e1 en la individualidad, en el individuo, para nosotros en el hombre espa\u00f1ol, y si \u00e9ste, el espa\u00f1ol, es para Espa\u00f1a o Espa\u00f1a es para el espa\u00f1ol. El terrible para... Y acababa en que hay que tocar en relaci\u00f3n con ello en eso del placer de crear, que dice el pol\u00edtico poeta. Que dijo Aza\u00f1a en las Cortes en el discurso que de m\u00e1s adentro le brot\u00f3. De m\u00e1s adentro del coraz\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Cuando oigo decir que hay que estar al servicio del Estado, de este leviat\u00e1n, como le llam\u00f3 Hobbes, de este monstruo \u2014ben\u00e9fico o mal\u00e9fico\u2014 a quien nadie a\u00fan, que yo sepa, ha sabido definir bien; cuando oigo hablar de ese \u00eddolo tanto de comunistas como de fajistas, me acuerdo de aquellos d\u00edas en que nosotros, los hijos del siglo XIX, los amamantados con leche liberal, le\u00edamos aquel librito del hoy casi olvidado Spencer \u2014el ingeniero desocupado que dijo mi amigo Papini\u2014 que se titulaba: <em>E<\/em><em>l<\/em><em> individuo contra el Estado.<\/em> En \u00e9l nos inculcaba lo malo que es el exceso de legislaci\u00f3n. Eramos, m\u00e1s o menos, anarquistas. Quer\u00edamos creer que las heridas que la libertad hace es la libertad misma la que las cura. No nos cab\u00eda en la cabeza \u2014y menos en el coraz\u00f3n\u2014 que se preguntara: \u201c\u00bfLibertad, para qu\u00e9?\u201d La libertad era para nosotros un para qu\u00e9, una finalidad. Libertad para ser yo yo mismo. O mejor para hacerme yo mismo. Que ya P\u00edndaro dijo lo de: \u201cHazte lo que eres.\u201d Libertad del espa\u00f1ol, por caso, para hacerse espa\u00f1ol, para forjarse una conciencia de espa\u00f1olidad, sin que se la impusiera el Estado. Que no es la comunidad.<\/p>\r\n<p>En el fondo, como ve usted, es, traducido al orden civil y pol\u00edtico, el principio protestante del libre examen, la ra\u00edz de la herej\u00eda. Y el principio tambi\u00e9n de la justificaci\u00f3n por la fe. Despu\u00e9s nos han tra\u00eddo eso del Estado, del servicio al Estado, y hasta que no hay libertad fuera del Estado y que es el Estado el que la da, el que le liberta a uno. Supongo que de s\u00ed mismo.<\/p>\r\n<p>\u00a1El Estado! \u00bfY qui\u00e9n es? Se rezaba hace unos a\u00f1os el rosario en un lugarejo de esta provincia de Salamanca, y como al final el p\u00e1rroco dijera: \u201cUn padrenuestro por las necesidades de la Iglesia y del Estado\u201d, el alcalde, que asist\u00eda al rezo, hubo de interrumpirle diciendo: \u201cNo, del Estado no. que el Estado son ellos...\u201d Y as\u00ed se siente. El Estado son ellos, son los otros. Son los que amenazan con una u otra dictadura. Son los anti-liberales de derecha o de izquierda. O de dentro. Y hay que estar al servicio de ellos, al servicio del Estado. Para lo cual partidos numerosos y r\u00edgidamente disciplinados, o sea ortodoxias. El hereje puro, el que llaman independiente, es el enemigo. Su labor es la nefanda.<\/p>\r\n<p>Y cuando el individualista, aun a su pesar, cuando el hereje, cuando el que no reconoce dogmas pol\u00edticos, se siente obligado a actuar en lo que se llama servicio del Estado, \u00bfqu\u00e9 se le ocurre a este siervo al servicio, sea el que fuere \u2014aunque fuere de portero\u2014, para justificarse ante s\u00ed mismo? \u00a1El placer de crear! \u00a1Y qu\u00e9 bien le conocemos este placer! \u00a1El placer de crear, de sentirse poeta, sobre una u otra materia, con unos u otros medios! Y la materia pueden ser hombres. \u00a1Hacer hombres! \u00a1O ya corporalmente, como un padre, o ya espiritualmente, como un maestro! \u00a1Hacer un pueblo! \u00bfY para qu\u00e9? Para dejar en la Historia un nombre, o acaso m\u00e1s que eso, un alma tal vez an\u00f3nima y sin conciencia de s\u00ed, una obra. Para sobrevivir en la Historia aunque los venideros no conozcan qui\u00e9n es el que as\u00ed sobrevive y \u00e9l tampoco goce de conciencia de s\u00ed sobrevivi\u00e9ndose. \u00a1Aspiraci\u00f3n asc\u00e9tica y hasta m\u00edstica! \u00bfPero... el que as\u00ed vive vida alta y honda por el placer de crear, no es acaso que por debajo est\u00e1 el placer de crearse, de hacerse a s\u00ed mismo? El escultor de su alma, que dijo mi amigo Ganivet, el anarquista, no muy grato a alguno de esos poetas civiles. \u00bfNo hay por debajo de ese placer de crear, de hacer un pueblo nuevo \u2014de renovarlo\u2014, el placer de crearse el creador, de hacer que el Estado a cuyo servicio uno se pone, se ponga al servicio de quien le sirve?<\/p>\r\n<p>\u00bfEs que el que se siente d\u00e9spota constructivo no se siente as\u00ed para servir al Estado que le sirva a hacerse?<\/p>\r\n<p>Si as\u00ed fuese, \u00bfqu\u00e9? \u00bfQue si un espa\u00f1ol sintiese que Espa\u00f1a es para \u00e9l, ese espa\u00f1ol se hiciese un alma propia? Termin\u00e9 uno de mis empecatados sonetos con este verso: \u201cque es el fin de la vida hacerse un alma.\u201d Y no me recuerde usted, lector amigo que lo sepa, que termin\u00e9 otro de esos empecatados sonetos con este otro verso: \u201ctoda vida a la postre es un fracaso\u201d. Lo que parec\u00eda querer decir que fracasamos en el fat\u00eddico empe\u00f1o de hacernos un alma. El alma es la obra de uno. Y usted, amigo m\u00edo, o yo o el pol\u00edtico poeta, no de profesi\u00f3n o carrera, no por triste apetito de poder, no por mandar o por figurar, si usted, \u00e9l o yo nos dejamos en una obra, tal vez an\u00f3nima, \u00bfes que habremos fracasado? Y no se nos hable de arribismo. \u00a1Necedad mayor! Arribar, llegar, \u00bfa d\u00f3nde? Si dejamos una obra en que se exalte y engrandezca la conciencia, en nuestro caso, de espa\u00f1olidad, y con ella de humanidad universal, de universalidad humana, \u00bfpara qu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\r\n<p>Pero aqu\u00ed se me viene del fondo de mi liberalismo del glorioso siglo XIX un sentido hondamente individualista de esa conciencia comunal. Y siento que puedo dejar a mi Espa\u00f1a acrecentada, mejorada, exaltada en las conciencias de los espa\u00f1oles venideros \u2014y de los que sin serlo la conozcan\u2014 sirvi\u00e9ndola no ya fuera, sino contra la disciplina de partidos, contra dogmas pol\u00edticos.<\/p>\r\n<p>Y contra distinciones de reg\u00edmenes. Siento que puedo renovar, mejorar, acrecentar a mi Espa\u00f1a sin darme a definir reg\u00edmenes \u2014y menos consustancialidades de ellos\u2014, sin inventar, por ejemplo, una rep\u00fablica y decir que ella es la genuina, sin dictar ortodoxias.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue esto pol\u00edtica no es? Es lo que hay que ver.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_445\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327339\"><\/a><strong>Cartas al amigo III.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A Manuel Abril<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_446\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328340\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Andaba yo, mi hondo lector amigo, sin saber a d\u00f3nde me llevar\u00eda la senda que emprend\u00ed a la buena de Dios y en busca de excitaciones al comenzar estas cartas, cuando heme aqu\u00ed que me llega su <em>interview <\/em>\u2014que as\u00ed la llama usted\u2014 imaginaria conmigo.<\/p>\r\n<p>Sus palabras, amigo m\u00edo, me traen el tono, mejor: el res\u00f3n \u2014el eco\u2014 de las m\u00edas propias. \u00a1Dios se lo pague! Estos son \u2014me he dicho\u2014 mis lectores, los m\u00edos, los que me hacen; aquellos \u201cde quienes soy\u201d. Estos que nada tienen que ver con la mal llamada literatura: una mujer inteligente, pero indocta; un profesional, empleado, que lee desde chico m\u00e1s o menos, pero que no sabe historia literaria y menos preceptiva; otros dos en las mismas condiciones, y usted, mi buen amigo callado, mi buen Abril, que es literato \u2014sin interrogante\u2014, pero que se olvida entre ellos de que lo es. Y se re\u00fanen ustedes a leer, a leerme muchas veces, despu\u00e9s de cenar, caseramente, recogidamente. Dios se lo pague a ustedes, ya que ustedes me pagan mi af\u00e1n. Y he aqu\u00ed por qu\u00e9 me enderezan en mi labor de publicista peri\u00f3dico. \u00bfPublicista? Acaso \u201cprivatista\u201d, pues que en privado les hablo y me oyen.<\/p>\r\n<p>Eso no es el rumoroso aplauso de una turba a la que se le azuza y enardece con latiguillos de caj\u00f3n. Aqu\u00ed nos hablamos de fondo a fondo. Porque ustedes me hablan, aunque en silencio. Y les oigo. Son ustedes de los que llamo amigos, de los que me sostienen. El res\u00f3n, la resonancia de mi voz, que me devuelven, es m\u00e1s que un aplauso. Una sala tupida de muchedumbroso p\u00fablico de mitin no suele resonar \u00edntimamente. Y menos cuando estalla en bullangueras ovaciones. Si alguna vez en alguna iglesia el auditorio rompiera en palmadas al predicador, ser\u00eda porque \u00e9ste hab\u00eda perdido toda unci\u00f3n religiosa, todo \u00edntimo fervor de verdad.<\/p>\r\n<p>Acababa mi \u00faltima carta al amigo, a los amigos, a ustedes y sus semejantes \u2014y mis semejantes, mis m\u00e1s pr\u00f3jimos o pr\u00f3ximos al coraz\u00f3n\u2014 dici\u00e9ndoles que me siento con poder para renovar, mejorar, acrecentar a mi Espa\u00f1a sin darme a definir reg\u00edmenes \u2014y menos consustancialidades de ellos\u2014, sin inventar, por ejemplo, una Rep\u00fablica y decir de ella que es la genuina, sin dictar ortodoxias pol\u00edticas. Y a\u00f1ad\u00eda que hay que ver si esto es o no pol\u00edtica. Porque para los suficientes definidores pol\u00edticos \u2014pol\u00edticos definidores de partido\u2014, la verdadera Rep\u00fablica, por ejemplo, es la que ellos definen y cualquier otra es corrompida o pervertida. A lo peor la llaman monarquizante, vocablo de una evidente vaciedad. M\u00e1s claro ser\u00eda hablar de una Rep\u00fablica mon\u00e1rquica, sin rey, como la actual Rep\u00fablica francesa, burguesa, unitaria y liberal. Burguesa, es decir, para todas las clases econ\u00f3micas; unitaria, sin ciudadan\u00edas contrapuestas, y liberal, sin privilegios y sin excepciones para confesiones.<\/p>\r\n<p>Pero h\u00e9teme aqu\u00ed que cuando me propon\u00eda \u2014lo que es el mal ejemplo\u2014 meterme yo a definidor, se me atraviesa, amigo Abril, su <em>intervi<\/em><em>ew<\/em> imaginaria que me devuelve a m\u00ed mismo. Y... \u00a1al cuerno las definiciones! Me recobro indefinido. Que quiere decir, en cierto modo, infinito. Y por lo mismo, en el mismo cierto sentido \u2014y, por desgracia, incierto\u2014 eterno.<\/p>\r\n<p>Ustedes, mis amigos, mis m\u00e1s semejantes, mis m\u00e1s pr\u00f3jimos, los m\u00e1s cercanos a mi coraz\u00f3n, me entienden. Y hacen con su entendimiento que yo me entienda. Los otros, los que no son m\u00e1s que p\u00fablico, dir\u00e1n que estas son monsergas que saben a religiosidad. Y acaso desde su punto de vista ciega acierten. Es el sentimiento religioso civil, laico, el que trato de despertar y suscitar entre mis pr\u00f3jimos espa\u00f1oles. Y siento que a ustedes, a los que me leen con entendimiento de querer, les anima sentimiento religioso \u2014no siempre tr\u00e1gico\u2014 de la vida hist\u00f3rica civil. Y que no hacen maldito el caso de ortodoxias pol\u00edticas \u2014esto es: civiles\u2014 de partido. Que no hacen caso de que se les quiera definir un r\u00e9gimen. Ni le hacen a los agitadores \u2014revolvedores mitingueros. Y menos a los tratadistas.<\/p>\r\n<p>\u00a1Definir! \u00a1Definirse! \u00a1Ah, si yo hubiese elaborado un programa, un sistema de gobierno, y acaso un tratado! Como aquel de <em>Las Nacionalidades<\/em>, v. gr, del ingenuo Pi y Margall, que sirve hoy de Cor\u00e1n a una secta pol\u00edtica espa\u00f1ola. \u00a1Pero este no recogerme para articular o estructurar ese sistema; este no saber hacerlo, sino desparramarme en art\u00edculos volanderos; este ir con ellos dejando \u2014y sembrando mi sentir del momento cotidiano, con sus \u00edntimas y fecundas contradicciones...!<\/p>\r\n<p>En cierta ocasi\u00f3n, uno de esos adoradores de la definici\u00f3n sistem\u00e1tica me dec\u00eda: \u201c\u00bfPero por qu\u00e9 no se pone usted, don Miguel, a redactar su obra definitiva, en la que ordene y concentre su pensamiento integral?\u201d \u201c\u00bfDefinitiva? \u2014le contest\u00e9\u2014. \u00a1Ah. s\u00ed!; que escriba un volumen siquiera de cuatrocientas p\u00e1ginas, con notas, y ap\u00e9ndices, y aparato bibliogr\u00e1fico, y a poder ser con gr\u00e1ficos; un libro as\u00ed como de texto, o mejor, de consulta... \u00bfes lo que quiere? Y de investigaci\u00f3n, por supuesto, y no estas ligeras frusler\u00edas period\u00edsticas...\u201d<\/p>\r\n<p>\u00a1Ay, amigo Abril; si usted y esos otros cuatro mis pr\u00f3jimos, mis semejantes, que a las veces se re\u00fanen despu\u00e9s de cenar para leer en voz alta estas palabras que al azar de mi paso por los senderos de Espa\u00f1a me brotan mientras ella se descoyunta y desvencija; si ustedes supieran lo que me las arranca\u2026! \u00a1Esos chasquidos que me llegan del subsuelo espiritual que se agrieta y resquebraja; de los cimientos de la Patria que se estremecen...! \u00a1Y a todo esto definiciones ortodoxas de republicanismo o de monarquismo, de marxismo o de fajismo, de internacionalismo o de nacionalismo! \u00a1Cu\u00e1nta suficiencia! Suficiencia\u2026 insuficiente.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfPero este hombre, qu\u00e9 quiere?\u201d \u2014se me dicen\u2014. Lo que usted, amigo Abril, dice \u2014y Dios, repito, se lo pague\u2014 en su <em>int<\/em><em>e<\/em><em>rvi<\/em><em>ew<\/em> imaginaria; entonar m\u00e1s que ense\u00f1ar, adentrar m\u00e1s que dirigir, concentrar. Y que mis semejantes se entonen, se adentren y se concentren. Y por eso m\u00e1s m\u00fasica que letra, m\u00e1s melod\u00eda que literatura. Que todas esas oquedades de derecha e izquierda, de Monarqu\u00eda y Rep\u00fablica, de marxismo y fajismo, todo eso y lo como ello nos est\u00e1 rompiendo la cordialidad religiosa \u00edntima. Y ustedes, mis semejantes, entienden lo que quiero dar a entender con esto. \u00bfEs que voy, en servicio de mi patria, a inventar otra Rep\u00fablica cualquiera para decir luego, con petulante suficiencia, que es la de buena ley, la leg\u00edtima, y la de enfrente contrahecha y sospechosa? Dios me libre de tal desvar\u00edo.<\/p>\r\n<p>\u201cPero bueno, y en concreto..., \u00bfqu\u00e9?\u201d, se me preguntar\u00e1 por uno de esos que son los otros, los desemejantes, los lejanos. \u00bfEn concreto? Que estas cartas al amigo, a los amigos, a los semejantes, a los pr\u00f3jimos o cercanos, no son programa pol\u00edtico \u2014\u00a1qu\u00e9 va...!\u2014 ni menos electoral; que con ellas no busco sufragios \u2014suelen darlos los fieles creyentes cat\u00f3licos a las \u00e1nimas de sus difuntos\u2014 y que me doy por pagado si me llega de los m\u00edos el res\u00f3n \u2014el eco\u2014 de mis palabras. Y si suscita en m\u00ed, a mi vez, otro, que as\u00ed comulgamos los unos con los otros. Y en cuanto a definiciones, usted, amigo Abril, que ley\u00f3 en ese peque\u00f1o cen\u00e1culo casero mi <em>Niebla<\/em>, recordar\u00e1 aquello de que hay que confundir. Pues bien, ahora les digo que hay que indefinir. Tenemos que librarnos \u2014y libertarnos\u2014 de facciosos de derecha, de izquierda y de centro, de inventores de dogmas, de falsificadores de la Historia, de inquisidores y de definidores. Pero esto de la indefinici\u00f3n pide carta aparte.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_447\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327341\"><\/a><strong>Cartas al amigo I<\/strong><strong>V.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_448\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328342\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00bfIndefinici\u00f3n, amigo m\u00edo, dec\u00edamos? Vamos a otra cosa. \u00bfOtra? No hay m\u00e1s que una. \u00a1Pues a ella!<\/p>\r\n<p>\u00cdbase mi hombre carretera de Zamora arriba, se\u00f1ero y escotero, cara a la Armu\u00f1a, a despejarse el seso con el brizo de aires del Pirineo pasados sobre el Duero. Empezaban a apuntar, verdes, las mieses. Dejaba tras de s\u00ed el vendaval electorero agramantino y o\u00eda por debajo de su barullera bambolla resonancias de lejano campaneo secular. \u00a1Qu\u00e9 bien en aquel recogido rinconcito conventual aquel pobre frailecico especulando sobre la contemplaci\u00f3n adquirida y la infusa! D\u00edas \u00e9stos en que nos \u2014nos, a los nuestros\u2014 molesta cada qu\u00e9 y hasta llegamos a temer que al llegar de noche a casa hayamos, no de acostarnos, sino de caer en cama.<\/p>\r\n<p>Sinti\u00f3se como en cumbre de sima, al aire, sin piso firme. Todo lo exterior se le interiorizaba; todo lo extra\u00f1o \u2014historia civil, actual, del d\u00eda y el lugar, comunes\u2014 se le entra\u00f1aba. Empez\u00f3 a examinar primero, a meditar despu\u00e9s y a contemplar al cabo esa historia con un inter\u00e9s desinteresado; esa historia, pensamiento y voluntad de Dios en el momento eterno del mundo pasajero.<\/p>\r\n<p>Descubri\u00f3 una callejuela enchinarrada que llevaba a una plaza an\u00f3nima, al parecer, desierta, bajo una humareda espesa que la privaba de la b\u00f3veda azul, del aire soleado. Y as\u00ed quedaba hecha caverna. Y en \u00e9sta acab\u00f3 por sentir chiquillos de todas edades \u2014verdes, maduros y pasados\u2014 que, en puro tontear y loquear, se entontec\u00edan y enloquec\u00edan. Y entre ellos, unas damas \u2014due\u00f1as\u2014 de Estropajosa empu\u00f1ando el estropajo, dispuestas a la friega sin lej\u00eda. A afeitar en seco. Algunos se daban a la masturbaci\u00f3n mental de buscar nueva especie \u2014o mejor, especia\u2014 de rep\u00fablica o de monarqu\u00eda. \u00a1Renovaci\u00f3n!\u2026 Qui\u00e9nes so\u00f1aban con fajarse en el fajo, mientras otros \u2014y era curioso\u2014 que voceaban \u201c\u00a1muera el fajo!\u201d, eran los m\u00e1s fajados y los m\u00e1s fajistas. Otros, a definirlo. Mero deporte de gente aburrida de su vac\u00edo \u00edntimo. \u201c\u00a1Ande el movimiento!\u201d, dec\u00eda uno. Otros daban vivas o mueras a t\u00e9rminos por los que no entend\u00edan pizca. Algunos preguntaban qu\u00e9 era lo que hab\u00eda que gritar. El suelo lleno de hojas y papeles de oto\u00f1o; las paredes y hasta el piso, de est\u00fapidos letreros en almazarr\u00f3n y en brea. En uno de \u00e9stos se motejaba a los sedicentes agrarios de\u2026 \u201cant\u00edpodas\u201d.<\/p>\r\n<p>Y \u00e9l, nuestro hombre, perd\u00eda all\u00ed el recogimiento. Aquella patulea \u2014aunque corporalmente ausente\u2014 le pateaba y pisoteaba el asiento de su conciencia hist\u00f3rica. Ni pod\u00eda sacar de all\u00ed sin da\u00f1o el seso. Y huy\u00f3. Volvi\u00f3se a casa, campo atr\u00e1s, a descansar el \u00e1nimo abrumado. Diose primero un rato \u2014rapto\u2014 al supremo de los solitarios de la baraja; despu\u00e9s a leer la <em>Historia literaria del sentimiento religioso en Fra<\/em><em>nc<\/em><em>ia desde las guerras de religi\u00f3n a nuestros d\u00edas<\/em>, del abate Bremond, de la Academia, y luego, por desengrase, las descripciones que en el <em>Orlando furioso<\/em> hace del campo de Agramante Ludovico Ariosto. \u00a1Qu\u00e9 fiesta verbal y sensitiva! \u00a1Qu\u00e9 nombres de vividos fantasmas \u2014casi se les toca\u2014, qu\u00e9 palabras! Manilardo, Baliverzo, Malabuferso, Isoliero, Serpentino... Calamor di Barcellona, Corebo di Bilbao, Odorico di Biscaglia (Vizcaya). Y los que vienen agrupados en endecas\u00edlabos: \u201cGrandonio, Falsirone e Balugante\u201d, \u201cTrusi\u00f3n, Soridano e Bambirago\u201d, \u201cAvino, Avolio, Ottone e Berlingiero\u201d, \u201cAnselmo, Odrado, Spireloccio e Brando\u201d... Y domin\u00e1ndolos con su sonoridad..., \u00a1Rodomonte! Nombre que tom\u00f3 Ariosto del Rodamonte que invent\u00f3 su precursor Boiardo. Y cu\u00e9ntase que cuando a este poeta le brot\u00f3 en el mag\u00edn, por obra de la musa, el resonante nombre fue tal su gozo, que hizo sonar a fiesta las campanas de su castillo de Scandiano. Lo merec\u00eda. \u00a1Engendrar un nombre! \u00a1Rodamonte! \u00bfY qu\u00e9 cuando nuestro Cervantes dio con Quijote y con Rocinante? \u00a1C\u00f3mo paladeaban los nombres! \u00a1Rodomonte! \u00a1Rodomonte!<\/p>\r\n<p>Dio luego mi hombre en recorrer los de nuestros partidos y sus cabecillas. Con todo eso de Ugete, Cenete, Firpe, Orga, Ceda y dem\u00e1s logogrifos. Y crey\u00f3 ver en un bosque de toda laya de \u00e1rboles, con sus hiedras, sus mu\u00e9rdagos y sus abogallas, vagar, al pasto, tropillas y reba\u00f1os \u201cde toda clase\u201d, y entre ellos, tal cual rara, mustia res orejisana y suelta. \u00a1Pero qu\u00e9 nombres, qu\u00e9 apodos, qu\u00e9 motes!<\/p>\r\n<p>Y se dijo: \u201c\u00a1Si de todo esto quedara siquiera mi dicho decidero, duradero, una de esas expresiones estadizas con que un verdadero creador \u2014\u00bfpoeta, pol\u00edtico?\u2014 acierta a expresar lo que los dem\u00e1s creen pensar sin pensarlo de veras, y as\u00ed les ense\u00f1a a esto y a definirse, o una palabra, un nombre! Un nombre: \u201cSantificado sea el tu Nombre...\u201d Y luego: \u201cVenga a nos el tu reino...\u201d Y despu\u00e9s: \u201cH\u00e1gase tu voluntad...\u201d Toda la historia. Cantados sean los nuestros nombres! \u201cAqu\u00ed fue Troya...\u201d; \u201call\u00ed la de San Quint\u00edn...\u201d \u201cEstos, Fabio, \u00a1ay dolor!, que ves ahora \/ campos de soledad, mustio collado, \/ fueron un tiempo It\u00e1lica famosa...\u201d \u00a1It\u00e1lica! \u00a1Y c\u00f3mo suena! \u00a1Rodom\u00f3nticamente!<\/p>\r\n<p>Los ni\u00f1os aquellos, en tanto, verdes, maduros y pasados \u2014cr\u00edos, mozos y decr\u00e9pitos\u2014, cre\u00edan, \u00a1pobrecillos!, haber hecho o dicho algo.<\/p>\r\n<p>Pues qu\u00e9, amigo m\u00edo, \u00bfesperaba usted acaso de m\u00ed c\u00e1balas, profec\u00edas, vaticinios, ag\u00fceros, calendarios? Eso no es conciencia de historia, de leyenda. Lo que fuere sonar\u00e1. Y est\u00e9 de Dios que suenen nombres \u2014de reba\u00f1os y de rabadanes\u2014 que resuenen por siglos. Y que nos hagan echar a vuelo, en fiesta, las campanas seculares.<\/p>\r\n<p>En tanto, puesto que usted tambi\u00e9n, amigo m\u00edo, se ha dado a esta tarea de escribir para los dem\u00e1s, para comulgar con ellos, lo que no le pidan, eso les d\u00e9; lo que no le demanden, eso les ofrezca; a lo que no le pregunten, a eso les responda; lo que no les importe aprender, eso les ense\u00f1e. Cuando hayan pasado las estrepitosas ventoleras y enmudecido su griter\u00eda, habr\u00e1n de flotar y sobrepujar las voces recogidas \u2014ahora ahogadas\u2014 que gu\u00edan la permanente revoluci\u00f3n silenciosa e \u00edntima del pensamiento. Y como \u00e9ste, el pensamiento, es lenguaje \u00edntimo, la m\u00e1s \u00edntima, entra\u00f1ada, de las revoluciones es la de hacerse uno a hablarse, a ponerse en claro a s\u00ed mismo, con la lengua com\u00fan, tradicional, de los seculares rezos caseros y familiares. Y populares, laicos.<\/p>\r\n<p>Ya sabe usted, amigo m\u00edo, que quiere ser un fil\u00f3logo \u2014en su sentido originario, un log\u00f3filo, un amante o enamorado de la palabra; es lo que resta\u2014 su amigo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_449\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327343\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>V.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A Jos\u00e9 Ortega y Gasset<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_450\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No hace muchos d\u00edas que nuestro buen amigo y maestro don Jos\u00e9 Ortega y Gasset protestaba contra lo que le hac\u00eda decir, en lengua extra\u00f1a, un corresponsal especial de un peri\u00f3dico extranjero, y manifestaba que no recibir\u00eda a ning\u00fan otro que no probase antes tener bien cursado y conocido nuestro idioma. Muy bien, y de acuerdo, pues que hemos padecido an\u00e1logo percance. Pero no basta eso, y nuestro buen amigo y maestro lo sabe bien. Pues hay otra extranjer\u00eda o extra\u00f1eza, que no es la del idioma. Y somos algunos, querido Ortega, los que producimos extra\u00f1eza en esos truchimanes de la opini\u00f3n que pretenden ponernos al alcance de la masa vulgarizando nuestro pensamiento, y lo que hacen es avulgararlo. Y deformarlo. El p\u00fablico sencillo y desprevenido nos entiende mejor cuando no se entrometen truchimanes de \u00e9sos. Los cabreros entendieron muy bien a Don Quijote, aunque Cervantes d\u00e9 a suponer otra cosa. Y si alg\u00fan truchim\u00e1n toma esto a jactancia, con su pan se lo coma.<\/p>\r\n<p>Y quiero decirle, mi querido amigo, que los que tenemos pluma y sabemos manejarla deber\u00edamos negarnos a toda entrevista y enquisa, pues cuando creamos deber decir algo al pueblo se lo diremos derechamente y sin medianero, y lo afirmaremos con nuestra firma. Otra cosa es querer traducirnos y casi siempre traicionarnos. \u201cTraduttore, traditore\u201d, dicen los italianos. Y m\u00e1s traidores los que traducen al vulgar. Que no conviene ceder a los perezosos mentales, que por ahorrarse el tener que pensar por su cuenta lo que se les dice a cuenta ajena, quieren que se les d\u00e9 hecho papilla de frivolidad volandera. Que as\u00ed no les cause extra\u00f1eza. Pero el que esto le dice, amigo m\u00edo y maestro, sabe que m\u00e1s de una vez hablando, sin pretender ponerse a alcance extra\u00f1o, ha producido en gentes sencillas y desprevenidas \u201centra\u00f1eza\u201d y logrado as\u00ed que se entra\u00f1en, que se apropien lo que les dec\u00eda. Que el p\u00fablico suele saber m\u00e1s que el publicista, y el vulgo m\u00e1s que el vulgarizador.<\/p>\r\n<p>Y viniendo ahora al truchim\u00e1n extranjero, \u00a1qu\u00e9 terrible, amigo m\u00edo, es eso de que a lo peor nos manden ac\u00e1, a nuestra Espa\u00f1a, a un enviado especial que no conoce nuestro idioma! \u00bfC\u00f3mo es posible que se entere bien de nada uno que llega ac\u00e1 sin entender miaja de castellano? Eso supone, en el fondo, tomarnos por un pueblo de salvajes. Es como aquel que sin saber tibetano se fue al T\u00edbet a traducir al franc\u00e9s cartesiano la religi\u00f3n lama\u00edsta. Y no es lo malo que no sepan castellano, sino que aun sabi\u00e9ndolo son incapaces de traducir lo \u00edntimo. No aciertan a traducir a sus categor\u00edas pol\u00edticas \u2014o literarias, o religiosas o filos\u00f3ficas\u2014 las nuestras. El casticismo se les resiste. Se vienen, por ejemplo, creyendo que nuestros partidos pol\u00edticos son traducci\u00f3n de los suyos; que somos unos disc\u00edpulos, m\u00e1s o menos aventajados, de sus maestros, y as\u00ed les sale la traducci\u00f3n. A lo que parece autorizarles ciertas p\u00e9simas traducciones que aqu\u00ed se han hecho, como esa del partido radical-socialista, y en otro sentido la de la Acci\u00f3n Francesa, que aqu\u00ed, en castizo romance, no quiere decir nada. \u00a1Y esto aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, donde naci\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cliberal\u201d, y de donde se tradujo no poco de la Constituci\u00f3n del a\u00f1o 1812! \u00a1Venirnos con que si estamos preparados para esto o el otro r\u00e9gimen! Tiene usted raz\u00f3n, mi querido amigo, en protestar contra esa petulante impertinencia. \u00a1Venir a quererle dar lecciones de sentido pol\u00edtico a nuestro pueblo!<\/p>\r\n<p>No se trataba de pol\u00edtica, sino de literatura; pero recuerdo que escribiendo una vez de la nuestra, de nuestra literatura espa\u00f1ola, un cr\u00edtico franc\u00e9s muy inteligente, muy agudo y muy comprensivo, dentro de sus l\u00edmites nacionales por lo menos, Edmond Jaloux, confesaba que para ellos \u2014los franceses medios y ciento por ciento como \u00e9l\u2014 nuestro genio espa\u00f1ol les era tan extra\u00f1o como el ruso o el escandinavo, y que todo eso de la hermandad espiritual latina tiene mucho de mito. Cierto es que hay hoy en el extranjero \u2014y muy especialmente en Francia\u2014 cada vez m\u00e1s esp\u00edritus que se esfuerzan por penetrar en nuestro fondo diferencial, y que lo consiguen muchas veces. Que hay cada vez m\u00e1s estudiosos de nuestro genio nacional que se sacuden de los contrapuestos t\u00f3picos que a nuestro cargo corr\u00edan y que consiguen llegar a las ra\u00edces de la civilizaci\u00f3n y de la cultura espa\u00f1olas. Pero el promedio, la median\u00eda de los informadores, sobre todo cuando lo son de informaci\u00f3n mercenaria, no llegan no ya a las ra\u00edces, m\u00e1s ni a las hojas. Lo nuestro les est\u00e1 cerrado. Y no tienen la sinceridad del se\u00f1or Jaloux, que con su confesi\u00f3n mostraba la aguda penetraci\u00f3n de su ingenio. Y no nos tomaba, como otros, por unos aventajados disc\u00edpulos de sus maestros.<\/p>\r\n<p>Y si venimos a lo pol\u00edtico, \u00bfcree usted, buen amigo, que a aquellos que yo llamaba en Par\u00eds m\u00edsticos del republicanismo \u2014jacobinos y girondinos, si usted quiere\u2014 se les puede hacer entender que no se puede juzgar del sentido pol\u00edtico del pueblo espa\u00f1ol ni por la pedanter\u00eda izquierdista de Acci\u00f3n Republicana ni por la pedanter\u00eda derechista de Acci\u00f3n Popular? \u00bfPor los que aqu\u00ed se est\u00e1n sacando de la cabeza \u2014cuando no del bolsillo\u2014 una rep\u00fablica republicana, ortodoxa, no monarquizante, o una monarqu\u00eda tradicional? \u00bfY que lo que aqu\u00ed llaman marxismo y lo que llaman fascismo apenas tienen que ver con lo que en el resto de Europa significan esas denominaciones? No, aqu\u00ed no estamos preparados para esas traducciones. B\u00e1stenos con poder sentir nuestra propia historia.<\/p>\r\n<p>Nuestra propia historia, que es nuestra vida com\u00fan civil y nuestra educaci\u00f3n. Una educaci\u00f3n permanente. Que a vivir s\u00f3lo se aprende viviendo. Y no asistiendo a lecciones de biolog\u00eda, y menos de laboratorio. Harto lo hemos visto en el laboratorio de biolog\u00eda pol\u00edtica de las Constituyentes, de que usted, amigo m\u00edo, y yo formamos parte. \u00a1As\u00ed han salido los ensayos! De que es ejemplo t\u00edpico, entre otros, la ley Electoral contraproducente de los que con ella se han pasado de listos. Por no decir nada de otras leyes, socializantes y laicizantes, mal traducidas.<\/p>\r\n<p>Mucho m\u00e1s tendr\u00eda que decirle a cuenta de estas cosas. Por ahora he de limitarme a felicitarle por su resoluci\u00f3n de ahuyentar de su lado truchimanes e informadores que no le lleguen en forma \u2014y menos a fondo\u2014, y m\u00e1s ahora, en que Espa\u00f1a se est\u00e1 poniendo en moda como \u201ccaso\u201d. \u201c\u00a1Cosas de Espa\u00f1a!\u201d, se dec\u00eda antes, y ahora se empieza a decir: \u201cEl caso de Espa\u00f1a.\u201d \u00a1Y que se nos vengan a que les dictemos un resumen de apuntes sobre la espa\u00f1olidad a los que nos llevamos a\u00f1os rompi\u00e9ndonos la cabeza y el coraz\u00f3n para cobrar la conciencia m\u00e1s plena posible de ella! \u00a1Cuando no se nos vienen a pedirnos profec\u00edas, a que les digamos lo que creemos que va a pasar aqu\u00ed!<\/p>\r\n<p>Siga usted, amigo m\u00edo, sin dejarse traducir por el primero que se le arrime y sin esforzarse en eso que se llama ponerse al alcance de todo el mundo y que se suele reducir a no decir nada, a perderse en t\u00f3picos. Nos llegan tiempos de prueba y de confusi\u00f3n. Los cabecillas pol\u00edticos no aciertan a desentra\u00f1ar \u2014desentra\u00f1ar, \u00bfeh?\u2014 de los actos del pueblo \u2014unas elecciones, por ejemplo\u2014 su estado de \u00e1nimo. \u00a1Es tan dif\u00edcil desentra\u00f1ar de actos estados! \u00a1Llegar al hond\u00f3n de la conciencia comunal!<\/p>\r\n<p>Y nada m\u00e1s, por ahora al menos. De usted, el amigo en esta carta, es amigo entra\u00f1ado.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_451\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103214_2010067226\"><\/a><strong>Reg\u00fceldos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_452\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510\"><\/a><em>El Sol<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Don Quijote, aquel hidalgo manchego que presum\u00eda, de seguro, de leer al Ariosto en su italiano \u2014dicho sea no ya con respeto, sino hasta con adoraci\u00f3n\u2014, sol\u00eda molerle a Sancho a enmendarle los vocablos, molienda de enmienda que al buen aldeano le escoc\u00eda, y con raz\u00f3n. Y en una de ellas le dijo que no se debe decir \u201creg\u00fceldo\u201d, sino \u201ceructo\u201d. Sin duda porque oler\u00eda menos mal lleg\u00e1ndonos el eructo por conducto del lat\u00edn. Pero hete aqu\u00ed que antes de que saliera al campo Don Quijote, un fraile francisco, fray Juan de los \u00c1ngeles, en sus <em>Consideraciones so<\/em><em>bre<\/em><em> el Cantar de los Cantares<\/em>, hab\u00eda dicho que \u201cel alma que ha bebido del vino adobado del esp\u00edritu reg\u00fcelda como repleta y llena de esp\u00edritu, y huele a gloria de Dios\u201d. A gloria de Dios le ol\u00eda el reg\u00fceldo m\u00edstico, al que dijo en su <em>Lu<\/em><em>ch<\/em><em>a espiritual y amorosa entre <\/em><em>Dio<\/em><em>s y el alma<\/em> aquello de: \u201cYo para Dios y Dios para m\u00ed y no m\u00e1s mundo.\u201d \u00a1Estos m\u00edsticos...!<\/p>\r\n<p>Lo que s\u00e9 es que cuando \u00e9ste se echaba a echar afuera sus sentimientos \u2014o los de otros\u2014 le sal\u00edan, al escribirlos, con tal unto de entra\u00f1as las palabras, que al que las oye, al leerlas, se le pega el unto. Y hasta siente l\u00e1stima grande de tanta belleza. Por aquello de Argensola... Pero basta, pues \u00bfqui\u00e9n nos va a quitar lo comido y lo bebido bajo el cielo azul?<\/p>\r\n<p>Mi maestro y amigo Don Juan Valera, que a pesar de otros pesares guardaba no poco de se\u00f1orito andaluz, acostumbraba decir que Santa Teresa hab\u00eda escrito como una cocinera castellana. Puede ser, pero antes quiero oler a guiso de olla podrida castellana, que no a efluvios qu\u00edmicos de laboratorio de investigaci\u00f3n. Verdad es que me gusta no s\u00f3lo el cocido de garbanzos y chorizo, sino hasta el ajo crudo, y mucho. Y quede que Don Juan no era investigador qu\u00edmico de desinfectantes y que hasta majaba ajos en sus escritos, sobre todo en los epistolares.<\/p>\r\n<p>\u00a1Oler mal! \u00a1Sonar mal! Mi primer maestro de griego, Don L\u00e1zaro Sard\u00f3n, un recio maragato \u2014que por cierto form\u00f3 parte, con Don Juan Valera y otros, bajo la presidencia de Don Marcelino, del Tribunal que me dio la c\u00e1tedra de lengua griega\u2014, dio en el Ateneo de Madrid unas conferencias al volver de la inauguraci\u00f3n del Canal de Suez. Y hablando de las Pir\u00e1mides, cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda forzado a un felah a que le guiase por una galer\u00eda. El p\u00fablico \u2014no pueblo, \u00a1claro!\u2014 del Ateneo de entonces solt\u00f3 el trapo al o\u00edrlo, Don L\u00e1zaro repiti\u00f3 la palabra y vuelta a la risa y a la tercera: \u201cNo es mi lengua; son vuestros o\u00eddos los que est\u00e1n sucios.\u201d Don Quijote le crey\u00f3 a Sancho romadizado porque hab\u00eda olido los ajos de Dulcinea. \u00a1Anda por ah\u00ed cada se\u00f1oritingo con suciedad culterana en los o\u00eddos!...<\/p>\r\n<p>Y no es que se vaya, como sol\u00eda el pobre Don Julio Cejador a tiro hecho a echarse a buscar palabrotas de esas que pasan por groseras \u2014s\u00e9anlo o no\u2014 y sin venir a cuento. La groser\u00eda estriba en otro estribo. Hay que saber sufrir las adversidades y flaquezas de nuestros pr\u00f3jimos.<\/p>\r\n<p>A prop\u00f3sito de culteranismo, recuerdo cuando un mocito cl\u00e1sico me trajo un escrito en que dec\u00eda de un poeta que, al sentir el estro, tom\u00f3 el plectro, y enton\u00f3 en la c\u00edtara una oda. Y le dije: \u201c\u00bfNo estar\u00eda mejor traducirlo al romance y decir que al picarle el t\u00e1bano (estro), cogi\u00f3 la p\u00faa (plectro) y se puso a rascar en la bandurria una canci\u00f3n? Bandurria y no guitarra (c\u00edtara), porque \u00e9sta se toca sin p\u00faa.\u201d<\/p>\r\n<p>\u00a1Traducir! \u00a1Romancear! S\u00ed, ya s\u00e9 que no todo es traductible, que hay cosas intraductibles a cualquier lenguaje humano. Y aqu\u00ed me viene al caso, por un cierto \u00edntimo y delgado encadenamiento de ideas y de sentimientos \u2014quiero decir: de palabras\u2014, un verso maravillos\u00edsimo del maravilloso soneto franc\u00e9s \u2014un milagro\u2014 de Gerardo de Nerval, que este poeta suicida intitul\u00f3 \u201cEl desdichado\u201d, as\u00ed, en castellano. El desdichado era el pr\u00edncipe de Aquitania, el tenebroso, el viudo, el inconsolado, \u201cel de la torre abolida\u201d, Y el aludido verso sigue diciendo: \u201cJ'ai rev\u00e9 dans la grotte o\u00f9 nage la sir\u00e8ne...\u201d En castellano: \u201cHe so\u00f1ado en la gruta donde nada la sirena...\u201d Verso que no se me despega del o\u00eddo del coraz\u00f3n.<\/p>\r\n<p>\u00a1La sirena de la gruta! Cuando se sabe, por estudio, que las sirenas que tentaron a Ulises a perdici\u00f3n no fue con tentaci\u00f3n de carne, sinocomo la serpiente del Para\u00edso terrenal a Ad\u00e1n y Eva, con tentaci\u00f3n de saber, del fruto del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, aquellas a Ulises con contarle leyendas, hacerle so\u00f1ar historias y esto a la luz abierta del Mediterr\u00e1neo, se comprende lo que pudo haber sido el sue\u00f1o del pr\u00edncipe desdichado en la gruta en que nada la sirena, en \u201clas profundas cavernas del sentido\u201d, que dice San Juan de la Cruz, el m\u00edstico, el de los misterios o secretos cavernarios, uno de los m\u00e1s entra\u00f1ables secretarios \u2014m\u00edsticos\u2014 del Verbo. Y en esas grutas, en que nadan sirenas, en esas profundas cavernas del sentido, se oye palabras puras, nada menos que palabras \u2014m\u00e1s no puede ser\u2014 y se huele a reg\u00fceldos de gloria de Dios.<\/p>\r\n<p>\u00a1El misterio de la palabra! El misterio de la palabra es que por la palabra, por el verbo, es todo lo que es. \u201cEn el principio fue la palabra..., todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de lo hecho, y en ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres\u201d, que as\u00ed empieza el cuarto Evangelio. Y si Fausto quiso corregirlo, \u00bfqu\u00e9 fue Fausto sino palabra? Cuando se hace algo no queda el hecho sino la hacedora, la palabra. Que la palabra fue al principio y la palabra ser\u00e1 al fin. \u00a1Dejar un nombre! Es todo lo vivo que hay que dejar, un nombre que viva eternamente. Lo dem\u00e1s, son huesos. Y un nombre no es aire que suena, es soplo, esp\u00edritu, con vida y con luz. Y vive en Dios.<\/p>\r\n<p>\u00a1A d\u00f3nde nos ha venido a traer el reg\u00fceldo, soplo de comida y bebida! \u00bfY que a qu\u00e9 viene todo esto, amigo m\u00edo? Pues viene a que andan por ah\u00ed se\u00f1oritos repulgados y remilgados que, por no poder aguantar olor de reg\u00fceldos que huelen a gloria de Dios y a pueble aldeano, a chotuno, se nos vienen con mandangas, o, como se dice por aqu\u00ed, con canguingos en mojo de gato, m\u00e1s o menos renacentistas. Y andan queriendo enmendarle la plana a Sancho, aunque \u00e9ste, Sancho, no sabe escribir ni siquiera palotes, pues no entiende de letra el pobre analfabeto. Y en cuanto a dictar..., \u00a1ojo con la dictadura! Porque es lo m\u00e1s triste que seamos los letrados los que tengamos que servirle de secretarios. Y al decir letrados, no quiero decir concretamente abogados o procuradores, que esto es peor. Porque cuando los abogados y procuradores en Cortes se ponen a redactarle, y no a su dictado, por ejemplo, una Constituci\u00f3n...<\/p>\r\n<p>Pero, \u00a1alto!, no sea que nos despe\u00f1emos.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_453\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103216_2010067226\"><\/a><strong>Recuerdos vivos. A Don Jos\u00e9 Mar\u00eda Gil Robles<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_454\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510511\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No para huir del presente hist\u00f3rico y distraerme de \u00e9l, sino para ahondar m\u00e1s en \u00e9ste, buscando sus ra\u00edces en el subsuelo permanente de la historia, he acudido a mis recuerdos vivos del pasado pol\u00edtico de Espa\u00f1a. Y digo vivos porque son recuerdos de lo que personalmente vi, o\u00ed y viv\u00ed, como testigo y hasta como actor \u2014aunque fuera de comparsa y \u00faltima fila\u2014, y no de lo que le\u00ed en papeles o mamotretos. A un pasado, sobre todo, de mis veintid\u00f3s a mis treinta y seis a\u00f1os, desde la muerte de Alfonso \u0425II al principio de este siglo, pasando por el ya legendario y casi m\u00edtico 1898. Y he sentido en este recogimiento en mis recuerdos civiles vivos lo que C\u00e1novas del Castillo llam\u00f3 la constituci\u00f3n interna espa\u00f1ola, el sentido de su historia.<\/p>\r\n<p>Me remonto algo m\u00e1s hacia atr\u00e1s: a cuando, despu\u00e9s de haber sido, de ni\u00f1o, testigo de la \u00faltima guerra civil entre ej\u00e9rcitos organizados \u2014pues la guerra civil prosigue\u2014, alboreaba, gracias a ella, mi conciencia civil siendo chico del Instituto de Bilbao. Vino la llamada Restauraci\u00f3n, que no lo fue en lo \u00edntimo la de la monarqu\u00eda borb\u00f3nica. Aquella restauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen en que colabor\u00f3, desde fuera de la monarqu\u00eda, Castelar \u2014como m\u00e1s adelante Azc\u00e1rate\u2014 fue restauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen que hoy llamar\u00edamos de centro. Y hacia aquel r\u00e9gimen empezaron a converger antiguos sedicentes republicanos, posibilistas primero, reformistas despu\u00e9s, a la vez que hac\u00edan de cierta oposici\u00f3n de S. M. titulados republicanos a quienes ninguna prisa les corr\u00eda proclamar la rep\u00fablica. Y era que, en el fondo, en aquella restauraci\u00f3n del liberalismo constitucional y democr\u00e1tico a nadie le interesaba mucho lo de la forma de gobierno. Sobre todo en las que hoy llamamos izquierdas. Ni a los socialistas \u2014internacionalistas\u2014, los de Pablo Iglesias, para los que siempre esa cuesti\u00f3n de la forma de gobierno, por aquellos tiempos, fue secundaria y m\u00e1s bien indiferente. Y en cuanto a las llamadas derechas, a los que hab\u00edan luchado contra la monarqu\u00eda isabelina, y despu\u00e9s contra la saboyana, y luego contra la primera rep\u00fablica espa\u00f1ola, la de 1873, en cuanto a estas derechas...<\/p>\r\n<p>Cuando llegu\u00e9 a esta Salamanca en 1891, a mis veintisiete a\u00f1os de edad, ard\u00edan en toda Espa\u00f1a las disensiones en el seno de aquellas derechas antiliberales. El liberalismo, aquel liberalismo que el presb\u00edtero Sard\u00e1 y Salvany, en un librito \u2014el \u201c\u00e1ureo libro\u201d le llamaban\u2014 por entonces famos\u00edsimo, declar\u00f3 que era pecado, y ser liberal, peor que ser ladr\u00f3n, ad\u00faltero o asesino, aquel liberalismo deb\u00eda de ser su enemigo com\u00fan; pero nunca lograron cuajar bien un frente \u00fanico en contra de \u00e9l. De una parte, integristas; de otra, carlistas; por aqu\u00ed, los puros o netos; por all\u00ed, los \u201cmestizos\u201d \u2014\u201clas honradas masas\u201d, que dijo don Alejandro Pidal, que trat\u00f3 de llevar a la dinast\u00eda alfonsina a los carlistas\u2014, y se discut\u00eda de la \u201ctesis\u201d y de la \u201chip\u00f3tesis\u201d y del \u201cmal menor\u201d. Los genuinos tuvieron <em>L<\/em><em>\u0430 Fe<\/em> y luego <em>La Esperanza <\/em>\u2014\u00a1peri\u00f3dicas, claro!\u2014, pero no llegaron a la caridad. Y <em>El Siglo Futuro<\/em>, siempre futuro.<\/p>\r\n<p>Esta Salamanca era por entonces, cuando yo llegu\u00e9 ac\u00e1, uno de los m\u00e1s activos focos \u2014acaso el m\u00e1s activo\u2014 de las luchas intestinas de la derecha anti-liberal. Desde aqu\u00ed se pontificaba. Y la m\u00e1s destacada figura era la de don Enrique Gil Robles, padre del actual diputado por esta provincia don Jos\u00e9 Mar\u00eda. En el grupo figuraba el padre del actual diputado Lamami\u00e9 de Clairac. Don Enrique guardaba estrecha amistad con don Francisco Giner de los R\u00edos, y su estilo abundaba en dejos krausistas. Se inspiraba aquel grupo en los jesuitas de la Clerec\u00eda, que entonces reg\u00edan en \u00e9sta el Seminario, y se revolv\u00eda, en insidiosa rebeld\u00eda, contra las tendencias pol\u00edticas del prelado, el R. P. C\u00e1mara, agustino. Los agustinos, acusados de palaciegos y de mestizos, se opon\u00edan a los jesuitas, entonces \u201ct\u00e9ticos\u201d \u2014esto es, de la tesis\u2014 o netos, aunque luego han ido a la bolina. Otro obispo agustino ech\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s a los jesuitas del Seminario. Hubo tiempo en que se dec\u00eda que los jesuitas rezaban por la conversi\u00f3n del Papa Le\u00f3n XIII. Y me acuerdo c\u00f3mo, siendo yo ya rector, hube de leerle a Gil Robles (padre), en una sesi\u00f3n de Claustro, un p\u00e1rrafo de uno de sus escritos en que hablaba de los obispos \u201caduladores de los poderes perseguidores de la Iglesia y odiados por su pueblo\u201d. Muy posteriormente conden\u00f3 el Vaticano a la Acci\u00f3n Francesa y a su monarquismo\u2026 est\u00e9tico.<\/p>\r\n<p>Se trataba, como se ve, del reconocimiento del r\u00e9gimen entonces vigente en Espa\u00f1a, del r\u00e9gimen liberal constitucional, y no precisamente la monarqu\u00eda. Pues no me cansar\u00e9 de repetir que no hay que confundir ambas cosas. Aquel r\u00e9gimen de C\u00e1novas y, en cierto modo, de Castelar, y de Azc\u00e1rate, y de Canalejas, el de la ley del Candado y de aquel inocente art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1876, que tanto escandalizaba a aquellos inocentes anti-liberales. Y de don Antonio Maura, el que declar\u00f3 que el liberalismo es el derecho de gentes moderno y a quien, en otro respecto, se le acusaba de filibustero en el Colegio jesu\u00edtico de Deusto. Se trataba del r\u00e9gimen liberal.<\/p>\r\n<p>\u00a1Tiempos aquellos! Pas\u00f3 aquella restauraci\u00f3n, la de la llamada por antonomasia Restauraci\u00f3n, y vino la Regencia, la discreta regencia que dice Romanones \u2014\u00a1y qu\u00e9 bien lo ha dicho!\u2014, y luego vino Alfonso \u0425\u0428, primero adolescente y luego ya adulto. Y la conquista de Marruecos, y el que yo llam\u00e9 el ensue\u00f1o del Vice-Imperio Ib\u00e9rico, y el cambio de r\u00e9gimen. Porque el r\u00e9gimen, el verdadero r\u00e9gimen \u2014no esa superficialidad de monarqu\u00eda o rep\u00fablica\u2014 cambi\u00f3 durante el reinado de Alfonso \u0425\u0428; el r\u00e9gimen que se hab\u00eda inaugurado con la revoluci\u00f3n de setiembre de 1868. Y empez\u00f3 a incubarse la nueva revoluci\u00f3n. Y \u00e9sta estall\u00f3 en 1923 con el golpe de Estado que, de acuerdo con el rey, dio Primo de Rivera. Y fue as\u00ed el rey mismo quien inici\u00f3 la revoluci\u00f3n y, con ella, el advenimiento del r\u00e9gimen actual. Y as\u00ed hemos podido decir que quien ha tra\u00eddo esta rep\u00fablica ha sido el \u00faltimo rey de Espa\u00f1a. Desde luego no los republicanos.<\/p>\r\n<p>Y ahora en que se trata de la consolidaci\u00f3n por reconocimiento del r\u00e9gimen \u2014del r\u00e9gimen, \u00bfeh?, del r\u00e9gimen\u2014 vigente en forma republicana, dejando a un lado insulsas pedanter\u00edas de Renovaci\u00f3n y pueriles lealtades tradicionalistas y sentimentales, brindo estos recuerdos personales de historia perenne e \u00edntima a mi amigo y compa\u00f1ero el hijo del que fue mi compa\u00f1ero y amigo don Enrique Gil Robles, tradicionalista en 1891 cuando llegu\u00e9 yo a esta Salamanca a enfrentarme con \u00e9l desde las columnas de un diario republicano.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_455\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327343345\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>VI.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_456\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00bfQue a d\u00f3nde vamos, lector amigo? \u201cNo \u2014dice otro\u2014, sino a d\u00f3nde nos lleva Dios...\u201d Y un tercero: \u201co el demonio.\u201d Aunque esto viene a lo mismo, pues es con permisi\u00f3n de Aqu\u00e9l. Y t\u00e1cheseme de predestinacionista, pero recordando el principio del libro de Job que hubo de reproducir Goethe al principio de su Fausto. Y ya se sabe a d\u00f3nde llev\u00f3 el demonio, con permiso de Dios, a Job y a Fausto.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue a d\u00f3nde vamos, o mejor, a d\u00f3nde nos lleva la Historia? Presumo, lector amigo, que me motejar\u00e1s de machac\u00f3n \u2014es mi fuerte\u2014 por esto de la Historia, pero es que la Historia es la vida del esp\u00edritu. Y meditarla y contemplarla es vivir espiritualmente y es hacer historia \u00bfHacerla o pensarla? Es igual. Y a\u00fan hay m\u00e1s, y es que un historiador contemplativo escribiendo historia, contando su leyenda, la ha hecho. La ha hecho m\u00e1s que el pol\u00edtico que crey\u00f3 hacerla legislando o armando elecciones. Las m\u00e1s de las batallas ganadas no las gan\u00f3 el general en jefe que dirig\u00eda lo que llaman la acci\u00f3n, sino que las gan\u00f3 el narrador \u2014acaso el poeta\u2014 que hizo creer al pueblo \u2014y entre \u00e9ste al general en jefe\u2014 que las hab\u00eda ganado. Y a un pueblo se le lleva al triunfo o a la derrota por una leyenda.<\/p>\r\n<p>Y no verdad hist\u00f3rica, no, que la historia proceda y se rija por el llamado materialismo hist\u00f3rico. Ni siquiera brot\u00f3 de \u00e9ste el <em>Manifiesto comunista<\/em>, de Marx y de Engels. No brotan de \u00e9l los movimientos econ\u00f3micos-sociales. Hay, es cierto, una explicaci\u00f3n econ\u00f3mica de las Cruzadas, por ejemplo, por debajo de su explicaci\u00f3n pol\u00edtico-religiosa, pero por debajo de su explicaci\u00f3n econ\u00f3mica hay otra, m\u00e1s honda, m\u00e1s entra\u00f1ada, m\u00e1s radical \u2014es decir, m\u00e1s ra\u00edz\u2014, y es una explicaci\u00f3n trasreligiosa, si esto cabe. El hambre, s\u00ed, y el amor, el hambre del individuo y el hambre de la especie, mueven a los hombres y a los pueblos, mas hay por debajo algo m\u00e1s hondo, y es el sentimiento de la personalidad, del \u201cser o no ser\u201d hamletiano. Que no es \u201cvivir o morir\u201d. Y ese sentimiento de personalidad cuando se trata de un pueblo, el sentimiento \u2014y el consentimiento\u2014 de personalidad com\u00fan, de comunidad, es el patriotismo. Y as\u00ed se ve que cuando las Internacionales obreras fundadas en inter\u00e9s de clase se encuentran ante conflictos de personalidades colectivas, de patrias, de comunidades de consentimiento espiritual hist\u00f3rico, esas Internacionales se quiebran. \u201c\u00a1Proletarios de todo el mundo, un\u00edos!\u201d Pero al chocar dos o m\u00e1s pueblos, mejor: dos o m\u00e1s patrias, esos proletarios se desunieron y se fueron los de cada naci\u00f3n con los que hablaban, con los que pensaban, con los que sent\u00edan \u2014hablar es pensar y es sentir\u2014 como ellos, proletarios o no. Y esto, en gran parte, porque eso del proletariado es un mito.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue a d\u00f3nde vamos? \u00a1Ah!, es que esta triste juventud espa\u00f1ola de ahora no est\u00e1 a\u00fan desesperada ni desquiciada, no ha perdido del todo ni esperanza ni quicio, pero est\u00e1 desesperanzada y desenquiciada, se ha salido de su esperanza y de su quicio, porque no cree en ellos. Y el que no cree en su esperanza est\u00e1 en riesgo de perderla. Es lo del gitano: \u201csi, pero ver\u00e1 usted como no viene...\u201d Est\u00e1 desconsolada, pero a\u00fan no desolada. Mas el desconsuelo es camino de desolaci\u00f3n, si una fe no le llega al desconsolado y le da esperanza. Quiero decir, lector amigo, con estos que alguien tomar\u00e1 por retorcimientos conceptuosos y hasta conceptistas \u2014\u00a1y c\u00f3mo duelen!\u2014, quiero decir que nuestra juventud no tiene fe \u2014ni civil ni religiosa\u2014 en Espa\u00f1a; no cree en ella.<\/p>\r\n<p>\u201cHay que hacer patria\u201d; hemos o\u00eddo muchas veces. Pero la patria, la naci\u00f3n, se hace ella sola. Y se deshace. Y se rehace. \u00bfHacemos nosotros historia \u2014esto es: patria\u2014 o nos hace ella a nosotros? \u00a1Hacer, hacer...! La cuesti\u00f3n es pensar, es entra\u00f1arse, es apropiarse lo que se est\u00e1 haciendo. La cuesti\u00f3n es llegar a la afirmaci\u00f3n de la conciencia comunal.<\/p>\r\n<p>Espa\u00f1a, en nuestro caso, es su historia, no la pasada, sino la presente, la siempre presente, la eterna, la que, quer\u00e1moslo o no, estamos viviendo. Y con sus \u00edntimas contradicciones, con su cr\u00f3nica guerra civil. Y hay que vivirla y sentirla as\u00ed hasta contradictoriamente. \u201c\u00a1Vivir su vida!\u201d \u00bfQu\u00e9 es eso, muchacho? Es colocarse, \u201ces llegar\u201d. \u00bfColocarse d\u00f3nde? \u00bfLlegar a d\u00f3nde? \u201cNo, sino vivir\u201d la vida de todos, la vida com\u00fan. La verdad es aquello en que todos convenimos, pero tambi\u00e9n aquello sobre que todos disputamos, \u00bfVerdad o error? \u00a1Qu\u00e9 m\u00e1s da...! Lo peor es aquello en que ni consentimos ni disentimos, porque eso es el vac\u00edo. Y es el vac\u00edo lo que mata para siempre.<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 profunda congoja me causa el examen de esos mozos desesperanzados, desenquiciados, desconsolados! \u00bfHuyen de s\u00ed mismos? No, porque huir de s\u00ed mismo supone estar en posesi\u00f3n de s\u00ed, ensimismado, haberse encontrado, y esos pobres mozos andan busc\u00e1ndose fuera de s\u00ed mismos, enajenados, perdidos en lo de fuera. Y as\u00ed se da el caso triste de que se matriculen en la \u201cUgete\u201d, en la \u201cCenete\u201d, en la \u201cFai\u201d, en la \u201cCeda\u201d, en la \u201cTyre\u201d o en cualquier otro equipo deportivo-pol\u00edtico. Y al fin, cuando se tiene dieciocho a\u00f1os, cuando se es mozalbete de grito de santo y se\u00f1a... \u00bfPero despu\u00e9s? \u00bfDespu\u00e9s?<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1Hay que hacer!, \u00a1hay que hacer!\u201d No, antes pensar y sentir y padecer lo que se est\u00e1 haciendo, lo que nos est\u00e1 haciendo. \u00bfAcci\u00f3n? S\u00ed, muy bien; pero antes pasi\u00f3n. Pasi\u00f3n de padecer. Pensar y sentir lo que otros hacen, lo que otros dicen. \u201cPero es que van tan de prisa...\u201d Cierto; no nos dan ni tiempo para pensar lo que hacen y lo que deshacen. \u00a1Es el cine, el fat\u00eddico cine! Ni ellos saben lo que hacen, por lo cual tendr\u00e1 el Padre que perdonarlos. Es el cine, revolucionario. O mejor la revoluci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, m\u00e1s que cinem\u00e1tica. Y no din\u00e1mica, porque no todo movimiento supone m\u00e1s fuerza que el reposo. \u00a1La fuerza que desarrolla la aguja de la br\u00fajula para no desviarse de su norte! \u00a1La poderosa fuerza de la resistencia quieta! Que es la de la pasi\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Ahora quisiera comentar lo que uno de esos mozos desenquiciados, desesperanzados y desconsolados me dijo una vez de Castelar, de cuya persona y de cuya obra patri\u00f3tica no sab\u00eda \u2014naturalmente\u2014 nada. Nada m\u00e1s que una leyenda confusa y mal\u00e9vola. Era un mozo que, como sus cong\u00e9neres, no ten\u00eda idea, ni aproximada, de la historia espa\u00f1ola de nuestro glorioso siglo XIX, el del liberalismo, palabra nacida en Espa\u00f1a. No pude hacerle comprender c\u00f3mo todo Castelar, Castelar entero, cre\u00eda en su patria y esperaba en ella.<\/p>\r\n<p>Mas de esto otra vez, mozo lector amigo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_457\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103218_2010067226\"><\/a><strong>Sobre el anarquismo espa\u00f1ol<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_458\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510512\"><\/a><em>El Radical<\/em><em> (<\/em><em>C\u00e1ceres<\/em><em>), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Escribo estas l\u00edneas hoy, 11 de diciembre, lunes \u2014d\u00eda sin diarios matutinos\u2014 y cuando no se sabe c\u00f3mo acabar\u00e1 el estallido revolucionario anarcosindicalista, que as\u00ed se le denomina. Y hay que notar que, en rigor, anarquismo y sindicalismo se comportan mal entre s\u00ed. La perfecta anarqu\u00eda no tolera sindicaci\u00f3n. Mas dejando esto, el caso es que el estallido merece examen y meditaci\u00f3n. No por su ideolog\u00eda, sino por su psicolog\u00eda, pues no es cosa de ideas, sino de sentimientos, de alma. Buena o mala, que de esto no se trata ahora. \u00bfQu\u00e9 se proponen esos fan\u00e1ticos, esos energ\u00famenos \u2014es decir, pose\u00eddos o endemoniados\u2014 los m\u00e1s de ellos mozalbetes que queman tiendas, sin saquearlas, incendian una f\u00e1brica de papel, queman archivos y sobre todo iglesias y conventos en cuya quema ning\u00fan provecho material han de sacar?<\/p>\r\n<p>Y les ayudan mujeres que reparten y recogen pistolas en cestas. El movimiento apenas si ofrece caracteres de movimiento estrictamente econ\u00f3mico. La famaso interpretaci\u00f3n materialista de la historia, la de Marx, marra aqu\u00ed.<\/p>\r\n<p>Mas presenta las caracter\u00edsticas de un movimiento religioso. Religioso, s\u00ed, en su m\u00e1s amplio sentido. Hay una eligiosidad del ate\u00edsmo. Y en todo caso, se asemeja a aquellas terribles epidemias medioevales de turbio misticismo demon\u00edaco. Y despu\u00e9s de todo, \u00bfno empieza a reconocerse ya que en el fondo, en el \u00faltimo fondo del bolchevismo moscovita, del fajismo italiano y del nacionalsocialismo germ\u00e1nico hay una ra\u00edz no econ\u00f3mica, sino de sentimentalidad que se puede llamar religiosa?<\/p>\r\n<p>\u00a1Cu\u00e1n otro el sentido del llamado aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, socialismo, el de la U. G. T. y sus casas del Pueblo, con su burocracia conservadora, con su proteccionismo del Estado, con sus jurados mixtos, con toda su abogac\u00eda y su procuradur\u00eda casu\u00edstica, con su reglamentaci\u00f3n de las huelgas!\u2026 La doctrina sindicalista de la acci\u00f3n directa, su rebeli\u00f3n frente al Estado, su consigna de no votar, todo esto le da al sindicalismo anarquista \u2014prescindiendo de lo contradictorio de este enlace\u2014 un car\u00e1cter profundamente apol\u00edtico. Aqu\u00ed no se trata ya de pol\u00edtica, de civilidad, sino de algo m\u00e1s hondo y m\u00e1s primitivo y m\u00e1s originario, acaso de m\u00e1s reacci\u00f3n \u2014en su mayor parte subconsciente y hasta inconsciente\u2014 contra la civilidad y por ende contra la civilizaci\u00f3n. Es lo que en un tiempo se llam\u00f3 en Rusia nihilismo \u2014\u201cnadismo\u201d, podr\u00edamos decir\u2014 que tiene raigambre religiosa. Y es lo que hace que aparte del deber que tiene el Poder p\u00fablico, el Gobierno, de sofocar estos estallidos para salvar en lo posible la civilizaci\u00f3n, la convivencia civil hist\u00f3rica, conviene que todos meditemos en las ra\u00edces \u00faltimas y profundas que los producen. Es una enfermedad de la civilizaci\u00f3n, acaso cong\u00e9nita en \u00e9sta, es algo hondamente arraigado en la conciencia colectiva o comunal.<\/p>\r\n<p>Y viniendo a nuestra propia civilizaci\u00f3n, en la espa\u00f1ola, y a lo que se ha llamado nuestro individualismo, conviene recordar que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, nunca prendi\u00f3 el genuino socialismo \u2014en rigor gregario o reba\u00f1ego\u2014 en el alma de nuestro pueblo. Y menos la pedanter\u00eda marxista \u2014lo pedante que fue Marx se nota en sus arremetidas a Proudhon\u2014 con aquello del socialismo\u2026 \u00a1cient\u00edfico! El de Proudhon, el noble utopista, se nos pegaba mejor. Proudhon fue quien m\u00e1s influy\u00f3 en Pi y Margall. Y cuando la escisi\u00f3n entre Marx, el jud\u00edo alem\u00e1n pedantesco, y Bakunin, el hidalgo ruso so\u00f1ador, el anarquista, los m\u00e1s de los delegados espa\u00f1oles se fueron con el ruso anarquista y so\u00f1ador. Y m\u00e1s tarde, \u00bfqui\u00e9n no recuerda el \u00e9xito enorme que tuvo entre nosotros <em>La conquista del pan<\/em>, aquel librito del pr\u00edncipe Kropotkine, que ha sido uno de los m\u00e1s le\u00eddos en Espa\u00f1a? En cambio, \u00bfqui\u00e9n ha podido leer aqu\u00ed <em>El Capital<\/em> de Carlos Marx? Nuestros sedicentes marxistas no le conocen mejor que conocen las Sagradas Escrituras nuestros sedicentes cristianos. Y a\u00fan recuerdo que aquel pobre Felipe Trigo, el novelista, tan espa\u00f1ol, se dio a inventar un socialismo individualista o no s\u00e9 si se llam\u00f3 individualismo socialista, que es igual.<\/p>\r\n<p>Fue aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, donde un escritor m\u00edstico, el franciscano Fray Juan de los \u00c1ngeles, dijo lo de: \u201cYo para Dios, Dios para m\u00ed y no m\u00e1s mundo\u201d, f\u00f3rmula la m\u00e1s expresiva y la m\u00e1s vigorosa del individualismo religioso. Y aun que no crean o m\u00e1s bien crean no creer en Dios, el esp\u00edritu de esa f\u00f3rmula late en nuestro anarquistas. Que en el fondo no son m\u00e1s que unos desesperados. Desesperados a la espa\u00f1ola. Que no sin raz\u00f3n nuestro vocablo \u201cdesesperado\u201d \u2014en forma de \u201cdesperado\u201d\u2014 ha pasado a otros idiomas europeos.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Quiere decir que sin desatender a atajar el mal exterior, las manifestaciones revolucionarias de este estado de nuestra alma colectiva, conviene meditar en el estado mismo y no condenarlo ni canonizarlo de ligero. En ese furor, a primera vista inexplicable, de darse a quemar iglesias y conventos, a perseguir a los religiosos, \u00bfqui\u00e9n nos dice que no haya un fen\u00f3meno de desesperaci\u00f3n? Desesperaci\u00f3n de fe. No me sorprender\u00eda ver luego a uno de esos incendiarios meterse de monje en un convento. Los anarquistas, los solitarios, los sin Dios ni rey ni jefe, suelen como los otros solitarios \u2014\u201cmonachi\u201d, monjes\u2014 formar monasterio. \u00bfQu\u00e9 es la F. A. I. sino un monasterio espiritual sin domicilio?<\/p>\r\n<p>Ya s\u00e9 que a muchos de mis lectores \u2014a los m\u00e1s\u2014 les parecer\u00e1 todo esto cavilaciones de otro solitario obsesionado, pero insisto en que si lo m\u00e1s de nuestro socialismo burocratizado, reglamentado, pedantizado, no es m\u00e1s que pol\u00edtica \u2014y de ordinario la m\u00e1s baja pol\u00edtica, la electorera y parlamentaria\u2014, nuestro anarquismo guarda un fondo de religiosidad desesperada. Y este fondo puede producir las m\u00e1s sorprendentes transformaciones. O si se quiere conversiones. Cond\u00e9nese, s\u00ed, es lo natural y lo debido, la manifestaci\u00f3n externa del hondo estado de conciencia desesperada, pero no se deje de meditar en \u00e9ste, y adem\u00e1s no se deje de mirar con respeto, a las veces con admiraci\u00f3n, los hero\u00edsmos que produce. No nos atengamos demasiado a las ramploner\u00edas corrientes de los moralistas sociales que con tronar contra las lecturas perniciosas y las predicaciones extremistas \u2014empleo este huero t\u00e9rmino por conformarme al uso hoy vulgar, y que no se me achaque el que no escriba para todos\u2014 creen que con eso han hecho algo \u00fatil al bien com\u00fan. Creo que sin esas lecturas, sin esas predicaciones, el fondo de desesperaci\u00f3n anarquista y con \u00e9l la fe y la esperanza en el ensue\u00f1o ut\u00f3pico de una futura sociedad an\u00e1rquica habr\u00edan siempre brotado del alma de nuestro pueblo.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 le falta a \u00e9ste, a nuestro pueblo?<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_459\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103220_2010067226\"><\/a><strong>Machaqueo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_460\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510513\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p class=\"right\"><em>A Don Miguel Maura<\/em><\/p>\r\n<p>Continuando mi lectura de la <em>Historia literaria del sentimiento religioso en Francia desde las guerras de religi\u00f3n hasta nuestros d\u00edas<\/em>, del abate Bremond, que fue de la Academia Francesa, llegu\u00e9 a cuando trata de aquel Dom Marlene, benedictino de la Congregaci\u00f3n de San Mauro que escribi\u00f3 la vida de aquel otro benedictino que fue Dom Claudio Martin. Y me encontr\u00e9 (p\u00e1gina 179 del tomo VI) con esto: \u201cVolver a encontrar as\u00ed sus propios pensamientos, sus sentimientos, en los textos antiguos es toda la poes\u00eda de los Mauristas.\u201d Claro est\u00e1 que estos mauristas son los eruditos benedictinos de San Mauro; pero esa coincidencia verbal me sirvi\u00f3 de eslab\u00f3n de arranque para una cadena de reflexiones.<\/p>\r\n<p>Con aquellos religiosos mauristas franceses del siglo XVII se puede, en algunos respectos, cotejar nuestros m\u00e1s que religiosos pol\u00edticos tradicionalistas del siglo XIX y aun de \u00e9ste. Tambi\u00e9n es su poes\u00eda volver a encontrar sus propios pensamientos, sus sentimientos, en textos antiguos, aunque, con harto deplorable frecuencia, muy mal interpretados y no siempre bien le\u00eddos. Su dechado ha sido don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, maurista en el sentido antedicho, o sea tradicionalista. Aunque para los netos y puros tradicionalistas, para los no mestizos, pecara un poco del otro maurismo, del de don Antonio Maura, el que declar\u00f3 que el liberalismo es el derecho de gentes moderno. Y ahora voy a contar un pasillo caracter\u00edstico y que nos viene al pelo.<\/p>\r\n<p>Tuve un amigo, Jos\u00e9 Mar\u00eda Soltura, curios\u00edsimo de cosas de esp\u00edritu, el que llev\u00f3 a Bilbao a Ibsen, a Strindbeng, a Nietzsche, cuando aun no hab\u00edan apenas llegado a Madrid. Le interesaba mucho la vida religiosa y la monacal, no siendo creyente cat\u00f3lico. Y una vez que se paseaba por las afueras de Bilbao, en Bego\u00f1a, cerca de la c\u00e1rcel de Larrinaga, se le ocurri\u00f3 pedir visitar un gran convento de frailes que por all\u00ed se alza y que hemos visto levantar. Llam\u00f3 a la porter\u00eda, manifest\u00f3 al lego portero su deseo y \u00e9ste fue a comunic\u00e1rselo al prior. Lleg\u00f3 \u00e9ste, curioso del motivo que llevara a mi amigo a la visita y acaso sospechando si le habr\u00eda tocado la gracia o ir\u00eda a encargar algunas misas. Fuele mostrando la casa y tratando de sonsacarle sus sentimientos. Llegaron a la librer\u00eda, y el fraile, mostr\u00e1ndole el estante que guardaba las obras de los Santos Padres, le dijo solemne extendiendo la diestra: \u201c\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 todo!\u201d Volvi\u00f3se Soltura a escudri\u00f1ar lo dem\u00e1s y, se\u00f1alando un libro, dijo: \u201cVeo que tienen ustedes tambi\u00e9n a fray Ceferino Gonz\u00e1lez.\u201d El cardenal dominicano. El fraile, que no era dominico, contest\u00f3: \u201cS\u00ed; es un gran te\u00f3logo, tomista y buen apologista.\u201d A lo que mi amigo: \u201cS\u00ed, pero...\u201d No bien oy\u00f3 el fraile no dominico este \u201cpero...\u201d, cuando se le encendi\u00f3 la cara, sac\u00f3 otro libro de la estanter\u00eda, se lo puso sobre la palma de la mano izquierda y, dando sobre \u00e9l con los nudillos de la derecha, exclam\u00f3: \u201cUsted lo ha dicho, usted lo ha dicho; \u00e9se transige con el liberal, pero \u00e9ste le machaca, le machaca, le machaca...\u201d No supo mi amigo qui\u00e9n era aquel que machacaba, machacaba y machacaba al liberal con quien transig\u00eda el cardenal R. P. fray Ceferino Gonz\u00e1lez, O. P. Que hasta transigi\u00f3 con el transformismo darwiniano, como m\u00e1s adelante el P. Arintero, tambi\u00e9n dominico.<\/p>\r\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces hemos tenido que acordarnos de aquel \u201cle machaca, le machaca, le machaca\u201d! Al liberal, se entiende. Y nuestros mauristas, los de don Antonio Maura, no machacaban al liberal, como quer\u00edan nuestros tradicionalistas, mauristas en el sentido franc\u00e9s del siglo XVII. Don Antonio Maura transigi\u00f3 con la dinast\u00eda liberal borb\u00f3nica; fue lo que hace cuarenta a\u00f1os se llamaba un mestizo. Transigi\u00f3, siendo cat\u00f3lico, con el r\u00e9gimen liberal.<\/p>\r\n<p>Y con esto nos encontramos, otra vez, con el r\u00e9gimen liberal, del liberalismo, que es pecado \u201cen todos sus grados y matices\u201d, que dec\u00eda Sarda y Salvany, el autor del \u201c\u00e1ureo librito\u201d. Y con ese r\u00e9gimen no cabe transigencia por parte de los netos tradicionalistas, sino machacarle. Y machacar al liberal<\/p>\r\n<p>Machacar al liberal y no al liberalismo; porque en esos que dicen sentir como un deber patri\u00f3tico el no acatar sino por forma e interinamente el r\u00e9gimen \u2014el liberal, se entiende\u2014, en esos el resorte de acci\u00f3n pol\u00edtica es un resorte de resentimientos personales. Se trata de cobrarse de adversidades individuales: se trata de represalias; se trata de desquite. \u00bfColaborar con los del r\u00e9gimen? \u00a1Jam\u00e1s! \u00a1Machacarlos, machacarlos, machacarlos! Son tradicionalistas\u2014y no me refiero precisamente a los que espec\u00edficamente se denominan as\u00ed y antes carlistas\u2014, y la tradici\u00f3n de nuestras guerras civiles ha sido \u00e9sa \u2014de una parte y de otra\u2014: machacar, machacar y machacar. \u00a1Y con qu\u00e9 machos!<\/p>\r\n<p>\u00bfQue a ellos, a esos tradicionalistas, a los del otro r\u00e9gimen, se les ha machacado en el que llaman el ominoso bienio de una manera muy... tradicional? \u00a1Claro que s\u00ed! Se dej\u00f3 incendiar conventos e iglesias y hasta se excus\u00f3 los incendios, pues los conventos no val\u00edan la vida de un buen petrolero; se confisc\u00f3, con crimen de Estado y contra justicia, los bienes de una Compa\u00f1\u00eda disuelta; se aplic\u00f3, sin proceso regular y sin expedientes justificativos, una ley llamada de defensa; se llam\u00f3 revoluci\u00f3n a lo que no era m\u00e1s que machaqueo; se insult\u00f3 al adversario y se le calumni\u00f3...; todo esto es, desgraciadamente, hist\u00f3rico, pero... Aqu\u00ed lo del fraile al \u201cpero\u201d de Soltura: \u201c\u00a1Usted lo ha dicho; \u00e9se transig\u00eda con el liberal, pero \u00e9ste le machaca, le machaca, le machaca!...\u201d<\/p>\r\n<p>No, no es restauraci\u00f3n, no es renovaci\u00f3n de tradiciones lo que esos supuestos renovadores buscan, sino venganza y desquite. Y vuelta, s\u00f3lo que del otro lado, al machaqueo de las llamadas responsabilidades. \u00bfSer\u00e1 que aquello que C\u00e1novas del Castillo llam\u00f3 la constituci\u00f3n interna de Espa\u00f1a no sea m\u00e1s que el estado de permanente guerra civil? \u00bfDe esta guerra civil que aquel antiguo republicano \u2014de los primeros, en orden de tiempo, en Espa\u00f1a\u2014 que fue Romero Alpuente declaraba ser \u201cun don del cielo\u201d? \u00bfSer\u00e1 que hay siempre que declarar a alguien fuera de la ley?<\/p>\r\n<p>Y vea usted, mi querido amigo Miguel Maura, c\u00f3mo de aquellos mauristas franceses del siglo XVII, de aquellos benedictinos tradicionalistas de la Congregaci\u00f3n de San Mauro, hemos venido por los mauristas de su padre de usted, don Antonio, los que transig\u00edan con el liberal, a parar a estos renovadores y restauradores a quienes en el fondo apenas si algo se les da de tradici\u00f3n, ni de liberalismo, ni de reg\u00edmenes, sino de machaqueos y de desquites. \u00a1Y Espa\u00f1a... que se hunda!<\/p>","rendered":"<h1 id=\"heading_id_306\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9466_326747388\"><\/a><strong>1933<\/strong><\/h1>\n<h2 id=\"heading_id_307\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103100_2010067226\"><\/a><strong>La ciudad de Henoc<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_308\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Y conoci\u00f3 Ca\u00edn a su mujer, la cual concibi\u00f3 y pari\u00f3 a Henoc, y edific\u00f3 una ciudad y llam\u00f3 el nombre de la ciudad del nombre de su hijo Henoc.<\/p>\n<p class=\"right\">(<em>G\u00e9nesis<\/em>, cap. IX, v. 17.)<\/p>\n<p>\u201cLa historia del g\u00e9nero humano es la guerra\u201d, escrib\u00eda hace poco al comienzo de un escrito Winston S. Churchill. Lo que nos record\u00f3 aquello otro de Treitschke de que la guerra es la pol\u00edtica por excelencia. Y lo de nuestro Romero Alpuente, el \u201ccomunero\u201d de hace un siglo, de que la guerra civil \u2014o la revoluci\u00f3n, que es igual\u2014 es un don del cielo. La cual, seg\u00fan la leyenda judeo-cristiana, empez\u00f3 con el asesinato fraternal de Abel por su hermano Ca\u00edn, que abri\u00f3 la lucha de clases. Abel era, seg\u00fan ese mito, pastor, y Ca\u00edn labrador, pero acaso sea m\u00e1s acertado decir que la raza o clase abelita, aquella de que Abel es s\u00edmbolo, era la campesina, y la cainita era la urbana, la ciudadana, la murada, pues fue Ca\u00edn quien, seg\u00fan el relato b\u00edblico, edific\u00f3 la primera ciudad, la de Henoc. Y en ella, en la m\u00edtica y simb\u00f3lica ciudad de Henoc, empez\u00f3 a organizarse la masa, a amurallarse, a someterse al mando de un jefe, de un mand\u00f3n, cacique o d\u00e9spota. Y a someterse para organizar batidas, guerras, revoluciones. \u00bfY qu\u00e9 es lo que le llevaba a plegarse a disciplina b\u00e9lica? \u00bfHambre?, \u00bfgana de gloria?, \u00bfde libertad?, \u00bfde justicia?, \u00bfo qu\u00e9? En el fondo, envidia, el sentimiento de masa, macizo, democr\u00e1tico, que lleva al hombre a doblegarse a servidumbre, el resorte de la servilidad. Y da vivas a las cadenas, y si rompe unas es para forjar con sus eslabones otras.<\/p>\n<p>\u201cHomo homini lupus\u201d: \u201cel hombre, un lobo para el hombre\u201d, corre el consabido refr\u00e1n. Pero acaso sea m\u00e1s al caso decir que \u201chomo homini agnus\u201d el hombre, un cordero para el hombre. Que no debi\u00f3 de haber comenzado la servidumbre y la tiran\u00eda, porque uno, el que se sent\u00eda tirano, sujet\u00f3 al otro haci\u00e9ndole siervo, sino porque \u00e9ste, el que se sent\u00eda siervo, d\u00e9bil, se ofreci\u00f3 como v\u00edctima al otro, haci\u00e9ndole tirano. Es la masa, que teme la responsabilidad, la que hace al mand\u00f3n, es el reba\u00f1o el que hace al pastor, son las ranas las que piden rey a J\u00fapiter. El instinto m\u00e1s hondo del hombre es corderil y no el lobuno. El hombre de masa, de clase, de sociedad si se quiere, apetece ser sometido. La libertad le es una carga insoportable; no sabe qu\u00e9 hacer con ella. Y forja la que Nietzsche llamaba \u201cmoral de esclavos\u201d. Su fondo, el resentimiento, la envidia. Esa envidia \u2014el \u201cphthonos\u201d griego\u2014 en que vio, con su clara mirada, \u041d\u0435\u0433\u00f3doto el fundamento de la tragedia de la historia. Y en que tan hondo cal\u00f3, en tierras de Don Quijote, nuestro Quevedo.<\/p>\n<p>La historia llamada sagrada por antonomasia, la mitolog\u00eda b\u00edblica, nos ense\u00f1\u00f3 que Ca\u00edn mat\u00f3 a su hermano Abel por envidia de su virtud, de ser preferido por Jehov\u00e1. Ah, pero es que la envidia suele ser, en cierto modo, mutua o rec\u00edproca; es que el envidiado suele darse a provocar la envidia del envidioso, a darle envidia; es que el perseguido busca que se le persiga; es que el atacado de man\u00eda \u0440\u0435rs\u0435cutoria incita a la man\u00eda perseguidora del otro. Es que en las democracias las masas de instintos reba\u00f1egos no hacen sino azuzar a los solitarios de instintos lobunos. \u00bfDe qu\u00e9 parte est\u00e1 la envidia?<\/p>\n<p>\u00a1El solitario! Imposible vivir en soledad, y menos en la ciudad de Ur, en la ciudad, en la fundaci\u00f3n de los pobres cainitas. Zaratustra, el de Nietzsche, se retir\u00f3 solitario al monte; el Cristo, el del Evangelio, antes de emprender su misi\u00f3n publica, se retir\u00f3 al desierto, a ser tentado por Satan\u00e1s; huy\u00f3 luego de las turbas cuando quisieron proclamarle rey, y muri\u00f3 al cabo solo, solitario, y de pie, colgado de un le\u00f1o en cuya cabecera le nombr\u00f3, por irrisi\u00f3n, rey un pretor romano. Y desde entonces inri \u2014I. N. R. I.\u2014 esto es: \u201c\u00a1viva Cristo rey\u201d! quiere decir burla, v. gr., \u201cle han puesto el inri\u201d. \u00a1Solitario! El verdadero es el anacoreta, el ermita\u00f1o; si se re\u00fanen varios \u2014\u201cmonachi\u201d, monjes\u2014 fraguan comunidad de solitarios, monasterio, y surge Henoc, la ciudad cainita. Ni hay mayor incubadora de envidias que un monasterio; la envidia, en forma de acedia, es la ro\u00f1a mon\u00e1stica. \u00a1Aquel terrible drama de Verhaeren, el poeta belga, en un monasterio y en que s\u00f3lo figuran varones, solitarios, es decir, solteros, sacudidos por la pasi\u00f3n mon\u00e1stica, cainita y abelita a la vez! Cuando Robinson \u0421ruso\u0435 dio en la playa de su isla desierta con la huella de un pie desnudo de hombre, dedos, tal\u00f3n, par\u00f3se como herido por un rayo \u2014\u201cthundertruck\u201d\u2014, escuch\u00f3 y mir\u00f3 en torno sin o\u00edr ni ver a nadie, recorri\u00f3 la playa y volvi\u00f3se a su madriguera aterrado, confundiendo \u00e1rboles y matas, figur\u00e1ndose cada tronco un hombre, lleno de antojos y de ag\u00fceros.<\/p>\n<p>Aquel hombre que gust\u00f3 todas las hieles y las heces de la pasi\u00f3n b\u00e1sica social; aquel hombre que fue encarcelado y perseguido por el Santo Oficio de la Envidia democr\u00e1tica \u2014don Marcelino habl\u00f3 de la democracia frailuna espa\u00f1ola; aquel Fray Luis de Le\u00f3n que ansiaba huir del mundanal ruido a seguir la oscura senda de los pocos sabios que en el mundo han sido; aquel hombre de cristiana libertad \u00edntima que tan entra\u00f1ables acentos encontr\u00f3 para imprecar e increpar a la ley cabezuda que, seg\u00fan San Pablo, hace el pecado; aquel anarquista agustiniano que s\u00f3lo descansaba en contemplar la noche serena tachonada de estrellas, encontr\u00f3 en una f\u00f3rmula suprema\u2014en octos\u00edlabo\u2014el lema de la inalcanzable perfecci\u00f3n del hombre: \u201cni envidiado ni envidioso\u201d. Ni aquejado de la envidia pasiva, la de buscar ser envidiado, ni de la activa, la de envidiar.<\/p>\n<p>\u00a1El desprecio \u2014a las veces odio\u2014 que los grandes mandones, los grandes d\u00e9spotas, han sentido por sus mandados, por sus dominados! As\u00ed suelen vengarse los que se ven forzados a oprimir a los que, por envidia, piden opresi\u00f3n. Y la piden todas las masas reba\u00f1egas que reniegan de la libertad en rendici\u00f3n a la disciplina. Atacadas de man\u00eda persecutoria colectiva, de envidia demag\u00f3gica pasiva, la de creerse y quererse enviados, reniegan de la libertad para poder perseguir\u2014con achaque de defensa\u2014, pues la envidia pasiva se hace activa. \u201cY muera el que no piense igual que pienso yo.\u201d Que no piensa<\/p>\n<p>Todas estas sombr\u00edas reflexiones sobre el lecho tenebroso de la sociabilidad civil humana, de nuestra Henoc, me las he hecho no s\u00e9 bien desde cu\u00e1ndo, acaso desde que tenga uso de raz\u00f3n civil, que me apunt\u00f3 en medio de una fratricida guerra civil \u2014toda guerra es civil y arranque de civilizaci\u00f3n\u2014; pero se me han enconado ahora en que se encona la lucha y sentimos a los campesinos, a los abelitas, con sus lobos y sus jabal\u00edes, y de otro lado a los ciudadanos, a los cainitas, con sus perros y sus puercos, y que todos son unos, Y al ver que al Cristo, que muri\u00f3 por todos, por los unos y por los otros, solitario y de pie, se le vuelve a poner, por los unos y por los otros, el inri. Y al meditar que la descansada vida del que huye del mundanal ruido no es sino huir de la vida hacia la muerte, \u00fanico descanso final y acabado.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ni envidiado ni envidioso!\u201d Pero, Dios m\u00edo de mi alma, hay que vivir en sociedad y perpetuarla, y para ello hay que vivir \u2014\u00a1terrible sino!\u2014 envidiado y envidioso.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_309\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103102_2010067226\"><\/a><strong>Profec\u00edas<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_310\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103104_2010067226\"><\/a><em>La Voz Valenciana, 13 de enero de 1933<\/em><\/h3>\n<p>\u201cNo esfuerzo la pureza de mi verdad por mi reputaci\u00f3n; s\u00f3lo, porque, cuando m\u00e1s all\u00e1 de mi sepultura y apartada de los sucesos hablare en vuestros desinios, mi pluma por cre\u00edda pueda ser provechosa, y me deb\u00e1is muerto y olvidado el desenga\u00f1o y la advertencia.\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed escrib\u00eda \u201ca los se\u00f1ores pr\u00edncipes y reyes que suceder\u00e1n a los que hoy son en los afanes deste mundo\u201d, aquel profeta espa\u00f1ol que fue don Francisco de Quevedo Villegas, y lo escrib\u00eda la frente de sus \u201cgrandes anales de quince d\u00edas: historia de muchos siglos que pasaron en un mes\u201d, y lo escrib\u00eda preso en la Torre de Juan Abad, en mayo de 1621. Y preso\u2026 oig\u00e1mosle: \u201cYo me hall\u00e9 en estado que atrev\u00ed a pedir mis causas y no me las dieron ni repararon en confesar que me castigaban de memoria.\u201d Por raz\u00f3n de Estado, \u00a1claro es!, por otivos pol\u00edticos, en virtud de una cierta ley de defensa del reino \u2014Inquisici\u00f3n civil\u2014 y la raz\u00f3n de Estado\u2026, pero volvamos a o\u00edr al profeta: \u201cNo hay cosa m\u00e1s diferente que Estado y conciencia, ni m\u00e1s profana que la raz\u00f3n de Estado.\u201d Dir\u00edamos que m\u00e1s injusta.<\/p>\n<p>\u00bfProfeta Quevedo? \u00a1Profeta, s\u00ed! Que profeta no es propiamente el vaticinador, el adivino del porvenir, sino el que les descubre a los dem\u00e1s la raz\u00f3n \u2014o la sinraz\u00f3n\u2014 de lo que ha pasado, el historiador. El historiador y no el cronista, no el reportero. Porque los hombres no suelen enterarse de lo que pasa ante sus ojos, entre sus manos, sino cuando un vidente \u2014un profeta\u2014 se lo revela. Y Quevedo, el que tan hondo cal\u00f3 en la envidia \u2014\u201dest\u00e1 flaca porque muerde y no come\u201d, dijo\u2014 dej\u00f3 para ense\u00f1anza de los que le siguieran \u201cdesenga\u00f1o y advertencias\u201d. Y esto es lo que suele llamarse filosof\u00eda de la historia, y que es propiamente historia y lo otro cuento.<\/p>\n<p>\u201cLa filosof\u00eda de la historia es el arte de vaticinar lo pasado\u201d, se ha dicho. Al primero a quien se lo o\u00ed decir fue a don Juan Valera. Lo dec\u00eda en tono y tenor de zumba, pero \u00e9l, Valera, vaticin\u00f3 no pocas cosas pasadas en tu tiempo y despu\u00e9s que pasaron. Les desentra\u00f1\u00f3 el sentido. Lo dem\u00e1s, \u00bfesas profec\u00edas de pitonisas o de pol\u00edticos que hacen de pitonisos? Eso ni es hacer profec\u00eda, ni es hacer historia.<\/p>\n<p>\u00bfQue cuando ser\u00e1n las elecciones municipales y cu\u00e1ndo las a Cortes? \u00bfQue si el sufragio se acostar\u00e1 a la derecha o a la izquierda? \u00bfQue quien presidir\u00e1 el Gobierno de la Rep\u00fablica dentro de un a\u00f1o? \u00a1Bah!, todo eso, ni es profec\u00eda, ni es historia, ni tiene importancia. Podr\u00e1 interesar a los acuciosos de su provecho, a los que se dediquen, como a profesi\u00f3n de logro, a la pol\u00edtica, pero no debe interesar a los que sientan que un pueblo, como un individuo, debe estar haciendo de continuo examen de conciencia. En el caso de un pueblo, examen de conciencia colectiva.<\/p>\n<p>A los ciudadanos de conciencia civil \u2014de conciencia civil colectiva\u2014 de sentido de solidaridad civil conciente, no les debe importar husmear lo que vaya a pasar dentro de un mes o de un a\u00f1o, por d\u00f3nde han de soplar los vientos de la fortuna, sino que debe importarles darse cuenta clara de lo que ha pasado por ellos. No es la cosa qu\u00e9 es lo que vamos a hacer, sino qu\u00e9 es lo que hemos hecho. Ni hay m\u00e1s terrible estribillo que el de \u201ca lo hecho, pecho\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1\u201dA lo hecho, pecho\u201d! Hay otra versi\u00f3n de este aforismo popular y es aquella cuarteta de \u201cLas mocedades del Cid\u201d, de Guill\u00e9n de Castro, a la que tanto curso dio hace unos a\u00f1os el que ahora, lector, te habla aqu\u00ed de profec\u00edas. La cuarteta dice: \u201cProcure siempre acertarla \/ el honrado y proncipal. \/ Pero si la acierta mal \/ defenderla y no enmendarla.\u201d Y de hecho se obstinan honrados y principales en defender y no enmendar leyes de Defensa, aun convencidos de que acertaron mal al establecerlas bajo el peso de un p\u00e1nico irreflexivo. Y se obstinan en aplicarlas castigando de memoria. Y a las veces de olvido.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 debe importarle a uno el que los menguados de \u00e1nimo le achaquen que con profec\u00edas de lo pasado, con desentra\u00f1amiento de intenciones, con obra de historiador, busca lograr tal o cual efecto de lo que llaman maniobra pol\u00edtica, si lo que realmente busca es alumbrar la conciencia civil colectiva y mover a enmienda a los que la gobiernan? Moverles a enmendarla en vez de defenderla.<\/p>\n<p>\u00bfQue qu\u00e9 partidos formar\u00e1n en el Gobierno de aqu\u00ed a un a\u00f1o? Esto no importa a lo sumo sino a los partidarios, y acaso ni a estos. Los programas se reducen a nombres y luego los nombres a f\u00f3rmulas casi algebraicas. P.R.R.; P.R.R.S.; F.A.I.; C.N.T.; F.I.R.O\u2026.; y as\u00ed sucesivamente. \u00a1Qu\u00e9 simb\u00f3lico es todo esto! Y todas esas f\u00f3rmulas nos recuerdan unas veces el R.I.P. y otras el I.N.R.I. La I. y la D. por ejemplo, lo mismo pueden querer decir izquierda y derecha, que cualesquiera otras denominaciones que empiecen por I. y por D. Y aun queriendo decir Izquierda y Derecha, no quieren decir nada claro y concreto. Pues para monserga, eso de izquierdismo y derechismo. Denominaciones que carecen de sentido hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>\u00bfProfec\u00eda? La profec\u00eda hoy consiste en desentra\u00f1ar el sentido que tuvo el acto del d\u00eda 14 de abril de 1931, y que puede querer decir rep\u00fablica para los que se declaran republicanos. Aquel acto no tuvo m\u00e1s programa conciente que derribar la monarqu\u00eda que se apoy\u00f3 en la dictadura. Despu\u00e9s se les ocurri\u00f3 a los agentes lo de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_311\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103106_2010067226\"><\/a><strong>E<\/strong><strong>l \u201cColegio de Pablo Iglesias\u201d<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_312\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458460\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1Aquel nuestro Madrid de hace medio siglo, gran caracol urbano con sus callejas laber\u00ednticas! Hoy, como una gran concha, va tendi\u00e9ndose, abri\u00e9ndose hacia el campo, hacia la Sierra, a rusticarse. Se sale de la Puerta del Sol en busca del sol del campo libre, de las afueras, donde se adentra en naturaleza. El antiguo manolo, luego chulo, se ateza al aire serrano. Su urbanidad se hace naturalidad.<\/p>\n<p>Fu\u00edmonos Fuencarral \u2014el pueblo\u2014 arriba por la carretera que lleva a Miraflores de la Sierra, junto a la l\u00ednea de Colmenar el Viejo. Y se nos iba ensanchando el cielo de Castilla. Hasta llegar al nuevo Hospicio provincial, hoy Colegio de Pablo Iglesias, que en hospicio urbano, madrile\u00f1o, se cri\u00f3 y forj\u00f3 sus nobles pasiones. All\u00ed, junto a ese Colegio, casi ci\u00f1\u00e9ndolo, un espl\u00e9ndido parque, un nobil\u00edsimo encinar castellano. De encinas la mayor parte j\u00f3venes. Una sede de serenidad. Al pie de las encinas, en el monte bajo, jaras y alg\u00fan otro matojo. El cielo parece apu\u00f1ar a las encinas. En el fondo, la Sierra del Guadarrama, a la que creer\u00eda uno poder tocar, ahora tocada de nieves, de pureza. Y piensa uno que ma\u00f1ana otro d\u00eda \u2014pronto\u2014 los no ya hospicianos, sino colegiales de Madrid, podr\u00e1n cunar sus sue\u00f1os infantiles entre encinas, so\u00f1ar cara al cielo de d\u00eda, ba\u00f1ando en azul las ni\u00f1as de los ojos, o ver pasar las nubes y descansar las nieves de la cumbre por entre el follaje prieto de la encina, y as\u00ed hojear a \u00e9sta, que es tambi\u00e9n un libro. Y luego siente uno su peso contra la tierra \u2014que es sentir el peso de la tierra contra uno\u2014 y que el sue\u00f1o se ha hecho tierra, esto es: sue\u00f1o palpadero, asidero. \u00a1Qu\u00e9 lejos estar\u00e1 este colegial de la villa, qu\u00e9 lejos de aquel pobre hospiciano, del \u201chijo de la parroquia\u201d! Entre su Colegio y la Sierra apenas se interpondr\u00e1n viviendas, ni tejados, ni ese, en el fondo, triste paisaje urbano. Ni de noche matar\u00e1n reverberos de luz el\u00e9ctrica a la luz de las estrellas. \u00bfHay quien entre calles \u2014y menos un ni\u00f1o\u2014 se pare a contemplar el Carro, la Bocina, la Silla de la Reina, las Tres Mar\u00edas o las Siete Cabrillas? \u00bfEs que desde la calle de Fuencarral, la del antiguo Hospicio, pod\u00eda nadie, chico o grande, quedarse mirando a Sirio?<\/p>\n<p>Recordaba all\u00ed, en aquel encinar que recuerda a los de Salamanca, un paseo que por las afueras de esta ciudad, hacia Zamora, en medio de la Armu\u00f1a, di \u2014\u00a1hace ya tantos a\u00f1os!\u2014 con Pablo Iglesias. Habl\u00e1bamos de lo que a \u00e9l le llenaba el \u00e1nimo, de la llamada cuesti\u00f3n social, pero a partir de ello del sentido mismo de la civilizaci\u00f3n. Y trataba yo de descubrir lo que en aquel esp\u00edritu eminentemente \u2014iba a decir que exclusivamente\u2014 pol\u00edtico, poco o nada metaf\u00edsico \u2014no digo religioso\u2014, podr\u00eda haber de sentido de la naturaleza. No parec\u00eda tener ojos para el campo, para la verdegueante llanada henchida de cielo. Y recordando aquella y otras conversaciones con \u00e9l me doy cuenta del fondo urbano, callejero y no campero, de sus ideales de redenci\u00f3n obrera. Aquel hombre \u2014todo un hombre\u2014 hab\u00eda sentido crecer su alma de ni\u00f1o apretada entre sombras de calles y entre muros de un hospicio. \u00a1Y luego su oficio, el de cajista, eminentemente urbano, y&#8230; en qu\u00e9 imprentas! \u00a1Y en el Madrid de entonces! Que al fin en otras ciudades, en otras villas con algo o mucho de rurales, de campesinas, el cajista, en sus d\u00edas de fiesta, se va al campo, a pescar peces en el r\u00edo o cangrejos en el regato. El regalo espiritual de Pablo Iglesias, la liberaci\u00f3n que necesitaba del duro destino del trabajo la busc\u00f3 no en la natturaleza, sino en el teatro. Su afici\u00f3n fue el arte dram\u00e1tico. Y aquella fachada churrigueresca del viejo Hospicio habla m\u00e1s de teatro que de naturaleza.<\/p>\n<p>Ahora que el obrerismo \u2014no le llamemos socialismo\u2014 se va extendiendo por el campo; ahora que las doctrinas que surgieron en f\u00e1bricas se trata de acomodarlas a campos \u2014y en pa\u00edses en que la agricultura apenas est\u00e1 industrializada\u2014, ahora comprende uno que si hay que civilizar, urbanizar al trabajador de la tierra, esto se debe en parte a que no estaba ruralizado, rusticado, el trabajador de la f\u00e1brica. Ei socialismo obrero lo fraguaron entre nosotros trabajadores de f\u00e1brica o de taller urbano. Muchos de ellos, como Pablo Iglesias, tip\u00f3grafos. Que se pasaron buena parte de su vida componiendo hojas de libros \u2014o de peri\u00f3dicos\u2014 m\u00e1s que leyendo en hojas de encinas, de robles, de olivos o de naranjos. Proletarios de ciudad.<\/p>\n<p>Aquel hombre admirable esperaba una nueva civilizaci\u00f3n, la misma que esperan tantos compa\u00f1eros, camaradas suyos, de ideal. Colabor\u00e9 con \u00e9l en alg\u00fan modo. Pero en cuanto a civilizaci\u00f3n&#8230; Los que acatamos o aceptamos \u2014que es igual\u2014 la vida civil y urbana de este gran Hospicio que es el Estado civil, pero la acatamos \u2014\u00a1qu\u00e9 remedio!\u2014 con reservas cordiales \u2014m\u00e1s hondas que las mentales\u2014 y sin satisfacer nuestra Incontentabilidad, guardamos en el entra\u00f1ado cogollo del \u00e1nimo el descontento de toda civilizaci\u00f3n. Y a poder ser nos volvemos al seno de la naturaleza lo mas desnuda posible de teatro humano.<\/p>\n<p>Todo esto lo revolv\u00eda yo en aquel parque del Colegio de Pablo Iglesias de Madrid. Al regresar a la villa y capital de Espa\u00f1a, corte de su Rep\u00fablica, el sol se pon\u00eda, y en el horizonte opuesto al del ocaso de invierno, cielo y tierra al tocarse como que se tostaban. Las encinas, ennegreci\u00e9ndose, se destacaban como sombras chinescas, decoraci\u00f3n de un teatro, que teatro es tambi\u00e9n, despu\u00e9s de todo, la naturaleza del campo. Y al atravesar Fuencarral para volver a entrar en el perno de esta gran concha que es hoy Madrid, no sab\u00eda ya d\u00f3nde acaba la urbe, el teatro, y d\u00f3nde empieza el campo, la naturaleza. Poco despu\u00e9s, sobre las tocas de nieve de laa cumbres de Guadarrama \u2014\u201ccolumnas de la tierra castellana\u201d, que dijo el poeta\u2014 nac\u00edan las estrellas. Constelaciones, inmensos jerogl\u00edficos que han visto nacer y crecer, y agonizar y morir, tantas generaciones, sin que ellos, los inmensos jerogl\u00edficos, hayan podido ser descifrados.<\/p>\n<p>En aquel espl\u00e9ndido escenario del teatro de la naturaleza castellana no pude por menos que evocar la figura recia, s\u00f3lida, noble, robliza \u2014de roble galaico\u2014 sobre granito \u2014de grano tambi\u00e9n galaico\u2014, de uno de los m\u00e1s grandes actores y autores de nuestra tragicomedia nacional espa\u00f1ola. \u00a1Y aquel hombre, que no se afan\u00f3 sino por emancipar a los proletarios, a los hospicianos del Estado, cu\u00e1ntas veces recordar\u00eda con rec\u00f3nditas soledades el Hospicio en que se cri\u00f3! \u00bfEs que Cervantes no a\u00f1orar\u00eda alguna vez la c\u00e1rcel en que engendr\u00f3 al Quijote? Como el que esto os dice, al ver ahora instalada en claro descampado la Facultad en que hace m\u00e1s de medio siglo se matricul\u00f3, se apechuga con deleite el recuerdo de aquellas aulas del caser\u00f3n, antiguo noviciado de jesuitas, en la calle Ancha de San Bernardo, un hospicio tambi\u00e9n, de cultura, donde le iniciaron en la filosof\u00eda perenne y en el culto tradicional a Espa\u00f1a.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_313\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103108_2010067226\"><\/a><strong>1933 en Palenzuela<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_314\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458461\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Al abrirse este a\u00f1o de 1933 fuime desde la abierta ciudad de Palencia, la de los antiguos campos g\u00f3ticos, a la villa de Palenzuela. Que es, en nombre, a aqu\u00e9lla como Valenzuela, Sorihuela, Segoviela, Venezuela, etc., son a Valencia, Soria, Segovia y Venecia. Palenzuela trepa un teso escueto desde las riberas del Arlanza, vestidas de sobrio verdor. Se une el Arlanza con el Arlanz\u00f3n, que baja de Burgos; luego, aunados en Magaz, con el Pisuerga; luego, en Due\u00f1as, con el Carri\u00f3n, que baja de Palencia; luego, cerca de Valladolid. con el Duero, y luego&#8230; la mar. A la mar a que van los r\u00edos susurrando romances del Cid, coplas de Jorge Manrique, endechas de comuneros. Y en tanto Palenzuela sigue arruin\u00e1ndose. S\u00f3lo mil almas \u2014las que lo sean\u2014 le quedan de las ocho o diez mil que la leyenda lugare\u00f1a dice que tuvo. El ferrocarril primero, que cuando no une, a\u00edsla; la filoxera despu\u00e9s la despoblaron de aquellos hidalg\u00fcelos hacendados, cuyos blasones quedan en siller\u00edas de fachadas que se derrumban. Callejas combadas, con verdaderas c\u00e1rcavas urbanas en sus muros, ro\u00eddas por siglos. Boquean las ruinas en silencio, pues ni se oye el estertor de su agon\u00eda. Castilla, en escombros, que dijo Senador. Sobre raigones de la antigua muralla, la casona en que vivi\u00f3 el Sr. Orense, marqu\u00e9s de Albaida, republicano federal que presidi\u00f3 las Cortes de la otra Rep\u00fablica, la de 1873, que ni lleg\u00f3 a a\u00f1oja.<\/p>\n<p>\u00bfY por dentro? En unos soportales sostenidos por pies derechos muy torcidos \u2014troncos sin descortezar\u2014, unos lugare\u00f1os nos miraban con descuido. Entramos en un hogar de posada: el del maestro. \u00bfHogar? All\u00ed no hay fog\u00f3n como en tierras de Dehesas ganaderas, donde llamea y chisporrotea en el lar la encina o el roble; all\u00ed, la \u201cgloria\u201d \u2014\u201ctr\u00e9bede\u201d y \u201cestufa\u201d en otras partes\u2014, que calienta sin llama ni luz la estancia, y el humo se va bajo el suelo. Sobre estas glorias se echa un tute o un tresillo, haciendo tiempo para matarlo, o se comenta la eterna guerra civil de los pueblos. \u00bfQu\u00e9 es eso de que las luchas pol\u00edticas han envenenado la vida de las villas, las aldeas y las alquer\u00edas? No; las pasiones populares son las que han envenenado las luchas pol\u00edticas. Las partidas, los bandos engendradores del caciquismo \u2014no por \u00e9ste engendrados\u2014 se reparten ahora entre los distintos partidos nominales del reciente r\u00e9gimen republicano. \u00bfManiobras pol\u00edticas? Palenzuela fue uno de los centros de las \u00faltimas maniobras militares, caricatura de batallas. \u00bfY no es todo caricatura? Que a las veces sangra.<\/p>\n<p>Al volver a Palencia columbramos la gigantesca figura del Cristo del Otero \u2014obra de Victorio Macho\u2014, que da cara a la ciudad, a su catedral; yergue a medias sus brazos, en adem\u00e1n de esperar para acoger, y en tomo de \u00e9l, el p\u00e1ramo, blanco entonces de escarcha. All\u00ed, en aquellos campos, en aquella nava, que susurran con Manrique el \u201cavive el seso y despierte\u201d, se entierra el grano que, si no muere bajo tierra no resucita \u2014dice el Evangelio\u2014 sobre ella. \u00bfY las almas? So\u00f1emos, alma, so\u00f1emos. Suerte que el sue\u00f1o es vida, que si no&#8230;<\/p>\n<p>En este a\u00f1o de 1933, la Iglesia Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica, Romana, la que fue aqu\u00ed popula del Reino, se propone celebrar el decimonono centenario de la muerte y resurrecci\u00f3n del Cristo, seg\u00fan el c\u00f3mputo tradicional legendario. Los que van descarriados y perdidos entre c\u00e1balas pol\u00edtico-eclesi\u00e1sticas habr\u00e1n de recogerse a meditar en el terrible misterio de la fe en la resurrecci\u00f3n de la carne, la vida perdurable y la comuni\u00f3n de los santos. \u00bfY esos labriegos que por toda Espa\u00f1a sue\u00f1an la redenci\u00f3n de la tierra? Pensemos en otras ruinas, en otras c\u00e1rcavas y en otras boqueadas de silencio espiritual.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os esta misma mano de uno traz\u00f3 renglones medidos de un funeral al Cristo yacente de Santa Clara, en la iglesia de la Cruz, de Palencia, a aquel que: \u201cNo hay nada m\u00e1s eterno que la muerte; todo se acaba \u2014dice a nuestras penas\u2014: no es ni sue\u00f1o la vida; todo no es m\u00e1s que tierra; todo n\u043e es sino nada, nada, nada; \u00a1hedionda nada que el so\u00f1arla apesta!\u201d Y luego que las pobres franciscas del convento \u201ccunan la muerte del terrible Cristo, que no despertar\u00e1 sobre la tierra, porque \u00e9l, el Cristo de mi tierra, es s\u00f3lo tierra, tierra, tierra, tierra&#8230;, cuajarones de sangre que no fluye, tierra, tierra, tierra, tierra&#8230;\u201d Y ahora, a la seguida de los a\u00f1os, al ver el erguido Cristo del Otero palentino por sobre el Cristo yacente y escondido de Santa Clara, pienso si no ser\u00e1 la tierra que ha vuelto a hacerse Cristo y que es la tierra de los campos la que va a resucitar. Y a resucitar la fe en la redenci\u00f3n de la tierra. Fe en la redenci\u00f3n vale m\u00e1s que la redenci\u00f3n misma, ya que \u00e9sta es sombra, y aqu\u00e9lla, la fe, su sustancia. \u00bfNo se redimen acaso, gracias a la mar, el Arlanz\u00f3n, el Arlanza, el Pisuerga, el Carri\u00f3n y el Duero, r\u00edos que son nuestras vidas?<\/p>\n<p>Esta tierra les era a los labriegos, a los campesinos todos, una tierra de destierro \u2014\u201clos desterrados hijos de Eva\u201d, rezaban en la Salve\u2014 y a su vez de entierro. Todos desterrados y todos enterrados en ella. Y ahora muchos de ellos empiezan a so\u00f1ar en la redenci\u00f3n \u2014resurrecci\u00f3n\u2014 de la tierra. Con otros sue\u00f1os apocal\u00edpticos, milenarios, cabal\u00edsticos de una nueva sociedad.<\/p>\n<p>Junto y frente al \u201c\u00a1viva Cristo rey!\u201d, santo y se\u00f1a de las beatas paradas, empieza a o\u00edrse un \u201c\u00a1viva la tierra p\u00fablica!\u201d o libre, la tierra <em>res publica<\/em>. Y si Jes\u00fas, cuando las turbas hambrientas quisieron proclamarle rey, se esquiv\u00f3 de ellas en huida al monte, y s\u00f3lo al irse a morir muerte de cruz le proclam\u00f3 rey el pretor romano que mand\u00f3 le crucificaran, \u00bfqui\u00e9n sabe si la tierra, ella misma y por s\u00ed misma, no se esquivar\u00e1 de que la hagan p\u00fablica? No por manejos de hombres, no por lucha de clases, no por leyes pol\u00edtico-sociales, sino que por econom\u00eda natural, anterior y superior a legislaciones civiles humanas, a albedr\u00edos de ciudadanos de la ciudad de Henoc, fundaci\u00f3n de Ca\u00edn el fratricida; por naturaleza.<\/p>\n<p>A una religi\u00f3n parece venir a sustituir otra. O mejor, la antigua, la terrenal, la de siempre, la que recalzaba y manten\u00eda la cristiana en el alma terrestre del pueblo pagano, el paganismo, la religi\u00f3n del pago, del terru\u00f1o. Los campesinos, siempre paganos. La otra vida no la so\u00f1aron sobre el cielo que llueve, sino bajo la tierra, enterrados y desterrados. Por lo dem\u00e1s, eso de \u201cla vida es sue\u00f1o\u201d es cosa de pr\u00edncipes como Segismundo y de poetas de ciudad.<\/p>\n<p>El pueblo de los campos, la paganer\u00eda, azuzado por vendaval \u2014\u201cvent d&#8217;aval\u201d, viento de abajo, de tierra\u2014, espera redenci\u00f3n soterra\u00f1a. \u00a1S\u00e9ale la tierra leve!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_315\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103110_2010067226\"><\/a><strong>Ceros a la derecha o a la izquierda<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_316\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458462\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Este hombre de quien os voy a decir es un gran camelista, de la escuela de aquel don Fulgencio Entrambosmares del Aquil\u00f3n de quien di completa noticia en mi <em>Amor y Pedagog\u00eda<\/em>. Desempe\u00f1\u00f3 \u2014o mejor, empe\u00f1\u00f3\u2014 un carguillo en el llamado antiguo r\u00e9gimen y se cree muy ducho y machucho en t\u00e9cnica pol\u00edtica, pues que se estima profesional de ella. Su preocupaci\u00f3n actual es lanzar a su hijo a la carrera pol\u00edtica y que pueda lograr en ella puesto que \u00e9l no logr\u00f3 anta\u00f1o. Pero oig\u00e1mosle:<\/p>\n<p>\u2014Yo, ya lo sabe usted, mi querido don Miguel \u2014me dijo\u2014, soy en pol\u00edtica perro viejo, y por eso trato de educar a mi hijo, que no es todav\u00eda m\u00e1s que un lobo mozo, un lobezno o lobato. Quiero lanzarle, pero dentro del actual r\u00e9gimen republicano, \u00a1pues no faltaba m\u00e1s! Ambici\u00f3n no le falta; pero hay que encarril\u00e1rsela. La falta de ambici\u00f3n pierde. Vea usted, nosotros, los que nos sent\u00edamos de segunda fila al entrar en el escalaf\u00f3n pol\u00edtico, ten\u00edamos a la carrera por algo as\u00ed como el juego de la treinta y una, y por no pasarnos nos plant\u00e1bamos antes de que las treinta y una se cumplieran.<\/p>\n<p>\u2014 Y usted se plant\u00f3 en veintiuna \u2014le dije.<\/p>\n<p>\u2014Me plantaron, mi querido don Miguel, me plantaron \u2014me respondi\u00f3\u2014. Y no estoy dispuesto a que a mi hijo le planten as\u00ed. Y ahora estudio en qu\u00e9 partido le conviene ingresar. O, mejor, qu\u00e9 partido le conviene formar. Qu\u00e9, \u00bfse sorprende usted? Pues bien, si, yo aspiro a que mi hijo forme y acaudille un nuevo partido. De eso que llaman de derecha, por supuesto. Que ah\u00ed est\u00e1 el porvenir.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEl porvenir pol\u00edtico a la derecha? \u2014le interrump\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, ver\u00e1 usted \u2014reanud\u00f3\u2014. Hay que partir de que los componentes de un partido pol\u00edtico, los partidarios o matriculados, los n\u00fameros, las cifras, son todos ceros, ceros a la derecha o de derecha, o ceros a la izquierda o de izquierda. Y ver\u00e1 usted lo que sucede. Si se le ponen a uno los ceros a la derecha, le agrandan, y cuantos m\u00e1s se le ponen as\u00ed, m\u00e1s le agrandan; mientras que s\u00ed se le ponen a la izquierda, le achican, y m\u00e1s le achican cuanto m\u00e1s se le ponen as\u00ed. Seis ceros a la izquierda de uno, 0,000001, le reducen a un millon\u00e9simo, y seis ceros a la derecha de uno, 1.000.000, le hacen millonario. Y observe que la unidad que acaudilla un mont\u00f3n de ceros de izquierda est\u00e1 a la derecha de ellos, y la que acaudilla un mont\u00f3n de ceros de derecha est\u00e1 a su izquierda. De modo que, en buena l\u00f3gica de aritm\u00e9tica pol\u00edtica, se deduce que a un partido de izquierda debe dirigir el m\u00e1s derechista del partido, y a uno de derecha, el m\u00e1s izquierdista de \u00e9l. Esta es la derecha. O mejor, \u00e9sta es la fija. Porque los ceros, no lo olvide usted, siempre son ceros, est\u00e9n a la derecha o a la izquierda. Si es que saben donde est\u00e1n&#8230;<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfY con esos principios camel\u00edsticos \u2014le dije\u2014 piensa usted encarrilar a su hijo por la Rep\u00fablica? Me parece que va usted descarrilado.<\/p>\n<p>\u2014Alguna vez\u2014me contest\u00f3\u2014lo he sospechado. Hay un ag\u00fcero fat\u00eddico. Toda mi vida racional, de adulto, he acostumbrado dar cuerda al rel\u00f3 al ir a acostarme; pero \u00faltimamente he experimentado un s\u00edntoma fatal, y es que alguna ma\u00f1ana, al despertarme, me he encontrado con que el rel\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Andaba parado\u2014le interrump\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Exacto; no andaba. Que se adelante o que se atrase, me importa poco; lo malo es que se me pare.<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed es \u2014volv\u00ed a interrumpirle\u2014. Adelantarse o atrasarse es andar. Tanto vale el progreso como el regreso. El que quiera volvemos al siglo XII nos empujar\u00e1 m\u00e1s hacia el XXII que el que sue\u00f1e utop\u00edas acr\u00f3nicas o fuera de tiempo. Toda reacci\u00f3n es acci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Eso quiere decir \u2014me contest\u00f3 alborozado\u2014 que, seg\u00fan usted, debe dirigir un partido de izquierda, de acci\u00f3n, un esp\u00edritu de derecha, de reacci\u00f3n. Ch\u00f3quela, don MigueL<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No \u2014le repliqu\u00e9\u2014, no! Eso quiere decir que todos esos juegos verbales cabal\u00edsticos o algebraicos, con la derecha y la izquierda, no son, en usted y en otros, m\u00e1s que galimat\u00edas. \u00bfCuando se convencer\u00e1 usted, se\u00f1or m\u00edo, que hay una derecha y una izquierda objetivas y otras subjetivas y relativas todas? Un tuerto del derecho se ve en el espejo tuerto del izquierdo. Y casi todos los izquierdistas y los derechistas se ven tales en el espejo.<\/p>\n<p>\u2014No lo entiendo bien \u2014y luego m\u00e1s bajito, para el cuello de su camisa, a\u00f1adi\u00f3\u2014: no lo quiero entender&#8230;<\/p>\n<p>Pens\u00e9 yo entonces que si no hay peor sordo que el que no quiere o\u00edr, tampoco hay peor tonto que el que no quiere entender; mas, a pesar de ello, continu\u00e9 dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p>\u2014Mire usted, se\u00f1or m\u00edo; en este l\u00edo de derechas e izquierdas, que no es sino confusi\u00f3n de confusiones y todo confusi\u00f3n, o, si quiere usted, vaciedad de vaciedades y todo vaciedad, lo mejor es atenerse al origen hist\u00f3rico concreto de esas denominaciones que arrancan de la posici\u00f3n que ocupaban los partidos parlamentarios en la C\u00e1mara: los unos, a la derecha del presidente, que es la izquierda de ellos, y los otros, a su izquierda, derecha en el reflejo. Es decir, que derecha son los que ocupan y usufruct\u00faan el Poder, sean los que fueren, los ministeriales \u2014que no es lo mismo que gubernamentales\u2014, y son izquierda los que est\u00e1n en la oposici\u00f3n, sean los que fueren. Y cuando \u00e9stos, los de oposici\u00f3n, pasan de ella al disfrute del Poder, se pasan a la derecha, y los otros, los que ocupaban el Poder, se pasan a la izquierda. Y \u00e9sta si que es la fija, o, si usted quiere, la derecha. El que se adue\u00f1a del Poder, por este mismo hecho, se hace de derecha, y el que le resiste, se rebela, se hace, por lo mismo, de izquierda, sean cuales fueren sus respectivos idearios de etiqueta.<\/p>\n<p>\u2014Pero \u2014me replic\u00f3\u2014 con eso de derechas e Izquierdas, tal como lo venimos usando, nos entendemos todos&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1No, no y no! \u2014le ataj\u00e9\u2014. Con eso lo que hacemos es desentendemos. Nadie ha sabido decirme, de los dos extremos, el del individualismo; el anarquismo contra el Estado, y el del socialismo o estatismo; el bolchevismo, cu\u00e1l es el de izquierda y cu\u00e1l el de derecha. Y si se me dice que los extremos se tocan, pregunto si por la derecha o por la izquierda. Como nadie ha sabido decirme cu\u00e1l es de derecha y cu\u00e1l de izquierda entre la absoluta libertad de conciencia y, por lo tanto, de ense\u00f1anza, y la religi\u00f3n de Estado \u2014no del Estado\u2014, de Estado docente, o sea lo que se llama laicismo, que no es ni puede ni debe ser neutralidad. Pretender entendernos con eso de derechismo e izquierdismo, no es sino buscar desentendemos del examen de los problemas. Y eso estar\u00e1 bien para los ceros, de derecha o de izquierda, lo mismo da; pero no est\u00e1 bien para las unidades. Y no s\u00e9 si sabr\u00e1 usted lo que dec\u00eda nuestro Quevedo del cero, y es \u201cque delante del n\u00famero no vale nada, como la sombra, que es nada detr\u00e1s del cuerpo\u201d.<\/p>\n<p>\u2014Pero detr\u00e1s del n\u00famero, a su derecha \u2014insisti\u00f3 mi sujeto\u2014, vale mucho, pues sirve para acrecentarle.<\/p>\n<p>Le tuve que dejar con su man\u00eda. A \u00e9l, como a otros, desde que se les par\u00f3 el rel\u00f3, ya no saben ni si es de d\u00eda o es de noche. Ni d\u00f3nde tienen la mano derecha. No entienden sino el santo y se\u00f1a. C\u00f3moda almohada para la pereza mental.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_317\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23267_302276486\"><\/a><strong>Eso no es revoluci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_318\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544318\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>El n\u00famero del 23 de noviembre \u00faltimo del diario <em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em>, de Zaragoza, public\u00f3 un art\u00edculo de nuestro Jos\u00e9 Ortega y Gasset \u2014sin m\u00e1s\u2014 acerca de la celebraci\u00f3n del centenario de la Universidad de Granada. Y en ese art\u00edculo se\u00f1ala nuestro maestro de una manera irreprochable la posici\u00f3n, la posici\u00f3n espiritual, de aquellos a quienes se ha dado en llamarnos intelectuales. Despu\u00e9s de asentar que la Universidad a partir del siglo XII se fue haciendo consustancial con Europa, afirma que aqu\u00e9lla \u201csignific\u00f3 un principio diferente y originario, aparte cuando no frente al Estado\u201d. Exacto. Y hasta no falt\u00f3 quien le acusara de foco de anarquismo o cuando menos de ind\u00f3mito individualismo. En la Universidad naci\u00f3 la reforma. A\u00f1ade Ortega: \u201cFrente al poder pol\u00edtico, que es la fuerza, y la Iglesia, que es el poder trascendente, la magia, la Universidad se alz\u00f3 como genuino y exclusivo y aut\u00e9ntico poder espiritual; era la inteligencia como tal, exenta, nuda y por s\u00ed, que por vez primera en el planeta ten\u00eda la audacia de ser directamente y por decirlo as\u00ed, en persona, una energ\u00eda hist\u00f3rica.\u201d \u00a1La inteligencia como instituci\u00f3n! \u00a1Muy bien! Luego nos dice c\u00f3mo entre soldados, mercaderes y frailer\u00eda fueron los escolares que hoy llamamos estudiantes los que pon\u00edan \u201cla alegr\u00eda, la insolencia, el ingenio, la gracia y \u2014\u00bfpor qu\u00e9 no decirlo?\u2014 la pedanter\u00eda. Y este tropel de escolares iba a ser el que ganase la partida a los otros\u201d. Y luego: \u201cEsa partida ganada por los escolares al poder pol\u00edtico se llama revoluci\u00f3n y es claro que me refiero a la aut\u00e9ntica, porque no estoy dispuesto a llamar revoluci\u00f3n a cualquier cosa.\u201d \u00a1Requetebi\u00e9n y aqu\u00ed estamos con \u00e9l, con Ortega, los m\u00e1s de aquellos a quienes Primo de Rivera motej\u00f3 de autointelectuales. No, no estamos dispuestos a llamar revoluci\u00f3n a lo que se les antoje a los auto-revolucionarios.<\/p>\n<p>\u201cGanaron la partida a los dem\u00e1s poderes \u2014prosigue el maestro\u2014, \u00bfpero la ganaron para siempre? He aqu\u00ed que la resaca del recuerdo, como siempre acontece, nos arranca de la playa muerta, inofensiva, sin peligros, que es el pasado y nos arroja de nuevo a la mar del porvenir. En contacto con ella volvemos a sentirnos vivir, porque volvemos a sentirnos en peligro, y queramos o no tenemos que bracear para mantenernos a flote. La vida es permanente conciencia de naufragio y menester de nataci\u00f3n.\u201d Y al final del art\u00edculo se pregunta Ortega: \u201c\u00bfY ma\u00f1ana?, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana? \u00bfLos mismos, m\u00e1s, menos?\u201d Es lo que me pregunto a diario. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana de la inteligencia? No de la intelectualidad, sino de la inteligencia. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 de la civilizaci\u00f3n humana?<\/p>\n<p>Porque me temo que esos auto-revolucionarios que vienen, con su disciplina de dictadura de masa a matar el hambre de los hombres, entontezcan a la humanidad. Entre la indigencia y la tonter\u00eda me quedo con la indigencia. Y en cuanto disciplina, \u00bfhabr\u00e1 que repetir una vez m\u00e1s y hasta la saciedad que \u201cdisciplina\u201d \u2014discipulina\u2014 deriva de \u201cdiscipulus\u201d y \u00e9ste de \u201cdiscere\u201d, aprender, y que el aprendizaje se recibe de la maestr\u00eda? Disc\u00edpulo pide maestro y maestro no es caudillo de clase, de gremio, de clientela o de partido pol\u00edtico, y menos hay maestr\u00eda colectiva y de sufragio. \u00bfQu\u00e9 es eso de una doctrina votada por sufragio? Y si se nos dice que por sufragio no se fijan doctrinas, sino t\u00e1cticas, diremos que la t\u00e1ctica implica doctrina. Lo de acordar una t\u00e1ctica que invalide, siquiera temporal e interinamente, una doctrina, y a esto le llaman transigir, suele ser para beneficiarse de la posesi\u00f3n del poder p\u00fablico y no para otra cosa. Y la inteligencia, la verdadera inteligencia, la inteligencia conciente \u2014conciente de s\u00ed misma, \u00a1claro!\u2014, no entra en esas transigencias o transacciones. Y se deja excomulgar. Que es el sino de la inteligencia ser excomulgada.<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde han sacado algunos de esos auto-revolucionarios que les hemos defraudado algunos de los motejados de intelectuales? \u00bfCu\u00e1ndo aceptamos la definici\u00f3n que de la revoluci\u00f3n daban, o mejor, traduc\u00edan, ellos? En alg\u00fan caso, como en el del que esto escribe, ni siquiera debi\u00f3 su elecci\u00f3n a esos auto-revolucionarios de dictadura, que el pueblo, el pueblo que le eligi\u00f3 representante, no lo hizo en obediencia a una disciplina esp\u00farea. \u00bfDefraudarles? \u00bfEs que un hombre conciente de su inteligencia va a rendirse a eso que llaman disciplina de partido? \u00bfEs que un hombre conciente de su inteligencia va a resolverse a votar contra su conciencia como tantos partidarios lo hacen, y confesando luego que lo hacen? O peor acaso que votar contra conciencia, que es votar con inconciencia, sin saber lo que votan. Porque aquella f\u00f3rmula de la fe impl\u00edcita, la del carbonero, aqu\u00e9lla del Catecismo del P. Astete de: \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder\u201d, esto ha pasado de la religi\u00f3n cat\u00f3lica a la pol\u00edtica laica. Tambi\u00e9n en \u00e9sta la fe impl\u00edcita, la fe del carbonero, el m\u00e9todo del entontecimiento. Y hasta el tercer grado de obediencia, la obediencia de juicio que establece \u00cd\u00f1igo de Loyola y que lleva al cuarto voto. Cuarto voto que se establece en las disciplinas de partido. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana? \u2014me pregunto con nuestro Ortega, con nuestro maestro\u2014. \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana?, \u00bfqu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana de la inteligencia? Y m\u00e1s concretamente: \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 ma\u00f1ana de la inteligencia espa\u00f1ola? De la inteligencia universal espa\u00f1ola, se entiende. O si se quiere de la inteligencia universitaria, dando a lo de universidad su m\u00e1s alto y espiritual sentido, no el de una instituci\u00f3n oficial de Estado. \u00bfNo se habla por ah\u00ed de Universidad popular? Como si no lo fueran todas las que lo sean de veras. \u00bfY de d\u00f3nde sino de las Universidades salieron los m\u00e1s de los mejores que guiaron al pueblo a su emancipaci\u00f3n mental?<\/p>\n<p>Cuando se habla de crisis, queriendo decir crisis econ\u00f3mica, me pongo a pensar en la crisis mental. Cuando se habla de hambre pienso no en el hambre de saber, sino en el hambre de entenderse uno a s\u00ed mismo, en el hambre de conciencia. Y cuando oigo a algunos de esos pobres se\u00f1oritos auto-revolucionarios a que se les dice extremistas no me inquieta el radicalismo extremado de sus&#8230; \u00bfdoctrinas?, \u00a1pase!, sino que me apena la pavorosa confusi\u00f3n de sus llam\u00e9moslas ideas. \u00a1C\u00f3mo crepitan y estallan los terminachos! \u201c\u00bfPero ha o\u00eddo usted qu\u00e9 cosas han dicho?\u201d, me dec\u00eda un amigo al salir de una de esas conferencias de mitin. Y yo: \u201c\u00bfpero es que han dicho cosa alguna? Porque yo, por mi parte, no me he enterado\u201d.<\/p>\n<p>No, no, no estamos dispuestos a llamar revoluci\u00f3n a cualquier cosa. Se llama en astronom\u00eda revoluci\u00f3n a la marcha de los planetas en torno del sol y no se le llama revoluci\u00f3n, que sepamos, a aquel reventar de aquel planeta que dej\u00f3 entre los que viven asteroides y b\u00f3lidos errantes. \u00bfRevoluci\u00f3n de b\u00f3lidos? No. Y menos desde que se va poniendo de moda, cuando uno se\u00f1ala una injusticia, manifiesta, innegable, un atropello injustificable y acaso peor: est\u00fapido, que haya quien sin negarlo, sin atreverse a justificarlo conteste \u2014conteste y no responda, que no es lo mismo\u2014 \u201c\u00bfqu\u00e9 quiere usted?, \u00a1es la revoluci\u00f3n!\u201d No, eso no es la revoluci\u00f3n. Y lo peor de eso es que se est\u00e1 acostumbrando al pueblo a no juzgar, a no discurrir, a no pensar, que le est\u00e1 entonteciendo. Y el entontecimiento es la peor de las perversiones.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_319\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322401\"><\/a><strong>En<\/strong><strong>gaitamie<\/strong><strong>nto<\/strong><strong>s<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_320\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323402\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Hay tradicionalistas, enamorados m\u00e1s bien del anochecer que de la noche, que se est\u00e1n componiendo tonadillas para zarrabete. \u00bfQue qu\u00e9 es \u00e9ste? Un instrumento m\u00fasico popular casi desaparecido. Llam\u00e1basele tambi\u00e9n gaita zamorana y zanfon\u00eda \u2014sobre todo en Galicia\u2014; en franc\u00e9s, <em>melle<\/em>; en ingl\u00e9s, <em>hurdyg<\/em><em>u<\/em><em>rdy<\/em>; en italiano,<em> ghironda ribeca<\/em>, y en alem\u00e1n, <em>Bettlerle<\/em><em>i<\/em><em>er<\/em> y <em>Bauerleier<\/em>, que vale por lira de mendigos o lira de aldeanos. Hace poco le\u00edamos en un escritor h\u00fangaro c\u00f3mo encontr\u00f3 por primera vez el zarrabete en el corral de un sombr\u00edo edificio de los arrabales de Budapest, donde lo tocaba un viejo h\u00fangaro que lo llev\u00f3 del campo perdido. Y es que es un instrumento ya casi f\u00f3sil, o como dir\u00eda uno de estos intelectuales sindicalistas que todo lo trabucan, feudal. Tiene leng\u00fcetas de teclado, como el acorde\u00f3n; cuerdas, como el viol\u00edn; manubrio, como el organillo, y no es ni acorde\u00f3n, ni viol\u00edn, ni organillo. Una especie de ornitorrinco. Recuerdo haberle visto, de mocete, en mi nativa tierra vasca; pero no c\u00f3mo sonaba ni si sonaba. Lo vi m\u00e1s que lo o\u00ed, me parece, porque mi memoria auditiva cede a la visual. Quiero recordar que lo llevaba y ta\u00f1\u00eda uno de aquellos aldeanos anteriores a la boina, de los de \u201cchano\u201d o de montera arratiana. \u00a1Dulces remembranzas de mocedad!<\/p>\n<p>Pero esas tonadillas tradicionalistas de gaita zamorana, si se ejecutaran ahora en \u00e9sta, en zarrabete, habr\u00eda de ser para tener que verterlas en seguida a gram\u00f3fono o gramola o para tener que derramarlas por radio. Y de zanfon\u00eda restaurada, \u00a1claro! Vamos, una tradici\u00f3n futurizada. Como una bombilla el\u00e9ctrica disfrazada de l\u00e1mpara de aceite, l\u00e1mpara del santuario, que ard\u00eda ante el Sant\u00edsimo de la adoraci\u00f3n nocturna. Una Liduvina de Schiedam, resucitada a su vida de martirio conventual, no podr\u00eda pedir, como pidi\u00f3 en sus tiempos \u2014\u00a1feudales!\u2014, derretirse para alimentar esa lumbrecilla; la humilde santita holandesa ten\u00eda una almita de luci\u00e9rnaga, no de estrella, y menos de cine.<\/p>\n<p>Y la letra de las tonadillas habr\u00eda que traducirla al siglo XX. Porque hay que traducir la tradici\u00f3n. No ya s\u00f3lo a Prudencio o a San Isidoro, sino que hasta se ha llegado a intentar traducir el <em>Cantar del m\u00edo Cid<\/em>. El lenguaje, vocal o instrumental, es un h\u00e1bito, y por m\u00e1s que se diga que el h\u00e1bito no hace al monje \u2014\u00a1vaya si le hace!\u2014, lo seguro es que el monje se hace al h\u00e1bito. Y el lenguaje, por tanto. \u201c\u00a1Este argumento, como prueba, es en lat\u00edn!\u201d, sol\u00eda decir, en su clase de Deusto, el padre Oca\u00f1a, S. J., y ten\u00eda raz\u00f3n el buen jesuita. Hay argumentos escol\u00e1sticos que traducidos al vulgar se descomponen. Como cualquier doctrina, pasada de la lengua en que naci\u00f3, cambia. La mayor diablura de Lutero fue verter San Pablo en el dialecto \u2014lengua conversacional\u2014 de los aldeanos de Sajonia, pues de ah\u00ed sali\u00f3 lo de la justificaci\u00f3n por la fe y el siervo albedr\u00edo y el libre examen. Y luego aqu\u00ed fray Luis de Le\u00f3n anduvo a vueltas con la Inquisici\u00f3n, por empe\u00f1arse en romancear quejumbres de marranos.<\/p>\n<p>\u00a1Porque anda por estos mundos cada l\u00edrico del tradicionalismo, tratando de engaitar a las gentes a la buena de Dios, y con gaita zamorana! Gentes que acaso han o\u00eddo, si es que no han tocado en la zanfon\u00eda, y aun en el rabel, la Marsellesa o el Himno de Riego al alzar de la misa. Y alg\u00fan d\u00eda tocar\u00e1n la Internacional en la pipirita\u00f1a. \u00bfL\u00edricos? Lo triste es que su lira no es ya lira, ni siquiera zarrabete, sino artilugio el\u00e9ctrico-ret\u00f3rico que funciona por timbre e irradia con altavoz.<\/p>\n<p>Pero, \u00a1ay!, ya no nos suenan, ya no nos suenan ni siquiera aquellas canturias que brizaron nuestros inocentes sue\u00f1os infantiles. Aquello de \u201cPimpinito, pimpinito, \/ me fui por un caminito. \/ le encontr\u00e9 a una mujercita \/ toda vestida de blanco; \/ le dije: \/ Mujer cristiana, \/ \u00bfno ha visto a Jes\u00fas amado? \/ S\u00ed, se\u00f1ora, ya le he visto; \/ por all\u00ed arriba ha pasado; \/ los perros de los jud\u00edos \/ por detr\u00e1s leiban tirando&#8230;\u201d. Y cuando ahora el l\u00edrico del altavoz nos habla de las cadenas y de los perros de los jud\u00edos, nuestra sant\u00edsima ni\u00f1ez no responde. No responde a la zanfonia, a la gaita en disco con que se nos quiere engaitar.<\/p>\n<p>\u00bfY del otro lado? \u00a1Ah, no; tampoco&#8230;, menos\u2026 Nos dice menos, mucho menos, la gramola revolucionaria. Ni nos consuela la flamante astronom\u00eda social, si es que no socialista. \u00bfAstronom\u00eda social? Qu\u00e9 estupendamente la cant\u00f3 aquel desolado y desolador Leopard\u00ed en aquel su inmortal canto a la retama, la flor del desierto <em>(La Ginestra)<\/em>, \u00a1Qu\u00e9 acentos le brotaron del coraz\u00f3n torturado cuando fijaba su vista en el estrellado firmamento, sintiendo que las nebulosas desconocen la de nuestro sol, que es nuestra Tierra grano de arena perdido en infinita playa! \u00a1C\u00f3mo se pronunciaba contra la naturaleza \u2014\u201cmadre en el parto; en el querer, madrastra\u201d\u2014 y ped\u00eda que en contra de ella se confederaran los hombres todos! \u00a1C\u00f3mo se burlaba de <em>le magnific<\/em><em>he<\/em><em> sorti e progressive<\/em>! \u00a1C\u00f3mo contemplando que la \u201cnaturaleza, verde siempre, marcha por tan largo camino, que inm\u00f3vil nos parece\u201d, aquel alt\u00edsimo y hond\u00edsimo pensador y sentidor, no de izquierda, ni de derecha, ni de centro \u2014que esto es vaciedades\u2014, sino de entra\u00f1a, aprendi\u00f3 frente al cielo estrellado a despreciar \u201cel feo poder escondido que para com\u00fan da\u00f1o impera y la infinita vanidad del todo\u201d \u2014<em>il br<\/em><em>u<\/em><em>tto poter che, ascoso, a com<\/em><em>u<\/em><em>n danno impera e l&#8217;infinita vanit\u00e1 del tutto<\/em>\u2014. Lo que se dec\u00eda \u201ca s\u00ed mismo\u201d: <em>A se sfesso<\/em>. \u201cQue uno se diga eso a s\u00ed mismo, pase \u2014se me dir\u00e1\u2014; pero no debe dec\u00edrselo a los dem\u00e1s.\u201d Conozco el estribillo. Y s\u00e9 que para las dos clases de l\u00edricos, los de la lira de pordioseros \u2014que as\u00ed, <em>Bettlerlei<\/em><em>e<\/em><em>r<\/em>, se le llamaba en Alemania a la zanfonia\u2014, los tradicionalistas o reaccionarios, y la de los progresistas o revolucionarios; para las dos clases, la de la astronom\u00eda de Ptolomeo y la de la nov\u00edsima astronom\u00eda, para los dos partidos, un Leopardi es el peor enemigo. Sobre todo, porque no saben en qu\u00e9 casilla del casillero ponerle. Y porque no trata de engaitar al pobre pueblo soberano ni con gaita zamorana ni con gramola futurista.<\/p>\n<p>Porque s\u00ed, s\u00ed; mientras o\u00edmos al l\u00edrico de la tradici\u00f3n, sentimos pena por el pobre pueblo que le escucha boquiabierto; pero cuando luego nos ponemos a escuchar al l\u00edrico de la revoluci\u00f3n, sentimos pena por el pobre pueblo que le oye pasmado, y que es el mismo pobre pueblo, el mismito. Mas, despu\u00e9s de todo&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 va a hacer aquel a quien Dios le hizo gaitero, sino tocar una u otra gaita, y aquel a quien le hizo peliculero \u2014fotog\u00e9nico, \u00bfno es as\u00ed?\u2014, sino impresionar pel\u00edculas hist\u00f3ricas?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_321\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322\"><\/a><strong>Env\u00e9s, rev\u00e9s y canto<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_322\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p class=\"right\">A Gregorio Mara\u00f1\u00f3n.<\/p>\n<p>Prosigamos, insistiendo, nuestra labor socr\u00e1tica. Y perd\u00f3nesenos la petulancia, si es que la hay; pero os que hemos cargado a nuestra cuenta el gobernar la opini\u00f3n p\u00fablica desde fuera del Poder \u2014ya que desde fuera de \u00e9l se gobierna, y acaso mejor\u2014 hemos contra\u00eddo responsabilidades. Y una de las mayores, la de hacer que la gente reflexione y no se entregue a supuestas revoluciones sin sondearlas con animo escudri\u00f1ador.<\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo XVI, ep\u00edlogo a su obra <em>Ami<\/em><em>e<\/em><em>l, un estudio sobre la timidez<\/em>, Mara\u00f1\u00f3n dice: \u201cPorque como en otro lugar he dicho, una de las eficacias maravillosas del pensamiento est\u00e1 en que las gentes que no piensan nada por s\u00ed solas, pensando al rev\u00e9s de los que ya han pensado, se creen tambi\u00e9n en posesi\u00f3n de ideas originales. Y en ocasiones aciertan. Porque las ideas tienen una cara y un reverso, y es dif\u00edcil averiguar \u2014a veces hasta despu\u00e9s de mucho tiempo\u2014 en cual de los dos est\u00e1 el cu\u00f1o leg\u00edtimo.\u201d Deteng\u00e1monos en esto un poco.<\/p>\n<p>Primero: que nadie piensa nada por s\u00ed solo. El pensamiento, aun el del mayor solitario, es colectivo, es comunal. Hasta el cartujo encerrado en su celda se lleva a ella, para pensar, a su pueblo. Se lo lleva, ante todo, en el lenguaje con que piensa. Y as\u00ed se llega a la verdad, que es aquello en que concordamos todos. \u00bfTodos, eh? Todos y no la mayor\u00eda. Y todos no en n\u00famero, sino en calidad; la humanidad entera \u2014\u201ctota\u201d y no \u201comnis\u201d\u2014. Entera, que por eso enterarse es llegar a la verdad humana.<\/p>\n<p>Segundo: que pensando al rev\u00e9s de los que ya han pensado, se creen tambi\u00e9n en posesi\u00f3n de ideas originales. \u201cY en ocasiones aciertan\u201d, a\u00f1ade Mara\u00f1\u00f3n. Y yo, que casi siempre. Porque, \u00bfqu\u00e9 es eso de originalidad? Las ideas m\u00e1s originales que he recibido es cuando alguien me ha devuelto, me ha rebotado, asimilada y transformada por \u00e9l, alguna idea que le di yo. Por eso pudo decir Walt Whitman a los j\u00f3venes que sus mejores cosas, las de \u00e9l, de Whitman, las hab\u00edan de decir ellos, los que le siguieran. S\u00f3lo que ni \u00e9stas ni las otras eran ni de Whitman ni de sus seguidores. Lo nuevo, lo original, es la expresi\u00f3n. Y \u00e9sta es, en el m\u00e1s hondo sentido espiritual, todo. El que acierta a expresar en expresi\u00f3n definitiva lo que muchos oscuramente piensan, \u00e9se es el que por primera vez lo ha pensado de veras. Y por eso los m\u00e1s grandes pensadores son los expresadores definitivos. \u00bfVulgarizar? Vulgarizar es algo m\u00e1s definitivo que descubrir. Por algo a Am\u00e9rica se le llama as\u00ed, Am\u00e9rica, y no Colombia; y es que fue Am\u00e9rico Vespucio y no Crist\u00f3bal Col\u00f3n quien la dio a conocer, expres\u00e1ndola, al vulgo de Europa. Desgraciado el pa\u00eds donde los vulgarizadores \u2014los buenos vulgarizadores\u2014 sean ahogados por los investigadores. No quiero decir, \u00a1claro!, los investigacionistas, que son otra cosa inferior. Los grandes investigadores investigacionistas han sido grandes vulgarizadores. Y los grandes vulgarizadores son grandes descubridores, descubridores de expresi\u00f3n. \u00bfIdeas nuevas? Apenas hay sino expresiones nuevas.<\/p>\n<p>Tercero: que \u201clas ideas tienen una cara y un reverso, y es dif\u00edcil averiguar \u2014a veces hasta despu\u00e9s de mucho tiempo\u2014 en cu\u00e1l de los dos est\u00e1 el cu\u00f1o leg\u00edtimo\u201d. \u00bfEl cu\u00f1o leg\u00edtimo? \u00bfEs que, en nuestros duros, la efigie de \u201cAmadeo I, rey de Espa\u00f1a\u201d; la de \u201cAlfonso XII, por la G. de Dios rey constitucional de Espa\u00f1a\u00bb, o la de Alfonso XIII, en una u otra f\u00f3rmula rey, es cu\u00f1o m\u00e1s leg\u00edtimo que el escudo de Espa\u00f1a misma? \u00bfY cu\u00e1l es el rev\u00e9s y cu\u00e1l el env\u00e9s? \u00bfCu\u00e1l la cara y cu\u00e1l el reverso? Porque hay env\u00e9s y hay rev\u00e9s, hay cara y hay cruz; pero hay tambi\u00e9n canto, hay tambi\u00e9n filo. Y \u00e9ste, el canto o filo, no suele tener cu\u00f1o.<\/p>\n<p>Recuerdo ahora aquello que dec\u00eda un psic\u00f3logo, y es que materialistas y espiritualistas re\u00f1\u00edan por el color de un escudo de que cada uno no miraba m\u00e1s que un lado. As\u00ed, derechistas e izquierdistas, seg\u00fan ellos se llaman, por llamarse de alg\u00fan modo. Su visi\u00f3n es de plano y no suelen desplazarse. Es como mirar a la luna, que siendo esf\u00e9rica, se nos aparece un disco, y cuyo misterio consiste en que nos da siempre la misma cara. \u00bfAnverso o reverso?<\/p>\n<p>\u00a1Visi\u00f3n de pleno! De donde ha venido lo de derecha e izquierda y centro. Porque en la penetraci\u00f3n \u2014no basta la vista s\u00f3lo\u2014, en la masa, en el volumen, en la profundizaci\u00f3n de una idea, hay que llegar a las entra\u00f1as, que no est\u00e1n ni a la derecha, ni a la izquierda, ni en el centro. \u00a1Largura, anchura y hondura! Y holgura \u2014raz\u00f3n de tiempo\u2014, como ya otras veces tengo expuesto. Pero como en esta miserable contienda de sectas, partidos, escuelas, gremios y clientelas no se puede hacer que los contendientes se detengan, tomando huelgo, a zahondar en la pieza, a escudri\u00f1arle los adentros, a probar si el oro o la plata, o siquiera el cobre, son de ley, sino que se atienen al cu\u00f1o, \u00bfqu\u00e9 nos queda a los investigadores, a los vulgarizadores de su verdadero valor? Pues nos queda dar sobre los contendientes, para separarlos bien, de canto, de filo. Y el canto, el filo, al que no hay que confundir con la hoja, no est\u00e1 propiamente entre el env\u00e9s y el rev\u00e9s, entre la cara y la cruz.<\/p>\n<p>\u201cNo le entiendo\u201d \u2014suelen decir los que se atienen al cu\u00f1o, que es su santo y se\u00f1a. As\u00ed le dec\u00edan a S\u00f3crates el pregunt\u00f3n: \u201cno te entendemos\u201d. Y \u00e9l, S\u00f3crates, insistiendo socarronamente \u2014su iron\u00eda era socarroner\u00eda\u2014, les iba socarrando las entendederas hasta llevarles a que se diesen cuenta de que ellos no se entend\u00edan a s\u00ed mismos. Hasta que logr\u00f3 irritarlos de tal modo, que ellos, los gobernantes desde el Poder, le condenaron a muerte. Y para esta condena se unir\u00edan todos, los unos y los otros.<\/p>\n<p>Hay que dar de filo, de canto, amigo Mara\u00f1\u00f3n, sin dejarse blandear por los de un cu\u00f1o ni por los del otro. Porque, adem\u00e1s, los cu\u00f1os, \u00a1ay!, se borran o se cambian. Y se borran m\u00e1s cuanto m\u00e1s corre la pieza. Y menos mal si no cambia tambi\u00e9n la ley del metal. \u00bfQue dicen no entenderle a uno? \u00a1Otra les queda! \u201cYa no volveremos a gozar la libertad del liberalismo\u201d \u2014me dec\u00eda usted, buen amigo. S\u00ed, ya s\u00e9 que dicen que esa libertad pas\u00f3&#8230; de moda. Pero me morir\u00e9 defendi\u00e9ndola. Y ri\u00e9ndome de los que creen que vivir a la moda es el mejor modo de vivir. Tenemos, amigo, que conservar la enteridad del entendimiento, la integridad de la inteligencia. Y que cuando pase esto, cuando pase esta moda, se pueda decir que alguien, mientras se iban por la contienda, por el roce, borrando los cu\u00f1os, guard\u00f3 la ley del metal.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_323\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325433\"><\/a><strong>La enfermedad de Flaubert<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_324\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326434\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>S\u00ed, tiene usted raz\u00f3n, amigo m\u00edo, tiene usted mucha raz\u00f3n; es una terrible enfermedad. Y de la que no sabe uno c\u00f3mo defenderse. La padeci\u00f3 aquel intelectual \u2014modelo de intelectuales\u2014 que fue Gustavo Flaubert, el gran solitario, el inmortal creador del no menos inmortal M. Homais. (Y, entre par\u00e9ntesis, \u00bfen qu\u00e9 partido se matricular\u00eda hoy este formidable&#8230; librepensador?) Y en un pasaje de su inacabada obra <em>Bou<\/em><em>v<\/em><em>ard y P<\/em><em>ecu<\/em><em>chet<\/em> aludi\u00f3 Flaubert a esa terrible enfermedad cuando escribi\u00f3 que esos sus dos monigotes \u2014\u00a1y tan suyos!\u2014 contrajeron la lamentable \u2014\u201cpitoyable\u201d\u2014 facultad de descubrir la mentecatez humana y no poder tolerarla. De todos los dolores del entendimiento, pues \u00e9ste suele dolernos \u2014\u00a1y qu\u00e9 dolores los suyos!\u2014, \u00e9ste es el m\u00e1s insoportable. M\u00e1s que el de la duda, m\u00e1s que el de no lograr la comprensi\u00f3n de algo. \u00bfAunque no ser\u00e1, en el fondo, que el que sufre de esa enfermedad flaubertiana es porque no comprende la mentecatez, su verdadera raz\u00f3n de ser? \u00bfNo es acaso falta de caridad, de amor al pr\u00f3jimo, de humanidad en fin? \u00bfNo es inhumano que le duela a uno m\u00e1s una mentecatada, una simpleza que se le diga \u2014una pregunta inepta, por ejemplo, que se le dirija\u2014, que no una mala pasada que se le juegue?<\/p>\n<p>Las veces, amigo m\u00edo, que me he detenido ante aquellas palabras de Jes\u00fas en su serm\u00f3n de la monta\u00f1a cuando dice: \u201cCualquiera que dijere a su hermano <em>raca<\/em> (un nadie) ser\u00e1 culpado en concejo, y el que dijere: \u00a1fatuo!, ser\u00e1 culpado de infierno del fuego.\u201d No el que le llame bandido, o ladr\u00f3n, o mentiroso, o traidor, o&#8230;, sino el que le llame mentecato, memo, bobo. No el que ponga en duda la sanidad de su conciencia moral o su buena fe y su lealtad, sino el que ponga en duda la entereza de su entendimiento, la sanidad de su seso. Terrible pasaje evang\u00e9lico, \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>Y luego empieza uno a pensar si eso de no descubrir m\u00e1s que las mentecatadas, las necedades de los pr\u00f3jimos no provendr\u00e1 de una enfermedad de nuestra visi\u00f3n. No ver apenas m\u00e1s que eso&#8230; no ver&#8230; No ver, es decir: \u201cinvidere\u201d, envidiar. Porque envidiar es no ver. \u00bfY c\u00f3mo se va a envidiar al mentecato?, me dir\u00e1 usted, mi buen amigo. En una ocasi\u00f3n le dec\u00eda yo a Maurois, el autor de la penetrant\u00edsima biograf\u00eda de lord Byron, que acaso \u00e9ste, el autor del formidable misterio <em>Ca\u00edn<\/em>, fue un singular envidioso. Envidi\u00f3 a los que no le envidiaban; les envidi\u00f3 el que vivieran libres de envidia, que es otra terrible enfermedad del entendimiento. Y luego de haberle dicho eso a Maurois, no hace a\u00fan mucho, releyendo a Quevedo en la excelente edici\u00f3n de Astrana Mar\u00edn, me encontr\u00e9 con esto de aquel gran calador de nuestro morbo nacional: \u201cEl hombre o ha de ser invidioso o invidiado, y los m\u00e1s son invidiados e invidiosos, y al que no fuere invidioso cuando no tenga otra cosa que le invidien le invidiar\u00e1n el no serlo.\u201d \u00a1Qu\u00e9 hondo! \u201cMira, ese que va ah\u00ed es&#8230; Fulano, el c\u00e9lebre&#8230;\u201d, le dec\u00eda un hombre de la calle a otro, y \u00e9ste le contest\u00f3: \u201c\u00bfY a m\u00ed qu\u00e9?\u201d Y como el Fulano aquel lo oyera sinti\u00f3 envidia de aquel hombre de la calle a quien no se le daba nada de \u00e9l ni acaso le conoc\u00eda. Esta envidia sent\u00eda lord Byron, esta envidia sent\u00eda acaso Gustavo Flaubert \u2014\u00bfno envidiar\u00eda a su Homais, que todo lo ten\u00eda resuelto con ramploner\u00edas jacobinas?\u2014, esta envidia sinti\u00f3 acaso nuestro Quevedo. Y hay otro sentimiento monstruoso \u2014esto va usted a tom\u00e1rmelo a colmo de paradoja\u2014, y es el que podr\u00edamos llamar de la autoenvidia, la de aquellos al parecer orgullosos que se pasan la vida envidi\u00e1ndose a s\u00ed mismos, no pudi\u00e9ndose ver a s\u00ed mismos. Y este es acaso el infierno del fuego con que Jes\u00fas amenazaba al que llame mentecato a su hermano. \u00a1El amor propio!, s\u00ed, \u00a1el amor propio! Pero, \u00bfy el aborrecimiento propio? \u00bfCu\u00e1ntos hay que se sonr\u00eden de los e y venoso que guardan en s\u00ed?<\/p>\n<p>Y en otro respecto recuerdo que yendo una vez con uno de los hombres m\u00e1s inteligentes y mejores que he conocido, como al pasar junto a un carnero le dijese \u201cm\u00edrele la cabeza, la sesera, y m\u00edrele lo otro: el&#8230; sexo; aqu\u00e9lla no le sirve m\u00e1s que para topar, es el animal m\u00e1s est\u00fapido que conozco, pero, en cambio, es capaz de cubrir en una noche no s\u00e9 a cu\u00e1ntas ovejas&#8230;\u201d Y mi amigo me respondi\u00f3: \u201cQui\u00e9n fuera carnero&#8230; por lo uno y por lo otro.\u201d Claro est\u00e1 que esto era un decir en aquel hombre, de alt\u00edsima inteligencia y de ordenada conducta, pero\u2026 Y no quiero ahora repetirle aquella tan conocida an\u00e9cdota de la conversaci\u00f3n entre Emilio Castelar y Jos\u00e9 Luis Alvareda sobre que, seg\u00fan aqu\u00e9l, el donjuanear atrofia el seso, y seg\u00fan \u00e9ste, el estudio atrofia lo otro. Sesera y sexera, si quiere usted.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de todo esto vuelvo a lo de la terrible enfermedad que se le desarroll\u00f3 a los pobres monigotes de Flaubert, o, mejor, a este mismo, pues ellos, Bouvard y Pecuchet, s\u00ed que eran mentecatos. Tanto, en su g\u00e9nero, como Mr. Flomais en el suyo. \u00a1Qu\u00e9 tormento, amigo m\u00edo, qu\u00e9 tormento! \u00a1Este s\u00ed que es tormento. Si San Pablo exclamaba: \u201c\u00a1Miserable hombre de m\u00ed, \u00bfqui\u00e9n me librar\u00e1 de este cuerpo de muerte?\u201d S\u00ed, de no entender m\u00e1s que mentecatez, ramploner\u00eda, vulgaridad, frivolidad, muerte en fin.<\/p>\n<p>Como mir\u00e1ndole a usted, amigo m\u00edo, con mis ojos sanos, libres de enfermedad, le veo sano, s\u00e9 que no me preguntar\u00e1 en qu\u00e9 casilla meto a Flaubert, si lo tengo por derecha, de izquierda o de centro, si por creyente o por incr\u00e9dulo, si por progresista o reaccionario. S\u00e9 que conoce usted a nuestro Flaubert \u2014\u00bfy c\u00f3mo no?\u2014, s\u00e9 que recuerda aquel final de sus <em>Tentaciones de San Antonio<\/em> cuando el pobre tr\u00e1gico anacoreta quiere comer tierra, hacerse tierra y dice hallarse harto de la estupidez del Sol, \u201cla b\u00eatise du Soleil\u201d. \u00a1Estupidez del Sol! Porque si es un acto de estupidez llamarle est\u00fapido a un siglo, como a un r\u00edo o a una monta\u00f1a, no lo es ya llamarle al Sol. Y acaso la estupidez del Sol que a trav\u00e9s de su San Antonio sent\u00eda Flaubert consista en que alumbra cuanto mira, y as\u00ed no le ve las sombras. \u00a1Y \u00e9l las tiene! \u00bfPero es eso estupidez o qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u00a1Pobre Flaubert! \u00a1Pobre Sol!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_325\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103112_2010067226\"><\/a><strong>E<\/strong><strong>l pecado de liberalismo<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_326\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458463462\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>\u201c\u00bfPero c\u00f3mo \u2014le dec\u00eda yo a un conocido\u2014se apunta usted ahora para cat\u00f3lico, cuando s\u00e9 que no cree usted ni en la divinidad de Cristo, ni en su resurrecci\u00f3n de entre los muertos, ni en la de la carne y la vida perdurable, ni apenas en Dios?\u201d \u201cEs que ahora \u2014me contest\u00f3\u2014 no se trata de eso, que son cavilaciones escol\u00e1sticas que a pocos, como a usted, les importan; de lo que ahora se trata es de defender la libertad, la de conciencia, la de ense\u00f1anza, la de cultos; la libertad y la justicia.\u201d \u201cMuy bien \u2014le repliqu\u00e9\u2014; mas para eso basta confesarse liberal, nada menos y nada m\u00e1s que liberal.\u201d<\/p>\n<p>Si fue, en efecto, un grav\u00edsimo mal para la Iglesia cat\u00f3lica espa\u00f1ola el que cuando estando unida \u2014mejor, sometida\u2014 al Estado, cuando aquella alianza del Altar y el Trono \u2014tan funesta para el uno como para el otro\u2014 hubiera habido esp\u00edritus menguados que se fingieran creyentes y hasta comulgasen no m\u00e1s que para asegurarse en ciertos cargos, empieza a serle hoy otro mal grav\u00edsimo el que haya quienes por oposici\u00f3n liberal al Estado, por individualismo, se proclamen cat\u00f3licos sin sentirse tales y teniendo conciencia de que no lo son. Cuando unidos Estado e Iglesia se declaraban creyentes cat\u00f3licos los que eran incr\u00e9dulos, sumisos al Estado hoy, ya separados aqu\u00e9llos, decl\u00e1ranse cat\u00f3licos los adversarios, por oposici\u00f3n pol\u00edtica, del actual Estado constitucional, y estas adhesiones pol\u00edticas, no religiosas, a la Iglesia le son a \u00e9sta tan mortales como, en otro orden, esas conversiones literarias a lo Huysmans o a lo Papini. \u201cLa m\u00edstica no es un g\u00e9nero literario\u201d, le dec\u00eda yo anta\u00f1o al gran don Marcelino. Ni se debe sostener el Credo del Catecismo por casticismo.<\/p>\n<p>\u201cEl liberalismo es pecado\u00bb, proclam\u00f3 hacia 1884 don F\u00e9lix Sard\u00e1 y Salvany, presb\u00edtero, \u00a1y la que se arm\u00f3! Ese aforismo lo hizo bandera la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. Y luego&#8230; Si la ley hace, seg\u00fan San Pablo, el pecado, bien puede decirse, retrucando, en leg\u00edtima dial\u00e9ctica pauliniana, el argumento que el pecado hace la ley. El pecado de liberalismo hizo la ley de libertad, que es la ley de justicia. Pero ahora a eso que se llama masa \u2014\u00a1y tan masa!\u2014 quieren hacerle creer que con libertad no hay defensa. \u00bfDefensa de qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u201cFuera de la Iglesia no hay salvaci\u00f3n\u201d, se proclamaba, y ante esta enormidad, las almas libres, las de los liberales, las de los individualistas, las de los aut\u00e9nticamente herejes, hu\u00edan de la Iglesia, y los que de ellos cre\u00edan en alg\u00fan Dios iban a encararse con \u00c9l a solas. \u201cFuera del Estado no hay libertad\u201d, se proclama hoy, y esos mismos liberales tienen que huir del Estado, tienen que sentirse menoscabados en \u00e9l. \u201cEl Estado lo es todo\u201d, se gritaba hace poco en nuestras Cortes, y ante ese grito, todos los buenos liberales, todos los buenos individualistas \u2014y por esto los buenos socialistas, aunque cualquier atolondrado tome esto a paradoja\u2014 se sienten fuera de ese Estado. Y sienten que la dogm\u00e1tica de la Constituci\u00f3n del Estado es tan inhumana \u2014as\u00ed, inhumana\u2014 como la dogm\u00e1tica del Catecismo de la Iglesia. \u00bfReligi\u00f3n del Estado? \u00a1No; religi\u00f3n del Estado, no! \u00bfPero religi\u00f3n de Estado? Tampoco. Religi\u00f3n de Estado son fajismo y comunismo. No, ni la infalibilidad del Papa ni la de la masa. Cuando se o\u00eda, en una u otra versi\u00f3n, \u201cla Iglesia lo es todo\u201d, los liberales acud\u00edan contra la Iglesia y trataban de erigir un Estado libre \u2014liberal\u2014, y cuando se oye que el Estado lo es todo, esos mismos liberales deben acudir contra ese Estado totalitario y ayudar a que se erijan Iglesias libres, confesiones liberales. Es deber de humanidad.<\/p>\n<p>\u00bfVa a ser aqu\u00ed libre la Iglesia? Ojal\u00e1. Pero ella no parece acertar en la defensa de su libertad. Ha repetido tanto lo de: \u201cel que no est\u00e1 conmigo, contra m\u00ed est\u00e1\u201d, que de s\u00ed mismo dijo el Cristo (Mateo, \u0425\u041f, 30), que ha olvidado lo otro de: \u201cel que no est\u00e9 contra nosotros, por nosotros est\u00e1\u201d (Marcos, IX, 40), del mismo Cristo, y la enorme diferencia que va del \u201ccontra m\u00ed\u201d al \u201cpor nosotros\u201d. Si la Iglesia cat\u00f3lica espa\u00f1ola se percatara de esta diferencia, si se diese cuenta de que su salud est\u00e1 en el liberalismo, sentir\u00eda hondos remordimientos de aquella desatentada campa\u00f1a jesu\u00edtica \u2014y como jesu\u00edtica, suicida\u2014 con el lema de: \u201cel liberalismo es pecado\u201d. Y vendr\u00eda a caer en la cuenta de que en ese pecado, que es el pecado de laicismo, de genuino laicismo religioso, est\u00e1 el porvenir de la misi\u00f3n que mientras tenga que durar, le est\u00e1 por la historia encomendada.<\/p>\n<p>\u00bfLaicismo? \u00bfQu\u00e9 es esto que tanto cimbelean los jacobinos confusionarlos? \u201cLaos\u201d es pueblo, y \u201claicos\u201d, popular. Pero si la clerec\u00eda no es el pueblo, tampoco lo es, sin m\u00e1s, la burocracia del Estado. El Estado no es, en efecto, el pueblo, ni lo oficial es lo popular. La ense\u00f1anza oficial, burocr\u00e1tica, de Estado, no es s\u00f3lo por ello, y por buena que sea, laica, popular. Y esto aunque se proclame neutral, inconfesional, agn\u00f3stica, lo cual, a la larga, es en pr\u00e1ctica imposible. M\u00e1s laica, m\u00e1s popular es la ense\u00f1anza de una confesi\u00f3n cualquiera \u2014cualquiera, \u00bfeh?\u2014 de una parte del pueblo que una comunidad de \u00e9ste quiere que se les d\u00e9 a sus hijos. \u201cNo \u2014me dec\u00eda un energ\u00fameno\u2014; nada de imponer, f\u00edjese, de imponer a los hijos una ense\u00f1anza que luego han de d\u00e1rsela otros padres&#8230; espirituales; la ense\u00f1anza ha de ser gratuita, obligatoria e impuesta por el Estado.\u201d \u201cPor el vuestro \u2014hube de replicarle\u2014 y por otros padres&#8230; intelectuales; por cl\u00e9rigos de Estado, no de Iglesia; por funcionarios civiles, no eclesi\u00e1sticos. Eso no es tampoco laicismo.\u201d Y no lo es. \u201cNo est\u00e1 demostrado cient\u00edficamente que haya Dios\u201d \u2014prosigui\u00f3; y cuando pronuncia \u201cciencia\u201d y \u201ccient\u00edfico\u201d se enjuaga antes la boca con esas palabras para \u00e9l huecas\u2014. Y hube de contestarle: \u201cEn efecto, no est\u00e1 demostrado, a mi entender, que haya Dios, ni ello es cosa de ciencia; pero tampoco est\u00e1 demostrado que no le haya.\u201d Y como ca\u00ed en la inocentada de querer desarrollarle el criterio dial\u00e9ctico, anti-dogmatico, esc\u00e9ptico, investigativo, el pobre hombre me volvi\u00f3 la espalda mormojeando: \u201c\u00a1Bah! \u00a1Acomodos!\u201d Y a\u00f1adi\u00f3 el muy majadero no s\u00e9 qu\u00e9 sandez en moda.<\/p>\n<p>\u00a1Pobres liberales del pecado! Los aborregados de un dogma y del otro, del eclesi\u00e1stico y del estatal, los que temen a la libertad, los que no aciertan a vivir en la sociedad \u00edntima, en la comunidad consuetudinaria, ni can\u00f3nica, ni constitucional, en el pueblo formado por individuos que no se matriculan en partidos, nos declaran que la libertad del liberalismo se acab\u00f3 ya. De ese glorioso liberalismo, santo pecado de humanidad, de ese liberalismo que fue la religi\u00f3n del humanismo, de la humana cultura. Cultura que no tiene que ver con la del famoso \u201cKulturkampf\u201d en que tropez\u00f3 Blamarck. Y sigue si\u00e9ndolo, a pesar de todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Y dejemos lo peor, lo de los padres&#8230; naturales que s\u00f3lo buscan que se les apruebe a los hijos, como sea, por la Iglesia o por el Estado. Para luego&#8230; el destinillo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_327\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325\"><\/a><strong>Cu\u00f1o al canto<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_328\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Querido amigo Mara\u00f1\u00f3n: Le\u00edda su <em>R\u00e9plica al filo o canto<\/em><a href=\"footnotes.xhtml#footnote-0001\"><sup>1<\/sup><\/a><a id=\"fnreturn-0001\"><\/a> que desde aqu\u00ed \u2014el 15-II\u2014 dirigi\u00f3 usted a mi comentario <em>Env\u00e9s, rev\u00e9s y canto<\/em>, a usted dirigido \u2014el 8-II\u2014, siento la necesidad de comentarla. Y un poco de sesgo, o sea de canto. Usted supone que el canto no tiene cu\u00f1o, sigui\u00e9ndome en esto, pues yo afirm\u00e9 en mi comentario que \u201c\u00e9ste, el canto o filo, no suele tener cu\u00f1o\u201d. Pero un amigo me ha sacado de mi error mostr\u00e1ndome, con un caso concreto, que hay cantos con cu\u00f1o. Ni sospechaba yo que pudiese ofrecer tantas sugestiones \u2014ahora, sugerencias\u2014 la numism\u00e1tica con que solaza su ocio V\u00edctor Manuel III, este pobre Saboya, rey holgaz\u00e1n rendido al Duce. Y precisamente de numism\u00e1tica y de Saboya se trata.<\/p>\n<p>Ese buen amigo me ha hecho notar, en efecto, que en el canto de los duros de nuestro Amadeo I viene acu\u00f1ado esto: \u201cJusticia y Libertad\u201d. En la cara de las piezas de plata \u2014\u201cley, 900 mil\u00e9simas; 40 piezas en kilog.\u201d, como en ellas reza\u2014 de 1871 est\u00e1 la efigie, de perfil, de Amadeo I, rey de Espa\u00f1a, y en el escudo de \u00e9sta, la cruz. Y si aqu\u00e9lla es cara, la del rey de Prim y de los liberales que hicieron la revoluci\u00f3n, la Gloriosa, de 1868, su rev\u00e9s s\u00ed que es cruz, pues cruz hay en \u00e9l. En los duros borb\u00f3nicos posteriores, los de Alfonso XII y Alfonso XIII, hay a la vuelta, al rev\u00e9s de las caras de estos Borbones, un escudo de Espa\u00f1a, pero sin cruz bien visible alguna; y en el centro de \u00e9l figura una flor de lis. Mientras que en el escudo de Espa\u00f1a de las monedas de Amadeo, el Saboya, en el centro, entre los blasones de Castilla, Le\u00f3n, Arag\u00f3n-Catalu\u00f1a, Navarra y Granada, figura una cruz, la cruz del blas\u00f3n de Saboya.<\/p>\n<p>Fue, pues, en las monedas de aquel a quien se le motejaba por entonces, en 1871, de hijo del carcelero del Papa, en las que aparecer\u00e1 la cruz. Para que luego, corriendo los a\u00f1os, el sucesor de P\u00edo IX \u2014\u201cprisionero de s\u00ed mismo\u201d, que le dijo Carducci\u2014, P\u00edo XI, se conchabara con el nieto del carcelero, con V\u00edctor Manuel III \u2014tercero el Duce\u2014, y se dejara dorar la c\u00e1rcel \u2014o jaula\u2014, fajistizar \u2014y a la vez fajar\u2014 a la Iglesia Romana sin catolizar, esto es, universalizar, al fajismo mediante el triste Concordato de Letr\u00e1n de febrero de 1929. Concordato m\u00e1s suicida para la Iglesia Romana que pudo serlo el Concilio del Vaticano, el que se sigui\u00f3 al <em>Syllabus<\/em>, el de la infalibilidad papal. En este Concilio se rompi\u00f3 con el liberalismo, se le declar\u00f3 la guerra santa, y en el Concordato de Letr\u00e1n se ha sellado la alianza con el antiliberalismo, con el nacionalismo, con el fajismo, o sea con el anti-universalismo, con el anti-catolicismo. Los haces, los fajos lictorios \u2014del italiano fascio viene nuestro \u201cfajo\u201d\u2014 han sustituido a las cruces. La Iglesia se ha rendido al Estado imperial romano. Y pagano.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 pre\u00f1ada de sentido est\u00e1 en el canto de los duros de aquel breve rey caballero y constitucional del liberalismo espa\u00f1ol de hace sesenta y dos a\u00f1os y qu\u00e9 bien hace con la cruz central del escudo de Espa\u00f1a aquella leyenda liberal de \u201cJusticia y Libertad\u201d! Nada de \u201cLibertad, Igualdad y Fraternidad\u201d, pues la Justicia abarca a estas dos \u00faltimas y a\u00fana la Libertad, que es de justicia y no de gracia. Los otros dec\u00edan: \u201cDios, Patria y Rey\u201d. Pero la cruz del centro del escudo estaba por Dios, y la Justicia y la Libertad son Patria y son Ley, que es la que debe reinar. Por cierto que la Dictadura de 1923, de que usted, amigo Mara\u00f1\u00f3n, y yo fuimos v\u00edctimas \u2014v\u00edctimas de sus leyes excepcionales, que no son leyes\u2014, quiso, en inspiraci\u00f3n fajista, menguadamente nacionalista \u2014no nacional\u2014, anti-universal, o sea anticat\u00f3lica, adoptar un lema en que figurase ante todo la Patria, y no atrevi\u00e9ndose a anteponerla a Dios, cambi\u00f3 el lema tradicionalista, sustituy\u00e9ndole por este otro: \u201cPatria, Religi\u00f3n y Monarqu\u00eda\u201d. Puso la Patria por encima de la religi\u00f3n por no atreverse a sobreponerla a Dios, y en vez de Rey puso Monarqu\u00eda, que es t\u00e9rmino abstracto y anfibol\u00f3gico, como el de Rep\u00fablica. Es que la Dictadura aquella maldito el fervor realista que sent\u00eda, aunque hubiese sido el instrumento de que tuvo que valerse la realeza para su merecido suicidio. Y tal vez creyera aquel Dictador que poner a Dios sobre la Patria es cosa de anarquismo, pues as\u00ed lo creen otros.<\/p>\n<p>\u00a1\u201cJusticia y Libertad\u201d! Este fue el lema de la dinast\u00eda liberal, a la que trajo a Espa\u00f1a aquel rom\u00e1ntico Prim con los suyos, con los liberales, y \u00e9ste fue luego el lema de los republicanos liberales de la primera Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Y ha pasado a \u00e9sta, pues en el art\u00edculo 1.\u00b0 de su Constituci\u00f3n se dice \u201cque se organiza en r\u00e9gimen de Libertad y de Justicia\u201d. \u00a1L\u00e1stima que vaya precedido de algo que sigo estimando que es una vaciedad! Uno de los mayores prohombres de aquella primera Rep\u00fablica espa\u00f1ola, procedente del amade\u00edsmo, llam\u00f3 <em>La Justicia<\/em> al \u00f3rgano peri\u00f3dico que fund\u00f3, y en que colabor\u00e9 alguna vez. Y nos sol\u00eda hablar no de eficacia, sino de justicia. Y de justicia as\u00ed, sin adjetivo; no de justicia republicana ni de justicia revolucionaria, sino de justicia pura y simple, de justicia sustantiva, sin adjetivos y sin excepciones. Sin excepciones, amigo Mara\u00f1\u00f3n, sin leyes excepcionales. Cuya mayor injusticia suele estar, m\u00e1s que en otra cosa, en la tonter\u00eda con que se aplican. Que al tonto rigor tiene que seguir la tonta clemencia. Pero ya sabe usted, mi buen amigo, aquello que tanto repet\u00ed yo anta\u00f1o, lo de Guillen de Castro: \u201cProcure siempre acertarla \/ el honrado y principal; \/ pero si la acierta mal, \/ defenderla y no enmendarla.\u201d Enmendar algo es flaqueza de los que acatan consejos.<\/p>\n<p>Usted, amigo m\u00edo, parece creer en una renovaci\u00f3n de fondo, en que hemos entrado en una nueva era. Pues yo le dir\u00e9 lo que aquel sastre remend\u00f3n a quien, vi\u00e9ndole zurcir viejos retazos, le pregunt\u00f3 un transe\u00fante: \u201cMaestro, \u00bfqu\u00e9 hay de nuevo?\u201d Y el remend\u00f3n contest\u00f3: \u201c\u00bfDe nuevo?, \u00a1ni el hilo!\u201d \u00a1Ni el hilo, querido Mara\u00f1\u00f3n, ni el hilo! No crea usted en camelos.<\/p>\n<p>\u201cLa libertad nuestra, de la cual, en efecto, no volveremos ni usted ni yo a gozar.\u201d As\u00ed me dice usted, querido amigo. Pero, \u00bfest\u00e1 seguro de ello? Pues yo, el esc\u00e9ptico, el pesimista, el anarquista, si usted quiere \u2014no me duelen motes\u2014, yo, que creo en la Justicia, creo en la Libertad. Y en cuanto a la m\u00eda, tengo que creer en ella, pues que la gozo. Goc\u00e9 de ella en el destierro aquel y sigo de ella gozando. Y sirviendo con ella a mi patria en el servicio que la debo, y es el de proclamar la verdad frente a todos los embelecos program\u00e1ticos. Y&#8230; \u00a1Dios sobre todo!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_329\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103114_2010067226\"><\/a><strong>Libertad y justicia<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_330\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Otra vez. \u00bfEl art\u00edculo 1.\u00b0 de la actual Constituci\u00f3n&#8230; vigente? \u00a1No! si no yacente, dice con una noble candidez que \u201cEspa\u00f1a es una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de todas clases que se organiza en r\u00e9gimen de Libertad y de Justicia.\u201d Primero se redact\u00f3 en seco \u201cde trabajadores\u201d, sin lo de las clases, mas eso pareci\u00f3 a algunos que se tomar\u00eda fuera de Espa\u00f1a como declaraci\u00f3n de una especie de bolchevismo, aunque la verdad es que ello no declara nada ni pasa de ser una expresi\u00f3n de las que llaman plat\u00f3nicas los que maldita la idea que de Plat\u00f3n tienen. En rigor eso no es nada ni concreto ni claro. Pero luego se le agreg\u00f3 lo de \u201cde todas clases\u201d, con lo que se qued\u00f3 m\u00e1s en el aire todav\u00eda. No se sabe si somos trabajadores de todas las llamadas clases sociales o de toda clase de trabajos. Y, por otra parte, ni nadie que sepamos ha definido, en pol\u00edtica se entiende, lo que es trabajador ni lo que es trabajo. En f\u00edsica, s\u00ed. Pero en ese ingenuo art\u00edculo parece tener esa categor\u00eda algo de metaf\u00edsico o, si se quiere, metapol\u00edtico. Como no sea de m\u00edstico.<\/p>\n<p>Un pragmatista norteamericano \u2014no s\u00e9 si fue el mismo William James\u2014 dec\u00eda que si alguien afirmaba su fe en que hay habitantes en Saturno, le preguntar\u00eda qu\u00e9 es lo que hac\u00eda o qu\u00e9 es lo que dejaba de hacer en virtud de esa fe, que no har\u00eda o no dejar\u00eda de hacer de no tenerla, y que si contestaba que nada, le replicar\u00eda que eso no es creer cosa alguna. Y as\u00ed podemos decir que de esa solemne declaraci\u00f3n de que los que formamos la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola somos trabajadores de todas clases nada pragm\u00e1tico se deduce, pues no se sabe que nadie haya pensado en negar la ciudadan\u00eda espa\u00f1ola a los que \u00e9l estime que no son trabajadores ni a nadie se le ha ocurrido clasificarnos.<\/p>\n<p>Pero es que cuando se entra en un r\u00e9gimen que nadie sabe a ciencia cierta lo que va a ser, cuando no hay, como no hab\u00eda aqu\u00ed al reunirse las Constituyentes, una ideolog\u00eda republicana bien definida, concreta y clara, hay que acudir a esos t\u00f3picos sonoros y hasta se suele caer en lo que podr\u00edamos llamar la m\u00edstica republicana, melliza de la mon\u00e1rquica. Y se cae en la logomaquia de la consustancialidad, de la accidentalidad, de la integralidad, de lo soberan\u00eda y otras as\u00ed. Y con ese fervor m\u00edstico se forjan una porci\u00f3n de f\u00f3rmulas que llevan a credos dogm\u00e1ticos sin verdadero contenido doctrinal. F\u00f3rmulas buenas acaso para campa\u00f1as electorales en las que en general ni el que habla sabe bien lo que dice ni el que oye sabe bien lo que oye, sino que se trata de caldear los \u00e1nimos con fuego pero sin luz. Calefacci\u00f3n el\u00e9ctrica \u2014electrizar al auditorio\u2014a oscuras.<\/p>\n<p>Y luego no es el Credo el que hace la Iglesia como no es el programa el que hace el partido, sino que es la Iglesia la que hace el Credo \u2014y lo deshace\u2014 y es el partido el que hace y deshace el programa. Y se pone la disciplina por encima de la fe. Y esto suele ser porque no es tal fe.<\/p>\n<p>Sabemos que se nos dir\u00e1 que este modo de hacer cr\u00edtica, de dialectizar \u2014que es dialogar\u2014 de jugar con las ideas \u2014que es el m\u00e1s noble, el m\u00e1s fecundo y el m\u00e1s humano, m\u00e1s bien divino, de los juegos\u2014 procede de anarqu\u00eda mental. Pero los que tenemos mentalidad her\u00e9tica \u2014en el primitivo y originario sentido de este t\u00e9rmino\u2014 nos vemos, gracias a ello, libres de llegar a contraer la ideosclerosis que es una terrible enfermedad mental. Sin que las ideas del ideoscler\u00f3tico \u2014por otro nombre jacobino\u2014 sean por eso ni m\u00e1s fijas, ni m\u00e1s claras, ni m\u00e1s ricas que las ideas fluidas, movedizas y evolutivas del her\u00e9tico fundamental.<\/p>\n<p>Los dogmas ideoscler\u00f3ticos podr\u00e1n servir para organizar o disciplinar \u2014mejor, para aborregar\u2014 masas, pero no sirven para dirigir hombres. Los hombres que forman una masa, y hasta lo m\u00e1s macizos de esos hombres, se rebelan contra la dogm\u00e1tica cuando se sienten hombres y no cachos de muchedumbre. Y un pueblo, un verdadero pueblo, se hace de hombres y no de masas.<\/p>\n<p>Y ahora unas palabras respecto a lo del r\u00e9gimen de Libertad y de Justicia.<\/p>\n<p>Cuando se proclama que no hay libertad fuera del Estado se est\u00e1 muy cerca de ir a caer en un r\u00e9gimen de no libertad o de incesantes excepciones y restricciones a ella. Y en cuanto a la justicia, vamos oyendo repetir y cada vez con m\u00e1s frecuencia aquella sentencia \u2014sentencia de muerte para la libertad\u2014 atribuida a Goethe de que es preferible la injusticia al desorden, reserv\u00e1ndose \u2014\u00a1claro est\u00e1!\u2014 el definir el orden los que adoptan esa sentencia. Y bien sabido es lo que se entiende por orden en esta nuestra \u00e9poca de Internacional polic\u00edaca \u2014la m\u00e1s terrible de las Internacionales\u2014 y en que casi todos los pueblos van yendo a caer o en fajismo o en el sovietismo \u2014que no es igual que comunismo\u2014 y que son en rigor una sola y misma cosa. Y por eso se dice que el viejo \u2014el eterno\u2014 concepto de libertad, el rousseauniano, el del liberalismo, est\u00e1 en decadencia. Lo cual, por otra parte, equivale a decir que est\u00e1 en decadencia el sentido de la Justicia. Con eso de la eficacia&#8230; Es el triunfo de Maquiavelo. O, como dir\u00eda Croce, el triunfo de la econom\u00eda \u2014en el sentido crociano\u2014 sobre la \u00e9tica. \u201cSalus populi suprema lex esto\u201d. Y se arroga el definir lo que sea la salud \u2014la salvaci\u00f3n mejor\u2014 del pueblo una Convenci\u00f3n de ideoscler\u00f3ticos. Recordemos aquello de la gran Revoluci\u00f3n, la francesa de fines del XVIII, que vivi\u00f3 dominada por el terror, so\u00f1ando enemigos en todas partes, forjando fantasmas.<\/p>\n<p>Y luego lo de la \u201crevoluci\u00f3n\u201d y la \u201crenovaci\u00f3n\u201d y \u201ccosas mandadas ya recojer\u201d y \u201cviejo estilo\u201d, y \u201cprocedimientos que pasaron\u201d y otras candideces por el estilo \u2014que no es estilo, ni viejo ni nuevo\u2014 de la de los \u201cde todas clases\u201d. Mas en fin, no es malo, para consuelo, empe\u00f1arse en creer que estamos inaugurando una nueva era. Hay que creer en algo.<\/p>\n<p>Mientras tanto los herejes, los de la Libertad y la Justicia, los que preferimos la anarqu\u00eda mental a la ideosclerosis y ponemos la \u00e9tica sobre la econom\u00eda esperamos&#8230; en la esperanza.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_331\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103116_2010067226\"><\/a><strong>La Cibeles en Carnaval<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_332\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>\u201cTodo el a\u00f1o es Carnaval\u201d, dec\u00eda Larra, el suicida, hace un siglo, en revoluci\u00f3n \u2014o guerra civil, que es igual\u2014 espa\u00f1ola. Todo el siglo ha sido carnaval y sigue si\u00e9ndolo, podr\u00edamos a\u00f1adir. \u00bfY es que lo que se suele llamar revoluci\u00f3n, sarta de motines y de pesadas bromas legislativas y ejecutivas, no es tambi\u00e9n algo carnavalesco? D\u00edcese otras veces que el carnaval, sobre todo el callejero, el del consabido hombre de la calle, agoniza y es porque le devora el otro carnaval. En ambos un holgorio forzado, de disfraz, pirueta y tunanter\u00eda, o sea pedig\u00fce\u00f1er\u00eda. Y ahora serpentinas de papel en uno y en otro. Y el imaginarse que por romper, siquiera en apariencia, la continuidad cotidiana de la costumbre con una peque\u00f1a y peri\u00f3dica revolucionzuela se intensifica la vida p\u00fablica y se la renueva. En tanto los actores, los revolucionarios, con sus m\u00e1scaras se aburren soberanamente de jugar a la soberan\u00eda popular. Y al cabo en uno y otro carnaval llega el mi\u00e9rcoles de ceniza, se quedan por el suelo, entre polvo o fango, no hojarasca ni florea marchitas \u2014nada de batallas de flores\u2014 sino papelitos m\u00e1s o menos constitucionales y escurriduras del paso de las comparsas, y acu\u00e9rdase el hombre de su casa de que es polvo y a poco que llueva o se desangre, fango.<\/p>\n<p>En todo lo cual \u00edbamos pensando al dar a la salida \u2014o entrada\u2014 del coso carnavalesco del Madrid de hoy. Recoletos y el paseo de la Castellana, con Su Serenidad Cibeles, Madre de los Dioses mayores, que se alza, sentada en su carro, sobre un peque\u00f1o estanque en que se refleja. La Cibeles, Eulogio Florentino Sanz en aquella su <em>Ep\u00edstola a Pedro<\/em> que escribi\u00f3 en Berl\u00edn\u2014 era en el ocaso ya del romanticismo\u2014dec\u00eda lo de que: \u201cLejos de mi Madrid, la villa y corte, \/ ni de ella falto yo porque est\u00e9 lejos, \/ ni hay piedra all\u00ed que no me importe; \/ pues sue\u00f1a con la patria a los reflejos \/ de su distante sol, el desterrado \/ como en su ni\u00f1ez sue\u00f1an los viejos. \/ Ver quisiera un momento, y a tu lado \/ cual por ese aire azul nuestra Cibeles \/ en carroza triunfal rompe hacia el Prado&#8230;\u201d \u00a1El aire azul de Madrid!<\/p>\n<p>Mir\u00e1bamos romper no hacia el Prado como anta\u00f1o si no hacia el centro de Madrid, hacia la Puerta del Sol a esa seren\u00edsima matrona marm\u00f3rea arrebozada en aire azul y soleado. De su carroza con sus ruedas solares, hacen como que tiran dos leones antropom\u00f3rficos distra\u00eddos, que como si se vieran desde\u00f1osamente y con una mueca carnavalesca \u00bfEstar\u00edan desde\u00f1ando al carnaval del a\u00f1o y al del siglo? De seguro que a aquellos otros leones, estos de bronce, que no uncidos a carro \u2014ni al del Estado\u2014 hacen guardia, apoy\u00e1ndose en unas bombas, en la escalinata del Congreso de los Diputados de la naci\u00f3n. M\u00e1s de carnaval los de bronce que los de m\u00e1rmol. La frente marm\u00f3rea de Su Serenidad Cibeles, coronada, brilla al aire azul de Madrid. Y nos habla de sosiego y de cotidianidad. Yendo encarados a la Madre de los Dioses, por el palacio de Buenavista \u2014hoy Ministerio del Ej\u00e9rcito\u2014 le hace fondo a la m\u00edtica matrona la Puerta de Alcal\u00e1, siempre abierta al aire azul; all\u00e1, a la distancia, el Apolo y el Neptuno y villa adentro el Ministerio de Hacienda, cinco monumentos de sosiego, de ponderaci\u00f3n, de ritmo sereno. Y luego, en torno, todas esas nuevas termiteras de traza babil\u00f3nica o&#8230; neoyorquina, esos edificios carnavalescos que se retuercen en contorsiones barrocas o se estiran en tiesuras c\u00fabicas. Son dos \u00e9pocas. \u00bfDos revoluciones? No; la Cibeles, el Neptuno, la Puerta de Alcal\u00e1, el Ministerio de Hacienda no nos hablan de revoluci\u00f3n, como no sea la \u00edntima, la entra\u00f1ada, la silenciosa, sin ruido de comparsas ni de tunas, que simboliza Rousseau y no Robespierre. La revoluci\u00f3n individual. Y el m\u00e1rmol de esas mitol\u00f3gicas estatuas es italiano y nos habla de Italia \u2014de la Italia napolitana de Carlos III\u2014 en esta tierra de granito y de arenisca. (Arenisca es arisca.) Y de madera de imaginer\u00eda que luego se pinta y se enmascara.<\/p>\n<p>Como el poeta Eulogio Florentino Sanz, ei hombre de las calles de Madrid, poeta tambi\u00e9n, ve a cada paso y la ve aun sin mirarla, a Su Serenidad Cibeles rompiendo el aire azul y recoji\u00e9ndolo, y cuaj\u00e1ndolo en blancura marm\u00f3rea y esa visi\u00f3n le va calando en el hond\u00f3n del \u00e1nimo y seren\u00e1ndoselo. Va unida a sus oscuras sensaciones cotidianas; va entretejida con sus afectos de costumbre; es parte de la continuidad de su esp\u00edritu que no hay carnaval ni revoluci\u00f3n que puedan quebrarla. \u00bfLiteratura? Al hombre de la calle, al verdadero hombre de la verdadera calle, esas visiones mitol\u00f3gicas, mejor o peor traducidas, le llenan, sin que \u00e9l de ello se d\u00e9 cuenta, de literatura la mollera. Le dicen m\u00e1s que la ret\u00f3rica jacobina de los m\u00edtines. \u00a1Dice tanto al sol el m\u00e1rmol!<\/p>\n<p>Recordamos haber o\u00eddo hace unos a\u00f1os de un pobre hombre de la calle que se ech\u00f3 a ese estanque y trep\u00f3 a la carroza de Su Serenidad, sin miedo a los leones, para ir a abrazarla. \u00bfEmbriaguez? Qui\u00e9n sabe&#8230; \u00bfY embriagado, de qu\u00e9? M\u00e1s embriagado \u2014y de peor t\u00f3sigo\u2014 el que \u00faltimamente, cuando lo de la quema revolucionaria de los conventos, le rompi\u00f3 una mano a esa misma Cibeles. El pobrete quer\u00eda romper la mano que lleva las riendas de la historia cotidiana, de la cotidianidad, de la costumbre, la que enfrena a los leones del instinto salvaje, la que gu\u00eda la serenidad. En aquel estallido carnavalesco que fue lo de las quemas aquellas, cuando unos aburridos chicos \u2014que no hombres\u2014 de la calle se disfrazaron de pobres diablos revolucionarios, hubo quien sinti\u00f3 toda la tonter\u00eda \u2014peor que barbarie\u2014 del acto. Disfrazados de pobres diablos revolucionarios se dec\u00edan: \u201cY bien, esto de la rep\u00fablica, de la revoluci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 viene a ser?\u201d Y como los otros se estaban tan tranquilos, como no parec\u00edan temer nada, hab\u00eda que sacarlos de s\u00ed, provocarlos, amedrentarlos. Y poco despu\u00e9s los que empezaron por querer hacerse temibles, a fuerza de pretender amedrentar acabaron amedrent\u00e1ndose a s\u00ed mismos y de aqu\u00ed a ver en torno peligros y acechanzas y a atemorizar con su temor. Y entonces se dijo: \u201c\u00a1Hay que hacer de veras la revoluci\u00f3n que pide el pueblo!\u201d Y a ver si se enteraban de lo que ped\u00eda el pueblo callado. Y la tan sonada revoluci\u00f3n callejera se estanc\u00f3 en el Parlamento, revoluci\u00f3n parlamentaria y papelera, de papel de serpentinas, de debates de carnaval, mascarada y tunos. Y nada de batallas de flores ni de frutos.<\/p>\n<p>Su Serenidad Cibeles, Madre de los Dioses, sabe que no hay que temer a las tempestades del estanque que se tiende a sus pies, bajo su carroza; sabe lo que es la costumbre cotidiana; sabe que sobre el alma del hombre de la calle resbala la ret\u00f3rica jacobina como sobre ella el agua de la lluvia cuando el cielo se nubla y el aire se pone pardo. Y sabe que este maravilloso aire azul de Madrid le llena a su pueblo el \u00e1nimo de airosidad y de azulez. Pueblo airoso y azul, color de cielo, no negro, ni rojo, ni blanco, ni gualdo, ni menos morado; pueblo que ni se enmascara ni carnavalea. Y que se conserva sereno, airoso y azul de cielo mientras pasa la comparsa.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_333\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103118_2010067226\"><\/a><strong>Consumo y limosna<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_334\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466467\"><\/a><em>La Rioja<\/em><em> (<\/em><em>Logro\u00f1o<\/em><em>), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>He recibido una especie de circular en que se dice que hay en Espa\u00f1a \u201caproximadamente doscientas mil familias que viven de la industria de sombreros que a pasos agigantados van sumi\u00e9ndose en la miseria.\u201d Despu\u00e9s de exponer la crisis de esa industria, la de las f\u00e1bricas de cinter\u00eda exclusiva para sombreros, las de badana, las de cajas de cart\u00f3n para embalajes, las de cortadur\u00edas de pelo de conejo y liebres, etc., se acaba en la circular por recomendar el uso del sombrero. Del que yo, por mi parte, apenas uso. En la circular hay este p\u00e1rrafo: \u201cSi es funcionario del Estado no ignora que \u00e9ste nutre sus ingresos con las aportaciones de las actividades del pa\u00eds, y que si \u00e9stas mueren, el Estado empobrece y las consecuencias recaer\u00e1n en sus servidores.<\/p>\n<p>As\u00ed, como apenas uso sombrero, no uso corbata, no fumo ni he fumado nunca\u2014 y no bebo vino, estoy esperando circulares invit\u00e1ndome a usar corbata para que prospere la industria de corbater\u00eda, a fumar, para que la Tabacalera rinda ingresos al Estado y puedan vivir las cigarreras, y otra a que beba para ayudar a la industria vitivin\u00edcola. Aunque a este \u00faltimo respecto me comprometo a consumir en unva fresca o en pasa, la parte que me corresponda de la producci\u00f3n vit\u00edcola espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s he asistido a una reuni\u00f3n de escritores y editores para ver el modo de promover la lectura de libros de toda especie con el objeto de que puedan sostenerse mejor autores, editores, impresores y libreros.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed se nos presenta la permanente cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n entre la producci\u00f3n y el consumo, y si la crisis es crisis de producci\u00f3n, debida al exceso de \u00e9sta, o es crisis de consumo, debida a la restricci\u00f3n de \u00e9ste. Todo se reduce a si se ha de producir para responder al consumo o se ha de consumir para responder a la producci\u00f3n. A una producci\u00f3n presa de un terrible engranaje Ford. A una producci\u00f3n que se ve forzada a crear necesidades. Y que m\u00e1s de una vez ha llevado a buscarse mercados a ca\u00f1onazos, obligando a pobres pueblos sencillos y sobrios a crearse necesidades para satisfacer a los que se dedican a satisfacerlas. A obligarle, por ejemplo, a que gaste reloj aquel a quien maldito lo que le importa la hora que es.<\/p>\n<p>Relacionado con esto, y sobre todo despu\u00e9s de la Gran Guerra, se est\u00e1 predicando contra el ahorro y propugnando la mayor extensi\u00f3n posible del consumo y s\u00f3lo para que se ocupen los que hayan de subvenir con su producci\u00f3n o con su servicio a ese consumo. Que es otra forma de lo de dar trabajo a los parados, aunque no haya necesidad de ese trabajo. Y as\u00ed cesa el ahorro de controlar la producci\u00f3n, controlando el consumo.<\/p>\n<p>El paro de esos millones de parados que hay en todo el mundo se debe \u2014esto lo saben todos\u2014 a que con el progreso t\u00e9cnico se subviene el consumo con el trabajo de muchos menos n\u00famero de trabajadores, y as\u00ed aumenta el que Carlos Marx llam\u00f3 el ej\u00e9rcito de reserva del proletariado.<\/p>\n<p>Dar trabajo. \u00bfY si no le hay? S\u00ed, es consabido, que vayan unos obreros desencanchando unas calles para que luego las vuelvan a encanchar y queden as\u00ed peor que estaban; mas, entre tanto, esos obreros, que no ped\u00edan limosna sino trabajo, hayan cobrado sus jornales por rendir un trabajo perfectamente in\u00fatil si es que no pernicioso. O que se me obligue a comprar dos o m\u00e1s sombreros cada a\u00f1o, con su cinta y su badana, de piel de conejo o de liebre, aunque no me lo ponga ni una sola vez. O que se me obligue a comprar un libro que no he de leer y a condici\u00f3n de que no lo preste a otro sino que lo almacene en mi librer\u00eda o lo deshaga para hacer de sus hojas cualquier otro servicio que el de leerlos. Valdr\u00eda m\u00e1s, francamente, que se nos impusiera a todos los que ganamos salario o tenemos alguna renta, un impuesto para con \u00e9l sostener a los que hayan quedado parados porque se consumen menos sombreros, menos cigarros, menos vino y menos libros. Que el ej\u00e9rcito activo de los productores que basta a satisfacer con sus productos o con sus servicios las necesidades del consumo libre y natural est\u00e9 sometido a una contribuci\u00f3n para sostener al consabido ej\u00e9rcito de reserva. Que es, en rigor, lo que pasa. Mucho mejor tener que pagar esa contribuci\u00f3n \u2014por fuerte que sea\u2014 que es de estricta justicia, que tener que someterse a un consumo forzado que pronto degenera en vicio.<\/p>\n<p>En el fondo, es la vieja cuesti\u00f3n de la limosna. \u201c\u00a1Yo no pido limosna, pido trabajo!\u201d, dice un parado; pero, sabiendo que el trabajo que se le habr\u00eda de dar no ser\u00eda sino un pretexto para dar una limosna. Y ello procede del sentido que ha tomado la limosna, como algo de gracia y no de justicia. Por lo cual se explica uno \u2014yo al menos me lo explico muy bien\u2014 que haya quien diga: \u201cPrefiero hurtar a no pedir limosna.\u201d Ya que el pedir limosna suele ser muchas veces un modo disfrazado de hurto, y, si se quiere, de estafa. El pordiosero suele ser un chantajista. Toma el nombre de Dios para hacer chantaje.<\/p>\n<p>Esta terrible crisis no debe concluir sometiendo el consumo a la producci\u00f3n, destruyendo el ahorro, embruteci\u00e9ndonos \u2014as\u00ed, embruteci\u00e9ndonos\u2014 en una triste civilizaci\u00f3n en que el utensilio no es la proyecci\u00f3n del hombre, sino \u00e9ste del utensilio, en que la m\u00e1quina se adue\u00f1a del obrero y le hace su esclavo como en aquel agorero libro de Butler: <em>Erewhon<\/em>. Lo moral y lo econ\u00f3mico \u2014y desde luego lo pol\u00edtico\u2014 es predicar hoy a las gentes sobriedad y parquedad y esp\u00edritu de ahorro, y si no sienten necesidad ni apetencia de usar sombrero, de fumar, de beber vino o de leer libros, que tengan que contribuir con su ahorro a que vivan vida decente los que se queden sin trabajo por merma de la producci\u00f3n de esos art\u00edculos. \u00bfQue esto ser\u00eda una limosna? En el viejo sentido corriente no, no y no.<\/p>\n<p>Y de hecho es lo que empieza a suceder. Cuando he dicho que esta sedicente rep\u00fablica de trabajadores de todas clases est\u00e1 en camino de hacerse una rep\u00fablica de funcionarios, no he querido decir otra cosa. Los sin trabajo acaban por hacer funcionarios de todas clases. Y esto es mejor que pretender que consumamos aquello cuyo consumo no nos apetece y acaso nos da\u00f1a.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_335\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103120_2010067226\"><\/a><strong>Prosa en rom\u00e1n paladino<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_336\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466468\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Alguna vez se me ha preguntado el porqu\u00e9 de que cuando cito versos en estos mis Comentarios lo hago poni\u00e9ndolos en l\u00ednea seguida, como la prosa, y sin m\u00e1s que un peque\u00f1o gui\u00f3n entre verso y verso. Y deber\u00eda ponerlos sin esos guioncitos<a href=\"footnotes.xhtml#footnote-0002\"><sup>2<\/sup><\/a><a id=\"fnreturn-0002\"><\/a>, sobre todo si son versos libres \u2014esto es, sin consonantes ni asonantes\u2014 que en poco o nada se distinguen de la prosa ritmoide. Y ello para que se aprenda a leerlos, es decir, a decirlos y no a recitarlos y menos a declamarlos acompasadamente. Es el modo de darse cuenta de la \u00edntima armon\u00eda, del ritmo del lenguaje que lo es de pensamiento y por lo tanto de sentimiento.<\/p>\n<p>Aprender a leer es aprender a hablar y aprender a hablarse. El que acierte a ense\u00f1ar a hablar, a que el oyente se hable a s\u00ed mismo de manera que se oiga y entienda bien, acierta a ense\u00f1ar a pensar, a que el lector aprenda a dialogar consigo mismo \u2014que es aprendizaje de dial\u00e9ctica\u2014 y ense\u00f1a a sentir, a sentirse. Que se siente con el ritmo y tono y tenor del lenguaje y hay que educar as\u00ed al sentimiento para que no recaiga en resentimiento.<\/p>\n<p>\u201cQuiero fer una prosa en rom\u00e1n paladino\u201d \u2014empezaba Berceo uno de sus poemas, en verso, \u00a1claro est\u00e1! O en prosa r\u00edtmica, y en su caso aconsonantada. Prosa con n\u00famero, que se dec\u00eda anta\u00f1o. Lo que da duraci\u00f3n e intensidad. Una cantidad que es calidad, una forma que es fondo, un continente que es contenido. Y as\u00ed se libra de esclerosis a la idea. Pues que el fondo de \u00e9sta est\u00e1 en su forma; su verdadero hond\u00f3n es su sobrehaz. Lo que lijeramente suele motejarse de superficialidad es no pocas veces fundamentalidad.<\/p>\n<p>Y en cuanto al pensar al d\u00eda, acaso al momento, es, cuando de veras se piensa, obra de duraci\u00f3n. Lo que se hace de un respiro, de una respiraci\u00f3n, es lo verdaderamente inspirado; lo cotidiano es lo secular, lo de momento es lo eterno, cuando se halla la forma y se la recibe. Hay que escribir no para salir del paso si no para entrar en la queda. Mas esto puede y suele ser muchas veces obra de improvisaci\u00f3n. Y m\u00e1s en Espa\u00f1a, tierra de improvisadores. Cabe escribir peri\u00f3dicamente, en periodista \u2014analista a diarista seg\u00fan el per\u00edodo\u2014 para siempre, como dijo Tuc\u00eddides que escrib\u00eda su <em>Historia de la guerra del Peloponeso<\/em>. \u00a1Para siempre!<\/p>\n<p>Mas el escribir para siempre no supone que se remolonee y como que se encarnice uno en escribir. No es buen consejo aquel de Horacio de guardar mucho tiempo un borrador, y sacarlo de vez en vez para pulirlo y repulirlo y tener que borrar las trazas del pulimento. Es lo que hac\u00eda, entre otros, Flaubert y as\u00ed resulta que lo m\u00e1s vivo, lo m\u00e1s inspirado, lo m\u00e1s duradero y en el m\u00e1s hondo sentido lo m\u00e1s acabado de su obra sea su correspondencia escrita a vuela pluma como suele decirse. \u00a1Y qu\u00e9 vuelo! Vuelo de alas sin lima. Y es que en ella Flaubert habla, coraz\u00f3n a coraz\u00f3n y seso a seso \u2014y tambi\u00e9n mano a mano\u2014 habla con la pluma con un hombre \u2014o mujer\u2014 de coraz\u00f3n y de seso, de carne, sangre y hueso, y no con un p\u00fablico, habla a un lector, a un hombre. Y viniendo a nuestra Espa\u00f1a ah\u00ed tenemos a Santa Teresa que propiamente hablaba con la pluma \u2014y pluma de ave, no de acero\u2014 de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n tambi\u00e9n. \u00a1Genial improvisadora! Y cuando durante la guerra de secesi\u00f3n de los Estados Unidos de la Am\u00e9rica del Norte se fue a celebrar aquel gran funeral de Gettysburg, se le indic\u00f3 a Abraham Lincoln, presidente de la Rep\u00fablica entonces, que deb\u00eda decir unas palabras y en el tren mismo, en un papel, improvis\u00f3 con l\u00e1piz un breve discurso \u2014no pasa de diez minutos su lectura\u2014 que durar\u00e1 cuanto dure la lengua inglesa, duro y trasparente como un diamante, y de una excelsa religiosidad civil. O civilidad religiosa. Un discurso que les canta en las entra\u00f1as a todos los americanos.<\/p>\n<p>No he de volver, amigo lector, a comentar \u2014lo hice en un libro\u2014 el discurso de Don Quijote a los cabreros con que les llen\u00f3 de lumbre el coraz\u00f3n, y no por los conceptos si no por la m\u00fasica de estos, cabreros que hab\u00edan o\u00eddo cantar el Credo latino lit\u00fargico. Y m\u00e1s arriba, mucho m\u00e1s arriba, la autoridad del Cristo no provino de dogmas que decretara \u2014dogma quiere decir decreto\u2014 si no de verbo vivo encarnado en met\u00e1foras, par\u00e1bolas y paradojas que tanto abundan en los Evangelios donde no se encuentra un s\u00f3lo silogismo. Lo que no quiere decir que no quepa hondura de armon\u00eda y de duraci\u00f3n en razonamientos conceptuales dial\u00e9cticos como los de San Pablo en sus Ep\u00edstolas. Ep\u00edstolas, esto es cartas, escritas \u2014mejor dictadas, pues \u00e9l, flaco de vista, las dictaba\u2014 al volar de la ca\u00f1a.<\/p>\n<p>Ve aqu\u00ed porqu\u00e9, lector, los que comentamos peri\u00f3dicamente los sucesos del d\u00eda pero buscando en ellos los hechos, en lo que sucede y pasa lo que se hace y queda; los que debemos aspirar no a salir del paso si no a entrar en la queda y a dejar dicho algo para siempre hemos de cuidar ante todo y sobre todo lo que se llama forma y es el verdadero fondo. Acabar un discurso con un ritual \u2014ahora se usa poco, afortunadamente\u2014 \u201che dicho\u201d es acabarlo con una vaciedad, pero otra cosa ser\u00eda acabarlo con un \u201cqueda dicho\u201d. \u201cHe dicho\u201d, yo, \u00bfqu\u00e9 importancia tiene? En cambio \u201cqueda dicho\u201d \u00e9l, el discurso, queda la obra y a poder ser para siempre, esto es todo. Y al escribir hay que hacerlo para que quede escrito. \u201c\u00a1Lo que he escrito escrito queda!\u201d dijo Pilatos y as\u00ed es y no s\u00f3lo fue. Y ojal\u00e1, lector, te quede este comentario en la memoria.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_337\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103122_2010067226\"><\/a><strong>Las \u00e1nimas en pena<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_338\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466469\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Uno de esos extranjeros que acuden ahora, casi siempre sin la debida preparaci\u00f3n, a nuestra actual Espa\u00f1a a investigar lo que llaman el caso espa\u00f1ol \u2014puesto, \u00a1ay!, de moda\u2014 me preguntaba si es que se observa aqu\u00ed alguna reacci\u00f3n espiritualista. No supe bien qu\u00e9 responderle. Primero, porque reacci\u00f3n supone acci\u00f3n, y no s\u00e9 a qu\u00e9 acci\u00f3n anti-espiritualista o materialista podr\u00eda referirse. Y segundo, porque no le entend\u00ed bien lo de espiritualismo. Aunque me pareci\u00f3 sobrentender que no quer\u00eda decir precisamente reacci\u00f3n religiosa cat\u00f3lica, ni siquiera cristiana, ni aun de\u00edsta, sino ese vago sentimiento a que por ah\u00ed fuera, sobre todo en Francia, se le ha solido dar el nombre de espiritualismo. Que no es exactamente lo mismo que idealismo. Idea y esp\u00edritu son dos cosas.<\/p>\n<p>Pens\u00e9 luego que lo que se suele llamar, mejor o peor, el realismo religioso espa\u00f1ol, en \u00edntimo enlace con nuestro tan mentado individualismo, es algo que es muy dif\u00edcil discernir si es materialismo o es espiritualismo, como no sea ambas cosas, la fe oscura\u2014el anhelo m\u00e1s bien\u2014de un esp\u00edritu material. El anhelo de la resurrecci\u00f3n de la carne y la vida perdurable, sea lo que fuere de Dios. Anhelo que se refleja en Espa\u00f1a, sobre todo en ciertas regiones, en el culto a las \u00e1nimas, a las benditas \u00e1nimas, a los esp\u00edritus de nuestros muertos, que vagan a las veces por el aire de la noche en estantigua o en santa compa\u00f1a. Y en lo que creen \u2014o quieren creer, que es igual\u2014 hasta no pocos ateos profesionales.<\/p>\n<p>Record\u00e9 luego, al o\u00edr a ese extranjero a la caza de nuestro caso, que muchas veces se le ha llamado espiritualismo al espiritismo, al de Alan Kardec y al de los m\u00e9diums y veladores danzantes, espiritismo que ha tenido, y aun sigue teniendo, en nuestra Espa\u00f1a mucho m\u00e1s arraigo y extensi\u00f3n de lo que creen los distra\u00eddos, y al que ha seguido la teosof\u00eda. Y entonces ca\u00ed en la cuenta de que las maravillas \u2014y las maravillas (<em>mirabilia<\/em>) son milagros (<em>miracula<\/em>)\u2014 de la f\u00edsica moderna resucitan, sin que las gentes se den al pronto cabal cuenta de ello, una especie de fe en las \u00e1nimas, en las almas desencarnadas de nuestros muertos y aun de los ausentes.<\/p>\n<p>\u00bfEs que cuando uno oye por radio la voz, la misma voz, de un ausente que se halla a much\u00edsimas leguas de distancia, no ha de sentir, subconcientemente, que el alma del que habla se halla all\u00ed fuera de su cuerpo? O al o\u00edr en un gram\u00f3fono la voz querida de un querido difunto, \u00bfno ha de sentir, s\u00e9palo o no, queri\u00e9ndolo o sin quererlo, la presencia espiritual, inmaterial, pero real, del alma desencarnada del \u00e1nima, que se revel\u00f3 una vez en aquellas palabras conservadas por milagro f\u00edsico? Y recuerdo haber o\u00eddo contar a un amigo la impresi\u00f3n que le caus\u00f3 en casa de los hu\u00e9rfanos de un su amigo ya muerto ver a \u00e9stos, a los hijos, proyectar en un cine casero una pel\u00edcula en que aparec\u00eda su difunto padre movi\u00e9ndose, accionando, sonriendo como lo hizo en vida. \u00bfNo es natural \u2014y sobrenatural a la vez\u2014 que aquellos ni\u00f1os sintieran la presencia real del \u00e1nima de su padre? Por donde se viene a colegir que estos fen\u00f3menos artificiales \u2014del arte de la f\u00edsica\u2014 producen efectos naturales en el esp\u00edritu an\u00e1logos a los que se buscaba producir con la taumaturgia espiritista. La f\u00edsica moderna, al inmaterializar en cierto modo la materia dinamiz\u00e1ndola, ha espiritualizado nuestros oscuros sentimientos. Y esto sin tener que acudir a las complicadas teor\u00edas, muy por sobre la comprensi\u00f3n del vulgo, de la f\u00edsica matem\u00e1tica moderna. S\u00f3lo aquello que en maravillas \u2014milagros\u2014 de aplicaci\u00f3n t\u00e9cnica llega al vulgo, basta para despertarle su fe, dormida, pero no muerta, en las \u00e1nimas, a que los antiguos llamaron manes.<\/p>\n<p>Y a la vez, este nuevo espiritismo \u2014espiritualismo si se quiere\u2014, por lo com\u00fan subconciente, suscita el sentimiento de la individualidad y del individualismo, de este eterno individualismo cuya decadencia pregonan pobres individuos que no saben verlo ni en s\u00ed mismos ni en los dem\u00e1s. M\u00e1s de una vez he o\u00eddo a alg\u00fan carbonero del marxismo \u2014quiero decir a alguno que profesa el credo marxista con fe impl\u00edcita o de carbonero, disciplinaria, y sin conocerlo\u2014 repetir, por boca de carbonero, que el llamado materialismo hist\u00f3rico no es el materialismo filos\u00f3fico, el que niega la existencia del alma que puede desencarnar y reencarnar, aunque se profese ambos o uno de ellos s\u00f3lo. Y as\u00ed es. Y a la par ese materialismo hist\u00f3rico ha conducido a una nueva religi\u00f3n, que podr\u00edamos llamar espirista, \u00bfPues qu\u00e9 es, m\u00e1s que un m\u00e9dium \u2014y un icono consagrado\u2014, el cad\u00e1ver maquillado de Lenin? Y a la vez se refugian en el comunismo los pobres individuos, esp\u00edritus individuales, las pobres \u00e1nimas encarnadas que tratan de salvar su individualidad en la masa, que tratan de perpetuarla en la comunidad. Y no es un disparate ideol\u00f3gico ni mucho menos, no lo es, el que se hable de comunismo libertario o anarquista, ya que en la comunidad buscan los individuos asegurar y perpetuar su personalidad individual.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1La resurrecci\u00f3n de los muertos y la vida perdurable!\u201d, que dec\u00eda nuestro tradicional espiritualismo realista y a lo material, el del culto a las \u00e1nimas. A las de los antepasados ya muertos, pero tambi\u00e9n a las de los venideros, de los por nacer, pues hay un culto a la posteridad. Y en este culto que empieza a florecer en las masas, que, como las de los primeros cristianos, creen el pr\u00f3ximo advenimiento, ya que no del Reino de Dios, de la Rep\u00fablica del Hombre, \u00bfno habr\u00e1, acaso, el oscuro presentimiento de resucitar en esos venideros, en esos por nacer, y resucitar en ellos con presencia conciente y real y perdurar luego? Ciego ha de ser el que, en lo m\u00e1s \u00edntimo de las oscuras creencias, de la fe casi m\u00edstica de los individuos personales que componen estas muchedumbres esperanzadas en un nuevo milenio, no vea la misma raigambre, exactamente la misma, que mantuvo y aliment\u00f3 la rica floraci\u00f3n del espiritualismo realista \u2014y casi materialista\u2014 popular espa\u00f1ol de anta\u00f1o, y ello aunque esos individuos se crean ateos. Y luego, la dogm\u00e1tica, la can\u00f3nica, la liturgia y hasta la clerec\u00eda laicas. Y el mismo horror instintivo al escepticismo, a la dial\u00e9ctica, al libre examen y, sobre todo, a lo que llaman pesimismo, especial\u00edsimamente anatematizado en la Rusia sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p>\u00a1Pobres y nobles \u00e1nimas de incr\u00e9dulos creyentes! \u00a1Pobres \u00e1nimas en pena! \u00a1Pobres \u00e1nimas, que no logran apagar la revoluci\u00f3n \u00edntima, la de las conciencias individuales; que no logran acallarla con las asonadas de masa! \u00a1Pobres almas, que sufren, sin saberlo ni quererlo de ordinario, la terrible lucha entre la idea y el esp\u00edritu, entre el credo y el anhelo! Y&#8230; todo el que se proponga hacer la dicha \u2014la emancipaci\u00f3n\u2014 del pueblo, proletario o no, tiene el deber de enga\u00f1arle, sin que importe que se lo confiese as\u00ed, pues el pueblo \u2014de \u00e1nimas en pena\u2014creer\u00e1 en el enga\u00f1o y no en la confesi\u00f3n de \u00e9ste. <em>Mundus vult decipi<\/em>, el mundo quiere ser enga\u00f1ado.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_339\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103124_2010067226\"><\/a><strong>Peri\u00f3dicos andantes<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_340\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466470\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Este comentador que os dice ahora esto no lee a diario desde hace tiempo m\u00e1s que un peri\u00f3dico extranjero, que es un diario griego, de Atenas, el \u00f3rgano de Eleuterio Venizelos. El diario se llama <em>Eleutheron Berna<\/em> \u2014pronunciado \u201cElefceron Vima\u201d\u2014, que quiere decir: \u201cTribuna libre\u201d. Y esta tribuna libre \u2014\u201celeutheron\u201d\u2014 es la tribuna principal de los partidarios de Eleuterio Venizelos, caudillo de los liberales. Y escribe en ella a diario un cronista que se firma Fortunio. y que es quien m\u00e1s le suministra a este comentador lectura en romaico o griego moderno. Y no pocas sugestiones y hasta alg\u00fan giro de frase le debo.<\/p>\n<p>En el n\u00famero del d\u00eda 8 de este mes de marzo el cotidiano Fortunio de la \u201cTribuna libre\u201d de Atenas publicaba un art\u00edculo titulado <em>Diarios<\/em>, que aunque no contenga sino observaciones muy obvias y al alcance de cualquiera, merecen registrarse por la forma en que est\u00e1n expresadas, en un neogriego sencillo y claro. Voy, pues, a traducirlo en parte y comentarlo brevemente.<\/p>\n<p>\u201cAl griego moderno puede faltarle todo: el pan, la comida, el agua, el cigarro, hasta la entrada de favor para el teatro; pero hay una cosa que no puede faltarte, y es el peri\u00f3dico. Y c\u00f3mo ha de faltarle, si es todo su pensamiento, todo su saber, toda su literatura y su vida toda. Tiene todo esto m\u00e1s barato que en cualquier otro pueblo de la tierra, no m\u00e1s que por un dracma. El griego es un peri\u00f3dico andante. Con \u00e9l piensa, con \u00e9l se forma, con \u00e9l satisface su curiosidad, con \u00e9l colma su inter\u00e9s art\u00edstico y, por \u00faltimo, de \u00e9l saca no s\u00f3lo las m\u00e1s elevadas doctrinan morales, sino hasta sus babuchas y sus calzas. \u00a1C\u00f3mo va a faltarle! Su cabeza es un art\u00edculo de fondo; su coraz\u00f3n, un follet\u00edn; sus sensaciones, el cotidiano desnudo fotogr\u00e1fico de las estrellas cinematogr\u00e1ficas. Va al caf\u00e9 con ese bagaje. Y empieza la discusi\u00f3n a base de los peri\u00f3dicos; cada uno el suyo. Cada cual se irrita con todos los otros, los insulta, exceptuando siempre aquel que lee. As\u00ed los insultan a todos y a todos los except\u00faan antes de irse a sus casas a comer la sopa. \u00bfC\u00f3mo vivir\u00edan, os pregunto, sin ellos? El ayuno m\u00e1s tr\u00e1gico que puede uno imponerle a un griego es que le falte el peri\u00f3dico. Conozco hombres que se pusieron como locos anteayer a la ma\u00f1ana, que no tuvieron peri\u00f3dicos&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Leyendo esto me acord\u00e9 de aquel famos\u00edsimo pasaje \u2014que tantas veces he comentado\u2014 de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, en que al ir a narramos el discurso de Pablo ante el Are\u00f3pago se nos dice (cap. XVII, v. 21) que \u201centonces todos los atenienses y los hu\u00e9spedes extranjeros no entend\u00edan en otra cosa si no en o\u00edr o decir alguna cosa nueva\u201d; lo que no impidi\u00f3 el que cuando el Ap\u00f3stol les habl\u00f3 de la resurrecci\u00f3n de los muertos se hurtaron y le dec\u00edan: \u201cYa te oiremos de eso otra vez.\u201d Porque ello no era novedad. Y no s\u00f3lo no querr\u00edan o\u00edr de resurrecci\u00f3n de muertos, mas ni de muertes. \u00a1Es tan peligroso resucitar el recuerdo de ciertas muertes! Y ese pasaje de los Hechos de los Ap\u00f3stoles est\u00e1 en relaci\u00f3n con otro, de muchos siglos antes, en que en la <em>Odisea<\/em> se dice que los dioses traman y cumplen la destrucci\u00f3n de los mortales para que los venideros puedan tener argumento de canto, que es la expresi\u00f3n del sentimiento est\u00e9tico de la vida. \u00a1El eterno griego! \u00a1Tener qu\u00e9 contar y qu\u00e9 comentar! Pero el griego de hoy \u2014el romaico o romio\u2014 va al caf\u00e9, seg\u00fan Fortunio, a discutir, a irritarse y a insultar armado de su peri\u00f3dico. \u201cInsulta \u2014dice\u2014 a todos los otros, exceptuando a aquel que lee.\u201d Y esto, la verdad, lo ponemos en duda. Suponemos m\u00e1s bien que muchos insultar\u00e1n al que leen a diario, y a\u00fan m\u00e1s, que lo leer\u00e1n para insultarlo. Pues no ha de ser el griego moderno muy diferente del espa\u00f1ol actual, y aqu\u00ed conocemos muchos que leen el peri\u00f3dico que m\u00e1s les irrite con sus apreciaciones. Y es que necesitan irritarse.<\/p>\n<p>\u201cEl griego quiere \u2014dice m\u00e1s adelante Fortunio\u2014 los relatos escritos, impresos con grandes letras, debajo de t\u00edtulos enormes, como trenes de carb\u00f3n, dram\u00e1ticos, emocionantes&#8230;\u201d Y aqu\u00ed da algunos ejemplos. Pero eso no le ocurre s\u00f3lo al griego moderno. Y lo m\u00e1s de la perversi\u00f3n de la verdad en la Prensa no proviene de intereses bastardos, si no de sensacionalismos. \u201cAsi impresos \u2014prosigue el cronista hel\u00e9nico\u2014, los relatos toman un aire de realidad. Es una curiosa psicolog\u00eda: reventamos de mentiras y las tragamos muy a menudo a sabiendas. Cu\u00e1ntas veces no he o\u00eddo junto a m\u00ed esta frase: \u00a1Venga el diario y leamos sus mentiras!\u201d Y agrega luego Fortunio que hay otros para quienes el relato impreso es la \u00faltima palabra de la verdad; observaci\u00f3n trillad\u00edsima, pero muy discutible. Y acaba diciendo que si se busca la realidad, a la media hora tiene uno la cabeza como una olla de grillos y busca aspirina.<\/p>\n<p>Bien se le alcanza a este comentador que las observaciones del cronista de Atenas son de las m\u00e1s corrientes; pero le ha retenido la atenci\u00f3n la manera de presentarlas, y aun cuando no sea ella demasiado original. Y ha visto en ellas el reflejo de la especial democracia \u00e1tica, que no parece haber cambiado desde que Arist\u00f3fanes la puso en solfa en sus inmortales comedias pol\u00edticas y desde que, mucho despu\u00e9s, el autor de los Hechos de los Ap\u00f3stoles escribi\u00f3 su caracterizaci\u00f3n de ella. S\u00f3lo que aquella democracia \u00e1tica, la que describi\u00f3 el gran comedi\u00f3grafo en su obra <em>Las Nubes<\/em>, s\u00e1tira contra S\u00f3crates, el que andaba azuzando y hostigando la inquieta curiosidad de sus paisanos, acab\u00f3 por condenar a muerte al heroico partero, que as\u00ed, partero, se llam\u00f3 \u00e9l. Y es que a muchos les result\u00f3 abortador y no pocos temieron perder la raz\u00f3n con sus abortamientos. Y siglos despu\u00e9s persiguieron a Saulo de Tarso, al Ap\u00f3stol Pablo, que se dedic\u00f3 tambi\u00e9n a azuzarlos, hostigarlos y hurgarlos en las entra\u00f1as. Y es que las disquisiciones socr\u00e1ticas del <em>Fed\u00f3n <\/em>plat\u00f3nico y las disquisiciones paulinianas de la <em>Ep\u00edstola a lo<\/em><em>s<\/em><em> Romanos<\/em> no son aprop\u00f3sito para cimentar en firme suelo la opini\u00f3n publica de los peri\u00f3dicos andantes, de los ciudadanos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>\u00bfOpini\u00f3n p\u00fablica? \u00bfY qu\u00e9 es ello? \u00bfEs que a los diarios se les puede llamar \u00f3rganos de la opini\u00f3n? Y, por otra parte, \u00bfqu\u00e9 necesita m\u00e1s el pueblo, que le informen o que le remezan y sacudan el esp\u00edritu? \u00bfY qu\u00e9 diferencia va de opini\u00f3n p\u00fablica a esp\u00edritu p\u00fablico?<\/p>\n<p>Y h\u00e9tenos aqu\u00ed que se nos atraviesa otro anfibol\u00f3gico concepto cual es el de la objetividad. \u201cVoy a hacer un relato objetivo\u201d \u2014o\u00edmos\u2014 y otras frases por el estilo. Pero esto de la objetividad, como lo de la convicci\u00f3n y lo de la conciencia \u2014la conciencia mental, no la moral, la que se opone a la inconciencia y no a la mala conciencia o mala fe\u2014 son algo que merece un examen algo m\u00e1s detenido. Como lo de la verdad oficial. Por hoy no quer\u00eda, si no apuntando unas observaciones del Fortunio \u00e1tico, indicar la suerte que corrieron S\u00f3crates y San Pablo entre peri\u00f3dicos andantes que viv\u00edan de discutir y alterar en la plaza p\u00fablica, como hoy en los caf\u00e9s, pero que se deten\u00edan ante los problemas esenciales de la vida.<\/p>\n<p>Y conste, antes de cerrar este comentario, que no menciono con desd\u00e9n a los caf\u00e9s, pues el caf\u00e9 ha sido, y sigue siendo, la verdadera Universidad Popular espa\u00f1ola, y que en \u00e9l ha vivido el eterno ingenio espa\u00f1ol, dejando, d\u00edgase lo que se diga, una tradici\u00f3n oral que es la base de nuestra cultura.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_341\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103126_2010067226\"><\/a><strong>El hombre interior<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_342\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Sumo y sigo, se\u00f1ores m\u00edos: \u201c\u00bfPero por qu\u00e9 \u2014vienen a decirme aunque con otras palabras\u2014 te complaces en hurgar en todos esos sentimientos oscuros, vagos e irracionales, tr\u00e1gicos de la vida que dir\u00edas, y hablarnos de engaitamientos, desesperanzas, enga\u00f1os, \u00e1nimas en pena y todo su cortejo? \u00bfPor qu\u00e9 no animarnos a vivir alegres y confiados en el presente y a hacer de nuestra Espa\u00f1a una Rep\u00fablica contenta en que vivamos sin atormentamos?\u201d Y por aqu\u00ed siguen. Son los de la emoci\u00f3n republicana, la vibraci\u00f3n republicana, el fervor republicano, la conciencia republicana y lo dem\u00e1s. Son los hombres de fuera, exteriores, tan exteriores como los de la lealtad mon\u00e1rquica, y cuidado si lo eran \u00e9stos. Uno de estos republicanos sin m\u00e1s, a secas \u2014o en seco\u2014, un republicano mero y orondo, me dec\u00eda: \u201c\u00bfQu\u00e9 quiere usted esperar de un Gobierno en que un ministro \u2014\u00a1y socialista!\u2014 confiese en p\u00fablico que estima una desgracia el no tener el fe religiosa, y otro se declara cristiano sin dogmas ni milagros? As\u00ed no se va a ninguna parte.\u201d Le molesta el hombre interior.<\/p>\n<p>El hombre interior. O acaso mejor el hombre de dentro: \u201ceso anthropos\u201d. Y pongo la expresi\u00f3n griega no por pedanter\u00eda, sino para que los cuitados y los menguados puedan decir con m\u00e1s raz\u00f3n que no se me entiende. Es expresi\u00f3n del ap\u00f3stol Pablo en su ep\u00edstola a los Efesios (III, 16). Es decir, un \u201cad-efesio\u201d. Y el hombre interior \u2014mejor acaso: \u00edntimo\u2014 que ando buscando, cual nuevo Di\u00f3genes, no es el de la calle \u2014el consabido hombre de la calle\u2014 ni el de su casa, si no el de a sus solas. El hombre de la calle o de la ciudad, el ciudadano, propiamente el elector, el de partido, es el pol\u00edtico, de \u201cpolis\u201d, ciudad; pero el otro, el interior, el de a sus solas, es el individuo del mundo \u2014\u201ccosmos\u201d\u2014, es el c\u00f3smico. Es el universal. El universal y el individual a la vez, el entero y no de partido.<\/p>\n<p>A las veces se logra llegar a este hombre sustancial y no con lo que se le dice ni con el tono y acento \u2014si es por escrito, estilo\u2014 con que se le dice, si no con el timbre. Es el timbre de la voz con que se conmueve y se convence. Sin que falte timbre escrito. Es el timbre lo que atrae a unos y rechaza a otros. Es el timbre el que repudian los que no quieren verse a s\u00ed mismos a solas, los que se sienten perdidos fuera del reba\u00f1o, los que no se atreven a enfrentarse con su individualidad \u00edntima, los cuitados y menguados hombres de masa.<\/p>\n<p>Hay quienes parecen haberse cre\u00eddo que con eso de declarar que la Rep\u00fablica espa\u00f1ola no tiene religi\u00f3n del Estado \u2014que no es lo mismo, hay que volver a repetirlo, que religi\u00f3n de Estado\u2014 va a desaparecer de la vida p\u00fablica, comunal, no digo ya la religi\u00f3n, si no la religiosidad, la inquietud religiosa del pueblo espa\u00f1ol, de la naci\u00f3n espa\u00f1ola y que vamos a contentamos los espa\u00f1oles con esa superficial\u00edsima y archifr\u00edvola supercher\u00eda de las formas de gobierno, de los reg\u00edmenes pol\u00edticos y lo que de ello se derive.<\/p>\n<p>El liberalismo, el humanismo liberal hijo del Renacimiento y de la Reforma protestante, lleg\u00f3 a ser una especie de religi\u00f3n civil y nacional \u2014lo ha sentido bien Croce\u2014 como lleg\u00f3 a serlo el tradicionalismo \u2014lo de mon\u00e1rquico es accidental y balad\u00ed y profano\u2014 y el socialismo, y aun m\u00e1s el comunismo, y el anarquismo; \u00bfpero el republicanismo?, \u00bfel republicanismo mero y mondo?, \u00bfqu\u00e9 es eso? Abogac\u00eda a lo m\u00e1s. Y electorer\u00eda. Hay, si no se quiere hablar de religi\u00f3n, una filosof\u00eda liberal, y tradicionalista, y socialista, y anarquista, \u00bfpero republicana? No la conozco. Democr\u00e1tica, se me dir\u00e1. Pero esto es otra cosa, pues democracia y rep\u00fablica ni se igualan ni se excluyen.<\/p>\n<p>Y viniendo a lo de ahora y de aqu\u00ed, qu\u00e9 quieren ustedes se\u00f1ores m\u00edos, que me entretenga y les entretenga disertando de si este partido o el otro, de si nuestros sedicentes republicanos o si los que se confiesan socialistas, de si la crisis, de si va a salir \u00e9ste o entrar el otro, de si a la derecha o a la izquierda, de si en las pr\u00f3ximas elecciones&#8230; \u00a1Uf! Nada de eso toca al porvenir y a la continuidad \u00edntimas de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Si vieran ustedes, se\u00f1ores m\u00edos, lo que me molesta cuando alg\u00fan periodista extranjero viene a pedirme vaticinios sobre el porvenir pol\u00edtico de Espa\u00f1a y preguntarme si creo o no posible una restauraci\u00f3n mon\u00e1rquica o la implantaci\u00f3n de una dictadura fajista o de una dictadura sovi\u00e9tica. O le despacho con cajas destempladas o le coloco cuatro vaguedades baratas o alg\u00fan camelo. Como hace pocos d\u00edas en que le dije a uno de estos periodistas que en Espa\u00f1a empiezan a esbozarse dos grandes partidos pol\u00edticos de tumo, el de los funcionarios y el de los parados. O sea el de los ocupantes y el de los aspirantes. Lo cual no es ning\u00fan camelo, me parece&#8230; Y no he encontrado m\u00e1s que uno de esos corresponsales que me preguntase por cosas de m\u00e1s sustancia y de m\u00e1s intimidad. Y se comprende, pues que era un calvinista preocupado con la labor que lleva desde Suiza Carlos Barth. En cambio los periodistas extranjeros cat\u00f3licos no parecen interesarse por el problema religioso, si no por el pol\u00edtico. Para ellos, como para los ateos de la Acci\u00f3n Francesa, la Iglesia Cat\u00f3lica Romana no es m\u00e1s que una potencia pol\u00edtica cuyo reino es de este mundo. Y as\u00ed es, en verdad. Como que en toda la propaganda cat\u00f3lica actual en Espa\u00f1a no se oye si no a hombres exteriores, por lo general de timbre met\u00e1lico de voz. Tan raro encontrar entre ellos hombres interiores y c\u00f3smicos, como aquellos \u201cpioneers\u201d, linaje de los padres peregrinos del Mayflower que en sus luchas pol\u00edticas en Norte Am\u00e9rica mej\u00edan esquirlas de la Biblia con briznas de la selva virgen.<\/p>\n<p>No hay que hacer de la religi\u00f3n pol\u00edtica, se dice. Pero cabe y se debe hacer de la pol\u00edtica religi\u00f3n. \u00bfPorqu\u00e9 se llama, si no, al copartidario correligionario? Y en todo caso hay que buscar al hombre de dentro, al hombre \u00edntimo, preocupado de su destino individual, del sentido eterno de su vida y que no puede satisfacerse con esa actividad externa de funcionario o de parado, de ocupante o de aspirante.<\/p>\n<p>No se concibe bien que llegue a ser buen conductor de pueblos o buen forjador de naciones quien no se haya nunca preocupado del principio primero \u2014valga la aparente repetici\u00f3n\u2014 y del fin \u00faltimo de las cosas todas, de su primer porqu\u00e9 y de su \u00faltimo para qu\u00e9, y aunque sea para llegar a negarlos. Un pol\u00edtico podr\u00e1 ser creyente o incr\u00e9dulo, agn\u00f3stico, dogm\u00e1tico o esc\u00e9ptico; lo que no puede ser es indiferente. Puede decir todo menos esto: \u201ceso no me importa\u201d.<\/p>\n<p>Y ahora sumar\u00e9 y seguir\u00e9 con mi tema, se\u00f1ores m\u00edos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_343\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103128_2010067226\"><\/a><strong>En la calle: sa<\/strong><strong>r<\/strong><strong>ta sin cuerda<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_344\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471472\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1C\u00f3mo pesa!;C\u00f3mo pesa el tiempo seg\u00fan pasa, pisote\u00e1ndonos a tierra! \u00a1Tiempo de bochorno espiritual, sobre todo en la calle! En la calle, sin verdura ni roc\u00edo. \u00a1Temperatura de temporal! \u00a1Temple de tempestad! \u00a1Temporal!, \u00a1tempestad! es lo que da el tiempo que pasa pisote\u00e1ndonos. Lo eterno da calma. Pobre Nietzsche, el de la vuelta eterna, que no logr\u00f3 calma. Y menos mal que muri\u00f3 sin saber que se mor\u00eda, libre de la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Y esos ni\u00f1os que juegan en la calle al pelot\u00f3n mientras el tiempo nos pesa, \u00bfse percatan de nuestras pesadumbres? \u00bfSe les quedan nuestras miradas en el alma? \u00a1Mejor que no! Porque siente uno aqu\u00ed, en la calle, algo as\u00ed como la sensaci\u00f3n de una telara\u00f1a invisible e intangible, formada de un tejido de miradas de odio, de envidia, de desd\u00e9n, de desprecio. Y tambi\u00e9n de lujuria. Y a lo peor le mira a uno uno de esos ni\u00f1os como quien recuerda haber visto su retrato en los papeles p\u00fablicos. \u00a1Pobres ni\u00f1os! \u00a1Pobres moscas de esa fat\u00eddica telara\u00f1a espiritual!<\/p>\n<p>\u00bfOrganizar las impresiones callejeras? \u00a1Imposible! No se eslabonan; se apelotonan las ideas \u2014impresiones\u2014 y se apegu\u00f1an y se destrozan. No hay reposo ni sosiego para ordenarlas seg\u00fan se atropellan. Hay que verter el fichero de los apuntes. Y, adem\u00e1s, \u00bforganizar ideas? \u00bfPara qu\u00e9? Acaso las pol\u00edticas \u2014si es que son ideas\u2014, para la propaganda. \u00a1Hacer declaraciones! \u00a1Dar programas! Pero las verdaderas ideas se asientan y se organizan como el grano en mano de los medidores: a golpecitos. O a golpes. A golpes secos se asientan y cuajan en sistema \u2014o programa\u2014 las ideas. Y se quedan muertas.<\/p>\n<p>\u00bfObjetividad? \u00bfQu\u00e9 es eso? Un t\u00f3pico parlamentarlo, o sea, vacuidad. \u00a1Objetividad! Ni una c\u00e1mara oscura de fot\u00f3grafo, y eso que no tiene alma. Para dar impresiones objetivas hay que tener alma de c\u00e1ntaro o de ca\u00f1\u00f3n: vac\u00eda. Esp\u00edritu objetivo es el de un anti-profeta. Profeta no es adivino, no es vaticinador, no es \u201ccalendariero\u201d \u2014esto es: el que hace en los almanaques el juicio del a\u00f1o venidero, de su tempero\u2014, no es el que dice lo que pasar\u00e1 ma\u00f1ana o pasado ma\u00f1ana, o el a\u00f1o o el siglo que vendr\u00e1, sino el que declara lo que est\u00e1 pasando hoy por dentro \u2014mejor, lo que est\u00e1 quedando\u2014 y lo que pas\u00f3 \u2014o mejor, qued\u00f3\u2014 ayer; todo lo que los dem\u00e1s, si lo saben, se lo callan. Y los profetas del pasado suelen ser los m\u00e1s profetas. \u00bfY por qu\u00e9 los dem\u00e1s se callan lo que ellos proclaman o profetizan? De ordinario, por no pasar por pesimistas. Pero&#8230; el peor pesimista, el p\u00e9simo, es el que de nada ni de nadie habla mal porque de todos y de todo piensa mal.<\/p>\n<p>Al fin esos ni\u00f1os del pelot\u00f3n son verdaderos ni\u00f1os, aunque vayan, \u00a1l\u00e1stima!, para mozalbetes. Pero, \u00bfy esas juventudes? Juventud del partido H, N o X&#8230; (Aqu\u00ed una etiqueta program\u00e1tica cualquiera.) \u00bfJuventud? \u00bfMocer\u00edo? \u00bfPero de d\u00f3nde sacar\u00e1n tantos mozos de partido que vayan para hombres p\u00fablicos? Si es que la indisciplina \u2014divino tesoro de la Juventud\u2014 no se lo estorba. \u201cOy, Dios, qu\u00e9 cosas!\u201d \u2014murmura una viejecita al cruzarse con una de esas manifestaciones de mozalbetes que van matraqueando un grito cualquiera callejero, \u00a1qu\u00e9 m\u00e1s da cu\u00e1l! Y no hay cosa ninguna; no son m\u00e1s que voces, sones de asonada. Ni de mot\u00edn siquiera \u2014menos de revoluci\u00f3n\u2014, si no de asonada.<\/p>\n<p>Y luego&#8230; las \u00faltimas noticias del d\u00eda: de Inglaterra, de los Estados Unidos, de Francia, de Alemania, de Austria, de Italia&#8230; Y el fajo&#8230; y el anti-fajo. La que est\u00e1 fajada es nuestra alma comunal. \u00bfY el c\u00e1ncer? \u201cPero usted no fuma ni bebe&#8230;\u201d Pero vivo. Y, sobre todo, quer\u00eda referirme al otro c\u00e1ncer, al c\u00e1ncer espiritual, a esa verruga, o taladro ideal, que crece hacia dentro y nos desgarra el alma.<\/p>\n<p>En esto: \u201c\u00a1Por Dios, caballero, que no tengo pan para mis hijos!\u201d \u00bfY por qu\u00e9 se me viene a las mientes al o\u00edrlo eso de que en italiano y en griego actual se le llame al mazap\u00e1n \u201cpan de Espa\u00f1a\u201d? \u00a1Se le amarg\u00f3 la almendra! La facha del pordiosero era congojosa. \u201cSi sigue as\u00ed \u2014pens\u00e9\u2014 pronto producir\u00e1 una vacante&#8230; \u00bfPero vacante de qu\u00e9? De pordiosero, de menesteroso, de parado&#8230;, \u00a1claro! Y no faltar\u00e1 quien la consuma o la ocupe. \u00a1Consumir una vacante!\u201d<\/p>\n<p>\u00bfY aquello del art\u00edculo 46 de la Constituci\u00f3n de esta Rep\u00fablica de \u201ctrabajadores de todas clases\u201d? \u00bfAquello de que \u201cla Rep\u00fablica asegurar\u00e1 a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna\u201d? \u00bfQu\u00e9 es \u201cuna existencia digna\u201d? Otro truco o t\u00f3pico constitucional. \u201cTrabajadores de todas clases\u201d&#8230;, \u201cla guerra como instrumento de pol\u00edtica nacional\u201d&#8230;, \u201cexistencia digna\u201d&#8230; S\u00ed, como lo del \u201csalario justo\u201d de la tan asendereada Enc\u00edclica de Le\u00f3n XIII, o \u201cla Universidad es un centro de alta cultura\u201d, o&#8230;, o&#8230;, o\u2026 Todo ello bueno para \u201cbourrer le cr\u00e2ne\u201d, que dir\u00edan en Francia, y aqu\u00ed, \u201ctupir la mollera\u201d; o para \u201c\u00e9pater le bourgeois\u201d; en nuestro caso, dejar turulato al obrero \u201ccon-s-ciente\u201d. (Ojo, se\u00f1or regente; aqu\u00ed hace falta la s esa porque se trata de \u201cconsciencia\u201d \u2014con s\u2014, que es m\u00e1s solemne que la vulgar conciencia.)<\/p>\n<p>Y ahora, \u00bfpor qu\u00e9 se me viene a las mientes la imagen de un reba\u00f1o \u2014no manada\u2014 de lobos frente a una oveja que los contiene? Pero, \u00a1ay!, los mastines&#8230; Los mastines rabiosos son para con las ovejas peores que los lobos hambrientos. Y suele suceder que los rabadanes, en un ataque de irresponsabilidad, azuzan a los mastines contra las ovejas para acarrarlas y acorralarlas, en defensa del reba\u00f1o.<\/p>\n<p>Mas&#8230; \u00a1basta!, \u00a1basta! Esto de cerner sue\u00f1os por la calle en medio de torbellinos de temporal del esp\u00edritu&#8230; \u00bfEsp\u00edritu? A so\u00f1ar a casa, a la cama&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Otra vez en \u0441\u0430s\u0430! \u201cAbuelito, \u00bfpor qu\u00e9 no cae el cielo a la calle?\u201d Y record\u00e9 lo que escrib\u00ed anta\u00f1o: \u201cDespu\u00e9s que lento el sol tom\u00f3 ya tierra \/ y sube al cielo el p\u00e1ramo&#8230;\u201d El campo, al ponerse el sol, sube al cielo; \u00bfpero la calle? \u00a1A la cama, pues, a dormir sin so\u00f1ar! \u00a1No sea que en el sue\u00f1o se me abran las puertas de las tinieblas soterra\u00f1as \u2014\u201cportae inferim\u201d\u2014 y me atrapen el alma y me la arrastren por la atarjea de la calle!&#8230; \u00a1A dormir! Ma\u00f1ana ser\u00e1 el mismo d\u00eda&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_345\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103130_2010067226\"><\/a><strong>Tres espa\u00f1oles de trasanta\u00f1o<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_346\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Entre las yemas de los dedos de sus manos toma el Se\u00f1or las vidas de sus siervos y las retuerce que as\u00ed las hila para tejerlas luego. Rueca la Tierra; telar \u2014trama y urdimbre\u2014 la Historia. Y esas retorsiones son para los siervos retortijones de las entra\u00f1as espirituales \u2014resentimientos y remordimientos\u2014 frutos de la divina hilatura. Y si luego ese pa\u00f1o as\u00ed tejido le valiera al Se\u00f1or para, vestido con \u00e9l, hac\u00e9rsenos visible pues que desnudo no se nos revela, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s? \u00bfQue es traje de luto?<\/p>\n<p>Vivimos \u2014ser\u00eda vano negarlo\u2014 una de las \u00e9pocas hist\u00f3ricas m\u00e1s contorsionada, acrecida nuestra fatal capacidad de resentimiento, de remordimiento, de odio y de envidia. Por todas partes lo que los asc\u00e9ticos llamaron aced\u00eda, o sea murria, mal humor. Y eso que llaman extremismo. O exageraci\u00f3n. \u00a1Y que es tan nuestro!<\/p>\n<p>\u00bfExtremismo? Valgan, a modo de diversi\u00f3n, dos an\u00e9cdotas. La una que en la Mancha despu\u00e9s de una asoladora sequ\u00eda de siete meses, sobrevino una temporada de aguaceros y un d\u00eda lleg\u00f3 a una casa una mujer de campo manchego, manchega ella, toda calada de agua del cielo y al abrir la la puerta ella, zapatos en mano, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Ay se\u00f1orita, hasta el Se\u00f1or es <em>desagerao<\/em>!\u201d Y la otra an\u00e9cdota la de aquel can\u00f3nigo a quien como le recordaran lo de que \u201ces m\u00e1s dif\u00edcil que entre un rico en el reino de los cielos que el pasar un camello por el ojo de una aguja\u201d objet\u00f3 complaciente: \u201cBueno, pero es que nuestro Se\u00f1or Jesucristo era un exagerado.\u201d El Cristo y el Padre del Cristo de Espa\u00f1a han sido exagerados, extremistas. Y hasta la tierra espa\u00f1ola nos la han hecho extremada. A punto tal, que podr\u00eda llamarse toda ella Extremadura aun que en otro sentido que el originario de esta denominaci\u00f3n geogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Se nos est\u00e1 remejiendo el poso turbio de nuestras entra\u00f1as espirituales colectivas, el l\u00e9gamo de nuestra historia, la herencia de nuestro Ca\u00edn cavernario, de aquel que pas\u00f3 de luchar con el bisonte como el de Altamira \u2014y para com\u00e9rselo\u2014 a luchar con sus hermanos, para en cierto modo com\u00e9rselos tambi\u00e9n. Guerra civil, que es el estado normal. O guerra m\u00e1s que civil, que dijo un espa\u00f1ol, Lucano. Ni es otra cosa lo que llaman revoluci\u00f3n. \u00a1Y qu\u00e9 espa\u00f1ol tambi\u00e9n aquel Romero Alpuente que afirmaba que la guerra civil es un don del cielo! Y luego ofrece la paz el que provoca la guerra \u2014el que provoca las provocaciones de guerra\u2014 y dice a los adversarios que se pacifiquen el que de continuo les hostiga a guerra.<\/p>\n<p>Ahora vemos que con achaque de atajar un fajismo que se les antoja en asomo, se dan unos a preparar otro fajismo. Siempre los aterrados se dieron a aterrorizar, siempre se dieron a perseguir los atacados de man\u00eda persecutoria, los so\u00f1adores de fantasmas. Y es triste embestir a sombras y meterse en revoluci\u00f3n donde apenas si hay nada que revolucionar. Pero es el efecto del ambiente mundial.<\/p>\n<p>M\u00e1s de una vez se ha dicho recientemente en relaci\u00f3n con eso del \u201chundimiento del Occidente\u201d (Spengler) que vamos acaso a entrar en una nueva Edad Media y el que esto os dice lo dijo hace cerca de veinte a\u00f1os en una revista ginebrina. Y somos no pocos los que nos ponemos, a modo de desolado consuelo, a estudiar en los recuerdos de la historia pasada, siempre viva, el paso del Imperio Romano a las b\u00e1rbaras comunidades populares de la Edad Media civilizadas por la otra Roma. Y si espa\u00f1oles, el caso de Espa\u00f1a, visig\u00f3tica, rom\u00e1nica y ar\u00e1biga.<\/p>\n<p>\u00a1Tiempos de temporal aquellos del siglo V en que la mano del Se\u00f1or pesaba \u2014y con extrema exageraci\u00f3n\u2014 sobre nuestra entonces naciente Espa\u00f1a espa\u00f1ola, como sobre toda Europa! El temporal de la romanizaci\u00f3n de los b\u00e1rbaros. Luego, al acabar el VI, el ya m\u00edtico Recaredo. Porque hoy Recadero es en Espa\u00f1a tan m\u00edtico como lo son los Reyes Cat\u00f3licos, Felipe II o \u00cd\u00f1igo de Loyola. Y como empiezan a serlo personajes de no hace m\u00e1s que una decena de a\u00f1os. Y la revoluci\u00f3n misma, esta de que nos hablan, \u00bfno es un mito? Como la huelga general.<\/p>\n<p>Y en ese siglo V, al entrar en \u00e9l, nos encontramos con dos espa\u00f1oles, aragon\u00e9s el uno y catal\u00e1n el otro, que nos han trasmitido el eco de aquellos retortijones \u2014resentimientos y remordimientos\u2014 de la conciencia popular cristiana abrumada por el destino. Los dos con el esp\u00edritu de Agust\u00edn, el africano. El uno, el aragon\u00e9s, Aurelio Prudencio Clemente, cantor de la lucha del alma, de la psicomaquia \u2014que algo tiene de tauromaquia\u2014 y poeta de truculentos himnos de martirios, que se rebela a obedecer \u00f3rdenes criminales y que celebra c\u00f3mo se quemaba, se cortaba y se divid\u00eda miembros cuajados en barro. Y preludi\u00f3 a <em>L<\/em><em>a vida es sue\u00f1o<\/em> diciendo que hasta durmiendo meditaremos en Cristo. Y el otro, el catal\u00e1n, Paulo Orosio, que escribi\u00f3 de las tristezas del mundo par a los cristianos desesperados de la Providencia, para los que ajenos a la ciudad de Dios gustaban lo terreno \u2014\u201cterrena sapiunt\u201d\u2014 o mejor: sab\u00edan a tierra. Ese libro del espa\u00f1ol, catal\u00e1n, del siglo V est\u00e1 entre <em>La Ciudad de Dios<\/em> de San Agust\u00edn y el <em>Discurso sobre la historia universal<\/em> de Bossuet. \u00a1Y qu\u00e9 espa\u00f1oles los dos, el aragon\u00e9s y el catal\u00e1n! Y \u00e9ste, el catal\u00e1n, polemiz\u00f3 contra otro espa\u00f1ol, gallego \u00e9ste, de aquellos tiempos, Prisciliano. Prisciliano, el que cubre el mito de Santiago de Compostela. Y de los tres, el gallego es el hereje.<\/p>\n<p>\u00a1Prudencio, Prisciliano, Orosio! \u00a1Qu\u00e9 hondamente puede rastrearse estudiando sus sendas vidas, sus sendas obras, lo eterno de nuestro esp\u00edritu com\u00fan que hoy, merced al actual temporal del mundo, resurge! \u00bfLa actualidad? \u00a1Bah! \u00bfEs que cuando hayan pasado quince siglos m\u00e1s, all\u00e1, hacia 3433, si es que aun queda algo a que se llame Espa\u00f1a o cosa as\u00ed, se acordar\u00e1 nadie de esta obra de renovaci\u00f3n que creemos estar cumpliendo algunos ilusos, y se acordar\u00e1 de nosotros? \u00bfRenovaci\u00f3n? \u00a1Buena renovaci\u00f3n nos d\u00e9 Dios!<\/p>\n<p>Por dentro, por dentro de dentro de nosotros \u00bfse renueva algo? \u00bfEs que podemos decir, en serio, que en unos a\u00f1os, menos, en unos meses hemos cambiado, con una Constituci\u00f3n, la religi\u00f3n civil de Espa\u00f1a? \u00bfUna Espa\u00f1a nueva? \u00bfRevoluci\u00f3n? Lo que s\u00ed, rebrotar de retorsiones, de resentimietos, de reconcomios, de rencillas, de remordimientos. Y si, lo que no es hacedero, volviese lo que, por hacer algo sonado, derribamos, a\u00f1orar\u00edamos lo de hoy, que hoy tanto nos pesa. Tanto nos pesa porque todav\u00eda est\u00e1 encima de Espa\u00f1a y no aun sobre ella.<\/p>\n<p>\u00bfRemedio? \u00c9ste.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_347\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103132_2010067226\"><\/a><strong>Esa revoluci\u00f3n&#8230;<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_348\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>\u201c\u00a1Estamos haciendo la revoluci\u00f3n!\u201d o \u201c\u00a1Tenemos que acabar la obra revolucionaria!\u201d O aquella tan socorrida, t\u00edpica y t\u00f3pica met\u00e1fora del cabalgar. Hay quien cree que hace galopar a su corcel \u2014o lo que sea\u2014 entre ladridos; que lleva a su cabalgadura cuando es esta la que le lleva. Y va desbocada, que el pobre y torpe jinete no sabe manejar ni las riendas ni las espuelas.<\/p>\n<p>Es como cuando se dec\u00eda: \u201cNosotros, los que hemos tra\u00eddo la rep\u00fablica&#8230;\u201d Y la rep\u00fablica \u2014tengo que repetirlo una vez m\u00e1s\u2014 no la trajimos nosotros si no que ella nos trajo. O mejor nos la trajeron los otros, los no republicanos. Y as\u00ed ahora esa revoluci\u00f3n no la est\u00e1n haciendo los que dicen hacerla, si no que ella, la revoluci\u00f3n, les hace a ellos y sobre todo les deshace. Porque ahora les est\u00e1 deshaciendo.<\/p>\n<p>En el libro del portugu\u00e9s Fidelino de Figueiredo <em>Las dos Espa<\/em><em>\u00f1<\/em><em>as<\/em> que con buen acuerdo ha hecho publicar, traducido al castellano, el Instituto de Estudios Portugueses de la Universidad de Santiago de Compostela \u2014libro del que he de dar aqu\u00ed mismo m\u00e1s amplia noticia\u2014 se dice: \u201cY Espa\u00f1a, pa\u00eds de violencia, por segunda vez mud\u00f3 su r\u00e9gimen pol\u00edtico, incruentamente, por v\u00eda legal. Pero la innata necesidad de un sello de violencia, que crease una conciencia de vencedores y una situaci\u00f3n de vencidos, satisfici\u00e9ronla los conventos, las iglesias y sus tesoros art\u00edsticos vand\u00e1licamente destruidos por un formidable auto de fe.\u201d \u00a1Muy bien! Pero, \u00bfes que con el art\u00edculo 26 de nuestra Constituci\u00f3n de papel se contiene o se encauza esa innata necesidad de violencia? \u00bfEs que el Parlamento es u n embalse? El agua de avenida le desbordar\u00e1; y los irreflexivos legisladores, jinetes de caballos desbocados, ir\u00e1n a derrumbarse en cascada, legisladores convertidos en revolucionarios a la fuerza, a su pesar, y arrastrados po r la corriente. Y luego, con el agua al cuello, ahog\u00e1ndose en el torbellino, gritar\u00e1n en las \u00faltimas boqueadas: \u201c\u00a1Estamos haciendo la revoluci\u00f3n!\u201d \u00bfY despu\u00e9s? La otra.<\/p>\n<p>\u00a1La necesidad de crearse una conciencia de vencedores! Necesidad que llevar\u00e1 a los incendiarios a quemar un d\u00eda esa Constituci\u00f3n de papel y con ella los art\u00edculos 26 y 46. \u00a1Y c\u00f3mo arder\u00e1n! Para luego ponerse los ya concientes vencedores a defender el desorden establecido.<\/p>\n<p>\u00bfHabr\u00e1 que recordar aquella doctrina marxista del determinismo hist\u00f3rico, de que son las cosas y no los hombres los que producen el movimiento hist\u00f3rico, de que el capitalismo terminar\u00eda en el colectivismo qui\u00e9ranlo o no los hombres, sin ellos o contra ellos, como con ellos? \u00bfLa concepci\u00f3n catastr\u00f3fica de la lucha de clases, de la guerra civil econ\u00f3mica? Concepci\u00f3n que empiezan a rechazar no pocos sedicentes socialistas que se han puesto a pensar mejor la historia. Ahora que los impenitentes liberales espiritualistas, los que creen que la historia es el reino \u2014\u00a1perd\u00f3n! la rep\u00fablica\u2014 de la libertad, estiman que el hombre es la primera y principal de las cosas, o sea causas; creen que los hombres hacen la historia y hacen las cosas. Y esta doctrina que unos llaman humanismo, otros la llaman individualismo, y otros personalismo. Y aun hay otra, y es la de los que sentimos que la historia es el pensamiento de Dios en la tierra de los hombres. A lo que los otros llaman delirios m\u00edsticos si es que no frivolidades.<\/p>\n<p>Realidad y personalidad. Realidad de \u201cres\u201d, cosa, y personalidad de persona, hombre. Hall\u00e1ndose el que esto escribe desterrado en Fuerteventura, recibi\u00f3 consejo de uno de los dirigentes \u2014si es que algo dirigen\u2014 del marxismo ortodoxo espa\u00f1ol dici\u00e9ndole que respecto a la dictadura primo-riberana, hab\u00eda que plegarse a la realidad. Y \u00e9l, el dirigente, bien que se plegaba. Y hube de contestarle que pues yo creo en el poder del hombre sobre las cosas, de la personalidad sobre la realidad, me hab\u00eda llevado mi personalidad espa\u00f1ola al destierro dej\u00e1ndoles aqu\u00ed la triste realidad. Y vi al fin el triunfo de la personalidad colectiva espa\u00f1ola sobre la realidad dictatorial. Y recuerdo esto ahora que otra realidad dictatorial \u2014de eso que llaman derecha o de lo que llaman izquierda, qu\u00e9 m\u00e1s da?\u2014 se cierne sobre nosotros. Y es la revoluci\u00f3n esa que no la hacen, sino la sufren los hombres. Y no digo las personas porque no se puede llamar personas, individuos concientes de su personalidad, a los que incendian, pistolean, atracan, vociferan y motinean. Masas en el sentido f\u00edsico de una masa de agua.<\/p>\n<p>Y luego el que cree cabalgar. Como aquel que arrebatado por un hurac\u00e1n en un balandro se pon\u00eda a soplar la vela creyendo que as\u00ed contribu\u00eda al hurac\u00e1n. Y despu\u00e9s, al ir apuntando el alba, encend\u00eda una cerilla para ver salir el sol. \u00a1Toda una persona! Y tomaba por ladridos los embates de las olas contra el quebradizo casco del pobre balandro.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Estamos haciendo la revoluci\u00f3n!\u201d \u00bfCu\u00e1l? \u00bfLa del art\u00edculo \u201ch\u201d, o \u201cx\u201d, o \u201cn\u201d de la Constituci\u00f3n? \u00bfLa de la reforma agraria? \u00bfLa de la ley de congregaciones? \u00bfLa de otra ley cualquiera de papel? No, la revoluci\u00f3n es la otra; la revoluci\u00f3n es la de los agentes ciegos y sordos de un instinto colectivo, la de la \u201cinnata necesidad de un sello de violencia\u201d, la de los que quieren crearse \u201cuna conciencia de vencedores\u201d ya que carecen de conciencia alguna. La voluntad de poder que dijo Nietzsche, y que en las muchedumbres es voluntad de destrucci\u00f3n. Y luego esos mismos, fuerzas ciegas, se volver\u00e1n contra lo que ahora se les antoja erigir. De la misma muchedumbre que grita: \u201c\u00a1abajo el fascio!\u201d saldr\u00e1n los fajistas. Vendr\u00e1 la resaca, vendr\u00e1 el golpe de retroceso. Es ley de mec\u00e1nica social como lo es de mec\u00e1nica f\u00edsica.<\/p>\n<p>\u00bfY qui\u00e9n se salvar\u00e1 de esa mec\u00e1nica, de ese determinismo de la realidad? El que tenga fe en el esp\u00edritu, en la personalidad, en la libertad. Como los revolucionarios a su pesar y a la fuerza, tambi\u00e9n \u00e9l se ver\u00e1 arrastrado en el torbellino. Los revolucionarios a la fuerza, por que no supieron retirarse del poder \u2014poder aparente\u2014 al ver que desde \u00e9l no pod\u00edan encauzar el torbellino y luego, ya en \u00e9ste, \u00bfqu\u00e9 van a hacer? Pero el que tenga fe en el esp\u00edritu, es decir, en la libertad, aunque perezca tambi\u00e9n ahog\u00e1ndose en el torbellino, podr\u00e1 sentir, en sus \u00faltimas boqueadas, que salva en la historia su alma, que salva su responsabilidad moral, que salva su conciencia. Su aparente derrota ser\u00e1 su victoria.<\/p>\n<p>Y luego. Dios dir\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Con la pl<\/em><em>en<\/em><em>a <\/em><em>li<\/em><em>bertad de opini\u00f3n y de expresi\u00f3n que concedemos a nuestros colaboradores, don <\/em><em>M<\/em><em>iguel de <\/em><em>Una<\/em><em>muno, en el art<\/em><em>\u00ed<\/em><em>culo preinserto, expo<\/em><em>n<\/em><em>e un estado de conciencia que no comparte este peri\u00f3dico. Ni antes, ni ahora, ni ma\u00f1a<\/em><em>na<\/em><em>, esta<\/em><em>s<\/em><em> diferencia<\/em><em>s<\/em><em> de criterio entre lo<\/em><em>s<\/em><em> que e<\/em><em>s<\/em><em>tampan <\/em><em>s<\/em><em>u firma al pie de lo<\/em><em>s<\/em><em> art<\/em><em>\u00ed<\/em><em>culo<\/em><em>s<\/em><em> que aparecen en nueatra<\/em><em>s<\/em><em> colum<\/em><em>nas<\/em><em> y el pensamiento de la Re<\/em><em>dacc<\/em><em>i\u00f3n no<\/em><em>s<\/em><em> pri<\/em><em>var\u00e1<\/em><em> de <\/em><em>c<\/em><em>oncederle<\/em><em>s <\/em><em>\u2014muy honrados con ello\u2014 el espacio que le<\/em><em>s<\/em><em> tenemos reservado.<\/em><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_349\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103134_2010067226\"><\/a><strong>Juventud de violencia<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_350\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><\/h3>\n<p>Ahora que cada vez m\u00e1s se habla en nuestra Espa\u00f1a del fajo \u2014que es la forma a que pas\u00f3 al castellano la palabra italiana \u201cfascio\u201d, haz\u2014 y por cierto que los m\u00e1s aut\u00e9nticos fajistas son los que salen a la calle a vociferar contra \u00e9l, ahora se recuerda uno de aquella su canci\u00f3n callejera en que se repite el estribillo de \u201cgiovinezza, giovinezza\u201d, esto es: juventud, juventud. Porque ese movimiento pasional e instintivo, sin un contenido conceptual bien definido y concreto, obedec\u00eda entre otros m\u00f3viles a la impaciencia de la gente por colocarse cuanto antes, por echar afuera a los antiguos ocupantes de los cargos, por desviejar \u2014para servirnos de este t\u00e9rmino de ganader\u00eda\u2014 la administraci\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>Estoy repitiendo en estos d\u00edas de continuo que la divisi\u00f3n que hoy se marca en la permanente guerra civil intestina de nuestra patria es en funcionarios de una parte, y parados de la otra; en ocupantes de cargos y aspirantes a ellos. Y es lo que mueve a los que parecen m\u00e1s desinteresados. Casi todos los partidos pol\u00edticos, sean los que llamamos de derecha, como los que decimos de izquierda, tienen su correspondiente juventud oficial. U oficiosa. Juventud en desacuerdo no pocas veces con la parte que podr\u00edamos llamar adulta del respectivo partido, cuando no en abierta rebeld\u00eda contra ella. No pocas veces esa parte adulta, y a\u00fan m\u00e1s que adulta \u2014una especie de senado\u2014 se ha cre\u00eddo obligada a desautorizar manifestaciones que estimaba extremadas, de la parte juvenil. Y hay partido extremo que en rigor es arrastrado por el elemento m\u00e1s joven \u2014joven en edad, claro\u2014 de \u00e9l, y como este elemento se renueva constantemente, resulta que su acci\u00f3n ni tiene continuidad ni tiene capacidad. Ese elemento vive preso de una preocupaci\u00f3n morbosa, y es la de superar, la de ir m\u00e1s all\u00e1. Es un extremismo meramente formal.<\/p>\n<p>Dos caracter\u00edsticas he observado en el sentido \u2014o contrasentido\u2014 de esas juventudes. Es la una su profunda ignorancia de la Historia contempor\u00e1nea de Espa\u00f1a. Los m\u00e1s de los mozos de esas juventudes con quienes he conversado no tienen la m\u00e1s ligera noticia de lo que hicieron sus padres y sus abuelos. Se les oye hablar de ideas mandadas retirar o que ya pasaron de moda \u2014como si la moda rigiera en esto\u2014 y cuando se les pone a prueba, resulta que no tienen la menor idea de esas ideas, o que las desfiguran. Y si su ignorancia hist\u00f3rica es grande, su ignorancia geogr\u00e1fica no es menor. Pues es muy corriente que se nos presente muy enterado de lo que dice que pasa en M\u00e9jico o en Rusia, uno de esos j\u00f3venes que no ha salido de Espa\u00f1a y que apenas tiene noci\u00f3n clara de lo que pasa en su propia tierra.<\/p>\n<p>Es la otra caracter\u00edstica, en no pocos de esos j\u00f3venes profesionales \u2014quiero decir que su profesi\u00f3n es la juventud\u2014 un cierto sentido deportivo de la violencia por la violencia misma. Y menos mal que las m\u00e1s de las veces la violencia no es m\u00e1s que verbal. Aunque empieza a pasar a v\u00edas de hecho.<\/p>\n<p>Esto es ya una especie de epidemia contagiosa. Y no es la violencia puesta al servicio de un ideal o de una finalidad pol\u00edtica, social, religiosa \u2014o irreligiosa\u2014 o de otro sentido p\u00fablico, sino que esos ideales o finalidades no son sino pretextos para ejercitar la violencia. \u201c\u00bfMuera qu\u00e9, hay que gritar?\u201d, preguntaba una vez uno de esos mocitos. Y luego se dice que son excesos del entusiasmo. Nunca he podido comprender por qu\u00e9 para justificar ciertos cr\u00edmenes se suele decir que son pasionales, como si en rigor no lo fueran todos ellos. No s\u00e9 que la pasi\u00f3n de un novio o de un marido celoso que matan a su novia o a su mujer porque les enga\u00f1a con otro, sea m\u00e1s pasi\u00f3n o pasi\u00f3n m\u00e1s pura que la de un harag\u00e1n que mata para robarle a otro, antes de ponerse a trabajar. Y a\u00fan voy m\u00e1s all\u00e1, y es que una banda de atracadores que se ponen de acuerdo para asaltar un Banco y llevarse sus caudales me parece m\u00e1s justificada acaso que otra banda que va a quemar una iglesia sin llevarse de ella nada. No s\u00e9 por qu\u00e9 las quemas de los conventos, pongamos por caso, fue acci\u00f3n de una calidad m\u00e1s pura o m\u00e1s noble que el saqueo de una joyer\u00eda.<\/p>\n<p>Voy m\u00e1s all\u00e1, y es que aquella acci\u00f3n me parece denotar una perversi\u00f3n mayor que esta otra, porque es una perversi\u00f3n del entendimiento. La locura podr\u00e1 eximir de responsabilidad criminal, pero exige que se le encierre al loco, y si es menester se le tenga con camisa de fuerza. Y lo triste es que hagan falta m\u00e1s manicomios que c\u00e1rceles. El delincuente con juicio se corrige antes que el demente. Y cuando uno lee las noticias de ciertos estallidos juveniles \u2014\u00bfjuveniles?\u2014 no puede menos que pensar que sopla un viento de dementalidad. Las m\u00e1s de esas reyertas que surgen en ciertos m\u00edtines o al salir de ellos acusan un estado no de exaltaci\u00f3n ni de apasionamiento, sino de dementalidad, de perturbaci\u00f3n mental. No de ignorancia, no, sino. de tonter\u00eda, cuando no de estupidez.<\/p>\n<p>\u00bfEs eso juventud? No, eso no es juventud. Ni \u00e9sta se mide por el n\u00famero de a\u00f1os. Hay una enfermedad mental que se llama demencia precoz. Y hay precocidades que son dementales. Como es la de exaltarse por palabras cuyo valor y sentido se desconoce. Estoy seguro que los m\u00e1s de los que se encienden gritando \u201c\u00a1Viva el fascio!\u201d o \u201c\u00a1Muera el fascio!\u201d no saben, ni los unos ni los otros, lo que tal fascio sea. Ni les importa saberlo. La cosa es que el cuerpo \u2014pues alma no suelen tenerla\u2014 les pide palo, o acaso sangre, y lo dem\u00e1s es un pretexto.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo ha venido esta enfermedad? \u00bfA qu\u00e9 causas obedece? \u00bfQu\u00e9 honda apetencia del esp\u00edritu p\u00fablico la produce? Esto es lo que hay que buscar.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_351\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325438\"><\/a><strong>El so\u00f1ar de la esfinge<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_352\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326439\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El Instituto de Estudios Portugueses de la Universidad de Santiago de Compostela ha publicado, traducida del portugu\u00e9s al castellano, la obra <em>Las dos Espa\u00f1as<\/em> de Fidelino de Figueiredo, gran conocedor de la vida de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica toda y a quien su calidad de portugu\u00e9s le capacita para ver m\u00e1s claro y m\u00e1s hondo que nosotros en ciertos recovecos de nuestra historia com\u00fan.<\/p>\n<p>En general no me parece conveniente que se traduzca del portugu\u00e9s al castellano y del castellano al portugu\u00e9s, ya que debemos esforzarnos unos y otros en leer en las sendas lenguas, ya que el esfuerzo es peque\u00f1o y grandemente remunerador. Como no apruebo el que se traduzca del catal\u00e1n al castellano y por la misma raz\u00f3n. Y en cuanto a traducir del castellano al catal\u00e1n no pasa de ser una rid\u00edcula puerilidad. Pero en el caso de la obra de Fidelino de Figueiredo la meritoria empresa de la Universidad de Santiago de Compostela puede considerarse como una reedici\u00f3n de ella y un medio de que el p\u00fablico culto espa\u00f1ol \u2014incluso, \u00a1claro est\u00e1!, el gallego\u2014 se fije en la tal obra. Que lo merece.<\/p>\n<p>Y no porque en su aspecto informativo, de erudici\u00f3n, nos ofrezca grandes novedades, ni el autor lo pretende. El valor de la obra de Fidelino de Figueiredo descansa en su penetraci\u00f3n imaginativa y cordial en nuestra historia. Y por otra parte es m\u00e1s que un investigador, es un vulgarizador; su funci\u00f3n es m\u00e1s honda y m\u00e1s alta que la de aportar nuevos datos o rectificar los ya adquiridos. Hay en su obra breves semblanzas de espa\u00f1oles, como por ejemplo las de Feijoo, Jovellanos, Men\u00e9ndez y Pelayo, Giner, Costa, Ganivet \u2014para no citar las de los que a\u00fan vivimos\u2014 que si no dan nuevas noticias nos permiten fijarnos mejor en el sentido de esos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>Pero hay dos que se nos presentan como ideas directivas de esta obra. Es la una la de su profunda comprensi\u00f3n de que nuestra \u00edntima historia espiritual estriba en nuestro car\u00e1cter contradictorio, o si se quiere dial\u00e9ctico y dilem\u00e1tico, en que somos un pueblo de contradicci\u00f3n. Yo dir\u00eda, ensanchando la expresi\u00f3n del portugu\u00e9s, que la guerra civil es el estado normal de Espa\u00f1a. Normal, y si se quiere natural, si es que no sobrenatural o de gracia. Aun en las \u00e9pocas en que pareci\u00f3 unificarse y uniformarse a Espa\u00f1a por obra de la Inquisici\u00f3n y de la expulsi\u00f3n de los jud\u00edos y de otras medidas coadyuvantes, la guerra civil, la de las dos Espa\u00f1as que dice Figueiredo, lat\u00eda en el fondo. Y en el fondo de cada espa\u00f1ol, que vive en guerra civil consigo mismo.<\/p>\n<p>\u201cLos dos espa\u00f1oles m\u00e1s vivos, y, por tanto, m\u00e1s presentes en la conciencia espa\u00f1ola, son: Felipe II, que queriendo unificarla la dividi\u00f3 para siempre, y Don Quijote, que queriendo ridiculizar su gusto, la engrandeci\u00f3 y personific\u00f3 las excelsitudes de su esp\u00edritu ante el mundo\u201d. As\u00ed asienta este portugu\u00e9s. Y hay que notar primero el acierto de poner junto a lo que creemos un personaje hist\u00f3rico, un personaje de ficci\u00f3n, que no es menos hist\u00f3rico que aqu\u00e9l y que hoy existe y obra en la historia tanto como el otro. El Don Quijote vivo, claro est\u00e1, el que sigue viviendo, haci\u00e9ndose, deshaci\u00e9ndose y rehaci\u00e9ndose, y no el Ingenioso Hidalgo de los cervantistas. \u201cEl soberano espiritual de Espa\u00f1a\u201d, \u201cel mito colectivo de Don Quijote\u201d, como dice el autor. Que se le ponga como el otro t\u00e9rmino a Felipe II, mito ya tambi\u00e9n, es m\u00e1s discutible. Acaso estar\u00eda mejor \u00cd\u00f1igo de Loyola, a quien, no se adivina por qu\u00e9, pasa por alto el portugu\u00e9s&#8230; Y es otro acierto no poner como los dos polos a Don Quijote y a Sancho, que en rigor son las dos caras de uno mismo. El fecundo mito completo es Quijote-Sancho.<\/p>\n<p>No es cosa de seguir aqu\u00ed el discurso dial\u00e9ctico que de nuestra historia hace Figueiredo desde Felipe II hasta nuestra actual rep\u00fablica y la lucha de los que llama filipizantes y de los desfilipizantes, de los que se llamaron en un tiempo serviles y liberales, carlistas y cristinos, progresistas y reaccionarios y con otros nombres&#8230; L\u00e1stima que mezcle alguna vez con ella esa ramplon\u00edsima anti-hist\u00f3rica y vacua denominaci\u00f3n de derecha e izquierdas, comod\u00edn para la m\u00e1s lamentable pereza mental si es que no incapacidad de pensar la historia y de entenderla.<\/p>\n<p>Lo que se podr\u00eda llamar la permanente revoluci\u00f3n espa\u00f1ola, nuestra guerra civil, est\u00e1 fielmente trazada en esta obra. En la que se lee una penetrante caracterizaci\u00f3n de su \u00faltimo acto y es cuando, refiri\u00e9ndose a la quema de los conventos, se dice: \u201cY Espa\u00f1a, pa\u00eds de la violencia, por segunda vez mud\u00f3 su r\u00e9gimen pol\u00edtico, incruentamente, por v\u00eda legal. Pero la innata necesidad de un sello de violencia que crease una conciencia de vencedores y una situaci\u00f3n de vencidos, satisfici\u00e9ronla los conventos, las iglesias y sus tesoros art\u00edsticos, vand\u00e1licamente destruidos por un formidable auto de fe.\u201d Y as\u00ed ha sido, en efecto. La innata necesidad \u201cde guerra civil intestina\u201d \u2014lo que llaman revoluci\u00f3n\u2014, la de convencerse de que hab\u00edan superado algo, de que hab\u00edan vencido algo, les llev\u00f3 a aquellos inconcientes espa\u00f1oles a proclamar con un incendio la guerra santa civil y a provocar provocaciones. Despu\u00e9s se proclam\u00f3 que estamos en pie de guerra. Y se entr\u00f3 francamente en el per\u00edodo de las alucinaciones y de la man\u00eda persecutoria y a la vez perseguidora. Y aquella quema fue, en verdad, un auto de fe, un efecto de esp\u00edritu inquisitorial com\u00fan a ambos bandos. Y es, como he dicho muchas veces, que esa dualidad \u2014mejor: contrariedad\u2014 que es esp\u00edritu de lucha lo llevamos cada uno de los espa\u00f1oles dentro de nosotros mismos y cuanto m\u00e1s nos ensa\u00f1amos con el adversario es que estamos peleando con el otro que llevamos por dentro, con uno de los dos.<\/p>\n<p>El \u00faltimo cap\u00edtulo de <em>Las dos Espa\u00f1as<\/em> de Fidelino de Figueiredo se titula: \u201cEl Despertar de la Esfinge\u201d. Es la suposici\u00f3n de que en el cambio de r\u00e9gimen pol\u00edtico, con la Rep\u00fablica, ha despertado la Esfinge espa\u00f1ola. \u00bfSer\u00e1 verdad? \u201cUnir las dos Espa\u00f1as en una Espa\u00f1a nueva ser\u00e1 la soluci\u00f3n plena del problema, igual que en los viejos dramas, cuando los personajes, se reconocen y reconcilian\u201d, dice el portugu\u00e9s. Pero luego reconoce que ese antagonismo de las dos Espa\u00f1as es la raz\u00f3n de vivir de Espa\u00f1a una.<\/p>\n<p>Y el libro acaba con este p\u00e1rrafo: \u201c\u00bfY qu\u00e9 objetivo ideal habr\u00eda de servir una Espa\u00f1a as\u00ed estructurada en forma nueva y original? Uno que es castizamente espa\u00f1ol y seguramente de mayor poder galvanizador que Marruecos, la polic\u00eda del Mediterr\u00e1neo y la oratoria ibero-americana: ayudar a restablecer la soberan\u00eda del esp\u00edritu en el mundo, saliendo toda ella, o mejor todas ellas, una vez restauradas internamente, a esa gran aventura nueva de quebrar lanzas por la inteligencia, por la dignidad y por la libertad individua], bajo el mando del Rey Don Quijote el \u00danico&#8230;\u201d<\/p>\n<p>\u00a1La soberan\u00eda del esp\u00edritu! Del esp\u00edritu, no de la raz\u00f3n. Del Esp\u00edritu, no del Verbo. Y la libertad individual. Espiritualismo e individualismo, pues. Mas para ello mejor ser\u00e1 que la Esfinge no despierte sino que siga so\u00f1ando. \u201cSomnia Dei per hispanos\u201d, que dije yo.<\/p>\n<p>Y antes de cerrar esta larga noticia he de manifestar mi deseo y esperanza de que se traduzcan del alem\u00e1n al espa\u00f1ol \u2014castellano o portugu\u00e9s\u2014 dos libros fuertemente sugestivos y estimulantes de Reinhold Schneider que son<em> La pasi\u00f3n de Camoens<\/em> y <em>Religi\u00f3n y Poder<\/em>, siendo la figura central de este segundo libro el rey Felipe II. En ambos libros se contienen algunas de las p\u00e1ginas m\u00e1s hermosas que sobre el Portugal y la Castilla del siglo XVI y de siempre se hayan escrito. En ambos se alumbra \u2014y se enciende\u2014 el fondo de esta santa guerra civil \u00edntima que nos eterniza en la historia.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_353\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103136_2010067226\"><\/a><strong>Primavera en la calle<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_354\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00a1Primavera en la calle! En la calle callejera \u2014no es perogrullada\u2014 y ciudadana. Porque hay calles de aldeas, de lugarejos. Ahora que en \u00e9stos suelen aislarse del campo. Y en las grandes ciudades, en cambio, o en sus arrabales \u2014\u00a1esos fat\u00eddicos arrabales de ciudad!\u2014 se siente la necesidad de meter en ellas el campo, pero enjaulado y domesticado. \u00a1Esos tristes arbolillos callejeros y esas peque\u00f1as plazoletas de verdor alquilado! Y sentir en el oto\u00f1o rodar las hojas secas sobre el asfalto del arroyo o las losas de las aceras. En ese suelo que parece hecho adrede para que el ciudadano no pise frescura.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, en esta calle de Zurbano en que escribo esto, se alinean al borde de las aceras unos pobres arbolillos prisioneros entre cemento y piedra. Viven una vida raqu\u00edtica, miserable, merced a amputaciones, a podas. Su escasa copa responde a la escasez de su raigambre. S\u00f3lo en alguna plazoleta, sobre c\u00e9sped, se ve alg\u00fan \u00e1rbol que nos regala la vista con floraci\u00f3n rosada. \u00a1Pero estos pobres arbolitos! \u00a1Estas mustias acacias! Y de noche ni les cabe so\u00f1ar a la luz natural de la luna o de la estrellada, sino que los focos de luz el\u00e9ctrica, artificial, les envenenan la respiraci\u00f3n nocturna.<\/p>\n<p>El cuerpo es c\u00e1rcel del alma, se nos ense\u00f1a en el <em>Fed\u00f3n <\/em>plat\u00f3nico. Y se echa uno a so\u00f1ar si estos arbolitos encarcelados en la calle son c\u00e1rceles de almas. Y ya al hilo del sue\u00f1o se remonta, o m\u00e1s bien se derrumba uno hasta aquella terrible so\u00f1aci\u00f3n dantesca de \u00e1nimas condenadas que vegetan en el infierno en troncos de \u00e1rboles. \u00a1Hombres \u00e1rboles!<\/p>\n<p>En el segundo Evangelio \u2014el seg\u00fan Marcos\u2014 y en su cap\u00edtulo VIII, versillos 22 a 26, se nos dice que llegado Jes\u00fas a Betsaida \u201cle traen un ciego y le ruegan que le toque, y tom\u00e1ndole de la mano al ciego le sac\u00f3 fuera de la aldea y escupi\u00e9ndole en los ojos y sobreponi\u00e9ndole las manos le pregunt\u00f3: <em>\u00bfVes algo?<\/em> Y levantando la vista, dijo: <em>Veo a los hombres, que como \u00e1rboles los veo pase\u00e1ndose<\/em>. De nuevo le puso las manos sobre sus ojos y mir\u00f3 y se repuso y contempl\u00f3 todo a lo lejos y claro. Y le envi\u00f3 a su casa dici\u00e9ndole: <em>No entres en la aldea<\/em>.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde esa impresi\u00f3n del ciego curado al cobrar vista? Y no decimos al recobrarla, pues no es de creer que a un ciego de naci\u00f3n, que jam\u00e1s hab\u00eda visto antes, se le ocurriese comparar a los hombres vistos con \u00e1rboles que se pasean. \u00a1Y qu\u00e9 hondo sentimiento, despu\u00e9s de todo, en esto de ver en los hombres que se mueven de un lado a otro \u00e1rboles que se pasean! \u00c1rboles desarraigados, \u00e1rboles sin ra\u00edces. As\u00ed los hombres de la calle, los hombres alineados, enjaulados, domesticados, desarraigados de la tierra mullida y verde.<\/p>\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 \u00e1rboles! No de fruto y apenas si de flor&#8230; A lo sumo, de flor de acacia y de esmirriadas bayas, p\u00e1mpanos que les llaman en ciudades callejeras. Ni un hombre-olivo, o un hombre-naranjo, o un hombre-ciruelo. Y menos un hombre-roble, o un hombre-encina, o un hombre-haya. El hombre roblizo, robusto, no medra ni se goza entre calles. Necesita ra\u00edces, y si ceg\u00f3, luego que cobra vista y ve a lo lejos y claro, el Se\u00f1or le dice: \u201cNo entres en la aldea.\u201d Y menos en la ciudad. Que se quede en el campo, entre \u00e1rboles arraigados que tienden al sol y a la luna y a las estrellas sus copas. Y \u00e9stos saben lo que es primavera del alma y primavera de la vida.<\/p>\n<p>El hombre-encina da en primavera su flor, su candela, que se esconde en el follaje prieto y da en oto\u00f1o bellotas como aquellas con que regalaron a Don Quijote los cabreros y que le soltaron la lengua en maravillosa oraci\u00f3n. \u00bfQu\u00e9 es eso de: \u201csi le sacuden da bellotas\u201d? No; esos de quienes se dice esto, si se les sacude no dan nada. Esas pobres criaturas, sobre todo las del sentido com\u00fan callejero, no sueltan ni desatinos, si no algo peor, vaciedades. Sueltan lugares comunes \u2014no propios\u2014, sueltan t\u00f3picos, sueltan sentencias de santo y se\u00f1a. Son los que dicen que tal o cual doctrina est\u00e1 mandada recoger o pas\u00f3 de moda o es antigualla. \u00a1Soltar bellotas! \u00a1Pues ah\u00ed es nada! Y cuando el hombro-encina se rinde a tierra, aun con su le\u00f1a se calientan muchos en el invierno. Y hay m\u00e1s. Y es que tiene su coraz\u00f3n melodioso, como la encina lo tiene. Pues del llamado coraz\u00f3n de la encina, de aquel duro y de color encendido cogollo, hacen los pastores dulzainas y chirim\u00edas. Que as\u00ed da la encina sombra, bellotas, le\u00f1a para calentarse y coraz\u00f3n de ta\u00f1ir tonadas, y la encina no es \u00e1rbol callejero, no es \u00e1rbol ciudadano. \u201c\u00a1No entres en la ciudad!\u201d, se le ha dicho a la encina.<\/p>\n<p>\u00a1Primavera en el campo! \u00a1Ay, pero con otra sombra, con otra bellota, con otra le\u00f1a que no las de la vieja encina! Y con otros corazones, no ya melodiosos. \u00c1rboles humanos campesinos, sacudidos por vendaval. \u00bfQu\u00e9 dan?<\/p>\n<p>\u00a1\u00c1rboles que se pasean! \u00bfSer\u00edan tales aquellos cabreros que regalaron a Don Quijote y le oyeron profetizar de la edad de oro? Fue una oraci\u00f3n comunista la del Caballero de la Fe. Y se la oyeron cabreros, no carboneros. Y a los nietos de aquellos cabreros quijotizados si hoy se les sacude, \u00bfqu\u00e9 dar\u00e1n? \u00bfY qu\u00e9 tocan en la dulzaina? \u00bfEs que ha resucitado entre las encinas la oraci\u00f3n de Don Quijote? \u00bfEs que sus corazones salmodian el apocalipsis de la edad de oro? Voz que viene de vuelta del silencio, cargada de un pasado pre\u00f1ado de porvenir.<\/p>\n<p>\u00a1Primavera en la calle!, \u00a1primavera callejera! \u00a1Qu\u00e9 cosas le corren a uno por el alma, por el lecho del alma, por su cauce, cuando contempla correr el agua por el arroyo de la calle y cuando ve a las mangas del riego municipal abrevando a esos tristes arbolitos inv\u00e1lidos de juventud avejentada!<\/p>\n<p>\u00a1Primavera en la calle! Y menos mal que le incita a uno a so\u00f1ar en la primavera del campo, del monte, del bosque y a olvidarse del hombre de la calle y de todas sus callejer\u00edas. \u00bfPuede nadie imaginarse un mitin de encinas, de robles o de hayas o siquiera de pinos? A lo sumo, de acacias.<\/p>\n<p>\u00a1Lector, sal al campo! Y que se te abran los ojos como al ciego de Betsaida merced a la saliva del Cristo. Para ver lejos y claro.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_355\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103138_2010067226\"><\/a><strong>Paz en la guerra<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_356\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475477\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201cEn el seno de la paz verdadera y honda es donde s\u00f3lo se comprende y justifica la guerra; es donde se hace sagrados votos de guerrear por la verdad, \u00fanico consuelo eterno; es donde se propone reducir a santo trabajo la guerra. No fuera de \u00e9sta, sino dentro de ella, en su seno mismo, hay que buscar la paz; paz en la guerra misma.\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed acaba la novela hist\u00f3rica <em>P<\/em><em>az en la guerra<\/em> que publiqu\u00e9 por primera vez hace ya treinta y seis a\u00f1os, en 1897, teniendo yo treinta y tres. Hab\u00eda trabajado en ella m\u00e1s de doce a\u00f1os, desde mis veinte lo menos, recogiendo todas las impresiones de la guena civil, de la \u00faltima carlistada, que viv\u00ed en mi ni\u00f1ez y primera mocedad, toda la tradici\u00f3n viva de ella que alentaba en nuestros hogares bilba\u00ednos. Pas\u00f3 al principio casi inadvertido ese libro, mi primog\u00e9nito, despu\u00e9s ha tenido nuevas ediciones y se ha publicado en follet\u00edn en <em>E<\/em><em>l Liberal<\/em> de Bilbao, merced a mi buen amigo Indalecio Prieto. Gald\u00f3s fue uno de los pocos que en 1897 me dijo haberse interesado grandemente por \u00e9l, lo que se me confirm\u00f3 al leer su episodio nacional <em>Luchana<\/em> publicado despu\u00e9s. Altamira primero y \u201cAndrenio\u201d despu\u00e9s, se fijaron en \u00e9l, pero no ha sido de gran favor en la parroquia de mis antiguos lectores. Y es curioso que esa mi obra, que habr\u00eda de parecer tan local, tan exclusivamente espa\u00f1ola, me haya sido traducida al alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Y si ahora la traigo aqu\u00ed a colaci\u00f3n es para que se vea, por el final que he trascrito, c\u00f3mo desde que empec\u00e9 a escribir para mi pueblo he seguido, en esto como en lo dem\u00e1s, una l\u00ednea misma. No derecha en el sentido de l\u00ednea recta, sino, como la vida, llena de vueltas y revueltas; una l\u00ednea dial\u00e9ctica. El pensamiento vivo est\u00e1 tejido de intimas contradicciones. Cuando trabajaba en esa visi\u00f3n de la Espa\u00f1a de mi ni\u00f1ez, aprend\u00eda alem\u00e1n leyendo a Hegel y su fecundo sistema de contradicciones. Cuando apareci\u00f3 la novela pudo decir Altamira que lat\u00eda en ella una cierta simpat\u00eda por la causa carlista. Como que no se puede ser liberal de otro modo; como que no cabe participar en una guerra civil sin sentir la justificaci\u00f3n de los dos bandos en lucha; como que quien no sienta la Justicia de su adversario \u2014por llevarlo dentro de s\u00ed\u2014 no puede sentir su propia Justicia.<\/p>\n<p>\u00bfContradicciones? \u00bfParadojas? Con ellas est\u00e1n tejidos los Evangelios, y no digamos las Ep\u00edstolas de San Pablo, el formidable dial\u00e9ctico, el hombre, como Job, de contradicci\u00f3n \u00edntima. En \u00e9l resucit\u00f3 Cristo \u2014a quien no conoci\u00f3 en carne\u2014 el Cristo que diciendo haber tra\u00eddo paz y repitiendo paz dijo: \u201cNo pens\u00e9is que he venido para meter paz en la tierra; no he venido para meter paz, sino espada; porque he venido para hacer disensi\u00f3n del hombre contra su padre y de la hija contra su madre y de la nuera contra su suegra; y los enemigos del hombre los de su casa\u201d (Mat. X. 34-36) y otra vez: \u201cFuego vine a meter en la tierra y \u00bfqu\u00e9 quiero si ya est\u00e1 encendido?\u201d (Lucas, XII, 49.) Esta es la derecha y esta es la izquierda, el tr\u00e1gico y dial\u00e9ctico y pol\u00e9mico juego de las contradicciones.<\/p>\n<p>Si alguna vez me he excedido en mis ataques a los adversarios, como me ocurr\u00eda en mi lucha contra la dictadura primo-riverana, es porque sent\u00eda mejor que ellos, que no la sent\u00edan bien, su justificaci\u00f3n. Y a la vez sent\u00eda \u00a1claro! la de mi posici\u00f3n en contra de ellos. Y es como, llevando la guerra civil espa\u00f1ola dentro de m\u00ed, he podido sentir la paz como fundamento de la guerra y la guerra como fundamento de la paz.<\/p>\n<p>No he podido nunca olvidar las palabras que en el cementerio de Mallona, de Bilbao \u2014donde fue enterrado mi padre\u2014 pronuncio el ex-fraile y profesor krausista don Fernando de Castro, en su \u00faltimo serm\u00f3n como sacerdote, ante la matrona marm\u00f3rea que corona \u2014dijo\u2014 a vencedores y vencidos. Y luego, ya de mozo mayor, vi en el despacho de don Nicol\u00e1s Salmer\u00f3n la pluma que el Ayuntamiento de Bilbao regal\u00f3 a aquel sacerdote hecho laico. Ni puedo olvidar que fue el 2 de mayo de 1874 cuando, en mi Bilbao libertado, sent\u00ed el primer albor de conciencia civil y liberal, en plena guerra civil. Y sent\u00ed la paz. Y despu\u00e9s, al trascurrir los a\u00f1os, que todas las piezas de mi conciencia se remov\u00edan en paz de guerra. O en guerra de paz.<\/p>\n<p>\u00bfNo has o\u00eddo, lector, querer elogiar a alguien diciendo de \u00e9l que es un hombre de una sola pieza? Y creen los que as\u00ed dicen que es lo mismo que decir de \u00e9l que es un hombre entero y verdadero, \u201cnada menos que todo un hombre\u201d Pues bien, \u00a1no! un hombre de una sola pieza no puede ser un hombre entero y verdadero, porque un hombre entero y verdadero se compone de muchas, de infinitas piezas. Un hombre de una sola pieza no es un hombre entero, si no un hombre partido, o mejor un hombre de partido, un pedazo de hombre. Un perfecto partidario es lo que llamamos un fan\u00e1tico. Cuando no un energ\u00fameno, o sea un pose\u00eddo, un endemoniado.<\/p>\n<p>Y en cuanto a la guerra&#8230; El profesor Einstein se dirigi\u00f3 hace poco al profesor Freud \u2014jud\u00edos ambos\u2014 con esta pregunta: \u201c\u00bfHay alg\u00fan camino para libertar a los hombres de la fatalidad de la guerra?\u201d Y a esta pregunta del matem\u00e1tico de la relatividad respondi\u00f3 el psic\u00f3logo del psicoan\u00e1lisis as\u00ed: \u201cEntiendo que no ha suscitado usted la pregunta como investigador de la naturaleza y f\u00edsico, sino como fil\u00e1ntropo\u2026 Y me di tambi\u00e9n cuenta de que no se me requiere que haga proposiciones pr\u00e1cticas, sino que haya de indicar c\u00f3mo se presenta el problema de la prevenci\u00f3n de la guerra a una consideraci\u00f3n psicol\u00f3gica.\u201d \u00bfDe la prevenci\u00f3n de la guerra? No, si no de su mejor utilizaci\u00f3n, de su mejor aprovechamiento \u2014a\u00f1adir\u00eda yo\u2014 ya que la guerra, y sobre todo la guerra civil, es, gracias a Dios, inevitable.<\/p>\n<p>Con hombres de una sola pieza, con hombres partidos o de partidos, la guerra civil, la fecunda guerra civil, no puede asentarse en paz. Mejor la guerra de todos contra cada uno, de cada uno contra todos. Ni son los fan\u00e1ticos, los energ\u00famenos, los dogm\u00e1ticos los que con m\u00e1s ardor y m\u00e1s constancia pelean.<\/p>\n<p>Lo profundamente tr\u00e1gico es que en el fondo del car\u00e1cter de fanatismo y energumenismo que a las veces toma la lucha pol\u00edtica civil se descubre un caso de degeneraci\u00f3n mental. Aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, como en el resto del mundo, asistimos a una epidemia neur\u00f3tica de las masas. Es algo as\u00ed como aquellas epidemias ps\u00edquicas de la Edad Med\u00eda que produc\u00edan fen\u00f3menos como los de los convulsionarios de San Medardo. \u00bfEs que volvemos a otra Edad Media? Hay quien lo cree. Y aqu\u00ed somos no pocos los que nos afligimos al ver c\u00f3mo crece el n\u00famero de los retrasados mentales, de los infantilizados. Acongoja el \u00e1nimo el asistir a ciertas reuniones de masa moceril. Nadie se entiende a s\u00ed mismo. Y es porque nadie discrepa de s\u00ed mismo. Y as\u00ed no es dable hallar paz en la guerra misma.<\/p>\n<p>Hago estas reflexiones con el temor de que no las entiendan, o mejor de que no las quieran entender, los cuitados, pero resuelto a repetirlas una y cien y mil veces. Llevo as\u00ed treinta y seis a\u00f1os&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_357\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103140_2010067226\"><\/a><strong>Organeros y organistas<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_358\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475478\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u2014Tengo que irme \u2014me dijo con temblor de l\u00e1grimas en la voz\u2014 tengo que irme. Pero \u00bfa d\u00f3nde? Tengo que emigrar, que huir. \u00bfHuir? \u00bfDe qui\u00e9n? En verdad, de m\u00ed mismo. Me aterro de m\u00ed. Me he descubierto una capacidad de odio\u2026 Estoy envenenado. Todas las noches me acuesto pes\u00e1ndome de lo que he dicho durante el d\u00eda, y vuelvo el otro a repetirlo. Me propongo ni contestar a lo que se me pregunta, pero es peor porque traducen mi silencio. \u00a1Y c\u00f3mo! Nos han tupido de rencores el lecho de la patria. Y algo peor que de rencores, de ramploner\u00edas y de vaciedades. Que las adornan con insoportables tonter\u00edas lit\u00fargicas de uno y de otro r\u00e9gimen, del clerical y del llamado laico. En aquellos ex-a\u00f1os de la pasada dictadura&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEx-a\u00f1os? \u2014le interrump\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPor qu\u00e9 no? Ese uso del ex-prefijado, exponente del andancio de mentecatez futurista amenaza dejar reducida nuestra patria a una Ex-Espa\u00f1a. \u00bfPero es que no puedo soportar a los dem\u00e1s por no poder soportarme a m\u00ed mismo o es al rev\u00e9s? Esto no es vivir. Y es in\u00fatil que nos vengan con que el nuevo r\u00e9gimen ha tra\u00eddo un esp\u00edritu nuevo, un nuevo sentido de convivencia. Ni lo creen los que nos lo dicen. Ofrecen la paz provocando con su oferta a guerra. S\u00f3lo descubro un nuevo sentido de malquerencia. El miedo al miedo y la man\u00eda persecutoria hacen el gasto. Tengo que emigrar. Pero \u00bfa d\u00f3nde? \u00bfA d\u00f3nde escapar de m\u00ed mismo? \u00bfD\u00f3nde ahogar esta guerra civil intestina, de m\u00ed conmigo mismo, que es mi vida?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY porqu\u00e9 \u2014le dije\u2014 no te apartas de toda vida p\u00fablica de relaci\u00f3n, te enclaustras, te acartujas&#8230;? \u00bfPorqu\u00e9 no te entregas a buscar un para qu\u00e9 de vida y de espiritualidad? Aunque ese para qu\u00e9 sea el de buscarlo; un vivir para buscar el sentido o el contrasentido de la vida misma. Hacerte no un pol\u00edtico \u2014de la ciudad\u2014 sino un c\u00f3smico \u2014del mundo\u2014 una individualidad personal. Porque lo sabes mejor que yo, lo individual es lo universal.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Imposible! \u2014me contest\u00f3\u2014. No podr\u00eda vivir. \u00bfEn claustro? \u00bfen cartuja? \u00a1Ah\u00ed s\u00ed que se envenena el odio! \u041e la envidia, sl quieres. Pero&#8230; \u00bfes en el fondo odio? \u00bfNo es m\u00e1s bien amor? \u00a1Ese sensacionalismo est\u00e9tico! \u00a1Ese instinto catastr\u00f3fico! Se queda uno en casa o se a\u00edsla a ver si al salir a la calle le dicen: \u201c\u00bfSabe?, han matado a&#8230;\u201d Y contestar: \u201c\u00a1Era un buen hombre!\u201d \u00a1Y descubrir cuanto se le quer\u00eda! Necesito hacerme un mundo y en el claustro no podr\u00eda hac\u00e9rmelo; necesito so\u00f1arme. Necesito sobre todo probarme que no hay tal odio; el que as\u00ed me parece.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014le contest\u00e9\u2014, odios y amores literarios, est\u00e9ticos, todo uno y lo mismo. Necesidad de crearse un mundo en que so\u00f1ar y en que so\u00f1arse. Un verdadero poeta, un verdadero creador, ama a todas sus criaturas, aun a las m\u00e1s al parecer odiosas. Y adem\u00e1s un so\u00f1ador es un organista y no un organero&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso qu\u00e9 es? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Un organista \u2014le respond\u00ed\u2014 es el que toca en un \u00f3rgano y le arranca una sinfon\u00eda, y un organero es el que construye un \u00f3rgano\u2026<\/p>\n<p>\u2014Construye&#8230; construye\u2026 \u2014mormoje\u00f3\u2014 \u00a1cosa mec\u00e1nica construir!<\/p>\n<p>\u2014En efecto \u2014a\u00f1ad\u00ed\u2014, pero porque hay diferencia de organismos, que son de vida, a organizaciones, que son de artificio. \u00a1Qu\u00e9 diferencia de una organizaci\u00f3n a un organismo!<\/p>\n<p>\u2014Es que no veo \u2014me dijo con tristeza\u2014 ni organeros que construyan y templen grandes organizaciones, obreras o patronales, laicas o eclesi\u00e1sticas, ni organistas que toquen en un gran organismo nacional, o siquiera regional o local, que Dios hizo, y le saquen sinfon\u00edas eternas; ni organizaciones que se deshagan en luchas de clases ni organismos que se rehagan en luchas de pueblos. No encuentro sino organilleros que le dan al manubrio de alg\u00fan organillo callejero. Y de aqu\u00ed esta terrible sensaci\u00f3n de vac\u00edo, de aburrimiento que es, como sabes, aborrecimiento, esta sensaci\u00f3n que nos invade a tantos de que vivimos odi\u00e1ndonos y envidi\u00e1ndonos los unos a los otros. Y esto tan terrible de huir de aquellos con quienes, en el fondo, m\u00e1s querr\u00edamos convivir. \u00bfQu\u00e9 es esto? \u00bfQu\u00e9 es esto que nos est\u00e1 destrozando mientras los otros, los hombres de fuera \u2014de fuera de s\u00ed mismos\u2014 los de una u otra liturgia, los de uno u otro partido, danzan en el torbellino satisfechos de s\u00ed mismos? Esos, los&#8230; \u00a1ex-espa\u00f1oles! Esos los que apenas si piensan m\u00e1s que en la crisis. Si es que piensan. Esos, los de la derecha y los de la izquierda. Y los del centro. Esos, los anti-individuos. Anti-individuos y no anti-individualistas; cachos de muchedumbre. \u00bfQu\u00e9 es este que nos destroza a los que deber\u00edamos formar la conciencia de la patria? \u00bfQu\u00e9 es esto que nos pulveriza frente a ese embate de inespiritualidad? \u00bfQu\u00e9 es lo que as\u00ed nos hace ahorrarnos? \u00bfQu\u00e9 es esto?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQue qu\u00e9 es eso? \u2014le dije\u2014. Eso es&#8230; \u00a1literatura!<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Alabado sea Dios! \u2014exclam\u00f3\u2014. \u00a1Ya sali\u00f3 aquello! Literatura, s\u00ed, literatura. O sea historia. La que arranca el organista del \u00f3rgano que es organismo; no lo que el organero construya. Y ya sabes qui\u00e9n es el Gran Organista del Universo, organista y no organero, no Gran Arquitecto, \u00a1no! No armador de organizaciones.<\/p>\n<p>\u2014Jes\u00fas era \u2014le hice notar\u2014 armador de casas r\u00fasticas, constructor de ellas \u2014<em>tecton<\/em>\u2014, no carpintero de taller&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Su padre \u2014me replic\u00f3\u2014. Pero \u00e9l dej\u00f3 ese oficio para ir a tocar en el pueblo, en el coraz\u00f3n del pueblo. Y a pescar. A pescar almas. No organero sino organista. \u00a1M\u00fasica! Es lo que queda, sobre todo si es celestial. \u00a1Literatura! Nada vale lo que se hace si no lo que se sue\u00f1a que se ha hecho. Hasta la victoria. S\u00f3lo se gana la batalla que se cree haber ganado. Y no da la batalla el que la dirige, sino el que luego sabe contarla. Por eso empezamos a ganar batallas que perdimos los espa\u00f1oles en los siglos XVI y XVII. Vivimos m\u00e1s de Cervantes, organista, que del Conde Duque de Olivares, organero. Y m\u00e1s cerca, la Espa\u00f1a de Gald\u00f3s vivir\u00e1 m\u00e1s que la de C\u00e1novas del Castillo. \u00a1Literatura! \u00a1Palabras! \u00a1Nombres! \u00a1Santificado sea el del Gran Organista del Universo!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_359\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103142_2010067226\"><\/a><strong>Sed de reposo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_360\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475479\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Privado de sentido y de sentimiento quien por debajo y por encima de las miserables compadrer\u00edas \u2014peor que comadrer\u00edas\u2014 de si este partido o el otro, de si la crisis, de si a derecha o a izquierda, de si falta o sobra el hombre, de si&#8230; \u00a1basta! no siente los escalofr\u00edos que recorren el espinazo espiritual de Espa\u00f1a. Y de de fuera de \u00e9sta vienen los m\u00e1s de ellos. Los m\u00e1s extra\u00f1ados no se sacan de la lectura de tla Prensa diaria; no nos los da la desgarbada poltroner\u00eda del reportaje de oficio y boca.<\/p>\n<p>No es un mal-estar, un mal-hallarse, es ya un mal-ser. Este a\u00f1o ha coincidido, por sino, la celebraci\u00f3n del segundo aniversario de la instauraci\u00f3n de la segunda rep\u00fablica espa\u00f1ola con la celebraci\u00f3n del decimonono centenario \u2014supuesto tradicional\u2014 de la muerte del Cristo. Por sino, no por si no; es decir, por signo, por conjunci\u00f3n de dos astros espirituales, o mejor de un sol de soles y de un asteroides acaso b\u00f3lido. \u00bfGanas de achicar las cosas? No, si no que rep\u00fablica y monarqu\u00eda, democracia y dictadura no pasan de ser exterioridades accidentes. Y cuando a una o a otra o a cualquier especie de la misma laya se empieza a idolatrar \u2014con su liturgia y todo\u2014 hay para entristecerse. Superstici\u00f3n, mera y monda superstici\u00f3n. \u00bfHistoria? Externa y no la \u00edntima, la so\u00f1ada para siempre, la que consuela de haber nacido. Consuelo que no consiste en vivir, si no en so\u00f1ar sobrevivir, en creer en descanso.<\/p>\n<p>Se lucha por el tenor de vida, resistiendo a la inevitable baja de \u00e9l. En todos los \u00f3rdenes, incluso el de la cultura. Hay que hacerse a vivir m\u00e1s pobremente, m\u00e1s sobriamente, m\u00e1s humildemente. A descender acaso a catacumbas econ\u00f3micas y culturales. Lo que corre por el mundo es fatiga, laxitud. No se apetece tanto paz cuanto reposo, ya que cabe paz sin reposo: tal la paz armada que se llama. Y en tanto as\u00ed como Kierkegaard dej\u00f3 dicho que la cristiandad est\u00e1 jugando al cristianismo, cabe decir que la sociedad est\u00e1 jugando al socialismo y la humanidad al humanismo. Y son legi\u00f3n aquallos a quienes les aburre ya el juego.<\/p>\n<p>\u00a1Aburrimiento! \u00a1Tedio! No recuerdo caso m\u00e1s tr\u00e1gico que el de aquel ni\u00f1o que lloraba porque dec\u00eda aburrirse, a no ser el de aquel otro que porque le hab\u00edan dicho que se har\u00eda grande. Y los casos son en el fondo uno y el mismo. \u201c\u00bfAburrirse en una \u00e9poca tan henchida de historia, tan tupida de sucesos sensacionales como la nuestra?\u201d \u2014dir\u00e1 alg\u00fan progresista. Pero es que el aburrirse es sed de reposo y se puede morir uno de sed en medio del oc\u00e9ano agitado por galerna \u2014espect\u00e1culo para visto desde la costa\u2014 y en cambio se apaga la sed en el agua dulce de un arroyo sosegado y manso que fluye entre verdura Un ni\u00f1o sano se aburre en ciertas pel\u00edculas de cine. Y si no se aburre peor para \u00e9l y para los suyos.<\/p>\n<p>\u00a1Aquel pasaje de <em>Brand<\/em>, el grandioso drama ibseniano, donde Brand habla de aquellos pobres ni\u00f1os que llevar\u00e1n de por vida en el fondo del alma el espanto de la visi\u00f3n de la muerte de sus padres! \u00a1Y hoy tantos ni\u00f1os que crecen bajo la pesadumbre de la tragedia de la fatiga, del tedio!<\/p>\n<p>Se dice que la crisis econ\u00f3mica actual procede sobre todo de superproducci\u00f3n o m\u00e1s bien de desencaje entre la producci\u00f3n y el consumo, de que en vez de producir para el consumo se ha estado consumiendo para la producci\u00f3n y mecaniz\u00e1ndose la vida. Pues la otra crisis, la crisis intelectual \u2014y espiritual\u2014 se debe a superproducci\u00f3n intelectual, a pensar m\u00e1s de prisa que se pueda digerir lo pensado, a que los descubrimientos cient\u00edficos, t\u00e9cnicos y filos\u00f3ficos ahogan a la pobre raz\u00f3n. Fe dice el catecismo de nuestra infancia que es creer lo que no vimos; raz\u00f3n es creer lo que vemos. Pero hemos aprendido a dudar de lo que se ve y de la realidad del mundo exterior. O del interior, que es peor. S\u00f3lo se libra de ello el consecuente racionalista \u2014suele ser irracional\u2014 el que siente de por fuera las cosas de fuera, el que no intima con sus intimidades. El que se queda \u2014retrasado mental\u2014 en pedagog\u00eda y sociolog\u00eda sin elevarse al arte ni a la historia y ahondar en \u00e9stas.<\/p>\n<p>\u201cBah \u2014me dec\u00eda uno de esos cuitados\u2014, todos esos pesares de que usted tanto nos habla son pesares de lujo; no he tenido tiempo de pensar en tales cosas; la ociosidad es madre de todas las inquietudes; tengo que trabajar para vivir&#8230;\u201d \u201cPara morir\u201d \u2014pens\u00e9 yo. Y ese pobre hombre que dec\u00eda no haber tenido tiempo, tiempo para pensar en tales cosas \u2014las esenciales\u2014 tampoco le hab\u00eda tenido para pensar en las otras. Porque no las pensaba, si no que se las tomaba pensadas, en pienso, y \u00a1qu\u00e9 de indigestiones!<\/p>\n<p>\u201cNi por pienso\u201d&#8230;, suele decirse. \u00a1Pienso, pensar, pensamiento! Pensar es la forma culta de pesar, que es lo popular. Y hay el pensar de pienso y el pesar de peso. Y el otro pesar, el hondo. Y hay esas flores llamadas \u201cpensamientos\u201d que piensa Dios y las viste con m\u00e1s gloria que a Salom\u00f3n. Entre esos \u201cpensamientos\u201d restreg\u00e1ndome la vista con su gloria campestre descans\u00e9 el \u00faltimo domingo \u2014\u201cdies dominicus\u201d (o \u201cdominica\u201d), d\u00eda del Se\u00f1or\u2014 del aburrimiento del cine parlamentario al que me tira la innata necesidad de abrevar y cebar ciertos remordimientos vitales, que ya dijo Nietzsche que la enfermedad apetece lo que la agrava y exacerba.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, como dice Berdiaef el actual gran sentidor ruso y lo dije yo, en una revista suiza, hace ya bastantes a\u00f1os, vamos a una nueva edad media, a un per\u00edodo de descanso, de reposo, de sosegada digesti\u00f3n de ensue\u00f1os. \u00bfEn oscuridad? Es como mejor se duerme. \u00bfSo\u00f1ando? Tal vez como un sol eterno e infinito. La humanidad medieval no fue gusano, sino cris\u00e1lida \u00bfSue\u00f1a la cris\u00e1lida? Acaso sue\u00f1a en un capullo eterno y oscuro. \u00bfSer\u00e1 mejor dormir sin so\u00f1ar? \u00a1Santo sue\u00f1o prenatal!<\/p>\n<p>\u00bfInquietudes, ag\u00fceros y ensue\u00f1os de lujo? \u00bfDe lujo? No, sino de primera necesidad espiritual. Los que son de lujo y peor que de lujo, de lujoso deporte, son los de las compadrer\u00edas \u2014peor que comadrer\u00edas\u2014 de si este partido o el otro, de si la crisis \u2014en el sentido \u00ednfimo \u00a1claro!\u2014 de si a derecha o a izquierda, de si falta o sobra el hombre, de si&#8230; \u00a1basta!<\/p>\n<p>Mirad, com-padres que lo se\u00e1is, que se\u00e1is padres, mirad a vuestros hijos y miradles a los ojos a ver qu\u00e9 le\u00e9is en ellos. Esas pobres criaturas que no pueden ya con el peso de esta historia, abocadas a un aburrimiento, del que \u00bfc\u00f3mo se defender\u00e1n?<\/p>\n<p>Y si cupiera decir: \u201c\u00a1ni\u00f1os, a defenderse!\u201d<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_361\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103144_2010067226\"><\/a><strong>Superficialidad e intimidad<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_362\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475480\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Habr\u00eda querido, se\u00f1or m\u00edo, obediente a su requerimiento, decirle algo \u2014muy elemental desde luego\u2014 ata\u00f1adero al sovietismo, al fajismo y al capitalismo, al papel del empresario \u2014de que tanto se ocup\u00f3 anta\u00f1o el economista Walker\u2014 de ese medianero entre el capitalista y el obrero; de c\u00f3mo cuando es el Estado el capitalista \u2014\u0441\u0430s\u043e del comunismo\u2014 el empresario se convierte en funcionario de aqu\u00e9l, y de c\u00f3mo el obrero, siervo de este Estado, obtiene poco, pero m\u00e1s que obtendr\u00eda siendo trabajador por su propia cuenta. Y de c\u00f3mo se llega a una organizaci\u00f3n jerarquizada en que apenas si hay norma para fijar lo que a cada uno le corresponde ni que sea eso del salario justo de que dijo Le\u00f3n XIII, el Papa. Pero me he dado cuenta de que para resumir sobr\u0435 eso lo que han dicho otros tendr\u00eda que partir de ciertas nociones elemental\u00edsimas, pero que la experiencia de publicista me ha ense\u00f1ado que carecen de ellas los m\u00e1s del promedio de nuestros lectores. Y no quiero escribir para usted y los como usted tan s\u00f3lo.<\/p>\n<p>\u00a1Si viera usted, se\u00f1or m\u00edo, las preguntas que se me dirigen y las aclaraciones que se me piden! Cosas que pueden encontrarse en cualquier Enciclopedia barata y hasta en un diccionario. Culpa en gran parte de los libros de texto en que se nos ha formado la mente, encenegados abrevaderos de ciencias en extracto y extractadas \u00a1c\u00f3mo! Sin que sean lo peor de ellos los disparates. Casi todos olvidan aqu\u00ed que lo elemental es lo fundamental, y a tal punto ha llegado esto, que tiemblo cuando se habla de cultura, y si es de alta cultura me siento arrecido.<\/p>\n<p>Mas dejando por ahora aparte estas consideraciones pedag\u00f3gicas \u2014y por lo tanto demag\u00f3gicas\u2014 voy a exponerle algo, por v\u00eda de introducci\u00f3n, a la respuesta de lo que me pregunta, que si es cosa que usted lo sabe, habr\u00e1 otros muchos que la hayan olvidado o que no se fijar\u00e1n al aprenderla, lo debido en ella. Respecto a los como usted hasta me da verg\u00fcenza record\u00e1rsela.<\/p>\n<p>Es ello la noci\u00f3n corriente de que conforme crece un volumen disminuye la relaci\u00f3n de su superficie. Un ni\u00f1o tiene m\u00e1s superficie respecto a su volumen que un adulto; lo sabemos todos aunque muchos en la pr\u00e1ctica lo olviden. Un metro c\u00fabico tiene seis metros cuadrados de superficie, y ocho metros c\u00fabicos tienen veinticuatro, es decir, no ocho, sino cuatro veces m\u00e1s, o sea la mitad. Cuando se divide una masa en peque\u00f1as porciones se aumenta la superficie de su materia, su campo de contacto con el exterior. Esto es de clavo pasado, pero vea usted c\u00f3mo se olvida cuando se trata de masas humanas en el sentido espiritual. Y para ir desde luego al fondo del argumento le dir\u00e9 que una masa humana \u2014una organizaci\u00f3n cualquiera, secta, partido, agrupaci\u00f3n&#8230;\u2014 cuanto m\u00e1s crece en masa disminuye en conciencia, pues \u00e9sta, la conciencia, es funci\u00f3n de superficie. Y cuanto m\u00e1s compacta sea la masa, m\u00e1s apretada \u2014m\u00e1s de cemento\u2014 menos conciencia la penetra. Porque pierde porosidad.<\/p>\n<p>La conciencia, en efecto, es superficialidad; por la superficie, por la periferia, se comunica uno con el exterior. Y si hay un conocimiento entra\u00f1able y entra\u00f1ado es porque hay lo que podr\u00edamos llamar superficies interiores. Las superficies interiores de las entra\u00f1as son tan superficiales como las \u201cextra\u00f1as\u201d de la piel \u00a1Ay de la masa humana que no se deje airear por dentro! \u00a1Ay de ella si eso que llaman disciplina le impide airearse! Perder\u00e1 conciencia. Porque la conciencia no es nada democr\u00e1tico; la conciencia es siempre individual. Y si se unen varios individuos la conciencia disminuye para cada uno.<\/p>\n<p>Me figuro que el individuo animal se origin\u00f3 de la escisi\u00f3n de una masa porque al crecer \u00e9sta su superficie disminu\u00eda relativamente y se hac\u00eda mal su cambio con el exterior. Por otra parte el cerebro humano ha aumentado, merced a sus circunvoluciones, su superficie de relaci\u00f3n. Y muchas veces se ha dicho que la civilizaci\u00f3n hel\u00e9nica se debe en gran parte a que Grecia tiene, con sus islas y sus costas, un enorme contorno respecto a su \u00e1rea. Pues aplique usted esto a lo espiritual y an\u00edmico y ver\u00e1 que los pueblos de muchas y fuertes individualidades, de individuos bien acusados, son los que pueden mejor llegar a poseer fuertes personalidades. La personalidad es el contenido de la individualidad.<\/p>\n<p>Y ahora, en disgresi\u00f3n, venga otro caso. Pone un pez su hueva y queda \u00e9sta expuesta a los embates de fuera, entre ellos a los de la voracidad de otros peces. Los huevecillos perif\u00e9ricos son los m\u00e1s expuestos y perecen protegiendo a los de dentro. \u00bfSobrevivencia del m\u00e1s apto? \u00a1Ah, no, si no que desgraciado del que nace perif\u00e9rico! Pero por otra parte ya le dir\u00e9 alg\u00fan d\u00eda c\u00f3mo es un error creer que cierta selecci\u00f3n artificial, de Estado, de los ni\u00f1os a quienes se trata de educar, sirva para obtener mejor producto. Es sistema que acaso d\u00e9 un mejor promedio \u2014y aun lo dudo\u2014, pero sacrificando genialidades. La democracia educacional no enriquece la conciencia nacional de un pueblo. Hace m\u00e1s por \u00e9sta un peque\u00f1o grupo, una minor\u00eda de gente selecta, de gente de mayor superficialidad en el sentido en que se lo he explicado. Un gran sentido com\u00fan macizo, de masa, no vale tanto como unos pocos sentidos propios.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 yo que las relaciones entre el individuo y la comunidad no son tan sencillas como de estas elementales nociones podr\u00edan parecer; ya s\u00e9 que cabe un individualismo comunista o un comunismo individualista \u2014anarquista o libertarlo; ya s\u00e9 que la superficialidad y la intimidad pueden conjugarse; ya s\u00e9 que hay una conciencia de fuera a dentro y otra de dentro a fuera; ya s\u00e9 que&#8230; pero s\u00e9 sobre todo que hoy aqu\u00ed en Espa\u00f1a lo que hay que defender y predicar es la individualidad personal, es la conciencia individual. Y que sin \u00e9sta eso que se llama disciplina social es peor que nada.<\/p>\n<p>Y ahora, antes de entrar a decirle algo de comunismo, individualismo, fajismo y capitalismo me permitir\u00e1 que insista en c\u00f3mo de la superficialidad \u2014del individuo rico en superficie\u2014 se va a la intimidad, a la riqueza entra\u00f1ada. O sea que s\u00f3lo el que es rico en contradicciones es rico en consistencias. La gram\u00e1tica habla de conjunciones disyuntivas, que lo mismo podr\u00eda llamarlas disyunciones conjuntivas. Y perd\u00f3nenmelo los lectores que me piden que me haga Enciclopedia o Diccionario.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_363\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103146_2010067226\"><\/a><strong>Funcionarismo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_364\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475481\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Os hablaba aqu\u00ed el otro d\u00eda de superficialidad. Pero en otro sentido que el que le daba yo entonces a este t\u00e9rmino, en el sentido vulgar y corriente de superficialidad, pocas cosas hay m\u00e1s superficiales que cuanto se suele decir a prop\u00f3sito de marxismo y de marxistas. Se acostumbra, sin m\u00e1s, llamar a los sedicentes socialistas marxistas, cuando muchos de ellos nada tienen de tales, y los m\u00e1s carecen de conciencia de marxismo y ni maldita la falta que les hace para ser socialistas y sobre todo de partido, que no siempre es serlo de doctrina. Y adem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 es eso de marxismo?<\/p>\n<p>Carlos Marx fue un hombre de acci\u00f3n pol\u00edtica de partido, el principal autor del famoso <em>Manifiesto<\/em>, aquel de \u201cproletarios de todos los pa\u00edses, \u00a1un\u00edos!\u201d y uno de los fundadores de la primera Internacional, la fundada el d\u00eda mismo \u2014d\u00eda de San Miguel en 1864\u2014 en que naci\u00f3 el que esto escribe. Pero Carlos Marx fue tambi\u00e9n lo que se dice un soci\u00f3logo, un fil\u00f3sofo \u2014hegeliano\u2014 de la historia, el formulador de la llamada interpretaci\u00f3n econ\u00f3mica de la historia, el autor de <em>El Capital<\/em>. Que no es un programa de partido. Marx pretendi\u00f3 trazar el proceso no s\u00f3lo que segu\u00eda sino que habr\u00eda de seguir siguiendo la evoluci\u00f3n hist\u00f3rica del mundo; pretendi\u00f3 ser \u2014jud\u00edo al cabo\u2014 un profeta. Y profeta cient\u00edfico, que es m\u00e1s grave. Y nunca olvidar\u00e9 con qu\u00e9 aire de unci\u00f3n all\u00e1, en mis mocedades, los obreros que se apuntaban en el socialismo de aquella Internacional hablaban del socialismo \u201ccient\u00edfico\u201d para distinguirlo del ut\u00f3pico. Y luego, al examinarlos, se encontraba uno con que eran m\u00e1s proudhonianos que marxistas, sin conocer ni a Marx ni a Proudhon; que estaban m\u00e1s cerca de los puntos de vista del autor de la <em>Filosof\u00eda de la miseria<\/em> que del autor de la <em>Miseria de la filosof\u00eda<\/em> con que el de \u00e9sta respondi\u00f3 al de aqu\u00e9lla. Hegelianos, fil\u00f3sofos, utopistas los dos. Y que por sus utop\u00edas viven en la memoria de las gentes.<\/p>\n<p>Marx no provoc\u00f3 m\u00e1s con su obra sociol\u00f3gica el proceso econ\u00f3mico hist\u00f3rico socialista que Cop\u00e9rnico, no ech\u00f3 a rodar los mundos. Esto es de clavo pasado. \u00bfLa concentraci\u00f3n de capitales? \u00bfLa ley f\u00e9rrea del salario, \u201cprincipio m\u00e1s bien\u201d, de Lasalle? \u00bfLa lucha de clases? \u00bfTodos los dem\u00e1s t\u00f3picos de la doctrina sociol\u00f3gica, no ya pol\u00edtica, de Marx? Son ya muchos los socialistas que. como observadores e investigadores del proceso econ\u00f3mico-social, no est\u00e1n conformes con tales explicaciones. Y aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, hemos o\u00eddo a dirigentes de la Uni\u00f3n General de Trabajadores y a la vez jefes socialistas \u2014que no es lo mismo\u2014 negar que profesen la lucha de clases. Lo cual tanto puede querer decir que no crean que la lucha de clases es la que ha tra\u00eddo el estado actual econ\u00f3mico-social cuanto que estimen que no es con esa lucha, sino con la cooperaci\u00f3n de las clases como se puede resolver el problema. Si es que \u00e9ste, como los otros problemas an\u00e1logos, tiene soluci\u00f3n. Porque la historia es un problema permanente \u2014una revoluci\u00f3n permanente\u2014, y en cuanto se resolviera es que hab\u00eda acabado.<\/p>\n<p>Y a prop\u00f3sito de esto de la lucha de clases y cuando se habla de formar el frente proletario contra el fajismo, ocurre pensar que hay un fajismo proletario y que lo que se llama fajismo no es ni m\u00e1s ni menos burgu\u00e9s que el comunismo. Hay el capitalista, hay el empresario \u2014colono o rentero en agricultura\u2014 y hay el bracero o jornalero. A las veces, el empresario, el cultivador, es el capitalista mismo. Suele suceder que los obreros, los labriegos, v. gr., renuncien al cultivo colectivo, persuadidos de que no saben llevarlo y de que sacar\u00e1n menos provecho que el salario; prefieren jornal. Y de tal manera tratan, como es natural, de acrecent\u00e1rselo, que el empresario no puede con la empresa y tiene que abandonarla. Y tras su ruina sigue la del capitalista. Y entonces es el Estado el que se hace capitalista y resurge el empresario, el intermediario, el burgu\u00e9s, en forma de funcionario. Funcionario de fajo o funcionario de soviet. Y los llamados asentamientos de agricultores empiezan por ser asentamientos de funcionarios, de empleados p\u00fablicos, y as\u00ed resurge otra burgues\u00eda, bien triste, por cierto. La lucha de clases se ha resuelto en una cooperaci\u00f3n de clases, de trabajadores de todas clases. Porque el jornalero es trabajador de una clase y el funcionario lo es de otra. Esto empieza en el listero, en d trabajador cuyo oficio es vigilar c\u00f3mo trabajan los otros.<\/p>\n<p>\u00bfAristocracia, burgues\u00eda y proletariado? \u00a1Qu\u00e9 c\u00f3moda clasificaci\u00f3n! Hay no pocos grados intermedios, y siempre habr\u00e1 que inventar un cuarto estado y un quinto y as\u00ed sucesivamente. Nada m\u00e1s dif\u00edcil que clasificar. Y por eso aquella adici\u00f3n: \u201cde todas clases\u201d que se a\u00f1adi\u00f3 a lo de que la rep\u00fablica espa\u00f1ola lo es de trabajadores, dej\u00f3 el concepto en el aire, permitiendo que alguien dijera que llegar\u00e1 a ser una rep\u00fablica de funcionarios de todas clases, funcionarios de Estado, de fajo o de soviet.<\/p>\n<p>\u00bfQue ello es inevitable? Esto es otra cosa. Pero que no se hable de lucha de clases en el sentido de la sociolog\u00eda marxista. \u041e m\u00e1s bien que se hable de esto, pero entendiendo que seg\u00fan la dial\u00e9ctica determinista de la sociolog\u00eda de Marx la lucha de clases se resuelve en una disoluci\u00f3n de ellas, de las clases, para que&#8230; vuelvan a resurgir en otra forma. Vuelvan a resurgir merced al funcionarismo.<\/p>\n<p>Queda la lucha apol\u00edtica, la de acci\u00f3n directa, la que va contra el Estado, pero esta misma \u00bfno habr\u00eda de acabar lo mismo? \u00bfNo es que acaso el llamado progreso va en noria?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_365\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103148_2010067226\"><\/a><strong>r. R. R. R. r.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_366\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475482\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201cReina en la masa un descontento general\u201d, me dijo. Y yo: \u201c\u00bfReina? M\u00e1s bien se ha apoderado de ella, y no de la masa, sino del pueblo, que es peor, y tanto como general es gen\u00e9rico.\u201d Y ya lanzado, una vez m\u00e1s, a buscar el alma de las cosas, de los hechos, en sus nombres, me a\u00f1ad\u00ed que ese descontento es un descontenido, que procede de falta de contenido espiritual interior, de sentimiento de finalidad, y que todo la dem\u00e1s, crisis pol\u00edtica, crisis econ\u00f3mica, crisis social, no son sino revestimientos de esa m\u00e1s honda crisis, la de un sentimiento de finalidad nacional y universal a la vez. Es una crisis de lo que alguien llamaria la cultura y yo la religiosidad, o si se quiere, la religi\u00f3n, pero descartando dogmas teol\u00f3gicos. Sin que esto quiera decir que no surjan luego de ella y se formen y deformen y reformen.<\/p>\n<p>Se sufre, indudablemente, de una indisciplina social y moral y de que el poder carece de autoridad. El actual poder, de hecho, y acaso otro cualquiera. El descontento seguir\u00e1 con cualquier otro gobierno mientras el esp\u00edritu popular no se unifique en una orientaci\u00f3n espiritual. Los que se quejan, qu\u00e9janse de cosas muy concretas, muy materiales, muy que alguien llamar\u00eda objetivas; pero son otras, sin que ellos se den de ello cuenta, las que de veras les duelen. En otras \u00e9pocas \u2014como en otros pa\u00edses\u2014 se ha sufrido de esos mismos males temporales; pero los pueblos han encontrado consuelo para ellos, y, sin dejar de buscarles alivio, han sabido resignarse y contentarse con la resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u201cReina en la masa un descontento general\u201d, me dec\u00eda mi amigo. Y al o\u00edr lo de \u201creina\u201d, a lo que yo opuse lo de \u201cse ha apoderado\u201d, pens\u00e9 en que la liturgia actual proscribe todo eso de reinar, reino, rey, realeza&#8230;, sustituy\u00e9ndolo con otros poderes. Y no digo autoridades. Y llevando esto del rey y el reino y la realeza del orden pol\u00edtico temporal al orden religioso eterno, me acord\u00e9 de c\u00f3mo el Cristo que rehus\u00f3 el que las turbas le proclamaran rey, dec\u00eda que su reino no es de este mundo. Y si hoy volviera al mundo y a nuestra Espa\u00f1a y le quisieran proclamar el se\u00f1or de una rep\u00fablica cristiana, es seguro que dir\u00eda: \u201cNo, mi rep\u00fablica no es de este mundo.\u201d Son reino y rep\u00fablica \u2014r. r.\u2014 dos cosas min\u00fasculas, consideradas cultural o religiosamente, son dos supersticiones. Y dos supersticiones insustanciales, sin contenido espiritual por s\u00ed mismas. Y estas dos cosas min\u00fasculas me trajeron a las mientes las tres grandes categor\u00edas hist\u00f3ricas que nos han hecho esta civilizaci\u00f3n moderna, que parece que est\u00e1 disolvi\u00e9ndose para retomar a su recatado nido de anta\u00f1o y tal vez regenerarse en \u00e9l. Me refiero al Renacimiento, la Reforma y la Revoluci\u00f3n: R. R. R. Por Revoluci\u00f3n se entiende, claro est\u00e1, la Revoluci\u00f3n francesa \u2014y americana antes y europea despu\u00e9s\u2014, la de 1789, la que prepar\u00f3 en el orden ideal Rousseau. Y con la que nada tienen que ver otras revoluciones min\u00fasculas, de reinos o de rep\u00fablicas.<\/p>\n<p>Mucho se discuti\u00f3 hace unos a\u00f1os \u2014palabras, palabras, palabras\u2014 sobre si en nuestra Espa\u00f1a hubo o no Renacimiento; pero hoy lo que se estudie es en qu\u00e9 consisti\u00f3 el nuestro. El Renacimiento fue el redescubrimiento de la individualidad humana, lo que contribuy\u00f3 a reforzar las nacionalidades, a descubrir la individualidad de \u00e9stas, a erigir los Estados frente a la Iglesia. Puso al Imperio frente al Pontificado. Y si se discuti\u00f3 eso, en cambio nadie apenas ha discutido si en Espa\u00f1a hubo o no Reforma, como no sea que se la considere as\u00ed a la llamada Contra-Reforma o al movimiento m\u00edstico.<\/p>\n<p>La Reforma, la protestante, quiso ser una vuelta al cristianismo primitivo, al evangelismo. y en realidad se alz\u00f3 frente al Renacimiento, pero dial\u00e9cticamente ligada con \u00e9l. Renacimiento y Reforma fueron dos mellizos enemigos pele\u00e1ndose entre s\u00ed, pero coligados contra un enemigo com\u00fan. Y la Reforma, al querer volver al evangelismo \u2014que cada siglo lo entiende y lo siente a su manera\u2014, volvi\u00f3 al individualismo con su doctrina de la salvaci\u00f3n por la mera fe y del libre examen. A la vez corrobor\u00f3 a los Estados frente a la Iglesia y dio vida a las lenguas vulgares, haci\u00e9ndolas lit\u00fargicas, frente al lat\u00edn eclesi\u00e1stico.<\/p>\n<p>No es preciso detenerse en mostrar c\u00f3mo la Revoluci\u00f3n may\u00fascula \u2014no s\u00f3lo la de Francia\u2014, hija del Renacimiento y de la Reforma, con sus Derechos del Hombre, conspir\u00f3 a erigir la libre Individualidad. \u00a1Tantas veces se ha repetido esto!<\/p>\n<p>Ahora los individuos humanos de carne y hueso que no tienen idea de lo que es la individualidad, ni siquiera la suya propia \u2014aunque la sienten con m\u00e1s fuerza acaso que los otros\u2014, se ponen a decirnos que ha pasado la \u00e9poca del individualismo, a la vez que se apodera de las masas el m\u00e1s extremado individualismo inconciente. Digo extremado y no extremista, que no es lo mismo, pues los m\u00e1s de los que se les llama extremistas, como si se tratara de cosa de ideales, no son sino extremados. Extreman su individualidad rebelde. Masas sin verdadera conciencia colectiva.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 doctrina, qu\u00e9 credo, qu\u00e9 fe creadora de credos surge de este innegable descontento general y gen\u00e9rico? \u00bfQu\u00e9 quiere el pueblo descontentado y descontenido? \u00bfSabe lo que quiere? \u00bfQuiere lo que sabe? De lo que no me cabe duda es de que busca un contento, un contenido, una fe.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 que alg\u00fan cuitado, al leer esto de fe, como si le hubiese picado un t\u00e1bano, recordando lo del Catecismo de que fe es creer lo que no vimos, mormojear\u00e1 que lo que nos hace falta es raz\u00f3n. Pero raz\u00f3n es creer lo que vemos, y hoy los hombree y los pueblos dudamos de lo que se ve. La realidad no ofrece bastante asidero al esp\u00edritu. Y hay que crear para \u00e9ste en la historia la idealidad. Podr\u00e1 servir la raz\u00f3n para vivir en la naturaleza; pero para vivir en la historia, en el esp\u00edritu, hace falta fe; pero fe creadora de mitos y de leyendas y de consuelos, fe creadora de personalidad hist\u00f3rica eterna. Fe en lo que vemos, s\u00ed; pero sobre todo en lo que so\u00f1amos; la fe de nuestro Redentor nacional, Don Quijote, y la fe, m\u00e1s noble, de Sancho en lo que so\u00f1aba el amo que le dio vida.<\/p>\n<p>El pueblo \u2014el pueblo, no la masa\u2014 espa\u00f1ol est\u00e1 buscando, sin que los m\u00e1s de sus hijos siquiera lo vislumbren, la reforma de su religi\u00f3n popular, esto es, laica. Pero no por el laicismo seduzaico de los racionalistas. No s\u00e9 a qui\u00e9n le haya consolado de haber tenido que nacer la astronom\u00eda de Cop\u00e9rnico, verdad cient\u00edfica \u2014y no m\u00e1s que cient\u00edfica\u2014 que destruy\u00f3 el error cient\u00edfico de que la Tierra sea el centro del Universo y el Hombre el centro de la Tierra; verdad cient\u00edfica que le arranc\u00f3 a Leopardi aquel su \u00faltimo canto inmortal \u2014inmortal, como la Muerte\u2014 a \u201cLa Retama\u201d, a \u00e9l, que cant\u00f3 \u201cla infinita vanidad del todo\u201d. \u00bfY la de la nada?<\/p>\n<p>Y para ese descontento de los fatalmente descontentadizos, de los sin fe, lo mismo da un r\u00e9gimen que otro. Esto es, r = r.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_367\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103150_2010067226\"><\/a><strong>Recursos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_368\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475483\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En d\u00edas en que se oye repetir con ansia: \u201c\u00bfy qu\u00e9 vendr\u00e1 despu\u00e9s? porque a esto no se le ve salida\u201d, y se oye hablar de salto en las tinieblas como si fuera mejor un desliz en el vac\u00edo, en tales d\u00edas no es raro que se dirijan a uno que, con la ayuda de Dios, haga a las veces de su profeta, en el primitivo y originario sentido de la palabra, pretendiendo que responda como profeta en el otro sentido, en el pervertido y vulgar, como uno que predice el porvenir. Porque \u201cprofeta\u201d en su sentido originario no quiso decir el que prev\u00e9 lo venidero sino el que pone a la vista de todos lo que en todos ellos est\u00e1 oculto, lo que no se atreven a sacar a la luz o no lo conocen bien aun llev\u00e1ndolo dentro de s\u00ed. Y por esto cuando en d\u00edas de ansiedad e incertidumbre respecto al porvenir se le pregunta a uno: \u201c\u00bfqu\u00e9 es lo que va a pasar?\u201d la respuesta debe ser sonsacarle lo que dentro del preguntante pasa.<\/p>\n<p>Sentado lo cual pasamos a comentar una frase corriente en Espa\u00f1a que representa el horror a la historia, el horror al porvenir. Esta frase es: \u201cm\u00e1s vale lo malo conocido que lo bueno por conocer\u201d. \u201cM\u00e1s vale&#8230; vale&#8230;\u201d Es decir, un juicio de valor. El miedo a lo por conocer, el miedo a lo desconocido. Y no pocas veces el miedo a lo inconocible, el miedo al destino. \u00bfQu\u00e9 es lo que vendr\u00e1? \u00bfQu\u00e9 es lo que sustituir\u00e1 a esto? \u00bfO quienes sustituir\u00e1n a estos? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los hombres del porvenir?<\/p>\n<p>Remont\u00e9monos, lector, al llamado pecado original, a la legendaria ca\u00edda de nuestros m\u00edticos primeros padres, Ad\u00e1n y Eva, en el Para\u00edso, a la tentaci\u00f3n de la serpiente que les h\u00edzo probar del fruto prohibido del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal. Del mal, de lo malo que les fue luego conocido. Ca\u00edda de que en el orden simb\u00f3lico arranca el progreso. Antes de ella y viviendo del \u00e1rbol de la vida viv\u00edan vida de inocencia, es decir, de inconciencia, viv\u00edan en un presente eterno. Y claro que todo esto es s\u00edmbolo. No se avinieron a lo bueno conocido y quisieron probar de lo malo por conocer. No temieron lanzarse al porvenir oscuro, a valerse por s\u00ed mismos, a ser como dioses que se dice que les dijo la serpiente tentadora.<\/p>\n<p>Y ahora, esbozado as\u00ed el s\u00edmbolo del progreso, del proceso hist\u00f3rico, de la historia en cuanto movimiento, vengamos a los que se figuran que no interrumpir, sino desviar un proceso revolucionario \u2014lo que as\u00ed a las veces con sobrada lijereza se llama\u2014, sacarlo de su curso es ir a lo terrible desconocido. \u00bfSacarlo de su curso? No hay progreso posible sin regresos eventuales; no hay proceso sin retrocesos; no hay curso sin recursos. Recursos, lo que Juan Bautista Vico, el gran fil\u00f3sofo de la historia, llam\u00f3 \u201cricorsi\u201d, los inevitables, los fecundos retrocesos. \u00bfPues qu\u00e9, es posible acaso hacer una revoluci\u00f3n \u2014o lo que a los arrastrados por la corriente del destino se les antoja tal\u2014, sin contar con la voluntad inconciente \u2014tal vez \u201cnoluntad\u201d\u2014 de los hombres revueltos y aun de las cosas que tambi\u00e9n tienen su voluntad? \u00bfQui\u00e9n es el loco que pretende conocer la voluntad de un pueblo por un acto, una votaci\u00f3n, v. gr., ejercido en ambiente de inconciencia colectiva? \u00bfEs que se puede forzar ni a la naturaleza ni al esp\u00edritu, ni a la tierra ni a la fe? Los que votaron lo por conocer, no contentos con lo malo conocido, volver\u00e1n a votar contra el presente, malo o bueno, y en favor del porvenir desconocido. Y puede en alg\u00fan caso suceder que lo por conocer sea lo por reconocer, un recurso, siquiera parcial, al pasado, un volver, un retornar si no a lo malo conocido del pasado, siquiera al pasado mal conocido. Que lo mal conocido no es precisamente lo malo conocido. \u00bfEn lo malo conocido del pasado no habr\u00eda algo mal conocido? \u201cSin duda \u2014se nos dir\u00e1\u2014 como en lo malo conocido del presente.\u201d Cabal. Tampoco al presente lo reconocemos bien. \u00bfPero qu\u00e9 revolucionarios son esos, los de \u201cesto no tiene salida\u201d, que no sienten que cualquier curso revolucionario no se salva sino por recursos y que el conocimiento de un acto no viene sino despu\u00e9s de \u00e9ste? \u201cNo era lo que esper\u00e1bamos\u201d \u2014se oye decir\u2014. Y la verdad es que no se esperaba ninguna cosa, que se quer\u00eda cambiar de postura, pero sin idea de la venidera. No hab\u00eda programa.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s del acto se fue haciendo conciencia, despu\u00e9s de \u00e9l se dijo el pueblo: \u201c\u00bfy esto que se nos ha venido a las manos qu\u00e9 es? \u00bfqu\u00e9 se hace con ello?\u201d Todo eso de las promesas que se le hicieron al pueblo es pura habladur\u00eda. El pueblo estaba descontento, sin contenido y no prest\u00f3 o\u00eddos m\u00e1s que a su descontento. Carec\u00eda de conciencia civil. \u00bfY ahora? \u00bfLa tiene ahora? La quiere tener despu\u00e9s del experimento. La quiere tener y la dial\u00e9ctica hist\u00f3rica exige que el pueblo vuelva a hablar, en silencio de sufragio, ya que demasiado ha parlado el Parlamento que se atiene a un acto que pas\u00f3.<\/p>\n<p>Y vuelven los cuitados a preguntar: \u201c\u00bfy qu\u00e9 saldr\u00e1 de ello?\u201d Hay que ser profeta en el verdadero y originario sentido, no en el vulgar, y decir: \u201csalga lo que saliere\u201d. Con actos as\u00ed se va haciendo la conciencia. \u00a1Y qu\u00e9 m\u00e1s da!<\/p>\n<p>Y est\u00e1 visto que s\u00f3lo los pesimistas sabemos entregarnos sin reservas al torrente de la historia, que s\u00f3lo los pesimistas \u2014los tenidos por tales\u2014 sabemos no desesperar del porvenir, acaso porque no esperamos de \u00e9l m\u00e1s que la prolongaci\u00f3n del presente eterno, el curso, con sus recursos, de la historia.<\/p>\n<p>\u00bfJuegos de palabras? \u00a1Gracias a Dios! Es el lenguaje el que piensa en nosotros; es la palabra. Pensar como espa\u00f1ol es pensar en espa\u00f1ol, es hacer que el romance espa\u00f1ol, sacando sus entra\u00f1as, piense en nosotros. Y esta gimnasia verbal, esta asc\u00e9tica de lengua, nos ayuda a comprender cosas, de puro sabidas, olvidadas, cosas que se deja pasar cuando uno no las fija en f\u00f3rmulas entra\u00f1adas. Eso que se llama revoluci\u00f3n, por llamarla de alg\u00fan modo, se ha hecho siempre tanto o m\u00e1s que con hechos con palabras y no hay revoluci\u00f3n honda que haya podido llevarse a cabo sin una revoluci\u00f3n del lenguaje. \u00bfNuevo estilo? Mejor ser\u00eda decir \u201cnuevo lenguaje\u201d. \u00bfY qu\u00e9 nuevo lenguaje nos ha tra\u00eddo esto que se nos vino a las manos? \u00bfQu\u00e9 renovaci\u00f3n del lenguaje del otro r\u00e9gimen? \u00bfEs que las palabras ahora en curso de moda pol\u00edtica quieren decir algo claro y preciso para los que las usan? Cuando en el curso de los a\u00f1os llegue la ocasi\u00f3n de que un futuro historiador que sea a la vez un fil\u00f3logo estudie nuestra actual Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola se asombrar\u00e1 de su car\u00e1cter bab\u00e9lico, de la fat\u00eddica imprecisi\u00f3n de muchos de sus t\u00e9rminos, de sus monstruosas ambig\u00fcedades y vaguedades, y sobre todo de sus contrasentidos, y, lo que es peor, de sus numerosas faltas de sentido. Como brotada de un acto en grande parte inconciente. Ahora que para este mal caben \u201crecursos\u201d. Y esto lo siente el pueblo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_369\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103152_2010067226\"><\/a><strong>Ense\u00f1anza religiosa laica<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_370\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475485\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Una vez aprobada ya la ley llamada de Confesiones y Congregaciones religiosas, hay unos que esperan y otros que temen que para 1934 sean sustituidos los frailes y monjas que actuaban en ense\u00f1anza p\u00fablica por maestros y maestras, o sea el clero pedag\u00f3gico de la Iglesia por el clero pedag\u00f3gico del Estado. El que esto escribe ha sido y sigue siendo contrario al ya famoso art\u00edculo 26 de la Constituci\u00f3n, que no vot\u00f3, y cuya revisi\u00f3n espera, as\u00ed como es contrario a la \u00faltima ley, que tampoco ha votado. Mas ahora no va a tratar de esto ni de exponer contrariedades, sino de discurrir un poco sobre las consecuencias que la medida antiliberal y anticultural puede traer consigo.<\/p>\n<p>Habr\u00eda sido, sin duda, no ya justo, sino m\u00e1s eficaz, que el Estado, declarado laico, organizara sus ense\u00f1anzas de tal modo, que hiciera dif\u00edcil la vida de las Congregaciones religiosas dedicadas a ense\u00f1ar. Lo que, claro que con tiempo, habr\u00eda sido muy f\u00e1cil. Porque si la ense\u00f1anza p\u00fablica, la del Estado, no era buena, no era mejor la de los religiosos. En una y en otra de lo que se trataba sol\u00eda ser no pocas veces de tener acorralados a los ni\u00f1os \u2014para que no dieran guerra en casa, se dec\u00eda\u2014 y la diferencia estaba en los corrales. Los de las \u00d3rdenes sol\u00edan ser \u2014no siempre\u2014 mejores materialmente. Pero en cuanto al esp\u00edritu no se ense\u00f1aba en estos \u00faltimos mejor ni la religi\u00f3n. Que apenas si se ense\u00f1aba. Como no se llame instrucci\u00f3n a ciertos ejercicios rutinarios y maquinales de piedad.<\/p>\n<p>Durante siglos la Iglesia Cat\u00f3lica de Espa\u00f1a ha vegetado sometida al Estado y durmiendo bajo su protecci\u00f3n. O mejor dominio. \u00daltimamente el maestro de escuela ten\u00eda la obligaci\u00f3n de ense\u00f1ar, mejor o peor, el Catecismo, lo que le permit\u00eda al cura descuidarlo y dedicarse a vigilar si el maestro hac\u00eda lo que \u00e9l abandonaba hacer. De lo que podr\u00eda yo contar no poco. El cura se preocupaba de ver si el maestro llevaba o no los ni\u00f1os a misa \u2014que no le era obligatorio\u2014, pero no de suplir sus deficiencias.<\/p>\n<p>Ahora, con el nuevo r\u00e9gimen, parece que loa padres cat\u00f3licos se aprestan a crear escuelas no regidas por Congregaci\u00f3n alguna, administradas y controladas por los padres mismos \u2014padres seglares\u2014 y en que maestros titulados \u2014religiosos o no\u2014 den ense\u00f1anza religiosa bajo la ley civil. Y estas escuelas se podr\u00e1n llamar religiosas laicas.<\/p>\n<p>\u00bfLaicas? Desde luego. Porque laico, en cierta oposici\u00f3n, relativa a eclesi\u00e1stico, quiere decir popular, nacional. Y en esas escuelas religiosas \u2014cat\u00f3licas si se quiera\u2014 laicas podr\u00e1 llegar a ense\u00f1arse, y por la ense\u00f1anza a reformarse \u2014qui\u00e9ranlo o no sus fundadores\u2014 la religi\u00f3n popular, nacional, espa\u00f1ola. \u00bfCristiana? \u00bfCat\u00f3lica? No entremos ahora en esto. La religi\u00f3n popular espa\u00f1ola tiene mucho de cristiana, tiene algo de cat\u00f3lica, pero junto a ello un arraigado y acaso desarraigable fondo pagano con su arte, su liturgia, su magia, su milagrer\u00eda y su superstici\u00f3n. Y quien sabe si con una ense\u00f1anza inteligente, en competencia con la del Estado no ya laico \u2014porque el Estado a\u00fan no lo es\u2014 no lograr\u00e1 la escuela religiosa laica depurar todo eso y sacar la limpia ganga espiritual.<\/p>\n<p>La ense\u00f1anza tradicional religiosa en Espa\u00f1a, de una rutina, de un maquinismo y de una inespiritualidad fatales, culminaba en aquella famos\u00edsima expresi\u00f3n del Catecismo del P. Astete: \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed que soy ignorante: doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d Era la ense\u00f1anza principalmente de la fe impl\u00edcita, de la fe del carbonero. No s\u00e9 de escuela en que se leyera y menos se comentara el Evangelio. Hab\u00eda que ir curando al ni\u00f1o de la posible tentaci\u00f3n del libre examen y de la herej\u00eda. Y de toda inquietud religiosa. Que por su parte los maestros \u2014unos y otros\u2014 no sent\u00edan. De donde resultaba una fe que no era tal. \u00bfCambiar\u00e1 esto ahora? \u00bfLa ense\u00f1anza religiosa de la Iglesia frente a la de un Estado que se declara sin religi\u00f3n lograr\u00e1 dar a los que en Espa\u00f1a sigan confes\u00e1ndose cristianos cat\u00f3licos una conciencia clara de su fe y hacer \u00e9sta expl\u00edcita?<\/p>\n<p>Por otra parte la escuela nacional, popular, laica no podr\u00e1 menos que ser religiosa. Eso de la neutralidad es un disparate may\u00fasculo. Y otro disparate mayor pretender que el ni\u00f1o escoja por s\u00ed su religi\u00f3n o su irreligi\u00f3n. No se puede ense\u00f1ar a hablar, a leer, a escribir, a pensar \u2014y por lo tanto a sentir\u2014 en castellano, en lengua popular y nacional de Espa\u00f1a, sin ense\u00f1ar religi\u00f3n popular y nacional espa\u00f1ola. La religi\u00f3n popular, nacional, laica de Espa\u00f1a ha informado nuestro lenguaje. Es consustancial con \u00e9l. Si nuestra religi\u00f3n es un lenguaje para hablar con nuestro Dios, nuestro lenguaje es una religi\u00f3n para hablarnos. Frases, locuciones, giros, hasta irreverencias, blasfemias y herej\u00edas, sin contar los inevitables textos cl\u00e1sicos, est\u00e1n henchidos no ya de religiosidad, si no de religi\u00f3n. Y si se les toma a la cabeza del esp\u00edritu y no al pie de la letra nos llevan al alma del alma de esa religi\u00f3n. Y hay \u00a1claro est\u00e1! un libre examen del lenguaje. \u00bfQue este libre examen llevar\u00eda a confusi\u00f3n y dispersi\u00f3n? El que se empe\u00f1e en hablar de un modo absolutamente individual y rebelde lleva el castigo de que no le entiendan, y el que no puede conversar no puede convivir. Pero hay un grado de individualidad, de herej\u00eda si se quiere, ling\u00fcistica que contribuye m\u00e1s que nada al enriquecimiento, a la re-creaci\u00f3n del lenguaje com\u00fan. Por algo Lutero y Calvino, los dos grandes heresiarcas de la Reforma, fueron dos grandes re-creadores, avivadores, de sus respectivas lenguas nacionales, el alem\u00e1n y el franc\u00e9s. Las herej\u00edas religiosas nacionales han renovado siempre los lenguajes nacionales y con ellos la nacionalidad. Recu\u00e9rdese a Juan Hus de Bohemia. S\u00f3lo que esas herej\u00edas no se traducen.<\/p>\n<p>No, la reforma religiosa, as\u00ed como la ling\u00fc\u00edstica, no se traducen. Cada pueblo la hace en su propia religi\u00f3n y en su propia lengua. Y por eso cuando decimos que la ense\u00f1anza p\u00fablica de la Iglesia Cat\u00f3lica de Espa\u00f1a y la del Estado que se confiesa inconcientemente sin religi\u00f3n, tendr\u00e1n forzosamente, a sabiendas y a queriendas o sin saberlo ni quererlo, que contribuir no ya a la re-forma sino hasta a la re-fundici\u00f3n \u2014y re-fundaci\u00f3n\u2014 de la religi\u00f3n popular, laica, nacional, espa\u00f1ola, no queremos decir que se haya de traducir al espa\u00f1ol tal o cual reforma extranjera y lo que es peor arcaica ya y gastada. Esa religi\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo ser\u00e1? No nos demos de profetas. Pero bueno ser\u00e1 recordar lo que el gran profeta ruso Dostoyesqui dec\u00eda hace sesenta a\u00f1os, en 1873, de que el pueblo ruso si no conoc\u00eda el Evangelio ni las bases de la fe ortodoxa conoc\u00eda al Cristo y le llevaba en su coraz\u00f3n para la eternidad. Hasta los rusos incr\u00e9dulos o agn\u00f3sticos, agrego yo, hasta los desesperados que no cre\u00edan o cre\u00edan no creer, hasta los que viv\u00edan presos de la terrible realidad cient\u00edfica y objetiva.<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n que ahora, separados Estado e Iglesia, y teniendo ambos que hacerse laicos, populares \u2014repito que este Estado actual republicano todav\u00eda no es laico, no es popular, aunque llegar\u00e1 a serlo\u2014 se ver\u00e1n obligados a refundir, m\u00e1s a\u00fan que a reformar, la religi\u00f3n popular, laica, que llegar\u00e1 a ser nacional y a la vez universal, o sea cat\u00f3lica, en el primitivo, genuino y propio sentido de este t\u00e9rmino tan desgastado y tan abusado. Y se acabar\u00e1, es de esperar, el tipo de los ateos que van a misa como protesta contra el Estado sin religi\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_371\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103154_2010067226\"><\/a><strong>Producir consumo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_372\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475486\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Cont\u00e9 en una de las reuniones del Comit\u00e9 de Cooperaci\u00f3n Intelectual de la Sociedad de Naciones un caso ocurrido hace unos a\u00f1os \u2014y en un caf\u00e9 de aqu\u00ed, de Madrid\u2014 con un hombre cult\u00edsimo, extraordinario lector, y que hab\u00eda viajado mucho instruy\u00e9ndose. Y es que al preguntarle si escrib\u00eda o hablaba en p\u00fablico \u2014no era profesor\u2014 o hac\u00eda algo m\u00e1s que animar su tertulia de caf\u00e9, y al negarlo, como alguno le dijese: \u201c\u00bfentonces usted no produce nada?\u201d, replic\u00f3 vivamente: \u201cproduzco consumo\u201d. Al enterarse de esta tan significativa an\u00e9cdota no faltaron algunos del n\u00famero de los tontos \u2014que seg\u00fan la Sagrada Escritura es infinito\u2014 que exclamaran, creyendo que yo lo hab\u00eda inventado: \u201c\u00a1Bah, otra paradoja!\u201d y alguno la llam\u00f3 \u201chumorada\u201d, pero las m\u00e1s de las personas enteradas se dieron perfecta cuenta de su valor. Porque el que consume, eso que llamamos cultura por ejemplo, lo produce tanto como el que llamamos productor de ella. Y es m\u00e1s dif\u00edcil aprender a escuchar y a leer que a hablar y a escribir. A tal punto que de los m\u00e1s de los escritores no saben leer lo que se nota cuando escriben sobre lo que se ha le\u00eddo. Todo lo cual es de clavo pasado y que por esto se olvida de puro sabido.<\/p>\n<p>La superioridad de un individuo y de un pueblo consiste m\u00e1s en lo que consume y en c\u00f3mo lo consume que en lo que produce y en c\u00f3mo lo produce. Y a\u00fan m\u00e1s, c\u00f3mo se divierte m\u00e1s que en c\u00f3mo trabaja. La honda cultura de un pueblo se conoce sobre todo en sus diversiones, en sus juegos.<\/p>\n<p>Ha habido \u00faltimamente en el mundo civilizado \u2014y aunque esto es noci\u00f3n corriente hay que repetirlo de continuo\u2014 una desproporci\u00f3n, un desencaje, entre la producci\u00f3n y el consumo. Se ha estado consumiendo para mantener una producci\u00f3n tir\u00e1nica \u2014el hombre esclavo de la m\u00e1quina y del mecanismo industrial\u2014 en vez de producir para el consumo natural y sano. Y lo mismo en el orden intelectual. Y hasta en el de las diversiones, \u00bfpues no se observa ello en el cine? \u00bfY en la industria literaria? \u00bfEs que hay tiempo ni sosiego de esp\u00edritu para leer sanamente, digiriendo lo que se lee, y palade\u00e1ndolo, cuanto se escribe? Cuando mis compa\u00f1eros de letras, repitiendo la famosa pregunta de Larra, de hace un siglo, si no se lee porque no se escribe o no se escribe por no se lee, se me quejan del escaso o ning\u00fan resultado que obtienen de sus producciones literarias, les digo siempre que es que no dan tiempo a los lectores a que puedan leer y que no saben ense\u00f1arles a leer. No cada lector est\u00e1 en disposici\u00f3n de dedicar cierto tiempo a aprender el dialecto individual de cada escritor, cuando \u00e9ste lo tiene. Y es locura aspirar a lograr en breve tiempo popularidad.<\/p>\n<p>Pero hay para el productor literario directo u original \u2014en el sentido de originario\u2014 un da\u00f1o mayor y es el del intermediario, el del que podr\u00edamos llamar vulgarizador, int\u00e9rprete o traductor. Que, como en toda otra industria hay en la literatura, y en lo art\u00edstico, y en general en la de la cultura, en cuanto industria, que lo es tambi\u00e9n, adem\u00e1s del productor y el consumidor que se a\u00fanan y hasta confunden, pues el que produce consumo y el que consume produce \u2014y produce consumiendo\u2014 hay adem\u00e1s de esos dos, otro agente y es el distribuidor, el administrador, el repartidor, o sea el intermediario. Y as\u00ed como los altos precios a que tiene que pagar el consumidor de g\u00e9neros materiales que consume se deben a la multitud de intermediarios, de detallistas, de revendedores, que se interponen entre \u00e9l y el productor, a punto de que no baja el precio de compra aunque baje el coste de producci\u00f3n, una cosa parecida ocurre en procesos de producci\u00f3n intelectual.<\/p>\n<p>Es indudable, por ejemplo, que hoy en Espa\u00f1a hay un exceso de producci\u00f3n de peri\u00f3dicos, lo que hace s\u00famamente dif\u00edcil su diferenciaci\u00f3n. Los que padecen de la enfermedad \u2014que lo es\u2014 de tener que leer cinco o seis o m\u00e1s peri\u00f3dicos al d\u00eda, se quejan de que todos vienen a decir poco m\u00e1s o menos lo mismo. Ni puede ser de otro modo. Para enterarse de los sucesos bastar\u00e1 con uno bien hecho, y en cuanto a los comentarlos y juicios \u00bfen qu\u00e9 se diferencian? Y llega esa cosa terrible a que le obliga al intermediario, al revendedor, la naturaleza misma del oficio que no vocaci\u00f3n, sino fatalidad econ\u00f3mica le forz\u00f3 a adoptar y es la de tener que \u2014as\u00ed \u201ctener que\u201d\u2014 acosar al productor m\u00e1s o menos originario para sonsacarle algo. De cada diez juicios, sentencias, comentarios o dichos que el lector lea por ah\u00ed que se atribuyen, le puedo asegurar que la mitad son pura invenci\u00f3n del revendedor y de los otros cinco, tres por lo menos est\u00e1n desfigurados. S\u00f3lo que no caigo en la tentaci\u00f3n de rectificarlos. Dejo correr lo que se me atribuye, por contrario que sea a mi sentir, y s\u00f3lo respondo de lo que firmo. Y tampoco de las traducciones o interpretaciones que se hacen de ello.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo defenderse cuando le llegan a uno a querer sonsacarle algo y sin pecar de grosero? Pues si uno se calla le interpretan el silencio. Y si habla ciernen lo que dice. Queda un recurso acaso y es dejar sin respuesta las preguntas y responder a lo que no se le pregunta a uno, seg\u00fan el socorrido m\u00e9todo llamado Olendorf. Pero ni este sirve.<\/p>\n<p>La causa principal de este lamentable hecho que est\u00e1 perturbando la sana correspondencia entre la producci\u00f3n y el consumo cultural es la triste tendencia de la masa semi-culta, del vulgo instruido, atacado de pereza mental, a clasificar a los escritores, a los publicistas, a los pensadores y a los sentidores. La terrible tendencia a querer ponerles etiquetas, a lo que llaman saber a que atenerse respecto a ellos. Ese pobre vulgo no quiere que le hagan sentir si no que le den sentido. \u00a1La de preguntas y consultas que recibo como si yo fuese una Enciclopedia y hasta un Diccionario!<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que hay otra masa de lectores, m\u00e1s verdaderamente pueblo, otra masa que aunque acaso menos instruida no es vulgo, que se entrega ingenuamente a la lectura, que sabe leer aunque no siempre comprenda bien lo que lee, que sabe producir consumo. Es el p\u00fablico que ha comparado tantas veces a aquellos cabreros \u2014cult\u00edsimos cabreros analfabetos\u2014 que oyeron a Don Quijote su discurso de la edad de oro y le regalaron por \u00e9l, a aquellos cult\u00edsimos cabreros analfabetos que no estaban alistados en ning\u00fan partido pol\u00edtico o social, que no se preocuparon de si el Caballero de la Triste Figura era de derecha o de izquierda, de si era burgu\u00e9s o proletario, individualista o colectivista, y que no acudieron luego a Sancho a que les explicara lo que hab\u00eda querido decir su amo. Y el que quiera saber m\u00e1s que lea en mi <em>Vida de Don Quijote y Sancho<\/em> lo que al respecto dije.<\/p>\n<p>Quedemos, pues, en que hay que aprender a producir consumo, a escuchar, a leer, a divertirse y, por doloroso que ello en cierto sentido resulte, a prescindir todo lo posible de intermediarios, revendedores, detallistas, int\u00e9rpretes y traductores.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_373\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103156_2010067226\"><\/a><strong>Prestigio<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_374\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475487\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En el <em>Dic<\/em><em>ci<\/em><em>onar<\/em><em>i<\/em><em>o manual e ilustrado de la Lengua Espa<\/em><em>\u00f1ol<\/em><em>a <\/em>que en el a\u00f1o 1927 public\u00f3 la Real Academia Espa\u00f1ola \u2014perd\u00f3n, en el ex-a\u00f1o y la ex-Real\u2014 se define as\u00ed el prestigio: \u201cPrestigio, m. Fascinaci\u00f3n que se atribuye a la magia o es causada por medio de un sortilegio. || Enga\u00f1o, ilusi\u00f3n o apariencia con que los prestigiadores emboban y embaucan al pueblo || Ascendiente, influencia, autoridad.\u201d Las dos primeras acepciones son las originarias, las hereditarias, las latinas; \u201cpraestigiae\u201d en lat\u00edn eran ilusiones, figuras fant\u00e1sticas como las que fingen las nubes; \u201cpraestigium\u201d era chartatanismo, impostura. \u00bfC\u00f3mo es que ha prevalecido, sobre todo en la jerga pol\u00edtica, la \u00faltima acepci\u00f3n, la bastarda? \u00bfEs acaso porque la autoridad no es en los m\u00e1s de los casos m\u00e1s que enga\u00f1o, ilusi\u00f3n y apariencia y sus apoderados prestigiadores si es que no prestidigitadores?<\/p>\n<p>\u00a1Pol\u00edtica de prestigio! Cuando o\u00edmos esto vi\u00e9nesenos a las mientes una frase muy en boga cuando era un mozo el que esto os dice, y era: \u201c\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1n a esto las naciones extranjeras?\u201d Unas veces como reproche y otras como gallard\u00eda, pues a\u00fan se recordaba la autoridad \u2014\u00bfenga\u00f1o?\u2014 que en Europa adquiri\u00f3 nuestra Constituci\u00f3n de 1812 \u2014que hasta fue copiada\u2014 cuando corri\u00f3 a toda ella nuestra palabra \u201cliberalismo\u201d. Que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, tuvo origen. Autoridad que no creemos llegue a alcanzar la actual Constituci\u00f3n y eso que se elaboraba y amasaba bajo el prestigio del: \u201c\u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n las naciones extranjeras?\u201d<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que el fervor renovador o revolucionario cuando trata de prestigiar una medida de gobierno y presentarla en todo su valor al examen de las naciones extranjeras se encuentra a menudo con las malas artes del sabio Frest\u00f3n. Del que dijo Don Quijote despu\u00e9s que le miraron el aposento de sus libros, previo escrutinio de ellos: \u201c&#8230; es un sabio encantador, grande enemigo m\u00edo, que me tiene ojeriza, por que sabe por sus artes y letras que tengo de venir, andando los tiempos, a pelear en singular batalla con un caballero a quien \u00e9l favorece y le tengo de vencer, sin que \u00e9l no pueda estorbar y por esto procura hacerme todos los sinsabores que puede&#8230;\u201d Y en nuestro caso \u2014aunque poco quijotesco\u2014 no se trata de un solo Frest\u00f3n, si no de toda una legi\u00f3n de Frestones. Que son los consabidos elementos extra\u00f1os, esas aves negras que anidan en la noche del gobierno y que no cesan de urdir y tramar confabulaciones e intrigas. Que suelen ser otros tantos prestigios, no pocas veces nebulosos. Es decir, figuras de nubes que dependen del viento que corra.<\/p>\n<p>Y por otra parte un estadista que se respete no puede adoptar una actitud que merezca el aplauso de su Frest\u00f3n, de su enemigo, porque se desprestigiar\u00eda. Don Quijote lo har\u00eda, pero Don Quijote no es pol\u00edtico. Don Quijote cree en aquello que dice: \u201cDel enemigo el consejo\u201d, pero un gobernante de prestigio, genial, no puede admitir consejos de nadie, y menos que de nadie, del enemigo. Y Frest\u00f3n que lo sabe se conduce diab\u00f3licamente. \u00bfC\u00f3mo? Ya lo explicaremos otra vez.<\/p>\n<p>Ahora que acude a nuestra Espa\u00f1a legi\u00f3n de corresponsales extranjeros, visitantes, turistas y curiosos, entre los cuales no suele faltar alg\u00fan Frest\u00f3n con su ojeriza, con frecuencia se encuentra uno de parte de ellos con preguntaa a las que no se sabe c\u00f3mo responder adecuadamente. \u00bfEs tan dif\u00edcil traduc\u00edrselas? Y no nos referimos a la traducci\u00f3n literal, ling\u00fc\u00edstica, si no a la otra, a la m\u00e1s honda. El caso de que venga a enterarse de nuestras cosas un publicista extranjero que no sepa espa\u00f1ol \u2014y no es raro el caso\u2014 es ciertamente lamentable, pero aun cuando lo sepa suele ocurrir que hay que traducirle a categor\u00edas pol\u00edticas, sociales, culturales de su pais y esto no es f\u00e1cil. \u00bfEs que son traducibles, por ejemplo, las etiquetas de los partidos pol\u00edticos? Y aun sonando casi igual.<\/p>\n<p>Y esto me trae como de la mano en esta divagaci\u00f3n sobre el prestigio al caso de quien para prestigiar a su patria, o mejor, para prestigiarse a s\u00ed mismo \u2014para enga\u00f1arse\u2014 escribe en su propia lengua para ser traducido, en vista de la traducci\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 tristes efectos produce ello! \u00a1Qu\u00e9 triste cosa la que podr\u00edamos llamar literatura internacional! Pues lo internacional no es precisamente lo universal. No ya lo nacional, si no lo regional, y aun lo local se eleva a universal sin pasar por internacionalidad. Y en rigor nada hay m\u00e1s universal que lo m\u00e1s profundamente individual. Tal, por ejemplo, en su orden, el Kempis. Y cabe decir, en otro respecto, que mal se extiende a universalidad un autor o una obra cuando no ha llenado antes su propia patria, la de su lengua, desbordando de ella. Sin que valgan los casos en que un autor y su obra vuelvan a su patria prestigiados en el extranjero. Y cuenta que caben traducciones hasta en m\u00fasica y en pintura.<\/p>\n<p>Producir para ser traducido, sacrificando a ello, a la anhelada traducci\u00f3n, lo m\u00e1s \u00edntimo, lo intraductible acaso, he aqu\u00ed algo que da prestigio, s\u00ed, pero en el sentido originario y primitivo de este vocablo. Da prestigio, pero no autoridad, sino enga\u00f1o de autoridad. Y esto tanto m\u00e1s que en el arte y en la literatura, en la pol\u00edtica. En la pol\u00edtica de prestigio.<\/p>\n<p>\u00a1La de movimientos pol\u00edticos y sociales que se trata de traducir ahora al espa\u00f1ol, acaso para que luego los retraduzcan, los viertan a sus or\u00edgenes! Y se queden en un lenguaje internacional \u2014no universal\u2014 ll\u00e1mesele de derecha o de izquierda o de centro. Cuesti\u00f3n de prestigiar y de prestigiarse, de enga\u00f1ar y de enga\u00f1arse.<\/p>\n<p>Mas despu\u00e9s de todo \u00bf no ser\u00e1 la obra de la historia \u2014de la cultura si quer\u00e9is\u2014 crear un prestigio, un enga\u00f1o, que nos permita alimentarnos de ilusiones y de apariencias y embobar y embaucar con ellas al pueblo seg\u00fan la definici\u00f3n de la en 1927 Real Academia Espa\u00f1ola? Seis a\u00f1os han pasado desde entonces y el prefijo ex- ha borrado a los ojos de los cuitados no pocas cosas. \u00bfY si desde entonces, desde 1927, el prestigio no se habr\u00e1 convertido en ex-prestigio? \u00bfEn ex-enga\u00f1o, en desenga\u00f1o? Y puestos a hurgar en estos agoreros juegos de palabras, \u00bfno ser\u00e1 el desenga\u00f1o un desprestigio?<\/p>\n<p>\u00bfDesprestigio de qu\u00e9? \u00bfDel r\u00e9gimen? Y cuenta que esta denominaci\u00f3n de r\u00e9gimen (r.) es com\u00fan a rep\u00fablica (r.) y a reino (r.) que el r\u00e9gimen puede ser republicano o mon\u00e1rquico y aun mixto o mestizo. Y que a los llamados gubernamentales se les podr\u00eda llamar regimentales. Peque\u00f1eces, en fin, para enfervorizar a los sencillos. Mientras llega lo inevitable, en todos los tiempos, pa\u00edses y reg\u00edmenes, revisi\u00f3n, el inevitable \u201crecurso\u201d. El llamado progreso va en espiral.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces lo he dicho ya y lo vengo repitiendo, que el mundo, que el pueblo quiere ser enga\u00f1ado, quiere ser prestigiado, quiere ser embobado y embaucado! Y que hay que aprender a mirar a la verdad cara a cara.<\/p>\n<p>Mas \u00a1basta otra vez!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_375\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103158_2010067226\"><\/a><strong>La clase y el fajo. <\/strong><strong>Matizaciones<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_376\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475488\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u2014Sabe usted \u2014me dijo uno que se empe\u00f1a, no s\u00e9 por qu\u00e9, en decirse mi disc\u00edpulo\u2014 todo el mal presente de Espa\u00f1a en el orden pol\u00edtico viene de la falta de matizaci\u00f3n. No se matiza; todo es claroscuro violento, contrastes, como dijo usted estudiando el casticismo. Apenas hay m\u00e1s que extremistas&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Extremosos, que no es lo mismo \u2014le interrump\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, extremosos o extremados. Y hay que aumentar los grupos, los matices&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY no traer\u00e1 eso mayor confusi\u00f3n? \u2014le dije.<\/p>\n<p>\u2014Confusi\u00f3n, efusi\u00f3n, infusi\u00f3n, difusi\u00f3n\u2026 \u2014mormoje\u00f3, y luego en voz alta\u2014: Hay que confundir, como dice aquel personaje de su novela de usted <em>Niebla<\/em>.<\/p>\n<p>\u2014Y usted, personaje m\u00edo \u2014le repliqu\u00e9\u2014, confunde, y otros muchos con usted, lo que me oye. Pero vengamos al caso de la matizaci\u00f3n pol\u00edtica; \u00bfqu\u00e9 es ello?<\/p>\n<p>\u2014Pues es \u2014dijo\u2014 que entre un amigo m\u00edo y yo nos hemos repartido el trabajo de formar dos nuevos partidos legitimistas din\u00e1sticos&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMon\u00e1rquicos? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014O monarquizantes o como usted quiera \u2014me contest\u00f3\u2014, pues no entiendo de eso.<\/p>\n<p>\u2014Ni los otros \u2014le dije.<\/p>\n<p>\u2014Mi amigo se pronunciar\u00e1 por los herederos de los Infantes de la Cerda, si los hay y sean quienes fueren, y yo por los de don Amadeo de Saboya. Dos tradiciones, sabe usted, la una de hace siete siglos, me parece, y la otra de hace sesenta a\u00f1os. Hay que matizar la oposici\u00f3n al r\u00e9gimen. Espero que cerdistas y amade\u00edstas consigamos suavizar asperezas extremosas. Y ante todo cerrar el paso a la demagogia.<\/p>\n<p>\u2014Nov\u00edsimo estilo \u2014le dije\u2014. Pero ya ver\u00e1 usted c\u00f3mo se echan a buscar, los unos y los otros, lo que hay detr\u00e1s de ustedes. O dentro m\u00e1s bien.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDentro? \u00a1Nada! \u2014mormoje\u00f3, y luego en voz alta\u2014: Pero usted, maestro, qu\u00e9 es lo que cree que va a venir?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? Pues que al fin el instinto colectivo de conservaci\u00f3n, la necesidad vital de dar una tregua a esta guerra civil agotadora, aunque para volver luego a ella \u00a1claro!, har\u00e1 que el pueblo, rendido, se someta a eso que llaman por ah\u00ed nacionalismo, a un r\u00e9gimen en que una exigua minor\u00eda se haga casi totalidad, o un r\u00e9gimen totalitario, de Estado antiliberal, que acabe con lo que se llama clasismo, que uniforme a todos y a todos imponga una vida de privaciones materiales, intelectuales y hasta morales. O de otro modo, a un caciquismo, que es acaso todav\u00eda el r\u00e9gimen genuinamente espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u2014Pero \u00bfy qui\u00e9n? \u2014me pregunt\u00f3 fingiendo alarma.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n? \u2014le contest\u00e9\u2014. Cualquiera, un nadie, un desconocido e inconocible. \u00bfQui\u00e9n? Cualquier zascandil, cualquier badulaque, cualquier botarate fotog\u00e9nico y con facultades histri\u00f3nicas. Ya se encargar\u00e1 luego el pueblo rendido y encantado de reconocerle genio para que una generaci\u00f3n futura se lo regatee y aun niegue y luego otra se lo vuelva a reconocer y as\u00ed de seguida. \u00bfQui\u00e9n? \u00bfQu\u00e9 importa eso? \u201cEl mundo quiere ser enga\u00f1ado\u201d, me ha o\u00eddo usted repetir esta vieja sentencia latina. Pues bien; el pueblo quiere ser sometido y renuncia a la libertad para ganar seguridad y sosiego.<\/p>\n<p>\u2014Pero es el fascismo, o fajismo, como usted acostumbra decir\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 mas da el mote? \u00bfEs que hay hoy aqu\u00ed mayores fajistas que esos denunciadores del fajo? \u00bfEsos a quienes otros llaman clasistas? Clasismo y fajismo son la misma cosa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero le parece a usted bien eso? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ya sali\u00f3 aquello! \u2014estrump\u00ed malhumorado\u2014. Cada vez que emito un juicio o siquiera un supuesto hist\u00f3rico se empe\u00f1an en que hago un juicio valorativo. A m\u00ed, liberal ante todo, puede parecerme eso mejor o peor; mas mi parecer no tiene que ver con mis pron\u00f3sticos. No ser\u00e1 usted de los que creen que se evita el estallido de una caldera rompiendo el man\u00f3metro, o de una tormenta rompiendo los bar\u00f3metros. Y si me pareciese mal eso que preveo, \u00bfqu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014acot\u00f3\u2014, usted se atendr\u00e1 a lo de que no hay mal que por bien no venga&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Como no hay \u2014le repliqu\u00e9\u2014 bien que por mal no venga&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Siempre la dial\u00e9ctica! \u2014mormoje\u00f3.<\/p>\n<p>Y yo, en voz alta:<\/p>\n<p>\u2014Y lo que ustedes, los cuitados, llaman el pesimismo, y que es apechugar con la verdad por terrible que sea. \u201cLa verdad os har\u00e1 libres\u201d, dice la Escritura cristiana, y la verdad nos hace libres de esta vida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHay otra? \u2014me pregunt\u00f3 al o\u00eddo.<\/p>\n<p>\u2014Dejemos eso \u2014le contest\u00e9 d\u00e1ndole un codazo\u2014. Esta guerra civil para renovarse necesita de una tregua; a esta s\u00edstole, a esta contracci\u00f3n, tiene que suceder una di\u00e1stole, una distracci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDistracci\u00f3n llama usted \u2014me dijo\u2014 a ese r\u00e9gimen caciquil o fajista?<\/p>\n<p>\u2014Distracci\u00f3n en un respecto, contracci\u00f3n en otro. Pero cr\u00e9ame que lo m\u00e1s probable es que vayamos a ello. A que conspiran los que m\u00e1s dicen oponerse a su venida. La lucha de clases acaba ah\u00ed. Y ahora puede usted dedicarse a formular el programa, bien matizado, del partido amade\u00edsta y su amigo el del partido cerdista. \u00a1Y la de apuntados que tendr\u00e1 el cerdismo! Y prep\u00e1rense a que los otros, los clasistas, les llamen fascistas&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero si esos majaderos no saben lo que es el fascio! \u2014exclam\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014No, ni ustedes tampoco \u2014le repliqu\u00e9\u2014. Pero como ellos y ustedes, y clasistas y cerdistas y todos sienten la necesidad de unidad, de sosiego, de reposo y de sumisi\u00f3n, as\u00ed, de sumisi\u00f3n, acabar\u00e1n por someterse al grupo que represente cualquier zascandil, badulaque, botarate fotog\u00e9nico con facultades histri\u00f3nicas. Y si no aparece, lo inventar\u00e1n entre todos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY usted? \u2014me pregunt\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYo? \u2014le dije\u2014. Yo me quedar\u00e9 contemplando la historia y esperando&#8230; a la esperanza. Y con el temor de tener que morirme de risa, que es la peor muerte.<\/p>\n<p>\u2014Pero \u00bfc\u00f3mo evitarlo? \u2014murmur\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo? \u2014le dije encogi\u00e9ndome de hombros\u2014. Eso a ustedes, los actores y accionistas (republicanos, populares y ciudadanos) desde los cavern\u00edcolas a los tabern\u00edcolas pasando por el medio, accionarios o accionistas y reaccionarios o reaccionistas, a ustedes&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Pero en principio\u2026 \u2014insisti\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014En principio (en el principio era el verbo) todo est\u00e1 bien hasta el cerdismo, pero a la postre&#8230; A la postre me temo que acabar\u00e9is postr\u00e1ndoos todos a los pies del desconocido botarate fotog\u00e9nico, todos, tradicionalistas y revolucioneros, los de la L. E. F. y los de la D. P. R. y los de la P. S. T. (\u00a1pst!) y los de la R. I. P. y los de la Q. Q. y los de todas las dem\u00e1s monsergas iniciales&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Es la vida! \u2014sentenci\u00f3 bajando la cabeza.<\/p>\n<p>Le di de espalda. Y all\u00ed sigue acech\u00e1ndome y enturbi\u00e1ndome con su mirada el porvenir, para hundirme a\u00fan m\u00e1s en zozobra malenc\u00f3nica.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_377\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103160_2010067226\"><\/a><strong>Los hombres de cada d\u00eda<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_378\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475489\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Poquito a poco y callandito va haci\u00e9ndose su vida \u2014su vidita\u2014 de cada d\u00eda este hombrecito de cada d\u00eda, cotidiano, diario. No el llamado hombre del d\u00eda \u2014\u00a1soberano enga\u00f1o!\u2014 sino el verdadero hombre del verdadero d\u00eda, del d\u00eda eterno. Pues toda su vida es un s\u00f3lo d\u00eda y acaba por vivir la eternidad toda en ese s\u00f3lo d\u00eda que es su vida. El suceso del d\u00eda, de cada d\u00eda, es para \u00e9l el hecho de siempre. Pero el suceso cotidiano, el que se repite, el de ayer y el de ma\u00f1ana. Su ayer es un ma\u00f1ana; su ma\u00f1ana es un ayer. \u201cEs\u201d y no \u201cfue\u201d en un caso; \u201ces\u201d y no \u201cser\u00e1\u201d en el otro. \u00bfEs que hace tiempo para matarlo? Y para resucitarlo. El hombre de cada d\u00eda est\u00e1 naciendo diariamente. Y cada ma\u00f1ana, al despertarse, y cada noche, al ir a dormirse, reza: \u201c\u00a1La vida nuestra de cada d\u00eda d\u00e1nosla hoy, Se\u00f1or!\u201d. Para \u00e9l todos los d\u00edas son domingos. No conoce el profundo amargo sentimiento que le revel\u00f3 a Leopardi aquel su hermos\u00edsimo canto \u201cEl s\u00e1bado en la aldea\u201d. El hombre de cada d\u00eda en la aldea, en el campo, o en la ciudad, en la calle, mira a las estrellas sin desesperaci\u00f3n ni esperanza. Vive mir\u00e1ndolas. Y le ven las estrellas de cada noche.<\/p>\n<p>Este hombre de cada d\u00eda, cotidiano, no va a m\u00edtines \u2014o \u201cmetingnes\u201d\u2014 de ninguna clase y menos a o\u00edr a energ\u00famenos, o pose\u00eddos, a extremosos de extremos o de medios. Ni a los otros. Quiere, por instinto, conservar la sanidad de su juicio cotidiano. \u00bfEs que es neutral? \u00bfEs que pertenece a la masa neutral? \u00bfNeutral, es decir, ni de uno ni de otro? No; m\u00e1s bien, en el fondo, y sin saberlo \u00e9l mismo, \u201calterutral\u201d, de uno y de otro. Est\u00e1 conforme con todos mientras no le rompan su d\u00eda, y mientras de noche le dejen mirar a las estrellas. O a la luna.<\/p>\n<p>\u00bfY para qu\u00e9 va a o\u00edr a esos m\u00edtines o metingnes? \u00bfPor curiosidad? Columbra, m\u00e1s bien husmea, que esa curiosidad puede pagarse muy cara, acaso con la vida. Y si luchan en \u00e9l la curiosidad y el miedo vence \u00e9ste. \u00bfQui\u00e9n le mete a uno en apreturas y en l\u00edos? Hay que huir de aglomeraciones.<\/p>\n<p>\u00bfQue este hombre de cada d\u00eda es un pobre hombre, es un tonto, dicho en redondo? No, no es un tonto. Ser\u00e1 un pobre hombre, un pobre en esp\u00edritu, como aquellos a quienes en el arranque de su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a prometi\u00f3 el Cristo el reino de los cielos, o sea el d\u00eda eterno, pero no es un tonto. Porque el tonto, si pobre en esp\u00edritu es rico en malicia. \u0415l tonto es receloso y por recelo se mete en todos los fregados. Va a ver si le conocen, si le descubren.<\/p>\n<p>\u00bfHay una tonter\u00eda inconciente? Acaso, pero entonces es algo patol\u00f3gico que merece otro nombre. Pero hay la tonter\u00eda conciente, suspicaz, recelosa. Y \u00e9sta, tonter\u00eda nativa, cuando se encona llega a ser una enfermedad peligrosa para los pr\u00f3jimos. \u00bfEs que el tonto se convence por s\u00ed de que lo es? Ah, no, pues entonces deja en cierto modo de serlo.<\/p>\n<p>Cuenta Oliver Wendell Holmes en <em>El aut\u00f3crata de la mesa redonda<\/em> \u2014\u00bfpero cu\u00e1ndo se traducir\u00e1 esto al espa\u00f1ol?\u2014 de un pobre hombre a quien todo le sal\u00eda mal y se desesperaba por ello hasta que un buen d\u00eda cay\u00f3 en la cuenta de que era porque andaba muy escaso de entendimiento y aquel d\u00eda sinti\u00f3 un soberano alivio, un gran gozo de liberaci\u00f3n al comprender que no era la culpa de \u00e9l sino de Dios que no le dot\u00f3 de m\u00e1s inteligencia. Descarg\u00f3 su responsabilidad y pudo, aunque en otro sentido \u2014y esto a\u00f1ado yo a lo de Holmes\u2014, lo de Don Juan Tenorio: \u201cde mis pasos en la tierra responda el cielo y no yo!\u201d<\/p>\n<p>Pero este tonto resignado, que se descubre tal, no es propiamente un tonto aunque acaso algo m\u00e1s tr\u00e1gico. Suele ser a las veces el \u201cdesesperado\u201d, esta denominaci\u00f3n tan espa\u00f1ola y que ha pasado a otras lenguas. Mas hay otro desesperado, m\u00e1s enconoso y m\u00e1s peligroso y es no el que se descubre a s\u00ed mismo que carece de entendimiento y a\u00fan de sentido, sino el que descubre que los dem\u00e1s no le descubren entendimiento ni sentido algunos, que los dem\u00e1s le tienen por deficiente mental. Lo que produce eso que los psicoanalistas llaman ahora un complejo de inferioridad.<\/p>\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 papel est\u00e1 jugando hoy este complejo en nuestra Espa\u00f1a! No s\u00e9 si ser\u00e1 verdad o no lo que un eminente psiquiatra espa\u00f1ol, hace a\u00f1os fallecido, me dec\u00eda y es que en Espa\u00f1a se dan entre los anormales en mayor proporci\u00f3n que en otras parte el onanismo, la envidia y la man\u00eda persecutoria. Tres formas de una misma enfermedad. Que en tiempos medievales se llamaba tambi\u00e9n aced\u00eda.<\/p>\n<p>No, el hombre de cada d\u00eda, el sencillo hombre de cada d\u00eda, no suele ser ni onanista ni envidioso ni se cree perseguido. Y no espero, \u00a1claro est\u00e1!, que \u00e9l me lo confirme. Porque ni el hombre de cada d\u00eda me va a leer \u2014\u00bfpara qu\u00e9?\u2014 ni yo escribo para que \u00e9l me lea. El hombre de cada d\u00eda no lee nuestras cosas y hace bien. \u00bfQu\u00e9 le vamos a decir que le importe y que no lo sepa? Y no es que no le importe nada, no. Si acaso alguna vez se detiene a o\u00edrnos es a o\u00edrnos hablar y no a o\u00edrnos decir algo. Le atrae el ritmo del lenguaje, acaso el timbre de la voz. El hombre de cada d\u00eda, sobre todo en el campo, es el cabrero de Don Quijote. Y estos cabreros que oyen al Caballero al azar de los caminos, al aire libre, sin reclamo previo, sin licencia del alcalde, no se congregan en mitin como no est\u00e9n tocados de esas terribles enfermedades. Que se encumbran en resentimiento.<\/p>\n<p>Los hombres del d\u00eda empiezan a sacar de su quicio eterno \u2014eterno m\u00e1s bien que tradicional\u2014 a los hombres de cada d\u00eda. Les est\u00e1n enfusando el terrible y fat\u00eddico morbo \u2014un verdadero muermo\u2014 en que tanto y tan amargamente hurg\u00f3 Quevedo.<\/p>\n<p>Y ahora voy a releer el <em>Diario de un escritor<\/em> del profeta Dostoyeusqui.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_379\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388322325438446\"><\/a><strong>Dostoyeusqui, sobre la lengua<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_380\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326439447\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00a1Hoy viernes, d\u00eda 9, gracias a Dios! Gracias a Dios que con esto de la crisis de Gobierno y acaso de Parlamento, se limpia uno de ciertos malsanos escozores y rompiendo cuartillas ya escritas en que aparecen efectos del sarpullido, se cuida de volver, sin esperar a que la crisis se resuelva \u2014abriendo otra\u2014 a regiones m\u00e1s serenas. Terminaba mi anterior Comentario, el de \u201cLos hombres de cada d\u00eda\u201d, dici\u00e9ndoos, lectores, que iba a releer el <em>Diario de un escritor<\/em>, del profeta Dostoyeusqui. Y as\u00ed lo hice. Y ahora en vez de comentar pasajes de ese Diario que me llevar\u00edan a derrames de malhumorada amargura, quiero detenerme en uno en que hablaba de la lengua, de la lengua rusa descuidada y estropeada por los rusos \u2014sobre todo arist\u00f3cratas\u2014, turistas en el extranjero, empe\u00f1ados en hablar una jerga afrancesada, que no franc\u00e9s. Lo que dice en ese pasaje Dostoyeusqui no es muy original en cuanto a concepto, pero lo es en cuanto a expresi\u00f3n, y la ver-dadera originalidad no estriba en el concepto, sino en la expresi\u00f3n. No se crean ideas, sino expresiones. Y vengamos al pasaje que, desgraciadamente, he de traducirlo de una traducci\u00f3n francesa, pues no s\u00e9 ruso.<\/p>\n<p>\u201cLa lengua es, sin duda, la forma, el cuerpo, la envoltura del pensamiento \u2014in\u00fatil explicar por el momento lo que es el pensamiento.\u201d As\u00ed escrib\u00eda el profeta ruso, y yo digo que la lengua no es la forma, el cuerpo o la envoltura del pensamiento, sino que es el pensamiento mismo. No es que se piense con palabras \u2014u otros signos, como los pict\u00f3ricos y los pl\u00e1sticos\u2014, sino que se piensa palabras. Cuando Descartes se dijo aquello de: \u201cJe pense donc je suis\u201d \u2014y como se lo dijo a s\u00ed mismo en franc\u00e9s, antes de traducirlo al lat\u00edn, en franc\u00e9s lo cito\u2014, debi\u00f3 a\u00f1adir, o&#8230; \u201cje suis je\u201d o mejor \u201cmoi\u201d, o \u201cje suis pens\u00e9e\u201d. Pienso luego soy yo o luego soy pensamiento. Es decir, lenguaje, palabra.<\/p>\n<p>\u201cLa lengua \u2014prosigue Dostoyeusqui\u2014 es dicho de otro modo, la palabra \u00faltima y definitiva del desarrollo org\u00e1nico. De donde resulta claro que cuanto m\u00e1s rica sea esa materia, lo mismo que las formas de pensamientos escogidas para expresarla, ser\u00e9 m\u00e1s dichoso en la vida, responsable para conmigo mismo y para con los otros, comprensible para m\u00ed mismo y para los dem\u00e1s y ser\u00e9 m\u00e1s due\u00f1o y m\u00e1s vencedor, dir\u00e9 tambi\u00e9n m\u00e1s pronto lo que tenga que decir y comprender\u00e9 m\u00e1s hondamente lo que he querido decir; ser\u00e9 m\u00e1s fuerte y m\u00e1s tranquilo de esp\u00edritu, y, naturalmente, ser\u00e9 m\u00e1s inteligente.\u201d<\/p>\n<p>Esto no tiene desperdicio. Y se siente que era la lengua misma rusa \u2014que es, como toda lengua viva, una religi\u00f3n\u2014, la que en Dostoyeusqui dec\u00eda, esto es, pensaba as\u00ed.<\/p>\n<p>Y prosigue: \u201cEl hombre, aunque pueda pensar con la rapidez del rel\u00e1mpago, no piensa, sin embargo, jam\u00e1s, con tanta rapidez como habla. \u00bfPor qu\u00e9? Porque se ve obligado a pensar en una cierta lengua. Y de hecho podemos no tener conciencia de pensar en una lengua cualquiera, pero no dejar de ser as\u00ed, y si no pensamos con palabras, es decir, pronunci\u00e1ndolas mentalmente, pensamos, en todo caso, por la fuerza elemental de esa lengua en que hemos escogido pensar, si cabe expresarse as\u00ed.\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nta doctrina en este sencillo pasaje! Los m\u00e1s hablan m\u00e1s de prisa que piensan, sin ir cobrando conciencia de las palabras. Cuando hace unos d\u00edas un orador en las Cortes distingu\u00eda entre su intenci\u00f3n y su expresi\u00f3n al hablar, record\u00e9 una cosa que acostumbro a repetir cuando alguien me dice: \u201cver\u00e1 usted lo que quiero decir\u201d y es: \u201cno me importa tanto lo que usted quiere decir como lo que uno dice sin querer\u201d. Y no pocas veces lo que uno dice sin querer es lo que la lengua, arca de la tradici\u00f3n nacional, quiere que diga.<\/p>\n<p>\u00a1Arca de la tradici\u00f3n nacional! Aqu\u00ed est\u00e1 la base. La lengua encierra toda la tradici\u00f3n de un pueblo, incluso las contradicciones de esa tradici\u00f3n, toda su religi\u00f3n y toda su mitolog\u00eda. Y no es posible ense\u00f1arle a un ni\u00f1o a que cobre conciencia de la lengua en que piensan sus padres y piensan sus compa\u00f1eros sin que cobre conciencia de esa tradici\u00f3n, de esa religi\u00f3n, de esa mitolog\u00eda. No se puede ense\u00f1ar a la juventud a que piense en su lengua nacional, en su lengua patria, en la lengua que le hace el pensamiento, sin guiarla a que haga juicios de valor sobre la tradici\u00f3n en esa lengua expresada.<\/p>\n<p>En la escuela primaria lo que hay que ense\u00f1ar es ante todo a leer, a escribir y a contar, y lo dem\u00e1s de a\u00f1adidura. O mejor lo dem\u00e1s se aprende leyendo y oyendo leer. Un buen maestro es ante todo un buen lector. Leer es esforzarse en adquirir conciencia de lo que se dice.<\/p>\n<p>La lengua nacional, la lengua patria, la lengua popular, esto es: laica \u2014hay que repetir a cada paso que laico no quiere decir sino popular\u2014, es la sustancia de la tradici\u00f3n popular, de la religi\u00f3n popular.<\/p>\n<p>Hay, sin embargo, una expresi\u00f3n de Dostoyeusqui a la que hay que oponer reparo y es cuando habla de \u201cesa lengua en que hemos escogido pensar, si cabe expresarse as\u00ed\u201d. No, el ni\u00f1o \u2014ni el grande\u2014 no ha escogido pensar en la lengua en que piense, como no ha escogido patria. Ni es m\u00e1s que un desatino pretender que hasta que el ni\u00f1o no puede escoger la lengua en que ha de pensar, no se deba darle juicios valorativos sobre la lengua en que, por herencia y \u00e1mbito, piensa. Si el ni\u00f1o, por ejemplo, oye el nombre de Dios, el de Cristo, el de su Madre, aunque sea en blasfemias, es locura pretender escamotear el valor de esos nombres. La llamada neutralidad en estos casos no es m\u00e1s que un caso de estupidez. Y de la peor estupidez, que es la estupidez laicista, teniendo en cuenta que laicista no es laica, sino todo lo contrario.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante el ni\u00f1o aprende una cierta jerga cient\u00edfica \u2014a las veces pseudo-cient\u00edfica\u2014, la de los libros de texto, y aqu\u00ed entra para el maestro otra tarea. \u00bfSe piensa en esa jerga? Indudablemente, pero muy de otro modo que en la lengua popular, tradicional, vital. En la lengua tradicional, con su tesoro religioso y mitol\u00f3gico, se piensa con las entra\u00f1as, entra\u00f1adamente, se piensa y se siente, pero\u2026 \u00bfen la otra? \u00bfHay acaso quien crea que esas teor\u00edas de econom\u00eda pol\u00edtica en f\u00f3rmulas que se dice cient\u00edficas \u2014\u00a1y c\u00f3mo redondean la boca al pronunciar este ep\u00edteto los pol\u00edticos econ\u00f3micos y sociol\u00f3gicos!\u2014 cabe pensarlas como se piensa las ingenuas relaciones mitol\u00f3gicas que se recibieron, despu\u00e9s de la leche de los pechos, de las palabras de la boca de nuestra madre?<\/p>\n<p>La lengua es la tradici\u00f3n viva, popular, laica, y hay que santificar sus nombres, sus palabras. Y lo otro es estupidez \u201cpopulista\u201d acaso \u2014pase el vocablo\u2014, pero antipopular.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_381\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103162_2010067226\"><\/a><strong>La lengua de fuego se pone en la tierra<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_382\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22739_1986339544458463462464\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Huir de la Capital del Estado, de la gran Ciudad urbana, de la ex Corte de Espa\u00f1a y, sobre todo, de su C\u00e1mara \u2014con sus camarillas\u2014, re\u00f1idero de partidos y facciones; huir de sus pasillos tragic\u00f3micos. Partidos que se agitan fuera de los cuidados de los pueblos de la naci\u00f3n. Uno se llama agrario; agrario y no campesino. Alguna vez hemos o\u00eddo all\u00ed hablar del agro. Culteranismo puro. \u00a1El campo! \u00a1La tierra! \u00a1La tierra de pan llevar! Y huir de la ex Corte y, sobre todo, de su C\u00e1mara, para refugiarse en la vieja ciudad campesina, aldeana, noblemente aldeana, con sus torres del color dorado del trigo, trigue\u00f1a, ce\u00f1ida de eras donde huele a tamo en \u00e9poca del cernimiento \u2014crisis\u2014 de las parvas.<\/p>\n<p>En el camino de la huida, rodeado de verdura, bastidores del campo, cerrando el horizonte monta\u00f1as sosegadas que dicen paz. Lleg\u00f3 el atardecer; iba a ponerse el sol. De una nube negra bajaba, y al verlo mi nietecito exclam\u00f3: \u201cMira: esa nube saca la lengua.\u201d Una lengua que parec\u00eda ensangrentada. \u00bfHabr\u00eda, acaso, lamido sangre? \u00bfIba, acaso, a lamerla? Era lengua de sangre y de fuego, de sangre de fuego y de fuego de sangre. Quema la sangre y sangra el fuego.<\/p>\n<p>Y huyendo de luchas \u2014de luchas inciviles\u2014, ir tal vez a caer en campo de otras luchas m\u00e1s inciviles a\u00fan. \u00bfLucha de clases? De clases no, sino de profesiones, de c\u00e1bilas, de cantones, de clientelas. \u00bfClasismo? Clasismo no, sino cantonalismo. Otro cantonalismo que aquel de 1873, pero tan destructor. Por una parte, la vieja lucha entre Ca\u00edn, el labrador, y Abel, el ganadero; pero por otra parte, la lucha entre labradores y labriegos, colonos y jornaleros, entre peque\u00f1os de Espa\u00f1a. \u00bfQu\u00e9 es eso de la grandeza? \u00bfQu\u00e9 es eso del se\u00f1or\u00edo de los grandes? La lucha no est\u00e1 ya ah\u00ed, sino entre sembradores y segadores. El que ara, el que siembra, ama la tierra; el que s\u00f3lo siega la mies, y por jornal, la aborrece. No quiere tierra; \u00bfpara qu\u00e9?; quiere jornal. Y por muy dentro de su \u00e1nimo, quiere arruinar al labrador. Es el resentimiento del siervo.<\/p>\n<p>Cuando alguna vez se les ha dicho: \u201c\u00a1Entrad en la finca, segad la mies y llev\u00e1osla!\u201d, no lo han querido. Saben muy bien que no podr\u00edan sacarle el valor del jornal que no les puede dar el labrador. \u00bfQu\u00e9 saben ellos de vender y de comprar? Los pobres labriegos saben llevar a cabo las operaciones mec\u00e1nicas, arar como los bueyes o las mulas; pero qu\u00e9 es lo que conviene cultivar, cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo se adquieren las primeras materias, y cu\u00e1ndo, d\u00f3nde y c\u00f3mo se vende el producto, de esto apenas saben nada. Y viven bajo una tradici\u00f3n enga\u00f1osa de una enga\u00f1osa riqueza de la tierra. Imag\u00ednanse que son injusticias de econom\u00eda pol\u00edtica lo que son fatalidades de econom\u00eda natural. A las veces protestan contra el hecho de que se deje inculto lo que en rigor es incultivable. Y que si se empe\u00f1a alguien en cultivarlo s\u00f3lo lograr\u00e1 depreciar el valor medio de todo lo dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Y luego se habla \u2014se habla\u2014 de reparto. Se les habla de \u00e9l. Pero, \u00bfes que saben lo que quieren repartirse? \u00bfEs la tierra? \u00bfEs su producto, sin tener que producirlo ellos mismos? El bueno de Joaqu\u00edn Costa, esp\u00edritu hondamente tradicionalista, estudi\u00f3 el colectivismo agrario de la antigua Espa\u00f1a. Pero, \u00bfes que ellos se sienten colectivistas? \u00bfC\u00f3mo y por qu\u00e9 acabaron las tierras comunales ? \u00bfNo fueron acaso los pueblos mismos, reacios a formarse en comunidades, los que acabaron con ellas? \u00bfNo se las repartieron entre los vecinos y luego cada uno vendi\u00f3 en cuanto pudo su porci\u00f3n? Muchos de esos ya hoy m\u00edticos latifundios, \u00bfse constituyeron por donaciones regias o por abandono de las comunidades populares? Se repite lo de Plinio de que los latifundios perdieron a Italia; pero habr\u00eda que ver si le perdieron los latifundios o si \u00e9stos no fueron una consecuencia de una perdici\u00f3n que obedeci\u00f3 a otras causas. Porque las nociones de causa y de efecto, en el sentido mec\u00e1nico, en la concepci\u00f3n materialista de la historia, son extremadamente falaces. Y Dios sabe si hoy no vamos acerc\u00e1ndonos en esto de la econom\u00eda rural, como en otras cosas, a una nueva Edad Media. Y luego lo que llam\u00f3 Marx el ej\u00e9rcito de reserva del proletariado, que le hay en el campesino, y tantas rosas m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u00bfRevoluci\u00f3n? Sin duda; pero no la que creen estar haciendo los pol\u00edticos, sino la que se hace ella sola y sufren los pueblos. No la que creen dirigir desde la C\u00e1mara de la ex Corte los t\u00e9cnicos de la revoluci\u00f3n, pedantes de socialismo \u2014o lo que sea\u2014 agrario los m\u00e1s de ellos, que sin estad\u00edsticas, sin informaciones, persiguen quimeras. \u00bfHay, por ejemplo, nada m\u00e1s disparatado que confiscar tierras de la llamada grandeza sin tener un concepto justo y claro de lo que la grandeza sea? \u201c\u00a1Es la revoluci\u00f3n!\u201d, dicen. S\u00ed; tambi\u00e9n fue \u2014dicen\u2014 la revoluci\u00f3n aquello de la quema de las iglesias y los conventos. Y as\u00ed se est\u00e1 quemando a Espa\u00f1a, como si las cenizas pudiesen servir luego de abono. Es una econom\u00eda, sin duda.<\/p>\n<p>Y recordaba al ver ponerse el sol, lengua de fuego, sobre esta tierra sufrida de Castilla los a\u00f1os en que recorr\u00edamos estos campos predicando la revoluci\u00f3n agraria y creyendo despertar el sentimiento de colectividad, de comunidad. Y ahora sentimos que lo que se despierta es el sentimiento de cantonalismo, de anarquismo. Y recordaba aquella campa\u00f1a cuando desapareci\u00f3 un municipio entero, cuando las vacas y las ovejas se comieron a los hombres \u2014seg\u00fan la ya t\u00edpica expresi\u00f3n\u2014, para venir ahora a comprender que cuando no son las reses las que echan, las que obligan a emigrar a los hombres \u2014Abel, el pastor, arroja a Ca\u00edn el labrador\u2014, son los hombres los que se devoran los unos a los otros. Y a esto, a que los hombres se devoren los unos a los otros, es a lo que llamamos revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>La lengua de fuego se puso en la tierra castellana.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_383\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103164_2010067226\"><\/a><strong>S\u00e9neca en M\u00e9rida<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_384\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475484\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201c\u00a1Ay, ay, huideros, P\u00f3stumo, P\u00f3stumo, se escurren los a\u00f1os!\u201d, cant\u00f3 Horacio, y Lucano<a href=\"footnotes.xhtml#footnote-0003\"><sup>3<\/sup><\/a><a id=\"fnreturn-0003\"><\/a> cant\u00f3: \u201c\u00a1Hasta las ruinas perecer\u00e1n!\u201d Pero es al contemplar las ruinas, en que muerden los siglos, cuando se nos antoja que los a\u00f1os, lejos de huir escurri\u00e9ndose, qu\u00e9danse y se fijan, pues nada como una ruina robusta da la sensaci\u00f3n de permanencia. En ella suele abrigarse vida al seguro. En las pingorotas de los grandes raigones que del antiguo acueducto de M\u00e9rida \u2014Em\u00e9rita Augusta\u2014 quedan anidan cig\u00fce\u00f1as, que vuelven cada a\u00f1o. Las mismas de hace siglos. Que si el pueblo campesino cree inmortales a los vencejos, \u00bfpor qu\u00e9 no las cig\u00fce\u00f1as? Sus cuerpos perecer\u00e1n acaso, pero sus \u00e1nimas son las mismas, benditas, de las cig\u00fce\u00f1as del Imperio Romano y del Visig\u00f3tico y del Ar\u00e1bigo. Y las \u00e1nimas de las ruinas tampoco perecen, sobre todo cuando lo son de construcciones construidas, como las romanas, a durar para siempre mientras dure historia. Para las cig\u00fce\u00f1as de M\u00e9rida que avizoran en redondo el campo, \u00bfqu\u00e9 es lo que ha cambiado en Espa\u00f1a? Hay en torno a M\u00e9rida, en campos ib\u00e9ricos, luchas como las que arrastraron la ruina de la civilizaci\u00f3n ces\u00e1rea pagana, la de S\u00e9neca el cordob\u00e9s. \u00bfRuina? En ella siguen anidando nuestros esp\u00edritus civiles; de ella, de esa ruina, se hizo nuestro derecho.<\/p>\n<p>M\u00e1s triste que las ruinas en sus asientos nativos, en sus solares, es el museo en que se hacinan sus cachos ornamentales. En el Museo \u2014cementerio arqueol\u00f3gico\u2014 de M\u00e9rida nos cabe so\u00f1ar lo que hubo de haber sido Em\u00e9rita Augusta. Hay \u00e1nima en las estatuas truncas. Al mirar aquella testuz de robusto toro romano so\u00f1aban en el escueto y enjuto bisonte ib\u00e9rico de Altamira. Que no hay para so\u00f1ar como las ruinas. \u00a1Qu\u00e9 de ruinas, de ensue\u00f1os, no se fragua uno al mirar, cara al cielo, ruinas de nubes! Museo viene de musa y dice poes\u00eda, creaci\u00f3n. Poes\u00eda de las ruinas que crean y re-crean, que se crean y se re-crean, se rehacen.<\/p>\n<p>El teatro de M\u00e9rida, a cielo abierto de Espa\u00f1a. Ha sido desenterrado \u2014\u00a1tanta tradici\u00f3n hispano-romana por desenterrar!\u2014 gracias, sobre todo, al benem\u00e9rito M\u00e9lida, y hoy, al sol, nos habla de un secular pasado de grandeza. Todo lo que se hizo a durar para siempre vuelve a ser restaurado, de una o de otra manera; s\u00f3lo perecen las ruinas que se construyeron como tales, a queriendas o sin quererlo. Dec\u00edame una vez un campesino se\u00f1alando a una vieja peque\u00f1a ciudad que columbr\u00e1bamos a lo lejos \u2014sus torres cortaban el horizonte\u2014: \u201c\u00bfqu\u00e9 quiere usted esperar de una ciudad as\u00ed, perdida en medio del campo?\u201d, y como yo le acotara: \u201c\u00a1y tan llena de ruinas!\u201d, agreg\u00f3: \u201cdesde que las construyen.\u201d Y \u00e9stas son las que perecen en seguida, mordidas por recursos y revisiones de breves a\u00f1os, si es que no, a lo mejor, de breves meses. Sobre lo que se hace a la romana, para durar en la historia, sin prisas, resbalan huideros los a\u00f1os. Mas en las ruinas de nacimiento ni anidan cig\u00fce\u00f1as ni respiran \u00e1nimas.<\/p>\n<p>En ese teatro romano de M\u00e9rida desenterrado al sol, se ha representado la tragedia <em>Medea<\/em> del cordob\u00e9s Lucio Aneo S\u00e9neca. La desenterr\u00e9 de su lat\u00edn barroco para ponerla, sin cortes ni glosas, en prosa de paladino romance castellano, lo que ha sido tambi\u00e9n restaurar ruinas. De las del lat\u00edn imperial ces\u00e1reo surgieron los romances, las lenguas neo-latinas, en que anidaron esp\u00edritus cristianizados, mas sin perder su pagan\u00eda, su aldeaner\u00eda. El alma popular, laica, dio nueva vida, revivi\u00f3 al paganismo al cristianizarlo y arrancarlo de augures, pont\u00edfices y vestales. Los b\u00e1rbaros restauraron el paganismo al cristianizarlo. Y as\u00ed es como las ruinas del lat\u00edn, del lat\u00edn ces\u00e1reo virgiliano, no han perecido. Pretend\u00ed con mi versi\u00f3n hacer resonar bajo el cielo hisp\u00e1nico de M\u00e9rida el cielo mismo de C\u00f3rdoba, los arranques conceptistas y culteranos de S\u00e9neca, pero en la lengua brotada de las ruinas de la suya. El suceso mayor se ha debido a la maravillosa y apasionada interpretaci\u00f3n esc\u00e9nica de Margarita Xirgu que en ese atardecer ha llegado al colmo de su arte. Sobre el escenario de piedras seculares, bajo el cielo de ocaso, se cern\u00eda pausadamente una cig\u00fce\u00f1a, la misma de hace veinte siglos. Y me sonre\u00ed \u2014por dentro \u00a1claro!\u2014 de los aviones mec\u00e1nicos, que acabar\u00e1n en ruinas e ir\u00e1n a parar a museos arqueol\u00f3gicos del porvenir.<\/p>\n<p>\u00bfY el p\u00fablico popular \u2014laico\u2014 iletrado \u2014no inculto\u2014, el p\u00fablico del campo y de la calle? Todo deb\u00eda de sonarle a m\u00fasica. Deb\u00eda de sentir ruinas de tradiciones seculares enterradas bajo el solar de su alma comunal. La funci\u00f3n era algo de solemnidad lit\u00fargica, algo as\u00ed como una misa civil y pagana. \u00bfQue no entend\u00edan aquellas arrebatadas truculencias de la pasi\u00f3n de Medea? \u00bfQue no entend\u00edan aquellas relaciones mitol\u00f3gicas de S\u00e9neca, a quien algunos so\u00f1adores le han querido dar como profeta que vaticin\u00f3 el descubrimiento de Am\u00e9rica en un pasaje de su Medea? Tampoco entiende bien ese p\u00fablico la mitolog\u00eda cristiana de la misa y cantada en lat\u00edn, pero le repercute en las ruinas de creencias que lleva en el fondo del alma y que con el canto lit\u00fargico se le restauran. Y adem\u00e1s el atav\u00edo y el porte de los coros de la comparsa de los actores, los soldados que al final salen, le deben de recordar los de las procesiones castizas de antiqu\u00edsimo abolengo pagano. Que el catolicismo espa\u00f1ol popular, laico, ha recibido la verdura cristiana sobre roca pagana. Luego roc\u00edo del cielo y aguas soterra\u00f1as.<\/p>\n<p>En cuanto a la tragedia de Medea nada debo decir hoy aqu\u00ed de la pasi\u00f3n de la terrible maga \u2014bruja\u2014 desterrada que antes de desprenderse de sus hijos, los sacrifica, vengadora, a un rencor infernal. Hay en esa pasi\u00f3n, tremenda, que tan bien comprendi\u00f3 el cordob\u00e9s S\u00e9neca, maestro de Ner\u00f3n, mucho de la tremenda pasi\u00f3n que agita las m\u00e1s t\u00edpicas tragedias de la historia de nuestra Espa\u00f1a. \u00bfInhumanidad? \u00bfHay algo m\u00e1s humano que ella?<\/p>\n<p>Al salir de M\u00e9rida las cig\u00fce\u00f1as del acueducto segu\u00edan desde sobre las pingorotas de sus ruinas avizorando el campo. Luego, cuando vaya a entrar el invierno, se volver\u00e1n al \u00c1frica. Y all\u00ed oir\u00e1n acentos no romanos que tambi\u00e9n saludaron al sol en estas mismas tierras.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_385\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103166_2010067226\"><\/a><strong>La invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_386\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544323326465466471473474475475492\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No bien acababa de dictarme mi \u00faltimo Comentario aqu\u00ed, en torno a las ruinas romanas de M\u00e9rida, cuando vino a caer en mis manos la traducci\u00f3n inglesa que de un soneto de Quevedo hizo la poetisa Felicia D. Hernans. Fui enseguida a buscar el original castellano de Quevedo, y me encontr\u00e9 con que era a su vez traducci\u00f3n de un soneto franc\u00e9s de Joaqu\u00edn Du Bellay, el de la Pl\u00e9yade. Ha ido el soneto fluyendo de lengua en lengua y restaur\u00e1ndose. El texto castellano, el nuestro, el quevediano, dice as\u00ed: \u201cBuscas en Roma a Roma, \u00a1oh peregrino!, \/ y en Roma misma a Roma no la hallas; \/ cad\u00e1ver son las que ostent\u00f3 murallas \/ y tumba de s\u00ed propio el Aventino. \/ Yace, donde reinaba, el Palatino; \/ y limadas del tiempo las medallas, \/ m\u00e1s se muestran destrozo a las batallas \/ de las edades que blas\u00f3n latino. \/ S\u00f3lo el T\u00edber qued\u00f3, cuya corriente, \/ si, ciudad, la reg\u00f3, ya sepoltura \/ la llora con funesto son doliente. \/ \u00a1Oh Roma!; en tu grandeza, en tu hermosura, \/ huy\u00f3 lo que era firme, y solamente \/ lo fugitivo permanece y dura.\u201d<\/p>\n<p>Permanece y dura lo fugitivo, lo huidero; se queda lo que pasa. Lo que fluye, como un r\u00edo y un soneto vivo, se asienta. El T\u00edber parece durar m\u00e1s que las minas de Roma. \u00bfN o ser\u00e1 que s\u00f3lo parece? Hay, s\u00ed, ruinas de riachuelos, esos carcavuezos \u2014por qui los llaman \u201ccahorzos\u201d\u2014 en que se rompe su vena en el estiaje, pero se recomponen. Los r\u00edos, con altos y bajos, siguen espejando en su cauce ruinas. El agua pasa, la imagen queda.<\/p>\n<p>Fuimos a M\u00e9rida desde esta Salamanca en que sue\u00f1o la pesadilla de esta historia actual de guerra civil. Civil y rural. Al salir de la ciudad contempl\u00e9 el puente romano sobre el Tormes, afluente \u00e9ste al Duero, rio celtib\u00e9rico. Al Duero va a dar, mediante el Pisuerga, el Carri\u00f3n, en cuyas riberas so\u00f1\u00f3 Jorge Manrique lo de que \u201cnuestras vidas son los r\u00edos, que van a dar a la mar\u201d. Y el Duero mismo acaso sue\u00f1a y, desde luego, canta. <em>La canci\u00f3n del Duero<\/em> llam\u00f3 Julio Senador a uno de sus libros prof\u00e9ticos, el m\u00e1s inspirado acaso, como a otro le llam\u00f3 <em>Castilla en escombros<\/em>. Dos t\u00edtulos, dos hallazgos. El Duero canta y briza a los escombros de Castilla, que empiezan a hacerse polvo.<\/p>\n<p>Pasamos la divisoria entre las dos cuencas, la del Duero y la del Tajo, cruzando en B\u00e9jar el Cuerpo de Hombre, que canta, en ca\u00edda, la ruina de una industria. Entramos en Extremadura, teatro hoy de extremosidades y de lucha, no de clases \u2014hay que repetirlo\u2014, si no de c\u00e1bilas, de lugares, hasta de barrios; de cotarros en todo caso. Cantonalismo y guerra al meteco, al forastero. En redondo tierras de pastos; desoladas las m\u00e1s. El sol las azotaba. Y luego, a cruzar el Tajo en Ca\u00f1averal. Riberas escuetas y desnudas por donde fluye, llevando recuerdos de minas, el r\u00edo anta\u00f1o imperial. Si es que puede ser imperial un r\u00edo no navegable. Y, sin embargo, de su cuenca salieron los grandes conquistadores imperiales de Ultramar. Divis\u00e1bamos unos machones perdidos en el cauce del r\u00edo, raigones de las minas de alg\u00fan puente que fue yugo de ese cauce.<\/p>\n<p>Luego, a remontar otra vertiente y a entrar en la cuenca del Guadiana, el primer \u201cguad\u201d o \u201cwad\u201d, r\u00edo en \u00e1rabe. Guadi-ana es el r\u00edo Ana, nombre que los romanos, tom\u00e1ndolo de los celt\u00edberos sin duda, daban al que pasa en M\u00e9rida bajo un puente romano. Que no es ruina porque la utilidad imprescindible de su funci\u00f3n le libra de llegar a serlo. Como el acueducto vivir\u00eda de haber tenido que llevar agua. Los r\u00edos, como las cig\u00fce\u00f1as, viven trasmiti\u00e9ndose con la vida el \u00e1nima.<\/p>\n<p>Ahora que en esta trasmisi\u00f3n \u2014tradici\u00f3n\u2014 de vidas, de almas, de ensue\u00f1os, de pasiones, suele haber tambi\u00e9n minas. Se arruinan creencias, instituciones, leyes, costumbres, civilizaciones. \u00bfNo estamos acaso asistiendo al derrumbe de una civilizaci\u00f3n? \u00bfNo ser\u00e1 una verdad lo del derrumbe del Occidente, de Spengler? La otra ruina, la de la civilizaci\u00f3n pagana greco-romana llev\u00f3 a Europa al recojimiento y la reconstrucci\u00f3n \u2014restauraci\u00f3n\u2014 de la Edad Media. Esta de ahora, \u00bfa qu\u00e9 nos llevar\u00e1?<\/p>\n<p>Contemplando esos campos, teatro de una nueva e incipiente invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros, recordaba c\u00f3mo en aquellos remotos siglos los b\u00e1rbaros renovaron la vida del esp\u00edritu. Los de ahora, hambrientos de pan y de justicia, pero m\u00e1s a\u00fan de venganza, cumplen una obra providencial cuya finalidad desconocen y que les llevar\u00e1 tal vez a lo contrario de lo que se figuran. Si bien, \u00bfqu\u00e9 se figuran? \u00a1Cualquiera se pone a escudri\u00f1ar en los recovecos del alma de nuestros castizos celt\u00edberos amoriscados, erizados de reconcomios y de suspicacias! \u00a1Cualquiera traduce las oscuras intuiciones del anarquista conservador que es nuestro campesino, ansioso de rematar al se\u00f1orito para suplantarle como tal! Y lo de: \u201cCu\u00e1ndo querr\u00e1 Dios del cielo \/ que la tortilla se vuelva, \/ que los pobres coman pan \/ y los ricos coman yerba.\u201d Y lo que les dijeron de las hoces los cabecillas de la revoluci\u00f3n oral que no saben segar.<\/p>\n<p>Por donde quiera un aliento de invasi\u00f3n b\u00e1rbara. Y sin dar a este apelativo de b\u00e1rbaro ning\u00fan sentido, ni despectivo ni denigrativo. Barbarie es la acci\u00f3n directa: barbarie es la revoluci\u00f3n. Pero la verdadera, la de abajo, la que no se pierde en programas ideol\u00f3gicos o sociol\u00f3gicos, ni radicales ni socialistas; la limpia de pedanter\u00edas marxistas \u2014\u00a1clasistas, pase!\u2014, la que no son capaces de controlar los supuestos directores que nada dirigen. Se han \u00e9stos empachado tanto de revoluci\u00f3n oral \u2014verbal, nominal\u2014, que no les va a ser hacedero despacharse de ella en hechos, que se quedan para los genuinos b\u00e1rbaros, sin ideolog\u00eda. Pues, \u00bfqu\u00e9 es eso de socialistas, comunistas, sindicalistas, anarquistas? Y no digamos republicanos, porque esto si que no les dice nada a los puros y meros b\u00e1rbaros. El apuntarse en una u otra cosa, alistarse en tal o cual partido, no quiere decir si no formar clientela, fajo. Como de nada sirve que la superioridad \u2014\u00a1vaya superioridad!\u2014 dicte tal o cual fallo, porque los b\u00e1rbaros no lo cumplen cuando les contrar\u00eda. Los b\u00e1rbaros comprenden que una revoluci\u00f3n constitucional no es tal revoluci\u00f3n \u2014que revolver no es constituir; que no es ni barbarie, si no ruinosa oquedad\u2014.<\/p>\n<p>Aquella providencial invasi\u00f3n de los b\u00e1rbaros que arruinaron al Imperio Romano acab\u00f3, en el campo, en feudalismo; en las ciudades y villas, en gremialismo. \u00bf Y \u00e9sta? Los ag\u00fceros a la vista est\u00e1n.<\/p>\n<p>Esc\u00farrese el Guadiana al pie de las ruinas romanas de M\u00e9rida, y queda lo que se escurre, lo que pasa; queda la historia.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_387\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388\"><\/a><strong>Notas a Lucano<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_388\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Mi trato \u00faltimo con Lucio Anneo S\u00e9neca me ha llevado, como de la mano, a su pariente Marco Anneo Lucano, de la misma familia \u2014gens\u2014 Annea, de C\u00f3rdoba. Y apenas vuelto de M\u00e9rida y recogido en esta mi librer\u00eda de Salamanca, ech\u00e9 mano de un viejo ejemplar de la <em>Farsalia<\/em>, entre cuyas hojas dej\u00e9, hace ya a\u00f1os, no pocas notas y acotaciones manuscritas. El ejemplar es de Padua y de 1721. Y he aqu\u00ed que lo primero con que topo en \u00e9l es con una frase que, en mi Comentario \u201cS\u00e9neca en M\u00e9rida\u201d, confund\u00ed tom\u00e1ndola como de Virgilio. Es la que dice: \u201cetiam periere ruinae\u201d (IX, 969), \u201c\u00a1perecer\u00e1n hasta las ruinas!\u201d \u00bfQu\u00e9 demonio me trastorn\u00f3 la memoria induci\u00e9ndome a esa confusi\u00f3n? El mismo que me ha inducido varias otras veces a confusiones parecidas \u2014y aun m\u00e1s graves\u2014: un demonio que se me antoja act\u00faa en Espa\u00f1a, tierra de improvisadores, m\u00e1s que en otras partes. Pero una vez rectificado ese desliz y puesto en claro que fue otro espa\u00f1ol \u2014uno es S\u00e9neca\u2014 quien dijo que \u201chasta las ruinas perecer\u00e1n\u201d, me puse a repasar mi antiguo repaso de la <em>Farsalia<\/em> de Lucano, y, \u00a1c\u00f3mo, al repasarlo, resucit\u00f3 la historia actual de nuestra Espa\u00f1a, c\u00f3mo revivi\u00f3 lo que estamos viviendo!<\/p>\n<p>Ya en el primer verso de su celtib\u00e9rica epopeya nos habla Lucano de guerras m\u00e1s que civiles \u2014\u201cbella\u2026 plus quam civilia\u201d\u2014 y es expresi\u00f3n felic\u00edsima que se ha repetido mucho. \u201cLos primeros muros (de Roma) se regaron con sangre de hermanos\u201d, se dice poco m\u00e1s adelante. Y aqu\u00ed est\u00e1 este cordob\u00e9s cantando al vencido, a Pompeyo, y execrando, pero admirando, al vencedor, a C\u00e9sar, al instaurador del cesarismo, que no es ni m\u00e1s ni menos que el fajismo: \u201cLa causa vencedora \u2014nos dir\u00e1 Lucano\u2014 plugo a los dioses, pero la vencida a Cat\u00f3n.\u201d A Cat\u00f3n, una especie de Don Quijote romano y pagano. Y Lucano, el celt\u00edbero, se prosterna ante el que supo desafiar al Hado, ante el esforzado Cat\u00f3n de Utica, que se suicid\u00f3 por no rendirse al cesarismo, al estatismo. Dechado noble, sobre todo en esta gloriosa agon\u00eda del liberalismo a que asistimos.<\/p>\n<p>\u00bfTambi\u00e9n se ti\u00f1eron de sangre en guerra m\u00e1s que civil, hermanal, aquellas tierras de la B\u00e9tica \u2014\u201cultima mundi\u201d (IV, 147), que no ser\u00eda forzado traducir por \u201cExtremadura\u201d\u2014 hacia C\u00f3rdoba, y las causas de aquella guerra? La primera el Hado, la Fatalidad, la Suerte, \u201cla envidiosa seguida de los hados y el estar negado a los dioses el mantenerse mucho tiempo\u201d, se entiende que en paz y en reposo. Y basta con esta primera causa; \u00bfpara qu\u00e9 m\u00e1s? Es la causa primera de todas las revoluciones, empezando por las de los astros. Es la historia misma.<\/p>\n<p>\u00bfY en cu\u00e1nto a los hombres? Tienen que seguir al Hado que les arrastra. No les fue posible la neutralidad: \u201cunos siguen al Grande (Pompeyo) o a las armas de C\u00e9sar; s\u00f3lo Cat\u00f3n ser\u00e1 jefe de Bruto\u201d, el tiranicida. \u201cA cada cual le arrebatan sus causas a los malvados combates\u201d (II, 252), cada cual toma partido y con el partido armas por motivos que \u00e9l se fragua, por antojos, mas en rigor arrastrado por la fatalidad, y esto aun cuando crea que lo hace por abrirse camino en la carrera civil, o sea pol\u00edtica. No se suele tomar partido ni por fe, ni por raz\u00f3n, ni por conciencia; el partidario no suele ser ni un creyente \u2014aunque sea fan\u00e1tico\u2014, ni un razonador, ni un concienzudo. Cuando hay que defender una suprema injusticia suele decir: \u201c\u00a1es la pol\u00edtica!\u201d \u2014broquel, no de b\u00e1rbaros, sino de salvajes\u2014, o aquello otro de que \u201cla pol\u00edtica no tiene entra\u00f1as\u201d. Y quien no las tiene es el que lo dice. \u00a1O \u201ces la revoluci\u00f3n\u201d! Y esto sin comentario.<\/p>\n<p>\u00bfY C\u00e9sar? \u00bfO sea el Estado, el Estado todopoderoso y absorbente? C\u00e9sar necesita enemigos para ejercer su actividad guerrera, le da\u00f1a el que le falten enemigos \u2014\u201csic hostes mihi desse nocet\u201d (III, 364)\u2014, y as\u00ed, cuando no los encuentra los inventa, u hostiga a los resignados a que se le rebelen. Duro trance cuando se nos rinde a primeras aquel contra quien vamos. Hay que provocarle a que nos provoque. Y acudir luego a una ley de supuesta defensa. Aquella guerra, m\u00e1s que civil, azot\u00f3 tambi\u00e9n campos hisp\u00e1nicos, campos celtib\u00e9ricos. \u201cAprender\u00e1s que no huyen a la guerra los que saben sufrir la paz\u201d, hace decir a Pompeyo, Lucano. Y a la guerra fueron los \u201cfieros iberos\u201d, los \u201cduros iberos\u201d, los conterr\u00e1neos de Lucano, \u201ccreyendo que no hab\u00edan hecho nada mientras quedase algo por hacer\u201d. Pobres. \u00a1Terrible \u201cfecunda pobreza\u201d! \u00bfY su religi\u00f3n, entonces? \u201cA\u00f1ade terror no conocer a los dioses a que se teme\u201d (III, 416). Y all\u00e1 fueron, prontos a no morir sin matar, a no perder la muerte (\u201cnon perdere letum\u201d). \u00a1Pobres, pobres! \u201cEl vencer era peor\u201d. \u00a1Pobres! \u201cHesperia \u2014o sea Espa\u00f1a\u2014 est\u00e1 erizada de cambroneras, sin arar por muchos a\u00f1os, y les faltan manos a los campos que las piden\u201d(I, 28 y 29). Entonces. \u00bfY ahora? \u00bfLes faltan manos a los campos que las piden? A estaciones sobran manos y todo el a\u00f1o sobran bocas para el pan que pueden dar esos campos esquilmados. \u00bfY el arado? El da\u00f1o que ha hecho, y seguir\u00e1 haciendo, si Dios no lo remedia, ese arado \u2014a\u00fan queda, en rincones retirados, el romano\u2014 que ara\u00f1a en el pellejo de la roca o en el p\u00e1ramo. Y sin poder sufrir la paz, huyen los pobres a la guerra.<\/p>\n<p>En los tiempos que cant\u00f3 Lucano, los soldados, los cesarianos, se revolvieron contra la civilidad degenerada \u2014\u201cdegenerem&#8230; togam\u201d\u2014 y contra el reinado del Senado \u2014\u201cregnumque Senatus\u201d\u2014. Y el reinado del Senado era la Rep\u00fablica. Y en cuanto triunf\u00f3 la revoluci\u00f3n cesariana, se le sigui\u00f3 llamando Rep\u00fablica al Imperio y sigui\u00f3 el Senado. O, como si dij\u00e9ramos, las Cortes. Todas estas ambiguas y equ\u00edvocas distinciones entre Monarqu\u00eda y Rep\u00fablica no exist\u00edan entonces. \u00bfY en cuanto al cesarismo, imperialismo \u2014o napoleonismo\u2014, qu\u00e9 m\u00e1s da de d\u00f3nde surge? La suprema encarnaci\u00f3n de la Revoluci\u00f3n Francesa fue Napole\u00f3n. Por otra parte, la dictadura de una facci\u00f3n es tan cesarista como la de un hombre. Y no importa que los cesarianos anden disfrazados de civiles; Que en estas guerras m\u00e1s que civiles, los que parecen civiles no lo son. Y menos mal si llegan a b\u00e1rbaros sin quedarse en salvajes. Que hay medidas gubernativas, como esa de los cantones o t\u00e9rminos municipales, que no son sino salvajer\u00eda de facci\u00f3n de tribu cabile\u00f1a. La comunidad b\u00e1rbara es m\u00e1s universal. Y no se preocupa miserablemente de clientelas electorales. Alberga m\u00e1s humanidad.<\/p>\n<p>\u00a1Es la suerte! \u00a1Es la fatalidad! \u00a1Es la pol\u00edtica! Dios sobre todo, digamos. O bien: \u00a1es la Historia! Es la Historia que florece en Farsalias como la de Lucano, uno de los creadores del mito de C\u00e9sar y de su mitolog\u00eda. Mito que vale tanto como relato, como nombre. \u201c\u00a1Nullum est sine nomine saxum!\u201d, \u201cno hay una piedra sin nombre\u201d en la Troade, dice Lucano (IX, 969). Y aqu\u00ed, en su Espa\u00f1a, dijo no s\u00e9 qui\u00e9n, \u201cque no hay un palmo de tierra sin una tumba espa\u00f1ola.\u201d Sobre todo en Espa\u00f1a. Y si hasta las ruinas perecer\u00e1n, \u00bfno han de arruinarse las tumbas? Antes las cunas.<\/p>\n<p>He ido a buscar en esas dos cuartillas de letra apretada \u2014como patitas de moscas, que se dice\u2014, que guarda mi vieja <em>Pharsa<\/em><em>li<\/em><em>a<\/em> patavina, un relativo consuelo para las congojas que constri\u00f1en mi esp\u00edritu a la visi\u00f3n de esta guerra, m\u00e1s que civil, que desvela los campos erizados de jarales y cambroneras y he sentido que soplaba sobre m\u00ed el aliento del Hado. He recordado a Pompeyo, a C\u00e9sar, a Cat\u00f3n. Luego a Don Quijote. Y luego me he repetido: \u00a1Sue\u00f1os espa\u00f1oles de Dios!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_389\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103168_2010067226\"><\/a><strong>Segadores<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_390\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Contemplando hace unos d\u00edas en Madrid el celebrado cuadro de Gonzalo Bilbao <em>La siega<\/em>, sol providente sobre revuelto oro de espigas, recordaba aquel terrible relato \u2014cuadro tambi\u00e9n \u00e9ste, pero literario\u2014 del torturante y torturado escritor portugu\u00e9s Fialho d&#8217;Almeida de la siega en el Alemtejo, que me hizo leer por primera vez Guerra Junqueiro. No conozco en literatura alguna un relato m\u00e1s alucinante y m\u00e1s asfixiante. Al terminarlo si\u00e9ntese el lector tan anonadado como los \u201cceifeiros\u201d \u2014as\u00ed se titula el relato: <em>Ceifeiros<\/em>, esto es: segadores\u2014 mismos del Alemtejo y comprende aquello de que: \u201cComienza entonces el pavoroso espect\u00e1culo de la naturaleza y el hombre torturados a fuego para expiar el crimen de haber la una dado fruto y el otro insistir en vivir de \u00e9l.\u201d Y esta sentencia del formidable relato de Fialho d&#8217;Almeida me llev\u00f3 a recordar el pasaje de <em>La retama<\/em>, el inmortal canto de Leopardi, en que \u00e9ste lamenta c\u00f3mo los hombres, en vez de unirse en social cadena contra la Naturaleza, \u201cmadre en el parto, en el querer madrasta\u201d, se entretienen en luchar entre s\u00ed, unos contra otros. Y de aqu\u00ed vine a parar a c\u00f3mo a los horrores naturales de la siega a mano en tierras calcinadas como las del Alemtejo, han venido a sumarse otros horrores sociales, los de una salvaje \u2014no ya b\u00e1rbara\u2014 lucha de unos siervos contra otros, de unos menesterosos contra otros. Y he pensado qu\u00e9 cuadro podr\u00eda pintarse, qu\u00e9 relato podr\u00eda escribirse, de unas parejas de la guardia civil \u2014o guardias de asalto\u2014 arrojando de un campo de siega a los pobres segadores que all\u00ed trabajaban a cuenta de unos pobres \u2014as\u00ed, pobres\u2014 amos, peque\u00f1os labradores, colonos menesterosos, para satisfacer a una clientela de parados, inscritos en bolsas de holganza, que jam\u00e1s cogieron una hoz en la mano.<\/p>\n<p>Sol\u00edan venir a segar a estas tierras de Castilla segadores gallegos, portugueses, serranos, que se llevaban a sus pobres hogares sendos montoncitos de duros con que hacer menos duro el invierno. Volv\u00edan extenuados del terrible trabajo. Y es conocida aquella exclamaci\u00f3n de Rosal\u00eda, la poetisa, cuando exclam\u00f3: \u201cCastellanos de Castella \/ trata de ben os gallegos \/ cando van van como rosas \/ cando venen como negros.\u201d Y no eran, no, los castellanos de Castilla los que trataban mal a los gallegos, era el sol implacable \u2014no en todas partes como el del Alemtejo\u2014 que los torturaba y les chupaba la sangre, ennegreci\u00e9ndoles las rosadas caras. Luego han venido las m\u00e1quinas segadoras, pero a \u00e9stas se les ha puesto en parte el veto, porque ahorran no ya brazos, sino jornales, y lo que se quiere es jornales para brazos ca\u00eddos, y tanto m\u00e1s subidos los jornales cuanto m\u00e1s ca\u00eddos los brazos. Este a\u00f1o han tenido que volverse a su Galicia cuadrillas de segadores gallegos, considerados como siervos de famoso ej\u00e9rcito de reserva del proletariado de la mitolog\u00eda marxista, porque el otro ej\u00e9rcito de reserva, el de la bolsa de la holganza de los parados, exig\u00eda jornales para los que ni saben ni quieren ni pueden segar. Y luego a esta hueste cantonalista de electores les hablan sus caudillos de servidumbre de la gleba, de feudalismo \u2014\u00a1feudalismo en Espa\u00f1a!\u2014 y de otros t\u00f3picos mitol\u00f3gicos adquiridos en cualquier oficina del trabajo de Madrid. Y se entercan, con la tozudez de un fanatismo ciego, en esa salvaje ley, de inspiraci\u00f3n electorera, de t\u00e9rminos municipales.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Bon cop de fals!\u201d, buen golpe de hoz, canta la famosa canci\u00f3n catalana de los segadores \u2014<em>Els segadors<\/em>\u2014, la canci\u00f3n del odio de la guerra civil cantonalista, la canci\u00f3n del odio al forastero, al meteco, al inmigrante, al peregrino. \u00a1Ay cuando el colaborador al trabajo se convierte en concurrente al consumo! \u00a1Qu\u00e9 profundo sentido en eso de que los segadores hubieran llegado a ser s\u00edmbolo de una encarnizada guerra civil, de origen econ\u00f3mico en gran parte!<\/p>\n<p>Gonzalo Bilbao pint\u00f3 un cuadro m\u00e1s bien gozoso, una fiesta de trabajo a sol andaluz\u2014\u00a1aquel segador que se enjuga el sudor de la frente, serenamente, con el dorso de la mano!\u2014; Rosal\u00eda pidi\u00f3 que se tratara bien a los segadores gallegos que ven\u00edan a hacer su temporada de trabajo veraniego; Fialho d&#8217;Almeida traz\u00f3 en una de las m\u00e1s grandiosas visiones que se hayan escrito en lengua alguna la lucha del hombre contra la terrible madrasta Naturaleza; la canci\u00f3n de guerra catalana llev\u00f3 la siega a la comunidad humana civil de los \u201cceifeiros\u201d, hizo \u201csegadors\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es eso ahora, en las condiciones actuales de Castilla, de esta pobre Castilla empobrecida, en escombros, qu\u00e9 es eso de servidumbre de la gleba y de explotaci\u00f3n del obrero por parte del se\u00f1or\u00edo? Lo que hay que averiguar es lo que puede dar la avara Naturaleza. Lo que hay que averiguar es si podr\u00e1n reformar a la naturaleza, al campo, esos funcionarios de Estado asentados por esta rep\u00fablica de funcionarios de toda clase, de funcionarios de trabajo que no de trabajadores. \u00a1El ej\u00e9rcito de reserva del proletariado! \u00bfY el ej\u00e9rcito de reserva del funcionarismo de Estado?<\/p>\n<p>\u00a1El Estado! El Estado es el origen de toda libertad \u2014\u201cfuera del Estado no hay libertad\u201d se dice\u2014 y es el origen de toda servidumbre. \u00bfY qu\u00e9 es el Estado? \u00bfes la sociedad? \u00bfes la comunidad? \u00bfes el pueblo? El Estado, dej\u00e1ndonos de camelos jur\u00eddicos, ha venido a significar la facci\u00f3n, el fajo, de los que usufruct\u00faan, o usurpan el poder p\u00fablico. El Estado ni siembra ni siega; entroja lo que recaudan sus listeros de segadores. Lo entroja y devora luego lo que le dejan las mermas y los gorgojos.<\/p>\n<p>\u00a1Pobre Espa\u00f1a nuestra! \u00a1Pobre Espa\u00f1a entregada a una presunta y sedicente revoluci\u00f3n que lo revuelve todo sin constituir ni asentar nada; pobre Espa\u00f1a lanzada a una lucha no de clases \u2014\u00a1de clases, no!\u2014 si no de clientelas electorales de parados; pobre Espa\u00f1a, donde en la agon\u00eda del liberalismo democr\u00e1tico agoniza la vieja noble artesan\u00eda, la de aquellos obreros que del menester de su oficio hac\u00edan rendimiento religioso al bien com\u00fan y no mera miserable ganapaner\u00eda; pobre Espa\u00f1a donde se est\u00e1n segando odios sembrados a voleo; pobre Espa\u00f1a nuestra!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_391\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103170_2010067226\"><\/a><strong>Por el alto Duero<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_392\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491492\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Huir, huir de la l\u00f3brega caverna legislativa y a correr, al sol, tierras castellanas, trasespa\u00f1olas, ante Palencia, Burgos y Soria. A remontarse uno. Primera parada en Lerma, en la espaciosa plaza del palacio ducal que con uno de sus brazos ci\u00f1e al pueblo. Abajo, en el valle, entre verdor, fluye el Arlanza, rojo de siena. Y otra parada luego en Covarrubias, a ver su iglesia \u2014un celebrado tr\u00edptico en ella\u2014 y el museo parroquial. En aquella sepulcros de supuestos condes soberanos de \u201cCastiella la gentil\u201d \u2014Do\u00f1a Sancha, el rey Fern\u00e1n N\u00fa\u00f1ez\u2014 y en el museo, entre m\u00e1s remotas antiguallas, un sable curvo, especie de alfange, que dicen fue del cura Jer\u00f3nimo Merino, el famoso guerrillero, otro salido de la casta del Cid, como el Empecinado. Mas para el mag\u00edn hambriento de ensue\u00f1o sosegado aquel claustro \u2014al cura le recordaba el de San Juan de los Reyes\u2014 claustro humilde, pobre, peque\u00f1o, laya de corral g\u00f3tico, donde sobre yerba yacen siglos vac\u00edos e iguales. De all\u00ed a otro claustro, \u00e9ste ya espl\u00e9ndido, el de Santo Domingo de Silos.<\/p>\n<p>Hac\u00eda m\u00e1s de diecinueve a\u00f1os, en la semana santa de 1914, que hab\u00eda visitado Silos en busca de reposo. El mismo claustro, con el mismo cipr\u00e9s que busca, por sobre las arcadas, luz del cielo; la misma cig\u00fce\u00f1a, los mismos monjes. En el \u00e1lbum del monasterio dej\u00e9 entonces la primera redacci\u00f3n de donde sali\u00f3 para mi poema \u201cEl Cristo de Vel\u00e1zquez\u201d \u2014que fraguaba entonces\u2014 el pasaje que dice: \u201c\u00a1Conchas marinas de los siglos muertos \/ repercuten los claustros las salmodias \/ que olas murientes en la eterna playa, \/ desde el descielo de la tierra alzaron \/ al m\u00e1s del mundo tr\u00e9mulas, pidi\u00e9ndole \/ por el amor de Dios descanso en paz!\u201d Y desde aquel verano de 1914, en que empez\u00f3 mi mayor batalla, ni un s\u00f3lo d\u00eda de verdadera paz. \u00bfY descanso? Peor ser\u00eda cansarse de descansar, que es devorador aburrimiento claustral.<\/p>\n<p>Siguiendo riberas del Arlanza, tras una parada en las ruinas del monasterio \u2014otro\u2014 de San Pedro de Arlanza, a dormir en Quintanar de la Sierra, donde el r\u00edo nace. Y tras impl\u00e1cido sue\u00f1o, sin ensue\u00f1os, a la tierra de los pinares, a Salas de los Infantes y luego al nacimiento del Duero.<\/p>\n<p>El Duero, el padre Duero, padre de Castilla y de Le\u00f3n. Hay un breve trecho en \u00e9l en que se le abocan por la derecha, unidas, aguas que de Burgos tom\u00f3 el Arlanz\u00f3n, de Palencia el Carri\u00f3n, de Valladolid el Pisuerga, y, por la izquierda, de Segovia el Eresma, de \u00c1vila el Adaja. Ya m\u00e1s crecido, \u201cessa agua cabdal\u201d \u2014que dijo Berceo\u2014 espeja a Zamora, y van luego a ella caudales de Le\u00f3n por la derecha y de Salamanca por la izquierda. Y entra en Portugal. Esta vez fui a verle, a so\u00f1arle visto, en su cuna, en Duruelo.<\/p>\n<p>Duruelo, esto es \u201cDuriolu\u201d, Duerillo, el Duero ni\u00f1o reci\u00e9n nacido. Una humilde aldea donde el r\u00edo del Cid, el de los guerrilleros, el del romancero, balbuce vagidos entre pe\u00f1ascos y se le unen dos riachuelos. Encima de Duruelo, de su pobre caser\u00edo, asomaba, tras unas cumbres peladas, el pico pelado del Urbi\u00f3n como repujado en el cielo desnudo, pelado de nubes. Levanta all\u00ed el r\u00edo \u2014que es el cauce\u2014 su raicilla m\u00e1s larga, su rendal (cord\u00f3n umbilical en t\u00e9cnica), caucecillo de agua que baja de las cumbres del Urbi\u00f3n. Y al poco trecho empieza a trabajar, en los pinares. Mas antes quise coger en ensue\u00f1o, contemplando al Urbi\u00f3n desnudo, no el estado, el estar, de Castilla, si no su esencia, su ser. \u00a1El estado y la esencia, el estar y el ser! Si Castilla, si Espa\u00f1a es buena, nada se da que est\u00e9 mala, pues ya se sacudir\u00e1 el estado para rehacerse en comunidad. \u00bfY&#8230; los que fueron y duermen el sue\u00f1o de los idos nos recuerdan a nosotros, sus sucesores y herederos, sus venideros? \u00bfY nosotros recordaremos, cuando ya pasados, a los que nos sobrevengan y sucedan? \u00a1Eterna vanidad del ma\u00f1ana! Mejor acaso el olvido en el hoy. Que la lanzadera del tiempo va del pasado al porvenir y vuelve del porvenir al pasado, a redrocurso, en flujo y reflujo. La historia nos hace abuelos de nuestros abuelos, nietos de nuestros nietos.<\/p>\n<p>En Covaleda, en pleno pinar, una Sierra Nueva \u2014as\u00ed se rotula\u2014 que nos ofrece f\u00e1brica casi paleontol\u00f3gica, uno de esos artefactos que el vapor y ahora la electricidad arruinan. En un peque\u00f1o salto del Duero ni\u00f1o una aserradora mec\u00e1nica, a la que hay que ayudar con el pie, por pedales. Y all\u00ed pensamos en esos Saltos del Duero \u2014m\u00e1s bien hasta ahora del Esla\u2014 con su formidable poder\u00edo el\u00e9ctrico, que acabar\u00e1 con estas venerables reliquias de la industria pasada castellana. En estas sierras primitivas se produc\u00eda demasiado serr\u00edn y lo m\u00e1s de \u00e9l iba a perderse al r\u00edo. Por lo cual sol\u00edan decir los de Quintanar de la Sierra, donde el Arlanza es rico en ricas truchas serranas, que las truchas pinariegas del Duero sab\u00edan a serr\u00edn, truchas aserrinadas. \u00a1Qui\u00e9n sabe&#8230;! El seso de los ciudadanos \u2014concientes. \u00a1claro!\u2014 de las ciudades fabriles en que se asierran programas pol\u00edticos, ese seso suele saber a serr\u00edn sociol\u00f3gico. Se&#8230; so&#8230; su&#8230; sa\u2026 El Duero ni\u00f1o susurra, en siseo de sierra, vagidos infantiles, ci\u00f1e a Soria y cruza luego la desolaci\u00f3n de la escombrera castellana. \u00a1Santo padre Duero! Sobrio y austero Duero, de cuya cuenca se sali\u00f3 el salido Rodrigo D\u00edaz de Vivar, el Cid, llamando, por preg\u00f3n en tierras de Castilla a los que quisieran salir de pobres \u2014\u201cquien quiere perder cueta e venir a vitad\u201d\u2014y enriquecerse a costa de moros en Valencia. Y dejaron sus humildes hogares serranos, aquellos cruzados de la indigencia.<\/p>\n<p>Un hogar serrano, pinariego. Una cocina rematada en chimenea c\u00f3nica que corona al tejado. Sobre armaz\u00f3n de madera, con sus cuadrales, se monta una especie de gran cesto entretejido de barda de pino verde recubierto de barro y encalado y que se abre al cielo por agujero que recibe luz y agua de lluvia y por donde sale el humo que antes cura los jamones. All\u00ed, bajo la chimenea, el hogar, y junto a \u00e9l los esca\u00f1os en que, en mesillas de sube y baja, hacen por la pobre vida y la sue\u00f1an los sorianos pinariegos. Un peque\u00f1o claustro dom\u00e9stico tambi\u00e9n. En invierno por el respiradero entra nieve. Y pens\u00e9 lo que cuando el Cid Campeador llam\u00f3 a riqueza a sus convecinos, \u201csalidos\u00bb como \u00e9l, ser\u00edan las barracas de los moros de la huerta de Valencia, de \u201cValencia la casa\u201d, \u201cValencia la clara\u201d, \u201cValencia la mayor\u201d, \u201cValencia la grand\u201d. \u00a1Pobre Soria!<\/p>\n<p>Los de p\u00e1ramos numantinos bajaron a costas saguntinas. Desde los siglos les recordaban \u00e1nimas de romanos y de cartagineses.<\/p>\n<p>De Soria, de sus pinares, salieron en nuestros tiempos hombres roblizos y animosos, trabajadores de verdad \u2014de madera de esencia y no de papel de estado\u2014 a hacer fortuna, y no contra moros, en las Am\u00e9ricas y remigrados han renovado su solar nativo. Basta visitar Vinuesa, donde termin\u00e9 esta mi correr\u00eda por las tierras del Cid, a las que fui huyendo de la caverna legislativa y para sacudirme el serr\u00edn de sus aserramientos pol\u00edtico-program\u00e1ticos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_393\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103172_2010067226\"><\/a><strong>El estilo nuevo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_394\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491493\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Al deslizarse uno, zigzagueando y soslay\u00e1ndolas, por entre peque\u00f1as tragedias diarias; al rozar con la pena nuestra de cada d\u00eda, lo que m\u00e1s desconsuela es no hallar campo para las ideas eternas de justicia y de humanidad. Y vase uno a la campi\u00f1a. En torno el espacioso campo colorido, el divino espacio real, pardo en el hondo, azul en el colmo y lleno de aire vivo su claustro natural. Resp\u00edrase all\u00ed la Espa\u00f1a divina y eterna. La espaciosa voz del reposo campesino, con su estilo milenario, nos sosiega. \u00bfEstilo? De pronto, como una pu\u00f1alada trapera, le hiere a uno el recuerdo dolorido de una expresi\u00f3n de la caverna parlamentaria: \u00a1el nuevo estilo! \u00a1El nuevo estilo!<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 saben de estilo esos convencionales de las interrupciones, de las votaciones nominales, del qu\u00f3rum y de la guillotina? \u00bfQu\u00e9 saben de estilo los que con sus estiletes est\u00e1n disecando a Espa\u00f1a? Ellos, a busca de electores futuros, tienen que defender y no enmendar aquello en que tienen conciencia de haber acertado mal; pero uno, a busca de lectores a quienes dar la verdad, debe, en conciencia, servir a la \u00edntima disciplina de la entereza moral, que est\u00e1 sobre todos los partidos y sus miserables intereses.<\/p>\n<p>En la sesi\u00f3n parlamentaria del d\u00eda 14 de este mes de julio hubo una declaraci\u00f3n del ministro de Trabajo que arroja un haz de luz sobre el nuevo estilo. Y fue que, al dolerse un se\u00f1or diputado de las irregularidades y la parcialidad del Poder p\u00fablico en contra de los patronos, el ministro replic\u00f3: \u201cHay veces que es preciso obrar as\u00ed, para evitar des\u00f3rdenes p\u00fablicos.\u201d O sea que, para evitar des\u00f3rdenes p\u00fablicos, para satisfacer a los desordenadores y revoltosos, hay que faltar a la justicia y, a las veces, a la humanidad.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n no recuerda aquella terrible sentencia de uno de los presuntos dirigentes de la revoluci\u00f3n cuando, acusado de no haber impedido la quema de los conventos, dijo que todos \u00e9stos no val\u00edan la vida de un buen republicano? Con lo cual canoniz\u00f3 de buenos republicanos a los petroleros. \u00bfY qu\u00e9, si, con achaque de evitar des\u00f3rdenes, se los provoca para poder faltar a la justicia y a la humanidad, en contra de los supuestos enemigos del r\u00e9gimen, o sea del Gobierno? \u00bfEs acaso moral azuzar a una mozalbeter\u00eda envenenada y entontecida en contra de una tonta manifestaci\u00f3n callejera de trapos para proceder contra unos ilusos protestantes? \u00bfNo ser\u00eda medida de mejor gobiemo meter en cintura a esa chiquiller\u00eda vocinglera que grita contra el fajo \u2014el fascio\u2014 sin saber lo que el fajo es?<\/p>\n<p>El que esto os dice arg\u00fc\u00eda no hace mucho a un gobernante en contra de la procedencia de una medida que se le hab\u00eda encomendado y \u00e9l acept\u00f3, y por toda respuesta obtuvo la siguiente: \u201cEs verdad, tiene usted raz\u00f3n; pero, \u00bfqu\u00e9 le vamos a hacer?; \u00a1es la pol\u00edtica!\u201d Pues bien; no, amigo m\u00edo, no; eso no es pol\u00edtica. No es pol\u00edtica rendir la conciencia a disciplina de partido cuando se sabe que la supuesta pol\u00edtica del partido no obedece m\u00e1s que al puntillo de defenderla y no enmendarla.<\/p>\n<p>Como tampoco es pol\u00edtica ni es disciplina supeditar la verdad y la justicia a intereses de partido. Y lo digo porque cuando decid\u00ed con unas palabras de verdad y de justicia en el Parlamento un pleito electoral \u2014el de la aprobaci\u00f3n de un acta\u2014, se me dijo que hab\u00eda herido intereses de partidos. En ninguno de ellos me hab\u00eda matriculado; mas aun cuando lo hubiese hecho, jam\u00e1s habr\u00eda faltado a mi deber de ser veraz y justo por dar aumento a una mayor\u00eda. Y el curso posterior de los acontecimientos ha venido a darme la raz\u00f3n. Y a demostrar c\u00f3mo la dictadura de la mayor\u00eda parlamentaria no ha hecho sino alejar del r\u00e9gimen y desaficionarles de \u00e9l a los que lo hab\u00edan recibido y acatado con esperanza y confianza.<\/p>\n<p>Otra vez m\u00e1s: \u201cProcure siempre acertarla \/ el honrado y principal; \/ pero si la acierta mal, \/ defenderla y no enmendarla.\u201d Y a esto se dice: \u201c\u00a1es la pol\u00edtica!\u201d o \u201c\u00a1es la revoluci\u00f3n!\u201d Y menos mal cuando con honradez se procur\u00f3 acertarla; pero \u00bfy si no? \u00bfHay quien de buena fe pueda creer que procura, con honradez, acertar el que asegura que no adoptar\u00eda medida alguna que mereciese el aplauso de sus adversarios y que no admite consejos? No, esto no es procurar acertar, sino empe\u00f1o de vengarse o de satisfacer no se sabe qu\u00e9 tenebrosos sentimientos. \u00a1Y a eso se le llama defender el r\u00e9gimen!<\/p>\n<p>Y d\u00e9jense de todos esos tan socorridos estribillos de \u201cbatalla a la Rep\u00fablica\u201d, \u201ccontra-revoluci\u00f3n\u201d, \u201cmonarquizantes\u201d y dem\u00e1s monsergas en que nada se estriba. C\u00farense de las alucinaciones de la man\u00eda persecutoria y del menoscabo mental de antoj\u00e1rseles que jam\u00e1s se ganar\u00e1 al r\u00e9gimen a los espa\u00f1oles todos. Que si la Rep\u00fablica haya de ser renaci\u00f3n de Espa\u00f1a lo ser\u00e1 como comunidad una y entera, sin divisi\u00f3n ni de clases, ni de confesiones, ni de profesiones, ni de castas, ni de or\u00edgenes, ni de ciudadan\u00edas. Divisi\u00f3n en derechos y en deberes, enti\u00e9ndase bien.<\/p>\n<p>\u00bfPol\u00edtica?, \u00bfrevoluci\u00f3n?, \u00bfrenovaci\u00f3n de Espa\u00f1a?, \u00bfestilo nuevo? No; todo eso no es sino desconcierto. Y luego el miedo a que las mismas garant\u00edas que se han visto, por bien parecer \u2014hipocres\u00eda\u2014, obligados a fijar, esas pobres garant\u00edas constitucionales, se pretenda hacer efectivas y a dificultarlo. Como si los ineludibles recursos y revisiones dependieran de un Tribunal que nace mancillado y moribundo, y no de unas elecciones populares que acaben con C\u00f3digo de papel. C\u00f3digo que no es da la Rep\u00fablica. Pues si C\u00e1novas del Castillo, autor de la Constituci\u00f3n mon\u00e1rquica de 1876, habl\u00f3 de constituci\u00f3n interna espa\u00f1ola, hay una forma republicana de \u00e9sta que no es la que a trompicones se fragu\u00f3 en la C\u00e1mara para encauzar la presunta revoluci\u00f3n que la ha hecho trizas. Ni su r\u00e9gimen es el \u00edntimo del pueblo espa\u00f1ol. Constituci\u00f3n esa tricolor \u2014morado de cardenales\u2014 hecha ya pelota de papel. Y gracias que la tan cacareada soberan\u00eda de las Cortes ni es la del pueblo ni la representa.<\/p>\n<p>Pronto habr\u00e1 que raspar, en bien de Espa\u00f1a una y entera, y de su r\u00e9gimen, las trazas del estilo nuevo, y no reformar, sino refundir su c\u00f3digo fundamental.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_395\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103174_2010067226\"><\/a><strong>En defensa del r\u00e9gimen<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_396\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491494\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d Les dijeron a los obreros, a los jornaleros, hace sesenta a\u00f1os los fundadores de la primera Internacional Obrera y qued\u00f3 con ello proclamada la lucha de clases.<\/p>\n<p>Primero, proletarios. \u00bfQu\u00e9 es eso de proletarios y en qu\u00e9 se distingue del llamado burgu\u00e9s? Hoy apenas hay quien lo sepa a ciencia cierta. Lo del proletariado es uno de tantos t\u00f3picos para cubrir el vac\u00edo ideal y mental: Es como lo de las clases. \u00bfQui\u00e9n las define y, sobre todo qui\u00e9nlas clasifica? \u00a1Y llaman pensar realidades a eso, a rumiar palabras sin sacarles el jugo!<\/p>\n<p>\u00bf Y los proletarios de todos los pa\u00edses, contra qui\u00e9n hablan de unirse? Porque los hombres no se unen sino los unos contra los otros. Pues contra los burgueses de todos los pa\u00edses, contra los capitalistas. Y luego todo aquello de la ley f\u00e9rrea del salario, y lo del ej\u00e9rcito de reserva del proletariado, y la concentraci\u00f3n de la propiedad cada vez en menos manos y&#8230; el resto de la mitolog\u00eda marxista. Mitolog\u00eda a la que, como a todas las mitolog\u00edas \u2014religiosas, pol\u00edticas, cient\u00edficas, est\u00e9ticas&#8230;\u2014 le ha llegado su crisis merced a la cr\u00edtica.<\/p>\n<p>En toda esa mitolog\u00eda no entraba por nada el sentimiento, y con el sentimiento el concepto de patria y de patriotismo. Para los proletarios m\u00edticos de la Internacional, no hab\u00eda de haber patria. Aunque una Internacional supone naciones, \u00e9stas no hab\u00edan de ser sino expresiones geogr\u00e1ficas. La naci\u00f3n, la patria, era una categor\u00eda burguesa, capital\u00edstica. El proletario de una naci\u00f3n cualquiera hab\u00eda de sentirse m\u00e1s solidario con el de otra naci\u00f3n que no con el burgu\u00e9s, su convecino, su pariente acaso, de su naci\u00f3n misma. La convivencia en espacio, en tierra, en solar, no hab\u00eda de significar gran cosa.<\/p>\n<p>Y llegaron las guerras entre naciones, a las veces disput\u00e1ndose mercados, y, sobre todo, lleg\u00f3 la gran guerra de 1914 \u00bfy qu\u00e9 ocurri\u00f3? Pues ocurri\u00f3 que los proletarios de Alemania se sintieron m\u00e1s solidarizados con los burgueses alemanes que con los proletarios franceses, y \u00e9stos m\u00e1s solidarizados con los burgueses de Francia que con los proletarios alemanes. \u00bfPor raz\u00f3n econ\u00f3mica? \u00bfPor intereses econ\u00f3micos? Sin duda, pero no s\u00f3lo por ello. Por eso, s\u00ed, pero no s\u00f3lo por eso. Sintieron que una gran naci\u00f3n es una gran empresa industrlal, agr\u00edcola, financiera, y que a patronos y obreros de ella les une un lazo mucho m\u00e1s fuerte que el que pueda unir a los patronos de las diversas naciones o a los obreros de ellas entre s\u00ed. Sintieron que la nacionalidad, que la ciudadan\u00eda es hist\u00f3ricamente m\u00e1s esencial que la clase, que entre dos alemanes, por ejemplo, patrono y obrero, hay m\u00e1s comunidad esencial que entre dos obreros, alem\u00e1n el uno y el otro franc\u00e9s, o entre dos patronos, alem\u00e1n y franc\u00e9s. El proteccionismo lo ped\u00edan unos y otros., patronos y obreros, \u00e9stos para su trabajo y aquellos para su capital.<\/p>\n<p>Esto en el aspecto estrictamente econ\u00f3mico, que en el otro, en el pol\u00edtico, en el social, en el sentimental, el mito internacionalista no ha podido sostenerse. De donde ha nacido el nacionalsocialismo, el socialismo nacionalista, tan socialismo como el internacionalista. Han llegado a sentir que la lucha de clases dentro de una misma naci\u00f3n debilita a \u00e9sta en su lucha econ\u00f3mica con otras naciones. Si aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, por caso, llegase a establecerse un comunismo agrario, las comunidades agr\u00edcolas no podr\u00edan competir con la producci\u00f3n extranjera. Y es, hay que referirlo, que una comunidad nacional, de convecinos, de ciudadanos, es m\u00e1s esencial y m\u00e1s natural que un sindicato de clases.<\/p>\n<p>Y aun dentro de una misma naci\u00f3n, cuando \u00e9sta no est\u00e1 bien unificada, bien nacionalizada, bien solidarizada, \u00bfno vemos caso algo an\u00e1logo? \u00bfQui\u00e9n no ha podido observar en regiones, en comarcas, en lugares, hasta en aldeas, la hostilidad del supuesto proletario ind\u00edgena contra el proletario forastero? \u00bfQu\u00e9 quiere decir en la mayor\u00eda de los casos, eso de esquirol? Y as\u00ed es como se han formado dentro de la clase obrera \u2014de la llamada clase obrera, que ni siempre es clase ni siempre obrera\u2014 diferentes subclases o categor\u00edas. En rigor clientelas. Y a los obreros cualificados, artesanos, hombres de oficio determinado, han venido a oponerse \u2014as\u00ed, a oponerse\u2014 los simples braceros, los sin oficio, muchas veces sin domicilio fijo, los condenados al paro.<\/p>\n<p>Y llega un momento en que todos tienen que sentir \u2014que es m\u00e1s a\u00fan que comprender\u2014 que lo que hay que organizar no es una de esas llamadas organizaciones de clase, sino la Naci\u00f3n misma, y que el proclamar que el proletariado ha de servir a la burgues\u00eda para destruirla es la mayor insensatez de la ignorancia pol\u00edtica. Por esas doctrinas \u2014si es que merecen tal nombre\u2014 de la pedanter\u00eda marxista se va a parar a otra burgues\u00eda, la del funcionarismo socialista de estado.<\/p>\n<p>Una naci\u00f3n es un verdadero sindicato natural de producci\u00f3n y de consumo, y tiene que cuidar de que las luchas de distribuci\u00f3n, de reparto de producto no empeoren la producci\u00f3n misma. \u00bfCabe locura mayor, pongamos por caso, de que los obreros den en restringir su rendimiento? Todo lo expuesto, que es de clavo pasado, que carece de originalidad, nos aclara un curioso fen\u00f3meno de mentalidad colectiva, y es el de que est\u00e9n despotricando contra los fajos y el fajismo precisamente los que los est\u00e1n trayendo.<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s de todo, \u00bfqu\u00e9 importa el mote que le pongan a uno todos esos sedicentes defensores de un r\u00e9gimen que no saben ni lo que es r\u00e9gimen ni lo que es defensa?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_397\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103176_2010067226\"><\/a><strong>Uni\u00f3n Nacional de Espa\u00f1oles, U. N. E.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_398\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491495\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Vendaval \u2014\u201cvent d&#8217;aval\u201d, viento de abajo o de tierra\u2014, vendaval de sa\u00f1a viene aterrando por campos y plazas los \u00e1nimos de los compuestos ciudadanos de la clase media, de los leg\u00edtimos republicanos. De toda esa locura, lo m\u00e1s razonado son los atracos. Hasta el que se le mate a uno para mejor poder robarle o para asegurar el robo tiene sentido, y no lo tiene el que se mate por eso que llaman ideas. El crimen de J\u00f3dar, degollar a un ni\u00f1o para que bebiendo su sangre se cure un salvaje, es caso de superstici\u00f3n inhumana, sanguinaria, pero no es de otra especie el intentar pegar fuego a una iglesia. Matar para matar el hambre se comprende; \u00bfpero da\u00f1ar por supersticiones religiosas o anti-religiosas? Y ello no es cosa de fieras, pues las fieras no odian. El lobo que devora a un cordero no le odia. Y no es f\u00e1cil vigilar estos estallidos de locura contra-natural. No son los que cometen esos delitos veteranos de la delincuencia, avezados a \u00e9sta, sino que son novicios, principiantes. Es un vendaval de locura. Toda inducci\u00f3n racional marra al querer juzgar a unos chiquillos que apedrean un escaparate de librer\u00eda porque se les dijo que en \u00e9l hay libros fajistas. Eso del santo y se\u00f1a de \u201cfascio\u201d es un deporte de salvajer\u00eda demental.<\/p>\n<p>Todo ello est\u00e1 haciendo reaccionar \u2014\u00a1gracias a Dios!\u2014 a los hombres de juicio sano, de sentido social y racional, a los que componen la tan asendereada y calumniada clase media, nervio y tu\u00e9tano de la patria. Esa pobre clase media, la de los modestos patronos, los tenderos, los artesanos, los obreros libres y no a jornal, los maestros de taller y sus compa\u00f1eros, todos los peque\u00f1os burgueses a quienes no se les clasifica entre los proletarios asalariados.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 mito \u00e9se de las clases y de su lucha! \u00bfD\u00f3nde acaba el burgu\u00e9s y empieza el proletario? Todo eso vino a nosotros de pa\u00edses fuertemente industrializados, de una econom\u00eda que est\u00e1 muy lejos de haber alcanzado Espa\u00f1a. Pudo traducirse, en cuanto a lengua, del alem\u00e1n \u2014o acaso de la traducci\u00f3n francesa\u2014 al espa\u00f1ol <em>Das Kapital<\/em> \u2014\u201cEl capital\u201d\u2014, de Karl Marx; pero no ha logrado traducirse su contenido ideol\u00f3gico o cient\u00edfico, y no ha logrado traducirse porque los fen\u00f3menos econ\u00f3mico-sociales que estudi\u00f3 Marx en su obra capital no guardan paridad con el proceso de la econom\u00eda de nuestra Espa\u00f1a. La lucha entre un capitalismo poderoso y una masa proletaria apenas si se ha dado en nuestra patria. Nuestra econom\u00eda continu\u00f3 durante mucho tiempo siendo casi medieval \u00bfY qu\u00e9 ha ocurrido? Pues que al querer traducir al espa\u00f1ol el contenido ideal del marxismo s\u00f3lo se obtuvo un verdadero fantasma.<\/p>\n<p>No sin un hondo sentido, cuando ocurri\u00f3 la escisi\u00f3n entre Marx y Bakunin, entre los socialistas ortodoxos y los anarquistas, los m\u00e1s de los representantes espa\u00f1oles de la masa obrera se fueron con Bakunin, con el anarquista ruso, porque las condiciones econ\u00f3micas de Espa\u00f1a se parec\u00edan m\u00e1s a las de la Rusia de entonces que a las de Alemania, y a\u00fan m\u00e1s Inglaterra, sobre cuyo estado econ\u00f3mico bas\u00f3 Marx sus estudios y sus profec\u00edas. Se fund\u00f3 la primera Internacional de trabajadores por Marx y Engels \u2014el d\u00eda mismo en que naci\u00f3 quien esto os cuenta\u2014 frente a otra verdadera Internacional: la del capitalismo industrial y financiero. Ambas Internacionales, sin sentido ni sentimiento de patria \u2014y ambas dominadas por elementos judaicos\u2014, no pod\u00edan tener adecuada representaci\u00f3n en nuestra Espa\u00f1a, donde las dos supuestas clases, la de los burgueses y la de los proletarios, eran profundamente nacionales. El patrono espa\u00f1ol y el obrero espa\u00f1ol eran espa\u00f1oles, nacionales, y sent\u00edan m\u00e1s la solidaridad nacional entre ellos que sus sendas solidaridades con capitalistas y con proletarios extranjeros. Y es que Espa\u00f1a era en su casi totalidad lo que llamamos clase media, peque\u00f1a clase media, peque\u00f1a burgues\u00eda, del campo o de la ciudad. El intercionalismo aqu\u00ed no fuem\u00e1s que una pedanter\u00eda. Harto le costaba a Espa\u00f1a defender su pobre industria a fuerza de derechos de aduanas, y ello tanto en bien de los fabricantes como de sus obreros.<\/p>\n<p>Ahora, al empezar los funcionarios de trabajo \u2014que no trabajadores\u2014 a querer implantar en Espa\u00f1a, con una pedanter\u00eda burocr\u00e1tica que pone espanto, procedimientos de la doctrina internacionalista, se encuentran frente al sentimiento nacional del verdadero pueblo trabajador espa\u00f1ol, que abarca patronos y obreros, burgueses y proletarios. No cabe traducir al espa\u00f1ol los acuerdos de esos Congresos internacionales, de una enrevesada escol\u00e1stica sociol\u00f3gica. Mayormente cuando los traductores apenas si conocen la realidad concreta espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Empieza \u2014\u00a1gracias a Dios!, lo repito\u2014 a cuajar un sentimiento colectivo nacional de los verdaderos trabajadores de toda clase, que comprenden que nada tienen que hacer aqu\u00ed ni el capitalismo ni el proletarismo, traducidos \u2014y mal traducidos\u2014 del socialismo internacionalista. Empieza a sentirse que si ha de salvarse la econom\u00eda nacional y con ella la sana convivencia, tiene que ser por m\u00e9todos de cooperaci\u00f3n. Empieza a sentirse que s\u00f3lo una Uni\u00f3n Nacional de Espa\u00f1oles \u2014industriales, comerciantes, empleados, obreros\u2014 puede sacarnos del atasco en que nos est\u00e1n metiendo los fan\u00e1ticos del mito de la lucha de clases.<\/p>\n<p>Mas lo que nos va a dar m\u00e1s quehacer es cortar ese vendaval de sa\u00f1a demente que viene arrasando todo contento de vivir por campos y por plazas; es curar esa locura de atracadores, incendiarios y furiosos de toda clase que est\u00e1n jugando a una revoluci\u00f3n de cine sonoro, pero con v\u00edctimas. \u00bfUni\u00f3n General de Trabajadores? No, sino Uni\u00f3n Nacional de Espa\u00f1oles.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_399\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103178_2010067226\"><\/a><strong>La revoluci\u00f3n de dentro<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_400\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491496\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Aun sin tener que acatar la concepci\u00f3n materialista \u2014o m\u00e1s bien determinista\u2014 de la historia, la de que son las cosas las que llevan a los hombres y no \u00e9stos a ellas, hay que rendirse al sentido hist\u00f3rico que nos ense\u00f1a c\u00f3mo la libertad pol\u00edtica se abre campo a pesar de los hombres. Y hoy que Espa\u00f1a, el alma colectiva espa\u00f1ola, busca su verdadera libertad, bueno es detenerse a considerar en qu\u00e9 paso estamos.<\/p>\n<p>La monarqu\u00eda se hundi\u00f3 en Espa\u00f1a por s\u00ed sola, sirvi\u00e9ndose de la dictadura. Pero fue, por otra parte, un ramalazo del hurac\u00e1n que arras\u00f3 otros tronos, los de Portugal, Grecia, Alemania, Austria, Turqu\u00eda&#8230; La monarqu\u00eda se hundi\u00f3 en Espa\u00f1a dejando vac\u00edos de autoridad, de legalidad, de tradici\u00f3n\u2026 Hab\u00eda que llenarlos. La rep\u00fablica empez\u00f3 siendo un vac\u00edo, apenas nada m\u00e1s que un nombre. El pueblo ingenuo que vot\u00f3 en aquellas inolvidables elecciones municipales del 12 de abril, que vot\u00f3 contra el r\u00e9gimen mon\u00e1rquico de la dictadura, no sab\u00eda que habr\u00eda de ser un r\u00e9gimen republicano. No hab\u00eda en general en Espa\u00f1a conciencia republicana. Mucho menos esa quisicosa que llaman fervor republicano o emoci\u00f3n republicana. El republicanismo espa\u00f1ol era algo puramente negativo. Y al erigirse el nuevo r\u00e9gimen el pueblo o no dijo nada o s\u00f3lo dijo: \u201cY esto, \u00bfqu\u00e9 es?\u201d<\/p>\n<p>Tres doctrinas, sin embargo, se presentaron a dar aliento de vida al nuevo r\u00e9gimen: el regionalismo o mejor federalismo, principalmente catal\u00e1n; el socialismo, y el jacobinismo laicista. Las tres caben, doctrinalmente, en una monarqu\u00eda. Ha habido en la historia \u2014y a\u00fan hay\u2014 monarqu\u00edas federales, monarqu\u00edas socialistas y monarqu\u00edas laicistas. Ninguna de esas doctrinas va ligada, por necesidad dial\u00e9ctica, al republicanismo. \u00c9ste se queda siendo una forma hist\u00f3rica vac\u00eda de contenido propio, sin nada que no quepa tambi\u00e9n en rigor, en una monarqu\u00eda democr\u00e1tica. Todo lo cual, siendo de clavo pasado, hay que pedir perd\u00f3n al lector de tener que record\u00e1rselo. Pero es que hay tantas cosas que de puro sabidas se olvidan&#8230;<\/p>\n<p>Procedi\u00f3se a forjar una Constituci\u00f3n republicana, la de una rep\u00fablica semi-federal \u2014federable\u2014, semi-socialista y semi-jacobina. Y entre tanto se hablaba de revoluci\u00f3n, de una revoluci\u00f3n que apenas hay quien sepa en qu\u00e9 consiste y los que menos lo saben, son los sedicentes revolucionarios. Mas la verdadera revoluci\u00f3n, la honda, la de la conciencia p\u00fablica, se iba y se va abriendo camino por m\u00e1s dentro de las capas que podr\u00edamos llamar pol\u00edticas de la poblaci\u00f3n espa\u00f1ola. La verdadera revoluci\u00f3n, el ascenso a la conciencia p\u00fablica ciudadana de los \u00edntimos anhelos del pueblo, esta revoluci\u00f3n se hace fuera de los partidos pol\u00edticos. Los programas de \u00e9stos, de los partidos pol\u00edticos organizados, con sus comit\u00e9s y sus congresos, no le dicen nada al pueblo. La llamada masa neutra empieza a hacerse, bajo el acicate revolucionario, una conciencia hist\u00f3rica. Que es pol\u00edtica, aunque no de partido alguna Una conciencia espa\u00f1ola. Y reviven viejas tradiciones.<\/p>\n<p>\u00bfRevoluci\u00f3n? La hay, indudablemente, pero en forma de lo que suele llamarse reacci\u00f3n. \u00bfContra el nuevo r\u00e9gimen? M\u00e1s bien para hacerlo de veras nuevo. La reacci\u00f3n \u2014y ciego ha de ser el que no la vea\u2014 va contra el semi-socialismo, contra el semi-federalismo y contra el semi-jacobinismo. Espa\u00f1a, la conciencia hist\u00f3rica espa\u00f1ola, al despertar, trata de recobrarse y unirse haciendo cesar la lucha llamada de clases, la lucha de intereses y sentimientos particulares \u2014regionales, comarcales, locales\u2014 y la lucha de confesiones. Y se presenta un caso que por designarlo con un t\u00e9rmino extranjero, y aun sin traducirlo, parece algo traducido tambi\u00e9n. Nos referimos al llamado fascismo. \u00a1Tab\u00fa, tab\u00fa! Ya est\u00e1 nombrado el Coco. El Coco y el comod\u00edn.<\/p>\n<p>Eso que los revolucionarios de mentirijillas, los semi-revolucionarios, llaman al fascismo, el fascio espa\u00f1ol, ni ellos saben lo que es ni lo saben los que a s\u00ed mismos, aqu\u00ed en Espa\u00f1a, se llaman fascistas. Ese fascismo que un Gobierno que parece entontecido persigue como si se tratara de una terrible organizaci\u00f3n clandestina y anti-republicana es algo tan pueril, tan inocente, tan rid\u00edculamente deportivo que da pena. Sus manifiestos, sus manifestaciones, las hojas que raparte, sus ejercicios lit\u00fargicos, dar\u00edan que re\u00edr si no diesen pena por el rebajamiento mental que delatan. No sabe uno de qu\u00e9 sorprenderse m\u00e1s, si de la tonter\u00eda de esos chiquillos deportistas que juegan al fajo, o de la tonter\u00eda gubernamental y polic\u00edaca que anda a su caza. Porque, se\u00f1or ministro, lo m\u00e1s desconsolador de este triste periodo de desconcierto es la estupidez \u2014tal es la palabra\u2014 con que procede el cuerpo de seguridad. No estamos seguros de la sanidad mental de ese cuerpo. Cuerpo sin alma.<\/p>\n<p>Pero, ah, es que bajo ese fascismo de tramoya, de opereta bufa, bajo esos desahogos de una mozalbeter\u00eda de cine sonoro, hay algo que est\u00e1 cobrando conciencia seria. Los presuntos fajistas \u2014los que se creen serlo y aquellos a quienes la tonter\u00eda gubernamental supone tales\u2014 no saben lo que el fajo llegue a ser, m\u00e1s que los republicanos del 12 de abril sab\u00edan lo que habr\u00eda de ser la rep\u00fablica de los \u201csemis\u201d. Tan inconcientes los unos como los otros.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfA d\u00f3nde vamos?\u201d \u2014suelen preguntarse los espa\u00f1oles que se inquietan de serlo. A donde nos lleve la historia. Que no es la pol\u00edtica de los partidos, si no la del pueblo. A donde nos lleve el Hado \u2014otros le llaman Providencia\u2014 que en la historia es ley de libertad. Para rehacerse Espa\u00f1a, para re-nacionalizarse, tiene que libertarse de una lucha de clases que no es de tales clases, de una lucha de comarcas que no sienten sino sus intereses particulares, de una lucha de confesiones que apenas si tienen conciencia de lo que confiesan. Y sobre todo para rehacerse Espa\u00f1a tiene que comprender que el pueblo se hace su historia por encima y por debajo de la pol\u00edtica de los partidos, de los concejales, diputados provinciales o a Cortes, gobernadores, directores generales, ministros y&#8230; toda la caterva.<\/p>\n<p>Hemos cre\u00eddo deber exponer todo esto por la alarma que nos produce ver que a la tonter\u00eda de los deportistas del semi-fascismo responde la tonter\u00eda gubernamental y polic\u00edaca dedicada a inventar rid\u00edculas conjuraciones. Y al exponerlo no hacemos obra de pol\u00edtico \u2014y menos de pol\u00edtico de partido \u00a1Dios nos libre de ello!\u2014 sino de contemplador de la historia. Hemos querido, lector, presentarte lo que descubrimos detr\u00e1s de esa semi-revoluci\u00f3n de semi-socialistas, semi-federalistas y semi-jacobinos. \u00bfQue a qu\u00e9 nos sumamos? A sentir la historia y a comprenderla y acatarla. Y por lo que al que esto te cuenta, lector, hace a esperar si en el hundimiento de tantas creencias consoladoras, de tantos santos enga\u00f1os avivadores, le queda la esperanza de que el alma de su alma perdure, aun sin conciencia, en el alma renacida de la Espa\u00f1a eterna.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_401\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103180_2010067226\"><\/a><strong>Deficiencia mental<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_402\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491497\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Estos d\u00edas nos viene interesando la alarma que produce en la Europa civilizada el desarrollo que est\u00e1 cobrando lo que llaman ya deficiencia, ya degeneraci\u00f3n mental. Es una grav\u00edsima crisis del esp\u00edritu p\u00fablico. Del esp\u00edritu decimos aunque la opini\u00f3n general \u2014sobre todo la de los t\u00e9cnicos especialistas\u2014 sea que las causas de tal crisis son de orden corporal o som\u00e1tico, causas patol\u00f3gicas de f\u00e1cil diagn\u00f3stico. Sin que se excluya, aunque acaso no se le d\u00e9 toda la importancia que merece, al efecto del choque en la conciencia p\u00fablica y popular de la tragedia de la gran guerra que estall\u00f3 en 1914 y de todas sus revoluciones concomitantes y consiguientes. La deficiencia mental, el rebajamiento de comprensi\u00f3n, que hoy en todo el mundo civilizado se observa, ha de ser debido en gran parte \u2014en su mayor parte, creemos\u2014 a la fatiga del esp\u00edritu colectivo que no ha podido ir al paso de los acontecimientos. El linaje humano no ha podido digerir la historia tr\u00e1gica, la tragedia hist\u00f3rica, de estos \u00faltimos veinte a\u00f1os. Se han producido hechos que la conciencia p\u00fablica no ha podido consumir y de aqu\u00ed un d\u00e9ficit mental que es tal vez la causa principal de esa mentada deficiencia mental que se observa sobre todo en la juventud. La cual no acierta a darse cuenta de la realidad hist\u00f3rica que tiene que vivir. Y as\u00ed que los mozos que cuentan hoy esa edad, los criados unos y los m\u00e1s mozos de ellos engendrados en este tr\u00e1gico per\u00edodo de pesadilla universal parecen tener una mentalidad de ni\u00f1os de cinco a\u00f1os. Los m\u00e1s brillantes, los m\u00e1s imaginativos, los m\u00e1s inspirados, se nos aparecen como casos de precocidad infantil, de esa monstruosidad de los ni\u00f1os precoces de cinco a siete a\u00f1os, que suelen ser casos de anormalidad.<\/p>\n<p>Algo parecido produjo el tremendo ramalazo que sacudi\u00f3 a Europa con las guerras napole\u00f3nicas, que no fueron si no el cumplimiento de la gran Revoluci\u00f3n francesa, la de la burgues\u00eda del siglo \u0425V\u0428. Los criados y engendrados durante aquella \u00e9pica tragedia de la historia universal humana fueron luego los rom\u00e1nticos. Rom\u00e1nticos en todos los \u00f3rdenes, literario, art\u00edstico, cient\u00edfico, religioso, pol\u00edtico, social&#8230; De all\u00ed sali\u00f3 el socialismo, el marxista y el otro. De all\u00ed brotaron todas las utop\u00edas sociales que dieron su floraci\u00f3n m\u00e1xima en 1848. De all\u00ed brot\u00f3 el m\u00e1s genuino y m\u00e1s generoso revolucionarismo, el de Mazzini, y de all\u00ed brot\u00f3 tambi\u00e9n la rom\u00e1ntica pedanter\u00eda cientificista \u2014que no quiere decir lo mismo que cient\u00edfica\u2014 de la llamada interpretaci\u00f3n materialista de la historia que culmin\u00f3 en la primera Internacional, de Marx y Engels, dos rom\u00e1nticos y dos utopistas. Tanto, por lo menos, como Proudhon o como Saint Simon. En el orden literario el producto acaso m\u00e1s genuino de aquella sacudida fue Stendhal y entre las ficciones de \u00e9ste aquel Juli\u00e1n Sorel de su novela <em>El rojo y el negro<\/em>. Juli\u00e1n Sorel es el s\u00edmbolo del romanticismo social napole\u00f3nico. \u00bfY era un degenerado? \u00bfEra acaso un deficiente mental?<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber anotado estos puntos pre\u00f1ados de significaci\u00f3n y de alcance hist\u00f3ricos vengamos a nuestra Espa\u00f1a de hoy. La otra, la de 1808, no escap\u00f3 al gran ramalazo de la Revoluci\u00f3n y del Imperio franceses. Nuestra guerra de la Independencia, seguida de nuestras guerras civiles, fueron su consecuencia. As\u00ed se hizo la Espa\u00f1a moderna. Y de esta otra \u00faltima sacudida, \u00bfhemos escapado? Ciertamente que no. Espa\u00f1a se ha visto cojida y arrastrada en el hurac\u00e1n que podr\u00edamos llamar socialista de la Gran Guerra de 1914 como se sinti\u00f3 cojida y arrastrada en el hurac\u00e1n rom\u00e1ntico napole\u00f3nico de 1808. Y esto aun antes, mucho antes, de 1914. Lo que simboliza nuestro 1898, el desastre colonial, el acto de Santiago de Cuba, es un prodroma de lo que estamos pasando.<\/p>\n<p>Aquella sacudida de 1898 produjo, entre otras cosas, lo que se ha llamado la generaci\u00f3n de entonces, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1, con caracteres destacados, la generaci\u00f3n de 1914, o la de 1921? \u00bfQu\u00e9 caracter\u00edstica, qu\u00e9 estilo, qu\u00e9 tono da a esta nuestra Espa\u00f1a de hoy, supuesta republicano-socialista, la mocedad actual, la de los que ahora cuentan al rededor de los veinte a\u00f1os? Al que esto escribe le hace esa mocedad la impresi\u00f3n de, lo mejor ni\u00f1os precoces, pero los m\u00e1s retrasados mentales, mozalbetes que no saben digerir la realidad hist\u00f3rica en que viven. La ignorancia hist\u00f3rica de esos chicos, de los chicos de las juventudes de partido, es abrumadora. No saben nada de lo que han hecho sus padres e hicieron sus abuelos. \u00bfY los t\u00f3picos revolucionarios de que se tupen? Vaciedad de vaciedades y todo vaciedad. Y dejando de lado, por supuesto, los que se alistan en tal o cual partido, para hacerse carrera pol\u00edtica, los aspirantes siquiera a concejales, los mozos de partido. De esto no hablamos.<\/p>\n<p>No nos referimos, claro est\u00e1, a esas otras violencias materiales, agresiones a pistola, incendios, motines, atracos, y todo lo dem\u00e1s porque mucho, acaso lo m\u00e1s, de esto procede de otra deficiencia mental, de verdadera degeneraci\u00f3n mental originada de causas morbosas f\u00e1cilmente diagnosticables. Y para cuya cura no estar\u00eda de m\u00e1s la esterilizaci\u00f3n que por ah\u00ed fuera se preconiza ahora. \u00bfPero c\u00f3mo se va a esterilizar a imaginaciones infantiles que toman palabras hueras por ideas llenas? \u00bfC\u00f3mo se va a curar a los que se embriagan con los t\u00e9rminos de revoluci\u00f3n, dictadura, fajo, tradici\u00f3n, sin tener concepto alguno maduro y asentado de lo que esos t\u00e9rminos puedan valer en realidad hist\u00f3rica?<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s de estas reflexiones, m\u00e1s bien program\u00e1ticas e indicativas, sobre la enfermedad que aqueja a nuestra mocedad, su dificultad \u2014en ciertos casos incapacidad\u2014 de darse cuenta de lo que est\u00e1 pasando, de cobrar conciencia del momento eterno que vivimos, despu\u00e9s de esto dejemos lugar para aclaraciones puntuales y casuales.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_403\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103182_2010067226\"><\/a><strong>Canto de arada<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_404\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491498\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Jam\u00e1s podr\u00e9 olvidarlo. Era a la caida de una de estas tardes de saz\u00f3n castellana. Un ga\u00f1\u00e1n, mano a la mancera del arado, iba por entre los surcos, detr\u00e1s de la pareja de bueyes, hacia la linde en que el cielo y la tierra se juntan. Una r\u00e1faga de luz solar poniente, no de incendio terrestre, iluminaba a los tres. El ga\u00f1\u00e1n, al hacer ensanchar el surco bin\u00e1ndolo, cantaba. Cantaba una \u201carada\u201d, con voz libre, voz de campo, sin m\u00e1s resonador ni altavoz que el cielo. Una \u201carada\u201d charruna, de aire lento y arrastrado, que surcaba hacia la puesta del sol. Araba cantando el ga\u00f1\u00e1n, cantaba arando, y canto y labranza se confund\u00edan en la obra. Era el ga\u00f1\u00e1n un obrero, no un simple y mero trabajador. Porque trabajo condice a la causa, a la causalidad y es noci\u00f3n de servidumbre mientras que obra condice al fin, a la finalidad, y es noci\u00f3n de libertad. (Aunque de esto, que aqu\u00ed queda acotado, m\u00e1s otra vez.) Y era la obra del ga\u00f1\u00e1n aquel, a su modo, una obra maestra. Preparaba al trigo su sepultura, su enterramiento, para resurrecci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora, recordando a favor de cierta lectura aqu\u00e9llo, escudri\u00f1o una vez m\u00e1s en esa ya famosa doctrina de la llamada interpretaci\u00f3n materialista \u2014mejor determinista, causalista, no finalista, no espiritualista\u2014 de la historia y en si se vive para sacar jornal o se saca jornal para vivir. Para vivir y cantar y hacer obra; para crear. Y en el campo para hacernos tierra, tierra de resurrecci\u00f3n comunal. \u00bfOir\u00edan la arada los finados y enterrados abuelos del ga\u00f1\u00e1n cantor, sus muertos seculares, la arada que era un requiebro a la madre tierra? Y aquel obrero, aquel labriego se re-creaba en su obra, en su labranza. No le empujaba a \u00e9l, que empujaba aguij\u00e1ndoles, a sus bueyes, resorte econ\u00f3mico, sino art\u00edstico, po\u00e9tico, religioso. Era un artesano de la tierra, un artista, no un siervo de la gleba. Y pensando en ello, so\u00f1\u00e1ndolo, pienso y sue\u00f1o en el artesano, en su arte y su artesan\u00eda, y en el obrero que ante todo se paga de su obra. Y por eso canta porque con el canto se cobra y se re-cobra del trabajo. Y si se me dijera que tambi\u00e9n se entonan \u2014s\u00f3lo que estos en coro y a grito pelado\u2014 himnos internacionales a la luz de incendios a mano airada, dir\u00e9 que en esos himnos la letra mata al esp\u00edritu. Y all\u00ed no suele haber bueyes sino m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>La lectura que me ha tra\u00eddo estos recuerdos de campo y de obra, es la de las doctrinas nacionales de Walter Darr\u00e9, ingeniero agr\u00f3nomo, actual ministro de agricultura del Imperio alem\u00e1n, ensalzador de la aldeaner\u00eda como fuerza vital de la raza n\u00f3rdica de la nueva nobleza de la sangre y del suelo, profeta de la primac\u00eda del campo y de la debelaci\u00f3n de las grandes ciudades industriales, la del capitalismo y las amasadas masas proletarias. Predica la aversi\u00f3n a todo lo comercial y el desprecio al enriquecimiento monetario. La t\u00e9cnica del lucro \u2014dice\u2014 ha cegado a los aldeanos; han vendido sus fincas y sus casas para enriquecerse m\u00e1s pronto y luego han perdido el dinero y se han hecho mendigos. \u201cEs aldeano \u2014dice Darr\u00e9\u2014 quien hereditariamente arraigado al suelo por su linaje, cultiva su tierra y considera su trabajo como un debr para con su linaje y su pueblo. Es explotador agr\u00edcola quien cultiva sn tierra sin estar hereditariamente arraigado al suelo y considera su trabajo como una tarea puramente econ\u00f3mica y remuneradora.\u201d Y pide una ley que permita a los que son verdaderamente aldeanos sobre su tierra o quieren llegar a serlo instituir su finca como bien aldeano hereditario, protegi\u00e9ndolo en adelante contra la divisi\u00f3n, contra el adeudamiento y contra los apetitos de logro de un propietario puramente explotador.<\/p>\n<p>Leyendo las doctrinas, m\u00e1s filos\u00f3ficas que econ\u00f3mcas, de Darr\u00e9, el ministro de Agricultura del Imperio nacional-socialista alem\u00e1n de hoy, y aun contando con todo lo que hay en ellas de generosa utop\u00eda basada en incre\u00edbles creencias seculares, he pensado en la diferencia que pueda haber entre asentar y arraigar labradores, entre asentamientos y arraigamientos. Y he pensado que el funcionario de trabajo, ingeniero de Estado \u2014es decir, de estad\u00edstica\u2014 puede llegar a ser un temible intermediario, sobre todo si tiene la cabeza llena de sociolog\u00eda determinista, de econom\u00eda causalista. Porque \u00bfes el Estado el que ha de marcar finalidad al pueblo o \u00e9ste al Estado? Y he vuelto a pensar en el retorno a la Edad Media a despecho de los que hablan de feudalismo sin saber lo que \u00e9ste fue.<\/p>\n<p>Uno de los secuaces de Darr\u00e9, Walter zur Ungnad, dice: \u201c\u00bfQu\u00e9 se har\u00e1n las ciudades? S\u00f3lo las aldeas y las villas subsistir\u00e1n. Se organizar\u00e1n en torno del mercado, colonizando los alrededores y distribuyendo las tierras a sus habitantes. Les har\u00e1n volver a ser burgueses agr\u00edcolas, que saquen su mantenimiento tanto de su trabajo en la villa como de su tierra.\u201d Ensue\u00f1os de arios de sv\u00e1stica aplanados por el industrialismo maquinal.<\/p>\n<p>Y de otro lado, en la anhelante Rusia, la industrializaci\u00f3n del campo, el amasamiento del mujic. Y aun quedan los que sue\u00f1an con una alimentaci\u00f3n qu\u00edmica, por p\u00edldoras sint\u00e9ticas. El otro d\u00eda me dec\u00eda uno que la humanidad, que va a termitera, se alimentar\u00e1, como los t\u00e9rmites, de madera. \u201cMejor de papel\u201d \u2014pens\u00e9\u2014. \u201cNos comeremos las bibliotecas y los archivos.\u201d Y entre tanto nos tupen el seso, nos le empapizan, con p\u00edldoras sint\u00e9ticas ideales, con t\u00f3picos sociol\u00f3gicos, puro serr\u00edn. Y no sabemos ya cantar. \u00bfQui\u00e9n ha o\u00eddo cantar a alondra enjaulada en ciudad?<\/p>\n<p>\u00a1Ay, aquella arada de ga\u00f1\u00e1n castellano, en tarde sazonada, que surcaba el aire como el arado surcaba la tierra y aquella r\u00e1faga de luz solar poniente que ilumin\u00f3 al obrero! Cayendo en meditar la lucha de hoy en el campo pens\u00e9 que lo que va a hacer m\u00e1s falta es, invirtiendo un antiguo consejo, resignaci\u00f3n en los ricos, en los se\u00f1ores, y caridad en los pobres, en los criados. \u00bfAunque pobres? \u00a1Pobres todos!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_405\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103184_2010067226\"><\/a><strong>Es para volverse loco<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_406\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491499\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Es para volverse loco el darse a cavilar si es que los m\u00e1s de nuestros pr\u00f3jimos no se est\u00e1n volviendo tales. \u00a1La cantidad de alucinados, la legi\u00f3n creciente de los que no comprenden la realidad hist\u00f3rica en que viven, sino como cosa de funci\u00f3n de magia, de tramoya! Por donde quierea ven, seg\u00fan sean unos u otros, jesuitas, masones, jud\u00edos, comunistas, fascistas\u2026 y por su parte los que deber\u00edan tener la cabeza fresca y sana, andan con eso de los sospechosos y los peligrosos. Y como si ello fue cosa de doctrinas y de predicaciones de las llamadas sociales. Y como el Gobierno debe repartir sus persecuciones, le es menester proceder contra los de un extremo para que los del otro no le acusen de parcialidad. Aunque para esto ha inventado el c\u00f3modo truco de que ambos extremos se entienden.<\/p>\n<p>\u00bfConspiraciones? Nunca hemos cre\u00eddo en la peligrosidad de ellas. Los que en conspiraciones se meten suelen ser unos pobres ilusos a los que explotan unos cuantos vivos \u2014no demasiados vivos\u2014 que van a sacarse unos cuartejos y a los que se arriman unos cuantos jovenzuelos, deportistas de la revoluci\u00f3n, aficionados a la tramoya. \u00bfQui\u00e9n ignora el rid\u00edculo proceso de todas las conspiraciones revolucionarias para derribar a la Monarqu\u00eda borb\u00f3nica, incluso las que acabaron en sangre? La Monarqu\u00eda no acab\u00f3 por ellas.<\/p>\n<p>La Monarqu\u00eda borb\u00f3nica, la de Alfonso XIII, la de la Dictadura de Primo de Rivera y sus sucesores, como, por la conciencia de sus culpas, se sent\u00eda impotente, huy\u00f3. Huy\u00f3 de miedo. Huy\u00f3 ante unas elecciones municipales que ni prepararon ni organizaron los conspiradores de la tan cacareada revoluci\u00f3n; huy\u00f3 ante unas elecciones en que el pueblo, harto de aquel desasosiego, busc\u00f3 un cambio. Acogi\u00f3 con cierto entusiasmo la huida de los que huyeron y con expectativa la entrada de los que los sustituyeron. \u201c\u00a1Veamos lo que venga!\u201d, se dijo. Pero los que salieron de la c\u00e1rcel para ocupar el Poder p\u00fablico no hab\u00edan tenido en la organizaci\u00f3n de aquellas elecciones del 12 de abril de 1931 m\u00e1s parte que cualesquiera otros ciudadanos adversarios de la Dictadura mon\u00e1rquica. Y esos mismos que ocuparon el Poder y que hab\u00edan andado en conjuras y conspiraciones saben mejor que nadie la futilidad e ineficacia de ellas; saben bien que no vienen por ese camino los cambios de reg\u00edmenes y de Gobiernos. \u00bfO es que los conspiradores contra la Monarqu\u00eda toman en serio los complots que descubren o que inventan? O que provocan. \u00bfEs que toman en serio esos juegos infantiles de unos deportistas formados en el cine? No, eso no puede ser.<\/p>\n<p>\u00bfQue se est\u00e1 formando una tormenta p\u00fablica encima de eso que llaman el r\u00e9gimen y no es tal r\u00e9gimen? Sin duda. La tormenta se forma encima y en contra de lo que llaman la revoluci\u00f3n. Y con ello apenas tiene nada que ver ni monarquismo, que escasamente hay, ni republicanismo, que tampoco le hay. Y si la Monarqu\u00eda; conciente de sus culpas, huy\u00f3 ante unas elecciones populares, no tendr\u00eda nada de extra\u00f1o que la flamante revoluci\u00f3n de izquierdas \u2014que no es Rep\u00fablica\u2014 huyera tambi\u00e9n ante otras elecciones, conciente de las tonter\u00edas que acumula. Por lo menos las teme. Y el miedo, que es lo que m\u00e1s enloquece y entontece, le hace cometer nuevas locuras y nuevas tonter\u00edas. Y ver por donde quiera fantasmas, trasgos, endriagos, encantadores y brujos.<\/p>\n<p>\u00bfNo hab\u00e9is o\u00eddo, lectores, c\u00f3mo muchos de esos alucinados por el miedo, atribuyen al dinero de un potentado de los negocios esas conspiraciones que se fingen? Cuando en pleno Parlamento se dijo por gobernantes que o la Rep\u00fablica acababa con un millonario o \u00e9ste acababa con la Rep\u00fablica, comprendimos el peligro que corr\u00eda un r\u00e9gimen entregado a perturbados mentales, de semejante cala\u00f1a. Perturbaci\u00f3n que aunque se d\u00e9 en hombres de cierto talento, acusa una cierta deficiencia mental. Y luego hemos podido ver que esos gobernantes alucinados por el miedo, los que de unas Cortes, tambi\u00e9n en su mayor\u00eda alucinadas, arrancaron aquella disparatada ley llamada de Defensa de la Rep\u00fablica, que esos gobernantes han ido acumulando torpezas sobre torpezas. Persiguiendo fantasmas y sin ver los peligros reales.<\/p>\n<p>Y que no invoquen a la Rep\u00fablica, porque \u00e9sta, la Rep\u00fablica, no es todav\u00eda nada en Espa\u00f1a. La Monarqu\u00eda, espiritualmente, dej\u00f3 de ser; la Rep\u00fablica todav\u00eda no ha sido. No tiene tradici\u00f3n a\u00fan. Y hay que hacerla. Y los oficiantes de este r\u00e9gimen todav\u00eda no nos han dicho lo que entienden por Rep\u00fablica. Cada vez que o\u00edmos decir: \u201c\u00a1Hay que gobernar en republicano!\u201d, nos decimos: \u201c\u00bfY qu\u00e9 es eso?\u201d Verdad es que tan socorrida frase \u2014t\u00f3pico huero\u2014 se suele esgrimir contra los sedicentes socialistas y como si \u00e9stos no se declararan tambi\u00e9n republicanos. Aunque a las veces digan \u00e9stos, los sedicentes socialistas, que si la Rep\u00fablica no les da lo que quieren se lo tomar\u00e1n de otro modo y aun estableciendo la dictadura del proletariado. Lo que no pasa, claro, de otro t\u00f3pico de muchachos deportistas del revolucionarismo y no pocos de ellos tan deficientes mentalmente como los que declaraban que si no se acaba con un hombre, este hombre acaba con el r\u00e9gimen de los declarantes.<\/p>\n<p>Es para volverse loco el pensar si lo estar\u00e1n todos esos que se creen llamados a hacer lo que llaman revoluci\u00f3n. \u00bfLocos? Pero hay dos clases de locuras, una por deficiencia y otras por excedencia mental.\u201dEl sue\u00f1o de la raz\u00f3n engendra monstruos\u201d, dijo Goya.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_407\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103186_2010067226\"><\/a><strong>Procesionalismo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_408\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491500\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Para purgarme el \u00e1nimo, echando fuera de \u00e9l durante el tiempo de la dieta el recuerdo de los hechos humanos, estuve hace poco releyendo a Enrique Fabre, el Homero de los insectos. Mas, \u00a1ay!, que con frecuencia el buen maestro provenzal se nos vuelve un Esopo o un Lafontaine, un fabulista. No hay remedio, el animal nos sirve de espejo, y la llamada historia natural se hace historia, f\u00e1bula.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a leer en Fabre las sugestivas p\u00e1ginas que dedica a las costumbres de la oruga procesionaria de los pinos, esas larvas que en procesi\u00f3n de larga fila, no m\u00e1s que de una en fondo, van siguiendo el rastro que en el suelo del \u00e1rbol y del bosque deja la procesi\u00f3n. Ese rastro debe de ser un programa. Y es curioso ver c\u00f3mo el paciente Fabre pudo comprobar que si a la oruga gui\u00f3n se le llega a colocar, en marcha circular, sobre el rastro de la \u00faltima de la procesi\u00f3n, \u00e9sta, la procesi\u00f3n, se hace circular, y all\u00e1 se est\u00e1 la tropa toda, la colectividad procesionaria, dando vueltas y m\u00e1s vueltas sin ir a parte alguna. Y es que en esas pobres orugas la procesi\u00f3n va por fuera. Nos resulta un animalito verdaderamente est\u00fapido. Y es que una oruga no tiene sexo, y la finalidad econ\u00f3mica de su vida es comer y no otra cosa. \u00a1Cu\u00e1n otra la de la mariposa que de ella surge! Y la mariposa no es procesionaria, sino que revolotea de un lado a otro, se acopla, se ba\u00f1a en luz y pasea la vida. La pasea, no la pasa.<\/p>\n<p>Y ahora, interrumpiendo un rato estos fantaseos sobre la oruga procesionaria, quiero recoger un juicio de Maeterlinck sobre la abeja, bicho colectivista \u2014y en cierto sentido, procesionario tambi\u00e9n\u2014, en comparaci\u00f3n con la individualista y hasta anarquista mosca. Sobre la abeja que se llama obrera, claro est\u00e1, la que hace miel y cera, la que fabrica los panales de la colmena. Y que tampoco tiene sexo. \u00c9ste se queda para los z\u00e1nganos y para la pobre reina. Dec\u00eda, pues, Maeterlinck que si se le mete a una abeja obrera, insexuada, en una botella en lugar oscuro y con su fondo \u2014cido, sin perd\u00f3n\u2014 hacia la luz de una abertura en el lugar, la abeja, discurriendo con l\u00f3gica, se dice: \u201cdonde est\u00e1 la luz est\u00e1 la salida\u201d, y sin convencerse de que el cristal del fondo es impenetrable, all\u00ed perece, mientras que una aturdida mosca se saldr\u00eda por la boca de la botella. Lo que, en contra de Maeterlinck, prueba la superioridad espiritual de la mosca, est\u00e9tica, individualista y sexuada, sobre la abeja l\u00f3gica, colectivista e insexuada. Paseando la vida se encuentra la salida, la libertad, y no aplicando la l\u00f3gica de construir panales. Que es una especie de sociolog\u00eda y de sociolog\u00eda procesionaria.<\/p>\n<p>Y volviendo al procesionarismo, conviene observar la conducta del \u201chomo sapiens\u201d \u2014b\u00edpedo implume o mam\u00edfero vertical\u2014 cuando quiere hacerse camino \u2014progreso le llaman\u2014 en procesi\u00f3n. Mas antes hay que explicar lo de lev\u00f3giros y dextr\u00f3giros. Porque es el caso que si a un hombre se le pone, vendado de ojos, en vasta llanada y se le manda que avance en l\u00ednea recta, uno se va inconscientemente hacia la izquierda y otro hacia la derecha, describiendo una amplia curva. De tal modo que si el espacio fuese suficiente, el dextr\u00f3giro o derechista describir\u00eda un c\u00edrculo acaso, en el sentido de la aguja del reloj, y el lev\u00f3giro o izquierdista, otro c\u00edrculo en el otro sentido. Total, \u00a1pata! Porque uno y otro, con la l\u00f3gica de la abeja embotellada y la de la oruga procesionaria, cumplir\u00edan verdaderas revoluciones orbitales y no saldr\u00edan de ellas. Su revoluci\u00f3n iba por fuera. Y es claro, no encontrar\u00edan la salida. \u00bfO es que creen los lev\u00f3giros y los dextr\u00f3giros, los izquierdistas y los derechistas, que el oscuro instinto que les lleva en uno u otro sentido \u2014total, \u00a1pata!\u2014 es l\u00f3gica, es sociologia? La de la abeja y la oruga insexuadas. Y en tanto la mosca, la que se pasea la vida \u2014se la pasa pase\u00e1ndola\u2014, se come la miel que la abeja obrera fabrica, aunque a las veces perezca presa de patas en esa miel. Pero es una muerte dulce.<\/p>\n<p>\u00bfY el z\u00e1ngano, el holgaz\u00e1n? Andaba hace unos a\u00f1os por tierras de Salamanca y de Palencia un pobre maestro de escuela, que, tras de triste desastre familiar, acab\u00f3 en mendigo alcoh\u00f3lico. Muri\u00f3 abrazado a una bota de vino. Era simp\u00e1tico y muy cort\u00e9s y hasta ceremonioso el pobre Venturita. Sol\u00eda pedir prestada una perra grande. Tuvo peque\u00f1as herencias y las derroch\u00f3 en pocos d\u00edas volviendo a pasear su miserable vida como mendigo vagabundo, andariego.<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n \u00edbase Venturita hacia Salamanca, carretera de Ledesma, y al acercarse a la ciudad entr\u00f3 en una tasca a darse combustible l\u00edquido. Bebi\u00f3, se ech\u00f3 su saco al hombro, despidi\u00f3se, sali\u00f3 a la carretera, vente\u00f3 el \u00e1mbito y en vez de tomar rumbo a Salamanca, lo tom\u00f3 hacia de donde hab\u00eda venido. \u201cPero, Venturita \u2014le dijo uno\u2014, has perdido el tino; ya ni conoces el camino; \u00bfno dec\u00edas que ibas a Salamanca?\u201d Y el miserable paseante de la vida le contest\u00f3: \u201c\u00bfPero no ves que en este tiempo ha cambiado el viento y que si fuese ahora hacia Salamanca me dar\u00eda de cara?\u201d Y el pobre Venturita, el mendigo del camino, se fue, viento en popa, por donde hab\u00eda venido. No s\u00e9 si, de vivir hoy, le coger\u00eda en sus mallas la ley de Vagos; pero s\u00e9 que \u00e9l gozaba de la triste libertad de los que pasan no, como los poderosos, por encima de la ley, sino, como los menesterosos, por debajo de ella. \u00bfLev\u00f3giro o dextr\u00f3giro, izquierdista o derechista, aquel pobre vagabundo de Dios? Su verdadera patria era el camino, por el que no iba a procesi\u00f3n. Venturita no tuvo programa. Su memoria descansa en paz en los que le conocimos y le socorrimos. No se empe\u00f1\u00f3 en atravesar el fondo infranqueable de la botella. Vivi\u00f3, bebi\u00f3, durmi\u00f3, so\u00f1\u00f3 y se muri\u00f3 al d\u00eda y al viento.<\/p>\n<p>\u00a1A cu\u00e1ntos les marca el viento su camino! Sobre todo a los que llevan la procesi\u00f3n por dentro. Y como esto resulta f\u00e1bula, el lector esperar\u00e1 la moraleja. Pero la moraleja no suele ser m\u00e1s que sociolog\u00eda. S\u00e1quela, pues, cada cual a su gusto.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_409\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103188_2010067226\"><\/a><strong>La Universidad hace veinte a\u00f1os<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_410\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491501\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>La vida universitaria hace veinte a\u00f1os en Espa\u00f1a era fundamental y esencialmente la misma que hace cincuenta y tres a\u00f1os, cuando el que esto escribe ingres\u00f3 en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Madrid, una vida cotidiana, sosegada, rutinaria si se quiere. La Universidad era una oficina de Estado, la de la administraci\u00f3n de la ense\u00f1anza llamada superior. Esas monsergas de la alta cultura han venido despu\u00e9s. La Universidad era una continuaci\u00f3n de la segunda ense\u00f1anza, del bachillerato, as\u00ed como \u00e9ste una continuaci\u00f3n, para uso de la burgues\u00eda peque\u00f1a y grande, de la primera. La Universidad era \u2014y sigue siendo\u2014 una f\u00e1brica de licenciados y doctores en las cinco Facultades universitarias con sus lit\u00fargicos colores.<\/p>\n<p>\u00bfLa Universidad como corporaci\u00f3n, como colegio, como colectividad ? Apenas s\u00ed exist\u00eda. Cada catedr\u00e1tico acud\u00eda a su oficina, a su c\u00e1tedra, y despachaba su lecci\u00f3n sin preocuparse mucho de lo que sus compa\u00f1eros de claustro hicieran. Reun\u00edanse s\u00f3lo para examinar y el d\u00eda de la apertura de curso, disfrazados con pompa, para o\u00edr trozos de un discurso que se repart\u00eda y del que, por lo general, no quedaba luego recuerdo alguno. O nos reun\u00edamos en claustro para chinchorrer\u00edas internas y cuando hab\u00eda que votar senador universitario, triste funci\u00f3n electoral que, en general, rebajaba a los claustros.<\/p>\n<p>\u00bfPero la labor \u00edntima docente no ya de la Universidad como corporaci\u00f3n, si no de los profesores, de los catedr\u00e1ticos mismos? Esto depend\u00eda, claro est\u00e1, del personal, y creo poder asegurar que no era inferior a la de cualquier otro cuerpo oficial del Estado. Los m\u00e1s cumpl\u00edan, seg\u00fan su leal saber y entender, su misi\u00f3n. Y la cumpl\u00edan sin m\u00e1s responsabilidad que la moral y de conciencia. No hab\u00eda inspecci\u00f3n alguna y dentro de su clase S. M. el Catedr\u00e1tico \u2014como le llam\u00e9 yo m\u00e1s de una vez\u2014 era due\u00f1o absoluto de explicar lo que le pluguiera o de no explicar nada. A algunos les exim\u00eda de tener que explicar el haber publicado alg\u00fan libro de texto, que sol\u00eda ser costoso, o algunos apuntes. Y cuenta que no me parece de por s\u00ed censurable el que un profesor recite o acaso lea un libro si el libro es bueno y lo sabe leer. La mayor parte de nuestros j\u00f3venes espa\u00f1oles no se enteran de algo si no lo oyen, no basta que lo lean. Un buen lector puede ser, sin m\u00e1s, un apreciable profesor. Claro est\u00e1 que hay adem\u00e1s aquellas disciplinas de lo que se llama car\u00e1cter pr\u00e1ctico, las de cl\u00ednica y laboratorio, las de ejercicios de traducci\u00f3n, etc., que exigen otra aplicaci\u00f3n docente.<\/p>\n<p>Como me propongo abstenerme, en lo posible, de dar nombres y de traer an\u00e9cdotas, no he de citar a profesores universitarios de entonces que hayan dejado nombre en la historia de la ciencia, de la filosof\u00eda, de la literatura o de la investigaci\u00f3n. Los m\u00e1s de los que lo han dejado no ha sido por su labor docente de c\u00e1tedra, sino por sus publicaciones, y hasta en m\u00e1s de un caso se ha formado el prejuicio de que como tales catedr\u00e1ticos eran adocenados. Otra cosa es que acabaran por cansarse de la c\u00e1tedra, como le ocurri\u00f3 a don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, de quien segu\u00ed dos cursos completos y saqu\u00e9 valiosos apuntes. Pero hay que ver lo que una c\u00e1tedra, con la monoton\u00eda de su regularidad, cansa, y c\u00f3mo la labor docente, envejeciendo el profesor mientras los disc\u00edpulos se renuevan en juventud \u2014\u201clos toros siempre seis a\u00f1os!\u201d dec\u00eda Lagartijo\u2014 mella la mente y el car\u00e1cter. Un maestro, de cualquier grado, se infantiliza con los a\u00f1os. Y los alumnos no siempre respetan la infantilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Quiero hacer constar lo que yo debo a maestros de la c\u00e1tedra que como no ejercieron otra actividad p\u00fablica, como no fueron escritores ni publicistas, no han dejado nombre alguno, pero supieron despertar vocaciones. He dicho alguna vez que la verdadera Universidad popular ha sido en Espa\u00f1a el caf\u00e9 y que entre nosotros abundan los autodidactos. Pero es que no pocas c\u00e1tedras eran, y en el m\u00e1s generoso sentido, como una tertulia de caf\u00e9 donde no pocos alumnos se descubrieron a s\u00ed mismos. Y me acuerdo de un hombre nobil\u00edsimo, de enorme inteligencia \u2014verdad, amigo Flores de Lemus\u2014, tertuliano de casino y de caf\u00e9, que apenas si hab\u00eda le\u00eddo un libro, lo sab\u00eda todo de o\u00eddo, \u2014estupendo conversador, no orador \u2014no pronunci\u00f3 un solo discurso y fue senador\u2014 de quien se dijo que ense\u00f1aba en c\u00e1tedra lo que no sab\u00eda y que aficion\u00f3 a no pocos al estudio. Fue un ejemplar magn\u00edfico de catedr\u00e1tico oscuro, como tal casi an\u00f3nimo, y lo recordar\u00e1n cuantos se acercaron a aquel coraz\u00f3n de maestro, que reposa en su Granada, y hombres as\u00ed los ha habido, gracias a Dios.<\/p>\n<p>Por entonces, todav\u00eda hace veinte a\u00f1os, la concepci\u00f3n general era la de que la Universidad serv\u00eda para dar a los futuros licenciados aquel m\u00ednimo de la enciclopedia facultativa que les permitiese abrirse una carrera. Empezaba a apuntar eso de que es, \u201cadem\u00e1s\u201d, un \u00f3rgano de alta cultura, o de Cultura con may\u00fascula y un centro de investigaci\u00f3n. Luego han venido los investigacionistas, que no siempre son investigadores y con ellos la plaga del especialismo sin universalidad. Aun no se exig\u00eda que el profesor tuviese que ser, como por fuerza, publicista.<\/p>\n<p>Lo cual ha tra\u00eddo, entre otros inconvenientes, el de que haya quienes se pongan a improvisar publicaciones no m\u00e1s que para que les sirvan de m\u00e9rito oficial en concursos y oposiciones.<\/p>\n<p>El nudo de aquella vida universitaria eran los ex\u00e1menes; en tomo a los ex\u00e1menes giraba la mala vida universitaria. Se denigraba a ciertas Universidades como coladeras, pero las ciudades universitarias se conmov\u00edan si algunos catedr\u00e1ticos pon\u00edan en peligro los intereses de las casas de hu\u00e9spedes, y luego hab\u00eda los padres de los alumnos y las academias particulares. Entre ellas la de los jesuitas de Deusto, y la de los agustinos de El Escorial. En torno a la llamada Universidad de Deusto, la de los jesuitas, empez\u00f3 a cuajar la campa\u00f1a en favor de la libertad de ense\u00f1anza, de que \u00e9sta no debe ser funci\u00f3n del Estado, campa\u00f1a que en tiempo, despu\u00e9s, de la Dictadura de Primo de Rivera provoc\u00f3 la agitaci\u00f3n estudiantil \u2014de que naci\u00f3 la Federaci\u00f3n Universitaria Escolar\u2014 en contra del prop\u00f3sito de conceder a esas Universidades libres la facultad de examinar y conferir grados. Aquella agitaci\u00f3n estudiantil fue una de las causas \u2014acaso la mayor\u2014 del derrumbe de la dictadura primo-riverana. Y la campa\u00f1a jesu\u00edtica en pro de la ense\u00f1anza libre ha sido la causa principal del suicidio en Espa\u00f1a de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas. El que esto escribe, que tuvo experiencia larga de c\u00f3mo ense\u00f1aban y de c\u00f3mo no ense\u00f1aban los de Deusto, que tiene formado concepto de la pedagog\u00eda jesu\u00edtica, no ha de exponerlo ahora aqu\u00ed. Eso s\u00ed, ha de repetir, pues lo ha dicho m\u00e1s de una vez, que estima injusta la disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda e injusta la prohibici\u00f3n de ense\u00f1ar a las \u00d3rdenes religiosas si sus miembros poseen los t\u00edtulos que el Estado exige, y se someten a la inspecci\u00f3n y vigilancia de \u00e9ste. Y ahora s\u00f3lo me compete afirmar que la ense\u00f1anza universitaria, con todos sus defectos, era en aquellos tiempos muy superior a la de esas otras instituciones libres. La industria pedag\u00f3gica particular, la de aquellas academias, no se preocupaba de eso que se llama cultura. Mas de esto no creo deber decir m\u00e1s en unas notas sobre la vida universitaria de hace veinte a\u00f1os para atr\u00e1s.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o me falta para jubilarme como catedr\u00e1tico universitario; hay por toda Espa\u00f1a desparramados alumnos que asistieron a mis clases en aquellos tiempos de obra docente y discente cotidiana, regular, oscura y todo lo que deseo es que esa mocedad que educamos nosotros, los de aquel tiempo, guarde de nuestra labor el recuerdo que yo guardo de los maestros que hace cincuenta a\u00f1os me ense\u00f1aron a estudiar, me despertaron curiosidades y aficiones en la Universidad espa\u00f1ola de Madrid de entonces. No es lo que ellos me ense\u00f1aron, sino lo que yo aprend\u00ed, excitado por sus ense\u00f1anzas y no pocas veces en contra de ellas, por m\u00ed mismo. Me ense\u00f1aron a leer, en el m\u00e1s noble y alto sentido de la lectura. Y ense\u00f1\u00e1ndome a leer me ense\u00f1aron a escribir. Lectores se llam\u00f3 en un tiempo a los catedr\u00e1ticos universitarios \u2014\u201clentes\u201d, leyentes, se les llama en Portugal\u2014, y sin maestros de esa lecci\u00f3n, de lectura, todo laboratorio de investigaci\u00f3n, en que se ense\u00f1e a leer en el llamado libro de la Naturaleza o de la Historia, ser\u00e1 bald\u00edo.<\/p>\n<p>No quiero entrar en lo que la pol\u00edtica, sobre todo en su m\u00e1s alto y noble sentido, debi\u00f3 a la intelectualidad universitaria. Profesores de Universidad hab\u00edan sido dos de los cuatro presidentes de la primera Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Ni tampoco quiero callar que despu\u00e9s de la llamada Restauraci\u00f3n hubo en general gran respeto a lo que se llama la libertad de la c\u00e1tedra. Y como sobre esto corren no pocas leyendas, espero en otra ocasi\u00f3n analizarlas.<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n, no creo que cuando se haga el proceso de instituciones y categor\u00edas sociales p\u00fablicas que han contribuido a la formaci\u00f3n de la actual civilizaci\u00f3n espa\u00f1ola, quede la obra de aquella modesta Universidad que tiraba a formar facultativos de profesiones liberales por debajo de la de las otras. Espero que as\u00ed lo reconozcan las mocedades de las generaciones futuras.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_411\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103190_2010067226\"><\/a><strong>Pa\u00eds, paisaje, paisanaje<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_412\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491503\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Esta parrilla&#8230; mejor, \u00a1esta mano tendida al mar poniente que es la tierra de Espa\u00f1a! Sus cinco dedos l\u00edquidos, \u00bfMi\u00f1o-pulgar? \u00bfDuero-\u00edndice? \u00bfTajo-el del coraz\u00f3n? Guadiana y Guadalquivir. Y la otra vuelta, la de Levante, Ebro, J\u00facar, Segura y el pu\u00f1o pirenaico y las costas c\u00e1ntabras. Y sobre ella, sobre esa mano, la palma azul de la mano de Dios, el cielo natural. Y la mano \u00bfpide u ofrece?<\/p>\n<p>\u00a1Y lo que es recorrerla! Cada vez que me traspongo de \u00c1vila a Madrid, del Adaja, cuenca del Duero, al Manzanares, cuenca del Tajo, al dar vista desde el alto del Le\u00f3n, moj\u00f3n de dos Castillas, a \u00e9sta, a la Nueva, y aparec\u00e9rseme como en niebla de tierra el paisaje s\u00fabeseme \u00e9ste al alma y se me hace alma, no estado de conciencia conforme a la conocida sentencia literaria. Alma y no esp\u00edritu, psique y no pneuma; alma animal, \u00e1nima. Como esas \u00e1nimas que seg\u00fan la mitolog\u00eda popular cat\u00f3lica, vagan, separadas de sus cuerpos, esperando en purgatorio la resurrecci\u00f3n de la carne. Siento que ese paisaje, que es a su vez alma, psique, \u00e1nima \u2014no esp\u00edritu\u2014 me coje el \u00e1nima como un d\u00eda esta tierra espa\u00f1ola, cuna y tumba, me recojer\u00e1 \u2014as\u00ed lo espero\u2014 con el \u00faltimo abrazo maternal de la muerte.<\/p>\n<p>No me ha sido dado otearla, en panorama cinematogr\u00e1fico, desde un avi\u00f3n pero s\u00ed columbrarla a partes, a regiones, desde sus cumbres. E imaginarla vi\u00e9ndola as\u00ed, con el \u00e1nima y con el \u00e1nimo. \u00a1Imaginar lo que se ve! Si el catecismo nos ense\u00f1\u00f3 qu\u00e9 es creer lo que no vimos, cabe decir que re-conocimiento, ciencia, es creer lo que vemos. E imaginar lo que vemos es arte, poes\u00eda. Tener fe en Espa\u00f1a y conocerla, pero tambi\u00e9n imaginarla. E imaginarla corporalmente, terrestremente. He procurado, sin ser quirom\u00e1ntico, a la gitana, leer en las rayas de esta tierra que un d\u00eda se cerrar\u00e1 sobre uno, apu\u00f1\u00e1ndolo, rastrear en la geograf\u00eda la historia.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed, aunque se me acuse de jugar con las palabras, y de discurrir imaginativamente con el lenguaje \u2014\u00bfy qu\u00e9 mejor?\u2014 he de decir que si la biograf\u00eda, la historia, se ilumina y aclara con la biolog\u00eda, con la naturaleza, as\u00ed tambi\u00e9n la geograf\u00eda se ilumina y aclara con la geolog\u00eda. Hay las l\u00edneas \u2014las rayas de la mano\u2014 y hay los colores. Hay nuestras tierras rojas, blancas y negras. El verdor es otra cosa y no de entra\u00f1a. Y hubo quienes al modo de lo que biolog\u00eda y geolog\u00eda son a biograf\u00eda y geograf\u00eda, inventaron junto a la cosmograf\u00eda, una cosmolog\u00eda. Mas dejemos esto.<\/p>\n<p>En esta mano, entre sus dedos, entre las rayas de su palma, vive una humanidad; a este paisaje le llena y le da sentido y sentimiento humanos, un paisanaje. Sue\u00f1an aqu\u00ed, sue\u00f1an la tierra en que viven y mueren, de que viven y de que mueren unos pobres hombres. Y lo que es m\u00e1s \u00edntimo, unos hombres pobres. Unos pobres hombres pobres. Y algunos de estos pobres hombres pobres no son capaces de imaginar la geograf\u00eda y la geolog\u00eda, la biograf\u00eda y la biolog\u00eda de la mano espa\u00f1ola. Y se les ha atiborrado el mag\u00edn, que no la imaginaci\u00f3n, con una sociolog\u00eda sin alma ni esp\u00edritu, sin fe, sin raz\u00f3n y sin arte. \u00a1Hay que ver la antropolog\u00eda, la etnograf\u00eda, la filolog\u00eda que se les empapiza a esas fr\u00edvolas juventudes de los nacionalismos regionales! \u00a1C\u00f3mo las est\u00e1n poniendo con los deportes folkl\u00f3ricos, los bailes dialectales y las liturgias orfe\u00f3nicas! \u00a1Qu\u00e9 paisanaje est\u00e1n haci\u00e9ndole al paisaje!<\/p>\n<p>Aunque&#8230; \u00bfpaisanaje? No, esos no ser\u00e1n nunca paisanos, hombres del pa\u00eds, del pago, de la patria que en el paisaje se revela y simboliza; no ser\u00e1n paisanos o si se quieren aldeanos. Y sin ser aldeano, paisano, no cabe llegar a ciudadano. El esp\u00edritu, el pneuma, el alma hist\u00f3rica no se hace sino sobre el \u00e1nima, la psique, el alma natural, geogr\u00e1fica y geol\u00f3gica si se quiere. Esos, los de la diferenciaci\u00f3n, suelen ser se\u00f1oritos de aldea, que no aldeanos, cuando no algo peor y es se\u00f1oritos rabaleros de gran urbe, rabaleros aunque vivan en el centro de la populosa aldea. Son los que han inventado lo del meteco, el maqueto, el forastero o sea el marrano. Ellos se creen, a su manera, arios. No verdaderos aldeanos, paisanos, hombres del pa\u00eds \u2014y del paisaje\u2014 no cabreros o Sanchos si no bachilleres Carrascos. En el fondo resentidos; resentidos por fracaso nativo.<\/p>\n<p>Les conozco a esos pobres diablos; les tuve que sufrir anta\u00f1o. Quer\u00edan convencerse de que eran una especie de arios, de una raza superior y aristocr\u00e1tica. Conoc\u00ed m\u00e1s de uno que en su falta de conocimiento de la lengua diferencial del pa\u00eds nativo estropeaban adrede la lengua integral del pa\u00eds hist\u00f3rico, de la patria com\u00fan, de esta mano que nos sustenta, entre Mediterr\u00e1neo, Atl\u00e1ntico y Cant\u00e1brico a todos los espa\u00f1oles. Su modo de querer afirmarse, m\u00e1s aun, de querer distinguirse era chapurrar la lengua que les hab\u00eda hecho el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>Y luego decir que se les oprime, que se les desprecia, que se les veja y falsificar la historia, y calumniar. Y dar gritos los que no pueden dar palabras.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPero es que usted les toma en serio?\u201d se me ha preguntado m\u00e1s de una vez. Ah, es que hay que tomar en serio a la farsa. Y a las cabriolas infantiles de los incapaces de sentir hist\u00f3ricamente el pa\u00eds. Todo lo que en el fondo termina en la guerra al meteco, al maqueto, al forastero, al inmigrante, al peregrino, termina en una especie no de ley, pero s\u00ed de costumbre de t\u00e9rminos comarcales o regionales. Cuesti\u00f3n de clientelas. Y como si fuera poco la supuesta lucha de unas supuestas clases, viene la de las flamantes naciones.<\/p>\n<p>\u00a1A donde he venido a parar desde la contemplaci\u00f3n, desde la imaginaci\u00f3n del paisaje y del pa\u00eds de esta mano de tierra que es Espa\u00f1a! Mano y lengua. Lengua de tierra en el extremo occidente de Eurasia, en vecindad del \u00c1frica. Mano que coji\u00f3 a Am\u00e9rica y lengua que le habl\u00f3 en su lengua. Y desde arriba otra mano le se\u00f1al\u00f3 su misi\u00f3n, su historia. Por encima de reg\u00edmenes.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_413\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103192_2010067226\"><\/a><strong>Devaneo de seso en vacaciones<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_414\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491504\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El comentador \u2014\u00a1presente!\u2014 se ha tomado vacaciones de testigo interno \u2014pero no \u00edntimo\u2014 de las Cortes. Y se ha puesto a devanarse los sesos para refrescarlos. Recuerda cuando all\u00ed, en la C\u00e1mara, se hablaba de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica. S\u00ed, aquel incurable profesor que se propon\u00eda escribir un libro \u2014claro que de texto\u2014 que se titulase: \u201cMetodolog\u00eda de la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica o sea Ante-introducci\u00f3n al estudio de la pedagog\u00eda\u201d. Que podr\u00eda ser demagog\u00eda \u2014y acent\u00faese en la i. La teor\u00eda es la legislaci\u00f3n y la pr\u00e1ctica es la gobernaci\u00f3n\u2026 digo, me parece&#8230; Y hay que ver esos ejercicios te\u00f3ricos legislativos con comisiones, subcomisiones, ponencias, votos particulares, enmiendas&#8230; Y sale&#8230; \u00a1la f\u00f3rmula! Es decir, se vota. Con quorum o sin \u00e9l. Que, aunque lo parezca, no tiene que ver con el coro, amigo m\u00edo. Y por cierto que eso le ha hecho a usted, aprendiendo parte de la declinaci\u00f3n del relativo latino, fijarse en que el \u201cquid\u201d del \u201cquorum\u201d est\u00e1 en el \u201ccum quibus\u201d \u2014el qu\u00e9 de los que en el con qu\u00e9. Y todo es relativo. Hasta la relatividad.<\/p>\n<p>Y volviendo en devaneo a la teor\u00eda, veamos aquello de: \u201cSi <em>n<\/em> n\u00famero de hombres abren un t\u00fanel de dos kil\u00f3metros en <em>m<\/em> tiempo, \u00bfcu\u00e1ntos hombres lo abrir\u00e1n en medio segundo?\u201d \u00a1Un problema matem\u00e1tico! Y las matem\u00e1ticas, como son puras, no fallan, pero los hombres \u00a1ay! Viene aqu\u00ed lo de los imponderables y las impurezas de la realidad. La verdadera inc\u00f3gnita es el hombre. Sobre todo en esos polinomios que son los partidos pol\u00edticos. Por lo cual no anduvo tan torpe aquel atolondrado alumno que al proponerle el profesor en un examen: \u201cVeamos, sup\u00f3ngase que un sastre compra siete varas de pa\u00f1o a&#8230;\u201d le interrumpi\u00f3 lanz\u00e1ndose, tiza en mano, al tablero y diciendo: \u201c\u00a1Sea <em>x<\/em> el sastre!\u201d S\u00ed, los hombres, sastres o no, son la x, la inc\u00f3gnita.<\/p>\n<p>En esa C\u00e1mara los hombres entramos, salimos, nos movemos como las abejas en una colmena. Para no hacer m\u00e1s que cera. Pero, la verdad, es que no hace todav\u00eda cinco a\u00f1os los m\u00e1s de los actuales diputados a Cortes \u00bfso\u00f1aban siquiera en serlo? \u00bfSobre todo los que no lo hab\u00edamos sido, ni pretendido serlo antes? Diputados sin verdadera vocaci\u00f3n de carrera, d\u00edgase lo que se quiera. \u00bfQue estos diputados de ida y vuelta, de va-y-ven le hayan tomado gusto a la cosa? Lo dudo. Me acuerdo de lo que acabo de leer en Paul Valery, mi buen amigo, y es que la pol\u00edtica es el arte de impedirle a uno meterse en lo que le toca. Los diputados, pues, entran y salen y algunos se van a ver a las misses populares \u2014m\u00e1s o menos proletarias\u2014 tostadas al sol de la playa madrile\u00f1a y vestidas con trajecitos de cuatro pesetas. Y esos diputados, \u00bfpiensan en la reelecci\u00f3n? Algunas veces se oye hablar con espanto izquierdista de las futuras elecciones. \u201c\u00a1Un salto en las tinieblas!\u201d, se dice y se repite el huero t\u00f3pico. \u00bfPero es que los pasos en el vac\u00edo son mejores que el salto en las tinieblas? \u00bfY toda esa labor te\u00f3rica legislativa, llena de equises, de inc\u00f3gnitas, no es pasos en el vac\u00edo? Sobre todo la de urgencia, la de plazo fijo; todo eso que dicen complementarlo. \u00a1Porque hay que cumplir los compromisos! Que por cierto, no han existido. Los ingenuos electores de aquellas elecciones no conoc\u00edan programa alguno. Y todos los sastres de la Constituci\u00f3n \u00e9ramos equises. Y algunos haches. Haches mudas.<\/p>\n<p>\u201cPero bueno, \u00bfqu\u00e9 hacemos aqu\u00ed?\u201d, le dec\u00eda una vez uno de los compa\u00f1eros, en los pasillos, a otro de su polinomio. Y \u00e9ste le contest\u00f3 solemne: \u201c\u00a1Estamos haciendo la Rep\u00fablica!\u201d Y este comentador \u2014\u00a1presente!\u2014 que asist\u00eda al di\u00e1logo como testigo interno \u2014y en calidad de monomio\u2014 no pudo menos que entrometerse y preguntar: \u201c\u00bfLa rep\u00fablica? \u00bfy qu\u00e9 es eso? \u00bfcon qu\u00e9 se respira?\u201d Mirada de asombro en los del polinomio. Porque es el problema que no se hab\u00edan planteado qu\u00e9 sea la rep\u00fablica. Eso s\u00ed \u201chay que gobernar en republicano\u201d y \u201ceso no es rep\u00fablica\u201d pero \u00e9sta, \u00bfla rep\u00fablica? Una x, una inc\u00f3gnita. A la derecha o la izquierda es igual.<\/p>\n<p>No conozco un republicano espa\u00f1ol que se haya planteado en serio el problema de en qu\u00e9 se diferencia sustantiva y no objetivamente, de una monarqu\u00eda una rep\u00fablica. Como tampoco en qu\u00e9 se diferencia del socialismo. Y no digamos nada de la puerilidad esa de derechas e izquierdas. Pura logomaquia. \u041e algo peor: filosof\u00eda inconciente.<\/p>\n<p>Este comentador, por su parte, se est\u00e1 devanando los sesos desde que vino \u00e9ste que llaman nuevo r\u00e9gimen \u2014y con \u00e9l el nuevo estilo\u2014 para dar en qu\u00e9 es lo que entienden por rep\u00fablica los que m\u00e1s la cimbelean y victorean, sobre todo los j\u00f3venes. Y no da con ello. Hace poco crey\u00f3 vislumbrarlo en una frase de un revolucionario de la gran Revoluci\u00f3n, la burguesa si se quiere, la de Francia en 1789; de un gran revolucionario, de Mirabeau. Cuando dijo: \u201cCuando hablo de Rep\u00fablica entiendo la cosa p\u00fablica que abarca todos los intereses\u201d \u2014\u201cqui embrasse tous les int\u00e9r\u00eats\u201d. \u00a1Qu\u00e9 claro me pareci\u00f3! Nada de lucha ni de clases, ni de comarcas, ni de confesiones. \u00a1Todos los intereses! \u00bfPero&#8230; no habr\u00e1 aqu\u00ed la ponzo\u00f1a del fajismo? \u00bfNo se ocultar\u00e1 en esa f\u00f3rmula el veneno de un nacionalismo no internacional? Y luego, leyendo el \u201cNew York\u201d de Paul Morand me encontr\u00e9 con este dicho de un hombre de Estado norte-americano: \u201cNuestro gobierno es y ha sido siempre una Rep\u00fablica; el peligro ser\u00eda que se hiciese una democracia.\u201d Y volv\u00ed a caer en confusiones. Y pens\u00e9 que en una asamblea democr\u00e1tica no hay modo de eliminar las inc\u00f3gnitas.<\/p>\n<p>Y ahora heme aqu\u00ed, en este devaneo de mi seso en vacaciones \u2014que no vacar\u00e1 mucho, pues le conozco\u2014 pensando que bien pod\u00eda el incurable profesor de marras escribir su \u201cMetodolog\u00eda de la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica o sea Ante-introducci\u00f3n al estudio de la&#8230;\u201d No de la pedagog\u00eda, sino de la demagog\u00eda (acento en la \u00ed). Le pondr\u00eda un pr\u00f3logo este comentador.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_415\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103194_2010067226\"><\/a><strong>Sobre un cura pistolero<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_416\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316633\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Entre el mont\u00f3n de sucesos y ocurrencias \u2014m\u00e1s o menos significativos y m\u00e1s o menos sangrientos\u2014 con que cada d\u00eda que pasa nos brinda la prensa diaria, logr\u00f3 detener la atenci\u00f3n de este comentador una noticia llegada de Cuenca el d\u00eda 24 de este agosto. Dec\u00edase en ella que en una aldea, cuyo nombre no hace ahora y aqu\u00ed al caso, se hallaban en la era unos trilladores cantando el himno nacional y se present\u00f3 el cura del pueblo, armado de pistola, maltrat\u00f3 a los cantores y le arranc\u00f3 las orejas a un muchacho de catorce a\u00f1os. \u201cDesprendimiento de los pabellones auriculares\u201d, dec\u00eda la noticia period\u00edstica. Que se instru\u00eda sumario y que el cura no era la primera vez que se pronunciaba p\u00fablicamente contra el r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Primero: que estaban cantando el himno nacional. Pero, \u00bfcu\u00e1l es el himno nacional? Porque himno nacional, nacional \u2014as\u00ed\u2014, no sabemos que le haya ni le haya habido en Espa\u00f1a. Oficial, puede ser&#8230; La Marcha Real no fue, ni pudo ser nunca, himno nacional del reino de Espa\u00f1a. Y no pudo serlo porque carec\u00eda de letra. Tanto que durante la Dictadura primo-riverana quisieron pon\u00e9rsela. Y no se le peg\u00f3. Un himno sin letra no puede llegar a ser nacional y menos popular. Otra cosa es una bandera que no necesita de empresa o leyenda. Y as\u00ed se hizo nacional la bandera roja y gualda, que no es \u2014hay que repetirlo\u2014 mon\u00e1rquica ni lo fue nunca. La tuvieron por nacional todos los espa\u00f1oles, mon\u00e1rquicos y republicanos. La bandera de la Casa de Borb\u00f3n era otra: la actual de la Rep\u00fablica Argentina. Y si no hubo entonces himno nacional tampoco hoy le hay, pese a la \u201cGaceta\u201d, si es que \u00e9sta ha declarado serlo alguno.<\/p>\n<p>\u00bfEl himno de Riego acaso? Pero el pueblo espa\u00f1ol ha olvidado la letra del himno de Riego, que ya nada nos dice. De seguro que los mozos trilliques de esa aldea conquense nos estar\u00edan entonando el \u201c\u00a1Soldados, la patria \/ nos llama a la lid! \/ \u00a1juremos por ella \/ vencer o morir!\u201d Y de seguro tambi\u00e9n que estar\u00edan cantando alg\u00fan \u201cTr\u00e1gala\u201d al cura belicoso o acaso la Internacional comunista, y no ese supuesto himno nacional que ha perdido la letra. Por lo dem\u00e1s, es indudable que la m\u00fasica por s\u00ed, el aire o tonada, tiene un valor emotivo y hasta conceptual. \u00bfY qu\u00e9 si se cantara letra del \u201cTantum ergo\u201d, del \u201cMiserere\u201d o del \u201cDies irae\u201d con m\u00fasica revolucionaria? O en sentido inverso.<\/p>\n<p>\u00a1El poder de la m\u00fasica! Tengo de tradici\u00f3n familiar un caso del poder de la m\u00fasica. Pronto har\u00e1 un siglo que se public\u00f3 la \u201cVida de Jes\u00fas\u201d, de David Federico Strauss, que tanto alarm\u00f3 y conmovi\u00f3 a las conciencias de los cat\u00f3licos. Era proverbial el \u201cImp\u00edo Strauss\u201d. Y a\u00f1os despu\u00e9s, yendo a confesarse una de mis t\u00edas, en Vergara, su pueblo natal, con un fraile exclaustrado, pregunt\u00f3le \u00e9ste si hab\u00eda alguna vez bailado \u2014baile de sal\u00f3n, se entiende\u2014, y al contestarle que s\u00ed, a\u00f1adi\u00f3: \u201c\u00bfValses?\u201d \u201cTambi\u00e9n valses\u201d. Y el buen fraile entonces: \u201c\u00bfDe Strauss?\u201d Porque entonces bailar un vals de Strauss era como ahora llevar los brazos al aire. (No creo deber a\u00f1adir que llamarse Strauss en Alemania es como aqu\u00ed llamarse G\u00f3mez.)<\/p>\n<p>Y pasando al cura ese que dice se ha pronunciado m\u00e1s de una vez p\u00fablicamente \u201ccontra el r\u00e9gimen\u201d \u2014otra expresi\u00f3n indefinida y hasta ambigua\u2014 no se nos ha informado c\u00f3mo le desprendi\u00f3 \u201clos pabellones auriculares\u201d al pobre trillique cantor del supuesto himno nacional. No ser\u00eda con la pistola. Y ello nos hace recordar que cuando el tropel de Judas fue a prender a Jes\u00fas, uno de los de la compa\u00f1\u00eda de \u00e9ste sac\u00f3 una espada y le cort\u00f3 una oreja a un siervo del Sumo Sacerdote. Y el Se\u00f1or le dijo lo de: \u201cVuelve tu espada a su lugar, porque todos los que tomen espada perecer\u00e1n a espada.\u201d Y esto deb\u00eda saberlo el cura de la pistola.<\/p>\n<p>Aprop\u00f3sito de la cual pistola voy a relatar otro caso tan sucedido como el del vals del imp\u00edo Strauss. Y es que a ra\u00edz de una famosa peregrinaci\u00f3n a Bego\u00f1a, en mi villa natal de Bilbao, peregrinaci\u00f3n que se convirti\u00f3 en una verdadera refriega entre unos y otros fan\u00e1ticos de ambos bandos, comentaban el caso unos curas en el gran p\u00f3rtico \u2014lo que se llama la Novena\u2014 de la bas\u00edlica bego\u00f1esa, y uno de ellos, el m\u00e1s evang\u00e9lico, se mostraba escandalizado de que alg\u00fan compa\u00f1ero de sacerdocio hubiese acudido a la procesi\u00f3n armado de rev\u00f3lver. \u201cNuestro Se\u00f1or Jesucristo \u2014dijo\u2014 no us\u00f3 nunca rev\u00f3lver.\u201d Y el cura pistolero, alzando las manos como cuando se va a bendecir, exclam\u00f3: \u201cPero hombre, \u00a1qu\u00e9 ignorante eres!, \u00bfpues no sabes que en tiempo de nuestro Se\u00f1or Jesucristo no se hab\u00eda inventado todav\u00eda el rev\u00f3lver?\u201d<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, el celo del cura pistolero conquense, del desorejador, disc\u00edpulo del de aquella compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas cuando \u00e9ste fue prendido por el beso de Judas, corre parejas con el celo revolucionario de todos esos degenerados mentales y cordiales que se dan a quemar altares de iglesias o a derribar cruces e im\u00e1genes de santos y santas. No es cosa, \u00a1claro est\u00e1!, de que a estos energ\u00famenos se les vaya a desorejar, pero no estar\u00eda de m\u00e1s que se les encerrase de por vida en un manicomio de incurables. Y tambi\u00e9n estos dementes \u2014pues no son otra cosa\u2014 se ponen fuera de s\u00ed cuando oyen ciertos himnos o ciertas jaculatorias puramente lit\u00fargicas. Suelen ser de los que se enfurecen cuando creen ver la que se les antoja bandera mon\u00e1rquica.<\/p>\n<p>Y ahora vamos a recordar algunas de las \u201cM\u00e1ximas para revolucionarios\u201d de Bernard Shaw. \u201cNo hagas a otros lo que quisieras que te hiciesen a ti, pues sus gustos pueden no ser los mismos.\u201d \u201cEl arte del gobierno es la organizaci\u00f3n de la idolatr\u00eda.\u201d \u201cEl populacho no puede entender la burocracia: s\u00f3lo puede adorar los \u00eddolos nacionales.\u201d \u201cEl que mata a un rey y el que muere por \u00e9l son igualmente id\u00f3latras.\u201d<\/p>\n<p>El acto del cura pistolero de la aldea de Cuenca es un acto mellizo del que se lanza a descalabrar a quien anda pregonando una de esas hojas que llaman fascistas. Que por supuesto el joven anti-fascista, ordinariamente de una dementalidad an\u00e1loga al del incendiario de iglesias y derribador de im\u00e1genes religiosas, maldito si sabe lo que es el fascio y lo que es el fascismo.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s y no ser\u00e1 la \u00faltima \u2014\u00a1que ha de serlo!\u2014 me creo obligado a decir que lo que m\u00e1s me apena, por nuestra Espa\u00f1a, es el giro que toman estas luchas que se dicen pol\u00edticas y sociales, es que de una parte y de otra, de la de unos fetichistas y de la de los otros, sus contrarios, acusa una pavorosa degeneraci\u00f3n mental en las llamadas juventudes. Podr\u00e1n desga\u00f1itar cualquier himno nacional o internacional, con letra o sin ella, \u00bfpero ideas? \u00a1Ni una! Ni clara ni oscura. Y no digamos nada de los curas pistoleros o de los que se escandalizan de que se bailen valses de Strauss o de que en un verano bochornoso como \u00e9ste entre una dama piadosa en un santuario, a visitarlo en veraneo, con los brazos al aire.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_417\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103196_2010067226\"><\/a><strong>Ensue\u00f1os de hast\u00edo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_418\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Ha sido en una de esas viejas ciudades castellanas, varadas en la alta historia, en la que \u00e9l ha vivido y a la que ha vivido largos y pre\u00f1ados a\u00f1os de vida. \u00a1Y qu\u00e9 se bienestaba en ella en sentir y dejar que se pasasen y se posasen las horas con recuerdos de siglos! Al volver all\u00e1, despu\u00e9s de una ausencia corporal, se fue vagando a respirar sus ensue\u00f1os intactos y se meti\u00f3 por una calleja antigua. Una de esas callejas sembradas de olvido y de silencio, en que asoma una rala y humilde yerba por entre las coyunturas de los chinarros, como para recordar el campo. Jam\u00e1s hab\u00eda entrado un auto, ni coche, ni carro por la calleja; alg\u00fan borrico con carga. En una rinconada, junto a un poyo, tomaba el sol un gato, y daba un aire dom\u00e9stico, casero, a la calleja. \u00bfQui\u00e9n ha visto, y menos acostado, un gato en una avenida de ciudad? Elevando la vista pudo ver, ce\u00f1ido por los aleros alabeados de las viejas casucas recogidas, un cacho de cielo enjuto y sano; rinc\u00f3n de cielo para colgar de \u00e9l ensue\u00f1os. Todo cerrado al mundo actual, ruidoso y pasajero. Al fondo de la calleja, un trozo de la vieja muralla. S\u00f3lo cruz\u00f3 un momento aquella soledad una gitana, de andares ondulantes e indolentes, que se le antoj\u00f3 algo as\u00ed como un vencejo peregrino, a los que el pueblo cree inmortales. No se sent\u00eda respirar; le sosegaba un recatado contento. Y era como si se abrazase al que fue en su mocedad madura, como si arrollase su conciencia de largos a\u00f1os. Aquella calleja era un cerrojo, un pasillo, de la casa ciudad, de lo que fue para \u00e9l casa.<\/p>\n<p>Y empez\u00f3 a sondar dentro del sue\u00f1o universal otro sue\u00f1o. Empez\u00f3 a respirar la historia. Pero la historia entera y verdadera, no la de las cr\u00f3nicas, sino la que abarca y funde tradiciones y documentos, leyendas y realidades, milagros y rutinas, recuerdos y esperanzas, fantas\u00edas e incre\u00edbles creencias fecundas, evangelios, mitolog\u00edas, supersticiones, ficciones y materialidades; tan reales Don Quijote y Hamlet, como Cervantes, Shakespeare, Cristo y Apolo, Ad\u00e1n y el antropopiteco. La historia entera y verdadera, sin criba, sin cr\u00edtica, la que se est\u00e1 rehaciendo de continuo. Se puso a so\u00f1ar, por caso, todos los Felipes Segundos que han venido viviendo desde que se fundi\u00f3 en el pudridero del Escorial, la sombra de sue\u00f1o que fue el primer Felipe Segundo.<\/p>\n<p>Se estuvo contemplando y considerando aquel poema \u2014que poema es\u2014, y parec\u00eda como si el tiempo se lo ordenase. Que es como en el otro sue\u00f1o, que en cort\u00edsimo espacio de tiempo se aprietan dilatados sucesos. Parec\u00eda el tiempo discurrir de espacito. Casi como parado. Y todas las figuras, todos los personajes eran contempor\u00e1neos entre s\u00ed. Y en aquel ensue\u00f1o sent\u00edase el hombre libre del m\u00e1s terrible enemigo de la humanidad, que es el aburrimiento. El aburrimiento \u2014aborrecimiento de la vida\u2014, el tedio, el hast\u00edo, la \u201cnoia\u201d, que se dice en italiano, pues dos italianos, Hugo F\u00f3scolo y Leopardi, filosofaron poetizando \u2014la m\u00e1s honda manera de filosofar\u2014 sobre ella. \u201cQue si la religi\u00f3n no fuese ni terror ni consuelo, sino s\u00f3lo ocupaci\u00f3n de nuestro coraz\u00f3n, ser\u00eda no menos necesaria, pues que el m\u00e1s fatal estado del hombre es el hast\u00edo (la noia).\u201d \u201cEl supremo motor de todos los pensamientos del hombre, de todos sus miembros es el hast\u00edo&#8230;, el que le hace buscar ocupaciones y deseos nuevos cuando le son satisfechos los que le rodean.\u201d As\u00ed F\u00f3scolo, que luego dice que en su tiempo \u2014paso del siglo XVIII al XIX\u2014 quisieron muchos hombres arrancar de ra\u00edz la religi\u00f3n, crey\u00e9ndola elemento de la tiran\u00eda y no de la naturaleza humana, y \u201cse les antoj\u00f3 que all\u00ed hubiese rep\u00fablica donde no hubiese religi\u00f3n\u201d. Y despu\u00e9s de F\u00f3scolo, Leopardi, en aquel su hermoso \u201cDi\u00e1logo de Crist\u00f3bal Col\u00f3n y de Pedro Guti\u00e9rrez\u201d, que le hac\u00eda decir a Col\u00f3n, camino de descubrir el Nuevo Mundo, esto: \u201cSi al presente t\u00fa y yo y todos nuestros compa\u00f1eros no estuvi\u00e9ramos sobre estas naves, en medio de esta mar, en esta soledad inc\u00f3gnita, en estado cuanto incierto y arriesgado se quiera, \u00bfen qu\u00e9 otra condici\u00f3n de vida nos encontrar\u00edamos? \u00bfEn qu\u00e9 estar\u00edamos ocupados? \u00bfDe qu\u00e9 modo pasar\u00edamos estos d\u00edas? \u00bfM\u00e1s alegremente, acaso? \u00bfO no estar\u00edamos m\u00e1s bien en alg\u00fan mayor trabajo o solicitud, o llenos de hast\u00edo (pieni di noia)?\u201d Y a\u00f1ade el Col\u00f3n de Leopardi: \u201cAunque no nos venga otro fruto de esta navegaci\u00f3n, me parece que sea provechos\u00edsima en cuanto por alg\u00fan tiempo nos tiene libres del hast\u00edo, nos hace cara la vida y de aprecio muchas cosas que otramente no tendr\u00edamos en consideraci\u00f3n.\u201d Y recordando estos dichos italianos que nuestro hombre bien conoc\u00eda, se libraba y purgaba del hast\u00edo, del tedio que le hab\u00eda invadido antes de haberse, refugiado en la calleja a contemplar desde ella la historia entera y verdadera.<\/p>\n<p>Sacudi\u00f3se de su ensue\u00f1o, se acord\u00f3 de la actualidad urgente \u2014que no es, no, el presente eterno\u2014, de su menester, de su obligaci\u00f3n o compromiso, y desliz\u00f3se despacito a la avenida en que la calleja desemboca. Y all\u00ed autobuses, autos, camiones, yentes y vinientes, hasta guardias de asalto y alguaciles. Y por extra\u00f1a manera volvi\u00f3 a arremeterle cierto hast\u00edo. Aquel cinemat\u00f3grafo callejero, m\u00e1s o menos sonoro, entre casas vistosas y mozas, pero maquilladas y llenas de afeites arquitect\u00f3nicos, aquello s\u00ed que era ilusi\u00f3n en el fondo vac\u00edo. No historia, sino una pesadilla espiritual que le quitaba el respiro, d\u00e1ndole la ansiosa expectativa de cada momento, el acceso so\u00f1oliento de eso que llaman revoluci\u00f3n, y haci\u00e9ndole de toda su contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica una plasta. Era el paso en el vac\u00edo, peor que el salto en las tinieblas. El suelo de la Historia se le hund\u00eda bajo los sentidos.<\/p>\n<p>Sinti\u00f3 el agobio hasta la congoja, que es tener que vivir de gacetillas, y cu\u00e1n fuera de la historia entera y verdadera yace la cr\u00f3nica de los diarios, comadrer\u00eda lo m\u00e1s de ella. \u201c\u00bfQu\u00e9 leyendas dejar\u00e1 esto? \u00bfQu\u00e9 mitos? \u00bfQu\u00e9 evangelios? \u00bfQu\u00e9 tradiciones?\u201d, se pregunt\u00f3. Y volvi\u00f3 la vista a la calleja, a ver si entre sus sombras \u2014anochec\u00eda ya\u2014 adivinaba, a lo lejos y alej\u00e1ndose, la sombra de su alma, perdida en la eternidad del pasado.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_419\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103198_2010067226\"><\/a><strong>Poncios y Panzas<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_420\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491507635\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En estos \u00faltimos d\u00edas en que por parte de diversos comentadores de la cosa p\u00fablica se ha tratado del surtido de gobemadores de que puede disponer el gobierno del nuevo r\u00e9gimen y de su nuevo estilo, me he encontrado releyendo nuestro Libro. Quiero decir el \u201cQuijote\u201d. Y cuando se discut\u00eda a algunos del surtido \u2014o equipo si se quiere\u2014 repasaba el relato cervantino de la carrera de Sancho Panza como gobernador de la \u00ednsula Barataria. Y aunque sea harto conocido de los m\u00e1s de nuestros lectores \u2014digo, me parece&#8230;\u2014 no estar\u00e1 de m\u00e1s refrescarles la memoria espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Recordemos cuando Teresa Panza, \u201cfuerte, tiesa, nervuda y avellanada\u201d, al saber por carta de la Duquesa, como si dij\u00e9ramos la Ministra, que a su marido se le hab\u00eda hecho gobernador, se puso a bailar ante el cura y Sans\u00f3n Carrasco, diciendo: \u201c\u00a1A fee que agora no hay pariente pobre! \u00a1Gobiernito tenemos! \u00a1No, si no t\u00f3mese conmigo la m\u00e1s pintada hidalga, que yo la pondr\u00e9 como nueva!\u201d Y como la Duquesa \u2014perd\u00f3n, la ex-Duquesa\u2014 dec\u00eda a la se\u00f1ora Teresa \u201cque con dificultad se halla un buen gobernador en el mundo,\u201d sali\u00f3 Sancho con tan buena fama del gobierno de su \u00ednsula que \u201chasta hoy se guardan en aquel lugar y se nombran las Constituciones del gran gobernador Sancho Panza\u201d, dice el Libro. De seguro que no se guardar\u00e1 tanto nuestra moza Constituci\u00f3n, que en cuanto a observarse\u2026 Y si aquellas Constituciones quedaron firmes aun salidas de la mollera sosa de un aldeano de quien su mujer \u2014la del \u201c\u00a1Gobiernito tenemos!\u201d\u2014 dec\u00eda que en el pueblo le ten\u00edan todos \u201cpor un porro, y que sacado de gobernar un hato de cabras no pueden imaginar para qu\u00e9 gobierno pueda ser bueno\u201d, debi\u00f3se ello a las instrucciones que le dio su se\u00f1or Don Quijote, entre las que sobresale aquella de: \u201cNo hagas muchas pragm\u00e1ticas; y si las hicieres, procura que sean buenas, y sobre todo, que se guarden y cumplan; que las pragm\u00e1ticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen&#8230;\u201d Que es lo de San Felipe de Neri de: \u201csi quieres que te obedezcan, manda poco.\u201d En lo que no anduvo acertado Don Quijote fue en soltarle un lat\u00edn a\u00f1adiendo: \u201cD\u00edgote este lat\u00edn porque me doy a entender que despu\u00e9s que eres gobernador lo habr\u00e1s aprendido.\u201d Si algunos gobernadores de nuestras \u00ednsulas hubiesen aprendido bien, no digo lat\u00edn, sino castellano, se habr\u00edan ahorrado algunas multas, de esas de defensa. Porque las ha habido que son una verg\u00fcenza para la mentalidad de los que las han impuesto. Y esto llega m\u00e1s arriba que a los gobernadores.<\/p>\n<p>Y ahora se nos ocurre aqu\u00ed una cosa y es c\u00f3mo siendo, o por lo menos debiendo ser tan conocida en Espa\u00f1a la gobernaci\u00f3n famosa de Sancho Panza, nunca se les ha llamado \u2014o motejado seg\u00fan los maliciosos\u2014 Panzas a los gobernadores y s\u00ed, en cambio, Poncios. Y la verdad, entre ser motejado de Poncio o de Panza, el escogimiento no es dudoso. Y no es que Poncio Pilatos, aunque letrado y buen latino \u2014y no menos ladino\u2014 no tuviese bastante de Sanchopancesco, que era socarr\u00f3n y suspicaz. Buena prueba es de ello cuando despu\u00e9s de haber preguntado al Cristo: \u201c\u00bfqu\u00e9 es la verdad?\u201d le volvi\u00f3 la espalda sin esperar respuesta y se lav\u00f3 las manos. Que Sancho se resisti\u00f3 a que le lavasen las barbas y Pilatos se lav\u00f3 las manos. Pilatos servia al C\u00e9sar, a quien hay que dar lo suyo, y cuando el populacho ped\u00eda sangre, tragedia, no contento con la farsa del \u201cEcce Homo\u201d, ced\u00eda al populacho encogi\u00e9ndose de hombros y despu\u00e9s de declarar que no encontraba culpa en aquel Hombre. Pero gobernar, dicen, es transigir y hay que echar carne a las fieras. Triste cosa ser\u00eda que por no saber transigir a tiempo con el populacho enfurecido, como hizo Poncio, se encontraran un d\u00eda los Panzas con que ten\u00edan que darse de zurriagazos para desencantar a la Rep\u00fablica, como tuvo que d\u00e1rselos Sancho para desencantar a Dulcinea del Toboso.<\/p>\n<p>Y dej\u00e1ndonos de estas comparaciones, que todas dicen que son odiosas, y de si este o aquel gobernador merece que le llamen Poncio o Panza \u2014o acaso Poncio Panza\u2014, el caso es que la dificultad que hallaba la ex-Duquesa seguir\u00e1 mientras se haya de acudir para nombrarlos a ciudadanos que vivan de su profesi\u00f3n y oficio y no quieran hacerlo de la pol\u00edtica, mientras haya que acudir a matriculados en partidos pol\u00edticos. El pol\u00edtico de carrera \u2014electorero ante todo\u2014 es la inevitable plaga de toda democracia y es muy preferible el bur\u00f3crata para ciertos cargos. Entre ellos el de gobernador.<\/p>\n<p>En aquellos tiempos del que algunos c\u00e1ndidos llaman ya antiguo r\u00e9gimen \u2014\u00a1vaya una idea de la antig\u00fcedad!\u2014 hab\u00eda dos equipos o surtidos de gobernadores \u2014algunos Poncios, pero muchos m\u00e1s Panzas\u2014 que por lo general s\u00f3lo se preocupaban de hacer el n\u00famero de a\u00f1os de servicio que les valiese para mejora de jubilaci\u00f3n, los dos equipos turnantes. Y los hab\u00eda avezados al oficio y al tanto de todas las maturrangas de \u00e9l.<\/p>\n<p>Se dec\u00eda que iban consignados al cacique, pero esto es menos grave que ir consignados a un cacicato colectivo, a un grupo de intrigantes y mandantes. Porque eso de que se haya acabado el caciquismo es una candidez tan grande como la de la antig\u00fcedad de que os dec\u00eda. El r\u00e9gimen aquel es viejo, pero \u00bfantiguo? \u00a1qu\u00e9 va&#8230;! Como tampoco joven es lo mismo que moderno. No hay que confundir las especies.<\/p>\n<p>El que esto os dice tuvo algo que ver con un Panza franc\u00e9s, con un prefecto \u2014y luego con un sub-prefecto\u2014 y pudo apreciar las ventajas de que un gobernador lo sea de carrera, un bur\u00f3crata al que no se le pide credo pol\u00edtico, y menos de partido, si no que se atenga a la ley. El cual tiene siempre presente que puede cambiar el Gobierno. Pero lo peor de todo es que en un Gobierno de mescolanza \u2014esto es, mestizo\u2014 haya partido que reh\u00fase dar gobernadores, lo cual es una forma de colaboraci\u00f3n desleal. Ni m\u00e1s ni menos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_421\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103200_2010067226\"><\/a><strong>Constituci\u00f3n y Rep\u00fablica<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_422\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491506\"><\/a><em>El Adelanto<\/em><em> (<\/em><em>Salamanca<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El pr\u00f3ximo pasado domingo d\u00eda 3 de septiembre, se celebr\u00f3 aqu\u00ed, en Salamanca, como en el resto de Espa\u00f1a, la elecci\u00f3n del vocal del Tribunal de Garant\u00edas Constitucionales. Tom\u00e9 parte, como concejal de hecho que soy del Concejo de la ciudad, en la elecci\u00f3n y vot\u00e9 la candidatura llamada de los agrarios. \u00bfQue por qu\u00e9? Pues bien sencillo. Eran tres las candidaturas, una de ellas la ministerial, y me decid\u00ed por aquella de las otras dos que cre\u00ed derrotar\u00eda m\u00e1s f\u00e1cilmente al Gobierno. O mejor, a la FIRPE, o a\u00fan mejor a la de la conjunci\u00f3n republicano socialista. Sab\u00eda lo qu significaba el voto, y que no se trataba de republicanismo ni antirrepublicanismo. La candidatura llamada agraria no ten\u00eda car\u00e1cter antirrepublicano o monarquizante, como han dado en decir los mentecatos.<\/p>\n<p>No se trataba, en efecto, de pronunciarse ni en favor ni en contra del r\u00e9gimen republicano, aunque s\u00ed en favor o en contra de lo que se da en llamar la revoluci\u00f3n. Por lo que a m\u00ed hace, trataba de pronunciarme con mi voto no contra la Rep\u00fablica \u2014\u00a1claro est\u00e1 que no!\u2014, pero s\u00ed, si es que no contra la Constituci\u00f3n, actualmente yacente \u2014qne no vigente\u2014, en favor de su revisi\u00f3n. Porque creo que si el Tribunal de Garant\u00edas Constitucionales cumple con su deber de justicia preparar\u00e1 la inevitable revisi\u00f3n de una Constituci\u00f3n y unas leves adyacentes en que vulneran los preceptos mismos que ella establece. Y no s\u00f3lo creo que puede y debe haber Rep\u00fablica con otra Constituci\u00f3n \u2014o con \u00e9sta, m\u00e1s bien que reformada, refundida\u2014, sino que si se persiste en mantener la Constituci\u00f3n tal y como sali\u00f3 de las Cortes, la Rep\u00fablica corre peligro.<\/p>\n<p>\u00bfQue es Tribunal de Garant\u00edas no deb\u00eda de tener car\u00e1cter pol\u00edtico? \u00bfQue no, eh? As\u00ed tiene que ser. Para nadie es un secreto que el Gobierno sedicente revolucionario ha venido a esto del Tribunal de Garant\u00edas a rega\u00f1adientes y tratando de escatimarle atribuciones. Le ten\u00eda y le tiene miedo. Sabe que ante un Tribunal as\u00ed, si tiene un sentido de justicia, no pueden prevalecer no ya s\u00f3lo acuerdos ministeriales evidentemente anticonstitucionales, y lo que es peor, arbitrarios, desp\u00f3ticos y conscientemente injustos, sino acuerdos parlamentarios, leyes votadas en Cortes tambi\u00e9n arbitrarias, desp\u00f3ticas y conscientemente injustas. \u00bfO es que hay argucia de despotismo que cuando la Constituci\u00f3n veda las confiscaciones pueda cohonestar las de los bienes de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas o de las fincas do la llamada grandeza? \u201cEs la revoluci\u00f3n\u201d, se me ha dicho cuando he arg\u00fcido esto. Muy bien, es la revoluci\u00f3n, pero no es la justicia ni es siquiera la legalidad constitucional.<\/p>\n<p>El error est\u00e1 \u2014y esto aunque se ha dicho y repetido conviene volver a decirlo y repetirlo una y otra y otra vez m\u00e1s\u2014 en haber querido hacer a un tiempo una revoluci\u00f3n y una Constituci\u00f3n que la encauce y la enfrene; el error ha estado en haber querido hacer una revoluci\u00f3n constitucional o una Constituci\u00f3n revolucionaria como si revolver sea construir. Y otro error, aun mayor, el de figurarse que el pueblo de las elecciones del 12 de abril y el que nos vot\u00f3 a los actuales diputados constituyentes nos ped\u00eda y esperaba de nosotros semejante revoluci\u00f3n. No, no, no y no. Y bien claro se est\u00e1 viendo.<\/p>\n<p>No, el pueblo espa\u00f1ol que vot\u00f3 la Rep\u00fablica \u2014o mejor que vot\u00f3 contra la Monarqu\u00eda y la Dictadura\u2014 no ped\u00eda semejante revoluci\u00f3n, aunque la pidiese una parte de \u00e9l. Y la menor, seg\u00fan se est\u00e1 viendo y se ver\u00e1 aun mejor en adelante. Y hay que dejarse de oquedades como esas de derechismo e izquierdismo, comodines para uso de molleras sosas. El pueblo, ni quer\u00eda esas confiscaciones ni ped\u00eda persecuciones ignominiosas y vengativas. Y aunque las hubiese pedido, que no las pidi\u00f3. Es algo que abruma a la conciencia de un miembro de Asamblea legislativa el o\u00edr c\u00f3mo se habla de la soberan\u00eda de las Cortes y como si un soberano tradicional o colectivo estuviese por encima no ya de la ley sino de la justicia. Nada me ha agobiado el \u00e1nimo y me lo ha entristecido tanto como el haber o\u00eddo una vez a un diputado constituyente decir, para justificar un voto que ten\u00eda conciencia de haber sido injusto, que lo dio porque le dio la gana. \u201c\u00a1He votado esta ley porque me ha dado la gana!\u201d Entrev\u00ed la sima revolucionaria. La gana, la sant\u00edsima gana, la terrible y castiza gana espa\u00f1ola. La republicana gana, que es exactamente lo mismo que la real gana. En el fondo, la Dictadura.<\/p>\n<p>Y no s\u00f3lo una Asamblea por delegaci\u00f3n soberana, sino el pueblo mismo que elige y nombra no debe sentir la gana por encima de la justicia. Podr\u00e1 haber, y sin duda ha habido, revoluciones justicieras; pero por lo com\u00fan, cuando para tratar de cohonestar algo se dice: \u201ces la revoluci\u00f3n\u201d, puede asegurarse que quien lo dice tiene conciencia de que aquello que busca cohonestar es algo injusto.<\/p>\n<p>No quiero distraerme en el examen de casos particulares \u2014y aun singulares\u2014; pero hemos estado viendo atropellos \u2014algunos que repugnan a toda conciencia honrada\u2014 para cohonestar los cuales se ha acudido a la necesidad de una defensa revolucionaria. Era el miedo a la verdad y el miedo a la verdadera justicia.<\/p>\n<p>El Tribunal ese de Garant\u00edas, no muy bien nacido, si ha de cumplir su cometido, que es el de preparar la revisi\u00f3n de la Constituci\u00f3n revolucionaria \u2014en lo que tenga de tal\u2014, tiene que borrar todo lo que ha hecho la gana republicana. Que al pueblo le ha ganado ya la desgana. Y no es ya cosa de conjunciones, sino de sentido de defensa nacional de la justicia para todos. Para todos.<\/p>\n<p>Y que no se venga con mandangas de fascismo, de dictadura o de lo que sea. Espa\u00f1a est\u00e1 entregada a la m\u00e1s lamentable anarqu\u00eda, a luchas de supuestas clases, a luchas de comarca, a luchas de confesiones. Y si ha de constituirse algo ha de ser sobre el sentimiento de justicia, que no es venganza ni represalia, y si ha de garantizarse lo constituido ha de ser sin hurtar nada al examen de la constitucionalidad.<\/p>\n<p>He aqu\u00ed por qu\u00e9 vot\u00e9 contra la candidatura ministerial, por entender que el Gobierno actual de la Rep\u00fablica trata de poner a salvo el necesario recurso de revisi\u00f3n de una Constituci\u00f3n que acaba con ella la Rep\u00fablica, o ella acaba con la Rep\u00fablica.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_423\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103202_2010067226\"><\/a><strong>Las Comunidades redivivas<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_424\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491507\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00bfPartidos pol\u00edticos? \u00bfPartidos? Qu\u00e9 bien dice el nombre, que suena a facci\u00f3n y suena a clientela. Y tan es as\u00ed que se buscan otras denominaciones con que disfrazarlos. Entre ellas la de uni\u00f3n, y luego cada una de estas uniones desune m\u00e1s a los pueblos; es lo que suele. La Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, por caso, acab\u00f3 en partido y partido personal o fulanista, aunque empez\u00f3 dici\u00e9ndose \u201cmatriz de partidos\u201d. Y suelen acabar en fulanistas todos, aun los presumidos de democr\u00e1ticos. Y as\u00ed es que no duran ni pueden durar. Y los que duran, peor, porque se endurecen; su duraci\u00f3n es dureza, y al cabo se ponen empedernidos y pilongos.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed que se evite esa denominaci\u00f3n. Comuni\u00f3n llamaban a su partido los tradicionalistas \u2014carlistas mientras vivi\u00f3 don Carlos de Borb\u00f3n y Este\u2014. Comuni\u00f3n sonaba, a la vez, a cosa religiosa. Y es que los partidos responden, por lo com\u00fan, a intereses accidentales y pasajeros y no a grandes intereses sustanciales y permanentes, econ\u00f3micos, sociales, regionales o espirituales. Y se da el caso de que se llamen apol\u00edticos los m\u00e1s pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Pero hay otro nombre que son\u00f3 y reson\u00f3 mucho hace unos siglos en Castilla, y es el de comunidad. Muy parecido al de comuni\u00f3n. Las Comunidades de Castilla. Y por otro lado las German\u00edas de Valencia. Que no fueron partidos.<\/p>\n<p>Las Comunidades de Castilla, movimiento popular y nacional, se alzaron contra el estatismo Imperial, internacional, de Carlos Primero de Espa\u00f1a, pero Quinto de Alemania; un Habsburgo que hab\u00eda de unir la suerte de nuestra naci\u00f3n a la del imperio germ\u00e1nico, llevando a nuestros abuelos a guerras por la hegemon\u00eda de la Casa de Austria en Europa. Y vino con un cortejo de flamencos, contra lo que se levantaron, sobre todo, las Comunidades. Que el destino futuro de Espa\u00f1a estuviese en la visi\u00f3n del emperador, en su imperialismo y en la Contra-Reforma es una cosa; pero el caso fue que no lo vieron ni entendieron as\u00ed los comuneros, que cre\u00edan que los intereses nacionales iban a ser sacrificados a intereses internacionales, la vida de la naci\u00f3n a la raz\u00f3n de Estado. Podr\u00e1 decirse que la pol\u00edtica del emperador era m\u00e1s ecum\u00e9nica, m\u00e1s universal, y la de los comuneros m\u00e1s aldeana; pero siempre queda el recurso de pensar que la de \u00e9stos, la de los comuneros, podr\u00eda haber llevado a otro universalismo.<\/p>\n<p>\u00bfY es que con el internacionalismo estatal de Carlos Quinto no tienen semejanza otros internacionalismos que han venido despu\u00e9s y que tratan de poner la naci\u00f3n a merced del Estado, y \u00e9ste, el Estado, al servicio de una clase social \u2014lo que se da en llamar as\u00ed: clase\u2014 y no de la naci\u00f3n toda? La pol\u00edtica de las Internacionales \u2014primera, segunda, tercera y las que haya y las que vayan saliendo seguida\u2014 suele ser una pol\u00edtica de Estado contra las naciones, contra los intereses genuinamente nacionales.<\/p>\n<p>Y por curioso caso del juego de las \u00edntimas contradicciones pol\u00edticas, por la dial\u00e9ctica de las antinomias, ocurre que la concepci\u00f3n pol\u00edtica internacionalista de clase, la que pone al supuesto proletariado sobre la patria, y aun contra ella, acaba en cantonalismo. Y la anarqu\u00eda. Los presuntos \u2014y presumidos\u2014 proletarios de un lugar, de una aldea, contra, los de otro lugar u otra aldea. La guerra al forastero, al meteco, al intruso, aunque sea de la misma clase.<\/p>\n<p>\u00bfPero es que esto de clases, en el sentido que adquiere en la erizada escol\u00e1stica marxista, cabe aplicarlo al campo, a la econom\u00eda agraria, sobre todo cuando \u00e9sta no se halla industrializada? Si no es ya f\u00e1cil determinar en el r\u00e9gimen de las grandes industrias d\u00f3nde acaba una clase y empieza otra y qui\u00e9n es burgu\u00e9s y qui\u00e9n proletario \u2014dos comodines de palabra\u2014, es no ya dificil\u00edsimo, sino casi imposible, determinarlo en el r\u00e9gimen agrario campesino.<\/p>\n<p>Por donde ha venido a suceder que al querer aplicar al r\u00e9gimen agron\u00f3mico nacional \u2014y de un campo pobre\u2014 las teor\u00edas \u2014por cierto muy mal aprendidas\u2014 de la erizada escol\u00e1stica marxista, y querer aplicarlas a medias y contradictoriamente, ha tenido que surgir como defensa el sentimiento nacional que surgi\u00f3 en Castilla contra el estatismo de Carlos Quinto, el de las Comunidades.<\/p>\n<p>Terratenientes \u2014grandes y chicos; la inmensa mayor\u00eda chicos o achicados\u2014, arrendatarios, colonos, aparceros, todos los que tienen algo propio, alguna propiedad privada que defender, se est\u00e1n uniendo contra los que, por colectivismo, llegar\u00edan a arruinar a la colectividad. Y a ellas se van uniendo \u2014bueno es que se sepa\u2014 labriegos, jornaleros sin propiedad privada alguna que sienten c\u00f3mo su inter\u00e9s, el de la seguridad de su jornal \u2014que es su propiedad\u2014, est\u00e1 m\u00e1s seguro con el r\u00e9gimen que combate esa escol\u00e1stica. Habiendo de tenerse en cuenta que ese movimiento es independiente de otras doctrinas de car\u00e1cter pol\u00edtico que busquen apoyarse en \u00e9l. Ni monarquismo o republicanismo, ni confesionalismo o lo que llaman laicismo tienen que ver, en rigor, con \u00e9l. Ni es de eso que dicen de derecha ni de izquierda.<\/p>\n<p>Grand\u00edsima locura querer asentar con pr\u00e9stamos del Estado a pobres labriegos sin capacidad t\u00e9cnica, desasentando a labradores, grandes y peque\u00f1os, que con sus propios recursos mantendr\u00edan a esos labriegos mucho mejor que se mantendr\u00e1n como siervos del Estado.<\/p>\n<p>He aqui el sentido de ese poderoso movimiento agrario nacional que est\u00e1 surgiendo en ambas Castillas y aun fuera de ella. Hab\u00eda un fondo de triste realidad en todo aquello de los latifundios, de los se\u00f1or\u00edos y de lo que llaman feudalismo los que no saben lo que \u00e9ste fue, pues no le hab\u00eda de haber. \u00a1Pero cu\u00e1nta leyenda sobre ese fondo! Se cargaba a codicia de los se\u00f1ores mucho que era avaricia natural de la tierra. Si se les dejara a los campesinos colectivistas, pronto el campo nacional quedar\u00eda convertido en un vasto p\u00e1ramo yermo.<\/p>\n<p>Y todo esto ha venido por querer aplicar el concepto escol\u00e1stico internacionalista de clase a una econom\u00eda agraria que en rigor no lo tolera. Los siervos de la gleba de Estado ser\u00edan los peores siervos.<\/p>\n<p>Baste por hoy con estas consideraciones acerca del movimiento de defensa de la riqueza nacional \u2014\u00a1bien menguada!\u2014 que las redivivas Comunidades representan.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_425\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23271_302276486\"><\/a><strong>Pol\u00edtica y literatura<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_426\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316320\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Surge a las veces (de cuando en cuando) en la prensa diaria \u2014pol\u00edtica y literaria a veces (alternativamente) y aun a la vez (simult\u00e1neamente)\u2014 el tema de la literatura y la pol\u00edtica en sus relaciones mutuas. O m\u00e1s bien, el de si el hombre de letras haya de meterse a pol\u00edtico o el pol\u00edtico a literato. Pero \u00bfqui\u00e9n define y deslinda los campos? Hay pol\u00edtica literaria y hay literatura pol\u00edtica. Y suelen confundirse. Que pensar la acci\u00f3n \u2014y pensar es expresar\u2014 y actuar el pensamiento son dos caras de una misma obra. \u201cEl Pr\u00edncipe\u201d de Maquiavelo, \u00bfes pol\u00edtica o literatura? Lo malo es que no suele haber un concepto mejor: una expresi\u00f3n clara ni de lo que sea pol\u00edtica ni de lo que sea literatura.<\/p>\n<p>Uno de estos d\u00edas se ha recordado en nuestra prensa, a este motivo, a Disraeli pol\u00edtico y literato en uno y a la vez y no s\u00f3lo a veces. Cabe recordar a Chateaubriand, a Lamartine y hasta a nuestro C\u00e1novas del Castillo. \u00bfY qui\u00e9n nos dice que tal a cual pol\u00edtico o estadista autor de Memorias con que pasar a la historia no cumpli\u00f3 su obra pol\u00edtica como obra literaria, no represent\u00f3 \u2014autor y actor a la vez\u2014 su drama para contarlo? Caso terrible el de aquel pobre Amiel, el hombre del diario, que vivi\u00f3, sinti\u00f3, so\u00f1\u00f3, sufri\u00f3 y se deshizo para alimentar su Diario \u00edntimo y fue esclavo de \u00e9l. Cada d\u00eda, \u201c\u00bfqu\u00e9 har\u00e9 o pensar\u00e9 hoy que pueda pasar al Diario?\u201d Pero \u00bfqui\u00e9n nos dice que tal pol\u00edtico o estadista autor de Memorias no las estuvo preparando de antemano mediante su obra p\u00fablica?&#8230; \u00bfQue tal medida legislativa que impuso no se debi\u00f3 a colocar tal discurso literario que como tal discurso pasara a una antolog\u00eda? Hay un g\u00e9nero que en literatura se llama de ensayo, y no pocos procedimientos gubernativos no suelen pasar de ensayos en el mismo sentido que los literarios. Ni puede ser de otra manera.<\/p>\n<p>\u00bfAcci\u00f3n? Las m\u00e1s de las veces lo que se suele llamar as\u00ed, acci\u00f3n, no es m\u00e1s que palabras. Recu\u00e9rdese del Evangelio lo de aquel centuri\u00f3n, hombre de obediencia y de mando, que no le pidi\u00f3 al Cristo m\u00e1s que una palabra. Las leyes no son m\u00e1s que palabras escritas. Y para interpretarlas, lo primero gram\u00e1tica.<\/p>\n<p>La propaganda pol\u00edtica, \u00bfqu\u00e9 es sino oratoria, o sea literatura hablada? Parlamento viene de parlar. Nuestra actual Constituci\u00f3n \u2014a la que tantas veces la he motejado de Constituci\u00f3n de papel\u2014 a menudo se rebaja a literatura en el peor sentido que se da a este tan de ordinario mal comprendido t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>Con la literatura se hace pol\u00edtica, pero, a la vez, con la pol\u00edtica se hace literatura, se hace leyenda, se hace cultura, se hace ensue\u00f1o, se hace historia. Historia en el sentido no de lo que pasa, sino de lo que los hombres sue\u00f1an que ha pasado y es lo mismo. Y es indudable que en pol\u00edtica la eficacia estriba, m\u00e1s que en la mentalidad de lo que se dice o declara, en la espiritualidad del modo de decirlo, en el estilo. Y por esto ha podido hablarse de nuevo estilo, que es concepci\u00f3n literaria.<\/p>\n<p>\u00a1Nuevo estilo! No el \u201cdolce stil nuovo\u201d del Dante, que este reciente no ha sido dulce, sino tan amargo que ha malenconiado a no pocos. Y el estilo no dice propiamente a los conceptos, sino a su expresi\u00f3n; no a las ideas, sino a las expresiones; no a la materia, sino al esp\u00edritu; no a la l\u00f3gica, sino a la ret\u00f3rica.<\/p>\n<p>\u00bfRet\u00f3rica? \u00a1Y cu\u00e1nto se la ha calumniado! Ret\u00f3rica deriva de retor, que equivale a orador. Y la oratoria ha hecho la pol\u00edtica. Un discurso vale por muchos motines. Y la m\u00e1s honda labor pol\u00edtica suele ser precisar expresiones. Y de aqu\u00ed que los oradores, al hacer pol\u00edtica, hagan y rehagan lengua m\u00e1s qu\u00e9 los hombres no m\u00e1s que de letras, que los meros literatos. Habida cuenta de que hay muchos escritores \u2014en Espa\u00f1a los m\u00e1s castizos\u2014 que no son sino oradores por escrito.<\/p>\n<p>Leyendo hace poco el \u201cDiscurso sobre el texto de la Divina Comedia del Dante\u201d, de Ugo F\u00f3scolo, me encontr\u00e9 con un pasaje que me retuvo la atenci\u00f3n y es aquel en que dice: \u201cLas lenguas, donde hay naci\u00f3n, son patrimonio p\u00fablico administrado por los elocuentes, y donde no la hay se quedan en patrimonio de literatos; y los autores de libros escriben s\u00f3lo para autores de libros.\u201d Esto lo dec\u00eda F\u00f3scolo para la Italia de hace m\u00e1s de un siglo, pero \u00a1cu\u00e1nta aplicaci\u00f3n no tiene a nuestra Espa\u00f1a de hoy, donde los meros literatos cambian sus libros y quedan los elocuentes, los oradores \u2014de palabra o por escrito\u2014, para administrar el mayor y m\u00e1s puro y m\u00e1s espiritual patrimonio p\u00fablico de la naci\u00f3n! Y luego el mero hombre de letras, o mejor: el hombre de meras letras, se queja de que la pol\u00edtica da\u00f1a a su oficio.<\/p>\n<p>Los pol\u00edticos, cuando a la par son literatos, en el m\u00e1s alto sentido de este apelativo, y los literatos cuando a la vez se sienten pol\u00edticos, son los que hacen la historia viva, esto es: so\u00f1ada. \u00bfY qu\u00e9 son sino sue\u00f1os todo eso de las luchas de clases, de comarcas, de confesiones o de lo que sea? Y al decir \u201cde lo que sea\u201d me refiero a otra lucha que va a hacerse pol\u00edtica y es la lucha de sexos. Ya C\u00e1novas del Castillo, literato pol\u00edtico que habr\u00eda dado toda su fama de gobernante por la fama de literato de su t\u00edo don Seraf\u00edn Est\u00e9banez Calder\u00f3n (El Solitario) \u2014y as\u00ed lo declar\u00f3 en un libro\u2014, en un art\u00edculo, a ratos humor\u00edstico, que sobre el mes de abril public\u00f3 en un almanaque de \u201cLa Ilustraci\u00f3n Espa\u00f1ola y Americana\u201d se refiri\u00f3 a \u201clos contrapuestos sexos que mancomunadamente detentamos el planeta\u201d. \u00a1Y que no hay hoy en Espa\u00f1a pocos pol\u00edticos que temen para las pr\u00f3ximas elecciones generales a Cortes la lucha de los contrapuestos sexos que mancomunadamente detentamos la naci\u00f3n! \u00a1Contrapuestos!<\/p>\n<p>Y de todo este descosido \u2014aunque no deshilvanado\u2014 ensayo, pol\u00edtico y literario a la vez, quiero que se deduzca que hacer pol\u00edtica, cuando \u00e9sta es algo m\u00e1s noble, m\u00e1s espiritual y m\u00e1s hondo que administraci\u00f3n y manejo de partidos, es hacer literatura y que hacer literatura cuando es algo m\u00e1s noble, m\u00e1s espiritual y m\u00e1s hondo que hacer libros para entretener no m\u00e1s a los lectores y vivir de este entretenimiento, es hacer pol\u00edtica. Aunque no sea de otra manera que haciendo \u2014esto es, creando\u2014 lengua viva, el m\u00e1s \u00edntimo y radical patrimonio p\u00fablico de una patria cualquiera.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_427\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103204_2010067226\"><\/a><strong>Mitos y justicia<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_428\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491508\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No cabe, querido amigo y compa\u00f1ero \u201cAzor\u00edn\u201d, empleo m\u00e1s noble de la pluma de un escritor p\u00fablico, de un conductor de la conciencia p\u00fablica, que el de despertar el sentimiento de la justicia. Justamente se refer\u00eda usted, al emprender una campa\u00f1a justiciera, al famoso proceso Dreyfuss en que se persegu\u00eda a un hombre por raz\u00f3n de Estado, es decir, por sinraz\u00f3n de pol\u00edtica. Casos en que se saca a cuento aquello de \u201csalus populi suprema lex esto\u201d, sea la salud del pueblo la ley suprema.<\/p>\n<p>Adrede he dejado apenas traducido lo de \u201csalus\u201d por salud. \u00bfSe trata, en efecto, de salvaci\u00f3n o de sanidad? \u00bf Y qu\u00e9 es el pueblo? \u00bfSe trata de salvar al pueblo de un grave peligro? \u00bfy al pueblo? Porque hemos o\u00eddo sin casi asombro a un ministro lanzar en plenas Cortes la incre\u00edble insensatez de que o la Rep\u00fablica \u2014que no es precisamente el pueblo\u2014 acababa con un hombre o este hombre acababa con la rep\u00fablica. Lo cual es hacer desaforada mitolog\u00eda, crear otro mito. Y con esto s\u00ed que corre riesgo la sanidad mental del pueblo, pues se le entontece y envenena. Y a la vez los que semejantes insensateces propalan crean un estado de conciencia popular contrario al que trataban de crear. El mito les sale adverso. Es lo que se suele llamar \u201chacer m\u00e1rtires\u201d.<\/p>\n<p>Por lo cual me ha parecido nobil\u00edsimo el empe\u00f1o de usted de pedir que se lleve el enjuiciamiento de un hombre cualquiera por v\u00edas de justicia y no de secretos inquisitoriales. \u00bfPues qu\u00e9 m\u00e1s que secreto Inquisitorial es cuando se objeta que las pruebas alegadas contra el sujeto no prueban lo que se quiere que prueben, replicar que hay otras? Con asombro se lo hemos o\u00eddo a los que tratan de justificar el proceso. Es m\u00e1s, asegurar que esas pruebas est\u00e1n a buen recaudo y en poder de alg\u00fan poderoso perseguidor. Y cuando hemos preguntado: \u201c\u00bfusted las ha visto?\u201d el informante se llamaba andana. Lo que nos permite dudar, sobre todo cuando los revolucionarios de la ley de defensa de la rep\u00fablica, los de los documentos bajo sobre o sin \u00e9l, no se han distinguido por su veracidad. Y esto no es reproche, pues no se hace una revoluci\u00f3n de ese tipo sin enga\u00f1os. Por lo cual, usted y yo, querido amigo y compa\u00f1ero \u201cAzor\u00edn\u201d, que creemos que la suprema injusticia es no ya falsear sino callar la verdad, no podremos nunca hacer esa pol\u00edtica sedicente revolucionaria.<\/p>\n<p>Todo esto viene a cuento de un inciso reciente de ese proceso. Y es que dos diputados de la Esquerra Republicana de Catalu\u00f1a que forman parte de la Comisi\u00f3n de Responsabilidades que est\u00e1 enjuiciando \u2014al parecer inquisitorialmente\u2014 a ese hombre, tambi\u00e9n diputado, votaron que se le concediera la libertad provisional, porque las pruebas contra \u00e9l aducidas no cohonestan su prisi\u00f3n, y si hay otras que se saquen. Esos dos diputados adujeron haber votado en conciencia y que, el hacerlo en contrario, habr\u00eda sido prevaricaci\u00f3n. \u00a1Ya sali\u00f3 \u2014gracias a Dios\u2014 la conciencia! Pero&#8230;<\/p>\n<p>Pero la conciencia y el sentimiento de justicia son una cosa y la disciplina pol\u00edtica\u2026 \u2014aunque pol\u00edtica \u00a1no!, si no de partido\u2014 es otra. Y lo digo porque el Comit\u00e9 ejecutivo central de Esquerra Republicana, despu\u00e9s de reconocer que esos, sus dos diputados, procedieron en conciencia de justicia y honorablemente, a\u00f1ade esta enormidad: \u201cSin embargo, ante la falta que representa, en el aspecto pol\u00edtico, haber votado en favor de la libertad provisional del se\u00f1or March, contrariamente a la opini\u00f3n general del partido y a los da\u00f1os que de esto pueden derivarse&#8230;\u201d Y sigue una sanci\u00f3n a esos dos diputados cuyo sentido de la justicia no concuerda con la opini\u00f3n general del partido.<\/p>\n<p>\u00a1Falta en el aspecto pol\u00edtico! He aqu\u00ed lo triste de todo este caso. El que eso que llaman el aspecto pol\u00edtico, la opini\u00f3n general del partido \u2014al que se le estropea la sanidad mental de juicio con mitos\u2014 se sobreponga al sentido de Justicia. Ya en otra ocasi\u00f3n se me ech\u00f3 en cara el que hubiese yo decidido con unas palabras de verdad y de justicia un acuerdo que da\u00f1aba a los intereses de partidos. Y hubieran de haber sido intereses del r\u00e9gimen. Y no habr\u00eda por eso torcido la verdad ni la habr\u00eda callado. Tengo para m\u00ed que la libertad de la verdad es la suprema justicia.<\/p>\n<p>Pero hay, querido amigo y compa\u00f1ero \u201cAzor\u00edn\u201d, algo m\u00e1s triste a\u00fan y que impide que se haga la luz en ese tan t\u00edpico proceso revolucionario, y es que he o\u00eddo a varios que piensan como usted y como yo que no se atreven a expresarlo p\u00fablicamente porque no se les tome por mercenarios o por solapados enemigos del r\u00e9gimen. \u00a1Hasta esto hemos llegado! Porque no se les crea atosigados con el oro de la plutocracia. Como si no fuese peor el envenenamiento con el cardenillo del cobre espiritual.<\/p>\n<p>En esa insensata labor defensiva de esos pobres hombres atacados de man\u00eda persecutoria que ven por donde quiera enemigos del r\u00e9gimen, en esa labor de forjar mitos, fantasmas, duendes y toda clase de potencias tenebrosas, han llegado a la insensatez \u2014rayana en&#8230; me callo la palabra\u2014 de propalar que el rumbo que han tomado ciertos \u00f3rganos de la opini\u00f3n p\u00fablica se debe \u00bfa qu\u00e9? \u00a1a ese oro mitol\u00f3gico! S\u00ed, amigo \u201cAzor\u00edn\u201d; es ese hombre ya m\u00edtico el que con sus artes de soborno ha ganado a los que tratamos de aclarar y depurar la opini\u00f3n p\u00fablica.<\/p>\n<p>S\u00ed, la ley suprema debe ser la salud p\u00fablica, pero entendida en el sentido de sanidad mental, de sanidad de juicio. Mas ya antes de ahora, cuando me he pronunciado contra alguna medida que me parec\u00eda injusta, se me ha replicado: \u201c\u00a1es la revoluci\u00f3n!\u201d. Y no, eso no es revoluci\u00f3n. No es revoluci\u00f3n crear mitos, no lo es buscar lo que se llamaba el macho cabr\u00edo emisario, no lo es echar carne a las fieras, no lo son los procedimientos inquisitoriales de un Comit\u00e9 de Salud P\u00fablica.<\/p>\n<p>Y sobre todo la libertad de la verdad \u2014cuya servidumbre es el secreto\u2014, que es justicia.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_429\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103206_2010067226\"><\/a><strong>Solitarios de lugar<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_430\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491509\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00a1Esos esp\u00edritus originales \u2014y originarios\u2014 que viven vida recatada y oscura por esos campos de Dios! Del Dios de Espa\u00f1a y de la Espa\u00f1a de Dios. Originales y acu\u00f1ados por el mismo cu\u00f1o. Pero copias los unos de los otros. Esos esp\u00edritus no laminados, no planchados por esta civilizaci\u00f3n el\u00e9ctrica, pedag\u00f3gica y sociol\u00f3gica. Es el tipo del solitario de lugar. No solitario del lugar ni no de lugar: lugare\u00f1o. As\u00ed era Alonso Quijano, \u201cel Bueno\u201d. Y forman, sin ellos saberlo, una cofrad\u00eda en todo Espa\u00f1a, un monasterio.<\/p>\n<p>El solitario de lugar suele ser m\u00e9dico, boticario, notario, rentero, peque\u00f1o labrador, maestro, cura&#8230;, cualquier cosa. Su profesi\u00f3n es accidental. A las veces, uno que emigr\u00f3 de joven, que ha corrido y visto mundo, y la querencia del terru\u00f1o natal le vuelve a su casa. Y tal vez se encierra en ella, en una casita que se abre \u2014y se cierra\u2014a unos soportales, y all\u00ed se aquieta y rumia sus recuerdos contemplando la sosegada postura de los cotidianos enseres caseros. Y piensa en el pueblo de su lugar, que es todo el pueblo de todos los lugares y de todas las naciones de la historia. Porque si el solitario de lugar escribiese en vez de so\u00f1ar en su camilla o su \u201cgloria\u201d en invierno o en el campo en verano, este visionario vidente \u2014ve la realidad en visiones\u2014 podr\u00eda escribir la historia universal de su lugar, de Villavieja de la Ribera o de Aldealuerga del Encinar. Porque \u00e9l siente en universal lo local. Pero no es ni un archivo ni un archivero de las universales tradiciones lugare\u00f1as, sino la silenciosa tradici\u00f3n misma encarnada.<\/p>\n<p>Recoge y consuma la difusa y rala vida espiritual del lugar; lee en las miradas de sus convecinos, y as\u00ed para \u00e9l es comuni\u00f3n la convecindad. Recoge murmuraciones que se susurran a su paso y adivina dramas familiares y hasta individuales. Y as\u00ed viene a ser el callado y desconocido sacerdote de la subconsciente religi\u00f3n lugare\u00f1a popular; representa a todos los dem\u00e1s del lugar ante Dios. Y sue\u00f1a por todos ellos.<\/p>\n<p>\u00bfCacique? No; el solitario de lugar no suele llegar a cacique, ni siquiera a alcalde. Cuando quieren hacerle tal lo reh\u00fasa. Pero no suelen quererlo porque le respetan y adivinan su honda funci\u00f3n espiritual. El solitario de lugar \u2014el t\u00edo Fulano muchas veces\u2014 es var\u00f3n de consejo. Y no espolea al pueblo, sino que lo enfrena. S\u00e9 de alguno cuya silenciosa sonrisa es una cr\u00edtica de siega. Y que en cierta ocasi\u00f3n me dijo: \u201cEstoy aburrido de ser siempre yo mismo.\u201d Y qu\u00e9 mirada; no s\u00e9 si de compasi\u00f3n o de tristeza, me dirigi\u00f3 cuando le dije por qu\u00e9 no se met\u00eda en pol\u00edtica. \u00bfEn pol\u00edtica \u00e9l, \u00e9l?<\/p>\n<p>El solitario de lugar, por lo com\u00fan, todo \u00e9l interioridad \u2014mejor a\u00fan, intimidad: \u00e9l, que no tiene amigo \u00edntimo alguno, porque todos sus convecinos viven en \u00e9l\u2014, el solitario de lugar es todo lo contrario del hombre de partido pol\u00edtico, todo \u00e9l exterioridad, superficialidad. Porque el pol\u00edtico de partido lugare\u00f1o, el del bando \u00e9ste o el del bando aqu\u00e9l, ser\u00e1 honrado, abnegado, desinteresado, pero suele carecer de espiritualidad. Jam\u00e1s llega a sentir pesares de lujo, sentimientos suntuarios \u2014y suntuosos\u2014, de que es capaz el solitario de lugar por poco ilustrado que sea. Porque este solitario siente la terrible calma de la eternidad por debajo de los temporales, es decir, de las temporales tormentas de la vida p\u00fablica civil, de la pol\u00edtica. Cuando el temporal arrecia, \u00e9l se alberga en el eternal. Y la vida de este solitario, que es una silenciosa oraci\u00f3n al misterioso poder oculto que teje la historia universal de la aldea, del villorrio, de la villa en que vive y de que vive, esa vida rescata las vidas de sus convecinos.<\/p>\n<p>\u00bfA qu\u00e9 debi\u00f3 Monso Quijano, solitario de lugar en un lugar de la Mancha, el ser apodado \u201cel Bueno\u201d? \u00a1Ah, si supi\u00e9ramos a acci\u00f3n que sobre sus convecinos ejerc\u00eda aquel so\u00f1ador que sal\u00eda de caza y se apacentaba de visiones de libros le caballer\u00edas! En casi todo solitario de lugar late un don Quijote.<\/p>\n<p>Pero, \u00bfy por qu\u00e9 de lugar? \u00bfNo tambi\u00e9n de gran villa, de ciudad, de capital? Primero que una villa, una ciudad, una capital, son lugares. O, cuando menos, mazorcas de lugares. \u00bfQu\u00e9 es este Madrid, por caso, sino una mazorca, una pi\u00f1a de barrios, unos suntuosos y otros s\u00f3rdidos? Pero aqu\u00ed el solitario de lugar se ahoga, o mejor, le ahoga la muchedumbre de la calle y de la plaza; le ahoga y le vac\u00eda. Los solitarios de esta laya que nos ha sido dado conocer son como gal\u00e1pagos, que se recogen en su concha a ciertos toques. O son, tal vez, como cangrejos. Tienen el armaz\u00f3n espiritual, esqueleto del alma \u2014lo que sobrevive, pues todos dejamos por lo menos, ya muertos, un esqueleto como lo m\u00e1s duradero\u2014; le tienen por de fuera y la carne sufriente por dentro. Y es cosa corriente que cuando uno de esos solitarios o nace o viene a vivir a una de estas grandes ciudades, a una capital pol\u00edtica sobre todo, se le derrite la carne espiritual y no le queda sino el caparaz\u00f3n, y es un esqueleto que se pasea. El barullo callejero \u2014sobre todo el de las llamadas manifestaciones, que no manifiestan nada\u2014 le mata la interioridad, la intimidad. Le llena de tristeza la bullanguera algazara de las turbas domingueras. Don Quijote no pod\u00eda haberse formado \u2014haberse creado\u2014 en una de estas grandes ciudades. \u201cEl Caballero de la Triste Figura\u201d ten\u00eda que ser un hidalgo aldeano. \u00bfC\u00f3mo so\u00f1ar en Amad\u00eds en la Puerta del Sol?<\/p>\n<p>Y bien, \u00bfque d\u00f3nde hemos descubierto todo esto? \u00bfO donde lo hemos adivinado? Recorriendo, y hasta no m\u00e1s que atravesando, lugares, en breves entrevistas con hombres a quienes no les han vaciado el alma \u00edntima los temporales de la dicha vida p\u00fablica. Esos solitarios son la continuidad de la naci\u00f3n. Ellos, universalmente nacionales; ellos, que viven y sue\u00f1an la cotidiana historia universal aldeana; ellos, no ya la flor, sino la raigambre de la casta, son lo contrario, a\u00fan m\u00e1s, lo contradictorio de esos otros a quienes se llama castizos. Hombres estos, loa apodados castizos de partido, de temporales y de temporalidad, y los otros, los solitarios, de entereza y de eternidad. Y luego los castizos, mu\u00f1idores o apioladores de clientelas pol\u00edticas, fingen desde\u00f1ar a loe solitarios o les diputan por neutros, con los que no se puede contar para obra eficaz y definitiva. \u00a1Que Dios les mejore a esos castizos el husmeo para que lo puedan ganar!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_431\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23271_302276486400\"><\/a><strong>P<\/strong><strong>uerilidades nacionalistas<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_432\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316320401\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Un paisano m\u00edo, vasco como yo \u2014aunque no s\u00e9 si, como yo, ciento por ciento\u2014 me pide que le d\u00e9 mi opini\u00f3n acerca de la Acci\u00f3n Nacionalista Vasca para el \u00f3rgano que \u00e9sta tiene en San Sebasti\u00e1n \u2014que mi paisano la llama, como otros, Donostia\u2014. Me dice que esa fracci\u00f3n del nacionalismo vasco es liberal y tolerante, que para ella no existe el maqueto \u2014maketo escribe, como si est\u00e1 palabra fuese de origen vasco\u2014, que no \u201csue\u00f1a en necias superioridades raciales, sino que subordina su acci\u00f3n al hecho evidente de una nacionalidad ling\u00fc\u00edstica y costumbrista (\u00a1as\u00ed!), adem\u00e1s de hist\u00f3rica\u201d. Parece repugnar \u201cel nacionalismo absolutista de la otra rama\u201d. Y como es \u00e9ste un asunto de que pensaba yo tratar de nuevo hace tiempo, aprovecho la ocasi\u00f3n de la consulta y lo hago desde aqu\u00ed para que llegue a m\u00e1s gente, y no s\u00f3lo a la de mi pa\u00eds nativo.<\/p>\n<p>Entre las buenas cualidades que revisten al esp\u00edritu colectivo de mi pueblo vasco es una de ellas, sin duda, la de cierta, no ya juventud, sino infancia. El vasco genuino tiene mucho de infantil. Pero con todo lo bueno y a la vez todo lo malo de esta cualidad. Que si es excelente para un pueblo primitivo, sin verdadera historia, ofrece no pocos riesgos cuando ese pueblo tiene que entrar en la vida de la civilizaci\u00f3n, en la vida pol\u00edtica de un pueblo adulto.<\/p>\n<p>Cuando he hablado m\u00e1s de una vez de la puerilidad que distingue al actual movimiento nacionalista vasco \u2014de una o de otra rama\u2014, alguien ha cre\u00eddo entender en ello un cierto dejo de desd\u00e9n. Y no hay nada de esto. \u201cMaxima debetur pueris reverentia\u201d: \u201cA los ni\u00f1os se les debe la mayor reverencia\u201d, o si se quiere, respeto \u2014dice una sentencia latina\u2014. Y yo a los ni\u00f1os \u2014y sobre todo si son de mi propio pueblo, hermanos, los m\u00e1s pr\u00f3jimos m\u00edos\u2014 les rindo no ya respeto o reverencia, sino hondo cari\u00f1o. Y hasta me hacen gracia sus travesuras. \u00bfEs que me voy a incomodar de que unos ni\u00f1os traviesos, para hombrear ante los veraneantes maquetos, vayan pregonando: \u201c\u00a1Semanario separatista!\u201d, con alborozo? Como me parece una inocentada que un gobernador haga multar un escrito en vascuence perfectamente inofensivo, por la sencilla raz\u00f3n de que no lo entienden ni los que lo leen \u2014cuyo vascuence hablado no es un esperanto de laboratorio\u2014 ni acaso los que lo han escrito. Rindo, s\u00ed, respeto y hondo cari\u00f1o a los ni\u00f1os de mi solar nativo; \u00a1ah!, cuando tratan de regir la vida adulta, entonces la cosa var\u00eda. Los menores de edad mental pueden hacer grandes cosas, pero no gobernar a un pueblo. Para la cual funci\u00f3n, los menos aptos son los ni\u00f1os precoces. La minoridad de edad mental es desastrosa en esa funci\u00f3n. Y no digamos nada del retraso mental. Sin contar con que los menores de edad mental suelen padecer ciertas pasiones. En todo nacionalismo comarcal su caracter\u00edstica puerilidad suele llevar consigo, cuando degenera, el desarrollo de ciertas menudas y mezquinas pasioncillas que la educaci\u00f3n trata de corregir en los ni\u00f1os.<\/p>\n<p>Lo caracter\u00edstico del actual movimiento nacionalista es que sea, sobre todo, lit\u00fargico, folkl\u00f3rico, deportivo y heterogr\u00e1fico. A las veces, orfe\u00f3nico o futbol\u00edstico. Aspectos muy amenos e interesantes, pero de escaso valor en la honda vida de madurez civil. Bien est\u00e1 el costumbrismo, pero no para hacer costumbres de pueblo civil maduro. Qu\u00e9dese para en Carnaval o en festivales jocoso-florales vestirse con trajes de guardarrop\u00eda regional.<\/p>\n<p>He escrito \u201cheterogr\u00e1fico\u201d y voy a explicarlo. Lo que heterodoxia a ortodoxia es heterograf\u00eda a ortograf\u00eda. Cuando no hace cuatro siglos empez\u00f3 a escribirse \u2014sobre todo por protestantes\u2014 en vascuence se adopt\u00f3 la ortograf\u00eda latina \u2014mejor, castellana\u2014, mejor o peor adaptada. Recientemente se ide\u00f3 una ortograf\u00eda fon\u00e9tica vasca sin tradici\u00f3n. Hemos visto escribir Baskonia con b, como si al v fuera representativa en castellano de un sonido que no hay en vascuence. Pues ni lo ha habido en castellano, donde no existi\u00f3 la V catalana y francesa. Y si hoy vuelven mis paisanos a escribir vasco con v se debe \u2014y yo se lo ense\u00f1\u00e9 a Sabino Arana\u2014 a que se han enterado de que proviene de wascon (vasc\u00f3n), como se escribi\u00f3 en tiempos y de que deriva gasc\u00f3n. Y en cuanto a la k, \u00bfa qu\u00e9 esa puerilidad de firmarse Goikoetxea o Lekuona? \u00bfPara darse una diferenciaci\u00f3n heterogr\u00e1fica? \u201c\u00a1Yo no soy Jim\u00e9nez, sino Xim\u00e9nez!\u201d O la x de M\u00e9xico de los mejicanos de hoy para escribirlo como lo escriben y pronuncian los yanquis, y no como lo pronunciamos mejicanos y espa\u00f1oles. Y otra puerilidad, la de evitar los nombres oficiales de lugares, ya que en castellano no decimos ni escribimos Firenze, Torino, Marseille, Bordeaux, London, ni Koeln.<\/p>\n<p>S\u00ed, es una fuente de frescor de vida la puerilidad de un pueblo, su feliz ni\u00f1ez, pero es cuando se queda en fuente, en manadero, al entrar el pueblo en el rudo y raudo caudal de la corriente que le lleva a desembocar en otro pueblo y en el mar, en fin. Un pueblo primitivo y pueril era el guaran\u00ed, sobre el que se ejerci\u00f3 el dominio de las Misiones jesu\u00edticas, prepar\u00e1ndole a la tiran\u00eda de Rodr\u00edguez Francia. Y ya que nos salen los jesuitas, hay que decir cu\u00e1n equivocado es creer que mi pueblo vasco se distingui\u00f3 siempre por su r\u00edgida ortodoxia cat\u00f3lica. Del pueblo de \u00cd\u00f1igo de Loyola sali\u00f3 tambi\u00e9n el abate de Saint-Cyran, el jansenista, y de \u00e9l salieron los hugonotes vasco-franceses, que fueron de los primeros en escribir en vascuece, al que tradujo el Nuevo Testamento el calvinista Liz\u00e1rraga. Y remont\u00e1ndonos a\u00fan m\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 fue aquella secta de los llamados herejes de Durango, iniciada por el franciscano fray Alonso de Mella? \u00a1Extra\u00f1a herej\u00eda de ascetismo er\u00f3tico! Y, por cierto, entre los que de ella proces\u00f3 y entreg\u00f3 al brazo secular \u2014a la quema\u2014 la Inquisici\u00f3n, antes de mediar el siglo XV, se contaba un Juan de Unamuno, cuchillero, \u201cap\u00f3stata relaxado\u201d. \u00a1Pobre Unamuno durangu\u00e9s y ap\u00f3stata relajado del siglo XV!<\/p>\n<p>Por mi parte, aunque hereje y al final del primer tercio del siglo XX, no he apostatado del esp\u00edritu del pueblo al que debo, sin duda, lo mejor que tengo; no he apostatado de mi vasconidad, del alma de mi Euscalerr\u00eda, que es como la llam\u00e1bamos antes de que un menor de edad mental inventara ese pueril t\u00e9rmino de Euzkadi, que viene a ser algo as\u00ed como si, a la manera de que a un bosque de pinos, de robles, de \u00e1lamos, de perales&#8230;, le llam\u00e1bamos en castellano pineda, robleda, alameda, pereda&#8230;, le llam\u00e1semos a la comunidad de los espa\u00f1oles espa\u00f1oleda, a pretexto de que Espa\u00f1a es t\u00e9rmino geogr\u00e1fico. No, no he apostatado de ese esp\u00edritu ni de su ni\u00f1ez. Menos a\u00fan: conservo con religioso culto la ni\u00f1ez vasca de mi esp\u00edritu, la ni\u00f1ez de mi esp\u00edritu vasco. Pero cuando tengo por hondo deber hist\u00f3rico, civil y religioso que actuar sobre el pueblo espa\u00f1ol (de que mi pueblo vasco forma parte) y sobre mi pueblo vasco, s\u00e9 mantenerme en la mayoridad civil mental de esp\u00edritu, en madurez de civilidad.<\/p>\n<p>Y por ahora, adi\u00f3s \u2014a Dios\u2014, que volveremos a ello. Y no digo \u201cagur\u201d, aunque sea palabra latina, porque es del saludo romano \u201cbonu auguriu\u201d: \u201cbuena suerte\u201d, y por tanto, pagana. Como son latinas casi todas las palabras eusqu\u00e9ricas que denotan actos o cualidades religiosas, espirituales y aun las de t\u00e9rminos gen\u00e9ricos. Que fue el lat\u00edn el que le dio mayoridad conceptual al vascuence; fue la civilizaci\u00f3n latina la que le sac\u00f3 de la infancia sin historia a mi pueblo, llev\u00e1ndole a la madurez espiritual de la historia espa\u00f1ola.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_433\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23271_302276486400423\"><\/a><strong>De nuevo la Raza<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_434\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308316320401424\"><\/a><em>Heraldo de Arag\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Zaragoza<\/em><em>), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El a\u00f1o pr\u00f3ximo pasado, por este mismo tiempo y en ocasi\u00f3n del d\u00eda de la llamada Fiesta de la Raza, coincidente con el de la Virgen del Pilar de Zaragoza, publiqu\u00e9 un art\u00edculo titulado \u201cLa raza es la lengua\u201d, en que procuraba denunciar el aspecto materialista que suele darse al concepto antropol\u00f3gico de raza. El que le dan los llamados racistas. Y hoy me siento obligado a insistir en ello, en vista de la exasperada barbarie \u2014mejor salvajer\u00eda\u2014 que el tal racismo alcanza, especialmente en Alemania. \u00bfPues qu\u00e9 si no salvajer\u00eda es todo eso de los arios y de la sv\u00e1stica o cruz gamada, que es todo lo contrario de la cruz universal cristiana? \u00bfQu\u00e9 si no salvajer\u00eda es la persecuci\u00f3n a los jud\u00edos? Y como este racismo y ese salvaje antisemitismo empiezan a echar ra\u00edces en nuestro suelo espa\u00f1ol, aunque sea s\u00f3lo por obra de \u201csnobs\u201d y pedantes, conviene remachar en lo de raza.<\/p>\n<p>La fiesta de la raza hisp\u00e1nica, de las naciones de lengua espa\u00f1ola, no puede basarse en el concepto fisiol\u00f3gico, som\u00e1tico o material de raza. Las naciones de lengua espa\u00f1ola \u2014la lengua es la sangre del esp\u00edritu\u2014 abarcan razas materiales muy distintas, indios americanos, negros, jud\u00edos de secular lengua espa\u00f1ola \u2014o \u201clengua espa\u00f1ol\u201d, que dicen ellos\u2014 a los descendientes de hebreos expulsados de Espa\u00f1a. Sin contar los que de ellos se quedaron aqu\u00ed y se fundieron en la com\u00fan naci\u00f3n espa\u00f1ola. Y conviene a\u00f1adir que si el mestizaje y el mulataje trajo a pensar y sentir en espa\u00f1ol a muchos ind\u00edgenas americanos, y si son muchos los indios puros americanos que piensan y sienten en lengua espa\u00f1ola, son acaso m\u00e1s los que todav\u00eda piensan y sienten, aman y odian, gozan y sufren, ven y sue\u00f1an en sus viejas lenguas precolombinas.<\/p>\n<p>\u00a1Y hay que ver las luchas de razas materiales que se entablan en no pocas naciones hispanoamericanas! Para que se le vaya a dar a esa categor\u00eda de raza el b\u00e1rbaro sentido que le dan los racistas, los presuntos arios esos de la cruz gamada y anticristiana. Muchos espa\u00f1oles de lengua \u2014quiero decir hombres cuya lengua de cuna, maternal, era el espa\u00f1ol, o si se quiere el castellano\u2014 que se han distinguido en el cultivo de esta nuestra lengua y suya, han llevado en sus venas mayor proporci\u00f3n acaso de sangre material no espa\u00f1ola que de \u00e9sta, y hasta se ha dado el caso de indio puro o de negro puro que no ha pensado ni sentido sino en espa\u00f1ol. Y en cuanto a jud\u00edos, \u00a1habr\u00eda tanto que decir!<\/p>\n<p>Todos esos b\u00e1rbaros racistas teut\u00f3nicos y sus pedantes disc\u00edpulos de aqu\u00ed \u2014hay quien cree en las fantasmagor\u00edas de aquel iluso Drumont\u2014 suelen decir y repetir que cuando se pronuncian contra los jud\u00edos no es por motivos religiosos, sino de raza. Y mucho m\u00e1s cuanto que no pocos de los supuestos jud\u00edos de raza \u2014\u00a1porque cualquiera sabe lo que es antropol\u00f3gicamente la raza jud\u00eda!\u2014 no son jud\u00edos de religi\u00f3n, sino cristianos de una u otra rama, y por otra parte los sedicentes arios que los persiguen tampoco son de religi\u00f3n cristiana, sino m\u00e1s bien anticristiana. A tal punto que reniegan de Jes\u00fas y de sus ap\u00f3stoles por haber sido \u00e9stos de nacionalidad judaica.<\/p>\n<p>Y ser\u00eda lamentable que en el incipiente racismo de Espa\u00f1a entrase la consideraci\u00f3n que podr\u00edamos llamar, aunque abusando de la propiedad del t\u00e9rmino, religiosa. Ser\u00eda, por ejemplo, lamentable que a la dichosa Fiesta de la Raza del d\u00eda 12 de octubre, conmemorativo del descubrimiento de Am\u00e9rica, se le quisiera dar un sentido m\u00e1s a\u00fan que religioso, escol\u00e1stico. A lo que se presta el que ese d\u00eda coincida con el de la conmemoraci\u00f3n por la Iglesia Cat\u00f3lica de Espa\u00f1a de la Fiesta de Nuestra Se\u00f1ora del Pilar de Zaragoza.<\/p>\n<p>El principal santuario espa\u00f1ol durante la Edad Media fue el de Santiago de Compostela, donde por muchos se cree que quien est\u00e1 enterrado es el hereje Prisciliano \u2014desde luego no el ap\u00f3stol Santiago en su mayor parte m\u00edtico\u2014; durante los Austrias, fue el de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, y durante los primeros Borbones, el del Pilar de Zaragoza, cuya imagen es de origen franc\u00e9s. Y el descubrimiento de Am\u00e9rica se hizo el d\u00eda del Pilar; no sabemos que entre los descubridores figurasen mucho los aragoneses. En cambio, como los principales conquistadores fueron o castellanos o extreme\u00f1os, y fue extreme\u00f1o Hern\u00e1n Cort\u00e9s, que llev\u00f3 a M\u00e9jico el culto de la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe, esta imagen fue la que arraig\u00f3 en tierras mejicanas y se hizo un \u00eddolo de los ind\u00edgenas mejicanos. Nuestra Se\u00f1ora de Guadalupe se indianiz\u00f3, se mejicaniz\u00f3 y entr\u00f3 a formar parte del pante\u00f3n mitol\u00f3gico de aquellos pueblos. Lo que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1!, que los m\u00e1s de sus pobres indios mejicanos que rinden culto idol\u00e1trico a la Virgen de Guadalupe tengan conciencia cat\u00f3lica, ni menos cristiana. \u201c\u00cddolos detr\u00e1s de los altares\u201d es como ha titulado Anita Brenner a un libro sobre la&#8230; llam\u00e9mosla religiosidad de los mejicanos. Sin que sea s\u00f3lo en M\u00e9jico y entre los indios donde detr\u00e1s de los altares o sobre ellos se erigen \u00eddolos. Y a las veces, \u00eddolos de raza material, cuando no de \u00eddolos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>La Fiesta de la Raza espiritual espa\u00f1ola no debe, no puede tener un sentido racista material \u2014de materialismo de raza\u2014, ni tampoco un sentido eclesi\u00e1stico \u2014de una o de otra Iglesia\u2014, y mucho menos un sentido pol\u00edtico. Hay que alejar de esa fiesta todo imperialismo que no sea el de la raza espiritual encarnada en el lenguaje. Lenguaje de blancos, y de indios, y de negros, y de mestizos, y de mulatos; lenguaje de cristianos cat\u00f3licos y no cat\u00f3licos, y de no cristianos, y de ateos; lenguaje de hombres que viven bajo los m\u00e1s diversos reg\u00edmenes pol\u00edticos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_435\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103208_2010067226\"><\/a><strong>Almas sencillas<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_436\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491510\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p class=\"right\"><em>O cerveaux enfant<\/em><em>i<\/em><em>ns!<\/em><\/p>\n<p class=\"right\"><em>Boudelaire<\/em><em>. <\/em><em>Le voyage<\/em><\/p>\n<p>Con mot\u00edvo de la publicaci\u00f3n de mi reciente obra <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir, y tres historias m\u00e1s<\/em>, y a prop\u00f3sito de la primera de estas tres historias, la de San Manuel Bueno, he podido darme cuenta otra vez m\u00e1s de la casi insuperable dificultad para las gentes de separar el juicio est\u00e9tico del juicio \u00e9tico, la idealidad de la moralidad, y por otra parte, separar la ficci\u00f3n art\u00edstica de la realidad natural Y es que en rigor son cosas inseparables, si es que la \u00e9tica es otra cosa que est\u00e9tica \u2014o viceversa\u2014y la realidad natural es otra cosa que ficci\u00f3n, el objeto otra cosa que ensue\u00f1o del sujeto.<\/p>\n<p>Por lo que hace a esto segundo, he de decir que cuando se public\u00f3 mi otra historia, la de \u201cNada menos que todo un hombre\u201d\u2014en mis <em>Tres novelas ejemplares y <\/em><em>un<\/em><em> pr\u00f3logo<\/em>\u2014 recib\u00ed, entre otras, una carta de una clase holandesa de espa\u00f1ol \u2014la mayor parte alumnas mujeres\u2014pregunt\u00e1ndome si Julia, la mujer de Alejandro G\u00f3mez, se entreg\u00f3 o no al Conde de Bordaviella. Cosa an\u00e1loga me pregunt\u00f3 un grupo de obreros espa\u00f1oles. Y yo, encantado de haber podido dar tal aire de realidad natural a una \u00edntima ficci\u00f3n espiritual, tal intimidad a un ensue\u00f1o y con ello provocar una curiosidad psicol\u00f3gica, contest\u00e9 que no hab\u00eda podido descubrir m\u00e1s de lo que narr\u00e9. Yo, que he sostenido \u2014y sigo sosteniendo\u2014 que no es el autor de una novela \u2014as\u00ed sea Cervantes\u2014 quien mejor conoce las intimidades de ella y que son nuestras criaturas las que se nos imponen y nos crean. Y en otra ocasi\u00f3n, al interpelarme un ingenuo, con \u00e1nimo pueril, por que le hab\u00eda hecho decir a uno de mis personajes algo de lo que dijo, hube de replicarle: \u201ceso preg\u00fanteselo usted a \u00e9l\u201d. Porque es triste achaque de ineducaci\u00f3n est\u00e9tica al de suponer que es el autor mismo quien habla por boca de sus criaturas y no la inversa, que sus criaturas \u2014mejor: sus creadores\u2014 hablan por boca de \u00e9l. Error de que tenemos la culpa algunos autores por nuestros pr\u00f3logos desconcertadores. Que nada desconcierta m\u00e1s al lector medio, sobre todo si es de alma sencilla \u2014o sea, menor de edad mental, \u00a1y feliz \u00e9l con esto!\u2014 que el hundirle en la intuici\u00f3n de la identidad entre la realidad y la ficci\u00f3n, entre la vela y el sue\u00f1o. Intuici\u00f3n que a muchos les lleva a una especie de desesperaci\u00f3n m\u00e1s o menos resignada. Y ya estamos en el problema \u00e9tico.<\/p>\n<p>Uno de los cr\u00edticos de mi <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir<\/em>, en una cr\u00edtica muy ponderada y simp\u00e1tica, dec\u00eda que yo admiro a mi criatura \u201cporque \u00e9l, don Miguel \u2014a\u00f1ade\u2014, no ha tenido la abnegaci\u00f3n de su San Manuel Bueno, evitando, con el recato de su \u00edntima tragedia, el estrago que pueda producir en las almas sencillas su exposici\u00f3n despiadada\u201d. Lo que me recuerda que hall\u00e1ndome pasando una Semana Santa en un c\u00e9lebre monasterio castellano y estando reunido con unos monjes entr\u00f3 el prior\u2014un franc\u00e9s gran\u00edtico\u2014y con tono agrio me vino a reconvenir por mi obra <em>Del sentimiento tr\u00e1gico de la vida<\/em> dici\u00e9ndome que lo que all\u00ed dije es cosa que debe callarse aunque se piense, y si es posible call\u00e1rselo uno a s\u00ed mismo. A lo que le repliqu\u00e9 que ello quer\u00eda decir que \u00e9l, el monje prior, se lo hab\u00eda dicho muchas veces a s\u00ed mismo. Y as\u00ed cal\u00e9 secreto de su silencio y acaso su \u00edntimo sentimiento tr\u00e1gico, su \u00edntima tragedia.<\/p>\n<p>\u00bfEl estrago que pueda producir en las almas sencillas la exposici\u00f3n despiadada de nuestra intima tragedia? Ah, no; hay que despertar al durmiente que sue\u00f1a el sue\u00f1o que es la vida. Y no hay temor, si es alma sencilla, cr\u00e9dula, en la feliz minor\u00eda de edad mental, de que pierda el consuelo del enga\u00f1o vital. Al final de mi susodicha historia digo que si Don Manuel Bueno y su disc\u00edpulo L\u00e1zaro hubiesen confesado al pueblo su estado de creencia \u2014o mejor de no creencia\u2014, el pueblo no les habr\u00eda entendido ni cre\u00eddo, que no hay para un pueblo como el de Valverde de Lucarna m\u00e1s confesi\u00f3n que la conducta, \u201cni sabe el pueblo qu\u00e9 cosa es fe ni acaso le importa mucho\u201d. Y he de agregar algo m\u00e1s, que ya antes de ahora he dicho, y es que cuando por obra de caridad se le enga\u00f1a a un pueblo, no importa que se le declare que se le est\u00e1 enga\u00f1ando, pues creer\u00e1 en el enga\u00f1o y no en la declaraci\u00f3n. \u201cMundus vult decipi\u201d; el mundo quiere ser enga\u00f1ado. Sin el enga\u00f1o no vivir\u00eda. \u00bfLa vida misma, no es acaso un enga\u00f1o?<\/p>\n<p>\u00bfPesimismo? Bien; \u00bfy qu\u00e9? S\u00ed, ya sabemos que el pesimismo es lo nefando. Como en m\u00e1s baja esfera eso que los retrasados mentales llaman derrotismo. \u00a1Se paga tan cara una conciencia clara! \u00a1Es tan doloroso mirar a la verdad!. Terrible, s\u00ed, la angustia metaf\u00edsica o religiosa, la congoja sobrenatural, pero preferible al limbo. Y hay algo m\u00e1s hondo a\u00fan y es lo que Baudelaire llam\u00f3 \u201cun oasis de horror en un desierto de hast\u00edo\u201d.<\/p>\n<p>Baudelaire en Francia, Leopardi en Italia, Quental en Portugal&#8230;, otros en otras tierras que han estado despertando a los durmientes y madurando a los esp\u00edritus infantiles. \u00a1Si fuera posible una comunidad de s\u00f3lo ni\u00f1os, de almas sencillas, infantiles! \u00bfFelicidad? No, sino inconciencia. Pero aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, la inconciencia infantil del pueblo acaba por producirte mayor estrago que le producir\u00eda la \u00edntima inquietud tr\u00e1gica. Qu\u00edtesele su religi\u00f3n, su ensue\u00f1o de limbo, esa religi\u00f3n que Lenin declar\u00f3 que era el opio del pueblo, y se entregar\u00e1 a otro opio, al opio revolucionario de Lenin. Qu\u00edtesele su fe \u2014o lo que sea\u2014 en otra vida ultraterrena, en un para\u00edso celestial, y creer\u00e1 en esta vida sue\u00f1o, en un para\u00edso terrenal revolucionario, en el comunismo o en cualquier otra ilusi\u00f3n vital. Porque el pobre tiene que vivir. \u00bfPara qu\u00e9? No le obligues a que se pregunte en serio para qu\u00e9, porque entonces dejar\u00eda de vivir vida que merezca ser vivida. \u00bfPesares de lujo? \u00bfSuntuarios?<\/p>\n<p>S\u00ed, ser\u00e1 tal vez mejor que crea en esa grand\u00edsima vaciedad racionalista del Progreso. O en esa otra m\u00e1s grande a\u00fan vaciedad de la Vida, con letra may\u00fascula. O en otras tantas en que se abrevan y apacientan esos seres aparenciales que mariposean o escarabajean en la cosa p\u00fablica, revolucionarios o reaccionarios. Algunos de pobre estofa, pero ricamente estofados. \u00a1Ay, santa soledad del querub\u00edn desenga\u00f1ado!<\/p>\n<p>Muchas veces me he preguntado por qu\u00e9 nuestra palabra \u201cdesesperado\u201d \u2014en la forma \u201cdesperado\u201d\u2014 pas\u00f3 al ingl\u00e9s y a otros idiomas, y en parte tambi\u00e9n la palabra \u201cdesdichado\u201d. Por desesperaci\u00f3n se han llevado a cabo las m\u00e1s heroicas creaciones hist\u00f3ricas; la desesperaci\u00f3n ha creado las m\u00e1s incre\u00edbles creencias, los consuelos imposibles. Y en cuanto a recatar la \u00edntima tragedia por el estrago que pueda producir en las almas sencillas\u2026 \u201cla verdad os har\u00e1 libres\u201d, dice la Sagrada Escritura.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_437\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103210_2010067226\"><\/a><strong>Acerca del voto de las mujeres<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_438\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491511\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No le cabe a uno zafarse por muy al borde que se quiera poner; la tir\u00e1nica actualidad exterior es la de las pr\u00f3ximas elecciones a Cortes. Y digo exterior, porque hay otras realidades actuales mucho m\u00e1s hondas, mucho m\u00e1s \u00edntimas. Hay profundas corrientes espirituales populares, religiosas y econ\u00f3micas que fluyen por debajo \u2014y por encima a la vez\u2014 de la pol\u00edtica electorera y de partidos, fuera de esas oquedades de derechas y de izquierdas. Mas de esto otra vez. Ahora a distraernos un poco \u2014hay, a las veces, que aflojar la ballesta\u2014 con las c\u00e1balas y los c\u00e1lculos a que se dan los calendarieros y herbolarios de la llamada pol\u00edtica. Y uno de los t\u00f3picos que entran en sus calendarios y adivinanzas es el del influjo del voto de la mujer, de la entrada de \u00e9sta en la pol\u00edtica electorera y de partidos.<\/p>\n<p>La mujer y la pol\u00edtica. Arist\u00f3teles dej\u00f3 dicho que el hombre es un animal pol\u00edtico, es decir: civil. Y lo dijo del hombre \u2014anthropos, homo\u2014 que incluye a ambos sexos \u2014los \u201ccontrapuestos sexos que mancomunadamente detentamos el planeta\u201d que dijo don Antonio C\u00e1novas del Castillo\u2014 y no lo dijo exclusivamente del var\u00f3n. Pero podr\u00edamos precisar m\u00e1s la sentencia aristot\u00e9lica diciendo que el var\u00f3n es un animal pol\u00edtico y la mujer un animal dom\u00e9stico. Coment\u00e9moslo.<\/p>\n<p>Pol\u00edtica viene de \u201cpolis\u201d, ciudad, y lo pol\u00edtico es lo ciudadano, lo civil y&#8230; lo callejero. El hombre \u2014en el sentido de var\u00f3n\u2014 suele ser, cuando se mete en la llamada vida p\u00fablica, hombre de la calle, hombre de calle. Mientras que la mujer, la genuina mujer, es mujer de su casa, mujer de casa. El hombre es callejero; la mujer es casera. Y como quiera que econom\u00eda deriva de un vocablo \u2014y concepto\u2014 que significa casa y equivale a ley de la casa, es la mujer y no el hombre el animal humano econ\u00f3mico. Claro es que no de econom\u00eda pol\u00edtica o de casa p\u00fablica. No, la mujer genuina, original, no es econ\u00f3mica de casa p\u00fablica. Esta otra econom\u00eda se queda para los hombres p\u00fablicos.<\/p>\n<p>La buena mujer es la mujer de casa, casera, no la de calle, callejera. Lo que no quiere decir, claro est\u00e1, es que no deba intervenir en la vida p\u00fablica, en la de la ciudad, en la pol\u00edtica. Y aun votando y ejerciendo cargos p\u00fablicos. Que lo har\u00e1, si es verdadera mujer, con sentido dom\u00e9stico, casero, econ\u00f3mico. La otra pol\u00edtica, la diferencialmente masculina, no le puede interesar a la mujer m\u00e1s que como un espect\u00e1culo, un deporte, a modo del cine, o el f\u00fatbol o el tenis o el boxeo. Eso les interesa a las se\u00f1oras y se\u00f1oritas que acuden a la tribuna p\u00fablica del Parlamento a matar el aburrimiento, y porque, de seguro, no tienen mucho que hacer en sus casas.<\/p>\n<p>La mujer es un animal pol\u00edtico dom\u00e9stico pero no domesticado ni f\u00e1cilmente domesticable. Algo as\u00ed como el gato, en contraposici\u00f3n al perro, que el gato es animal dom\u00e9stico, casero, pero no domesticado como es el perro. Es famosa la noble independencia felina, gatuna, frente a la servilidad canina, perruna, c\u00ednica. Es el perro el que pretendiendo remediar el habla humana aprendi\u00f3 en la domesticidad a ladrar. Y ladra por no aullar. \u00bfPero el gato? Al gato \u2014o a la gata, que es igual\u2014 no se le han podido ense\u00f1ar moner\u00edas, gracias de mono remedador del hombre. Al gato dom\u00e9stico, de la casa, del hogar, pero no del amo \u2014que es el pol\u00edtico\u2014 no se le ha podido adiestrar, como al perro, a andar en dos patas y otras tristes habilidades que no son m\u00e1s que debilidades.<\/p>\n<p>Tampoco a la mujer, a la verdadera mujer, dom\u00e9stica, casera, econ\u00f3mica, hogare\u00f1a, privada, felina, se le dise\u00f1ar\u00e1n habilidades pol\u00edticas, callejeras, p\u00fablicas, caninas. Y menos de partidos. Con los gatos no se hace tra\u00edllas ni jaur\u00edas, ni de izquierda, ni de derecha.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es eso de que las mujeres son, en general, de derecha, reaccionarias, cavern\u00edcolas? Ser\u00e1n dom\u00e9sticas, caseras, econ\u00f3micas o si se quiere conservadoras. Lo que es diferente. La mujer, guardiana del hogar, guarda m\u00e1s que el hombre el sentido \u2014y el talante\u2014 de la continuidad, de la conservaci\u00f3n, de la tradici\u00f3n, de la econom\u00eda. Y no en la pervertida significaci\u00f3n que en el abuso del lenguaje pol\u00edtico de la calle han tomado la conservaci\u00f3n y la tradici\u00f3n. No en el sentido que les dan los partidos. Nuestras mujeres de casa no son \u2014\u00a1alabado sea Dios!\u2014 mujeres del partido. Ni del de un extremo ni del de otro.<\/p>\n<p>\u00bfY esos calzonazos que andan por ah\u00ed diciendo que las mujeres votar\u00e1n lo que sus confesores les manden? Esos infelices no conocen a sus propias mujeres \u2014si las tienen\u2014 porque no han sido capaces de confesarlas. Toda mujer dom\u00e9stica, casera, hogare\u00f1a, conservadora, econ\u00f3mica, tradicional espa\u00f1ola tiene mucho de aquella Teresa de Jes\u00fas que obedec\u00eda a su confesor cuando \u00e9ste le mandaba lo que ella le insinuaba que le mandase y cambiaba de confesor al caso. Dirig\u00eda a su director de conciencia. Y esta caracter\u00edstica de las mujeres la conocen sus confesores y sus m\u00e9dicos tambi\u00e9n. Que no domestican, ni unos ni otros, al animal humano dom\u00e9stico. Las mujeres votar\u00e1n lo que sus sentidos y sus sentimientos dom\u00e9sticos, caseros, conservadores, econ\u00f3micos y tradicionales les dicten y no lo que les mu\u00f1an sus hombres, confesores, maridos, novios, amantes, padres o hermanos.<\/p>\n<p>\u00bf\u0415n qu\u00e9 sentido puede influir el voto de la mujer hoy en Espa\u00f1a ? Si nuestro examen psicol\u00f3gico de la mujer no marra por completo influir\u00e1 en refrenar el sentido canino, perruno, de la pol\u00edtica masculina, de la pol\u00edtica callejera, la de tra\u00edllas y jaur\u00edas \u2014ll\u00e1meseles partidos\u2014 p\u00fablicas, de esa pol\u00edtica que no acierta a ver la tradici\u00f3n espiritual y econ\u00f3mica de la casa espa\u00f1ola.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_439\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103212_2010067226\"><\/a><strong>La I. O. <\/strong><strong>N. <\/strong><strong>S.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_440\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544491510508\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>La verdad es que digan lo que quieran las cr\u00f3nicas electoreras somos bastantes los que, hasta ahora, no percibimos \u2014o presentimos\u2014 el temblor previo al alzamiento del vuelo de la conciencia com\u00fan popular. \u00bfExpectativa de p\u00fablico? Tal vez. Pero p\u00fablico no es pueblo. El p\u00fablico espera emociones de espect\u00e1culo. A ver qu\u00e9 pasa. Y si hay hule. \u00bfPero emoci\u00f3n de pueblo a espera del destino? Esto no lo vemos todav\u00eda. A pesar de los t\u00e9cnicos de la electorer\u00eda. No hay que fraguar leyendas.<\/p>\n<p>Lo que ha de ver bien claro quien sepa, pueda y quiera ver es la vanidad de los partidos todos, en cuanto partidos. Esos de los comit\u00e9s. Lo que cuenta algo son los sindicatos, corporaciones, comunidades de clase o de profesi\u00f3n. Los llamados agrarios, por ejemplo, no forman partido y se distribuyen entre varios de ellos. As\u00ed como los que sienten una especie de conciencia de clase media y otros de clase patronal. En estas tierras en que vivo y trabajo en la ense\u00f1anza se da el caso de que en el campo se unen en contra de la clientela de las casas llamadas del pueblo los propietarios, grandes y chicos \u2014son much\u00edsimos m\u00e1s los chicos y los achicados\u2014, los colonos y arrendatarios, y con ellos los obreros calificados, es decir, los que por su competencia contaban con trabajo y jornal seguros. Jornaleros tan proletarios como los otros, como los que formaban en las asociaciones de ineptos, de los sin oficio ni menester, de los que establec\u00edan el turno forzoso. Porque eso de los t\u00e9rminos municipales y otras medidas an\u00e1logas, con achaque de acabar con los esquiroles o amarillos, lo que ha hecho ha sido evitar la selecci\u00f3n de los eficientes. Y a esta agrupaci\u00f3n de luchadores contra la clientela de esas casas se le llama, y ellos mismos, los que la constituyen, la llaman anti-marxista, aunque el marxismo no entre aqu\u00ed para nada. Que nunca ha sido marxismo esto de organizar al ej\u00e9rcito de reserva de los inv\u00e1lidos, los holgazanes y los ineptos para establecer una nueva ley f\u00e9rrea del salario, de un salario antiecon\u00f3mico cuando no corresponde al rendimiento, cuando hace que el coste de producci\u00f3n sobrepuje al valor de la demanda. Las veces que se ha dicho y repetido que si a esos peones del turno de las bolsas de trabajo se les da las tierras a que las cultiven por s\u00ed mismos no sacan el jornal que los obreros calificados.<\/p>\n<p>M\u00e1s dejemos esto, que no es ahora m\u00e1s que una digresi\u00f3n, para recalcar en que la lucha electoral no se presenta, donde aparece con alg\u00fan empe\u00f1o, entre partidos. Contando entre ellos al socialista, claro est\u00e1. Porque en la lucha entre las llamadas clases sociales \u2014contando entre las clases, o si se quiere subclases, la de los obreros calificados, de oficio, y los simples braceros\u2014 el socialismo, como doctrina pol\u00edtica, no cuenta apenas en Espa\u00f1a. Lo mismo da que se llamen socialistas, comunistas, sindicalistas o anarquistas. O fajistas \u2014fascistas\u2014 como empiezan a llamarse algunos de ellos. Son nombres que no responden a realidad \u00edntima de conciencia. Pasan de un t\u00edtulo a otro, de la U. G. T. a la C. N. T. o a la F. A. I., o a otra cualquiera, seg\u00fan intereses de clientela, de asociaci\u00f3n de seguros mutuos. De seguro contra el paro, por enfermedad o accidente algunas veces, por incapacidad otras veces.<\/p>\n<p>Y ya que hablamos de fajismo \u2014o fascismo\u2014 conviene fijarse en una fat\u00eddica caracter\u00edstica que este movimiento, tan mal traducido entre nosotros, va tomando en Espa\u00f1a. Lo que de \u00e9l se destaca es el aspecto de la violencia, de aquella violencia que predic\u00f3 Sorel. Pero aqu\u00ed empieza a predicarse una violencia no juvenil, sino pueril; una violencia de rabieta vocinglera de chiquillos sin acabado uso de raz\u00f3n ni de conciencia.<\/p>\n<p>Cuando llegaron a nuestras manos algunos escritos de la J. O. N. S., de una infantilidad aterradora, de una vaciedad que podr\u00edamos llamar maciza si no implicara esto contradicci\u00f3n; de una palabrer\u00eda huera, nos dio pena ello. Y nos dio pena porque adivinamos los pr\u00f3dromos de eso que quiere pasar por juvenilidad \u2014por \u201cgiovinezza\u201d, dig\u00e1moslo en italiano\u2014 y no es sino infantilidad \u2014\u201cfanciullezza\u201d. Cre\u00edmos que J. O. N. S. quer\u00eda decir Juventud Ofensiva Nacional Sindicalista, y lo cambiamos en I. O. N. S., o sea Infancia, etc. Despu\u00e9s supimos que la J. quer\u00eda decir Junta. O Jonta, como las de los moros. Y temimos que esa ofensiva de retrasados mentales, de hombres \u2014algunos de ellos adultos\u2014 en la menor edad mental. Temimos por las travesuras de esos \u201cbalillas\u201d, estanislaos o \u201cboy-scouts\u201d\u2014l\u00e9ase \u201cbueyes cautos\u201d. Deportismo de chiquillos que juegan a la violencia. Con camisas negras o azules, o rojas, o gualdas, o moradas \u2014m\u00e1s bien lilas\u2014, o pardas. Mejor los descamisados. Temimos por las chiquilladas \u2014a las veces tr\u00e1gicas sin quererlo\u2014 de los mozalbetes que al entrar en el retozo preguntan: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que hay que gritar?\u201d Porque con tal de gritar, lo mismo les da un grito que otro. La cosa es la violencia verbal pura, sin m\u00e1s contenido que la violencia misma.<\/p>\n<p>Y ahora me creo en el deber de advertir a unos de esos mozos violentos de mentirijillas que al llamarles retrasados mentales no he querido llamarles retr\u00f3grados en el sentido que tiene este calificativo en nuestra fraseolog\u00eda pol\u00edtica, porque el retraso mental, la puerilidad intelectual, est\u00e1 no ya tan acusada, si no acaso m\u00e1s, entre los supuestos progresistas, o revolucionarios o de extrema izquierda. Lo mismo un extremo que el otro de violencia suponen un retraso mental, una puerilidad de concepci\u00f3n. De modo que al llamarles retrasados no les quise llamar retr\u00f3grados en susodicho sentido, ni reaccionarios ni cavern\u00edcolas, sino lisa y llanamente\u2026 inocentes. O si se quiere, mentecatos. Porque lo de inocentes no les cuadra bien. Puesto que inocente \u2014\u201cinnocens, qui non nocet\u201d, el que no da\u00f1a, el innocuo\u2014 es el inofensivo, y los de la junta o la juventud \u2014lo mismo da\u2014 ofensiva no son, desgraciadamente, inofensivos. Que no es inocente o inofensivo el parvulillo mental a quien se le deja jugar con armas ofensivas.<\/p>\n<p>\u00a1Esas fat\u00eddicas juventudes de partidos desde un extremo al otro! Esas m\u00e1s bien chiquiller\u00edas mentales, en que el desarrollo intelectual va en retraso del desarrollo corporal, eso es lo que nos inquieta. Nos inquieta el irreparable da\u00f1o que puedan hacer los que no saben lo que se hacen. Nos inquieta el estrago que puedan producir los aquejados de la comez\u00f3n de sobrepujar a los mayores, los enfermos de esa enfermedad infantil de la superaci\u00f3n, los obsesionados por hombrear. \u00a1A cu\u00e1ntos padres les hemos o\u00eddo lamentarse de esto mismo! Y hasta acongojarse por ello.<\/p>\n<p>Y ahora, dejando de lado el sentido que a eso de la J. O. N. S., con jota, quisieran haberle dado los deportivos, cinem\u00e1ticos y literatescos \u201cdilettanti\u201d \u2014as\u00ed, en italiano\u2014 no diletantes ni menos dilettantis \u2014que han mal traducido el \u201cfascio\u201d \u2014o fajo\u2014 nos hemos tropezado con una I. O. N. S. con i, es decir, con una infancia \u2014mental se entiende\u2014 ofensiva. Por lo cual tienen mis lectores, los m\u00edos, el perdonarme el que tan a menudo vuelva en este tiempo a este tema \u2014y esta tema\u2014 que me est\u00e1 atosigando y hasta torturando, cual es el de los fat\u00eddicos s\u00edntomas de retraso mental, de puerilizaci\u00f3n progresiva \u2014o mejor: regresiva\u2014 que vengo observando en la conciencia p\u00fablica pol\u00edtica espa\u00f1ola. Que si por algo se distingui\u00f3 el espa\u00f1ol genuino fue por la madurez de entendimiento. M\u00e1s o menos agudo, m\u00e1s o menos hondo, m\u00e1s o menos brillante, pero maduro. Tan maduros en su juicio Don Quijote, el loco, y Sancho, el simple. Locura sublime y simpleza tambi\u00e9n sublime, que jam\u00e1s cayeron en mentecatez.<\/p>\n<p>Y en resoluci\u00f3n, que retrasado mental no quiere decir retr\u00f3grado, sino mentecato, pero no inocente, no inofensivo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_441\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327\"><\/a><strong>Cartas al amigo I.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_442\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Oiga, mi buen amigo; acci\u00f3n \u2014y a la vez pasi\u00f3n\u2014 acaso de las m\u00e1s heroicas de que tengo o\u00eddo es la de aquel m\u00e9dico, maestro de patolog\u00eda, no curandero, que a la hora de irse a morir reuni\u00f3 en torno suyo a sus disc\u00edpulos queridos para irles explicando su agon\u00eda, de qu\u00e9 se mor\u00eda y c\u00f3mo se mor\u00eda. Segu\u00eda el ejemplo de la divina inmortal muerte del S\u00f3crates que so\u00f1\u00f3 Plat\u00f3n. Y no les aleccion\u00f3 nuestro heroico m\u00e9dico para que aprendiesen a curar, no, sino para ense\u00f1arles a saber morir y a saber c\u00f3mo se muere. Y, por tanto, a vivir, a saber c\u00f3mo se vive, y no c\u00f3mo no se debe vivir.<\/p>\n<p>Se dice y repite que la Historia es maestra de la vida, mas ello no quiere decir que nos ense\u00f1e a vivir vida p\u00fablica civil, sino a saber c\u00f3mo la han vivido los hombres. Y a contemplar la verdad, sea como fuere. No tiene moraleja, pues nadie escarmienta en cabeza ajena, ni conviene. La Historia es la vida misma p\u00fablica espiritual. Goza \u2014as\u00ed, goza\u2014 de la cat\u00e1strofe quien la conoce y la estudia.<\/p>\n<p>En todo esto vengo pensando, mi buen amigo, en estos d\u00edas pre\u00f1ados de historia nacional, en que se me viene pidiendo \u2014sobre todo por parte de diarios extranjeros\u2014 que diga cu\u00e1l creo que haya de ser el porvenir de Espa\u00f1a, que haga pron\u00f3sticos. Y hasta que indique recetas. \u00a1Harto ser\u00e1 que pueda hacer diagn\u00f3stico! Y nada de recetas. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1? Antes, qu\u00e9 es lo que est\u00e1 pasando y c\u00f3mo. Es m\u00e1s hondo y m\u00e1s serio el menester de informador, de reportero si se quiere, que el de profeta. Ver la realidad concreta de cada d\u00eda, todo lo que hay y nada m\u00e1s que lo que hay&#8230;, \u00a1pues ah\u00ed es nada! Par\u00e9zcanos bien o mal. Bastante es saber c\u00f3mo se vive, c\u00f3mo se goza, c\u00f3mo se sufre, c\u00f3mo se sue\u00f1a, c\u00f3mo se hast\u00eda, c\u00f3mo se muere. Y sin recetas ni moralejas.<\/p>\n<p>Vea un caso el econ\u00f3mico. El empe\u00f1o de una supuesta m\u00e1s justa distribuci\u00f3n de la riqueza est\u00e1 estorbando y amenguando su producci\u00f3n. Sube el salario y baja el rendimiento. Es el alza de los salarios lo que hace los parados. La tierra, sobre todo, no puede con la carga. Al empobrecerse los amos se empobrecen a\u00fan m\u00e1s los m\u00e1s pobres, los desvalidos, los verdaderos proletarios, no los de la matr\u00edcula de tales. Y todo ello le hace ver al cl\u00ednico que el tenor de vida \u2014<em>standard o<\/em><em>f<\/em><em> <\/em><em>li<\/em><em>fe<\/em>, que dicen los ingleses\u2014 est\u00e1 bajando. Y aun derogando a mi prop\u00f3sito de no hacer pron\u00f3sticos, creo poder afirmar que tendr\u00e1 que bajar a\u00fan m\u00e1s, que todos tenemos que hacernos a la cuenta de haber de rebajar considerablemente nuestras satisfacciones de toda clase, de resignarnos a una vida m\u00e1s implacable.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 lo que me dir\u00e1 usted, mi buen amigo, pues ya otra vez me lo dijo, y es que esto vale a predicar no la Buena Nueva, no el Evangelio, sino la Mala Nueva, el Disangelio. Mas esto no es predicar, es prever. Y sin preocupaci\u00f3n de proveer. \u201c\u00a1Luchemos hasta contra lo inevitable!\u201d, me dijo usted entonces, y me record\u00f3 aquel sublime pasaje del <em>O<\/em><em>b<\/em><em>er<\/em><em>ffa<\/em><em>nn<\/em> que dice: \u201cperezcamos resistiendo, y si es la nada lo que nos est\u00e1 reservado, no hagamos que sea una justicia\u201d, pasaje que tom\u00f3 usted de m\u00ed. Y aquel otro del final del \u00faltimo canto de Leopardi a la retama, la flor del desierto, donde el alt\u00edsimo poeta le dice que plegar\u00e1, sin resistir, bajo el peso mortal su cabeza inocente. Traduje yo, en verso, hace a\u00f1os ese canto y puse \u201cmortal peso\u201d donde el original italiano dice<em> fascio mortal<\/em>, fajo o carga mortal. Y ya estamos en el fajo y el fajismo.<\/p>\n<p>Donde cunden tanto los curanderos, saludadores, animadores, consoladores, arbitristas de toda laya, \u00bfno ha de haber quien se esfuerce en hacer ver lo que hay, lo que es y c\u00f3mo es? Ni buena ni mala nueva ni evangelio ni disangelio, sino conocimiento, que es libertad. Porque libertad es la conciencia de la ley por que uno se rige. Planeta que conociese la f\u00f3rmula de la curva de su \u00f3rbita ser\u00eda libre.<\/p>\n<p>Y ahora vengamos a lo de ahora, a lo del d\u00eda, a las pr\u00f3ximas elecciones. O es un acto de examen de conciencia p\u00fablica civil \u2014\u00a1y religiosa, claro!\u2014 o no es nada duradero. Que se den cuenta los electores de lo que piensan, si es que piensan algo. Un acto como el que se prepara no ha de servir sino para que el pueblo se pregunte: \u201c\u00bfy para qu\u00e9 Espa\u00f1a?\u201d Aqu\u00ed est\u00e1 la clave, en el para qu\u00e9. Toda la tr\u00e1gica labor del esp\u00edritu humano ha sido y es darle a la Historia un para qu\u00e9, una finalidad. Se nos pide sacrificios, y los m\u00e1s se preguntan: \u201c\u00bfpara qu\u00e9?\u201d Para hacer Espa\u00f1a, para que Espa\u00f1a cumpla su misi\u00f3n en el mundo. Pero, \u00bfy qu\u00e9 es Espa\u00f1a? \u00bfCu\u00e1l es su misi\u00f3n? \u00bfQui\u00e9n nos la revela? El caso es crearla. \u00bfY c\u00f3mo?<\/p>\n<p>Hay una doctrina determinista, que es la de la interpretaci\u00f3n llamada materialista de la Historia, la de Marx. Y esa doctrina acab\u00f3 creando una ilusi\u00f3n, un enga\u00f1o, una finalidad, la del opio revolucionario del bolcheviquismo de Lenin, una religi\u00f3n. Y los pobres fieles se figuraron saber para qu\u00e9 hab\u00edan nacido. Y se resignaron a toda clase de sacrificios, y hasta a vivir peor que sus antepasados los siervos de la gleba. Y contra esa doctrina, aunque \u00edntimamente ligada a ella, por la ley dial\u00e9ctica de la identidad de los contrarios, de los mellizos enemigos entre s\u00ed, contra esa doctrina se yergue y endereza la del fajismo o nacional-socialismo, que crea otra ilusi\u00f3n, otro enga\u00f1o, otra finalidad, la del opio del nacionalismo. Y sus fieles se figuran que saben para qu\u00e9 han nacido naturales de tal naci\u00f3n y no de otra cualquiera, y hay luego los que se preguntan, acongojados: \u201c\u00bfY ese para qu\u00e9 a su vez para qu\u00e9?\u201d Y ya estamos en el nudo de la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>Insisto, mi buen amigo, en que en el fondo de toda esta agitaci\u00f3n revolucionaria y contra-revolucionaria, de todas estas acciones y reacciones, late el eterno anhelo de la conciencia popular por cobrarse a s\u00ed misma, por darse cuenta de s\u00ed, por saber cu\u00e1l es su raz\u00f3n de ser, y m\u00e1s que su raz\u00f3n su valor de ser, su finalidad. <em>Dio e il p<\/em><em>o<\/em><em>p<\/em><em>o<\/em><em>lo<\/em>, \u201cDios y el pueblo\u201d, dec\u00eda el alt\u00edsimo profeta italiano Jos\u00e9 Mazzini, dechado de revolucionarios m\u00edsticos y pr\u00e1cticos, el que predic\u00f3 que la vida es misi\u00f3n. Pero esos que dicen: \u201cDios, Patria&#8230;\u201d y lo que la hagan seguir, \u00bfqu\u00e9 quieren decir con eso de Dios? \u00bfRecuerdan lo de nuestro m\u00edstico fray Juan de los Angeles, prototipo de individualistas? Porque aqu\u00ed est\u00e1 el toque, en la individualidad, en el individuo, para nosotros en el hombre espa\u00f1ol. \u00bfEl espa\u00f1ol para Espa\u00f1a o Espa\u00f1a para el espa\u00f1ol?<\/p>\n<p>Mas como esto se enreda y se hunde, dej\u00e9moslo para otra vez. Hay que zahondar m\u00e1s adentro en esta remoci\u00f3n del alma nacional que busca conciencia. Y hay que tocar, en relaci\u00f3n con ello, en eso del placer de crear, que dice el pol\u00edtico poeta.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_443\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327337\"><\/a><strong>Cartas al amigo II.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_444\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328338\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Quedaba en mi carta anterior, mi buen amigo y lector, en que&#8230; Mas antes, \u00a1qu\u00e9 ventaja esto de poder dirigirme a uno y no a una masa! Pero uno que aun no siendo masa es legi\u00f3n, es muchedumbre, es pueblo. Poder dirigirme a cada uno y no a todos. Y menos formando partido. \u00bfHa observado usted, lector amigo, qu\u00e9 es lo que en esas arengas electorales, en que tanto se niega y apenas si se afirma algo, m\u00e1s suele aplaudirse de un extremo al otro? Da pena. Y ahora con la radio se ha ensanchado el radio de acci\u00f3n de esas propagandas, pero habr\u00eda que saber la impresi\u00f3n del solitario radio-escucha que las oye libre de la presi\u00f3n de la masa. Por mi parte, le cuento a usted, lector amigo, libre de esa fat\u00eddica presi\u00f3n y prisi\u00f3n. Y me hago la ilusi\u00f3n \u2014todo lo es\u2014 de que estamos habl\u00e1ndonos a solas y en voz baja, fuera del enga\u00f1o.<\/p>\n<p>Digo, pues, que en mi anterior carta dec\u00eda que el toque est\u00e1 en la individualidad, en el individuo, para nosotros en el hombre espa\u00f1ol, y si \u00e9ste, el espa\u00f1ol, es para Espa\u00f1a o Espa\u00f1a es para el espa\u00f1ol. El terrible para&#8230; Y acababa en que hay que tocar en relaci\u00f3n con ello en eso del placer de crear, que dice el pol\u00edtico poeta. Que dijo Aza\u00f1a en las Cortes en el discurso que de m\u00e1s adentro le brot\u00f3. De m\u00e1s adentro del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Cuando oigo decir que hay que estar al servicio del Estado, de este leviat\u00e1n, como le llam\u00f3 Hobbes, de este monstruo \u2014ben\u00e9fico o mal\u00e9fico\u2014 a quien nadie a\u00fan, que yo sepa, ha sabido definir bien; cuando oigo hablar de ese \u00eddolo tanto de comunistas como de fajistas, me acuerdo de aquellos d\u00edas en que nosotros, los hijos del siglo XIX, los amamantados con leche liberal, le\u00edamos aquel librito del hoy casi olvidado Spencer \u2014el ingeniero desocupado que dijo mi amigo Papini\u2014 que se titulaba: <em>E<\/em><em>l<\/em><em> individuo contra el Estado.<\/em> En \u00e9l nos inculcaba lo malo que es el exceso de legislaci\u00f3n. Eramos, m\u00e1s o menos, anarquistas. Quer\u00edamos creer que las heridas que la libertad hace es la libertad misma la que las cura. No nos cab\u00eda en la cabeza \u2014y menos en el coraz\u00f3n\u2014 que se preguntara: \u201c\u00bfLibertad, para qu\u00e9?\u201d La libertad era para nosotros un para qu\u00e9, una finalidad. Libertad para ser yo yo mismo. O mejor para hacerme yo mismo. Que ya P\u00edndaro dijo lo de: \u201cHazte lo que eres.\u201d Libertad del espa\u00f1ol, por caso, para hacerse espa\u00f1ol, para forjarse una conciencia de espa\u00f1olidad, sin que se la impusiera el Estado. Que no es la comunidad.<\/p>\n<p>En el fondo, como ve usted, es, traducido al orden civil y pol\u00edtico, el principio protestante del libre examen, la ra\u00edz de la herej\u00eda. Y el principio tambi\u00e9n de la justificaci\u00f3n por la fe. Despu\u00e9s nos han tra\u00eddo eso del Estado, del servicio al Estado, y hasta que no hay libertad fuera del Estado y que es el Estado el que la da, el que le liberta a uno. Supongo que de s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u00a1El Estado! \u00bfY qui\u00e9n es? Se rezaba hace unos a\u00f1os el rosario en un lugarejo de esta provincia de Salamanca, y como al final el p\u00e1rroco dijera: \u201cUn padrenuestro por las necesidades de la Iglesia y del Estado\u201d, el alcalde, que asist\u00eda al rezo, hubo de interrumpirle diciendo: \u201cNo, del Estado no. que el Estado son ellos&#8230;\u201d Y as\u00ed se siente. El Estado son ellos, son los otros. Son los que amenazan con una u otra dictadura. Son los anti-liberales de derecha o de izquierda. O de dentro. Y hay que estar al servicio de ellos, al servicio del Estado. Para lo cual partidos numerosos y r\u00edgidamente disciplinados, o sea ortodoxias. El hereje puro, el que llaman independiente, es el enemigo. Su labor es la nefanda.<\/p>\n<p>Y cuando el individualista, aun a su pesar, cuando el hereje, cuando el que no reconoce dogmas pol\u00edticos, se siente obligado a actuar en lo que se llama servicio del Estado, \u00bfqu\u00e9 se le ocurre a este siervo al servicio, sea el que fuere \u2014aunque fuere de portero\u2014, para justificarse ante s\u00ed mismo? \u00a1El placer de crear! \u00a1Y qu\u00e9 bien le conocemos este placer! \u00a1El placer de crear, de sentirse poeta, sobre una u otra materia, con unos u otros medios! Y la materia pueden ser hombres. \u00a1Hacer hombres! \u00a1O ya corporalmente, como un padre, o ya espiritualmente, como un maestro! \u00a1Hacer un pueblo! \u00bfY para qu\u00e9? Para dejar en la Historia un nombre, o acaso m\u00e1s que eso, un alma tal vez an\u00f3nima y sin conciencia de s\u00ed, una obra. Para sobrevivir en la Historia aunque los venideros no conozcan qui\u00e9n es el que as\u00ed sobrevive y \u00e9l tampoco goce de conciencia de s\u00ed sobrevivi\u00e9ndose. \u00a1Aspiraci\u00f3n asc\u00e9tica y hasta m\u00edstica! \u00bfPero&#8230; el que as\u00ed vive vida alta y honda por el placer de crear, no es acaso que por debajo est\u00e1 el placer de crearse, de hacerse a s\u00ed mismo? El escultor de su alma, que dijo mi amigo Ganivet, el anarquista, no muy grato a alguno de esos poetas civiles. \u00bfNo hay por debajo de ese placer de crear, de hacer un pueblo nuevo \u2014de renovarlo\u2014, el placer de crearse el creador, de hacer que el Estado a cuyo servicio uno se pone, se ponga al servicio de quien le sirve?<\/p>\n<p>\u00bfEs que el que se siente d\u00e9spota constructivo no se siente as\u00ed para servir al Estado que le sirva a hacerse?<\/p>\n<p>Si as\u00ed fuese, \u00bfqu\u00e9? \u00bfQue si un espa\u00f1ol sintiese que Espa\u00f1a es para \u00e9l, ese espa\u00f1ol se hiciese un alma propia? Termin\u00e9 uno de mis empecatados sonetos con este verso: \u201cque es el fin de la vida hacerse un alma.\u201d Y no me recuerde usted, lector amigo que lo sepa, que termin\u00e9 otro de esos empecatados sonetos con este otro verso: \u201ctoda vida a la postre es un fracaso\u201d. Lo que parec\u00eda querer decir que fracasamos en el fat\u00eddico empe\u00f1o de hacernos un alma. El alma es la obra de uno. Y usted, amigo m\u00edo, o yo o el pol\u00edtico poeta, no de profesi\u00f3n o carrera, no por triste apetito de poder, no por mandar o por figurar, si usted, \u00e9l o yo nos dejamos en una obra, tal vez an\u00f3nima, \u00bfes que habremos fracasado? Y no se nos hable de arribismo. \u00a1Necedad mayor! Arribar, llegar, \u00bfa d\u00f3nde? Si dejamos una obra en que se exalte y engrandezca la conciencia, en nuestro caso, de espa\u00f1olidad, y con ella de humanidad universal, de universalidad humana, \u00bfpara qu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed se me viene del fondo de mi liberalismo del glorioso siglo XIX un sentido hondamente individualista de esa conciencia comunal. Y siento que puedo dejar a mi Espa\u00f1a acrecentada, mejorada, exaltada en las conciencias de los espa\u00f1oles venideros \u2014y de los que sin serlo la conozcan\u2014 sirvi\u00e9ndola no ya fuera, sino contra la disciplina de partidos, contra dogmas pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Y contra distinciones de reg\u00edmenes. Siento que puedo renovar, mejorar, acrecentar a mi Espa\u00f1a sin darme a definir reg\u00edmenes \u2014y menos consustancialidades de ellos\u2014, sin inventar, por ejemplo, una rep\u00fablica y decir que ella es la genuina, sin dictar ortodoxias.<\/p>\n<p>\u00bfQue esto pol\u00edtica no es? Es lo que hay que ver.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_445\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327339\"><\/a><strong>Cartas al amigo III.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A Manuel Abril<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_446\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328340\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Andaba yo, mi hondo lector amigo, sin saber a d\u00f3nde me llevar\u00eda la senda que emprend\u00ed a la buena de Dios y en busca de excitaciones al comenzar estas cartas, cuando heme aqu\u00ed que me llega su <em>interview <\/em>\u2014que as\u00ed la llama usted\u2014 imaginaria conmigo.<\/p>\n<p>Sus palabras, amigo m\u00edo, me traen el tono, mejor: el res\u00f3n \u2014el eco\u2014 de las m\u00edas propias. \u00a1Dios se lo pague! Estos son \u2014me he dicho\u2014 mis lectores, los m\u00edos, los que me hacen; aquellos \u201cde quienes soy\u201d. Estos que nada tienen que ver con la mal llamada literatura: una mujer inteligente, pero indocta; un profesional, empleado, que lee desde chico m\u00e1s o menos, pero que no sabe historia literaria y menos preceptiva; otros dos en las mismas condiciones, y usted, mi buen amigo callado, mi buen Abril, que es literato \u2014sin interrogante\u2014, pero que se olvida entre ellos de que lo es. Y se re\u00fanen ustedes a leer, a leerme muchas veces, despu\u00e9s de cenar, caseramente, recogidamente. Dios se lo pague a ustedes, ya que ustedes me pagan mi af\u00e1n. Y he aqu\u00ed por qu\u00e9 me enderezan en mi labor de publicista peri\u00f3dico. \u00bfPublicista? Acaso \u201cprivatista\u201d, pues que en privado les hablo y me oyen.<\/p>\n<p>Eso no es el rumoroso aplauso de una turba a la que se le azuza y enardece con latiguillos de caj\u00f3n. Aqu\u00ed nos hablamos de fondo a fondo. Porque ustedes me hablan, aunque en silencio. Y les oigo. Son ustedes de los que llamo amigos, de los que me sostienen. El res\u00f3n, la resonancia de mi voz, que me devuelven, es m\u00e1s que un aplauso. Una sala tupida de muchedumbroso p\u00fablico de mitin no suele resonar \u00edntimamente. Y menos cuando estalla en bullangueras ovaciones. Si alguna vez en alguna iglesia el auditorio rompiera en palmadas al predicador, ser\u00eda porque \u00e9ste hab\u00eda perdido toda unci\u00f3n religiosa, todo \u00edntimo fervor de verdad.<\/p>\n<p>Acababa mi \u00faltima carta al amigo, a los amigos, a ustedes y sus semejantes \u2014y mis semejantes, mis m\u00e1s pr\u00f3jimos o pr\u00f3ximos al coraz\u00f3n\u2014 dici\u00e9ndoles que me siento con poder para renovar, mejorar, acrecentar a mi Espa\u00f1a sin darme a definir reg\u00edmenes \u2014y menos consustancialidades de ellos\u2014, sin inventar, por ejemplo, una Rep\u00fablica y decir de ella que es la genuina, sin dictar ortodoxias pol\u00edticas. Y a\u00f1ad\u00eda que hay que ver si esto es o no pol\u00edtica. Porque para los suficientes definidores pol\u00edticos \u2014pol\u00edticos definidores de partido\u2014, la verdadera Rep\u00fablica, por ejemplo, es la que ellos definen y cualquier otra es corrompida o pervertida. A lo peor la llaman monarquizante, vocablo de una evidente vaciedad. M\u00e1s claro ser\u00eda hablar de una Rep\u00fablica mon\u00e1rquica, sin rey, como la actual Rep\u00fablica francesa, burguesa, unitaria y liberal. Burguesa, es decir, para todas las clases econ\u00f3micas; unitaria, sin ciudadan\u00edas contrapuestas, y liberal, sin privilegios y sin excepciones para confesiones.<\/p>\n<p>Pero h\u00e9teme aqu\u00ed que cuando me propon\u00eda \u2014lo que es el mal ejemplo\u2014 meterme yo a definidor, se me atraviesa, amigo Abril, su <em>intervi<\/em><em>ew<\/em> imaginaria que me devuelve a m\u00ed mismo. Y&#8230; \u00a1al cuerno las definiciones! Me recobro indefinido. Que quiere decir, en cierto modo, infinito. Y por lo mismo, en el mismo cierto sentido \u2014y, por desgracia, incierto\u2014 eterno.<\/p>\n<p>Ustedes, mis amigos, mis m\u00e1s semejantes, mis m\u00e1s pr\u00f3jimos, los m\u00e1s cercanos a mi coraz\u00f3n, me entienden. Y hacen con su entendimiento que yo me entienda. Los otros, los que no son m\u00e1s que p\u00fablico, dir\u00e1n que estas son monsergas que saben a religiosidad. Y acaso desde su punto de vista ciega acierten. Es el sentimiento religioso civil, laico, el que trato de despertar y suscitar entre mis pr\u00f3jimos espa\u00f1oles. Y siento que a ustedes, a los que me leen con entendimiento de querer, les anima sentimiento religioso \u2014no siempre tr\u00e1gico\u2014 de la vida hist\u00f3rica civil. Y que no hacen maldito el caso de ortodoxias pol\u00edticas \u2014esto es: civiles\u2014 de partido. Que no hacen caso de que se les quiera definir un r\u00e9gimen. Ni le hacen a los agitadores \u2014revolvedores mitingueros. Y menos a los tratadistas.<\/p>\n<p>\u00a1Definir! \u00a1Definirse! \u00a1Ah, si yo hubiese elaborado un programa, un sistema de gobierno, y acaso un tratado! Como aquel de <em>Las Nacionalidades<\/em>, v. gr, del ingenuo Pi y Margall, que sirve hoy de Cor\u00e1n a una secta pol\u00edtica espa\u00f1ola. \u00a1Pero este no recogerme para articular o estructurar ese sistema; este no saber hacerlo, sino desparramarme en art\u00edculos volanderos; este ir con ellos dejando \u2014y sembrando mi sentir del momento cotidiano, con sus \u00edntimas y fecundas contradicciones&#8230;!<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n, uno de esos adoradores de la definici\u00f3n sistem\u00e1tica me dec\u00eda: \u201c\u00bfPero por qu\u00e9 no se pone usted, don Miguel, a redactar su obra definitiva, en la que ordene y concentre su pensamiento integral?\u201d \u201c\u00bfDefinitiva? \u2014le contest\u00e9\u2014. \u00a1Ah. s\u00ed!; que escriba un volumen siquiera de cuatrocientas p\u00e1ginas, con notas, y ap\u00e9ndices, y aparato bibliogr\u00e1fico, y a poder ser con gr\u00e1ficos; un libro as\u00ed como de texto, o mejor, de consulta&#8230; \u00bfes lo que quiere? Y de investigaci\u00f3n, por supuesto, y no estas ligeras frusler\u00edas period\u00edsticas&#8230;\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Ay, amigo Abril; si usted y esos otros cuatro mis pr\u00f3jimos, mis semejantes, que a las veces se re\u00fanen despu\u00e9s de cenar para leer en voz alta estas palabras que al azar de mi paso por los senderos de Espa\u00f1a me brotan mientras ella se descoyunta y desvencija; si ustedes supieran lo que me las arranca\u2026! \u00a1Esos chasquidos que me llegan del subsuelo espiritual que se agrieta y resquebraja; de los cimientos de la Patria que se estremecen&#8230;! \u00a1Y a todo esto definiciones ortodoxas de republicanismo o de monarquismo, de marxismo o de fajismo, de internacionalismo o de nacionalismo! \u00a1Cu\u00e1nta suficiencia! Suficiencia\u2026 insuficiente.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfPero este hombre, qu\u00e9 quiere?\u201d \u2014se me dicen\u2014. Lo que usted, amigo Abril, dice \u2014y Dios, repito, se lo pague\u2014 en su <em>int<\/em><em>e<\/em><em>rvi<\/em><em>ew<\/em> imaginaria; entonar m\u00e1s que ense\u00f1ar, adentrar m\u00e1s que dirigir, concentrar. Y que mis semejantes se entonen, se adentren y se concentren. Y por eso m\u00e1s m\u00fasica que letra, m\u00e1s melod\u00eda que literatura. Que todas esas oquedades de derecha e izquierda, de Monarqu\u00eda y Rep\u00fablica, de marxismo y fajismo, todo eso y lo como ello nos est\u00e1 rompiendo la cordialidad religiosa \u00edntima. Y ustedes, mis semejantes, entienden lo que quiero dar a entender con esto. \u00bfEs que voy, en servicio de mi patria, a inventar otra Rep\u00fablica cualquiera para decir luego, con petulante suficiencia, que es la de buena ley, la leg\u00edtima, y la de enfrente contrahecha y sospechosa? Dios me libre de tal desvar\u00edo.<\/p>\n<p>\u201cPero bueno, y en concreto&#8230;, \u00bfqu\u00e9?\u201d, se me preguntar\u00e1 por uno de esos que son los otros, los desemejantes, los lejanos. \u00bfEn concreto? Que estas cartas al amigo, a los amigos, a los semejantes, a los pr\u00f3jimos o cercanos, no son programa pol\u00edtico \u2014\u00a1qu\u00e9 va&#8230;!\u2014 ni menos electoral; que con ellas no busco sufragios \u2014suelen darlos los fieles creyentes cat\u00f3licos a las \u00e1nimas de sus difuntos\u2014 y que me doy por pagado si me llega de los m\u00edos el res\u00f3n \u2014el eco\u2014 de mis palabras. Y si suscita en m\u00ed, a mi vez, otro, que as\u00ed comulgamos los unos con los otros. Y en cuanto a definiciones, usted, amigo Abril, que ley\u00f3 en ese peque\u00f1o cen\u00e1culo casero mi <em>Niebla<\/em>, recordar\u00e1 aquello de que hay que confundir. Pues bien, ahora les digo que hay que indefinir. Tenemos que librarnos \u2014y libertarnos\u2014 de facciosos de derecha, de izquierda y de centro, de inventores de dogmas, de falsificadores de la Historia, de inquisidores y de definidores. Pero esto de la indefinici\u00f3n pide carta aparte.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_447\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327341\"><\/a><strong>Cartas al amigo I<\/strong><strong>V.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_448\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328342\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00bfIndefinici\u00f3n, amigo m\u00edo, dec\u00edamos? Vamos a otra cosa. \u00bfOtra? No hay m\u00e1s que una. \u00a1Pues a ella!<\/p>\n<p>\u00cdbase mi hombre carretera de Zamora arriba, se\u00f1ero y escotero, cara a la Armu\u00f1a, a despejarse el seso con el brizo de aires del Pirineo pasados sobre el Duero. Empezaban a apuntar, verdes, las mieses. Dejaba tras de s\u00ed el vendaval electorero agramantino y o\u00eda por debajo de su barullera bambolla resonancias de lejano campaneo secular. \u00a1Qu\u00e9 bien en aquel recogido rinconcito conventual aquel pobre frailecico especulando sobre la contemplaci\u00f3n adquirida y la infusa! D\u00edas \u00e9stos en que nos \u2014nos, a los nuestros\u2014 molesta cada qu\u00e9 y hasta llegamos a temer que al llegar de noche a casa hayamos, no de acostarnos, sino de caer en cama.<\/p>\n<p>Sinti\u00f3se como en cumbre de sima, al aire, sin piso firme. Todo lo exterior se le interiorizaba; todo lo extra\u00f1o \u2014historia civil, actual, del d\u00eda y el lugar, comunes\u2014 se le entra\u00f1aba. Empez\u00f3 a examinar primero, a meditar despu\u00e9s y a contemplar al cabo esa historia con un inter\u00e9s desinteresado; esa historia, pensamiento y voluntad de Dios en el momento eterno del mundo pasajero.<\/p>\n<p>Descubri\u00f3 una callejuela enchinarrada que llevaba a una plaza an\u00f3nima, al parecer, desierta, bajo una humareda espesa que la privaba de la b\u00f3veda azul, del aire soleado. Y as\u00ed quedaba hecha caverna. Y en \u00e9sta acab\u00f3 por sentir chiquillos de todas edades \u2014verdes, maduros y pasados\u2014 que, en puro tontear y loquear, se entontec\u00edan y enloquec\u00edan. Y entre ellos, unas damas \u2014due\u00f1as\u2014 de Estropajosa empu\u00f1ando el estropajo, dispuestas a la friega sin lej\u00eda. A afeitar en seco. Algunos se daban a la masturbaci\u00f3n mental de buscar nueva especie \u2014o mejor, especia\u2014 de rep\u00fablica o de monarqu\u00eda. \u00a1Renovaci\u00f3n!\u2026 Qui\u00e9nes so\u00f1aban con fajarse en el fajo, mientras otros \u2014y era curioso\u2014 que voceaban \u201c\u00a1muera el fajo!\u201d, eran los m\u00e1s fajados y los m\u00e1s fajistas. Otros, a definirlo. Mero deporte de gente aburrida de su vac\u00edo \u00edntimo. \u201c\u00a1Ande el movimiento!\u201d, dec\u00eda uno. Otros daban vivas o mueras a t\u00e9rminos por los que no entend\u00edan pizca. Algunos preguntaban qu\u00e9 era lo que hab\u00eda que gritar. El suelo lleno de hojas y papeles de oto\u00f1o; las paredes y hasta el piso, de est\u00fapidos letreros en almazarr\u00f3n y en brea. En uno de \u00e9stos se motejaba a los sedicentes agrarios de\u2026 \u201cant\u00edpodas\u201d.<\/p>\n<p>Y \u00e9l, nuestro hombre, perd\u00eda all\u00ed el recogimiento. Aquella patulea \u2014aunque corporalmente ausente\u2014 le pateaba y pisoteaba el asiento de su conciencia hist\u00f3rica. Ni pod\u00eda sacar de all\u00ed sin da\u00f1o el seso. Y huy\u00f3. Volvi\u00f3se a casa, campo atr\u00e1s, a descansar el \u00e1nimo abrumado. Diose primero un rato \u2014rapto\u2014 al supremo de los solitarios de la baraja; despu\u00e9s a leer la <em>Historia literaria del sentimiento religioso en Fra<\/em><em>nc<\/em><em>ia desde las guerras de religi\u00f3n a nuestros d\u00edas<\/em>, del abate Bremond, de la Academia, y luego, por desengrase, las descripciones que en el <em>Orlando furioso<\/em> hace del campo de Agramante Ludovico Ariosto. \u00a1Qu\u00e9 fiesta verbal y sensitiva! \u00a1Qu\u00e9 nombres de vividos fantasmas \u2014casi se les toca\u2014, qu\u00e9 palabras! Manilardo, Baliverzo, Malabuferso, Isoliero, Serpentino&#8230; Calamor di Barcellona, Corebo di Bilbao, Odorico di Biscaglia (Vizcaya). Y los que vienen agrupados en endecas\u00edlabos: \u201cGrandonio, Falsirone e Balugante\u201d, \u201cTrusi\u00f3n, Soridano e Bambirago\u201d, \u201cAvino, Avolio, Ottone e Berlingiero\u201d, \u201cAnselmo, Odrado, Spireloccio e Brando\u201d&#8230; Y domin\u00e1ndolos con su sonoridad&#8230;, \u00a1Rodomonte! Nombre que tom\u00f3 Ariosto del Rodamonte que invent\u00f3 su precursor Boiardo. Y cu\u00e9ntase que cuando a este poeta le brot\u00f3 en el mag\u00edn, por obra de la musa, el resonante nombre fue tal su gozo, que hizo sonar a fiesta las campanas de su castillo de Scandiano. Lo merec\u00eda. \u00a1Engendrar un nombre! \u00a1Rodamonte! \u00bfY qu\u00e9 cuando nuestro Cervantes dio con Quijote y con Rocinante? \u00a1C\u00f3mo paladeaban los nombres! \u00a1Rodomonte! \u00a1Rodomonte!<\/p>\n<p>Dio luego mi hombre en recorrer los de nuestros partidos y sus cabecillas. Con todo eso de Ugete, Cenete, Firpe, Orga, Ceda y dem\u00e1s logogrifos. Y crey\u00f3 ver en un bosque de toda laya de \u00e1rboles, con sus hiedras, sus mu\u00e9rdagos y sus abogallas, vagar, al pasto, tropillas y reba\u00f1os \u201cde toda clase\u201d, y entre ellos, tal cual rara, mustia res orejisana y suelta. \u00a1Pero qu\u00e9 nombres, qu\u00e9 apodos, qu\u00e9 motes!<\/p>\n<p>Y se dijo: \u201c\u00a1Si de todo esto quedara siquiera mi dicho decidero, duradero, una de esas expresiones estadizas con que un verdadero creador \u2014\u00bfpoeta, pol\u00edtico?\u2014 acierta a expresar lo que los dem\u00e1s creen pensar sin pensarlo de veras, y as\u00ed les ense\u00f1a a esto y a definirse, o una palabra, un nombre! Un nombre: \u201cSantificado sea el tu Nombre&#8230;\u201d Y luego: \u201cVenga a nos el tu reino&#8230;\u201d Y despu\u00e9s: \u201cH\u00e1gase tu voluntad&#8230;\u201d Toda la historia. Cantados sean los nuestros nombres! \u201cAqu\u00ed fue Troya&#8230;\u201d; \u201call\u00ed la de San Quint\u00edn&#8230;\u201d \u201cEstos, Fabio, \u00a1ay dolor!, que ves ahora \/ campos de soledad, mustio collado, \/ fueron un tiempo It\u00e1lica famosa&#8230;\u201d \u00a1It\u00e1lica! \u00a1Y c\u00f3mo suena! \u00a1Rodom\u00f3nticamente!<\/p>\n<p>Los ni\u00f1os aquellos, en tanto, verdes, maduros y pasados \u2014cr\u00edos, mozos y decr\u00e9pitos\u2014, cre\u00edan, \u00a1pobrecillos!, haber hecho o dicho algo.<\/p>\n<p>Pues qu\u00e9, amigo m\u00edo, \u00bfesperaba usted acaso de m\u00ed c\u00e1balas, profec\u00edas, vaticinios, ag\u00fceros, calendarios? Eso no es conciencia de historia, de leyenda. Lo que fuere sonar\u00e1. Y est\u00e9 de Dios que suenen nombres \u2014de reba\u00f1os y de rabadanes\u2014 que resuenen por siglos. Y que nos hagan echar a vuelo, en fiesta, las campanas seculares.<\/p>\n<p>En tanto, puesto que usted tambi\u00e9n, amigo m\u00edo, se ha dado a esta tarea de escribir para los dem\u00e1s, para comulgar con ellos, lo que no le pidan, eso les d\u00e9; lo que no le demanden, eso les ofrezca; a lo que no le pregunten, a eso les responda; lo que no les importe aprender, eso les ense\u00f1e. Cuando hayan pasado las estrepitosas ventoleras y enmudecido su griter\u00eda, habr\u00e1n de flotar y sobrepujar las voces recogidas \u2014ahora ahogadas\u2014 que gu\u00edan la permanente revoluci\u00f3n silenciosa e \u00edntima del pensamiento. Y como \u00e9ste, el pensamiento, es lenguaje \u00edntimo, la m\u00e1s \u00edntima, entra\u00f1ada, de las revoluciones es la de hacerse uno a hablarse, a ponerse en claro a s\u00ed mismo, con la lengua com\u00fan, tradicional, de los seculares rezos caseros y familiares. Y populares, laicos.<\/p>\n<p>Ya sabe usted, amigo m\u00edo, que quiere ser un fil\u00f3logo \u2014en su sentido originario, un log\u00f3filo, un amante o enamorado de la palabra; es lo que resta\u2014 su amigo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_449\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327343\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>V.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A Jos\u00e9 Ortega y Gasset<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_450\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No hace muchos d\u00edas que nuestro buen amigo y maestro don Jos\u00e9 Ortega y Gasset protestaba contra lo que le hac\u00eda decir, en lengua extra\u00f1a, un corresponsal especial de un peri\u00f3dico extranjero, y manifestaba que no recibir\u00eda a ning\u00fan otro que no probase antes tener bien cursado y conocido nuestro idioma. Muy bien, y de acuerdo, pues que hemos padecido an\u00e1logo percance. Pero no basta eso, y nuestro buen amigo y maestro lo sabe bien. Pues hay otra extranjer\u00eda o extra\u00f1eza, que no es la del idioma. Y somos algunos, querido Ortega, los que producimos extra\u00f1eza en esos truchimanes de la opini\u00f3n que pretenden ponernos al alcance de la masa vulgarizando nuestro pensamiento, y lo que hacen es avulgararlo. Y deformarlo. El p\u00fablico sencillo y desprevenido nos entiende mejor cuando no se entrometen truchimanes de \u00e9sos. Los cabreros entendieron muy bien a Don Quijote, aunque Cervantes d\u00e9 a suponer otra cosa. Y si alg\u00fan truchim\u00e1n toma esto a jactancia, con su pan se lo coma.<\/p>\n<p>Y quiero decirle, mi querido amigo, que los que tenemos pluma y sabemos manejarla deber\u00edamos negarnos a toda entrevista y enquisa, pues cuando creamos deber decir algo al pueblo se lo diremos derechamente y sin medianero, y lo afirmaremos con nuestra firma. Otra cosa es querer traducirnos y casi siempre traicionarnos. \u201cTraduttore, traditore\u201d, dicen los italianos. Y m\u00e1s traidores los que traducen al vulgar. Que no conviene ceder a los perezosos mentales, que por ahorrarse el tener que pensar por su cuenta lo que se les dice a cuenta ajena, quieren que se les d\u00e9 hecho papilla de frivolidad volandera. Que as\u00ed no les cause extra\u00f1eza. Pero el que esto le dice, amigo m\u00edo y maestro, sabe que m\u00e1s de una vez hablando, sin pretender ponerse a alcance extra\u00f1o, ha producido en gentes sencillas y desprevenidas \u201centra\u00f1eza\u201d y logrado as\u00ed que se entra\u00f1en, que se apropien lo que les dec\u00eda. Que el p\u00fablico suele saber m\u00e1s que el publicista, y el vulgo m\u00e1s que el vulgarizador.<\/p>\n<p>Y viniendo ahora al truchim\u00e1n extranjero, \u00a1qu\u00e9 terrible, amigo m\u00edo, es eso de que a lo peor nos manden ac\u00e1, a nuestra Espa\u00f1a, a un enviado especial que no conoce nuestro idioma! \u00bfC\u00f3mo es posible que se entere bien de nada uno que llega ac\u00e1 sin entender miaja de castellano? Eso supone, en el fondo, tomarnos por un pueblo de salvajes. Es como aquel que sin saber tibetano se fue al T\u00edbet a traducir al franc\u00e9s cartesiano la religi\u00f3n lama\u00edsta. Y no es lo malo que no sepan castellano, sino que aun sabi\u00e9ndolo son incapaces de traducir lo \u00edntimo. No aciertan a traducir a sus categor\u00edas pol\u00edticas \u2014o literarias, o religiosas o filos\u00f3ficas\u2014 las nuestras. El casticismo se les resiste. Se vienen, por ejemplo, creyendo que nuestros partidos pol\u00edticos son traducci\u00f3n de los suyos; que somos unos disc\u00edpulos, m\u00e1s o menos aventajados, de sus maestros, y as\u00ed les sale la traducci\u00f3n. A lo que parece autorizarles ciertas p\u00e9simas traducciones que aqu\u00ed se han hecho, como esa del partido radical-socialista, y en otro sentido la de la Acci\u00f3n Francesa, que aqu\u00ed, en castizo romance, no quiere decir nada. \u00a1Y esto aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, donde naci\u00f3 el t\u00e9rmino \u201cliberal\u201d, y de donde se tradujo no poco de la Constituci\u00f3n del a\u00f1o 1812! \u00a1Venirnos con que si estamos preparados para esto o el otro r\u00e9gimen! Tiene usted raz\u00f3n, mi querido amigo, en protestar contra esa petulante impertinencia. \u00a1Venir a quererle dar lecciones de sentido pol\u00edtico a nuestro pueblo!<\/p>\n<p>No se trataba de pol\u00edtica, sino de literatura; pero recuerdo que escribiendo una vez de la nuestra, de nuestra literatura espa\u00f1ola, un cr\u00edtico franc\u00e9s muy inteligente, muy agudo y muy comprensivo, dentro de sus l\u00edmites nacionales por lo menos, Edmond Jaloux, confesaba que para ellos \u2014los franceses medios y ciento por ciento como \u00e9l\u2014 nuestro genio espa\u00f1ol les era tan extra\u00f1o como el ruso o el escandinavo, y que todo eso de la hermandad espiritual latina tiene mucho de mito. Cierto es que hay hoy en el extranjero \u2014y muy especialmente en Francia\u2014 cada vez m\u00e1s esp\u00edritus que se esfuerzan por penetrar en nuestro fondo diferencial, y que lo consiguen muchas veces. Que hay cada vez m\u00e1s estudiosos de nuestro genio nacional que se sacuden de los contrapuestos t\u00f3picos que a nuestro cargo corr\u00edan y que consiguen llegar a las ra\u00edces de la civilizaci\u00f3n y de la cultura espa\u00f1olas. Pero el promedio, la median\u00eda de los informadores, sobre todo cuando lo son de informaci\u00f3n mercenaria, no llegan no ya a las ra\u00edces, m\u00e1s ni a las hojas. Lo nuestro les est\u00e1 cerrado. Y no tienen la sinceridad del se\u00f1or Jaloux, que con su confesi\u00f3n mostraba la aguda penetraci\u00f3n de su ingenio. Y no nos tomaba, como otros, por unos aventajados disc\u00edpulos de sus maestros.<\/p>\n<p>Y si venimos a lo pol\u00edtico, \u00bfcree usted, buen amigo, que a aquellos que yo llamaba en Par\u00eds m\u00edsticos del republicanismo \u2014jacobinos y girondinos, si usted quiere\u2014 se les puede hacer entender que no se puede juzgar del sentido pol\u00edtico del pueblo espa\u00f1ol ni por la pedanter\u00eda izquierdista de Acci\u00f3n Republicana ni por la pedanter\u00eda derechista de Acci\u00f3n Popular? \u00bfPor los que aqu\u00ed se est\u00e1n sacando de la cabeza \u2014cuando no del bolsillo\u2014 una rep\u00fablica republicana, ortodoxa, no monarquizante, o una monarqu\u00eda tradicional? \u00bfY que lo que aqu\u00ed llaman marxismo y lo que llaman fascismo apenas tienen que ver con lo que en el resto de Europa significan esas denominaciones? No, aqu\u00ed no estamos preparados para esas traducciones. B\u00e1stenos con poder sentir nuestra propia historia.<\/p>\n<p>Nuestra propia historia, que es nuestra vida com\u00fan civil y nuestra educaci\u00f3n. Una educaci\u00f3n permanente. Que a vivir s\u00f3lo se aprende viviendo. Y no asistiendo a lecciones de biolog\u00eda, y menos de laboratorio. Harto lo hemos visto en el laboratorio de biolog\u00eda pol\u00edtica de las Constituyentes, de que usted, amigo m\u00edo, y yo formamos parte. \u00a1As\u00ed han salido los ensayos! De que es ejemplo t\u00edpico, entre otros, la ley Electoral contraproducente de los que con ella se han pasado de listos. Por no decir nada de otras leyes, socializantes y laicizantes, mal traducidas.<\/p>\n<p>Mucho m\u00e1s tendr\u00eda que decirle a cuenta de estas cosas. Por ahora he de limitarme a felicitarle por su resoluci\u00f3n de ahuyentar de su lado truchimanes e informadores que no le lleguen en forma \u2014y menos a fondo\u2014, y m\u00e1s ahora, en que Espa\u00f1a se est\u00e1 poniendo en moda como \u201ccaso\u201d. \u201c\u00a1Cosas de Espa\u00f1a!\u201d, se dec\u00eda antes, y ahora se empieza a decir: \u201cEl caso de Espa\u00f1a.\u201d \u00a1Y que se nos vengan a que les dictemos un resumen de apuntes sobre la espa\u00f1olidad a los que nos llevamos a\u00f1os rompi\u00e9ndonos la cabeza y el coraz\u00f3n para cobrar la conciencia m\u00e1s plena posible de ella! \u00a1Cuando no se nos vienen a pedirnos profec\u00edas, a que les digamos lo que creemos que va a pasar aqu\u00ed!<\/p>\n<p>Siga usted, amigo m\u00edo, sin dejarse traducir por el primero que se le arrime y sin esforzarse en eso que se llama ponerse al alcance de todo el mundo y que se suele reducir a no decir nada, a perderse en t\u00f3picos. Nos llegan tiempos de prueba y de confusi\u00f3n. Los cabecillas pol\u00edticos no aciertan a desentra\u00f1ar \u2014desentra\u00f1ar, \u00bfeh?\u2014 de los actos del pueblo \u2014unas elecciones, por ejemplo\u2014 su estado de \u00e1nimo. \u00a1Es tan dif\u00edcil desentra\u00f1ar de actos estados! \u00a1Llegar al hond\u00f3n de la conciencia comunal!<\/p>\n<p>Y nada m\u00e1s, por ahora al menos. De usted, el amigo en esta carta, es amigo entra\u00f1ado.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_451\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103214_2010067226\"><\/a><strong>Reg\u00fceldos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_452\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510\"><\/a><em>El Sol<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Don Quijote, aquel hidalgo manchego que presum\u00eda, de seguro, de leer al Ariosto en su italiano \u2014dicho sea no ya con respeto, sino hasta con adoraci\u00f3n\u2014, sol\u00eda molerle a Sancho a enmendarle los vocablos, molienda de enmienda que al buen aldeano le escoc\u00eda, y con raz\u00f3n. Y en una de ellas le dijo que no se debe decir \u201creg\u00fceldo\u201d, sino \u201ceructo\u201d. Sin duda porque oler\u00eda menos mal lleg\u00e1ndonos el eructo por conducto del lat\u00edn. Pero hete aqu\u00ed que antes de que saliera al campo Don Quijote, un fraile francisco, fray Juan de los \u00c1ngeles, en sus <em>Consideraciones so<\/em><em>bre<\/em><em> el Cantar de los Cantares<\/em>, hab\u00eda dicho que \u201cel alma que ha bebido del vino adobado del esp\u00edritu reg\u00fcelda como repleta y llena de esp\u00edritu, y huele a gloria de Dios\u201d. A gloria de Dios le ol\u00eda el reg\u00fceldo m\u00edstico, al que dijo en su <em>Lu<\/em><em>ch<\/em><em>a espiritual y amorosa entre <\/em><em>Dio<\/em><em>s y el alma<\/em> aquello de: \u201cYo para Dios y Dios para m\u00ed y no m\u00e1s mundo.\u201d \u00a1Estos m\u00edsticos&#8230;!<\/p>\n<p>Lo que s\u00e9 es que cuando \u00e9ste se echaba a echar afuera sus sentimientos \u2014o los de otros\u2014 le sal\u00edan, al escribirlos, con tal unto de entra\u00f1as las palabras, que al que las oye, al leerlas, se le pega el unto. Y hasta siente l\u00e1stima grande de tanta belleza. Por aquello de Argensola&#8230; Pero basta, pues \u00bfqui\u00e9n nos va a quitar lo comido y lo bebido bajo el cielo azul?<\/p>\n<p>Mi maestro y amigo Don Juan Valera, que a pesar de otros pesares guardaba no poco de se\u00f1orito andaluz, acostumbraba decir que Santa Teresa hab\u00eda escrito como una cocinera castellana. Puede ser, pero antes quiero oler a guiso de olla podrida castellana, que no a efluvios qu\u00edmicos de laboratorio de investigaci\u00f3n. Verdad es que me gusta no s\u00f3lo el cocido de garbanzos y chorizo, sino hasta el ajo crudo, y mucho. Y quede que Don Juan no era investigador qu\u00edmico de desinfectantes y que hasta majaba ajos en sus escritos, sobre todo en los epistolares.<\/p>\n<p>\u00a1Oler mal! \u00a1Sonar mal! Mi primer maestro de griego, Don L\u00e1zaro Sard\u00f3n, un recio maragato \u2014que por cierto form\u00f3 parte, con Don Juan Valera y otros, bajo la presidencia de Don Marcelino, del Tribunal que me dio la c\u00e1tedra de lengua griega\u2014, dio en el Ateneo de Madrid unas conferencias al volver de la inauguraci\u00f3n del Canal de Suez. Y hablando de las Pir\u00e1mides, cont\u00f3 c\u00f3mo hab\u00eda forzado a un felah a que le guiase por una galer\u00eda. El p\u00fablico \u2014no pueblo, \u00a1claro!\u2014 del Ateneo de entonces solt\u00f3 el trapo al o\u00edrlo, Don L\u00e1zaro repiti\u00f3 la palabra y vuelta a la risa y a la tercera: \u201cNo es mi lengua; son vuestros o\u00eddos los que est\u00e1n sucios.\u201d Don Quijote le crey\u00f3 a Sancho romadizado porque hab\u00eda olido los ajos de Dulcinea. \u00a1Anda por ah\u00ed cada se\u00f1oritingo con suciedad culterana en los o\u00eddos!&#8230;<\/p>\n<p>Y no es que se vaya, como sol\u00eda el pobre Don Julio Cejador a tiro hecho a echarse a buscar palabrotas de esas que pasan por groseras \u2014s\u00e9anlo o no\u2014 y sin venir a cuento. La groser\u00eda estriba en otro estribo. Hay que saber sufrir las adversidades y flaquezas de nuestros pr\u00f3jimos.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de culteranismo, recuerdo cuando un mocito cl\u00e1sico me trajo un escrito en que dec\u00eda de un poeta que, al sentir el estro, tom\u00f3 el plectro, y enton\u00f3 en la c\u00edtara una oda. Y le dije: \u201c\u00bfNo estar\u00eda mejor traducirlo al romance y decir que al picarle el t\u00e1bano (estro), cogi\u00f3 la p\u00faa (plectro) y se puso a rascar en la bandurria una canci\u00f3n? Bandurria y no guitarra (c\u00edtara), porque \u00e9sta se toca sin p\u00faa.\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Traducir! \u00a1Romancear! S\u00ed, ya s\u00e9 que no todo es traductible, que hay cosas intraductibles a cualquier lenguaje humano. Y aqu\u00ed me viene al caso, por un cierto \u00edntimo y delgado encadenamiento de ideas y de sentimientos \u2014quiero decir: de palabras\u2014, un verso maravillos\u00edsimo del maravilloso soneto franc\u00e9s \u2014un milagro\u2014 de Gerardo de Nerval, que este poeta suicida intitul\u00f3 \u201cEl desdichado\u201d, as\u00ed, en castellano. El desdichado era el pr\u00edncipe de Aquitania, el tenebroso, el viudo, el inconsolado, \u201cel de la torre abolida\u201d, Y el aludido verso sigue diciendo: \u201cJ&#8217;ai rev\u00e9 dans la grotte o\u00f9 nage la sir\u00e8ne&#8230;\u201d En castellano: \u201cHe so\u00f1ado en la gruta donde nada la sirena&#8230;\u201d Verso que no se me despega del o\u00eddo del coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1La sirena de la gruta! Cuando se sabe, por estudio, que las sirenas que tentaron a Ulises a perdici\u00f3n no fue con tentaci\u00f3n de carne, sinocomo la serpiente del Para\u00edso terrenal a Ad\u00e1n y Eva, con tentaci\u00f3n de saber, del fruto del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, aquellas a Ulises con contarle leyendas, hacerle so\u00f1ar historias y esto a la luz abierta del Mediterr\u00e1neo, se comprende lo que pudo haber sido el sue\u00f1o del pr\u00edncipe desdichado en la gruta en que nada la sirena, en \u201clas profundas cavernas del sentido\u201d, que dice San Juan de la Cruz, el m\u00edstico, el de los misterios o secretos cavernarios, uno de los m\u00e1s entra\u00f1ables secretarios \u2014m\u00edsticos\u2014 del Verbo. Y en esas grutas, en que nadan sirenas, en esas profundas cavernas del sentido, se oye palabras puras, nada menos que palabras \u2014m\u00e1s no puede ser\u2014 y se huele a reg\u00fceldos de gloria de Dios.<\/p>\n<p>\u00a1El misterio de la palabra! El misterio de la palabra es que por la palabra, por el verbo, es todo lo que es. \u201cEn el principio fue la palabra&#8230;, todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de lo hecho, y en ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres\u201d, que as\u00ed empieza el cuarto Evangelio. Y si Fausto quiso corregirlo, \u00bfqu\u00e9 fue Fausto sino palabra? Cuando se hace algo no queda el hecho sino la hacedora, la palabra. Que la palabra fue al principio y la palabra ser\u00e1 al fin. \u00a1Dejar un nombre! Es todo lo vivo que hay que dejar, un nombre que viva eternamente. Lo dem\u00e1s, son huesos. Y un nombre no es aire que suena, es soplo, esp\u00edritu, con vida y con luz. Y vive en Dios.<\/p>\n<p>\u00a1A d\u00f3nde nos ha venido a traer el reg\u00fceldo, soplo de comida y bebida! \u00bfY que a qu\u00e9 viene todo esto, amigo m\u00edo? Pues viene a que andan por ah\u00ed se\u00f1oritos repulgados y remilgados que, por no poder aguantar olor de reg\u00fceldos que huelen a gloria de Dios y a pueble aldeano, a chotuno, se nos vienen con mandangas, o, como se dice por aqu\u00ed, con canguingos en mojo de gato, m\u00e1s o menos renacentistas. Y andan queriendo enmendarle la plana a Sancho, aunque \u00e9ste, Sancho, no sabe escribir ni siquiera palotes, pues no entiende de letra el pobre analfabeto. Y en cuanto a dictar&#8230;, \u00a1ojo con la dictadura! Porque es lo m\u00e1s triste que seamos los letrados los que tengamos que servirle de secretarios. Y al decir letrados, no quiero decir concretamente abogados o procuradores, que esto es peor. Porque cuando los abogados y procuradores en Cortes se ponen a redactarle, y no a su dictado, por ejemplo, una Constituci\u00f3n&#8230;<\/p>\n<p>Pero, \u00a1alto!, no sea que nos despe\u00f1emos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_453\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103216_2010067226\"><\/a><strong>Recuerdos vivos. A Don Jos\u00e9 Mar\u00eda Gil Robles<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_454\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510511\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No para huir del presente hist\u00f3rico y distraerme de \u00e9l, sino para ahondar m\u00e1s en \u00e9ste, buscando sus ra\u00edces en el subsuelo permanente de la historia, he acudido a mis recuerdos vivos del pasado pol\u00edtico de Espa\u00f1a. Y digo vivos porque son recuerdos de lo que personalmente vi, o\u00ed y viv\u00ed, como testigo y hasta como actor \u2014aunque fuera de comparsa y \u00faltima fila\u2014, y no de lo que le\u00ed en papeles o mamotretos. A un pasado, sobre todo, de mis veintid\u00f3s a mis treinta y seis a\u00f1os, desde la muerte de Alfonso \u0425II al principio de este siglo, pasando por el ya legendario y casi m\u00edtico 1898. Y he sentido en este recogimiento en mis recuerdos civiles vivos lo que C\u00e1novas del Castillo llam\u00f3 la constituci\u00f3n interna espa\u00f1ola, el sentido de su historia.<\/p>\n<p>Me remonto algo m\u00e1s hacia atr\u00e1s: a cuando, despu\u00e9s de haber sido, de ni\u00f1o, testigo de la \u00faltima guerra civil entre ej\u00e9rcitos organizados \u2014pues la guerra civil prosigue\u2014, alboreaba, gracias a ella, mi conciencia civil siendo chico del Instituto de Bilbao. Vino la llamada Restauraci\u00f3n, que no lo fue en lo \u00edntimo la de la monarqu\u00eda borb\u00f3nica. Aquella restauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen en que colabor\u00f3, desde fuera de la monarqu\u00eda, Castelar \u2014como m\u00e1s adelante Azc\u00e1rate\u2014 fue restauraci\u00f3n de un r\u00e9gimen que hoy llamar\u00edamos de centro. Y hacia aquel r\u00e9gimen empezaron a converger antiguos sedicentes republicanos, posibilistas primero, reformistas despu\u00e9s, a la vez que hac\u00edan de cierta oposici\u00f3n de S. M. titulados republicanos a quienes ninguna prisa les corr\u00eda proclamar la rep\u00fablica. Y era que, en el fondo, en aquella restauraci\u00f3n del liberalismo constitucional y democr\u00e1tico a nadie le interesaba mucho lo de la forma de gobierno. Sobre todo en las que hoy llamamos izquierdas. Ni a los socialistas \u2014internacionalistas\u2014, los de Pablo Iglesias, para los que siempre esa cuesti\u00f3n de la forma de gobierno, por aquellos tiempos, fue secundaria y m\u00e1s bien indiferente. Y en cuanto a las llamadas derechas, a los que hab\u00edan luchado contra la monarqu\u00eda isabelina, y despu\u00e9s contra la saboyana, y luego contra la primera rep\u00fablica espa\u00f1ola, la de 1873, en cuanto a estas derechas&#8230;<\/p>\n<p>Cuando llegu\u00e9 a esta Salamanca en 1891, a mis veintisiete a\u00f1os de edad, ard\u00edan en toda Espa\u00f1a las disensiones en el seno de aquellas derechas antiliberales. El liberalismo, aquel liberalismo que el presb\u00edtero Sard\u00e1 y Salvany, en un librito \u2014el \u201c\u00e1ureo libro\u201d le llamaban\u2014 por entonces famos\u00edsimo, declar\u00f3 que era pecado, y ser liberal, peor que ser ladr\u00f3n, ad\u00faltero o asesino, aquel liberalismo deb\u00eda de ser su enemigo com\u00fan; pero nunca lograron cuajar bien un frente \u00fanico en contra de \u00e9l. De una parte, integristas; de otra, carlistas; por aqu\u00ed, los puros o netos; por all\u00ed, los \u201cmestizos\u201d \u2014\u201clas honradas masas\u201d, que dijo don Alejandro Pidal, que trat\u00f3 de llevar a la dinast\u00eda alfonsina a los carlistas\u2014, y se discut\u00eda de la \u201ctesis\u201d y de la \u201chip\u00f3tesis\u201d y del \u201cmal menor\u201d. Los genuinos tuvieron <em>L<\/em><em>\u0430 Fe<\/em> y luego <em>La Esperanza <\/em>\u2014\u00a1peri\u00f3dicas, claro!\u2014, pero no llegaron a la caridad. Y <em>El Siglo Futuro<\/em>, siempre futuro.<\/p>\n<p>Esta Salamanca era por entonces, cuando yo llegu\u00e9 ac\u00e1, uno de los m\u00e1s activos focos \u2014acaso el m\u00e1s activo\u2014 de las luchas intestinas de la derecha anti-liberal. Desde aqu\u00ed se pontificaba. Y la m\u00e1s destacada figura era la de don Enrique Gil Robles, padre del actual diputado por esta provincia don Jos\u00e9 Mar\u00eda. En el grupo figuraba el padre del actual diputado Lamami\u00e9 de Clairac. Don Enrique guardaba estrecha amistad con don Francisco Giner de los R\u00edos, y su estilo abundaba en dejos krausistas. Se inspiraba aquel grupo en los jesuitas de la Clerec\u00eda, que entonces reg\u00edan en \u00e9sta el Seminario, y se revolv\u00eda, en insidiosa rebeld\u00eda, contra las tendencias pol\u00edticas del prelado, el R. P. C\u00e1mara, agustino. Los agustinos, acusados de palaciegos y de mestizos, se opon\u00edan a los jesuitas, entonces \u201ct\u00e9ticos\u201d \u2014esto es, de la tesis\u2014 o netos, aunque luego han ido a la bolina. Otro obispo agustino ech\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s a los jesuitas del Seminario. Hubo tiempo en que se dec\u00eda que los jesuitas rezaban por la conversi\u00f3n del Papa Le\u00f3n XIII. Y me acuerdo c\u00f3mo, siendo yo ya rector, hube de leerle a Gil Robles (padre), en una sesi\u00f3n de Claustro, un p\u00e1rrafo de uno de sus escritos en que hablaba de los obispos \u201caduladores de los poderes perseguidores de la Iglesia y odiados por su pueblo\u201d. Muy posteriormente conden\u00f3 el Vaticano a la Acci\u00f3n Francesa y a su monarquismo\u2026 est\u00e9tico.<\/p>\n<p>Se trataba, como se ve, del reconocimiento del r\u00e9gimen entonces vigente en Espa\u00f1a, del r\u00e9gimen liberal constitucional, y no precisamente la monarqu\u00eda. Pues no me cansar\u00e9 de repetir que no hay que confundir ambas cosas. Aquel r\u00e9gimen de C\u00e1novas y, en cierto modo, de Castelar, y de Azc\u00e1rate, y de Canalejas, el de la ley del Candado y de aquel inocente art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1876, que tanto escandalizaba a aquellos inocentes anti-liberales. Y de don Antonio Maura, el que declar\u00f3 que el liberalismo es el derecho de gentes moderno y a quien, en otro respecto, se le acusaba de filibustero en el Colegio jesu\u00edtico de Deusto. Se trataba del r\u00e9gimen liberal.<\/p>\n<p>\u00a1Tiempos aquellos! Pas\u00f3 aquella restauraci\u00f3n, la de la llamada por antonomasia Restauraci\u00f3n, y vino la Regencia, la discreta regencia que dice Romanones \u2014\u00a1y qu\u00e9 bien lo ha dicho!\u2014, y luego vino Alfonso \u0425\u0428, primero adolescente y luego ya adulto. Y la conquista de Marruecos, y el que yo llam\u00e9 el ensue\u00f1o del Vice-Imperio Ib\u00e9rico, y el cambio de r\u00e9gimen. Porque el r\u00e9gimen, el verdadero r\u00e9gimen \u2014no esa superficialidad de monarqu\u00eda o rep\u00fablica\u2014 cambi\u00f3 durante el reinado de Alfonso \u0425\u0428; el r\u00e9gimen que se hab\u00eda inaugurado con la revoluci\u00f3n de setiembre de 1868. Y empez\u00f3 a incubarse la nueva revoluci\u00f3n. Y \u00e9sta estall\u00f3 en 1923 con el golpe de Estado que, de acuerdo con el rey, dio Primo de Rivera. Y fue as\u00ed el rey mismo quien inici\u00f3 la revoluci\u00f3n y, con ella, el advenimiento del r\u00e9gimen actual. Y as\u00ed hemos podido decir que quien ha tra\u00eddo esta rep\u00fablica ha sido el \u00faltimo rey de Espa\u00f1a. Desde luego no los republicanos.<\/p>\n<p>Y ahora en que se trata de la consolidaci\u00f3n por reconocimiento del r\u00e9gimen \u2014del r\u00e9gimen, \u00bfeh?, del r\u00e9gimen\u2014 vigente en forma republicana, dejando a un lado insulsas pedanter\u00edas de Renovaci\u00f3n y pueriles lealtades tradicionalistas y sentimentales, brindo estos recuerdos personales de historia perenne e \u00edntima a mi amigo y compa\u00f1ero el hijo del que fue mi compa\u00f1ero y amigo don Enrique Gil Robles, tradicionalista en 1891 cuando llegu\u00e9 yo a esta Salamanca a enfrentarme con \u00e9l desde las columnas de un diario republicano.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_455\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327343345\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>VI.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_456\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00bfQue a d\u00f3nde vamos, lector amigo? \u201cNo \u2014dice otro\u2014, sino a d\u00f3nde nos lleva Dios&#8230;\u201d Y un tercero: \u201co el demonio.\u201d Aunque esto viene a lo mismo, pues es con permisi\u00f3n de Aqu\u00e9l. Y t\u00e1cheseme de predestinacionista, pero recordando el principio del libro de Job que hubo de reproducir Goethe al principio de su Fausto. Y ya se sabe a d\u00f3nde llev\u00f3 el demonio, con permiso de Dios, a Job y a Fausto.<\/p>\n<p>\u00bfQue a d\u00f3nde vamos, o mejor, a d\u00f3nde nos lleva la Historia? Presumo, lector amigo, que me motejar\u00e1s de machac\u00f3n \u2014es mi fuerte\u2014 por esto de la Historia, pero es que la Historia es la vida del esp\u00edritu. Y meditarla y contemplarla es vivir espiritualmente y es hacer historia \u00bfHacerla o pensarla? Es igual. Y a\u00fan hay m\u00e1s, y es que un historiador contemplativo escribiendo historia, contando su leyenda, la ha hecho. La ha hecho m\u00e1s que el pol\u00edtico que crey\u00f3 hacerla legislando o armando elecciones. Las m\u00e1s de las batallas ganadas no las gan\u00f3 el general en jefe que dirig\u00eda lo que llaman la acci\u00f3n, sino que las gan\u00f3 el narrador \u2014acaso el poeta\u2014 que hizo creer al pueblo \u2014y entre \u00e9ste al general en jefe\u2014 que las hab\u00eda ganado. Y a un pueblo se le lleva al triunfo o a la derrota por una leyenda.<\/p>\n<p>Y no verdad hist\u00f3rica, no, que la historia proceda y se rija por el llamado materialismo hist\u00f3rico. Ni siquiera brot\u00f3 de \u00e9ste el <em>Manifiesto comunista<\/em>, de Marx y de Engels. No brotan de \u00e9l los movimientos econ\u00f3micos-sociales. Hay, es cierto, una explicaci\u00f3n econ\u00f3mica de las Cruzadas, por ejemplo, por debajo de su explicaci\u00f3n pol\u00edtico-religiosa, pero por debajo de su explicaci\u00f3n econ\u00f3mica hay otra, m\u00e1s honda, m\u00e1s entra\u00f1ada, m\u00e1s radical \u2014es decir, m\u00e1s ra\u00edz\u2014, y es una explicaci\u00f3n trasreligiosa, si esto cabe. El hambre, s\u00ed, y el amor, el hambre del individuo y el hambre de la especie, mueven a los hombres y a los pueblos, mas hay por debajo algo m\u00e1s hondo, y es el sentimiento de la personalidad, del \u201cser o no ser\u201d hamletiano. Que no es \u201cvivir o morir\u201d. Y ese sentimiento de personalidad cuando se trata de un pueblo, el sentimiento \u2014y el consentimiento\u2014 de personalidad com\u00fan, de comunidad, es el patriotismo. Y as\u00ed se ve que cuando las Internacionales obreras fundadas en inter\u00e9s de clase se encuentran ante conflictos de personalidades colectivas, de patrias, de comunidades de consentimiento espiritual hist\u00f3rico, esas Internacionales se quiebran. \u201c\u00a1Proletarios de todo el mundo, un\u00edos!\u201d Pero al chocar dos o m\u00e1s pueblos, mejor: dos o m\u00e1s patrias, esos proletarios se desunieron y se fueron los de cada naci\u00f3n con los que hablaban, con los que pensaban, con los que sent\u00edan \u2014hablar es pensar y es sentir\u2014 como ellos, proletarios o no. Y esto, en gran parte, porque eso del proletariado es un mito.<\/p>\n<p>\u00bfQue a d\u00f3nde vamos? \u00a1Ah!, es que esta triste juventud espa\u00f1ola de ahora no est\u00e1 a\u00fan desesperada ni desquiciada, no ha perdido del todo ni esperanza ni quicio, pero est\u00e1 desesperanzada y desenquiciada, se ha salido de su esperanza y de su quicio, porque no cree en ellos. Y el que no cree en su esperanza est\u00e1 en riesgo de perderla. Es lo del gitano: \u201csi, pero ver\u00e1 usted como no viene&#8230;\u201d Est\u00e1 desconsolada, pero a\u00fan no desolada. Mas el desconsuelo es camino de desolaci\u00f3n, si una fe no le llega al desconsolado y le da esperanza. Quiero decir, lector amigo, con estos que alguien tomar\u00e1 por retorcimientos conceptuosos y hasta conceptistas \u2014\u00a1y c\u00f3mo duelen!\u2014, quiero decir que nuestra juventud no tiene fe \u2014ni civil ni religiosa\u2014 en Espa\u00f1a; no cree en ella.<\/p>\n<p>\u201cHay que hacer patria\u201d; hemos o\u00eddo muchas veces. Pero la patria, la naci\u00f3n, se hace ella sola. Y se deshace. Y se rehace. \u00bfHacemos nosotros historia \u2014esto es: patria\u2014 o nos hace ella a nosotros? \u00a1Hacer, hacer&#8230;! La cuesti\u00f3n es pensar, es entra\u00f1arse, es apropiarse lo que se est\u00e1 haciendo. La cuesti\u00f3n es llegar a la afirmaci\u00f3n de la conciencia comunal.<\/p>\n<p>Espa\u00f1a, en nuestro caso, es su historia, no la pasada, sino la presente, la siempre presente, la eterna, la que, quer\u00e1moslo o no, estamos viviendo. Y con sus \u00edntimas contradicciones, con su cr\u00f3nica guerra civil. Y hay que vivirla y sentirla as\u00ed hasta contradictoriamente. \u201c\u00a1Vivir su vida!\u201d \u00bfQu\u00e9 es eso, muchacho? Es colocarse, \u201ces llegar\u201d. \u00bfColocarse d\u00f3nde? \u00bfLlegar a d\u00f3nde? \u201cNo, sino vivir\u201d la vida de todos, la vida com\u00fan. La verdad es aquello en que todos convenimos, pero tambi\u00e9n aquello sobre que todos disputamos, \u00bfVerdad o error? \u00a1Qu\u00e9 m\u00e1s da&#8230;! Lo peor es aquello en que ni consentimos ni disentimos, porque eso es el vac\u00edo. Y es el vac\u00edo lo que mata para siempre.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 profunda congoja me causa el examen de esos mozos desesperanzados, desenquiciados, desconsolados! \u00bfHuyen de s\u00ed mismos? No, porque huir de s\u00ed mismo supone estar en posesi\u00f3n de s\u00ed, ensimismado, haberse encontrado, y esos pobres mozos andan busc\u00e1ndose fuera de s\u00ed mismos, enajenados, perdidos en lo de fuera. Y as\u00ed se da el caso triste de que se matriculen en la \u201cUgete\u201d, en la \u201cCenete\u201d, en la \u201cFai\u201d, en la \u201cCeda\u201d, en la \u201cTyre\u201d o en cualquier otro equipo deportivo-pol\u00edtico. Y al fin, cuando se tiene dieciocho a\u00f1os, cuando se es mozalbete de grito de santo y se\u00f1a&#8230; \u00bfPero despu\u00e9s? \u00bfDespu\u00e9s?<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Hay que hacer!, \u00a1hay que hacer!\u201d No, antes pensar y sentir y padecer lo que se est\u00e1 haciendo, lo que nos est\u00e1 haciendo. \u00bfAcci\u00f3n? S\u00ed, muy bien; pero antes pasi\u00f3n. Pasi\u00f3n de padecer. Pensar y sentir lo que otros hacen, lo que otros dicen. \u201cPero es que van tan de prisa&#8230;\u201d Cierto; no nos dan ni tiempo para pensar lo que hacen y lo que deshacen. \u00a1Es el cine, el fat\u00eddico cine! Ni ellos saben lo que hacen, por lo cual tendr\u00e1 el Padre que perdonarlos. Es el cine, revolucionario. O mejor la revoluci\u00f3n cinematogr\u00e1fica, m\u00e1s que cinem\u00e1tica. Y no din\u00e1mica, porque no todo movimiento supone m\u00e1s fuerza que el reposo. \u00a1La fuerza que desarrolla la aguja de la br\u00fajula para no desviarse de su norte! \u00a1La poderosa fuerza de la resistencia quieta! Que es la de la pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora quisiera comentar lo que uno de esos mozos desenquiciados, desesperanzados y desconsolados me dijo una vez de Castelar, de cuya persona y de cuya obra patri\u00f3tica no sab\u00eda \u2014naturalmente\u2014 nada. Nada m\u00e1s que una leyenda confusa y mal\u00e9vola. Era un mozo que, como sus cong\u00e9neres, no ten\u00eda idea, ni aproximada, de la historia espa\u00f1ola de nuestro glorioso siglo XIX, el del liberalismo, palabra nacida en Espa\u00f1a. No pude hacerle comprender c\u00f3mo todo Castelar, Castelar entero, cre\u00eda en su patria y esperaba en ella.<\/p>\n<p>Mas de esto otra vez, mozo lector amigo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_457\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103218_2010067226\"><\/a><strong>Sobre el anarquismo espa\u00f1ol<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_458\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510512\"><\/a><em>El Radical<\/em><em> (<\/em><em>C\u00e1ceres<\/em><em>), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Escribo estas l\u00edneas hoy, 11 de diciembre, lunes \u2014d\u00eda sin diarios matutinos\u2014 y cuando no se sabe c\u00f3mo acabar\u00e1 el estallido revolucionario anarcosindicalista, que as\u00ed se le denomina. Y hay que notar que, en rigor, anarquismo y sindicalismo se comportan mal entre s\u00ed. La perfecta anarqu\u00eda no tolera sindicaci\u00f3n. Mas dejando esto, el caso es que el estallido merece examen y meditaci\u00f3n. No por su ideolog\u00eda, sino por su psicolog\u00eda, pues no es cosa de ideas, sino de sentimientos, de alma. Buena o mala, que de esto no se trata ahora. \u00bfQu\u00e9 se proponen esos fan\u00e1ticos, esos energ\u00famenos \u2014es decir, pose\u00eddos o endemoniados\u2014 los m\u00e1s de ellos mozalbetes que queman tiendas, sin saquearlas, incendian una f\u00e1brica de papel, queman archivos y sobre todo iglesias y conventos en cuya quema ning\u00fan provecho material han de sacar?<\/p>\n<p>Y les ayudan mujeres que reparten y recogen pistolas en cestas. El movimiento apenas si ofrece caracteres de movimiento estrictamente econ\u00f3mico. La famaso interpretaci\u00f3n materialista de la historia, la de Marx, marra aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Mas presenta las caracter\u00edsticas de un movimiento religioso. Religioso, s\u00ed, en su m\u00e1s amplio sentido. Hay una eligiosidad del ate\u00edsmo. Y en todo caso, se asemeja a aquellas terribles epidemias medioevales de turbio misticismo demon\u00edaco. Y despu\u00e9s de todo, \u00bfno empieza a reconocerse ya que en el fondo, en el \u00faltimo fondo del bolchevismo moscovita, del fajismo italiano y del nacionalsocialismo germ\u00e1nico hay una ra\u00edz no econ\u00f3mica, sino de sentimentalidad que se puede llamar religiosa?<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1n otro el sentido del llamado aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, socialismo, el de la U. G. T. y sus casas del Pueblo, con su burocracia conservadora, con su proteccionismo del Estado, con sus jurados mixtos, con toda su abogac\u00eda y su procuradur\u00eda casu\u00edstica, con su reglamentaci\u00f3n de las huelgas!\u2026 La doctrina sindicalista de la acci\u00f3n directa, su rebeli\u00f3n frente al Estado, su consigna de no votar, todo esto le da al sindicalismo anarquista \u2014prescindiendo de lo contradictorio de este enlace\u2014 un car\u00e1cter profundamente apol\u00edtico. Aqu\u00ed no se trata ya de pol\u00edtica, de civilidad, sino de algo m\u00e1s hondo y m\u00e1s primitivo y m\u00e1s originario, acaso de m\u00e1s reacci\u00f3n \u2014en su mayor parte subconsciente y hasta inconsciente\u2014 contra la civilidad y por ende contra la civilizaci\u00f3n. Es lo que en un tiempo se llam\u00f3 en Rusia nihilismo \u2014\u201cnadismo\u201d, podr\u00edamos decir\u2014 que tiene raigambre religiosa. Y es lo que hace que aparte del deber que tiene el Poder p\u00fablico, el Gobierno, de sofocar estos estallidos para salvar en lo posible la civilizaci\u00f3n, la convivencia civil hist\u00f3rica, conviene que todos meditemos en las ra\u00edces \u00faltimas y profundas que los producen. Es una enfermedad de la civilizaci\u00f3n, acaso cong\u00e9nita en \u00e9sta, es algo hondamente arraigado en la conciencia colectiva o comunal.<\/p>\n<p>Y viniendo a nuestra propia civilizaci\u00f3n, en la espa\u00f1ola, y a lo que se ha llamado nuestro individualismo, conviene recordar que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, nunca prendi\u00f3 el genuino socialismo \u2014en rigor gregario o reba\u00f1ego\u2014 en el alma de nuestro pueblo. Y menos la pedanter\u00eda marxista \u2014lo pedante que fue Marx se nota en sus arremetidas a Proudhon\u2014 con aquello del socialismo\u2026 \u00a1cient\u00edfico! El de Proudhon, el noble utopista, se nos pegaba mejor. Proudhon fue quien m\u00e1s influy\u00f3 en Pi y Margall. Y cuando la escisi\u00f3n entre Marx, el jud\u00edo alem\u00e1n pedantesco, y Bakunin, el hidalgo ruso so\u00f1ador, el anarquista, los m\u00e1s de los delegados espa\u00f1oles se fueron con el ruso anarquista y so\u00f1ador. Y m\u00e1s tarde, \u00bfqui\u00e9n no recuerda el \u00e9xito enorme que tuvo entre nosotros <em>La conquista del pan<\/em>, aquel librito del pr\u00edncipe Kropotkine, que ha sido uno de los m\u00e1s le\u00eddos en Espa\u00f1a? En cambio, \u00bfqui\u00e9n ha podido leer aqu\u00ed <em>El Capital<\/em> de Carlos Marx? Nuestros sedicentes marxistas no le conocen mejor que conocen las Sagradas Escrituras nuestros sedicentes cristianos. Y a\u00fan recuerdo que aquel pobre Felipe Trigo, el novelista, tan espa\u00f1ol, se dio a inventar un socialismo individualista o no s\u00e9 si se llam\u00f3 individualismo socialista, que es igual.<\/p>\n<p>Fue aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, donde un escritor m\u00edstico, el franciscano Fray Juan de los \u00c1ngeles, dijo lo de: \u201cYo para Dios, Dios para m\u00ed y no m\u00e1s mundo\u201d, f\u00f3rmula la m\u00e1s expresiva y la m\u00e1s vigorosa del individualismo religioso. Y aun que no crean o m\u00e1s bien crean no creer en Dios, el esp\u00edritu de esa f\u00f3rmula late en nuestro anarquistas. Que en el fondo no son m\u00e1s que unos desesperados. Desesperados a la espa\u00f1ola. Que no sin raz\u00f3n nuestro vocablo \u201cdesesperado\u201d \u2014en forma de \u201cdesperado\u201d\u2014 ha pasado a otros idiomas europeos.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 quiere decir esto? Quiere decir que sin desatender a atajar el mal exterior, las manifestaciones revolucionarias de este estado de nuestra alma colectiva, conviene meditar en el estado mismo y no condenarlo ni canonizarlo de ligero. En ese furor, a primera vista inexplicable, de darse a quemar iglesias y conventos, a perseguir a los religiosos, \u00bfqui\u00e9n nos dice que no haya un fen\u00f3meno de desesperaci\u00f3n? Desesperaci\u00f3n de fe. No me sorprender\u00eda ver luego a uno de esos incendiarios meterse de monje en un convento. Los anarquistas, los solitarios, los sin Dios ni rey ni jefe, suelen como los otros solitarios \u2014\u201cmonachi\u201d, monjes\u2014 formar monasterio. \u00bfQu\u00e9 es la F. A. I. sino un monasterio espiritual sin domicilio?<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 que a muchos de mis lectores \u2014a los m\u00e1s\u2014 les parecer\u00e1 todo esto cavilaciones de otro solitario obsesionado, pero insisto en que si lo m\u00e1s de nuestro socialismo burocratizado, reglamentado, pedantizado, no es m\u00e1s que pol\u00edtica \u2014y de ordinario la m\u00e1s baja pol\u00edtica, la electorera y parlamentaria\u2014, nuestro anarquismo guarda un fondo de religiosidad desesperada. Y este fondo puede producir las m\u00e1s sorprendentes transformaciones. O si se quiere conversiones. Cond\u00e9nese, s\u00ed, es lo natural y lo debido, la manifestaci\u00f3n externa del hondo estado de conciencia desesperada, pero no se deje de meditar en \u00e9ste, y adem\u00e1s no se deje de mirar con respeto, a las veces con admiraci\u00f3n, los hero\u00edsmos que produce. No nos atengamos demasiado a las ramploner\u00edas corrientes de los moralistas sociales que con tronar contra las lecturas perniciosas y las predicaciones extremistas \u2014empleo este huero t\u00e9rmino por conformarme al uso hoy vulgar, y que no se me achaque el que no escriba para todos\u2014 creen que con eso han hecho algo \u00fatil al bien com\u00fan. Creo que sin esas lecturas, sin esas predicaciones, el fondo de desesperaci\u00f3n anarquista y con \u00e9l la fe y la esperanza en el ensue\u00f1o ut\u00f3pico de una futura sociedad an\u00e1rquica habr\u00edan siempre brotado del alma de nuestro pueblo.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 le falta a \u00e9ste, a nuestro pueblo?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_459\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103220_2010067226\"><\/a><strong>Machaqueo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_460\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344346510513\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>3<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p class=\"right\"><em>A Don Miguel Maura<\/em><\/p>\n<p>Continuando mi lectura de la <em>Historia literaria del sentimiento religioso en Francia desde las guerras de religi\u00f3n hasta nuestros d\u00edas<\/em>, del abate Bremond, que fue de la Academia Francesa, llegu\u00e9 a cuando trata de aquel Dom Marlene, benedictino de la Congregaci\u00f3n de San Mauro que escribi\u00f3 la vida de aquel otro benedictino que fue Dom Claudio Martin. Y me encontr\u00e9 (p\u00e1gina 179 del tomo VI) con esto: \u201cVolver a encontrar as\u00ed sus propios pensamientos, sus sentimientos, en los textos antiguos es toda la poes\u00eda de los Mauristas.\u201d Claro est\u00e1 que estos mauristas son los eruditos benedictinos de San Mauro; pero esa coincidencia verbal me sirvi\u00f3 de eslab\u00f3n de arranque para una cadena de reflexiones.<\/p>\n<p>Con aquellos religiosos mauristas franceses del siglo XVII se puede, en algunos respectos, cotejar nuestros m\u00e1s que religiosos pol\u00edticos tradicionalistas del siglo XIX y aun de \u00e9ste. Tambi\u00e9n es su poes\u00eda volver a encontrar sus propios pensamientos, sus sentimientos, en textos antiguos, aunque, con harto deplorable frecuencia, muy mal interpretados y no siempre bien le\u00eddos. Su dechado ha sido don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, maurista en el sentido antedicho, o sea tradicionalista. Aunque para los netos y puros tradicionalistas, para los no mestizos, pecara un poco del otro maurismo, del de don Antonio Maura, el que declar\u00f3 que el liberalismo es el derecho de gentes moderno. Y ahora voy a contar un pasillo caracter\u00edstico y que nos viene al pelo.<\/p>\n<p>Tuve un amigo, Jos\u00e9 Mar\u00eda Soltura, curios\u00edsimo de cosas de esp\u00edritu, el que llev\u00f3 a Bilbao a Ibsen, a Strindbeng, a Nietzsche, cuando aun no hab\u00edan apenas llegado a Madrid. Le interesaba mucho la vida religiosa y la monacal, no siendo creyente cat\u00f3lico. Y una vez que se paseaba por las afueras de Bilbao, en Bego\u00f1a, cerca de la c\u00e1rcel de Larrinaga, se le ocurri\u00f3 pedir visitar un gran convento de frailes que por all\u00ed se alza y que hemos visto levantar. Llam\u00f3 a la porter\u00eda, manifest\u00f3 al lego portero su deseo y \u00e9ste fue a comunic\u00e1rselo al prior. Lleg\u00f3 \u00e9ste, curioso del motivo que llevara a mi amigo a la visita y acaso sospechando si le habr\u00eda tocado la gracia o ir\u00eda a encargar algunas misas. Fuele mostrando la casa y tratando de sonsacarle sus sentimientos. Llegaron a la librer\u00eda, y el fraile, mostr\u00e1ndole el estante que guardaba las obras de los Santos Padres, le dijo solemne extendiendo la diestra: \u201c\u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 todo!\u201d Volvi\u00f3se Soltura a escudri\u00f1ar lo dem\u00e1s y, se\u00f1alando un libro, dijo: \u201cVeo que tienen ustedes tambi\u00e9n a fray Ceferino Gonz\u00e1lez.\u201d El cardenal dominicano. El fraile, que no era dominico, contest\u00f3: \u201cS\u00ed; es un gran te\u00f3logo, tomista y buen apologista.\u201d A lo que mi amigo: \u201cS\u00ed, pero&#8230;\u201d No bien oy\u00f3 el fraile no dominico este \u201cpero&#8230;\u201d, cuando se le encendi\u00f3 la cara, sac\u00f3 otro libro de la estanter\u00eda, se lo puso sobre la palma de la mano izquierda y, dando sobre \u00e9l con los nudillos de la derecha, exclam\u00f3: \u201cUsted lo ha dicho, usted lo ha dicho; \u00e9se transige con el liberal, pero \u00e9ste le machaca, le machaca, le machaca&#8230;\u201d No supo mi amigo qui\u00e9n era aquel que machacaba, machacaba y machacaba al liberal con quien transig\u00eda el cardenal R. P. fray Ceferino Gonz\u00e1lez, O. P. Que hasta transigi\u00f3 con el transformismo darwiniano, como m\u00e1s adelante el P. Arintero, tambi\u00e9n dominico.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces hemos tenido que acordarnos de aquel \u201cle machaca, le machaca, le machaca\u201d! Al liberal, se entiende. Y nuestros mauristas, los de don Antonio Maura, no machacaban al liberal, como quer\u00edan nuestros tradicionalistas, mauristas en el sentido franc\u00e9s del siglo XVII. Don Antonio Maura transigi\u00f3 con la dinast\u00eda liberal borb\u00f3nica; fue lo que hace cuarenta a\u00f1os se llamaba un mestizo. Transigi\u00f3, siendo cat\u00f3lico, con el r\u00e9gimen liberal.<\/p>\n<p>Y con esto nos encontramos, otra vez, con el r\u00e9gimen liberal, del liberalismo, que es pecado \u201cen todos sus grados y matices\u201d, que dec\u00eda Sarda y Salvany, el autor del \u201c\u00e1ureo librito\u201d. Y con ese r\u00e9gimen no cabe transigencia por parte de los netos tradicionalistas, sino machacarle. Y machacar al liberal<\/p>\n<p>Machacar al liberal y no al liberalismo; porque en esos que dicen sentir como un deber patri\u00f3tico el no acatar sino por forma e interinamente el r\u00e9gimen \u2014el liberal, se entiende\u2014, en esos el resorte de acci\u00f3n pol\u00edtica es un resorte de resentimientos personales. Se trata de cobrarse de adversidades individuales: se trata de represalias; se trata de desquite. \u00bfColaborar con los del r\u00e9gimen? \u00a1Jam\u00e1s! \u00a1Machacarlos, machacarlos, machacarlos! Son tradicionalistas\u2014y no me refiero precisamente a los que espec\u00edficamente se denominan as\u00ed y antes carlistas\u2014, y la tradici\u00f3n de nuestras guerras civiles ha sido \u00e9sa \u2014de una parte y de otra\u2014: machacar, machacar y machacar. \u00a1Y con qu\u00e9 machos!<\/p>\n<p>\u00bfQue a ellos, a esos tradicionalistas, a los del otro r\u00e9gimen, se les ha machacado en el que llaman el ominoso bienio de una manera muy&#8230; tradicional? \u00a1Claro que s\u00ed! Se dej\u00f3 incendiar conventos e iglesias y hasta se excus\u00f3 los incendios, pues los conventos no val\u00edan la vida de un buen petrolero; se confisc\u00f3, con crimen de Estado y contra justicia, los bienes de una Compa\u00f1\u00eda disuelta; se aplic\u00f3, sin proceso regular y sin expedientes justificativos, una ley llamada de defensa; se llam\u00f3 revoluci\u00f3n a lo que no era m\u00e1s que machaqueo; se insult\u00f3 al adversario y se le calumni\u00f3&#8230;; todo esto es, desgraciadamente, hist\u00f3rico, pero&#8230; Aqu\u00ed lo del fraile al \u201cpero\u201d de Soltura: \u201c\u00a1Usted lo ha dicho; \u00e9se transig\u00eda con el liberal, pero \u00e9ste le machaca, le machaca, le machaca!&#8230;\u201d<\/p>\n<p>No, no es restauraci\u00f3n, no es renovaci\u00f3n de tradiciones lo que esos supuestos renovadores buscan, sino venganza y desquite. Y vuelta, s\u00f3lo que del otro lado, al machaqueo de las llamadas responsabilidades. \u00bfSer\u00e1 que aquello que C\u00e1novas del Castillo llam\u00f3 la constituci\u00f3n interna de Espa\u00f1a no sea m\u00e1s que el estado de permanente guerra civil? \u00bfDe esta guerra civil que aquel antiguo republicano \u2014de los primeros, en orden de tiempo, en Espa\u00f1a\u2014 que fue Romero Alpuente declaraba ser \u201cun don del cielo\u201d? \u00bfSer\u00e1 que hay siempre que declarar a alguien fuera de la ley?<\/p>\n<p>Y vea usted, mi querido amigo Miguel Maura, c\u00f3mo de aquellos mauristas franceses del siglo XVII, de aquellos benedictinos tradicionalistas de la Congregaci\u00f3n de San Mauro, hemos venido por los mauristas de su padre de usted, don Antonio, los que transig\u00edan con el liberal, a parar a estos renovadores y restauradores a quienes en el fondo apenas si algo se les da de tradici\u00f3n, ni de liberalismo, ni de reg\u00edmenes, sino de machaqueos y de desquites. \u00a1Y Espa\u00f1a&#8230; que se hunda!<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":3,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-32","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/32","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/32\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":159,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/32\/revisions\/159"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/32\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=32"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=32"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=32"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=32"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}