{"id":36,"date":"2021-08-15T10:35:32","date_gmt":"2021-08-15T10:35:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/__unknown__-15\/"},"modified":"2022-03-03T17:58:16","modified_gmt":"2022-03-03T17:58:16","slug":"1934-juventud-y-juventudes","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/1934-juventud-y-juventudes\/","title":{"rendered":"1934 &#8211; Juventud y juventudes"},"content":{"raw":"<h1 id=\"heading_id_461\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23273_302276486\"><\/a><strong>193<\/strong><strong>4<\/strong><a><\/a><\/h1>\r\n<h2 id=\"heading_id_462\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103222_2010067226\"><\/a><strong>Juventud y juventudes<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_463\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424513\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Es un zagal del p\u00e1ramo, castizo y no mestizo; pero como vive y reza al sol y al aire libres se templa el empuje de la sangre generosa con la bizma del dulce azul de la luz del cielo del campo. De d\u00eda guarda las ovejas, acaricia al mast\u00edn y a las veces hace sonar un guijarro sobre los matujos. De noche suele, despierto, so\u00f1ar las estrellas. Goza del campo con sosiego melanc\u00f3lico y resignado, no con el af\u00e1n deportivo de cazadores y desocupados. Es de los que han aprendido a sorprender en el borrico la compasiva y lastimosa sonrisa cuando se le pega. Como no ha sido nunca mozo, nunca ser\u00e1 viejo. Hecho desde ni\u00f1o a todas las estaciones del a\u00f1o, f\u00fandense todas en una para \u00e9l, que no tiene edad. Moldeada su cordura por el caudal de refranes y cuentos aldeanos y consolado de haber tenido que nacer por los rezos y ritos de la fe heredada de sus mayores. Aunque gu\u00eda reba\u00f1o o, m\u00e1s bien, por el hecho de guiarlo, no es reba\u00f1ego; no se junta con sus parejos para formar con ellos una \u201cjuventud\u201d corporativa. Es un solitario cara al cielo y pies en tierra.<\/p>\r\n<p>Pienso en \u00e9l cuando dan que hablar esas juventudes corporativas, profesionales, que fermentan en las bodegas civiles del esp\u00edritu p\u00fablico y en las cavernas urbanas de la llamada revoluci\u00f3n. Juventudes de todos santos y se\u00f1as, de todos gritos, en que se destacan las m\u00e1s extremosas, las de los que tratan de sobrepujar a sus mayores y aleccionarlos en rebeld\u00eda vocinglera. Las hay \u201cde toda clase\u201d y de todas las clases. Entre ellas, la petardista. \u00bfLlegaremos a ver formarse la librecambista, la georgista, la hispano-americanista, la forestal, la vitivin\u00edcola...? \u00bfEs que no hemos visto la jonsista, y no lleg\u00f3 a matricularse, al calor de fomentos ministeriales, la juventud radical-socialista, que es ya el colmo? Formaciones que alguna vez empiezan aun antes de la edad propiamente juvenil y por mano de mayores. Ver a ni\u00f1os uniformados da siempre tufo de hospicio. O de noviciado, que es igual.<\/p>\r\n<p>Los hombres que m\u00e1s hondamente han sentido la comunidad hist\u00f3rica, la comuni\u00f3n civil de su pueblo en la historia, han solido ser en su ni\u00f1ez y en su mocedad unos solitarios. Han solido hacerse fuera de esas juventudes de santo y se\u00f1a, de color y grito y de fingido desd\u00e9n a generaciones cuya obra, por desconocerla, no reconocen. Hay al lado de ciertos partidos su \u201cjuventud\u201d correspondiente; junto al partido equisista, por ejemplo, la juventud equisista, que es otra equis. Y cuando le sale a una de esas supuestas juventudes un caudillo o jefe, suele ser el m\u00e1s viejo de esp\u00edritu en el grupo. Es que no pueden tener jefe. Y de aqu\u00ed que no quepa saber qui\u00e9n dirige esas agrupaciones de asalto a las filas de las de los mayores para emprender carrera en derechura a los cargos retribuidos.<\/p>\r\n<p>\u00bfEstudiar la doctrina? No; esas \u201cjuventudes\u201d no se fraguan para estudiar nada. La equisista, vaya por caso, no estudia la doctrina del partido equisista de los mayores, que hasta para \u00e9stos es una equis, es una inc\u00f3gnita. Que a un partido al uso corriente no le hace el credo, sino la que llaman disciplina. La fe \u2014... \u00a1pase!\u2014 de los partidarios suele ser impl\u00edcita, de carbonero, lo que les permite pasar de un partido a otro sin tener que sacrificar ni migaja de convicciones. Y as\u00ed le cabe, por otra parte, decir a un equisista, zedista, enista o jotista \u2014de X, de Z, de N o de J\u2014 que lo es de toda la vida, de nacimiento, de inconciencia e inocencia, desde que por el \u201cvolo\u201d de su padrino adopt\u00f3 el credo impl\u00edcito hereditario. \u00a1Pobres chicos!<\/p>\r\n<p>Y as\u00ed es c\u00f3mo no hemos podido ver descollar de esas sedicentes y supuestas juventudes ning\u00fan joven de veras, de esp\u00edritu juvenil. Cuando alguno surge o es fuera de ellas o separ\u00e1ndose de ellas. M\u00e1s f\u00e1cil es que salga de un huevo abandonado en el campo que no de uno de incubadora de avicultura.<\/p>\r\n<p>\u00a1Y vuelta siempre al mismo tema: al de los solitarios de cada generaci\u00f3n! Cuando veo a un joven de edad recatado, reconcentrado, tal vez hosco, que se pasea solo so\u00f1ando vaguedades, acaso orilla del r\u00edo, junto a los sauces, mirando correr el agua de un modo que sugiere fat\u00eddicas aprensiones, suelo decirme: \u201c\u00bfSer\u00e1 \u00e9ste uno de los caudillos de ma\u00f1ana, un hombre mesi\u00e1nico?\u201d Y no se me ocurre dec\u00edrmelo del que perora en contubernios de cualquiera \u201cjuventud\u201d. Al ver a uno de esos solitarios me acuerdo del pasto de que os dec\u00eda. Y de David en derechura al Dios de Israel.<\/p>\r\n<p>No s\u00e9 si ser\u00e1 aprensi\u00f3n m\u00eda, pero creo notar que mi soplo de desaliento \u2014\u00a1ojo a la \u00edntima contradicci\u00f3n de este ajuste!\u2014 sopla sobre nuestra juventud solitaria, la no afiliada a ninguna de esas mentidas juventudes. He o\u00eddo, y casi en confesi\u00f3n, las confidencias de algunos de esos reconcentrados; les he o\u00eddo abominar de la pol\u00edtica por colmo de esp\u00edritu civil, de civilidad; les he sorprendido buscando religi\u00f3n o, si se quiere, religiosidad de patria. \u00bfQu\u00e9 fe o que infidencia, qu\u00e9 creencia o qu\u00e9 incredulidad, qu\u00e9 esperanza o qu\u00e9 desesperanza \u2014acaso desesperaci\u00f3n\u2014 se est\u00e1 fraguando en el seno del esp\u00edritu com\u00fan de nuestros j\u00f3venes solitarios, los de los diez y seis a los veintitantos a\u00f1os sobre todo? Que no todo es pelot\u00f3n, ni pantalla, ni pe\u00f1as de caf\u00e9, ni cabar\u00e9. Y ahora que por edad oficial voy a tener que dejar de estar en tanto contacto con esa juventud, con la estudiosa, esa aprensi\u00f3n me tortura m\u00e1s que me haya nunca torturado. Es que se me llena el alma de la memoria con los recuerdos de aquella mi juventud, tan solitaria, de mis diez y seis a mis veintid\u00f3s a\u00f1os, los 1880 a 1886 de mi Espa\u00f1a. En el ya m\u00edtico 1898 me hab\u00eda ya dado su primer fruto acerbo, el de primavera.<\/p>\r\n<p>\u00bfQue concreten? \u00a1Concretar! No es de mocedad. El mozo de veras nada concreta, y menos sus esperanzas, pues \u00e9stas son \u2014y es uno de mis estribillos favoritos\u2014 proyecciones de recuerdos remotos, y el que no los tiene a duras penas consigue darse armaz\u00f3n de esperanzas. Adem\u00e1s, esos recogidos mozos, ermita\u00f1os de nuestro p\u00e1ramo mental, suelen ser vivientes m\u00e1s que vividores; d\u00e9janse vivir sin hacer por su vida, y sin abrirse camino, qu\u00e9danse en el ya abierto. \u00a1Y c\u00f3mo... ! Pero ellos son la sal \u2014por amarga que nos sepa\u2014 de nuestra tierra espiritual, esos mozos solitarios \u2014\u00a1no neutrales, no, sino que no van a hacerse carrera pol\u00edtica!\u2014; esos que no se apuntan en juventudes de partido y menos en partidos sin juventud; esos que mientras van \u2014cada uno dentro de s\u00ed\u2014 en busca de una clara, honda y fuerte fe espa\u00f1ola, van tejiendo a la vez los pa\u00f1ales \u2014no forros\u2014 con que abrigarla y arrollarla cuando llegue a abr\u00edrseles, naci\u00e9ndoles, por sustancia y no por accidente, un nuevo credo desnudo. Avi\u00e9neles el com\u00fan empe\u00f1o, pero no se convienen entre s\u00ed por no tener acuerdo com\u00fan; \u00faneles, avenidos, la esperanza, pero la falta de fe les impide convenirse, ya que sus corazones no contemplan todav\u00eda una clara Espa\u00f1a venidera. Y no es hacedero vislumbrar qu\u00e9 o qui\u00e9n \u2014qu\u00e9 cosa o qu\u00e9 hombres\u2014 saldr\u00e1 de todo esto.<\/p>\r\n<p>Al ir a dar a las cajas este Comentario leo, publicada impresa, la sexta de mis \u201cCartas al amigo\u201d y me percato de que es, en el fondo, esto mismo. Pero la forma es el verdadero y duradero fondo. Variaciones \u2014y fugas\u2014 sobre un eterno tema, y la m\u00fasica es el concepto que cala.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_464\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc46830_1561795480\"><\/a><strong>Andolog\u00eda<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_465\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p class=\"right\"><em>A Marcelo Calder\u00f3n.<\/em><\/p>\r\n<p>Releyendo el \u201cOrlando furioso\u201d de Ludovico Ariosto, uno de los m\u00e1s puros poetas \u2014de poes\u00eda pura quiero decir\u2014 que yo conozca, me encontr\u00e9, en la octava 157 del canto XVIII, con este verso: \u201cCon Stordilan, col Re d'Andolog\u00eda\u201d. Y en la nota al pie de la p\u00e1gina, el anotador Giacinto Casella, de acuerdo, seguro, con los dem\u00e1s eruditos, dice que est\u00e1 por \u201cAndalus\u00eda\u201d. Debe de ser as\u00ed, pues sabido es qu\u00e9 juegos y variaciones sol\u00eda hacer con los nombres aquel poeta que tantos cre\u00f3 y tanto se recre\u00f3 y recre\u00f3 a otros con ellos. \u00bfPor qu\u00e9 Andolog\u00eda y no Andaluc\u00eda? \u00bfLe sonaba mejor? No, desde luego, por la rima, que en \u00e9sta son equivalentes. Por rima fue Lord Byron, en su Don Juan quien le convirti\u00f3 a Sancho Panza, quit\u00e1ndole la cedilla a la \u00e7, con que lo escriben por ah\u00ed fuera, en Sancho Panca, para que rimase con Salamanca, aunque \u00e9ste cree que es otro que el escudero de Don Quijote. Y si Lord Byron vislumbr\u00f3 o columbr\u00f3, merced a la rima que Carducci llam\u00f3 \u201cgeneratrice\u201d, un Sancho Panca arrimado a Salamanca, \u00bfno ser\u00e1 que el Ariosto, en recreo del o\u00eddo, vislumbr\u00f3 una Andolog\u00eda que no es precisamente nuestra Andaluc\u00eda?<\/p>\r\n<p>\u00a1Andolog\u00eda! Lo primero que nos sugiere es la fat\u00eddica serie de las log\u00edas, que tanto se han multiplicado desde el tiempo de Ariosto \u2014han pasado ya cuatro siglos\u2014 hasta hoy. Las log\u00edas \u2014entonces m\u00e1s conocidas y respetadas\u2014 eran la teolog\u00eda, la mitolog\u00eda, la astrolog\u00eda y otras as\u00ed. Po\u00e9ticas log\u00edas \u2014con el acento en la i, \u00bfeh?, y no en la o, pues las logias nada tienen de po\u00e9ticas\u2014, que han producido otras que no lo son. \u00bfPor qu\u00e9 no habr\u00edamos de cambiarle el acento a sociolog\u00eda, por ejemplo, para que rimase con logia, ya que aqu\u00e9lla es lo m\u00e1s pesado, intrincado y huero que cabe? \u00bfNo se lo hemos cambiado a la demagogia, no s\u00e9 si para desarrimarla de esa pesada, intrincada y huera pedagog\u00eda que es, con la sociolog\u00eda, uno de los azotes de nuestro tiempo? Quedando, pues, en que no estar\u00eda de m\u00e1s trasacentuar a la pedagog\u00eda y a la sociolog\u00eda haci\u00e9ndolas pedagogia y sociologia, arrimadas a las logias, con acento en la o, volvamos a Andolog\u00eda.<\/p>\r\n<p>En el canto siguiente, el XIX, canta Ariosto c\u00f3mo Ang\u00e9lica y Medoro se casan en casa de un pastor, y ese bell\u00edsimo pasaje, de la m\u00e1s pura poes\u00eda, me record\u00f3 a alg\u00fan poeta andaluz, lector de Ariosto, que cant\u00f3 tambi\u00e9n a Ang\u00e9lica. Y ello me sugiri\u00f3 la fant\u00e1stica especie de que acaso ciertos literatos andaluces \u2014de verdadero gran m\u00e9rito algunos\u2014 que andan ahora a vueltas con cierto andalucismo filol\u00f3gico y sociol\u00f3gico y etnol\u00f3gico y antropol\u00f3gico y todo menos l\u00f3gico, no sean acaso and\u00f3logos m\u00e1s que andaluces. Claro est\u00e1 que su andolog\u00eda no es pol\u00edtica, sino cosa m\u00e1s pura y m\u00e1s po\u00e9tica y m\u00e1s sincera. Precisamente en el d\u00eda en que rele\u00ed el canto XVIII del \u201cOrlando furioso\u201d hube de leer en \u201cEco, revista de Espa\u00f1a\u201d, un art\u00edculo sobre un poeta andaluz \u2014y no s\u00e9 si and\u00f3logo\u2014 en que se dec\u00eda que \u201cparece ser que la poes\u00eda espa\u00f1ola de este siglo se ha nutrido de los efluvios \u00e1rabes de Andaluc\u00eda\u201d. \u00bfParece ser...? Eso es cuesti\u00f3n de antolog\u00eda, que rima muy bien con andolog\u00eda, y que significa florilegio o guirnalda. Y luego de citar nombres se recuerda aquello de Barr\u00e9s de que a\u00fan dura en Espa\u00f1a la guerra entre moros y cristianos, y se a\u00f1ade: \u201cAplaudamos estas batallas espirituales y auguremos que vendr\u00e1n a parar en un temple del acero toledano por el fuego andaluz.\u201d Y en seguida: \u201cNosotros tenemos que aprender mucho de Castilla, y los castellanos tienen, a ratos que olvidar que son los profesores de espa\u00f1ol del mundo hispano y dejarse ba\u00f1ar por la suavidad del enervante influjo po\u00e9tico andaluz.\u201d Anda... luz.<\/p>\r\n<p>\u00bfMoros y cristianos? Pero en Espa\u00f1a hubo y hay m\u00e1s. Hubo y hay tambi\u00e9n jud\u00edos y... gitanos. \u00a1Y lo que estos \u00faltimos han influido! Toledo, por ejemplo, el del acero, era tan judaico como cristiano; acaso m\u00e1s. En todo caso jud\u00edo converso, cristiano nuevo. Y en cuanto a lo del fuego andaluz... Fue un gran poeta espa\u00f1ol, hisp\u00e1nico y universal, un m\u00e1ximo poeta, sevillano \u00e9l, quien dec\u00eda del arte sevillano que es \u201cfino\u201d y \u201cfr\u00edo\u201d. Y es curioso que los m\u00e1ximos poetas sevillanos, B\u00e9cquer y mi Antonio Machado, hayan madurado en Soria, en Soria \u201cfr\u00eda\u201d, verdadero ri\u00f1\u00f3n de Castilla, donde el habla de \u00e9sta se filtr\u00f3; en esas tierras donde se balbuce\u00f3 el Cantar de mi\u00f3 Cid. (Mi\u00f3 y m\u00edo, no tengamos otra de trastrueques de acentos.) \u00a1Hay tanto enga\u00f1o en eso del fuego! Luz, s\u00ed, puede ser; pero fuego... Hay volcanes que lo guardan bajo cumbre nevada.<\/p>\r\n<p>No volvamos a G\u00f3ngora, que de fogoso no ten\u00eda mucho. Hay mucho m\u00e1s fuego en San Juan de la Cruz, el de Fontiveros, fr\u00eda tierra de \u00c1vila. \u00a1Y aquel rescoldo de \u201cgloria\u201d de hogar de Tierra de Campos que nos reconforta el duelo de las inmortales coplas con que cant\u00f3 la muerte de su padre aquel Jorge Manrique riberas del Carri\u00f3n, palentino...! Y por otra parte, aparte de esto, hay calor oscuro y hay luz fr\u00eda.<\/p>\r\n<p>Por lo dem\u00e1s, no acierto a ver esa batalla espiritual. Pasaron los tiempos de aquel simp\u00e1tico M\u00e9ndez Bejarano, profesor de literatura y erudito, como buen sevillano, que se pasaba el tiempo exaltando a la llamada escuela sevillana y rebajando a la llamada salmantina. Se entreten\u00eda \u2014inocente entretenimiento\u2014 en contar los versos de Fray Luis de Le\u00f3n que no le sonaban preceptivamente.<\/p>\r\n<p>\u00a1Y no entro a hablar de la forma sobre la que corre cada t\u00f3pico, cada lugar com\u00fan...! Forma no es figura. Forma, en lenguaje escol\u00e1stico \u2014castigad\u00edsimo lenguaje que no hay que olvidar\u2014 se contrapone a materia. El alma, seg\u00fan Arist\u00f3teles, es forma. Y lo hermoso \u2014\u201cformosus\u201d\u2014 es lo formoso, lo que es lleno de forma. No hay poeta que desvirt\u00fae \u201csu fuerte potencialidad po\u00e9tica\u201d volviendo a la forma. El poeta, si lo es, no puede volver a la forma, porque no sabe salir de ella. La palabra es la forma de la idea, su alma, y se hace poes\u00eda con palabras. \u201c\u00bfSin ideas?\u201d \u2014dir\u00e1 alg\u00fan soci\u00f3logo o alg\u00fan pedagogo\u2014. La palabra, cuando de veras lo es, es de por s\u00ed idea. E idea quiere decir visi\u00f3n.<\/p>\r\n<p>La visi\u00f3n, la idea, es cosa de luz, y la palabra, que es cosa de son, lo es tambi\u00e9n de fuego. Hay ideas que se queman en palabras. Las ideas pueden dar luminosidad a un canto, a un relato; fogosidad le dan las palabras, almas o formas de las ideas. \u00a1Y ay, amigos m\u00edos, qu\u00e9 fr\u00edos, qu\u00e9 lastimosamente fr\u00edos suelen surtir ciertos informes poemas luminosos!<\/p>\r\n<p>\u00bfFr\u00edo? Cuando se dice del castellano Escorial que es \u2014en sentido art\u00edstico\u2014 fr\u00edo, replico: \u201c\u00bfFr\u00edo? Fr\u00edo, no, \u00a1seco!\u201d Y la sequedad \u2014tan castellana\u2014 no es frialdad. Hay huesos que al que les toca le queman. En literatura nuestro Quevedo es seco, \u00bfpero fr\u00edo? \u00bfFr\u00edo El Escorial? M\u00e1s fr\u00eda \u2014en el sentido susodicho\u2014 la Alhambra. aunque m\u00e1s luminosa.. \u00bfFr\u00edo El Escorial? \u00a1Ni Felipe II! Su jard\u00edn de los frailes podr\u00e1 ser una asc\u00e9tica escuela de sequedad, y aun de sequ\u00eda, \u00bfpero de frialdad? \u00a1Vamos\u2026! A no confundir, pues, las especies, es decir, las ideas. No las mixtifiquemos, esto es: no las hagamos mixtas, mezcladas, pero tampoco las mistifiquemos, las hagamos m\u00edsticas, secretas, inefables, indecibles, porque una idea que no cabe decir, ni idea es siquiera.<\/p>\r\n<p>Y vean, amigos, a qu\u00e9 escudri\u00f1os y enquisas nos llevan la Andologia ariostesca, las antolog\u00edas po\u00e9ticas, la sociolog\u00eda, la pedagog\u00eda, la filolog\u00eda y... hasta las logias. Estas en calidad de bambalinas y de tramoya para los papanatas.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_466\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103224_2010067226\"><\/a><strong>Del a\u00f1o 1933 al 1934<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_467\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424514\"><\/a><em>El Sol<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4, n\u00famero extraordinario<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Heme aqu\u00ed hoy, 6 de diciembre de 1933, ante el blanco papel \u2014blanco como el negro porvenir\u2014, dispuesto a decir algo que no ha de ser le\u00eddo hasta el primer d\u00eda del a\u00f1o 1934, un domingo. \u00bfProfec\u00edas? Dios me libre. La vocaci\u00f3n del historiador \u2014la siento\u2014 no es de profeta. No me preguntes, pues, lector, qu\u00e9 es lo que creo que pasar\u00e1 \u2014o mejor, quedar\u00e1\u2014, sino qu\u00e9 es lo que creo que ha pasado y que est\u00e1 pasando. Para esto provee la Naturaleza; para aquello hace falta la gracia. Y vamos al caso.<\/p>\r\n<p>En 1933 se han condensado, se ha apretado, la guerra civil cr\u00f3nica entre las que se ha llamado las dos Espa\u00f1as, y que constituye la vida civil \u00edntima de nuestra Espa\u00f1a com\u00fan. Constituye, digo, porque \u00e9sa es la que C\u00e1novas del Castillo llam\u00f3 nuestra constituci\u00f3n interna, nuestra historia. No es una lucha entre Rep\u00fablica y Monarqu\u00eda \u2014dilema superficial\u00edsimo y sin consistencia\u2014; es otra. Los liberales, los constitucionales de 1812, la plantearon ya. Riego no fue un republicano. Ni entonces quer\u00eda decir republicano, as\u00ed, sin m\u00e1s, algo claro y preciso. Como hoy tampoco.<\/p>\r\n<p>En las \u00faltimas Constituyentes tampoco se trataba de eso que suele llamarse, para mayor confusi\u00f3n, r\u00e9gimen. Las elecciones del 12 de abril de 1931 no plantearon un problema de r\u00e9gimen al echar de Espa\u00f1a a su \u00faltimo Rey. Plantearon de nuevo el problema de la constituci\u00f3n interna. Y la mayor\u00eda de esas Cortes constituyentes, guiada por pedantes de la revoluci\u00f3n \u2014mucho m\u00e1s pedantes que revolucionarios\u2014 y de una revoluci\u00f3n que no era tal, se puso a forjar una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase, federable, jacobina y socializante. Lo que no fuera eso ser\u00eda una Rep\u00fablica espuria, corrompida, monarquizante. As\u00ed lo declaraba el sumo definidor y sumo pedante de la supuesta revoluci\u00f3n. Y la necesidad innata de crearse una conciencia de vencedores \u2014como dijo muy bien el portugu\u00e9s Fidelino de Figueiredo\u2014, conciencia que no ten\u00edan, les llev\u00f3 a los gobernantes a toda clase de excesos por man\u00eda persecutoria, y a las turbas, a mayores excesos criminales, que el Gobierno dej\u00f3 pasar si es que no sancion\u00f3. No val\u00edan todos los conventos la vida de un solo buen incendiario. M\u00e1s cuando, seg\u00fan decreto verbal de la pedanter\u00eda revolucionaria, Espa\u00f1a hab\u00eda dejado de ser cat\u00f3lica de la noche a la ma\u00f1ana.<\/p>\r\n<p>Aquella insensata mayor\u00eda, llevada por cabecillas aun m\u00e1s insensatos que ella, se empe\u00f1\u00f3 en rematar la obra revolucionaria constitucional. Y vino la inevitable disoluci\u00f3n de aquellas Cortes que se creyeron revolucionarias. La reacci\u00f3n era inevitable, en efecto. El pueblo no hab\u00eda querido aquello. Y se encresp\u00f3 de nuevo la secular guerra civil, no entre mon\u00e1rquicos y republicanos \u2014\u00a1qu\u00e9 pobre y rid\u00edcula diferenciaci\u00f3n es \u00e9sta!\u2014, sino la misma de 1812, la misma de 1833, la misma de 1868. La lucha constitucional. Y por entonces, hace unos meses, escrib\u00ed un art\u00edculo en que acababa diciendo: \u201cO la Rep\u00fablica acaba con la Constituci\u00f3n, o la Constituci\u00f3n acaba con la Rep\u00fablica.\u201d Era y es la revisi\u00f3n de esta Constituci\u00f3n de papel \u2014de estraza, para envoltorios\u2014, hoy todav\u00eda, al parecer al menos, vigente. Y por eso dije en nota consultiva al se\u00f1or Presidente de la Rep\u00fablica que estas Cortes, las que acaban de elegirse, ser\u00edan reconstituyentes. Y como tendr\u00e1n que serlo, ya hay pedantes de revoluci\u00f3n que est\u00e1n so\u00f1ando en disolverlas. \u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\r\n<p>El resultado de las elecciones demuestra que hay una fuerte, fort\u00edsima, parte de opini\u00f3n, acaso la m\u00e1s fuerte y m\u00e1s numerosa, que quiere lo que yo he llamado alguna vez, frente a los pedantes del republicanismo ortodoxo, una Rep\u00fablica mon\u00e1rquica; esto es: en lo social, burguesa, o sea de cooperaci\u00f3n, y no lucha de clases; en lo estrictamente civil, unitaria, y no de lucha de ciudadan\u00edas comarcales; en lo eclesi\u00e1stico \u2014no religioso\u2014, liberal, es decir, de verdadera libertad de cultos, sin menoscabo ni privilegio para ninguno de ellos y sin sustituir a la religi\u00f3n del Estado \u2014que aqu\u00ed era la cat\u00f3lica\u2014 por la religi\u00f3n de Estado. Religi\u00f3n de Estado que lleva al fajismo, sea de derecha, sea de izquierda. Y a lo que llaman laicismo, y que no es tal.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfY qu\u00e9 vendr\u00e1?\u201d, se preguntan los hombres de poca fe. De poca fe en la Historia. Y alguien \u2014un pedante de revolucionarismo\u2014 me ha manifestado su temor de que haya que empezar de nuevo contra la reacci\u00f3n. Sin saber que la reacci\u00f3n no es nunca una vuelta al pasado, vuelta imposible. \u00bfRestauraci\u00f3n? Cuando se oye hablar de ella hay que preguntarse: \u201c\u00bfRestauraci\u00f3n de qu\u00e9?\u201d<\/p>\r\n<p>Aboli\u00f3 Fernando VII la Constituci\u00f3n liberal de 1812, y vino el per\u00edodo absolutista, y muri\u00f3 el Rey absoluto, y a su muerte, hace un siglo, en 1833, estall\u00f3 la guerra civil entre absolutistas y constitucionales, entre carlistas y liberales, o entonces cristinos. Y acab\u00f3 en el Abrazo de Vergara con un convenio; pero el absolutismo fernandino no volvi\u00f3 ya. Fue corrompi\u00e9ndose luego la Monarqu\u00eda realista, y los excesos del final del reinado de Isabel II trajeron la revoluci\u00f3n septembrina de 1868, que no fue republicana, la de Prim. Y vino la Monarqu\u00eda liberal, casi republicana, de D. Amadeo, y luego, la no madura Rep\u00fablica de 1873. Y volvi\u00f3 a agudizarse la cr\u00f3nica guerra civil. Con aquella Rep\u00fablica acabaron el cantonalismo y el jacobinismo antiliberal, sectario. Y luego vino la llamada Restauraci\u00f3n, la de Alfonso XII. \u00bfSe volvi\u00f3 a lo de Isabel II? Ni mucho menos. Las m\u00e1s, y sobre todo, las mejores conquistas de la revoluci\u00f3n de septiembre y de la breve Rep\u00fablica de 1873 quedaron cimentadas. Gracias sobre todo a C\u00e1novas y a Castelar. A Castelar, que fue el verdadero estadista de aquella Rep\u00fablica, el gran patriota. Su profundo dentido hist\u00f3rico le dict\u00f3 lo del posibilismo. Y se dio la Constituci\u00f3n de 1876. Y sigui\u00f3 la historia. Y muri\u00f3 Alfonso XII. Y vino la Regencia con su Sagasta. Y luego, Alfonso XIII. Y la corrupci\u00f3n de este reinado, algo parecida a la del reinado de Isabel II, exacerbada por la guerra de Marruecos y por las salpicaduras de la Gran Guerra de 1914, trajo la dictadura de Primo de Rivera, que ha sido la verdadera revoluci\u00f3n, aunque sin tanta pedanter\u00eda de revolucionarismo como esta otra que acabamos de padecer. Y esa dictadura y la trasdictadura trajeron las elecciones de 1931, en que se vot\u00f3 contra aquellas dictaduras y contra el r\u00e9gimen que las ampar\u00f3. Contra eso, y no en favor de ning\u00fan otro r\u00e9gimen. El pueblo no sab\u00eda, no pod\u00eda saber, lo que habr\u00eda de ser una Rep\u00fablica. Y las Cortes constituyentes se pusieron a fabricar una, la genuina, la correcta, la revolucionaria. Y ha salido esta Constituci\u00f3n de papel de la pedanter\u00eda del revolucionarismo. Que no es revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>\u00bfY despu\u00e9s? \u00bfEn adelante? \u00bfPero es que hay quien crea que hemos de volver a lo de 1922? \u00bfEs que hay quien crea, por ejemplo, que se ha de volver a lo de que la religi\u00f3n del Estado es la cat\u00f3lica apost\u00f3lica romana en el sentido de limitar, si no proscribir, otros cultos y hacer impositivo en ciertos casos el culto de ella e impositiva la ense\u00f1anza de su credo? \u00bfEs que hay quien cree que vamos a volver a aquellos tiempos en que los cat\u00f3licos luchaban contra la ley del Candado de Canalejas y los obispos protestaban contra el art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1876? No, a eso no se volver\u00e1. Semejante restauraci\u00f3n es ya, queremos creerlo, imposible. Pero la revisi\u00f3n de esta triste Constituci\u00f3n de hoy es inexcusable. No puede subsistir su art\u00edculo 26, con esa disparatada disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y la criminal confiscaci\u00f3n de sus bienes. Ni otras confiscaciones igualmente criminales. Ni puede subsistir todo lo que a nombre de la ley de Defensa no ha sido sino obra de injusticia.<\/p>\r\n<p>El peligro es que se sobrepongan, no los restauradores, sino los \u201crevanchistas\u201d, los resentidos, los energ\u00famenos, los pedantes de la restauraci\u00f3n y los pedantes del tradicionalismo, tan perniciosos como los pedantes del revolucionarismo. Teniendo en cuenta que ni tradicionalismo es tradici\u00f3n, ni revolucionarismo es revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Y basta. Pues no quiero meterme en el problema propiamente religioso, que no es el eclesi\u00e1stico; en el de la religi\u00f3n popular \u2014en su mayor parte adogm\u00e1tica y subconsciente\u2014, en el del verdadero laicismo, que rechaza lo mismo la dictadura de la jerarqu\u00eda clerical \u2014que no es la Iglesia\u2014 que la dictadura del Estado. Este problema de la fe impl\u00edcita de nuestro pueblo, de su ensue\u00f1o de vida \u00edntima eterna, es para m\u00ed el m\u00e1s congojoso. No lo sienten ni los pol\u00edticos laicizantes ni los pol\u00edticos cat\u00f3licos vaticanistas.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_468\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327343347\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>VII.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_469\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Esta va al lector que me escribe que no me entiende \u2014que no me comprende\u2014 y que me exprese m\u00e1s claro, que me ponga al alcance de todos, de \u00e9l... De \u00e9l, que se dice uno de tantos. Vamos, pues; mas ante todo y de antemano, unas palabras de Teresa de Jes\u00fas \u2014con la venia de los laicistas, no laicos\u2014 en su <em>Vida<\/em>, en donde dice: \u201cLa voluntad suele estar ocupada en amar, mas no entiende c\u00f3mo ama. El entendimiento s\u00ed entiende, mas no entiende c\u00f3mo entiende; al menos, no puede comprender nada de lo que entiende. A m\u00ed no me parece se entiende, porque, como digo, no se entiende; yo no acabo de entender esto.\u201d \u201c\u00a1Qu\u00e9 l\u00edo!\u201d, se dir\u00e1 alguno de esos de firmes convicciones, es decir, lugares comunes. Y ya se sabe cu\u00e1l es en una casa el lugar com\u00fan.<\/p>\r\n<p>Palabras las de la Santa que no s\u00e9 si tendr\u00eda en cuenta el abate Bremond, de la Academia Francesa, tan versado en m\u00edstica, cuando levant\u00f3 en la rep\u00fablica de las letras francesas aquella polvareda de la poes\u00eda pura. Mas si \u00e9sas no, hay otras que comenta en su <em>Historia literaria del sentimiento religioso en Francia<\/em>, y son las de aquella ursulina francesa de mediados del XVII, Catalina Ranquet, que dec\u00eda \u201cAunque en sentido contrario, siento el deseo y la impaciencia de comunicar (sus experiencias), como explic\u00e1ndome bien. Tal es mi soberbia... esta complacencia de expresarme.\u201d En franc\u00e9s: \u201cm'exprimer\u201d, y aqu\u00ed ser\u00eda mejor traducir: \u201cexprimirme\u201d, ya que espiritualmente el que se expresa es que se exprime y hasta se estruja. \u201cEn una palabra \u2014a\u00f1ade el abate\u2014, siente la tentaci\u00f3n de amar su verbo, por peque\u00f1o que sea.\u201d Y Catalina, por su parte: \u201cNo veo entrada de soberbia en esto, sino que a las veces me parece que hablo muy claro y que me explico muy bien sobre ello.\u201d Sigue Bremond aduciendo ejemplos de la ursulina y agrega que \u00e9sta se da cuenta \u201cde la novedad, la extra\u00f1eza, la osad\u00eda, en fin, del pleno sentido de las palabras que uno emplea.\u201d<\/p>\r\n<p>En otro pasaje de la misma obra, comentando Bremond a Juana de Matel, fundadora de la Orden del Verbo Encarnado \u2014de nuevo con la venia de los de marras\u2014, la que dec\u00eda: \u201cSe\u00f1or, si yo entendiese el lat\u00edn como Santa Catalina de Siena, os querr\u00eda tanto como ella\u201d, y que escrib\u00eda con pluma r\u00e1pida comentando lo del salmo: \u201cEructavit cor meum... lingua mea calamus scribae velociter scribentis\u201d, o sea: \u201cRegold\u00f3 (\u00a1as\u00ed!) mi coraz\u00f3n..., mi lengua, pluma de amanuense que escribe de prisa...\u201d, dice el abate: \u201cCoraz\u00f3n, lengua, pluma de amanuense vertiginoso, \u00bfhabr\u00e1 entrevisto ella, de una o de otra manera, el sentido de esas diversas palabras y el picante de su ensamblaje? Pues es una experiencia com\u00fan entre aquellos que repiten palabras extra\u00f1as que en principio no entienden, pero a las que, quieras o no, les dan una suerte de sentido. <em>\u00a1Qu\u00e9 bien habla!; \u00bfpero qu\u00e9 es lo que ha dicho?<\/em> Estas palabras de la vieja al salir de un gran serm\u00f3n que la ha arrebatado no son absurdas.\u201d \u201cDe aqu\u00ed tambi\u00e9n \u2014agrega el abate\u2014 que en las numerosas visitas con que va a favorecer a Juana de Matel el Verbo no le hablar\u00e1 m\u00e1s que en lat\u00edn.\u201d Natural en aquel Verbo y del siglo XVII. Yo, por mi parte, le oigo en el romance que el cielo y el campo de Castilla me han ense\u00f1ado a desentra\u00f1ar.<\/p>\r\n<p>Y ahora, amigo lector de flojas entendederas, \u00a1qu\u00e9 frecuente es que, por querer ser entendido de todos, tr\u00e1tese de lo que se tratare; por empe\u00f1o de ponerse al alcance de todos se avulgare \u2014no vulgarice\u2014, se achabacane, se ramplonice el habla y se escriba en la fundamentalmente m\u00e1s oscura: \u00a1la de t\u00f3picos, lugares comunes y camelos colectivos! En ese gris e inexpresivo lenguaje gacetillesco o de entrevistas y de enquisas, en esta trillada jerga de las \u201cdeclaraciones\u201d que nada declaran y menos aclaran y que est\u00e1 a la par del lamentable parlamentario. Y aqu\u00ed tengo que resistir a la tentaci\u00f3n de aclarar el sentido verbal de \u201cacatamiento\u201d y el de \u201cadhesi\u00f3n\u201d y de otras palabras con que se forra la vaciedad de los conceptos pol\u00edticos al uso.<\/p>\r\n<p>\u00bfNo cree usted, lector amigo, que uno de los deberes de un escritor que se precie de tal, de hablista y no de hablador, es hacerlo de tal modo que le obligue al oyente o lector a que se adentre y ahonde en el habla com\u00fan y la desentra\u00f1e? \u00bfA que no, por irse a lo que llaman al grano deje la flor; a que oiga y lea con atenci\u00f3n y calma? Y si el autor no se entiende ni acaba de entender lo que dice, \u00bfno cree usted que debe escribir para convencerle al lector de que tampoco \u00e9l se entiende; de que no nos entendemos por no querer cobrar conciencia de nuestro lenguaje com\u00fan, que es nuestro com\u00fan entendimiento? Y desentra\u00f1arlo es rehacerlo, renovarlo, recrearlo. Y no hay m\u00e1s conservaci\u00f3n que la re-creaci\u00f3n. S\u00f3lo se conserva la lengua que se re-crea.<\/p>\r\n<p>Y en que uno, el que la habla, se re-crea. \u00a1Ah, la complacencia, la soberbia \u2014que dec\u00eda la ursulina\u2014 en expresarse, en exprimirse, en darse! \u201cSe oye cuando habla\u201d, suele decirse, como un reproche. Y no siempre justo. \u00a1Qu\u00e9 humano! \u201cA las veces me parece que hablo muy claro y que me explico muy bien sobre ello\u201d. Placer de darse, de dar lo m\u00e1s entra\u00f1ado de uno mismo: el son del verbo \u00edntimo.<\/p>\r\n<p>Mire usted, se\u00f1or m\u00edo \u2014que tambi\u00e9n yo, como la m\u00edstica ursulina francesa Catalina Ranquet, de mediados del XVII, tengo mi soberbia\u2014, cuando empec\u00e9 a tener p\u00fablico, hace ya cerca de cuarenta a\u00f1os, pasaba por un escritor oscuro y enrevesado, y hoy son legi\u00f3n los que me han confesado que hallan clar\u00edsimos \u2014entendiendo la materia, \u00a1claro!\u2014 aquellos mismos escritos m\u00edos que reputaron oscur\u00edsimos anta\u00f1o. \u201cEs que han aprendido mi lengua\u201d, me digo a las veces. Pero no, no es esto, sino es que han aprendido mejor, gracias a m\u00ed en gran parte, la lengua que yo de ellos y de los suyos hab\u00eda aprendido y sigo aprendiendo; es que les he ense\u00f1ado a entenderse los unos con los otros y cada cual consigo mismo. Vea si es soberbia \u2014acaso m\u00edstica, si es posible en la soberbia\u2014 la m\u00eda. Por lo cual no he de esforzarme en que usted me entienda de otro modo que oblig\u00e1ndole a usted a que se entienda a s\u00ed mismo, ni he de ponerme a lo que usted llama su alcance, sino hacer que usted alcance lo que est\u00e1 en el caudal de nuestra habla, de nuestro entendimiento comunes.<\/p>\r\n<p>Y no es cosa de diccionario, \u00a1no!, sino que usted reflexione y medite \u2014as\u00ed, medite\u2014 en c\u00f3mo habla y en si quiere decir algo siempre que dice. Y vendr\u00e1 a parar en que nos debe importar m\u00e1s que lo que otro quiere decir lo que dice sin querer. Y a prop\u00f3sito de diccionario y para amenizar un poco este sermoncete, acabar\u00e9 refiri\u00e9ndole un caso ocurrido en mi Bilbao siendo yo muy ni\u00f1o. Y es que hab\u00eda un tabaquero gran trabucador de palabras, el cual, refiri\u00e9ndose al rel\u00f3 de San Nicol\u00e1s, en el Arenal, dijo una vez: \u201cDesde que le han puesto <em>am\u00f3sfera<\/em> nueva...\u201d; y al interrumpirle otro: \u201cPero, Juanito, si no se dice <em>am\u00f3sfera<\/em>, sino esfera...\u201d, replic\u00f3: \u201cBueno, bueno; \u00a1p'hablar con vosotros hay que andar con el calendario en el bolsillo!\u201d Nada, pues, de calendario, pero s\u00ed rel\u00f3 para o\u00edr y leer, hablar y escribir despacio. Lo m\u00e1s dif\u00edcil, o\u00edr despacio, que no es paradoja. S\u00f3lo recuerda el que atiende. Y s\u00f3lo el que atiende entiende. Y entender es recordar. Mas de esto, otra vez.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_470\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103226_2010067226\"><\/a><strong>El ce\u00f1o de Castilla<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_471\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424515\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201cCumbres de Guadarrama y de Fuenfr\u00eda \/ columnas de la tierra castellana, \/ que por los hielos y las nieves cana \/ la frente alz\u00e1is con altivez sombr\u00eda; \/ campos desnudos como el alma m\u00eda, \/ que ni la flor ni el \u00e1rbol engalana, \/ ce\u00f1udos al nacer de la ma\u00f1ana, \/ ce\u00f1udos al morir del breve d\u00eda; \/ por fin os vuelvo a ver tras larga espera, \/ os vuelvo a ver con aquel af\u00e1n tierno \/ del patrio amor que vivo persevera, \/ para m\u00ed y para vos lleg\u00f3 el invierno, \/ para vos volver\u00e1 la primavera \/ pero mi invierno \u00a1ay! ser\u00e1 ya eterno.\u201d<\/p>\r\n<p>As\u00ed cantaba al volver a Espa\u00f1a, su patria, despu\u00e9s de larga ausencia en el extranjero, aquel poeta apocal\u00edptico que fue el sevillano Garc\u00eda Tassara, y en ese soneto \u2014una maravilla en sus cuartetos\u2014 nos dej\u00f3 su alma y la dej\u00f3 en la memoria de Dios, que es la historia sobre-sustancial. Y ahora yo, recogido en esta Salamanca, donde rehuyo que se me pegue la inevitable chabacaner\u00eda de las luchas de los partidos pol\u00edticos \u2014loque no es pol\u00edtica verdadera\u2014 y en este \u00faltimo invierno de mi menester docente oficial \u2014al ir a caerme la jubilaci\u00f3n\u2014 contemplo el ce\u00f1o de los desnudos campos castellanos.<\/p>\r\n<p>\u201cQue ni la flor ni el \u00e1rbol engalana...\u201d Empiezan a apuntar las mieses, revistiendo de tierno verdor a los campos, las mieses que esperan la hoz. Pero otra hoz pas\u00f3 ya por aqu\u00ed, la hoz moscovita segando corazones de hombres mientras el martillo les martillaba el seso. \u00bfQue la mies de esas entra\u00f1as humanas, que sus inacallables anhelos de justicia tiene ra\u00edces de dolor? Sin duda. Pero no suelen ver, no pueden ver acaso, d\u00f3nde est\u00e1 la ra\u00edz del mal y les han tra\u00eddo nuevas leyendas \u2014no mejores que las antiguas, y cuidado que estas son malas\u2014 sacadas de una pedantesca interpretaci\u00f3n materialista de la historia. Con otro r\u00e9gimen econ\u00f3mico, con otra distribuci\u00f3n de la riqueza, con suprimir la clase explotadora, la tierra se volver\u00e1 de madrastra en madre y desarrugar\u00e1 el ce\u00f1o. La pobre tierra que se empobrece m\u00e1s si la cultivan por su cuenta y riesgo los pobres hombres pobres. \u00bfAsentarlos? Se repetir\u00e1 el caso de la f\u00e1bula de la gallina de los huevos de oro. Y eso que no son de oro.<\/p>\r\n<p>\u00a1El \u00e1rbol! Aqu\u00ed la encina recia y prieta, inmoble al viento, de hoja perenne que da fruto y da le\u00f1a y da sombra y da frescura. Pero siguen tal\u00e1ndola. Es la locura del grano.<\/p>\r\n<p>Cuando hace a\u00f1os hac\u00edamos por estas tierras una campa\u00f1a agraria \u2014no hab\u00edan surgido a\u00fan los sedicentes agrarios\u2014 hubimos de referirnos muchas veces a los municipios desolados, desaparecidos. Entre ellos el de Campocerrado, de un solo due\u00f1o, un se\u00f1or conde. El cual se lo vendi\u00f3 a un ganadero ind\u00edgena y \u00e9ste expuls\u00f3 a todo el vecindario para meter en el t\u00e9rmino su ganado e irse \u00e9l all\u00e1, con sus criados, a criarlo. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s se ar\u00f3 el Cementerio del lugar. Y cuando el que esto ahora cuenta aqu\u00ed tomaba parte en la susodicha campa\u00f1a, no dejaba de aludir al caso de Campocerrado, recordando lo que en Inglaterra se dijo cuando una duquesa hizo expulsar labradores para sustituirlos por ovejas, y era que las ovejas se com\u00edan a los hombres. Mas han pasado a\u00f1os, he vuelto a pasar por aquellas tierras y he podido ver que donde no pod\u00edan vivir los m\u00edseros labriegos \u2014ni los pegujareros\u2014 y eso que no reg\u00eda ley de T\u00e9rminos municipales contra los braceros por fuerza trashumantes a temporadas, hoy viven los que cuidan el ganado. Y he comprendido que donde las ovejas \u2014y las vacas y las cabras\u2014no se comen a los hombres, se comen los unos a los otros. Porque la tierra de arar no puede mantenerlos. Y me he dado a meditar no s\u00f3lo la ley de la renta de Ricardo sino la de la poblaci\u00f3n de Malthus. Y las pedanter\u00edas de la industrializaci\u00f3n de la agricultura dirigida por hombres educados en f\u00e1bricas. O acaso en oficinas o en redacciones de peri\u00f3dicos de econom\u00eda social que presume de cient\u00edfica. Y se sigue talando los \u00e1rboles y los campos cada vez m\u00e1s desnudos y cada vez m\u00e1s ce\u00f1udos.<\/p>\r\n<p>Pero v\u00e1yaseles con estas consideraciones pesimistas \u2014as\u00ed las llaman y acaso tengan raz\u00f3n los que lo dicen\u2014 a los que a toda costa quieren que su trabajo les rinda lo que no puede rendirles su producto y para eso suprimir al empresario, y desde luego, al propietario, a quien sustituir\u00e1 el Estado todopoderoso. S\u00f3lo que como el todopoderoso Estado no puede dirigir por s\u00ed vuelve el intermediario y, adem\u00e1s, ni el Estado puede igualar el rendimiento al salario apetecido. \u00bfQue saque \u00e9ste de toda la dem\u00e1s producci\u00f3n? S\u00ed; empobreciendo a todos, incluso a los labriegos.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1Bah!, se ha dicho eso y se sigue diciendo tantas veces\u2026!\u201d Se dice. Y los pueblos pobres se hartan de repetir que a otros pueblos, a los pueblos ricos, les sobran frutos. Y obligarles a que nos los cambien. Pero por qu\u00e9 otro producto. Como no nos echemos a conquistarles sus tierras\u2026 O vayamos de siervos a ellas\u2026 No, si es que no est\u00e1 la tierra toda humana sobrepoblada, est\u00e1, por lo menos, la poblaci\u00f3n muy mal distribuida. Y en cuanto a estos campos desnudos y se\u00f1udos\u2026 \u00a1S\u00ed, s\u00ed, el granero de Roma...!<\/p>\r\n<p>Estos campos, hoy desnudos y ce\u00f1udos, fueron, en un remoto anta\u00f1o, campos de pastores trashumantes, de ca\u00f1adas o cordeles de la mesta. El traje del charro, que desaparece, con sus botas y su cinto de media vaca, el traje de vaquero, era impropio para encorvarse a empu\u00f1ar la mancera de un arado. Era de la raza de Abel. Y \u00e9stos, los abelistas, echaron afuera a los moriscos, a los cainistas. Y a los jud\u00edos. Es decir, quienes les echaron fueron los se\u00f1ores, los due\u00f1os de los pastores. Pero descendientes de Ca\u00edn, el labrador, fundaron las ciudades y de la ciudad surgi\u00f3 la civilizaci\u00f3n, y con ella toda esta terrible lucha en que los hombres se comen los unos a los otros. \u00bfY ahora?<\/p>\r\n<p>Ahora los hombres tienen que aprender a refrenar sus apetitos \u2014su hambre individual y su hambre espec\u00edfica\u2014 a rebajar \u2014\u00a1y en qu\u00e9 medida!\u2014 su tenor de vida y a poner en claro qu\u00e9 son esas imaginaciones del \u201cjusto salario\u201d \u2014imaginaci\u00f3n pontificia\u2014 y de la \u201cexistencia digna\u201d \u2014imaginaci\u00f3n constitucional republicana. A la vista de estos campos desnudos y ce\u00f1udos tenemos que desnudarnos las almas \u2014desnuda nos dec\u00eda Garc\u00eda Tassara tener la suya\u2014 y meditar en que acaso llega, hasta para los m\u00e1s j\u00f3venes, un largo, un muy largo invierno. \u00bfVolver\u00e1 la primavera?<\/p>\r\n<p>\u00bfLa primavera? \u201c\u00a1Primavera, juventud del a\u00f1o; juventud, primavera de la vida!\u201d As\u00ed se ha cantado. Y ahora: \u201c\u00a1giovinezza!\u201d, \u201c\u00a1giovinezza!\u201d \u00a1Juventud! \u00a1Juventud! \u00a1S\u00ed, s\u00ed, que canten, que canten! Cantando se distraen las penas. Y se las alimenta y amansa.<\/p>\r\n<p>Mas, despu\u00e9s de todo, este desnudo ce\u00f1o de Castilla, \u00a1qu\u00e9 lecci\u00f3n de resignaci\u00f3n, de paz entra\u00f1able, de \u00edntimo sosiego, de eterna esperanza, le da al que contempla la puesta del sol en sus campos! Se dijo en un tiempo que no se pon\u00eda el sol en los dominios del Imperio espa\u00f1ol. \u00a1Que se ponga\u2026 no importa! \u00a1No importa!<\/p>\r\n<p>Lo que importa es otra cosa.<\/p>\r\n<p>\u00a1Cumbres del Guadarrama y de Fuenfr\u00eda, columnas de la tierra castellana! \u00a1Columnas que sustenta a su cielo!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_472\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23275_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>VIII.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_473\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Qued\u00e1bamos en que entender es recordar, acordarse. Recordamos para entendernos lo de nuestros padres y los suyos. Que el alma se nos hace en el regazo de la lengua com\u00fan, en el seno de la comunidad de naci\u00f3n. Perpetuo recuerdo, remesa, transmisi\u00f3n, tradici\u00f3n. S\u00f3lo por \u00e9sta nos entendemos. La lengua es la tradici\u00f3n siempre renovada, en progreso siempre, y guarda en s\u00ed l\u00f3gica, est\u00e9tica, \u00e9tica, hasta religi\u00f3n \u00edntimas. Que lo m\u00e1s \u00edntimo de la llamada Reforma \u2014y a la vez de su melliza, la Contra-Reforma\u2014, fue el hacerse lengua vulgar, familiar, popular, laica. De los m\u00e1s hondos y ahincados reformadores, re-creadores, de sus sendas lenguas familiares fueron Lutero y Calvino. Antes Huss y Wiclef.<\/p>\r\n<p>Toda tradici\u00f3n \u2014transmisi\u00f3n\u2014 viva conlleva, pues, en empinada y escarpada cuesta, progreso. Toda historia es herencia, y lo de C\u00e1novas de continuar la de Espa\u00f1a, una perogrullada, como el pretender comenzarla, una necedad. \u00bfNuevas convicciones? \u00bfNuevo rumbo? \u00bfNuevo credo? Bien; \u00bfpero adquiridos o infundidos? (Mejor, embutidos). \u00a1Y c\u00f3mo! Muchedumbres emba\u00eddas por palabrer\u00eda y habladur\u00eda sin palabra ni habla de veras. \u00bfO es que va uno a comentar eso del fervor, y la emoci\u00f3n, y la vibraci\u00f3n y otros embelecos as\u00ed para embeleso de papamoscas? \u00a1O llamarle Divinidad \u2014no menos\u2014 al consabido r\u00e9gimen! Y luego la diferencia que va de acatamiento \u2014rendimiento\u2014 a adhesi\u00f3n. Se adhiere, se agarra, la hiedra al \u00e1rbol para trepar o para ahogarlo, y el mamoncillo a la teta materna o de alquilada ama de cr\u00eda de hospicio. Pero como a esos papamoscas las ideas sustanciales y estables les resbalan por fuera y no se les quedan dentro sino las accidentales y pasables, andan a tuertas y a tientas por los caminos imperiales de la vida civil durante la extensi\u00f3n de \u00e9sta. Y todo eso que dicen profesar, \u00bfes idolatr\u00eda? \u00bfSuperstici\u00f3n? \u00bfFetichismo, o sea hechicer\u00eda? Algo peor. Porque a todo ello la librepensadur\u00eda al abuso, como la ortodoxia cat\u00f3lica romana \u2014env\u00e9s y rev\u00e9s cambiables\u2014, proveen a sus respectivos feligreses de grillos y de muletas. \u00bfSi lo uno, para qu\u00e9 lo otro? Es que la librepensadur\u00eda \u2014sobre todo la de comp\u00e1s y escuadra\u2014 no ha hecho m\u00e1s que remedar y remendar la Inquisici\u00f3n.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 dice usted, amigo? \u00bfQue a qu\u00e9 partido, secta, escuela, hermandad o c\u00edrculo pertenezco? Al de ir haciendo que cada uno de ellos vaya a entender su propio entendimiento, y no es poco. Es como otro \u2014no usted, amigo m\u00edo, no\u2014; otro que me solt\u00f3, desde un diario de mi tierra nativa, que ando mariposeando de ceca en meca. Majadero quien lo solt\u00f3, \u00a1m\u00e1s que majadero! Cuitado partidario entontecido que no puede entender las libres tomas de posici\u00f3n y de posesi\u00f3n mentales ajenas. La dementalidad o siquiera deficiencia mental es algo hoy, sobre todo en pol\u00edtica, espantoso en Espa\u00f1a. \u00a1Mariposeo! El cuitado, oruga que est\u00e1 a roer su hoja marchita \u2014tal vez de berza\u2014, no llegar\u00e1 a mariposa, porque antes, cuando coco encapullado, le ahogar\u00e1n para desovillar hebras de su capullo. \u00a1Que roa, pues! Ellos, a roer, y nosotros, a roerlos y restregarles la sesera hasta que aprendan \u2014\u00a1qui\u00e1!...\u2014 a mirarse desde fuera de s\u00ed mismos y se salven.<\/p>\r\n<p>\u201cHablando se entienden las personas\u201d, se suele decir. Las personas, puede ser, pero... Mas antes hay que hacerse o\u00edr, hablar, leer y escribir despacio, rumiando, que es educaci\u00f3n. Y para ello nada peor que cegar la fuente de la palabra viva, de la que estamos haciendo arreo. El olvido de crearse la propia lengua \u2014\u201cHazte el que eres\u201d, dej\u00f3 dicho P\u00edndaro\u2014 es lo que ha hecho que hayan podido prender sandeces, como la de llamarle est\u00fapido al glorioso siglo XIX, el del glorios\u00edsimo liberalismo. Gentes que, por querer estar al d\u00eda, no saben ir al siglo. Tanto valdr\u00eda llamarles est\u00fapidos al Maladeta, al Almanzor, al Veleta, al Duero, al Tajo o al Ebro. Y, por otra parte \u2014\u00e9sta ya noble\u2014, hay el placer de crear \u2014\u00a1claro!, \u00a1y tanto!...\u2014 como el de anonadar o siquiera el de construir y el de destruir. Pero hay la complacencia de entender lo que se crea \u2014o siquiera construye\u2014 y lo que se anonada \u2014o siquiera destruye\u2014. Y de no entenderlo surgen remordimiento y resentimiento. Sobre todo cuando se derrumba torre construida con escombros de derribo. Mas ya dijo el Cristo: \u201cPerd\u00f3nalos, Padre, pues no saben lo que se hacen.\u201d<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s?\u201d \u00a1Ah, s\u00ed!; que los que para inciertos roedores de berza, pasamos por raros, desequilibrados, extravagantes \u2014si es que no locos\u2014 o por mariposas, tenemos que decir muy alto, muy ancho y muy hondo que somos los que mejor sostenemos el pecho, que alberga el coraz\u00f3n, la cabeza, que alberga al seso. \u00a1As\u00ed! Ellos, a la que llaman acci\u00f3n; nosotros, al entendimiento de ella. Y al habla. \u00a1Y qu\u00e9 orgullo si para entender otros pueblos de Dios al nuestro tuvieran de nosotros que aprender su lengua! Salvar a Espa\u00f1a siquiera ante el sentido del mundo de los entendidos. Y si, lo que Dios no ha de permitir, hubiera de hundirse la patria, que se pueda llegar a decir que hubo quienes entendimos que se hund\u00eda y c\u00f3mo, aunque sin poder remediarlo. De tener que morir, morirse con plena conciencia de muerte. Y glorificado sea el tu nombre, Espa\u00f1a, aun muerta, pues el nombre es la sustancia espiritual eterna. Y entrar con entera raz\u00f3n, con sentido lleno, en la inmortalidad de mano del \u00c1ngel de Espa\u00f1a. \u00bfDejar nombre en la Historia? La Historia \u2014el pensamiento de Dios\u2014 est\u00e1 tejida de nombres vivos y redivivos.<\/p>\r\n<p>Mas cuando en una de estas galernas de nuestro viaje se vean en lo alto de las antenas de la nave luces de Sant Elmo \u2014que son fuegos fatuos del pantano en cuyas orillas roen las orugas y croan las ranas\u2014, se nos abrir\u00e1n de par en par, al aire azul, las hojas del coraz\u00f3n y habr\u00e1 de recobrar esperanza de que la conciencia comunal \u2014que no es precisamente esa quisicosa a que se llama opini\u00f3n p\u00fablica\u2014 nos lleve a puerto de salud. Y de pasaje...<\/p>\r\n<p>Y en tanto, dej\u00e1ndoles roer, nosotros, mariposeando \u2014\u00a1sea!\u2014 de flor en flor, a hacer entendimiento de habla, que es hacer conciencia familiar, popular, laica de veras.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_474\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103228_2010067226\"><\/a><strong>Hila tus entra\u00f1as<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_475\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424516\"><\/a><em>Nueva Vida<\/em><em> (<\/em><em>Barcelona<\/em><em>), <\/em><em>n\u00fam. 2.\u00ba, 30<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201cMi pena es como un castillo roquero, que, cual nido de \u00e1guila, se eleva en la cumbre de una monta\u00f1a, entre nubes, y que nadie puede asaltar. Desde \u00e9l me lanzo a la realidad y cojo mi presa; pero no me quedo abajo, sino que me llevo mi presa a mi hogar, y esta presa es una imagen que entretejo en los tapices de mi castillo.\u201d\u2014S. Kierkegaard.<\/p>\r\n<p>Este mismo tr\u00e1gico Kierkegaard nos dijo de una ara\u00f1a que, suspendida sobre el abismo, tantea el abismo de su alrededor. Y el enorme poeta yanqui Walt Whitman volvi\u00f3 sobre esta imagen tan pre\u00f1ada de sentido simb\u00f3lico.<\/p>\r\n<p>Dec\u00eda Kierkegaard en 1843: \u201c\u00bfQu\u00e9 va a venir? \u00bfQu\u00e9 nos va a traer el porvenir? No lo s\u00e9; no presiento nada. Cuando una ara\u00f1a desde un punto fijo se precipita hacia abajo, a sus consecuencias, ve constantemente ante s\u00ed un espacio vac\u00edo en que no puede sentar pie firme por mucho que lo tantee...\u201d<\/p>\r\n<p>Dec\u00eda Walt Whitman en 1870: \u201cObserv\u00e9 una silenciosa y paciente ara\u00f1a que estaba aislada en un peque\u00f1o promontorio; observ\u00e9 c\u00f3mo, para explorar el vasto vac\u00edo \u00e1mbito, lanzaba sac\u00e1ndolo de s\u00ed misma, filamento, filamento, filamento, devan\u00e1ndolo sin cesar, hil\u00e1ndolo con incansable presteza. Y t\u00fa, \u00a1oh Alma m\u00eda!, donde t\u00fa est\u00e1s, rodeada de inmensos oc\u00e9anos de espacio, incesantemente meditando, aventurando, lanzando \u2014buscando las esferas, para anudarlas; hasta que se forme el puente que has de necesitar\u2014 hasta que prenda la flexible ancla; hasta que el hilo que lanzas coja en alguna parte, \u00a1oh mi Alma!\u201d<\/p>\r\n<p>Y ahora, cuando los que asustan del Porvenir, que es peor que temblar ante la Muerte civil, que es la Historia, sea una comedia conforme al libro y al programa; cuando estos se preguntan despavoridos: \u201c\u00bfqu\u00e9 nos va a traer el d\u00eda de ma\u00f1ana? \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1 ma\u00f1ana, Dios m\u00edo?, \u00bfcu\u00e1l va a ser nuestra suerte?, \u00bfqu\u00e9 nos espera?\u201d; cuando dicen esto los que se estremecen ante el salto en las tinieblas, nos acordamos de la ara\u00f1a de Kierkegaard y de la de Walt Whitman. Que era una misma ara\u00f1a.<\/p>\r\n<p>\u00bfEl salto en las tinieblas? Lo teme el que no lleva cuerda de salvaci\u00f3n consigo. Cuando se va a descender a una sima inexplorada, se lleva una l\u00e1mpara; pero antes que l\u00e1mpara, una cuerda, una cuerda de salvamento. Cuando Don Quijote fue a descolgarse a la maravillosa Cueva de Montesinos, llev\u00f3 \u201ccasi cien brazas de soga\u201d, con la que \u201cle ataron luego fort\u00edsimamente\u201d, y a la que \u00e9l habr\u00eda querido juntar \u201calg\u00fan esquil\u00f3n peque\u00f1o\u201d, con cuyo sonido se entendiera que todav\u00eda bajaba y estaba vivo; mas a\u00fan sin esquil\u00f3n, \u201cd\u00e1ndole soga el primo de Sancho, le dejaron calar al fondo de la caverna espantosa.\u201d (Parte II, cap\u00edtulo XXII).<\/p>\r\n<p>Pero para el descendimiento \u2014\u00bfpor qu\u00e9 no ascensi\u00f3n?\u2014 a la cueva maravillosa del Porvenir tenebroso: para el salto en las tinieblas que se nos vienen espesando encima de la cabeza y debajo de los pies, no sirve soga alguna de fuera ni aunque sea de \u201ccasi cien brazas\u201d. Como la ara\u00f1a, tiene nuestra alma que sacar la soga, el hilo de Ariadna, de s\u00ed misma, de sus propias entra\u00f1as. Hay que sacar, cada uno, de s\u00ed mismo, el hilo conductor y salvador de sus propias entra\u00f1as. Tiene cada cual, si quiere salvarse, que hilar y retorcer las propias entra\u00f1as, palpitantes de vida, de ansiedad, de desesperanza y de fe.<\/p>\r\n<p>Lo m\u00e1s tr\u00e1gico de la ara\u00f1a de Kierkegaard y de la de Walt Whitman, no era que tuviesen en torno de s\u00ed el vac\u00edo, sin un punto en que sentar pie, sino que era que el hilo de que pend\u00edan se formaba en sus propias entra\u00f1as, y que era parte de sus entra\u00f1as y no una soga que hubiese cogido fuera de s\u00ed.<\/p>\r\n<p>Pobres hombres que para descolgarse a la cueva maravillosa del Porvenir, del mundo nuevo, de lo desconocido del ma\u00f1ana, necesitan soga, \u00a1programa! \u201c\u00bfY qui\u00e9n nos va a gobernar? \u2014preguntan aterrados\u2014, \u00bfy con qu\u00e9 leyes?, \u00bfy con qu\u00e9 clase de gobierno?; \u00bfcu\u00e1l es el programa de esos revolucionarios?: \u00bfc\u00f3mo van a organizar la sociedad futura?; \u00bfcon qu\u00e9 substituir\u00e1n a la propiedad privada?; \u00bfcon qu\u00e9 a la herencia?; \u00bfqu\u00e9 van a hacer de mi empleo?\u201d Y as\u00ed sin cesar. Todo se les vuelve pedir soga y un esquil\u00f3n para llamar cuando sientan ahogo o terror de muerte, y una l\u00e1mpara para ver las tinieblas. Y no saben que la l\u00e1mpara no sirve cuando uno no sabe ver en s\u00ed mismo. Y que, en todo caso, hay que ser como la luci\u00e9rnaga, que saca de sus propias entra\u00f1as la lucecilla con que, m\u00e1s que alumbrar su camino, se alumbra para que su compa\u00f1era la vea.<\/p>\r\n<p>Pobre amigo m\u00edo, aterrado ante el salto en las tinieblas del ma\u00f1ana; ante el caos social que presientes; ante un porvenir sin programa pol\u00edtico; \u00a1hazte luci\u00e9rnaga y hazte ara\u00f1a!Golpea en tus entra\u00f1as y fuerte y sin duelo, hasta sacarles chispas de luz, e h\u00edlalas y retu\u00e9rcelas, tambi\u00e9n sin duelo. S\u00f3lo el que , habiendo sido duro e implacable consigo mismo, se hil\u00f3 y retorci\u00f3 las entra\u00f1as en hilo de exploraci\u00f3n en el vac\u00edo; s\u00f3lo el que se lamin\u00f3 y se ahus\u00f3 el alma en busca de su PARA QU\u00c9, en busca del Alma del Universo, s\u00f3lo \u00e9ste puede lanzarse en la sima del porvenir tenebroso. \u00bfQu\u00e9 es lo peor que puede pasarle? Que las hiladas entra\u00f1as se le quiebren. \u00a1Y a\u00fan as\u00ed!<\/p>\r\n<p>Mira, amigo, venga lo que viniere. \u00a1M\u00e1s vac\u00edo que el pasado no ha de ser!\u2026 \u201c\u00bfQu\u00e9 nos traer\u00e1 el porvenir?\u201d \u2014dices. Y \u00bfqu\u00e9 nos lleva el pasado? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene la historia toda que hasta hoy ha sido? \u00bfLe tiene alguno? \u00a1Vaciedad de vaciedades y todo vaciedad! Pero ya conocemos la vaciedad de ayer; \u00a1venga la de ma\u00f1ana! Pasado ma\u00f1ana ser\u00e1 ya cosa vieja. Dentro de un siglo, mucho antes, esa sociedad que nos preparan los de la nueva era social se ver\u00e1 que resulta tan est\u00fapida, tan vac\u00eda, tan absurda como la de ayer. \u00bfPara todos? \u00a1Para todos, no! Menos para el que desciende a ella cogido al hilo de sus entra\u00f1as. Porque para este no hay otro mundo que su hilo. La verdadera senda de la vida de la ara\u00f1a simb\u00f3lica es el hilo de sus entra\u00f1as.<\/p>\r\n<p>H\u00edlate, pues, las entra\u00f1as, alma m\u00eda, \u00a1y venga lo que viniere! M\u00e1s vac\u00edo...<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_476\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103230_2010067226\"><\/a><strong>Debates pol\u00edticos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_477\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424517\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Aunque este comentador \u2014\u00a1presente!\u2014 sienta alguna aversi\u00f3n al espect\u00e1culo \u2014no al deporte\u2014 del f\u00fatbol, a las veces se detiene ante las informaciones gr\u00e1ficas, las instant\u00e1neas, de sus momentos. Y no logra darse cuenta del paso. Lo que no le ocurre tanto cuando contempla las de las corridas de toros, y eso que nada tiene de aficionado. El toreo se le presenta m\u00e1s escult\u00f3rico que el futboleo, acaso por ser m\u00e1s est\u00e1tico, menos cinem\u00e1tico. Y es que repasando cada una de las instant\u00e1neas que componen la serie de una cinta cinematogr\u00e1fica \u00bfcabe darse cuenta del movimiento? Sabido es que la realidad sentida, la que podr\u00edamos llamar ps\u00edquica \u2014o acaso hist\u00f3rica\u2014 no es la f\u00edsica. En una rueda en r\u00e1pido moverse no vemos los radios, y un b\u00f3lido nos da una l\u00ednea. La objetividad para nosotros no es la de un registro estad\u00edstico. Y en cuanto al cambio o progreso hay que recordar lo de Leopardi de que \u201cnaturaleza marcha por tan largo camino que inm\u00f3vil nos parece\u201d.<\/p>\r\n<p>Y aqu\u00ed cabe, a modo digresivo, recordar lo de aquel objetivista que huyendo de toda arbitraria convenci\u00f3n humana y pareci\u00e9ndole una de ellas la escritura, pretendi\u00f3 aprender a leer un relato en el trazado del disco de un fon\u00f3grafo, provisto de una fuerte lupa. \u00a1Esa s\u00ed que era escritura cient\u00edfica, objetiva, natural! Y este mismo objetivista propon\u00eda que al ni\u00f1o, al llegar a los cuatro a\u00f1os, se le hiciese estudiar historia cr\u00edtica comparada \u2014en pel\u00edculas\u2014 de las religiones todas positivas y negativas para que pudiese, libre de prejuicios, escoger entre ellas la que mejor se le acomodase, respetando as\u00ed su conciencia. \u00a1Nada menos que todo un pedagogo el objetivista aquel!<\/p>\r\n<p>Estas reflexiones o, si se quiere, fantas\u00edas se le ocurren al presente comentador cuando se para a considerar los juicios que acerca de la marcha de nuestra historia sacan los que se fijan en cada una de las instant\u00e1neas de su proceso. Repasando la serie de las actualidades, pretender deducir el proceso. Y de aqu\u00ed una visi\u00f3n grandemente deformada del camino que vamos recorriendo, una visi\u00f3n cinematogr\u00e1fica.<\/p>\r\n<p>Hay mucho, much\u00edsimo de error en el sentimiento de que estamos experimentando enormes cambios en la constituci\u00f3n \u00edntima de nuestra comunidad espa\u00f1ola. Todas estas aparatosas tempestades no pasan de la sobrehaz del oleaje. Como en la mar, la hondura permanece quieta. Y de aqu\u00ed el que se tome por movimientos de reacci\u00f3n lo que no es m\u00e1s que la afloraci\u00f3n de lo permanente. Toda esa tan pretendida cuanto cacareada revoluci\u00f3n no ha sido, en su mayor parte, m\u00e1s que ventolera sobre el haz de las aguas, levantando no poca espuma. Ni siquiera lo de aquella vigorosa met\u00e1fora del gran poeta catal\u00e1n \u2014o valenciano, que entonces era igual\u2014 Ausias March cuando dec\u00eda: \u201cBullir\u00e1 el mar como pote al fuego\u201d (com pot al foc). Porque aqu\u00ed no ha bullido o hervido nada. Pues hasta las consabidas quemas lo fueron en fr\u00edo y en deporte cinematogr\u00e1fico m\u00e1s que en pasi\u00f3n. Humo.<\/p>\r\n<p>Cuando se oye decir que estamos experimentando un cambio radical en la constituci\u00f3n \u00edntima de nuestro esp\u00edritu p\u00fablico, de nuestra civilizaci\u00f3n, lo ponemos muy en duda. Cuando haya pasado tiempo para mejor perspectiva \u2014de aqu\u00ed a un siglo, por lo menos\u2014 es muy probable que se vea que este giro \u2014este recurso\u2014 de la llamada postguerra ha sido menos profundo que el de la Gran Revoluci\u00f3n, la francesa o napole\u00f3nica, y menos que el del Renacimiento. Y desde luego, much\u00edsimo menos que el de la Reforma en sus dos caras, pues que la llamada Contra-Reforma era su otra cara, ya que se dio lo que el cardenal de Cusa \u2014antes que Hegel\u2014 llam\u00f3 la coincidencia de los opuestos. Lutero \u2014o mejor, Calvino\u2014 e I\u00f1igo de Loyola son como el lado c\u00f3ncavo y el convexo de una superficie esf\u00e9rica. Seg\u00fan se mire desde dentro o desde fuera. \u00a1Aqu\u00e9l s\u00ed que fue \u2014el giro o recurso de la Reforma-Contra-Reforma\u2014 profundo y sustancial! Entonces fue cuando la fe religiosa se hundi\u00f3 en las honduras de una civilidad puramente humana. Y la Humanidad se encontr\u00f3 sola. Junto a aquella cat\u00e1strofe \u2014de un lado y de otro\u2014 \u00bfqu\u00e9 significan todas las cuitadeces del rid\u00edculo laicismo y del no menos rid\u00edculo eclesiasticismo y la hinchada vanidad de los que repiten la insondable tonter\u00eda de que la religi\u00f3n \u2014\u00bfcu\u00e1l?\u2014 es el opio del pueblo?<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1Estamos viviendo una \u00e9poca inmemorial!\u201d, se oye decir. \u00a1Qu\u00e9 gana de darnos importancia! Siquiera de espectadores, ya que no de actores. En este rinc\u00f3n \u2014en mucha parte, remanso\u2014 de la gran corriente central que est\u00e1 erosionando el suelo de esta Europa hecha por el Renacimiento, la Reforma y la Revoluci\u00f3n, no es de creer que vayamos a darle inmemorialidad a nuestra \u00e9poca con nuestras mezquindades y rastrer\u00edas; entre \u00e9stas, las de esas funciones de variedades a que se llama debates pol\u00edticos, que ponen al consabido r\u00e9gimen en posici\u00f3n incidental. Siguiendo en los diarios el curso de esos debates deportivos y cinematogr\u00e1ficos, se da uno cuenta de que no hay cambio alguno sustancial en nuestra pol\u00edtica desde hace cincuenta a\u00f1os, desde los tiempos del t\u00edpico Romero Robledo. Y este comentador \u2014\u00a1presente!\u2014, leyendo las rese\u00f1as de las sesiones de Cortes\u2014que son instant\u00e1neas y como gacetillas o croniquillas\u2014, cree contemplar no momento de escult\u00f3rico y asentado toreo, sino de contorsionado futboleo. No cuadrillas castizas, sino equipos traducidos; no estocadas, ni quiebros, ni pases de muleta, sino pelotonazos, y coces, y empellones, y hasta cabezadas. Y a la cuenta de esta diferencia ayuda la actitud de la concurrencia, sus interrupciones, rumores, chiller\u00edas, denuestos y alg\u00fan que otro estallido de lit\u00fargico fervor regimental. M\u00e1s estadio que plaza de toros. Y as\u00ed no nos aviamos a seguridad de estado, sino que nos desviamos \u2014si es que no desaviamos\u2014 de ella en plena guerrilla civil. De tales debates nada puede aprovecharse para el vuelo de la naci\u00f3n, que no hay ave que lo alce con un ala de vencejo y otra de murci\u00e9lago.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1C\u00f3mo han cambiado las cosas en lo que va de medio siglo!\u201d, repiten los que viven desvivi\u00e9ndose por olvidar el pasado. Las cosas, tal vez; pero... \u00bflos hombres? Cuando a la hora de irse a coger el sue\u00f1o, en el retiro provinciano, se acuesta uno desce\u00f1ido, encinto, el cuerpo y tambi\u00e9n la imaginaci\u00f3n encinta por las informaciones de la actualidad pol\u00edtica, reapar\u00e9cenle los mismos, cabalmente los mismos sujetos de cuando acab\u00f3, en plena representaci\u00f3n romero-roblediana, sus estudios facultativos. Y as\u00ed vamos no al av\u00edo, sino al desv\u00edo \u2014o al desav\u00edo, que es peor\u2014 de nuestro \u00edntimo derrotero hist\u00f3rico.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_478\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23277_302276486\"><\/a><strong>Glorioso desprecio<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_479\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p class=\"right\"><em>\u201cBrama, gime, rechina, ladra, a<\/em><em>h<\/em><em>ul<\/em><em>l<\/em><em>a, y en estallidos su congoja arrulla.\u201d<\/em><\/p>\r\n<p class=\"right\">Quevedo.<\/p>\r\n<p>El ansia de sacudirnos de la mente, siquiera por un rato, el obsesionante fantasma p\u00fablico del hombre-masa, del hombre macizo como la mano o majadero del almirez, nos ha vuelto a llevar a recostarnos en Quevedo el manchego, una de las rocas de que mana la tradici\u00f3n fluida del sentimiento asc\u00e9tico espa\u00f1ol.<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hombre! \u00a1Qu\u00e9 persona! Nada de masa. Oig\u00e1mosle: \u201cLa multitud... es carga y no caudal.\u201d \u201cVulgo y loco todo es uno.\u201d \u201cFelipe II... era m\u00e1s formidable cuando trataba consigo las razones de Estado que acompa\u00f1ado de fuerzas y gente...\u201d Y esto que Quevedo, que tuvo que sufrir de la raz\u00f3n de Estado, dej\u00f3 dicho que \u201cno hay cosa m\u00e1s diferente que Estado y conciencia, ni m\u00e1s profana que la raz\u00f3n de Estado\u201d. Fue cesarista por personalista. Y pesimista, por de contado. Qui\u00e9n otro ha dicho en Espa\u00f1a lo de: \u201cVuelve los ojos, si piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer, y hallar\u00e1s que no eras, que es la \u00faltima miseria.\u201d La \u00faltima miseria el no ser y no la pena, aunque sea eterna. \u201c\u00a1Qu\u00e9 insolente que es la felicidad!\u201d, dijo otra vez, arrullando su congoja.<\/p>\r\n<p>O aquello de que \u201cla curiosidad nace m\u00e1s veces del odio que del amor\u201d, y que le llev\u00f3 a ahondar en el terrible pecado espec\u00edfico de su pueblo y de su tiempo: la envidia. Y as\u00ed penetr\u00f3 en lo que podr\u00edamos llamar la esencia metaf\u00edsica del Imperio espa\u00f1ol de su siglo, de aquel imperio que crec\u00eda \u2014\u00e9l lo dijo\u2014 como crecen los agujeros, por sustracci\u00f3n. \u00a1Y c\u00f3mo quer\u00eda al Imperio y c\u00f3mo quer\u00eda a su Espa\u00f1a! Amaba la aspereza, la sordidez, la agrura, la decadencia de su patria; aspiraba con deleite el vaho acre de su descomposici\u00f3n; se complac\u00eda en la desdicha. Y \u00e9l, que consideraba la nada, el no ser, la mayor miseria, y se refugiaba de ella huyendo de la insolencia de la felicidad, en la desdicha, cu\u00e1n cerca, sin embargo, anduvo del quietismo, del nadismo, de Miguel de Molinos, otro de los espirituales grandes de Espa\u00f1a.<\/p>\r\n<p>Miguel de Molinos reputaba miserable a la mayor parte de los hombres de su tiempo, porque s\u00f3lo se empe\u00f1aban en satisfacer la insaciable curiosidad de la naturaleza, y se recog\u00eda en no pensar ni querer. Y Quevedo, en su espl\u00e9ndido arrebato de altivez manchega, despu\u00e9s de afirmar que en ning\u00fan g\u00e9nero de letras ha excedido al espa\u00f1ol ning\u00fan otro pueblo del mundo, agregaba que \u201cson pocos los que en copia y fama y elegancia de autores, en el propio idioma y en el extranjero, nos han igualado, y si en alguna parte han sido m\u00e1s f\u00e9rtiles sus ingenios, ha sido en la que, por indigna de plumas doctas, capaces de mayores estudios, hemos despreciado gloriosamente.\u201d Glorioso desprecio quijotesco. Y causa de desdichas.<\/p>\r\n<p>Hace unos a\u00f1os, el que esto ahora os cuenta, a quejas de nuestro atraso en invenciones t\u00e9cnicas respecto a los extranjeros, exclam\u00f3: \u201cQue inventen ellos, pues luce aqu\u00ed la el\u00e9ctrica tan bien como donde la inventaron, y tenemos otras cosas en que pensar.\u201d Y ahora, sin tratar de rectificarlo ni de ratificarlo, quiere traer a cuento los tercetos de aquel soneto de Quevedo que dicen: \u201cNo cuentas por los c\u00f3nsules los a\u00f1os, \/ hacen tu calendario tus cosechas, \/ pisas todo tu mundo sin enga\u00f1os, \/ de todo lo que ignoras te aprovechas; \/ ni anhelas premios, ni padeces da\u00f1os \/ y te dilatas cuanto m\u00e1s te estrechas.\u201d Y ahora cot\u00e9jese el aprovecharse de lo que se ignora con el glorioso desprecio, y el dilatarse estrech\u00e1ndose con el crecer como un agujero, crece del imperio espa\u00f1ol en cuyos dominios no se pon\u00eda el sol. Y s\u00e9pase que en el griego moderno, en el romaico, a la puesta del sol se le llama reinado, que el sol reina al ponerse. Como el Cristo al morir.<\/p>\r\n<p>S\u00ed, ya sabemos ingeniosidades, conceptismos, agudezas. Y, sin embargo, el ingenio de Quevedo, el glorioso despreciador, no era agudo, sino afilado. Agudo el de Graci\u00e1n. Quevedo no aguzaba su ingenio para pinchar con \u00e9l, sino que lo afilaba para cortar. Y qu\u00e9 cortantes sus burlas, sus sarcasmos, que sacaban no sangre, sino sangraza y materia. De Santa Teresa de Jes\u00fas, a la que como asc\u00e9tico anti-m\u00edstico guard\u00f3 ojeriza, dijo que \u201ctodas las cosas de esta vida ten\u00eda por burla\u201d. \u00a1Y \u00e9l si que las tuvo! \u00a1Y como S\u00e9neca, su maestro principal, sinti\u00f3 que todas eran de re\u00edr o de llorar! Y llor\u00f3 ri\u00e9ndose \u2014\u00a1qu\u00e9 muecas, sin gozo ni alegr\u00eda!\u2014 y arrull\u00f3, como su Orlando, en estallidos su congoja.<\/p>\r\n<p>\u00bfHubo o no en su Espa\u00f1a, en nuestra Espa\u00f1a, Renacimiento? Mero pleito de nombre. Lo mismo podemos decir que hubo Remuerte. \u201cPorque tambi\u00e9n, para el sepulcro hay muerte\u201d, que dijo \u00e9l. Y en cosa de nombres, \u00bfqui\u00e9n como \u00e9l ahond\u00f3 y escudri\u00f1\u00f3 y socav\u00f3 en nuestra lengua, en su lengua? Este fue su consuelo. \u201cDel ocio, no del estudio, \/ es aquesta diligencia, \/ distraimiento del seso, \/ travesura de la lengua\u201d, dijo en un romance. Y aquellas travesuras de su lengua fueron arrullos de congoja.<\/p>\r\n<p>Y ahora o\u00edd lo que aquel var\u00f3n manchego, ingenioso \u2014como su paisano Don Quijote\u2014 y glorioso despreciador de curiosidades, que no nos sacan del no ser y acaso nacen de odio, dec\u00eda de los pol\u00edticos, y es que: \u201cSiempre hay en las rep\u00fablicas hombres que con s\u00f3lo un reposo dormido adquieren nombre de pol\u00edticos, y de una melancol\u00eda desapacible se fabrican estimaci\u00f3n y respeto: hablan como experimentados y discurren como inocentes.\u201d Ahora que estos hombres pueden ser de la dura y seca casta asc\u00e9tica del ingenioso hidalgo manchego Don Quijote, que rein\u00f3 al morir reconoci\u00e9ndose, y del ingenioso burlador y despreciador glorioso don Francisco de Quevedo y Villegas, se\u00f1or de la Torre de Juan Abad. Reinan, como el sol, al ponerse.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_480\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103232_2010067226\"><\/a><strong>Hombres macizos y masas humanas<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_481\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Vamos a hilvanar unas notas, para irlas luego desarrollando por separado, sobre eso que nuestro Jos\u00e9 Ortega y Gasset ha llamado la rebeli\u00f3n de las masas. De las masas del hombre-masa, como \u00e9l dice. Larra (F\u00edgaro) le llam\u00f3, en un c\u00e9lebre articulo, hombre-tierra. Otros le llaman de cemento. Nosotros le llamaremos macizo \u2014en italiano \u201cmassiccio\u201d\u2014, de masa y no de maza. Aunque tambi\u00e9n de \u00e9sta. Pues sirve contra los adversarios de mazo, o de mano o majadero de almirez. Sobre todo de majadero. Hombre sin personalidad, pero con terrible individualidad indiferenciada; at\u00f3mico. El hombre-m\u00e1quina de Lamettrie, el materialista. Como buen majadero, maja al adversario, pero a su vez si le golpea suena a le\u00f1o, a macidez. Carece de contradicciones y de polarizaciones \u00edntimas. El hombre del Renacimiento, en cambio, el del humanismo, cuando se estaba descubriendo la personalidad humana era contradictorio y no de una pieza. Y as\u00ed el del liberalismo, el del verdadero y hondo individualismo, o mejor personalismo.<\/p>\r\n<p>Y hay el hombre fluido, el de la verdadera clase media \u2014sobre todo en el sentido cultural\u2014, la clase mediana y medianera. Su medianer\u00eda salva a la civilizaci\u00f3n. El hombre macizo se estrella en la fluidez del otro. No sirve golpear, batir al agua. El agua no se maja. \u00bfQue pesa m\u00e1s? \u00a1Qui\u00e1! El hielo, macizo, pesa menos que el agua liquida, pues que flota en \u00e9sta. El agua es, a la vez que m\u00e1s pesada, m\u00e1s corriente que el t\u00e9mpano. Y cuando se intenta cuajar, fajar al agua, el resultado es fatal. No cabe hacer falange de la guerrilla. Envenc\u00edjese un haz de trigo con vencejo de centeno y pronto el haz, el fajo, se desvencijar\u00e1. Es como cuando con otra met\u00e1fora \u2014\u00a1qu\u00e9 perturbadoras son!\u2014 se dice de una masa humana, de hombres macizos, que fermenta, y es que fragua. S\u00f3lo fermenta lo org\u00e1nico, no lo mec\u00e1nico.<\/p>\r\n<p>\u00bfTemor a la rebeli\u00f3n de las masas de hombres macizos? No hay por qu\u00e9 temerlas mucho. El hombre sin personalidad no es lobo, sino borrego, para los dem\u00e1s hombres. Al rebelarle es tan reba\u00f1ego, tan borreguil, como al someterse; m\u00e1s acaso. Su rebeli\u00f3n es una sumisi\u00f3n. Los mismos que se rebelaron el 2 de mayo de 1808 eran los que gritaban: \u201c\u00a1Vivan las cadenas!\u201d; los borregos paraguayos de Rodr\u00edguez Francia fueron luego los borregos heroicos que bajo Solano L\u00f3pez defendieron su patria como leones.<\/p>\r\n<p>Hace poco hac\u00eda notar un diario nuestro c\u00f3mo \u201clo que menos pod\u00eda esperarse\u201d era \u201cque las primeras dificultades le vinieran al hitlerismo del lado de los fieles de las iglesias que viven en Alemania y no de los socialdem\u00f3cratas o los comunistas\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda: \u201c\u00bfSer\u00e1n los hombres religiosos los que al luchar por la libertad de conciencia luchen tambi\u00e9n en pro de la libertad pol\u00edtica y resquebrajen y dividan la unidad del Estado totalitario?\u201d \u00a1Pues claro, hombre, pues claro! \u201cHe aqu\u00ed una paradoja\u201d, agregaba. \u00bfParadoja? As\u00ed suele llamarse a las hondas y m\u00e1s certeras sentencias. Lleno de ellas est\u00e1 el Evangelio, y m\u00e1s San Pablo. Y por esto con tanta frecuencia cuando se oye decir: \u201cEso es el Evangelio\u201d, se trata de una paradoja y no de un t\u00f3pico o lugar com\u00fan.<\/p>\r\n<p>La rebeli\u00f3n de la conciencia, que no es maciza, que no es de masa \u2014la masa, como tal, carece de conciencia; no hay conciencia de masa\u2014, es la rebeli\u00f3n duradera y fecunda, la rebeli\u00f3n org\u00e1nica y no mec\u00e1nica. La masa humana a la que se le hacen creer que por acci\u00f3n maciza \u2014frente \u00fanico o como se le llame\u2014, a golpes de ariete, es decir, a topes de carnero, ha de imponerse, elevarse, mejorar, diferenciarse, o sea dejar de ser masa, resulta que empeora. Si acabaran las llamadas clases sociales, esas m\u00edticas clases, para hacerse una sola, \u00e9sta vivir\u00eda peor. Y se producir\u00eda un fen\u00f3meno parecido al que en f\u00edsica se llama entrop\u00eda, la cesaci\u00f3n de la energ\u00eda por su nivelaci\u00f3n. Todos los \u00e1tomos, los individuos humanos, de esa \u00fanica clase social maciza, se agotar\u00edan. Los que se quejan de vivir mal, por creer que otros viven mejor, al igualarse con \u00e9stos se encontrar\u00edan con que todos, incluso ellos, vivir\u00edan peor que antes.<\/p>\r\n<p>El modo de mejorar, de elevarse, de diferenciarse \u2014y luego de integrarse\u2014 esas masas humanas, de dejar de ser masas, de que cada uno de sus sujetos \u2014individuos\u2014 llegue a personalidad, es muy otro. Y un error m\u00e1s grande es el de creer que la agricultura se presta hoy en Espa\u00f1a al colectivismo m\u00e1s que la industria. Si se entregara la tierra, no la de los llamados latifundios \u2014que fueron ya\u2014, a los campesinos, \u00e9stos, que no saben \u2014y muchos ni quieren\u2014trabajarla, la devastar\u00edan, convirti\u00e9ndola en un yermo. No se distribuir\u00eda mejor la riqueza, sino que se acabar\u00eda con ella. Porque cuando se habla de jornales de hambre se calla que ella, la tierra, no da m\u00e1s; ni las rocas pan. Y lo poco, no por la masa. Y lo dem\u00e1s son mitos y fantas\u00edas agrario-transformistas de soci\u00f3logos urbanos.<\/p>\r\n<p>Pero si en algo es fat\u00eddica esa tendencia a la acci\u00f3n \u2014mec\u00e1nica y no org\u00e1nica, de choque s\u00f3lido y no de infiltraci\u00f3n liquida\u2014 de masa, es en el aspecto intelectual o cultural. Lo que m\u00e1s nos aterra de las predicaciones de los conductores de masas es su tremenda vaciedad. No discutimos sus doctrinas ni los fundamentos de realidad que puedan tener, pero \u00a1qu\u00e9 ramplona, qu\u00e9 est\u00fapidamente las exponen! \u00a1Que sean lo istas que quieran, pero con inteligencia, con inteligencia! Prediquen socialismo, o comunismo, o anarquismo, o fajismo, o absolutismo, o tradicionalismo, o capitalismo, pero con sentido y con entendimiento. Pred\u00edquese, por caso, la pura violencia, el voluntarismo puro, pero con inteligencia, con sentido de violencia y de voluntad. Para predicar la brutalidad, por ejemplo, no s\u00f3lo no basta ser bruto, sino que estorba. Hay que ser brutalmente inteligente, o si se quiere, inteligentemente bruto y no tonto. Los himnos a la violencia que lee uno por aqu\u00ed de vez en cuando suenan a mentecatez. El mazo o porra verbal con que dan, su majadero, no ya no es macizo, no es s\u00f3lido, si no que ni es l\u00edquido, como el de un chorro, si no que es y... no, tampoco gaseoso... es como una columna de humo. A las veces, como el arco iris que no sostiene nada.<\/p>\r\n<p>No, no, amigos liberales \u2014de veras liberales\u2014, no hay que temer demasiado a la acci\u00f3n de choque de una masa de hombres macizos, al reba\u00f1o de carneros, pues ser\u00e1n los primeros en rendirse. Ved lo que ha pasado en Alemania y antes en Italia. El carnero, al dar contra el muro, se rompe la testuz. Y es peor cuando, mir\u00e1ndose en la corriente del r\u00edo o en una charca, se le ocurre embestir contra su imagen, tom\u00e1ndola por su adversario.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_482\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103234_2010067226\"><\/a><strong>Algo m\u00e1s sobre la clase media<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_483\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518519\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00a1Pobre clase llamada media \u2014o peque\u00f1a burgues\u00eda\u2014, que se la toma en boca y se la trae y se la lleva y se le asenderea, y aun no sabemos a ciencia cierta qu\u00e9 sea ella! Verdad que no sabemos m\u00e1s lo que sea eso de clase, un mero mito pseudomarxista. Que naci\u00f3 de aquello del manifiesto famoso de \u201c\u00a1proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d Y nadie ha definido al proletario, ni es f\u00e1cil definirlo. Y esa simplic\u00edsima distinci\u00f3n, \u00a1de proletarios a un lado y capitalistas \u2014o burgueses\u2014 al otro! Categor\u00edas antihist\u00f3ricas que nacen de lo llamado interpretaci\u00f3n materialista de la historia, que es la interpretaci\u00f3n menos hist\u00f3rica.<\/p>\r\n<p>Por lo que hace a nuestra Espa\u00f1a, no hay criterio m\u00e1s antihist\u00f3rico que aplicar a su historia tales denominaciones. Es como cuando se habla de feudalismo, que aqu\u00ed no le hubo. Y en cuanto a la nobleza \u2014o grandeza\u2014 espa\u00f1ola, \u00a1qu\u00e9 de mitos y de fantas\u00edas! En esta nuestra Espa\u00f1a, que nunca tuvo un r\u00e9gimen industrial bien desarrollado, que fue siempre en su mayor extensi\u00f3n una tierra de modestos labradores \u2014o mejor ganaderos\u2014, de peque\u00f1as ciudades m\u00e1s industriosas que industriales, de artesan\u00eda, en esta nuestra Espa\u00f1a, lo que hab\u00eda era eso que se llama clase media, burgues\u00eda. Y hoy todav\u00eda es lo que hay, en la que figuraban, y siguen figurando,, los servidores del Estado, los empleados. Eso fue Espa\u00f1a. Eso fue merced a la Reconquista, y eso fue despu\u00e9s merced al descubrimiento de Am\u00e9rica. Ni siervos ni grandes potentados.<\/p>\r\n<p>Hace pocos d\u00edas le\u00edamos por en\u00e9sima vez uno de esos t\u00f3picos redondos que ruedan por ah\u00ed y que se repiten a cada momento, y es que la clase media no es ni pinta nada en Espa\u00f1a, porque sus hijos, los unos o se elevan a no sabemos qu\u00e9 clase m\u00e1s alta o descienden al que se llama proletariado. Y es todo lo contrario, o sea, que los obreros y menestrales mejor acomodados, los que llegan a gozar de un jornal fijo \u2014no eventual\u2014, y llegan a hacer algunos ahorros o seguros, pasan a engrosar la negada y desconocida clase media, y pasan tambi\u00e9n a ellas \u2014descendiendo si se quiere decirlo as\u00ed\u2014 los propietarios despose\u00eddos o arruinados, los ricos chicos y los ricos achicados. Porque cuando por seguir la moda, se habla aqu\u00ed de nuevos ricos, se olvida que lo que tenemos es nuevos pobres. Y en esta clase media as\u00ed formada, por los que se elevan \u2014\u00a1vaya una elevaci\u00f3n!\u2014 a ella desde un m\u00edtico proletariado y por los que a ella se bajan desde un m\u00edtico capitalismo, en esta clase media figuran casi todos los guiones y mu\u00f1idores del proletariado. Porque casi todos los representantes del socialismo y del comunismo que conozco, son peque\u00f1os burgueses, hombres de clase media. Y a entrar en \u00e9sta les ayuda precisamente su representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\r\n<p>Sucede a las veces que uno de esos militantes soci\u00f3logos se pregunte: \u201cBueno, \u00bfy a qu\u00e9 clase pertenezco yo?\u201d, y meditando desinteresadamente llegue a cierta oscura conciencia \u2014o clara subconciencia\u2014, de que pertenece precisamente a aquella contra la que despotrica. Los m\u00e1s de los militantes de la llamada lucha de clases se encuentran, cuando se examinan a s\u00ed mismos, \u201cdesclasados\u201d \u2014fuera de clase\u2014 o desclasificados. Que es casi encontrarse descalificados. Como hemos podido observar en estos d\u00edas, que los que m\u00e1s se revuelven contra el fajo, los que m\u00e1s agitan su fantasma, son precisamente los que se sienten fajistas. Y claro es que no nos referimos a esos pobres menores de mentalidad m\u00e1s que de edad, a esos deficientes o retrasados mentales que andan por ah\u00ed vociferando o llenando las paredes de est\u00fapidos letreros, cuando no se dan a dar gusto al dedo en pistola. Al observar a los cuales chicos de acci\u00f3n \u2014de acci\u00f3n directa, es decir, sin conciencia medianera\u2014 se nos viene a las mientes aquello de FedericoAmiel, cuando dec\u00eda que \u201cla acci\u00f3n hace casi siempre lo contrario de lo que quiere.\u201d<\/p>\r\n<p>Lo que hay hoy en Espa\u00f1a con alguna conciencia, por apagada y acobardada que est\u00e9, es precisamente la no reconocida clase media, en la que entra \u00a1claro est\u00e1!, lo que se llamaba en un tiempo proletariado de levita; de cuello planchado... Y esa clase se caracteriza por no tener sentido de clase. Que es precisamente su fuerza. Queremos decir que no tiene el sentido de los lucha de clases, o mejor, que tiene el sentido de que la vida econ\u00f3mica y social de la naci\u00f3n no se regula por la lucha de clases. Tiene sentimiento y sentido \u2014si es que no clara comprensi\u00f3n completa\u2014 de la unidad econ\u00f3mica y social de la naci\u00f3n, de la econom\u00eda nacional, de que los ciudadanos de toda clase \u2014seg\u00fan la enigm\u00e1tica f\u00f3rmula constitucional\u2014, de que los ciudadanos de todas las supuestas clases forman una sola y unitaria comunidad nacional, m\u00e1s natural que los de una clase de todas las naciones. Frente al internacionalismo doctrinario proletarista y frente al internacionalismo doctrinario capitalista; frente a los dos internacionales de esas dos supuestas \u00fanicas clases activas, la llamada clase media, propiamente la ciudadan\u00eda nacional, siente que el porvenir de la civilizaci\u00f3n est\u00e1 en las comunidades nacionales. Siente que a un espa\u00f1ol, o a un franc\u00e9s, o ingl\u00e9s, o italiano, o alem\u00e1n, o lo que sea, le une m\u00e1s hondo inter\u00e9s con sus compatriotas de la clase que se les suponga, que no con los camaradas extranjeros de la clase a que a \u00e9l se le adscriba. Y esto pasa hasta en Rusia, cuyo sovietismo o bolchevismo es un movimiento nacionalista. Tan nacionalista como el fajismo italiano o el nacionalsocialismo germ\u00e1nico. Y cuando llega el caso, los m\u00e1s, al parecer, internacionalistas del socialismo doctrinario, defienden la ley \u2014llam\u00e9mosla as\u00ed\u2014 de T\u00e9rminos nacionales, y los m\u00e1s exaltados marxistas se pronuncian contra la inmigraci\u00f3n de obreros extranjeros, que se les antoja han de actuar de esquiroles o amarillos. (Que alguna vez son f\u00edsica o racialmente amarillos). Como aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, nuestros sedicentes marxistas se pronunciaron por la famosa ley de T\u00e9rminos municipales, que no es de inspiraci\u00f3n internacional, ni siquiera nacional, sino cantonal. O mejor incivilmente aldeana y para protecci\u00f3n de los incapacitados. No lucha de clases, sino de lugarones y hasta de barrios.<\/p>\r\n<p>La llamada clase media es la que ha hecho la patria: es la que puede y debe desamortizarla. Y que no sea una mera hipoteca de los tenedores de la deuda. Y que tampoco llegue a ser un gran hospicio. La religi\u00f3n civil de la clase media es el liberalismo. Es la que puede librarnos del estatismo de las dos internacionales.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_484\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103236_2010067226\"><\/a><strong>Revida de Espa\u00f1a<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_485\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4 <\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Resp\u00edrase un ambiente espiritual emponzo\u00f1ado en que se cierne un vaho de desesperanza. La violencia pura de moda. Suicidios de ni\u00f1os, s\u00edntomas de suicidio colectivo. En el fondo, acaso, un proceso malthusiano. Pero en Italia se incita a las mujeres a hacer hijos, no para que vivan, sino para que maten, peor que para morirse. Y muchos se preguntan: \u201c\u00bfvivir, para qu\u00e9?\u201d Se predic\u00f3 la acci\u00f3n directa, sin idea medianera. Y con ello va el odio a la inteligencia. In\u00fatil a esos cuitados cachearles el seso; no se les encontrar\u00eda en \u00e9l si no entre telara\u00f1as alguna bombilla sin filamento a la que ni galvanizados podr\u00edan dar lumbre. A lo sumo arrojarla al suelo para que, como petardo, metiese m\u00e1s estr\u00e9pito que un \u00a1muera! Y en resoluci\u00f3n apetito de servidumbre.<\/p>\r\n<p>Ambiente de eso que llaman revoluci\u00f3n, en el que se borra el sentimiento de justicia y el de libertad con \u00e9l. Aquella m\u00e1xima, atribuida a los jesuitas, de que el fin justifica los medios, tiene otra cara, y es que los medios justifican el fin. Ante un medio injustificable se dice: \u201c\u00a1Es la revoluci\u00f3n!\u201d Y no suele llevar a inhumanidad, sino a deshumanizaci\u00f3n, que es peor. A las veces se acude a expedientes mentirosos. Y con ello, un vac\u00edo espiritual que espanta. No hay doctrina, que lo que como tal se finge es delirio de enfermedad mental, colectiva, de epilepsia comunal. Pobres muchachos que, emba\u00eddos y deslumbrados, obran sin intenci\u00f3n ni retenci\u00f3n, dispar\u00e1ndose al disparar. Luego de cometer un asesinato, que en estado sano ser\u00eda un crimen, se asusta el actor de lo que ha deshecho. Alguna vez se suicida luego, pero es que asesin\u00f3 para suicidarse, que es de lo que da ganas. \u00a1Cu\u00e1ntos asesinatos no son sino suicidios frustrados, y al rev\u00e9s!<\/p>\r\n<p>Y ante este estado, m\u00e1s terrible en lo mental que en lo moral, al borde de un desenlace ca\u00f3tico, de una locura juvenil colectiva, contagiosa y end\u00e9mica, la necedad, tambi\u00e9n colectiva, de andar pensando en poner dique \u2014\u00bfqui\u00e9n pone barreras al campo?\u2014 a la avalancha de constituir la revoluci\u00f3n. Tengo que repetirlo: o el r\u00e9gimen acaba con esta Constituci\u00f3n, o ella acaba con \u00e9l. Una noci\u00f3n pedantesca de la legalidad y otra disparatada de la soberan\u00eda de la representaci\u00f3n popular. \u00a1Soberan\u00eda! \u201c\u00a1El Estado somos nosotros, los representantes populares!\u201d \u201c\u00a1El mundo es mi representaci\u00f3n!\u201d, que dijo el soberano fil\u00f3sofo pesimista alem\u00e1n. Nadie toque a su obra. La C\u00e1mara soberana, haciendo Estado con soberanas vaciedades \u201cde toda clase\u201d. \u00a1Ojo con tocar a su obra, que si no la revoluci\u00f3n! A la locura de las masas que se dice representadas, responde la tonter\u00eda de la masa representativa.<\/p>\r\n<p>Y luego se habla a tontas y a locas de desencadenar la revoluci\u00f3n. Como si no se les hubieran ido de las manos las cadenas, si es que en ellas las tuvieron, y no m\u00e1s bien ci\u00f1\u00e9ndoles los cuellos. Las verdaderas revoluciones se desencadenan ellas solas, y los pueblos no las hacen, las padecen. Son una epidemia de epilepsia, mal comicial, morbo sagrado. \u00bfDemocracia? \u00bfPero d\u00f3nde el \u201cdemo\u201d y d\u00f3nde la \u201ccracia\u201d? Y el que se lamente de no poder contener algo es que \u00e9l no supo, no quiso o no pudo contenerse antes. La revoluci\u00f3n verdadera es sobrehumana \u2014o subhumana, lo mismo da\u2014, sea con hoz y martillo o con haz y porra. Es la tr\u00e1gica. La otra, la de escuadra y comp\u00e1s jur\u00eddicos, la constituyente, pura comedia. \u00bfForjar con leyes constitucionales una Espa\u00f1a nueva, cortando la historia? No sirve confundir la direcci\u00f3n del oleaje, que la lleva el viento, con la direcci\u00f3n del curso del r\u00edo, que sigue la pendiente y que puede ser contraria a la otra.<\/p>\r\n<p>\u00bfSalida? Acaso la de que la conciencia nacional espa\u00f1ola recobre la conciencia \u2014conciencia de conciencia, refleja\u2014 de su propio destino, soterrada en el hond\u00f3n de la historia, de la tradici\u00f3n, y enturbiada por todos y no en menor parte por los sedicentes y presuntos \u2014a menudo presuntuosos\u2014 tradicionalistas. Salida que ser\u00eda una entrada, ocaso para un orto en otro mundo. Y ello ser\u00eda nuestro Renacimiento, marrado, cortado, entre el siglo XVI y el XVII, o mejor nuestra Revida.<\/p>\r\n<p>El verdadero Renacimiento germ\u00e1nico, marrado, interrumpido en el siglo XVI por la guerra de los treinta a\u00f1os y la paz de Westfalia, lo llevaron a cabo, en el tr\u00e1nsito del XVIII al XIX, no Federico el Grande, sino Kant y Goethe; no la pol\u00edtica, sino la filosof\u00eda y la poes\u00eda. Y la religi\u00f3n. Y aqu\u00ed las aguas ideales del Guadiana espiritual \u2014\u00a1lagunas manchegas de Ruidera, visi\u00f3n quijotesca!\u2014 volver\u00edan a aflorar, p\u00e1ramo adelante, derrotero al oc\u00e9ano universal humano. Y qui\u00e9n sabe si, como Vasco de Gama, Col\u00f3n, Balboa, Magallanes, ib\u00e9ricos que descubrieron, ci\u00f1\u00e9ndola, la redondez del mundo f\u00edsico, geogr\u00e1fico, otros ib\u00e9ricos, navegantes del alma universal, habr\u00e1n de descubrir la redondez y formaci\u00f3n de un nuevo mundo espiritual, psicogr\u00e1fico. Aqu\u00e9llos, navegantes del oc\u00e9ano terrestre, dieron la mano a Cop\u00e9rnico, navegante del oc\u00e9ano celeste.<\/p>\r\n<p>\u00a1Ay, pobre Espa\u00f1a nuestra! \u00a1Cu\u00e1ndo podr\u00e1 decir un d\u00eda ante el anuncio del \u00e1ngel de la Historia: \u201cHe aqu\u00ed una sierva del Se\u00f1or; sea en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u201d!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_486\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103238_2010067226\"><\/a><strong>Acci\u00f3n y contemplaci\u00f3n. <\/strong><strong>A don Manuel Aza\u00f1a<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_487\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518521\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Luis Feuerbach, el hegeliano materialista \u2014que en muchos respectos fue un mellizo intelectual de Carlos Marx\u2014, dec\u00eda en la introducci\u00f3n a sus obras completas: \u201cMi filosof\u00eda es que no tengo filosof\u00eda.\u201d Lo que es ya una filosof\u00eda, y acaso la m\u00e1s honda. Windelband, el historiador de la filosof\u00eda moderna, dice de Feuerbach que fue el hijo perdido del idealismo alem\u00e1n y que tuvo que acabar donde acab\u00f3: en el materialismo m\u00e1s sensualista. S\u00ed, acab\u00f3 en cierto materialismo hist\u00f3rico\u2014algo parecido al de Marx\u2014 y, sobre todo, en la contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica. \u00c9l, con su \u201cEsencia del cristianismo\u201d, y su colega David F. Strauss, con su \u201cVida de Jes\u00fas\u201d \u2014dos de las obras m\u00e1s resonantes y hasta estrepitosas de su \u00e9poca\u2014, ensancharon y allanaron el camino de la inquisici\u00f3n critico-hist\u00f3rica de las religiones cristianas. Camino m\u00e1s seguro que el de las especulaciones dogm\u00e1ticas de los ep\u00edgonos de Kant. La obra de Feuerbach, como la de Strauss, fue contemplativa, filos\u00f3fica, pero de contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica. Y \u00faltimamente Benedetto Croce, el \u00faltimo gran hegeliano, ha terminado sus especulaciones filos\u00f3ficas por contemplaciones hist\u00f3ricas. Qu\u00e9 es en la historia donde hay que buscar el universal concreto, y v\u00e9ase c\u00f3mo es una filosof\u00eda el no tenerla.<\/p>\r\n<p>Como es una pol\u00edtica el no tener pol\u00edtica, eso que los t\u00e9cnicos, y aun los \u201cdilettanti\u201d, del politicismo, de la acci\u00f3n pol\u00edtica, llaman pol\u00edtica. Como el apoliticismo es tambi\u00e9n pol\u00edtica. Lo es la acci\u00f3n directa del apoliticismo sindicalista. \u00bfAcci\u00f3n directa?; \u00bfqu\u00e9 quiere decir esto? \u00bfAcaso acci\u00f3n sin contemplaci\u00f3n? \u00a1Qui\u00e1! Acci\u00f3n sin contemplaci\u00f3n \u2014previa, conjunta o subsiguiente\u2014 no es acci\u00f3n conciente. \u00bfQu\u00e9 es eso, amigo Aza\u00f1a, de que \u201clas contemplaciones asc\u00e9ticas... no conducen a ninguna parte\u201d? Conducen, por de pronto, a la contemplaci\u00f3n misma, que es fin de acci\u00f3n y a la vez principio de ella. Aunque sean contemplaciones nihilistas o quietistas. \u00bfCrear un pueblo nuevo? \u00a1Desvar\u00edo! Lo que se crea \u2014y es no ya mucho, sino, a las veces, todo\u2014 es una visi\u00f3n nueva del pueblo. Ah\u00ed es nada cobrar conciencia de la historia que se est\u00e1 viviendo, que se est\u00e1 sufriendo. Y haci\u00e9ndola con conocerla. Qui\u00e9nes hicieron la guerra del Peloponeso: los beligerantes o Tuc\u00eddides, que la narr\u00f3, la cre\u00f3 espiritualmente, con su \u201cHistoria\u201d \u201cpara siempre\u201d, como \u00e9l arrogantemente dijo: Y hay quien cree que el \u201cMemorial de Santa Helena\u201d, de Napole\u00f3n, vale m\u00e1s que sus batallas, que, adem\u00e1s, no las dio \u00e9l. De grandes agentes de la Historia, lo que \u201cpara siempre\u201d nos queda es lo que creyeron haber hecho, lo que so\u00f1aron hacer, cuando han sabido cont\u00e1rnoslo. Hay quien vive una vida activo-contemplativa para escribir su autobiograf\u00eda. La acci\u00f3n sin contemplaci\u00f3n s\u00ed que a nada permanente y duradero conduce. El placer mismo de crear, de que usted hablaba \u2014y muy bien\u2014, es placer de contemplar lo creado y acaso de contemplarse en la obra. Dec\u00eda Goethe que el hombre de acci\u00f3n \u2014al que por antonomasia se le llama as\u00ed\u2014 est\u00e1 desprovisto de conciencia y que es el contemplativo el hombre de veras conciente. \u00a1Y qu\u00e9 activo fue en sus contemplaciones Goethe! \u00c9l, el supremo contemplativo, pudo decir: \u201cEn el principio fue la Acci\u00f3n.\u201d Amiel, otro gran contemplativo, dec\u00eda que \u201cla acci\u00f3n hace siempre lo contrario de lo que quiere.\u201d Y Oliveira Martins \u2014y con esto acabo las citas\u2014 dijo de Antero de Quental que \u201cviv\u00eda de m\u00e1s para poder ser activo\u201d. \u00a1Y qu\u00e9 fuerzas de \u00edntima acci\u00f3n \u2014y de \u00edntima resignaci\u00f3n activa\u2014 se sacan de los contemplativos sonetos asc\u00e9ticos de Antero!<\/p>\r\n<p>Y no es lo peor no saber lo que se va a hacer ni no saber lo que se est\u00e1 haciendo, sino ignorar\u2014o peor, desconocer\u2014 lo que se ha hecho, no acertar a contemplarlo, no cobrar conciencia clara de la propia obra. En pol\u00edtica aqu\u00ed, hoy, en Espa\u00f1a, m\u00e1s que meterse a definir la rep\u00fablica o el izquierdismo y otros camelos por el estilo, convendr\u00eda saber contemplar la realidad concreta hist\u00f3rica presente y enterarse bien de c\u00f3mo funciona esta rep\u00fablica democr\u00e1tica y constitucional de trabajadores \u201cde toda clase\u201d y de todo trabajo, incluso el de pensar. No hay modo de hacer rep\u00fablicas \u2014ni monarqu\u00edas ni dictaduras\u2014 sin saber contemplarlas, asc\u00e9tica o epic\u00fareamente, una vez hechas y mientras se rehacen o se deshacen. \u201cLa obligaci\u00f3n de las personas inteligentes \u2014que no est\u00e1n, por principio, excluidas de la pol\u00edtica, aunque a veces lo parezca\u2014 es (dec\u00eda Aza\u00f1a en su discurso del 11 de febrero) saber qu\u00e9 motor se lleva entre las manos, sobre qu\u00e9 fuerza est\u00e1 uno sustentado, qu\u00e9 es lo que nos gu\u00eda, ad\u00f3nde queremos ir, pero no marchar dando bordadas de cuneta en cuneta, esperando el d\u00eda del vaquetazo final.\u201d Despu\u00e9s de esto, la rese\u00f1a de donde lo tomo a\u00f1ade: \u201c(Aplausos.)\u201d Uno el m\u00edo, mi aplauso, y sincer\u00edsimo. Bien, muy bien, requetebi\u00e9n, amigo m\u00edo. La obligaci\u00f3n, en efecto, de las personas inteligentes, aun de las incluidas en la pol\u00edtica activa, es saber qu\u00e9 pueblo se lleva entre manos, sobre qu\u00e9 fuerza est\u00e1 uno sustentado. Acaso sobre berruecos de \u00c1vila. La obligaci\u00f3n de los pol\u00edticos inteligentes, aun de los incluidos en la acci\u00f3n, es saber contemplar, es saber cobrar conciencia hist\u00f3rica de la realidad concreta presente; es saber lo que se ha hecho, saber por qu\u00e9 lo que se hizo se deshace; es darse cuenta de que no puede haber reconquista donde no hubo conquista; es conocer al pueblo, que est\u00e1 sobre la rep\u00fablica, como \u00e9sta est\u00e1 sobre la Constituci\u00f3n, que amaga deshacerla. Su obligaci\u00f3n es enterarse de lo que real y verdaderamente quiso el pueblo \u2014si es que quiso algo concreto y conciente\u2014, si quiso esta o aquella rep\u00fablica, la de esta o aquella Constituci\u00f3n, para no exponerse luego al desencanto y a que aparezca viraje a este o al otro lado lo que no es sino el curso natural del r\u00edo, el de la pendiente, no el del oleaje, que obedece al viento cambiable. Esto ser\u00eda Contemplaci\u00f3n Republicana.<\/p>\r\n<p>\u00bfY qu\u00e9 es eso del \u201cnihilismo desolado espa\u00f1ol\u201d? Muchas veces saber mirar cara a cara a la verdad, aunque ello nos lleve a desolaci\u00f3n. Aun de tener que morirse \u2014lo he dicho antes de ahora\u2014, morirse con plena conciencia de que se muere. Una muerte conciente vale m\u00e1s que una vida inconciente, que es peor que muerte.<\/p>\r\n<p>Ganas me dan de entrar, por v\u00eda de ejemplificaci\u00f3n, acaso anecd\u00f3tica, a aplicar este criterio contemplativo al problema \u00e9se de los llamados jornales de hambre, para ver si esto es cosa de econom\u00eda pol\u00edtica y no de econom\u00eda natural, o sea si se trata de jornales de hambre o de rendimiento o productividad de hambre de la tierra, y si eso de los jornales de hambre se puede arreglar acabando de arruinar a los que tienen que pagarlos, para que luego se arruine, a su vez, la naci\u00f3n. Pero esta visi\u00f3n, esta contemplaci\u00f3n asc\u00e9tica del problema resultar\u00eda desoladora. Lo que no cuadra a un pol\u00edtico activo. La obligaci\u00f3n de \u00e9ste es enga\u00f1ar al pueblo, aunque le d\u00e9 a entender que le enga\u00f1a, pues el pueblo quiere ser enga\u00f1ado. Por lo cual act\u00faa y no contempla. Y, acaso la mayor obligaci\u00f3n para un pol\u00edtico activo es saber enga\u00f1arse a s\u00ed mismo. A lo hecho, pecho y no seso.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_488\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103240_2010067226\"><\/a><strong>Sobre la catolicidad<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_489\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518522\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Hora es ya de cortar el paso a una confusi\u00f3n verbal que desde hace alg\u00fan tiempo est\u00e1n metiendo ciertos se\u00f1oritos intelectuales neo-cat\u00f3licos que sin creer ni en Dios ni en el Diablo andan a vueltas con la catolicidad meji\u00e9ndola con el catolicismo. Y cuando gemimos bajo el peso de tantas bober\u00edas inapelables bueno es hacer el legrado de la matriz mental raspando conceptos.<\/p>\r\n<p>Cat\u00f3lico quiere decir, como de puro sabido se olvida, universal y catolicidad universalidad. Y no es lo mismo que catolicismo, que hoy significa una determinada y exclusiva confesi\u00f3n cristiana, que puede, y suele excluir universalidad dejando de ser, en rigor de palabra, cat\u00f3lica.<\/p>\r\n<p>La m\u00e1s genuina universalidad \u2014catolicidad\u2014 civil y religiosa fue la del agonizante paganismo romano, el de la \u00e9poca imperial o ces\u00e1rea. Roma \u2014la \u201cRoma aeterna\u201d\u2014 arrebat\u00f3 a Constantinopla la capitalidad universal, cat\u00f3lica, cuando extendi\u00f3 la ciudadan\u00eda a todo el Imperio y recibi\u00f3, a la vez, en su Pante\u00f3n por una \u201cteocrasia\u201d (con s, no teocracia, con c, que es otra cosa) o mezcla de dioses a los de los pueblos vencidos apropi\u00e1ndoselos como \u201csacra peregrina\u201d. Llev\u00e1ronle los soldados de sus campa\u00f1as la Ma o Belona capadocia, la Isis egipcia, el Adonis sirio, el Mitra persa y otros m\u00e1s. Algunos de ellos eran deificaciones, apoteosis, del Sol, cuyo jerogl\u00edfico es la sv\u00e1stica cruz gamada o ganchuda a que ahora han hecho en Alemania racista o nacionalista, es decir, anti-universal, anti-cat\u00f3lica. A la desnuda cruz cristiana, la del crucifijo, sin m\u00e1s que sus cuatro escuadras centrales, le han a\u00f1adido otras cuatro \u2014los ganchos o gamas\u2014 y se ha convertido en escuadr\u00f3n. E inflexible, malo para reglar a un pueblo, que, como a piedra de cantera, se le regla mejor con flexible cercha.<\/p>\r\n<p>La cruz cristiana, y a la vez cat\u00f3lica, fue la del Sacro Romano Imperio Germ\u00e1nico, la de la monarqu\u00eda universal que propugn\u00f3 el gibelino Dante; la ces\u00e1rea, la que tuvo que luchar con la del Pontificado, Que \u00e9sta, la pontificia, la del Vaticano, es la del catolicismo, pero no por eso consecuente y necesariamente de la catolicidad. Pues llamamos catolicismo a una doctrina teol\u00f3gica, a un credo. \u00bfY c\u00f3mo es posible abarcar a todos los creyentes cristianos, por no decir nada de los dem\u00e1s ciudadanos del mundo, con el s\u00edmbolo de Nicea, con el Credo lit\u00fargico y m\u00e1s acompa\u00f1ado de la sentencia anti-universalista de que fuera de la Iglesia de Roma no hay salvaci\u00f3n? Catolicidad que se hizo imposible despu\u00e9s del Syllabus de P\u00edo IX y del Concilio del Vaticano. \u00bfC\u00f3mo se va a unir a todos los ciudadanos del mundo cuando se les pide creer dogmas incre\u00edbles y hasta se lanza el anatema al que confesando creer en Dios a\u00f1ade que no cree que sea demostrable racionalmente ni su esencia ni su existencia?<\/p>\r\n<p>Y posteriormente hemos visto que ciertos intentos de concordancia entre las dos supuestas catolicidades modernas, la ces\u00e1rea o imperial, y la pontificia, han tenido que terminar en su discordia y rompimiento. La catolicidad ces\u00e1rea italiana se ha hecho nacionalista, fajista, esto es, anti-universal, anti-cat\u00f3lica, aunque el pagano e incr\u00e9dulo Mussolini firmara el Pacto de Letr\u00e1n. Y la vieja catolicidad ces\u00e1rea germ\u00e1nica ha ca\u00eddo en el anti-cat\u00f3lico, a la vez que anti-cristiano, racismo del jerogl\u00edfico solar asi\u00e1tico. Lo que nos recuerda que tambi\u00e9n aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, hubo y a\u00fan hay un cierto catolicismo nacionalista o casticista, aunque sin casticidad. Tambi\u00e9n aqu\u00ed hemos o\u00eddo la nefanda blasfemia de que no puede ser buen espa\u00f1ol el que no profese el credo de la Iglesia Romana, de que la ortodoxia es como s\u00ed consustancial a la espa\u00f1olidad. Como si algunos de los m\u00e1s grandes heterodoxos espa\u00f1oles no hubieran sido, en el rigor originario del calificativo, tan cat\u00f3licos\u2014y desde luego tan cristianos\u2014 como sus adversarios. Pese a las fogosas sentencias ret\u00f3ricas de nuestro querido y admirado maestro don Marcelino, de cuya \u201ctendenciosa superficialidad\u201d dice algo el profesor dan\u00e9s Broenstedt en su denso y hondo estudio sobre San Juan de la Cruz y a prop\u00f3sito de las concomitancias de \u00e9ste con nuestro gran quietista \u2014y nadista\u2014 Miguel de Molinos. Y si en Espa\u00f1a no ha habido m\u00e1s heterodoxos, o herejes, o agn\u00f3sticos, es porque no ha habido m\u00e1s fe.<\/p>\r\n<p>La proclamada como la mayor \u2014casi \u00fanica\u2014 herej\u00eda espa\u00f1ola moderna ha sido el liberalismo, denominaci\u00f3n \u2014conviene volver a recordarlo\u2014 que naci\u00f3 aqu\u00ed, en Espa\u00f1a; el liberalismo condenado en el Syllabus, el que declar\u00f3 pecado el anta\u00f1o famoso y hoy casi olvidado Sard\u00e1 y Salvany, el protervo liberalismo del art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1876, que escandaliz\u00f3 tanto como el 26 de la actual. Y este liberalismo, del que ha dicho Benedetto Croce en su \u201cHistoria de Europa en el siglo XIX\u201d, que es la religi\u00f3n civil de ese siglo glorioso, y del que dijo el cat\u00f3lico romano don Antonio Maura que es el derecho de gentes moderno; \u00e9ste s\u00ed que profes\u00f3 catolicidad, universalidad. Como que en el fondo, en lo pol\u00edtico, en lo econ\u00f3mico, en lo religioso, era individualista, y nada hay m\u00e1s cat\u00f3lico, m\u00e1s universal, que la individualidad; no hay dos cosas que conjuguen mejor que catolicidad e individualidad. Hasta en la L\u00f3gica se ense\u00f1a que los juicios individuales se asimilan a los universales frente a los particulares. La universalidad tiene que temer m\u00e1s de las particularidades que de las individualidades. Por eso el liberalismo cuid\u00f3, ante todo, de los derechos llamados individuales, de los Derechos del Hombre, del ciudadano, y de que no fueran anulados por el Estado, por el Estado nacional, que le aparta de la catolicidad ecum\u00e9nica.<\/p>\r\n<p>Ese hoy tan calumniado como mal conocido liberalismo; \u00e9se al que encausan con \u201ctendenciosa superficialidad\u201d algunos de los susodichos se\u00f1oritos intelectuales neo-cat\u00f3licos \u2014traductores, en parte, de los camelos de los camelotes de la Acci\u00f3n Francesa, dirigida por un pagano y ateo\u2014, \u00e9se s\u00ed que fue, en el vigor etimol\u00f3gico de la expresi\u00f3n, cat\u00f3lico. Entre nuestros cat\u00f3licos liberales \u2014y liberales cat\u00f3licos\u2014 es donde hay que buscar la catolicidad espa\u00f1ola. O, si se quiere, la espa\u00f1olidad cat\u00f3lica. Y ello aunque no fueran ni cristianos ni siquiera de\u00edstas.<\/p>\r\n<p>D\u00e9jensenos, pues, esos que enarbolan \u2014y hasta esgrimen\u2014 ahora el pend\u00f3n de la catolicidad sin comulgar con el credo de la misa romana; d\u00e9jensenos de venir con embrollos y arterias verbales. Lo primero, en pol\u00edtica \u2014pues de \u00e9sta y no de religi\u00f3n se trata\u2014, es hablar claro. Y en hablar claro entra, por otra parte \u2014\u00a1claro est\u00e1!\u2014, no empe\u00f1arse en definir lo indefinible, ni jugar con sentimientos que no se encinchan en dogmas teol\u00f3gicos.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_490\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23279_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>IX<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_491\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349350\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00bfCon que est\u00e1 usted, amigo m\u00edo, con-tristado? \u00bfDe veras? Pues por aqu\u00ed, tambi\u00e9n casi todos con-tristados, que es peor que tristes. Con-tristeza, que es un consentimiento de la derrota. \u00bfY qu\u00e9 va a venir? \u2014dicen\u2014. \u00bfPero no cree usted que para cerner contristezas \u2014o contristamientos\u2014 no hay como divagar a hilo suelto? O extravagar, que es mejor. Y es as\u00ed como cuando uno, al romper del alba, yace traspuesto entre sue\u00f1o y vela, sin darse cuenta de s\u00ed. Mas luego llega el despertarse.<\/p>\r\n<p>De veras despierto est\u00e1 el que tiene conciencia de estar so\u00f1ando, porque el sue\u00f1o del dormido es sue\u00f1o inconciente, que no se sabe tal. En cuanto el so\u00f1ador se dice: \u201c\u00a1Pero si es que estoy so\u00f1ando!\u201d, es que despert\u00f3. Y cuando cala en toda la hondura de aquello de que \u201cla vida es sue\u00f1o\u201d, el sue\u00f1o se le hace vida y sue\u00f1a para vivir. Y sobrevivir... Lo mismo que est\u00e1 de veras cuerdo el que tiene conciencia de su locura. Cuando se llega a \u201c\u00a1Pero es que estoy loco!; \u00a1esto es una locura!\u201d, se ha cobrado, o recobrado, cordura.<\/p>\r\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9: paradojista, o chiflado, o... esquizofr\u00e9nico acaso. \u00a1Bah! Tonter\u00edas de psiquiatras sin psique ni iatr\u00eda, sin alma ni cura. Y sin cura de almas. Que no saben no ya ponerse en el alma del paciente, sino, lo que es m\u00e1s importante, meter en ellos el alma de \u00e9l. \u00bfNo se le llama a esto introyecci\u00f3n o cosa as\u00ed? No s\u00e9..., no s\u00e9... S\u00f3lo s\u00e9 que hay que huir de quien nos dice: \u201c\u00a1En mi vida se me ha ocurrido semejante cosa!\u201d Y luego viene el humorismo. Y la disolvente sonrisa cervantina.<\/p>\r\n<p>\u201cErgo\u201d..., d\u00e9monos a escarceos verbales, a lo que \u2014\u00bfse acuerda usted?-\u2014 llam\u00e1bamos \u201cromanceos\u201d. \u00a1Disipa tantos contristamientos el retorcer los vocablos! El otro d\u00eda, aquel que usted sabe, me preguntaba muy serio \u2014toma en serio esos camelos\u2014 por lo de las derechas y las izquierdas. Y le expliqu\u00e9 c\u00f3mo el hombre para andar bien necesita tener de igual longitud las dos piernas, la derecha y la izquierda; necesita ser isosc\u00e9lico \u2014ya sabe usted lo que es el tri\u00e1ngulo is\u00f3sceles, de dos lados iguales\u2014, como el comp\u00e1s. Y le indiqu\u00e9 que esos del comp\u00e1s \u2014\u00a1esos!\u2014 tienen que ser isosc\u00e9licos. O estarse, como las cig\u00fce\u00f1as, cambiando de patas. Y por aqu\u00ed le fui metiendo cada infundio que a poco le esquizofrenizo. \u00a1Pero quia! Es impermeable a lo que \u00e9l \u2014el muy tonto\u2014 llama paradojas.<\/p>\r\n<p>Luego me puse a desarrollarle la diferencia que hay entre la derecha, el derecho y lo derecho. En cuanto al derecho \u2014ya lo sabe usted\u2014, no ando muy fuerte. Lo de la juridicidad se me ha atragantado. Porque como no he cursado ni una asignatura siquiera de esa Facultad, me he quedado en la justicia, que es una antigualla. Y cosa poco t\u00e9cnica. \u00a1Pero el l\u00edo padre fue cuando me met\u00ed con lo derecho, con la l\u00ednea recta! Que, como usted sabe, es indefinible. En todas las definiciones que he o\u00eddo de ella entra lo que hay que definir: la direcci\u00f3n. Como que es una noci\u00f3n intuitiva. Y aquello de \u201cla que tiene todos sus puntos, etc.\u201d Lo de los puntos es inefable. Y luego hay en una secci\u00f3n de l\u00ednea recta \u2014sea el di\u00e1metro de una circunferencia o de un hemiciclo\u2014 un punto central, el centro, equidistante del extremo punto izquierdo y del extremo punto derecho. Aunque esto de derecha e izquierda no es geometr\u00eda, no es matem\u00e1tica, sino fisiolog\u00eda y, en rigor..., digesti\u00f3n. Turno de digesti\u00f3n. Y le habl\u00e9 luego no del centro de una secci\u00f3n lineal, sino de una secci\u00f3n superficial; del centro como centro de la circunferencia equidistante de sus puntos todos, los de la circunferencia. \u00a1El l\u00edo, \u00a1santo Dios!, que armamos \u2014digo, que arm\u00e9\u2014 con eso del centro y de los extremos! El pobre hombre me miraba inquieto, dudando acaso si era que le estaba tomando el pelo o me lo estaba sacudiendo yo. Y \u00e9l, en tanto, tem\u00eda por su pelo, por el suyo, por el de su dehesa. O de su partido, si usted quiere. Hasta que se me cuadr\u00f3, pregunt\u00e1ndome que por qui\u00e9n le tomaba. Y comprend\u00ed lo peligroso que es someter a tales masajes mentales a sujetos as\u00ed, que no son sujetos, sino objetos. \u00a1Fig\u00farese as\u00ed! \u00a1Un fan\u00e1tico as\u00ed!<\/p>\r\n<p>Fan\u00e1tico, s\u00ed, porque usted, que es bastante latinista \u2014y ladino, adem\u00e1s\u2014, sabe que fan\u00e1tico vino de \u201cfanum\u201d, el templo, y que lo que est\u00e1 fuera de \u00e9l, del templo o \u201cfanum\u201d, es profano. Y nuestro sujeto-objeto, miembro disciplinado y creo que hasta fervoroso de su partido, es... \u2014\u00a1vaya de paradoja!\u2014 un fan\u00e1tico profano. Y con tales sujetos es peligros\u00edsimo jugar. Porque se dicen: \u201c\u00bfAdonde va \u00e9ste?; \u00bfes que quiere quedarse conmigo?\u201d \u00bfQuedarme con \u00e9l? \u00bfY para qu\u00e9? Lo que yo hac\u00eda era ejercitarme.<\/p>\r\n<p>En el fondo, lo que \u00e9l quer\u00eda es que yo le definiese. Y es indefinible. Porque se define por g\u00e9nero pr\u00f3ximo y \u00faltima diferencia \u2014\u00bfno es as\u00ed?\u2014, y \u00e9l ni tiene g\u00e9nero ni tiene diferencia y es absolutamente simple. Presume de individualidad, pero... \u00bfSe acuerda usted de aquel ciudadano espa\u00f1ol que en el censo primero de poblaci\u00f3n que se hizo despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n septembrina de 1868 \u2014la Gloriosa\u2014, y en que se incluy\u00f3 una casilla de religi\u00f3n, acert\u00f3 a definirse como \u00fanico en Espa\u00f1a? Porque de los que no se declararon cat\u00f3licos, sino de otra confesi\u00f3n cualquiera, s\u00f3lo \u00e9l dio con una en que estaba solo. Muchos dijeron no profesar religi\u00f3n alguna; algunos, que todas; \u00e9stos, ateos, o protestantes, o agn\u00f3sticos; hubo budistas, mahometanos, etc., etc., y \u00e9l, s\u00f3lo \u00e9l, se defini\u00f3... \u00a1iconoclasta! Solo un iconoclasta oficial hubo en la Espa\u00f1a aquella revolucionaria. \u00a1Y qu\u00e9 orondo se quedar\u00eda al conocer el resultado del censo! \u00a1Pero ahora, amigo m\u00edo, hay una de iconoclastas del g\u00e9nero aquel! Iconoclastas, naturalmente, id\u00f3latras.<\/p>\r\n<p>Qu\u00e9, \u00bfse le va a usted pasando la cancamurria, el contristamiento? Porque no pretender\u00e1 usted, que me conoce, hallar ilaci\u00f3n en todo esto. Ni ilaci\u00f3n, sin h, pues aqu\u00ed no se infiere nada, ni hilaci\u00f3n, con ella, pues nada se hila. \u00a1Y perd\u00f3n!, \u00a1es el p\u00edcaro oficio! Y esto tampoco es mariposeo. Acaso, y a lo m\u00e1s, \u201ccinifeo\u201d, revuelos de c\u00ednife. \u00bfSe acuerda usted, a prop\u00f3sito, de aquella maravillosa p\u00e1gina del gran individualista solitario del bosque norteamericano, que fue Thoreau; aquella p\u00e1gina de su \u201cWalden\u201d en que nos cuenta la odisea de un mosquito, de un c\u00ednife, por el recinto de la caba\u00f1a de madera que con sus manos se construye el robinsoniano? \u00a1Admirable pasaje! Y qu\u00e9 encanto ser\u00eda adormilarse al alba, bien protegido por un mosquitero, al arrullo brizador de la sonatina del violero \u2014tal aqu\u00ed su nombre\u2014 y que se mejan y remejan el sue\u00f1o y la vela y se nos hunda la conciencia de estar so\u00f1ando y escape uno a derechas y a izquierdas y a centros program\u00e1ticos.<\/p>\r\n<p>Y para suspender ya, por hoy, esto aqu\u00ed, traiga usted, amigo, a su memoria cuando, en un palique parecido, uno que nos o\u00eda se nos vino con: \u201cY eso, \u00bfcon qu\u00e9 se come?\u201d; y usted, clav\u00e1ndole en la vista la vista, le respondi\u00f3 de pronto: \u201c\u00bfQu\u00e9 con qu\u00e9 se come esto?; usted, \u00a1con paja!\u201d Y no se dio por ofendido porque era un materialista hist\u00f3rico, avezado a la paja sociol\u00f3gica. Otro dir\u00e1 acaso: \u201cTodo esto es pura broma.\u201d Y yo: \u201cNo, sino broma pura, como la ahora tan celebrada poes\u00eda pura, y program\u00e1tica; una lustraci\u00f3n contra la ilustraci\u00f3n, ya que otros la lustrean.\u201d<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_492\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103242_2010067226\"><\/a><strong>Clases y profesiones<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_493\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518522534\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Siempre que se habla de ese socorrido t\u00f3pico de la lucha de clases pensamos \u2014y piensan muchos, pues as\u00ed lo han expresado repetidas veces\u2014 en qu\u00e9 ser\u00e1 eso de las clases. Pues no hay escol\u00e1stico marxista \u2014y cuidado que el marxismo es una terrible escol\u00e1stica y con frecuencia de una erizada pedanter\u00eda\u2014 que se haya tomado la molestia de pensar una definici\u00f3n de la clase en el sentido econ\u00f3mico. Y tampoco sabemos qu\u00e9 quiere decir, en t\u00e9cnica marxista, lo de proletario ni lo de burgu\u00e9s.<\/p>\r\n<p>\u00a1Es tan c\u00f3modo eso de proletario! Muy sugestivo y hasta sonoro para encabezar un manifiesto: \u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d Y hemos o\u00eddo despu\u00e9s hablar de arte proletario \u2014m\u00fasica proletaria, pintura proletaria, etc.\u2014, como hemos o\u00eddo hablar de astronom\u00eda social. Y cualquier d\u00eda oiremos de matem\u00e1ticas cat\u00f3licas o de sastrer\u00eda racionalista o laica. (Las de los que no cosan sotanas ni h\u00e1bitos frailunos.) Proletario es hoy en Espa\u00f1a una denominaci\u00f3n tan huera como la de fascista o la de monarquizante. Hemos o\u00eddo hablar de escritores proletarios \u2014poetas o novelistas proletarios\u2014, pero nos hemos enterado de que no son proletarios que escriban \u2014poemas, novelas, ensayos o art\u00edculos period\u00edsticos\u2014, sino que escriben... proletariamente. Un amigo nuestro que se dedica a lo que \u00e9l llama psicolog\u00eda sociol\u00f3gica nos ha dicho que esos tales son proletarios \u201cde ojo\u201d. Vamos al decir, listeros del proletariado. O mejor del proletarismo, que es otra cosa. Pues as\u00ed como aqu\u00ed mismo dec\u00edamos que catolicismo no es, sin m\u00e1s, catolicidad, as\u00ed tampoco proletarismo es proletariado. Y ello nos ha tra\u00eddo a la conclusi\u00f3n de que el definirse \u2014\u201chay que definirse\u201d\u2014 proletario es adoptar una doctrina m\u00e1s o menos clara. En general, menos clara. Lo que nos ha hecho desconfiar de ese proletarismo no menos que de la astronom\u00eda social, de las matem\u00e1ticas cat\u00f3licas, de la econom\u00eda cristiana, de la sastrer\u00eda laica o... O de la justicia republicana o mon\u00e1rquica. Ganas de confundirlo todo. Y hemos podido observar, por otra parte, que los proletarios de ojo, que los listeros del proletarismo, est\u00e1n en lo que hemos dado todos en llamar clase media. Y como esos listeros son profesionales del proletarismo, se nos ha planteado el problema de la relaci\u00f3n que haya entre las profesiones \u2014entre \u00e9stas la profesi\u00f3n de pensador de la lucha de clases\u2014 y las clases.<\/p>\r\n<p>\u00bfHay, en efecto, profesiones y profesionales que por su \u00edndole misma entran en una u otra clase? \u00bfHay oficios, menesteres, ocupaciones y funciones que pertenecen a una clase y no a otra? Sabida es la distinci\u00f3n que en ingl\u00e9s se establece entre obreros \u201cskilled\u201d y \u201cunskilled\u201d, o sea calificados, con oficio determinado \u2014canteros, alba\u00f1iles, carpinteros, sastres, cajistas, etc.\u2014, y no calificados, a que llamamos con varios nombres y en ciertos casos braceros, peones, dependientes, etc., etc Ahora, que ni a los obreros calificados ni a los incalificados \u2014que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1! Descalificados\u2014 sabemos clasificarlos. Que si es dif\u00edcil calificar, se\u00f1alar la calidad, m\u00e1s dif\u00edcil es clasificar, se\u00f1alar la clase.<\/p>\r\n<p>Y as\u00ed, \u201cde deducci\u00f3n en deduci\u00f3n\u201d, que dec\u00eda cierto personaje c\u00f3mico, hemos venido a dar en que el concepto \u2014o mejor pseudo-concepto\u2014 sociol\u00f3gico \u2014\u00a1ya sali\u00f3 aquello!\u2014 de clase es una categor\u00eda pol\u00edtica. Y una doctrina pol\u00edtica \u2014no econ\u00f3mica\u2014 de la lucha de clases. Que se reduce a lucha de partidos, a lucha de ideolog\u00edas. Y no de intereses. Algo, por lo tanto, tan fuera de la \u00edntima realidad vital de la historia como esa grand\u00edsima vaciedad de lo de las derechas y las izquierdas, comod\u00edn y trampol\u00edn a la vez de la inapelable pereza de pensar.<\/p>\r\n<p>\u00bfLucha de clases? Lucha de naciones, y de regiones, y de ciudades, y hasta de barrios; lucha de profesiones y oficios, esto s\u00ed que conocemos. Se nos habla, por ejemplo, de obreros y campesinos, de martillo y hoz; pero cuando nos hemos puesto a escudri\u00f1ar luchas sociales que pod\u00edamos observar de cerca y en vivo, hemos visto c\u00f3mo en el fondo hay muchas veces la lucha entre el obrero de la ciudad o de industria y el campesino, entre el martillo y la hoz. Por algo la leyenda b\u00edblica hace comenzar la lucha, la lucha fratricida, no por el choque entre dos m\u00edticas clases, ni entre amo y criado, sino entre dos profesiones, la del pastor y la del agricultor. Y sigue. Como sigue el conflicto entre la industria y la agricultura. Lucha de profesiones. En que entra una cierta lucha entre lo que se llama profesiones liberales y profesiones serviles. Y no decimos intelectuales y manuales porque todo oficio manual es tambi\u00e9n intelectual, pues sin inteligencia ni buen pe\u00f3n cabe ser. Y si bien se mira hay tambi\u00e9n lucha entre los proletarios de prole y los de ojo.<\/p>\r\n<p>Asociaci\u00f3n profesional apol\u00edtica y aut\u00f3noma. Por supuesto. Esto equivale a decir que no figura en clase alguna, que no es \u201cclasista\u201d, como se dec\u00eda no hace mucho empleando un neologismo que le molestaba el castizo o\u00eddo a Aza\u00f1a, no menos que me molestaba a m\u00ed, pues decir apol\u00edtico quiere decir que no se clasifica, que no se apunta o matricula en clase alguna, y decir aut\u00f3noma que se da a si misma la ley sin acatarla de otra asociaci\u00f3n cualquiera dirigida por listeros o clasificadores de ojo y a ojo. A ojo de mal cubero.<\/p>\r\n<p>Pero..., \u00a1basta!, que es triste cosa tener que recordar cosas tales. Aunque m\u00e1s triste ser\u00eda que insisti\u00e9ramos en lo que llaman pesimismo, en nuestra concepci\u00f3n desolada de la historia actual, en nuestra convicci\u00f3n de que por ahora el remedio a la honda corrosi\u00f3n de los cimientos de nuestra civilizaci\u00f3n es \u2014si ello sea remedio\u2014 hacerse a la idea de que todos, incluso los proletarios \u201cde toda clase\u201d, tienen que rebajar su tenor de vida y rebajarse, que hay que trabajar m\u00e1s \u2014los que puedan\u2014 para ganar menos y mantener a los naturalmente parados y a los incapaces y que el verdadero profeta fue Malthus y no Marx. Que podr\u00e1 ser inhumano el r\u00e9gimen actual econ\u00f3mico del Jap\u00f3n, pero que no es anti-econ\u00f3mico, sino fatal. A menos de que provocando una guerra provoquen una sangr\u00eda del pueblo que les sobra, ya que las m\u00e1s de las guerras son en el fondo procesos inconscientemente malthusianos del genio de la especie. Ni es explotaci\u00f3n del capitalismo, sino fat\u00eddica necesidad del capital nacional. Ahora que all\u00ed, para ese terrible proceso, tienen, entre otros remedios, la esperanza budista en el nirvana y el \u201charakiri\u201d. Y en tanto aqu\u00ed sigan los \u201cclasistas\u201d imagin\u00e1ndose que se distribuye mejor la riqueza secando sus fuentes con reformas que saquen pan de los canchales y tremedales, y se alarga la vida agotando el caudal de que se vive. Es la f\u00e1bula de la gallina de los huevos no de oro, sino de calderilla. O peor a\u00fan, de papel de inflaci\u00f3n. Y otro d\u00eda contaremos al menudo la f\u00e1bula de la gallina de los huevos de papel de inflaci\u00f3n. O huevos de papel inflado. \u00a1Pobre Estado!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_494\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103244_2010067226\"><\/a><strong>Reflexiones de psicolog\u00eda de la muchedumbre<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_495\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518523\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El \u00e1mbito \u2014recinto\u2014 pol\u00edtico-moral de la naci\u00f3n espa\u00f1ola va espes\u00e1ndose, al parecer al menos, por momentos. Y se produce a la vez ese curioso fen\u00f3meno de lipeman\u00eda, de complacencia en el mal, que caracteriza a ciertas enfermedades, tanto colectivas como individuales. Una melancol\u00eda com\u00fan. Dir\u00edase que las gentes se regodean en repetir: \u201cesto va mal, muy mal; no sabe uno a d\u00f3nde vamos a parar.\u201d \u00bfEs que nos preparamos todos a representar una tragedia?<\/p>\r\n<p>Y es m\u00e1s curioso a\u00fan \u2014y m\u00e1s digno de estudio\u2014 el estado de \u00e1nimo de muchos de los que se cree que est\u00e1n trabajando \u2014y lo creen ellos mismos\u2014 por la revoluci\u00f3n social. Revolucionarios a la fuerza. Por poco que se sepa de psicolog\u00eda de las muchedumbres se puede ver que cuando al fin se lanzan a un mot\u00edn \u2014pues en motines y no en m\u00e1s se disuelve la tan cacareada revoluci\u00f3n\u2014 hacen lo que suelen hacer las tropas en las batallas, y es huir hacia adelante, cara al enemigo. Los mueve un doble miedo; miedo al adversario o al poder que tratan de derrocar, y miedo a los de su propio seno que les empujan a la acci\u00f3n. Porque es sabido que, como en las guerras, los de retaguardia obligan, amedrent\u00e1ndoles, a avanzar a los de vanguardia, a los del frente. Que los pobres del frente no suelen ser los que arrastran a los dem\u00e1s; sino todo lo contrario.<\/p>\r\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 de extra\u00f1os sentimientos puede estudiar el observador atento, desapasionado y sereno! Hay combatientes de esos en que lo \u00faltimo de su conciencia, sin darse acaso clara cuenta de ello, desean ser derrotados. Van a la derrota huyendo hacia adelante. La derrota es el descanso. \u201cDe perdidos al agua\u201d, se dicen. Conocemos m\u00e1s de un caso en que una agrupaci\u00f3n o asociaci\u00f3n obrera ha salido destrozada de una huelga porque llevaba en s\u00ed su \u00faltimo destrozo cuando entr\u00f3 en ella. Es una especie de suicidio. Deseaba disolverse. Deseaban los m\u00e1s de sus miembros recobrar su independencia. Y m\u00e1s en un pueblo tan an\u00e1rquico \u2014no digo anarquista\u2014 como el nuestro. Sin que lo de an\u00e1rquico implique falta de esp\u00edritu de sumisi\u00f3n. \u00a1Fatiga tanto el tener que rebelarse! \u00a1Es tan descansado el someterse!<\/p>\r\n<p>En estos d\u00edas puede notar el que sepa interpretar manifestaciones p\u00fablicas populares c\u00f3mo los que desga\u00f1itan a gritar: \u201c\u00a1muera el fascio!\u201d sin saber lo que el fascio sea, se sienten atra\u00eddos a \u00e9l, siquiera para conocerlo de una vez. Son los que lo est\u00e1n haciendo. Ellos, que predican la violencia y la dictadura, avanzan, huyendo hacia adelante, a echarse en los brazos de otra violencia, de otra dictadura. \u00bfEs que no se ha visto un fen\u00f3meno parecido en otros pa\u00edses de Europa, y al d\u00eda siguiente de la derrota ver a los vencidos entrar en el campo de los vencedores y concordar con \u00e9stos? Es que hab\u00edan entrado en campa\u00f1a ya vencidos.<\/p>\r\n<p>Otras particularidades son de mucho m\u00e1s f\u00e1cil explicaci\u00f3n. As\u00ed en una buena porci\u00f3n de lugares rurales las casas llamadas del pueblo van despobl\u00e1ndose, pero es s\u00f3lo por competencia de clientela. Hab\u00eda dos equipos de jornaleros donde no hab\u00eda jornales para todos ellos y se matriculaban en esas casas los que cre\u00edan que protegidos como estaban por el Poder p\u00fablico encontrar\u00edan as\u00ed m\u00e1s pronto y m\u00e1s f\u00e1cil acomodo. Y no pocas veces las famosas bolsas de trabajo se nutr\u00edan de los braceros que por su incompetencia o por su holgazaner\u00eda dif\u00edcilmente encontrar\u00edan ocupaci\u00f3n en r\u00e9gimen de libre concurrencia entre ellos. Porque cuando se habla de esquiroles o amarillos \u2014ahora dan en suponerles fascistas\u2014 se olvida que en los contratos colectivos suelen imponerles condiciones los que se saben de peor calidad.<\/p>\r\n<p>En todo este estado de agitaci\u00f3n hay otra cosa y es la del apachismo, la de los maleantes y atracadores, el aumento de la delincuencia vulgar que se disfraza a las veces de lucha social. Acas ande del todo descaminado un amigo nuestro que sostiene que el n\u00famero de atracos disminuir\u00eda si se volviese a permitir el juego de azar prohibido, si se volviese a dejar funcionar las timbas: pues asegura que muchos de esos atracadores son croupiers, tah\u00fares \u2014y hasta rufianes\u2014 parados, o sea sin ocupaci\u00f3n en su vacaci\u00f3n profesional. Ya en otros tiempos se vio que el n\u00famero de los atentados \u2014bombas, petardos, etc.\u2014 estaban en relaci\u00f3n con el mayor o menor rigor en lo del juego.<\/p>\r\n<p>Y queda todav\u00eda otro aspecto que es el que, por nuestra parte, m\u00e1s nos da que pensar y que temer, cual es el del estado mental, de veras patol\u00f3gico, de nuestras muchedumbres, sobre todo de las llamadas juventudes de ellas.<\/p>\r\n<p>Espanta ver con qu\u00e9 tremendas vaciedades se las exalta, con qu\u00e9 locos desatinos se las enloquece y desatina. El descenso de mentalidad es pavoroso. El n\u00famero de deficientes y de retrasados mentales es abrumador. Y en todos los campos. Sobre todo los extremos. Y empiezan ya en uno y en otro campo extremos al pedir a sus adeptos discipilina, a pedirles aquella f\u00e9rrea disciplina jesu\u00edtica que formul\u00f3 San Ignacio de Loyola en su tesis de los tres grados de obediencia: la obediencia de acci\u00f3n, la de voluntad y la de juicio. O sea que no basta obedecer de hecho a lo que el superior manda ni a\u00fan obedecerle de buena gana, sino creer que lo que manda es lo mejor, sujetar el propio criterio al criterio del superior. Que en ciertos casos pueden ser la mayor\u00eda del partido o secta.<\/p>\r\n<p>Cuando vemos por ah\u00ed reproducida, en muros de edificios, de tosca mano y con letras de brea o de almagre, la sentencia leniniana de que \u201cla religi\u00f3n es el opio del pueblo\u201d, pensamos que los retrasados mentales \u2014acaso tambi\u00e9n menores de edad en el sentido corriente\u2014 que embadurnaron eso, no saben ni lo que es religi\u00f3n ni lo que es opio. Y que ellos se est\u00e1n administrando otra droga m\u00e1s ponzo\u00f1osa y menos calmante que el opio y se est\u00e1n fanatizando con otra religi\u00f3n, tal vez fetichista, m\u00e1s desoladora que esa a que vagamente aluden.<\/p>\r\n<p>Todo esto y algo m\u00e1s por el estilo es lo que hace que vaya espes\u00e1ndose el \u00e1mbito \u2014recinto\u2014pol\u00edtico moral de la naci\u00f3n espa\u00f1ola, que vaya creciendo una desesperanza resignada que puede llegar a desesperaci\u00f3n y que por otra parte suspiren por una dictadura los que, de un bando como del otro, huyen hacia el enemigo, van a echarse en brazos del adversario. Suspiran por la paz, sea la que fuere, los beligerantes de nuestra secular guerra, civil. Y entre las m\u00e1s grandes mentiras en curso, est\u00e1 la de la revoluci\u00f3n. Sobre todo la de la revoluci\u00f3n que se proclamaba en las Cortes Constituyentes.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_496\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103246_2010067226\"><\/a><strong>Gorros rojos y gorros gualdos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_497\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518524\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00a1Pobre chico, c\u00f3mo te han puesto la cabeza! Monarquizantes, filofascistas, fascistoides, comunistoides, catolicoides, republicanoides, socialistoides \u2014cuantos \u201coides\u201d, todos de similor y de semi-H\u2014, y luego cavern\u00edcolas de ambas contrapuestas cavernas y martillo y hoz, porra y haz, comp\u00e1s y escuadra, crucifijo y Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Y, adem\u00e1s, F. U. E., y F. E., y C. E. D. A., y T. Y. R. E., y U. G. \u0422., y C. N. \u0422., y F. A. I., y... X. Y. Z. \u00a1Y a la pobre Espa\u00f1a, despu\u00e9s de I. N. R. I., le llegar\u00e1 R. I. P.! \u00a1C\u00f3mo te han puesto, pobre chico, la cabeza! Para despej\u00e1rtela, divirti\u00e9ndote un poco, oye una historia reciente del misterioso T\u00edbet, el Techo del Mundo, all\u00e1 en el centro del Asia.<\/p>\r\n<p>Sabr\u00e1s que all\u00e1, cerca de las alturas del Himalaya, est\u00e1 el Tibet, apartado de Siberia y de Mongolia por el desierto de Gobi, a las puertas de China y sobre la India de Gandhi. La santa ciudad de Lasa, su capital teocr\u00e1tica, est\u00e1 a 4.000 metros sobre el nivel del mar. El lago Titicaca, en los Andes bolivianos, centro del imperio incaico, se halla a cerca de 4.000. \u00a1Y qu\u00e9 semejanzas entre esas dos comunidades \u2014\u00bflas llamaremos civilizaciones?\u2014 de las arrecidas altiplanicies! En el T\u00edbet, en enormes monasterios, mormojeando oraciones, calent\u00e1ndose con bo\u00f1iga de yak por combustible, unos monjes embrutecidos envuelven en las m\u00e1s groseras supersticiones m\u00e1gicas y fetichistas a la religi\u00f3n m\u00e1s idealista, a la del pasado eterno \u2014de la eternidad del pasado\u2014, a la del Buda \u2014o, m\u00e1s bien, Budho, que parece ser lo correcto\u2014, a la que aduerme al pobre mortal prepar\u00e1ndole para esa eterna dormida sin ensue\u00f1os que es el nirvana. Que tan bien comprendemos los espa\u00f1oles. Y menos mal que los tibetanos, en vez de hacer lo del madrile\u00f1o San Isidro Labrador, que se iba a rezar mientras labraba por \u00e9l un \u00e1ngel, se van a trabajar \u2014\u00a1m\u00edsero trabajo!\u2014 dejando en un arroyuelo un molinillo que haga girar una cinta con oraciones y rece as\u00ed por ellos. \u00a1Ingenioso artilugio lit\u00fargico!<\/p>\r\n<p>Los tibetanos, monjes, o sea lamas, y no monjes, est\u00e1n gobernados por el gran monje, el Dalai-Lama. \u00bfTeocr\u00e1ticamente? No lo s\u00e9, pues el budismo es una religi\u00f3n a-teol\u00f3gica o, tal vez, ateo-l\u00f3gica. El budismo genuino, que el tibetano... Parece ser diab\u00f3lico. El Dalai-Lama es metempsicosis o reencarnaci\u00f3n de dos poderes demon\u00edacos \u2014en el sentido primitivo, espirituales o, si se quiere, espiritistas\u2014, el de un famoso monje budista del siglo VII, soberano que fue del T\u00edbet. Tsenrezig, y el de un humilde santo milagrero del siglo XV, Yedrin Dub. En cuanto muere un Dalai-Lama, esos dos esp\u00edritus reencarnan en el nuevo, que es un ni\u00f1o a quien, por misteriosas se\u00f1ales, reconocen los solapados y santos lamas. Que resultan ser unos consumados pol\u00edticos maquiav\u00e9licos. Sobre todo al descubrir al providencial peque\u00f1o mes\u00edas.<\/p>\r\n<p>Hubo en un tiempo una grav\u00edsima disensi\u00f3n, un cisma \u2014en griego, \u201cschisma\u201d, de que tambi\u00e9n deriva chisme\u2014 entre los lamas tibetanos. De una parte, los de gorro \u2014birrete o bonete\u2014rojo, que eran los fieles a los viejos dogmas ateol\u00f3gicos budistas, y de otra parte los de gorro amarillo o gualdo. Como si dij\u00e9ramos los descalzos y los calzados, los de la vieja y los de la nueva observancia. Y se encismaron tanto los muy chismosos, que llegaron a una sangrienta guerra civil, enrojeciendo con sangre y engualdeciendo con bilis la blanca nieve perpetua tibetana. Lo que no sabemos es si, entre los gorros rojos y los gorros gualdos, hayan surgido los morados. Algo as\u00ed como radicales entre comunistas y fascistas, entre rojos y amarillos. Acaba de morir el \u00faltimo Dalai-Lama \u2014del que hemos visto fotograf\u00eda, invenci\u00f3n europea\u2014 Ngavag Lobzag Tubden Guiatso \u2014o como se transcriba este enrevesado (para nosotros) nombre\u2014 a sus cincuenta y ocho a\u00f1os. \u00a1Extra\u00f1a longevidad la de esa reencarnaci\u00f3n de los dos viejos monjes! \u00a1Y corren tales rumores respecto a su muerte!... Pues la sapient\u00edsima tradici\u00f3n gubernativa tibetana era que el ateocr\u00e1tico soberano no llegase nunca a la mayor edad. Siempre en minoridad soberana, \u00a1qu\u00e9 profundo sistema! Y luego se hablar\u00e1 de camarillas...<\/p>\r\n<p>Ahora qu\u00e9 se ha roto el secular aislamiento de aquella alt\u00edsima y hasta hace poco inaccesible ciudadela de la perenne siesta invernal, disp\u00fatanse la influencia all\u00ed los ingleses de la India, los rusos de los Soviets y los chinos de Nanqu\u00edn. Que por cierto a un embajador extraordinario que enviaron estos \u00faltimos al Dalai-Lama, \u00e9ste, implacable enemigo de los chinos, como aqu\u00e9l se hiciera jefe de los chin\u00f3filos, le arroj\u00f3 por la inmensa escalera de piedra del palacio abajo, y lleg\u00f3 al \u00faltimo escal\u00f3n hecho una plasta. Despu\u00e9s, fingiendo desconocer esta historieta, ha llegado enviado de Nanqu\u00edn en aeroplano, y su comitiva, cargada de regalos, atravesando la India. \u00bfNo es divertida toda esta historia actual del ex-misterioso T\u00edbet? Con sus gorros rojos y gualdos, y sus cismas, y sus chismes, y sus soberanos infantiles, y sus molinillos \u2014o molinetes\u2014 rezadores. Y sus terribles temperaturas. El T\u00edbet es el Techo del Mundo. Para los tibetanos, se entiende.<\/p>\r\n<p>Lo que no sabemos es si en todo el T\u00edbet se habla el mismo tibetano o si habr\u00e1 dialectos diversos, con sus respectivos nacionalismos o racismos diferenciales, para que ciertos individuos directivos, encismadores y chismosos puedan diferenciarse y distinguirse \u2014acaso por la borla del gorro\u2014, y otros ahorrarse el tener que pensar por cuenta propia, que es harto trabajo. Lo que parece ser es que casi todos los tibetanos fieles, leales a su soberano, son menores de edad mental. Y esto se lo brindo a otro pobre chico, un \u201cmutil\u201d \u2014motil\u00f3n\u2014 folkl\u00f3rico, futbol\u00edstico, lit\u00fargico y heterogr\u00e1fico, que me amonesta cari\u00f1osamente en cartas llenas de kas, tzes, txes y otros caracolitos con que le han atiborrado la mollera y no seso.<\/p>\r\n<p>Si yo tuviese tu edad, me dejar\u00eda de todos nuestros chismes de por ac\u00e1 y emprender\u00eda un viaje al T\u00edbet, a la santa ciudad de Lasa, a aprender all\u00ed el tibetano para chapuzarme hasta la coronilla en los arcanos del budismo fetichista de aquellas encumbradas serran\u00edas de nieves perpetuas. Y si volv\u00eda por ac\u00e1, por este nuestro solar del ma\u00f1ana, de la siesta, de la desgana, de la nada y de los gorros de colores, habr\u00eda de ser para ense\u00f1ar a mis convecinos el verdadero sentido del nirvana b\u00fadico y la pol\u00edtica de la perpetua minoridad soberana sin comunistoides, fascistoides, monarquizantes y republicanizantes. \u201cCamelo\u201d en cal\u00f3, quiere decir enamoramiento, cortejo, requiebro... \u00a1aunque ha cambiado tanto de querer decir! Ahora, lo que no sabemos es si cuadrar\u00edan las medidas tibetanas a todas nuestras regiones espa\u00f1olas. Pues hay aqu\u00ed de \u00e9stas a ras del mar, y otras, como las de \u00c1vila y Soria, miniaturas de las alt\u00edsimas mesetas tibetana y boliviana, a m\u00e1s de mil metros. Y es sabido que cuando se descubri\u00f3 el arg\u00f3n, que se dec\u00eda ser un elemento qu\u00edmico cerni\u00e9ntese en el aire y que no sube a ciertas alturas, el gran Peyo \u2014Pompeyo Gener, regocijo de Barcelona y autor de \u201cLa muerte y el diablo\u201d\u2014, encontr\u00f3 en ello la clave de las diferenciaciones entre celt\u00edberos de la meseta y levantinos de la marina. Que si otros las atribuyen a diferencias entre el garbanzo y el arroz, por nuestra parte no nos atrevemos a decidir de por nosotros.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_498\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103248_2010067226\"><\/a><strong>Puntualizando<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_499\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518524526\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Puntualicemos. Mas antes no estar\u00e1 de m\u00e1s que, a imitaci\u00f3n de pr\u00f3logo cervantino, contemos la historia de aquel loco que dio en el tema de puntualizar las oes \u2014u os\u2014. El cual, pues hab\u00eda sacado, de nacencia, un hipo a poner los puntos sobre las \u00edes \u2014o is\u2014, se encontr\u00f3, en cuanto hubo aprendido a leer y escribir, con que casi todas las is, sobre todo las impresas y min\u00fasculas, llevan sus puntos, est\u00e1n en punto y s\u00f3lo se salen de \u00e9l las may\u00fasculas, a las que no se les punt\u00faa. Pero cay\u00f3 en la cuenta de que las os se cierran a todo punto. Y de aqu\u00ed vino a dar en la man\u00eda \u2014al parecer, inocente\u2014 de puntuar, y en su centro, a las os. Serv\u00edanle a diario la \u201cGaceta\u201d oficial y se pasaba el d\u00eda poni\u00e9ndoles a las os un puntito en el centro. No hab\u00eda llegado a\u00fan a pon\u00e9rselo, en sus espacios cerrados, a las as, bes, des, es, ges, pes y qus. Como era natural, no se enteraba de lo que la \u201cGaceta\u201d dec\u00eda ni le importaba, y en rigor olvid\u00f3 a leer, lo que se llama leer. No le interesaban m\u00e1s que las os. \u201c\u00a1Hay que puntualizar!\u201d, dec\u00eda, pues no hab\u00eda olvidado a hablar.<\/p>\r\n<p>Y ahora, \u00bfqu\u00e9 se puede hacer de un hombre as\u00ed? Tratar de curarle de su tema ser\u00eda peor que trabajo perdido. Mejor encauzar su chifladura por cauce de verdadera utilidad publica. P\u00fablica, \u00bfeh?, o sea republicana. Hacerle, por ejemplo, que se dedique a la educaci\u00f3n c\u00edvica \u2014laica, por supuesto\u2014 y que escriba un catecismo republicano. En el que podr\u00edan figurar cosas como \u00e9stas: P.\u2014Decidme, \u00bfsois republicano? R.\u2014S\u00ed, por la gracia de la Constituci\u00f3n. P.\u2014Y ese nombre de republicano \u00bfde qui\u00e9n lo hubisteis? R.\u2014De la Rep\u00fablica, nuestro r\u00e9gimen. P. \u00bfY qu\u00e9 es la Rep\u00fablica? R.\u2014Eso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que no soy m\u00e1s que elector; diputados tiene en la C\u00e1mara soberana el partido que os sabr\u00e1n responder.<\/p>\r\n<p>Y qu\u00e9 falta est\u00e1 haciendo un catecismo as\u00ed que puntualice los conceptos \u2014o lo que sean\u2014 pol\u00edticos en curso. Por una parte, lo de la sustancialidad o accidentalidad de las formas de gobiemo y el misterio inefable de la transustanciaci\u00f3n m\u00edstica de la soberan\u00eda. Y lo de la juridicidad. Y, sobre todo, lo de la esencialidad. O sea las esencias republicanas. O mon\u00e1rquicas, es igual. Y luego las quintaesencias; como quien dice triple agua de Colonia. O alcohol puro. Todo lo cual es m\u00e1s o menos traducible de un dialecto pol\u00edtico a otro. Cuando un tonto catec\u00fameno aprende dos o m\u00e1s lenguas, adem\u00e1s de la suya de naci\u00f3n, aprende a decir sus tonter\u00edas en otras tantas maneras. As\u00ed, tonter\u00edas cat\u00f3lico-mon\u00e1rquicas, o cristiano-democr\u00e1ticas, o laico-republicanas, o ateo-comunistas, o pagano-fajistas... O las casi infinitas combinaciones que caben entre las llamadas ideolog\u00edas pol\u00edticas. En las que no hay ni ideas ni l\u00f3gica.<\/p>\r\n<p>Por ahora, lo que m\u00e1s urge es puntualizar eso de las esencias. A los que hemos ejercitado nuestras entendederas en estudios filos\u00f3ficos y, lo que es m\u00e1s grave, filol\u00f3gicos, eso de la esencia nos trae aparejada la existencia, y hasta la subsistencia. Y nos da que presumir si eso de la esencialidad no ser\u00e1 existencialidad. En esto de definici\u00f3n o puntualizaci\u00f3n de la rep\u00fablica, lo m\u00e1s claro y concreto que hemos o\u00eddo es aquello de \u201cnuestra rep\u00fablica\u201d, la que hemos hecho por nosotros y para nosotros. Ese posesivo \u201cnuestra\u201d s\u00ed que es preciso. S\u00f3lo que \u00e9sa no ser\u00eda ya rep\u00fablica, \u201cres publica\u201d, sino \u201cres privata\u201d, reprivada o cosa privada. La esencia de la rep\u00fablica para uno de esos ser\u00eda su privatividad. O lo que dijo aquel otro de que la rep\u00fablica de esta Constituci\u00f3n no ser\u00e1 \u201cla\u201d rep\u00fablica; pero es rep\u00fablica, una rep\u00fablica, a\u00f1adiendo que la otra, la de los otros, era cada vez menos rep\u00fablica, esto es, cada vez menos de ellos. Esto s\u00ed que es hablar claro, existencial y no esencialmente.<\/p>\r\n<p>Y al que crea que me burlo no tengo sino remitirle a un ensayo titulado \u201cFulanismo\u201d, que publiqu\u00e9 hace ya a\u00f1os, y figura en uno de los tomos de mis \u201cEnsayos\u201d, en el que sosten\u00eda que un hombre, un caudillo, un jefe pol\u00edtico, es una idea mucho m\u00e1s clara y mejor definida \u2014o acaso mejor indefinida\u2014, mucho m\u00e1s fecunda que un programa ideal. Don Antonio Maura dio una acabada definici\u00f3n de su maurismo cuando dijo: \u201cNosotros somos nosotros.\u201d M\u00e1s hondo fue lo de Don Quijote: \u201c\u00a1Yo s\u00e9 qui\u00e9n soy!\u201d; pero la desgracia fue \u2014\u00a1pobre de \u00e9l!\u2014 que los dem\u00e1s no sab\u00edan qui\u00e9n era. En la Argentina le preguntaban hace unos a\u00f1os a un sedicente y apellidado radical qu\u00e9 era el radicalismo y respondi\u00f3: \u201cLos de don Hip\u00f3lito Irigoyen.\u201d Como si aqu\u00ed, pregunt\u00e1ndole a alg\u00fan gallego qu\u00e9 era eso de la Orga, hubiese respondido: \u201cPues es un partido de organistas regionales que en escuadra siguen a comp\u00e1s a un organero.\u201d Y en el griego cl\u00e1sico, en Tuc\u00eddides, por ejemplo, cuando se habla de un jefe de opini\u00f3n \u2014a las opiniones o partidos pol\u00edticos les llama Tuc\u00eddides \u201chaireseis\u201d, o sea herej\u00edas \u2014se le designa con este circunloquio: \u201clos en torno a Cle\u00f3n\u201d. \u201cLos en torno a Cle\u00f3n\u201d quiere decir Cle\u00f3n mismo en cuanto hombre de acci\u00f3n pol\u00edtica. Como si aqu\u00ed dij\u00e9ramos: \u201clos en tomo a Lerroux\u201d o \u201clos en torno a Gil Robles\u201d.<\/p>\r\n<p>Porque \u00bfqu\u00e9 es, despu\u00e9s de todo, una revoluci\u00f3n y qu\u00e9 una restauraci\u00f3n? Pues la sustituci\u00f3n de unas personas por otras. Pues nadie que viva en serio y sepa observar lo que en su alrededor pasa va a hacer caso de esa grand\u00edsima vaciedad de \u201cvieja pol\u00edtica\u201d. La pol\u00edtica no envejece en la historia. Como no envejece la digesti\u00f3n en la especie humana. Y si se puede hablar de vieja fisiolog\u00eda, no se puede hablar de vieja digesti\u00f3n. Y en todo caso ha de haber m\u00e1s disp\u00e9pticos entre los fisi\u00f3logos que entre los aldeanos analfabetos, que no saben qu\u00e9 es eso del \u00e1cido clorh\u00eddrico. Tuc\u00eddides y Maquiavelo sab\u00edan de pol\u00edtica tanto como sepan los soci\u00f3logos de hoy. No, nada de eso de \u201cprocedimientos de vieja pol\u00edtica\u201d o \u201chabilidades de antiguo r\u00e9gimen\u201d.<\/p>\r\n<p>No envejece la pol\u00edtica. Los que envejecemos somos los hombres; los que envejecen son los pol\u00edticos. Y adem\u00e1s, se mueren tarde o temprano, porque se gastan. Y a esto, y no a otra cosa, se deben las llamadas revoluciones. Que no suelen serlo. Porque las verdaderas revoluciones, las hondas, las que no se cifran en ese embuste de que de la noche a la ma\u00f1ana, merced a una votaci\u00f3n en Cortes, un Estado deje de ser de esta confesi\u00f3n para hacerse de tal otra \u2014pues todas \u00e9sas son confesiones\u2014 esas verdaderas revoluciones no las hacen los hombres, y menos los de acci\u00f3n, sino que las sufren los hombres, y m\u00e1s los de pasi\u00f3n. Y la misi\u00f3n hist\u00f3rica de estos \u00faltimos, de los hombres de conocimiento de pasi\u00f3n y pasi\u00f3n de conocimiento, es reconocer esas revoluciones y proclamarlas. Y denunciar a los orates que se dedican a puntualizar las os. \u00a1Ah!, y a poner motes a los de enfrente.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_500\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23281_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>X<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_501\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349351\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Como s\u00e9, amigo m\u00edo, lo que le entretienen los escarceos y extravagaciones ling\u00fc\u00edsticos, voy a comunicarle unos en derredor del burro, que se me han ocurrido leyendo un libro sobre Espa\u00f1a de un poeta griego moderno.<\/p>\r\n<p>El poeta es Costa Urani, y el libro se titula <em>Sol y Sombra<\/em>, as\u00ed, en espa\u00f1ol \u2014y en abecedario espa\u00f1ol y no en alfabeto griego\u2014, y como subt\u00edtulo: \u201cFiguras y paisajes de Espa\u00f1a\u201d, esto ya en griego. Es el relato de un viaje de su autor por nuestras tierras, sobre todo las castellanas y andaluzas. Y como el autor, Costa Urani, es un poeta pesimista, ve nuestro pa\u00eds un poco demasiado tr\u00e1gico. En otro libro suyo \u2014\u00e9ste de poes\u00edas\u2014 titulado <em>Spl<\/em><em>e<\/em><em>en<\/em> \u2014tambi\u00e9n as\u00ed, en ingl\u00e9s\u2014, al decir que \u201cla congoja, vagabunda de los mundos humanos\u201d, plant\u00f3 su tienda en su alma, a\u00f1ad\u00eda: \u201cY se queda so\u00f1adora e inm\u00f3vil como una esfinge, mirando la extensi\u00f3n de las arenas y de la pena, sembrada con los huesos de mis podridos ensue\u00f1os, de las caravanas que se perdieron en busca de un oasis.\u201d Puede ver por esta muestra de su humor y de sus humores las impresiones que habr\u00e1 sacado de las estepas \u2014as\u00ed, con esta misma palabra las llama\u2014 de nuestras Castillas.<\/p>\r\n<p>Mas como \u2014y usted lo sabe muy bien\u2014 tengo por m\u00e9todo de lecturas leer altern\u00e1ndolos \u2014a veces\u2014 libros de distintas materias \u2014de filosof\u00eda, de historia, de literatura, de ciencias, de filolog\u00eda, etc.\u2014 y en los distintos idiomas en que puedo leer, a la vez que \u00e9ste de Costa Urani, en griego moderno, estoy leyendo, entre otros, las <em>Contribuciones a una cr\u00edtica del lenguaje<\/em>, de Fritz Mauthner, en alem\u00e1n. Y esta obra, aguzando a\u00fan m\u00e1s mi sentido por las intimidades de las lenguas, me ha hecho irme fijando, al recorrer el romaico o neo-hel\u00e9nico de Urani, en sus relaciones con nuestro castellano, mediatas la mayor parte de ellas. \u00a1Y lo que se saca de estas traducciones para propio individual uso!<\/p>\r\n<p>Entra Urani en \u00c1vila y se encuentra con que entra en una \u201cmuy noble, muy leal y muy heroica ciudad\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cUn bando del alcalde os hace saber que en aquella ciudad est\u00e1 prohibida la blasfemia.\u201d Y aqu\u00ed un tropiezo, una parada ling\u00fc\u00edstica, en mi lectura, y es que el vocablo neo-hel\u00e9nico que traduce nuestra blasfemia suena as\u00ed: \u201cblastimia\u201d. Es nuestra \u201cl\u00e1stima\u201d. Que as\u00ed como el latino \u201cblasphemare\u201d, de origen griego, se hizo en italiano \u201cbiasimare\u201d, y en franc\u00e9s \u201cbl\u00e2mer\u201d, vituperar, maldecir a uno, entre nosotros lleg\u00f3 a ser \u201clastimar\u201d. Que es primero maldecir de uno, echarle algo en cara, injuriarle y luego lastimarle de otra cualquier manera, acaso con navaja. Y as\u00ed se le puede dejar, ya a pu\u00f1aladas, ya a golpes, ya a insultos e improperios, hecho una l\u00e1stima. Tal que d\u00e9 l\u00e1stima, que d\u00e9 pena verle en lastimoso estado. Por donde se ve c\u00f3mo una maldici\u00f3n a otro puede volverse en pena compasiva para uno.<\/p>\r\n<p>Sigue Urani entrando en \u00c1vila y sigo yo ley\u00e9ndole: \u201cLos raros transe\u00fantes se deslizan como sombras por entre las sombras de las cerradas casas. Los solos medios de transporte que encontramos son los rucios borriquillos.\u201d Y aqu\u00ed nuevo tropiezo, nueva parada ling\u00fc\u00edstica. \u00bfEn qu\u00e9? En los medios de transporte: \u201cmetaforica mesa\u201d. Porque \u201cmetafor\u00e1\u201d es transporte. Y aqu\u00ed c\u00f3mo \u2014\u00a1picara imaginaci\u00f3n metaf\u00f3rica!\u2014 se me ocurre imaginar al borrico metaf\u00f3rico \u2014o de transporte\u2014 de \u00c1vila, pasando hecho una l\u00e1stima, hecho una maldici\u00f3n, al pie del bando en que el alcalde proh\u00edbe la blasfemia, la l\u00e1stima, en la muy noble, muy leal y muy heroica ciudad.<\/p>\r\n<p>Y doy en pensar en el pobre burro, el amigo de los pobres, que son burreros y no caballeros hasta en \u00c1vila de los Caballeros; en el pobre rucio metaf\u00f3rico. El cual tiene en su blas\u00f3n de cristiana nobleza el haber transportado, el haber llevado al Cristo al entrar \u00e9ste el Domingo de Ramos en Jerusal\u00e9n, burrero en una borrica. Por lo cual el verdadero San Crist\u00f3bal, Crist\u00f3foro, el que lleva a cuestas al Cristo, fue el burro, el paciente burro cargado de l\u00e1stimas. Pues \u00bfa qui\u00e9n se ha insultado, se ha injuriado, se ha denostado m\u00e1s que al pobre burro? \u00bfHay animal m\u00e1s blasfemado? Y, sin embargo, el maldecido, el maldito burro es un bendito animal.<\/p>\r\n<p>\u00bfVoy a recordarle, amigo m\u00edo, las bendiciones que Sancho echaba a su rucio? S\u00ed, el burro es un bendito animal. Hasta en el otro sentido que ha tomado entre nosotros lo de bendito y equivale a tonto. Y m\u00e1s a\u00fan en catal\u00e1n: \u201cbenet\u201d. Aunque no se le supone tonto al burro. Decir de uno que es un burro no es llamarle tonto, sino otra cosa. Y en Homero es un elogio. Peor que burro es mulo. Porque el mulo es un mestizo infecundo. Y vea usted que al venir, por un encadenamiento de t\u00e9rminos, a esto del mestizo, me acord\u00e9 del \u00e1rbol que por ac\u00e1 llaman mesto, que es un mestizo o h\u00edbrido de alcornoque y encina, que suele darse en las dehesas en que abundan estas dos especies y que supongo, aunque no he podido comprobarlo, que su bellota sea peor que la de la encina, y su corteza, menos \u00fatil que la del alcornoque.<\/p>\r\n<p>Y segu\u00ed leyendo a Costa Urani. Y me encontr\u00e9, de pronto, en su Castilla, \u00bfcon qu\u00e9 creer\u00e1 usted, amigo m\u00edo? Pues con un... \u201csilencio medieval\u201d. \u00a1Silencio medieval! \u201c\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 esto?\u201d, me dije. \u00bfY qu\u00e9 le dir\u00e9 a usted de lo que nos dice de Felipe II en El Escorial y de Torquemada en Santo Tom\u00e1s de \u00c1vila? Y en el fondo, contemplando todo ello con la profunda simpat\u00eda \u2014com-pasi\u00f3n en el sentido primitivo y etimol\u00f3gico\u2014 de un poeta hel\u00e9nico pesimista. Lo que sale peor librado de la contemplaci\u00f3n de Costa Urani es Madrid, al que le deja hecho una\u2026 l\u00e1stima. El libro de este griego es un libro de buena fe, de un observador agudo y po\u00e9tico \u2014esto como elogio\u2014, pero que, como les pasa a los m\u00e1s de los que nos visitan para contar luego sus impresiones, mezclan con lo que han visto por s\u00ed mismos lo que han o\u00eddo a gu\u00edas espa\u00f1oles, no siempre seguros. Y as\u00ed dan por corriente lo que es excepcional, por castizo lo que es pegadizo e importado, y traducen comentarios de espa\u00f1oles que no siempre se ajustan a la justicia. Algunos juicios de Urani sobre Castilla \u2014a la que trata, en general, muy bien, aunque sobrado tr\u00e1gicamente\u2014 y, sobre todo, las l\u00e1stimas que deja caer sobre Madrid parecen basadas en informes y apreciaciones de alg\u00fan espa\u00f1ol no castellano y menos madrile\u00f1o. No hay que olvidar que se trata de un viajero griego.<\/p>\r\n<p>Y vea usted, amigo m\u00edo, adonde me han tra\u00eddo estas extravagaciones surtidas de un burro metaf\u00f3rico de \u00c1vila hecho una l\u00e1stima. Otro d\u00eda le contar\u00e9 otras cosas que he encontrado en el <em>Sol y S<\/em><em>o<\/em><em>mbra<\/em>, de Urani, con sus p\u00e1ginas sobre Santa Teresa, sobre la Macarena de Sevilla, sobre el Greco, sobre Don Juan, sobre Goya, p\u00e1ginas excelentes. \u00a1Nos hace tanta falta enterarnos de c\u00f3mo intentan por ah\u00ed fuera de Espa\u00f1a enterarse de \u00e9sta!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_502\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103250_2010067226\"><\/a><strong>Una entrevista con el cura de Aldeapodrida<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_503\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303314527\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Usted sabe \u2014me dijo\u2014 cu\u00e1nto anhelaba conocer, o\u00edr y ver al cura de...\u2014llam\u00e9mosle Aldeapodrida, por darle alg\u00fan nombre\u2014, de quien tanto hab\u00edamos o\u00eddo hablar. Y fuime all\u00e1, a Aldeapodrida, vali\u00e9ndome de un pretexto cualquiera. Y tuve una sabrosa entrevista con el buen cura, una especie de fil\u00f3sofo aldeano melanc\u00f3licamente socarr\u00f3n y un tantico esc\u00e9ptico.<\/p>\r\n<p>\u2014Este pueblo \u2014empez\u00f3 dici\u00e9ndome\u2014 est\u00e1 desconocido, le digo a usted que desconocido, y, sin embargo, el mismo que era y supongo que el mismo que, con el permiso de Dios, seguir\u00e1 siendo. Parece que es ayer y parece que es ma\u00f1ana; no que fue ni que ser\u00e1. Vea usted los ni\u00f1os. Los ni\u00f1os son los antiguos siempre, no viejos. Y ahora los metemos en una \u00e9poca no nueva, sino moderna. \u201cPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos...\u201d les ense\u00f1o a rezar, y me contestan: \u201c\u00bfEn los cielos? \u00bfpues no est\u00e1 en todas partes?\u201d Entonces yo les digo que todas partes son cielos, y aunque el maestro, por su lado, les ense\u00f1a que la tierra es redonda y rueda por los cielos, ellos, como antiguos que son, se atienen a lo que ven y a que no hay m\u00e1s cielo que el azul \u2014de d\u00eda\u2014 de sobre nuestras cabezas. Visi\u00f3n infantil. Y luego crecen y \u00a1qu\u00e9 cosas! Y as\u00ed se explica la rabia que le cogen a la religi\u00f3n. Se hacen desesperados. Porque se les quiere hacer pensar cosas impensables.<\/p>\r\n<p>\u2014Pero usted, se\u00f1or cura \u2014le dije\u2014, les hablar\u00e1 de los misterios.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfYo? \u2014me respondi\u00f3 encogi\u00e9ndose de hombros\u2014; \u00bfpara qu\u00e9? \u00bfHablarles yo de misterios cuando los est\u00e1n viendo a diario, como el de que la vaca pare terneros y no potros, y la yegua, potros y no terneros? \u00bfQuiere usted m\u00e1s misterio? Y luego los milagros del radio y del tel\u00e9fono y del avi\u00f3n y... demonios colorados\u2026 Pero eso para el maestro, para el maestro, que ha estudiado pedagog\u00eda...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY lo de la rabia a la religi\u00f3n? \u2014acot\u00e9.<\/p>\r\n<p>\u2014Por all\u00ed anda \u2014me respondi\u00f3\u2014 un mocosuelo a quien su padre no se atreve a darle de soplamocos, que prendi\u00f3 fuego a una capilla. Le conozco bien; es un creyente sin saberlo.<\/p>\r\n<p>\u2014O un descre\u00eddo sin saberlo \u2014acot\u00e9.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s da? \u2014replic\u00f3\u2014. Un semi-despierto es un semi-dormido. Ha o\u00eddo lo de que la religi\u00f3n es el opio del pueblo y va a comprobarlo pegando fuego a un altar, por si el humo del incendio le narcotiza. Es, como tantos otros que se dicen rebeldes, un sometido, un sumiso. Ahora llevan los hijos reci\u00e9n nacidos a que los bautice \u2014as\u00ed dicen\u2014 el juez municipal, y cuando muere uno le lleva el alcalde, y no yo, al cementerio y le reza all\u00ed un padrenuestro, a que responden los dem\u00e1s.<\/p>\r\n<p>\u2014Por el eterno descanso del alma \u2014acot\u00e9.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfDel alma? \u2014replic\u00f3\u2014; s\u00ed de c\u00e1ntaro.<\/p>\r\n<p>\u2014Pero, \u00bfy la rebeli\u00f3n de las masas? \u2014le dije por decirle algo, y pues le sab\u00eda le\u00eddo en lo del d\u00eda.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfRebeli\u00f3n? \u2014contest\u00f3\u2014. \u00a1Sumisi\u00f3n, sumisi\u00f3n! Buscan someterse. Y hay quien comete un crimen para que se le encarcele y comer sin tener que trabajar; hay quien pide la limosna de un castigo. \u00bfAdonde ir\u00e1 el buey que no are?<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo se cura eso? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\r\n<p>\u2014Todo lo cura el tiempo \u2014me respondi\u00f3\u2014. \u00a1M\u00e1s que este cura! \u2014y se dio con la mano en el pecho, en gesto adrede c\u00f3mico.<\/p>\r\n<p>\u2014Pero, bueno, en concreto \u2014le dije\u2014, \u00bfson aqu\u00ed de derecha o de izquierda?<\/p>\r\n<p>No bien lo hab\u00eda dicho, al o\u00edrme desde fuera, me avergonc\u00e9 de haberle disparado tama\u00f1a vaciedad, y m\u00e1s cuando lanz\u00e1ndome una mirada de l\u00e1stima me contest\u00f3 sonri\u00e9ndose:<\/p>\r\n<p>\u2014Pues en concreto, aqu\u00ed somos casi todos maniegos \u2014ambidextros, que dicen ustedes\u2014, hacemos a las dos manos.<\/p>\r\n<p>\u2014Lo cual es muy c\u00f3modo\u2026 \u2014acot\u00e9.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Pues claro, hombre, pues claro! \u2014\u00e9l\u2014. Comodidad ante todo. \u00bf O es que vamos a incomodamos porque nos den la derecha o la izquierda? Y vera usted; las mujeres hacen aqu\u00ed unos guantes de punto, de lana, de tosca labor casera \u2014algunos son maniquetes o mitones\u2014, que lo mismo sirven para una que para otra mano. A lo peor con el uso toman pliegues de una o de otra. No son como esos guantes de cabritilla, de f\u00e1brica, para se\u00f1oritos, que tienen su cara y su cruz, su lado de la palma y su lado del dorso de la mano. Y en cuanto al calzado, aqu\u00ed se usan alpargatas, que lo mismo sirve cada una para uno que para otro pie. En la villa vecina hay una f\u00e1brica de calzado en que hacen los pares para esas diferencias y evitarles as\u00ed callos a los se\u00f1oritos. Callos en los pies.<\/p>\r\n<p>\u2014Es verdad \u2014le dije avergonzado\u2014; pero como me hab\u00edan dicho que aqu\u00ed, en Aldeapodrida, dominaban las derechas...<\/p>\r\n<p>\u2014Tonter\u00edas de tontos de alquiler \u2014me replic\u00f3\u2014. Tambi\u00e9n le dir\u00e1n que domino yo. Ni yo ni el presidente de la Casa del Pueblo, ni el pedagogo, ni nadie. Esta es una aldea podrida, y aqu\u00ed el que domina es el camposanto, que est\u00e1 all\u00ed, en aquel altozano.<\/p>\r\n<p>\u2014Pero \u2014insist\u00ed\u2014 quer\u00eda preguntarle..., vamos, \u00bfc\u00f3mo lo dir\u00e9?...; si..., si tienden...<\/p>\r\n<p>\u2014Use de sus t\u00e9rminos \u2014me ataj\u00f3\u2014 que los comprendo.<\/p>\r\n<p>\u2014Pues \u2014yo\u2014 si tienden al fascismo o al comunismo..., al servilismo o a la rebeld\u00eda...<\/p>\r\n<p>\u2014\u00a1Otra! \u2014exclam\u00f3\u2014. \u00bfNo le he dicho que si se rebelan es para someterse? \u00a1Porque no va usted a tomar en serio eso del reparto!... Repartirse, \u00bfqu\u00e9? \u00bfTierras? \u00bfY el que no vive de ellas? Porque hay labradores, y pastores, y arrieros... Y el m\u00e9dico, y el maestro, y un tendero, y yo... \u00bfRepartirse el trabajo y el jornal? Aqu\u00ed se repart\u00eda en un tiempo lo del campo comunal, y a todos, hasta a m\u00ed, nos tocaba algo. Pero desde que se nos han venido con ese disparate de la jornada de trabajo\u2026 \u00a1Y medir el valor del trabajo por horas! \u00a1Qu\u00e9 necedad! Esos pobres pedantes \u2014los he le\u00eddo, se\u00f1or m\u00edo, los he le\u00eddo\u2014 se empe\u00f1an en medir lo inmedible, como nosotros nos empe\u00f1\u00e1bamos en hacer pensar lo impensable. \u00bfMedir, y por tiempo, el valor del trabajo? \u00a1Un descomedimiento! Esa s\u00ed que es materialidad, sea o no materialismo. Ese es, sin duda, el tiempo material, expresi\u00f3n que me hace mucha, y a la vez muy poca, gracia. Con todo lo cual, este pobre pueblo, esta pobre aldea podrida, est\u00e1 volviendo a lo que siempre ha sido. Y por eso le dije que est\u00e1 desconocida, porque lo ha estado siempre, porque es siempre desconocida, acaso inconocible.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY entonces usted, se\u00f1or cura?<\/p>\r\n<p>\u2014Yo ya no s\u00e9 nada. Nunca he sabido nada. Ni s\u00e9 lo que es vivir, pero vivo. Ni s\u00e9 lo que ser\u00e1 morir, pero me morir\u00e9. Ni pretendo medir la inmensidad.<\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfY despu\u00e9s? \u2014me atrev\u00ed a preguntarle.<\/p>\r\n\r\n","rendered":"<h1 id=\"heading_id_461\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23273_302276486\"><\/a><strong>193<\/strong><strong>4<\/strong><a><\/a><\/h1>\n<h2 id=\"heading_id_462\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103222_2010067226\"><\/a><strong>Juventud y juventudes<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_463\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424513\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Es un zagal del p\u00e1ramo, castizo y no mestizo; pero como vive y reza al sol y al aire libres se templa el empuje de la sangre generosa con la bizma del dulce azul de la luz del cielo del campo. De d\u00eda guarda las ovejas, acaricia al mast\u00edn y a las veces hace sonar un guijarro sobre los matujos. De noche suele, despierto, so\u00f1ar las estrellas. Goza del campo con sosiego melanc\u00f3lico y resignado, no con el af\u00e1n deportivo de cazadores y desocupados. Es de los que han aprendido a sorprender en el borrico la compasiva y lastimosa sonrisa cuando se le pega. Como no ha sido nunca mozo, nunca ser\u00e1 viejo. Hecho desde ni\u00f1o a todas las estaciones del a\u00f1o, f\u00fandense todas en una para \u00e9l, que no tiene edad. Moldeada su cordura por el caudal de refranes y cuentos aldeanos y consolado de haber tenido que nacer por los rezos y ritos de la fe heredada de sus mayores. Aunque gu\u00eda reba\u00f1o o, m\u00e1s bien, por el hecho de guiarlo, no es reba\u00f1ego; no se junta con sus parejos para formar con ellos una \u201cjuventud\u201d corporativa. Es un solitario cara al cielo y pies en tierra.<\/p>\n<p>Pienso en \u00e9l cuando dan que hablar esas juventudes corporativas, profesionales, que fermentan en las bodegas civiles del esp\u00edritu p\u00fablico y en las cavernas urbanas de la llamada revoluci\u00f3n. Juventudes de todos santos y se\u00f1as, de todos gritos, en que se destacan las m\u00e1s extremosas, las de los que tratan de sobrepujar a sus mayores y aleccionarlos en rebeld\u00eda vocinglera. Las hay \u201cde toda clase\u201d y de todas las clases. Entre ellas, la petardista. \u00bfLlegaremos a ver formarse la librecambista, la georgista, la hispano-americanista, la forestal, la vitivin\u00edcola&#8230;? \u00bfEs que no hemos visto la jonsista, y no lleg\u00f3 a matricularse, al calor de fomentos ministeriales, la juventud radical-socialista, que es ya el colmo? Formaciones que alguna vez empiezan aun antes de la edad propiamente juvenil y por mano de mayores. Ver a ni\u00f1os uniformados da siempre tufo de hospicio. O de noviciado, que es igual.<\/p>\n<p>Los hombres que m\u00e1s hondamente han sentido la comunidad hist\u00f3rica, la comuni\u00f3n civil de su pueblo en la historia, han solido ser en su ni\u00f1ez y en su mocedad unos solitarios. Han solido hacerse fuera de esas juventudes de santo y se\u00f1a, de color y grito y de fingido desd\u00e9n a generaciones cuya obra, por desconocerla, no reconocen. Hay al lado de ciertos partidos su \u201cjuventud\u201d correspondiente; junto al partido equisista, por ejemplo, la juventud equisista, que es otra equis. Y cuando le sale a una de esas supuestas juventudes un caudillo o jefe, suele ser el m\u00e1s viejo de esp\u00edritu en el grupo. Es que no pueden tener jefe. Y de aqu\u00ed que no quepa saber qui\u00e9n dirige esas agrupaciones de asalto a las filas de las de los mayores para emprender carrera en derechura a los cargos retribuidos.<\/p>\n<p>\u00bfEstudiar la doctrina? No; esas \u201cjuventudes\u201d no se fraguan para estudiar nada. La equisista, vaya por caso, no estudia la doctrina del partido equisista de los mayores, que hasta para \u00e9stos es una equis, es una inc\u00f3gnita. Que a un partido al uso corriente no le hace el credo, sino la que llaman disciplina. La fe \u2014&#8230; \u00a1pase!\u2014 de los partidarios suele ser impl\u00edcita, de carbonero, lo que les permite pasar de un partido a otro sin tener que sacrificar ni migaja de convicciones. Y as\u00ed le cabe, por otra parte, decir a un equisista, zedista, enista o jotista \u2014de X, de Z, de N o de J\u2014 que lo es de toda la vida, de nacimiento, de inconciencia e inocencia, desde que por el \u201cvolo\u201d de su padrino adopt\u00f3 el credo impl\u00edcito hereditario. \u00a1Pobres chicos!<\/p>\n<p>Y as\u00ed es c\u00f3mo no hemos podido ver descollar de esas sedicentes y supuestas juventudes ning\u00fan joven de veras, de esp\u00edritu juvenil. Cuando alguno surge o es fuera de ellas o separ\u00e1ndose de ellas. M\u00e1s f\u00e1cil es que salga de un huevo abandonado en el campo que no de uno de incubadora de avicultura.<\/p>\n<p>\u00a1Y vuelta siempre al mismo tema: al de los solitarios de cada generaci\u00f3n! Cuando veo a un joven de edad recatado, reconcentrado, tal vez hosco, que se pasea solo so\u00f1ando vaguedades, acaso orilla del r\u00edo, junto a los sauces, mirando correr el agua de un modo que sugiere fat\u00eddicas aprensiones, suelo decirme: \u201c\u00bfSer\u00e1 \u00e9ste uno de los caudillos de ma\u00f1ana, un hombre mesi\u00e1nico?\u201d Y no se me ocurre dec\u00edrmelo del que perora en contubernios de cualquiera \u201cjuventud\u201d. Al ver a uno de esos solitarios me acuerdo del pasto de que os dec\u00eda. Y de David en derechura al Dios de Israel.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si ser\u00e1 aprensi\u00f3n m\u00eda, pero creo notar que mi soplo de desaliento \u2014\u00a1ojo a la \u00edntima contradicci\u00f3n de este ajuste!\u2014 sopla sobre nuestra juventud solitaria, la no afiliada a ninguna de esas mentidas juventudes. He o\u00eddo, y casi en confesi\u00f3n, las confidencias de algunos de esos reconcentrados; les he o\u00eddo abominar de la pol\u00edtica por colmo de esp\u00edritu civil, de civilidad; les he sorprendido buscando religi\u00f3n o, si se quiere, religiosidad de patria. \u00bfQu\u00e9 fe o que infidencia, qu\u00e9 creencia o qu\u00e9 incredulidad, qu\u00e9 esperanza o qu\u00e9 desesperanza \u2014acaso desesperaci\u00f3n\u2014 se est\u00e1 fraguando en el seno del esp\u00edritu com\u00fan de nuestros j\u00f3venes solitarios, los de los diez y seis a los veintitantos a\u00f1os sobre todo? Que no todo es pelot\u00f3n, ni pantalla, ni pe\u00f1as de caf\u00e9, ni cabar\u00e9. Y ahora que por edad oficial voy a tener que dejar de estar en tanto contacto con esa juventud, con la estudiosa, esa aprensi\u00f3n me tortura m\u00e1s que me haya nunca torturado. Es que se me llena el alma de la memoria con los recuerdos de aquella mi juventud, tan solitaria, de mis diez y seis a mis veintid\u00f3s a\u00f1os, los 1880 a 1886 de mi Espa\u00f1a. En el ya m\u00edtico 1898 me hab\u00eda ya dado su primer fruto acerbo, el de primavera.<\/p>\n<p>\u00bfQue concreten? \u00a1Concretar! No es de mocedad. El mozo de veras nada concreta, y menos sus esperanzas, pues \u00e9stas son \u2014y es uno de mis estribillos favoritos\u2014 proyecciones de recuerdos remotos, y el que no los tiene a duras penas consigue darse armaz\u00f3n de esperanzas. Adem\u00e1s, esos recogidos mozos, ermita\u00f1os de nuestro p\u00e1ramo mental, suelen ser vivientes m\u00e1s que vividores; d\u00e9janse vivir sin hacer por su vida, y sin abrirse camino, qu\u00e9danse en el ya abierto. \u00a1Y c\u00f3mo&#8230; ! Pero ellos son la sal \u2014por amarga que nos sepa\u2014 de nuestra tierra espiritual, esos mozos solitarios \u2014\u00a1no neutrales, no, sino que no van a hacerse carrera pol\u00edtica!\u2014; esos que no se apuntan en juventudes de partido y menos en partidos sin juventud; esos que mientras van \u2014cada uno dentro de s\u00ed\u2014 en busca de una clara, honda y fuerte fe espa\u00f1ola, van tejiendo a la vez los pa\u00f1ales \u2014no forros\u2014 con que abrigarla y arrollarla cuando llegue a abr\u00edrseles, naci\u00e9ndoles, por sustancia y no por accidente, un nuevo credo desnudo. Avi\u00e9neles el com\u00fan empe\u00f1o, pero no se convienen entre s\u00ed por no tener acuerdo com\u00fan; \u00faneles, avenidos, la esperanza, pero la falta de fe les impide convenirse, ya que sus corazones no contemplan todav\u00eda una clara Espa\u00f1a venidera. Y no es hacedero vislumbrar qu\u00e9 o qui\u00e9n \u2014qu\u00e9 cosa o qu\u00e9 hombres\u2014 saldr\u00e1 de todo esto.<\/p>\n<p>Al ir a dar a las cajas este Comentario leo, publicada impresa, la sexta de mis \u201cCartas al amigo\u201d y me percato de que es, en el fondo, esto mismo. Pero la forma es el verdadero y duradero fondo. Variaciones \u2014y fugas\u2014 sobre un eterno tema, y la m\u00fasica es el concepto que cala.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_464\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc46830_1561795480\"><\/a><strong>Andolog\u00eda<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_465\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p class=\"right\"><em>A Marcelo Calder\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Releyendo el \u201cOrlando furioso\u201d de Ludovico Ariosto, uno de los m\u00e1s puros poetas \u2014de poes\u00eda pura quiero decir\u2014 que yo conozca, me encontr\u00e9, en la octava 157 del canto XVIII, con este verso: \u201cCon Stordilan, col Re d&#8217;Andolog\u00eda\u201d. Y en la nota al pie de la p\u00e1gina, el anotador Giacinto Casella, de acuerdo, seguro, con los dem\u00e1s eruditos, dice que est\u00e1 por \u201cAndalus\u00eda\u201d. Debe de ser as\u00ed, pues sabido es qu\u00e9 juegos y variaciones sol\u00eda hacer con los nombres aquel poeta que tantos cre\u00f3 y tanto se recre\u00f3 y recre\u00f3 a otros con ellos. \u00bfPor qu\u00e9 Andolog\u00eda y no Andaluc\u00eda? \u00bfLe sonaba mejor? No, desde luego, por la rima, que en \u00e9sta son equivalentes. Por rima fue Lord Byron, en su Don Juan quien le convirti\u00f3 a Sancho Panza, quit\u00e1ndole la cedilla a la \u00e7, con que lo escriben por ah\u00ed fuera, en Sancho Panca, para que rimase con Salamanca, aunque \u00e9ste cree que es otro que el escudero de Don Quijote. Y si Lord Byron vislumbr\u00f3 o columbr\u00f3, merced a la rima que Carducci llam\u00f3 \u201cgeneratrice\u201d, un Sancho Panca arrimado a Salamanca, \u00bfno ser\u00e1 que el Ariosto, en recreo del o\u00eddo, vislumbr\u00f3 una Andolog\u00eda que no es precisamente nuestra Andaluc\u00eda?<\/p>\n<p>\u00a1Andolog\u00eda! Lo primero que nos sugiere es la fat\u00eddica serie de las log\u00edas, que tanto se han multiplicado desde el tiempo de Ariosto \u2014han pasado ya cuatro siglos\u2014 hasta hoy. Las log\u00edas \u2014entonces m\u00e1s conocidas y respetadas\u2014 eran la teolog\u00eda, la mitolog\u00eda, la astrolog\u00eda y otras as\u00ed. Po\u00e9ticas log\u00edas \u2014con el acento en la i, \u00bfeh?, y no en la o, pues las logias nada tienen de po\u00e9ticas\u2014, que han producido otras que no lo son. \u00bfPor qu\u00e9 no habr\u00edamos de cambiarle el acento a sociolog\u00eda, por ejemplo, para que rimase con logia, ya que aqu\u00e9lla es lo m\u00e1s pesado, intrincado y huero que cabe? \u00bfNo se lo hemos cambiado a la demagogia, no s\u00e9 si para desarrimarla de esa pesada, intrincada y huera pedagog\u00eda que es, con la sociolog\u00eda, uno de los azotes de nuestro tiempo? Quedando, pues, en que no estar\u00eda de m\u00e1s trasacentuar a la pedagog\u00eda y a la sociolog\u00eda haci\u00e9ndolas pedagogia y sociologia, arrimadas a las logias, con acento en la o, volvamos a Andolog\u00eda.<\/p>\n<p>En el canto siguiente, el XIX, canta Ariosto c\u00f3mo Ang\u00e9lica y Medoro se casan en casa de un pastor, y ese bell\u00edsimo pasaje, de la m\u00e1s pura poes\u00eda, me record\u00f3 a alg\u00fan poeta andaluz, lector de Ariosto, que cant\u00f3 tambi\u00e9n a Ang\u00e9lica. Y ello me sugiri\u00f3 la fant\u00e1stica especie de que acaso ciertos literatos andaluces \u2014de verdadero gran m\u00e9rito algunos\u2014 que andan ahora a vueltas con cierto andalucismo filol\u00f3gico y sociol\u00f3gico y etnol\u00f3gico y antropol\u00f3gico y todo menos l\u00f3gico, no sean acaso and\u00f3logos m\u00e1s que andaluces. Claro est\u00e1 que su andolog\u00eda no es pol\u00edtica, sino cosa m\u00e1s pura y m\u00e1s po\u00e9tica y m\u00e1s sincera. Precisamente en el d\u00eda en que rele\u00ed el canto XVIII del \u201cOrlando furioso\u201d hube de leer en \u201cEco, revista de Espa\u00f1a\u201d, un art\u00edculo sobre un poeta andaluz \u2014y no s\u00e9 si and\u00f3logo\u2014 en que se dec\u00eda que \u201cparece ser que la poes\u00eda espa\u00f1ola de este siglo se ha nutrido de los efluvios \u00e1rabes de Andaluc\u00eda\u201d. \u00bfParece ser&#8230;? Eso es cuesti\u00f3n de antolog\u00eda, que rima muy bien con andolog\u00eda, y que significa florilegio o guirnalda. Y luego de citar nombres se recuerda aquello de Barr\u00e9s de que a\u00fan dura en Espa\u00f1a la guerra entre moros y cristianos, y se a\u00f1ade: \u201cAplaudamos estas batallas espirituales y auguremos que vendr\u00e1n a parar en un temple del acero toledano por el fuego andaluz.\u201d Y en seguida: \u201cNosotros tenemos que aprender mucho de Castilla, y los castellanos tienen, a ratos que olvidar que son los profesores de espa\u00f1ol del mundo hispano y dejarse ba\u00f1ar por la suavidad del enervante influjo po\u00e9tico andaluz.\u201d Anda&#8230; luz.<\/p>\n<p>\u00bfMoros y cristianos? Pero en Espa\u00f1a hubo y hay m\u00e1s. Hubo y hay tambi\u00e9n jud\u00edos y&#8230; gitanos. \u00a1Y lo que estos \u00faltimos han influido! Toledo, por ejemplo, el del acero, era tan judaico como cristiano; acaso m\u00e1s. En todo caso jud\u00edo converso, cristiano nuevo. Y en cuanto a lo del fuego andaluz&#8230; Fue un gran poeta espa\u00f1ol, hisp\u00e1nico y universal, un m\u00e1ximo poeta, sevillano \u00e9l, quien dec\u00eda del arte sevillano que es \u201cfino\u201d y \u201cfr\u00edo\u201d. Y es curioso que los m\u00e1ximos poetas sevillanos, B\u00e9cquer y mi Antonio Machado, hayan madurado en Soria, en Soria \u201cfr\u00eda\u201d, verdadero ri\u00f1\u00f3n de Castilla, donde el habla de \u00e9sta se filtr\u00f3; en esas tierras donde se balbuce\u00f3 el Cantar de mi\u00f3 Cid. (Mi\u00f3 y m\u00edo, no tengamos otra de trastrueques de acentos.) \u00a1Hay tanto enga\u00f1o en eso del fuego! Luz, s\u00ed, puede ser; pero fuego&#8230; Hay volcanes que lo guardan bajo cumbre nevada.<\/p>\n<p>No volvamos a G\u00f3ngora, que de fogoso no ten\u00eda mucho. Hay mucho m\u00e1s fuego en San Juan de la Cruz, el de Fontiveros, fr\u00eda tierra de \u00c1vila. \u00a1Y aquel rescoldo de \u201cgloria\u201d de hogar de Tierra de Campos que nos reconforta el duelo de las inmortales coplas con que cant\u00f3 la muerte de su padre aquel Jorge Manrique riberas del Carri\u00f3n, palentino&#8230;! Y por otra parte, aparte de esto, hay calor oscuro y hay luz fr\u00eda.<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, no acierto a ver esa batalla espiritual. Pasaron los tiempos de aquel simp\u00e1tico M\u00e9ndez Bejarano, profesor de literatura y erudito, como buen sevillano, que se pasaba el tiempo exaltando a la llamada escuela sevillana y rebajando a la llamada salmantina. Se entreten\u00eda \u2014inocente entretenimiento\u2014 en contar los versos de Fray Luis de Le\u00f3n que no le sonaban preceptivamente.<\/p>\n<p>\u00a1Y no entro a hablar de la forma sobre la que corre cada t\u00f3pico, cada lugar com\u00fan&#8230;! Forma no es figura. Forma, en lenguaje escol\u00e1stico \u2014castigad\u00edsimo lenguaje que no hay que olvidar\u2014 se contrapone a materia. El alma, seg\u00fan Arist\u00f3teles, es forma. Y lo hermoso \u2014\u201cformosus\u201d\u2014 es lo formoso, lo que es lleno de forma. No hay poeta que desvirt\u00fae \u201csu fuerte potencialidad po\u00e9tica\u201d volviendo a la forma. El poeta, si lo es, no puede volver a la forma, porque no sabe salir de ella. La palabra es la forma de la idea, su alma, y se hace poes\u00eda con palabras. \u201c\u00bfSin ideas?\u201d \u2014dir\u00e1 alg\u00fan soci\u00f3logo o alg\u00fan pedagogo\u2014. La palabra, cuando de veras lo es, es de por s\u00ed idea. E idea quiere decir visi\u00f3n.<\/p>\n<p>La visi\u00f3n, la idea, es cosa de luz, y la palabra, que es cosa de son, lo es tambi\u00e9n de fuego. Hay ideas que se queman en palabras. Las ideas pueden dar luminosidad a un canto, a un relato; fogosidad le dan las palabras, almas o formas de las ideas. \u00a1Y ay, amigos m\u00edos, qu\u00e9 fr\u00edos, qu\u00e9 lastimosamente fr\u00edos suelen surtir ciertos informes poemas luminosos!<\/p>\n<p>\u00bfFr\u00edo? Cuando se dice del castellano Escorial que es \u2014en sentido art\u00edstico\u2014 fr\u00edo, replico: \u201c\u00bfFr\u00edo? Fr\u00edo, no, \u00a1seco!\u201d Y la sequedad \u2014tan castellana\u2014 no es frialdad. Hay huesos que al que les toca le queman. En literatura nuestro Quevedo es seco, \u00bfpero fr\u00edo? \u00bfFr\u00edo El Escorial? M\u00e1s fr\u00eda \u2014en el sentido susodicho\u2014 la Alhambra. aunque m\u00e1s luminosa.. \u00bfFr\u00edo El Escorial? \u00a1Ni Felipe II! Su jard\u00edn de los frailes podr\u00e1 ser una asc\u00e9tica escuela de sequedad, y aun de sequ\u00eda, \u00bfpero de frialdad? \u00a1Vamos\u2026! A no confundir, pues, las especies, es decir, las ideas. No las mixtifiquemos, esto es: no las hagamos mixtas, mezcladas, pero tampoco las mistifiquemos, las hagamos m\u00edsticas, secretas, inefables, indecibles, porque una idea que no cabe decir, ni idea es siquiera.<\/p>\n<p>Y vean, amigos, a qu\u00e9 escudri\u00f1os y enquisas nos llevan la Andologia ariostesca, las antolog\u00edas po\u00e9ticas, la sociolog\u00eda, la pedagog\u00eda, la filolog\u00eda y&#8230; hasta las logias. Estas en calidad de bambalinas y de tramoya para los papanatas.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_466\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103224_2010067226\"><\/a><strong>Del a\u00f1o 1933 al 1934<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_467\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424514\"><\/a><em>El Sol<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4, n\u00famero extraordinario<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Heme aqu\u00ed hoy, 6 de diciembre de 1933, ante el blanco papel \u2014blanco como el negro porvenir\u2014, dispuesto a decir algo que no ha de ser le\u00eddo hasta el primer d\u00eda del a\u00f1o 1934, un domingo. \u00bfProfec\u00edas? Dios me libre. La vocaci\u00f3n del historiador \u2014la siento\u2014 no es de profeta. No me preguntes, pues, lector, qu\u00e9 es lo que creo que pasar\u00e1 \u2014o mejor, quedar\u00e1\u2014, sino qu\u00e9 es lo que creo que ha pasado y que est\u00e1 pasando. Para esto provee la Naturaleza; para aquello hace falta la gracia. Y vamos al caso.<\/p>\n<p>En 1933 se han condensado, se ha apretado, la guerra civil cr\u00f3nica entre las que se ha llamado las dos Espa\u00f1as, y que constituye la vida civil \u00edntima de nuestra Espa\u00f1a com\u00fan. Constituye, digo, porque \u00e9sa es la que C\u00e1novas del Castillo llam\u00f3 nuestra constituci\u00f3n interna, nuestra historia. No es una lucha entre Rep\u00fablica y Monarqu\u00eda \u2014dilema superficial\u00edsimo y sin consistencia\u2014; es otra. Los liberales, los constitucionales de 1812, la plantearon ya. Riego no fue un republicano. Ni entonces quer\u00eda decir republicano, as\u00ed, sin m\u00e1s, algo claro y preciso. Como hoy tampoco.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas Constituyentes tampoco se trataba de eso que suele llamarse, para mayor confusi\u00f3n, r\u00e9gimen. Las elecciones del 12 de abril de 1931 no plantearon un problema de r\u00e9gimen al echar de Espa\u00f1a a su \u00faltimo Rey. Plantearon de nuevo el problema de la constituci\u00f3n interna. Y la mayor\u00eda de esas Cortes constituyentes, guiada por pedantes de la revoluci\u00f3n \u2014mucho m\u00e1s pedantes que revolucionarios\u2014 y de una revoluci\u00f3n que no era tal, se puso a forjar una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase, federable, jacobina y socializante. Lo que no fuera eso ser\u00eda una Rep\u00fablica espuria, corrompida, monarquizante. As\u00ed lo declaraba el sumo definidor y sumo pedante de la supuesta revoluci\u00f3n. Y la necesidad innata de crearse una conciencia de vencedores \u2014como dijo muy bien el portugu\u00e9s Fidelino de Figueiredo\u2014, conciencia que no ten\u00edan, les llev\u00f3 a los gobernantes a toda clase de excesos por man\u00eda persecutoria, y a las turbas, a mayores excesos criminales, que el Gobierno dej\u00f3 pasar si es que no sancion\u00f3. No val\u00edan todos los conventos la vida de un solo buen incendiario. M\u00e1s cuando, seg\u00fan decreto verbal de la pedanter\u00eda revolucionaria, Espa\u00f1a hab\u00eda dejado de ser cat\u00f3lica de la noche a la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Aquella insensata mayor\u00eda, llevada por cabecillas aun m\u00e1s insensatos que ella, se empe\u00f1\u00f3 en rematar la obra revolucionaria constitucional. Y vino la inevitable disoluci\u00f3n de aquellas Cortes que se creyeron revolucionarias. La reacci\u00f3n era inevitable, en efecto. El pueblo no hab\u00eda querido aquello. Y se encresp\u00f3 de nuevo la secular guerra civil, no entre mon\u00e1rquicos y republicanos \u2014\u00a1qu\u00e9 pobre y rid\u00edcula diferenciaci\u00f3n es \u00e9sta!\u2014, sino la misma de 1812, la misma de 1833, la misma de 1868. La lucha constitucional. Y por entonces, hace unos meses, escrib\u00ed un art\u00edculo en que acababa diciendo: \u201cO la Rep\u00fablica acaba con la Constituci\u00f3n, o la Constituci\u00f3n acaba con la Rep\u00fablica.\u201d Era y es la revisi\u00f3n de esta Constituci\u00f3n de papel \u2014de estraza, para envoltorios\u2014, hoy todav\u00eda, al parecer al menos, vigente. Y por eso dije en nota consultiva al se\u00f1or Presidente de la Rep\u00fablica que estas Cortes, las que acaban de elegirse, ser\u00edan reconstituyentes. Y como tendr\u00e1n que serlo, ya hay pedantes de revoluci\u00f3n que est\u00e1n so\u00f1ando en disolverlas. \u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\n<p>El resultado de las elecciones demuestra que hay una fuerte, fort\u00edsima, parte de opini\u00f3n, acaso la m\u00e1s fuerte y m\u00e1s numerosa, que quiere lo que yo he llamado alguna vez, frente a los pedantes del republicanismo ortodoxo, una Rep\u00fablica mon\u00e1rquica; esto es: en lo social, burguesa, o sea de cooperaci\u00f3n, y no lucha de clases; en lo estrictamente civil, unitaria, y no de lucha de ciudadan\u00edas comarcales; en lo eclesi\u00e1stico \u2014no religioso\u2014, liberal, es decir, de verdadera libertad de cultos, sin menoscabo ni privilegio para ninguno de ellos y sin sustituir a la religi\u00f3n del Estado \u2014que aqu\u00ed era la cat\u00f3lica\u2014 por la religi\u00f3n de Estado. Religi\u00f3n de Estado que lleva al fajismo, sea de derecha, sea de izquierda. Y a lo que llaman laicismo, y que no es tal.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY qu\u00e9 vendr\u00e1?\u201d, se preguntan los hombres de poca fe. De poca fe en la Historia. Y alguien \u2014un pedante de revolucionarismo\u2014 me ha manifestado su temor de que haya que empezar de nuevo contra la reacci\u00f3n. Sin saber que la reacci\u00f3n no es nunca una vuelta al pasado, vuelta imposible. \u00bfRestauraci\u00f3n? Cuando se oye hablar de ella hay que preguntarse: \u201c\u00bfRestauraci\u00f3n de qu\u00e9?\u201d<\/p>\n<p>Aboli\u00f3 Fernando VII la Constituci\u00f3n liberal de 1812, y vino el per\u00edodo absolutista, y muri\u00f3 el Rey absoluto, y a su muerte, hace un siglo, en 1833, estall\u00f3 la guerra civil entre absolutistas y constitucionales, entre carlistas y liberales, o entonces cristinos. Y acab\u00f3 en el Abrazo de Vergara con un convenio; pero el absolutismo fernandino no volvi\u00f3 ya. Fue corrompi\u00e9ndose luego la Monarqu\u00eda realista, y los excesos del final del reinado de Isabel II trajeron la revoluci\u00f3n septembrina de 1868, que no fue republicana, la de Prim. Y vino la Monarqu\u00eda liberal, casi republicana, de D. Amadeo, y luego, la no madura Rep\u00fablica de 1873. Y volvi\u00f3 a agudizarse la cr\u00f3nica guerra civil. Con aquella Rep\u00fablica acabaron el cantonalismo y el jacobinismo antiliberal, sectario. Y luego vino la llamada Restauraci\u00f3n, la de Alfonso XII. \u00bfSe volvi\u00f3 a lo de Isabel II? Ni mucho menos. Las m\u00e1s, y sobre todo, las mejores conquistas de la revoluci\u00f3n de septiembre y de la breve Rep\u00fablica de 1873 quedaron cimentadas. Gracias sobre todo a C\u00e1novas y a Castelar. A Castelar, que fue el verdadero estadista de aquella Rep\u00fablica, el gran patriota. Su profundo dentido hist\u00f3rico le dict\u00f3 lo del posibilismo. Y se dio la Constituci\u00f3n de 1876. Y sigui\u00f3 la historia. Y muri\u00f3 Alfonso XII. Y vino la Regencia con su Sagasta. Y luego, Alfonso XIII. Y la corrupci\u00f3n de este reinado, algo parecida a la del reinado de Isabel II, exacerbada por la guerra de Marruecos y por las salpicaduras de la Gran Guerra de 1914, trajo la dictadura de Primo de Rivera, que ha sido la verdadera revoluci\u00f3n, aunque sin tanta pedanter\u00eda de revolucionarismo como esta otra que acabamos de padecer. Y esa dictadura y la trasdictadura trajeron las elecciones de 1931, en que se vot\u00f3 contra aquellas dictaduras y contra el r\u00e9gimen que las ampar\u00f3. Contra eso, y no en favor de ning\u00fan otro r\u00e9gimen. El pueblo no sab\u00eda, no pod\u00eda saber, lo que habr\u00eda de ser una Rep\u00fablica. Y las Cortes constituyentes se pusieron a fabricar una, la genuina, la correcta, la revolucionaria. Y ha salido esta Constituci\u00f3n de papel de la pedanter\u00eda del revolucionarismo. Que no es revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfY despu\u00e9s? \u00bfEn adelante? \u00bfPero es que hay quien crea que hemos de volver a lo de 1922? \u00bfEs que hay quien crea, por ejemplo, que se ha de volver a lo de que la religi\u00f3n del Estado es la cat\u00f3lica apost\u00f3lica romana en el sentido de limitar, si no proscribir, otros cultos y hacer impositivo en ciertos casos el culto de ella e impositiva la ense\u00f1anza de su credo? \u00bfEs que hay quien cree que vamos a volver a aquellos tiempos en que los cat\u00f3licos luchaban contra la ley del Candado de Canalejas y los obispos protestaban contra el art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1876? No, a eso no se volver\u00e1. Semejante restauraci\u00f3n es ya, queremos creerlo, imposible. Pero la revisi\u00f3n de esta triste Constituci\u00f3n de hoy es inexcusable. No puede subsistir su art\u00edculo 26, con esa disparatada disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas y la criminal confiscaci\u00f3n de sus bienes. Ni otras confiscaciones igualmente criminales. Ni puede subsistir todo lo que a nombre de la ley de Defensa no ha sido sino obra de injusticia.<\/p>\n<p>El peligro es que se sobrepongan, no los restauradores, sino los \u201crevanchistas\u201d, los resentidos, los energ\u00famenos, los pedantes de la restauraci\u00f3n y los pedantes del tradicionalismo, tan perniciosos como los pedantes del revolucionarismo. Teniendo en cuenta que ni tradicionalismo es tradici\u00f3n, ni revolucionarismo es revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y basta. Pues no quiero meterme en el problema propiamente religioso, que no es el eclesi\u00e1stico; en el de la religi\u00f3n popular \u2014en su mayor parte adogm\u00e1tica y subconsciente\u2014, en el del verdadero laicismo, que rechaza lo mismo la dictadura de la jerarqu\u00eda clerical \u2014que no es la Iglesia\u2014 que la dictadura del Estado. Este problema de la fe impl\u00edcita de nuestro pueblo, de su ensue\u00f1o de vida \u00edntima eterna, es para m\u00ed el m\u00e1s congojoso. No lo sienten ni los pol\u00edticos laicizantes ni los pol\u00edticos cat\u00f3licos vaticanistas.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_468\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388327343347\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>VII.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_469\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Esta va al lector que me escribe que no me entiende \u2014que no me comprende\u2014 y que me exprese m\u00e1s claro, que me ponga al alcance de todos, de \u00e9l&#8230; De \u00e9l, que se dice uno de tantos. Vamos, pues; mas ante todo y de antemano, unas palabras de Teresa de Jes\u00fas \u2014con la venia de los laicistas, no laicos\u2014 en su <em>Vida<\/em>, en donde dice: \u201cLa voluntad suele estar ocupada en amar, mas no entiende c\u00f3mo ama. El entendimiento s\u00ed entiende, mas no entiende c\u00f3mo entiende; al menos, no puede comprender nada de lo que entiende. A m\u00ed no me parece se entiende, porque, como digo, no se entiende; yo no acabo de entender esto.\u201d \u201c\u00a1Qu\u00e9 l\u00edo!\u201d, se dir\u00e1 alguno de esos de firmes convicciones, es decir, lugares comunes. Y ya se sabe cu\u00e1l es en una casa el lugar com\u00fan.<\/p>\n<p>Palabras las de la Santa que no s\u00e9 si tendr\u00eda en cuenta el abate Bremond, de la Academia Francesa, tan versado en m\u00edstica, cuando levant\u00f3 en la rep\u00fablica de las letras francesas aquella polvareda de la poes\u00eda pura. Mas si \u00e9sas no, hay otras que comenta en su <em>Historia literaria del sentimiento religioso en Francia<\/em>, y son las de aquella ursulina francesa de mediados del XVII, Catalina Ranquet, que dec\u00eda \u201cAunque en sentido contrario, siento el deseo y la impaciencia de comunicar (sus experiencias), como explic\u00e1ndome bien. Tal es mi soberbia&#8230; esta complacencia de expresarme.\u201d En franc\u00e9s: \u201cm&#8217;exprimer\u201d, y aqu\u00ed ser\u00eda mejor traducir: \u201cexprimirme\u201d, ya que espiritualmente el que se expresa es que se exprime y hasta se estruja. \u201cEn una palabra \u2014a\u00f1ade el abate\u2014, siente la tentaci\u00f3n de amar su verbo, por peque\u00f1o que sea.\u201d Y Catalina, por su parte: \u201cNo veo entrada de soberbia en esto, sino que a las veces me parece que hablo muy claro y que me explico muy bien sobre ello.\u201d Sigue Bremond aduciendo ejemplos de la ursulina y agrega que \u00e9sta se da cuenta \u201cde la novedad, la extra\u00f1eza, la osad\u00eda, en fin, del pleno sentido de las palabras que uno emplea.\u201d<\/p>\n<p>En otro pasaje de la misma obra, comentando Bremond a Juana de Matel, fundadora de la Orden del Verbo Encarnado \u2014de nuevo con la venia de los de marras\u2014, la que dec\u00eda: \u201cSe\u00f1or, si yo entendiese el lat\u00edn como Santa Catalina de Siena, os querr\u00eda tanto como ella\u201d, y que escrib\u00eda con pluma r\u00e1pida comentando lo del salmo: \u201cEructavit cor meum&#8230; lingua mea calamus scribae velociter scribentis\u201d, o sea: \u201cRegold\u00f3 (\u00a1as\u00ed!) mi coraz\u00f3n&#8230;, mi lengua, pluma de amanuense que escribe de prisa&#8230;\u201d, dice el abate: \u201cCoraz\u00f3n, lengua, pluma de amanuense vertiginoso, \u00bfhabr\u00e1 entrevisto ella, de una o de otra manera, el sentido de esas diversas palabras y el picante de su ensamblaje? Pues es una experiencia com\u00fan entre aquellos que repiten palabras extra\u00f1as que en principio no entienden, pero a las que, quieras o no, les dan una suerte de sentido. <em>\u00a1Qu\u00e9 bien habla!; \u00bfpero qu\u00e9 es lo que ha dicho?<\/em> Estas palabras de la vieja al salir de un gran serm\u00f3n que la ha arrebatado no son absurdas.\u201d \u201cDe aqu\u00ed tambi\u00e9n \u2014agrega el abate\u2014 que en las numerosas visitas con que va a favorecer a Juana de Matel el Verbo no le hablar\u00e1 m\u00e1s que en lat\u00edn.\u201d Natural en aquel Verbo y del siglo XVII. Yo, por mi parte, le oigo en el romance que el cielo y el campo de Castilla me han ense\u00f1ado a desentra\u00f1ar.<\/p>\n<p>Y ahora, amigo lector de flojas entendederas, \u00a1qu\u00e9 frecuente es que, por querer ser entendido de todos, tr\u00e1tese de lo que se tratare; por empe\u00f1o de ponerse al alcance de todos se avulgare \u2014no vulgarice\u2014, se achabacane, se ramplonice el habla y se escriba en la fundamentalmente m\u00e1s oscura: \u00a1la de t\u00f3picos, lugares comunes y camelos colectivos! En ese gris e inexpresivo lenguaje gacetillesco o de entrevistas y de enquisas, en esta trillada jerga de las \u201cdeclaraciones\u201d que nada declaran y menos aclaran y que est\u00e1 a la par del lamentable parlamentario. Y aqu\u00ed tengo que resistir a la tentaci\u00f3n de aclarar el sentido verbal de \u201cacatamiento\u201d y el de \u201cadhesi\u00f3n\u201d y de otras palabras con que se forra la vaciedad de los conceptos pol\u00edticos al uso.<\/p>\n<p>\u00bfNo cree usted, lector amigo, que uno de los deberes de un escritor que se precie de tal, de hablista y no de hablador, es hacerlo de tal modo que le obligue al oyente o lector a que se adentre y ahonde en el habla com\u00fan y la desentra\u00f1e? \u00bfA que no, por irse a lo que llaman al grano deje la flor; a que oiga y lea con atenci\u00f3n y calma? Y si el autor no se entiende ni acaba de entender lo que dice, \u00bfno cree usted que debe escribir para convencerle al lector de que tampoco \u00e9l se entiende; de que no nos entendemos por no querer cobrar conciencia de nuestro lenguaje com\u00fan, que es nuestro com\u00fan entendimiento? Y desentra\u00f1arlo es rehacerlo, renovarlo, recrearlo. Y no hay m\u00e1s conservaci\u00f3n que la re-creaci\u00f3n. S\u00f3lo se conserva la lengua que se re-crea.<\/p>\n<p>Y en que uno, el que la habla, se re-crea. \u00a1Ah, la complacencia, la soberbia \u2014que dec\u00eda la ursulina\u2014 en expresarse, en exprimirse, en darse! \u201cSe oye cuando habla\u201d, suele decirse, como un reproche. Y no siempre justo. \u00a1Qu\u00e9 humano! \u201cA las veces me parece que hablo muy claro y que me explico muy bien sobre ello\u201d. Placer de darse, de dar lo m\u00e1s entra\u00f1ado de uno mismo: el son del verbo \u00edntimo.<\/p>\n<p>Mire usted, se\u00f1or m\u00edo \u2014que tambi\u00e9n yo, como la m\u00edstica ursulina francesa Catalina Ranquet, de mediados del XVII, tengo mi soberbia\u2014, cuando empec\u00e9 a tener p\u00fablico, hace ya cerca de cuarenta a\u00f1os, pasaba por un escritor oscuro y enrevesado, y hoy son legi\u00f3n los que me han confesado que hallan clar\u00edsimos \u2014entendiendo la materia, \u00a1claro!\u2014 aquellos mismos escritos m\u00edos que reputaron oscur\u00edsimos anta\u00f1o. \u201cEs que han aprendido mi lengua\u201d, me digo a las veces. Pero no, no es esto, sino es que han aprendido mejor, gracias a m\u00ed en gran parte, la lengua que yo de ellos y de los suyos hab\u00eda aprendido y sigo aprendiendo; es que les he ense\u00f1ado a entenderse los unos con los otros y cada cual consigo mismo. Vea si es soberbia \u2014acaso m\u00edstica, si es posible en la soberbia\u2014 la m\u00eda. Por lo cual no he de esforzarme en que usted me entienda de otro modo que oblig\u00e1ndole a usted a que se entienda a s\u00ed mismo, ni he de ponerme a lo que usted llama su alcance, sino hacer que usted alcance lo que est\u00e1 en el caudal de nuestra habla, de nuestro entendimiento comunes.<\/p>\n<p>Y no es cosa de diccionario, \u00a1no!, sino que usted reflexione y medite \u2014as\u00ed, medite\u2014 en c\u00f3mo habla y en si quiere decir algo siempre que dice. Y vendr\u00e1 a parar en que nos debe importar m\u00e1s que lo que otro quiere decir lo que dice sin querer. Y a prop\u00f3sito de diccionario y para amenizar un poco este sermoncete, acabar\u00e9 refiri\u00e9ndole un caso ocurrido en mi Bilbao siendo yo muy ni\u00f1o. Y es que hab\u00eda un tabaquero gran trabucador de palabras, el cual, refiri\u00e9ndose al rel\u00f3 de San Nicol\u00e1s, en el Arenal, dijo una vez: \u201cDesde que le han puesto <em>am\u00f3sfera<\/em> nueva&#8230;\u201d; y al interrumpirle otro: \u201cPero, Juanito, si no se dice <em>am\u00f3sfera<\/em>, sino esfera&#8230;\u201d, replic\u00f3: \u201cBueno, bueno; \u00a1p&#8217;hablar con vosotros hay que andar con el calendario en el bolsillo!\u201d Nada, pues, de calendario, pero s\u00ed rel\u00f3 para o\u00edr y leer, hablar y escribir despacio. Lo m\u00e1s dif\u00edcil, o\u00edr despacio, que no es paradoja. S\u00f3lo recuerda el que atiende. Y s\u00f3lo el que atiende entiende. Y entender es recordar. Mas de esto, otra vez.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_470\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103226_2010067226\"><\/a><strong>El ce\u00f1o de Castilla<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_471\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424515\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201cCumbres de Guadarrama y de Fuenfr\u00eda \/ columnas de la tierra castellana, \/ que por los hielos y las nieves cana \/ la frente alz\u00e1is con altivez sombr\u00eda; \/ campos desnudos como el alma m\u00eda, \/ que ni la flor ni el \u00e1rbol engalana, \/ ce\u00f1udos al nacer de la ma\u00f1ana, \/ ce\u00f1udos al morir del breve d\u00eda; \/ por fin os vuelvo a ver tras larga espera, \/ os vuelvo a ver con aquel af\u00e1n tierno \/ del patrio amor que vivo persevera, \/ para m\u00ed y para vos lleg\u00f3 el invierno, \/ para vos volver\u00e1 la primavera \/ pero mi invierno \u00a1ay! ser\u00e1 ya eterno.\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed cantaba al volver a Espa\u00f1a, su patria, despu\u00e9s de larga ausencia en el extranjero, aquel poeta apocal\u00edptico que fue el sevillano Garc\u00eda Tassara, y en ese soneto \u2014una maravilla en sus cuartetos\u2014 nos dej\u00f3 su alma y la dej\u00f3 en la memoria de Dios, que es la historia sobre-sustancial. Y ahora yo, recogido en esta Salamanca, donde rehuyo que se me pegue la inevitable chabacaner\u00eda de las luchas de los partidos pol\u00edticos \u2014loque no es pol\u00edtica verdadera\u2014 y en este \u00faltimo invierno de mi menester docente oficial \u2014al ir a caerme la jubilaci\u00f3n\u2014 contemplo el ce\u00f1o de los desnudos campos castellanos.<\/p>\n<p>\u201cQue ni la flor ni el \u00e1rbol engalana&#8230;\u201d Empiezan a apuntar las mieses, revistiendo de tierno verdor a los campos, las mieses que esperan la hoz. Pero otra hoz pas\u00f3 ya por aqu\u00ed, la hoz moscovita segando corazones de hombres mientras el martillo les martillaba el seso. \u00bfQue la mies de esas entra\u00f1as humanas, que sus inacallables anhelos de justicia tiene ra\u00edces de dolor? Sin duda. Pero no suelen ver, no pueden ver acaso, d\u00f3nde est\u00e1 la ra\u00edz del mal y les han tra\u00eddo nuevas leyendas \u2014no mejores que las antiguas, y cuidado que estas son malas\u2014 sacadas de una pedantesca interpretaci\u00f3n materialista de la historia. Con otro r\u00e9gimen econ\u00f3mico, con otra distribuci\u00f3n de la riqueza, con suprimir la clase explotadora, la tierra se volver\u00e1 de madrastra en madre y desarrugar\u00e1 el ce\u00f1o. La pobre tierra que se empobrece m\u00e1s si la cultivan por su cuenta y riesgo los pobres hombres pobres. \u00bfAsentarlos? Se repetir\u00e1 el caso de la f\u00e1bula de la gallina de los huevos de oro. Y eso que no son de oro.<\/p>\n<p>\u00a1El \u00e1rbol! Aqu\u00ed la encina recia y prieta, inmoble al viento, de hoja perenne que da fruto y da le\u00f1a y da sombra y da frescura. Pero siguen tal\u00e1ndola. Es la locura del grano.<\/p>\n<p>Cuando hace a\u00f1os hac\u00edamos por estas tierras una campa\u00f1a agraria \u2014no hab\u00edan surgido a\u00fan los sedicentes agrarios\u2014 hubimos de referirnos muchas veces a los municipios desolados, desaparecidos. Entre ellos el de Campocerrado, de un solo due\u00f1o, un se\u00f1or conde. El cual se lo vendi\u00f3 a un ganadero ind\u00edgena y \u00e9ste expuls\u00f3 a todo el vecindario para meter en el t\u00e9rmino su ganado e irse \u00e9l all\u00e1, con sus criados, a criarlo. Pocos a\u00f1os despu\u00e9s se ar\u00f3 el Cementerio del lugar. Y cuando el que esto ahora cuenta aqu\u00ed tomaba parte en la susodicha campa\u00f1a, no dejaba de aludir al caso de Campocerrado, recordando lo que en Inglaterra se dijo cuando una duquesa hizo expulsar labradores para sustituirlos por ovejas, y era que las ovejas se com\u00edan a los hombres. Mas han pasado a\u00f1os, he vuelto a pasar por aquellas tierras y he podido ver que donde no pod\u00edan vivir los m\u00edseros labriegos \u2014ni los pegujareros\u2014 y eso que no reg\u00eda ley de T\u00e9rminos municipales contra los braceros por fuerza trashumantes a temporadas, hoy viven los que cuidan el ganado. Y he comprendido que donde las ovejas \u2014y las vacas y las cabras\u2014no se comen a los hombres, se comen los unos a los otros. Porque la tierra de arar no puede mantenerlos. Y me he dado a meditar no s\u00f3lo la ley de la renta de Ricardo sino la de la poblaci\u00f3n de Malthus. Y las pedanter\u00edas de la industrializaci\u00f3n de la agricultura dirigida por hombres educados en f\u00e1bricas. O acaso en oficinas o en redacciones de peri\u00f3dicos de econom\u00eda social que presume de cient\u00edfica. Y se sigue talando los \u00e1rboles y los campos cada vez m\u00e1s desnudos y cada vez m\u00e1s ce\u00f1udos.<\/p>\n<p>Pero v\u00e1yaseles con estas consideraciones pesimistas \u2014as\u00ed las llaman y acaso tengan raz\u00f3n los que lo dicen\u2014 a los que a toda costa quieren que su trabajo les rinda lo que no puede rendirles su producto y para eso suprimir al empresario, y desde luego, al propietario, a quien sustituir\u00e1 el Estado todopoderoso. S\u00f3lo que como el todopoderoso Estado no puede dirigir por s\u00ed vuelve el intermediario y, adem\u00e1s, ni el Estado puede igualar el rendimiento al salario apetecido. \u00bfQue saque \u00e9ste de toda la dem\u00e1s producci\u00f3n? S\u00ed; empobreciendo a todos, incluso a los labriegos.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Bah!, se ha dicho eso y se sigue diciendo tantas veces\u2026!\u201d Se dice. Y los pueblos pobres se hartan de repetir que a otros pueblos, a los pueblos ricos, les sobran frutos. Y obligarles a que nos los cambien. Pero por qu\u00e9 otro producto. Como no nos echemos a conquistarles sus tierras\u2026 O vayamos de siervos a ellas\u2026 No, si es que no est\u00e1 la tierra toda humana sobrepoblada, est\u00e1, por lo menos, la poblaci\u00f3n muy mal distribuida. Y en cuanto a estos campos desnudos y se\u00f1udos\u2026 \u00a1S\u00ed, s\u00ed, el granero de Roma&#8230;!<\/p>\n<p>Estos campos, hoy desnudos y ce\u00f1udos, fueron, en un remoto anta\u00f1o, campos de pastores trashumantes, de ca\u00f1adas o cordeles de la mesta. El traje del charro, que desaparece, con sus botas y su cinto de media vaca, el traje de vaquero, era impropio para encorvarse a empu\u00f1ar la mancera de un arado. Era de la raza de Abel. Y \u00e9stos, los abelistas, echaron afuera a los moriscos, a los cainistas. Y a los jud\u00edos. Es decir, quienes les echaron fueron los se\u00f1ores, los due\u00f1os de los pastores. Pero descendientes de Ca\u00edn, el labrador, fundaron las ciudades y de la ciudad surgi\u00f3 la civilizaci\u00f3n, y con ella toda esta terrible lucha en que los hombres se comen los unos a los otros. \u00bfY ahora?<\/p>\n<p>Ahora los hombres tienen que aprender a refrenar sus apetitos \u2014su hambre individual y su hambre espec\u00edfica\u2014 a rebajar \u2014\u00a1y en qu\u00e9 medida!\u2014 su tenor de vida y a poner en claro qu\u00e9 son esas imaginaciones del \u201cjusto salario\u201d \u2014imaginaci\u00f3n pontificia\u2014 y de la \u201cexistencia digna\u201d \u2014imaginaci\u00f3n constitucional republicana. A la vista de estos campos desnudos y ce\u00f1udos tenemos que desnudarnos las almas \u2014desnuda nos dec\u00eda Garc\u00eda Tassara tener la suya\u2014 y meditar en que acaso llega, hasta para los m\u00e1s j\u00f3venes, un largo, un muy largo invierno. \u00bfVolver\u00e1 la primavera?<\/p>\n<p>\u00bfLa primavera? \u201c\u00a1Primavera, juventud del a\u00f1o; juventud, primavera de la vida!\u201d As\u00ed se ha cantado. Y ahora: \u201c\u00a1giovinezza!\u201d, \u201c\u00a1giovinezza!\u201d \u00a1Juventud! \u00a1Juventud! \u00a1S\u00ed, s\u00ed, que canten, que canten! Cantando se distraen las penas. Y se las alimenta y amansa.<\/p>\n<p>Mas, despu\u00e9s de todo, este desnudo ce\u00f1o de Castilla, \u00a1qu\u00e9 lecci\u00f3n de resignaci\u00f3n, de paz entra\u00f1able, de \u00edntimo sosiego, de eterna esperanza, le da al que contempla la puesta del sol en sus campos! Se dijo en un tiempo que no se pon\u00eda el sol en los dominios del Imperio espa\u00f1ol. \u00a1Que se ponga\u2026 no importa! \u00a1No importa!<\/p>\n<p>Lo que importa es otra cosa.<\/p>\n<p>\u00a1Cumbres del Guadarrama y de Fuenfr\u00eda, columnas de la tierra castellana! \u00a1Columnas que sustenta a su cielo!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_472\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23275_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>VIII.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_473\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Qued\u00e1bamos en que entender es recordar, acordarse. Recordamos para entendernos lo de nuestros padres y los suyos. Que el alma se nos hace en el regazo de la lengua com\u00fan, en el seno de la comunidad de naci\u00f3n. Perpetuo recuerdo, remesa, transmisi\u00f3n, tradici\u00f3n. S\u00f3lo por \u00e9sta nos entendemos. La lengua es la tradici\u00f3n siempre renovada, en progreso siempre, y guarda en s\u00ed l\u00f3gica, est\u00e9tica, \u00e9tica, hasta religi\u00f3n \u00edntimas. Que lo m\u00e1s \u00edntimo de la llamada Reforma \u2014y a la vez de su melliza, la Contra-Reforma\u2014, fue el hacerse lengua vulgar, familiar, popular, laica. De los m\u00e1s hondos y ahincados reformadores, re-creadores, de sus sendas lenguas familiares fueron Lutero y Calvino. Antes Huss y Wiclef.<\/p>\n<p>Toda tradici\u00f3n \u2014transmisi\u00f3n\u2014 viva conlleva, pues, en empinada y escarpada cuesta, progreso. Toda historia es herencia, y lo de C\u00e1novas de continuar la de Espa\u00f1a, una perogrullada, como el pretender comenzarla, una necedad. \u00bfNuevas convicciones? \u00bfNuevo rumbo? \u00bfNuevo credo? Bien; \u00bfpero adquiridos o infundidos? (Mejor, embutidos). \u00a1Y c\u00f3mo! Muchedumbres emba\u00eddas por palabrer\u00eda y habladur\u00eda sin palabra ni habla de veras. \u00bfO es que va uno a comentar eso del fervor, y la emoci\u00f3n, y la vibraci\u00f3n y otros embelecos as\u00ed para embeleso de papamoscas? \u00a1O llamarle Divinidad \u2014no menos\u2014 al consabido r\u00e9gimen! Y luego la diferencia que va de acatamiento \u2014rendimiento\u2014 a adhesi\u00f3n. Se adhiere, se agarra, la hiedra al \u00e1rbol para trepar o para ahogarlo, y el mamoncillo a la teta materna o de alquilada ama de cr\u00eda de hospicio. Pero como a esos papamoscas las ideas sustanciales y estables les resbalan por fuera y no se les quedan dentro sino las accidentales y pasables, andan a tuertas y a tientas por los caminos imperiales de la vida civil durante la extensi\u00f3n de \u00e9sta. Y todo eso que dicen profesar, \u00bfes idolatr\u00eda? \u00bfSuperstici\u00f3n? \u00bfFetichismo, o sea hechicer\u00eda? Algo peor. Porque a todo ello la librepensadur\u00eda al abuso, como la ortodoxia cat\u00f3lica romana \u2014env\u00e9s y rev\u00e9s cambiables\u2014, proveen a sus respectivos feligreses de grillos y de muletas. \u00bfSi lo uno, para qu\u00e9 lo otro? Es que la librepensadur\u00eda \u2014sobre todo la de comp\u00e1s y escuadra\u2014 no ha hecho m\u00e1s que remedar y remendar la Inquisici\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 dice usted, amigo? \u00bfQue a qu\u00e9 partido, secta, escuela, hermandad o c\u00edrculo pertenezco? Al de ir haciendo que cada uno de ellos vaya a entender su propio entendimiento, y no es poco. Es como otro \u2014no usted, amigo m\u00edo, no\u2014; otro que me solt\u00f3, desde un diario de mi tierra nativa, que ando mariposeando de ceca en meca. Majadero quien lo solt\u00f3, \u00a1m\u00e1s que majadero! Cuitado partidario entontecido que no puede entender las libres tomas de posici\u00f3n y de posesi\u00f3n mentales ajenas. La dementalidad o siquiera deficiencia mental es algo hoy, sobre todo en pol\u00edtica, espantoso en Espa\u00f1a. \u00a1Mariposeo! El cuitado, oruga que est\u00e1 a roer su hoja marchita \u2014tal vez de berza\u2014, no llegar\u00e1 a mariposa, porque antes, cuando coco encapullado, le ahogar\u00e1n para desovillar hebras de su capullo. \u00a1Que roa, pues! Ellos, a roer, y nosotros, a roerlos y restregarles la sesera hasta que aprendan \u2014\u00a1qui\u00e1!&#8230;\u2014 a mirarse desde fuera de s\u00ed mismos y se salven.<\/p>\n<p>\u201cHablando se entienden las personas\u201d, se suele decir. Las personas, puede ser, pero&#8230; Mas antes hay que hacerse o\u00edr, hablar, leer y escribir despacio, rumiando, que es educaci\u00f3n. Y para ello nada peor que cegar la fuente de la palabra viva, de la que estamos haciendo arreo. El olvido de crearse la propia lengua \u2014\u201cHazte el que eres\u201d, dej\u00f3 dicho P\u00edndaro\u2014 es lo que ha hecho que hayan podido prender sandeces, como la de llamarle est\u00fapido al glorioso siglo XIX, el del glorios\u00edsimo liberalismo. Gentes que, por querer estar al d\u00eda, no saben ir al siglo. Tanto valdr\u00eda llamarles est\u00fapidos al Maladeta, al Almanzor, al Veleta, al Duero, al Tajo o al Ebro. Y, por otra parte \u2014\u00e9sta ya noble\u2014, hay el placer de crear \u2014\u00a1claro!, \u00a1y tanto!&#8230;\u2014 como el de anonadar o siquiera el de construir y el de destruir. Pero hay la complacencia de entender lo que se crea \u2014o siquiera construye\u2014 y lo que se anonada \u2014o siquiera destruye\u2014. Y de no entenderlo surgen remordimiento y resentimiento. Sobre todo cuando se derrumba torre construida con escombros de derribo. Mas ya dijo el Cristo: \u201cPerd\u00f3nalos, Padre, pues no saben lo que se hacen.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s?\u201d \u00a1Ah, s\u00ed!; que los que para inciertos roedores de berza, pasamos por raros, desequilibrados, extravagantes \u2014si es que no locos\u2014 o por mariposas, tenemos que decir muy alto, muy ancho y muy hondo que somos los que mejor sostenemos el pecho, que alberga el coraz\u00f3n, la cabeza, que alberga al seso. \u00a1As\u00ed! Ellos, a la que llaman acci\u00f3n; nosotros, al entendimiento de ella. Y al habla. \u00a1Y qu\u00e9 orgullo si para entender otros pueblos de Dios al nuestro tuvieran de nosotros que aprender su lengua! Salvar a Espa\u00f1a siquiera ante el sentido del mundo de los entendidos. Y si, lo que Dios no ha de permitir, hubiera de hundirse la patria, que se pueda llegar a decir que hubo quienes entendimos que se hund\u00eda y c\u00f3mo, aunque sin poder remediarlo. De tener que morir, morirse con plena conciencia de muerte. Y glorificado sea el tu nombre, Espa\u00f1a, aun muerta, pues el nombre es la sustancia espiritual eterna. Y entrar con entera raz\u00f3n, con sentido lleno, en la inmortalidad de mano del \u00c1ngel de Espa\u00f1a. \u00bfDejar nombre en la Historia? La Historia \u2014el pensamiento de Dios\u2014 est\u00e1 tejida de nombres vivos y redivivos.<\/p>\n<p>Mas cuando en una de estas galernas de nuestro viaje se vean en lo alto de las antenas de la nave luces de Sant Elmo \u2014que son fuegos fatuos del pantano en cuyas orillas roen las orugas y croan las ranas\u2014, se nos abrir\u00e1n de par en par, al aire azul, las hojas del coraz\u00f3n y habr\u00e1 de recobrar esperanza de que la conciencia comunal \u2014que no es precisamente esa quisicosa a que se llama opini\u00f3n p\u00fablica\u2014 nos lleve a puerto de salud. Y de pasaje&#8230;<\/p>\n<p>Y en tanto, dej\u00e1ndoles roer, nosotros, mariposeando \u2014\u00a1sea!\u2014 de flor en flor, a hacer entendimiento de habla, que es hacer conciencia familiar, popular, laica de veras.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_474\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103228_2010067226\"><\/a><strong>Hila tus entra\u00f1as<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_475\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424516\"><\/a><em>Nueva Vida<\/em><em> (<\/em><em>Barcelona<\/em><em>), <\/em><em>n\u00fam. 2.\u00ba, 30<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201cMi pena es como un castillo roquero, que, cual nido de \u00e1guila, se eleva en la cumbre de una monta\u00f1a, entre nubes, y que nadie puede asaltar. Desde \u00e9l me lanzo a la realidad y cojo mi presa; pero no me quedo abajo, sino que me llevo mi presa a mi hogar, y esta presa es una imagen que entretejo en los tapices de mi castillo.\u201d\u2014S. Kierkegaard.<\/p>\n<p>Este mismo tr\u00e1gico Kierkegaard nos dijo de una ara\u00f1a que, suspendida sobre el abismo, tantea el abismo de su alrededor. Y el enorme poeta yanqui Walt Whitman volvi\u00f3 sobre esta imagen tan pre\u00f1ada de sentido simb\u00f3lico.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Kierkegaard en 1843: \u201c\u00bfQu\u00e9 va a venir? \u00bfQu\u00e9 nos va a traer el porvenir? No lo s\u00e9; no presiento nada. Cuando una ara\u00f1a desde un punto fijo se precipita hacia abajo, a sus consecuencias, ve constantemente ante s\u00ed un espacio vac\u00edo en que no puede sentar pie firme por mucho que lo tantee&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Dec\u00eda Walt Whitman en 1870: \u201cObserv\u00e9 una silenciosa y paciente ara\u00f1a que estaba aislada en un peque\u00f1o promontorio; observ\u00e9 c\u00f3mo, para explorar el vasto vac\u00edo \u00e1mbito, lanzaba sac\u00e1ndolo de s\u00ed misma, filamento, filamento, filamento, devan\u00e1ndolo sin cesar, hil\u00e1ndolo con incansable presteza. Y t\u00fa, \u00a1oh Alma m\u00eda!, donde t\u00fa est\u00e1s, rodeada de inmensos oc\u00e9anos de espacio, incesantemente meditando, aventurando, lanzando \u2014buscando las esferas, para anudarlas; hasta que se forme el puente que has de necesitar\u2014 hasta que prenda la flexible ancla; hasta que el hilo que lanzas coja en alguna parte, \u00a1oh mi Alma!\u201d<\/p>\n<p>Y ahora, cuando los que asustan del Porvenir, que es peor que temblar ante la Muerte civil, que es la Historia, sea una comedia conforme al libro y al programa; cuando estos se preguntan despavoridos: \u201c\u00bfqu\u00e9 nos va a traer el d\u00eda de ma\u00f1ana? \u00bfqu\u00e9 suceder\u00e1 ma\u00f1ana, Dios m\u00edo?, \u00bfcu\u00e1l va a ser nuestra suerte?, \u00bfqu\u00e9 nos espera?\u201d; cuando dicen esto los que se estremecen ante el salto en las tinieblas, nos acordamos de la ara\u00f1a de Kierkegaard y de la de Walt Whitman. Que era una misma ara\u00f1a.<\/p>\n<p>\u00bfEl salto en las tinieblas? Lo teme el que no lleva cuerda de salvaci\u00f3n consigo. Cuando se va a descender a una sima inexplorada, se lleva una l\u00e1mpara; pero antes que l\u00e1mpara, una cuerda, una cuerda de salvamento. Cuando Don Quijote fue a descolgarse a la maravillosa Cueva de Montesinos, llev\u00f3 \u201ccasi cien brazas de soga\u201d, con la que \u201cle ataron luego fort\u00edsimamente\u201d, y a la que \u00e9l habr\u00eda querido juntar \u201calg\u00fan esquil\u00f3n peque\u00f1o\u201d, con cuyo sonido se entendiera que todav\u00eda bajaba y estaba vivo; mas a\u00fan sin esquil\u00f3n, \u201cd\u00e1ndole soga el primo de Sancho, le dejaron calar al fondo de la caverna espantosa.\u201d (Parte II, cap\u00edtulo XXII).<\/p>\n<p>Pero para el descendimiento \u2014\u00bfpor qu\u00e9 no ascensi\u00f3n?\u2014 a la cueva maravillosa del Porvenir tenebroso: para el salto en las tinieblas que se nos vienen espesando encima de la cabeza y debajo de los pies, no sirve soga alguna de fuera ni aunque sea de \u201ccasi cien brazas\u201d. Como la ara\u00f1a, tiene nuestra alma que sacar la soga, el hilo de Ariadna, de s\u00ed misma, de sus propias entra\u00f1as. Hay que sacar, cada uno, de s\u00ed mismo, el hilo conductor y salvador de sus propias entra\u00f1as. Tiene cada cual, si quiere salvarse, que hilar y retorcer las propias entra\u00f1as, palpitantes de vida, de ansiedad, de desesperanza y de fe.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s tr\u00e1gico de la ara\u00f1a de Kierkegaard y de la de Walt Whitman, no era que tuviesen en torno de s\u00ed el vac\u00edo, sin un punto en que sentar pie, sino que era que el hilo de que pend\u00edan se formaba en sus propias entra\u00f1as, y que era parte de sus entra\u00f1as y no una soga que hubiese cogido fuera de s\u00ed.<\/p>\n<p>Pobres hombres que para descolgarse a la cueva maravillosa del Porvenir, del mundo nuevo, de lo desconocido del ma\u00f1ana, necesitan soga, \u00a1programa! \u201c\u00bfY qui\u00e9n nos va a gobernar? \u2014preguntan aterrados\u2014, \u00bfy con qu\u00e9 leyes?, \u00bfy con qu\u00e9 clase de gobierno?; \u00bfcu\u00e1l es el programa de esos revolucionarios?: \u00bfc\u00f3mo van a organizar la sociedad futura?; \u00bfcon qu\u00e9 substituir\u00e1n a la propiedad privada?; \u00bfcon qu\u00e9 a la herencia?; \u00bfqu\u00e9 van a hacer de mi empleo?\u201d Y as\u00ed sin cesar. Todo se les vuelve pedir soga y un esquil\u00f3n para llamar cuando sientan ahogo o terror de muerte, y una l\u00e1mpara para ver las tinieblas. Y no saben que la l\u00e1mpara no sirve cuando uno no sabe ver en s\u00ed mismo. Y que, en todo caso, hay que ser como la luci\u00e9rnaga, que saca de sus propias entra\u00f1as la lucecilla con que, m\u00e1s que alumbrar su camino, se alumbra para que su compa\u00f1era la vea.<\/p>\n<p>Pobre amigo m\u00edo, aterrado ante el salto en las tinieblas del ma\u00f1ana; ante el caos social que presientes; ante un porvenir sin programa pol\u00edtico; \u00a1hazte luci\u00e9rnaga y hazte ara\u00f1a!Golpea en tus entra\u00f1as y fuerte y sin duelo, hasta sacarles chispas de luz, e h\u00edlalas y retu\u00e9rcelas, tambi\u00e9n sin duelo. S\u00f3lo el que , habiendo sido duro e implacable consigo mismo, se hil\u00f3 y retorci\u00f3 las entra\u00f1as en hilo de exploraci\u00f3n en el vac\u00edo; s\u00f3lo el que se lamin\u00f3 y se ahus\u00f3 el alma en busca de su PARA QU\u00c9, en busca del Alma del Universo, s\u00f3lo \u00e9ste puede lanzarse en la sima del porvenir tenebroso. \u00bfQu\u00e9 es lo peor que puede pasarle? Que las hiladas entra\u00f1as se le quiebren. \u00a1Y a\u00fan as\u00ed!<\/p>\n<p>Mira, amigo, venga lo que viniere. \u00a1M\u00e1s vac\u00edo que el pasado no ha de ser!\u2026 \u201c\u00bfQu\u00e9 nos traer\u00e1 el porvenir?\u201d \u2014dices. Y \u00bfqu\u00e9 nos lleva el pasado? \u00bfQu\u00e9 sentido tiene la historia toda que hasta hoy ha sido? \u00bfLe tiene alguno? \u00a1Vaciedad de vaciedades y todo vaciedad! Pero ya conocemos la vaciedad de ayer; \u00a1venga la de ma\u00f1ana! Pasado ma\u00f1ana ser\u00e1 ya cosa vieja. Dentro de un siglo, mucho antes, esa sociedad que nos preparan los de la nueva era social se ver\u00e1 que resulta tan est\u00fapida, tan vac\u00eda, tan absurda como la de ayer. \u00bfPara todos? \u00a1Para todos, no! Menos para el que desciende a ella cogido al hilo de sus entra\u00f1as. Porque para este no hay otro mundo que su hilo. La verdadera senda de la vida de la ara\u00f1a simb\u00f3lica es el hilo de sus entra\u00f1as.<\/p>\n<p>H\u00edlate, pues, las entra\u00f1as, alma m\u00eda, \u00a1y venga lo que viniere! M\u00e1s vac\u00edo&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_476\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103230_2010067226\"><\/a><strong>Debates pol\u00edticos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_477\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424517\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Aunque este comentador \u2014\u00a1presente!\u2014 sienta alguna aversi\u00f3n al espect\u00e1culo \u2014no al deporte\u2014 del f\u00fatbol, a las veces se detiene ante las informaciones gr\u00e1ficas, las instant\u00e1neas, de sus momentos. Y no logra darse cuenta del paso. Lo que no le ocurre tanto cuando contempla las de las corridas de toros, y eso que nada tiene de aficionado. El toreo se le presenta m\u00e1s escult\u00f3rico que el futboleo, acaso por ser m\u00e1s est\u00e1tico, menos cinem\u00e1tico. Y es que repasando cada una de las instant\u00e1neas que componen la serie de una cinta cinematogr\u00e1fica \u00bfcabe darse cuenta del movimiento? Sabido es que la realidad sentida, la que podr\u00edamos llamar ps\u00edquica \u2014o acaso hist\u00f3rica\u2014 no es la f\u00edsica. En una rueda en r\u00e1pido moverse no vemos los radios, y un b\u00f3lido nos da una l\u00ednea. La objetividad para nosotros no es la de un registro estad\u00edstico. Y en cuanto al cambio o progreso hay que recordar lo de Leopardi de que \u201cnaturaleza marcha por tan largo camino que inm\u00f3vil nos parece\u201d.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed cabe, a modo digresivo, recordar lo de aquel objetivista que huyendo de toda arbitraria convenci\u00f3n humana y pareci\u00e9ndole una de ellas la escritura, pretendi\u00f3 aprender a leer un relato en el trazado del disco de un fon\u00f3grafo, provisto de una fuerte lupa. \u00a1Esa s\u00ed que era escritura cient\u00edfica, objetiva, natural! Y este mismo objetivista propon\u00eda que al ni\u00f1o, al llegar a los cuatro a\u00f1os, se le hiciese estudiar historia cr\u00edtica comparada \u2014en pel\u00edculas\u2014 de las religiones todas positivas y negativas para que pudiese, libre de prejuicios, escoger entre ellas la que mejor se le acomodase, respetando as\u00ed su conciencia. \u00a1Nada menos que todo un pedagogo el objetivista aquel!<\/p>\n<p>Estas reflexiones o, si se quiere, fantas\u00edas se le ocurren al presente comentador cuando se para a considerar los juicios que acerca de la marcha de nuestra historia sacan los que se fijan en cada una de las instant\u00e1neas de su proceso. Repasando la serie de las actualidades, pretender deducir el proceso. Y de aqu\u00ed una visi\u00f3n grandemente deformada del camino que vamos recorriendo, una visi\u00f3n cinematogr\u00e1fica.<\/p>\n<p>Hay mucho, much\u00edsimo de error en el sentimiento de que estamos experimentando enormes cambios en la constituci\u00f3n \u00edntima de nuestra comunidad espa\u00f1ola. Todas estas aparatosas tempestades no pasan de la sobrehaz del oleaje. Como en la mar, la hondura permanece quieta. Y de aqu\u00ed el que se tome por movimientos de reacci\u00f3n lo que no es m\u00e1s que la afloraci\u00f3n de lo permanente. Toda esa tan pretendida cuanto cacareada revoluci\u00f3n no ha sido, en su mayor parte, m\u00e1s que ventolera sobre el haz de las aguas, levantando no poca espuma. Ni siquiera lo de aquella vigorosa met\u00e1fora del gran poeta catal\u00e1n \u2014o valenciano, que entonces era igual\u2014 Ausias March cuando dec\u00eda: \u201cBullir\u00e1 el mar como pote al fuego\u201d (com pot al foc). Porque aqu\u00ed no ha bullido o hervido nada. Pues hasta las consabidas quemas lo fueron en fr\u00edo y en deporte cinematogr\u00e1fico m\u00e1s que en pasi\u00f3n. Humo.<\/p>\n<p>Cuando se oye decir que estamos experimentando un cambio radical en la constituci\u00f3n \u00edntima de nuestro esp\u00edritu p\u00fablico, de nuestra civilizaci\u00f3n, lo ponemos muy en duda. Cuando haya pasado tiempo para mejor perspectiva \u2014de aqu\u00ed a un siglo, por lo menos\u2014 es muy probable que se vea que este giro \u2014este recurso\u2014 de la llamada postguerra ha sido menos profundo que el de la Gran Revoluci\u00f3n, la francesa o napole\u00f3nica, y menos que el del Renacimiento. Y desde luego, much\u00edsimo menos que el de la Reforma en sus dos caras, pues que la llamada Contra-Reforma era su otra cara, ya que se dio lo que el cardenal de Cusa \u2014antes que Hegel\u2014 llam\u00f3 la coincidencia de los opuestos. Lutero \u2014o mejor, Calvino\u2014 e I\u00f1igo de Loyola son como el lado c\u00f3ncavo y el convexo de una superficie esf\u00e9rica. Seg\u00fan se mire desde dentro o desde fuera. \u00a1Aqu\u00e9l s\u00ed que fue \u2014el giro o recurso de la Reforma-Contra-Reforma\u2014 profundo y sustancial! Entonces fue cuando la fe religiosa se hundi\u00f3 en las honduras de una civilidad puramente humana. Y la Humanidad se encontr\u00f3 sola. Junto a aquella cat\u00e1strofe \u2014de un lado y de otro\u2014 \u00bfqu\u00e9 significan todas las cuitadeces del rid\u00edculo laicismo y del no menos rid\u00edculo eclesiasticismo y la hinchada vanidad de los que repiten la insondable tonter\u00eda de que la religi\u00f3n \u2014\u00bfcu\u00e1l?\u2014 es el opio del pueblo?<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Estamos viviendo una \u00e9poca inmemorial!\u201d, se oye decir. \u00a1Qu\u00e9 gana de darnos importancia! Siquiera de espectadores, ya que no de actores. En este rinc\u00f3n \u2014en mucha parte, remanso\u2014 de la gran corriente central que est\u00e1 erosionando el suelo de esta Europa hecha por el Renacimiento, la Reforma y la Revoluci\u00f3n, no es de creer que vayamos a darle inmemorialidad a nuestra \u00e9poca con nuestras mezquindades y rastrer\u00edas; entre \u00e9stas, las de esas funciones de variedades a que se llama debates pol\u00edticos, que ponen al consabido r\u00e9gimen en posici\u00f3n incidental. Siguiendo en los diarios el curso de esos debates deportivos y cinematogr\u00e1ficos, se da uno cuenta de que no hay cambio alguno sustancial en nuestra pol\u00edtica desde hace cincuenta a\u00f1os, desde los tiempos del t\u00edpico Romero Robledo. Y este comentador \u2014\u00a1presente!\u2014, leyendo las rese\u00f1as de las sesiones de Cortes\u2014que son instant\u00e1neas y como gacetillas o croniquillas\u2014, cree contemplar no momento de escult\u00f3rico y asentado toreo, sino de contorsionado futboleo. No cuadrillas castizas, sino equipos traducidos; no estocadas, ni quiebros, ni pases de muleta, sino pelotonazos, y coces, y empellones, y hasta cabezadas. Y a la cuenta de esta diferencia ayuda la actitud de la concurrencia, sus interrupciones, rumores, chiller\u00edas, denuestos y alg\u00fan que otro estallido de lit\u00fargico fervor regimental. M\u00e1s estadio que plaza de toros. Y as\u00ed no nos aviamos a seguridad de estado, sino que nos desviamos \u2014si es que no desaviamos\u2014 de ella en plena guerrilla civil. De tales debates nada puede aprovecharse para el vuelo de la naci\u00f3n, que no hay ave que lo alce con un ala de vencejo y otra de murci\u00e9lago.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1C\u00f3mo han cambiado las cosas en lo que va de medio siglo!\u201d, repiten los que viven desvivi\u00e9ndose por olvidar el pasado. Las cosas, tal vez; pero&#8230; \u00bflos hombres? Cuando a la hora de irse a coger el sue\u00f1o, en el retiro provinciano, se acuesta uno desce\u00f1ido, encinto, el cuerpo y tambi\u00e9n la imaginaci\u00f3n encinta por las informaciones de la actualidad pol\u00edtica, reapar\u00e9cenle los mismos, cabalmente los mismos sujetos de cuando acab\u00f3, en plena representaci\u00f3n romero-roblediana, sus estudios facultativos. Y as\u00ed vamos no al av\u00edo, sino al desv\u00edo \u2014o al desav\u00edo, que es peor\u2014 de nuestro \u00edntimo derrotero hist\u00f3rico.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_478\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23277_302276486\"><\/a><strong>Glorioso desprecio<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_479\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303308\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p class=\"right\"><em>\u201cBrama, gime, rechina, ladra, a<\/em><em>h<\/em><em>ul<\/em><em>l<\/em><em>a, y en estallidos su congoja arrulla.\u201d<\/em><\/p>\n<p class=\"right\">Quevedo.<\/p>\n<p>El ansia de sacudirnos de la mente, siquiera por un rato, el obsesionante fantasma p\u00fablico del hombre-masa, del hombre macizo como la mano o majadero del almirez, nos ha vuelto a llevar a recostarnos en Quevedo el manchego, una de las rocas de que mana la tradici\u00f3n fluida del sentimiento asc\u00e9tico espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 hombre! \u00a1Qu\u00e9 persona! Nada de masa. Oig\u00e1mosle: \u201cLa multitud&#8230; es carga y no caudal.\u201d \u201cVulgo y loco todo es uno.\u201d \u201cFelipe II&#8230; era m\u00e1s formidable cuando trataba consigo las razones de Estado que acompa\u00f1ado de fuerzas y gente&#8230;\u201d Y esto que Quevedo, que tuvo que sufrir de la raz\u00f3n de Estado, dej\u00f3 dicho que \u201cno hay cosa m\u00e1s diferente que Estado y conciencia, ni m\u00e1s profana que la raz\u00f3n de Estado\u201d. Fue cesarista por personalista. Y pesimista, por de contado. Qui\u00e9n otro ha dicho en Espa\u00f1a lo de: \u201cVuelve los ojos, si piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer, y hallar\u00e1s que no eras, que es la \u00faltima miseria.\u201d La \u00faltima miseria el no ser y no la pena, aunque sea eterna. \u201c\u00a1Qu\u00e9 insolente que es la felicidad!\u201d, dijo otra vez, arrullando su congoja.<\/p>\n<p>O aquello de que \u201cla curiosidad nace m\u00e1s veces del odio que del amor\u201d, y que le llev\u00f3 a ahondar en el terrible pecado espec\u00edfico de su pueblo y de su tiempo: la envidia. Y as\u00ed penetr\u00f3 en lo que podr\u00edamos llamar la esencia metaf\u00edsica del Imperio espa\u00f1ol de su siglo, de aquel imperio que crec\u00eda \u2014\u00e9l lo dijo\u2014 como crecen los agujeros, por sustracci\u00f3n. \u00a1Y c\u00f3mo quer\u00eda al Imperio y c\u00f3mo quer\u00eda a su Espa\u00f1a! Amaba la aspereza, la sordidez, la agrura, la decadencia de su patria; aspiraba con deleite el vaho acre de su descomposici\u00f3n; se complac\u00eda en la desdicha. Y \u00e9l, que consideraba la nada, el no ser, la mayor miseria, y se refugiaba de ella huyendo de la insolencia de la felicidad, en la desdicha, cu\u00e1n cerca, sin embargo, anduvo del quietismo, del nadismo, de Miguel de Molinos, otro de los espirituales grandes de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Miguel de Molinos reputaba miserable a la mayor parte de los hombres de su tiempo, porque s\u00f3lo se empe\u00f1aban en satisfacer la insaciable curiosidad de la naturaleza, y se recog\u00eda en no pensar ni querer. Y Quevedo, en su espl\u00e9ndido arrebato de altivez manchega, despu\u00e9s de afirmar que en ning\u00fan g\u00e9nero de letras ha excedido al espa\u00f1ol ning\u00fan otro pueblo del mundo, agregaba que \u201cson pocos los que en copia y fama y elegancia de autores, en el propio idioma y en el extranjero, nos han igualado, y si en alguna parte han sido m\u00e1s f\u00e9rtiles sus ingenios, ha sido en la que, por indigna de plumas doctas, capaces de mayores estudios, hemos despreciado gloriosamente.\u201d Glorioso desprecio quijotesco. Y causa de desdichas.<\/p>\n<p>Hace unos a\u00f1os, el que esto ahora os cuenta, a quejas de nuestro atraso en invenciones t\u00e9cnicas respecto a los extranjeros, exclam\u00f3: \u201cQue inventen ellos, pues luce aqu\u00ed la el\u00e9ctrica tan bien como donde la inventaron, y tenemos otras cosas en que pensar.\u201d Y ahora, sin tratar de rectificarlo ni de ratificarlo, quiere traer a cuento los tercetos de aquel soneto de Quevedo que dicen: \u201cNo cuentas por los c\u00f3nsules los a\u00f1os, \/ hacen tu calendario tus cosechas, \/ pisas todo tu mundo sin enga\u00f1os, \/ de todo lo que ignoras te aprovechas; \/ ni anhelas premios, ni padeces da\u00f1os \/ y te dilatas cuanto m\u00e1s te estrechas.\u201d Y ahora cot\u00e9jese el aprovecharse de lo que se ignora con el glorioso desprecio, y el dilatarse estrech\u00e1ndose con el crecer como un agujero, crece del imperio espa\u00f1ol en cuyos dominios no se pon\u00eda el sol. Y s\u00e9pase que en el griego moderno, en el romaico, a la puesta del sol se le llama reinado, que el sol reina al ponerse. Como el Cristo al morir.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya sabemos ingeniosidades, conceptismos, agudezas. Y, sin embargo, el ingenio de Quevedo, el glorioso despreciador, no era agudo, sino afilado. Agudo el de Graci\u00e1n. Quevedo no aguzaba su ingenio para pinchar con \u00e9l, sino que lo afilaba para cortar. Y qu\u00e9 cortantes sus burlas, sus sarcasmos, que sacaban no sangre, sino sangraza y materia. De Santa Teresa de Jes\u00fas, a la que como asc\u00e9tico anti-m\u00edstico guard\u00f3 ojeriza, dijo que \u201ctodas las cosas de esta vida ten\u00eda por burla\u201d. \u00a1Y \u00e9l si que las tuvo! \u00a1Y como S\u00e9neca, su maestro principal, sinti\u00f3 que todas eran de re\u00edr o de llorar! Y llor\u00f3 ri\u00e9ndose \u2014\u00a1qu\u00e9 muecas, sin gozo ni alegr\u00eda!\u2014 y arrull\u00f3, como su Orlando, en estallidos su congoja.<\/p>\n<p>\u00bfHubo o no en su Espa\u00f1a, en nuestra Espa\u00f1a, Renacimiento? Mero pleito de nombre. Lo mismo podemos decir que hubo Remuerte. \u201cPorque tambi\u00e9n, para el sepulcro hay muerte\u201d, que dijo \u00e9l. Y en cosa de nombres, \u00bfqui\u00e9n como \u00e9l ahond\u00f3 y escudri\u00f1\u00f3 y socav\u00f3 en nuestra lengua, en su lengua? Este fue su consuelo. \u201cDel ocio, no del estudio, \/ es aquesta diligencia, \/ distraimiento del seso, \/ travesura de la lengua\u201d, dijo en un romance. Y aquellas travesuras de su lengua fueron arrullos de congoja.<\/p>\n<p>Y ahora o\u00edd lo que aquel var\u00f3n manchego, ingenioso \u2014como su paisano Don Quijote\u2014 y glorioso despreciador de curiosidades, que no nos sacan del no ser y acaso nacen de odio, dec\u00eda de los pol\u00edticos, y es que: \u201cSiempre hay en las rep\u00fablicas hombres que con s\u00f3lo un reposo dormido adquieren nombre de pol\u00edticos, y de una melancol\u00eda desapacible se fabrican estimaci\u00f3n y respeto: hablan como experimentados y discurren como inocentes.\u201d Ahora que estos hombres pueden ser de la dura y seca casta asc\u00e9tica del ingenioso hidalgo manchego Don Quijote, que rein\u00f3 al morir reconoci\u00e9ndose, y del ingenioso burlador y despreciador glorioso don Francisco de Quevedo y Villegas, se\u00f1or de la Torre de Juan Abad. Reinan, como el sol, al ponerse.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_480\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103232_2010067226\"><\/a><strong>Hombres macizos y masas humanas<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_481\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Vamos a hilvanar unas notas, para irlas luego desarrollando por separado, sobre eso que nuestro Jos\u00e9 Ortega y Gasset ha llamado la rebeli\u00f3n de las masas. De las masas del hombre-masa, como \u00e9l dice. Larra (F\u00edgaro) le llam\u00f3, en un c\u00e9lebre articulo, hombre-tierra. Otros le llaman de cemento. Nosotros le llamaremos macizo \u2014en italiano \u201cmassiccio\u201d\u2014, de masa y no de maza. Aunque tambi\u00e9n de \u00e9sta. Pues sirve contra los adversarios de mazo, o de mano o majadero de almirez. Sobre todo de majadero. Hombre sin personalidad, pero con terrible individualidad indiferenciada; at\u00f3mico. El hombre-m\u00e1quina de Lamettrie, el materialista. Como buen majadero, maja al adversario, pero a su vez si le golpea suena a le\u00f1o, a macidez. Carece de contradicciones y de polarizaciones \u00edntimas. El hombre del Renacimiento, en cambio, el del humanismo, cuando se estaba descubriendo la personalidad humana era contradictorio y no de una pieza. Y as\u00ed el del liberalismo, el del verdadero y hondo individualismo, o mejor personalismo.<\/p>\n<p>Y hay el hombre fluido, el de la verdadera clase media \u2014sobre todo en el sentido cultural\u2014, la clase mediana y medianera. Su medianer\u00eda salva a la civilizaci\u00f3n. El hombre macizo se estrella en la fluidez del otro. No sirve golpear, batir al agua. El agua no se maja. \u00bfQue pesa m\u00e1s? \u00a1Qui\u00e1! El hielo, macizo, pesa menos que el agua liquida, pues que flota en \u00e9sta. El agua es, a la vez que m\u00e1s pesada, m\u00e1s corriente que el t\u00e9mpano. Y cuando se intenta cuajar, fajar al agua, el resultado es fatal. No cabe hacer falange de la guerrilla. Envenc\u00edjese un haz de trigo con vencejo de centeno y pronto el haz, el fajo, se desvencijar\u00e1. Es como cuando con otra met\u00e1fora \u2014\u00a1qu\u00e9 perturbadoras son!\u2014 se dice de una masa humana, de hombres macizos, que fermenta, y es que fragua. S\u00f3lo fermenta lo org\u00e1nico, no lo mec\u00e1nico.<\/p>\n<p>\u00bfTemor a la rebeli\u00f3n de las masas de hombres macizos? No hay por qu\u00e9 temerlas mucho. El hombre sin personalidad no es lobo, sino borrego, para los dem\u00e1s hombres. Al rebelarle es tan reba\u00f1ego, tan borreguil, como al someterse; m\u00e1s acaso. Su rebeli\u00f3n es una sumisi\u00f3n. Los mismos que se rebelaron el 2 de mayo de 1808 eran los que gritaban: \u201c\u00a1Vivan las cadenas!\u201d; los borregos paraguayos de Rodr\u00edguez Francia fueron luego los borregos heroicos que bajo Solano L\u00f3pez defendieron su patria como leones.<\/p>\n<p>Hace poco hac\u00eda notar un diario nuestro c\u00f3mo \u201clo que menos pod\u00eda esperarse\u201d era \u201cque las primeras dificultades le vinieran al hitlerismo del lado de los fieles de las iglesias que viven en Alemania y no de los socialdem\u00f3cratas o los comunistas\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda: \u201c\u00bfSer\u00e1n los hombres religiosos los que al luchar por la libertad de conciencia luchen tambi\u00e9n en pro de la libertad pol\u00edtica y resquebrajen y dividan la unidad del Estado totalitario?\u201d \u00a1Pues claro, hombre, pues claro! \u201cHe aqu\u00ed una paradoja\u201d, agregaba. \u00bfParadoja? As\u00ed suele llamarse a las hondas y m\u00e1s certeras sentencias. Lleno de ellas est\u00e1 el Evangelio, y m\u00e1s San Pablo. Y por esto con tanta frecuencia cuando se oye decir: \u201cEso es el Evangelio\u201d, se trata de una paradoja y no de un t\u00f3pico o lugar com\u00fan.<\/p>\n<p>La rebeli\u00f3n de la conciencia, que no es maciza, que no es de masa \u2014la masa, como tal, carece de conciencia; no hay conciencia de masa\u2014, es la rebeli\u00f3n duradera y fecunda, la rebeli\u00f3n org\u00e1nica y no mec\u00e1nica. La masa humana a la que se le hacen creer que por acci\u00f3n maciza \u2014frente \u00fanico o como se le llame\u2014, a golpes de ariete, es decir, a topes de carnero, ha de imponerse, elevarse, mejorar, diferenciarse, o sea dejar de ser masa, resulta que empeora. Si acabaran las llamadas clases sociales, esas m\u00edticas clases, para hacerse una sola, \u00e9sta vivir\u00eda peor. Y se producir\u00eda un fen\u00f3meno parecido al que en f\u00edsica se llama entrop\u00eda, la cesaci\u00f3n de la energ\u00eda por su nivelaci\u00f3n. Todos los \u00e1tomos, los individuos humanos, de esa \u00fanica clase social maciza, se agotar\u00edan. Los que se quejan de vivir mal, por creer que otros viven mejor, al igualarse con \u00e9stos se encontrar\u00edan con que todos, incluso ellos, vivir\u00edan peor que antes.<\/p>\n<p>El modo de mejorar, de elevarse, de diferenciarse \u2014y luego de integrarse\u2014 esas masas humanas, de dejar de ser masas, de que cada uno de sus sujetos \u2014individuos\u2014 llegue a personalidad, es muy otro. Y un error m\u00e1s grande es el de creer que la agricultura se presta hoy en Espa\u00f1a al colectivismo m\u00e1s que la industria. Si se entregara la tierra, no la de los llamados latifundios \u2014que fueron ya\u2014, a los campesinos, \u00e9stos, que no saben \u2014y muchos ni quieren\u2014trabajarla, la devastar\u00edan, convirti\u00e9ndola en un yermo. No se distribuir\u00eda mejor la riqueza, sino que se acabar\u00eda con ella. Porque cuando se habla de jornales de hambre se calla que ella, la tierra, no da m\u00e1s; ni las rocas pan. Y lo poco, no por la masa. Y lo dem\u00e1s son mitos y fantas\u00edas agrario-transformistas de soci\u00f3logos urbanos.<\/p>\n<p>Pero si en algo es fat\u00eddica esa tendencia a la acci\u00f3n \u2014mec\u00e1nica y no org\u00e1nica, de choque s\u00f3lido y no de infiltraci\u00f3n liquida\u2014 de masa, es en el aspecto intelectual o cultural. Lo que m\u00e1s nos aterra de las predicaciones de los conductores de masas es su tremenda vaciedad. No discutimos sus doctrinas ni los fundamentos de realidad que puedan tener, pero \u00a1qu\u00e9 ramplona, qu\u00e9 est\u00fapidamente las exponen! \u00a1Que sean lo istas que quieran, pero con inteligencia, con inteligencia! Prediquen socialismo, o comunismo, o anarquismo, o fajismo, o absolutismo, o tradicionalismo, o capitalismo, pero con sentido y con entendimiento. Pred\u00edquese, por caso, la pura violencia, el voluntarismo puro, pero con inteligencia, con sentido de violencia y de voluntad. Para predicar la brutalidad, por ejemplo, no s\u00f3lo no basta ser bruto, sino que estorba. Hay que ser brutalmente inteligente, o si se quiere, inteligentemente bruto y no tonto. Los himnos a la violencia que lee uno por aqu\u00ed de vez en cuando suenan a mentecatez. El mazo o porra verbal con que dan, su majadero, no ya no es macizo, no es s\u00f3lido, si no que ni es l\u00edquido, como el de un chorro, si no que es y&#8230; no, tampoco gaseoso&#8230; es como una columna de humo. A las veces, como el arco iris que no sostiene nada.<\/p>\n<p>No, no, amigos liberales \u2014de veras liberales\u2014, no hay que temer demasiado a la acci\u00f3n de choque de una masa de hombres macizos, al reba\u00f1o de carneros, pues ser\u00e1n los primeros en rendirse. Ved lo que ha pasado en Alemania y antes en Italia. El carnero, al dar contra el muro, se rompe la testuz. Y es peor cuando, mir\u00e1ndose en la corriente del r\u00edo o en una charca, se le ocurre embestir contra su imagen, tom\u00e1ndola por su adversario.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_482\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103234_2010067226\"><\/a><strong>Algo m\u00e1s sobre la clase media<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_483\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518519\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00a1Pobre clase llamada media \u2014o peque\u00f1a burgues\u00eda\u2014, que se la toma en boca y se la trae y se la lleva y se le asenderea, y aun no sabemos a ciencia cierta qu\u00e9 sea ella! Verdad que no sabemos m\u00e1s lo que sea eso de clase, un mero mito pseudomarxista. Que naci\u00f3 de aquello del manifiesto famoso de \u201c\u00a1proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d Y nadie ha definido al proletario, ni es f\u00e1cil definirlo. Y esa simplic\u00edsima distinci\u00f3n, \u00a1de proletarios a un lado y capitalistas \u2014o burgueses\u2014 al otro! Categor\u00edas antihist\u00f3ricas que nacen de lo llamado interpretaci\u00f3n materialista de la historia, que es la interpretaci\u00f3n menos hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>Por lo que hace a nuestra Espa\u00f1a, no hay criterio m\u00e1s antihist\u00f3rico que aplicar a su historia tales denominaciones. Es como cuando se habla de feudalismo, que aqu\u00ed no le hubo. Y en cuanto a la nobleza \u2014o grandeza\u2014 espa\u00f1ola, \u00a1qu\u00e9 de mitos y de fantas\u00edas! En esta nuestra Espa\u00f1a, que nunca tuvo un r\u00e9gimen industrial bien desarrollado, que fue siempre en su mayor extensi\u00f3n una tierra de modestos labradores \u2014o mejor ganaderos\u2014, de peque\u00f1as ciudades m\u00e1s industriosas que industriales, de artesan\u00eda, en esta nuestra Espa\u00f1a, lo que hab\u00eda era eso que se llama clase media, burgues\u00eda. Y hoy todav\u00eda es lo que hay, en la que figuraban, y siguen figurando,, los servidores del Estado, los empleados. Eso fue Espa\u00f1a. Eso fue merced a la Reconquista, y eso fue despu\u00e9s merced al descubrimiento de Am\u00e9rica. Ni siervos ni grandes potentados.<\/p>\n<p>Hace pocos d\u00edas le\u00edamos por en\u00e9sima vez uno de esos t\u00f3picos redondos que ruedan por ah\u00ed y que se repiten a cada momento, y es que la clase media no es ni pinta nada en Espa\u00f1a, porque sus hijos, los unos o se elevan a no sabemos qu\u00e9 clase m\u00e1s alta o descienden al que se llama proletariado. Y es todo lo contrario, o sea, que los obreros y menestrales mejor acomodados, los que llegan a gozar de un jornal fijo \u2014no eventual\u2014, y llegan a hacer algunos ahorros o seguros, pasan a engrosar la negada y desconocida clase media, y pasan tambi\u00e9n a ellas \u2014descendiendo si se quiere decirlo as\u00ed\u2014 los propietarios despose\u00eddos o arruinados, los ricos chicos y los ricos achicados. Porque cuando por seguir la moda, se habla aqu\u00ed de nuevos ricos, se olvida que lo que tenemos es nuevos pobres. Y en esta clase media as\u00ed formada, por los que se elevan \u2014\u00a1vaya una elevaci\u00f3n!\u2014 a ella desde un m\u00edtico proletariado y por los que a ella se bajan desde un m\u00edtico capitalismo, en esta clase media figuran casi todos los guiones y mu\u00f1idores del proletariado. Porque casi todos los representantes del socialismo y del comunismo que conozco, son peque\u00f1os burgueses, hombres de clase media. Y a entrar en \u00e9sta les ayuda precisamente su representaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Sucede a las veces que uno de esos militantes soci\u00f3logos se pregunte: \u201cBueno, \u00bfy a qu\u00e9 clase pertenezco yo?\u201d, y meditando desinteresadamente llegue a cierta oscura conciencia \u2014o clara subconciencia\u2014, de que pertenece precisamente a aquella contra la que despotrica. Los m\u00e1s de los militantes de la llamada lucha de clases se encuentran, cuando se examinan a s\u00ed mismos, \u201cdesclasados\u201d \u2014fuera de clase\u2014 o desclasificados. Que es casi encontrarse descalificados. Como hemos podido observar en estos d\u00edas, que los que m\u00e1s se revuelven contra el fajo, los que m\u00e1s agitan su fantasma, son precisamente los que se sienten fajistas. Y claro es que no nos referimos a esos pobres menores de mentalidad m\u00e1s que de edad, a esos deficientes o retrasados mentales que andan por ah\u00ed vociferando o llenando las paredes de est\u00fapidos letreros, cuando no se dan a dar gusto al dedo en pistola. Al observar a los cuales chicos de acci\u00f3n \u2014de acci\u00f3n directa, es decir, sin conciencia medianera\u2014 se nos viene a las mientes aquello de FedericoAmiel, cuando dec\u00eda que \u201cla acci\u00f3n hace casi siempre lo contrario de lo que quiere.\u201d<\/p>\n<p>Lo que hay hoy en Espa\u00f1a con alguna conciencia, por apagada y acobardada que est\u00e9, es precisamente la no reconocida clase media, en la que entra \u00a1claro est\u00e1!, lo que se llamaba en un tiempo proletariado de levita; de cuello planchado&#8230; Y esa clase se caracteriza por no tener sentido de clase. Que es precisamente su fuerza. Queremos decir que no tiene el sentido de los lucha de clases, o mejor, que tiene el sentido de que la vida econ\u00f3mica y social de la naci\u00f3n no se regula por la lucha de clases. Tiene sentimiento y sentido \u2014si es que no clara comprensi\u00f3n completa\u2014 de la unidad econ\u00f3mica y social de la naci\u00f3n, de la econom\u00eda nacional, de que los ciudadanos de toda clase \u2014seg\u00fan la enigm\u00e1tica f\u00f3rmula constitucional\u2014, de que los ciudadanos de todas las supuestas clases forman una sola y unitaria comunidad nacional, m\u00e1s natural que los de una clase de todas las naciones. Frente al internacionalismo doctrinario proletarista y frente al internacionalismo doctrinario capitalista; frente a los dos internacionales de esas dos supuestas \u00fanicas clases activas, la llamada clase media, propiamente la ciudadan\u00eda nacional, siente que el porvenir de la civilizaci\u00f3n est\u00e1 en las comunidades nacionales. Siente que a un espa\u00f1ol, o a un franc\u00e9s, o ingl\u00e9s, o italiano, o alem\u00e1n, o lo que sea, le une m\u00e1s hondo inter\u00e9s con sus compatriotas de la clase que se les suponga, que no con los camaradas extranjeros de la clase a que a \u00e9l se le adscriba. Y esto pasa hasta en Rusia, cuyo sovietismo o bolchevismo es un movimiento nacionalista. Tan nacionalista como el fajismo italiano o el nacionalsocialismo germ\u00e1nico. Y cuando llega el caso, los m\u00e1s, al parecer, internacionalistas del socialismo doctrinario, defienden la ley \u2014llam\u00e9mosla as\u00ed\u2014 de T\u00e9rminos nacionales, y los m\u00e1s exaltados marxistas se pronuncian contra la inmigraci\u00f3n de obreros extranjeros, que se les antoja han de actuar de esquiroles o amarillos. (Que alguna vez son f\u00edsica o racialmente amarillos). Como aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, nuestros sedicentes marxistas se pronunciaron por la famosa ley de T\u00e9rminos municipales, que no es de inspiraci\u00f3n internacional, ni siquiera nacional, sino cantonal. O mejor incivilmente aldeana y para protecci\u00f3n de los incapacitados. No lucha de clases, sino de lugarones y hasta de barrios.<\/p>\n<p>La llamada clase media es la que ha hecho la patria: es la que puede y debe desamortizarla. Y que no sea una mera hipoteca de los tenedores de la deuda. Y que tampoco llegue a ser un gran hospicio. La religi\u00f3n civil de la clase media es el liberalismo. Es la que puede librarnos del estatismo de las dos internacionales.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_484\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103236_2010067226\"><\/a><strong>Revida de Espa\u00f1a<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_485\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4 <\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Resp\u00edrase un ambiente espiritual emponzo\u00f1ado en que se cierne un vaho de desesperanza. La violencia pura de moda. Suicidios de ni\u00f1os, s\u00edntomas de suicidio colectivo. En el fondo, acaso, un proceso malthusiano. Pero en Italia se incita a las mujeres a hacer hijos, no para que vivan, sino para que maten, peor que para morirse. Y muchos se preguntan: \u201c\u00bfvivir, para qu\u00e9?\u201d Se predic\u00f3 la acci\u00f3n directa, sin idea medianera. Y con ello va el odio a la inteligencia. In\u00fatil a esos cuitados cachearles el seso; no se les encontrar\u00eda en \u00e9l si no entre telara\u00f1as alguna bombilla sin filamento a la que ni galvanizados podr\u00edan dar lumbre. A lo sumo arrojarla al suelo para que, como petardo, metiese m\u00e1s estr\u00e9pito que un \u00a1muera! Y en resoluci\u00f3n apetito de servidumbre.<\/p>\n<p>Ambiente de eso que llaman revoluci\u00f3n, en el que se borra el sentimiento de justicia y el de libertad con \u00e9l. Aquella m\u00e1xima, atribuida a los jesuitas, de que el fin justifica los medios, tiene otra cara, y es que los medios justifican el fin. Ante un medio injustificable se dice: \u201c\u00a1Es la revoluci\u00f3n!\u201d Y no suele llevar a inhumanidad, sino a deshumanizaci\u00f3n, que es peor. A las veces se acude a expedientes mentirosos. Y con ello, un vac\u00edo espiritual que espanta. No hay doctrina, que lo que como tal se finge es delirio de enfermedad mental, colectiva, de epilepsia comunal. Pobres muchachos que, emba\u00eddos y deslumbrados, obran sin intenci\u00f3n ni retenci\u00f3n, dispar\u00e1ndose al disparar. Luego de cometer un asesinato, que en estado sano ser\u00eda un crimen, se asusta el actor de lo que ha deshecho. Alguna vez se suicida luego, pero es que asesin\u00f3 para suicidarse, que es de lo que da ganas. \u00a1Cu\u00e1ntos asesinatos no son sino suicidios frustrados, y al rev\u00e9s!<\/p>\n<p>Y ante este estado, m\u00e1s terrible en lo mental que en lo moral, al borde de un desenlace ca\u00f3tico, de una locura juvenil colectiva, contagiosa y end\u00e9mica, la necedad, tambi\u00e9n colectiva, de andar pensando en poner dique \u2014\u00bfqui\u00e9n pone barreras al campo?\u2014 a la avalancha de constituir la revoluci\u00f3n. Tengo que repetirlo: o el r\u00e9gimen acaba con esta Constituci\u00f3n, o ella acaba con \u00e9l. Una noci\u00f3n pedantesca de la legalidad y otra disparatada de la soberan\u00eda de la representaci\u00f3n popular. \u00a1Soberan\u00eda! \u201c\u00a1El Estado somos nosotros, los representantes populares!\u201d \u201c\u00a1El mundo es mi representaci\u00f3n!\u201d, que dijo el soberano fil\u00f3sofo pesimista alem\u00e1n. Nadie toque a su obra. La C\u00e1mara soberana, haciendo Estado con soberanas vaciedades \u201cde toda clase\u201d. \u00a1Ojo con tocar a su obra, que si no la revoluci\u00f3n! A la locura de las masas que se dice representadas, responde la tonter\u00eda de la masa representativa.<\/p>\n<p>Y luego se habla a tontas y a locas de desencadenar la revoluci\u00f3n. Como si no se les hubieran ido de las manos las cadenas, si es que en ellas las tuvieron, y no m\u00e1s bien ci\u00f1\u00e9ndoles los cuellos. Las verdaderas revoluciones se desencadenan ellas solas, y los pueblos no las hacen, las padecen. Son una epidemia de epilepsia, mal comicial, morbo sagrado. \u00bfDemocracia? \u00bfPero d\u00f3nde el \u201cdemo\u201d y d\u00f3nde la \u201ccracia\u201d? Y el que se lamente de no poder contener algo es que \u00e9l no supo, no quiso o no pudo contenerse antes. La revoluci\u00f3n verdadera es sobrehumana \u2014o subhumana, lo mismo da\u2014, sea con hoz y martillo o con haz y porra. Es la tr\u00e1gica. La otra, la de escuadra y comp\u00e1s jur\u00eddicos, la constituyente, pura comedia. \u00bfForjar con leyes constitucionales una Espa\u00f1a nueva, cortando la historia? No sirve confundir la direcci\u00f3n del oleaje, que la lleva el viento, con la direcci\u00f3n del curso del r\u00edo, que sigue la pendiente y que puede ser contraria a la otra.<\/p>\n<p>\u00bfSalida? Acaso la de que la conciencia nacional espa\u00f1ola recobre la conciencia \u2014conciencia de conciencia, refleja\u2014 de su propio destino, soterrada en el hond\u00f3n de la historia, de la tradici\u00f3n, y enturbiada por todos y no en menor parte por los sedicentes y presuntos \u2014a menudo presuntuosos\u2014 tradicionalistas. Salida que ser\u00eda una entrada, ocaso para un orto en otro mundo. Y ello ser\u00eda nuestro Renacimiento, marrado, cortado, entre el siglo XVI y el XVII, o mejor nuestra Revida.<\/p>\n<p>El verdadero Renacimiento germ\u00e1nico, marrado, interrumpido en el siglo XVI por la guerra de los treinta a\u00f1os y la paz de Westfalia, lo llevaron a cabo, en el tr\u00e1nsito del XVIII al XIX, no Federico el Grande, sino Kant y Goethe; no la pol\u00edtica, sino la filosof\u00eda y la poes\u00eda. Y la religi\u00f3n. Y aqu\u00ed las aguas ideales del Guadiana espiritual \u2014\u00a1lagunas manchegas de Ruidera, visi\u00f3n quijotesca!\u2014 volver\u00edan a aflorar, p\u00e1ramo adelante, derrotero al oc\u00e9ano universal humano. Y qui\u00e9n sabe si, como Vasco de Gama, Col\u00f3n, Balboa, Magallanes, ib\u00e9ricos que descubrieron, ci\u00f1\u00e9ndola, la redondez del mundo f\u00edsico, geogr\u00e1fico, otros ib\u00e9ricos, navegantes del alma universal, habr\u00e1n de descubrir la redondez y formaci\u00f3n de un nuevo mundo espiritual, psicogr\u00e1fico. Aqu\u00e9llos, navegantes del oc\u00e9ano terrestre, dieron la mano a Cop\u00e9rnico, navegante del oc\u00e9ano celeste.<\/p>\n<p>\u00a1Ay, pobre Espa\u00f1a nuestra! \u00a1Cu\u00e1ndo podr\u00e1 decir un d\u00eda ante el anuncio del \u00e1ngel de la Historia: \u201cHe aqu\u00ed una sierva del Se\u00f1or; sea en m\u00ed seg\u00fan tu palabra\u201d!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_486\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103238_2010067226\"><\/a><strong>Acci\u00f3n y contemplaci\u00f3n. <\/strong><strong>A don Manuel Aza\u00f1a<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_487\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518521\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Luis Feuerbach, el hegeliano materialista \u2014que en muchos respectos fue un mellizo intelectual de Carlos Marx\u2014, dec\u00eda en la introducci\u00f3n a sus obras completas: \u201cMi filosof\u00eda es que no tengo filosof\u00eda.\u201d Lo que es ya una filosof\u00eda, y acaso la m\u00e1s honda. Windelband, el historiador de la filosof\u00eda moderna, dice de Feuerbach que fue el hijo perdido del idealismo alem\u00e1n y que tuvo que acabar donde acab\u00f3: en el materialismo m\u00e1s sensualista. S\u00ed, acab\u00f3 en cierto materialismo hist\u00f3rico\u2014algo parecido al de Marx\u2014 y, sobre todo, en la contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica. \u00c9l, con su \u201cEsencia del cristianismo\u201d, y su colega David F. Strauss, con su \u201cVida de Jes\u00fas\u201d \u2014dos de las obras m\u00e1s resonantes y hasta estrepitosas de su \u00e9poca\u2014, ensancharon y allanaron el camino de la inquisici\u00f3n critico-hist\u00f3rica de las religiones cristianas. Camino m\u00e1s seguro que el de las especulaciones dogm\u00e1ticas de los ep\u00edgonos de Kant. La obra de Feuerbach, como la de Strauss, fue contemplativa, filos\u00f3fica, pero de contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica. Y \u00faltimamente Benedetto Croce, el \u00faltimo gran hegeliano, ha terminado sus especulaciones filos\u00f3ficas por contemplaciones hist\u00f3ricas. Qu\u00e9 es en la historia donde hay que buscar el universal concreto, y v\u00e9ase c\u00f3mo es una filosof\u00eda el no tenerla.<\/p>\n<p>Como es una pol\u00edtica el no tener pol\u00edtica, eso que los t\u00e9cnicos, y aun los \u201cdilettanti\u201d, del politicismo, de la acci\u00f3n pol\u00edtica, llaman pol\u00edtica. Como el apoliticismo es tambi\u00e9n pol\u00edtica. Lo es la acci\u00f3n directa del apoliticismo sindicalista. \u00bfAcci\u00f3n directa?; \u00bfqu\u00e9 quiere decir esto? \u00bfAcaso acci\u00f3n sin contemplaci\u00f3n? \u00a1Qui\u00e1! Acci\u00f3n sin contemplaci\u00f3n \u2014previa, conjunta o subsiguiente\u2014 no es acci\u00f3n conciente. \u00bfQu\u00e9 es eso, amigo Aza\u00f1a, de que \u201clas contemplaciones asc\u00e9ticas&#8230; no conducen a ninguna parte\u201d? Conducen, por de pronto, a la contemplaci\u00f3n misma, que es fin de acci\u00f3n y a la vez principio de ella. Aunque sean contemplaciones nihilistas o quietistas. \u00bfCrear un pueblo nuevo? \u00a1Desvar\u00edo! Lo que se crea \u2014y es no ya mucho, sino, a las veces, todo\u2014 es una visi\u00f3n nueva del pueblo. Ah\u00ed es nada cobrar conciencia de la historia que se est\u00e1 viviendo, que se est\u00e1 sufriendo. Y haci\u00e9ndola con conocerla. Qui\u00e9nes hicieron la guerra del Peloponeso: los beligerantes o Tuc\u00eddides, que la narr\u00f3, la cre\u00f3 espiritualmente, con su \u201cHistoria\u201d \u201cpara siempre\u201d, como \u00e9l arrogantemente dijo: Y hay quien cree que el \u201cMemorial de Santa Helena\u201d, de Napole\u00f3n, vale m\u00e1s que sus batallas, que, adem\u00e1s, no las dio \u00e9l. De grandes agentes de la Historia, lo que \u201cpara siempre\u201d nos queda es lo que creyeron haber hecho, lo que so\u00f1aron hacer, cuando han sabido cont\u00e1rnoslo. Hay quien vive una vida activo-contemplativa para escribir su autobiograf\u00eda. La acci\u00f3n sin contemplaci\u00f3n s\u00ed que a nada permanente y duradero conduce. El placer mismo de crear, de que usted hablaba \u2014y muy bien\u2014, es placer de contemplar lo creado y acaso de contemplarse en la obra. Dec\u00eda Goethe que el hombre de acci\u00f3n \u2014al que por antonomasia se le llama as\u00ed\u2014 est\u00e1 desprovisto de conciencia y que es el contemplativo el hombre de veras conciente. \u00a1Y qu\u00e9 activo fue en sus contemplaciones Goethe! \u00c9l, el supremo contemplativo, pudo decir: \u201cEn el principio fue la Acci\u00f3n.\u201d Amiel, otro gran contemplativo, dec\u00eda que \u201cla acci\u00f3n hace siempre lo contrario de lo que quiere.\u201d Y Oliveira Martins \u2014y con esto acabo las citas\u2014 dijo de Antero de Quental que \u201cviv\u00eda de m\u00e1s para poder ser activo\u201d. \u00a1Y qu\u00e9 fuerzas de \u00edntima acci\u00f3n \u2014y de \u00edntima resignaci\u00f3n activa\u2014 se sacan de los contemplativos sonetos asc\u00e9ticos de Antero!<\/p>\n<p>Y no es lo peor no saber lo que se va a hacer ni no saber lo que se est\u00e1 haciendo, sino ignorar\u2014o peor, desconocer\u2014 lo que se ha hecho, no acertar a contemplarlo, no cobrar conciencia clara de la propia obra. En pol\u00edtica aqu\u00ed, hoy, en Espa\u00f1a, m\u00e1s que meterse a definir la rep\u00fablica o el izquierdismo y otros camelos por el estilo, convendr\u00eda saber contemplar la realidad concreta hist\u00f3rica presente y enterarse bien de c\u00f3mo funciona esta rep\u00fablica democr\u00e1tica y constitucional de trabajadores \u201cde toda clase\u201d y de todo trabajo, incluso el de pensar. No hay modo de hacer rep\u00fablicas \u2014ni monarqu\u00edas ni dictaduras\u2014 sin saber contemplarlas, asc\u00e9tica o epic\u00fareamente, una vez hechas y mientras se rehacen o se deshacen. \u201cLa obligaci\u00f3n de las personas inteligentes \u2014que no est\u00e1n, por principio, excluidas de la pol\u00edtica, aunque a veces lo parezca\u2014 es (dec\u00eda Aza\u00f1a en su discurso del 11 de febrero) saber qu\u00e9 motor se lleva entre las manos, sobre qu\u00e9 fuerza est\u00e1 uno sustentado, qu\u00e9 es lo que nos gu\u00eda, ad\u00f3nde queremos ir, pero no marchar dando bordadas de cuneta en cuneta, esperando el d\u00eda del vaquetazo final.\u201d Despu\u00e9s de esto, la rese\u00f1a de donde lo tomo a\u00f1ade: \u201c(Aplausos.)\u201d Uno el m\u00edo, mi aplauso, y sincer\u00edsimo. Bien, muy bien, requetebi\u00e9n, amigo m\u00edo. La obligaci\u00f3n, en efecto, de las personas inteligentes, aun de las incluidas en la pol\u00edtica activa, es saber qu\u00e9 pueblo se lleva entre manos, sobre qu\u00e9 fuerza est\u00e1 uno sustentado. Acaso sobre berruecos de \u00c1vila. La obligaci\u00f3n de los pol\u00edticos inteligentes, aun de los incluidos en la acci\u00f3n, es saber contemplar, es saber cobrar conciencia hist\u00f3rica de la realidad concreta presente; es saber lo que se ha hecho, saber por qu\u00e9 lo que se hizo se deshace; es darse cuenta de que no puede haber reconquista donde no hubo conquista; es conocer al pueblo, que est\u00e1 sobre la rep\u00fablica, como \u00e9sta est\u00e1 sobre la Constituci\u00f3n, que amaga deshacerla. Su obligaci\u00f3n es enterarse de lo que real y verdaderamente quiso el pueblo \u2014si es que quiso algo concreto y conciente\u2014, si quiso esta o aquella rep\u00fablica, la de esta o aquella Constituci\u00f3n, para no exponerse luego al desencanto y a que aparezca viraje a este o al otro lado lo que no es sino el curso natural del r\u00edo, el de la pendiente, no el del oleaje, que obedece al viento cambiable. Esto ser\u00eda Contemplaci\u00f3n Republicana.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 es eso del \u201cnihilismo desolado espa\u00f1ol\u201d? Muchas veces saber mirar cara a cara a la verdad, aunque ello nos lleve a desolaci\u00f3n. Aun de tener que morirse \u2014lo he dicho antes de ahora\u2014, morirse con plena conciencia de que se muere. Una muerte conciente vale m\u00e1s que una vida inconciente, que es peor que muerte.<\/p>\n<p>Ganas me dan de entrar, por v\u00eda de ejemplificaci\u00f3n, acaso anecd\u00f3tica, a aplicar este criterio contemplativo al problema \u00e9se de los llamados jornales de hambre, para ver si esto es cosa de econom\u00eda pol\u00edtica y no de econom\u00eda natural, o sea si se trata de jornales de hambre o de rendimiento o productividad de hambre de la tierra, y si eso de los jornales de hambre se puede arreglar acabando de arruinar a los que tienen que pagarlos, para que luego se arruine, a su vez, la naci\u00f3n. Pero esta visi\u00f3n, esta contemplaci\u00f3n asc\u00e9tica del problema resultar\u00eda desoladora. Lo que no cuadra a un pol\u00edtico activo. La obligaci\u00f3n de \u00e9ste es enga\u00f1ar al pueblo, aunque le d\u00e9 a entender que le enga\u00f1a, pues el pueblo quiere ser enga\u00f1ado. Por lo cual act\u00faa y no contempla. Y, acaso la mayor obligaci\u00f3n para un pol\u00edtico activo es saber enga\u00f1arse a s\u00ed mismo. A lo hecho, pecho y no seso.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_488\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103240_2010067226\"><\/a><strong>Sobre la catolicidad<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_489\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518522\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Hora es ya de cortar el paso a una confusi\u00f3n verbal que desde hace alg\u00fan tiempo est\u00e1n metiendo ciertos se\u00f1oritos intelectuales neo-cat\u00f3licos que sin creer ni en Dios ni en el Diablo andan a vueltas con la catolicidad meji\u00e9ndola con el catolicismo. Y cuando gemimos bajo el peso de tantas bober\u00edas inapelables bueno es hacer el legrado de la matriz mental raspando conceptos.<\/p>\n<p>Cat\u00f3lico quiere decir, como de puro sabido se olvida, universal y catolicidad universalidad. Y no es lo mismo que catolicismo, que hoy significa una determinada y exclusiva confesi\u00f3n cristiana, que puede, y suele excluir universalidad dejando de ser, en rigor de palabra, cat\u00f3lica.<\/p>\n<p>La m\u00e1s genuina universalidad \u2014catolicidad\u2014 civil y religiosa fue la del agonizante paganismo romano, el de la \u00e9poca imperial o ces\u00e1rea. Roma \u2014la \u201cRoma aeterna\u201d\u2014 arrebat\u00f3 a Constantinopla la capitalidad universal, cat\u00f3lica, cuando extendi\u00f3 la ciudadan\u00eda a todo el Imperio y recibi\u00f3, a la vez, en su Pante\u00f3n por una \u201cteocrasia\u201d (con s, no teocracia, con c, que es otra cosa) o mezcla de dioses a los de los pueblos vencidos apropi\u00e1ndoselos como \u201csacra peregrina\u201d. Llev\u00e1ronle los soldados de sus campa\u00f1as la Ma o Belona capadocia, la Isis egipcia, el Adonis sirio, el Mitra persa y otros m\u00e1s. Algunos de ellos eran deificaciones, apoteosis, del Sol, cuyo jerogl\u00edfico es la sv\u00e1stica cruz gamada o ganchuda a que ahora han hecho en Alemania racista o nacionalista, es decir, anti-universal, anti-cat\u00f3lica. A la desnuda cruz cristiana, la del crucifijo, sin m\u00e1s que sus cuatro escuadras centrales, le han a\u00f1adido otras cuatro \u2014los ganchos o gamas\u2014 y se ha convertido en escuadr\u00f3n. E inflexible, malo para reglar a un pueblo, que, como a piedra de cantera, se le regla mejor con flexible cercha.<\/p>\n<p>La cruz cristiana, y a la vez cat\u00f3lica, fue la del Sacro Romano Imperio Germ\u00e1nico, la de la monarqu\u00eda universal que propugn\u00f3 el gibelino Dante; la ces\u00e1rea, la que tuvo que luchar con la del Pontificado, Que \u00e9sta, la pontificia, la del Vaticano, es la del catolicismo, pero no por eso consecuente y necesariamente de la catolicidad. Pues llamamos catolicismo a una doctrina teol\u00f3gica, a un credo. \u00bfY c\u00f3mo es posible abarcar a todos los creyentes cristianos, por no decir nada de los dem\u00e1s ciudadanos del mundo, con el s\u00edmbolo de Nicea, con el Credo lit\u00fargico y m\u00e1s acompa\u00f1ado de la sentencia anti-universalista de que fuera de la Iglesia de Roma no hay salvaci\u00f3n? Catolicidad que se hizo imposible despu\u00e9s del Syllabus de P\u00edo IX y del Concilio del Vaticano. \u00bfC\u00f3mo se va a unir a todos los ciudadanos del mundo cuando se les pide creer dogmas incre\u00edbles y hasta se lanza el anatema al que confesando creer en Dios a\u00f1ade que no cree que sea demostrable racionalmente ni su esencia ni su existencia?<\/p>\n<p>Y posteriormente hemos visto que ciertos intentos de concordancia entre las dos supuestas catolicidades modernas, la ces\u00e1rea o imperial, y la pontificia, han tenido que terminar en su discordia y rompimiento. La catolicidad ces\u00e1rea italiana se ha hecho nacionalista, fajista, esto es, anti-universal, anti-cat\u00f3lica, aunque el pagano e incr\u00e9dulo Mussolini firmara el Pacto de Letr\u00e1n. Y la vieja catolicidad ces\u00e1rea germ\u00e1nica ha ca\u00eddo en el anti-cat\u00f3lico, a la vez que anti-cristiano, racismo del jerogl\u00edfico solar asi\u00e1tico. Lo que nos recuerda que tambi\u00e9n aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, hubo y a\u00fan hay un cierto catolicismo nacionalista o casticista, aunque sin casticidad. Tambi\u00e9n aqu\u00ed hemos o\u00eddo la nefanda blasfemia de que no puede ser buen espa\u00f1ol el que no profese el credo de la Iglesia Romana, de que la ortodoxia es como s\u00ed consustancial a la espa\u00f1olidad. Como si algunos de los m\u00e1s grandes heterodoxos espa\u00f1oles no hubieran sido, en el rigor originario del calificativo, tan cat\u00f3licos\u2014y desde luego tan cristianos\u2014 como sus adversarios. Pese a las fogosas sentencias ret\u00f3ricas de nuestro querido y admirado maestro don Marcelino, de cuya \u201ctendenciosa superficialidad\u201d dice algo el profesor dan\u00e9s Broenstedt en su denso y hondo estudio sobre San Juan de la Cruz y a prop\u00f3sito de las concomitancias de \u00e9ste con nuestro gran quietista \u2014y nadista\u2014 Miguel de Molinos. Y si en Espa\u00f1a no ha habido m\u00e1s heterodoxos, o herejes, o agn\u00f3sticos, es porque no ha habido m\u00e1s fe.<\/p>\n<p>La proclamada como la mayor \u2014casi \u00fanica\u2014 herej\u00eda espa\u00f1ola moderna ha sido el liberalismo, denominaci\u00f3n \u2014conviene volver a recordarlo\u2014 que naci\u00f3 aqu\u00ed, en Espa\u00f1a; el liberalismo condenado en el Syllabus, el que declar\u00f3 pecado el anta\u00f1o famoso y hoy casi olvidado Sard\u00e1 y Salvany, el protervo liberalismo del art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1876, que escandaliz\u00f3 tanto como el 26 de la actual. Y este liberalismo, del que ha dicho Benedetto Croce en su \u201cHistoria de Europa en el siglo XIX\u201d, que es la religi\u00f3n civil de ese siglo glorioso, y del que dijo el cat\u00f3lico romano don Antonio Maura que es el derecho de gentes moderno; \u00e9ste s\u00ed que profes\u00f3 catolicidad, universalidad. Como que en el fondo, en lo pol\u00edtico, en lo econ\u00f3mico, en lo religioso, era individualista, y nada hay m\u00e1s cat\u00f3lico, m\u00e1s universal, que la individualidad; no hay dos cosas que conjuguen mejor que catolicidad e individualidad. Hasta en la L\u00f3gica se ense\u00f1a que los juicios individuales se asimilan a los universales frente a los particulares. La universalidad tiene que temer m\u00e1s de las particularidades que de las individualidades. Por eso el liberalismo cuid\u00f3, ante todo, de los derechos llamados individuales, de los Derechos del Hombre, del ciudadano, y de que no fueran anulados por el Estado, por el Estado nacional, que le aparta de la catolicidad ecum\u00e9nica.<\/p>\n<p>Ese hoy tan calumniado como mal conocido liberalismo; \u00e9se al que encausan con \u201ctendenciosa superficialidad\u201d algunos de los susodichos se\u00f1oritos intelectuales neo-cat\u00f3licos \u2014traductores, en parte, de los camelos de los camelotes de la Acci\u00f3n Francesa, dirigida por un pagano y ateo\u2014, \u00e9se s\u00ed que fue, en el vigor etimol\u00f3gico de la expresi\u00f3n, cat\u00f3lico. Entre nuestros cat\u00f3licos liberales \u2014y liberales cat\u00f3licos\u2014 es donde hay que buscar la catolicidad espa\u00f1ola. O, si se quiere, la espa\u00f1olidad cat\u00f3lica. Y ello aunque no fueran ni cristianos ni siquiera de\u00edstas.<\/p>\n<p>D\u00e9jensenos, pues, esos que enarbolan \u2014y hasta esgrimen\u2014 ahora el pend\u00f3n de la catolicidad sin comulgar con el credo de la misa romana; d\u00e9jensenos de venir con embrollos y arterias verbales. Lo primero, en pol\u00edtica \u2014pues de \u00e9sta y no de religi\u00f3n se trata\u2014, es hablar claro. Y en hablar claro entra, por otra parte \u2014\u00a1claro est\u00e1!\u2014, no empe\u00f1arse en definir lo indefinible, ni jugar con sentimientos que no se encinchan en dogmas teol\u00f3gicos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_490\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23279_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>IX<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_491\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349350\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00bfCon que est\u00e1 usted, amigo m\u00edo, con-tristado? \u00bfDe veras? Pues por aqu\u00ed, tambi\u00e9n casi todos con-tristados, que es peor que tristes. Con-tristeza, que es un consentimiento de la derrota. \u00bfY qu\u00e9 va a venir? \u2014dicen\u2014. \u00bfPero no cree usted que para cerner contristezas \u2014o contristamientos\u2014 no hay como divagar a hilo suelto? O extravagar, que es mejor. Y es as\u00ed como cuando uno, al romper del alba, yace traspuesto entre sue\u00f1o y vela, sin darse cuenta de s\u00ed. Mas luego llega el despertarse.<\/p>\n<p>De veras despierto est\u00e1 el que tiene conciencia de estar so\u00f1ando, porque el sue\u00f1o del dormido es sue\u00f1o inconciente, que no se sabe tal. En cuanto el so\u00f1ador se dice: \u201c\u00a1Pero si es que estoy so\u00f1ando!\u201d, es que despert\u00f3. Y cuando cala en toda la hondura de aquello de que \u201cla vida es sue\u00f1o\u201d, el sue\u00f1o se le hace vida y sue\u00f1a para vivir. Y sobrevivir&#8230; Lo mismo que est\u00e1 de veras cuerdo el que tiene conciencia de su locura. Cuando se llega a \u201c\u00a1Pero es que estoy loco!; \u00a1esto es una locura!\u201d, se ha cobrado, o recobrado, cordura.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9: paradojista, o chiflado, o&#8230; esquizofr\u00e9nico acaso. \u00a1Bah! Tonter\u00edas de psiquiatras sin psique ni iatr\u00eda, sin alma ni cura. Y sin cura de almas. Que no saben no ya ponerse en el alma del paciente, sino, lo que es m\u00e1s importante, meter en ellos el alma de \u00e9l. \u00bfNo se le llama a esto introyecci\u00f3n o cosa as\u00ed? No s\u00e9&#8230;, no s\u00e9&#8230; S\u00f3lo s\u00e9 que hay que huir de quien nos dice: \u201c\u00a1En mi vida se me ha ocurrido semejante cosa!\u201d Y luego viene el humorismo. Y la disolvente sonrisa cervantina.<\/p>\n<p>\u201cErgo\u201d&#8230;, d\u00e9monos a escarceos verbales, a lo que \u2014\u00bfse acuerda usted?-\u2014 llam\u00e1bamos \u201cromanceos\u201d. \u00a1Disipa tantos contristamientos el retorcer los vocablos! El otro d\u00eda, aquel que usted sabe, me preguntaba muy serio \u2014toma en serio esos camelos\u2014 por lo de las derechas y las izquierdas. Y le expliqu\u00e9 c\u00f3mo el hombre para andar bien necesita tener de igual longitud las dos piernas, la derecha y la izquierda; necesita ser isosc\u00e9lico \u2014ya sabe usted lo que es el tri\u00e1ngulo is\u00f3sceles, de dos lados iguales\u2014, como el comp\u00e1s. Y le indiqu\u00e9 que esos del comp\u00e1s \u2014\u00a1esos!\u2014 tienen que ser isosc\u00e9licos. O estarse, como las cig\u00fce\u00f1as, cambiando de patas. Y por aqu\u00ed le fui metiendo cada infundio que a poco le esquizofrenizo. \u00a1Pero quia! Es impermeable a lo que \u00e9l \u2014el muy tonto\u2014 llama paradojas.<\/p>\n<p>Luego me puse a desarrollarle la diferencia que hay entre la derecha, el derecho y lo derecho. En cuanto al derecho \u2014ya lo sabe usted\u2014, no ando muy fuerte. Lo de la juridicidad se me ha atragantado. Porque como no he cursado ni una asignatura siquiera de esa Facultad, me he quedado en la justicia, que es una antigualla. Y cosa poco t\u00e9cnica. \u00a1Pero el l\u00edo padre fue cuando me met\u00ed con lo derecho, con la l\u00ednea recta! Que, como usted sabe, es indefinible. En todas las definiciones que he o\u00eddo de ella entra lo que hay que definir: la direcci\u00f3n. Como que es una noci\u00f3n intuitiva. Y aquello de \u201cla que tiene todos sus puntos, etc.\u201d Lo de los puntos es inefable. Y luego hay en una secci\u00f3n de l\u00ednea recta \u2014sea el di\u00e1metro de una circunferencia o de un hemiciclo\u2014 un punto central, el centro, equidistante del extremo punto izquierdo y del extremo punto derecho. Aunque esto de derecha e izquierda no es geometr\u00eda, no es matem\u00e1tica, sino fisiolog\u00eda y, en rigor&#8230;, digesti\u00f3n. Turno de digesti\u00f3n. Y le habl\u00e9 luego no del centro de una secci\u00f3n lineal, sino de una secci\u00f3n superficial; del centro como centro de la circunferencia equidistante de sus puntos todos, los de la circunferencia. \u00a1El l\u00edo, \u00a1santo Dios!, que armamos \u2014digo, que arm\u00e9\u2014 con eso del centro y de los extremos! El pobre hombre me miraba inquieto, dudando acaso si era que le estaba tomando el pelo o me lo estaba sacudiendo yo. Y \u00e9l, en tanto, tem\u00eda por su pelo, por el suyo, por el de su dehesa. O de su partido, si usted quiere. Hasta que se me cuadr\u00f3, pregunt\u00e1ndome que por qui\u00e9n le tomaba. Y comprend\u00ed lo peligroso que es someter a tales masajes mentales a sujetos as\u00ed, que no son sujetos, sino objetos. \u00a1Fig\u00farese as\u00ed! \u00a1Un fan\u00e1tico as\u00ed!<\/p>\n<p>Fan\u00e1tico, s\u00ed, porque usted, que es bastante latinista \u2014y ladino, adem\u00e1s\u2014, sabe que fan\u00e1tico vino de \u201cfanum\u201d, el templo, y que lo que est\u00e1 fuera de \u00e9l, del templo o \u201cfanum\u201d, es profano. Y nuestro sujeto-objeto, miembro disciplinado y creo que hasta fervoroso de su partido, es&#8230; \u2014\u00a1vaya de paradoja!\u2014 un fan\u00e1tico profano. Y con tales sujetos es peligros\u00edsimo jugar. Porque se dicen: \u201c\u00bfAdonde va \u00e9ste?; \u00bfes que quiere quedarse conmigo?\u201d \u00bfQuedarme con \u00e9l? \u00bfY para qu\u00e9? Lo que yo hac\u00eda era ejercitarme.<\/p>\n<p>En el fondo, lo que \u00e9l quer\u00eda es que yo le definiese. Y es indefinible. Porque se define por g\u00e9nero pr\u00f3ximo y \u00faltima diferencia \u2014\u00bfno es as\u00ed?\u2014, y \u00e9l ni tiene g\u00e9nero ni tiene diferencia y es absolutamente simple. Presume de individualidad, pero&#8230; \u00bfSe acuerda usted de aquel ciudadano espa\u00f1ol que en el censo primero de poblaci\u00f3n que se hizo despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n septembrina de 1868 \u2014la Gloriosa\u2014, y en que se incluy\u00f3 una casilla de religi\u00f3n, acert\u00f3 a definirse como \u00fanico en Espa\u00f1a? Porque de los que no se declararon cat\u00f3licos, sino de otra confesi\u00f3n cualquiera, s\u00f3lo \u00e9l dio con una en que estaba solo. Muchos dijeron no profesar religi\u00f3n alguna; algunos, que todas; \u00e9stos, ateos, o protestantes, o agn\u00f3sticos; hubo budistas, mahometanos, etc., etc., y \u00e9l, s\u00f3lo \u00e9l, se defini\u00f3&#8230; \u00a1iconoclasta! Solo un iconoclasta oficial hubo en la Espa\u00f1a aquella revolucionaria. \u00a1Y qu\u00e9 orondo se quedar\u00eda al conocer el resultado del censo! \u00a1Pero ahora, amigo m\u00edo, hay una de iconoclastas del g\u00e9nero aquel! Iconoclastas, naturalmente, id\u00f3latras.<\/p>\n<p>Qu\u00e9, \u00bfse le va a usted pasando la cancamurria, el contristamiento? Porque no pretender\u00e1 usted, que me conoce, hallar ilaci\u00f3n en todo esto. Ni ilaci\u00f3n, sin h, pues aqu\u00ed no se infiere nada, ni hilaci\u00f3n, con ella, pues nada se hila. \u00a1Y perd\u00f3n!, \u00a1es el p\u00edcaro oficio! Y esto tampoco es mariposeo. Acaso, y a lo m\u00e1s, \u201ccinifeo\u201d, revuelos de c\u00ednife. \u00bfSe acuerda usted, a prop\u00f3sito, de aquella maravillosa p\u00e1gina del gran individualista solitario del bosque norteamericano, que fue Thoreau; aquella p\u00e1gina de su \u201cWalden\u201d en que nos cuenta la odisea de un mosquito, de un c\u00ednife, por el recinto de la caba\u00f1a de madera que con sus manos se construye el robinsoniano? \u00a1Admirable pasaje! Y qu\u00e9 encanto ser\u00eda adormilarse al alba, bien protegido por un mosquitero, al arrullo brizador de la sonatina del violero \u2014tal aqu\u00ed su nombre\u2014 y que se mejan y remejan el sue\u00f1o y la vela y se nos hunda la conciencia de estar so\u00f1ando y escape uno a derechas y a izquierdas y a centros program\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Y para suspender ya, por hoy, esto aqu\u00ed, traiga usted, amigo, a su memoria cuando, en un palique parecido, uno que nos o\u00eda se nos vino con: \u201cY eso, \u00bfcon qu\u00e9 se come?\u201d; y usted, clav\u00e1ndole en la vista la vista, le respondi\u00f3 de pronto: \u201c\u00bfQu\u00e9 con qu\u00e9 se come esto?; usted, \u00a1con paja!\u201d Y no se dio por ofendido porque era un materialista hist\u00f3rico, avezado a la paja sociol\u00f3gica. Otro dir\u00e1 acaso: \u201cTodo esto es pura broma.\u201d Y yo: \u201cNo, sino broma pura, como la ahora tan celebrada poes\u00eda pura, y program\u00e1tica; una lustraci\u00f3n contra la ilustraci\u00f3n, ya que otros la lustrean.\u201d<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_492\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103242_2010067226\"><\/a><strong>Clases y profesiones<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_493\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518522534\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Siempre que se habla de ese socorrido t\u00f3pico de la lucha de clases pensamos \u2014y piensan muchos, pues as\u00ed lo han expresado repetidas veces\u2014 en qu\u00e9 ser\u00e1 eso de las clases. Pues no hay escol\u00e1stico marxista \u2014y cuidado que el marxismo es una terrible escol\u00e1stica y con frecuencia de una erizada pedanter\u00eda\u2014 que se haya tomado la molestia de pensar una definici\u00f3n de la clase en el sentido econ\u00f3mico. Y tampoco sabemos qu\u00e9 quiere decir, en t\u00e9cnica marxista, lo de proletario ni lo de burgu\u00e9s.<\/p>\n<p>\u00a1Es tan c\u00f3modo eso de proletario! Muy sugestivo y hasta sonoro para encabezar un manifiesto: \u201c\u00a1Proletarios de todos los pa\u00edses, un\u00edos!\u201d Y hemos o\u00eddo despu\u00e9s hablar de arte proletario \u2014m\u00fasica proletaria, pintura proletaria, etc.\u2014, como hemos o\u00eddo hablar de astronom\u00eda social. Y cualquier d\u00eda oiremos de matem\u00e1ticas cat\u00f3licas o de sastrer\u00eda racionalista o laica. (Las de los que no cosan sotanas ni h\u00e1bitos frailunos.) Proletario es hoy en Espa\u00f1a una denominaci\u00f3n tan huera como la de fascista o la de monarquizante. Hemos o\u00eddo hablar de escritores proletarios \u2014poetas o novelistas proletarios\u2014, pero nos hemos enterado de que no son proletarios que escriban \u2014poemas, novelas, ensayos o art\u00edculos period\u00edsticos\u2014, sino que escriben&#8230; proletariamente. Un amigo nuestro que se dedica a lo que \u00e9l llama psicolog\u00eda sociol\u00f3gica nos ha dicho que esos tales son proletarios \u201cde ojo\u201d. Vamos al decir, listeros del proletariado. O mejor del proletarismo, que es otra cosa. Pues as\u00ed como aqu\u00ed mismo dec\u00edamos que catolicismo no es, sin m\u00e1s, catolicidad, as\u00ed tampoco proletarismo es proletariado. Y ello nos ha tra\u00eddo a la conclusi\u00f3n de que el definirse \u2014\u201chay que definirse\u201d\u2014 proletario es adoptar una doctrina m\u00e1s o menos clara. En general, menos clara. Lo que nos ha hecho desconfiar de ese proletarismo no menos que de la astronom\u00eda social, de las matem\u00e1ticas cat\u00f3licas, de la econom\u00eda cristiana, de la sastrer\u00eda laica o&#8230; O de la justicia republicana o mon\u00e1rquica. Ganas de confundirlo todo. Y hemos podido observar, por otra parte, que los proletarios de ojo, que los listeros del proletarismo, est\u00e1n en lo que hemos dado todos en llamar clase media. Y como esos listeros son profesionales del proletarismo, se nos ha planteado el problema de la relaci\u00f3n que haya entre las profesiones \u2014entre \u00e9stas la profesi\u00f3n de pensador de la lucha de clases\u2014 y las clases.<\/p>\n<p>\u00bfHay, en efecto, profesiones y profesionales que por su \u00edndole misma entran en una u otra clase? \u00bfHay oficios, menesteres, ocupaciones y funciones que pertenecen a una clase y no a otra? Sabida es la distinci\u00f3n que en ingl\u00e9s se establece entre obreros \u201cskilled\u201d y \u201cunskilled\u201d, o sea calificados, con oficio determinado \u2014canteros, alba\u00f1iles, carpinteros, sastres, cajistas, etc.\u2014, y no calificados, a que llamamos con varios nombres y en ciertos casos braceros, peones, dependientes, etc., etc Ahora, que ni a los obreros calificados ni a los incalificados \u2014que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1! Descalificados\u2014 sabemos clasificarlos. Que si es dif\u00edcil calificar, se\u00f1alar la calidad, m\u00e1s dif\u00edcil es clasificar, se\u00f1alar la clase.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, \u201cde deducci\u00f3n en deduci\u00f3n\u201d, que dec\u00eda cierto personaje c\u00f3mico, hemos venido a dar en que el concepto \u2014o mejor pseudo-concepto\u2014 sociol\u00f3gico \u2014\u00a1ya sali\u00f3 aquello!\u2014 de clase es una categor\u00eda pol\u00edtica. Y una doctrina pol\u00edtica \u2014no econ\u00f3mica\u2014 de la lucha de clases. Que se reduce a lucha de partidos, a lucha de ideolog\u00edas. Y no de intereses. Algo, por lo tanto, tan fuera de la \u00edntima realidad vital de la historia como esa grand\u00edsima vaciedad de lo de las derechas y las izquierdas, comod\u00edn y trampol\u00edn a la vez de la inapelable pereza de pensar.<\/p>\n<p>\u00bfLucha de clases? Lucha de naciones, y de regiones, y de ciudades, y hasta de barrios; lucha de profesiones y oficios, esto s\u00ed que conocemos. Se nos habla, por ejemplo, de obreros y campesinos, de martillo y hoz; pero cuando nos hemos puesto a escudri\u00f1ar luchas sociales que pod\u00edamos observar de cerca y en vivo, hemos visto c\u00f3mo en el fondo hay muchas veces la lucha entre el obrero de la ciudad o de industria y el campesino, entre el martillo y la hoz. Por algo la leyenda b\u00edblica hace comenzar la lucha, la lucha fratricida, no por el choque entre dos m\u00edticas clases, ni entre amo y criado, sino entre dos profesiones, la del pastor y la del agricultor. Y sigue. Como sigue el conflicto entre la industria y la agricultura. Lucha de profesiones. En que entra una cierta lucha entre lo que se llama profesiones liberales y profesiones serviles. Y no decimos intelectuales y manuales porque todo oficio manual es tambi\u00e9n intelectual, pues sin inteligencia ni buen pe\u00f3n cabe ser. Y si bien se mira hay tambi\u00e9n lucha entre los proletarios de prole y los de ojo.<\/p>\n<p>Asociaci\u00f3n profesional apol\u00edtica y aut\u00f3noma. Por supuesto. Esto equivale a decir que no figura en clase alguna, que no es \u201cclasista\u201d, como se dec\u00eda no hace mucho empleando un neologismo que le molestaba el castizo o\u00eddo a Aza\u00f1a, no menos que me molestaba a m\u00ed, pues decir apol\u00edtico quiere decir que no se clasifica, que no se apunta o matricula en clase alguna, y decir aut\u00f3noma que se da a si misma la ley sin acatarla de otra asociaci\u00f3n cualquiera dirigida por listeros o clasificadores de ojo y a ojo. A ojo de mal cubero.<\/p>\n<p>Pero&#8230;, \u00a1basta!, que es triste cosa tener que recordar cosas tales. Aunque m\u00e1s triste ser\u00eda que insisti\u00e9ramos en lo que llaman pesimismo, en nuestra concepci\u00f3n desolada de la historia actual, en nuestra convicci\u00f3n de que por ahora el remedio a la honda corrosi\u00f3n de los cimientos de nuestra civilizaci\u00f3n es \u2014si ello sea remedio\u2014 hacerse a la idea de que todos, incluso los proletarios \u201cde toda clase\u201d, tienen que rebajar su tenor de vida y rebajarse, que hay que trabajar m\u00e1s \u2014los que puedan\u2014 para ganar menos y mantener a los naturalmente parados y a los incapaces y que el verdadero profeta fue Malthus y no Marx. Que podr\u00e1 ser inhumano el r\u00e9gimen actual econ\u00f3mico del Jap\u00f3n, pero que no es anti-econ\u00f3mico, sino fatal. A menos de que provocando una guerra provoquen una sangr\u00eda del pueblo que les sobra, ya que las m\u00e1s de las guerras son en el fondo procesos inconscientemente malthusianos del genio de la especie. Ni es explotaci\u00f3n del capitalismo, sino fat\u00eddica necesidad del capital nacional. Ahora que all\u00ed, para ese terrible proceso, tienen, entre otros remedios, la esperanza budista en el nirvana y el \u201charakiri\u201d. Y en tanto aqu\u00ed sigan los \u201cclasistas\u201d imagin\u00e1ndose que se distribuye mejor la riqueza secando sus fuentes con reformas que saquen pan de los canchales y tremedales, y se alarga la vida agotando el caudal de que se vive. Es la f\u00e1bula de la gallina de los huevos no de oro, sino de calderilla. O peor a\u00fan, de papel de inflaci\u00f3n. Y otro d\u00eda contaremos al menudo la f\u00e1bula de la gallina de los huevos de papel de inflaci\u00f3n. O huevos de papel inflado. \u00a1Pobre Estado!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_494\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103244_2010067226\"><\/a><strong>Reflexiones de psicolog\u00eda de la muchedumbre<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_495\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518523\"><\/a><em>El Norte de Castilla<\/em><em> (<\/em><em>Valladolid<\/em><em>), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El \u00e1mbito \u2014recinto\u2014 pol\u00edtico-moral de la naci\u00f3n espa\u00f1ola va espes\u00e1ndose, al parecer al menos, por momentos. Y se produce a la vez ese curioso fen\u00f3meno de lipeman\u00eda, de complacencia en el mal, que caracteriza a ciertas enfermedades, tanto colectivas como individuales. Una melancol\u00eda com\u00fan. Dir\u00edase que las gentes se regodean en repetir: \u201cesto va mal, muy mal; no sabe uno a d\u00f3nde vamos a parar.\u201d \u00bfEs que nos preparamos todos a representar una tragedia?<\/p>\n<p>Y es m\u00e1s curioso a\u00fan \u2014y m\u00e1s digno de estudio\u2014 el estado de \u00e1nimo de muchos de los que se cree que est\u00e1n trabajando \u2014y lo creen ellos mismos\u2014 por la revoluci\u00f3n social. Revolucionarios a la fuerza. Por poco que se sepa de psicolog\u00eda de las muchedumbres se puede ver que cuando al fin se lanzan a un mot\u00edn \u2014pues en motines y no en m\u00e1s se disuelve la tan cacareada revoluci\u00f3n\u2014 hacen lo que suelen hacer las tropas en las batallas, y es huir hacia adelante, cara al enemigo. Los mueve un doble miedo; miedo al adversario o al poder que tratan de derrocar, y miedo a los de su propio seno que les empujan a la acci\u00f3n. Porque es sabido que, como en las guerras, los de retaguardia obligan, amedrent\u00e1ndoles, a avanzar a los de vanguardia, a los del frente. Que los pobres del frente no suelen ser los que arrastran a los dem\u00e1s; sino todo lo contrario.<\/p>\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 de extra\u00f1os sentimientos puede estudiar el observador atento, desapasionado y sereno! Hay combatientes de esos en que lo \u00faltimo de su conciencia, sin darse acaso clara cuenta de ello, desean ser derrotados. Van a la derrota huyendo hacia adelante. La derrota es el descanso. \u201cDe perdidos al agua\u201d, se dicen. Conocemos m\u00e1s de un caso en que una agrupaci\u00f3n o asociaci\u00f3n obrera ha salido destrozada de una huelga porque llevaba en s\u00ed su \u00faltimo destrozo cuando entr\u00f3 en ella. Es una especie de suicidio. Deseaba disolverse. Deseaban los m\u00e1s de sus miembros recobrar su independencia. Y m\u00e1s en un pueblo tan an\u00e1rquico \u2014no digo anarquista\u2014 como el nuestro. Sin que lo de an\u00e1rquico implique falta de esp\u00edritu de sumisi\u00f3n. \u00a1Fatiga tanto el tener que rebelarse! \u00a1Es tan descansado el someterse!<\/p>\n<p>En estos d\u00edas puede notar el que sepa interpretar manifestaciones p\u00fablicas populares c\u00f3mo los que desga\u00f1itan a gritar: \u201c\u00a1muera el fascio!\u201d sin saber lo que el fascio sea, se sienten atra\u00eddos a \u00e9l, siquiera para conocerlo de una vez. Son los que lo est\u00e1n haciendo. Ellos, que predican la violencia y la dictadura, avanzan, huyendo hacia adelante, a echarse en los brazos de otra violencia, de otra dictadura. \u00bfEs que no se ha visto un fen\u00f3meno parecido en otros pa\u00edses de Europa, y al d\u00eda siguiente de la derrota ver a los vencidos entrar en el campo de los vencedores y concordar con \u00e9stos? Es que hab\u00edan entrado en campa\u00f1a ya vencidos.<\/p>\n<p>Otras particularidades son de mucho m\u00e1s f\u00e1cil explicaci\u00f3n. As\u00ed en una buena porci\u00f3n de lugares rurales las casas llamadas del pueblo van despobl\u00e1ndose, pero es s\u00f3lo por competencia de clientela. Hab\u00eda dos equipos de jornaleros donde no hab\u00eda jornales para todos ellos y se matriculaban en esas casas los que cre\u00edan que protegidos como estaban por el Poder p\u00fablico encontrar\u00edan as\u00ed m\u00e1s pronto y m\u00e1s f\u00e1cil acomodo. Y no pocas veces las famosas bolsas de trabajo se nutr\u00edan de los braceros que por su incompetencia o por su holgazaner\u00eda dif\u00edcilmente encontrar\u00edan ocupaci\u00f3n en r\u00e9gimen de libre concurrencia entre ellos. Porque cuando se habla de esquiroles o amarillos \u2014ahora dan en suponerles fascistas\u2014 se olvida que en los contratos colectivos suelen imponerles condiciones los que se saben de peor calidad.<\/p>\n<p>En todo este estado de agitaci\u00f3n hay otra cosa y es la del apachismo, la de los maleantes y atracadores, el aumento de la delincuencia vulgar que se disfraza a las veces de lucha social. Acas ande del todo descaminado un amigo nuestro que sostiene que el n\u00famero de atracos disminuir\u00eda si se volviese a permitir el juego de azar prohibido, si se volviese a dejar funcionar las timbas: pues asegura que muchos de esos atracadores son croupiers, tah\u00fares \u2014y hasta rufianes\u2014 parados, o sea sin ocupaci\u00f3n en su vacaci\u00f3n profesional. Ya en otros tiempos se vio que el n\u00famero de los atentados \u2014bombas, petardos, etc.\u2014 estaban en relaci\u00f3n con el mayor o menor rigor en lo del juego.<\/p>\n<p>Y queda todav\u00eda otro aspecto que es el que, por nuestra parte, m\u00e1s nos da que pensar y que temer, cual es el del estado mental, de veras patol\u00f3gico, de nuestras muchedumbres, sobre todo de las llamadas juventudes de ellas.<\/p>\n<p>Espanta ver con qu\u00e9 tremendas vaciedades se las exalta, con qu\u00e9 locos desatinos se las enloquece y desatina. El descenso de mentalidad es pavoroso. El n\u00famero de deficientes y de retrasados mentales es abrumador. Y en todos los campos. Sobre todo los extremos. Y empiezan ya en uno y en otro campo extremos al pedir a sus adeptos discipilina, a pedirles aquella f\u00e9rrea disciplina jesu\u00edtica que formul\u00f3 San Ignacio de Loyola en su tesis de los tres grados de obediencia: la obediencia de acci\u00f3n, la de voluntad y la de juicio. O sea que no basta obedecer de hecho a lo que el superior manda ni a\u00fan obedecerle de buena gana, sino creer que lo que manda es lo mejor, sujetar el propio criterio al criterio del superior. Que en ciertos casos pueden ser la mayor\u00eda del partido o secta.<\/p>\n<p>Cuando vemos por ah\u00ed reproducida, en muros de edificios, de tosca mano y con letras de brea o de almagre, la sentencia leniniana de que \u201cla religi\u00f3n es el opio del pueblo\u201d, pensamos que los retrasados mentales \u2014acaso tambi\u00e9n menores de edad en el sentido corriente\u2014 que embadurnaron eso, no saben ni lo que es religi\u00f3n ni lo que es opio. Y que ellos se est\u00e1n administrando otra droga m\u00e1s ponzo\u00f1osa y menos calmante que el opio y se est\u00e1n fanatizando con otra religi\u00f3n, tal vez fetichista, m\u00e1s desoladora que esa a que vagamente aluden.<\/p>\n<p>Todo esto y algo m\u00e1s por el estilo es lo que hace que vaya espes\u00e1ndose el \u00e1mbito \u2014recinto\u2014pol\u00edtico moral de la naci\u00f3n espa\u00f1ola, que vaya creciendo una desesperanza resignada que puede llegar a desesperaci\u00f3n y que por otra parte suspiren por una dictadura los que, de un bando como del otro, huyen hacia el enemigo, van a echarse en brazos del adversario. Suspiran por la paz, sea la que fuere, los beligerantes de nuestra secular guerra, civil. Y entre las m\u00e1s grandes mentiras en curso, est\u00e1 la de la revoluci\u00f3n. Sobre todo la de la revoluci\u00f3n que se proclamaba en las Cortes Constituyentes.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_496\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103246_2010067226\"><\/a><strong>Gorros rojos y gorros gualdos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_497\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518524\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00a1Pobre chico, c\u00f3mo te han puesto la cabeza! Monarquizantes, filofascistas, fascistoides, comunistoides, catolicoides, republicanoides, socialistoides \u2014cuantos \u201coides\u201d, todos de similor y de semi-H\u2014, y luego cavern\u00edcolas de ambas contrapuestas cavernas y martillo y hoz, porra y haz, comp\u00e1s y escuadra, crucifijo y Coraz\u00f3n de Jes\u00fas. Y, adem\u00e1s, F. U. E., y F. E., y C. E. D. A., y T. Y. R. E., y U. G. \u0422., y C. N. \u0422., y F. A. I., y&#8230; X. Y. Z. \u00a1Y a la pobre Espa\u00f1a, despu\u00e9s de I. N. R. I., le llegar\u00e1 R. I. P.! \u00a1C\u00f3mo te han puesto, pobre chico, la cabeza! Para despej\u00e1rtela, divirti\u00e9ndote un poco, oye una historia reciente del misterioso T\u00edbet, el Techo del Mundo, all\u00e1 en el centro del Asia.<\/p>\n<p>Sabr\u00e1s que all\u00e1, cerca de las alturas del Himalaya, est\u00e1 el Tibet, apartado de Siberia y de Mongolia por el desierto de Gobi, a las puertas de China y sobre la India de Gandhi. La santa ciudad de Lasa, su capital teocr\u00e1tica, est\u00e1 a 4.000 metros sobre el nivel del mar. El lago Titicaca, en los Andes bolivianos, centro del imperio incaico, se halla a cerca de 4.000. \u00a1Y qu\u00e9 semejanzas entre esas dos comunidades \u2014\u00bflas llamaremos civilizaciones?\u2014 de las arrecidas altiplanicies! En el T\u00edbet, en enormes monasterios, mormojeando oraciones, calent\u00e1ndose con bo\u00f1iga de yak por combustible, unos monjes embrutecidos envuelven en las m\u00e1s groseras supersticiones m\u00e1gicas y fetichistas a la religi\u00f3n m\u00e1s idealista, a la del pasado eterno \u2014de la eternidad del pasado\u2014, a la del Buda \u2014o, m\u00e1s bien, Budho, que parece ser lo correcto\u2014, a la que aduerme al pobre mortal prepar\u00e1ndole para esa eterna dormida sin ensue\u00f1os que es el nirvana. Que tan bien comprendemos los espa\u00f1oles. Y menos mal que los tibetanos, en vez de hacer lo del madrile\u00f1o San Isidro Labrador, que se iba a rezar mientras labraba por \u00e9l un \u00e1ngel, se van a trabajar \u2014\u00a1m\u00edsero trabajo!\u2014 dejando en un arroyuelo un molinillo que haga girar una cinta con oraciones y rece as\u00ed por ellos. \u00a1Ingenioso artilugio lit\u00fargico!<\/p>\n<p>Los tibetanos, monjes, o sea lamas, y no monjes, est\u00e1n gobernados por el gran monje, el Dalai-Lama. \u00bfTeocr\u00e1ticamente? No lo s\u00e9, pues el budismo es una religi\u00f3n a-teol\u00f3gica o, tal vez, ateo-l\u00f3gica. El budismo genuino, que el tibetano&#8230; Parece ser diab\u00f3lico. El Dalai-Lama es metempsicosis o reencarnaci\u00f3n de dos poderes demon\u00edacos \u2014en el sentido primitivo, espirituales o, si se quiere, espiritistas\u2014, el de un famoso monje budista del siglo VII, soberano que fue del T\u00edbet. Tsenrezig, y el de un humilde santo milagrero del siglo XV, Yedrin Dub. En cuanto muere un Dalai-Lama, esos dos esp\u00edritus reencarnan en el nuevo, que es un ni\u00f1o a quien, por misteriosas se\u00f1ales, reconocen los solapados y santos lamas. Que resultan ser unos consumados pol\u00edticos maquiav\u00e9licos. Sobre todo al descubrir al providencial peque\u00f1o mes\u00edas.<\/p>\n<p>Hubo en un tiempo una grav\u00edsima disensi\u00f3n, un cisma \u2014en griego, \u201cschisma\u201d, de que tambi\u00e9n deriva chisme\u2014 entre los lamas tibetanos. De una parte, los de gorro \u2014birrete o bonete\u2014rojo, que eran los fieles a los viejos dogmas ateol\u00f3gicos budistas, y de otra parte los de gorro amarillo o gualdo. Como si dij\u00e9ramos los descalzos y los calzados, los de la vieja y los de la nueva observancia. Y se encismaron tanto los muy chismosos, que llegaron a una sangrienta guerra civil, enrojeciendo con sangre y engualdeciendo con bilis la blanca nieve perpetua tibetana. Lo que no sabemos es si, entre los gorros rojos y los gorros gualdos, hayan surgido los morados. Algo as\u00ed como radicales entre comunistas y fascistas, entre rojos y amarillos. Acaba de morir el \u00faltimo Dalai-Lama \u2014del que hemos visto fotograf\u00eda, invenci\u00f3n europea\u2014 Ngavag Lobzag Tubden Guiatso \u2014o como se transcriba este enrevesado (para nosotros) nombre\u2014 a sus cincuenta y ocho a\u00f1os. \u00a1Extra\u00f1a longevidad la de esa reencarnaci\u00f3n de los dos viejos monjes! \u00a1Y corren tales rumores respecto a su muerte!&#8230; Pues la sapient\u00edsima tradici\u00f3n gubernativa tibetana era que el ateocr\u00e1tico soberano no llegase nunca a la mayor edad. Siempre en minoridad soberana, \u00a1qu\u00e9 profundo sistema! Y luego se hablar\u00e1 de camarillas&#8230;<\/p>\n<p>Ahora qu\u00e9 se ha roto el secular aislamiento de aquella alt\u00edsima y hasta hace poco inaccesible ciudadela de la perenne siesta invernal, disp\u00fatanse la influencia all\u00ed los ingleses de la India, los rusos de los Soviets y los chinos de Nanqu\u00edn. Que por cierto a un embajador extraordinario que enviaron estos \u00faltimos al Dalai-Lama, \u00e9ste, implacable enemigo de los chinos, como aqu\u00e9l se hiciera jefe de los chin\u00f3filos, le arroj\u00f3 por la inmensa escalera de piedra del palacio abajo, y lleg\u00f3 al \u00faltimo escal\u00f3n hecho una plasta. Despu\u00e9s, fingiendo desconocer esta historieta, ha llegado enviado de Nanqu\u00edn en aeroplano, y su comitiva, cargada de regalos, atravesando la India. \u00bfNo es divertida toda esta historia actual del ex-misterioso T\u00edbet? Con sus gorros rojos y gualdos, y sus cismas, y sus chismes, y sus soberanos infantiles, y sus molinillos \u2014o molinetes\u2014 rezadores. Y sus terribles temperaturas. El T\u00edbet es el Techo del Mundo. Para los tibetanos, se entiende.<\/p>\n<p>Lo que no sabemos es si en todo el T\u00edbet se habla el mismo tibetano o si habr\u00e1 dialectos diversos, con sus respectivos nacionalismos o racismos diferenciales, para que ciertos individuos directivos, encismadores y chismosos puedan diferenciarse y distinguirse \u2014acaso por la borla del gorro\u2014, y otros ahorrarse el tener que pensar por cuenta propia, que es harto trabajo. Lo que parece ser es que casi todos los tibetanos fieles, leales a su soberano, son menores de edad mental. Y esto se lo brindo a otro pobre chico, un \u201cmutil\u201d \u2014motil\u00f3n\u2014 folkl\u00f3rico, futbol\u00edstico, lit\u00fargico y heterogr\u00e1fico, que me amonesta cari\u00f1osamente en cartas llenas de kas, tzes, txes y otros caracolitos con que le han atiborrado la mollera y no seso.<\/p>\n<p>Si yo tuviese tu edad, me dejar\u00eda de todos nuestros chismes de por ac\u00e1 y emprender\u00eda un viaje al T\u00edbet, a la santa ciudad de Lasa, a aprender all\u00ed el tibetano para chapuzarme hasta la coronilla en los arcanos del budismo fetichista de aquellas encumbradas serran\u00edas de nieves perpetuas. Y si volv\u00eda por ac\u00e1, por este nuestro solar del ma\u00f1ana, de la siesta, de la desgana, de la nada y de los gorros de colores, habr\u00eda de ser para ense\u00f1ar a mis convecinos el verdadero sentido del nirvana b\u00fadico y la pol\u00edtica de la perpetua minoridad soberana sin comunistoides, fascistoides, monarquizantes y republicanizantes. \u201cCamelo\u201d en cal\u00f3, quiere decir enamoramiento, cortejo, requiebro&#8230; \u00a1aunque ha cambiado tanto de querer decir! Ahora, lo que no sabemos es si cuadrar\u00edan las medidas tibetanas a todas nuestras regiones espa\u00f1olas. Pues hay aqu\u00ed de \u00e9stas a ras del mar, y otras, como las de \u00c1vila y Soria, miniaturas de las alt\u00edsimas mesetas tibetana y boliviana, a m\u00e1s de mil metros. Y es sabido que cuando se descubri\u00f3 el arg\u00f3n, que se dec\u00eda ser un elemento qu\u00edmico cerni\u00e9ntese en el aire y que no sube a ciertas alturas, el gran Peyo \u2014Pompeyo Gener, regocijo de Barcelona y autor de \u201cLa muerte y el diablo\u201d\u2014, encontr\u00f3 en ello la clave de las diferenciaciones entre celt\u00edberos de la meseta y levantinos de la marina. Que si otros las atribuyen a diferencias entre el garbanzo y el arroz, por nuestra parte no nos atrevemos a decidir de por nosotros.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_498\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103248_2010067226\"><\/a><strong>Puntualizando<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_499\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348424518524526\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Puntualicemos. Mas antes no estar\u00e1 de m\u00e1s que, a imitaci\u00f3n de pr\u00f3logo cervantino, contemos la historia de aquel loco que dio en el tema de puntualizar las oes \u2014u os\u2014. El cual, pues hab\u00eda sacado, de nacencia, un hipo a poner los puntos sobre las \u00edes \u2014o is\u2014, se encontr\u00f3, en cuanto hubo aprendido a leer y escribir, con que casi todas las is, sobre todo las impresas y min\u00fasculas, llevan sus puntos, est\u00e1n en punto y s\u00f3lo se salen de \u00e9l las may\u00fasculas, a las que no se les punt\u00faa. Pero cay\u00f3 en la cuenta de que las os se cierran a todo punto. Y de aqu\u00ed vino a dar en la man\u00eda \u2014al parecer, inocente\u2014 de puntuar, y en su centro, a las os. Serv\u00edanle a diario la \u201cGaceta\u201d oficial y se pasaba el d\u00eda poni\u00e9ndoles a las os un puntito en el centro. No hab\u00eda llegado a\u00fan a pon\u00e9rselo, en sus espacios cerrados, a las as, bes, des, es, ges, pes y qus. Como era natural, no se enteraba de lo que la \u201cGaceta\u201d dec\u00eda ni le importaba, y en rigor olvid\u00f3 a leer, lo que se llama leer. No le interesaban m\u00e1s que las os. \u201c\u00a1Hay que puntualizar!\u201d, dec\u00eda, pues no hab\u00eda olvidado a hablar.<\/p>\n<p>Y ahora, \u00bfqu\u00e9 se puede hacer de un hombre as\u00ed? Tratar de curarle de su tema ser\u00eda peor que trabajo perdido. Mejor encauzar su chifladura por cauce de verdadera utilidad publica. P\u00fablica, \u00bfeh?, o sea republicana. Hacerle, por ejemplo, que se dedique a la educaci\u00f3n c\u00edvica \u2014laica, por supuesto\u2014 y que escriba un catecismo republicano. En el que podr\u00edan figurar cosas como \u00e9stas: P.\u2014Decidme, \u00bfsois republicano? R.\u2014S\u00ed, por la gracia de la Constituci\u00f3n. P.\u2014Y ese nombre de republicano \u00bfde qui\u00e9n lo hubisteis? R.\u2014De la Rep\u00fablica, nuestro r\u00e9gimen. P. \u00bfY qu\u00e9 es la Rep\u00fablica? R.\u2014Eso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que no soy m\u00e1s que elector; diputados tiene en la C\u00e1mara soberana el partido que os sabr\u00e1n responder.<\/p>\n<p>Y qu\u00e9 falta est\u00e1 haciendo un catecismo as\u00ed que puntualice los conceptos \u2014o lo que sean\u2014 pol\u00edticos en curso. Por una parte, lo de la sustancialidad o accidentalidad de las formas de gobiemo y el misterio inefable de la transustanciaci\u00f3n m\u00edstica de la soberan\u00eda. Y lo de la juridicidad. Y, sobre todo, lo de la esencialidad. O sea las esencias republicanas. O mon\u00e1rquicas, es igual. Y luego las quintaesencias; como quien dice triple agua de Colonia. O alcohol puro. Todo lo cual es m\u00e1s o menos traducible de un dialecto pol\u00edtico a otro. Cuando un tonto catec\u00fameno aprende dos o m\u00e1s lenguas, adem\u00e1s de la suya de naci\u00f3n, aprende a decir sus tonter\u00edas en otras tantas maneras. As\u00ed, tonter\u00edas cat\u00f3lico-mon\u00e1rquicas, o cristiano-democr\u00e1ticas, o laico-republicanas, o ateo-comunistas, o pagano-fajistas&#8230; O las casi infinitas combinaciones que caben entre las llamadas ideolog\u00edas pol\u00edticas. En las que no hay ni ideas ni l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Por ahora, lo que m\u00e1s urge es puntualizar eso de las esencias. A los que hemos ejercitado nuestras entendederas en estudios filos\u00f3ficos y, lo que es m\u00e1s grave, filol\u00f3gicos, eso de la esencia nos trae aparejada la existencia, y hasta la subsistencia. Y nos da que presumir si eso de la esencialidad no ser\u00e1 existencialidad. En esto de definici\u00f3n o puntualizaci\u00f3n de la rep\u00fablica, lo m\u00e1s claro y concreto que hemos o\u00eddo es aquello de \u201cnuestra rep\u00fablica\u201d, la que hemos hecho por nosotros y para nosotros. Ese posesivo \u201cnuestra\u201d s\u00ed que es preciso. S\u00f3lo que \u00e9sa no ser\u00eda ya rep\u00fablica, \u201cres publica\u201d, sino \u201cres privata\u201d, reprivada o cosa privada. La esencia de la rep\u00fablica para uno de esos ser\u00eda su privatividad. O lo que dijo aquel otro de que la rep\u00fablica de esta Constituci\u00f3n no ser\u00e1 \u201cla\u201d rep\u00fablica; pero es rep\u00fablica, una rep\u00fablica, a\u00f1adiendo que la otra, la de los otros, era cada vez menos rep\u00fablica, esto es, cada vez menos de ellos. Esto s\u00ed que es hablar claro, existencial y no esencialmente.<\/p>\n<p>Y al que crea que me burlo no tengo sino remitirle a un ensayo titulado \u201cFulanismo\u201d, que publiqu\u00e9 hace ya a\u00f1os, y figura en uno de los tomos de mis \u201cEnsayos\u201d, en el que sosten\u00eda que un hombre, un caudillo, un jefe pol\u00edtico, es una idea mucho m\u00e1s clara y mejor definida \u2014o acaso mejor indefinida\u2014, mucho m\u00e1s fecunda que un programa ideal. Don Antonio Maura dio una acabada definici\u00f3n de su maurismo cuando dijo: \u201cNosotros somos nosotros.\u201d M\u00e1s hondo fue lo de Don Quijote: \u201c\u00a1Yo s\u00e9 qui\u00e9n soy!\u201d; pero la desgracia fue \u2014\u00a1pobre de \u00e9l!\u2014 que los dem\u00e1s no sab\u00edan qui\u00e9n era. En la Argentina le preguntaban hace unos a\u00f1os a un sedicente y apellidado radical qu\u00e9 era el radicalismo y respondi\u00f3: \u201cLos de don Hip\u00f3lito Irigoyen.\u201d Como si aqu\u00ed, pregunt\u00e1ndole a alg\u00fan gallego qu\u00e9 era eso de la Orga, hubiese respondido: \u201cPues es un partido de organistas regionales que en escuadra siguen a comp\u00e1s a un organero.\u201d Y en el griego cl\u00e1sico, en Tuc\u00eddides, por ejemplo, cuando se habla de un jefe de opini\u00f3n \u2014a las opiniones o partidos pol\u00edticos les llama Tuc\u00eddides \u201chaireseis\u201d, o sea herej\u00edas \u2014se le designa con este circunloquio: \u201clos en torno a Cle\u00f3n\u201d. \u201cLos en torno a Cle\u00f3n\u201d quiere decir Cle\u00f3n mismo en cuanto hombre de acci\u00f3n pol\u00edtica. Como si aqu\u00ed dij\u00e9ramos: \u201clos en tomo a Lerroux\u201d o \u201clos en torno a Gil Robles\u201d.<\/p>\n<p>Porque \u00bfqu\u00e9 es, despu\u00e9s de todo, una revoluci\u00f3n y qu\u00e9 una restauraci\u00f3n? Pues la sustituci\u00f3n de unas personas por otras. Pues nadie que viva en serio y sepa observar lo que en su alrededor pasa va a hacer caso de esa grand\u00edsima vaciedad de \u201cvieja pol\u00edtica\u201d. La pol\u00edtica no envejece en la historia. Como no envejece la digesti\u00f3n en la especie humana. Y si se puede hablar de vieja fisiolog\u00eda, no se puede hablar de vieja digesti\u00f3n. Y en todo caso ha de haber m\u00e1s disp\u00e9pticos entre los fisi\u00f3logos que entre los aldeanos analfabetos, que no saben qu\u00e9 es eso del \u00e1cido clorh\u00eddrico. Tuc\u00eddides y Maquiavelo sab\u00edan de pol\u00edtica tanto como sepan los soci\u00f3logos de hoy. No, nada de eso de \u201cprocedimientos de vieja pol\u00edtica\u201d o \u201chabilidades de antiguo r\u00e9gimen\u201d.<\/p>\n<p>No envejece la pol\u00edtica. Los que envejecemos somos los hombres; los que envejecen son los pol\u00edticos. Y adem\u00e1s, se mueren tarde o temprano, porque se gastan. Y a esto, y no a otra cosa, se deben las llamadas revoluciones. Que no suelen serlo. Porque las verdaderas revoluciones, las hondas, las que no se cifran en ese embuste de que de la noche a la ma\u00f1ana, merced a una votaci\u00f3n en Cortes, un Estado deje de ser de esta confesi\u00f3n para hacerse de tal otra \u2014pues todas \u00e9sas son confesiones\u2014 esas verdaderas revoluciones no las hacen los hombres, y menos los de acci\u00f3n, sino que las sufren los hombres, y m\u00e1s los de pasi\u00f3n. Y la misi\u00f3n hist\u00f3rica de estos \u00faltimos, de los hombres de conocimiento de pasi\u00f3n y pasi\u00f3n de conocimiento, es reconocer esas revoluciones y proclamarlas. Y denunciar a los orates que se dedican a puntualizar las os. \u00a1Ah!, y a poner motes a los de enfrente.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_500\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23281_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>X<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_501\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349351\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Como s\u00e9, amigo m\u00edo, lo que le entretienen los escarceos y extravagaciones ling\u00fc\u00edsticos, voy a comunicarle unos en derredor del burro, que se me han ocurrido leyendo un libro sobre Espa\u00f1a de un poeta griego moderno.<\/p>\n<p>El poeta es Costa Urani, y el libro se titula <em>Sol y Sombra<\/em>, as\u00ed, en espa\u00f1ol \u2014y en abecedario espa\u00f1ol y no en alfabeto griego\u2014, y como subt\u00edtulo: \u201cFiguras y paisajes de Espa\u00f1a\u201d, esto ya en griego. Es el relato de un viaje de su autor por nuestras tierras, sobre todo las castellanas y andaluzas. Y como el autor, Costa Urani, es un poeta pesimista, ve nuestro pa\u00eds un poco demasiado tr\u00e1gico. En otro libro suyo \u2014\u00e9ste de poes\u00edas\u2014 titulado <em>Spl<\/em><em>e<\/em><em>en<\/em> \u2014tambi\u00e9n as\u00ed, en ingl\u00e9s\u2014, al decir que \u201cla congoja, vagabunda de los mundos humanos\u201d, plant\u00f3 su tienda en su alma, a\u00f1ad\u00eda: \u201cY se queda so\u00f1adora e inm\u00f3vil como una esfinge, mirando la extensi\u00f3n de las arenas y de la pena, sembrada con los huesos de mis podridos ensue\u00f1os, de las caravanas que se perdieron en busca de un oasis.\u201d Puede ver por esta muestra de su humor y de sus humores las impresiones que habr\u00e1 sacado de las estepas \u2014as\u00ed, con esta misma palabra las llama\u2014 de nuestras Castillas.<\/p>\n<p>Mas como \u2014y usted lo sabe muy bien\u2014 tengo por m\u00e9todo de lecturas leer altern\u00e1ndolos \u2014a veces\u2014 libros de distintas materias \u2014de filosof\u00eda, de historia, de literatura, de ciencias, de filolog\u00eda, etc.\u2014 y en los distintos idiomas en que puedo leer, a la vez que \u00e9ste de Costa Urani, en griego moderno, estoy leyendo, entre otros, las <em>Contribuciones a una cr\u00edtica del lenguaje<\/em>, de Fritz Mauthner, en alem\u00e1n. Y esta obra, aguzando a\u00fan m\u00e1s mi sentido por las intimidades de las lenguas, me ha hecho irme fijando, al recorrer el romaico o neo-hel\u00e9nico de Urani, en sus relaciones con nuestro castellano, mediatas la mayor parte de ellas. \u00a1Y lo que se saca de estas traducciones para propio individual uso!<\/p>\n<p>Entra Urani en \u00c1vila y se encuentra con que entra en una \u201cmuy noble, muy leal y muy heroica ciudad\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cUn bando del alcalde os hace saber que en aquella ciudad est\u00e1 prohibida la blasfemia.\u201d Y aqu\u00ed un tropiezo, una parada ling\u00fc\u00edstica, en mi lectura, y es que el vocablo neo-hel\u00e9nico que traduce nuestra blasfemia suena as\u00ed: \u201cblastimia\u201d. Es nuestra \u201cl\u00e1stima\u201d. Que as\u00ed como el latino \u201cblasphemare\u201d, de origen griego, se hizo en italiano \u201cbiasimare\u201d, y en franc\u00e9s \u201cbl\u00e2mer\u201d, vituperar, maldecir a uno, entre nosotros lleg\u00f3 a ser \u201clastimar\u201d. Que es primero maldecir de uno, echarle algo en cara, injuriarle y luego lastimarle de otra cualquier manera, acaso con navaja. Y as\u00ed se le puede dejar, ya a pu\u00f1aladas, ya a golpes, ya a insultos e improperios, hecho una l\u00e1stima. Tal que d\u00e9 l\u00e1stima, que d\u00e9 pena verle en lastimoso estado. Por donde se ve c\u00f3mo una maldici\u00f3n a otro puede volverse en pena compasiva para uno.<\/p>\n<p>Sigue Urani entrando en \u00c1vila y sigo yo ley\u00e9ndole: \u201cLos raros transe\u00fantes se deslizan como sombras por entre las sombras de las cerradas casas. Los solos medios de transporte que encontramos son los rucios borriquillos.\u201d Y aqu\u00ed nuevo tropiezo, nueva parada ling\u00fc\u00edstica. \u00bfEn qu\u00e9? En los medios de transporte: \u201cmetaforica mesa\u201d. Porque \u201cmetafor\u00e1\u201d es transporte. Y aqu\u00ed c\u00f3mo \u2014\u00a1picara imaginaci\u00f3n metaf\u00f3rica!\u2014 se me ocurre imaginar al borrico metaf\u00f3rico \u2014o de transporte\u2014 de \u00c1vila, pasando hecho una l\u00e1stima, hecho una maldici\u00f3n, al pie del bando en que el alcalde proh\u00edbe la blasfemia, la l\u00e1stima, en la muy noble, muy leal y muy heroica ciudad.<\/p>\n<p>Y doy en pensar en el pobre burro, el amigo de los pobres, que son burreros y no caballeros hasta en \u00c1vila de los Caballeros; en el pobre rucio metaf\u00f3rico. El cual tiene en su blas\u00f3n de cristiana nobleza el haber transportado, el haber llevado al Cristo al entrar \u00e9ste el Domingo de Ramos en Jerusal\u00e9n, burrero en una borrica. Por lo cual el verdadero San Crist\u00f3bal, Crist\u00f3foro, el que lleva a cuestas al Cristo, fue el burro, el paciente burro cargado de l\u00e1stimas. Pues \u00bfa qui\u00e9n se ha insultado, se ha injuriado, se ha denostado m\u00e1s que al pobre burro? \u00bfHay animal m\u00e1s blasfemado? Y, sin embargo, el maldecido, el maldito burro es un bendito animal.<\/p>\n<p>\u00bfVoy a recordarle, amigo m\u00edo, las bendiciones que Sancho echaba a su rucio? S\u00ed, el burro es un bendito animal. Hasta en el otro sentido que ha tomado entre nosotros lo de bendito y equivale a tonto. Y m\u00e1s a\u00fan en catal\u00e1n: \u201cbenet\u201d. Aunque no se le supone tonto al burro. Decir de uno que es un burro no es llamarle tonto, sino otra cosa. Y en Homero es un elogio. Peor que burro es mulo. Porque el mulo es un mestizo infecundo. Y vea usted que al venir, por un encadenamiento de t\u00e9rminos, a esto del mestizo, me acord\u00e9 del \u00e1rbol que por ac\u00e1 llaman mesto, que es un mestizo o h\u00edbrido de alcornoque y encina, que suele darse en las dehesas en que abundan estas dos especies y que supongo, aunque no he podido comprobarlo, que su bellota sea peor que la de la encina, y su corteza, menos \u00fatil que la del alcornoque.<\/p>\n<p>Y segu\u00ed leyendo a Costa Urani. Y me encontr\u00e9, de pronto, en su Castilla, \u00bfcon qu\u00e9 creer\u00e1 usted, amigo m\u00edo? Pues con un&#8230; \u201csilencio medieval\u201d. \u00a1Silencio medieval! \u201c\u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 esto?\u201d, me dije. \u00bfY qu\u00e9 le dir\u00e9 a usted de lo que nos dice de Felipe II en El Escorial y de Torquemada en Santo Tom\u00e1s de \u00c1vila? Y en el fondo, contemplando todo ello con la profunda simpat\u00eda \u2014com-pasi\u00f3n en el sentido primitivo y etimol\u00f3gico\u2014 de un poeta hel\u00e9nico pesimista. Lo que sale peor librado de la contemplaci\u00f3n de Costa Urani es Madrid, al que le deja hecho una\u2026 l\u00e1stima. El libro de este griego es un libro de buena fe, de un observador agudo y po\u00e9tico \u2014esto como elogio\u2014, pero que, como les pasa a los m\u00e1s de los que nos visitan para contar luego sus impresiones, mezclan con lo que han visto por s\u00ed mismos lo que han o\u00eddo a gu\u00edas espa\u00f1oles, no siempre seguros. Y as\u00ed dan por corriente lo que es excepcional, por castizo lo que es pegadizo e importado, y traducen comentarios de espa\u00f1oles que no siempre se ajustan a la justicia. Algunos juicios de Urani sobre Castilla \u2014a la que trata, en general, muy bien, aunque sobrado tr\u00e1gicamente\u2014 y, sobre todo, las l\u00e1stimas que deja caer sobre Madrid parecen basadas en informes y apreciaciones de alg\u00fan espa\u00f1ol no castellano y menos madrile\u00f1o. No hay que olvidar que se trata de un viajero griego.<\/p>\n<p>Y vea usted, amigo m\u00edo, adonde me han tra\u00eddo estas extravagaciones surtidas de un burro metaf\u00f3rico de \u00c1vila hecho una l\u00e1stima. Otro d\u00eda le contar\u00e9 otras cosas que he encontrado en el <em>Sol y S<\/em><em>o<\/em><em>mbra<\/em>, de Urani, con sus p\u00e1ginas sobre Santa Teresa, sobre la Macarena de Sevilla, sobre el Greco, sobre Don Juan, sobre Goya, p\u00e1ginas excelentes. \u00a1Nos hace tanta falta enterarnos de c\u00f3mo intentan por ah\u00ed fuera de Espa\u00f1a enterarse de \u00e9sta!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_502\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103250_2010067226\"><\/a><strong>Una entrevista con el cura de Aldeapodrida<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_503\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303314527\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>4<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Usted sabe \u2014me dijo\u2014 cu\u00e1nto anhelaba conocer, o\u00edr y ver al cura de&#8230;\u2014llam\u00e9mosle Aldeapodrida, por darle alg\u00fan nombre\u2014, de quien tanto hab\u00edamos o\u00eddo hablar. Y fuime all\u00e1, a Aldeapodrida, vali\u00e9ndome de un pretexto cualquiera. Y tuve una sabrosa entrevista con el buen cura, una especie de fil\u00f3sofo aldeano melanc\u00f3licamente socarr\u00f3n y un tantico esc\u00e9ptico.<\/p>\n<p>\u2014Este pueblo \u2014empez\u00f3 dici\u00e9ndome\u2014 est\u00e1 desconocido, le digo a usted que desconocido, y, sin embargo, el mismo que era y supongo que el mismo que, con el permiso de Dios, seguir\u00e1 siendo. Parece que es ayer y parece que es ma\u00f1ana; no que fue ni que ser\u00e1. Vea usted los ni\u00f1os. Los ni\u00f1os son los antiguos siempre, no viejos. Y ahora los metemos en una \u00e9poca no nueva, sino moderna. \u201cPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos&#8230;\u201d les ense\u00f1o a rezar, y me contestan: \u201c\u00bfEn los cielos? \u00bfpues no est\u00e1 en todas partes?\u201d Entonces yo les digo que todas partes son cielos, y aunque el maestro, por su lado, les ense\u00f1a que la tierra es redonda y rueda por los cielos, ellos, como antiguos que son, se atienen a lo que ven y a que no hay m\u00e1s cielo que el azul \u2014de d\u00eda\u2014 de sobre nuestras cabezas. Visi\u00f3n infantil. Y luego crecen y \u00a1qu\u00e9 cosas! Y as\u00ed se explica la rabia que le cogen a la religi\u00f3n. Se hacen desesperados. Porque se les quiere hacer pensar cosas impensables.<\/p>\n<p>\u2014Pero usted, se\u00f1or cura \u2014le dije\u2014, les hablar\u00e1 de los misterios.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfYo? \u2014me respondi\u00f3 encogi\u00e9ndose de hombros\u2014; \u00bfpara qu\u00e9? \u00bfHablarles yo de misterios cuando los est\u00e1n viendo a diario, como el de que la vaca pare terneros y no potros, y la yegua, potros y no terneros? \u00bfQuiere usted m\u00e1s misterio? Y luego los milagros del radio y del tel\u00e9fono y del avi\u00f3n y&#8230; demonios colorados\u2026 Pero eso para el maestro, para el maestro, que ha estudiado pedagog\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY lo de la rabia a la religi\u00f3n? \u2014acot\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Por all\u00ed anda \u2014me respondi\u00f3\u2014 un mocosuelo a quien su padre no se atreve a darle de soplamocos, que prendi\u00f3 fuego a una capilla. Le conozco bien; es un creyente sin saberlo.<\/p>\n<p>\u2014O un descre\u00eddo sin saberlo \u2014acot\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 m\u00e1s da? \u2014replic\u00f3\u2014. Un semi-despierto es un semi-dormido. Ha o\u00eddo lo de que la religi\u00f3n es el opio del pueblo y va a comprobarlo pegando fuego a un altar, por si el humo del incendio le narcotiza. Es, como tantos otros que se dicen rebeldes, un sometido, un sumiso. Ahora llevan los hijos reci\u00e9n nacidos a que los bautice \u2014as\u00ed dicen\u2014 el juez municipal, y cuando muere uno le lleva el alcalde, y no yo, al cementerio y le reza all\u00ed un padrenuestro, a que responden los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014Por el eterno descanso del alma \u2014acot\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDel alma? \u2014replic\u00f3\u2014; s\u00ed de c\u00e1ntaro.<\/p>\n<p>\u2014Pero, \u00bfy la rebeli\u00f3n de las masas? \u2014le dije por decirle algo, y pues le sab\u00eda le\u00eddo en lo del d\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfRebeli\u00f3n? \u2014contest\u00f3\u2014. \u00a1Sumisi\u00f3n, sumisi\u00f3n! Buscan someterse. Y hay quien comete un crimen para que se le encarcele y comer sin tener que trabajar; hay quien pide la limosna de un castigo. \u00bfAdonde ir\u00e1 el buey que no are?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo se cura eso? \u2014le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Todo lo cura el tiempo \u2014me respondi\u00f3\u2014. \u00a1M\u00e1s que este cura! \u2014y se dio con la mano en el pecho, en gesto adrede c\u00f3mico.<\/p>\n<p>\u2014Pero, bueno, en concreto \u2014le dije\u2014, \u00bfson aqu\u00ed de derecha o de izquierda?<\/p>\n<p>No bien lo hab\u00eda dicho, al o\u00edrme desde fuera, me avergonc\u00e9 de haberle disparado tama\u00f1a vaciedad, y m\u00e1s cuando lanz\u00e1ndome una mirada de l\u00e1stima me contest\u00f3 sonri\u00e9ndose:<\/p>\n<p>\u2014Pues en concreto, aqu\u00ed somos casi todos maniegos \u2014ambidextros, que dicen ustedes\u2014, hacemos a las dos manos.<\/p>\n<p>\u2014Lo cual es muy c\u00f3modo\u2026 \u2014acot\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pues claro, hombre, pues claro! \u2014\u00e9l\u2014. Comodidad ante todo. \u00bf O es que vamos a incomodamos porque nos den la derecha o la izquierda? Y vera usted; las mujeres hacen aqu\u00ed unos guantes de punto, de lana, de tosca labor casera \u2014algunos son maniquetes o mitones\u2014, que lo mismo sirven para una que para otra mano. A lo peor con el uso toman pliegues de una o de otra. No son como esos guantes de cabritilla, de f\u00e1brica, para se\u00f1oritos, que tienen su cara y su cruz, su lado de la palma y su lado del dorso de la mano. Y en cuanto al calzado, aqu\u00ed se usan alpargatas, que lo mismo sirve cada una para uno que para otro pie. En la villa vecina hay una f\u00e1brica de calzado en que hacen los pares para esas diferencias y evitarles as\u00ed callos a los se\u00f1oritos. Callos en los pies.<\/p>\n<p>\u2014Es verdad \u2014le dije avergonzado\u2014; pero como me hab\u00edan dicho que aqu\u00ed, en Aldeapodrida, dominaban las derechas&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Tonter\u00edas de tontos de alquiler \u2014me replic\u00f3\u2014. Tambi\u00e9n le dir\u00e1n que domino yo. Ni yo ni el presidente de la Casa del Pueblo, ni el pedagogo, ni nadie. Esta es una aldea podrida, y aqu\u00ed el que domina es el camposanto, que est\u00e1 all\u00ed, en aquel altozano.<\/p>\n<p>\u2014Pero \u2014insist\u00ed\u2014 quer\u00eda preguntarle&#8230;, vamos, \u00bfc\u00f3mo lo dir\u00e9?&#8230;; si&#8230;, si tienden&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Use de sus t\u00e9rminos \u2014me ataj\u00f3\u2014 que los comprendo.<\/p>\n<p>\u2014Pues \u2014yo\u2014 si tienden al fascismo o al comunismo&#8230;, al servilismo o a la rebeld\u00eda&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Otra! \u2014exclam\u00f3\u2014. \u00bfNo le he dicho que si se rebelan es para someterse? \u00a1Porque no va usted a tomar en serio eso del reparto!&#8230; Repartirse, \u00bfqu\u00e9? \u00bfTierras? \u00bfY el que no vive de ellas? Porque hay labradores, y pastores, y arrieros&#8230; Y el m\u00e9dico, y el maestro, y un tendero, y yo&#8230; \u00bfRepartirse el trabajo y el jornal? Aqu\u00ed se repart\u00eda en un tiempo lo del campo comunal, y a todos, hasta a m\u00ed, nos tocaba algo. Pero desde que se nos han venido con ese disparate de la jornada de trabajo\u2026 \u00a1Y medir el valor del trabajo por horas! \u00a1Qu\u00e9 necedad! Esos pobres pedantes \u2014los he le\u00eddo, se\u00f1or m\u00edo, los he le\u00eddo\u2014 se empe\u00f1an en medir lo inmedible, como nosotros nos empe\u00f1\u00e1bamos en hacer pensar lo impensable. \u00bfMedir, y por tiempo, el valor del trabajo? \u00a1Un descomedimiento! Esa s\u00ed que es materialidad, sea o no materialismo. Ese es, sin duda, el tiempo material, expresi\u00f3n que me hace mucha, y a la vez muy poca, gracia. Con todo lo cual, este pobre pueblo, esta pobre aldea podrida, est\u00e1 volviendo a lo que siempre ha sido. Y por eso le dije que est\u00e1 desconocida, porque lo ha estado siempre, porque es siempre desconocida, acaso inconocible.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY entonces usted, se\u00f1or cura?<\/p>\n<p>\u2014Yo ya no s\u00e9 nada. Nunca he sabido nada. Ni s\u00e9 lo que es vivir, pero vivo. Ni s\u00e9 lo que ser\u00e1 morir, pero me morir\u00e9. Ni pretendo medir la inmensidad.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY despu\u00e9s? \u2014me atrev\u00ed a preguntarle.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":4,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-36","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":156,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/revisions\/156"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/36\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=36"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=36"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=36"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=36"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}