{"id":40,"date":"2021-08-15T10:35:33","date_gmt":"2021-08-15T10:35:33","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/__unknown__-19\/"},"modified":"2022-03-04T16:20:29","modified_gmt":"2022-03-04T16:20:29","slug":"1935-restauracion-y-renovacion","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/1935-restauracion-y-renovacion\/","title":{"rendered":"1935 &#8211; Restauraci\u00f3n y renovaci\u00f3n"},"content":{"raw":"<h1 id=\"heading_id_602\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9466_326747388304\"><\/a><strong>193<\/strong><strong>5<\/strong><a><\/a><\/h1>\r\n<h2 id=\"heading_id_603\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103312_2010067226\"><\/a><strong>Los dos Cristos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_604\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306556\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Me iba el \u00faltimo d\u00eda de nochebuena por esas benditas calles madrile\u00f1as del Dios de Espa\u00f1a a cosechar impresiones y expresiones \u2014para d\u00e1rtelas, lector\u2014 a contemplar c\u00f3mo se pasa la vida voceando. Porque ese d\u00eda, y sobre todo su noche suele serlo de vocer\u00edo. Aunque no como en mis tiempos de mocedad universitaria, hace ya m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, cuando por la noche entr\u00e1bamos y sal\u00edamos por los caf\u00e9s, en largas filas \u2014y los mayores\u2014 metiendo ruido con toda clase de improvisados instrumentos dom\u00e9sticos de percusi\u00f3n. Era, como sol\u00eda ser en Carnavales, una protesta contra la m\u00fasica. Luego ha venido el \u201cjaz-band\u201d y otros ruidos de negros \u2014aun siendo blancos\u2014 m\u00e1s o menos... cubistas.<\/p>\r\n<p>Fui a dar a la Plaza de Santa Cruz, tan t\u00edpicamente madrile\u00f1a y provinciana, del Madrid provinciano, sucesor del lugar\u00f3n manchego, del Madrid que nunca tuvo mucho de cortesano. Fue por el contrario la Corte la que lleg\u00f3 a tener no poco de provinciana, y aun de lugare\u00f1a. En esa Plaza de Santa Cruz se me ofreci\u00f3 todo el pueblo como un ni\u00f1o. Como un ni\u00f1o bonach\u00f3n y bullanguero. Chicos y grandes rondaban a los Nacimientos, con sus pastorcitos y pastorcitas, con sus estrellas y cometas de papel. Y por all\u00ed, musgo y pedazos do corteza de alcornoque. Y zambombas y tamborcitos y todo g\u00e9nero de instrumentos de ruido para espantar a los malos esp\u00edritus del pesimismo y de eso otro que han dado en llamar derrotismo y que no saben hablar si no de crisis. Y por all\u00ed los paveros ofreciendo sus pavos. S\u00f3lo que en medio de este ambiente de sana alegr\u00eda provinciana y casi campesina, manchega, un sujeto que se me acerca y me ofrece casi al o\u00eddo... \u00a1bicarbonato! Soy uno de los pocos espa\u00f1oles de profesiones liberales de hoy \u2014burgueses, vamos al decir\u2014 que jam\u00e1s lo he tomado, pero comprend\u00ed luego que lo que me ofrec\u00eda era otra cosa. Me dio pena la oferta. \u00bfQui\u00e9n en aquel ambiente, junto a aquellos Nacimientos, pod\u00eda pensar en eso que el matutero de malas drogas llamaba bicarbonato?<\/p>\r\n<p>Me detuve ah\u00ed, bajo los soportales que de Santa Cruz van a la Plaza Mayor, a la entrada de la calle de la Fresa. Una triste calleja, solitaria en medio del barullo, y por la que no pasan veh\u00edculos ni alteran su sosiego las bocinas. Y es que en medio de ella se alza un farol protector. Ese farol defiende la tranquilidad de la calle de la Fresa, en que pueden jugar impunemente los ni\u00f1os. La calle apunta al Ministerio de Estado. Y me detuve a cavilar qu\u00e9 misteriosa relaci\u00f3n simb\u00f3lica puede haber entre la calle sosegada de la Fresa, se\u00f1alando con su solitario farol protector al Ministerio de Estado de Espa\u00f1a y el menester internacional de \u00e9ste. Y como no di con tal relaci\u00f3n, segu\u00ed costeando la plaza Mayor, de una cortesan\u00eda tan provinciana, hacia la calle de Toledo. Y luego me encontr\u00e9 en la calle... Perial. \u00a1As\u00ed! Es que le hab\u00edan quitado el Im..., inicial, y acaso los mismos que le descabezaron al caballo de la estatua ecuestre del rey \u2014\u00a1perd\u00f3n, ex rey!\u2014 Felipe IV que se alza en medio de la plaza Mayor. Fui cavilando en ese im de imperial y de imperio y tampoco se me ocurri\u00f3 nada. Y baj\u00e9 a la calle de Toledo, hacia San Isidro donde era el t\u00e9rmino de mi correr\u00eda y ten\u00eda mi quehacer. No en la C\u00e1tedral, sino en el Instituto.<\/p>\r\n<p>Entr\u00e9 en la Catedral un momento. T\u00edpico templo jesu\u00edtico. No s\u00e9 que ning\u00fan otro templo de los de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas haya pasado a ser catedral en Espa\u00f1a. Lo que m\u00e1s me llama la atenci\u00f3n en la catedral matritense son todos aquellos balconcitos cerrados, todo lo que le hace m\u00e1s que un templo una especie de sal\u00f3n barroco para reuniones de la buena sociedad del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, de la buena sociedad burguesa y ...perial. Y me acord\u00e9 all\u00ed dentro de c\u00f3mo un domingo de Ramos un pobre cura loco mat\u00f3 de un tiro al obispo de Madrid cuando \u00e9ste estaba bendiciendo y repartiendo palmas. S\u00edntoma de sordas luchas intestinas de la Iglesia, y de algo como un preanuncio del soviet del proletariado eclesi\u00e1stico. Y este estallido del proletariado del clero estall\u00f3 precisamente en la creo que \u00fanica catedral de tradici\u00f3n jesu\u00edtica. Y una catedral dedicada a San Isidro, el santo campesino, rural, labrador, el santo, por ende, menos jesu\u00edtico. Y me puse a pensar que as\u00ed como hay en Am\u00e9rica \u2014en Guatemala por lo menos\u2014 ind\u00edgenas que adoran a dos dioses: al Dios Cruz, a Cristo, a quien adoran en poblado, en vida urbana, y al Dios propio, precolombino \u2014Tsultac\u00e1 le llaman en cierta tribu guatemalteca\u2014 al que adoran en el campo, en los montes, fuera de lugares m\u00e1s o menos urbanizados, as\u00ed hay aqu\u00ed, entre los ind\u00edgenas rurales y campesinos de Espa\u00f1a un Cristo propio, un Cristo campesino y rural, que fue seguramente el de San Isidro labrador, un Cristo en Cruz, agonizante, sangriento y desangrado, un Cristo laico, popular y luego de introducci\u00f3n reciente, para los salones de reuni\u00f3n de la buena sociedad peque\u00f1o-burguesa y aun pseudo-aristocr\u00e1tica otro Cristo, de origen franc\u00e9s y ...perial, borb\u00f3nico: el del Sagrado Coraz\u00f3n, ya sin sangre. Cierto es que en iglesiucas de aldea se encuentra muchas veces una estatuilla de este segundo y reciente Cristo, y aun alg\u00fan cromo, pero resulta algo pegadizo. O como lo que hace unos a\u00f1os encontr\u00f3 un amigo m\u00edo en una ermita de una rancher\u00eda de indios guaran\u00edes, y fue un cromo de \u201cLa Lidia\u201d representando a Mazzantini en traje de luces. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda representar, y con aquel traje, sino un santo? \u201cSantos\u201d se les llama vulgarmente a todas las estampas.<\/p>\r\n<p>Y pensando en los dos Cristos, el popular, rural, tradicional e ind\u00edgena, y el otro, el urbano, advenedizo y alien\u00edgena, me sal\u00ed de la catedral matritense \u2014no madrile\u00f1a\u2014 con el recuerdo del episcopicidio, y fui al Instituto contiguo a la catedral, en el que ten\u00eda menester que cumplir. San Francisco de Borja y do\u00f1a Leonor de Mascare\u00f1as fundaron en 1560 un colegio popular, gratuito, regido por jesuitas; en 1581 la Emperatriz do\u00f1a Ana de Austria, hermana de Felipe II, dot\u00f3 unas becas para ese Colegio, y en 1625 Felipe IV, por decreto, lo hizo Colegio Imperial \u2014Reales Estudios\u2014 para la nobleza, ya no popular. Al disolver la Compa\u00f1\u00eda Carlos III, el Colegio pas\u00f3 a ser laico, pero m\u00e1s adelante volvieron a \u00e9l en cierto modo los jesuitas. Y al fin del primer tercio del pasado siglo XIX, cuando la matanza, ya legendaria, de los frailes, las turbas endemoniadas asaltaron el Colegio Imperial y asesinaron en \u00e9l a algunos jesuitas. Hoy el antiguo Colegio, hoy Instituto nacional, no es ni ...perial siquiera. Y muy en el fondo de esta historia, a ratos tr\u00e1gica, se ve a los dos Cristos, al ind\u00edgena y nacional y al advenedizo e imperial, al de la llaga sangrienta y al del coraz\u00f3n sin sangre; al rural y al urbano, al rojo y gualdo y al azul y blanco.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_605\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388305\"><\/a><strong>Restauraci\u00f3n y renovaci\u00f3n<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_606\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En esta obsesiva contemplaci\u00f3n del misterio clar\u00edsimo del pasar de la vida; en esta meditaci\u00f3n de que todo tiempo pasado es \u2014es y no fue\u2014 mejor, y lo es por haberse pasado, eternizado; en ese acomodarse al potro del Destino le viene a uno como estribillo de honda canci\u00f3n de siempre alguna de las frases que nos renuevan la memoria. As\u00ed ahora, en este centenario del romanticismo espa\u00f1ol, el de hace un siglo, cuando recorro lo que del viejo Madrid de mis mocedades estudiantiles queda, me salen por la ventana de alguna casuca de vieja calleja estos versos que declam\u00e1bamos melanc\u00f3licamente: \u201cSobre una mesa de pintado pino \/ melanc\u00f3lica luz lanza un quinqu\u00e9, \/ un cuarto ni lujoso ni mezquino \/ a su reflejo p\u00e1lido se ve...\u201d \u00a1Maravillosa evocaci\u00f3n que gust\u00e1bamos al p\u00e1lido reflejo de las \u00faltimas vislumbres del ocaso del romanticismo! Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s que empez\u00f3 a publicarse <em>El Diablo Mundo<\/em>, de Espronceda.<\/p>\r\n<p>\u00a1Pintado pino! Ya nada queda del pino; todo, hasta el pino mismo, no es m\u00e1s que pintura. Pino y no casta\u00f1o, ni nogal, ni otro le\u00f1o noble y duradero. Y luego, la luz melanc\u00f3lica del quinqu\u00e9, de esa lumbre del siglo de las luces, olvidada ya. \u00a1Quinqu\u00e9! La mera palabra, que tanto o\u00ed y dije en mi ni\u00f1ez, me evoca un pasado que es mejor que fue. Un pasado que no logro ya so\u00f1ar al p\u00e1lido reflejo de la luz melanc\u00f3lica de mi quinqu\u00e9 infantil, \u00a1Ah, si consiguiera uno revivir su primera antig\u00fcedad, su ni\u00f1ez! Pero no se vuelve a la luz del quinqu\u00e9. Para renovarse hay que acudir a luz de naturaleza, no de historia; de noche, a la de la luna o a la estrellada, que es espejo de la eterna conciencia humana. Lo sab\u00eda Kant. Que ni los hombres ni los pueblos vuelven a su pasado hist\u00f3rico, sino, a las veces, al pasado pre-hist\u00f3rico, pre-humano, al cavern\u00edcola, al animal, pero no al ni\u00f1o social que en tiempo hist\u00f3rico fueron. El hombre de la mesa de pintado pino que so\u00f1\u00f3 Espronceda, al despertar de su sue\u00f1o \u2014nuevo Fausto o, mejor acaso, nuevo Segismundo\u2014 se levanta hecho \u201cmancebo ardiente y vigoroso\u201d y se pone a vagar por la estancia en cueros, nuevo Ad\u00e1n. Mas el poeta dice: \u201c\u00bfA qu\u00e9 vuelvo otra vez al Para\u00edso \/ cuando la suerte quiso \/ que no fuera yo Ad\u00e1n, sino Espronceda?\u201d Y su nuevo Fausto \u2014o Segismundo\u2014, el \u201cmancebo ardiente y vigoroso\u201d que se da a salir por las calles de Madrid en cueros, va a dar..., \u00bfad\u00f3nde, sino a la c\u00e1rcel? A Ad\u00e1n, si resucitara, le meter\u00edan en ella.<\/p>\r\n<p>\u00bfY Espronceda, el so\u00f1ador de Ad\u00e1n restaurado o renovado? Espronceda, liberal de principios del siglo XIX, juicioso calavera, emigra por motivos pol\u00edticos, que, en rigor eran literarios; es seducido por Teresa Mancha \u2014\u201c\u00a1ay Teresa, ay, dolor, l\u00e1grimas m\u00edas!\u201d\u2014; se viene a Madrid; se mete en pol\u00edtica al acabar la guerra civil de los siete a\u00f1os; se hace esparterista; empieza en 1840 a publicar su <em>Diablo Mundo<\/em> \u2014que no acab\u00f3, como ni el diablo ni el mundo\u2014; es elegido diputado a Cortes por la provincia de Almer\u00eda en 1842; escribe un folleto sobre el Ministerio Mendiz\u00e1bal y muy atinadas y sesudas reflexiones sobre la desamortizaci\u00f3n de los bienes del clero y la reforma agraria, y en mayo de 1842, a sus treinta y cuatro a\u00f1os, se muere de garrotillo cuando iba acaso camino de ministro... moderado.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 es el hombre? Un misterio. \u00bfQu\u00e9 es la vida? Un misterio tambi\u00e9n...\u201d, escrib\u00eda. Y otra vez: \u201c\u00a1Oh, si el hombre tal vez lograr pudiera \/ ser para siempre joven e inmortal...!\u201d Pero no en la Historia. Y menos en el Para\u00edso. \u00bfRestaurarse, renovarse? Restauraci\u00f3n no es renovaci\u00f3n. Se restaura un mueble viejo, un trono, por ejemplo, si es de pino, pint\u00e1ndolo tal vez; \u00bfpero renovarlo? Su le\u00f1o, su madera, carcomida acaso, no se renovar\u00eda sino echando ra\u00edces en tierra. Y la tierra es naturaleza y no historia. La arqueolog\u00eda \u2014y, sobre todo, la pol\u00edtica\u2014 no renueva nada. S\u00f3lo resurge renovado el hombre cuando \u2014magn\u00edfica fiera\u2014 se sumerge en naturaleza prehist\u00f3rica, propiamente en barbarie o acaso en bestialidad. Cuando rompe su costra hist\u00f3rica. \u00bfRenuevos del viejo le\u00f1o? En su cogollo, m\u00e1s viejos que el tronco. Por aventura puede ocurr\u00edsele a una dinast\u00eda regia, a un viejo le\u00f1o carcomido y caduco, pretender renovarse acudiendo a abonos \u2014que son maleza\u2014 de r\u00e9gimen dictatorial con todo ese artilugio de Estado corporativo y dr\u00e1stico. Lo que no es tradici\u00f3n hist\u00f3rica, humana, sino ir a hundirse en suelo pre-hist\u00f3rico, pre-humano, o sea natural y animal. Es la barbarie; es un falso Ad\u00e1n que se echa en cueros a la calle de la ciudad. La Historia es irreversible. La hoja que quiere ser ra\u00edz se hunde en las tinieblas de la tierra y sin luz. Espronceda no puede volver al Para\u00edso sino en so\u00f1aci\u00f3n, porque no era Ad\u00e1n, sino Espronceda. Y no volvi\u00f3 al Para\u00edso, sino que se fue a la diputaci\u00f3n a Cortes por Almer\u00eda. Y, por otra parte, nada hay menos tradicional que el llamado tradicionalismo. Que ni restaura ni renueva.<\/p>\r\n<p>\u00a1Luz, luz! Aunque sea la melanc\u00f3lica del quinqu\u00e9. O la de aquel alumbrado de gas o de petr\u00f3leo de aquellas viejas calles del Ad\u00e1n esproncediano. \u201cDicen que Sabatini pone faroles...\u201d, cantaban en <em>El barberillo del Avapi\u00e9s<\/em>, refiri\u00e9ndose a aquel arquitecto palentino del siglo XVIII. Y aquel alumbrado hizo a los faroleros. Faroleros y memorialistas eran dos de las m\u00e1s profundas profesiones. \u00bfY son los restauradores y renovadores \u2014o, mejor, renoveros\u2014 otra cosa que faroleros y memorialistas? Faroleros en \u00e9poca de luz el\u00e9ctrica y memorialistas en \u00e9poca de mecan\u00f3grafos. Pero es in\u00fatil pintar el pino, porque se va en serr\u00edn de puro carcomido. Y si se intenta otra renovaci\u00f3n, se va a la barbarie pre-hist\u00f3rica, a la demagogia de una mal encubierta animalidad. Acaso a los estallidos selv\u00e1ticos de un pueblo al que se le induce que es raza, que es sangre, que es naturaleza, y no esp\u00edritu, no historia propiamente dicha. La Espa\u00f1a viva, la de siempre, movida por \u00edntima dial\u00e9ctica de contradicci\u00f3n, es una anti-Espa\u00f1a, una Espa\u00f1a que se enfrenta consigo misma y vuelve sobre s\u00ed. Pero al pasado que fue, no al que es, no se le vuelve, no se le renueva, no se le procrea, que arqueolog\u00eda no es poes\u00eda. A trono desvencijado no se le envencija, no se le faja ni con fajo traducido del italiano.<\/p>\r\n<p>Ved aqu\u00ed lo que ha alumbrado en mi memoria el p\u00e1lido reflejo del recuerdo de la melanc\u00f3lica luz del quinqu\u00e9 de mis mocedades de tras-romanticismo literario y pol\u00edtico.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_607\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103314_2010067226\"><\/a><strong>Don Miguel de Unamuno habla a los ni\u00f1os espa\u00f1oles  en nombre del Presidente de la Rep\u00fablica<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_608\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306557\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p class=\"center\"><em><strong>Perd\u00f3n, ni\u00f1os de Espa\u00f1a, <\/strong><\/em><em><strong>para<\/strong><\/em><em><strong> vuestros mayores<\/strong><\/em><\/p>\r\n<p><em>Don Miguel de Unamuno, en nombre de <\/em><em>S<\/em><em>u Excelencia el Pre<\/em><em>s<\/em><em>idente de la Rep\u00fablica, leer\u00e1 hoy la<\/em><em>s<\/em><em> <\/em><em>s<\/em><em>iguiente<\/em><em>s<\/em><em> cuartillas en la fiesta infantil que <\/em><em>s<\/em><em>e celebrar\u00e1 en Salamanca para regalar juguete<\/em><em>s<\/em><em> a los ni\u00f1os con ocasi\u00f3n de la Fiesta de Reyes. Esta breve oraci\u00f3n a lo<\/em><em>s<\/em><em> ni\u00f1o<\/em><em>s<\/em><em> de Espa\u00f1a, cuyas primicias ofrecemos, es u<\/em><em>n<\/em><em>a de las p\u00e1ginas m\u00e1s emocionadas del maestro Unamuno.<\/em><\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>Hoy, el d\u00eda en que s\u0435 celebra en el mundo cristiano la Adoraci\u00f3n del Ni\u00f1o Dios por los santos Magos \u2014llamados despu\u00e9s Reyes\u2014 Melchor, Gaspar y Baltasar \u2014fiesta que viene de abuelos a abuelos y de nietos a nietos desde hace siglos\u2014, venimos vuestros mayores \u2014padres, t\u00edos y abuelos\u2014 a regalaros juguetes de toda clase \u2014menos pistolas\u2014 para que aprend\u00e1is a jugar en paz en la vida, a jugar en paz la vida. Y, sobre todo, venimos a que nos perdon\u00e9is. A que nos perdon\u00e9is muchos pecados contra vosotros y, sobre todo, el de que no siempre os dejemos jugar en paz.<\/p>\r\n<p>En estos regalos o aguinaldos de Reyes ha puesto su parte aqu\u00ed, en Salamanca, como en algunas otras ciudades, el se\u00f1or Presidente de la Rep\u00fablica de Espa\u00f1a, haciendo de mago adorador de la ni\u00f1ez, pues cuando visit\u00f3 esta nuestra ciudad, fue la alegre tropa pac\u00edfica de los ni\u00f1os lo que m\u00e1s le conmovi\u00f3. Y yo, padre y abuelo de salmantinos, he de deciros de su parte \u2014como \u00e9l, por mi boca, os lo dice en nombre de nuestra madre Espa\u00f1a\u2014 que con este agasajo, con esta fiesta queremos ganar, m\u00e1s que vuestro agradecimiento, vuestro perd\u00f3n. Perd\u00f3n, ni\u00f1os de Espa\u00f1a, para vuestros mayores.<\/p>\r\n<p>Son muchos los padres que os mandan a la escuela para que no deis \u2014dicen\u2014 guerra en casa, para que los dej\u00e9is en paz. \u00bfEn paz? La guerra que dais jugando en casa \u00a1s\u00ed que es paz! La guerra condenada, la del demonio, es la que solemos daros nosotros, los mayores. Hay quien se queja de que vosotros, los ni\u00f1os de verdad \u2014no esos chiquillos mal educados que juegan a la guerra civil\u2014, ocup\u00e1is y tap\u00e1is la calle con vuestros juegos y no nos dej\u00e1is taparla con los nuestros. Mejor es que nos ech\u00e9is de la calle que no el que nosotros os echemos de ella. Y sois vosotros los que ten\u00e9is que ense\u00f1arnos a jugar. A jugar sin preocupamos de ganar o perder el juego, sino a jugar bien. Bien y en paz.<\/p>\r\n<p>Os hemos dado mal ejemplo, muy mal ejemplo, y estamos avergonzados de ello. No s\u00e9 si tambi\u00e9n arrepentidos. Nos figuramos que nuestros juegos son m\u00e1s serios que los vuestros porque en los nuestros se matan los jugadores. Hay muchos de nosotros que quieren ense\u00f1aros nuestros juegos. \u00a1Decidles que no! Que si os divierte despanzurrar un mu\u00f1eco para ver lo que lleva dentro, os da rabia y asco el que se le mate a un hombre, a un hermano; el que un padre mate a otro padre por lo que lleva, o no lleva, dentro. Que si os divierte leer en cuentos \u2014cuentos con bonitas estampas\u2014, os dan rabia y asco los cuentos con que nos insultamos unos a otros vuestros padres y abuelos. Decidles que las escuelas de Espa\u00f1a deben ser las verdaderas Casas del Pueblo y que no quer\u00e9is que entren en ellas nuestros malditos juegos de guerra civil.<\/p>\r\n<p>Y ahora voy a tomar la palabra en vuestro nombre y a decir a mis compa\u00f1eros, los mayores, a decirles con vosotros: \u201cDejadnos jugar en paz. No queremos estos juguetes si es que no hemos de jugar con ellos en paz y en alegr\u00eda. No los queremos si es que han de ser comprados con sangre y l\u00e1grimas de nuestros padres y de nuestras madres. \u00a1Con leche y con sudor, s\u00ed; con sangre y l\u00e1grimas, no! No queremos que nos ech\u00e9is de la calle y nos encerr\u00e9is, como al ganado, en las escuelas si es para tapar vosotros las calles y las plazas con vuestros juegos de rabia y de muerte. No dejaremos de daros eso que llam\u00e1is nuestra guerra porque quer\u00e9is que lo dejemos para darnos y daros vuestra guerra. Si quer\u00e9is que juguemos, que soseguemos vuestro remordimiento renunciad a vuestros juegos de muerte. Y a vuestros juguetes de destrucci\u00f3n. Y no nos ense\u00f1\u00e9is a amenazarnos unos a otros. Ense\u00f1adnos a vivir en paz de trabajo en casa y en la plaza p\u00fablica. Que Espa\u00f1a sea una casa de familia. Y entonces os perdonaremos.\u201d<\/p>\r\n<p>Y ahora os digo yo, ni\u00f1os de Espa\u00f1a, y os lo digo en nombre no ya s\u00f3lo del Presidente de la Rep\u00fablica de Espa\u00f1a, de la gran casa nacional de la familia espa\u00f1ola, sino en nombre de \u00e9sta, de Espa\u00f1a, la casa, que no tendremos nosotros, vuestros padres y abuelos, perd\u00f3n de Dios mientras no tengamos vuestro perd\u00f3n, mientras \u00c9l, el Padre del Ni\u00f1o eterno, no nos perdone. Queremos merecer de vosotros absoluci\u00f3n de nuestras muchas culpas. As\u00ed sea.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_609\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23307_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>XVIII.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un joven literato que quiere intervenir en <\/strong><strong>pol\u00edtica.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_610\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349354359\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Pero, hombre de Dios, \u00bftodav\u00eda le anda usted dando vueltas a eso de si los que llama intelectuales deben o no intervenir en pol\u00edtica? Ahora, que al decir intelectuales quiere usted decir literatos. En el m\u00e1s alto y noble sentido de este ep\u00edteto, por supuesto. Y a ello he de contestarle que lo mejor acaso de toda literatura nacional ha sido literatura pol\u00edtica y que lo mejor acaso de toda pol\u00edtica ha sido literaria. No letrada, porque esto de letrado huele a abogac\u00eda. Y aunque la abogac\u00eda sea cosa de forma, formal, es de muy otra forma que la literaria.<\/p>\r\n<p>El pol\u00edtico de abogac\u00eda aboga por una pol\u00edtica que podr\u00edamos llamar procesal. No suele entrar en ning\u00fan problema concreto. Los deja para los llamados t\u00e9cnicos, y no s\u00e9 si con esto hace bien o hace mal, \u00a1porque los tales t\u00e9cnicos!... \u00bfNo ha o\u00eddo usted m\u00e1s de una vez a algunos de esos pol\u00edticos procesales empezar un alegato diciendo: \u201cNo entro en la cuesti\u00f3n de fondo...\u201d? Se atienen a la cuesti\u00f3n de forma. Pero la forma es fondo, y eso que llaman cuesti\u00f3n de fondo suele serlo de forma. Pero de otra forma que la cultivada \u2014y a menudo muy bien cultivada\u2014 por esos pol\u00edticos procesales, abogadescos. Es una forma que podr\u00edamos llamar sustancial. Forma sustancial del cuerpo llamaban los escol\u00e1sticos al alma. Y la forma sustancial es esp\u00edritu, es soplo, es verbo. Y es... tono.<\/p>\r\n<p>Aqu\u00ed es, amigo m\u00edo, donde est\u00e1 el oficio del literato, del verdadero literato \u2014poeta en estricto sentido, creador de formas\u2014, que se siente llamado \u2014es una vocaci\u00f3n\u2014 a intervenir en pol\u00edtica; el oficio de darla tono. O entono. El oficio de entonar la pol\u00edtica, tan desentonada hoy y aqu\u00ed entre nosotros. No es que debata de ella sin ton ni son \u2014aunque con tonillo y sonsonete insoportables\u2014; es que ha perdido toda dignidad tonal. O tonalidad digna. Y con el entono ha perdido el tino. Pues desentonar es desatinar. Puestas en tono digno, noble, las m\u00e1s contrapuestas doctrinas acaban por armonizarse y concordarse.<\/p>\r\n<p>Para la eficacia del tono, para su elevaci\u00f3n y hondura, nada vale m\u00e1s que tener la vocaci\u00f3n de expresarse digna y adecuadamente. Hace poco le\u00ed en la autobiograf\u00eda de Henry Adams \u2014un libro norteamericano henchido de finuras\u2014 esta sentencia: \u201cEl h\u00e1bito de la expresi\u00f3n lleva a la rebusca de algo que expresar; algo que queda como un residuo del lugar com\u00fan mismo si se borra todo lugar com\u00fan de la expresi\u00f3n.\u201d<\/p>\r\n<p>Y al punto me acord\u00e9 de un muy conocido pol\u00edtico actual de quien yo sol\u00eda elogiar en las Constituyentes el cuidado que pon\u00eda en expresarse de un modo ce\u00f1ido y elegante, con correcta precisi\u00f3n. \u201cPero si apenas dice nada...\u201d, me objetaban. \u201cEl que se esfuerza en decir bien acaba siempre diciendo mucho, aunque sea en poco\u201d, replicaba yo. Otra vez me dijeron: \u201cPero \u00a1es tan redicho!; se oye al hablar.\u201d Y yo: \u201cEl que se oye al hablar es que tiene respeto a sus oyentes.\u201d \u00bfO es que vamos a preferir a esos parla-a-pu\u00f1ados \u2014as\u00ed los llaman en Palencia\u2014 que s\u00f3lo f\u00edan en el desentono, en las estridencias? \u00a1La forma, el entono, la dignidad verbal! Y aqu\u00ed he de recordarle que cuando al poeta Mallarm\u00e9 le hablaban de las ideas para los versos replicaba: \u201cLos versos se hacen con palabras.\u201d Verdad es que las palabras son ideas, esto es, visiones. Y m\u00e1s que visiones, sones vivos.<\/p>\r\n<p>Recorra usted, amigo m\u00edo, la historia pol\u00edtica de las naciones y d\u00edgame si los m\u00e1s grandes actos \u2014actos quiere decir palabras, discursos\u2014 pol\u00edticos de los m\u00e1s grandes caudillos de los pueblos no han sido piezas literarias, po\u00e9ticas. Ahora me vienen a las mientes dos: el discurso que Tuc\u00eddides pone en boca de Pericles en su oraci\u00f3n \u2014y que lo es\u2014 f\u00fanebre por los muertos en Platea, y la brev\u00edsima oraci\u00f3n \u2014f\u00fanebre tambi\u00e9n\u2014- que Abraham Lincoln ley\u00f3 en el campo de batalla de Getysburg en la guerra de secesi\u00f3n norteamericana. No ha llegado la lengua inglesa a tal pureza, elevaci\u00f3n, hondura y sencillez expresivas. Son dos oraciones que entonan el destino civil de un pueblo.<\/p>\r\n<p>Y ahora: \u00bfsi debe usted intervenir en pol\u00edtica? \u00a1Desde luego! \u00bfCon qu\u00e9 ideas? En esto, vertiendo algo lo de Mallarm\u00e9, le he de decir que la pol\u00edtica, la educaci\u00f3n civil de un pueblo \u2014que no es otra cosa la pol\u00edtica\u2014 no se hace con ideas, sino con palabras, en el m\u00e1s hondo y entra\u00f1ado sentido de la palabra. Busque usted la expresi\u00f3n digna y encontrar\u00e1 el sentido profundo.<\/p>\r\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 falta nos est\u00e1 haciendo aqu\u00ed esto, en esta terrible avenida de chabacaner\u00eda, que no se sabe por qu\u00e9 extremo es mayor! \u00bfHay nada m\u00e1s b\u00e1rbaro que la groser\u00eda del se\u00f1orito \u201cdecente\u201d \u2014ya sabe usted lo que ahora quiere decir \u201cdecencia\u201d\u2014 que se pone a gritar la religi\u00f3n, la patria, el orden, la tradici\u00f3n, la propiedad, la familia y todos sus dem\u00e1s lugares comunes con unos gritos que huelen a lugar com\u00fan? En Francia ha solido haber panfletarios \u2014libelistas\u2014 de extrema derecha y de extrema izquierda con ingenio c\u00e1ustico y una cierta po\u00e9tica desenvoltura; pero \u00bfaqu\u00ed? \u00bfAqu\u00ed? La zorra decente es tan indecente \u2014en el recto sentido\u2014 como la otra. Y en cuanto a aullidos, no son los peores los de los lobos; son peores los aullidos de las zorras, que tambi\u00e9n se suelen poner a aullar, aunque no lo parezca.<\/p>\r\n<p>Me acuerdo de los tiempos de los faroleros y de los memorialistas, cuando se preparaba la que se llam\u00f3 Restauraci\u00f3n, la de los se\u00f1oritos castizos. Empezaba yo entonces mi educaci\u00f3n civil. Y le digo a usted que ahora, en este tiempo de luz el\u00e9ctrica, de m\u00e1quinas de escribir y de muchos menos analfabetos; en este tiempo, en que se anuncia la Renovaci\u00f3n de la raza \u2014su d\u00eda, el 12 de octubre, con inundaci\u00f3n de ramploner\u00eda\u2014; en este nuestro tiempo, el desentono es tal, que le dan a uno ganas de quedarse sordo. Y luego, \u00a1nuestra pobre madre lengua, nuestro noble y digno romance castellano, en lenguas de esas bocas desbocadas! Que manejen la porra o el garrote, pero \u00a1que se callen! \u00a1Que se callen!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_611\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc46832_1561795480\"><\/a><strong>Lectores de espa\u00f1ol<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_612\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306408\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Acabo de experimentar \u2014una vez m\u00e1s\u2014 la actuaci\u00f3n de juez de oposiciones a c\u00e1tedras \u2014ahora, de Lengua y Literatura espa\u00f1olas\u2014 de Institutos. Uno de Madrid. Mi impresi\u00f3n, en general, halag\u00fce\u00f1a. Recordaba las cinco oposiciones a tres... \u2014empleemos la fea palabra\u2014- \u201casignaturas\u201d que hice en mis a\u00f1os moceriles hasta que... \u201csaqu\u00e9 plaza\u201d... Y otras en que actu\u00e9 tambi\u00e9n de juez. El nivel medio se ha elevado. Sobre todo en honradez intelectual. Sean cuales fueren las deficiencias de los opositores, no se empe\u00f1an en llenar el tiempo m\u00e1ximo de cada ejercicio ni lo llenan con frases hechas, lugares comunes y vagas generalidades. Conocen el cuestionario, y hay un mayor porcentaje que en mi tiempo de los que prueban haber le\u00eddo m\u00e1s que libros de texto escolares. Y los hay que saben leer \u2014en voz alta, \u00a1claro!\u2014 bien y con sentido, lo que tengo por prueba definitiva de buen entendimiento bien cultivado. Cabe decir que buen lector es buen entendedor y, por tanto, buen explicador.<\/p>\r\n<p>Primero, que no repiten tanto como anta\u00f1o, y sin m\u00e1s, de coro, los juicios ya hechos por los consabidos \u201cautores\u201d \u2014\u201clos autores dicen...\u201d\u2014, sino que los corrigen de propio juicio. Tiempo hubo en que nuestro gran don Marcelino, el sant\u00f3n de la cr\u00edtica \u2014y se lo dije a \u00e9l mismo\u2014, hizo, sin quererlo ni saberlo, un cierto da\u00f1o con sus obras ofreciendo a los pobres opositores de c\u00e1tedras un remedia-vagos que les ahorraba el trato directo y continuo con los otros autores, con los verdaderos autores, con los creadores de lengua y de literatura, y no con los cr\u00edticos y expositores. \u00bfY qu\u00e9 se dir\u00eda de la cr\u00edtica de cr\u00edticas? \u00bfQui\u00e9n se atrev\u00eda a opinar contra el fallo de don Marcelino? Su pluma, \u201ccetro intelectual de Espa\u00f1a\u201d, dijo el muy barroco V\u00e1zquez de Mella. Tom\u00e1banse los juicios de Men\u00e9ndez y Pelayo ya hechos, como pavos a quienes se les empaniza con nueces, con sus c\u00e1scaras y todo. Apenas si a muchos se les ocurr\u00eda leer lo que ley\u00f3 don Marcelino, y aun m\u00e1s \u2014pues dej\u00f3 sin leer o m\u00e1s que echar vistazos bastante m\u00e1s de lo que supone una absurda leyenda de papanatas\u2014, y leerlo como \u00e9l lo le\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 formidable lector era el gran maestro! Lector en voz alta quiero decir. Y mejor declamador. \u00a1Qu\u00e9 manera de declamar la suya!<\/p>\r\n<p>Esto de saber leer es acaso lo fundamental en la ense\u00f1anza de lengua y literatura. Leer debe ser decir y no recitar o rezar. Ni \u2014no siendo en su caso\u2014 declamar. Leer lengua hablada, lengua dicha, mas no redicha. Para aprender a decir hay que saber o\u00edr, como para aprender a escribir hay que saber leer. Hay quien escribe en voz alta, y quien, susurrando o mormojando. Otro d\u00eda dir\u00e9 \u2014en comentario a lo de Larra de si no se lee porque no se escribe o no se escribe porque no se lee\u2014 que no se lee porque no se ha ense\u00f1ado a leer. De lo que, entre otras cosas, esos doctores de escopeta y perro, analfabetos por desuso, que a\u00fan quedan por tierras de Espa\u00f1a. Y es el m\u00e1s funesto analfabetismo.<\/p>\r\n<p>En uno de los cursos de don Marcelino a que asist\u00ed nos ley\u00f3 (o declam\u00f3 m\u00e1s bien) en clase \u2014pues ello lo ped\u00eda\u2014 el pr\u00f3logo de la <em>Historia del <\/em><em>levantamiento <\/em><em>y guerra de Catalu\u00f1a en tiempo de Felipe <\/em><em>I<\/em><em>V<\/em>, de Melo, y su discurso de Pau Claris, y fue tal el efecto que aquella lectura \u2014lectura es lecci\u00f3n\u2014 nos produjo a los oyentes, que salimos a leer o releer a Melo y a comprar algunos \u2014en librer\u00eda de lance acaso\u2014 su maravilloso libro declamatorio. Y entonces comprend\u00ed algo que mi posterior experiencia docente me ha confirmado, y es que basta leer con sentido, entono y cari\u00f1o un texto cl\u00e1sico para que quien lo oiga se d\u00e9 clara cuenta de todo su contenido art\u00edstico. Hay quienes no se enteran de algo que han le\u00eddo \u2014y acaso varias veces, o a lo mejor, se lo saben de memoria pasiva\u2014 hasta que se lo han o\u00eddo leer a lector recreador. Tal era don Marcelino. Lector, leyente \u2014\u201clente\u201d se le dice en Portugal\u2014 se le llamaba un tiempo al que llamamos hoy catedr\u00e1tico (de c\u00e1tedra, que es cadera o asiento). Asiento de profesor oficial.<\/p>\r\n<p>Siendo, lectores, el que esto escribe o dice presidente del Consejo Nacional de Cultura al tratarse de formar expediente a un catedr\u00e1tico ya difunto, uno de los cargos que se le hac\u00eda era el de que un profesor universitario \u2014\u00a1ah\u00ed es nada!\u2014 se limitaba casi a leer desde su asiento un libro. \u201cSi el libro es bueno y lo lee bien, hace m\u00e1s y mejor que la mayor\u00eda de los catedr\u00e1ticos (asentados) de conferencia\u201d, hube de decir... Pedanter\u00eda suponer que un asentado universitario es m\u00e1s que un d\u00f3mine de p\u00e1rvulos y pedanter\u00eda suponer que haya nada m\u00e1s fundamental que lo elemental. Maestro de escuela que leyendo sepa hacer llorar, y re\u00edr, y sentir, e imaginar, y pensar a p\u00e1rvulos es maestro de ense\u00f1anza maestra, de obra maestra y prima.<\/p>\r\n<p>\u00a1Leer! No recitar con uno u otro sonsonete. Como el de esos abominables recitadores y recitadoras. A los que se les da a leer en voz alta algo que no se sepan de memoria y es un desastre.<\/p>\r\n<p>\u00a1Lectores de espa\u00f1ol! \u00a1Qu\u00e9 falta nos hacen en las escuelas de todos los grados! Lectores que ense\u00f1en a leer espa\u00f1ol a los ni\u00f1os y a los grandes de Espa\u00f1a; lectores que hagan sentir el milagro permanente de nuestra lengua madre \u2014madre e hija nuestra\u2014, que les ense\u00f1en a re-crearse en ella para poder re-crearla. O conservarla, ya que, como dec\u00edan los te\u00f3logos escol\u00e1sticos, la conservaci\u00f3n es una creaci\u00f3n continua, una re-creaci\u00f3n. Y lectores de espa\u00f1ol para fuera de Espa\u00f1a. Algunos andan por el extranjero sin la debida protecci\u00f3n de nuestro Gobierno \u2014los que lo merezcan\u2014, y en esto me he de ocupar otro d\u00eda. Lectores que est\u00e1n contribuyendo a la mejor\u00eda de nuestra estimaci\u00f3n entre otros pueblos.<\/p>\r\n<p>Levanta el \u00e1nimo notar que se vayan preparando lectores de espa\u00f1ol, que lo lean para ense\u00f1ar a leerlo. Cuando el cogollo de nuestro patrimonio espiritual: la lengua, con todo lo que ella consigo lleva, est\u00e9 en tales \u00e1nimos piadosos, de verdadera piedad patri\u00f3tica, Espa\u00f1a, nuestra Espa\u00f1a, se conservar\u00e1, seguir\u00e1 cre\u00e1ndose, pues se oir\u00e1 la voz \u00edntima de las entra\u00f1as de su habla.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_613\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103316_2010067226\"><\/a><strong>Piedra de esc\u00e1ndalo.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un amigo que se dice cat\u00f3lico a secas<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_614\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306558\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Se me dice usted, mi antiguo amigo, cat\u00f3lico a secas \u2014y, por lo tanto, sin gotas de otro humor alguno religioso\u2014 y a machamartillo. Se me dice tambi\u00e9n que vive y reza cara al cielo y cruz a la tierra. Y yo le digo que a mal tiempo, buena cruz y no buena cara. Ya le contar\u00e9 alg\u00fan d\u00eda de aquel que se acostaba en una cruz sobre la tierra \u2014y en cruz sus brazos, que no cruzados\u2014 a contemplar de noche la estrellada. Los brazos en cruz, se lo digo, no cruzados. Que no era un cruzado de los que van a cortar orejas a los Malcos, no de los que andan a cruzadas. Ya sabe, amigo mio, que la cruz hay que rescatarla de los cruzados... Que es usted cat\u00f3lico rancio y chapado a la antigua espa\u00f1ola, no chapado a la moderna, que si se les cae la chapa, se les vierte el humor entra\u00f1ado. \u00bfRancio? No, sino avinagrado. Y le hago gracia de lo de los vinos nuevos y viejos y los odres nuevos y viejos.<\/p>\r\n<p>Con todo esto me habla usted de las persecuciones que dicen que est\u00e1 sufriendo la Iglesia cat\u00f3lica espa\u00f1ola y del tan mentado art\u00edculo 26 de la todav\u00eda en parte vigente \u2014y en mayor parte yacente\u2014 Constituci\u00f3n actual de esta nuestra Rep\u00fablica de trabajadores de toda clase. De ese art\u00edculo, cuya revisi\u00f3n piden unos, y otros se aprestan a impedirla. Y para entrar en caso voy a recordarle a usted, pues le s\u00e9 lector asiduo y atento del Evangelio, lo que se nos cuenta en el cap\u00edtulo XVI del llamado de San Mateo.<\/p>\r\n<p>Cu\u00e9ntase all\u00ed que cuando Jes\u00fas se fue a las partes de Ces\u00e1rea, la de Filipo, pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos que qui\u00e9n dec\u00edan los hombres que era el Hijo del hombre, y luego, qui\u00e9n dec\u00edan ellos, sus disc\u00edpulos, que era \u00e9l. Y respondiendo Sim\u00f3n Pedro, dijo: \u201cT\u00fa eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo.\u201d Y Jes\u00fas le dijo : \u201cDichoso t\u00fa, Sim\u00f3n Bar Ion\u00e1, que no te lo revel\u00f3 carne y sangre, sino mi Padre, el que est\u00e1 en los cielos.\u201d Y sigue aquello tan conocido de: \u201cT\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra \u2014haciendo un juego de palabras (\u00a1hay tantos en el Evangelio!) en griego\u2014 edificar\u00e9 mi Iglesia...\u201d Les anuncia luego el Maestro su pasi\u00f3n y muerte, e interrumpi\u00e9ndole, Pedro empez\u00f3 a reprenderle diciendo: \u201c\u00a1L\u00e1stima de ti, Se\u00f1or; que no te sea eso!\u201d Y \u00c9l, vuelto a Pedro, le dijo: \u201c\u00a1Ret\u00edrate detr\u00e1s de m\u00ed, tentador! Me eres un tropezadero, porque no piensas lo de Dios, sino lo de los hombres.\u201d (Le traduzco \u201cSatan\u00e1s\u201d por tentador y \u201cesc\u00e1ndalo\u201d por tropezadero; es decir, se los traduzco.) Y entonces Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cSi alguien quiere venir detr\u00e1s de m\u00ed, nieg\u00faese a s\u00ed mismo, y tome su cruz, y s\u00edgame; pues quien quiera salvar su vida la perder\u00e1, y quien pierda su vida por m\u00ed la encontrar\u00e1.\u201d \u00bfSe ha vuelto a enterar usted, amigo m\u00edo? \u00bfS\u00ed? Pues vamos adelante con la cruz.<\/p>\r\n<p>Pedro, Sim\u00f3n Bar Ion\u00e1, el que luego en el olivar hab\u00eda de esgrimir espada con intento de impedir la pasi\u00f3n del Cristo; Pedro, la piedra de la Iglesia, no quiere la pasi\u00f3n, no quiere persecuciones. Y por ello Jes\u00fas le llama tentador y piedra de tropiezo, esc\u00e1ndalo. Y usted, amigo m\u00edo, \u00bfquiere o no evitar persecuciones? Me tiene dicho antes de ahora que jam\u00e1s formar\u00e1 en un partido cat\u00f3lico. \u00a1Claro! Como que eso de partido cat\u00f3lico carece de sentido pol\u00edtico y de sentido religioso. Una comuni\u00f3n cat\u00f3lica \u2014o judaica, o mahometana, o protestante, o budista\u2014 no puede degenerar en partido. Y menos una comuni\u00f3n cristiana sencillamente. Que suele ser una comuni\u00f3n de comuniones.<\/p>\r\n<p>El tan debatido art\u00edculo 26 es, en gran parte, un atentado contra la libertad de conciencia. Y el achaque que se dio para disolver la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, algo \u2014se lo he dicho a mi p\u00fablico antes de ahora\u2014 lamentable. Suponer que el llamado cuarto voto puede llegar a atentar contra la seguridad del Estado es un insulto a la Iglesia Cat\u00f3lica Romana. Y a su piedra angular, aunque \u00e9sta sea de tropiezo para el Cristo. Quien se sienta liberal ha de condenar el mal esp\u00edritu de ese art\u00edculo; quien cristiano solamente, no s\u00f3lo resignarse a \u00e9l, sino alegrarse de \u00e9l, aun conden\u00e1ndolo, pues con esa persecuci\u00f3n se purificar\u00e1 la cristiandad espa\u00f1ola popular, lo que de cristiano y de popular \u2014laico\u2014 haya en el catolicismo espa\u00f1ol; quien s\u00f3lo cat\u00f3lico romano, \u00a1ah!, \u00e9se piensa m\u00e1s en lo de los hombres que en lo de Dios, que es lo pol\u00edtico. \u00bfQue usted, aunque cat\u00f3lico a secas, no es s\u00f3lo cat\u00f3lico? \u00a1Natural! Pero ahora, qui\u00e9ranlo o no, los cat\u00f3licos se est\u00e1n haciendo liberales, y los mismos que anta\u00f1o voceaban \u2014los del cuarto voto\u2014 que el liberalismo era pecado, piden ya libertad de cultos, y libertad de conciencia, y libertad de ense\u00f1anza. Aunque, en rigor, lo que m\u00e1s piden es libertad de inconciencia y libertad de no ense\u00f1ar. Esta, sobre todo, la libertad de no ense\u00f1ar, los padres de familia profesionales, algunos sin hijos. Pues libertad de examinar no es libertad de ense\u00f1ar y menos de aprender. \u00bfEs usted, amigo m\u00edo, cat\u00f3lico liberal o s\u00f3lo a secas? El liberalismo no es sequedad.<\/p>\r\n<p>Quien se sienta cristiano y liberal tiene que rechazar ese art\u00edculo 26 y descubrir el enga\u00f1o que hay en eso de la ense\u00f1anza mal llamada laica o neutral. \u00bfNeutral? Maestro y maestra que sean hombre y mujer, acaso padre y madre, han de tener una creencia o descreencia, una fe o una infidelidad, una esperanza o una desesperanza \u2014acaso desesperaci\u00f3n\u2014, y pretender que se las guarden, que no las dejen transparentar cuando los ni\u00f1os preguntan por el misterio de que todo y todos les hablan, pretender eso es pretender que esos maestros sean marmolillos y no humanos. Es como si una madre que no queriendo criar a su cr\u00edo por flaqueza o por molicie, buscara una ama de pecho con leche neutral, esterilizada, pasteurizada. Porque la nodriza puede tener cualquier mal humor en la sangre y transmitirlo a la criatura que ha de criar. Para semejante caso est\u00e1n el biber\u00f3n y la lactancia artificial al cuidado de una \u201cnurse\u201d cient\u00edfica. Y a este biber\u00f3n corresponde en lo espiritual la pedagog\u00eda. Que suele ser una colecci\u00f3n de moldes de queso de todas formas y tama\u00f1os, mas que, de no haber leche, no sirven los moldes, y en habi\u00e9ndola sobran, pues se hace el queso con un simple pa\u00f1uelo.<\/p>\r\n<p>Ahora que se lo repito: esa que ustedes llaman persecuci\u00f3n ha de ser muy provechosa a la comunidad cristiano-cat\u00f3lica espa\u00f1ola popular, o sea laica. Por de pronto, tendr\u00e1n que ense\u00f1ar el catecismo no los maestros de Estado, sino los que se lo confiaban a ellos para tener menos quehacer y para vigilarlos y hasta deprimirlos \u2014he conocido casos\u2014, o porque no lo sab\u00edan bien \u2014tambi\u00e9n he conocido casos\u2014, y tendr\u00e1n que aprenderlo mejor para mejor ense\u00f1arlo. Y de esto podr\u00e1 alumbrar a flor de esp\u00edritu popular la venera cristiana y liberal que hay en las entra\u00f1as de la comunidad religiosa popular \u2014laica\u2014 espa\u00f1ola y que aflora por resquicios. Y vea por donde ese art\u00edculo 26 y sus aplicaciones, que me han parecido, en general, de una gran injusticia, me parecen provechosos para el porvenir religioso de nuestra Espa\u00f1a. Y para hacer liberales a los cat\u00f3licos cristianos.<\/p>\r\n<p>Y para concluir, no sean ustedes tentadores ni piedras de esc\u00e1ndalo para con el Cristo ni piensen m\u00e1s en lo de los hombres que en lo de Dios. Y menos a\u00fan se dispongan a cortar orejas a los Malcos.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_615\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>XIX<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_616\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Este de ahora mi amigo es tan apocol\u00edptico, que despu\u00e9s de haberme recordado lo de la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d \u2014frase que en latinismo de la Vulgata pas\u00f3 del libro de Daniel profeta al Evangelio, seg\u00fan San Mateo\u2014 me pide hor\u00f3scopos, calendarios y ag\u00fceros sobre lo que ha de pasar en la vida p\u00fablica de nuestra Espa\u00f1a civil. Y me pide, de propina, el sino pol\u00edtico de \u00e9sta; su destino hist\u00f3rico.<\/p>\r\n<p>Repasemos, ante todo, la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n y el sino. Aqu\u00e9lla, en lat\u00edn \u201cabominatio desolationis\u201d, es una enrevesada y ya tradicional traducci\u00f3n de un pasaje del Libro del profeta Daniel en que \u00e9ste se refiere, al modo hebraico, a la \u201cporquer\u00eda del invasor\u201d a prop\u00f3sito de haber metido en el templo una estatua pagana, y no quiere decir sino la idolatr\u00eda. Y de all\u00ed pas\u00f3 la frase al cap\u00edtulo XXIV del primer evangelio, donde se cuenta el anuncio que hizo el Cristo del fin del mundo y de los horrores que hab\u00edan de preceder a la segunda venida del Hijo de Dios y del Hombre. Y en cuanto al sino, \u00e9ste \u2014el signo\u2014 significa aquella especial conjunci\u00f3n de los astros, entre las estrellas fijas, que determinan la suerte de cada persona individual o colectiva. Y as\u00ed \u00e9ste de ahora mi amigo me pide que por la conjunci\u00f3n de nuestros astros pol\u00edticos le trace la buena o mala ventura que ha de correr nuestra patria. No quiere quedarse a la zaga.<\/p>\r\n<p>Lo primero que nuestros astros pol\u00edticos, a pesar de sus revoluciones en torno al Sol, son m\u00e1s bien \u201cestrellos\u201d y algunos cometas, y si como astros van a desastrarse, al desastre, como estrellos van a estrellarse. Y ello porque no dirigen nada, sino que se dejan dirigir por los que carecen de direcci\u00f3n, por su clientela. Par\u00e9cense a los alguaciles alguacilados de Quevedo, a caudillos acaudillados y tal vez acaso a maestros amaestrados.<\/p>\r\n<p>Mi pobre ahora amigo quiere cobrar huelgo y no hacer huelga de ciudadano, quiere recordar y no olvidar, so\u00f1ar y no dormir, y busca luz. \u201cMe siento sumido en una pesadilla ca\u00f3tica \u2014me dice\u2014, no logro orientarme.\u201d Y me recuerda nuestros tiempos \u2014\u00bfnuestros?\u2014, los de \u00e9l y m\u00edos, aqu\u00e9llos del turno de los dos partidos constitucionales, de cesantes en vez de parados, cuando no present\u00edamos esta rep\u00fablica de funcionarios sedicentes trabajadores de toda clase y aspirantes, sustitutos y supernumerarios de funci\u00f3n. \u00c9l, mi amigo \u00e9ste de ahora, no tiene que colocarse. Pero tiene, s\u00ed, hijos y hasta paniaguados a quienes colocar, y todo eso del sino de Espa\u00f1a se reduce a que no ve claro el porvenir de los suyos. A quienes no sabe en qu\u00e9 partido meterles para que hagan carrera. Y es por esto por lo que me pide orientaci\u00f3n. \u00a1A m\u00ed!<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 me dices del momento pol\u00edtico? \u2014me pregunta\u2014. Momento que me parece un siglo.\u201d Y luego, que le explique las diferentes opiniones que batallan en el campo pol\u00edtico. \u00bfOpiniones? Anarquistas; la F. A. I.; la C. N. T. \u2014estas iniciales simplifican la complicaci\u00f3n gracias a no decir nada\u2014; comunistas ortodoxos y heterodoxos; socialistas de las dos ramas; federales \u2014\u00e9stos al aire\u2014; radicales-socialistas, divididos tambi\u00e9n \u2014alguna vez aparece un proyecto de uni\u00f3n para dividir m\u00e1s, la F. I. R. P. E. pas\u00f3 a la arqueolog\u00eda (R. I. P.)\u2014; de uni\u00f3n republicana; republicanos nacionales; de acci\u00f3n republicana; de al servicio de la rep\u00fablica, ahora durmientes; dem\u00f3cratas o reformistas \u2014no s\u00e9...\u2014; progresistas o como se llamen; radicales; agrarios republicanizados; agrarios independientes y a la espera; accionistas populares o cedistas \u2014de la C. E. D. A. (no confundir con la ceda)\u2014; del bloque nacional anfibio; de Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola o T. Y. R. E.; tradicionalistas que ceden; carlistas netos \u2014nada con la otra rama, la liberalizada\u2014; fajistas, ahora a la gre\u00f1a los de las J. O. N. S. y los de la F. E. \u2014no fe, \u00a1ojo!\u2014; y adem\u00e1s de la Esquerra y de la Lliga \u2014ni izquierda ni liga\u2014; nacionalistas vascos; galleguistas, autonomistas de por dondequiera... Y agreg\u00faense masones, jud\u00edos, jesuitas, protestantes, gitanos\u2026 Dios nos valga, \u00a1qu\u00e9 revoltijo!<\/p>\r\n<p>\u00bfProgramas? \u00bfEso que llaman ideolog\u00eda? Los estrellos, los astros, los cometas, los planetas y los sat\u00e9lites cimbelean un se\u00f1uelo, sea la revisi\u00f3n constitucional, de que no se les da un pitoche, para cazar electores, y \u00e9stos, los electores, a quienes tampoco les importa nada de la tal revisi\u00f3n, hacen como que se dejan cazar para cazar a su vez a sus cazadores y que les valgan ma\u00f1ana. Porque hay que vivir, \u00a1qu\u00e9 remedio! Y los m\u00e1s de los pobres ciudadanos votan... porque s\u00ed. Para hacerse los ciudadanos.<\/p>\r\n<p>Este de ahora mi amigo no tiene m\u00e1s que observar a sus convecinos de al lado y ver\u00e1 que no se respira aire revolucionario ni, por tanto, contra-revolucionario. Los que se lanzaron hace poco al campo de la llamada revoluci\u00f3n no lo hicieron por \u00edntima necesidad, sino en busca de aventuras, y a jugar con dinamita. Acaso a servir un chantaje de los astros que los dejaron en la estacada. Deporte en su mayor parte. Pero es que hoy se vive de \u00e9l, como el futbolista profesional o el pelotari de cancha de timba.<\/p>\r\n<p>\u00bf\u201dVibraciones revolucionarias\u201d? Lo acabo de leer. \u00a1Bah! Desde que el P. Mendive S. J., psic\u00f3logo \u2014vamos, al decir\u2014 y no f\u00edsico, dej\u00f3 dicho en su <em>Psicolog\u00eda<\/em> que los nervios no pueden vibrar, pues tendr\u00edan que estar sujetos por ambos extremos y tirantes, ya no sabe uno lo que es vibraci\u00f3n. Empiezan por ladridos, siguen con aullidos, ga\u00f1idos despu\u00e9s, luego latidos y acu\u00e9stanse jadeantes a dormir so\u00f1ando caza. Y, adem\u00e1s, f\u00edjese, no es lo mismo empujar a una muchedumbre \u2014masa\u2014 que tirar de ella.<\/p>\r\n<p>\u00bfAbominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, amigo m\u00edo? No tanto. Y si es la fin del mundo civil espa\u00f1ol, piense que el mundo est\u00e1 finando y recomenzando cada d\u00eda. Esa fin del mundo en que, como dijo el Cristo (Mateo, XXV, 33) los corderos a la derecha y los cabritos a la izquierda. \u00bfRevoluci\u00f3n? Hay la astron\u00f3mica, la normal, la copernicana, la no catastr\u00f3fica, la que cada astro y cada sat\u00e9lite cumplen segundo a segundo y siglo a siglo. Nosotros, los mentados del 98 \u2014\u00bfy qu\u00e9 le vamos a hacer\u2014, sabemos de esta revoluci\u00f3n astron\u00f3mica \u2014de ley de astros\u2014; la hemos vivido, la vivimos, y hoy, treinta y seis a\u00f1os despu\u00e9s, podemos mirar con ojos claros en el porvenir nuestro pasado y en el pasado nuestro porvenir. \u00a1Es la Historia, vaya! \u00bfQue la procesi\u00f3n anda por dentro? Mas no sino procesi\u00f3n, mal que pueda haber rosarios de la aurora que acaben en muertes. A cambio de rosarios de la noche que acaben en vidas. \u00a1Y pata!<\/p>\r\n<p>Que no se azore, pues, de m\u00e1s \u00e9ste de ahora mi amigo. Que rumie en su \u00e1nimo acongojado una de las m\u00e1s hermosas palabras del romance castellano, su palabra acaso m\u00e1s matriarcal, ya que suena a recatada encina castellana que ni tiembla ni rezonga a los ventarrones del monte, y es \u00e9sta: \u00a1sosiego! \u201c\u00a1Sosegaos!\u201d \u2014sol\u00eda decir Felipe II a los desvalidos azorados por cuita\u2014. Que se sosiegue este de ahora mi amigo. \u00a1Sosiego! Las palabras contrarias son de las que concluye uno por perder pronto de o\u00eddo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_617\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57542_1504275533\"><\/a><strong>Un incendio de noche.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A Dolores Cebri\u00e1n de Besteiro  y a Amparo Cebri\u00e1n de Zulueta, salmantinas del entonces de anta\u00f1o.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_618\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306559\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El d\u00eda 22 de este enero supimos aqu\u00ed, en Salamanca, el arreglo de la crisis \u2014o lo que fuera\u2014 ministerial; la reorganizaci\u00f3n del Ministerio coalicionado. Supe tambi\u00e9n la muerte de mi amigo el comandante Mart\u00ednez de Arag\u00f3n, coraz\u00f3n con seso todo \u00e9l. Hab\u00eda habido aqu\u00ed uno de esos actos de propaganda de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica \u2014\u00a1cu\u00e1ntas acciones!\u2014 en v\u00eda de la Universidad cat\u00f3lica oficial. En nuestra Facultad de Letras tuvimos unos ejercicios para proveer auxiliar\u00edas temporales, una de griego y otra de lat\u00edn. En los de lat\u00edn los opositores \u2014m\u00e1s opositoras\u2014 trabajaron sobre un pasaje de Lucrecio, el poeta fil\u00f3sofo de \u201cAlma Venus\u201d, \u201cla \u00fanica que gobierna la naturaleza de las cosas\u201d, en el que se dice de los \u00e1tomos ganchudos y de los redondos. En los de griego sobre un pasaje de Herodoto, historiador poeta, en que, cuando lo de las Term\u00f3pilas, al decirle al espartano Dienecas que los b\u00e1rbaros cubr\u00edan el sol con el tiro de sus flechas respondi\u00f3 que mejor, pues as\u00ed pelear\u00edan ellos, los espartanos, a la sombra.<\/p>\r\n<p>Sal\u00ed de los ejercicios con un compa\u00f1ero, maestro de historia, discurriendo de c\u00f3mo \u00e9sta es leyenda, poes\u00eda, y lo es la filosof\u00eda tambi\u00e9n. Hablamos de la Cr\u00f3nica de L\u00f3pez de Ayala, de Pedro el Cruel, de Taine y su filosof\u00eda mec\u00e1nica \u2014de resentido\u2014, de la revoluci\u00f3n francesa y de su \u00faltimo historiador, Mathiez. Yo hablaba de la evoluci\u00f3n \u2014desarrollo o vida\u2014 del recuerdo y de c\u00f3mo el pasado se est\u00e1 rehaciendo arreo. Llegu\u00e9 a casa y me acost\u00e9 \u2014con las gallinas\u2014 a leer <em>La educaci\u00f3n de Henry Adama, autobiograf\u00eda<\/em>.<\/p>\r\n<p>Despu\u00e9s de haber cenado sobriamente apagu\u00e9 la luz \u2014el\u00e9ctrica\u2014 y me acurruqu\u00e9 entre s\u00e1banas a viajar como viaj\u00f3 el Dante, por el otro lado del mundo este. No hay como la cama avi\u00f3n \u2014y menos mec\u00e1nico\u2014 desde que se atalayen \u2014sobre todo de noche\u2014 tantas tierras y tantos mares y tantos cielos de esp\u00edritu y desde donde se a\u00fanen y confundan tantas visiones y se aten tantos cabos sueltos y se remachen tantos eslabones de este nuestro pobre \u201cmultiverso\u201d. Hasta las calcoman\u00edas caleidosc\u00f3picas de los diarios gr\u00e1ficos o ilustrados tal \u00e9ste \u2014como que cobran consistencia permanente gracias al sue\u00f1o. El ni\u00f1o, mit\u00f3logo prehist\u00f3rico \u2014de quien me dijeron al acostarme que se hab\u00eda acostado con 38 grados de fiebre \u2014dice que el d\u00eda sue\u00f1a de noche. Y colijo que la noche sue\u00f1a de d\u00eda. A remejer, pues, lugares y continentes \u2014geograf\u00eda\u2014 con d\u00edas y siglos \u2014cronolog\u00eda\u2014 y hacer a los esp\u00edritus hist\u00f3ricos, por debajo del espacio y del tiempo, coeternos y co-infinitos. En las tinieblas del sue\u00f1o ve uno, como esos peces submarinos que en las honduras tenebrosas del oc\u00e9ano engendran su luz, el mundo que uno mismo se alumbra.<\/p>\r\n<p>Mi celda \u2014tal es mi dormitorio\u2014 es desnuda y fr\u00eda; hoy de solitario en ella. Una peque\u00f1a ventana \u2014las contraventanas abiertas siempre\u2014 al Norte y frente a la cabecera de la cama desnuda pared encalada, como pantalla. Sobre mi cabeza \u201cnuestro\u201d crucifijo; el que ella me dej\u00f3. Duermo con insomnios breves. A eso de las tres de la ma\u00f1ana \u2014del d\u00eda 23\u2014 vi \u00bfo so\u00f1\u00e9?, \u00a1no!, vi un resplandor en la pared frontera. \u00bfSer\u00eda del faro de un auto? Imposible. Y el resplandor crec\u00eda. No era de un auto que se acercaba. Era de una hoguera. Requer\u00ed los anteojos, desempa\u00f1\u00e9 de los cristales de la ventana \u2014la temperatura algunos grados bajo cero\u2014 el vaho cuajado de mi respiraci\u00f3n y mir\u00e9. Era un incendio \u00bfHacia d\u00f3nde? Calcul\u00e9 mal la distancia. Pitaba el sereno; o\u00ed tiros \u2014luego supe que fue para despertar a los moradores de la casa incendiada, encerrados en ella\u2014, campaneaban las \u00darsulas. \u00bfHabr\u00edan pegado fuego al convento? No. El ni\u00f1o, en tanto, y los dem\u00e1s de mi casa dorm\u00edan descuidados. Empec\u00e9 a forjar la leyenda, a dar caza a un asunto. \u201cMa\u00f1ana dir\u00e1 la Prensa lo qu\u00e9.\u201d \u00bfIr a verlo? Mejor desde la cama y en la pantalla. Con el fr\u00edo a la intemperie callejera no habr\u00eda podido so\u00f1ar ni meditar lo so\u00f1ado. La brutal realidad \u2014\u00bfobjetiva?\u2014 mata su sentido. \u00bfLlamar? \u00a1Tampoco! La llamada era aparatosa, espectacular. Pero me ense\u00f1aba m\u00e1s lo de dentro de m\u00ed que lo de fuera. A eso de las cuatro acab\u00f3 la funci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Al despertarme a la ma\u00f1ana llam\u00e9 a las criadas. De nada se hab\u00edan dado cuenta. El ni\u00f1o dorm\u00eda tan contento de la vida. No hab\u00eda sido un sue\u00f1o si no en cuanto toda vida es sue\u00f1o. Y la muerte tambi\u00e9n. Con el chocolate del desayuno me trajeron el diario local. El incendio hab\u00eda sido mucho m\u00e1s cerca de mi casa que yo supuse. El diario dec\u00eda, \u201cal cerrar\u201d, que hab\u00edan ardido tres casas. En realidad s\u00f3lo una, pero, es natural, se calcula lo que antes de salir el n\u00famero a la calle ha de pasar; se va al alcance del suceso. As\u00ed se hace la historia. Y record\u00e9 una frase francesa le\u00edda en Adams: \u201c\u00c7a vous amuse, la vie?\u201d<\/p>\r\n<p>Al salir de casa fui a ver la quemada. Vigas carbonizadas, el esqueleto de la morada, destac\u00e1ndose al aire sobre un cielo plomizo y fr\u00edo. En frente de la quemada, en la vuelta de la Cuesta del Carmen, la casa en cuyo corral \u2014\u00bflo recuerdan ustedes, Dolores y Amparo?\u2014 debat\u00edamos cierto verano su madre Concha, su t\u00edo de ustedes Paco (\u201cZeda\u201d) y yo de todo lo divino y lo humano y sobre todo de teatro. Recuerdos que guarda uno, quemados algunos, hechos carbonilla para abono, y otros en brasa todav\u00eda. As\u00ed es la historia.<\/p>\r\n<p>\u00bfY la crisis? \u00a1Bah! una de tantas chabacaner\u00edas de eso que llaman pol\u00edtica y no lo es. Ni historia, sino a lo m\u00e1s, cr\u00f3nica. O croniquilla. Declaraciones, manifestaciones, conferencias, cabildeos, entrevistas, combinas..., tales cuales posturas al magnesio, eso que llaman pol\u00edtica los pol\u00edticos ostras; los que se encierran en su concha bivalva. Algunos, excepcionales \u2014poetas y fil\u00f3sofos\u2014, hechos madreperlas merced a alguna cuita \u2014como si les escuece la patria\u2014 llegan a poder cuajar en sus entra\u00f1as alguna perla para el collar que su pueblo lleve al cuello, rosario civil.<\/p>\r\n<p>\u00bfLa crisis? La recordar\u00e9 mejor cuando despu\u00e9s del incendio pueda contemplar el esqueleto del Gobierno. Y en cuanto al r\u00e9gimen\u2026 \u00a1lo que se otea viajando en cama quieta de celda de so\u00f1ador solitario! \u00a1Qu\u00e9 resplandores de incendios venideros! \u00a1Lo que so\u00f1aba yo hace unos a\u00f1os, desde la cama de mi celda del Hotel Broca, en la Hendaya de mi destierro, adonde iba a verme aquel hombre entero y verdadero, coraz\u00f3n con seso todo \u00e9l, que fue Jos\u00e9 Mart\u00ednez de Arag\u00f3n, que desde el aparato ha ido a estrellarse contra su tierra madre! En ella descansaremos de nuestros ensue\u00f1os hist\u00f3ricos. El d\u00eda sue\u00f1a de noche, seg\u00fan me dijo el ni\u00f1o que ovilla sus sue\u00f1os en el carrete de fuego a que se le reduce el rodillo de que la humanidad sac\u00f3 \u2014en siglos\u2014 su s\u00f3lo invento mec\u00e1nico propio: la rueda. Y ese carrete le es bobina din\u00e1mica, mitologizante, gracias al lenguaje. Que as\u00ed es la historia.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_619\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103320_2010067226\"><\/a><strong>De Don Miguel de Unamuno sobre Ram\u00f3n de Basterra<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_620\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306559561\"><\/a><em>El Sol<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p class=\"right\">Sr. D. Pedro Mourlane Michelena.<\/p>\r\n<p>En efecto, mi querido amigo. Como dice usted en las columnas dedicadas en EL SOL de ayer \u2014hoy, 28-1\u2014 dedicadas a nuestro Ram\u00f3n de Basterra, la carta que me ped\u00eda que contribuyese a tal homenaje \u2014contribuci\u00f3n para m\u00ed obligatoria\u2014 lleg\u00f3 a mi poder tan tarde, que no habr\u00eda podido sino a lo m\u00e1s enviarle cuatro l\u00edneas telef\u00f3nicas y mal improvisadas. De nuestro Basterra, del Basterra de nuestra Bilbao de Espa\u00f1a, deber\u00eda hablar con sosegada emoci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Le\u00ed con agradecimiento \u2014\u00a1as\u00ed!\u2014 cuanto usted y los otros cinco dijeron de nuestro poeta. Poeta, es decir, creador. Y creador \u2014o recreador, que es lo mismo\u2014 de lengua. Forjador, como nuestros antiguos ferrones, de un idioma vascocastellano tan acerado como flexible. Un idioma po\u00e9tico \u2014creativo\u2014 con que nuestro pueblo sacar\u00e1 a luz entra\u00f1as que no habr\u00eda podido sacar con nuestro milenario vascuence de abolengo. Hemos conquistado el romance castellano; pero lo hemos conquistado no para nosotros, sino para los espa\u00f1oles todos. Quiero decir para todos los que hablan este idioma imperial, incluso los filipinos del \u00faltimo canto de Rizal, esos filipinos a quienes gan\u00f3 para la civilizaci\u00f3n universal nuestro Miguel L\u00f3pez de Legazpi.<\/p>\r\n<p>Luch\u00f3 Basterra amorosamente \u2014hasta con furia de amor\u2014 con este maravilloso idioma romance, en lucha en que las discordancias se hacen concordancias vizca\u00ednas. Hay acaso secretos en el romance castellano que nosotros, los vascos, podemos descubrir mejor que los castellanos mismos. Secretos cant\u00e1bricos y pirenaicos.<\/p>\r\n<p>No soy yo, amigo Mourlane, quien deber\u00eda escudri\u00f1ar todo lo que el esp\u00edritu vasco ha dado y sigue en dar a nuestro com\u00fan idioma universal castellano \u2014escr\u00fapulos de pudor y hasta de lo que de modestia me quede me lo vedar\u00edan\u2014; pero aun as\u00ed y todo, lo har\u00e9 alg\u00fan d\u00eda. Y no se trata ya de aquel puro, sencillo, clar\u00edsimo y trasparente castellano de nuestro Trueba \u2014las Encartaciones de Vizcaya en que \u00e9l mam\u00f3 su lengua es una de las comarcas en que mejor se ha hablado siempre la lengua espa\u00f1ola\u2014, del Trueba de la \u201chonrada poes\u00eda vascongada\u201d, que dijo, no sin dejo socarr\u00f3n, D. Marcelino; se trata de otro nuevo castellano, del de nuestra Bilbao, de nuestra milagrosa Bilbao, de la Bilbao que le dio a Basterra, como me ha dado a m\u00ed, lo mejor de nuestro empuje creativo. Al pie de una vieja ferrer\u00eda vizca\u00edna habr\u00eda que entonar las aceradas estrofas de Basterra, de hierro vizca\u00edno, largo ya en obras de palabra.<\/p>\r\n<p>Aun me queda que decir. Siempre queda.<\/p>\r\n<p>Y en tanto, en memoria de aquel poeta de cuyos \u00edntimos dolores nos condolimos, le env\u00eda un abrazo, Miguel de Unamuno.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_621\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486397408\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico. Bajo, sobre y desde el barbarismo<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_622\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398409\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No hace mucho ocup\u00e9 aqu\u00ed algo m\u00e1s de dos medias columnas con una consulta sobre si debe decirse y escribirse m\u00e9dula o medula que me dirigi\u00f3 un escritor sevillano. A mi respuesta le puse flecos y caireles. Ni era la primera vez que se me requer\u00eda a semejante menester. Que no debo rehusar siempre. \u00bfTengo derecho acaso a defraudar la curiosidad de mis lectores y la confianza que en me ponen? De ordinario, puedo remitirles a cualquier manual \u2014muchas veces pedal\u2014 de gram\u00e1tica o de lexicograf\u00eda, pero como presumo que a lo que vienen a m\u00ed es en busca de los flecos y caireles, es de mi deber satisfacerles. Y ahora se trata de un nuevo caso.<\/p>\r\n<p>Desde Calahorra, en la Rioja, me escribe un don Angel D\u00edez Oliv\u00e1n someti\u00e9ndome un punto muchas veces aclarado, y es si oficialmente es correcto decir \u201cbajo el punto de vista\u201d en vez de \u201cdesde el punto de vista\u201d. La tertulia \u2014encantadoras tertulias de casinos lugare\u00f1os\u2014 calific\u00f3 la frase de \u201cbajo, etc.\u201d de barbarismo. Mas he aqu\u00ed que mi consultante lee en la prensa que don Santiago Alba emplea el giro igual al que como el contertulio calagurritano descalificado, y de aqu\u00ed que el se\u00f1or D\u00edez Oliv\u00e1n se pregunte si \u201cbajo el punto de vista\u201d \u201ces \u2014copio su carta\u2014 un barbarismo como cre\u00ed en un principio\u201d. Vamos a ello y a qu\u00e9 es eso de \u201cbarbarismo\u201d.<\/p>\r\n<p>Aunque el presidente del Congreso de los Diputados no sea, por serlo, autoridad ling\u00fc\u00edstica \u2014ni siquiera es acad\u00e9mico todav\u00eda\u2014, es, sin embargo, un castellano de expresi\u00f3n muy propia, ce\u00f1ida, correcta y castiza en nuestro romance, y si empleaba ese giro, es de creer que sabr\u00eda por qu\u00e9. Mas lo que presumo es que el reportero que le hizo emplearlo debi\u00f3 de traducirlo a su propio uso reporteril. Como no fuese que a don Santiago, por contagio, se le escapase uno de tantos barbarismos parlamentarios, algunos de feliz ocurrencia, y que acaban por prevalecer. Y por otra parte, el presidente de la C\u00e1mara, que habla desde lo alto de su poltrona y desde ella puede mirar hacia abajo a sus presididos, puede, con entera propiedad, decir \u201cbajo mi punto de vista\u201d ya que el suyo, su punto de vista, est\u00e1 \u2014especialmente\u2014 por encima de los puntos de vista de los diputados.<\/p>\r\n<p>Al que desde lo alto de una cumbre mira a lo hondo de un valle, le cabe decir que ve a \u00e9ste \u201cbajo su punto de vista\u201d, como al que desde lo hondo del valle mira a lo alto de la cumbre le cabe a su vez decir que lo mira \u201csobre su punto de vista\u201d. Y ambos dir\u00e1n bien si dicen que lo ven \u201cdesde su punto de vista\u201d. Que tan desde es el \u201cbajo\u201d como el \u201csobre\u201d. No es el caso de otra expresi\u00f3n desatinada, y es la de decir: \u201cbajo la base\u201d. Con lo que quedamos en que lo de \u201cbajo el punto de vista\u201d podr\u00e1 ser eso que las gram\u00e1ticas y los diccionarios llaman barbarismo, pero no es, en ciertos casos, un contrasentido.<\/p>\r\n<p>A prop\u00f3sito de esto de \u201cbajo\u201d o \u201cdesde\u201d, conviene tener en cuenta \u2014lo repito\u2014 que tan \u201cdesde\u201d puede ser el \u201cbajo\u201d como el \u201csobre\u201d. Como por otra parte lo mismo se puede ir \u2014parlamentariamente sobre todo\u2014 desde la izquierda a la derecha que desde la derecha a la izquierda. \u00a1Qu\u00e9 estropicios exeg\u00e9ticos traen estas met\u00e1foras espaciales (no especiales)! En un breve ensayo que titul\u00e9: \u201cLa vertical de Le Dantec\u201d (aquel ateo profesional y bi\u00f3logo) y que figura en mi libro <em>Contra esto y aquello<\/em> \u2014desgraciado t\u00edtulo este segundo, el del libro, que me ha hecho aparecer como lo que no soy (yo me he forjado gran parte de mi leyenda negra)\u2014 me burlaba del ingenuo racionalista que supon\u00eda que hay l\u00edneas verticales de arriba abajo y otras de abajo arriba \u2014las l\u00edneas\u2014, que recuerda lo del higienista \u2014catedr\u00e1tico, \u00a1claro!\u2014 que ense\u00f1aba en clase que las calles cuesta abajo son m\u00e1s higi\u00e9nicas que las calles cuesta arriba\u2026 Cuando se sale uno de la geometr\u00eda pura para meterse en esas impurezas fisiol\u00f3gicas de arriba y abajo, delante y detr\u00e1s, derecha e izquierda, todo pensamiento se trastorna. Y se cae en lo de aquel que se preocupaba de si Madrid est\u00e1 m\u00e1s cerca de Barcelona que Barcelona lo est\u00e1 de Madrid. O si Levante es izquierda y Poniente derecha, o al rev\u00e9s. Acertijos encajados en la pereza mental pol\u00edtica corriente, a la que tanto le cuesta elevar como bajar la mirada.<\/p>\r\n<p>En lat\u00edn, \u201caltus, a, um\u201d quiere decir alto o profundo, seg\u00fan de donde se mire. Para el que mira a una sima desde el borde cimero de ella, la sima es profunda, y para el que la mira desde el fondo de ella, es alta. En lat\u00edn, en uno y otro caso, alta. Y nos queda en la expresi\u00f3n \u201calta mar\u201d, que quiere decir \u201cmar profunda\u201d. Aunque la profundidad de una mar no aumente seg\u00fan nos alejamos de la costa, no siendo en primeros trechos. Y viniendo a met\u00e1foras, podemos decir que los pensamientos profundos son elevados; que el que ahonda se encumbra.<\/p>\r\n<p>Y ahora, a lo de \u201cbarbarismo\u201d. Que seg\u00fan el Diccionario manual (no muy de mano) e ilustrado (quiere decirse que con estampitas) de la lengua espa\u00f1ola de la \u201cReal (perd\u00f3n, lector republicano aut\u00e9ntico; la edici\u00f3n es de 1927) Academia Espa\u00f1ola\u201d es: \u201cvicio del lenguaje que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras, o emplear vocablos impropios\u201d. \u00a1A ver! \u00bfvicio? Vicio se le llama por aqu\u00ed (Salamanca) al abono, y los barbarismos han abonado nuestro romance. \u00bfVocablos impropios? \u00bfEn qu\u00e9 consiste la propiedad? \u00a1Barbarismo! Los b\u00e1rbaros sacaron del lat\u00edn los romances como del viejo Imperio Latino hicieron el Sacro Romano Imperio; los b\u00e1rbaros cristianizados hicieron las lenguas vulgares. Los mismos hispano-romanos eran, en rigor, unos b\u00e1rbaros. Los b\u00e1rbaros, analfabetos o iletrados, re-crearon nuestros idiomas al cobrar conciencia de ellos, que es m\u00e1s que cobrar simple conocimiento; que es, adem\u00e1s, tener de ellos sentimiento, de los idiomas en que se siente y se piensa. Y as\u00ed el que con plena conciencia de lo que quiere decir \u201cbajo el punto de vista\u201d, empleara este giro desde su punto de o\u00eddo, lo emplear\u00eda con perfecta propiedad. Y sin hacer caso a como hablen las autoridades. Por lo cual me permito recomendar a los de la tertulia de Calahorra y a los de otras por el estilo, que se esfuercen por cobrar, no ya conocimiento, sino sentimiento \u2014y consentimiento\u2014 de su lengua madre \u2014madre de su pensamiento\u2014 y lo antepongan al uso de los que est\u00e1n sobre ellos as\u00ed como al de los que est\u00e1n bajo ellos. Y piensen que el pueblo bajo puede mirar hacia arriba y acertar en propiedad. Y que en rigor hay iletrados m\u00e1s entra\u00f1adamente cultos que los llamados cultos, que aquellos de que tan desaforadamente se burl\u00f3 Quevedo, el m\u00e1s grande zahondador y desentra\u00f1ador de nuestro b\u00e1rbaro romance castellano. Y basta por hoy, pues he de tener que volver a esta mi tarea \u2014tarea pol\u00edtica tambi\u00e9n\u2014 de hacer pensar a mis compatriotas en conciente y entra\u00f1ado romance castellano.<\/p>\r\n<p>Y, por fin, gracias a don Angel D\u00edez Oliv\u00e1n y a sus contertulios de Calahorra por haberme dado ocasi\u00f3n de escribir un art\u00edculo sin paradojas \u2014digo: me parece...\u2014, como las llaman los que no saben lo que quiere decir paradoja. Es que lo he escrito bajo mi punto de vista y de o\u00eddo ling\u00fc\u00edsticos, el de que hay que abonar con vicio el romance maleado por los cultismos, ya que contra maleza, abono. Hasta parlamentario. Y ahora a conmoverme con otras cosas, despu\u00e9s de haber aflojado la cuerda de la ballesta. Ya la templar\u00e9 tensa para que entone.<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p><em>Santiago Alba public\u00f3 el 8 de febrero esta contestaci\u00f3n a Unamuno:<\/em><\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p class=\"center\"><strong>De don Santiago Alba a don Miguel de Unamuno<\/strong><\/p>\r\n<p class=\"right\">6 febrero 1935.<\/p>\r\n<p class=\"right\">Excmo. se\u00f1or don Miguel de Unamuno.<\/p>\r\n<p>Mi querido y admirado don Miguel:<\/p>\r\n<p>Acabo de saborear su delicioso \u201cIntermedio ling\u00fc\u00edstico\u201d en AHORA de ahora. Y no resisto a la tentaci\u00f3n de dialogar en p\u00fablico con usted. Desde nuestras inolvidables charlas en Par\u00eds, cuando usted, al final de un almuerzo, me regalaba con el postre de sus maravillosos sonetos, apenas si mi esp\u00edritu ha podido alguna vez disfrutar de cerca su amena y aleccionadora literatura. Sea bien venida.<\/p>\r\n<p>Es usted conmigo, una vez m\u00e1s, muy ben\u00e9volo en su juicio. Pero me ofrece, generoso y h\u00e1bil, disculpas para un pecado que yo jam\u00e1s he cometido. No, yo no he dicho nunca, ni en los esca\u00f1os rojos, ni desde el sill\u00f3n presidencial, \u201cbajo el punto de vista\u201d, como me atribuye su comunicante de Calahorra. No tiene m\u00e9rito alguno mi limpieza habitual de lenguaje. Yo hablo como hablan el castellano en Salamanca y en Zamora, en las ciudades y en las aldeas, los profesores y los campesinos. Es un instinto, m\u00e1s que una lecci\u00f3n recitada.<\/p>\r\n<p>Ha adivinado usted el origen de la equivocaci\u00f3n que se discute. Ech\u00e9mosle la culpa a los reporteros \u2014esta vez con raz\u00f3n\u2014, a quienes usted alude. Gente moza, culta y simp\u00e1tica, Pero que a veces, por acabar pronto, no repara en la fidelidad de la referencia. Ahora, insistentemente, se empe\u00f1a en repetir a troche y moche el vocablo \u201csugerencia\u201d, y lo pone tambi\u00e9n en mis labios y lo coloca, un d\u00eda y otro d\u00eda, en las informaciones de C\u00e1mara. Por si acaso surge en la Rioja o en la Mancha otro acad\u00e9mico espont\u00e1neo, conste desde ahora que tampoco he dicho nunca \u201csugerencia\u201d. Y que desde esta \u201cpoltrona\u201d \u2014para la que usted tiene una benevolencia tan noble\u2014 he proclamado mi aversi\u00f3n al terminillo. Pero... \u00a1ni por esas! Sigue la sugerencia circulando, d\u00eda y otro d\u00eda, de un lado para otro. \u00a1Ay\u00fademe usted ahora a exterminarla!<\/p>\r\n<p>Conste de nuevo mi gratitud para usted. Salvo todos mis respetos a la Academia Espa\u00f1ola. Pero lo que usted escribe respecto a mi humilde prosa vale tanto para m\u00ed como un diploma de aqu\u00e9lla.<\/p>\r\n<p>A su mandar, mi querido y respetado don Miguel. Siga fuerte y optimista deambulando por esa carretera de Zamora, que evoc\u00e1bamos con melancol\u00eda marchando juntos por la avenida de los Campos El\u00edseos o la ruta de Versalles. Le estrecho las manos con profunda e invariable devoci\u00f3n.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_623\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486397\"><\/a><strong>Los amigos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_624\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Vengo publicando aqu\u00ed, en estas mismas columnas de AHORA, Amigos m\u00edos, unas que intitulo \u201cCartas a los Amigos\u201d y que lo son a sendos, a las veces supuestos Amigos, en quienes simbolizo a otros muchos. Con ello me evito el corresponder privadamente a quienes me preguntan algo, distray\u00e9ndome de mi menester p\u00fablico, \u2014de publicista\u2014, ya que, como dec\u00eda un jesuita, el que se dedica al p\u00falpito tiene que descuidar, si es que no abandonar, el confesonario. \u00a1Y, por otra parte, es tan enojoso tener que volver a repetir \u2014para que lo entienda acaso uno del pelot\u00f3n de los torpes\u2014 lo que se ha dicho cientos de veces y lo que tal vez puede el pregunt\u00f3n encontrarlo en cualquier manual o enciclopedia, en cualquier abrevadero de ciencia en extracto! S\u00ed, yo padec\u00ed anta\u00f1o de epistoloman\u00eda \u2014y con esto correspondo a uno de los preguntones\u2014; pero hoy ni me es posible. Hay que pensar las respuestas y ni me dejan tiempo de pensarlas. Como no haga uno lo que el pol\u00edtico al por menor: decir primero la cosa y pensarla luego. O sea, apuntar despu\u00e9s de haber disparado. Para que luego les ocurra lo que al ap\u00f3stol Sim\u00f3n Pedro, que al o\u00edr la voz del gallo \u201cse ech\u00f3 a llorar\" (Marc., fin XIV).<\/p>\r\n<p>Pero ahora me dirijo a los Amigos, desconocidos m\u00edos los m\u00e1s de ellos; a los Amigos, a los que formamos una t\u00e1cita comunidad y comuni\u00f3n \u2014sin comuni\u00f3n no hay comunidad\u2014, que no secta, ni partido, ni uni\u00f3n de partidos; esas uniones que s\u00f3lo sirven para desunir m\u00e1s, como todo lo que se produce desde fuera. Ni nos alistamos los Amigos, ni suscribimos programa alguno, ni aceptamos jefaturas. Ni nos preocupa el problema electoral de la representaci\u00f3n proporcional. Ni aquello otro de minoritarios y mayoritarios por una parte y minimalistas y maximalistas por la otra. Todas estas estad\u00edsticas de la opini\u00f3n tienen muy poco o apenas si tienen nada que ver con la conciencia p\u00fablica civil. Que no es lo que se llama opini\u00f3n p\u00fablica. Y as\u00ed, al leer yo \u00faltimamente que \u201cha cambiado el estado de la conciencia pol\u00edtica\u201d \u2014espa\u00f1ola, se entiende\u2014, y luego que hay que devolver a nuestra Rep\u00fablica \u201cla sustancia y el estimulo del 14 de abril\u201d y devolver al pa\u00eds la plena confianza que en ella ten\u00eda en dicho 14 de abril \u2014palabras tomadas de un pol\u00edtico sincero y leal\u2014, s\u00e9 al punto que en aquella fecha no hab\u00eda conciencia republicana ni anti-republicana en Espa\u00f1a, ni aquel movimiento mal llamado revolucionario tuvo sustancia alguna ideal ni el pa\u00eds confianza. Que la expectaci\u00f3n \u2014y hasta si se quiere esperanza\u2014 no es confianza sin m\u00e1s. No; nosotros, los Amigos \u2014Amigos ahora de la Rep\u00fablica en cuanto Amigos de Espa\u00f1a\u2014, no fiamos en partidos, ni en uniones de partidos, ni en proporcionalidades de sufragio, ni en jerarqu\u00edas, ni en dogmas. Nos atenemos \u2014\u00bfno es as\u00ed, Amigos m\u00edos?\u2014 a nuestra privada inspiraci\u00f3n \u00edntima \u2014que es algo m\u00e1s que el libre examen\u2014 y al sentimiento de comuni\u00f3n y comunidad. De solitarios si se quiere.<\/p>\r\n<p>Ya estoy oyendo lo que en silencio se dice uno de vosotros que conoce mis aficiones y preocupaciones y el curso de mis estudios, al ver esto de los Amigos \u2014as\u00ed, con may\u00fascula\u2014, y lo de la privada inspiraci\u00f3n \u00edntima, y lo de la falta de jerarqu\u00eda y de dogmas, y es: \u201cEsto trasciende a los cu\u00e1queros (\u201cquakers\u201d) o tembladores \u2014de \u201cquake\u201d, temblar\u2014, a aquellos inspirados, a menudo energ\u00famenos o pose\u00eddos, pero pac\u00edficos, ap\u00f3stoles de la paz y de la absoluta franqueza, que se llamaron y se llaman a\u00fan a s\u00ed mismos los Amigos, \u201cthe Friends\u201d. Y as\u00ed es, Amigo m\u00edo. Esto trasciende a \u201cthe Friends\u201d, a los Amigos, a los cu\u00e1queros o tembladores, que, sobre todo desde Penn, tan honda huella han dejado, siendo tan pocos y tan recogidos, en la conciencia p\u00fablica religiosa y civil de los pueblos anglosajones. Dejando aparte sus innegables extravagancias exteriores, Los Amigos, los cu\u00e1queros, sab\u00edan adentrarse en la intimidad de la conciencia comunal p\u00fablica e interpretarla. Y sab\u00edan \u2014lo que vale mucho m\u00e1s\u2014 darse cuenta de la inconciencia civil p\u00fablica. Y ojal\u00e1 que entre nosotros, en nuestra Espa\u00f1a, los republicanos aut\u00e9nticos \u2014\u00bfno se dice as\u00ed?\u2014 del 14 de abril supieran darse cuenta de la inconciencia pol\u00edtica de lo m\u00e1s de nuestro pueblo y se aplicaran a curarla. \u00bfC\u00f3mo? \u00bfCon propaganda? \u00bfCon m\u00edtines? \u00a1F\u00edo tan poco en ellos!<\/p>\r\n<p>Un Amigo, un cu\u00e1quero, fue aquel John Bright, que tan hondo influy\u00f3 en la pol\u00edtica inglesa, llegando a ser ministro, aunque no adscrito a ning\u00fan partido. Su sinceridad, su lealtad, su franqueza fueron proverbiales. Nadie le gan\u00f3 a decir las verdades que se dice que no deben decirse. Conserv\u00f3 la sustancia de aquella costumbre cu\u00e1quera de tutear a todo el mundo. Y es que no se cuid\u00f3 de hacer partido ni de servir a clientela electoral alguna. Aunque hay en pol\u00edtica algo m\u00e1s perturbador que la clientela de los afiliados.<\/p>\r\n<p>Hay, s\u00ed, en pol\u00edtica algo m\u00e1s perturbador que los afiliados, que la clientela de los partidarios, de los que van a buscar puestos, y es la clientela de espect\u00e1culo, la de aquel p\u00fablico que acude a las asambleas y m\u00edtines pol\u00edticos como a una funci\u00f3n de cine sonoro. Porque hay una pol\u00edtica de cine y de radio. Falta, por tanto, de intimidad. Una pol\u00edtica de campa\u00f1a electoral a la mala norteamericana que puede llegar a producir el caudillo histri\u00f3nico. Y de aqu\u00ed m\u00ed creciente horror a tomar parte en m\u00edtines pol\u00edticos. \u00daltimamente me he rehusado hasta a dar conferencias. Las gentes del mont\u00f3n creen que una conferencia tiene m\u00e1s eficacia que un art\u00edculo \u2014que uno de estos art\u00edculos\u2014, que se lee a solas y sin teatralidad. Hasta hay quien cree que una palabra o\u00edda vale m\u00e1s que una palabra le\u00edda y afirmada por la firma de quien la escribe. Y no digamos nada del valor de la conversaci\u00f3n intima. Y, sin embargo, esta acci\u00f3n recatada es acaso la m\u00e1s lenta, pero es la m\u00e1s profunda.<\/p>\r\n<p>Hubo entre nosotros un var\u00f3n se\u00f1ero que rehuy\u00f3 esa acci\u00f3n espectacular, que no tomaba parte en m\u00edtines, que no habr\u00eda aceptado para su obra ni el cine ni la radio y que dej\u00f3, sin embargo, en la conciencia civil de nuestro pueblo, en lo \u00edntimo de la pol\u00edtica y sin haberse adscrito a ning\u00fan partido, una profund\u00edsima marca. Este var\u00f3n se\u00f1ero fue don Francisco Giner de los R\u00edos. Ten\u00eda mucho de los Amigos, pero de un Amigo espa\u00f1ol, castiza y cl\u00e1sicamente espa\u00f1ol, aunque haya necios que le diputen por un precursor de lo que llaman neciamente la anti-Espa\u00f1a. Que suele ser la intra-Espa\u00f1a.<\/p>\r\n<p>Escribo esto como un acto de comuni\u00f3n. De comuni\u00f3n con muchos solitarios que sirven con su \u00edntima acci\u00f3n cotidiana a despertar la conciencia civil de nuestro pueblo y que deploran la pol\u00edtica de cine y radio. Sin poner por ello en duda ni la buena fe, ni la sinceridad, ni la lealtad de los otros que nos son tambi\u00e9n Amigos en el corriente sentido.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_625\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103324_2010067226\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico. Cosas de Espa\u00f1a<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_626\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398563\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Remedando, sin saberlo, a aquel inmortal maestro de escuela de la novela <em>Tiempos dif\u00edciles<\/em> (\u201cHard times\u201d), del inmortal Carlos Dickens, maestro que repet\u00eda: \u201cHechos, hechos, hechos\u201d, conoc\u00ed un sujeto a quien no se le ca\u00eda de los labios esta sentencia: \u201cCosas, cosas, cosas y no palabras.\u201d Como si las palabras no fuesen cosas. Y como ahora, por otra parte, me encuentro con sujetos objetivos a quienes parece molestarles la palabra cosa, y como si no fuese m\u00e1s que una muletilla o un ripio, conviene recapacitar para sentir qu\u00e9 cosa haya dentro de la palabra cosa. Que equivale, sin duda, a lo que los fil\u00f3sofos escol\u00e1sticos llamaron \u201cens\u201d, o sea ente, vocablo que ha tomado entre nosotros un sentido vulgar bastante rid\u00edculo. Decir de uno que es un ente no es, de cierto, calificarle honrosamente. Y es que, en efecto, un ente es casi nada. Tan poco es como un ser. \u00bfHay nada m\u00e1s vac\u00edo que esto de ser? Que lo es propiamente existir. En rigor podr\u00eda suprimirse, sin grave perjuicio y tal vez con alguna ventaja, el verbo ser de nuestro lenguaje. Estorba m\u00e1s que el tan calumniado que. El verbo sustantivo resulta m\u00e1s adjetivo que el pronombre relativo. \u00a1Y no digamos nada de la esencia! Sobre todo desde que se habla de las esencias republicanas y de las mon\u00e1rquicas. Las esencias han de quedarse para la perfumer\u00eda, como las especies \u2014especias\u2014para la especier\u00eda.<\/p>\r\n<p>Alguna vez hemos le\u00eddo: \u201clas cosas y los seres\u201d, queriendo decir lo inanimado y lo animado, como si las cosas no fuesen seres. Y otra vez: \u201clos seres y los enseres\u201d. Siempre huyendo de la cosa. Vengamos, pues, a ella.<\/p>\r\n<p>Empecemos por Dios, la cosa de las cosas, \u201ccausa causarum\u201d, que dec\u00edan los escol\u00e1sticos. Definirle es finarle; pero el viejo y venerable catecismo del P. Astete, S. J., que nos hac\u00edan en la Espa\u00f1a castellana y del Norte, intentaba definirlo \u2014para los ni\u00f1os\u2014 diciendo que \u201cDios es una cosa lo m\u00e1s excelente que se puede decir ni pensar...\u201d y lo que se sigue. Parece que despu\u00e9s los jesuitas han hecho quitar lo de cosa, y han hecho mal. Acaso les ha parecido expresi\u00f3n sobrado popular. Y es, sin embargo, el verdadero y castizo romanceamiento del \u201cens realissimum\u201d. \u00bfLe \u00edbamos a llamar ente? \u00bfO ser? \u00bfEl Ser Supremo? Esto no sabe a nada y huele a pedanter\u00eda. No; Dios es cosa, y es cosa que no meramente es, lo que no es ser nada, sino que est\u00e1. Hamlet, el irresoluto dudador, dec\u00eda: \u201cSer o no ser\u201d (to be or not to be), pero quien se est\u00e1 a lo que est\u00e1 no duda y se resuelve. Y Dios, nuestro Dios, el Dios Cosa, est\u00e1 y no meramente es. Es un Dios de estado divino y no de esencia divina.<\/p>\r\n<p>Profunda distinci\u00f3n la que en castellano establecemos entre ser y estar; desconocida al franc\u00e9s. \u201cEs enfermo\u201d \u2014il est maladif\u2014, junto a \u201cest\u00e1 enfermo\u201d\u2014il est malade. O: \u201cEs borracho\u201d \u2014il est ivrogne\u2014, frente a \u201cest\u00e1 borracho\u201d \u2014il est ivre\u2014. Cierto que nuestro verbo \u201cser\u201d, del lat\u00edn \u201csedere\u201d \u2014no de \u201cesse\u201d, sino en ciertas formas\u2014, significa originariamente estar sentado; mas tiene un matiz que lo distingue de estar. \u201cSeer\u201d (sedere) es m\u00e1s bien asentarse y casi yacer, mientras que \u201cestar\u201d nos sugiere estar de pie. Aunque se puede y se suele estar echado. Mas nuestro Dios popular, la cosa del catecismo del P. Astete, S. J., es nuestro Padre, que est\u00e1 \u2014no que es\u2014en los cielos. Ve\u00e1moslo.<\/p>\r\n<p>De las oraciones han surgido los dogmas religiosos. Y la oraci\u00f3n cardinal y radical del cristianismo evang\u00e9lico es la que ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos el mismo Jes\u00fas, el Padrenuestro. En su original griego evang\u00e9lico empieza, traducida al pie de la letra, as\u00ed: \u201cPadre nuestro, el en los cielos...\u201d No hay verbo alguno, ni ser ni otro. Mas al traducirlo al lat\u00edn de la Iglesia Cat\u00f3lica se dijo: \u201cPater noster, qui es in caelis...\u201d, esto es: \u201cPadre nuestro, que eres en los cielos...\u201d, y as\u00ed dice en franc\u00e9s: \u201cqui es\u201d. Mas al venir al castellano se dijo: \u201cPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos...\u201d Nuestro Padre celestial espa\u00f1ol est\u00e1, y est\u00e1 de pie como nuestro Cristo popular est\u00e1 agonizando de pie, en la cruz, Y es curioso lo que pasa en el pa\u00eds vasco. En la iglesia parroquial de Hendaya pod\u00edamos leer, a los dos lados del altar mayor, la oraci\u00f3n dominical, a un lado en franc\u00e9s y al otro en vascuence o eusquera. Y en la versi\u00f3n eusqu\u00e9rica dice de \u201cNuestro Padre (Aita guria) que es en los cielos\u201d: zeruetan zarena, del verbo \u201cizan\u201d: ser. En cambio, en el pa\u00eds vasco-espa\u00f1ol se le reza diciendo que est\u00e1 (zaudena), del verbo \u201cegon\u201d: estar. Nuestro \u201cJaungoicoa\u201d vasco-espa\u00f1ol est\u00e1 (dago) en los cielos; no se limita a ser, no es (da) en ellos. Y como la conocida expresi\u00f3n del juego del mus cuando se envida todo el resto al decir: \u201cor dago\u201d, quiere decir: \u201c\u00a1ah\u00ed est\u00e1!\u201d, sol\u00eda yo decir que nuestro Dios, el de los vasco-espa\u00f1oles, es un Dios de \u00f3rdago. El de los vasco-franceses es un Dios de \u201cor da\u201d, de \u201cah\u00ed es\u201d. \u00a1Y no va poca diferencia!<\/p>\r\n<p>Y el Dios que est\u00e1 y no meramente es, el Dios de estado y no de esencia, ocupa el espacio todo, est\u00e1 en todas partes y todo en cada parte; y si no es el espacio mismo objetivo o material, como quer\u00eda aquel fil\u00f3sofo ge\u00f3metra, es el espacio espiritual de las almas. Y basta de teologiquer\u00edas, que a m\u00e1s de un lector le sabr\u00e1n a galimat\u00edas. Aunque de esos que llegan hasta a enfurecerse de que uno se preocupe de tales cosas \u2014y tan cosas\u2014 no se debe hacer mucho caso. Aunque ladren y luego se pongan a aullar, porque acaban en ga\u00f1ir. \u201c\u00a1Cosas de ese hombre...!\u201d, dir\u00e1 acaso alguno de ellos. Y s\u00ed, cosas, cosas de este hombre que os las dice. Un hombre que tiene cosas es un hombre que tiene palabras sustanciales y estadizas, de las que se est\u00e1n y se quedan. Por lo cual quien tenga conciencia de estar diciendo algo de estado, estadizo, no debe acabar con el ritual \u201cHe dicho\u201d, sino con un \u201c\u00a1Queda dicho!\u201d Quedan dichas las cosas que se dicen, como dijo de su <em>Historia<\/em> Tuc\u00eddides, \u201cpara siempre\u201d.<\/p>\r\n<p>\u201cLa cosa es que...\u201d, solemos decir, y no es lo mismo que: \u201cel caso es que...\u201d, pues el caso es una ca\u00edda, y la cosa es una causa. El caso se cae ; la cosa se tiene en pie. Y en cuanto al ser \u2014o la esencia\u2014, \u00a1qu\u00e9 peligros entra\u00f1a! Ense\u00f1aba Hegel que el ser puro, el que no es m\u00e1s que ser, es la pura nada, y en este caso mental cayeron algunos de nuestros m\u00edsticos. Muy cerca le anduvo San Juan de la Cruz, y mucho m\u00e1s cerca, aquel recio aragon\u00e9s que fue Miguel de Molinos, el quietista. O acaso nihilista, o mejor nadismo. Y si alguna vez propuso el que esto os dice llamarle a esa doctrina \u201cnadismo\u201d, \u00bfno podr\u00edamos llamarle a lo que llaman nuestro realismo \u201ccosismo\u201d? Mas no; no vayan a decir que sigo en mis cosas. Y luego, \u00a1qu\u00e9 cerca se andan el nadismo y el cosismo! \u00a1C\u00f3mo se tocan y aun se compenetran! De un mismo manadero brotaron el nadismo de nuestra extrema m\u00edstica y el cosismo de nuestra extrema picaresca: San Juan de la Cruz y Quevedo. Y luego, aquellas \u201ccosillas sin peso ni tomo\u201d, de que habl\u00f3 Santa Teresa.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1Cosas de Espa\u00f1a!\u201d, solemos decir y dicen a las veces los extranjeros \u2014sobre todo franceses\u2014 que nos estudian y conocen. Y las cosas de Espa\u00f1a suelen ser no pocas veces \u201cch\u00e2teaux en Espagne\u201d. O sea castillos en el aire. Castillos que est\u00e1n, como Dios, en los cielos. Y en resoluci\u00f3n, que cosas son palabras, pero palabras sustanciales que se est\u00e1n y no se las lleva el viento.<\/p>\r\n<p>Y en tanto he vivido entra\u00f1adamente mientras he estado escribiendo esto, y aqu\u00ed queda, aqu\u00ed se est\u00e1, por si el lector vive entra\u00f1adamente al leerlo. As\u00ed sea. O mejor: as\u00ed est\u00e9. Y ojal\u00e1 acert\u00e1ramos todos a so\u00f1ar en romance espa\u00f1ol las cosas de Espa\u00f1a. Sus seres y sus enseres y, sus estados.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_627\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486\"><\/a><strong>Castelar, orador<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_628\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En la colecci\u00f3n de \u201cVidas espa\u00f1olas e hispano-americanas del siglo XIX\u201d (Espasa-Calpe, S. A.) ha publicado Benjam\u00edn Jarn\u00e9s un muy significativo estudio sobre <em>Castelar, hombre del Sina\u00ed<\/em>, que as\u00ed se titula el libro. Muy significativo de la actitud de la juventud actual, de la generaci\u00f3n del siglo XX frente a los hombres del XIX, y representada por uno de los m\u00e1s representativos, m\u00e1s comprensivos y m\u00e1s agudos de los de esta generaci\u00f3n. Mi impresi\u00f3n de intermediario \u2014Castelar fue de la generaci\u00f3n de mis padres y Jarn\u00e9s lo es de la de mis hijos\u2014 es de que Jarn\u00e9s se encar\u00f3 con Castelar llevando todos los prejuicios de sus coet\u00e1neos respecto a \u00e9ste y a su tiempo espiritual, y seg\u00fan ha ido estudi\u00e1ndolo y dej\u00e1ndose ganar del esp\u00edritu castelarino ha ido rectificando esos prejuicios, mas sin declar\u00e1rselo del todo a s\u00ed mismo. El personaje se le ha ido imponiendo. Como a m\u00ed se me impuso el Augusto P\u00e9rez de mi <em>Niebla<\/em>. Y de aqu\u00ed las tan vitales, tan fecundas, tan sugestivas contradicciones que rebosan del excelente libro de Jarn\u00e9s.<\/p>\r\n<p>Ya en el t\u00edtulo mismo: <em>...hombre del Sina\u00ed<\/em>, aparece el fecundo prejuicio. Y al principio de la obra dice Jarn\u00e9s \u201cde la personalidad castelarina\u201d \u2014que no es lo mismo que Castelar, \u00bfeh?\u2014 esto: \u201cYo en \u00e9l veo, ante todo, un gran escritor. Despu\u00e9s, su elocuencia, su oratoria pol\u00edtica y de otros \u00f3rdenes...\u201d \u00bfEscritor? No, sino orador por escrito. Castelar no escribi\u00f3 sus discursos, pese a las apariencias, sino que habl\u00f3, pronunci\u00f3 sus escritos. \u201cNo conoci\u00f3 la espontaneidad, no fi\u00f3 nunca su oratoria a la improvisaci\u00f3n\u201d, dice Jarn\u00e9s. Y \u00bfqu\u00e9 es improvisar? \u00bfEs que no improvis\u00f3 sus cartas, tan oratorias? Jarn\u00e9s: \u201cCuentan de \u00e9l que iba desparramando por las tertulias jirones del pr\u00f3ximo discurso.\u201d Y yo: es que lo iba improvisando, y no en el papel. Y cuando escrib\u00eda hablaba con la pluma. Como Santa Teresa, aunque con otra ret\u00f3rica: alicantina y no avile\u00f1a. El escritor, el espec\u00edfico escritor, era Valera, a quien tan a menudo acude Jarn\u00e9s; Valera, el cr\u00edtico, el esc\u00e9ptico, el de la zumba, el que, aunque sintiera la poes\u00eda \u2014hasta compuso poemitas en verso\u2014, no la hac\u00eda. Y tambi\u00e9n a Valera el escritor, el esc\u00e9ptico, el zumb\u00f3n, se le impuso Castelar como se le ha impuesto a Jarn\u00e9s.<\/p>\r\n<p>Se habla a las veces de ret\u00f3rica contraponi\u00e9ndola en cierto modo a la poes\u00eda. No Jarn\u00e9s hoga\u00f1o, creo, como ni anta\u00f1o Valera. Si se refiere el juicio a esa quisicosa que llaman poes\u00eda pura, pase, pero la poes\u00eda pura es como el agua destilada, impotable \u2014agria es la que nos apaga la sed y no H<sub>2<\/sub>O\u2014, o como el oro puro que no se amoneda porque se gastar\u00eda. El agua potable necesita sales y el oro acu\u00f1ado aleaci\u00f3n de cobre. La ret\u00f3rica es sal y cobre para la poes\u00eda, la hace vividera y la acu\u00f1a. \u201cNo esperamos de Castelar \u2014dice Jarn\u00e9s\u2014 ning\u00fan acto elocuente por s\u00ed mismo.\u201d \u00bfQue no? Aparte de que sus grandes oraciones fueron actos \u2014una de ellas su art\u00edculo \u201cEl rasgo\u201d\u2014, sus actos de gobierno, pol\u00edticos, fueron elocuent\u00edsimos. Y siguen habl\u00e1ndonos. Ya lo veremos<\/p>\r\n<p>Al principio de su penetrante estudio de escritor se ocupa Jarn\u00e9s, siguiendo informes de Charles Benoist, de la voz de Castelar. \u00a1Singular acierto, seguro sentido de escritor! \u00a1La voz! Pero la voz espiritual; lo \u00edntimo del verbo; el son por el que se va a la visi\u00f3n, el soplo o esp\u00edritu por el que se va a la idea. Dos veces le o\u00ed yo \u2014yo que os hablo de esto\u2014 a Castelar; una siendo yo mozo, en el Paraninfo de la Universidad de Madrid; le o\u00ed materialmente y olvid\u00e9 luego el timbre f\u00edsico de su voz. Pero volv\u00ed a o\u00edrle, y esta vez el esp\u00edritu de su voz, en Elda, donde \u00e9l se cri\u00f3, cuando al tener yo que hablar en la celebraci\u00f3n del centenario de su nacimiento, hube de recitar, ley\u00e9ndolos, algunos de sus m\u00e1s sentidos o \u00edntimos recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad. Sent\u00ed que su esp\u00edritu encarnaba en el m\u00edo, en mi voz su voz. Y una vez m\u00e1s comprend\u00ed todo el sentido rec\u00f3ndito de aquellas palabras con que se abre el Evangelio de San Juan, de que Dios era el Verbo, y en el Verbo estaba la vida y la vida es la luz de los hombres. El verbo, la palabra, llevado por el son, el esp\u00edritu. Y por el son a la visi\u00f3n, lo repito. Vi la Elda espiritual por el son castelarino. Castelar me represent\u00f3 a su pueblo.<\/p>\r\n<p>\u00bfUn actor? Sin duda. Y su vida acci\u00f3n. Un gran actor actual, un gran pol\u00edtico y orador, ha hablado del placer de crear. Y yo acot\u00e9: el placer de crearse. Y de recrearse. Y el placer de representar \u2014a su pueblo\u2014 y de representarse. (Castelar no escribi\u00f3 para el teatro.) El pueblo, para Castelar, era p\u00fablico, nos dice Jarn\u00e9s. \u00bfY para qu\u00e9 hombre p\u00fablico no lo es? El pueblo que no es p\u00fablico est\u00e1 fuera de la historia; no tiene esp\u00edritu humano. Y como gran actor Castelar se nos aparece \u2014nos lo dice Jarn\u00e9s\u2014 como un Narciso. El p\u00fablico es su espejo, no siempre terso y claro. Jarn\u00e9s aprovecha mucho y bien cierta autobiograf\u00eda en que Castelar habla de s\u00ed mismo en tercera persona, una autobiograf\u00eda de una encantadora e ingenua infantilidad. \u00bfEgolatr\u00eda? \u00bfEgotismo? No; Castelar no se ve a s\u00ed mismo \u2014\u00bfy qui\u00e9n?\u2014 sino que ve el Castelar que se forja su p\u00fablico, su personalidad p\u00fablica. Pocos menos introspectivos que Castelar; no es hombre de diario \u00edntimo. Y por eso Jarn\u00e9s le niega intimidad. Pero \u00bfqu\u00e9 es \u00e9sta? \u00bfSabe Jarn\u00e9s, s\u00e9 yo, quienes somos?<\/p>\r\n<p>Jarn\u00e9s, que echa de menos ciertas intimidades de Castelar \u2014intimidades er\u00f3ticas\u2014, descubre la infantilidad del grand\u00edsimo tribuno. Y dice de su biograf\u00eda de Eva y de su canto a la madre: \u201c\u00bfQu\u00e9 encantadora Dulcinea habr\u00e1 quedado escondida para siempre invisible, en el coraz\u00f3n recatado y silencioso del casto c\u00e9libe Castelar?\u201d, dice Jarn\u00e9s. Eva, le digo yo, la mujer madre, la que da la vida. \u201cLa mujer le persigui\u00f3 \u2014a\u00f1ade\u2014 quiz\u00e1 toda la vida por no haber sabido \u2014o por no haber podido\u2014 entregar toda su vida a una mujer.\u201d \u00bfY qu\u00e9 es una mujer? Castelar, enmadrado desde su infancia \u2014con algo espiritualmente del complejo de Edipo\u2014, no encontr\u00f3, o no pudo encontrar, la esposa madre, que siendo madre suya \u2014como lo fueron su madre do\u00f1a Mar\u00eda Antonia Ripoll y su hermana Concha\u2014 le hiciera padre de hijos de la carne. Padre o acaso madre tambi\u00e9n. Su voz era una voz femenina, nos dice Jarn\u00e9s. Una voz maternal, aclaro yo. \u201cPor eso \u2014arguye Jarn\u00e9s\u2014 coqueteaba, se escuchaba a s\u00ed misma, zigzagueaba tanto, alcanzaba niveles pasionales de aquella altura; atra\u00eda y cautivaba, sin empujar a la acci\u00f3n.\u201d \u00bfQue no? A la acci\u00f3n y a la pasi\u00f3n. La voz de Castelar ha fraguado lo mejor acaso de la acci\u00f3n patri\u00f3tica de la Espa\u00f1a que sali\u00f3 de la Revoluci\u00f3n del 68. Castelar es una de las personas madres de la Espa\u00f1a liberal, democr\u00e1tica y republicana. Y hay maternidades muy viriles.<\/p>\r\n<p>Pero ahora dejo esta pluma a que se me calle. Otro d\u00eda, despu\u00e9s de un breve descanso, os dir\u00e9 de Castelar, persona madre de nuestra Espa\u00f1a republicana y c\u00f3mo salv\u00f3 a la rep\u00fablica espa\u00f1ola, c\u00f3mo posibilit\u00f3 \u2014\u00e9l formul\u00f3 el posibilismo\u2014 la resurrecci\u00f3n de esa rep\u00fablica, el hacer una rep\u00fablica donde no hay republicanos, que cre\u00eda tan dif\u00edcil Prim, el de que hab\u00eda que destruirlo todo \u201cen medio del estruendo\u201d. Vamos a ver al pol\u00edtico, amigo Jarn\u00e9s. Me falta improvisar otro art\u00edculo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_629\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23311_302276486\"><\/a><strong>Castelar, pol\u00edtico<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_630\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310312\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Cuenta Benjam\u00edn Jarn\u00e9s en su<em> Castelar, hombre del Sina<\/em><em>\u00ed<\/em> c\u00f3mo a una interrupci\u00f3n de \u00e9ste le replic\u00f3 Prim en el Congreso: \u201cSi no es f\u00e1cil hacer un rey, m\u00e1s dif\u00edcil es hacer una rep\u00fablica donde no hay republicanos.\u201d Y Jarn\u00e9s acota: \u201cRepublicanos no faltaban, pero en estado nebuloso.\u201d Vamos, s\u00ed, no aut\u00e9nticos. La sentencia del hombre de la revoluci\u00f3n setembrina, del que ped\u00eda destruir, \u201cen medio del estruendo\u201d, lo existente, no es tan acertada como aparece a primera vista. El hombre a quien no podemos llamar \u201cde la batalla de Alcolea\u201d, pues no estuvo en ella, hizo menos caso por la ca\u00edda de la monarqu\u00eda isabelina que Castelar con su art\u00edculo <em>El rasgo<\/em> y su acci\u00f3n subsiguiente de pluma y de palabra. El \u201chombre del Sina\u00ed\u201d hizo posible \u2014posibilit\u00f3\u2014 una rep\u00fablica donde no hab\u00eda republicanos y haci\u00e9ndolos. Hay que leer en el excelente libro de Jarn\u00e9s lo que podr\u00edamos llamar el testamento pol\u00edtico de Castelar, cuando el hombre del Sina\u00ed se hizo el hombre del Nebo, del monte en que muri\u00f3 Mois\u00e9s \u2014el que recibi\u00f3 en el Sina\u00ed las tablas de la ley\u2014 mirando a la tierra de promisi\u00f3n, a cuyos linderos hab\u00eda llevado a su pueblo.<\/p>\r\n<p>Lo m\u00e1s pol\u00edtico, lo m\u00e1s patri\u00f3tico, lo m\u00e1s abnegado y a la vez lo m\u00e1s republicano que hizo Castelar fue su valerosa conducta cuando el golpe de Pav\u00eda, el 3 de enero de 1874, al dejar la presidencia de aquella rep\u00fablica, la que hab\u00edan deshecho los \u201caut\u00e9nticos\u201d de entonces. Con ello hizo posible la restauraci\u00f3n republicana de cincuenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s, cuando la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-alfonsina volvi\u00f3 a caer en las torpezas de la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-isabelina de 1868. Castelar, con su magisterio pol\u00edtico durante la llamada Restauraci\u00f3n, fue haciendo los republicanos que pudieran hacer una rep\u00fablica. Una rep\u00fablica posible. Y tiene raz\u00f3n el conde de Romanones cuando en su <em>Sagasta o el Pol\u00edtico <\/em>dice \u2014y son palabras que Jarn\u00e9s recoge y reproduce\u2014 que \u201cel sufragio, con el Jurado y la ley de Asociaciones, convert\u00edan la monarqu\u00eda espa\u00f1ola de derecho en la m\u00e1s liberal de Europa, con gran satisfacci\u00f3n de Castelar, que as\u00ed lo hab\u00eda impuesto como condici\u00f3n para no combatir a la instituci\u00f3n mon\u00e1rquica, aun sin dejar de ser republicano. Sagasta le escuch\u00f3, y desde aquel momento el gran tribuno qued\u00f3 convertido en mentor no s\u00f3lo del Gobierno, sino de la Corona\u201d. Y as\u00ed fue c\u00f3mo Castelar, m\u00e1s que otro alguno, fue haciendo los republicanos que pudiesen restaurar la rep\u00fablica. \u00bfHan tra\u00eddo luego estos republicanos la rep\u00fablica? No, ciertamente. Cuenta Jarn\u00e9s que Castelar alguna vez dijo: \u201cLa reina ha fundado verdaderamente en Espa\u00f1a la libertad. Si Alfonso XII hubiese vivido, \u00e9l hubiera tra\u00eddo la revoluci\u00f3n\u201d. Pero la ha tra\u00eddo despu\u00e9s \u2014esa que llaman pomposamente revoluci\u00f3n\u2014 su hijo Alfonso XIII. Es lo que ha tra\u00eddo la rep\u00fablica, posibilit\u00e1ndola los disc\u00edpulos de Castelar, el posibilista.<\/p>\r\n<p>Jarn\u00e9s pasa casi por alto el otro gran acto pol\u00edtico y patri\u00f3tico de Castelar, que fue el licenciamiento de sus huestes y el consejo de que colaboraran en la monarqu\u00eda. Sobre ello ha dado nuevos esclarecimientos \u2014y en estas mismas columnas de AHORA\u2014 Melchor Almagro San Mart\u00edn en su precioso ensayo sobre Castelar y, sobre todo, con la carta \u2014magn\u00edfica\u2014 que \u00e9ste dirigi\u00f3 al padre del ensayista. De aquellos posibilistas salieron luego los reformistas, con lo de la accidentalidad de las formas de gobierno, y del reformismo salieron los que supieron aprovechar el instinto pol\u00edticamente suicida de Alfonso XIII para restaurar la rep\u00fablica. \u00bfLa castelarina?, \u00bfla posible? As\u00ed pareci\u00f3 en un principio. Despu\u00e9s se han colado en ella los mismos elementos que acabaron con la del 3 de enero de 1874.<\/p>\r\n<p>Jarn\u00e9s no se contiene de comentar zumbonamente el ocaso de Castelar, hombre ya del Nebo y no del Sina\u00ed, cuando \u201cel gran actor positivista\u201d \u2014as\u00ed le llama\u2014 da por implantada \u201cuna era octaviana, risue\u00f1a, bajo el signo de Ceres\u201d. \u201c\u00a1Qu\u00e9 delicioso espect\u00e1culo!\u201d, exclama el zumb\u00f3n. \u201cLe quedaba un ocaso espl\u00e9ndido, pero a Espa\u00f1a le quedaba todo \u2014casi todo\u2014 por vivir\u201d, a\u00f1ade. Pues bien, \u00a1no!: a Espa\u00f1a le quedaba aprender bien la lecci\u00f3n del gran tribuno, es decir, del gran pol\u00edtico y gran pensador. Pensador, \u00a1s\u00ed! Porque se piensa pol\u00edtica y vitalmente con met\u00e1foras. Ni son m\u00e1s que met\u00e1foras las f\u00f3rmulas sociol\u00f3gicas y las metaf\u00edsicas. Dice Jarn\u00e9s que \u201cbien puede decirse que todo en la vida de Castelar es oratoria, que todo \u2014libros, cartas, charlas, art\u00edculos\u2014 forma parte de un enorme, gigantesco discurso\u201d. Cabal; de una enorme, de una gigantesca lecci\u00f3n pol\u00edtica, de un enorme, de un gigantesco acto pol\u00edtico. Porque \u2014volvamos al Evangelio de San Juan\u2014 en la palabra, en el discurso est\u00e1 la vida, y la vida es la luz de los hombres.<\/p>\r\n<p>\u201cNo era, pues, un genial pol\u00edtico \u2014sentencia Jarn\u00e9s\u2014: era un excelente ret\u00f3rico.\u201d Ambas cosas. Y luego: \u201cEra un hombre europeo sumergido en la fosca Espa\u00f1a del siglo XIX.\u201d \u00a1Pobre Espa\u00f1a del siglo XIX, y c\u00f3mo la ponen! Y despu\u00e9s: \u201cSus discursos fueron siempre ruidosamente aplaudidos, nunca silenciosamente meditados.\u201d \u00bfEst\u00e1 de ello seguro el zumb\u00f3n bi\u00f3grafo? El hombre del Sina\u00ed y luego del Nebo hizo meditar a much\u00edsimos espa\u00f1oles \u2014no todos europeos\u2014 desde \u201cel carro triunfal de sus met\u00e1foras\u201d.<\/p>\r\n<p>Lo que ha sentido profundamente Jarn\u00e9s es que Castelar \u2014que le ha ido ganando seg\u00fan le biografiaba\u2014 vivi\u00f3 para la pol\u00edtica y no de la pol\u00edtica, sino de su pluma y de su palabra. No busc\u00f3 cargos pol\u00edticos bien retribuidos y hasta los rehus\u00f3. Ni acept\u00f3 cargos de consejero en lo que ten\u00eda conciencia de no poder aconsejar, por estar fuera de sus facultades. Y trabaj\u00f3, trabaj\u00f3 sin descanso. Y no s\u00f3lo para sustentar su vida privada. Al acabar su excelente obra, dice Jarn\u00e9s: \u201cEl verdadero Castelar est\u00e1 aqu\u00ed: en el hombre de cada d\u00eda, laborioso y f\u00e9rtil. Justamente el Castelar desconocido.\u201d \u00bfDesconocido? \u00a1No! Y ser\u00e1 m\u00e1s y mejor conocido ese hombre de cada d\u00eda \u2014siempre el verdadero hombre es el de cada d\u00eda, el del pan nuestro de cada d\u00eda\u2014 merced a libros como \u00e9ste de Benjam\u00edn Jarn\u00e9s. \u00a1Espa\u00f1a se lo pague!<\/p>\r\n<p>En el \u00faltimo p\u00e1rrafo de su libro escribe Jarn\u00e9s: \u201cAh\u00ed est\u00e1 el ata\u00fad del hombre del Sina\u00ed, esperando que lo rodeen generales..., etc.\u201d Y yo, querido amigo Jarn\u00e9s, digo que ah\u00ed est\u00e1 el sepulcro del hombre del Nebo esperando que le hagan guardia patriotas espa\u00f1oles, europeos, liberales, dem\u00f3cratas, republicanos, que aprendan de su ejemplo a trabajar cada d\u00eda y a dar cada d\u00eda el pan \u201csobresustancial\u201d de la palabra a sus compatriotas. Lo de \u201csobresustancial\u201d es del Padrenuestro seg\u00fan el Evangelio. Y la palabra es pan sobresustancial de vida y luz que alumbra a los hombres. Y todo esto, nada menos que todas unas met\u00e1foras; como Castelar, nada menos que todo un gran pol\u00edtico.<\/p>\r\n<p>Meditar y considerar la historia patria y sus hombres es hacer historia, y es hacer patria, y es hacer hombres de ella, hist\u00f3ricos y patriotas.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_631\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103326_2010067226\"><\/a><strong>Conversi\u00f3n y diversi\u00f3n.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un converso que pretende convertirme<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_632\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398564\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Me interesa su conversi\u00f3n, no lo dude. Creo que usted la cree sincera, aunque yo no sepa ya qu\u00e9 es sinceridad. Pero no se me venga con sermoncetes de converso estrenado y aun no bien entrenado. Y note que le llamo converso y no convertido. Este \u00faltimo t\u00e9rmino me huele mal; usted sabe por qu\u00e9. Le tengo aversi\u00f3n.<\/p>\r\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9 que su conversi\u00f3n, sincera o no, es desinteresada. Quiero decir que no es... econ\u00f3mica. Le s\u00e9 limpio de coraz\u00f3n. Y de bolsillo. A usted no le alistan as\u00ed. \u00bfRecuerda usted aquello del en un tiempo famoso don Antol\u00edn L\u00f3pez Pel\u00e1ez, arzobispo que fue de Tarragona? Le andaba dando vueltas a lo de la Prensa cat\u00f3lica y sosten\u00eda que para fundarla lo cardinal era dinero, dinero y dinero. Con \u00e9l \u2014dec\u00eda\u2014 tendremos buenos periodistas y todo. \u00bfCu\u00e1les? Los mismos que ahora nos combaten. Y hube de hacerle observar lo peligroso de semejante t\u00e1ctica. Porque el Demonio es tan sutil que as\u00ed como cuando se le compra a un creyente para que escriba en incr\u00e9dulo parece serlo redomado, as\u00ed cuando se compra a un incr\u00e9dulo para que lo haga en creyente siempre asoma la oreja y hasta el rabo. Esa es mala t\u00e1ctica. La buena Prensa hecha principalmente a fuerza de dinero pronto se hace mala. Los fieles que la leen acaban por oler hasta simon\u00eda.<\/p>\r\n<p>No, usted no es de esos; usted es desinteresado. Desinteresado econ\u00f3micamente, quiero decir. Pero hay otro inter\u00e9s, y es el... literario. \u00a1Y ojo al Cristo! No sea que le haya llevado a usted a esa conversi\u00f3n que tanto me encarece algo de\u2026 \u2014\u00bfc\u00f3mo se lo dir\u00e9?\u2014 moda literaria. Porque empieza a no llevarse el agnosticismo. Dicen que es cursi. Y otros que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, no es castizo. Y eso, amigo m\u00edo, no es propiamente religi\u00f3n. Como no es pol\u00edtica la de los partidarios, tampoco es religi\u00f3n la de los religionarios. (\u00bfNo se dice \u201ccorreligionario\u201d?) Religionarios y no religiosos. Ande usted con cuenta. Recuerde a aquel fant\u00e1stico y presuntuoso vizconde de Chateaubriand, el de <em>El genio del cristianismo<\/em>, que tanto da\u00f1o hizo a la verdadera piedad cristiana. Y luego a Huysmans, a quien la dispepsia \u2014la corporal y la espiritual\u2014 le llev\u00f3 a un convento. Le faltaba gustar la lujuria m\u00edstica. Y la lit\u00fargica.<\/p>\r\n<p>\u00a1Cuidado con la literatura! Usted, en su sermoncete, me recuerda mi poema <em>El Cristo de Vel\u00e1zquez<\/em>. Vuelva usted a leerlo y mejor. Apareci\u00f3 sin <em>imprimatur<\/em> y sin censura eclesi\u00e1stica. Aquello quiere ser poes\u00eda, pero sincera y en serio. Es decir, que no la di ni por teolog\u00eda ni menos por una confesi\u00f3n. Adem\u00e1s, \u00bfsabemos acaso d\u00f3nde acaba la poes\u00eda y empieza la verdad, o mejor, d\u00f3nde acaba la verdad y empieza la poes\u00eda? Y recuerde tambi\u00e9n mi reciente novelita: <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir<\/em>. \u00a1Las cosas que he tenido que o\u00edr a cuenta de ella! \u201cPero \u00bfen qu\u00e9 quedamos?\u201d, me pregunt\u00f3 uno. Y le dije: \u201cUsted, no lo s\u00e9; pero yo no quedo en nada, porque paso por todo.\u201d No logr\u00e9 hacerle comprender lo que es quedarse y lo que es pasarse. El cuitado buscaba certidumbres. \u201c\u00bfD\u00f3nde ha visto usted eso?\u201d, me dijo luego. Y yo a \u00e9l: \u201c\u00a1M\u00edrese bien por dentro!\u201d Mas como no tiene dentro no vio nada.<\/p>\r\n<p>Otra vez top\u00e9 con uno de esos sujetos duros de mollera, de los que creen que llamarse es ser \u2014\u201cyo llamo al pan pan y al vino vino\u201d, suele decir\u2014, y que me espet\u00f3 de sopet\u00f3n esto: \u201cPero vamos a ver: \u00bfcree usted o no cree en la existencia de Dios?, porque quiero saber a qu\u00e9 atenerme.\u201d Y yo de respabil\u00f3n le respond\u00ed: \u201cVer\u00e1, se\u00f1or m\u00edo; para poder responderle a eso adecuadamente tendr\u00edamos que ponernos antes de acuerdo en qu\u00e9 entendemos por Dios, cosa nada f\u00e1cil; despu\u00e9s, qu\u00e9 por existencia \u2014y por esencia\u2014, ya muy dif\u00edcil, y por \u00faltimo, qu\u00e9 por creer, y como esto es casi imposible, m\u00e1s vale que hablemos de otra cosa.\u201d Lo que buscaba el muy mostrenco era poder clasificarme. Y usted sabe que huyo como de la peste de que se me quiera clasificar. O definir, que es igual.<\/p>\r\n<p>Usted no es de \u00e9stos, lo s\u00e9. Pero usted ha ca\u00eddo en una moda. El tono de su sermoncete epistolar me lo dice. All\u00ed no hay unci\u00f3n, aunque s\u00ed unto. Y garambainas. Ley\u00e9ndola he recordado a un inteligent\u00edsimo hispanista franc\u00e9s, estudioso del Arcipreste de Hita, a quien le conoc\u00ed en furor de agnosticismo \u2014de desesperaci\u00f3n agn\u00f3stica m\u00e1s bien\u2014 y de quien supe despu\u00e9s que se convirti\u00f3 y entr\u00f3 en la Trapa. Pero dejando la literatura. No s\u00e9 que haya vuelto a escribir. A m\u00ed, ni una l\u00ednea. Acaso rece por m\u00ed.<\/p>\r\n<p>\u00a1Cuidado con la literatura!, se lo repito. Con la literatura que no se da por tal, que no es honrada y sincera literatura. Y m\u00e1s cuidado a\u00fan con la pol\u00edtica. Y sobre todo con la casticidad malamente literaria y peormente pol\u00edtica. Nada de esas mandangas de la historia de los heterodoxos espa\u00f1oles.<\/p>\r\n<p>\u00bfRespeto por las creencias a que dice usted haberse convertido y a que me convida a que me convierta? M\u00e1s que respeto. Pero, \u00a1por Dios vivo, que est\u00e1n ustedes, su cofrad\u00eda, sus correligionarios no correligiosos, dando un terrible ejemplo de frivolidad! Los sencillos creyentes no acaban de tragarles a ustedes, y hacen bien. Se f\u00edan m\u00e1s de nosotros. Y es porque esos sencillos creyentes son como los cabreros de Don Quijote, y no como los carboneros de uno y de otro bando contrapuestos, de fe o de infidelidad impl\u00edcitas. No hacen maldito el caso ni de jesuitas ni de masones, dos fantasmas o cocos.<\/p>\r\n<p>\u00bfHipocres\u00eda? No; yo no le tacho a usted de hip\u00f3crita en el sentido vulgar y corriente de este ep\u00edteto. Pero en el sentido originario y primitivo, en el etimol\u00f3gico, \u00a1s\u00ed! Porque hip\u00f3crita quiere decir actor. Y usted me parece un actor; un actor sincero y acaso ingenuo, pero un actor. Usted est\u00e1 representando o, mejor, represent\u00e1ndose a s\u00ed mismo en el escenario de su propia conciencia como converso. Se ve usted m\u00e1s interesante. Y \u00e9ste es el inter\u00e9s desinteresado de que le hablaba. Ya s\u00e9 que me dir\u00e1 usted que vuelvo al tema de mi drama: <em>El Hermano Juan o el mundo es teatro<\/em>. \u00bfQu\u00e9 quiere usted? Hay que insistir.<\/p>\r\n<p>Por supuesto, tampoco le confundo a usted con esos presos de hipocres\u00eda c\u00ednica o de cinismo hip\u00f3crita, porque usted todav\u00eda no parece darse cuenta de que est\u00e1 nada m\u00e1s que represent\u00e1ndose. Aunque, en rigor, \u00bfqu\u00e9 otra cosa hacemos todos ? Es lo primordial en la historia. Presumo que al leer este an\u00e1lisis de su sermoncete de converso me diga usted como el de marras: \u201cPero \u00bfen qu\u00e9 quedamos?\u201d Y yo, como le dije, le digo a usted: \u201cUsted no lo s\u00e9, pero yo no quedo en nada, porque paso por todo.\u201d Y si a usted su conversi\u00f3n le divierte, si le sirve de diversi\u00f3n, \u00a1bien le venga! As\u00ed, converso, se creer\u00e1 diverso de como era. Y no me meto en jugar del vocablo con convertido y divertido... Cada cual se divierte a su manera, y yo me divierto con conversiones como la de usted y con estos juegos de palabras, que es jugar al escondite. \u00bfQue esto no es serio? Pero \u00bfes que cree usted, amigo m\u00edo, que esos sermoncetes teatrales, m\u00e1s o menos castizos, sirven para convertir a la gente? \u00a1Bah! \u00a1Conversaci\u00f3n no m\u00e1s! Si lograran siquiera divertirla de veras... El peligro es que se conviertan en astracanadas a lo divino. \u00a1Y ojo con Dios! Que no nos quita ojo. \u00a1Y basta!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_633\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57544_1504275533\"><\/a><strong>La generaci\u00f3n de 1931<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_634\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309312\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Cuando estaba ocup\u00e1ndome para mi trabajo \u2014mi vocaci\u00f3n\u2014 en cavilar y meditar la postura que la actual generaci\u00f3n civil, la de 1931, toma respecto a las pasadas, la de 1868 y la de 1898 especialmente, visto a trav\u00e9s de la biograf\u00eda que de Castelar nos deja Benjam\u00edn Jarn\u00e9s, una noche no logr\u00e9 reanudar la inconciencia del sue\u00f1o en la soledad silenciosa de mi celda laica. Una tolvanera de ensue\u00f1os y de fantasmas hist\u00f3ricos me envolv\u00eda. Y entonces, para fijar algo, encend\u00ed la luz y, a mi modo, trat\u00e9 de cuajar todo aquel remolino en una comprimida expresi\u00f3n r\u00edtmica, en unos versos, viviente memorial\u00edn. Helos aqu\u00ed:<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>La ciudad liberal bulle en holgorio;<\/p>\r\n<p>la Patria es libre ya; la gloria nace;<\/p>\r\n<p>un nombre llena la espaciosa plaza:<\/p>\r\n<p class=\"center\">\u00a1Constituci\u00f3n!<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>Han corrido cien a\u00f1os, y sus nietos,<\/p>\r\n<p>rota la placa y rota la memoria,<\/p>\r\n<p>con otro nombre la\u00f1an la rotura:<\/p>\r\n<p class=\"center\">\u00a1Revoluci\u00f3n!<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>Y as\u00ed la bola de la historia rueda,<\/p>\r\n<p>generaci\u00f3n de las generaciones...<\/p>\r\n<p>\u2014viva, pues, la definitiva\u2014 y todo<\/p>\r\n<p class=\"center\">generaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>Ocioso desarrollar esto en historia patria; lo de \u201c\u00a1Constituci\u00f3n o muerte ser\u00e1 nuestra divisa!\u201d, la \u00e9poca rom\u00e1ntica, cuando a las plazas de las ciudades y villas que fueron anta\u00f1o de los Comuneros se les rotul\u00f3: \u201cde la Constituci\u00f3n\u201d, y cuando, a\u00f1os adelante, estall\u00f3 la revoluci\u00f3n llamada la Gloriosa, y luego la primera, que no lleg\u00f3 a a\u00f1eja rep\u00fablica, y despu\u00e9s \u00e9sta dicen que corriente revoluci\u00f3n, con que se trata de la\u00f1ar la rotura de la otra. Y por debajo, la eterna restauraci\u00f3n que acompa\u00f1a siempre a la eterna revoluci\u00f3n \u2014son lo mismo\u2014, como se acompa\u00f1an muerte y nacimiento. Y por debajo y, a la vez, por encima de ello, el eterno pleito de las generaciones. \u00a1Generaci\u00f3n de generaciones y todo generaci\u00f3n! o \u00a1vanidad de vanidades y todo vanidad! As\u00ed es la historia.<\/p>\r\n<p>Y en el fondo de esta postura de la actual generaci\u00f3n frente a las que le precedieron y de que ha venido, \u00bfqu\u00e9 es lo que hay? Y meditando \u2014\u00a1fantaseando m\u00e1s bien..., aunque es igual!\u2014 en ello, en la insatisfacci\u00f3n, en el desasosiego, en el despego de esta generaci\u00f3n juvenil de hoy, aunque se disfrace de la mentirosa \u201cgiovinezza\u201d del fajismo italiano, llego a vislumbrar el terrible c\u00e1ncer espiritual que consumi\u00f3 a las generaciones monacales de la Edad Media, aquella pavorosa enfermedad que los escritores asc\u00e9ticos y m\u00edsticos llamaron acedia.<\/p>\r\n<p>Y ahora una breve digresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica. No pod\u00eda faltarme. De un t\u00e9rmino griego que, en rigor, significa descuido, flojera, desgana, despego y otros as\u00ed, hicieron los escritores eclesi\u00e1sticos latinos su voz t\u00e9cnica: acedia, y de ella, en castellano, m\u00e1s bien literario que popular: acedia o acidia. En ambos casos, tris\u00edlabo y con el acento en la segunda s\u00edlaba. Que a las veces se confunde con aced\u00eda (el acento en la \u00ed), la cualidad de ser algo acedo o \u00e1cido, \u00e1spero, agrio y desapacible. La semejanza de sentido se prest\u00f3 a confusi\u00f3n. Lo \u00e1cido o acedo suele producir a las veces \u2014no siempre\u2014 desgana. Y basta de lenguajer\u00edas.<\/p>\r\n<p>De lo que padece lo mejor, lo menos fr\u00edvolo, lo m\u00e1s recogido de la actual generaci\u00f3n juvenil es de acedia civil y en gran parte religiosa. De despego de vivir hist\u00f3rico, de tedio, de hast\u00edo, de aburrimiento. De aquella \u201cnoia\u201d que tan hondamente cant\u00f3 el hond\u00edsimo Leopardi, tratando de sobrellevarla, si es que no curarla, con el canto. Y esto a pesar de apariencias en contrario. Y del disfraz del deporte, donde \u00e9ste no es se\u00f1al de pueril deficiencia mental, lo que es frecuente. Porque deporte no es precisamente juego, ni un ni\u00f1o juguet\u00f3n es por eso mismo deportivo. \u00bfO es que alguien cree que los llamados, por ejemplo, \u201cexploradores\u201d (boy-scouts) se divierten? No m\u00e1s que los monaguillos de coro.<\/p>\r\n<p>Guardo testimonios de ese profundo hast\u00edo que consume a lo mejor acaso de la actual generaci\u00f3n intelectual espa\u00f1ola. Se quejan del desierto espiritual en que tienen que trabajar. Y menos mal si encuentran consuelo y sentido de vida \u00edntima en el camino, aparte del arribo a que lleve. Porque se van \u201ccansando, cansando en este desierto\u201d. \u00bfVerdad, amigo Jarn\u00e9s? Y esto no es consecuencia de arribismo, \u00a1no! (Escribo arribismo con b, porque en espa\u00f1ol se escribe y debe escribirse arribar y no arrivar.) Los presos del hast\u00edo, los mejores, no padecen de arribismo. \u00bfLlegar? \u00bfY qu\u00e9 es eso de llegar? Oigan una historia evang\u00e9lica.<\/p>\r\n<p>Aquel ap\u00f3stol Tom\u00e1s \u2014D\u00eddimo\u2014, el de \u201ctocar (no ver) y creer\u201d, el prototipo del incr\u00e9dulo de antemano, cuando Jes\u00fas les anunci\u00f3 que L\u00e1zaro hab\u00eda muerto sin estar \u00c9l, Jes\u00fas, all\u00ed y que iban all\u00e1, Tom\u00e1s, henchido de celo, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Vamos tambi\u00e9n nosotros para morir con \u00c9l!\u201d Mas en otra ocasi\u00f3n, cuando el Maestro dijo: \u201cDonde yo voy sab\u00e9is el camino\u201d, Tom\u00e1s le dijo: \u201cSe\u00f1or, no sabemos d\u00f3nde vas; \u00bfc\u00f3mo sabemos el camino?\u201d; a lo que Jes\u00fas: \u201cYo soy el camino, y la verdad, y la vida.\u201d Y llega el relato evang\u00e9lico de la arribada del Cristo, de su aparici\u00f3n, ya resucitado, a sus disc\u00edpulos, y cuando le dicen a Tom\u00e1s que han visto al Maestro replica el ap\u00f3stol que \u00e9l no creer\u00e1 si no le ve en las manos el agujero de los clavos y mete en \u00e9ste el dedo y en el de la herida del costado. Y ocho d\u00edas despu\u00e9s cuenta que el Cristo se les presenta, cerradas las puertas, y hace que Tom\u00e1s le meta la mano en el costado para que crea. Y al rend\u00edrsele el ap\u00f3stol le dice: \u201cPorque has visto has cre\u00eddo; dichosos los que sin haber visto creen.\u201d Relato en que, aparte de lo de tocar, y ver, y creer, hay que pensar en lo del camino. En la fe en el camino, lleve adonde llevare y aunque no lleve a parte alguna, aunque no haya arribada. Pero, \u00bfes f\u00e1cil acaso este consuelo en el caminar mismo, esta satisfacci\u00f3n en el trabajo por el trabajo mismo? \u00bfY no es acaso \u00e9ste la dificultad de este consuelo, el origen del hast\u00edo?<\/p>\r\n<p>Por lo que hace a la generaci\u00f3n intelectual espa\u00f1ola de hoy \u2014llam\u00e9mosla de 1931\u2014, \u00bfsabe su camino, si es que no su meta?; \u00bfsabe no ad\u00f3nde va, sino por d\u00f3nde va? Desde luego, en el casi fatal cambio de 1931, en el advenimiento del r\u00e9gimen republicano, no tuvo apenas parte esa generaci\u00f3n. Ni otra cualquiera. Porque ese cambio no lo trajeron los hombres. Y es, desde luego, significativo que ninguno de los j\u00f3venes de esa generaci\u00f3n se encontr\u00f3 en primera fila ni jug\u00f3 papel primordial. Acaso porque ninguno de ellos ten\u00eda conciencia \u2014si no clara, por lo menos honda\u2014 de un nuevo ideal colectivo de destino hist\u00f3rico nacional ni un sentimiento de la unidad de ese destino. Lo que no se logra corregir con expansiones lit\u00fargicas mal traducidas, sea del italiano, sea del ruso. La vacuidad de esas expansiones se nota por dondequiera en nuestra Espa\u00f1a. Deporte, no juego. O\u00edmos lo que de la generaci\u00f3n de los abuelos \u2014de la de los padres de nosotros, los que hoy somos padres y abuelos\u2014 dicen los de esta generaci\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n de ella sus hijos y sus nietos? Ya ellos mismos o se quejan o dan gritos para encubrir sus quejidos. Y hay rabadanes que apacientan a sus reba\u00f1os deportivos con herr\u00e9n de vaciedades que no matan el hast\u00edo, que es hambre espiritual. Ni la otra, por supuesto; la de destinos, quiere decirse.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_635\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23313_302276486411\"><\/a><strong>Confidencia. De propina<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_636\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309312412\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Al leer el otro d\u00eda, en busca de alimento para mi trabajo, una gacetilla cualquiera... \u00a1Y qu\u00e9 de cosas suscitan las gacetillas! Croniquillas, desde luego. Y por ello, Andr\u00e9 Gide las colecciona. Que un gacetillero an\u00f3nimo, un reportero modest\u00edsimo, puede ser, a su modo, un poeta \u00e9pico y dram\u00e1tico y un historiador. Al leerla, pues, choqu\u00e9 con una frase hecha \u2014o me choc\u00f3, ya que los choques suelen ser mutuos\u2014 y al punto me puse a deshacerla. Para rehacerla luego, \u00a1claro! La frase, trivial, est\u00e1 henchida de expresi\u00f3n inconciente, de un sentido casi en contrasentido con el etimol\u00f3gico. Dice que a un pobre chico \u201cle propinaron una soberana paliza\u201d. \u201c\u00bfLe propinaron?\u201d, me dije. Propinar quiso decir brindar, darle a uno de beber \u2014una medicina, verbigracia\u2014, casi abrevarle. Y tiene, desde luego, relaci\u00f3n con propina. Se le da a uno una propina en dinero para que eche un trago \u2014empinando el codo, aunque empinar venga de otro radical que propinar\u2014, para beber, \u201cpour boire\u201d, que se dice en franc\u00e9s, y \u201cTrink geld\u201d en alem\u00e1n. \u00bfPropinar una paliza? \u00a1Bueno, adelante!<\/p>\r\n<p>\u201c... Una soberana paliza...\u201d \u00bfSoberana? Al detenerme en esto por poco pierdo el hilo \u2014si es que le tiene\u2014 de mi discurso. No lograba dome\u00f1ar mi fantas\u00eda. Me acordaba de la soberana paliza mental que nos propinaron en las Constituyentes con el batiburrillo aquel de las soberan\u00edas. Y quise saltar por ello para rehacer la frase antes de hacerla polvo. Porque si con barro de tapial se hacen casas, y con ladrillo casas y hasta torres, con polvo de ladrillos es poco hacedero ello. Es como esos historiadores \u2014por lo com\u00fan, tradicionalistas\u2014 que quieren rehacer la historia con polvo de pasadas instituciones y creencias.<\/p>\r\n<p>Al llegar ac\u00e1 le estoy oyendo a alg\u00fan lector que se dice: \u201cPero, \u00bfa d\u00f3nde va este hombre con este saltar de una palabra en otra, de una idea en otra idea? Esto parece m\u00e1s que una marcha, un baile\u201d. Y as\u00ed es. Y m\u00e1s ahora, que estamos en \u00e9poca de bailes y de f\u00fatbol. Y nosotros, los vascos, somos famosos por nuestra agilidad \u2014ya dijo Voltaire que bail\u00e1bamos en el Pirineo\u2014 y por el juego de pelota. \u00bfNo hemos de pelotear con las ideas y con las palabras? Y bailar no es marcar paso de ganso, a la prusiana, para lo que hace falta m\u00e9todo. Y m\u00e9todo es camino. \u00bfM\u00e9todo de trabajo?<\/p>\r\n<p>Veamos esto. Un bailar\u00edn y un futbolista son tambi\u00e9n trabajadores. De su clase, como los pide la Rep\u00fablica constitucional y soberana. Y yo soy trabajador de mi clase. En mi clase aprend\u00ed \u2014y ense\u00f1\u00e9\u2014 a trabajar. \u00bfQue sin m\u00e9todo? \u00bfQue en individualista an\u00e1rquico? \u00a1Bah! Tengo que repetir aquello de que cuando le o\u00ed a don Jos\u00e9 Echegaray que se hab\u00eda dedicado, viejo ya, a la bicicleta por ser \u00e9sta el medio de locomoci\u00f3n eminentemente individualista, le ataj\u00e9 dici\u00e9ndole: \u201cNo, don Jos\u00e9; el medio de locomoci\u00f3n eminentemente individualista es caminar solo, a pie, descalzo y por donde no hay camino.\u201d Pero; bailar?; \u00bfbailar en un tablado y ante un p\u00fablico? El tablado es camino todo \u00e9l. Y el p\u00fablico contribuye al baile. Si es que, en cierto modo, no lo acompa\u00f1a\u2026<\/p>\r\n<p>Y al ir ahora a fijar todo esto por escrito y para los dem\u00e1s, para mi p\u00fablico, detengo un momento, para leerlo, mi pluma estilogr\u00e1fica... \u00bfPluma? Esta no s\u00e9 si form\u00f3 en ala de vuelo; pero de estilo, de estilete algo quiero que tenga. Y al detenerla, y despu\u00e9s de le\u00eddo lo antecedente, cierro los ojos y veo la sangre circular por mi retina, y oigo el rumor de ella por el pabell\u00f3n de la oreja, y la siento palpitar en mi coraz\u00f3n. Me siento vivir, esto es: trabajar. Y trabajarme. Y siento que trabajamos juntos: nosotros, yo y mi p\u00fablico. Y yo de \u00e9l. Y as\u00ed se olvida uno que tiene que morirse. El trabajo \u2014y m\u00e1s en com\u00fan\u2014 hace olvidar que hay que morirse. Y de morirse, morirse de trabajo, de vida. Lo sublime de la muerte del S\u00f3crates del <em>Fed\u00f3n<\/em> plat\u00f3nico es que se muri\u00f3 comentando su muerte. Como aquel heroico m\u00e9dico que en su lecho de agon\u00eda explicaba su enfermedad a sus disc\u00edpulos.<\/p>\r\n<p>\u00a1Trabajo en com\u00fan! Aquella comunidad de los Hermanos de la vida com\u00fan que fund\u00f3 Gerardo de Groote de Deventer, en Flandes, a mediados del siglo XIV se compon\u00eda de hombres que trabajaban y oraban, laicos, que sin poseer nada propio, rehusaban pedir limosna y prove\u00eda cada uno a su sustento por su trabajo, generalmente pedag\u00f3gico y literario. Fundaron escuelas. Y la generaci\u00f3n que educaron en ellas fue uno de los instrumentos m\u00e1s activos del Renacimiento. Mucho les debi\u00f3 la Universidad de Lovaina, fundada luego, en 1426. Y esos Hermanos recuerdan a aquellos primitivos cristianos de que nos habla el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, que ten\u00edan todo en com\u00fan. El tan mentado comunismo cristiano primitivo. El de los flamencos, m\u00e1s un comunismo espiritual que econ\u00f3mico.<\/p>\r\n<p>\u00bfComunismo espiritual, intelectual? No nos enredemos con lo de comunidad. Que puede una comunidad no ser comunista en el actual sentido corriente. Si es que tiene ya, despu\u00e9s del abuso del vocablo, sentido algo claro. Desde luego, cuanto m\u00e1s se lo oye uno explicar a los sedicentes comunistas, menos lo entiende. Y dejando, pues, esto, hay que fijarse en que el p\u00fablico que atiende y sigue a un hombre p\u00fablico, escritor, orador, pensador, sentidor, poeta, forma una comunidad t\u00e1cita con \u00e9l y que trabajan y se comunican \u2014m\u00e1s que se cambian\u2014 ideas y sentimientos. Siempre que el hombre p\u00fablico \u2014el publicista en casos\u2014 no trabaje tan s\u00f3lo para su sustento econ\u00f3mico material \u2014lo que suele decirse \u201cpro pane lucrando\u201d\u2014, sino trabaje para vivir y hacer vivir espiritualmente, para ir olvidando la muerte suya y la de los que le atienden. Pensar, y hablar, y escribir como si uno hubiera de vivir para siempre y hubieran de vivir para siempre los que le oigan y le lean. Aquel gran maestro de historia \u2014Tuc\u00eddides\u2014 que dej\u00f3 escrito arrogantemente que \u00e9l escrib\u00eda \u00a1\u201cpara siempre\u201d! Y esto es verdadero trabajo, energ\u00eda creadora.<\/p>\r\n<p>Y al llegar a esto en mis reflexiones me entero de la muerte repentina de ese dechado de trabajadores y de periodistas que ha sido Dionisio P\u00e9rez, ejemplo de lo que podr\u00eda llamarse eternidad cotidiana y comunidad de solitario. Y, casi al mismo tiempo que me entero de la muerte de ese compa\u00f1ero, leo en otra informaci\u00f3n sobre cosas de Rusia esta frase: \u201cequipo de escritores de choque... para celebrar el plan quinquenal\u201d, y me quedo pensando en ella, tan huera como lo de \u201ccr\u00edtica de masas\u201d. Una comunidad de lectores no es, desde luego, una masa. Esa cosa informe que llamamos masa. Mas de esas vaciedades, otra vez.<\/p>\r\n<p>Y aqu\u00ed tienes, lector de nuestra comunidad, amigo nuestro, aqu\u00ed tienes una propina de<\/p>\r\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_637\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389392412\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>Algo de onom\u00e1stica.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A una atenta lectora atenta.<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_638\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390393413\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Muy se\u00f1ora m\u00eda \u2014pues no cabe mayor se\u00f1or\u00edo que el de los lectores ni mayor se\u00f1or\u00eda que la de las lectoras sobre un escritor que espiritualmente vive de ellos y de ellas\u2014: Me pide usted que le diga algo a prop\u00f3sito de lo que el protagonista de mi \u201cvieja comedia nueva\u201d \u2014as\u00ed la he llamado\u2014 <em>El Hermano Juan o el mundo es teatro<\/em>, el que se dice ser la \u00faltima encarnaci\u00f3n de Don Juan Tenorio, les dice al casar a Elvira e In\u00e9s con sus prometidos cuando \u00e9l se dispone a morir... teatralmente, de que cuando tengan hija la llamen castizamente \u201cDolores, Angustias, Tr\u00e1nsito, Perpetua, Soledad, Cruz, Remedios, Consuelo o Socorro..., es decir, si los tiempos no piden que la llam\u00e9is Libertad, Igualdad, Fraternidad, Justicia o... Acracia\u201d. Y \u00e9l el pobre Hermano Juan \u2014\u00a1pobre Don Juan!\u2014, se presenta como padrino \u2014o \u201cmadrino\u201d mejor, o \u201cnodrizo\u201d\u2014, ya difunto, de las pobres ni\u00f1as venideras. Algo as\u00ed como un patrono, pues el santo patrono o la santa patrona, aquel o aquella cuyo nombre nos impusieron en la pila, no aparece sino como un padrino o madrina celestial. Y este padrinazgo o patronazgo ejerce una se\u00f1orial influencia sobre la suerte y la vida del sacado de pila.<\/p>\r\n<p>No hace falta encarecer el dominio del nombre propio sobre el destino de una persona, y m\u00e1s de un personaje. Juan Wolfgang de Goethe, en su autobiograf\u00eda \u2014<em>Poes\u00eda y verdad<\/em>\u2014, al hablar de bromas que se permit\u00edan algunos con su nombre \u2014el de familia o apellido que dir\u00edamos\u2014, nos dice que no es el nombre propio de una persona algo as\u00ed como una capa que uno se cuelga y a la que se puede dar tirones y desgarrar, sino como un traje bien ajustado y basta como la piel misma con que se ha ido creciendo. Y a\u00fan hay m\u00e1s, y es que suele el hombre sentirse obligado al nombre que le impusieron y lleva. Cuando no le pesa, que sucede a menudo. Y si el nombre pesa sobre uno, pesa sobre los que con \u00e9l le llaman. Y si se ha dicho que el que la nariz de Cleopatra hubiese sido m\u00e1s o menos larga habr\u00eda cambiado el curso de la Historia, cabe decir con igual fundamento \u2014sea el que fuere\u2014 que habr\u00eda cambiado con el curso de la vida de un personaje hist\u00f3rico el de la Historia si ese personaje se hubiera llamado de otro modo que como se llam\u00f3. Cu\u00e1ntas veces no se dice una persona: \u201c\u00a1Mira que te llamas as\u00ed!\u201d<\/p>\r\n<p>Y viniendo a lo de los nombres de mujeres entre nosotros, he de decirle, se\u00f1ora m\u00eda, que cuando estaba yo en Par\u00eds produc\u00eda efecto en ciertas se\u00f1oras el traducirles los nombres de mujer significativos entre nosotros. Pues es sabido que el n\u00famero de nombres propios femeninos es en Francia mucho m\u00e1s limitado que entre nosotros y que hay unos pocos que se repiten. Fig\u00farese lo que sentir\u00edan cuando les traduc\u00eda Dolores, Angustias, Socorro, Remedios, Tr\u00e1nsito \u2014o sea, Muerte\u2014, Tormento, Amparo, Consuelo, Exaltaci\u00f3n, Soledad... y tantos m\u00e1s as\u00ed. Una se\u00f1ora hispanista que conoc\u00eda el Quijote me habl\u00f3 de aquello de poner un nombre \u201calto, sonoro y significativo\u201d, cuando ella cre\u00eda que el nombre de pila no debe tener significado com\u00fan concreto, sino ser dulce, \u2014como Dulcinea, aunque aqu\u00ed entra lo significativo\u2014 y armonioso o euf\u00f3nico. \u201cPero, se\u00f1ora \u2014le dec\u00eda yo\u2014, y s\u00ed uno al decir a su mujer \u00a1vida m\u00eda! O \u00a1alma m\u00eda! emplea su nombre propio, ya que Vida y Alma lo son\u201d.<\/p>\r\n<p>F\u00edjese que entre nosotros, los m\u00e1s de los nombres propios expresivos de cualidades elevadas son femeninos. Y son nombres sustantivos. Llamarse Prudencia o Constancia no es como llamarse Prudente o Constante. Por lo cual se hizo Prudencio y Constancio. \u00a1Qu\u00e9 diferencia de llamarse Clemencia a llamarse Clemente! Esos nombres propios femeninos son sustantivos, de sustancias, de ideas madres. Consuenan con la maternidad, sustancia hist\u00f3rica \u2014espiritual\u2014 de la mujer. Llamarse Clemencia, verbigracia, no es como llamarse Clementina. Y algo de esto de ideas madres tienen ciertos nombres propios femeninos que celebran una \u201cmatria\u201d \u2014no patria chica\u2014, nombres geogr\u00e1ficos o topon\u00edmicos expresivos de alguna localidad o santuario donde se da culto a una advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora. As\u00ed, Pilar, Covadonga, Guadalupe, Montserrat, Bego\u00f1a, Nuria, Atocha\u2026 y tantos m\u00e1s as\u00ed. Entre ellos, algunos que no son propiamente espa\u00f1oles, como Loreto, Saleta, Lourdes y otros. Tambi\u00e9n estos nombres expresan algo as\u00ed como ideas madres. No me acuerdo ahora de ning\u00fan nombre propio de var\u00f3n de origen as\u00ed topon\u00edmico, el de alg\u00fan Cristo, por ejemplo. Como no se tome por tal el del apellido de un santo patrono, tal como As\u00eds, Javier \u2014de un nombre vasco, Echaverri, Casanueva, el del Castillo de San Francisco Javier\u2014, Solano, Alc\u00e1ntara y otros por el estilo. Los nombres propios de tierras \u2014monta\u00f1as o lugares\u2014, de tierra maternal, suelen, por lo com\u00fan, quedarse para las mujeres, m\u00e1s maternalmente ligadas a la tierra, m\u00e1s \u201cmatriotas\u201d que el hombre. Y por ello, m\u00e1s conservadoras.<\/p>\r\n<p>En cuanto a los nombres propios femeninos insignificativos \u2014aunque algunas veces altos y sonoros\u2014, oiga usted, se\u00f1ora m\u00eda, algunos de los que tengo recogidos no m\u00e1s en la provincia de Palencia. Y son: Ones\u00edfora, Teotista, Filiosa, Epafrodita, Olresciencia, Alaramelute, Einumisa, Sincl\u00e9tica... \u00bfA qu\u00e9 seguir? Y dejo otros que no son del todo insignificativos, como Presb\u00edtera, Simplicia, Perseveranda...<\/p>\r\n<p>Ahora podr\u00edamos entrar en las abreviaturas o \u201cpeque\u00f1os nombres\u201d, como les llaman en Francia, tales como los comun\u00edsimos: Lola, Tula, Nati, etc. Recuerdo de una a quien llamaban Rica, y al preguntar yo si era Ricarda, me contestaron que no, sino Enrica, ya que su padre se llam\u00f3 Enrique. \u201c\u00bfY por qu\u00e9 no Enriqueta?\u201d, pregunt\u00e9. Y la madre, algo bachillera, me replic\u00f3 que no le gustaban esos nombres en -eta. Era de una regi\u00f3n en que se masculinizan los nombres de mujeres, los maternos, y hay quienes se llaman Rito, Magdaleno, Margarito, Roso\u2026 Y es curioso que si hay nombres de flores entre mujeres, entre hombres no los recuerdo apenas.<\/p>\r\n<p>\u00bfCuriosidades? A las veces, algo m\u00e1s grave. Que si Goethe reprobaba a los que se permiten fr\u00edvolamente jugar del vocablo y aun del concepto con los nombres propios de las personas o con sus apellidos, \u00bfqu\u00e9 dir\u00edamos de aquellos padres o padrinos que se divierten en ponerles a sus hijos o ahijados nombres de pila o combinaciones de ellos con el apellido que se presten luego a bromas? El denominar a uno, el llamarle con un nombre u otro, es algo m\u00e1s serio de lo que esos padres o padrinos fr\u00edvolos se figuran. Por lo cual se explica la preferencia en ciertas familias por los nombres insignificativos para quien no conozca su etimolog\u00eda. Muy a menudo, nombres tradicionales en la familia. Y m\u00e1s si tienen resonancias b\u00edblicas.<\/p>\r\n<p>Y ahora, elevando el plano, tengo que repetir, se\u00f1ora m\u00eda, lo que ya he dicho antes de ahora, y es que a nuestra pregunta de \u201c\u00bfqu\u00e9 es eso?\u201d, se nos responde casi siempre por c\u00f3mo se le llama. Ser es llamarse \u2014y que le llamen a uno\u2014, y el nombre \u2014otra vez m\u00e1s\u2014, la sustancia espiritual de una cosa. Hasta en pol\u00edtica, que suele ser el arte de degradar los nombres al vaciarlos de sentido hist\u00f3rico.<\/p>\r\n<p>Que usted conserve, se\u00f1ora m\u00eda, muchos a\u00f1os su dulce nombre y que lo haga efectivo le desea<\/p>\r\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_639\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103328_2010067226\"><\/a><strong>Otra vez con la juventud<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_640\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No hace a\u00fan mucho me sent\u00ed obligado a publicar aqu\u00ed mismo, en estas mismas columnas, unas amargadas reflexiones sobre la generaci\u00f3n espa\u00f1ola de 1931, y he aqu\u00ed que acabo de leer un muy bien sentido art\u00edculo de Paulino Massip titulado \u201cEl problema de la juventud\u201d. No creo enga\u00f1arme al suponer que lo haya yo suscitado en parte con el m\u00edo. De otros, ni quiero ni debo hablar. Massip da cuenta de que los partidos republicanos de contenido liberal y democr\u00e1tico no son capaces de atraer a las masas juveniles. Estas masas, en efecto, en cuanto masas \u2014hay j\u00f3venes que no son de masa\u2014, repugnan lo que llaman el demo-liberalismo, aun sin conocerlo. El conocer exige estudio, y el estudio, sosiego, al que se opone la prisa de llegar. Y la pereza de pensar. \u201cEl joven es, en efecto \u2014dice muy bien Massip\u2014, por naturaleza un ser dogm\u00e1tico, intransigente y ambicioso de totalidad\u2026 Cuando cree que tiene raz\u00f3n, esta raz\u00f3n es absoluta, sin posibilidad de medias tintas ni de resta en beneficio de una imposible raz\u00f3n contraria.\u201d El joven de masa, macizo \u2014a\u00f1ado yo\u2014, el joven personal busca enterarse, y esto le hace cr\u00edtico \u2014no de censurar, sino de cerner\u2014 y muchas veces... agn\u00f3stico.<\/p>\r\n<p>Y luego escribe Massip estas hondas palabras: \u201cA los veinte a\u00f1os se tiene la impresi\u00f3n \u2014a menudo doloros\u00edsima y muchas veces causa de que se malogren obras de hondos y lentos cimientos\u2014 de que la vida \u00fatil del hombre es, como dec\u00eda el cl\u00e1sico, <em>apenas un breve y fugaz vuelo<\/em>. A los veinte a\u00f1os, la vida no da tiempo para nada. Y no porque la idea de la muerte ponga delante de los ojos una valla, no. El enemigo no es la muerte, sino la decrepitud, la invalidez. A los veinte a\u00f1os se considera a un hombre de treinta como un viejo, y a uno de cuarenta como un anciano. Tan es as\u00ed que una de las grandes sorpresas de la vida es sentir c\u00f3mo \u00e9sta se dilata a medida que se avanza por ella.\u201d \u00a1Qu\u00e9 bien, amigo Massip, qu\u00e9 bien! Esto lo sabe el que ha vivido sin prisa de llegar; el que, por haber atesorado recuerdos, le rentan esperanzas a sus setenta a\u00f1os. Luego dice Massip que m\u00e1s que por una doctrina liberal, esto es, cr\u00edtica, de libre examen, \u201clos j\u00f3venes se sienten arrastrados por programas que les ense\u00f1an a decir s\u00ed y no con el brazo extendido. Se acaba antes, se va m\u00e1s de prisa y satisfacen mejor las ansias exclusivistas. No hay que pensar, no hay que discutir, no hay que soportar la molestia tan deprimente de que el adversario tenga raz\u00f3n\u201d. \u00a1Qu\u00e9 bien dicho, qu\u00e9 bien!<\/p>\r\n<p>Mas eso no reza con los j\u00f3venes de masa o de fajo, de brazo erguido y pu\u00f1o cerrado \u2014como la mollera\u2014 o en teatral saludo, a la supuesta romana, presas en dementalidad comunista o fajista. Pude hace poco observarlo en una reuni\u00f3n a que se me invit\u00f3 y acud\u00ed \u2014\u00bfpor qu\u00e9 no?\u2014, lo que aprovecharon sus monitores para arteramente echar a volar una especie que se apresuraron a telegrafiar, con canallesco alborozo, a Am\u00e9rica, y dio lugar a comentarios aqu\u00ed de quienes no se informan bien antes \u2014lo sent\u00ed por el de un nobil\u00edsimo, imparcial\u00edsimo y generoso amigo m\u00edo y coet\u00e1neo, veterano periodista\u2014, especie que, seg\u00fan mi costumbre, no quise rectificar ni deshacer. \u00bfPara qu\u00e9? \u00bfQue yo les dije: \u201cPor ese camino se conquista Espa\u00f1a\u201d? Mas ello me ense\u00f1ar\u00e1 a no ponerme al habla con tales. Son como los otros, los de la otra banda, que salen con que ya no estoy con ellos. \u00bfY cu\u00e1ndo? Ni cuando se figuraban estar conmigo. Pues al repetir lo mismo que dec\u00eda yo dec\u00edan otra cosa.<\/p>\r\n<p>En una revista <em>Critique fasciste <\/em>\u2014\u00bffascista y cr\u00edtica?; \u00a1qu\u00e9 contrasentido!\u2014, un periodista italiano reprochaba hace poco a los grupos juveniles franceses un exceso (\u00a1\u00a1as\u00ed!!) de inteligencia, una informaci\u00f3n enciclop\u00e9dica y brillante, pero ineficaz; una falta de frescor en el pensamiento. \u00a1El estribillo de consigna! Y esos estrumpidos contra el intelectualismo suelen serlo contra la inteligencia y suelen serlo por... \u00a1resentimiento! Como el que dice: \u201ca otra cosa me ganar\u00e1n, pero lo que es a bruto...\u201d, y no es ni bruto, \u00a1qu\u00e9 va! Todo ese eficientismo, todo ese frescor \u2014mejor, frescura\u2014 no es m\u00e1s que teatro. Y teatro de se\u00f1oritos aficionados. Liturgias, emblemas, gestos... \u00a1Sainete!<\/p>\r\n<p>Unos y otros. Los de los llamados extremos, que no lo son. Y los intermedios. Y ahora recuerdo que en cierta ocasi\u00f3n, unos de grupito lit\u00fargico se me vinieron a pedir explicaciones de algo que les hab\u00eda dicho con un: \u201c\u00bfQu\u00e9 quiso usted decir con eso?\u201d Y yo: \u201cMe parece que hablo claro; mas, pues son torpes de entendederas y para que no se me vengan con lo de paradojas y camelos, les dir\u00e9 que he querido llamarles mentecatos; \u00bfest\u00e1 claro?\u201d Y se fueron, al parecer satisfechos de la aclaraci\u00f3n y no hubo nada. Otra vez que les insulto. M\u00e1s me han insultado, unos y otros, alguna vez con encomios de gancho. Y lo harto que est\u00e1 uno de que se enterquen en querer encasillarle y alistarle y en si est\u00e1 con P\u00e9rez, con L\u00f3pez, con Garc\u00eda, con Redondo o con Cuadrado... Pero \u00bfrectificarlos? \u00a1Qui\u00e1! \u00bfPara que le est\u00e9n a uno tirando de la lengua a cada paso que d\u00e9? Ser\u00edan capaces de llegar a su tracci\u00f3n r\u00edtmica, como los casos de ahogados. La vieja sentencia: \u201c\u00a1Deja decir y sigue tu camino!\u201d \u00a1Y c\u00f3mo los pudo confundir uno de especie al verlos en la montanera, al pie de las encinas!<\/p>\r\n<p>\u00a1Ay, amigo Massip, cuan dif\u00edcil estudiar la realidad hist\u00f3rica y educar con el pensamiento cr\u00edtico, con el libre examen \u2014no confundirlo con el mal llamado libre pensamiento\u2014, con criterio demo-liberal, la pasi\u00f3n de la verdad antes de lanzarse a la acci\u00f3n! \u00bfDesd\u00e9n? \u00a1Ah, no!, que fuera de esas masas de sedicentes j\u00f3venes, de hoz y martillo, o de yugo y haz de flechas, o de comp\u00e1s y escuadra, o de escapulario y cirio, o de cualquier otro coj\u00edn (y comod\u00edn) de esos para la pereza \u2014por lo com\u00fan, hija de deficiencia\u2014 mentales, fuera de esas masas viven, y sue\u00f1an, y sufren los verdaderos j\u00f3venes de esp\u00edritu y no de edad tan s\u00f3lo, y \u00e9stos son los que me preocupan y aun me acongojan. Buscan libertad, y verdad, y justicia \u2014todo uno\u2014, y poder mirarlas cara a cara, aunque sea para morir por ello, y no caudillo a quien atar. Los otros... \u00a1que se rasquen! \u00bfEst\u00e1 claro? Para ellos, nunca. Mas, en fin, la vida se dilata a medida que uno avanza por ella.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_641\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103330_2010067226\"><\/a><strong>Cabilismo y caciquismo.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A H., se\u00f1orito de la Revoluci\u00f3n<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_642\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565566\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Bueno, vamos a cuentas, se\u00f1orito \u2014s\u00ed, aunque protestes\u2014, y voy a repetirte \u2014\u201c\u00bfotra vez?\u201d; \u00a1si, otra!\u2014 lo que ya me tienes o\u00eddo. Ahora te agarras al crimen ese de Cantalejo en que unos \u201cind\u00edgenas\u201d cabile\u00f1os mataron a unos m\u00e9dicos maquetos o metecos, para volver al t\u00f3pico del caciquismo. Y conviene poner las cosas en claro.<\/p>\r\n<p>Me has o\u00eddo muchas veces hablar de la leyenda del caciquismo, pues \u00e9ste tiene, como su historia, tambi\u00e9n su leyenda y su relaci\u00f3n con lo del \u201cagermanamiento\u201d, que ya los romanos observaron en los iberos. Y sabes que cuando Joaqu\u00edn Costa, sant\u00f3n, dirigi\u00f3 aquella informaci\u00f3n del Ateneo \u2014hace ya treinta y cuatro a\u00f1os\u2014 sobre <em>Oligarqu\u00eda y caciquismo como la forma actual del Gobierno de Espa\u00f1a: urgencia y modo de cambiarla<\/em>, de los sesenta y un informes que llegaron a ella \u2014\u00a1y de qu\u00e9 informantes!\u2014, apenas en dos, en el de do\u00f1a Emilia Pardo Baz\u00e1n y en el m\u00edo, se intentaba explicar \u2014lo que es justificar\u2014 el llamado caciquismo. Y no buscarle cambio. Por ello se me dijo y se ha vuelto a repetirme en casos an\u00e1logos que es muy c\u00f3modo dedicarse a la diagn\u00f3stica desentendi\u00e9ndose de la terap\u00e9utica. A lo que replico que m\u00e1s c\u00f3modo es dedicarse a la terap\u00e9utica desentendi\u00e9ndose de la diagn\u00f3stica, que es dar en curander\u00eda. En que sol\u00e9is dar vosotros, los... se\u00f1oritos de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>En aquel mi informe \u2014de mayo de 1901\u2014 dec\u00eda que el caciquismo acaso sea eso que se llama un mal necesario, \u201cla \u00fanica forma de gobierno posible, dado nuestro \u00edntimo estado social\u201d. Y luego: \u201cLlego a creer que los m\u00e1s de nuestros pueblos necesitan caciques como necesitan usureros\u201d. Y hoy, treinta y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, lo corroboro. En cuanto a los caciques, tan los necesitan que los hacen, y a las veces, de sujetos los m\u00e1s opuestos al oficio. Necesitan un gestor, aunque luego, algunas veces, abuse de ellos. Y en cuanto a los usureros, hablaremos otro d\u00eda, y de la funci\u00f3n de las esclusas y los pantanos en la distribuci\u00f3n del agua de riego. Por ahora, te remito a aquel mi informe.<\/p>\r\n<p>En cuanto al crimen de que me hablas, no es cosa de caciquismo, sino de su progenitor, del cabilismo. O barbarie. Y el cabilismo tiene otro nombre, y es indigenismo. Cuando yo era ni\u00f1o y le\u00eda a Julio Verne recuerdo que adquir\u00ed la noci\u00f3n de que los \u201cind\u00edgenas\u201d eran peores que los salvajes. \u00a1Y toma tantas trazas el indigenismo! Una es la de aquella medida malamente supuesta socialista de la ley de T\u00e9rminos municipales. Contra la que les o\u00ed protestar a unos m\u00e9dicos rurales, antes adictos a la Dictadura, y que constitu\u00edan un Sindicato m\u00e9dico, tambi\u00e9n de t\u00e9rminos municipales. \u00a1Econom\u00eda cerrada! \u00a1Indigenismo! A la que se adher\u00edan algunos... internacionalistas. Alg\u00fan d\u00eda te hablar\u00e9 del internacionalismo cantonalista.<\/p>\r\n<p>\u00a1Indigenismo, regionalismo, cantonalismo! Y de los peores ind\u00edgenas, los ind\u00edgenas adoptivos... Pues se da el caso de que cuando los ind\u00edgenas no encuentran otro tal que les haga de cacique, adoptan como ind\u00edgena a un forastero. Y menos mal si se queda fuera. Pues el cacique se abona con la lejan\u00eda. El mejor, el de mayor extensi\u00f3n \u2014y, por lo tanto, menor comprensi\u00f3n\u2014 de cacicato.<\/p>\r\n<p>Y no es todo por t\u00e9rminos municipales o comarcales, o provinciales o regionales; hay caciques de clases. Oligarqu\u00eda dec\u00eda Costa. Pero oligarqu\u00eda no quiere decir siempre plutocracia. El sovietismo es una oligarqu\u00eda. Y vosotros, los se\u00f1oritos de la Revoluci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 pretend\u00edais sino establecer una oligarqu\u00eda? Democracia, \u00a1no! El demos, el pueblo, no es clase ninguna. Y todo ello medra merced a la penuria de sentido nacional.<\/p>\r\n<p>\u00bfNo est\u00e1s viendo, por otra parte, esas luchas entre naranjeros, hulleros, trigueros, uveros, remolacheros, ganaderos y...?, sigue a\u00f1adiendo. Y en medio de todo este desconcierto en que se disuelve la Patria, \u00a1te me vienes con ese manido t\u00f3pico del caciquismo! Que es, s\u00ed, la barbarie, pero barbarie en que comulgan todos los partidos pol\u00edticos, desde los de aquellos a quienes se llam\u00f3, con una frase justamente ya c\u00e9lebre, \u201clos se\u00f1oritos de la Regencia\u201d hasta los partidos de los se\u00f1oritos de la Revoluci\u00f3n. Que tambi\u00e9n tiene, para su desgracia, sus se\u00f1oritos como, para la suya, la Regencia los tuvo. Que el se\u00f1oritismo, mellizo del indigenismo, mellizo del cabilismo \u2014\u00a1ah\u00ed es nada, el se\u00f1orito de la c\u00e1bila o del gremio!\u2014, no es exclusividad ni de un lugar ni de una clase social. Recuerda aquello de nuestro Valle-Incl\u00e1n cuando hablaba del cursi de blusa.<\/p>\r\n<p>No, no hay que sacar las cosas de quicio ni atribuir la barbaridad cabile\u00f1a de Cantalejo a supuesto caciquismo de ideolog\u00eda pol\u00edtica. Ni sirve hacer leyendas, sean negras, blancas o blanqui-negras, es decir, ajedrezadas. Acaso la historia, la verdadera historia, no es ni blanca, ni negra, ni ajedrezada, sino gris. Y esto te lo dice aquel a quien tantas veces has acusado unas veces de esc\u00e9ptico y otras de pesimista.<\/p>\r\n<p>Otra cosa me queda por advertirte, y es que cuando te ocupes en comentar barbaridades \u2014o heroicidades\u2014 rurales, cabile\u00f1as, indigenistas, te andes con mucho cuidado t\u00fa, que no conoces el campo \u2014ahora dan en llamarle agro\u2014 m\u00e1s que de lejos o de paso. Pues sueles desbarrar tanto como los se\u00f1oritos de la otra banda. Y no vuelvas a pedirme terap\u00e9utica. Bueno ser\u00e1 que te adiestres en la diagn\u00f3stica, dejando esa superficial patolog\u00eda de materialismo hist\u00f3rico. Estudia bien casos como ese de cabilismo \u2014que a las veces llega a canibalismo\u2014, de sindicalismo de t\u00e9rminos municipales. Sanitarios, si quieres. \u00a1De sanidad burocr\u00e1tica, claro!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_643\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103332_2010067226\"><\/a><strong>Visiones. <\/strong><strong>P\u00e1ramos y pantanos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_644\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Otra vez p\u00e1ramo arriba, por las altas tierras palentinas, fronteras de Le\u00f3n y de la Monta\u00f1a, hacia Guardo. Hab\u00edalo visitado antes de la revuelta \u00faltima de Asturias, la del 6 de octubre, que hasta Guardo lleg\u00f3. Y aparte de esta adici\u00f3n hist\u00f3rica, es la segunda vez que se visita un lugar, una villa o ciudad, una tierra, cuando empieza uno a darse cuenta de ellos. Cuando el recuerdo primero ha echado ra\u00edces y al oreo de una nueva visita florece. As\u00ed nos suele ocurrir.<\/p>\r\n<p>Sub\u00edamos como escoltando al Carri\u00f3n \u2014mi ya \u00edntimo amigo\u2014, que bajaba hacia la mar reflejando el azul del cielo y comprimi\u00e9ndolo entre rala verdura. Primero, los c\u00e1rcavos de sus riberas en escarpe. Pasada Salda\u00f1a, entramos en el p\u00e1ramo de Guardo, llamado del Nido por el nombre de un parador que se est\u00e1 parado, solitario, en medio de la desolada soledad del campo. Matujas, broza y algunos roblecitos enanos, canijos, embozados ahora en amarillo follaje muerto, como mortaja que les arrancar\u00e1 el aliento de la resurrecci\u00f3n primaveral. Por all\u00ed, un lento reba\u00f1o de ovejas con su pastor. Este del p\u00e1ramo palentino \u00bfinterrogar\u00e1 a la luna por su destino \u2014el de ambos, de la luna y del pastor\u2014 como aquel errante por las estepas asi\u00e1ticas que nos cant\u00f3 Leopardi? La estepa asi\u00e1tica es el p\u00e1ramo castellano. Menos el nombre. \u00a1Este nombre ib\u00e9rico \u2014que lo es, y no latino\u2014 p\u00e1ramo! Uno de estos esdr\u00fajulos tan castizos y sonantes \u2014sobre todo los acabados en a-o\u2014, como p\u00e1ramo, c\u00e1rcavo, cu\u00e9rnago, mu\u00e9rdago, p\u00edcaro... Y en torno nuestro, la solemnidad del campo descampado, y cerrando el escenario, barrera del cielo, la cadena monta\u00f1esa, ahora nevada sobre su desnudez rocosa, con sudario de invierno. Alli, el Espig\u00fcete, que reparte tres aguas, que van al Cant\u00e1brico, al Atl\u00e1ntico y al Mediterr\u00e1neo, clavija hidrogr\u00e1fica de Espa\u00f1a.<\/p>\r\n<p>Llegamos a Guardo. Otra vez el mismo y como si nada hubiese pasado en este trecho de tiempo. Otra vez el palacio \u2014la casa grande\u2014 al pie del teso, con su p\u00e9treo frontal adornado de escudos se\u00f1oriales que blanquean al sol, mientras su tradici\u00f3n se borra de la gente. Fui a la iglesia del pueblo. Entr\u00e9 en ella por sobre la losa sepulcral \u2014ante la puerta de entrada\u2014 de un don Antonio Rodr\u00edguez, cuyo nombre s\u00f3lo queda en la piedra, bru\u00f1ida por las pisadas de los fieles. Y dentro, los cirios familiares funerarios, y en alg\u00fan altar, flores de trapo ajadas y empolvadas. Al salir de all\u00ed, una anciana me mostr\u00f3 a lo lejos, sobre una cuchilla del terreno, el santuario del Cristo del Amparo. No quise preguntarle por los nuevos muertos; \u00bfpara qu\u00e9?<\/p>\r\n<p>Los nuevos muertos, los de la revuelta de octubre, son tres: un guardia civil \u2014sus compa\u00f1eros, apresados\u2014, un cura, al que no se le mat\u00f3 por tal, sino acaso por negociante, y un minero que, tendido en tierra, se dej\u00f3 matar por no rendirse. Que por aqu\u00ed pas\u00f3 la tragedia. Y la poblaci\u00f3n ha quedado diezmada, pues su d\u00e9cima parte \u2014y la m\u00e1s \u00fatil, la productora, la de los mineros\u2014 est\u00e1 en el penal de Burgos; trescientos hombres en pueblo que no llega a tres mil habitantes. Y padres de familia los m\u00e1s y verdaderos proletarios, pues estos mineros son ricos en prole. Y los hijos, desvalidos, desamparados, a merced del socorro publico, privado, oficioso u oficial. Y en malos locales de ense\u00f1anza, ya que en la escuela p\u00fablica se acuartela la Guardia civil aumentada.<\/p>\r\n<p>Unas mujerucas charlaban en solana. \u00bfComentar\u00edan la reciente historia local? No quise preguntarles por ella. En silencio se fragua la leyenda. \u00bfO\u00edr? No iba yo all\u00e1 de escribano ni de rep\u00f3rter. Ni hay m\u00e1s falsa leyenda que la de los autos judiciales. Nada de inquirir \u2014inquisici\u00f3n\u2014 para sentenciar. Al presente m\u00e1s se le ve que se le oye. Se oye al pasado, y m\u00e1s cuando las ruinas hablan. \u00bfEscribir la historia de la \u00faltima revuelta? Hasta ahora hemos tenido m\u00e1s escribanos que escritores. Como los escribanos de la revoluci\u00f3n rusa que sacudieron las adormiladas imaginaciones de estos pobres mineros proletarios \u2014de prole\u2014, que no sab\u00edan por qu\u00e9 ensue\u00f1o brumoso iban a matarse. Porque la profundidad tr\u00e1gica de la revuelta no consisti\u00f3 en sus escenas de muerte, incendio, saqueo y destrucci\u00f3n material, sino en la inconciencia de su finalidad. Es decir, en su fatalidad. Ni los se\u00f1oritos de la revoluci\u00f3n sab\u00edan lo que atizaban. Los par\u00e1sitos de las entra\u00f1as del Leviat\u00e1n hab\u00edan llegado, como tales, a perder el seso, por in\u00fatil. Les bastaban sus estribillos doctrinarios, puros reflejos... sociol\u00f3gicos.<\/p>\r\n<p>Volvimos cruzando la divisoria entre el Carri\u00f3n y el Pisuerga, que se juntan luego para rendirse al Duero, al padre Duero celtib\u00e9rico. Fuimos bordeando los pantanos \u2014\u201cp\u00e1ntanos\u201d les llaman muchos, dej\u00e1ndose llevar de la tendencia esdrujulizadora del habla castellana\u2014 del Carri\u00f3n y del Pisuerga. Aqu\u00e9l, el del Carri\u00f3n, el de Campo Redondo, estaba ahora en seco y para recebarse. En su lecho, algunos \u00e1rboles pelados, a condena de muerte por ahogo, junto al viejo cauce del r\u00edo. Del otro, del de Ruesga \u2014peque\u00f1o afluente del Pisuerga\u2014, divisamos un cabo. E iba uno pensando en el provecho p\u00fablico de los grandes pantanos de doctrina social, en evitaci\u00f3n de riadas y de secas. De que nacen barbarie de revueltas y barbarie de represiones con sus sendas tradiciones. Pantanos que hagan de los p\u00e1ramos espirituales de secano senaras de regad\u00edo, mediante cu\u00e9rnagos y acequias ideales.<\/p>\r\n<p>Al volver a la ciudad nos detuvimos a contemplar \u2014otra vez\u2014 la portada rom\u00e1nica de la iglesiuca de Moharbes, pasamos a la vista del rom\u00e1nico San Mart\u00edn de Fr\u00f3mista y al pie de las ruinas del castillo de Monz\u00f3n, mudos testigos los tres de una leyenda ya seca y amortajada. Ahora se empieza, all\u00ed cerca, a drenar y desecar la laguna de la Nava, criadero de mosquitos pal\u00fadicos. \u00a1Ay cuando la tradici\u00f3n se encenaga en tradicionalismo! Y \u00a1ay cuando le ahoga a uno su mortaja! Los pantanos de riego se ceban, y receban, y renuevan con aguas vivas y nuevas, de la nieve del a\u00f1o.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_645\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103334_2010067226\"><\/a><strong>\u00bfPasi\u00f3n pol\u00edtica?<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_646\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567568\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En una de las muchas veces que me visit\u00f3 aqu\u00ed, en Salamanca, el gran poeta portugu\u00e9s Guerra Junqueiro \u2014era de la frontera y en ella ten\u00eda una finca\u2014 ven\u00eda de Madrid, donde hab\u00eda estado con su gran amigo don Nicol\u00e1s Salmer\u00f3n. \u201cEst\u00e1 muy fuerte, muy animoso, muy entero \u2014me dijo\u2014; pero \u00bfha conocido usted un hombre que junte a una m\u00e1s grande inteligencia una m\u00e1s absoluta incomprensi\u00f3n del arte? Divide los poetas en republicanos y mon\u00e1rquicos. Me quiso convencer de que Quintana fue el m\u00e1s grande poeta espa\u00f1ol del siglo XIX; me hizo leer la oda a la vacuna y, \u00a1es claro!, qued\u00e9 vacunado de Quintana. Aquello es elocuencia rimada, abogac\u00eda; pero poes\u00eda, \u00a1no!\u201d \u00a1Y hab\u00eda que o\u00edrle el tono y el timbre con que pronunciaba lo de \u201cabogac\u00eda\u201d!, que era en sus labios el t\u00e9rmino m\u00e1s despectivo. Era el sentimiento de que la abogac\u00eda \u2014que no es s\u00f3lo cosa de abogados ni siempre de ellos\u2014y la poes\u00eda se repelen entre s\u00ed. Don \u00c1ngel Ossorio me entiende en qu\u00e9 sentido, \u00e9l, que tanto gusta de ambas actividades. O pasividades.<\/p>\r\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces he recordado aquella conversaci\u00f3n con Junqueiro! Y la he citado. Pero ahora me vuelve a cada paso a la memoria en esta desquiciada mentalidad revolucionaria \u2014y contra-revolucionaria\u2014 espa\u00f1ola. Dementalidad m\u00e1s bien. Porque hoy ya tenemos poetas no mon\u00e1rquicos y republicanos, revolucionarios y reaccionarios, sino de cada partido; poeta fulanista, o zutanista, o menganista, o perencejista... Y en cuanto un artista, mejor o peor como tal, se produce en una obra de arte \u2014sea, por ejemplo, una comedia\u2014 como no esperaban los de su bando, si el poeta es, como hombre pol\u00edtico, de un bando cualquiera, ya est\u00e1n sus copartidarios y sus contrarios devanando el hilo en que ensartan el rosario de sus tonter\u00edas. Y dando con ello argumento a aquel comedi\u00f3grafo o a otro cualquiera. Que si es un tr\u00e1nsfuga, que si un converso, que si no hay que fiarse de tales cambios, que qu\u00e9 es lo que busca, que si es despecho...<\/p>\r\n\r\n<p>Una vez tuvo P\u00edo Baroja la condescendencia \u2014o debilidad\u2014 de acudir al Ateneo de Madrid a aguantar un interrogatorio de eso que llamaban cr\u00edtica de masas. \u00a1Qu\u00e9 cr\u00edtica y qu\u00e9 masa! O mejor: \u00a1qu\u00e9 voceros macizos! Porque la masa se callaba, ya que su lenguaje no es articulado. Estaba yo presente, y alguno de aquellos macizos se\u00f1oritos del comimismo intent\u00f3 meterse conmigo, que, por supuesto, me callaba como la masa. Escena de un c\u00f3mico subido. Y al salir, uno de aquellos cuitados energ\u00famenos \u2014energ\u00famenos fingidos, por supuesto\u2014 me dec\u00eda: \u201c\u00a1A lo que no hay derecho es a sacar en una novela o en una comedia un comunista que no entiende de comunismo!\u201d Y yo a \u00e9l: \u201c\u00bfY por qu\u00e9 no si el novelista o el comedi\u00f3grafo quiere presentar el tipo medio del comunista, y \u00e9ste no entiende de comunismo, como le pasa a usted?\u201d Claro est\u00e1 que esto se aplica a cualquier otro acabado en ...ista. No le pude hacer entender que el artista no tiene por qu\u00e9 tomar sus personajes para predicar por ellos \u2014por boca de ganso\u2014 una u otra doctrina o lo que sea. El pobre mozo es de esos que hablan de arte proletario y otros infundios as\u00ed. Como \u201carte sano\u201d o de \u201cbuena Prensa\u201d. Pero acab\u00f3 por darse a medio partido \u2014aquel a que pertenece es ya menos que medio\u2014 y me dijo: \u201cBueno, lo de usted es escepticismo, pesimismo y, sobre todo, af\u00e1n de paradojas y ganas de tenemos a los dem\u00e1s por mentecatos, o sea orgullo.\u201d Y me call\u00e9 como la masa.<\/p>\r\n<p>Y ahora digo que si el teatro ha de ser tan s\u00f3lo un reflejo de la realidad de la vida \u2014que no es mi opini\u00f3n\u2014 y se quiere reflejar en \u00e9l la realidad de la vida pol\u00edtica espa\u00f1ola actual, le conviene al autor c\u00f3mico presentar en escena representantes de unos y otros partidos \u2014anarquistas, comunistas, fajistas, derechistas, izquierdistas, centristas, mon\u00e1rquicos, republicanos (aut\u00e9nticos o de contrabando), clericales, laicistas, etc., etc.\u2014 que expongan cada uno, en defensa de su programa o credo (no creencia) y en ataque al de los adversarios, las respectivas mentecatadas y vaciedades que, en realidad, suelen exponer. Porque a todos o casi todos los del t\u00e9rmino medio, los de disciplina, les une en la lucha un com\u00fan denominador: la mentecatez. Y que hablen de orgullo. O de insolencia.<\/p>\r\n<p>La decadencia mental del hombre de t\u00e9rmino medio \u2014en pol\u00edtica sobre todo\u2014es hoy en Espa\u00f1a espantosa. Las veces que he recordado aquel tremendo pasaje de Gustavo Flaubert \u2014soberano artista y estupendo psic\u00f3logo\u2014 cuando en su <em>Bouvard y P\u00e9cuchet<\/em> nos dice de estos dos tr\u00e1gicos peleles: \u201cEntonces una facultad lamentable se les desarroll\u00f3 en el esp\u00edritu: la de ver la necedad y no poder tolerarla.\u201d El texto franc\u00e9s dice \u201cb\u00eatise\u201d, que acaso estar\u00eda mejor majader\u00eda o estupidez. Aunque estos t\u00e9rminos despectivos suelen ser, en realidad, intraductibles. Como el \u00a1\u201cabogac\u00eda\u201d! de Junqueiro.<\/p>\r\n<p>\u00bfEs la pasi\u00f3n pol\u00edtica lo que ha entontecido a todos esos cuitados? \u00bfPasi\u00f3n? Seg\u00fan a lo que se le llame as\u00ed. \u00bfY pol\u00edtica? Sigue el seg\u00fan. Como no cabe llamar pasi\u00f3n deportiva a la de los espectadores de un deporte incapaces de ejercerlo ellos. Mirones y no m\u00e1s. Y en otros la pasi\u00f3n, la supuesta pasi\u00f3n pol\u00edtica, es la de los que en la pol\u00edtica ven el medio de apostarse. Porque\u2026 \u00a1hay que vivir! Pasi\u00f3n \u00e9sta, verdadera pasi\u00f3n, aun respetable y digna. Mas hay otra, y es la de los que toman partido \u2014uno u otro\u2014 por resentimiento. Ex fracasados o m\u00e1s bien ex futuros fracasados. Es decir, que no han llegado a fracasar por no dejarles entrar en acci\u00f3n el miedo al futuro fracaso, previsto y temido, y quedarse en la pasi\u00f3n. Pasi\u00f3n de resentido nativo, temperamental, tr\u00edstisima especie, tan abundante entre nosotros. Y con raigambre patol\u00f3gica de excreciones, que no secreciones, espirituales internas. Re\u00fama del alma que lleva hasta la perles\u00eda an\u00edmica. \u00a1Da pena! \u00a1Qu\u00e9 colocaci\u00f3n!<\/p>\r\n<p>Y..., pero vale m\u00e1s no seguir por este camino, \u00a1que suele ser tan desconsoladora la verdad y tan dif\u00edcil hallar consuelo en el enga\u00f1o! Basta, pues, de bistur\u00ed en el tumor y... \u00a1a releer a Quevedo!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_647\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103336_2010067226\"><\/a><strong>A prop\u00f3sito de una distinci\u00f3n dice Don Miguel de Unamuno<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_648\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567569\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Interrogado por un periodista don Miguel de Unamuno ha hecho, entre otras, las siguientes manifestaciones:<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p><em>Ciudadano de honor<\/em><\/p>\r\n<p>\u2014He agradecido mucho esta distinci\u00f3n. Y la he aceptado porque estimo que en muchos casos la verdadera humildad consiste en aceptar estas cosas. Lo dem\u00e1s es soberbia. Al llegar a Madrid, despu\u00e9s de asistir en Par\u00eds a la inauguraci\u00f3n del Colegio Espa\u00f1ol, lo primero que he hecho ha sido visitar, para darles las gracias, al Presidente de la Rep\u00fablica y al Jefe del Gobierno. Por cierto que me veo en la necesidad, refiri\u00e9ndome a lo del Colegio Espa\u00f1ol en la capital de la Rep\u00fablica francesa, de hacer un cumplido elogio de la labor que all\u00ed desarrolla el embajador de Espa\u00f1a, se\u00f1or C\u00e1rdenas. Es un hombre no ya correcto, sino afectuoso, y que lleva las cosas muy bien, muy bien.<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p><em>\u201cLa <\/em><em>pol\u00edtica<\/em><em> que yo hago\u201d<\/em><\/p>\r\n<p>\u2014\u00bfQue si hago pol\u00edtica activa? Seg\u00fan a lo que se llame pol\u00edtica activa. Porque hay quien cree que eso es estar en un partido. Para m\u00ed es lo otro. Recuerdo que una vez, dirigi\u00e9ndose a m\u00ed, me dijo Melqu\u00edades \u00c1lvarez: \u201cEso que usted hace, don Miguel, lo puede hacer un escritor, un fil\u00f3sofo, un pensador; pero no un hombre que aspire a gobernar.\u201d Y\u043e le contest\u00e9: \u201cEs que yo no aspiro a gobernar: yo gobierno\u201d.<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p><em>Por qu\u00e9 fue al mitin \u201cfaj<\/em><em>i<\/em><em>sta\u201d de Salamanca<\/em><\/p>\r\n<p>\u2014S\u00ed. Ya me han dicho que se ha hablado bastante de mi asistencia al mitin organizado por Falange Espa\u00f1ola en Salamanca. Fui a ese mitin como voy a todos los que quiero. No asisto a aquellos actos a los que me invita la Empresa, sino a los que yo quiero ir. Cuando comenz\u00f3 el mitin empezaron a tirarme de la lengua; pero yo, naturalmente, ni interrump\u00ed ni hice caso alguno. A m\u00ed no me tira nadie de la lengua; tengo por costumbre contestar a lo que no se me pregunta y dejar sin respuesta a aquello que se me interroga. Pero ni yo les dije que los \u201cfajistas\u201d iban a conquistar a Espa\u00f1a ni cosa por el estilo. Primo de Rivera est\u00e1 bien. Es un muchacho que se ha metido en un papel que no le corresponde. Es demasiado fino, demasiado se\u00f1orito y en el fondo t\u00edmido para que pueda ser un jefe ni mucho menos un dictador. A esto hay que a\u00f1adir que una de las cosas m\u00e1s necesarias para ser jefe de un partido \u201cfajista\u201d es la de ser epil\u00e9ptico.<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p><em>No soy un piruetista<\/em><\/p>\r\n<p>\u2014Lo \u00fanico que me doli\u00f3 de todo esto fue un art\u00edculo de Roberto Castrovido, uno de los hombres m\u00e1s buenos que tiene Espa\u00f1a. Claro que ya estoy harto de eso de las piruetas y las contradicciones. Es igual que lo de las paradojas. Me lo cuelgan a m\u00ed porque quieren. Yo podr\u00eda demostrar que desde hace cincuenta a\u00f1os sostengo los mismos puntos de vista. Lo que pasa es que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, lo \u00fanico que no se aguanta es mi posici\u00f3n radicalmente pesimista. \u201c\u00bfQu\u00e9 opina usted del trigo, don Miguel?\u201d \u201c\u00a1Ah, yo no puedo hablar de eso; yo, sabe usted, soy pesimista en todo!\u201d<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_649\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103338_2010067226\"><\/a><strong>Nuevas contemplaciones<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_650\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567570\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Entra uno en una recatada, solitaria y oscura iglesita de los arrabales de una villa o ciudad. Va a recoger perdidos alientos religiosos. En un rinc\u00f3n de la iglesita, en penumbra, al pie de un tr\u00e1gico Cristo espa\u00f1ol, un hombre no viejo, arrodillado, reza sollozando. A alguna distancia, en un banco, otro hombre, tampoco viejo, observa al que rezando solloza. Los dos hombres parecen haber llegado a la iglesita sin com\u00fan acuerdo. Acaso ni se conocen. \u00bfQu\u00e9 piensa o, mejor, qu\u00e9 siente el del banco respecto al otro? \u00bfCree acaso que solloza una p\u00e9rdida familiar \u2014la mujer, un hijo, la madre...\u2014 y \u00e9l, a su vez, siente renov\u00e1rsele un dolor parecido? Y el de al pie del Cristo \u00bfse sabe observado, compadecido, acompa\u00f1ado en su dolor? Y si se sabe as\u00ed, \u00bfle consuela este acompa\u00f1amiento? Y ese consuelo \u00bfes como el que experimenta un artista que acert\u00f3 a expresar su sentimiento? \u00bfHay, por profunda y sincera que sea la fe del sollozante, algo de teatralidad en su actitud? \u00bfPor qu\u00e9 no se recogi\u00f3 a rezar y llorar en un rinc\u00f3n de su casa familiar, al pie de un crucifijo de familia?<\/p>\r\n<p>El uno que entr\u00f3 en la iglesita a recoger impresiones se acuerda de que el Cristo dijo que donde se re\u00fanan unos en su nombre all\u00ed estar\u00e1 \u00c9l, y piensa en las oraciones comunales; pero se acuerda tambi\u00e9n de que el mismo Cristo dej\u00f3 dicho en su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a aquello de: \u201cCuando or\u00e9is no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, que gustan orar estando en las sinagogas y en los rincones de las plazas\u201d, sino \u201centra en tu cuarto y, cerrando la puerta, reza a tu Padre en lo escondido\u201d. Y al acordarse este uno del texto evang\u00e9lico se acuerda de que hip\u00f3crita no quiere decir sino actor y que el actor puede ser sincero y sentido. Piensa que el que representa un sentimiento lo hace por avivarlo y mantenerlo; piensa que todo hombre de veras conciente se est\u00e1 representando a s\u00ed mismo en el escenario de su propia conciencia.<\/p>\r\n<p>Y siguiendo por este hilo de reflexiones, el que entr\u00f3 en la recatada, solitaria y oscura iglesita del arrabal para pensar y meditar en la presente \u00edntima historia de su pueblo se detiene en eso de si el pueblo espa\u00f1ol es religioso, si es de veras creyente, si siente la religiosidad y con ella alguna religi\u00f3n, la tradicional acaso. Y piensa en lo que, aplicado al arte y a la literatura, se dice del realismo y del idealismo espa\u00f1ol, y lo de las novelas picarescas por un lado y el misticismo por otro, y lo de Don Quijote y Sancho Panza. \u201c\u00bfIdealismo, realismo \u2014se dice\u2014, idealidad, realidad?; \u00bfqui\u00e9n y c\u00f3mo las distingue? Y luego, \u00bfespiritualismo y espiritualidad? \u00bfNo estar\u00eda mejor pensar en la intimidad? \u00bfSer\u00eda ocioso hablar de \u201cintimismo\u201d ? Sean las que fueren las cosas y las ideas, las realidades y los ideales que un\u00edan a aquellos dos hombres de la iglesita, \u00bfqu\u00e9 pasaba en lo \u00edntimo de ellos? \u00bfQu\u00e9 pasaba en aquella rec\u00f3ndita c\u00e1mara de sus conciencias \u2014en sus trasconciencias, mejor que subconciencias\u2014, m\u00e1s all\u00e1 de los escenarios de ellas? Mas \u00bfes que existe semejante rec\u00e1mara? \u00bfEs que hay algo, fuera del teatro, en este caso religioso? Ni Juan de la Cruz o Miguel de Molinos habr\u00edan sabido dec\u00edrnoslo. Y nuestro uno piensa con qu\u00e9 atolondrada ligereza deciden esos hombres que se figuran que la historia se reduce casi a pol\u00edtica o ya que el pueblo espa\u00f1ol es irreligioso o ya que los espa\u00f1oles de casta, a sabiendas o no, qui\u00e9ranlo o no lo quieran, son cat\u00f3licos. Y piensa en lo huera que resulta la llamada interpretaci\u00f3n o concepci\u00f3n \u2014mejor ser\u00eda llamarla \u201cconceptuaci\u00f3n\u201d, piensa\u2014 materialista de la Historia.<\/p>\r\n<p>Al llegar a este punto nuestro uno se acord\u00f3 de haber le\u00eddo c\u00f3mo un pobre hombre, a cabo de recursos de vida, se fue en Madrid a una capilla de un Cristo al que se le piden tres favores y se puso a rezarle, y luego, sacando una pistola, se suicid\u00f3. Por desesperaci\u00f3n \u00bfde qu\u00e9? \u00bfO no ser\u00eda como ese caracter\u00edstico suicidio de venganza china, cuando un deudor, reducido por su acreedor a la miseria, va a la puerta de la casa de \u00e9ste y se suicida all\u00ed? Y se acord\u00f3 de otros casos en que en lugares r\u00fasticos se le castiga a una imagen de santo cuando no consigue agua para el pueblo. Y pens\u00f3 en el fetichismo, concepci\u00f3n religiosa teatral. \u00bfY si el suicida ante el madrile\u00f1o Cristo de Medinaceli \u2014se dijo\u2014 fue a rematar con un suicidio teatral la representaci\u00f3n esc\u00e9nica de su vida? Porque a la conceptuaci\u00f3n materialista de la Historia, a la de Marx, nuestro uno opone la conceptuaci\u00f3n hist\u00f3rica, esto es, teatral de la vida. Y le cuesta creer, desde luego, que nadie se suicide por hambre, ni aun dando a esta tan abusiva palabra el sentido tan lato que se le suele dar. Por eso que llaman hambre, a lo sumo, se mata a otro; \u00bfpero matarse? Y por hambre verdadera se deja uno morir. A la fuerza.<\/p>\r\n<p>Da pena pensar que fuera de toda intimidad \u2014real e ideal\u2014 se suelen mover los que se meten a pol\u00edticos, a querer marcar curso a la historia y la cultura \u2014material y espiritual\u2014 de un pueblo. Da pena ver qu\u00e9 pronto deciden que el pueblo al que quieren gobernar no tiene fe religiosa ninguna o tiene esta o la otra fe dogm\u00e1tica religiosa. Da pena ver c\u00f3mo recitan el papel que se han adjudicado en la tragicomedia de nuestra historia pol\u00edtica, sin zahondar en la esencia del teatro y aun dedic\u00e1ndose tal vez a \u00e9l. Uno de ellos y de los m\u00e1s capaces y sinceros actores de esa tragicomedia \u2014si es que no el m\u00e1s capaz y sincero de ellos\u2014, entregado al placer de crear \u2014de recrear un pueblo\u2014, le dec\u00eda al que esto escribe que \u00e9stas son contemplaciones que a nada conducen. \u00bfA nada? A crearse uno una intimidad hist\u00f3rica, civil y religiosa. Y a disfrutar el m\u00e1s abnegado y desinteresado placer, que es el de comprender lo creado. Bueno es hacer algo, pero es mejor saber lo que se ha hecho.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_651\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103340_2010067226\"><\/a><strong>Cantar es sembrar<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_652\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567571\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26 <\/em><em>de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201cArar en la mar\u201d, certera<\/p>\r\n<p>frase por \u201ctiempo perdido\u201d;<\/p>\r\n<p>la hay de m\u00e1s triste sentido:<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1sembrar en la carretera!\u201d<\/p>\r\n<p>&nbsp;<\/p>\r\n<p>Estas cuatro l\u00edneas rimadas \u2014una cuarteta\u2014las tej\u00ed y enfurt\u00ed, matando con ello un rato de hast\u00edo, en horas de reflujo espiritual, de depresi\u00f3n moral y mental y ello para arrim\u00e1rmelas a la memoria y que me sirviesen de recordatorio. Llevaba unos d\u00edas sufriendo \u2014\u00a1as\u00ed, sufrir!\u2014 en cada uno de ellos al leer la prensa, en los diarios cotidianos, la obligada rese\u00f1a de los m\u00edtines pol\u00edticos del d\u00eda. Algo desconsolador. Los mismos oradores diciendo las mismas cosas del mismo modo; la abrumadora repetici\u00f3n de los abrumadores t\u00f3picos y lugares comunes de cada partido. \u00a1Y a eso le llaman declaraciones! Y me dec\u00eda a m\u00ed mismo: \u201c\u00a1arar en la mar!\u201d<\/p>\r\n<p>Porque este \u201carar en la mar\u201d es lo que suelen hacer los agitadores de p\u00fablicos. Agitadores y no actores. La agitaci\u00f3n no es acci\u00f3n. \u201cAg\u00edtese antes de usarlo\u201d se dice. Y luego resulta que cuando se lo va a usar la masa ha vuelto a su propio estado. Pobres agitadores que despu\u00e9s de una campa\u00f1a de propaganda se vuelven diciendo \u2014y acaso creyendo, que es peor\u2014 que el pueblo est\u00e1 excitado en contra de esto o de aquello, que vibra \u2014palabra de caj\u00f3n\u2014 que hay conciencia p\u00fablica revolucionaria, o contra-revolucionaria, que ya se ver\u00e1 en el pr\u00f3ximo sufragio, que... A qu\u00e9 seguir? Y la mar siempre la misma. \u201cLos siglos han pasado sin dejar una arruga sobre tu frente azul \u2014que dijo egregiamente Lord Byron. Ni en el pueblo dejan esas aradas pol\u00edticas surco alguno permanente. Por lo que no es f\u00e1cil preveer lo venidero al respecto. \u201cTodos los r\u00edos van a la mar y la mar no se hincha\u201d, dice la Escritura. Ni el pueblo se hincha, a pesar de sus tormentas, sus galernas y sus agitaciones. \u00a1Pobres agitadores que se figuran que el pueblo aun espera la revoluci\u00f3n o est\u00e1 ya harto de ella! \u00a1Arar en la mar!<\/p>\r\n<p>Revolviendo estos pensamientos en mi esp\u00edritu agitado \u2014mucho m\u00e1s agitado que el de uno de esos p\u00fablicos despu\u00e9s de un mitin o conferencia\u2014 me recoj\u00ed luego en mi soledad de publicista y me puse a recojer grano de ideas para irlo vertiendo en mis escritos peri\u00f3dicos. \u201cEsto es m\u00e1s seguro\u201d \u2014me dec\u00eda mi demonio familiar. Que le tengo como le ten\u00eda S\u00f3crates. \u201cEsto es m\u00e1s seguro; ir sembrando ideas no en una muchedumbre, si no en individuos aislados, en quienes puedan sosegadamente recibirlas y sin que a uno le perturben ni interrupciones ni aplausos ni rechiflar ni protestar en contra\u201d. \u00a1Sembrar ideas! Mas al punto se me vino a la memoria la consabida par\u00e1bola del Cristo (Lucas, VIII) del sembrador que sali\u00f3 a sembrar su semilla y una parte cay\u00f3 en el camino y fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron, y otra parte cay\u00f3 en roca y se sec\u00f3 por no tener tierra y otra cay\u00f3 en medio de espinas que la ahogaron y otra en tierra buena y dio ciento por uno. Y pens\u00e9 en la que cay\u00f3 en el camino y fue pisoteada. Y le encontr\u00e9 a esto un doble sentido.<\/p>\r\n<p>Primero que la mente del lector es un camino, por el que pasan toda clase de cuidados y de pesares y de preocupaciones. Y que lee para distraerse de ellos. Y lo que le inquieta o lo deja de lado o lo olvida al punta \u201c\u00a1Bah \u2014se dice\u2014 camelos!\u201d O \u201cparadojas!\u201d O bien dejando el papel de lado: \u201cBueno, que me deje en paz, que harto tiene cada cual con lo suyo y no me voy a gastar el seso en tales cosas.\u201d<\/p>\r\n<p>Segundo sentido y de seguro m\u00e1s acomodado que el primero, que no se trata ya de la mente del lector sino del camino de la opini\u00f3n p\u00fablica. Agitar a un p\u00fablico, a una muchedumbre puede y suele ser arar en la mar, pero pretender sembrar ideas en un p\u00fablico, en una muchedumbre, \u00bfno ser\u00e1 acaso sembrar en carretera? Cada uno de los que componen el p\u00fablico, la muchedumbre, tiene sus cuidados, sus aspiraciones, sus ilusiones, sus esperanzas, sus congojas y entre todos pisotean \u2014\u00bfqu\u00e9 van a hacer si no?\u2014 el grano que se les eche. \u00a1Sembrar en la carretera!<\/p>\r\n<p>Al llegar a este lastimoso punto de mis meditaciones busqu\u00e9 refugio, y como todo ello me hab\u00eda venido de pensar en la acci\u00f3n y en la agitaci\u00f3n pol\u00edticas me refugi\u00e9 en la contemplaci\u00f3n de la poes\u00eda. Dej\u00e9 la pol\u00edtica y me fui a la po\u00e9tica. Y entonces del fondo de mi depresi\u00f3n me brot\u00f3 esto: \u201cCamino va de la noche \/ (que en horizonte est\u00e1) \/ va cantando en el camino \/ para las penas matar. \/ Sus cantares por el aire \/ hasta el cielo van a dar; \/ la noche se va viniendo \/ seg\u00fan el d\u00eda se va. \/ Todo est\u00e1 dicho, se dice \/ \u00a1y \u00e9ste es su \u00faltimo cantar!\u201d<\/p>\r\n<p>\u00a1Arar en la mar! \u00a1sembrar en la carretera! \u00a1todo est\u00e1 dicho! Y, lector, perd\u00f3n, por este desahogo. Y considera que cantar es tambi\u00e9n sembrar. Sembrar al aire y al sol libres.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_653\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389392\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>XX.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un mozo que quiere llegar<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_654\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390393\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Me dices, cuitadillo, para disculpar tus veleidades, que lo que t\u00fa quieres es llegar, sea como fuere. Bien; pero vamos atando los cabos, si te parece. Llegar \u00bfadonde, a qu\u00e9? \u00bfA un destinillo? \u00bfA ese terrible diminutivo del Destino? \u00bfA un Gobierno civil? \u00bfA una Direcci\u00f3n general? \u00bfA una Subsecretar\u00eda? \u00bfA un Ministerio acaso? Y me a\u00f1ades que no te importa si por ello te han de llamar \u201carribista\u201d. (Y aqu\u00ed entre par\u00e9ntesis, f\u00edjate en que escribo arribista con b y no con v, porque en espa\u00f1ol arribar, llegar a riba o ribera, se escribe con b y no con v, como el franc\u00e9s \u201carriver\u201d.) \u00a1Arribista! \u00a1Pobres arribistas! \u00a1A qu\u00e9 ribas o riberas suelen arribar y cu\u00e1n presto les derriba de ellas el primer cambio de ventolera! Si es que no un vendaval. Y oye todo lo que me sugiri\u00f3 una frase pordiosera, mendicante, cojida al azar en uno de mis vagabundeos madrile\u00f1os.<\/p>\r\n<p>\u00cdbame otra vez m\u00e1s, hendiendo muchedumbre callejera, por uno de los viejos barrios de este Madrid, cuando, al doblar una esquina, en un rinc\u00f3n, me tendi\u00f3 la mano vac\u00eda un pobre mendigo sin piernas que se asentaba en un carrito. Y me dijo as\u00ed: \u201cNunca le falten los remos para poderse valer, caballero.\u201d Le di mi limosna, ahorr\u00e1ndome el \u201cperdone, hermano\u201d, y segu\u00ed mi camino rumiando su frase petitoria: \u201cNunca le falten los remos para poderse valer, caballero.\u201d<\/p>\r\n<p>\u00a1Los remos! El pobre mendigo del rinc\u00f3n de la calle, en medio de la marea de la muchedumbre callejera, no conceb\u00eda la navegaci\u00f3n a vela, sino a remo. Amarrado al duro banco, tal como un galeote. Acaso no hab\u00eda visto la mar nunca. Para poderse valer, para poder llegar adonde hubiese pan, a su destinillo, no conceb\u00eda m\u00e1s que el remo, que puede servir a la vez de tim\u00f3n; no conceb\u00eda la vela. No conceb\u00eda abrir las velas al viento que sopla, aprovecharlo y navegar, viento en popa o de bolina, a sesgo.<\/p>\r\n<p>Continu\u00e9 mi camino, siempre hendiendo la muchedumbre callejera, sac\u00e1ndole jugo a mi limosna, y lo de la vela me trajo al mag\u00edn una de mis visitas, all\u00ed en la bendita tierra de Fuerteventura, a un molino de viento, de esos que ponen sus aspas a todo viento y con cualquiera de \u00e9stos muelen su molienda y sacan harina para que no haya moh\u00edna. Y esto, como sabes, no es veleidad. Veleidad es la de una veleta \u2014y la de un veleta\u2014, que, sin moverse de un sitio, sin caminar a parte alguna, cambia de direcci\u00f3n con cada cambio de viento, y ya se\u00f1ala al Norte, al Sur, al Este o al Oeste, ya a derecha, ya a izquierda, y a ning\u00fan sitio arriba. El molino de viento, no; el molino de viento no es una veleta. El molino de viento no se mueve de su sitio, no va a parte alguna, sino que, puestas sus aspas a cualquier viento, acomod\u00e1ndose a los cambios de \u00e9ste, va moliendo su molienda. Y llega a cobrar su harina.<\/p>\r\n<p>\u00a1Cu\u00e1n inspirado anduvo nuestro se\u00f1or Don Quijote cuando adivin\u00f3 en los molinos de viento, los que muelen molienda sin moverse de su asiento, sus terribles gigantes! A los que no se les destruye a lanzadas. No hay caballero andante, caminante, de los que van a un t\u00e9rmino de camino, lleguen o no a \u00e9l, que pueda deshacer a lanzadas al estadizo molino que abre sus aspas a todo viento. A todo viento de doctrina. Los necios \u2014Don Quijote no lo era, sino loco\u2014, cuando topan con un molino de viento se dicen: \u201c\u00a1Bah! \u00a1Ese no va a ninguna parte!\u201d Si es que no se preguntan: \u201cY \u00e9se, \u00bfqu\u00e9 se propone?\u201d Del trabajo de moler no se dan cuenta, ninguna. Y es que los necios arribistas, los de partido, los de doctrina \u2014pol\u00edtica o religiosa o social\u2014, que les dan ya mejor o peor molida, nunca se han encontrado con tener que moler trigo ideal, porque carecen de \u00e9ste. Y cuando alguna vez, por curiosidad o por remedo, se les ha ocurrido ponerse a moler, es decir, a pensar, como no tienen trigo, las muelas se muelen a s\u00ed mismas y se desgastan. Porque \u00a1hay que ver lo que esos necios de partido llaman ideas propias! Claro est\u00e1 que no todos los hombres de partido son necios, ni mucho menos \u2014Dios nos libre de suponerlo as\u00ed\u2014; pero los que ingresan en partido para arribar a un destino cualquiera, \u00e9sos, aunque parezcan cucos, no suelen ser sino simples.<\/p>\r\n<p>Hay el hombre nav\u00edo, que trasporta cargas de trigo o de harina y trasporta tambi\u00e9n con ellas a su tripulaci\u00f3n, a su clientela, a sus galeotes; que le trasportan a \u00e9l a remo cuando la vela no basta. Esos son los hombres llamados de acci\u00f3n. Y tambi\u00e9n pr\u00e1cticos. Y hay el hombre molino de viento \u2014a las veces, de agua, de rueda o de turbina\u2014 que del trigo saca harina. A \u00e9ste le llaman te\u00f3rico, si es que no le aplican otros ep\u00edtetos con un cierto retint\u00edn entre compasivo y burlesco. Y me figuro, cuitadillo, que t\u00fa no quieres meterte al servicio de uno de esos molinos, pues que con ello no arribar\u00e1s a parte alguna. Por lo menos, as\u00ed te lo figurar\u00e1s. Por lo menos, recuerdo que una vez me dijiste que t\u00fa no te preocupas de escribir historia ni de \u201cfilosofarla\u201d \u2014fue tu expresi\u00f3n\u2014, sino de hacerla, olvid\u00e1ndote de lo que tantas veces me has o\u00eddo \u2014y otras tantas, por lo menos, me volver\u00e1s a o\u00edr\u2014, y es que \u201cfilosofar\u201d historia, contarla po\u00e9ticamente, es decir, creativamente, es la manera m\u00e1s eficaz de hacerla. La obra pol\u00edtica de los m\u00e1s grandes caudillos y estadistas la han hecho en su mayor y mejor parte sus bi\u00f3grafos. Y a las veces, el mismo caudillo como autobi\u00f3grafo. Y los que han llegado... a posteridad, los que viven en la memoria de sus pueblos, se debe a que supieron contar, y no tanto lo que hicieron como lo que pensaron hacer. Acaso me dir\u00e1s que t\u00fa lo que quieres hacer es carrera y no historia, y que la gloria te tiene sin cuidado. Y, sin embargo, creo que te equivocas y que, en cierto modo, te calumnias. Cosa que les pasa muy a menudo a los arribistas. Y es que en tu ambici\u00f3n entra la vanidad por mucho m\u00e1s que la codicia. Y te dir\u00e9 m\u00e1s, y es que te ha de satisfacer m\u00e1s hacer creer que has llegado que llegar de veras.<\/p>\r\n<p>En resoluci\u00f3n, que nunca te falten las velas para poderte valer, caballerito, ya sea para abrirlas en nav\u00edo al viento y navegar a puerto, sea para tenderlas en aspas de molino de viento y hacer de trigo harina. Que con la harina se vive.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_655\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103342_2010067226\"><\/a><strong>Hombres de Francia francesa<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_656\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>He vuelto a Par\u00eds, al cabo de diez a\u00f1os, a recordar mi estancia all\u00ed de m\u00e1s de un a\u00f1o, cuando mi destierro voluntario durante la dictadura primo-riverana, a la que persegu\u00ed mucho m\u00e1s y m\u00e1s sa\u00f1udamente que ella a m\u00ed, que, en rigor, no me persigui\u00f3. He vuelto, representando, con otros compa\u00f1eros, a Espa\u00f1a, a la inauguraci\u00f3n del Colegio Espa\u00f1ol de la Ciudad Universitaria de Par\u00eds, que tuvo efecto el d\u00eda 10 de este abril. Y a procurar estrechar y encauzar m\u00e1s las relaciones culturales entre Francia y Espa\u00f1a, tarea en que nos ayuda nuestro embajador all\u00ed, don Juan Fr. de C\u00e1rdenas, uno de los espa\u00f1oles que m\u00e1s y mejor sirven y honran a nuestra Patria, Excelent\u00edsimo en el sentido literal, ya que del otro se abusa.<\/p>\r\n<p>\u00a1Las cosas que han pasado y las que han quedado aqu\u00ed y all\u00ed en estos diez a\u00f1os! Preocupaci\u00f3n ahora la de la pr\u00f3xima posible guerra, a la que parece est\u00e1rsela provocando con el miedo al miedo. Los pobres pueblos, presos de fat\u00eddica crisis moral, sufriendo de nacionalismo \u2014terrible enfermedad mental (o mejor, demental) colectiva\u2014, dir\u00edase arrastrados por aquel tr\u00e1gico poder que Schopenhauer llam\u00f3 el genio de la especie y que si una vez empuja a \u00e9sta a procrearse, otra la empuja a cercenarse y aun a suicidarse. Ya Leopardi, m\u00e1s hondo que Schopenhauer, cant\u00f3 la hermandad del Amor y de la Muerte. Que si una gata siente no poder criar, de siete cr\u00edas que pari\u00f3, sino tres, se come las otras cuatro. Y as\u00ed el linaje humano.<\/p>\r\n<p>Iba a revivir mi Par\u00eds de 1925. Y llegu\u00e9 a \u00e9l cuando apenas se hablaba sino de guerra y de paz armada. Eran los d\u00edas de la Conferencia de Stresa, en la Isola Bella, isla de decoraci\u00f3n de \u00f3pera en el sereno y apacible lago Mayor, isla que hab\u00eda yo visitado en 1917, en plena guerra mundial, en compa\u00f1\u00eda, entre otros, de Aza\u00f1a. En Par\u00eds ahora se hablaba de guerra; m\u00e1s, en el fondo, como aqu\u00ed en Madrid, de revoluci\u00f3n, de nuestra supuesta revoluci\u00f3n. Dos fantasmas tal vez al que nuestro instinto teatral \u2014\u00bfy no tambi\u00e9n malthusiano?\u2014 se complace en evocar. La envidia que un pueblo, como un hombre, se tiene a s\u00ed mismo, honda doctrina \u2014para loa mentecatos, paradoja\u2014 que descubri\u00f3 nuestro gran Quevedo y que hube de comentar en mi conferencia del Colegio Espa\u00f1ol de Par\u00eds.<\/p>\r\n<p>En los trece meses que de 1924 a 25 me qued\u00e9 en Par\u00eds, antes de recogerme a Hendaya, hab\u00eda tres lugares en que iba a refugiarme para gustar de una especie de dulce soledad provinciana. Eran la isla de San Luis, sosiego en medio del Sena; la plaza de loa Vosgos, sin barah\u00fanda de veh\u00edculos, plaza para nietos y abuelos, en que muri\u00f3 el gran abuelo V\u00edctor Hugo \u2014yo no lo era a\u00fan entonces\u2014, y el Palais Royal, con su estatua de V\u00edctor Hugo desnudo \u2014la han quitado ya de all\u00ed\u2014, donde hab\u00eda anidado la Gran Revoluci\u00f3n, la de 1789, y tron\u00f3 Camilo. No acertaba a figurarme tal cosa en aquella tan espaciosa plaza\u2014 \u00a1y real!\u2014, donde todo habla de tradici\u00f3n, de conservaci\u00f3n y de continuidad. Rehuyo distraerme aqu\u00ed, y ahora, en disertar de revoluci\u00f3n conservadora y de conservadur\u00eda revolucionaria y de c\u00f3mo revoluci\u00f3n y conservaci\u00f3n \u2014o reacci\u00f3n\u2014 son el lado c\u00f3ncavo y el convexo de una misma superficie hist\u00f3rica. \u00bfLados? En geometr\u00eda pura como en pol\u00edtica pura, las superficies, como las l\u00edneas, no tienen lados. Son infinitivas. Y acaso infinitas.<\/p>\r\n<p>Cuando mi destierro voluntario sol\u00eda ir de vez en cuando a almorzar a un encantador cafet\u00edn de un rinc\u00f3n del Palais RoyaL Me llev\u00f3 primero all\u00e1 mi querido amigo Ram\u00f3n Prieto Bances, nuestro ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica. Y ahora \u2014unos d\u00edas no m\u00e1s hace\u2014 volv\u00ed a ampararme en el caf\u00e9 de Chartres o Grand V\u00e9four, seg\u00fan reza su r\u00f3tulo, aunque lo de grande no le pega ni le peta. No ha cambiado, creer\u00edase que desde su fundaci\u00f3n. Record\u00e1bame \u2014\u00a1tierna a\u00f1oranza!\u2014 el Suizo Viejo de mi Bilbao, en una rinconada de los soportales de esa plaza Nueva, de donde se me echaron a volar tantos rosados ensue\u00f1os de mi ni\u00f1ez y mi mocedad. \u00a1Maternal Bilbao de mi hombr\u00eda naciente!<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 sosiego y qu\u00e9 intimidad la del V\u00e9four! Un caf\u00e9 en Par\u00eds provincia, sin parejas de amantes amartelados, por lo menos en mis visitas. Una pareja, s\u00ed, pero de amados maduros \u2014acaso matrimonio\u2014, jugando al \u201cjaquet\u201d. Y otros tranquilos parroquianos, al mismo juego casero y al ajedrez. Y ni gatos, ni perros, ni \u201c camelots du ro\u00ed\u201d, ni j\u00f3venes nacionalistas armando barullo u ostentando corbatas nacionales. Ni ciudadanos medios con sombrero hongo y \u201cserviette\u201d al brazo. Tardaron en presentarme la cuenta \u2014la \u201c adici\u00f3n\u201d\u2014, no s\u00e9 si por retenerme o porque adivinaban mi ninguna prisa. All\u00ed se vive al paso. Cre\u00ed reconocer en uno de los sosegados parroquianos a mi don Sandalio el ajedrecista, de que he contado \u2014\u201cnivolescamente\u201d\u2014 la vida en mi <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir, y tres historias m\u00e1s<\/em>. Contemplando a aquellos hombres, que, a diferencia de los de otros lugares parisienses, no me espiaban ni parec\u00edan darse cuenta de m\u00ed, dolido de ciertas miradas cuando iba por bulevares, calles y plazuelas de escudri\u00f1ador de caras, contempl\u00e1ndolos me dije: \u201cEstos son lo secular, lo inconmovible de Francia, de la Francia francesa, provinciana, aldeana, terru\u00f1era; \u00e9stos, los arrugados, los \u00e1rboles del bosque humano que fue dru\u00eddico.\u201d Mas luego al cruzar, de vuelta a Espa\u00f1a, la tierna, mollar y verde llanada de la \u201cdulce\u201d Francia y contemplar sus arboledas las vi empenachadas de mu\u00e9rdago, del \u201cgui\u201d dru\u00eddico. Y me dije que aquellos hombres de Francia francesa, los del caf\u00e9 de Chartres, de Par\u00eds, eran el mu\u00e9rdago, verde y recio, prendido a los \u00e1rboles arraigados en el patrio suelo secular.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_657\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103344_2010067226\"><\/a><strong>Lanzadera de martillo de agua<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_658\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567573\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Nada, nada; no cabr\u00e1 aguante para el martillo de agua \u2014topetazos en vac\u00edo\u2014 de la oratoria pol\u00edtica pre-electoral, cuya brega ir\u00e1 a reanudarse. Su t\u00e1ctica, la de siempre, la tradicional \u2014jam\u00e1s anticuada\u2014: la de querer cada partido hacer creer que tiene una fuerza de que carece, manera \u2014lo creen as\u00ed por lo menos\u2014 de llegar a tenerla. Que las batallas se ganan m\u00e1s con los boletines que con los ca\u00f1ones. Y haciendo juegos estad\u00edsticos cuantitativos. Como si los votos se contaran y no se pesaran. Todo lo cual, aunque es consabido, se aparenta ignorar por los partidarios. Y luego viene lo del salto en las tinieblas. Peor en el vac\u00edo. Y m\u00e1s peor la marcha en el vac\u00edo, la de los del martillo de agua, con que empapizan de vaciedades a sus huestes unos y otros. Sin que el amor a Espa\u00f1a les ponga acial en los labios pecadores. Que no es el suyo el modo de hacer lo que se suele llamar opini\u00f3n p\u00fablica. Quisicosa, por lo dem\u00e1s, no poco intrincada y confusa.<\/p>\r\n<p>Se habla con frecuencia en el guirigay mitinesco de ese camelo del esp\u00edritu republicano del 14 de abril de 1931. \u00bfEsp\u00edritu? \u00bfAlma? El que esto os dice acab\u00f3, hace ya cerca de veinticinco a\u00f1os, un soneto con este endecas\u00edlabo: \u201cy es el fin de la vida hacerse un alma\u201d . Que un hombre \u2014y como \u00e9l, un pueblo\u2014 empieza a vivir sin ella, sin conciencia, y a las veces acaba por cobrarla. En cuanto al cuerpo \u2014en lo social, llamado corporaci\u00f3n\u2014, la Rep\u00fablica, la del 14 de abril, la apodada aut\u00e9ntica, empez\u00f3, como el impuesto en Roma, por no existir, seg\u00fan la expresi\u00f3n de un ingenuo profesor coimbrano de Hacienda p\u00fablica. Lo mismo la del 11 de febrero de 1873, tra\u00edda por los mon\u00e1rquicos sin monarca de Amadeo de Saboya, los que prepararon la restauraci\u00f3n de Alfonso XII, seg\u00fan veremos comentando el \u00faltimo instructivo libro del conde de Romanones. Que no la trajeron republicanos, sino que la echaron luego a pique en Cartagena. Y es que junto a eso que dan ahora en llamar republicanos aut\u00e9nticos \u2014esenciales o sustanciales\u2014 ha habido siempre los interinos, provisionales o probones. (Este \u00faltimo es un t\u00e9rmino taurino, que, como acabo de aprenderlo \u2014y no en ning\u00fan tratado jesu\u00edtico de psicolog\u00eda del toro de lidia\u2014, quiero lucirlo. Toro prob\u00f3n es el incierto, el que prueba y tantea antes de acometer.) Los otros, los de toda la vida, los nacidos ya con su conciencia republicanizada, son dogm\u00e1ticos y disciplinados, o sea inconcientes. Nada les carga m\u00e1s que lo que llaman indisciplina. O paradoja. La heterodoxia, la herej\u00eda, el libre examen individual, la conciencia en fin. La que resiste y rechaza los topetazos del martillo de agua mitinesco.<\/p>\r\n<p>Y luego viene la Constituci\u00f3n, la del 9 de diciembre de 1931, que a los aut\u00e9nticos, ortodoxos, dogm\u00e1ticos, esenciales y sustanciales se lea antoja intocable. Y es, sin embargo, en realidad, hist\u00f3rica \u2014no sociol\u00f3gica\u2014 una Constituci\u00f3n como cualquier otra: hipot\u00e9tica. O supuesta. (Y aqu\u00ed otro par\u00e9ntesis, y es que, cumpliendo mi oficio, digo que \u201ct\u00e9tico\u201d es puesto; antit\u00e9tico, contrapuesto; sint\u00e9tico, compuesto; e hipot\u00e9tico, supuesto.) Y todo lo supuesto, interino y provisional. \u00bfJuegos de palabras? \u00bfEnredos ling\u00fc\u00edsticos? M\u00e1s los de los aut\u00e9nticos. Con la agravante de que ellos no tienen conciencia del juego \u2014y aun...\u2014 y yo, s\u00ed. Cuitados que llegan a creerse lo que dicen, aunque no digan lo que creen. Si creen algo. P\u00edan por convencerse, a lo mejor, de su programa y se revuelven contra los que nos salimos de sus hormas o no queremos meternos en ellas.<\/p>\r\n<p>Sin conocimiento de la urdimbre de la historia pol\u00edtica nacional, los hilos que vienen desde siglos, las razas del tejido p\u00fablico, se ponen con su martillo de agua, a modo de lanzadera, a querer tramar la tela, a tejerla y destejerla. Lo mismo los de izquierda y trasizquierda que los de derecha y trasderecha. mon\u00e1rquicos, republicanos, comunistas, fajistas, todos los dogm\u00e1ticos, o s\u00e9ase aut\u00e9nticos. Dar\u00eda risa si no diera l\u00e1stima el aire de convicci\u00f3n \u2014\u00bfreal?\u2014con que hablan de cambio de esp\u00edritu p\u00fablico, de reacci\u00f3n en uno u otro sentido. Y eso que operan con lanzadera de viejo telar a mano y no con \u201cselfatina\u201d \u2014que as\u00ed se la llama en las f\u00e1bricas\u2014 de nuevo telar mec\u00e1nico. Pero trajinan sin tiento. Y por lo que hace a los sedicentes tradicionalistas, a los que se las echan de los solos aut\u00e9nticos patriotas cuando nos aturden los o\u00eddos con sentencias de traspasados hacedores de la Patria, pensamos que verga de toro muerto no padrea y que a vergajazos \u2014ni aun orales\u2014 nada vivo se engendra.<\/p>\r\n<p>Cuando al pregunt\u00e1rseme si estoy en el centro o en alguno de los extremos del di\u00e1metro \u2014as\u00ed conciben la l\u00ednea est\u00e1tica pol\u00edtica\u2014, les digo que no estoy, sino me muevo en la circunferencia que ci\u00f1e al centro y a los extremos \u2014les hago gracia de representarles el caso en volumen o esfera y no en plano o circulo\u2014, se me vienen con que no me entienden o con que eso no es sino oportunismo. Modo de salirse ellos del paso sin decir cosa ni de esencia ni de sustancia verdaderas y echar mano de talismanes y amuletos. \u00a1Claro!, ellos ni se contradicen ni pueden contradecirse, ya que nada se dicen. Y as\u00ed, por no sentir el juego dial\u00e9ctico y fecundo de las contradicciones, ra\u00edz y sost\u00e9n de la conciencia viva, esta nuestra guerra civil, resorte de adelanto, deja de ser civilizada para hacerse b\u00e1rbara. Choque de dogmas contrarios que no se compenetran. Pues \u00bfqu\u00e9 es eso \u2014dicen\u2014 de que el adversario no se defina aut\u00e9nticamente o no condene o acate sin rodeos este o el otro dogma pol\u00edtico o este o el otro suceso?<\/p>\r\n<p>\u00a1Ay, Dios de mi Espa\u00f1a!, ya que, por ley natural, no me quedan muchos a\u00f1os de ella, de mi tierra; mas aunque me doblaras la vida no lograr\u00eda hacer entrar este sentido dial\u00e9ctico \u2014hist\u00f3rico\u2014 de la historia, este juego fecundo de las contradicciones, en esas almas de c\u00e1ntaro. Con el vac\u00edo por conciencia. Aunque marchan por \u00e9l, temen saltar en \u00e9l, por encima de sus propias sombras.<\/p>\r\n<p>Sigan, pues \u2014\u00bfqu\u00e9 le vamos a hacer?\u2014 con su lanzadera de martillo de agua, arreciando martillazos en el vac\u00edo del esp\u00edritu p\u00fablico pol\u00edtico. Enfurtiendo su jerga \u2014estar\u00eda acaso mejor jerg\u00f3n\u2014 constitucional, esencial, sustancial y aut\u00e9ntica. Que ya escampar\u00e1 al cabo. Y con que se quede el campo a la buena de Dios y oliendo a tierra...<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_659\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389392415\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico. Atender y entender<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_660\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390393416\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>No hace mucho tiempo publiqu\u00e9 aqu\u00ed mismo un art\u00edculo sobre la importancia de ense\u00f1ar a leer en voz alta, con los o\u00eddos y no s\u00f3lo con los ojos, a los j\u00f3venes espa\u00f1oles. El art\u00edculo fue muy comentado \u2014me consta\u2014 y se reprodujo en algunos peri\u00f3dicos americanos. Y hoy tengo que volver sobre uno de mis temas an\u00e1logos favoritos, y es el de que la gente se oiga cuando habla, se entere de c\u00f3mo suele decir las cosas, que con frecuencia no se da cuenta de ello. Y no para que se corrija, no, sino para que tenga conciencia \u2014que es m\u00e1s que conocimiento\u2014 de su propia habla. Pues estoy harto de observar c\u00f3mo a muchos les parece oscuro o enrevesado un giro que es el que espont\u00e1neamente emplean ellos mismos cuando no se violentan esforz\u00e1ndose por hablar lengua escrita. Y no me refiero principalmente al uso de ciertos vocablos o acepciones corrientes de ellos, sino a modos de construcci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>En cuanto a lo de vocablos y sentidos de ellos, sigo recibiendo consultas, las m\u00e1s de las cuales se refieren a usos regionales, comarcales o locales de un t\u00e9rmino cualquiera. Y tengo que repetirles siempre lo mismo, y es que cuando una expresi\u00f3n es aceptada en un lugar cualquiera es dialectal \u2014esto es, conversacional\u2014 de su habla; es en ese lugar perfectamente sana. Vaya un ejemplo. Hace poco un joven de Santa Cruz de Almer\u00eda me preguntaba si est\u00e1 bien dicho \u201chablar callando\u201d, como, seg\u00fan \u00e9l, se dice y es corriente en toda aquella provincia. Y fuera de ella, agrego yo. Para ese curioso joven la tal expresi\u00f3n es parad\u00f3jica \u2014\u00a1ya sali\u00f3 aquello!\u2014, pues supone que callar es lo contrario de hablar, es dejar de hablar \u2014como el lat\u00edn \u201ctacere\u201d y el franc\u00e9s \u201ctaire\u201d\u2014, cuando originariamente es bajar la voz. Un sentido an\u00e1logo al que suele tomar, a las veces, el verbo \u201ccallar\u201d. Se dice tambi\u00e9n, verbigracia: \u201cMe lo dijo muy callandito\u201d. (\u00a1Estos tan expresivos diminutivos de gerundios!) Bajar la voz, callarla, es lo contrario de alzarla. Aunque luego haya sustituido callar a silenciar. Callandito es como, seg\u00fan la Escritura, nos llega Dios, y no tronando; como un susurro (\u201csibilus\u201d, seg\u00fan la Vulgata). Y as\u00ed se viene la muerte\u2026 \u201c\u00a1tan callando!\u201d, dice la copla inmortal. No en silencio, no, sino susurr\u00e1ndonos al o\u00eddo como soplo que se apaga. Y en cuanto a que la expresi\u00f3n \u201chablar callando\u201d sea parad\u00f3jica, \u00a1bueno!; \u00bfes que no es parad\u00f3jico el lenguaje vivo o hablado todo? Si al habla popular, convencional, dial\u00e9ctica, se le quitan las paradojas, las par\u00e1bolas y los contrasentidos, \u00bfqu\u00e9 le queda de vivo? Casi todo lo dem\u00e1s es mera letra, que mata, y no esp\u00edritu, que vivifica.<\/p>\r\n<p>Y no m\u00e1s ejemplos de ello, pues no era de vocabulario, de l\u00e9xico, de lo que me propon\u00eda hablar ahora aqu\u00ed, sino de lo que se llama sintaxis, de construcci\u00f3n, de ordenamiento vivo de palabras. De r\u00e9gimen, en fin. Que no deja de parecerse a lo que se llama r\u00e9gimen en pol\u00edtica. Y hay el r\u00e9gimen popular del habla, su constituci\u00f3n \u2014\u00a1vaya otra!\u2014 no escrita, sino \u00edntima y de costumbre. He o\u00eddo de un alem\u00e1n que escribi\u00f3 un tratado de Derecho pol\u00edtico consuetudinario espa\u00f1ol no ateni\u00e9ndose a lo legislado, sino a lo que se hace, pongamos por caso, en elecciones. Y conoc\u00ed un te\u00f3logo luterano escandinavo que estaba recogiendo datos para escribir un catecismo de la doctrina cristiana popular espa\u00f1ola, no seg\u00fan los dogmas de la teolog\u00eda cat\u00f3lica, sino seg\u00fan lo que el pueblo cree. Y algo as\u00ed podr\u00eda hacerse con la sintaxis \u2014y desde luego con la estil\u00edstica\u2014 castellana si en vez de sacarla de la lengua escrita, la convencional de las gram\u00e1ticas \u2014esclava de cierta l\u00f3gica\u2014, se la sacara de conversaciones de gentes de pueblo, tomadas a fon\u00f3grafo. No a taquigraf\u00eda, no, que enga\u00f1a. Entonces mucha gente se dar\u00eda cuenta de c\u00f3mo se habla corrientemente, ya que parece que muchos no se oyen hablar. Y, sin embargo, se entienden perfectamente. P\u00e1rrafos que en vi\u00e9ndolos escritos declaran muchos que son ambiguos, confusos o acaso ininteligibles, resultan claros cuando uno acierta a pronunciarlos y entonarlos al pelo.<\/p>\r\n<p>Ello depende de una cierta l\u00f3gica o racionalidad, generalmente abstracta, que ha venido a perturbar la expresi\u00f3n inmediata y espont\u00e1nea del sentimiento. Y que da una sintaxis forense, escol\u00e1stica o parlamentaria, una sintaxis de discurso. Cuando el pueblo conversa, pero rara vez discursea. Y conversa, por supuesto, en lengua hablada. Y hay que ver cuando se pone un hombre de pueblo a conversar por escrito, a escribir una carta, no teniendo presente a la persona a que se dirige, los apuros en que se ve y las violencias que le hace sufrir su habla natural. Escribe en estilo de memorialista y con esas lamentables f\u00f3rmulas escriturarias o escribanescas. Que acaban por ahogar el pensamiento natural.<\/p>\r\n<p>Son dos lenguajes. Y en uno de ellos, escrito, esos correctos escritores uniformados que escriben \u2014no hablan\u2014 a paso de ganso. O a pluma de ganso, ya que no hablen por boca de ganso. Me recuerdan a esos pobres cole\u00f3pteros que no tienen m\u00e1s que \u00e9litros; \u00e9sas que no son alas; pues con ellas no vuelan, a diferencia de otros cole\u00f3pteros \u2014tal como el abejorro, llamado en Bilbao \u201ccochorro\u201d, en Santander \u201cjorge\u201d, en Asturias \u201cvacallar\u00edn\u201d, etc.\u2014 que, levantando los \u00e9litros, despliegan las verdaderas alas, las de volar, y vuelan Con los \u00e9litros de la lengua gramatical escrita, correcta, l\u00f3gica, con esa especie de coraza, dif\u00edcil es volar.<\/p>\r\n<p>Y ahora quisiera decir algo de aquel pedantesco Erasmo, el latinista \u2014no s\u00e9 por qu\u00e9 se cree esto sin\u00f3nimo de humanista\u2014, que no se sabe que dejara escrito nada en su lengua maternal holandesa, a diferencia de Lutero y de Calvino, que debajo de los \u00e9litros escol\u00e1sticos o clasicistas llevaban las alas de sus lenguas nativas, ya que fueron recreadores de sus sendas hablas maternales, el uno en franc\u00e9s, el otro en alem\u00e1n. Verdaderamente reformadores. Y el otro, el cazurro, cuco y ro\u00f1oso Erasmo, jam\u00e1s supo volar. Que no era muy hacedero sino en lengua vulgar. En \u201crom\u00e1n paladino\u201d, que dijo uno de los nuestros, romance de humanidad.<\/p>\r\n<p>Mas como hay tanta tela cortada para todo esto, voy a dejarlo por hoy, prometiendo volver a ello al lector que no s\u00f3lo no oye lo que lee, sino que no lo entiende por no o\u00edrlo. Pues s\u00f3lo entiende el que oye y no el que s\u00f3lo ve. Y hay que ense\u00f1ar a la gente a o\u00edr para que aprenda (a) atender. De mis observaciones al respecto he sacado en limpio que generalmente pasan por muy claros y correctos los escritores que no dicen ni se dicen nada y que, por no decirse, no se contradicen nunca, los que le recitan mec\u00e1nicamente al lector lo que \u00e9ste lleva escrito \u2014no hablado\u2014 en la mollera, el disco. \u00a1Y hay que ver los entendimientos de rata de biblioteca, mohosos, apolillados y amoscados por falta de oreo de calle y de campo!<\/p>\r\n<p>Y se continuar\u00e1 por<\/p>\r\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_661\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23315_302276486\"><\/a><strong>Comentarios quevedianos.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>I.<\/strong><strong> \u201c<\/strong><strong>Pero, en fin, se vive\u201d<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_662\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Otra vuelta a Quevedo, ahora que se anda a tantas con Lope de Vega, que es el de turno. \u00a1Y qu\u00e9 dos mundos los suyos y ellos mismos! \u00bfDos? Y hay los de G\u00f3ngora, y Cervantes, y Santa Teresa, y fray Luis de Le\u00f3n, y... y... Y todo un mundo solo. \u00a1Y aquella Espa\u00f1a de Quevedo, de Felipe IV, a lo que se le dice decadencia \u2014concepto hist\u00f3rico bastante huero de sentido\u2014; aquella Espa\u00f1a que crec\u00eda, como los agujeros, por sustracci\u00f3n \u2014es met\u00e1fora quevediana\u2014 y cuyo m\u00e1s profundo y l\u00f3brego y asqueroso hond\u00f3n, su sentina, explor\u00f3 aquel hombre como explor\u00f3 las entra\u00f1as de su lenguaje! \u00a1Aquella Espa\u00f1a, comida de hambre y de envidia, hermanas mellizas! Vamos a entrar en esos hondones, de mano de Quevedo. \u00bfUn pesimista? \u00bfY qu\u00e9 es esto?<\/p>\r\n<p>Tomemos primero <em>La vida del Busc\u00f3n llamado don Pablos<\/em>. Pasemos ahora por alto todo lo del d\u00f3mine Cabra, el de Segovia, feroz caricatura que se pasa de la raya. A trechos estas caricaturas quevedianas recuerdan los caprichos de Coya, unos dos siglos despu\u00e9s. (Como, por otra parte, Cervantes y Vel\u00e1zquez se emparejan.) Pasemos ahora por alto eso y lleguemos a cuando Pablos va a dar a casa de su t\u00edo Alonso Rampl\u00f3n, el verdugo. \u201cVerdugo era, si va a decir la verdad, pero un \u00e1guila en el oficio.\u201d \u00a1Y qu\u00e9 aguile\u00f1a mirada clava en \u00e9l Quevedo! El verdugo era una de sus obsesiones. Y otra el rey, Felipe IV, a quien serv\u00eda Rampl\u00f3n. Quien en una carta a su sobrino Pablos le dice \u201cque si algo tiene malo el servir al rey, es el trabajo, aunque le desquita con esta negra honrilla de ser sus criados\u201d. Y el m\u00e1s rendido criado, el verdugo. Le cuenta a su sobrino c\u00f3mo ahorc\u00f3 al padre de \u00e9ste y cu\u00f1ado de \u00e9l. \u00a1Y aquellas ejecuciones montando el ejecutor sobre el cuello del ejecutado \u2014\u201cjinete de gaznates\u201d\u2014 para rematarlos! El t\u00edo acaba su carta dici\u00e9ndole al sobrino: \u201cVista \u00e9sta, os podr\u00e9is venir aqu\u00ed, que con lo que vos sab\u00e9is de lat\u00edn y ret\u00f3rica ser\u00e9is singular en el arte de verdugo.\u201d Llega Pablos a casa de su t\u00edo el verdugo de Segovia y s\u00edguese aquella feroc\u00edsima escena de la comilona \u2014y borrachera\u2014 entre p\u00edcaros, despu\u00e9s de echar la bendici\u00f3n el t\u00edo, el verdugo, y comieron carne de ahorcados. Ahorcados sin efusi\u00f3n de sangre, a\u00f1adamos. \u201cDijeron su responso todos, con su requiem aeternam, por el \u00e1nima del difunto cuyas eran aquellas carnes\u201d. Que el verdugo y sus compinches eran buenos cristianos y servidores del rey. Mas el pobre Pablos, sufriendo el canibalismo, decidi\u00f3 huir de casa de su t\u00edo Rampl\u00f3n, el verdugo, y le dirigi\u00f3 una carta de despedida que acaba as\u00ed: \u201cNo pregunte por m\u00ed, que me importa negar la sangre que tenemos. \u00a1Sirva al rey y adi\u00f3s!\u201d \u00a1Qu\u00e9 certero y qu\u00e9 empozo\u00f1ado saetazo, no de Pablos, sino de Quevedo mismo, y no al verdugo, sino al rey a que sirve, a cualquier rey de verdugos! \u201c\u00a1Sirva al rey!\u201d Consabido es lo que quer\u00eda decir servir al rey. A Flandes fue el gran duque de Alba a servir de verdugo de herejes para su rey. Del gran duque de Osuna, a que sirvi\u00f3 Quevedo, ya tendremos ocasi\u00f3n de hablar. Y m\u00e1s de verdugos servidores de reyes. Por ahora dej\u00e9moslo aqu\u00ed.<\/p>\r\n<p>Huido Pablos de casa de Alonso Rampl\u00f3n y camino de Madrid, topa con un pobre hidalgo que se pone a contarle sus miserias. Y tantas y tales son que por boca de Pablos dice Quevedo: \u201cConfieso que, aunque iban mezcladas con risas, las calamidades del dicho hidalgo me enternecieron.\u201d \u00bfEnternecerse Quevedo? \u00a1Pues claro que s\u00ed! Y compadecerse. De los dem\u00e1s y de s\u00ed mismo. Ternura y compasi\u00f3n mezcladas con risa, con aquella terrible risa quevediana que destila l\u00e1grimas de sangre y de fuego, de aquella sangre que le importaba negar a Pablos. \u00bfNo es acaso Quevedo mismo el que dice en un romance, poni\u00e9ndolo en boca de Fabio, aquello de: \u201cPari\u00f3me adrede mi madre; \/ \u00a1ojal\u00e1 no me pariera!\u201d \u00bfEs que Quevedo aborrec\u00eda la vida y sus miserias? La aborrec\u00eda y la amaba. Era, como Job, un hombre de contradicci\u00f3n, que re\u00eda y lloraba, afirmaba y negaba a la vez. Sigamos. El pobre hidalgo de quien Pablos \u2014Quevedo\u2014 se enterneci\u00f3, acab\u00f3 el relato de sus miserias con estas pre\u00f1adas palabras: \u201cPero, en fin, se vive, y el que se sabe bandear es rey, con poco que tenga.\u201d<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1Pero, en fin, se vive!\u201d, se dir\u00eda Quevedo mismo para consolarse de sus propias miserias, a la vez que se burlaba de ellas. Y el vivir de Quevedo era burlarse y dolerse y condolerse. De todos y de s\u00ed mismo. Y uno de sus consuelos, hurgar y zahondar en las entra\u00f1as del romance castellano \u2014en romances muchas veces\u2014 y entregarse al peligroso juego de jugar con las palabras y con los conceptos. \u00bfNo hemos quedado en que Quevedo es el dechado de los conceptistas? El habl\u00f3 \u2014y en <em>La vida del Busc\u00f3<\/em><em>n <\/em>precisamente\u2014 de \u201clos hombres condenados a perpetuo concepto, despedazadores de vocablos y volteadores de razones\u201d. \u00a1Condenados! \u00c9l tambi\u00e9n condenado a perpetuo concepto, a despedazar vocablos y voltear razones. \u00bfCondenado? Con esa condena viv\u00eda, pues, en fin, se vive, y con ello, con esas miserias, trataba de olvidar la mayor miseria. \u00bfCu\u00e1l es?<\/p>\r\n<p>En <em>La cuna y la sepultura, para el conocimiento propio y desenga\u00f1o de las cosas ajenas<\/em>, la m\u00e1s entra\u00f1able acaso de las obras asc\u00e9ticas de Quevedo dice \u2014y para siempre\u2014 esto: \u201cVuelve los ojos, si piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer y hallar\u00e1s que no eras, que es la \u00faltima miseria.\u201d \u00bf\u00daltima en orden de grado o de tiempo? Para hallar una sentencia as\u00ed, tan desgarradora, hay que acudir a Miguel de Molinos, nacido cinco a\u00f1os antes de la muerte de Quevedo; a aquel sacerdote aragon\u00e9s, italianizado, fundador de lo que se ha llamado quietismo \u2014y yo, \u201cnadismo\u201d\u2014, que tanto influy\u00f3 en los quietistas franceses y en Fenelon, o, mucho antes de \u00e9l, en San Juan de la Cruz \u2014muerto cuando Quevedo ten\u00eda once a\u00f1os\u2014 y que, mal que pesara a don Marcelino, tanto parentesco espiritual tiene con Molinos. Es algo que se destaca o, mejor, que se sumerge en aquel mundo de supuesta decadencia. Es una nota digna de Obermanoz, el abism\u00e1tico.<\/p>\r\n<p>Y para acabar, por ahora, con esto, recordaremos aquellas \u00faltimas palabras de Quevedo, en los renglones que dict\u00f3, \u201cafligido y flaco sumamente de disenter\u00eda\u201d, para don Francisco de Oviedo, desde Villanueva de los Infantes, a 5 de septiembre de 1645, tres d\u00edas antes de morirse. Y dicen entre ellos: \u201cPerdone vuesa merced que no discurra en cosas de las guerras ni de las paces; que pareciera ociosidad ajena del peligro en que me hallo. Dios me ayude y me mire en la cara de Jesucristo...\u201d El padre espiritual del Busc\u00f3n y de tantos otros torturados esp\u00edritus, el que distrajo el pensamiento de la \u00faltima miseria, burl\u00e1ndose de todos y de todos enterneci\u00e9ndose y discurriendo de cosas de guerra y de paz, \u00bfsentir\u00eda en aquellos \u00faltimos d\u00edas, a pesar de la cara de Jesucristo, la sumersi\u00f3n en la \u00faltima miseria? \u00bfEn no ser? \u00a1Qui\u00e9n sabe...! El burl\u00f3n de Espa\u00f1a, el de \u201cen fin, se vive\u201d, \u00bfpensar\u00eda que esto equivale a \u201cen fin, se muere\u201d?<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_663\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103346_2010067226\"><\/a><strong>Manganza y dem\u00e1s<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_664\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572573\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>He vuelto, al cabo de tiempo, que parece m\u00e1s largo que fue, a pisar los carrejos y pasillos y la cantina y el sal\u00f3n de conferencias \u2014pero no la sala\u2014 del Congreso de los Diputados de nuestra Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Me asom\u00e9 y arrim\u00e9 a sus tertulias, de que sent\u00eda una cierta morri\u00f1a, sin duda malsana. \u00bfA qu\u00e9 iba yo ahora all\u00e1? \u00bfA qu\u00e9 volver a escarbar recuerdos? \u00bfQu\u00e9 me llevaba a qu\u00e9? \u00bfAcaso buscando asuntos para estos aqu\u00ed desahogos? M\u00e1s bien a cultivar este mi jard\u00edn y, sobre todo, a regar las met\u00e1foras y paradojas de sus arriates. Eso que llama as\u00ed: met\u00e1foras y paradojas el vulgo ilustrado y a que el pueblo llama comparanzas y salidas. \u00a1Le hace tanta falta a mi \u00e1nimo, para poder respirar en este bochorno \u2014nuncio tal vez de tempestad\u2014, aspirar el aliento de comparanzas y salidas, de met\u00e1foras y paradojas; poder comparar y as\u00ed mejor comprender y poder salirse de la corriente central! Que no son otra cosa las salidas \u2014de los que las tenemos\u2014 sino un escape de esa terrible corriente que arrastra a los m\u00e1s. Eso que llaman sentido com\u00fan, padre de los lugares comunes, que ahoga todo sentido propio, padre de las salidas.<\/p>\r\n<p>Y all\u00ed, en aquellos pasillos, y en aquella cantina, y en aquel sal\u00f3n de \u2014dig\u00e1moslo a la francesa\u2014 pasos perdidos \u2014\u00a1y tan perdidos!\u2014 o\u00ed a uno hablar de tedio. Tedio, hast\u00edo. \u00a1Hast\u00edo cuando parece \u2014al parecer, de los m\u00edtines de partidos\u2014 que las pasiones pol\u00edticas est\u00e1n en hervor...! Figuraciones. Y luego, en el hond\u00f3n, cansancio. \u00a1Cansa tanto el no poder hacer nada de provecho! \u00a1 Y cansa tanto el holgazanear! Hay que descansar de la holganza. Holganza que se reduce a manganza. Manganza del paro de este gran convento \u2014esto es, asilo\u2014 de mangantes que somos Espa\u00f1a. Mangante \u2014ya se lo figurar\u00e1 el lector, el m\u00edo\u2014 vale por mendicante. Y hay alguna diferencia de mendicante, fraile o no, a mendigo. La manganza es la mendicancia organizada. \u00a1Organizaci\u00f3n sobre todo! \u00bfEs que no se trata acaso de organizar el paro, de repartirlo y distribuirlo mejor? No el trabajo, sino el paro, la huelga. Organizar la manganza. Y nadie se escandalice, pues cuando sobra gente... Todos a media raci\u00f3n antes que unos a raci\u00f3n entera y otros sin ella. Reparto de pobreza. Y nada ya de parados temporeros, sino todos de plantilla.<\/p>\r\n<p>\u201cUna cosa es predicar y otra dar trigo\u201d, o\u00ed al pasar junto a una tertulia de aquellas, una pe\u00f1a de pol\u00edticos en paro. \u201cClaro \u2014le dije al que me acompa\u00f1aba entonces\u2014, como que quien predica es para cobrar, no para, pagar trigo.\u201d \u201cY usted \u2014me interpel\u00f3 el acompa\u00f1ante \u00bfno predica ya en este sentido pol\u00edtico? \u00bfNo toma parte en m\u00edtines?\u201d \u201c\u00bfPara qu\u00e9? \u2014le repliqu\u00e9\u2014. \u00a1Es tan desairado el ir a pedir la extremaunci\u00f3n, el ir a hacer de agonizante!\u201d Y entonces le salt\u00f3 la consabida expresi\u00f3n, el terrible lugar com\u00fan, que ahorra de tener que pensar, la fat\u00eddica antiparadoja, lo de: \u201c\u00a1derrotista!\u201d \u00a1Lamentable consigna! Derrotista se llama ahora al que encara la verdad a los dem\u00e1s. Y me confirm\u00e9 y corrobor\u00e9 una vez m\u00e1s en aquella vieja sentencia \u2014una de mis favoritas\u2014 de que el mundo quiere ser enga\u00f1ado: \u201cmundus vult decipi\u201d. Y, sin embargo, \u00a1qu\u00e9 fuerza casi sobrehumana, casi divina, le da a un hombre y a un pueblo el ir derecho y con las sienes erguidas a la derrota, cuando la derrota es un deber de expiaci\u00f3n! \u00a1Qu\u00e9 temple de \u00e1nimo da el desenga\u00f1o! El desenga\u00f1o activo, no el pasivo. Aunque muchos de los llamados pasivos suelen ser de los m\u00e1s activos.<\/p>\r\n<p>He estado pensando \u2014mejor, cavilando\u2014 en eso del tedio o hast\u00edo, en relaci\u00f3n con el paro y con la manganza. Y lo del hast\u00edo me ha hecho fijarme en el bostezo y, por el hilo de mis sugestiones ling\u00fc\u00edsticas \u2014es la lengua la que en m\u00ed piensa\u2014, en el caos. Pues caos \u2014lo he dicho ya por escrito otras veces\u2014 no quiere decir originariamente sino bostezo. Y los hay catastr\u00f3ficos, como cuando la tierra bosteza en terremoto. Y en el caos espiritual humano, m\u00e1s que la cat\u00e1strofe, la revoluci\u00f3n, lo \u00edntimo es el bostezo y su vac\u00edo. Cosa grave el desperezarse de un pueblo. Que coincide con su desesperarse.<\/p>\r\n<p>Se dice que cuando vuelven de sus m\u00edtines los de derecha y los de izquierda les saludan, al paso por los villorrios, lugares y aun aldeas, mozos en paro, los unos levantando el brazo con la mano abierta y los otros levant\u00e1ndolo con la mano cerrada, a que, seg\u00fan el dicho, le llamaba pu\u00f1o Pero Grullo. Levantan brazos que para el trabajo est\u00e1n forzosamente ca\u00eddos. Pues se est\u00e1 dando ya el caso de que los m\u00e1s de los mozos que entran en filas \u2014a servir a la Rep\u00fablica ahora\u2014 entran en ellas sin haber estado colocados en trabajo regular alguno. Y ese adem\u00e1n de alzar el brazo, con mano abierta o cerrada, es tambi\u00e9n un adem\u00e1n de desperezo, de hast\u00edo, un adem\u00e1n ca\u00f3tico.<\/p>\r\n<p>\u00bfRemediar el paro? Todo se quedar\u00e1 en aumentar las plazas del convento asilo que somos Espa\u00f1a hoy, en aumentar el ej\u00e9rcito civil de los mangantes o mendigos regulares y no ya s\u00f3lo seculares. Mendicantes de Estado como los de anta\u00f1o lo eran de Iglesia. \u00bfY no convendr\u00eda acaso que estos mendicantes de Estado hiciesen tambi\u00e9n, como los otros hac\u00edan, votos de pobreza, de castidad y de obediencia?<\/p>\r\n<p>Cuando sal\u00ed de aquella casa, de sus pasillos y carrejos, de su cantina, de su sal\u00f3n y aleda\u00f1os; cuando sal\u00ed con el \u00e1nimo m\u00e1s acongojado que entr\u00e9 con \u00e9l, iba a reanudarse all\u00ed dentro, en la sala de sesiones, la discusi\u00f3n del proyecto de ley llamada de Prensa \u2014mejor, ley prensa\u2014 y su forcejeo de re\u00f1idero de gallos y pollos. No quise o\u00edr ecos ni de campanillazos ni de cacareos. Sal\u00ed al sol de la calle. Y luego, recogido aqu\u00ed, en un cuarto de hotel, me he puesto a hilvanar estas vagas divagaciones, en que nada es nuevo, ni el hilv\u00e1n siquiera. A regar las comparanzas y las salidas de mi jard\u00edn peri\u00f3dico. Que es, despu\u00e9s de todo, un consuelo. Y a pensar que el hast\u00edo, hijo de cansancio, de que all\u00ed se me habl\u00f3 se respira tambi\u00e9n fuera de all\u00ed. Y que en las entra\u00f1as de ciertas muchedumbrosas manifestaciones pol\u00edticas apenas hay sino desperezo de hast\u00edo. Ansia de matar el hastioso tiempo y su cansancio.<\/p>\r\n<p>\u00bfDerrotismo? \u00a1Bah! Mi mayor cuidado es darme cuenta de la historia que nos ci\u00f1e, envuelve y aprieta. Y sin remontarme a Recaredo. Tarea de seguir, que es recomenzar de continuo; arrastre que se hace por arranques seguidos. Contemplar la tradici\u00f3n que pasa y que es la que se queda.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_665\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486\"><\/a><strong>Comentarios quevedianos.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>II <\/strong><strong>\u201c<\/strong><strong>Invidiados y invidiosos\u201d<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_666\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El m\u00e1s hondo sondaje que se haya hecho en Espa\u00f1a de la envidia hisp\u00e1nica \u2014o ib\u00e9rica\u2014, virtud tanto como vicio y resorte de tantas haza\u00f1as, buenas y malas, lo hizo nuestro gran Quevedo en su <em>Virtud militante contra las cuatro pestes del mundo: invidia, ingratitud, soberbia, avaricia.<\/em> Y al hablar de la primera peste \u2014en orden de tiempo y de valor\u2014 que es la envidia, empieza as\u00ed: \u201cEscribo de las cuatro pestes del mundo, no como m\u00e9dico, sino como enfermo que las ha padecido. Temo (en esto, por lo menos, acierto) que antes me temer\u00e1n por el contagio, que me estimar\u00e1n por la doctrina.\u201d \u00a1Soberbio exordio y confesi\u00f3n soberbia!<\/p>\r\n<p>Mete luego su lanceta en el tumor de esa peste luzbeliana \u2014la tan mentada soberbia de Luzbel fue, como todas las soberbias, envidia\u2014 y dice aquello de: \u201cEl hombre, o ha de ser invidioso o invidiado, y los m\u00e1s son invidiados y invidiosos, y al que no fuera invidioso, cuando no tenga otra cosa que le invidien, le invidiar\u00e1n el no serlo. Quien no quiere ser invidiado no quiere ser hombre, y quien es invidioso no merece serlo.\u201d \u00bfY qu\u00e9 hombre lo merece?, digo yo. \u201cLos que m\u00e1s se quejan porque los invidian son los que siempre est\u00e1n haciendo porque los invidien\u201d, a\u00f1ade. Y luego: \u201cMuchos hombres hay invidiados de otros, y muchos que invidian a otros, y muchos m\u00e1s que se invidian a s\u00ed mismos. Parece esta invidia nuevamente hallada y es la m\u00e1s antigua.\u201d Lo sab\u00edan San Pablo y S\u00e9neca, dos de los maestros de Quevedo.<\/p>\r\n<p>Dejo para otra ocasi\u00f3n el zahondar en esta abism\u00e1tica doctrina quevediana, que explica la llamada decadencia espa\u00f1ola de su tiempo \u2014primera mitad del siglo XVII\u2014 con sus altezas y bajezas \u2014virtud y vicio\u2014, y explica a la vez la desgana, el desapego y el anonadamiento de ascetas y m\u00edsticos, desde el fray Luis, que quer\u00eda vivir \u2014\u00bfvivir eso?\u2014 ni envidiado ni envidioso, hasta el quietismo, despu\u00e9s, de Molinos. Y por ahora voy a recoger una alusi\u00f3n que me dirigi\u00f3 mi Gregorio Mara\u00f1\u00f3n en su contestaci\u00f3n al discurso que ante la Academia Espa\u00f1ola ley\u00f3 Baroja el 12 de mayo de este a\u00f1o.<\/p>\r\n<p>En su discurso empez\u00f3 Mara\u00f1\u00f3n por ensa\u00f1arse con ese \u201cpeque\u00f1o monstruo \u2014son sus palabras\u2014, an\u00f3nimo y temible, que es el hombre del caf\u00e9\u201d. Quiere distinguirlo del hombre de la calle o de la plazuela. Parece ser el hombre de corrillo, de cotarro o de tertulia. Habla luego Mara\u00f1\u00f3n de mi prurito, no de contradicci\u00f3n, sino de contrapelo, que tanto ha contribuido a mantener despierta la conciencia nacional, pero que a veces la enturbia (quiz\u00e1 para que luego se aclare m\u00e1s), y dice que he dado el espaldarazo de mi elogio a este hombre del caf\u00e9. \u201cEs dif\u00edcil saber la raz\u00f3n\u201d, a\u00f1ade. \u00bfDif\u00edcil? El mismo Mara\u00f1\u00f3n es quien la da al decir que se me deben a m\u00ed \u201clas p\u00e1ginas m\u00e1s profundas sobre la pasi\u00f3n del resentimiento, morbo insinuante y letal de la vida espa\u00f1ola\u201d. \u00a1Letal y... vital! Y agrega que tanto Baroja como yo sabemos bien que \u201cel hombre del caf\u00e9 es, entre otras cosas, manantial inagotable de resentimiento\u201d. Y el resentimiento \u2014digo yo\u2014, manantial inagotable de rebeld\u00eda, y la rebeld\u00eda manantial inagotable de la m\u00e1s alta conciencia espiritual. \u201cEl hombre de la calle hace la historia \u2014a\u00f1ade\u2014, y el del caf\u00e9, fundamentalmente antihist\u00f3rico, la envenena.\u201d \u00bfQu\u00e9 es esto? Y la historia, como el progreso, como la civilizaci\u00f3n, \u00bfno son acaso veneno? Aqu\u00ed de la doctrina del pecado original, \u201c\u00a1feliz culpa!\u201d, que canta la Iglesia Romana.<\/p>\r\n<p>Mi elogio del hombre del caf\u00e9 arranca de que este hombre, el descontentadizo, el resentido \u2014de s\u00ed mismo antes que nada\u2014, es el envidioso consciente de su envidia y de su envidiosidad \u2014que no son precisamente lo mismo\u2014; es el hombre en lucha consigo mismo; es el hombre que se sintieron San Pablo, San Agust\u00edn, Calvino, Pascal y tantos otros genios de la \u00edntima contradicci\u00f3n humana. La raz\u00f3n por la que he afirmado que el hombre del caf\u00e9 es el que forja nuestra cultura \u2014as\u00ed como suena\u2014, nuestro cultivo de lo hondamente humano \u2014\u00a1qu\u00e9 bien lo sab\u00eda Nietzsche!\u2014, es que ese hombre siente su propia miseria y que \u00e9sta hace su grandeza. La raz\u00f3n es que, como Quevedo, escribo de esa peste del mundo, no como m\u00e9dico, sino como enfermo. Y voy m\u00e1s all\u00e1, y es afirmar que m\u00e9dico que escriba de esa o de otra peste no m\u00e1s que como tal, y no como enfermo, no nos dir\u00e1 sobre ella nada de provecho. Mara\u00f1\u00f3n conoce mi novela quir\u00fargica <em>Abel S\u00e1nchez<\/em>, y puedo asegurarle que ensay\u00e9 en m\u00ed mismo la pluma-lanceta con que la escrib\u00ed. Y dejo el disertar si hay una envidia, una soberbia, una lujuria, una gula, una pereza, una avaricia... fisiol\u00f3gicas y otras patol\u00f3gicas. \u00bfNo es patol\u00f3gica tambi\u00e9n la fisiolog\u00eda en cuanto entra en \u00e9sta la conciencia? \u00bfNo es la vida misma una enfermedad acaso? El haberlo reconocido as\u00ed hizo la grandeza de la llamada decadencia espa\u00f1ola, de aquel nuestro osar demasiado, que dijo Nietzsche, tambi\u00e9n luzbeliano, tambi\u00e9n cainita. \u00a1Qu\u00e9 envidia m\u00e1s tr\u00e1gica y m\u00e1s grandiosa le tuvo al Cristo! Y se tuvo a s\u00ed mismo.<\/p>\r\n<p>\u00a1Ay, amigo Mara\u00f1\u00f3n!; ante esta vida enferma, ante esta enfermedad que es nuestra vida, hay quien se entrega febrilmente a la tarea de entibar y estribar y a la vez estibar su decadente esperanza \u2014esperanza desesperada\u2014 en otra vida pura, y la fiebre le llega de los huesos del alma \u2014que los de \u00e9sta (pues tiene huesos) sufren calenturas y hasta con ellas se queman\u2014, y a ellos la calentura les llega del tu\u00e9tano, que es m\u00e1s que entra\u00f1a y donde est\u00e1 esa peste vital. \u00bfPesimismo? Bien, \u00bfy qu\u00e9? Porque aquello de \u201chay que...\u201d, \u201cno hay que...\u201d Ya volveremos, y a trav\u00e9s de Quevedo, a esto. Mas antes de volver a ello tengo que decir que en el mismo discurso que aqu\u00ed comento se refiere Mara\u00f1\u00f3n a juicios de Cajal en uno de sus libros, \u201cel desdichadamente titulado <em>Charlas de Caf\u00e9<\/em>\u201d, dice. \u00bfDesdichadamente? \u00bfY por qu\u00e9? Pero si son eso: \u00a1charlas de caf\u00e9! \u00a1Si Cajal llev\u00f3 siempre dentro de s\u00ed a un hombre de caf\u00e9, al que no logr\u00f3, afortunadamente, ahogar la investigaci\u00f3n histol\u00f3gica! \u201cTuvo las mismas amarguras que sus contempor\u00e1neos \u2014dice Mara\u00f1\u00f3n\u2014 y abomin\u00f3 como ellos de toda la historia pasada, hecha de optimismos inconscientes.\u201d \u00bfY no ser\u00e1 acaso inconsciente todo optimismo?<\/p>\r\n<p>En resoluci\u00f3n, que hay que hacer lo de Quevedo: escribir de la envidia como enfermo que la padece, sin import\u00e1rsele a uno que antes le teman por el contagio que le estimen por la doctrina. Y mirarse uno en el espejo de los dem\u00e1s, y cuando se crea envidiado escarbarse la propia conciencia. Y compadecerse de s\u00ed mismo y a s\u00ed mismo envidiarse.<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tragedia la de nuestro Quevedo!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_667\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103348_2010067226\"><\/a><strong>Junto al Cabo de la Roca<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_668\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572573574\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Hace unos dias, a primeros de este mes de junio, sal\u00ed de mi Espa\u00f1a a respirarla fuera de ella, de su bochorno, y a sentirla desde fuera. Me vine a este extremo mar Atl\u00e1ntico occidental. Dej\u00e9 que ah\u00ed se discutiera el presupuesto, el remedio al paro de trabajo y la ley de Prensa que s\u00f3lo al llegar ac\u00e1 ha empezado a interesarme de veras. Sal\u00ed hacia este Portugal al que tanto mi esp\u00edritu debe, a renovar viejas impresiones de sosiego en la congoja. Volv\u00eda ac\u00e1 al cabo de veinti\u00fan a\u00f1os \u2014\u00a1y qu\u00e9 a\u00f1os!\u2014 de ausencia. Pues estaba yo aqu\u00ed, en Portugal, en agosto de 1914, cuando estall\u00f3 la gran guerra mundial que tanto ha cambiado a los pueblos todos y no menos que a otros al portugu\u00e9s. \u00a1Qu\u00e9 d\u00edas aqu\u00e9llos, en Figueira da Foz, cuando devor\u00e1bamos los diarios en busca de noticias! \u00a1Qu\u00e9 d\u00edas de vaticinios!<\/p>\r\n<p>No hice sino entrar ahora de nuevo en el seno de este pueblo que tanto me ha dado que so\u00f1ar cuando en la frontera, en Marv\u00e3o, al pasar la aduana, nos requisaban los peri\u00f3dicos por si tra\u00edamos algunos de los registrados en el \u00edndice de la Inquisici\u00f3n de Estado portuguesa. Se me decay\u00f3 el \u00e1nimo. Record\u00e9 aquellos inhumanos casos, ah\u00ed en mi patria, de que hubiera podido uno ser detenido, y hasta encarcelado, por recibir y leer \u2014en silencio\u2014 tales o cuales hojas, muchas de ellas clandestinas. Aquellos ataques a le entereza espiritual de un hombre libre. \u00a1Defensa del Estado! \u00a1Defensa de la Rep\u00fablica! \u00a1Defensa de la Monarqu\u00eda! \u00a1Ay del Estado \u2014monarqu\u00eda o rep\u00fablica\u2014 que juzga tener que defenderse ofendiendo a la humanidad de tal manera! Y record\u00e9 cuando tuve que hacer que se me echara de mi hogar y se me confinara en una isla atl\u00e1ntica y luego tuve que desterrarme de mi Espa\u00f1a para no someterme a callar mis quejas y mis protestas. La Dictadura primo-riverana no fue violenta ni sanguinaria, pero fue ininteligente; mezquina y est\u00fapida, que es una manera de crueldad solapada. Ahogaba el libre examen del protestantismo civil, de la heterodoxia de Estado. \u00bfPero es que ning\u00fan poder p\u00fablico inteligente puede juzgar que conduce a nada digno el que un pueblo no se entere de lo que pasa y de lo que se piensa fuera de \u00e9l y de lo mismo que en \u00e9l pasa y se piensa en silencio y ello por informes de fuera? \u00a1Triste guerra a la inteligencia esta ortodoxia civil de Estado! Mejida a las veces a la ortodoxia religiosa, o mejor eclesi\u00e1stica, que no es igual.<\/p>\r\n<p>Y aqu\u00ed estoy, en este pueblo, en que aprend\u00ed a querer, a admirar y a compadecer, oyendo quejas de los que tienen que ahogar sus protestas, de los protestantes civiles y laicos. \u00a1Y hasta se decreta la alegr\u00eda oficial patri\u00f3tica! Patriotismo oficial. Se persigue como sospechoso al que recibe ciertos libros del extranjero. La terrible sospechosidad inquisitorial.<\/p>\r\n<p>Aqu\u00ed, un poco al norte de este risue\u00f1o, verde y soleado Estoril, donde se a\u00edslan los turistas, se alza frente al cielo y a la mar, el camoniano (de Camoens) cabo de la Roca, extremo cabo occidental de Europa, avanzada sobre Am\u00e9rica. Al contemplarlo en una puesta de sol se me vino a las mientes aquella \u201cCa\u00edda del Occidente\u201d \u2014Untergang des Abendlandes\u2014 del pobre Spengler. Y pensaba en estos pobres pueblos europeos... \u00bfEuropeos? Unos semi-asi\u00e1ticos o semi-africanos, otros asi\u00e1ticos o africanos, o ambas cosas a la vez. Pensaba en estos pobres pueblos europeos en que a la libertad se opone la independencia. A la libertad individual la supuesta independencia colectiva. Para poder ser nacional de esta o de aquella nacionalidad \u2014rusa, italiana, alemana, portuguesa... lo que sea\u2014 hay que dejar de ser hombre entero y verdadero. \u00bfEs que no se dice por muchos en Espa\u00f1a que formamos la Anti-Espa\u00f1a los hombres enteros de ella? \u00a1Desdichadas naciones fara\u00f3nicas en que el Estado se enriquece empobreciendo y esclavizando al pueblo, en que \u00e9ste agoniza de hambre y de hast\u00edo entretenidos para poder levantar pir\u00e1mides de gloria! Y quien dice pir\u00e1mides dice f\u00e1bricas, estadios, astilleros, cuarteles... Se muere el pueblo al pie de un monumento a su gloria. \u00bfSuya? La armadura del Estado se reduce a armatoste. Donde se ahoga la verdadera universalidad que es la individualidad. Sacrif\u00edcase la intelectualidad ind\u00f3mita a la domada animalidad dom\u00e9stica. A la triste resignaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Lo principal parece ser equilibrar el presupuesto, no s\u00f3lo el de ingresos y gastos de la Hacienda p\u00fablica repartiendo la pobreza, sino el presupuesto espiritual, el de ingresos y gastos de ideas, de sentimientos, de ensue\u00f1os, de aspiraciones y de ilusiones. La cosa es pensar, sentir, creer, esperar, so\u00f1ar en balance. Hay que evitar el d\u00e9ficit espiritual, a que llaman ya derrotismo, ya pesimismo. Hay que hacerle creer al buen pueblo en un destino \u2014un sino\u2014 providencial o fatalmente prescrito, no sea que d\u00e9 en buscarlo por s\u00ed mismo. Hay que darle un Dios y una patria ya hechos, acabados. Dios y patria definidos \u2014\u201cfinidos\u201d o finados\u2014 no sea que d\u00e9 en hac\u00e9rselos, en creer que la fe no es sino eterna rebusca. \u00a1Desdichados pueblos fara\u00f3nicos que ni siquiera entienden los jerogl\u00edficos \u2014escritura sagrada\u2014 que adornan las pir\u00e1mides, tumbas de faraones levantadas a una gloria momificada!<\/p>\r\n<p>Aquellos navegantes que se lanzaron \u201cmar tenebroso\u201d adelante, tras el vellocino de oro, a las riquezas del Dorado, creyendo haber de encontrar en ellas la independencia econ\u00f3mica del pueblo, iban en realidad huyendo de ella, iban tras la libertad del individuo, iban a asentar el contento del hombre libre en tierra libre, no acotada. Por mares antes nunca navegados a tierras antes nunca aradas. Tuvieron que acotarlas y se reanud\u00f3, en otro mundo, la vieja tragedia. Todo lo cual me dijo el sol al ponerse frente al Cabo de la Roca. Despu\u00e9s, al caer la noche estrellada sobre la tierra europea el sol iba a levantarse en el Nuevo Mundo, pero para ponerse luego en \u00e9l. Y seguir la historia, sucesi\u00f3n de d\u00edas y noches. Y como en el cielo siempre luz \u00edntima, de estrellas, que brota de las entra\u00f1as de la humanidad individualizada. Hombre, m\u00e1s que pueblo, m\u00e1s que naci\u00f3n.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_669\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486417\"><\/a><strong>I<\/strong><strong>ntermedio ling\u00fc\u00edstico. Sobre el valer<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_670\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310418\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Otra vez vuelvo a recibir otra carta consultante de otro lector lector desconocido y otra vez sobre puntos no de sentimiento, no de ideales o doctrinas \u2014pol\u00edticos, cient\u00edficos, filos\u00f3ficos o religiosos\u2014, sino de lenguaje. Mas \u00bfpor qu\u00e9 extra\u00f1arme? No se trata \u2014en este nuevo caso al menos\u2014 de ninguno que va para pedante (que equivale a pedagogo, hasta tradicionalmente), sino de uno a quien, en el fondo, le preocupa algo m\u00e1s hondo que la propiedad y correcci\u00f3n del lenguaje. Si es que puede, en \u00faltima instancia, haber algo m\u00e1s hondo que ello. Mi nuevo consultante se preocupa del sentimiento del lenguaje, que es el sentimiento del pensamiento. Siente el valor de las palabras, su valor emotivo; no ya su significado s\u00f3lo, sino su sentido. Siente que no s\u00f3lo pensamos, sino que sentimos con palabras y por palabras. El juicio que me pide es un juicio de valor.<\/p>\r\n<p>Cuatro preguntas cardinales cabe hacer sobre un suceso o sobre una persona, y son: \u201c\u00bfQu\u00e9 es?\u201d, \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u201d, \u201c\u00bfQu\u00e9 hace?\u201d, \u201c\u00bfQu\u00e9 vale?\u201d. Ser, estar, hacer y valer. Y ser, en rigor, no es sino llamarse. Al preguntar de algo o de alguien qu\u00e9 es lo que es, lo que preguntamos es c\u00f3mo se le llama, c\u00f3mo se le clasifica, bajo qu\u00e9 nombre se le puede conocer. \u00bfSer\u00e1 menester acaso volver a repetir aquellas sentencias del G\u00e9nesis b\u00edblico de cuando Jahv\u00e9 (Jehov\u00e1) llam\u00f3 cielo al firmamento y tierra a la seca y luego llev\u00f3 Ad\u00e1n, el primer hombre dotado de lenguaje, de poder creador o divino, los animales todos para que viera c\u00f3mo les hab\u00eda de llamar?; y todo lo que llam\u00f3 Ad\u00e1n de alma viviente, \u00bfese es su nombre? Incluso el nombre de Dios mismo, el nombre que se pide en el Padrenuestro que sea santificado. S\u00e9 de alguien que al preguntarle qui\u00e9n era respondi\u00f3: \u201cMe llaman Pedro\u201d. Y, sin darse cuenta de ello, vino a decir: \u201cNo soy, sino me hacen Pedro\u201d.<\/p>\r\n<p>La otra pregunta: \u201c\u00bfd\u00f3nde est\u00e1\u201d, nos pasa del ser al estar, de la esencia a la existencia, del pensamiento al espacio. Y viene la de \u201c\u00a1qu\u00e9 hace?\u201d Y aqu\u00ed aquello de que le preguntaron a uno: \u201c\u00bfQu\u00e9 hace usted?\u201d, y respondi\u00f3: \u201c\u00a1Pensar!\u201d Y luego: \u201c\u00bfY qu\u00e9 piensa usted?\u201d Y \u00e9l: \u201c\u00a1Hacer!\u201d Y el preguntante se dijo: \u201c\u00a1As\u00ed se le va la vida: en pensar hacer...!\u201d Mas no sab\u00eda que pensando hacer hac\u00eda el preguntado pensamiento para los dem\u00e1s, porque no se lo guardaba, sino que lo repart\u00eda. Y es que los otros ni acertaban a pensar lo que hac\u00edan ni a hacer lo que pensaban. Y lo que uno hace y piensa es lo que vale. Y de aqu\u00ed la cuarta pregunta: \u201c\u00bfqu\u00e9 vale?\u201d Pregunta imprescindible para cualquier conceptuaci\u00f3n pr\u00e1ctica e hist\u00f3rica.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 es una palabra?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 registrada?, \u00bfqu\u00e9 hace? \u2014o lo que es igual: \u00bfqu\u00e9 efectos produce?\u2014, y, por \u00faltimo, \u00bfqu\u00e9 vale? Y en el valer \u2014valor, val\u00eda y validez\u2014 se encierran y a la vez se encumbran el ser, el estar y el hacer de la palabra.<\/p>\r\n<p>Bueno; pues vengamos a la consulta concreta, que, en s\u00ed, es bien balad\u00ed si no fuera porque se trata de un juicio de validez sentimental. Algo as\u00ed como cuando alg\u00fan ingenuo regionalista \u2014casi todos los regionalistas se pasan de ingenuos\u2014 pregunta si el lenguaje diferencial de su regi\u00f3n es idioma o es dialecto, figur\u00e1ndose que esto de dialecto implica un juicio peyorativo o atribuci\u00f3n de inferioridad. El caso es que mi nuevo consultante me pregunta si al llamarle a algo \u201csecundario\u201d se quiere dar a entender que tiene \u201cun car\u00e1cter de inferioridad manifiesta, de cosa poco importante, de cosa gris e indefinida, de aparte, de poco, de casi nada\u201d. Son sus palabras, que copio. Y en seguida se habr\u00e1 dado cuenta el lector m\u00e1s desprevenido de que mi consultante estaba pensando en la ense\u00f1anza secundaria y en la primaria. He conocido m\u00e1s de un catedr\u00e1tico de la llamada Segunda ense\u00f1anza \u2014tan ingenuo como cualquier regionalista que lo sea\u2014 que se molesta de que a lo que \u00e9l ense\u00f1a se le llame \u00a1ense\u00f1anza secundaria!<\/p>\r\n<p>Mi consultante supone que si secundario tuvo un sentido de inferioridad \u201cde un tiempo a esta parte \u2014y aqu\u00ed vuelvo a copiar sus palabras\u2014 no s\u00e9 por qu\u00e9 razones emulativas ni por qu\u00e9 pegajoso sentimiento se viene escribiendo el vocablo \u201csecundario-ria\u201d en tono ilustre y pr\u00f3cer, hasta el punto de llamarse a la Segunda ense\u00f1anza \u2014que no es segunda para abajo, sino que es segunda para arriba\u2014 ense\u00f1anza secundaria\u201d. Y la verdad, aunque no entiendo bien \u2014ideol\u00f3gicamente\u2014 eso de \"segunda para abajo\" y de \u201csegunda para arriba\u201d, siento bien el sentimiento que ha dictado esas palabras... sentimentales. Que resulta m\u00e1s claro en este otro p\u00e1rrafo de la carta que comento: \u201cA tenor de este vicio, y de acuerdo con esta costumbre, va a llegar d\u00eda en que nos creamos que la Primera ense\u00f1anza es m\u00e1s importante que la segunda, que la secundaria\u201d. \u00bfEst\u00e1 claro el sentimiento... facultativo? Y aqu\u00ed lo de \u201cpara abajo\u201d y \u201cpara arriba\u201d.<\/p>\r\n<p>Y acaba la carta con estas l\u00edneas, bastante confusas: \u201cNo es nada m\u00e1s que para saber si el bachillerato, despu\u00e9s de su inestabilidad archiministerial, tiene menos importancia que la ense\u00f1anza de p\u00e1rvulos\u201d. \u00a1Tate! \u2014me dije\u2014, y me vino a la memoria todo lo que he sentido \u2014y hasta sufrido\u2014 al observar la ojeriza mutua con que, con tristemente sobrada frecuencia \u2014aunque esto va cambiando\u2014, se miran los profesores de bachillerato y los de Primera ense\u00f1anza. Y el valor despectivo que en franc\u00e9s tiene el decir de uno que es primario. Verdad que entre nosotros no suele tener mejor valor el decir de alguien que es un bachiller.<\/p>\r\n<p>Estoy harto de o\u00edr a los profesores de ense\u00f1anza superior \u2014as\u00ed la llaman, sin que sepamos en qu\u00e9 consiste su superioridad\u2014 quejarse de lo mal preparados que pasan los alumnos de los Institutos a las Universidades y quejarse a los profesores de ense\u00f1anza secundaria \u2014siga la jerga oficial\u2014 de lo mal preparados que van los ni\u00f1os desde la escuela al Instituto. Y a todos ellos, de la falta de continuidad y de gradaci\u00f3n. Y he pensado que acaso convendr\u00eda hacer que un profesor de ense\u00f1anza superior, de l\u00f3gica fundamental, verbigracia \u2014pues hay l\u00f3gica sin fundamento\u2014, o de matem\u00e1ticas sublimes \u2014las hay humildes, \u2014de alta cultura, vamos al decir, fuese\u2014 o bajase, si se quiere\u2014 a una escuela de p\u00e1rvulos a ense\u00f1ar a \u00e9stos a leer, escribir y contar. Y, sobre todo, a hablar. Y a aprender de ellos, de los p\u00e1rvulos, la estimativa sentimental de valores cuando preguntan: \u201c\u00bfQuien puede m\u00e1s: el le\u00f3n o el tigre?, \u00bfqui\u00e9n es mayor?, \u00bfqui\u00e9n es menor?, \u00bfqui\u00e9n sabe m\u00e1s?\u201d Y esto de \u201c\u00bfqui\u00e9n sabe m\u00e1s\u201d me recuerda lo de un ni\u00f1o a quien, como le oyera yo decir de otro: \u201cEse Juanito \u00a1es m\u00e1s tonto!; casi nunca se sabe la lecci\u00f3n!\u201d, y le dijese: \u201cPuede no saberse las lecciones y ser listo\u201d, me replic\u00f3: \u201cPues si no las sabe, \u00bfen qu\u00e9 se conoce que es listo?\u201d Y ello, a su vez, me trae a la memoria lo que he o\u00eddo contar del Guerra, el agudo torero, que como un badulaque le dijese, mostr\u00e1ndole a Men\u00e9ndez y Pelayo en Santander: \u201cMira, Rafael, \u00e9se el hombre m\u00e1s sabio de Espa\u00f1a\u201d, replic\u00f3 el gran matador de reses: \u201c\u00bfY de qu\u00e9 sabe ese t\u00edo?\u201d Discreta sentencia, que le pareci\u00f3 una patochada al badulaque. O aquello otro del mismo torero a quien dici\u00e9ndole de uno que era ge\u00f3logo, acot\u00f3 sentenciosamente: \u201c\u00a1La verdad es que hay hombres para todo!\u201d Los hay para la ense\u00f1anza primaria y para la secundaria, y para la terciaria, y para la cuartenaria \u2014investigativa\u2014 y \u00bfpara qu\u00e9 no? O lo de Bernard Shaw: \u201cEl que sabe algo, lo hace, y el que no lo sabe, lo ense\u00f1a\u201d. Hacer, saber o llamar, estar, valer... La verdad es que somos para todo\u2026<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_671\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103350_2010067226\"><\/a><strong>Saludo a mi antiguo p\u00fablico<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_672\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572573575\"><\/a><em>Caras y Caretas<\/em><em> (<\/em><em>Buenos Aires<\/em><em>), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Ya estoy otra vez aqu\u00ed, lectores de <em>Caras y Caretas<\/em>. Yo m\u00e1s que mis ideas o lo que sean. Y pues que tantos cuitados han dado en acusarme de egolatr\u00eda, sin saber qu\u00e9 es <em>ego<\/em> ni qu\u00e9 es <em>latr\u00eda<\/em>, tengo que decir lo que dec\u00eda mi paisano Antonio de Trueba, Ant\u00f3n el de los Cantares, cuando le acusaban \u2014\u00a1acusar es!\u2014 de hablar mucho de s\u00ed mismo y era esto: \u201cSoy el hombre que tengo m\u00e1s a mano para ejemplo de mis casos\u201d. Y as\u00ed me pasa a m\u00ed \u2014que conoc\u00ed y trat\u00e9 en mi mocedad a Trueba\u2014 y esto aunque crea que aquel consejo d\u00e9lfico, ya enmohecido, de \u201ccon\u00f3cete a ti mismo\u201d no sea muy seguro y mucho mejor darse a estudiar a los dem\u00e1s y mirarse en ellos como en espejo.<\/p>\r\n<p>Ya estoy de nuevo aqu\u00ed y como no debo enga\u00f1ar a nadie, lectores m\u00edos, me cumple declarar que no vengo como informador y menos de eso que se llama reportero. Sin que desde\u00f1e el reportaje \u00a1que va...! Es un g\u00e9nero \u2014llam\u00e9mosle as\u00ed\u2014 tan noble y tan art\u00edstico como el de la novela, el drama o la poes\u00eda. Un suceso es una peque\u00f1a tragedia a las veces. Pero... Pero cuando el reportaje ha de ser ilustrado \u2014eso que llaman ilustrarlo\u2014 entonces yo me echar\u00eda a temblar antes de dedicarme a \u00e9l. Las novelas con ilustraciones gr\u00e1ficas me disgustan tanto como las caricaturas con leyendas que nada tienen que ver con ellas. Estoy por lo que llaman en m\u00fasica romanzas sin palabras. La letra casi siempre estropea el canto. \u00bfY lo de escribir para aprovechar unas ilustraciones previas como hizo el pobre don Jos\u00e9 Zorrilla \u2014y por pobre\u2014 en sus <em>Cantos del trovador<\/em>? Me ser\u00eda tan dif\u00edcil eso como escribir un drama o comedia <em>para<\/em> ser llevados luego a la pantalla. Tal es mi respeto reverencial, mi culto a la independencia de la palabra, de la santa palabra. No puedo con los que no van al teatro a o\u00edr. Cuando no van a no o\u00edr.<\/p>\r\n<p>Verdad es que esto sucede no pocas veces hasta en los lectores de art\u00edculos como \u00e9ste. No en mis lectores, por supuesto, en los que yo me he ido haciendo mientras ellos me hac\u00edan. Y es que vienen no a o\u00edrlos, aunque los lean con los ojos, cuando no a no enterarse de lo le\u00eddo y gozarse en ello sino a poder hablar de ello en la tertulia del casino o en la plazuela. \u00a1Los casos que me ocurren con esos que se me vienen diciendo que siguen mi producci\u00f3n literaria! No hace mucho uno que me aseguraba conocer mi obra toda, agregaba: \u201cLo que no sab\u00eda es que ha hecho usted tambi\u00e9n poes\u00edas\u201d. Y yo a \u00e9l: \u201cNo, se\u00f1or, he hecho tambi\u00e9n todo lo dem\u00e1s\u201d. Y as\u00ed, con eso de leer por encima no m\u00e1s que mis art\u00edculos volanderos y ni aun eso, sino citas y cr\u00edticas que de m\u00ed se hacen, han venido forj\u00e1ndome una leyenda que empieza a ahogarme, a ahogar este yo, supuesto egol\u00e1trico, que con tanto cari\u00f1o he cultivado para que pueda servir de espejo a mis pr\u00f3jimos.<\/p>\r\n<p>Tiempos estos de enquisas \u2014eso que llaman encuestas\u2014 y de entrevistas \u2014(a) <em>interviews<\/em>\u2014 y de interrogatorios necios\u2026 No hace mucho uno de esos mentecatos me dirigi\u00f3 una especie de circular en que se nos preguntaba a unos cuantos escritores: \u201c\u00bfCu\u00e1l es la mujer que usted m\u00e1s admira?\u201d No le contest\u00e9 \u00a1es claro! pues de haberlo hecho habr\u00eda sido con otra pregunta nada cort\u00e9s. O me habr\u00eda cabido otro recurso y era responder a lo que no me preguntaba. Pues a pregunta sin respuesta decente posible, s\u00f3lo cabe respuesta sin pregunta. Y como as\u00ed soy, el que no me quiera as\u00ed que me deje.<\/p>\r\n<p>Hay otra clase de lectores, \u00e9stos ya dignos de respeto \u2014aunque algunas veces de l\u00e1stima respetuosa\u2014 que leen para ir recogiendo vocablos, giros, expresiones y maneras de decir, lectores que llamar\u00edamos pedag\u00f3gicos. Su n\u00famero es legi\u00f3n. Y desde hace alg\u00fan tiempo recibo con frecuencia consultas ling\u00fc\u00edsticas o gramaticales \u2014aunque no es lo mismo lo uno que lo otro\u2014 de esos lectores, consultas de una candorosidad encantadora. Leen para aprender a escribir. Y no digo que para aprender a hablar. Quieren proveerse de un calendario de bolsillo.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfCalendario?\u201d \u2014dir\u00e1 mi lector, el m\u00edo. Vaya el caso. Que fue que hab\u00eda en mi natal Bilbao un tabaquero famoso por sus trabucamientos de palabras, y como una vez dijese, refiri\u00e9ndose a un reloj de torre. \u201cDesde que a ese reloj le han puesto <em>am\u00f3sfera<\/em> nueva anda mal\u201d, y le contestaron: \u201cPero, Juanito, no se dice <em>am\u00f3sfera<\/em>, sino esfera\u201d. Replic\u00f3: \u201cBueno, bueno, para hablar con vosotros hay que llevar el calendario en el bolsillo\u201d. Y as\u00ed hay gente que lleva su calendario \u2014vocabulario\u2014 de bolsillo. O le tiene de pared. Como otro con quien yo viajaba y me fue mostrando un cuadernillo en que iba apuntando las palabras que o\u00eda en Francia y al decirle yo que le ser\u00eda m\u00e1s c\u00f3modo comprar un diccionario franc\u00e9s-espa\u00f1ol, me objet\u00f3: \u201cNo, es que \u00e9stas son palabras francesas aut\u00e9nticas, o\u00eddas por m\u00ed\u201d. Y as\u00ed hay quienes apuntan las palabras que me oyen o las que leen en mis escritos. Y m\u00e1s ahora que saben que se me ha hecho de la Academia \u2014antes Real\u2014 Espa\u00f1ola de la Lengua Castellana, la de \u201cLimpia, fija y da esplendor\u201d.<\/p>\r\n<p>\u00a1La Academia! Cada vez que se me hac\u00eda notar que alguna palabra que yo empleaba \u2014casi siempre recogida del habla popular y tal vez forjada, por analog\u00eda, por m\u00ed\u2014 no estaba en el Diccionario de la dicha Academia, el que pasa por oficial, replicaba yo: \u201c\u00a1Ya la pondr\u00e1n!\u201d Que el modo de que se registre algo es que este algo empiece por existir. Aunque seg\u00fan el profesor aquel de Coimbra las cosas empiezan por no existir. Lo que es hegelianismo puro. Mas no se crea que yo vaya a meterme en la Academia para ir metiendo en su Diccionario las palabras que haya recogido de boca del pueblo y las que forjadas por m\u00ed hayan sido acatadas por \u00e9l, no. Y eso que tal cosa ser\u00eda lo debido. \u00a1Hay tan falsa idea de lo cl\u00e1sico en confusi\u00f3n con lo acad\u00e9mico! \u00a1Lo que les choc\u00f3 una vez en clase a mis disc\u00edpulos que les dijese que L\u00f3pez Silva, el del habla de los barrios bajos madrile\u00f1os \u2014el que vivi\u00f3 ah\u00ed, en la Argentina, luego\u2014 era un escritor cl\u00e1sico y que recordaba a Te\u00f3crito! Y no otros en quienes van a buscar vocablos los predicadores gerundianos.<\/p>\r\n<p>\u00bfLlegar\u00e9 a ser cl\u00e1sico? No lo s\u00e9, pero s\u00ed debo declarar \u201ccon la modestia que me caracteriza\u201d \u2014esta preciosa frase la he tomado modestamente del gran Sarmiento\u2014 que cuando se me dice: \u201c\u00a1 Cu\u00e1nto ha progresado usted, don Miguel, en lenguaje y estilo!\u201d, contesto: \u201cNo, es que usted ha aprendido ya mi habla y si no pruebe a leer aquellos mis escritos que le parecieron anta\u00f1o oscuros, y lo ver\u00e1\u201d. Lo que hay es que mi p\u00fablico, el m\u00edo, el que he acabado por hac\u00e9rmelo \u2014\u00a1mi trabajo me ha costado!\u2014 ha aprendido mi habla. Que para servirle me la he hecho.<\/p>\r\n<p>Aqu\u00ed estoy, pues, de nuevo, lectores m\u00edos argentinos, mi antiguo p\u00fablico de <em>Caras y Caretas<\/em>, el que yo desde estas columnas me hice ah\u00ed. \u00bfSoy el mismo ? Creo que s\u00ed. Pues sigo el consejo de P\u00edndaro: \u201cHazte el que eres\u201d. Aqu\u00ed estoy yo. Lo dem\u00e1s ir\u00e1 saliendo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_673\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103352_2010067226\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal I<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_674\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443577\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Como os dije, amigos lectores, hace pocos d\u00edas he vuelto, a primeros de este junio, a Portugal, mi antiguo pa\u00eds amigo, del que faltaba hace veinti\u00fan a\u00f1os. \u00a1Y qu\u00e9 a\u00f1os! He vuelto hecho parte de una caravana de escritores de lenguas francesa, castellana y alemana. Y he retomado de Portugal a mi Espa\u00f1a muy obligado a los que me han procurado ese recorrido, con su despertamiento de antiguas memorias. Muy obligado a ser sincero para con el noble pueblo portugu\u00e9s.<\/p>\r\n<p>Nos hab\u00eda invitado, con ocasi\u00f3n de las fiestas de la ciudad de Lisboa, el Secretariado de la Propaganda Nacional. Propaganda tur\u00edstica, de los encantos y ternezas acogedoras de la tierra portuguesa, y propaganda tambi\u00e9n pol\u00edtica del r\u00e9gimen bajo el que hoy vive Portugal.<\/p>\r\n<p>Hall\u00e1bame yo la \u00faltima vez en \u00e9ste cuando en agosto de 1914 estall\u00f3 la guerra mundial y entr\u00f3 en ella Portugal, aliado de Francia y de Inglaterra. \u00bfPor qu\u00e9 o, m\u00e1s bien, para qu\u00e9? Para asegurar su independencia y la posesi\u00f3n de sus colonias. \u00bfAmenazadas? No lo s\u00e9; pero los que recuerden aquella campa\u00f1a que emprend\u00ed a comienzos de la guerra acusando a la monarqu\u00eda espa\u00f1ola de que aspiraba a la formaci\u00f3n de un vice-imperio ib\u00e9rico, en el supuesto de la victoria alemana, comprender\u00e1n los recelos de semejante amenaza.<\/p>\r\n<p>En aquel mismo verano de 1914 conoc\u00ed y trat\u00e9 algo a Sidonio Paes, militar y catedr\u00e1tico \u2014de c\u00e1lculo diferencial e integral\u2014, luego dictador, y a quien se asesin\u00f3. Y se\u00f1alo eso de militar y catedr\u00e1tico porque esto le diferenciaba de un Jo\u00e3o Franco, pol\u00edtico puro, realista, posibilista, que fue quien ocasion\u00f3 el regicidio de don Carlos de Braganza. A \u00e9ste dediqu\u00e9 un epitafio \u2014por cierto, dur\u00edsimo y hasta implacable\u2014, que figura en mi libro <em>Por tierras de Portugal y de Espa\u00f1a<\/em>.<\/p>\r\n<p>Sigui\u00f3 Portugal, enredado en la guerra y en sus consecuencias, su sino, y despu\u00e9s de eso que ha dado en llamarse por unos revoluci\u00f3n y por otros renovaci\u00f3n, vino a dar en la actual dictadura. En lo que all\u00ed llaman los iniciados el Estado nuevo. Que viene a ser una especie de fajismo de c\u00e1tedra. As\u00ed como hubo y aun hoy hay un socialismo de c\u00e1tedra, que del fajismo se diferencia muy poco. Ese socialismo de c\u00e1tedra le hay aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, junto y aun frente al socialismo de calle, m\u00e1s bien comunismo. Y nada mejor que llamar fajismo de c\u00e1tedra \u2014pedag\u00f3gico y doctrinario\u2014 al que informa el actual r\u00e9gimen pol\u00edtico portugu\u00e9s. La dictadura del n\u00facleo que representa Oliveira Salazar es una dictadura acad\u00e9mico-castrense o, si se quiere, b\u00e9lico-escol\u00e1stica. Dictadura de generales \u2014o coroneles\u2014 y de catedr\u00e1ticos, con alguna que otra gota eclesi\u00e1stica. No mucha, a pesar de que el cardenal patriarca, Cerejeida, fue compa\u00f1ero de casa de Salazar y, como \u00e9ste, tambi\u00e9n catedr\u00e1tico. Eclesi\u00e1stico catedr\u00e1tico, lo mismo que otros militares catedr\u00e1ticos.<\/p>\r\n<p>Los m\u00e1s de mis compa\u00f1eros de expedici\u00f3n de estudio solicitaron ser recibidos por Salazar, saludarle y o\u00edrle. Yo, no. Y fue por ser yo tambi\u00e9n catedr\u00e1tico y no pretender ni examinarle yo a \u00e9l ni que \u00e9l me examinase. Adem\u00e1s, sab\u00eda por sus escritos lo que me hab\u00eda de decir. Conocida su doctrina, su actividad propiamente pol\u00edtica, sus ensayos en este sentido no me interesaban. Estaba a la vez molesto por las trabas que all\u00ed se pon\u00edan a la libre emisi\u00f3n del pensamiento libre, y como habr\u00eda de brotarme la queja, no quer\u00eda o\u00edr explicaciones a ese respecto y menos a que acaso se me dijese, como alguien all\u00ed me dijo, que no se puede gobernar como para hombres de excepci\u00f3n. Y si a m\u00ed se me reputaba hombre de excepci\u00f3n, yo reputo hombre de excepci\u00f3n a un dictador \u2014aun si\u00e9ndolo tan poco como Salazar\u2014, y quer\u00eda evitar un encuentro entre excepcionalidades. Y luego, lo que el catedr\u00e1tico dictador hab\u00eda de decirme ya me lo dijeron otros catedr\u00e1ticos: sus colaboradores. No quer\u00eda, ni deb\u00eda, adem\u00e1s, perturbar con mis manifestaciones el sentimiento de un sosiego, de un orden, de una paz que para mi pueblo no deseo, como les dije en un banquete a que asistieron los ministros de Instrucci\u00f3n P\u00fablica y de Negocios Extranjeros.<\/p>\r\n<p>En todo nuestro recorrido fuimos espl\u00e9ndidamente agasajados; se nos mostraron las mayores bellezas monumentales y naturales de Portugal y ejemplos de vida popular o, mejor, folkl\u00f3rica, bailes y danzas del pa\u00eds. Se nos quer\u00eda mostrar el contento en que dicen que vive el pueblo portugu\u00e9s. Mas yo trataba de penetrar m\u00e1s all\u00e1 del velo de aquellas fiestas. Se ordenaban los festejos que hab\u00edan de festejar el orden. Asistimos en el claustro de los Jer\u00f3nimos a un torneo medieval, profusamente escenificado, que se ha repetido gratis con destino exclusivamente a los trabajadores inscritos en los Sindicatos nacionales, de Estado. Obedece esto a la Fundaci\u00f3n Nacional para la Alegr\u00eda en el Trabajo. Algo as\u00ed como lo que aqu\u00ed se llama Misiones pedag\u00f3gicas, aunque con m\u00e1s boato y no tan sencillo y tan verdaderamente popular. Procesiones que me recordaban las que los jesuitas organizaban en el Paraguay colonial para divertir \u2014en el originario sentido de este verbo\u2014 a los guaran\u00edes. Y ya que han salido los jesuitas y que jesuitas espa\u00f1oles han tenido colegio en Cur\u00eda para estudiantes de aqu\u00ed, he de contar c\u00f3mo el Gran Hotel de Cur\u00eda levant\u00f3 una capilla para su clientela; pero el obispo de Coimbra se neg\u00f3 a consagrarla y a que se abriese al culto mientras el hotel tuviese piscina. Acaso habr\u00eda sido mejor soluci\u00f3n llenarla de agua bendita. Y basta, por ahora, de festejos de Estado.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 educaci\u00f3n nacional puede dar una dictadura acad\u00e9mico-castrense? Ardua cuesti\u00f3n. Que no se presenta ni en Italia, ni en Alemania, ni en Rusia, pues Mussolini, Hitler y Stalin de todo tienen menos de catedr\u00e1ticos. \u00bfC\u00f3mo puede espaciarse el alma popular \u2014popular, no nacional\u2014 portuguesa fuera de sus ineludibles necesidades elementales? \u00bfY el llamado nacionalismo? \u00bfEl nacionalismo doctrinario, acad\u00e9mico-castrense, de c\u00e1tedra? O sea: \u00bfqu\u00e9 ideal hist\u00f3rico \u2014hist\u00f3rico, no arqueol\u00f3gico\u2014 puede surgir del llamado \u2014no sin pedanter\u00eda\u2014 Estado nuevo?<\/p>\r\n<p>Mas como aun me queda bastante que decir al caso, lo dejo para otro art\u00edculo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_675\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103354_2010067226\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal II<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_676\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443578\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Un pueblo se somete a sacrificios y renuncia ante la autoridad \u2014o, mejor, el Poder, que es otra cosa\u2014 a ciertas libertades para fraguar una historia que es una leyenda. \u201cEl pensamiento de Dios en la tierra de los hombres\u201d, como dije una vez y lo ha repetido en un serm\u00f3n, cit\u00e1ndome, el can\u00f3nigo de Lisboa Correia Pinto, miembro de la Asamblea Nacional portuguesa. Historia que no es tanto lo que hicieron los hombres que nos hicieron cuanto lo que so\u00f1aron haber hecho y haber de hacer. Cuando Queiroz Velloso me entreg\u00f3 su <em>Don Sebasti\u00e1n<\/em>, historia documentada, ensenta, en lo posible, de leyendas y mitos, le dije que lo que nos importa y le importa a Portugal es la vida de don Sebasti\u00e1n, desde que muri\u00f3 en Alcazarquebir, la biograf\u00eda del mito, del Encubierto, como se le llam\u00f3. Y sigue Portugal so\u00f1ando y engendrando mitos. Uno es Sidonio Paes. Otro...<\/p>\r\n<p>En mi reciente recorrido por ese pa\u00eds mitol\u00f3gico visit\u00e9 las tumbas de sus principales h\u00e9roes. Y de sus reyes. Volv\u00ed a los Jer\u00f3nimos, donde yacen los restos de Camoens \u2014sus \u201cprobables huesos\u201d, se dice\u2014, de Vasco de Gama, de Herculano... y, junto al gran t\u00famulo de \u00e9ste, el ata\u00fad en que mi Guerra Junqueiro aguarda mausoleo. Me recog\u00ed un momento junto a los despojos de mi amigo el poeta de <em>Patria<\/em>, debelador de leyendas. Con lo que las dio nueva vida.<\/p>\r\n<p>Volv\u00ed a Alcoba\u00e7a, de que escrib\u00ed anta\u00f1o, monasterio fundado por Alfonso Enr\u00edquez en conmemoraci\u00f3n de la toma a los moros de Santarem a mediados del siglo XII. Escueto y desnudo templo de cistercienses. All\u00ed, las tumbas gemelas de don Pedro y de su In\u00e9s de Castro, que si sus estatuas de piedra se irguieran mirar\u00edanse cara a cara. Es la tragedia sosegada en piedra de siglos. Y luego, al monasterio de Santa Mar\u00eda de la Victoria, llamado Batalla. La batalla fue la de Aljubarrota, ganada a los castellanos. T\u00edpico monumento del estilo manuelino, en que aparece ya aquel ornato g\u00f3tico-hind\u00fa, bordados, puntillas y orfebrer\u00eda en piedra. No el sobrio desnudo cisterciense de Alcoba\u00e7a. Y all\u00ed, en una capilla, en el centro, la tumba de los huesos de don Juan I y de su mujer, do\u00f1a Felipa de Lencastre, y en sepulcros laterales, sus hijos, don Femando, el infante santo, el pr\u00edncipe Constante de nuestro Calder\u00f3n, el de T\u00e1nger, muerto m\u00e1rtir en prisi\u00f3n de moros marroqu\u00edes; don Enrique el Navegante, el de Sagres, que inici\u00f3 los grandes descubrimientos; don Pedro, el que corri\u00f3 las cuatro partidas del mundo; don Juan, don Duarte, luego rey. \u00a1Magn\u00edfico monumento en letra \u2014m\u00e1s perenne acaso que la piedra\u2014 el que Oliveira Martins les erigi\u00f3 con su libro <em>Os f<\/em><em>i<\/em><em>lhos d'el rey don Jo<\/em><em>\u00e3<\/em><em>o<\/em>, obra que tanto admiraba nuestro don Marcelino! En esta obra, la leyenda viva, y en aquellos arcos de piedra, polvo y huesos. Y arqueolog\u00eda m\u00e1s que historia.<\/p>\r\n<p>En Lisboa, en San Vicente de Fuera, visit\u00e9 el pante\u00f3n de la dinast\u00eda de los Braganzas, arcas de piedra cuadradas, lisas, sin adornos, como muebles cubistas modernos. All\u00ed, don Carlos y su hijo mayor, sacrificados en 1908, y el pobre don Manuel, muerto en destierro, y cuyos restos se trasladaron hace poco a su patria. En aquel triste recinto, que m\u00e1s parece un almac\u00e9n de sepulcros que un pante\u00f3n, parece irse posando una leyenda en formaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Leyendas, todo leyendas. Y la leyenda del mar, sobre el que parece cernerse la cruz de Cristo, con sus cuatro T, casi como cuatro anclas, que la distinguen de una cruz gammada o sv\u00e1stica. (Para hacer de aqu\u00e9lla \u00e9sta habr\u00eda que romperle cuatro \u00e1ngulos.) Sobre el mar por el que fueron los buscadores de oro, de especias, de ensue\u00f1os orientales, y en que hoy buscan pan que mate el hambre los pescadores humildes.<\/p>\r\n<p>A \u00e9stos, a los pescadores humildes y sufridos, los vimos, y sin velo, en la playa de Nazaret, al pie de sus blancas casitas. Descalzos ellos, y sus mujeres, y sus ni\u00f1os, acariciando la arena con la carne de las plantas de sus pies, curti\u00e9ndose al sol, tirando de las redes de pesca. Aquel era el pueblo por debajo de leyendas. Comer, beber, abrigarse y vestirse pobremente, adornarse un poco \u2014muy poco\u2014 acaso y... propagarse. Pueblo que, abrumado bajo cuidados elementales, no da espacio ni tiempo a que le hostiguen inquietudes esenciales. Nuestras libertades civiles ser\u00edan para ellos un puro lujo superfluo. \u00bfQu\u00e9 saben ellos del pomposo Estado nuevo? \u00bfQu\u00e9 les importa que les muestren un mapa de Europa marcando en rojo sobre \u00e9sta las extensiones de Angola y Mozambique y con la leyenda de: \u201cPortugal no es un pa\u00eds peque\u00f1o\u201d? Para leyenda tienen la mar, sobre cuya frente azul han pasado los siglos sin dejar una arruga, que dijo lord Byron. Ni sobre las vidas de esos humildes pescadores han dejado traza las leyendas patrias. Por los caminos rurales cruzamos varias veces con parejas de bueyes de largos cuernos, que tiraban de una carreta con el cuello, no el testuz, y en el yugo que los un\u00eda, art\u00edsticas tallas de dibujo decorativo y como tomadas de cualquier portada rom\u00e1nica anterior al manuelino. \u00bfSentir\u00e1n esos pobres pacientes bueyes alg\u00fan alivio que les haga m\u00e1s ligero el yugo merced al adorno tradicional?<\/p>\r\n<p>Vimos y o\u00edmos en nuestro recorrido, en Lisboa, en Braga, en Viana do Castelo, en Aveiro, coros populares de canto y baile, con t\u00edpicos trajes comarcales, ricos de colorido y traza; coros con el cometido de mostrarnos la decretada alegr\u00eda en el trabajo, el contento en el reparto de la pobreza; pero nada me habl\u00f3 m\u00e1s ni mejor que el no preparado concurso de los humildes pescadores de la playa de Nazaret. Donde alguno se nos acerc\u00f3 a pedirnos una \u201cesmolinha\u201d \u2014una limosnita\u2014, y como se la di\u00e9ramos en calderilla espa\u00f1ola, nos dijo en castellano: \u201cMuchas gracias.\u201d<\/p>\r\n<p>Mas \u00bfes que, a fin de cuentas, el pobre pueblo, que arrastra su vida bajo el sudario de la Historia, abrumado por sus cuitas elementales, animales, tiene otra misi\u00f3n providencial que no la de dejar que medre la leyenda hostigadora de inquietudes esenciales, espirituales? \u00bfDejar que se haga el mito devorador de naciones? Quien lo sabe... El pueblo de cada naci\u00f3n sufre y trabaja, a fin de erigir legendaria tumba a su gloria. Ya dej\u00f3 dicho Homero que \u201clos dioses traman y cumplen la perdici\u00f3n de los mortales para que los venideros tengan cantares\u201d. A lo que se le llama hoy nacionalismo. Mas, despu\u00e9s de todo, \u00bfpara qu\u00e9 se vive? \u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\r\n<p>Todo me pon\u00eda all\u00ed ante los ojos \u2014se me antojaba\u2014, leyenda quijotesca y mesi\u00e1nica a la par, la del pobre rey loco don Sebasti\u00e1n, el Encubierto. Vamos a verlo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_677\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486442\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal II<\/strong><strong>I<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_678\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El s\u00e1bado 8 de este mes de junio asistimos en el claustro manuelino de los Jer\u00f3nimos de Lisboa a la reconstituci\u00f3n arqueol\u00f3gica de un torneo portugu\u00e9s del siglo XV, fiesta para los ojos y la fantas\u00eda. Como espect\u00e1culo teatral fue espl\u00e9ndido. All\u00ed representados rey, reina, obispo, caballeros, damas. \u00bfPara qu\u00e9 describirlo? Torneo y juego de ca\u00f1as y habilidades a la jineta. Y luego, el jueves, 13, desfil\u00f3 toda aquella tropa teatral por las calles de Lisboa, para recreo del pueblo, y d\u00edas despu\u00e9s parece que se repiti\u00f3 el torneo para los sindicatos nacionales. Todo ello me recordaba a nuestro Don Quijote y a los duques que le festejaban y se festejaban con \u00e9l. Y como en aquellos d\u00edas me diera el profesor de la Universidad de Lisboa J. M. de Queiroz Velloso su s\u00f3lido y bien documentado libro sobre el rey don Sebasti\u00e1n (<em>D. Sebati<\/em><em>\u00e3<\/em><em>o, 1554-1578<\/em>), me vino al punto a las mientes la leyenda, entre quijotesca y mesi\u00e1nica, de aquel pobre mozo: un enfermo y, en rigor, un suicida. Que suicid\u00f3 a su reino.<\/p>\r\n<p>En setiembre de 1910, henchido de visiones portuguesas, compuse un soneto, titulado \u201cPortugal\u201d, que figura en mi <em>Rosario de sonetos l\u00edricos<\/em>, que ha sido traducido al portugu\u00e9s, y que en castellano dice as\u00ed: \u201cDel Atl\u00e1ntico mar en las orillas, \/ desgre\u00f1ada y descalza, una matrona \/ se sienta al pie de sierra que corona \/ triste pinar. Apoya en las rodillas \/ los codos, y en las manos, las mejillas \/ y clava ansiosos ojos de leona \/ en la puesta del sol; el mar entona \/ su tr\u00e1gico cantar de maravillas. \/ Dice de luengas tierras y de azares, \/ mientras ella, sus pies en las espumas \/ ba\u00f1ando, sue\u00f1a en el fatal Imperio \/ que se le hundi\u00f3 en los tenebrosos mares \/ y mira c\u00f3mo entre agoreras brumas \/ se alza don Sebasti\u00e1n, rey del misterio\u201d. \u00bfMisterio? El de la leyenda nacional \u2014m\u00e1s, acaso, que popular\u2014 que brot\u00f3 despu\u00e9s de su muerte y de apoderarse de Portugal Felipe II de Espa\u00f1a, t\u00edo de don Sebasti\u00e1n; mas no misterio hist\u00f3rico. La historia documentada, tal como nos la expone \u00faltimamente el profesor Queiroz Velloso, apenas cela misterio. Aunque, \u00bfno es acaso un misterio de providencia el sino de aquel mozo, primo de nuestro pr\u00edncipe don Carlos, presa de morbosos empujes y ensue\u00f1os de castidad y de vanagloria quijotescas?<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 familia! Sus abuelos paternos, don Juan III y do\u00f1a Catalina de Austria, hermana de Carlos V, el de Yuste; maternos, \u00e9ste mismo, el emperador, y su mujer; su padre, diab\u00e9tico y enfermizo, que muri\u00f3 a sus diecis\u00e9is a\u00f1os y medio, y su madre, que, ya viuda, le dio a luz al pobre Deseado, a sus dieciocho a\u00f1os. As\u00ed vino al mundo don Sebasti\u00e1n. Regente del reino primero su madre, hermana de Felipe II; luego, el cardenal don Enrique; su madre, do\u00f1a Juana, se va a Madrid, junto a su hermano el rey de Espa\u00f1a, y queda el pobre ni\u00f1o, un anormal, al cuidado de su abuela do\u00f1a Catalina de Austria. \u00a1Y qu\u00e9 educaci\u00f3n! Ed\u00facanle jesuitas, sobre todo el padre Luis Gon\u00e7alves. El pobre mozo padec\u00eda ya desde sus doce a\u00f1os de purgaci\u00f3n o gonorrea, lo que le hac\u00eda mis\u00f3gino y hasta mis\u00e1ntropo. De \u201cingenio agudo y confuso\u201d, al decir de un diplom\u00e1tico, hay quien habla de sus ausencias, obnubilaciones y crep\u00fasculos de epil\u00e9ptico; su estilo de escribir, enrevesado y sibilino; accesos de furor, monstruosos ensue\u00f1os de haza\u00f1as individuales. \u201c\u00a1Yo s\u00e9 qui\u00e9n soy!\u201d, parec\u00eda decir, como Don Quijote. Se deleitaba en peligros, en fortalecer su cuerpo, acaso impotente para la procreaci\u00f3n; vanidoso y altanero. Hizo en Alcoba\u00e7a abrir las sepulturas de sus antecesores don Alfonso II y don Alfonso III y sus mujeres, las reinas. Alab\u00f3 a Alfonso III por haber terminado la conquista del Algarve; mas al otro le tuvo a mal, por mujeriego. No pudo abrirse la de don Pedro, a quien conden\u00f3 con duras palabras por sus amores con do\u00f1a In\u00e9s. Otra vez hizo abrir, en Batalla, la tumba de don Juan II; contempl\u00f3 el cad\u00e1ver y tom\u00f3 su espada. \u201cEste fue el mejor oficial que hubo en nuestro oficio\u201d, dijo, y manda al duque de Aveiro que bese la mano del cad\u00e1ver, su bisabuelo, \u201c\u00a1Mi rey!\u201d, exclam\u00f3. Y as\u00ed, huyendo de mujeres, contemplando cad\u00e1veres, so\u00f1ando conquistas individuales, por su brazo y su esfuerzo personales, para dar qu\u00e9 decir.<\/p>\r\n<p>Por razones de Estado, se prestaba, de mala gana, a proyectos matrimoniales; mas siempre sin \u00e1nimo de casarse. Su t\u00edo, Felipe II, por su parte, no le reputaba apto para ello. El hipo del pobre enfermo, su idea fija, era el ir a lograr eterna fama de esforzado caballero a Marruecos, y no precisamente por servir a la fe de la cristiandad. Al \u00faltimo todo era medirse, brazo a brazo, con Ab de Alm\u00e9lique, antes que \u00e9ste, muy enfermo ya, muriese. Y fue preparando la fat\u00eddica expedici\u00f3n, echando mano de todos los recursos y hombres, hasta de herejes luteranos. Su preocupaci\u00f3n era el \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n?, el puntillo de honra. O el que dir\u00eda el duque de Alba si \u00e9l, don Sebasti\u00e1n, se retiraba de su empresa. En las tan sonadas conferencias de Guadalupe entre el rey de Portugal y su t\u00edo el de Espa\u00f1a \u2014asistido \u00e9ste por el duque de Alba\u2014 no lograron hacerle a aquel mozo del destino desistir de su locura. Y as\u00ed se fue a un verdadero suicidio \u2014y suicidio de su reino\u2014 en Alcazarquebir. \u00a1Desastre pavoroso! El bueno de Ab de Alm\u00e9lique, que all\u00ed muri\u00f3 de enfermo, quiso ahorr\u00e1rselo; mas fue en vano. El que primero llamaron el Deseado y luego el Encubierto cumpl\u00eda un sino tr\u00e1gico. Y muerto en la refriega, no lejos de Larache, y all\u00ed enterrado, y trasladado luego su cad\u00e1ver a Lisboa, a la iglesia de Santa Mar\u00eda de Belem, donde le esperaba su t\u00edo Felipe II, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde rey tambi\u00e9n de Portugal, empez\u00f3, sin embargo, a germinar la leyenda de que no hab\u00eda muerto y de que habr\u00eda de volver a Portugal. Un Mes\u00edas. Y un Don Quijote. Leyenda quijotesco-mesi\u00e1nica.<\/p>\r\n<p>\u00bfMisterio? Uno, patol\u00f3gico, bien aclarado: el del pobre mozo de carne y hueso, heredero de taras familiares, so\u00f1ador de una vida que se sent\u00eda no poder dar, de una resurrecci\u00f3n de la carne y so\u00f1ador de una inmortalidad de la fama. Y otro, el del s\u00edmbolo que representaba: el de una categor\u00eda hist\u00f3rica, el de la encarnaci\u00f3n del reino de Portugal.<\/p>\r\n<p>Han corrido los siglos \u2014m\u00e1s de tres y medio\u2014: el tradicionalismo nacional portugu\u00e9s se ha nutrido, en gran parte, con la leyenda del Encubierto, y el tradicionalismo nacional castellano, con la de su t\u00edo, el rey llamado el Prudente, Felipe II; y si hoy estos dos tradicionalismos \u2014nacionalismos\u2014 celebraran un concilio en Guadalupe, \u00bfqu\u00e9 se dir\u00edan de una nueva cruzada a ganar fama eterna? \u00bfQu\u00e9 de una conquista de la morisma africana? En tanto, los cortejos teatrales entretienen a los pueblos. Y se habla, por una parte y por otra, de renovaci\u00f3n de leyendas, m\u00e1s bien arqueol\u00f3gicas. \u00bfPero sentir\u00e1n las hoy dos Rep\u00fablicas del extremo occidental de Europa su com\u00fan misi\u00f3n hist\u00f3rica como la sintieron los dos reinos que ganaron las Indias orientales y las occidentales?<\/p>\r\n<p>Y ahora, a deciros algo de las relaciones culturales entre ambos pueblos.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_679\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103356_2010067226\"><\/a><strong>San P\u00edo X<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_680\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443579\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Le voy a hablar, amigo m\u00edo, de cosa la m\u00e1s de veras seria e intima y esencial: de religi\u00f3n, no de pol\u00edtica ni de moral. Y le voy a hablar de ello a prop\u00f3sito de la proyectada reforma constitucional y de lo de restablecimiento del orden p\u00fablico y de la autoridad y del encauce de la educaci\u00f3n y de la ense\u00f1anza p\u00fablicas. Lo de la despensa y la escuela. Y la Guardia civil y el maestro. Y si Espa\u00f1a ha dejado o no de ser cat\u00f3lica o si lo era y lo es y c\u00f3mo y qu\u00e9 quiere decir esto de catolicismo. Popular, o sea laico, se entiende, y no meramente clerical. No trato de un catolicismo pol\u00edtico, para asegurar, mediante el temor a las penas del infierno y el deseo de visi\u00f3n beat\u00edfica \u2014inimaginable para el pueblo\u2014, el orden civil y social de la vida terrena; no de una religi\u00f3n en defensa de la propiedad y de la familia terrenales, \u00a1no!, sino de la que sirve a consolar al hombre, al individuo humano, de haber nacido, de la que se cifra en el tu\u00e9tano de la fe cristiana popular \u2014dentro de sus huesos dogm\u00e1ticos, que no le cabe roer al pueblo\u2014 y se expresa en aquellas palabras del Credo que dicen : \u201cCreo en la resurrecci\u00f3n de la carne y en la vida perdurable.\u201d O en el lat\u00edn cantado en la misa: \u201cResurrectionem mortuorum et vitam venturi s\u00e9culi.\u201d Y fuera lo de penas y castigos, que es polic\u00eda o moral si se quiere, mas no propiamente religi\u00f3n. Que eso de las penas y castigos, del infierno y el cielo al servicio del Dec\u00e1logo, de los Mandamientos de la ley de Dios \u2014y aun los de la Iglesia\u2014 tiene que ver tan poco con la \u00edntima y verdadera fe cristiana como tienen poco que ver la democracia y la cuesti\u00f3n social con el meollo del cristianismo.<\/p>\r\n<p>Usted sabe, amigo m\u00edo, que en mi libro sobre <em>El sentimiento tr\u00e1gico de la vida en los hombres y en los pueblos <\/em>sostengo con qu\u00e9 profunda penetraci\u00f3n de la esencia del catolicismo popular el Papa P\u00edo X, aquel p\u00e1rroco v\u00e9neto, procedente del pueblo, conden\u00f3 y anatematiz\u00f3 en su Enc\u00edclica <em>Pascendi dominici gregis<\/em> (8, IV, 1907) el llamado modernismo, herej\u00eda de intelectuales criticistas, kantianos en rigor, que hurgaba en la m\u00e1s irracional e inimaginable de las esperanzas del pobre pueblo cristiano. La fe es, seg\u00fan San Pablo, la sustancia de lo que se espera. Y el Papa P\u00edo X adopt\u00f3 por emblema el ancla, s\u00edmbolo de esperanza. Luego, en mi otro libro sobre <em>La agon\u00eda del cristianismo<\/em> volv\u00ed al tema cardinal y radical, concluyendo con aquello de: \u201cCristo nuestro. Cristo nuestro, \u00bfpor qu\u00e9 nos has abandonado?\u201d Y nada de democracia, ni de autoridad, ni de orden social, ni de polic\u00eda, es decir, de moral. Y, por \u00faltimo, en mi <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir <\/em>\u2014el tercero de la trilog\u00eda\u2014, cuando le propusieron a este santo p\u00e1rroco que fundase un Sindicato cat\u00f3lico agrario respondi\u00f3: \u201cNo; la religi\u00f3n no es para resolver los conflictos econ\u00f3micos o pol\u00edticos de este mundo, que Dios entreg\u00f3 a las disputas de los hombres. Piensen los hombres y obren los hombres como pensaren y como obraren, que se consuelen de haber nacido, que vivan lo m\u00e1s contentos que puedan en la ilusi\u00f3n de que todo esto tiene una finalidad. Yo no he venido a someter los pobres a los ricos ni a predicar a \u00e9stos que se sometan a aqu\u00e9llos.\u201d Y acaba: \u201cOpio..., opio\u2026 Opio, s\u00ed. D\u00e9mosle opio y que duerma y que sue\u00f1e.\u201d Mas \u00e9l, el pobre santo p\u00e1rroco, ni lograba dormir ni so\u00f1ar.<\/p>\r\n<p>Quiero creer que el Papa P\u00edo X, a quien se trata de canonizar, crey\u00f3 \u2014o crey\u00f3 que cre\u00eda, y es igual\u2014 libre de la \u00edntima tortura de mi San Manuel Bueno; pero \u00a1cu\u00e1n parecidos los siento! P\u00edo X, primer Papa salido de la clase baja despu\u00e9s de Sixto V, muerto en 1590 \u2014los veintinueve intermedios fueron o nobles o burgueses\u2014, ha logrado una popularidad que ni P\u00edo IX, el del <em>Syllabus<\/em>, el anatematizador del liberalismo, que es cosa pol\u00edtica; ni Le\u00f3n XIII, \u201cm\u00e1s acad\u00e9mico que humanista\u201d \u2014as\u00ed acabo de leer en un excelente estudio\u2014, el de la tan cimbeleada Enc\u00edclica <em>Rerum novarum<\/em> sobre la cuesti\u00f3n dicha social, con la mandanga aquella del justo salario, cuya justicia no se nos dice c\u00f3mo se establece. Y es que la econom\u00eda pol\u00edtica no toca a la religi\u00f3n ni el Cristo vino a resolver la lucha de clases.<\/p>\r\n<p>Se trata de canonizar a P\u00edo X, al humilde p\u00e1rroco v\u00e9neto, de origen popular, que aboli\u00f3 el veto de los Estados profanos en los C\u00f3nclaves, que oblig\u00f3 al clero franc\u00e9s a rechazar las Asociaciones culturales, aunque hubiere ello de llevarle a la miseria \u2014que no fue as\u00ed\u2014 y que quiso proteger al pueblo, al pobre pueblo no te\u00f3logo, al de carboneros de fe impl\u00edcita, de que le arrancasen su esperanza en otra vida ultraterrena y aunque esto le sea enteramente inimaginable. Es decir, inconcebible. \u00bfNo ve usted, amigo m\u00edo, cuan cerca estaba la religi\u00f3n del futuro San P\u00edo X, de la religi\u00f3n de mi imaginado y sentido San Manuel Bueno? Y en cuanto al personaje hist\u00f3rico, por contraposici\u00f3n al literario y ficticio \u2014aunque todo es uno\u2014, \u00bfqui\u00e9n sabe el \u00faltimo secreto pensamiento del santo p\u00e1rroco pontifical, el que acaso ni \u00e9l mismo osase descubr\u00edrselo a s\u00ed propio? \u00bfNo clam\u00f3 el Cristo en la Cruz: \u201c\u00a1Dios m\u00edo. Dios m\u00edo!, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d Y perd\u00f3neme esta insinuaci\u00f3n, amigo m\u00edo\u2026 Pero \u00bfes que no habr\u00e1 m\u00e1s de un santo canonizado que hubiera muerto en des\u00e1nimo de esperanza, en desesperanza \u2014ya que no desesperaci\u00f3n\u2014 resignado? \u00bfEn o\u00edr la callada de Dios?<\/p>\r\n<p>Lo que quiero decirle con todo esto, mi buen amigo dem\u00f3crata cristiano, es que el pobre pueblo ni\u00f1o cat\u00f3lico, si se apresta a hacer santificar al Papa Sarto y no al Papa Mastai Ferretti ni al Papa Pecci, es por haber aqu\u00e9l cuidado de guardar la esperanza irrazonable e inimaginable en otra vida de allende \u00e9sta y no de escudar con anatemas contra el liberalismo y el socialismo el orden civil, polic\u00edaco m\u00e1s que pol\u00edtico, y moral de esta vida de aquende y transitoria. Pobre pueblo sencillo, sin m\u00e1s que un mag\u00edn infantil \u2014y senil\u2014 para figurarse una siesta sinf\u00edn de sue\u00f1os de nacimiento de Bel\u00e9n, al son de zampo\u00f1as y zambombas, en un cielo de romer\u00eda perpetua y sin cesar renaciente. O esto o el vac\u00edo. Hay, pues, que calafatearle y alquitranarle la mente contra rompientes y remolinos de aguas profundas y tenebrosas, a que no se le metan por entre las hojas del coraz\u00f3n. O dejarle el otro enga\u00f1o: el de la sociedad futura, que no ha de alcanzar. Y que se alimenta y ceba de resentimientos. Y \u00bfno tendr\u00e1 acaso alguna relaci\u00f3n con esto lo de P\u00edo XI, de haber hecho consagrar, en 1926, obispos chinos cuando en China cund\u00eda ya el bolchevismo? Almas asi\u00e1ticas, b\u00fadicas, que sue\u00f1an hacia atr\u00e1s, hacia la eternidad que pas\u00f3, en sociedad fija y culto a los antepasados, a los muertos. San P\u00edo X adopt\u00f3 por su emblema un ancla en la mar, y encima, en el cielo, una estrella. Una estrella anclada en el cielo y un ancla estrellada en la mar. Y el horizonte marino ilusorio, donde el camino de olas se vuelve camino de estrellas. Y sin puertos a la vista.<\/p>\r\n<p>Y ahora bien : \u00bfsigue siendo cat\u00f3lico nuestro pueblo occidental?; \u00bflo fue alguna vez? Conforme a lo que por catolicismo queramos entender. Y, desde luego, en cuanto a nuestro cristianismo popular e infantil, laico y pagano, as\u00ed que se le mete en pol\u00edtica y en moral deja de ser ce\u00f1ida y redondamente religioso. Porque eso no es religi\u00f3n. Aunque los pol\u00edticos de cada partido se llamen entre s\u00ed correligionarios. No pasan de colegionarios. Y ya sabr\u00e1 usted a quien llama legi\u00f3n el Evangelio del Cristo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_681\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486400443\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal IV<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_682\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310401444\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Desde que empec\u00e9 a estudiar el portugu\u00e9s \u2014la lengua\u2014 y, sobre todo, desde que empec\u00e9 a viajar por Portugal me interes\u00f3, m\u00e1s que otra cosa, la dependencia cultural mutua de ambos pueblos, el castellano y el portugu\u00e9s. No sin hondo sentido escribi\u00f3 Oliveira Martins aquella su maravillosa <em>Historia de la civi<\/em><em>liz<\/em><em>aci\u00f3n ib\u00e9rica<\/em>. Don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, por su parte, inclu\u00eda en su <em>Historia de la literatura espa\u00f1ola<\/em> las literaturas catalana y galaicoportuguesa. \u00bfY hay cl\u00e1sico castellano ni m\u00e1s cl\u00e1sico ni m\u00e1s castizo que aquel Francisco Manuel de Melo, soldado portugu\u00e9s al servicio del rey Felipe IV de Espa\u00f1a y de Portugal contra los catalanes levantados en guerra? Cl\u00e1sico en castellano y cl\u00e1sico en portugu\u00e9s. Y habr\u00eda que recordar a Gil Vicente, a Camoens y al mismo P. Granada, O. P.<\/p>\r\n<p>Un castellano puede recorrer Portugal hablando su lengua propia, seguro de que se le entender\u00e1. La rec\u00edproca no es tan segura. El castellano entiende mal el portugu\u00e9s hablado \u2014el escrito s\u00ed que lo entiende\u2014 debido a la fon\u00e9tica complicad\u00edsima. La singular sencillez de la fon\u00e9tica castellana, con sus escasos y bien recortados \u2014de claroscuros y sin matiz apenas\u2014 sonidos, sobre todo desde el siglo XVI, hacen del romance castellano un lenguaje muy resistente y dif\u00edcilmente deformable.<\/p>\r\n<p>Cuando alguna vez se me ha dirigido alg\u00fan portugu\u00e9s en franc\u00e9s le he dicho siempre: \u201cFale portuguez.\u201d Me molestaba que entre nosotros se quiera introducir un tercer idioma de cambio. (Y no digo intercambio porque esto carece de sentido.) Hasta en lo escrito he propugnado que no hay por qu\u00e9 traducir del castellano al portugu\u00e9s y viceversa. El esfuerzo que a un castellano le cueste leer portugu\u00e9s es peque\u00f1\u00edsimo y, adem\u00e1s, se compensa con que en el portugu\u00e9s encontraremos rincones y recovecos de nuestro idioma que no los descubrimos directamente. Aprender portugu\u00e9s es un buen recurso para enriquecer nuestro castellano.<\/p>\r\n<p>No es exacto que, como se dice, no nos conozcamos unos a otros. En Portugal se ha le\u00eddo siempre castellano, y desde hace alg\u00fan tiempo m\u00e1s. Hoy se venden all\u00ed obras alemanas de ciencia \u2014medicina especialmente\u2014, filosof\u00eda y t\u00e9cnica en traducciones castellanas, ya que no las hay francesas. Y aunque las haya. Pasaron los tiempos en que se le\u00eda a Cajal en traducci\u00f3n francesa. S\u00f3lo alg\u00fan que otro pedante presume de conocer mejor el franc\u00e9s que el castellano.<\/p>\r\n<p>Funciona en Lisboa un Instituto espa\u00f1ol que empieza a prestar valiosos servicios a la com\u00fan civilizaci\u00f3n ib\u00e9rica. Y se piensa establecer all\u00ed una buena librer\u00eda espa\u00f1ola. Y falta est\u00e1 haciendo que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, sea m\u00e1s accesible el libro portugu\u00e9s. Acaba de traducirse al castellano el <em>Sa<\/em><em>n<\/em><em> Pablo<\/em>, de Teixeira de Pascoaes, de que dije desde estas mismas columnas, y ojal\u00e1 que ello contribuya, m\u00e1s que a que se multipliquen traducciones, a que se apliquen los curiosos y los estudiosos a leer directamente literatura portuguesa.<\/p>\r\n<p>Ahora, en cuanto a traducir portugu\u00e9s al castellano y, sobre todo, en cuanto a que los literatos, los cr\u00edticos, los investigadores espa\u00f1oles, se ocupen en dar a conocer la producci\u00f3n literaria, filos\u00f3fica y cient\u00edfica portuguesa, creo que es un deber nuestro. El m\u00e1s seguro camino para que el pensamiento portugu\u00e9s sea m\u00e1s y mejor conocido en el mundo es que lo presentemos nosotros. Los m\u00e1s de los extranjeros estudiosos de portugu\u00e9s que conozco han pasado a \u00e9l por el castellano. Empezaron por interesarse en literatura castellana, y de \u00e9sta pasaron a la portuguesa. Y, por otra parte, los que han abordado \u00e9sta, la portuguesa, sin pasar por la nuestra, la han comprendido mal.<\/p>\r\n<p>Ahora vendr\u00eda a cuento comentar aqu\u00ed unas aseveraciones de mi amigo Osorio de Oliveira en su interesante libro <em>Psicolog\u00eda de Portugal<\/em>, donde sostiene que \u201clas obras que viven por el estilo (y esto lo traduzco ahora aqu\u00ed, en castellano, contra mi consejo) pueden ser bellas, mas son dif\u00edciles de traducir y no interesan a los que en la literatura buscan menos la riqueza de forma que la expresi\u00f3n l\u00edmpida y cristalina de las ideas y de los sentimientos\u201d. Pero \u00bfes que el estilo y la riqueza de forma no son los que hacen la expresi\u00f3n l\u00edmpida y cristalina? Acusa a sus compatriotas de falta de sobriedad y de precisi\u00f3n en el pensamiento. Dice que el estilo ret\u00f3rico es un obst\u00e1culo a la divulgaci\u00f3n del pensamiento portugu\u00e9s en el extranjero. Y luego sostiene que el otro obst\u00e1culo \u2014y el mayor\u2014 es que los escritores portugueses atiendan a las cosas y casos de Portugal y hasta de una regi\u00f3n portuguesa. De aqu\u00ed \u2014dice\u2014 la dificultad de que se universalice la obra de un Camilo Castelo Branco o de un Aquilino Ribeiro hoy. Un franc\u00e9s le dijo a Osorio de Oliveira: \u201cSi Aquilino Ribeiro pudiese ser traducido, si no escribiese en un dialecto regional (del portugu\u00e9s, se entiende), ser\u00eda considerado en Europa como el Gorki de Occidente.\u201d Yo, por mi parte, estando en Par\u00eds, hace diez a\u00f1os, recomend\u00e9 a los que por las cosas japonesas se interesaban las obras, en portugu\u00e9s, de Wenceslao de Moraes, superiores a las m\u00e1s celebradas de otros japonesistas, y en la tradici\u00f3n de aquel Fern\u00e1n M\u00e9ndez Pinto, el primero que en el siglo XVI dio a conocer el Jap\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Osorio de Oliveira incurre en el mismo error de P\u00edo Baroja cuando supon\u00eda que una novela de asunto regional dif\u00edcilmente puede universalizarse. Hasta de asunto ce\u00f1ida y estrechamente local. La dificultad puede ser la lengua. Y de aqu\u00ed la equivocaci\u00f3n \u2014por tal la tengo\u2014 de los que se ponen a escribir en una lengua sin acento local, en una lengua internacional \u2014no universal\u2014 y para ser traducidos. O acaso en ese h\u00f3rrido dial\u00e9cto escrito \u2014no hablado\u2014 del reportaje cosmopolita.<\/p>\r\n<p>La verdad es que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, se conoce a E\u00e7a de Queiroz \u2014a quien se le ha traducido al castellano\u2014 m\u00e1s y mejor que al portugues\u00edsimo Camilo Castelo Branco; pero, \u00bfde qui\u00e9n la culpa, si la hay? En cuanto a Aquilino Ribeiro, \u00bfqui\u00e9n le conoce aqu\u00ed? Mas, por otra parte, no f\u00edo mucho en la duraci\u00f3n de la boga de aquellos literatos \u2014novelistas sobre todo\u2014 que escribieron en estilo \u2014si eso es estilo\u2014 de reportaje cosmopolita y para ser traducidos\u2026 al franc\u00e9s. \u00bfTraducir? Mejor \u201cmettre au point\u201d. Y en cuanto a nosotros, a los ib\u00e9ricos, \u00bfcu\u00e1ndo nos convenceremos de que si hemos de influir en la cultura universal, nosotros, de lengua castellana, galaico-portuguesa y catalana, no ser\u00e1 poni\u00e9ndonos a la escuela de un cosmopolitismo europeo que hace del estilo literario un \u00e1lgebra sin jugo vital?<\/p>\r\n<p>Y por ahora no m\u00e1s de esto. Aunque me queda por decir algo m\u00e1s del Portugal de hoy en relaci\u00f3n con la Espa\u00f1a de hoy.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_683\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103358_2010067226\"><\/a><strong>Elogio de \u201cMar\u00eda\u201d<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_684\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443580\"><\/a><em>La Raz\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Buenos Aires<\/em><em>), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Acabo de leer en el benemerit\u00edsimo <em>Repertorio Americano<\/em> un estudio sobre \u201cLa bella realidad de la Mar\u00eda de Jorge Isaacs\u201d, que firma Cornelio Hispano. Verdadera \u201cBiblia de los quince a\u00f1os\u201d. No los ten\u00eda yo cuando me enamor\u00e9 de mi primera y \u00faltima novia, de la hoy madre de mis ocho hijos, y no los ten\u00eda cuando ella se me ausent\u00f3, y pasamos cinco o seis a\u00f1os sin vernos, correspondi\u00e9ndonos por carta. A los quince a\u00f1os de estas relaciones nos casamos. Mi hijo mayor, siguiendo mis huellas, se enamor\u00f3 casi ni\u00f1o, cas\u00f3, y a los ocho a\u00f1os de casado, y cuando su Mar\u00eda, mi otra hija \u2014mujer es Concha\u2014 iba a hacerme abuelo, se nos muri\u00f3. Hab\u00eda sido en casa de estos mis hijos, en Palencia, en 1923, cuando, teniendo ya 59 a\u00f1os, le\u00ed por primera vez la <em>Mar\u00eda<\/em>, de Isaacs, en un ejemplar que mi hijo hab\u00eda regalado a su Mar\u00eda cuando eran novios. Si lo hubiera le\u00eddo a mis quince a\u00f1os, no me habr\u00eda calado tan hondo. En rigor, yo no he tenido mocedad, sino ni\u00f1ez. Voy pasando de mi primera ancianidad a mi segunda infancia. Y as\u00ed siento la eternidad del amor. Eternidad no como envolvente de pasado, presente y porvenir, sino como siempre presente abism\u00e1tico. Y... ahora un desahogo l\u00edrico:<\/p>\r\n<p>Amor viejo no envejece \/ siempre ni\u00f1o, sobre edad \/ naci\u00f3 entero, as\u00ed parece: \/ su vida es eternidad. \/ Es ciego, mas su ceguera \/ ve en tinieblas m\u00e1s all\u00e1 \/ y sin deslumbrarse espera \/ que el alma le llevar\u00e1. \/ Amor viejo es ni\u00f1o eterno. \/ Flor de flores, lealtad, \/ no se agosta, que es de invierno \/ Diciembre, Natividad.<\/p>\r\n<p>Y sigo ahora. Es que a mi amor ni\u00f1o viejo no le sopl\u00f3 la muerte. La muerte de un sue\u00f1o encarnado no me trajo la juventud como a Isaacs, que escrib\u00eda su poema cuando yo nac\u00eda, en 1864. Es decir, sigo naciendo. Y nac\u00ed tambi\u00e9n, como otras veces, cuando en casa de mi Mar\u00eda, la de mi hijo, le\u00ed esa que usted llama \u201cBiblia de los quince a\u00f1os\u201d. La sorb\u00ed como Efrain el agua fresca y clara de las manos de su Mar\u00eda.<\/p>\r\n<p>\u00a1Biblia! En efecto aquello es b\u00edblico, eterno. Si el \u201cCantar de los Cantares\u201d se cant\u00f3 en hebreo, la primera lengua de los jud\u00edos, la <em>Mar\u00ed<\/em><em>a<\/em> se cant\u00f3 en lengua espa\u00f1ola, su segunda lengua recriada en el para\u00edso colombiano. Colombia ha dado a Isaacs, como Venezuela a Bol\u00edvar, los dos m\u00e1s grandes rom\u00e1nticos de Am\u00e9rica \u2014y cu\u00e1nto mayores fuera de ella\u2014 y ambos lanzados a su carrera quijotesca de conquistadores por la muerte de un sue\u00f1o de amor encarnado: Bol\u00edvar su \u201chuidera\u201d mujer, la hija del marqu\u00e9s del Toro; Isaacs su prima Elo\u00edsa. Y esto hay que recordarlo cuando llegan unos mocitos, algunos de los cuales jam\u00e1s fueron ni\u00f1os, que hablan despectivamente del romanticismo sin saber lo que fue. Repito que si hubiere le\u00eddo la <em>Mar\u00eda<\/em> a mis quince a\u00f1os, en 1879, cuando romantizaba, no me habr\u00eda calado como me cal\u00f3 a mis cincuenta y nueve.Hay libros \u2014\u00bflibros?\u2014 eternos que no se deben leer de joven. Ten\u00eda yo cerca de 50 cuando le\u00eda el <em>Robinson<\/em> y el <em>Gu<\/em><em>ll<\/em><em>iver<\/em>, y gracias a ello los penetr\u00e9. Y es que a mis cincuenta mi ni\u00f1o era no menos ni\u00f1o, pero m\u00e1s consciente de su ni\u00f1ez y m\u00e1s comprensivo que en mi infancia. Y as\u00ed con <em>La <\/em><em>Mar\u00eda<\/em>. Y despu\u00e9s que la Mar\u00eda de mi hijo ha muerto espero volver a leer la de Isaacs. \u00bfCon qu\u00e9 \u00e1nimo? Hay otras cosas\u00b7 tristes en su estudio de que no quiero decir nada... \u00bfpara qu\u00e9?<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_685\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57546_1504275533\"><\/a><strong>Meditaci\u00f3n escurialense<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_686\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>El d\u00eda 14 de julio lo pas\u00e9 en El Escorial de Felipe II, de Herrera y del P. Fr. Jos\u00e9 de Sig\u00fcenza, los tres maestros del monasterio de San Lorenzo el Real. En ese d\u00eda desfil\u00f3 tropa francesa ante el Arco de la Estrella, en Par\u00eds, y pronunci\u00f3 su mejor discurso en Baracaldo Aza\u00f1a, el que de mozo hab\u00eda vaciado su esp\u00edritu en el jard\u00edn de los frailes escurialenses.<\/p>\r\n<p>El Arco de la Estrella es puerta al campo, al camino abierto; puerta ni de entrada ni de salida, agujero en el espacio libre. \u00bfNo es el alma nuestra, moderna y civil algo as\u00ed? Que vive hacia un adentro que es un afuera, atraves\u00e1ndose a s\u00ed propia. El templo escurialense, por contra, es un espacio apresado en sombra, empedrado o, m\u00e1s bien, empedernido. \u00bfVagar\u00e1 por \u00e9l acaso el esp\u00edritu desencarnado del que fue Felipe II? Nada en ese templo de ahorrar, a lo g\u00f3tico arquitect\u00f3nico, piedra, materia. El espacio del recinto sagrado pesa sostenido no en columnas esbeltas, sino en una como torres cuadradas. Y todo en cuadro, encuadrado.<\/p>\r\n<p>Record\u00e9 el monasterio, de jer\u00f3nimos tambi\u00e9n, de Bel\u00e9n, en Lisboa. Y c\u00f3mo el P. Sig\u00fcenza, en su maciza prosa herreriana y filipina, al revolverse contra el manuelino, el barroco portugu\u00e9s, preceptuaba la cl\u00e1sica doctrina del nuevo \u2014entonces\u2014 estilo de Estado imperial. Escribiendo de Bel\u00e9n dec\u00eda que \u201ccomo la arquitectura moderna est\u00e1 siempre adornada de follajes y de figuras y molduras y mil visajes impertinentes, y la materia era tan fuerte, labr\u00e1base mal y costar\u00eda infinito tiempo y dinero; lo que agora est\u00e1 hecho muestra bien lo que digo. Tiene esta fachada del mediod\u00eda mucho de esto, ans\u00ed en la iglesia como en el antecoro y dormitorio, que es todo m\u00e1rmol y lleno de florones, morteretes, resaltos, canes, pir\u00e1mides y otros mil moharrachos que no s\u00e9 como se llaman ni el que los haz\u00eda tampoco.\u201d \u00a1Grave pecado contra el esp\u00edritu del arte hacer algo que no se sabe c\u00f3mo se llame! Y luego, el buen jer\u00f3nimo herreriano y filipino, que sosegaba su esp\u00edritu entre los enormes pilares escurialenses, cuenta c\u00f3mo en Bel\u00e9n se sustenta la sola nave de la f\u00e1brica \u201csobre unos pilares muy flacos y delgados, puestos por gentileza m\u00e1s que por necesidad; cosa que a cualquier hombre de buen juicio en esto ha de ofender en vi\u00e9ndolo.\u201d Y lo razona as\u00ed: \u201cFiose el arquitecto en la fortaleza de las paredes, que av\u00edan de ser poderosas a sufrir y sustentar el peso y fuer\u00e7a de la b\u00f3beda. Y quiso espantar a los que entrassen viendo como en el ayre una m\u00e1quina tan grande; locura e indiscreci\u00f3n  en buena arquitectura, porque el edificio es para asegurarme, y no que viva en \u00e9l con miedo de si se me viene encima.\u201d<\/p>\r\n<p>\u00a1Honda doctrina de arte, de pol\u00edtica y de religi\u00f3n! Pensaba yo en ella cuando en la Biblioteca, despu\u00e9s de contemplar el retrato del P. Sig\u00fcenza, su bibliotecario, me par\u00e9 ante el de Felipe II, que parece estar susurrando su favorito \u201c\u00a1Sosegaos!\u201d cuando alguno se estremec\u00eda de desasosiego a la vista de su p\u00e1lido, enigm\u00e1tico rostro serpentino. (\u00a1Desasosiego! \u00a1Qu\u00e9 palabra! \u00a1Esas tres eses susurrantes, siseantes, que parecen resbalar en culebreo de respuesta a la callada de Dios cuando pasa \u2014dice la Escritura\u2014 con un susurro, con un siseo!)<\/p>\r\n<p>Sub\u00ed a la carretera que llaman la Horizontal, en la falda de la monta\u00f1a, que hace de bastidor rocoso que separa al monasterio del fondo celeste. Mientras, desde all\u00ed, desde la Horizontal, se destaca el monasterio sobre la vertiente terrosa y ondulada, que va a perderse en el lejano horizonte de la llanada, en que se funden suelo, cielo y nubes. La piedra clara del monasterio, como la tez serpentina del Prudente \u2014la serpiente s\u00edmbolo evang\u00e9lico de la prudencia\u2014, toma al sol de Castill tonos de meollo, de tu\u00e9tano, de roca. Los siglos no la han amorenado, ensombrecido; parece arrancada de ayer. Como si el monasterio, al sacar al sol y al aire seculares \u2014y seglares\u2014 las entra\u00f1as de la madre sierra, al desentra\u00f1ar Espa\u00f1a, dijese: \u201c\u00a1Sosegaos!\u201d Monumento \u2014esto es, amonestaci\u00f3n\u2014 del Estado imperial, cuadrado y encuadrado a la romana. A la romana del Sacro Romano Imperio.<\/p>\r\n<p>Y esas piedras, esos sillares, se sacaron de los berruecos o barruecos de la sierra, de sus rocas berroque\u00f1as. \u00bfTendr\u00e1 algo que decir barrueco con barroco? Porque el paisaje rocoso, berroque\u00f1o, de esas soledades serranas tienen mucho de barroco. Y esto se ha dicho ya, y muy bien por cierto. Del barroquismo \u2014mejor ser\u00eda llamarle barroquer\u00eda\u2014 de esa naturaleza de las soledades serranas de Castilla sac\u00f3 el genio que podr\u00edamos llamar escurialense esos sillares cuadrados que al aire espejan al sol, festoneados por verdura de array\u00e1n \u2014murta mon\u00e1stica\u2014, y en el recinto sagrado del templo aprisionan y encuadran la sombra del espacio.<\/p>\r\n<p>All\u00ed, en aquella tumba \u2014que no otra cosa es\u2014 agoniz\u00f3 Felipe II \u201cen una sentina hedionda, sepultado en vida\u201d, nos dice el P. Sig\u00fcenza, que asisti\u00f3 a su agon\u00eda. Quien en su prosa herreriana y filipina, cuadrada en sus p\u00e1rrafos \u2014sillares\u2014 a la romana, acaba as\u00ed su relato: \u201cDurmi\u00f3 en el Se\u00f1or el gran Felipe Segundo, hijo del Emperador Carlos Quinto, en la misma casa y templo de San Loren\u00e7o, que av\u00eda edificado, y casi encima de su misma sepultura, a las cinco de la ma\u00f1ana, quando el alva romp\u00eda por el Oriente, trayendo el Sol la luz del Domingo, d\u00eda de luz y del Se\u00f1or de la luz; y estando cantando la missa de alva los ni\u00f1os del Seminario, la postrera que se dixo por su vida y la primera de su muerte, a treze de Setiembre, en las octavas de la Natividad de Nuestra Se\u00f1ora, Vigilia de la Exaltaci\u00f3n de la Cruz, el a\u00f1o MDXCVIII.\u201d<\/p>\r\n<p>All\u00ed, agotado a sus setenta y dos a\u00f1os, se enrosc\u00f3 en el Crucifijo a morir el Prudente, mientras los ni\u00f1os de coro cantaban en la sombra del templo mon\u00e1stico al sol naciente. Al que no se pon\u00eda a\u00fan en los dominios espa\u00f1oles, mas que empezaba ya la puesta austr\u00edaca. Y all\u00ed queda, en el mismo monasterio, en un cuadro, testimonio pict\u00f3rico de las regias comuniones de conjuro para deshechizar a la escurraja din\u00e1stica, al pobre imb\u00e9cil Carlos II. Sucedi\u00f3 otra dinast\u00eda, la borb\u00f3nica, y aun la frescura monacal escurialense refresc\u00f3 ardores de Mar\u00eda Luisa. Y la \u00faltima visita regia\u2026<\/p>\r\n<p>Cuando me arranqu\u00e9 de aquella contemplaci\u00f3n volv\u00ed a Madrid a enterarme del desfile militar franc\u00e9s ante el Arco de la Estrella y de los ecos del discurso del que hab\u00eda vaciado el esp\u00edritu de su mocedad junto al jard\u00edn de los frailes de El Escorial. Y hoy me parece que todo ello, lo de hace m\u00e1s de tres siglos y lo de no hace m\u00e1s que tres semanas, se pierde en el eterno pasado hist\u00f3rico.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_687\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103362_2010067226\"><\/a><strong>El alma naturalmente cristiana de los revolucionarios de Asturias<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_688\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581582\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Hab\u00edaseme invitado para el domingo 4 de este mes de agosto a ir a Gij\u00f3n a presidir cierta fiesta de su Ateneo Obrero, donde ya anta\u00f1o actu\u00e9, y tres d\u00edas antes se clausur\u00f3, por orden gubernativa, ese centro y qued\u00f3 sin objeto la invitaci\u00f3n. En cuanto a la orden de clausura, s\u00f3lo tengo que decir, de paso, que me parece una de tantas puerilidades autoritativas para hacer creer a los pazguatos y cuitados que hay peligros cuyo secreto conoce la Polic\u00eda, para alarmar enarbolando cocos o espantajos. Mas, por otra parte, semejante orden me libr\u00f3 de tener que afrontarme con otra puerilidad, y es la de que se me saludase acaso levantando pu\u00f1os cerrados por encima de cabezas m\u00e1s cerradas a\u00fan. Me hast\u00edan cada vez m\u00e1s esos ademanes deportivos y lit\u00fargicos de uno y de otro sentido y del de m\u00e1s all\u00e1. Y no digo de ideolog\u00eda porque no alcanzo a verla ni en los unos ni en los otros. Y, adem\u00e1s \u2014pues que yo no iba a hacer lo que se llama un acto pol\u00edtico ni a ponerme de un lado ni de otro\u2014, \u00bfa qu\u00e9 vendr\u00edan esas manifestaciones?<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 me propon\u00eda yo decir all\u00ed, en aquel Ateneo, donde ya anta\u00f1o hube hablado? Pues precisamente decir algo acerca de religi\u00f3n, tema que, en rigor, rehuyen los de ambos bandos en contienda. Y lo rehuyen m\u00e1s los que se amparan en lo que llaman religi\u00f3n para sus propagandas. De lo que algo dije aqu\u00ed mismo en aquel mi comentario que dediqu\u00e9 a San P\u00edo X. Ahora me ofrec\u00eda tema de nuevo comentario la tan notable como caracter\u00edstica circular que Justo, obispo de Oviedo, dirigi\u00f3 a los fieles de su di\u00f3cesis el 14 de junio de este mismo a\u00f1o. Merece atenta consideraci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Empieza el doctor don Justo Echeguren \u2014paisano m\u00edo\u2014 quej\u00e1ndose de que \u201cuna gran mayor\u00eda de los obreros y trabajadores de esta nuestra amad\u00edsima di\u00f3cesis \u2014dice\u2014 se han apartado y van apartando de los suyos, de la Iglesia nuestra madre y de la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n santa\u201d. No dice \u2014n\u00f3tese bien\u2014 de la fe, del credo. A\u00f1ade: \u201c... esos mismos obreros y trabajadores fueron en tiempos nada lejanos, aqu\u00ed como en tantas otras partes, de los mejores hijos de la Iglesia, de los m\u00e1s adictos y amantes de ella y de su clero\u201d. No dice que de los m\u00e1s creyentes en su credo religioso. \u201cHoy \u2014agrega\u2014 ven en el catolicismo y en sus sacerdotes enemigos que querr\u00edan destruir.\u201d Y el credo religioso \u2014\u00a1el religioso!\u2014 sigue sin aparecer.<\/p>\r\n<p>En seguida viene un largo p\u00e1rrafo, notabil\u00edsimo por singular nobleza y elevaci\u00f3n y por el contraste con los juicios que la revoluci\u00f3n del proletariado de Asturias ha merecido a otros cat\u00f3licos \u2014\u00e9stos, de catolicismo pol\u00edtico o m\u00e1s bien polic\u00edaco, y algunos de ellos, obispos de levita y ministros, aunque no del Se\u00f1or\u2014. Dice as\u00ed: \u201cEs tambi\u00e9n cierto que en el fondo del alma de esos obreros \u2014hoy tristemente alejados de la Iglesia\u2014 es f\u00e1cil observar, como testimonio del alma naturalmente cristiana de clase, numerosas y muy excelsas virtudes fundamentalmente cristianas: la abnegaci\u00f3n, que les conduce a intensas privaciones en defensa de lo que consideran su ideal; la obediencia y disciplina a que viven sometidos, sin reparar en los m\u00e1s grandes sacrificios; la solidaridad con que se unen a sus compa\u00f1eros de trabajo; la fraternidad con que echan sobre s\u00ed pesadas atenciones, incluso la edificante recogida, en el pobre y ya bien poblado hogar, de ni\u00f1os hu\u00e9rfanos; la justicia, en defensa de la cual, o de la que tal creen, exponen esforzadamente sus vidas; las virtudes familiares que se practican en tantos hogares obreros.\u201d<\/p>\r\n<p>Relea el lector ese p\u00e1rrafo \u2014lo merece\u2014 y f\u00edjese en lo del alma \u201cnaturalmente\u201d \u2014no dice \u201csobrenaturalmente\u201d\u2014 cristiana de clase, en lo de exponer esforzadamente sus vidas por lo que creen justicia y en lo de las virtudes familiares y observe que para nada se habla de credo, de doctrina teol\u00f3gica. Y luego el se\u00f1or obispo, despu\u00e9s de ese acto de comprensi\u00f3n caritativa e inteligente, dice que \u201clos hijos del trabajo han huido, en gran parte, de la Iglesia\u201d, y cita la Enc\u00edclica <em>Quadragessimo anno<\/em>, en que el Papa P\u00edo XI se queja de que a los obreros se les ha hecho creer que la Iglesia y los que se dicen adictos a ella favorecen a los ricos, desprecian a los obreros y no tienen cuidado ninguno de ellos y \u201cque por eso tuvieron que pasar a las filas de los socialistas y alistarse en ellas para poder mirar por s\u00ed\u201d. Mas perdonen aqu\u00ed el Papa y el obispo, pero el pasarse a las filas de los socialistas tiene poco que ver con haber perdido la fe cristiana en la otra vida y en los misterios de fe que se explican en el catecismo. Aqu\u00ed est\u00e1 la clave.<\/p>\r\n<p>Termina la circular del obispo de Oviedo constituyendo una Comisi\u00f3n Social Diocesana para propagar la doctrina social del Evangelio y de la Iglesia y divulgar las doctrinas cat\u00f3lico-sociales y que, ya en el redil de la Iglesia, los obreros sean \u201cfelices con la m\u00e1xima felicidad que es dado al hombre gozar mientras peregrina por este valle de l\u00e1grimas hacia la patria eterna del cielo\u201d. De esa Comisi\u00f3n Social Diocesana forman parte, entre otros, un can\u00f3nigo, un dominico \u2014\u00a1y diputado!\u2014, un jesuita y un catedr\u00e1tico, soci\u00f3logos los cuatro y dem\u00f3cratas cristianos, al decir. Hombres de partido tomado.<\/p>\r\n<p>Pero, se\u00f1or obispo, aunque se les llegase a convencer a esos obreros de \u201calma naturalmente cristiana de clase\u201d \u2014y con razones contantes y sonantes\u2014 de que la Iglesia y su clero favorecen todas sus aspiraciones de clase y hasta el comunismo integral, \u00bfhabr\u00e1 quien crea que por esto s\u00f3lo iban a creer en los misterios de la fe eclesi\u00e1stica y en la patria eterna del cielo? Podr\u00edan matricularse en la parroquia o alistarse en cofrad\u00edas o en uno de esos llamados Sindicatos cat\u00f3licos, pero \u00bfcomulgar en la fe religiosa de una Iglesia que afirma que no cabe salvaci\u00f3n del alma fuera de ella? Las doctrinas cat\u00f3lico-sociales que pueda divulgar esa Comisi\u00f3n sociol\u00f3gica las conocen los obreros, esos de \u201calma naturalmente cristiana de clase\u201d; pero para entrar en el redil de la Iglesia hay que acatar una porci\u00f3n de misterios teol\u00f3gicos, ya que el creer en ellos y en \u201cla patria eterna del cielo\u201d dice ser indispensable para ganarla. Y aqu\u00ed est\u00e1 el nudo, se\u00f1or obispo. Que ni lo suelta ni lo corta ninguno de los soci\u00f3logos en comisi\u00f3n y menos el jesuita \u2014P. Vitorino Feliz\u2014 de la Compa\u00f1\u00eda de aquel padre Astete, S. J., que dej\u00f3 escrito lo de: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d No a cuestiones sociol\u00f3gicas, sino teol\u00f3gicas, religiosas. Que si los obreros se apartan de la Iglesia es por no apetecer esa salvaci\u00f3n que dice no caber fuera de ella. Y para otra no la necesitan. Y \u00bfqui\u00e9n les abre ese apetito? Este es el caso, se\u00f1or obispo. Y, una vez abierto ese apetito de esa salvaci\u00f3n, ya ver\u00e1n si lo satisfacen fuera de la Iglesia o dentro de ella. O si no lo satisfacen...<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_689\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103364_2010067226\"><\/a><strong>Algo y algos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_690\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581583\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Cuando me he puesto a enhebrar mis notas tomadas al azar del viento de la vida cotidiana que pasa, para urdir esta fantas\u00eda \u2014y ello es mi vida\u2014, me he dicho: \u201c\u00bfLa titular\u00e9 <em>Algo<\/em> o <em>Algos<\/em>?\u201d <em>Algo<\/em> recordar\u00e1 a ciertos lectores aquel libro del poeta catal\u00e1n, en castellano, Bartrina, que tanto impresion\u00f3 anta\u00f1o y que se ha reeditado hace poco. Pero al que esto os cuenta le recuerda el recuerdo de un recuerdo perdido y hallado por su maestro de primeras letras. Hace ya unos sesenta y cinco a\u00f1os. El antepasado personal del que os cuenta esto, lectores, el que habitaba y se hac\u00eda en el cuerpo que hoy le sostiene y nutre; el ni\u00f1o que, seg\u00fan el dicho de Wordsworth, es el padre del hombre \u2014y abuelo del anciano\u2014, era un muchachito reservado y taciturno. Hablaba muy poco distra\u00eddo en ir so\u00f1ando lo que pasaba. No ten\u00eda nada que decir; todo que o\u00edr. Y un d\u00eda su maestro \u2014me lo cont\u00f3 \u00e9l mismo, bastantes a\u00f1os despu\u00e9s, cuando yo (el yo nacido de aquel ni\u00f1o) era ya m\u00e1s que algo\u2014 le dijo para romperle la callada en que se envolv\u00eda: \u201c\u00a1Pero, Miguel, di algo!\u201d Y aquel Miguel respondi\u00f3: \u201c\u00a1Algo!\u201d y volvi\u00f3 a callarse. Y en este \u201calgo\u201d del otro y el mismo que fui hace sesenta y cinco a\u00f1os me he puesto a pensar al ponerme a enhebrar mis notas de ahora.<\/p>\r\n<p>\u00bfLa titular\u00e9 <em>Algos<\/em>? Y al punto \u2014es inevitable\u2014 se me ha venido a la memoria de literato espa\u00f1ol aquel pasaje del cap\u00edtulo XXIX de la segunda parte del <em>Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha<\/em> donde se cuenta la famosa aventura del barco encantado. Es cuando Sancho para notar si es que hab\u00edan pasado la l\u00ednea equinoccial, al pasar la cual se les mueren los piojos a los que van en el nav\u00edo, se pasa la mano por un muslo, siguiendo el consejo de Don Quijote, por si los encuentra. Y al decirle a su amo que no la hab\u00edan pasado: \u201c\u00bfPues qu\u00e9? \u2014pregunt\u00f3 Don Quijote\u2014, \u00bfhas topado algo?\u201d \u201c\u00a1Y aun algos!\u201d, respondi\u00f3 Sancho. Y el cervantista profesional se\u00f1or Rodr\u00edguez Mar\u00edn dice en nota que como esta locuci\u00f3n sanchezca se ha hecho proverbial \u201cno har\u00eda nada de m\u00e1s la Academia Espa\u00f1ola d\u00e1ndole cabida en su Diccionario\u201d. Del mismo se\u00f1or Rodr\u00edguez Mar\u00edn depende, me parece. Por mi parte, que entre.<\/p>\r\n<p>Presumo que alg\u00fan lector melindroso, de los que llaman eructo al reg\u00fceldo, torcer\u00e1 el hocico al leer esto de piojo aparejado con algo sin reparar en lo que es la vida de cada d\u00eda. Y aqu\u00ed vuelve a asaltarme otro recuerdo de esos que no nos trae la l\u00f3gica, sino la bendita imaginaci\u00f3n, y es aquello que dicen que dec\u00eda de su Portugal el rey don Carlos de Braganza, el sacrificado, y era: \u201cisto \u00e9 uma piolheira!\u201d, o sea: \u201c\u00a1esto es una piojera!\u201d \u00a1 Y qu\u00e9 pueblo vivo, y anhelante, y sufriente!, \u00bfno? \u00a1Una piojera! \u00a1Y c\u00f3mo verbenea! No la masa compacta, la terrible masa uniformada y encuadrada, que avanza \u2014o retrocede\u2014 hacia no sabe qu\u00e9 destino (ni qui\u00e9n la conduce), sino la gusanera, la verbenera, en ebullici\u00f3n espiritual.<\/p>\r\n<p>\u00a1Qui\u00e9n pudiera, Dios m\u00edo, en vez de concentrarse en una de esas visiones m\u00e1s que hist\u00f3ricas, sociol\u00f3gicas, de un pueblo cualquiera perderse en la contemplaci\u00f3n de una nebulosa que sea el tejido de un sinf\u00edn de biograf\u00edas, claro est\u00e1 que individuales! Hay seres humanos \u2014personas\u2014 que parece han pasado por la vida en vano, como en inconsciente entrenamiento para la muerte, y sin embargo, han ido entrando en el esp\u00edritu de un pr\u00f3jimo \u2014acaso de ellos desconocido\u2014 y all\u00ed han amadrigado y prendido otra vida e inmortaliz\u00e1dose. Y ah\u00ed al morirse no han muerto. A uno que me dec\u00eda: \u201cMi alma es un camposanto en que duermen cuantos quise y se me murieron\u201d, le respond\u00ed: \u201cLa m\u00eda, un vivero en que viven y reviven todos ellos.\u201d De todas las voces de vida que lanz\u00f3 Jos\u00e9 Mar\u00eda Gabriel y Gal\u00e1n, el poeta mi amigo \u2014de mi vivero\u2014, la m\u00e1s entra\u00f1ada, aquella en que al cantar la muerte de su padre dijo lo de vivir, \u201cporque mis muertos no mueran\u201d. El culto a los muertos es el m\u00e1s \u00edntimo culto a la vida...<\/p>\r\n<p>(Mientras esto escribo tom\u00e1ndolo de mis notas, oigo fuera, en la calma de la tarde \u2014despu\u00e9s de una tormenta\u2014 las notas sueltas, desgranadas, de una flauta en que parece estar ensay\u00e1ndose alg\u00fan solitario so\u00f1ador. Y las notas \u2014casi sin hilo\u2014 del flautista, parecen gemir. \u00bfO por qu\u00e9 desatinada ocurrencia se me figura como si estuviese ese hombre jugando a las tabas con las de sus antepasados? Y de pronto como si un chasquido de una de ellas lo fuese de un olvidado recuerdo que se me escabulle de la memoria...) (\u00a1Se est\u00e1 ah\u00edto de ellos!)<\/p>\r\n<p>\u00a1 Y leer luego \u2014u o\u00edrlos, que es peor\u2014 uno de esos discursos pol\u00edticos, sociol\u00f3gicos, a las masas, a las turbas despersonalizadas, con los insistentes lugares comunes de semejantes actos! Y a lo peor uno de \u00e9stos provoca lo que se llama un levantamiento \u2014suele ser hundimiento\u2014 seguido de un crimen colectivo. No lo que se llama pasional, que es individual; de estos de que a diario se nos sirve el relato. Y el tejido de estos relatos de cr\u00edmenes psicol\u00f3gicos, no sociol\u00f3gicos, de pobres piojos humanos que verbenean en el pueblo, nos da comprensi\u00f3n de la vida humana comunal, mucho m\u00e1s honda que el relato de una revuelta popular. \u00bfQu\u00e9 le va a decir a una de esas muchedumbres despersonalizadas, a uno de esos p\u00fablicos cubicables un orador de masas, \u00e9l, que no lleve dentro el vivero de sur muertos inmortales? \u00bfCre\u00e9is que un jugador de ajedrez les dice algo a los peones, alfiles, caballos y torres \u2014acaso rey o reina\u2014 de su tablero? Aunque ser\u00eda in\u00fatil, pues esas piezas de madera \u2014\u00a1piezas al fin!\u2014 no oyen.<\/p>\r\n<p>Una tragedia de masa... No; en la verdadera tragedia todos los que en ella toman parte son protagonistas. Y no cabe masa de protagonistas, que individuo equivale a persona. Y un pueblo, no una masa, se fragua, no se amasa, de personas y no de meros individuos, no de Fabios cualesquiera.<\/p>\r\n<p>Y... \u00a1ay!, aquel mi ni\u00f1o de hace sesenta y cinco a\u00f1os, que cuando su maestro \u2014\u00a1santo var\u00f3n!\u2014 le dec\u00eda: \u201c\u00a1Di algo, Miguel!\u201d, le respond\u00eda: \u201c\u00a1Algo!\u201d Han corrido los a\u00f1os, pas\u00e1dose vidas, propias y ajenas, por \u00e9l, y sigue buscando algo que tener que decir. No a muchedumbres despersonalizadas, sino a personas, sino a vosotros, lectores de estos comentarios tejidos con hebras de vidas de mi vivero.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_691\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103366_2010067226\"><\/a><strong>En retiro de remanso serrano<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_692\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581584\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Trazo, lector, con sosiego y holgura estas l\u00edneas en un lugar de mi Castilla rayana a Extremadura, de esos terminales de ir, quedarse y volver y no de ir, pasarse y seguir. En uno de esos que son como remansos de espacio, de tiempo y de pensamiento, que convidan a ver m\u00e1s que a discurrir. Bien que, \u00bfhay acaso visi\u00f3n que no empuje al discurso? \u201c\u00a1Va hecha una visi\u00f3n!\u201d \u2014una estantigua o un adefesio\u2014, dicen las mujeres de la otra que va fuera de moda de tiempo, de espacio o de gusto. Las mujeres de este lugar que digo \u2014ya apenas si no las ancianas\u2014 van hechas visiones, con atav\u00edo tradicional que acabar\u00e1 por ir a museo etnogr\u00e1fico \u2014de trajes regionales\u2014 como el de sus hombres, hace tiempo en desuso, que se nos conserva en una pintura de Goya.<\/p>\r\n<p>De estos lugares \u2014aldeas, villas y aun ciudades-terminales quedan todav\u00eda bastantes en nuestra Espa\u00f1a, llena de nudosos rincones y recodos geogr\u00e1ficos. O en un cabo de costa o en una falda de monta\u00f1a serrana. Mas el rodar de la Historia va gastando su extra\u00f1eza entra\u00f1ada. Los modernos medios de transporte y comunicaci\u00f3n les descomulgan de la tradici\u00f3n castiza. La vida de industria y comercio afluye a los que, junto a l\u00edneas f\u00e9rreas por lo com\u00fan, ofrecen conveniencias mayores al tr\u00e1nsito y al tr\u00e1fico. Este mismo lugar en que estoy escribiendo ha perdido en treinta a\u00f1os cerca del 40 por 100 de su poblaci\u00f3n. Ca\u00eddo ya el sol \u2014en verano\u2014, comerciantes e industriales en retiro de su negocio al lugar nativo pasean sus recuerdos por entre casta\u00f1os a que, cuando ni\u00f1os ellos, vieron frondosos y que ahora, en agon\u00eda, tienden algunas ramas secas, sin follaje, al cielo de la tarde.<\/p>\r\n<p>He subido por las empinadas y enchinarradas calles a su iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n \u2014hoy su fiesta\u2014 a ver la salida de misa. Y luego, desde mi breve retiro veraniego, he contemplado el valle. A mis pies; una huerta, detr\u00e1s la roja \u201ctestudo\u201d de los tejados de las casas del lugar, todav\u00eda sin chimeneas las m\u00e1s, que as\u00ed lo ped\u00eda el oficio de la industria local de embutidos. Y allende, cerrando el horizonte, el entablamento de unos cerros rocosos y pelados. Todo a una luz quieto, de remanso tambi\u00e9n y de visi\u00f3n.<\/p>\r\n\r\n<p>\u00bfY eso que llamamos cuesti\u00f3n social? Ni apenas. Jornaleros menestrales que hacen a oficios pasajeros; ya siegan heno, ya siembran patatas, ya reparan viviendas. No cabe decir que haya masa de \u201ccasa de pueblo\u201d, por ser pueblo casi sin masa. Lo que a estos lugares, de verdaderas comunidades \u2014poblaciones\u2014 les distingu\u00eda y distingue a\u00fan de las masas humanas, colectividades\u2014agrupaciones\u2014, era la vida interfamiliar, social. El lugar era una casa \u2014no una masa\u2014 con sus trabajos y sus fiestas. Sobre todo con los bautizos, las bodas y los funerales, fiestas tambi\u00e9n de vecindad, y las tres ra\u00edces cardinales del culto religioso popular: cristianar, casar y enterrar. Y ahora, en camino estos actos de hacerse religiosa y no eclesi\u00e1sticamente civiles, laicos, es que la civilizaci\u00f3n que incub\u00f3 la Iglesia pasa a ser obra de la Naci\u00f3n, del Estado. Nacimiento, casamiento y enterramiento se desamortizan. Honda mudanza que en el pensamiento y el sentimiento populares \u2014laicos o civiles\u2014 trae el sentir y pensar que son actos de culto civil nacional los registros del nacer, el casarse y el morir. D\u00eda llegar\u00e1 acaso en que al \u201ccristianar\u201d se le llame \u201cespa\u00f1olar\u201d. Y por algo la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica ha resistido esos tres registros. Mientras tanto all\u00ed abajo, en el fondo, velado por verdura, del valle, se oye a la locomotora de vapor que enlaza Castilla con Extremadura, y oigo aqu\u00ed, tal un canto secular, el susurro del agua de la reguera que pasa, calle abajo, desde \u00e9l alto de la sierra. Agua que va, as\u00ed canalizada, al Tajo, y de \u00e9ste, a la mar.<\/p>\r\n<p>Al venir a estos d\u00edas de remanso serrano me he tra\u00eddo no libro alguno en espa\u00f1ol, sino en ingl\u00e9s. He pensado que para espa\u00f1ol me bastar\u00eda con el diario provincial, que nos trae las noticias de las reuniones ministeriales, de los m\u00edtines pol\u00edticos, del crimen de cada d\u00eda y de los dem\u00e1s deportes. Y as\u00ed, me he tra\u00eddo los poemas de Keats para, al brizo del susurro del agua de la reguera de la calle, o\u00edr mental y cordialmente el gorjeo del inmortal poeta, que hace ciento diecis\u00e9is a\u00f1os, en el brev\u00edsimo vuelo de su vida, lanz\u00f3 al cielo su oda al ruise\u00f1or. El que ped\u00eda beber de la Hipocrene y dejar, sin ser visto, el mundo y desvanecerse con el ruise\u00f1or en el sombroso bosque. El que sent\u00eda que, en la ciudad, pensar es estar lleno de cuidados. El que cantaba que m\u00e1s que nunca le parec\u00eda cosa rica el morir, el cesar a media noche sin pena, mientras el p\u00e1jaro exhalaba en torno su alma en arrobo. El que acababa su oda con: \u201c\u00bfFue una visi\u00f3n o un sue\u00f1o de despierto? Huy\u00f3 esa m\u00fasica. \u00bfVelo o duermo?\u201d Muri\u00f3se a poco m\u00e1s de sus veinticinco a\u00f1os.<\/p>\r\n<p>Y yo aqu\u00ed, en este mi actual lugar y estado de remanso y retiro, oigo no a ruise\u00f1or, pero s\u00ed a esta reguera serrana de la calle, que me dice de la eternidad de la historia religiosamente popular con aquellas inmortales palabras de nuestro poeta castellano, el de que \u201cnuestras vidas son los r\u00edos que van a dar en la mar...\u201d Como este regato. \u00bfEs una visi\u00f3n? \u00bfVelo o duermo? Porque \u00a1tener, Dios m\u00edo, que volver a la corriente y a la rompiente y a tener que salvar alguna otra presa de molino...! Y esto, \u00a1a la edad de uno...! Del uno mismo habitual..., que es el hombre de cada d\u00eda... \u00a1Deporte tambi\u00e9n!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_693\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57548_1504275533\"><\/a><strong>A un mozo de partido<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_694\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398562\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00bfUn hombre en conversaci\u00f3n consigo mismo, esto es: en desdoblamiento, es un hombre uno? \u00bfPero el que es un hombre solo es hombre? \u00a1Pasar la noche desvelado, en aguardo de o\u00edr sonar las horas en el reloj de la iglesia, en sentir resbalar in\u00fatil el tiempo vac\u00edo! Hace poco me dec\u00eda mi nieto: \u201cYo s\u00e9 para qu\u00e9 sirven las mariposas; para meterles un alfiler por la barriga y clavarlas en un cart\u00f3n, unas junto a otras.\u201d Para eso sirven las horas, pero cuando hay alfileres y cart\u00f3n para ellas. Y si no, a conversar uno con el otro mismo... \u00bfEs esto di\u00e1logo? No, seg\u00fan me dice un lector objetante y criticante. El di\u00e1logo pertenece a la dram\u00e1tica, seg\u00fan ese lector, y tambi\u00e9n a la \u00e9pica, pero no a la l\u00edrica. Y lo m\u00edo, lo de este desordenado comentador aqu\u00ed, es de puro desorden l\u00edrico. Y menos mal que no me trae a cuento a P\u00edndaro.<\/p>\r\n<p>\u00bfMe habla, en efecto, de mi desorden l\u00edrico, y me acusa\u2026 de qu\u00e9? De poeta, condici\u00f3n poco seria y a prop\u00f3sito para ocuparse, siquiera de vez en cuando, en pol\u00edtica. \u201cUsted no es m\u00e1s que un poeta\u201d, me dice. \u00a1Gracias! Y gracias a Dios... Pero veamos en qu\u00e9 sentido. Porque aqu\u00ed, en esta tierra de charrer\u00eda \u2014lo he contado ya otras veces\u2014, poeta quer\u00eda decir \u201ccalendariero\u201d, el que hace o compone juicios meteorol\u00f3gicos del a\u00f1o para los calendarios, en verso, seg\u00fan era uso. Por lo cual, como presentara yo anta\u00f1o en una alquer\u00eda de la tierra a un mocito cortesano que iba para poeta \u2014quiero decir versificador\u2014, el mayoral le pregunta: \u201cY diga, \u00bfqu\u00e9 tal oto\u00f1ada tendremos? \u00bfLlover\u00e1 en septiembre?\u201d Y como tambi\u00e9n se suelen hacer calendarios pol\u00edticos \u2014que as\u00ed es como los llaman\u2014, hay entrevisteros de esos de l\u00e1piz y cuartillas en mano que tom\u00e1ndonle por \u201cpoeta\u201d se me acercan a preguntarme si creo que habr\u00e1 elecciones por noviembre y si las har\u00e1n los radicales o los cedistas y si... Todas las dem\u00e1s preguntas de caj\u00f3n. Del caj\u00f3n de las vaciedades. (Aunque, dicho sea de paso y entre par\u00e9ntesis, el caj\u00f3n de aquella frase nada tiene que ver con el caj\u00f3n de caja.)<\/p>\r\n<p>Pero, lector objetante, \u00bfqu\u00e9 quiere usted? \u00bfQue le espete yo aqu\u00ed todos esos sobados lugares comunes \u2014y excusados\u2014 pol\u00edtico-sociol\u00f3gicos? \u00bfQuiere usted que cultive esa literatura pseudo-pol\u00edtica, que est\u00e1 inundando a nuestro p\u00fablico de ramploner\u00eda y de chabacaner\u00eda? \u00bfToda esa bazofia de olla podrida y de garbanzos turrados? Que no es lo peor lo que dicen, sino el modo de decirlo. \u00bfQuiere usted que me ponga yo aqu\u00ed a estructurar sugerencias aut\u00e9nticas ? No merece mi pena de hacerlo. Ya habr\u00e1 penados que lo hagan; y bien penosamente por cierto.<\/p>\r\n<p>Me acusa mi objetante de que cuido m\u00e1s del modo de decir que de lo que digo. Pues \u00a1anda, y est\u00e1 bueno! \u00a1Como que el modo es el qu\u00e9! Ni me hartar\u00e9 de repetir que todo el progreso civil de nuestro pueblo estriba en cobrar un lenguaje pol\u00edtico ce\u00f1ido y con sentido. En que se deje de manejar y babosear esos t\u00e9rminos hueros, como los de izquierdista, derechista y otros por el estilo. Aunque..., \u00bfestilo? Eso no es estilo. Y menos el que han dado en llamar nuevo, \u00e9se del fajismo \u2014disfrazado a las veces\u2014. El de los de mollera fajada, quiero decir. Fajada para que no d\u00e9 en parir y aborte; para que no quede encinta \u2014esto es, desfajada\u2014. Que el fajismo tira a esterilizar las mentes. Y resultan esos fajistas sujetos de dogmas \u2014doctrinas y creencias\u2014 inmuebles, bienes ra\u00edces de mentes esquilmadas. \u00a1Y qu\u00e9 bienes! Cachivaches desportillados, no ya inmuebles. Ahora, cuando el fajo \u2014en italiano, \u201cfascio\u201d \u2014es un trampol\u00edn... Aunque sea de madera podrida. Pues conozco fajista de \u00e9sos \u2014aunque de otro modo se llame\u2014 que pretende dividir a los espa\u00f1oles en inteligentes y no inteligentes. O, como \u00e9l dice, los de \u201ctalento integral\u201d y los otros. Y ellos, \u00a1claro!, son los del talento integral, integralistas. Juran por el jefe, el \u201cduce\u201d o el \u201cf\u00fchrer\u201d. Agachar la cabeza ante el cual es muestra de libertad interior, distinta de la pecadora libertad del liberalismo; muestra de libre sumisi\u00f3n, de disciplina.<\/p>\r\n<p>El susodicho objetante, apestado de toda la tonter\u00eda del estilo nuevo, me acusa, adem\u00e1s, de mi desorden expositivo. Barrunto que el mocete anduvo en seminario donde le ense\u00f1aron a ordenar el lat\u00edn de las oraciones de aquellos pobres paganos desordenados para poder traducirlos. \u00a1Condenado hip\u00e9rbaton! Que es \u2014ya se sabe\u2014 una especie de figura ret\u00f3rica de las que nos ense\u00f1aban en tercero, en Ret\u00f3rica y Po\u00e9tica. En el cuarto \u201cd\u00e1bamos\u201d Psicolog\u00eda, L\u00f3gica y \u00c9tica. Y llegaba lo serio: \u00a1la L\u00f3gica! Despu\u00e9s \u2014ya no en mi tiempo de bachillerato se meti\u00f3 lo del Derecho usual, un paso a la pol\u00edtica. Que permite darse pisto en las conversaciones y controversias de la mesa redonda de las casas de hu\u00e9spedes, en que se discute los art\u00edculos de fondo \u2014pol\u00edticos, \u00a1natural!\u2014 del peri\u00f3dico. Art\u00edculos doctrinales. Y a la vez, pr\u00e1cticos, de calendario, pues, en ellos se suele dar las razones por las que no cabe suponer que pueda haber elecciones en lo que vaya de a\u00f1o, p\u00f3ngase por caso.<\/p>\r\n<p>\u00a1Ay, lector objetante, qu\u00e9 l\u00e1stima que mi fiel veneraci\u00f3n a nuestra buena lengua madre me impida, por no romper su castidad \u2014que es casticidad\u2014 maternal, meterme de rond\u00f3n en esa literatura que usted en m\u00ed echa de menos! Aunque sospecho que cree que lo hago por cuquer\u00eda, por no comprometer mi posici\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Y ahora, \u00bfcu\u00e1ndo todos esos mozos de partido \u2014de juventudes de partido\u2014 se dejar\u00e1n de dejarse empapizar con esos bodrios de literatura supuesta pol\u00edtica? \u00bfCu\u00e1ndo se pondr\u00e1n a cobrar conciencia y sentido de la lengua en que tienen que pensar, si es que quieren pensar por s\u00ed? \u00bfCu\u00e1ndo dejaremos de o\u00edr o de leer todas esas vaciedades, algunas de las cuales \u2014las m\u00e1s inofensivas, por lo com\u00fan\u2014 no suele dejar pasar la censura oficial por estar tan vac\u00eda ella de sentido como los que las barbotan o garrapatean? \u00bfCu\u00e1ndo pasar\u00e1 esta racha de moner\u00edas? Porque no es lo mismo el hombre que el mono, que le remeda. \u00a1Ah, no!<\/p>\r\n<p>Y ahora, a mi poes\u00eda otra vez.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_695\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103368_2010067226\"><\/a><strong>Salvajer\u00eda<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_696\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Pobre muchacha, enclaustrada en un convento urbano \u2014o de suburbio, peor\u2014, por todo campo un corralejo, con un cipr\u00e9s desde cuyo pie miraba al pedazo de cielo que recortaban sus cuatro tapias! Se mor\u00eda de soledad \u2014nostalgia\u2014 de su cielo natal, el de la llanada en que se hizo, desde ni\u00f1ez, su alma. Y para que \u00e9sta se le resucitase hubo que llevarla a su cielo natal, a su pa\u00eds, que era su cielo; a su paisaje, que era su celaje; a la tierra que ese cielo libre ci\u00f1e y envuelve en redondo. Al campo; al campo de cultivo, que es humano. Porque la cultura es campesina, aunque la civilizaci\u00f3n sea urbana. Y acaso conventual. Pero hay adem\u00e1s la selva que ni es culta, ni es civil. La selva que algunos llaman virgen. Virgen de humanidad y de cultura; no surcada ni domesticada por el hombre; no roturada.<\/p>\r\n<p>La selva es lo prehumano, lo prehist\u00f3rico. En ella se cr\u00eda el salvaje \u2014\u201csilvaticus\u201d\u2014 el hombre de la selva, el compa\u00f1ero del mono. No el campesino, el aldeano, el hombre del campo y de la aldea. A lo m\u00e1s el cazador del bosque. En las estepas, en los p\u00e1ramos, en las pampas, en las sabanas, no se cr\u00edan salvajes. Ni en los desiertos mismos. El beduino errante por el desierto ha de sentir que sobre \u00e9ste se asienta el cielo todo, o como si su suelo de arena flotase en el cielo. Y suele ver en \u00e9ste, en su horizonte terrenal y celestial a la par, por espejismo, oasis de refresco. En la selva, entre su maleza, se engendr\u00f3 el p\u00e1nico, el terror al dios Pan, inmotivado, el que lleva a locos arrebatos.<\/p>\r\n<p>Hay la llamada Selva Negra (\u201cSchwartzwald\u201d) y hubo la selva de Teutoburg donde los salvajes \u2014que no b\u00e1rbaros\u2014 guiados por Arminio destrozaron a los campesinos romanos de la legi\u00f3n de Quintilio Varo. Fue en el a\u00f1o noveno de nuestra era cristiana. Una lucha simb\u00f3lica entre arios de campo, campesinos, y arios de selva, salvajes. Y al margen de ellos los jud\u00edos, el pueblo de pastores primero y mercaderes despu\u00e9s, del que era el jud\u00edo Jes\u00fas de Galilea.<\/p>\r\n<p>Luego los salvajes, atravesando la Edad Media campesina y agr\u00edcola, se recogieron en ciudades. Y en la ciudad resurgi\u00f3 la selva. Porque la gran ciudad sobre todo, la urbe muchedumbrosa, la de las masas, con sus escondrijos, sus malezas urbanas, sus callejuelas, sus conventillos \u2014 as\u00ed los llaman en Buenos Aires\u2014 suelen ser guaridas y madrigueras de salvajes. \u00bfQui\u00e9n en una gran ciudad se para a ver la salida o la puesta del sol o de la luna? \u00bfSobre los tejados? \u00bfQui\u00e9n en ella levanta de noche, entre calles, la cabeza al cielo a mirar a las estrellas? Cuando se dice de una ciudad que es una gran aldea se la ensalza. Van en ella acaso las mujeres ciudadanas a buscar agua, con sus c\u00e1ntaros, a la fuente comunal de la plaza p\u00fablica. Mientras la gran ciudad selv\u00e1tica cr\u00eda o acoge en sus malezas callejeras a salvajes. Las malezas de la selva no son pa\u00f1ales, sino mortajas de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>As\u00ed como el gato dom\u00e9stico, de alquer\u00eda o de cortijo, campesino, cuando huye al monte, cuando se remonta, se hace montes o montaraz, cimarr\u00f3n, salvaje, as\u00ed el campesino, el aldeano, al remontar a la gran ciudad, dejando la azada o la mancera, suele hacerse, no pocas veces, cimarr\u00f3n, salvaje. Sobre todo el arrabalero. Que hay en las grandes ciudades cuevas, covachas \u2014y covachuelas\u2014 y hasta cavernas urbanas. En las ciudades hay m\u00e1s cavern\u00edcolas que en las aldeas del campo. Las aldeas del campo suelen arrojar de s\u00ed, como escurrajas, como el mar algas a las playas, su morralla selv\u00e1tica. Y cuando irrumpen en una ciudad hordas soliviantadas \u2014con mayor o menor motivo\u2014 no suelen ser los m\u00e1s salvajes los de origen campesino, los que llevan en las manos callos del azad\u00f3n, sino que suelen ser de los otros, de los de dentro. Las mayores salvajadas suelen cometerlas los salvajes ind\u00edgenas, los naturales \u2014no espirituales\u2014 de la ciudad, los nacidos y criados en ella o a ella remontados y hechos cimarrones. Resurgen en ellos los instintos selv\u00e1ticos del cazador, generalmente furtivo, y si no hay otra pieza que cazar se ponen a cazarse los unos a los otros. No es barbarie, no, sino que es salvajer\u00eda. Alg\u00fan soci\u00f3logo dir\u00eda que es un caso de atavismo.<\/p>\r\n<p>Y estos salvajes suelen dividirse en dos bandos. O en dos \u00f3rdenes, llamando cada uno de ellos desorden al del otro... Y es lo m\u00e1s tr\u00e1gico cuando uno de los dos bandos de salvajes, invoca a la patria, que no es la tierra com\u00fan de ambos, de todos ellos, la ce\u00f1ida y envuelta por el cielo com\u00fan, pues esos que as\u00ed la invocan no son de los que van a ver salir el sol por el horizonte campestre ni de los que miran de noche a las estrellas. Les tira a bandearse as\u00ed el hormiguillo de la salvajer\u00eda. Y os hablan, los unos y los otros, de juventud, y de energ\u00eda, y de eficacia. Y todo ello es salvajer\u00eda; reh\u00fasa a la cultura y a la civilizaci\u00f3n. Y con todo ello esclavos. Aunque a la esclavitud la llamen disciplina.<\/p>\r\n<p>Y esta lucha de salvajes, a cazarse los unos a los otros, se trama hoy entre unas naciones contra otras y dentro de cada naci\u00f3n, en guerra civil. \u00bfBarbarie? No. Estrictamente los b\u00e1rbaros, los extranjeros, son otra cosa. Terribles los salvajes, que atravesando la barbarie, sin probar su civilizaci\u00f3n \u2014que la tiene\u2014 se van a la vida urbana. Y en \u00e9sta hacen acciones y reacciones, tan salvajes las unas como las otras. Hoz y martillo o haces y yugo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da?<\/p>\r\n<p>\u201cEstamos enfermos de civilizaci\u00f3n\u201d \u2014se dice alguna vez\u2014. No; estamos enfermos de salvajismo. A\u00fan nos oprime la selva \u2014y el \u201clucus\u201d de los romanos\u2014 y nos destrozan el \u00e1nimo el \u201cp\u00e1nico\u201d \u2014el terror a Pan\u2014 y vagan por nuestras ciudades faunos y s\u00e1tiros y silvanos. Y toda clase de salvajes \u2014salvajes de toda clase\u2014 que unos se dicen o se creen cristianos y los otros paganos. Y ni lo uno ni lo otro, que ni la selva \u2014sea urbana\u2014 es verdadera iglesia ni es pago de campo. Y por otra parte ellos, esos salvajes de ambas clases, no son ni eclesi\u00e1sticos \u2014en su sentido recto\u2014 ni laicos o sea populares. La selva no inspira m\u00e1s que supersticiones y fetichismos. O sea hechicer\u00edas. Por sus fetiches o hechizos, por sus amuletos, por sus muecas, por sus ademanes rituales se les conoce a los salvajes. \u00a1Y cu\u00e1ntas de estas se\u00f1ales persisten a trav\u00e9s de los b\u00e1rbaros, hasta en los civilizados!<\/p>\r\n<p>Y si alg\u00fan lector me preguntase por el remedio he de decirle que no me pongo a curandero sino invito a cada cual a que se haga examen de conciencia. Que s\u00f3lo as\u00ed podremos curarnos. Y conseguir que los salvajes no se atrevan, por verg\u00fcenza, a salir de sus madrigueras. Y ese examen lo mejor es hacerlo en una noche clara, en el campo, y contemplando el cielo estrellado y la estrellada celeste.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_697\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103372_2010067226\"><\/a><strong>Respiraci\u00f3n popular<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_698\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585587\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Hab\u00eda que libertarse del confinamiento en la celda dom\u00e9stica, del respirar lecturas y comentarios expirados \u2014lo que envenena la inspiraci\u00f3n\u2014, purgarse de noticias de Prensa y de ch\u00e1charas de caf\u00e9 o de casino. Y para ello ir a respirar aire libre, de campo o de pueblo sencillo e iletrado. Esparcirse, desparramarse en uno o en otro. O mejor en ambos.<\/p>\r\n<p>Era domingo y me fui a mezclarme con ei pueblo menestral y dominguero. Y a falta de campo m\u00e1s campesino, m\u00e1s rural, a la Alamedilla, muy modesto parquecito de esta ciudad, entre carreteras y una v\u00eda f\u00e9rrea. Lo m\u00e1s antiguo de \u00e9l, unos viejos y venerables negrillos, entre los que, cuando llegu\u00e9 yo ac\u00e1 \u2014hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os\u2014 mostraban un banco de piedra al que llamaban \u201cdel rector\u201d. Luego arboleda reciente, algunos arriates de flores, estanquillos \u201cgrutescos\u201d \u2014con adornos de fingidos trozos de grutas\u2014 y en que se han ahogado unos cuantos pececillos municipales.<\/p>\r\n<p>All\u00ed me encontr\u00e9 en medio de un p\u00fablico dominguero: soldados, de aldeas los m\u00e1s; criadas de servicio \u2014menegildas y no maritornes\u2014, parejas de obreros, proletarios de verdad; es decir, con prole \u2014dos o tres ni\u00f1os\u2014 y ni\u00f1os por all\u00ed, corriendo entre las filas de los adultos \u2014tan ni\u00f1os como ellos\u2014 o acudiendo a los puestos de helados y golosinas. Una atm\u00f3sfera, un \u00e1mbito de contento. Aqu\u00e9llo s\u00ed que era juventud, y juventud popular. Sin juramentos, ni ademanes ni uniformes, ni maniobras, ni manejos, ni manoteos. A lo m\u00e1s, en alg\u00fan rinc\u00f3n, a hurtadillas, alg\u00fan manoseo m\u00e1s o menos rijoso y cachondo \u00a1Pero es esto tan juvenil, y tan popular, y tan natural y tan humano! Al fondo, hacia el r\u00edo, la catedral se dibujaba \u2014se esmaltaba m\u00e1s bien\u2014 sobre encendidas nubes de ocaso, cual gigantescos p\u00e9talos de una gran rosa celestial que se deshojaba. La media luna se marcaba ya, hoz celeste para segar ensue\u00f1os. Todo ello, inspirador de frescura si no lo chafara una horrible gramola con sus aullidos de remedo humano. \u00a1Cu\u00e1nto mejor los viejos organillos, ya arrinconados! Mas a\u00fan as\u00ed me remont\u00e9 y me refresqu\u00e9. \u00a1Vaya un lavado de la porquer\u00eda de la actual historia pol\u00edtica!<\/p>\r\n<p>Y ahora se me llega \u2014\u00a1es inevitable!\u2014 el interruptor y me pregunta: \u201cY bien, \u00bfqu\u00e9 sacaste de todo eso? \u00bfQu\u00e9 me traes?\u201d Pues... no saqu\u00e9 nada, sino que met\u00ed. Met\u00ed all\u00ed mi alma a que se restaurase de cavilaciones sociol\u00f3gicas y pedag\u00f3gicas. (Sociolog\u00eda y pedagog\u00eda, dos cocos.) Y no te traigo, interruptor, m\u00e1s que esto: que te libres t\u00fa de ellas. Pues era aquello de la Alamedilla un paisaje y paisanaje \u2014los dos de consuno, ya que un pa\u00eds es la comuni\u00f3n entre ellos dos\u2014 humanos y naturales. Que ni discuten ni replican, si no se est\u00e1n. Y se bastan y nos bastan. Es como cuando uno se va a o\u00edr hablar a la gente y no para corregirle el habla ni aprenderla ni registrarla, mas para recrearse en ella y olvidar otras. Y mecerse en recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad. Como cuando hace cincuenta y cinco a\u00f1os me iba en las afueras de Madrid a ver los bailes populares de mis paisanos.<\/p>\r\n<p>Y vuelve el interruptor, que est\u00e1 a lo suyo, a su tema, y a\u00f1ade: \u201c\u00bfPero cu\u00e1l es tu posici\u00f3n ante eso?\u201d Pues\u2026 que no me pongo, sino que me dejo estar. Ni razono lo que no es ni razonado ni razonable. \u00bfPara qu\u00e9? Adem\u00e1s, all\u00ed me perd\u00ed para hallarme. Porque no estaba solo, sino m\u00e1s acompa\u00f1ado que nunca. \u00bfSolo? Solo se est\u00e1 ante un p\u00fablico de conferencias, que le mira a uno y no le escucha, antes solo a s\u00ed se \u201cdefine\u201d. (\u00a1Peste!) \u00a1Aqu\u00ed s\u00ed que solo y perdido en la soledad! \u00bfMas all\u00ed? Todo aquel pedazo de pueblo me parec\u00eda proyecci\u00f3n de mi alma. \u201cEl mundo es mi representaci\u00f3n\u201d, dec\u00eda Schopenhauer. Y yo sent\u00eda all\u00ed \u2014sin comprenderlo ni razonarlo\u2014 que aquel pedazo de mi mundo espa\u00f1ol era mi representaci\u00f3n y parto de mi \u00edntima voluntad. (Y sigo con Schopenhauer.) \u00bfRealidad? \u00bfIlusi\u00f3n? \u00a1Ps\u00e9! Palabras ociosas. Como Reforma y Contra-Reforma; tradici\u00f3n y progreso; revoluci\u00f3n y reacci\u00f3n; cultura y barbarie\u2026 Y lo peor que con ello est\u00e1n enturbiando la m\u00e1s pura y clara fuente de consuelo humano: la poes\u00eda; con esas h\u00f3rridas investigaciones de la historia de las ideas po\u00e9ticas. Enturbiando la respiraci\u00f3n popular.<\/p>\r\n<p>Porque aquellos hombres y mujeres \u00bfqu\u00e9 pensar\u00edan de esas cosas en que nos ocupamos los desocupados de las suyas ? Estoy seguro de que los m\u00e1s de ellos no cuentan entre los que creen, como unos brutos, en otra vida, ni entre esos otros, que como otros brutos, dejan de creer en ella o la reniegan. As\u00ed como ni en la sociedad futura. Para la amartelada pareja obrera que se miraba en sus tres hijitos, la sociedad, no ya futura, sino eterna, eran ellos. S\u00ed que han o\u00eddo de otra vida y de otra sociedad, pero como los ni\u00f1os que viven la hora que pasa y se alimentan espiritualmente de cuentos, sin pararse en pedantescas y antiest\u00e9ticas ociosidades de si reflejan o no \u2014y c\u00f3mo\u2014 las costumbres de tal tiempo y lugar, ni de si tienen o no base de realidad hist\u00f3rica documentable. Mejor idealidad indocumentada como la del cuento de nunca acabar o de la buena buena pipa. Por desgracia a las veces le llegan al pueblo rebotes de esas ociosidades. \u00a1Y ay del pobre ni\u00f1o que lloraba al enterarse de que el cuento no hab\u00eda sucedido como se lo contaron! \u00a1Y m\u00e1s ay de aquel otro pobre ni\u00f1o \u2014\u00a1terrible tragedia!\u2014 que a sus seis a\u00f1os lloraba porque se aburr\u00eda!<\/p>\r\n<p>Sal\u00ed convencido de que mi pueblo \u2014el que es mi representaci\u00f3n y \u00a1claro! yo la suya\u2014 pone su refrendo \u2014refer\u00e9ndum dan en llamarle los soci\u00f3logos\u2014 en este mi sentimiento de Espa\u00f1a. Y respir\u00e9 aire de cielo de siglos. Y fuime, reconfortado y respirada \u2014e inspirado por lo tanto\u2014 a acostarme, a mi celda dom\u00e9stica, la de mis rumias solitarias para quedarme durmiente y no dormido. Durmiente (participio activo) es el que duerme su sue\u00f1o \u2014el sue\u00f1o es vida\u2014, y dormido (participio pasivo) el que no duerme, si no se duerme, y no sue\u00f1a. Y por lo tanto no se sue\u00f1a ni se vive a s\u00ed mismo. Los durmientes \u2014y no dormidos\u2014 so\u00f1amos cuentos de nunca acabar, de la buena buena pipa; ni menos de concluir y sacar de ellos consecuencias de ense\u00f1anza p\u00fablica. Dejamos a los dormidos que analicen los cuentos y su desarrollo secular y les saquen... \u00bfqu\u00e9? Ellos lo dir\u00e1n al fijar y definir su posici\u00f3n frente al destino. El m\u00edo es este. El del poeta, crear cuentos, ensue\u00f1os, y no definir doctrinas. Y hasta al exponer doctrinas, crear ensue\u00f1os, cuentos, con base real o sin ella.<\/p>\r\n<p>Y al llegar aqu\u00ed me interrumpe, no el consabido interruptor, sino una maldita gramola de un sal\u00f3n de baile vecino a mi celda dom\u00e9stica.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_699\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57550_1504275533\"><\/a><strong>Acerca de la censura. Al se\u00f1or ministro de la Go<\/strong><strong>bernaci\u00f3n, amistosamente<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_700\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585588\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Ya no; hay que salir al paso a procederes no ya dictatoriales, sino nada inteligentes. Pues nada m\u00e1s torpe que la manera c\u00f3mo suele ejercerse la censura por los encargados de ella en las recientes y flamantes dictaduras.<\/p>\r\n<p>Apenas entr\u00e9, hace tres meses, en el Nuevo Estado \u2014que as\u00ed le llaman\u2014 de Oliveira Salazar, que ha sucedido al Portugal que tanto conoc\u00ed y quise, cuando hube de protestar contra la manera con que all\u00ed se ejerc\u00eda la censura. Y se imped\u00eda la entrada de n\u00famero de diarios extranjeros \u2014por lo menos, espa\u00f1oles\u2014 para que los portugueses no se enterasen del modo c\u00f3mo se juzga fuera de ellos el r\u00e9gimen que les rige. Hubo manifestaci\u00f3n m\u00eda al llegar all\u00e1 \u2014la de que soy individualista, liberal y dem\u00f3crata\u2014 que se tach\u00f3 en alg\u00fan diario, mas no en otros. Di\u00f3seme por raz\u00f3n \u2014mejor, sinraz\u00f3n\u2014 de esto la de que en aquel diario, por ser de solapada oposici\u00f3n al salazarismo, mis palabras cobraban otro sentido. Y ello me oblig\u00f3 a protestar all\u00ed mismo, y en p\u00fablico oficial, contra tal manera de censura<\/p>\r\n<p>Y ahora, hace pocos d\u00edas, me he encontrado con una entrevista que Oliveira Salazar, asistido por su secretario de propaganda, ha otorgado a un redactor de <em>Les Nouvelles Litteraires<\/em>, de Par\u00eds, si es que no la ha solicitado de \u00e9ste. Y, escocido acaso por aquellas mis censuras a su censura, se ha puesto a defender \u00e9sta con los consabidos y resobados lugares comunes del r\u00e9gimen dictatorial. Compungidas ramploner\u00edas escol\u00e1sticas de eso que llaman la libertad bien entendida. Pero resulta que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, como estamos tan atrasados en pol\u00edtica \u2014seg\u00fan el mismo O. Salazar le dijo a uno de los que fueron a recoger sus or\u00e1culos\u2014, no acabamos de entender esa manera de defensa de la libertad en los flamantes nuevos Estados. Mas en lo dicho en esa entrevista por el jefe del Nuevo Estado lusitano hay una afirmaci\u00f3n que choca contra un hecho. La de que all\u00ed se proh\u00edbe publicar noticias falsas, afirmaciones contrarias a la realidad de los hechos y no criticar \u00e9stos con serenidad y seriedad. Y esta afirmaci\u00f3n de Salazar es falsa.<\/p>\r\n<p>Y ahora debo volverme \u2014ya es hora\u2014 a lo que, desgraciadamente, pasa, a este respecto, en esta nuestra Espa\u00f1a en estado de alarma o de lo que sea. Es el caso, por ejemplo, que recibo con regularidad cotidiana dos diarios de mi tierra vasca, el uno de San Sebasti\u00e1n y el otro de mi Bilbao. Es aqu\u00e9l \u2014en parte al menos\u2014 de mi buen amigo el se\u00f1or Usabiaga, radical, y el otro, de mi tan buen amigo tambi\u00e9n el se\u00f1or Prieto, socialista. Uno y otro diario tienen ciertos colaboradores comunes que mandan el mismo d\u00eda un mismo art\u00edculo al uno y al otro. Y he podido observar que ese mismo art\u00edculo suele aparecer entero, sin tachadura alguna, en el diario guipuzcoano, que se rotula \u201crepublicano\u201d, y con picaduras en el vizca\u00edno, que no se rotula. \u00bfEs acaso que en \u00e9ste adquieren especial gravedad manifestaciones que en aqu\u00e9l son inocentes?<\/p>\r\n<p>El \u00faltimo caso ha sido el de un articulo de don Antonio Zozaya \u2014escritor singularmente ponderado y comedido\u2014, del que se han tachado juicios sobre el \u201chambre\u201d y el \u201cdelirio imperialista impulsivo\u201d no del pueblo italiano, sino de sus fajos. Tachado por el censor de Bilbao esto: \u201cAhora parece prepararse una nueva guerra, cuyas tr\u00e1gicas consecuencias a nadie es posible prever.\u201d Peligrosa afirmaci\u00f3n en Bilbao, perfectamente permisible en San Sebasti\u00e1n. \u00bfSer\u00e1 acaso que la representaci\u00f3n mussolinesca en Espa\u00f1a se queja de que aqu\u00ed se emitan tales pareceres? (\u201cParece\u201d, dice el texto tachado.) Pues habr\u00eda que hacerle saber lo que Norteam\u00e9rica al Jap\u00f3n cuando \u00e9ste se quej\u00f3 de que en una revista de aqu\u00e9lla se hubiese publicado una caricatura del emperador japon\u00e9s, cuya divinidad no est\u00e1 reconocida por los norteamericanos. As\u00ed como fuera de Italia somos muchos, pero muchos, los que no reconocemos ni la inteligencia ni el esp\u00edritu de justicia del \u201cduce\u201d, aunque esto se deba a que, como me dijo cierto fajista traducido, carecemos de \u201ctalento integral\u201d. Y para que no se enteren de esto los italianos sometidos en Italia al fajismo, le cabe a \u00e9ste el recurso, de que se vale, de impedir la entrada all\u00e1 de las publicaciones en que as\u00ed se diga. Y luego, cuando esos pobres sometidos salen al extranjero se encuentran con que los m\u00e1s se r\u00eden de su adem\u00e1n de saludo lit\u00fargico y c\u00f3mico.<\/p>\r\n<p>Otro art\u00edculo \u2014\u00e9ste, de Antonio Espina\u2014 apareci\u00f3 el mismo d\u00eda \u201424 de agosto\u2014 en ambos susomentados diarios, intacto en el de San Sebasti\u00e1n y con machacaduras en el de Bilbao. V\u00e9ase el p\u00e1rrafo, en el que pongo entre par\u00e9ntesis lo inocente en San Sebasti\u00e1n y nocente \u2014o nocivo\u2014 en Bilbao. Dice as\u00ed: \u201c(Pero como nuestras derechas no se resignan a abandonar sus inveteradas costumbres de juego sucio), pese a todas las lecciones que les d\u00e9 la realidad, ahora pretenden con un candor muy parecido (a la estupidez) enfocar la cuesti\u00f3n por otro lado.\u201d Importa poco aqu\u00ed al caso de qu\u00e9 cuesti\u00f3n se trataba, aunque no estar\u00e1 de m\u00e1s advertir que el art\u00edculo empezaba con un elogio al se\u00f1or Aza\u00f1a, que es... \u00a1tab\u00fa!<\/p>\r\n<p>Y ahora bien, mi buen amigo, se\u00f1or Portela Valladares: a usted, que es comprensivo y razonable y, por lo tanto, liberal y dem\u00f3crata, a usted le digo que el que ejerciten as\u00ed la censura subordinados suyos es cosa de un candor \u2014no s\u00e9 si servilidad\u2014 no muy parecido a la estupidez, sino id\u00e9ntico a ella. Y si hubiera \u2014quisiera creer que no le hay\u2014 alg\u00fan hombre p\u00fablico (si no de autoridad, de poder) a quien le molestaren ciertos juicios sobre su juego pol\u00edtico, h\u00e1gale entender que podr\u00e1 y deber\u00e1 dolerse de que \u00e9se su juego se estime sucio; pero no es lo mismo que le estimemos juego est\u00fapido. Que todo hombre de Poder p\u00fablico puede y debe sentirse agraviado de que se ponga en duda la limpieza de su juego, pero no la inteligencia con que lo ejercita. Hay que someterse a ello.<\/p>\r\n<p>Y no sirven para cohonestar esas maneras de censura las compungidas ramploner\u00edas neo escol\u00e1sticas de la dictadura acad\u00e9mico-castrense del Nuevo Estado lusitano. Ese no es criterio. Ni siquiera la de aquel tan vagamente ameno \u2014a ratos divertido\u2014 y superficial\u00edsimo librito <em>El criterio<\/em>, del discreto periodista Jaime Balmes, desdichadamente supuesto fil\u00f3sofo, librito que sirve de texto en cierta escuela \u2014subvencionada por el Estado\u2014 de periodistas censuradores y candorosos.<\/p>\r\n<p>\u00bfSer\u00e1, mi buen amigo, el decir esto en servicio del Gobierno y del buen gobierno sobre todo, tambi\u00e9n censurable? No lo debo creer.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_701\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103376_2010067226\"><\/a><strong>De mitolog\u00eda entomol\u00f3gica<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_702\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585589\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Al inaugurarse en Madrid el Congreso de Entomolog\u00eda se me subieron a la memoria muchos de mis mejores y m\u00e1s puros recuerdos de ni\u00f1ez y muchas de mis m\u00e1s \u00edntimas ense\u00f1anzas de mis patriarcales observaciones de los ni\u00f1os. En relaci\u00f3n con los insectos. Como en la animalidad los insectos, son en la humanidad los ni\u00f1os, los m\u00e1s recientes y m\u00e1s frescos y a la vez los m\u00e1s antiguos y m\u00e1s asentados. M\u00e1s antiguos aqu\u00e9llos \u2014los insectos\u2014 acaso que los monstruos paleontol\u00f3gicos; m\u00e1s antiguos \u00e9stos \u2014los ni\u00f1os\u2014 que los salvajes prehist\u00f3ricos y cavernarios. Y as\u00ed es que por los insectos, a los que puede manejar y jugar con ellos, es como el ni\u00f1o mejor se adentra, intuitivamente, en el esp\u00edritu de la naturaleza del reino animal. ;Qu\u00e9 descubrimientos y qu\u00e9 sencillos asombros! \u201c\u00a1Tan chiquito y sabe ya tanto!\u201d, me dec\u00eda de un bichito un ni\u00f1o. \u00a1Y lo que su imaginaci\u00f3n les debe! Si el que se ha llamado el Homero de los insectos, Enrique Fabre, lleg\u00f3 a tan viejo, con tan fresca, infantil y antigua vejez, se debi\u00f3, sin duda, a su trato familiar con los insectos. Y entre nosotros, en Espa\u00f1a, ah\u00ed est\u00e1 la fresca y a la vez antigua vejez del benem\u00e9rito don Ignacio Bol\u00edvar.<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 bien estar\u00eda que se escribiese \u2014para ni\u00f1os y mayores\u2014 algo de folklore entomol\u00f3gico infantil, de leyendas de insectos, de su mitolog\u00eda! Juguetes fueron de nosotros, ni\u00f1os, los grillos, los llamados en mi Bilbao \u201ccochorros\u201d (esto es, cochinillos), en Santander \u201cjorges\u201d, en Asturias \u201cbacallarines\u201d; el \u201cmelolontha\u201d de que habl\u00f3 Arist\u00f3fanes y al que, por mi parte, he dedicado m\u00e1s de una menci\u00f3n; la vaquita o coquito de Dios \u2014\u201c... \u00a1cu\u00e9ntame los dedos y vete con Dios!\u201d\u2014, la que llam\u00e1bamos \u201csolita\u00f1a\u201d \u2014\u201c\u00a1soli solita\u00f1a, vete a la monta\u00f1a; dile al pastor que traiga buen sol para hoy y pa ma\u00f1ana y pa toda la semana!\u201d\u2014, la luci\u00e9rnaga, el caballito del diablo (en vascuence, \u201casador del infierno\u201d), de un pobre diablo (y asador de un pobre infierno); el por mote cient\u00edfico \u201cmantis religiosa\u201d (en tierra de \u00c1vila, santa-teresa) y tantos m\u00e1s con su cancioncilla o jaculatoria a las veces.<\/p>\r\n<p>Hay uno que personalmente me intrig\u00f3 desde ni\u00f1o y que hace poco contemplaba en el canalillo del agua del Lozoya, al pie de la Residencia de Estudiantes. Es el llamado zapatero, tejedor y escribano. El Diccionario oficial, en \u201cescribano del agua\u201d, le llama ara\u00f1a, cuando es insecto, pues tiene tres pares de patitas y no cuatro. Y, por otra parte, al registrar su mote cient\u00edfico\u2014\u201cgirino\u201d\u2014 le toma por renacuajo, que es cr\u00eda de rana, un vertebrado. \u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 este misterioso animalito que el \u00edntimo poeta flamenco Guido Gezelle \u2014capell\u00e1n de un cementerio donde cultivaba flores\u2014 le dedic\u00f3 un precioso poemita? Y en flamenco se le llama tambi\u00e9n escribano. (O escribiente.) Gezelle le cant\u00f3 con la misma alma con que cant\u00f3 aquella misteriosa visi\u00f3n de una puesta de sol en el horizonte de una laguna, donde dos discos solares, uno bajando del azul del cielo y otro subiendo del azul del agua se asumen y funden uno en otro. \u00a1Escribano! \u00bfY qu\u00e9 escribe en el agua? \u201cTriste cosa \u2014pensaba yo contempl\u00e1ndole\u2014 arar en la mar; pero... \u00bfescribir en el agua?\u201d Y recordaba cuando Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u201c\u00a1Soy yo; no tem\u00e1is!\u201d (Juan, VI, 19.) Fue que se asustaron al verle marchar sobre el agua, como el escribano y tejedor de \u00e9sta. \u00c9l, Jes\u00fas, si pase\u00f3 (\u201cperipatounta\u201d dice el texto) por sobre el agua, no escribi\u00f3 en ella, sino una vez en tierra; mas \u00bfno escribieron en agua los escribanos que de \u00c9l escribieron?<\/p>\r\n<p>Todo esto es mitolog\u00eda, poes\u00eda entomol\u00f3gica; pero la ciencia se interesa m\u00e1s por la econom\u00eda, por los insectos \u00fatiles o perjudiciales al hombre y a sus frutos, por las plagas del campo, por la apicultura, la sericultura y dem\u00e1s culturas entomol\u00f3gicas. Y por los insectos sociales. Sobre todo las abejas, las hormigas con sus diversos fajos y esos horribles t\u00e9rmites \u2014en el Diccionario oficial no figuran\u2014, especie de \u201cnazis\u201d de la entomocracia. \u00a1La colmena, el hormiguero, la termitera! \u00a1C\u00f3mo los admiran muchos! Por mi parte, me atraen m\u00e1s los pobres insectos se\u00f1eros, solitarios, individualistas si quer\u00e9is. Y que si se nos presentan a las veces en muchedumbre, no es formando masas. Tales las moscas, las tan aborrecidas y calumniadas moscas.<\/p>\r\n<p>Tambi\u00e9n las moscas fueron juguete de mi ni\u00f1ez y lo fueron \u2014y seguir\u00e1n si\u00e9ndolo\u2014 de los ni\u00f1os. \u00a1Qu\u00e9 sorprendente efecto el de ver pasearse a una pajarita de papel \u2014de fumar y de un solo pliegue\u2014 sobre una mesa, llevada por una mosca, sujetas sus alitas \u2014con cera\u2014 a las patitas del artefacto! (Hace falta destreza.) Cada vez que recuerdo aquella f\u00e1bula que empieza: \u201cA un panal de rica miel dos mil moscas (\u00a1son demasiadas!) acudieron y, por golosas, murieron presas de patas en \u00e9l...\u201d, me represento la tragedia de los pobres animalitos anarquistas o libertarios. Como alguna otra vez me he detenido a contemplar esos mosqueros que son una botella especial con agua y una trampa, por la que entrando las moscas caen en el agua y all\u00ed se ahogan. \u00a1Y verlas subi\u00e9ndose las unas sobre las otras y hundi\u00e9ndolas m\u00e1s al querer sostenerse sobre ellas, para hundirse, a su vez, por falta de sost\u00e9n! \u00a1Qu\u00e9 espejo de sociedad humana! De sociedad humana individualista \u2014se me dir\u00e1.<\/p>\r\n<p>Hubo, por otra parte, tiempo, siendo yo un mocito, en que \u2014como creo que dicen que hac\u00eda Spinoza\u2014 cri\u00e9 en una caja una ara\u00f1a d\u00e1ndole moscas y haci\u00e9ndole in\u00fatil su tela. Y pude observar con qu\u00e9 parca raci\u00f3n se satisfac\u00eda la ara\u00f1a. No as\u00ed el vencejo ni el camale\u00f3n. Del que dicen que se mantiene de aire. No cabe fiarse de los que se dice que viven del aire.<\/p>\r\n<p>Mas... \u00bfa qu\u00e9 seguir? \u00a1Qu\u00e9 de cosas podr\u00eda decir a mis lectores si recogiese todos mis recuerdos infantiles de la historia, y la leyenda, y la f\u00e1bula, y la mitolog\u00eda de los insectos! De los articulados, como tambi\u00e9n se les llama. \u00a1Qu\u00e9 de art\u00edculos podr\u00edan inspirarme los articulados esos! Pero hay otros articulados \u2014mejor, desarticulados\u2014 humanos que interesan m\u00e1s a nuestros lectores. Y, sin embargo, yo les digo a \u00e9stos que no hay articulado humano que nos ofrezca m\u00e1s puras ense\u00f1anzas que un grillo, un \u201ccochorro\u201d, un coquito de Dios \u2014\u00a1qu\u00e9 tierna ocurrencia la de consagrarle al Creador!\u2014, un caballito del diablo, un ciervo volante, un... \u00a1Y qu\u00e9 espejos para los hombres! Supe una vez de Bagar\u00eda que se hab\u00eda dedicado a dibujar \u2014del natural, \u00a1claro!\u2014 insectos. Lo hab\u00eda yo adivinado al ver las profundas caracterizaciones humor\u00edsticas que lograba al caricaturizar a los hombres con formas de ort\u00f3pteros, cole\u00f3pteros, himen\u00f3pteros\u2026 Y chup\u00f3pteros. Toda una psicolog\u00eda entomol\u00f3gica humana.<\/p>\r\n<p>Y que aquellos de mis lectores que, a su vez, escriban para el p\u00fablico se paren a la orilla de alg\u00fan remanso, a la sombra de un sauce o de un aliso, a contemplar la obra del escribano del agua. \u00bfHabr\u00e9 estado yo escribiendo este art\u00edculo en ella?<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_703\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103378_2010067226\"><\/a><strong>Ensue\u00f1os. <\/strong><strong>La Gruta del Amor<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_704\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tarde dominical y canicular de fin de julio aqu\u00e9lla! Hab\u00eda logrado escaparme de Madrid, del Madrid universitario y parlamentario y atene\u00edstico y, sobre todo, del estr\u00e9pito ensordecedor de su Gran V\u00eda, que infestaba el hotelito de mi estancia. Horribles ruidos de autos y camiones y a las veces \u2014lo que es peor\u2014 de radios con altavoz para porteras. Y \u00a1ah\u00e1! A trabajar. Ya en mi vivienda de m\u00e1s de veinte a\u00f1os de vida y de muerte, en recatado rinc\u00f3n de la ciudad querida, casi en un suburbio de ella, entre conventos, al caer de la tarde. Aqu\u00ed, el corralito, jardincillo enjaulado entre casas, peque\u00f1a manigua con dos acacias \u2014la una brot\u00f3 de una ra\u00edz aflorada de la otra\u2014, una higuera que tiende sus hojas sobre el tejadillo de una carbonera y un alb\u00e9rchigo cuyos frutos cabe coger desde una galer\u00eda dom\u00e9stica. Y al otro lado, al norte de la casa, mi celda de trabajo y de descanso, en que los recuerdos se me derriten en ensue\u00f1os.<\/p>\r\n<p>\u00a1A trabajar! A soltar el abejorro san juanero \u2014\u201ccochorro\u201d en mi infantil bilba\u00edno\u2014 de la imaginaci\u00f3n recreadora; a buscar expresiones. \u00bfDe qu\u00e9? \u00a1Ello saldr\u00e1! Un ansia de expresi\u00f3n, de expresarse uno, de exprimirse, de soltar la dulzura de la soledad. \u00a1Buscar expresiones! \u00a1Qu\u00e9 honda esa frase cari\u00f1osa cuando se le dice a quien va a ver a un ausente querido: \u201c\u00a1Dele muchas expresiones de mi parte!\u201d A buscar, pues, lector querido, expresiones que darte.<\/p>\r\n<p>A trabajar en la tarea de buscar expresiones y a solazarse en el trabajo, que hace vivir y da de vivir. No era en el barullo madrile\u00f1o ni tras asuntos pol\u00edticos y de eso que llaman actualidad. No eso, sino, estilogr\u00e1fica en mano, sobre la cama de mi celda, tras lo eterno de cada momento, tras la cotidianidad de la eternidad pasajera. \u00bfAsuntos? \u00a1Uf! Aun me pesaban en la memoria el hast\u00edo y el enojo que me caus\u00f3 cierto art\u00edculo de fondo \u2014sin fondo\u2014 pol\u00edtico, que se ocupaba (\u00a1ocupaci\u00f3n era!) en la democracia \u2014\"burgocracia\" le llamaba\u2014 y cuyo tono sonaba a serr\u00edn comprimido. Ansiaba esquivar semejantes asuntos. De molesta asunci\u00f3n. Y sacudirme salpicaduras del charco p\u00fablico central para recibir roc\u00edo de recuerdos de ensue\u00f1o. \u00a1A so\u00f1ar, pues! Y a darle al \u00e1nimo desenvoltura.<\/p>\r\n<p>Tras de mi celda, dos corralitos suburbanos, con sus parras, sus arbolitos \u2014ropa blanca tendida a secarse al sol\u2014 y gallinas picoteando en sus empedrados, la separan de un pobre edificio de solo piso bajo, donde est\u00e1 instalado un sal\u00f3n de baile popular. Su nombre: \u201cLa gruta del amor\u201d. En \u00e9l, convertido en colegio electoral, votamos las elecciones que derribaron la monarqu\u00eda. Cae la tarde sofocante de can\u00edcula y empieza el alivio de la puesta. La m\u00fasica de la gramola del baile parece la queja arrastrada de un animal herido que se desangra. A ella se mezclan las lentas y espaciadas cimbaladas de un convento de monjas recoletas, chillidos de vencejos que zigzaguean por el aire, zumbidos de un mosc\u00f3n que se me ha metido en la celda y el rumor vital de mi sangre so\u00f1adora en el pabell\u00f3n de la oreja. Todo ello, una orquesta que acompa\u00f1a a mis ensue\u00f1os. \u00a1El c\u00edmbalo conventual! \u00a1Qui\u00e9n sabe si a alguna monjita, al sentir en la soledad recogida de su celda la m\u00fasica de la gramola mundana, no le danzar\u00e1n en el coraz\u00f3n adormecido infantiles recuerdos lejanos de bailes al aire libre en el prado del ejido de la aldea!<\/p>\r\n<p>La gente moza se divert\u00eda, mientras yo, a los sones del bailable, del c\u00edmbalo conventual, de los chillidos alados, del mosconeo y de mi propia sangre, ordenaba mis notas \u2014las de mi m\u00fasica \u00edntima\u2014 sin orden, ni concierto, ni m\u00e9todo. \u00a1A la porra el m\u00e9todo, que harta porra es \u00e9l! \u00a1A seguir el ritmo de la m\u00fasica de la gruta del amor! Al son callado, pitag\u00f3rico, de la m\u00fasica de las esferas bailan los astros. Y a su baile se le llama revoluci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>\u00a1\u201cLa gruta del amor\u201d! Gruta es cripta \u2014palabras hermanas\u2014 y es frescura. Pero \u00bffrescura all\u00ed y en semejante tarde? \u00bfY en baile agarrado? (Y, entre par\u00e9ntesis, \u00a1hay que o\u00edr las necedades que de la coeducaci\u00f3n dicen los mentecatos pedagogos tradicionalistas de ambos sexos!) \u00a1Lo que sofoca el agarro y el meneo! Entra alguna mocita clara y fresca como agua manadera y se sale tibia y turbia como de ba\u00f1era. Pero as\u00ed se preparan generaciones de electores venideros. En el baile, obrerillos, estudiantillos, horteras, costurerillas, mecan\u00f3grafas, criadas de servicio... Hay de estas charritas o serranitas que al chapuzarse en el \u00e1mbito urbano de la ciudad se pegan anzuelos de pelo en las sienes, junto a cejas supernumerarias \u2014dejando aquel servicio, \u00a1claro!\u2014, o acaso se calzan... medios. \u00bfMedios? S\u00ed; medios calcetines, como las medias provienen de medias calzas. Y acaso all\u00ed, con el agarro y el meneo, se incuba uno de esos cr\u00edmenes llamados pasionales \u2014no sociales\u2014 de cada d\u00eda. O un suicidio. \u201c\u00a1All\u00ed empez\u00f3 mi desgracia!\u201d, dec\u00eda, refiri\u00e9ndose a una gruta de \u00e9stas del amor, uno que purgaba en un calabozo un mareo de baile. Lo que no quiere decir, \u00a1claro!, que yo me apoyase, para estas suposiciones, en nada que supiera de esta mi vecina gruta, de que nada concreto s\u00e9, sino el haber votado en ella candidatos republicanos. Despu\u00e9s de haber andado de candongueo electoral. Y no por grutas de amor.<\/p>\r\n<p>Y luego \u2014pensaba yo en mi celda\u2014, esos de la gruta, del agarro y del meneo levantan el pu\u00f1o diestro y se enardecen por otro baile. O hay que verlos en el cine, en ciertas pel\u00edculas, mejiendo la lubricidad al revolucionarismo\u2026 Mas \u00a1es la vida! La vida que se nos va y se nos viene como los sones de la gramola de danza, del c\u00edmbalo conventual, de los chillidos de los vencejos, del mosconeo de los moscones y de la sangre propia, que nos susurra el vaiv\u00e9n de la vida entra\u00f1ada. \u00bfA qu\u00e9 afanarse m\u00e1s?<\/p>\r\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tarde dominical y canicular aquella del 21 de julio de este a\u00f1o! Quede aqu\u00ed su nota.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_705\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103380_2010067226\"><\/a><strong>Un pecado de San Luis Gonzaga<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_706\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590591\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En mis <em>Recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad<\/em> he contado los de cuando en mi nativa (no nativo) Bilbao pertenec\u00ed a la Congregaci\u00f3n de San Luis Gonzaga durante la \u00e9poca de mi bachillerato. Que lo hice en el Instituto Vizca\u00edno, el oficial, y no en colegio alguno privado ni eclesi\u00e1stico. As\u00ed como la Congregaci\u00f3n, en mi tiempo de ella, no fue dirigida por jesuita alguno. Despu\u00e9s, s\u00ed. Y no olvidar\u00e9 nunca todo lo que se nos contaba de San Luis.<\/p>\r\n<p>Siempre \u2014ya desde entonces\u2014 me pareci\u00f3 aquel cuento o relato una especie de novela hagiogr\u00e1fica ama\u00f1ada para servir de libro de edificaci\u00f3n a los muchachos. Y m\u00e1s de una vez he pensado si habr\u00e1 una biograf\u00eda de ese santito que sea a la que se nos serv\u00eda lo que la biograf\u00eda de San Ignacio de Loyola que figura al frente de la <em>Historia de la Compa\u00f1\u00ed<\/em><em>a<\/em><em> de Jes\u00fas en la Asistencia de Espa\u00f1a<\/em>, del P. Astrain, S. J. \u2014es decir, jesuita\u2014, es a las vidas de edificaci\u00f3n, empezando por la del padre Rivadeneyra, es decir, una biograf\u00eda limpia y serenamente hist\u00f3rica, en que se nos presente un hombre de carne y hueso y no un mito edificativo. Porque cuando el mito est\u00e1 tan desordenadamente compuesto \u2014o descompuesto\u2014 como el que de este San Luis se nos daba justifica aquel sever\u00edsimo juicio que le mereci\u00f3 a William James, el gran psic\u00f3logo, quien en su libro sobre las <em>Variedades de la experiencia religiosa<\/em> llega a decir esto: \u201cPero cuando la inteligencia, como en este Luis, no es originalmente m\u00e1s ancha que una cabeza de alfiler y acaricia ideas de Dios de correspondiente peque\u00f1ez, el resultado, no obstante el hero\u00edsmo desplegado, es, en conjunto, repulsivo.\u201d \u00bfUn bendito? Sin duda; pero no se olvide el sentido que este apelativo suele tomar. Especialmente en catal\u00e1n, donde \u201cbeneit\u201d o \u201cbenet\u201d no es, ciertamente, una recomendaci\u00f3n. O aquello otro de que \u201ccretino\u201d derive de una palabra de romance suizo: \u201cchrestin\u201d, que equivale a cristiano. Y, ciertamente, que a ning\u00fan cristiano normal se le puede llamar cretino.<\/p>\r\n<p>Entre las cosas que de San Luis se nos contaba en la Congregaci\u00f3n, una de las que m\u00e1s presentes se me han quedado es la de los pecados que crey\u00f3 haber cometido de ni\u00f1o \u2014lo fue toda su vida y no normal\u2014, y estuvo llorando arreo y teni\u00e9ndose por ellos como un grand\u00edsimo pecador. Uno era el de que como su padre, que era militar, le hubiese regalado un ca\u00f1oncito de juguete, el chico le hurt\u00f3 una vez un poco de p\u00f3lvora para hacer fuego con el juguete. Claro que para tirar salvas y con ca\u00f1oncito de juguete. Y menos mal que el santito se arrepinti\u00f3 y llor\u00f3 amargamente aquel descarr\u00edo de su carrera de santidad pac\u00edfica.<\/p>\r\n<p>\u00daltimamente he recordado ese edificante remordimiento del m\u00edtico San Luis Gonzaga al ver a algunos de sus disc\u00edpulos, de los llamados luises, dedicarse a disparar salvas con ca\u00f1oncitos de juguete y p\u00f3lvora hurtada a sus mayores. Porque no es de creer que profesen luisismo gonzaguesco los que se sirven de pistolas a nombre de uno o de otro fajo. \u00cd\u00f1igo de Loyola fue un militar; pero Luis Gonzaga no lo fue, aunque hijo de militar. Y tuvo que llorar el haber hurtado p\u00f3lvora a su padre.<\/p>\r\n<p>Y esto me trae como de la mano a eso que se llaman partidos pol\u00edticos cat\u00f3licos, es decir, religiosos confesionales, que se creen alguna vez obligados a emplear m\u00e9todos militantes de p\u00f3lvora y de ca\u00f1oneo. Sobre todo en guerra civil. Verdad es que ya no sabe uno qu\u00e9 es lo que se entiende por catolicismo. Y qu\u00e9 por pol\u00edtica.<\/p>\r\n<p>Ya otra vez, no hace mucho, comentando aqu\u00ed mismo una muy bien pensada y bien intencionada circular del se\u00f1or obispo de Oviedo acerca de la cuesti\u00f3n llamada social y la posici\u00f3n de les obreros que se apartan de la Iglesia, tuve ocasi\u00f3n de decir que el hecho de que la Iglesia acepte soluciones m\u00e1s o menos socialistas \u2014y aunque fueran comunistas\u2014 no es raz\u00f3n para que los obreros suscriban el credo religioso de la Iglesia. Con eso del \u201csalario justo\u201d no se adquiere ese credo. Mas, no hace poco, nos hemos encontrado con que el partido cat\u00f3lico belga no exige a sus adherentes confesi\u00f3n religiosa cat\u00f3lica ni de ninguna especie. Es decir, que puede pertenecer a ese partido un calvinista, un agn\u00f3stico o un ateo. \u00bfPor qu\u00e9, pues, se llama cat\u00f3lico el partido?<\/p>\r\n<p>Es como lo de Sindicatos cat\u00f3licos agrarios. \u00bfEn qu\u00e9 consiste su catolicismo? Cualquier noche sale uno cualquiera inventando un Sindicato agrario budista o musulm\u00e1n o espiritista. Eso da la impresi\u00f3n de que no se trata de un Sindicato, sino de una clientela. En semejantes Sindicatos, que cuidan no aparecer como cofrad\u00edas, el sentimiento religioso apenas si juega papel alguno. Ni siquiera, que yo sepa, organizan una bendici\u00f3n de los campos. El catolicismo se reduce a una ense\u00f1a electoral. Y esto recuerda lo de unas elecciones, hace unos a\u00f1os, en mi nativa tierra vasca, en que dec\u00edan los aldeanos: \u201cAl que pague mejor el voto, y si los dos pagan igual, al cat\u00f3lico.\u201d Catolicismo, pues, inconfesional, o sea electoral. De partido y acaso, a lo peor, de partida. Pero no de partida de bautismo. Y para eso \u00bfhurtar p\u00f3lvora \u2014por lo dem\u00e1s, mojada\u2014 a los mayores?<\/p>\r\n<p>Es muy peligroso para una fe religiosa cualquiera el andar jugando as\u00ed con ella. Como es peligroso para la fe nacional el andar jugando con el concepto y el sentimiento de la Patria. Que es lo que hacen esos insensatos que han sacado lo de la anti-Espa\u00f1a. Verdad es que unos y otros, los que juegan con la fe que creen haber recibido de sus mayores y los que juegan con la Patria que hicieron nuestros antepasados todos, los de un lado y los del otro, tanto los ortodoxos como los heterodoxos, no hacen todos \u00e9sos m\u00e1s que jugar con ca\u00f1oncitos de juguete y p\u00f3lvora hurtada a sus mayores. Cometen el pecado que tanto llor\u00f3 San Luis. Y lo cometen por la misma mentalidad que llev\u00f3 al santito a cometerlo. Porque lo m\u00e1s triste de todo esto es que los muy benditos ni se dan cuenta de la verdadera pecaminosidad de su pecado. Puestos a pecar, ni pecar saben. Como no sea que lo que se proponen es entrar en la plantilla de artilleros de salvas. Y libres de restricciones. Y no m\u00edticos ni m\u00edsticos.<\/p>\r\n<p>Ya volveremos sobre esto.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_707\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103382_2010067226\"><\/a><strong>Experiencia de ex\u00e1menes<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_708\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590592\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00daltimamente, a fin de poner coto a la demasiada concurrencia de bachilleres aspirantes a carreras acad\u00e9micas, se dispuso exigirles un examen de ingreso a ellas. Examen de las materias mismas de la llamada segunda ense\u00f1anza o de lo que se dice cultura general. El primer efecto de esa exigencia fue una baja enorme en el n\u00famero de tales aspirantes. Y otro efecto ha sido la triste experiencia del lamentable estado de incultura de una gran parte, de la mayor\u00eda en casos, de esos aspirantes. Y ello, por otra parte, nos ha tra\u00eddo a considerar que lo que piden al pedir libertad de ense\u00f1anza esos \u201cpadres de familia\u201d \u2014azuzados por otros padres sin ella y sin hijos (al menos, legales)\u2014 es la libertad de no ense\u00f1ar. Para lo que se achaca la peligrosidad de ciertas ense\u00f1anzas.<\/p>\r\n<p>Nos apena a los que hemos tenido ocasi\u00f3n de examinar a esta muchachada estudiantil del cine, del deporte y del pu\u00f1o o de la palma alzados, nos apena su ignorancia invencible. Invencible por querida. Apenas saben nada \u2014y de lo m\u00e1s elemental, que es lo fundamental\u2014, y no lo saben porque no quieren saberlo, porque carecen de curiosidad. Lo de menos es que hayan olvidado \u2014si es que alguna vez las supieron\u2014 aquellas ligeras nociones que hubieron de estudiar o en horribles librillos de texto o en m\u00e1s horribles apuntes, pues ese olvido podr\u00eda ser hasta meritorio. Lo peor es que no hayan le\u00eddo lo que leen otros muchachos que no aspiran a t\u00edtulo acad\u00e9mico. Que uno de esos chicos no sepa lo que le ense\u00f1aron en la c\u00e1tedra de Preceptiva literaria, puede pasar; lo que no puede pasar es que no conozca lo m\u00e1s esencial de la literatura castellana y ni siquiera haya le\u00eddo a los autores modernos m\u00e1s en boga. Hace pocos d\u00edas se le preguntaba a una aspirante de \u00e9sos \u2014era una muchacha\u2014 que dijera algo sobre Gald\u00f3s, y cuando se dispon\u00eda a recitar no se sabe qu\u00e9 juicio empapizado, como uno de los examinadores le preguntase \u201c\u00bfPero usted ha le\u00eddo algo de Gald\u00f3s?\u201d, la pobre muchacha respondi\u00f3 como sorprendida: \u201c\u00bfYooo...?\u201d Y si se nos dijese que Gald\u00f3s acaso figure para ella entre los autores prohibidos, replicaremos que s\u00ed puede pasar el que se proh\u00edba leer estos o los otros libros; lo que no debe pasar es que se ense\u00f1e que esos libros dicen lo que no dicen. Y esto pasa.<\/p>\r\n<p>En junio \u00faltimo pasado, aunque ya jubilado, me encargu\u00e9 de examinar a unos alumnos de una c\u00e1tedra de... \u00a1\u201dIntroducci\u00f3n a la Filosof\u00eda\u201d! Una verdadera mandanga, pues no hay modo de saber en qu\u00e9 la introducci\u00f3n a la filosof\u00eda se diferencia de la filosof\u00eda misma. Prescind\u00ed de unos ciertos apuntes que se hab\u00edan empapizado y empec\u00e9 a preguntarles nociones generales de ciencias y letras: c\u00f3mo se halla el \u00e1rea de un tri\u00e1ngulo, la ley de la ca\u00edda de los graves, qu\u00e9 es una hip\u00e9rbola y qu\u00e9 una par\u00e1bola, cu\u00e1l es la funci\u00f3n del h\u00edgado, qu\u00e9 fue la Reforma... y otras nociones tan elementales. El resultado fue desastroso.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha podido traer esta l\u00e1stima? \u00bfC\u00f3mo ha podido nuestra \u201cjuventud\u201d \u2014subrayo la palabra\u2014 actual llegar a tal estado? Otra cosa era en mis tiempos de estudiante de Instituto, hace ya cerca de sesenta a\u00f1os. Por lo menos, en mi Bilbao, que sal\u00eda de su sitio y bombardeo. \u00bfC\u00f3mo se ha llegado a esta inapetencia de saber? Es m\u00e1s, \u00bfa ese horror a \u00e9l?<\/p>\r\n<p>Y ahora, por un eslaboneo de consideraciones de que quiero hacer gracia al lector, he venido a recordar aquella t\u00edpica doctrina jesu\u00edtica del tercer grado de obediencia que expuso magistralmente \u00cd\u00f1igo de Loyola en su c\u00e9lebre carta a los padres y hermanos de Portugal. Ese tercer grado que es la obediencia de juicio, o sea creer que es lo verdadero lo que el superior as\u00ed define. Es decir, que no basta pedir todo el poder para el jefe, sino tambi\u00e9n toda la raz\u00f3n y la inteligencia. Colmo de la abnegaci\u00f3n y de la irresponsabilidad. Lo que vuelve a traerme a las mientes \u2014y digo \u201cvuelve\u201d porque es uno de mis estribillos\u2014 aquello del Catecismo de la doctrina cristiana del P. Astete, jesuita, cuando dice: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d Es la fe impl\u00edcita o del carbonero. \u00a1Y la de j\u00f3venes carboneros que se nos est\u00e1n metiendo en pol\u00edtica! Y a carbonear con obediencia de tercer grado.<\/p>\r\n<p>Me explico que haya doctrinas de cuyo conocimiento quieran preservar los padres sin hijos a los hijos de padres carboneros; pero cuiden de no ense\u00f1arles refutaciones. Las refutaciones son peligros\u00edsimas. Lo s\u00e9 por propia experiencia. Fue una cierta desdichada refutaci\u00f3n de Hegel \u2014tras elogiarle mucho\u2014 por parte del cardenal Gonz\u00e1lez, O. \u0420., lo que m\u00e1s me puso en camino de estudiar a Hegel y de enterarme, entre otras cosas, de que el pobre cardenal no le hab\u00eda podido entender. Era natural. Y otra vez, al leer en un libro de un neoescol\u00e1stico italiano \u2014creo que era Prisco\u2014, al frente de un cap\u00edtulo, \u201cDel absurdo fenomenismo de Hume\u201d, me dije: \u201c\u00a1Tate! \u00bfLe llama as\u00ed, de antemano, absurdo? Hay que enterarse bien de ese absurdo.\u201d Y de esta me acord\u00e9 a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando le\u00ed en <em>La Biblia en Espa\u00f1a<\/em>, de Borrow \u2014precioso libro traducido al espa\u00f1ol preciosamente por Aza\u00f1a\u2014 aquello de los can\u00f3nigos cordobeses que se extra\u00f1aban de que el criado griego de Borrow profesara una religi\u00f3n tan absurda como la griega, y al decirles el griego que renunciar\u00eda a ella cuando le mostrasen su absurdo le contestaron que no la conoc\u00edan y s\u00f3lo sab\u00edan que era absurda.<\/p>\r\n<p>Examinaba yo aqu\u00ed en Salamanca hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os a unos alumnos del colegio de Deusto de Metaf\u00edsica \u2014as\u00ed se la llamaba\u2014, cuando uno de ellos dijo: \u201cDice Spencer...\u201d, y sigui\u00f3 hasta que le interrump\u00ed: \u201c\u00bfPero d\u00f3nde ha dicho eso Spencer?\u201d, y \u00e9l, sin inmutarse: \u201cBueno, pues dice el pa' Ful\u00e1nez que dice Spencer...\u201d Y le dej\u00e9 seguir. Y otra vez, como a uno de esos alumnos, en un examen de Derecho, le oyese nuestro compa\u00f1ero don Luis Maldonado \u2014luego, rector\u2014 llamarle \u201cfilibustero\u201d a don Antonio Maura y le interrumpiese con un \u201cPero \u00bfqu\u00e9 dice usted?\u201d, el mozo replic\u00f3: \u201cFilibustero, s\u00ed, filibustero; lo ha dicho el pa' Zut\u00e1nez...\u201d Y vaya otro sucedido. Una de mis dos hermanas, que muri\u00f3 no hace mucho en un convento de ense\u00f1anza, de monja, se instruy\u00f3 en el colegio de Sagrado Coraz\u00f3n de Bilbao, y as\u00ed lleg\u00f3 a mis manos un cierto librito de Historia en que hab\u00eda verdaderas atrocidades. No equivocaciones, ni errores, ni inexactitudes, sino mentiras, evidentes mentiras. Y que el autor del librito \u2014para ignorantes o carboneros\u2014 sab\u00eda que lo eran. Calumnias concientes, es decir, que el autor de ellas ten\u00eda que saber que lo eran. \u00a1Y luego se quejar\u00e1n de Pascal!<\/p>\r\n<p>Y traigo todo esto a cuento porque creo que una parte de la culpa \u2014no toda, ni acaso la mayor\u2014 de esa ignorancia invencible y querida de los mozos de deporte y cine y horror al saber la tienen los que est\u00e1n propugnando por una libertad de ense\u00f1anza que es libertad de no ense\u00f1ar. Y ello bas\u00e1ndose, entre otras cosas, en que hay que educar m\u00e1s que instruir.<\/p>\r\n<p>Mas de esto de la diferencia entre educaci\u00f3n \u2014o formaci\u00f3n del car\u00e1cter\u2014 e instrucci\u00f3n hay que hablar m\u00e1s despacio.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_709\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103384_2010067226\"><\/a><strong>La fiesta de la Raza<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_710\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590593\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Hace unos a\u00f1os, con motivo de eso de la Fiesta de la Raza \u2014reci\u00e9n inventada entonces, la fiesta y hasta la raza\u2014, se celebr\u00f3 una sesi\u00f3n en el paraninfo de esta Universidad de Salamanca y en ella habl\u00f3 el que esto escribe. Entre el p\u00fablico se contaba un buen n\u00famero de militares y unos cuantos frailes dominicos \u2014de la Orden a que perteneci\u00f3 fray Bartolom\u00e9 de las Casas\u2014, varios de ellos peruanos y con facha de mestizos. Al hablar yo expuse lo que despu\u00e9s he repetido muchas veces, y es que lo de raza, en sentido cultural, hist\u00f3rico y humano, no es una categor\u00eda zool\u00f3gica \u2014como en las castas y variedades de animales, incluso los hombres\u2014, sino espiritual, y que se distingue por una comunidad de cultura hist\u00f3rica que se cifra, sobre todo, en la lengua. Y as\u00ed, la raza espa\u00f1ola \u2014hispanoamericana si se quiere\u2014 es la que piensa y, por lo tanto, siente en cualquiera de las lenguas espa\u00f1olas. O ib\u00e9ricas, si se prefiere. (Una de ellas, la que se habla en Portugal y en el Brasil.) Y ya en este tono hube de contar entre los heraldos hist\u00f3ricos de nuestra raza al indio occidental mejicano \u2014zapoteca puro, sin sangre europea\u2014 Benito Ju\u00e1rez, libertador y refundador de su heroica patria, que gobern\u00f3 \u201cen castellano\u201d \u2014como ha dicho su \u00faltimo bi\u00f3grafo\u2014, y al indio oriental, filipino, Jos\u00e9 Rizal \u2014sin sangre europea\u2014, asesinado en Manila por la monarqu\u00eda espa\u00f1ola, que muri\u00f3 despidi\u00e9ndose de su Filipinas en un magn\u00edfico canto\u2026 en castellano. Y es que ni Ju\u00e1rez pensaba en zapoteca ni Rizal en tagalo. Y nunca olvidar\u00e9 el efecto que a los ingenuos oficiales de ej\u00e9rcito que me o\u00edan y me oyeron leer la magn\u00edfica despedida de Rizal \u2014escrita estando en capilla\u2014 les hizo ella. Les ten\u00edan enga\u00f1ados. Les hab\u00edan hecho creer que el heroico Rizal no fue m\u00e1s que lo que llamaban un filibustero y un odiador de Espa\u00f1a. Lo que hoy llamar\u00edan un anti-espa\u00f1ol. Y por su parte, los novicios dominicos peruanos me agradecieron lo que dije de Ju\u00e1rez y a prop\u00f3sito de \u00e9l.<\/p>\r\n<p>Ahora se vuelve a querer dar esplendor a esa Fiesta de la Raza; pero se barrunta por dentro de ello y en una parte de los que lo promueven \u2014no en todos, \u00a1claro!\u2014 un cierto sentimiento extra\u00f1o e impuro. Ya raza empieza a querer significar algo as\u00ed como lo que significa en la actual Alemania, la del racismo, la del arianismo, la de ese venenoso concepto de los arios \u2014que no es m\u00e1s que un mito del m\u00e1s salvaje resentimiento\u2014, con su secuela de anti-semitismo y otros antis tan salvajes como \u00e9ste. Y es el colmo del desprop\u00f3sito que hasta entre nosotros, aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, empieza a deslizarse que son anti-espa\u00f1oles los jud\u00edos. Y se extiende este grotesco anatema a los... masones. (Debo declarar que no s\u00e9 lo que son los masones \u2014no he llegado a eso en mis estudios de mitolog\u00eda\u2014; pero estoy seguro que no saben m\u00e1s que yo respecto a ellos todos esos pazguatos que los execran y condenan, a pesar de aquel divertido intrigante que fue Leon Taxil, que tanto les tom\u00f3 el pelo a los jesuitas. Lo que, por otra parte, es cosa f\u00e1cil.)<\/p>\r\n<p>Ya lo de nuestra raza \u2014si se quiere con may\u00fascula: Nuestra Raza\u2014 empieza a no ser ni una categor\u00eda zool\u00f3gica ni una categor\u00eda humana cultural, sino una categor\u00eda \u2014en el m\u00e1s bajo y m\u00e1s triste sentido\u2014 pol\u00edtica. Ya no se trata de limpieza de sangre ni de limpieza de conciencia, sino de una cierta ortodoxia y no solamente religiosa. Despu\u00e9s de haberse enunciado la insensatez de que no puede ser buen espa\u00f1ol el que no sea cat\u00f3lico, apost\u00f3lico, romano, se va agravando el desprop\u00f3sito. \u00bfY van a corregirse los insensatos? \u00a1Ya, y a! \u00bfQue aquel iberoamericanismo era l\u00edrico? \u00bfDe lira de juegos florales? \u00bfY \u00e9ste que asoma? Este puede ser de zanfon\u00eda \u2014peor: de zampona\u2014, de romer\u00eda arrabalera, en que se lucen aquellos a quienes los de rompe y rasga los tienen por \u201ccastizos\u201d. \u00a1Los de \u201cSantiago y cierra Espa\u00f1a\u201d! No se sabe si para que no puedan entrar los de fuera o para que no puedan salir los de dentro. (Y de esto, otra vez.)<\/p>\r\n<p>Se anunciaba que para la celebraci\u00f3n de la mentada fiesta en La R\u00e1bida iban a concurrir all\u00e1 \u2014en concentraci\u00f3n\u2014 muchachos de la Juventud de Acci\u00f3n Popular; pero se ha aguado ello por no poder concurrir el jefe. El jefe para quien piden todo el poder los que, sin duda, se sienten impotentes por s\u00ed mismos, y de quien declaran que siempre tiene raz\u00f3n los que, sin duda, se sienten, por s\u00ed mismos, irracionales. Y acaso ese fracaso de semejante romer\u00eda nos ha librado \u2014y en estas circunstancias\u2014 de alguna alusi\u00f3n al Pe\u00f1\u00f3n de Gibraltar\u2014 no muy lejano de La R\u00e1bida\u2014 y a otra raza a que suponen \u2014\u00a1cuitados!\u2014 la m\u00e1s hostil a la que llaman suya.<\/p>\r\n<p>Este impuro y b\u00e1rbaro sentido de raza que empieza a infiltrarse en el otro, en el cultural, hist\u00f3rico y humano, es el que trata de definir un patriotismo ortodoxo frente al heterodoxo. Es el del espa\u00f1olismo contrapuesto a la espa\u00f1olidad. Lo que lleva a la m\u00e1s perniciosa forma de guerra civil. A la guerra civil incivil. A la de aquella barbarie del \u201c\u00a1vivan las cadenas!\u201d, del suplicio de Riego, en los m\u00e1s tenebrosos a\u00f1os de Fernando VII \u2014 el \u201cpico\u201d vino despu\u00e9s\u2014 cuando se execraba del \u201cmal llamado bienio\u201d progresista.<\/p>\r\n<p>Y as\u00ed puede resultar \u2014si Dios no lo remedia\u2014 que eso de la raza, del sentimiento de comunidad hist\u00f3rica, que pod\u00eda llevarnos a la convivencia m\u00e1s perfecta posible, puede, si ese racismo ortodoxo que apunta se extiende, estorbar la convivencia. Hasta la imperfecta y de resignada tolerancia. No hace mucho le o\u00ed a uno de esos racistas de nuevo cu\u00f1o decir, hablando de la llamada comunidad iberoamericana, que podemos sentimos hermanos espirituales de los venezolanos bajo Juan Vicente G\u00f3mez, pero no de los mejicanos de hoy. Y este mismo sujeto que eso dec\u00eda, al o\u00edrme exaltar a Benito Ju\u00e1rez, se ech\u00f3 a decir que no cabe sostener que hubiesen sido h\u00e9roes del mismo esp\u00edritu hisp\u00e1nico Benito Ju\u00e1rez y, por ejemplo, Gabriel Garc\u00eda Moreno, el criollo ecuatoriano. \u201c\u00a1El indio Ju\u00e1rez \u2014me dijo\u2014 en el fondo era... protestante!\u201d Y pronunci\u00f3 esto de \u201cprotestante\u201d como pudo haberlo hecho de jud\u00edo, mas\u00f3n o marxista. Por de contado que el tal patriota racista ni sabe lo que es juda\u00edsmo, ni masoner\u00eda, ni marxismo. Es de los de \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante...\u201d, de los que piden todo el poder y toda la raz\u00f3n para el jefe por encontrarse sin uno ni otra. Ni quiero desperdiciar la ocasi\u00f3n de contar lo que le o\u00ed a un subordinado que fue del cardenal Segura, y es que le oy\u00f3 decir que los dos m\u00e1s peligrosos y solapados enemigos de la aut\u00e9ntica Espa\u00f1a \u00e9ramos Luis de Zulueta y yo, por lo que tenemos, seg\u00fan \u00e9l, de sospechosos de... \u00a1protestantismo! \u00a1Grave peligrosidad! Sin duda, se cre\u00eda \u2014no \u201ccre\u00eda\u201d, pues creerse no es creer\u2014 que la Reforma es la aut\u00e9ntica anti-Espa\u00f1a. Que as\u00ed se creen y lo dicen las cotorras del cotarro.<\/p>\r\n<p>En resumidas cuentas, ved por qu\u00e9 yo, que creo haber hecho por mi raza \u2014espiritual\u2014 y por su lengua m\u00e1s que el que m\u00e1s de esos racistas de \u00faltima hora, me siento obligado a escatimar mi participaci\u00f3n en fiestas que empiezan a perder su sencilla pureza originaria. Me quedo con raza y sin fiesta mientras no se depuren las cosas a ellas ata\u00f1ederas.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_711\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103386_2010067226\"><\/a><strong>El mal necesario<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_712\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590594\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u00a1Ay, c\u00f3mo se me vuelven a la memoria aquellos febriles tiempos de hace veinte a\u00f1os, cuando, al estallar la Gran Guerra mundial, los espa\u00f1oles nos dividimos fatalmente en aliad\u00f3filos \u2014franc\u00f3filos los m\u00e1s, muy pocos angl\u00f3filos\u2014 y german\u00f3filos! O mejor, antialiad\u00f3filos y antigerman\u00f3filos, pues todos \u00e9ramos antis. Que no se disputaba ni por Francia, ni por Alemania, ni por sus respectivas causas. Eran banderas de una divisi\u00f3n interior, \u00edntima nuestra, sin relaci\u00f3n a la divisa. Lo que esgrim\u00edamos no eran las banderas de los contendientes de fuera, sino astas sin trapo. Fue cuando el que esto os dice invent\u00f3 el mote de trogloditas, de que ha salido luego el de cavern\u00edcolas. Y junto a los desinteresados de lo de fuera, atentos s\u00f3lo a nuestra secular refriega, hubo tambi\u00e9n \u2014\u00a1triste es tener que confesarlo!\u2014 los interesados por una u otra parte beligerante. Los comprados por las Embajadas, que no cesaban en sus tejemanejes. Y todo ello fue la preparaci\u00f3n de la dictadura de 1923, que naci\u00f3 de aquella nuestra contienda interior, como la dictadura fue la preparaci\u00f3n de la ca\u00edda de la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-habsburgiana. La que se ha dado en llamar revoluci\u00f3n republicana naci\u00f3 entonces y de aquello.<\/p>\r\n<p>Recu\u00e9rdese que cuando Blasco Ib\u00e1\u00f1ez empez\u00f3 a atacar y denostar a don Alfonso puso su mayor empe\u00f1o en tacharle de german\u00f3filo, cosa que, por lo dem\u00e1s, aqu\u00ed, y con raz\u00f3n, nos importaba muy poco; pero el novelista escribi\u00f3 su librito para los franceses m\u00e1s que para los espa\u00f1oles. Y el mismo don Alfonso puso su mayor empe\u00f1o en enga\u00f1ar a unos y a otros, jugando maquiav\u00e9licamente a dos barajas. Y que el que esto escribe sac\u00f3 a cuenta lo que llamaba el Vice-Imperio Ib\u00e9rico. Y que el Gobierno jugaba con lo que se llam\u00f3 la \u201cneutralidad neutral\u201d, la del desventurado don Eduardo Dato. Se lleg\u00f3 a decir que si Francia hubiera tenido que retirar todas sus fuerzas de Marruecos para llevarlas al frente de campa\u00f1a, habr\u00eda tenido que pedir a Espa\u00f1a que defendiese su protectorado marroqu\u00ed, lo que habr\u00eda equivalido \u2014dec\u00edan los german\u00f3filos\u2014 a tomarnos a los espa\u00f1oles por cipayos. Y recu\u00e9rdese la acci\u00f3n de los submarinos alemanes en nuestras costas.<\/p>\r\n<p>Si hubieran vencido los Imperios centrales germ\u00e1nicos se habr\u00eda consolidado la monarqu\u00eda espa\u00f1ola o acaso habr\u00eda pasado el reino a imperio \u2014o vice-imperio\u2014, redonde\u00e1ndose en la Pen\u00ednsula toda y con Marruecos y Gibraltar de a\u00f1adidura. As\u00ed se cre\u00eda, m\u00e1s o menos insensatamente, en ciertas esferas y aun en las m\u00e1s altas, a juzgar por no pocos indicios. Mas si es ocioso en historia discurrir sobre lo que habr\u00eda ocurrido en el caso de no haber ocurrido lo que ocurri\u00f3, lo que s\u00ed cabe creer es que aquella creencia \u2014si es que no hab\u00eda otras promesas reservadas\u2014 influyera en la conducta tortuosa y oscura del monarca y de sus valedores y validos. Y cabe afirmar que esa conducta fue el principio del desastroso fin de la realeza. Y hoy el ex rey de Espa\u00f1a \u2014acaso ex futuro emperador de Iberia\u2014 rumiar\u00e1 seguramente estos recuerdos y lo que haya bajo ellos en la Italia fajista, donde su tercer hijo se ha casado sin la asistencia de su madre, retirada en su nativa Inglaterra.<\/p>\r\n<p>En resoluci\u00f3n, que entonces, hace veinte a\u00f1os, tomar partido por una de las dos partes beligerantes en Europa era tomarlo por uno de los dos grandes partidos \u2014m\u00e1s que partidos, comuniones\u2014 que nos dividen desde hace, en rigor, siglos y que hacen el resorte de la guerra civil de Espa\u00f1a, de la ra\u00edz y a la vez tronco y eje de nuestra historia, del empuje de nuestra civilizaci\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Y ahora, subiendo por encima de la historia o bajando por debajo de ella, a su cielo o a su subsuelo, \u00bfno ser\u00e1n episodios como el de hace veinte a\u00f1os, y la dictadura luego, y la ca\u00edda de la monarqu\u00eda despu\u00e9s, achaques para la inevitable \u00edntima guerra civil, mejor si incruenta? \u00bfInevitable? S\u00ed; pues \u00bfqu\u00e9 es eso de \u201cmal menor\u201d, de \u201cbien posible\u201d y de \u201cconvivencia\u201d? Hay el mal necesario, inevitable, acaso eterno e infinito. Y sin \u00e9l no hay ni mal menor ni bien posible. \u201cSemejante medida \u2014la disoluci\u00f3n de Cortes y elecciones generales subsiguientes\u2014 \u00bfno desencadenar\u00eda ahora la guerra civil?\u201d, se me preguntaba una vez. Y yo: \u201cPero \u00a1si est\u00e1 desencadenada ya!\u201d O si se quiere, encadenada Espa\u00f1a a ella, puesto que es la cadena de nuestra historia. Y en cuanto a la convivencia, no es \u00e9sta la paz, sino que se convive en guerra civil cuando la guerra civil es vida. Al escribir yo, en mi mocedad, mi novela hist\u00f3rica <em>Paz en la guerra <\/em>\u2014la empec\u00e9 a mis veinte a\u00f1os y la acab\u00e9 doce despu\u00e9s\u2014 aprend\u00ed el misterio de nuestras guerras civiles y c\u00f3mo los pleitos din\u00e1sticos, de legitimidad, y hasta los doctrinales no eran sino achaques para la eterna discordia entre Ca\u00edn y Abel, entre Esa\u00fa y Jacob. Como en nuestras villas, villorrios y aldeas, las banderas doctrinales, pol\u00edticas, no son sino indiferentes pretextos para la \u00edntima discordia que hace su vida. \u00bfBanderas? Y sus colores, pongamos por caso \u2014rojo, de sangre ; gualdo, de bilis ; supernumerario, morado\u2014, \u00a1de cardenales... achaques!<\/p>\r\n<p>El profundo reformador Juan Wycliff ense\u00f1aba en el \u00faltimo tercio del siglo XIV, en Inglaterra, la doctrina del dominio de Dios y del poder del Diablo y que \u201cDios tiene que obedecer al Diablo\u201d \u2014forma parad\u00f3jica de un hondo pensamiento\u2014, ya que entreg\u00f3 el mundo a las disputas de los hombres, que dirige el Diablo. Y este es el mal necesario, ra\u00edz de la Historia, que unos llaman Fatalidad (Hado) y otros llaman Providencia.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00a1Terrible doctrinal\u201d, dir\u00e1 alg\u00fan cuitado. \u00bfY qu\u00e9 se le va a hacer? El hombre que se sienta hombre, encadenado a la Historia, pero queriendo salvar su libertad \u2014que es su dignidad\u2014 humana \u00edntima, lo que har\u00e1 es protestar contra ese mal necesario. Como protestaban los mitol\u00f3gicos titanes que se rebelaban contra J\u00fapiter. O como protestaban los poetas rom\u00e1nticos de hace un siglo, a los que se ha llamado titanescos \u2014Leopardi y Vigny entre los mayores\u2014. Como protestaba Job cuando Jehov\u00e1 le entreg\u00f3 al poder de Sat\u00e1n (Libro de Job, I, 12). Y, adem\u00e1s, \u00bfes que la m\u00edtica serpiente del Para\u00edso obr\u00f3 sin permiso \u2014o acaso encomienda\u2014 de su Se\u00f1or? El pobre tentado, por su parte, no se rebel\u00f3, sino que se excus\u00f3 como pudo.<\/p>\r\n<p>A ese mal necesario, origen de la Historia, la civilizaci\u00f3n \u2014y con ella la barbarie, su necesaria melliza\u2014, se le ha llamado mitol\u00f3gicamente pecado original y forj\u00e1dose su leyenda originaria. Y en cuanto a nosotros, espa\u00f1oles, estamos encadenados a la Historia \u2014a la civilizaci\u00f3n y a la barbarie\u2014 por nuestra vital guerra civil, nuestro mal necesario, y en esta vida tenemos que convivir. \u00a1Y mientras nuestra inevitable \u2014por necesaria\u2014 barbarie no caiga en salvajeria...! Es nuestro destino y hay que seguir la marcha \u2014\u00bfadonde?\u2014 con \u00e9l a cuestas.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_713\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103388_2010067226\"><\/a><strong>De la tonter\u00eda otra vez<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_714\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>En los tiempos que estamos corriendo, ning\u00fan publicista peri\u00f3dico puede estar seguro de que cuando salgan a luz sus escritos no hayan perdido oportunidad. Y no digo actualidad, pues hay actualidades eternas, aunque acaso, a las veces, inoportunas. Una de ellas, la del examen de la tonter\u00eda, uno de mis temas favoritos y al que vuelvo otra vez aqu\u00ed, y que no ser\u00e1, \u00a1pobre de m\u00ed!, la \u00faltima. Y vuelvo a ella movido por la lectura de lo que en el Congreso dijo un se\u00f1or diputado de que \u2014y aqu\u00ed copio del extracto que a la vista tengo\u2014 \u201cC\u00e1novas, en el declive de su vida pol\u00edtica, se mostraba orgulloso de que jam\u00e1s sus enemigos pol\u00edticos le hubiesen llamado tonto ni ladr\u00f3n\u201d. Y el extracto a\u00f1ade, entre par\u00e9ntesis, as\u00ed: (\u201cRumores.\u201d) \u00bfRumores? \u00bfPor qu\u00e9? Y los rumores no son cosa de pasarlos por alto, vengan de donde vinieren. Aunque vengan del arroyo. El fingir despreciarlos llega a ser un acto de desesperada tonter\u00eda defensiva... Es quedarse en la tapa de las cosas, por miedo de abrirlas aturrullados. Esos rumores de la C\u00e1mara, convencionales, responden a rumores de fuera de ella, inconvencionales.<\/p>\r\n<p>El se\u00f1or diputado parece que dijo, seg\u00fan el extracto, que jam\u00e1s a C\u00e1novas le hab\u00edan llamado\u2014\u201cllamado\u201d\u2014 tonto ni ladr\u00f3n y no que no le hubieran acusado de ello. De una a otra cosa hay la diferencia de una injuria a una calumnia. Porque hay quienes, no siendo C\u00e1novas, si se les acusara de tontos gritar\u00edan: \u201c\u00a1Pruebas!, \u00a1pruebas!\u201d Probando con ello que lo eran. La acusaci\u00f3n de tonto es, por otra parte, seg\u00fan dej\u00f3 dicho el Cristo en su serm\u00f3n de la monta\u00f1a (v. Mat., V, 22), merecedora del infierno. \u00a1Y Dios me perdone!<\/p>\r\n<p>Mas \u00bfpara qu\u00e9 pruebas de tonter\u00eda? Cabe decir que al tonto se le conoce en que hace o dice tonter\u00edas; pero las hacen y las dicen tambi\u00e9n los inteligentes \u2014y m\u00e1s a\u00fan los geniales\u2014, y no hay mayor tonto de remate que el que se muere sin haber hecho ni dicho tonter\u00eda alguna. Y hay el tonto eventual o fisiol\u00f3gico y el tonto habitual o patol\u00f3gico, y la tonter\u00eda aguda y la cr\u00f3nica. El peor, no el que dice desatinos, sino el que hablando mucho no dice nada. Porque una sentencia de un hombre de seso y sentido, repetida de carretilla por un tonto pasa a ser una vaciedad. Cuando se estudia a los grandes pensadores y sus sentencias se cae en la cuenta de que todos ellos tienen raz\u00f3n, aun contradici\u00e9ndose entre s\u00ed, y que cuantos las repiten no tienen raz\u00f3n alguna. Que el tercer grado de la obediencia loyolesca, el de la de juicio, lleva a la irracionalidad de la tonter\u00eda m\u00e1s supina. Por otra parte, a los barbotadores de vaciedades sonoras \u2014algunas veces retumbantes\u2014, m\u00e1s que tontos se acostumbra a llamarles fatuos. Por esta tierra salmantina se dice de ellos que se peen en botijo para que resuene m\u00e1s.<\/p>\r\n<p>Conoc\u00ed en mi Bilbao a un se\u00f1or que sol\u00eda decir: \u201c\u00a1Mi hijo Enriquito tiene un talento pa desir tonter\u00edas...!\u201d \u00a1Y qu\u00e9 peligroso es que haya padres \u2014de una o de otra clase\u2014 que crean que sus hijos (de la clase que sean) tienen talento para decir tonter\u00edas! \u00a1Y que los cr\u00eden, eduquen, entrenen y lancen a carrera para que se luzcan esparciendo oquedades del tercer grado de obediencia! A lo que llaman talento. Otro padre me dec\u00eda: \u201cSi viera usted qu\u00e9 talento de chico! Fig\u00farese que con poco m\u00e1s de ocho a\u00f1os ya recita no s\u00f3lo el Astete, sino el Mazo \u2014el Mazo, \u00bfeh?\u2014 con puntos y comas y sin faltar... \u00a1Un fen\u00f3meno; le digo a usted que un fen\u00f3meno! \u00a1Otro Men\u00e9ndez Pelayo!\u201d (Huelga decir que el tal padre no tiene del verdadero valor del talento de nuestro don Marcelino la menor idea; como los pasa a los m\u00e1s de los espa\u00f1oles que le encumbran.)<\/p>\r\n<p>S\u00ed; hay tonter\u00edas geniales y las que no pasan de vaciedades. Otras, como las de los tontos de circo, profesionales, para embaucar y divertir a los ni\u00f1os y a los papanatas. Tonter\u00edas circenses para amenizar espect\u00e1culos, concentraciones, romer\u00edas y grandes batudas.<\/p>\r\n<p>Mas volviendo a lo de C\u00e1novas, cumple decir que es peor que se le acuse a un hombre p\u00fablico de tonto que no de ladr\u00f3n. La tonter\u00eda es m\u00e1s da\u00f1osa que la ladroner\u00eda, no s\u00f3lo por ser m\u00e1s contagiosa, cuanto porque el ladr\u00f3n se sabe ad\u00f3nde va: a la caja, y el tonto, no, pues no lo sabe \u00e9l mismo. La osad\u00eda vanidosa o vanidad osada, la fatuidad, es m\u00e1s estragadora que la concupiscencia; peor la ambici\u00f3n que la codicia. El fatuo, con tal de aparecer h\u00e1bil, deja de serlo. Lo que se llama pasarse de listo, y no es sino pasarse de tonto. Como quien hace o dice algo no para m\u00e1s, sino que la gente se pregunte por qu\u00e9 lo hace o lo dice. Y \u00e9l, a si mismo: \u201c\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1 luego de esto la Historia al hablar de m\u00ed?\u201d Y se va a su casa a apuntar lo que ha de decir la Historia y preparar su testamento p\u00fablico.<\/p>\r\n<p>Aun hay peor, y es que se d\u00e9 el caso de instituirse un Instituto para el mantenimiento, defensa y propagaci\u00f3n de la tonter\u00eda como escudo \u2014supuesto\u2014 de la fe del carbonero. Que es \u2014dicen\u2014 esta fe prenda de felicidad. \u00a1Tan felices como dicen que vivieron los guaran\u00edes de las Misiones antes de que les quitaran sus directores espirituales! \u00a1Qu\u00e9 bien educaditos! Bien lo vio despu\u00e9s el doctor don Gaspar Rodr\u00edguez Francia.<\/p>\r\n<p>Y basta por hoy, que otro d\u00eda trataremos de las cat\u00e1strofes \u2014o sea revoluciones\u2014 que suele provocar el revent\u00f3n de la tonter\u00eda de que d\u00e9cimos. Pues de lo que se trata ya \u2014y no en Espa\u00f1a s\u00f3lo\u2014 es de acabar no con la libertad llamada de conciencia, sino con la libertad de inteligencia, con la libertad de entendimiento. Y el que quiera entender que entienda. Ya lo \u201cdec\u00edamos ayer...\u201d \u00bfAyer? No; hace treinta y siete a\u00f1os.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_715\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486400419\"><\/a><strong>Divagaciones...?<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_716\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310401420\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>\u201cY bien, \u00bfqu\u00e9 nuevo camelo es \u00e9ste?\u201d, se dir\u00e1 mi lector \u2014el m\u00edo\u2014, al ver esos puntos suspensivos seguidos de un interrogante. O de un gancho. Porque un signo de interrogaci\u00f3n es un gancho. Cuando a alguien se le interroga es que se busca engancharle por algo. Y un gancho de esos, interrogativos, es a la vez como esos ricitos jacarandosos que se ponen las mocitas bien pegaditos a las sienes o a las mejillas. Y va de cuento: \u201cCon ese anzuelo de pelo \/ que llevas en la mejilla, \/ \u00bfqu\u00e9 vas a pescar, chiquilla, \/ en este tiempo de celo? \/ Mira que es tambi\u00e9n de veda; \/ mejor que te est\u00e9s en casa; \/ no por ir tras lo que pasa \/ te caigas en lo de queda.\u201d Mas no, lector m\u00edo, no; no estriba en esto el camelo. Y aunque camelar, en cal\u00f3 o en gitano, parece que quiere decir propiamente cortejar. Esos puntos suspensivos, con su gancho o interrogante, quieren decir aqu\u00ed otra cosa.<\/p>\r\n<p>Es que estoy desde hace mucho, y en virtud de mi doble oficio de escritor p\u00fablico y de profesor de lengua castellana, preocupado con la pobreza de nuestros medios gr\u00e1ficos de expresi\u00f3n escrita auxiliares de las letras. La coma, el punto y coma, el punto final, los puntos suspensivos, los guiones, los par\u00e9ntesis, las interrogaciones, las admiraciones, los diferentes tipos de letras, todo ello no acierta a representar los matices de la expresi\u00f3n hablada. Ser\u00eda acaso menester poner entre rengl\u00f3n y rengl\u00f3n de letras una especie de pentagrama, un sistema de signos, en cierto modo musicales, que nos dieran sentidos que la mera escritura literal \u2014de letras\u2014 no nos da. Sentidos ret\u00f3ricos \u2014en el noble significado\u2014, sentidos de elocuencia, de elocuci\u00f3n, no sentidos puramente literarios, esto es, de letra.<\/p>\r\n<p>Veamos. Pregunta uno: \u201c\u00bfQui\u00e9n dice eso?\u201d (acent\u00fao el qui\u00e9n porque aqu\u00ed no es procl\u00edtico). Y se contesta: \u201c\u00a1Qui\u00e9n lo sabe!\u201d Otra vez se dice: \u201c\u00bfQui\u00e9n lo sabe?\u201d, como queriendo decir: \u201cA ver, b\u00fasquenmele a quien lo sepa.\u201d Y otra vez mormojea uno, como habl\u00e1ndose a s\u00ed mismo: \u201c\u00bfQui\u00e9n lo sabe...?\u201d O acaso: \u201c\u00a1Qui\u00e9n lo sabe!...\u201d Que es como decirse: \u201cA saber qui\u00e9n lo sabe...\u201d Y as\u00ed tenemos: primero, \u201cquien lo sabe\u201d; segundo, \u201c\u00bfqui\u00e9n lo sabe?\u201d, y tercero, \u201cquien lo sabe...\u201d Este terrible \u201cquien lo sabe...\u201d, que puede ir seguido ya de un interrogante final, ya de un final admirativo. Lo terrible son los puntos suspensivos, puntos de interinidad, de provisionalidad, puntos que acaban en interrogaci\u00f3n \u2014en comedia\u2014 o en admiraci\u00f3n \u2014en tragedia\u2014, puntos que cabe llamar infinitivos.<\/p>\r\n<p>Consabido es que en la notaci\u00f3n aritm\u00e9tica se suelen emplear los puntos suspensivos para se\u00f1alar las fracciones decimales peri\u00f3dicas. As\u00ed 0,33..., treses sin fin, que equivale a 1\/3. O tambi\u00e9n 0,99..., que equivale a la unidad, a 1. Esos puntos suspensivos de la fracci\u00f3n peri\u00f3dica pura nos dicen de continuidad, de que se contienen, de que se tienen unas con otras las cifras; nos dicen de infinitud. Pues lo infinito es lo continuo. Y aqu\u00ed recuerdo que he o\u00eddo hablar de un piadoso fraile matem\u00e1tico que se pasa la vida hallando nuevos decimales a \u201cpi\u201d, a la relaci\u00f3n entre la circunferencia y el radio. Una manera de buscar la cuadratura del c\u00edrculo. Y que apenas se diferencia de pas\u00e1rsele rezando sin cesar el rosario, cuenta tras cuenta y vuelta a empezar. Y por esto les llamo a los puntos suspensivos interrogativos o admirativos, puntos infinitivos.<\/p>\r\n<p>\u00bfBromas? \u00a1Qui\u00e1! No hay tales bromas. \u00a1Ay del que vive en \u00bf...? o en \u00a1...!, del que vive de ansiedad, ech\u00e1ndole un gancho al infinito, que no se deja prender de \u00e9l, o admir\u00e1ndolo! \u00a1Ay del que pregunta sin esperanza de respuesta! \u00a1Ay del que vive en inacabable suspensi\u00f3n de \u00e1nimo! No, no es camelo.<\/p>\r\n<p>Una vez, era en el campo, tendido sobre la hierba y a la sombra de un aliso, mientras al chorro de una fuente se iba llenando un c\u00e1ntaro. Un c\u00e1ntaro que era algo as\u00ed como un \u00f3rgano hidr\u00e1ulico. Seg\u00fan iba cayendo el agua del chorro en el c\u00e1ntaro \u2014caja de resonancia\u2014 daba una nota cambiante. Dir\u00edase que el c\u00e1ntaro cantaba con lengua de agua. Hasta que se llen\u00f3 el c\u00e1ntaro, y el agua, verti\u00e9ndose hasta los bordes de su boca, cantaba... en puntos suspensivos, en puntos infinitivos. El c\u00e1ntaro entraba en la corriente del regato que de la fuente del chorro nac\u00eda. \u201cNuestras vidas son los r\u00edos, que van a dar en la mar...\u201d<\/p>\r\n<p>Y mirando ac\u00e1, a nuestra Espa\u00f1a, c\u00e1ntaro nacional, y escuch\u00e1ndola, \u00bfes que no nos encontramos con puntos suspensivos, infinitivos, seguidos de interrogaci\u00f3n final? \u00bfPunto final? \u00bfQui\u00e9n va a apuntarlo? Acaso tiene raz\u00f3n Caprotti, el pintor italo-hisp\u00e1nico, cuando lanza su apotegma favorito: \u201cDeseng\u00e1\u00f1ese usted, la vida es una cosa provisional.\u201d \u00bfY no va a serlo una Constituci\u00f3n cualquiera? \u00bfA qui\u00e9n se le va a ocurrir la desatinada ocurrencia de ponerle a la Constituci\u00f3n punto redondo y final, y hasta entrecomillada? \u00bfO parenteticada? \u00bfQue est\u00e1 en suspenso? \u00a1Natural!... Peor ser\u00eda que estuviese reprobada. As\u00ed se queda para nuevo examen. \u00bfEs que se figuran los de las consabidas esencias que con un punto definitivo cierran el paso a los puntos infinitivos? Hace poco me sorprendi\u00f3 leer en un escrito de uno de los esenciales y aut\u00e9nticos que la Constituci\u00f3n que fraguamos \u2014yo entre otros\u2014 es una Constituci\u00f3n abierta y no cerrada. \u00bfAbierta a qu\u00e9?<\/p>\r\n<p>Y vea el lector amigo ad\u00f3nde hemos venido a parar, a partir de aquellos anzuelos de pelo que las mocitas pescadoras llevan junto a las cejas supernumerarias. Tambi\u00e9n la Constituci\u00f3n tiene sus anzuelos \u2014de papel\u2014 y sus cejas supernumerarias. Y basta de divagaci\u00f3n.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_717\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103392_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata I<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_718\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Usted me ha o\u00eddo decirle muchas veces, amigo m\u00edo, hablando de ense\u00f1anza \u2014o de pedagog\u00eda si quiere\u2014, que lo elemental es lo fundamental. Un mozo atudescado de hoy aqu\u00ed dir\u00eda lo existencial y lo esencial. \u00a1Bueno! Es cosa grave eso de que lo de puro sabido se olvide. De consabido m\u00e1s bien, pues cuando algo lo saben todos se le antoja a cada cual que no hay peligro en olvidarlo, y as\u00ed no llega a hacerse propio el sentido com\u00fan. Y viene luego aquello de \u201cprimum vivere, deinde philosophari\u201d \u2014primero vivir, despu\u00e9s filosofar\u2014, como si filosofar no fuese un modo de vivir. O mejor, de sobrevivir. O aun mejor, de sobrevivirse. Que es lo fundamental. Y as\u00ed, voy a hablarle a usted, y lo m\u00e1s llano posible, de la vida elemental, casi de instinto, y la vida fundamental o de finalidad. O racionalidad, si usted quiere mejor.<\/p>\r\n<p>Los elementos se les ha llamado a tierra, agua, aire y fuego, en que no parece entrar el esp\u00edritu. Lo elemental es, pues, lo natural, as\u00ed como lo fundamental es lo espiritual. O sea la Historia. Y ya ver\u00e1 usted c\u00f3mo esto se engarza con aquello otro de la conceptuaci\u00f3n materialista de la Historia, atribuida, sin mucha precisi\u00f3n, a Marx. Y empecemos de lleno por el principio.<\/p>\r\n<p>La vida elemental, la vida natural, parece reducirse a comer, beber, abrigarse \u2014traje y casa de vivienda\u2014, propagarse o procrear y divertirse. Porque la necesidad de divertirse, de entretenerse o de solazarse, convendr\u00e1 usted conmigo, amigo m\u00edo, que es de primera necesidad, de necesidad elemental o natural. Y la diversi\u00f3n, entretenimiento o solaz entra en el comer, beber, abrigarse y propagarse.<\/p>\r\n<p>F\u00edjese en eso que se dice de que hay que comer para vivir y no vivir para comer; pi\u00e9nselo bien y ver\u00e1 qu\u00e9 c\u00edrculo vicioso supone. Se come muchas veces, no por necesidad, sino por gusto; pero es que el satisfacer ese gusto es un elemento de vida. Y esto se aplica en el vestirse al adorno, ya que adornarse es elemento de vida tambi\u00e9n. Y en cuanto al propagarse, \u00bfqui\u00e9n duda de que el goce que ello procura nos es un elemento de vida, aunque no se cumpla la finalidad de ese goce? \u00bfAunque\u2026 finalidad? \u00bfSe propaga uno \u201cpara\u201d gozar en la propagaci\u00f3n o goza de \u00e9sta \u201cpara\u201d propagarse? \u00a1Condenados \u201cparas\u201d! No cabe duda de que hay quien se da a la tarea de propagarse \u2014o procrearse\u2014 por racionalidad, por finalidad. Por razones econ\u00f3micas acaso, buscando herederos que le mantengan en su vejez y lleven su nombre. Hay matrimonios pobres sin hijos que adoptan ajenos. A lo que volveremos con la misma llaneza de filosof\u00eda barata.<\/p>\r\n<p>(Volveremos a ello cuando nos toque decir algo del proletarismo y de Malthus y el malthusianismo. Y de aquello del solter\u00f3n gru\u00f1\u00f3n que fue Arturo Schopenhauer con lo de que el genio de la especie enga\u00f1a a \u00e9sta poni\u00e9ndole cebos para que se propague. \u00a1Vaya con las genialidades del genio de la especie del solter\u00f3n Schopenhauer! Entre esos cebos o a\u00f1agazas entran los que, a prop\u00f3sito del desnudo en las playas, llam\u00f3 nuestro padre Laburu, S. J., \u201cincentivos ps\u00edquico-som\u00e1ticos\u201d. Y basta de par\u00e9ntesis.)<\/p>\r\n<p>En resoluci\u00f3n, que si comer, beber, abrigarse y propagarse son elementos de primera necesidad, es tambi\u00e9n de primera necesidad el gozar con ellos y aunque luego ese goce no lleve a la finalidad trascendente que se le supone. Y aunque a esta doctrina se la moteje de hedonismo o de epicure\u00edsmo. Y se nos hable de los cerdos de Epicuro. Yo mismo escrib\u00ed anta\u00f1o que vale m\u00e1s ser \u00e1ngel desgraciado que cerdo satisfecho. Mas, aparte del valor de ese \u201cvale\u201d \u2014\u00a1menudo l\u00edo \u00e9se de la teor\u00eda de los valores!\u2014, falta por saber en qu\u00e9 consiste la desgracia del \u00e1ngel y en qu\u00e9 la satisfacci\u00f3n del cerdo.<\/p>\r\n<p>Pero, aparte del goce, satisfacci\u00f3n, placer, diversi\u00f3n o solaz que en comer, beber, abrigarse y propagarse se consiga, queda la otra diversi\u00f3n: la de gozar de la vida sin trabajo, la de descansar. Y sobre todo la de so\u00f1ar. Que es el arranque del arte. Y de la religi\u00f3n. Gozar del ensue\u00f1o. Que es lo que nos lleva de la Naturaleza a la Historia, de lo elemental a lo fundamental. Que es, como se ve, elemental tambi\u00e9n. \u00a1Lo que le alimenta, lo que le abriga, lo que le propaga a uno el descansar \u2014sobre todo so\u00f1ando\u2014, el imaginarse que no pasa hambre, ni fr\u00edo, ni soledad animal!<\/p>\r\n<p>Reflexiones todas \u00e9stas que se las hacen casi todos los hombres, pero no siempre con la suficiente claridad y sencillez, como para percatarse de su alcance todo. Sentir\u00eda mucho, amigo m\u00edo, que todo esto le pareciese trivial, esto es, conversaciones de plazuela; pero lo que yo busco es llevarle a usted a la convicci\u00f3n de que la llamada filosof\u00eda de la Historia \u2014que suele ser no m\u00e1s que historia de la filosof\u00eda, y no menos\u2014 es, en rigor, filosof\u00eda de la Naturaleza, de la elementalidad. Y que lo elemental, se lo repito, es lo fundamental, que lo natural es lo espiritual. O que en la diversi\u00f3n hay que buscar la finalidad.<\/p>\r\n<p>\u00bfQu\u00e9 es diversi\u00f3n? Perm\u00edtame que vuelva, seg\u00fan mi modo, a lo ling\u00fc\u00edstico. Diversi\u00f3n es de divertir, y divertirse y divertir (\u201cdivertere\u201d) es apartar algo de su cauce, hacer que una corriente salga de su curso. Y en otro sentido se llama una diversi\u00f3n estrat\u00e9gica cuando se le quiere llevar al enemigo fuera de su prop\u00f3sito. Divertir a la vida es sacarla de su cauce natural, de su determinismo. Es juego que nos distrae, que nos divierte de la incontrastable necesidad. Y es la diversi\u00f3n elemental y necesaria porque nos libera de la elementalidad y de la necesidad. Y nos libera, sobre todo, del hast\u00edo, del aburrimiento, del tedio, que es peor que el hambre, y la sed, y el fr\u00edo, y la impotencia gen\u00e9sica.<\/p>\r\n<p>Y ahora queda por ver c\u00f3mo para librarse del hast\u00edo, de tener que satisfacer hambre, sed, fr\u00edo y calor de intemperie y apetito gen\u00e9sico siente el hombre la necesidad de la diversi\u00f3n, primero como arte y como historia, y luego como religi\u00f3n. M\u00e1s grandes obras de arte, m\u00e1s proezas hist\u00f3ricas, m\u00e1s creaciones de fe religiosa y de santidad se han hecho por matar el aburrimiento que por matar el hambre. Y voy a divertirme indic\u00e1ndoselo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_719\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103394_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata II<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_720\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597599\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Pues s\u00ed, amigo m\u00edo; el resorte de la Historia y de la civilizaci\u00f3n \u2014que es lo mismo\u2014 consiste m\u00e1s en matar el aburrimiento que no en matar el hambre. La conceptuaci\u00f3n materialista de la Historia \u2014la formulada por Carlos Marx\u2014 no nos da la raz\u00f3n de ser de las cosas, sino el sentido de vivir de los hombres. Ser\u00e1 materialista, pero no racionalista. Y es porque el aburrimiento es irracional, pero inevitable.<\/p>\r\n<p>Eso de que la curiosidad, el deseo de saber \u2014origen de la ciencia\u2014, provenga de la necesidad de comer, beber, abrigarse y dem\u00e1s por el estilo, aunque lo hayamos sostenido muchos, es m\u00e1s que discutible. La curiosidad, la curiosidad \u201cdesinteresada\u201d, tiene por inter\u00e9s el divertirnos de las otras necesidades de vida y aun de la vida misma. Matar las penas \u2014la mayor, el hast\u00edo\u2014 y no el hambre. Y matarlas con el sue\u00f1o. \u00a1Qu\u00e9 hondamente Leopardi en su estupenda prosa \u201cC\u00e1ntico del gallo silvestre\u201d dijo aquello de que: \u201cTal cosa es la vida que para soportarla es menester de tiempo en tiempo, deponi\u00e9ndola, recobrar un poco de aliento y restaurarse con un gusto y como una partija de muerte\u201d! Tal es el descanso, tal la diversi\u00f3n.<\/p>\r\n<p>Enterarse, divertirse, saber, no para comer, beber, abrigarse y propagarse, sino para poder escapar de ello. No gozar para propagarse, sino propagarse para gozar. \u00a1Cu\u00e1ntas veces, amigo m\u00edo, hemos comentado juntos el mito del pecado original, del relato b\u00edblico de la ca\u00edda de nuestros primeros m\u00edticos padres! La interpretaci\u00f3n racionalista la da Jehov\u00e1 cuando les manda que crezcan y se multipliquen y llenen la tierra. Esa parece ser la raz\u00f3n de ser del g\u00e9nero humano. Pero su sentido de vivir \u2014sentido irracional\u2014 es otro. Es gozar, o sea saber. Y Jehov\u00e1, muy racionalmente, les impone que se priven de probar del fruto del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, pues por querer hacerse como dioses quedar\u00e1n sujetos a la muerte. Y, sin embargo, ellos, los pobrecitos, desobedecen y se entregan no a la necesidad natural, animal, elemental, de procrear y propagarse, obedeciendo as\u00ed al genio de la especie, sino que se entregan al goce de saber de ello, a la \u201cdelectaci\u00f3n morosa\u201d, como dijo el dictador de la teolog\u00eda cat\u00f3lica eclesi\u00e1stica oficial. Que era como una anticipaci\u00f3n de la antojada delectaci\u00f3n beat\u00edfica. \u00bfNo ha observado usted c\u00f3mo los m\u00edsticos se complacen en met\u00e1foras de desposorio, matrimonio y uni\u00f3n m\u00edsticos? Y \u00bfno ha observado usted c\u00f3mo se compara el trasporte ese \u2014el de la \u201cdelectaci\u00f3n morosa\u201d del te\u00f3logo\u2014 con una como muerte? El mismo Leopardi cant\u00f3 la hermandad del amor y de la muerte. Y, por otra parte, propagarse \u00bf no es acaso suicidarse? El que da vida a otro \u00bfno se la quita a s\u00ed mismo? Observe, a la vez, que hay un tiempo solemne, realmente tr\u00e1gico; una edad en que el hombre entra en lo que llamar\u00edamos el nacimiento espiritual, cuando \u2014al entrar en la pubertad\u2014 descubre que se nace y que se muere, y qu\u00e9 es nacer \u2014ser parido\u2014 y qu\u00e9 es morir. Entonces surge lo que San Pablo llam\u00f3 el cuerpo espiritual (\u201csoma pneum\u00e1tico\u201d). Edad terrible en que se despiertan instintos de muerte, de crueldad, de erotismo y de desgana de vivir; edad en que el mozo sufre aprensiones de salud, incerteza de destino, p\u00e9rdida de fe infantil; en que se le llena el alma de ausencia de porvenir.<\/p>\r\n<p>Y esa necesidad elemental, vital, irracional, de goce, de diversi\u00f3n, de libertarse de la necesidad, de libertad, en fin, se ve en todo deporte y se ve en el entregarse a drogas mort\u00edferas y al olvido de la vida misma. \u00a1Cu\u00e1n errados andan los que suponen que el principal resorte de las luchas llamadas sociales es el de satisfacer el hambre! \u00a1Las veces que hemos comentado el sentido del relato b\u00edblico del primer legendario crimen social: el asesinato de Abel por su hermano Ca\u00edn! No por competencia econ\u00f3mica, sino por lo que llamamos envidia. Y otras veces, resentimiento, expresi\u00f3n ahora de m\u00e1s moda. Aunque hay una palabra alemana \u2014\u00bfla recuerda usted ?\u2014 que es \u201cSchadenfrende\u201d, goce de hacer mal a otro, de gozarse en el mal del pr\u00f3jimo.<\/p>\r\n<p>He o\u00eddo a m\u00e1s de uno de esos que no acaban de darse cuenta del sentido de vida \u2014no de la raz\u00f3n de ser\u2014 de la explicaci\u00f3n materialista \u2014no racionalista\u2014 de la Historia, exclamar ante alg\u00fan estallido mort\u00edfero de masa humana, encrespada en lucha: \u201cPero \u00bfqu\u00e9 adelantan con eso?; \u00bfes que van a conseguir mejorar su posici\u00f3n econ\u00f3mica?; \u00bfes que con eso van a matar el hambre?; \u00bfes que as\u00ed van a subir sus salarios?\u201d Reflexiones de una necedad manifiesta. Otras veces exclaman estos cuitados: \u201c\u00a1Puras ganas de destruir!\u201d Y no se percatan de que el ansia de destruir implica un ansia de escapar a las necesidades elementales de conservar la vida. De conservarla sin goce. Y por este camino de incomprensi\u00f3n no comprenden que el sentido vital de muchas guerras \u2014sea cual fuere su raz\u00f3n de ser\u2014 es que la paz es terriblemente aburrida, tremendamente hastiosa.<\/p>\r\n<p>Como ve usted, amigo m\u00edo, todo esto es filosof\u00eda social barata, y de la m\u00e1s barata, y expuesta lo m\u00e1s baratamente que sea posible; pero lo hago as\u00ed por aquello que le dije al principio de este programa, cu\u00e1l es que hay cosas que de puro consabidas se olvidan. Y \u00e9stas se est\u00e1n olvidando desde que las han traducido a esa insoportable jerga de la llamada sociolog\u00eda, en que todos los m\u00e1s flamantes \u2014\u00bfde qu\u00e9 flama?\u2014 pedantes (y pedagogos) en boga se dan a confundir la raz\u00f3n de ser con el sentido de vivir. \u00a1Como que han llegado hasta pretender hacer una econom\u00eda... matem\u00e1tica! \u00a1Claro est\u00e1, el binomio de Newton explicando por qu\u00e9 Otelo mat\u00f3 a Desd\u00e9mona!<\/p>\r\n<p>Y ahora, saltando eslabones de esta cadena program\u00e1tica, voy a exponerle a usted, amigo m\u00edo, de la manera m\u00e1s barata posible, en qu\u00e9 sentido de vida puede consistir eso de que turbas enardecidas se den a quemar templos, a destruir im\u00e1genes, a perseguir misioneros y ministros de una fe religiosa que esas turbas no comparten. \u201c\u00bfQu\u00e9 mal les han hecho?\u201d, se preguntan los que no alcanzan la raz\u00f3n de ser de semejante conducta. Claro, \u00a1como que no tiene raz\u00f3n \u2014raz\u00f3n, \u00bfeh?\u2014 de ser! Ni con matem\u00e1ticas se explica por qu\u00e9 se ha perseguido a los m\u00e1rtires de una fe religiosa cualquiera. \u00a1Raz\u00f3n..., raz\u00f3n...! Se adopta una fe religiosa o pol\u00edtica por raz\u00f3n o por sentimiento. O... por gusto. Por gusto, s\u00ed, por buen gusto \u2014que, de ordinario, es malo\u2014, como ciertos se\u00f1oritos fr\u00edvolos escogen un partido como una corbata o unos guantes. Partido de emblemas, uniformes, ademanes, santos y se\u00f1as y dem\u00e1s frioleras, nonadas y nader\u00edas, que no es cosa de tratar aqu\u00ed.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_721\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103396_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata III<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_722\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Prosigamos por r\u00e1pidos y breves toques program\u00e1ticos, meros puntos de apoyo para que el lector se haga su composici\u00f3n de lugar.<\/p>\r\n<p>No s\u00f3lo de pan vive el hombre, se repite. Ni principalmente de pan \u2014el hombre, se entiende, no el animal\u2014, sino de ilusi\u00f3n, de ensue\u00f1o, de esperanza, de historia. \u201cPrimero, vivir; luego, filosofar\u201d, es otra sentencia t\u00f3pica. Pero es que hay un cierto filosofar, un cierto so\u00f1ar, que es el primer vivir, lo primero del vivir. Se vive de ilusi\u00f3n, de juego, de arte. Llamadle, y estar\u00e1 bien, de religi\u00f3n. Que, en el fondo, es historia. El hombre es un animal hist\u00f3rico y de historia vive. El no dotado de palabra, de lenguaje \u2014aunque sea lenguaje sin uso de lengua, es decir, por se\u00f1as o por representaciones gr\u00e1ficas y visuales\u2014, carece de conciencia hist\u00f3rica, de representaci\u00f3n de s\u00ed mismo. Y el hombre \u2014el hombre, \u00bfeh?\u2014 vive como hombre, como animal conciente de s\u00ed y de su propia vida, de su representaci\u00f3n hist\u00f3rica. Schopenhauer habl\u00f3 del mundo como voluntad y como representaci\u00f3n. Mas lo que \u00e9l llam\u00f3 representaci\u00f3n, la inteligencia, la conciencia refleja, no es otra cosa que la Historia \u2014hija del recuerdo\u2014, la Historia, que tanto desde\u00f1\u00f3 Schopenhauer. Y es la Historia, aunque se la llame de otro modo, lo que le consuela al hombre de haber nacido, lo que le da conciencia humana, humanidad. Y le libra del hast\u00edo, c\u00e1ncer mucho m\u00e1s devorador que el hambre. Primero, filosofar \u2014o so\u00f1ar, que es igual\u2014, que es vivir. Y despu\u00e9s, seguir viviendo. Tal es la conceptuaci\u00f3n hist\u00f3rica, o sea humana, de la Historia.<\/p>\r\n<p>\u00a1Filosofar! \u00a1So\u00f1ar! Vivir no de pan, sino de conocimiento. La tentaci\u00f3n a Ulises por parte de las sirenas no era una tentaci\u00f3n carnal o sensual \u2014sexual, si se quiere\u2014, sino una tentaci\u00f3n de conocimiento. Le ofrec\u00edan contarle cuentos, re-crearle con historias. Era una tentaci\u00f3n de conocimiento. Y no tanto l\u00f3gico cuanto est\u00e9tico. Era algo as\u00ed como la visi\u00f3n beat\u00edfica de los m\u00edsticos. \u00bfQu\u00e9 es la so\u00f1ada vida futura eterna, la vida del siglo venidero \u2014\u201cvitam venturi saeculi\u201d\u2014, sino una contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica? Otros tratan de sustituirla por una visi\u00f3n, en esta presente vida, de una sociedad futura. Y otros, de una visi\u00f3n prof\u00e9tica del desarrollo hist\u00f3rico de una raza, de una naci\u00f3n, de una patria.<\/p>\r\n<p>Y ahora esta visi\u00f3n espiritual se convierte en una mitolog\u00eda, en un cuento de nunca acabar, en una religi\u00f3n, en fin. Aunque el cuento sea el de un sue\u00f1o sin ensue\u00f1os, un nirvana. Y en esta mitolog\u00eda, en este cuento de nunca acabar, hasta la pena es una especie tr\u00e1gica de consuelo, de un consuelo tr\u00e1gico. Los condenados del Infierno del Dante se complacen, se gozan en narrar \u2014como sirenas\u2014 su condena. Cuando Francesca dice aquello de que no hay mayor dolor que recordar el tiempo feliz en la miseria est\u00e1 goz\u00e1ndose, est\u00e1 recre\u00e1ndose en ese recuerdo. Como Paolo y como el Dante y como todo el que lo oye. \u00bfInfierno? \u00bfY eternidad de aquellas penas? Francesca est\u00e1 repitiendo siempre su eterno cuento, su cuento de nunca acabar, pues vuelve a comenzar de nuevo siempre \u2014inacabable (bis)\u2014, y es, por lo tanto, un solo momento inm\u00f3vil. Y como momento quiere decir movimiento, un solo movimiento inmoble. El colmo de lo inconcebible. La visi\u00f3n beat\u00edfica.<\/p>\r\n<p>Toda religi\u00f3n es, pues, un cuento de nunca acabar, una historia eternizada. Y esta historia trae un goce parejo al goce carnal o sensual, m\u00e1s bien hermano de \u00e9l. \u00a1Cu\u00e1ntas veces no se ha comentado, no hemos comentado, la hermandad de ambos goces! \u00a1Cu\u00e1ntas veces, cierto sentido b\u00edblico del verbo conocer! Y aqu\u00ed, en relaci\u00f3n con esto, hemos de fijarnos en la relaci\u00f3n entre el conocimiento, o lo que es lo mismo, el goce carnal o sexual \u2014lo que se llama pedantescamente \u201cl\u00edbido\u201d\u2014 y su finalidad \u2014muchas veces inconciente\u2014 econ\u00f3mica, o sea la procreaci\u00f3n. El \u201ccreced y multiplicaos\u201d. \u00bfSe multiplica el hombre para gozar en multiplicarse o goza para la multiplicaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l el fin y cu\u00e1l el medio?<\/p>\r\n<p>Y aqu\u00ed se nos atraviesa Malthus. Malthus y Ricardo son los verdaderos inspiradores de Marx. De su dial\u00e9ctica, Hegel. Y se nos presentan tres posiciones de conciencia frente a \u00e9ste, el problema b\u00e1sico. Los unos (A) tratan de acomodar la procreaci\u00f3n a los medios de subsistencia. No hacen m\u00e1s hijos que aquellos a los que se cuenta con poder mantener. Y en casos, no hacerlos. Y para ello, la abstinencia y continencia. Y algunos \u2014es caso extremo\u2014 se dicen: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 multiplicarse si se ha de acabar el mundo?\u201d Es el ensue\u00f1o del milenio. Y viene el elogio de la virginidad como el estado en s\u00ed, por s\u00ed, m\u00e1s perfecto. Y hasta la aberraci\u00f3n atribuida a Or\u00edgenes y que concuerda con lo que en el Evangelio seg\u00fan Mateo se le hace decir al Cristo, y es que si hay capones de nacimiento, otros lo son hechos por sus pr\u00f3jimos y otros que se castraron a s\u00ed mismos por el reino de los cielos; y a\u00f1ade que quien pueda entender que entienda. Y en tanto se sue\u00f1a el conocimiento puramente espiritual, el amor m\u00edstico, la contemplaci\u00f3n infusa y solitaria, la visi\u00f3n fuera de la Historia. Visi\u00f3n llena de ausencia.<\/p>\r\n<p>Los otros (B) predican dar rienda suelta a la procreaci\u00f3n y a la vez a la destrucci\u00f3n; engendrar hijos para que conquisten el mundo matando a los hijos ajenos y haci\u00e9ndose matar por ellos; levantar un gran pante\u00f3n, un soberbio monumento funerario \u2014como las Pir\u00e1mides de Egipto, Escorial fara\u00f3nico\u2014 a la gloria hist\u00f3rica nacional y perecer a su pie el pueblo todo; hacer de la Tierra un inmenso camposanto con un epitafio que diga a las estrellas la grandeza de la humanidad agotada. Y si la anterior posici\u00f3n (A) es la asc\u00e9tica \u2014acaso m\u00edstica\u2014, \u00e9sta (B) dicen que es la heroica.<\/p>\r\n<p>Y nos quedan los terceros (C), los que anteponen a todo el goce sensual, y a \u00e9ste supeditan la propagaci\u00f3n de la especie. Estos tratan de refrenarse, no de reproducirse, sino deproducirse en goce, que es, por s\u00ed mismo, su finalidad. Sin detenerse ante perversiones. Y \u00e9sta es la posici\u00f3n que llamaremos hedon\u00edstica, y cuando se refina, est\u00e9tica.<\/p>\r\n<p>Los ascetas, los h\u00e9roes y los estetas han elaborado sus respectivas religiones, que se entrecruzan, se entremezclan y se combinan. Nos falta, pues, escudri\u00f1ar lo que sean religi\u00f3n asc\u00e9tica, religi\u00f3n heroica y religi\u00f3n est\u00e9tica, y verlas en la Historia a las tres, y los odios y los amores, las gracias y desgracias que engendran. Y siempre que lo primero es filosofar, so\u00f1ar, asc\u00e9tica, heroica o est\u00e9ticamente, y que esto es vivir. Y llegar a la concepci\u00f3n hist\u00f3rica de la Historia, que culmina en la guerra. A verlo.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_723\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103398_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata IV<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_724\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598600\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Dec\u00edamos que l a concepci\u00f3n \u2014y, por ende, conceptuaci\u00f3n\u2014 hist\u00f3rica de la Historia se cifra en la guerra, en la lucha no ya por la vida, sino por la conciencia social o civil. Milicia es la vida del hombre sobre la tierra, se ha dicho. Treitschke, el m\u00e1s genuino ap\u00f3stol y profeta del nacionalismo germ\u00e1nico, dej\u00f3 dicho que la guerra es la pol\u00edtica por excelencia. Y la pol\u00edtica es la Historia, o sea la civilizaci\u00f3n. Y lo de Trotsky de la revoluci\u00f3n \u2014la lucha de clases\u2014 permanente no quiere decir otra cosa. Aplicado a nuestra historia \u2014civilizaci\u00f3n\u2014 espa\u00f1ola, aquel Romero Alpuente, aunque acaso un botarate, tuvo el acierto de formular el mismo esclareciente principio al dejar dicho que la guerra civil es un don del cielo. Y pudo a\u00f1adir que Espa\u00f1a es un don de la guerra civil, del combate entre las dos Espa\u00f1as \u2014su lado c\u00f3ncavo y su lado convexo\u2014. Combate que es convivencia, pues convivir \u2014en vida hist\u00f3rica, civil\u2014 es com-batirse. Y locura pretender neutralizar ese combate con debates period\u00edsticos, que suelen chorrear memez agriada.<\/p>\r\n<p>La guerra civil, esto es, entre los m\u00e1s hermanos, entre los que hablan lo mismo, no la guerra animal, de conquista de esclavos o de mercados. No guerras entre naciones o razas distintas, no guerras de imperialismo conquistador, sino guerras que lleven a que una naci\u00f3n se conquiste a s\u00ed misma. La triste guerra que los soldados de Hern\u00e1n Cort\u00e9s hicieron a los s\u00fabditos de Guatimoc\u00edn, o los de Pizarro a los de Atahualpa, no fueron guerras civiles, civilizadoras. Lo fueron, en cambio, las guerras de independencia de las naciones hispanoamericanas, de los pueblos, ya de criollos y mestizos, que lucharon entre s\u00ed \u2014realistas y patriotas\u2014 para conquistarse una conciencia civil, hist\u00f3rica, hisp\u00e1nica, que se hablaba a s\u00ed misma en castellano. Hidalgo, Bol\u00edvar, San Mart\u00edn pelearon por la conquista espiritual de la m\u00e1xima Hispania. Y luego cada una de aquellas naciones continu\u00f3, en s\u00ed misma, la guerra civil. Y aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, los espa\u00f1oles que de aquellas guerras civiles volvieron ac\u00e1 reanudaron la fecunda guerra civil. Espartero y Maroto se formaron en la Am\u00e9rica hisp\u00e1nica. Nuestra guerra civil de los siete a\u00f1os \u2014de 1833 a 1840\u2014 no acab\u00f3, ni pudo ni debi\u00f3 acabar, con el convenio de Vergara. Como la de 1872 a 1876 \u2014la que este fil\u00f3sofo barato de la guerra civil record\u00f3 en su <em>Paz en la guerra<\/em>\u2014no acab\u00f3 ni pudo ni debi\u00f3 acabar con la restauraci\u00f3n de don Alfonso \u0425\u041f.<\/p>\r\n<p>Pues \u00bfqu\u00e9 es eso de anonadar al adversario o de disolverlo? Si una parte \u2014comuni\u00f3n, partido o como quiera llam\u00e1rsela\u2014 anonadara a su adversaria, la disolviera, resurgir\u00eda \u00e9sta en ella misma y con ello la civilizadora guerra civil, don del cielo. En cuanto un combatiente devora al otro lo siente dentro de s\u00ed. Los que hemos estudiado con la pasi\u00f3n de la verdad nuestra guerra civil en la forma que tom\u00f3 en el siglo XIX sabemos c\u00f3mo alentaba liberalismo en las entra\u00f1as del carlismo y alentaba carlismo en las del liberalismo. Y patriotismo en ambas. S\u00f3lo a los menoscabados de conciencia hist\u00f3rica, civil, se les ha podido ocurrir esa estupidez de la anti-Espa\u00f1a. Como a los otros, a los motejados de anti-espa\u00f1oles por los sedicentes tradicionalistas, se les ha podido ocurrir el desatino de acabar con lo inacabable. Y luego, esas consustancialidades \u2014y autenticidades y esencialidades\u2014 que figuran en los credos pol\u00edticos y que recuerdan lo de aquel gran cordob\u00e9s, el obispo Hosio, el que meti\u00f3 lo de \u201cconsustancial\u201d (\u201chomoousios\u201d) en el S\u00edmbolo de Nicea, Constituci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica. Es fatal el teologismo \u2014o ateologismo, que es igual\u2014 de nuestros laicistas, que no laicos. No hay programa sin \u00e9l, y el programa... es algo dogm\u00e1tico. Y donde falta contrapeso...<\/p>\r\n<p>Y esta guerra civil, don del cielo, es una verdadera guerra santa y no ninguna de esas otras guerras de conquista externa, de imperialismo territorial, que se emprenden no pocas veces para apartar a los pueblos de la santa guerra civil, \u00edntima, de la conquista de s\u00ed mismos. \u201cLa guerra santa es, por lo menos entre los pueblos isl\u00e1micos, una preparaci\u00f3n para la muerte\u201d, me dec\u00eda un estudioso de la m\u00edstica guerrera mahometana. Y pens\u00e9, al o\u00edrselo, que la santa guerra civil es una preparaci\u00f3n para la muerte por la patria, que lleva a la resurrecci\u00f3n en la Historia. En un cielo que es nada menos y nada m\u00e1s que historia, como el para\u00edso dantesco no es nada menos ni nada m\u00e1s que poes\u00eda. E historia no es m\u00e1s ni menos que poes\u00eda, esto es, creaci\u00f3n, y poes\u00eda cuando es verdadera poes\u00eda, es historia. Que la verdad de la Historia \u2014como la de la religi\u00f3n\u2014 no estriba en la realidad grosera y material de lo que nos dice. Como verdadero consuelo es el que de veras nos consuela, aunque sea enga\u00f1\u00e1ndonos. Y acaso s\u00f3lo consuela de veras el enga\u00f1o, y lo que llaman la verdad objetiva desconsuela y mata. (Aqu\u00ed no puedo resistir a citar aquello de Browning respecto a la historia-relato, y es: \u201cAqu\u00ed la Historia abre tienda; cuenta c\u00f3mo los hechos pasados se hicieron, as\u00ed y no de otro modo; hombre, \u00a1ten la verdad para siempre!; olvida las mentiras anteriores.\u201d)<\/p>\r\n<p>Y en esta concepci\u00f3n agon\u00edstica \u2014y ag\u00f3nica\u2014 de la Historia se sume la llamada materialista. En la lucha de clases, la lucha lo es todo, y la clase, nada. \u00bfMotivos de lucha? El instinto \u2014mejor, necesidad\u2014 de lucha los inventa. El genio de la especie, que, seg\u00fan Schopenhauer y otros, invent\u00f3 el amor, ese mismo genio invent\u00f3 la guerra, hermana del amor. La historia de la civilizaci\u00f3n es la guerra civil del linaje humano hist\u00f3rico contra s\u00ed mismo. Como la vida espiritual del individuo es una guerra \u00edntima contra s\u00ed mismo.<\/p>\r\n<p>\u201c\u00bfY el fin?, el fin de esa lucha\u201d, se nos dir\u00e1. No tiene fin. Su fin es tan inconcebible como su principio. \u00bfEl fin de la Historia? Ser\u00eda el fin de la conciencia. Ser\u00eda el tr\u00e1gico, apocal\u00edptico y catastr\u00f3fico san se acab\u00f3. \u201c\u00a1San se acab\u00f3!\u201d \u00a1Terrible santidad de la santa guerra civil! \u00a1Como no fuera aquel \u201c\u00a1se consum\u00f3!\u201d (\u201ctet\u00e9lestai\u201d o \u201cconsummatum est!\u201d) con que se cierra el relato de la Buena Nueva para abrirse el verdadero consuelo hist\u00f3rico cristiano...! \u00a1Cu\u00e1nto se han torturado con este pensamiento tantos y tantos consoladores desconsolados e inconsolables! \u00bfY qui\u00e9n no es quien para ello?<\/p>\r\n<p>Todo esto se ha dicho muchas veces; son nociones baratas que el lector puede adquirir a poco precio. El que os las revende aqu\u00ed ahora se ha preocupado, sobre todo, de la expresi\u00f3n, a ver si, merced a su novedad, logra que se recuerde lo que de puro sabido se olvida. Y como el hombre no se rinde tan a\u00ednas a lo que le contrar\u00eda, no faltar\u00e1 lector que le pregunte a este fil\u00f3sofo barato: \u201cPero, vamos a ver: usted, se\u00f1or m\u00edo, \u00bfde qu\u00e9 parte se pone en nuestra guerra civil?\u201d \u00a1Otra! S\u00ed, lo he dicho ya muchas veces, pero tendr\u00e9 que repetirlo. Y que explicar otra vez mi \u201calterutralidad\u201d (\u201calteruter\u201d quiere decir \u201cuno y otro\u201d). Mas de esto, aparte.<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_725\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103400_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata V<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_726\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598601\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Remat\u00e9 la \u00faltima lecci\u00f3n de este mi cursillo con la promesa de explicar la posici\u00f3n personal del exponente respecto a la valoraci\u00f3n de las diversas posiciones pol\u00edticas, sociales y religiosas, y en el caso de dos combatientes, a las de estos dos. Y dije que mi posici\u00f3n es de \u201calterutralidad\u201d. Que si de neutralidad \u2014de \u201cneuter\u201d, neutro, ni uno ni otro\u2014 es la posici\u00f3n del que se est\u00e1 en medio de dos extremos \u2014supuestos los dos\u2014, sin pronunciarse por ninguno de ellos, de \u201calterutralidad\u201d \u2014de \u201calteruter\u201d, uno y otro\u2014 es la posici\u00f3n del que se est\u00e1 en medio, en el centro, uniendo y no separando \u2014y hasta confundiendo\u2014 a ambos. La llamada dial\u00e9ctica \u2014mejor, pol\u00e9mica\u2014 la de la renombrada \u201ccoincidencia de los opuestos\u201d, la del Cusano, la de Hegel, y en socialismo, la de Proudhon.<\/p>\r\n<p>En rigor, comprender es valorarlo todo por igual, en realidad. Cuando, a mayores, las valoraciones no suelen pasar de calificaciones, y \u00e9stas, no m\u00e1s que de denominaciones. \u00a1Magia de los nombres! En cuanto una fe cuaja en un credo exclusivo se muere. Monarquismo, republicanismo, anarquismo, comunismo, derechismo, izquierdismo..., \u00a1nombres, nombres, nombres! Cuando se mira la tela de las opiniones al env\u00e9s, al rev\u00e9s y al trav\u00e9s se ve que los tres son uno. De un sentimiento irracional se hace una doctrina o conocimiento simb\u00f3lico; de \u00e9ste, un precepto, dogma o programa; de \u00e9stos, una escol\u00e1stica. Hacen los partidarios \u2014fieles\u2014 la valoraci\u00f3n a costa de la comprensi\u00f3n. Hase dicho con acierto que se desaprobar\u00eda un axioma matem\u00e1tico si destruyera el fundamento de nuestro m\u00e1s \u00edntimo anhelo vital. Ya Tertuliano, despu\u00e9s de haber pedido perd\u00f3n para la esperanza del orbe entero, pla\u00f1\u00eda: \u201cCierta es por ser imposible.\u201d Las doctrinas relativistas amenazan destruir la realidad en cuanto no se pliegue a nuestras m\u00e1s entra\u00f1adas aspiraciones. La f\u00edsica moderna est\u00e1 desvaneciendo la materia en puro idealizarla. Ya no se toma la materia materialmente. M\u00e1s el esp\u00edritu.<\/p>\r\n<p>En un orden m\u00e1s pragm\u00e1tico, un dogm\u00e1tico cualquiera no oye con calma el que se le diga que sus soluciones no llevan al fin que se propone y que \u00e9ste no se logra de manera alguna. Que la explicaci\u00f3n marxista de la Historia, por ejemplo, no da a \u00e9sta el valor que el proletariado exige, como ni la explicaci\u00f3n opuesta justifica al capitalismo. \u00a1Pobres hombres los que se ponen a tiro hecho a marchar, por la derecha o por la izquierda, sin vaivenes ni bamboleos y sin comprender que no se abraza un problema sino a dos brazos, derecho e izquierdo, apechug\u00e1ndolo al coraz\u00f3n \u2014que es centro alterutral\u2014, y para manejarlo con \u00e1nimo, no diestro ni zurdo, sino maniego!<\/p>\r\n<p>Y de pronto se me presenta aquella tremenda exclamaci\u00f3n de Carducci, el poeta de la tercera Roma, cuando exclam\u00f3: \u201c\u00a1Mejor, obrando, olvidar, sin indagarlo, este enorme misterio del Universo!\u201d Mas \u00bfcabe que un hombre \u2014\u00a1un hombre!\u2014 pueda obrar sin indagar con su obra ese misterio? Obrase para algo, y este \u201cpara\u201d es ya una indagaci\u00f3n de misterio. Hasta en la labor de un esclavo.<\/p>\r\n<p>Este pobre fil\u00f3sofo barato no puede remediarlo, pero cuando se encuentra con un entusiasta convencido quienquiera de una cualquiera fe religiosa, social, pol\u00edtica, art\u00edstica o cient\u00edfica duda si compadecerle o envidiarle. Pero como se envidia a la vez que se le compadece a un demente dichoso cuando nos tortura la raz\u00f3n. La compasi\u00f3n \u00bfno es una forma de envidia? Pues hay d\u00edas aciagos en que uno quisiera ser tan mentecato como en esos d\u00edas le parecen ser la inmensa mayor\u00eda, la casi totalidad acaso, de sus compatriotas \u2014sobre todo los j\u00f3venes\u2014 para poder vivir en paz consigo mismo. Y escapar as\u00ed a esta terrible \u00faltima edici\u00f3n mec\u00e1nica moderna del \u201cla vida es sue\u00f1o\u201d, a este sentimiento de cine sonoro que nos da la historia que venimos viviendo, como si todos fu\u00e9semos fantasmas de pantalla que hablamos por gram\u00f3fono. \u00a1Y qu\u00e9 cosas! La materia se ha hecho sombra; el hombre, un nombre; el hambre, hast\u00edo. Tiene uno que tocarse para creer en s\u00ed mismo. \u00a1Y aun as\u00ed...!<\/p>\r\n<p>Pero es que los combatientes \u2014y convivientes, por ende\u2014 no combatir\u00edan, no vivir\u00edan, sin una fe y tienen que hac\u00e9rsela para combatir y convivir. El martirio hace la fe, aunque no la verdad del credo, que no la fe el martirio. Lo dije hace a\u00f1os y aun lo recuerda un hoy converso. Y la tragedia del converso suele ser que cuanto m\u00e1s reniega de su pasado m\u00e1s se le adivina que est\u00e1 combatiendo consigo mismo para convencerse de que est\u00e1 convertido. Grita para no o\u00edrse a s\u00ed mismo, para acallar con sus gritos hacia afuera la \u00edntima propia voz que le susurra la verdad al o\u00eddo del coraz\u00f3n. Rumor de aguas soterra\u00f1as que minan la fe roquera.<\/p>\r\n<p>\u00a1La conversi\u00f3n al tradicionalismo \u2014no tradici\u00f3n\u2014, que parece ahora, en nuestra guerra civil, tan de moda! \u00a1Pobres cangilones \u2014no regueras\u2014 de la noria de la tradici\u00f3n, que necesitan del servil trabajo del mulo vendado que la mueva! \u00a1Y, en cambio, poder ser reguera de tierra viva, ce\u00f1ida de verdura del campo, y no cangil\u00f3n de barro cocido o arcaduz de hierro ro\u00f1ado; reguera que lleve agua aireada y soleada de manantial de cumbre y no de aljibe o de alberca! \u00bfNo ve, lector amigo, todos esos cuitados, menoscabados de seso, empantanados en mandangas, que creen en jud\u00edos, masones, brujas, fantasmas, duendes, trasgos o demonios colorados como los que, seg\u00fan fray Z. Gonz\u00e1lez, O. P., cardenal \u2014por cuyo texto estudi\u00e9\u2014, arman los fen\u00f3menos espiritistas? Y luego, todo ello viene a degenerar en partidas que discuten incivilmente: \u00a1a porrazos, martillazos, hozadas, pistoletazos, cristazos...! \u00a1Y hay desdichado caudillo que moteja de criminal al adversario pol\u00edtico! Y se oye la estupidez \u2014\u00a1as\u00ed!\u2014 de la anti-Patria y de la anti-Espa\u00f1a. Rabia de pseudo-dogmatismo de cabo a rabo, y por el centro, falta de persuasi\u00f3n entra\u00f1ada y sobra de contrase\u00f1as histri\u00f3nicas. Y estornudos dementales que piden conjuro de: \u201c\u00a1Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9!\u201d Y todo ello, \u00a1en qu\u00e9 chabacaner\u00eda de lenguaje, v\u00e1lganos Dios! Y ramploner\u00eda.<\/p>\r\n<p>Lo mejor, m\u00e1s fresco y m\u00e1s original de mi mocedad me lo pas\u00e9 escudri\u00f1ando los entresijos de nuestra santa guerra civil para haber de comprenderla, que es valorarla alterutralmente. \u00bfY a la postre? En el pr\u00f3logo de la \u00faltima y recent\u00edsima edici\u00f3n de mi <em>Niebla<\/em>, al comentar el apocal\u00edptico final del <em>C\u00e1ntico del gallo silvestre<\/em>, del abism\u00e1tico Leopardi, he dejado dicho lo que se queda cuando todo pasa y se anonada. Y \u00e9se puede ser el resultado de esta filosof\u00eda social barata. Cuando se acabe el final, fin...<\/p>\r\n<p>\u00bfQue no he satisfecho a los m\u00e1s? \u00a1Y qu\u00e9 le vamos a hacer! Yo y los que lean esto. \u00bfSatisfecho? Ni a m\u00ed. Definirse, valorar y tomar partido es m\u00e1s f\u00e1cil y c\u00f3modo que estudiar, comprender y cobrar conciencia. Pero esto segundo nos lleva a la verdadera paz.<\/p>\r\n<p>Y basta por ahora, que ocasiones vendr\u00e1n de tener que volver a las andadas. Y perdone el lector estos desahogos; pero \u00a1le duele a uno tanto este ruedo de incomprensiones partidarias...! \u00a1Y de conchabanzas! Coronas, flores de lis, gorros frigios, escuadras, haces, yugos, hoces, martillos, escapularios..., amuletos y fetiches. Y dentro..., \u00a1nada de nada!<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_727\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103402_2010067226\"><\/a><strong>Pedreas infantiles de anta\u00f1o<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_728\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598602\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Al sentir el ahogo del temporal pol\u00edtico-religioso que venimos pasando suele refugiarse en esp\u00edritu este comentador que os habla, lectores, en las memorias de su ya lejana infancia, tal como en gran parte las guarda en sus <em>Recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad<\/em> y en su novela hist\u00f3rica <em>Paz en la guerra<\/em>. \u00a1Qu\u00e9 frescor le llega de ese pasado \u00edntimo!<\/p>\r\n<p>Eran los tiempos en que se encendi\u00f3 la \u00faltima guerra civil cruenta \u2014a tiros\u2014 entre carlistas y liberales, despu\u00e9s de la ca\u00edda de Isabel II y de la huida de Amadeo. En aquel ambiente, los ni\u00f1os acomod\u00e1bamos a \u00e9l nuestras pedreas deportivas. Hab\u00eda en Bilbao dos partidas principales: la de Sabas y la de Azcune. El que esto cuenta entr\u00f3 en el Instituto Vizca\u00edno el a\u00f1o mismo, 1874, en que hab\u00eda acabado el sitio y bombardeo de Bilbao. All\u00ed conoci\u00f3 a Sabas, el jefe de partida. Pero las partidas no se llamaban de liberales y carlistas.<\/p>\r\n<p>Consabido es que en esas peleas de chiquillos las partidas se dicen de ladrones y guardias civiles \u2014\u201c\u00a1Yo quiero ahora ser ladr\u00f3n, y si no, no juego!\u201d, \u201c\u00a1Ahora te toca ser guardia civil!\u201d\u2014 o tal vez de rusos y japoneses, como pod\u00edan ser de tirios y troyanos, o\u00f1acinos y gambo\u00ednos en mi nativa tierra, o de cartagineses y romanos, como para la competencia escolar divid\u00edan los jesuitas a sus alumnos. Ahora esas partidas podr\u00edan llamarse de italianos y abisinios. Pero es que los peleadores de hoy no son ya ni\u00f1os de diez o doce a\u00f1os, sino de alguna m\u00e1s edad corporal y de mucha menos edad mental. Y en vez de piedras usan de porras y de pistolas.<\/p>\r\n<p>En cuanto a la denominaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da? Recuerdo que entre mis compa\u00f1eros de colegio \u2014escuela era la municipal, la de balde\u2014 hab\u00eda uno preocupado con pelear contra los... madianitas. Hoy los madianitas para esos porreros y pistoleros se llaman marxistas, o jud\u00edos, o antiespa\u00f1oles, o... krausistas. Y de otro lado, fajistas, falangistas, tradicionalistas, japistas y \u00a1qu\u00e9 s\u00e9 yo!... \u00bfContenido doctrinal? Ninguno. Siquiera los de mi tiempo no pretend\u00edan llenar con supuestas doctrinas pol\u00edticas, religiosas o sociales el empuje deportivo que los llevaba a las pedreas infantiles. Pedreas sin pretextos.<\/p>\r\n<p>Lo de ahora es algo que acongoja Tengo a la vista unos n\u00fameros de esas publicaciones que venden o reparten estos chiquillos de ahora, y... se le cae a uno el alma al leerlos. No hay doctrina alguna. Esas hojas rezuman y hasta chorrean memez. O mentecatez. No dicen nada. Recuerdan la filosof\u00eda de aquel botero de Segovia a quien pint\u00f3 Zuloaga y de quien \u00e9ste dec\u00eda: \u201c\u00a1Qu\u00e9 fil\u00f3sofo! \u00a1No dice nada!\u201d No que diga como cualquier nihilista que no hay nada, sino que no dice nada. Y as\u00ed \u00e9stos. \u00a1Qu\u00e9 sentencias! Recuerdan lo que dec\u00eda Juan Pablo Richter de los que pintan \u00e9ter con \u00e9ter en el \u00e9ter. Llega uno a pensar acongojado si tendr\u00e1n raz\u00f3n los que afirman que se est\u00e1 formando una generaci\u00f3n que es degeneraci\u00f3n, inapetente de saber, de una ignorancia enciclop\u00e9dica invencible. Y algo que no decimos por ser no ya inefable, esto es, que no puede decirse, sino nefando, o sea que no debe decirse.<\/p>\r\n<p>En uno de los n\u00fameros que tengo a la vista, uno de esos chicos dice que \u201cno perecer\u00e1 el mundo si esta juventud manda\u201d, que los viejos \u201cson casi todos tontos y cobardes\u201d, que los j\u00f3venes \u2014ellos se entiende\u2014 sean \u201cquiz\u00e1 demasiado apresurados y hasta vac\u00edos de cascos\u201d, pero que esto no importa, pues \u201ctodas tas grandes acciones las han hecho las juventudes y todas han sido locuras\u201d. Despu\u00e9s de esto se ve claro que esta Juventud de Falange Espa\u00f1ola, la del yugo, no ha de hacer locuras, sino tonter\u00edas o mentecatadas, que es muy otra cosa. Necedades futuristas.<\/p>\r\n<p>La cosa es tristemente seria. En general, el pensamiento (pase el eufemismo) pol\u00edtico y religioso hoy en Espa\u00f1a es de una vaciedad, de una ramploner\u00eda y de una superficialidad aplastantes. \u00bfPero el de esta sedicente juventud? Hay una virilidad mental, y es cosa terrible cuando antes de llegar a ella, a la pubertad intelectual siquiera, se pretenden engendrar convicciones pol\u00edticas, patri\u00f3ticas o religiosas. \u00a1Cu\u00e1nto mejor har\u00edan leer el <em>Juanito<\/em> o el <em>Bertoldo<\/em>!<\/p>\r\n<p>\u00bfY aquello otro de los del tercer grado de la obediencia loyolesca, de los que piden todo el poder para el jefe, de quien dicen que no se equivoca? Una vez habl\u00e9 aqu\u00ed mismo de un Instituto cuyo fin es mantener, defender y propagar la tonter\u00eda. Lo que puede ser hasta caritativo, ya que la tonter\u00eda garantiza una cierta felicidad. Pero s\u00f3lo defiende el enga\u00f1o vital el desenga\u00f1ado, y la tonter\u00eda el que no es tonto. Y el que se hace el tonto es que lo es. \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder\u201d, dice el catecismo jesu\u00edtico que me ense\u00f1aron para justificar la fe impl\u00edcita o del carbonero. Pero \u00bfy si esos doctores resultaren ignorantes? Que \u00e9ste es el caso. No, no; un reba\u00f1o de borregos no puede ir guiado por otro borrego, y menos por un corderillo retoz\u00f3n. Mejor por un lobo, aunque \u00e9ste se cobre. \u00bfEst\u00e1 claro?<\/p>\r\n<p>\u00a1Ah como estas juventudes llegasen a dome\u00f1ar y manejar a sus mayores! \u00a1Entonces, s\u00ed que...! Porque as\u00ed se preparar\u00eda y entrenar\u00eda la mayor gangrena civil de la gobernaci\u00f3n de un pueblo, que no es la inmoralidad, sino la imbecilidad. Mil veces peor el tonto, que no el ladr\u00f3n. Y \u00e9ste es el pecado original \u2014y por ende, hereditario\u2014 de nuestra pol\u00edtica. Asusta hoy la vacuidad mental de estas juventudes militantes. Hay la otra; la que calla, estudia, espera, o acaso desespera y se consume sin alharacas. Por muy \u201ctontos y cobardes\u201d que seamos los viejos de hoy en Espa\u00f1a, nada tenemos que aprender de esos mentecatos. Por mi parte, no creo en madianitas.<\/p>\r\n<p>Hay quien sostiene que la llamada vulgarmente inmoralidad, la corrupci\u00f3n administrativa y gubernativa, es mera parvedad, cosilla de mal menor, comparada con el laicismo. Pero este comentador est\u00e1 convencido de que en la inevitable lucha por la cultura \u2014no hay que decirlo en alem\u00e1n\u2014, la tonter\u00eda del tercer grado de obediencia loyolesca, la del carbonero de la fe impl\u00edcita, es ra\u00edz de la peor inmoralidad. La del suicidio mental.<\/p>\r\n<p>Que se fajen los del fajo, que se unzan los del yugo, que se aporreen disciplin\u00e1ndose loa de la porra; pero, por Dios santo, que no est\u00e9n aporreando la virilidad mental de la patria, que no est\u00e9n entonteciendo \u2014como lo est\u00e1n\u2014 a esta menguada generaci\u00f3n, que no conoce ya las puras y frescas y verdaderamente infantiles pedreas de aquellos tiempos, en que la santa guerra civil de liberales y carlistas le ech\u00f3 los cimientos de su conciencia civil al que esto, con el \u00e1nimo amargado, os dice, lectores. \u00bfO es que quieren llevar a Espa\u00f1a a que se suicide en alguna in\u00e9dita Etiop\u00eda?<\/p>\r\n<h2 id=\"heading_id_729\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103404_2010067226\"><\/a><strong>Caciques y caudillos<\/strong><a><\/a><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_730\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598602603\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\r\n<p>Como aquel sujeto me dijese una vez: \u201cLe doy, don Miguel, mi palabra de honor de que...\u201d, le ataj\u00e9: \u201c\u00bfSu palabra de honor? \u00bfEs que tiene usted otra sin honor?\u201d \u00a1Se me amosc\u00f3, claro! Vaya otro rasgo suyo, y es el de que es de los que dan un sentido peyorativo a las voces \u201cmaniobra\u201d y \u201cestratagema\u201d. Llaman maniobras los hombres carneros, los de tope o choque, a los esguinces del adversario. Dicen, por ejemplo, que es discutir de mala fe cuando se les opone un argumento que ni esperaban ni lo comprenden. Es que jam\u00e1s comprenden lo que oyen por primera vez y a que llaman paradoja, empleando un t\u00e9rmino que tampoco saben lo que quiere decir. \u201c\u00a1En mi vida he o\u00eddo semejante cosa!\u201d, equivale para ellos a una definitiva refutaci\u00f3n. Es la idea que tienen de lo que llaman tradici\u00f3n, si es que a eso cabe llamarle idea. Y renuncio, por ahora, a dar m\u00e1s caracter\u00edsticas de aquel sujeto, que es este sujeto de ahora.<\/p>\r\n<p>El cual me ha venido, para certificarme del valor de su posici\u00f3n ideal, social y moral, a decir que est\u00e1 pronto a sacrificarse por ella, a dar por ella su vida. \u201cSu muerte, querr\u00e1 usted decir\u201d, le he atajado esta vez. Y me he puesto a intentar explicarle la diferencia \u2014tan conocida y recalcada\u2014 que va de dar la vida a dar la muerte. Y que el que uno d\u00e9 su muerte por una idea, se deje matar \u2014matando \u00e9l a su vez, si puede\u2014 por ella no prueba la validez objetiva de esa idea. Muchas veces se ha repetido, pero conviene repetirlo una vez que a ning\u00fan sujeto de juicio sano se le ha ocurrido ofrecer su vida\u2014 lo que llaman as\u00ed\u2014 por confesar que los tres \u00e1ngulos de un tri\u00e1ngulo valen dos rectos o que (a+b)<sup>2<\/sup> = a<sup>2<\/sup>+2ab+b<sup>2<\/sup>. Y otras verdades as\u00ed. El sacrificio de la vida de quien profesa una idea no le da validez a \u00e9sta. Y esto, que es tan evidente, conviene repetirlo ahora, en que hace estragos cierto pragmatismo de eso que llaman el acto puro. Puro o libre de lo que no sea acci\u00f3n, es decir de contenido. A uno que me dec\u00eda que se dejar\u00eda cortar la cabeza por sostener no s\u00e9 qu\u00e9 estuve por decirle que no perder\u00eda nadie nada, ni \u00e9l tampoco, con que se la cortaran. Pero me contuve, porque es terrible el carnero que topa en el aire.<\/p>\r\n<p>Si, conozco eso que llaman doctrina de servicio y aprecio \u00e9ste. Pero servicio \u00bfa qu\u00e9 o a qui\u00e9n? En civilidad, o sea en pol\u00edtica, hay servicio a la Historia, a la conciencia que la comunidad patria, la que tiene conciencia, la tiene de s\u00ed misma. La fe es un servicio \u2014obsequio suele traducirse\u2014 racional, seg\u00fan dijo el Ap\u00f3stol. Pero lo de racional lleva consigo la libre adhesi\u00f3n por libre examen. Y as\u00ed, la llamada fe impl\u00edcita, la fe del carbonero, la del \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed..., etc.\u201d \u2014\u00a1lo he repetido tantas veces y lo que aun lo rondar\u00e9!\u2014, de racional no tiene nada. Es la del servicio u obediencia \u2014y aqu\u00ed vuelvo a otro de mis temas favoritos\u2014 del tercer grado de obediencia loyolesca, la de juicio \u2014no ya de hecho y de voluntad s\u00f3lo\u2014, la de creer que lo que el superior manda es lo m\u00e1s juicioso. O sea que el superior, jefe o como quiera llam\u00e1rsele, es infalible, no se equivoca. Pero \u00bfqui\u00e9n le ha conferido a ese superior \u2014jefe\u2014 su superioridad o jefatura? En la Iglesia Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica, Romana ya sabemos c\u00f3mo se decret\u00f3 el dogma de la infalibilidad pontificia por el obispo de Roma, a quien ciertos fieles rinden un cuarto voto de obediencia. Pero \u00bfesto cabe traducirlo a un partido pol\u00edtico, por ejemplo, y que los pobres partidarios rindan ese cuarto voto \u2014el de la fe del carbonero\u2014 a un jefe cualquiera, sin que se sepa en qu\u00e9 conclave se le confiri\u00f3 su poder, ya que no autoridad? (La autoridad se adquiere muy de otro modo.)<\/p>\r\n<p>Es realmente algo que apena el \u00e1nimo, cuando de civilidad conciente se trata, el ver que un jefe o caudillo lanza excomuniones pontificales, protesta contra el hecho de que no se cuente con \u00e9l, pronuncie a boca llena que no hay otro jefe que \u00e9l o acaso hable de \u201csu gente\u201d. \u201cEl partido soy yo\u201d, parece decir alguno. Y otro dice: \u201cPues mi gente (\u00a1su gente!) se ir\u00e1 con Pereng\u00e1nez, y eso se saldr\u00e1n ustedes perdiendo.\u201d La verdad sea dicha: un supuesto jefe que consiente que una caterva de carbonerillos \u2014de fe irracional\u2014 pidan todo el Poder para \u00e9l, ya que no se equivoca, es un peligro para toda rep\u00fablica bien ordenada. (Y doy aqu\u00ed a este tan el\u00e1stico y ambiguo concepto de rep\u00fablica aquel sentido el m\u00e1s amplio que incluye hasta a las monarqu\u00edas y a los imperios, ya que Rep\u00fablica se llamaba el Imperio romano.) Y mucho m\u00e1s si la fe del jefe es tambi\u00e9n de carbonero. Y terrible cosa cuando a una vaciedad propia se agrega otra delegada.<\/p>\r\n<p>Servicio racional, de libre examen, a la conciencia de la comunidad patria, que encarna en su historia, en su tradici\u00f3n, bien, muy bien; pero para ello hay que conocer esa historia, esa tradici\u00f3n, y para conocerla hay que estudiarla con amor. Y nuestros carbonerillos de las distintas agrupaciones \u2014triste es tener que decirlo\u2014 en general no la conocen porque no la estudian. No tienen idea alguna de lo que hicieron sus padres y sus abuelos y los de \u00e9stos. Los que de entre ellos m\u00e1s se manifiestan propicios a dar su vida por lo que anta\u00f1o se llamaba \u201cla causa\u201d, menos dispuestos est\u00e1n a dar esa su vida al estudio de la causa misma. Su ignorancia pol\u00edtica es enciclop\u00e9dica y acaso \u2014aqu\u00ed estriba la tragedia\u2014 invencible.<\/p>\r\n<p>Y ahora me siento atra\u00eddo a decir algo de la diferencia que va de caudillo a cacique y a justificar a \u00e9ste frente a aqu\u00e9l. El caudillo suele ser carneril, de tope, y el cacique es de maniobras y estratagemas. El caudillo suele ser sonoro y espectacular \u2014de cine sonoro\u2014, mientras que el cacique maneja \u2014o mejor, mangonea\u2014, y se calla, y se vale de maniobras y estratagemas. Los dos tienen su papel p\u00fablico, civil, y este comentador que os habla, fiel a su alterutralidad, ya expuesta, cree en el valor \u00fatil de ambos, pero cree tambi\u00e9n que en momentos graves el cacique es preferible al caudillo. El caudillo, fi\u00e1ndose de su magia fascinatoria \u2014ejercida sobre los carbonerillos como la serpiente ejerce la suya sobre los chorlitos\u2014, encubre mejor su propia oquedad, mientras que las artes del cacique piden un fundamento civil m\u00e1s s\u00f3lido. Se ha dicho y redicho mucho en Espa\u00f1a contra el caciquismo, y cuando Joaqu\u00edn Costa hizo aquella enquisa sobre \u00e9l, fue este comentador uno de los pocos consultados que se atrevi\u00f3 a tratar de justificarlo. Habr\u00eda que decir otro tanto sobre el caudillismo. Lo estimo m\u00e1s peligroso que el caciquismo. \u00bfY si el caudillo es un cacique o el cacique es un caudillo?, se nos dir\u00e1.<\/p>\r\n<p>De esto, otra vez.<\/p>\r\n\r\n","rendered":"<h1 id=\"heading_id_602\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9466_326747388304\"><\/a><strong>193<\/strong><strong>5<\/strong><a><\/a><\/h1>\n<h2 id=\"heading_id_603\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103312_2010067226\"><\/a><strong>Los dos Cristos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_604\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306556\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Me iba el \u00faltimo d\u00eda de nochebuena por esas benditas calles madrile\u00f1as del Dios de Espa\u00f1a a cosechar impresiones y expresiones \u2014para d\u00e1rtelas, lector\u2014 a contemplar c\u00f3mo se pasa la vida voceando. Porque ese d\u00eda, y sobre todo su noche suele serlo de vocer\u00edo. Aunque no como en mis tiempos de mocedad universitaria, hace ya m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os, cuando por la noche entr\u00e1bamos y sal\u00edamos por los caf\u00e9s, en largas filas \u2014y los mayores\u2014 metiendo ruido con toda clase de improvisados instrumentos dom\u00e9sticos de percusi\u00f3n. Era, como sol\u00eda ser en Carnavales, una protesta contra la m\u00fasica. Luego ha venido el \u201cjaz-band\u201d y otros ruidos de negros \u2014aun siendo blancos\u2014 m\u00e1s o menos&#8230; cubistas.<\/p>\n<p>Fui a dar a la Plaza de Santa Cruz, tan t\u00edpicamente madrile\u00f1a y provinciana, del Madrid provinciano, sucesor del lugar\u00f3n manchego, del Madrid que nunca tuvo mucho de cortesano. Fue por el contrario la Corte la que lleg\u00f3 a tener no poco de provinciana, y aun de lugare\u00f1a. En esa Plaza de Santa Cruz se me ofreci\u00f3 todo el pueblo como un ni\u00f1o. Como un ni\u00f1o bonach\u00f3n y bullanguero. Chicos y grandes rondaban a los Nacimientos, con sus pastorcitos y pastorcitas, con sus estrellas y cometas de papel. Y por all\u00ed, musgo y pedazos do corteza de alcornoque. Y zambombas y tamborcitos y todo g\u00e9nero de instrumentos de ruido para espantar a los malos esp\u00edritus del pesimismo y de eso otro que han dado en llamar derrotismo y que no saben hablar si no de crisis. Y por all\u00ed los paveros ofreciendo sus pavos. S\u00f3lo que en medio de este ambiente de sana alegr\u00eda provinciana y casi campesina, manchega, un sujeto que se me acerca y me ofrece casi al o\u00eddo&#8230; \u00a1bicarbonato! Soy uno de los pocos espa\u00f1oles de profesiones liberales de hoy \u2014burgueses, vamos al decir\u2014 que jam\u00e1s lo he tomado, pero comprend\u00ed luego que lo que me ofrec\u00eda era otra cosa. Me dio pena la oferta. \u00bfQui\u00e9n en aquel ambiente, junto a aquellos Nacimientos, pod\u00eda pensar en eso que el matutero de malas drogas llamaba bicarbonato?<\/p>\n<p>Me detuve ah\u00ed, bajo los soportales que de Santa Cruz van a la Plaza Mayor, a la entrada de la calle de la Fresa. Una triste calleja, solitaria en medio del barullo, y por la que no pasan veh\u00edculos ni alteran su sosiego las bocinas. Y es que en medio de ella se alza un farol protector. Ese farol defiende la tranquilidad de la calle de la Fresa, en que pueden jugar impunemente los ni\u00f1os. La calle apunta al Ministerio de Estado. Y me detuve a cavilar qu\u00e9 misteriosa relaci\u00f3n simb\u00f3lica puede haber entre la calle sosegada de la Fresa, se\u00f1alando con su solitario farol protector al Ministerio de Estado de Espa\u00f1a y el menester internacional de \u00e9ste. Y como no di con tal relaci\u00f3n, segu\u00ed costeando la plaza Mayor, de una cortesan\u00eda tan provinciana, hacia la calle de Toledo. Y luego me encontr\u00e9 en la calle&#8230; Perial. \u00a1As\u00ed! Es que le hab\u00edan quitado el Im&#8230;, inicial, y acaso los mismos que le descabezaron al caballo de la estatua ecuestre del rey \u2014\u00a1perd\u00f3n, ex rey!\u2014 Felipe IV que se alza en medio de la plaza Mayor. Fui cavilando en ese im de imperial y de imperio y tampoco se me ocurri\u00f3 nada. Y baj\u00e9 a la calle de Toledo, hacia San Isidro donde era el t\u00e9rmino de mi correr\u00eda y ten\u00eda mi quehacer. No en la C\u00e1tedral, sino en el Instituto.<\/p>\n<p>Entr\u00e9 en la Catedral un momento. T\u00edpico templo jesu\u00edtico. No s\u00e9 que ning\u00fan otro templo de los de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas haya pasado a ser catedral en Espa\u00f1a. Lo que m\u00e1s me llama la atenci\u00f3n en la catedral matritense son todos aquellos balconcitos cerrados, todo lo que le hace m\u00e1s que un templo una especie de sal\u00f3n barroco para reuniones de la buena sociedad del Coraz\u00f3n de Jes\u00fas, de la buena sociedad burguesa y &#8230;perial. Y me acord\u00e9 all\u00ed dentro de c\u00f3mo un domingo de Ramos un pobre cura loco mat\u00f3 de un tiro al obispo de Madrid cuando \u00e9ste estaba bendiciendo y repartiendo palmas. S\u00edntoma de sordas luchas intestinas de la Iglesia, y de algo como un preanuncio del soviet del proletariado eclesi\u00e1stico. Y este estallido del proletariado del clero estall\u00f3 precisamente en la creo que \u00fanica catedral de tradici\u00f3n jesu\u00edtica. Y una catedral dedicada a San Isidro, el santo campesino, rural, labrador, el santo, por ende, menos jesu\u00edtico. Y me puse a pensar que as\u00ed como hay en Am\u00e9rica \u2014en Guatemala por lo menos\u2014 ind\u00edgenas que adoran a dos dioses: al Dios Cruz, a Cristo, a quien adoran en poblado, en vida urbana, y al Dios propio, precolombino \u2014Tsultac\u00e1 le llaman en cierta tribu guatemalteca\u2014 al que adoran en el campo, en los montes, fuera de lugares m\u00e1s o menos urbanizados, as\u00ed hay aqu\u00ed, entre los ind\u00edgenas rurales y campesinos de Espa\u00f1a un Cristo propio, un Cristo campesino y rural, que fue seguramente el de San Isidro labrador, un Cristo en Cruz, agonizante, sangriento y desangrado, un Cristo laico, popular y luego de introducci\u00f3n reciente, para los salones de reuni\u00f3n de la buena sociedad peque\u00f1o-burguesa y aun pseudo-aristocr\u00e1tica otro Cristo, de origen franc\u00e9s y &#8230;perial, borb\u00f3nico: el del Sagrado Coraz\u00f3n, ya sin sangre. Cierto es que en iglesiucas de aldea se encuentra muchas veces una estatuilla de este segundo y reciente Cristo, y aun alg\u00fan cromo, pero resulta algo pegadizo. O como lo que hace unos a\u00f1os encontr\u00f3 un amigo m\u00edo en una ermita de una rancher\u00eda de indios guaran\u00edes, y fue un cromo de \u201cLa Lidia\u201d representando a Mazzantini en traje de luces. \u00bfQu\u00e9 pod\u00eda representar, y con aquel traje, sino un santo? \u201cSantos\u201d se les llama vulgarmente a todas las estampas.<\/p>\n<p>Y pensando en los dos Cristos, el popular, rural, tradicional e ind\u00edgena, y el otro, el urbano, advenedizo y alien\u00edgena, me sal\u00ed de la catedral matritense \u2014no madrile\u00f1a\u2014 con el recuerdo del episcopicidio, y fui al Instituto contiguo a la catedral, en el que ten\u00eda menester que cumplir. San Francisco de Borja y do\u00f1a Leonor de Mascare\u00f1as fundaron en 1560 un colegio popular, gratuito, regido por jesuitas; en 1581 la Emperatriz do\u00f1a Ana de Austria, hermana de Felipe II, dot\u00f3 unas becas para ese Colegio, y en 1625 Felipe IV, por decreto, lo hizo Colegio Imperial \u2014Reales Estudios\u2014 para la nobleza, ya no popular. Al disolver la Compa\u00f1\u00eda Carlos III, el Colegio pas\u00f3 a ser laico, pero m\u00e1s adelante volvieron a \u00e9l en cierto modo los jesuitas. Y al fin del primer tercio del pasado siglo XIX, cuando la matanza, ya legendaria, de los frailes, las turbas endemoniadas asaltaron el Colegio Imperial y asesinaron en \u00e9l a algunos jesuitas. Hoy el antiguo Colegio, hoy Instituto nacional, no es ni &#8230;perial siquiera. Y muy en el fondo de esta historia, a ratos tr\u00e1gica, se ve a los dos Cristos, al ind\u00edgena y nacional y al advenedizo e imperial, al de la llaga sangrienta y al del coraz\u00f3n sin sangre; al rural y al urbano, al rojo y gualdo y al azul y blanco.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_605\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc9468_326747388305\"><\/a><strong>Restauraci\u00f3n y renovaci\u00f3n<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_606\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En esta obsesiva contemplaci\u00f3n del misterio clar\u00edsimo del pasar de la vida; en esta meditaci\u00f3n de que todo tiempo pasado es \u2014es y no fue\u2014 mejor, y lo es por haberse pasado, eternizado; en ese acomodarse al potro del Destino le viene a uno como estribillo de honda canci\u00f3n de siempre alguna de las frases que nos renuevan la memoria. As\u00ed ahora, en este centenario del romanticismo espa\u00f1ol, el de hace un siglo, cuando recorro lo que del viejo Madrid de mis mocedades estudiantiles queda, me salen por la ventana de alguna casuca de vieja calleja estos versos que declam\u00e1bamos melanc\u00f3licamente: \u201cSobre una mesa de pintado pino \/ melanc\u00f3lica luz lanza un quinqu\u00e9, \/ un cuarto ni lujoso ni mezquino \/ a su reflejo p\u00e1lido se ve&#8230;\u201d \u00a1Maravillosa evocaci\u00f3n que gust\u00e1bamos al p\u00e1lido reflejo de las \u00faltimas vislumbres del ocaso del romanticismo! Cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s que empez\u00f3 a publicarse <em>El Diablo Mundo<\/em>, de Espronceda.<\/p>\n<p>\u00a1Pintado pino! Ya nada queda del pino; todo, hasta el pino mismo, no es m\u00e1s que pintura. Pino y no casta\u00f1o, ni nogal, ni otro le\u00f1o noble y duradero. Y luego, la luz melanc\u00f3lica del quinqu\u00e9, de esa lumbre del siglo de las luces, olvidada ya. \u00a1Quinqu\u00e9! La mera palabra, que tanto o\u00ed y dije en mi ni\u00f1ez, me evoca un pasado que es mejor que fue. Un pasado que no logro ya so\u00f1ar al p\u00e1lido reflejo de la luz melanc\u00f3lica de mi quinqu\u00e9 infantil, \u00a1Ah, si consiguiera uno revivir su primera antig\u00fcedad, su ni\u00f1ez! Pero no se vuelve a la luz del quinqu\u00e9. Para renovarse hay que acudir a luz de naturaleza, no de historia; de noche, a la de la luna o a la estrellada, que es espejo de la eterna conciencia humana. Lo sab\u00eda Kant. Que ni los hombres ni los pueblos vuelven a su pasado hist\u00f3rico, sino, a las veces, al pasado pre-hist\u00f3rico, pre-humano, al cavern\u00edcola, al animal, pero no al ni\u00f1o social que en tiempo hist\u00f3rico fueron. El hombre de la mesa de pintado pino que so\u00f1\u00f3 Espronceda, al despertar de su sue\u00f1o \u2014nuevo Fausto o, mejor acaso, nuevo Segismundo\u2014 se levanta hecho \u201cmancebo ardiente y vigoroso\u201d y se pone a vagar por la estancia en cueros, nuevo Ad\u00e1n. Mas el poeta dice: \u201c\u00bfA qu\u00e9 vuelvo otra vez al Para\u00edso \/ cuando la suerte quiso \/ que no fuera yo Ad\u00e1n, sino Espronceda?\u201d Y su nuevo Fausto \u2014o Segismundo\u2014, el \u201cmancebo ardiente y vigoroso\u201d que se da a salir por las calles de Madrid en cueros, va a dar&#8230;, \u00bfad\u00f3nde, sino a la c\u00e1rcel? A Ad\u00e1n, si resucitara, le meter\u00edan en ella.<\/p>\n<p>\u00bfY Espronceda, el so\u00f1ador de Ad\u00e1n restaurado o renovado? Espronceda, liberal de principios del siglo XIX, juicioso calavera, emigra por motivos pol\u00edticos, que, en rigor eran literarios; es seducido por Teresa Mancha \u2014\u201c\u00a1ay Teresa, ay, dolor, l\u00e1grimas m\u00edas!\u201d\u2014; se viene a Madrid; se mete en pol\u00edtica al acabar la guerra civil de los siete a\u00f1os; se hace esparterista; empieza en 1840 a publicar su <em>Diablo Mundo<\/em> \u2014que no acab\u00f3, como ni el diablo ni el mundo\u2014; es elegido diputado a Cortes por la provincia de Almer\u00eda en 1842; escribe un folleto sobre el Ministerio Mendiz\u00e1bal y muy atinadas y sesudas reflexiones sobre la desamortizaci\u00f3n de los bienes del clero y la reforma agraria, y en mayo de 1842, a sus treinta y cuatro a\u00f1os, se muere de garrotillo cuando iba acaso camino de ministro&#8230; moderado.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 es el hombre? Un misterio. \u00bfQu\u00e9 es la vida? Un misterio tambi\u00e9n&#8230;\u201d, escrib\u00eda. Y otra vez: \u201c\u00a1Oh, si el hombre tal vez lograr pudiera \/ ser para siempre joven e inmortal&#8230;!\u201d Pero no en la Historia. Y menos en el Para\u00edso. \u00bfRestaurarse, renovarse? Restauraci\u00f3n no es renovaci\u00f3n. Se restaura un mueble viejo, un trono, por ejemplo, si es de pino, pint\u00e1ndolo tal vez; \u00bfpero renovarlo? Su le\u00f1o, su madera, carcomida acaso, no se renovar\u00eda sino echando ra\u00edces en tierra. Y la tierra es naturaleza y no historia. La arqueolog\u00eda \u2014y, sobre todo, la pol\u00edtica\u2014 no renueva nada. S\u00f3lo resurge renovado el hombre cuando \u2014magn\u00edfica fiera\u2014 se sumerge en naturaleza prehist\u00f3rica, propiamente en barbarie o acaso en bestialidad. Cuando rompe su costra hist\u00f3rica. \u00bfRenuevos del viejo le\u00f1o? En su cogollo, m\u00e1s viejos que el tronco. Por aventura puede ocurr\u00edsele a una dinast\u00eda regia, a un viejo le\u00f1o carcomido y caduco, pretender renovarse acudiendo a abonos \u2014que son maleza\u2014 de r\u00e9gimen dictatorial con todo ese artilugio de Estado corporativo y dr\u00e1stico. Lo que no es tradici\u00f3n hist\u00f3rica, humana, sino ir a hundirse en suelo pre-hist\u00f3rico, pre-humano, o sea natural y animal. Es la barbarie; es un falso Ad\u00e1n que se echa en cueros a la calle de la ciudad. La Historia es irreversible. La hoja que quiere ser ra\u00edz se hunde en las tinieblas de la tierra y sin luz. Espronceda no puede volver al Para\u00edso sino en so\u00f1aci\u00f3n, porque no era Ad\u00e1n, sino Espronceda. Y no volvi\u00f3 al Para\u00edso, sino que se fue a la diputaci\u00f3n a Cortes por Almer\u00eda. Y, por otra parte, nada hay menos tradicional que el llamado tradicionalismo. Que ni restaura ni renueva.<\/p>\n<p>\u00a1Luz, luz! Aunque sea la melanc\u00f3lica del quinqu\u00e9. O la de aquel alumbrado de gas o de petr\u00f3leo de aquellas viejas calles del Ad\u00e1n esproncediano. \u201cDicen que Sabatini pone faroles&#8230;\u201d, cantaban en <em>El barberillo del Avapi\u00e9s<\/em>, refiri\u00e9ndose a aquel arquitecto palentino del siglo XVIII. Y aquel alumbrado hizo a los faroleros. Faroleros y memorialistas eran dos de las m\u00e1s profundas profesiones. \u00bfY son los restauradores y renovadores \u2014o, mejor, renoveros\u2014 otra cosa que faroleros y memorialistas? Faroleros en \u00e9poca de luz el\u00e9ctrica y memorialistas en \u00e9poca de mecan\u00f3grafos. Pero es in\u00fatil pintar el pino, porque se va en serr\u00edn de puro carcomido. Y si se intenta otra renovaci\u00f3n, se va a la barbarie pre-hist\u00f3rica, a la demagogia de una mal encubierta animalidad. Acaso a los estallidos selv\u00e1ticos de un pueblo al que se le induce que es raza, que es sangre, que es naturaleza, y no esp\u00edritu, no historia propiamente dicha. La Espa\u00f1a viva, la de siempre, movida por \u00edntima dial\u00e9ctica de contradicci\u00f3n, es una anti-Espa\u00f1a, una Espa\u00f1a que se enfrenta consigo misma y vuelve sobre s\u00ed. Pero al pasado que fue, no al que es, no se le vuelve, no se le renueva, no se le procrea, que arqueolog\u00eda no es poes\u00eda. A trono desvencijado no se le envencija, no se le faja ni con fajo traducido del italiano.<\/p>\n<p>Ved aqu\u00ed lo que ha alumbrado en mi memoria el p\u00e1lido reflejo del recuerdo de la melanc\u00f3lica luz del quinqu\u00e9 de mis mocedades de tras-romanticismo literario y pol\u00edtico.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_607\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103314_2010067226\"><\/a><strong>Don Miguel de Unamuno habla a los ni\u00f1os espa\u00f1oles  en nombre del Presidente de la Rep\u00fablica<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_608\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306557\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p class=\"center\"><em><strong>Perd\u00f3n, ni\u00f1os de Espa\u00f1a, <\/strong><\/em><em><strong>para<\/strong><\/em><em><strong> vuestros mayores<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>Don Miguel de Unamuno, en nombre de <\/em><em>S<\/em><em>u Excelencia el Pre<\/em><em>s<\/em><em>idente de la Rep\u00fablica, leer\u00e1 hoy la<\/em><em>s<\/em><em> <\/em><em>s<\/em><em>iguiente<\/em><em>s<\/em><em> cuartillas en la fiesta infantil que <\/em><em>s<\/em><em>e celebrar\u00e1 en Salamanca para regalar juguete<\/em><em>s<\/em><em> a los ni\u00f1os con ocasi\u00f3n de la Fiesta de Reyes. Esta breve oraci\u00f3n a lo<\/em><em>s<\/em><em> ni\u00f1o<\/em><em>s<\/em><em> de Espa\u00f1a, cuyas primicias ofrecemos, es u<\/em><em>n<\/em><em>a de las p\u00e1ginas m\u00e1s emocionadas del maestro Unamuno.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy, el d\u00eda en que s\u0435 celebra en el mundo cristiano la Adoraci\u00f3n del Ni\u00f1o Dios por los santos Magos \u2014llamados despu\u00e9s Reyes\u2014 Melchor, Gaspar y Baltasar \u2014fiesta que viene de abuelos a abuelos y de nietos a nietos desde hace siglos\u2014, venimos vuestros mayores \u2014padres, t\u00edos y abuelos\u2014 a regalaros juguetes de toda clase \u2014menos pistolas\u2014 para que aprend\u00e1is a jugar en paz en la vida, a jugar en paz la vida. Y, sobre todo, venimos a que nos perdon\u00e9is. A que nos perdon\u00e9is muchos pecados contra vosotros y, sobre todo, el de que no siempre os dejemos jugar en paz.<\/p>\n<p>En estos regalos o aguinaldos de Reyes ha puesto su parte aqu\u00ed, en Salamanca, como en algunas otras ciudades, el se\u00f1or Presidente de la Rep\u00fablica de Espa\u00f1a, haciendo de mago adorador de la ni\u00f1ez, pues cuando visit\u00f3 esta nuestra ciudad, fue la alegre tropa pac\u00edfica de los ni\u00f1os lo que m\u00e1s le conmovi\u00f3. Y yo, padre y abuelo de salmantinos, he de deciros de su parte \u2014como \u00e9l, por mi boca, os lo dice en nombre de nuestra madre Espa\u00f1a\u2014 que con este agasajo, con esta fiesta queremos ganar, m\u00e1s que vuestro agradecimiento, vuestro perd\u00f3n. Perd\u00f3n, ni\u00f1os de Espa\u00f1a, para vuestros mayores.<\/p>\n<p>Son muchos los padres que os mandan a la escuela para que no deis \u2014dicen\u2014 guerra en casa, para que los dej\u00e9is en paz. \u00bfEn paz? La guerra que dais jugando en casa \u00a1s\u00ed que es paz! La guerra condenada, la del demonio, es la que solemos daros nosotros, los mayores. Hay quien se queja de que vosotros, los ni\u00f1os de verdad \u2014no esos chiquillos mal educados que juegan a la guerra civil\u2014, ocup\u00e1is y tap\u00e1is la calle con vuestros juegos y no nos dej\u00e1is taparla con los nuestros. Mejor es que nos ech\u00e9is de la calle que no el que nosotros os echemos de ella. Y sois vosotros los que ten\u00e9is que ense\u00f1arnos a jugar. A jugar sin preocupamos de ganar o perder el juego, sino a jugar bien. Bien y en paz.<\/p>\n<p>Os hemos dado mal ejemplo, muy mal ejemplo, y estamos avergonzados de ello. No s\u00e9 si tambi\u00e9n arrepentidos. Nos figuramos que nuestros juegos son m\u00e1s serios que los vuestros porque en los nuestros se matan los jugadores. Hay muchos de nosotros que quieren ense\u00f1aros nuestros juegos. \u00a1Decidles que no! Que si os divierte despanzurrar un mu\u00f1eco para ver lo que lleva dentro, os da rabia y asco el que se le mate a un hombre, a un hermano; el que un padre mate a otro padre por lo que lleva, o no lleva, dentro. Que si os divierte leer en cuentos \u2014cuentos con bonitas estampas\u2014, os dan rabia y asco los cuentos con que nos insultamos unos a otros vuestros padres y abuelos. Decidles que las escuelas de Espa\u00f1a deben ser las verdaderas Casas del Pueblo y que no quer\u00e9is que entren en ellas nuestros malditos juegos de guerra civil.<\/p>\n<p>Y ahora voy a tomar la palabra en vuestro nombre y a decir a mis compa\u00f1eros, los mayores, a decirles con vosotros: \u201cDejadnos jugar en paz. No queremos estos juguetes si es que no hemos de jugar con ellos en paz y en alegr\u00eda. No los queremos si es que han de ser comprados con sangre y l\u00e1grimas de nuestros padres y de nuestras madres. \u00a1Con leche y con sudor, s\u00ed; con sangre y l\u00e1grimas, no! No queremos que nos ech\u00e9is de la calle y nos encerr\u00e9is, como al ganado, en las escuelas si es para tapar vosotros las calles y las plazas con vuestros juegos de rabia y de muerte. No dejaremos de daros eso que llam\u00e1is nuestra guerra porque quer\u00e9is que lo dejemos para darnos y daros vuestra guerra. Si quer\u00e9is que juguemos, que soseguemos vuestro remordimiento renunciad a vuestros juegos de muerte. Y a vuestros juguetes de destrucci\u00f3n. Y no nos ense\u00f1\u00e9is a amenazarnos unos a otros. Ense\u00f1adnos a vivir en paz de trabajo en casa y en la plaza p\u00fablica. Que Espa\u00f1a sea una casa de familia. Y entonces os perdonaremos.\u201d<\/p>\n<p>Y ahora os digo yo, ni\u00f1os de Espa\u00f1a, y os lo digo en nombre no ya s\u00f3lo del Presidente de la Rep\u00fablica de Espa\u00f1a, de la gran casa nacional de la familia espa\u00f1ola, sino en nombre de \u00e9sta, de Espa\u00f1a, la casa, que no tendremos nosotros, vuestros padres y abuelos, perd\u00f3n de Dios mientras no tengamos vuestro perd\u00f3n, mientras \u00c9l, el Padre del Ni\u00f1o eterno, no nos perdone. Queremos merecer de vosotros absoluci\u00f3n de nuestras muchas culpas. As\u00ed sea.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_609\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23307_302276486\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>XVIII.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un joven literato que quiere intervenir en <\/strong><strong>pol\u00edtica.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_610\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544328344348349354359\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Pero, hombre de Dios, \u00bftodav\u00eda le anda usted dando vueltas a eso de si los que llama intelectuales deben o no intervenir en pol\u00edtica? Ahora, que al decir intelectuales quiere usted decir literatos. En el m\u00e1s alto y noble sentido de este ep\u00edteto, por supuesto. Y a ello he de contestarle que lo mejor acaso de toda literatura nacional ha sido literatura pol\u00edtica y que lo mejor acaso de toda pol\u00edtica ha sido literaria. No letrada, porque esto de letrado huele a abogac\u00eda. Y aunque la abogac\u00eda sea cosa de forma, formal, es de muy otra forma que la literaria.<\/p>\n<p>El pol\u00edtico de abogac\u00eda aboga por una pol\u00edtica que podr\u00edamos llamar procesal. No suele entrar en ning\u00fan problema concreto. Los deja para los llamados t\u00e9cnicos, y no s\u00e9 si con esto hace bien o hace mal, \u00a1porque los tales t\u00e9cnicos!&#8230; \u00bfNo ha o\u00eddo usted m\u00e1s de una vez a algunos de esos pol\u00edticos procesales empezar un alegato diciendo: \u201cNo entro en la cuesti\u00f3n de fondo&#8230;\u201d? Se atienen a la cuesti\u00f3n de forma. Pero la forma es fondo, y eso que llaman cuesti\u00f3n de fondo suele serlo de forma. Pero de otra forma que la cultivada \u2014y a menudo muy bien cultivada\u2014 por esos pol\u00edticos procesales, abogadescos. Es una forma que podr\u00edamos llamar sustancial. Forma sustancial del cuerpo llamaban los escol\u00e1sticos al alma. Y la forma sustancial es esp\u00edritu, es soplo, es verbo. Y es&#8230; tono.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es, amigo m\u00edo, donde est\u00e1 el oficio del literato, del verdadero literato \u2014poeta en estricto sentido, creador de formas\u2014, que se siente llamado \u2014es una vocaci\u00f3n\u2014 a intervenir en pol\u00edtica; el oficio de darla tono. O entono. El oficio de entonar la pol\u00edtica, tan desentonada hoy y aqu\u00ed entre nosotros. No es que debata de ella sin ton ni son \u2014aunque con tonillo y sonsonete insoportables\u2014; es que ha perdido toda dignidad tonal. O tonalidad digna. Y con el entono ha perdido el tino. Pues desentonar es desatinar. Puestas en tono digno, noble, las m\u00e1s contrapuestas doctrinas acaban por armonizarse y concordarse.<\/p>\n<p>Para la eficacia del tono, para su elevaci\u00f3n y hondura, nada vale m\u00e1s que tener la vocaci\u00f3n de expresarse digna y adecuadamente. Hace poco le\u00ed en la autobiograf\u00eda de Henry Adams \u2014un libro norteamericano henchido de finuras\u2014 esta sentencia: \u201cEl h\u00e1bito de la expresi\u00f3n lleva a la rebusca de algo que expresar; algo que queda como un residuo del lugar com\u00fan mismo si se borra todo lugar com\u00fan de la expresi\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Y al punto me acord\u00e9 de un muy conocido pol\u00edtico actual de quien yo sol\u00eda elogiar en las Constituyentes el cuidado que pon\u00eda en expresarse de un modo ce\u00f1ido y elegante, con correcta precisi\u00f3n. \u201cPero si apenas dice nada&#8230;\u201d, me objetaban. \u201cEl que se esfuerza en decir bien acaba siempre diciendo mucho, aunque sea en poco\u201d, replicaba yo. Otra vez me dijeron: \u201cPero \u00a1es tan redicho!; se oye al hablar.\u201d Y yo: \u201cEl que se oye al hablar es que tiene respeto a sus oyentes.\u201d \u00bfO es que vamos a preferir a esos parla-a-pu\u00f1ados \u2014as\u00ed los llaman en Palencia\u2014 que s\u00f3lo f\u00edan en el desentono, en las estridencias? \u00a1La forma, el entono, la dignidad verbal! Y aqu\u00ed he de recordarle que cuando al poeta Mallarm\u00e9 le hablaban de las ideas para los versos replicaba: \u201cLos versos se hacen con palabras.\u201d Verdad es que las palabras son ideas, esto es, visiones. Y m\u00e1s que visiones, sones vivos.<\/p>\n<p>Recorra usted, amigo m\u00edo, la historia pol\u00edtica de las naciones y d\u00edgame si los m\u00e1s grandes actos \u2014actos quiere decir palabras, discursos\u2014 pol\u00edticos de los m\u00e1s grandes caudillos de los pueblos no han sido piezas literarias, po\u00e9ticas. Ahora me vienen a las mientes dos: el discurso que Tuc\u00eddides pone en boca de Pericles en su oraci\u00f3n \u2014y que lo es\u2014 f\u00fanebre por los muertos en Platea, y la brev\u00edsima oraci\u00f3n \u2014f\u00fanebre tambi\u00e9n\u2014- que Abraham Lincoln ley\u00f3 en el campo de batalla de Getysburg en la guerra de secesi\u00f3n norteamericana. No ha llegado la lengua inglesa a tal pureza, elevaci\u00f3n, hondura y sencillez expresivas. Son dos oraciones que entonan el destino civil de un pueblo.<\/p>\n<p>Y ahora: \u00bfsi debe usted intervenir en pol\u00edtica? \u00a1Desde luego! \u00bfCon qu\u00e9 ideas? En esto, vertiendo algo lo de Mallarm\u00e9, le he de decir que la pol\u00edtica, la educaci\u00f3n civil de un pueblo \u2014que no es otra cosa la pol\u00edtica\u2014 no se hace con ideas, sino con palabras, en el m\u00e1s hondo y entra\u00f1ado sentido de la palabra. Busque usted la expresi\u00f3n digna y encontrar\u00e1 el sentido profundo.<\/p>\n<p>\u00a1Y qu\u00e9 falta nos est\u00e1 haciendo aqu\u00ed esto, en esta terrible avenida de chabacaner\u00eda, que no se sabe por qu\u00e9 extremo es mayor! \u00bfHay nada m\u00e1s b\u00e1rbaro que la groser\u00eda del se\u00f1orito \u201cdecente\u201d \u2014ya sabe usted lo que ahora quiere decir \u201cdecencia\u201d\u2014 que se pone a gritar la religi\u00f3n, la patria, el orden, la tradici\u00f3n, la propiedad, la familia y todos sus dem\u00e1s lugares comunes con unos gritos que huelen a lugar com\u00fan? En Francia ha solido haber panfletarios \u2014libelistas\u2014 de extrema derecha y de extrema izquierda con ingenio c\u00e1ustico y una cierta po\u00e9tica desenvoltura; pero \u00bfaqu\u00ed? \u00bfAqu\u00ed? La zorra decente es tan indecente \u2014en el recto sentido\u2014 como la otra. Y en cuanto a aullidos, no son los peores los de los lobos; son peores los aullidos de las zorras, que tambi\u00e9n se suelen poner a aullar, aunque no lo parezca.<\/p>\n<p>Me acuerdo de los tiempos de los faroleros y de los memorialistas, cuando se preparaba la que se llam\u00f3 Restauraci\u00f3n, la de los se\u00f1oritos castizos. Empezaba yo entonces mi educaci\u00f3n civil. Y le digo a usted que ahora, en este tiempo de luz el\u00e9ctrica, de m\u00e1quinas de escribir y de muchos menos analfabetos; en este tiempo, en que se anuncia la Renovaci\u00f3n de la raza \u2014su d\u00eda, el 12 de octubre, con inundaci\u00f3n de ramploner\u00eda\u2014; en este nuestro tiempo, el desentono es tal, que le dan a uno ganas de quedarse sordo. Y luego, \u00a1nuestra pobre madre lengua, nuestro noble y digno romance castellano, en lenguas de esas bocas desbocadas! Que manejen la porra o el garrote, pero \u00a1que se callen! \u00a1Que se callen!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_611\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc46832_1561795480\"><\/a><strong>Lectores de espa\u00f1ol<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_612\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306408\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Acabo de experimentar \u2014una vez m\u00e1s\u2014 la actuaci\u00f3n de juez de oposiciones a c\u00e1tedras \u2014ahora, de Lengua y Literatura espa\u00f1olas\u2014 de Institutos. Uno de Madrid. Mi impresi\u00f3n, en general, halag\u00fce\u00f1a. Recordaba las cinco oposiciones a tres&#8230; \u2014empleemos la fea palabra\u2014- \u201casignaturas\u201d que hice en mis a\u00f1os moceriles hasta que&#8230; \u201csaqu\u00e9 plaza\u201d&#8230; Y otras en que actu\u00e9 tambi\u00e9n de juez. El nivel medio se ha elevado. Sobre todo en honradez intelectual. Sean cuales fueren las deficiencias de los opositores, no se empe\u00f1an en llenar el tiempo m\u00e1ximo de cada ejercicio ni lo llenan con frases hechas, lugares comunes y vagas generalidades. Conocen el cuestionario, y hay un mayor porcentaje que en mi tiempo de los que prueban haber le\u00eddo m\u00e1s que libros de texto escolares. Y los hay que saben leer \u2014en voz alta, \u00a1claro!\u2014 bien y con sentido, lo que tengo por prueba definitiva de buen entendimiento bien cultivado. Cabe decir que buen lector es buen entendedor y, por tanto, buen explicador.<\/p>\n<p>Primero, que no repiten tanto como anta\u00f1o, y sin m\u00e1s, de coro, los juicios ya hechos por los consabidos \u201cautores\u201d \u2014\u201clos autores dicen&#8230;\u201d\u2014, sino que los corrigen de propio juicio. Tiempo hubo en que nuestro gran don Marcelino, el sant\u00f3n de la cr\u00edtica \u2014y se lo dije a \u00e9l mismo\u2014, hizo, sin quererlo ni saberlo, un cierto da\u00f1o con sus obras ofreciendo a los pobres opositores de c\u00e1tedras un remedia-vagos que les ahorraba el trato directo y continuo con los otros autores, con los verdaderos autores, con los creadores de lengua y de literatura, y no con los cr\u00edticos y expositores. \u00bfY qu\u00e9 se dir\u00eda de la cr\u00edtica de cr\u00edticas? \u00bfQui\u00e9n se atrev\u00eda a opinar contra el fallo de don Marcelino? Su pluma, \u201ccetro intelectual de Espa\u00f1a\u201d, dijo el muy barroco V\u00e1zquez de Mella. Tom\u00e1banse los juicios de Men\u00e9ndez y Pelayo ya hechos, como pavos a quienes se les empaniza con nueces, con sus c\u00e1scaras y todo. Apenas si a muchos se les ocurr\u00eda leer lo que ley\u00f3 don Marcelino, y aun m\u00e1s \u2014pues dej\u00f3 sin leer o m\u00e1s que echar vistazos bastante m\u00e1s de lo que supone una absurda leyenda de papanatas\u2014, y leerlo como \u00e9l lo le\u00eda. \u00a1Qu\u00e9 formidable lector era el gran maestro! Lector en voz alta quiero decir. Y mejor declamador. \u00a1Qu\u00e9 manera de declamar la suya!<\/p>\n<p>Esto de saber leer es acaso lo fundamental en la ense\u00f1anza de lengua y literatura. Leer debe ser decir y no recitar o rezar. Ni \u2014no siendo en su caso\u2014 declamar. Leer lengua hablada, lengua dicha, mas no redicha. Para aprender a decir hay que saber o\u00edr, como para aprender a escribir hay que saber leer. Hay quien escribe en voz alta, y quien, susurrando o mormojando. Otro d\u00eda dir\u00e9 \u2014en comentario a lo de Larra de si no se lee porque no se escribe o no se escribe porque no se lee\u2014 que no se lee porque no se ha ense\u00f1ado a leer. De lo que, entre otras cosas, esos doctores de escopeta y perro, analfabetos por desuso, que a\u00fan quedan por tierras de Espa\u00f1a. Y es el m\u00e1s funesto analfabetismo.<\/p>\n<p>En uno de los cursos de don Marcelino a que asist\u00ed nos ley\u00f3 (o declam\u00f3 m\u00e1s bien) en clase \u2014pues ello lo ped\u00eda\u2014 el pr\u00f3logo de la <em>Historia del <\/em><em>levantamiento <\/em><em>y guerra de Catalu\u00f1a en tiempo de Felipe <\/em><em>I<\/em><em>V<\/em>, de Melo, y su discurso de Pau Claris, y fue tal el efecto que aquella lectura \u2014lectura es lecci\u00f3n\u2014 nos produjo a los oyentes, que salimos a leer o releer a Melo y a comprar algunos \u2014en librer\u00eda de lance acaso\u2014 su maravilloso libro declamatorio. Y entonces comprend\u00ed algo que mi posterior experiencia docente me ha confirmado, y es que basta leer con sentido, entono y cari\u00f1o un texto cl\u00e1sico para que quien lo oiga se d\u00e9 clara cuenta de todo su contenido art\u00edstico. Hay quienes no se enteran de algo que han le\u00eddo \u2014y acaso varias veces, o a lo mejor, se lo saben de memoria pasiva\u2014 hasta que se lo han o\u00eddo leer a lector recreador. Tal era don Marcelino. Lector, leyente \u2014\u201clente\u201d se le dice en Portugal\u2014 se le llamaba un tiempo al que llamamos hoy catedr\u00e1tico (de c\u00e1tedra, que es cadera o asiento). Asiento de profesor oficial.<\/p>\n<p>Siendo, lectores, el que esto escribe o dice presidente del Consejo Nacional de Cultura al tratarse de formar expediente a un catedr\u00e1tico ya difunto, uno de los cargos que se le hac\u00eda era el de que un profesor universitario \u2014\u00a1ah\u00ed es nada!\u2014 se limitaba casi a leer desde su asiento un libro. \u201cSi el libro es bueno y lo lee bien, hace m\u00e1s y mejor que la mayor\u00eda de los catedr\u00e1ticos (asentados) de conferencia\u201d, hube de decir&#8230; Pedanter\u00eda suponer que un asentado universitario es m\u00e1s que un d\u00f3mine de p\u00e1rvulos y pedanter\u00eda suponer que haya nada m\u00e1s fundamental que lo elemental. Maestro de escuela que leyendo sepa hacer llorar, y re\u00edr, y sentir, e imaginar, y pensar a p\u00e1rvulos es maestro de ense\u00f1anza maestra, de obra maestra y prima.<\/p>\n<p>\u00a1Leer! No recitar con uno u otro sonsonete. Como el de esos abominables recitadores y recitadoras. A los que se les da a leer en voz alta algo que no se sepan de memoria y es un desastre.<\/p>\n<p>\u00a1Lectores de espa\u00f1ol! \u00a1Qu\u00e9 falta nos hacen en las escuelas de todos los grados! Lectores que ense\u00f1en a leer espa\u00f1ol a los ni\u00f1os y a los grandes de Espa\u00f1a; lectores que hagan sentir el milagro permanente de nuestra lengua madre \u2014madre e hija nuestra\u2014, que les ense\u00f1en a re-crearse en ella para poder re-crearla. O conservarla, ya que, como dec\u00edan los te\u00f3logos escol\u00e1sticos, la conservaci\u00f3n es una creaci\u00f3n continua, una re-creaci\u00f3n. Y lectores de espa\u00f1ol para fuera de Espa\u00f1a. Algunos andan por el extranjero sin la debida protecci\u00f3n de nuestro Gobierno \u2014los que lo merezcan\u2014, y en esto me he de ocupar otro d\u00eda. Lectores que est\u00e1n contribuyendo a la mejor\u00eda de nuestra estimaci\u00f3n entre otros pueblos.<\/p>\n<p>Levanta el \u00e1nimo notar que se vayan preparando lectores de espa\u00f1ol, que lo lean para ense\u00f1ar a leerlo. Cuando el cogollo de nuestro patrimonio espiritual: la lengua, con todo lo que ella consigo lleva, est\u00e9 en tales \u00e1nimos piadosos, de verdadera piedad patri\u00f3tica, Espa\u00f1a, nuestra Espa\u00f1a, se conservar\u00e1, seguir\u00e1 cre\u00e1ndose, pues se oir\u00e1 la voz \u00edntima de las entra\u00f1as de su habla.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_613\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103316_2010067226\"><\/a><strong>Piedra de esc\u00e1ndalo.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un amigo que se dice cat\u00f3lico a secas<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_614\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306558\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Se me dice usted, mi antiguo amigo, cat\u00f3lico a secas \u2014y, por lo tanto, sin gotas de otro humor alguno religioso\u2014 y a machamartillo. Se me dice tambi\u00e9n que vive y reza cara al cielo y cruz a la tierra. Y yo le digo que a mal tiempo, buena cruz y no buena cara. Ya le contar\u00e9 alg\u00fan d\u00eda de aquel que se acostaba en una cruz sobre la tierra \u2014y en cruz sus brazos, que no cruzados\u2014 a contemplar de noche la estrellada. Los brazos en cruz, se lo digo, no cruzados. Que no era un cruzado de los que van a cortar orejas a los Malcos, no de los que andan a cruzadas. Ya sabe, amigo mio, que la cruz hay que rescatarla de los cruzados&#8230; Que es usted cat\u00f3lico rancio y chapado a la antigua espa\u00f1ola, no chapado a la moderna, que si se les cae la chapa, se les vierte el humor entra\u00f1ado. \u00bfRancio? No, sino avinagrado. Y le hago gracia de lo de los vinos nuevos y viejos y los odres nuevos y viejos.<\/p>\n<p>Con todo esto me habla usted de las persecuciones que dicen que est\u00e1 sufriendo la Iglesia cat\u00f3lica espa\u00f1ola y del tan mentado art\u00edculo 26 de la todav\u00eda en parte vigente \u2014y en mayor parte yacente\u2014 Constituci\u00f3n actual de esta nuestra Rep\u00fablica de trabajadores de toda clase. De ese art\u00edculo, cuya revisi\u00f3n piden unos, y otros se aprestan a impedirla. Y para entrar en caso voy a recordarle a usted, pues le s\u00e9 lector asiduo y atento del Evangelio, lo que se nos cuenta en el cap\u00edtulo XVI del llamado de San Mateo.<\/p>\n<p>Cu\u00e9ntase all\u00ed que cuando Jes\u00fas se fue a las partes de Ces\u00e1rea, la de Filipo, pregunt\u00f3 a sus disc\u00edpulos que qui\u00e9n dec\u00edan los hombres que era el Hijo del hombre, y luego, qui\u00e9n dec\u00edan ellos, sus disc\u00edpulos, que era \u00e9l. Y respondiendo Sim\u00f3n Pedro, dijo: \u201cT\u00fa eres el Cristo, el Hijo del Dios vivo.\u201d Y Jes\u00fas le dijo : \u201cDichoso t\u00fa, Sim\u00f3n Bar Ion\u00e1, que no te lo revel\u00f3 carne y sangre, sino mi Padre, el que est\u00e1 en los cielos.\u201d Y sigue aquello tan conocido de: \u201cT\u00fa eres Pedro, y sobre esta piedra \u2014haciendo un juego de palabras (\u00a1hay tantos en el Evangelio!) en griego\u2014 edificar\u00e9 mi Iglesia&#8230;\u201d Les anuncia luego el Maestro su pasi\u00f3n y muerte, e interrumpi\u00e9ndole, Pedro empez\u00f3 a reprenderle diciendo: \u201c\u00a1L\u00e1stima de ti, Se\u00f1or; que no te sea eso!\u201d Y \u00c9l, vuelto a Pedro, le dijo: \u201c\u00a1Ret\u00edrate detr\u00e1s de m\u00ed, tentador! Me eres un tropezadero, porque no piensas lo de Dios, sino lo de los hombres.\u201d (Le traduzco \u201cSatan\u00e1s\u201d por tentador y \u201cesc\u00e1ndalo\u201d por tropezadero; es decir, se los traduzco.) Y entonces Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u201cSi alguien quiere venir detr\u00e1s de m\u00ed, nieg\u00faese a s\u00ed mismo, y tome su cruz, y s\u00edgame; pues quien quiera salvar su vida la perder\u00e1, y quien pierda su vida por m\u00ed la encontrar\u00e1.\u201d \u00bfSe ha vuelto a enterar usted, amigo m\u00edo? \u00bfS\u00ed? Pues vamos adelante con la cruz.<\/p>\n<p>Pedro, Sim\u00f3n Bar Ion\u00e1, el que luego en el olivar hab\u00eda de esgrimir espada con intento de impedir la pasi\u00f3n del Cristo; Pedro, la piedra de la Iglesia, no quiere la pasi\u00f3n, no quiere persecuciones. Y por ello Jes\u00fas le llama tentador y piedra de tropiezo, esc\u00e1ndalo. Y usted, amigo m\u00edo, \u00bfquiere o no evitar persecuciones? Me tiene dicho antes de ahora que jam\u00e1s formar\u00e1 en un partido cat\u00f3lico. \u00a1Claro! Como que eso de partido cat\u00f3lico carece de sentido pol\u00edtico y de sentido religioso. Una comuni\u00f3n cat\u00f3lica \u2014o judaica, o mahometana, o protestante, o budista\u2014 no puede degenerar en partido. Y menos una comuni\u00f3n cristiana sencillamente. Que suele ser una comuni\u00f3n de comuniones.<\/p>\n<p>El tan debatido art\u00edculo 26 es, en gran parte, un atentado contra la libertad de conciencia. Y el achaque que se dio para disolver la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, algo \u2014se lo he dicho a mi p\u00fablico antes de ahora\u2014 lamentable. Suponer que el llamado cuarto voto puede llegar a atentar contra la seguridad del Estado es un insulto a la Iglesia Cat\u00f3lica Romana. Y a su piedra angular, aunque \u00e9sta sea de tropiezo para el Cristo. Quien se sienta liberal ha de condenar el mal esp\u00edritu de ese art\u00edculo; quien cristiano solamente, no s\u00f3lo resignarse a \u00e9l, sino alegrarse de \u00e9l, aun conden\u00e1ndolo, pues con esa persecuci\u00f3n se purificar\u00e1 la cristiandad espa\u00f1ola popular, lo que de cristiano y de popular \u2014laico\u2014 haya en el catolicismo espa\u00f1ol; quien s\u00f3lo cat\u00f3lico romano, \u00a1ah!, \u00e9se piensa m\u00e1s en lo de los hombres que en lo de Dios, que es lo pol\u00edtico. \u00bfQue usted, aunque cat\u00f3lico a secas, no es s\u00f3lo cat\u00f3lico? \u00a1Natural! Pero ahora, qui\u00e9ranlo o no, los cat\u00f3licos se est\u00e1n haciendo liberales, y los mismos que anta\u00f1o voceaban \u2014los del cuarto voto\u2014 que el liberalismo era pecado, piden ya libertad de cultos, y libertad de conciencia, y libertad de ense\u00f1anza. Aunque, en rigor, lo que m\u00e1s piden es libertad de inconciencia y libertad de no ense\u00f1ar. Esta, sobre todo, la libertad de no ense\u00f1ar, los padres de familia profesionales, algunos sin hijos. Pues libertad de examinar no es libertad de ense\u00f1ar y menos de aprender. \u00bfEs usted, amigo m\u00edo, cat\u00f3lico liberal o s\u00f3lo a secas? El liberalismo no es sequedad.<\/p>\n<p>Quien se sienta cristiano y liberal tiene que rechazar ese art\u00edculo 26 y descubrir el enga\u00f1o que hay en eso de la ense\u00f1anza mal llamada laica o neutral. \u00bfNeutral? Maestro y maestra que sean hombre y mujer, acaso padre y madre, han de tener una creencia o descreencia, una fe o una infidelidad, una esperanza o una desesperanza \u2014acaso desesperaci\u00f3n\u2014, y pretender que se las guarden, que no las dejen transparentar cuando los ni\u00f1os preguntan por el misterio de que todo y todos les hablan, pretender eso es pretender que esos maestros sean marmolillos y no humanos. Es como si una madre que no queriendo criar a su cr\u00edo por flaqueza o por molicie, buscara una ama de pecho con leche neutral, esterilizada, pasteurizada. Porque la nodriza puede tener cualquier mal humor en la sangre y transmitirlo a la criatura que ha de criar. Para semejante caso est\u00e1n el biber\u00f3n y la lactancia artificial al cuidado de una \u201cnurse\u201d cient\u00edfica. Y a este biber\u00f3n corresponde en lo espiritual la pedagog\u00eda. Que suele ser una colecci\u00f3n de moldes de queso de todas formas y tama\u00f1os, mas que, de no haber leche, no sirven los moldes, y en habi\u00e9ndola sobran, pues se hace el queso con un simple pa\u00f1uelo.<\/p>\n<p>Ahora que se lo repito: esa que ustedes llaman persecuci\u00f3n ha de ser muy provechosa a la comunidad cristiano-cat\u00f3lica espa\u00f1ola popular, o sea laica. Por de pronto, tendr\u00e1n que ense\u00f1ar el catecismo no los maestros de Estado, sino los que se lo confiaban a ellos para tener menos quehacer y para vigilarlos y hasta deprimirlos \u2014he conocido casos\u2014, o porque no lo sab\u00edan bien \u2014tambi\u00e9n he conocido casos\u2014, y tendr\u00e1n que aprenderlo mejor para mejor ense\u00f1arlo. Y de esto podr\u00e1 alumbrar a flor de esp\u00edritu popular la venera cristiana y liberal que hay en las entra\u00f1as de la comunidad religiosa popular \u2014laica\u2014 espa\u00f1ola y que aflora por resquicios. Y vea por donde ese art\u00edculo 26 y sus aplicaciones, que me han parecido, en general, de una gran injusticia, me parecen provechosos para el porvenir religioso de nuestra Espa\u00f1a. Y para hacer liberales a los cat\u00f3licos cristianos.<\/p>\n<p>Y para concluir, no sean ustedes tentadores ni piedras de esc\u00e1ndalo para con el Cristo ni piensen m\u00e1s en lo de los hombres que en lo de Dios. Y menos a\u00fan se dispongan a cortar orejas a los Malcos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_615\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>XIX<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_616\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Este de ahora mi amigo es tan apocol\u00edptico, que despu\u00e9s de haberme recordado lo de la \u201cabominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n\u201d \u2014frase que en latinismo de la Vulgata pas\u00f3 del libro de Daniel profeta al Evangelio, seg\u00fan San Mateo\u2014 me pide hor\u00f3scopos, calendarios y ag\u00fceros sobre lo que ha de pasar en la vida p\u00fablica de nuestra Espa\u00f1a civil. Y me pide, de propina, el sino pol\u00edtico de \u00e9sta; su destino hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Repasemos, ante todo, la abominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n y el sino. Aqu\u00e9lla, en lat\u00edn \u201cabominatio desolationis\u201d, es una enrevesada y ya tradicional traducci\u00f3n de un pasaje del Libro del profeta Daniel en que \u00e9ste se refiere, al modo hebraico, a la \u201cporquer\u00eda del invasor\u201d a prop\u00f3sito de haber metido en el templo una estatua pagana, y no quiere decir sino la idolatr\u00eda. Y de all\u00ed pas\u00f3 la frase al cap\u00edtulo XXIV del primer evangelio, donde se cuenta el anuncio que hizo el Cristo del fin del mundo y de los horrores que hab\u00edan de preceder a la segunda venida del Hijo de Dios y del Hombre. Y en cuanto al sino, \u00e9ste \u2014el signo\u2014 significa aquella especial conjunci\u00f3n de los astros, entre las estrellas fijas, que determinan la suerte de cada persona individual o colectiva. Y as\u00ed \u00e9ste de ahora mi amigo me pide que por la conjunci\u00f3n de nuestros astros pol\u00edticos le trace la buena o mala ventura que ha de correr nuestra patria. No quiere quedarse a la zaga.<\/p>\n<p>Lo primero que nuestros astros pol\u00edticos, a pesar de sus revoluciones en torno al Sol, son m\u00e1s bien \u201cestrellos\u201d y algunos cometas, y si como astros van a desastrarse, al desastre, como estrellos van a estrellarse. Y ello porque no dirigen nada, sino que se dejan dirigir por los que carecen de direcci\u00f3n, por su clientela. Par\u00e9cense a los alguaciles alguacilados de Quevedo, a caudillos acaudillados y tal vez acaso a maestros amaestrados.<\/p>\n<p>Mi pobre ahora amigo quiere cobrar huelgo y no hacer huelga de ciudadano, quiere recordar y no olvidar, so\u00f1ar y no dormir, y busca luz. \u201cMe siento sumido en una pesadilla ca\u00f3tica \u2014me dice\u2014, no logro orientarme.\u201d Y me recuerda nuestros tiempos \u2014\u00bfnuestros?\u2014, los de \u00e9l y m\u00edos, aqu\u00e9llos del turno de los dos partidos constitucionales, de cesantes en vez de parados, cuando no present\u00edamos esta rep\u00fablica de funcionarios sedicentes trabajadores de toda clase y aspirantes, sustitutos y supernumerarios de funci\u00f3n. \u00c9l, mi amigo \u00e9ste de ahora, no tiene que colocarse. Pero tiene, s\u00ed, hijos y hasta paniaguados a quienes colocar, y todo eso del sino de Espa\u00f1a se reduce a que no ve claro el porvenir de los suyos. A quienes no sabe en qu\u00e9 partido meterles para que hagan carrera. Y es por esto por lo que me pide orientaci\u00f3n. \u00a1A m\u00ed!<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 me dices del momento pol\u00edtico? \u2014me pregunta\u2014. Momento que me parece un siglo.\u201d Y luego, que le explique las diferentes opiniones que batallan en el campo pol\u00edtico. \u00bfOpiniones? Anarquistas; la F. A. I.; la C. N. T. \u2014estas iniciales simplifican la complicaci\u00f3n gracias a no decir nada\u2014; comunistas ortodoxos y heterodoxos; socialistas de las dos ramas; federales \u2014\u00e9stos al aire\u2014; radicales-socialistas, divididos tambi\u00e9n \u2014alguna vez aparece un proyecto de uni\u00f3n para dividir m\u00e1s, la F. I. R. P. E. pas\u00f3 a la arqueolog\u00eda (R. I. P.)\u2014; de uni\u00f3n republicana; republicanos nacionales; de acci\u00f3n republicana; de al servicio de la rep\u00fablica, ahora durmientes; dem\u00f3cratas o reformistas \u2014no s\u00e9&#8230;\u2014; progresistas o como se llamen; radicales; agrarios republicanizados; agrarios independientes y a la espera; accionistas populares o cedistas \u2014de la C. E. D. A. (no confundir con la ceda)\u2014; del bloque nacional anfibio; de Renovaci\u00f3n Espa\u00f1ola o T. Y. R. E.; tradicionalistas que ceden; carlistas netos \u2014nada con la otra rama, la liberalizada\u2014; fajistas, ahora a la gre\u00f1a los de las J. O. N. S. y los de la F. E. \u2014no fe, \u00a1ojo!\u2014; y adem\u00e1s de la Esquerra y de la Lliga \u2014ni izquierda ni liga\u2014; nacionalistas vascos; galleguistas, autonomistas de por dondequiera&#8230; Y agreg\u00faense masones, jud\u00edos, jesuitas, protestantes, gitanos\u2026 Dios nos valga, \u00a1qu\u00e9 revoltijo!<\/p>\n<p>\u00bfProgramas? \u00bfEso que llaman ideolog\u00eda? Los estrellos, los astros, los cometas, los planetas y los sat\u00e9lites cimbelean un se\u00f1uelo, sea la revisi\u00f3n constitucional, de que no se les da un pitoche, para cazar electores, y \u00e9stos, los electores, a quienes tampoco les importa nada de la tal revisi\u00f3n, hacen como que se dejan cazar para cazar a su vez a sus cazadores y que les valgan ma\u00f1ana. Porque hay que vivir, \u00a1qu\u00e9 remedio! Y los m\u00e1s de los pobres ciudadanos votan&#8230; porque s\u00ed. Para hacerse los ciudadanos.<\/p>\n<p>Este de ahora mi amigo no tiene m\u00e1s que observar a sus convecinos de al lado y ver\u00e1 que no se respira aire revolucionario ni, por tanto, contra-revolucionario. Los que se lanzaron hace poco al campo de la llamada revoluci\u00f3n no lo hicieron por \u00edntima necesidad, sino en busca de aventuras, y a jugar con dinamita. Acaso a servir un chantaje de los astros que los dejaron en la estacada. Deporte en su mayor parte. Pero es que hoy se vive de \u00e9l, como el futbolista profesional o el pelotari de cancha de timba.<\/p>\n<p>\u00bf\u201dVibraciones revolucionarias\u201d? Lo acabo de leer. \u00a1Bah! Desde que el P. Mendive S. J., psic\u00f3logo \u2014vamos, al decir\u2014 y no f\u00edsico, dej\u00f3 dicho en su <em>Psicolog\u00eda<\/em> que los nervios no pueden vibrar, pues tendr\u00edan que estar sujetos por ambos extremos y tirantes, ya no sabe uno lo que es vibraci\u00f3n. Empiezan por ladridos, siguen con aullidos, ga\u00f1idos despu\u00e9s, luego latidos y acu\u00e9stanse jadeantes a dormir so\u00f1ando caza. Y, adem\u00e1s, f\u00edjese, no es lo mismo empujar a una muchedumbre \u2014masa\u2014 que tirar de ella.<\/p>\n<p>\u00bfAbominaci\u00f3n de la desolaci\u00f3n, amigo m\u00edo? No tanto. Y si es la fin del mundo civil espa\u00f1ol, piense que el mundo est\u00e1 finando y recomenzando cada d\u00eda. Esa fin del mundo en que, como dijo el Cristo (Mateo, XXV, 33) los corderos a la derecha y los cabritos a la izquierda. \u00bfRevoluci\u00f3n? Hay la astron\u00f3mica, la normal, la copernicana, la no catastr\u00f3fica, la que cada astro y cada sat\u00e9lite cumplen segundo a segundo y siglo a siglo. Nosotros, los mentados del 98 \u2014\u00bfy qu\u00e9 le vamos a hacer\u2014, sabemos de esta revoluci\u00f3n astron\u00f3mica \u2014de ley de astros\u2014; la hemos vivido, la vivimos, y hoy, treinta y seis a\u00f1os despu\u00e9s, podemos mirar con ojos claros en el porvenir nuestro pasado y en el pasado nuestro porvenir. \u00a1Es la Historia, vaya! \u00bfQue la procesi\u00f3n anda por dentro? Mas no sino procesi\u00f3n, mal que pueda haber rosarios de la aurora que acaben en muertes. A cambio de rosarios de la noche que acaben en vidas. \u00a1Y pata!<\/p>\n<p>Que no se azore, pues, de m\u00e1s \u00e9ste de ahora mi amigo. Que rumie en su \u00e1nimo acongojado una de las m\u00e1s hermosas palabras del romance castellano, su palabra acaso m\u00e1s matriarcal, ya que suena a recatada encina castellana que ni tiembla ni rezonga a los ventarrones del monte, y es \u00e9sta: \u00a1sosiego! \u201c\u00a1Sosegaos!\u201d \u2014sol\u00eda decir Felipe II a los desvalidos azorados por cuita\u2014. Que se sosiegue este de ahora mi amigo. \u00a1Sosiego! Las palabras contrarias son de las que concluye uno por perder pronto de o\u00eddo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_617\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57542_1504275533\"><\/a><strong>Un incendio de noche.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A Dolores Cebri\u00e1n de Besteiro  y a Amparo Cebri\u00e1n de Zulueta, salmantinas del entonces de anta\u00f1o.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_618\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306559\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El d\u00eda 22 de este enero supimos aqu\u00ed, en Salamanca, el arreglo de la crisis \u2014o lo que fuera\u2014 ministerial; la reorganizaci\u00f3n del Ministerio coalicionado. Supe tambi\u00e9n la muerte de mi amigo el comandante Mart\u00ednez de Arag\u00f3n, coraz\u00f3n con seso todo \u00e9l. Hab\u00eda habido aqu\u00ed uno de esos actos de propaganda de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica \u2014\u00a1cu\u00e1ntas acciones!\u2014 en v\u00eda de la Universidad cat\u00f3lica oficial. En nuestra Facultad de Letras tuvimos unos ejercicios para proveer auxiliar\u00edas temporales, una de griego y otra de lat\u00edn. En los de lat\u00edn los opositores \u2014m\u00e1s opositoras\u2014 trabajaron sobre un pasaje de Lucrecio, el poeta fil\u00f3sofo de \u201cAlma Venus\u201d, \u201cla \u00fanica que gobierna la naturaleza de las cosas\u201d, en el que se dice de los \u00e1tomos ganchudos y de los redondos. En los de griego sobre un pasaje de Herodoto, historiador poeta, en que, cuando lo de las Term\u00f3pilas, al decirle al espartano Dienecas que los b\u00e1rbaros cubr\u00edan el sol con el tiro de sus flechas respondi\u00f3 que mejor, pues as\u00ed pelear\u00edan ellos, los espartanos, a la sombra.<\/p>\n<p>Sal\u00ed de los ejercicios con un compa\u00f1ero, maestro de historia, discurriendo de c\u00f3mo \u00e9sta es leyenda, poes\u00eda, y lo es la filosof\u00eda tambi\u00e9n. Hablamos de la Cr\u00f3nica de L\u00f3pez de Ayala, de Pedro el Cruel, de Taine y su filosof\u00eda mec\u00e1nica \u2014de resentido\u2014, de la revoluci\u00f3n francesa y de su \u00faltimo historiador, Mathiez. Yo hablaba de la evoluci\u00f3n \u2014desarrollo o vida\u2014 del recuerdo y de c\u00f3mo el pasado se est\u00e1 rehaciendo arreo. Llegu\u00e9 a casa y me acost\u00e9 \u2014con las gallinas\u2014 a leer <em>La educaci\u00f3n de Henry Adama, autobiograf\u00eda<\/em>.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de haber cenado sobriamente apagu\u00e9 la luz \u2014el\u00e9ctrica\u2014 y me acurruqu\u00e9 entre s\u00e1banas a viajar como viaj\u00f3 el Dante, por el otro lado del mundo este. No hay como la cama avi\u00f3n \u2014y menos mec\u00e1nico\u2014 desde que se atalayen \u2014sobre todo de noche\u2014 tantas tierras y tantos mares y tantos cielos de esp\u00edritu y desde donde se a\u00fanen y confundan tantas visiones y se aten tantos cabos sueltos y se remachen tantos eslabones de este nuestro pobre \u201cmultiverso\u201d. Hasta las calcoman\u00edas caleidosc\u00f3picas de los diarios gr\u00e1ficos o ilustrados tal \u00e9ste \u2014como que cobran consistencia permanente gracias al sue\u00f1o. El ni\u00f1o, mit\u00f3logo prehist\u00f3rico \u2014de quien me dijeron al acostarme que se hab\u00eda acostado con 38 grados de fiebre \u2014dice que el d\u00eda sue\u00f1a de noche. Y colijo que la noche sue\u00f1a de d\u00eda. A remejer, pues, lugares y continentes \u2014geograf\u00eda\u2014 con d\u00edas y siglos \u2014cronolog\u00eda\u2014 y hacer a los esp\u00edritus hist\u00f3ricos, por debajo del espacio y del tiempo, coeternos y co-infinitos. En las tinieblas del sue\u00f1o ve uno, como esos peces submarinos que en las honduras tenebrosas del oc\u00e9ano engendran su luz, el mundo que uno mismo se alumbra.<\/p>\n<p>Mi celda \u2014tal es mi dormitorio\u2014 es desnuda y fr\u00eda; hoy de solitario en ella. Una peque\u00f1a ventana \u2014las contraventanas abiertas siempre\u2014 al Norte y frente a la cabecera de la cama desnuda pared encalada, como pantalla. Sobre mi cabeza \u201cnuestro\u201d crucifijo; el que ella me dej\u00f3. Duermo con insomnios breves. A eso de las tres de la ma\u00f1ana \u2014del d\u00eda 23\u2014 vi \u00bfo so\u00f1\u00e9?, \u00a1no!, vi un resplandor en la pared frontera. \u00bfSer\u00eda del faro de un auto? Imposible. Y el resplandor crec\u00eda. No era de un auto que se acercaba. Era de una hoguera. Requer\u00ed los anteojos, desempa\u00f1\u00e9 de los cristales de la ventana \u2014la temperatura algunos grados bajo cero\u2014 el vaho cuajado de mi respiraci\u00f3n y mir\u00e9. Era un incendio \u00bfHacia d\u00f3nde? Calcul\u00e9 mal la distancia. Pitaba el sereno; o\u00ed tiros \u2014luego supe que fue para despertar a los moradores de la casa incendiada, encerrados en ella\u2014, campaneaban las \u00darsulas. \u00bfHabr\u00edan pegado fuego al convento? No. El ni\u00f1o, en tanto, y los dem\u00e1s de mi casa dorm\u00edan descuidados. Empec\u00e9 a forjar la leyenda, a dar caza a un asunto. \u201cMa\u00f1ana dir\u00e1 la Prensa lo qu\u00e9.\u201d \u00bfIr a verlo? Mejor desde la cama y en la pantalla. Con el fr\u00edo a la intemperie callejera no habr\u00eda podido so\u00f1ar ni meditar lo so\u00f1ado. La brutal realidad \u2014\u00bfobjetiva?\u2014 mata su sentido. \u00bfLlamar? \u00a1Tampoco! La llamada era aparatosa, espectacular. Pero me ense\u00f1aba m\u00e1s lo de dentro de m\u00ed que lo de fuera. A eso de las cuatro acab\u00f3 la funci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al despertarme a la ma\u00f1ana llam\u00e9 a las criadas. De nada se hab\u00edan dado cuenta. El ni\u00f1o dorm\u00eda tan contento de la vida. No hab\u00eda sido un sue\u00f1o si no en cuanto toda vida es sue\u00f1o. Y la muerte tambi\u00e9n. Con el chocolate del desayuno me trajeron el diario local. El incendio hab\u00eda sido mucho m\u00e1s cerca de mi casa que yo supuse. El diario dec\u00eda, \u201cal cerrar\u201d, que hab\u00edan ardido tres casas. En realidad s\u00f3lo una, pero, es natural, se calcula lo que antes de salir el n\u00famero a la calle ha de pasar; se va al alcance del suceso. As\u00ed se hace la historia. Y record\u00e9 una frase francesa le\u00edda en Adams: \u201c\u00c7a vous amuse, la vie?\u201d<\/p>\n<p>Al salir de casa fui a ver la quemada. Vigas carbonizadas, el esqueleto de la morada, destac\u00e1ndose al aire sobre un cielo plomizo y fr\u00edo. En frente de la quemada, en la vuelta de la Cuesta del Carmen, la casa en cuyo corral \u2014\u00bflo recuerdan ustedes, Dolores y Amparo?\u2014 debat\u00edamos cierto verano su madre Concha, su t\u00edo de ustedes Paco (\u201cZeda\u201d) y yo de todo lo divino y lo humano y sobre todo de teatro. Recuerdos que guarda uno, quemados algunos, hechos carbonilla para abono, y otros en brasa todav\u00eda. As\u00ed es la historia.<\/p>\n<p>\u00bfY la crisis? \u00a1Bah! una de tantas chabacaner\u00edas de eso que llaman pol\u00edtica y no lo es. Ni historia, sino a lo m\u00e1s, cr\u00f3nica. O croniquilla. Declaraciones, manifestaciones, conferencias, cabildeos, entrevistas, combinas&#8230;, tales cuales posturas al magnesio, eso que llaman pol\u00edtica los pol\u00edticos ostras; los que se encierran en su concha bivalva. Algunos, excepcionales \u2014poetas y fil\u00f3sofos\u2014, hechos madreperlas merced a alguna cuita \u2014como si les escuece la patria\u2014 llegan a poder cuajar en sus entra\u00f1as alguna perla para el collar que su pueblo lleve al cuello, rosario civil.<\/p>\n<p>\u00bfLa crisis? La recordar\u00e9 mejor cuando despu\u00e9s del incendio pueda contemplar el esqueleto del Gobierno. Y en cuanto al r\u00e9gimen\u2026 \u00a1lo que se otea viajando en cama quieta de celda de so\u00f1ador solitario! \u00a1Qu\u00e9 resplandores de incendios venideros! \u00a1Lo que so\u00f1aba yo hace unos a\u00f1os, desde la cama de mi celda del Hotel Broca, en la Hendaya de mi destierro, adonde iba a verme aquel hombre entero y verdadero, coraz\u00f3n con seso todo \u00e9l, que fue Jos\u00e9 Mart\u00ednez de Arag\u00f3n, que desde el aparato ha ido a estrellarse contra su tierra madre! En ella descansaremos de nuestros ensue\u00f1os hist\u00f3ricos. El d\u00eda sue\u00f1a de noche, seg\u00fan me dijo el ni\u00f1o que ovilla sus sue\u00f1os en el carrete de fuego a que se le reduce el rodillo de que la humanidad sac\u00f3 \u2014en siglos\u2014 su s\u00f3lo invento mec\u00e1nico propio: la rueda. Y ese carrete le es bobina din\u00e1mica, mitologizante, gracias al lenguaje. Que as\u00ed es la historia.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_619\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103320_2010067226\"><\/a><strong>De Don Miguel de Unamuno sobre Ram\u00f3n de Basterra<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_620\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306559561\"><\/a><em>El Sol<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p class=\"right\">Sr. D. Pedro Mourlane Michelena.<\/p>\n<p>En efecto, mi querido amigo. Como dice usted en las columnas dedicadas en EL SOL de ayer \u2014hoy, 28-1\u2014 dedicadas a nuestro Ram\u00f3n de Basterra, la carta que me ped\u00eda que contribuyese a tal homenaje \u2014contribuci\u00f3n para m\u00ed obligatoria\u2014 lleg\u00f3 a mi poder tan tarde, que no habr\u00eda podido sino a lo m\u00e1s enviarle cuatro l\u00edneas telef\u00f3nicas y mal improvisadas. De nuestro Basterra, del Basterra de nuestra Bilbao de Espa\u00f1a, deber\u00eda hablar con sosegada emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Le\u00ed con agradecimiento \u2014\u00a1as\u00ed!\u2014 cuanto usted y los otros cinco dijeron de nuestro poeta. Poeta, es decir, creador. Y creador \u2014o recreador, que es lo mismo\u2014 de lengua. Forjador, como nuestros antiguos ferrones, de un idioma vascocastellano tan acerado como flexible. Un idioma po\u00e9tico \u2014creativo\u2014 con que nuestro pueblo sacar\u00e1 a luz entra\u00f1as que no habr\u00eda podido sacar con nuestro milenario vascuence de abolengo. Hemos conquistado el romance castellano; pero lo hemos conquistado no para nosotros, sino para los espa\u00f1oles todos. Quiero decir para todos los que hablan este idioma imperial, incluso los filipinos del \u00faltimo canto de Rizal, esos filipinos a quienes gan\u00f3 para la civilizaci\u00f3n universal nuestro Miguel L\u00f3pez de Legazpi.<\/p>\n<p>Luch\u00f3 Basterra amorosamente \u2014hasta con furia de amor\u2014 con este maravilloso idioma romance, en lucha en que las discordancias se hacen concordancias vizca\u00ednas. Hay acaso secretos en el romance castellano que nosotros, los vascos, podemos descubrir mejor que los castellanos mismos. Secretos cant\u00e1bricos y pirenaicos.<\/p>\n<p>No soy yo, amigo Mourlane, quien deber\u00eda escudri\u00f1ar todo lo que el esp\u00edritu vasco ha dado y sigue en dar a nuestro com\u00fan idioma universal castellano \u2014escr\u00fapulos de pudor y hasta de lo que de modestia me quede me lo vedar\u00edan\u2014; pero aun as\u00ed y todo, lo har\u00e9 alg\u00fan d\u00eda. Y no se trata ya de aquel puro, sencillo, clar\u00edsimo y trasparente castellano de nuestro Trueba \u2014las Encartaciones de Vizcaya en que \u00e9l mam\u00f3 su lengua es una de las comarcas en que mejor se ha hablado siempre la lengua espa\u00f1ola\u2014, del Trueba de la \u201chonrada poes\u00eda vascongada\u201d, que dijo, no sin dejo socarr\u00f3n, D. Marcelino; se trata de otro nuevo castellano, del de nuestra Bilbao, de nuestra milagrosa Bilbao, de la Bilbao que le dio a Basterra, como me ha dado a m\u00ed, lo mejor de nuestro empuje creativo. Al pie de una vieja ferrer\u00eda vizca\u00edna habr\u00eda que entonar las aceradas estrofas de Basterra, de hierro vizca\u00edno, largo ya en obras de palabra.<\/p>\n<p>Aun me queda que decir. Siempre queda.<\/p>\n<p>Y en tanto, en memoria de aquel poeta de cuyos \u00edntimos dolores nos condolimos, le env\u00eda un abrazo, Miguel de Unamuno.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_621\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486397408\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico. Bajo, sobre y desde el barbarismo<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_622\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398409\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No hace mucho ocup\u00e9 aqu\u00ed algo m\u00e1s de dos medias columnas con una consulta sobre si debe decirse y escribirse m\u00e9dula o medula que me dirigi\u00f3 un escritor sevillano. A mi respuesta le puse flecos y caireles. Ni era la primera vez que se me requer\u00eda a semejante menester. Que no debo rehusar siempre. \u00bfTengo derecho acaso a defraudar la curiosidad de mis lectores y la confianza que en me ponen? De ordinario, puedo remitirles a cualquier manual \u2014muchas veces pedal\u2014 de gram\u00e1tica o de lexicograf\u00eda, pero como presumo que a lo que vienen a m\u00ed es en busca de los flecos y caireles, es de mi deber satisfacerles. Y ahora se trata de un nuevo caso.<\/p>\n<p>Desde Calahorra, en la Rioja, me escribe un don Angel D\u00edez Oliv\u00e1n someti\u00e9ndome un punto muchas veces aclarado, y es si oficialmente es correcto decir \u201cbajo el punto de vista\u201d en vez de \u201cdesde el punto de vista\u201d. La tertulia \u2014encantadoras tertulias de casinos lugare\u00f1os\u2014 calific\u00f3 la frase de \u201cbajo, etc.\u201d de barbarismo. Mas he aqu\u00ed que mi consultante lee en la prensa que don Santiago Alba emplea el giro igual al que como el contertulio calagurritano descalificado, y de aqu\u00ed que el se\u00f1or D\u00edez Oliv\u00e1n se pregunte si \u201cbajo el punto de vista\u201d \u201ces \u2014copio su carta\u2014 un barbarismo como cre\u00ed en un principio\u201d. Vamos a ello y a qu\u00e9 es eso de \u201cbarbarismo\u201d.<\/p>\n<p>Aunque el presidente del Congreso de los Diputados no sea, por serlo, autoridad ling\u00fc\u00edstica \u2014ni siquiera es acad\u00e9mico todav\u00eda\u2014, es, sin embargo, un castellano de expresi\u00f3n muy propia, ce\u00f1ida, correcta y castiza en nuestro romance, y si empleaba ese giro, es de creer que sabr\u00eda por qu\u00e9. Mas lo que presumo es que el reportero que le hizo emplearlo debi\u00f3 de traducirlo a su propio uso reporteril. Como no fuese que a don Santiago, por contagio, se le escapase uno de tantos barbarismos parlamentarios, algunos de feliz ocurrencia, y que acaban por prevalecer. Y por otra parte, el presidente de la C\u00e1mara, que habla desde lo alto de su poltrona y desde ella puede mirar hacia abajo a sus presididos, puede, con entera propiedad, decir \u201cbajo mi punto de vista\u201d ya que el suyo, su punto de vista, est\u00e1 \u2014especialmente\u2014 por encima de los puntos de vista de los diputados.<\/p>\n<p>Al que desde lo alto de una cumbre mira a lo hondo de un valle, le cabe decir que ve a \u00e9ste \u201cbajo su punto de vista\u201d, como al que desde lo hondo del valle mira a lo alto de la cumbre le cabe a su vez decir que lo mira \u201csobre su punto de vista\u201d. Y ambos dir\u00e1n bien si dicen que lo ven \u201cdesde su punto de vista\u201d. Que tan desde es el \u201cbajo\u201d como el \u201csobre\u201d. No es el caso de otra expresi\u00f3n desatinada, y es la de decir: \u201cbajo la base\u201d. Con lo que quedamos en que lo de \u201cbajo el punto de vista\u201d podr\u00e1 ser eso que las gram\u00e1ticas y los diccionarios llaman barbarismo, pero no es, en ciertos casos, un contrasentido.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esto de \u201cbajo\u201d o \u201cdesde\u201d, conviene tener en cuenta \u2014lo repito\u2014 que tan \u201cdesde\u201d puede ser el \u201cbajo\u201d como el \u201csobre\u201d. Como por otra parte lo mismo se puede ir \u2014parlamentariamente sobre todo\u2014 desde la izquierda a la derecha que desde la derecha a la izquierda. \u00a1Qu\u00e9 estropicios exeg\u00e9ticos traen estas met\u00e1foras espaciales (no especiales)! En un breve ensayo que titul\u00e9: \u201cLa vertical de Le Dantec\u201d (aquel ateo profesional y bi\u00f3logo) y que figura en mi libro <em>Contra esto y aquello<\/em> \u2014desgraciado t\u00edtulo este segundo, el del libro, que me ha hecho aparecer como lo que no soy (yo me he forjado gran parte de mi leyenda negra)\u2014 me burlaba del ingenuo racionalista que supon\u00eda que hay l\u00edneas verticales de arriba abajo y otras de abajo arriba \u2014las l\u00edneas\u2014, que recuerda lo del higienista \u2014catedr\u00e1tico, \u00a1claro!\u2014 que ense\u00f1aba en clase que las calles cuesta abajo son m\u00e1s higi\u00e9nicas que las calles cuesta arriba\u2026 Cuando se sale uno de la geometr\u00eda pura para meterse en esas impurezas fisiol\u00f3gicas de arriba y abajo, delante y detr\u00e1s, derecha e izquierda, todo pensamiento se trastorna. Y se cae en lo de aquel que se preocupaba de si Madrid est\u00e1 m\u00e1s cerca de Barcelona que Barcelona lo est\u00e1 de Madrid. O si Levante es izquierda y Poniente derecha, o al rev\u00e9s. Acertijos encajados en la pereza mental pol\u00edtica corriente, a la que tanto le cuesta elevar como bajar la mirada.<\/p>\n<p>En lat\u00edn, \u201caltus, a, um\u201d quiere decir alto o profundo, seg\u00fan de donde se mire. Para el que mira a una sima desde el borde cimero de ella, la sima es profunda, y para el que la mira desde el fondo de ella, es alta. En lat\u00edn, en uno y otro caso, alta. Y nos queda en la expresi\u00f3n \u201calta mar\u201d, que quiere decir \u201cmar profunda\u201d. Aunque la profundidad de una mar no aumente seg\u00fan nos alejamos de la costa, no siendo en primeros trechos. Y viniendo a met\u00e1foras, podemos decir que los pensamientos profundos son elevados; que el que ahonda se encumbra.<\/p>\n<p>Y ahora, a lo de \u201cbarbarismo\u201d. Que seg\u00fan el Diccionario manual (no muy de mano) e ilustrado (quiere decirse que con estampitas) de la lengua espa\u00f1ola de la \u201cReal (perd\u00f3n, lector republicano aut\u00e9ntico; la edici\u00f3n es de 1927) Academia Espa\u00f1ola\u201d es: \u201cvicio del lenguaje que consiste en pronunciar o escribir mal las palabras, o emplear vocablos impropios\u201d. \u00a1A ver! \u00bfvicio? Vicio se le llama por aqu\u00ed (Salamanca) al abono, y los barbarismos han abonado nuestro romance. \u00bfVocablos impropios? \u00bfEn qu\u00e9 consiste la propiedad? \u00a1Barbarismo! Los b\u00e1rbaros sacaron del lat\u00edn los romances como del viejo Imperio Latino hicieron el Sacro Romano Imperio; los b\u00e1rbaros cristianizados hicieron las lenguas vulgares. Los mismos hispano-romanos eran, en rigor, unos b\u00e1rbaros. Los b\u00e1rbaros, analfabetos o iletrados, re-crearon nuestros idiomas al cobrar conciencia de ellos, que es m\u00e1s que cobrar simple conocimiento; que es, adem\u00e1s, tener de ellos sentimiento, de los idiomas en que se siente y se piensa. Y as\u00ed el que con plena conciencia de lo que quiere decir \u201cbajo el punto de vista\u201d, empleara este giro desde su punto de o\u00eddo, lo emplear\u00eda con perfecta propiedad. Y sin hacer caso a como hablen las autoridades. Por lo cual me permito recomendar a los de la tertulia de Calahorra y a los de otras por el estilo, que se esfuercen por cobrar, no ya conocimiento, sino sentimiento \u2014y consentimiento\u2014 de su lengua madre \u2014madre de su pensamiento\u2014 y lo antepongan al uso de los que est\u00e1n sobre ellos as\u00ed como al de los que est\u00e1n bajo ellos. Y piensen que el pueblo bajo puede mirar hacia arriba y acertar en propiedad. Y que en rigor hay iletrados m\u00e1s entra\u00f1adamente cultos que los llamados cultos, que aquellos de que tan desaforadamente se burl\u00f3 Quevedo, el m\u00e1s grande zahondador y desentra\u00f1ador de nuestro b\u00e1rbaro romance castellano. Y basta por hoy, pues he de tener que volver a esta mi tarea \u2014tarea pol\u00edtica tambi\u00e9n\u2014 de hacer pensar a mis compatriotas en conciente y entra\u00f1ado romance castellano.<\/p>\n<p>Y, por fin, gracias a don Angel D\u00edez Oliv\u00e1n y a sus contertulios de Calahorra por haberme dado ocasi\u00f3n de escribir un art\u00edculo sin paradojas \u2014digo: me parece&#8230;\u2014, como las llaman los que no saben lo que quiere decir paradoja. Es que lo he escrito bajo mi punto de vista y de o\u00eddo ling\u00fc\u00edsticos, el de que hay que abonar con vicio el romance maleado por los cultismos, ya que contra maleza, abono. Hasta parlamentario. Y ahora a conmoverme con otras cosas, despu\u00e9s de haber aflojado la cuerda de la ballesta. Ya la templar\u00e9 tensa para que entone.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Santiago Alba public\u00f3 el 8 de febrero esta contestaci\u00f3n a Unamuno:<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"center\"><strong>De don Santiago Alba a don Miguel de Unamuno<\/strong><\/p>\n<p class=\"right\">6 febrero 1935.<\/p>\n<p class=\"right\">Excmo. se\u00f1or don Miguel de Unamuno.<\/p>\n<p>Mi querido y admirado don Miguel:<\/p>\n<p>Acabo de saborear su delicioso \u201cIntermedio ling\u00fc\u00edstico\u201d en AHORA de ahora. Y no resisto a la tentaci\u00f3n de dialogar en p\u00fablico con usted. Desde nuestras inolvidables charlas en Par\u00eds, cuando usted, al final de un almuerzo, me regalaba con el postre de sus maravillosos sonetos, apenas si mi esp\u00edritu ha podido alguna vez disfrutar de cerca su amena y aleccionadora literatura. Sea bien venida.<\/p>\n<p>Es usted conmigo, una vez m\u00e1s, muy ben\u00e9volo en su juicio. Pero me ofrece, generoso y h\u00e1bil, disculpas para un pecado que yo jam\u00e1s he cometido. No, yo no he dicho nunca, ni en los esca\u00f1os rojos, ni desde el sill\u00f3n presidencial, \u201cbajo el punto de vista\u201d, como me atribuye su comunicante de Calahorra. No tiene m\u00e9rito alguno mi limpieza habitual de lenguaje. Yo hablo como hablan el castellano en Salamanca y en Zamora, en las ciudades y en las aldeas, los profesores y los campesinos. Es un instinto, m\u00e1s que una lecci\u00f3n recitada.<\/p>\n<p>Ha adivinado usted el origen de la equivocaci\u00f3n que se discute. Ech\u00e9mosle la culpa a los reporteros \u2014esta vez con raz\u00f3n\u2014, a quienes usted alude. Gente moza, culta y simp\u00e1tica, Pero que a veces, por acabar pronto, no repara en la fidelidad de la referencia. Ahora, insistentemente, se empe\u00f1a en repetir a troche y moche el vocablo \u201csugerencia\u201d, y lo pone tambi\u00e9n en mis labios y lo coloca, un d\u00eda y otro d\u00eda, en las informaciones de C\u00e1mara. Por si acaso surge en la Rioja o en la Mancha otro acad\u00e9mico espont\u00e1neo, conste desde ahora que tampoco he dicho nunca \u201csugerencia\u201d. Y que desde esta \u201cpoltrona\u201d \u2014para la que usted tiene una benevolencia tan noble\u2014 he proclamado mi aversi\u00f3n al terminillo. Pero&#8230; \u00a1ni por esas! Sigue la sugerencia circulando, d\u00eda y otro d\u00eda, de un lado para otro. \u00a1Ay\u00fademe usted ahora a exterminarla!<\/p>\n<p>Conste de nuevo mi gratitud para usted. Salvo todos mis respetos a la Academia Espa\u00f1ola. Pero lo que usted escribe respecto a mi humilde prosa vale tanto para m\u00ed como un diploma de aqu\u00e9lla.<\/p>\n<p>A su mandar, mi querido y respetado don Miguel. Siga fuerte y optimista deambulando por esa carretera de Zamora, que evoc\u00e1bamos con melancol\u00eda marchando juntos por la avenida de los Campos El\u00edseos o la ruta de Versalles. Le estrecho las manos con profunda e invariable devoci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_623\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486397\"><\/a><strong>Los amigos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_624\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Vengo publicando aqu\u00ed, en estas mismas columnas de AHORA, Amigos m\u00edos, unas que intitulo \u201cCartas a los Amigos\u201d y que lo son a sendos, a las veces supuestos Amigos, en quienes simbolizo a otros muchos. Con ello me evito el corresponder privadamente a quienes me preguntan algo, distray\u00e9ndome de mi menester p\u00fablico, \u2014de publicista\u2014, ya que, como dec\u00eda un jesuita, el que se dedica al p\u00falpito tiene que descuidar, si es que no abandonar, el confesonario. \u00a1Y, por otra parte, es tan enojoso tener que volver a repetir \u2014para que lo entienda acaso uno del pelot\u00f3n de los torpes\u2014 lo que se ha dicho cientos de veces y lo que tal vez puede el pregunt\u00f3n encontrarlo en cualquier manual o enciclopedia, en cualquier abrevadero de ciencia en extracto! S\u00ed, yo padec\u00ed anta\u00f1o de epistoloman\u00eda \u2014y con esto correspondo a uno de los preguntones\u2014; pero hoy ni me es posible. Hay que pensar las respuestas y ni me dejan tiempo de pensarlas. Como no haga uno lo que el pol\u00edtico al por menor: decir primero la cosa y pensarla luego. O sea, apuntar despu\u00e9s de haber disparado. Para que luego les ocurra lo que al ap\u00f3stol Sim\u00f3n Pedro, que al o\u00edr la voz del gallo \u201cse ech\u00f3 a llorar\u00bb (Marc., fin XIV).<\/p>\n<p>Pero ahora me dirijo a los Amigos, desconocidos m\u00edos los m\u00e1s de ellos; a los Amigos, a los que formamos una t\u00e1cita comunidad y comuni\u00f3n \u2014sin comuni\u00f3n no hay comunidad\u2014, que no secta, ni partido, ni uni\u00f3n de partidos; esas uniones que s\u00f3lo sirven para desunir m\u00e1s, como todo lo que se produce desde fuera. Ni nos alistamos los Amigos, ni suscribimos programa alguno, ni aceptamos jefaturas. Ni nos preocupa el problema electoral de la representaci\u00f3n proporcional. Ni aquello otro de minoritarios y mayoritarios por una parte y minimalistas y maximalistas por la otra. Todas estas estad\u00edsticas de la opini\u00f3n tienen muy poco o apenas si tienen nada que ver con la conciencia p\u00fablica civil. Que no es lo que se llama opini\u00f3n p\u00fablica. Y as\u00ed, al leer yo \u00faltimamente que \u201cha cambiado el estado de la conciencia pol\u00edtica\u201d \u2014espa\u00f1ola, se entiende\u2014, y luego que hay que devolver a nuestra Rep\u00fablica \u201cla sustancia y el estimulo del 14 de abril\u201d y devolver al pa\u00eds la plena confianza que en ella ten\u00eda en dicho 14 de abril \u2014palabras tomadas de un pol\u00edtico sincero y leal\u2014, s\u00e9 al punto que en aquella fecha no hab\u00eda conciencia republicana ni anti-republicana en Espa\u00f1a, ni aquel movimiento mal llamado revolucionario tuvo sustancia alguna ideal ni el pa\u00eds confianza. Que la expectaci\u00f3n \u2014y hasta si se quiere esperanza\u2014 no es confianza sin m\u00e1s. No; nosotros, los Amigos \u2014Amigos ahora de la Rep\u00fablica en cuanto Amigos de Espa\u00f1a\u2014, no fiamos en partidos, ni en uniones de partidos, ni en proporcionalidades de sufragio, ni en jerarqu\u00edas, ni en dogmas. Nos atenemos \u2014\u00bfno es as\u00ed, Amigos m\u00edos?\u2014 a nuestra privada inspiraci\u00f3n \u00edntima \u2014que es algo m\u00e1s que el libre examen\u2014 y al sentimiento de comuni\u00f3n y comunidad. De solitarios si se quiere.<\/p>\n<p>Ya estoy oyendo lo que en silencio se dice uno de vosotros que conoce mis aficiones y preocupaciones y el curso de mis estudios, al ver esto de los Amigos \u2014as\u00ed, con may\u00fascula\u2014, y lo de la privada inspiraci\u00f3n \u00edntima, y lo de la falta de jerarqu\u00eda y de dogmas, y es: \u201cEsto trasciende a los cu\u00e1queros (\u201cquakers\u201d) o tembladores \u2014de \u201cquake\u201d, temblar\u2014, a aquellos inspirados, a menudo energ\u00famenos o pose\u00eddos, pero pac\u00edficos, ap\u00f3stoles de la paz y de la absoluta franqueza, que se llamaron y se llaman a\u00fan a s\u00ed mismos los Amigos, \u201cthe Friends\u201d. Y as\u00ed es, Amigo m\u00edo. Esto trasciende a \u201cthe Friends\u201d, a los Amigos, a los cu\u00e1queros o tembladores, que, sobre todo desde Penn, tan honda huella han dejado, siendo tan pocos y tan recogidos, en la conciencia p\u00fablica religiosa y civil de los pueblos anglosajones. Dejando aparte sus innegables extravagancias exteriores, Los Amigos, los cu\u00e1queros, sab\u00edan adentrarse en la intimidad de la conciencia comunal p\u00fablica e interpretarla. Y sab\u00edan \u2014lo que vale mucho m\u00e1s\u2014 darse cuenta de la inconciencia civil p\u00fablica. Y ojal\u00e1 que entre nosotros, en nuestra Espa\u00f1a, los republicanos aut\u00e9nticos \u2014\u00bfno se dice as\u00ed?\u2014 del 14 de abril supieran darse cuenta de la inconciencia pol\u00edtica de lo m\u00e1s de nuestro pueblo y se aplicaran a curarla. \u00bfC\u00f3mo? \u00bfCon propaganda? \u00bfCon m\u00edtines? \u00a1F\u00edo tan poco en ellos!<\/p>\n<p>Un Amigo, un cu\u00e1quero, fue aquel John Bright, que tan hondo influy\u00f3 en la pol\u00edtica inglesa, llegando a ser ministro, aunque no adscrito a ning\u00fan partido. Su sinceridad, su lealtad, su franqueza fueron proverbiales. Nadie le gan\u00f3 a decir las verdades que se dice que no deben decirse. Conserv\u00f3 la sustancia de aquella costumbre cu\u00e1quera de tutear a todo el mundo. Y es que no se cuid\u00f3 de hacer partido ni de servir a clientela electoral alguna. Aunque hay en pol\u00edtica algo m\u00e1s perturbador que la clientela de los afiliados.<\/p>\n<p>Hay, s\u00ed, en pol\u00edtica algo m\u00e1s perturbador que los afiliados, que la clientela de los partidarios, de los que van a buscar puestos, y es la clientela de espect\u00e1culo, la de aquel p\u00fablico que acude a las asambleas y m\u00edtines pol\u00edticos como a una funci\u00f3n de cine sonoro. Porque hay una pol\u00edtica de cine y de radio. Falta, por tanto, de intimidad. Una pol\u00edtica de campa\u00f1a electoral a la mala norteamericana que puede llegar a producir el caudillo histri\u00f3nico. Y de aqu\u00ed m\u00ed creciente horror a tomar parte en m\u00edtines pol\u00edticos. \u00daltimamente me he rehusado hasta a dar conferencias. Las gentes del mont\u00f3n creen que una conferencia tiene m\u00e1s eficacia que un art\u00edculo \u2014que uno de estos art\u00edculos\u2014, que se lee a solas y sin teatralidad. Hasta hay quien cree que una palabra o\u00edda vale m\u00e1s que una palabra le\u00edda y afirmada por la firma de quien la escribe. Y no digamos nada del valor de la conversaci\u00f3n intima. Y, sin embargo, esta acci\u00f3n recatada es acaso la m\u00e1s lenta, pero es la m\u00e1s profunda.<\/p>\n<p>Hubo entre nosotros un var\u00f3n se\u00f1ero que rehuy\u00f3 esa acci\u00f3n espectacular, que no tomaba parte en m\u00edtines, que no habr\u00eda aceptado para su obra ni el cine ni la radio y que dej\u00f3, sin embargo, en la conciencia civil de nuestro pueblo, en lo \u00edntimo de la pol\u00edtica y sin haberse adscrito a ning\u00fan partido, una profund\u00edsima marca. Este var\u00f3n se\u00f1ero fue don Francisco Giner de los R\u00edos. Ten\u00eda mucho de los Amigos, pero de un Amigo espa\u00f1ol, castiza y cl\u00e1sicamente espa\u00f1ol, aunque haya necios que le diputen por un precursor de lo que llaman neciamente la anti-Espa\u00f1a. Que suele ser la intra-Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Escribo esto como un acto de comuni\u00f3n. De comuni\u00f3n con muchos solitarios que sirven con su \u00edntima acci\u00f3n cotidiana a despertar la conciencia civil de nuestro pueblo y que deploran la pol\u00edtica de cine y radio. Sin poner por ello en duda ni la buena fe, ni la sinceridad, ni la lealtad de los otros que nos son tambi\u00e9n Amigos en el corriente sentido.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_625\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103324_2010067226\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico. Cosas de Espa\u00f1a<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_626\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398563\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Remedando, sin saberlo, a aquel inmortal maestro de escuela de la novela <em>Tiempos dif\u00edciles<\/em> (\u201cHard times\u201d), del inmortal Carlos Dickens, maestro que repet\u00eda: \u201cHechos, hechos, hechos\u201d, conoc\u00ed un sujeto a quien no se le ca\u00eda de los labios esta sentencia: \u201cCosas, cosas, cosas y no palabras.\u201d Como si las palabras no fuesen cosas. Y como ahora, por otra parte, me encuentro con sujetos objetivos a quienes parece molestarles la palabra cosa, y como si no fuese m\u00e1s que una muletilla o un ripio, conviene recapacitar para sentir qu\u00e9 cosa haya dentro de la palabra cosa. Que equivale, sin duda, a lo que los fil\u00f3sofos escol\u00e1sticos llamaron \u201cens\u201d, o sea ente, vocablo que ha tomado entre nosotros un sentido vulgar bastante rid\u00edculo. Decir de uno que es un ente no es, de cierto, calificarle honrosamente. Y es que, en efecto, un ente es casi nada. Tan poco es como un ser. \u00bfHay nada m\u00e1s vac\u00edo que esto de ser? Que lo es propiamente existir. En rigor podr\u00eda suprimirse, sin grave perjuicio y tal vez con alguna ventaja, el verbo ser de nuestro lenguaje. Estorba m\u00e1s que el tan calumniado que. El verbo sustantivo resulta m\u00e1s adjetivo que el pronombre relativo. \u00a1Y no digamos nada de la esencia! Sobre todo desde que se habla de las esencias republicanas y de las mon\u00e1rquicas. Las esencias han de quedarse para la perfumer\u00eda, como las especies \u2014especias\u2014para la especier\u00eda.<\/p>\n<p>Alguna vez hemos le\u00eddo: \u201clas cosas y los seres\u201d, queriendo decir lo inanimado y lo animado, como si las cosas no fuesen seres. Y otra vez: \u201clos seres y los enseres\u201d. Siempre huyendo de la cosa. Vengamos, pues, a ella.<\/p>\n<p>Empecemos por Dios, la cosa de las cosas, \u201ccausa causarum\u201d, que dec\u00edan los escol\u00e1sticos. Definirle es finarle; pero el viejo y venerable catecismo del P. Astete, S. J., que nos hac\u00edan en la Espa\u00f1a castellana y del Norte, intentaba definirlo \u2014para los ni\u00f1os\u2014 diciendo que \u201cDios es una cosa lo m\u00e1s excelente que se puede decir ni pensar&#8230;\u201d y lo que se sigue. Parece que despu\u00e9s los jesuitas han hecho quitar lo de cosa, y han hecho mal. Acaso les ha parecido expresi\u00f3n sobrado popular. Y es, sin embargo, el verdadero y castizo romanceamiento del \u201cens realissimum\u201d. \u00bfLe \u00edbamos a llamar ente? \u00bfO ser? \u00bfEl Ser Supremo? Esto no sabe a nada y huele a pedanter\u00eda. No; Dios es cosa, y es cosa que no meramente es, lo que no es ser nada, sino que est\u00e1. Hamlet, el irresoluto dudador, dec\u00eda: \u201cSer o no ser\u201d (to be or not to be), pero quien se est\u00e1 a lo que est\u00e1 no duda y se resuelve. Y Dios, nuestro Dios, el Dios Cosa, est\u00e1 y no meramente es. Es un Dios de estado divino y no de esencia divina.<\/p>\n<p>Profunda distinci\u00f3n la que en castellano establecemos entre ser y estar; desconocida al franc\u00e9s. \u201cEs enfermo\u201d \u2014il est maladif\u2014, junto a \u201cest\u00e1 enfermo\u201d\u2014il est malade. O: \u201cEs borracho\u201d \u2014il est ivrogne\u2014, frente a \u201cest\u00e1 borracho\u201d \u2014il est ivre\u2014. Cierto que nuestro verbo \u201cser\u201d, del lat\u00edn \u201csedere\u201d \u2014no de \u201cesse\u201d, sino en ciertas formas\u2014, significa originariamente estar sentado; mas tiene un matiz que lo distingue de estar. \u201cSeer\u201d (sedere) es m\u00e1s bien asentarse y casi yacer, mientras que \u201cestar\u201d nos sugiere estar de pie. Aunque se puede y se suele estar echado. Mas nuestro Dios popular, la cosa del catecismo del P. Astete, S. J., es nuestro Padre, que est\u00e1 \u2014no que es\u2014en los cielos. Ve\u00e1moslo.<\/p>\n<p>De las oraciones han surgido los dogmas religiosos. Y la oraci\u00f3n cardinal y radical del cristianismo evang\u00e9lico es la que ense\u00f1\u00f3 a sus disc\u00edpulos el mismo Jes\u00fas, el Padrenuestro. En su original griego evang\u00e9lico empieza, traducida al pie de la letra, as\u00ed: \u201cPadre nuestro, el en los cielos&#8230;\u201d No hay verbo alguno, ni ser ni otro. Mas al traducirlo al lat\u00edn de la Iglesia Cat\u00f3lica se dijo: \u201cPater noster, qui es in caelis&#8230;\u201d, esto es: \u201cPadre nuestro, que eres en los cielos&#8230;\u201d, y as\u00ed dice en franc\u00e9s: \u201cqui es\u201d. Mas al venir al castellano se dijo: \u201cPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos&#8230;\u201d Nuestro Padre celestial espa\u00f1ol est\u00e1, y est\u00e1 de pie como nuestro Cristo popular est\u00e1 agonizando de pie, en la cruz, Y es curioso lo que pasa en el pa\u00eds vasco. En la iglesia parroquial de Hendaya pod\u00edamos leer, a los dos lados del altar mayor, la oraci\u00f3n dominical, a un lado en franc\u00e9s y al otro en vascuence o eusquera. Y en la versi\u00f3n eusqu\u00e9rica dice de \u201cNuestro Padre (Aita guria) que es en los cielos\u201d: zeruetan zarena, del verbo \u201cizan\u201d: ser. En cambio, en el pa\u00eds vasco-espa\u00f1ol se le reza diciendo que est\u00e1 (zaudena), del verbo \u201cegon\u201d: estar. Nuestro \u201cJaungoicoa\u201d vasco-espa\u00f1ol est\u00e1 (dago) en los cielos; no se limita a ser, no es (da) en ellos. Y como la conocida expresi\u00f3n del juego del mus cuando se envida todo el resto al decir: \u201cor dago\u201d, quiere decir: \u201c\u00a1ah\u00ed est\u00e1!\u201d, sol\u00eda yo decir que nuestro Dios, el de los vasco-espa\u00f1oles, es un Dios de \u00f3rdago. El de los vasco-franceses es un Dios de \u201cor da\u201d, de \u201cah\u00ed es\u201d. \u00a1Y no va poca diferencia!<\/p>\n<p>Y el Dios que est\u00e1 y no meramente es, el Dios de estado y no de esencia, ocupa el espacio todo, est\u00e1 en todas partes y todo en cada parte; y si no es el espacio mismo objetivo o material, como quer\u00eda aquel fil\u00f3sofo ge\u00f3metra, es el espacio espiritual de las almas. Y basta de teologiquer\u00edas, que a m\u00e1s de un lector le sabr\u00e1n a galimat\u00edas. Aunque de esos que llegan hasta a enfurecerse de que uno se preocupe de tales cosas \u2014y tan cosas\u2014 no se debe hacer mucho caso. Aunque ladren y luego se pongan a aullar, porque acaban en ga\u00f1ir. \u201c\u00a1Cosas de ese hombre&#8230;!\u201d, dir\u00e1 acaso alguno de ellos. Y s\u00ed, cosas, cosas de este hombre que os las dice. Un hombre que tiene cosas es un hombre que tiene palabras sustanciales y estadizas, de las que se est\u00e1n y se quedan. Por lo cual quien tenga conciencia de estar diciendo algo de estado, estadizo, no debe acabar con el ritual \u201cHe dicho\u201d, sino con un \u201c\u00a1Queda dicho!\u201d Quedan dichas las cosas que se dicen, como dijo de su <em>Historia<\/em> Tuc\u00eddides, \u201cpara siempre\u201d.<\/p>\n<p>\u201cLa cosa es que&#8230;\u201d, solemos decir, y no es lo mismo que: \u201cel caso es que&#8230;\u201d, pues el caso es una ca\u00edda, y la cosa es una causa. El caso se cae ; la cosa se tiene en pie. Y en cuanto al ser \u2014o la esencia\u2014, \u00a1qu\u00e9 peligros entra\u00f1a! Ense\u00f1aba Hegel que el ser puro, el que no es m\u00e1s que ser, es la pura nada, y en este caso mental cayeron algunos de nuestros m\u00edsticos. Muy cerca le anduvo San Juan de la Cruz, y mucho m\u00e1s cerca, aquel recio aragon\u00e9s que fue Miguel de Molinos, el quietista. O acaso nihilista, o mejor nadismo. Y si alguna vez propuso el que esto os dice llamarle a esa doctrina \u201cnadismo\u201d, \u00bfno podr\u00edamos llamarle a lo que llaman nuestro realismo \u201ccosismo\u201d? Mas no; no vayan a decir que sigo en mis cosas. Y luego, \u00a1qu\u00e9 cerca se andan el nadismo y el cosismo! \u00a1C\u00f3mo se tocan y aun se compenetran! De un mismo manadero brotaron el nadismo de nuestra extrema m\u00edstica y el cosismo de nuestra extrema picaresca: San Juan de la Cruz y Quevedo. Y luego, aquellas \u201ccosillas sin peso ni tomo\u201d, de que habl\u00f3 Santa Teresa.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Cosas de Espa\u00f1a!\u201d, solemos decir y dicen a las veces los extranjeros \u2014sobre todo franceses\u2014 que nos estudian y conocen. Y las cosas de Espa\u00f1a suelen ser no pocas veces \u201cch\u00e2teaux en Espagne\u201d. O sea castillos en el aire. Castillos que est\u00e1n, como Dios, en los cielos. Y en resoluci\u00f3n, que cosas son palabras, pero palabras sustanciales que se est\u00e1n y no se las lleva el viento.<\/p>\n<p>Y en tanto he vivido entra\u00f1adamente mientras he estado escribiendo esto, y aqu\u00ed queda, aqu\u00ed se est\u00e1, por si el lector vive entra\u00f1adamente al leerlo. As\u00ed sea. O mejor: as\u00ed est\u00e9. Y ojal\u00e1 acert\u00e1ramos todos a so\u00f1ar en romance espa\u00f1ol las cosas de Espa\u00f1a. Sus seres y sus enseres y, sus estados.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_627\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486\"><\/a><strong>Castelar, orador<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_628\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En la colecci\u00f3n de \u201cVidas espa\u00f1olas e hispano-americanas del siglo XIX\u201d (Espasa-Calpe, S. A.) ha publicado Benjam\u00edn Jarn\u00e9s un muy significativo estudio sobre <em>Castelar, hombre del Sina\u00ed<\/em>, que as\u00ed se titula el libro. Muy significativo de la actitud de la juventud actual, de la generaci\u00f3n del siglo XX frente a los hombres del XIX, y representada por uno de los m\u00e1s representativos, m\u00e1s comprensivos y m\u00e1s agudos de los de esta generaci\u00f3n. Mi impresi\u00f3n de intermediario \u2014Castelar fue de la generaci\u00f3n de mis padres y Jarn\u00e9s lo es de la de mis hijos\u2014 es de que Jarn\u00e9s se encar\u00f3 con Castelar llevando todos los prejuicios de sus coet\u00e1neos respecto a \u00e9ste y a su tiempo espiritual, y seg\u00fan ha ido estudi\u00e1ndolo y dej\u00e1ndose ganar del esp\u00edritu castelarino ha ido rectificando esos prejuicios, mas sin declar\u00e1rselo del todo a s\u00ed mismo. El personaje se le ha ido imponiendo. Como a m\u00ed se me impuso el Augusto P\u00e9rez de mi <em>Niebla<\/em>. Y de aqu\u00ed las tan vitales, tan fecundas, tan sugestivas contradicciones que rebosan del excelente libro de Jarn\u00e9s.<\/p>\n<p>Ya en el t\u00edtulo mismo: <em>&#8230;hombre del Sina\u00ed<\/em>, aparece el fecundo prejuicio. Y al principio de la obra dice Jarn\u00e9s \u201cde la personalidad castelarina\u201d \u2014que no es lo mismo que Castelar, \u00bfeh?\u2014 esto: \u201cYo en \u00e9l veo, ante todo, un gran escritor. Despu\u00e9s, su elocuencia, su oratoria pol\u00edtica y de otros \u00f3rdenes&#8230;\u201d \u00bfEscritor? No, sino orador por escrito. Castelar no escribi\u00f3 sus discursos, pese a las apariencias, sino que habl\u00f3, pronunci\u00f3 sus escritos. \u201cNo conoci\u00f3 la espontaneidad, no fi\u00f3 nunca su oratoria a la improvisaci\u00f3n\u201d, dice Jarn\u00e9s. Y \u00bfqu\u00e9 es improvisar? \u00bfEs que no improvis\u00f3 sus cartas, tan oratorias? Jarn\u00e9s: \u201cCuentan de \u00e9l que iba desparramando por las tertulias jirones del pr\u00f3ximo discurso.\u201d Y yo: es que lo iba improvisando, y no en el papel. Y cuando escrib\u00eda hablaba con la pluma. Como Santa Teresa, aunque con otra ret\u00f3rica: alicantina y no avile\u00f1a. El escritor, el espec\u00edfico escritor, era Valera, a quien tan a menudo acude Jarn\u00e9s; Valera, el cr\u00edtico, el esc\u00e9ptico, el de la zumba, el que, aunque sintiera la poes\u00eda \u2014hasta compuso poemitas en verso\u2014, no la hac\u00eda. Y tambi\u00e9n a Valera el escritor, el esc\u00e9ptico, el zumb\u00f3n, se le impuso Castelar como se le ha impuesto a Jarn\u00e9s.<\/p>\n<p>Se habla a las veces de ret\u00f3rica contraponi\u00e9ndola en cierto modo a la poes\u00eda. No Jarn\u00e9s hoga\u00f1o, creo, como ni anta\u00f1o Valera. Si se refiere el juicio a esa quisicosa que llaman poes\u00eda pura, pase, pero la poes\u00eda pura es como el agua destilada, impotable \u2014agria es la que nos apaga la sed y no H<sub>2<\/sub>O\u2014, o como el oro puro que no se amoneda porque se gastar\u00eda. El agua potable necesita sales y el oro acu\u00f1ado aleaci\u00f3n de cobre. La ret\u00f3rica es sal y cobre para la poes\u00eda, la hace vividera y la acu\u00f1a. \u201cNo esperamos de Castelar \u2014dice Jarn\u00e9s\u2014 ning\u00fan acto elocuente por s\u00ed mismo.\u201d \u00bfQue no? Aparte de que sus grandes oraciones fueron actos \u2014una de ellas su art\u00edculo \u201cEl rasgo\u201d\u2014, sus actos de gobierno, pol\u00edticos, fueron elocuent\u00edsimos. Y siguen habl\u00e1ndonos. Ya lo veremos<\/p>\n<p>Al principio de su penetrante estudio de escritor se ocupa Jarn\u00e9s, siguiendo informes de Charles Benoist, de la voz de Castelar. \u00a1Singular acierto, seguro sentido de escritor! \u00a1La voz! Pero la voz espiritual; lo \u00edntimo del verbo; el son por el que se va a la visi\u00f3n, el soplo o esp\u00edritu por el que se va a la idea. Dos veces le o\u00ed yo \u2014yo que os hablo de esto\u2014 a Castelar; una siendo yo mozo, en el Paraninfo de la Universidad de Madrid; le o\u00ed materialmente y olvid\u00e9 luego el timbre f\u00edsico de su voz. Pero volv\u00ed a o\u00edrle, y esta vez el esp\u00edritu de su voz, en Elda, donde \u00e9l se cri\u00f3, cuando al tener yo que hablar en la celebraci\u00f3n del centenario de su nacimiento, hube de recitar, ley\u00e9ndolos, algunos de sus m\u00e1s sentidos o \u00edntimos recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad. Sent\u00ed que su esp\u00edritu encarnaba en el m\u00edo, en mi voz su voz. Y una vez m\u00e1s comprend\u00ed todo el sentido rec\u00f3ndito de aquellas palabras con que se abre el Evangelio de San Juan, de que Dios era el Verbo, y en el Verbo estaba la vida y la vida es la luz de los hombres. El verbo, la palabra, llevado por el son, el esp\u00edritu. Y por el son a la visi\u00f3n, lo repito. Vi la Elda espiritual por el son castelarino. Castelar me represent\u00f3 a su pueblo.<\/p>\n<p>\u00bfUn actor? Sin duda. Y su vida acci\u00f3n. Un gran actor actual, un gran pol\u00edtico y orador, ha hablado del placer de crear. Y yo acot\u00e9: el placer de crearse. Y de recrearse. Y el placer de representar \u2014a su pueblo\u2014 y de representarse. (Castelar no escribi\u00f3 para el teatro.) El pueblo, para Castelar, era p\u00fablico, nos dice Jarn\u00e9s. \u00bfY para qu\u00e9 hombre p\u00fablico no lo es? El pueblo que no es p\u00fablico est\u00e1 fuera de la historia; no tiene esp\u00edritu humano. Y como gran actor Castelar se nos aparece \u2014nos lo dice Jarn\u00e9s\u2014 como un Narciso. El p\u00fablico es su espejo, no siempre terso y claro. Jarn\u00e9s aprovecha mucho y bien cierta autobiograf\u00eda en que Castelar habla de s\u00ed mismo en tercera persona, una autobiograf\u00eda de una encantadora e ingenua infantilidad. \u00bfEgolatr\u00eda? \u00bfEgotismo? No; Castelar no se ve a s\u00ed mismo \u2014\u00bfy qui\u00e9n?\u2014 sino que ve el Castelar que se forja su p\u00fablico, su personalidad p\u00fablica. Pocos menos introspectivos que Castelar; no es hombre de diario \u00edntimo. Y por eso Jarn\u00e9s le niega intimidad. Pero \u00bfqu\u00e9 es \u00e9sta? \u00bfSabe Jarn\u00e9s, s\u00e9 yo, quienes somos?<\/p>\n<p>Jarn\u00e9s, que echa de menos ciertas intimidades de Castelar \u2014intimidades er\u00f3ticas\u2014, descubre la infantilidad del grand\u00edsimo tribuno. Y dice de su biograf\u00eda de Eva y de su canto a la madre: \u201c\u00bfQu\u00e9 encantadora Dulcinea habr\u00e1 quedado escondida para siempre invisible, en el coraz\u00f3n recatado y silencioso del casto c\u00e9libe Castelar?\u201d, dice Jarn\u00e9s. Eva, le digo yo, la mujer madre, la que da la vida. \u201cLa mujer le persigui\u00f3 \u2014a\u00f1ade\u2014 quiz\u00e1 toda la vida por no haber sabido \u2014o por no haber podido\u2014 entregar toda su vida a una mujer.\u201d \u00bfY qu\u00e9 es una mujer? Castelar, enmadrado desde su infancia \u2014con algo espiritualmente del complejo de Edipo\u2014, no encontr\u00f3, o no pudo encontrar, la esposa madre, que siendo madre suya \u2014como lo fueron su madre do\u00f1a Mar\u00eda Antonia Ripoll y su hermana Concha\u2014 le hiciera padre de hijos de la carne. Padre o acaso madre tambi\u00e9n. Su voz era una voz femenina, nos dice Jarn\u00e9s. Una voz maternal, aclaro yo. \u201cPor eso \u2014arguye Jarn\u00e9s\u2014 coqueteaba, se escuchaba a s\u00ed misma, zigzagueaba tanto, alcanzaba niveles pasionales de aquella altura; atra\u00eda y cautivaba, sin empujar a la acci\u00f3n.\u201d \u00bfQue no? A la acci\u00f3n y a la pasi\u00f3n. La voz de Castelar ha fraguado lo mejor acaso de la acci\u00f3n patri\u00f3tica de la Espa\u00f1a que sali\u00f3 de la Revoluci\u00f3n del 68. Castelar es una de las personas madres de la Espa\u00f1a liberal, democr\u00e1tica y republicana. Y hay maternidades muy viriles.<\/p>\n<p>Pero ahora dejo esta pluma a que se me calle. Otro d\u00eda, despu\u00e9s de un breve descanso, os dir\u00e9 de Castelar, persona madre de nuestra Espa\u00f1a republicana y c\u00f3mo salv\u00f3 a la rep\u00fablica espa\u00f1ola, c\u00f3mo posibilit\u00f3 \u2014\u00e9l formul\u00f3 el posibilismo\u2014 la resurrecci\u00f3n de esa rep\u00fablica, el hacer una rep\u00fablica donde no hay republicanos, que cre\u00eda tan dif\u00edcil Prim, el de que hab\u00eda que destruirlo todo \u201cen medio del estruendo\u201d. Vamos a ver al pol\u00edtico, amigo Jarn\u00e9s. Me falta improvisar otro art\u00edculo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_629\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23311_302276486\"><\/a><strong>Castelar, pol\u00edtico<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_630\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310312\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Cuenta Benjam\u00edn Jarn\u00e9s en su<em> Castelar, hombre del Sina<\/em><em>\u00ed<\/em> c\u00f3mo a una interrupci\u00f3n de \u00e9ste le replic\u00f3 Prim en el Congreso: \u201cSi no es f\u00e1cil hacer un rey, m\u00e1s dif\u00edcil es hacer una rep\u00fablica donde no hay republicanos.\u201d Y Jarn\u00e9s acota: \u201cRepublicanos no faltaban, pero en estado nebuloso.\u201d Vamos, s\u00ed, no aut\u00e9nticos. La sentencia del hombre de la revoluci\u00f3n setembrina, del que ped\u00eda destruir, \u201cen medio del estruendo\u201d, lo existente, no es tan acertada como aparece a primera vista. El hombre a quien no podemos llamar \u201cde la batalla de Alcolea\u201d, pues no estuvo en ella, hizo menos caso por la ca\u00edda de la monarqu\u00eda isabelina que Castelar con su art\u00edculo <em>El rasgo<\/em> y su acci\u00f3n subsiguiente de pluma y de palabra. El \u201chombre del Sina\u00ed\u201d hizo posible \u2014posibilit\u00f3\u2014 una rep\u00fablica donde no hab\u00eda republicanos y haci\u00e9ndolos. Hay que leer en el excelente libro de Jarn\u00e9s lo que podr\u00edamos llamar el testamento pol\u00edtico de Castelar, cuando el hombre del Sina\u00ed se hizo el hombre del Nebo, del monte en que muri\u00f3 Mois\u00e9s \u2014el que recibi\u00f3 en el Sina\u00ed las tablas de la ley\u2014 mirando a la tierra de promisi\u00f3n, a cuyos linderos hab\u00eda llevado a su pueblo.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s pol\u00edtico, lo m\u00e1s patri\u00f3tico, lo m\u00e1s abnegado y a la vez lo m\u00e1s republicano que hizo Castelar fue su valerosa conducta cuando el golpe de Pav\u00eda, el 3 de enero de 1874, al dejar la presidencia de aquella rep\u00fablica, la que hab\u00edan deshecho los \u201caut\u00e9nticos\u201d de entonces. Con ello hizo posible la restauraci\u00f3n republicana de cincuenta y siete a\u00f1os despu\u00e9s, cuando la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-alfonsina volvi\u00f3 a caer en las torpezas de la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-isabelina de 1868. Castelar, con su magisterio pol\u00edtico durante la llamada Restauraci\u00f3n, fue haciendo los republicanos que pudieran hacer una rep\u00fablica. Una rep\u00fablica posible. Y tiene raz\u00f3n el conde de Romanones cuando en su <em>Sagasta o el Pol\u00edtico <\/em>dice \u2014y son palabras que Jarn\u00e9s recoge y reproduce\u2014 que \u201cel sufragio, con el Jurado y la ley de Asociaciones, convert\u00edan la monarqu\u00eda espa\u00f1ola de derecho en la m\u00e1s liberal de Europa, con gran satisfacci\u00f3n de Castelar, que as\u00ed lo hab\u00eda impuesto como condici\u00f3n para no combatir a la instituci\u00f3n mon\u00e1rquica, aun sin dejar de ser republicano. Sagasta le escuch\u00f3, y desde aquel momento el gran tribuno qued\u00f3 convertido en mentor no s\u00f3lo del Gobierno, sino de la Corona\u201d. Y as\u00ed fue c\u00f3mo Castelar, m\u00e1s que otro alguno, fue haciendo los republicanos que pudiesen restaurar la rep\u00fablica. \u00bfHan tra\u00eddo luego estos republicanos la rep\u00fablica? No, ciertamente. Cuenta Jarn\u00e9s que Castelar alguna vez dijo: \u201cLa reina ha fundado verdaderamente en Espa\u00f1a la libertad. Si Alfonso XII hubiese vivido, \u00e9l hubiera tra\u00eddo la revoluci\u00f3n\u201d. Pero la ha tra\u00eddo despu\u00e9s \u2014esa que llaman pomposamente revoluci\u00f3n\u2014 su hijo Alfonso XIII. Es lo que ha tra\u00eddo la rep\u00fablica, posibilit\u00e1ndola los disc\u00edpulos de Castelar, el posibilista.<\/p>\n<p>Jarn\u00e9s pasa casi por alto el otro gran acto pol\u00edtico y patri\u00f3tico de Castelar, que fue el licenciamiento de sus huestes y el consejo de que colaboraran en la monarqu\u00eda. Sobre ello ha dado nuevos esclarecimientos \u2014y en estas mismas columnas de AHORA\u2014 Melchor Almagro San Mart\u00edn en su precioso ensayo sobre Castelar y, sobre todo, con la carta \u2014magn\u00edfica\u2014 que \u00e9ste dirigi\u00f3 al padre del ensayista. De aquellos posibilistas salieron luego los reformistas, con lo de la accidentalidad de las formas de gobierno, y del reformismo salieron los que supieron aprovechar el instinto pol\u00edticamente suicida de Alfonso XIII para restaurar la rep\u00fablica. \u00bfLa castelarina?, \u00bfla posible? As\u00ed pareci\u00f3 en un principio. Despu\u00e9s se han colado en ella los mismos elementos que acabaron con la del 3 de enero de 1874.<\/p>\n<p>Jarn\u00e9s no se contiene de comentar zumbonamente el ocaso de Castelar, hombre ya del Nebo y no del Sina\u00ed, cuando \u201cel gran actor positivista\u201d \u2014as\u00ed le llama\u2014 da por implantada \u201cuna era octaviana, risue\u00f1a, bajo el signo de Ceres\u201d. \u201c\u00a1Qu\u00e9 delicioso espect\u00e1culo!\u201d, exclama el zumb\u00f3n. \u201cLe quedaba un ocaso espl\u00e9ndido, pero a Espa\u00f1a le quedaba todo \u2014casi todo\u2014 por vivir\u201d, a\u00f1ade. Pues bien, \u00a1no!: a Espa\u00f1a le quedaba aprender bien la lecci\u00f3n del gran tribuno, es decir, del gran pol\u00edtico y gran pensador. Pensador, \u00a1s\u00ed! Porque se piensa pol\u00edtica y vitalmente con met\u00e1foras. Ni son m\u00e1s que met\u00e1foras las f\u00f3rmulas sociol\u00f3gicas y las metaf\u00edsicas. Dice Jarn\u00e9s que \u201cbien puede decirse que todo en la vida de Castelar es oratoria, que todo \u2014libros, cartas, charlas, art\u00edculos\u2014 forma parte de un enorme, gigantesco discurso\u201d. Cabal; de una enorme, de una gigantesca lecci\u00f3n pol\u00edtica, de un enorme, de un gigantesco acto pol\u00edtico. Porque \u2014volvamos al Evangelio de San Juan\u2014 en la palabra, en el discurso est\u00e1 la vida, y la vida es la luz de los hombres.<\/p>\n<p>\u201cNo era, pues, un genial pol\u00edtico \u2014sentencia Jarn\u00e9s\u2014: era un excelente ret\u00f3rico.\u201d Ambas cosas. Y luego: \u201cEra un hombre europeo sumergido en la fosca Espa\u00f1a del siglo XIX.\u201d \u00a1Pobre Espa\u00f1a del siglo XIX, y c\u00f3mo la ponen! Y despu\u00e9s: \u201cSus discursos fueron siempre ruidosamente aplaudidos, nunca silenciosamente meditados.\u201d \u00bfEst\u00e1 de ello seguro el zumb\u00f3n bi\u00f3grafo? El hombre del Sina\u00ed y luego del Nebo hizo meditar a much\u00edsimos espa\u00f1oles \u2014no todos europeos\u2014 desde \u201cel carro triunfal de sus met\u00e1foras\u201d.<\/p>\n<p>Lo que ha sentido profundamente Jarn\u00e9s es que Castelar \u2014que le ha ido ganando seg\u00fan le biografiaba\u2014 vivi\u00f3 para la pol\u00edtica y no de la pol\u00edtica, sino de su pluma y de su palabra. No busc\u00f3 cargos pol\u00edticos bien retribuidos y hasta los rehus\u00f3. Ni acept\u00f3 cargos de consejero en lo que ten\u00eda conciencia de no poder aconsejar, por estar fuera de sus facultades. Y trabaj\u00f3, trabaj\u00f3 sin descanso. Y no s\u00f3lo para sustentar su vida privada. Al acabar su excelente obra, dice Jarn\u00e9s: \u201cEl verdadero Castelar est\u00e1 aqu\u00ed: en el hombre de cada d\u00eda, laborioso y f\u00e9rtil. Justamente el Castelar desconocido.\u201d \u00bfDesconocido? \u00a1No! Y ser\u00e1 m\u00e1s y mejor conocido ese hombre de cada d\u00eda \u2014siempre el verdadero hombre es el de cada d\u00eda, el del pan nuestro de cada d\u00eda\u2014 merced a libros como \u00e9ste de Benjam\u00edn Jarn\u00e9s. \u00a1Espa\u00f1a se lo pague!<\/p>\n<p>En el \u00faltimo p\u00e1rrafo de su libro escribe Jarn\u00e9s: \u201cAh\u00ed est\u00e1 el ata\u00fad del hombre del Sina\u00ed, esperando que lo rodeen generales&#8230;, etc.\u201d Y yo, querido amigo Jarn\u00e9s, digo que ah\u00ed est\u00e1 el sepulcro del hombre del Nebo esperando que le hagan guardia patriotas espa\u00f1oles, europeos, liberales, dem\u00f3cratas, republicanos, que aprendan de su ejemplo a trabajar cada d\u00eda y a dar cada d\u00eda el pan \u201csobresustancial\u201d de la palabra a sus compatriotas. Lo de \u201csobresustancial\u201d es del Padrenuestro seg\u00fan el Evangelio. Y la palabra es pan sobresustancial de vida y luz que alumbra a los hombres. Y todo esto, nada menos que todas unas met\u00e1foras; como Castelar, nada menos que todo un gran pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Meditar y considerar la historia patria y sus hombres es hacer historia, y es hacer patria, y es hacer hombres de ella, hist\u00f3ricos y patriotas.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_631\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103326_2010067226\"><\/a><strong>Conversi\u00f3n y diversi\u00f3n.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un converso que pretende convertirme<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_632\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398564\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Me interesa su conversi\u00f3n, no lo dude. Creo que usted la cree sincera, aunque yo no sepa ya qu\u00e9 es sinceridad. Pero no se me venga con sermoncetes de converso estrenado y aun no bien entrenado. Y note que le llamo converso y no convertido. Este \u00faltimo t\u00e9rmino me huele mal; usted sabe por qu\u00e9. Le tengo aversi\u00f3n.<\/p>\n<p>S\u00ed, ya s\u00e9 que su conversi\u00f3n, sincera o no, es desinteresada. Quiero decir que no es&#8230; econ\u00f3mica. Le s\u00e9 limpio de coraz\u00f3n. Y de bolsillo. A usted no le alistan as\u00ed. \u00bfRecuerda usted aquello del en un tiempo famoso don Antol\u00edn L\u00f3pez Pel\u00e1ez, arzobispo que fue de Tarragona? Le andaba dando vueltas a lo de la Prensa cat\u00f3lica y sosten\u00eda que para fundarla lo cardinal era dinero, dinero y dinero. Con \u00e9l \u2014dec\u00eda\u2014 tendremos buenos periodistas y todo. \u00bfCu\u00e1les? Los mismos que ahora nos combaten. Y hube de hacerle observar lo peligroso de semejante t\u00e1ctica. Porque el Demonio es tan sutil que as\u00ed como cuando se le compra a un creyente para que escriba en incr\u00e9dulo parece serlo redomado, as\u00ed cuando se compra a un incr\u00e9dulo para que lo haga en creyente siempre asoma la oreja y hasta el rabo. Esa es mala t\u00e1ctica. La buena Prensa hecha principalmente a fuerza de dinero pronto se hace mala. Los fieles que la leen acaban por oler hasta simon\u00eda.<\/p>\n<p>No, usted no es de esos; usted es desinteresado. Desinteresado econ\u00f3micamente, quiero decir. Pero hay otro inter\u00e9s, y es el&#8230; literario. \u00a1Y ojo al Cristo! No sea que le haya llevado a usted a esa conversi\u00f3n que tanto me encarece algo de\u2026 \u2014\u00bfc\u00f3mo se lo dir\u00e9?\u2014 moda literaria. Porque empieza a no llevarse el agnosticismo. Dicen que es cursi. Y otros que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, no es castizo. Y eso, amigo m\u00edo, no es propiamente religi\u00f3n. Como no es pol\u00edtica la de los partidarios, tampoco es religi\u00f3n la de los religionarios. (\u00bfNo se dice \u201ccorreligionario\u201d?) Religionarios y no religiosos. Ande usted con cuenta. Recuerde a aquel fant\u00e1stico y presuntuoso vizconde de Chateaubriand, el de <em>El genio del cristianismo<\/em>, que tanto da\u00f1o hizo a la verdadera piedad cristiana. Y luego a Huysmans, a quien la dispepsia \u2014la corporal y la espiritual\u2014 le llev\u00f3 a un convento. Le faltaba gustar la lujuria m\u00edstica. Y la lit\u00fargica.<\/p>\n<p>\u00a1Cuidado con la literatura! Usted, en su sermoncete, me recuerda mi poema <em>El Cristo de Vel\u00e1zquez<\/em>. Vuelva usted a leerlo y mejor. Apareci\u00f3 sin <em>imprimatur<\/em> y sin censura eclesi\u00e1stica. Aquello quiere ser poes\u00eda, pero sincera y en serio. Es decir, que no la di ni por teolog\u00eda ni menos por una confesi\u00f3n. Adem\u00e1s, \u00bfsabemos acaso d\u00f3nde acaba la poes\u00eda y empieza la verdad, o mejor, d\u00f3nde acaba la verdad y empieza la poes\u00eda? Y recuerde tambi\u00e9n mi reciente novelita: <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir<\/em>. \u00a1Las cosas que he tenido que o\u00edr a cuenta de ella! \u201cPero \u00bfen qu\u00e9 quedamos?\u201d, me pregunt\u00f3 uno. Y le dije: \u201cUsted, no lo s\u00e9; pero yo no quedo en nada, porque paso por todo.\u201d No logr\u00e9 hacerle comprender lo que es quedarse y lo que es pasarse. El cuitado buscaba certidumbres. \u201c\u00bfD\u00f3nde ha visto usted eso?\u201d, me dijo luego. Y yo a \u00e9l: \u201c\u00a1M\u00edrese bien por dentro!\u201d Mas como no tiene dentro no vio nada.<\/p>\n<p>Otra vez top\u00e9 con uno de esos sujetos duros de mollera, de los que creen que llamarse es ser \u2014\u201cyo llamo al pan pan y al vino vino\u201d, suele decir\u2014, y que me espet\u00f3 de sopet\u00f3n esto: \u201cPero vamos a ver: \u00bfcree usted o no cree en la existencia de Dios?, porque quiero saber a qu\u00e9 atenerme.\u201d Y yo de respabil\u00f3n le respond\u00ed: \u201cVer\u00e1, se\u00f1or m\u00edo; para poder responderle a eso adecuadamente tendr\u00edamos que ponernos antes de acuerdo en qu\u00e9 entendemos por Dios, cosa nada f\u00e1cil; despu\u00e9s, qu\u00e9 por existencia \u2014y por esencia\u2014, ya muy dif\u00edcil, y por \u00faltimo, qu\u00e9 por creer, y como esto es casi imposible, m\u00e1s vale que hablemos de otra cosa.\u201d Lo que buscaba el muy mostrenco era poder clasificarme. Y usted sabe que huyo como de la peste de que se me quiera clasificar. O definir, que es igual.<\/p>\n<p>Usted no es de \u00e9stos, lo s\u00e9. Pero usted ha ca\u00eddo en una moda. El tono de su sermoncete epistolar me lo dice. All\u00ed no hay unci\u00f3n, aunque s\u00ed unto. Y garambainas. Ley\u00e9ndola he recordado a un inteligent\u00edsimo hispanista franc\u00e9s, estudioso del Arcipreste de Hita, a quien le conoc\u00ed en furor de agnosticismo \u2014de desesperaci\u00f3n agn\u00f3stica m\u00e1s bien\u2014 y de quien supe despu\u00e9s que se convirti\u00f3 y entr\u00f3 en la Trapa. Pero dejando la literatura. No s\u00e9 que haya vuelto a escribir. A m\u00ed, ni una l\u00ednea. Acaso rece por m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a1Cuidado con la literatura!, se lo repito. Con la literatura que no se da por tal, que no es honrada y sincera literatura. Y m\u00e1s cuidado a\u00fan con la pol\u00edtica. Y sobre todo con la casticidad malamente literaria y peormente pol\u00edtica. Nada de esas mandangas de la historia de los heterodoxos espa\u00f1oles.<\/p>\n<p>\u00bfRespeto por las creencias a que dice usted haberse convertido y a que me convida a que me convierta? M\u00e1s que respeto. Pero, \u00a1por Dios vivo, que est\u00e1n ustedes, su cofrad\u00eda, sus correligionarios no correligiosos, dando un terrible ejemplo de frivolidad! Los sencillos creyentes no acaban de tragarles a ustedes, y hacen bien. Se f\u00edan m\u00e1s de nosotros. Y es porque esos sencillos creyentes son como los cabreros de Don Quijote, y no como los carboneros de uno y de otro bando contrapuestos, de fe o de infidelidad impl\u00edcitas. No hacen maldito el caso ni de jesuitas ni de masones, dos fantasmas o cocos.<\/p>\n<p>\u00bfHipocres\u00eda? No; yo no le tacho a usted de hip\u00f3crita en el sentido vulgar y corriente de este ep\u00edteto. Pero en el sentido originario y primitivo, en el etimol\u00f3gico, \u00a1s\u00ed! Porque hip\u00f3crita quiere decir actor. Y usted me parece un actor; un actor sincero y acaso ingenuo, pero un actor. Usted est\u00e1 representando o, mejor, represent\u00e1ndose a s\u00ed mismo en el escenario de su propia conciencia como converso. Se ve usted m\u00e1s interesante. Y \u00e9ste es el inter\u00e9s desinteresado de que le hablaba. Ya s\u00e9 que me dir\u00e1 usted que vuelvo al tema de mi drama: <em>El Hermano Juan o el mundo es teatro<\/em>. \u00bfQu\u00e9 quiere usted? Hay que insistir.<\/p>\n<p>Por supuesto, tampoco le confundo a usted con esos presos de hipocres\u00eda c\u00ednica o de cinismo hip\u00f3crita, porque usted todav\u00eda no parece darse cuenta de que est\u00e1 nada m\u00e1s que represent\u00e1ndose. Aunque, en rigor, \u00bfqu\u00e9 otra cosa hacemos todos ? Es lo primordial en la historia. Presumo que al leer este an\u00e1lisis de su sermoncete de converso me diga usted como el de marras: \u201cPero \u00bfen qu\u00e9 quedamos?\u201d Y yo, como le dije, le digo a usted: \u201cUsted no lo s\u00e9, pero yo no quedo en nada, porque paso por todo.\u201d Y si a usted su conversi\u00f3n le divierte, si le sirve de diversi\u00f3n, \u00a1bien le venga! As\u00ed, converso, se creer\u00e1 diverso de como era. Y no me meto en jugar del vocablo con convertido y divertido&#8230; Cada cual se divierte a su manera, y yo me divierto con conversiones como la de usted y con estos juegos de palabras, que es jugar al escondite. \u00bfQue esto no es serio? Pero \u00bfes que cree usted, amigo m\u00edo, que esos sermoncetes teatrales, m\u00e1s o menos castizos, sirven para convertir a la gente? \u00a1Bah! \u00a1Conversaci\u00f3n no m\u00e1s! Si lograran siquiera divertirla de veras&#8230; El peligro es que se conviertan en astracanadas a lo divino. \u00a1Y ojo con Dios! Que no nos quita ojo. \u00a1Y basta!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_633\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57544_1504275533\"><\/a><strong>La generaci\u00f3n de 1931<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_634\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309312\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Cuando estaba ocup\u00e1ndome para mi trabajo \u2014mi vocaci\u00f3n\u2014 en cavilar y meditar la postura que la actual generaci\u00f3n civil, la de 1931, toma respecto a las pasadas, la de 1868 y la de 1898 especialmente, visto a trav\u00e9s de la biograf\u00eda que de Castelar nos deja Benjam\u00edn Jarn\u00e9s, una noche no logr\u00e9 reanudar la inconciencia del sue\u00f1o en la soledad silenciosa de mi celda laica. Una tolvanera de ensue\u00f1os y de fantasmas hist\u00f3ricos me envolv\u00eda. Y entonces, para fijar algo, encend\u00ed la luz y, a mi modo, trat\u00e9 de cuajar todo aquel remolino en una comprimida expresi\u00f3n r\u00edtmica, en unos versos, viviente memorial\u00edn. Helos aqu\u00ed:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ciudad liberal bulle en holgorio;<\/p>\n<p>la Patria es libre ya; la gloria nace;<\/p>\n<p>un nombre llena la espaciosa plaza:<\/p>\n<p class=\"center\">\u00a1Constituci\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Han corrido cien a\u00f1os, y sus nietos,<\/p>\n<p>rota la placa y rota la memoria,<\/p>\n<p>con otro nombre la\u00f1an la rotura:<\/p>\n<p class=\"center\">\u00a1Revoluci\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y as\u00ed la bola de la historia rueda,<\/p>\n<p>generaci\u00f3n de las generaciones&#8230;<\/p>\n<p>\u2014viva, pues, la definitiva\u2014 y todo<\/p>\n<p class=\"center\">generaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ocioso desarrollar esto en historia patria; lo de \u201c\u00a1Constituci\u00f3n o muerte ser\u00e1 nuestra divisa!\u201d, la \u00e9poca rom\u00e1ntica, cuando a las plazas de las ciudades y villas que fueron anta\u00f1o de los Comuneros se les rotul\u00f3: \u201cde la Constituci\u00f3n\u201d, y cuando, a\u00f1os adelante, estall\u00f3 la revoluci\u00f3n llamada la Gloriosa, y luego la primera, que no lleg\u00f3 a a\u00f1eja rep\u00fablica, y despu\u00e9s \u00e9sta dicen que corriente revoluci\u00f3n, con que se trata de la\u00f1ar la rotura de la otra. Y por debajo, la eterna restauraci\u00f3n que acompa\u00f1a siempre a la eterna revoluci\u00f3n \u2014son lo mismo\u2014, como se acompa\u00f1an muerte y nacimiento. Y por debajo y, a la vez, por encima de ello, el eterno pleito de las generaciones. \u00a1Generaci\u00f3n de generaciones y todo generaci\u00f3n! o \u00a1vanidad de vanidades y todo vanidad! As\u00ed es la historia.<\/p>\n<p>Y en el fondo de esta postura de la actual generaci\u00f3n frente a las que le precedieron y de que ha venido, \u00bfqu\u00e9 es lo que hay? Y meditando \u2014\u00a1fantaseando m\u00e1s bien&#8230;, aunque es igual!\u2014 en ello, en la insatisfacci\u00f3n, en el desasosiego, en el despego de esta generaci\u00f3n juvenil de hoy, aunque se disfrace de la mentirosa \u201cgiovinezza\u201d del fajismo italiano, llego a vislumbrar el terrible c\u00e1ncer espiritual que consumi\u00f3 a las generaciones monacales de la Edad Media, aquella pavorosa enfermedad que los escritores asc\u00e9ticos y m\u00edsticos llamaron acedia.<\/p>\n<p>Y ahora una breve digresi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica. No pod\u00eda faltarme. De un t\u00e9rmino griego que, en rigor, significa descuido, flojera, desgana, despego y otros as\u00ed, hicieron los escritores eclesi\u00e1sticos latinos su voz t\u00e9cnica: acedia, y de ella, en castellano, m\u00e1s bien literario que popular: acedia o acidia. En ambos casos, tris\u00edlabo y con el acento en la segunda s\u00edlaba. Que a las veces se confunde con aced\u00eda (el acento en la \u00ed), la cualidad de ser algo acedo o \u00e1cido, \u00e1spero, agrio y desapacible. La semejanza de sentido se prest\u00f3 a confusi\u00f3n. Lo \u00e1cido o acedo suele producir a las veces \u2014no siempre\u2014 desgana. Y basta de lenguajer\u00edas.<\/p>\n<p>De lo que padece lo mejor, lo menos fr\u00edvolo, lo m\u00e1s recogido de la actual generaci\u00f3n juvenil es de acedia civil y en gran parte religiosa. De despego de vivir hist\u00f3rico, de tedio, de hast\u00edo, de aburrimiento. De aquella \u201cnoia\u201d que tan hondamente cant\u00f3 el hond\u00edsimo Leopardi, tratando de sobrellevarla, si es que no curarla, con el canto. Y esto a pesar de apariencias en contrario. Y del disfraz del deporte, donde \u00e9ste no es se\u00f1al de pueril deficiencia mental, lo que es frecuente. Porque deporte no es precisamente juego, ni un ni\u00f1o juguet\u00f3n es por eso mismo deportivo. \u00bfO es que alguien cree que los llamados, por ejemplo, \u201cexploradores\u201d (boy-scouts) se divierten? No m\u00e1s que los monaguillos de coro.<\/p>\n<p>Guardo testimonios de ese profundo hast\u00edo que consume a lo mejor acaso de la actual generaci\u00f3n intelectual espa\u00f1ola. Se quejan del desierto espiritual en que tienen que trabajar. Y menos mal si encuentran consuelo y sentido de vida \u00edntima en el camino, aparte del arribo a que lleve. Porque se van \u201ccansando, cansando en este desierto\u201d. \u00bfVerdad, amigo Jarn\u00e9s? Y esto no es consecuencia de arribismo, \u00a1no! (Escribo arribismo con b, porque en espa\u00f1ol se escribe y debe escribirse arribar y no arrivar.) Los presos del hast\u00edo, los mejores, no padecen de arribismo. \u00bfLlegar? \u00bfY qu\u00e9 es eso de llegar? Oigan una historia evang\u00e9lica.<\/p>\n<p>Aquel ap\u00f3stol Tom\u00e1s \u2014D\u00eddimo\u2014, el de \u201ctocar (no ver) y creer\u201d, el prototipo del incr\u00e9dulo de antemano, cuando Jes\u00fas les anunci\u00f3 que L\u00e1zaro hab\u00eda muerto sin estar \u00c9l, Jes\u00fas, all\u00ed y que iban all\u00e1, Tom\u00e1s, henchido de celo, exclam\u00f3: \u201c\u00a1Vamos tambi\u00e9n nosotros para morir con \u00c9l!\u201d Mas en otra ocasi\u00f3n, cuando el Maestro dijo: \u201cDonde yo voy sab\u00e9is el camino\u201d, Tom\u00e1s le dijo: \u201cSe\u00f1or, no sabemos d\u00f3nde vas; \u00bfc\u00f3mo sabemos el camino?\u201d; a lo que Jes\u00fas: \u201cYo soy el camino, y la verdad, y la vida.\u201d Y llega el relato evang\u00e9lico de la arribada del Cristo, de su aparici\u00f3n, ya resucitado, a sus disc\u00edpulos, y cuando le dicen a Tom\u00e1s que han visto al Maestro replica el ap\u00f3stol que \u00e9l no creer\u00e1 si no le ve en las manos el agujero de los clavos y mete en \u00e9ste el dedo y en el de la herida del costado. Y ocho d\u00edas despu\u00e9s cuenta que el Cristo se les presenta, cerradas las puertas, y hace que Tom\u00e1s le meta la mano en el costado para que crea. Y al rend\u00edrsele el ap\u00f3stol le dice: \u201cPorque has visto has cre\u00eddo; dichosos los que sin haber visto creen.\u201d Relato en que, aparte de lo de tocar, y ver, y creer, hay que pensar en lo del camino. En la fe en el camino, lleve adonde llevare y aunque no lleve a parte alguna, aunque no haya arribada. Pero, \u00bfes f\u00e1cil acaso este consuelo en el caminar mismo, esta satisfacci\u00f3n en el trabajo por el trabajo mismo? \u00bfY no es acaso \u00e9ste la dificultad de este consuelo, el origen del hast\u00edo?<\/p>\n<p>Por lo que hace a la generaci\u00f3n intelectual espa\u00f1ola de hoy \u2014llam\u00e9mosla de 1931\u2014, \u00bfsabe su camino, si es que no su meta?; \u00bfsabe no ad\u00f3nde va, sino por d\u00f3nde va? Desde luego, en el casi fatal cambio de 1931, en el advenimiento del r\u00e9gimen republicano, no tuvo apenas parte esa generaci\u00f3n. Ni otra cualquiera. Porque ese cambio no lo trajeron los hombres. Y es, desde luego, significativo que ninguno de los j\u00f3venes de esa generaci\u00f3n se encontr\u00f3 en primera fila ni jug\u00f3 papel primordial. Acaso porque ninguno de ellos ten\u00eda conciencia \u2014si no clara, por lo menos honda\u2014 de un nuevo ideal colectivo de destino hist\u00f3rico nacional ni un sentimiento de la unidad de ese destino. Lo que no se logra corregir con expansiones lit\u00fargicas mal traducidas, sea del italiano, sea del ruso. La vacuidad de esas expansiones se nota por dondequiera en nuestra Espa\u00f1a. Deporte, no juego. O\u00edmos lo que de la generaci\u00f3n de los abuelos \u2014de la de los padres de nosotros, los que hoy somos padres y abuelos\u2014 dicen los de esta generaci\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n de ella sus hijos y sus nietos? Ya ellos mismos o se quejan o dan gritos para encubrir sus quejidos. Y hay rabadanes que apacientan a sus reba\u00f1os deportivos con herr\u00e9n de vaciedades que no matan el hast\u00edo, que es hambre espiritual. Ni la otra, por supuesto; la de destinos, quiere decirse.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_635\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23313_302276486411\"><\/a><strong>Confidencia. De propina<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_636\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309312412\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Al leer el otro d\u00eda, en busca de alimento para mi trabajo, una gacetilla cualquiera&#8230; \u00a1Y qu\u00e9 de cosas suscitan las gacetillas! Croniquillas, desde luego. Y por ello, Andr\u00e9 Gide las colecciona. Que un gacetillero an\u00f3nimo, un reportero modest\u00edsimo, puede ser, a su modo, un poeta \u00e9pico y dram\u00e1tico y un historiador. Al leerla, pues, choqu\u00e9 con una frase hecha \u2014o me choc\u00f3, ya que los choques suelen ser mutuos\u2014 y al punto me puse a deshacerla. Para rehacerla luego, \u00a1claro! La frase, trivial, est\u00e1 henchida de expresi\u00f3n inconciente, de un sentido casi en contrasentido con el etimol\u00f3gico. Dice que a un pobre chico \u201cle propinaron una soberana paliza\u201d. \u201c\u00bfLe propinaron?\u201d, me dije. Propinar quiso decir brindar, darle a uno de beber \u2014una medicina, verbigracia\u2014, casi abrevarle. Y tiene, desde luego, relaci\u00f3n con propina. Se le da a uno una propina en dinero para que eche un trago \u2014empinando el codo, aunque empinar venga de otro radical que propinar\u2014, para beber, \u201cpour boire\u201d, que se dice en franc\u00e9s, y \u201cTrink geld\u201d en alem\u00e1n. \u00bfPropinar una paliza? \u00a1Bueno, adelante!<\/p>\n<p>\u201c&#8230; Una soberana paliza&#8230;\u201d \u00bfSoberana? Al detenerme en esto por poco pierdo el hilo \u2014si es que le tiene\u2014 de mi discurso. No lograba dome\u00f1ar mi fantas\u00eda. Me acordaba de la soberana paliza mental que nos propinaron en las Constituyentes con el batiburrillo aquel de las soberan\u00edas. Y quise saltar por ello para rehacer la frase antes de hacerla polvo. Porque si con barro de tapial se hacen casas, y con ladrillo casas y hasta torres, con polvo de ladrillos es poco hacedero ello. Es como esos historiadores \u2014por lo com\u00fan, tradicionalistas\u2014 que quieren rehacer la historia con polvo de pasadas instituciones y creencias.<\/p>\n<p>Al llegar ac\u00e1 le estoy oyendo a alg\u00fan lector que se dice: \u201cPero, \u00bfa d\u00f3nde va este hombre con este saltar de una palabra en otra, de una idea en otra idea? Esto parece m\u00e1s que una marcha, un baile\u201d. Y as\u00ed es. Y m\u00e1s ahora, que estamos en \u00e9poca de bailes y de f\u00fatbol. Y nosotros, los vascos, somos famosos por nuestra agilidad \u2014ya dijo Voltaire que bail\u00e1bamos en el Pirineo\u2014 y por el juego de pelota. \u00bfNo hemos de pelotear con las ideas y con las palabras? Y bailar no es marcar paso de ganso, a la prusiana, para lo que hace falta m\u00e9todo. Y m\u00e9todo es camino. \u00bfM\u00e9todo de trabajo?<\/p>\n<p>Veamos esto. Un bailar\u00edn y un futbolista son tambi\u00e9n trabajadores. De su clase, como los pide la Rep\u00fablica constitucional y soberana. Y yo soy trabajador de mi clase. En mi clase aprend\u00ed \u2014y ense\u00f1\u00e9\u2014 a trabajar. \u00bfQue sin m\u00e9todo? \u00bfQue en individualista an\u00e1rquico? \u00a1Bah! Tengo que repetir aquello de que cuando le o\u00ed a don Jos\u00e9 Echegaray que se hab\u00eda dedicado, viejo ya, a la bicicleta por ser \u00e9sta el medio de locomoci\u00f3n eminentemente individualista, le ataj\u00e9 dici\u00e9ndole: \u201cNo, don Jos\u00e9; el medio de locomoci\u00f3n eminentemente individualista es caminar solo, a pie, descalzo y por donde no hay camino.\u201d Pero; bailar?; \u00bfbailar en un tablado y ante un p\u00fablico? El tablado es camino todo \u00e9l. Y el p\u00fablico contribuye al baile. Si es que, en cierto modo, no lo acompa\u00f1a\u2026<\/p>\n<p>Y al ir ahora a fijar todo esto por escrito y para los dem\u00e1s, para mi p\u00fablico, detengo un momento, para leerlo, mi pluma estilogr\u00e1fica&#8230; \u00bfPluma? Esta no s\u00e9 si form\u00f3 en ala de vuelo; pero de estilo, de estilete algo quiero que tenga. Y al detenerla, y despu\u00e9s de le\u00eddo lo antecedente, cierro los ojos y veo la sangre circular por mi retina, y oigo el rumor de ella por el pabell\u00f3n de la oreja, y la siento palpitar en mi coraz\u00f3n. Me siento vivir, esto es: trabajar. Y trabajarme. Y siento que trabajamos juntos: nosotros, yo y mi p\u00fablico. Y yo de \u00e9l. Y as\u00ed se olvida uno que tiene que morirse. El trabajo \u2014y m\u00e1s en com\u00fan\u2014 hace olvidar que hay que morirse. Y de morirse, morirse de trabajo, de vida. Lo sublime de la muerte del S\u00f3crates del <em>Fed\u00f3n<\/em> plat\u00f3nico es que se muri\u00f3 comentando su muerte. Como aquel heroico m\u00e9dico que en su lecho de agon\u00eda explicaba su enfermedad a sus disc\u00edpulos.<\/p>\n<p>\u00a1Trabajo en com\u00fan! Aquella comunidad de los Hermanos de la vida com\u00fan que fund\u00f3 Gerardo de Groote de Deventer, en Flandes, a mediados del siglo XIV se compon\u00eda de hombres que trabajaban y oraban, laicos, que sin poseer nada propio, rehusaban pedir limosna y prove\u00eda cada uno a su sustento por su trabajo, generalmente pedag\u00f3gico y literario. Fundaron escuelas. Y la generaci\u00f3n que educaron en ellas fue uno de los instrumentos m\u00e1s activos del Renacimiento. Mucho les debi\u00f3 la Universidad de Lovaina, fundada luego, en 1426. Y esos Hermanos recuerdan a aquellos primitivos cristianos de que nos habla el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles, que ten\u00edan todo en com\u00fan. El tan mentado comunismo cristiano primitivo. El de los flamencos, m\u00e1s un comunismo espiritual que econ\u00f3mico.<\/p>\n<p>\u00bfComunismo espiritual, intelectual? No nos enredemos con lo de comunidad. Que puede una comunidad no ser comunista en el actual sentido corriente. Si es que tiene ya, despu\u00e9s del abuso del vocablo, sentido algo claro. Desde luego, cuanto m\u00e1s se lo oye uno explicar a los sedicentes comunistas, menos lo entiende. Y dejando, pues, esto, hay que fijarse en que el p\u00fablico que atiende y sigue a un hombre p\u00fablico, escritor, orador, pensador, sentidor, poeta, forma una comunidad t\u00e1cita con \u00e9l y que trabajan y se comunican \u2014m\u00e1s que se cambian\u2014 ideas y sentimientos. Siempre que el hombre p\u00fablico \u2014el publicista en casos\u2014 no trabaje tan s\u00f3lo para su sustento econ\u00f3mico material \u2014lo que suele decirse \u201cpro pane lucrando\u201d\u2014, sino trabaje para vivir y hacer vivir espiritualmente, para ir olvidando la muerte suya y la de los que le atienden. Pensar, y hablar, y escribir como si uno hubiera de vivir para siempre y hubieran de vivir para siempre los que le oigan y le lean. Aquel gran maestro de historia \u2014Tuc\u00eddides\u2014 que dej\u00f3 escrito arrogantemente que \u00e9l escrib\u00eda \u00a1\u201cpara siempre\u201d! Y esto es verdadero trabajo, energ\u00eda creadora.<\/p>\n<p>Y al llegar a esto en mis reflexiones me entero de la muerte repentina de ese dechado de trabajadores y de periodistas que ha sido Dionisio P\u00e9rez, ejemplo de lo que podr\u00eda llamarse eternidad cotidiana y comunidad de solitario. Y, casi al mismo tiempo que me entero de la muerte de ese compa\u00f1ero, leo en otra informaci\u00f3n sobre cosas de Rusia esta frase: \u201cequipo de escritores de choque&#8230; para celebrar el plan quinquenal\u201d, y me quedo pensando en ella, tan huera como lo de \u201ccr\u00edtica de masas\u201d. Una comunidad de lectores no es, desde luego, una masa. Esa cosa informe que llamamos masa. Mas de esas vaciedades, otra vez.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed tienes, lector de nuestra comunidad, amigo nuestro, aqu\u00ed tienes una propina de<\/p>\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_637\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389392412\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>Algo de onom\u00e1stica.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A una atenta lectora atenta.<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_638\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390393413\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Muy se\u00f1ora m\u00eda \u2014pues no cabe mayor se\u00f1or\u00edo que el de los lectores ni mayor se\u00f1or\u00eda que la de las lectoras sobre un escritor que espiritualmente vive de ellos y de ellas\u2014: Me pide usted que le diga algo a prop\u00f3sito de lo que el protagonista de mi \u201cvieja comedia nueva\u201d \u2014as\u00ed la he llamado\u2014 <em>El Hermano Juan o el mundo es teatro<\/em>, el que se dice ser la \u00faltima encarnaci\u00f3n de Don Juan Tenorio, les dice al casar a Elvira e In\u00e9s con sus prometidos cuando \u00e9l se dispone a morir&#8230; teatralmente, de que cuando tengan hija la llamen castizamente \u201cDolores, Angustias, Tr\u00e1nsito, Perpetua, Soledad, Cruz, Remedios, Consuelo o Socorro&#8230;, es decir, si los tiempos no piden que la llam\u00e9is Libertad, Igualdad, Fraternidad, Justicia o&#8230; Acracia\u201d. Y \u00e9l el pobre Hermano Juan \u2014\u00a1pobre Don Juan!\u2014, se presenta como padrino \u2014o \u201cmadrino\u201d mejor, o \u201cnodrizo\u201d\u2014, ya difunto, de las pobres ni\u00f1as venideras. Algo as\u00ed como un patrono, pues el santo patrono o la santa patrona, aquel o aquella cuyo nombre nos impusieron en la pila, no aparece sino como un padrino o madrina celestial. Y este padrinazgo o patronazgo ejerce una se\u00f1orial influencia sobre la suerte y la vida del sacado de pila.<\/p>\n<p>No hace falta encarecer el dominio del nombre propio sobre el destino de una persona, y m\u00e1s de un personaje. Juan Wolfgang de Goethe, en su autobiograf\u00eda \u2014<em>Poes\u00eda y verdad<\/em>\u2014, al hablar de bromas que se permit\u00edan algunos con su nombre \u2014el de familia o apellido que dir\u00edamos\u2014, nos dice que no es el nombre propio de una persona algo as\u00ed como una capa que uno se cuelga y a la que se puede dar tirones y desgarrar, sino como un traje bien ajustado y basta como la piel misma con que se ha ido creciendo. Y a\u00fan hay m\u00e1s, y es que suele el hombre sentirse obligado al nombre que le impusieron y lleva. Cuando no le pesa, que sucede a menudo. Y si el nombre pesa sobre uno, pesa sobre los que con \u00e9l le llaman. Y si se ha dicho que el que la nariz de Cleopatra hubiese sido m\u00e1s o menos larga habr\u00eda cambiado el curso de la Historia, cabe decir con igual fundamento \u2014sea el que fuere\u2014 que habr\u00eda cambiado con el curso de la vida de un personaje hist\u00f3rico el de la Historia si ese personaje se hubiera llamado de otro modo que como se llam\u00f3. Cu\u00e1ntas veces no se dice una persona: \u201c\u00a1Mira que te llamas as\u00ed!\u201d<\/p>\n<p>Y viniendo a lo de los nombres de mujeres entre nosotros, he de decirle, se\u00f1ora m\u00eda, que cuando estaba yo en Par\u00eds produc\u00eda efecto en ciertas se\u00f1oras el traducirles los nombres de mujer significativos entre nosotros. Pues es sabido que el n\u00famero de nombres propios femeninos es en Francia mucho m\u00e1s limitado que entre nosotros y que hay unos pocos que se repiten. Fig\u00farese lo que sentir\u00edan cuando les traduc\u00eda Dolores, Angustias, Socorro, Remedios, Tr\u00e1nsito \u2014o sea, Muerte\u2014, Tormento, Amparo, Consuelo, Exaltaci\u00f3n, Soledad&#8230; y tantos m\u00e1s as\u00ed. Una se\u00f1ora hispanista que conoc\u00eda el Quijote me habl\u00f3 de aquello de poner un nombre \u201calto, sonoro y significativo\u201d, cuando ella cre\u00eda que el nombre de pila no debe tener significado com\u00fan concreto, sino ser dulce, \u2014como Dulcinea, aunque aqu\u00ed entra lo significativo\u2014 y armonioso o euf\u00f3nico. \u201cPero, se\u00f1ora \u2014le dec\u00eda yo\u2014, y s\u00ed uno al decir a su mujer \u00a1vida m\u00eda! O \u00a1alma m\u00eda! emplea su nombre propio, ya que Vida y Alma lo son\u201d.<\/p>\n<p>F\u00edjese que entre nosotros, los m\u00e1s de los nombres propios expresivos de cualidades elevadas son femeninos. Y son nombres sustantivos. Llamarse Prudencia o Constancia no es como llamarse Prudente o Constante. Por lo cual se hizo Prudencio y Constancio. \u00a1Qu\u00e9 diferencia de llamarse Clemencia a llamarse Clemente! Esos nombres propios femeninos son sustantivos, de sustancias, de ideas madres. Consuenan con la maternidad, sustancia hist\u00f3rica \u2014espiritual\u2014 de la mujer. Llamarse Clemencia, verbigracia, no es como llamarse Clementina. Y algo de esto de ideas madres tienen ciertos nombres propios femeninos que celebran una \u201cmatria\u201d \u2014no patria chica\u2014, nombres geogr\u00e1ficos o topon\u00edmicos expresivos de alguna localidad o santuario donde se da culto a una advocaci\u00f3n de Nuestra Se\u00f1ora. As\u00ed, Pilar, Covadonga, Guadalupe, Montserrat, Bego\u00f1a, Nuria, Atocha\u2026 y tantos m\u00e1s as\u00ed. Entre ellos, algunos que no son propiamente espa\u00f1oles, como Loreto, Saleta, Lourdes y otros. Tambi\u00e9n estos nombres expresan algo as\u00ed como ideas madres. No me acuerdo ahora de ning\u00fan nombre propio de var\u00f3n de origen as\u00ed topon\u00edmico, el de alg\u00fan Cristo, por ejemplo. Como no se tome por tal el del apellido de un santo patrono, tal como As\u00eds, Javier \u2014de un nombre vasco, Echaverri, Casanueva, el del Castillo de San Francisco Javier\u2014, Solano, Alc\u00e1ntara y otros por el estilo. Los nombres propios de tierras \u2014monta\u00f1as o lugares\u2014, de tierra maternal, suelen, por lo com\u00fan, quedarse para las mujeres, m\u00e1s maternalmente ligadas a la tierra, m\u00e1s \u201cmatriotas\u201d que el hombre. Y por ello, m\u00e1s conservadoras.<\/p>\n<p>En cuanto a los nombres propios femeninos insignificativos \u2014aunque algunas veces altos y sonoros\u2014, oiga usted, se\u00f1ora m\u00eda, algunos de los que tengo recogidos no m\u00e1s en la provincia de Palencia. Y son: Ones\u00edfora, Teotista, Filiosa, Epafrodita, Olresciencia, Alaramelute, Einumisa, Sincl\u00e9tica&#8230; \u00bfA qu\u00e9 seguir? Y dejo otros que no son del todo insignificativos, como Presb\u00edtera, Simplicia, Perseveranda&#8230;<\/p>\n<p>Ahora podr\u00edamos entrar en las abreviaturas o \u201cpeque\u00f1os nombres\u201d, como les llaman en Francia, tales como los comun\u00edsimos: Lola, Tula, Nati, etc. Recuerdo de una a quien llamaban Rica, y al preguntar yo si era Ricarda, me contestaron que no, sino Enrica, ya que su padre se llam\u00f3 Enrique. \u201c\u00bfY por qu\u00e9 no Enriqueta?\u201d, pregunt\u00e9. Y la madre, algo bachillera, me replic\u00f3 que no le gustaban esos nombres en -eta. Era de una regi\u00f3n en que se masculinizan los nombres de mujeres, los maternos, y hay quienes se llaman Rito, Magdaleno, Margarito, Roso\u2026 Y es curioso que si hay nombres de flores entre mujeres, entre hombres no los recuerdo apenas.<\/p>\n<p>\u00bfCuriosidades? A las veces, algo m\u00e1s grave. Que si Goethe reprobaba a los que se permiten fr\u00edvolamente jugar del vocablo y aun del concepto con los nombres propios de las personas o con sus apellidos, \u00bfqu\u00e9 dir\u00edamos de aquellos padres o padrinos que se divierten en ponerles a sus hijos o ahijados nombres de pila o combinaciones de ellos con el apellido que se presten luego a bromas? El denominar a uno, el llamarle con un nombre u otro, es algo m\u00e1s serio de lo que esos padres o padrinos fr\u00edvolos se figuran. Por lo cual se explica la preferencia en ciertas familias por los nombres insignificativos para quien no conozca su etimolog\u00eda. Muy a menudo, nombres tradicionales en la familia. Y m\u00e1s si tienen resonancias b\u00edblicas.<\/p>\n<p>Y ahora, elevando el plano, tengo que repetir, se\u00f1ora m\u00eda, lo que ya he dicho antes de ahora, y es que a nuestra pregunta de \u201c\u00bfqu\u00e9 es eso?\u201d, se nos responde casi siempre por c\u00f3mo se le llama. Ser es llamarse \u2014y que le llamen a uno\u2014, y el nombre \u2014otra vez m\u00e1s\u2014, la sustancia espiritual de una cosa. Hasta en pol\u00edtica, que suele ser el arte de degradar los nombres al vaciarlos de sentido hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Que usted conserve, se\u00f1ora m\u00eda, muchos a\u00f1os su dulce nombre y que lo haga efectivo le desea<\/p>\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_639\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103328_2010067226\"><\/a><strong>Otra vez con la juventud<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_640\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No hace a\u00fan mucho me sent\u00ed obligado a publicar aqu\u00ed mismo, en estas mismas columnas, unas amargadas reflexiones sobre la generaci\u00f3n espa\u00f1ola de 1931, y he aqu\u00ed que acabo de leer un muy bien sentido art\u00edculo de Paulino Massip titulado \u201cEl problema de la juventud\u201d. No creo enga\u00f1arme al suponer que lo haya yo suscitado en parte con el m\u00edo. De otros, ni quiero ni debo hablar. Massip da cuenta de que los partidos republicanos de contenido liberal y democr\u00e1tico no son capaces de atraer a las masas juveniles. Estas masas, en efecto, en cuanto masas \u2014hay j\u00f3venes que no son de masa\u2014, repugnan lo que llaman el demo-liberalismo, aun sin conocerlo. El conocer exige estudio, y el estudio, sosiego, al que se opone la prisa de llegar. Y la pereza de pensar. \u201cEl joven es, en efecto \u2014dice muy bien Massip\u2014, por naturaleza un ser dogm\u00e1tico, intransigente y ambicioso de totalidad\u2026 Cuando cree que tiene raz\u00f3n, esta raz\u00f3n es absoluta, sin posibilidad de medias tintas ni de resta en beneficio de una imposible raz\u00f3n contraria.\u201d El joven de masa, macizo \u2014a\u00f1ado yo\u2014, el joven personal busca enterarse, y esto le hace cr\u00edtico \u2014no de censurar, sino de cerner\u2014 y muchas veces&#8230; agn\u00f3stico.<\/p>\n<p>Y luego escribe Massip estas hondas palabras: \u201cA los veinte a\u00f1os se tiene la impresi\u00f3n \u2014a menudo doloros\u00edsima y muchas veces causa de que se malogren obras de hondos y lentos cimientos\u2014 de que la vida \u00fatil del hombre es, como dec\u00eda el cl\u00e1sico, <em>apenas un breve y fugaz vuelo<\/em>. A los veinte a\u00f1os, la vida no da tiempo para nada. Y no porque la idea de la muerte ponga delante de los ojos una valla, no. El enemigo no es la muerte, sino la decrepitud, la invalidez. A los veinte a\u00f1os se considera a un hombre de treinta como un viejo, y a uno de cuarenta como un anciano. Tan es as\u00ed que una de las grandes sorpresas de la vida es sentir c\u00f3mo \u00e9sta se dilata a medida que se avanza por ella.\u201d \u00a1Qu\u00e9 bien, amigo Massip, qu\u00e9 bien! Esto lo sabe el que ha vivido sin prisa de llegar; el que, por haber atesorado recuerdos, le rentan esperanzas a sus setenta a\u00f1os. Luego dice Massip que m\u00e1s que por una doctrina liberal, esto es, cr\u00edtica, de libre examen, \u201clos j\u00f3venes se sienten arrastrados por programas que les ense\u00f1an a decir s\u00ed y no con el brazo extendido. Se acaba antes, se va m\u00e1s de prisa y satisfacen mejor las ansias exclusivistas. No hay que pensar, no hay que discutir, no hay que soportar la molestia tan deprimente de que el adversario tenga raz\u00f3n\u201d. \u00a1Qu\u00e9 bien dicho, qu\u00e9 bien!<\/p>\n<p>Mas eso no reza con los j\u00f3venes de masa o de fajo, de brazo erguido y pu\u00f1o cerrado \u2014como la mollera\u2014 o en teatral saludo, a la supuesta romana, presas en dementalidad comunista o fajista. Pude hace poco observarlo en una reuni\u00f3n a que se me invit\u00f3 y acud\u00ed \u2014\u00bfpor qu\u00e9 no?\u2014, lo que aprovecharon sus monitores para arteramente echar a volar una especie que se apresuraron a telegrafiar, con canallesco alborozo, a Am\u00e9rica, y dio lugar a comentarios aqu\u00ed de quienes no se informan bien antes \u2014lo sent\u00ed por el de un nobil\u00edsimo, imparcial\u00edsimo y generoso amigo m\u00edo y coet\u00e1neo, veterano periodista\u2014, especie que, seg\u00fan mi costumbre, no quise rectificar ni deshacer. \u00bfPara qu\u00e9? \u00bfQue yo les dije: \u201cPor ese camino se conquista Espa\u00f1a\u201d? Mas ello me ense\u00f1ar\u00e1 a no ponerme al habla con tales. Son como los otros, los de la otra banda, que salen con que ya no estoy con ellos. \u00bfY cu\u00e1ndo? Ni cuando se figuraban estar conmigo. Pues al repetir lo mismo que dec\u00eda yo dec\u00edan otra cosa.<\/p>\n<p>En una revista <em>Critique fasciste <\/em>\u2014\u00bffascista y cr\u00edtica?; \u00a1qu\u00e9 contrasentido!\u2014, un periodista italiano reprochaba hace poco a los grupos juveniles franceses un exceso (\u00a1\u00a1as\u00ed!!) de inteligencia, una informaci\u00f3n enciclop\u00e9dica y brillante, pero ineficaz; una falta de frescor en el pensamiento. \u00a1El estribillo de consigna! Y esos estrumpidos contra el intelectualismo suelen serlo contra la inteligencia y suelen serlo por&#8230; \u00a1resentimiento! Como el que dice: \u201ca otra cosa me ganar\u00e1n, pero lo que es a bruto&#8230;\u201d, y no es ni bruto, \u00a1qu\u00e9 va! Todo ese eficientismo, todo ese frescor \u2014mejor, frescura\u2014 no es m\u00e1s que teatro. Y teatro de se\u00f1oritos aficionados. Liturgias, emblemas, gestos&#8230; \u00a1Sainete!<\/p>\n<p>Unos y otros. Los de los llamados extremos, que no lo son. Y los intermedios. Y ahora recuerdo que en cierta ocasi\u00f3n, unos de grupito lit\u00fargico se me vinieron a pedir explicaciones de algo que les hab\u00eda dicho con un: \u201c\u00bfQu\u00e9 quiso usted decir con eso?\u201d Y yo: \u201cMe parece que hablo claro; mas, pues son torpes de entendederas y para que no se me vengan con lo de paradojas y camelos, les dir\u00e9 que he querido llamarles mentecatos; \u00bfest\u00e1 claro?\u201d Y se fueron, al parecer satisfechos de la aclaraci\u00f3n y no hubo nada. Otra vez que les insulto. M\u00e1s me han insultado, unos y otros, alguna vez con encomios de gancho. Y lo harto que est\u00e1 uno de que se enterquen en querer encasillarle y alistarle y en si est\u00e1 con P\u00e9rez, con L\u00f3pez, con Garc\u00eda, con Redondo o con Cuadrado&#8230; Pero \u00bfrectificarlos? \u00a1Qui\u00e1! \u00bfPara que le est\u00e9n a uno tirando de la lengua a cada paso que d\u00e9? Ser\u00edan capaces de llegar a su tracci\u00f3n r\u00edtmica, como los casos de ahogados. La vieja sentencia: \u201c\u00a1Deja decir y sigue tu camino!\u201d \u00a1Y c\u00f3mo los pudo confundir uno de especie al verlos en la montanera, al pie de las encinas!<\/p>\n<p>\u00a1Ay, amigo Massip, cuan dif\u00edcil estudiar la realidad hist\u00f3rica y educar con el pensamiento cr\u00edtico, con el libre examen \u2014no confundirlo con el mal llamado libre pensamiento\u2014, con criterio demo-liberal, la pasi\u00f3n de la verdad antes de lanzarse a la acci\u00f3n! \u00bfDesd\u00e9n? \u00a1Ah, no!, que fuera de esas masas de sedicentes j\u00f3venes, de hoz y martillo, o de yugo y haz de flechas, o de comp\u00e1s y escuadra, o de escapulario y cirio, o de cualquier otro coj\u00edn (y comod\u00edn) de esos para la pereza \u2014por lo com\u00fan, hija de deficiencia\u2014 mentales, fuera de esas masas viven, y sue\u00f1an, y sufren los verdaderos j\u00f3venes de esp\u00edritu y no de edad tan s\u00f3lo, y \u00e9stos son los que me preocupan y aun me acongojan. Buscan libertad, y verdad, y justicia \u2014todo uno\u2014, y poder mirarlas cara a cara, aunque sea para morir por ello, y no caudillo a quien atar. Los otros&#8230; \u00a1que se rasquen! \u00bfEst\u00e1 claro? Para ellos, nunca. Mas, en fin, la vida se dilata a medida que uno avanza por ella.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_641\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103330_2010067226\"><\/a><strong>Cabilismo y caciquismo.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A H., se\u00f1orito de la Revoluci\u00f3n<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_642\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565566\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Bueno, vamos a cuentas, se\u00f1orito \u2014s\u00ed, aunque protestes\u2014, y voy a repetirte \u2014\u201c\u00bfotra vez?\u201d; \u00a1si, otra!\u2014 lo que ya me tienes o\u00eddo. Ahora te agarras al crimen ese de Cantalejo en que unos \u201cind\u00edgenas\u201d cabile\u00f1os mataron a unos m\u00e9dicos maquetos o metecos, para volver al t\u00f3pico del caciquismo. Y conviene poner las cosas en claro.<\/p>\n<p>Me has o\u00eddo muchas veces hablar de la leyenda del caciquismo, pues \u00e9ste tiene, como su historia, tambi\u00e9n su leyenda y su relaci\u00f3n con lo del \u201cagermanamiento\u201d, que ya los romanos observaron en los iberos. Y sabes que cuando Joaqu\u00edn Costa, sant\u00f3n, dirigi\u00f3 aquella informaci\u00f3n del Ateneo \u2014hace ya treinta y cuatro a\u00f1os\u2014 sobre <em>Oligarqu\u00eda y caciquismo como la forma actual del Gobierno de Espa\u00f1a: urgencia y modo de cambiarla<\/em>, de los sesenta y un informes que llegaron a ella \u2014\u00a1y de qu\u00e9 informantes!\u2014, apenas en dos, en el de do\u00f1a Emilia Pardo Baz\u00e1n y en el m\u00edo, se intentaba explicar \u2014lo que es justificar\u2014 el llamado caciquismo. Y no buscarle cambio. Por ello se me dijo y se ha vuelto a repetirme en casos an\u00e1logos que es muy c\u00f3modo dedicarse a la diagn\u00f3stica desentendi\u00e9ndose de la terap\u00e9utica. A lo que replico que m\u00e1s c\u00f3modo es dedicarse a la terap\u00e9utica desentendi\u00e9ndose de la diagn\u00f3stica, que es dar en curander\u00eda. En que sol\u00e9is dar vosotros, los&#8230; se\u00f1oritos de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>En aquel mi informe \u2014de mayo de 1901\u2014 dec\u00eda que el caciquismo acaso sea eso que se llama un mal necesario, \u201cla \u00fanica forma de gobierno posible, dado nuestro \u00edntimo estado social\u201d. Y luego: \u201cLlego a creer que los m\u00e1s de nuestros pueblos necesitan caciques como necesitan usureros\u201d. Y hoy, treinta y cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, lo corroboro. En cuanto a los caciques, tan los necesitan que los hacen, y a las veces, de sujetos los m\u00e1s opuestos al oficio. Necesitan un gestor, aunque luego, algunas veces, abuse de ellos. Y en cuanto a los usureros, hablaremos otro d\u00eda, y de la funci\u00f3n de las esclusas y los pantanos en la distribuci\u00f3n del agua de riego. Por ahora, te remito a aquel mi informe.<\/p>\n<p>En cuanto al crimen de que me hablas, no es cosa de caciquismo, sino de su progenitor, del cabilismo. O barbarie. Y el cabilismo tiene otro nombre, y es indigenismo. Cuando yo era ni\u00f1o y le\u00eda a Julio Verne recuerdo que adquir\u00ed la noci\u00f3n de que los \u201cind\u00edgenas\u201d eran peores que los salvajes. \u00a1Y toma tantas trazas el indigenismo! Una es la de aquella medida malamente supuesta socialista de la ley de T\u00e9rminos municipales. Contra la que les o\u00ed protestar a unos m\u00e9dicos rurales, antes adictos a la Dictadura, y que constitu\u00edan un Sindicato m\u00e9dico, tambi\u00e9n de t\u00e9rminos municipales. \u00a1Econom\u00eda cerrada! \u00a1Indigenismo! A la que se adher\u00edan algunos&#8230; internacionalistas. Alg\u00fan d\u00eda te hablar\u00e9 del internacionalismo cantonalista.<\/p>\n<p>\u00a1Indigenismo, regionalismo, cantonalismo! Y de los peores ind\u00edgenas, los ind\u00edgenas adoptivos&#8230; Pues se da el caso de que cuando los ind\u00edgenas no encuentran otro tal que les haga de cacique, adoptan como ind\u00edgena a un forastero. Y menos mal si se queda fuera. Pues el cacique se abona con la lejan\u00eda. El mejor, el de mayor extensi\u00f3n \u2014y, por lo tanto, menor comprensi\u00f3n\u2014 de cacicato.<\/p>\n<p>Y no es todo por t\u00e9rminos municipales o comarcales, o provinciales o regionales; hay caciques de clases. Oligarqu\u00eda dec\u00eda Costa. Pero oligarqu\u00eda no quiere decir siempre plutocracia. El sovietismo es una oligarqu\u00eda. Y vosotros, los se\u00f1oritos de la Revoluci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 pretend\u00edais sino establecer una oligarqu\u00eda? Democracia, \u00a1no! El demos, el pueblo, no es clase ninguna. Y todo ello medra merced a la penuria de sentido nacional.<\/p>\n<p>\u00bfNo est\u00e1s viendo, por otra parte, esas luchas entre naranjeros, hulleros, trigueros, uveros, remolacheros, ganaderos y&#8230;?, sigue a\u00f1adiendo. Y en medio de todo este desconcierto en que se disuelve la Patria, \u00a1te me vienes con ese manido t\u00f3pico del caciquismo! Que es, s\u00ed, la barbarie, pero barbarie en que comulgan todos los partidos pol\u00edticos, desde los de aquellos a quienes se llam\u00f3, con una frase justamente ya c\u00e9lebre, \u201clos se\u00f1oritos de la Regencia\u201d hasta los partidos de los se\u00f1oritos de la Revoluci\u00f3n. Que tambi\u00e9n tiene, para su desgracia, sus se\u00f1oritos como, para la suya, la Regencia los tuvo. Que el se\u00f1oritismo, mellizo del indigenismo, mellizo del cabilismo \u2014\u00a1ah\u00ed es nada, el se\u00f1orito de la c\u00e1bila o del gremio!\u2014, no es exclusividad ni de un lugar ni de una clase social. Recuerda aquello de nuestro Valle-Incl\u00e1n cuando hablaba del cursi de blusa.<\/p>\n<p>No, no hay que sacar las cosas de quicio ni atribuir la barbaridad cabile\u00f1a de Cantalejo a supuesto caciquismo de ideolog\u00eda pol\u00edtica. Ni sirve hacer leyendas, sean negras, blancas o blanqui-negras, es decir, ajedrezadas. Acaso la historia, la verdadera historia, no es ni blanca, ni negra, ni ajedrezada, sino gris. Y esto te lo dice aquel a quien tantas veces has acusado unas veces de esc\u00e9ptico y otras de pesimista.<\/p>\n<p>Otra cosa me queda por advertirte, y es que cuando te ocupes en comentar barbaridades \u2014o heroicidades\u2014 rurales, cabile\u00f1as, indigenistas, te andes con mucho cuidado t\u00fa, que no conoces el campo \u2014ahora dan en llamarle agro\u2014 m\u00e1s que de lejos o de paso. Pues sueles desbarrar tanto como los se\u00f1oritos de la otra banda. Y no vuelvas a pedirme terap\u00e9utica. Bueno ser\u00e1 que te adiestres en la diagn\u00f3stica, dejando esa superficial patolog\u00eda de materialismo hist\u00f3rico. Estudia bien casos como ese de cabilismo \u2014que a las veces llega a canibalismo\u2014, de sindicalismo de t\u00e9rminos municipales. Sanitarios, si quieres. \u00a1De sanidad burocr\u00e1tica, claro!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_643\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103332_2010067226\"><\/a><strong>Visiones. <\/strong><strong>P\u00e1ramos y pantanos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_644\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Otra vez p\u00e1ramo arriba, por las altas tierras palentinas, fronteras de Le\u00f3n y de la Monta\u00f1a, hacia Guardo. Hab\u00edalo visitado antes de la revuelta \u00faltima de Asturias, la del 6 de octubre, que hasta Guardo lleg\u00f3. Y aparte de esta adici\u00f3n hist\u00f3rica, es la segunda vez que se visita un lugar, una villa o ciudad, una tierra, cuando empieza uno a darse cuenta de ellos. Cuando el recuerdo primero ha echado ra\u00edces y al oreo de una nueva visita florece. As\u00ed nos suele ocurrir.<\/p>\n<p>Sub\u00edamos como escoltando al Carri\u00f3n \u2014mi ya \u00edntimo amigo\u2014, que bajaba hacia la mar reflejando el azul del cielo y comprimi\u00e9ndolo entre rala verdura. Primero, los c\u00e1rcavos de sus riberas en escarpe. Pasada Salda\u00f1a, entramos en el p\u00e1ramo de Guardo, llamado del Nido por el nombre de un parador que se est\u00e1 parado, solitario, en medio de la desolada soledad del campo. Matujas, broza y algunos roblecitos enanos, canijos, embozados ahora en amarillo follaje muerto, como mortaja que les arrancar\u00e1 el aliento de la resurrecci\u00f3n primaveral. Por all\u00ed, un lento reba\u00f1o de ovejas con su pastor. Este del p\u00e1ramo palentino \u00bfinterrogar\u00e1 a la luna por su destino \u2014el de ambos, de la luna y del pastor\u2014 como aquel errante por las estepas asi\u00e1ticas que nos cant\u00f3 Leopardi? La estepa asi\u00e1tica es el p\u00e1ramo castellano. Menos el nombre. \u00a1Este nombre ib\u00e9rico \u2014que lo es, y no latino\u2014 p\u00e1ramo! Uno de estos esdr\u00fajulos tan castizos y sonantes \u2014sobre todo los acabados en a-o\u2014, como p\u00e1ramo, c\u00e1rcavo, cu\u00e9rnago, mu\u00e9rdago, p\u00edcaro&#8230; Y en torno nuestro, la solemnidad del campo descampado, y cerrando el escenario, barrera del cielo, la cadena monta\u00f1esa, ahora nevada sobre su desnudez rocosa, con sudario de invierno. Alli, el Espig\u00fcete, que reparte tres aguas, que van al Cant\u00e1brico, al Atl\u00e1ntico y al Mediterr\u00e1neo, clavija hidrogr\u00e1fica de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Llegamos a Guardo. Otra vez el mismo y como si nada hubiese pasado en este trecho de tiempo. Otra vez el palacio \u2014la casa grande\u2014 al pie del teso, con su p\u00e9treo frontal adornado de escudos se\u00f1oriales que blanquean al sol, mientras su tradici\u00f3n se borra de la gente. Fui a la iglesia del pueblo. Entr\u00e9 en ella por sobre la losa sepulcral \u2014ante la puerta de entrada\u2014 de un don Antonio Rodr\u00edguez, cuyo nombre s\u00f3lo queda en la piedra, bru\u00f1ida por las pisadas de los fieles. Y dentro, los cirios familiares funerarios, y en alg\u00fan altar, flores de trapo ajadas y empolvadas. Al salir de all\u00ed, una anciana me mostr\u00f3 a lo lejos, sobre una cuchilla del terreno, el santuario del Cristo del Amparo. No quise preguntarle por los nuevos muertos; \u00bfpara qu\u00e9?<\/p>\n<p>Los nuevos muertos, los de la revuelta de octubre, son tres: un guardia civil \u2014sus compa\u00f1eros, apresados\u2014, un cura, al que no se le mat\u00f3 por tal, sino acaso por negociante, y un minero que, tendido en tierra, se dej\u00f3 matar por no rendirse. Que por aqu\u00ed pas\u00f3 la tragedia. Y la poblaci\u00f3n ha quedado diezmada, pues su d\u00e9cima parte \u2014y la m\u00e1s \u00fatil, la productora, la de los mineros\u2014 est\u00e1 en el penal de Burgos; trescientos hombres en pueblo que no llega a tres mil habitantes. Y padres de familia los m\u00e1s y verdaderos proletarios, pues estos mineros son ricos en prole. Y los hijos, desvalidos, desamparados, a merced del socorro publico, privado, oficioso u oficial. Y en malos locales de ense\u00f1anza, ya que en la escuela p\u00fablica se acuartela la Guardia civil aumentada.<\/p>\n<p>Unas mujerucas charlaban en solana. \u00bfComentar\u00edan la reciente historia local? No quise preguntarles por ella. En silencio se fragua la leyenda. \u00bfO\u00edr? No iba yo all\u00e1 de escribano ni de rep\u00f3rter. Ni hay m\u00e1s falsa leyenda que la de los autos judiciales. Nada de inquirir \u2014inquisici\u00f3n\u2014 para sentenciar. Al presente m\u00e1s se le ve que se le oye. Se oye al pasado, y m\u00e1s cuando las ruinas hablan. \u00bfEscribir la historia de la \u00faltima revuelta? Hasta ahora hemos tenido m\u00e1s escribanos que escritores. Como los escribanos de la revoluci\u00f3n rusa que sacudieron las adormiladas imaginaciones de estos pobres mineros proletarios \u2014de prole\u2014, que no sab\u00edan por qu\u00e9 ensue\u00f1o brumoso iban a matarse. Porque la profundidad tr\u00e1gica de la revuelta no consisti\u00f3 en sus escenas de muerte, incendio, saqueo y destrucci\u00f3n material, sino en la inconciencia de su finalidad. Es decir, en su fatalidad. Ni los se\u00f1oritos de la revoluci\u00f3n sab\u00edan lo que atizaban. Los par\u00e1sitos de las entra\u00f1as del Leviat\u00e1n hab\u00edan llegado, como tales, a perder el seso, por in\u00fatil. Les bastaban sus estribillos doctrinarios, puros reflejos&#8230; sociol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>Volvimos cruzando la divisoria entre el Carri\u00f3n y el Pisuerga, que se juntan luego para rendirse al Duero, al padre Duero celtib\u00e9rico. Fuimos bordeando los pantanos \u2014\u201cp\u00e1ntanos\u201d les llaman muchos, dej\u00e1ndose llevar de la tendencia esdrujulizadora del habla castellana\u2014 del Carri\u00f3n y del Pisuerga. Aqu\u00e9l, el del Carri\u00f3n, el de Campo Redondo, estaba ahora en seco y para recebarse. En su lecho, algunos \u00e1rboles pelados, a condena de muerte por ahogo, junto al viejo cauce del r\u00edo. Del otro, del de Ruesga \u2014peque\u00f1o afluente del Pisuerga\u2014, divisamos un cabo. E iba uno pensando en el provecho p\u00fablico de los grandes pantanos de doctrina social, en evitaci\u00f3n de riadas y de secas. De que nacen barbarie de revueltas y barbarie de represiones con sus sendas tradiciones. Pantanos que hagan de los p\u00e1ramos espirituales de secano senaras de regad\u00edo, mediante cu\u00e9rnagos y acequias ideales.<\/p>\n<p>Al volver a la ciudad nos detuvimos a contemplar \u2014otra vez\u2014 la portada rom\u00e1nica de la iglesiuca de Moharbes, pasamos a la vista del rom\u00e1nico San Mart\u00edn de Fr\u00f3mista y al pie de las ruinas del castillo de Monz\u00f3n, mudos testigos los tres de una leyenda ya seca y amortajada. Ahora se empieza, all\u00ed cerca, a drenar y desecar la laguna de la Nava, criadero de mosquitos pal\u00fadicos. \u00a1Ay cuando la tradici\u00f3n se encenaga en tradicionalismo! Y \u00a1ay cuando le ahoga a uno su mortaja! Los pantanos de riego se ceban, y receban, y renuevan con aguas vivas y nuevas, de la nieve del a\u00f1o.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_645\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103334_2010067226\"><\/a><strong>\u00bfPasi\u00f3n pol\u00edtica?<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_646\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567568\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En una de las muchas veces que me visit\u00f3 aqu\u00ed, en Salamanca, el gran poeta portugu\u00e9s Guerra Junqueiro \u2014era de la frontera y en ella ten\u00eda una finca\u2014 ven\u00eda de Madrid, donde hab\u00eda estado con su gran amigo don Nicol\u00e1s Salmer\u00f3n. \u201cEst\u00e1 muy fuerte, muy animoso, muy entero \u2014me dijo\u2014; pero \u00bfha conocido usted un hombre que junte a una m\u00e1s grande inteligencia una m\u00e1s absoluta incomprensi\u00f3n del arte? Divide los poetas en republicanos y mon\u00e1rquicos. Me quiso convencer de que Quintana fue el m\u00e1s grande poeta espa\u00f1ol del siglo XIX; me hizo leer la oda a la vacuna y, \u00a1es claro!, qued\u00e9 vacunado de Quintana. Aquello es elocuencia rimada, abogac\u00eda; pero poes\u00eda, \u00a1no!\u201d \u00a1Y hab\u00eda que o\u00edrle el tono y el timbre con que pronunciaba lo de \u201cabogac\u00eda\u201d!, que era en sus labios el t\u00e9rmino m\u00e1s despectivo. Era el sentimiento de que la abogac\u00eda \u2014que no es s\u00f3lo cosa de abogados ni siempre de ellos\u2014y la poes\u00eda se repelen entre s\u00ed. Don \u00c1ngel Ossorio me entiende en qu\u00e9 sentido, \u00e9l, que tanto gusta de ambas actividades. O pasividades.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces he recordado aquella conversaci\u00f3n con Junqueiro! Y la he citado. Pero ahora me vuelve a cada paso a la memoria en esta desquiciada mentalidad revolucionaria \u2014y contra-revolucionaria\u2014 espa\u00f1ola. Dementalidad m\u00e1s bien. Porque hoy ya tenemos poetas no mon\u00e1rquicos y republicanos, revolucionarios y reaccionarios, sino de cada partido; poeta fulanista, o zutanista, o menganista, o perencejista&#8230; Y en cuanto un artista, mejor o peor como tal, se produce en una obra de arte \u2014sea, por ejemplo, una comedia\u2014 como no esperaban los de su bando, si el poeta es, como hombre pol\u00edtico, de un bando cualquiera, ya est\u00e1n sus copartidarios y sus contrarios devanando el hilo en que ensartan el rosario de sus tonter\u00edas. Y dando con ello argumento a aquel comedi\u00f3grafo o a otro cualquiera. Que si es un tr\u00e1nsfuga, que si un converso, que si no hay que fiarse de tales cambios, que qu\u00e9 es lo que busca, que si es despecho&#8230;<\/p>\n<p>Una vez tuvo P\u00edo Baroja la condescendencia \u2014o debilidad\u2014 de acudir al Ateneo de Madrid a aguantar un interrogatorio de eso que llamaban cr\u00edtica de masas. \u00a1Qu\u00e9 cr\u00edtica y qu\u00e9 masa! O mejor: \u00a1qu\u00e9 voceros macizos! Porque la masa se callaba, ya que su lenguaje no es articulado. Estaba yo presente, y alguno de aquellos macizos se\u00f1oritos del comimismo intent\u00f3 meterse conmigo, que, por supuesto, me callaba como la masa. Escena de un c\u00f3mico subido. Y al salir, uno de aquellos cuitados energ\u00famenos \u2014energ\u00famenos fingidos, por supuesto\u2014 me dec\u00eda: \u201c\u00a1A lo que no hay derecho es a sacar en una novela o en una comedia un comunista que no entiende de comunismo!\u201d Y yo a \u00e9l: \u201c\u00bfY por qu\u00e9 no si el novelista o el comedi\u00f3grafo quiere presentar el tipo medio del comunista, y \u00e9ste no entiende de comunismo, como le pasa a usted?\u201d Claro est\u00e1 que esto se aplica a cualquier otro acabado en &#8230;ista. No le pude hacer entender que el artista no tiene por qu\u00e9 tomar sus personajes para predicar por ellos \u2014por boca de ganso\u2014 una u otra doctrina o lo que sea. El pobre mozo es de esos que hablan de arte proletario y otros infundios as\u00ed. Como \u201carte sano\u201d o de \u201cbuena Prensa\u201d. Pero acab\u00f3 por darse a medio partido \u2014aquel a que pertenece es ya menos que medio\u2014 y me dijo: \u201cBueno, lo de usted es escepticismo, pesimismo y, sobre todo, af\u00e1n de paradojas y ganas de tenemos a los dem\u00e1s por mentecatos, o sea orgullo.\u201d Y me call\u00e9 como la masa.<\/p>\n<p>Y ahora digo que si el teatro ha de ser tan s\u00f3lo un reflejo de la realidad de la vida \u2014que no es mi opini\u00f3n\u2014 y se quiere reflejar en \u00e9l la realidad de la vida pol\u00edtica espa\u00f1ola actual, le conviene al autor c\u00f3mico presentar en escena representantes de unos y otros partidos \u2014anarquistas, comunistas, fajistas, derechistas, izquierdistas, centristas, mon\u00e1rquicos, republicanos (aut\u00e9nticos o de contrabando), clericales, laicistas, etc., etc.\u2014 que expongan cada uno, en defensa de su programa o credo (no creencia) y en ataque al de los adversarios, las respectivas mentecatadas y vaciedades que, en realidad, suelen exponer. Porque a todos o casi todos los del t\u00e9rmino medio, los de disciplina, les une en la lucha un com\u00fan denominador: la mentecatez. Y que hablen de orgullo. O de insolencia.<\/p>\n<p>La decadencia mental del hombre de t\u00e9rmino medio \u2014en pol\u00edtica sobre todo\u2014es hoy en Espa\u00f1a espantosa. Las veces que he recordado aquel tremendo pasaje de Gustavo Flaubert \u2014soberano artista y estupendo psic\u00f3logo\u2014 cuando en su <em>Bouvard y P\u00e9cuchet<\/em> nos dice de estos dos tr\u00e1gicos peleles: \u201cEntonces una facultad lamentable se les desarroll\u00f3 en el esp\u00edritu: la de ver la necedad y no poder tolerarla.\u201d El texto franc\u00e9s dice \u201cb\u00eatise\u201d, que acaso estar\u00eda mejor majader\u00eda o estupidez. Aunque estos t\u00e9rminos despectivos suelen ser, en realidad, intraductibles. Como el \u00a1\u201cabogac\u00eda\u201d! de Junqueiro.<\/p>\n<p>\u00bfEs la pasi\u00f3n pol\u00edtica lo que ha entontecido a todos esos cuitados? \u00bfPasi\u00f3n? Seg\u00fan a lo que se le llame as\u00ed. \u00bfY pol\u00edtica? Sigue el seg\u00fan. Como no cabe llamar pasi\u00f3n deportiva a la de los espectadores de un deporte incapaces de ejercerlo ellos. Mirones y no m\u00e1s. Y en otros la pasi\u00f3n, la supuesta pasi\u00f3n pol\u00edtica, es la de los que en la pol\u00edtica ven el medio de apostarse. Porque\u2026 \u00a1hay que vivir! Pasi\u00f3n \u00e9sta, verdadera pasi\u00f3n, aun respetable y digna. Mas hay otra, y es la de los que toman partido \u2014uno u otro\u2014 por resentimiento. Ex fracasados o m\u00e1s bien ex futuros fracasados. Es decir, que no han llegado a fracasar por no dejarles entrar en acci\u00f3n el miedo al futuro fracaso, previsto y temido, y quedarse en la pasi\u00f3n. Pasi\u00f3n de resentido nativo, temperamental, tr\u00edstisima especie, tan abundante entre nosotros. Y con raigambre patol\u00f3gica de excreciones, que no secreciones, espirituales internas. Re\u00fama del alma que lleva hasta la perles\u00eda an\u00edmica. \u00a1Da pena! \u00a1Qu\u00e9 colocaci\u00f3n!<\/p>\n<p>Y&#8230;, pero vale m\u00e1s no seguir por este camino, \u00a1que suele ser tan desconsoladora la verdad y tan dif\u00edcil hallar consuelo en el enga\u00f1o! Basta, pues, de bistur\u00ed en el tumor y&#8230; \u00a1a releer a Quevedo!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_647\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103336_2010067226\"><\/a><strong>A prop\u00f3sito de una distinci\u00f3n dice Don Miguel de Unamuno<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_648\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567569\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Interrogado por un periodista don Miguel de Unamuno ha hecho, entre otras, las siguientes manifestaciones:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Ciudadano de honor<\/em><\/p>\n<p>\u2014He agradecido mucho esta distinci\u00f3n. Y la he aceptado porque estimo que en muchos casos la verdadera humildad consiste en aceptar estas cosas. Lo dem\u00e1s es soberbia. Al llegar a Madrid, despu\u00e9s de asistir en Par\u00eds a la inauguraci\u00f3n del Colegio Espa\u00f1ol, lo primero que he hecho ha sido visitar, para darles las gracias, al Presidente de la Rep\u00fablica y al Jefe del Gobierno. Por cierto que me veo en la necesidad, refiri\u00e9ndome a lo del Colegio Espa\u00f1ol en la capital de la Rep\u00fablica francesa, de hacer un cumplido elogio de la labor que all\u00ed desarrolla el embajador de Espa\u00f1a, se\u00f1or C\u00e1rdenas. Es un hombre no ya correcto, sino afectuoso, y que lleva las cosas muy bien, muy bien.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cLa <\/em><em>pol\u00edtica<\/em><em> que yo hago\u201d<\/em><\/p>\n<p>\u2014\u00bfQue si hago pol\u00edtica activa? Seg\u00fan a lo que se llame pol\u00edtica activa. Porque hay quien cree que eso es estar en un partido. Para m\u00ed es lo otro. Recuerdo que una vez, dirigi\u00e9ndose a m\u00ed, me dijo Melqu\u00edades \u00c1lvarez: \u201cEso que usted hace, don Miguel, lo puede hacer un escritor, un fil\u00f3sofo, un pensador; pero no un hombre que aspire a gobernar.\u201d Y\u043e le contest\u00e9: \u201cEs que yo no aspiro a gobernar: yo gobierno\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Por qu\u00e9 fue al mitin \u201cfaj<\/em><em>i<\/em><em>sta\u201d de Salamanca<\/em><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. Ya me han dicho que se ha hablado bastante de mi asistencia al mitin organizado por Falange Espa\u00f1ola en Salamanca. Fui a ese mitin como voy a todos los que quiero. No asisto a aquellos actos a los que me invita la Empresa, sino a los que yo quiero ir. Cuando comenz\u00f3 el mitin empezaron a tirarme de la lengua; pero yo, naturalmente, ni interrump\u00ed ni hice caso alguno. A m\u00ed no me tira nadie de la lengua; tengo por costumbre contestar a lo que no se me pregunta y dejar sin respuesta a aquello que se me interroga. Pero ni yo les dije que los \u201cfajistas\u201d iban a conquistar a Espa\u00f1a ni cosa por el estilo. Primo de Rivera est\u00e1 bien. Es un muchacho que se ha metido en un papel que no le corresponde. Es demasiado fino, demasiado se\u00f1orito y en el fondo t\u00edmido para que pueda ser un jefe ni mucho menos un dictador. A esto hay que a\u00f1adir que una de las cosas m\u00e1s necesarias para ser jefe de un partido \u201cfajista\u201d es la de ser epil\u00e9ptico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>No soy un piruetista<\/em><\/p>\n<p>\u2014Lo \u00fanico que me doli\u00f3 de todo esto fue un art\u00edculo de Roberto Castrovido, uno de los hombres m\u00e1s buenos que tiene Espa\u00f1a. Claro que ya estoy harto de eso de las piruetas y las contradicciones. Es igual que lo de las paradojas. Me lo cuelgan a m\u00ed porque quieren. Yo podr\u00eda demostrar que desde hace cincuenta a\u00f1os sostengo los mismos puntos de vista. Lo que pasa es que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, lo \u00fanico que no se aguanta es mi posici\u00f3n radicalmente pesimista. \u201c\u00bfQu\u00e9 opina usted del trigo, don Miguel?\u201d \u201c\u00a1Ah, yo no puedo hablar de eso; yo, sabe usted, soy pesimista en todo!\u201d<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_649\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103338_2010067226\"><\/a><strong>Nuevas contemplaciones<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_650\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567570\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>19<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Entra uno en una recatada, solitaria y oscura iglesita de los arrabales de una villa o ciudad. Va a recoger perdidos alientos religiosos. En un rinc\u00f3n de la iglesita, en penumbra, al pie de un tr\u00e1gico Cristo espa\u00f1ol, un hombre no viejo, arrodillado, reza sollozando. A alguna distancia, en un banco, otro hombre, tampoco viejo, observa al que rezando solloza. Los dos hombres parecen haber llegado a la iglesita sin com\u00fan acuerdo. Acaso ni se conocen. \u00bfQu\u00e9 piensa o, mejor, qu\u00e9 siente el del banco respecto al otro? \u00bfCree acaso que solloza una p\u00e9rdida familiar \u2014la mujer, un hijo, la madre&#8230;\u2014 y \u00e9l, a su vez, siente renov\u00e1rsele un dolor parecido? Y el de al pie del Cristo \u00bfse sabe observado, compadecido, acompa\u00f1ado en su dolor? Y si se sabe as\u00ed, \u00bfle consuela este acompa\u00f1amiento? Y ese consuelo \u00bfes como el que experimenta un artista que acert\u00f3 a expresar su sentimiento? \u00bfHay, por profunda y sincera que sea la fe del sollozante, algo de teatralidad en su actitud? \u00bfPor qu\u00e9 no se recogi\u00f3 a rezar y llorar en un rinc\u00f3n de su casa familiar, al pie de un crucifijo de familia?<\/p>\n<p>El uno que entr\u00f3 en la iglesita a recoger impresiones se acuerda de que el Cristo dijo que donde se re\u00fanan unos en su nombre all\u00ed estar\u00e1 \u00c9l, y piensa en las oraciones comunales; pero se acuerda tambi\u00e9n de que el mismo Cristo dej\u00f3 dicho en su Serm\u00f3n de la Monta\u00f1a aquello de: \u201cCuando or\u00e9is no se\u00e1is como los hip\u00f3critas, que gustan orar estando en las sinagogas y en los rincones de las plazas\u201d, sino \u201centra en tu cuarto y, cerrando la puerta, reza a tu Padre en lo escondido\u201d. Y al acordarse este uno del texto evang\u00e9lico se acuerda de que hip\u00f3crita no quiere decir sino actor y que el actor puede ser sincero y sentido. Piensa que el que representa un sentimiento lo hace por avivarlo y mantenerlo; piensa que todo hombre de veras conciente se est\u00e1 representando a s\u00ed mismo en el escenario de su propia conciencia.<\/p>\n<p>Y siguiendo por este hilo de reflexiones, el que entr\u00f3 en la recatada, solitaria y oscura iglesita del arrabal para pensar y meditar en la presente \u00edntima historia de su pueblo se detiene en eso de si el pueblo espa\u00f1ol es religioso, si es de veras creyente, si siente la religiosidad y con ella alguna religi\u00f3n, la tradicional acaso. Y piensa en lo que, aplicado al arte y a la literatura, se dice del realismo y del idealismo espa\u00f1ol, y lo de las novelas picarescas por un lado y el misticismo por otro, y lo de Don Quijote y Sancho Panza. \u201c\u00bfIdealismo, realismo \u2014se dice\u2014, idealidad, realidad?; \u00bfqui\u00e9n y c\u00f3mo las distingue? Y luego, \u00bfespiritualismo y espiritualidad? \u00bfNo estar\u00eda mejor pensar en la intimidad? \u00bfSer\u00eda ocioso hablar de \u201cintimismo\u201d ? Sean las que fueren las cosas y las ideas, las realidades y los ideales que un\u00edan a aquellos dos hombres de la iglesita, \u00bfqu\u00e9 pasaba en lo \u00edntimo de ellos? \u00bfQu\u00e9 pasaba en aquella rec\u00f3ndita c\u00e1mara de sus conciencias \u2014en sus trasconciencias, mejor que subconciencias\u2014, m\u00e1s all\u00e1 de los escenarios de ellas? Mas \u00bfes que existe semejante rec\u00e1mara? \u00bfEs que hay algo, fuera del teatro, en este caso religioso? Ni Juan de la Cruz o Miguel de Molinos habr\u00edan sabido dec\u00edrnoslo. Y nuestro uno piensa con qu\u00e9 atolondrada ligereza deciden esos hombres que se figuran que la historia se reduce casi a pol\u00edtica o ya que el pueblo espa\u00f1ol es irreligioso o ya que los espa\u00f1oles de casta, a sabiendas o no, qui\u00e9ranlo o no lo quieran, son cat\u00f3licos. Y piensa en lo huera que resulta la llamada interpretaci\u00f3n o concepci\u00f3n \u2014mejor ser\u00eda llamarla \u201cconceptuaci\u00f3n\u201d, piensa\u2014 materialista de la Historia.<\/p>\n<p>Al llegar a este punto nuestro uno se acord\u00f3 de haber le\u00eddo c\u00f3mo un pobre hombre, a cabo de recursos de vida, se fue en Madrid a una capilla de un Cristo al que se le piden tres favores y se puso a rezarle, y luego, sacando una pistola, se suicid\u00f3. Por desesperaci\u00f3n \u00bfde qu\u00e9? \u00bfO no ser\u00eda como ese caracter\u00edstico suicidio de venganza china, cuando un deudor, reducido por su acreedor a la miseria, va a la puerta de la casa de \u00e9ste y se suicida all\u00ed? Y se acord\u00f3 de otros casos en que en lugares r\u00fasticos se le castiga a una imagen de santo cuando no consigue agua para el pueblo. Y pens\u00f3 en el fetichismo, concepci\u00f3n religiosa teatral. \u00bfY si el suicida ante el madrile\u00f1o Cristo de Medinaceli \u2014se dijo\u2014 fue a rematar con un suicidio teatral la representaci\u00f3n esc\u00e9nica de su vida? Porque a la conceptuaci\u00f3n materialista de la Historia, a la de Marx, nuestro uno opone la conceptuaci\u00f3n hist\u00f3rica, esto es, teatral de la vida. Y le cuesta creer, desde luego, que nadie se suicide por hambre, ni aun dando a esta tan abusiva palabra el sentido tan lato que se le suele dar. Por eso que llaman hambre, a lo sumo, se mata a otro; \u00bfpero matarse? Y por hambre verdadera se deja uno morir. A la fuerza.<\/p>\n<p>Da pena pensar que fuera de toda intimidad \u2014real e ideal\u2014 se suelen mover los que se meten a pol\u00edticos, a querer marcar curso a la historia y la cultura \u2014material y espiritual\u2014 de un pueblo. Da pena ver qu\u00e9 pronto deciden que el pueblo al que quieren gobernar no tiene fe religiosa ninguna o tiene esta o la otra fe dogm\u00e1tica religiosa. Da pena ver c\u00f3mo recitan el papel que se han adjudicado en la tragicomedia de nuestra historia pol\u00edtica, sin zahondar en la esencia del teatro y aun dedic\u00e1ndose tal vez a \u00e9l. Uno de ellos y de los m\u00e1s capaces y sinceros actores de esa tragicomedia \u2014si es que no el m\u00e1s capaz y sincero de ellos\u2014, entregado al placer de crear \u2014de recrear un pueblo\u2014, le dec\u00eda al que esto escribe que \u00e9stas son contemplaciones que a nada conducen. \u00bfA nada? A crearse uno una intimidad hist\u00f3rica, civil y religiosa. Y a disfrutar el m\u00e1s abnegado y desinteresado placer, que es el de comprender lo creado. Bueno es hacer algo, pero es mejor saber lo que se ha hecho.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_651\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103340_2010067226\"><\/a><strong>Cantar es sembrar<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_652\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567571\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26 <\/em><em>de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201cArar en la mar\u201d, certera<\/p>\n<p>frase por \u201ctiempo perdido\u201d;<\/p>\n<p>la hay de m\u00e1s triste sentido:<\/p>\n<p>\u201c\u00a1sembrar en la carretera!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estas cuatro l\u00edneas rimadas \u2014una cuarteta\u2014las tej\u00ed y enfurt\u00ed, matando con ello un rato de hast\u00edo, en horas de reflujo espiritual, de depresi\u00f3n moral y mental y ello para arrim\u00e1rmelas a la memoria y que me sirviesen de recordatorio. Llevaba unos d\u00edas sufriendo \u2014\u00a1as\u00ed, sufrir!\u2014 en cada uno de ellos al leer la prensa, en los diarios cotidianos, la obligada rese\u00f1a de los m\u00edtines pol\u00edticos del d\u00eda. Algo desconsolador. Los mismos oradores diciendo las mismas cosas del mismo modo; la abrumadora repetici\u00f3n de los abrumadores t\u00f3picos y lugares comunes de cada partido. \u00a1Y a eso le llaman declaraciones! Y me dec\u00eda a m\u00ed mismo: \u201c\u00a1arar en la mar!\u201d<\/p>\n<p>Porque este \u201carar en la mar\u201d es lo que suelen hacer los agitadores de p\u00fablicos. Agitadores y no actores. La agitaci\u00f3n no es acci\u00f3n. \u201cAg\u00edtese antes de usarlo\u201d se dice. Y luego resulta que cuando se lo va a usar la masa ha vuelto a su propio estado. Pobres agitadores que despu\u00e9s de una campa\u00f1a de propaganda se vuelven diciendo \u2014y acaso creyendo, que es peor\u2014 que el pueblo est\u00e1 excitado en contra de esto o de aquello, que vibra \u2014palabra de caj\u00f3n\u2014 que hay conciencia p\u00fablica revolucionaria, o contra-revolucionaria, que ya se ver\u00e1 en el pr\u00f3ximo sufragio, que&#8230; A qu\u00e9 seguir? Y la mar siempre la misma. \u201cLos siglos han pasado sin dejar una arruga sobre tu frente azul \u2014que dijo egregiamente Lord Byron. Ni en el pueblo dejan esas aradas pol\u00edticas surco alguno permanente. Por lo que no es f\u00e1cil preveer lo venidero al respecto. \u201cTodos los r\u00edos van a la mar y la mar no se hincha\u201d, dice la Escritura. Ni el pueblo se hincha, a pesar de sus tormentas, sus galernas y sus agitaciones. \u00a1Pobres agitadores que se figuran que el pueblo aun espera la revoluci\u00f3n o est\u00e1 ya harto de ella! \u00a1Arar en la mar!<\/p>\n<p>Revolviendo estos pensamientos en mi esp\u00edritu agitado \u2014mucho m\u00e1s agitado que el de uno de esos p\u00fablicos despu\u00e9s de un mitin o conferencia\u2014 me recoj\u00ed luego en mi soledad de publicista y me puse a recojer grano de ideas para irlo vertiendo en mis escritos peri\u00f3dicos. \u201cEsto es m\u00e1s seguro\u201d \u2014me dec\u00eda mi demonio familiar. Que le tengo como le ten\u00eda S\u00f3crates. \u201cEsto es m\u00e1s seguro; ir sembrando ideas no en una muchedumbre, si no en individuos aislados, en quienes puedan sosegadamente recibirlas y sin que a uno le perturben ni interrupciones ni aplausos ni rechiflar ni protestar en contra\u201d. \u00a1Sembrar ideas! Mas al punto se me vino a la memoria la consabida par\u00e1bola del Cristo (Lucas, VIII) del sembrador que sali\u00f3 a sembrar su semilla y una parte cay\u00f3 en el camino y fue pisoteada y las aves del cielo se la comieron, y otra parte cay\u00f3 en roca y se sec\u00f3 por no tener tierra y otra cay\u00f3 en medio de espinas que la ahogaron y otra en tierra buena y dio ciento por uno. Y pens\u00e9 en la que cay\u00f3 en el camino y fue pisoteada. Y le encontr\u00e9 a esto un doble sentido.<\/p>\n<p>Primero que la mente del lector es un camino, por el que pasan toda clase de cuidados y de pesares y de preocupaciones. Y que lee para distraerse de ellos. Y lo que le inquieta o lo deja de lado o lo olvida al punta \u201c\u00a1Bah \u2014se dice\u2014 camelos!\u201d O \u201cparadojas!\u201d O bien dejando el papel de lado: \u201cBueno, que me deje en paz, que harto tiene cada cual con lo suyo y no me voy a gastar el seso en tales cosas.\u201d<\/p>\n<p>Segundo sentido y de seguro m\u00e1s acomodado que el primero, que no se trata ya de la mente del lector sino del camino de la opini\u00f3n p\u00fablica. Agitar a un p\u00fablico, a una muchedumbre puede y suele ser arar en la mar, pero pretender sembrar ideas en un p\u00fablico, en una muchedumbre, \u00bfno ser\u00e1 acaso sembrar en carretera? Cada uno de los que componen el p\u00fablico, la muchedumbre, tiene sus cuidados, sus aspiraciones, sus ilusiones, sus esperanzas, sus congojas y entre todos pisotean \u2014\u00bfqu\u00e9 van a hacer si no?\u2014 el grano que se les eche. \u00a1Sembrar en la carretera!<\/p>\n<p>Al llegar a este lastimoso punto de mis meditaciones busqu\u00e9 refugio, y como todo ello me hab\u00eda venido de pensar en la acci\u00f3n y en la agitaci\u00f3n pol\u00edticas me refugi\u00e9 en la contemplaci\u00f3n de la poes\u00eda. Dej\u00e9 la pol\u00edtica y me fui a la po\u00e9tica. Y entonces del fondo de mi depresi\u00f3n me brot\u00f3 esto: \u201cCamino va de la noche \/ (que en horizonte est\u00e1) \/ va cantando en el camino \/ para las penas matar. \/ Sus cantares por el aire \/ hasta el cielo van a dar; \/ la noche se va viniendo \/ seg\u00fan el d\u00eda se va. \/ Todo est\u00e1 dicho, se dice \/ \u00a1y \u00e9ste es su \u00faltimo cantar!\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Arar en la mar! \u00a1sembrar en la carretera! \u00a1todo est\u00e1 dicho! Y, lector, perd\u00f3n, por este desahogo. Y considera que cantar es tambi\u00e9n sembrar. Sembrar al aire y al sol libres.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_653\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389392\"><\/a><strong>Cartas al amigo <\/strong><strong>XX.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>A un mozo que quiere llegar<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_654\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390393\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Me dices, cuitadillo, para disculpar tus veleidades, que lo que t\u00fa quieres es llegar, sea como fuere. Bien; pero vamos atando los cabos, si te parece. Llegar \u00bfadonde, a qu\u00e9? \u00bfA un destinillo? \u00bfA ese terrible diminutivo del Destino? \u00bfA un Gobierno civil? \u00bfA una Direcci\u00f3n general? \u00bfA una Subsecretar\u00eda? \u00bfA un Ministerio acaso? Y me a\u00f1ades que no te importa si por ello te han de llamar \u201carribista\u201d. (Y aqu\u00ed entre par\u00e9ntesis, f\u00edjate en que escribo arribista con b y no con v, porque en espa\u00f1ol arribar, llegar a riba o ribera, se escribe con b y no con v, como el franc\u00e9s \u201carriver\u201d.) \u00a1Arribista! \u00a1Pobres arribistas! \u00a1A qu\u00e9 ribas o riberas suelen arribar y cu\u00e1n presto les derriba de ellas el primer cambio de ventolera! Si es que no un vendaval. Y oye todo lo que me sugiri\u00f3 una frase pordiosera, mendicante, cojida al azar en uno de mis vagabundeos madrile\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00cdbame otra vez m\u00e1s, hendiendo muchedumbre callejera, por uno de los viejos barrios de este Madrid, cuando, al doblar una esquina, en un rinc\u00f3n, me tendi\u00f3 la mano vac\u00eda un pobre mendigo sin piernas que se asentaba en un carrito. Y me dijo as\u00ed: \u201cNunca le falten los remos para poderse valer, caballero.\u201d Le di mi limosna, ahorr\u00e1ndome el \u201cperdone, hermano\u201d, y segu\u00ed mi camino rumiando su frase petitoria: \u201cNunca le falten los remos para poderse valer, caballero.\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Los remos! El pobre mendigo del rinc\u00f3n de la calle, en medio de la marea de la muchedumbre callejera, no conceb\u00eda la navegaci\u00f3n a vela, sino a remo. Amarrado al duro banco, tal como un galeote. Acaso no hab\u00eda visto la mar nunca. Para poderse valer, para poder llegar adonde hubiese pan, a su destinillo, no conceb\u00eda m\u00e1s que el remo, que puede servir a la vez de tim\u00f3n; no conceb\u00eda la vela. No conceb\u00eda abrir las velas al viento que sopla, aprovecharlo y navegar, viento en popa o de bolina, a sesgo.<\/p>\n<p>Continu\u00e9 mi camino, siempre hendiendo la muchedumbre callejera, sac\u00e1ndole jugo a mi limosna, y lo de la vela me trajo al mag\u00edn una de mis visitas, all\u00ed en la bendita tierra de Fuerteventura, a un molino de viento, de esos que ponen sus aspas a todo viento y con cualquiera de \u00e9stos muelen su molienda y sacan harina para que no haya moh\u00edna. Y esto, como sabes, no es veleidad. Veleidad es la de una veleta \u2014y la de un veleta\u2014, que, sin moverse de un sitio, sin caminar a parte alguna, cambia de direcci\u00f3n con cada cambio de viento, y ya se\u00f1ala al Norte, al Sur, al Este o al Oeste, ya a derecha, ya a izquierda, y a ning\u00fan sitio arriba. El molino de viento, no; el molino de viento no es una veleta. El molino de viento no se mueve de su sitio, no va a parte alguna, sino que, puestas sus aspas a cualquier viento, acomod\u00e1ndose a los cambios de \u00e9ste, va moliendo su molienda. Y llega a cobrar su harina.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1n inspirado anduvo nuestro se\u00f1or Don Quijote cuando adivin\u00f3 en los molinos de viento, los que muelen molienda sin moverse de su asiento, sus terribles gigantes! A los que no se les destruye a lanzadas. No hay caballero andante, caminante, de los que van a un t\u00e9rmino de camino, lleguen o no a \u00e9l, que pueda deshacer a lanzadas al estadizo molino que abre sus aspas a todo viento. A todo viento de doctrina. Los necios \u2014Don Quijote no lo era, sino loco\u2014, cuando topan con un molino de viento se dicen: \u201c\u00a1Bah! \u00a1Ese no va a ninguna parte!\u201d Si es que no se preguntan: \u201cY \u00e9se, \u00bfqu\u00e9 se propone?\u201d Del trabajo de moler no se dan cuenta, ninguna. Y es que los necios arribistas, los de partido, los de doctrina \u2014pol\u00edtica o religiosa o social\u2014, que les dan ya mejor o peor molida, nunca se han encontrado con tener que moler trigo ideal, porque carecen de \u00e9ste. Y cuando alguna vez, por curiosidad o por remedo, se les ha ocurrido ponerse a moler, es decir, a pensar, como no tienen trigo, las muelas se muelen a s\u00ed mismas y se desgastan. Porque \u00a1hay que ver lo que esos necios de partido llaman ideas propias! Claro est\u00e1 que no todos los hombres de partido son necios, ni mucho menos \u2014Dios nos libre de suponerlo as\u00ed\u2014; pero los que ingresan en partido para arribar a un destino cualquiera, \u00e9sos, aunque parezcan cucos, no suelen ser sino simples.<\/p>\n<p>Hay el hombre nav\u00edo, que trasporta cargas de trigo o de harina y trasporta tambi\u00e9n con ellas a su tripulaci\u00f3n, a su clientela, a sus galeotes; que le trasportan a \u00e9l a remo cuando la vela no basta. Esos son los hombres llamados de acci\u00f3n. Y tambi\u00e9n pr\u00e1cticos. Y hay el hombre molino de viento \u2014a las veces, de agua, de rueda o de turbina\u2014 que del trigo saca harina. A \u00e9ste le llaman te\u00f3rico, si es que no le aplican otros ep\u00edtetos con un cierto retint\u00edn entre compasivo y burlesco. Y me figuro, cuitadillo, que t\u00fa no quieres meterte al servicio de uno de esos molinos, pues que con ello no arribar\u00e1s a parte alguna. Por lo menos, as\u00ed te lo figurar\u00e1s. Por lo menos, recuerdo que una vez me dijiste que t\u00fa no te preocupas de escribir historia ni de \u201cfilosofarla\u201d \u2014fue tu expresi\u00f3n\u2014, sino de hacerla, olvid\u00e1ndote de lo que tantas veces me has o\u00eddo \u2014y otras tantas, por lo menos, me volver\u00e1s a o\u00edr\u2014, y es que \u201cfilosofar\u201d historia, contarla po\u00e9ticamente, es decir, creativamente, es la manera m\u00e1s eficaz de hacerla. La obra pol\u00edtica de los m\u00e1s grandes caudillos y estadistas la han hecho en su mayor y mejor parte sus bi\u00f3grafos. Y a las veces, el mismo caudillo como autobi\u00f3grafo. Y los que han llegado&#8230; a posteridad, los que viven en la memoria de sus pueblos, se debe a que supieron contar, y no tanto lo que hicieron como lo que pensaron hacer. Acaso me dir\u00e1s que t\u00fa lo que quieres hacer es carrera y no historia, y que la gloria te tiene sin cuidado. Y, sin embargo, creo que te equivocas y que, en cierto modo, te calumnias. Cosa que les pasa muy a menudo a los arribistas. Y es que en tu ambici\u00f3n entra la vanidad por mucho m\u00e1s que la codicia. Y te dir\u00e9 m\u00e1s, y es que te ha de satisfacer m\u00e1s hacer creer que has llegado que llegar de veras.<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n, que nunca te falten las velas para poderte valer, caballerito, ya sea para abrirlas en nav\u00edo al viento y navegar a puerto, sea para tenderlas en aspas de molino de viento y hacer de trigo harina. Que con la harina se vive.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_655\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103342_2010067226\"><\/a><strong>Hombres de Francia francesa<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_656\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>He vuelto a Par\u00eds, al cabo de diez a\u00f1os, a recordar mi estancia all\u00ed de m\u00e1s de un a\u00f1o, cuando mi destierro voluntario durante la dictadura primo-riverana, a la que persegu\u00ed mucho m\u00e1s y m\u00e1s sa\u00f1udamente que ella a m\u00ed, que, en rigor, no me persigui\u00f3. He vuelto, representando, con otros compa\u00f1eros, a Espa\u00f1a, a la inauguraci\u00f3n del Colegio Espa\u00f1ol de la Ciudad Universitaria de Par\u00eds, que tuvo efecto el d\u00eda 10 de este abril. Y a procurar estrechar y encauzar m\u00e1s las relaciones culturales entre Francia y Espa\u00f1a, tarea en que nos ayuda nuestro embajador all\u00ed, don Juan Fr. de C\u00e1rdenas, uno de los espa\u00f1oles que m\u00e1s y mejor sirven y honran a nuestra Patria, Excelent\u00edsimo en el sentido literal, ya que del otro se abusa.<\/p>\n<p>\u00a1Las cosas que han pasado y las que han quedado aqu\u00ed y all\u00ed en estos diez a\u00f1os! Preocupaci\u00f3n ahora la de la pr\u00f3xima posible guerra, a la que parece est\u00e1rsela provocando con el miedo al miedo. Los pobres pueblos, presos de fat\u00eddica crisis moral, sufriendo de nacionalismo \u2014terrible enfermedad mental (o mejor, demental) colectiva\u2014, dir\u00edase arrastrados por aquel tr\u00e1gico poder que Schopenhauer llam\u00f3 el genio de la especie y que si una vez empuja a \u00e9sta a procrearse, otra la empuja a cercenarse y aun a suicidarse. Ya Leopardi, m\u00e1s hondo que Schopenhauer, cant\u00f3 la hermandad del Amor y de la Muerte. Que si una gata siente no poder criar, de siete cr\u00edas que pari\u00f3, sino tres, se come las otras cuatro. Y as\u00ed el linaje humano.<\/p>\n<p>Iba a revivir mi Par\u00eds de 1925. Y llegu\u00e9 a \u00e9l cuando apenas se hablaba sino de guerra y de paz armada. Eran los d\u00edas de la Conferencia de Stresa, en la Isola Bella, isla de decoraci\u00f3n de \u00f3pera en el sereno y apacible lago Mayor, isla que hab\u00eda yo visitado en 1917, en plena guerra mundial, en compa\u00f1\u00eda, entre otros, de Aza\u00f1a. En Par\u00eds ahora se hablaba de guerra; m\u00e1s, en el fondo, como aqu\u00ed en Madrid, de revoluci\u00f3n, de nuestra supuesta revoluci\u00f3n. Dos fantasmas tal vez al que nuestro instinto teatral \u2014\u00bfy no tambi\u00e9n malthusiano?\u2014 se complace en evocar. La envidia que un pueblo, como un hombre, se tiene a s\u00ed mismo, honda doctrina \u2014para loa mentecatos, paradoja\u2014 que descubri\u00f3 nuestro gran Quevedo y que hube de comentar en mi conferencia del Colegio Espa\u00f1ol de Par\u00eds.<\/p>\n<p>En los trece meses que de 1924 a 25 me qued\u00e9 en Par\u00eds, antes de recogerme a Hendaya, hab\u00eda tres lugares en que iba a refugiarme para gustar de una especie de dulce soledad provinciana. Eran la isla de San Luis, sosiego en medio del Sena; la plaza de loa Vosgos, sin barah\u00fanda de veh\u00edculos, plaza para nietos y abuelos, en que muri\u00f3 el gran abuelo V\u00edctor Hugo \u2014yo no lo era a\u00fan entonces\u2014, y el Palais Royal, con su estatua de V\u00edctor Hugo desnudo \u2014la han quitado ya de all\u00ed\u2014, donde hab\u00eda anidado la Gran Revoluci\u00f3n, la de 1789, y tron\u00f3 Camilo. No acertaba a figurarme tal cosa en aquella tan espaciosa plaza\u2014 \u00a1y real!\u2014, donde todo habla de tradici\u00f3n, de conservaci\u00f3n y de continuidad. Rehuyo distraerme aqu\u00ed, y ahora, en disertar de revoluci\u00f3n conservadora y de conservadur\u00eda revolucionaria y de c\u00f3mo revoluci\u00f3n y conservaci\u00f3n \u2014o reacci\u00f3n\u2014 son el lado c\u00f3ncavo y el convexo de una misma superficie hist\u00f3rica. \u00bfLados? En geometr\u00eda pura como en pol\u00edtica pura, las superficies, como las l\u00edneas, no tienen lados. Son infinitivas. Y acaso infinitas.<\/p>\n<p>Cuando mi destierro voluntario sol\u00eda ir de vez en cuando a almorzar a un encantador cafet\u00edn de un rinc\u00f3n del Palais RoyaL Me llev\u00f3 primero all\u00e1 mi querido amigo Ram\u00f3n Prieto Bances, nuestro ministro de Instrucci\u00f3n P\u00fablica. Y ahora \u2014unos d\u00edas no m\u00e1s hace\u2014 volv\u00ed a ampararme en el caf\u00e9 de Chartres o Grand V\u00e9four, seg\u00fan reza su r\u00f3tulo, aunque lo de grande no le pega ni le peta. No ha cambiado, creer\u00edase que desde su fundaci\u00f3n. Record\u00e1bame \u2014\u00a1tierna a\u00f1oranza!\u2014 el Suizo Viejo de mi Bilbao, en una rinconada de los soportales de esa plaza Nueva, de donde se me echaron a volar tantos rosados ensue\u00f1os de mi ni\u00f1ez y mi mocedad. \u00a1Maternal Bilbao de mi hombr\u00eda naciente!<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 sosiego y qu\u00e9 intimidad la del V\u00e9four! Un caf\u00e9 en Par\u00eds provincia, sin parejas de amantes amartelados, por lo menos en mis visitas. Una pareja, s\u00ed, pero de amados maduros \u2014acaso matrimonio\u2014, jugando al \u201cjaquet\u201d. Y otros tranquilos parroquianos, al mismo juego casero y al ajedrez. Y ni gatos, ni perros, ni \u201c camelots du ro\u00ed\u201d, ni j\u00f3venes nacionalistas armando barullo u ostentando corbatas nacionales. Ni ciudadanos medios con sombrero hongo y \u201cserviette\u201d al brazo. Tardaron en presentarme la cuenta \u2014la \u201c adici\u00f3n\u201d\u2014, no s\u00e9 si por retenerme o porque adivinaban mi ninguna prisa. All\u00ed se vive al paso. Cre\u00ed reconocer en uno de los sosegados parroquianos a mi don Sandalio el ajedrecista, de que he contado \u2014\u201cnivolescamente\u201d\u2014 la vida en mi <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir, y tres historias m\u00e1s<\/em>. Contemplando a aquellos hombres, que, a diferencia de los de otros lugares parisienses, no me espiaban ni parec\u00edan darse cuenta de m\u00ed, dolido de ciertas miradas cuando iba por bulevares, calles y plazuelas de escudri\u00f1ador de caras, contempl\u00e1ndolos me dije: \u201cEstos son lo secular, lo inconmovible de Francia, de la Francia francesa, provinciana, aldeana, terru\u00f1era; \u00e9stos, los arrugados, los \u00e1rboles del bosque humano que fue dru\u00eddico.\u201d Mas luego al cruzar, de vuelta a Espa\u00f1a, la tierna, mollar y verde llanada de la \u201cdulce\u201d Francia y contemplar sus arboledas las vi empenachadas de mu\u00e9rdago, del \u201cgui\u201d dru\u00eddico. Y me dije que aquellos hombres de Francia francesa, los del caf\u00e9 de Chartres, de Par\u00eds, eran el mu\u00e9rdago, verde y recio, prendido a los \u00e1rboles arraigados en el patrio suelo secular.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_657\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103344_2010067226\"><\/a><strong>Lanzadera de martillo de agua<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_658\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567573\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Nada, nada; no cabr\u00e1 aguante para el martillo de agua \u2014topetazos en vac\u00edo\u2014 de la oratoria pol\u00edtica pre-electoral, cuya brega ir\u00e1 a reanudarse. Su t\u00e1ctica, la de siempre, la tradicional \u2014jam\u00e1s anticuada\u2014: la de querer cada partido hacer creer que tiene una fuerza de que carece, manera \u2014lo creen as\u00ed por lo menos\u2014 de llegar a tenerla. Que las batallas se ganan m\u00e1s con los boletines que con los ca\u00f1ones. Y haciendo juegos estad\u00edsticos cuantitativos. Como si los votos se contaran y no se pesaran. Todo lo cual, aunque es consabido, se aparenta ignorar por los partidarios. Y luego viene lo del salto en las tinieblas. Peor en el vac\u00edo. Y m\u00e1s peor la marcha en el vac\u00edo, la de los del martillo de agua, con que empapizan de vaciedades a sus huestes unos y otros. Sin que el amor a Espa\u00f1a les ponga acial en los labios pecadores. Que no es el suyo el modo de hacer lo que se suele llamar opini\u00f3n p\u00fablica. Quisicosa, por lo dem\u00e1s, no poco intrincada y confusa.<\/p>\n<p>Se habla con frecuencia en el guirigay mitinesco de ese camelo del esp\u00edritu republicano del 14 de abril de 1931. \u00bfEsp\u00edritu? \u00bfAlma? El que esto os dice acab\u00f3, hace ya cerca de veinticinco a\u00f1os, un soneto con este endecas\u00edlabo: \u201cy es el fin de la vida hacerse un alma\u201d . Que un hombre \u2014y como \u00e9l, un pueblo\u2014 empieza a vivir sin ella, sin conciencia, y a las veces acaba por cobrarla. En cuanto al cuerpo \u2014en lo social, llamado corporaci\u00f3n\u2014, la Rep\u00fablica, la del 14 de abril, la apodada aut\u00e9ntica, empez\u00f3, como el impuesto en Roma, por no existir, seg\u00fan la expresi\u00f3n de un ingenuo profesor coimbrano de Hacienda p\u00fablica. Lo mismo la del 11 de febrero de 1873, tra\u00edda por los mon\u00e1rquicos sin monarca de Amadeo de Saboya, los que prepararon la restauraci\u00f3n de Alfonso XII, seg\u00fan veremos comentando el \u00faltimo instructivo libro del conde de Romanones. Que no la trajeron republicanos, sino que la echaron luego a pique en Cartagena. Y es que junto a eso que dan ahora en llamar republicanos aut\u00e9nticos \u2014esenciales o sustanciales\u2014 ha habido siempre los interinos, provisionales o probones. (Este \u00faltimo es un t\u00e9rmino taurino, que, como acabo de aprenderlo \u2014y no en ning\u00fan tratado jesu\u00edtico de psicolog\u00eda del toro de lidia\u2014, quiero lucirlo. Toro prob\u00f3n es el incierto, el que prueba y tantea antes de acometer.) Los otros, los de toda la vida, los nacidos ya con su conciencia republicanizada, son dogm\u00e1ticos y disciplinados, o sea inconcientes. Nada les carga m\u00e1s que lo que llaman indisciplina. O paradoja. La heterodoxia, la herej\u00eda, el libre examen individual, la conciencia en fin. La que resiste y rechaza los topetazos del martillo de agua mitinesco.<\/p>\n<p>Y luego viene la Constituci\u00f3n, la del 9 de diciembre de 1931, que a los aut\u00e9nticos, ortodoxos, dogm\u00e1ticos, esenciales y sustanciales se lea antoja intocable. Y es, sin embargo, en realidad, hist\u00f3rica \u2014no sociol\u00f3gica\u2014 una Constituci\u00f3n como cualquier otra: hipot\u00e9tica. O supuesta. (Y aqu\u00ed otro par\u00e9ntesis, y es que, cumpliendo mi oficio, digo que \u201ct\u00e9tico\u201d es puesto; antit\u00e9tico, contrapuesto; sint\u00e9tico, compuesto; e hipot\u00e9tico, supuesto.) Y todo lo supuesto, interino y provisional. \u00bfJuegos de palabras? \u00bfEnredos ling\u00fc\u00edsticos? M\u00e1s los de los aut\u00e9nticos. Con la agravante de que ellos no tienen conciencia del juego \u2014y aun&#8230;\u2014 y yo, s\u00ed. Cuitados que llegan a creerse lo que dicen, aunque no digan lo que creen. Si creen algo. P\u00edan por convencerse, a lo mejor, de su programa y se revuelven contra los que nos salimos de sus hormas o no queremos meternos en ellas.<\/p>\n<p>Sin conocimiento de la urdimbre de la historia pol\u00edtica nacional, los hilos que vienen desde siglos, las razas del tejido p\u00fablico, se ponen con su martillo de agua, a modo de lanzadera, a querer tramar la tela, a tejerla y destejerla. Lo mismo los de izquierda y trasizquierda que los de derecha y trasderecha. mon\u00e1rquicos, republicanos, comunistas, fajistas, todos los dogm\u00e1ticos, o s\u00e9ase aut\u00e9nticos. Dar\u00eda risa si no diera l\u00e1stima el aire de convicci\u00f3n \u2014\u00bfreal?\u2014con que hablan de cambio de esp\u00edritu p\u00fablico, de reacci\u00f3n en uno u otro sentido. Y eso que operan con lanzadera de viejo telar a mano y no con \u201cselfatina\u201d \u2014que as\u00ed se la llama en las f\u00e1bricas\u2014 de nuevo telar mec\u00e1nico. Pero trajinan sin tiento. Y por lo que hace a los sedicentes tradicionalistas, a los que se las echan de los solos aut\u00e9nticos patriotas cuando nos aturden los o\u00eddos con sentencias de traspasados hacedores de la Patria, pensamos que verga de toro muerto no padrea y que a vergajazos \u2014ni aun orales\u2014 nada vivo se engendra.<\/p>\n<p>Cuando al pregunt\u00e1rseme si estoy en el centro o en alguno de los extremos del di\u00e1metro \u2014as\u00ed conciben la l\u00ednea est\u00e1tica pol\u00edtica\u2014, les digo que no estoy, sino me muevo en la circunferencia que ci\u00f1e al centro y a los extremos \u2014les hago gracia de representarles el caso en volumen o esfera y no en plano o circulo\u2014, se me vienen con que no me entienden o con que eso no es sino oportunismo. Modo de salirse ellos del paso sin decir cosa ni de esencia ni de sustancia verdaderas y echar mano de talismanes y amuletos. \u00a1Claro!, ellos ni se contradicen ni pueden contradecirse, ya que nada se dicen. Y as\u00ed, por no sentir el juego dial\u00e9ctico y fecundo de las contradicciones, ra\u00edz y sost\u00e9n de la conciencia viva, esta nuestra guerra civil, resorte de adelanto, deja de ser civilizada para hacerse b\u00e1rbara. Choque de dogmas contrarios que no se compenetran. Pues \u00bfqu\u00e9 es eso \u2014dicen\u2014 de que el adversario no se defina aut\u00e9nticamente o no condene o acate sin rodeos este o el otro dogma pol\u00edtico o este o el otro suceso?<\/p>\n<p>\u00a1Ay, Dios de mi Espa\u00f1a!, ya que, por ley natural, no me quedan muchos a\u00f1os de ella, de mi tierra; mas aunque me doblaras la vida no lograr\u00eda hacer entrar este sentido dial\u00e9ctico \u2014hist\u00f3rico\u2014 de la historia, este juego fecundo de las contradicciones, en esas almas de c\u00e1ntaro. Con el vac\u00edo por conciencia. Aunque marchan por \u00e9l, temen saltar en \u00e9l, por encima de sus propias sombras.<\/p>\n<p>Sigan, pues \u2014\u00bfqu\u00e9 le vamos a hacer?\u2014 con su lanzadera de martillo de agua, arreciando martillazos en el vac\u00edo del esp\u00edritu p\u00fablico pol\u00edtico. Enfurtiendo su jerga \u2014estar\u00eda acaso mejor jerg\u00f3n\u2014 constitucional, esencial, sustancial y aut\u00e9ntica. Que ya escampar\u00e1 al cabo. Y con que se quede el campo a la buena de Dios y oliendo a tierra&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_659\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23309_302276486389392415\"><\/a><strong>Intermedio ling\u00fc\u00edstico. Atender y entender<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_660\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310390393416\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>22<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>No hace mucho tiempo publiqu\u00e9 aqu\u00ed mismo un art\u00edculo sobre la importancia de ense\u00f1ar a leer en voz alta, con los o\u00eddos y no s\u00f3lo con los ojos, a los j\u00f3venes espa\u00f1oles. El art\u00edculo fue muy comentado \u2014me consta\u2014 y se reprodujo en algunos peri\u00f3dicos americanos. Y hoy tengo que volver sobre uno de mis temas an\u00e1logos favoritos, y es el de que la gente se oiga cuando habla, se entere de c\u00f3mo suele decir las cosas, que con frecuencia no se da cuenta de ello. Y no para que se corrija, no, sino para que tenga conciencia \u2014que es m\u00e1s que conocimiento\u2014 de su propia habla. Pues estoy harto de observar c\u00f3mo a muchos les parece oscuro o enrevesado un giro que es el que espont\u00e1neamente emplean ellos mismos cuando no se violentan esforz\u00e1ndose por hablar lengua escrita. Y no me refiero principalmente al uso de ciertos vocablos o acepciones corrientes de ellos, sino a modos de construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>En cuanto a lo de vocablos y sentidos de ellos, sigo recibiendo consultas, las m\u00e1s de las cuales se refieren a usos regionales, comarcales o locales de un t\u00e9rmino cualquiera. Y tengo que repetirles siempre lo mismo, y es que cuando una expresi\u00f3n es aceptada en un lugar cualquiera es dialectal \u2014esto es, conversacional\u2014 de su habla; es en ese lugar perfectamente sana. Vaya un ejemplo. Hace poco un joven de Santa Cruz de Almer\u00eda me preguntaba si est\u00e1 bien dicho \u201chablar callando\u201d, como, seg\u00fan \u00e9l, se dice y es corriente en toda aquella provincia. Y fuera de ella, agrego yo. Para ese curioso joven la tal expresi\u00f3n es parad\u00f3jica \u2014\u00a1ya sali\u00f3 aquello!\u2014, pues supone que callar es lo contrario de hablar, es dejar de hablar \u2014como el lat\u00edn \u201ctacere\u201d y el franc\u00e9s \u201ctaire\u201d\u2014, cuando originariamente es bajar la voz. Un sentido an\u00e1logo al que suele tomar, a las veces, el verbo \u201ccallar\u201d. Se dice tambi\u00e9n, verbigracia: \u201cMe lo dijo muy callandito\u201d. (\u00a1Estos tan expresivos diminutivos de gerundios!) Bajar la voz, callarla, es lo contrario de alzarla. Aunque luego haya sustituido callar a silenciar. Callandito es como, seg\u00fan la Escritura, nos llega Dios, y no tronando; como un susurro (\u201csibilus\u201d, seg\u00fan la Vulgata). Y as\u00ed se viene la muerte\u2026 \u201c\u00a1tan callando!\u201d, dice la copla inmortal. No en silencio, no, sino susurr\u00e1ndonos al o\u00eddo como soplo que se apaga. Y en cuanto a que la expresi\u00f3n \u201chablar callando\u201d sea parad\u00f3jica, \u00a1bueno!; \u00bfes que no es parad\u00f3jico el lenguaje vivo o hablado todo? Si al habla popular, convencional, dial\u00e9ctica, se le quitan las paradojas, las par\u00e1bolas y los contrasentidos, \u00bfqu\u00e9 le queda de vivo? Casi todo lo dem\u00e1s es mera letra, que mata, y no esp\u00edritu, que vivifica.<\/p>\n<p>Y no m\u00e1s ejemplos de ello, pues no era de vocabulario, de l\u00e9xico, de lo que me propon\u00eda hablar ahora aqu\u00ed, sino de lo que se llama sintaxis, de construcci\u00f3n, de ordenamiento vivo de palabras. De r\u00e9gimen, en fin. Que no deja de parecerse a lo que se llama r\u00e9gimen en pol\u00edtica. Y hay el r\u00e9gimen popular del habla, su constituci\u00f3n \u2014\u00a1vaya otra!\u2014 no escrita, sino \u00edntima y de costumbre. He o\u00eddo de un alem\u00e1n que escribi\u00f3 un tratado de Derecho pol\u00edtico consuetudinario espa\u00f1ol no ateni\u00e9ndose a lo legislado, sino a lo que se hace, pongamos por caso, en elecciones. Y conoc\u00ed un te\u00f3logo luterano escandinavo que estaba recogiendo datos para escribir un catecismo de la doctrina cristiana popular espa\u00f1ola, no seg\u00fan los dogmas de la teolog\u00eda cat\u00f3lica, sino seg\u00fan lo que el pueblo cree. Y algo as\u00ed podr\u00eda hacerse con la sintaxis \u2014y desde luego con la estil\u00edstica\u2014 castellana si en vez de sacarla de la lengua escrita, la convencional de las gram\u00e1ticas \u2014esclava de cierta l\u00f3gica\u2014, se la sacara de conversaciones de gentes de pueblo, tomadas a fon\u00f3grafo. No a taquigraf\u00eda, no, que enga\u00f1a. Entonces mucha gente se dar\u00eda cuenta de c\u00f3mo se habla corrientemente, ya que parece que muchos no se oyen hablar. Y, sin embargo, se entienden perfectamente. P\u00e1rrafos que en vi\u00e9ndolos escritos declaran muchos que son ambiguos, confusos o acaso ininteligibles, resultan claros cuando uno acierta a pronunciarlos y entonarlos al pelo.<\/p>\n<p>Ello depende de una cierta l\u00f3gica o racionalidad, generalmente abstracta, que ha venido a perturbar la expresi\u00f3n inmediata y espont\u00e1nea del sentimiento. Y que da una sintaxis forense, escol\u00e1stica o parlamentaria, una sintaxis de discurso. Cuando el pueblo conversa, pero rara vez discursea. Y conversa, por supuesto, en lengua hablada. Y hay que ver cuando se pone un hombre de pueblo a conversar por escrito, a escribir una carta, no teniendo presente a la persona a que se dirige, los apuros en que se ve y las violencias que le hace sufrir su habla natural. Escribe en estilo de memorialista y con esas lamentables f\u00f3rmulas escriturarias o escribanescas. Que acaban por ahogar el pensamiento natural.<\/p>\n<p>Son dos lenguajes. Y en uno de ellos, escrito, esos correctos escritores uniformados que escriben \u2014no hablan\u2014 a paso de ganso. O a pluma de ganso, ya que no hablen por boca de ganso. Me recuerdan a esos pobres cole\u00f3pteros que no tienen m\u00e1s que \u00e9litros; \u00e9sas que no son alas; pues con ellas no vuelan, a diferencia de otros cole\u00f3pteros \u2014tal como el abejorro, llamado en Bilbao \u201ccochorro\u201d, en Santander \u201cjorge\u201d, en Asturias \u201cvacallar\u00edn\u201d, etc.\u2014 que, levantando los \u00e9litros, despliegan las verdaderas alas, las de volar, y vuelan Con los \u00e9litros de la lengua gramatical escrita, correcta, l\u00f3gica, con esa especie de coraza, dif\u00edcil es volar.<\/p>\n<p>Y ahora quisiera decir algo de aquel pedantesco Erasmo, el latinista \u2014no s\u00e9 por qu\u00e9 se cree esto sin\u00f3nimo de humanista\u2014, que no se sabe que dejara escrito nada en su lengua maternal holandesa, a diferencia de Lutero y de Calvino, que debajo de los \u00e9litros escol\u00e1sticos o clasicistas llevaban las alas de sus lenguas nativas, ya que fueron recreadores de sus sendas hablas maternales, el uno en franc\u00e9s, el otro en alem\u00e1n. Verdaderamente reformadores. Y el otro, el cazurro, cuco y ro\u00f1oso Erasmo, jam\u00e1s supo volar. Que no era muy hacedero sino en lengua vulgar. En \u201crom\u00e1n paladino\u201d, que dijo uno de los nuestros, romance de humanidad.<\/p>\n<p>Mas como hay tanta tela cortada para todo esto, voy a dejarlo por hoy, prometiendo volver a ello al lector que no s\u00f3lo no oye lo que lee, sino que no lo entiende por no o\u00edrlo. Pues s\u00f3lo entiende el que oye y no el que s\u00f3lo ve. Y hay que ense\u00f1ar a la gente a o\u00edr para que aprenda (a) atender. De mis observaciones al respecto he sacado en limpio que generalmente pasan por muy claros y correctos los escritores que no dicen ni se dicen nada y que, por no decirse, no se contradicen nunca, los que le recitan mec\u00e1nicamente al lector lo que \u00e9ste lleva escrito \u2014no hablado\u2014 en la mollera, el disco. \u00a1Y hay que ver los entendimientos de rata de biblioteca, mohosos, apolillados y amoscados por falta de oreo de calle y de campo!<\/p>\n<p>Y se continuar\u00e1 por<\/p>\n<p class=\"right\">Miguel de Unamuno.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_661\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23315_302276486\"><\/a><strong>Comentarios quevedianos.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>I.<\/strong><strong> \u201c<\/strong><strong>Pero, en fin, se vive\u201d<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_662\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Otra vuelta a Quevedo, ahora que se anda a tantas con Lope de Vega, que es el de turno. \u00a1Y qu\u00e9 dos mundos los suyos y ellos mismos! \u00bfDos? Y hay los de G\u00f3ngora, y Cervantes, y Santa Teresa, y fray Luis de Le\u00f3n, y&#8230; y&#8230; Y todo un mundo solo. \u00a1Y aquella Espa\u00f1a de Quevedo, de Felipe IV, a lo que se le dice decadencia \u2014concepto hist\u00f3rico bastante huero de sentido\u2014; aquella Espa\u00f1a que crec\u00eda, como los agujeros, por sustracci\u00f3n \u2014es met\u00e1fora quevediana\u2014 y cuyo m\u00e1s profundo y l\u00f3brego y asqueroso hond\u00f3n, su sentina, explor\u00f3 aquel hombre como explor\u00f3 las entra\u00f1as de su lenguaje! \u00a1Aquella Espa\u00f1a, comida de hambre y de envidia, hermanas mellizas! Vamos a entrar en esos hondones, de mano de Quevedo. \u00bfUn pesimista? \u00bfY qu\u00e9 es esto?<\/p>\n<p>Tomemos primero <em>La vida del Busc\u00f3n llamado don Pablos<\/em>. Pasemos ahora por alto todo lo del d\u00f3mine Cabra, el de Segovia, feroz caricatura que se pasa de la raya. A trechos estas caricaturas quevedianas recuerdan los caprichos de Coya, unos dos siglos despu\u00e9s. (Como, por otra parte, Cervantes y Vel\u00e1zquez se emparejan.) Pasemos ahora por alto eso y lleguemos a cuando Pablos va a dar a casa de su t\u00edo Alonso Rampl\u00f3n, el verdugo. \u201cVerdugo era, si va a decir la verdad, pero un \u00e1guila en el oficio.\u201d \u00a1Y qu\u00e9 aguile\u00f1a mirada clava en \u00e9l Quevedo! El verdugo era una de sus obsesiones. Y otra el rey, Felipe IV, a quien serv\u00eda Rampl\u00f3n. Quien en una carta a su sobrino Pablos le dice \u201cque si algo tiene malo el servir al rey, es el trabajo, aunque le desquita con esta negra honrilla de ser sus criados\u201d. Y el m\u00e1s rendido criado, el verdugo. Le cuenta a su sobrino c\u00f3mo ahorc\u00f3 al padre de \u00e9ste y cu\u00f1ado de \u00e9l. \u00a1Y aquellas ejecuciones montando el ejecutor sobre el cuello del ejecutado \u2014\u201cjinete de gaznates\u201d\u2014 para rematarlos! El t\u00edo acaba su carta dici\u00e9ndole al sobrino: \u201cVista \u00e9sta, os podr\u00e9is venir aqu\u00ed, que con lo que vos sab\u00e9is de lat\u00edn y ret\u00f3rica ser\u00e9is singular en el arte de verdugo.\u201d Llega Pablos a casa de su t\u00edo el verdugo de Segovia y s\u00edguese aquella feroc\u00edsima escena de la comilona \u2014y borrachera\u2014 entre p\u00edcaros, despu\u00e9s de echar la bendici\u00f3n el t\u00edo, el verdugo, y comieron carne de ahorcados. Ahorcados sin efusi\u00f3n de sangre, a\u00f1adamos. \u201cDijeron su responso todos, con su requiem aeternam, por el \u00e1nima del difunto cuyas eran aquellas carnes\u201d. Que el verdugo y sus compinches eran buenos cristianos y servidores del rey. Mas el pobre Pablos, sufriendo el canibalismo, decidi\u00f3 huir de casa de su t\u00edo Rampl\u00f3n, el verdugo, y le dirigi\u00f3 una carta de despedida que acaba as\u00ed: \u201cNo pregunte por m\u00ed, que me importa negar la sangre que tenemos. \u00a1Sirva al rey y adi\u00f3s!\u201d \u00a1Qu\u00e9 certero y qu\u00e9 empozo\u00f1ado saetazo, no de Pablos, sino de Quevedo mismo, y no al verdugo, sino al rey a que sirve, a cualquier rey de verdugos! \u201c\u00a1Sirva al rey!\u201d Consabido es lo que quer\u00eda decir servir al rey. A Flandes fue el gran duque de Alba a servir de verdugo de herejes para su rey. Del gran duque de Osuna, a que sirvi\u00f3 Quevedo, ya tendremos ocasi\u00f3n de hablar. Y m\u00e1s de verdugos servidores de reyes. Por ahora dej\u00e9moslo aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Huido Pablos de casa de Alonso Rampl\u00f3n y camino de Madrid, topa con un pobre hidalgo que se pone a contarle sus miserias. Y tantas y tales son que por boca de Pablos dice Quevedo: \u201cConfieso que, aunque iban mezcladas con risas, las calamidades del dicho hidalgo me enternecieron.\u201d \u00bfEnternecerse Quevedo? \u00a1Pues claro que s\u00ed! Y compadecerse. De los dem\u00e1s y de s\u00ed mismo. Ternura y compasi\u00f3n mezcladas con risa, con aquella terrible risa quevediana que destila l\u00e1grimas de sangre y de fuego, de aquella sangre que le importaba negar a Pablos. \u00bfNo es acaso Quevedo mismo el que dice en un romance, poni\u00e9ndolo en boca de Fabio, aquello de: \u201cPari\u00f3me adrede mi madre; \/ \u00a1ojal\u00e1 no me pariera!\u201d \u00bfEs que Quevedo aborrec\u00eda la vida y sus miserias? La aborrec\u00eda y la amaba. Era, como Job, un hombre de contradicci\u00f3n, que re\u00eda y lloraba, afirmaba y negaba a la vez. Sigamos. El pobre hidalgo de quien Pablos \u2014Quevedo\u2014 se enterneci\u00f3, acab\u00f3 el relato de sus miserias con estas pre\u00f1adas palabras: \u201cPero, en fin, se vive, y el que se sabe bandear es rey, con poco que tenga.\u201d<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Pero, en fin, se vive!\u201d, se dir\u00eda Quevedo mismo para consolarse de sus propias miserias, a la vez que se burlaba de ellas. Y el vivir de Quevedo era burlarse y dolerse y condolerse. De todos y de s\u00ed mismo. Y uno de sus consuelos, hurgar y zahondar en las entra\u00f1as del romance castellano \u2014en romances muchas veces\u2014 y entregarse al peligroso juego de jugar con las palabras y con los conceptos. \u00bfNo hemos quedado en que Quevedo es el dechado de los conceptistas? El habl\u00f3 \u2014y en <em>La vida del Busc\u00f3<\/em><em>n <\/em>precisamente\u2014 de \u201clos hombres condenados a perpetuo concepto, despedazadores de vocablos y volteadores de razones\u201d. \u00a1Condenados! \u00c9l tambi\u00e9n condenado a perpetuo concepto, a despedazar vocablos y voltear razones. \u00bfCondenado? Con esa condena viv\u00eda, pues, en fin, se vive, y con ello, con esas miserias, trataba de olvidar la mayor miseria. \u00bfCu\u00e1l es?<\/p>\n<p>En <em>La cuna y la sepultura, para el conocimiento propio y desenga\u00f1o de las cosas ajenas<\/em>, la m\u00e1s entra\u00f1able acaso de las obras asc\u00e9ticas de Quevedo dice \u2014y para siempre\u2014 esto: \u201cVuelve los ojos, si piensas que eres algo, a lo que eras antes de nacer y hallar\u00e1s que no eras, que es la \u00faltima miseria.\u201d \u00bf\u00daltima en orden de grado o de tiempo? Para hallar una sentencia as\u00ed, tan desgarradora, hay que acudir a Miguel de Molinos, nacido cinco a\u00f1os antes de la muerte de Quevedo; a aquel sacerdote aragon\u00e9s, italianizado, fundador de lo que se ha llamado quietismo \u2014y yo, \u201cnadismo\u201d\u2014, que tanto influy\u00f3 en los quietistas franceses y en Fenelon, o, mucho antes de \u00e9l, en San Juan de la Cruz \u2014muerto cuando Quevedo ten\u00eda once a\u00f1os\u2014 y que, mal que pesara a don Marcelino, tanto parentesco espiritual tiene con Molinos. Es algo que se destaca o, mejor, que se sumerge en aquel mundo de supuesta decadencia. Es una nota digna de Obermanoz, el abism\u00e1tico.<\/p>\n<p>Y para acabar, por ahora, con esto, recordaremos aquellas \u00faltimas palabras de Quevedo, en los renglones que dict\u00f3, \u201cafligido y flaco sumamente de disenter\u00eda\u201d, para don Francisco de Oviedo, desde Villanueva de los Infantes, a 5 de septiembre de 1645, tres d\u00edas antes de morirse. Y dicen entre ellos: \u201cPerdone vuesa merced que no discurra en cosas de las guerras ni de las paces; que pareciera ociosidad ajena del peligro en que me hallo. Dios me ayude y me mire en la cara de Jesucristo&#8230;\u201d El padre espiritual del Busc\u00f3n y de tantos otros torturados esp\u00edritus, el que distrajo el pensamiento de la \u00faltima miseria, burl\u00e1ndose de todos y de todos enterneci\u00e9ndose y discurriendo de cosas de guerra y de paz, \u00bfsentir\u00eda en aquellos \u00faltimos d\u00edas, a pesar de la cara de Jesucristo, la sumersi\u00f3n en la \u00faltima miseria? \u00bfEn no ser? \u00a1Qui\u00e9n sabe&#8230;! El burl\u00f3n de Espa\u00f1a, el de \u201cen fin, se vive\u201d, \u00bfpensar\u00eda que esto equivale a \u201cen fin, se muere\u201d?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_663\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103346_2010067226\"><\/a><strong>Manganza y dem\u00e1s<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_664\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572573\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>He vuelto, al cabo de tiempo, que parece m\u00e1s largo que fue, a pisar los carrejos y pasillos y la cantina y el sal\u00f3n de conferencias \u2014pero no la sala\u2014 del Congreso de los Diputados de nuestra Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Me asom\u00e9 y arrim\u00e9 a sus tertulias, de que sent\u00eda una cierta morri\u00f1a, sin duda malsana. \u00bfA qu\u00e9 iba yo ahora all\u00e1? \u00bfA qu\u00e9 volver a escarbar recuerdos? \u00bfQu\u00e9 me llevaba a qu\u00e9? \u00bfAcaso buscando asuntos para estos aqu\u00ed desahogos? M\u00e1s bien a cultivar este mi jard\u00edn y, sobre todo, a regar las met\u00e1foras y paradojas de sus arriates. Eso que llama as\u00ed: met\u00e1foras y paradojas el vulgo ilustrado y a que el pueblo llama comparanzas y salidas. \u00a1Le hace tanta falta a mi \u00e1nimo, para poder respirar en este bochorno \u2014nuncio tal vez de tempestad\u2014, aspirar el aliento de comparanzas y salidas, de met\u00e1foras y paradojas; poder comparar y as\u00ed mejor comprender y poder salirse de la corriente central! Que no son otra cosa las salidas \u2014de los que las tenemos\u2014 sino un escape de esa terrible corriente que arrastra a los m\u00e1s. Eso que llaman sentido com\u00fan, padre de los lugares comunes, que ahoga todo sentido propio, padre de las salidas.<\/p>\n<p>Y all\u00ed, en aquellos pasillos, y en aquella cantina, y en aquel sal\u00f3n de \u2014dig\u00e1moslo a la francesa\u2014 pasos perdidos \u2014\u00a1y tan perdidos!\u2014 o\u00ed a uno hablar de tedio. Tedio, hast\u00edo. \u00a1Hast\u00edo cuando parece \u2014al parecer, de los m\u00edtines de partidos\u2014 que las pasiones pol\u00edticas est\u00e1n en hervor&#8230;! Figuraciones. Y luego, en el hond\u00f3n, cansancio. \u00a1Cansa tanto el no poder hacer nada de provecho! \u00a1 Y cansa tanto el holgazanear! Hay que descansar de la holganza. Holganza que se reduce a manganza. Manganza del paro de este gran convento \u2014esto es, asilo\u2014 de mangantes que somos Espa\u00f1a. Mangante \u2014ya se lo figurar\u00e1 el lector, el m\u00edo\u2014 vale por mendicante. Y hay alguna diferencia de mendicante, fraile o no, a mendigo. La manganza es la mendicancia organizada. \u00a1Organizaci\u00f3n sobre todo! \u00bfEs que no se trata acaso de organizar el paro, de repartirlo y distribuirlo mejor? No el trabajo, sino el paro, la huelga. Organizar la manganza. Y nadie se escandalice, pues cuando sobra gente&#8230; Todos a media raci\u00f3n antes que unos a raci\u00f3n entera y otros sin ella. Reparto de pobreza. Y nada ya de parados temporeros, sino todos de plantilla.<\/p>\n<p>\u201cUna cosa es predicar y otra dar trigo\u201d, o\u00ed al pasar junto a una tertulia de aquellas, una pe\u00f1a de pol\u00edticos en paro. \u201cClaro \u2014le dije al que me acompa\u00f1aba entonces\u2014, como que quien predica es para cobrar, no para, pagar trigo.\u201d \u201cY usted \u2014me interpel\u00f3 el acompa\u00f1ante \u00bfno predica ya en este sentido pol\u00edtico? \u00bfNo toma parte en m\u00edtines?\u201d \u201c\u00bfPara qu\u00e9? \u2014le repliqu\u00e9\u2014. \u00a1Es tan desairado el ir a pedir la extremaunci\u00f3n, el ir a hacer de agonizante!\u201d Y entonces le salt\u00f3 la consabida expresi\u00f3n, el terrible lugar com\u00fan, que ahorra de tener que pensar, la fat\u00eddica antiparadoja, lo de: \u201c\u00a1derrotista!\u201d \u00a1Lamentable consigna! Derrotista se llama ahora al que encara la verdad a los dem\u00e1s. Y me confirm\u00e9 y corrobor\u00e9 una vez m\u00e1s en aquella vieja sentencia \u2014una de mis favoritas\u2014 de que el mundo quiere ser enga\u00f1ado: \u201cmundus vult decipi\u201d. Y, sin embargo, \u00a1qu\u00e9 fuerza casi sobrehumana, casi divina, le da a un hombre y a un pueblo el ir derecho y con las sienes erguidas a la derrota, cuando la derrota es un deber de expiaci\u00f3n! \u00a1Qu\u00e9 temple de \u00e1nimo da el desenga\u00f1o! El desenga\u00f1o activo, no el pasivo. Aunque muchos de los llamados pasivos suelen ser de los m\u00e1s activos.<\/p>\n<p>He estado pensando \u2014mejor, cavilando\u2014 en eso del tedio o hast\u00edo, en relaci\u00f3n con el paro y con la manganza. Y lo del hast\u00edo me ha hecho fijarme en el bostezo y, por el hilo de mis sugestiones ling\u00fc\u00edsticas \u2014es la lengua la que en m\u00ed piensa\u2014, en el caos. Pues caos \u2014lo he dicho ya por escrito otras veces\u2014 no quiere decir originariamente sino bostezo. Y los hay catastr\u00f3ficos, como cuando la tierra bosteza en terremoto. Y en el caos espiritual humano, m\u00e1s que la cat\u00e1strofe, la revoluci\u00f3n, lo \u00edntimo es el bostezo y su vac\u00edo. Cosa grave el desperezarse de un pueblo. Que coincide con su desesperarse.<\/p>\n<p>Se dice que cuando vuelven de sus m\u00edtines los de derecha y los de izquierda les saludan, al paso por los villorrios, lugares y aun aldeas, mozos en paro, los unos levantando el brazo con la mano abierta y los otros levant\u00e1ndolo con la mano cerrada, a que, seg\u00fan el dicho, le llamaba pu\u00f1o Pero Grullo. Levantan brazos que para el trabajo est\u00e1n forzosamente ca\u00eddos. Pues se est\u00e1 dando ya el caso de que los m\u00e1s de los mozos que entran en filas \u2014a servir a la Rep\u00fablica ahora\u2014 entran en ellas sin haber estado colocados en trabajo regular alguno. Y ese adem\u00e1n de alzar el brazo, con mano abierta o cerrada, es tambi\u00e9n un adem\u00e1n de desperezo, de hast\u00edo, un adem\u00e1n ca\u00f3tico.<\/p>\n<p>\u00bfRemediar el paro? Todo se quedar\u00e1 en aumentar las plazas del convento asilo que somos Espa\u00f1a hoy, en aumentar el ej\u00e9rcito civil de los mangantes o mendigos regulares y no ya s\u00f3lo seculares. Mendicantes de Estado como los de anta\u00f1o lo eran de Iglesia. \u00bfY no convendr\u00eda acaso que estos mendicantes de Estado hiciesen tambi\u00e9n, como los otros hac\u00edan, votos de pobreza, de castidad y de obediencia?<\/p>\n<p>Cuando sal\u00ed de aquella casa, de sus pasillos y carrejos, de su cantina, de su sal\u00f3n y aleda\u00f1os; cuando sal\u00ed con el \u00e1nimo m\u00e1s acongojado que entr\u00e9 con \u00e9l, iba a reanudarse all\u00ed dentro, en la sala de sesiones, la discusi\u00f3n del proyecto de ley llamada de Prensa \u2014mejor, ley prensa\u2014 y su forcejeo de re\u00f1idero de gallos y pollos. No quise o\u00edr ecos ni de campanillazos ni de cacareos. Sal\u00ed al sol de la calle. Y luego, recogido aqu\u00ed, en un cuarto de hotel, me he puesto a hilvanar estas vagas divagaciones, en que nada es nuevo, ni el hilv\u00e1n siquiera. A regar las comparanzas y las salidas de mi jard\u00edn peri\u00f3dico. Que es, despu\u00e9s de todo, un consuelo. Y a pensar que el hast\u00edo, hijo de cansancio, de que all\u00ed se me habl\u00f3 se respira tambi\u00e9n fuera de all\u00ed. Y que en las entra\u00f1as de ciertas muchedumbrosas manifestaciones pol\u00edticas apenas hay sino desperezo de hast\u00edo. Ansia de matar el hastioso tiempo y su cansancio.<\/p>\n<p>\u00bfDerrotismo? \u00a1Bah! Mi mayor cuidado es darme cuenta de la historia que nos ci\u00f1e, envuelve y aprieta. Y sin remontarme a Recaredo. Tarea de seguir, que es recomenzar de continuo; arrastre que se hace por arranques seguidos. Contemplar la tradici\u00f3n que pasa y que es la que se queda.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_665\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486\"><\/a><strong>Comentarios quevedianos.<\/strong><strong>\u2014<\/strong><strong>II <\/strong><strong>\u201c<\/strong><strong>Invidiados y invidiosos\u201d<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_666\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El m\u00e1s hondo sondaje que se haya hecho en Espa\u00f1a de la envidia hisp\u00e1nica \u2014o ib\u00e9rica\u2014, virtud tanto como vicio y resorte de tantas haza\u00f1as, buenas y malas, lo hizo nuestro gran Quevedo en su <em>Virtud militante contra las cuatro pestes del mundo: invidia, ingratitud, soberbia, avaricia.<\/em> Y al hablar de la primera peste \u2014en orden de tiempo y de valor\u2014 que es la envidia, empieza as\u00ed: \u201cEscribo de las cuatro pestes del mundo, no como m\u00e9dico, sino como enfermo que las ha padecido. Temo (en esto, por lo menos, acierto) que antes me temer\u00e1n por el contagio, que me estimar\u00e1n por la doctrina.\u201d \u00a1Soberbio exordio y confesi\u00f3n soberbia!<\/p>\n<p>Mete luego su lanceta en el tumor de esa peste luzbeliana \u2014la tan mentada soberbia de Luzbel fue, como todas las soberbias, envidia\u2014 y dice aquello de: \u201cEl hombre, o ha de ser invidioso o invidiado, y los m\u00e1s son invidiados y invidiosos, y al que no fuera invidioso, cuando no tenga otra cosa que le invidien, le invidiar\u00e1n el no serlo. Quien no quiere ser invidiado no quiere ser hombre, y quien es invidioso no merece serlo.\u201d \u00bfY qu\u00e9 hombre lo merece?, digo yo. \u201cLos que m\u00e1s se quejan porque los invidian son los que siempre est\u00e1n haciendo porque los invidien\u201d, a\u00f1ade. Y luego: \u201cMuchos hombres hay invidiados de otros, y muchos que invidian a otros, y muchos m\u00e1s que se invidian a s\u00ed mismos. Parece esta invidia nuevamente hallada y es la m\u00e1s antigua.\u201d Lo sab\u00edan San Pablo y S\u00e9neca, dos de los maestros de Quevedo.<\/p>\n<p>Dejo para otra ocasi\u00f3n el zahondar en esta abism\u00e1tica doctrina quevediana, que explica la llamada decadencia espa\u00f1ola de su tiempo \u2014primera mitad del siglo XVII\u2014 con sus altezas y bajezas \u2014virtud y vicio\u2014, y explica a la vez la desgana, el desapego y el anonadamiento de ascetas y m\u00edsticos, desde el fray Luis, que quer\u00eda vivir \u2014\u00bfvivir eso?\u2014 ni envidiado ni envidioso, hasta el quietismo, despu\u00e9s, de Molinos. Y por ahora voy a recoger una alusi\u00f3n que me dirigi\u00f3 mi Gregorio Mara\u00f1\u00f3n en su contestaci\u00f3n al discurso que ante la Academia Espa\u00f1ola ley\u00f3 Baroja el 12 de mayo de este a\u00f1o.<\/p>\n<p>En su discurso empez\u00f3 Mara\u00f1\u00f3n por ensa\u00f1arse con ese \u201cpeque\u00f1o monstruo \u2014son sus palabras\u2014, an\u00f3nimo y temible, que es el hombre del caf\u00e9\u201d. Quiere distinguirlo del hombre de la calle o de la plazuela. Parece ser el hombre de corrillo, de cotarro o de tertulia. Habla luego Mara\u00f1\u00f3n de mi prurito, no de contradicci\u00f3n, sino de contrapelo, que tanto ha contribuido a mantener despierta la conciencia nacional, pero que a veces la enturbia (quiz\u00e1 para que luego se aclare m\u00e1s), y dice que he dado el espaldarazo de mi elogio a este hombre del caf\u00e9. \u201cEs dif\u00edcil saber la raz\u00f3n\u201d, a\u00f1ade. \u00bfDif\u00edcil? El mismo Mara\u00f1\u00f3n es quien la da al decir que se me deben a m\u00ed \u201clas p\u00e1ginas m\u00e1s profundas sobre la pasi\u00f3n del resentimiento, morbo insinuante y letal de la vida espa\u00f1ola\u201d. \u00a1Letal y&#8230; vital! Y agrega que tanto Baroja como yo sabemos bien que \u201cel hombre del caf\u00e9 es, entre otras cosas, manantial inagotable de resentimiento\u201d. Y el resentimiento \u2014digo yo\u2014, manantial inagotable de rebeld\u00eda, y la rebeld\u00eda manantial inagotable de la m\u00e1s alta conciencia espiritual. \u201cEl hombre de la calle hace la historia \u2014a\u00f1ade\u2014, y el del caf\u00e9, fundamentalmente antihist\u00f3rico, la envenena.\u201d \u00bfQu\u00e9 es esto? Y la historia, como el progreso, como la civilizaci\u00f3n, \u00bfno son acaso veneno? Aqu\u00ed de la doctrina del pecado original, \u201c\u00a1feliz culpa!\u201d, que canta la Iglesia Romana.<\/p>\n<p>Mi elogio del hombre del caf\u00e9 arranca de que este hombre, el descontentadizo, el resentido \u2014de s\u00ed mismo antes que nada\u2014, es el envidioso consciente de su envidia y de su envidiosidad \u2014que no son precisamente lo mismo\u2014; es el hombre en lucha consigo mismo; es el hombre que se sintieron San Pablo, San Agust\u00edn, Calvino, Pascal y tantos otros genios de la \u00edntima contradicci\u00f3n humana. La raz\u00f3n por la que he afirmado que el hombre del caf\u00e9 es el que forja nuestra cultura \u2014as\u00ed como suena\u2014, nuestro cultivo de lo hondamente humano \u2014\u00a1qu\u00e9 bien lo sab\u00eda Nietzsche!\u2014, es que ese hombre siente su propia miseria y que \u00e9sta hace su grandeza. La raz\u00f3n es que, como Quevedo, escribo de esa peste del mundo, no como m\u00e9dico, sino como enfermo. Y voy m\u00e1s all\u00e1, y es afirmar que m\u00e9dico que escriba de esa o de otra peste no m\u00e1s que como tal, y no como enfermo, no nos dir\u00e1 sobre ella nada de provecho. Mara\u00f1\u00f3n conoce mi novela quir\u00fargica <em>Abel S\u00e1nchez<\/em>, y puedo asegurarle que ensay\u00e9 en m\u00ed mismo la pluma-lanceta con que la escrib\u00ed. Y dejo el disertar si hay una envidia, una soberbia, una lujuria, una gula, una pereza, una avaricia&#8230; fisiol\u00f3gicas y otras patol\u00f3gicas. \u00bfNo es patol\u00f3gica tambi\u00e9n la fisiolog\u00eda en cuanto entra en \u00e9sta la conciencia? \u00bfNo es la vida misma una enfermedad acaso? El haberlo reconocido as\u00ed hizo la grandeza de la llamada decadencia espa\u00f1ola, de aquel nuestro osar demasiado, que dijo Nietzsche, tambi\u00e9n luzbeliano, tambi\u00e9n cainita. \u00a1Qu\u00e9 envidia m\u00e1s tr\u00e1gica y m\u00e1s grandiosa le tuvo al Cristo! Y se tuvo a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u00a1Ay, amigo Mara\u00f1\u00f3n!; ante esta vida enferma, ante esta enfermedad que es nuestra vida, hay quien se entrega febrilmente a la tarea de entibar y estribar y a la vez estibar su decadente esperanza \u2014esperanza desesperada\u2014 en otra vida pura, y la fiebre le llega de los huesos del alma \u2014que los de \u00e9sta (pues tiene huesos) sufren calenturas y hasta con ellas se queman\u2014, y a ellos la calentura les llega del tu\u00e9tano, que es m\u00e1s que entra\u00f1a y donde est\u00e1 esa peste vital. \u00bfPesimismo? Bien, \u00bfy qu\u00e9? Porque aquello de \u201chay que&#8230;\u201d, \u201cno hay que&#8230;\u201d Ya volveremos, y a trav\u00e9s de Quevedo, a esto. Mas antes de volver a ello tengo que decir que en el mismo discurso que aqu\u00ed comento se refiere Mara\u00f1\u00f3n a juicios de Cajal en uno de sus libros, \u201cel desdichadamente titulado <em>Charlas de Caf\u00e9<\/em>\u201d, dice. \u00bfDesdichadamente? \u00bfY por qu\u00e9? Pero si son eso: \u00a1charlas de caf\u00e9! \u00a1Si Cajal llev\u00f3 siempre dentro de s\u00ed a un hombre de caf\u00e9, al que no logr\u00f3, afortunadamente, ahogar la investigaci\u00f3n histol\u00f3gica! \u201cTuvo las mismas amarguras que sus contempor\u00e1neos \u2014dice Mara\u00f1\u00f3n\u2014 y abomin\u00f3 como ellos de toda la historia pasada, hecha de optimismos inconscientes.\u201d \u00bfY no ser\u00e1 acaso inconsciente todo optimismo?<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n, que hay que hacer lo de Quevedo: escribir de la envidia como enfermo que la padece, sin import\u00e1rsele a uno que antes le teman por el contagio que le estimen por la doctrina. Y mirarse uno en el espejo de los dem\u00e1s, y cuando se crea envidiado escarbarse la propia conciencia. Y compadecerse de s\u00ed mismo y a s\u00ed mismo envidiarse.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tragedia la de nuestro Quevedo!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_667\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103348_2010067226\"><\/a><strong>Junto al Cabo de la Roca<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_668\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572573574\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Hace unos dias, a primeros de este mes de junio, sal\u00ed de mi Espa\u00f1a a respirarla fuera de ella, de su bochorno, y a sentirla desde fuera. Me vine a este extremo mar Atl\u00e1ntico occidental. Dej\u00e9 que ah\u00ed se discutiera el presupuesto, el remedio al paro de trabajo y la ley de Prensa que s\u00f3lo al llegar ac\u00e1 ha empezado a interesarme de veras. Sal\u00ed hacia este Portugal al que tanto mi esp\u00edritu debe, a renovar viejas impresiones de sosiego en la congoja. Volv\u00eda ac\u00e1 al cabo de veinti\u00fan a\u00f1os \u2014\u00a1y qu\u00e9 a\u00f1os!\u2014 de ausencia. Pues estaba yo aqu\u00ed, en Portugal, en agosto de 1914, cuando estall\u00f3 la gran guerra mundial que tanto ha cambiado a los pueblos todos y no menos que a otros al portugu\u00e9s. \u00a1Qu\u00e9 d\u00edas aqu\u00e9llos, en Figueira da Foz, cuando devor\u00e1bamos los diarios en busca de noticias! \u00a1Qu\u00e9 d\u00edas de vaticinios!<\/p>\n<p>No hice sino entrar ahora de nuevo en el seno de este pueblo que tanto me ha dado que so\u00f1ar cuando en la frontera, en Marv\u00e3o, al pasar la aduana, nos requisaban los peri\u00f3dicos por si tra\u00edamos algunos de los registrados en el \u00edndice de la Inquisici\u00f3n de Estado portuguesa. Se me decay\u00f3 el \u00e1nimo. Record\u00e9 aquellos inhumanos casos, ah\u00ed en mi patria, de que hubiera podido uno ser detenido, y hasta encarcelado, por recibir y leer \u2014en silencio\u2014 tales o cuales hojas, muchas de ellas clandestinas. Aquellos ataques a le entereza espiritual de un hombre libre. \u00a1Defensa del Estado! \u00a1Defensa de la Rep\u00fablica! \u00a1Defensa de la Monarqu\u00eda! \u00a1Ay del Estado \u2014monarqu\u00eda o rep\u00fablica\u2014 que juzga tener que defenderse ofendiendo a la humanidad de tal manera! Y record\u00e9 cuando tuve que hacer que se me echara de mi hogar y se me confinara en una isla atl\u00e1ntica y luego tuve que desterrarme de mi Espa\u00f1a para no someterme a callar mis quejas y mis protestas. La Dictadura primo-riverana no fue violenta ni sanguinaria, pero fue ininteligente; mezquina y est\u00fapida, que es una manera de crueldad solapada. Ahogaba el libre examen del protestantismo civil, de la heterodoxia de Estado. \u00bfPero es que ning\u00fan poder p\u00fablico inteligente puede juzgar que conduce a nada digno el que un pueblo no se entere de lo que pasa y de lo que se piensa fuera de \u00e9l y de lo mismo que en \u00e9l pasa y se piensa en silencio y ello por informes de fuera? \u00a1Triste guerra a la inteligencia esta ortodoxia civil de Estado! Mejida a las veces a la ortodoxia religiosa, o mejor eclesi\u00e1stica, que no es igual.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed estoy, en este pueblo, en que aprend\u00ed a querer, a admirar y a compadecer, oyendo quejas de los que tienen que ahogar sus protestas, de los protestantes civiles y laicos. \u00a1Y hasta se decreta la alegr\u00eda oficial patri\u00f3tica! Patriotismo oficial. Se persigue como sospechoso al que recibe ciertos libros del extranjero. La terrible sospechosidad inquisitorial.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, un poco al norte de este risue\u00f1o, verde y soleado Estoril, donde se a\u00edslan los turistas, se alza frente al cielo y a la mar, el camoniano (de Camoens) cabo de la Roca, extremo cabo occidental de Europa, avanzada sobre Am\u00e9rica. Al contemplarlo en una puesta de sol se me vino a las mientes aquella \u201cCa\u00edda del Occidente\u201d \u2014Untergang des Abendlandes\u2014 del pobre Spengler. Y pensaba en estos pobres pueblos europeos&#8230; \u00bfEuropeos? Unos semi-asi\u00e1ticos o semi-africanos, otros asi\u00e1ticos o africanos, o ambas cosas a la vez. Pensaba en estos pobres pueblos europeos en que a la libertad se opone la independencia. A la libertad individual la supuesta independencia colectiva. Para poder ser nacional de esta o de aquella nacionalidad \u2014rusa, italiana, alemana, portuguesa&#8230; lo que sea\u2014 hay que dejar de ser hombre entero y verdadero. \u00bfEs que no se dice por muchos en Espa\u00f1a que formamos la Anti-Espa\u00f1a los hombres enteros de ella? \u00a1Desdichadas naciones fara\u00f3nicas en que el Estado se enriquece empobreciendo y esclavizando al pueblo, en que \u00e9ste agoniza de hambre y de hast\u00edo entretenidos para poder levantar pir\u00e1mides de gloria! Y quien dice pir\u00e1mides dice f\u00e1bricas, estadios, astilleros, cuarteles&#8230; Se muere el pueblo al pie de un monumento a su gloria. \u00bfSuya? La armadura del Estado se reduce a armatoste. Donde se ahoga la verdadera universalidad que es la individualidad. Sacrif\u00edcase la intelectualidad ind\u00f3mita a la domada animalidad dom\u00e9stica. A la triste resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Lo principal parece ser equilibrar el presupuesto, no s\u00f3lo el de ingresos y gastos de la Hacienda p\u00fablica repartiendo la pobreza, sino el presupuesto espiritual, el de ingresos y gastos de ideas, de sentimientos, de ensue\u00f1os, de aspiraciones y de ilusiones. La cosa es pensar, sentir, creer, esperar, so\u00f1ar en balance. Hay que evitar el d\u00e9ficit espiritual, a que llaman ya derrotismo, ya pesimismo. Hay que hacerle creer al buen pueblo en un destino \u2014un sino\u2014 providencial o fatalmente prescrito, no sea que d\u00e9 en buscarlo por s\u00ed mismo. Hay que darle un Dios y una patria ya hechos, acabados. Dios y patria definidos \u2014\u201cfinidos\u201d o finados\u2014 no sea que d\u00e9 en hac\u00e9rselos, en creer que la fe no es sino eterna rebusca. \u00a1Desdichados pueblos fara\u00f3nicos que ni siquiera entienden los jerogl\u00edficos \u2014escritura sagrada\u2014 que adornan las pir\u00e1mides, tumbas de faraones levantadas a una gloria momificada!<\/p>\n<p>Aquellos navegantes que se lanzaron \u201cmar tenebroso\u201d adelante, tras el vellocino de oro, a las riquezas del Dorado, creyendo haber de encontrar en ellas la independencia econ\u00f3mica del pueblo, iban en realidad huyendo de ella, iban tras la libertad del individuo, iban a asentar el contento del hombre libre en tierra libre, no acotada. Por mares antes nunca navegados a tierras antes nunca aradas. Tuvieron que acotarlas y se reanud\u00f3, en otro mundo, la vieja tragedia. Todo lo cual me dijo el sol al ponerse frente al Cabo de la Roca. Despu\u00e9s, al caer la noche estrellada sobre la tierra europea el sol iba a levantarse en el Nuevo Mundo, pero para ponerse luego en \u00e9l. Y seguir la historia, sucesi\u00f3n de d\u00edas y noches. Y como en el cielo siempre luz \u00edntima, de estrellas, que brota de las entra\u00f1as de la humanidad individualizada. Hombre, m\u00e1s que pueblo, m\u00e1s que naci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_669\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486417\"><\/a><strong>I<\/strong><strong>ntermedio ling\u00fc\u00edstico. Sobre el valer<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_670\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310418\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Otra vez vuelvo a recibir otra carta consultante de otro lector lector desconocido y otra vez sobre puntos no de sentimiento, no de ideales o doctrinas \u2014pol\u00edticos, cient\u00edficos, filos\u00f3ficos o religiosos\u2014, sino de lenguaje. Mas \u00bfpor qu\u00e9 extra\u00f1arme? No se trata \u2014en este nuevo caso al menos\u2014 de ninguno que va para pedante (que equivale a pedagogo, hasta tradicionalmente), sino de uno a quien, en el fondo, le preocupa algo m\u00e1s hondo que la propiedad y correcci\u00f3n del lenguaje. Si es que puede, en \u00faltima instancia, haber algo m\u00e1s hondo que ello. Mi nuevo consultante se preocupa del sentimiento del lenguaje, que es el sentimiento del pensamiento. Siente el valor de las palabras, su valor emotivo; no ya su significado s\u00f3lo, sino su sentido. Siente que no s\u00f3lo pensamos, sino que sentimos con palabras y por palabras. El juicio que me pide es un juicio de valor.<\/p>\n<p>Cuatro preguntas cardinales cabe hacer sobre un suceso o sobre una persona, y son: \u201c\u00bfQu\u00e9 es?\u201d, \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?\u201d, \u201c\u00bfQu\u00e9 hace?\u201d, \u201c\u00bfQu\u00e9 vale?\u201d. Ser, estar, hacer y valer. Y ser, en rigor, no es sino llamarse. Al preguntar de algo o de alguien qu\u00e9 es lo que es, lo que preguntamos es c\u00f3mo se le llama, c\u00f3mo se le clasifica, bajo qu\u00e9 nombre se le puede conocer. \u00bfSer\u00e1 menester acaso volver a repetir aquellas sentencias del G\u00e9nesis b\u00edblico de cuando Jahv\u00e9 (Jehov\u00e1) llam\u00f3 cielo al firmamento y tierra a la seca y luego llev\u00f3 Ad\u00e1n, el primer hombre dotado de lenguaje, de poder creador o divino, los animales todos para que viera c\u00f3mo les hab\u00eda de llamar?; y todo lo que llam\u00f3 Ad\u00e1n de alma viviente, \u00bfese es su nombre? Incluso el nombre de Dios mismo, el nombre que se pide en el Padrenuestro que sea santificado. S\u00e9 de alguien que al preguntarle qui\u00e9n era respondi\u00f3: \u201cMe llaman Pedro\u201d. Y, sin darse cuenta de ello, vino a decir: \u201cNo soy, sino me hacen Pedro\u201d.<\/p>\n<p>La otra pregunta: \u201c\u00bfd\u00f3nde est\u00e1\u201d, nos pasa del ser al estar, de la esencia a la existencia, del pensamiento al espacio. Y viene la de \u201c\u00a1qu\u00e9 hace?\u201d Y aqu\u00ed aquello de que le preguntaron a uno: \u201c\u00bfQu\u00e9 hace usted?\u201d, y respondi\u00f3: \u201c\u00a1Pensar!\u201d Y luego: \u201c\u00bfY qu\u00e9 piensa usted?\u201d Y \u00e9l: \u201c\u00a1Hacer!\u201d Y el preguntante se dijo: \u201c\u00a1As\u00ed se le va la vida: en pensar hacer&#8230;!\u201d Mas no sab\u00eda que pensando hacer hac\u00eda el preguntado pensamiento para los dem\u00e1s, porque no se lo guardaba, sino que lo repart\u00eda. Y es que los otros ni acertaban a pensar lo que hac\u00edan ni a hacer lo que pensaban. Y lo que uno hace y piensa es lo que vale. Y de aqu\u00ed la cuarta pregunta: \u201c\u00bfqu\u00e9 vale?\u201d Pregunta imprescindible para cualquier conceptuaci\u00f3n pr\u00e1ctica e hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es una palabra?, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 registrada?, \u00bfqu\u00e9 hace? \u2014o lo que es igual: \u00bfqu\u00e9 efectos produce?\u2014, y, por \u00faltimo, \u00bfqu\u00e9 vale? Y en el valer \u2014valor, val\u00eda y validez\u2014 se encierran y a la vez se encumbran el ser, el estar y el hacer de la palabra.<\/p>\n<p>Bueno; pues vengamos a la consulta concreta, que, en s\u00ed, es bien balad\u00ed si no fuera porque se trata de un juicio de validez sentimental. Algo as\u00ed como cuando alg\u00fan ingenuo regionalista \u2014casi todos los regionalistas se pasan de ingenuos\u2014 pregunta si el lenguaje diferencial de su regi\u00f3n es idioma o es dialecto, figur\u00e1ndose que esto de dialecto implica un juicio peyorativo o atribuci\u00f3n de inferioridad. El caso es que mi nuevo consultante me pregunta si al llamarle a algo \u201csecundario\u201d se quiere dar a entender que tiene \u201cun car\u00e1cter de inferioridad manifiesta, de cosa poco importante, de cosa gris e indefinida, de aparte, de poco, de casi nada\u201d. Son sus palabras, que copio. Y en seguida se habr\u00e1 dado cuenta el lector m\u00e1s desprevenido de que mi consultante estaba pensando en la ense\u00f1anza secundaria y en la primaria. He conocido m\u00e1s de un catedr\u00e1tico de la llamada Segunda ense\u00f1anza \u2014tan ingenuo como cualquier regionalista que lo sea\u2014 que se molesta de que a lo que \u00e9l ense\u00f1a se le llame \u00a1ense\u00f1anza secundaria!<\/p>\n<p>Mi consultante supone que si secundario tuvo un sentido de inferioridad \u201cde un tiempo a esta parte \u2014y aqu\u00ed vuelvo a copiar sus palabras\u2014 no s\u00e9 por qu\u00e9 razones emulativas ni por qu\u00e9 pegajoso sentimiento se viene escribiendo el vocablo \u201csecundario-ria\u201d en tono ilustre y pr\u00f3cer, hasta el punto de llamarse a la Segunda ense\u00f1anza \u2014que no es segunda para abajo, sino que es segunda para arriba\u2014 ense\u00f1anza secundaria\u201d. Y la verdad, aunque no entiendo bien \u2014ideol\u00f3gicamente\u2014 eso de \u00absegunda para abajo\u00bb y de \u201csegunda para arriba\u201d, siento bien el sentimiento que ha dictado esas palabras&#8230; sentimentales. Que resulta m\u00e1s claro en este otro p\u00e1rrafo de la carta que comento: \u201cA tenor de este vicio, y de acuerdo con esta costumbre, va a llegar d\u00eda en que nos creamos que la Primera ense\u00f1anza es m\u00e1s importante que la segunda, que la secundaria\u201d. \u00bfEst\u00e1 claro el sentimiento&#8230; facultativo? Y aqu\u00ed lo de \u201cpara abajo\u201d y \u201cpara arriba\u201d.<\/p>\n<p>Y acaba la carta con estas l\u00edneas, bastante confusas: \u201cNo es nada m\u00e1s que para saber si el bachillerato, despu\u00e9s de su inestabilidad archiministerial, tiene menos importancia que la ense\u00f1anza de p\u00e1rvulos\u201d. \u00a1Tate! \u2014me dije\u2014, y me vino a la memoria todo lo que he sentido \u2014y hasta sufrido\u2014 al observar la ojeriza mutua con que, con tristemente sobrada frecuencia \u2014aunque esto va cambiando\u2014, se miran los profesores de bachillerato y los de Primera ense\u00f1anza. Y el valor despectivo que en franc\u00e9s tiene el decir de uno que es primario. Verdad que entre nosotros no suele tener mejor valor el decir de alguien que es un bachiller.<\/p>\n<p>Estoy harto de o\u00edr a los profesores de ense\u00f1anza superior \u2014as\u00ed la llaman, sin que sepamos en qu\u00e9 consiste su superioridad\u2014 quejarse de lo mal preparados que pasan los alumnos de los Institutos a las Universidades y quejarse a los profesores de ense\u00f1anza secundaria \u2014siga la jerga oficial\u2014 de lo mal preparados que van los ni\u00f1os desde la escuela al Instituto. Y a todos ellos, de la falta de continuidad y de gradaci\u00f3n. Y he pensado que acaso convendr\u00eda hacer que un profesor de ense\u00f1anza superior, de l\u00f3gica fundamental, verbigracia \u2014pues hay l\u00f3gica sin fundamento\u2014, o de matem\u00e1ticas sublimes \u2014las hay humildes, \u2014de alta cultura, vamos al decir, fuese\u2014 o bajase, si se quiere\u2014 a una escuela de p\u00e1rvulos a ense\u00f1ar a \u00e9stos a leer, escribir y contar. Y, sobre todo, a hablar. Y a aprender de ellos, de los p\u00e1rvulos, la estimativa sentimental de valores cuando preguntan: \u201c\u00bfQuien puede m\u00e1s: el le\u00f3n o el tigre?, \u00bfqui\u00e9n es mayor?, \u00bfqui\u00e9n es menor?, \u00bfqui\u00e9n sabe m\u00e1s?\u201d Y esto de \u201c\u00bfqui\u00e9n sabe m\u00e1s\u201d me recuerda lo de un ni\u00f1o a quien, como le oyera yo decir de otro: \u201cEse Juanito \u00a1es m\u00e1s tonto!; casi nunca se sabe la lecci\u00f3n!\u201d, y le dijese: \u201cPuede no saberse las lecciones y ser listo\u201d, me replic\u00f3: \u201cPues si no las sabe, \u00bfen qu\u00e9 se conoce que es listo?\u201d Y ello, a su vez, me trae a la memoria lo que he o\u00eddo contar del Guerra, el agudo torero, que como un badulaque le dijese, mostr\u00e1ndole a Men\u00e9ndez y Pelayo en Santander: \u201cMira, Rafael, \u00e9se el hombre m\u00e1s sabio de Espa\u00f1a\u201d, replic\u00f3 el gran matador de reses: \u201c\u00bfY de qu\u00e9 sabe ese t\u00edo?\u201d Discreta sentencia, que le pareci\u00f3 una patochada al badulaque. O aquello otro del mismo torero a quien dici\u00e9ndole de uno que era ge\u00f3logo, acot\u00f3 sentenciosamente: \u201c\u00a1La verdad es que hay hombres para todo!\u201d Los hay para la ense\u00f1anza primaria y para la secundaria, y para la terciaria, y para la cuartenaria \u2014investigativa\u2014 y \u00bfpara qu\u00e9 no? O lo de Bernard Shaw: \u201cEl que sabe algo, lo hace, y el que no lo sabe, lo ense\u00f1a\u201d. Hacer, saber o llamar, estar, valer&#8230; La verdad es que somos para todo\u2026<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_671\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103350_2010067226\"><\/a><strong>Saludo a mi antiguo p\u00fablico<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_672\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398565567572573575\"><\/a><em>Caras y Caretas<\/em><em> (<\/em><em>Buenos Aires<\/em><em>), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Ya estoy otra vez aqu\u00ed, lectores de <em>Caras y Caretas<\/em>. Yo m\u00e1s que mis ideas o lo que sean. Y pues que tantos cuitados han dado en acusarme de egolatr\u00eda, sin saber qu\u00e9 es <em>ego<\/em> ni qu\u00e9 es <em>latr\u00eda<\/em>, tengo que decir lo que dec\u00eda mi paisano Antonio de Trueba, Ant\u00f3n el de los Cantares, cuando le acusaban \u2014\u00a1acusar es!\u2014 de hablar mucho de s\u00ed mismo y era esto: \u201cSoy el hombre que tengo m\u00e1s a mano para ejemplo de mis casos\u201d. Y as\u00ed me pasa a m\u00ed \u2014que conoc\u00ed y trat\u00e9 en mi mocedad a Trueba\u2014 y esto aunque crea que aquel consejo d\u00e9lfico, ya enmohecido, de \u201ccon\u00f3cete a ti mismo\u201d no sea muy seguro y mucho mejor darse a estudiar a los dem\u00e1s y mirarse en ellos como en espejo.<\/p>\n<p>Ya estoy de nuevo aqu\u00ed y como no debo enga\u00f1ar a nadie, lectores m\u00edos, me cumple declarar que no vengo como informador y menos de eso que se llama reportero. Sin que desde\u00f1e el reportaje \u00a1que va&#8230;! Es un g\u00e9nero \u2014llam\u00e9mosle as\u00ed\u2014 tan noble y tan art\u00edstico como el de la novela, el drama o la poes\u00eda. Un suceso es una peque\u00f1a tragedia a las veces. Pero&#8230; Pero cuando el reportaje ha de ser ilustrado \u2014eso que llaman ilustrarlo\u2014 entonces yo me echar\u00eda a temblar antes de dedicarme a \u00e9l. Las novelas con ilustraciones gr\u00e1ficas me disgustan tanto como las caricaturas con leyendas que nada tienen que ver con ellas. Estoy por lo que llaman en m\u00fasica romanzas sin palabras. La letra casi siempre estropea el canto. \u00bfY lo de escribir para aprovechar unas ilustraciones previas como hizo el pobre don Jos\u00e9 Zorrilla \u2014y por pobre\u2014 en sus <em>Cantos del trovador<\/em>? Me ser\u00eda tan dif\u00edcil eso como escribir un drama o comedia <em>para<\/em> ser llevados luego a la pantalla. Tal es mi respeto reverencial, mi culto a la independencia de la palabra, de la santa palabra. No puedo con los que no van al teatro a o\u00edr. Cuando no van a no o\u00edr.<\/p>\n<p>Verdad es que esto sucede no pocas veces hasta en los lectores de art\u00edculos como \u00e9ste. No en mis lectores, por supuesto, en los que yo me he ido haciendo mientras ellos me hac\u00edan. Y es que vienen no a o\u00edrlos, aunque los lean con los ojos, cuando no a no enterarse de lo le\u00eddo y gozarse en ello sino a poder hablar de ello en la tertulia del casino o en la plazuela. \u00a1Los casos que me ocurren con esos que se me vienen diciendo que siguen mi producci\u00f3n literaria! No hace mucho uno que me aseguraba conocer mi obra toda, agregaba: \u201cLo que no sab\u00eda es que ha hecho usted tambi\u00e9n poes\u00edas\u201d. Y yo a \u00e9l: \u201cNo, se\u00f1or, he hecho tambi\u00e9n todo lo dem\u00e1s\u201d. Y as\u00ed, con eso de leer por encima no m\u00e1s que mis art\u00edculos volanderos y ni aun eso, sino citas y cr\u00edticas que de m\u00ed se hacen, han venido forj\u00e1ndome una leyenda que empieza a ahogarme, a ahogar este yo, supuesto egol\u00e1trico, que con tanto cari\u00f1o he cultivado para que pueda servir de espejo a mis pr\u00f3jimos.<\/p>\n<p>Tiempos estos de enquisas \u2014eso que llaman encuestas\u2014 y de entrevistas \u2014(a) <em>interviews<\/em>\u2014 y de interrogatorios necios\u2026 No hace mucho uno de esos mentecatos me dirigi\u00f3 una especie de circular en que se nos preguntaba a unos cuantos escritores: \u201c\u00bfCu\u00e1l es la mujer que usted m\u00e1s admira?\u201d No le contest\u00e9 \u00a1es claro! pues de haberlo hecho habr\u00eda sido con otra pregunta nada cort\u00e9s. O me habr\u00eda cabido otro recurso y era responder a lo que no me preguntaba. Pues a pregunta sin respuesta decente posible, s\u00f3lo cabe respuesta sin pregunta. Y como as\u00ed soy, el que no me quiera as\u00ed que me deje.<\/p>\n<p>Hay otra clase de lectores, \u00e9stos ya dignos de respeto \u2014aunque algunas veces de l\u00e1stima respetuosa\u2014 que leen para ir recogiendo vocablos, giros, expresiones y maneras de decir, lectores que llamar\u00edamos pedag\u00f3gicos. Su n\u00famero es legi\u00f3n. Y desde hace alg\u00fan tiempo recibo con frecuencia consultas ling\u00fc\u00edsticas o gramaticales \u2014aunque no es lo mismo lo uno que lo otro\u2014 de esos lectores, consultas de una candorosidad encantadora. Leen para aprender a escribir. Y no digo que para aprender a hablar. Quieren proveerse de un calendario de bolsillo.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCalendario?\u201d \u2014dir\u00e1 mi lector, el m\u00edo. Vaya el caso. Que fue que hab\u00eda en mi natal Bilbao un tabaquero famoso por sus trabucamientos de palabras, y como una vez dijese, refiri\u00e9ndose a un reloj de torre. \u201cDesde que a ese reloj le han puesto <em>am\u00f3sfera<\/em> nueva anda mal\u201d, y le contestaron: \u201cPero, Juanito, no se dice <em>am\u00f3sfera<\/em>, sino esfera\u201d. Replic\u00f3: \u201cBueno, bueno, para hablar con vosotros hay que llevar el calendario en el bolsillo\u201d. Y as\u00ed hay gente que lleva su calendario \u2014vocabulario\u2014 de bolsillo. O le tiene de pared. Como otro con quien yo viajaba y me fue mostrando un cuadernillo en que iba apuntando las palabras que o\u00eda en Francia y al decirle yo que le ser\u00eda m\u00e1s c\u00f3modo comprar un diccionario franc\u00e9s-espa\u00f1ol, me objet\u00f3: \u201cNo, es que \u00e9stas son palabras francesas aut\u00e9nticas, o\u00eddas por m\u00ed\u201d. Y as\u00ed hay quienes apuntan las palabras que me oyen o las que leen en mis escritos. Y m\u00e1s ahora que saben que se me ha hecho de la Academia \u2014antes Real\u2014 Espa\u00f1ola de la Lengua Castellana, la de \u201cLimpia, fija y da esplendor\u201d.<\/p>\n<p>\u00a1La Academia! Cada vez que se me hac\u00eda notar que alguna palabra que yo empleaba \u2014casi siempre recogida del habla popular y tal vez forjada, por analog\u00eda, por m\u00ed\u2014 no estaba en el Diccionario de la dicha Academia, el que pasa por oficial, replicaba yo: \u201c\u00a1Ya la pondr\u00e1n!\u201d Que el modo de que se registre algo es que este algo empiece por existir. Aunque seg\u00fan el profesor aquel de Coimbra las cosas empiezan por no existir. Lo que es hegelianismo puro. Mas no se crea que yo vaya a meterme en la Academia para ir metiendo en su Diccionario las palabras que haya recogido de boca del pueblo y las que forjadas por m\u00ed hayan sido acatadas por \u00e9l, no. Y eso que tal cosa ser\u00eda lo debido. \u00a1Hay tan falsa idea de lo cl\u00e1sico en confusi\u00f3n con lo acad\u00e9mico! \u00a1Lo que les choc\u00f3 una vez en clase a mis disc\u00edpulos que les dijese que L\u00f3pez Silva, el del habla de los barrios bajos madrile\u00f1os \u2014el que vivi\u00f3 ah\u00ed, en la Argentina, luego\u2014 era un escritor cl\u00e1sico y que recordaba a Te\u00f3crito! Y no otros en quienes van a buscar vocablos los predicadores gerundianos.<\/p>\n<p>\u00bfLlegar\u00e9 a ser cl\u00e1sico? No lo s\u00e9, pero s\u00ed debo declarar \u201ccon la modestia que me caracteriza\u201d \u2014esta preciosa frase la he tomado modestamente del gran Sarmiento\u2014 que cuando se me dice: \u201c\u00a1 Cu\u00e1nto ha progresado usted, don Miguel, en lenguaje y estilo!\u201d, contesto: \u201cNo, es que usted ha aprendido ya mi habla y si no pruebe a leer aquellos mis escritos que le parecieron anta\u00f1o oscuros, y lo ver\u00e1\u201d. Lo que hay es que mi p\u00fablico, el m\u00edo, el que he acabado por hac\u00e9rmelo \u2014\u00a1mi trabajo me ha costado!\u2014 ha aprendido mi habla. Que para servirle me la he hecho.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed estoy, pues, de nuevo, lectores m\u00edos argentinos, mi antiguo p\u00fablico de <em>Caras y Caretas<\/em>, el que yo desde estas columnas me hice ah\u00ed. \u00bfSoy el mismo ? Creo que s\u00ed. Pues sigo el consejo de P\u00edndaro: \u201cHazte el que eres\u201d. Aqu\u00ed estoy yo. Lo dem\u00e1s ir\u00e1 saliendo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_673\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103352_2010067226\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal I<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_674\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443577\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Como os dije, amigos lectores, hace pocos d\u00edas he vuelto, a primeros de este junio, a Portugal, mi antiguo pa\u00eds amigo, del que faltaba hace veinti\u00fan a\u00f1os. \u00a1Y qu\u00e9 a\u00f1os! He vuelto hecho parte de una caravana de escritores de lenguas francesa, castellana y alemana. Y he retomado de Portugal a mi Espa\u00f1a muy obligado a los que me han procurado ese recorrido, con su despertamiento de antiguas memorias. Muy obligado a ser sincero para con el noble pueblo portugu\u00e9s.<\/p>\n<p>Nos hab\u00eda invitado, con ocasi\u00f3n de las fiestas de la ciudad de Lisboa, el Secretariado de la Propaganda Nacional. Propaganda tur\u00edstica, de los encantos y ternezas acogedoras de la tierra portuguesa, y propaganda tambi\u00e9n pol\u00edtica del r\u00e9gimen bajo el que hoy vive Portugal.<\/p>\n<p>Hall\u00e1bame yo la \u00faltima vez en \u00e9ste cuando en agosto de 1914 estall\u00f3 la guerra mundial y entr\u00f3 en ella Portugal, aliado de Francia y de Inglaterra. \u00bfPor qu\u00e9 o, m\u00e1s bien, para qu\u00e9? Para asegurar su independencia y la posesi\u00f3n de sus colonias. \u00bfAmenazadas? No lo s\u00e9; pero los que recuerden aquella campa\u00f1a que emprend\u00ed a comienzos de la guerra acusando a la monarqu\u00eda espa\u00f1ola de que aspiraba a la formaci\u00f3n de un vice-imperio ib\u00e9rico, en el supuesto de la victoria alemana, comprender\u00e1n los recelos de semejante amenaza.<\/p>\n<p>En aquel mismo verano de 1914 conoc\u00ed y trat\u00e9 algo a Sidonio Paes, militar y catedr\u00e1tico \u2014de c\u00e1lculo diferencial e integral\u2014, luego dictador, y a quien se asesin\u00f3. Y se\u00f1alo eso de militar y catedr\u00e1tico porque esto le diferenciaba de un Jo\u00e3o Franco, pol\u00edtico puro, realista, posibilista, que fue quien ocasion\u00f3 el regicidio de don Carlos de Braganza. A \u00e9ste dediqu\u00e9 un epitafio \u2014por cierto, dur\u00edsimo y hasta implacable\u2014, que figura en mi libro <em>Por tierras de Portugal y de Espa\u00f1a<\/em>.<\/p>\n<p>Sigui\u00f3 Portugal, enredado en la guerra y en sus consecuencias, su sino, y despu\u00e9s de eso que ha dado en llamarse por unos revoluci\u00f3n y por otros renovaci\u00f3n, vino a dar en la actual dictadura. En lo que all\u00ed llaman los iniciados el Estado nuevo. Que viene a ser una especie de fajismo de c\u00e1tedra. As\u00ed como hubo y aun hoy hay un socialismo de c\u00e1tedra, que del fajismo se diferencia muy poco. Ese socialismo de c\u00e1tedra le hay aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, junto y aun frente al socialismo de calle, m\u00e1s bien comunismo. Y nada mejor que llamar fajismo de c\u00e1tedra \u2014pedag\u00f3gico y doctrinario\u2014 al que informa el actual r\u00e9gimen pol\u00edtico portugu\u00e9s. La dictadura del n\u00facleo que representa Oliveira Salazar es una dictadura acad\u00e9mico-castrense o, si se quiere, b\u00e9lico-escol\u00e1stica. Dictadura de generales \u2014o coroneles\u2014 y de catedr\u00e1ticos, con alguna que otra gota eclesi\u00e1stica. No mucha, a pesar de que el cardenal patriarca, Cerejeida, fue compa\u00f1ero de casa de Salazar y, como \u00e9ste, tambi\u00e9n catedr\u00e1tico. Eclesi\u00e1stico catedr\u00e1tico, lo mismo que otros militares catedr\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Los m\u00e1s de mis compa\u00f1eros de expedici\u00f3n de estudio solicitaron ser recibidos por Salazar, saludarle y o\u00edrle. Yo, no. Y fue por ser yo tambi\u00e9n catedr\u00e1tico y no pretender ni examinarle yo a \u00e9l ni que \u00e9l me examinase. Adem\u00e1s, sab\u00eda por sus escritos lo que me hab\u00eda de decir. Conocida su doctrina, su actividad propiamente pol\u00edtica, sus ensayos en este sentido no me interesaban. Estaba a la vez molesto por las trabas que all\u00ed se pon\u00edan a la libre emisi\u00f3n del pensamiento libre, y como habr\u00eda de brotarme la queja, no quer\u00eda o\u00edr explicaciones a ese respecto y menos a que acaso se me dijese, como alguien all\u00ed me dijo, que no se puede gobernar como para hombres de excepci\u00f3n. Y si a m\u00ed se me reputaba hombre de excepci\u00f3n, yo reputo hombre de excepci\u00f3n a un dictador \u2014aun si\u00e9ndolo tan poco como Salazar\u2014, y quer\u00eda evitar un encuentro entre excepcionalidades. Y luego, lo que el catedr\u00e1tico dictador hab\u00eda de decirme ya me lo dijeron otros catedr\u00e1ticos: sus colaboradores. No quer\u00eda, ni deb\u00eda, adem\u00e1s, perturbar con mis manifestaciones el sentimiento de un sosiego, de un orden, de una paz que para mi pueblo no deseo, como les dije en un banquete a que asistieron los ministros de Instrucci\u00f3n P\u00fablica y de Negocios Extranjeros.<\/p>\n<p>En todo nuestro recorrido fuimos espl\u00e9ndidamente agasajados; se nos mostraron las mayores bellezas monumentales y naturales de Portugal y ejemplos de vida popular o, mejor, folkl\u00f3rica, bailes y danzas del pa\u00eds. Se nos quer\u00eda mostrar el contento en que dicen que vive el pueblo portugu\u00e9s. Mas yo trataba de penetrar m\u00e1s all\u00e1 del velo de aquellas fiestas. Se ordenaban los festejos que hab\u00edan de festejar el orden. Asistimos en el claustro de los Jer\u00f3nimos a un torneo medieval, profusamente escenificado, que se ha repetido gratis con destino exclusivamente a los trabajadores inscritos en los Sindicatos nacionales, de Estado. Obedece esto a la Fundaci\u00f3n Nacional para la Alegr\u00eda en el Trabajo. Algo as\u00ed como lo que aqu\u00ed se llama Misiones pedag\u00f3gicas, aunque con m\u00e1s boato y no tan sencillo y tan verdaderamente popular. Procesiones que me recordaban las que los jesuitas organizaban en el Paraguay colonial para divertir \u2014en el originario sentido de este verbo\u2014 a los guaran\u00edes. Y ya que han salido los jesuitas y que jesuitas espa\u00f1oles han tenido colegio en Cur\u00eda para estudiantes de aqu\u00ed, he de contar c\u00f3mo el Gran Hotel de Cur\u00eda levant\u00f3 una capilla para su clientela; pero el obispo de Coimbra se neg\u00f3 a consagrarla y a que se abriese al culto mientras el hotel tuviese piscina. Acaso habr\u00eda sido mejor soluci\u00f3n llenarla de agua bendita. Y basta, por ahora, de festejos de Estado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 educaci\u00f3n nacional puede dar una dictadura acad\u00e9mico-castrense? Ardua cuesti\u00f3n. Que no se presenta ni en Italia, ni en Alemania, ni en Rusia, pues Mussolini, Hitler y Stalin de todo tienen menos de catedr\u00e1ticos. \u00bfC\u00f3mo puede espaciarse el alma popular \u2014popular, no nacional\u2014 portuguesa fuera de sus ineludibles necesidades elementales? \u00bfY el llamado nacionalismo? \u00bfEl nacionalismo doctrinario, acad\u00e9mico-castrense, de c\u00e1tedra? O sea: \u00bfqu\u00e9 ideal hist\u00f3rico \u2014hist\u00f3rico, no arqueol\u00f3gico\u2014 puede surgir del llamado \u2014no sin pedanter\u00eda\u2014 Estado nuevo?<\/p>\n<p>Mas como aun me queda bastante que decir al caso, lo dejo para otro art\u00edculo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_675\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103354_2010067226\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal II<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_676\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443578\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Un pueblo se somete a sacrificios y renuncia ante la autoridad \u2014o, mejor, el Poder, que es otra cosa\u2014 a ciertas libertades para fraguar una historia que es una leyenda. \u201cEl pensamiento de Dios en la tierra de los hombres\u201d, como dije una vez y lo ha repetido en un serm\u00f3n, cit\u00e1ndome, el can\u00f3nigo de Lisboa Correia Pinto, miembro de la Asamblea Nacional portuguesa. Historia que no es tanto lo que hicieron los hombres que nos hicieron cuanto lo que so\u00f1aron haber hecho y haber de hacer. Cuando Queiroz Velloso me entreg\u00f3 su <em>Don Sebasti\u00e1n<\/em>, historia documentada, ensenta, en lo posible, de leyendas y mitos, le dije que lo que nos importa y le importa a Portugal es la vida de don Sebasti\u00e1n, desde que muri\u00f3 en Alcazarquebir, la biograf\u00eda del mito, del Encubierto, como se le llam\u00f3. Y sigue Portugal so\u00f1ando y engendrando mitos. Uno es Sidonio Paes. Otro&#8230;<\/p>\n<p>En mi reciente recorrido por ese pa\u00eds mitol\u00f3gico visit\u00e9 las tumbas de sus principales h\u00e9roes. Y de sus reyes. Volv\u00ed a los Jer\u00f3nimos, donde yacen los restos de Camoens \u2014sus \u201cprobables huesos\u201d, se dice\u2014, de Vasco de Gama, de Herculano&#8230; y, junto al gran t\u00famulo de \u00e9ste, el ata\u00fad en que mi Guerra Junqueiro aguarda mausoleo. Me recog\u00ed un momento junto a los despojos de mi amigo el poeta de <em>Patria<\/em>, debelador de leyendas. Con lo que las dio nueva vida.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a Alcoba\u00e7a, de que escrib\u00ed anta\u00f1o, monasterio fundado por Alfonso Enr\u00edquez en conmemoraci\u00f3n de la toma a los moros de Santarem a mediados del siglo XII. Escueto y desnudo templo de cistercienses. All\u00ed, las tumbas gemelas de don Pedro y de su In\u00e9s de Castro, que si sus estatuas de piedra se irguieran mirar\u00edanse cara a cara. Es la tragedia sosegada en piedra de siglos. Y luego, al monasterio de Santa Mar\u00eda de la Victoria, llamado Batalla. La batalla fue la de Aljubarrota, ganada a los castellanos. T\u00edpico monumento del estilo manuelino, en que aparece ya aquel ornato g\u00f3tico-hind\u00fa, bordados, puntillas y orfebrer\u00eda en piedra. No el sobrio desnudo cisterciense de Alcoba\u00e7a. Y all\u00ed, en una capilla, en el centro, la tumba de los huesos de don Juan I y de su mujer, do\u00f1a Felipa de Lencastre, y en sepulcros laterales, sus hijos, don Femando, el infante santo, el pr\u00edncipe Constante de nuestro Calder\u00f3n, el de T\u00e1nger, muerto m\u00e1rtir en prisi\u00f3n de moros marroqu\u00edes; don Enrique el Navegante, el de Sagres, que inici\u00f3 los grandes descubrimientos; don Pedro, el que corri\u00f3 las cuatro partidas del mundo; don Juan, don Duarte, luego rey. \u00a1Magn\u00edfico monumento en letra \u2014m\u00e1s perenne acaso que la piedra\u2014 el que Oliveira Martins les erigi\u00f3 con su libro <em>Os f<\/em><em>i<\/em><em>lhos d&#8217;el rey don Jo<\/em><em>\u00e3<\/em><em>o<\/em>, obra que tanto admiraba nuestro don Marcelino! En esta obra, la leyenda viva, y en aquellos arcos de piedra, polvo y huesos. Y arqueolog\u00eda m\u00e1s que historia.<\/p>\n<p>En Lisboa, en San Vicente de Fuera, visit\u00e9 el pante\u00f3n de la dinast\u00eda de los Braganzas, arcas de piedra cuadradas, lisas, sin adornos, como muebles cubistas modernos. All\u00ed, don Carlos y su hijo mayor, sacrificados en 1908, y el pobre don Manuel, muerto en destierro, y cuyos restos se trasladaron hace poco a su patria. En aquel triste recinto, que m\u00e1s parece un almac\u00e9n de sepulcros que un pante\u00f3n, parece irse posando una leyenda en formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Leyendas, todo leyendas. Y la leyenda del mar, sobre el que parece cernerse la cruz de Cristo, con sus cuatro T, casi como cuatro anclas, que la distinguen de una cruz gammada o sv\u00e1stica. (Para hacer de aqu\u00e9lla \u00e9sta habr\u00eda que romperle cuatro \u00e1ngulos.) Sobre el mar por el que fueron los buscadores de oro, de especias, de ensue\u00f1os orientales, y en que hoy buscan pan que mate el hambre los pescadores humildes.<\/p>\n<p>A \u00e9stos, a los pescadores humildes y sufridos, los vimos, y sin velo, en la playa de Nazaret, al pie de sus blancas casitas. Descalzos ellos, y sus mujeres, y sus ni\u00f1os, acariciando la arena con la carne de las plantas de sus pies, curti\u00e9ndose al sol, tirando de las redes de pesca. Aquel era el pueblo por debajo de leyendas. Comer, beber, abrigarse y vestirse pobremente, adornarse un poco \u2014muy poco\u2014 acaso y&#8230; propagarse. Pueblo que, abrumado bajo cuidados elementales, no da espacio ni tiempo a que le hostiguen inquietudes esenciales. Nuestras libertades civiles ser\u00edan para ellos un puro lujo superfluo. \u00bfQu\u00e9 saben ellos del pomposo Estado nuevo? \u00bfQu\u00e9 les importa que les muestren un mapa de Europa marcando en rojo sobre \u00e9sta las extensiones de Angola y Mozambique y con la leyenda de: \u201cPortugal no es un pa\u00eds peque\u00f1o\u201d? Para leyenda tienen la mar, sobre cuya frente azul han pasado los siglos sin dejar una arruga, que dijo lord Byron. Ni sobre las vidas de esos humildes pescadores han dejado traza las leyendas patrias. Por los caminos rurales cruzamos varias veces con parejas de bueyes de largos cuernos, que tiraban de una carreta con el cuello, no el testuz, y en el yugo que los un\u00eda, art\u00edsticas tallas de dibujo decorativo y como tomadas de cualquier portada rom\u00e1nica anterior al manuelino. \u00bfSentir\u00e1n esos pobres pacientes bueyes alg\u00fan alivio que les haga m\u00e1s ligero el yugo merced al adorno tradicional?<\/p>\n<p>Vimos y o\u00edmos en nuestro recorrido, en Lisboa, en Braga, en Viana do Castelo, en Aveiro, coros populares de canto y baile, con t\u00edpicos trajes comarcales, ricos de colorido y traza; coros con el cometido de mostrarnos la decretada alegr\u00eda en el trabajo, el contento en el reparto de la pobreza; pero nada me habl\u00f3 m\u00e1s ni mejor que el no preparado concurso de los humildes pescadores de la playa de Nazaret. Donde alguno se nos acerc\u00f3 a pedirnos una \u201cesmolinha\u201d \u2014una limosnita\u2014, y como se la di\u00e9ramos en calderilla espa\u00f1ola, nos dijo en castellano: \u201cMuchas gracias.\u201d<\/p>\n<p>Mas \u00bfes que, a fin de cuentas, el pobre pueblo, que arrastra su vida bajo el sudario de la Historia, abrumado por sus cuitas elementales, animales, tiene otra misi\u00f3n providencial que no la de dejar que medre la leyenda hostigadora de inquietudes esenciales, espirituales? \u00bfDejar que se haga el mito devorador de naciones? Quien lo sabe&#8230; El pueblo de cada naci\u00f3n sufre y trabaja, a fin de erigir legendaria tumba a su gloria. Ya dej\u00f3 dicho Homero que \u201clos dioses traman y cumplen la perdici\u00f3n de los mortales para que los venideros tengan cantares\u201d. A lo que se le llama hoy nacionalismo. Mas, despu\u00e9s de todo, \u00bfpara qu\u00e9 se vive? \u00bfPara qu\u00e9?<\/p>\n<p>Todo me pon\u00eda all\u00ed ante los ojos \u2014se me antojaba\u2014, leyenda quijotesca y mesi\u00e1nica a la par, la del pobre rey loco don Sebasti\u00e1n, el Encubierto. Vamos a verlo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_677\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486442\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal II<\/strong><strong>I<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_678\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El s\u00e1bado 8 de este mes de junio asistimos en el claustro manuelino de los Jer\u00f3nimos de Lisboa a la reconstituci\u00f3n arqueol\u00f3gica de un torneo portugu\u00e9s del siglo XV, fiesta para los ojos y la fantas\u00eda. Como espect\u00e1culo teatral fue espl\u00e9ndido. All\u00ed representados rey, reina, obispo, caballeros, damas. \u00bfPara qu\u00e9 describirlo? Torneo y juego de ca\u00f1as y habilidades a la jineta. Y luego, el jueves, 13, desfil\u00f3 toda aquella tropa teatral por las calles de Lisboa, para recreo del pueblo, y d\u00edas despu\u00e9s parece que se repiti\u00f3 el torneo para los sindicatos nacionales. Todo ello me recordaba a nuestro Don Quijote y a los duques que le festejaban y se festejaban con \u00e9l. Y como en aquellos d\u00edas me diera el profesor de la Universidad de Lisboa J. M. de Queiroz Velloso su s\u00f3lido y bien documentado libro sobre el rey don Sebasti\u00e1n (<em>D. Sebati<\/em><em>\u00e3<\/em><em>o, 1554-1578<\/em>), me vino al punto a las mientes la leyenda, entre quijotesca y mesi\u00e1nica, de aquel pobre mozo: un enfermo y, en rigor, un suicida. Que suicid\u00f3 a su reino.<\/p>\n<p>En setiembre de 1910, henchido de visiones portuguesas, compuse un soneto, titulado \u201cPortugal\u201d, que figura en mi <em>Rosario de sonetos l\u00edricos<\/em>, que ha sido traducido al portugu\u00e9s, y que en castellano dice as\u00ed: \u201cDel Atl\u00e1ntico mar en las orillas, \/ desgre\u00f1ada y descalza, una matrona \/ se sienta al pie de sierra que corona \/ triste pinar. Apoya en las rodillas \/ los codos, y en las manos, las mejillas \/ y clava ansiosos ojos de leona \/ en la puesta del sol; el mar entona \/ su tr\u00e1gico cantar de maravillas. \/ Dice de luengas tierras y de azares, \/ mientras ella, sus pies en las espumas \/ ba\u00f1ando, sue\u00f1a en el fatal Imperio \/ que se le hundi\u00f3 en los tenebrosos mares \/ y mira c\u00f3mo entre agoreras brumas \/ se alza don Sebasti\u00e1n, rey del misterio\u201d. \u00bfMisterio? El de la leyenda nacional \u2014m\u00e1s, acaso, que popular\u2014 que brot\u00f3 despu\u00e9s de su muerte y de apoderarse de Portugal Felipe II de Espa\u00f1a, t\u00edo de don Sebasti\u00e1n; mas no misterio hist\u00f3rico. La historia documentada, tal como nos la expone \u00faltimamente el profesor Queiroz Velloso, apenas cela misterio. Aunque, \u00bfno es acaso un misterio de providencia el sino de aquel mozo, primo de nuestro pr\u00edncipe don Carlos, presa de morbosos empujes y ensue\u00f1os de castidad y de vanagloria quijotescas?<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 familia! Sus abuelos paternos, don Juan III y do\u00f1a Catalina de Austria, hermana de Carlos V, el de Yuste; maternos, \u00e9ste mismo, el emperador, y su mujer; su padre, diab\u00e9tico y enfermizo, que muri\u00f3 a sus diecis\u00e9is a\u00f1os y medio, y su madre, que, ya viuda, le dio a luz al pobre Deseado, a sus dieciocho a\u00f1os. As\u00ed vino al mundo don Sebasti\u00e1n. Regente del reino primero su madre, hermana de Felipe II; luego, el cardenal don Enrique; su madre, do\u00f1a Juana, se va a Madrid, junto a su hermano el rey de Espa\u00f1a, y queda el pobre ni\u00f1o, un anormal, al cuidado de su abuela do\u00f1a Catalina de Austria. \u00a1Y qu\u00e9 educaci\u00f3n! Ed\u00facanle jesuitas, sobre todo el padre Luis Gon\u00e7alves. El pobre mozo padec\u00eda ya desde sus doce a\u00f1os de purgaci\u00f3n o gonorrea, lo que le hac\u00eda mis\u00f3gino y hasta mis\u00e1ntropo. De \u201cingenio agudo y confuso\u201d, al decir de un diplom\u00e1tico, hay quien habla de sus ausencias, obnubilaciones y crep\u00fasculos de epil\u00e9ptico; su estilo de escribir, enrevesado y sibilino; accesos de furor, monstruosos ensue\u00f1os de haza\u00f1as individuales. \u201c\u00a1Yo s\u00e9 qui\u00e9n soy!\u201d, parec\u00eda decir, como Don Quijote. Se deleitaba en peligros, en fortalecer su cuerpo, acaso impotente para la procreaci\u00f3n; vanidoso y altanero. Hizo en Alcoba\u00e7a abrir las sepulturas de sus antecesores don Alfonso II y don Alfonso III y sus mujeres, las reinas. Alab\u00f3 a Alfonso III por haber terminado la conquista del Algarve; mas al otro le tuvo a mal, por mujeriego. No pudo abrirse la de don Pedro, a quien conden\u00f3 con duras palabras por sus amores con do\u00f1a In\u00e9s. Otra vez hizo abrir, en Batalla, la tumba de don Juan II; contempl\u00f3 el cad\u00e1ver y tom\u00f3 su espada. \u201cEste fue el mejor oficial que hubo en nuestro oficio\u201d, dijo, y manda al duque de Aveiro que bese la mano del cad\u00e1ver, su bisabuelo, \u201c\u00a1Mi rey!\u201d, exclam\u00f3. Y as\u00ed, huyendo de mujeres, contemplando cad\u00e1veres, so\u00f1ando conquistas individuales, por su brazo y su esfuerzo personales, para dar qu\u00e9 decir.<\/p>\n<p>Por razones de Estado, se prestaba, de mala gana, a proyectos matrimoniales; mas siempre sin \u00e1nimo de casarse. Su t\u00edo, Felipe II, por su parte, no le reputaba apto para ello. El hipo del pobre enfermo, su idea fija, era el ir a lograr eterna fama de esforzado caballero a Marruecos, y no precisamente por servir a la fe de la cristiandad. Al \u00faltimo todo era medirse, brazo a brazo, con Ab de Alm\u00e9lique, antes que \u00e9ste, muy enfermo ya, muriese. Y fue preparando la fat\u00eddica expedici\u00f3n, echando mano de todos los recursos y hombres, hasta de herejes luteranos. Su preocupaci\u00f3n era el \u00bfqu\u00e9 dir\u00e1n?, el puntillo de honra. O el que dir\u00eda el duque de Alba si \u00e9l, don Sebasti\u00e1n, se retiraba de su empresa. En las tan sonadas conferencias de Guadalupe entre el rey de Portugal y su t\u00edo el de Espa\u00f1a \u2014asistido \u00e9ste por el duque de Alba\u2014 no lograron hacerle a aquel mozo del destino desistir de su locura. Y as\u00ed se fue a un verdadero suicidio \u2014y suicidio de su reino\u2014 en Alcazarquebir. \u00a1Desastre pavoroso! El bueno de Ab de Alm\u00e9lique, que all\u00ed muri\u00f3 de enfermo, quiso ahorr\u00e1rselo; mas fue en vano. El que primero llamaron el Deseado y luego el Encubierto cumpl\u00eda un sino tr\u00e1gico. Y muerto en la refriega, no lejos de Larache, y all\u00ed enterrado, y trasladado luego su cad\u00e1ver a Lisboa, a la iglesia de Santa Mar\u00eda de Belem, donde le esperaba su t\u00edo Felipe II, dos a\u00f1os m\u00e1s tarde rey tambi\u00e9n de Portugal, empez\u00f3, sin embargo, a germinar la leyenda de que no hab\u00eda muerto y de que habr\u00eda de volver a Portugal. Un Mes\u00edas. Y un Don Quijote. Leyenda quijotesco-mesi\u00e1nica.<\/p>\n<p>\u00bfMisterio? Uno, patol\u00f3gico, bien aclarado: el del pobre mozo de carne y hueso, heredero de taras familiares, so\u00f1ador de una vida que se sent\u00eda no poder dar, de una resurrecci\u00f3n de la carne y so\u00f1ador de una inmortalidad de la fama. Y otro, el del s\u00edmbolo que representaba: el de una categor\u00eda hist\u00f3rica, el de la encarnaci\u00f3n del reino de Portugal.<\/p>\n<p>Han corrido los siglos \u2014m\u00e1s de tres y medio\u2014: el tradicionalismo nacional portugu\u00e9s se ha nutrido, en gran parte, con la leyenda del Encubierto, y el tradicionalismo nacional castellano, con la de su t\u00edo, el rey llamado el Prudente, Felipe II; y si hoy estos dos tradicionalismos \u2014nacionalismos\u2014 celebraran un concilio en Guadalupe, \u00bfqu\u00e9 se dir\u00edan de una nueva cruzada a ganar fama eterna? \u00bfQu\u00e9 de una conquista de la morisma africana? En tanto, los cortejos teatrales entretienen a los pueblos. Y se habla, por una parte y por otra, de renovaci\u00f3n de leyendas, m\u00e1s bien arqueol\u00f3gicas. \u00bfPero sentir\u00e1n las hoy dos Rep\u00fablicas del extremo occidental de Europa su com\u00fan misi\u00f3n hist\u00f3rica como la sintieron los dos reinos que ganaron las Indias orientales y las occidentales?<\/p>\n<p>Y ahora, a deciros algo de las relaciones culturales entre ambos pueblos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_679\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103356_2010067226\"><\/a><strong>San P\u00edo X<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_680\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443579\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Le voy a hablar, amigo m\u00edo, de cosa la m\u00e1s de veras seria e intima y esencial: de religi\u00f3n, no de pol\u00edtica ni de moral. Y le voy a hablar de ello a prop\u00f3sito de la proyectada reforma constitucional y de lo de restablecimiento del orden p\u00fablico y de la autoridad y del encauce de la educaci\u00f3n y de la ense\u00f1anza p\u00fablicas. Lo de la despensa y la escuela. Y la Guardia civil y el maestro. Y si Espa\u00f1a ha dejado o no de ser cat\u00f3lica o si lo era y lo es y c\u00f3mo y qu\u00e9 quiere decir esto de catolicismo. Popular, o sea laico, se entiende, y no meramente clerical. No trato de un catolicismo pol\u00edtico, para asegurar, mediante el temor a las penas del infierno y el deseo de visi\u00f3n beat\u00edfica \u2014inimaginable para el pueblo\u2014, el orden civil y social de la vida terrena; no de una religi\u00f3n en defensa de la propiedad y de la familia terrenales, \u00a1no!, sino de la que sirve a consolar al hombre, al individuo humano, de haber nacido, de la que se cifra en el tu\u00e9tano de la fe cristiana popular \u2014dentro de sus huesos dogm\u00e1ticos, que no le cabe roer al pueblo\u2014 y se expresa en aquellas palabras del Credo que dicen : \u201cCreo en la resurrecci\u00f3n de la carne y en la vida perdurable.\u201d O en el lat\u00edn cantado en la misa: \u201cResurrectionem mortuorum et vitam venturi s\u00e9culi.\u201d Y fuera lo de penas y castigos, que es polic\u00eda o moral si se quiere, mas no propiamente religi\u00f3n. Que eso de las penas y castigos, del infierno y el cielo al servicio del Dec\u00e1logo, de los Mandamientos de la ley de Dios \u2014y aun los de la Iglesia\u2014 tiene que ver tan poco con la \u00edntima y verdadera fe cristiana como tienen poco que ver la democracia y la cuesti\u00f3n social con el meollo del cristianismo.<\/p>\n<p>Usted sabe, amigo m\u00edo, que en mi libro sobre <em>El sentimiento tr\u00e1gico de la vida en los hombres y en los pueblos <\/em>sostengo con qu\u00e9 profunda penetraci\u00f3n de la esencia del catolicismo popular el Papa P\u00edo X, aquel p\u00e1rroco v\u00e9neto, procedente del pueblo, conden\u00f3 y anatematiz\u00f3 en su Enc\u00edclica <em>Pascendi dominici gregis<\/em> (8, IV, 1907) el llamado modernismo, herej\u00eda de intelectuales criticistas, kantianos en rigor, que hurgaba en la m\u00e1s irracional e inimaginable de las esperanzas del pobre pueblo cristiano. La fe es, seg\u00fan San Pablo, la sustancia de lo que se espera. Y el Papa P\u00edo X adopt\u00f3 por emblema el ancla, s\u00edmbolo de esperanza. Luego, en mi otro libro sobre <em>La agon\u00eda del cristianismo<\/em> volv\u00ed al tema cardinal y radical, concluyendo con aquello de: \u201cCristo nuestro. Cristo nuestro, \u00bfpor qu\u00e9 nos has abandonado?\u201d Y nada de democracia, ni de autoridad, ni de orden social, ni de polic\u00eda, es decir, de moral. Y, por \u00faltimo, en mi <em>San Manuel Bueno, m\u00e1rtir <\/em>\u2014el tercero de la trilog\u00eda\u2014, cuando le propusieron a este santo p\u00e1rroco que fundase un Sindicato cat\u00f3lico agrario respondi\u00f3: \u201cNo; la religi\u00f3n no es para resolver los conflictos econ\u00f3micos o pol\u00edticos de este mundo, que Dios entreg\u00f3 a las disputas de los hombres. Piensen los hombres y obren los hombres como pensaren y como obraren, que se consuelen de haber nacido, que vivan lo m\u00e1s contentos que puedan en la ilusi\u00f3n de que todo esto tiene una finalidad. Yo no he venido a someter los pobres a los ricos ni a predicar a \u00e9stos que se sometan a aqu\u00e9llos.\u201d Y acaba: \u201cOpio&#8230;, opio\u2026 Opio, s\u00ed. D\u00e9mosle opio y que duerma y que sue\u00f1e.\u201d Mas \u00e9l, el pobre santo p\u00e1rroco, ni lograba dormir ni so\u00f1ar.<\/p>\n<p>Quiero creer que el Papa P\u00edo X, a quien se trata de canonizar, crey\u00f3 \u2014o crey\u00f3 que cre\u00eda, y es igual\u2014 libre de la \u00edntima tortura de mi San Manuel Bueno; pero \u00a1cu\u00e1n parecidos los siento! P\u00edo X, primer Papa salido de la clase baja despu\u00e9s de Sixto V, muerto en 1590 \u2014los veintinueve intermedios fueron o nobles o burgueses\u2014, ha logrado una popularidad que ni P\u00edo IX, el del <em>Syllabus<\/em>, el anatematizador del liberalismo, que es cosa pol\u00edtica; ni Le\u00f3n XIII, \u201cm\u00e1s acad\u00e9mico que humanista\u201d \u2014as\u00ed acabo de leer en un excelente estudio\u2014, el de la tan cimbeleada Enc\u00edclica <em>Rerum novarum<\/em> sobre la cuesti\u00f3n dicha social, con la mandanga aquella del justo salario, cuya justicia no se nos dice c\u00f3mo se establece. Y es que la econom\u00eda pol\u00edtica no toca a la religi\u00f3n ni el Cristo vino a resolver la lucha de clases.<\/p>\n<p>Se trata de canonizar a P\u00edo X, al humilde p\u00e1rroco v\u00e9neto, de origen popular, que aboli\u00f3 el veto de los Estados profanos en los C\u00f3nclaves, que oblig\u00f3 al clero franc\u00e9s a rechazar las Asociaciones culturales, aunque hubiere ello de llevarle a la miseria \u2014que no fue as\u00ed\u2014 y que quiso proteger al pueblo, al pobre pueblo no te\u00f3logo, al de carboneros de fe impl\u00edcita, de que le arrancasen su esperanza en otra vida ultraterrena y aunque esto le sea enteramente inimaginable. Es decir, inconcebible. \u00bfNo ve usted, amigo m\u00edo, cuan cerca estaba la religi\u00f3n del futuro San P\u00edo X, de la religi\u00f3n de mi imaginado y sentido San Manuel Bueno? Y en cuanto al personaje hist\u00f3rico, por contraposici\u00f3n al literario y ficticio \u2014aunque todo es uno\u2014, \u00bfqui\u00e9n sabe el \u00faltimo secreto pensamiento del santo p\u00e1rroco pontifical, el que acaso ni \u00e9l mismo osase descubr\u00edrselo a s\u00ed propio? \u00bfNo clam\u00f3 el Cristo en la Cruz: \u201c\u00a1Dios m\u00edo. Dios m\u00edo!, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado?\u201d Y perd\u00f3neme esta insinuaci\u00f3n, amigo m\u00edo\u2026 Pero \u00bfes que no habr\u00e1 m\u00e1s de un santo canonizado que hubiera muerto en des\u00e1nimo de esperanza, en desesperanza \u2014ya que no desesperaci\u00f3n\u2014 resignado? \u00bfEn o\u00edr la callada de Dios?<\/p>\n<p>Lo que quiero decirle con todo esto, mi buen amigo dem\u00f3crata cristiano, es que el pobre pueblo ni\u00f1o cat\u00f3lico, si se apresta a hacer santificar al Papa Sarto y no al Papa Mastai Ferretti ni al Papa Pecci, es por haber aqu\u00e9l cuidado de guardar la esperanza irrazonable e inimaginable en otra vida de allende \u00e9sta y no de escudar con anatemas contra el liberalismo y el socialismo el orden civil, polic\u00edaco m\u00e1s que pol\u00edtico, y moral de esta vida de aquende y transitoria. Pobre pueblo sencillo, sin m\u00e1s que un mag\u00edn infantil \u2014y senil\u2014 para figurarse una siesta sinf\u00edn de sue\u00f1os de nacimiento de Bel\u00e9n, al son de zampo\u00f1as y zambombas, en un cielo de romer\u00eda perpetua y sin cesar renaciente. O esto o el vac\u00edo. Hay, pues, que calafatearle y alquitranarle la mente contra rompientes y remolinos de aguas profundas y tenebrosas, a que no se le metan por entre las hojas del coraz\u00f3n. O dejarle el otro enga\u00f1o: el de la sociedad futura, que no ha de alcanzar. Y que se alimenta y ceba de resentimientos. Y \u00bfno tendr\u00e1 acaso alguna relaci\u00f3n con esto lo de P\u00edo XI, de haber hecho consagrar, en 1926, obispos chinos cuando en China cund\u00eda ya el bolchevismo? Almas asi\u00e1ticas, b\u00fadicas, que sue\u00f1an hacia atr\u00e1s, hacia la eternidad que pas\u00f3, en sociedad fija y culto a los antepasados, a los muertos. San P\u00edo X adopt\u00f3 por su emblema un ancla en la mar, y encima, en el cielo, una estrella. Una estrella anclada en el cielo y un ancla estrellada en la mar. Y el horizonte marino ilusorio, donde el camino de olas se vuelve camino de estrellas. Y sin puertos a la vista.<\/p>\n<p>Y ahora bien : \u00bfsigue siendo cat\u00f3lico nuestro pueblo occidental?; \u00bflo fue alguna vez? Conforme a lo que por catolicismo queramos entender. Y, desde luego, en cuanto a nuestro cristianismo popular e infantil, laico y pagano, as\u00ed que se le mete en pol\u00edtica y en moral deja de ser ce\u00f1ida y redondamente religioso. Porque eso no es religi\u00f3n. Aunque los pol\u00edticos de cada partido se llamen entre s\u00ed correligionarios. No pasan de colegionarios. Y ya sabr\u00e1 usted a quien llama legi\u00f3n el Evangelio del Cristo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_681\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486400443\"><\/a><strong>Nueva vuelta a Portugal IV<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_682\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310401444\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Desde que empec\u00e9 a estudiar el portugu\u00e9s \u2014la lengua\u2014 y, sobre todo, desde que empec\u00e9 a viajar por Portugal me interes\u00f3, m\u00e1s que otra cosa, la dependencia cultural mutua de ambos pueblos, el castellano y el portugu\u00e9s. No sin hondo sentido escribi\u00f3 Oliveira Martins aquella su maravillosa <em>Historia de la civi<\/em><em>liz<\/em><em>aci\u00f3n ib\u00e9rica<\/em>. Don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo, por su parte, inclu\u00eda en su <em>Historia de la literatura espa\u00f1ola<\/em> las literaturas catalana y galaicoportuguesa. \u00bfY hay cl\u00e1sico castellano ni m\u00e1s cl\u00e1sico ni m\u00e1s castizo que aquel Francisco Manuel de Melo, soldado portugu\u00e9s al servicio del rey Felipe IV de Espa\u00f1a y de Portugal contra los catalanes levantados en guerra? Cl\u00e1sico en castellano y cl\u00e1sico en portugu\u00e9s. Y habr\u00eda que recordar a Gil Vicente, a Camoens y al mismo P. Granada, O. P.<\/p>\n<p>Un castellano puede recorrer Portugal hablando su lengua propia, seguro de que se le entender\u00e1. La rec\u00edproca no es tan segura. El castellano entiende mal el portugu\u00e9s hablado \u2014el escrito s\u00ed que lo entiende\u2014 debido a la fon\u00e9tica complicad\u00edsima. La singular sencillez de la fon\u00e9tica castellana, con sus escasos y bien recortados \u2014de claroscuros y sin matiz apenas\u2014 sonidos, sobre todo desde el siglo XVI, hacen del romance castellano un lenguaje muy resistente y dif\u00edcilmente deformable.<\/p>\n<p>Cuando alguna vez se me ha dirigido alg\u00fan portugu\u00e9s en franc\u00e9s le he dicho siempre: \u201cFale portuguez.\u201d Me molestaba que entre nosotros se quiera introducir un tercer idioma de cambio. (Y no digo intercambio porque esto carece de sentido.) Hasta en lo escrito he propugnado que no hay por qu\u00e9 traducir del castellano al portugu\u00e9s y viceversa. El esfuerzo que a un castellano le cueste leer portugu\u00e9s es peque\u00f1\u00edsimo y, adem\u00e1s, se compensa con que en el portugu\u00e9s encontraremos rincones y recovecos de nuestro idioma que no los descubrimos directamente. Aprender portugu\u00e9s es un buen recurso para enriquecer nuestro castellano.<\/p>\n<p>No es exacto que, como se dice, no nos conozcamos unos a otros. En Portugal se ha le\u00eddo siempre castellano, y desde hace alg\u00fan tiempo m\u00e1s. Hoy se venden all\u00ed obras alemanas de ciencia \u2014medicina especialmente\u2014, filosof\u00eda y t\u00e9cnica en traducciones castellanas, ya que no las hay francesas. Y aunque las haya. Pasaron los tiempos en que se le\u00eda a Cajal en traducci\u00f3n francesa. S\u00f3lo alg\u00fan que otro pedante presume de conocer mejor el franc\u00e9s que el castellano.<\/p>\n<p>Funciona en Lisboa un Instituto espa\u00f1ol que empieza a prestar valiosos servicios a la com\u00fan civilizaci\u00f3n ib\u00e9rica. Y se piensa establecer all\u00ed una buena librer\u00eda espa\u00f1ola. Y falta est\u00e1 haciendo que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, sea m\u00e1s accesible el libro portugu\u00e9s. Acaba de traducirse al castellano el <em>Sa<\/em><em>n<\/em><em> Pablo<\/em>, de Teixeira de Pascoaes, de que dije desde estas mismas columnas, y ojal\u00e1 que ello contribuya, m\u00e1s que a que se multipliquen traducciones, a que se apliquen los curiosos y los estudiosos a leer directamente literatura portuguesa.<\/p>\n<p>Ahora, en cuanto a traducir portugu\u00e9s al castellano y, sobre todo, en cuanto a que los literatos, los cr\u00edticos, los investigadores espa\u00f1oles, se ocupen en dar a conocer la producci\u00f3n literaria, filos\u00f3fica y cient\u00edfica portuguesa, creo que es un deber nuestro. El m\u00e1s seguro camino para que el pensamiento portugu\u00e9s sea m\u00e1s y mejor conocido en el mundo es que lo presentemos nosotros. Los m\u00e1s de los extranjeros estudiosos de portugu\u00e9s que conozco han pasado a \u00e9l por el castellano. Empezaron por interesarse en literatura castellana, y de \u00e9sta pasaron a la portuguesa. Y, por otra parte, los que han abordado \u00e9sta, la portuguesa, sin pasar por la nuestra, la han comprendido mal.<\/p>\n<p>Ahora vendr\u00eda a cuento comentar aqu\u00ed unas aseveraciones de mi amigo Osorio de Oliveira en su interesante libro <em>Psicolog\u00eda de Portugal<\/em>, donde sostiene que \u201clas obras que viven por el estilo (y esto lo traduzco ahora aqu\u00ed, en castellano, contra mi consejo) pueden ser bellas, mas son dif\u00edciles de traducir y no interesan a los que en la literatura buscan menos la riqueza de forma que la expresi\u00f3n l\u00edmpida y cristalina de las ideas y de los sentimientos\u201d. Pero \u00bfes que el estilo y la riqueza de forma no son los que hacen la expresi\u00f3n l\u00edmpida y cristalina? Acusa a sus compatriotas de falta de sobriedad y de precisi\u00f3n en el pensamiento. Dice que el estilo ret\u00f3rico es un obst\u00e1culo a la divulgaci\u00f3n del pensamiento portugu\u00e9s en el extranjero. Y luego sostiene que el otro obst\u00e1culo \u2014y el mayor\u2014 es que los escritores portugueses atiendan a las cosas y casos de Portugal y hasta de una regi\u00f3n portuguesa. De aqu\u00ed \u2014dice\u2014 la dificultad de que se universalice la obra de un Camilo Castelo Branco o de un Aquilino Ribeiro hoy. Un franc\u00e9s le dijo a Osorio de Oliveira: \u201cSi Aquilino Ribeiro pudiese ser traducido, si no escribiese en un dialecto regional (del portugu\u00e9s, se entiende), ser\u00eda considerado en Europa como el Gorki de Occidente.\u201d Yo, por mi parte, estando en Par\u00eds, hace diez a\u00f1os, recomend\u00e9 a los que por las cosas japonesas se interesaban las obras, en portugu\u00e9s, de Wenceslao de Moraes, superiores a las m\u00e1s celebradas de otros japonesistas, y en la tradici\u00f3n de aquel Fern\u00e1n M\u00e9ndez Pinto, el primero que en el siglo XVI dio a conocer el Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>Osorio de Oliveira incurre en el mismo error de P\u00edo Baroja cuando supon\u00eda que una novela de asunto regional dif\u00edcilmente puede universalizarse. Hasta de asunto ce\u00f1ida y estrechamente local. La dificultad puede ser la lengua. Y de aqu\u00ed la equivocaci\u00f3n \u2014por tal la tengo\u2014 de los que se ponen a escribir en una lengua sin acento local, en una lengua internacional \u2014no universal\u2014 y para ser traducidos. O acaso en ese h\u00f3rrido dial\u00e9cto escrito \u2014no hablado\u2014 del reportaje cosmopolita.<\/p>\n<p>La verdad es que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, se conoce a E\u00e7a de Queiroz \u2014a quien se le ha traducido al castellano\u2014 m\u00e1s y mejor que al portugues\u00edsimo Camilo Castelo Branco; pero, \u00bfde qui\u00e9n la culpa, si la hay? En cuanto a Aquilino Ribeiro, \u00bfqui\u00e9n le conoce aqu\u00ed? Mas, por otra parte, no f\u00edo mucho en la duraci\u00f3n de la boga de aquellos literatos \u2014novelistas sobre todo\u2014 que escribieron en estilo \u2014si eso es estilo\u2014 de reportaje cosmopolita y para ser traducidos\u2026 al franc\u00e9s. \u00bfTraducir? Mejor \u201cmettre au point\u201d. Y en cuanto a nosotros, a los ib\u00e9ricos, \u00bfcu\u00e1ndo nos convenceremos de que si hemos de influir en la cultura universal, nosotros, de lengua castellana, galaico-portuguesa y catalana, no ser\u00e1 poni\u00e9ndonos a la escuela de un cosmopolitismo europeo que hace del estilo literario un \u00e1lgebra sin jugo vital?<\/p>\n<p>Y por ahora no m\u00e1s de esto. Aunque me queda por decir algo m\u00e1s del Portugal de hoy en relaci\u00f3n con la Espa\u00f1a de hoy.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_683\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103358_2010067226\"><\/a><strong>Elogio de \u201cMar\u00eda\u201d<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_684\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443580\"><\/a><em>La Raz\u00f3n<\/em><em> (<\/em><em>Buenos Aires<\/em><em>), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Acabo de leer en el benemerit\u00edsimo <em>Repertorio Americano<\/em> un estudio sobre \u201cLa bella realidad de la Mar\u00eda de Jorge Isaacs\u201d, que firma Cornelio Hispano. Verdadera \u201cBiblia de los quince a\u00f1os\u201d. No los ten\u00eda yo cuando me enamor\u00e9 de mi primera y \u00faltima novia, de la hoy madre de mis ocho hijos, y no los ten\u00eda cuando ella se me ausent\u00f3, y pasamos cinco o seis a\u00f1os sin vernos, correspondi\u00e9ndonos por carta. A los quince a\u00f1os de estas relaciones nos casamos. Mi hijo mayor, siguiendo mis huellas, se enamor\u00f3 casi ni\u00f1o, cas\u00f3, y a los ocho a\u00f1os de casado, y cuando su Mar\u00eda, mi otra hija \u2014mujer es Concha\u2014 iba a hacerme abuelo, se nos muri\u00f3. Hab\u00eda sido en casa de estos mis hijos, en Palencia, en 1923, cuando, teniendo ya 59 a\u00f1os, le\u00ed por primera vez la <em>Mar\u00eda<\/em>, de Isaacs, en un ejemplar que mi hijo hab\u00eda regalado a su Mar\u00eda cuando eran novios. Si lo hubiera le\u00eddo a mis quince a\u00f1os, no me habr\u00eda calado tan hondo. En rigor, yo no he tenido mocedad, sino ni\u00f1ez. Voy pasando de mi primera ancianidad a mi segunda infancia. Y as\u00ed siento la eternidad del amor. Eternidad no como envolvente de pasado, presente y porvenir, sino como siempre presente abism\u00e1tico. Y&#8230; ahora un desahogo l\u00edrico:<\/p>\n<p>Amor viejo no envejece \/ siempre ni\u00f1o, sobre edad \/ naci\u00f3 entero, as\u00ed parece: \/ su vida es eternidad. \/ Es ciego, mas su ceguera \/ ve en tinieblas m\u00e1s all\u00e1 \/ y sin deslumbrarse espera \/ que el alma le llevar\u00e1. \/ Amor viejo es ni\u00f1o eterno. \/ Flor de flores, lealtad, \/ no se agosta, que es de invierno \/ Diciembre, Natividad.<\/p>\n<p>Y sigo ahora. Es que a mi amor ni\u00f1o viejo no le sopl\u00f3 la muerte. La muerte de un sue\u00f1o encarnado no me trajo la juventud como a Isaacs, que escrib\u00eda su poema cuando yo nac\u00eda, en 1864. Es decir, sigo naciendo. Y nac\u00ed tambi\u00e9n, como otras veces, cuando en casa de mi Mar\u00eda, la de mi hijo, le\u00ed esa que usted llama \u201cBiblia de los quince a\u00f1os\u201d. La sorb\u00ed como Efrain el agua fresca y clara de las manos de su Mar\u00eda.<\/p>\n<p>\u00a1Biblia! En efecto aquello es b\u00edblico, eterno. Si el \u201cCantar de los Cantares\u201d se cant\u00f3 en hebreo, la primera lengua de los jud\u00edos, la <em>Mar\u00ed<\/em><em>a<\/em> se cant\u00f3 en lengua espa\u00f1ola, su segunda lengua recriada en el para\u00edso colombiano. Colombia ha dado a Isaacs, como Venezuela a Bol\u00edvar, los dos m\u00e1s grandes rom\u00e1nticos de Am\u00e9rica \u2014y cu\u00e1nto mayores fuera de ella\u2014 y ambos lanzados a su carrera quijotesca de conquistadores por la muerte de un sue\u00f1o de amor encarnado: Bol\u00edvar su \u201chuidera\u201d mujer, la hija del marqu\u00e9s del Toro; Isaacs su prima Elo\u00edsa. Y esto hay que recordarlo cuando llegan unos mocitos, algunos de los cuales jam\u00e1s fueron ni\u00f1os, que hablan despectivamente del romanticismo sin saber lo que fue. Repito que si hubiere le\u00eddo la <em>Mar\u00eda<\/em> a mis quince a\u00f1os, en 1879, cuando romantizaba, no me habr\u00eda calado como me cal\u00f3 a mis cincuenta y nueve.Hay libros \u2014\u00bflibros?\u2014 eternos que no se deben leer de joven. Ten\u00eda yo cerca de 50 cuando le\u00eda el <em>Robinson<\/em> y el <em>Gu<\/em><em>ll<\/em><em>iver<\/em>, y gracias a ello los penetr\u00e9. Y es que a mis cincuenta mi ni\u00f1o era no menos ni\u00f1o, pero m\u00e1s consciente de su ni\u00f1ez y m\u00e1s comprensivo que en mi infancia. Y as\u00ed con <em>La <\/em><em>Mar\u00eda<\/em>. Y despu\u00e9s que la Mar\u00eda de mi hijo ha muerto espero volver a leer la de Isaacs. \u00bfCon qu\u00e9 \u00e1nimo? Hay otras cosas\u00b7 tristes en su estudio de que no quiero decir nada&#8230; \u00bfpara qu\u00e9?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_685\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57546_1504275533\"><\/a><strong>Meditaci\u00f3n escurialense<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_686\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>9<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>El d\u00eda 14 de julio lo pas\u00e9 en El Escorial de Felipe II, de Herrera y del P. Fr. Jos\u00e9 de Sig\u00fcenza, los tres maestros del monasterio de San Lorenzo el Real. En ese d\u00eda desfil\u00f3 tropa francesa ante el Arco de la Estrella, en Par\u00eds, y pronunci\u00f3 su mejor discurso en Baracaldo Aza\u00f1a, el que de mozo hab\u00eda vaciado su esp\u00edritu en el jard\u00edn de los frailes escurialenses.<\/p>\n<p>El Arco de la Estrella es puerta al campo, al camino abierto; puerta ni de entrada ni de salida, agujero en el espacio libre. \u00bfNo es el alma nuestra, moderna y civil algo as\u00ed? Que vive hacia un adentro que es un afuera, atraves\u00e1ndose a s\u00ed propia. El templo escurialense, por contra, es un espacio apresado en sombra, empedrado o, m\u00e1s bien, empedernido. \u00bfVagar\u00e1 por \u00e9l acaso el esp\u00edritu desencarnado del que fue Felipe II? Nada en ese templo de ahorrar, a lo g\u00f3tico arquitect\u00f3nico, piedra, materia. El espacio del recinto sagrado pesa sostenido no en columnas esbeltas, sino en una como torres cuadradas. Y todo en cuadro, encuadrado.<\/p>\n<p>Record\u00e9 el monasterio, de jer\u00f3nimos tambi\u00e9n, de Bel\u00e9n, en Lisboa. Y c\u00f3mo el P. Sig\u00fcenza, en su maciza prosa herreriana y filipina, al revolverse contra el manuelino, el barroco portugu\u00e9s, preceptuaba la cl\u00e1sica doctrina del nuevo \u2014entonces\u2014 estilo de Estado imperial. Escribiendo de Bel\u00e9n dec\u00eda que \u201ccomo la arquitectura moderna est\u00e1 siempre adornada de follajes y de figuras y molduras y mil visajes impertinentes, y la materia era tan fuerte, labr\u00e1base mal y costar\u00eda infinito tiempo y dinero; lo que agora est\u00e1 hecho muestra bien lo que digo. Tiene esta fachada del mediod\u00eda mucho de esto, ans\u00ed en la iglesia como en el antecoro y dormitorio, que es todo m\u00e1rmol y lleno de florones, morteretes, resaltos, canes, pir\u00e1mides y otros mil moharrachos que no s\u00e9 como se llaman ni el que los haz\u00eda tampoco.\u201d \u00a1Grave pecado contra el esp\u00edritu del arte hacer algo que no se sabe c\u00f3mo se llame! Y luego, el buen jer\u00f3nimo herreriano y filipino, que sosegaba su esp\u00edritu entre los enormes pilares escurialenses, cuenta c\u00f3mo en Bel\u00e9n se sustenta la sola nave de la f\u00e1brica \u201csobre unos pilares muy flacos y delgados, puestos por gentileza m\u00e1s que por necesidad; cosa que a cualquier hombre de buen juicio en esto ha de ofender en vi\u00e9ndolo.\u201d Y lo razona as\u00ed: \u201cFiose el arquitecto en la fortaleza de las paredes, que av\u00edan de ser poderosas a sufrir y sustentar el peso y fuer\u00e7a de la b\u00f3beda. Y quiso espantar a los que entrassen viendo como en el ayre una m\u00e1quina tan grande; locura e indiscreci\u00f3n  en buena arquitectura, porque el edificio es para asegurarme, y no que viva en \u00e9l con miedo de si se me viene encima.\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Honda doctrina de arte, de pol\u00edtica y de religi\u00f3n! Pensaba yo en ella cuando en la Biblioteca, despu\u00e9s de contemplar el retrato del P. Sig\u00fcenza, su bibliotecario, me par\u00e9 ante el de Felipe II, que parece estar susurrando su favorito \u201c\u00a1Sosegaos!\u201d cuando alguno se estremec\u00eda de desasosiego a la vista de su p\u00e1lido, enigm\u00e1tico rostro serpentino. (\u00a1Desasosiego! \u00a1Qu\u00e9 palabra! \u00a1Esas tres eses susurrantes, siseantes, que parecen resbalar en culebreo de respuesta a la callada de Dios cuando pasa \u2014dice la Escritura\u2014 con un susurro, con un siseo!)<\/p>\n<p>Sub\u00ed a la carretera que llaman la Horizontal, en la falda de la monta\u00f1a, que hace de bastidor rocoso que separa al monasterio del fondo celeste. Mientras, desde all\u00ed, desde la Horizontal, se destaca el monasterio sobre la vertiente terrosa y ondulada, que va a perderse en el lejano horizonte de la llanada, en que se funden suelo, cielo y nubes. La piedra clara del monasterio, como la tez serpentina del Prudente \u2014la serpiente s\u00edmbolo evang\u00e9lico de la prudencia\u2014, toma al sol de Castill tonos de meollo, de tu\u00e9tano, de roca. Los siglos no la han amorenado, ensombrecido; parece arrancada de ayer. Como si el monasterio, al sacar al sol y al aire seculares \u2014y seglares\u2014 las entra\u00f1as de la madre sierra, al desentra\u00f1ar Espa\u00f1a, dijese: \u201c\u00a1Sosegaos!\u201d Monumento \u2014esto es, amonestaci\u00f3n\u2014 del Estado imperial, cuadrado y encuadrado a la romana. A la romana del Sacro Romano Imperio.<\/p>\n<p>Y esas piedras, esos sillares, se sacaron de los berruecos o barruecos de la sierra, de sus rocas berroque\u00f1as. \u00bfTendr\u00e1 algo que decir barrueco con barroco? Porque el paisaje rocoso, berroque\u00f1o, de esas soledades serranas tienen mucho de barroco. Y esto se ha dicho ya, y muy bien por cierto. Del barroquismo \u2014mejor ser\u00eda llamarle barroquer\u00eda\u2014 de esa naturaleza de las soledades serranas de Castilla sac\u00f3 el genio que podr\u00edamos llamar escurialense esos sillares cuadrados que al aire espejan al sol, festoneados por verdura de array\u00e1n \u2014murta mon\u00e1stica\u2014, y en el recinto sagrado del templo aprisionan y encuadran la sombra del espacio.<\/p>\n<p>All\u00ed, en aquella tumba \u2014que no otra cosa es\u2014 agoniz\u00f3 Felipe II \u201cen una sentina hedionda, sepultado en vida\u201d, nos dice el P. Sig\u00fcenza, que asisti\u00f3 a su agon\u00eda. Quien en su prosa herreriana y filipina, cuadrada en sus p\u00e1rrafos \u2014sillares\u2014 a la romana, acaba as\u00ed su relato: \u201cDurmi\u00f3 en el Se\u00f1or el gran Felipe Segundo, hijo del Emperador Carlos Quinto, en la misma casa y templo de San Loren\u00e7o, que av\u00eda edificado, y casi encima de su misma sepultura, a las cinco de la ma\u00f1ana, quando el alva romp\u00eda por el Oriente, trayendo el Sol la luz del Domingo, d\u00eda de luz y del Se\u00f1or de la luz; y estando cantando la missa de alva los ni\u00f1os del Seminario, la postrera que se dixo por su vida y la primera de su muerte, a treze de Setiembre, en las octavas de la Natividad de Nuestra Se\u00f1ora, Vigilia de la Exaltaci\u00f3n de la Cruz, el a\u00f1o MDXCVIII.\u201d<\/p>\n<p>All\u00ed, agotado a sus setenta y dos a\u00f1os, se enrosc\u00f3 en el Crucifijo a morir el Prudente, mientras los ni\u00f1os de coro cantaban en la sombra del templo mon\u00e1stico al sol naciente. Al que no se pon\u00eda a\u00fan en los dominios espa\u00f1oles, mas que empezaba ya la puesta austr\u00edaca. Y all\u00ed queda, en el mismo monasterio, en un cuadro, testimonio pict\u00f3rico de las regias comuniones de conjuro para deshechizar a la escurraja din\u00e1stica, al pobre imb\u00e9cil Carlos II. Sucedi\u00f3 otra dinast\u00eda, la borb\u00f3nica, y aun la frescura monacal escurialense refresc\u00f3 ardores de Mar\u00eda Luisa. Y la \u00faltima visita regia\u2026<\/p>\n<p>Cuando me arranqu\u00e9 de aquella contemplaci\u00f3n volv\u00ed a Madrid a enterarme del desfile militar franc\u00e9s ante el Arco de la Estrella y de los ecos del discurso del que hab\u00eda vaciado el esp\u00edritu de su mocedad junto al jard\u00edn de los frailes de El Escorial. Y hoy me parece que todo ello, lo de hace m\u00e1s de tres siglos y lo de no hace m\u00e1s que tres semanas, se pierde en el eterno pasado hist\u00f3rico.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_687\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103362_2010067226\"><\/a><strong>El alma naturalmente cristiana de los revolucionarios de Asturias<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_688\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581582\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Hab\u00edaseme invitado para el domingo 4 de este mes de agosto a ir a Gij\u00f3n a presidir cierta fiesta de su Ateneo Obrero, donde ya anta\u00f1o actu\u00e9, y tres d\u00edas antes se clausur\u00f3, por orden gubernativa, ese centro y qued\u00f3 sin objeto la invitaci\u00f3n. En cuanto a la orden de clausura, s\u00f3lo tengo que decir, de paso, que me parece una de tantas puerilidades autoritativas para hacer creer a los pazguatos y cuitados que hay peligros cuyo secreto conoce la Polic\u00eda, para alarmar enarbolando cocos o espantajos. Mas, por otra parte, semejante orden me libr\u00f3 de tener que afrontarme con otra puerilidad, y es la de que se me saludase acaso levantando pu\u00f1os cerrados por encima de cabezas m\u00e1s cerradas a\u00fan. Me hast\u00edan cada vez m\u00e1s esos ademanes deportivos y lit\u00fargicos de uno y de otro sentido y del de m\u00e1s all\u00e1. Y no digo de ideolog\u00eda porque no alcanzo a verla ni en los unos ni en los otros. Y, adem\u00e1s \u2014pues que yo no iba a hacer lo que se llama un acto pol\u00edtico ni a ponerme de un lado ni de otro\u2014, \u00bfa qu\u00e9 vendr\u00edan esas manifestaciones?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 me propon\u00eda yo decir all\u00ed, en aquel Ateneo, donde ya anta\u00f1o hube hablado? Pues precisamente decir algo acerca de religi\u00f3n, tema que, en rigor, rehuyen los de ambos bandos en contienda. Y lo rehuyen m\u00e1s los que se amparan en lo que llaman religi\u00f3n para sus propagandas. De lo que algo dije aqu\u00ed mismo en aquel mi comentario que dediqu\u00e9 a San P\u00edo X. Ahora me ofrec\u00eda tema de nuevo comentario la tan notable como caracter\u00edstica circular que Justo, obispo de Oviedo, dirigi\u00f3 a los fieles de su di\u00f3cesis el 14 de junio de este mismo a\u00f1o. Merece atenta consideraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Empieza el doctor don Justo Echeguren \u2014paisano m\u00edo\u2014 quej\u00e1ndose de que \u201cuna gran mayor\u00eda de los obreros y trabajadores de esta nuestra amad\u00edsima di\u00f3cesis \u2014dice\u2014 se han apartado y van apartando de los suyos, de la Iglesia nuestra madre y de la pr\u00e1ctica de la religi\u00f3n santa\u201d. No dice \u2014n\u00f3tese bien\u2014 de la fe, del credo. A\u00f1ade: \u201c&#8230; esos mismos obreros y trabajadores fueron en tiempos nada lejanos, aqu\u00ed como en tantas otras partes, de los mejores hijos de la Iglesia, de los m\u00e1s adictos y amantes de ella y de su clero\u201d. No dice que de los m\u00e1s creyentes en su credo religioso. \u201cHoy \u2014agrega\u2014 ven en el catolicismo y en sus sacerdotes enemigos que querr\u00edan destruir.\u201d Y el credo religioso \u2014\u00a1el religioso!\u2014 sigue sin aparecer.<\/p>\n<p>En seguida viene un largo p\u00e1rrafo, notabil\u00edsimo por singular nobleza y elevaci\u00f3n y por el contraste con los juicios que la revoluci\u00f3n del proletariado de Asturias ha merecido a otros cat\u00f3licos \u2014\u00e9stos, de catolicismo pol\u00edtico o m\u00e1s bien polic\u00edaco, y algunos de ellos, obispos de levita y ministros, aunque no del Se\u00f1or\u2014. Dice as\u00ed: \u201cEs tambi\u00e9n cierto que en el fondo del alma de esos obreros \u2014hoy tristemente alejados de la Iglesia\u2014 es f\u00e1cil observar, como testimonio del alma naturalmente cristiana de clase, numerosas y muy excelsas virtudes fundamentalmente cristianas: la abnegaci\u00f3n, que les conduce a intensas privaciones en defensa de lo que consideran su ideal; la obediencia y disciplina a que viven sometidos, sin reparar en los m\u00e1s grandes sacrificios; la solidaridad con que se unen a sus compa\u00f1eros de trabajo; la fraternidad con que echan sobre s\u00ed pesadas atenciones, incluso la edificante recogida, en el pobre y ya bien poblado hogar, de ni\u00f1os hu\u00e9rfanos; la justicia, en defensa de la cual, o de la que tal creen, exponen esforzadamente sus vidas; las virtudes familiares que se practican en tantos hogares obreros.\u201d<\/p>\n<p>Relea el lector ese p\u00e1rrafo \u2014lo merece\u2014 y f\u00edjese en lo del alma \u201cnaturalmente\u201d \u2014no dice \u201csobrenaturalmente\u201d\u2014 cristiana de clase, en lo de exponer esforzadamente sus vidas por lo que creen justicia y en lo de las virtudes familiares y observe que para nada se habla de credo, de doctrina teol\u00f3gica. Y luego el se\u00f1or obispo, despu\u00e9s de ese acto de comprensi\u00f3n caritativa e inteligente, dice que \u201clos hijos del trabajo han huido, en gran parte, de la Iglesia\u201d, y cita la Enc\u00edclica <em>Quadragessimo anno<\/em>, en que el Papa P\u00edo XI se queja de que a los obreros se les ha hecho creer que la Iglesia y los que se dicen adictos a ella favorecen a los ricos, desprecian a los obreros y no tienen cuidado ninguno de ellos y \u201cque por eso tuvieron que pasar a las filas de los socialistas y alistarse en ellas para poder mirar por s\u00ed\u201d. Mas perdonen aqu\u00ed el Papa y el obispo, pero el pasarse a las filas de los socialistas tiene poco que ver con haber perdido la fe cristiana en la otra vida y en los misterios de fe que se explican en el catecismo. Aqu\u00ed est\u00e1 la clave.<\/p>\n<p>Termina la circular del obispo de Oviedo constituyendo una Comisi\u00f3n Social Diocesana para propagar la doctrina social del Evangelio y de la Iglesia y divulgar las doctrinas cat\u00f3lico-sociales y que, ya en el redil de la Iglesia, los obreros sean \u201cfelices con la m\u00e1xima felicidad que es dado al hombre gozar mientras peregrina por este valle de l\u00e1grimas hacia la patria eterna del cielo\u201d. De esa Comisi\u00f3n Social Diocesana forman parte, entre otros, un can\u00f3nigo, un dominico \u2014\u00a1y diputado!\u2014, un jesuita y un catedr\u00e1tico, soci\u00f3logos los cuatro y dem\u00f3cratas cristianos, al decir. Hombres de partido tomado.<\/p>\n<p>Pero, se\u00f1or obispo, aunque se les llegase a convencer a esos obreros de \u201calma naturalmente cristiana de clase\u201d \u2014y con razones contantes y sonantes\u2014 de que la Iglesia y su clero favorecen todas sus aspiraciones de clase y hasta el comunismo integral, \u00bfhabr\u00e1 quien crea que por esto s\u00f3lo iban a creer en los misterios de la fe eclesi\u00e1stica y en la patria eterna del cielo? Podr\u00edan matricularse en la parroquia o alistarse en cofrad\u00edas o en uno de esos llamados Sindicatos cat\u00f3licos, pero \u00bfcomulgar en la fe religiosa de una Iglesia que afirma que no cabe salvaci\u00f3n del alma fuera de ella? Las doctrinas cat\u00f3lico-sociales que pueda divulgar esa Comisi\u00f3n sociol\u00f3gica las conocen los obreros, esos de \u201calma naturalmente cristiana de clase\u201d; pero para entrar en el redil de la Iglesia hay que acatar una porci\u00f3n de misterios teol\u00f3gicos, ya que el creer en ellos y en \u201cla patria eterna del cielo\u201d dice ser indispensable para ganarla. Y aqu\u00ed est\u00e1 el nudo, se\u00f1or obispo. Que ni lo suelta ni lo corta ninguno de los soci\u00f3logos en comisi\u00f3n y menos el jesuita \u2014P. Vitorino Feliz\u2014 de la Compa\u00f1\u00eda de aquel padre Astete, S. J., que dej\u00f3 escrito lo de: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d No a cuestiones sociol\u00f3gicas, sino teol\u00f3gicas, religiosas. Que si los obreros se apartan de la Iglesia es por no apetecer esa salvaci\u00f3n que dice no caber fuera de ella. Y para otra no la necesitan. Y \u00bfqui\u00e9n les abre ese apetito? Este es el caso, se\u00f1or obispo. Y, una vez abierto ese apetito de esa salvaci\u00f3n, ya ver\u00e1n si lo satisfacen fuera de la Iglesia o dentro de ella. O si no lo satisfacen&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_689\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103364_2010067226\"><\/a><strong>Algo y algos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_690\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581583\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Cuando me he puesto a enhebrar mis notas tomadas al azar del viento de la vida cotidiana que pasa, para urdir esta fantas\u00eda \u2014y ello es mi vida\u2014, me he dicho: \u201c\u00bfLa titular\u00e9 <em>Algo<\/em> o <em>Algos<\/em>?\u201d <em>Algo<\/em> recordar\u00e1 a ciertos lectores aquel libro del poeta catal\u00e1n, en castellano, Bartrina, que tanto impresion\u00f3 anta\u00f1o y que se ha reeditado hace poco. Pero al que esto os cuenta le recuerda el recuerdo de un recuerdo perdido y hallado por su maestro de primeras letras. Hace ya unos sesenta y cinco a\u00f1os. El antepasado personal del que os cuenta esto, lectores, el que habitaba y se hac\u00eda en el cuerpo que hoy le sostiene y nutre; el ni\u00f1o que, seg\u00fan el dicho de Wordsworth, es el padre del hombre \u2014y abuelo del anciano\u2014, era un muchachito reservado y taciturno. Hablaba muy poco distra\u00eddo en ir so\u00f1ando lo que pasaba. No ten\u00eda nada que decir; todo que o\u00edr. Y un d\u00eda su maestro \u2014me lo cont\u00f3 \u00e9l mismo, bastantes a\u00f1os despu\u00e9s, cuando yo (el yo nacido de aquel ni\u00f1o) era ya m\u00e1s que algo\u2014 le dijo para romperle la callada en que se envolv\u00eda: \u201c\u00a1Pero, Miguel, di algo!\u201d Y aquel Miguel respondi\u00f3: \u201c\u00a1Algo!\u201d y volvi\u00f3 a callarse. Y en este \u201calgo\u201d del otro y el mismo que fui hace sesenta y cinco a\u00f1os me he puesto a pensar al ponerme a enhebrar mis notas de ahora.<\/p>\n<p>\u00bfLa titular\u00e9 <em>Algos<\/em>? Y al punto \u2014es inevitable\u2014 se me ha venido a la memoria de literato espa\u00f1ol aquel pasaje del cap\u00edtulo XXIX de la segunda parte del <em>Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha<\/em> donde se cuenta la famosa aventura del barco encantado. Es cuando Sancho para notar si es que hab\u00edan pasado la l\u00ednea equinoccial, al pasar la cual se les mueren los piojos a los que van en el nav\u00edo, se pasa la mano por un muslo, siguiendo el consejo de Don Quijote, por si los encuentra. Y al decirle a su amo que no la hab\u00edan pasado: \u201c\u00bfPues qu\u00e9? \u2014pregunt\u00f3 Don Quijote\u2014, \u00bfhas topado algo?\u201d \u201c\u00a1Y aun algos!\u201d, respondi\u00f3 Sancho. Y el cervantista profesional se\u00f1or Rodr\u00edguez Mar\u00edn dice en nota que como esta locuci\u00f3n sanchezca se ha hecho proverbial \u201cno har\u00eda nada de m\u00e1s la Academia Espa\u00f1ola d\u00e1ndole cabida en su Diccionario\u201d. Del mismo se\u00f1or Rodr\u00edguez Mar\u00edn depende, me parece. Por mi parte, que entre.<\/p>\n<p>Presumo que alg\u00fan lector melindroso, de los que llaman eructo al reg\u00fceldo, torcer\u00e1 el hocico al leer esto de piojo aparejado con algo sin reparar en lo que es la vida de cada d\u00eda. Y aqu\u00ed vuelve a asaltarme otro recuerdo de esos que no nos trae la l\u00f3gica, sino la bendita imaginaci\u00f3n, y es aquello que dicen que dec\u00eda de su Portugal el rey don Carlos de Braganza, el sacrificado, y era: \u201cisto \u00e9 uma piolheira!\u201d, o sea: \u201c\u00a1esto es una piojera!\u201d \u00a1 Y qu\u00e9 pueblo vivo, y anhelante, y sufriente!, \u00bfno? \u00a1Una piojera! \u00a1Y c\u00f3mo verbenea! No la masa compacta, la terrible masa uniformada y encuadrada, que avanza \u2014o retrocede\u2014 hacia no sabe qu\u00e9 destino (ni qui\u00e9n la conduce), sino la gusanera, la verbenera, en ebullici\u00f3n espiritual.<\/p>\n<p>\u00a1Qui\u00e9n pudiera, Dios m\u00edo, en vez de concentrarse en una de esas visiones m\u00e1s que hist\u00f3ricas, sociol\u00f3gicas, de un pueblo cualquiera perderse en la contemplaci\u00f3n de una nebulosa que sea el tejido de un sinf\u00edn de biograf\u00edas, claro est\u00e1 que individuales! Hay seres humanos \u2014personas\u2014 que parece han pasado por la vida en vano, como en inconsciente entrenamiento para la muerte, y sin embargo, han ido entrando en el esp\u00edritu de un pr\u00f3jimo \u2014acaso de ellos desconocido\u2014 y all\u00ed han amadrigado y prendido otra vida e inmortaliz\u00e1dose. Y ah\u00ed al morirse no han muerto. A uno que me dec\u00eda: \u201cMi alma es un camposanto en que duermen cuantos quise y se me murieron\u201d, le respond\u00ed: \u201cLa m\u00eda, un vivero en que viven y reviven todos ellos.\u201d De todas las voces de vida que lanz\u00f3 Jos\u00e9 Mar\u00eda Gabriel y Gal\u00e1n, el poeta mi amigo \u2014de mi vivero\u2014, la m\u00e1s entra\u00f1ada, aquella en que al cantar la muerte de su padre dijo lo de vivir, \u201cporque mis muertos no mueran\u201d. El culto a los muertos es el m\u00e1s \u00edntimo culto a la vida&#8230;<\/p>\n<p>(Mientras esto escribo tom\u00e1ndolo de mis notas, oigo fuera, en la calma de la tarde \u2014despu\u00e9s de una tormenta\u2014 las notas sueltas, desgranadas, de una flauta en que parece estar ensay\u00e1ndose alg\u00fan solitario so\u00f1ador. Y las notas \u2014casi sin hilo\u2014 del flautista, parecen gemir. \u00bfO por qu\u00e9 desatinada ocurrencia se me figura como si estuviese ese hombre jugando a las tabas con las de sus antepasados? Y de pronto como si un chasquido de una de ellas lo fuese de un olvidado recuerdo que se me escabulle de la memoria&#8230;) (\u00a1Se est\u00e1 ah\u00edto de ellos!)<\/p>\n<p>\u00a1 Y leer luego \u2014u o\u00edrlos, que es peor\u2014 uno de esos discursos pol\u00edticos, sociol\u00f3gicos, a las masas, a las turbas despersonalizadas, con los insistentes lugares comunes de semejantes actos! Y a lo peor uno de \u00e9stos provoca lo que se llama un levantamiento \u2014suele ser hundimiento\u2014 seguido de un crimen colectivo. No lo que se llama pasional, que es individual; de estos de que a diario se nos sirve el relato. Y el tejido de estos relatos de cr\u00edmenes psicol\u00f3gicos, no sociol\u00f3gicos, de pobres piojos humanos que verbenean en el pueblo, nos da comprensi\u00f3n de la vida humana comunal, mucho m\u00e1s honda que el relato de una revuelta popular. \u00bfQu\u00e9 le va a decir a una de esas muchedumbres despersonalizadas, a uno de esos p\u00fablicos cubicables un orador de masas, \u00e9l, que no lleve dentro el vivero de sur muertos inmortales? \u00bfCre\u00e9is que un jugador de ajedrez les dice algo a los peones, alfiles, caballos y torres \u2014acaso rey o reina\u2014 de su tablero? Aunque ser\u00eda in\u00fatil, pues esas piezas de madera \u2014\u00a1piezas al fin!\u2014 no oyen.<\/p>\n<p>Una tragedia de masa&#8230; No; en la verdadera tragedia todos los que en ella toman parte son protagonistas. Y no cabe masa de protagonistas, que individuo equivale a persona. Y un pueblo, no una masa, se fragua, no se amasa, de personas y no de meros individuos, no de Fabios cualesquiera.<\/p>\n<p>Y&#8230; \u00a1ay!, aquel mi ni\u00f1o de hace sesenta y cinco a\u00f1os, que cuando su maestro \u2014\u00a1santo var\u00f3n!\u2014 le dec\u00eda: \u201c\u00a1Di algo, Miguel!\u201d, le respond\u00eda: \u201c\u00a1Algo!\u201d Han corrido los a\u00f1os, pas\u00e1dose vidas, propias y ajenas, por \u00e9l, y sigue buscando algo que tener que decir. No a muchedumbres despersonalizadas, sino a personas, sino a vosotros, lectores de estos comentarios tejidos con hebras de vidas de mi vivero.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_691\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103366_2010067226\"><\/a><strong>En retiro de remanso serrano<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_692\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581584\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Trazo, lector, con sosiego y holgura estas l\u00edneas en un lugar de mi Castilla rayana a Extremadura, de esos terminales de ir, quedarse y volver y no de ir, pasarse y seguir. En uno de esos que son como remansos de espacio, de tiempo y de pensamiento, que convidan a ver m\u00e1s que a discurrir. Bien que, \u00bfhay acaso visi\u00f3n que no empuje al discurso? \u201c\u00a1Va hecha una visi\u00f3n!\u201d \u2014una estantigua o un adefesio\u2014, dicen las mujeres de la otra que va fuera de moda de tiempo, de espacio o de gusto. Las mujeres de este lugar que digo \u2014ya apenas si no las ancianas\u2014 van hechas visiones, con atav\u00edo tradicional que acabar\u00e1 por ir a museo etnogr\u00e1fico \u2014de trajes regionales\u2014 como el de sus hombres, hace tiempo en desuso, que se nos conserva en una pintura de Goya.<\/p>\n<p>De estos lugares \u2014aldeas, villas y aun ciudades-terminales quedan todav\u00eda bastantes en nuestra Espa\u00f1a, llena de nudosos rincones y recodos geogr\u00e1ficos. O en un cabo de costa o en una falda de monta\u00f1a serrana. Mas el rodar de la Historia va gastando su extra\u00f1eza entra\u00f1ada. Los modernos medios de transporte y comunicaci\u00f3n les descomulgan de la tradici\u00f3n castiza. La vida de industria y comercio afluye a los que, junto a l\u00edneas f\u00e9rreas por lo com\u00fan, ofrecen conveniencias mayores al tr\u00e1nsito y al tr\u00e1fico. Este mismo lugar en que estoy escribiendo ha perdido en treinta a\u00f1os cerca del 40 por 100 de su poblaci\u00f3n. Ca\u00eddo ya el sol \u2014en verano\u2014, comerciantes e industriales en retiro de su negocio al lugar nativo pasean sus recuerdos por entre casta\u00f1os a que, cuando ni\u00f1os ellos, vieron frondosos y que ahora, en agon\u00eda, tienden algunas ramas secas, sin follaje, al cielo de la tarde.<\/p>\n<p>He subido por las empinadas y enchinarradas calles a su iglesia de Nuestra Se\u00f1ora de la Asunci\u00f3n \u2014hoy su fiesta\u2014 a ver la salida de misa. Y luego, desde mi breve retiro veraniego, he contemplado el valle. A mis pies; una huerta, detr\u00e1s la roja \u201ctestudo\u201d de los tejados de las casas del lugar, todav\u00eda sin chimeneas las m\u00e1s, que as\u00ed lo ped\u00eda el oficio de la industria local de embutidos. Y allende, cerrando el horizonte, el entablamento de unos cerros rocosos y pelados. Todo a una luz quieto, de remanso tambi\u00e9n y de visi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfY eso que llamamos cuesti\u00f3n social? Ni apenas. Jornaleros menestrales que hacen a oficios pasajeros; ya siegan heno, ya siembran patatas, ya reparan viviendas. No cabe decir que haya masa de \u201ccasa de pueblo\u201d, por ser pueblo casi sin masa. Lo que a estos lugares, de verdaderas comunidades \u2014poblaciones\u2014 les distingu\u00eda y distingue a\u00fan de las masas humanas, colectividades\u2014agrupaciones\u2014, era la vida interfamiliar, social. El lugar era una casa \u2014no una masa\u2014 con sus trabajos y sus fiestas. Sobre todo con los bautizos, las bodas y los funerales, fiestas tambi\u00e9n de vecindad, y las tres ra\u00edces cardinales del culto religioso popular: cristianar, casar y enterrar. Y ahora, en camino estos actos de hacerse religiosa y no eclesi\u00e1sticamente civiles, laicos, es que la civilizaci\u00f3n que incub\u00f3 la Iglesia pasa a ser obra de la Naci\u00f3n, del Estado. Nacimiento, casamiento y enterramiento se desamortizan. Honda mudanza que en el pensamiento y el sentimiento populares \u2014laicos o civiles\u2014 trae el sentir y pensar que son actos de culto civil nacional los registros del nacer, el casarse y el morir. D\u00eda llegar\u00e1 acaso en que al \u201ccristianar\u201d se le llame \u201cespa\u00f1olar\u201d. Y por algo la tradici\u00f3n eclesi\u00e1stica ha resistido esos tres registros. Mientras tanto all\u00ed abajo, en el fondo, velado por verdura, del valle, se oye a la locomotora de vapor que enlaza Castilla con Extremadura, y oigo aqu\u00ed, tal un canto secular, el susurro del agua de la reguera que pasa, calle abajo, desde \u00e9l alto de la sierra. Agua que va, as\u00ed canalizada, al Tajo, y de \u00e9ste, a la mar.<\/p>\n<p>Al venir a estos d\u00edas de remanso serrano me he tra\u00eddo no libro alguno en espa\u00f1ol, sino en ingl\u00e9s. He pensado que para espa\u00f1ol me bastar\u00eda con el diario provincial, que nos trae las noticias de las reuniones ministeriales, de los m\u00edtines pol\u00edticos, del crimen de cada d\u00eda y de los dem\u00e1s deportes. Y as\u00ed, me he tra\u00eddo los poemas de Keats para, al brizo del susurro del agua de la reguera de la calle, o\u00edr mental y cordialmente el gorjeo del inmortal poeta, que hace ciento diecis\u00e9is a\u00f1os, en el brev\u00edsimo vuelo de su vida, lanz\u00f3 al cielo su oda al ruise\u00f1or. El que ped\u00eda beber de la Hipocrene y dejar, sin ser visto, el mundo y desvanecerse con el ruise\u00f1or en el sombroso bosque. El que sent\u00eda que, en la ciudad, pensar es estar lleno de cuidados. El que cantaba que m\u00e1s que nunca le parec\u00eda cosa rica el morir, el cesar a media noche sin pena, mientras el p\u00e1jaro exhalaba en torno su alma en arrobo. El que acababa su oda con: \u201c\u00bfFue una visi\u00f3n o un sue\u00f1o de despierto? Huy\u00f3 esa m\u00fasica. \u00bfVelo o duermo?\u201d Muri\u00f3se a poco m\u00e1s de sus veinticinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Y yo aqu\u00ed, en este mi actual lugar y estado de remanso y retiro, oigo no a ruise\u00f1or, pero s\u00ed a esta reguera serrana de la calle, que me dice de la eternidad de la historia religiosamente popular con aquellas inmortales palabras de nuestro poeta castellano, el de que \u201cnuestras vidas son los r\u00edos que van a dar en la mar&#8230;\u201d Como este regato. \u00bfEs una visi\u00f3n? \u00bfVelo o duermo? Porque \u00a1tener, Dios m\u00edo, que volver a la corriente y a la rompiente y a tener que salvar alguna otra presa de molino&#8230;! Y esto, \u00a1a la edad de uno&#8230;! Del uno mismo habitual&#8230;, que es el hombre de cada d\u00eda&#8230; \u00a1Deporte tambi\u00e9n!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_693\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57548_1504275533\"><\/a><strong>A un mozo de partido<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_694\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306309310398562\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>agosto<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00bfUn hombre en conversaci\u00f3n consigo mismo, esto es: en desdoblamiento, es un hombre uno? \u00bfPero el que es un hombre solo es hombre? \u00a1Pasar la noche desvelado, en aguardo de o\u00edr sonar las horas en el reloj de la iglesia, en sentir resbalar in\u00fatil el tiempo vac\u00edo! Hace poco me dec\u00eda mi nieto: \u201cYo s\u00e9 para qu\u00e9 sirven las mariposas; para meterles un alfiler por la barriga y clavarlas en un cart\u00f3n, unas junto a otras.\u201d Para eso sirven las horas, pero cuando hay alfileres y cart\u00f3n para ellas. Y si no, a conversar uno con el otro mismo&#8230; \u00bfEs esto di\u00e1logo? No, seg\u00fan me dice un lector objetante y criticante. El di\u00e1logo pertenece a la dram\u00e1tica, seg\u00fan ese lector, y tambi\u00e9n a la \u00e9pica, pero no a la l\u00edrica. Y lo m\u00edo, lo de este desordenado comentador aqu\u00ed, es de puro desorden l\u00edrico. Y menos mal que no me trae a cuento a P\u00edndaro.<\/p>\n<p>\u00bfMe habla, en efecto, de mi desorden l\u00edrico, y me acusa\u2026 de qu\u00e9? De poeta, condici\u00f3n poco seria y a prop\u00f3sito para ocuparse, siquiera de vez en cuando, en pol\u00edtica. \u201cUsted no es m\u00e1s que un poeta\u201d, me dice. \u00a1Gracias! Y gracias a Dios&#8230; Pero veamos en qu\u00e9 sentido. Porque aqu\u00ed, en esta tierra de charrer\u00eda \u2014lo he contado ya otras veces\u2014, poeta quer\u00eda decir \u201ccalendariero\u201d, el que hace o compone juicios meteorol\u00f3gicos del a\u00f1o para los calendarios, en verso, seg\u00fan era uso. Por lo cual, como presentara yo anta\u00f1o en una alquer\u00eda de la tierra a un mocito cortesano que iba para poeta \u2014quiero decir versificador\u2014, el mayoral le pregunta: \u201cY diga, \u00bfqu\u00e9 tal oto\u00f1ada tendremos? \u00bfLlover\u00e1 en septiembre?\u201d Y como tambi\u00e9n se suelen hacer calendarios pol\u00edticos \u2014que as\u00ed es como los llaman\u2014, hay entrevisteros de esos de l\u00e1piz y cuartillas en mano que tom\u00e1ndonle por \u201cpoeta\u201d se me acercan a preguntarme si creo que habr\u00e1 elecciones por noviembre y si las har\u00e1n los radicales o los cedistas y si&#8230; Todas las dem\u00e1s preguntas de caj\u00f3n. Del caj\u00f3n de las vaciedades. (Aunque, dicho sea de paso y entre par\u00e9ntesis, el caj\u00f3n de aquella frase nada tiene que ver con el caj\u00f3n de caja.)<\/p>\n<p>Pero, lector objetante, \u00bfqu\u00e9 quiere usted? \u00bfQue le espete yo aqu\u00ed todos esos sobados lugares comunes \u2014y excusados\u2014 pol\u00edtico-sociol\u00f3gicos? \u00bfQuiere usted que cultive esa literatura pseudo-pol\u00edtica, que est\u00e1 inundando a nuestro p\u00fablico de ramploner\u00eda y de chabacaner\u00eda? \u00bfToda esa bazofia de olla podrida y de garbanzos turrados? Que no es lo peor lo que dicen, sino el modo de decirlo. \u00bfQuiere usted que me ponga yo aqu\u00ed a estructurar sugerencias aut\u00e9nticas ? No merece mi pena de hacerlo. Ya habr\u00e1 penados que lo hagan; y bien penosamente por cierto.<\/p>\n<p>Me acusa mi objetante de que cuido m\u00e1s del modo de decir que de lo que digo. Pues \u00a1anda, y est\u00e1 bueno! \u00a1Como que el modo es el qu\u00e9! Ni me hartar\u00e9 de repetir que todo el progreso civil de nuestro pueblo estriba en cobrar un lenguaje pol\u00edtico ce\u00f1ido y con sentido. En que se deje de manejar y babosear esos t\u00e9rminos hueros, como los de izquierdista, derechista y otros por el estilo. Aunque&#8230;, \u00bfestilo? Eso no es estilo. Y menos el que han dado en llamar nuevo, \u00e9se del fajismo \u2014disfrazado a las veces\u2014. El de los de mollera fajada, quiero decir. Fajada para que no d\u00e9 en parir y aborte; para que no quede encinta \u2014esto es, desfajada\u2014. Que el fajismo tira a esterilizar las mentes. Y resultan esos fajistas sujetos de dogmas \u2014doctrinas y creencias\u2014 inmuebles, bienes ra\u00edces de mentes esquilmadas. \u00a1Y qu\u00e9 bienes! Cachivaches desportillados, no ya inmuebles. Ahora, cuando el fajo \u2014en italiano, \u201cfascio\u201d \u2014es un trampol\u00edn&#8230; Aunque sea de madera podrida. Pues conozco fajista de \u00e9sos \u2014aunque de otro modo se llame\u2014 que pretende dividir a los espa\u00f1oles en inteligentes y no inteligentes. O, como \u00e9l dice, los de \u201ctalento integral\u201d y los otros. Y ellos, \u00a1claro!, son los del talento integral, integralistas. Juran por el jefe, el \u201cduce\u201d o el \u201cf\u00fchrer\u201d. Agachar la cabeza ante el cual es muestra de libertad interior, distinta de la pecadora libertad del liberalismo; muestra de libre sumisi\u00f3n, de disciplina.<\/p>\n<p>El susodicho objetante, apestado de toda la tonter\u00eda del estilo nuevo, me acusa, adem\u00e1s, de mi desorden expositivo. Barrunto que el mocete anduvo en seminario donde le ense\u00f1aron a ordenar el lat\u00edn de las oraciones de aquellos pobres paganos desordenados para poder traducirlos. \u00a1Condenado hip\u00e9rbaton! Que es \u2014ya se sabe\u2014 una especie de figura ret\u00f3rica de las que nos ense\u00f1aban en tercero, en Ret\u00f3rica y Po\u00e9tica. En el cuarto \u201cd\u00e1bamos\u201d Psicolog\u00eda, L\u00f3gica y \u00c9tica. Y llegaba lo serio: \u00a1la L\u00f3gica! Despu\u00e9s \u2014ya no en mi tiempo de bachillerato se meti\u00f3 lo del Derecho usual, un paso a la pol\u00edtica. Que permite darse pisto en las conversaciones y controversias de la mesa redonda de las casas de hu\u00e9spedes, en que se discute los art\u00edculos de fondo \u2014pol\u00edticos, \u00a1natural!\u2014 del peri\u00f3dico. Art\u00edculos doctrinales. Y a la vez, pr\u00e1cticos, de calendario, pues, en ellos se suele dar las razones por las que no cabe suponer que pueda haber elecciones en lo que vaya de a\u00f1o, p\u00f3ngase por caso.<\/p>\n<p>\u00a1Ay, lector objetante, qu\u00e9 l\u00e1stima que mi fiel veneraci\u00f3n a nuestra buena lengua madre me impida, por no romper su castidad \u2014que es casticidad\u2014 maternal, meterme de rond\u00f3n en esa literatura que usted en m\u00ed echa de menos! Aunque sospecho que cree que lo hago por cuquer\u00eda, por no comprometer mi posici\u00f3n.<\/p>\n<p>Y ahora, \u00bfcu\u00e1ndo todos esos mozos de partido \u2014de juventudes de partido\u2014 se dejar\u00e1n de dejarse empapizar con esos bodrios de literatura supuesta pol\u00edtica? \u00bfCu\u00e1ndo se pondr\u00e1n a cobrar conciencia y sentido de la lengua en que tienen que pensar, si es que quieren pensar por s\u00ed? \u00bfCu\u00e1ndo dejaremos de o\u00edr o de leer todas esas vaciedades, algunas de las cuales \u2014las m\u00e1s inofensivas, por lo com\u00fan\u2014 no suele dejar pasar la censura oficial por estar tan vac\u00eda ella de sentido como los que las barbotan o garrapatean? \u00bfCu\u00e1ndo pasar\u00e1 esta racha de moner\u00edas? Porque no es lo mismo el hombre que el mono, que le remeda. \u00a1Ah, no!<\/p>\n<p>Y ahora, a mi poes\u00eda otra vez.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_695\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103368_2010067226\"><\/a><strong>Salvajer\u00eda<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_696\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Pobre muchacha, enclaustrada en un convento urbano \u2014o de suburbio, peor\u2014, por todo campo un corralejo, con un cipr\u00e9s desde cuyo pie miraba al pedazo de cielo que recortaban sus cuatro tapias! Se mor\u00eda de soledad \u2014nostalgia\u2014 de su cielo natal, el de la llanada en que se hizo, desde ni\u00f1ez, su alma. Y para que \u00e9sta se le resucitase hubo que llevarla a su cielo natal, a su pa\u00eds, que era su cielo; a su paisaje, que era su celaje; a la tierra que ese cielo libre ci\u00f1e y envuelve en redondo. Al campo; al campo de cultivo, que es humano. Porque la cultura es campesina, aunque la civilizaci\u00f3n sea urbana. Y acaso conventual. Pero hay adem\u00e1s la selva que ni es culta, ni es civil. La selva que algunos llaman virgen. Virgen de humanidad y de cultura; no surcada ni domesticada por el hombre; no roturada.<\/p>\n<p>La selva es lo prehumano, lo prehist\u00f3rico. En ella se cr\u00eda el salvaje \u2014\u201csilvaticus\u201d\u2014 el hombre de la selva, el compa\u00f1ero del mono. No el campesino, el aldeano, el hombre del campo y de la aldea. A lo m\u00e1s el cazador del bosque. En las estepas, en los p\u00e1ramos, en las pampas, en las sabanas, no se cr\u00edan salvajes. Ni en los desiertos mismos. El beduino errante por el desierto ha de sentir que sobre \u00e9ste se asienta el cielo todo, o como si su suelo de arena flotase en el cielo. Y suele ver en \u00e9ste, en su horizonte terrenal y celestial a la par, por espejismo, oasis de refresco. En la selva, entre su maleza, se engendr\u00f3 el p\u00e1nico, el terror al dios Pan, inmotivado, el que lleva a locos arrebatos.<\/p>\n<p>Hay la llamada Selva Negra (\u201cSchwartzwald\u201d) y hubo la selva de Teutoburg donde los salvajes \u2014que no b\u00e1rbaros\u2014 guiados por Arminio destrozaron a los campesinos romanos de la legi\u00f3n de Quintilio Varo. Fue en el a\u00f1o noveno de nuestra era cristiana. Una lucha simb\u00f3lica entre arios de campo, campesinos, y arios de selva, salvajes. Y al margen de ellos los jud\u00edos, el pueblo de pastores primero y mercaderes despu\u00e9s, del que era el jud\u00edo Jes\u00fas de Galilea.<\/p>\n<p>Luego los salvajes, atravesando la Edad Media campesina y agr\u00edcola, se recogieron en ciudades. Y en la ciudad resurgi\u00f3 la selva. Porque la gran ciudad sobre todo, la urbe muchedumbrosa, la de las masas, con sus escondrijos, sus malezas urbanas, sus callejuelas, sus conventillos \u2014 as\u00ed los llaman en Buenos Aires\u2014 suelen ser guaridas y madrigueras de salvajes. \u00bfQui\u00e9n en una gran ciudad se para a ver la salida o la puesta del sol o de la luna? \u00bfSobre los tejados? \u00bfQui\u00e9n en ella levanta de noche, entre calles, la cabeza al cielo a mirar a las estrellas? Cuando se dice de una ciudad que es una gran aldea se la ensalza. Van en ella acaso las mujeres ciudadanas a buscar agua, con sus c\u00e1ntaros, a la fuente comunal de la plaza p\u00fablica. Mientras la gran ciudad selv\u00e1tica cr\u00eda o acoge en sus malezas callejeras a salvajes. Las malezas de la selva no son pa\u00f1ales, sino mortajas de la civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>As\u00ed como el gato dom\u00e9stico, de alquer\u00eda o de cortijo, campesino, cuando huye al monte, cuando se remonta, se hace montes o montaraz, cimarr\u00f3n, salvaje, as\u00ed el campesino, el aldeano, al remontar a la gran ciudad, dejando la azada o la mancera, suele hacerse, no pocas veces, cimarr\u00f3n, salvaje. Sobre todo el arrabalero. Que hay en las grandes ciudades cuevas, covachas \u2014y covachuelas\u2014 y hasta cavernas urbanas. En las ciudades hay m\u00e1s cavern\u00edcolas que en las aldeas del campo. Las aldeas del campo suelen arrojar de s\u00ed, como escurrajas, como el mar algas a las playas, su morralla selv\u00e1tica. Y cuando irrumpen en una ciudad hordas soliviantadas \u2014con mayor o menor motivo\u2014 no suelen ser los m\u00e1s salvajes los de origen campesino, los que llevan en las manos callos del azad\u00f3n, sino que suelen ser de los otros, de los de dentro. Las mayores salvajadas suelen cometerlas los salvajes ind\u00edgenas, los naturales \u2014no espirituales\u2014 de la ciudad, los nacidos y criados en ella o a ella remontados y hechos cimarrones. Resurgen en ellos los instintos selv\u00e1ticos del cazador, generalmente furtivo, y si no hay otra pieza que cazar se ponen a cazarse los unos a los otros. No es barbarie, no, sino que es salvajer\u00eda. Alg\u00fan soci\u00f3logo dir\u00eda que es un caso de atavismo.<\/p>\n<p>Y estos salvajes suelen dividirse en dos bandos. O en dos \u00f3rdenes, llamando cada uno de ellos desorden al del otro&#8230; Y es lo m\u00e1s tr\u00e1gico cuando uno de los dos bandos de salvajes, invoca a la patria, que no es la tierra com\u00fan de ambos, de todos ellos, la ce\u00f1ida y envuelta por el cielo com\u00fan, pues esos que as\u00ed la invocan no son de los que van a ver salir el sol por el horizonte campestre ni de los que miran de noche a las estrellas. Les tira a bandearse as\u00ed el hormiguillo de la salvajer\u00eda. Y os hablan, los unos y los otros, de juventud, y de energ\u00eda, y de eficacia. Y todo ello es salvajer\u00eda; reh\u00fasa a la cultura y a la civilizaci\u00f3n. Y con todo ello esclavos. Aunque a la esclavitud la llamen disciplina.<\/p>\n<p>Y esta lucha de salvajes, a cazarse los unos a los otros, se trama hoy entre unas naciones contra otras y dentro de cada naci\u00f3n, en guerra civil. \u00bfBarbarie? No. Estrictamente los b\u00e1rbaros, los extranjeros, son otra cosa. Terribles los salvajes, que atravesando la barbarie, sin probar su civilizaci\u00f3n \u2014que la tiene\u2014 se van a la vida urbana. Y en \u00e9sta hacen acciones y reacciones, tan salvajes las unas como las otras. Hoz y martillo o haces y yugo, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da?<\/p>\n<p>\u201cEstamos enfermos de civilizaci\u00f3n\u201d \u2014se dice alguna vez\u2014. No; estamos enfermos de salvajismo. A\u00fan nos oprime la selva \u2014y el \u201clucus\u201d de los romanos\u2014 y nos destrozan el \u00e1nimo el \u201cp\u00e1nico\u201d \u2014el terror a Pan\u2014 y vagan por nuestras ciudades faunos y s\u00e1tiros y silvanos. Y toda clase de salvajes \u2014salvajes de toda clase\u2014 que unos se dicen o se creen cristianos y los otros paganos. Y ni lo uno ni lo otro, que ni la selva \u2014sea urbana\u2014 es verdadera iglesia ni es pago de campo. Y por otra parte ellos, esos salvajes de ambas clases, no son ni eclesi\u00e1sticos \u2014en su sentido recto\u2014 ni laicos o sea populares. La selva no inspira m\u00e1s que supersticiones y fetichismos. O sea hechicer\u00edas. Por sus fetiches o hechizos, por sus amuletos, por sus muecas, por sus ademanes rituales se les conoce a los salvajes. \u00a1Y cu\u00e1ntas de estas se\u00f1ales persisten a trav\u00e9s de los b\u00e1rbaros, hasta en los civilizados!<\/p>\n<p>Y si alg\u00fan lector me preguntase por el remedio he de decirle que no me pongo a curandero sino invito a cada cual a que se haga examen de conciencia. Que s\u00f3lo as\u00ed podremos curarnos. Y conseguir que los salvajes no se atrevan, por verg\u00fcenza, a salir de sus madrigueras. Y ese examen lo mejor es hacerlo en una noche clara, en el campo, y contemplando el cielo estrellado y la estrellada celeste.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_697\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103372_2010067226\"><\/a><strong>Respiraci\u00f3n popular<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_698\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585587\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Hab\u00eda que libertarse del confinamiento en la celda dom\u00e9stica, del respirar lecturas y comentarios expirados \u2014lo que envenena la inspiraci\u00f3n\u2014, purgarse de noticias de Prensa y de ch\u00e1charas de caf\u00e9 o de casino. Y para ello ir a respirar aire libre, de campo o de pueblo sencillo e iletrado. Esparcirse, desparramarse en uno o en otro. O mejor en ambos.<\/p>\n<p>Era domingo y me fui a mezclarme con ei pueblo menestral y dominguero. Y a falta de campo m\u00e1s campesino, m\u00e1s rural, a la Alamedilla, muy modesto parquecito de esta ciudad, entre carreteras y una v\u00eda f\u00e9rrea. Lo m\u00e1s antiguo de \u00e9l, unos viejos y venerables negrillos, entre los que, cuando llegu\u00e9 yo ac\u00e1 \u2014hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os\u2014 mostraban un banco de piedra al que llamaban \u201cdel rector\u201d. Luego arboleda reciente, algunos arriates de flores, estanquillos \u201cgrutescos\u201d \u2014con adornos de fingidos trozos de grutas\u2014 y en que se han ahogado unos cuantos pececillos municipales.<\/p>\n<p>All\u00ed me encontr\u00e9 en medio de un p\u00fablico dominguero: soldados, de aldeas los m\u00e1s; criadas de servicio \u2014menegildas y no maritornes\u2014, parejas de obreros, proletarios de verdad; es decir, con prole \u2014dos o tres ni\u00f1os\u2014 y ni\u00f1os por all\u00ed, corriendo entre las filas de los adultos \u2014tan ni\u00f1os como ellos\u2014 o acudiendo a los puestos de helados y golosinas. Una atm\u00f3sfera, un \u00e1mbito de contento. Aqu\u00e9llo s\u00ed que era juventud, y juventud popular. Sin juramentos, ni ademanes ni uniformes, ni maniobras, ni manejos, ni manoteos. A lo m\u00e1s, en alg\u00fan rinc\u00f3n, a hurtadillas, alg\u00fan manoseo m\u00e1s o menos rijoso y cachondo \u00a1Pero es esto tan juvenil, y tan popular, y tan natural y tan humano! Al fondo, hacia el r\u00edo, la catedral se dibujaba \u2014se esmaltaba m\u00e1s bien\u2014 sobre encendidas nubes de ocaso, cual gigantescos p\u00e9talos de una gran rosa celestial que se deshojaba. La media luna se marcaba ya, hoz celeste para segar ensue\u00f1os. Todo ello, inspirador de frescura si no lo chafara una horrible gramola con sus aullidos de remedo humano. \u00a1Cu\u00e1nto mejor los viejos organillos, ya arrinconados! Mas a\u00fan as\u00ed me remont\u00e9 y me refresqu\u00e9. \u00a1Vaya un lavado de la porquer\u00eda de la actual historia pol\u00edtica!<\/p>\n<p>Y ahora se me llega \u2014\u00a1es inevitable!\u2014 el interruptor y me pregunta: \u201cY bien, \u00bfqu\u00e9 sacaste de todo eso? \u00bfQu\u00e9 me traes?\u201d Pues&#8230; no saqu\u00e9 nada, sino que met\u00ed. Met\u00ed all\u00ed mi alma a que se restaurase de cavilaciones sociol\u00f3gicas y pedag\u00f3gicas. (Sociolog\u00eda y pedagog\u00eda, dos cocos.) Y no te traigo, interruptor, m\u00e1s que esto: que te libres t\u00fa de ellas. Pues era aquello de la Alamedilla un paisaje y paisanaje \u2014los dos de consuno, ya que un pa\u00eds es la comuni\u00f3n entre ellos dos\u2014 humanos y naturales. Que ni discuten ni replican, si no se est\u00e1n. Y se bastan y nos bastan. Es como cuando uno se va a o\u00edr hablar a la gente y no para corregirle el habla ni aprenderla ni registrarla, mas para recrearse en ella y olvidar otras. Y mecerse en recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad. Como cuando hace cincuenta y cinco a\u00f1os me iba en las afueras de Madrid a ver los bailes populares de mis paisanos.<\/p>\n<p>Y vuelve el interruptor, que est\u00e1 a lo suyo, a su tema, y a\u00f1ade: \u201c\u00bfPero cu\u00e1l es tu posici\u00f3n ante eso?\u201d Pues\u2026 que no me pongo, sino que me dejo estar. Ni razono lo que no es ni razonado ni razonable. \u00bfPara qu\u00e9? Adem\u00e1s, all\u00ed me perd\u00ed para hallarme. Porque no estaba solo, sino m\u00e1s acompa\u00f1ado que nunca. \u00bfSolo? Solo se est\u00e1 ante un p\u00fablico de conferencias, que le mira a uno y no le escucha, antes solo a s\u00ed se \u201cdefine\u201d. (\u00a1Peste!) \u00a1Aqu\u00ed s\u00ed que solo y perdido en la soledad! \u00bfMas all\u00ed? Todo aquel pedazo de pueblo me parec\u00eda proyecci\u00f3n de mi alma. \u201cEl mundo es mi representaci\u00f3n\u201d, dec\u00eda Schopenhauer. Y yo sent\u00eda all\u00ed \u2014sin comprenderlo ni razonarlo\u2014 que aquel pedazo de mi mundo espa\u00f1ol era mi representaci\u00f3n y parto de mi \u00edntima voluntad. (Y sigo con Schopenhauer.) \u00bfRealidad? \u00bfIlusi\u00f3n? \u00a1Ps\u00e9! Palabras ociosas. Como Reforma y Contra-Reforma; tradici\u00f3n y progreso; revoluci\u00f3n y reacci\u00f3n; cultura y barbarie\u2026 Y lo peor que con ello est\u00e1n enturbiando la m\u00e1s pura y clara fuente de consuelo humano: la poes\u00eda; con esas h\u00f3rridas investigaciones de la historia de las ideas po\u00e9ticas. Enturbiando la respiraci\u00f3n popular.<\/p>\n<p>Porque aquellos hombres y mujeres \u00bfqu\u00e9 pensar\u00edan de esas cosas en que nos ocupamos los desocupados de las suyas ? Estoy seguro de que los m\u00e1s de ellos no cuentan entre los que creen, como unos brutos, en otra vida, ni entre esos otros, que como otros brutos, dejan de creer en ella o la reniegan. As\u00ed como ni en la sociedad futura. Para la amartelada pareja obrera que se miraba en sus tres hijitos, la sociedad, no ya futura, sino eterna, eran ellos. S\u00ed que han o\u00eddo de otra vida y de otra sociedad, pero como los ni\u00f1os que viven la hora que pasa y se alimentan espiritualmente de cuentos, sin pararse en pedantescas y antiest\u00e9ticas ociosidades de si reflejan o no \u2014y c\u00f3mo\u2014 las costumbres de tal tiempo y lugar, ni de si tienen o no base de realidad hist\u00f3rica documentable. Mejor idealidad indocumentada como la del cuento de nunca acabar o de la buena buena pipa. Por desgracia a las veces le llegan al pueblo rebotes de esas ociosidades. \u00a1Y ay del pobre ni\u00f1o que lloraba al enterarse de que el cuento no hab\u00eda sucedido como se lo contaron! \u00a1Y m\u00e1s ay de aquel otro pobre ni\u00f1o \u2014\u00a1terrible tragedia!\u2014 que a sus seis a\u00f1os lloraba porque se aburr\u00eda!<\/p>\n<p>Sal\u00ed convencido de que mi pueblo \u2014el que es mi representaci\u00f3n y \u00a1claro! yo la suya\u2014 pone su refrendo \u2014refer\u00e9ndum dan en llamarle los soci\u00f3logos\u2014 en este mi sentimiento de Espa\u00f1a. Y respir\u00e9 aire de cielo de siglos. Y fuime, reconfortado y respirada \u2014e inspirado por lo tanto\u2014 a acostarme, a mi celda dom\u00e9stica, la de mis rumias solitarias para quedarme durmiente y no dormido. Durmiente (participio activo) es el que duerme su sue\u00f1o \u2014el sue\u00f1o es vida\u2014, y dormido (participio pasivo) el que no duerme, si no se duerme, y no sue\u00f1a. Y por lo tanto no se sue\u00f1a ni se vive a s\u00ed mismo. Los durmientes \u2014y no dormidos\u2014 so\u00f1amos cuentos de nunca acabar, de la buena buena pipa; ni menos de concluir y sacar de ellos consecuencias de ense\u00f1anza p\u00fablica. Dejamos a los dormidos que analicen los cuentos y su desarrollo secular y les saquen&#8230; \u00bfqu\u00e9? Ellos lo dir\u00e1n al fijar y definir su posici\u00f3n frente al destino. El m\u00edo es este. El del poeta, crear cuentos, ensue\u00f1os, y no definir doctrinas. Y hasta al exponer doctrinas, crear ensue\u00f1os, cuentos, con base real o sin ella.<\/p>\n<p>Y al llegar aqu\u00ed me interrumpe, no el consabido interruptor, sino una maldita gramola de un sal\u00f3n de baile vecino a mi celda dom\u00e9stica.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_699\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc57550_1504275533\"><\/a><strong>Acerca de la censura. Al se\u00f1or ministro de la Go<\/strong><strong>bernaci\u00f3n, amistosamente<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_700\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585588\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>18<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Ya no; hay que salir al paso a procederes no ya dictatoriales, sino nada inteligentes. Pues nada m\u00e1s torpe que la manera c\u00f3mo suele ejercerse la censura por los encargados de ella en las recientes y flamantes dictaduras.<\/p>\n<p>Apenas entr\u00e9, hace tres meses, en el Nuevo Estado \u2014que as\u00ed le llaman\u2014 de Oliveira Salazar, que ha sucedido al Portugal que tanto conoc\u00ed y quise, cuando hube de protestar contra la manera con que all\u00ed se ejerc\u00eda la censura. Y se imped\u00eda la entrada de n\u00famero de diarios extranjeros \u2014por lo menos, espa\u00f1oles\u2014 para que los portugueses no se enterasen del modo c\u00f3mo se juzga fuera de ellos el r\u00e9gimen que les rige. Hubo manifestaci\u00f3n m\u00eda al llegar all\u00e1 \u2014la de que soy individualista, liberal y dem\u00f3crata\u2014 que se tach\u00f3 en alg\u00fan diario, mas no en otros. Di\u00f3seme por raz\u00f3n \u2014mejor, sinraz\u00f3n\u2014 de esto la de que en aquel diario, por ser de solapada oposici\u00f3n al salazarismo, mis palabras cobraban otro sentido. Y ello me oblig\u00f3 a protestar all\u00ed mismo, y en p\u00fablico oficial, contra tal manera de censura<\/p>\n<p>Y ahora, hace pocos d\u00edas, me he encontrado con una entrevista que Oliveira Salazar, asistido por su secretario de propaganda, ha otorgado a un redactor de <em>Les Nouvelles Litteraires<\/em>, de Par\u00eds, si es que no la ha solicitado de \u00e9ste. Y, escocido acaso por aquellas mis censuras a su censura, se ha puesto a defender \u00e9sta con los consabidos y resobados lugares comunes del r\u00e9gimen dictatorial. Compungidas ramploner\u00edas escol\u00e1sticas de eso que llaman la libertad bien entendida. Pero resulta que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, como estamos tan atrasados en pol\u00edtica \u2014seg\u00fan el mismo O. Salazar le dijo a uno de los que fueron a recoger sus or\u00e1culos\u2014, no acabamos de entender esa manera de defensa de la libertad en los flamantes nuevos Estados. Mas en lo dicho en esa entrevista por el jefe del Nuevo Estado lusitano hay una afirmaci\u00f3n que choca contra un hecho. La de que all\u00ed se proh\u00edbe publicar noticias falsas, afirmaciones contrarias a la realidad de los hechos y no criticar \u00e9stos con serenidad y seriedad. Y esta afirmaci\u00f3n de Salazar es falsa.<\/p>\n<p>Y ahora debo volverme \u2014ya es hora\u2014 a lo que, desgraciadamente, pasa, a este respecto, en esta nuestra Espa\u00f1a en estado de alarma o de lo que sea. Es el caso, por ejemplo, que recibo con regularidad cotidiana dos diarios de mi tierra vasca, el uno de San Sebasti\u00e1n y el otro de mi Bilbao. Es aqu\u00e9l \u2014en parte al menos\u2014 de mi buen amigo el se\u00f1or Usabiaga, radical, y el otro, de mi tan buen amigo tambi\u00e9n el se\u00f1or Prieto, socialista. Uno y otro diario tienen ciertos colaboradores comunes que mandan el mismo d\u00eda un mismo art\u00edculo al uno y al otro. Y he podido observar que ese mismo art\u00edculo suele aparecer entero, sin tachadura alguna, en el diario guipuzcoano, que se rotula \u201crepublicano\u201d, y con picaduras en el vizca\u00edno, que no se rotula. \u00bfEs acaso que en \u00e9ste adquieren especial gravedad manifestaciones que en aqu\u00e9l son inocentes?<\/p>\n<p>El \u00faltimo caso ha sido el de un articulo de don Antonio Zozaya \u2014escritor singularmente ponderado y comedido\u2014, del que se han tachado juicios sobre el \u201chambre\u201d y el \u201cdelirio imperialista impulsivo\u201d no del pueblo italiano, sino de sus fajos. Tachado por el censor de Bilbao esto: \u201cAhora parece prepararse una nueva guerra, cuyas tr\u00e1gicas consecuencias a nadie es posible prever.\u201d Peligrosa afirmaci\u00f3n en Bilbao, perfectamente permisible en San Sebasti\u00e1n. \u00bfSer\u00e1 acaso que la representaci\u00f3n mussolinesca en Espa\u00f1a se queja de que aqu\u00ed se emitan tales pareceres? (\u201cParece\u201d, dice el texto tachado.) Pues habr\u00eda que hacerle saber lo que Norteam\u00e9rica al Jap\u00f3n cuando \u00e9ste se quej\u00f3 de que en una revista de aqu\u00e9lla se hubiese publicado una caricatura del emperador japon\u00e9s, cuya divinidad no est\u00e1 reconocida por los norteamericanos. As\u00ed como fuera de Italia somos muchos, pero muchos, los que no reconocemos ni la inteligencia ni el esp\u00edritu de justicia del \u201cduce\u201d, aunque esto se deba a que, como me dijo cierto fajista traducido, carecemos de \u201ctalento integral\u201d. Y para que no se enteren de esto los italianos sometidos en Italia al fajismo, le cabe a \u00e9ste el recurso, de que se vale, de impedir la entrada all\u00e1 de las publicaciones en que as\u00ed se diga. Y luego, cuando esos pobres sometidos salen al extranjero se encuentran con que los m\u00e1s se r\u00eden de su adem\u00e1n de saludo lit\u00fargico y c\u00f3mico.<\/p>\n<p>Otro art\u00edculo \u2014\u00e9ste, de Antonio Espina\u2014 apareci\u00f3 el mismo d\u00eda \u201424 de agosto\u2014 en ambos susomentados diarios, intacto en el de San Sebasti\u00e1n y con machacaduras en el de Bilbao. V\u00e9ase el p\u00e1rrafo, en el que pongo entre par\u00e9ntesis lo inocente en San Sebasti\u00e1n y nocente \u2014o nocivo\u2014 en Bilbao. Dice as\u00ed: \u201c(Pero como nuestras derechas no se resignan a abandonar sus inveteradas costumbres de juego sucio), pese a todas las lecciones que les d\u00e9 la realidad, ahora pretenden con un candor muy parecido (a la estupidez) enfocar la cuesti\u00f3n por otro lado.\u201d Importa poco aqu\u00ed al caso de qu\u00e9 cuesti\u00f3n se trataba, aunque no estar\u00e1 de m\u00e1s advertir que el art\u00edculo empezaba con un elogio al se\u00f1or Aza\u00f1a, que es&#8230; \u00a1tab\u00fa!<\/p>\n<p>Y ahora bien, mi buen amigo, se\u00f1or Portela Valladares: a usted, que es comprensivo y razonable y, por lo tanto, liberal y dem\u00f3crata, a usted le digo que el que ejerciten as\u00ed la censura subordinados suyos es cosa de un candor \u2014no s\u00e9 si servilidad\u2014 no muy parecido a la estupidez, sino id\u00e9ntico a ella. Y si hubiera \u2014quisiera creer que no le hay\u2014 alg\u00fan hombre p\u00fablico (si no de autoridad, de poder) a quien le molestaren ciertos juicios sobre su juego pol\u00edtico, h\u00e1gale entender que podr\u00e1 y deber\u00e1 dolerse de que \u00e9se su juego se estime sucio; pero no es lo mismo que le estimemos juego est\u00fapido. Que todo hombre de Poder p\u00fablico puede y debe sentirse agraviado de que se ponga en duda la limpieza de su juego, pero no la inteligencia con que lo ejercita. Hay que someterse a ello.<\/p>\n<p>Y no sirven para cohonestar esas maneras de censura las compungidas ramploner\u00edas neo escol\u00e1sticas de la dictadura acad\u00e9mico-castrense del Nuevo Estado lusitano. Ese no es criterio. Ni siquiera la de aquel tan vagamente ameno \u2014a ratos divertido\u2014 y superficial\u00edsimo librito <em>El criterio<\/em>, del discreto periodista Jaime Balmes, desdichadamente supuesto fil\u00f3sofo, librito que sirve de texto en cierta escuela \u2014subvencionada por el Estado\u2014 de periodistas censuradores y candorosos.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1, mi buen amigo, el decir esto en servicio del Gobierno y del buen gobierno sobre todo, tambi\u00e9n censurable? No lo debo creer.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_701\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103376_2010067226\"><\/a><strong>De mitolog\u00eda entomol\u00f3gica<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_702\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585589\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>septiembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Al inaugurarse en Madrid el Congreso de Entomolog\u00eda se me subieron a la memoria muchos de mis mejores y m\u00e1s puros recuerdos de ni\u00f1ez y muchas de mis m\u00e1s \u00edntimas ense\u00f1anzas de mis patriarcales observaciones de los ni\u00f1os. En relaci\u00f3n con los insectos. Como en la animalidad los insectos, son en la humanidad los ni\u00f1os, los m\u00e1s recientes y m\u00e1s frescos y a la vez los m\u00e1s antiguos y m\u00e1s asentados. M\u00e1s antiguos aqu\u00e9llos \u2014los insectos\u2014 acaso que los monstruos paleontol\u00f3gicos; m\u00e1s antiguos \u00e9stos \u2014los ni\u00f1os\u2014 que los salvajes prehist\u00f3ricos y cavernarios. Y as\u00ed es que por los insectos, a los que puede manejar y jugar con ellos, es como el ni\u00f1o mejor se adentra, intuitivamente, en el esp\u00edritu de la naturaleza del reino animal. ;Qu\u00e9 descubrimientos y qu\u00e9 sencillos asombros! \u201c\u00a1Tan chiquito y sabe ya tanto!\u201d, me dec\u00eda de un bichito un ni\u00f1o. \u00a1Y lo que su imaginaci\u00f3n les debe! Si el que se ha llamado el Homero de los insectos, Enrique Fabre, lleg\u00f3 a tan viejo, con tan fresca, infantil y antigua vejez, se debi\u00f3, sin duda, a su trato familiar con los insectos. Y entre nosotros, en Espa\u00f1a, ah\u00ed est\u00e1 la fresca y a la vez antigua vejez del benem\u00e9rito don Ignacio Bol\u00edvar.<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 bien estar\u00eda que se escribiese \u2014para ni\u00f1os y mayores\u2014 algo de folklore entomol\u00f3gico infantil, de leyendas de insectos, de su mitolog\u00eda! Juguetes fueron de nosotros, ni\u00f1os, los grillos, los llamados en mi Bilbao \u201ccochorros\u201d (esto es, cochinillos), en Santander \u201cjorges\u201d, en Asturias \u201cbacallarines\u201d; el \u201cmelolontha\u201d de que habl\u00f3 Arist\u00f3fanes y al que, por mi parte, he dedicado m\u00e1s de una menci\u00f3n; la vaquita o coquito de Dios \u2014\u201c&#8230; \u00a1cu\u00e9ntame los dedos y vete con Dios!\u201d\u2014, la que llam\u00e1bamos \u201csolita\u00f1a\u201d \u2014\u201c\u00a1soli solita\u00f1a, vete a la monta\u00f1a; dile al pastor que traiga buen sol para hoy y pa ma\u00f1ana y pa toda la semana!\u201d\u2014, la luci\u00e9rnaga, el caballito del diablo (en vascuence, \u201casador del infierno\u201d), de un pobre diablo (y asador de un pobre infierno); el por mote cient\u00edfico \u201cmantis religiosa\u201d (en tierra de \u00c1vila, santa-teresa) y tantos m\u00e1s con su cancioncilla o jaculatoria a las veces.<\/p>\n<p>Hay uno que personalmente me intrig\u00f3 desde ni\u00f1o y que hace poco contemplaba en el canalillo del agua del Lozoya, al pie de la Residencia de Estudiantes. Es el llamado zapatero, tejedor y escribano. El Diccionario oficial, en \u201cescribano del agua\u201d, le llama ara\u00f1a, cuando es insecto, pues tiene tres pares de patitas y no cuatro. Y, por otra parte, al registrar su mote cient\u00edfico\u2014\u201cgirino\u201d\u2014 le toma por renacuajo, que es cr\u00eda de rana, un vertebrado. \u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 este misterioso animalito que el \u00edntimo poeta flamenco Guido Gezelle \u2014capell\u00e1n de un cementerio donde cultivaba flores\u2014 le dedic\u00f3 un precioso poemita? Y en flamenco se le llama tambi\u00e9n escribano. (O escribiente.) Gezelle le cant\u00f3 con la misma alma con que cant\u00f3 aquella misteriosa visi\u00f3n de una puesta de sol en el horizonte de una laguna, donde dos discos solares, uno bajando del azul del cielo y otro subiendo del azul del agua se asumen y funden uno en otro. \u00a1Escribano! \u00bfY qu\u00e9 escribe en el agua? \u201cTriste cosa \u2014pensaba yo contempl\u00e1ndole\u2014 arar en la mar; pero&#8230; \u00bfescribir en el agua?\u201d Y recordaba cuando Jes\u00fas dijo a sus disc\u00edpulos: \u201c\u00a1Soy yo; no tem\u00e1is!\u201d (Juan, VI, 19.) Fue que se asustaron al verle marchar sobre el agua, como el escribano y tejedor de \u00e9sta. \u00c9l, Jes\u00fas, si pase\u00f3 (\u201cperipatounta\u201d dice el texto) por sobre el agua, no escribi\u00f3 en ella, sino una vez en tierra; mas \u00bfno escribieron en agua los escribanos que de \u00c9l escribieron?<\/p>\n<p>Todo esto es mitolog\u00eda, poes\u00eda entomol\u00f3gica; pero la ciencia se interesa m\u00e1s por la econom\u00eda, por los insectos \u00fatiles o perjudiciales al hombre y a sus frutos, por las plagas del campo, por la apicultura, la sericultura y dem\u00e1s culturas entomol\u00f3gicas. Y por los insectos sociales. Sobre todo las abejas, las hormigas con sus diversos fajos y esos horribles t\u00e9rmites \u2014en el Diccionario oficial no figuran\u2014, especie de \u201cnazis\u201d de la entomocracia. \u00a1La colmena, el hormiguero, la termitera! \u00a1C\u00f3mo los admiran muchos! Por mi parte, me atraen m\u00e1s los pobres insectos se\u00f1eros, solitarios, individualistas si quer\u00e9is. Y que si se nos presentan a las veces en muchedumbre, no es formando masas. Tales las moscas, las tan aborrecidas y calumniadas moscas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n las moscas fueron juguete de mi ni\u00f1ez y lo fueron \u2014y seguir\u00e1n si\u00e9ndolo\u2014 de los ni\u00f1os. \u00a1Qu\u00e9 sorprendente efecto el de ver pasearse a una pajarita de papel \u2014de fumar y de un solo pliegue\u2014 sobre una mesa, llevada por una mosca, sujetas sus alitas \u2014con cera\u2014 a las patitas del artefacto! (Hace falta destreza.) Cada vez que recuerdo aquella f\u00e1bula que empieza: \u201cA un panal de rica miel dos mil moscas (\u00a1son demasiadas!) acudieron y, por golosas, murieron presas de patas en \u00e9l&#8230;\u201d, me represento la tragedia de los pobres animalitos anarquistas o libertarios. Como alguna otra vez me he detenido a contemplar esos mosqueros que son una botella especial con agua y una trampa, por la que entrando las moscas caen en el agua y all\u00ed se ahogan. \u00a1Y verlas subi\u00e9ndose las unas sobre las otras y hundi\u00e9ndolas m\u00e1s al querer sostenerse sobre ellas, para hundirse, a su vez, por falta de sost\u00e9n! \u00a1Qu\u00e9 espejo de sociedad humana! De sociedad humana individualista \u2014se me dir\u00e1.<\/p>\n<p>Hubo, por otra parte, tiempo, siendo yo un mocito, en que \u2014como creo que dicen que hac\u00eda Spinoza\u2014 cri\u00e9 en una caja una ara\u00f1a d\u00e1ndole moscas y haci\u00e9ndole in\u00fatil su tela. Y pude observar con qu\u00e9 parca raci\u00f3n se satisfac\u00eda la ara\u00f1a. No as\u00ed el vencejo ni el camale\u00f3n. Del que dicen que se mantiene de aire. No cabe fiarse de los que se dice que viven del aire.<\/p>\n<p>Mas&#8230; \u00bfa qu\u00e9 seguir? \u00a1Qu\u00e9 de cosas podr\u00eda decir a mis lectores si recogiese todos mis recuerdos infantiles de la historia, y la leyenda, y la f\u00e1bula, y la mitolog\u00eda de los insectos! De los articulados, como tambi\u00e9n se les llama. \u00a1Qu\u00e9 de art\u00edculos podr\u00edan inspirarme los articulados esos! Pero hay otros articulados \u2014mejor, desarticulados\u2014 humanos que interesan m\u00e1s a nuestros lectores. Y, sin embargo, yo les digo a \u00e9stos que no hay articulado humano que nos ofrezca m\u00e1s puras ense\u00f1anzas que un grillo, un \u201ccochorro\u201d, un coquito de Dios \u2014\u00a1qu\u00e9 tierna ocurrencia la de consagrarle al Creador!\u2014, un caballito del diablo, un ciervo volante, un&#8230; \u00a1Y qu\u00e9 espejos para los hombres! Supe una vez de Bagar\u00eda que se hab\u00eda dedicado a dibujar \u2014del natural, \u00a1claro!\u2014 insectos. Lo hab\u00eda yo adivinado al ver las profundas caracterizaciones humor\u00edsticas que lograba al caricaturizar a los hombres con formas de ort\u00f3pteros, cole\u00f3pteros, himen\u00f3pteros\u2026 Y chup\u00f3pteros. Toda una psicolog\u00eda entomol\u00f3gica humana.<\/p>\n<p>Y que aquellos de mis lectores que, a su vez, escriban para el p\u00fablico se paren a la orilla de alg\u00fan remanso, a la sombra de un sauce o de un aliso, a contemplar la obra del escribano del agua. \u00bfHabr\u00e9 estado yo escribiendo este art\u00edculo en ella?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_703\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103378_2010067226\"><\/a><strong>Ensue\u00f1os. <\/strong><strong>La Gruta del Amor<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_704\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tarde dominical y canicular de fin de julio aqu\u00e9lla! Hab\u00eda logrado escaparme de Madrid, del Madrid universitario y parlamentario y atene\u00edstico y, sobre todo, del estr\u00e9pito ensordecedor de su Gran V\u00eda, que infestaba el hotelito de mi estancia. Horribles ruidos de autos y camiones y a las veces \u2014lo que es peor\u2014 de radios con altavoz para porteras. Y \u00a1ah\u00e1! A trabajar. Ya en mi vivienda de m\u00e1s de veinte a\u00f1os de vida y de muerte, en recatado rinc\u00f3n de la ciudad querida, casi en un suburbio de ella, entre conventos, al caer de la tarde. Aqu\u00ed, el corralito, jardincillo enjaulado entre casas, peque\u00f1a manigua con dos acacias \u2014la una brot\u00f3 de una ra\u00edz aflorada de la otra\u2014, una higuera que tiende sus hojas sobre el tejadillo de una carbonera y un alb\u00e9rchigo cuyos frutos cabe coger desde una galer\u00eda dom\u00e9stica. Y al otro lado, al norte de la casa, mi celda de trabajo y de descanso, en que los recuerdos se me derriten en ensue\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a1A trabajar! A soltar el abejorro san juanero \u2014\u201ccochorro\u201d en mi infantil bilba\u00edno\u2014 de la imaginaci\u00f3n recreadora; a buscar expresiones. \u00bfDe qu\u00e9? \u00a1Ello saldr\u00e1! Un ansia de expresi\u00f3n, de expresarse uno, de exprimirse, de soltar la dulzura de la soledad. \u00a1Buscar expresiones! \u00a1Qu\u00e9 honda esa frase cari\u00f1osa cuando se le dice a quien va a ver a un ausente querido: \u201c\u00a1Dele muchas expresiones de mi parte!\u201d A buscar, pues, lector querido, expresiones que darte.<\/p>\n<p>A trabajar en la tarea de buscar expresiones y a solazarse en el trabajo, que hace vivir y da de vivir. No era en el barullo madrile\u00f1o ni tras asuntos pol\u00edticos y de eso que llaman actualidad. No eso, sino, estilogr\u00e1fica en mano, sobre la cama de mi celda, tras lo eterno de cada momento, tras la cotidianidad de la eternidad pasajera. \u00bfAsuntos? \u00a1Uf! Aun me pesaban en la memoria el hast\u00edo y el enojo que me caus\u00f3 cierto art\u00edculo de fondo \u2014sin fondo\u2014 pol\u00edtico, que se ocupaba (\u00a1ocupaci\u00f3n era!) en la democracia \u2014\u00bbburgocracia\u00bb le llamaba\u2014 y cuyo tono sonaba a serr\u00edn comprimido. Ansiaba esquivar semejantes asuntos. De molesta asunci\u00f3n. Y sacudirme salpicaduras del charco p\u00fablico central para recibir roc\u00edo de recuerdos de ensue\u00f1o. \u00a1A so\u00f1ar, pues! Y a darle al \u00e1nimo desenvoltura.<\/p>\n<p>Tras de mi celda, dos corralitos suburbanos, con sus parras, sus arbolitos \u2014ropa blanca tendida a secarse al sol\u2014 y gallinas picoteando en sus empedrados, la separan de un pobre edificio de solo piso bajo, donde est\u00e1 instalado un sal\u00f3n de baile popular. Su nombre: \u201cLa gruta del amor\u201d. En \u00e9l, convertido en colegio electoral, votamos las elecciones que derribaron la monarqu\u00eda. Cae la tarde sofocante de can\u00edcula y empieza el alivio de la puesta. La m\u00fasica de la gramola del baile parece la queja arrastrada de un animal herido que se desangra. A ella se mezclan las lentas y espaciadas cimbaladas de un convento de monjas recoletas, chillidos de vencejos que zigzaguean por el aire, zumbidos de un mosc\u00f3n que se me ha metido en la celda y el rumor vital de mi sangre so\u00f1adora en el pabell\u00f3n de la oreja. Todo ello, una orquesta que acompa\u00f1a a mis ensue\u00f1os. \u00a1El c\u00edmbalo conventual! \u00a1Qui\u00e9n sabe si a alguna monjita, al sentir en la soledad recogida de su celda la m\u00fasica de la gramola mundana, no le danzar\u00e1n en el coraz\u00f3n adormecido infantiles recuerdos lejanos de bailes al aire libre en el prado del ejido de la aldea!<\/p>\n<p>La gente moza se divert\u00eda, mientras yo, a los sones del bailable, del c\u00edmbalo conventual, de los chillidos alados, del mosconeo y de mi propia sangre, ordenaba mis notas \u2014las de mi m\u00fasica \u00edntima\u2014 sin orden, ni concierto, ni m\u00e9todo. \u00a1A la porra el m\u00e9todo, que harta porra es \u00e9l! \u00a1A seguir el ritmo de la m\u00fasica de la gruta del amor! Al son callado, pitag\u00f3rico, de la m\u00fasica de las esferas bailan los astros. Y a su baile se le llama revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00a1\u201cLa gruta del amor\u201d! Gruta es cripta \u2014palabras hermanas\u2014 y es frescura. Pero \u00bffrescura all\u00ed y en semejante tarde? \u00bfY en baile agarrado? (Y, entre par\u00e9ntesis, \u00a1hay que o\u00edr las necedades que de la coeducaci\u00f3n dicen los mentecatos pedagogos tradicionalistas de ambos sexos!) \u00a1Lo que sofoca el agarro y el meneo! Entra alguna mocita clara y fresca como agua manadera y se sale tibia y turbia como de ba\u00f1era. Pero as\u00ed se preparan generaciones de electores venideros. En el baile, obrerillos, estudiantillos, horteras, costurerillas, mecan\u00f3grafas, criadas de servicio&#8230; Hay de estas charritas o serranitas que al chapuzarse en el \u00e1mbito urbano de la ciudad se pegan anzuelos de pelo en las sienes, junto a cejas supernumerarias \u2014dejando aquel servicio, \u00a1claro!\u2014, o acaso se calzan&#8230; medios. \u00bfMedios? S\u00ed; medios calcetines, como las medias provienen de medias calzas. Y acaso all\u00ed, con el agarro y el meneo, se incuba uno de esos cr\u00edmenes llamados pasionales \u2014no sociales\u2014 de cada d\u00eda. O un suicidio. \u201c\u00a1All\u00ed empez\u00f3 mi desgracia!\u201d, dec\u00eda, refiri\u00e9ndose a una gruta de \u00e9stas del amor, uno que purgaba en un calabozo un mareo de baile. Lo que no quiere decir, \u00a1claro!, que yo me apoyase, para estas suposiciones, en nada que supiera de esta mi vecina gruta, de que nada concreto s\u00e9, sino el haber votado en ella candidatos republicanos. Despu\u00e9s de haber andado de candongueo electoral. Y no por grutas de amor.<\/p>\n<p>Y luego \u2014pensaba yo en mi celda\u2014, esos de la gruta, del agarro y del meneo levantan el pu\u00f1o diestro y se enardecen por otro baile. O hay que verlos en el cine, en ciertas pel\u00edculas, mejiendo la lubricidad al revolucionarismo\u2026 Mas \u00a1es la vida! La vida que se nos va y se nos viene como los sones de la gramola de danza, del c\u00edmbalo conventual, de los chillidos de los vencejos, del mosconeo de los moscones y de la sangre propia, que nos susurra el vaiv\u00e9n de la vida entra\u00f1ada. \u00bfA qu\u00e9 afanarse m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 tarde dominical y canicular aquella del 21 de julio de este a\u00f1o! Quede aqu\u00ed su nota.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_705\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103380_2010067226\"><\/a><strong>Un pecado de San Luis Gonzaga<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_706\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590591\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En mis <em>Recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad<\/em> he contado los de cuando en mi nativa (no nativo) Bilbao pertenec\u00ed a la Congregaci\u00f3n de San Luis Gonzaga durante la \u00e9poca de mi bachillerato. Que lo hice en el Instituto Vizca\u00edno, el oficial, y no en colegio alguno privado ni eclesi\u00e1stico. As\u00ed como la Congregaci\u00f3n, en mi tiempo de ella, no fue dirigida por jesuita alguno. Despu\u00e9s, s\u00ed. Y no olvidar\u00e9 nunca todo lo que se nos contaba de San Luis.<\/p>\n<p>Siempre \u2014ya desde entonces\u2014 me pareci\u00f3 aquel cuento o relato una especie de novela hagiogr\u00e1fica ama\u00f1ada para servir de libro de edificaci\u00f3n a los muchachos. Y m\u00e1s de una vez he pensado si habr\u00e1 una biograf\u00eda de ese santito que sea a la que se nos serv\u00eda lo que la biograf\u00eda de San Ignacio de Loyola que figura al frente de la <em>Historia de la Compa\u00f1\u00ed<\/em><em>a<\/em><em> de Jes\u00fas en la Asistencia de Espa\u00f1a<\/em>, del P. Astrain, S. J. \u2014es decir, jesuita\u2014, es a las vidas de edificaci\u00f3n, empezando por la del padre Rivadeneyra, es decir, una biograf\u00eda limpia y serenamente hist\u00f3rica, en que se nos presente un hombre de carne y hueso y no un mito edificativo. Porque cuando el mito est\u00e1 tan desordenadamente compuesto \u2014o descompuesto\u2014 como el que de este San Luis se nos daba justifica aquel sever\u00edsimo juicio que le mereci\u00f3 a William James, el gran psic\u00f3logo, quien en su libro sobre las <em>Variedades de la experiencia religiosa<\/em> llega a decir esto: \u201cPero cuando la inteligencia, como en este Luis, no es originalmente m\u00e1s ancha que una cabeza de alfiler y acaricia ideas de Dios de correspondiente peque\u00f1ez, el resultado, no obstante el hero\u00edsmo desplegado, es, en conjunto, repulsivo.\u201d \u00bfUn bendito? Sin duda; pero no se olvide el sentido que este apelativo suele tomar. Especialmente en catal\u00e1n, donde \u201cbeneit\u201d o \u201cbenet\u201d no es, ciertamente, una recomendaci\u00f3n. O aquello otro de que \u201ccretino\u201d derive de una palabra de romance suizo: \u201cchrestin\u201d, que equivale a cristiano. Y, ciertamente, que a ning\u00fan cristiano normal se le puede llamar cretino.<\/p>\n<p>Entre las cosas que de San Luis se nos contaba en la Congregaci\u00f3n, una de las que m\u00e1s presentes se me han quedado es la de los pecados que crey\u00f3 haber cometido de ni\u00f1o \u2014lo fue toda su vida y no normal\u2014, y estuvo llorando arreo y teni\u00e9ndose por ellos como un grand\u00edsimo pecador. Uno era el de que como su padre, que era militar, le hubiese regalado un ca\u00f1oncito de juguete, el chico le hurt\u00f3 una vez un poco de p\u00f3lvora para hacer fuego con el juguete. Claro que para tirar salvas y con ca\u00f1oncito de juguete. Y menos mal que el santito se arrepinti\u00f3 y llor\u00f3 amargamente aquel descarr\u00edo de su carrera de santidad pac\u00edfica.<\/p>\n<p>\u00daltimamente he recordado ese edificante remordimiento del m\u00edtico San Luis Gonzaga al ver a algunos de sus disc\u00edpulos, de los llamados luises, dedicarse a disparar salvas con ca\u00f1oncitos de juguete y p\u00f3lvora hurtada a sus mayores. Porque no es de creer que profesen luisismo gonzaguesco los que se sirven de pistolas a nombre de uno o de otro fajo. \u00cd\u00f1igo de Loyola fue un militar; pero Luis Gonzaga no lo fue, aunque hijo de militar. Y tuvo que llorar el haber hurtado p\u00f3lvora a su padre.<\/p>\n<p>Y esto me trae como de la mano a eso que se llaman partidos pol\u00edticos cat\u00f3licos, es decir, religiosos confesionales, que se creen alguna vez obligados a emplear m\u00e9todos militantes de p\u00f3lvora y de ca\u00f1oneo. Sobre todo en guerra civil. Verdad es que ya no sabe uno qu\u00e9 es lo que se entiende por catolicismo. Y qu\u00e9 por pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ya otra vez, no hace mucho, comentando aqu\u00ed mismo una muy bien pensada y bien intencionada circular del se\u00f1or obispo de Oviedo acerca de la cuesti\u00f3n llamada social y la posici\u00f3n de les obreros que se apartan de la Iglesia, tuve ocasi\u00f3n de decir que el hecho de que la Iglesia acepte soluciones m\u00e1s o menos socialistas \u2014y aunque fueran comunistas\u2014 no es raz\u00f3n para que los obreros suscriban el credo religioso de la Iglesia. Con eso del \u201csalario justo\u201d no se adquiere ese credo. Mas, no hace poco, nos hemos encontrado con que el partido cat\u00f3lico belga no exige a sus adherentes confesi\u00f3n religiosa cat\u00f3lica ni de ninguna especie. Es decir, que puede pertenecer a ese partido un calvinista, un agn\u00f3stico o un ateo. \u00bfPor qu\u00e9, pues, se llama cat\u00f3lico el partido?<\/p>\n<p>Es como lo de Sindicatos cat\u00f3licos agrarios. \u00bfEn qu\u00e9 consiste su catolicismo? Cualquier noche sale uno cualquiera inventando un Sindicato agrario budista o musulm\u00e1n o espiritista. Eso da la impresi\u00f3n de que no se trata de un Sindicato, sino de una clientela. En semejantes Sindicatos, que cuidan no aparecer como cofrad\u00edas, el sentimiento religioso apenas si juega papel alguno. Ni siquiera, que yo sepa, organizan una bendici\u00f3n de los campos. El catolicismo se reduce a una ense\u00f1a electoral. Y esto recuerda lo de unas elecciones, hace unos a\u00f1os, en mi nativa tierra vasca, en que dec\u00edan los aldeanos: \u201cAl que pague mejor el voto, y si los dos pagan igual, al cat\u00f3lico.\u201d Catolicismo, pues, inconfesional, o sea electoral. De partido y acaso, a lo peor, de partida. Pero no de partida de bautismo. Y para eso \u00bfhurtar p\u00f3lvora \u2014por lo dem\u00e1s, mojada\u2014 a los mayores?<\/p>\n<p>Es muy peligroso para una fe religiosa cualquiera el andar jugando as\u00ed con ella. Como es peligroso para la fe nacional el andar jugando con el concepto y el sentimiento de la Patria. Que es lo que hacen esos insensatos que han sacado lo de la anti-Espa\u00f1a. Verdad es que unos y otros, los que juegan con la fe que creen haber recibido de sus mayores y los que juegan con la Patria que hicieron nuestros antepasados todos, los de un lado y los del otro, tanto los ortodoxos como los heterodoxos, no hacen todos \u00e9sos m\u00e1s que jugar con ca\u00f1oncitos de juguete y p\u00f3lvora hurtada a sus mayores. Cometen el pecado que tanto llor\u00f3 San Luis. Y lo cometen por la misma mentalidad que llev\u00f3 al santito a cometerlo. Porque lo m\u00e1s triste de todo esto es que los muy benditos ni se dan cuenta de la verdadera pecaminosidad de su pecado. Puestos a pecar, ni pecar saben. Como no sea que lo que se proponen es entrar en la plantilla de artilleros de salvas. Y libres de restricciones. Y no m\u00edticos ni m\u00edsticos.<\/p>\n<p>Ya volveremos sobre esto.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_707\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103382_2010067226\"><\/a><strong>Experiencia de ex\u00e1menes<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_708\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590592\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>16<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00daltimamente, a fin de poner coto a la demasiada concurrencia de bachilleres aspirantes a carreras acad\u00e9micas, se dispuso exigirles un examen de ingreso a ellas. Examen de las materias mismas de la llamada segunda ense\u00f1anza o de lo que se dice cultura general. El primer efecto de esa exigencia fue una baja enorme en el n\u00famero de tales aspirantes. Y otro efecto ha sido la triste experiencia del lamentable estado de incultura de una gran parte, de la mayor\u00eda en casos, de esos aspirantes. Y ello, por otra parte, nos ha tra\u00eddo a considerar que lo que piden al pedir libertad de ense\u00f1anza esos \u201cpadres de familia\u201d \u2014azuzados por otros padres sin ella y sin hijos (al menos, legales)\u2014 es la libertad de no ense\u00f1ar. Para lo que se achaca la peligrosidad de ciertas ense\u00f1anzas.<\/p>\n<p>Nos apena a los que hemos tenido ocasi\u00f3n de examinar a esta muchachada estudiantil del cine, del deporte y del pu\u00f1o o de la palma alzados, nos apena su ignorancia invencible. Invencible por querida. Apenas saben nada \u2014y de lo m\u00e1s elemental, que es lo fundamental\u2014, y no lo saben porque no quieren saberlo, porque carecen de curiosidad. Lo de menos es que hayan olvidado \u2014si es que alguna vez las supieron\u2014 aquellas ligeras nociones que hubieron de estudiar o en horribles librillos de texto o en m\u00e1s horribles apuntes, pues ese olvido podr\u00eda ser hasta meritorio. Lo peor es que no hayan le\u00eddo lo que leen otros muchachos que no aspiran a t\u00edtulo acad\u00e9mico. Que uno de esos chicos no sepa lo que le ense\u00f1aron en la c\u00e1tedra de Preceptiva literaria, puede pasar; lo que no puede pasar es que no conozca lo m\u00e1s esencial de la literatura castellana y ni siquiera haya le\u00eddo a los autores modernos m\u00e1s en boga. Hace pocos d\u00edas se le preguntaba a una aspirante de \u00e9sos \u2014era una muchacha\u2014 que dijera algo sobre Gald\u00f3s, y cuando se dispon\u00eda a recitar no se sabe qu\u00e9 juicio empapizado, como uno de los examinadores le preguntase \u201c\u00bfPero usted ha le\u00eddo algo de Gald\u00f3s?\u201d, la pobre muchacha respondi\u00f3 como sorprendida: \u201c\u00bfYooo&#8230;?\u201d Y si se nos dijese que Gald\u00f3s acaso figure para ella entre los autores prohibidos, replicaremos que s\u00ed puede pasar el que se proh\u00edba leer estos o los otros libros; lo que no debe pasar es que se ense\u00f1e que esos libros dicen lo que no dicen. Y esto pasa.<\/p>\n<p>En junio \u00faltimo pasado, aunque ya jubilado, me encargu\u00e9 de examinar a unos alumnos de una c\u00e1tedra de&#8230; \u00a1\u201dIntroducci\u00f3n a la Filosof\u00eda\u201d! Una verdadera mandanga, pues no hay modo de saber en qu\u00e9 la introducci\u00f3n a la filosof\u00eda se diferencia de la filosof\u00eda misma. Prescind\u00ed de unos ciertos apuntes que se hab\u00edan empapizado y empec\u00e9 a preguntarles nociones generales de ciencias y letras: c\u00f3mo se halla el \u00e1rea de un tri\u00e1ngulo, la ley de la ca\u00edda de los graves, qu\u00e9 es una hip\u00e9rbola y qu\u00e9 una par\u00e1bola, cu\u00e1l es la funci\u00f3n del h\u00edgado, qu\u00e9 fue la Reforma&#8230; y otras nociones tan elementales. El resultado fue desastroso.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha podido traer esta l\u00e1stima? \u00bfC\u00f3mo ha podido nuestra \u201cjuventud\u201d \u2014subrayo la palabra\u2014 actual llegar a tal estado? Otra cosa era en mis tiempos de estudiante de Instituto, hace ya cerca de sesenta a\u00f1os. Por lo menos, en mi Bilbao, que sal\u00eda de su sitio y bombardeo. \u00bfC\u00f3mo se ha llegado a esta inapetencia de saber? Es m\u00e1s, \u00bfa ese horror a \u00e9l?<\/p>\n<p>Y ahora, por un eslaboneo de consideraciones de que quiero hacer gracia al lector, he venido a recordar aquella t\u00edpica doctrina jesu\u00edtica del tercer grado de obediencia que expuso magistralmente \u00cd\u00f1igo de Loyola en su c\u00e9lebre carta a los padres y hermanos de Portugal. Ese tercer grado que es la obediencia de juicio, o sea creer que es lo verdadero lo que el superior as\u00ed define. Es decir, que no basta pedir todo el poder para el jefe, sino tambi\u00e9n toda la raz\u00f3n y la inteligencia. Colmo de la abnegaci\u00f3n y de la irresponsabilidad. Lo que vuelve a traerme a las mientes \u2014y digo \u201cvuelve\u201d porque es uno de mis estribillos\u2014 aquello del Catecismo de la doctrina cristiana del P. Astete, jesuita, cuando dice: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder.\u201d Es la fe impl\u00edcita o del carbonero. \u00a1Y la de j\u00f3venes carboneros que se nos est\u00e1n metiendo en pol\u00edtica! Y a carbonear con obediencia de tercer grado.<\/p>\n<p>Me explico que haya doctrinas de cuyo conocimiento quieran preservar los padres sin hijos a los hijos de padres carboneros; pero cuiden de no ense\u00f1arles refutaciones. Las refutaciones son peligros\u00edsimas. Lo s\u00e9 por propia experiencia. Fue una cierta desdichada refutaci\u00f3n de Hegel \u2014tras elogiarle mucho\u2014 por parte del cardenal Gonz\u00e1lez, O. \u0420., lo que m\u00e1s me puso en camino de estudiar a Hegel y de enterarme, entre otras cosas, de que el pobre cardenal no le hab\u00eda podido entender. Era natural. Y otra vez, al leer en un libro de un neoescol\u00e1stico italiano \u2014creo que era Prisco\u2014, al frente de un cap\u00edtulo, \u201cDel absurdo fenomenismo de Hume\u201d, me dije: \u201c\u00a1Tate! \u00bfLe llama as\u00ed, de antemano, absurdo? Hay que enterarse bien de ese absurdo.\u201d Y de esta me acord\u00e9 a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando le\u00ed en <em>La Biblia en Espa\u00f1a<\/em>, de Borrow \u2014precioso libro traducido al espa\u00f1ol preciosamente por Aza\u00f1a\u2014 aquello de los can\u00f3nigos cordobeses que se extra\u00f1aban de que el criado griego de Borrow profesara una religi\u00f3n tan absurda como la griega, y al decirles el griego que renunciar\u00eda a ella cuando le mostrasen su absurdo le contestaron que no la conoc\u00edan y s\u00f3lo sab\u00edan que era absurda.<\/p>\n<p>Examinaba yo aqu\u00ed en Salamanca hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os a unos alumnos del colegio de Deusto de Metaf\u00edsica \u2014as\u00ed se la llamaba\u2014, cuando uno de ellos dijo: \u201cDice Spencer&#8230;\u201d, y sigui\u00f3 hasta que le interrump\u00ed: \u201c\u00bfPero d\u00f3nde ha dicho eso Spencer?\u201d, y \u00e9l, sin inmutarse: \u201cBueno, pues dice el pa&#8217; Ful\u00e1nez que dice Spencer&#8230;\u201d Y le dej\u00e9 seguir. Y otra vez, como a uno de esos alumnos, en un examen de Derecho, le oyese nuestro compa\u00f1ero don Luis Maldonado \u2014luego, rector\u2014 llamarle \u201cfilibustero\u201d a don Antonio Maura y le interrumpiese con un \u201cPero \u00bfqu\u00e9 dice usted?\u201d, el mozo replic\u00f3: \u201cFilibustero, s\u00ed, filibustero; lo ha dicho el pa&#8217; Zut\u00e1nez&#8230;\u201d Y vaya otro sucedido. Una de mis dos hermanas, que muri\u00f3 no hace mucho en un convento de ense\u00f1anza, de monja, se instruy\u00f3 en el colegio de Sagrado Coraz\u00f3n de Bilbao, y as\u00ed lleg\u00f3 a mis manos un cierto librito de Historia en que hab\u00eda verdaderas atrocidades. No equivocaciones, ni errores, ni inexactitudes, sino mentiras, evidentes mentiras. Y que el autor del librito \u2014para ignorantes o carboneros\u2014 sab\u00eda que lo eran. Calumnias concientes, es decir, que el autor de ellas ten\u00eda que saber que lo eran. \u00a1Y luego se quejar\u00e1n de Pascal!<\/p>\n<p>Y traigo todo esto a cuento porque creo que una parte de la culpa \u2014no toda, ni acaso la mayor\u2014 de esa ignorancia invencible y querida de los mozos de deporte y cine y horror al saber la tienen los que est\u00e1n propugnando por una libertad de ense\u00f1anza que es libertad de no ense\u00f1ar. Y ello bas\u00e1ndose, entre otras cosas, en que hay que educar m\u00e1s que instruir.<\/p>\n<p>Mas de esto de la diferencia entre educaci\u00f3n \u2014o formaci\u00f3n del car\u00e1cter\u2014 e instrucci\u00f3n hay que hablar m\u00e1s despacio.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_709\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103384_2010067226\"><\/a><strong>La fiesta de la Raza<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_710\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590593\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>23<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Hace unos a\u00f1os, con motivo de eso de la Fiesta de la Raza \u2014reci\u00e9n inventada entonces, la fiesta y hasta la raza\u2014, se celebr\u00f3 una sesi\u00f3n en el paraninfo de esta Universidad de Salamanca y en ella habl\u00f3 el que esto escribe. Entre el p\u00fablico se contaba un buen n\u00famero de militares y unos cuantos frailes dominicos \u2014de la Orden a que perteneci\u00f3 fray Bartolom\u00e9 de las Casas\u2014, varios de ellos peruanos y con facha de mestizos. Al hablar yo expuse lo que despu\u00e9s he repetido muchas veces, y es que lo de raza, en sentido cultural, hist\u00f3rico y humano, no es una categor\u00eda zool\u00f3gica \u2014como en las castas y variedades de animales, incluso los hombres\u2014, sino espiritual, y que se distingue por una comunidad de cultura hist\u00f3rica que se cifra, sobre todo, en la lengua. Y as\u00ed, la raza espa\u00f1ola \u2014hispanoamericana si se quiere\u2014 es la que piensa y, por lo tanto, siente en cualquiera de las lenguas espa\u00f1olas. O ib\u00e9ricas, si se prefiere. (Una de ellas, la que se habla en Portugal y en el Brasil.) Y ya en este tono hube de contar entre los heraldos hist\u00f3ricos de nuestra raza al indio occidental mejicano \u2014zapoteca puro, sin sangre europea\u2014 Benito Ju\u00e1rez, libertador y refundador de su heroica patria, que gobern\u00f3 \u201cen castellano\u201d \u2014como ha dicho su \u00faltimo bi\u00f3grafo\u2014, y al indio oriental, filipino, Jos\u00e9 Rizal \u2014sin sangre europea\u2014, asesinado en Manila por la monarqu\u00eda espa\u00f1ola, que muri\u00f3 despidi\u00e9ndose de su Filipinas en un magn\u00edfico canto\u2026 en castellano. Y es que ni Ju\u00e1rez pensaba en zapoteca ni Rizal en tagalo. Y nunca olvidar\u00e9 el efecto que a los ingenuos oficiales de ej\u00e9rcito que me o\u00edan y me oyeron leer la magn\u00edfica despedida de Rizal \u2014escrita estando en capilla\u2014 les hizo ella. Les ten\u00edan enga\u00f1ados. Les hab\u00edan hecho creer que el heroico Rizal no fue m\u00e1s que lo que llamaban un filibustero y un odiador de Espa\u00f1a. Lo que hoy llamar\u00edan un anti-espa\u00f1ol. Y por su parte, los novicios dominicos peruanos me agradecieron lo que dije de Ju\u00e1rez y a prop\u00f3sito de \u00e9l.<\/p>\n<p>Ahora se vuelve a querer dar esplendor a esa Fiesta de la Raza; pero se barrunta por dentro de ello y en una parte de los que lo promueven \u2014no en todos, \u00a1claro!\u2014 un cierto sentimiento extra\u00f1o e impuro. Ya raza empieza a querer significar algo as\u00ed como lo que significa en la actual Alemania, la del racismo, la del arianismo, la de ese venenoso concepto de los arios \u2014que no es m\u00e1s que un mito del m\u00e1s salvaje resentimiento\u2014, con su secuela de anti-semitismo y otros antis tan salvajes como \u00e9ste. Y es el colmo del desprop\u00f3sito que hasta entre nosotros, aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, empieza a deslizarse que son anti-espa\u00f1oles los jud\u00edos. Y se extiende este grotesco anatema a los&#8230; masones. (Debo declarar que no s\u00e9 lo que son los masones \u2014no he llegado a eso en mis estudios de mitolog\u00eda\u2014; pero estoy seguro que no saben m\u00e1s que yo respecto a ellos todos esos pazguatos que los execran y condenan, a pesar de aquel divertido intrigante que fue Leon Taxil, que tanto les tom\u00f3 el pelo a los jesuitas. Lo que, por otra parte, es cosa f\u00e1cil.)<\/p>\n<p>Ya lo de nuestra raza \u2014si se quiere con may\u00fascula: Nuestra Raza\u2014 empieza a no ser ni una categor\u00eda zool\u00f3gica ni una categor\u00eda humana cultural, sino una categor\u00eda \u2014en el m\u00e1s bajo y m\u00e1s triste sentido\u2014 pol\u00edtica. Ya no se trata de limpieza de sangre ni de limpieza de conciencia, sino de una cierta ortodoxia y no solamente religiosa. Despu\u00e9s de haberse enunciado la insensatez de que no puede ser buen espa\u00f1ol el que no sea cat\u00f3lico, apost\u00f3lico, romano, se va agravando el desprop\u00f3sito. \u00bfY van a corregirse los insensatos? \u00a1Ya, y a! \u00bfQue aquel iberoamericanismo era l\u00edrico? \u00bfDe lira de juegos florales? \u00bfY \u00e9ste que asoma? Este puede ser de zanfon\u00eda \u2014peor: de zampona\u2014, de romer\u00eda arrabalera, en que se lucen aquellos a quienes los de rompe y rasga los tienen por \u201ccastizos\u201d. \u00a1Los de \u201cSantiago y cierra Espa\u00f1a\u201d! No se sabe si para que no puedan entrar los de fuera o para que no puedan salir los de dentro. (Y de esto, otra vez.)<\/p>\n<p>Se anunciaba que para la celebraci\u00f3n de la mentada fiesta en La R\u00e1bida iban a concurrir all\u00e1 \u2014en concentraci\u00f3n\u2014 muchachos de la Juventud de Acci\u00f3n Popular; pero se ha aguado ello por no poder concurrir el jefe. El jefe para quien piden todo el poder los que, sin duda, se sienten impotentes por s\u00ed mismos, y de quien declaran que siempre tiene raz\u00f3n los que, sin duda, se sienten, por s\u00ed mismos, irracionales. Y acaso ese fracaso de semejante romer\u00eda nos ha librado \u2014y en estas circunstancias\u2014 de alguna alusi\u00f3n al Pe\u00f1\u00f3n de Gibraltar\u2014 no muy lejano de La R\u00e1bida\u2014 y a otra raza a que suponen \u2014\u00a1cuitados!\u2014 la m\u00e1s hostil a la que llaman suya.<\/p>\n<p>Este impuro y b\u00e1rbaro sentido de raza que empieza a infiltrarse en el otro, en el cultural, hist\u00f3rico y humano, es el que trata de definir un patriotismo ortodoxo frente al heterodoxo. Es el del espa\u00f1olismo contrapuesto a la espa\u00f1olidad. Lo que lleva a la m\u00e1s perniciosa forma de guerra civil. A la guerra civil incivil. A la de aquella barbarie del \u201c\u00a1vivan las cadenas!\u201d, del suplicio de Riego, en los m\u00e1s tenebrosos a\u00f1os de Fernando VII \u2014 el \u201cpico\u201d vino despu\u00e9s\u2014 cuando se execraba del \u201cmal llamado bienio\u201d progresista.<\/p>\n<p>Y as\u00ed puede resultar \u2014si Dios no lo remedia\u2014 que eso de la raza, del sentimiento de comunidad hist\u00f3rica, que pod\u00eda llevarnos a la convivencia m\u00e1s perfecta posible, puede, si ese racismo ortodoxo que apunta se extiende, estorbar la convivencia. Hasta la imperfecta y de resignada tolerancia. No hace mucho le o\u00ed a uno de esos racistas de nuevo cu\u00f1o decir, hablando de la llamada comunidad iberoamericana, que podemos sentimos hermanos espirituales de los venezolanos bajo Juan Vicente G\u00f3mez, pero no de los mejicanos de hoy. Y este mismo sujeto que eso dec\u00eda, al o\u00edrme exaltar a Benito Ju\u00e1rez, se ech\u00f3 a decir que no cabe sostener que hubiesen sido h\u00e9roes del mismo esp\u00edritu hisp\u00e1nico Benito Ju\u00e1rez y, por ejemplo, Gabriel Garc\u00eda Moreno, el criollo ecuatoriano. \u201c\u00a1El indio Ju\u00e1rez \u2014me dijo\u2014 en el fondo era&#8230; protestante!\u201d Y pronunci\u00f3 esto de \u201cprotestante\u201d como pudo haberlo hecho de jud\u00edo, mas\u00f3n o marxista. Por de contado que el tal patriota racista ni sabe lo que es juda\u00edsmo, ni masoner\u00eda, ni marxismo. Es de los de \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante&#8230;\u201d, de los que piden todo el poder y toda la raz\u00f3n para el jefe por encontrarse sin uno ni otra. Ni quiero desperdiciar la ocasi\u00f3n de contar lo que le o\u00ed a un subordinado que fue del cardenal Segura, y es que le oy\u00f3 decir que los dos m\u00e1s peligrosos y solapados enemigos de la aut\u00e9ntica Espa\u00f1a \u00e9ramos Luis de Zulueta y yo, por lo que tenemos, seg\u00fan \u00e9l, de sospechosos de&#8230; \u00a1protestantismo! \u00a1Grave peligrosidad! Sin duda, se cre\u00eda \u2014no \u201ccre\u00eda\u201d, pues creerse no es creer\u2014 que la Reforma es la aut\u00e9ntica anti-Espa\u00f1a. Que as\u00ed se creen y lo dicen las cotorras del cotarro.<\/p>\n<p>En resumidas cuentas, ved por qu\u00e9 yo, que creo haber hecho por mi raza \u2014espiritual\u2014 y por su lengua m\u00e1s que el que m\u00e1s de esos racistas de \u00faltima hora, me siento obligado a escatimar mi participaci\u00f3n en fiestas que empiezan a perder su sencilla pureza originaria. Me quedo con raza y sin fiesta mientras no se depuren las cosas a ellas ata\u00f1ederas.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_711\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103386_2010067226\"><\/a><strong>El mal necesario<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_712\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590594\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>30<\/em><em> de <\/em><em>octubre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u00a1Ay, c\u00f3mo se me vuelven a la memoria aquellos febriles tiempos de hace veinte a\u00f1os, cuando, al estallar la Gran Guerra mundial, los espa\u00f1oles nos dividimos fatalmente en aliad\u00f3filos \u2014franc\u00f3filos los m\u00e1s, muy pocos angl\u00f3filos\u2014 y german\u00f3filos! O mejor, antialiad\u00f3filos y antigerman\u00f3filos, pues todos \u00e9ramos antis. Que no se disputaba ni por Francia, ni por Alemania, ni por sus respectivas causas. Eran banderas de una divisi\u00f3n interior, \u00edntima nuestra, sin relaci\u00f3n a la divisa. Lo que esgrim\u00edamos no eran las banderas de los contendientes de fuera, sino astas sin trapo. Fue cuando el que esto os dice invent\u00f3 el mote de trogloditas, de que ha salido luego el de cavern\u00edcolas. Y junto a los desinteresados de lo de fuera, atentos s\u00f3lo a nuestra secular refriega, hubo tambi\u00e9n \u2014\u00a1triste es tener que confesarlo!\u2014 los interesados por una u otra parte beligerante. Los comprados por las Embajadas, que no cesaban en sus tejemanejes. Y todo ello fue la preparaci\u00f3n de la dictadura de 1923, que naci\u00f3 de aquella nuestra contienda interior, como la dictadura fue la preparaci\u00f3n de la ca\u00edda de la monarqu\u00eda borb\u00f3nico-habsburgiana. La que se ha dado en llamar revoluci\u00f3n republicana naci\u00f3 entonces y de aquello.<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese que cuando Blasco Ib\u00e1\u00f1ez empez\u00f3 a atacar y denostar a don Alfonso puso su mayor empe\u00f1o en tacharle de german\u00f3filo, cosa que, por lo dem\u00e1s, aqu\u00ed, y con raz\u00f3n, nos importaba muy poco; pero el novelista escribi\u00f3 su librito para los franceses m\u00e1s que para los espa\u00f1oles. Y el mismo don Alfonso puso su mayor empe\u00f1o en enga\u00f1ar a unos y a otros, jugando maquiav\u00e9licamente a dos barajas. Y que el que esto escribe sac\u00f3 a cuenta lo que llamaba el Vice-Imperio Ib\u00e9rico. Y que el Gobierno jugaba con lo que se llam\u00f3 la \u201cneutralidad neutral\u201d, la del desventurado don Eduardo Dato. Se lleg\u00f3 a decir que si Francia hubiera tenido que retirar todas sus fuerzas de Marruecos para llevarlas al frente de campa\u00f1a, habr\u00eda tenido que pedir a Espa\u00f1a que defendiese su protectorado marroqu\u00ed, lo que habr\u00eda equivalido \u2014dec\u00edan los german\u00f3filos\u2014 a tomarnos a los espa\u00f1oles por cipayos. Y recu\u00e9rdese la acci\u00f3n de los submarinos alemanes en nuestras costas.<\/p>\n<p>Si hubieran vencido los Imperios centrales germ\u00e1nicos se habr\u00eda consolidado la monarqu\u00eda espa\u00f1ola o acaso habr\u00eda pasado el reino a imperio \u2014o vice-imperio\u2014, redonde\u00e1ndose en la Pen\u00ednsula toda y con Marruecos y Gibraltar de a\u00f1adidura. As\u00ed se cre\u00eda, m\u00e1s o menos insensatamente, en ciertas esferas y aun en las m\u00e1s altas, a juzgar por no pocos indicios. Mas si es ocioso en historia discurrir sobre lo que habr\u00eda ocurrido en el caso de no haber ocurrido lo que ocurri\u00f3, lo que s\u00ed cabe creer es que aquella creencia \u2014si es que no hab\u00eda otras promesas reservadas\u2014 influyera en la conducta tortuosa y oscura del monarca y de sus valedores y validos. Y cabe afirmar que esa conducta fue el principio del desastroso fin de la realeza. Y hoy el ex rey de Espa\u00f1a \u2014acaso ex futuro emperador de Iberia\u2014 rumiar\u00e1 seguramente estos recuerdos y lo que haya bajo ellos en la Italia fajista, donde su tercer hijo se ha casado sin la asistencia de su madre, retirada en su nativa Inglaterra.<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n, que entonces, hace veinte a\u00f1os, tomar partido por una de las dos partes beligerantes en Europa era tomarlo por uno de los dos grandes partidos \u2014m\u00e1s que partidos, comuniones\u2014 que nos dividen desde hace, en rigor, siglos y que hacen el resorte de la guerra civil de Espa\u00f1a, de la ra\u00edz y a la vez tronco y eje de nuestra historia, del empuje de nuestra civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y ahora, subiendo por encima de la historia o bajando por debajo de ella, a su cielo o a su subsuelo, \u00bfno ser\u00e1n episodios como el de hace veinte a\u00f1os, y la dictadura luego, y la ca\u00edda de la monarqu\u00eda despu\u00e9s, achaques para la inevitable \u00edntima guerra civil, mejor si incruenta? \u00bfInevitable? S\u00ed; pues \u00bfqu\u00e9 es eso de \u201cmal menor\u201d, de \u201cbien posible\u201d y de \u201cconvivencia\u201d? Hay el mal necesario, inevitable, acaso eterno e infinito. Y sin \u00e9l no hay ni mal menor ni bien posible. \u201cSemejante medida \u2014la disoluci\u00f3n de Cortes y elecciones generales subsiguientes\u2014 \u00bfno desencadenar\u00eda ahora la guerra civil?\u201d, se me preguntaba una vez. Y yo: \u201cPero \u00a1si est\u00e1 desencadenada ya!\u201d O si se quiere, encadenada Espa\u00f1a a ella, puesto que es la cadena de nuestra historia. Y en cuanto a la convivencia, no es \u00e9sta la paz, sino que se convive en guerra civil cuando la guerra civil es vida. Al escribir yo, en mi mocedad, mi novela hist\u00f3rica <em>Paz en la guerra <\/em>\u2014la empec\u00e9 a mis veinte a\u00f1os y la acab\u00e9 doce despu\u00e9s\u2014 aprend\u00ed el misterio de nuestras guerras civiles y c\u00f3mo los pleitos din\u00e1sticos, de legitimidad, y hasta los doctrinales no eran sino achaques para la eterna discordia entre Ca\u00edn y Abel, entre Esa\u00fa y Jacob. Como en nuestras villas, villorrios y aldeas, las banderas doctrinales, pol\u00edticas, no son sino indiferentes pretextos para la \u00edntima discordia que hace su vida. \u00bfBanderas? Y sus colores, pongamos por caso \u2014rojo, de sangre ; gualdo, de bilis ; supernumerario, morado\u2014, \u00a1de cardenales&#8230; achaques!<\/p>\n<p>El profundo reformador Juan Wycliff ense\u00f1aba en el \u00faltimo tercio del siglo XIV, en Inglaterra, la doctrina del dominio de Dios y del poder del Diablo y que \u201cDios tiene que obedecer al Diablo\u201d \u2014forma parad\u00f3jica de un hondo pensamiento\u2014, ya que entreg\u00f3 el mundo a las disputas de los hombres, que dirige el Diablo. Y este es el mal necesario, ra\u00edz de la Historia, que unos llaman Fatalidad (Hado) y otros llaman Providencia.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Terrible doctrinal\u201d, dir\u00e1 alg\u00fan cuitado. \u00bfY qu\u00e9 se le va a hacer? El hombre que se sienta hombre, encadenado a la Historia, pero queriendo salvar su libertad \u2014que es su dignidad\u2014 humana \u00edntima, lo que har\u00e1 es protestar contra ese mal necesario. Como protestaban los mitol\u00f3gicos titanes que se rebelaban contra J\u00fapiter. O como protestaban los poetas rom\u00e1nticos de hace un siglo, a los que se ha llamado titanescos \u2014Leopardi y Vigny entre los mayores\u2014. Como protestaba Job cuando Jehov\u00e1 le entreg\u00f3 al poder de Sat\u00e1n (Libro de Job, I, 12). Y, adem\u00e1s, \u00bfes que la m\u00edtica serpiente del Para\u00edso obr\u00f3 sin permiso \u2014o acaso encomienda\u2014 de su Se\u00f1or? El pobre tentado, por su parte, no se rebel\u00f3, sino que se excus\u00f3 como pudo.<\/p>\n<p>A ese mal necesario, origen de la Historia, la civilizaci\u00f3n \u2014y con ella la barbarie, su necesaria melliza\u2014, se le ha llamado mitol\u00f3gicamente pecado original y forj\u00e1dose su leyenda originaria. Y en cuanto a nosotros, espa\u00f1oles, estamos encadenados a la Historia \u2014a la civilizaci\u00f3n y a la barbarie\u2014 por nuestra vital guerra civil, nuestro mal necesario, y en esta vida tenemos que convivir. \u00a1Y mientras nuestra inevitable \u2014por necesaria\u2014 barbarie no caiga en salvajeria&#8230;! Es nuestro destino y hay que seguir la marcha \u2014\u00bfadonde?\u2014 con \u00e9l a cuestas.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_713\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103388_2010067226\"><\/a><strong>De la tonter\u00eda otra vez<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_714\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>En los tiempos que estamos corriendo, ning\u00fan publicista peri\u00f3dico puede estar seguro de que cuando salgan a luz sus escritos no hayan perdido oportunidad. Y no digo actualidad, pues hay actualidades eternas, aunque acaso, a las veces, inoportunas. Una de ellas, la del examen de la tonter\u00eda, uno de mis temas favoritos y al que vuelvo otra vez aqu\u00ed, y que no ser\u00e1, \u00a1pobre de m\u00ed!, la \u00faltima. Y vuelvo a ella movido por la lectura de lo que en el Congreso dijo un se\u00f1or diputado de que \u2014y aqu\u00ed copio del extracto que a la vista tengo\u2014 \u201cC\u00e1novas, en el declive de su vida pol\u00edtica, se mostraba orgulloso de que jam\u00e1s sus enemigos pol\u00edticos le hubiesen llamado tonto ni ladr\u00f3n\u201d. Y el extracto a\u00f1ade, entre par\u00e9ntesis, as\u00ed: (\u201cRumores.\u201d) \u00bfRumores? \u00bfPor qu\u00e9? Y los rumores no son cosa de pasarlos por alto, vengan de donde vinieren. Aunque vengan del arroyo. El fingir despreciarlos llega a ser un acto de desesperada tonter\u00eda defensiva&#8230; Es quedarse en la tapa de las cosas, por miedo de abrirlas aturrullados. Esos rumores de la C\u00e1mara, convencionales, responden a rumores de fuera de ella, inconvencionales.<\/p>\n<p>El se\u00f1or diputado parece que dijo, seg\u00fan el extracto, que jam\u00e1s a C\u00e1novas le hab\u00edan llamado\u2014\u201cllamado\u201d\u2014 tonto ni ladr\u00f3n y no que no le hubieran acusado de ello. De una a otra cosa hay la diferencia de una injuria a una calumnia. Porque hay quienes, no siendo C\u00e1novas, si se les acusara de tontos gritar\u00edan: \u201c\u00a1Pruebas!, \u00a1pruebas!\u201d Probando con ello que lo eran. La acusaci\u00f3n de tonto es, por otra parte, seg\u00fan dej\u00f3 dicho el Cristo en su serm\u00f3n de la monta\u00f1a (v. Mat., V, 22), merecedora del infierno. \u00a1Y Dios me perdone!<\/p>\n<p>Mas \u00bfpara qu\u00e9 pruebas de tonter\u00eda? Cabe decir que al tonto se le conoce en que hace o dice tonter\u00edas; pero las hacen y las dicen tambi\u00e9n los inteligentes \u2014y m\u00e1s a\u00fan los geniales\u2014, y no hay mayor tonto de remate que el que se muere sin haber hecho ni dicho tonter\u00eda alguna. Y hay el tonto eventual o fisiol\u00f3gico y el tonto habitual o patol\u00f3gico, y la tonter\u00eda aguda y la cr\u00f3nica. El peor, no el que dice desatinos, sino el que hablando mucho no dice nada. Porque una sentencia de un hombre de seso y sentido, repetida de carretilla por un tonto pasa a ser una vaciedad. Cuando se estudia a los grandes pensadores y sus sentencias se cae en la cuenta de que todos ellos tienen raz\u00f3n, aun contradici\u00e9ndose entre s\u00ed, y que cuantos las repiten no tienen raz\u00f3n alguna. Que el tercer grado de la obediencia loyolesca, el de la de juicio, lleva a la irracionalidad de la tonter\u00eda m\u00e1s supina. Por otra parte, a los barbotadores de vaciedades sonoras \u2014algunas veces retumbantes\u2014, m\u00e1s que tontos se acostumbra a llamarles fatuos. Por esta tierra salmantina se dice de ellos que se peen en botijo para que resuene m\u00e1s.<\/p>\n<p>Conoc\u00ed en mi Bilbao a un se\u00f1or que sol\u00eda decir: \u201c\u00a1Mi hijo Enriquito tiene un talento pa desir tonter\u00edas&#8230;!\u201d \u00a1Y qu\u00e9 peligroso es que haya padres \u2014de una o de otra clase\u2014 que crean que sus hijos (de la clase que sean) tienen talento para decir tonter\u00edas! \u00a1Y que los cr\u00eden, eduquen, entrenen y lancen a carrera para que se luzcan esparciendo oquedades del tercer grado de obediencia! A lo que llaman talento. Otro padre me dec\u00eda: \u201cSi viera usted qu\u00e9 talento de chico! Fig\u00farese que con poco m\u00e1s de ocho a\u00f1os ya recita no s\u00f3lo el Astete, sino el Mazo \u2014el Mazo, \u00bfeh?\u2014 con puntos y comas y sin faltar&#8230; \u00a1Un fen\u00f3meno; le digo a usted que un fen\u00f3meno! \u00a1Otro Men\u00e9ndez Pelayo!\u201d (Huelga decir que el tal padre no tiene del verdadero valor del talento de nuestro don Marcelino la menor idea; como los pasa a los m\u00e1s de los espa\u00f1oles que le encumbran.)<\/p>\n<p>S\u00ed; hay tonter\u00edas geniales y las que no pasan de vaciedades. Otras, como las de los tontos de circo, profesionales, para embaucar y divertir a los ni\u00f1os y a los papanatas. Tonter\u00edas circenses para amenizar espect\u00e1culos, concentraciones, romer\u00edas y grandes batudas.<\/p>\n<p>Mas volviendo a lo de C\u00e1novas, cumple decir que es peor que se le acuse a un hombre p\u00fablico de tonto que no de ladr\u00f3n. La tonter\u00eda es m\u00e1s da\u00f1osa que la ladroner\u00eda, no s\u00f3lo por ser m\u00e1s contagiosa, cuanto porque el ladr\u00f3n se sabe ad\u00f3nde va: a la caja, y el tonto, no, pues no lo sabe \u00e9l mismo. La osad\u00eda vanidosa o vanidad osada, la fatuidad, es m\u00e1s estragadora que la concupiscencia; peor la ambici\u00f3n que la codicia. El fatuo, con tal de aparecer h\u00e1bil, deja de serlo. Lo que se llama pasarse de listo, y no es sino pasarse de tonto. Como quien hace o dice algo no para m\u00e1s, sino que la gente se pregunte por qu\u00e9 lo hace o lo dice. Y \u00e9l, a si mismo: \u201c\u00bfQu\u00e9 dir\u00e1 luego de esto la Historia al hablar de m\u00ed?\u201d Y se va a su casa a apuntar lo que ha de decir la Historia y preparar su testamento p\u00fablico.<\/p>\n<p>Aun hay peor, y es que se d\u00e9 el caso de instituirse un Instituto para el mantenimiento, defensa y propagaci\u00f3n de la tonter\u00eda como escudo \u2014supuesto\u2014 de la fe del carbonero. Que es \u2014dicen\u2014 esta fe prenda de felicidad. \u00a1Tan felices como dicen que vivieron los guaran\u00edes de las Misiones antes de que les quitaran sus directores espirituales! \u00a1Qu\u00e9 bien educaditos! Bien lo vio despu\u00e9s el doctor don Gaspar Rodr\u00edguez Francia.<\/p>\n<p>Y basta por hoy, que otro d\u00eda trataremos de las cat\u00e1strofes \u2014o sea revoluciones\u2014 que suele provocar el revent\u00f3n de la tonter\u00eda de que d\u00e9cimos. Pues de lo que se trata ya \u2014y no en Espa\u00f1a s\u00f3lo\u2014 es de acabar no con la libertad llamada de conciencia, sino con la libertad de inteligencia, con la libertad de entendimiento. Y el que quiera entender que entienda. Ya lo \u201cdec\u00edamos ayer&#8230;\u201d \u00bfAyer? No; hace treinta y siete a\u00f1os.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_715\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23317_302276486400419\"><\/a><strong>Divagaciones&#8230;?<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_716\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310401420\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>\u201cY bien, \u00bfqu\u00e9 nuevo camelo es \u00e9ste?\u201d, se dir\u00e1 mi lector \u2014el m\u00edo\u2014, al ver esos puntos suspensivos seguidos de un interrogante. O de un gancho. Porque un signo de interrogaci\u00f3n es un gancho. Cuando a alguien se le interroga es que se busca engancharle por algo. Y un gancho de esos, interrogativos, es a la vez como esos ricitos jacarandosos que se ponen las mocitas bien pegaditos a las sienes o a las mejillas. Y va de cuento: \u201cCon ese anzuelo de pelo \/ que llevas en la mejilla, \/ \u00bfqu\u00e9 vas a pescar, chiquilla, \/ en este tiempo de celo? \/ Mira que es tambi\u00e9n de veda; \/ mejor que te est\u00e9s en casa; \/ no por ir tras lo que pasa \/ te caigas en lo de queda.\u201d Mas no, lector m\u00edo, no; no estriba en esto el camelo. Y aunque camelar, en cal\u00f3 o en gitano, parece que quiere decir propiamente cortejar. Esos puntos suspensivos, con su gancho o interrogante, quieren decir aqu\u00ed otra cosa.<\/p>\n<p>Es que estoy desde hace mucho, y en virtud de mi doble oficio de escritor p\u00fablico y de profesor de lengua castellana, preocupado con la pobreza de nuestros medios gr\u00e1ficos de expresi\u00f3n escrita auxiliares de las letras. La coma, el punto y coma, el punto final, los puntos suspensivos, los guiones, los par\u00e9ntesis, las interrogaciones, las admiraciones, los diferentes tipos de letras, todo ello no acierta a representar los matices de la expresi\u00f3n hablada. Ser\u00eda acaso menester poner entre rengl\u00f3n y rengl\u00f3n de letras una especie de pentagrama, un sistema de signos, en cierto modo musicales, que nos dieran sentidos que la mera escritura literal \u2014de letras\u2014 no nos da. Sentidos ret\u00f3ricos \u2014en el noble significado\u2014, sentidos de elocuencia, de elocuci\u00f3n, no sentidos puramente literarios, esto es, de letra.<\/p>\n<p>Veamos. Pregunta uno: \u201c\u00bfQui\u00e9n dice eso?\u201d (acent\u00fao el qui\u00e9n porque aqu\u00ed no es procl\u00edtico). Y se contesta: \u201c\u00a1Qui\u00e9n lo sabe!\u201d Otra vez se dice: \u201c\u00bfQui\u00e9n lo sabe?\u201d, como queriendo decir: \u201cA ver, b\u00fasquenmele a quien lo sepa.\u201d Y otra vez mormojea uno, como habl\u00e1ndose a s\u00ed mismo: \u201c\u00bfQui\u00e9n lo sabe&#8230;?\u201d O acaso: \u201c\u00a1Qui\u00e9n lo sabe!&#8230;\u201d Que es como decirse: \u201cA saber qui\u00e9n lo sabe&#8230;\u201d Y as\u00ed tenemos: primero, \u201cquien lo sabe\u201d; segundo, \u201c\u00bfqui\u00e9n lo sabe?\u201d, y tercero, \u201cquien lo sabe&#8230;\u201d Este terrible \u201cquien lo sabe&#8230;\u201d, que puede ir seguido ya de un interrogante final, ya de un final admirativo. Lo terrible son los puntos suspensivos, puntos de interinidad, de provisionalidad, puntos que acaban en interrogaci\u00f3n \u2014en comedia\u2014 o en admiraci\u00f3n \u2014en tragedia\u2014, puntos que cabe llamar infinitivos.<\/p>\n<p>Consabido es que en la notaci\u00f3n aritm\u00e9tica se suelen emplear los puntos suspensivos para se\u00f1alar las fracciones decimales peri\u00f3dicas. As\u00ed 0,33&#8230;, treses sin fin, que equivale a 1\/3. O tambi\u00e9n 0,99&#8230;, que equivale a la unidad, a 1. Esos puntos suspensivos de la fracci\u00f3n peri\u00f3dica pura nos dicen de continuidad, de que se contienen, de que se tienen unas con otras las cifras; nos dicen de infinitud. Pues lo infinito es lo continuo. Y aqu\u00ed recuerdo que he o\u00eddo hablar de un piadoso fraile matem\u00e1tico que se pasa la vida hallando nuevos decimales a \u201cpi\u201d, a la relaci\u00f3n entre la circunferencia y el radio. Una manera de buscar la cuadratura del c\u00edrculo. Y que apenas se diferencia de pas\u00e1rsele rezando sin cesar el rosario, cuenta tras cuenta y vuelta a empezar. Y por esto les llamo a los puntos suspensivos interrogativos o admirativos, puntos infinitivos.<\/p>\n<p>\u00bfBromas? \u00a1Qui\u00e1! No hay tales bromas. \u00a1Ay del que vive en \u00bf&#8230;? o en \u00a1&#8230;!, del que vive de ansiedad, ech\u00e1ndole un gancho al infinito, que no se deja prender de \u00e9l, o admir\u00e1ndolo! \u00a1Ay del que pregunta sin esperanza de respuesta! \u00a1Ay del que vive en inacabable suspensi\u00f3n de \u00e1nimo! No, no es camelo.<\/p>\n<p>Una vez, era en el campo, tendido sobre la hierba y a la sombra de un aliso, mientras al chorro de una fuente se iba llenando un c\u00e1ntaro. Un c\u00e1ntaro que era algo as\u00ed como un \u00f3rgano hidr\u00e1ulico. Seg\u00fan iba cayendo el agua del chorro en el c\u00e1ntaro \u2014caja de resonancia\u2014 daba una nota cambiante. Dir\u00edase que el c\u00e1ntaro cantaba con lengua de agua. Hasta que se llen\u00f3 el c\u00e1ntaro, y el agua, verti\u00e9ndose hasta los bordes de su boca, cantaba&#8230; en puntos suspensivos, en puntos infinitivos. El c\u00e1ntaro entraba en la corriente del regato que de la fuente del chorro nac\u00eda. \u201cNuestras vidas son los r\u00edos, que van a dar en la mar&#8230;\u201d<\/p>\n<p>Y mirando ac\u00e1, a nuestra Espa\u00f1a, c\u00e1ntaro nacional, y escuch\u00e1ndola, \u00bfes que no nos encontramos con puntos suspensivos, infinitivos, seguidos de interrogaci\u00f3n final? \u00bfPunto final? \u00bfQui\u00e9n va a apuntarlo? Acaso tiene raz\u00f3n Caprotti, el pintor italo-hisp\u00e1nico, cuando lanza su apotegma favorito: \u201cDeseng\u00e1\u00f1ese usted, la vida es una cosa provisional.\u201d \u00bfY no va a serlo una Constituci\u00f3n cualquiera? \u00bfA qui\u00e9n se le va a ocurrir la desatinada ocurrencia de ponerle a la Constituci\u00f3n punto redondo y final, y hasta entrecomillada? \u00bfO parenteticada? \u00bfQue est\u00e1 en suspenso? \u00a1Natural!&#8230; Peor ser\u00eda que estuviese reprobada. As\u00ed se queda para nuevo examen. \u00bfEs que se figuran los de las consabidas esencias que con un punto definitivo cierran el paso a los puntos infinitivos? Hace poco me sorprendi\u00f3 leer en un escrito de uno de los esenciales y aut\u00e9nticos que la Constituci\u00f3n que fraguamos \u2014yo entre otros\u2014 es una Constituci\u00f3n abierta y no cerrada. \u00bfAbierta a qu\u00e9?<\/p>\n<p>Y vea el lector amigo ad\u00f3nde hemos venido a parar, a partir de aquellos anzuelos de pelo que las mocitas pescadoras llevan junto a las cejas supernumerarias. Tambi\u00e9n la Constituci\u00f3n tiene sus anzuelos \u2014de papel\u2014 y sus cejas supernumerarias. Y basta de divagaci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_717\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103392_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata I<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_718\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Usted me ha o\u00eddo decirle muchas veces, amigo m\u00edo, hablando de ense\u00f1anza \u2014o de pedagog\u00eda si quiere\u2014, que lo elemental es lo fundamental. Un mozo atudescado de hoy aqu\u00ed dir\u00eda lo existencial y lo esencial. \u00a1Bueno! Es cosa grave eso de que lo de puro sabido se olvide. De consabido m\u00e1s bien, pues cuando algo lo saben todos se le antoja a cada cual que no hay peligro en olvidarlo, y as\u00ed no llega a hacerse propio el sentido com\u00fan. Y viene luego aquello de \u201cprimum vivere, deinde philosophari\u201d \u2014primero vivir, despu\u00e9s filosofar\u2014, como si filosofar no fuese un modo de vivir. O mejor, de sobrevivir. O aun mejor, de sobrevivirse. Que es lo fundamental. Y as\u00ed, voy a hablarle a usted, y lo m\u00e1s llano posible, de la vida elemental, casi de instinto, y la vida fundamental o de finalidad. O racionalidad, si usted quiere mejor.<\/p>\n<p>Los elementos se les ha llamado a tierra, agua, aire y fuego, en que no parece entrar el esp\u00edritu. Lo elemental es, pues, lo natural, as\u00ed como lo fundamental es lo espiritual. O sea la Historia. Y ya ver\u00e1 usted c\u00f3mo esto se engarza con aquello otro de la conceptuaci\u00f3n materialista de la Historia, atribuida, sin mucha precisi\u00f3n, a Marx. Y empecemos de lleno por el principio.<\/p>\n<p>La vida elemental, la vida natural, parece reducirse a comer, beber, abrigarse \u2014traje y casa de vivienda\u2014, propagarse o procrear y divertirse. Porque la necesidad de divertirse, de entretenerse o de solazarse, convendr\u00e1 usted conmigo, amigo m\u00edo, que es de primera necesidad, de necesidad elemental o natural. Y la diversi\u00f3n, entretenimiento o solaz entra en el comer, beber, abrigarse y propagarse.<\/p>\n<p>F\u00edjese en eso que se dice de que hay que comer para vivir y no vivir para comer; pi\u00e9nselo bien y ver\u00e1 qu\u00e9 c\u00edrculo vicioso supone. Se come muchas veces, no por necesidad, sino por gusto; pero es que el satisfacer ese gusto es un elemento de vida. Y esto se aplica en el vestirse al adorno, ya que adornarse es elemento de vida tambi\u00e9n. Y en cuanto al propagarse, \u00bfqui\u00e9n duda de que el goce que ello procura nos es un elemento de vida, aunque no se cumpla la finalidad de ese goce? \u00bfAunque\u2026 finalidad? \u00bfSe propaga uno \u201cpara\u201d gozar en la propagaci\u00f3n o goza de \u00e9sta \u201cpara\u201d propagarse? \u00a1Condenados \u201cparas\u201d! No cabe duda de que hay quien se da a la tarea de propagarse \u2014o procrearse\u2014 por racionalidad, por finalidad. Por razones econ\u00f3micas acaso, buscando herederos que le mantengan en su vejez y lleven su nombre. Hay matrimonios pobres sin hijos que adoptan ajenos. A lo que volveremos con la misma llaneza de filosof\u00eda barata.<\/p>\n<p>(Volveremos a ello cuando nos toque decir algo del proletarismo y de Malthus y el malthusianismo. Y de aquello del solter\u00f3n gru\u00f1\u00f3n que fue Arturo Schopenhauer con lo de que el genio de la especie enga\u00f1a a \u00e9sta poni\u00e9ndole cebos para que se propague. \u00a1Vaya con las genialidades del genio de la especie del solter\u00f3n Schopenhauer! Entre esos cebos o a\u00f1agazas entran los que, a prop\u00f3sito del desnudo en las playas, llam\u00f3 nuestro padre Laburu, S. J., \u201cincentivos ps\u00edquico-som\u00e1ticos\u201d. Y basta de par\u00e9ntesis.)<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n, que si comer, beber, abrigarse y propagarse son elementos de primera necesidad, es tambi\u00e9n de primera necesidad el gozar con ellos y aunque luego ese goce no lleve a la finalidad trascendente que se le supone. Y aunque a esta doctrina se la moteje de hedonismo o de epicure\u00edsmo. Y se nos hable de los cerdos de Epicuro. Yo mismo escrib\u00ed anta\u00f1o que vale m\u00e1s ser \u00e1ngel desgraciado que cerdo satisfecho. Mas, aparte del valor de ese \u201cvale\u201d \u2014\u00a1menudo l\u00edo \u00e9se de la teor\u00eda de los valores!\u2014, falta por saber en qu\u00e9 consiste la desgracia del \u00e1ngel y en qu\u00e9 la satisfacci\u00f3n del cerdo.<\/p>\n<p>Pero, aparte del goce, satisfacci\u00f3n, placer, diversi\u00f3n o solaz que en comer, beber, abrigarse y propagarse se consiga, queda la otra diversi\u00f3n: la de gozar de la vida sin trabajo, la de descansar. Y sobre todo la de so\u00f1ar. Que es el arranque del arte. Y de la religi\u00f3n. Gozar del ensue\u00f1o. Que es lo que nos lleva de la Naturaleza a la Historia, de lo elemental a lo fundamental. Que es, como se ve, elemental tambi\u00e9n. \u00a1Lo que le alimenta, lo que le abriga, lo que le propaga a uno el descansar \u2014sobre todo so\u00f1ando\u2014, el imaginarse que no pasa hambre, ni fr\u00edo, ni soledad animal!<\/p>\n<p>Reflexiones todas \u00e9stas que se las hacen casi todos los hombres, pero no siempre con la suficiente claridad y sencillez, como para percatarse de su alcance todo. Sentir\u00eda mucho, amigo m\u00edo, que todo esto le pareciese trivial, esto es, conversaciones de plazuela; pero lo que yo busco es llevarle a usted a la convicci\u00f3n de que la llamada filosof\u00eda de la Historia \u2014que suele ser no m\u00e1s que historia de la filosof\u00eda, y no menos\u2014 es, en rigor, filosof\u00eda de la Naturaleza, de la elementalidad. Y que lo elemental, se lo repito, es lo fundamental, que lo natural es lo espiritual. O que en la diversi\u00f3n hay que buscar la finalidad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es diversi\u00f3n? Perm\u00edtame que vuelva, seg\u00fan mi modo, a lo ling\u00fc\u00edstico. Diversi\u00f3n es de divertir, y divertirse y divertir (\u201cdivertere\u201d) es apartar algo de su cauce, hacer que una corriente salga de su curso. Y en otro sentido se llama una diversi\u00f3n estrat\u00e9gica cuando se le quiere llevar al enemigo fuera de su prop\u00f3sito. Divertir a la vida es sacarla de su cauce natural, de su determinismo. Es juego que nos distrae, que nos divierte de la incontrastable necesidad. Y es la diversi\u00f3n elemental y necesaria porque nos libera de la elementalidad y de la necesidad. Y nos libera, sobre todo, del hast\u00edo, del aburrimiento, del tedio, que es peor que el hambre, y la sed, y el fr\u00edo, y la impotencia gen\u00e9sica.<\/p>\n<p>Y ahora queda por ver c\u00f3mo para librarse del hast\u00edo, de tener que satisfacer hambre, sed, fr\u00edo y calor de intemperie y apetito gen\u00e9sico siente el hombre la necesidad de la diversi\u00f3n, primero como arte y como historia, y luego como religi\u00f3n. M\u00e1s grandes obras de arte, m\u00e1s proezas hist\u00f3ricas, m\u00e1s creaciones de fe religiosa y de santidad se han hecho por matar el aburrimiento que por matar el hambre. Y voy a divertirme indic\u00e1ndoselo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_719\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103394_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata II<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_720\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597599\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>noviembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Pues s\u00ed, amigo m\u00edo; el resorte de la Historia y de la civilizaci\u00f3n \u2014que es lo mismo\u2014 consiste m\u00e1s en matar el aburrimiento que no en matar el hambre. La conceptuaci\u00f3n materialista de la Historia \u2014la formulada por Carlos Marx\u2014 no nos da la raz\u00f3n de ser de las cosas, sino el sentido de vivir de los hombres. Ser\u00e1 materialista, pero no racionalista. Y es porque el aburrimiento es irracional, pero inevitable.<\/p>\n<p>Eso de que la curiosidad, el deseo de saber \u2014origen de la ciencia\u2014, provenga de la necesidad de comer, beber, abrigarse y dem\u00e1s por el estilo, aunque lo hayamos sostenido muchos, es m\u00e1s que discutible. La curiosidad, la curiosidad \u201cdesinteresada\u201d, tiene por inter\u00e9s el divertirnos de las otras necesidades de vida y aun de la vida misma. Matar las penas \u2014la mayor, el hast\u00edo\u2014 y no el hambre. Y matarlas con el sue\u00f1o. \u00a1Qu\u00e9 hondamente Leopardi en su estupenda prosa \u201cC\u00e1ntico del gallo silvestre\u201d dijo aquello de que: \u201cTal cosa es la vida que para soportarla es menester de tiempo en tiempo, deponi\u00e9ndola, recobrar un poco de aliento y restaurarse con un gusto y como una partija de muerte\u201d! Tal es el descanso, tal la diversi\u00f3n.<\/p>\n<p>Enterarse, divertirse, saber, no para comer, beber, abrigarse y propagarse, sino para poder escapar de ello. No gozar para propagarse, sino propagarse para gozar. \u00a1Cu\u00e1ntas veces, amigo m\u00edo, hemos comentado juntos el mito del pecado original, del relato b\u00edblico de la ca\u00edda de nuestros primeros m\u00edticos padres! La interpretaci\u00f3n racionalista la da Jehov\u00e1 cuando les manda que crezcan y se multipliquen y llenen la tierra. Esa parece ser la raz\u00f3n de ser del g\u00e9nero humano. Pero su sentido de vivir \u2014sentido irracional\u2014 es otro. Es gozar, o sea saber. Y Jehov\u00e1, muy racionalmente, les impone que se priven de probar del fruto del \u00e1rbol de la ciencia del bien y del mal, pues por querer hacerse como dioses quedar\u00e1n sujetos a la muerte. Y, sin embargo, ellos, los pobrecitos, desobedecen y se entregan no a la necesidad natural, animal, elemental, de procrear y propagarse, obedeciendo as\u00ed al genio de la especie, sino que se entregan al goce de saber de ello, a la \u201cdelectaci\u00f3n morosa\u201d, como dijo el dictador de la teolog\u00eda cat\u00f3lica eclesi\u00e1stica oficial. Que era como una anticipaci\u00f3n de la antojada delectaci\u00f3n beat\u00edfica. \u00bfNo ha observado usted c\u00f3mo los m\u00edsticos se complacen en met\u00e1foras de desposorio, matrimonio y uni\u00f3n m\u00edsticos? Y \u00bfno ha observado usted c\u00f3mo se compara el trasporte ese \u2014el de la \u201cdelectaci\u00f3n morosa\u201d del te\u00f3logo\u2014 con una como muerte? El mismo Leopardi cant\u00f3 la hermandad del amor y de la muerte. Y, por otra parte, propagarse \u00bf no es acaso suicidarse? El que da vida a otro \u00bfno se la quita a s\u00ed mismo? Observe, a la vez, que hay un tiempo solemne, realmente tr\u00e1gico; una edad en que el hombre entra en lo que llamar\u00edamos el nacimiento espiritual, cuando \u2014al entrar en la pubertad\u2014 descubre que se nace y que se muere, y qu\u00e9 es nacer \u2014ser parido\u2014 y qu\u00e9 es morir. Entonces surge lo que San Pablo llam\u00f3 el cuerpo espiritual (\u201csoma pneum\u00e1tico\u201d). Edad terrible en que se despiertan instintos de muerte, de crueldad, de erotismo y de desgana de vivir; edad en que el mozo sufre aprensiones de salud, incerteza de destino, p\u00e9rdida de fe infantil; en que se le llena el alma de ausencia de porvenir.<\/p>\n<p>Y esa necesidad elemental, vital, irracional, de goce, de diversi\u00f3n, de libertarse de la necesidad, de libertad, en fin, se ve en todo deporte y se ve en el entregarse a drogas mort\u00edferas y al olvido de la vida misma. \u00a1Cu\u00e1n errados andan los que suponen que el principal resorte de las luchas llamadas sociales es el de satisfacer el hambre! \u00a1Las veces que hemos comentado el sentido del relato b\u00edblico del primer legendario crimen social: el asesinato de Abel por su hermano Ca\u00edn! No por competencia econ\u00f3mica, sino por lo que llamamos envidia. Y otras veces, resentimiento, expresi\u00f3n ahora de m\u00e1s moda. Aunque hay una palabra alemana \u2014\u00bfla recuerda usted ?\u2014 que es \u201cSchadenfrende\u201d, goce de hacer mal a otro, de gozarse en el mal del pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>He o\u00eddo a m\u00e1s de uno de esos que no acaban de darse cuenta del sentido de vida \u2014no de la raz\u00f3n de ser\u2014 de la explicaci\u00f3n materialista \u2014no racionalista\u2014 de la Historia, exclamar ante alg\u00fan estallido mort\u00edfero de masa humana, encrespada en lucha: \u201cPero \u00bfqu\u00e9 adelantan con eso?; \u00bfes que van a conseguir mejorar su posici\u00f3n econ\u00f3mica?; \u00bfes que con eso van a matar el hambre?; \u00bfes que as\u00ed van a subir sus salarios?\u201d Reflexiones de una necedad manifiesta. Otras veces exclaman estos cuitados: \u201c\u00a1Puras ganas de destruir!\u201d Y no se percatan de que el ansia de destruir implica un ansia de escapar a las necesidades elementales de conservar la vida. De conservarla sin goce. Y por este camino de incomprensi\u00f3n no comprenden que el sentido vital de muchas guerras \u2014sea cual fuere su raz\u00f3n de ser\u2014 es que la paz es terriblemente aburrida, tremendamente hastiosa.<\/p>\n<p>Como ve usted, amigo m\u00edo, todo esto es filosof\u00eda social barata, y de la m\u00e1s barata, y expuesta lo m\u00e1s baratamente que sea posible; pero lo hago as\u00ed por aquello que le dije al principio de este programa, cu\u00e1l es que hay cosas que de puro consabidas se olvidan. Y \u00e9stas se est\u00e1n olvidando desde que las han traducido a esa insoportable jerga de la llamada sociolog\u00eda, en que todos los m\u00e1s flamantes \u2014\u00bfde qu\u00e9 flama?\u2014 pedantes (y pedagogos) en boga se dan a confundir la raz\u00f3n de ser con el sentido de vivir. \u00a1Como que han llegado hasta pretender hacer una econom\u00eda&#8230; matem\u00e1tica! \u00a1Claro est\u00e1, el binomio de Newton explicando por qu\u00e9 Otelo mat\u00f3 a Desd\u00e9mona!<\/p>\n<p>Y ahora, saltando eslabones de esta cadena program\u00e1tica, voy a exponerle a usted, amigo m\u00edo, de la manera m\u00e1s barata posible, en qu\u00e9 sentido de vida puede consistir eso de que turbas enardecidas se den a quemar templos, a destruir im\u00e1genes, a perseguir misioneros y ministros de una fe religiosa que esas turbas no comparten. \u201c\u00bfQu\u00e9 mal les han hecho?\u201d, se preguntan los que no alcanzan la raz\u00f3n de ser de semejante conducta. Claro, \u00a1como que no tiene raz\u00f3n \u2014raz\u00f3n, \u00bfeh?\u2014 de ser! Ni con matem\u00e1ticas se explica por qu\u00e9 se ha perseguido a los m\u00e1rtires de una fe religiosa cualquiera. \u00a1Raz\u00f3n&#8230;, raz\u00f3n&#8230;! Se adopta una fe religiosa o pol\u00edtica por raz\u00f3n o por sentimiento. O&#8230; por gusto. Por gusto, s\u00ed, por buen gusto \u2014que, de ordinario, es malo\u2014, como ciertos se\u00f1oritos fr\u00edvolos escogen un partido como una corbata o unos guantes. Partido de emblemas, uniformes, ademanes, santos y se\u00f1as y dem\u00e1s frioleras, nonadas y nader\u00edas, que no es cosa de tratar aqu\u00ed.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_721\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103396_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata III<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_722\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>4<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Prosigamos por r\u00e1pidos y breves toques program\u00e1ticos, meros puntos de apoyo para que el lector se haga su composici\u00f3n de lugar.<\/p>\n<p>No s\u00f3lo de pan vive el hombre, se repite. Ni principalmente de pan \u2014el hombre, se entiende, no el animal\u2014, sino de ilusi\u00f3n, de ensue\u00f1o, de esperanza, de historia. \u201cPrimero, vivir; luego, filosofar\u201d, es otra sentencia t\u00f3pica. Pero es que hay un cierto filosofar, un cierto so\u00f1ar, que es el primer vivir, lo primero del vivir. Se vive de ilusi\u00f3n, de juego, de arte. Llamadle, y estar\u00e1 bien, de religi\u00f3n. Que, en el fondo, es historia. El hombre es un animal hist\u00f3rico y de historia vive. El no dotado de palabra, de lenguaje \u2014aunque sea lenguaje sin uso de lengua, es decir, por se\u00f1as o por representaciones gr\u00e1ficas y visuales\u2014, carece de conciencia hist\u00f3rica, de representaci\u00f3n de s\u00ed mismo. Y el hombre \u2014el hombre, \u00bfeh?\u2014 vive como hombre, como animal conciente de s\u00ed y de su propia vida, de su representaci\u00f3n hist\u00f3rica. Schopenhauer habl\u00f3 del mundo como voluntad y como representaci\u00f3n. Mas lo que \u00e9l llam\u00f3 representaci\u00f3n, la inteligencia, la conciencia refleja, no es otra cosa que la Historia \u2014hija del recuerdo\u2014, la Historia, que tanto desde\u00f1\u00f3 Schopenhauer. Y es la Historia, aunque se la llame de otro modo, lo que le consuela al hombre de haber nacido, lo que le da conciencia humana, humanidad. Y le libra del hast\u00edo, c\u00e1ncer mucho m\u00e1s devorador que el hambre. Primero, filosofar \u2014o so\u00f1ar, que es igual\u2014, que es vivir. Y despu\u00e9s, seguir viviendo. Tal es la conceptuaci\u00f3n hist\u00f3rica, o sea humana, de la Historia.<\/p>\n<p>\u00a1Filosofar! \u00a1So\u00f1ar! Vivir no de pan, sino de conocimiento. La tentaci\u00f3n a Ulises por parte de las sirenas no era una tentaci\u00f3n carnal o sensual \u2014sexual, si se quiere\u2014, sino una tentaci\u00f3n de conocimiento. Le ofrec\u00edan contarle cuentos, re-crearle con historias. Era una tentaci\u00f3n de conocimiento. Y no tanto l\u00f3gico cuanto est\u00e9tico. Era algo as\u00ed como la visi\u00f3n beat\u00edfica de los m\u00edsticos. \u00bfQu\u00e9 es la so\u00f1ada vida futura eterna, la vida del siglo venidero \u2014\u201cvitam venturi saeculi\u201d\u2014, sino una contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica? Otros tratan de sustituirla por una visi\u00f3n, en esta presente vida, de una sociedad futura. Y otros, de una visi\u00f3n prof\u00e9tica del desarrollo hist\u00f3rico de una raza, de una naci\u00f3n, de una patria.<\/p>\n<p>Y ahora esta visi\u00f3n espiritual se convierte en una mitolog\u00eda, en un cuento de nunca acabar, en una religi\u00f3n, en fin. Aunque el cuento sea el de un sue\u00f1o sin ensue\u00f1os, un nirvana. Y en esta mitolog\u00eda, en este cuento de nunca acabar, hasta la pena es una especie tr\u00e1gica de consuelo, de un consuelo tr\u00e1gico. Los condenados del Infierno del Dante se complacen, se gozan en narrar \u2014como sirenas\u2014 su condena. Cuando Francesca dice aquello de que no hay mayor dolor que recordar el tiempo feliz en la miseria est\u00e1 goz\u00e1ndose, est\u00e1 recre\u00e1ndose en ese recuerdo. Como Paolo y como el Dante y como todo el que lo oye. \u00bfInfierno? \u00bfY eternidad de aquellas penas? Francesca est\u00e1 repitiendo siempre su eterno cuento, su cuento de nunca acabar, pues vuelve a comenzar de nuevo siempre \u2014inacabable (bis)\u2014, y es, por lo tanto, un solo momento inm\u00f3vil. Y como momento quiere decir movimiento, un solo movimiento inmoble. El colmo de lo inconcebible. La visi\u00f3n beat\u00edfica.<\/p>\n<p>Toda religi\u00f3n es, pues, un cuento de nunca acabar, una historia eternizada. Y esta historia trae un goce parejo al goce carnal o sensual, m\u00e1s bien hermano de \u00e9l. \u00a1Cu\u00e1ntas veces no se ha comentado, no hemos comentado, la hermandad de ambos goces! \u00a1Cu\u00e1ntas veces, cierto sentido b\u00edblico del verbo conocer! Y aqu\u00ed, en relaci\u00f3n con esto, hemos de fijarnos en la relaci\u00f3n entre el conocimiento, o lo que es lo mismo, el goce carnal o sexual \u2014lo que se llama pedantescamente \u201cl\u00edbido\u201d\u2014 y su finalidad \u2014muchas veces inconciente\u2014 econ\u00f3mica, o sea la procreaci\u00f3n. El \u201ccreced y multiplicaos\u201d. \u00bfSe multiplica el hombre para gozar en multiplicarse o goza para la multiplicaci\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l el fin y cu\u00e1l el medio?<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed se nos atraviesa Malthus. Malthus y Ricardo son los verdaderos inspiradores de Marx. De su dial\u00e9ctica, Hegel. Y se nos presentan tres posiciones de conciencia frente a \u00e9ste, el problema b\u00e1sico. Los unos (A) tratan de acomodar la procreaci\u00f3n a los medios de subsistencia. No hacen m\u00e1s hijos que aquellos a los que se cuenta con poder mantener. Y en casos, no hacerlos. Y para ello, la abstinencia y continencia. Y algunos \u2014es caso extremo\u2014 se dicen: \u201c\u00bfPara qu\u00e9 multiplicarse si se ha de acabar el mundo?\u201d Es el ensue\u00f1o del milenio. Y viene el elogio de la virginidad como el estado en s\u00ed, por s\u00ed, m\u00e1s perfecto. Y hasta la aberraci\u00f3n atribuida a Or\u00edgenes y que concuerda con lo que en el Evangelio seg\u00fan Mateo se le hace decir al Cristo, y es que si hay capones de nacimiento, otros lo son hechos por sus pr\u00f3jimos y otros que se castraron a s\u00ed mismos por el reino de los cielos; y a\u00f1ade que quien pueda entender que entienda. Y en tanto se sue\u00f1a el conocimiento puramente espiritual, el amor m\u00edstico, la contemplaci\u00f3n infusa y solitaria, la visi\u00f3n fuera de la Historia. Visi\u00f3n llena de ausencia.<\/p>\n<p>Los otros (B) predican dar rienda suelta a la procreaci\u00f3n y a la vez a la destrucci\u00f3n; engendrar hijos para que conquisten el mundo matando a los hijos ajenos y haci\u00e9ndose matar por ellos; levantar un gran pante\u00f3n, un soberbio monumento funerario \u2014como las Pir\u00e1mides de Egipto, Escorial fara\u00f3nico\u2014 a la gloria hist\u00f3rica nacional y perecer a su pie el pueblo todo; hacer de la Tierra un inmenso camposanto con un epitafio que diga a las estrellas la grandeza de la humanidad agotada. Y si la anterior posici\u00f3n (A) es la asc\u00e9tica \u2014acaso m\u00edstica\u2014, \u00e9sta (B) dicen que es la heroica.<\/p>\n<p>Y nos quedan los terceros (C), los que anteponen a todo el goce sensual, y a \u00e9ste supeditan la propagaci\u00f3n de la especie. Estos tratan de refrenarse, no de reproducirse, sino deproducirse en goce, que es, por s\u00ed mismo, su finalidad. Sin detenerse ante perversiones. Y \u00e9sta es la posici\u00f3n que llamaremos hedon\u00edstica, y cuando se refina, est\u00e9tica.<\/p>\n<p>Los ascetas, los h\u00e9roes y los estetas han elaborado sus respectivas religiones, que se entrecruzan, se entremezclan y se combinan. Nos falta, pues, escudri\u00f1ar lo que sean religi\u00f3n asc\u00e9tica, religi\u00f3n heroica y religi\u00f3n est\u00e9tica, y verlas en la Historia a las tres, y los odios y los amores, las gracias y desgracias que engendran. Y siempre que lo primero es filosofar, so\u00f1ar, asc\u00e9tica, heroica o est\u00e9ticamente, y que esto es vivir. Y llegar a la concepci\u00f3n hist\u00f3rica de la Historia, que culmina en la guerra. A verlo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_723\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103398_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata IV<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_724\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598600\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>13<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Dec\u00edamos que l a concepci\u00f3n \u2014y, por ende, conceptuaci\u00f3n\u2014 hist\u00f3rica de la Historia se cifra en la guerra, en la lucha no ya por la vida, sino por la conciencia social o civil. Milicia es la vida del hombre sobre la tierra, se ha dicho. Treitschke, el m\u00e1s genuino ap\u00f3stol y profeta del nacionalismo germ\u00e1nico, dej\u00f3 dicho que la guerra es la pol\u00edtica por excelencia. Y la pol\u00edtica es la Historia, o sea la civilizaci\u00f3n. Y lo de Trotsky de la revoluci\u00f3n \u2014la lucha de clases\u2014 permanente no quiere decir otra cosa. Aplicado a nuestra historia \u2014civilizaci\u00f3n\u2014 espa\u00f1ola, aquel Romero Alpuente, aunque acaso un botarate, tuvo el acierto de formular el mismo esclareciente principio al dejar dicho que la guerra civil es un don del cielo. Y pudo a\u00f1adir que Espa\u00f1a es un don de la guerra civil, del combate entre las dos Espa\u00f1as \u2014su lado c\u00f3ncavo y su lado convexo\u2014. Combate que es convivencia, pues convivir \u2014en vida hist\u00f3rica, civil\u2014 es com-batirse. Y locura pretender neutralizar ese combate con debates period\u00edsticos, que suelen chorrear memez agriada.<\/p>\n<p>La guerra civil, esto es, entre los m\u00e1s hermanos, entre los que hablan lo mismo, no la guerra animal, de conquista de esclavos o de mercados. No guerras entre naciones o razas distintas, no guerras de imperialismo conquistador, sino guerras que lleven a que una naci\u00f3n se conquiste a s\u00ed misma. La triste guerra que los soldados de Hern\u00e1n Cort\u00e9s hicieron a los s\u00fabditos de Guatimoc\u00edn, o los de Pizarro a los de Atahualpa, no fueron guerras civiles, civilizadoras. Lo fueron, en cambio, las guerras de independencia de las naciones hispanoamericanas, de los pueblos, ya de criollos y mestizos, que lucharon entre s\u00ed \u2014realistas y patriotas\u2014 para conquistarse una conciencia civil, hist\u00f3rica, hisp\u00e1nica, que se hablaba a s\u00ed misma en castellano. Hidalgo, Bol\u00edvar, San Mart\u00edn pelearon por la conquista espiritual de la m\u00e1xima Hispania. Y luego cada una de aquellas naciones continu\u00f3, en s\u00ed misma, la guerra civil. Y aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, los espa\u00f1oles que de aquellas guerras civiles volvieron ac\u00e1 reanudaron la fecunda guerra civil. Espartero y Maroto se formaron en la Am\u00e9rica hisp\u00e1nica. Nuestra guerra civil de los siete a\u00f1os \u2014de 1833 a 1840\u2014 no acab\u00f3, ni pudo ni debi\u00f3 acabar, con el convenio de Vergara. Como la de 1872 a 1876 \u2014la que este fil\u00f3sofo barato de la guerra civil record\u00f3 en su <em>Paz en la guerra<\/em>\u2014no acab\u00f3 ni pudo ni debi\u00f3 acabar con la restauraci\u00f3n de don Alfonso \u0425\u041f.<\/p>\n<p>Pues \u00bfqu\u00e9 es eso de anonadar al adversario o de disolverlo? Si una parte \u2014comuni\u00f3n, partido o como quiera llam\u00e1rsela\u2014 anonadara a su adversaria, la disolviera, resurgir\u00eda \u00e9sta en ella misma y con ello la civilizadora guerra civil, don del cielo. En cuanto un combatiente devora al otro lo siente dentro de s\u00ed. Los que hemos estudiado con la pasi\u00f3n de la verdad nuestra guerra civil en la forma que tom\u00f3 en el siglo XIX sabemos c\u00f3mo alentaba liberalismo en las entra\u00f1as del carlismo y alentaba carlismo en las del liberalismo. Y patriotismo en ambas. S\u00f3lo a los menoscabados de conciencia hist\u00f3rica, civil, se les ha podido ocurrir esa estupidez de la anti-Espa\u00f1a. Como a los otros, a los motejados de anti-espa\u00f1oles por los sedicentes tradicionalistas, se les ha podido ocurrir el desatino de acabar con lo inacabable. Y luego, esas consustancialidades \u2014y autenticidades y esencialidades\u2014 que figuran en los credos pol\u00edticos y que recuerdan lo de aquel gran cordob\u00e9s, el obispo Hosio, el que meti\u00f3 lo de \u201cconsustancial\u201d (\u201chomoousios\u201d) en el S\u00edmbolo de Nicea, Constituci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica. Es fatal el teologismo \u2014o ateologismo, que es igual\u2014 de nuestros laicistas, que no laicos. No hay programa sin \u00e9l, y el programa&#8230; es algo dogm\u00e1tico. Y donde falta contrapeso&#8230;<\/p>\n<p>Y esta guerra civil, don del cielo, es una verdadera guerra santa y no ninguna de esas otras guerras de conquista externa, de imperialismo territorial, que se emprenden no pocas veces para apartar a los pueblos de la santa guerra civil, \u00edntima, de la conquista de s\u00ed mismos. \u201cLa guerra santa es, por lo menos entre los pueblos isl\u00e1micos, una preparaci\u00f3n para la muerte\u201d, me dec\u00eda un estudioso de la m\u00edstica guerrera mahometana. Y pens\u00e9, al o\u00edrselo, que la santa guerra civil es una preparaci\u00f3n para la muerte por la patria, que lleva a la resurrecci\u00f3n en la Historia. En un cielo que es nada menos y nada m\u00e1s que historia, como el para\u00edso dantesco no es nada menos ni nada m\u00e1s que poes\u00eda. E historia no es m\u00e1s ni menos que poes\u00eda, esto es, creaci\u00f3n, y poes\u00eda cuando es verdadera poes\u00eda, es historia. Que la verdad de la Historia \u2014como la de la religi\u00f3n\u2014 no estriba en la realidad grosera y material de lo que nos dice. Como verdadero consuelo es el que de veras nos consuela, aunque sea enga\u00f1\u00e1ndonos. Y acaso s\u00f3lo consuela de veras el enga\u00f1o, y lo que llaman la verdad objetiva desconsuela y mata. (Aqu\u00ed no puedo resistir a citar aquello de Browning respecto a la historia-relato, y es: \u201cAqu\u00ed la Historia abre tienda; cuenta c\u00f3mo los hechos pasados se hicieron, as\u00ed y no de otro modo; hombre, \u00a1ten la verdad para siempre!; olvida las mentiras anteriores.\u201d)<\/p>\n<p>Y en esta concepci\u00f3n agon\u00edstica \u2014y ag\u00f3nica\u2014 de la Historia se sume la llamada materialista. En la lucha de clases, la lucha lo es todo, y la clase, nada. \u00bfMotivos de lucha? El instinto \u2014mejor, necesidad\u2014 de lucha los inventa. El genio de la especie, que, seg\u00fan Schopenhauer y otros, invent\u00f3 el amor, ese mismo genio invent\u00f3 la guerra, hermana del amor. La historia de la civilizaci\u00f3n es la guerra civil del linaje humano hist\u00f3rico contra s\u00ed mismo. Como la vida espiritual del individuo es una guerra \u00edntima contra s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfY el fin?, el fin de esa lucha\u201d, se nos dir\u00e1. No tiene fin. Su fin es tan inconcebible como su principio. \u00bfEl fin de la Historia? Ser\u00eda el fin de la conciencia. Ser\u00eda el tr\u00e1gico, apocal\u00edptico y catastr\u00f3fico san se acab\u00f3. \u201c\u00a1San se acab\u00f3!\u201d \u00a1Terrible santidad de la santa guerra civil! \u00a1Como no fuera aquel \u201c\u00a1se consum\u00f3!\u201d (\u201ctet\u00e9lestai\u201d o \u201cconsummatum est!\u201d) con que se cierra el relato de la Buena Nueva para abrirse el verdadero consuelo hist\u00f3rico cristiano&#8230;! \u00a1Cu\u00e1nto se han torturado con este pensamiento tantos y tantos consoladores desconsolados e inconsolables! \u00bfY qui\u00e9n no es quien para ello?<\/p>\n<p>Todo esto se ha dicho muchas veces; son nociones baratas que el lector puede adquirir a poco precio. El que os las revende aqu\u00ed ahora se ha preocupado, sobre todo, de la expresi\u00f3n, a ver si, merced a su novedad, logra que se recuerde lo que de puro sabido se olvida. Y como el hombre no se rinde tan a\u00ednas a lo que le contrar\u00eda, no faltar\u00e1 lector que le pregunte a este fil\u00f3sofo barato: \u201cPero, vamos a ver: usted, se\u00f1or m\u00edo, \u00bfde qu\u00e9 parte se pone en nuestra guerra civil?\u201d \u00a1Otra! S\u00ed, lo he dicho ya muchas veces, pero tendr\u00e9 que repetirlo. Y que explicar otra vez mi \u201calterutralidad\u201d (\u201calteruter\u201d quiere decir \u201cuno y otro\u201d). Mas de esto, aparte.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_725\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103400_2010067226\"><\/a><strong>Programa de un cursillo de filosof\u00eda social barata V<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_726\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598601\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Remat\u00e9 la \u00faltima lecci\u00f3n de este mi cursillo con la promesa de explicar la posici\u00f3n personal del exponente respecto a la valoraci\u00f3n de las diversas posiciones pol\u00edticas, sociales y religiosas, y en el caso de dos combatientes, a las de estos dos. Y dije que mi posici\u00f3n es de \u201calterutralidad\u201d. Que si de neutralidad \u2014de \u201cneuter\u201d, neutro, ni uno ni otro\u2014 es la posici\u00f3n del que se est\u00e1 en medio de dos extremos \u2014supuestos los dos\u2014, sin pronunciarse por ninguno de ellos, de \u201calterutralidad\u201d \u2014de \u201calteruter\u201d, uno y otro\u2014 es la posici\u00f3n del que se est\u00e1 en medio, en el centro, uniendo y no separando \u2014y hasta confundiendo\u2014 a ambos. La llamada dial\u00e9ctica \u2014mejor, pol\u00e9mica\u2014 la de la renombrada \u201ccoincidencia de los opuestos\u201d, la del Cusano, la de Hegel, y en socialismo, la de Proudhon.<\/p>\n<p>En rigor, comprender es valorarlo todo por igual, en realidad. Cuando, a mayores, las valoraciones no suelen pasar de calificaciones, y \u00e9stas, no m\u00e1s que de denominaciones. \u00a1Magia de los nombres! En cuanto una fe cuaja en un credo exclusivo se muere. Monarquismo, republicanismo, anarquismo, comunismo, derechismo, izquierdismo&#8230;, \u00a1nombres, nombres, nombres! Cuando se mira la tela de las opiniones al env\u00e9s, al rev\u00e9s y al trav\u00e9s se ve que los tres son uno. De un sentimiento irracional se hace una doctrina o conocimiento simb\u00f3lico; de \u00e9ste, un precepto, dogma o programa; de \u00e9stos, una escol\u00e1stica. Hacen los partidarios \u2014fieles\u2014 la valoraci\u00f3n a costa de la comprensi\u00f3n. Hase dicho con acierto que se desaprobar\u00eda un axioma matem\u00e1tico si destruyera el fundamento de nuestro m\u00e1s \u00edntimo anhelo vital. Ya Tertuliano, despu\u00e9s de haber pedido perd\u00f3n para la esperanza del orbe entero, pla\u00f1\u00eda: \u201cCierta es por ser imposible.\u201d Las doctrinas relativistas amenazan destruir la realidad en cuanto no se pliegue a nuestras m\u00e1s entra\u00f1adas aspiraciones. La f\u00edsica moderna est\u00e1 desvaneciendo la materia en puro idealizarla. Ya no se toma la materia materialmente. M\u00e1s el esp\u00edritu.<\/p>\n<p>En un orden m\u00e1s pragm\u00e1tico, un dogm\u00e1tico cualquiera no oye con calma el que se le diga que sus soluciones no llevan al fin que se propone y que \u00e9ste no se logra de manera alguna. Que la explicaci\u00f3n marxista de la Historia, por ejemplo, no da a \u00e9sta el valor que el proletariado exige, como ni la explicaci\u00f3n opuesta justifica al capitalismo. \u00a1Pobres hombres los que se ponen a tiro hecho a marchar, por la derecha o por la izquierda, sin vaivenes ni bamboleos y sin comprender que no se abraza un problema sino a dos brazos, derecho e izquierdo, apechug\u00e1ndolo al coraz\u00f3n \u2014que es centro alterutral\u2014, y para manejarlo con \u00e1nimo, no diestro ni zurdo, sino maniego!<\/p>\n<p>Y de pronto se me presenta aquella tremenda exclamaci\u00f3n de Carducci, el poeta de la tercera Roma, cuando exclam\u00f3: \u201c\u00a1Mejor, obrando, olvidar, sin indagarlo, este enorme misterio del Universo!\u201d Mas \u00bfcabe que un hombre \u2014\u00a1un hombre!\u2014 pueda obrar sin indagar con su obra ese misterio? Obrase para algo, y este \u201cpara\u201d es ya una indagaci\u00f3n de misterio. Hasta en la labor de un esclavo.<\/p>\n<p>Este pobre fil\u00f3sofo barato no puede remediarlo, pero cuando se encuentra con un entusiasta convencido quienquiera de una cualquiera fe religiosa, social, pol\u00edtica, art\u00edstica o cient\u00edfica duda si compadecerle o envidiarle. Pero como se envidia a la vez que se le compadece a un demente dichoso cuando nos tortura la raz\u00f3n. La compasi\u00f3n \u00bfno es una forma de envidia? Pues hay d\u00edas aciagos en que uno quisiera ser tan mentecato como en esos d\u00edas le parecen ser la inmensa mayor\u00eda, la casi totalidad acaso, de sus compatriotas \u2014sobre todo los j\u00f3venes\u2014 para poder vivir en paz consigo mismo. Y escapar as\u00ed a esta terrible \u00faltima edici\u00f3n mec\u00e1nica moderna del \u201cla vida es sue\u00f1o\u201d, a este sentimiento de cine sonoro que nos da la historia que venimos viviendo, como si todos fu\u00e9semos fantasmas de pantalla que hablamos por gram\u00f3fono. \u00a1Y qu\u00e9 cosas! La materia se ha hecho sombra; el hombre, un nombre; el hambre, hast\u00edo. Tiene uno que tocarse para creer en s\u00ed mismo. \u00a1Y aun as\u00ed&#8230;!<\/p>\n<p>Pero es que los combatientes \u2014y convivientes, por ende\u2014 no combatir\u00edan, no vivir\u00edan, sin una fe y tienen que hac\u00e9rsela para combatir y convivir. El martirio hace la fe, aunque no la verdad del credo, que no la fe el martirio. Lo dije hace a\u00f1os y aun lo recuerda un hoy converso. Y la tragedia del converso suele ser que cuanto m\u00e1s reniega de su pasado m\u00e1s se le adivina que est\u00e1 combatiendo consigo mismo para convencerse de que est\u00e1 convertido. Grita para no o\u00edrse a s\u00ed mismo, para acallar con sus gritos hacia afuera la \u00edntima propia voz que le susurra la verdad al o\u00eddo del coraz\u00f3n. Rumor de aguas soterra\u00f1as que minan la fe roquera.<\/p>\n<p>\u00a1La conversi\u00f3n al tradicionalismo \u2014no tradici\u00f3n\u2014, que parece ahora, en nuestra guerra civil, tan de moda! \u00a1Pobres cangilones \u2014no regueras\u2014 de la noria de la tradici\u00f3n, que necesitan del servil trabajo del mulo vendado que la mueva! \u00a1Y, en cambio, poder ser reguera de tierra viva, ce\u00f1ida de verdura del campo, y no cangil\u00f3n de barro cocido o arcaduz de hierro ro\u00f1ado; reguera que lleve agua aireada y soleada de manantial de cumbre y no de aljibe o de alberca! \u00bfNo ve, lector amigo, todos esos cuitados, menoscabados de seso, empantanados en mandangas, que creen en jud\u00edos, masones, brujas, fantasmas, duendes, trasgos o demonios colorados como los que, seg\u00fan fray Z. Gonz\u00e1lez, O. P., cardenal \u2014por cuyo texto estudi\u00e9\u2014, arman los fen\u00f3menos espiritistas? Y luego, todo ello viene a degenerar en partidas que discuten incivilmente: \u00a1a porrazos, martillazos, hozadas, pistoletazos, cristazos&#8230;! \u00a1Y hay desdichado caudillo que moteja de criminal al adversario pol\u00edtico! Y se oye la estupidez \u2014\u00a1as\u00ed!\u2014 de la anti-Patria y de la anti-Espa\u00f1a. Rabia de pseudo-dogmatismo de cabo a rabo, y por el centro, falta de persuasi\u00f3n entra\u00f1ada y sobra de contrase\u00f1as histri\u00f3nicas. Y estornudos dementales que piden conjuro de: \u201c\u00a1Jes\u00fas, Mar\u00eda y Jos\u00e9!\u201d Y todo ello, \u00a1en qu\u00e9 chabacaner\u00eda de lenguaje, v\u00e1lganos Dios! Y ramploner\u00eda.<\/p>\n<p>Lo mejor, m\u00e1s fresco y m\u00e1s original de mi mocedad me lo pas\u00e9 escudri\u00f1ando los entresijos de nuestra santa guerra civil para haber de comprenderla, que es valorarla alterutralmente. \u00bfY a la postre? En el pr\u00f3logo de la \u00faltima y recent\u00edsima edici\u00f3n de mi <em>Niebla<\/em>, al comentar el apocal\u00edptico final del <em>C\u00e1ntico del gallo silvestre<\/em>, del abism\u00e1tico Leopardi, he dejado dicho lo que se queda cuando todo pasa y se anonada. Y \u00e9se puede ser el resultado de esta filosof\u00eda social barata. Cuando se acabe el final, fin&#8230;<\/p>\n<p>\u00bfQue no he satisfecho a los m\u00e1s? \u00a1Y qu\u00e9 le vamos a hacer! Yo y los que lean esto. \u00bfSatisfecho? Ni a m\u00ed. Definirse, valorar y tomar partido es m\u00e1s f\u00e1cil y c\u00f3modo que estudiar, comprender y cobrar conciencia. Pero esto segundo nos lleva a la verdadera paz.<\/p>\n<p>Y basta por ahora, que ocasiones vendr\u00e1n de tener que volver a las andadas. Y perdone el lector estos desahogos; pero \u00a1le duele a uno tanto este ruedo de incomprensiones partidarias&#8230;! \u00a1Y de conchabanzas! Coronas, flores de lis, gorros frigios, escuadras, haces, yugos, hoces, martillos, escapularios&#8230;, amuletos y fetiches. Y dentro&#8230;, \u00a1nada de nada!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_727\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103402_2010067226\"><\/a><strong>Pedreas infantiles de anta\u00f1o<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_728\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598602\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Al sentir el ahogo del temporal pol\u00edtico-religioso que venimos pasando suele refugiarse en esp\u00edritu este comentador que os habla, lectores, en las memorias de su ya lejana infancia, tal como en gran parte las guarda en sus <em>Recuerdos de ni\u00f1ez y de mocedad<\/em> y en su novela hist\u00f3rica <em>Paz en la guerra<\/em>. \u00a1Qu\u00e9 frescor le llega de ese pasado \u00edntimo!<\/p>\n<p>Eran los tiempos en que se encendi\u00f3 la \u00faltima guerra civil cruenta \u2014a tiros\u2014 entre carlistas y liberales, despu\u00e9s de la ca\u00edda de Isabel II y de la huida de Amadeo. En aquel ambiente, los ni\u00f1os acomod\u00e1bamos a \u00e9l nuestras pedreas deportivas. Hab\u00eda en Bilbao dos partidas principales: la de Sabas y la de Azcune. El que esto cuenta entr\u00f3 en el Instituto Vizca\u00edno el a\u00f1o mismo, 1874, en que hab\u00eda acabado el sitio y bombardeo de Bilbao. All\u00ed conoci\u00f3 a Sabas, el jefe de partida. Pero las partidas no se llamaban de liberales y carlistas.<\/p>\n<p>Consabido es que en esas peleas de chiquillos las partidas se dicen de ladrones y guardias civiles \u2014\u201c\u00a1Yo quiero ahora ser ladr\u00f3n, y si no, no juego!\u201d, \u201c\u00a1Ahora te toca ser guardia civil!\u201d\u2014 o tal vez de rusos y japoneses, como pod\u00edan ser de tirios y troyanos, o\u00f1acinos y gambo\u00ednos en mi nativa tierra, o de cartagineses y romanos, como para la competencia escolar divid\u00edan los jesuitas a sus alumnos. Ahora esas partidas podr\u00edan llamarse de italianos y abisinios. Pero es que los peleadores de hoy no son ya ni\u00f1os de diez o doce a\u00f1os, sino de alguna m\u00e1s edad corporal y de mucha menos edad mental. Y en vez de piedras usan de porras y de pistolas.<\/p>\n<p>En cuanto a la denominaci\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da? Recuerdo que entre mis compa\u00f1eros de colegio \u2014escuela era la municipal, la de balde\u2014 hab\u00eda uno preocupado con pelear contra los&#8230; madianitas. Hoy los madianitas para esos porreros y pistoleros se llaman marxistas, o jud\u00edos, o antiespa\u00f1oles, o&#8230; krausistas. Y de otro lado, fajistas, falangistas, tradicionalistas, japistas y \u00a1qu\u00e9 s\u00e9 yo!&#8230; \u00bfContenido doctrinal? Ninguno. Siquiera los de mi tiempo no pretend\u00edan llenar con supuestas doctrinas pol\u00edticas, religiosas o sociales el empuje deportivo que los llevaba a las pedreas infantiles. Pedreas sin pretextos.<\/p>\n<p>Lo de ahora es algo que acongoja Tengo a la vista unos n\u00fameros de esas publicaciones que venden o reparten estos chiquillos de ahora, y&#8230; se le cae a uno el alma al leerlos. No hay doctrina alguna. Esas hojas rezuman y hasta chorrean memez. O mentecatez. No dicen nada. Recuerdan la filosof\u00eda de aquel botero de Segovia a quien pint\u00f3 Zuloaga y de quien \u00e9ste dec\u00eda: \u201c\u00a1Qu\u00e9 fil\u00f3sofo! \u00a1No dice nada!\u201d No que diga como cualquier nihilista que no hay nada, sino que no dice nada. Y as\u00ed \u00e9stos. \u00a1Qu\u00e9 sentencias! Recuerdan lo que dec\u00eda Juan Pablo Richter de los que pintan \u00e9ter con \u00e9ter en el \u00e9ter. Llega uno a pensar acongojado si tendr\u00e1n raz\u00f3n los que afirman que se est\u00e1 formando una generaci\u00f3n que es degeneraci\u00f3n, inapetente de saber, de una ignorancia enciclop\u00e9dica invencible. Y algo que no decimos por ser no ya inefable, esto es, que no puede decirse, sino nefando, o sea que no debe decirse.<\/p>\n<p>En uno de los n\u00fameros que tengo a la vista, uno de esos chicos dice que \u201cno perecer\u00e1 el mundo si esta juventud manda\u201d, que los viejos \u201cson casi todos tontos y cobardes\u201d, que los j\u00f3venes \u2014ellos se entiende\u2014 sean \u201cquiz\u00e1 demasiado apresurados y hasta vac\u00edos de cascos\u201d, pero que esto no importa, pues \u201ctodas tas grandes acciones las han hecho las juventudes y todas han sido locuras\u201d. Despu\u00e9s de esto se ve claro que esta Juventud de Falange Espa\u00f1ola, la del yugo, no ha de hacer locuras, sino tonter\u00edas o mentecatadas, que es muy otra cosa. Necedades futuristas.<\/p>\n<p>La cosa es tristemente seria. En general, el pensamiento (pase el eufemismo) pol\u00edtico y religioso hoy en Espa\u00f1a es de una vaciedad, de una ramploner\u00eda y de una superficialidad aplastantes. \u00bfPero el de esta sedicente juventud? Hay una virilidad mental, y es cosa terrible cuando antes de llegar a ella, a la pubertad intelectual siquiera, se pretenden engendrar convicciones pol\u00edticas, patri\u00f3ticas o religiosas. \u00a1Cu\u00e1nto mejor har\u00edan leer el <em>Juanito<\/em> o el <em>Bertoldo<\/em>!<\/p>\n<p>\u00bfY aquello otro de los del tercer grado de la obediencia loyolesca, de los que piden todo el poder para el jefe, de quien dicen que no se equivoca? Una vez habl\u00e9 aqu\u00ed mismo de un Instituto cuyo fin es mantener, defender y propagar la tonter\u00eda. Lo que puede ser hasta caritativo, ya que la tonter\u00eda garantiza una cierta felicidad. Pero s\u00f3lo defiende el enga\u00f1o vital el desenga\u00f1ado, y la tonter\u00eda el que no es tonto. Y el que se hace el tonto es que lo es. \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed, que soy ignorante; doctores tiene la Santa Madre Iglesia que os sabr\u00e1n responder\u201d, dice el catecismo jesu\u00edtico que me ense\u00f1aron para justificar la fe impl\u00edcita o del carbonero. Pero \u00bfy si esos doctores resultaren ignorantes? Que \u00e9ste es el caso. No, no; un reba\u00f1o de borregos no puede ir guiado por otro borrego, y menos por un corderillo retoz\u00f3n. Mejor por un lobo, aunque \u00e9ste se cobre. \u00bfEst\u00e1 claro?<\/p>\n<p>\u00a1Ah como estas juventudes llegasen a dome\u00f1ar y manejar a sus mayores! \u00a1Entonces, s\u00ed que&#8230;! Porque as\u00ed se preparar\u00eda y entrenar\u00eda la mayor gangrena civil de la gobernaci\u00f3n de un pueblo, que no es la inmoralidad, sino la imbecilidad. Mil veces peor el tonto, que no el ladr\u00f3n. Y \u00e9ste es el pecado original \u2014y por ende, hereditario\u2014 de nuestra pol\u00edtica. Asusta hoy la vacuidad mental de estas juventudes militantes. Hay la otra; la que calla, estudia, espera, o acaso desespera y se consume sin alharacas. Por muy \u201ctontos y cobardes\u201d que seamos los viejos de hoy en Espa\u00f1a, nada tenemos que aprender de esos mentecatos. Por mi parte, no creo en madianitas.<\/p>\n<p>Hay quien sostiene que la llamada vulgarmente inmoralidad, la corrupci\u00f3n administrativa y gubernativa, es mera parvedad, cosilla de mal menor, comparada con el laicismo. Pero este comentador est\u00e1 convencido de que en la inevitable lucha por la cultura \u2014no hay que decirlo en alem\u00e1n\u2014, la tonter\u00eda del tercer grado de obediencia loyolesca, la del carbonero de la fe impl\u00edcita, es ra\u00edz de la peor inmoralidad. La del suicidio mental.<\/p>\n<p>Que se fajen los del fajo, que se unzan los del yugo, que se aporreen disciplin\u00e1ndose loa de la porra; pero, por Dios santo, que no est\u00e9n aporreando la virilidad mental de la patria, que no est\u00e9n entonteciendo \u2014como lo est\u00e1n\u2014 a esta menguada generaci\u00f3n, que no conoce ya las puras y frescas y verdaderamente infantiles pedreas de aquellos tiempos, en que la santa guerra civil de liberales y carlistas le ech\u00f3 los cimientos de su conciencia civil al que esto, con el \u00e1nimo amargado, os dice, lectores. \u00bfO es que quieren llevar a Espa\u00f1a a que se suicide en alguna in\u00e9dita Etiop\u00eda?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_729\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103404_2010067226\"><\/a><strong>Caciques y caudillos<\/strong><a><\/a><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_730\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544306310443581585590595595597598602603\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>25<\/em><em> de <\/em><em>diciembre<\/em><em> de 193<\/em><em>5<\/em><a><\/a><\/h3>\n<p>Como aquel sujeto me dijese una vez: \u201cLe doy, don Miguel, mi palabra de honor de que&#8230;\u201d, le ataj\u00e9: \u201c\u00bfSu palabra de honor? \u00bfEs que tiene usted otra sin honor?\u201d \u00a1Se me amosc\u00f3, claro! Vaya otro rasgo suyo, y es el de que es de los que dan un sentido peyorativo a las voces \u201cmaniobra\u201d y \u201cestratagema\u201d. Llaman maniobras los hombres carneros, los de tope o choque, a los esguinces del adversario. Dicen, por ejemplo, que es discutir de mala fe cuando se les opone un argumento que ni esperaban ni lo comprenden. Es que jam\u00e1s comprenden lo que oyen por primera vez y a que llaman paradoja, empleando un t\u00e9rmino que tampoco saben lo que quiere decir. \u201c\u00a1En mi vida he o\u00eddo semejante cosa!\u201d, equivale para ellos a una definitiva refutaci\u00f3n. Es la idea que tienen de lo que llaman tradici\u00f3n, si es que a eso cabe llamarle idea. Y renuncio, por ahora, a dar m\u00e1s caracter\u00edsticas de aquel sujeto, que es este sujeto de ahora.<\/p>\n<p>El cual me ha venido, para certificarme del valor de su posici\u00f3n ideal, social y moral, a decir que est\u00e1 pronto a sacrificarse por ella, a dar por ella su vida. \u201cSu muerte, querr\u00e1 usted decir\u201d, le he atajado esta vez. Y me he puesto a intentar explicarle la diferencia \u2014tan conocida y recalcada\u2014 que va de dar la vida a dar la muerte. Y que el que uno d\u00e9 su muerte por una idea, se deje matar \u2014matando \u00e9l a su vez, si puede\u2014 por ella no prueba la validez objetiva de esa idea. Muchas veces se ha repetido, pero conviene repetirlo una vez que a ning\u00fan sujeto de juicio sano se le ha ocurrido ofrecer su vida\u2014 lo que llaman as\u00ed\u2014 por confesar que los tres \u00e1ngulos de un tri\u00e1ngulo valen dos rectos o que (a+b)<sup>2<\/sup> = a<sup>2<\/sup>+2ab+b<sup>2<\/sup>. Y otras verdades as\u00ed. El sacrificio de la vida de quien profesa una idea no le da validez a \u00e9sta. Y esto, que es tan evidente, conviene repetirlo ahora, en que hace estragos cierto pragmatismo de eso que llaman el acto puro. Puro o libre de lo que no sea acci\u00f3n, es decir de contenido. A uno que me dec\u00eda que se dejar\u00eda cortar la cabeza por sostener no s\u00e9 qu\u00e9 estuve por decirle que no perder\u00eda nadie nada, ni \u00e9l tampoco, con que se la cortaran. Pero me contuve, porque es terrible el carnero que topa en el aire.<\/p>\n<p>Si, conozco eso que llaman doctrina de servicio y aprecio \u00e9ste. Pero servicio \u00bfa qu\u00e9 o a qui\u00e9n? En civilidad, o sea en pol\u00edtica, hay servicio a la Historia, a la conciencia que la comunidad patria, la que tiene conciencia, la tiene de s\u00ed misma. La fe es un servicio \u2014obsequio suele traducirse\u2014 racional, seg\u00fan dijo el Ap\u00f3stol. Pero lo de racional lleva consigo la libre adhesi\u00f3n por libre examen. Y as\u00ed, la llamada fe impl\u00edcita, la fe del carbonero, la del \u201ceso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed&#8230;, etc.\u201d \u2014\u00a1lo he repetido tantas veces y lo que aun lo rondar\u00e9!\u2014, de racional no tiene nada. Es la del servicio u obediencia \u2014y aqu\u00ed vuelvo a otro de mis temas favoritos\u2014 del tercer grado de obediencia loyolesca, la de juicio \u2014no ya de hecho y de voluntad s\u00f3lo\u2014, la de creer que lo que el superior manda es lo m\u00e1s juicioso. O sea que el superior, jefe o como quiera llam\u00e1rsele, es infalible, no se equivoca. Pero \u00bfqui\u00e9n le ha conferido a ese superior \u2014jefe\u2014 su superioridad o jefatura? En la Iglesia Cat\u00f3lica, Apost\u00f3lica, Romana ya sabemos c\u00f3mo se decret\u00f3 el dogma de la infalibilidad pontificia por el obispo de Roma, a quien ciertos fieles rinden un cuarto voto de obediencia. Pero \u00bfesto cabe traducirlo a un partido pol\u00edtico, por ejemplo, y que los pobres partidarios rindan ese cuarto voto \u2014el de la fe del carbonero\u2014 a un jefe cualquiera, sin que se sepa en qu\u00e9 conclave se le confiri\u00f3 su poder, ya que no autoridad? (La autoridad se adquiere muy de otro modo.)<\/p>\n<p>Es realmente algo que apena el \u00e1nimo, cuando de civilidad conciente se trata, el ver que un jefe o caudillo lanza excomuniones pontificales, protesta contra el hecho de que no se cuente con \u00e9l, pronuncie a boca llena que no hay otro jefe que \u00e9l o acaso hable de \u201csu gente\u201d. \u201cEl partido soy yo\u201d, parece decir alguno. Y otro dice: \u201cPues mi gente (\u00a1su gente!) se ir\u00e1 con Pereng\u00e1nez, y eso se saldr\u00e1n ustedes perdiendo.\u201d La verdad sea dicha: un supuesto jefe que consiente que una caterva de carbonerillos \u2014de fe irracional\u2014 pidan todo el Poder para \u00e9l, ya que no se equivoca, es un peligro para toda rep\u00fablica bien ordenada. (Y doy aqu\u00ed a este tan el\u00e1stico y ambiguo concepto de rep\u00fablica aquel sentido el m\u00e1s amplio que incluye hasta a las monarqu\u00edas y a los imperios, ya que Rep\u00fablica se llamaba el Imperio romano.) Y mucho m\u00e1s si la fe del jefe es tambi\u00e9n de carbonero. Y terrible cosa cuando a una vaciedad propia se agrega otra delegada.<\/p>\n<p>Servicio racional, de libre examen, a la conciencia de la comunidad patria, que encarna en su historia, en su tradici\u00f3n, bien, muy bien; pero para ello hay que conocer esa historia, esa tradici\u00f3n, y para conocerla hay que estudiarla con amor. Y nuestros carbonerillos de las distintas agrupaciones \u2014triste es tener que decirlo\u2014 en general no la conocen porque no la estudian. No tienen idea alguna de lo que hicieron sus padres y sus abuelos y los de \u00e9stos. Los que de entre ellos m\u00e1s se manifiestan propicios a dar su vida por lo que anta\u00f1o se llamaba \u201cla causa\u201d, menos dispuestos est\u00e1n a dar esa su vida al estudio de la causa misma. Su ignorancia pol\u00edtica es enciclop\u00e9dica y acaso \u2014aqu\u00ed estriba la tragedia\u2014 invencible.<\/p>\n<p>Y ahora me siento atra\u00eddo a decir algo de la diferencia que va de caudillo a cacique y a justificar a \u00e9ste frente a aqu\u00e9l. El caudillo suele ser carneril, de tope, y el cacique es de maniobras y estratagemas. El caudillo suele ser sonoro y espectacular \u2014de cine sonoro\u2014, mientras que el cacique maneja \u2014o mejor, mangonea\u2014, y se calla, y se vale de maniobras y estratagemas. Los dos tienen su papel p\u00fablico, civil, y este comentador que os habla, fiel a su alterutralidad, ya expuesta, cree en el valor \u00fatil de ambos, pero cree tambi\u00e9n que en momentos graves el cacique es preferible al caudillo. El caudillo, fi\u00e1ndose de su magia fascinatoria \u2014ejercida sobre los carbonerillos como la serpiente ejerce la suya sobre los chorlitos\u2014, encubre mejor su propia oquedad, mientras que las artes del cacique piden un fundamento civil m\u00e1s s\u00f3lido. Se ha dicho y redicho mucho en Espa\u00f1a contra el caciquismo, y cuando Joaqu\u00edn Costa hizo aquella enquisa sobre \u00e9l, fue este comentador uno de los pocos consultados que se atrevi\u00f3 a tratar de justificarlo. Habr\u00eda que decir otro tanto sobre el caudillismo. Lo estimo m\u00e1s peligroso que el caciquismo. \u00bfY si el caudillo es un cacique o el cacique es un caudillo?, se nos dir\u00e1.<\/p>\n<p>De esto, otra vez.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":5,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-40","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":173,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40\/revisions\/173"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/40\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=40"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=40"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=40"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=40"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}