{"id":43,"date":"2021-08-15T10:35:34","date_gmt":"2021-08-15T10:35:34","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/__unknown__-22\/"},"modified":"2022-03-04T08:08:32","modified_gmt":"2022-03-04T08:08:32","slug":"1936-guerra","status":"publish","type":"chapter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/chapter\/1936-guerra\/","title":{"rendered":"1936 &#8211; Guerra"},"content":{"raw":"<h1 id=\"heading_id_731\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23319_302276486\"><\/a><strong>193<\/strong><strong>6 - Guerra\r\n<\/strong><\/h1>\r\n<h2 id=\"heading_id_732\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103406_2010067226\"><\/a><strong>Al hombre entero y verdadero<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_733\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nEl hombre entero y verdadero, con su completo organismo espiritual encamado en el corporal, sus entra\u00f1as y su piel an\u00edmicas, \u00f3rganos cual c\u00edrculos ya conc\u00e9ntricos, ya secantes los unos a los otros. Lo que se ha llamado el microcosmo, el peque\u00f1o mundo o, mejor, universo individual \u2014y personal\u2014 dentro del vasto mundo, del individuo universal. (Suele d\u00e1rsele otro nombre.) Lo que se dice una persona. Y es el sujeto de la religi\u00f3n y de la pol\u00edtica, que es otra religi\u00f3n, la religi\u00f3n civil. Y \u00a1ay si la persona se descompone, se desorganiza, se desparrama! \u00a1Ay si la religi\u00f3n y la pol\u00edtica \u2014como la ciencia y el arte\u2014 no cogen al hombre entero y verdadero, en su entereza y en su verdad:\r\n\r\nPrimero, el peque\u00f1o individuo animal, ce\u00f1ido por su cuerpo, preocupado de su salud y su bienestar individuales y con su peque\u00f1a conciencia incomunicable. O acaso con una tr\u00e1gica o c\u00f3mica intimidad. \u201cEs muy suyo\u201d, se dice de un sujeto as\u00ed. Y no es suyo ni de nadie. \u201c\u00bfQu\u00e9 idea tiene usted de s\u00ed mismo?\u201d, se preguntaba en una de esas enquisas (enquestas) disparatadas. \u00a1Como si alguien tuviese idea alguna de s\u00ed mismo! A lo m\u00e1s, una idea de la idea que los dem\u00e1s tienen de \u00e9l. La idea de s\u00ed mismo es uno mismo. \u00bfY qui\u00e9n se tiene a s\u00ed mismo?\r\n\r\nPero este m\u00ednimo sujeto es hijo, hermano, padre, novio, marido... Tiene familia. Como no sea un absoluto solitario, un ermita\u00f1o o un anacoreta. Y aun entonces\u2026 Y envolviendo al sujeto individual est\u00e1 el familiar. Como a \u00e9ste le envuelve el civil, el que es miembro \u2014y \u00f3rgano\u2014 de una comunidad superfamiliar. En la que ejerce una profesi\u00f3n, un oficio. Oficio quiere decir deber. Y ello le coloca en una clase. Lo que hace el sujeto social. Que cuando vive dentro de historia humana pertenece a una naci\u00f3n. Y las naciones se organizan en la Historia, que es la civilizaci\u00f3n, y fraguan una cultura, una humanidad. Y hay una concepci\u00f3n internacional; m\u00e1s a\u00fan: mundial; aun m\u00e1s : universal. Si se quiere, c\u00f3smica.\r\n\r\nY el individuo hist\u00f3rico, el hombre civil entero y verdadero, tiene, por pobre y borrosa que sea, una conciencia universal o c\u00f3smica. Dec\u00eda Kant que los dos espect\u00e1culos m\u00e1s sublimes son la conciencia humana y el cielo estrellado. Que puede ser espejo de la conciencia universal del individuo humano. Aun el m\u00e1s rudo ciudadano se recoge en s\u00ed y se sobrecoge contemplando la estrellada. O como el pastor errante de las estepas asi\u00e1ticas que cant\u00f3 Leopardi le pregunta a la luna por su destino. O mirando al Lucero \u2014Lucifer (Luzbel); en los textos de astronom\u00eda, el planeta Venus\u2014, cuando va a derretirse en el alba, le pregunta con Isa\u00edas (XIV, 12): \u201c\u00a1C\u00f3mo ca\u00edste del cielo, Lucero, que sal\u00edas por la ma\u00f1ana!; cortado fuiste de tierra, \u00a1t\u00fa, que her\u00edas a las gentes!...\u201d Y lo que sigue en el texto b\u00edblico. \u00a1Pobre Luzbel! Y \u00e9stos no son vanos pareceres, sino que el m\u00e1s humilde sujeto hist\u00f3rico, familiar, profesional, social, nacional, mundial, que se siente envuelto por la humanidad, anuda \u2014con m\u00e1s o menos conciencia de ello\u2014 un desasosiego de aquendidad, del sue\u00f1o de la vida y del mundo de aquende la muerte, con un desasosiego de allendidad, del sue\u00f1o de la vida y del mundo de allende la muerte. Del siempre pasado y del siempre futuro. Y se pregunta: \u201c\u00bfPara qu\u00e9?\u201d\r\n\r\nAhora, en que se habla tanto de cr\u00edmenes sociales y hasta se los contrapone en parte a los llamados pasionales, es en \u00e9stos en los que hay que ver al hombre hist\u00f3rico entero y verdadero. En esos tr\u00e1gicos suicidios mutuos de dos amantes, por ejemplo. \u00a1Lo que esto da que pensar y que sentir! Esos suicidios, en que acaso entran motivos individuales y familiares, y sociales y nacionales, y hasta mundiales y universales. El pobre Larra (\u201cF\u00edgaro\u201d) se suicid\u00f3 por una mujer, o por su familia, o por su Espa\u00f1a, o por... (Pero otra vez de estos suicidios.) \u00bfSe ha suicidado alguien por pasi\u00f3n pol\u00edtica? (El heroico suicidio del presidente Balmaceda, el chileno, lo comentar\u00e9 otra vez.) Y el suicidio es acaso la mayor prenda de fe, el m\u00e1ximo martirio. Considere el lector el heroico \u201charakiri\u201d de la lealtad nacional japonesa. Y f\u00edjese en cuan pocos pol\u00edticos profesionales, no nacionales, han sabido suicidarse civilmente, condenarse a muerte civil a tiempo y en sacrificio de su patria. Acaso porque su pol\u00edtica era profesi\u00f3n m\u00e1s que vocaci\u00f3n o misi\u00f3n, porque no abarcaba al hombre todo entero y verdadero. Viv\u00edan de ella, no para ella.\r\n\r\nPronto vendr\u00e1n unas elecciones, que deber\u00edan ser ejercicios de educaci\u00f3n civil y social del pueblo, y uno se pregunta si su acci\u00f3n pasar\u00e1 de la piel espiritual de ese pueblo, si le penetrar\u00e1 en las entra\u00f1as, si le har\u00e1 m\u00e1s y mejor de lo que es. Si la lucha ha de ser entre republicanos y mon\u00e1rquicos, p\u00f3ngase por caso; si saldr\u00e1n unos y otros m\u00e1s y mejor enterados de lo que sean la rep\u00fablica y la monarqu\u00eda para el ciudadano en su individualidad, en su familiaridad, en su profesionalidad, en su socialidad, en su nacionalidad, en su mundialidad y en su universalidad, o sea en su religiosidad. La acci\u00f3n de esas elecciones \u00bfser\u00e1 acci\u00f3n de civilidad, de pol\u00edtica entera y verdadera? O \u00bfno m\u00e1s mal de lo que se llama politiquer\u00eda o politiquilla? \u00a1Politiquilla!, \u00a1menguada pol\u00edtica diminutiva! A que corresponden esos castizos diminutivos nuestros del g\u00e9nero de: camarilla, gacetilla, guerrilla\u2026 y otros as\u00ed. Una lucha no de ideales ni de concepciones civiles nacionales, sino de partidos. O equipos. Con sus candidatos espont\u00e1neos y con sus encasillados. Y el hombre entero y verdadero, el que se siente uno y a la vez \u00f3rgano del universo, \u00e9se \u00bfsaldr\u00e1 m\u00e1s hombre, m\u00e1s ciudadano, m\u00e1s patriota, m\u00e1s del mundo todo, m\u00e1s universal de semejante lucha? Los preludios son fat\u00eddicos. Agravaci\u00f3n de ramploneria.\r\n\r\nYa s\u00e9 que dir\u00e1n no pocos lectores que no concreto. \u00a1Claro es! \u00bfPara qu\u00e9? Entre las an\u00e9cdotas electorales que he recogido hay dos que m\u00e1s me han dado que pensar. Una, la de un anarquista que propon\u00eda que ellos, los anarquistas, en vez de no votar, deb\u00edan hacerlo en blanco para recontarse as\u00ed. Y otra, la de una pobre vieja beata que ped\u00eda le diesen una papeleta de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, pues iba a votar por la religi\u00f3n. O sea, desde el punto de vista de la politiquilla \u2014o pol\u00edtica de partido\u2014, en blanco. Dos blancos que nuestras campa\u00f1as electorales no han sabido llenar con nada. Y el hombre verdaderamente popular seguir\u00e1 preocup\u00e1ndose de sus enfermedades y sus malestares y de c\u00f3mo el Lucero \u2014Lucifer o Luzbel\u2014 se derrite y cae cada d\u00eda del cielo. Que es otro blanco.\r\n\r\nY para terminar: mejor un salto en las tinieblas que un deslizamiento en el vac\u00edo.\r\n\r\n<a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/102415\/CMU_12-68.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a>\r\n<h2 id=\"heading_id_734\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103408_2010067226\"><\/a><strong>Hinchar cocos<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_735\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603605\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nAhora se me vienen irnos lectores circunstanciales \u2014no de mis habituales, de los m\u00edos\u2014 con la embajada de que les exponga qu\u00e9 es eso de la fe impl\u00edcita o del carbonero y todo lo que con ello vengo relacionando. Quieren evitarse acudir a una enciclopedia cualquiera, aun la m\u00e1s barata. Y accedo. Accedo dici\u00e9ndoles que fe impl\u00edcita es la de aquel que profesa creer, por obediencia y no por convicci\u00f3n, lo que otro le ense\u00f1a y aun sin entenderlo. Y se le llama del carbonero por aquella f\u00e1bula \u2014o lo que sea\u2014 de un carbonero que al preguntarle qu\u00e9 era lo que cre\u00eda respondi\u00f3: \u201cLo que cree y ense\u00f1a nuestra Santa Madre la Iglesia.\u201d Y al repreguntarle: \u201c\u00bfY qu\u00e9 es lo que cree la Iglesia?\u201d, replic\u00f3: \u201cLo que creo yo.\u201d Y de este c\u00edrculo vicioso no le sacaron.\r\n\r\nEsa fe impl\u00edcita no es un servicio racional, sino \u2014lo he dicho muchas veces\u2014 el tercer grado de la obediencia seg\u00fan Loyola; el que cree que lo que el superior \u2014o jefe\u2014 ordena es lo verdadero, enti\u00e9ndase o no. Es lo de: \u201cEl jefe no se equivoca\u201d, o sea el principio de la infalibilidad personal. Que de la esfera religiosa se ha trasladado a la pol\u00edtica. Claro est\u00e1 que los m\u00e1s de los que sostienen ese principio no estiman que el superior no se equivoque o yerre objetivamente, sino que conviene a la comunidad para su mejor preservaci\u00f3n atenerse a ello. Es lo que llaman disciplina.\r\n\r\nEse criterio es el criterio anti-liberal, que nada aborrece m\u00e1s que el libre examen. Y ese criterio pol\u00edtico-eclesi\u00e1stico \u2014no propiamente religioso\u2014 fue el que condujo a aquella formalmente tan atinada f\u00f3rmula de que \u201cel liberalismo es pecado\u201d, que tanto cimbelearon anta\u00f1o nuestros loyolanos espa\u00f1oles. \u00a1Tiempos aquellos \u2014yo era un mozo inquisitivo\u2014 en que se disputaban el campo ortodoxo mestizos e integristas! Se hablaba de tesis y de hip\u00f3tesis, del mal menor (lo del bien posible ha venido despu\u00e9s). Renac\u00edan el posibilismo y el probabilismo y toda clase de casu\u00edsticas. Y al cabo de los a\u00f1os, los sucesores y disc\u00edpulos de aquellos anti-liberales han venido, aleccionados por la experiencia y, adem\u00e1s, por t\u00e1ctica, a pactar con el liberalismo. Y con algo que para ellos deber\u00eda ser peor que el liberalismo: con cierto radicalismo, bien que ret\u00f3rico y de similor. Y as\u00ed han venido conchabanzas y maridajes inexplicables. Hab\u00eda que cerrar los ojos. Era un deber de carbonero de esos que dije.\r\n\r\nMas he aqu\u00ed que la estratagema marra y hay que volver a la tesis y proclamar de nuevo la santa cruzada, la reconquista de la unidad. Y como en un tiempo, en el siglo XVI, se proclam\u00f3 la que luego se ha llamado la Contra-Reforma, la de Trento, hoy se proclama, ya en el orden pol\u00edtico, la contra-revoluci\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 es \u00e9sta?\r\n\r\nPara saber qu\u00e9 es ella habr\u00eda que saber lo que los sedicentes contra-revolucionarios entienden por la revoluci\u00f3n. Y lo que entienden por \u00e9sta los sedicentes revolucionarios. Por su parte este comentador no entiende bien ni a los unos ni a los otros, y tiene motivos y razones para creer que ni los unos ni los otros se entienden a s\u00ed mismos. Ve a unos que van, erguida la cabeza y mirando al aire; a otros que, como si por tort\u00edcolis, miran de reojo, y a \u00e9stos, de p\u00e1rpados ca\u00eddos, con la vista al suelo. Pero a pocos que miren a lo que tienen ante las narices y en torno de su cuerpo mortal. Y se tienen miedo unos a otros y les domina el p\u00e1nico. \u201c\u00bfQu\u00e9 va a ocurrir aqui?\u201d \u201c\u00bfAdonde vamos a parar?\u201d Y as\u00ed.\r\n\r\nDir\u00edase que esas manadas humanas a que acarran y arredilan sus rabadanes est\u00e1n aterradas y tiemblan como si olieran a chamusquina. (Se dice que los gitanos, para robar caballer\u00edas, suelen producir espantadas en las ferias quemando cerdas de las colas de aqu\u00e9llas.) Y esto es lo que hacen los jefes de los unos y de los otros a que aludo. Se dedican a hinchar el coco. O sea a soplar a carrillos abultados en los faldones de sus respectivos espantajos. \u201c\u00a1Que viene el reparto!\u201d \u201c\u00a1Que viene la anarqu\u00eda!\u201d \u201c\u00a1Que viene la dictadura!\u201d \u201c\u00a1Que vuelve la Inquisici\u00f3n!\u201d Y cada cual enarbola su coco: marxismo, fajismo, masoner\u00eda, jesuitismo... \u00a1Y a saber qu\u00e9 m\u00e1s! Y a las veces se cree uno envuelto en un torbellino de magismo, de mitolog\u00eda y de hechicer\u00edas. Y siente la congoja de sentirse en una casa de locos. Peor a\u00fan: de tontos de atar. \u00a1Qu\u00e9 barah\u00fanda!\r\n\r\nNo puede uno remediarlo: siente que se le va la cabeza. Y con ella ida \u00bfde qu\u00e9 le va a servir el coraz\u00f3n? (\u00a1El coraz\u00f3n, el coraz\u00f3n! Cuando leo de entrevistas que fueron cordiales me pregunto: \u201c\u00bfSer\u00edan tambi\u00e9n cerebrales?\u201d) Hay un viejo dicho latino \u2014modificaci\u00f3n de una sentencia de Eur\u00edpides\u2014 que reza as\u00ed: <em>Quos Deus vult perdere dementat prius<\/em>, esto es: \u201cA quienes Dios quiere perder entont\u00e9celes antes.\u201d Y as\u00ed vemos dementados o bien dementes, atontados o bien tontos \u2014tontos aut\u00e9nticos\u2014 enardeciendo o, si se quiere, dementando a pandillas de menores de entendimiento que se rinden al servicio de la fe impl\u00edcita. Y mientras se hinchan los cocos y se soplan los faldones \u2014hechos gui\u00f1apos\u2014 de los espantajos se crean mitos. O si se quiere prestigios, ya que prestigio quiso decir originariamente enga\u00f1o. Uno de los que le est\u00e1n preocupando a uno es el de las eminencias grises. Que luego, al examen, resulta que ni son eminentes \u2014no \u201cominen\u201d podr\u00eda decirse, inventando un neologismo in\u00fatil\u2014, y en cuanto a lo de grises, no se destacan por la riqueza de su sustancia gris cerebral. Gallos tapados sin cresta ni espolones. Y sin canto de amanecer. Tal vez s\u00f3lo pollos implumes.\r\n\r\nHay un saurio australiano que para amedrentar a su enemigo, cuando est\u00e1 \u00e9l amedrentado, hincha la gola, toma una facha espantable y le amedrenta con su miedo. Y esto de hinchar as\u00ed la propia gola es parejo a hinchar el coco que se tiene por adversario. Hay pueblos salvajes que cuando salen a campa\u00f1a llevan dragones, endriagos, mascarones, car\u00e1tulas y todo g\u00e9nero de espantajos. Claro es que contra otros pueblos tambi\u00e9n salvajes. Y es de suponer que se espanten de s\u00ed mismos. \u00bfNo ir\u00e1 a ocurrir algo as\u00ed con los diversos \u201cfrentes\u201d \u2014as\u00ed los llaman\u2014 que aqu\u00ed se est\u00e1n formando y se dedican a hinchar su gola colectiva y a hinchar el coco adversario? Lo malo va a ser si con este g\u00e9nero de guerra incivil \u2014salvaje\u2014, la campa\u00f1a pol\u00edtica que se anuncia acabe por dementar del todo, por entontecer a rabiar a los que aun conservan entre nosotros la sana y sosegada madurez de su entendimiento. A los que gozan de fe expl\u00edcita, asentada sobre libre examen y raciocinio sereno.\r\n\r\n\u00a1Ay de los que nos hemos criado en pecado de liberalismo! Y no nos dedicamos a hinchar cocos. \u00a1Ay Espa\u00f1a, mi Espa\u00f1a, c\u00f3mo te est\u00e1n dejando el meollo del alma!\r\n<h2 id=\"heading_id_736\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103410_2010067226\"><\/a><strong>Abolengo liberal<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_737\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603606\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nPara poder vivir y pervivir en la Historia \u2014que es la vida espiritual\u2014, en la historia nacional ante todo, ya que \u00e9sta forma parte de la Historia universal humana, lo primero es tomar posici\u00f3n en ella, situarse. Cabr\u00eda decir definirse si no se le hubiese dado a este ambiguo y fat\u00eddico t\u00e9rmino un cierto sentido, casi lit\u00fargico, que ri\u00f1e con el verdadero sentido hist\u00f3rico. Hay que encogerse y recogerse en s\u00ed, el hombre conciente de su propia ciudadan\u00eda, de su propia civilidad, y examinar c\u00f3mo su propia historia individual, su biograf\u00eda, se ha fraguado dentro de la historia general de su pueblo. Contemplarse el ciudadano a s\u00ed mismo como un producto vivo hist\u00f3rico. Y digo vivo porque no son sino productos muertos aquellos que afirman ser progresistas o reaccionarios, dem\u00f3cratas o liberales, republicanos o mon\u00e1rquicos, o lo que se digan ser, \u201cde toda la vida\u201d, o sea de nacimiento. As\u00ed como por bautismo, con un \u201cvolo\u201d de un padrino cualquiera. Pues estos tales no pasan de ser \u201ccarboneros\u201d de nacimiento, ciudadanos inconcientes.\r\n\r\n\u00bfQuiere esto decir que no se herede la convicci\u00f3n pol\u00edtica como se hereda la fe religiosa? Cada cual es hijo de una familia y, a la vez, de una ciudad, o villa, o aldea, y de una naci\u00f3n, y de un haz de \u00e9stas, y de una \u00e9poca. \u00a1Qu\u00e9 bien se dijo aquello del \u201chijo del siglo\u201d! Y no es posible que nadie logre saltar por encima de su propia sombra.\r\n\r\nNac\u00ed y me cri\u00e9\u2014dejo ahora lo de llamarme \u201cuno\u201d o \u201ceste comentador\u201d o algo as\u00ed \u2014en la invicta villa liberal de Bilbao y en tiempo de guerra civil. El liberalismo del glorioso siglo XIX era tradici\u00f3n en mi familia. Mi abuela materna y t\u00eda paterna, hermana de mi padre con la que, muerto \u00e9ste a mis seis a\u00f1os, me cri\u00e9, en compa\u00f1\u00eda de mi madre y hermanos, hab\u00eda salido de Vergara, villa natal de mis mayores, durante la guerra de los siete a\u00f1os \u2014de 1833 a 1840\u2014, con las \u00faltimas tropas liberales; pas\u00f3 en Bilbao el sitio que la puso Zumalac\u00e1rregui, y luego, en la otra guerra, de la que fui infantil testigo, el de 1874. No quiso salir de nuestra villa, a requerimientos de un primo del campo carlista, prefiriendo sufrir en ella las adversidades del asedio y bombardeo a tener que vivir entre los enemigos. Y con su hija \u2014mi madre\u2014 y sus cuatro nietos \u2014yo y mis hermanos\u2014 soport\u00f3 la prueba. Su sentimiento de las convicciones pol\u00edticas era lo que en el verdadero sentido de la palabra, tan abusada, podr\u00edamos decir tradicionalista. Esa convicci\u00f3n ten\u00eda que ser hereditaria. \u201c\u00bfEse, carlista? \u2014nos dec\u00eda\u2014; no os fi\u00e9is de \u00e9l; es un traidor; conozco toda su familia y son liberales.\u201d Y lo mismo a la inversa; nos preven\u00eda en contra de quien, procediendo de familia carlista, se hac\u00eda, o dec\u00eda haberse hecho, liberal. Era el tradicional sentimiento de tirios y troyanos, romanos y cartagineses, agramonteses y beamonteses, moros y cristianos o, en mi nativa tierra, o\u00f1acinos y gamboinos. Y, sin embargo, no era para ella esa fe una fe impl\u00edcita, de carbonero pol\u00edtico. Pensando despu\u00e9s sobre ello, poniendo a mi abuela en el campo hist\u00f3rico en que se le form\u00f3 el recio y claro esp\u00edritu civil \u2014y con \u00e9ste el religioso\u2014, he cre\u00eddo descubrir la huella de aquella Vergara de fines del XVIII y principios del XIX, la de los caballeritos de Azcoitia \u2014tan cerca, sin embargo, de Loyola\u2014, de los enciclopedistas y afrancesados, de los que crearon las Sociedades de Amigos del Pa\u00eds y el Seminario de Nobles de Vergara; aquel templo de Minerva a que canturre\u00f3 don F\u00e9lix M. Samaniego, el de la f\u00e1bula de \u201cLa barca de Sim\u00f3n\u201d. Algo que ol\u00eda a jansenismo, m\u00e1s o menos conciente. Aquel liberalismo vascongado de fines del XVIII y principios del XIX. Y con \u00e9l, una religiosidad cristiana sobria y austera y civil, limpia de ciertas blandenguer\u00edas y de ciertas supersticiones.\r\n\r\nEl liberalismo era, ante todo y sobre todo, un m\u00e9todo. Un m\u00e9todo para plantear y tratar de resolver los problemas pol\u00edticos, y no una soluci\u00f3n dogm\u00e1tica de ellos. Y aunque hoy parezca a muchos que liberalismo y democratismo se oponen, que se oponen la libertad y la democracia, que \u00e9sta \u2014la democracia\u2014 propende a la dictadura como a ella propenden la oligarqu\u00eda y la plutocracia, entonces se sent\u00eda de otro modo. Entre las soluciones amet\u00f3dicas, catastr\u00f3ficas, de las dictaduras, sean del proletariado, sean de la plutocracia \u2014o bancocracia\u2014, el liberalismo representa el m\u00e9todo. O si se quiere, el libre examen, la libre discusi\u00f3n. \u00bfEs esto un centro entre las soluciones \u2014u opiniones\u2014 extremas? M\u00e1s bien una posici\u00f3n sobre las opiniones todas, no un centro entre ellas.\r\n\r\n\u00a1Cu\u00e1nto habl\u00e9 de todo esto con aquel esp\u00edritu liberal, sereno, tolerante, comprensivo, que fue el de don Manuel Bartolom\u00e9 Coss\u00edo, descendiente directo de uno de los que fueron fusilados con Torrijos en las playas malague\u00f1as! Tambi\u00e9n \u00e9l ten\u00eda un abolengo liberal a la espa\u00f1ola, de un liberalismo nuestro castizo. Que se corrobor\u00f3 en la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza, sobre la que tanto fantasean, desconociendo su historia, y desconoci\u00e9ndola, por lo tanto, esos pedantuelones (pedantuel\u00f3n = pedant\u00f3n + pedantuelo, ni\u00f1er\u00eda decr\u00e9pita) de escuela de petulancia totalitaria a base de ficheros. (El de los ficheros no es m\u00e9todo, ni aun para investigadores de verdad.) Los cuales pedantuelones, al morir el buen Coss\u00edo, salieron con la mentecatez de que hab\u00eda sobrevivido a los t\u00f3picos liberales de su tiempo. Vamos, s\u00ed, que ya no se llevan; cuesti\u00f3n de moda. Los de ahora son los del presunto futuro Estado nuevo de la petulancia fajista.\r\n\r\nCuando se vot\u00f3 en las Constituyentes la prohibici\u00f3n a las Ordenes mon\u00e1sticas cat\u00f3licas de ejercer la ense\u00f1anza p\u00fablica y sostener colegios externos y la disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, confisc\u00e1ndole sus bienes, el buen liberal Coss\u00edo se pronunciaba con energ\u00eda contra este atentado desp\u00f3tico a la libertad. Le o\u00ed decir que dudaba de si, en rigor, la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza no caer\u00eda, con igual sinraz\u00f3n, bajo aquella proscripci\u00f3n. \u00c9l, alma entonces de esa Instituci\u00f3n, tan neciamente combatida como mal conocida por los afiliados y los cr\u00edos de la Compa\u00f1\u00eda, sostuvo siempre que negar el derecho al magisterio p\u00fablico a cualquier instituto confesional \u2014con las garant\u00edas, \u00a1claro!, de suficiencia profesional que a los dem\u00e1s se les exige\u2014 era, adem\u00e1s de una injusticia, una garrafal torpeza. \u201cAhora \u2014ven\u00eda a decirme\u2014, una vez disuelta la Compa\u00f1\u00eda, ser\u00e1n sus miembros los que puedan en ley \u2014si provistos de los t\u00edtulos pertinentes\u2014 abrir colegios cat\u00f3licos.\u201d \u00bfVerdad, amigo y tambi\u00e9n liberal Castillejo? Pero es que el pseudo-laicismo de las Constituyentes era, por anti-liberal, torp\u00edsimo. Si bien \u2014da pena decirlo\u2014 excuse, si es que no justifique en gran parte, aquella torpeza la torpe reacci\u00f3n contra ella desencadenada por los perjudicados al soltar a una tropilla de menores mentales \u2014aunque mayores de edad\u2014 ni\u00f1os zangolotinos, a que zangoloteen por c\u00e1maras y escenarios de \u201ccine\u201d pol\u00edtico, despotricando de carretilla sus empapizadas lecciones.\r\n\r\nCuando repaso las memorias de mi abolengo liberal \u2014de origen docea\u00f1ista\u2014 y las del abolengo liberal del noble y liberal Coss\u00edo, y al sentir que se destruyen los caminos \u2014los m\u00e9todos\u2014 para levantar barreras (dogmas o dictaduras, unas u otras), que se niega el libre examen para asentar esta Inquisici\u00f3n o su contraria, ahora es cuando siento afirmarse en m\u00ed aquella tradici\u00f3n familiar de liberalismo que brot\u00f3 de la nacional de nuestro glorioso siglo XIX, el de la Constituci\u00f3n de 1812, el de las dos guerras civiles que retemplaron el alma de mi abuela Benita Unamuno y Larraza. Muri\u00f3 a mi lado, a mis diecis\u00e9is a\u00f1os; la primera muerte a que asist\u00ed. A su memoria dedico este recuerdo de piedad. Y a la de don Manuel Bartolom\u00e9 Coss\u00edo, nieto de uno de los fusilados en M\u00e1laga con Torrijos.\r\n<h2 id=\"heading_id_738\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103412_2010067226\"><\/a><strong>\u00bfConferencias? \u00a1No! A los que me las piden<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_739\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603607\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n\u00bfConferencias? No; y menos ahora, en temporal de tanda de ellas. Y de m\u00edtines. Si pudiese reunir en un sal\u00f3n de teatro o de circo o en un campo de deporte a los que leen estos mis art\u00edculos, a mis lectores de ellos, sean cuantos fueren, no los reunir\u00eda para decirles lo que desde aqu\u00ed les digo. \u00bfA qu\u00e9? \u00bfA que me vieran? \u00bfA que me oyeran? \u00bfA que sus miradas, su atenci\u00f3n visual, sus semblantes, sus gestos, sus aplausos, sus interrupciones acaso, me desviasen de mi v\u00eda? \u00a1No, no, no! \u00bfY, adem\u00e1s, no poder hacer pausas \u2014como el lector las hace\u2014, no poder insistir? Improvisar, s\u00ed, pero pluma en mano y por habla escrita, que as\u00ed se logra densidad \u2014apretamiento\u2014, que es intimidad de expresi\u00f3n.\r\n\r\n\u00bfLeer un discurso? Ahora, no. \u00bfRecitar de memoria lo aprendido? \u00a1Peor! \u00bfDarle al aparato y que funcione la aguja? \u00a1Ah, no! Y en cuanto a las improvisaciones orales, con sus latiguillos y sus floreos \u2014y aun floripondios\u2014, eso se queda para lo que llaman actos. O declaraciones. Para \u00e9stas s\u00ed hace falta la presencia corporal del declarante. Como la de un testigo en un juicio. Y luego hay la funci\u00f3n del agitador. Pero \u00bfagitador yo? \u00a1Ni por pienso! \u00a1Dios me libre de ello! Los agitadores en general no suelen saber lo que se dicen. A menudo disparan primero y despu\u00e9s apuntan. O el tiro les sale por la culata. Cabalgan en el jaco desbocado que es su auditorio, agarr\u00e1ndose a la crin de \u00e9ste para no caerse. \u201cAg\u00edtese antes de usarla\u201d, dicen los drogueros, y los que agitan muchedumbres de esas no suelen saber usarlas despu\u00e9s. M\u00e1s ha solido llevar a p\u00fablicos \u2014que no es lo mismo que muchedumbres\u2014 un escritor, un publicista, que no un charlat\u00e1n. Recuerdo ahora un periodista an\u00f3nimo\u2014 pues no firmaba sus editoriales (art\u00edculos de fondo) en un gran diario\u2014 que, desde su cuartito de redacci\u00f3n, escribiendo \u2014tocado con un gorro de papel\u2014 resolv\u00eda crisis y trastornaba Ministerios. Y en las Cortes, aun con ser diputado, no s\u00e9 que hablara jam\u00e1s. Y en cuanto a Castelar, agit\u00f3 con un art\u00edculo de peri\u00f3dico m\u00e1s que con cualquiera de sus discursos, ya improvisados, ya recitados.\r\n\r\n\u00bfConferencias? \u00bfY que vengan las versiones de los oyentes reporteros? \u00a1Ni aun con luz y taqu\u00edgrafos! \u00a1Y esos extractos, esos terribles extractos! Sobre todo para los que ponemos toda el alma en la expresi\u00f3n \u00edntima, no en la elocuci\u00f3n. \u00a1Extractar! Perd\u00f3neseme la petulancia, pero pedir el extracto de ciertos discursos es tan desatinado como pedir \u2014y este desatino se repite en clases de literatura\u2014 el argumento de <em>La Il\u00edada<\/em>. Y a las veces como pedir el extracto de una sinfon\u00eda.\r\n\r\nA prop\u00f3sito de esto de los extractos, quiero contar lo que me ocurri\u00f3 con una conferencia, en cuyo contenido puse gran cuidado. Y es que no queriendo escribirla para leerla \u2014como hab\u00eda hecho otras veces\u2014 y, desde luego, no recitarla de memoria, hice un extracto previo, un esqueleto o armaz\u00f3n de ella, dejando los adornos y las ejemplificaciones y las alusiones para el momento de exponerla. Fui luego, al decirla, salpic\u00e1ndola de toda clase de an\u00e9cdotas, chascarrillos, alusiones, croniquillas y dem\u00e1s del g\u00e9nero. Cada reportero hizo su extracto, excepto uno a quien le di yo el m\u00edo. La traza de la f\u00e1brica de la conferencia, su armaz\u00f3n conceptual, sin todos aquellos a\u00f1adidos, de yeso los m\u00e1s. Y al d\u00eda siguiente me dec\u00eda uno: \u201cPero \u00bfqui\u00e9n ha sido el desdichado que ha hecho ese extracto, dej\u00e1ndose...?\u201d, y aqu\u00ed fue enumerando los a\u00f1adidos. Y al contestarle yo que yo hab\u00eda sido el extractor se qued\u00f3 estupefacto. Claro est\u00e1 que los que leyeron los otros extractos no se dieron cuenta de lo que yo hab\u00eda dicho. Y esto me ha ocurrido tantas veces\u2026 Y, por lo tanto, conferencias extractables..., \u00a1no! Y, por otra parte, \u00bfhacer de fantasma de \u201ccine\u201d sonoro? Y que acaso vaya a o\u00edrle a uno una se\u00f1orita extranjera que apenas si entiende nuestra lengua \u2014y menos mi lengua\u2014, y salga escribiendo a su tierra \u2014el hecho es hist\u00f3rico\u2014 si uno tiene la barba blanca y la cabellera blanca y revuelta, y si el gesto es as\u00ed o asao, y la frente, atezada, y si no lleva corbata, y si viste de tal o cual manera, sin haberse enterado de nada de lo que uno diga ni maldito lo que le importe. Y luego que se le venga a uno con el inevitable \u00e1lbum para que le ponga all\u00ed su firma. Si es que no pide tambi\u00e9n un pensamiento. \u00a1A la porra!\r\n\r\nHay otra cosa que no he llegado a comprender, y es por qu\u00e9 en las Cortes\u2014no s\u00e9 si por pr\u00e1ctica consuetudinaria o por reglamento\u2014se excluye, en lo posible, la lectura de discursos escritos. Es que acaso se le estima al diputado como a un testigo que va a deponer oralmente y se quiere valerse para con \u00e9l de todas las feas a\u00f1agazas de que los jueces se valen en el interrogatorio oral contra un testigo... Raposer\u00edas de enjuiciamiento. Y de enjuiciamiento, m\u00e1s que judicial, polic\u00edaco. M\u00e9todo inquisitorial, al que no suele faltarle ni el fermento.\r\n\r\nMi paisano don Antonio de Trueba \u2014Ant\u00f3n el de los cantares\u2014 ha sido uno de los mejores hablistas y estilistas de nuestra literatura del siglo pasado, pero hablista por escrito, pues era de expresi\u00f3n oral bastante torpe y hasta tartamudeaba. Y cuando ten\u00eda que tratar de alg\u00fan asunto de cierta importancia con un convecino suyo, a quien acaso ve\u00eda a diario, le escrib\u00eda, en vez de ponerse al habla con \u00e9l. Lo que hacen muchos otros. No quer\u00eda que se le cogiese por la palabra. Y aunque yo, su paisano y, en m\u00e1s de un respecto, su disc\u00edpulo \u2014\u00e9l fue quien me ayud\u00f3 en mis primeros pasos de escritor en mis mocedades\u2014, s\u00e9 explicarme bastante bien de palabra y no tartamudeo, sin embargo, cuando a mis compatriotas me dirijo en la creencia y la confianza de que tengo algo que decirles que otro no les dir\u00e1 como yo, aunque se lo diga mejor, se lo digo por escrito. \u00bfQue el enterarse de un escrito pide m\u00e1s atenci\u00f3n y cuidado que el seguir un discurso oral? Sin duda. Pero esa atenci\u00f3n y ese cuidado pueden y deben servir para no encontrar contradicciones donde no las hay. Que aunque dial\u00e9ctica es voz muy aparentada con di\u00e1logo, o sea conversaci\u00f3n oral, el caso es que abundan m\u00e1s de la cuenta las gentes que no se han dado cuenta de que la dial\u00e9ctica es el juego de las aparentes contradicciones, y que el orador o escritor que se las echa de no contradecirse nunca es porque nunca se dice nada. Y esto lo he dicho ya antes de ahora.\r\n\r\nEn resoluci\u00f3n, queridos amigos m\u00edos que me piden conferencias, mientras dure este temporal de ellas..., \u00a1no! Ni por ellos ni por m\u00ed. No quiero agitar el agua; quiero mejor arar la tierra. Y nada, por supuesto, de provocar terremotos. Hay que amolar las entendederas al p\u00fablico, pero sin por eso amolarle. \u201c\u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s da?\u201d, le oigo a un lector. \u00a1Hombre, no!\r\n\r\n\u00bfConferencias? Denlas otros. Y aunque nada confieran, qu\u00e9dense luego tan anchos, tan orondos y tan campantes. Yo, a estrecharme y recogerme. Y gracias...\r\n<h2 id=\"heading_id_740\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23321_302276486\"><\/a><strong>El habla de Valle-Incl\u00e1n<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_741\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nNuestro buen amigo don Ram\u00f3n del Valle-Incl\u00e1n \u2014s\u00e9ale la posteridad aficionada\u2014 seguir\u00e1 por mucho tiempo nutriendo m\u00e1s los anecdotarios que las antolog\u00edas. Algo as\u00ed le pas\u00f3 a Quevedo. Se hablar\u00e1 de \u00e9l m\u00e1s que se estudie su obra. Aunque su obra cardinal, \u00bfno fue \u00e9l mismo, el actor m\u00e1s a\u00fan que autor? Vivi\u00f3 \u2014esto es, se hizo\u2014 en escena. Su vida, m\u00e1s que sue\u00f1o fue far\u00e1ndula. Actor de s\u00ed mismo. \u201cSiento lo que digo, aunque no diga lo que siento\u201d, pudo decir como el personaje \u2014m\u00e1s que persona\u2014 de mi drama <em>El hermano Juan<\/em>. Su prodigiosa memoria \u2014era un portento\u2014 le permiti\u00f3 acaparar muchos papeles. Y todos los mezclaba y confund\u00eda. As\u00ed como los lugares y los tiempos. La historia que fantaseaba no era cronol\u00f3gica ni topogr\u00e1fica. El principal modelo que se forj\u00f3, el marqu\u00e9s de Bradom\u00edn \u2014de la cantera de Barbey d'Aurevilly\u2014 era noble, feo y cat\u00f3lico. Cat\u00f3lico literario, a lo Chateaubriand, \u00a1claro! Como su carlismo, tambi\u00e9n de teatro. En su vida se pon\u00eda a menudo en jarras \u2014en estos d\u00edas se est\u00e1n poniendo as\u00ed los pol\u00edticos\u2014; alguna que otra vez se encampanaba. Y so capa se re\u00eda. Como buen actor se comportaba en su casa como en escena. \u00c9l hizo de todo, muy seriamente, una gran farsa. Que por su desinter\u00e9s cobr\u00f3 cierta grandeza. Fundi\u00f3 a la tragedia con el esperpento. Y ador\u00f3 la belleza, alegr\u00eda de la vida.\r\n\r\nMas ahora quiero hablar de su habla. Habla es la mejor expresi\u00f3n para la obra po\u00e9tica \u2014art\u00edstica\u2014 de quien fue m\u00e1s que escritor, m\u00e1s que orador, un conversador y un recitador admirable. \u00bfLengua? Si la llamara lengua, podr\u00eda creerse que me refiero a su caracter\u00edstica maledicencia. Maledicencia teatral, libre del veneno que da la envidia. Lenguaje tampoco me gusta. Mejor acaso llamarle \u201cidioma\u201d. O \u201cdialecto\u201d. Entendidos estos dos t\u00e9rminos a derechas, en su originaria significaci\u00f3n: \u201cidioma\u201d, propiedad; \u201cdialecto\u201d, lenguaje conversacional, coloquial. Porque Valle-Incl\u00e1n se hizo, con la materia del lenguaje de su pueblo y de los pueblos con los que convivi\u00f3, una propiedad \u2014\u201cidioma\u201d\u2014 suya, un lenguaje personal e individual. Y como le serv\u00eda en su vida cotidiana, en su conversaci\u00f3n era su \u201cdialecto\u201d, la lengua de sus di\u00e1logos. Y de sus mon\u00f3logos. Porque dialecto no quiere decir algo subordinado e inferior como parecen creer no pocos paisanos de Valle-Incl\u00e1n y m\u00edos y catalanes. La lengua imperial y la m\u00e1s original se hace idioma cuando el que la usa se la apropia, se la personaliza, y se hace dialecto cuando es de veras hablada.\r\n\r\nValle-Incl\u00e1n se hizo su habla \u2014hablada y escrita\u2014 con las hablas que recogi\u00f3 en su carrera de far\u00e1ndula. Empezando, \u00a1claro est\u00e1!, con el castellano galaico, propiamente gallego, de su ni\u00f1ez y de su mocedad. \u00a1Qu\u00e9 alma galaica \u2014no s\u00e9 si c\u00e9ltica o su\u00e9vica, que esto no son sino pedanter\u00edas aldeanas\u2014 la de su habla hisp\u00e1nica! En rigor, romana; \u00e9l lo sab\u00eda. Mucho m\u00e1s galaica y mucho m\u00e1s alma que la de ese gallego en formaci\u00f3n de los galleguistas \u2014el de los \u201chach\u00e1degos de cadeir\u00e1degos\u201d, que dije otra vez\u2014, de esa especie de esperanto regional o comarcal. Lo galaico va en el ritmo, en el acento, en la marcha ondulatoria y, a las veces, como oce\u00e1nica de su prosa, en su sintaxis con m\u00e1s arabescos que grecas, con m\u00e1s preguntas que respuestas. Y para ello tuvo que acudir al caudal popular de todos los pueblos de Espa\u00f1a y de la Am\u00e9rica de lengua espa\u00f1ola. El gallego regional no le habr\u00eda servido. As\u00ed como Rosal\u00eda de Castro, cuando tuvo que sacar a luz su alma individual y a la vez universal, lo m\u00e1s \u00edntimo de s\u00ed misma, lo verti\u00f3 en las poes\u00edas castellanas de las orillas del Sar m\u00e1s que en sus cantares gallegos. Mejor esto que fraguar un pseudo dialecto de gabinete. Y digo pseudo porque ese dialecto no ser\u00eda tal, no ser\u00eda conversacional. Y, por lo tanto, ni idioma, ni propiedad. M\u00e1s bien algo mostrenco.\r\n\r\nCuando mi buen amigo Jos\u00e9 Mar\u00eda Gabriel y Gal\u00e1n empez\u00f3 a escribir en aquel dialecto extreme\u00f1o, que no era el de su infancia salmantina, le dije que ni podr\u00eda expresarse bien a s\u00ed mismo en aquello y que pecar\u00eda m\u00e1s que por omisi\u00f3n por comisi\u00f3n, poniendo en boca de sus extreme\u00f1os de Granadilla voces que ellos no conoc\u00edan por no conocer lo que con ellas se significaba. Y as\u00ed digo que Valle-Incl\u00e1n pudo decir en su habla individual idiom\u00e1tica (propia) y dialectal (conversacional), y por ello imperial hisp\u00e1nica, lo que los de su casta galaica sent\u00edan oscuramente sin lograr expresarlo.\r\n\r\nHombre de teatro Valle, su habla, su idioma dialectal, o dialecto idiom\u00e1tico, era teatral. Ni l\u00edrico ni \u00e9pico, sino dram\u00e1tico, y a trechos, tragic\u00f3mico. Sin intimidad l\u00edrica, sin grandilocuencia \u00e9pica. Lengua de escenario y no pocas veces de escenario callejero. \u00a1C\u00f3mo estalla en sus esperpentos!\r\n\r\nNo hay que buscar precisi\u00f3n en su lenguaje. Las palabras le sonaban o no le sonaban. Y seg\u00fan el son les daba un sentido, a las veces completamente arbitrario. Y era una fiesta o\u00edrle sus disertaciones filol\u00f3gicas y gramaticales. No era capaz de desentra\u00f1ar las expresiones de que se serv\u00eda porque para \u00e9l \u2014actor ante todo y sobre todo\u2014 las entra\u00f1as estaban en lo que he llamado antes de ahora \u201clas extra\u00f1as\u201d; el fondo estaba en la forma. Y acaso no andaba descaminado si se entiende por forma algo m\u00e1s sustancial que la mera superficie. Que lo formal no es lo superficial. \u00bfNo dejaron dicho los escol\u00e1sticos que el alma es una forma sustancial?\r\n\r\nAun siendo tan diferentes \u2014a ratos, tan opuestos Valle-Incl\u00e1n y Quevedo, hay ocasiones en que el gallego hisp\u00e1nico, con sus arabescos me recuerda al manchego \u2014que manchego fue, en rigor, el se\u00f1or de la Torre de Juan Abad\u2014, con sus grecas, picudas y pinchudas. Si bien es verdad que en Valle no se pueden recoger aforismos y sentencias como en Quevedo. La continuidad que podr\u00edamos decir l\u00edquida de la prosa valle-inclanesca no se presta a los despieces a que se presta la prosa conceptista quevedesca. Valle resulta a las veces conceptuoso, pero no conceptista. Sabido es que una de sus m\u00e1ximas de estilo era que hab\u00eda que juntar por vez primera dos palabras \u2014sustantivo y adjetivo, por ejemplo\u2014 que nunca se hab\u00edan visto as\u00ed juntas. Un asociacionista. A lo que yo le dec\u00eda que era m\u00e1s honda empresa disociar dos t\u00e9rminos que siempre se ven juntos. Disociarlos para asociarlos con otros. Pero, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da? Para nosotros el mundo de la palabra \u2014el lenguaje\u2014 es algo sustancial, material, y que de \u00e9l creamos, asociando, o destru\u00edmos, disociando. Y sabemos que la palabra hace el pensamiento y, lo que vale m\u00e1s, el consuelo, el enga\u00f1o vital. Y \u00e9l sab\u00eda, Valle \u2014como s\u00e9 yo\u2014, que haciendo y rehaciendo habla espa\u00f1ola se hace historia espa\u00f1ola, lo que es hacer Espa\u00f1a. La religi\u00f3n del Verbo, de que procede el Esp\u00edritu.\r\n\r\n\u00a1Y lo que conoc\u00eda Valle nuestros cl\u00e1sicos castellanos! \u00a1Hab\u00eda que o\u00edrle recitar trozos del teatro de nuestro siglo XVII! \u00a1Y qu\u00e9 cosas dec\u00eda de Lope de Vega, por caso!\r\n\r\nCon un empuje galaico parec\u00eda don Ram\u00f3n del Valle-Incl\u00e1n estar dictando desde el Finisterre hisp\u00e1nico o tal vez desde la Compostela de Prisciliano \u2014m\u00e1s que de Santiago\u2014, por encima de la mar que une y separa ambos mundos, un habla imperial, idiom\u00e1tica y dialectal, individual y universal. Habla que en su extravagancia lo fund\u00eda todo. Y en mucho tiempo se hablar\u00e1 m\u00e1s de \u00e9l que se estudie su obra.\r\n<h2 id=\"heading_id_742\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103414_2010067226\"><\/a><strong>La hipnosis de la herencia<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_743\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436608\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nEs una doctrina muy consabida, aunque no muy meditada, la de que las doctrinas con que el hombre trata de explicar y justificar su conducta suelen ser ilusorias. Siente la necesidad de explicarse a s\u00ed mismo \u2014y luego a los dem\u00e1s\u2014 lo que hace sin saber por qu\u00e9 lo hace. Es el consabido caso de sugesti\u00f3n del hipnotizado. Al que, luego de hipnotizado, se le sugiere que cumpla un acto, el m\u00e1s incongruente a las veces, en tal tiempo y lugar; se le deshipnotiza y en el d\u00eda y sitio sugeridos va y lo cumple y lo explica y justifica por raciocinios, que fue fraguando subconcientemente. Experimento muchas veces llevado a cabo.\r\n\r\nCabe decir que en muchos, tal vez en los m\u00e1s de los delitos, el delincuente no sabe por qu\u00e9 los comete. Roba o mata porque el \u00e1nimo le pide robo o matanza. Con aterradora frecuencia leemos de un desdichado que mata a una mujer con quien cohabitaba maritalmente porque ella se niega a seguir entreg\u00e1ndosele as\u00ed. \u00bfPor celos? No siempre, y menos calderonianos. O una pareja, \u00e9l y ella, que conciertan un consuicidio. Y el mismo d\u00eda acaso otro desdichado v\u00edctima de hipnotismo, un joven profesional, le aporrea o le mata a otro joven hipn\u00f3tico por ir pregonando un peri\u00f3dico de \u00edndole que se le antoja contraria a la de la hipnosis de que \u00e9l \u2014el aporreador o matador\u2014 profesa. Y sin conocerle. Y ni el que mata a su querida, ni el que se suicida con ella, ni el que atenta contra el pregonero del cartel contrario cometen su acto por lo que creen cometerlo. Suelen ser hipnotizados que lo cometen por sugesti\u00f3n... \u00bfde qui\u00e9n? Del genio destructor de la especie, de la Muerte; as\u00ed, con may\u00fascula. Del instinto malthusiano.\r\n\r\n\u00bfO es que no corre una fat\u00eddica epidemia de destrucci\u00f3n? \u00bfSu origen? \u00a1Qui\u00e9n sabe...! No falta quien crea que es materialmente patol\u00f3gico. En gran parte sifil\u00edtico. Se dice que el n\u00famero de preparal\u00edticos progresivos es mucho mayor de lo que se supone. Entre ellos no pocos de los agitadores y caudillos que arrastran, con su encanto morboso, a pueblos enteros. Y no viene ahora aqu\u00ed acaso citar nombres resonantes. De vivos y de muertos ya. Es una herencia. En su mayor parte una herencia de la civilizaci\u00f3n. Como la guerra.\r\n\r\nMisterio el m\u00e1s tremendo de la vida humana el misterio material y moral de la herencia. Lo que los te\u00f3logos cat\u00f3licos llaman el pecado original. Ya la herencia fisiol\u00f3gica es el mayor acaso de los misterios de la vida. Eso de que la yegua para potros y no terneros, y la vaca, terneros y no potros, o que la encina d\u00e9 bellotas y no aceitunas, y el olivo aceitunas y no bellotas, y de que no se le pueda pedir peras al olmo. (Dejemos lo de los injertos.) Esto no se lo ha explicado nadie. Podr\u00e1n decirnos que es la ley de la herencia, explicaci\u00f3n meramente verbal para ocultar nuestra ignorancia \u2014como aquello de que el alma siente porque tiene sensibilidad\u2014, podr\u00e1n explicarnos el c\u00f3mo, pero no el porqu\u00e9. O acaso inventar\u00e1n una idea plat\u00f3nica en el sentido de los te\u00f3logos escol\u00e1sticos realistas.\r\n\r\nY aqu\u00ed encaja esa torturada invenci\u00f3n teol\u00f3gica \u2014no propiamente evang\u00e9lica\u2014 del pecado original, de esa invisible e intangible, por inmaterial, mancha m\u00e1gica y m\u00edtica. \u00bfPecado? Ya lo dej\u00f3 dicho el Segismundo calderoniano, el de <em>La vida es sue\u00f1o<\/em>, al decir que \u201cel pecado mayor del hombre es haber nacido\u201d. Haber nacido hombre y no bestia, se entiende. Haber nacido con el apetito de conocer la ciencia del bien y del mal, y de explicarse sus propios actos. Y el castigo de ese pecado es so\u00f1ar la vida y tratar de explicarse el sue\u00f1o. Y la herencia. Y en la vida social y civil, de comunidad humana, tratar de justificar la otra herencia, la herencia econ\u00f3mica que hace las clases sociales y con ellas sus luchas de clase. Otro misterio, que no aclara, ni mucho menos, ninguna interpretaci\u00f3n materialista de la historia. Esas luchas en que, como en aquellos delitos que empec\u00e9 diciendo, entra la hipnosis m\u00e1s que el hambre y entra tambi\u00e9n alguno de esos morbos materiales, epid\u00e9micos y contagiosos. De esos morbos con que la trabajada especie humana se defiende de tener que trabajarse m\u00e1s. Y a que se deben, en rigor, las m\u00e1s de las guerras. Y de las revoluciones.\r\n\r\nY cuando uno agoniza \u2014espiritualmente se entiende\u2014 bajo la pesadumbre de tales misterios m\u00edticos se le llega uno de esos dogm\u00e1ticos y al encontrarle con que se muere de hambre mental, de hambre intelectual, se dispone a despenarle ahog\u00e1ndole con un mendrugo de doctrina que le meta hasta el ga\u00f1ote del alma para quitarle as\u00ed con el estertor de la respiraci\u00f3n de \u00e9sta el sue\u00f1o que es su vida. Le ha explicado por qu\u00e9 se muere, y con la explicaci\u00f3n le ha matado. \u00bfNo era mejor dejarle que se acabara de por s\u00ed?\r\n\r\nY traigo esto ahora aqu\u00ed al observar qu\u00e9 inhumanos remedios se proponen para combatir contra la tr\u00e1gica hipnosis que produce el pecado original de la civilizaci\u00f3n humana, hipnosis que sugiere los actos de desesperaci\u00f3n, los delitos y los cr\u00edmenes que menudean m\u00e1s cada vez. Y ello es la inmanente revoluci\u00f3n perpetua de la historia. Aunque otra cosa se les pueda antojar a ciertos sedicentes revolucionarios sociales que creen \u2014con fe impl\u00edcita o de carbonero\u2014 en una sociedad futura de igualdad y justicia, o en un Estado nuevo totalitario, o en un no-Estado libertario, o en una Iglesia triunfante y \u00fanica, o en otro cualquiera de esos fant\u00e1sticos ensue\u00f1os hipn\u00f3ticos para consolarle al ciudadano de haber nacido hombre y no bestia inocente. Y si se consolaran con eso los pobres tontainas...\r\n\r\nY a prop\u00f3sito y para rematar estas consideraciones con una coletilla ling\u00fc\u00edstica de sainete \u00bfno estar\u00eda bien que junto al t\u00e9rmino \u201ctontaina\u201d meti\u00e9ramos otro derivado de tonto mediante un sufijo ahora en moda y decir \u201ctontoide\u201d? Fue Lombroso, creo, el que del italiano \u201cmatto\u201d loco, deriv\u00f3 \u201cmattoide\u201d, esto es, locoide. Nos estamos divirtiendo tanto con poner motes que atraigan porrazos y luego tiros... \u00a1Y si al fin y al cabo se pudiesen vaciar a porrazos las cabezas \u201ctontoides\u201d\u2014sobre todo, las de los cabecillas\u2014, que no son sino faltriqueras de frases deshechas...!\r\n\r\nPosdata.\u2014\u00bfRevoluci\u00f3n? \u00bfContra-Revoluci\u00f3n? \u00a1Entendimiento!\r\n<h2 id=\"heading_id_744\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486420431435\"><\/a><strong>Carrel sobre el peligro de nuestra civilizaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_745\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nLeyendo el libro <em>El hombre, ese desconocido <\/em>(<em>L'Homme cet inconnu<\/em>), del doctor Alexis Carrel, el famoso operador biol\u00f3gico franc\u00e9s de Nueva York, el de los injertos de \u00f3rganos. El libro es una especie de peque\u00f1a suma o enciclopedia de los conocimientos actuales relativos al hombre. El hombre concreto, de carne, sangre, hueso y conciencia, el pobre hombre arrastrado en el torbellino de la civilizaci\u00f3n. Una peque\u00f1a suma antropol\u00f3gica, pero en vista del \u00e1ntropos, del hombre, concreto, individual. Libro escrito con sencillez y densidad, sin aparato t\u00e9cnico \u2014esto es, sin pedanter\u00eda\u2014 y en el que la vulgarizaci\u00f3n no degenera en avulgaramientos.\r\n\r\nNo bien lo encent\u00e9 di con un tema que en estos d\u00edas que corren y corremos pesa sobre mi esp\u00edritu con pesadumbre congojosa. El del rebajamiento de la mentalidad media, el de la insanidad mental \u2014y por lo tanto, moral\u2014 de la generaci\u00f3n actual. Carrel afirma que la salud ha mejorado, que la mortalidad es menor, que el individuo se hace m\u00e1s hermoso, m\u00e1s grande y fuerte; que los ni\u00f1os tienen hoy una talla superior a la de sus padres, esqueleto y musculatura m\u00e1s desarrollados; que la duraci\u00f3n de la vida de los deportistas no es superior a la de sus antepasados y que su sistema nervioso es fr\u00e1gil. Que los triunfos de la higiene y de la educaci\u00f3n moderna no son acaso tan ventajosos como a primeras aparecen. Que la disminuci\u00f3n de la mortalidad infantil, atraves\u00e1ndose en la selecci\u00f3n natural, conserva los d\u00e9biles. \u201cAl mismo tiempo \u2014dice\u2014 que enfermedades tales como las diarreas infantiles, la tuberculosis, la difteria, la fiebre tifoidea, etc., se han eliminado, y la mortalidad disminuye, el n\u00famero de enfermedades mentales aumenta. En ciertos Estados la cantidad de locos internados en los asilos sobrepuja a la de todos los dem\u00e1s enfermos hospitalizados.\u201d Y agrega: \u201cAcaso esta deteriorizaci\u00f3n mental es m\u00e1s peligrosa para la civilizaci\u00f3n que las enfermedades infecciosas en que la medicina y la higiene se han ocupado exclusivamente.\u201d\r\n\r\nY a seguida, Carrel insin\u00faa que las excelentes condiciones higi\u00e9nicas en que se cr\u00eda a los ni\u00f1os no ha logrado elevar su nivel intelectual y moral. \u201cEn la civilizaci\u00f3n moderna \u2014dice\u2014 el individuo se caracteriza, sobre todo, por una actividad bastante grande y enderezada por entero al lado pr\u00e1ctico de la vida, por mucha ignorancia, por cierta astucia y por un estado de debilidad mental que le hace sufrir de manera profunda la influencia del \u00e1mbito en que llega a encontrarse. Parece que a falta de armaz\u00f3n moral la inteligencia misma se hunde. Es acaso por esta raz\u00f3n por la que esta facultad, anta\u00f1o tan caracter\u00edstica de Francia, ha bajado de manera tan manifiesta en este pa\u00eds. En los Estados Unidos el nivel intelectual queda bajo, a pesar de la multiplicaci\u00f3n de las escuelas y las universidades.\u201d\r\n\r\nY agrega Carrel: \u201cDir\u00edase que la civilizaci\u00f3n moderna es incapaz de producir una crema de hombres dotados a la vez de imaginaci\u00f3n, de inteligencia y de valent\u00eda. En casi todos los pa\u00edses hay una mengua del calibre intelectual y moral en los que llevan la responsabilidad de la direcci\u00f3n de los negocios pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales... Son sobre todo, la endeblez intelectual y moral de los jefes y su ignorancia las que ponen en peligro nuestra civilizaci\u00f3n.\u201d\r\n\r\nAl llegar a esto apagu\u00e9 la bombilla el\u00e9ctrica \u2014esta otra joya de nuestra civilizaci\u00f3n mec\u00e1nica\u2014 y me qued\u00e9 a oscuras, tendido sobre mi cama, y envuelto mi esp\u00edritu en los ecos de las lecturas de los diarios en estos d\u00edas de desvar\u00edo preelectoral. Zumb\u00e1banme en el \u00e1nimo esos insultos, esas injurias, esas calumnias, esas insidias, esas mentiras que se disparan unos combatientes a los otros. Ese pretender sondar intenciones del adversario y hacerlo de mala fe \u2014unos y otros\u2014 ese fat\u00eddico: \u201c\u00a1M\u00e1s eres t\u00fa!\u201d, esa furia de barbarie. Y ese revolverse como energ\u00famenos contra quien no quiere reconocer la mejor buena fe y la mejor sinceridad de aquel a quien uno se dirige. Es, sin duda, una devastadora epidemia de morbo mental, de locura. \u00a1Y qu\u00e9 terribles los s\u00edntomas! Creer\u00edase que Espa\u00f1a se ha vuelto un manicomio suelto. Y que muchos de sus locos necesitan camisa de fuerza. De fuerza: no negra, ni azul, ni gris. Y la locura se encubre en la envidia y en el odio a la inteligencia. El \u201c\u00a1Vivan las cadenas!\u201d se cambia en la obediencia de juicio, en la servidumbre mental.\r\n\r\nSe habla de extremismos. Pero entend\u00e1monos. El extremismo \u2014o mejor, la extremosidad\u2014 no estriba en la doctrina que se profesa o se dice profesar, sino en la manera de profesarla. \u00a1Esos pobres enfermos mentales, tan peligrosos porque se sienten hondamente convencidos de lo que dicen \u2014aun sin entenderlo\u2014 y m\u00e1s peligrosos aun cuando de lo que tratan es de convencerse a s\u00ed mismos de ello y que se lo gritan para no o\u00edr lo de los otros! Eso de que hay que proscribir las ideas del adversario... O si les viene la mala salen con que hay que respetar todas las ideas. A lo que cabe replicar que s\u00ed, pero cuando son ideas. Porque las no-ideas no suelen ser respetables. Hay que o\u00edr a los sedicentes anti-marxistas, que no saben ni de Marx ni del marxismo m\u00e1s que saben los que se dicen marxistas, que apenas saben jota de ello; y hay que o\u00edr a los antivaticanistas, que no tienen del Vaticano y de su pol\u00edtica m\u00e1s clara idea que los vaticanistas, que la tienen bien turbia. Porque la ignorancia en unos y en otros es espantosa. Nadie quiere enterarse de nada.\r\n\r\nDe toda esta griter\u00eda apenas surge una voz limpia que diga una palabra clara. \u00a1Y si s\u00f3lo fuera gritar! Cu\u00e1ntas veces ha pasado por la mente de este comentador que os habla el triste presentimiento \u2014congojosa corazonada\u2014 de tener que volver a expatriarse, desterrarse de la tierra nativa, de la patria, para no contagiarse y enloquecer tambi\u00e9n. Cada vez que oigo hablar de antipatrias a cualquier \u201c\u00a1Viva Espa\u00f1a!\u201d \u2014cot\u00e9jese con el t\u00edpico mote andaluz de \u201c\u00a1ese es un viva la Virgen!\u201d\u2014, u oigo hablar de cavern\u00edcolas a alguno de los otros, siento todo lo que el observador desapasionado de toda otra pasi\u00f3n que no sea la de la verdad y sobre todo, si posee humor, tiene que disponerse a sufrir en el meollo del alma a la vista de tan triste degeneraci\u00f3n mental de su propio pueblo.\r\n\r\n\u201c\u00a1Hay que tomar partido!\u201d, gritan los locos de todos los partidos, y uno presiente haber de tener que tomar el partido de partirse del campo de batalla que se est\u00e1 haciendo su pobre patria expuesta a la demencia furiosa.\r\n<h2 id=\"heading_id_746\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103416_2010067226\"><\/a><strong>Sobre el hambre\u2026 sociol\u00f3gica<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_747\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436609\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nEntre las varias inefables ingenuidades de la tan amena como candorosa, te\u00f3rica y acad\u00e9mica Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola de 9 de diciembre de 1931 (<em>Gaceta <\/em>del d\u00eda 10) hay en su art\u00edculo 46, despu\u00e9s de proclamar que el trabajo, \u201cen sus diversas formas, es una obligaci\u00f3n social\u201d, aquello de que \u201cla Rep\u00fablica asegurar\u00e1 \u2014no dice que podr\u00e1 asegurar\u2014 a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna\u201d. Al final del art\u00edculo siguiente, el 47, se dice que \u201cla Rep\u00fablica proteger\u00e1 en t\u00e9rminos equivalentes a los pescadores\u201d.\r\n\r\nCre\u00edamos que eso de la \u201cexistencia digna\u201d era una definici\u00f3n de principio, an\u00e1loga a aquella de Le\u00f3n XIII referente al salario justo, y que se dejaba a la sutileza escol\u00e1stica de los interpretadores y escoliastas el determinar la justicia del salario en el un caso y la dignidad de la existencia del trabajador en el otro caso. Porque ni una ni otra declaraci\u00f3n obligan, en rigor, a nada. Pero despu\u00e9s se nos ha complicado el problema al o\u00edr hablar de salarios de hambre \u2014de hambre, no de pobreza o de miseria\u2014 en t\u00e9rminos tales que no hemos podido poner en claro qu\u00e9 es lo que entienden por hambre ciertos escoliastas. Y no es que nos burlemos, no; es que cuando se trata de promulgar leyes conviene precisar los t\u00e9rminos, medirlos \u2014esto es, medirlos\u2014 y no andarse con conceptos vagos e inconmensurables, como los de dignidad, justicia y hambre. Que, como concepto legal \u2014no fisiol\u00f3gico\u2014, lo de hambre no es nada claro.\r\n\r\nPero he aqu\u00ed que en un manifiesto ha podido leerse esto: \u201cRectificar el proceso de derrumbamiento de los salarios del campo, verdaderos salarios de hambre, fijando salarios m\u00ednimos, a fin de asegurar a todo trabajador una existencia digna, y creando el delito de envilecimiento del salario, perseguido de oficio ante los Tribunales.\u201d Al leer esto empezamos a meditar en toda la logomaquia de la justicia pontificia, de la dignidad constitucional, del hambre sociol\u00f3gica \u2014no fisiol\u00f3gica\u2014, hasta que nos fijamos en otros dos t\u00e9rminos, cuales son el de trabajador y el de salario. Y vinimos a caer en la cuenta de que hay trabajadores \u2014esto es, hombres que trabajan para ganarse la vida\u2014 que no reciben salario, porque trabajan por su cuenta, sin amo ni patrono, como trabajadores libres. Que es una clase de trabajadores en esta \u201cRep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase\u201d. Aunque esta clase de trabajadores no asalariados, sin amo ni patrono, no entren en lo que en cierta jerga pseudo-marxista se llama clase de trabajadores, los asociados. Y a estos trabajadores libres, no asalariados, sin amo ni patrono, que viven de lo que sacan de su parroquia o clientela, a \u00e9stos \u00bfles asegurar\u00e1 la Rep\u00fablica \u201clas condiciones necesarias de una existencia digna\u201d si su libre trabajo no les procura de su parroquia o clientela sino un estipendio de hambre? \u00bfSi, por ejemplo, a un zapatero remend\u00f3n de portal, o a un mozo de cuerda, o a un buhonero, o a un trabajador cualquiera de la clase de los libres, su trabajo no le procura con qu\u00e9 calmar lo que los soci\u00f3logos llaman hambre de \u00e9l y de sus hijos? \u00a1Pobres trabajadores ni asalariados ni asociados!\r\n\r\nAqu\u00ed tenemos un peque\u00f1o labrador o, mejor, labriego propietario del pegujar que labra por sus propias manos y las de sus hijos y que con ello le saca a su tierrita una renta... de hambre sociol\u00f3gica y acaso fisiol\u00f3gica. \u00bfQu\u00e9 le asegurar\u00e1 la Rep\u00fablica? Las piedras de su pegujar no le dan bastante pan para su familia. Su tierrita le sirve, a lo sumo, de seguro de lo que podr\u00edamos llamar su jornal \u2014no salario\u2014, de seguro de su renta diaria. Y es una renta de lo que llaman hambre. Y hasta hay peque\u00f1os amos que se ayudan de asalariados y que no sacan de su propio trabajo m\u00e1s que el salario dicho de hambre que dan a \u00e9stos. Porque eso que se llama envilecimiento del salario no suele ser, con harta frecuencia, m\u00e1s que el envilecimiento del campo, resultado de pretender cultivar tierras viles. \u00a1Y son tantas, pero tantas! Porque eso de que las cuatro quintas partes del territorio nacional que permanecen incultas sea posible cultivarlas de modo que rindan m\u00e1s que rendimiento de hambre sociol\u00f3gica, eso es cosa de soci\u00f3logos de clase urbana \u2014o metropolitana\u2014 que no saben a ciencia cierta en qu\u00e9 tierra vivimos. Y en esta Espa\u00f1a central, de tradici\u00f3n, de pastores trashumantes, y de arrieros, y de buhoneros, y de vagabundos forzosos, donde la poblaci\u00f3n est\u00e1 \u2014y tiene que estar\u2014 mal repartida. Bien se vio cuando aquel disparate de los t\u00e9rminos municipales. Donde no envilec\u00eda el salario la concurrencia de los asalariados forasteros, sino la vileza de las tierras de \u00e9stos. \u201cEl espa\u00f1ol es tan sobrio...\u201d, se dice. \u00a1A la fuerza! Cuando empezaron a hacerse caminos en Las Hurdes, algunos de los que las conoc\u00edamos dijimos: \u201c\u00a1Gracias a Dios! As\u00ed saldr\u00e1n de ellas los hurdanos y se convertir\u00e1n en desierto de bre\u00f1as y canchales y, a lo sumo, en bosques...\u201d Pero parece que no, sino que all\u00ed siguen viviendo de un alivio de hambre sociol\u00f3gica entretenida. \u00a1Tira tanto la cima de roca desnuda! Y as\u00ed se dan emigrantes en la propia tierra natal, desterrados hijos de Eva.\r\n\r\nS\u00e9 bien lo que se opone a este modo de considerar las cosas. Conozco las leyendas que corren. Y c\u00f3mo eso que llaman econom\u00eda pol\u00edtica no deja ver la econom\u00eda natural. Justicia \u2014la de Le\u00f3n XIII\u2014, dignidad de existencia \u2014la de la Constituci\u00f3n\u2014, envilecimiento del salario \u2014el nuevo delito\u2014 y todo lo dem\u00e1s de la cantata del hambre sociol\u00f3gica... \u00bfY si la injusta, y la indigna, y la vil fuese la Naturaleza, a que el clarividente, y sincero, y veraz Leopardi llam\u00f3 \u201cmadre en el parto, en el querer madrastra\u201d?\r\n\r\nHemos de volver sobre esto; pero, en resoluci\u00f3n, hay que decir que a muchos de los que se quejan de salarios de hambre, trabajadores de la clase de asalariados, si se les entregaran las tierras que a salario labran para que, como trabajadores libres, las labrasen por su cuenta, no les sacar\u00edan sino renta tambi\u00e9n de hambre... sociol\u00f3gica. Y no estar\u00eda de m\u00e1s que sus monitores estudiaran bien \u201cLa ley de la renta\u201d, de Ricardo, y \u201cLa ley de la poblaci\u00f3n\u201d, de Malthus.\r\n\r\nAhora no vendr\u00eda mal a\u00f1adir algo sobre el problema del paro y la paradoja de querer consumir para la producci\u00f3n, en vez de producir para el consumo; mas esto exige m\u00e1s espacio. Y, sobre todo, si no se le deja al pobre pueblo, que sue\u00f1a hambre \u2014y si la sue\u00f1a, la siente y la padece\u2014, que sue\u00f1e un r\u00e9gimen social de justicia, y de dignidad, y de igualdad, y de emancipaci\u00f3n social, \u00bfqu\u00e9 consuelo va a dej\u00e1rsele? \u00bfY c\u00f3mo se obstinar\u00eda en vivir donde no cabe vivir dignamente y en no repartirse en el regazo de la madrastra tierra patria de modo que quedase desierto lo que s\u00f3lo para desierto sirve? \u00a1Ay!, acaso sea mejor tratar de enga\u00f1arse sociol\u00f3gicamente para poder enga\u00f1ar a los justamente quejosos. Y que se consuelen echando la culpa al hombre de lo que el hombre no la tiene.\r\n<h2 id=\"heading_id_748\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103418_2010067226\"><\/a><strong>\u00bfMasoner\u00eda?<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_749\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436610\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nCada d\u00eda recibe uno nuevas muestras de la triste deficiencia \u2014que llega a enajenaci\u00f3n\u2014 mental colectiva que est\u00e1 asolando al mundo civilizado europeo y en que se ve tambi\u00e9n arrastrada nuestra pobre Patria. Ahora me escribe desde Berl\u00edn un doctor \u2014por el apellido, de origen holand\u00e9s\u2014 que est\u00e1 desde hace diez a\u00f1os dedicado a la edici\u00f3n alemana de las obras de Blasco Ib\u00e1\u00f1ez, de quien fue amigo. Me habla en su carta de maquinaciones para conseguir que se proh\u00edba esa edici\u00f3n con pretexto de que Blasco Ib\u00e1\u00f1ez fue francmas\u00f3n, ya que en Alemania \u2014me dice el doctor\u2014 se han hecho cerrar las logias. Y me pregunta si s\u00e9 si Blasco fue o no mas\u00f3n. Le he contestado que jam\u00e1s o\u00ed ni que lo fuera ni que no lo fuera; que a \u00e9l jam\u00e1s le o\u00ed hablar de masoner\u00eda y que \u00e9ste es asunto que nunca me ha importado un pitoche. No soy supersticioso ni creo en endriagos, brujos y duendes. De lo que s\u00ed presum\u00eda Blasco era de tener alguna sangre jud\u00eda; pero \u00e9sta es otra superstici\u00f3n por ambas partes: la de los semitistas y la de los antisemitas. Y le env\u00edo al doctor alem\u00e1n mi condolencia por tener que vivir en medio de un pueblo atacado de tan grave morbo.\r\n\r\nEstando \u00faltimamente en Portugal pude enterarme de que el Gobierno del flamante Estado Nuevo exige a los funcionarios p\u00fablicos la declaraci\u00f3n de que ni son ni se har\u00e1n masones. Sent\u00ed, al saberlo, una honda l\u00e1stima por ese nobil\u00edsimo y pacient\u00edsimo pueblo portugu\u00e9s \u2014al que tanto debo\u2014, que tiene que soportar semejantes atentados gubernativos contra la dignidad humana. Porque \u00bfqui\u00e9n ha definido lo que la masoner\u00eda sea? \u00bfSe trata de una Asociaci\u00f3n o de una doctrina? Por mi parte, no he logrado darme cuenta de \u00e9sta. Alguien me ha dicho que debo saberlo, pues pertenec\u00ed a la Liga Internacional de los Derechos del Hombre \u2014hasta presid\u00ed la secci\u00f3n espa\u00f1ola\u2014, que es, me aseguran, una especie de Orden Tercera de la masoner\u00eda. Puede ser, pero el caso es que jam\u00e1s he logrado penetrar \u2014ni lo he intentado\u2014 esos apocal\u00edpticos secretos de las logias; y en cuanto a su doctrina, jam\u00e1s la he entendido ni me ha interesado. En Par\u00eds acud\u00ed a casa de madame Menard d'Orian, donde eran las reuniones de la Liga \u2014tambi\u00e9n acud\u00eda all\u00e1 don Santiago Alba, y entre los extranjeros, Witti\u2014 y donde se respiraba ambiente mas\u00f3nico; pero sal\u00ed de ella tan poco instruido como entr\u00e9.\r\n\r\nY muchas veces me he echado a pensar qu\u00e9 es lo que entender\u00e1n por masonismo los que con tanto ardor lo execran. Dist\u00ednguense entre \u00e9stos los jesuitas; pero consabido es que los jesuitas se distinguen \u2014a pesar de la leyenda en contrario\u2014 por no saber enterarse de las doctrinas contra que combaten. Acaso por no poder enterarse de ellas. Porque lo que es a deficiencia mental\u2026 Bueno, \u00a1adelante!\r\n\r\nAcabo de volver a leer la \u201cAdvertencia preliminar\u201d que don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo le puso a la excelent\u00edsima traducci\u00f3n que del Libro de Job hizo don Francisco Javier Caminero y Mu\u00f1oz, obispo de Le\u00f3n, y en la que hablaba de \u201clos grandes intereses de la ciencia cat\u00f3lica, hoy m\u00e1s comprometida en Espa\u00f1a, que por la audacia de sus enemigos, por la torpeza, desma\u00f1o e incurable ceguedad de sus defensores\u201d. Y alud\u00eda a los que \u201cdisputaban prolija y fastidiosamente sobre temas tan interesantes y de tanta profundidad filos\u00f3fica como el de <em>el <\/em><em>li<\/em><em>beralismo es pecado<\/em> o el de <em>el libre cambio en sus relaciones con el catolicismo\u201d<\/em>. Esto escrib\u00eda mi don Marcelino hace precisamente cuarenta y cuatro a\u00f1os, en febrero de 1892, y la ir\u00f3nica censura sigue siendo de actualidad. Pues han vuelto las insensatas tonter\u00edas del \u201c\u00e1ureo librito\u201d \u2014as\u00ed lo llamaban entonces\u2014 <em>El liberalismo es pecado<\/em>, del doctor don F\u00e9lix Sard\u00e1 y Salvany, que por aquellos a\u00f1os me regocijaba como en mi ni\u00f1ez el <em>Bertoldo, Bertoldino \u0443 Cacaseno<\/em>. Y pensando en ello he venido a parar en que lo que llaman ahora masoner\u00eda esos pobres mentecatos es ni m\u00e1s ni menos que el liberalismo. S\u00f3lo que \u00e9ste sin secretos, ni ritos, ni ceremonias, ni s\u00edmbolos, ni liturgia de ninguna clase.\r\n\r\nY contra este liberalismo, que es, como dijo don Antonio Maura, el derecho de gentes moderno; contra este liberalismo, que es la civilizaci\u00f3n internacional, se est\u00e1n conjurando las dos Internacionales anti-liberales, las de las dos dictaduras: la fajista y la comunista. Ambas coinciden en execrar de la libertad y de la individualidad, ambas en combatir a la democracia. Para sustituirla por una \u201cmemocracia\u201d.\r\n\r\nAhora, con motivo de las elecciones \u2014escribo esto en v\u00edsperas de ellas\u2014 est\u00e1n los memos lanzando contra ciertos candidatos el mote de mas\u00f3n. Y ni esos memos ni los que los aleccionan saben jota de la masoner\u00eda. Ni del liberalismo. Da pena leer las sandeces que se pegan con engrudo en las paredes p\u00fablicas. Son gritos de abyecci\u00f3n demental.\r\n\r\nDentro de pocos d\u00edas, en los mismos de las elecciones, del choque de las dos dementalidades internacionales traducidas a nuestro castellano \u2014deshaci\u00e9ndolo\u2014, el que esto escribe saldr\u00e1 para Inglaterra, y en Oxford se esforzar\u00e1 por dar a conocer algo del alma de su pueblo, no contaminado a\u00fan por esa asoladora epidemia. Y quiera Dios que al volver a mi Patria la encuentre m\u00e1s aliviada del pecado, no de liberalismo, sino de inconciencia civil.\r\n<h2 id=\"heading_id_750\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486420431\"><\/a><strong>Tempestades, revoluciones y recursos<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_751\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"right\">\u201cTime writes no wrinkle on thine azure brow.\u201d<\/p>\r\n<p class=\"right\">Lord Byron, <em>Child<\/em><em>e<\/em><em> Harold's Pilgrimage<\/em> (IV, 182).<\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\nVuelta a leer \u2014a o\u00edr\u2014 aquel estupendo canto al \u201coscuro azul oc\u00e9ano\u201d con que termina la <em>Peregrinaci\u00f3n de Childe Harold<\/em>, de lord Byron, el poeta que se ensimism\u00f3 la mar. La estrofa 182 del canto IV \u2014y \u00faltimo\u2014 le dice al oc\u00e9ano: \u201cIncambiable salvo al salvaje juego de tus olas; el tiempo no traza arrugas en tu frente azul; ruedas ahora tal como te vio el alba de la creaci\u00f3n.\u201d Y la siguiente estrofa, la 183, reza as\u00ed \u2014y perd\u00f3n por tener que traducirla en prosa\u2014: \u201cGlorioso espejo en que la forma del Todopoderoso se refleja en tempestades; en todo tiempo, tranquilo o revuelto, en todo tiempo \u2014brisa, temporal, galerna\u2014, helando el Polo o alz\u00e1ndote sombr\u00edo en clima t\u00f3rrido, sin lindes ni t\u00e9rminos, sublime; imagen de eternidad, trono del Invisible, de tu l\u00e9gamo se hicieron los monstruos del profundo; cada zona te obedece; t\u00fa sigues, terrible, insondable, solo.\u201d\r\n\r\nContemplando una tremenda tempestad marina desde un abrigo de la costa, en tierra firme, en un promontorio al que baten las olas enfurecidas, se siente cuanto cant\u00f3 el poeta de la mar, que se ha tragado imperios. Pero vuelve la calma, se serena el espejo del Todopoderoso y refleja el rostro de \u00e9ste: la estrellada. Y se ve que ni los siglos ni sus tempestades han dejado arruga en su frente azul. Y uno, ech\u00e1ndose a meditar, piensa que las honduras del oc\u00e9ano, que sus profundidades, las que alimentan su vida, las del l\u00e9gamo de que surgieron monstruos antediluvianos, no han sentido el paso de esas galernas, de esas tormentas y tempestades. Y que esas honduras son la esencia de \u00e9l, son la ra\u00edz de su continuidad. Y se recuerda aquellas palabras que otro alt\u00edsimo poeta, el autor del Libro de Job, pone en boca del Se\u00f1or, de Jehov\u00e1, a quien le hace decir: \u201c\u00bfQui\u00e9n cerr\u00f3 con diques la mar cuando, impetuosa, se sal\u00eda de madre? Al ponerle yo las nubes por vestido y al nublado por pa\u00f1ales suyos; cuando le impon\u00eda yo mi ley y le pon\u00eda puertas y cerrojos; y d\u00edjele: Hasta aqu\u00ed vendr\u00e1s v no pasar\u00e1s, y aqu\u00ed se romper\u00e1 la soberbia de tus olas\u201d (XXXVIII, 8-11).\r\n\r\nAs\u00ed en la mar del esp\u00edritu humano, as\u00ed en la Historia. No dejan arruga en ella las revoluciones. Pasan con los siglos, y la entra\u00f1a de la humanidad \u2014y de la humanizaci\u00f3n\u2014 sigue terrible, insondable y sola. Pese a nuestros ensue\u00f1os de progreso y de civilizaci\u00f3n.\r\n\r\nEstas reflexiones o, mejor, estas meditaciones \u2014po\u00e9ticas si se quiere\u2014 se las hace uno a solas cuando desde una celda de solitario \u2014atalaya en promontorio costero del esp\u00edritu\u2014 contempla una de estas sacudidas del alma popular a que hemos dado en llamar revoluciones. Y piensa en los hombres y en los pueblos que podr\u00edamos llamar, en cierto sentido, submarinos, los que viven muy por debajo de esas olas agitadas. Los que son la ra\u00edz de la continuidad humana \u2014de la humanidad continua\u2014 de la Historia. Y se echa uno a meditar en la esencia inalterable de esa humanidad, que hace ya bastantes a\u00f1os llam\u00e9, en uno de mis primeros ensayos \u2014<em>En torno al casticismo<\/em>\u2014, intra-hist\u00f3rica.\r\n\r\n\u00bfProgreso? S\u00ed, superficial y en lo pasadero, no en las honduras. Y aun ese progreso, avanzando de pronto, como en salto \u2014o mejor, en sobresalto\u2014, cien pasos para tener que arredrarse despu\u00e9s noventa y nueve y no haber ganado sino uno solo \u2014\u00a1y menos mal!\u2014, y volver luego, tras lento caminar, a marcha de caracol cargado con su casa, a dar otro salto de otros cien pasos y otra vez a retroceder noventa y nueve, y... as\u00ed arreo... Y llega, tras una y otra revoluci\u00f3n, tras uno y otro salto \u2014o sobresalto\u2014 en que, de mil pasos hacia adelante, s\u00f3lo se han ganado diez, uno de esos que Vico, en su <em>Ciencia nueva<\/em>, llam\u00f3 \u201crecorsi\u201d, esto es, recursos. \u00bfReacciones? \u00bfRetrocesos? \u00bfRetrogradaciones? M\u00e1s bien encalmamientos. O acaso sumersiones en las honduras de la mar de la Historia. Tal lo que hemos dado en llamar la Edad Media, tiempo, seg\u00fan los papanatas, de oscuridad y de barbarie. \u00a1Hay que o\u00edr lo que los pobretes entienden por feudalismo, por ejemplo! Tiempo en que la civilidad europea descans\u00f3 digiriendo la cultura de la antig\u00fcedad grecorromana y de la judaica y aun de la \u00edndica. Y as\u00ed pudo venir el recurso del Renacimiento.\r\n\r\nAhora se da en decir que estamos abocados a una especie de nueva Edad Media. Y el caso es que muchas de las supuestas formas nuevas de civilidad no son sino como un trasunto de estructuras medievales. Y as\u00ed como se perdieron u olvidaron adelantos grecorromanos, as\u00ed se perder\u00e1n u olvidar\u00e1n no pocos de estos adelantos \u2014sobre todo, de los t\u00e9cnicos y mec\u00e1nicos\u2014 de que se envanecen los detractores de la Edad Media. Hay quien cree que en un nuevo medievalismo se restaurar\u00e1 el proletariado. Y en un nuevo r\u00e9gimen de gremios, y de comunidades, y de corporaciones. En el fondo, as\u00ed pensaba Joaqu\u00edn Costa.\r\n\r\nY, puesto uno a cavilar, se dice: \u201c\u00bfY en religi\u00f3n?\u201d Porque esto es lo m\u00e1s profundo, lo m\u00e1s hondo de la mar de la Historia humana. Que hasta el fondo del oc\u00e9ano llega el reflejo de la estrellada. \u00bfEs que el comunismo moscovita \u2014en su mayor parte asi\u00e1tico\u2014 no contiene el germen de una religi\u00f3n \u2014si no nueva, renovada\u2014, de un recurso religioso, aunque sea ateo? Pues consabido es que el budismo es una religi\u00f3n sin Dios. Y sin otra vida ultramundana, eterna, que el nirvana, el inacabable sue\u00f1o sin ensue\u00f1os. Que es tambi\u00e9n, a su modo, un recurso.\r\n\r\nCon estas meditaciones se abroquela uno para resistir los embates de esas revoluciones y de sus contrarrevoluciones. \u201cY en tanto el globo sin cesar navega por el pi\u00e9lago inmenso del vac\u00edo\u201d, que dijo nuestro poeta, que no era ni un lord Byron ni menos un autor del libro de Job.\r\n<h2 id=\"heading_id_752\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103420_2010067226\"><\/a><strong>La justicia de Job<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_753\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436611\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nA seguir las huellas de las rachas que siguen. Y a comentarlas en comentario lento, continuo e insistente. A recalcar y remachar. Rachas... \u00bfDe qu\u00e9? \u00bfDe cr\u00edmenes? Es t\u00e9rmino que no me gusta. M\u00e1s bien de actos de desesperaci\u00f3n, de estallidos de conciencias dolientes \u2014mental y moralmente\u2014 que se deshacen. Y luego se nos vienen clasificando esos..., llam\u00e9moslos delitos pasionales, sociales y... vulgares. Se habla de crimen pasional, de crimen social y de crimen vulgar. Matar por celos es pasional; matar por contraste de ideolog\u00edas pol\u00edticas \u2014de lo que se llama as\u00ed\u2014 es social; social tambi\u00e9n es robar para nutrir el caudal del partido. \u00bfY qu\u00e9 es lo que resta para lo vulgar, para la vulgaridad? \u00bfAcaso matar por matar y robar por robar? \u00bfAcaso hacerlo por m\u00f3viles puramente personales? Y, sin embargo, la pasionalidad en los unos casos y la socialidad en los otros, no suelen ser sino disfraz de vulgaridad. Y ni hay porqu\u00e9 la pasionalidad y la socialidad sean declaradas circunstancias atenuantes o acaso eximentes. Se ha dicho que en tiempos de guerra los homicidios y asesinatos vulgares disminuyen. \u00a1Claro! Los criminales hallan salida gloriosa a sus instintos. Como en tiempos de revoluci\u00f3n.\r\n\r\nHay, sin duda, una \u00edntima relaci\u00f3n entre la criminalidad pasional, social o vulgar y la violencia que se desencadena en las luchas pol\u00edticas de nuestra guerra civil. Verdad es que pol\u00edtico y civil quieren decir lo mismo, pues \u201cpolis\u201d (\u201ccivitas\u201d) es la ciudad, y \u201cpolitis\u201d (\u201ccives\u201d) es el ciudadano. Hijas gemelas las dos: la criminalidad \u2014pasional, social o vulgar\u2014 y la ferocidad de la guerra civil pol\u00edtica, hijas gemelas de una misma enfermedad mental. Que es la civilizaci\u00f3n mal digerida; el empacho de civilizaci\u00f3n atascada.\r\n\r\n\u201cLa pol\u00edtica no tiene entra\u00f1as\u201d \u2014se dice a menudo para excusar verdaderos cr\u00edmenes vulgares. Y cuando se dice eso suele querer decirse que la pol\u00edtica tiene malas entra\u00f1as. Algunas veces en que he execrado medidas de esas que llaman de gobierno \u2014de defensa del r\u00e9gimen, sea el que fuere \u00e9ste\u2014, a las claras injustas, se me ha solido responder que no se trataba de justicia, sino de pol\u00edtica. Y alguno, que se cre\u00eda disc\u00edpulo de Maquiavelo y exaltador de eso que se llama eficacia, ha solido decirme: \u201cAqu\u00ed no se trata de justicia; eso de la justicia responde a un criterio <em>liberaloid<\/em><em>e<\/em>\u201d. Esto de \u201cliberaloide\u201d lo han empezado a poner en moda los que ni sienten la libertad ni saben lo que fue y sigue siendo y volver\u00e1 a ser el liberalismo al que tanto odian los pasionales, los sociales y los vulgares... Cuando no tachan de anarquistas o anarquizantes a los esp\u00edritus liberales. Tristes resultados de este empacho de civilizaci\u00f3n mal digerida que amenaza ahogar la individualidad, la santa individualidad. Cuando, esclavos de la masa, los miembros de \u00e9sta \u2014que cachos m\u00e1s bien\u2014 no sienten sus propias libertad e individualidad, no sienten la justicia. Que consiste en dar a cada cual lo suyo: \u201csuum cuique toi buere\u201d. \u201cCuique\u201d, de \u201cquisque\u201d, a cada uno, a cada quisque.\r\n\r\nY en esta sima de abyecci\u00f3n mental y moral no se sabe esperar. \u00a1Esperar! \u00a1Esperanza! La fe es la ra\u00edz de la ciencia del saber \u2014raz\u00f3n es creer lo que vemos\u2014; la caridad es la ra\u00edz de la moral; pero la ra\u00edz de la religi\u00f3n es la esperanza. Esperar aun sin fe; esperar hasta lo absurdo, lo imposible. Fue la virtud teologal de Job, el var\u00f3n de Hus, el que primero pidi\u00f3 que pereciera el d\u00eda en que naci\u00f3 y la noche en que se dijo: \u201cVar\u00f3n fue concebido\u201d, y que aquella noche no se contara entre los d\u00edas del a\u00f1o \u2014no viviera en la historia\u2014; el que se lament\u00f3 de que le hubieran mecido rodillas y dado pechos a mamar, en vez de dejarle descansar muerte \u2014antes de nacido\u2014 como aborto clandestino, como los ni\u00f1os que no vieron la luz. Y luego hombre de paciencia, de esperanza, despu\u00e9s de haber disputado con Jehov\u00e1, cuyo leve susurro oy\u00f3 cuando \u00c9l pasaba invisible meti\u00e9ndole pavor y temblor que le hizo estremecer los huesos todos, y escuch\u00f3 su silencio y voz, su voz silenciosa. Del Se\u00f1or que una vez habla y no se le ve m\u00e1s (\u0425\u0425\u0425\u0428 14), y se divierte en probar a los inocentes (IX 23). Y aquel var\u00f3n justo, despu\u00e9s de soltar al Cielo sus quejas inmortales esper\u00f3 justicia.\r\n\r\n\u00a1Esperar justicia! No la esperan los que meditan desquite y represalia. Elih\u00fa, el buzita, el \u00faltimo de los reprensores de Job, le dec\u00eda a \u00e9ste: \u201c\u00bfQu\u00e9 mal le haces (a Jehov\u00e1) si pecas; y si multiplicas tus delitos, en qu\u00e9 le da\u00f1as? \u00bfY si fueres justo, qu\u00e9 le vas a dar? \u00bfQu\u00e9 fruto sacar\u00e1 de tu mano?\u201d (XXXV 6 y 7). Era un pol\u00edtico que no cre\u00eda ni en la justicia ni en la esperanza.\r\n\r\nBien s\u00e9 que el lector de estas amargas reflexiones se preguntar\u00e1 por la seguida que las enlaza y anuda, por la pista de las huellas de las rachas de cr\u00edmenes de que empec\u00e9 diciendo. Pues bien; el que s\u00f3lo sea capaz de seguirlas por A. B. C, a, b, c, y 1.\u00ba, 2.\u00ba, 3.\u00ba, \u00e9se no siente toda la pesadumbre il\u00f3gica de este ambiente de pasionalidad, socialidad y vulgaridad.\r\n<h2 id=\"heading_id_754\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103422_2010067226\"><\/a><strong>Salud mental del pueblo<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_755\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nVamos despacio. \u00a1Qu\u00e9 triste tarea la de tener que hablar \u2014\u00a1es el oficio!\u2014 a un p\u00fablico donde tanto abundan los puntillosos y recelosos y los resentidos! Enfermedades \u00e9stas \u2014el puntillo o quisquilla, el recelo y el resentimiento\u2014 tan esparcidas por nuestro pueblo espa\u00f1ol y que producen el otro morbo espiritual nacional, aquel de que tanto trat\u00f3 Quevedo y que no me place volver ahora a nombrarlo. Traer\u00eda su nombre mala sombra. El m\u00e1s ligero roce levanta roncha. Son enfermedades mentales que me meten miedo. Se da el caso de que reciba cartas de sujetos \u2014\u00a1y tan sujetos!\u2014 a quienes no conozco, d\u00e1ndose por aludidos personalmente en algo de lo que escribo. O de alg\u00fan joven escritor cuyos escritos no conozco \u2014ni por el forro\u2014, y que se me pone a defender lo que no he tenido en cuenta. Y si cayera yo en la flaqueza de decirles que los desconozco, \u00a1Dios me ayude a sentir! \u00bfNo hab\u00e9is observado la mirada recelosa de quien al mirarle vosotros \u2014\u00a1triste cruce de ojeadas!\u2014 siente como si le estuvieseis oyendo lo que piensa, lo que se dice callandito a s\u00ed mismo? Porque hay miradas que desnudan al mirado.\r\n\r\nAgr\u00e9guese otra fatalidad, y es la de que con la mayor extensi\u00f3n \u2014aunque no mayor intensidad\u2014 que alcanza el alfabetismo, la instrucci\u00f3n primaria, aumenta el n\u00famero de los que en Francia llaman \u201cprimarios\u201d, y aqu\u00ed podr\u00edamos llamar bachilleres los de vagas nociones dispersas. Los que apenas si han digerido lo elemental, que es lo fundamental. Los que le piden a uno que les explique lo que ha sido mil veces explicado y harto muy bien. Los que le preguntan a uno lo que pueden encontrar en cualquier manualete o en cualquier enciclopedia popular. \u00a1Las cosas que le preguntar\u00edan a aquel benem\u00e9rito Sbarbi, el de <em>El averiguador universal<\/em>!\r\n\r\nCuando he le\u00eddo estudios dirigidos a probar que si se distribuyese por igual la riqueza p\u00fablica, mucha o poca, todos resultar\u00edamos m\u00e1s pobres \u2014en analog\u00eda a lo que en energ\u00e9tica f\u00edsica se llama la entrop\u00eda (v\u00e9ase un manual cualquiera)\u2014, he pensado que cuanto se extiende y se reparte m\u00e1s la ilustraci\u00f3n media\u2014 que no es, de por s\u00ed, cultura\u2014, las gentes se hacen no ya s\u00f3lo m\u00e1s ignorantes, sino m\u00e1s incomprensivas y menos entendidas e inteligentes. \u00bfQui\u00e9n duda de que las obras de vulgarizaci\u00f3n contribuyen, por lo general, al avulgaramiento del saber y a su degeneraci\u00f3n?\r\n\r\nDec\u00eda el doctor Simarro que Espa\u00f1a es acaso la naci\u00f3n en que en las Academias cient\u00edficas se reciben m\u00e1s memorias sobre el movimiento continuo, la cuadratura del c\u00edrculo y cosas as\u00ed. No s\u00e9 si ello sea verdad, pero s\u00ed he de agregar que me espanta \u2014as\u00ed, me espanta\u2014 el n\u00famero de sujetos que se ponen aqu\u00ed a descubrir mediterr\u00e1neos y a andar propagando nociones o noticias que casi todo el mundo \u2014incluso aqu\u00ed\u2014 conoce, aunque, como es natural, no se est\u00e9 a cada paso intentando d\u00e1rselos a conocer a los otros. \u201cCada maestrillo su librillo\u201d, reza el refr\u00e1n, y luego resulta que todos los maestrillos tienen un solo y mismo librillo. O cartilla. \u201cYo en esto tengo una opini\u00f3n propia\u201d, os dice alguien que presume de hereje, y os sale con la opini\u00f3n de casi todo el mundo. \u00a1Y si al menos se la apropiara de verdad...!\r\n\r\nEse fant\u00e1stico fantaseador mejicano (sin x) que es Vasconcelos, el de la raza c\u00f3smica, sali\u00f3 una vez criticando el Diccionario oficial de la Lengua Castellana por estar lleno de palabras arcaicas \u2014que por lo com\u00fan no lo son sino en ciertas regiones\u2014 y castizas, en vez de estar abarrotado y atiborrado de t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, de neologismos cient\u00edficos de f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda, zoolog\u00eda, sociolog\u00eda y dem\u00e1s <em>log<\/em><em>\u00ed<\/em><em>as<\/em>. Neologismos que adem\u00e1s cambian y se renuevan a cada paso. \u00a1Aviados habr\u00edamos de quedar si se hiciesen con tal criterio los Diccionarios!\r\n\r\nEl aumento del caudal de nociones y conocimientos cient\u00edficos, de descubrimientos tales y de sus cambios, es tal, que las gentes no tienen tiempo de digerirlo. Mucho del desequilibrio mental de hoy, de la neurastenia colectiva \u2014que a veces llega a locura\u2014, se debe a que el ritmo del progreso t\u00e9cnico y cient\u00edfico va mucho m\u00e1s de prisa que el ritmo de nuestro esp\u00edritu. Apenas si la inmensa mayor\u00eda del pueblo de las naciones que tenemos por cultas ha digerido la revoluci\u00f3n copernicana, se ha dado cuenta que la posici\u00f3n de la Tierra en nuestro sistema estelar, y luego otras revoluciones, como la darwiniana, y ya empiezan a sacudimos los fundamentos de la raz\u00f3n \u2014que consiste en creer lo que vemos\u2014 nuevas revoluciones. A\u00f1\u00e1dase que la Prensa, el radio, el cine, la aviaci\u00f3n y todo lo dem\u00e1s por el estilo nos est\u00e1n atosigando el asiento de la balumba de nuestros nuevos conocimientos. Y hasta hay quien se devana los sesos para entender las teor\u00edas de la relatividad de Einstein y otros.\r\n\r\nY menos mal que todav\u00eda en alg\u00fan remoto y rec\u00f3ndito villorrio serrano, por donde apenas si pasa un auto, se pueda encontrar alg\u00fan pensador rural que conserve una visi\u00f3n juiciosa, serena y honda de la historia. De la historia que le rodea, en la que vive y de la que vive, y que es para \u00e9l una verdadera historia universal. En ella, en la de su lugar, ve y siente la de todos los lugares y todos los tiempos. Hay quien hablando de estos hombres dice que no conocen sus males, cuando los que no los conocen suelen ser los que van a descubr\u00edrselos. Y menos conocen sus bienes. Es que no cogen el buen camino para llegar a ellos.\r\n\r\nPensadores rurales que piensan la historia \u00edntima de su pueblo a trav\u00e9s del lenguaje, del hablar, que es para ellos algo vivo. Su filosof\u00eda es la de Sancho Panza, una filosof\u00eda de refranero, sentenciosa. El valor de los refranes estriba no en su contenido, sino en su continente, en su forma, que es su verdadero fondo. \u00bfQu\u00e9 hicieron los famosos y leyendarios siete sabios de Grecia sino acu\u00f1ar cada uno de ellos una sentencia, dar forma, expresi\u00f3n eterna a un pensamiento que empez\u00f3 siendo acaso una paradoja para convertirse en un lugar com\u00fan? \u00bfQu\u00e9 es una palabra viva hablada sino una met\u00e1fora a presi\u00f3n de siglos hist\u00f3ricos? \u00bfY c\u00f3mo se enriquece un idioma sino con nuevas met\u00e1foras, con nuevas relaciones entre im\u00e1genes vivas? De donde para desentra\u00f1ar la sabidur\u00eda popular estribada en el lenguaje no hay sino llegar al tu\u00e9tano de \u00e9l.\r\n\r\nRomancear los nuevos descubrimientos, acu\u00f1arlos en romance, es hacer carne la sabidur\u00eda. Cuando el lenguaje corriente de los bachilleres, de los primarios, abunda en lat\u00edn indigesto, en vocablos cultos no bien digeridos, no romanceados, ese lenguaje resulta reum\u00e1tico. Y reum\u00e1tico el pensamiento de los que lo piensan. Una lengua enferma y un pensamiento, por lo mismo, enfermo. El habla de Don Quijote era m\u00e1s enferma que el habla de Sancho, y cuando aqu\u00e9l le correg\u00eda los vocablos a \u00e9ste, era \u00e9ste, Sancho, el que iba mejor encaminado.\r\n\r\nHe venido a parar a esto del lenguaje por ser mi preocupaci\u00f3n. Por creer que muchas de nuestras molestias mentales, entre ellas el puntillo, el recelo, el resentimiento, y la otra, se curar\u00e1n en gran parte cuando aprendamos a pensar y sentir en el romance vivo de nuestros fil\u00f3sofos rurales. Y al mirarlos, vestirlos de nuestra admiraci\u00f3n.\r\n<h2 id=\"heading_id_756\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486420\"><\/a><strong>Par\u00e9ntesis ling\u00fc\u00edstico. Graf\u00edas, log\u00edas y <\/strong><strong>c<\/strong><strong>rac<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>as<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_757\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nLo que a muchos se les antoja no ser m\u00e1s que juegos de palabras suelen ser m\u00e1s bien juegos de ideas. Y el juego de ideas es idear, es pensar. Con palabras se piensa. En rigor la llamada filosof\u00eda se reduce, las m\u00e1s de las veces, a filolog\u00eda. Ten\u00eda raz\u00f3n el Mago del Norte, Hamann, cuando en su Metacr\u00edtica se lo recordaba a Kant. Y entre nosotros, en nuestra Espa\u00f1a, los dos acaso mayores jugadores de palabras, Quevedo y Graci\u00e1n, \u00bfno fueron los dos acaso mayores jugadores de conceptos, conceptistas, y los m\u00e1s amargos y penetrantes? Uno y otro, al meter el bistur\u00ed de su ingenio en las entra\u00f1as de nuestra lengua, lo metieron en las entra\u00f1as del alma espa\u00f1ola.\r\n\r\nAhora voy aqu\u00ed a disertar brevemente acerca de unos t\u00e9rminos t\u00e9cnicos \u2014cient\u00edficos\u2014 que hemos tomado de la lengua griega; acerca de unos compuestos que se han hecho de uso corriente. Se trata de las parejas de -graf\u00eda y -logia. A las que se puede a\u00f1adir un terno, y es el de -crac\u00eda. Vayamos por ejemplos.\r\n\r\nTodo bachiller que se crea algo instruido se figura saber la diferencia que va de biograf\u00eda a biolog\u00eda y de geograf\u00eda a geolog\u00eda, de cosmograf\u00eda a cosmolog\u00eda y que la -logia es algo m\u00e1s elevado, m\u00e1s fundamental, m\u00e1s filos\u00f3fico que la -graf\u00eda. Que las -graf\u00edas \u2014biograf\u00eda, geograf\u00eda, cosmograf\u00eda, etc.\u2014, son algo descriptivo, clasificativo, hist\u00f3rico, mientras que las -logias \u2014biolog\u00edas, geolog\u00eda, cosmolog\u00eda...\u2014 son algo explicativo y filos\u00f3fico. Y, sin embargo...\r\n\r\nSin embargo, la historia es m\u00e1s fundamental, m\u00e1s explicativa, que la filosof\u00eda. El que sepa contar \u2014como se cuenta un cuento, una historia\u2014 c\u00f3mo se desarrolla un embri\u00f3n \u2014\u00a1c\u00f3mo!\u2014; el que sepa hacer embriolog\u00eda. Y en cuanto a la biograf\u00eda, a narrar el desarrollo de la vida espiritual de un hombre concreto, de carne, hueso y sangre, de un individuo; el que eso sepa, sabe m\u00e1s biolog\u00eda que el que nos entretiene con elucubraciones respecto a lo que es la vida en s\u00ed. La vida en s\u00ed, que no es nada fuera de la vida en un viviente individual y concreto. Y al que os diga que la geolog\u00eda es algo m\u00e1s cient\u00edfico que la geograf\u00eda, decidle que \u00e9sta, la geograf\u00eda \u2014sobre todo la llamada geograf\u00eda humana\u2014, es lo profundamente filos\u00f3fico. Y a la vez filol\u00f3gico. Y ah\u00ed tenemos la sociolog\u00eda; esta disciplina \u2014y tan disciplina para manos disciplinantes\u2014, \u00bfno estar\u00eda mejor basada en sociograf\u00eda? Que es lo que llamamos demograf\u00eda, como a aqu\u00e9lla se la llamar\u00eda mejor llam\u00e1ndola demolog\u00eda.\r\n\r\nY he aqu\u00ed que al llegar a esto de demograf\u00eda y demolog\u00eda (sociolog\u00eda) se nos atraviesa otro t\u00e9rmino obsesionante, cual es la democracia. Demograf\u00eda, descripci\u00f3n del pueblo; demolog\u00eda, explicaci\u00f3n del pueblo; democracia, dominio o poder del pueblo. Y se nos viene otra pareja an\u00e1loga, cual es la de teolog\u00eda y teocracia. Fue la teocracia, o sea el poder o gobierno de Dios, o, mejor, de sus supuestos representantes o ministros del sacerdocio, lo que fragu\u00f3, como doctrina en que sustentarse, la teolog\u00eda o ciencia de lo divino, \u00bfo fue esta ciencia, esta disciplina \u2014\u00a1y tan disciplina!\u2014 lo que dio origen a la teocracia? \u00bfSali\u00f3 la pr\u00e1ctica de la teor\u00eda o sali\u00f3 la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica? Y n\u00f3tese que junto a la teocracia y teolog\u00eda nos falta otro t\u00e9rmino, cual es el de teograf\u00eda. Teograf\u00eda, conocimiento de la historia de la creencia en la divinidad. O sea, historia del origen y desarrollo de la creencia en Dios entre los hombres. Mas dejando esto \u2014que es harto espinoso\u2014 por ahora y aqu\u00ed, \u00bfes que la democracia ha llegado a formar una demolog\u00eda, una doctrina del pueblo? \u00bfEs que siquiera los dem\u00f3cratas tienen del Pueblo \u2014escrib\u00e1moslo con may\u00fascula\u2014 una noci\u00f3n m\u00e1s clara y m\u00e1s precisa que la que de Dios tienen los te\u00f3cratas? \u00bfEs que la expresi\u00f3n \u201csoberan\u00eda popular\u201d nos es m\u00e1s definida \u2014y definitiva\u2014 que la expresi\u00f3n \u201cderecho divino\u201d de las autoridades? (No s\u00f3lo de los reyes, pues dice el ap\u00f3stol que toda autoridad viene de Dios.) La demograf\u00eda \u2014en que culmin\u00f3 Malthus\u2014 nos ha dado la base m\u00e1s firme de la demolog\u00eda (sociolog\u00eda), y \u00e9sta es la de la democracia.\r\n\r\nY viniendo al segundo elemento de estas tres especies de compuestos tenemos \u201ccrac\u00eda\u201d, que es poder; \u201cgraf\u00eda\u201d, que es propiamente descripci\u00f3n, de describir (en griego, grafein) y \u201clog\u00eda\u201d, expresi\u00f3n de \u201clegein\u201d, expresar, decir, hablar. La \u201ccrac\u00eda\u201d dice a la mano o al manejo, a la acci\u00f3n; la \u201cgraf\u00eda\u201d dice a la escritura, a la visi\u00f3n, o sea a la idea \u2014idea es visi\u00f3n\u2014, y la \u201clog\u00eda\u201d dice a la voz, a la palabra. Y as\u00ed la democracia nos ense\u00f1a el manejo del pueblo \u2014casi siempre inmanejable\u2014, la demograf\u00eda nos da una visi\u00f3n del pueblo \u2014mediante las casi siempre enga\u00f1osas estad\u00edsticas\u2014, y la que llamo aqu\u00ed demolog\u00eda, la expresi\u00f3n de nuestro sentimiento del pueblo mismo. Aunque en rigor este sentimiento no se logra si no con el conocimiento de su historia. \u00bfO es que alguien puede creer que esa quisicosa que llaman derecho pol\u00edtico es algo que se sostiene como no sea en la historia del pueblo? Y no digo historia pol\u00edtica, porque toda historia humana lo es. Eso de hablar de historia de la civilizaci\u00f3n es una redundancia.\r\n\r\nClaro est\u00e1 que con estas ligeras apuntaciones sobre las \u201cgraf\u00edas\u201d, las \u201clog\u00edas\u201d (acent\u00faese en la i, no vaya a tom\u00e1rseles por logias mas\u00f3nicas) y las \u201ccracias\u201d, no he querido sino sugerir al lector la riqueza de matices que se adquiere tratando ling\u00fc\u00edsticamente ciertos conceptos. Y respecto a las \u201ccracias\u201d tengo que a\u00f1adir que, acentuando a la griega y no a la latina, se diria \u201ccrac\u00eda\u201d, con el acento en la \u00ed. Pues as\u00ed como en griego era y es teolog\u00eda y no \u201ctheol\u00f3gia\u201d (acento en la segunda o), como en lat\u00edn, as\u00ed dec\u00edan y siguen diciendo \u201cdemocrat\u00eda\u201d, \u201cteocrat\u00eda\u201d, \u201caristocrat\u00eda\u201d, como dicen \u201cdemagog\u00eda\u201d \u2014al igual que pedagog\u00eda\u2014 y no demagogia. En el griego actual, en el romaico \u201cdemocrat\u00eda\u201d equivale a rep\u00fablica. As\u00ed como dicen tel\u00e9grama, esdr\u00fajulo, que es como lo vengo diciendo y escribiendo desde ni\u00f1o, y sin responder de correcciones del tip\u00f3grafo. Ni en este ni en otros casos. Lo mismo ocurre con kil\u00f3gramo -\u2014que estar\u00eda mejor \u201cquil\u00f3gramo\u201d, sin esa intrusa k\u2014, esdr\u00fajulo en griego, que esdr\u00fajulo aprend\u00ed a decirlo y escribirlo y as\u00ed contin\u00fao. Sin hacer caso de esas pedantescas innovaciones que introdujo un cierto acad\u00e9mico, ex-jesuita, amigo y tocayo m\u00edo que fue, que se empe\u00f1\u00f3 en acentuar a la latina, y no a la griega, palabras de origen griego. Y menos mal que no logr\u00f3 meternos la hache de \u201charmon\u00eda\u201d Y basta de ortograf\u00eda y de prosodia (en griego hoy \u201cprosod\u00eda\u201d, que, seg\u00fan algunos tratadistas, forma parte de la ortolog\u00eda. Ganas de complicar.\r\n<h2 id=\"heading_id_758\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103424_2010067226\"><\/a><strong>Cine sonoro revolucionario<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_759\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612612\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nEstamos condenados, pobres escritores p\u00fablicos, publicistas, a repetir arreo las mismas cosas. Y menos mal si, en fuerza de repetirlas, acabamos por darnos cuenta cabal de ellas. Y para ser honrados en nuestra profesi\u00f3n \u2014mejor, misi\u00f3n\u2014, a enfrentamos con los unos y con los otros, esforz\u00e1ndonos a que se conozcan entre s\u00ed, \u00e9stos con aqu\u00e9llos. Dec\u00edanme una vez que cuando me encaro con uno de derecha \u2014\u00e9l se lo cree as\u00ed\u2014 me pongo en izquierda, y cuando con uno a quien se le antoja ser de izquierda me pongo en derecha. Y hube de responder que eso es al principio; pero muy pronto tengo que cambiar de posici\u00f3n, cara a ellos, y ponerme del lado a que creen pertenecer para ense\u00f1arles a defenderse, pues no lo saben. Para descubrirles la raz\u00f3n a que creen servir. Que no la conocen. Y no la conocen por falta del don de expresi\u00f3n.\r\n\r\nEsto de la expresi\u00f3n es uno de mis temas favoritos, el m\u00e1s favorito de mis temas. Es lo distintivamente humano. Cuando oigo decir de alguien que tiene una idea de algo, pero no sabe expresarla, replico al punto que falso. Si no sabe expresarla, no tiene, en rigor, tal idea, y si no tiene idea, tampoco, en rigor, tiene cabal y humano sentido de la cosa, no la siente.\r\n\r\nPorque hay el sentido \u2014y, en cierto modo, sentimiento\u2014, hay la idea, la visi\u00f3n, y hay la expresi\u00f3n, la palabra, el son. \u00bfSentir? Sea, por ejemplo, un mal de muelas. Es un dolor que adquiere sentido cuando logramos localizarlo en las muelas. \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que me duele, madre, que no s\u00e9 d\u00f3nde me duele?\u201d Cuando se halla el donde del dolor, su lugar en el cuerpo, se adquiere una cierta visi\u00f3n, una cierta idea del dolor. Y as\u00ed como hay no pocos enfermos que no saben d\u00f3nde les duele, as\u00ed en el cuerpo social, en la comunidad humana, los pueblos suelen ignorar d\u00f3nde les duele cuando les duele. Y se siente humanamente, con sentido \u2014m\u00e1s que con sentimiento\u2014, cuando se acierta a localizar el dolor. Cosa a que rara vez llegan los resentidos, sean hombres, sean pueblos.\r\n\r\nMas no basta con la idea, con la visi\u00f3n \u2014que se fija en el espacio\u2014, sino que para fijarla bien, para razonarla, es menester saber expresarla. Y la expresi\u00f3n, la palabra, el son, pone la idea en tiempo, en desarrollo. El son, la palabra, la expresi\u00f3n, es el que concientiza, espiritualiza, humaniza lo animal que hay en el ser humano. Y un pueblo, cuando halla expresi\u00f3n al mal de que sufre su cuerpo social, descubre la ra\u00edz de su dolor. Su lugar y su sentido.\r\n\r\n\u00a1El sentido, la visi\u00f3n \u2014idea\u2014 y el son o palabra! Y la tragedia de sus relaciones mutuas. Algunas veces, en mis ensue\u00f1os del alba del despertar, he so\u00f1ado en un sordo, un hombre sin sentido del son, que gu\u00eda a un ciego, a un hombre sin sentido de la visi\u00f3n, y en c\u00f3mo puedan entenderse. O mejor a\u00fan, en un ciego casado con una sorda o en un sordo casado con una ciega y de viaje por la vida. \u00bfCon qu\u00e9 sentido se entiende esa pareja? Y m\u00e1s si suponemos que el sordo \u2014o la sorda\u2014 es a la vez mudo de expresi\u00f3n oral articulada. Lo que salva la tragedia es el sentido del tacto, el m\u00e1s radical, el m\u00e1s hondo, el m\u00e1s vital. El que da realidad verdadera, tangible, de cosa que se toca, al mundo.\r\n\r\nEl \u201ccine\u201d de visi\u00f3n y aun el \u201ccine\u201d de son, el \u201ccine\u201d sonoro, nos est\u00e1n arrebatando el toque del mundo, el contacto \u00edntimo con \u00e9l. Nos est\u00e1n imbuyendo, sin que nos demos de ello clara cuenta, el sentido \u2014o mejor, el contrasentido\u2014 de la irrealidad del mundo. Acabamos por sentirnos como entre fantasmas. Y fantasmas nosotros mismos. De un ante-sue\u00f1o \u2014expectaci\u00f3n\u2014 pasamos a un tras-sue\u00f1o \u2014a una desilusi\u00f3n\u2014. Y esos fantasmas se nos aparecen como almas desencarnadas, como almas en pena. Y no pocas veces como malditas \u00e1nimas de la historia que pasa. La historia que estamos pasando, la historia que estamos viviendo, que estamos haciendo, se nos presenta como irrealidad de sue\u00f1o. Este \u201ccine\u201d sonoro de la que llaman revoluci\u00f3n \u00bfqu\u00e9 es? Y el brutal toque, el choque, el tiro que mata a uno, parece reducirse a una visi\u00f3n y a un son \u2014el estampido\u2014 de pel\u00edcula.\r\n\r\nVen\u00eda yo hace poco en \u201cauto\u201d a Madrid de una ciudad castellana, donde hubo la inevitable manifestaci\u00f3n de chiquillos y algunos mayores, de ambos sexos unos y otros, con sus estandartes rojos, y en ellos, empresas y emblemas. Una manifestaci\u00f3n de \u201ccine\u201d sonoro. Y al venir luego por la carretera cruzamos con grupos de mozos, con sus pa\u00f1uelos rojos al cuello, que al vernos nos saludaban alzando el brazo diestro y haci\u00e9ndonos el pu\u00f1o. En general, festivamente. S\u00f3lo alguno nos llam\u00f3 bribones y sirverg\u00fcenzas, que, pues \u00edbamos en \u201cauto\u201d, hab\u00edamos de ser de los represores y explotadores.\r\n\r\n\u00bfCu\u00e1l es el sentido de este \u201ccine\u201d sonoro revolucionario?\r\n<h2 id=\"heading_id_760\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103426_2010067226\"><\/a><strong>Acci\u00f3n religiosa y acci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_761\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612613\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nAcabamos de leer la Carta Pastoral que el obispo de esta di\u00f3cesis de Salamanca, Dr. D. Enrique Pla y Daniel, ha dirigido a sus diocesanos. Se titula <em>Sent<\/em><em>\u00ed<\/em><em>os miembros vivos de la Iglesia<\/em> y trata de la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica a las necesidades del Culto y Clero. Es un escrito de una serenidad y correcci\u00f3n, sin ning\u00fan exceso pol\u00e9mico, verdaderamente pastoral.\r\n\r\nParte del quinto de los llamados mandamientos de la Santa Madre Iglesia, el de \u201cpagar diezmos y primicias a la Iglesia de Dios\u201d. De c\u00f3mo al suprimirse estos diezmos y primicias por decreto de 29 de julio de 1837 se sustituyeron \u00e9stos por el presupuesto de Culto y Clero, oblig\u00e1ndose la Naci\u00f3n, en virtud del art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1837, a \u201cmantener el culto y los ministros de la religi\u00f3n cat\u00f3lica que profesan los espa\u00f1oles\u201d. Hace notar c\u00f3mo el verdadero ideal econ\u00f3mico de la Iglesia no ha sido nunca \u201cel depender del Presupuesto del Estado\u201d. Cita un Catecismo que dec\u00eda: \u201cEl quinto pagar diezmos y primicias o lo que a esto haya sido debidamente subrogado\u201d. Y viene esta queja: \u201c\u00bfPuede, por tanto, sin ruindad de \u00e1nimo y raquitismo de coraz\u00f3n tomarse pie de los haberes pasivos (los concedidos en 1934 a los sacerdotes que en 1931 percib\u00edan dotaci\u00f3n del Estado) para disminuir la suscripci\u00f3n en las di\u00f3cesis donde no se hab\u00eda cubierto el antiguo Presupuesto de Culto y Clero?\u201d Y esta queja transcurre a trav\u00e9s de la Pastoral toda. V\u00e9ase esto: \u201cPor nuestra parte, ante los inconvenientes que en la pr\u00e1ctica han surgido en las pocas parroquias de nuestra di\u00f3cesis donde como sanci\u00f3n a los no suscriptores Pro Culto y Clero se les exig\u00edan derechos de Arancel doblados o m\u00e1s subidos, con esta misma fecha abolimos esta pr\u00e1ctica\u201d. Y esta observaci\u00f3n: \u201cMirad; la supresi\u00f3n del Presupuesto del Culto y Clero ha venido en Espa\u00f1a despu\u00e9s de haberse registrado ya en nuestras dos naciones vecinas y hermanas: Francia y Portugal, y en varias di\u00f3cesis de estas naciones los fieles han suministrado a la Iglesia m\u00e1s de lo que le suministraba el antiguo Presupuesto del Estado y han podido construir nuevos y espl\u00e9ndidos Seminarios\u201d. Lo que quiere decir que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, no empieza a suceder lo mismo. \u00bfLa causa?\r\n\r\nDice el se\u00f1or obispo: \u201cEl desencadenamiento del laicismo y la persecuci\u00f3n religiosa en Espa\u00f1a la ha permitido Dios Nuestro Se\u00f1or para que despertasen tantos cat\u00f3licos durmientes para quienes en el orden pr\u00e1ctico ser cat\u00f3lico no era profesar y cumplir una ley de vida, sino poco m\u00e1s que haber sido bautizado en la infancia\u201d. Y aqu\u00ed creo poder hacer al se\u00f1or obispo de esta di\u00f3cesis una observaci\u00f3n que no hace mucho le hice al se\u00f1or obispo de Oviedo a prop\u00f3sito de una Circular sobre la manera de atraer al pueblo obrero a la Iglesia de que se ha apartado. Y es que ese pueblo no profesa ya la fe cat\u00f3lica. Ni nuestro pueblo, ni el urbano, ni el campesino, la profesa desde hace mucho. Para \u00e9l ser cristiano era estar registrado en la fe de bautismo, casarse por la Iglesia y enterrarse seg\u00fan su rito. Mas el registro civil, el matrimonio civil y el entierro civil como actos dentro de la comunidad civil han venido a demostrar que una gran parte, acaso la mayor\u00eda, de nuestro pueblo, de lo que se llama pueblo, de las clases populares, no es ya cat\u00f3lica. Por lo que ha podido decirse que Espa\u00f1a ha dejado de ser cat\u00f3lica. Y no ahora, despu\u00e9s de la Rep\u00fablica, sino mucho antes. Y de aqu\u00ed el que sea ahora dif\u00edcil, dificil\u00edsimo, a la Iglesia Cat\u00f3lica obtener los diezmos y primicias que fueron sustituidos por el presupuesto de Culto y Clero en 1837, en plena guerra civil entre liberales y carlistas.\r\n\r\nLas clases populares, descatolizadas y hasta descristianizadas, no acuden a sostener un culto y un clero que no responden a sus actuales sentimientos religiosos, de los que los tengan. La religi\u00f3n popular, esto es, laica, se desentiende de ese culto y de ese clero. \u00bfPero y las clases pudientes?, se dir\u00e1. \u00bfLa aristocracia y la burgues\u00eda cat\u00f3licas? \u00bfTodas esas congregaciones y juntas de damas y de caballeros? \u00bfTodos esos de la llamada Acci\u00f3n Cat\u00f3lica?\r\n\r\nEs que a esos de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica no les mueven, en general, sentimientos religiosos, sino resentimientos pol\u00edticos. Es que para ellos la religi\u00f3n no es algo para consolar al pueblo y darle una esperanza trascendente, sino lo que llaman un freno para contener a las masas, un medio de conservar el orden de sus negocios. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica se ha convertido en la Acci\u00f3n Popular, en la que la religi\u00f3n \u2014o la religiosidad\u2014 apenas si juega para nada. El obispo de Oviedo cre\u00eda poder atraer a los obreros que no creen en el credo cat\u00f3lico con programas econ\u00f3micos-sociales y el obispo de Salamanca se lamenta de que el pueblo supuesto cat\u00f3lico no acude lo bastante a sostener su culto y su clero. Y en tanto loa cat\u00f3licos pudientes y poderosos gastan \u2014y malgastan\u2014 mucho m\u00e1s en la Acci\u00f3n Popular pol\u00edtica que en la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica religiosa. Gastan m\u00e1s en subvencionar una campa\u00f1a electoral desenfrenada y desaforada \u2014\u201c\u00a1No pasar\u00e1n!\u201d \u201c\u00a1A por los trescientos!\u201d \u201cEstos son mis poderes\u201d, y dem\u00e1s desprop\u00f3sitos \u2014que en reedificar iglesias quemadas y tratar de convertir a los infieles. Religiosa y no pol\u00edticamente. Y es que en el fondo, a esos pudientes y poderosos tampoco les animan fe ni esperanza ni caridad religiosas. Su Iglesia, como su Reino, no son sino de este mundo.\r\n\r\nVed lo de la catequesis o instrucci\u00f3n religiosa. Desde que se suprimi\u00f3 esta ense\u00f1anza en las escuelas nacionales el clero apenas se da ma\u00f1a para sustituirla debidamente. Dije una vez a una alta autoridad eclesi\u00e1stica que aquella supresi\u00f3n ser\u00eda beneficiosa para la Iglesia, pues obligar\u00eda a su clero a ense\u00f1ar el catecismo \u2014y para ello aprenderlo mejor, que buena falta le hace\u2014; pero parece que me equivoqu\u00e9. Acaso porque tambi\u00e9n para ese clero la ense\u00f1anza religiosa no es propiamente religiosa, sino pol\u00edtica.\r\n\r\nLos innatos sentimientos religiosos del pueblo, sus esperanzas trascendentes, van por otro camino que sol\u00edan ir todav\u00eda en 1837. Otra religi\u00f3n, laica o sea popular, apunta en el pueblo. \u00bfY en el fondo de \u00e9sta no alienta, acaso, el fondo de su antigua religi\u00f3n? \u00bfEn el fondo de la fe religiosa del bolchevismo moscovita no alienta acaso la fe del pueblo ruso ortodoxo, que tan bien reflej\u00f3 Dostoyevski?\r\n\r\nCreo in\u00fatil advertir al lector que no sea un energ\u00fameno de uno o de otro extremo que yo, por mi parte, en estas reflexiones de contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica dejo de lado mis propios sentimientos y concepciones religiosos y pol\u00edticos, que harto los tengo expuestos frente a los que piden definiciones dogm\u00e1ticas. \u00a1Es tan dif\u00edcil hacerse entender en este manicomio suelto que es hoy Espa\u00f1a!\r\n<h2 id=\"heading_id_762\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103428_2010067226\"><\/a><strong>Ayer, hoy y ma\u00f1ana...<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_763\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612614\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nVamos despacio, amiguito, que yo no tengo prisa. Aunque quiera met\u00e9rmela el tiempo. Los viejos no tenemos prisa porque \u2014y t\u00f3memelo a paradoja si quiere\u2014 sabemos esperar mejor que los j\u00f3venes. Hemos aprendido a esperar; tenemos larga experiencia de la esperanza. M\u00e1s de una vez me ha o\u00eddo usted uno de esos aforismos que tanto se me reprochan y que dice que mis pasadas esperanzas de recuerdos se me han trocado \u2014si no en todo, en gran parte\u2014 en recuerdos de esperanzas. Pero de estos recuerdos de esperanzas vivo, y ellos, los recuerdos, viviendo en m\u00ed, me ense\u00f1an a seguir esperando. Y recuerdo \u2014\u00a1todo es recordar!\u2014 aquello que le\u00ed en el libro de <em>Las variedades de la experiencia religiosa<\/em>, del psic\u00f3logo norteamericano William James, quien, comentando una estrofa terrible de un poema ingl\u00e9s \u2014de uno de los tres Thompson m\u00e1s conocidos en la literatura inglesa\u2014, estrofa en que se predica el suicidio, dec\u00eda James: \u201cBueno, pero esperemos a ma\u00f1ana, a ver qu\u00e9 dicen los peri\u00f3dicos.\u201d Vivir en la Historia \u2014y aun revivir en ella\u2014 devorado por ella. A ver c\u00f3mo acaba todo esto. Para empezar otra cosa. \u201c\u00a1Qu\u00e9 tiempos estamos viviendo!\u201d, se oye decir.\r\n\r\nY eso que no nos damos, que no podemos darnos cuenta de lo que estamos viviendo. Saturno o, mejor, Cronos, el Tiempo, se traga a sus hijos sin darles tiempo a que se den cuenta de que son tragados y c\u00f3mo. Cuando se sepa la historia contempor\u00e1nea, la actual, la de hoy, de aqu\u00ed a cien, a quinientos o a mil a\u00f1os, y los de entonces se enteren de c\u00f3mo la estamos viendo sus actores, se asombrar\u00e1n de nuestra ceguera. La historia narrada, la historiograf\u00eda, es el relato de lo que los hombres so\u00f1aron que hac\u00edan; mas lo que hab\u00eda debajo del sue\u00f1o s\u00f3lo llegan a averiguarlo los descendientes de los so\u00f1adores, su posteridad, que, a su vez, sue\u00f1an lo que est\u00e1n haciendo. Por mi parte, e individualmente, ahora es cuando, a mis m\u00e1s de setenta y un a\u00f1os, empiezo a cobrar conciencia de lo que fue inconciencia de mi ni\u00f1ez, cuando s\u00e9 lo que entonces ignoraba que me mov\u00eda. Y as\u00ed revivo mi ni\u00f1ez. \u00bfNo estaba acaso en el fondo de ella mi vejez de ahora? Como en el fondo de mi vejez est\u00e1 mi ni\u00f1ez de entonces. Y esto es el sentimiento de la continuidad de la Historia.\r\n\r\n\u00bfNo ha le\u00eddo usted, amiguito, lo que aquel espa\u00f1ol del siglo V, que fue Pablo Orosio, escribi\u00f3 de la Historia, que le ce\u00f1\u00eda y apretaba \u2014\u201ctristezas del mundo\u201d la llam\u00f3\u2014, y no ha visto c\u00f3mo fue narrando la agon\u00eda del mundo antiguo, de la antig\u00fcedad pagana, en que \u00e9l, Orosio, agonizaba? Merece la pena de leerla. Parece un h\u00e9roe que est\u00e1 transmitiendo a la posteridad la agon\u00eda de su hero\u00edsmo. Es como un telegrafista \u2014de tel\u00e9grafo sin hilos\u2014 de un gran trasatl\u00e1ntico que se est\u00e1 hundiendo y que para aplacar la desesperada congoja de sus compa\u00f1eros, los tripulantes del nav\u00edo, les va contando las noticias que va recibiendo y va trasmitiendo a los de fuera el relato del hundimiento de su nav\u00edo. Es, sin duda, un consuelo. Es tan heroica su acci\u00f3n como la de aquel m\u00e9dico que al llegarle el trance de muerte reuni\u00f3 a sus disc\u00edpulos en torno a su lecho y les fue explicando su agon\u00eda. \u201cAs\u00ed se muere\u201d, les dec\u00eda. Y ello recuerda el maravilloso di\u00e1logo plat\u00f3nico <em>F<\/em><em>e<\/em><em>d\u00f3n<\/em>, en que S\u00f3crates diserta, en la hora de su muerte, de la inmortalidad. De la inmortalidad en la Historia y en la conciencia universal.\r\n\r\nLos pobres so\u00f1adores que se creen despiertos y, sobre todo, los pobres energ\u00famenos o pose\u00eddos del dogma de su ensue\u00f1o no llegan a comprender esta conciencia de la Historia. Que es el otro mundo. Hay que o\u00edrlos cuando se empe\u00f1an en que uno se defina y tome partido, se parta. Y hasta se desaforan cuando uno se esfuerza por penetrar el sentido y la raz\u00f3n de los contrapuestos pareceres de los combatientes de uno y de otro bando. Y es que los pobres siervos de la acci\u00f3n no se dan cabal cuenta del valor de la libertad en la contemplaci\u00f3n.\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 va a suceder aqu\u00ed ma\u00f1ana? \u00a1Bah! \u00a1Si nos di\u00e9ramos cuenta, raz\u00f3n y sentido de lo que est\u00e1 sucediendo hoy...! Por de pronto y de contado, no basta aguardar; hay que esperar y aguantar. Esperar no con espera o aguardo, sino con esperanza. Que hay quien aguarda o espera sin esperanza. La espera \u2014aguardo\u2014 est\u00e1 en el tiempo; la esperanza, fuera de \u00e9l. Lo que llamamos desesperado es algo peor: es un desesperanzado. La espera o aguardo es cosa de raz\u00f3n; la esperanza lo es de fe o es la fe misma. Y aqu\u00ed, la tragedia.\r\n\r\nPero \u00bfqui\u00e9n va a dar sentido de la Historia eterna a esos que est\u00e1n quemando \u00eddolos para erigir en otros nuevos, en fetiches venideros, sus restos carbonizados?\r\n<h2 id=\"heading_id_764\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103430_2010067226\"><\/a><strong>En la muerte de D. Hip\u00f3lito R. Pinilla<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_765\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612615\"><\/a><em>El Adelanto<\/em><em> (<\/em><em>Salamanca<\/em><em>), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nAl recibir, por telegrama, la noticia de la muerte de don Hip\u00f3lito Rodr\u00edguez Pinilla, dos horas escasas despu\u00e9s de ocurrida, sent\u00ed que se me iba otro pedazo de mi vida salmantina de cuarenta y cinco a\u00f1os. Y que me iba muriendo yo m\u00e1s. Porque \u00e9l estaba estrechamente ligado a mi Salamanca, donde viv\u00ed el tan mentado, simb\u00f3lico, y ya legendario 1898, el de la generaci\u00f3n as\u00ed llamada. A la que \u00e9l, don Hip\u00f3lito, no perteneci\u00f3 en rigor.\r\n\r\nPorque \u00e9l era un ep\u00edgono de la de 1868, la de la Revoluci\u00f3n de Setiembre \u2014la gloriosa\u2014 de que su padre, don Tom\u00e1s, fue aqu\u00ed reconocido patriarca. Y sus hijos, Hip\u00f3lito, y el hermano de \u00e9ste, C\u00e1ndido, el poeta ciego, que tanto me hizo aprender para poder servirle de lazarillo y de lector, mantuvieron siempre la nobil\u00edsima tradici\u00f3n liberal de la Gloriosa, el liberalismo que est\u00e1 pasando por pasajero eclipse. A los de la actual generaci\u00f3n simb\u00f3lica \u2014no s\u00e9 si de 1931 o de 1923\u2014 apenas les dice nada esta muerte. A m\u00ed mucho.\r\n\r\nAqu\u00ed, aparte de su actividad \u2014m\u00e1s que acci\u00f3n\u2014 como m\u00e9dico y catedr\u00e1tico de medicina, ejerci\u00f3 la pol\u00edtica y llen\u00f3 cargos en ella. Mas lo propio suyo fue una \u00edntima, innata y radical bondad. Hombre de hogar y de plaza, laborioso, afectuoso, sencillo hasta el candor, cri\u00f3 una numerosa familia sirviendo a sus conciudadanos sin codicias, sin ambiciones, sin rencores, sin insidias, sin envidias, sin resentimientos. Algo excepcional. Fue todo un santo var\u00f3n, y es l\u00e1stima que a esta felic\u00edsima expresi\u00f3n le hayan prestado un cierto dejo malicioso los recorosos, los insidiosos, los resentidos y los envidiosos y los ambiciosos.\r\n\r\nDe su amor, filial y paternal a la vez, a su Salamanca, atestigua, entre otras cosas, la Casa Charra, que fue, en Madrid, obra suya.\r\n<h2 id=\"heading_id_766\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103432_2010067226\"><\/a><strong>Venizelos<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_767\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n<em>La \u201cTribu<\/em><em>na<\/em><em> Libre\u201d <\/em><em>(<\/em><em>El\u00e9f<\/em><em>o<\/em><em>eron Vima), el \u00f3rgano venizelista de Atenas, public\u00f3 el dia 19 de \u00e9ste, apenas muerto Venizelos, el siguiente elocuent\u00edsimo escrito de su redactor Spiro Melos, el gran cronista que tan bellas cosas ha escrito de Espa\u00f1a, por donde viaj\u00f3 hace poco y que conoce y quiere tan bien. Y lo he traducido fielmente a la lengua de Ca<\/em><em>s<\/em><em>telar.<\/em>\r\n<p class=\"right\">MIGUEL DE UNAMUNO<\/p>\r\n&nbsp;\r\n<p class=\"center\"><strong>He aqu\u00ed lo que llorar\u00e1 Grecia<\/strong><\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\nSilencio eterno le sell\u00f3 los labios con la consabida y enigm\u00e1tica sonrisa, la misma sonrisa que hab\u00eda vencido ej\u00e9rcitos, armadas y diplomacias en la historia. La sombra de la muerte apag\u00f3 los dos festivos cielos hel\u00e9nicos, aquellos luminosos ojos que se le proyectaban fuera de los anteojos y hac\u00edan que su cara brillase llena de inteligencia\u2026 \u00bfY ahora? \u00bfSe acercar\u00e1n los hombrezuelos con las sospechosas frasecillas, las babas, las ponzo\u00f1as, y las disculpas procesales? \u00bfA hacer qu\u00e9? La tumba que abri\u00f3 el Hado con el impetuoso ritmo de las tr\u00e1gicas purificaciones, es tumba de h\u00e9roe. \u00bfQu\u00e9 buscar\u00e1n junto a ella los que vivieron y viven con el sagrado temor a la personalidad y cuantos hacen de la lucha contra \u00e9sta su cotidiana tarea? \u00bfArrojar acaso, en vez de tierra, el indescriptible polvo que levantaron en tomo de \u00e9l los rencores y las envidias de la inmensa comunidad de las median\u00edas? Sobre esa tumba no puede dignamente alzarse en esta hora sino s\u00f3lo la Grecia del pueblo, la Grecia de las masas, la Grecia an\u00f3nima de las muchedumbres. Desgre\u00f1ada, despechugada, destrozada, se sentar\u00e1 en tierra con sus harapos y se golpear\u00e1 el pecho y su voz ser\u00e1 inmenso pla\u00f1ido y convulsi\u00f3n y quejumbre desde las nevadas cumbres del Beles hasta las faldas de las Monta\u00f1as Blancas.\r\n\r\nS\u00f3lo la Grecia de la grande, de la an\u00f3nima muchedumbre, la verdadera, la eterna y sola \u2014aunque la desgarren cuanto quieran los partidos\u2014, la que figura aqu\u00ed abajo la forma ideal que ador\u00f3 Venizelos y a que sirvi\u00f3 un tercio de siglo, s\u00f3lo ella puede dignamente lamentarse hoy. Porque llorar\u00e1 la asombrosa f\u00e1bula que vivi\u00f3 con \u00e9l, cual otra Cenicienta con el hermoso Pr\u00edncipe, en sue\u00f1o encantador que al despertar se le disolvi\u00f3 m\u00e1s pronto que el del m\u00e1s leve enga\u00f1o de primavera. Llorar\u00e1 Grecia sobre esa imprevista tumba su perdida e irrevocable juventud, la incre\u00edble juventud que le don\u00f3 aquel maravilloso mago apenas lleg\u00f3 de su escarpada isla y le toc\u00f3 con la yema de su dedo. Pla\u00f1ir\u00e1 las inolvidables visiones de vigor, m\u00e1s fugitivas que las del aleteo del alci\u00f3n, cuando aquel gran faquir, animador, hipnotizador y conductor de las masas levant\u00f3 a los bravos de todos los rincones del pa\u00eds a que llevasen nuestras \u00e1guilas guerreras por los viejos gloriosos senderos de Alejandro el Grande y atasen sus caballos a las puertas mismas de la Imperial Ciudad. Con grave sollozo y con amargas l\u00e1grimas de arrepentimiento confesar\u00e1 ella, la Grecia del pueblo y de las muchedumbres, encima de la abierta tumba, su primera horrible traici\u00f3n, cuando acobardada, prendida de las predicaciones del apego a la vida y del peque\u00f1o helenismo, dej\u00f3 de creer en \u00e9l y se par\u00f3, desanimada, en medio del camino. Lamentar\u00e1 desde las honduras del coraz\u00f3n la Grecia esta al h\u00e9roe inveros\u00edmil que la agarr\u00f3 entonces con robusta mano y con indomable voluntad la empuj\u00f3 de nuevo a las grandes luchas y a los grandes horizontes con aquella su epigram\u00e1tica palabra: \u201c\u00a1Si t\u00fa no crees en m\u00ed, yo, sin embargo, creo en ti y es lo mismo!\u201d\r\n\r\nEsta Grecia llorar\u00e1 la inimaginable grandeza que conoci\u00f3 cuando, escoltada por su h\u00e9roe, se sent\u00f3, a igual honor, a las mesas de los reyes y los poderosos de la tierra, a que volviese, ilustre, a ser ella misma y, si preciso, a golpear con su pu\u00f1o. Le frotaron los ojos los que se los hab\u00edan secado antes y hecho pasar por Europa el platillo de la mendiguez, seg\u00fan el mezquino imperialismo de los Theotokis y Rallis: \u201cDadnos alg\u00fan pegujar con que nos agrandemos tambi\u00e9n nosotros un poquito y as\u00ed nos perdonen nuestros muertos.\u201d\r\n\r\nCon estremecimientos y sollozos dir\u00e1, golpe\u00e1ndose los pechos la segunda terrible traici\u00f3n, cuando a la grande obra de Sevres, le respondi\u00f3: \u201cDesdichado, abajo. \u00a1Fuera de Grecia!\u201d Derramar\u00e1 l\u00e1grimas amargas por las ganancias asi\u00e1ticas que se perdieron del todo, por la mutilaci\u00f3n de la Tracia, por las tremendas hecatombes de la muchedumbre, por la desgracia que se desat\u00f3 en el pa\u00eds. Derramar\u00e1 l\u00e1grimas de arrepentimiento y de reconocimiento por el celo que mostr\u00f3 \u00e9l, el desterrado, el perseguido, en correr a Lausana a atestiguar que se esforzaba en recoger los andrajos ensangrentados a que la demencia comunal redujo su obra. Llorar\u00e1 esta Grecia por todas las traiciones a lo suyo propio \u2014y principalmente a lo m\u00e1s precioso de lo suyo\u2014, por las balas de los asesinos, los odios, las injurias, las anatemas. Y llorar\u00e1 desde lo hondo del coraz\u00f3n, sobre todo, al hombre que en medio del vendaval de pasiones que suscit\u00f3 su inconmensurable personalidad pudo mantenerse firme en su deber, \u201cfiel frente a los infieles\u201d, pronto a servirlos a cada momento y a cada sacrificio. Su acerada voluntad, su asombrosa felicidad de adaptaci\u00f3n, su sorprendente agudeza, su genio mismo pol\u00edtico, todas sus raras y grandes excelencias, parecen cosa secundaria frente a la grandeza de su car\u00e1cter, aquella grandeza que se extingui\u00f3 para siempre y llora hoy Grecia. Y ve, con agon\u00eda, dibujarse en el horizonte la amenazadora invasi\u00f3n de la mediocridad y la poca fe.\r\n<p class=\"right\">Spiro MELAS<\/p>\r\n<em>(Por la fiel traducci\u00f3n del romaico: Miguel de Unamuno.)<\/em>\r\n<h2 id=\"heading_id_768\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103434_2010067226\"><\/a><strong>Fallas y quemas<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_769\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nHay muy estrecha y honda relaci\u00f3n entre las fallas levantinas \u2014o valencianas, alicantinas...\u2014 y las quemas de iglesias e im\u00e1genes en \u00e9stas. Porque hay dos modos, por lo menos, de sentir y comprender la imaginer\u00eda. Seg\u00fan arte profano y temporal o seg\u00fan arte religioso que se presume eterno. Y hay dos idolatr\u00edas, la est\u00e9tica y la del fetichismo m\u00e1gico. Que a la veces se entremezclan y hasta se confunden. Y cuando alguien se queje de que en las quemas de templos se reduzcan a cenizas obras maestras de arte debe fijarse en que en las hogueras de falla tambi\u00e9n suelen quemarse verdaderas obras de arte. La diferencia estriba en el modo de sentir y comprender el arte. O est\u00e9tica o religiosamente. O en temporalidad o en eternidad. O en apariencia pasajera o en sustancialidad inacabable.\r\n\r\nHay la idolatr\u00eda del fetichismo m\u00e1gico, contra la que suelen revolverse \u2014demon\u00edacamente\u2014 los iconoclastas, aun siendo artistas. La obra de arte es para \u00e9stos goce del momento que pasa. Ni llegan a lo de Keats, de que \u201cuna cosa de belleza es un goce para siempre\u201d. El \u201cpara siempre\u201d se les atraviesa. No pueden o no quieren creer en ninguna inmortalidad del alma. En cambio, el fetichismo m\u00e1gico trata de eternizar y divinizar la materia. De perpetuar los \u00eddolos y las reliquias con supuestas virtudes m\u00e1gicas. Lo que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1!, que no sea condenable la feroz y salvaje rabia iconoclasta de los incendiarios de templos. Y sin excusa alguna.\r\n\r\n\u00bfQue no se adora la materia, la madera o la piedra o el bronce? Hace a\u00f1os fue robada de su santuario la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de la Pe\u00f1a de Francia en esta provincia de Salamanca. Se hizo otra, mas cuando luego aparecieron los restos de la robada, en un pozo, se los metieron, como reliquias de algo antes vivo, a la talla nueva, dentro de su madera. Para conservar la magia del fetiche. Y tenemos la Pilanca de Zaragoza, la de la leyendaria aparici\u00f3n de la Virgen, que desapareci\u00f3 en el incendio del primitivo templo g\u00f3tico, y reapareci\u00f3 la actual, su sustituta, imagen borgo\u00f1ona de mediados del siglo XV. \u00a1Pero v\u00e1yase con esto a sus devotos! Habr\u00eda que recordarle lo que en el cap\u00edtulo XIX de los \u201cHechos de los Ap\u00f3stoles\u201d se cuenta que le pas\u00f3 a San Pablo en \u00c9feso cuando los efesios que explotaban a su Artemis (Diana) creyeron que el Ap\u00f3stol iba a estropearles su negocio idol\u00e1trico. Se dice, por otra parte, que cuando se dijo que hab\u00eda aparecido en Compostela el cuerpo del ap\u00f3stol Santiago un cierto can\u00f3nigo \u2014con dejos priscilianistas, sin duda\u2014 exclam\u00f3: \u201cQue sigan excavando a ver si aparece el del caballo.\u201d \u00bfTiene, pues, nada de extra\u00f1o que los que sienten y viven s\u00f3lo al d\u00eda, los que no sienten la perennidad, los que acaso, y tal vez por desesperaci\u00f3n religiosa \u2014o irreligiosa, que es igual\u2014 no creen en el \u201cpara siempre\u201d se den a quemar lo que les recuerda el \u201cmorir habemos\u201d? Me dec\u00eda en Alicante, tierra de fallas y quemas, su alcalde que all\u00ed la religi\u00f3n popular era la de las habas frescas. La de lo que pasa, a la ma\u00f1ana verde, seco a la tarde. \u00a1Lo que hablaba yo de esto con Sirval!\r\n\r\nY ahora voy a traer aqu\u00ed a cuenta dos cosas que le o\u00ed en Par\u00eds, en 1925, a mi amigo Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez, t\u00edpico valenciano fallero. Fue la una que hablando en un mitin que dimos all\u00ed por entonces y brind\u00e1ndome a m\u00ed el pasaje, dijo: \u201cCuando desaparezca para siempre este conjunto de c\u00e9lulas que soy Blasco Ib\u00e1\u00f1ez...\u201d Que \u00e9l no creyese, no pudiere creer en su propia espiritualidad individual no me chocaba; \u00a1pero que se complaciera en ello...! Y otro d\u00eda, como se empe\u00f1ase en ponderarme las grandezas de los Estados Unidos y le replicase yo que \u00e9l era un hombre para quien el universo visible exist\u00eda, pero no el invisible, y que como no sab\u00eda ingl\u00e9s no hab\u00eda podido penetrar en honduras anglo-sajonas, me ataj\u00f3 as\u00ed: \u201cBueno, bueno, esas son teor\u00edas, pero los Estados Unidos para usted, para usted; v\u00e1yase all\u00e1 y con esas preocupaciones que tiene de la vida despu\u00e9s de la muerte inventa all\u00ed una religi\u00f3n nueva y en seguida encuentra una porci\u00f3n de viejas chifladas que le den todos los miles de d\u00f3lares que le hagan falta\u201d. No para inmortalizarse uno, pens\u00e9. Aquel \u201cconjunto de c\u00e9lulas\u201d a quien quem\u00f3 la vida que pasa parec\u00eda no creer en otra. Y, sin embargo...\r\n\r\nLos imagineros religiosos tallaron im\u00e1genes a las que luego el pueblo id\u00f3latra y materialista hizo fetiches y les atribuy\u00f3 virtudes m\u00e1gicas. Y no a las mejores art\u00edsticamente. Las ni\u00f1as prefieren las mu\u00f1ecas deformes. Y el fetichismo le consol\u00f3 de haber nacido y le dio una esperanza \u2014 inconscientemente desesperada\u2014 de un oscuro ensue\u00f1o ultramundano sin fin. \u00bfY no es acaso demon\u00edaco e inhumano ir contra esa vital ilusi\u00f3n? \u00bfMaterialismo? \u00bfCu\u00e1l? \u00bfEl que se atiene a las apariencias, a los fen\u00f3menos pasajeros que la vida quema, a las habas frescas que duran lo que el heno, o el que toma las apariencias por sustancias, por materia permanente, perduradera por los siglos de los siglos? \u00bfMaterialismo? Le hay que da vida \u00edntima; opio que ayuda a vivir contento al pueblo. Mejor que el opio, tambi\u00e9n materialista \u2014aunque de otra materia\u2014 que pregonaba Lenin y mejor que la inhumanidad de los humanistas. Dos opios, que el contraveneno es veneno tambi\u00e9n. \u201cSimula similibus\u201d...\r\n\r\nQueda dicho que la palabra, el verbo, el esp\u00edritu, el son, la historia es \u201caere perennius\u201d m\u00e1s duradera que el bronce. Pero dentro de la historia pasajera, temporal, al d\u00eda, dentro de la revoluci\u00f3n que pega fuego a creencias, consuelos, esperanzas e ilusiones para encender otros, \u00bfhay acaso otra historia permanente y eterna? \u00bfDentro del arte hay religi\u00f3n? El m\u00e1ximo historiador hel\u00e9nico, Tuc\u00eddides, escribi\u00f3 la historia de la guerra del Peloponeso \u201cpara siempre\u201d seg\u00fan su arrogante frase. \u00bfPara siempre? \u00bfLas quemas falleras y las revoluciones petroleras pretenden acabar con lo eterno? A lo que algunos llaman materialismo hist\u00f3rico. \u00a1Qui\u00e9n sabe...!\r\n\r\nY hay quien se queda, bajo s\u00ed mismo, con una esperanza desesperada, con una fe incr\u00e9dula, con un consuelo contrarracional. No sin raz\u00f3n, sino contrarraz\u00f3n. \u00bfCual el gozne de la historia?\r\n<h2 id=\"heading_id_770\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103436_2010067226\"><\/a><strong>Palinodia o canto de gallina<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_771\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618619\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"right\"><em>Bueno es el mundo, bueno, bueno, bueno,<\/em><\/p>\r\n<p class=\"right\"><em>como de Dios, al f<\/em><em>i<\/em><em>n, obra maestra.<\/em><\/p>\r\n<p class=\"right\">Miguel de los Santos \u00c1lvarez.<\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\nEstos versos, que puso Espronceda al frente de su <em>Diablo Mundo<\/em>, le dir\u00e1n a usted, mi an\u00f3nimo reprensor, que acaso \u2014o mejor, al caso\u2014 tenga usted raz\u00f3n. Y s\u00f3lo raz\u00f3n, no m\u00e1s. Qui\u00e9n sabe... \u00bfA qu\u00e9 este andar con pesimismo a vueltas? \u00bfA qu\u00e9 verlo todo en negro, en l\u00f3brego y en l\u00fagubre? Los ciegos no ven el campo en negro, como tampoco lo ve usted as\u00ed con la espalda. Por lo que me dice que no se debe ser pesimista. Y luego, que no hay derecho a serlo. \u00bfEn qu\u00e9 quedamos, en deber o en derecho? Pero, \u00a1adelante!\r\n\r\nDespu\u00e9s de esos versos del amigo de Espronceda, con la cu\u00e1druple bondad de esta obra maestra de Dios, que es el mundo que habitamos, a\u00f1ad\u00eda el \u00c1lvarez aquel: \u201c\u00a1Cantad en vuestra jaula, criaturas!\u201d Vamos, pues, a cantar, pero canto de gallina, o sea palinodia, ya que me dice que usted est\u00e1 arrepentido de un su anterior pesimismo. \u00bfCu\u00e1l la causa? Y que se propone usted acabar su vida, si no reventando de risa, por lo menos con una chanza. Tal vez como un paisano m\u00edo muy \u201cchirene\u201d, que al ir a dar su \u00faltima boqueada se volvi\u00f3 a la pared diciendo: \u201c\u00a1Color\u00edn colorao, este cuento se ha acabao!\u201d \u00bfA qu\u00e9 tomarlo m\u00e1s en serio? O aquel otro, hombre correcto, que al presentir, en su agon\u00eda, el inminente \u00faltimo momento de vida hizo que le afeitasen cuidadosamente y le arreglasen el pelo. No confiaba en que se lo habr\u00edan de hacer en cad\u00e1ver. Y quer\u00eda tomar el mundo en serio.\r\n\r\n\u201c\u00bfLo toma en serio su autor?\u201d, me pregunta usted. \u00a1Ver\u00e1! En mi vieja comedia nueva <em>El Hermano Juan o el mundo es teatro\u201d<\/em> le hago decir a esa reencarnaci\u00f3n del Tenorio, hablando de la risa divina, la de Dios: \u201cSus truenos, los del final del <em>Don <\/em><em>\u00c1<\/em><em>lvaro<\/em>, me suenan a pavorosas carcajadas...\u201d Y ello es de tradici\u00f3n hom\u00e9rica, pues el Zeus (J\u00fapiter) de Homero hace retemblar el cielo con su risa. Y si me dice que esto es concepci\u00f3n pagana, le dir\u00e9 que en la Biblia se dice que Jehov\u00e1 se r\u00ede de sus enemigos, aunque Clar\u00edn le hubiese reprochado esa ocurrencia a don Alejandro Pidal y Mon como si hubiese sido de \u00e9ste. S\u00ed. Dios se r\u00ede y es humorista, como ha elucidado el famoso de\u00e1n anglicano, que fue de San Pablo, de Londres, Inge.\r\n\r\n\u00a1Y si s\u00f3lo fuese re\u00edrse y tomarlo a broma...! Hay un tremendo pasaje en uno de los dramas de Shakespeare en que \u00e9ste le hace decir a una de sus criaturas que los dioses \u2014y este plural es un eufemismo\u2014 se divierten con nosotros tortur\u00e1ndonos como los ni\u00f1os \u2014por lo general, inconcientemente crueles\u2014 con bichos, gusanos e insectos. Y le invito a que lea la estupenda novela norteamericana <em>Moby Dick<\/em>, de Herman Melville, en que la ballena blanca es el s\u00edmbolo de una terrible divinidad mal\u00e9vola que se complace en atormentar a los hombres. Recuerdo que en mi ni\u00f1ez tuve un amiguito que se divert\u00eda en ponerle a un limaco una cerilla encendida encima y ver c\u00f3mo se arrastraba chamuscado y dejando baba. Y ahora, en mi vejez, veo en tomo m\u00edo retrasados mentales que se divierten con algo parecido, y no precisamente con limacos. \u00bfO es que no cree usted, mi an\u00f3nimo reprensor, que muchas de las atrocidades que presenciamos no son sino divertimientos? Como eran anta\u00f1o los autos de fe. Las m\u00e1s de las quemas... sociales son desahogos, diversiones. Y a prop\u00f3sito de desahogo, le voy a contar a usted de un desahogado social que siempre est\u00e1 haciendo alarde de servir a otros \u2014de altruismo\u2014, de servir al com\u00fan, a la comunidad \u2014de comunismo\u2014, y, en efecto, come, digiere su comida merced a su mucha bilis de resentido y luego va al com\u00fan a descargarse en \u00e9l, en el pueblo, de su servicio. \u00bfEncono? Alguien dir\u00e1 que resentimiento art\u00edstico. Se trata de un literato fracasado, torvo, enconado, cobarde. Cuando habla \u2014pedantescamente\u2014 del genio de la especie no se sabe si es del que empuja a la propagaci\u00f3n de ella, a la prole, o del que empuja al suicidio colectivo y a la guerra y la revoluci\u00f3n. Y \u00e9stos son los que llevan a los pobres retrasados mentales, que, con la sesera en pu\u00f1o, se divierten con diversiones f\u00fanebres.\r\n\r\nAhora que hay quien se queja de todo eso. \u00a1Ganas de quejarse! \u00a1Man\u00eda pesimista! Perversiones humanas, artificiales, no sentimientos animales, naturales. Porque \u00bfqui\u00e9n nos dice que el insecto torturado o el limaco chamuscado sufre con ello? Yo escrib\u00ed una vez que habr\u00eda que comparar \u2014y esto es un absurdo\u2014 el dolor de la oveja devorada con el placer del lobo que la devora. Pero \u00bfqui\u00e9n nos dice que el pobre lobo no sufre con tener que devorar a la oveja y que la oveja no goza con sentirse devorada por el lobo ? Aunque entre los animales no haya ni sadismo ni masoquismo. \u00bfO no se exalta alguna vez el dolor en goce? \u00bfNo hay hombres y pueblos que se recrean en su propia agon\u00eda? Nada, pues, de pesimismo.\r\n\r\nEl m\u00e1s grande l\u00edrico portugu\u00e9s del siglo XIX \u2014ni creo le hubo mayor en Espa\u00f1a\u2014, Jo\u00e3o de Deus, tiene una f\u00e1bula, <em>Cabra, ca<\/em><em>rn<\/em><em>ero y cochino ceb\u00f3n<\/em>, en que la cabra y el carnero se extra\u00f1an de que el cochino berree en el carro en que les llevan a los tres al mercado, como si fuera mejor ir a pata, y se lo reprochan. Y el cochino ceb\u00f3n responde que a \u00e9l no le llevan a orde\u00f1o ni a esquileo. Y por eso grita: \u201cAqui d'el-rei! Aqui d'el-rei!\u201d Y a\u00f1ade el fabulista: \u201c\u00a1Hablaba como un hombre! Mucha gente no discurre con tanta discreci\u00f3n. Infelizmente cuando el mal es fatal, el pla\u00f1ido \u00bfqu\u00e9 vale?, \u00bfqu\u00e9 vale la prevenci\u00f3n? Antes ser insensato que prudente; un insensato, al menos, menos siente; no ve un palmo ante su nariz; ve el presente; est\u00e1 contento; \u00a1es m\u00e1s feliz!\u201d Y puede ser optimista, agrego yo ahora aqu\u00ed.\r\n\r\nAs\u00ed, pues, cantemos la gallina, la palinodia; \u00a1cantemos en nuestra Patria, criaturas! Ni hagamos una divina tragedia de lo que no es ni divina comedia. Volveremos, como el Dante, saliendo de este infierno, a rever las estrellas. Y entre ellas, la revoluci\u00f3n... de los astros. Y qui\u00e9n sabe si a reventar de risa mientras truena la carcajada del Se\u00f1or. Nadie podr\u00e1 decir que no estamos viviendo unos tiempos interesantes y divertidos. A pesar de los berridos de los cebones. Hag\u00e1monos, pues, optimistas. Y color\u00edn colorao...\r\n<h2 id=\"heading_id_772\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103438_2010067226\"><\/a><strong>El espol\u00f3n y el codaste<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_773\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618620\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n\u00bfPopular? \u00bfQu\u00e9 es eso de popular? Hab\u00eda lo que se llamaba Acci\u00f3n Popular, y luego se form\u00f3 el llamado Frente Popular. Populares los dos. \u00bfY qui\u00e9n les impide llamarse as\u00ed, aunque ello contribuya a confundir a\u00fan m\u00e1s la confusi\u00f3n que reina y gobierna en este manicomio suelto que es hoy Espa\u00f1a? Donde no hay polic\u00eda gubernativa del lenguaje. Aunque quiero recordar que en el primer bienio de esta dichosa \u2014de dicho y no de dicha\u2014 Rep\u00fablica se prohibi\u00f3 que ning\u00fan partido se apellidara nacional. Y se anatematizaba la designaci\u00f3n de \u201cGobiernos nacionales\u201d. Para que hace poco, volviendo por los fueros del bien decir, el actual presidente del Gobierno determinara \u2014arrepentido acaso de su anterior inquisitorial (no inquisitiva) prohibici\u00f3n\u2014 lo que eso de \u201cnaci\u00f3nnal\u201d significa, y que no se refiere a unanimidad, sino a volumen. Aunque, desgraciadamente, quepa medir el volumen por la ley de la mayor\u00eda. Algo as\u00ed como aquello de que justicia es lo que quieren dos donde hay tres. Mas de todos modos, parece que en lo de nacional nos vamos entendiendo. Mas \u00bfen lo de popular...?\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 es el pueblo? \u00bfQui\u00e9nes componen el pueblo? \u00bfEs el pueblo una clase o es el conjunto de las clases sociales y nacionales todas? Pero dejemos esto, pues apenas hay quien est\u00e9 dispuesto a dejarse instruir y convencer. Cada cual se atiene a su acepci\u00f3n de la fat\u00eddica y confusiva palabra.\r\n\r\nAhora parece que el Frente Popular, ganando popularidad, ha desplazado o poco menos a la Acci\u00f3n Popular; pero \u00bfqui\u00e9n nos dice que detr\u00e1s de este Frente Popular no se est\u00e9 formando un Cogote Popular, tan popular como el frente y en el mismo sentido en que los del frente toman eso de popular? Cuando una aldea, un villorrio o un lugarejo est\u00e1 dividido, como suelen estarlo, en dos bandos: los anti-equisistas que siguen a Ceda \u2014m\u00e9dico, maestro, p\u00e1rroco, boticario o pescador de tencas, verbigracia\u2014 y los anti-cedistas que siguen a Equis, perteneciente a cualquiera de esas profesiones o a la de vago o mangante, \u00bfqui\u00e9n nos dice qu\u00e9 parte de ese pueblo as\u00ed dividido es el verdadero pueblo? Porque lo de pueblo bajo y pueblo alto no es sino una mandanga. Y entre esos dos equipos se establece el turno de los parados.\r\n\r\nY ahora, una vez indicado esto del frente popular y del cogote popular, vamos a exponer el caso acudiendo a una muy socorrida met\u00e1fora del arte naviero. Es ya secularmente tradicional lo de comparar al Estado con una nave y al gobernante con un piloto. Como que gobierno quiere decir originariamente el de guiar, en bonanza o en tempestad, una nave; gobernalle es el tim\u00f3n, y gobernar es manejarlo. Y es l\u00e1stima que de una tan fecunda met\u00e1fora no quepa sacar todo el partido sacable en pa\u00edses como el nuestro, donde el asiento central del gobierno est\u00e9 tan tierra adentro. \u00a1En una naci\u00f3n en que desde El Escorial se pretendi\u00f3 gobernar una armada a la que se le supuso invencible antes de hacerse a la alta mar!\r\n\r\nUn nav\u00edo de combate, una galera \u2014y acaso hoy un acorazado\u2014, ten\u00eda en su proa un espol\u00f3n met\u00e1lico para embestir y echar a pique, si pod\u00eda, al nav\u00edo contrario. Esa proa espolonada era su frente de choque. Algo as\u00ed como el frente popular. Adem\u00e1s, ten\u00eda el nav\u00edo su casco, y en \u00e9ste, su obra muerta \u2014como la tiene el Estado\u2014, y detr\u00e1s \u2014lo que alguien llamar\u00eda su retaguardia\u2014, el codaste, el grueso tronco \u2014a las veces de hierro\u2014vertical en que termina la quilla, que le hace al nav\u00edo surcar los mares. Y cuando llega el choque de la embestida no es el espol\u00f3n de proa el que lo aguanta y resiste, sino que es el codaste de popa. Como en las guerras es la retaguardia la que resiste. Y en la guerra civil pol\u00edtica no es el frente popular, sino el cogote popular, tan popular \u2014acaso m\u00e1s\u2014 que el frente, el que tiene que aguantar la acometida. Y es ocioso pensar que la masa del codaste se solidarice siempre con la masa del espol\u00f3n de proa. \u00a1Hay que conocer los \u201cpueblos\u201d! Los pueblos, \u00bfeh?, no s\u00f3lo el pueblo.\r\n\r\nSabido es, adem\u00e1s, que la fuerza impulsora de un nav\u00edo le viene de detr\u00e1s, de popa a proa; de popa a proa, de atr\u00e1s adelante: el viento que hincha la vela y el empuje de la h\u00e9lice. Que un nav\u00edo no navega a tiro, como un carro de que tiran caballer\u00edas. No es el porvenir el que tira de un pueblo, sino el pasado. Su progreso se debe a su tradici\u00f3n.\r\n\r\nY una vez desarrollada la met\u00e1fora naviera, \u00bfqu\u00e9 es eso de que aqu\u00ed no cabe ni comunismo ni fajismo? \u00bfA qu\u00e9 gobernante, a qu\u00e9 piloto entre proa y popa, se le ocurre pensar que no se sobrepongan al casco ni el espol\u00f3n de proa ni el codaste de popa? Tan populares el uno como el otro. Porque \u00bfde d\u00f3nde se ha sacado que el fajo sea menos popular o, si se quiere, menos proletario que el soviet? Mussolini ha llamado a Italia una naci\u00f3n proletaria. \u00bfY qu\u00e9 es eso de hablar del capitalismo de los Bancos, verbigracia? \u00bfEs que el Banco de un Estado totalitario \u2014comunista o fajista\u2014 no es tan capitalista como el de la clase llamada as\u00ed, capitalista? Un espectador acongojado y de esp\u00edritu liberal \u2014como el que esto escribe\u2014 que contemple la inminencia del choque desde el puente de cubierta podr\u00e1 temer o esperar lo que tema o lo que espere; mas no se le ocurrir\u00e1 pensar que es la garita del timonel la que lo resiste y aguanta. Ni que el timonel pueda dirigir su nav\u00edo con pactos ni de proa ni de popa. S\u00f3lo a un piloto de tierra adentro, escurialense, se le puede antojar que un pacto sirva de br\u00fajula o comp\u00e1s de marear. Como tampoco sirven ni maniobras de gabarras de r\u00eda ni de balandros de abra. \u00bfEst\u00e1 claro?\r\n\r\n\u00bfEnemigos del nav\u00edo? \u00bfQui\u00e9nes? \u00bfLos de adelante o los de detr\u00e1s?; \u00bflos de proa o los de popa? Y dej\u00e9monos de eso de izquierda y de derecha. Que en el avance del nav\u00edo y, sobre todo, en sus embestidas o arremetidas, ni la obra muerta de babor \u2014izquierda\u2014 ni la obra muerta de estribor \u2014derecha\u2014, obras ambas muertas, cuentan apenas para nada. Y aunque sobre la l\u00ednea de flotaci\u00f3n se hundir\u00e1n al hundirse el casco por quiebra de espol\u00f3n o de codaste, o de ambos. Se llama obra muerta a la de los bordes del casco, sobre cubierta, ya de izquierda o babor, ya de derecha o estribor. Y cuando esos bordes son desbordados, el nav\u00edo se hunde, y \u00a1ay de los que no sepan nadar! Y de los otros. Si se est\u00e1 en alta mar y lejos de tierra firme.\r\n\r\nNota.\u2014Debo advertirle a cierto privado y malicioso an\u00f3nimo comentador de estos mis <em>Comentarios<\/em> que no me divierto con estos escarceos ling\u00fc\u00edsticos y metaf\u00f3ricos, sino que me quitan el sue\u00f1o. Y que nuestro se\u00f1or Don Quijote era hidalgo y a la vez ingenioso.\r\n<h2 id=\"heading_id_774\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103440_2010067226\"><\/a><strong>Potencias limbales<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_775\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618621\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n\u201c\u00a1Santo Dios! \u00a1Santo Dios! \u00a1Se han desencadenado las potencias todas infernales!\u201d \u2014me dijo con un \u00e9nfasis inconcientemente c\u00f3mico y llev\u00e1ndose las manos al caletre. (En \u00e9l, de ordinario, testuz.) Me le qued\u00e9 mirando un rato, y le repuse: \u201c\u00bfInfernales? \u00a1Mas bien limbales!\u201d Y \u00e9l: \u201c\u00bfY qu\u00e9 es eso?\u201d Con cierto recelo de que estuviese por dentro ri\u00e9ndome de \u00e9l, pues es de los recelosos. Y yo: \u201c\u00bfUsted sabe lo que es el limbo?\u201d A esto se me amosc\u00f3, y: \u201cNo estoy seguro, pero en fin, como usted lo ha de saber mejor que yo...\u201d Me sonre\u00ed con l\u00e1stima y le dije: \u201c\u00bfQuiere usted que empecemos por una peque\u00f1a excursi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica?\u201d Y \u00e9l: \u201cMuy bien; nos vendr\u00e1 bien a los dos y usted se lucir\u00e1, sin duda\u201d. Result\u00f3 que \u00e9l no sab\u00eda del limbo sino aquel lugar m\u00edtico a donde le hab\u00edan ense\u00f1ado que van las \u00e1nimas de los pobres ni\u00f1os inocentes que se mueren sin bautismo.\r\n\r\nLimbo le dije que es \u2014como el lector sabe conmigo\u2014 lo mismo que margen, borde y en casos: umbral. En el juego de pelota a ble \u2014o ple\u2014 con front\u00f3n, limbos se llaman a las l\u00edneas que en el front\u00f3n y en el suelo marcan la falta. Aqu\u00ed, en Salamanca, he o\u00eddo llamarle, por los chicos, a esas l\u00edneas \u201cimbos\u201d, quit\u00e1ndole la ele del art\u00edculo. En italiano, \u201clembo\u201d es borde, margen u orilla, Y luego pas\u00e9 a decirle c\u00f3mo las potencias limbales son las marginales, las de los bordes u orillas, las de los extremos. \u201cHay \u2014le dije\u2014 potencias celestiales, o del cielo; potencias infernales, o del infierno; potencias purgatoriales, o del purgatorio, y potenci\u00e9is limbales, o del limbo.\u201d Y \u00e9l entonces: \u201cBueno, pero ese limbo, margen o borde, ese del juego de pelota a ble...\u201d Le interrump\u00ed: \u201cA ese limbo del juego de pelota a ble tambi\u00e9n se le llama <em>esc\u00e1s<\/em>, aunque el diccionario oficial no lo registre\u201d. Y \u00e9l: \u201cBueno, \u00bfpero ese limbo qu\u00e9 tiene que ver con el de nuestro catecismo?\u201d \u201cPues tiene que ver \u2014le dije\u2014 en que las \u00e1nimas de esos ni\u00f1os inocentes e inconcientes duermen, sin ensue\u00f1os, en el borde de la historia, al margen de ella.\u201d \u201c\u00bfEntonces?\u201d \u2014me pregunt\u00f3 ya algo intrigado y ya sin hinchaz\u00f3n.\r\n\r\nEntonces que es terrible la potencia de los que viven al margen de la historia, de los que no tienen clara conciencia de ella, de los que se alimentan de gestos, ademanes, contrase\u00f1as, gritos, y... camelos. De los que, siguiendo lo del famoso pasaje del catecismo jesu\u00edtico \u2014y aunque sean del otro bando, del contrario, o mejor del otro extremo, margen o limbo\u2014 dicen: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed que soy ignorante, doctores \u2014y quien dice doctores dice jefes o caudillos\u2014 tiene mi comuni\u00f3n o partido, que os sabr\u00e1n responder\u201d. Una vez iba yo por una calle de Madrid y pas\u00f3 una chiquiller\u00eda dando chillidos, a la que se acerc\u00f3 otro chiquillo preguntando: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que hay que gritar?\u201d \u201cDeporte pol\u00edtico\u201d \u2014me dijo uno que me acompa\u00f1aba\u2014. Y yo: \u201c\u00a1Transporte, no!\u201d Y \u00e9l: \u201c\u00bfPues?\u201d Y yo: \u201cPorque no transportan idea ninguna, ya que no las tienen, ni saben lo que se dicen\u201d.\r\n\r\nPotencias limbales, s\u00ed; terribles potencias de inconciencia. Cortejan a unas cosas que oyen y no entienden, y como no logran entenderlas, poseerlas, no son para ellos ideas. Y como a cortejar se le llama en cal\u00f3 \u201ccamelar\u201d, esas cosas que oyen y no logran entender no son para ellos m\u00e1s que lo que decimos \u201ccamelos\u201d. \u00a1Terribles camelos a las veces! Y luego hay pobres hombres, resentidos o fracasados, que se dejan arrastrar de la potencia limbal de esos inconcientes. En el un limbo, margen o extremo o en el otro. Porque es cosa fat\u00eddica lo de acercarse y no llegar.\r\n\r\nPorque esto de que unas sedicentes juventudes \u2014en parte lo son, sin duda\u2014 est\u00e9n atosigando con t\u00f3sigo de tonter\u00eda furiosa a Espa\u00f1a, desde sus m\u00e1rgenes o limbos, se debe a que se sirven de ellas algunos que nunca tuvieron juventud alguna porque se les abort\u00f3. Y en esta tr\u00e1gica lucha de las generaciones \u2014mucho m\u00e1s tr\u00e1gica que la lucha de clases\u2014 se otea una verdadera disoluci\u00f3n mental \u2014y por lo tanto moral\u2014 colectiva, una disoluci\u00f3n intelectual no ya de la opini\u00f3n, sino del esp\u00edritu, del \u00e1nimo p\u00fablico. Alguien dir\u00e1 que una disoluci\u00f3n es una resoluci\u00f3n, que disolver un problema es resolverlo. Y, en efecto, muerto el perro se acab\u00f3 la rabia. Pero..., \u00bfqu\u00e9 es lo que no se acaba al cabo?\r\n\r\nY lo m\u00e1s grave, lo irreparable acaso \u2014es mi cantilena\u2014, es la disoluci\u00f3n mental, la demencia, que nutre al esp\u00edritu p\u00fablico con camelos, con vagas f\u00f3rmulas faltas de contenido ideal. En moral, en pol\u00edtica, en econom\u00eda, se prendan los del limbo de cosas que equivalen a lo que en literatura se llam\u00f3 el \u201cdada\u00edsmo\u201d. Y se ponen a decir, y lo que es peor, a hacer tonter\u00edas catastr\u00f3ficas. O si se quiere revolucionarias, que cat\u00e1strofe quiere decir revoluci\u00f3n. \u00bfTonter\u00edas? S\u00ed, tonter\u00edas que algunos llamar\u00edan \u201creprobables\u201d. Porque recientemente hemos o\u00eddo calificar de \u201creprobables\u201d a cr\u00edmenes repugnantes cuando se dec\u00eda que el m\u00f3vil era social. O sea insocial. \u00bfTonter\u00edas? S\u00ed, hemos o\u00eddo calificar de tonter\u00edas, m\u00e1s o menos reprobables, las quemas de iglesias y conventos. Y hasta de cad\u00e1veres desenterrados. D\u00e1ndose el caso de que los incendiarios, los petroleros, que dejaban los templos hechos una \u201cl\u00e1stima\u201d \u2014no m\u00e1s que l\u00e1stima\u2014, no eran de los represados antes, no eran de los que fueron oprimidos, no eran de los que pod\u00edan alegar una venganza. Y que los m\u00e1s vand\u00e1licos de esos sucesos sucedieron, en general, en lugares que no hab\u00edan sido previamente castigados por una represi\u00f3n... \u00bfreprobable tambi\u00e9n? Porque la reprobabilidad tiene dos caras, y apunta a los dos extremos o limbos. La barbarie contrarrevolucionaria no es menor ni mejor barbarie que la otra, y a la inversa. Es la misma barbarie.\r\n\r\nLos dos limbos son un solo y mismo limbo. Que ya nos lo dice al decir que los extremos, los limbos, se tocan, el refr\u00e1n. La tonter\u00eda, la demencia disolutiva, es la misma.\r\n\r\n\u00a1Potencias limbales! \u00a1Qu\u00e9 mal suena esto! Ya lo s\u00e9. Pero tampoco s\u00e9 inventar otra expresi\u00f3n... m\u00e1s elegante. Porque lo que se suele llamar \u2014abusivamente, de cierto\u2014 elegancia, se me resiste tanto y aun m\u00e1s que la tonter\u00eda. \u00bfAunque no ser\u00e1n una sola y misma cosa, la una tonter\u00eda ingenua, grosera o en bruto, y la otra tonter\u00eda sutil y refinada? \u00bfCu\u00e1l es preferible? \u00bfSobre todo en un pueblo al que se le llama impresionable queriendo decir presionable? \u00bfY no ser\u00e1n acaso consustanciales con los limbos \u2014con uno y otro\u2014 tales o cuales tonter\u00edas, ya en bruto \u2014en r\u00fastica\u2014, ya encuadernadas en elegante pasta? Pero... \u00a1atr\u00e1s!, que volver a aquello de las consustancialidades no es ya m\u00e1s que insustancialidad. Y mitolog\u00eda. Que para \u00e9sta basta con cielo, infierno, purgatorio y limbo.\r\n<h2 id=\"heading_id_776\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103442_2010067226\"><\/a><strong>Mis santas compa\u00f1as I<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_777\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618622\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nSe ha contado m\u00e1s de una vez la tragedia del autor que navegaba llevando su tesoro: las hojas de una obra \u2014poema, novela, historia, lo que fuese\u2014 a la que acaso dedic\u00f3 largos desvelos en largo tiempo y que en un naufragio vio, desesperado, que se le esparc\u00edan esas hojas sobre las olas de la mar. \u00a1Y no poder agarrarse a ellas como a tablas de salvaci\u00f3n! Ni poder luego rehacerlas, revivirlas. La historia recuerda casos de \u00e9stos. Y alguno que hizo luego la incurable desdicha del autor y tal vez provoc\u00f3 su suicidio. Pero hay acaso otra tragedia, m\u00e1s frecuente, menos espectacular y m\u00e1s callada, y es la de aquel \u2014autor o no\u2014 a quien una galerna del mar social de las pasiones, generalmente pol\u00edticas \u2014las que se dicen as\u00ed\u2014 le arrebata sus memorias del pasado, de su \u00edntima historia y le pela el alma.\r\n\r\n\u00a1Ay del que, lejos durante a\u00f1os del toque cotidiano con el hogar de su ni\u00f1ez, de su mocedad y acaso de su madurez, vuelve a verlo y se encuentra con que ya no lo conoce! \u00a1Qu\u00e9 hondo destierro! Encu\u00e9ntrase en el hogar de sus muertos. Y quiero trascribir aqu\u00ed lo que escrib\u00ed al encontrarme, no hace mucho, al mor\u00edrseme la hermana mayor, con un cuadrito que ella guardaba y en que hab\u00eda rizos de las cabelleras de mis hermanos todos cuando ni\u00f1os, y entre ellos, uno m\u00edo, de mis cinco o seis a\u00f1os. Y fue esto: \u201cEste rizo \u00bfes un recuerdo \/ o es todo recuerdo un rizo?; \/ \u00bfes un sue\u00f1o o un hechizo? \/ En tal encuentro me pierdo. \/ Siendo ni\u00f1o, la tijera \/ maternal (\u00a1tiempo que pasa!) \/ me lo cort\u00f3 y en la casa \/ qued\u00f3, \u00a1reliquia agorera! \/ \u00a1Fue m\u00edo!, dice mi mente; \/ \u00bfm\u00edo?; \u00a1si no lo era yo...!; \/ todo esto ya se pas\u00f3...; \/ \u00a1si me quedara el presente...! \/ Es la reliquia de un muerto, \/ n\u00e1ufrago en mar insondable; \/ \u00a1qu\u00e9 misterio inabordable \/ el que me aguarda en el puerto! \/ Este rizo es una garra \/ que me desgarra en pedazos; \/ \u00a1madre, ll\u00e9vame en tus brazos \/ hasta trasponer la barra!\u201d\r\n\r\nQuisiera uno recogerse a ratos para rehacerse su alma propia, atar el hilo \u2014deshilvanado a trechos\u2014 de su vida para revivirse; pero la avenida \u2014en catarata tal vez\u2014 de los sucesos hist\u00f3ricos diarios, de la revoluci\u00f3n de cada d\u00eda, le rompen el recogimiento, le confunden en la memoria las memorias y no hay manera ni de meditar ni de recordar. Y como uno no es cartujo, no ve, ni muerto, al que fue. O se siente, a cierta edad \u2014\u00a1edad muy incierta!\u2014, encorvado de alma como esos \u00e1rboles de las costas azotadas de contino por temporales marinos, a que se les ve encorvados.\r\n\r\nProp\u00f3nese uno cada d\u00eda no salir apenas de casa, o tal vez ni de su despacho, gabinete, cuarto o alcoba, para ir ordenando su pasado, revisando su vida; pero le tira la tertulia del caf\u00e9 o del casino y se va all\u00e1 a o\u00edr los comentarios \u2014siempre los mismos y uniformes\u2014 a los sucesos del d\u00eda, al \u00faltimo asesinato o a la \u00faltima sesi\u00f3n de Cortes o a los recientes acuerdos de los partidos pol\u00edticos, que son sucesos parejos. O toma uno los diarios del d\u00eda y, \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 terrible fatiga! \u00a1Qu\u00e9 cansado todo ello! Las mismas firmas \u2014no hombres\u2014 al pie de las mismas cosas, dichas del mismo modo. Y se acaba por perder el sentimiento y el sentido de la memoria hist\u00f3rica o comunal de la Historia, no del relato de ella. Y se pierden esos sentimiento y sentido por falta de lo que ha dado en llamarse la cuarta dimensi\u00f3n del espacio temporal. O, si se quiere, del tiempo espacial. No longitud o largura, ni latitud o anchura, ni profundidad u hondura, sino holgura, huelgo o aliento; vida en tiempo eterno. No visi\u00f3n a lo largo, ni a lo ancho, ni a lo hondo, sino sentimiento; mejor: entra\u00f1amiento, a huelgo, a respiraci\u00f3n. No conocer lo que pasa, sino contemplar lo que pasa y vuelve, lo que se queda. Y lo que se queda es la esencia de la sustancia de lo que pas\u00f3. Y as\u00ed uno se ahoga en el espacio desnudo y no m\u00e1s que espacial.\r\n\r\nHojas que se nos van, ahornagadas, amarillenta o rojizas, secas, como las de los \u00e1lamos de la ribera en oto\u00f1o, o a perderse en el r\u00edo o a formar mantillo que abrigue el pie del \u00e1rbol y abone su venidero follaje de primavera. Y deja uno, desalentado, sin huelgo, esas hojas cotidianas de la Prensa, las echa de lado y, mirando al techo del cuarto \u2014no al del cielo\u2014, se pone a so\u00f1ar despierto. \u00bfDespierto? Y ve pasar, sellada y consagrada por la muerte, la Santa Compa\u00f1a. O la estantigua.\r\n\r\nEs la Santa Compa\u00f1a \u2014o la estantigua, o sea hueste antigua\u2014 la procesi\u00f3n de los muertos, de los de cada uno, que pasan en ciertos d\u00edas y a ciertas horas \u2014de noche sobre todo\u2014 por el espacio, bajo el firmamento. Y pasan como aquellas dantescas nubes de almas que cruzan los \u00e1mbitos de la <em>Divina Comedia<\/em>, cada alma con su gesto, con su voz, con su sollozo o con su risa. Y pasan sin fila ni orden cronol\u00f3gicos, contempor\u00e1neos todos \u2014o coeternales\u2014 en la muerte, confundidos unos con otros. As\u00ed veo yo muchas noches, echados al suelo junto a la cama los diarios del d\u00eda, desfilar ante mi memoria las procesiones de los fantasmas de aquellos a quienes conoc\u00ed y trat\u00e9 en mi vida y a quien la muerte me los ha consagrado: mis santas compa\u00f1as. Unos, amigos o enemigos, privados, sin nombre en la historia nacional, en la memoria comunal, y que son, en parte, los m\u00e1s m\u00edos, los m\u00e1s pedazos de mi alma. Y otros, los que he conocido y tratado y que dejaron alg\u00fan nombre en nuestra historia. Y que se me presentan en alg\u00fan momento preciso de nuestro mutuo trato con alg\u00fan adem\u00e1n o alguna frase.\r\n\r\nY junto a ellos, en los bordes de las nubes de almas, aquellos extra\u00f1os misteriosos transe\u00fantes con los que me cruc\u00e9 en fortuitos encuentros, al pasear ellos sus solitarias locuras \u2014ya me hab\u00eda una vez prevenido de ello Gald\u00f3s\u2014 por los caminos del mundo y a los que cuento por muertos. Y todos ellos, sin jerarqu\u00edas ni edades, apelotonados en densa nube, que es como una sola alma comunal, fuera de tiempo. En una nube cuyos contornos se diluyen en confines.\r\n<h2 id=\"heading_id_778\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103444_2010067226\"><\/a><strong>Mis santas compa\u00f1as II<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_779\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nAqu\u00ed llega el primer hombre de nombrad\u00eda nacional a quien conoc\u00ed y trat\u00e9 al empezar a escribir a mis dieciocho a\u00f1os, mi paisano el poeta don Antonio de Trueba (Ant\u00f3n el de los Cantares) y le oigo que me pregunta malicioso y tartamudeando: \u201cDiga usted, Miguel, \u00bfese Gote, Guete o como se diga, ten\u00eda tanto talento como dice Men\u00e9ndez Pelayo?\u201d Y evocado as\u00ed se me presenta don Marcelino, de quien fui alumno oficial en el curso de 1883 a 84 y que presidi\u00f3, el 91, el tribunal que me dio c\u00e1tedra y de que form\u00f3 parte don Juan Valera. Y \u00e9ste, ciego ya, empe\u00f1\u00e1ndose, a\u00f1os despu\u00e9s, en su casa, mientras beb\u00eda co\u00f1ac a lentos sorbitos, en convertirme al culto de la grandeza po\u00e9tica de Quintana con aquello de que escribi\u00f3 sus cantos con un \u00f3rgano corporal que la decencia me impide especificar. Y de la Universidad se me viene Ort\u00ed y Lara dando con el \u00edndice en la mesa con esa: \u201c\u00a1esta es la cosa!\u201d, Y aquellas oposiciones en que me amist\u00e9 con Ganivet y \u00e9ste en la horchater\u00eda. Y envuelto en los recuerdos universitarios de mi Madrid, aquel caser\u00f3n de Astrarena, en la red de San Luis \u2014hoy en ruinas\u2014, entre Fuencarral y Hortaleza, donde me aloj\u00e9 primero, en 1880, en una de sus bohardillas, y donde m\u00e1s tarde, acabada mi carrera y juez yo, a mi vez, de oposiciones, acud\u00eda a una tertulia de la Sociedad de Autores. Y de all\u00ed me vienen N\u00fa\u00f1ez de Arce, correcto y tiesecito, de quien nada recuerdo de lo que le hube o\u00eddo, y Fern\u00e1ndez Villegas (\u201cZeda\u201d), melanc\u00f3lico, y Vicente Colorado, bilioso, y otros. Y N\u00fa\u00f1ez de Arce me trae a Campoamor, a quien veo \u2014y apenas oigo\u2014 muri\u00e9ndose de fr\u00edo, entre mantas y almohadas, en un sill\u00f3n de su gabinete, hecho un horno. Y en la nubecilla de escritores, Pereda, confes\u00e1ndome aqu\u00ed, a orillas del Tormes, que no le gustaba el campo. Y Gald\u00f3s, en el banquete que nos dieron a \u00e9l, a Cavia y a m\u00ed \u2014cuesti\u00f3n de censura\u2014 y en que di las gracias por los tres, pues ellos ni pod\u00edan ya hacerlo. Y Echegaray, acurrucado, como un gato en acecho, en una butaca de la Cacharrer\u00eda del Ateneo y que al decirme que montaba en bicicleta, a sus a\u00f1os, por ser el medio de locomoci\u00f3n m\u00e1s individualista, le dije: \u201cNo, don Jos\u00e9; el medio de locomoci\u00f3n individualista es ir solo, a pie, descalzo, escotero y por donde no hay camino\u201d. Y al verle me pesa de aquella injusta protesta contra un homenaje que se le rindi\u00f3 y que firm\u00e9 el primero. Y do\u00f1a Emilia, discutiendo conmigo y a tomar notas para meter expresiones m\u00edas \u2014\u00a1y qu\u00e9 fielmente!\u2014 en <em>Los tres arcos de Cirilo<\/em>. Y Sell\u00e9s, tan serio, y Taboada, tan por fuera jocoso.\r\n\r\nLuego los catalanes. Mi Maragall, en su casa, y cuando al o\u00edr la campanilla del Vi\u00e1tico en la calle, nos asomamos al mirador, y Eduardo Marquina me dijo luego: \u201c\u00bfNo ha notado que vacil\u00f3 en si arrodillarse?\u201d Y yo: \u201cSi lo hubiera notado lo habr\u00eda hecho yo\u201d. Y Rusi\u00f1ol, durmiendo a pierna suelta, sobre un banco de tercera, en nuestro viaje a Italia, en 1917, y entrando en Venecia por el Canal Grande, una noche de luna llena y sin m\u00e1s luz que \u00e9sta en ella. Y luego los portugueses. Guerra Junqueiro, en Barca d'Alva, d\u00e1ndome una comida vegetariana, adobada por aceite de una lata de sardinas, al pie de un retrato de Tolstoi, o en otro de nuestras muchas entrevistas. Y Ramalho Ortig\u00e3o, encantado de presenciar en el claustro de San Esteban, aqu\u00ed, una procesi\u00f3n de blancos dominicos. Y luego los americanos. Rub\u00e9n Dar\u00edo, que viene a una casa de hu\u00e9spedes, a ofrecerme la colaboraci\u00f3n en <em>La Naci\u00f3n<\/em>, de Buenos Aires. Y Amado Nervo, disertando sobre la experiencia ultramundana en su casita de la plaza de Oriente, frente al Palacio Real, con el telescopio al lado. Y de esa plaza me viene mi paisano el poeta Ram\u00f3n de Basterra, a leerme el manuscrito de <em>La obra de Trajano<\/em>, poco antes de su primer ataque de la locura que acab\u00f3 con \u00e9l. Y otros escritores a quienes apenas si entrev\u00ed y convers\u00e9 con ellos de paso: Eusebio Blasco, Ramos Carri\u00f3n, Vital Aza, Ferrari\u2026 Clar\u00edn no se me presenta, pues aunque cruc\u00e9 cartas con \u00e9l, jam\u00e1s le vi ni nos hablamos. Y de los franceses, en Par\u00eds. Richepin, ya muy viejo, dici\u00e9ndoseme turanio, gitano y vasco. Y el gran escultor Bourdelle, que se muri\u00f3 sin hacerme, como quer\u00eda, un busto, pidi\u00e9ndome que le hiciese figurillas plegadas en papel y pregunt\u00e1ndome si las hac\u00eda a plan previo o a lo que saliera, y yo, que de las dos maneras.\r\n\r\nY luego los pol\u00edticos, con quienes tuve poco trato. Canalejas, a quien no le o\u00ed discurso \u2014antes de hab\u00e9rseme hecho diputado constituyente s\u00f3lo una vez pis\u00e9 el Congreso\u2014, pregunt\u00e1ndome en su casa \u2014un s\u00e1bado santo\u2014 qu\u00e9 podr\u00eda hacerse en Instrucci\u00f3n P\u00fablica, y yo: \u201cMeter en cintura a S. M. el Catedr\u00e1tico\u201d. Pablo Iglesias, sin vista para el paisaje del campo, habl\u00e1ndome, carretera de Zamora arriba, de su afici\u00f3n al teatro. Don Francisco Silvela, en su casa, desahog\u00e1ndoseme en amargas reflexiones de desesperado. Simarro, presidiendo mi sonada conferencia de la Zarzuela, y Luis Bello, que al salir de ella me dec\u00eda que hab\u00eda yo perdido la ocasi\u00f3n de haberme hecho con un partido. A lo que yo: \u201c\u00a1Jam\u00e1s pens\u00e9 en eso!\u201d Salmer\u00f3n, reproch\u00e1ndome solemnemente, en su despacho, mi pesimismo a cuenta de un art\u00edculo que publiqu\u00e9 en <em>La Democracia<\/em>, la suya, que dirigi\u00f3 Altamira. S\u00e1nchez Guerra, en Bayona, desterrado yo por no plegarme a la dictadura Primo de Rivera, mi v\u00edctima.\r\n\r\nLuego se me retrae la nube ac\u00e1, a Salamanca. Dorado Montero recitando a Leopardi, a quien se sab\u00eda de memoria; el obispo P. C\u00e1mara, con su adem\u00e1n y su voz elegantes, quej\u00e1ndose de los integristas, entre ellos don Enrique Gil Robles, con quien contend\u00ed en claustros universitarios. Jos\u00e9 Mar\u00eda Gabriel y Gal\u00e1n, el poeta charro, a quien di a conocer a Pereda y a otros muchos antes que el obispo lo conociera.\r\n\r\nY se me presenta Costa, sollozando al final de un discurso aqu\u00ed, en Salamanca. Y Cajal aconsej\u00e1ndome que no trabajase tanto para poder ahorrar vida. Y tantos otros. Y el fantasma m\u00e1s fresco, as\u00ed como el m\u00e1s viejo, el de Trueba, el de Valle Incl\u00e1n, acarici\u00e1ndose la larga barba blanca en el pasillo del Ateneo. Y don Francisco Giner en su gabinete, al pie del retrato del salmantino Ventura Ruiz Aguilera. Y Coss\u00edo, en su lecho de quietud, encendi\u00e9ndonos mutuamente en liberalismo. Y todos ellos, y muchos m\u00e1s confundidos unos con otros, sin m\u00e1s lazo de uni\u00f3n que la muerte unificadora y purificadora, formando una masa. Y haci\u00e9ndoles coro y corro los otros, los m\u00e1s \u00edntimos, los m\u00e1s familiares, los innominados para el p\u00fablico, los de m\u00e1s dentro, los m\u00e1s m\u00edos. \u00a1Y en lo hondo... ella! Y me vi, fuera de m\u00ed, entre ellos, que me llevaban consigo, en otro mundo fantasm\u00e1tico.\r\n\r\nAl despertar un momento vuelvo a coger los diarios y me digo: \u201cTambi\u00e9n estos que me fastidian tanto ser\u00e1n consagrados. Algunos en mi memoria; yo antes en la de los m\u00e1s de ellos\u201d. Y de nuevo me arropa la manta de la paz del sue\u00f1o. Y viene otra procesi\u00f3n y en ella otros que no se quejan de que no les advirtiera antes, pues en los muertos se mueren los celos y las envidias de la vida. Que ya no hay posteridad para ellos, sino anterioridad para nosotros, los que nos hemos de morir. \u00a1Y qu\u00e9 anterioridad! Dir\u00edase que se nos fue hace siglos ese que se nos muri\u00f3 ayer no m\u00e1s, y que aquel que se nos muri\u00f3 hace siglos se nos fue no m\u00e1s que ayer. Nubes, nubes, nubes. Y niebla. Tal la historia.\r\n\r\nY all\u00e1 va esta hoja. \u00bfA perderse en la mar del olvido?\r\n<h2 id=\"heading_id_780\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103446_2010067226\"><\/a><strong>La historia en plano<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_781\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nOtra vez quiero volver a una de esas expresiones que me he visto llevado a forjar y cuyo sentido no han llegado a alcanzar del todo algunos de mis lectores \u2014de los m\u00edos\u2014 por las observaciones que respecto a ella me hacen. Es la del ex-futuro. O sea lo que pudo haber sido y no lleg\u00f3 a ser. Lo que habr\u00eda sido si no hubiera sido lo que fue. Extra\u00f1a categor\u00eda que tanto papel juega en la cr\u00edtica hist\u00f3rica y que tan \u00edntima relaci\u00f3n guarda con el fatalismo y el providencialismo. Fatalismo y providencialismo que, bien mirado, son en el fondo una sola y misma cosa. La llamada Providencia es una Fatalidad, un Hado y el Hado es otra Providencia.\r\n\r\nEn historia este modo, tan c\u00f3modo y a la vez tan fant\u00e1stico, de discurrir es frecuent\u00edsimo. Ya se trate de sucesos remotos, ya de pr\u00f3ximos. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido si la Armada Invencible \u2014antes de haber peleado\u2014 de Felipe II se adue\u00f1a de las costas de Inglaterra? \u00bfQu\u00e9 si Napole\u00f3n vence en Waterloo? \u00bfQu\u00e9 si los ej\u00e9rcitos del pretendiente Carlos V de Borb\u00f3n entran en Madrid de 1833 a 1839? \u00bfQu\u00e9 si el actual Presidente de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, la de la Constituci\u00f3n de 1931, no disuelve una u otra C\u00e1mara? (Prefiero llamarla C\u00e1mara y no Parlamento.) \u00bfQu\u00e9 si...? El n\u00famero de ejemplos que cabe poner es innumerable. Y las soluciones a estos ociosos problemas son, como casi todas las de los problemas supuestos hist\u00f3ricos, disoluciones de ellos. En estos d\u00edas, leyendo la <em>Historia Eclesi\u00e1stica de Espa\u00f1a<\/em> del P. Zacar\u00edas Garc\u00eda Villada, S. J., me he encontrado en ella con esta afirmaci\u00f3n: \u201cNo quitemos, ciertamente, su valor a la cultura \u00e1rabe espa\u00f1ola; pero convenz\u00e1monos de que si hubiera prevalecido en nuestro suelo, ahora se podr\u00eda aplicar a Espa\u00f1a con toda verdad la frase de que \u00c1frica comenzaba en los Pirineos\u201d. Lo que, bien examinado, no quiere decir nada. Porque, \u00bfqu\u00e9 quiere decir \u00c1frica? \u00bfY todo lo dem\u00e1s? Cuestiones que me sugieren la de aquella que propuso, hace ya muchos a\u00f1os, en una tertulia uno de mis compa\u00f1eros de estudios y que fue \u00e9sta: \u201c\u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido si en vez de descubrir los espa\u00f1oles Am\u00e9rica, guiados por Col\u00f3n, descubren Espa\u00f1a unos navegantes caribes, mayas o aztecas?\u201d A lo que otro de los tertulianos hizo notar que los ind\u00edgenas de Santo Domingo descubrieron a unos navegantes espa\u00f1oles que arribaron a las costas de su isla y que los aztecas descubrieron a los soldados a Hern\u00e1n Cort\u00e9s.\r\n\r\nEstas cuestiones de lo que habr\u00eda sucedido de no haber sucedido un suceso como sucedi\u00f3, si no de otro modo, me traen a las mientes aquello que se llam\u00f3 geometr\u00eda metaeuclidiana y que, si no estoy equivocado, ha tra\u00eddo la concepci\u00f3n del espacio universal curvo. Que no es, en el fondo, si no una met\u00e1fora. Y aquella geometr\u00eda metaeuclidiana parti\u00f3 de suponer que desde un punto fuera de una recta se puede bajar m\u00e1s de una perpendicular \u2014en rigor, innumerables\u2014 a dicha recta, en contradicci\u00f3n con el postulado de Euclides. Y de aqu\u00ed lo de geometr\u00eda meta-euclidiana, Pero se da el caso de que la geometr\u00eda euclidiana es la del plano, la del espacio plano, de dos dimensiones, pues en cuanto se trasporta la geometr\u00eda a una superficie esf\u00e9rica \u2014como lo es, con ligera variante, la de la Tierra\u2014 ya el postulado marra. Porque desde uno cualquiera de los polos se pueden bajar Infinitas perpendiculares al Ecuador. Perpendiculares curvas como el Ecuador mismo. Y esto, que es ya conocid\u00edsimo \u2014y perd\u00f3n por haber tenido que recordarlo\u2014, podemos trasladarlo al campo de la historia.\r\n\r\nQue si hay una geometr\u00eda, esto es: \u201cmetr\u00eda\u201d o sea medida, de la \u201cgea\u201d o sea tierra, considerando a \u00e9sta como plana, hay una historia que podr\u00edamos llamar euclidiana, consider\u00e1ndola en plano, sin profundidad. Y todos los errores que nacen del planisferio, de representar en mapas planos vastas superficies curvas, como son las de nuestra corteza terrestre \u2014y sin tener, por ahora, en cuenta las otras curvaturas, de las llamadas curvas de nivel\u2014, no son nada junto a los errores hist\u00f3ricos que nacen de ver la historia representada en plano hist\u00f3rico y sin las curvas de nivel hist\u00f3rico. Los m\u00e1s de los relatos hist\u00f3ricos son lo que podr\u00edamos llamar planos, sin profundidad. El narrador no percibe si no la superficie. Y de ah\u00ed que se pregunte a las veces qu\u00e9 es lo que habr\u00eda sucedido de no haber sucedido lo que sucedi\u00f3. Y es que acaso eso otro, lo que no sucedi\u00f3 en el plano, en la superficie, se qued\u00f3 m\u00e1s dentro, en otra dimensi\u00f3n, en profundidad. En la leyenda.\r\n\r\nPorque es en la leyenda donde queda lo que pudo haber sido y no lleg\u00f3 a ser. Es en la leyenda donde quedan las infinitas posibilidades y a las veces las m\u00e1s absurdas. Por lo cual no creo que andaba tan descaminado cierto amigo m\u00edo a quien se le encarg\u00f3 traducir un libro de Westermarck sobre el matrimonio primitivo y me dec\u00eda: \u201cEstoy desesperado con esta sociolog\u00eda, que si los olgonquinos se casan as\u00ed y los chipewais de tal otro modo y que si esta tribu y la otra y la de m\u00e1s all\u00e1... Antes llenaban los libros de palabras; ahora, de esto que llaman hechos y que no son si no relatos de ellos; lo que no veo por ninguna parte son ideas\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda: \u201cSi tuviese que aportar eso que llaman hechos para apoyar una teor\u00eda que se me ocurriese, los inventar\u00eda, seguro de que cuanto un hombre pueda inventar ha sucedido, sucede o suceder\u00e1 alguna vez\u201d. Hablaba cuerdamente al afirmar el primado \u2014la primac\u00eda\u2014 de la imaginaci\u00f3n.\r\n\r\nLa historia que llaman. cr\u00edtica suele ser historia metaeuclidiana, de ex-futuro, m\u00e1s legendaria que las rechazadas por leyendas. En estos d\u00edas, al leer las discusiones de las actas de diputados y ver, por ejemplo, que un desahogado orador aduc\u00eda contra la validez de una elecci\u00f3n un suceso ocurrido mes despu\u00e9s de la elecci\u00f3n discutida me asombr\u00e9 del sentido de desahogo del referido orador, que contaba \u2014es su costumbre\u2014 con la ignorancia y la credulidad de los que le o\u00edan.\r\n\r\nY por todo ello repito una vez m\u00e1s que no sabemos lo que est\u00e1 hoy sucediendo en nuestra Espa\u00f1a y que los venideros se encontrar\u00e1n perplejos ante el mont\u00f3n de leyendas, contradictorias entre s\u00ed, con que se les presentar\u00e1 esta que llamamos revoluci\u00f3n y la que llamamos contra-revoluci\u00f3n. Y esta es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que no puedo ni debo decidirme a condenar a unos y absolver a otros porque me los presentan en plano, sin profundidad alguna. Y porque los m\u00e1s de los testigos no saben ver. \u00bfSe habla de \u201crumores\u201d? Es el susurro de la leyenda que se est\u00e1 formando. Y esa leyenda es la del ex-futuro, la de lo que pudo haber sido y no lleg\u00f3 a ser.\r\n\r\nPero vaya usted a convencer de todo esto a todos esos energ\u00famenos \u2014y a la vez deficientes mentales\u2014 que se empe\u00f1an en que uno tome partido cuando no puede formar juicio. Y en tanto los hombres se insultan, se denigran y se matan por no poder conocerse unos a otros. Porque eso de la convivencia no es si no con-conocimiento. (\u00a1Y a la porra con lo de la cacofon\u00eda!)\r\n<h2 id=\"heading_id_782\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103448_2010067226\"><\/a><strong>Don Estanislao Figueras<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_783\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624624\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nNo hay que darle vueltas; todo el problema se reduce, en el fondo, a un problema ling\u00fc\u00edstico, de expresi\u00f3n. Y una de las graves dolencias mentales colectivas \u2014nacionales o populares\u2014 corresponde a lo que en los individuos se llama \u201cafasia\u201d. No encuentran la palabra que ha de se\u00f1alar lo que quieren decir, y no hay modo de que se entiendan unos con otros. Llaman cosas distintas con el mismo nombre, y con distintos nombres, a una misma cosa. Lo que se complica en el caso, harto frecuente, de traducir un texto extranjero conociendo peor a\u00fan que la lengua de que se traduce la lengua a que se traduce, la propia del traductor. Tal, por ejemplo, en la actual Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, la del 9 de diciembre de 1931; Constituci\u00f3n de papel o de bolsillo, prodigio de indefinici\u00f3n y de indefiniciones. Ve\u00e1mosla, en parte siquiera, para proseguir otro d\u00eda, que hay tela cortada.\r\n\r\nLa ringlera de las categor\u00edas pol\u00edticas o civiles, en orden conc\u00e9ntrico, parece ser \u00e9ste: Naci\u00f3n-Estado-R\u00e9gimen-Constituci\u00f3n. Naci\u00f3n o Pueblo es categor\u00eda hist\u00f3rica \u2014en rigor, indefinible\u2014, que se siente, mas no se define. Envuelve, ci\u00f1e y abarca al Estado. \u00bfEstado? He o\u00eddo contar que hace a\u00f1os, como se estuviese rezando el rosario en Santiago de la Puebla \u2014de esta provincia de Salamanca\u2014, al decir el p\u00e1rroco: \u201cUn Padrenuestro por las necesidades de la Iglesia y del Estado\u201d, el alcalde, que asist\u00eda al rezo, interrumpi\u00f3 con un: \u201c\u00a1No, eso no; que el Estado son ellos!\u201d \u00bfTen\u00eda raz\u00f3n el alcalde, aunque \u00e9l, como tal alcalde, fuese uno de ellos? Porque \u201cellos\u201d quer\u00eda decir los que ejerc\u00edan el llamado Poder. El Estado es los que mandan. Y viene el R\u00e9gimen.\r\n\r\nEl R\u00e9gimen \u2014t\u00e9rmino misterioso\u2014 puede ser mon\u00e1rquico, republicano o hasta el del comunismo libertario, especie de c\u00edrculo cuadrado. \u00bfRepublicano? \u00bfMon\u00e1rquico? Aqu\u00ed encaja aquella aguda definici\u00f3n del formidable conde Jos\u00e9 de Maistre al decir: \u201cPropiamente hablando, todos los gobiernos son monarqu\u00edas, que no difieren sino en que el monarca sea vitalicio o temporal, hereditario o electivo, individuo o corporaci\u00f3n.\u201d (O clase.)\r\n\r\nAhora, por v\u00eda de digresi\u00f3n regresiva, un poco de historia republicana espa\u00f1ola. La primera Rep\u00fablica no lleg\u00f3 aqu\u00ed a durar once meses \u2014del 11 de febrero del 73 al 3 de enero del 74\u2014 ni se debi\u00f3, en rigor, a cambio de r\u00e9gimen, sino a que al renunciar don Amadeo de Saboya, el rey caballero, al trono electivo dio paso a la presidencia de don Estanislao Figueras. \u00a1Y qu\u00e9 hombre! \u00a1Qu\u00e9 mal apreciado! Cuatro de los once escasos meses que dur\u00f3 aquella aventura ejerci\u00f3 don Estanislao la doble presidencia: la de la Rep\u00fablica y la del Poder ejecutivo \u2014que nada pudo ejecutar\u2014, y el 11 de junio huy\u00f3 al extranjero con un: \u201c\u00a1Ah\u00ed queda eso!\u201d Huy\u00f3 de la Espa\u00f1a del \u201c\u00a1que bailen!\u201d, del cantonalismo y de la anarqu\u00eda popular. Los seis meses y veintitr\u00e9s d\u00edas de Rep\u00fablica restante se devoraron a tres presidentes: Pi y Margall, Salmer\u00f3n y Castelar, hasta que el 3 de enero de 1874, el general Pav\u00eda disolvi\u00f3 el Parlamento... soberano. \u00bfSoberano? Pero de las tres fechas significativas: 11 de febrero de 1873, renuncia de don Amadeo; 11 de junio de 1873, escape de Figueras, y 3 de enero de 1874, liquidaci\u00f3n de la soberan\u00eda constitucional parlamentaria \u2014el monarca era el Parlamento\u2014, la m\u00e1s significativa fue la del escape de don Estanislao. Todo un s\u00edmbolo y acaso todo un modelo.\r\n\r\nY ahora veamos: \u00bfes el r\u00e9gimen \u2014llam\u00e9mosle republicano, mon\u00e1rquico o como plazca\u2014 el que hace al Estado o es \u00e9ste el que hace a aqu\u00e9l? Intr\u00edngulis derivado de la afas\u00eda popular epid\u00e9mica. Nuestra \u2014es decir, la de \u201cellos\u201d, los del susodicho alcalde\u2014 mir\u00edfica Constituci\u00f3n de bolsillo, en su art\u00edculo 1.\u00b0, parrafito tercero, empieza dici\u00e9ndonos que \u201cla Rep\u00fablica constituye un Estado...\u201d Pero \u00bfes la Rep\u00fablica la que constituye un Estado o es el Estado el que se constituye en Rep\u00fablica? \u00a1L\u00edo que ni el de la juridicidad! Debido a la afas\u00eda de los traductores constitucionales.\r\n\r\nY llegamos a la cuarta categor\u00eda de la ringlera: a la Constituci\u00f3n. \u201c\u00a1Constituci\u00f3n o muerte \/ ser\u00e1 nuestra divisa; \/ si alg\u00fan traidor la pisa, \/ la muerte sufrir\u00e1!\u201d As\u00ed cantaban nuestros c\u00e1ndidos liberales de Riego. Pero \u00bfpisarla? Como no se llame as\u00ed a intentar reformarla... Mas la Constituci\u00f3n misma, en su \u00faltimo art\u00edculo \u2014\u201cin articulo mortis\u201d\u2014, habla de su propia reforma. Lo que no impide que \u201cellos\u201d, los de \u201cnuestra Rep\u00fablica\u201d \u2014la de ellos\u2014, la declaren provisoriamente irreformable y hasta inciten una revoluci\u00f3n para atajar la reforma.\r\n\r\nEl librillo es sagrado. El mismo conde de Maistre dec\u00eda: \u201cCiertos indios dicen que la Tierra descansa sobre un gran elefante; y si se les pregunta sobre qu\u00e9 se apoya el elefante, responden que sobre una gran tortuga. Hasta aqu\u00ed todo va bien, y la Tierra no corre el menor riesgo; pero si se les urge y se les pregunta todav\u00eda cu\u00e1l es el sost\u00e9n de la gran tortuga, se callan y la dejan en el aire. La teolog\u00eda protestante se parece enteramente a esta f\u00edsica indiana; apoya la salvaci\u00f3n sobre la fe y la fe sobre el libro. En cuanto al libro, es la gran tortuga.\u201d\r\n\r\n\u00bfLa teolog\u00eda protestante? Y \u00bf qu\u00e9 diremos de la demolog\u00eda constitucional, mil veces m\u00e1s enrevesada que la teolog\u00eda escol\u00e1stica, sea protestante, cat\u00f3lica o copta? La naci\u00f3n \u2014y la civilizaci\u00f3n, que es el orden con ella\u2014 se apoya sobre el librillo de la Constituci\u00f3n..., un gal\u00e1pago. Al que hay que dejarle que vaya a su paso y se recoja en su caparaz\u00f3n.\r\n\r\nMuchas veces se han quejado los pedagogos laicistas \u2014lo que no quiere decir laicos\u2014 de que se empezara en las escuelas primarias por ense\u00f1ar de carretilla a los ni\u00f1os el Catecismo de la Doctrina Cristiana \u2014Astete o Ripalda\u2014, que son incapaces de entender. Y, en efecto, los ni\u00f1os, a la edad en que se les infusan los misterios de la Trinidad, de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, de la Transustanciaci\u00f3n eucar\u00edstica y otros as\u00ed son incapaces de entenderlos. Como tampoco entienden los misterios gramaticales del Ep\u00edtome acad\u00e9mico. Pero sustit\u00fayanse unos y otros, los teol\u00f3gicos y los gramaticales, con los del librillo constitucional \u2014el gal\u00e1pago\u2014 y \u00a1Dios nos asista! En algunas escuelas, despu\u00e9s de haberse proscrito por los pedagogos el uso de carteles, parece que se han fijado algunos con misteriosos art\u00edculos del gal\u00e1pago. \u00a1Y habr\u00e1 que ver c\u00f3mo a los pobres p\u00e1rvulos \u2014de cuerpo y normales\u2014, a los que acaso se les haga alzar el pu\u00f1o, les explican lo que es Rep\u00fablica, lo que es democracia y lo que es trabajador de toda clase, adultos \u2014y m\u00e1s bien adolescentes\u2014 de cuerpo, pero m\u00e1s p\u00e1rvulos (y no normalmente) de mente, que les eduquen! Sacar\u00e1n la sesera ling\u00fc\u00edstica m\u00e1s cerrada que el pu\u00f1o enhiesto.\r\n\r\n\u201cEl castellano es el idioma oficial de la Rep\u00fablica\u201d, dice el art\u00edculo 4.\u00b0 de la Constituci\u00f3n; pero no es el idioma de la Constituci\u00f3n misma, del librillo o gal\u00e1pago. Y menos mal que el Estado, con excelente acuerdo, se propone editar y repartir por las escuelas ediciones oficiales de nuestros cl\u00e1sicos, los de \u201cellos\u201d y de los otros. La triaca junto al veneno del gal\u00e1pago y de sus sacerdotes. Que la afas\u00eda es veneno. Y el gal\u00e1pago empieza ya a ser fetiche m\u00e1gico \u2014hay que o\u00edr, si no, a los t\u00e9cnicos parlamentarios\u2014, y si alg\u00fan traidor le pisa la cola... \u00a1Pura superstici\u00f3n demol\u00f3gica! Y... \u00bffue acaso supersticioso don Estanislao Figueras, el que tuvo que escapar? Los t\u00e9cnicos dicen que \u00e9l habr\u00eda sido el \u00fanico incapacitado para meterse a reformar. \u00bfReformista? Jam\u00e1s. Y como no pudo reformar, pues, se escap\u00f3.\r\n<h2 id=\"heading_id_784\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103450_2010067226\"><\/a><strong>Schura Waldajewa<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_785\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624625\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nA la vista, a la audiencia y hasta al toque de estallidos populares de locura comunal, que recuerdan ciertas epid\u00e9micas enfermedades mentales de la Edad Media, vuelve uno la atenci\u00f3n al pavoroso problema de la relaci\u00f3n entre la conciencia colectiva y la individual. Y se pregunta si los individuos que forman la masa afectada por el morbo mental son realmente individuos, si tienen conciencia personal. Triste s\u00edntoma de grave dolencia popular la que en \u00e9pocas pasadas atribu\u00eda a los jud\u00edos envenenamiento de fuentes o aplicaci\u00f3n de unturas y que hace un siglo llev\u00f3 aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, a la matanza de frailes por la acusaci\u00f3n de que envenenaban las fuentes. Y pensando en ello se pone uno a reflexionar sobre el tr\u00e1gico hundimiento de la conciencia individual, del buen sentido propio humano, en lo que se llama el sentido com\u00fan. Y en el ahogo del hombre en la humanidad.\r\n\r\nPensando en esto, en c\u00f3mo se encuentra desamparada y sin asidero de salud cualquier alma conciente de s\u00ed misma en este suelo social, que no es firme asiento de roca, sino movedizo tremedal, pensando en esto he venido \u2014seg\u00fan mi costumbre\u2014 a fijarme en un dicho muy corriente, cual es el de que \u201cpor el hilo se saca el ovillo\u201d. Y escudri\u00f1\u00e1ndolo he venido a parar en si no cabr\u00eda tambi\u00e9n decir que \u201cpor el ovillo se saca el hilo\u201d.\r\n\r\nEntiendo aqu\u00ed \u2014metaf\u00f3ricamente, se entiende\u2014 por ovillo la madeja social, el complejo de creencias, costumbres, instituciones y dem\u00e1s cosas colectivas, y por hilo, la vida individual, la vida interior \u2014y hasta \u00edntima\u2014 de cada miembro vivo del ovillo. Y me vengo a preguntar qu\u00e9 sentido \u2014y con el sentido, qu\u00e9 sentimiento\u2014 de su propia vida individual puede cobrar en este tremedal de la sociedad de hoy una pobre alma perdida que se pregunta su propio destino, su propia finalidad.\r\n\r\nEn un precioso ensayo del ruso Wladimiro Astrow leo esto: \u201cLa Prensa sovi\u00e9tica no gusta hablar de estas cosas; pero rompe aqu\u00ed y all\u00e1 el espeso muro de la censura el grito de las almas por aire libre. La <em>Komsomolskaja Prawda<\/em> informa de \u00edntimas confidencias y quejas de la juventud obrera sobre el vac\u00edo y desamparo de su vida \u201c\u00bfQu\u00e9 importa que tenga ya diecisiete a\u00f1os y que se me llame ya una moza? \u2014dice la obrera Schura Waldajewa\u2014; lo que se me deber\u00eda explicar es lo que me falta; yo no lo s\u00e9. Los j\u00f3venes creen que yo soy brutal y esquiva. Puede ser; pero lo que yo s\u00e9 es que mi car\u00e1cter es malo. Pero \u00bfde d\u00f3nde viene esto? Si lo supiera, podr\u00eda corregirme. \u00bfCursos pol\u00edticos? S\u00ed, asisto a ellos. \u00bfQu\u00e9 sea el socialismo? Lo s\u00e9; se ha tratado la cuesti\u00f3n. Es que se reparta no seg\u00fan las necesidades, sino seg\u00fan las capacidades. Lo que yo quisiera saber es para qu\u00e9 vivimos propiamente. Ahora vamos al trabajo, volvemos a casa, vamos a reuniones o lo que sea. \u00bfY despu\u00e9s? \u00bfA qu\u00e9 todo esto?\u201d\r\n\r\n\u00a1Pobre Schura Waldajewa, a la que nadie, seg\u00fan parece, le da a conocer la finalidad del trabajo, la finalidad de su vida misma, el sentido de \u00e9sta! \u00a1Pobre trabajadora de la clase que sea a quien no saben explicarle la finalidad, el sentido de la clase de su trabajo! A sus abuelos les explicaban que el trabajo era un castigo a un cierto pecado original; pero a ella, a esa pobre moza, no aciertan a explicarle qu\u00e9 sea, moralmente, el trabajo. \u00a1Y cuidado que se est\u00e1 fraguando una mitolog\u00eda y hasta una m\u00edstica del trabajo!\r\n\r\nEn el art\u00edculo 48 de nuestra mir\u00edfica Constituci\u00f3n de una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase, art\u00edculo que es un monumento de vacuidad y de galimat\u00edas pedag\u00f3gicos \u2014y sabido es que de todas las vacuidades, la m\u00e1s vacua es la pedag\u00f3gica\u2014, se dice, entre otras cosas, que la \u201cense\u00f1anza ser\u00e1 laica, har\u00e1 del trabajo el eje de su actividad metodol\u00f3gica y se inspirar\u00e1 en ideales de solidaridad humana\u201d. Todo lo cual, bien examinado, no quiere decir nada concreto y claro \u00a1Eje de la actividad metodol\u00f3gica! Cualquier pobre hombre sencillo del r\u00e9gimen eterno podr\u00eda haberse figurado que el trabajo de ense\u00f1ar y el de aprender a hablar bien, a leer, a escribir, a contar, a conocer las cosas de que se vive, era suficiente eje de actividad metodol\u00f3gica, aunque aquel pobre hombre sencillo no entendiera qu\u00e9 es eso de la actividad metodol\u00f3gica. En cuanto a lo de laica...\r\n\r\nMuchas veces he dicho sobre ello y tendr\u00e9 a\u00fan que decir. Lo de laico es un t\u00e9rmino completamente indefinido, aunque parezca otra cosa. \u00bfNo confesional?, se dir\u00e1. Pero el laicismo que aqu\u00ed se predica es confesional. Ni puede ser de otro modo, pues a una confesi\u00f3n no se la combate sino con otra confesi\u00f3n. \u00a1Ense\u00f1anza neutral! \u00bfNeutral? Si uno tiene que confiar la crianza de un hijo a una nodriza, \u00a1trabajo le mando si va a buscar una con leche neutral, esterilizada o pasteurizada! La leche de la nodriza \u2014como la de la madre\u2014 lleva el dejo de los humores de ella. Y as\u00ed, un maestro o maestra cualquiera, si es persona, que tiene sus creencias y sus increencias, su confesi\u00f3n, su visi\u00f3n y su sentimiento del mundo. Ahora, \u00a1si ha de limitarse a administrar el biber\u00f3n pedag\u00f3gico y metodol\u00f3gico...! Que tampoco es neutral.\r\n\r\nA la pobre Schura Waldajewa no han logrado darle conciencia de la finalidad del trabajo, y con esto de la finalidad de su vida, aquellos inhumanos pedantes, trabajadores de la actividad metodol\u00f3gica, que recuerdan al inmortal maestro de escuela de la novela de Dickens <em>Hardtimes<\/em>. El de \u201c\u00a1hechos, hechos, hechos!\u201d \u00bfMaterialismo hist\u00f3rico? S\u00ed; cuando revienta un tumor en esta sociedad emponzo\u00f1ada, lo que sale es materia. Lo que el pueblo no sofisticado llama aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, materia, esto es, pus. \u00bfQu\u00e9 otra cosa sino materia es lo que sale de esos reventones de locura colectiva? Pus y sangraza.\r\n\r\nClaro est\u00e1 que todo esto que vengo diciendo aqu\u00ed \u2014y lo que ha de seguir al mismo hilo, pues hay tela cortada\u2014 en mi lector, individual, y yo, a solas, por as\u00ed decirlo, no lo dir\u00eda ante un p\u00fablico, y al efecto he renunciado a conferencias p\u00fablicas, al menos en Espa\u00f1a. No, no voy a exponerme a que me reg\u00fcelden interrupciones, ya que no a que me espurrien materia. Mi actividad metodol\u00f3gica no llega a eso. Harta tristeza le infunde a uno la lectura de esos debates parlamentarios, que tambi\u00e9n son reventones de locura colectiva. Porque \u00bfhay qui\u00e9n lea sin pena esos di\u00e1logos de cominer\u00eda, y de \u201cm\u00e1s eres t\u00fa\u201d, y de \u201cvosotros lo provocasteis\u201d, y de \u201c\u00bfqu\u00e9 pasaba entonces?\u201d, y lo por el estilo? Disputas de corral. Y a eso habr\u00e1 quien llame \u00a1\u201cexigir responsabilidades\u201d! Mas en nada se diferencia de denunciar envenenamientos de fuentes, unturas de morbos o reparto de pastillas.\r\n<h2 id=\"heading_id_786\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103452_2010067226\"><\/a><strong>Sentido hist\u00f3rico<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_787\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624626\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nNo hace mucho que el pont\u00edfice m\u00e1ximo \u2014o sumo sacerdote\u2014 del actual republicanismo ortodoxo espa\u00f1ol, en una de sus definiciones doctrinales de lo que es la esencia y la sustancia de una rep\u00fablica, se refiri\u00f3 a republicanos de c\u00e1tedra. Que no sabemos bien en qu\u00e9 se diferencian de los republicanos de tertulia de caf\u00e9 o de Ateneo. Aunque s\u00ed de los republicanos de calle o de plazuela. Y desde luego nos vino a las mientes lo que se llam\u00f3 socialistas de c\u00e1tedra, sin duda para distinguirlos de los de partido y programa pol\u00edtico. Pero el mismo pont\u00edfice m\u00e1ximo del socialismo ortodoxo, Carlos Marx, cuando elaboraba su obra hist\u00f3rica <em>El capital <\/em>\u2014y en ella lo del materialismo hist\u00f3rico\u2014, no hac\u00eda sino labor de c\u00e1tedra, era un socialista de c\u00e1tedra y lo fue de partido cuando redact\u00f3 el <em>Manifiesto<\/em> famoso. Primero fue un dem\u00f3logo, es decir, una especie de te\u00f3logo; despu\u00e9s, un canonista.\r\n\r\nEl socialismo que deja de ser de c\u00e1tedra para hacerse de plazuela y de partido no es ya una doctrina ni una fe en ella, sino que es una iglesia con su disciplina. \u00a1Y c\u00f3mo se parece su historia a la historia de las primitivas comunidades cristianas que dieron origen a la Iglesia Cristiana y a la Cat\u00f3lica! \u00a1Las mismas logomaquias, la misma m\u00edstica, la misma liturgia! La misma en el fondo de su forma, ya que la forma tiene fondo. El mismo horror a la herej\u00eda y a la cr\u00edtica y al escepticismo y al libre examen.\r\n\r\nPor camino parecido dir\u00edase que le quieren llevar a este misterioso republicanismo ortodoxo, con sus esencias, sus sustancias, sus autenticidades y dem\u00e1s mandangas. Y ya hay quien empieza a santiguarse no con el pulgar de la mano derecha, sino con el pu\u00f1o cerrado de la izquierda. Y ello se ir\u00e1 convirtiendo en una caricatura de religi\u00f3n.\r\n\r\nEl art\u00edculo 3.\u00b0 de la actual Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola dice que: \u201cEl Estado espa\u00f1ol no tiene religi\u00f3n oficial\u201d. Lo que parece estar claro, pero no lo est\u00e1. Porque primero hay una u otra religi\u00f3n del Estado, de un Estado determinado, que puede ser la cat\u00f3lica, o la calvinista, o la luterana, o la isl\u00e1mica, etc., y puede haber lo que cabe llamar religi\u00f3n de Estado, si no oficial, por lo menos oficiosa. En Italia, en Alemania y en Rusia hay, hoy por hoy, religi\u00f3n de Estado. Este, el Estado, es la Divinidad. \u00bfNo iremos a eso? \u00bfA una oficiosa religi\u00f3n republicana de Estado? Con su Trinidad y todo. El Estado mismo, es decir: el Poder publico, es el Padre; el Parlamento soberano es el Hijo, y la Constituci\u00f3n es el Esp\u00edritu Santo. O sea la paloma.\r\n\r\nY a prop\u00f3sito de esto de la paloma, debo advertir al que se me ha quejado de que tratara tan irreverentemente a la Constituci\u00f3n como para llamarla gal\u00e1pago, que ahora no encontrar\u00e1 tan irreverente que la compare con una paloma.\r\n\r\n\u00bfY qu\u00e9 va a hacer uno sino faltar a ciertas reverencias cuando ve una demolog\u00eda ortodoxa que tiende a confundir todas las nociones hist\u00f3ricas convirti\u00e9ndolas en logogrifos sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos sin claridad ninguna? Rep\u00fablica es hoy el Reich germ\u00e1nico y Uni\u00f3n de rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas se llama el actual Imperio \u2014as\u00ed, Imperio\u2014 ruso. \u00bfCu\u00e1l es m\u00e1s Rep\u00fablica, m\u00e1s esencial y sustancialmente republicana? Que nos lo diga el pont\u00edfice m\u00e1ximo del republicanismo de Estado definiendo \u201cex cathedra\u201d. Que no suelen ser los catedr\u00e1ticos los que m\u00e1s se distinguen por la man\u00eda de definir \"ex cathedra\". Como hay quien pone c\u00e1tedra en tertulia de caf\u00e9 o de Ateneo o en banco de plazuela. Que ni el catedraticismo es cosa peculiar de catedr\u00e1ticos ni la abogac\u00eda lo es de abogados.\r\n\r\nY manteni\u00e9ndonos en historia y en historia contempor\u00e1nea, \u00bfcu\u00e1l es m\u00e1s Rep\u00fablica, la de Colombia o la de M\u00e9jico de hoy? Que si en aqu\u00e9lla, en la de Colombia, se mantiene en gran parte una religi\u00f3n del Estado, en la de M\u00e9jico hay una religi\u00f3n de Estado que persigue a la otra. Ni cabe perseguir a una religi\u00f3n sino en nombre de otra religi\u00f3n. El nacionalsocialismo es religi\u00f3n; el sovietismo o bolchevismo es religi\u00f3n. \u00bfLo va a ser aqu\u00ed el republicanismo esencial, sustancial, constitucional y aut\u00e9ntico?\r\n\r\n\u00bfSon todas esas definiciones y excomuniones y esencialidades y sustancialidades y constitucionalidades y autenticidades no m\u00e1s que \u201cbagatelas\u201d y \u201cbizantinismos\u201d? Ah, es que todo eso mantiene esta salvaje guerra incivil en que por demencia colectiva estamos empe\u00f1ados y somos muchos, pero muchos, no usted solo, mi tan querido amigo Prieto, los que comenzamos a pensar en serio si estaremos contagiados de la imbecilidad colectiva que aqueja hoy a nuestro pobre pueblo. Pues mientras siga eso de si \u00e9ste es aut\u00e9ntico y aquel otro no, y si el ser algo es llamarse con tal nombre y si los enemigos de la derecha \u2014o de la zaga\u2014 son m\u00e1s o menos enemigos que los de la izquierda \u2014o del frente\u2014, mientras siga eso no podr\u00e1 haber guerra civil civilizada, que es, en el fondo, paz humana.\r\n\r\nEsp\u00edritu hist\u00f3rico, que es esp\u00edritu critico \u2014y en el primitivo y buen sentido del t\u00e9rmino: esc\u00e9ptico\u2014, esp\u00edritu de libre examen, liberal, de c\u00e1tedra \u2014de c\u00e1tedra, s\u00ed, de c\u00e1tedra, aunque no dogm\u00e1tico, de \u201clo dijo el maestro\u201d\u2014 sentido hist\u00f3rico es lo que nos hace falta para convivir y colaborar en debates civiles. Sentido hist\u00f3rico.\r\n\r\nEl otro d\u00eda cit\u00e9 un pasaje del conde Jos\u00e9 de Maistre en que \u00e9ste dice que todo gobierno es monarqu\u00eda. Y cabe decir que todo gobierno, si es gobierno regular y normal, es rep\u00fablica. Rep\u00fablica sigui\u00f3 llam\u00e1ndose el Imperio Romano. \u00bfY por qu\u00e9 no? \u00bfPor qu\u00e9 hacer de ciertos ep\u00edtetos contrase\u00f1as para perseguir a unos y no a otros? \u00a1Bizantinismos! Conviene repasar la terrible historia del Imperio Bizantino, donde las discusiones teol\u00f3gicas \u2014basta recordar lo de los iconoclastas\u2014 llevaron a los m\u00e1s repugnantes cr\u00edmenes. Se le sacaba a uno los ojos por si rend\u00eda o por si no rend\u00eda culto a las im\u00e1genes. Y era que debajo de aquellas discusiones bizantinas alentaban las m\u00e1s demon\u00edacas pasiones, resentimientos, envidias, rencores, viles ambiciones cuando no rencillas de camarilla y acaso de serrallo.\r\n\r\nAy, mi querido amigo, no es lo peor el mirarse hacia dentro y sentirse imb\u00e9cil; lo peor es sentirse recomido el coraz\u00f3n y devorado por la m\u00e1s triste de las pasiones. La que tralla con injurias.\r\n<h2 id=\"heading_id_788\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486\"><\/a><strong>Ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_789\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nSe pone la tarde. Me llega del Poniente una campanada eclesi\u00e1stica, fundida con el lejano ladrido de un perro. \u00a1Cu\u00e1nto han ladrado los perros a las campanas! Pienso en que voy a pensar y en qu\u00e9 voy a pensar. Pensar en paz, pero no en la paz. El cielo est\u00e1 en el horizonte ponentino recocido. \u00bfPensar en la paz? \u00bfY c\u00f3mo con el eco y el res\u00f3n de las lecturas de los diarios de la ma\u00f1ana, del triste desayuno informativo? Noticias crudas, no filtradas, reducidas a titulares casi. Porque lo que sigue a esas titulares, a la letra gorda, es como aquella letra menuda de los libros de texto escolares, \u201clo que no se da\u201d, que dec\u00edamos; nombres y se\u00f1as y n\u00famero de los muertos y de los matadores. Todo ello cr\u00f3nica como de cronicones medievales y no historias. Y de vez en cuando, los claros de la censura, uno de los m\u00e1s claros e indicativos s\u00edntomas del entontecimiento progresivo de los que mandan. \u201cEl cielo entontece primero a los que quiere perder\u201d, dice el fragmento de Eur\u00edpides. \u00a1Y luego esas abrumadoras notas gr\u00e1ficas! Aqu\u00ed est\u00e1 ese retrato del que habla en un mitin ante un micr\u00f3fono, con la boca en o y el brazo en alto. \u00bfPronunci\u00f3, acaso, el discurso \u2014o lo que fuere, pues lo que es discurrir...\u2014 para salir as\u00ed en la hoja? Pero hay que pensar \u2014es el oficio\u2014 para que piensen otros. \u00a1Y si lleg\u00e1ramos a pensamiento com\u00fan!...\r\n\r\nY con todo eso de la abrumadora informaci\u00f3n escrita y gr\u00e1fica, el recuerdo de las miradas agresivas de aquellos mozalbetes con los que uno se cruz\u00f3 en la calle al ir a recogerse a casa. \u00a1La calle! \u00a1Tener que vivir en ella! Porque no a todos les es dado, como a nuestro Juan Ram\u00f3n, embozarse en soledad sonora o buscar la humanizadora sociedad de inocentes animalitos irracionales, que, por serlo, no pueden enloquecer. Hay d\u00edas y lugares, horas y sitios, en que el ambiente de la calle lo es de una indolencia salvaje. Las gentes sin conocerse, y por lo mismo, se miran como en desaf\u00edo. Y hasta a los pobres ni\u00f1os \u2014\u00a1a los pobres ni\u00f1os!\u2014 los est\u00e1n criando en mala crianza. Mal criados acaso por mal nacidos, a descontento de sus padres.\r\n\r\nEsa insolencia salvaje es hija de enfermedad colectiva, de locura comunal. Dec\u00eda el pobre Nietzsche, el torturado so\u00f1ador de \u201cla vuelta eterna\u201d, que el enfermo apetece lo que agrava y exacerba su enfermedad. As\u00ed, en los pueblos que cuando se empobrecen les entran locas ganas de destruir su riqueza. Y de ir repartiendo, y con el reparto acrecentando su pobreza.\r\n\r\nSe pone la tarde, y encerrado en mi cuarto cojo con la mirada el recocido celaje del horizonte ponentino. Seg\u00fan va cerr\u00e1ndose la tarde en la noche y van abri\u00e9ndose \u2014naciendo\u2014 en el cielo las estrellas, se me va abriendo el \u00e1nimo a la llegada del sue\u00f1o. De un sue\u00f1o estrellado y Dios quiera que celeste. En que olvide la monoton\u00eda del esc\u00e1ndalo y de la rutina de la estupidez colectiva. Recuesto al fin la cabeza en la almohada consultora y me dispongo a trasnochar el pensamiento, que tanta \u00edntima fuerza cobra de la inconciencia. A ver si as\u00ed logra uno hacer la cr\u00f3nica historia, o leyenda, que es lo mismo. Mientras dura el sue\u00f1o, \u00a1qu\u00e9 palabras eternas nos dicta el silencio al o\u00eddo del coraz\u00f3n! Son ellos, el sue\u00f1o y el silencio, los que nos remozan a los viejos. \u00bfRemozar? Nos bautizan \u2014o, mejor, nos rebautizan\u2014 en el mar sagrado de la inconciente vida prenatal. El antes del comienzo nos revela el despu\u00e9s del acabamiento. Y el alma se nos hincha de lenguaje divino. Dec\u00eda Leopardi, en su estupendo <em>C\u00e1ntico del gallo silvestre<\/em>: \u201c\u00a1Mortales, despertaos! No est\u00e1is todav\u00eda libres de la vida. Tiempo vendr\u00e1 en que ninguna fuerza de fuera, ning\u00fan intr\u00ednseco movimiento, os sacudir\u00e1 de la quietud del sue\u00f1o si no que en ella siempre, insaciablemente, reposar\u00e9is. Por ahora no os est\u00e1 concedida la muerte; s\u00f3lo de trecho en trecho se os consiente por alg\u00fan espacio de tiempo una semejanza de ella. Porque no se podr\u00eda conservar la vida si no fuese interrumpida a menudo. Demasiado larga falta de sue\u00f1o breve y caduco, es mal por s\u00ed mort\u00edfero y causa de sue\u00f1o eterno. Tal cosa es la vida, que para llevarla es menester de hora en hora, deponi\u00e9ndola, recoger un poco de aliento y restaurarse con un gusto y como si una porcioncilla de muerte.\u201d\r\n\r\nRepensando este pensamiento de Leopardi sobre la almohada consultora, se me viene a las mientes una ocurrencia de William James en su ensayo <em>\u00bfMerece vivirse la vida?<\/em>, al comentar la terrible predicaci\u00f3n del suicidio, del poeta James Thomson, en su poema <em>La ciudad de la noche terrible<\/em>. Cita el pragmatista norteamericano pasajes del poeta ingl\u00e9s, y entre ellos \u00e9ste: \u201cEsta peque\u00f1a vida es todo lo que tenemos que aguantar; la sant\u00edsima paz de la tumba es siempre segura\u201d, y a\u00f1ade Thomson: \u201cMedito estos pensamientos y me consuelan.\u201d Y el pragmatista comenta \u201cEntre tanto, podemos aguardar siempre por veinticuatro horas m\u00e1s, aunque s\u00f3lo sea para ver lo que cuente del peri\u00f3dico de ma\u00f1ana o lo que nos traiga el pr\u00f3ximo cartero.\u201d\r\n\r\n\u00bfLo que cuente el peri\u00f3dico de ma\u00f1ana? Lo mismo que cont\u00f3 el de ayer. Y esto s\u00ed que es una peque\u00f1a vuelta o revuelta eterna, espejo de la tr\u00e1gica \u201cvuelta eterna\u201d que tortur\u00f3 al pobre Nietzsche \u2014y que era un pensamiento hel\u00e9nico\u2014, como el sue\u00f1o es espejo de la muerte. Peque\u00f1a vuelta o revuelta eterna que es lo que llaman algunos la revoluci\u00f3n permanente. \u00bfRevoluci\u00f3n? Mot\u00edn y no m\u00e1s, con que se entretiene y se mantiene la estupidez comunal, a la que miman los que debieran corregirla. Y la miman mintiendo, que por algo se dijo: \u201cMiente m\u00e1s que la <em>Gaceta<\/em>\u201d. Mintiendo y creyendo, o m\u00e1s bien queriendo hacer creer que cuando llegue el \u00faltimo incendio se apagar\u00e1 con mangas de riego de tanques.\r\n\r\n\u00bfQue ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda? Ma\u00f1ana ser\u00e1 el mismo d\u00eda, el d\u00eda del siglo. Y no faltar\u00e1 quien diga que todo esto lo traen los enemigos del r\u00e9gimen. Que es lo que se les ocurre a los mandones que piensan que hay ocasiones en que deben estar ciegos y sordos durante cuarenta y ocho horas. \u00a1Pobres hombres, que no saben conciliar un sue\u00f1o de paz! \u00a1Y pobre pueblo!\r\n<h2 id=\"heading_id_790\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486404\"><\/a><strong>Teatraler\u00edas de morcilleo<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_791\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317405\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"right\"><em>Que el \u00e1nima en pena de Quevedo me acorra en este trance dificultoso.<\/em><\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\nHay revoluciones \u00e9picas, l\u00edricas y dram\u00e1ticas. Las \u00e9picas son propiamente guerras civiles, ordenadas. Tales, entre otras, las de la independencia nacional de un pueblo. Las l\u00edricas son las que cumple un individuo en ciencia, en arte, en pol\u00edtica, en religi\u00f3n. No caben en teatro. As\u00ed, el monodi\u00e1logo de Don Quijote y Sancho, que no entra en tablado; su escenario es el universo. Ni el hidalgo ni su escudero son personas teatrales. En cuanto a las revoluciones dram\u00e1ticas \u2014tr\u00e1gicas o c\u00f3micas\u2014, rar\u00edsima vez son verdaderas revoluciones. Aunque sus actores no sepan renunciar a la infantil ingenuidad de llamarse revolucionarios. Veamos.\r\n\r\nNuestro pueblo espa\u00f1ol, sobre todo el del centro de Espa\u00f1a, es uno de los m\u00e1s teatrales, de los m\u00e1s aficionados al teatro. Y a las corridas de toros, novilladas y capeas, que es otro teatro. \u00a1Pero de verdad! \u00bfDe qu\u00e9 verdad? Como anta\u00f1o en una corrida increpara a un espada el gran actor dram\u00e1tico Isidoro M\u00e1iquez, aqu\u00e9l, el matador, se volvi\u00f3 a decirle: \u201c\u00a1Se\u00f1or Miquis, que aqu\u00ed se muere de veras!\u201d Y a la hora de enfrentarse el matador con la fiera le llaman los aficionados la hora de la verdad. Verdad teatral tambi\u00e9n. Y esta teatralidad, de tablado esc\u00e9nico o de coso de sangre y arena, ha dado tono y hasta sentido a nuestra vida pol\u00edtica. Y a sus revoluciones dram\u00e1ticas \u2014tr\u00e1gicas o c\u00f3micas\u2014, cruentas o incruentas.\r\n\r\nUna vez, hall\u00e1ndome en un banquete pol\u00edtico de Romanones en una vecina capital de provincia, se levant\u00f3 a brindar el cacique provincial \u2014un buen cacique\u2014, y al o\u00edrle pregunt\u00e9 al que ten\u00eda a mi lado: \u201cD\u00edgame: \u00e9ste, de joven, represent\u00f3 en teatros caseros, \u00bfno?\u201d \u201c\u00a1Exacto!\u201d, me contest\u00f3. Los de la revoluci\u00f3n \u2014\u00a1tan teatral!\u2014 de 1868 se formaron en esos teatros. Aqu\u00ed conoc\u00ed a uno de aquellos revolucionarios, a quien se le llamaba Lanuza por haberse distinguido haciendo de protagonista en <em>La capilla de Lanuza<\/em>. \u00a1Y hab\u00eda que verle cruzar, en Lanuza, la plaza Mayor! Y, por otra parte, entre nuestros actuales pol\u00edticos de partidos revolucionarios hay m\u00e1s de uno a quien le ha tentado el teatro y ha llevado a escena alg\u00fan drama sociol\u00f3gico en que juega el \u201cgenio de la especie\u201d y que no cuaj\u00f3 por su modo serrinoso de expresarse. \u00a1Qu\u00e9 mala musa es la sociolog\u00eda beocia y hep\u00e1tica!\r\n\r\nEn las revoluciones dram\u00e1ticas \u2014o mejor, teatrales\u2014, las conspiraciones juegan un gran papel. (Papel, \u00bfeh?; no hay que confundirse.) Hay aquello de: \u201c\u00a1A las tres es el movimiento!\u201d, cuchicheado al o\u00eddo. Y hay las contrase\u00f1as y los viajes de exploraci\u00f3n. De que algo sabe alg\u00fan alto gobernante de hoy. Y luego vienen los \u201cactos\u201d con sus \u201cescenas\u201d, en el sentido teatral. Que a las veces llegan a la susomentada \u201cverdad\u201d de los aficionados. As\u00ed, a \u00e9sta que dan en llamar revoluci\u00f3n precedi\u00f3 la loa de Jaca, en que rindieron sus vidas dos generosos y entusiastas actores. Y actores revolucionarios de verdad, quijotescos, l\u00edricos.\r\n\r\nLlega otro acto dram\u00e1tico revolucionario y se prepara una escena de todo aparato. \u00bfY el papel? \u00bfEstuvo bien ensayado? Creemos, d\u00edgase lo que se diga, que las masas, el coro general, no se sab\u00edan el papel. Ni conoc\u00edan el drama. No ten\u00edan sentido de la funci\u00f3n. Pero all\u00ed estaban para d\u00e1rselo los \u201creglas\u201d. El \u201cregla\u201d le llaman en los lugares de esta provincia de Salamanca al apuntador, al que desde su escondrijo \u2014concha o garita\u2014 sopla a los actores lo que tienen que hacer y que decir. Mas en estas revoluciones teatrales suele suceder que los actores se olviden del papel o no lo sepan y, sin hacer caso al \u201cregla\u201d, se metan a embutir \u201cmorcillas\u201d \u2014lo que en la jerga de teatro se llama as\u00ed\u2014. Sin que sirva que el \u201cregla\u201d les diga: \u201c\u00a1No, no es as\u00ed; que no es as\u00ed!\u201d, y les llame al orden, \u00a1Y qu\u00e9 morcillas!\r\n\r\nPorque aqu\u00ed el morcilleo teatral puede ser de otro g\u00e9nero, de un g\u00e9nero de \u201cverdad\u201d, de mondongo. Esto es, de matanza. De esa matanza que las comadres rurales dicen que es el arreglo de la casa. S\u00f3lo que matanza de hombres, de actores. Y all\u00e1 anda el pobre \u201cregla\u201d aterrado y sin saber c\u00f3mo acabar\u00e1 aquello. Porque \u00e9l, el \u201cregla\u201d, conspirador dram\u00e1tico, no sabe c\u00f3mo arregl\u00e1rselas en el arreglo de la casa, en el mondongueo. Pero he aqu\u00ed que el p\u00fablico, al cabo, al acabar la funci\u00f3n, se entusiasma con el arreglo de la casa y empieza, educado en corridas de toros, a pedir: \u201c\u00a1Caballeros!, caballeros!\u201d, como otras veces ped\u00eda: \u201c\u00a1Caballos!, caballos!\u201d, y hace salir a los actores a recibir palmas en el tablado por no haberse limitado al papel, y en seguida tenemos a los \u201creglas\u201d, que se estuvieron agazapaditos en sus conchas, que se suben al tablado a participar de la ovaci\u00f3n. Salen como diciendo: \u201c\u00a1Nosotros dirigimos el mondongueo!\u201d Y hasta predican que hay que representar la funci\u00f3n \u201ccon hiel\u201d. \u00a1As\u00ed! Predican la revoluci\u00f3n de verdad.\r\n\r\n\u00bfPas\u00f3 la rom\u00e1ntica loa pre-revolucionaria de Jaca dejando rastro de generosa sangre, en cierto \u00edntimo sentido \u2014que ahora y aqu\u00ed no he de explayar\u2014 redentora, y pas\u00f3 sin sus \u201creglas\u201d y su papel? Y luego, en la revoluci\u00f3n ya reglada y empapelada \u2014la Constituci\u00f3n es un papel\u2014, vino el acto tr\u00e1gico de Asturias, y el c\u00f3mico de Barcelona, y hasta el sainete madrile\u00f1o. Con sus \u201ccasta\u00f1eros picados\u201d y todo. Y por debajo de la funci\u00f3n reglada, con su programa, est\u00e1 la acci\u00f3n, la terrible acci\u00f3n, del coro que no obedece a corifeos, que no oye a los \u201creglas\u201d ni los entiende; est\u00e1 la acci\u00f3n desencadenada. La de los que creen que el arreglo de la casa est\u00e1 en la matanza. \u00bfQue no estamos preparados para la revoluci\u00f3n? Es que la verdadera revoluci\u00f3n no es sino preparaci\u00f3n. O educaci\u00f3n. Educarse para la libertad es hacerse libre. Y los que as\u00ed \u2014acaso harto sarc\u00e1sticamente\u2014 nos burlamos de la supuesta revoluci\u00f3n, somos los que cultivamos la revoluci\u00f3n de verdad. Que es la de decir la verdad, que no reconoce partido. \u201cLa verdad os har\u00e1 libres\u201d, qued\u00f3 escrito. \u00a1Y c\u00f3mo descansa uno cuando ha dado su verdad! Lo sab\u00eda Quevedo, el de las feroces burlas.\r\n\r\n\u00bfQue mezclamos lo verdaderamente tr\u00e1gico con lo no m\u00e1s que c\u00f3mico y con lo sainetesco? \u00bfQue este jugar con los dos sentidos del morcilleo es algo repelente? Lo repelente es este representar y no presentar la revoluci\u00f3n; lo repelente es este funcionar \u2014\u00a1funcionar!\u2014 de revolucionarios; lo repelente es una llamada revoluci\u00f3n, dram\u00e1tica y teatral \u2014aunque a las veces sangrienta\u2014, en que no se presiente ni un aliento \u00e9pico de verdadera guerra civil, de independencia nacional, ni un aliento l\u00edrico, quijotesco, de revoluci\u00f3n ideal. De revoluci\u00f3n de ideas. Porque aqu\u00ed, hoy, no cabe hablar de ideolog\u00eda revolucionaria. Nuestros funcionarios de la revoluci\u00f3n dram\u00e1tica carecen de verdaderas ideas. Basta leer su c\u00f3digo. Y sus p\u00e9simas traducciones.\r\n\r\n\u00bfQue este bosquejo es amargo? Son los \u201creglas\u201d y los funcionarios de la revoluci\u00f3n los que nos amargan la vida.\r\n<h2 id=\"heading_id_792\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103456_2010067226\"><\/a><strong>Trabajadores de toda clase<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_793\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321406629\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n\u00a1Las veces que nos hemos referido a aquella te\u00f3rica ocurrencia del articulo primero de nuestra pedag\u00f3gica y sociol\u00f3gica Constituci\u00f3n de que \u201cEspa\u00f1a es una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase\u201d! \u00bfTe\u00f3rica? Te\u00f3rica, si, pues de ella no se deduce nada en el orden pr\u00e1ctico. Mas como teor\u00eda merece examen. El soci\u00f3logo que meti\u00f3 lo de \u201ctrabajadores\u201d, sin la posterior coletilla \u201cde toda clase\u201d, lo hizo por sugestiones nada nacionales y en rigor para servir a la dependencia de Espa\u00f1a respecto a un pueblo extranjero. Advirti\u00f3se el peligro y se a\u00f1adi\u00f3 lo \u201cde toda clase\u201d para dejar lo de \u201ctrabajadores\u201d en una mera vacuidad. Porque \u00bfqui\u00e9n no es trabajador de alguna clase? Lo son no ya los empecatados burgueses y los capitalistas, sino todos los que cumplen el trabajo de vivir, aunque sea a costa ajena.\r\n\r\nDesde que se constitucionaliz\u00f3 eso de \u201ctrabajadores\u201d, la denominaci\u00f3n \u2014y no m\u00e1s que denominaci\u00f3n\u2014 ha hecho fortuna. Un d\u00eda tenemos los \u201ctrabajadores de la Ense\u00f1anza\u201d; otro, los \u201ctrabajadores del arte\u201d. Esperamos ver que los recaudadores de contribuciones se constituyan \u2014constitucionalmente\u2014 en \u201ctrabajadores del Fisco\u201d; los guardias de Asalto, en \u201ctrabajadores de la represi\u00f3n\u201d. Y as\u00ed todos los dem\u00e1s. Todo el que ejerce una funci\u00f3n ejerce un trabajo. Y hasta el vago, el holgaz\u00e1n. \u00a1Pues no es poco trabajo el de holgar! Antes de ahora he contado c\u00f3mo un amigo m\u00edo me dec\u00eda que la malquerencia que ciertos hombres laboriosos guardan al vago es porque \u00e9ste es el fiscal del que trabaja. \u201c\u00bfVe usted \u2014me dec\u00eda\u2014 ese vago que se pasa las horas muertas d\u00eda a d\u00eda dando vueltas aqu\u00ed, en la plaza? Pues el confitero ese no le puede ver porque es quien se detiene a diario ante su escaparate y puede decir: Esos pasteles llevan ah\u00ed, los mismos, m\u00e1s de ocho d\u00edas. El vago vigila e inspecciona al no vago.\u201d Y es que el vago trabaja de ojo.\r\n\r\nNo s\u00e9 si los mendigos \u2014los de profesi\u00f3n y vocaci\u00f3n y aun de herencia, no los otros, los ocasionales\u2014 estar\u00e1n o no sindicados, pero podr\u00edan estarlo como \u201ctrabajadores de la mendicancia (manganza), mendicidad o pordioser\u00eda\u201d. Que es tambi\u00e9n un trabajo como otro cualquiera. Pues, \u00a1menudo trabajo que es el de mendigar o pordiosear! \u00a1Dif\u00edcil funci\u00f3n para ejercerla con eficacia y dignidad! Y no en vano se instituyeron en la Edad Media \u00d3rdenes religiosas mendicantes. Y en relaci\u00f3n con esto ahora empieza a constituirse \u2014constitucionalmente tambi\u00e9n\u2014 otra clase de trabajadores, cual es la de los trabajadores del paro. Que trabajan para mantener y propagar el paro a pretexto de acabar con \u00e9l. Es la orden de los parados. Que en rigor no se asocian, sino se amontonan.\r\n\r\nEn cierta ocasi\u00f3n le preguntaban a un amigo m\u00edo, hombre cult\u00edsimo y gran amigo de la lectura y de asistir a teatros y espect\u00e1culos p\u00fablicos, si no escrib\u00eda, y respondi\u00f3: \u201cNo, yo leo, porque hace falta quien lea para que haya quien escriba\u201d. \u201c\u00bfLuego usted no es productor, no produce?\u201d, le dijeron. Y replic\u00f3: \u201cS\u00ed, se\u00f1or, soy productor; produzco consumo\u201d. Y esto de considerarse el consumidor como productor de consumo es un concepto econ\u00f3mico muy arraigado en los trabajadores del paro. As\u00ed como en los trabajadores del descanso.\r\n\r\nA las veces, lo de no trabajar es una especie de obligaci\u00f3n. He sido durante a\u00f1os, y lo soy ahora, como rector de la Universidad, patrono de un asilo de ancianos fundado para que \u00e9stos descansen o huelguen. Por razones de higiene se recomend\u00f3 a los pobres asilados, sin obligarles a ello, \u00a1claro!, que los que se sintiesen con fuerzas y ganas trabajasen algo, por v\u00eda de recreo, en una huerta del asilo. Algunos lo hicieron y hasta un antiguo carpintero pidi\u00f3 que se le diera un banco de carpinter\u00eda. Pero he aqu\u00ed que el administrador del asilo me vino un d\u00eda a que fuese a cortar una especie de peque\u00f1a revoluci\u00f3n que hab\u00eda suscitado entre los ancianos asilados uno de ellos diciendo que su \u201cobligaci\u00f3n\u201d (as\u00ed) era holgar y no trabajar, que para eso se fund\u00f3 el asilo, y que el que sintiera ganas de trabajar ten\u00eda el deber de solidaridad y compa\u00f1erismo de aguant\u00e1rselas y no ir a poner la ceniza en la frente a los compa\u00f1eros y como a hacerlos de menos. La teor\u00eda, in\u00fatil es decirlo, me cay\u00f3 en gracia. Era una teor\u00eda verdaderamente revolucionaria.\r\n\r\n\u00a1Trabajo! \u00a1Trabajo! \u00bfY qu\u00e9 no es trabajo? Trabajo es velar y se vela para dormir. Trabajo es vivir y se vive para morirse. Que no es que se muera por haber vivido, sino que se vive para morir. Trabajo es \u2014por agradable que sea\u2014 el engendrar hijos y se los engendra para morirse uno. Que dar la vida es perderla. Y esta es doctrina fisiol\u00f3gica y biol\u00f3gica de largo desarrollo. La hermandad del Amor y de la Muerte es tema fecund\u00edsimo de poes\u00eda y de filosof\u00eda. Que ha inspirado, entre otros, el hermos\u00edsimo canto de Leopardi <em>Amore e Morte<\/em>.\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 no es trabajo? Hasta el asistir a un espect\u00e1culo. \u00bfY por qu\u00e9 no han de formarse ligas de \u201ctrabajadores\u201d de ver los toros, o partidos de pelota o de f\u00fatbol, o piezas de teatro? O de trabajadores radio-escuchas. Productores de consumo tambi\u00e9n.\r\n\r\nY t\u00fa \u2014me dir\u00e1 alg\u00fan lector malicioso\u2014, trabajador \u00bfde qu\u00e9 \u201cclase\u201d? Y yo le contestar\u00e9 con aquello de mi excelso maestro y tocayo don Miguel de Cervantes Saavedra en el \u201cPr\u00f3logo al lector\u201d, de la segunda parte del libro: \u201cHab\u00eda en Sevilla un loco, que dio en el m\u00e1s gracioso disparate y tema que dio loco en el mundo. Y fue que hizo un ca\u00f1uto de ca\u00f1a puntiaguda en el fin; y en cogiendo alg\u00fan perro en la calle o en cualquiera otra parte, con el un pie le cog\u00eda el suyo y el otro le alzaba con la mano, y como mejor pod\u00eda le acomodaba el ca\u00f1uto en la parte que sopl\u00e1ndole, le pon\u00eda redondo como una pelota y en teni\u00e9ndolo de esta suerte le daba dos palmaditas en la barriga, y le soltaba diciendo a los circunstantes (que siempre eran muchos): Pensar\u00e1n vuesas mercedes ahora que es poco trabajo hinchar un perro. \u00bfPensar\u00e1n vuesas mercedes que es poco trabajo hacer un libro?\u201d\r\n\r\nYo tambi\u00e9n, malicioso lector amigo, te digo con Cervantes que no es poco trabajo hacer un art\u00edculo de estos, o con el loco de Sevilla, hinchar un comentario. Y m\u00e1s ahora, en temporada de locura colectiva, en que Espa\u00f1a est\u00e1 hecha un manicomio suelto. Y en que hasta los loqueros han enloquecido al punto de que hablan de \u201caplastar\u201d a los locos de locura contraria a la suya \u2014a la de los loqueros\u2014; y \u201ccuando el guardi\u00e1n juega a los naipes \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n los frailes\u201d? \u00a1Tr\u00e1gico manicomio! Tr\u00e1gico manicomio en que se llega a la \u201cdementia tremens\u201d de considerar enemigo publico del r\u00e9gimen al que se llame \u2014\u00a1se llame!\u2014 fascista. Beligerancia de la insensatez. Trabajadores de la locura.\r\n<h2 id=\"heading_id_794\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103458_2010067226\"><\/a><strong>Ensayo de revoluci\u00f3n<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_795\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321406629630\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nNo s\u00e9 si para apartarme de la actualidad o para encontrar lo eterno de ella por otro camino dej\u00e9 la prensa del d\u00eda y me puse a leer las <em>Migajas filos\u00f3ficas<\/em>, del gran sentidor dan\u00e9s Soeren Kierkegaard. Y, de pronto, me hiri\u00f3 esta frase, al parecer enigm\u00e1tica: \u201cla novedad del d\u00eda es el principio de la eternidad\u201d. Y a m\u00ed, acostumbrado m\u00e1s a\u00fan que a su dan\u00e9s a su \u00edntimo lenguaje espiritual kierkegaardiano, se me present\u00f3 al punto todo lo que aquel torturado y torturante esp\u00edritu quiso decir con ello.\r\n\r\nLa novedad del d\u00eda ea lo verdaderamente nuevo de un d\u00eda; el hecho que abre una nueva vida que arraiga en lo eterno; una nueva vida de un hombre o de un pueblo; una verdadera revoluci\u00f3n. Que siendo verdadera, es una renovaci\u00f3n. Porque revolverse \u2014y menos revolcarse\u2014 no es, sin m\u00e1s, renovarse. Cabe renovarse qued\u00e1ndose muy quieto y sosegado. Las mudas, por ejemplo, no se hacen con desuellos. La serpiente no se quita la vieja piel mientras no tiene la otra, la renovada, por debajo. Que si hiciera de otro modo tendr\u00eda reca\u00eddas y correr\u00eda grave riesgo. Y as\u00ed un pueblo. Al que se supone muchas veces que ha cambiado por dentro y no hubo cambio.\r\n\r\n\u201cRenovarse o morir\u201d, se ha dicho. Pero renovarse es, en cierto modo, recrearse, volverse a crear. Y no es poco renovar, recrear, crear un pueblo. \u00a1El placer de crear! S\u00ed, el placer de crear, pero no se crea con revoluciones. A lo m\u00e1s, son \u00e9stas las que hacen \u2014y deshacen\u2014 a los hombres que creen hacerlas y dirigirlas, y no ellas a \u00e9stos. Los hombres, \u00a1si lograran comprender el torbellino que les arrastra! \u00a1Si lograran comprender la novedad del d\u00eda \u2014que suele etiquetarse con una fecha\u2014, adivinando en ella el principio de eternidad, la renovaci\u00f3n hist\u00f3rica! As\u00ed dicen que Goethe adivin\u00f3 en la batalla de Valmy un mundo nuevo. Lo que, seguramente, ni vislumbr\u00f3 el general que mandaba la batalla. Que no quien realiza un hecho prev\u00e9 su alcance. Ni ve en la novedad eternidad, ni en el d\u00eda ve principio.\r\n\r\nY ahora, una an\u00e9cdota. Uno de mis buenos amigos, diputado que fue conmigo en las Constituyentes y habitante en una provincia cercana fue, no hace mucho, a Madrid, y al visitar a su jefe pol\u00edtico se lo encontr\u00f3 muy preocupado con el estado de la cosa p\u00fablica (traducci\u00f3n de Rep\u00fablica), y en el curso de la conversaci\u00f3n le dijo, por v\u00eda de adhesi\u00f3n y de alabanza: \u201cpero bueno; en buenas manos est\u00e1 el pandero\u201d. El cual replic\u00f3: \u201c\u00bfPero es que hay pandero?\u201d Y yo, de haber estado presente, habr\u00eda a\u00f1adido: \u201c\u00bfpero es que hay manos?\u201d (Mejor que la met\u00e1fora del pandero ser\u00eda la de un torno de alfarero y arcilla para un botijo).\r\n\r\nY tengo que volver a lo de la teatralidad, la representaci\u00f3n, y no presentaci\u00f3n, de lo que se llama ahora aqu\u00ed la revoluci\u00f3n. Revoluci\u00f3n que revuelve muy poco, pero no renueva casi nada. En su aspecto teatral ofrece escenas perdidas sumamente t\u00edpicas. Hace unos d\u00edas hubo aqu\u00ed, en Salamanca, un espect\u00e1culo bochornoso de una Sala de Audiencia cercada por una turba de energ\u00famenos dementes que quer\u00edan linchar a los magistrados, jueces y abogados. Una turba peque\u00f1a de chiquillos hasta ni\u00f1os, a los que se les hac\u00eda esgrimir el pu\u00f1o \u2014y de tiorras desgre\u00f1adas, desdentadas, desaseadas, brujas jubiladas, y una con un cartel que dec\u00eda: \u201c\u00a1Viva el amor libre!\u201d Y un saco. Que no era \u00a1claro! del que se le libert\u00f3 al amor. Y toda esta grotesca mascarada, reto a la decencia p\u00fablica, protegida por la autoridad. La fuerza p\u00fablica ordenada a no intervenir sino despu\u00e9s de... agresi\u00f3n consumada. M\u00e9todo de orillar conflictos que no tiene desperdicio.\r\n\r\nToda esta selv\u00e1tica representaci\u00f3n revolucionaria est\u00e1 acabando de podrir, hasta derretirlos o pulverizarlos, a los famosos burgos podridos. Se les sac\u00f3 de su costumbre para no darles otra. Y la famosa revoluci\u00f3n est\u00e1 arrojando a las ciudades la podredumbre que ya no cabe en los burgos y que se meje con la podredumbre urbana, sobre todo con la arrabalera. Y andan, no ya revolvi\u00e9ndose, sino revolc\u00e1ndose, hombres que viven sin consigo mismos. A la vez que se apresta a defenderse la burgues\u00eda proletaria, o proletariado burgu\u00e9s, a que no la den un revolc\u00f3n.\r\n\r\nCrear \u2014o re-crear\u2014 un pueblo, hacerlo, renovarlo \u2014como quien hace una \u00e1nfora o toca el pandero\u2014; \u00a1pues ah\u00ed es nada la cosa! \u00a1La cosa publica! \u00a1Menudo ensayo! Y a empezar por una novedad del d\u00eda, de tal o cual fecha o con un c\u00f3digo de papel \u2014como el \u201cgal\u00e1pago\u201d de que aqu\u00ed os hablaba hace poco\u2014 y como principio de eternidad, o sea de historia. \u00a1Ah, no, no! Aquella muda no fue muda de verdad. Debajo de la vieja piel no estaba formada la nueva, y no se puede acabar de formar con escaras a la vista. No; no empez\u00f3 una nueva vida p\u00fablica en aquella fecha m\u00edtica. Ni la renovaci\u00f3n de los tejidos, y de los de las entra\u00f1as menos, va a eso que llaman ritmo acelerado. No se hace crecer una planta a tirones. S\u00edstole y di\u00e1stole tiene el coraz\u00f3n; sue\u00f1o y vela el \u00e1nimo ; trabajo y descanso el cuerpo. He o\u00eddo decir que Espa\u00f1a ha cambiado radicalmente desde hace cuatro o cinco a\u00f1os. \u00a1Embuste! Por debajo de las t\u00fardigas de la vieja piel no hay en gran parte todav\u00eda m\u00e1s que carne viva o cicatrices sanguinolentas. Y es completa carencia de sentido hist\u00f3rico \u2014o acaso frivolidad\u2014 asegurar que tal o cual cosa no puede ya volver. Las reca\u00eddas \u2014como los que J. B. Vico llam\u00f3 \u201crecursos\u201d (en italiano \u201cricorsi\u201d)\u2014 pueden siempre volver. \u00a1Pues no faltaba m\u00e1s! Ni las revoluciones, ni los revolcones, ni las renovaciones, ni las restauraciones dependen de la voluntad de crear de un hombre. \u00bfUn poeta de pueblos? \u00a1Terrible vocaci\u00f3n! Y, sobre todo, \u00a1ojo con los ensayos! Que est\u00e1n bien para el teatro, a tel\u00f3n corrido. Se ensaya la representaci\u00f3n de una muerte esc\u00e9nica, de chancitas, y suele muy bien suceder que cuando en la comedia \u2014o farsa\u2014, a tel\u00f3n alzado, toca representarla, la representaci\u00f3n se atasca. \u201cA ver hasta d\u00f3nde se puede llegar\u201d es peligroso lema de ensayos. \u201cNi una coma m\u00e1s, ni un punto m\u00e1s\u201d, se dice, y como es tan f\u00e1cil resbalarse en puntos y comas, se va uno en puntos suspensivos. Pues, \u00bfqui\u00e9n pone puertas al campo? Y esto en un pa\u00eds y una temporada en que no se saben ni paz ni justicia; en que no se goza sabor ni de una ni de otra; en que saben tan mal que no cabe saborearlas. Y estamos hasta la coronilla de ensayos de revoluci\u00f3n. Que se va en probaturas.\u00a1Pobre Ni\u00f1a!\r\n\r\n&nbsp;\r\n\r\n\u0420. D.\u2014Apenas acabado este Comentario me env\u00eda Mara\u00f1\u00f3n su nuevo libro <em>El conde-duque de <\/em><em>Olivares (la pasi\u00f3n de mandar<\/em>), y antes de ponerme a leerlo me ha herido \u2014es mi modo\u2014 la expresi\u00f3n \u201cpasi\u00f3n de mandar\u201d. Que he de relacionar con otras tres; \u201cel placer de mandar\u201d, \u201cel placer de crear\u201d y \u201cla pasi\u00f3n de crear\u201d. Y queda la pasi\u00f3n de entender.\r\n<h2 id=\"heading_id_796\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23325_302276486405\"><\/a><strong>El d\u00eda de la infancia<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_797\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321406\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"right\">Lo jorn de l'infantesa<\/p>\r\n<p class=\"right\">que no tingu\u00e9 dem\u00e1.<\/p>\r\n<p class=\"right\">VERDAGUER<\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\nAntes de ahora y m\u00e1s de una vez \u2014creo\u2014 he citado unos versos maravillosos, casi milagrosos de intimidad y de expresividad, brotados de nuestro gran poeta mos\u00e9n Cinto Verdaguer. Fue en mi clase donde comentando un d\u00eda al gran poeta le\u00ed \u2014en catal\u00e1n, \u00a1claro!\u2014 uno de sus poemas y al llegar a la estrofa en que sale la santa soledad del d\u00eda \u00fanico de la infancia, se me clav\u00f3 en ello el o\u00eddo y me ahog\u00f3 la voz la fuente de las l\u00e1grimas. Era que se me sub\u00eda a los ojos, a la boca y a los o\u00eddos el d\u00eda \u00fanico de mi infancia.\r\n\r\nLa estrofa queda diciendo: \u201cAi soledat aymada \/ ma companyona un d\u00eda \/ lo jorn de l'infantesa \/ que no tingu\u00e9 dem\u00e1; \/ d'en\u00e7\u00e1 que trist anyoro \/ ta dol\u00e7a companyia \/ com font escerreguda \/ ma vena se tronc\u00e1.\u201d (Cito de memoria.) Y aunque es triste tener todav\u00eda que traducir del catal\u00e1n los traduzco: \u201cAy soledad querida, mi compa\u00f1era un d\u00eda, el d\u00eda de la infancia, que no tuvo un ma\u00f1ana, desde que triste a\u00f1oro tu dulce compa\u00f1\u00eda, cual fuente escurridiza, mi vena se trunc\u00f3.\u201d \u00a1Soledad, querida compa\u00f1era del d\u00eda \u00fanico de la infancia, del que no tiene un ma\u00f1ana, otro d\u00eda siguiente, otro, un <em>dem\u00e1 <\/em>(franc\u00e9s <em>demain<\/em>) del d\u00eda eterno!\r\n\r\nEs que el ni\u00f1o en su soledad creadora, mientras se est\u00e1 haciendo su mundo, so\u00f1\u00e1ndolo, entre otros ni\u00f1os, no vive ni sue\u00f1a atado a lugar y a tiempo. Vive en infinitud y en eternidad. Su vida no es t\u00f3pica ni cr\u00f3nica. Ni topom\u00e9trica ni cronom\u00e9trica. Ignora la medida del espacio y la del tiempo. el reloj ni el calendario rigen para \u00e9l. Un solo d\u00eda, un d\u00eda sin d\u00eda siguiente, sin un ma\u00f1ana! Y no s\u00f3lo en los ni\u00f1os, sino en los santos. En los santos infantiles. Figur\u00e9monos un ermita\u00f1o anacoreta \u2014o un cartujo\u2014 que no se aparta del peque\u00f1o jard\u00edn que ci\u00f1e a su celda y que no vive atenido ni a horas ni a d\u00edas diversos, ni a reloj ni a calendario; \u00e9ste vive durante su vida toda un solo d\u00eda. \u00a1Y un d\u00eda sin un ma\u00f1ana! Ese \u00fanico d\u00eda se le va creciendo, se le va ahondando. \u00bfMonoton\u00eda? \u00a1No, no! Y as\u00ed no se siente envejecer, no siente venir la muerte, y cuando llega \u00e9sta, el eterno ma\u00f1ana, no la siente y se muere sin saber que se muere ni que se ha muerto.\r\n\r\nEl que tiene experiencia de ni\u00f1ez, de infancia, propia o ajena, sabe cu\u00e1ndo se acaba esta infancia, cu\u00e1ndo llega el otro d\u00eda y con \u00e9l los otros d\u00edas. Es cuando el ni\u00f1o descubre la muerte; que uno se muere. Porque antes, aunque vea morirse a otro, o le vea muerto, no siente la muerte, no la descubre. Todos los padres observadores, todos los maestros \u2014no quiero decir pedagogos, y menos si se apellidan laicos sin entender el apellido\u2014 han podido observar conmovidos, y aun acongojados, ese alborear de la conciencia de la muerte \u2014que coincide, en los primeros vislumbres de la pubertad, con la conciencia del instinto sexual\u2014 cuando se cierra el d\u00eda santo y \u00fanico de la infancia.\r\n\r\nY as\u00ed, evocando mi alma de ni\u00f1o, la de mi \u00fanico d\u00eda de la infancia, con mis almas de maestro \u2014no de catedr\u00e1tico\u2014, de padre y de abuelo, veo con espanto el espect\u00e1culo inhumano de esos pobres ni\u00f1os \u2014\u00a1ni\u00f1os en el d\u00eda \u00fanico!\u2014 a quienes padres, y lo que es peor, madres, desalmados les obligan a mantener enhiesto el brazo derecho con el pu\u00f1o cerrado y a proferir estribillos de odio y de muerte y no de amor. O a que oigan acaso eso del \u201camor libre\u201d que no es tal amor. Delante de unos ni\u00f1os \u2014acaso hijos suyos\u2014 dec\u00eda una de esas desalmadas que mientras supiesen ellas, las de su ganader\u00eda, qui\u00e9nes eran los padres de sus cr\u00edas, no habr\u00eda progreso en Espa\u00f1a. Y dicho eso aullaba insensateces. O arranc\u00e1ndoles de la santidad de su d\u00eda \u00fanico, del santo d\u00eda \u00fanico que no conoce la muerte, se les lanza al presentimiento de la matanza, que no ya de la muerte. Se ha visto adiestrar a ni\u00f1os, a pobres ni\u00f1os, ataviados con gui\u00f1apos rojos, en la caza del hombre. Nosotros, los adultos, los ya envenenados, los enloquecidos, que nos entreguemos a nuestras repugnantes luchas... \u00bfPero educar en ellas a los ni\u00f1os? Es como si para evitar que estos pobrecitos al llegar a la edad terrible del doble descubrimiento den en vicios solitarios, se les obligara a ciertos actos en que a modo de b\u00e1rbara vacuna adquiriesen esa terrible dolencia que desemboca en la par\u00e1lisis progresiva. Y de hecho conocemos pedagogos \u2014no maestros, repito\u2014 que hablan de los peligros de la inocencia y de la conveniencia de abreviar el d\u00eda \u00fanico de la infancia. Y de anticipar ciudadanos.\r\n\r\nYa no se habla de respeto a la libertad de conciencia del ni\u00f1o, pues se sabe bien que esa conciencia a que se alude, el ni\u00f1o no la tiene; sino que se habla de captaci\u00f3n de ella. Ya se dice que la conciencia del ni\u00f1o ha de ser del Estado y quiere decirse que de una clase. Que el ni\u00f1o ha de profesar la religi\u00f3n de Estado. Comunista o fajista, es igual.\r\n\r\nLlegar\u00e1 un d\u00eda en que los pobres padres que no puedan ni educar por s\u00ed mismos a sus pobres hijitos ni pagar a educadores de su confianza se nieguen a entregarlos a pedagogos \u2014no maestros\u2014 de religi\u00f3n estatal y no laica, no popular de verdad, no nacional. Se nieguen a que les ense\u00f1en a levantar el pu\u00f1o cerrado en vez de santiguarse, y se nieguen a que en vez de empapizarles con el Catecismo les empapicen con la Constituci\u00f3n o con algo peor a\u00fan.\r\n\r\n\u201c\u00a1Ay soledad querida, mi compa\u00f1era un d\u00eda, el d\u00eda de la infancia, que no tuvo un ma\u00f1ana...!\u201d \u00a1Qu\u00e9 terrible ma\u00f1ana, que tr\u00e1gico descubrimiento de muerte y de odio se est\u00e1 preparando a esa ni\u00f1ez, porvenir de la patria!\r\n\r\nOtro de mis poetas favoritos, \u00e9ste ingl\u00e9s, el gran meditativo Wordsworth, dej\u00f3 para siempre dicho esto que traduzco aqu\u00ed:\r\n\r\n\u201cMi coraz\u00f3n brinca cuando veo arco iris en el cielo: as\u00ed era cuando empez\u00f3 mi vida; as\u00ed es ahora que soy un hombre; sea as\u00ed cuando envejezca, o que me muera antes. El ni\u00f1o es el padre del hombre y ojal\u00e1 mis d\u00edas se eslabonen entre s\u00ed por natural piedad.\u201d Es decir, que perdure el d\u00eda de la infancia. \u00a1Y pensar que estos ni\u00f1os envenenados se har\u00e1n hombres, se engendrar\u00e1n hombres y lo que ser\u00e1 de \u00e9stos y de su comunidad! \u00a1Ni\u00f1os y... ni\u00f1as! Porque entre esos pobres ni\u00f1os, en la edad en que no se acusa ni marca espiritualmente el sexo, hay ni\u00f1as. Ni\u00f1as que ser\u00e1n un d\u00eda madres. Y hay que pensar en el terrible fanatismo, en la beater\u00eda \u2014as\u00ed, beater\u00eda, de un extremo o de otro\u2014 de la mujer, encendido y superficial a la vez, sin hondura ni anchura, hist\u00e9rico e inconsciente\u2026 Tremendo fanatismo femenino \u2014m\u00e1s teatral que sincero, hist\u00e9rico, de galer\u00eda\u2014 que no sabe ver el arco iris en el cielo. Mas de esto, otra vez.\r\n<h2 id=\"heading_id_798\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103460_2010067226\"><\/a><strong>Don Baldomero Espartero<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_799\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321631\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nHoy no voy a hablaros desde aqu\u00ed, habituales lectores m\u00edos, de don Estanislao Figueras, como lo hice no hace mucho \u2014\u00bfos acord\u00e1is?\u2014, sino de don Baldomero Espartero. Pero tanto monta. Que si \u00e9ste, don Baldomero, no huy\u00f3 como aqu\u00e9l, don Estanislao, del Poder supremo del Estado, dej\u00e1ndolo en desamparo, fue echado de \u00e9l, nada menos que de la Regencia del reino, y ya recordaremos c\u00f3mo y por qu\u00e9. Mas antes he de recordaros, mis habituales lectores, aquel otro Comentario que publiqu\u00e9 aqu\u00ed mismo, en el n\u00famero del 14 de diciembre de 1932, al comentar el interesant\u00edsimo libro de nuestro Romanones <em>Espartero, el general del pueblo<\/em>, hoy tan de actualidad como entonces y como todo lo que Romanones escribe y dice. Titul\u00e9 a mi Comentario aquel: \u201c\u00a1Ay mi jard\u00edn, mi jard\u00edn!\u201d, frase entra\u00f1ada del general \u2014duque de la Victoria\u2014 a su chiquita, a su mujer, en carta escrita en v\u00edsperas de su victoria de Luchana, la que prepar\u00f3 el abrazo de Vergara. Que tambi\u00e9n don Baldomero tuvo su \u201cjard\u00edn\u201d. Y dije en aquel mi Comentario al libro de Romanones que en aquel \u201c\u00a1ay mi jard\u00edn, mi jard\u00edn!\u201d se le fue al general del pueblo \u201ctoda el alma de manchego casero y quijotesco, todo aquello por lo que su generaci\u00f3n le consider\u00f3 como salvador de la Patria\u201d. Hasta que le desconsider\u00f3.\r\n\r\n\u00a1Riego y Espartero! He aqu\u00ed dos s\u00edmbolos del liberalismo docea\u00f1ista, el de nuestro siglo XIX. Cada uno de ellos tuvo su himno, aunque el de Riego ha sobrevivido al de Espartero, y no por su superioridad art\u00edstica. Espartero no fue un pobre exaltado como Riego, sino un hombre cauto, bastante astuto y a quien, adem\u00e1s, le ayud\u00f3 la suerte. Soldado en Ayacucho, cuando el reino de Espa\u00f1a perdi\u00f3 realmente la Am\u00e9rica continental; vencedor de los carlistas en Luchana \u2014junto a mi Bilbao\u2014 y acabador de la guerra civil con el abrazo de Vergara. Y luego, \u00eddolo de los liberales progresistas, que arrojaron de la Regencia del reino a la viuda de Femando VII, do\u00f1a Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n, madre de Isabel II, y despu\u00e9s se\u00f1ora de Mu\u00f1oz, elevado a duque de Ri\u00e1nsares.\r\n\r\nEl bagaje ideol\u00f3gico de don Baldomero era escaso y muy sencillo. Acaso se cifraba en aquel su famoso: \u201cC\u00famplase la voluntad nacional.\u201d Porque el general del pueblo ten\u00eda de todo menos de pedante ni de definidor. No se sabe que disertara sobre la autenticidad, la esencialidad ni la sustancialidad de su constitucionalismo mon\u00e1rquico y liberal. En cuanto a escribir, no escribi\u00f3 mucho, y lo mejor de ello, sin duda, sus cartas a su mujer. Aunque Romanones nos hizo saber que hab\u00eda escrito hasta un soneto, que revela \u201cla sencillez de su esp\u00edritu\u201d, a la reina gobernadora, do\u00f1a Mar\u00eda Cristina, de la que el conde nos deja vislumbrar que anduvo algo enamorado. Y que los sonetos revelan sencillez de esp\u00edritu puede asegur\u00e1roslo este comentador aqu\u00ed.\r\n\r\nEl general del pueblo acab\u00f3 echando de la Regencia del reino a la reina madre y sustituy\u00e9ndola en ella. Pues as\u00ed fue, ya que en las Cortes de 1841 fue elegido regente don Baldomero Espartero por 179 votos contra cinco por la reina Cristina, 103 por Arg\u00fcelles, uno el conde de Almod\u00f3var y uno el brigadier Garc\u00eda Vicente. La votaci\u00f3n no fue muy lucida, y se la debi\u00f3 el general no a los dos partidos constitucionales ni siquiera al progresista, sino a una fracci\u00f3n de \u00e9ste. Verdad es que sin coaliciones. Y as\u00ed fue c\u00f3mo don Baldomero pudo retirarse a la Regencia del reino, de la que antes de cumplir su mandato fue echado, a su vez, al grito de: \u201c\u00a1Fuera Espartero!\u201d, en 1843, y huy\u00f3 a C\u00e1diz; de C\u00e1diz, a Lisboa; de Lisboa, a El Havre, donde se uni\u00f3 con su chiquita, y de all\u00ed, a Londres. Luego volvi\u00f3 a su Espa\u00f1a, pero para retirarse a Logro\u00f1o, con ella, a cultivar su jard\u00edn. Arrojado del Poder supremo, se anticip\u00f3 la declaraci\u00f3n de mayor\u00eda de edad de Isabel II, que jur\u00f3 el 10 de noviembre de 1843. Y a la que qued\u00f3 rendido y obligado el que hab\u00eda sido su regente.\r\n\r\nPero \u00bfcu\u00e1l fue la causa \u00edntima de aquella deposici\u00f3n violenta del regente? Parece ser que se la predijo y se la explic\u00f3 su antecesora en el cargo, la reina regente, do\u00f1a Mar\u00eda Cristina, al decirle que as\u00ed como a ella se la echaba por no haber sido regente de todos los espa\u00f1oles, y ni siquiera de todos los din\u00e1sticos de su hija \u2014llamados \u201ccristinos\u201d frente a los carlistas\u2014, sino de una parte de ellos, as\u00ed se le echar\u00eda a \u00e9l, al general del pueblo, al progresista, por entrar a ser regente de un partido. Claro est\u00e1 que entonces el regente, el de \u201c\u00a1c\u00famplase la voluntad nacional!\u201d \u2014la de hacerle a \u00e9l regente\u2014, no puso topes ni a lo que hoy llamar\u00edamos derecha e izquierda, ni en los carlistas o absolutistas, de un lado, ni, de otro lado, en los republicanos, que \u00e9stos no los hab\u00eda entonces. Ni aparecieron con alguna val\u00eda hasta despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de septiembre de 1868 y el subsiguiente fugaz reinado de don Amadeo de Saboya. Y es de recordar que cuando se iba a restaurar la monarqu\u00eda \u2014aunque no la borb\u00f3nica\u2014, Prim ofreci\u00f3 la corona a don Baldomero, que, \u00a1es claro!, enamorado de su jard\u00edn, la rehus\u00f3. Aunque no la hubiese obtenido, pues ni sus m\u00e1s fieles le quer\u00edan ya para rey. Era demasiado.\r\n\r\nDon Baldomero cay\u00f3 de la Regencia porque no pudo \u2014o acaso, lo que es peor, no supo\u2014 ser regente de todos los espa\u00f1oles, mon\u00e1rquicos o no. Y eso que ni a \u00e9l ni a ninguno de sus secuaces se le ocurri\u00f3 la insensatez de declararse \u201cbeligerante\u201d en la guerra civil que continuaba latente, ni de hablar de \u201caplastar\u201d a los adversarios, aunque s\u00ed, en cierto modo, de ligarse a pactos que coartasen la obligada neutralidad del Poder supremo en las luchas civiles de los partidos. Pero al general le llev\u00f3 a la Regencia un partido pol\u00edtico, y as\u00ed le sali\u00f3 ello. Y as\u00ed le cost\u00f3 a Espa\u00f1a, supeditando el r\u00e9gimen a lo que se llamaba \u2014y se llama\u2014 pol\u00edtica y es otra cosa. Pol\u00edtica de partido, que es antipatri\u00f3tico inspirar, y menos dirigir, desde una Regencia.\r\n\r\nV\u00e9ase, pues, c\u00f3mo si don Estanislao Figueras tuvo que huir de Espa\u00f1a por no poder atajar la anarqu\u00eda que la devoraba, y que acab\u00f3 con aquella apenas si a\u00f1oja Rep\u00fablica de 1873, a don Baldomero Espartero hubo que echarle porque el general del pueblo no supo, no quiso o no pudo serlo de todo el pueblo. \u00a1De todo el pueblo! No supo, no quiso o no pudo, o no le dejaron ser de todo el pueblo, con su frente, y su coronilla, y su pecho, y su espalda, y sus dos costados. Que el vencedor de Luchana y el del abrazo de Vergara no estaba llamado a hacer otra Espa\u00f1a. Ni, en rigor, se propon\u00eda tal cosa el manchego de su jard\u00edn. Era m\u00e1s discreto que como para eso. No concibi\u00f3 as\u00ed la \u201cpol\u00edtica\u201d el general del pueblo, que al decir: \u201cC\u00famplase la voluntad nacional\u201d no pretend\u00eda interpretarla \u00e9l. Ni menos conocerla mejor que otros.\r\n<h2 id=\"heading_id_800\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23325_302276486\"><\/a><strong>Huichilobos y el bisonte de Altamira<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_801\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"right\"><em>A mi buen amigo Jos\u00e9 Mar\u00eda de Coss\u00edo,<\/em><\/p>\r\n<p class=\"right\"><em>erudito investigador de tauromaquia.<\/em><\/p>\r\n<p class=\"right\"><em>\u201cQue un sang impur abreuve nos sillons de la Marselle.\u201d<\/em><\/p>\r\n&nbsp;\r\n\r\nNunca logr\u00f3 interesarme la fiesta llamada nacional, la de las corridas de toros. Aunque s\u00ed me interes\u00f3, pero no como espect\u00e1culo de arte, sino como persistencia de un terrible culto de una religi\u00f3n pagana y casi prehist\u00f3rica. Acaso de los tiempos del bisonte de Allamira. Un sacrificio propiciatorio a no s\u00e9 qu\u00e9 divinidad que pide sangre. Divinidad de la estirpe de aquel terrible dios de la guerra, mejicano, Huitzilipotzli, a quien nuestros cronistas de Indias le llamaron Huichilobos. Y que vuelve, en cierto modo, a renovar la vieja tradici\u00f3n de popular barbarie, o mejor que barbarie, salvajer\u00eda.\r\n\r\n\u00bfFiesta nacional o popular? Las dos cosas. Nacional, cuando el espect\u00e1culo toma un cierto car\u00e1cter oficial. Como en las corridas regias anta\u00f1o y en las de aparato, presididas por una autoridad gubernativa. Esta es la fiesta celebrada, investigada y estudiada por revisteros, eruditos y hasta fil\u00f3sofos de la tauromaquia. Pero junto a ella persiste la otra, la fiesta popular, la de las capeas de los pueblos, fiesta sin cuadrillas contratadas \u2014alg\u00fan torerillo parado que se echa al ruedo como espont\u00e1neo\u2014 y en que el mocer\u00edo aldeano se da el placer de hostigar a mansalva al novillo, de acosarle para ver correr su sangre, de satisfacer as\u00ed un instinto, en cierto modo religioso, de sombr\u00eda religi\u00f3n. Y hay que confesar que sin este aspecto, el popular, que es el primitivo y originario, no cabe explicar el otro, el de la fiesta nacional.\r\n\r\n\u00bfQu\u00e9 es lo que le ha dado su car\u00e1cter oficial, lit\u00fargico, propiamente eclesi\u00e1stico \u2014aqu\u00ed es el Estado el que hace de Iglesia\u2014 a ese sombr\u00edo culto a una divinidad de sangre? Porque el car\u00e1cter oficial es lo que a muchos nos acongoja. Cuando unos obreros, declar\u00e1ndose en huelga, se niegan a trabajar, hasta en un servicio p\u00fablico, corren los riesgos de su actitud, pero no se le ocurre a ninguna autoridad llevarles al campo de su trabajo a que trabajen a la fuerza. Y, sin embargo, hemos visto recientemente que a unos toreros que se negaron a torear se les llev\u00f3 por la fuerza p\u00fablica a la plaza de toros a que lo hicieran a la fuerza. Colmo de barbarie gubernativa. \u00bfY para evitar qu\u00e9? El que unos b\u00e1rbaros que llevaban un cartel con un \u201c\u00a1Queremos corrida!\u201d hiciesen cualquier barbaridad \u2014quemar la plaza o agredir a los pobres toreros huelguistas\u2014; \u00bfy qui\u00e9n les convence a esos b\u00e1rbaros, con su dementalidad c\u00f3rnea de aficionados castizos? \u00bfEs que no se han visto sangrientos motines cuando a un villorrio se le ha negado la autorizaci\u00f3n para una capea? \u00a1Ah, es que se atentaba a la libertad de un milenario culto de sangre!\r\n\r\nY ahora ha venido el pleito entre los toreros mejicanos, los del dios Huichilobos, y los ib\u00e9ricos, los del bisonte de Allamira. No es cosa de entrar en el aspecto legal de esta concurrencia. Es aqu\u00ed lo de menos. Lo que el p\u00fablico \u2014la \u201cafici\u00f3n\u201d, la tr\u00e1gica afici\u00f3n\u2014 pide es que le dejen saciar su sed... de sangre propiciatoria. Se ha visto a un pobre torero ib\u00e9rico ofrecerse a un verdadero suicidio, sin arte alguno, no m\u00e1s que para probar que pod\u00eda competir con los toreros de Huichilobos. \u00bfEs que, en el fondo, los castizos aficionados no siguen de plaza en plaza a un diestro de instinto suicida, a un m\u00e1rtir de esa sombr\u00eda religi\u00f3n de sangre, en la esperanza de verle despanzurrar por un toro y verter sangre y poder decir: \u201cYo lo vi\u201d? \u00bfY no est\u00e1 la autoridad para aplacar esa religi\u00f3n salvaje de los aficionados e impedir as\u00ed que se den \u00e9stos en hacerse ellos mismos sacrificadores? \u00bfNo hay esa frase terrible de: \u201c\u00a1Vamos, que habr\u00e1 hule!\u201d? \u00bfY es que no se ha o\u00eddo en un match de boxeo gritar a una... se\u00f1orita \u2014no mujer\u2014, dirigi\u00e9ndose a uno de los luchadores: \u201c\u00a1M\u00e1tale!\u201d, y con los ojos, y no s\u00f3lo los ojos, retembl\u00e1ndole? Sin que se supiera si quer\u00eda ver muerto al que la enloquec\u00eda. Sadismo puro. Que explica, por otra parte, no pocos suicidios mutuos en que la pareja de enamorados mezcla sus sangres. Y entretanto, pan y toros. Pan empapado y sangraza. Como en el M\u00e9jico precolombino el dios de la guerra, Huitzilipotzli \u2014Huichilobos\u2014 se apacentaba de sangre humeante de sacrificios humanos.\r\n\r\nPensando en todo esto me han venido a las mientes las luchas de gladiadores, pobres esclavos como los que sublev\u00f3 Espartaco, que satisfac\u00edan la sed de visi\u00f3n de sangre del populacho de Roma, y se me ha ocurrido si no cabr\u00eda convertir a unos y otros toreros, a los ib\u00e9ricos \u2014los del bisonte\u2014 y a los aztecas \u2014los de Huichilobos\u2014 en gladiadores y llevarles a la plaza a que luchasen en ella unos con| otros, como en Roma los gladiadores. Lo que se parecer\u00eda mucho a la caza de unos obreros, por otros, que se est\u00e1 convirtiendo en fiesta popular y, adem\u00e1s, nacional. \u00bfQu\u00e9 le importar\u00eda al aficionado castizo, sin pedanter\u00edas pseudo-art\u00edsticas, que les matase a los toreros en competencia un toro o que se matasen ellos unos a otros? La finalidad ser\u00eda la misma. Los del cartel \u201c\u00a1Queremos corrida!\u201d, lo que en realidad quieren decir es: \u201cQueremos ver correr sangre\u201d. Y no s\u00f3lo sangre de toro o de caballo, sino sangre humana. Tal es el verdadero fondo del problema.\r\n\r\nEl pleito de los toreros ha puesto de manifiesto, para quien sepa ver en su verdadero y tr\u00e1gico fondo, todo lo que hay en el fondo tr\u00e1gico de la fiesta popular y nacional. \u00bfFanatismo? S\u00ed. El fanatismo que llevaba a presenciar autos de fe y ejecuciones de reos. Fanatismo religioso, pero no de la religi\u00f3n cristiana cat\u00f3lica o protestante u otra religi\u00f3n hist\u00f3rica apoyada \u2014como pretexto\u2014 en uno u otro credo teol\u00f3gico, no; sino fanatismo de una religi\u00f3n prehist\u00f3rica, de un culto de sacrificios humanos. Y ahora que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, se exacerba el culto a la matanza \u2014sin otra ideolog\u00eda\u2014, vienen a pon\u00e9rnoslo m\u00e1s en claro los toreros de una y de otra banda. Es como en la Roma imperial del circo de los gladiadores. Y que sigan investigando los eruditos taurom\u00e1quicos. Hasta que lleguen a los tenebrosos abismos de la afici\u00f3n.\r\n<h2 id=\"heading_id_802\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103462_2010067226\"><\/a><strong>Justicia y Bienestar<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_803\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307632\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nAntes, y como para hacer boca \u2014mejor, o\u00eddo\u2014 vaya un racimito, a modo de peque\u00f1os botones de muestra, de frutos de la tan cacareada revoluci\u00f3n.\r\n\r\nPasa por la plaza una muchachita acompa\u00f1ada de un su familiar, cuando un z\u00e1ngano mocet\u00f3n se divierte en hacerle una mamola. El familiar se vuelve a reprenderle, el mocet\u00f3n se insolenta y el otro arrecia en la reprensi\u00f3n. Y entonces, ante el grupo de curiosos que se arremolina, \u00bfqu\u00e9 se le ocurre al z\u00e1ngano? Pues ponerse a gritar: \u201c\u00a1Fascista!, \u00a1fascista!\u201d Y esto basta para que el reprensor tenga que escabullirse, no fuera que le aporrearan los b\u00e1rbaros.\r\n\r\nOtro d\u00eda, en un rinc\u00f3n de una calle, sorprende un guardia municipal a otro mozall\u00f3n haciendo necesidades; se le acerca, no a multarle, seg\u00fan piden las Ordenanzas, no, sino a llamarle la atenci\u00f3n, y el necesitado, al verle venir se yergue y le espeta un \u201c\u00a1que soy del Frente Popular!\u201d\r\n\r\nOtra vez un matrimonio joven, en jira de turismo, entra en una iglesia, sin gente entonces, y a poco, husmeando no se sabe qu\u00e9, entran tres chiquillos como de diez a doce a\u00f1os y exclama uno alzando el pu\u00f1o: \u201c\u00a1Maldito sea Dios!\u201d, y el otro: \u201cHay que darle unas hostias.\u201d Y como estos tres sucesos, recogidos aqu\u00ed, muchos m\u00e1s de la misma laya.\r\n\r\nY no se hable de ideolog\u00eda, que no hay tal. No es sino barbarie, zafiedad, soecidad, malos instintos y, lo que es \u2014para m\u00ed, al menos\u2014peor, estupidez, estupidez, estupidez. De ignorancia no se hable. He tenido ocasi\u00f3n de hablar con pobres chicos que se dicen revolucionarios, marxistas, comunistas, lo que sea, y cuando, cogidos uno a uno, fuera del reba\u00f1o, les he reprochado, han acabado por decirme: \u201cTiene usted raz\u00f3n, don Miguel; pero \u00bfqu\u00e9 quiere usted que hagamos?\u201d Daba pena o\u00edrles en confesi\u00f3n. Pero luego se tragan un papel antihigi\u00e9nico en que sacian sus groseros apetitos y ganas ciertos peque\u00f1os burgueses que se las dan de bolcheviques y de lo que hacen servil ganapaner\u00eda populachera. Tragaldabas que reservan ruedas de molino sovi\u00e9tico para hacer comulgar con ellas a los papanatas que les leen. \u00bfPapanatas? Otra cosa. Que as\u00ed como se leen los clandestinos libritos pornogr\u00e1ficos para excitarse est\u00edmulos carnales, as\u00ed se leen esas soflamas para excitarse otros instintos. La doctrina es lo de menos.\r\n\r\nEsto, en los bajos fondos. \u00bfY m\u00e1s arriba? Recuerdo que despu\u00e9s de que aquellas Constituyentes, de nefasta memoria \u2014Dios nos perdone\u2014, votaron \u2014el que esto escribe no lo vot\u00f3 ni asisti\u00f3 a aquellas sesiones\u2014 aquel art\u00edculo 26, en que se incluy\u00f3 mucho evidentemente injusto, como se lo reprochara yo a uno de los prohombres revolucionarios, hubo de decirme: \u201cS\u00ed, es injusta; pero aqu\u00ed no se trata de justicia, sino de pol\u00edtica.\u201d Y me dio a entender que cierta injusta medida persecutoria se daba para proteger a los perseguidos contra otras persecuciones populares en caso de no tomar la medida. Que es como si un Tribunal de justicia dijese: \u201cLe hemos condenado a muerte, porque si no, la turba le saca de la c\u00e1rcel y le lincha.\u201d Curioso argumento que no deja de aplicarse.\r\n\r\nLa pol\u00edtica no puede confundirse con la justicia. Es la raz\u00f3n de Estado; la tiran\u00eda, mucho peor cuando es lo que llaman democr\u00e1tica que cuando es regia o imperial. Y tampoco debe confundirse con la econom\u00eda, o sea con el bienestar. Celebraba el prohombre una comida con otros hombres de pro, y como se hablara de la ruina de la econom\u00eda nacional, de c\u00f3mo se iba a arruinar al pa\u00eds con ciertas medidas, hubo de decir aqu\u00e9l que la pol\u00edtica no deb\u00eda guiarse por postulados econ\u00f3micos y que un pueblo no ha de arredrarse de una pol\u00edtica de nivelaci\u00f3n social porque ello le empobrezca y arruine. Y dos de los amigos \u2014y consejeros\u2014 del prohombre salieron dici\u00e9ndose uno a otro: \u201c\u00a1Nos equivocamos!\u201d Y tanto como se equivocaron. Equivocaci\u00f3n que empiezan muchos a reconocer.\r\n\r\nCada vez que oigo que hay que republicanizar algo me pongo a temblar, esperando alguna estupidez inmensa. No injusticia, no, sino estupidez. Alguna estupidez aut\u00e9ntica, y esencial, y sustancial, y posterior al 14 de abril. Porque el 14 de abril no lo produjeron semejantes estupideces. Entonces, los m\u00e1s de los que votaron la Rep\u00fablica ni sab\u00edan lo que es ella ni sab\u00edan lo que iba a ser \u201cesta\u201d Rep\u00fablica. \u00a1Que si lo hubiesen sabido...!\r\n\r\nIba a terminar estas notas al vuelo diciendo algo del propuesto Gobierno nacional republicano. Pero no puedo hacerlo. Y no puedo hacerlo porque empiezo a no saber ya qu\u00e9 es eso de nacional, y cuanto m\u00e1s tratan de explic\u00e1rmelo menos lo s\u00e9. Y en cuanto a lo de republicano, hace ya cinco a\u00f1os que cada vez s\u00e9 menos lo que quiere decir. Antes sab\u00eda que no sab\u00eda yo qu\u00e9 quiere decir eso; pero ahora s\u00e9 m\u00e1s, y es que tampoco lo saben los que m\u00e1s de ello hablan. Y como no s\u00e9 qu\u00e9 pueda ser eso de Gobierno nacional republicano, me abstengo de opinar sobre \u00e9l.\r\n<h2 id=\"heading_id_804\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103464_2010067226\"><\/a><strong>\u00a1Paciencia y barajar!<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_805\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307633\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nCog\u00ed el libro de Espa\u00f1a y volv\u00ed a leer aquel cap\u00edtulo XXIII de su parte segunda, en que se nos cuenta lo que so\u00f1\u00f3 ver Don Quijote en la encantada cueva de Montesinos. Y llegu\u00e9 a cuando \u00e9ste, Montesinos, presenta a su primo Durandarte el Caballero de la Triste Figura, dici\u00e9ndole que viene a desencantarlos, despu\u00e9s de quinientos a\u00f1os que all\u00ed yac\u00edan encantados, que no muertos. A lo que, sacudiendo su modorra de cinco siglos... \u201cY cuando as\u00ed no sea \u2014respondi\u00f3 el lastimado Durandarte con voz desmayada y baja\u2014, cuando as\u00ed no sea, \u00a1oh primo!, digo: paciencia y barajar.\u201d Y volvi\u00e9ndose de lado torn\u00f3 a su acostumbrado silencio, sin hablar m\u00e1s palabra. Rele\u00eddo lo cual, me di cuenta de cu\u00e1n por alto pas\u00e9 todo ese pasaje en mi <em>Vida de Don Quijote y Sancho<\/em>, publicada por primera vez hace ya treinta y un a\u00f1os, en 1905. No ser\u00eda ahora lo mismo, pues si bien treinta y un a\u00f1os no son los quinientos en que Durandarte se acostumbr\u00f3 al silencio \u2014santa costumbre, ya para m\u00ed, inasequible\u2014, son los bastantes para acostumbrarse al \u201c\u00a1paciencia y barajar!\u201d Y voy a seguir barajando.\r\n\r\nEn mi otra obra <em>C\u00f3mo se hace una no<\/em><em>ve<\/em><em>la<\/em>, publicada en la Argentina, en 1927, en plena dictadura primo-riverana, y hall\u00e1ndome yo desterrado en Hendaya, cont\u00e9, entre otras experiencias de paciencia y de impaciencia, mis partidas de tute y de mus en el peque\u00f1o caf\u00e9 henday\u00e9s, y all\u00ed s\u00ed que record\u00e9 el \u201c\u00a1paciencia y barajar!\u201d de Durandarte, aunque atribuy\u00e9ndoselo \u2014tal es mi impaciencia para controlar citas\u2014 a Montesinos. Y dec\u00eda all\u00ed: \u201cY mano y vista prontas al azar que pasa. \u00a1Paciencia y barajar! Que es lo que hago aqu\u00ed, en Hendaya, en la frontera, yo con la novela pol\u00edtica de mi vida \u2014y con la religiosa\u2014: \u00a1paciencia y barajar! Tal es el problema.\u201d Y luego contaba c\u00f3mo me entreten\u00eda en hacer solitarios a la baraja, lo que en Francia se llama \u201cpatience\u201d...\r\n\r\n\u201cMientras sigo el juego \u2014escrib\u00ed entonces\u2014, ateni\u00e9ndome a sus reglas, a sus normas, con la m\u00e1s escrupulosa conciencia normativa, con un vivo sentimiento del deber, de la obediencia a la ley que me he creado \u2014el juego bien jugado es la fuente de la conciencia moral\u2014, mientras sigo el juego es como si una m\u00fasica silenciosa brezara mis meditaciones y la historia que voy viviendo y haciendo. Y mientras manejo reyes, caballos, sotas y ases, pasan en el hond\u00f3n de mi conciencia y sin yo darme entera cuenta, el rey, sus sayones y ministriles, los obispos y toda la baraja de la farsa de la Dictadura. Y me chapuzo en el juego y juego con el azar. Y si no resulta una jugada vuelvo a mezclar los naipes y a barajarlos, lo que es un placer. Barajar los naipes es algo \u2014en otro plano\u2014 como ver romperse las olas de la mar en la arena de la playa. Y ambas cosas nos hablan de la Naturaleza en la Historia, del azar en la libertad. Y no me impaciento si la jugada tarda en resolverse, y no hago trampas. Y ello me ense\u00f1a a esperar que se resuelva la jugada hist\u00f3rica de mi Espa\u00f1a, a no impacientarme por su soluci\u00f3n, a barajar y tener paciencia en este juego solitario y de paciencia. Los d\u00edas vienen y se van como vienen y se van las olas de la mar; los hombres vienen y se van \u2014a las veces se van y luego vienen\u2014 como vienen y se van los naipes, y este vaiv\u00e9n es la Historia. All\u00e1 a lo lejos, sin que yo concientemente lo oiga, resuena en la playa la m\u00fasica de la mar fronteriza. Rompen en ella las olas que han venido lamiendo costa de Espa\u00f1a. \u00a1Y qu\u00e9 de cosas me sugieren los cuatro reyes, con sus cuatro sotas, los de espadas, bastos, oros y copas, caudillos de las cuatro filas del orden vencedor! \u00a1El orden! Paciencia, pues, y barajar!\u201d\r\n\r\nAs\u00ed escrib\u00eda yo hace diecinueve a\u00f1os en aquella Hendaya, a la que no s\u00e9 si tendr\u00e9 que volver \u2014tambi\u00e9n yo, amigo Prieto\u2014 a barajar en paciencia, a volver a los solitarios. Aunque, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s solitarios que estos comentarios que barajo aqu\u00ed?\r\n\r\nY recordando todo esto y meditando estos recuerdos, he aqu\u00ed que he le\u00eddo el <em>Discurso edificante<\/em> que sobre un pasaje evang\u00e9lico escribi\u00f3 mi Soeren Kierkegaard, el dan\u00e9s. Comentaba en \u00e9l aquello del cap\u00edtulo XXI del Evangelio seg\u00fan Lucas, en que se cuenta lo que Jes\u00fas dec\u00eda del pr\u00f3ximo fin del mundo, de la cat\u00e1strofe y de las se\u00f1ales con que se anunciar\u00eda, a\u00f1adiendo a sus disc\u00edpulos que no se acongojaran, pues \u201cen vuestra paciencia ganar\u00e9is vuestras vidas\u201d. \u201cVidas\u201d mejor que \u201calmas\u201d. \u201cEn vuestra paciencia\u201d y no \u201ccon vuestra paciencia\u201d. Y al releer el pasaje evang\u00e9lico y el hondo comento de Kierkegaard, previendo la cat\u00e1strofe \u2014qui\u00e9n sabe si el fin de \u201cnuestra\u201d Espa\u00f1a, de la nuestra\u2014, me dije: \u201cEn tu paciencia ganar\u00e1s tu vida. Y tu alma.\u201d Ya otra vez escrib\u00ed que \u201ces el fin de la vida hacerse un alma\u201d. A hac\u00e9rmela, pues, con paciencia y barajando.\r\n\r\nUno de mis m\u00e1s viejos recuerdos es el de cuando all\u00e1, en mi Bilbao natal, hace m\u00e1s de sesenta y tres a\u00f1os, iba cada mes a llevar la mesada a mi primer maestro de escuela, a don Higinio, antiguo m\u00fasico mayor de alg\u00fan regimiento de los ej\u00e9rcitos de Carlos V el Pretendiente, y \u00e9l, al recibir el \u00f3bolo, en un cuartito que ol\u00eda a incienso, sacaba de una bolsita una paciencia, una pastita, y nos la daba a los pagadores de la mesada. Y sigo, no mes a mes, sino d\u00eda a d\u00eda, comulgando con paciencias como la de mi ni\u00f1ez. Y ahora, barajando. \u201cPatience\u201d, paciencia llaman en franc\u00e9s al solitario; mas tambi\u00e9n le llaman \u201cr\u00e9ussite\u201d, esto es, \u00e9xito o buen resultado. Y s\u00f3lo con paciencia y barajando se logra \u00e9xito. Y si \u00e9ste no llega, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da? Esper\u00e1ndole habr\u00e1 uno vivido y ganado su alma. Pues hasta el desesperanzado, antes de llegar a desesperaci\u00f3n, que aguarde a la esperanza. D\u00edcese que al desganado se le abren las ganas comiendo sin ellas. Y lo de Her\u00e1clito: \u201cHay que esperar para lograr lo inesperable\u201d. No lo inesperado, sino lo inesperable.\r\n\r\nEsperemos, pues, aunque sea desesperadamente; tengamos paciencia y hagamos de la paciencia barajando. Y si salvamos nuestra alma, o sea nuestro juego en la Historia, nuestra responsabilidad, no habr\u00e1n sido bald\u00edas ni nuestra barajadura ni nuestra paciencia. Paciencia, pues, y a barajar. No del todo en silencio como Durandarte, sino murmurando entre dientes: \u201c\u00a1Acaso...!\u201d Y los impacientes, o sea los que se creen revolucionarios \u2014\u00a1pobretes!\u2014, a su juego.\r\n<h2 id=\"heading_id_806\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23327_302276486\"><\/a><strong>Mandarines y no mandones<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_807\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nRecorr\u00eda hace unos a\u00f1os este comentador aqu\u00ed esta su ciudad de Salamanca en compa\u00f1\u00eda de un profesor ruso que hab\u00eda venido a estudiar las escuelas rurales y del entonces rector del Colegio de los Irlandeses \u2014para Teolog\u00eda cat\u00f3lica\u2014, don Miguel O'Doherty, actual arzobispo de Manila. Al hablarse \u2014era lo obligado\u2014 del pueblo espa\u00f1ol, el sacerdote irland\u00e9s hubo de decirle al profesor ruso: \u201cAcaso haya usted o\u00eddo que este pueblo es ingobernable; pero nada m\u00e1s lejos de la verdad. El espa\u00f1ol es obediente y poco rebelde. Lo que no le gusta es mandar. Le gusta ocupar el puesto de mando, pero no mandar; sentarse en la presidencia, pero no presidir\u201d. No he vuelto a olvidar aquellas palabras del actual arzobispo de Manila. Y ellas me recuerdan uno de los m\u00e1s t\u00edpicos pasajes de aquel libro inapreciable que es <em>La Biblia en Espa\u00f1a<\/em>, de Jorge Borrow, que tan excelentemente tradujo Su Excelencia el actual Presidente de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Es cuando don Jorgito, harto de no lograr que se le diera permiso para publicar en espa\u00f1ol la Biblia sin notas, pues se le sal\u00eda con que era ley en Espa\u00f1a el Congreso de Trento, acudi\u00f3 al presidente del Consejo \u2014me parece que era Ist\u00fariz\u2014, y \u00e9ste, harto de aquellas gestiones, le contest\u00f3 que no le moliese m\u00e1s y la publicase sin licencia. \u00a1T\u00edpicamente espa\u00f1ol!\r\n\r\nAI espa\u00f1ol, en efecto, no le gusta mandar, sino ocupar el puesto de mando y vivir de \u00e9l. Y lucirlo. Y vestirlo. De mand\u00f3n tiene muy poco, d\u00edgase lo que se diga; mucho m\u00e1s de mandar\u00edn. El mandar exige una cierta concentraci\u00f3n mental, a la que se opone nuestra natural holgazaner\u00eda, que se complace en so\u00f1ar. Lo que aqu\u00ed suele llamarse acci\u00f3n no pasa de ser sue\u00f1o de acci\u00f3n, que se disipa en palabras y m\u00e1s palabras. Y es que la imaginaci\u00f3n se nos desmanda y nos lleva a verdaderos desmandes o desmanes. \u00bfAcci\u00f3n? \u00a1Ni por pienso! \u00bfMandoner\u00eda? No, sino mandarinismo.\r\n\r\nAl leer \u00faltimamente el libro que nuestro buen amigo Mara\u00f1\u00f3n ha dedicado al conde-duque de Olivares me di cuenta de que este buen figur\u00f3n hinchado era, en el fondo, un pobre hombre elocuente, y en rigor, un ab\u00falico. Un ab\u00falico a las veces voluntarioso. Parejo al pobre Felipe IV, otro ab\u00falico que tal vez so\u00f1aba la acci\u00f3n. Y todo aquello que se llama \u2014no sabemos por qu\u00e9\u2014 la decadencia de la Casa de Austria en Espa\u00f1a y la decadencia de Espa\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 era sino sue\u00f1o de acci\u00f3n y \u201cnoluntad\u201d \u2014no voluntad\u2014 o desgana de obrar? \u00bfDecadencia? \u00bfDecadencia con Cervantes, y Quevedo, y Lope de Vega, y Calder\u00f3n, y Vel\u00e1zquez, y..., y...? Los dos hombres que mejor estudiaron esta supuesta decadencia de la Casa de Austria espa\u00f1ola, Leopoldo Ranke, el gran historiador alem\u00e1n, y nuestro gran don Antonio C\u00e1novas del Castillo \u2014el monstruo, que se le llam\u00f3\u2014 otro so\u00f1ador de acci\u00f3n y de energ\u00eda, nos pueden ense\u00f1ar mucho al respecto.\r\n\r\nA lo peor se le hace a un hombre p\u00fablico un mito de energ\u00eda y de actividad, y es \u00e9l mismo quien tiene que advertirnos que es mito, quien tiene que confesarse ab\u00falico y que se deja arrastrar de la saca y resaca de los sucesos eventuales. \u00bfNo es as\u00ed, mi querido Prieto? Pero \u00a1ay!, que nuestro sino es servir al mito con que nos envuelven y aprisionan los dem\u00e1s. El pueblo necesita un mes\u00edas \u2014digamos un cacique\u2014 y lo busca; y si no lo halla, lo inventa. Y \u00a1ay de aquel en quien el pueblo se fija! Ahora, lo que es dif\u00edcil es hacer de un mandar\u00edn un mand\u00f3n.\r\n\r\nHablaba hace poco de esto que se llama crisis de autoridad \u2014es crisis de voluntad\u2014 con un pobre hombre aquejado de la congoja end\u00e9mica hoy aqu\u00ed y me dec\u00eda: \u201cQue manden unos u otros: los comunistas o esos que llaman fascistas, pero que manden ellos por s\u00ed y no tirando de los hilos, como a unos monigotes, a los mandantes \u2014dijo mandantes y no <em>mangantes<\/em>\u2014; que manden con la responsabilidad del mando. Y que sepamos a qu\u00e9 atenernos. Y que no se d\u00e9 el caso que se me ha dado a m\u00ed de que una autoridad subalterna, al quejarme de una de sus resoluciones, evidentemente injustas, me dijese: Tiene usted raz\u00f3n, pero \u00bfqu\u00e9 quiere usted que le haga? A sus votos debo mi puesto, y he tenido que sufrir hasta que me llamasen, cara a cara, <em>\u00a1hijo de tal!<\/em>\u201d Y como este pobre hombre, los que se quejan son ya legi\u00f3n. Y empiezan a formar legi\u00f3n. S\u00f3lo que tampoco encuentran el mand\u00f3n. Y es que lo buscan entre mandarines. Y luego unos y otros se satisfacen con ponerse motes, con alimentarse de rumores. En tanto que la masa se desmanda. Y se desmanda por holgazaner\u00eda mental. Porque hay que ver su espantoso vac\u00edo ideol\u00f3gico. Que no encubren las tonter\u00edas rimbombantes y retumbantes de sus guiones. Y \u00bfqu\u00e9 remedio? \u00a1Aguantar y aguardar!\r\n\r\nEl ensue\u00f1o del joven espa\u00f1ol que piensa en la vida p\u00fablica es lograr una posici\u00f3n. O sea, una colocaci\u00f3n. Es escalar un puesto. Y, una vez en \u00e9l, asentarse. Y, una vez asentado, que le dejen en paz, que no le jeringuen. \u00bfMandar? \u00a1Qui\u00e1! Ocupar el puesto de mando. \u00bfCrear algo nuevo? No; so\u00f1ar que lo hubiese creado. Y si el pobre mozo cae en la pedanter\u00eda de la energ\u00eda, de figurarse ser en\u00e9rgico, entonces peor que peor.\r\n\r\nNuestros hist\u00f3ricos hombres de acci\u00f3n lo han solido ser de acci\u00f3n instintiva, irreflexiva, juguetes del azar. Nuestra castiza energ\u00eda se ha vaciado en la contemplaci\u00f3n. Nietzsche dijo que Espa\u00f1a se agot\u00f3 por osar demasiado. No; por so\u00f1ar demasiado. Carducci habl\u00f3 de la afanosa grandiosidad espa\u00f1ola. Y Don Quijote, m\u00e1s que un h\u00e9roe de voluntad, es un h\u00e9roe de ensue\u00f1o de ella. Nuestro m\u00e1s castizo pensador resulta Miguel de Molinos.\r\n<h2 id=\"heading_id_808\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103466_2010067226\"><\/a><strong>Emigraciones<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_809\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307634\"><\/a><em>Ahora (Madrid), 19<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\r\nCuando otros andan pensando en el veraneo \u2014me gusta m\u00e1s la expresi\u00f3n francesa \u201cvillegiature\u201d\u2014, en viajes y excursiones tur\u00edsticas estivales, me recojo en mi alcoba \u2014\u201cin angello cum libello\u201d, en un rinconcito con un librito, que se dijo anta\u00f1o\u2014 a volver a leer la insondable \u201cmonodia\u201d\u2014as\u00ed la llam\u00f3 Jorge Sand\u2014del <em>Obe<\/em><em>r<\/em><em>mann <\/em>que en pleno estr\u00e9pito napole\u00f3nico ech\u00f3 en cara al mundo \u00edntimo Senancour, en 1804. Los a\u00f1os han corrido y aquella excursi\u00f3n por los abism\u00e1ticos y desiertos p\u00e1ramos del alma humana sigue atray\u00e9ndonos con su desesperado consuelo.\r\n\r\n\u201cQue alguna vez todav\u00eda, bajo el cielo de oto\u00f1o, en estos \u00faltimos hermosos d\u00edas que las brumas llenan de incertidumbre, sentado cerca del agua que se lleva la hoja amarillenta, oiga los acentos sencillos y profundos de una melod\u00eda primitiva. Que un d\u00eda, subiendo al Grimsel o al Titlis, s\u00f3lo con el hombre de las monta\u00f1as, oiga sobre la yerba corta, junto a las nieves, los sones rom\u00e1nticos bien conocidos de las vacas de Underwalden y de Hasly, y que all\u00ed, una vez antes de la muerte, pueda decir a un hombre que me entienda: \u00a1Si hubi\u00e9ramos vivido!\u201d Y el hombre que escribi\u00f3 esto dej\u00f3 escrito esto otro: \u201cEl que nada ha visto por s\u00ed mismo y est\u00e1 sin prevenciones, sabe mejor que muchos viajeros. Sin duda que si este hombre de esp\u00edritu recto, si este observador, hubiera recorrido el mundo, sabr\u00eda mejor todav\u00eda; pero la diferencia no ser\u00eda bastante grande para ser esencial; presiente en los relatos de los dem\u00e1s las cosas que \u00e9stos no han sentido, pero que en su lugar \u00e9l hubiera visto.\u201d \u00a1Qu\u00e9 exacto y qu\u00e9 justo es esto!\r\n\r\nCreo saber respecto a tierras y pueblos que no he visitado merced a relatos ajenos mucho que los relatores no saben y que yo mismo no sabr\u00eda si los hubiese visitado. Era maravilloso lo que de tierras y de pueblos \u2014de geograf\u00eda, de antropolog\u00eda, de etnograf\u00eda\u2014 supo aquel solitario Manuel Kant que apenas si sali\u00f3 de su nativo Koenigsberg. Y es curioso saber que aquel Julio Verne que cuando ni\u00f1os nosotros nos encendi\u00f3 la fantas\u00eda con sus relatos de viajes por todo el mundo fue un escritor casero y recogido que apenas se movi\u00f3 de su villa natal.\r\n\r\n\u201cAndar y ver\u201d \u2014se dice\u2014. Y el que esto os dice ha publicado una colecci\u00f3n de relatos de excursiones con el t\u00edtulo de <em>Andanzas y visiones espa\u00f1olas<\/em>. Pero es m\u00e1s lo que ha so\u00f1ado que lo que ha visto. Y, sobre todo, lo que ha so\u00f1ado ver. Y cada vez m\u00e1s se recrea \u2014se re-crea en el sentido originario, se vuelve a crear a s\u00ed mismo\u2014 viajando no por el espacio, sino por el tiempo. Se va a la orilla del r\u00edo a contemplar desde al pie de un aliso los dorados chapiteles de la ciudad alz\u00e1ndose sobre verdura en una silenciosa puesta solemne de sol y viaja por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, por todas las veces que los contempl\u00f3 as\u00ed. Un paisaje de costumbre nos hace recorrer toda una vida. As\u00ed como no se ve de veras un lugar cualquiera la primera vez que se le ve. S\u00f3lo se nos ahonda cuando se casa con su propio recuerdo. O tal vez al verlo materialmente por vez primera lo reconocemos de relatos. Cuando este a\u00f1o vi por primera vez Londres y la abad\u00eda de Westminster los reconoc\u00ed como acostumbrados recuerdos.\r\n\r\nS\u00f3lo re-crean al alma los viajes por el tiempo. Y por el tiempo \u00edntimo, por el tiempo de los recuerdos personales. \u201c\u00a1Si hubi\u00e9ramos vivido!\u201d \u201cConocido el mundo no crece, antes bien, mengua\u201d\u2014contaba Leopardi\u2014; \u201cm\u00e1s grande que no al sabio le parece al peque\u00f1uelo; descubriendo s\u00f3lo la nada crece\u201d. \u201c\u00a1A la landa verde! \u00a1A la landa verde!\u201d, grit\u00e1bamos de ni\u00f1os, en el colegio, en mi Bilbao, hace m\u00e1s de sesenta a\u00f1os, cuando \u00edbamos a salir de modest\u00edsima excursi\u00f3n a una landa de Bego\u00f1a. Y cuando despu\u00e9s he vuelto a mi nativa villa he ido a la landa verde a viajar por a\u00f1os de recuerdos, por recuerdos de a\u00f1os, a la verde landa de mi ni\u00f1ez, a su verdor. Sacudiendo amarillenta hojarasca, me remontaba \u2014as\u00ed, me remontaba, pues me es cumbre\u2014 a mi ni\u00f1ez, a la fuente de mi vida \u00edntima. \u00a1Qu\u00e9 subida hacia el pasado!\r\n\r\nPero es que este viajar por el tiempo no es propiamente viajar, no es lo que hacen excursionistas y turistas, que van huyendo de todas partes \u2014por topofobia\u2014 y, sobre todo, huyendo de s\u00ed mismos; ese viajar por el tiempo es propiamente emigrar. Como emigran las golondrinas y las cig\u00fce\u00f1as en busca de sus nidos de anta\u00f1o. \u201cVolver\u00e1n las oscuras golondrinas de tu balc\u00f3n sus nidos a colgar...\u201d O mejor, acaso, a encontrar el viejo nido, aquel de que salieron y de que saldr\u00e1n sus cr\u00edas. Los animales emigrantes no son turistas, no son excursionistas, no son viajeros. Ni lo son, en rigor, los peregrinos ni los mendigos errantes. Golondrinas, vencejos, cig\u00fce\u00f1as, peregrinos, buhoneros, mendigos errantes, pastores trashumantes recorren no el espacio, sino el tiempo. El leopardiano pastor errante de las estepas asi\u00e1ticas que interroga a la luna por su destino peregrina por el tiempo, no por el espacio. \u00bfAndar y ver? Mejor acaso sentarse y esperar.\r\n\r\nHay una hermosa poes\u00eda del gran poeta valenciano Vicente Wenceslao Querol a un \u00e1rbol que en el huerto familiar plant\u00f3 su padre el d\u00eda mismo en que naci\u00f3 el poeta. Y \u00e9ste, que emigr\u00f3 a la Corte y luch\u00f3 por la vida ausente de su ciudad nativa \u2014qu\u00e9 estupendo su poema, titulado <em>Ausente<\/em>\u2014, vuelve a ver el \u00e1rbol gemelo que da flor en primavera y en oto\u00f1o, \u201csu aromado fruto\u201d, \u201cjunto al torrente que sus plantas ba\u00f1a\u201d. Y aqu\u00ed, en estas dehesas salmantinas, me he detenido tantas veces a contemplar esas matriarcales encinas que han peregrinado en el tiempo, sin desprenderse del suelo nativo, a trav\u00e9s de a\u00f1os y acaso de siglos.\r\n\r\n\u00bfTurismo? \u00bfExcursionismo? Mejor emigraci\u00f3n por el tiempo, tiempo atr\u00e1s, a trav\u00e9s de recuerdos. Y como gu\u00eda, un librito en un rinconcito, \u201cin angello cum libello\u201d. Ni el tiempo ni los tiempos est\u00e1n, adem\u00e1s, para tragar espacios. Y para acabar esto, vaya el final del <em>Obermann<\/em>: \u201cSi llego a a vejez, si un d\u00eda, lleno de pensamientos todav\u00eda, pero renunciando a hablar a los hombres, tengo junto a m\u00ed un amigo para recibir mis adioses a la tierra, p\u00f3ngase mi silla sobre la yerba corta, y tranquilas margaritas ante m\u00ed, bajo el sol, bajo el cielo inmenso, a fin de que al dejar la vida que pasa, vuelva a encontrar algo de la ilusi\u00f3n infinita.\u201d\r\n<h2 id=\"heading_id_810\" class=\"center\"><strong>Mensaje de la Universidad de Salamanca a las Universidades y Academias del mundo acerca de la guerra civil espa\u00f1ola<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_811\" class=\"center\"><em>20 de septiembre de 1936<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"center\">Gonzalo Redondo, <em>Historia de la Iglesia en Espa\u00f1a 1931-1939<\/em>,\r\ntomo II<em> La Guerra Civil<\/em>, Madrid 1993, pp. 54-55.<\/p>\r\nLa Universidad de Salamanca, que ha sabido alejar serena y austeramente de su horizonte espiritual toda actividad pol\u00edtica, sabe asimismo que su tradici\u00f3n universitaria la obliga, a las veces, a alzar su voz sobre las luchas de los hombres en cumplimiento de un deber de justicia.\r\n\r\nEnfrentada con el choque tremendo producido sobre el suelo espa\u00f1ol al defenderse nuestra civilizaci\u00f3n cristiana de Occidente, constructora de Europa, de un ideario oriental aniquilador, La Universidad de Salamanca advierte con hondo dolor que, sobre las ya rudas violencias de la guerra civil, destacan agriamente algunos hechos que la fuerzan a cumplir el triste deber de elevar al mundo civilizado su protesta viril. Actos de crueldades innecesarias asesinatos de personas laicas y eclesi\u00e1sticas\u2014 y destrucci\u00f3n in\u00fatil \u2014bombardeo de santuarios nacionales (tales el Pilar y la R\u00e1bida), de hospitales y escuelas, sin contar los sistem\u00e1ticos de ciudades abiertas\u2014, delitos de esa inteligencia, en suma, cometidos por fuerzas directamente controladas o que debieran estarlo por el Gobierno hoy reconocidos \u201cde jure\u201d por los Estados del Mundo.\r\n\r\nDe prop\u00f3sito se refiere exclusivamente a tales hechos la Universidad \u2014silenciando por propio decoro y pudor nacional los innumerables cr\u00edmenes y devastaciones acarreados por la ola de demencia colectiva que ha roto sobre parte de nuestra patria\u2014, porque tales hechos son reveladores de que crueldad y destrucci\u00f3n innecesarias e in\u00fatiles o son ordenadas o no pueden ser contenidas por aquel organismo que, por otra parte, no ha tenido ni una palabra de condenaci\u00f3n o de excusa que refleje un sentimiento m\u00ednimo de humanidad o un prop\u00f3sito de rectificaci\u00f3n.\r\n\r\nAl poner en conocimiento de nuestros compa\u00f1eros en el cultivo de la ciencia la dolorosa relaci\u00f3n de hechos que antecede, solicitamos una expresi\u00f3n de solidaridad, referidos estrictamente al orden de los valores, en relaci\u00f3n con el esp\u00edritu de este documento.\r\n\r\nMiguel de Unamuno (rector), Esteban Madruga (vicerrector), Arturo N\u00fa\u00f1ez, Jos\u00e9 Mar\u00eda Ramos Loscertales (al que se le atribuye la redacci\u00f3n del Manifiesto), Francisco Maldonado, Manuel Garc\u00eda Blanco, Ram\u00f3n Bermejo Mesa, De Juan, Antonio Garc\u00eda Boiza, Garc\u00eda Rodr\u00edguez, Villaamil, Andr\u00e9s Garc\u00eda Tejado, L\u00f3pez Jim\u00e9nez, Serrano, Teodoro Andr\u00e9s Marcos, Nicol\u00e1s Rodr\u00edguez Aniceto, Pe\u00f1a Mantec\u00f3n, S\u00e1nchez Tejerina, Wenceslao Gonz\u00e1lez Oliveros, Gonz\u00e1lez Calzada, Rom\u00e1n Retuerto, y Mariano Ses\u00e9 y Arcochacena.\r\n<h2 id=\"heading_id_812\" class=\"center\"><strong>Manifiesto <\/strong><strong>sobre la guerra civil<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_813\" class=\"center\"><em>A partir del 23 de octubre de 1936<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"center\">Francisco Blanco Prieto, <em>Unamuno y la Guerra Civi<\/em>l,\r\nCuad. C\u00e1t. M. de Unamuno, 47, 1-2009, pp. 48-49<\/p>\r\nApenas iniciado el movimiento popular salvador que acaudilla el general Franco me adher\u00ed a \u00e9l diciendo que lo que hay que salvar en Espa\u00f1a es la civilizaci\u00f3n occidental cristiana y con ella la independencia nacional (b). El gobierno fantasma de Madrid me destituy\u00f3 por ello de mi rector\u00eda y luego el de Burgos me restituy\u00f3 en ella con elogiosos conceptos.\r\n\r\nEn tanto, me iban horrorizando los caracteres que tomaba esta tremenda guerra civil sin cuartel debido a una verdadera enfermedad mental colectiva, a una epidemia de locura (c). Las inauditas salvajadas de las hordas marxistas, rojas, exceden toda descripci\u00f3n y he de ahorrarme ret\u00f3rica barata. Y dan el tono, no socialistas, ni comunistas, ni sindicalistas, ni anarquistas, sino bandas de malhechores degenerados, expresidiarios, criminales natos sin ideolog\u00eda alguna que van a satisfacer feroces pasiones at\u00e1vicas sin ideolog\u00eda alguna. Y la natural reacci\u00f3n a esto toma tambi\u00e9n, muchas veces, desgraciadamente, caracteres frenop\u00e1ticos. Es el r\u00e9gimen del terror. Espa\u00f1a est\u00e1 espantada de s\u00ed misma. Y si no se contiene a tiempo llegar\u00e1 al borde del suicidio moral. Si el desdichado gobierno de Madrid no ha podido resistir la presi\u00f3n del salvajismo apellidado marxista debemos esperar que el gobierno de Burgos sabr\u00e1 resistir la presi\u00f3n de los que quieren establecer otro r\u00e9gimen de terror. En un principio se dijo, con muy buen sentido, que ya que el movimiento no era una cuartelada o militarada sino algo profundamente popular, todos los partidos nacionales anti-marxistas depondr\u00edan sus diferencias para unirse bajo la \u00fanica direcci\u00f3n militar sin prefigurar el r\u00e9gimen que habr\u00eda de seguir a la victoria definitiva. Pero siguen subsistiendo esos partidos: renovaci\u00f3n espa\u00f1ola (mon\u00e1rquicos constitucionales), tradicionalistas (antiguos carlistas), acci\u00f3n Popular (mon\u00e1rquicos que acataron la rep\u00fablica) y no pocos republicanos que no entraron en el frente llamado popular. A lo que se a\u00f1ade la llamada Falange \u2014partido pol\u00edtico, aunque lo niegue\u2014 o sea, el fascio italiano muy mal traducido. Y este empieza a querer absorber a los otros y dictar el r\u00e9gimen futuro. Y por haber manifestado mis temores de que esto acreciente el terror, el miedo que Espa\u00f1a se tiene a s\u00ed misma y dificulte la verdadera paz; por haber dicho que vencer no es convencer ni conquistar es convertir, el fascismo espa\u00f1ol ha hecho que el gobierno de Burgos que me restituy\u00f3 en mi rector\u00eda\u2026 \u00a1vitalicia!, con elogios, me haya destituido de ella sin haberme o\u00eddo antes ni d\u00e1ndome explicaciones. Y esto, como se comprende, me impone cierto sigilo para juzgar lo que est\u00e1 pasando.\r\n\r\nInsisto en que el sagrado deber del movimiento que gloriosamente encabeza Franco es salvar la civilizaci\u00f3n occidental cristiana y la independencia nacional ya que Espa\u00f1a no debe estar al dictado ni de Rusia ni de otra potencia extranjera cualquiera puesto que aqu\u00ed se est\u00e1 librando, en territorio nacional, una guerra internacional. Y es deber tambi\u00e9n traer una paz de convencimiento y de conversi\u00f3n y lograr la uni\u00f3n moral de todos los espa\u00f1oles para rehacer la patria que se est\u00e1 ensangrentando, desangrando, arruin\u00e1ndose, envenen\u00e1ndose y entonteci\u00e9ndose. Y para ello, impedir que los reaccionarios se vayan en su reacci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la justicia y hasta de la humanidad, como a las veces tratan. Que no es camino el que se pretenda formar sindicatos nacionales compulsivos, por fuerza y amenaza, obligando por el terror a que se alisten en ellos a los ni convencidos ni convertidos. Triste cosa ser\u00eda que al b\u00e1rbaro, anti-civil e inhumano r\u00e9gimen bolchev\u00edstico se quisiera sustituir por un b\u00e1rbaro, anti-civil e inhumano r\u00e9gimen de servidumbre totalitaria. Ni lo uno ni lo otro, que en el fondo son lo mismo.\r\n\r\n(b) ya que se est\u00e1 aqu\u00ed en territorio nacional, ventilando una guerra internacional.\r\n\r\n(c) con cierto substrato patol\u00f3gico-corporal. Y en el aspecto religioso a la profunda desesperaci\u00f3n t\u00edpica del alma espa\u00f1ola que no logra encontrar su propia fe. Y a la vez se nota en nuestra juventud un triste descenso de capacidad mental y un cierto odio a la inteligencia unido a un culto a la violencia por la violencia misma.\r\n<h2 id=\"heading_id_814\" class=\"center\"><strong>Notas sobre la guerra civil<\/strong><\/h2>\r\n<h3 id=\"heading_id_815\" class=\"center\"><em>28 de diciembre de 1936<\/em><\/h3>\r\n<p class=\"center\">Francisco Blanco Prieto, <em>Unamuno y la Guerra Civil<\/em>,\r\nCuad. C\u00e1t. M. de Unamuno, 47, 1-2009, p. 50<\/p>\r\nC\u00f3mo y porqu\u00e9 me adher\u00ed al movimiento. Salvar la civilizaci\u00f3n occidental cristiana. Ya antes hab\u00eda yo atacado al Frente Popular. Pero pronto me di cuenta de que los m\u00e9todos no eran ni civilizados sino militarizados \u2014ay, la terrible espec\u00edfica dementalidad castrense espa\u00f1ola\u2014 no occidentales sino africanos \u2014\u00c1frica, espiritualmente, no es occidente\u2014 ni menos cristianos, sino del b\u00e1rbaro y grosero paganismo cat\u00f3lico tradicionalista espa\u00f1ol. Ni el movimiento iba contra el marxismo; era el desquite de la dictadura primo-riverana la de los de \u00abnuestra profesi\u00f3n y casta\u00bb y con inspiraci\u00f3n carlista. Por qu\u00e9 Mola hizo bombardear Bilbao. La caza del mas\u00f3n; la Liga de los Derechos del Hombre; la Instituci\u00f3n Libre. El odio a la inteligencia, la envidia, el resentimiento, el complejo de inferioridad. \u00bfQue yo pod\u00eda haber evitado persecuciones? S\u00ed, renunciando a exigir responsabilidades por los hechos; \u00bfborr\u00f3n y cuenta nueva? No, no y no.\r\n\r\nYa no podremos vivir en Espa\u00f1a los inteligentes y limpios de coraz\u00f3n. Y yo con m\u00e1s de 72 a\u00f1os, teniendo a mi cargo a los ni\u00f1os \u00bfd\u00f3nde? Otra Espa\u00f1a, la Espa\u00f1a \u2014una Anti-Espa\u00f1a\u2014 que se prepara y el triste ocaso de la Espa\u00f1a eterna fuera de Espa\u00f1a, en la emigraci\u00f3n. \u00bfY el emigrado en su patria? \u00bfel despatriado en ella? dejar a la Espa\u00f1a geogr\u00e1fica convertida en un hospital de enfermos mentales.\r\n\r\nEsta guerra civil, no es civil. Es un ej\u00e9rcito de mercenarios \u2014pretorianos\u2014 la legi\u00f3n y los regulares; no el pueblo.\r\n\r\nEl efecto de abatimiento. El que me produc\u00eda ver desfilar por la Plaza Mayor las pobres chicas, uniformadas de milicianas de falange, llevando el paso. Y alguna vez al frente un tamborilero. Y aquella est\u00fapida de... con su boina verde.","rendered":"<h1 id=\"heading_id_731\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23319_302276486\"><\/a><strong>193<\/strong><strong>6 &#8211; Guerra<br \/>\n<\/strong><\/h1>\n<h2 id=\"heading_id_732\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103406_2010067226\"><\/a><strong>Al hombre entero y verdadero<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_733\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>1<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>El hombre entero y verdadero, con su completo organismo espiritual encamado en el corporal, sus entra\u00f1as y su piel an\u00edmicas, \u00f3rganos cual c\u00edrculos ya conc\u00e9ntricos, ya secantes los unos a los otros. Lo que se ha llamado el microcosmo, el peque\u00f1o mundo o, mejor, universo individual \u2014y personal\u2014 dentro del vasto mundo, del individuo universal. (Suele d\u00e1rsele otro nombre.) Lo que se dice una persona. Y es el sujeto de la religi\u00f3n y de la pol\u00edtica, que es otra religi\u00f3n, la religi\u00f3n civil. Y \u00a1ay si la persona se descompone, se desorganiza, se desparrama! \u00a1Ay si la religi\u00f3n y la pol\u00edtica \u2014como la ciencia y el arte\u2014 no cogen al hombre entero y verdadero, en su entereza y en su verdad:<\/p>\n<p>Primero, el peque\u00f1o individuo animal, ce\u00f1ido por su cuerpo, preocupado de su salud y su bienestar individuales y con su peque\u00f1a conciencia incomunicable. O acaso con una tr\u00e1gica o c\u00f3mica intimidad. \u201cEs muy suyo\u201d, se dice de un sujeto as\u00ed. Y no es suyo ni de nadie. \u201c\u00bfQu\u00e9 idea tiene usted de s\u00ed mismo?\u201d, se preguntaba en una de esas enquisas (enquestas) disparatadas. \u00a1Como si alguien tuviese idea alguna de s\u00ed mismo! A lo m\u00e1s, una idea de la idea que los dem\u00e1s tienen de \u00e9l. La idea de s\u00ed mismo es uno mismo. \u00bfY qui\u00e9n se tiene a s\u00ed mismo?<\/p>\n<p>Pero este m\u00ednimo sujeto es hijo, hermano, padre, novio, marido&#8230; Tiene familia. Como no sea un absoluto solitario, un ermita\u00f1o o un anacoreta. Y aun entonces\u2026 Y envolviendo al sujeto individual est\u00e1 el familiar. Como a \u00e9ste le envuelve el civil, el que es miembro \u2014y \u00f3rgano\u2014 de una comunidad superfamiliar. En la que ejerce una profesi\u00f3n, un oficio. Oficio quiere decir deber. Y ello le coloca en una clase. Lo que hace el sujeto social. Que cuando vive dentro de historia humana pertenece a una naci\u00f3n. Y las naciones se organizan en la Historia, que es la civilizaci\u00f3n, y fraguan una cultura, una humanidad. Y hay una concepci\u00f3n internacional; m\u00e1s a\u00fan: mundial; aun m\u00e1s : universal. Si se quiere, c\u00f3smica.<\/p>\n<p>Y el individuo hist\u00f3rico, el hombre civil entero y verdadero, tiene, por pobre y borrosa que sea, una conciencia universal o c\u00f3smica. Dec\u00eda Kant que los dos espect\u00e1culos m\u00e1s sublimes son la conciencia humana y el cielo estrellado. Que puede ser espejo de la conciencia universal del individuo humano. Aun el m\u00e1s rudo ciudadano se recoge en s\u00ed y se sobrecoge contemplando la estrellada. O como el pastor errante de las estepas asi\u00e1ticas que cant\u00f3 Leopardi le pregunta a la luna por su destino. O mirando al Lucero \u2014Lucifer (Luzbel); en los textos de astronom\u00eda, el planeta Venus\u2014, cuando va a derretirse en el alba, le pregunta con Isa\u00edas (XIV, 12): \u201c\u00a1C\u00f3mo ca\u00edste del cielo, Lucero, que sal\u00edas por la ma\u00f1ana!; cortado fuiste de tierra, \u00a1t\u00fa, que her\u00edas a las gentes!&#8230;\u201d Y lo que sigue en el texto b\u00edblico. \u00a1Pobre Luzbel! Y \u00e9stos no son vanos pareceres, sino que el m\u00e1s humilde sujeto hist\u00f3rico, familiar, profesional, social, nacional, mundial, que se siente envuelto por la humanidad, anuda \u2014con m\u00e1s o menos conciencia de ello\u2014 un desasosiego de aquendidad, del sue\u00f1o de la vida y del mundo de aquende la muerte, con un desasosiego de allendidad, del sue\u00f1o de la vida y del mundo de allende la muerte. Del siempre pasado y del siempre futuro. Y se pregunta: \u201c\u00bfPara qu\u00e9?\u201d<\/p>\n<p>Ahora, en que se habla tanto de cr\u00edmenes sociales y hasta se los contrapone en parte a los llamados pasionales, es en \u00e9stos en los que hay que ver al hombre hist\u00f3rico entero y verdadero. En esos tr\u00e1gicos suicidios mutuos de dos amantes, por ejemplo. \u00a1Lo que esto da que pensar y que sentir! Esos suicidios, en que acaso entran motivos individuales y familiares, y sociales y nacionales, y hasta mundiales y universales. El pobre Larra (\u201cF\u00edgaro\u201d) se suicid\u00f3 por una mujer, o por su familia, o por su Espa\u00f1a, o por&#8230; (Pero otra vez de estos suicidios.) \u00bfSe ha suicidado alguien por pasi\u00f3n pol\u00edtica? (El heroico suicidio del presidente Balmaceda, el chileno, lo comentar\u00e9 otra vez.) Y el suicidio es acaso la mayor prenda de fe, el m\u00e1ximo martirio. Considere el lector el heroico \u201charakiri\u201d de la lealtad nacional japonesa. Y f\u00edjese en cuan pocos pol\u00edticos profesionales, no nacionales, han sabido suicidarse civilmente, condenarse a muerte civil a tiempo y en sacrificio de su patria. Acaso porque su pol\u00edtica era profesi\u00f3n m\u00e1s que vocaci\u00f3n o misi\u00f3n, porque no abarcaba al hombre todo entero y verdadero. Viv\u00edan de ella, no para ella.<\/p>\n<p>Pronto vendr\u00e1n unas elecciones, que deber\u00edan ser ejercicios de educaci\u00f3n civil y social del pueblo, y uno se pregunta si su acci\u00f3n pasar\u00e1 de la piel espiritual de ese pueblo, si le penetrar\u00e1 en las entra\u00f1as, si le har\u00e1 m\u00e1s y mejor de lo que es. Si la lucha ha de ser entre republicanos y mon\u00e1rquicos, p\u00f3ngase por caso; si saldr\u00e1n unos y otros m\u00e1s y mejor enterados de lo que sean la rep\u00fablica y la monarqu\u00eda para el ciudadano en su individualidad, en su familiaridad, en su profesionalidad, en su socialidad, en su nacionalidad, en su mundialidad y en su universalidad, o sea en su religiosidad. La acci\u00f3n de esas elecciones \u00bfser\u00e1 acci\u00f3n de civilidad, de pol\u00edtica entera y verdadera? O \u00bfno m\u00e1s mal de lo que se llama politiquer\u00eda o politiquilla? \u00a1Politiquilla!, \u00a1menguada pol\u00edtica diminutiva! A que corresponden esos castizos diminutivos nuestros del g\u00e9nero de: camarilla, gacetilla, guerrilla\u2026 y otros as\u00ed. Una lucha no de ideales ni de concepciones civiles nacionales, sino de partidos. O equipos. Con sus candidatos espont\u00e1neos y con sus encasillados. Y el hombre entero y verdadero, el que se siente uno y a la vez \u00f3rgano del universo, \u00e9se \u00bfsaldr\u00e1 m\u00e1s hombre, m\u00e1s ciudadano, m\u00e1s patriota, m\u00e1s del mundo todo, m\u00e1s universal de semejante lucha? Los preludios son fat\u00eddicos. Agravaci\u00f3n de ramploneria.<\/p>\n<p>Ya s\u00e9 que dir\u00e1n no pocos lectores que no concreto. \u00a1Claro es! \u00bfPara qu\u00e9? Entre las an\u00e9cdotas electorales que he recogido hay dos que m\u00e1s me han dado que pensar. Una, la de un anarquista que propon\u00eda que ellos, los anarquistas, en vez de no votar, deb\u00edan hacerlo en blanco para recontarse as\u00ed. Y otra, la de una pobre vieja beata que ped\u00eda le diesen una papeleta de Nuestro Se\u00f1or Jesucristo, pues iba a votar por la religi\u00f3n. O sea, desde el punto de vista de la politiquilla \u2014o pol\u00edtica de partido\u2014, en blanco. Dos blancos que nuestras campa\u00f1as electorales no han sabido llenar con nada. Y el hombre verdaderamente popular seguir\u00e1 preocup\u00e1ndose de sus enfermedades y sus malestares y de c\u00f3mo el Lucero \u2014Lucifer o Luzbel\u2014 se derrite y cae cada d\u00eda del cielo. Que es otro blanco.<\/p>\n<p>Y para terminar: mejor un salto en las tinieblas que un deslizamiento en el vac\u00edo.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/gredos.usal.es\/bitstream\/handle\/10366\/102415\/CMU_12-68.pdf\">Ver art\u00edculo publicado (pdf)<\/a><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_734\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103408_2010067226\"><\/a><strong>Hinchar cocos<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_735\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603605\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Ahora se me vienen irnos lectores circunstanciales \u2014no de mis habituales, de los m\u00edos\u2014 con la embajada de que les exponga qu\u00e9 es eso de la fe impl\u00edcita o del carbonero y todo lo que con ello vengo relacionando. Quieren evitarse acudir a una enciclopedia cualquiera, aun la m\u00e1s barata. Y accedo. Accedo dici\u00e9ndoles que fe impl\u00edcita es la de aquel que profesa creer, por obediencia y no por convicci\u00f3n, lo que otro le ense\u00f1a y aun sin entenderlo. Y se le llama del carbonero por aquella f\u00e1bula \u2014o lo que sea\u2014 de un carbonero que al preguntarle qu\u00e9 era lo que cre\u00eda respondi\u00f3: \u201cLo que cree y ense\u00f1a nuestra Santa Madre la Iglesia.\u201d Y al repreguntarle: \u201c\u00bfY qu\u00e9 es lo que cree la Iglesia?\u201d, replic\u00f3: \u201cLo que creo yo.\u201d Y de este c\u00edrculo vicioso no le sacaron.<\/p>\n<p>Esa fe impl\u00edcita no es un servicio racional, sino \u2014lo he dicho muchas veces\u2014 el tercer grado de la obediencia seg\u00fan Loyola; el que cree que lo que el superior \u2014o jefe\u2014 ordena es lo verdadero, enti\u00e9ndase o no. Es lo de: \u201cEl jefe no se equivoca\u201d, o sea el principio de la infalibilidad personal. Que de la esfera religiosa se ha trasladado a la pol\u00edtica. Claro est\u00e1 que los m\u00e1s de los que sostienen ese principio no estiman que el superior no se equivoque o yerre objetivamente, sino que conviene a la comunidad para su mejor preservaci\u00f3n atenerse a ello. Es lo que llaman disciplina.<\/p>\n<p>Ese criterio es el criterio anti-liberal, que nada aborrece m\u00e1s que el libre examen. Y ese criterio pol\u00edtico-eclesi\u00e1stico \u2014no propiamente religioso\u2014 fue el que condujo a aquella formalmente tan atinada f\u00f3rmula de que \u201cel liberalismo es pecado\u201d, que tanto cimbelearon anta\u00f1o nuestros loyolanos espa\u00f1oles. \u00a1Tiempos aquellos \u2014yo era un mozo inquisitivo\u2014 en que se disputaban el campo ortodoxo mestizos e integristas! Se hablaba de tesis y de hip\u00f3tesis, del mal menor (lo del bien posible ha venido despu\u00e9s). Renac\u00edan el posibilismo y el probabilismo y toda clase de casu\u00edsticas. Y al cabo de los a\u00f1os, los sucesores y disc\u00edpulos de aquellos anti-liberales han venido, aleccionados por la experiencia y, adem\u00e1s, por t\u00e1ctica, a pactar con el liberalismo. Y con algo que para ellos deber\u00eda ser peor que el liberalismo: con cierto radicalismo, bien que ret\u00f3rico y de similor. Y as\u00ed han venido conchabanzas y maridajes inexplicables. Hab\u00eda que cerrar los ojos. Era un deber de carbonero de esos que dije.<\/p>\n<p>Mas he aqu\u00ed que la estratagema marra y hay que volver a la tesis y proclamar de nuevo la santa cruzada, la reconquista de la unidad. Y como en un tiempo, en el siglo XVI, se proclam\u00f3 la que luego se ha llamado la Contra-Reforma, la de Trento, hoy se proclama, ya en el orden pol\u00edtico, la contra-revoluci\u00f3n. \u00bfY qu\u00e9 es \u00e9sta?<\/p>\n<p>Para saber qu\u00e9 es ella habr\u00eda que saber lo que los sedicentes contra-revolucionarios entienden por la revoluci\u00f3n. Y lo que entienden por \u00e9sta los sedicentes revolucionarios. Por su parte este comentador no entiende bien ni a los unos ni a los otros, y tiene motivos y razones para creer que ni los unos ni los otros se entienden a s\u00ed mismos. Ve a unos que van, erguida la cabeza y mirando al aire; a otros que, como si por tort\u00edcolis, miran de reojo, y a \u00e9stos, de p\u00e1rpados ca\u00eddos, con la vista al suelo. Pero a pocos que miren a lo que tienen ante las narices y en torno de su cuerpo mortal. Y se tienen miedo unos a otros y les domina el p\u00e1nico. \u201c\u00bfQu\u00e9 va a ocurrir aqui?\u201d \u201c\u00bfAdonde vamos a parar?\u201d Y as\u00ed.<\/p>\n<p>Dir\u00edase que esas manadas humanas a que acarran y arredilan sus rabadanes est\u00e1n aterradas y tiemblan como si olieran a chamusquina. (Se dice que los gitanos, para robar caballer\u00edas, suelen producir espantadas en las ferias quemando cerdas de las colas de aqu\u00e9llas.) Y esto es lo que hacen los jefes de los unos y de los otros a que aludo. Se dedican a hinchar el coco. O sea a soplar a carrillos abultados en los faldones de sus respectivos espantajos. \u201c\u00a1Que viene el reparto!\u201d \u201c\u00a1Que viene la anarqu\u00eda!\u201d \u201c\u00a1Que viene la dictadura!\u201d \u201c\u00a1Que vuelve la Inquisici\u00f3n!\u201d Y cada cual enarbola su coco: marxismo, fajismo, masoner\u00eda, jesuitismo&#8230; \u00a1Y a saber qu\u00e9 m\u00e1s! Y a las veces se cree uno envuelto en un torbellino de magismo, de mitolog\u00eda y de hechicer\u00edas. Y siente la congoja de sentirse en una casa de locos. Peor a\u00fan: de tontos de atar. \u00a1Qu\u00e9 barah\u00fanda!<\/p>\n<p>No puede uno remediarlo: siente que se le va la cabeza. Y con ella ida \u00bfde qu\u00e9 le va a servir el coraz\u00f3n? (\u00a1El coraz\u00f3n, el coraz\u00f3n! Cuando leo de entrevistas que fueron cordiales me pregunto: \u201c\u00bfSer\u00edan tambi\u00e9n cerebrales?\u201d) Hay un viejo dicho latino \u2014modificaci\u00f3n de una sentencia de Eur\u00edpides\u2014 que reza as\u00ed: <em>Quos Deus vult perdere dementat prius<\/em>, esto es: \u201cA quienes Dios quiere perder entont\u00e9celes antes.\u201d Y as\u00ed vemos dementados o bien dementes, atontados o bien tontos \u2014tontos aut\u00e9nticos\u2014 enardeciendo o, si se quiere, dementando a pandillas de menores de entendimiento que se rinden al servicio de la fe impl\u00edcita. Y mientras se hinchan los cocos y se soplan los faldones \u2014hechos gui\u00f1apos\u2014 de los espantajos se crean mitos. O si se quiere prestigios, ya que prestigio quiso decir originariamente enga\u00f1o. Uno de los que le est\u00e1n preocupando a uno es el de las eminencias grises. Que luego, al examen, resulta que ni son eminentes \u2014no \u201cominen\u201d podr\u00eda decirse, inventando un neologismo in\u00fatil\u2014, y en cuanto a lo de grises, no se destacan por la riqueza de su sustancia gris cerebral. Gallos tapados sin cresta ni espolones. Y sin canto de amanecer. Tal vez s\u00f3lo pollos implumes.<\/p>\n<p>Hay un saurio australiano que para amedrentar a su enemigo, cuando est\u00e1 \u00e9l amedrentado, hincha la gola, toma una facha espantable y le amedrenta con su miedo. Y esto de hinchar as\u00ed la propia gola es parejo a hinchar el coco que se tiene por adversario. Hay pueblos salvajes que cuando salen a campa\u00f1a llevan dragones, endriagos, mascarones, car\u00e1tulas y todo g\u00e9nero de espantajos. Claro es que contra otros pueblos tambi\u00e9n salvajes. Y es de suponer que se espanten de s\u00ed mismos. \u00bfNo ir\u00e1 a ocurrir algo as\u00ed con los diversos \u201cfrentes\u201d \u2014as\u00ed los llaman\u2014 que aqu\u00ed se est\u00e1n formando y se dedican a hinchar su gola colectiva y a hinchar el coco adversario? Lo malo va a ser si con este g\u00e9nero de guerra incivil \u2014salvaje\u2014, la campa\u00f1a pol\u00edtica que se anuncia acabe por dementar del todo, por entontecer a rabiar a los que aun conservan entre nosotros la sana y sosegada madurez de su entendimiento. A los que gozan de fe expl\u00edcita, asentada sobre libre examen y raciocinio sereno.<\/p>\n<p>\u00a1Ay de los que nos hemos criado en pecado de liberalismo! Y no nos dedicamos a hinchar cocos. \u00a1Ay Espa\u00f1a, mi Espa\u00f1a, c\u00f3mo te est\u00e1n dejando el meollo del alma!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_736\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103410_2010067226\"><\/a><strong>Abolengo liberal<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_737\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603606\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Para poder vivir y pervivir en la Historia \u2014que es la vida espiritual\u2014, en la historia nacional ante todo, ya que \u00e9sta forma parte de la Historia universal humana, lo primero es tomar posici\u00f3n en ella, situarse. Cabr\u00eda decir definirse si no se le hubiese dado a este ambiguo y fat\u00eddico t\u00e9rmino un cierto sentido, casi lit\u00fargico, que ri\u00f1e con el verdadero sentido hist\u00f3rico. Hay que encogerse y recogerse en s\u00ed, el hombre conciente de su propia ciudadan\u00eda, de su propia civilidad, y examinar c\u00f3mo su propia historia individual, su biograf\u00eda, se ha fraguado dentro de la historia general de su pueblo. Contemplarse el ciudadano a s\u00ed mismo como un producto vivo hist\u00f3rico. Y digo vivo porque no son sino productos muertos aquellos que afirman ser progresistas o reaccionarios, dem\u00f3cratas o liberales, republicanos o mon\u00e1rquicos, o lo que se digan ser, \u201cde toda la vida\u201d, o sea de nacimiento. As\u00ed como por bautismo, con un \u201cvolo\u201d de un padrino cualquiera. Pues estos tales no pasan de ser \u201ccarboneros\u201d de nacimiento, ciudadanos inconcientes.<\/p>\n<p>\u00bfQuiere esto decir que no se herede la convicci\u00f3n pol\u00edtica como se hereda la fe religiosa? Cada cual es hijo de una familia y, a la vez, de una ciudad, o villa, o aldea, y de una naci\u00f3n, y de un haz de \u00e9stas, y de una \u00e9poca. \u00a1Qu\u00e9 bien se dijo aquello del \u201chijo del siglo\u201d! Y no es posible que nadie logre saltar por encima de su propia sombra.<\/p>\n<p>Nac\u00ed y me cri\u00e9\u2014dejo ahora lo de llamarme \u201cuno\u201d o \u201ceste comentador\u201d o algo as\u00ed \u2014en la invicta villa liberal de Bilbao y en tiempo de guerra civil. El liberalismo del glorioso siglo XIX era tradici\u00f3n en mi familia. Mi abuela materna y t\u00eda paterna, hermana de mi padre con la que, muerto \u00e9ste a mis seis a\u00f1os, me cri\u00e9, en compa\u00f1\u00eda de mi madre y hermanos, hab\u00eda salido de Vergara, villa natal de mis mayores, durante la guerra de los siete a\u00f1os \u2014de 1833 a 1840\u2014, con las \u00faltimas tropas liberales; pas\u00f3 en Bilbao el sitio que la puso Zumalac\u00e1rregui, y luego, en la otra guerra, de la que fui infantil testigo, el de 1874. No quiso salir de nuestra villa, a requerimientos de un primo del campo carlista, prefiriendo sufrir en ella las adversidades del asedio y bombardeo a tener que vivir entre los enemigos. Y con su hija \u2014mi madre\u2014 y sus cuatro nietos \u2014yo y mis hermanos\u2014 soport\u00f3 la prueba. Su sentimiento de las convicciones pol\u00edticas era lo que en el verdadero sentido de la palabra, tan abusada, podr\u00edamos decir tradicionalista. Esa convicci\u00f3n ten\u00eda que ser hereditaria. \u201c\u00bfEse, carlista? \u2014nos dec\u00eda\u2014; no os fi\u00e9is de \u00e9l; es un traidor; conozco toda su familia y son liberales.\u201d Y lo mismo a la inversa; nos preven\u00eda en contra de quien, procediendo de familia carlista, se hac\u00eda, o dec\u00eda haberse hecho, liberal. Era el tradicional sentimiento de tirios y troyanos, romanos y cartagineses, agramonteses y beamonteses, moros y cristianos o, en mi nativa tierra, o\u00f1acinos y gamboinos. Y, sin embargo, no era para ella esa fe una fe impl\u00edcita, de carbonero pol\u00edtico. Pensando despu\u00e9s sobre ello, poniendo a mi abuela en el campo hist\u00f3rico en que se le form\u00f3 el recio y claro esp\u00edritu civil \u2014y con \u00e9ste el religioso\u2014, he cre\u00eddo descubrir la huella de aquella Vergara de fines del XVIII y principios del XIX, la de los caballeritos de Azcoitia \u2014tan cerca, sin embargo, de Loyola\u2014, de los enciclopedistas y afrancesados, de los que crearon las Sociedades de Amigos del Pa\u00eds y el Seminario de Nobles de Vergara; aquel templo de Minerva a que canturre\u00f3 don F\u00e9lix M. Samaniego, el de la f\u00e1bula de \u201cLa barca de Sim\u00f3n\u201d. Algo que ol\u00eda a jansenismo, m\u00e1s o menos conciente. Aquel liberalismo vascongado de fines del XVIII y principios del XIX. Y con \u00e9l, una religiosidad cristiana sobria y austera y civil, limpia de ciertas blandenguer\u00edas y de ciertas supersticiones.<\/p>\n<p>El liberalismo era, ante todo y sobre todo, un m\u00e9todo. Un m\u00e9todo para plantear y tratar de resolver los problemas pol\u00edticos, y no una soluci\u00f3n dogm\u00e1tica de ellos. Y aunque hoy parezca a muchos que liberalismo y democratismo se oponen, que se oponen la libertad y la democracia, que \u00e9sta \u2014la democracia\u2014 propende a la dictadura como a ella propenden la oligarqu\u00eda y la plutocracia, entonces se sent\u00eda de otro modo. Entre las soluciones amet\u00f3dicas, catastr\u00f3ficas, de las dictaduras, sean del proletariado, sean de la plutocracia \u2014o bancocracia\u2014, el liberalismo representa el m\u00e9todo. O si se quiere, el libre examen, la libre discusi\u00f3n. \u00bfEs esto un centro entre las soluciones \u2014u opiniones\u2014 extremas? M\u00e1s bien una posici\u00f3n sobre las opiniones todas, no un centro entre ellas.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1nto habl\u00e9 de todo esto con aquel esp\u00edritu liberal, sereno, tolerante, comprensivo, que fue el de don Manuel Bartolom\u00e9 Coss\u00edo, descendiente directo de uno de los que fueron fusilados con Torrijos en las playas malague\u00f1as! Tambi\u00e9n \u00e9l ten\u00eda un abolengo liberal a la espa\u00f1ola, de un liberalismo nuestro castizo. Que se corrobor\u00f3 en la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza, sobre la que tanto fantasean, desconociendo su historia, y desconoci\u00e9ndola, por lo tanto, esos pedantuelones (pedantuel\u00f3n = pedant\u00f3n + pedantuelo, ni\u00f1er\u00eda decr\u00e9pita) de escuela de petulancia totalitaria a base de ficheros. (El de los ficheros no es m\u00e9todo, ni aun para investigadores de verdad.) Los cuales pedantuelones, al morir el buen Coss\u00edo, salieron con la mentecatez de que hab\u00eda sobrevivido a los t\u00f3picos liberales de su tiempo. Vamos, s\u00ed, que ya no se llevan; cuesti\u00f3n de moda. Los de ahora son los del presunto futuro Estado nuevo de la petulancia fajista.<\/p>\n<p>Cuando se vot\u00f3 en las Constituyentes la prohibici\u00f3n a las Ordenes mon\u00e1sticas cat\u00f3licas de ejercer la ense\u00f1anza p\u00fablica y sostener colegios externos y la disoluci\u00f3n de la Compa\u00f1\u00eda de Jes\u00fas, confisc\u00e1ndole sus bienes, el buen liberal Coss\u00edo se pronunciaba con energ\u00eda contra este atentado desp\u00f3tico a la libertad. Le o\u00ed decir que dudaba de si, en rigor, la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza no caer\u00eda, con igual sinraz\u00f3n, bajo aquella proscripci\u00f3n. \u00c9l, alma entonces de esa Instituci\u00f3n, tan neciamente combatida como mal conocida por los afiliados y los cr\u00edos de la Compa\u00f1\u00eda, sostuvo siempre que negar el derecho al magisterio p\u00fablico a cualquier instituto confesional \u2014con las garant\u00edas, \u00a1claro!, de suficiencia profesional que a los dem\u00e1s se les exige\u2014 era, adem\u00e1s de una injusticia, una garrafal torpeza. \u201cAhora \u2014ven\u00eda a decirme\u2014, una vez disuelta la Compa\u00f1\u00eda, ser\u00e1n sus miembros los que puedan en ley \u2014si provistos de los t\u00edtulos pertinentes\u2014 abrir colegios cat\u00f3licos.\u201d \u00bfVerdad, amigo y tambi\u00e9n liberal Castillejo? Pero es que el pseudo-laicismo de las Constituyentes era, por anti-liberal, torp\u00edsimo. Si bien \u2014da pena decirlo\u2014 excuse, si es que no justifique en gran parte, aquella torpeza la torpe reacci\u00f3n contra ella desencadenada por los perjudicados al soltar a una tropilla de menores mentales \u2014aunque mayores de edad\u2014 ni\u00f1os zangolotinos, a que zangoloteen por c\u00e1maras y escenarios de \u201ccine\u201d pol\u00edtico, despotricando de carretilla sus empapizadas lecciones.<\/p>\n<p>Cuando repaso las memorias de mi abolengo liberal \u2014de origen docea\u00f1ista\u2014 y las del abolengo liberal del noble y liberal Coss\u00edo, y al sentir que se destruyen los caminos \u2014los m\u00e9todos\u2014 para levantar barreras (dogmas o dictaduras, unas u otras), que se niega el libre examen para asentar esta Inquisici\u00f3n o su contraria, ahora es cuando siento afirmarse en m\u00ed aquella tradici\u00f3n familiar de liberalismo que brot\u00f3 de la nacional de nuestro glorioso siglo XIX, el de la Constituci\u00f3n de 1812, el de las dos guerras civiles que retemplaron el alma de mi abuela Benita Unamuno y Larraza. Muri\u00f3 a mi lado, a mis diecis\u00e9is a\u00f1os; la primera muerte a que asist\u00ed. A su memoria dedico este recuerdo de piedad. Y a la de don Manuel Bartolom\u00e9 Coss\u00edo, nieto de uno de los fusilados en M\u00e1laga con Torrijos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_738\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103412_2010067226\"><\/a><strong>\u00bfConferencias? \u00a1No! A los que me las piden<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_739\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314603607\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>\u00bfConferencias? No; y menos ahora, en temporal de tanda de ellas. Y de m\u00edtines. Si pudiese reunir en un sal\u00f3n de teatro o de circo o en un campo de deporte a los que leen estos mis art\u00edculos, a mis lectores de ellos, sean cuantos fueren, no los reunir\u00eda para decirles lo que desde aqu\u00ed les digo. \u00bfA qu\u00e9? \u00bfA que me vieran? \u00bfA que me oyeran? \u00bfA que sus miradas, su atenci\u00f3n visual, sus semblantes, sus gestos, sus aplausos, sus interrupciones acaso, me desviasen de mi v\u00eda? \u00a1No, no, no! \u00bfY, adem\u00e1s, no poder hacer pausas \u2014como el lector las hace\u2014, no poder insistir? Improvisar, s\u00ed, pero pluma en mano y por habla escrita, que as\u00ed se logra densidad \u2014apretamiento\u2014, que es intimidad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfLeer un discurso? Ahora, no. \u00bfRecitar de memoria lo aprendido? \u00a1Peor! \u00bfDarle al aparato y que funcione la aguja? \u00a1Ah, no! Y en cuanto a las improvisaciones orales, con sus latiguillos y sus floreos \u2014y aun floripondios\u2014, eso se queda para lo que llaman actos. O declaraciones. Para \u00e9stas s\u00ed hace falta la presencia corporal del declarante. Como la de un testigo en un juicio. Y luego hay la funci\u00f3n del agitador. Pero \u00bfagitador yo? \u00a1Ni por pienso! \u00a1Dios me libre de ello! Los agitadores en general no suelen saber lo que se dicen. A menudo disparan primero y despu\u00e9s apuntan. O el tiro les sale por la culata. Cabalgan en el jaco desbocado que es su auditorio, agarr\u00e1ndose a la crin de \u00e9ste para no caerse. \u201cAg\u00edtese antes de usarla\u201d, dicen los drogueros, y los que agitan muchedumbres de esas no suelen saber usarlas despu\u00e9s. M\u00e1s ha solido llevar a p\u00fablicos \u2014que no es lo mismo que muchedumbres\u2014 un escritor, un publicista, que no un charlat\u00e1n. Recuerdo ahora un periodista an\u00f3nimo\u2014 pues no firmaba sus editoriales (art\u00edculos de fondo) en un gran diario\u2014 que, desde su cuartito de redacci\u00f3n, escribiendo \u2014tocado con un gorro de papel\u2014 resolv\u00eda crisis y trastornaba Ministerios. Y en las Cortes, aun con ser diputado, no s\u00e9 que hablara jam\u00e1s. Y en cuanto a Castelar, agit\u00f3 con un art\u00edculo de peri\u00f3dico m\u00e1s que con cualquiera de sus discursos, ya improvisados, ya recitados.<\/p>\n<p>\u00bfConferencias? \u00bfY que vengan las versiones de los oyentes reporteros? \u00a1Ni aun con luz y taqu\u00edgrafos! \u00a1Y esos extractos, esos terribles extractos! Sobre todo para los que ponemos toda el alma en la expresi\u00f3n \u00edntima, no en la elocuci\u00f3n. \u00a1Extractar! Perd\u00f3neseme la petulancia, pero pedir el extracto de ciertos discursos es tan desatinado como pedir \u2014y este desatino se repite en clases de literatura\u2014 el argumento de <em>La Il\u00edada<\/em>. Y a las veces como pedir el extracto de una sinfon\u00eda.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de esto de los extractos, quiero contar lo que me ocurri\u00f3 con una conferencia, en cuyo contenido puse gran cuidado. Y es que no queriendo escribirla para leerla \u2014como hab\u00eda hecho otras veces\u2014 y, desde luego, no recitarla de memoria, hice un extracto previo, un esqueleto o armaz\u00f3n de ella, dejando los adornos y las ejemplificaciones y las alusiones para el momento de exponerla. Fui luego, al decirla, salpic\u00e1ndola de toda clase de an\u00e9cdotas, chascarrillos, alusiones, croniquillas y dem\u00e1s del g\u00e9nero. Cada reportero hizo su extracto, excepto uno a quien le di yo el m\u00edo. La traza de la f\u00e1brica de la conferencia, su armaz\u00f3n conceptual, sin todos aquellos a\u00f1adidos, de yeso los m\u00e1s. Y al d\u00eda siguiente me dec\u00eda uno: \u201cPero \u00bfqui\u00e9n ha sido el desdichado que ha hecho ese extracto, dej\u00e1ndose&#8230;?\u201d, y aqu\u00ed fue enumerando los a\u00f1adidos. Y al contestarle yo que yo hab\u00eda sido el extractor se qued\u00f3 estupefacto. Claro est\u00e1 que los que leyeron los otros extractos no se dieron cuenta de lo que yo hab\u00eda dicho. Y esto me ha ocurrido tantas veces\u2026 Y, por lo tanto, conferencias extractables&#8230;, \u00a1no! Y, por otra parte, \u00bfhacer de fantasma de \u201ccine\u201d sonoro? Y que acaso vaya a o\u00edrle a uno una se\u00f1orita extranjera que apenas si entiende nuestra lengua \u2014y menos mi lengua\u2014, y salga escribiendo a su tierra \u2014el hecho es hist\u00f3rico\u2014 si uno tiene la barba blanca y la cabellera blanca y revuelta, y si el gesto es as\u00ed o asao, y la frente, atezada, y si no lleva corbata, y si viste de tal o cual manera, sin haberse enterado de nada de lo que uno diga ni maldito lo que le importe. Y luego que se le venga a uno con el inevitable \u00e1lbum para que le ponga all\u00ed su firma. Si es que no pide tambi\u00e9n un pensamiento. \u00a1A la porra!<\/p>\n<p>Hay otra cosa que no he llegado a comprender, y es por qu\u00e9 en las Cortes\u2014no s\u00e9 si por pr\u00e1ctica consuetudinaria o por reglamento\u2014se excluye, en lo posible, la lectura de discursos escritos. Es que acaso se le estima al diputado como a un testigo que va a deponer oralmente y se quiere valerse para con \u00e9l de todas las feas a\u00f1agazas de que los jueces se valen en el interrogatorio oral contra un testigo&#8230; Raposer\u00edas de enjuiciamiento. Y de enjuiciamiento, m\u00e1s que judicial, polic\u00edaco. M\u00e9todo inquisitorial, al que no suele faltarle ni el fermento.<\/p>\n<p>Mi paisano don Antonio de Trueba \u2014Ant\u00f3n el de los cantares\u2014 ha sido uno de los mejores hablistas y estilistas de nuestra literatura del siglo pasado, pero hablista por escrito, pues era de expresi\u00f3n oral bastante torpe y hasta tartamudeaba. Y cuando ten\u00eda que tratar de alg\u00fan asunto de cierta importancia con un convecino suyo, a quien acaso ve\u00eda a diario, le escrib\u00eda, en vez de ponerse al habla con \u00e9l. Lo que hacen muchos otros. No quer\u00eda que se le cogiese por la palabra. Y aunque yo, su paisano y, en m\u00e1s de un respecto, su disc\u00edpulo \u2014\u00e9l fue quien me ayud\u00f3 en mis primeros pasos de escritor en mis mocedades\u2014, s\u00e9 explicarme bastante bien de palabra y no tartamudeo, sin embargo, cuando a mis compatriotas me dirijo en la creencia y la confianza de que tengo algo que decirles que otro no les dir\u00e1 como yo, aunque se lo diga mejor, se lo digo por escrito. \u00bfQue el enterarse de un escrito pide m\u00e1s atenci\u00f3n y cuidado que el seguir un discurso oral? Sin duda. Pero esa atenci\u00f3n y ese cuidado pueden y deben servir para no encontrar contradicciones donde no las hay. Que aunque dial\u00e9ctica es voz muy aparentada con di\u00e1logo, o sea conversaci\u00f3n oral, el caso es que abundan m\u00e1s de la cuenta las gentes que no se han dado cuenta de que la dial\u00e9ctica es el juego de las aparentes contradicciones, y que el orador o escritor que se las echa de no contradecirse nunca es porque nunca se dice nada. Y esto lo he dicho ya antes de ahora.<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n, queridos amigos m\u00edos que me piden conferencias, mientras dure este temporal de ellas&#8230;, \u00a1no! Ni por ellos ni por m\u00ed. No quiero agitar el agua; quiero mejor arar la tierra. Y nada, por supuesto, de provocar terremotos. Hay que amolar las entendederas al p\u00fablico, pero sin por eso amolarle. \u201c\u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s da?\u201d, le oigo a un lector. \u00a1Hombre, no!<\/p>\n<p>\u00bfConferencias? Denlas otros. Y aunque nada confieran, qu\u00e9dense luego tan anchos, tan orondos y tan campantes. Yo, a estrecharme y recogerme. Y gracias&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_740\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23321_302276486\"><\/a><strong>El habla de Valle-Incl\u00e1n<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_741\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>29<\/em><em> de <\/em><em>enero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Nuestro buen amigo don Ram\u00f3n del Valle-Incl\u00e1n \u2014s\u00e9ale la posteridad aficionada\u2014 seguir\u00e1 por mucho tiempo nutriendo m\u00e1s los anecdotarios que las antolog\u00edas. Algo as\u00ed le pas\u00f3 a Quevedo. Se hablar\u00e1 de \u00e9l m\u00e1s que se estudie su obra. Aunque su obra cardinal, \u00bfno fue \u00e9l mismo, el actor m\u00e1s a\u00fan que autor? Vivi\u00f3 \u2014esto es, se hizo\u2014 en escena. Su vida, m\u00e1s que sue\u00f1o fue far\u00e1ndula. Actor de s\u00ed mismo. \u201cSiento lo que digo, aunque no diga lo que siento\u201d, pudo decir como el personaje \u2014m\u00e1s que persona\u2014 de mi drama <em>El hermano Juan<\/em>. Su prodigiosa memoria \u2014era un portento\u2014 le permiti\u00f3 acaparar muchos papeles. Y todos los mezclaba y confund\u00eda. As\u00ed como los lugares y los tiempos. La historia que fantaseaba no era cronol\u00f3gica ni topogr\u00e1fica. El principal modelo que se forj\u00f3, el marqu\u00e9s de Bradom\u00edn \u2014de la cantera de Barbey d&#8217;Aurevilly\u2014 era noble, feo y cat\u00f3lico. Cat\u00f3lico literario, a lo Chateaubriand, \u00a1claro! Como su carlismo, tambi\u00e9n de teatro. En su vida se pon\u00eda a menudo en jarras \u2014en estos d\u00edas se est\u00e1n poniendo as\u00ed los pol\u00edticos\u2014; alguna que otra vez se encampanaba. Y so capa se re\u00eda. Como buen actor se comportaba en su casa como en escena. \u00c9l hizo de todo, muy seriamente, una gran farsa. Que por su desinter\u00e9s cobr\u00f3 cierta grandeza. Fundi\u00f3 a la tragedia con el esperpento. Y ador\u00f3 la belleza, alegr\u00eda de la vida.<\/p>\n<p>Mas ahora quiero hablar de su habla. Habla es la mejor expresi\u00f3n para la obra po\u00e9tica \u2014art\u00edstica\u2014 de quien fue m\u00e1s que escritor, m\u00e1s que orador, un conversador y un recitador admirable. \u00bfLengua? Si la llamara lengua, podr\u00eda creerse que me refiero a su caracter\u00edstica maledicencia. Maledicencia teatral, libre del veneno que da la envidia. Lenguaje tampoco me gusta. Mejor acaso llamarle \u201cidioma\u201d. O \u201cdialecto\u201d. Entendidos estos dos t\u00e9rminos a derechas, en su originaria significaci\u00f3n: \u201cidioma\u201d, propiedad; \u201cdialecto\u201d, lenguaje conversacional, coloquial. Porque Valle-Incl\u00e1n se hizo, con la materia del lenguaje de su pueblo y de los pueblos con los que convivi\u00f3, una propiedad \u2014\u201cidioma\u201d\u2014 suya, un lenguaje personal e individual. Y como le serv\u00eda en su vida cotidiana, en su conversaci\u00f3n era su \u201cdialecto\u201d, la lengua de sus di\u00e1logos. Y de sus mon\u00f3logos. Porque dialecto no quiere decir algo subordinado e inferior como parecen creer no pocos paisanos de Valle-Incl\u00e1n y m\u00edos y catalanes. La lengua imperial y la m\u00e1s original se hace idioma cuando el que la usa se la apropia, se la personaliza, y se hace dialecto cuando es de veras hablada.<\/p>\n<p>Valle-Incl\u00e1n se hizo su habla \u2014hablada y escrita\u2014 con las hablas que recogi\u00f3 en su carrera de far\u00e1ndula. Empezando, \u00a1claro est\u00e1!, con el castellano galaico, propiamente gallego, de su ni\u00f1ez y de su mocedad. \u00a1Qu\u00e9 alma galaica \u2014no s\u00e9 si c\u00e9ltica o su\u00e9vica, que esto no son sino pedanter\u00edas aldeanas\u2014 la de su habla hisp\u00e1nica! En rigor, romana; \u00e9l lo sab\u00eda. Mucho m\u00e1s galaica y mucho m\u00e1s alma que la de ese gallego en formaci\u00f3n de los galleguistas \u2014el de los \u201chach\u00e1degos de cadeir\u00e1degos\u201d, que dije otra vez\u2014, de esa especie de esperanto regional o comarcal. Lo galaico va en el ritmo, en el acento, en la marcha ondulatoria y, a las veces, como oce\u00e1nica de su prosa, en su sintaxis con m\u00e1s arabescos que grecas, con m\u00e1s preguntas que respuestas. Y para ello tuvo que acudir al caudal popular de todos los pueblos de Espa\u00f1a y de la Am\u00e9rica de lengua espa\u00f1ola. El gallego regional no le habr\u00eda servido. As\u00ed como Rosal\u00eda de Castro, cuando tuvo que sacar a luz su alma individual y a la vez universal, lo m\u00e1s \u00edntimo de s\u00ed misma, lo verti\u00f3 en las poes\u00edas castellanas de las orillas del Sar m\u00e1s que en sus cantares gallegos. Mejor esto que fraguar un pseudo dialecto de gabinete. Y digo pseudo porque ese dialecto no ser\u00eda tal, no ser\u00eda conversacional. Y, por lo tanto, ni idioma, ni propiedad. M\u00e1s bien algo mostrenco.<\/p>\n<p>Cuando mi buen amigo Jos\u00e9 Mar\u00eda Gabriel y Gal\u00e1n empez\u00f3 a escribir en aquel dialecto extreme\u00f1o, que no era el de su infancia salmantina, le dije que ni podr\u00eda expresarse bien a s\u00ed mismo en aquello y que pecar\u00eda m\u00e1s que por omisi\u00f3n por comisi\u00f3n, poniendo en boca de sus extreme\u00f1os de Granadilla voces que ellos no conoc\u00edan por no conocer lo que con ellas se significaba. Y as\u00ed digo que Valle-Incl\u00e1n pudo decir en su habla individual idiom\u00e1tica (propia) y dialectal (conversacional), y por ello imperial hisp\u00e1nica, lo que los de su casta galaica sent\u00edan oscuramente sin lograr expresarlo.<\/p>\n<p>Hombre de teatro Valle, su habla, su idioma dialectal, o dialecto idiom\u00e1tico, era teatral. Ni l\u00edrico ni \u00e9pico, sino dram\u00e1tico, y a trechos, tragic\u00f3mico. Sin intimidad l\u00edrica, sin grandilocuencia \u00e9pica. Lengua de escenario y no pocas veces de escenario callejero. \u00a1C\u00f3mo estalla en sus esperpentos!<\/p>\n<p>No hay que buscar precisi\u00f3n en su lenguaje. Las palabras le sonaban o no le sonaban. Y seg\u00fan el son les daba un sentido, a las veces completamente arbitrario. Y era una fiesta o\u00edrle sus disertaciones filol\u00f3gicas y gramaticales. No era capaz de desentra\u00f1ar las expresiones de que se serv\u00eda porque para \u00e9l \u2014actor ante todo y sobre todo\u2014 las entra\u00f1as estaban en lo que he llamado antes de ahora \u201clas extra\u00f1as\u201d; el fondo estaba en la forma. Y acaso no andaba descaminado si se entiende por forma algo m\u00e1s sustancial que la mera superficie. Que lo formal no es lo superficial. \u00bfNo dejaron dicho los escol\u00e1sticos que el alma es una forma sustancial?<\/p>\n<p>Aun siendo tan diferentes \u2014a ratos, tan opuestos Valle-Incl\u00e1n y Quevedo, hay ocasiones en que el gallego hisp\u00e1nico, con sus arabescos me recuerda al manchego \u2014que manchego fue, en rigor, el se\u00f1or de la Torre de Juan Abad\u2014, con sus grecas, picudas y pinchudas. Si bien es verdad que en Valle no se pueden recoger aforismos y sentencias como en Quevedo. La continuidad que podr\u00edamos decir l\u00edquida de la prosa valle-inclanesca no se presta a los despieces a que se presta la prosa conceptista quevedesca. Valle resulta a las veces conceptuoso, pero no conceptista. Sabido es que una de sus m\u00e1ximas de estilo era que hab\u00eda que juntar por vez primera dos palabras \u2014sustantivo y adjetivo, por ejemplo\u2014 que nunca se hab\u00edan visto as\u00ed juntas. Un asociacionista. A lo que yo le dec\u00eda que era m\u00e1s honda empresa disociar dos t\u00e9rminos que siempre se ven juntos. Disociarlos para asociarlos con otros. Pero, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da? Para nosotros el mundo de la palabra \u2014el lenguaje\u2014 es algo sustancial, material, y que de \u00e9l creamos, asociando, o destru\u00edmos, disociando. Y sabemos que la palabra hace el pensamiento y, lo que vale m\u00e1s, el consuelo, el enga\u00f1o vital. Y \u00e9l sab\u00eda, Valle \u2014como s\u00e9 yo\u2014, que haciendo y rehaciendo habla espa\u00f1ola se hace historia espa\u00f1ola, lo que es hacer Espa\u00f1a. La religi\u00f3n del Verbo, de que procede el Esp\u00edritu.<\/p>\n<p>\u00a1Y lo que conoc\u00eda Valle nuestros cl\u00e1sicos castellanos! \u00a1Hab\u00eda que o\u00edrle recitar trozos del teatro de nuestro siglo XVII! \u00a1Y qu\u00e9 cosas dec\u00eda de Lope de Vega, por caso!<\/p>\n<p>Con un empuje galaico parec\u00eda don Ram\u00f3n del Valle-Incl\u00e1n estar dictando desde el Finisterre hisp\u00e1nico o tal vez desde la Compostela de Prisciliano \u2014m\u00e1s que de Santiago\u2014, por encima de la mar que une y separa ambos mundos, un habla imperial, idiom\u00e1tica y dialectal, individual y universal. Habla que en su extravagancia lo fund\u00eda todo. Y en mucho tiempo se hablar\u00e1 m\u00e1s de \u00e9l que se estudie su obra.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_742\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103414_2010067226\"><\/a><strong>La hipnosis de la herencia<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_743\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436608\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Es una doctrina muy consabida, aunque no muy meditada, la de que las doctrinas con que el hombre trata de explicar y justificar su conducta suelen ser ilusorias. Siente la necesidad de explicarse a s\u00ed mismo \u2014y luego a los dem\u00e1s\u2014 lo que hace sin saber por qu\u00e9 lo hace. Es el consabido caso de sugesti\u00f3n del hipnotizado. Al que, luego de hipnotizado, se le sugiere que cumpla un acto, el m\u00e1s incongruente a las veces, en tal tiempo y lugar; se le deshipnotiza y en el d\u00eda y sitio sugeridos va y lo cumple y lo explica y justifica por raciocinios, que fue fraguando subconcientemente. Experimento muchas veces llevado a cabo.<\/p>\n<p>Cabe decir que en muchos, tal vez en los m\u00e1s de los delitos, el delincuente no sabe por qu\u00e9 los comete. Roba o mata porque el \u00e1nimo le pide robo o matanza. Con aterradora frecuencia leemos de un desdichado que mata a una mujer con quien cohabitaba maritalmente porque ella se niega a seguir entreg\u00e1ndosele as\u00ed. \u00bfPor celos? No siempre, y menos calderonianos. O una pareja, \u00e9l y ella, que conciertan un consuicidio. Y el mismo d\u00eda acaso otro desdichado v\u00edctima de hipnotismo, un joven profesional, le aporrea o le mata a otro joven hipn\u00f3tico por ir pregonando un peri\u00f3dico de \u00edndole que se le antoja contraria a la de la hipnosis de que \u00e9l \u2014el aporreador o matador\u2014 profesa. Y sin conocerle. Y ni el que mata a su querida, ni el que se suicida con ella, ni el que atenta contra el pregonero del cartel contrario cometen su acto por lo que creen cometerlo. Suelen ser hipnotizados que lo cometen por sugesti\u00f3n&#8230; \u00bfde qui\u00e9n? Del genio destructor de la especie, de la Muerte; as\u00ed, con may\u00fascula. Del instinto malthusiano.<\/p>\n<p>\u00bfO es que no corre una fat\u00eddica epidemia de destrucci\u00f3n? \u00bfSu origen? \u00a1Qui\u00e9n sabe&#8230;! No falta quien crea que es materialmente patol\u00f3gico. En gran parte sifil\u00edtico. Se dice que el n\u00famero de preparal\u00edticos progresivos es mucho mayor de lo que se supone. Entre ellos no pocos de los agitadores y caudillos que arrastran, con su encanto morboso, a pueblos enteros. Y no viene ahora aqu\u00ed acaso citar nombres resonantes. De vivos y de muertos ya. Es una herencia. En su mayor parte una herencia de la civilizaci\u00f3n. Como la guerra.<\/p>\n<p>Misterio el m\u00e1s tremendo de la vida humana el misterio material y moral de la herencia. Lo que los te\u00f3logos cat\u00f3licos llaman el pecado original. Ya la herencia fisiol\u00f3gica es el mayor acaso de los misterios de la vida. Eso de que la yegua para potros y no terneros, y la vaca, terneros y no potros, o que la encina d\u00e9 bellotas y no aceitunas, y el olivo aceitunas y no bellotas, y de que no se le pueda pedir peras al olmo. (Dejemos lo de los injertos.) Esto no se lo ha explicado nadie. Podr\u00e1n decirnos que es la ley de la herencia, explicaci\u00f3n meramente verbal para ocultar nuestra ignorancia \u2014como aquello de que el alma siente porque tiene sensibilidad\u2014, podr\u00e1n explicarnos el c\u00f3mo, pero no el porqu\u00e9. O acaso inventar\u00e1n una idea plat\u00f3nica en el sentido de los te\u00f3logos escol\u00e1sticos realistas.<\/p>\n<p>Y aqu\u00ed encaja esa torturada invenci\u00f3n teol\u00f3gica \u2014no propiamente evang\u00e9lica\u2014 del pecado original, de esa invisible e intangible, por inmaterial, mancha m\u00e1gica y m\u00edtica. \u00bfPecado? Ya lo dej\u00f3 dicho el Segismundo calderoniano, el de <em>La vida es sue\u00f1o<\/em>, al decir que \u201cel pecado mayor del hombre es haber nacido\u201d. Haber nacido hombre y no bestia, se entiende. Haber nacido con el apetito de conocer la ciencia del bien y del mal, y de explicarse sus propios actos. Y el castigo de ese pecado es so\u00f1ar la vida y tratar de explicarse el sue\u00f1o. Y la herencia. Y en la vida social y civil, de comunidad humana, tratar de justificar la otra herencia, la herencia econ\u00f3mica que hace las clases sociales y con ellas sus luchas de clase. Otro misterio, que no aclara, ni mucho menos, ninguna interpretaci\u00f3n materialista de la historia. Esas luchas en que, como en aquellos delitos que empec\u00e9 diciendo, entra la hipnosis m\u00e1s que el hambre y entra tambi\u00e9n alguno de esos morbos materiales, epid\u00e9micos y contagiosos. De esos morbos con que la trabajada especie humana se defiende de tener que trabajarse m\u00e1s. Y a que se deben, en rigor, las m\u00e1s de las guerras. Y de las revoluciones.<\/p>\n<p>Y cuando uno agoniza \u2014espiritualmente se entiende\u2014 bajo la pesadumbre de tales misterios m\u00edticos se le llega uno de esos dogm\u00e1ticos y al encontrarle con que se muere de hambre mental, de hambre intelectual, se dispone a despenarle ahog\u00e1ndole con un mendrugo de doctrina que le meta hasta el ga\u00f1ote del alma para quitarle as\u00ed con el estertor de la respiraci\u00f3n de \u00e9sta el sue\u00f1o que es su vida. Le ha explicado por qu\u00e9 se muere, y con la explicaci\u00f3n le ha matado. \u00bfNo era mejor dejarle que se acabara de por s\u00ed?<\/p>\n<p>Y traigo esto ahora aqu\u00ed al observar qu\u00e9 inhumanos remedios se proponen para combatir contra la tr\u00e1gica hipnosis que produce el pecado original de la civilizaci\u00f3n humana, hipnosis que sugiere los actos de desesperaci\u00f3n, los delitos y los cr\u00edmenes que menudean m\u00e1s cada vez. Y ello es la inmanente revoluci\u00f3n perpetua de la historia. Aunque otra cosa se les pueda antojar a ciertos sedicentes revolucionarios sociales que creen \u2014con fe impl\u00edcita o de carbonero\u2014 en una sociedad futura de igualdad y justicia, o en un Estado nuevo totalitario, o en un no-Estado libertario, o en una Iglesia triunfante y \u00fanica, o en otro cualquiera de esos fant\u00e1sticos ensue\u00f1os hipn\u00f3ticos para consolarle al ciudadano de haber nacido hombre y no bestia inocente. Y si se consolaran con eso los pobres tontainas&#8230;<\/p>\n<p>Y a prop\u00f3sito y para rematar estas consideraciones con una coletilla ling\u00fc\u00edstica de sainete \u00bfno estar\u00eda bien que junto al t\u00e9rmino \u201ctontaina\u201d meti\u00e9ramos otro derivado de tonto mediante un sufijo ahora en moda y decir \u201ctontoide\u201d? Fue Lombroso, creo, el que del italiano \u201cmatto\u201d loco, deriv\u00f3 \u201cmattoide\u201d, esto es, locoide. Nos estamos divirtiendo tanto con poner motes que atraigan porrazos y luego tiros&#8230; \u00a1Y si al fin y al cabo se pudiesen vaciar a porrazos las cabezas \u201ctontoides\u201d\u2014sobre todo, las de los cabecillas\u2014, que no son sino faltriqueras de frases deshechas&#8230;!<\/p>\n<p>Posdata.\u2014\u00bfRevoluci\u00f3n? \u00bfContra-Revoluci\u00f3n? \u00a1Entendimiento!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_744\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486420431435\"><\/a><strong>Carrel sobre el peligro de nuestra civilizaci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_745\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Leyendo el libro <em>El hombre, ese desconocido <\/em>(<em>L&#8217;Homme cet inconnu<\/em>), del doctor Alexis Carrel, el famoso operador biol\u00f3gico franc\u00e9s de Nueva York, el de los injertos de \u00f3rganos. El libro es una especie de peque\u00f1a suma o enciclopedia de los conocimientos actuales relativos al hombre. El hombre concreto, de carne, sangre, hueso y conciencia, el pobre hombre arrastrado en el torbellino de la civilizaci\u00f3n. Una peque\u00f1a suma antropol\u00f3gica, pero en vista del \u00e1ntropos, del hombre, concreto, individual. Libro escrito con sencillez y densidad, sin aparato t\u00e9cnico \u2014esto es, sin pedanter\u00eda\u2014 y en el que la vulgarizaci\u00f3n no degenera en avulgaramientos.<\/p>\n<p>No bien lo encent\u00e9 di con un tema que en estos d\u00edas que corren y corremos pesa sobre mi esp\u00edritu con pesadumbre congojosa. El del rebajamiento de la mentalidad media, el de la insanidad mental \u2014y por lo tanto, moral\u2014 de la generaci\u00f3n actual. Carrel afirma que la salud ha mejorado, que la mortalidad es menor, que el individuo se hace m\u00e1s hermoso, m\u00e1s grande y fuerte; que los ni\u00f1os tienen hoy una talla superior a la de sus padres, esqueleto y musculatura m\u00e1s desarrollados; que la duraci\u00f3n de la vida de los deportistas no es superior a la de sus antepasados y que su sistema nervioso es fr\u00e1gil. Que los triunfos de la higiene y de la educaci\u00f3n moderna no son acaso tan ventajosos como a primeras aparecen. Que la disminuci\u00f3n de la mortalidad infantil, atraves\u00e1ndose en la selecci\u00f3n natural, conserva los d\u00e9biles. \u201cAl mismo tiempo \u2014dice\u2014 que enfermedades tales como las diarreas infantiles, la tuberculosis, la difteria, la fiebre tifoidea, etc., se han eliminado, y la mortalidad disminuye, el n\u00famero de enfermedades mentales aumenta. En ciertos Estados la cantidad de locos internados en los asilos sobrepuja a la de todos los dem\u00e1s enfermos hospitalizados.\u201d Y agrega: \u201cAcaso esta deteriorizaci\u00f3n mental es m\u00e1s peligrosa para la civilizaci\u00f3n que las enfermedades infecciosas en que la medicina y la higiene se han ocupado exclusivamente.\u201d<\/p>\n<p>Y a seguida, Carrel insin\u00faa que las excelentes condiciones higi\u00e9nicas en que se cr\u00eda a los ni\u00f1os no ha logrado elevar su nivel intelectual y moral. \u201cEn la civilizaci\u00f3n moderna \u2014dice\u2014 el individuo se caracteriza, sobre todo, por una actividad bastante grande y enderezada por entero al lado pr\u00e1ctico de la vida, por mucha ignorancia, por cierta astucia y por un estado de debilidad mental que le hace sufrir de manera profunda la influencia del \u00e1mbito en que llega a encontrarse. Parece que a falta de armaz\u00f3n moral la inteligencia misma se hunde. Es acaso por esta raz\u00f3n por la que esta facultad, anta\u00f1o tan caracter\u00edstica de Francia, ha bajado de manera tan manifiesta en este pa\u00eds. En los Estados Unidos el nivel intelectual queda bajo, a pesar de la multiplicaci\u00f3n de las escuelas y las universidades.\u201d<\/p>\n<p>Y agrega Carrel: \u201cDir\u00edase que la civilizaci\u00f3n moderna es incapaz de producir una crema de hombres dotados a la vez de imaginaci\u00f3n, de inteligencia y de valent\u00eda. En casi todos los pa\u00edses hay una mengua del calibre intelectual y moral en los que llevan la responsabilidad de la direcci\u00f3n de los negocios pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales&#8230; Son sobre todo, la endeblez intelectual y moral de los jefes y su ignorancia las que ponen en peligro nuestra civilizaci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p>Al llegar a esto apagu\u00e9 la bombilla el\u00e9ctrica \u2014esta otra joya de nuestra civilizaci\u00f3n mec\u00e1nica\u2014 y me qued\u00e9 a oscuras, tendido sobre mi cama, y envuelto mi esp\u00edritu en los ecos de las lecturas de los diarios en estos d\u00edas de desvar\u00edo preelectoral. Zumb\u00e1banme en el \u00e1nimo esos insultos, esas injurias, esas calumnias, esas insidias, esas mentiras que se disparan unos combatientes a los otros. Ese pretender sondar intenciones del adversario y hacerlo de mala fe \u2014unos y otros\u2014 ese fat\u00eddico: \u201c\u00a1M\u00e1s eres t\u00fa!\u201d, esa furia de barbarie. Y ese revolverse como energ\u00famenos contra quien no quiere reconocer la mejor buena fe y la mejor sinceridad de aquel a quien uno se dirige. Es, sin duda, una devastadora epidemia de morbo mental, de locura. \u00a1Y qu\u00e9 terribles los s\u00edntomas! Creer\u00edase que Espa\u00f1a se ha vuelto un manicomio suelto. Y que muchos de sus locos necesitan camisa de fuerza. De fuerza: no negra, ni azul, ni gris. Y la locura se encubre en la envidia y en el odio a la inteligencia. El \u201c\u00a1Vivan las cadenas!\u201d se cambia en la obediencia de juicio, en la servidumbre mental.<\/p>\n<p>Se habla de extremismos. Pero entend\u00e1monos. El extremismo \u2014o mejor, la extremosidad\u2014 no estriba en la doctrina que se profesa o se dice profesar, sino en la manera de profesarla. \u00a1Esos pobres enfermos mentales, tan peligrosos porque se sienten hondamente convencidos de lo que dicen \u2014aun sin entenderlo\u2014 y m\u00e1s peligrosos aun cuando de lo que tratan es de convencerse a s\u00ed mismos de ello y que se lo gritan para no o\u00edr lo de los otros! Eso de que hay que proscribir las ideas del adversario&#8230; O si les viene la mala salen con que hay que respetar todas las ideas. A lo que cabe replicar que s\u00ed, pero cuando son ideas. Porque las no-ideas no suelen ser respetables. Hay que o\u00edr a los sedicentes anti-marxistas, que no saben ni de Marx ni del marxismo m\u00e1s que saben los que se dicen marxistas, que apenas saben jota de ello; y hay que o\u00edr a los antivaticanistas, que no tienen del Vaticano y de su pol\u00edtica m\u00e1s clara idea que los vaticanistas, que la tienen bien turbia. Porque la ignorancia en unos y en otros es espantosa. Nadie quiere enterarse de nada.<\/p>\n<p>De toda esta griter\u00eda apenas surge una voz limpia que diga una palabra clara. \u00a1Y si s\u00f3lo fuera gritar! Cu\u00e1ntas veces ha pasado por la mente de este comentador que os habla el triste presentimiento \u2014congojosa corazonada\u2014 de tener que volver a expatriarse, desterrarse de la tierra nativa, de la patria, para no contagiarse y enloquecer tambi\u00e9n. Cada vez que oigo hablar de antipatrias a cualquier \u201c\u00a1Viva Espa\u00f1a!\u201d \u2014cot\u00e9jese con el t\u00edpico mote andaluz de \u201c\u00a1ese es un viva la Virgen!\u201d\u2014, u oigo hablar de cavern\u00edcolas a alguno de los otros, siento todo lo que el observador desapasionado de toda otra pasi\u00f3n que no sea la de la verdad y sobre todo, si posee humor, tiene que disponerse a sufrir en el meollo del alma a la vista de tan triste degeneraci\u00f3n mental de su propio pueblo.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Hay que tomar partido!\u201d, gritan los locos de todos los partidos, y uno presiente haber de tener que tomar el partido de partirse del campo de batalla que se est\u00e1 haciendo su pobre patria expuesta a la demencia furiosa.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_746\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103416_2010067226\"><\/a><strong>Sobre el hambre\u2026 sociol\u00f3gica<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_747\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436609\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Entre las varias inefables ingenuidades de la tan amena como candorosa, te\u00f3rica y acad\u00e9mica Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola de 9 de diciembre de 1931 (<em>Gaceta <\/em>del d\u00eda 10) hay en su art\u00edculo 46, despu\u00e9s de proclamar que el trabajo, \u201cen sus diversas formas, es una obligaci\u00f3n social\u201d, aquello de que \u201cla Rep\u00fablica asegurar\u00e1 \u2014no dice que podr\u00e1 asegurar\u2014 a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna\u201d. Al final del art\u00edculo siguiente, el 47, se dice que \u201cla Rep\u00fablica proteger\u00e1 en t\u00e9rminos equivalentes a los pescadores\u201d.<\/p>\n<p>Cre\u00edamos que eso de la \u201cexistencia digna\u201d era una definici\u00f3n de principio, an\u00e1loga a aquella de Le\u00f3n XIII referente al salario justo, y que se dejaba a la sutileza escol\u00e1stica de los interpretadores y escoliastas el determinar la justicia del salario en el un caso y la dignidad de la existencia del trabajador en el otro caso. Porque ni una ni otra declaraci\u00f3n obligan, en rigor, a nada. Pero despu\u00e9s se nos ha complicado el problema al o\u00edr hablar de salarios de hambre \u2014de hambre, no de pobreza o de miseria\u2014 en t\u00e9rminos tales que no hemos podido poner en claro qu\u00e9 es lo que entienden por hambre ciertos escoliastas. Y no es que nos burlemos, no; es que cuando se trata de promulgar leyes conviene precisar los t\u00e9rminos, medirlos \u2014esto es, medirlos\u2014 y no andarse con conceptos vagos e inconmensurables, como los de dignidad, justicia y hambre. Que, como concepto legal \u2014no fisiol\u00f3gico\u2014, lo de hambre no es nada claro.<\/p>\n<p>Pero he aqu\u00ed que en un manifiesto ha podido leerse esto: \u201cRectificar el proceso de derrumbamiento de los salarios del campo, verdaderos salarios de hambre, fijando salarios m\u00ednimos, a fin de asegurar a todo trabajador una existencia digna, y creando el delito de envilecimiento del salario, perseguido de oficio ante los Tribunales.\u201d Al leer esto empezamos a meditar en toda la logomaquia de la justicia pontificia, de la dignidad constitucional, del hambre sociol\u00f3gica \u2014no fisiol\u00f3gica\u2014, hasta que nos fijamos en otros dos t\u00e9rminos, cuales son el de trabajador y el de salario. Y vinimos a caer en la cuenta de que hay trabajadores \u2014esto es, hombres que trabajan para ganarse la vida\u2014 que no reciben salario, porque trabajan por su cuenta, sin amo ni patrono, como trabajadores libres. Que es una clase de trabajadores en esta \u201cRep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase\u201d. Aunque esta clase de trabajadores no asalariados, sin amo ni patrono, no entren en lo que en cierta jerga pseudo-marxista se llama clase de trabajadores, los asociados. Y a estos trabajadores libres, no asalariados, sin amo ni patrono, que viven de lo que sacan de su parroquia o clientela, a \u00e9stos \u00bfles asegurar\u00e1 la Rep\u00fablica \u201clas condiciones necesarias de una existencia digna\u201d si su libre trabajo no les procura de su parroquia o clientela sino un estipendio de hambre? \u00bfSi, por ejemplo, a un zapatero remend\u00f3n de portal, o a un mozo de cuerda, o a un buhonero, o a un trabajador cualquiera de la clase de los libres, su trabajo no le procura con qu\u00e9 calmar lo que los soci\u00f3logos llaman hambre de \u00e9l y de sus hijos? \u00a1Pobres trabajadores ni asalariados ni asociados!<\/p>\n<p>Aqu\u00ed tenemos un peque\u00f1o labrador o, mejor, labriego propietario del pegujar que labra por sus propias manos y las de sus hijos y que con ello le saca a su tierrita una renta&#8230; de hambre sociol\u00f3gica y acaso fisiol\u00f3gica. \u00bfQu\u00e9 le asegurar\u00e1 la Rep\u00fablica? Las piedras de su pegujar no le dan bastante pan para su familia. Su tierrita le sirve, a lo sumo, de seguro de lo que podr\u00edamos llamar su jornal \u2014no salario\u2014, de seguro de su renta diaria. Y es una renta de lo que llaman hambre. Y hasta hay peque\u00f1os amos que se ayudan de asalariados y que no sacan de su propio trabajo m\u00e1s que el salario dicho de hambre que dan a \u00e9stos. Porque eso que se llama envilecimiento del salario no suele ser, con harta frecuencia, m\u00e1s que el envilecimiento del campo, resultado de pretender cultivar tierras viles. \u00a1Y son tantas, pero tantas! Porque eso de que las cuatro quintas partes del territorio nacional que permanecen incultas sea posible cultivarlas de modo que rindan m\u00e1s que rendimiento de hambre sociol\u00f3gica, eso es cosa de soci\u00f3logos de clase urbana \u2014o metropolitana\u2014 que no saben a ciencia cierta en qu\u00e9 tierra vivimos. Y en esta Espa\u00f1a central, de tradici\u00f3n, de pastores trashumantes, y de arrieros, y de buhoneros, y de vagabundos forzosos, donde la poblaci\u00f3n est\u00e1 \u2014y tiene que estar\u2014 mal repartida. Bien se vio cuando aquel disparate de los t\u00e9rminos municipales. Donde no envilec\u00eda el salario la concurrencia de los asalariados forasteros, sino la vileza de las tierras de \u00e9stos. \u201cEl espa\u00f1ol es tan sobrio&#8230;\u201d, se dice. \u00a1A la fuerza! Cuando empezaron a hacerse caminos en Las Hurdes, algunos de los que las conoc\u00edamos dijimos: \u201c\u00a1Gracias a Dios! As\u00ed saldr\u00e1n de ellas los hurdanos y se convertir\u00e1n en desierto de bre\u00f1as y canchales y, a lo sumo, en bosques&#8230;\u201d Pero parece que no, sino que all\u00ed siguen viviendo de un alivio de hambre sociol\u00f3gica entretenida. \u00a1Tira tanto la cima de roca desnuda! Y as\u00ed se dan emigrantes en la propia tierra natal, desterrados hijos de Eva.<\/p>\n<p>S\u00e9 bien lo que se opone a este modo de considerar las cosas. Conozco las leyendas que corren. Y c\u00f3mo eso que llaman econom\u00eda pol\u00edtica no deja ver la econom\u00eda natural. Justicia \u2014la de Le\u00f3n XIII\u2014, dignidad de existencia \u2014la de la Constituci\u00f3n\u2014, envilecimiento del salario \u2014el nuevo delito\u2014 y todo lo dem\u00e1s de la cantata del hambre sociol\u00f3gica&#8230; \u00bfY si la injusta, y la indigna, y la vil fuese la Naturaleza, a que el clarividente, y sincero, y veraz Leopardi llam\u00f3 \u201cmadre en el parto, en el querer madrastra\u201d?<\/p>\n<p>Hemos de volver sobre esto; pero, en resoluci\u00f3n, hay que decir que a muchos de los que se quejan de salarios de hambre, trabajadores de la clase de asalariados, si se les entregaran las tierras que a salario labran para que, como trabajadores libres, las labrasen por su cuenta, no les sacar\u00edan sino renta tambi\u00e9n de hambre&#8230; sociol\u00f3gica. Y no estar\u00eda de m\u00e1s que sus monitores estudiaran bien \u201cLa ley de la renta\u201d, de Ricardo, y \u201cLa ley de la poblaci\u00f3n\u201d, de Malthus.<\/p>\n<p>Ahora no vendr\u00eda mal a\u00f1adir algo sobre el problema del paro y la paradoja de querer consumir para la producci\u00f3n, en vez de producir para el consumo; mas esto exige m\u00e1s espacio. Y, sobre todo, si no se le deja al pobre pueblo, que sue\u00f1a hambre \u2014y si la sue\u00f1a, la siente y la padece\u2014, que sue\u00f1e un r\u00e9gimen social de justicia, y de dignidad, y de igualdad, y de emancipaci\u00f3n social, \u00bfqu\u00e9 consuelo va a dej\u00e1rsele? \u00bfY c\u00f3mo se obstinar\u00eda en vivir donde no cabe vivir dignamente y en no repartirse en el regazo de la madrastra tierra patria de modo que quedase desierto lo que s\u00f3lo para desierto sirve? \u00a1Ay!, acaso sea mejor tratar de enga\u00f1arse sociol\u00f3gicamente para poder enga\u00f1ar a los justamente quejosos. Y que se consuelen echando la culpa al hombre de lo que el hombre no la tiene.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_748\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103418_2010067226\"><\/a><strong>\u00bfMasoner\u00eda?<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_749\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436610\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>21<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Cada d\u00eda recibe uno nuevas muestras de la triste deficiencia \u2014que llega a enajenaci\u00f3n\u2014 mental colectiva que est\u00e1 asolando al mundo civilizado europeo y en que se ve tambi\u00e9n arrastrada nuestra pobre Patria. Ahora me escribe desde Berl\u00edn un doctor \u2014por el apellido, de origen holand\u00e9s\u2014 que est\u00e1 desde hace diez a\u00f1os dedicado a la edici\u00f3n alemana de las obras de Blasco Ib\u00e1\u00f1ez, de quien fue amigo. Me habla en su carta de maquinaciones para conseguir que se proh\u00edba esa edici\u00f3n con pretexto de que Blasco Ib\u00e1\u00f1ez fue francmas\u00f3n, ya que en Alemania \u2014me dice el doctor\u2014 se han hecho cerrar las logias. Y me pregunta si s\u00e9 si Blasco fue o no mas\u00f3n. Le he contestado que jam\u00e1s o\u00ed ni que lo fuera ni que no lo fuera; que a \u00e9l jam\u00e1s le o\u00ed hablar de masoner\u00eda y que \u00e9ste es asunto que nunca me ha importado un pitoche. No soy supersticioso ni creo en endriagos, brujos y duendes. De lo que s\u00ed presum\u00eda Blasco era de tener alguna sangre jud\u00eda; pero \u00e9sta es otra superstici\u00f3n por ambas partes: la de los semitistas y la de los antisemitas. Y le env\u00edo al doctor alem\u00e1n mi condolencia por tener que vivir en medio de un pueblo atacado de tan grave morbo.<\/p>\n<p>Estando \u00faltimamente en Portugal pude enterarme de que el Gobierno del flamante Estado Nuevo exige a los funcionarios p\u00fablicos la declaraci\u00f3n de que ni son ni se har\u00e1n masones. Sent\u00ed, al saberlo, una honda l\u00e1stima por ese nobil\u00edsimo y pacient\u00edsimo pueblo portugu\u00e9s \u2014al que tanto debo\u2014, que tiene que soportar semejantes atentados gubernativos contra la dignidad humana. Porque \u00bfqui\u00e9n ha definido lo que la masoner\u00eda sea? \u00bfSe trata de una Asociaci\u00f3n o de una doctrina? Por mi parte, no he logrado darme cuenta de \u00e9sta. Alguien me ha dicho que debo saberlo, pues pertenec\u00ed a la Liga Internacional de los Derechos del Hombre \u2014hasta presid\u00ed la secci\u00f3n espa\u00f1ola\u2014, que es, me aseguran, una especie de Orden Tercera de la masoner\u00eda. Puede ser, pero el caso es que jam\u00e1s he logrado penetrar \u2014ni lo he intentado\u2014 esos apocal\u00edpticos secretos de las logias; y en cuanto a su doctrina, jam\u00e1s la he entendido ni me ha interesado. En Par\u00eds acud\u00ed a casa de madame Menard d&#8217;Orian, donde eran las reuniones de la Liga \u2014tambi\u00e9n acud\u00eda all\u00e1 don Santiago Alba, y entre los extranjeros, Witti\u2014 y donde se respiraba ambiente mas\u00f3nico; pero sal\u00ed de ella tan poco instruido como entr\u00e9.<\/p>\n<p>Y muchas veces me he echado a pensar qu\u00e9 es lo que entender\u00e1n por masonismo los que con tanto ardor lo execran. Dist\u00ednguense entre \u00e9stos los jesuitas; pero consabido es que los jesuitas se distinguen \u2014a pesar de la leyenda en contrario\u2014 por no saber enterarse de las doctrinas contra que combaten. Acaso por no poder enterarse de ellas. Porque lo que es a deficiencia mental\u2026 Bueno, \u00a1adelante!<\/p>\n<p>Acabo de volver a leer la \u201cAdvertencia preliminar\u201d que don Marcelino Men\u00e9ndez y Pelayo le puso a la excelent\u00edsima traducci\u00f3n que del Libro de Job hizo don Francisco Javier Caminero y Mu\u00f1oz, obispo de Le\u00f3n, y en la que hablaba de \u201clos grandes intereses de la ciencia cat\u00f3lica, hoy m\u00e1s comprometida en Espa\u00f1a, que por la audacia de sus enemigos, por la torpeza, desma\u00f1o e incurable ceguedad de sus defensores\u201d. Y alud\u00eda a los que \u201cdisputaban prolija y fastidiosamente sobre temas tan interesantes y de tanta profundidad filos\u00f3fica como el de <em>el <\/em><em>li<\/em><em>beralismo es pecado<\/em> o el de <em>el libre cambio en sus relaciones con el catolicismo\u201d<\/em>. Esto escrib\u00eda mi don Marcelino hace precisamente cuarenta y cuatro a\u00f1os, en febrero de 1892, y la ir\u00f3nica censura sigue siendo de actualidad. Pues han vuelto las insensatas tonter\u00edas del \u201c\u00e1ureo librito\u201d \u2014as\u00ed lo llamaban entonces\u2014 <em>El liberalismo es pecado<\/em>, del doctor don F\u00e9lix Sard\u00e1 y Salvany, que por aquellos a\u00f1os me regocijaba como en mi ni\u00f1ez el <em>Bertoldo, Bertoldino \u0443 Cacaseno<\/em>. Y pensando en ello he venido a parar en que lo que llaman ahora masoner\u00eda esos pobres mentecatos es ni m\u00e1s ni menos que el liberalismo. S\u00f3lo que \u00e9ste sin secretos, ni ritos, ni ceremonias, ni s\u00edmbolos, ni liturgia de ninguna clase.<\/p>\n<p>Y contra este liberalismo, que es, como dijo don Antonio Maura, el derecho de gentes moderno; contra este liberalismo, que es la civilizaci\u00f3n internacional, se est\u00e1n conjurando las dos Internacionales anti-liberales, las de las dos dictaduras: la fajista y la comunista. Ambas coinciden en execrar de la libertad y de la individualidad, ambas en combatir a la democracia. Para sustituirla por una \u201cmemocracia\u201d.<\/p>\n<p>Ahora, con motivo de las elecciones \u2014escribo esto en v\u00edsperas de ellas\u2014 est\u00e1n los memos lanzando contra ciertos candidatos el mote de mas\u00f3n. Y ni esos memos ni los que los aleccionan saben jota de la masoner\u00eda. Ni del liberalismo. Da pena leer las sandeces que se pegan con engrudo en las paredes p\u00fablicas. Son gritos de abyecci\u00f3n demental.<\/p>\n<p>Dentro de pocos d\u00edas, en los mismos de las elecciones, del choque de las dos dementalidades internacionales traducidas a nuestro castellano \u2014deshaci\u00e9ndolo\u2014, el que esto escribe saldr\u00e1 para Inglaterra, y en Oxford se esforzar\u00e1 por dar a conocer algo del alma de su pueblo, no contaminado a\u00fan por esa asoladora epidemia. Y quiera Dios que al volver a mi Patria la encuentre m\u00e1s aliviada del pecado, no de liberalismo, sino de inconciencia civil.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_750\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486420431\"><\/a><strong>Tempestades, revoluciones y recursos<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_751\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p class=\"right\">\u201cTime writes no wrinkle on thine azure brow.\u201d<\/p>\n<p class=\"right\">Lord Byron, <em>Child<\/em><em>e<\/em><em> Harold&#8217;s Pilgrimage<\/em> (IV, 182).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vuelta a leer \u2014a o\u00edr\u2014 aquel estupendo canto al \u201coscuro azul oc\u00e9ano\u201d con que termina la <em>Peregrinaci\u00f3n de Childe Harold<\/em>, de lord Byron, el poeta que se ensimism\u00f3 la mar. La estrofa 182 del canto IV \u2014y \u00faltimo\u2014 le dice al oc\u00e9ano: \u201cIncambiable salvo al salvaje juego de tus olas; el tiempo no traza arrugas en tu frente azul; ruedas ahora tal como te vio el alba de la creaci\u00f3n.\u201d Y la siguiente estrofa, la 183, reza as\u00ed \u2014y perd\u00f3n por tener que traducirla en prosa\u2014: \u201cGlorioso espejo en que la forma del Todopoderoso se refleja en tempestades; en todo tiempo, tranquilo o revuelto, en todo tiempo \u2014brisa, temporal, galerna\u2014, helando el Polo o alz\u00e1ndote sombr\u00edo en clima t\u00f3rrido, sin lindes ni t\u00e9rminos, sublime; imagen de eternidad, trono del Invisible, de tu l\u00e9gamo se hicieron los monstruos del profundo; cada zona te obedece; t\u00fa sigues, terrible, insondable, solo.\u201d<\/p>\n<p>Contemplando una tremenda tempestad marina desde un abrigo de la costa, en tierra firme, en un promontorio al que baten las olas enfurecidas, se siente cuanto cant\u00f3 el poeta de la mar, que se ha tragado imperios. Pero vuelve la calma, se serena el espejo del Todopoderoso y refleja el rostro de \u00e9ste: la estrellada. Y se ve que ni los siglos ni sus tempestades han dejado arruga en su frente azul. Y uno, ech\u00e1ndose a meditar, piensa que las honduras del oc\u00e9ano, que sus profundidades, las que alimentan su vida, las del l\u00e9gamo de que surgieron monstruos antediluvianos, no han sentido el paso de esas galernas, de esas tormentas y tempestades. Y que esas honduras son la esencia de \u00e9l, son la ra\u00edz de su continuidad. Y se recuerda aquellas palabras que otro alt\u00edsimo poeta, el autor del Libro de Job, pone en boca del Se\u00f1or, de Jehov\u00e1, a quien le hace decir: \u201c\u00bfQui\u00e9n cerr\u00f3 con diques la mar cuando, impetuosa, se sal\u00eda de madre? Al ponerle yo las nubes por vestido y al nublado por pa\u00f1ales suyos; cuando le impon\u00eda yo mi ley y le pon\u00eda puertas y cerrojos; y d\u00edjele: Hasta aqu\u00ed vendr\u00e1s v no pasar\u00e1s, y aqu\u00ed se romper\u00e1 la soberbia de tus olas\u201d (XXXVIII, 8-11).<\/p>\n<p>As\u00ed en la mar del esp\u00edritu humano, as\u00ed en la Historia. No dejan arruga en ella las revoluciones. Pasan con los siglos, y la entra\u00f1a de la humanidad \u2014y de la humanizaci\u00f3n\u2014 sigue terrible, insondable y sola. Pese a nuestros ensue\u00f1os de progreso y de civilizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Estas reflexiones o, mejor, estas meditaciones \u2014po\u00e9ticas si se quiere\u2014 se las hace uno a solas cuando desde una celda de solitario \u2014atalaya en promontorio costero del esp\u00edritu\u2014 contempla una de estas sacudidas del alma popular a que hemos dado en llamar revoluciones. Y piensa en los hombres y en los pueblos que podr\u00edamos llamar, en cierto sentido, submarinos, los que viven muy por debajo de esas olas agitadas. Los que son la ra\u00edz de la continuidad humana \u2014de la humanidad continua\u2014 de la Historia. Y se echa uno a meditar en la esencia inalterable de esa humanidad, que hace ya bastantes a\u00f1os llam\u00e9, en uno de mis primeros ensayos \u2014<em>En torno al casticismo<\/em>\u2014, intra-hist\u00f3rica.<\/p>\n<p>\u00bfProgreso? S\u00ed, superficial y en lo pasadero, no en las honduras. Y aun ese progreso, avanzando de pronto, como en salto \u2014o mejor, en sobresalto\u2014, cien pasos para tener que arredrarse despu\u00e9s noventa y nueve y no haber ganado sino uno solo \u2014\u00a1y menos mal!\u2014, y volver luego, tras lento caminar, a marcha de caracol cargado con su casa, a dar otro salto de otros cien pasos y otra vez a retroceder noventa y nueve, y&#8230; as\u00ed arreo&#8230; Y llega, tras una y otra revoluci\u00f3n, tras uno y otro salto \u2014o sobresalto\u2014 en que, de mil pasos hacia adelante, s\u00f3lo se han ganado diez, uno de esos que Vico, en su <em>Ciencia nueva<\/em>, llam\u00f3 \u201crecorsi\u201d, esto es, recursos. \u00bfReacciones? \u00bfRetrocesos? \u00bfRetrogradaciones? M\u00e1s bien encalmamientos. O acaso sumersiones en las honduras de la mar de la Historia. Tal lo que hemos dado en llamar la Edad Media, tiempo, seg\u00fan los papanatas, de oscuridad y de barbarie. \u00a1Hay que o\u00edr lo que los pobretes entienden por feudalismo, por ejemplo! Tiempo en que la civilidad europea descans\u00f3 digiriendo la cultura de la antig\u00fcedad grecorromana y de la judaica y aun de la \u00edndica. Y as\u00ed pudo venir el recurso del Renacimiento.<\/p>\n<p>Ahora se da en decir que estamos abocados a una especie de nueva Edad Media. Y el caso es que muchas de las supuestas formas nuevas de civilidad no son sino como un trasunto de estructuras medievales. Y as\u00ed como se perdieron u olvidaron adelantos grecorromanos, as\u00ed se perder\u00e1n u olvidar\u00e1n no pocos de estos adelantos \u2014sobre todo, de los t\u00e9cnicos y mec\u00e1nicos\u2014 de que se envanecen los detractores de la Edad Media. Hay quien cree que en un nuevo medievalismo se restaurar\u00e1 el proletariado. Y en un nuevo r\u00e9gimen de gremios, y de comunidades, y de corporaciones. En el fondo, as\u00ed pensaba Joaqu\u00edn Costa.<\/p>\n<p>Y, puesto uno a cavilar, se dice: \u201c\u00bfY en religi\u00f3n?\u201d Porque esto es lo m\u00e1s profundo, lo m\u00e1s hondo de la mar de la Historia humana. Que hasta el fondo del oc\u00e9ano llega el reflejo de la estrellada. \u00bfEs que el comunismo moscovita \u2014en su mayor parte asi\u00e1tico\u2014 no contiene el germen de una religi\u00f3n \u2014si no nueva, renovada\u2014, de un recurso religioso, aunque sea ateo? Pues consabido es que el budismo es una religi\u00f3n sin Dios. Y sin otra vida ultramundana, eterna, que el nirvana, el inacabable sue\u00f1o sin ensue\u00f1os. Que es tambi\u00e9n, a su modo, un recurso.<\/p>\n<p>Con estas meditaciones se abroquela uno para resistir los embates de esas revoluciones y de sus contrarrevoluciones. \u201cY en tanto el globo sin cesar navega por el pi\u00e9lago inmenso del vac\u00edo\u201d, que dijo nuestro poeta, que no era ni un lord Byron ni menos un autor del libro de Job.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_752\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103420_2010067226\"><\/a><strong>La justicia de Job<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_753\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421432436611\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>febrero<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>A seguir las huellas de las rachas que siguen. Y a comentarlas en comentario lento, continuo e insistente. A recalcar y remachar. Rachas&#8230; \u00bfDe qu\u00e9? \u00bfDe cr\u00edmenes? Es t\u00e9rmino que no me gusta. M\u00e1s bien de actos de desesperaci\u00f3n, de estallidos de conciencias dolientes \u2014mental y moralmente\u2014 que se deshacen. Y luego se nos vienen clasificando esos&#8230;, llam\u00e9moslos delitos pasionales, sociales y&#8230; vulgares. Se habla de crimen pasional, de crimen social y de crimen vulgar. Matar por celos es pasional; matar por contraste de ideolog\u00edas pol\u00edticas \u2014de lo que se llama as\u00ed\u2014 es social; social tambi\u00e9n es robar para nutrir el caudal del partido. \u00bfY qu\u00e9 es lo que resta para lo vulgar, para la vulgaridad? \u00bfAcaso matar por matar y robar por robar? \u00bfAcaso hacerlo por m\u00f3viles puramente personales? Y, sin embargo, la pasionalidad en los unos casos y la socialidad en los otros, no suelen ser sino disfraz de vulgaridad. Y ni hay porqu\u00e9 la pasionalidad y la socialidad sean declaradas circunstancias atenuantes o acaso eximentes. Se ha dicho que en tiempos de guerra los homicidios y asesinatos vulgares disminuyen. \u00a1Claro! Los criminales hallan salida gloriosa a sus instintos. Como en tiempos de revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay, sin duda, una \u00edntima relaci\u00f3n entre la criminalidad pasional, social o vulgar y la violencia que se desencadena en las luchas pol\u00edticas de nuestra guerra civil. Verdad es que pol\u00edtico y civil quieren decir lo mismo, pues \u201cpolis\u201d (\u201ccivitas\u201d) es la ciudad, y \u201cpolitis\u201d (\u201ccives\u201d) es el ciudadano. Hijas gemelas las dos: la criminalidad \u2014pasional, social o vulgar\u2014 y la ferocidad de la guerra civil pol\u00edtica, hijas gemelas de una misma enfermedad mental. Que es la civilizaci\u00f3n mal digerida; el empacho de civilizaci\u00f3n atascada.<\/p>\n<p>\u201cLa pol\u00edtica no tiene entra\u00f1as\u201d \u2014se dice a menudo para excusar verdaderos cr\u00edmenes vulgares. Y cuando se dice eso suele querer decirse que la pol\u00edtica tiene malas entra\u00f1as. Algunas veces en que he execrado medidas de esas que llaman de gobierno \u2014de defensa del r\u00e9gimen, sea el que fuere \u00e9ste\u2014, a las claras injustas, se me ha solido responder que no se trataba de justicia, sino de pol\u00edtica. Y alguno, que se cre\u00eda disc\u00edpulo de Maquiavelo y exaltador de eso que se llama eficacia, ha solido decirme: \u201cAqu\u00ed no se trata de justicia; eso de la justicia responde a un criterio <em>liberaloid<\/em><em>e<\/em>\u201d. Esto de \u201cliberaloide\u201d lo han empezado a poner en moda los que ni sienten la libertad ni saben lo que fue y sigue siendo y volver\u00e1 a ser el liberalismo al que tanto odian los pasionales, los sociales y los vulgares&#8230; Cuando no tachan de anarquistas o anarquizantes a los esp\u00edritus liberales. Tristes resultados de este empacho de civilizaci\u00f3n mal digerida que amenaza ahogar la individualidad, la santa individualidad. Cuando, esclavos de la masa, los miembros de \u00e9sta \u2014que cachos m\u00e1s bien\u2014 no sienten sus propias libertad e individualidad, no sienten la justicia. Que consiste en dar a cada cual lo suyo: \u201csuum cuique toi buere\u201d. \u201cCuique\u201d, de \u201cquisque\u201d, a cada uno, a cada quisque.<\/p>\n<p>Y en esta sima de abyecci\u00f3n mental y moral no se sabe esperar. \u00a1Esperar! \u00a1Esperanza! La fe es la ra\u00edz de la ciencia del saber \u2014raz\u00f3n es creer lo que vemos\u2014; la caridad es la ra\u00edz de la moral; pero la ra\u00edz de la religi\u00f3n es la esperanza. Esperar aun sin fe; esperar hasta lo absurdo, lo imposible. Fue la virtud teologal de Job, el var\u00f3n de Hus, el que primero pidi\u00f3 que pereciera el d\u00eda en que naci\u00f3 y la noche en que se dijo: \u201cVar\u00f3n fue concebido\u201d, y que aquella noche no se contara entre los d\u00edas del a\u00f1o \u2014no viviera en la historia\u2014; el que se lament\u00f3 de que le hubieran mecido rodillas y dado pechos a mamar, en vez de dejarle descansar muerte \u2014antes de nacido\u2014 como aborto clandestino, como los ni\u00f1os que no vieron la luz. Y luego hombre de paciencia, de esperanza, despu\u00e9s de haber disputado con Jehov\u00e1, cuyo leve susurro oy\u00f3 cuando \u00c9l pasaba invisible meti\u00e9ndole pavor y temblor que le hizo estremecer los huesos todos, y escuch\u00f3 su silencio y voz, su voz silenciosa. Del Se\u00f1or que una vez habla y no se le ve m\u00e1s (\u0425\u0425\u0425\u0428 14), y se divierte en probar a los inocentes (IX 23). Y aquel var\u00f3n justo, despu\u00e9s de soltar al Cielo sus quejas inmortales esper\u00f3 justicia.<\/p>\n<p>\u00a1Esperar justicia! No la esperan los que meditan desquite y represalia. Elih\u00fa, el buzita, el \u00faltimo de los reprensores de Job, le dec\u00eda a \u00e9ste: \u201c\u00bfQu\u00e9 mal le haces (a Jehov\u00e1) si pecas; y si multiplicas tus delitos, en qu\u00e9 le da\u00f1as? \u00bfY si fueres justo, qu\u00e9 le vas a dar? \u00bfQu\u00e9 fruto sacar\u00e1 de tu mano?\u201d (XXXV 6 y 7). Era un pol\u00edtico que no cre\u00eda ni en la justicia ni en la esperanza.<\/p>\n<p>Bien s\u00e9 que el lector de estas amargas reflexiones se preguntar\u00e1 por la seguida que las enlaza y anuda, por la pista de las huellas de las rachas de cr\u00edmenes de que empec\u00e9 diciendo. Pues bien; el que s\u00f3lo sea capaz de seguirlas por A. B. C, a, b, c, y 1.\u00ba, 2.\u00ba, 3.\u00ba, \u00e9se no siente toda la pesadumbre il\u00f3gica de este ambiente de pasionalidad, socialidad y vulgaridad.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_754\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103422_2010067226\"><\/a><strong>Salud mental del pueblo<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_755\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>6<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Vamos despacio. \u00a1Qu\u00e9 triste tarea la de tener que hablar \u2014\u00a1es el oficio!\u2014 a un p\u00fablico donde tanto abundan los puntillosos y recelosos y los resentidos! Enfermedades \u00e9stas \u2014el puntillo o quisquilla, el recelo y el resentimiento\u2014 tan esparcidas por nuestro pueblo espa\u00f1ol y que producen el otro morbo espiritual nacional, aquel de que tanto trat\u00f3 Quevedo y que no me place volver ahora a nombrarlo. Traer\u00eda su nombre mala sombra. El m\u00e1s ligero roce levanta roncha. Son enfermedades mentales que me meten miedo. Se da el caso de que reciba cartas de sujetos \u2014\u00a1y tan sujetos!\u2014 a quienes no conozco, d\u00e1ndose por aludidos personalmente en algo de lo que escribo. O de alg\u00fan joven escritor cuyos escritos no conozco \u2014ni por el forro\u2014, y que se me pone a defender lo que no he tenido en cuenta. Y si cayera yo en la flaqueza de decirles que los desconozco, \u00a1Dios me ayude a sentir! \u00bfNo hab\u00e9is observado la mirada recelosa de quien al mirarle vosotros \u2014\u00a1triste cruce de ojeadas!\u2014 siente como si le estuvieseis oyendo lo que piensa, lo que se dice callandito a s\u00ed mismo? Porque hay miradas que desnudan al mirado.<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese otra fatalidad, y es la de que con la mayor extensi\u00f3n \u2014aunque no mayor intensidad\u2014 que alcanza el alfabetismo, la instrucci\u00f3n primaria, aumenta el n\u00famero de los que en Francia llaman \u201cprimarios\u201d, y aqu\u00ed podr\u00edamos llamar bachilleres los de vagas nociones dispersas. Los que apenas si han digerido lo elemental, que es lo fundamental. Los que le piden a uno que les explique lo que ha sido mil veces explicado y harto muy bien. Los que le preguntan a uno lo que pueden encontrar en cualquier manualete o en cualquier enciclopedia popular. \u00a1Las cosas que le preguntar\u00edan a aquel benem\u00e9rito Sbarbi, el de <em>El averiguador universal<\/em>!<\/p>\n<p>Cuando he le\u00eddo estudios dirigidos a probar que si se distribuyese por igual la riqueza p\u00fablica, mucha o poca, todos resultar\u00edamos m\u00e1s pobres \u2014en analog\u00eda a lo que en energ\u00e9tica f\u00edsica se llama la entrop\u00eda (v\u00e9ase un manual cualquiera)\u2014, he pensado que cuanto se extiende y se reparte m\u00e1s la ilustraci\u00f3n media\u2014 que no es, de por s\u00ed, cultura\u2014, las gentes se hacen no ya s\u00f3lo m\u00e1s ignorantes, sino m\u00e1s incomprensivas y menos entendidas e inteligentes. \u00bfQui\u00e9n duda de que las obras de vulgarizaci\u00f3n contribuyen, por lo general, al avulgaramiento del saber y a su degeneraci\u00f3n?<\/p>\n<p>Dec\u00eda el doctor Simarro que Espa\u00f1a es acaso la naci\u00f3n en que en las Academias cient\u00edficas se reciben m\u00e1s memorias sobre el movimiento continuo, la cuadratura del c\u00edrculo y cosas as\u00ed. No s\u00e9 si ello sea verdad, pero s\u00ed he de agregar que me espanta \u2014as\u00ed, me espanta\u2014 el n\u00famero de sujetos que se ponen aqu\u00ed a descubrir mediterr\u00e1neos y a andar propagando nociones o noticias que casi todo el mundo \u2014incluso aqu\u00ed\u2014 conoce, aunque, como es natural, no se est\u00e9 a cada paso intentando d\u00e1rselos a conocer a los otros. \u201cCada maestrillo su librillo\u201d, reza el refr\u00e1n, y luego resulta que todos los maestrillos tienen un solo y mismo librillo. O cartilla. \u201cYo en esto tengo una opini\u00f3n propia\u201d, os dice alguien que presume de hereje, y os sale con la opini\u00f3n de casi todo el mundo. \u00a1Y si al menos se la apropiara de verdad&#8230;!<\/p>\n<p>Ese fant\u00e1stico fantaseador mejicano (sin x) que es Vasconcelos, el de la raza c\u00f3smica, sali\u00f3 una vez criticando el Diccionario oficial de la Lengua Castellana por estar lleno de palabras arcaicas \u2014que por lo com\u00fan no lo son sino en ciertas regiones\u2014 y castizas, en vez de estar abarrotado y atiborrado de t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, de neologismos cient\u00edficos de f\u00edsica, qu\u00edmica, biolog\u00eda, zoolog\u00eda, sociolog\u00eda y dem\u00e1s <em>log<\/em><em>\u00ed<\/em><em>as<\/em>. Neologismos que adem\u00e1s cambian y se renuevan a cada paso. \u00a1Aviados habr\u00edamos de quedar si se hiciesen con tal criterio los Diccionarios!<\/p>\n<p>El aumento del caudal de nociones y conocimientos cient\u00edficos, de descubrimientos tales y de sus cambios, es tal, que las gentes no tienen tiempo de digerirlo. Mucho del desequilibrio mental de hoy, de la neurastenia colectiva \u2014que a veces llega a locura\u2014, se debe a que el ritmo del progreso t\u00e9cnico y cient\u00edfico va mucho m\u00e1s de prisa que el ritmo de nuestro esp\u00edritu. Apenas si la inmensa mayor\u00eda del pueblo de las naciones que tenemos por cultas ha digerido la revoluci\u00f3n copernicana, se ha dado cuenta que la posici\u00f3n de la Tierra en nuestro sistema estelar, y luego otras revoluciones, como la darwiniana, y ya empiezan a sacudimos los fundamentos de la raz\u00f3n \u2014que consiste en creer lo que vemos\u2014 nuevas revoluciones. A\u00f1\u00e1dase que la Prensa, el radio, el cine, la aviaci\u00f3n y todo lo dem\u00e1s por el estilo nos est\u00e1n atosigando el asiento de la balumba de nuestros nuevos conocimientos. Y hasta hay quien se devana los sesos para entender las teor\u00edas de la relatividad de Einstein y otros.<\/p>\n<p>Y menos mal que todav\u00eda en alg\u00fan remoto y rec\u00f3ndito villorrio serrano, por donde apenas si pasa un auto, se pueda encontrar alg\u00fan pensador rural que conserve una visi\u00f3n juiciosa, serena y honda de la historia. De la historia que le rodea, en la que vive y de la que vive, y que es para \u00e9l una verdadera historia universal. En ella, en la de su lugar, ve y siente la de todos los lugares y todos los tiempos. Hay quien hablando de estos hombres dice que no conocen sus males, cuando los que no los conocen suelen ser los que van a descubr\u00edrselos. Y menos conocen sus bienes. Es que no cogen el buen camino para llegar a ellos.<\/p>\n<p>Pensadores rurales que piensan la historia \u00edntima de su pueblo a trav\u00e9s del lenguaje, del hablar, que es para ellos algo vivo. Su filosof\u00eda es la de Sancho Panza, una filosof\u00eda de refranero, sentenciosa. El valor de los refranes estriba no en su contenido, sino en su continente, en su forma, que es su verdadero fondo. \u00bfQu\u00e9 hicieron los famosos y leyendarios siete sabios de Grecia sino acu\u00f1ar cada uno de ellos una sentencia, dar forma, expresi\u00f3n eterna a un pensamiento que empez\u00f3 siendo acaso una paradoja para convertirse en un lugar com\u00fan? \u00bfQu\u00e9 es una palabra viva hablada sino una met\u00e1fora a presi\u00f3n de siglos hist\u00f3ricos? \u00bfY c\u00f3mo se enriquece un idioma sino con nuevas met\u00e1foras, con nuevas relaciones entre im\u00e1genes vivas? De donde para desentra\u00f1ar la sabidur\u00eda popular estribada en el lenguaje no hay sino llegar al tu\u00e9tano de \u00e9l.<\/p>\n<p>Romancear los nuevos descubrimientos, acu\u00f1arlos en romance, es hacer carne la sabidur\u00eda. Cuando el lenguaje corriente de los bachilleres, de los primarios, abunda en lat\u00edn indigesto, en vocablos cultos no bien digeridos, no romanceados, ese lenguaje resulta reum\u00e1tico. Y reum\u00e1tico el pensamiento de los que lo piensan. Una lengua enferma y un pensamiento, por lo mismo, enfermo. El habla de Don Quijote era m\u00e1s enferma que el habla de Sancho, y cuando aqu\u00e9l le correg\u00eda los vocablos a \u00e9ste, era \u00e9ste, Sancho, el que iba mejor encaminado.<\/p>\n<p>He venido a parar a esto del lenguaje por ser mi preocupaci\u00f3n. Por creer que muchas de nuestras molestias mentales, entre ellas el puntillo, el recelo, el resentimiento, y la otra, se curar\u00e1n en gran parte cuando aprendamos a pensar y sentir en el romance vivo de nuestros fil\u00f3sofos rurales. Y al mirarlos, vestirlos de nuestra admiraci\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_756\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486420\"><\/a><strong>Par\u00e9ntesis ling\u00fc\u00edstico. Graf\u00edas, log\u00edas y <\/strong><strong>c<\/strong><strong>rac<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>as<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_757\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>11<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Lo que a muchos se les antoja no ser m\u00e1s que juegos de palabras suelen ser m\u00e1s bien juegos de ideas. Y el juego de ideas es idear, es pensar. Con palabras se piensa. En rigor la llamada filosof\u00eda se reduce, las m\u00e1s de las veces, a filolog\u00eda. Ten\u00eda raz\u00f3n el Mago del Norte, Hamann, cuando en su Metacr\u00edtica se lo recordaba a Kant. Y entre nosotros, en nuestra Espa\u00f1a, los dos acaso mayores jugadores de palabras, Quevedo y Graci\u00e1n, \u00bfno fueron los dos acaso mayores jugadores de conceptos, conceptistas, y los m\u00e1s amargos y penetrantes? Uno y otro, al meter el bistur\u00ed de su ingenio en las entra\u00f1as de nuestra lengua, lo metieron en las entra\u00f1as del alma espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Ahora voy aqu\u00ed a disertar brevemente acerca de unos t\u00e9rminos t\u00e9cnicos \u2014cient\u00edficos\u2014 que hemos tomado de la lengua griega; acerca de unos compuestos que se han hecho de uso corriente. Se trata de las parejas de -graf\u00eda y -logia. A las que se puede a\u00f1adir un terno, y es el de -crac\u00eda. Vayamos por ejemplos.<\/p>\n<p>Todo bachiller que se crea algo instruido se figura saber la diferencia que va de biograf\u00eda a biolog\u00eda y de geograf\u00eda a geolog\u00eda, de cosmograf\u00eda a cosmolog\u00eda y que la -logia es algo m\u00e1s elevado, m\u00e1s fundamental, m\u00e1s filos\u00f3fico que la -graf\u00eda. Que las -graf\u00edas \u2014biograf\u00eda, geograf\u00eda, cosmograf\u00eda, etc.\u2014, son algo descriptivo, clasificativo, hist\u00f3rico, mientras que las -logias \u2014biolog\u00edas, geolog\u00eda, cosmolog\u00eda&#8230;\u2014 son algo explicativo y filos\u00f3fico. Y, sin embargo&#8230;<\/p>\n<p>Sin embargo, la historia es m\u00e1s fundamental, m\u00e1s explicativa, que la filosof\u00eda. El que sepa contar \u2014como se cuenta un cuento, una historia\u2014 c\u00f3mo se desarrolla un embri\u00f3n \u2014\u00a1c\u00f3mo!\u2014; el que sepa hacer embriolog\u00eda. Y en cuanto a la biograf\u00eda, a narrar el desarrollo de la vida espiritual de un hombre concreto, de carne, hueso y sangre, de un individuo; el que eso sepa, sabe m\u00e1s biolog\u00eda que el que nos entretiene con elucubraciones respecto a lo que es la vida en s\u00ed. La vida en s\u00ed, que no es nada fuera de la vida en un viviente individual y concreto. Y al que os diga que la geolog\u00eda es algo m\u00e1s cient\u00edfico que la geograf\u00eda, decidle que \u00e9sta, la geograf\u00eda \u2014sobre todo la llamada geograf\u00eda humana\u2014, es lo profundamente filos\u00f3fico. Y a la vez filol\u00f3gico. Y ah\u00ed tenemos la sociolog\u00eda; esta disciplina \u2014y tan disciplina para manos disciplinantes\u2014, \u00bfno estar\u00eda mejor basada en sociograf\u00eda? Que es lo que llamamos demograf\u00eda, como a aqu\u00e9lla se la llamar\u00eda mejor llam\u00e1ndola demolog\u00eda.<\/p>\n<p>Y he aqu\u00ed que al llegar a esto de demograf\u00eda y demolog\u00eda (sociolog\u00eda) se nos atraviesa otro t\u00e9rmino obsesionante, cual es la democracia. Demograf\u00eda, descripci\u00f3n del pueblo; demolog\u00eda, explicaci\u00f3n del pueblo; democracia, dominio o poder del pueblo. Y se nos viene otra pareja an\u00e1loga, cual es la de teolog\u00eda y teocracia. Fue la teocracia, o sea el poder o gobierno de Dios, o, mejor, de sus supuestos representantes o ministros del sacerdocio, lo que fragu\u00f3, como doctrina en que sustentarse, la teolog\u00eda o ciencia de lo divino, \u00bfo fue esta ciencia, esta disciplina \u2014\u00a1y tan disciplina!\u2014 lo que dio origen a la teocracia? \u00bfSali\u00f3 la pr\u00e1ctica de la teor\u00eda o sali\u00f3 la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica? Y n\u00f3tese que junto a la teocracia y teolog\u00eda nos falta otro t\u00e9rmino, cual es el de teograf\u00eda. Teograf\u00eda, conocimiento de la historia de la creencia en la divinidad. O sea, historia del origen y desarrollo de la creencia en Dios entre los hombres. Mas dejando esto \u2014que es harto espinoso\u2014 por ahora y aqu\u00ed, \u00bfes que la democracia ha llegado a formar una demolog\u00eda, una doctrina del pueblo? \u00bfEs que siquiera los dem\u00f3cratas tienen del Pueblo \u2014escrib\u00e1moslo con may\u00fascula\u2014 una noci\u00f3n m\u00e1s clara y m\u00e1s precisa que la que de Dios tienen los te\u00f3cratas? \u00bfEs que la expresi\u00f3n \u201csoberan\u00eda popular\u201d nos es m\u00e1s definida \u2014y definitiva\u2014 que la expresi\u00f3n \u201cderecho divino\u201d de las autoridades? (No s\u00f3lo de los reyes, pues dice el ap\u00f3stol que toda autoridad viene de Dios.) La demograf\u00eda \u2014en que culmin\u00f3 Malthus\u2014 nos ha dado la base m\u00e1s firme de la demolog\u00eda (sociolog\u00eda), y \u00e9sta es la de la democracia.<\/p>\n<p>Y viniendo al segundo elemento de estas tres especies de compuestos tenemos \u201ccrac\u00eda\u201d, que es poder; \u201cgraf\u00eda\u201d, que es propiamente descripci\u00f3n, de describir (en griego, grafein) y \u201clog\u00eda\u201d, expresi\u00f3n de \u201clegein\u201d, expresar, decir, hablar. La \u201ccrac\u00eda\u201d dice a la mano o al manejo, a la acci\u00f3n; la \u201cgraf\u00eda\u201d dice a la escritura, a la visi\u00f3n, o sea a la idea \u2014idea es visi\u00f3n\u2014, y la \u201clog\u00eda\u201d dice a la voz, a la palabra. Y as\u00ed la democracia nos ense\u00f1a el manejo del pueblo \u2014casi siempre inmanejable\u2014, la demograf\u00eda nos da una visi\u00f3n del pueblo \u2014mediante las casi siempre enga\u00f1osas estad\u00edsticas\u2014, y la que llamo aqu\u00ed demolog\u00eda, la expresi\u00f3n de nuestro sentimiento del pueblo mismo. Aunque en rigor este sentimiento no se logra si no con el conocimiento de su historia. \u00bfO es que alguien puede creer que esa quisicosa que llaman derecho pol\u00edtico es algo que se sostiene como no sea en la historia del pueblo? Y no digo historia pol\u00edtica, porque toda historia humana lo es. Eso de hablar de historia de la civilizaci\u00f3n es una redundancia.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que con estas ligeras apuntaciones sobre las \u201cgraf\u00edas\u201d, las \u201clog\u00edas\u201d (acent\u00faese en la i, no vaya a tom\u00e1rseles por logias mas\u00f3nicas) y las \u201ccracias\u201d, no he querido sino sugerir al lector la riqueza de matices que se adquiere tratando ling\u00fc\u00edsticamente ciertos conceptos. Y respecto a las \u201ccracias\u201d tengo que a\u00f1adir que, acentuando a la griega y no a la latina, se diria \u201ccrac\u00eda\u201d, con el acento en la \u00ed. Pues as\u00ed como en griego era y es teolog\u00eda y no \u201ctheol\u00f3gia\u201d (acento en la segunda o), como en lat\u00edn, as\u00ed dec\u00edan y siguen diciendo \u201cdemocrat\u00eda\u201d, \u201cteocrat\u00eda\u201d, \u201caristocrat\u00eda\u201d, como dicen \u201cdemagog\u00eda\u201d \u2014al igual que pedagog\u00eda\u2014 y no demagogia. En el griego actual, en el romaico \u201cdemocrat\u00eda\u201d equivale a rep\u00fablica. As\u00ed como dicen tel\u00e9grama, esdr\u00fajulo, que es como lo vengo diciendo y escribiendo desde ni\u00f1o, y sin responder de correcciones del tip\u00f3grafo. Ni en este ni en otros casos. Lo mismo ocurre con kil\u00f3gramo -\u2014que estar\u00eda mejor \u201cquil\u00f3gramo\u201d, sin esa intrusa k\u2014, esdr\u00fajulo en griego, que esdr\u00fajulo aprend\u00ed a decirlo y escribirlo y as\u00ed contin\u00fao. Sin hacer caso de esas pedantescas innovaciones que introdujo un cierto acad\u00e9mico, ex-jesuita, amigo y tocayo m\u00edo que fue, que se empe\u00f1\u00f3 en acentuar a la latina, y no a la griega, palabras de origen griego. Y menos mal que no logr\u00f3 meternos la hache de \u201charmon\u00eda\u201d Y basta de ortograf\u00eda y de prosodia (en griego hoy \u201cprosod\u00eda\u201d, que, seg\u00fan algunos tratadistas, forma parte de la ortolog\u00eda. Ganas de complicar.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_758\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103424_2010067226\"><\/a><strong>Cine sonoro revolucionario<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_759\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612612\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Estamos condenados, pobres escritores p\u00fablicos, publicistas, a repetir arreo las mismas cosas. Y menos mal si, en fuerza de repetirlas, acabamos por darnos cuenta cabal de ellas. Y para ser honrados en nuestra profesi\u00f3n \u2014mejor, misi\u00f3n\u2014, a enfrentamos con los unos y con los otros, esforz\u00e1ndonos a que se conozcan entre s\u00ed, \u00e9stos con aqu\u00e9llos. Dec\u00edanme una vez que cuando me encaro con uno de derecha \u2014\u00e9l se lo cree as\u00ed\u2014 me pongo en izquierda, y cuando con uno a quien se le antoja ser de izquierda me pongo en derecha. Y hube de responder que eso es al principio; pero muy pronto tengo que cambiar de posici\u00f3n, cara a ellos, y ponerme del lado a que creen pertenecer para ense\u00f1arles a defenderse, pues no lo saben. Para descubrirles la raz\u00f3n a que creen servir. Que no la conocen. Y no la conocen por falta del don de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Esto de la expresi\u00f3n es uno de mis temas favoritos, el m\u00e1s favorito de mis temas. Es lo distintivamente humano. Cuando oigo decir de alguien que tiene una idea de algo, pero no sabe expresarla, replico al punto que falso. Si no sabe expresarla, no tiene, en rigor, tal idea, y si no tiene idea, tampoco, en rigor, tiene cabal y humano sentido de la cosa, no la siente.<\/p>\n<p>Porque hay el sentido \u2014y, en cierto modo, sentimiento\u2014, hay la idea, la visi\u00f3n, y hay la expresi\u00f3n, la palabra, el son. \u00bfSentir? Sea, por ejemplo, un mal de muelas. Es un dolor que adquiere sentido cuando logramos localizarlo en las muelas. \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que me duele, madre, que no s\u00e9 d\u00f3nde me duele?\u201d Cuando se halla el donde del dolor, su lugar en el cuerpo, se adquiere una cierta visi\u00f3n, una cierta idea del dolor. Y as\u00ed como hay no pocos enfermos que no saben d\u00f3nde les duele, as\u00ed en el cuerpo social, en la comunidad humana, los pueblos suelen ignorar d\u00f3nde les duele cuando les duele. Y se siente humanamente, con sentido \u2014m\u00e1s que con sentimiento\u2014, cuando se acierta a localizar el dolor. Cosa a que rara vez llegan los resentidos, sean hombres, sean pueblos.<\/p>\n<p>Mas no basta con la idea, con la visi\u00f3n \u2014que se fija en el espacio\u2014, sino que para fijarla bien, para razonarla, es menester saber expresarla. Y la expresi\u00f3n, la palabra, el son, pone la idea en tiempo, en desarrollo. El son, la palabra, la expresi\u00f3n, es el que concientiza, espiritualiza, humaniza lo animal que hay en el ser humano. Y un pueblo, cuando halla expresi\u00f3n al mal de que sufre su cuerpo social, descubre la ra\u00edz de su dolor. Su lugar y su sentido.<\/p>\n<p>\u00a1El sentido, la visi\u00f3n \u2014idea\u2014 y el son o palabra! Y la tragedia de sus relaciones mutuas. Algunas veces, en mis ensue\u00f1os del alba del despertar, he so\u00f1ado en un sordo, un hombre sin sentido del son, que gu\u00eda a un ciego, a un hombre sin sentido de la visi\u00f3n, y en c\u00f3mo puedan entenderse. O mejor a\u00fan, en un ciego casado con una sorda o en un sordo casado con una ciega y de viaje por la vida. \u00bfCon qu\u00e9 sentido se entiende esa pareja? Y m\u00e1s si suponemos que el sordo \u2014o la sorda\u2014 es a la vez mudo de expresi\u00f3n oral articulada. Lo que salva la tragedia es el sentido del tacto, el m\u00e1s radical, el m\u00e1s hondo, el m\u00e1s vital. El que da realidad verdadera, tangible, de cosa que se toca, al mundo.<\/p>\n<p>El \u201ccine\u201d de visi\u00f3n y aun el \u201ccine\u201d de son, el \u201ccine\u201d sonoro, nos est\u00e1n arrebatando el toque del mundo, el contacto \u00edntimo con \u00e9l. Nos est\u00e1n imbuyendo, sin que nos demos de ello clara cuenta, el sentido \u2014o mejor, el contrasentido\u2014 de la irrealidad del mundo. Acabamos por sentirnos como entre fantasmas. Y fantasmas nosotros mismos. De un ante-sue\u00f1o \u2014expectaci\u00f3n\u2014 pasamos a un tras-sue\u00f1o \u2014a una desilusi\u00f3n\u2014. Y esos fantasmas se nos aparecen como almas desencarnadas, como almas en pena. Y no pocas veces como malditas \u00e1nimas de la historia que pasa. La historia que estamos pasando, la historia que estamos viviendo, que estamos haciendo, se nos presenta como irrealidad de sue\u00f1o. Este \u201ccine\u201d sonoro de la que llaman revoluci\u00f3n \u00bfqu\u00e9 es? Y el brutal toque, el choque, el tiro que mata a uno, parece reducirse a una visi\u00f3n y a un son \u2014el estampido\u2014 de pel\u00edcula.<\/p>\n<p>Ven\u00eda yo hace poco en \u201cauto\u201d a Madrid de una ciudad castellana, donde hubo la inevitable manifestaci\u00f3n de chiquillos y algunos mayores, de ambos sexos unos y otros, con sus estandartes rojos, y en ellos, empresas y emblemas. Una manifestaci\u00f3n de \u201ccine\u201d sonoro. Y al venir luego por la carretera cruzamos con grupos de mozos, con sus pa\u00f1uelos rojos al cuello, que al vernos nos saludaban alzando el brazo diestro y haci\u00e9ndonos el pu\u00f1o. En general, festivamente. S\u00f3lo alguno nos llam\u00f3 bribones y sirverg\u00fcenzas, que, pues \u00edbamos en \u201cauto\u201d, hab\u00edamos de ser de los represores y explotadores.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el sentido de este \u201ccine\u201d sonoro revolucionario?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_760\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103426_2010067226\"><\/a><strong>Acci\u00f3n religiosa y acci\u00f3n pol\u00edtica<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_761\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612613\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Acabamos de leer la Carta Pastoral que el obispo de esta di\u00f3cesis de Salamanca, Dr. D. Enrique Pla y Daniel, ha dirigido a sus diocesanos. Se titula <em>Sent<\/em><em>\u00ed<\/em><em>os miembros vivos de la Iglesia<\/em> y trata de la cooperaci\u00f3n econ\u00f3mica a las necesidades del Culto y Clero. Es un escrito de una serenidad y correcci\u00f3n, sin ning\u00fan exceso pol\u00e9mico, verdaderamente pastoral.<\/p>\n<p>Parte del quinto de los llamados mandamientos de la Santa Madre Iglesia, el de \u201cpagar diezmos y primicias a la Iglesia de Dios\u201d. De c\u00f3mo al suprimirse estos diezmos y primicias por decreto de 29 de julio de 1837 se sustituyeron \u00e9stos por el presupuesto de Culto y Clero, oblig\u00e1ndose la Naci\u00f3n, en virtud del art\u00edculo 11 de la Constituci\u00f3n de 1837, a \u201cmantener el culto y los ministros de la religi\u00f3n cat\u00f3lica que profesan los espa\u00f1oles\u201d. Hace notar c\u00f3mo el verdadero ideal econ\u00f3mico de la Iglesia no ha sido nunca \u201cel depender del Presupuesto del Estado\u201d. Cita un Catecismo que dec\u00eda: \u201cEl quinto pagar diezmos y primicias o lo que a esto haya sido debidamente subrogado\u201d. Y viene esta queja: \u201c\u00bfPuede, por tanto, sin ruindad de \u00e1nimo y raquitismo de coraz\u00f3n tomarse pie de los haberes pasivos (los concedidos en 1934 a los sacerdotes que en 1931 percib\u00edan dotaci\u00f3n del Estado) para disminuir la suscripci\u00f3n en las di\u00f3cesis donde no se hab\u00eda cubierto el antiguo Presupuesto de Culto y Clero?\u201d Y esta queja transcurre a trav\u00e9s de la Pastoral toda. V\u00e9ase esto: \u201cPor nuestra parte, ante los inconvenientes que en la pr\u00e1ctica han surgido en las pocas parroquias de nuestra di\u00f3cesis donde como sanci\u00f3n a los no suscriptores Pro Culto y Clero se les exig\u00edan derechos de Arancel doblados o m\u00e1s subidos, con esta misma fecha abolimos esta pr\u00e1ctica\u201d. Y esta observaci\u00f3n: \u201cMirad; la supresi\u00f3n del Presupuesto del Culto y Clero ha venido en Espa\u00f1a despu\u00e9s de haberse registrado ya en nuestras dos naciones vecinas y hermanas: Francia y Portugal, y en varias di\u00f3cesis de estas naciones los fieles han suministrado a la Iglesia m\u00e1s de lo que le suministraba el antiguo Presupuesto del Estado y han podido construir nuevos y espl\u00e9ndidos Seminarios\u201d. Lo que quiere decir que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, no empieza a suceder lo mismo. \u00bfLa causa?<\/p>\n<p>Dice el se\u00f1or obispo: \u201cEl desencadenamiento del laicismo y la persecuci\u00f3n religiosa en Espa\u00f1a la ha permitido Dios Nuestro Se\u00f1or para que despertasen tantos cat\u00f3licos durmientes para quienes en el orden pr\u00e1ctico ser cat\u00f3lico no era profesar y cumplir una ley de vida, sino poco m\u00e1s que haber sido bautizado en la infancia\u201d. Y aqu\u00ed creo poder hacer al se\u00f1or obispo de esta di\u00f3cesis una observaci\u00f3n que no hace mucho le hice al se\u00f1or obispo de Oviedo a prop\u00f3sito de una Circular sobre la manera de atraer al pueblo obrero a la Iglesia de que se ha apartado. Y es que ese pueblo no profesa ya la fe cat\u00f3lica. Ni nuestro pueblo, ni el urbano, ni el campesino, la profesa desde hace mucho. Para \u00e9l ser cristiano era estar registrado en la fe de bautismo, casarse por la Iglesia y enterrarse seg\u00fan su rito. Mas el registro civil, el matrimonio civil y el entierro civil como actos dentro de la comunidad civil han venido a demostrar que una gran parte, acaso la mayor\u00eda, de nuestro pueblo, de lo que se llama pueblo, de las clases populares, no es ya cat\u00f3lica. Por lo que ha podido decirse que Espa\u00f1a ha dejado de ser cat\u00f3lica. Y no ahora, despu\u00e9s de la Rep\u00fablica, sino mucho antes. Y de aqu\u00ed el que sea ahora dif\u00edcil, dificil\u00edsimo, a la Iglesia Cat\u00f3lica obtener los diezmos y primicias que fueron sustituidos por el presupuesto de Culto y Clero en 1837, en plena guerra civil entre liberales y carlistas.<\/p>\n<p>Las clases populares, descatolizadas y hasta descristianizadas, no acuden a sostener un culto y un clero que no responden a sus actuales sentimientos religiosos, de los que los tengan. La religi\u00f3n popular, esto es, laica, se desentiende de ese culto y de ese clero. \u00bfPero y las clases pudientes?, se dir\u00e1. \u00bfLa aristocracia y la burgues\u00eda cat\u00f3licas? \u00bfTodas esas congregaciones y juntas de damas y de caballeros? \u00bfTodos esos de la llamada Acci\u00f3n Cat\u00f3lica?<\/p>\n<p>Es que a esos de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica no les mueven, en general, sentimientos religiosos, sino resentimientos pol\u00edticos. Es que para ellos la religi\u00f3n no es algo para consolar al pueblo y darle una esperanza trascendente, sino lo que llaman un freno para contener a las masas, un medio de conservar el orden de sus negocios. La Acci\u00f3n Cat\u00f3lica se ha convertido en la Acci\u00f3n Popular, en la que la religi\u00f3n \u2014o la religiosidad\u2014 apenas si juega para nada. El obispo de Oviedo cre\u00eda poder atraer a los obreros que no creen en el credo cat\u00f3lico con programas econ\u00f3micos-sociales y el obispo de Salamanca se lamenta de que el pueblo supuesto cat\u00f3lico no acude lo bastante a sostener su culto y su clero. Y en tanto loa cat\u00f3licos pudientes y poderosos gastan \u2014y malgastan\u2014 mucho m\u00e1s en la Acci\u00f3n Popular pol\u00edtica que en la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica religiosa. Gastan m\u00e1s en subvencionar una campa\u00f1a electoral desenfrenada y desaforada \u2014\u201c\u00a1No pasar\u00e1n!\u201d \u201c\u00a1A por los trescientos!\u201d \u201cEstos son mis poderes\u201d, y dem\u00e1s desprop\u00f3sitos \u2014que en reedificar iglesias quemadas y tratar de convertir a los infieles. Religiosa y no pol\u00edticamente. Y es que en el fondo, a esos pudientes y poderosos tampoco les animan fe ni esperanza ni caridad religiosas. Su Iglesia, como su Reino, no son sino de este mundo.<\/p>\n<p>Ved lo de la catequesis o instrucci\u00f3n religiosa. Desde que se suprimi\u00f3 esta ense\u00f1anza en las escuelas nacionales el clero apenas se da ma\u00f1a para sustituirla debidamente. Dije una vez a una alta autoridad eclesi\u00e1stica que aquella supresi\u00f3n ser\u00eda beneficiosa para la Iglesia, pues obligar\u00eda a su clero a ense\u00f1ar el catecismo \u2014y para ello aprenderlo mejor, que buena falta le hace\u2014; pero parece que me equivoqu\u00e9. Acaso porque tambi\u00e9n para ese clero la ense\u00f1anza religiosa no es propiamente religiosa, sino pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Los innatos sentimientos religiosos del pueblo, sus esperanzas trascendentes, van por otro camino que sol\u00edan ir todav\u00eda en 1837. Otra religi\u00f3n, laica o sea popular, apunta en el pueblo. \u00bfY en el fondo de \u00e9sta no alienta, acaso, el fondo de su antigua religi\u00f3n? \u00bfEn el fondo de la fe religiosa del bolchevismo moscovita no alienta acaso la fe del pueblo ruso ortodoxo, que tan bien reflej\u00f3 Dostoyevski?<\/p>\n<p>Creo in\u00fatil advertir al lector que no sea un energ\u00fameno de uno o de otro extremo que yo, por mi parte, en estas reflexiones de contemplaci\u00f3n hist\u00f3rica dejo de lado mis propios sentimientos y concepciones religiosos y pol\u00edticos, que harto los tengo expuestos frente a los que piden definiciones dogm\u00e1ticas. \u00a1Es tan dif\u00edcil hacerse entender en este manicomio suelto que es hoy Espa\u00f1a!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_762\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103428_2010067226\"><\/a><strong>Ayer, hoy y ma\u00f1ana&#8230;<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_763\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612614\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>27<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Vamos despacio, amiguito, que yo no tengo prisa. Aunque quiera met\u00e9rmela el tiempo. Los viejos no tenemos prisa porque \u2014y t\u00f3memelo a paradoja si quiere\u2014 sabemos esperar mejor que los j\u00f3venes. Hemos aprendido a esperar; tenemos larga experiencia de la esperanza. M\u00e1s de una vez me ha o\u00eddo usted uno de esos aforismos que tanto se me reprochan y que dice que mis pasadas esperanzas de recuerdos se me han trocado \u2014si no en todo, en gran parte\u2014 en recuerdos de esperanzas. Pero de estos recuerdos de esperanzas vivo, y ellos, los recuerdos, viviendo en m\u00ed, me ense\u00f1an a seguir esperando. Y recuerdo \u2014\u00a1todo es recordar!\u2014 aquello que le\u00ed en el libro de <em>Las variedades de la experiencia religiosa<\/em>, del psic\u00f3logo norteamericano William James, quien, comentando una estrofa terrible de un poema ingl\u00e9s \u2014de uno de los tres Thompson m\u00e1s conocidos en la literatura inglesa\u2014, estrofa en que se predica el suicidio, dec\u00eda James: \u201cBueno, pero esperemos a ma\u00f1ana, a ver qu\u00e9 dicen los peri\u00f3dicos.\u201d Vivir en la Historia \u2014y aun revivir en ella\u2014 devorado por ella. A ver c\u00f3mo acaba todo esto. Para empezar otra cosa. \u201c\u00a1Qu\u00e9 tiempos estamos viviendo!\u201d, se oye decir.<\/p>\n<p>Y eso que no nos damos, que no podemos darnos cuenta de lo que estamos viviendo. Saturno o, mejor, Cronos, el Tiempo, se traga a sus hijos sin darles tiempo a que se den cuenta de que son tragados y c\u00f3mo. Cuando se sepa la historia contempor\u00e1nea, la actual, la de hoy, de aqu\u00ed a cien, a quinientos o a mil a\u00f1os, y los de entonces se enteren de c\u00f3mo la estamos viendo sus actores, se asombrar\u00e1n de nuestra ceguera. La historia narrada, la historiograf\u00eda, es el relato de lo que los hombres so\u00f1aron que hac\u00edan; mas lo que hab\u00eda debajo del sue\u00f1o s\u00f3lo llegan a averiguarlo los descendientes de los so\u00f1adores, su posteridad, que, a su vez, sue\u00f1an lo que est\u00e1n haciendo. Por mi parte, e individualmente, ahora es cuando, a mis m\u00e1s de setenta y un a\u00f1os, empiezo a cobrar conciencia de lo que fue inconciencia de mi ni\u00f1ez, cuando s\u00e9 lo que entonces ignoraba que me mov\u00eda. Y as\u00ed revivo mi ni\u00f1ez. \u00bfNo estaba acaso en el fondo de ella mi vejez de ahora? Como en el fondo de mi vejez est\u00e1 mi ni\u00f1ez de entonces. Y esto es el sentimiento de la continuidad de la Historia.<\/p>\n<p>\u00bfNo ha le\u00eddo usted, amiguito, lo que aquel espa\u00f1ol del siglo V, que fue Pablo Orosio, escribi\u00f3 de la Historia, que le ce\u00f1\u00eda y apretaba \u2014\u201ctristezas del mundo\u201d la llam\u00f3\u2014, y no ha visto c\u00f3mo fue narrando la agon\u00eda del mundo antiguo, de la antig\u00fcedad pagana, en que \u00e9l, Orosio, agonizaba? Merece la pena de leerla. Parece un h\u00e9roe que est\u00e1 transmitiendo a la posteridad la agon\u00eda de su hero\u00edsmo. Es como un telegrafista \u2014de tel\u00e9grafo sin hilos\u2014 de un gran trasatl\u00e1ntico que se est\u00e1 hundiendo y que para aplacar la desesperada congoja de sus compa\u00f1eros, los tripulantes del nav\u00edo, les va contando las noticias que va recibiendo y va trasmitiendo a los de fuera el relato del hundimiento de su nav\u00edo. Es, sin duda, un consuelo. Es tan heroica su acci\u00f3n como la de aquel m\u00e9dico que al llegarle el trance de muerte reuni\u00f3 a sus disc\u00edpulos en torno a su lecho y les fue explicando su agon\u00eda. \u201cAs\u00ed se muere\u201d, les dec\u00eda. Y ello recuerda el maravilloso di\u00e1logo plat\u00f3nico <em>F<\/em><em>e<\/em><em>d\u00f3n<\/em>, en que S\u00f3crates diserta, en la hora de su muerte, de la inmortalidad. De la inmortalidad en la Historia y en la conciencia universal.<\/p>\n<p>Los pobres so\u00f1adores que se creen despiertos y, sobre todo, los pobres energ\u00famenos o pose\u00eddos del dogma de su ensue\u00f1o no llegan a comprender esta conciencia de la Historia. Que es el otro mundo. Hay que o\u00edrlos cuando se empe\u00f1an en que uno se defina y tome partido, se parta. Y hasta se desaforan cuando uno se esfuerza por penetrar el sentido y la raz\u00f3n de los contrapuestos pareceres de los combatientes de uno y de otro bando. Y es que los pobres siervos de la acci\u00f3n no se dan cabal cuenta del valor de la libertad en la contemplaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 va a suceder aqu\u00ed ma\u00f1ana? \u00a1Bah! \u00a1Si nos di\u00e9ramos cuenta, raz\u00f3n y sentido de lo que est\u00e1 sucediendo hoy&#8230;! Por de pronto y de contado, no basta aguardar; hay que esperar y aguantar. Esperar no con espera o aguardo, sino con esperanza. Que hay quien aguarda o espera sin esperanza. La espera \u2014aguardo\u2014 est\u00e1 en el tiempo; la esperanza, fuera de \u00e9l. Lo que llamamos desesperado es algo peor: es un desesperanzado. La espera o aguardo es cosa de raz\u00f3n; la esperanza lo es de fe o es la fe misma. Y aqu\u00ed, la tragedia.<\/p>\n<p>Pero \u00bfqui\u00e9n va a dar sentido de la Historia eterna a esos que est\u00e1n quemando \u00eddolos para erigir en otros nuevos, en fetiches venideros, sus restos carbonizados?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_764\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103430_2010067226\"><\/a><strong>En la muerte de D. Hip\u00f3lito R. Pinilla<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_765\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612615\"><\/a><em>El Adelanto<\/em><em> (<\/em><em>Salamanca<\/em><em>), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Al recibir, por telegrama, la noticia de la muerte de don Hip\u00f3lito Rodr\u00edguez Pinilla, dos horas escasas despu\u00e9s de ocurrida, sent\u00ed que se me iba otro pedazo de mi vida salmantina de cuarenta y cinco a\u00f1os. Y que me iba muriendo yo m\u00e1s. Porque \u00e9l estaba estrechamente ligado a mi Salamanca, donde viv\u00ed el tan mentado, simb\u00f3lico, y ya legendario 1898, el de la generaci\u00f3n as\u00ed llamada. A la que \u00e9l, don Hip\u00f3lito, no perteneci\u00f3 en rigor.<\/p>\n<p>Porque \u00e9l era un ep\u00edgono de la de 1868, la de la Revoluci\u00f3n de Setiembre \u2014la gloriosa\u2014 de que su padre, don Tom\u00e1s, fue aqu\u00ed reconocido patriarca. Y sus hijos, Hip\u00f3lito, y el hermano de \u00e9ste, C\u00e1ndido, el poeta ciego, que tanto me hizo aprender para poder servirle de lazarillo y de lector, mantuvieron siempre la nobil\u00edsima tradici\u00f3n liberal de la Gloriosa, el liberalismo que est\u00e1 pasando por pasajero eclipse. A los de la actual generaci\u00f3n simb\u00f3lica \u2014no s\u00e9 si de 1931 o de 1923\u2014 apenas les dice nada esta muerte. A m\u00ed mucho.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, aparte de su actividad \u2014m\u00e1s que acci\u00f3n\u2014 como m\u00e9dico y catedr\u00e1tico de medicina, ejerci\u00f3 la pol\u00edtica y llen\u00f3 cargos en ella. Mas lo propio suyo fue una \u00edntima, innata y radical bondad. Hombre de hogar y de plaza, laborioso, afectuoso, sencillo hasta el candor, cri\u00f3 una numerosa familia sirviendo a sus conciudadanos sin codicias, sin ambiciones, sin rencores, sin insidias, sin envidias, sin resentimientos. Algo excepcional. Fue todo un santo var\u00f3n, y es l\u00e1stima que a esta felic\u00edsima expresi\u00f3n le hayan prestado un cierto dejo malicioso los recorosos, los insidiosos, los resentidos y los envidiosos y los ambiciosos.<\/p>\n<p>De su amor, filial y paternal a la vez, a su Salamanca, atestigua, entre otras cosas, la Casa Charra, que fue, en Madrid, obra suya.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_766\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103432_2010067226\"><\/a><strong>Venizelos<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_767\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>31<\/em><em> de <\/em><em>marzo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p><em>La \u201cTribu<\/em><em>na<\/em><em> Libre\u201d <\/em><em>(<\/em><em>El\u00e9f<\/em><em>o<\/em><em>eron Vima), el \u00f3rgano venizelista de Atenas, public\u00f3 el dia 19 de \u00e9ste, apenas muerto Venizelos, el siguiente elocuent\u00edsimo escrito de su redactor Spiro Melos, el gran cronista que tan bellas cosas ha escrito de Espa\u00f1a, por donde viaj\u00f3 hace poco y que conoce y quiere tan bien. Y lo he traducido fielmente a la lengua de Ca<\/em><em>s<\/em><em>telar.<\/em><\/p>\n<p class=\"right\">MIGUEL DE UNAMUNO<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"center\"><strong>He aqu\u00ed lo que llorar\u00e1 Grecia<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Silencio eterno le sell\u00f3 los labios con la consabida y enigm\u00e1tica sonrisa, la misma sonrisa que hab\u00eda vencido ej\u00e9rcitos, armadas y diplomacias en la historia. La sombra de la muerte apag\u00f3 los dos festivos cielos hel\u00e9nicos, aquellos luminosos ojos que se le proyectaban fuera de los anteojos y hac\u00edan que su cara brillase llena de inteligencia\u2026 \u00bfY ahora? \u00bfSe acercar\u00e1n los hombrezuelos con las sospechosas frasecillas, las babas, las ponzo\u00f1as, y las disculpas procesales? \u00bfA hacer qu\u00e9? La tumba que abri\u00f3 el Hado con el impetuoso ritmo de las tr\u00e1gicas purificaciones, es tumba de h\u00e9roe. \u00bfQu\u00e9 buscar\u00e1n junto a ella los que vivieron y viven con el sagrado temor a la personalidad y cuantos hacen de la lucha contra \u00e9sta su cotidiana tarea? \u00bfArrojar acaso, en vez de tierra, el indescriptible polvo que levantaron en tomo de \u00e9l los rencores y las envidias de la inmensa comunidad de las median\u00edas? Sobre esa tumba no puede dignamente alzarse en esta hora sino s\u00f3lo la Grecia del pueblo, la Grecia de las masas, la Grecia an\u00f3nima de las muchedumbres. Desgre\u00f1ada, despechugada, destrozada, se sentar\u00e1 en tierra con sus harapos y se golpear\u00e1 el pecho y su voz ser\u00e1 inmenso pla\u00f1ido y convulsi\u00f3n y quejumbre desde las nevadas cumbres del Beles hasta las faldas de las Monta\u00f1as Blancas.<\/p>\n<p>S\u00f3lo la Grecia de la grande, de la an\u00f3nima muchedumbre, la verdadera, la eterna y sola \u2014aunque la desgarren cuanto quieran los partidos\u2014, la que figura aqu\u00ed abajo la forma ideal que ador\u00f3 Venizelos y a que sirvi\u00f3 un tercio de siglo, s\u00f3lo ella puede dignamente lamentarse hoy. Porque llorar\u00e1 la asombrosa f\u00e1bula que vivi\u00f3 con \u00e9l, cual otra Cenicienta con el hermoso Pr\u00edncipe, en sue\u00f1o encantador que al despertar se le disolvi\u00f3 m\u00e1s pronto que el del m\u00e1s leve enga\u00f1o de primavera. Llorar\u00e1 Grecia sobre esa imprevista tumba su perdida e irrevocable juventud, la incre\u00edble juventud que le don\u00f3 aquel maravilloso mago apenas lleg\u00f3 de su escarpada isla y le toc\u00f3 con la yema de su dedo. Pla\u00f1ir\u00e1 las inolvidables visiones de vigor, m\u00e1s fugitivas que las del aleteo del alci\u00f3n, cuando aquel gran faquir, animador, hipnotizador y conductor de las masas levant\u00f3 a los bravos de todos los rincones del pa\u00eds a que llevasen nuestras \u00e1guilas guerreras por los viejos gloriosos senderos de Alejandro el Grande y atasen sus caballos a las puertas mismas de la Imperial Ciudad. Con grave sollozo y con amargas l\u00e1grimas de arrepentimiento confesar\u00e1 ella, la Grecia del pueblo y de las muchedumbres, encima de la abierta tumba, su primera horrible traici\u00f3n, cuando acobardada, prendida de las predicaciones del apego a la vida y del peque\u00f1o helenismo, dej\u00f3 de creer en \u00e9l y se par\u00f3, desanimada, en medio del camino. Lamentar\u00e1 desde las honduras del coraz\u00f3n la Grecia esta al h\u00e9roe inveros\u00edmil que la agarr\u00f3 entonces con robusta mano y con indomable voluntad la empuj\u00f3 de nuevo a las grandes luchas y a los grandes horizontes con aquella su epigram\u00e1tica palabra: \u201c\u00a1Si t\u00fa no crees en m\u00ed, yo, sin embargo, creo en ti y es lo mismo!\u201d<\/p>\n<p>Esta Grecia llorar\u00e1 la inimaginable grandeza que conoci\u00f3 cuando, escoltada por su h\u00e9roe, se sent\u00f3, a igual honor, a las mesas de los reyes y los poderosos de la tierra, a que volviese, ilustre, a ser ella misma y, si preciso, a golpear con su pu\u00f1o. Le frotaron los ojos los que se los hab\u00edan secado antes y hecho pasar por Europa el platillo de la mendiguez, seg\u00fan el mezquino imperialismo de los Theotokis y Rallis: \u201cDadnos alg\u00fan pegujar con que nos agrandemos tambi\u00e9n nosotros un poquito y as\u00ed nos perdonen nuestros muertos.\u201d<\/p>\n<p>Con estremecimientos y sollozos dir\u00e1, golpe\u00e1ndose los pechos la segunda terrible traici\u00f3n, cuando a la grande obra de Sevres, le respondi\u00f3: \u201cDesdichado, abajo. \u00a1Fuera de Grecia!\u201d Derramar\u00e1 l\u00e1grimas amargas por las ganancias asi\u00e1ticas que se perdieron del todo, por la mutilaci\u00f3n de la Tracia, por las tremendas hecatombes de la muchedumbre, por la desgracia que se desat\u00f3 en el pa\u00eds. Derramar\u00e1 l\u00e1grimas de arrepentimiento y de reconocimiento por el celo que mostr\u00f3 \u00e9l, el desterrado, el perseguido, en correr a Lausana a atestiguar que se esforzaba en recoger los andrajos ensangrentados a que la demencia comunal redujo su obra. Llorar\u00e1 esta Grecia por todas las traiciones a lo suyo propio \u2014y principalmente a lo m\u00e1s precioso de lo suyo\u2014, por las balas de los asesinos, los odios, las injurias, las anatemas. Y llorar\u00e1 desde lo hondo del coraz\u00f3n, sobre todo, al hombre que en medio del vendaval de pasiones que suscit\u00f3 su inconmensurable personalidad pudo mantenerse firme en su deber, \u201cfiel frente a los infieles\u201d, pronto a servirlos a cada momento y a cada sacrificio. Su acerada voluntad, su asombrosa felicidad de adaptaci\u00f3n, su sorprendente agudeza, su genio mismo pol\u00edtico, todas sus raras y grandes excelencias, parecen cosa secundaria frente a la grandeza de su car\u00e1cter, aquella grandeza que se extingui\u00f3 para siempre y llora hoy Grecia. Y ve, con agon\u00eda, dibujarse en el horizonte la amenazadora invasi\u00f3n de la mediocridad y la poca fe.<\/p>\n<p class=\"right\">Spiro MELAS<\/p>\n<p><em>(Por la fiel traducci\u00f3n del romaico: Miguel de Unamuno.)<\/em><\/p>\n<h2 id=\"heading_id_768\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103434_2010067226\"><\/a><strong>Fallas y quemas<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_769\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Hay muy estrecha y honda relaci\u00f3n entre las fallas levantinas \u2014o valencianas, alicantinas&#8230;\u2014 y las quemas de iglesias e im\u00e1genes en \u00e9stas. Porque hay dos modos, por lo menos, de sentir y comprender la imaginer\u00eda. Seg\u00fan arte profano y temporal o seg\u00fan arte religioso que se presume eterno. Y hay dos idolatr\u00edas, la est\u00e9tica y la del fetichismo m\u00e1gico. Que a la veces se entremezclan y hasta se confunden. Y cuando alguien se queje de que en las quemas de templos se reduzcan a cenizas obras maestras de arte debe fijarse en que en las hogueras de falla tambi\u00e9n suelen quemarse verdaderas obras de arte. La diferencia estriba en el modo de sentir y comprender el arte. O est\u00e9tica o religiosamente. O en temporalidad o en eternidad. O en apariencia pasajera o en sustancialidad inacabable.<\/p>\n<p>Hay la idolatr\u00eda del fetichismo m\u00e1gico, contra la que suelen revolverse \u2014demon\u00edacamente\u2014 los iconoclastas, aun siendo artistas. La obra de arte es para \u00e9stos goce del momento que pasa. Ni llegan a lo de Keats, de que \u201cuna cosa de belleza es un goce para siempre\u201d. El \u201cpara siempre\u201d se les atraviesa. No pueden o no quieren creer en ninguna inmortalidad del alma. En cambio, el fetichismo m\u00e1gico trata de eternizar y divinizar la materia. De perpetuar los \u00eddolos y las reliquias con supuestas virtudes m\u00e1gicas. Lo que no quiere decir, \u00a1claro est\u00e1!, que no sea condenable la feroz y salvaje rabia iconoclasta de los incendiarios de templos. Y sin excusa alguna.<\/p>\n<p>\u00bfQue no se adora la materia, la madera o la piedra o el bronce? Hace a\u00f1os fue robada de su santuario la imagen de Nuestra Se\u00f1ora de la Pe\u00f1a de Francia en esta provincia de Salamanca. Se hizo otra, mas cuando luego aparecieron los restos de la robada, en un pozo, se los metieron, como reliquias de algo antes vivo, a la talla nueva, dentro de su madera. Para conservar la magia del fetiche. Y tenemos la Pilanca de Zaragoza, la de la leyendaria aparici\u00f3n de la Virgen, que desapareci\u00f3 en el incendio del primitivo templo g\u00f3tico, y reapareci\u00f3 la actual, su sustituta, imagen borgo\u00f1ona de mediados del siglo XV. \u00a1Pero v\u00e1yase con esto a sus devotos! Habr\u00eda que recordarle lo que en el cap\u00edtulo XIX de los \u201cHechos de los Ap\u00f3stoles\u201d se cuenta que le pas\u00f3 a San Pablo en \u00c9feso cuando los efesios que explotaban a su Artemis (Diana) creyeron que el Ap\u00f3stol iba a estropearles su negocio idol\u00e1trico. Se dice, por otra parte, que cuando se dijo que hab\u00eda aparecido en Compostela el cuerpo del ap\u00f3stol Santiago un cierto can\u00f3nigo \u2014con dejos priscilianistas, sin duda\u2014 exclam\u00f3: \u201cQue sigan excavando a ver si aparece el del caballo.\u201d \u00bfTiene, pues, nada de extra\u00f1o que los que sienten y viven s\u00f3lo al d\u00eda, los que no sienten la perennidad, los que acaso, y tal vez por desesperaci\u00f3n religiosa \u2014o irreligiosa, que es igual\u2014 no creen en el \u201cpara siempre\u201d se den a quemar lo que les recuerda el \u201cmorir habemos\u201d? Me dec\u00eda en Alicante, tierra de fallas y quemas, su alcalde que all\u00ed la religi\u00f3n popular era la de las habas frescas. La de lo que pasa, a la ma\u00f1ana verde, seco a la tarde. \u00a1Lo que hablaba yo de esto con Sirval!<\/p>\n<p>Y ahora voy a traer aqu\u00ed a cuenta dos cosas que le o\u00ed en Par\u00eds, en 1925, a mi amigo Vicente Blasco Ib\u00e1\u00f1ez, t\u00edpico valenciano fallero. Fue la una que hablando en un mitin que dimos all\u00ed por entonces y brind\u00e1ndome a m\u00ed el pasaje, dijo: \u201cCuando desaparezca para siempre este conjunto de c\u00e9lulas que soy Blasco Ib\u00e1\u00f1ez&#8230;\u201d Que \u00e9l no creyese, no pudiere creer en su propia espiritualidad individual no me chocaba; \u00a1pero que se complaciera en ello&#8230;! Y otro d\u00eda, como se empe\u00f1ase en ponderarme las grandezas de los Estados Unidos y le replicase yo que \u00e9l era un hombre para quien el universo visible exist\u00eda, pero no el invisible, y que como no sab\u00eda ingl\u00e9s no hab\u00eda podido penetrar en honduras anglo-sajonas, me ataj\u00f3 as\u00ed: \u201cBueno, bueno, esas son teor\u00edas, pero los Estados Unidos para usted, para usted; v\u00e1yase all\u00e1 y con esas preocupaciones que tiene de la vida despu\u00e9s de la muerte inventa all\u00ed una religi\u00f3n nueva y en seguida encuentra una porci\u00f3n de viejas chifladas que le den todos los miles de d\u00f3lares que le hagan falta\u201d. No para inmortalizarse uno, pens\u00e9. Aquel \u201cconjunto de c\u00e9lulas\u201d a quien quem\u00f3 la vida que pasa parec\u00eda no creer en otra. Y, sin embargo&#8230;<\/p>\n<p>Los imagineros religiosos tallaron im\u00e1genes a las que luego el pueblo id\u00f3latra y materialista hizo fetiches y les atribuy\u00f3 virtudes m\u00e1gicas. Y no a las mejores art\u00edsticamente. Las ni\u00f1as prefieren las mu\u00f1ecas deformes. Y el fetichismo le consol\u00f3 de haber nacido y le dio una esperanza \u2014 inconscientemente desesperada\u2014 de un oscuro ensue\u00f1o ultramundano sin fin. \u00bfY no es acaso demon\u00edaco e inhumano ir contra esa vital ilusi\u00f3n? \u00bfMaterialismo? \u00bfCu\u00e1l? \u00bfEl que se atiene a las apariencias, a los fen\u00f3menos pasajeros que la vida quema, a las habas frescas que duran lo que el heno, o el que toma las apariencias por sustancias, por materia permanente, perduradera por los siglos de los siglos? \u00bfMaterialismo? Le hay que da vida \u00edntima; opio que ayuda a vivir contento al pueblo. Mejor que el opio, tambi\u00e9n materialista \u2014aunque de otra materia\u2014 que pregonaba Lenin y mejor que la inhumanidad de los humanistas. Dos opios, que el contraveneno es veneno tambi\u00e9n. \u201cSimula similibus\u201d&#8230;<\/p>\n<p>Queda dicho que la palabra, el verbo, el esp\u00edritu, el son, la historia es \u201caere perennius\u201d m\u00e1s duradera que el bronce. Pero dentro de la historia pasajera, temporal, al d\u00eda, dentro de la revoluci\u00f3n que pega fuego a creencias, consuelos, esperanzas e ilusiones para encender otros, \u00bfhay acaso otra historia permanente y eterna? \u00bfDentro del arte hay religi\u00f3n? El m\u00e1ximo historiador hel\u00e9nico, Tuc\u00eddides, escribi\u00f3 la historia de la guerra del Peloponeso \u201cpara siempre\u201d seg\u00fan su arrogante frase. \u00bfPara siempre? \u00bfLas quemas falleras y las revoluciones petroleras pretenden acabar con lo eterno? A lo que algunos llaman materialismo hist\u00f3rico. \u00a1Qui\u00e9n sabe&#8230;!<\/p>\n<p>Y hay quien se queda, bajo s\u00ed mismo, con una esperanza desesperada, con una fe incr\u00e9dula, con un consuelo contrarracional. No sin raz\u00f3n, sino contrarraz\u00f3n. \u00bfCual el gozne de la historia?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_770\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103436_2010067226\"><\/a><strong>Palinodia o canto de gallina<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_771\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618619\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>10<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p class=\"right\"><em>Bueno es el mundo, bueno, bueno, bueno,<\/em><\/p>\n<p class=\"right\"><em>como de Dios, al f<\/em><em>i<\/em><em>n, obra maestra.<\/em><\/p>\n<p class=\"right\">Miguel de los Santos \u00c1lvarez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos versos, que puso Espronceda al frente de su <em>Diablo Mundo<\/em>, le dir\u00e1n a usted, mi an\u00f3nimo reprensor, que acaso \u2014o mejor, al caso\u2014 tenga usted raz\u00f3n. Y s\u00f3lo raz\u00f3n, no m\u00e1s. Qui\u00e9n sabe&#8230; \u00bfA qu\u00e9 este andar con pesimismo a vueltas? \u00bfA qu\u00e9 verlo todo en negro, en l\u00f3brego y en l\u00fagubre? Los ciegos no ven el campo en negro, como tampoco lo ve usted as\u00ed con la espalda. Por lo que me dice que no se debe ser pesimista. Y luego, que no hay derecho a serlo. \u00bfEn qu\u00e9 quedamos, en deber o en derecho? Pero, \u00a1adelante!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esos versos del amigo de Espronceda, con la cu\u00e1druple bondad de esta obra maestra de Dios, que es el mundo que habitamos, a\u00f1ad\u00eda el \u00c1lvarez aquel: \u201c\u00a1Cantad en vuestra jaula, criaturas!\u201d Vamos, pues, a cantar, pero canto de gallina, o sea palinodia, ya que me dice que usted est\u00e1 arrepentido de un su anterior pesimismo. \u00bfCu\u00e1l la causa? Y que se propone usted acabar su vida, si no reventando de risa, por lo menos con una chanza. Tal vez como un paisano m\u00edo muy \u201cchirene\u201d, que al ir a dar su \u00faltima boqueada se volvi\u00f3 a la pared diciendo: \u201c\u00a1Color\u00edn colorao, este cuento se ha acabao!\u201d \u00bfA qu\u00e9 tomarlo m\u00e1s en serio? O aquel otro, hombre correcto, que al presentir, en su agon\u00eda, el inminente \u00faltimo momento de vida hizo que le afeitasen cuidadosamente y le arreglasen el pelo. No confiaba en que se lo habr\u00edan de hacer en cad\u00e1ver. Y quer\u00eda tomar el mundo en serio.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfLo toma en serio su autor?\u201d, me pregunta usted. \u00a1Ver\u00e1! En mi vieja comedia nueva <em>El Hermano Juan o el mundo es teatro\u201d<\/em> le hago decir a esa reencarnaci\u00f3n del Tenorio, hablando de la risa divina, la de Dios: \u201cSus truenos, los del final del <em>Don <\/em><em>\u00c1<\/em><em>lvaro<\/em>, me suenan a pavorosas carcajadas&#8230;\u201d Y ello es de tradici\u00f3n hom\u00e9rica, pues el Zeus (J\u00fapiter) de Homero hace retemblar el cielo con su risa. Y si me dice que esto es concepci\u00f3n pagana, le dir\u00e9 que en la Biblia se dice que Jehov\u00e1 se r\u00ede de sus enemigos, aunque Clar\u00edn le hubiese reprochado esa ocurrencia a don Alejandro Pidal y Mon como si hubiese sido de \u00e9ste. S\u00ed. Dios se r\u00ede y es humorista, como ha elucidado el famoso de\u00e1n anglicano, que fue de San Pablo, de Londres, Inge.<\/p>\n<p>\u00a1Y si s\u00f3lo fuese re\u00edrse y tomarlo a broma&#8230;! Hay un tremendo pasaje en uno de los dramas de Shakespeare en que \u00e9ste le hace decir a una de sus criaturas que los dioses \u2014y este plural es un eufemismo\u2014 se divierten con nosotros tortur\u00e1ndonos como los ni\u00f1os \u2014por lo general, inconcientemente crueles\u2014 con bichos, gusanos e insectos. Y le invito a que lea la estupenda novela norteamericana <em>Moby Dick<\/em>, de Herman Melville, en que la ballena blanca es el s\u00edmbolo de una terrible divinidad mal\u00e9vola que se complace en atormentar a los hombres. Recuerdo que en mi ni\u00f1ez tuve un amiguito que se divert\u00eda en ponerle a un limaco una cerilla encendida encima y ver c\u00f3mo se arrastraba chamuscado y dejando baba. Y ahora, en mi vejez, veo en tomo m\u00edo retrasados mentales que se divierten con algo parecido, y no precisamente con limacos. \u00bfO es que no cree usted, mi an\u00f3nimo reprensor, que muchas de las atrocidades que presenciamos no son sino divertimientos? Como eran anta\u00f1o los autos de fe. Las m\u00e1s de las quemas&#8230; sociales son desahogos, diversiones. Y a prop\u00f3sito de desahogo, le voy a contar a usted de un desahogado social que siempre est\u00e1 haciendo alarde de servir a otros \u2014de altruismo\u2014, de servir al com\u00fan, a la comunidad \u2014de comunismo\u2014, y, en efecto, come, digiere su comida merced a su mucha bilis de resentido y luego va al com\u00fan a descargarse en \u00e9l, en el pueblo, de su servicio. \u00bfEncono? Alguien dir\u00e1 que resentimiento art\u00edstico. Se trata de un literato fracasado, torvo, enconado, cobarde. Cuando habla \u2014pedantescamente\u2014 del genio de la especie no se sabe si es del que empuja a la propagaci\u00f3n de ella, a la prole, o del que empuja al suicidio colectivo y a la guerra y la revoluci\u00f3n. Y \u00e9stos son los que llevan a los pobres retrasados mentales, que, con la sesera en pu\u00f1o, se divierten con diversiones f\u00fanebres.<\/p>\n<p>Ahora que hay quien se queja de todo eso. \u00a1Ganas de quejarse! \u00a1Man\u00eda pesimista! Perversiones humanas, artificiales, no sentimientos animales, naturales. Porque \u00bfqui\u00e9n nos dice que el insecto torturado o el limaco chamuscado sufre con ello? Yo escrib\u00ed una vez que habr\u00eda que comparar \u2014y esto es un absurdo\u2014 el dolor de la oveja devorada con el placer del lobo que la devora. Pero \u00bfqui\u00e9n nos dice que el pobre lobo no sufre con tener que devorar a la oveja y que la oveja no goza con sentirse devorada por el lobo ? Aunque entre los animales no haya ni sadismo ni masoquismo. \u00bfO no se exalta alguna vez el dolor en goce? \u00bfNo hay hombres y pueblos que se recrean en su propia agon\u00eda? Nada, pues, de pesimismo.<\/p>\n<p>El m\u00e1s grande l\u00edrico portugu\u00e9s del siglo XIX \u2014ni creo le hubo mayor en Espa\u00f1a\u2014, Jo\u00e3o de Deus, tiene una f\u00e1bula, <em>Cabra, ca<\/em><em>rn<\/em><em>ero y cochino ceb\u00f3n<\/em>, en que la cabra y el carnero se extra\u00f1an de que el cochino berree en el carro en que les llevan a los tres al mercado, como si fuera mejor ir a pata, y se lo reprochan. Y el cochino ceb\u00f3n responde que a \u00e9l no le llevan a orde\u00f1o ni a esquileo. Y por eso grita: \u201cAqui d&#8217;el-rei! Aqui d&#8217;el-rei!\u201d Y a\u00f1ade el fabulista: \u201c\u00a1Hablaba como un hombre! Mucha gente no discurre con tanta discreci\u00f3n. Infelizmente cuando el mal es fatal, el pla\u00f1ido \u00bfqu\u00e9 vale?, \u00bfqu\u00e9 vale la prevenci\u00f3n? Antes ser insensato que prudente; un insensato, al menos, menos siente; no ve un palmo ante su nariz; ve el presente; est\u00e1 contento; \u00a1es m\u00e1s feliz!\u201d Y puede ser optimista, agrego yo ahora aqu\u00ed.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, cantemos la gallina, la palinodia; \u00a1cantemos en nuestra Patria, criaturas! Ni hagamos una divina tragedia de lo que no es ni divina comedia. Volveremos, como el Dante, saliendo de este infierno, a rever las estrellas. Y entre ellas, la revoluci\u00f3n&#8230; de los astros. Y qui\u00e9n sabe si a reventar de risa mientras truena la carcajada del Se\u00f1or. Nadie podr\u00e1 decir que no estamos viviendo unos tiempos interesantes y divertidos. A pesar de los berridos de los cebones. Hag\u00e1monos, pues, optimistas. Y color\u00edn colorao&#8230;<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_772\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103438_2010067226\"><\/a><strong>El espol\u00f3n y el codaste<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_773\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618620\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>14<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>\u00bfPopular? \u00bfQu\u00e9 es eso de popular? Hab\u00eda lo que se llamaba Acci\u00f3n Popular, y luego se form\u00f3 el llamado Frente Popular. Populares los dos. \u00bfY qui\u00e9n les impide llamarse as\u00ed, aunque ello contribuya a confundir a\u00fan m\u00e1s la confusi\u00f3n que reina y gobierna en este manicomio suelto que es hoy Espa\u00f1a? Donde no hay polic\u00eda gubernativa del lenguaje. Aunque quiero recordar que en el primer bienio de esta dichosa \u2014de dicho y no de dicha\u2014 Rep\u00fablica se prohibi\u00f3 que ning\u00fan partido se apellidara nacional. Y se anatematizaba la designaci\u00f3n de \u201cGobiernos nacionales\u201d. Para que hace poco, volviendo por los fueros del bien decir, el actual presidente del Gobierno determinara \u2014arrepentido acaso de su anterior inquisitorial (no inquisitiva) prohibici\u00f3n\u2014 lo que eso de \u201cnaci\u00f3nnal\u201d significa, y que no se refiere a unanimidad, sino a volumen. Aunque, desgraciadamente, quepa medir el volumen por la ley de la mayor\u00eda. Algo as\u00ed como aquello de que justicia es lo que quieren dos donde hay tres. Mas de todos modos, parece que en lo de nacional nos vamos entendiendo. Mas \u00bfen lo de popular&#8230;?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es el pueblo? \u00bfQui\u00e9nes componen el pueblo? \u00bfEs el pueblo una clase o es el conjunto de las clases sociales y nacionales todas? Pero dejemos esto, pues apenas hay quien est\u00e9 dispuesto a dejarse instruir y convencer. Cada cual se atiene a su acepci\u00f3n de la fat\u00eddica y confusiva palabra.<\/p>\n<p>Ahora parece que el Frente Popular, ganando popularidad, ha desplazado o poco menos a la Acci\u00f3n Popular; pero \u00bfqui\u00e9n nos dice que detr\u00e1s de este Frente Popular no se est\u00e9 formando un Cogote Popular, tan popular como el frente y en el mismo sentido en que los del frente toman eso de popular? Cuando una aldea, un villorrio o un lugarejo est\u00e1 dividido, como suelen estarlo, en dos bandos: los anti-equisistas que siguen a Ceda \u2014m\u00e9dico, maestro, p\u00e1rroco, boticario o pescador de tencas, verbigracia\u2014 y los anti-cedistas que siguen a Equis, perteneciente a cualquiera de esas profesiones o a la de vago o mangante, \u00bfqui\u00e9n nos dice qu\u00e9 parte de ese pueblo as\u00ed dividido es el verdadero pueblo? Porque lo de pueblo bajo y pueblo alto no es sino una mandanga. Y entre esos dos equipos se establece el turno de los parados.<\/p>\n<p>Y ahora, una vez indicado esto del frente popular y del cogote popular, vamos a exponer el caso acudiendo a una muy socorrida met\u00e1fora del arte naviero. Es ya secularmente tradicional lo de comparar al Estado con una nave y al gobernante con un piloto. Como que gobierno quiere decir originariamente el de guiar, en bonanza o en tempestad, una nave; gobernalle es el tim\u00f3n, y gobernar es manejarlo. Y es l\u00e1stima que de una tan fecunda met\u00e1fora no quepa sacar todo el partido sacable en pa\u00edses como el nuestro, donde el asiento central del gobierno est\u00e9 tan tierra adentro. \u00a1En una naci\u00f3n en que desde El Escorial se pretendi\u00f3 gobernar una armada a la que se le supuso invencible antes de hacerse a la alta mar!<\/p>\n<p>Un nav\u00edo de combate, una galera \u2014y acaso hoy un acorazado\u2014, ten\u00eda en su proa un espol\u00f3n met\u00e1lico para embestir y echar a pique, si pod\u00eda, al nav\u00edo contrario. Esa proa espolonada era su frente de choque. Algo as\u00ed como el frente popular. Adem\u00e1s, ten\u00eda el nav\u00edo su casco, y en \u00e9ste, su obra muerta \u2014como la tiene el Estado\u2014, y detr\u00e1s \u2014lo que alguien llamar\u00eda su retaguardia\u2014, el codaste, el grueso tronco \u2014a las veces de hierro\u2014vertical en que termina la quilla, que le hace al nav\u00edo surcar los mares. Y cuando llega el choque de la embestida no es el espol\u00f3n de proa el que lo aguanta y resiste, sino que es el codaste de popa. Como en las guerras es la retaguardia la que resiste. Y en la guerra civil pol\u00edtica no es el frente popular, sino el cogote popular, tan popular \u2014acaso m\u00e1s\u2014 que el frente, el que tiene que aguantar la acometida. Y es ocioso pensar que la masa del codaste se solidarice siempre con la masa del espol\u00f3n de proa. \u00a1Hay que conocer los \u201cpueblos\u201d! Los pueblos, \u00bfeh?, no s\u00f3lo el pueblo.<\/p>\n<p>Sabido es, adem\u00e1s, que la fuerza impulsora de un nav\u00edo le viene de detr\u00e1s, de popa a proa; de popa a proa, de atr\u00e1s adelante: el viento que hincha la vela y el empuje de la h\u00e9lice. Que un nav\u00edo no navega a tiro, como un carro de que tiran caballer\u00edas. No es el porvenir el que tira de un pueblo, sino el pasado. Su progreso se debe a su tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Y una vez desarrollada la met\u00e1fora naviera, \u00bfqu\u00e9 es eso de que aqu\u00ed no cabe ni comunismo ni fajismo? \u00bfA qu\u00e9 gobernante, a qu\u00e9 piloto entre proa y popa, se le ocurre pensar que no se sobrepongan al casco ni el espol\u00f3n de proa ni el codaste de popa? Tan populares el uno como el otro. Porque \u00bfde d\u00f3nde se ha sacado que el fajo sea menos popular o, si se quiere, menos proletario que el soviet? Mussolini ha llamado a Italia una naci\u00f3n proletaria. \u00bfY qu\u00e9 es eso de hablar del capitalismo de los Bancos, verbigracia? \u00bfEs que el Banco de un Estado totalitario \u2014comunista o fajista\u2014 no es tan capitalista como el de la clase llamada as\u00ed, capitalista? Un espectador acongojado y de esp\u00edritu liberal \u2014como el que esto escribe\u2014 que contemple la inminencia del choque desde el puente de cubierta podr\u00e1 temer o esperar lo que tema o lo que espere; mas no se le ocurrir\u00e1 pensar que es la garita del timonel la que lo resiste y aguanta. Ni que el timonel pueda dirigir su nav\u00edo con pactos ni de proa ni de popa. S\u00f3lo a un piloto de tierra adentro, escurialense, se le puede antojar que un pacto sirva de br\u00fajula o comp\u00e1s de marear. Como tampoco sirven ni maniobras de gabarras de r\u00eda ni de balandros de abra. \u00bfEst\u00e1 claro?<\/p>\n<p>\u00bfEnemigos del nav\u00edo? \u00bfQui\u00e9nes? \u00bfLos de adelante o los de detr\u00e1s?; \u00bflos de proa o los de popa? Y dej\u00e9monos de eso de izquierda y de derecha. Que en el avance del nav\u00edo y, sobre todo, en sus embestidas o arremetidas, ni la obra muerta de babor \u2014izquierda\u2014 ni la obra muerta de estribor \u2014derecha\u2014, obras ambas muertas, cuentan apenas para nada. Y aunque sobre la l\u00ednea de flotaci\u00f3n se hundir\u00e1n al hundirse el casco por quiebra de espol\u00f3n o de codaste, o de ambos. Se llama obra muerta a la de los bordes del casco, sobre cubierta, ya de izquierda o babor, ya de derecha o estribor. Y cuando esos bordes son desbordados, el nav\u00edo se hunde, y \u00a1ay de los que no sepan nadar! Y de los otros. Si se est\u00e1 en alta mar y lejos de tierra firme.<\/p>\n<p>Nota.\u2014Debo advertirle a cierto privado y malicioso an\u00f3nimo comentador de estos mis <em>Comentarios<\/em> que no me divierto con estos escarceos ling\u00fc\u00edsticos y metaf\u00f3ricos, sino que me quitan el sue\u00f1o. Y que nuestro se\u00f1or Don Quijote era hidalgo y a la vez ingenioso.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_774\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103440_2010067226\"><\/a><strong>Potencias limbales<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_775\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618621\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>17<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>\u201c\u00a1Santo Dios! \u00a1Santo Dios! \u00a1Se han desencadenado las potencias todas infernales!\u201d \u2014me dijo con un \u00e9nfasis inconcientemente c\u00f3mico y llev\u00e1ndose las manos al caletre. (En \u00e9l, de ordinario, testuz.) Me le qued\u00e9 mirando un rato, y le repuse: \u201c\u00bfInfernales? \u00a1Mas bien limbales!\u201d Y \u00e9l: \u201c\u00bfY qu\u00e9 es eso?\u201d Con cierto recelo de que estuviese por dentro ri\u00e9ndome de \u00e9l, pues es de los recelosos. Y yo: \u201c\u00bfUsted sabe lo que es el limbo?\u201d A esto se me amosc\u00f3, y: \u201cNo estoy seguro, pero en fin, como usted lo ha de saber mejor que yo&#8230;\u201d Me sonre\u00ed con l\u00e1stima y le dije: \u201c\u00bfQuiere usted que empecemos por una peque\u00f1a excursi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica?\u201d Y \u00e9l: \u201cMuy bien; nos vendr\u00e1 bien a los dos y usted se lucir\u00e1, sin duda\u201d. Result\u00f3 que \u00e9l no sab\u00eda del limbo sino aquel lugar m\u00edtico a donde le hab\u00edan ense\u00f1ado que van las \u00e1nimas de los pobres ni\u00f1os inocentes que se mueren sin bautismo.<\/p>\n<p>Limbo le dije que es \u2014como el lector sabe conmigo\u2014 lo mismo que margen, borde y en casos: umbral. En el juego de pelota a ble \u2014o ple\u2014 con front\u00f3n, limbos se llaman a las l\u00edneas que en el front\u00f3n y en el suelo marcan la falta. Aqu\u00ed, en Salamanca, he o\u00eddo llamarle, por los chicos, a esas l\u00edneas \u201cimbos\u201d, quit\u00e1ndole la ele del art\u00edculo. En italiano, \u201clembo\u201d es borde, margen u orilla, Y luego pas\u00e9 a decirle c\u00f3mo las potencias limbales son las marginales, las de los bordes u orillas, las de los extremos. \u201cHay \u2014le dije\u2014 potencias celestiales, o del cielo; potencias infernales, o del infierno; potencias purgatoriales, o del purgatorio, y potenci\u00e9is limbales, o del limbo.\u201d Y \u00e9l entonces: \u201cBueno, pero ese limbo, margen o borde, ese del juego de pelota a ble&#8230;\u201d Le interrump\u00ed: \u201cA ese limbo del juego de pelota a ble tambi\u00e9n se le llama <em>esc\u00e1s<\/em>, aunque el diccionario oficial no lo registre\u201d. Y \u00e9l: \u201cBueno, \u00bfpero ese limbo qu\u00e9 tiene que ver con el de nuestro catecismo?\u201d \u201cPues tiene que ver \u2014le dije\u2014 en que las \u00e1nimas de esos ni\u00f1os inocentes e inconcientes duermen, sin ensue\u00f1os, en el borde de la historia, al margen de ella.\u201d \u201c\u00bfEntonces?\u201d \u2014me pregunt\u00f3 ya algo intrigado y ya sin hinchaz\u00f3n.<\/p>\n<p>Entonces que es terrible la potencia de los que viven al margen de la historia, de los que no tienen clara conciencia de ella, de los que se alimentan de gestos, ademanes, contrase\u00f1as, gritos, y&#8230; camelos. De los que, siguiendo lo del famoso pasaje del catecismo jesu\u00edtico \u2014y aunque sean del otro bando, del contrario, o mejor del otro extremo, margen o limbo\u2014 dicen: \u201cEso no me lo pregunt\u00e9is a m\u00ed que soy ignorante, doctores \u2014y quien dice doctores dice jefes o caudillos\u2014 tiene mi comuni\u00f3n o partido, que os sabr\u00e1n responder\u201d. Una vez iba yo por una calle de Madrid y pas\u00f3 una chiquiller\u00eda dando chillidos, a la que se acerc\u00f3 otro chiquillo preguntando: \u201c\u00bfQu\u00e9 es lo que hay que gritar?\u201d \u201cDeporte pol\u00edtico\u201d \u2014me dijo uno que me acompa\u00f1aba\u2014. Y yo: \u201c\u00a1Transporte, no!\u201d Y \u00e9l: \u201c\u00bfPues?\u201d Y yo: \u201cPorque no transportan idea ninguna, ya que no las tienen, ni saben lo que se dicen\u201d.<\/p>\n<p>Potencias limbales, s\u00ed; terribles potencias de inconciencia. Cortejan a unas cosas que oyen y no entienden, y como no logran entenderlas, poseerlas, no son para ellos ideas. Y como a cortejar se le llama en cal\u00f3 \u201ccamelar\u201d, esas cosas que oyen y no logran entender no son para ellos m\u00e1s que lo que decimos \u201ccamelos\u201d. \u00a1Terribles camelos a las veces! Y luego hay pobres hombres, resentidos o fracasados, que se dejan arrastrar de la potencia limbal de esos inconcientes. En el un limbo, margen o extremo o en el otro. Porque es cosa fat\u00eddica lo de acercarse y no llegar.<\/p>\n<p>Porque esto de que unas sedicentes juventudes \u2014en parte lo son, sin duda\u2014 est\u00e9n atosigando con t\u00f3sigo de tonter\u00eda furiosa a Espa\u00f1a, desde sus m\u00e1rgenes o limbos, se debe a que se sirven de ellas algunos que nunca tuvieron juventud alguna porque se les abort\u00f3. Y en esta tr\u00e1gica lucha de las generaciones \u2014mucho m\u00e1s tr\u00e1gica que la lucha de clases\u2014 se otea una verdadera disoluci\u00f3n mental \u2014y por lo tanto moral\u2014 colectiva, una disoluci\u00f3n intelectual no ya de la opini\u00f3n, sino del esp\u00edritu, del \u00e1nimo p\u00fablico. Alguien dir\u00e1 que una disoluci\u00f3n es una resoluci\u00f3n, que disolver un problema es resolverlo. Y, en efecto, muerto el perro se acab\u00f3 la rabia. Pero&#8230;, \u00bfqu\u00e9 es lo que no se acaba al cabo?<\/p>\n<p>Y lo m\u00e1s grave, lo irreparable acaso \u2014es mi cantilena\u2014, es la disoluci\u00f3n mental, la demencia, que nutre al esp\u00edritu p\u00fablico con camelos, con vagas f\u00f3rmulas faltas de contenido ideal. En moral, en pol\u00edtica, en econom\u00eda, se prendan los del limbo de cosas que equivalen a lo que en literatura se llam\u00f3 el \u201cdada\u00edsmo\u201d. Y se ponen a decir, y lo que es peor, a hacer tonter\u00edas catastr\u00f3ficas. O si se quiere revolucionarias, que cat\u00e1strofe quiere decir revoluci\u00f3n. \u00bfTonter\u00edas? S\u00ed, tonter\u00edas que algunos llamar\u00edan \u201creprobables\u201d. Porque recientemente hemos o\u00eddo calificar de \u201creprobables\u201d a cr\u00edmenes repugnantes cuando se dec\u00eda que el m\u00f3vil era social. O sea insocial. \u00bfTonter\u00edas? S\u00ed, hemos o\u00eddo calificar de tonter\u00edas, m\u00e1s o menos reprobables, las quemas de iglesias y conventos. Y hasta de cad\u00e1veres desenterrados. D\u00e1ndose el caso de que los incendiarios, los petroleros, que dejaban los templos hechos una \u201cl\u00e1stima\u201d \u2014no m\u00e1s que l\u00e1stima\u2014, no eran de los represados antes, no eran de los que fueron oprimidos, no eran de los que pod\u00edan alegar una venganza. Y que los m\u00e1s vand\u00e1licos de esos sucesos sucedieron, en general, en lugares que no hab\u00edan sido previamente castigados por una represi\u00f3n&#8230; \u00bfreprobable tambi\u00e9n? Porque la reprobabilidad tiene dos caras, y apunta a los dos extremos o limbos. La barbarie contrarrevolucionaria no es menor ni mejor barbarie que la otra, y a la inversa. Es la misma barbarie.<\/p>\n<p>Los dos limbos son un solo y mismo limbo. Que ya nos lo dice al decir que los extremos, los limbos, se tocan, el refr\u00e1n. La tonter\u00eda, la demencia disolutiva, es la misma.<\/p>\n<p>\u00a1Potencias limbales! \u00a1Qu\u00e9 mal suena esto! Ya lo s\u00e9. Pero tampoco s\u00e9 inventar otra expresi\u00f3n&#8230; m\u00e1s elegante. Porque lo que se suele llamar \u2014abusivamente, de cierto\u2014 elegancia, se me resiste tanto y aun m\u00e1s que la tonter\u00eda. \u00bfAunque no ser\u00e1n una sola y misma cosa, la una tonter\u00eda ingenua, grosera o en bruto, y la otra tonter\u00eda sutil y refinada? \u00bfCu\u00e1l es preferible? \u00bfSobre todo en un pueblo al que se le llama impresionable queriendo decir presionable? \u00bfY no ser\u00e1n acaso consustanciales con los limbos \u2014con uno y otro\u2014 tales o cuales tonter\u00edas, ya en bruto \u2014en r\u00fastica\u2014, ya encuadernadas en elegante pasta? Pero&#8230; \u00a1atr\u00e1s!, que volver a aquello de las consustancialidades no es ya m\u00e1s que insustancialidad. Y mitolog\u00eda. Que para \u00e9sta basta con cielo, infierno, purgatorio y limbo.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_776\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103442_2010067226\"><\/a><strong>Mis santas compa\u00f1as I<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_777\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618622\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>24<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Se ha contado m\u00e1s de una vez la tragedia del autor que navegaba llevando su tesoro: las hojas de una obra \u2014poema, novela, historia, lo que fuese\u2014 a la que acaso dedic\u00f3 largos desvelos en largo tiempo y que en un naufragio vio, desesperado, que se le esparc\u00edan esas hojas sobre las olas de la mar. \u00a1Y no poder agarrarse a ellas como a tablas de salvaci\u00f3n! Ni poder luego rehacerlas, revivirlas. La historia recuerda casos de \u00e9stos. Y alguno que hizo luego la incurable desdicha del autor y tal vez provoc\u00f3 su suicidio. Pero hay acaso otra tragedia, m\u00e1s frecuente, menos espectacular y m\u00e1s callada, y es la de aquel \u2014autor o no\u2014 a quien una galerna del mar social de las pasiones, generalmente pol\u00edticas \u2014las que se dicen as\u00ed\u2014 le arrebata sus memorias del pasado, de su \u00edntima historia y le pela el alma.<\/p>\n<p>\u00a1Ay del que, lejos durante a\u00f1os del toque cotidiano con el hogar de su ni\u00f1ez, de su mocedad y acaso de su madurez, vuelve a verlo y se encuentra con que ya no lo conoce! \u00a1Qu\u00e9 hondo destierro! Encu\u00e9ntrase en el hogar de sus muertos. Y quiero trascribir aqu\u00ed lo que escrib\u00ed al encontrarme, no hace mucho, al mor\u00edrseme la hermana mayor, con un cuadrito que ella guardaba y en que hab\u00eda rizos de las cabelleras de mis hermanos todos cuando ni\u00f1os, y entre ellos, uno m\u00edo, de mis cinco o seis a\u00f1os. Y fue esto: \u201cEste rizo \u00bfes un recuerdo \/ o es todo recuerdo un rizo?; \/ \u00bfes un sue\u00f1o o un hechizo? \/ En tal encuentro me pierdo. \/ Siendo ni\u00f1o, la tijera \/ maternal (\u00a1tiempo que pasa!) \/ me lo cort\u00f3 y en la casa \/ qued\u00f3, \u00a1reliquia agorera! \/ \u00a1Fue m\u00edo!, dice mi mente; \/ \u00bfm\u00edo?; \u00a1si no lo era yo&#8230;!; \/ todo esto ya se pas\u00f3&#8230;; \/ \u00a1si me quedara el presente&#8230;! \/ Es la reliquia de un muerto, \/ n\u00e1ufrago en mar insondable; \/ \u00a1qu\u00e9 misterio inabordable \/ el que me aguarda en el puerto! \/ Este rizo es una garra \/ que me desgarra en pedazos; \/ \u00a1madre, ll\u00e9vame en tus brazos \/ hasta trasponer la barra!\u201d<\/p>\n<p>Quisiera uno recogerse a ratos para rehacerse su alma propia, atar el hilo \u2014deshilvanado a trechos\u2014 de su vida para revivirse; pero la avenida \u2014en catarata tal vez\u2014 de los sucesos hist\u00f3ricos diarios, de la revoluci\u00f3n de cada d\u00eda, le rompen el recogimiento, le confunden en la memoria las memorias y no hay manera ni de meditar ni de recordar. Y como uno no es cartujo, no ve, ni muerto, al que fue. O se siente, a cierta edad \u2014\u00a1edad muy incierta!\u2014, encorvado de alma como esos \u00e1rboles de las costas azotadas de contino por temporales marinos, a que se les ve encorvados.<\/p>\n<p>Prop\u00f3nese uno cada d\u00eda no salir apenas de casa, o tal vez ni de su despacho, gabinete, cuarto o alcoba, para ir ordenando su pasado, revisando su vida; pero le tira la tertulia del caf\u00e9 o del casino y se va all\u00e1 a o\u00edr los comentarios \u2014siempre los mismos y uniformes\u2014 a los sucesos del d\u00eda, al \u00faltimo asesinato o a la \u00faltima sesi\u00f3n de Cortes o a los recientes acuerdos de los partidos pol\u00edticos, que son sucesos parejos. O toma uno los diarios del d\u00eda y, \u00a1Dios m\u00edo, qu\u00e9 terrible fatiga! \u00a1Qu\u00e9 cansado todo ello! Las mismas firmas \u2014no hombres\u2014 al pie de las mismas cosas, dichas del mismo modo. Y se acaba por perder el sentimiento y el sentido de la memoria hist\u00f3rica o comunal de la Historia, no del relato de ella. Y se pierden esos sentimiento y sentido por falta de lo que ha dado en llamarse la cuarta dimensi\u00f3n del espacio temporal. O, si se quiere, del tiempo espacial. No longitud o largura, ni latitud o anchura, ni profundidad u hondura, sino holgura, huelgo o aliento; vida en tiempo eterno. No visi\u00f3n a lo largo, ni a lo ancho, ni a lo hondo, sino sentimiento; mejor: entra\u00f1amiento, a huelgo, a respiraci\u00f3n. No conocer lo que pasa, sino contemplar lo que pasa y vuelve, lo que se queda. Y lo que se queda es la esencia de la sustancia de lo que pas\u00f3. Y as\u00ed uno se ahoga en el espacio desnudo y no m\u00e1s que espacial.<\/p>\n<p>Hojas que se nos van, ahornagadas, amarillenta o rojizas, secas, como las de los \u00e1lamos de la ribera en oto\u00f1o, o a perderse en el r\u00edo o a formar mantillo que abrigue el pie del \u00e1rbol y abone su venidero follaje de primavera. Y deja uno, desalentado, sin huelgo, esas hojas cotidianas de la Prensa, las echa de lado y, mirando al techo del cuarto \u2014no al del cielo\u2014, se pone a so\u00f1ar despierto. \u00bfDespierto? Y ve pasar, sellada y consagrada por la muerte, la Santa Compa\u00f1a. O la estantigua.<\/p>\n<p>Es la Santa Compa\u00f1a \u2014o la estantigua, o sea hueste antigua\u2014 la procesi\u00f3n de los muertos, de los de cada uno, que pasan en ciertos d\u00edas y a ciertas horas \u2014de noche sobre todo\u2014 por el espacio, bajo el firmamento. Y pasan como aquellas dantescas nubes de almas que cruzan los \u00e1mbitos de la <em>Divina Comedia<\/em>, cada alma con su gesto, con su voz, con su sollozo o con su risa. Y pasan sin fila ni orden cronol\u00f3gicos, contempor\u00e1neos todos \u2014o coeternales\u2014 en la muerte, confundidos unos con otros. As\u00ed veo yo muchas noches, echados al suelo junto a la cama los diarios del d\u00eda, desfilar ante mi memoria las procesiones de los fantasmas de aquellos a quienes conoc\u00ed y trat\u00e9 en mi vida y a quien la muerte me los ha consagrado: mis santas compa\u00f1as. Unos, amigos o enemigos, privados, sin nombre en la historia nacional, en la memoria comunal, y que son, en parte, los m\u00e1s m\u00edos, los m\u00e1s pedazos de mi alma. Y otros, los que he conocido y tratado y que dejaron alg\u00fan nombre en nuestra historia. Y que se me presentan en alg\u00fan momento preciso de nuestro mutuo trato con alg\u00fan adem\u00e1n o alguna frase.<\/p>\n<p>Y junto a ellos, en los bordes de las nubes de almas, aquellos extra\u00f1os misteriosos transe\u00fantes con los que me cruc\u00e9 en fortuitos encuentros, al pasear ellos sus solitarias locuras \u2014ya me hab\u00eda una vez prevenido de ello Gald\u00f3s\u2014 por los caminos del mundo y a los que cuento por muertos. Y todos ellos, sin jerarqu\u00edas ni edades, apelotonados en densa nube, que es como una sola alma comunal, fuera de tiempo. En una nube cuyos contornos se diluyen en confines.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_778\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103444_2010067226\"><\/a><strong>Mis santas compa\u00f1as II<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_779\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>abril<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Aqu\u00ed llega el primer hombre de nombrad\u00eda nacional a quien conoc\u00ed y trat\u00e9 al empezar a escribir a mis dieciocho a\u00f1os, mi paisano el poeta don Antonio de Trueba (Ant\u00f3n el de los Cantares) y le oigo que me pregunta malicioso y tartamudeando: \u201cDiga usted, Miguel, \u00bfese Gote, Guete o como se diga, ten\u00eda tanto talento como dice Men\u00e9ndez Pelayo?\u201d Y evocado as\u00ed se me presenta don Marcelino, de quien fui alumno oficial en el curso de 1883 a 84 y que presidi\u00f3, el 91, el tribunal que me dio c\u00e1tedra y de que form\u00f3 parte don Juan Valera. Y \u00e9ste, ciego ya, empe\u00f1\u00e1ndose, a\u00f1os despu\u00e9s, en su casa, mientras beb\u00eda co\u00f1ac a lentos sorbitos, en convertirme al culto de la grandeza po\u00e9tica de Quintana con aquello de que escribi\u00f3 sus cantos con un \u00f3rgano corporal que la decencia me impide especificar. Y de la Universidad se me viene Ort\u00ed y Lara dando con el \u00edndice en la mesa con esa: \u201c\u00a1esta es la cosa!\u201d, Y aquellas oposiciones en que me amist\u00e9 con Ganivet y \u00e9ste en la horchater\u00eda. Y envuelto en los recuerdos universitarios de mi Madrid, aquel caser\u00f3n de Astrarena, en la red de San Luis \u2014hoy en ruinas\u2014, entre Fuencarral y Hortaleza, donde me aloj\u00e9 primero, en 1880, en una de sus bohardillas, y donde m\u00e1s tarde, acabada mi carrera y juez yo, a mi vez, de oposiciones, acud\u00eda a una tertulia de la Sociedad de Autores. Y de all\u00ed me vienen N\u00fa\u00f1ez de Arce, correcto y tiesecito, de quien nada recuerdo de lo que le hube o\u00eddo, y Fern\u00e1ndez Villegas (\u201cZeda\u201d), melanc\u00f3lico, y Vicente Colorado, bilioso, y otros. Y N\u00fa\u00f1ez de Arce me trae a Campoamor, a quien veo \u2014y apenas oigo\u2014 muri\u00e9ndose de fr\u00edo, entre mantas y almohadas, en un sill\u00f3n de su gabinete, hecho un horno. Y en la nubecilla de escritores, Pereda, confes\u00e1ndome aqu\u00ed, a orillas del Tormes, que no le gustaba el campo. Y Gald\u00f3s, en el banquete que nos dieron a \u00e9l, a Cavia y a m\u00ed \u2014cuesti\u00f3n de censura\u2014 y en que di las gracias por los tres, pues ellos ni pod\u00edan ya hacerlo. Y Echegaray, acurrucado, como un gato en acecho, en una butaca de la Cacharrer\u00eda del Ateneo y que al decirme que montaba en bicicleta, a sus a\u00f1os, por ser el medio de locomoci\u00f3n m\u00e1s individualista, le dije: \u201cNo, don Jos\u00e9; el medio de locomoci\u00f3n individualista es ir solo, a pie, descalzo, escotero y por donde no hay camino\u201d. Y al verle me pesa de aquella injusta protesta contra un homenaje que se le rindi\u00f3 y que firm\u00e9 el primero. Y do\u00f1a Emilia, discutiendo conmigo y a tomar notas para meter expresiones m\u00edas \u2014\u00a1y qu\u00e9 fielmente!\u2014 en <em>Los tres arcos de Cirilo<\/em>. Y Sell\u00e9s, tan serio, y Taboada, tan por fuera jocoso.<\/p>\n<p>Luego los catalanes. Mi Maragall, en su casa, y cuando al o\u00edr la campanilla del Vi\u00e1tico en la calle, nos asomamos al mirador, y Eduardo Marquina me dijo luego: \u201c\u00bfNo ha notado que vacil\u00f3 en si arrodillarse?\u201d Y yo: \u201cSi lo hubiera notado lo habr\u00eda hecho yo\u201d. Y Rusi\u00f1ol, durmiendo a pierna suelta, sobre un banco de tercera, en nuestro viaje a Italia, en 1917, y entrando en Venecia por el Canal Grande, una noche de luna llena y sin m\u00e1s luz que \u00e9sta en ella. Y luego los portugueses. Guerra Junqueiro, en Barca d&#8217;Alva, d\u00e1ndome una comida vegetariana, adobada por aceite de una lata de sardinas, al pie de un retrato de Tolstoi, o en otro de nuestras muchas entrevistas. Y Ramalho Ortig\u00e3o, encantado de presenciar en el claustro de San Esteban, aqu\u00ed, una procesi\u00f3n de blancos dominicos. Y luego los americanos. Rub\u00e9n Dar\u00edo, que viene a una casa de hu\u00e9spedes, a ofrecerme la colaboraci\u00f3n en <em>La Naci\u00f3n<\/em>, de Buenos Aires. Y Amado Nervo, disertando sobre la experiencia ultramundana en su casita de la plaza de Oriente, frente al Palacio Real, con el telescopio al lado. Y de esa plaza me viene mi paisano el poeta Ram\u00f3n de Basterra, a leerme el manuscrito de <em>La obra de Trajano<\/em>, poco antes de su primer ataque de la locura que acab\u00f3 con \u00e9l. Y otros escritores a quienes apenas si entrev\u00ed y convers\u00e9 con ellos de paso: Eusebio Blasco, Ramos Carri\u00f3n, Vital Aza, Ferrari\u2026 Clar\u00edn no se me presenta, pues aunque cruc\u00e9 cartas con \u00e9l, jam\u00e1s le vi ni nos hablamos. Y de los franceses, en Par\u00eds. Richepin, ya muy viejo, dici\u00e9ndoseme turanio, gitano y vasco. Y el gran escultor Bourdelle, que se muri\u00f3 sin hacerme, como quer\u00eda, un busto, pidi\u00e9ndome que le hiciese figurillas plegadas en papel y pregunt\u00e1ndome si las hac\u00eda a plan previo o a lo que saliera, y yo, que de las dos maneras.<\/p>\n<p>Y luego los pol\u00edticos, con quienes tuve poco trato. Canalejas, a quien no le o\u00ed discurso \u2014antes de hab\u00e9rseme hecho diputado constituyente s\u00f3lo una vez pis\u00e9 el Congreso\u2014, pregunt\u00e1ndome en su casa \u2014un s\u00e1bado santo\u2014 qu\u00e9 podr\u00eda hacerse en Instrucci\u00f3n P\u00fablica, y yo: \u201cMeter en cintura a S. M. el Catedr\u00e1tico\u201d. Pablo Iglesias, sin vista para el paisaje del campo, habl\u00e1ndome, carretera de Zamora arriba, de su afici\u00f3n al teatro. Don Francisco Silvela, en su casa, desahog\u00e1ndoseme en amargas reflexiones de desesperado. Simarro, presidiendo mi sonada conferencia de la Zarzuela, y Luis Bello, que al salir de ella me dec\u00eda que hab\u00eda yo perdido la ocasi\u00f3n de haberme hecho con un partido. A lo que yo: \u201c\u00a1Jam\u00e1s pens\u00e9 en eso!\u201d Salmer\u00f3n, reproch\u00e1ndome solemnemente, en su despacho, mi pesimismo a cuenta de un art\u00edculo que publiqu\u00e9 en <em>La Democracia<\/em>, la suya, que dirigi\u00f3 Altamira. S\u00e1nchez Guerra, en Bayona, desterrado yo por no plegarme a la dictadura Primo de Rivera, mi v\u00edctima.<\/p>\n<p>Luego se me retrae la nube ac\u00e1, a Salamanca. Dorado Montero recitando a Leopardi, a quien se sab\u00eda de memoria; el obispo P. C\u00e1mara, con su adem\u00e1n y su voz elegantes, quej\u00e1ndose de los integristas, entre ellos don Enrique Gil Robles, con quien contend\u00ed en claustros universitarios. Jos\u00e9 Mar\u00eda Gabriel y Gal\u00e1n, el poeta charro, a quien di a conocer a Pereda y a otros muchos antes que el obispo lo conociera.<\/p>\n<p>Y se me presenta Costa, sollozando al final de un discurso aqu\u00ed, en Salamanca. Y Cajal aconsej\u00e1ndome que no trabajase tanto para poder ahorrar vida. Y tantos otros. Y el fantasma m\u00e1s fresco, as\u00ed como el m\u00e1s viejo, el de Trueba, el de Valle Incl\u00e1n, acarici\u00e1ndose la larga barba blanca en el pasillo del Ateneo. Y don Francisco Giner en su gabinete, al pie del retrato del salmantino Ventura Ruiz Aguilera. Y Coss\u00edo, en su lecho de quietud, encendi\u00e9ndonos mutuamente en liberalismo. Y todos ellos, y muchos m\u00e1s confundidos unos con otros, sin m\u00e1s lazo de uni\u00f3n que la muerte unificadora y purificadora, formando una masa. Y haci\u00e9ndoles coro y corro los otros, los m\u00e1s \u00edntimos, los m\u00e1s familiares, los innominados para el p\u00fablico, los de m\u00e1s dentro, los m\u00e1s m\u00edos. \u00a1Y en lo hondo&#8230; ella! Y me vi, fuera de m\u00ed, entre ellos, que me llevaban consigo, en otro mundo fantasm\u00e1tico.<\/p>\n<p>Al despertar un momento vuelvo a coger los diarios y me digo: \u201cTambi\u00e9n estos que me fastidian tanto ser\u00e1n consagrados. Algunos en mi memoria; yo antes en la de los m\u00e1s de ellos\u201d. Y de nuevo me arropa la manta de la paz del sue\u00f1o. Y viene otra procesi\u00f3n y en ella otros que no se quejan de que no les advirtiera antes, pues en los muertos se mueren los celos y las envidias de la vida. Que ya no hay posteridad para ellos, sino anterioridad para nosotros, los que nos hemos de morir. \u00a1Y qu\u00e9 anterioridad! Dir\u00edase que se nos fue hace siglos ese que se nos muri\u00f3 ayer no m\u00e1s, y que aquel que se nos muri\u00f3 hace siglos se nos fue no m\u00e1s que ayer. Nubes, nubes, nubes. Y niebla. Tal la historia.<\/p>\n<p>Y all\u00e1 va esta hoja. \u00bfA perderse en la mar del olvido?<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_780\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103446_2010067226\"><\/a><strong>La historia en plano<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_781\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>2<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Otra vez quiero volver a una de esas expresiones que me he visto llevado a forjar y cuyo sentido no han llegado a alcanzar del todo algunos de mis lectores \u2014de los m\u00edos\u2014 por las observaciones que respecto a ella me hacen. Es la del ex-futuro. O sea lo que pudo haber sido y no lleg\u00f3 a ser. Lo que habr\u00eda sido si no hubiera sido lo que fue. Extra\u00f1a categor\u00eda que tanto papel juega en la cr\u00edtica hist\u00f3rica y que tan \u00edntima relaci\u00f3n guarda con el fatalismo y el providencialismo. Fatalismo y providencialismo que, bien mirado, son en el fondo una sola y misma cosa. La llamada Providencia es una Fatalidad, un Hado y el Hado es otra Providencia.<\/p>\n<p>En historia este modo, tan c\u00f3modo y a la vez tan fant\u00e1stico, de discurrir es frecuent\u00edsimo. Ya se trate de sucesos remotos, ya de pr\u00f3ximos. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido si la Armada Invencible \u2014antes de haber peleado\u2014 de Felipe II se adue\u00f1a de las costas de Inglaterra? \u00bfQu\u00e9 si Napole\u00f3n vence en Waterloo? \u00bfQu\u00e9 si los ej\u00e9rcitos del pretendiente Carlos V de Borb\u00f3n entran en Madrid de 1833 a 1839? \u00bfQu\u00e9 si el actual Presidente de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola, la de la Constituci\u00f3n de 1931, no disuelve una u otra C\u00e1mara? (Prefiero llamarla C\u00e1mara y no Parlamento.) \u00bfQu\u00e9 si&#8230;? El n\u00famero de ejemplos que cabe poner es innumerable. Y las soluciones a estos ociosos problemas son, como casi todas las de los problemas supuestos hist\u00f3ricos, disoluciones de ellos. En estos d\u00edas, leyendo la <em>Historia Eclesi\u00e1stica de Espa\u00f1a<\/em> del P. Zacar\u00edas Garc\u00eda Villada, S. J., me he encontrado en ella con esta afirmaci\u00f3n: \u201cNo quitemos, ciertamente, su valor a la cultura \u00e1rabe espa\u00f1ola; pero convenz\u00e1monos de que si hubiera prevalecido en nuestro suelo, ahora se podr\u00eda aplicar a Espa\u00f1a con toda verdad la frase de que \u00c1frica comenzaba en los Pirineos\u201d. Lo que, bien examinado, no quiere decir nada. Porque, \u00bfqu\u00e9 quiere decir \u00c1frica? \u00bfY todo lo dem\u00e1s? Cuestiones que me sugieren la de aquella que propuso, hace ya muchos a\u00f1os, en una tertulia uno de mis compa\u00f1eros de estudios y que fue \u00e9sta: \u201c\u00bfQu\u00e9 habr\u00eda sucedido si en vez de descubrir los espa\u00f1oles Am\u00e9rica, guiados por Col\u00f3n, descubren Espa\u00f1a unos navegantes caribes, mayas o aztecas?\u201d A lo que otro de los tertulianos hizo notar que los ind\u00edgenas de Santo Domingo descubrieron a unos navegantes espa\u00f1oles que arribaron a las costas de su isla y que los aztecas descubrieron a los soldados a Hern\u00e1n Cort\u00e9s.<\/p>\n<p>Estas cuestiones de lo que habr\u00eda sucedido de no haber sucedido un suceso como sucedi\u00f3, si no de otro modo, me traen a las mientes aquello que se llam\u00f3 geometr\u00eda metaeuclidiana y que, si no estoy equivocado, ha tra\u00eddo la concepci\u00f3n del espacio universal curvo. Que no es, en el fondo, si no una met\u00e1fora. Y aquella geometr\u00eda metaeuclidiana parti\u00f3 de suponer que desde un punto fuera de una recta se puede bajar m\u00e1s de una perpendicular \u2014en rigor, innumerables\u2014 a dicha recta, en contradicci\u00f3n con el postulado de Euclides. Y de aqu\u00ed lo de geometr\u00eda meta-euclidiana, Pero se da el caso de que la geometr\u00eda euclidiana es la del plano, la del espacio plano, de dos dimensiones, pues en cuanto se trasporta la geometr\u00eda a una superficie esf\u00e9rica \u2014como lo es, con ligera variante, la de la Tierra\u2014 ya el postulado marra. Porque desde uno cualquiera de los polos se pueden bajar Infinitas perpendiculares al Ecuador. Perpendiculares curvas como el Ecuador mismo. Y esto, que es ya conocid\u00edsimo \u2014y perd\u00f3n por haber tenido que recordarlo\u2014, podemos trasladarlo al campo de la historia.<\/p>\n<p>Que si hay una geometr\u00eda, esto es: \u201cmetr\u00eda\u201d o sea medida, de la \u201cgea\u201d o sea tierra, considerando a \u00e9sta como plana, hay una historia que podr\u00edamos llamar euclidiana, consider\u00e1ndola en plano, sin profundidad. Y todos los errores que nacen del planisferio, de representar en mapas planos vastas superficies curvas, como son las de nuestra corteza terrestre \u2014y sin tener, por ahora, en cuenta las otras curvaturas, de las llamadas curvas de nivel\u2014, no son nada junto a los errores hist\u00f3ricos que nacen de ver la historia representada en plano hist\u00f3rico y sin las curvas de nivel hist\u00f3rico. Los m\u00e1s de los relatos hist\u00f3ricos son lo que podr\u00edamos llamar planos, sin profundidad. El narrador no percibe si no la superficie. Y de ah\u00ed que se pregunte a las veces qu\u00e9 es lo que habr\u00eda sucedido de no haber sucedido lo que sucedi\u00f3. Y es que acaso eso otro, lo que no sucedi\u00f3 en el plano, en la superficie, se qued\u00f3 m\u00e1s dentro, en otra dimensi\u00f3n, en profundidad. En la leyenda.<\/p>\n<p>Porque es en la leyenda donde queda lo que pudo haber sido y no lleg\u00f3 a ser. Es en la leyenda donde quedan las infinitas posibilidades y a las veces las m\u00e1s absurdas. Por lo cual no creo que andaba tan descaminado cierto amigo m\u00edo a quien se le encarg\u00f3 traducir un libro de Westermarck sobre el matrimonio primitivo y me dec\u00eda: \u201cEstoy desesperado con esta sociolog\u00eda, que si los olgonquinos se casan as\u00ed y los chipewais de tal otro modo y que si esta tribu y la otra y la de m\u00e1s all\u00e1&#8230; Antes llenaban los libros de palabras; ahora, de esto que llaman hechos y que no son si no relatos de ellos; lo que no veo por ninguna parte son ideas\u201d. Y a\u00f1ad\u00eda: \u201cSi tuviese que aportar eso que llaman hechos para apoyar una teor\u00eda que se me ocurriese, los inventar\u00eda, seguro de que cuanto un hombre pueda inventar ha sucedido, sucede o suceder\u00e1 alguna vez\u201d. Hablaba cuerdamente al afirmar el primado \u2014la primac\u00eda\u2014 de la imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La historia que llaman. cr\u00edtica suele ser historia metaeuclidiana, de ex-futuro, m\u00e1s legendaria que las rechazadas por leyendas. En estos d\u00edas, al leer las discusiones de las actas de diputados y ver, por ejemplo, que un desahogado orador aduc\u00eda contra la validez de una elecci\u00f3n un suceso ocurrido mes despu\u00e9s de la elecci\u00f3n discutida me asombr\u00e9 del sentido de desahogo del referido orador, que contaba \u2014es su costumbre\u2014 con la ignorancia y la credulidad de los que le o\u00edan.<\/p>\n<p>Y por todo ello repito una vez m\u00e1s que no sabemos lo que est\u00e1 hoy sucediendo en nuestra Espa\u00f1a y que los venideros se encontrar\u00e1n perplejos ante el mont\u00f3n de leyendas, contradictorias entre s\u00ed, con que se les presentar\u00e1 esta que llamamos revoluci\u00f3n y la que llamamos contra-revoluci\u00f3n. Y esta es tambi\u00e9n la raz\u00f3n por la que no puedo ni debo decidirme a condenar a unos y absolver a otros porque me los presentan en plano, sin profundidad alguna. Y porque los m\u00e1s de los testigos no saben ver. \u00bfSe habla de \u201crumores\u201d? Es el susurro de la leyenda que se est\u00e1 formando. Y esa leyenda es la del ex-futuro, la de lo que pudo haber sido y no lleg\u00f3 a ser.<\/p>\n<p>Pero vaya usted a convencer de todo esto a todos esos energ\u00famenos \u2014y a la vez deficientes mentales\u2014 que se empe\u00f1an en que uno tome partido cuando no puede formar juicio. Y en tanto los hombres se insultan, se denigran y se matan por no poder conocerse unos a otros. Porque eso de la convivencia no es si no con-conocimiento. (\u00a1Y a la porra con lo de la cacofon\u00eda!)<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_782\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103448_2010067226\"><\/a><strong>Don Estanislao Figueras<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_783\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624624\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>No hay que darle vueltas; todo el problema se reduce, en el fondo, a un problema ling\u00fc\u00edstico, de expresi\u00f3n. Y una de las graves dolencias mentales colectivas \u2014nacionales o populares\u2014 corresponde a lo que en los individuos se llama \u201cafasia\u201d. No encuentran la palabra que ha de se\u00f1alar lo que quieren decir, y no hay modo de que se entiendan unos con otros. Llaman cosas distintas con el mismo nombre, y con distintos nombres, a una misma cosa. Lo que se complica en el caso, harto frecuente, de traducir un texto extranjero conociendo peor a\u00fan que la lengua de que se traduce la lengua a que se traduce, la propia del traductor. Tal, por ejemplo, en la actual Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola, la del 9 de diciembre de 1931; Constituci\u00f3n de papel o de bolsillo, prodigio de indefinici\u00f3n y de indefiniciones. Ve\u00e1mosla, en parte siquiera, para proseguir otro d\u00eda, que hay tela cortada.<\/p>\n<p>La ringlera de las categor\u00edas pol\u00edticas o civiles, en orden conc\u00e9ntrico, parece ser \u00e9ste: Naci\u00f3n-Estado-R\u00e9gimen-Constituci\u00f3n. Naci\u00f3n o Pueblo es categor\u00eda hist\u00f3rica \u2014en rigor, indefinible\u2014, que se siente, mas no se define. Envuelve, ci\u00f1e y abarca al Estado. \u00bfEstado? He o\u00eddo contar que hace a\u00f1os, como se estuviese rezando el rosario en Santiago de la Puebla \u2014de esta provincia de Salamanca\u2014, al decir el p\u00e1rroco: \u201cUn Padrenuestro por las necesidades de la Iglesia y del Estado\u201d, el alcalde, que asist\u00eda al rezo, interrumpi\u00f3 con un: \u201c\u00a1No, eso no; que el Estado son ellos!\u201d \u00bfTen\u00eda raz\u00f3n el alcalde, aunque \u00e9l, como tal alcalde, fuese uno de ellos? Porque \u201cellos\u201d quer\u00eda decir los que ejerc\u00edan el llamado Poder. El Estado es los que mandan. Y viene el R\u00e9gimen.<\/p>\n<p>El R\u00e9gimen \u2014t\u00e9rmino misterioso\u2014 puede ser mon\u00e1rquico, republicano o hasta el del comunismo libertario, especie de c\u00edrculo cuadrado. \u00bfRepublicano? \u00bfMon\u00e1rquico? Aqu\u00ed encaja aquella aguda definici\u00f3n del formidable conde Jos\u00e9 de Maistre al decir: \u201cPropiamente hablando, todos los gobiernos son monarqu\u00edas, que no difieren sino en que el monarca sea vitalicio o temporal, hereditario o electivo, individuo o corporaci\u00f3n.\u201d (O clase.)<\/p>\n<p>Ahora, por v\u00eda de digresi\u00f3n regresiva, un poco de historia republicana espa\u00f1ola. La primera Rep\u00fablica no lleg\u00f3 aqu\u00ed a durar once meses \u2014del 11 de febrero del 73 al 3 de enero del 74\u2014 ni se debi\u00f3, en rigor, a cambio de r\u00e9gimen, sino a que al renunciar don Amadeo de Saboya, el rey caballero, al trono electivo dio paso a la presidencia de don Estanislao Figueras. \u00a1Y qu\u00e9 hombre! \u00a1Qu\u00e9 mal apreciado! Cuatro de los once escasos meses que dur\u00f3 aquella aventura ejerci\u00f3 don Estanislao la doble presidencia: la de la Rep\u00fablica y la del Poder ejecutivo \u2014que nada pudo ejecutar\u2014, y el 11 de junio huy\u00f3 al extranjero con un: \u201c\u00a1Ah\u00ed queda eso!\u201d Huy\u00f3 de la Espa\u00f1a del \u201c\u00a1que bailen!\u201d, del cantonalismo y de la anarqu\u00eda popular. Los seis meses y veintitr\u00e9s d\u00edas de Rep\u00fablica restante se devoraron a tres presidentes: Pi y Margall, Salmer\u00f3n y Castelar, hasta que el 3 de enero de 1874, el general Pav\u00eda disolvi\u00f3 el Parlamento&#8230; soberano. \u00bfSoberano? Pero de las tres fechas significativas: 11 de febrero de 1873, renuncia de don Amadeo; 11 de junio de 1873, escape de Figueras, y 3 de enero de 1874, liquidaci\u00f3n de la soberan\u00eda constitucional parlamentaria \u2014el monarca era el Parlamento\u2014, la m\u00e1s significativa fue la del escape de don Estanislao. Todo un s\u00edmbolo y acaso todo un modelo.<\/p>\n<p>Y ahora veamos: \u00bfes el r\u00e9gimen \u2014llam\u00e9mosle republicano, mon\u00e1rquico o como plazca\u2014 el que hace al Estado o es \u00e9ste el que hace a aqu\u00e9l? Intr\u00edngulis derivado de la afas\u00eda popular epid\u00e9mica. Nuestra \u2014es decir, la de \u201cellos\u201d, los del susodicho alcalde\u2014 mir\u00edfica Constituci\u00f3n de bolsillo, en su art\u00edculo 1.\u00b0, parrafito tercero, empieza dici\u00e9ndonos que \u201cla Rep\u00fablica constituye un Estado&#8230;\u201d Pero \u00bfes la Rep\u00fablica la que constituye un Estado o es el Estado el que se constituye en Rep\u00fablica? \u00a1L\u00edo que ni el de la juridicidad! Debido a la afas\u00eda de los traductores constitucionales.<\/p>\n<p>Y llegamos a la cuarta categor\u00eda de la ringlera: a la Constituci\u00f3n. \u201c\u00a1Constituci\u00f3n o muerte \/ ser\u00e1 nuestra divisa; \/ si alg\u00fan traidor la pisa, \/ la muerte sufrir\u00e1!\u201d As\u00ed cantaban nuestros c\u00e1ndidos liberales de Riego. Pero \u00bfpisarla? Como no se llame as\u00ed a intentar reformarla&#8230; Mas la Constituci\u00f3n misma, en su \u00faltimo art\u00edculo \u2014\u201cin articulo mortis\u201d\u2014, habla de su propia reforma. Lo que no impide que \u201cellos\u201d, los de \u201cnuestra Rep\u00fablica\u201d \u2014la de ellos\u2014, la declaren provisoriamente irreformable y hasta inciten una revoluci\u00f3n para atajar la reforma.<\/p>\n<p>El librillo es sagrado. El mismo conde de Maistre dec\u00eda: \u201cCiertos indios dicen que la Tierra descansa sobre un gran elefante; y si se les pregunta sobre qu\u00e9 se apoya el elefante, responden que sobre una gran tortuga. Hasta aqu\u00ed todo va bien, y la Tierra no corre el menor riesgo; pero si se les urge y se les pregunta todav\u00eda cu\u00e1l es el sost\u00e9n de la gran tortuga, se callan y la dejan en el aire. La teolog\u00eda protestante se parece enteramente a esta f\u00edsica indiana; apoya la salvaci\u00f3n sobre la fe y la fe sobre el libro. En cuanto al libro, es la gran tortuga.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfLa teolog\u00eda protestante? Y \u00bf qu\u00e9 diremos de la demolog\u00eda constitucional, mil veces m\u00e1s enrevesada que la teolog\u00eda escol\u00e1stica, sea protestante, cat\u00f3lica o copta? La naci\u00f3n \u2014y la civilizaci\u00f3n, que es el orden con ella\u2014 se apoya sobre el librillo de la Constituci\u00f3n&#8230;, un gal\u00e1pago. Al que hay que dejarle que vaya a su paso y se recoja en su caparaz\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchas veces se han quejado los pedagogos laicistas \u2014lo que no quiere decir laicos\u2014 de que se empezara en las escuelas primarias por ense\u00f1ar de carretilla a los ni\u00f1os el Catecismo de la Doctrina Cristiana \u2014Astete o Ripalda\u2014, que son incapaces de entender. Y, en efecto, los ni\u00f1os, a la edad en que se les infusan los misterios de la Trinidad, de la Encarnaci\u00f3n del Verbo, de la Transustanciaci\u00f3n eucar\u00edstica y otros as\u00ed son incapaces de entenderlos. Como tampoco entienden los misterios gramaticales del Ep\u00edtome acad\u00e9mico. Pero sustit\u00fayanse unos y otros, los teol\u00f3gicos y los gramaticales, con los del librillo constitucional \u2014el gal\u00e1pago\u2014 y \u00a1Dios nos asista! En algunas escuelas, despu\u00e9s de haberse proscrito por los pedagogos el uso de carteles, parece que se han fijado algunos con misteriosos art\u00edculos del gal\u00e1pago. \u00a1Y habr\u00e1 que ver c\u00f3mo a los pobres p\u00e1rvulos \u2014de cuerpo y normales\u2014, a los que acaso se les haga alzar el pu\u00f1o, les explican lo que es Rep\u00fablica, lo que es democracia y lo que es trabajador de toda clase, adultos \u2014y m\u00e1s bien adolescentes\u2014 de cuerpo, pero m\u00e1s p\u00e1rvulos (y no normalmente) de mente, que les eduquen! Sacar\u00e1n la sesera ling\u00fc\u00edstica m\u00e1s cerrada que el pu\u00f1o enhiesto.<\/p>\n<p>\u201cEl castellano es el idioma oficial de la Rep\u00fablica\u201d, dice el art\u00edculo 4.\u00b0 de la Constituci\u00f3n; pero no es el idioma de la Constituci\u00f3n misma, del librillo o gal\u00e1pago. Y menos mal que el Estado, con excelente acuerdo, se propone editar y repartir por las escuelas ediciones oficiales de nuestros cl\u00e1sicos, los de \u201cellos\u201d y de los otros. La triaca junto al veneno del gal\u00e1pago y de sus sacerdotes. Que la afas\u00eda es veneno. Y el gal\u00e1pago empieza ya a ser fetiche m\u00e1gico \u2014hay que o\u00edr, si no, a los t\u00e9cnicos parlamentarios\u2014, y si alg\u00fan traidor le pisa la cola&#8230; \u00a1Pura superstici\u00f3n demol\u00f3gica! Y&#8230; \u00bffue acaso supersticioso don Estanislao Figueras, el que tuvo que escapar? Los t\u00e9cnicos dicen que \u00e9l habr\u00eda sido el \u00fanico incapacitado para meterse a reformar. \u00bfReformista? Jam\u00e1s. Y como no pudo reformar, pues, se escap\u00f3.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_784\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103450_2010067226\"><\/a><strong>Schura Waldajewa<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_785\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624625\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>A la vista, a la audiencia y hasta al toque de estallidos populares de locura comunal, que recuerdan ciertas epid\u00e9micas enfermedades mentales de la Edad Media, vuelve uno la atenci\u00f3n al pavoroso problema de la relaci\u00f3n entre la conciencia colectiva y la individual. Y se pregunta si los individuos que forman la masa afectada por el morbo mental son realmente individuos, si tienen conciencia personal. Triste s\u00edntoma de grave dolencia popular la que en \u00e9pocas pasadas atribu\u00eda a los jud\u00edos envenenamiento de fuentes o aplicaci\u00f3n de unturas y que hace un siglo llev\u00f3 aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, a la matanza de frailes por la acusaci\u00f3n de que envenenaban las fuentes. Y pensando en ello se pone uno a reflexionar sobre el tr\u00e1gico hundimiento de la conciencia individual, del buen sentido propio humano, en lo que se llama el sentido com\u00fan. Y en el ahogo del hombre en la humanidad.<\/p>\n<p>Pensando en esto, en c\u00f3mo se encuentra desamparada y sin asidero de salud cualquier alma conciente de s\u00ed misma en este suelo social, que no es firme asiento de roca, sino movedizo tremedal, pensando en esto he venido \u2014seg\u00fan mi costumbre\u2014 a fijarme en un dicho muy corriente, cual es el de que \u201cpor el hilo se saca el ovillo\u201d. Y escudri\u00f1\u00e1ndolo he venido a parar en si no cabr\u00eda tambi\u00e9n decir que \u201cpor el ovillo se saca el hilo\u201d.<\/p>\n<p>Entiendo aqu\u00ed \u2014metaf\u00f3ricamente, se entiende\u2014 por ovillo la madeja social, el complejo de creencias, costumbres, instituciones y dem\u00e1s cosas colectivas, y por hilo, la vida individual, la vida interior \u2014y hasta \u00edntima\u2014 de cada miembro vivo del ovillo. Y me vengo a preguntar qu\u00e9 sentido \u2014y con el sentido, qu\u00e9 sentimiento\u2014 de su propia vida individual puede cobrar en este tremedal de la sociedad de hoy una pobre alma perdida que se pregunta su propio destino, su propia finalidad.<\/p>\n<p>En un precioso ensayo del ruso Wladimiro Astrow leo esto: \u201cLa Prensa sovi\u00e9tica no gusta hablar de estas cosas; pero rompe aqu\u00ed y all\u00e1 el espeso muro de la censura el grito de las almas por aire libre. La <em>Komsomolskaja Prawda<\/em> informa de \u00edntimas confidencias y quejas de la juventud obrera sobre el vac\u00edo y desamparo de su vida \u201c\u00bfQu\u00e9 importa que tenga ya diecisiete a\u00f1os y que se me llame ya una moza? \u2014dice la obrera Schura Waldajewa\u2014; lo que se me deber\u00eda explicar es lo que me falta; yo no lo s\u00e9. Los j\u00f3venes creen que yo soy brutal y esquiva. Puede ser; pero lo que yo s\u00e9 es que mi car\u00e1cter es malo. Pero \u00bfde d\u00f3nde viene esto? Si lo supiera, podr\u00eda corregirme. \u00bfCursos pol\u00edticos? S\u00ed, asisto a ellos. \u00bfQu\u00e9 sea el socialismo? Lo s\u00e9; se ha tratado la cuesti\u00f3n. Es que se reparta no seg\u00fan las necesidades, sino seg\u00fan las capacidades. Lo que yo quisiera saber es para qu\u00e9 vivimos propiamente. Ahora vamos al trabajo, volvemos a casa, vamos a reuniones o lo que sea. \u00bfY despu\u00e9s? \u00bfA qu\u00e9 todo esto?\u201d<\/p>\n<p>\u00a1Pobre Schura Waldajewa, a la que nadie, seg\u00fan parece, le da a conocer la finalidad del trabajo, la finalidad de su vida misma, el sentido de \u00e9sta! \u00a1Pobre trabajadora de la clase que sea a quien no saben explicarle la finalidad, el sentido de la clase de su trabajo! A sus abuelos les explicaban que el trabajo era un castigo a un cierto pecado original; pero a ella, a esa pobre moza, no aciertan a explicarle qu\u00e9 sea, moralmente, el trabajo. \u00a1Y cuidado que se est\u00e1 fraguando una mitolog\u00eda y hasta una m\u00edstica del trabajo!<\/p>\n<p>En el art\u00edculo 48 de nuestra mir\u00edfica Constituci\u00f3n de una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase, art\u00edculo que es un monumento de vacuidad y de galimat\u00edas pedag\u00f3gicos \u2014y sabido es que de todas las vacuidades, la m\u00e1s vacua es la pedag\u00f3gica\u2014, se dice, entre otras cosas, que la \u201cense\u00f1anza ser\u00e1 laica, har\u00e1 del trabajo el eje de su actividad metodol\u00f3gica y se inspirar\u00e1 en ideales de solidaridad humana\u201d. Todo lo cual, bien examinado, no quiere decir nada concreto y claro \u00a1Eje de la actividad metodol\u00f3gica! Cualquier pobre hombre sencillo del r\u00e9gimen eterno podr\u00eda haberse figurado que el trabajo de ense\u00f1ar y el de aprender a hablar bien, a leer, a escribir, a contar, a conocer las cosas de que se vive, era suficiente eje de actividad metodol\u00f3gica, aunque aquel pobre hombre sencillo no entendiera qu\u00e9 es eso de la actividad metodol\u00f3gica. En cuanto a lo de laica&#8230;<\/p>\n<p>Muchas veces he dicho sobre ello y tendr\u00e9 a\u00fan que decir. Lo de laico es un t\u00e9rmino completamente indefinido, aunque parezca otra cosa. \u00bfNo confesional?, se dir\u00e1. Pero el laicismo que aqu\u00ed se predica es confesional. Ni puede ser de otro modo, pues a una confesi\u00f3n no se la combate sino con otra confesi\u00f3n. \u00a1Ense\u00f1anza neutral! \u00bfNeutral? Si uno tiene que confiar la crianza de un hijo a una nodriza, \u00a1trabajo le mando si va a buscar una con leche neutral, esterilizada o pasteurizada! La leche de la nodriza \u2014como la de la madre\u2014 lleva el dejo de los humores de ella. Y as\u00ed, un maestro o maestra cualquiera, si es persona, que tiene sus creencias y sus increencias, su confesi\u00f3n, su visi\u00f3n y su sentimiento del mundo. Ahora, \u00a1si ha de limitarse a administrar el biber\u00f3n pedag\u00f3gico y metodol\u00f3gico&#8230;! Que tampoco es neutral.<\/p>\n<p>A la pobre Schura Waldajewa no han logrado darle conciencia de la finalidad del trabajo, y con esto de la finalidad de su vida, aquellos inhumanos pedantes, trabajadores de la actividad metodol\u00f3gica, que recuerdan al inmortal maestro de escuela de la novela de Dickens <em>Hardtimes<\/em>. El de \u201c\u00a1hechos, hechos, hechos!\u201d \u00bfMaterialismo hist\u00f3rico? S\u00ed; cuando revienta un tumor en esta sociedad emponzo\u00f1ada, lo que sale es materia. Lo que el pueblo no sofisticado llama aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, materia, esto es, pus. \u00bfQu\u00e9 otra cosa sino materia es lo que sale de esos reventones de locura colectiva? Pus y sangraza.<\/p>\n<p>Claro est\u00e1 que todo esto que vengo diciendo aqu\u00ed \u2014y lo que ha de seguir al mismo hilo, pues hay tela cortada\u2014 en mi lector, individual, y yo, a solas, por as\u00ed decirlo, no lo dir\u00eda ante un p\u00fablico, y al efecto he renunciado a conferencias p\u00fablicas, al menos en Espa\u00f1a. No, no voy a exponerme a que me reg\u00fcelden interrupciones, ya que no a que me espurrien materia. Mi actividad metodol\u00f3gica no llega a eso. Harta tristeza le infunde a uno la lectura de esos debates parlamentarios, que tambi\u00e9n son reventones de locura colectiva. Porque \u00bfhay qui\u00e9n lea sin pena esos di\u00e1logos de cominer\u00eda, y de \u201cm\u00e1s eres t\u00fa\u201d, y de \u201cvosotros lo provocasteis\u201d, y de \u201c\u00bfqu\u00e9 pasaba entonces?\u201d, y lo por el estilo? Disputas de corral. Y a eso habr\u00e1 quien llame \u00a1\u201cexigir responsabilidades\u201d! Mas en nada se diferencia de denunciar envenenamientos de fuentes, unturas de morbos o reparto de pastillas.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_786\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103452_2010067226\"><\/a><strong>Sentido hist\u00f3rico<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_787\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317421612616618623624626\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>No hace mucho que el pont\u00edfice m\u00e1ximo \u2014o sumo sacerdote\u2014 del actual republicanismo ortodoxo espa\u00f1ol, en una de sus definiciones doctrinales de lo que es la esencia y la sustancia de una rep\u00fablica, se refiri\u00f3 a republicanos de c\u00e1tedra. Que no sabemos bien en qu\u00e9 se diferencian de los republicanos de tertulia de caf\u00e9 o de Ateneo. Aunque s\u00ed de los republicanos de calle o de plazuela. Y desde luego nos vino a las mientes lo que se llam\u00f3 socialistas de c\u00e1tedra, sin duda para distinguirlos de los de partido y programa pol\u00edtico. Pero el mismo pont\u00edfice m\u00e1ximo del socialismo ortodoxo, Carlos Marx, cuando elaboraba su obra hist\u00f3rica <em>El capital <\/em>\u2014y en ella lo del materialismo hist\u00f3rico\u2014, no hac\u00eda sino labor de c\u00e1tedra, era un socialista de c\u00e1tedra y lo fue de partido cuando redact\u00f3 el <em>Manifiesto<\/em> famoso. Primero fue un dem\u00f3logo, es decir, una especie de te\u00f3logo; despu\u00e9s, un canonista.<\/p>\n<p>El socialismo que deja de ser de c\u00e1tedra para hacerse de plazuela y de partido no es ya una doctrina ni una fe en ella, sino que es una iglesia con su disciplina. \u00a1Y c\u00f3mo se parece su historia a la historia de las primitivas comunidades cristianas que dieron origen a la Iglesia Cristiana y a la Cat\u00f3lica! \u00a1Las mismas logomaquias, la misma m\u00edstica, la misma liturgia! La misma en el fondo de su forma, ya que la forma tiene fondo. El mismo horror a la herej\u00eda y a la cr\u00edtica y al escepticismo y al libre examen.<\/p>\n<p>Por camino parecido dir\u00edase que le quieren llevar a este misterioso republicanismo ortodoxo, con sus esencias, sus sustancias, sus autenticidades y dem\u00e1s mandangas. Y ya hay quien empieza a santiguarse no con el pulgar de la mano derecha, sino con el pu\u00f1o cerrado de la izquierda. Y ello se ir\u00e1 convirtiendo en una caricatura de religi\u00f3n.<\/p>\n<p>El art\u00edculo 3.\u00b0 de la actual Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Espa\u00f1ola dice que: \u201cEl Estado espa\u00f1ol no tiene religi\u00f3n oficial\u201d. Lo que parece estar claro, pero no lo est\u00e1. Porque primero hay una u otra religi\u00f3n del Estado, de un Estado determinado, que puede ser la cat\u00f3lica, o la calvinista, o la luterana, o la isl\u00e1mica, etc., y puede haber lo que cabe llamar religi\u00f3n de Estado, si no oficial, por lo menos oficiosa. En Italia, en Alemania y en Rusia hay, hoy por hoy, religi\u00f3n de Estado. Este, el Estado, es la Divinidad. \u00bfNo iremos a eso? \u00bfA una oficiosa religi\u00f3n republicana de Estado? Con su Trinidad y todo. El Estado mismo, es decir: el Poder publico, es el Padre; el Parlamento soberano es el Hijo, y la Constituci\u00f3n es el Esp\u00edritu Santo. O sea la paloma.<\/p>\n<p>Y a prop\u00f3sito de esto de la paloma, debo advertir al que se me ha quejado de que tratara tan irreverentemente a la Constituci\u00f3n como para llamarla gal\u00e1pago, que ahora no encontrar\u00e1 tan irreverente que la compare con una paloma.<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 va a hacer uno sino faltar a ciertas reverencias cuando ve una demolog\u00eda ortodoxa que tiende a confundir todas las nociones hist\u00f3ricas convirti\u00e9ndolas en logogrifos sociol\u00f3gicos y pol\u00edticos sin claridad ninguna? Rep\u00fablica es hoy el Reich germ\u00e1nico y Uni\u00f3n de rep\u00fablicas sovi\u00e9ticas se llama el actual Imperio \u2014as\u00ed, Imperio\u2014 ruso. \u00bfCu\u00e1l es m\u00e1s Rep\u00fablica, m\u00e1s esencial y sustancialmente republicana? Que nos lo diga el pont\u00edfice m\u00e1ximo del republicanismo de Estado definiendo \u201cex cathedra\u201d. Que no suelen ser los catedr\u00e1ticos los que m\u00e1s se distinguen por la man\u00eda de definir \u00abex cathedra\u00bb. Como hay quien pone c\u00e1tedra en tertulia de caf\u00e9 o de Ateneo o en banco de plazuela. Que ni el catedraticismo es cosa peculiar de catedr\u00e1ticos ni la abogac\u00eda lo es de abogados.<\/p>\n<p>Y manteni\u00e9ndonos en historia y en historia contempor\u00e1nea, \u00bfcu\u00e1l es m\u00e1s Rep\u00fablica, la de Colombia o la de M\u00e9jico de hoy? Que si en aqu\u00e9lla, en la de Colombia, se mantiene en gran parte una religi\u00f3n del Estado, en la de M\u00e9jico hay una religi\u00f3n de Estado que persigue a la otra. Ni cabe perseguir a una religi\u00f3n sino en nombre de otra religi\u00f3n. El nacionalsocialismo es religi\u00f3n; el sovietismo o bolchevismo es religi\u00f3n. \u00bfLo va a ser aqu\u00ed el republicanismo esencial, sustancial, constitucional y aut\u00e9ntico?<\/p>\n<p>\u00bfSon todas esas definiciones y excomuniones y esencialidades y sustancialidades y constitucionalidades y autenticidades no m\u00e1s que \u201cbagatelas\u201d y \u201cbizantinismos\u201d? Ah, es que todo eso mantiene esta salvaje guerra incivil en que por demencia colectiva estamos empe\u00f1ados y somos muchos, pero muchos, no usted solo, mi tan querido amigo Prieto, los que comenzamos a pensar en serio si estaremos contagiados de la imbecilidad colectiva que aqueja hoy a nuestro pobre pueblo. Pues mientras siga eso de si \u00e9ste es aut\u00e9ntico y aquel otro no, y si el ser algo es llamarse con tal nombre y si los enemigos de la derecha \u2014o de la zaga\u2014 son m\u00e1s o menos enemigos que los de la izquierda \u2014o del frente\u2014, mientras siga eso no podr\u00e1 haber guerra civil civilizada, que es, en el fondo, paz humana.<\/p>\n<p>Esp\u00edritu hist\u00f3rico, que es esp\u00edritu critico \u2014y en el primitivo y buen sentido del t\u00e9rmino: esc\u00e9ptico\u2014, esp\u00edritu de libre examen, liberal, de c\u00e1tedra \u2014de c\u00e1tedra, s\u00ed, de c\u00e1tedra, aunque no dogm\u00e1tico, de \u201clo dijo el maestro\u201d\u2014 sentido hist\u00f3rico es lo que nos hace falta para convivir y colaborar en debates civiles. Sentido hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>El otro d\u00eda cit\u00e9 un pasaje del conde Jos\u00e9 de Maistre en que \u00e9ste dice que todo gobierno es monarqu\u00eda. Y cabe decir que todo gobierno, si es gobierno regular y normal, es rep\u00fablica. Rep\u00fablica sigui\u00f3 llam\u00e1ndose el Imperio Romano. \u00bfY por qu\u00e9 no? \u00bfPor qu\u00e9 hacer de ciertos ep\u00edtetos contrase\u00f1as para perseguir a unos y no a otros? \u00a1Bizantinismos! Conviene repasar la terrible historia del Imperio Bizantino, donde las discusiones teol\u00f3gicas \u2014basta recordar lo de los iconoclastas\u2014 llevaron a los m\u00e1s repugnantes cr\u00edmenes. Se le sacaba a uno los ojos por si rend\u00eda o por si no rend\u00eda culto a las im\u00e1genes. Y era que debajo de aquellas discusiones bizantinas alentaban las m\u00e1s demon\u00edacas pasiones, resentimientos, envidias, rencores, viles ambiciones cuando no rencillas de camarilla y acaso de serrallo.<\/p>\n<p>Ay, mi querido amigo, no es lo peor el mirarse hacia dentro y sentirse imb\u00e9cil; lo peor es sentirse recomido el coraz\u00f3n y devorado por la m\u00e1s triste de las pasiones. La que tralla con injurias.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_788\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486\"><\/a><strong>Ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_789\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>20<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Se pone la tarde. Me llega del Poniente una campanada eclesi\u00e1stica, fundida con el lejano ladrido de un perro. \u00a1Cu\u00e1nto han ladrado los perros a las campanas! Pienso en que voy a pensar y en qu\u00e9 voy a pensar. Pensar en paz, pero no en la paz. El cielo est\u00e1 en el horizonte ponentino recocido. \u00bfPensar en la paz? \u00bfY c\u00f3mo con el eco y el res\u00f3n de las lecturas de los diarios de la ma\u00f1ana, del triste desayuno informativo? Noticias crudas, no filtradas, reducidas a titulares casi. Porque lo que sigue a esas titulares, a la letra gorda, es como aquella letra menuda de los libros de texto escolares, \u201clo que no se da\u201d, que dec\u00edamos; nombres y se\u00f1as y n\u00famero de los muertos y de los matadores. Todo ello cr\u00f3nica como de cronicones medievales y no historias. Y de vez en cuando, los claros de la censura, uno de los m\u00e1s claros e indicativos s\u00edntomas del entontecimiento progresivo de los que mandan. \u201cEl cielo entontece primero a los que quiere perder\u201d, dice el fragmento de Eur\u00edpides. \u00a1Y luego esas abrumadoras notas gr\u00e1ficas! Aqu\u00ed est\u00e1 ese retrato del que habla en un mitin ante un micr\u00f3fono, con la boca en o y el brazo en alto. \u00bfPronunci\u00f3, acaso, el discurso \u2014o lo que fuere, pues lo que es discurrir&#8230;\u2014 para salir as\u00ed en la hoja? Pero hay que pensar \u2014es el oficio\u2014 para que piensen otros. \u00a1Y si lleg\u00e1ramos a pensamiento com\u00fan!&#8230;<\/p>\n<p>Y con todo eso de la abrumadora informaci\u00f3n escrita y gr\u00e1fica, el recuerdo de las miradas agresivas de aquellos mozalbetes con los que uno se cruz\u00f3 en la calle al ir a recogerse a casa. \u00a1La calle! \u00a1Tener que vivir en ella! Porque no a todos les es dado, como a nuestro Juan Ram\u00f3n, embozarse en soledad sonora o buscar la humanizadora sociedad de inocentes animalitos irracionales, que, por serlo, no pueden enloquecer. Hay d\u00edas y lugares, horas y sitios, en que el ambiente de la calle lo es de una indolencia salvaje. Las gentes sin conocerse, y por lo mismo, se miran como en desaf\u00edo. Y hasta a los pobres ni\u00f1os \u2014\u00a1a los pobres ni\u00f1os!\u2014 los est\u00e1n criando en mala crianza. Mal criados acaso por mal nacidos, a descontento de sus padres.<\/p>\n<p>Esa insolencia salvaje es hija de enfermedad colectiva, de locura comunal. Dec\u00eda el pobre Nietzsche, el torturado so\u00f1ador de \u201cla vuelta eterna\u201d, que el enfermo apetece lo que agrava y exacerba su enfermedad. As\u00ed, en los pueblos que cuando se empobrecen les entran locas ganas de destruir su riqueza. Y de ir repartiendo, y con el reparto acrecentando su pobreza.<\/p>\n<p>Se pone la tarde, y encerrado en mi cuarto cojo con la mirada el recocido celaje del horizonte ponentino. Seg\u00fan va cerr\u00e1ndose la tarde en la noche y van abri\u00e9ndose \u2014naciendo\u2014 en el cielo las estrellas, se me va abriendo el \u00e1nimo a la llegada del sue\u00f1o. De un sue\u00f1o estrellado y Dios quiera que celeste. En que olvide la monoton\u00eda del esc\u00e1ndalo y de la rutina de la estupidez colectiva. Recuesto al fin la cabeza en la almohada consultora y me dispongo a trasnochar el pensamiento, que tanta \u00edntima fuerza cobra de la inconciencia. A ver si as\u00ed logra uno hacer la cr\u00f3nica historia, o leyenda, que es lo mismo. Mientras dura el sue\u00f1o, \u00a1qu\u00e9 palabras eternas nos dicta el silencio al o\u00eddo del coraz\u00f3n! Son ellos, el sue\u00f1o y el silencio, los que nos remozan a los viejos. \u00bfRemozar? Nos bautizan \u2014o, mejor, nos rebautizan\u2014 en el mar sagrado de la inconciente vida prenatal. El antes del comienzo nos revela el despu\u00e9s del acabamiento. Y el alma se nos hincha de lenguaje divino. Dec\u00eda Leopardi, en su estupendo <em>C\u00e1ntico del gallo silvestre<\/em>: \u201c\u00a1Mortales, despertaos! No est\u00e1is todav\u00eda libres de la vida. Tiempo vendr\u00e1 en que ninguna fuerza de fuera, ning\u00fan intr\u00ednseco movimiento, os sacudir\u00e1 de la quietud del sue\u00f1o si no que en ella siempre, insaciablemente, reposar\u00e9is. Por ahora no os est\u00e1 concedida la muerte; s\u00f3lo de trecho en trecho se os consiente por alg\u00fan espacio de tiempo una semejanza de ella. Porque no se podr\u00eda conservar la vida si no fuese interrumpida a menudo. Demasiado larga falta de sue\u00f1o breve y caduco, es mal por s\u00ed mort\u00edfero y causa de sue\u00f1o eterno. Tal cosa es la vida, que para llevarla es menester de hora en hora, deponi\u00e9ndola, recoger un poco de aliento y restaurarse con un gusto y como si una porcioncilla de muerte.\u201d<\/p>\n<p>Repensando este pensamiento de Leopardi sobre la almohada consultora, se me viene a las mientes una ocurrencia de William James en su ensayo <em>\u00bfMerece vivirse la vida?<\/em>, al comentar la terrible predicaci\u00f3n del suicidio, del poeta James Thomson, en su poema <em>La ciudad de la noche terrible<\/em>. Cita el pragmatista norteamericano pasajes del poeta ingl\u00e9s, y entre ellos \u00e9ste: \u201cEsta peque\u00f1a vida es todo lo que tenemos que aguantar; la sant\u00edsima paz de la tumba es siempre segura\u201d, y a\u00f1ade Thomson: \u201cMedito estos pensamientos y me consuelan.\u201d Y el pragmatista comenta \u201cEntre tanto, podemos aguardar siempre por veinticuatro horas m\u00e1s, aunque s\u00f3lo sea para ver lo que cuente del peri\u00f3dico de ma\u00f1ana o lo que nos traiga el pr\u00f3ximo cartero.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfLo que cuente el peri\u00f3dico de ma\u00f1ana? Lo mismo que cont\u00f3 el de ayer. Y esto s\u00ed que es una peque\u00f1a vuelta o revuelta eterna, espejo de la tr\u00e1gica \u201cvuelta eterna\u201d que tortur\u00f3 al pobre Nietzsche \u2014y que era un pensamiento hel\u00e9nico\u2014, como el sue\u00f1o es espejo de la muerte. Peque\u00f1a vuelta o revuelta eterna que es lo que llaman algunos la revoluci\u00f3n permanente. \u00bfRevoluci\u00f3n? Mot\u00edn y no m\u00e1s, con que se entretiene y se mantiene la estupidez comunal, a la que miman los que debieran corregirla. Y la miman mintiendo, que por algo se dijo: \u201cMiente m\u00e1s que la <em>Gaceta<\/em>\u201d. Mintiendo y creyendo, o m\u00e1s bien queriendo hacer creer que cuando llegue el \u00faltimo incendio se apagar\u00e1 con mangas de riego de tanques.<\/p>\n<p>\u00bfQue ma\u00f1ana ser\u00e1 otro d\u00eda? Ma\u00f1ana ser\u00e1 el mismo d\u00eda, el d\u00eda del siglo. Y no faltar\u00e1 quien diga que todo esto lo traen los enemigos del r\u00e9gimen. Que es lo que se les ocurre a los mandones que piensan que hay ocasiones en que deben estar ciegos y sordos durante cuarenta y ocho horas. \u00a1Pobres hombres, que no saben conciliar un sue\u00f1o de paz! \u00a1Y pobre pueblo!<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_790\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23323_302276486404\"><\/a><strong>Teatraler\u00edas de morcilleo<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_791\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307314317405\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>mayo<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p class=\"right\"><em>Que el \u00e1nima en pena de Quevedo me acorra en este trance dificultoso.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay revoluciones \u00e9picas, l\u00edricas y dram\u00e1ticas. Las \u00e9picas son propiamente guerras civiles, ordenadas. Tales, entre otras, las de la independencia nacional de un pueblo. Las l\u00edricas son las que cumple un individuo en ciencia, en arte, en pol\u00edtica, en religi\u00f3n. No caben en teatro. As\u00ed, el monodi\u00e1logo de Don Quijote y Sancho, que no entra en tablado; su escenario es el universo. Ni el hidalgo ni su escudero son personas teatrales. En cuanto a las revoluciones dram\u00e1ticas \u2014tr\u00e1gicas o c\u00f3micas\u2014, rar\u00edsima vez son verdaderas revoluciones. Aunque sus actores no sepan renunciar a la infantil ingenuidad de llamarse revolucionarios. Veamos.<\/p>\n<p>Nuestro pueblo espa\u00f1ol, sobre todo el del centro de Espa\u00f1a, es uno de los m\u00e1s teatrales, de los m\u00e1s aficionados al teatro. Y a las corridas de toros, novilladas y capeas, que es otro teatro. \u00a1Pero de verdad! \u00bfDe qu\u00e9 verdad? Como anta\u00f1o en una corrida increpara a un espada el gran actor dram\u00e1tico Isidoro M\u00e1iquez, aqu\u00e9l, el matador, se volvi\u00f3 a decirle: \u201c\u00a1Se\u00f1or Miquis, que aqu\u00ed se muere de veras!\u201d Y a la hora de enfrentarse el matador con la fiera le llaman los aficionados la hora de la verdad. Verdad teatral tambi\u00e9n. Y esta teatralidad, de tablado esc\u00e9nico o de coso de sangre y arena, ha dado tono y hasta sentido a nuestra vida pol\u00edtica. Y a sus revoluciones dram\u00e1ticas \u2014tr\u00e1gicas o c\u00f3micas\u2014, cruentas o incruentas.<\/p>\n<p>Una vez, hall\u00e1ndome en un banquete pol\u00edtico de Romanones en una vecina capital de provincia, se levant\u00f3 a brindar el cacique provincial \u2014un buen cacique\u2014, y al o\u00edrle pregunt\u00e9 al que ten\u00eda a mi lado: \u201cD\u00edgame: \u00e9ste, de joven, represent\u00f3 en teatros caseros, \u00bfno?\u201d \u201c\u00a1Exacto!\u201d, me contest\u00f3. Los de la revoluci\u00f3n \u2014\u00a1tan teatral!\u2014 de 1868 se formaron en esos teatros. Aqu\u00ed conoc\u00ed a uno de aquellos revolucionarios, a quien se le llamaba Lanuza por haberse distinguido haciendo de protagonista en <em>La capilla de Lanuza<\/em>. \u00a1Y hab\u00eda que verle cruzar, en Lanuza, la plaza Mayor! Y, por otra parte, entre nuestros actuales pol\u00edticos de partidos revolucionarios hay m\u00e1s de uno a quien le ha tentado el teatro y ha llevado a escena alg\u00fan drama sociol\u00f3gico en que juega el \u201cgenio de la especie\u201d y que no cuaj\u00f3 por su modo serrinoso de expresarse. \u00a1Qu\u00e9 mala musa es la sociolog\u00eda beocia y hep\u00e1tica!<\/p>\n<p>En las revoluciones dram\u00e1ticas \u2014o mejor, teatrales\u2014, las conspiraciones juegan un gran papel. (Papel, \u00bfeh?; no hay que confundirse.) Hay aquello de: \u201c\u00a1A las tres es el movimiento!\u201d, cuchicheado al o\u00eddo. Y hay las contrase\u00f1as y los viajes de exploraci\u00f3n. De que algo sabe alg\u00fan alto gobernante de hoy. Y luego vienen los \u201cactos\u201d con sus \u201cescenas\u201d, en el sentido teatral. Que a las veces llegan a la susomentada \u201cverdad\u201d de los aficionados. As\u00ed, a \u00e9sta que dan en llamar revoluci\u00f3n precedi\u00f3 la loa de Jaca, en que rindieron sus vidas dos generosos y entusiastas actores. Y actores revolucionarios de verdad, quijotescos, l\u00edricos.<\/p>\n<p>Llega otro acto dram\u00e1tico revolucionario y se prepara una escena de todo aparato. \u00bfY el papel? \u00bfEstuvo bien ensayado? Creemos, d\u00edgase lo que se diga, que las masas, el coro general, no se sab\u00edan el papel. Ni conoc\u00edan el drama. No ten\u00edan sentido de la funci\u00f3n. Pero all\u00ed estaban para d\u00e1rselo los \u201creglas\u201d. El \u201cregla\u201d le llaman en los lugares de esta provincia de Salamanca al apuntador, al que desde su escondrijo \u2014concha o garita\u2014 sopla a los actores lo que tienen que hacer y que decir. Mas en estas revoluciones teatrales suele suceder que los actores se olviden del papel o no lo sepan y, sin hacer caso al \u201cregla\u201d, se metan a embutir \u201cmorcillas\u201d \u2014lo que en la jerga de teatro se llama as\u00ed\u2014. Sin que sirva que el \u201cregla\u201d les diga: \u201c\u00a1No, no es as\u00ed; que no es as\u00ed!\u201d, y les llame al orden, \u00a1Y qu\u00e9 morcillas!<\/p>\n<p>Porque aqu\u00ed el morcilleo teatral puede ser de otro g\u00e9nero, de un g\u00e9nero de \u201cverdad\u201d, de mondongo. Esto es, de matanza. De esa matanza que las comadres rurales dicen que es el arreglo de la casa. S\u00f3lo que matanza de hombres, de actores. Y all\u00e1 anda el pobre \u201cregla\u201d aterrado y sin saber c\u00f3mo acabar\u00e1 aquello. Porque \u00e9l, el \u201cregla\u201d, conspirador dram\u00e1tico, no sabe c\u00f3mo arregl\u00e1rselas en el arreglo de la casa, en el mondongueo. Pero he aqu\u00ed que el p\u00fablico, al cabo, al acabar la funci\u00f3n, se entusiasma con el arreglo de la casa y empieza, educado en corridas de toros, a pedir: \u201c\u00a1Caballeros!, caballeros!\u201d, como otras veces ped\u00eda: \u201c\u00a1Caballos!, caballos!\u201d, y hace salir a los actores a recibir palmas en el tablado por no haberse limitado al papel, y en seguida tenemos a los \u201creglas\u201d, que se estuvieron agazapaditos en sus conchas, que se suben al tablado a participar de la ovaci\u00f3n. Salen como diciendo: \u201c\u00a1Nosotros dirigimos el mondongueo!\u201d Y hasta predican que hay que representar la funci\u00f3n \u201ccon hiel\u201d. \u00a1As\u00ed! Predican la revoluci\u00f3n de verdad.<\/p>\n<p>\u00bfPas\u00f3 la rom\u00e1ntica loa pre-revolucionaria de Jaca dejando rastro de generosa sangre, en cierto \u00edntimo sentido \u2014que ahora y aqu\u00ed no he de explayar\u2014 redentora, y pas\u00f3 sin sus \u201creglas\u201d y su papel? Y luego, en la revoluci\u00f3n ya reglada y empapelada \u2014la Constituci\u00f3n es un papel\u2014, vino el acto tr\u00e1gico de Asturias, y el c\u00f3mico de Barcelona, y hasta el sainete madrile\u00f1o. Con sus \u201ccasta\u00f1eros picados\u201d y todo. Y por debajo de la funci\u00f3n reglada, con su programa, est\u00e1 la acci\u00f3n, la terrible acci\u00f3n, del coro que no obedece a corifeos, que no oye a los \u201creglas\u201d ni los entiende; est\u00e1 la acci\u00f3n desencadenada. La de los que creen que el arreglo de la casa est\u00e1 en la matanza. \u00bfQue no estamos preparados para la revoluci\u00f3n? Es que la verdadera revoluci\u00f3n no es sino preparaci\u00f3n. O educaci\u00f3n. Educarse para la libertad es hacerse libre. Y los que as\u00ed \u2014acaso harto sarc\u00e1sticamente\u2014 nos burlamos de la supuesta revoluci\u00f3n, somos los que cultivamos la revoluci\u00f3n de verdad. Que es la de decir la verdad, que no reconoce partido. \u201cLa verdad os har\u00e1 libres\u201d, qued\u00f3 escrito. \u00a1Y c\u00f3mo descansa uno cuando ha dado su verdad! Lo sab\u00eda Quevedo, el de las feroces burlas.<\/p>\n<p>\u00bfQue mezclamos lo verdaderamente tr\u00e1gico con lo no m\u00e1s que c\u00f3mico y con lo sainetesco? \u00bfQue este jugar con los dos sentidos del morcilleo es algo repelente? Lo repelente es este representar y no presentar la revoluci\u00f3n; lo repelente es este funcionar \u2014\u00a1funcionar!\u2014 de revolucionarios; lo repelente es una llamada revoluci\u00f3n, dram\u00e1tica y teatral \u2014aunque a las veces sangrienta\u2014, en que no se presiente ni un aliento \u00e9pico de verdadera guerra civil, de independencia nacional, ni un aliento l\u00edrico, quijotesco, de revoluci\u00f3n ideal. De revoluci\u00f3n de ideas. Porque aqu\u00ed, hoy, no cabe hablar de ideolog\u00eda revolucionaria. Nuestros funcionarios de la revoluci\u00f3n dram\u00e1tica carecen de verdaderas ideas. Basta leer su c\u00f3digo. Y sus p\u00e9simas traducciones.<\/p>\n<p>\u00bfQue este bosquejo es amargo? Son los \u201creglas\u201d y los funcionarios de la revoluci\u00f3n los que nos amargan la vida.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_792\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103456_2010067226\"><\/a><strong>Trabajadores de toda clase<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_793\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321406629\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>5<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>\u00a1Las veces que nos hemos referido a aquella te\u00f3rica ocurrencia del articulo primero de nuestra pedag\u00f3gica y sociol\u00f3gica Constituci\u00f3n de que \u201cEspa\u00f1a es una Rep\u00fablica democr\u00e1tica de trabajadores de toda clase\u201d! \u00bfTe\u00f3rica? Te\u00f3rica, si, pues de ella no se deduce nada en el orden pr\u00e1ctico. Mas como teor\u00eda merece examen. El soci\u00f3logo que meti\u00f3 lo de \u201ctrabajadores\u201d, sin la posterior coletilla \u201cde toda clase\u201d, lo hizo por sugestiones nada nacionales y en rigor para servir a la dependencia de Espa\u00f1a respecto a un pueblo extranjero. Advirti\u00f3se el peligro y se a\u00f1adi\u00f3 lo \u201cde toda clase\u201d para dejar lo de \u201ctrabajadores\u201d en una mera vacuidad. Porque \u00bfqui\u00e9n no es trabajador de alguna clase? Lo son no ya los empecatados burgueses y los capitalistas, sino todos los que cumplen el trabajo de vivir, aunque sea a costa ajena.<\/p>\n<p>Desde que se constitucionaliz\u00f3 eso de \u201ctrabajadores\u201d, la denominaci\u00f3n \u2014y no m\u00e1s que denominaci\u00f3n\u2014 ha hecho fortuna. Un d\u00eda tenemos los \u201ctrabajadores de la Ense\u00f1anza\u201d; otro, los \u201ctrabajadores del arte\u201d. Esperamos ver que los recaudadores de contribuciones se constituyan \u2014constitucionalmente\u2014 en \u201ctrabajadores del Fisco\u201d; los guardias de Asalto, en \u201ctrabajadores de la represi\u00f3n\u201d. Y as\u00ed todos los dem\u00e1s. Todo el que ejerce una funci\u00f3n ejerce un trabajo. Y hasta el vago, el holgaz\u00e1n. \u00a1Pues no es poco trabajo el de holgar! Antes de ahora he contado c\u00f3mo un amigo m\u00edo me dec\u00eda que la malquerencia que ciertos hombres laboriosos guardan al vago es porque \u00e9ste es el fiscal del que trabaja. \u201c\u00bfVe usted \u2014me dec\u00eda\u2014 ese vago que se pasa las horas muertas d\u00eda a d\u00eda dando vueltas aqu\u00ed, en la plaza? Pues el confitero ese no le puede ver porque es quien se detiene a diario ante su escaparate y puede decir: Esos pasteles llevan ah\u00ed, los mismos, m\u00e1s de ocho d\u00edas. El vago vigila e inspecciona al no vago.\u201d Y es que el vago trabaja de ojo.<\/p>\n<p>No s\u00e9 si los mendigos \u2014los de profesi\u00f3n y vocaci\u00f3n y aun de herencia, no los otros, los ocasionales\u2014 estar\u00e1n o no sindicados, pero podr\u00edan estarlo como \u201ctrabajadores de la mendicancia (manganza), mendicidad o pordioser\u00eda\u201d. Que es tambi\u00e9n un trabajo como otro cualquiera. Pues, \u00a1menudo trabajo que es el de mendigar o pordiosear! \u00a1Dif\u00edcil funci\u00f3n para ejercerla con eficacia y dignidad! Y no en vano se instituyeron en la Edad Media \u00d3rdenes religiosas mendicantes. Y en relaci\u00f3n con esto ahora empieza a constituirse \u2014constitucionalmente tambi\u00e9n\u2014 otra clase de trabajadores, cual es la de los trabajadores del paro. Que trabajan para mantener y propagar el paro a pretexto de acabar con \u00e9l. Es la orden de los parados. Que en rigor no se asocian, sino se amontonan.<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n le preguntaban a un amigo m\u00edo, hombre cult\u00edsimo y gran amigo de la lectura y de asistir a teatros y espect\u00e1culos p\u00fablicos, si no escrib\u00eda, y respondi\u00f3: \u201cNo, yo leo, porque hace falta quien lea para que haya quien escriba\u201d. \u201c\u00bfLuego usted no es productor, no produce?\u201d, le dijeron. Y replic\u00f3: \u201cS\u00ed, se\u00f1or, soy productor; produzco consumo\u201d. Y esto de considerarse el consumidor como productor de consumo es un concepto econ\u00f3mico muy arraigado en los trabajadores del paro. As\u00ed como en los trabajadores del descanso.<\/p>\n<p>A las veces, lo de no trabajar es una especie de obligaci\u00f3n. He sido durante a\u00f1os, y lo soy ahora, como rector de la Universidad, patrono de un asilo de ancianos fundado para que \u00e9stos descansen o huelguen. Por razones de higiene se recomend\u00f3 a los pobres asilados, sin obligarles a ello, \u00a1claro!, que los que se sintiesen con fuerzas y ganas trabajasen algo, por v\u00eda de recreo, en una huerta del asilo. Algunos lo hicieron y hasta un antiguo carpintero pidi\u00f3 que se le diera un banco de carpinter\u00eda. Pero he aqu\u00ed que el administrador del asilo me vino un d\u00eda a que fuese a cortar una especie de peque\u00f1a revoluci\u00f3n que hab\u00eda suscitado entre los ancianos asilados uno de ellos diciendo que su \u201cobligaci\u00f3n\u201d (as\u00ed) era holgar y no trabajar, que para eso se fund\u00f3 el asilo, y que el que sintiera ganas de trabajar ten\u00eda el deber de solidaridad y compa\u00f1erismo de aguant\u00e1rselas y no ir a poner la ceniza en la frente a los compa\u00f1eros y como a hacerlos de menos. La teor\u00eda, in\u00fatil es decirlo, me cay\u00f3 en gracia. Era una teor\u00eda verdaderamente revolucionaria.<\/p>\n<p>\u00a1Trabajo! \u00a1Trabajo! \u00bfY qu\u00e9 no es trabajo? Trabajo es velar y se vela para dormir. Trabajo es vivir y se vive para morirse. Que no es que se muera por haber vivido, sino que se vive para morir. Trabajo es \u2014por agradable que sea\u2014 el engendrar hijos y se los engendra para morirse uno. Que dar la vida es perderla. Y esta es doctrina fisiol\u00f3gica y biol\u00f3gica de largo desarrollo. La hermandad del Amor y de la Muerte es tema fecund\u00edsimo de poes\u00eda y de filosof\u00eda. Que ha inspirado, entre otros, el hermos\u00edsimo canto de Leopardi <em>Amore e Morte<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 no es trabajo? Hasta el asistir a un espect\u00e1culo. \u00bfY por qu\u00e9 no han de formarse ligas de \u201ctrabajadores\u201d de ver los toros, o partidos de pelota o de f\u00fatbol, o piezas de teatro? O de trabajadores radio-escuchas. Productores de consumo tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Y t\u00fa \u2014me dir\u00e1 alg\u00fan lector malicioso\u2014, trabajador \u00bfde qu\u00e9 \u201cclase\u201d? Y yo le contestar\u00e9 con aquello de mi excelso maestro y tocayo don Miguel de Cervantes Saavedra en el \u201cPr\u00f3logo al lector\u201d, de la segunda parte del libro: \u201cHab\u00eda en Sevilla un loco, que dio en el m\u00e1s gracioso disparate y tema que dio loco en el mundo. Y fue que hizo un ca\u00f1uto de ca\u00f1a puntiaguda en el fin; y en cogiendo alg\u00fan perro en la calle o en cualquiera otra parte, con el un pie le cog\u00eda el suyo y el otro le alzaba con la mano, y como mejor pod\u00eda le acomodaba el ca\u00f1uto en la parte que sopl\u00e1ndole, le pon\u00eda redondo como una pelota y en teni\u00e9ndolo de esta suerte le daba dos palmaditas en la barriga, y le soltaba diciendo a los circunstantes (que siempre eran muchos): Pensar\u00e1n vuesas mercedes ahora que es poco trabajo hinchar un perro. \u00bfPensar\u00e1n vuesas mercedes que es poco trabajo hacer un libro?\u201d<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n, malicioso lector amigo, te digo con Cervantes que no es poco trabajo hacer un art\u00edculo de estos, o con el loco de Sevilla, hinchar un comentario. Y m\u00e1s ahora, en temporada de locura colectiva, en que Espa\u00f1a est\u00e1 hecha un manicomio suelto. Y en que hasta los loqueros han enloquecido al punto de que hablan de \u201caplastar\u201d a los locos de locura contraria a la suya \u2014a la de los loqueros\u2014; y \u201ccuando el guardi\u00e1n juega a los naipes \u00bfqu\u00e9 har\u00e1n los frailes\u201d? \u00a1Tr\u00e1gico manicomio! Tr\u00e1gico manicomio en que se llega a la \u201cdementia tremens\u201d de considerar enemigo publico del r\u00e9gimen al que se llame \u2014\u00a1se llame!\u2014 fascista. Beligerancia de la insensatez. Trabajadores de la locura.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_794\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103458_2010067226\"><\/a><strong>Ensayo de revoluci\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_795\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321406629630\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>7<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>No s\u00e9 si para apartarme de la actualidad o para encontrar lo eterno de ella por otro camino dej\u00e9 la prensa del d\u00eda y me puse a leer las <em>Migajas filos\u00f3ficas<\/em>, del gran sentidor dan\u00e9s Soeren Kierkegaard. Y, de pronto, me hiri\u00f3 esta frase, al parecer enigm\u00e1tica: \u201cla novedad del d\u00eda es el principio de la eternidad\u201d. Y a m\u00ed, acostumbrado m\u00e1s a\u00fan que a su dan\u00e9s a su \u00edntimo lenguaje espiritual kierkegaardiano, se me present\u00f3 al punto todo lo que aquel torturado y torturante esp\u00edritu quiso decir con ello.<\/p>\n<p>La novedad del d\u00eda ea lo verdaderamente nuevo de un d\u00eda; el hecho que abre una nueva vida que arraiga en lo eterno; una nueva vida de un hombre o de un pueblo; una verdadera revoluci\u00f3n. Que siendo verdadera, es una renovaci\u00f3n. Porque revolverse \u2014y menos revolcarse\u2014 no es, sin m\u00e1s, renovarse. Cabe renovarse qued\u00e1ndose muy quieto y sosegado. Las mudas, por ejemplo, no se hacen con desuellos. La serpiente no se quita la vieja piel mientras no tiene la otra, la renovada, por debajo. Que si hiciera de otro modo tendr\u00eda reca\u00eddas y correr\u00eda grave riesgo. Y as\u00ed un pueblo. Al que se supone muchas veces que ha cambiado por dentro y no hubo cambio.<\/p>\n<p>\u201cRenovarse o morir\u201d, se ha dicho. Pero renovarse es, en cierto modo, recrearse, volverse a crear. Y no es poco renovar, recrear, crear un pueblo. \u00a1El placer de crear! S\u00ed, el placer de crear, pero no se crea con revoluciones. A lo m\u00e1s, son \u00e9stas las que hacen \u2014y deshacen\u2014 a los hombres que creen hacerlas y dirigirlas, y no ellas a \u00e9stos. Los hombres, \u00a1si lograran comprender el torbellino que les arrastra! \u00a1Si lograran comprender la novedad del d\u00eda \u2014que suele etiquetarse con una fecha\u2014, adivinando en ella el principio de eternidad, la renovaci\u00f3n hist\u00f3rica! As\u00ed dicen que Goethe adivin\u00f3 en la batalla de Valmy un mundo nuevo. Lo que, seguramente, ni vislumbr\u00f3 el general que mandaba la batalla. Que no quien realiza un hecho prev\u00e9 su alcance. Ni ve en la novedad eternidad, ni en el d\u00eda ve principio.<\/p>\n<p>Y ahora, una an\u00e9cdota. Uno de mis buenos amigos, diputado que fue conmigo en las Constituyentes y habitante en una provincia cercana fue, no hace mucho, a Madrid, y al visitar a su jefe pol\u00edtico se lo encontr\u00f3 muy preocupado con el estado de la cosa p\u00fablica (traducci\u00f3n de Rep\u00fablica), y en el curso de la conversaci\u00f3n le dijo, por v\u00eda de adhesi\u00f3n y de alabanza: \u201cpero bueno; en buenas manos est\u00e1 el pandero\u201d. El cual replic\u00f3: \u201c\u00bfPero es que hay pandero?\u201d Y yo, de haber estado presente, habr\u00eda a\u00f1adido: \u201c\u00bfpero es que hay manos?\u201d (Mejor que la met\u00e1fora del pandero ser\u00eda la de un torno de alfarero y arcilla para un botijo).<\/p>\n<p>Y tengo que volver a lo de la teatralidad, la representaci\u00f3n, y no presentaci\u00f3n, de lo que se llama ahora aqu\u00ed la revoluci\u00f3n. Revoluci\u00f3n que revuelve muy poco, pero no renueva casi nada. En su aspecto teatral ofrece escenas perdidas sumamente t\u00edpicas. Hace unos d\u00edas hubo aqu\u00ed, en Salamanca, un espect\u00e1culo bochornoso de una Sala de Audiencia cercada por una turba de energ\u00famenos dementes que quer\u00edan linchar a los magistrados, jueces y abogados. Una turba peque\u00f1a de chiquillos hasta ni\u00f1os, a los que se les hac\u00eda esgrimir el pu\u00f1o \u2014y de tiorras desgre\u00f1adas, desdentadas, desaseadas, brujas jubiladas, y una con un cartel que dec\u00eda: \u201c\u00a1Viva el amor libre!\u201d Y un saco. Que no era \u00a1claro! del que se le libert\u00f3 al amor. Y toda esta grotesca mascarada, reto a la decencia p\u00fablica, protegida por la autoridad. La fuerza p\u00fablica ordenada a no intervenir sino despu\u00e9s de&#8230; agresi\u00f3n consumada. M\u00e9todo de orillar conflictos que no tiene desperdicio.<\/p>\n<p>Toda esta selv\u00e1tica representaci\u00f3n revolucionaria est\u00e1 acabando de podrir, hasta derretirlos o pulverizarlos, a los famosos burgos podridos. Se les sac\u00f3 de su costumbre para no darles otra. Y la famosa revoluci\u00f3n est\u00e1 arrojando a las ciudades la podredumbre que ya no cabe en los burgos y que se meje con la podredumbre urbana, sobre todo con la arrabalera. Y andan, no ya revolvi\u00e9ndose, sino revolc\u00e1ndose, hombres que viven sin consigo mismos. A la vez que se apresta a defenderse la burgues\u00eda proletaria, o proletariado burgu\u00e9s, a que no la den un revolc\u00f3n.<\/p>\n<p>Crear \u2014o re-crear\u2014 un pueblo, hacerlo, renovarlo \u2014como quien hace una \u00e1nfora o toca el pandero\u2014; \u00a1pues ah\u00ed es nada la cosa! \u00a1La cosa publica! \u00a1Menudo ensayo! Y a empezar por una novedad del d\u00eda, de tal o cual fecha o con un c\u00f3digo de papel \u2014como el \u201cgal\u00e1pago\u201d de que aqu\u00ed os hablaba hace poco\u2014 y como principio de eternidad, o sea de historia. \u00a1Ah, no, no! Aquella muda no fue muda de verdad. Debajo de la vieja piel no estaba formada la nueva, y no se puede acabar de formar con escaras a la vista. No; no empez\u00f3 una nueva vida p\u00fablica en aquella fecha m\u00edtica. Ni la renovaci\u00f3n de los tejidos, y de los de las entra\u00f1as menos, va a eso que llaman ritmo acelerado. No se hace crecer una planta a tirones. S\u00edstole y di\u00e1stole tiene el coraz\u00f3n; sue\u00f1o y vela el \u00e1nimo ; trabajo y descanso el cuerpo. He o\u00eddo decir que Espa\u00f1a ha cambiado radicalmente desde hace cuatro o cinco a\u00f1os. \u00a1Embuste! Por debajo de las t\u00fardigas de la vieja piel no hay en gran parte todav\u00eda m\u00e1s que carne viva o cicatrices sanguinolentas. Y es completa carencia de sentido hist\u00f3rico \u2014o acaso frivolidad\u2014 asegurar que tal o cual cosa no puede ya volver. Las reca\u00eddas \u2014como los que J. B. Vico llam\u00f3 \u201crecursos\u201d (en italiano \u201cricorsi\u201d)\u2014 pueden siempre volver. \u00a1Pues no faltaba m\u00e1s! Ni las revoluciones, ni los revolcones, ni las renovaciones, ni las restauraciones dependen de la voluntad de crear de un hombre. \u00bfUn poeta de pueblos? \u00a1Terrible vocaci\u00f3n! Y, sobre todo, \u00a1ojo con los ensayos! Que est\u00e1n bien para el teatro, a tel\u00f3n corrido. Se ensaya la representaci\u00f3n de una muerte esc\u00e9nica, de chancitas, y suele muy bien suceder que cuando en la comedia \u2014o farsa\u2014, a tel\u00f3n alzado, toca representarla, la representaci\u00f3n se atasca. \u201cA ver hasta d\u00f3nde se puede llegar\u201d es peligroso lema de ensayos. \u201cNi una coma m\u00e1s, ni un punto m\u00e1s\u201d, se dice, y como es tan f\u00e1cil resbalarse en puntos y comas, se va uno en puntos suspensivos. Pues, \u00bfqui\u00e9n pone puertas al campo? Y esto en un pa\u00eds y una temporada en que no se saben ni paz ni justicia; en que no se goza sabor ni de una ni de otra; en que saben tan mal que no cabe saborearlas. Y estamos hasta la coronilla de ensayos de revoluci\u00f3n. Que se va en probaturas.\u00a1Pobre Ni\u00f1a!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u0420. D.\u2014Apenas acabado este Comentario me env\u00eda Mara\u00f1\u00f3n su nuevo libro <em>El conde-duque de <\/em><em>Olivares (la pasi\u00f3n de mandar<\/em>), y antes de ponerme a leerlo me ha herido \u2014es mi modo\u2014 la expresi\u00f3n \u201cpasi\u00f3n de mandar\u201d. Que he de relacionar con otras tres; \u201cel placer de mandar\u201d, \u201cel placer de crear\u201d y \u201cla pasi\u00f3n de crear\u201d. Y queda la pasi\u00f3n de entender.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_796\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23325_302276486405\"><\/a><strong>El d\u00eda de la infancia<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_797\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321406\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>12<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p class=\"right\">Lo jorn de l&#8217;infantesa<\/p>\n<p class=\"right\">que no tingu\u00e9 dem\u00e1.<\/p>\n<p class=\"right\">VERDAGUER<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes de ahora y m\u00e1s de una vez \u2014creo\u2014 he citado unos versos maravillosos, casi milagrosos de intimidad y de expresividad, brotados de nuestro gran poeta mos\u00e9n Cinto Verdaguer. Fue en mi clase donde comentando un d\u00eda al gran poeta le\u00ed \u2014en catal\u00e1n, \u00a1claro!\u2014 uno de sus poemas y al llegar a la estrofa en que sale la santa soledad del d\u00eda \u00fanico de la infancia, se me clav\u00f3 en ello el o\u00eddo y me ahog\u00f3 la voz la fuente de las l\u00e1grimas. Era que se me sub\u00eda a los ojos, a la boca y a los o\u00eddos el d\u00eda \u00fanico de mi infancia.<\/p>\n<p>La estrofa queda diciendo: \u201cAi soledat aymada \/ ma companyona un d\u00eda \/ lo jorn de l&#8217;infantesa \/ que no tingu\u00e9 dem\u00e1; \/ d&#8217;en\u00e7\u00e1 que trist anyoro \/ ta dol\u00e7a companyia \/ com font escerreguda \/ ma vena se tronc\u00e1.\u201d (Cito de memoria.) Y aunque es triste tener todav\u00eda que traducir del catal\u00e1n los traduzco: \u201cAy soledad querida, mi compa\u00f1era un d\u00eda, el d\u00eda de la infancia, que no tuvo un ma\u00f1ana, desde que triste a\u00f1oro tu dulce compa\u00f1\u00eda, cual fuente escurridiza, mi vena se trunc\u00f3.\u201d \u00a1Soledad, querida compa\u00f1era del d\u00eda \u00fanico de la infancia, del que no tiene un ma\u00f1ana, otro d\u00eda siguiente, otro, un <em>dem\u00e1 <\/em>(franc\u00e9s <em>demain<\/em>) del d\u00eda eterno!<\/p>\n<p>Es que el ni\u00f1o en su soledad creadora, mientras se est\u00e1 haciendo su mundo, so\u00f1\u00e1ndolo, entre otros ni\u00f1os, no vive ni sue\u00f1a atado a lugar y a tiempo. Vive en infinitud y en eternidad. Su vida no es t\u00f3pica ni cr\u00f3nica. Ni topom\u00e9trica ni cronom\u00e9trica. Ignora la medida del espacio y la del tiempo. el reloj ni el calendario rigen para \u00e9l. Un solo d\u00eda, un d\u00eda sin d\u00eda siguiente, sin un ma\u00f1ana! Y no s\u00f3lo en los ni\u00f1os, sino en los santos. En los santos infantiles. Figur\u00e9monos un ermita\u00f1o anacoreta \u2014o un cartujo\u2014 que no se aparta del peque\u00f1o jard\u00edn que ci\u00f1e a su celda y que no vive atenido ni a horas ni a d\u00edas diversos, ni a reloj ni a calendario; \u00e9ste vive durante su vida toda un solo d\u00eda. \u00a1Y un d\u00eda sin un ma\u00f1ana! Ese \u00fanico d\u00eda se le va creciendo, se le va ahondando. \u00bfMonoton\u00eda? \u00a1No, no! Y as\u00ed no se siente envejecer, no siente venir la muerte, y cuando llega \u00e9sta, el eterno ma\u00f1ana, no la siente y se muere sin saber que se muere ni que se ha muerto.<\/p>\n<p>El que tiene experiencia de ni\u00f1ez, de infancia, propia o ajena, sabe cu\u00e1ndo se acaba esta infancia, cu\u00e1ndo llega el otro d\u00eda y con \u00e9l los otros d\u00edas. Es cuando el ni\u00f1o descubre la muerte; que uno se muere. Porque antes, aunque vea morirse a otro, o le vea muerto, no siente la muerte, no la descubre. Todos los padres observadores, todos los maestros \u2014no quiero decir pedagogos, y menos si se apellidan laicos sin entender el apellido\u2014 han podido observar conmovidos, y aun acongojados, ese alborear de la conciencia de la muerte \u2014que coincide, en los primeros vislumbres de la pubertad, con la conciencia del instinto sexual\u2014 cuando se cierra el d\u00eda santo y \u00fanico de la infancia.<\/p>\n<p>Y as\u00ed, evocando mi alma de ni\u00f1o, la de mi \u00fanico d\u00eda de la infancia, con mis almas de maestro \u2014no de catedr\u00e1tico\u2014, de padre y de abuelo, veo con espanto el espect\u00e1culo inhumano de esos pobres ni\u00f1os \u2014\u00a1ni\u00f1os en el d\u00eda \u00fanico!\u2014 a quienes padres, y lo que es peor, madres, desalmados les obligan a mantener enhiesto el brazo derecho con el pu\u00f1o cerrado y a proferir estribillos de odio y de muerte y no de amor. O a que oigan acaso eso del \u201camor libre\u201d que no es tal amor. Delante de unos ni\u00f1os \u2014acaso hijos suyos\u2014 dec\u00eda una de esas desalmadas que mientras supiesen ellas, las de su ganader\u00eda, qui\u00e9nes eran los padres de sus cr\u00edas, no habr\u00eda progreso en Espa\u00f1a. Y dicho eso aullaba insensateces. O arranc\u00e1ndoles de la santidad de su d\u00eda \u00fanico, del santo d\u00eda \u00fanico que no conoce la muerte, se les lanza al presentimiento de la matanza, que no ya de la muerte. Se ha visto adiestrar a ni\u00f1os, a pobres ni\u00f1os, ataviados con gui\u00f1apos rojos, en la caza del hombre. Nosotros, los adultos, los ya envenenados, los enloquecidos, que nos entreguemos a nuestras repugnantes luchas&#8230; \u00bfPero educar en ellas a los ni\u00f1os? Es como si para evitar que estos pobrecitos al llegar a la edad terrible del doble descubrimiento den en vicios solitarios, se les obligara a ciertos actos en que a modo de b\u00e1rbara vacuna adquiriesen esa terrible dolencia que desemboca en la par\u00e1lisis progresiva. Y de hecho conocemos pedagogos \u2014no maestros, repito\u2014 que hablan de los peligros de la inocencia y de la conveniencia de abreviar el d\u00eda \u00fanico de la infancia. Y de anticipar ciudadanos.<\/p>\n<p>Ya no se habla de respeto a la libertad de conciencia del ni\u00f1o, pues se sabe bien que esa conciencia a que se alude, el ni\u00f1o no la tiene; sino que se habla de captaci\u00f3n de ella. Ya se dice que la conciencia del ni\u00f1o ha de ser del Estado y quiere decirse que de una clase. Que el ni\u00f1o ha de profesar la religi\u00f3n de Estado. Comunista o fajista, es igual.<\/p>\n<p>Llegar\u00e1 un d\u00eda en que los pobres padres que no puedan ni educar por s\u00ed mismos a sus pobres hijitos ni pagar a educadores de su confianza se nieguen a entregarlos a pedagogos \u2014no maestros\u2014 de religi\u00f3n estatal y no laica, no popular de verdad, no nacional. Se nieguen a que les ense\u00f1en a levantar el pu\u00f1o cerrado en vez de santiguarse, y se nieguen a que en vez de empapizarles con el Catecismo les empapicen con la Constituci\u00f3n o con algo peor a\u00fan.<\/p>\n<p>\u201c\u00a1Ay soledad querida, mi compa\u00f1era un d\u00eda, el d\u00eda de la infancia, que no tuvo un ma\u00f1ana&#8230;!\u201d \u00a1Qu\u00e9 terrible ma\u00f1ana, que tr\u00e1gico descubrimiento de muerte y de odio se est\u00e1 preparando a esa ni\u00f1ez, porvenir de la patria!<\/p>\n<p>Otro de mis poetas favoritos, \u00e9ste ingl\u00e9s, el gran meditativo Wordsworth, dej\u00f3 para siempre dicho esto que traduzco aqu\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cMi coraz\u00f3n brinca cuando veo arco iris en el cielo: as\u00ed era cuando empez\u00f3 mi vida; as\u00ed es ahora que soy un hombre; sea as\u00ed cuando envejezca, o que me muera antes. El ni\u00f1o es el padre del hombre y ojal\u00e1 mis d\u00edas se eslabonen entre s\u00ed por natural piedad.\u201d Es decir, que perdure el d\u00eda de la infancia. \u00a1Y pensar que estos ni\u00f1os envenenados se har\u00e1n hombres, se engendrar\u00e1n hombres y lo que ser\u00e1 de \u00e9stos y de su comunidad! \u00a1Ni\u00f1os y&#8230; ni\u00f1as! Porque entre esos pobres ni\u00f1os, en la edad en que no se acusa ni marca espiritualmente el sexo, hay ni\u00f1as. Ni\u00f1as que ser\u00e1n un d\u00eda madres. Y hay que pensar en el terrible fanatismo, en la beater\u00eda \u2014as\u00ed, beater\u00eda, de un extremo o de otro\u2014 de la mujer, encendido y superficial a la vez, sin hondura ni anchura, hist\u00e9rico e inconsciente\u2026 Tremendo fanatismo femenino \u2014m\u00e1s teatral que sincero, hist\u00e9rico, de galer\u00eda\u2014 que no sabe ver el arco iris en el cielo. Mas de esto, otra vez.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_798\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103460_2010067226\"><\/a><strong>Don Baldomero Espartero<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_799\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321631\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>26<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Hoy no voy a hablaros desde aqu\u00ed, habituales lectores m\u00edos, de don Estanislao Figueras, como lo hice no hace mucho \u2014\u00bfos acord\u00e1is?\u2014, sino de don Baldomero Espartero. Pero tanto monta. Que si \u00e9ste, don Baldomero, no huy\u00f3 como aqu\u00e9l, don Estanislao, del Poder supremo del Estado, dej\u00e1ndolo en desamparo, fue echado de \u00e9l, nada menos que de la Regencia del reino, y ya recordaremos c\u00f3mo y por qu\u00e9. Mas antes he de recordaros, mis habituales lectores, aquel otro Comentario que publiqu\u00e9 aqu\u00ed mismo, en el n\u00famero del 14 de diciembre de 1932, al comentar el interesant\u00edsimo libro de nuestro Romanones <em>Espartero, el general del pueblo<\/em>, hoy tan de actualidad como entonces y como todo lo que Romanones escribe y dice. Titul\u00e9 a mi Comentario aquel: \u201c\u00a1Ay mi jard\u00edn, mi jard\u00edn!\u201d, frase entra\u00f1ada del general \u2014duque de la Victoria\u2014 a su chiquita, a su mujer, en carta escrita en v\u00edsperas de su victoria de Luchana, la que prepar\u00f3 el abrazo de Vergara. Que tambi\u00e9n don Baldomero tuvo su \u201cjard\u00edn\u201d. Y dije en aquel mi Comentario al libro de Romanones que en aquel \u201c\u00a1ay mi jard\u00edn, mi jard\u00edn!\u201d se le fue al general del pueblo \u201ctoda el alma de manchego casero y quijotesco, todo aquello por lo que su generaci\u00f3n le consider\u00f3 como salvador de la Patria\u201d. Hasta que le desconsider\u00f3.<\/p>\n<p>\u00a1Riego y Espartero! He aqu\u00ed dos s\u00edmbolos del liberalismo docea\u00f1ista, el de nuestro siglo XIX. Cada uno de ellos tuvo su himno, aunque el de Riego ha sobrevivido al de Espartero, y no por su superioridad art\u00edstica. Espartero no fue un pobre exaltado como Riego, sino un hombre cauto, bastante astuto y a quien, adem\u00e1s, le ayud\u00f3 la suerte. Soldado en Ayacucho, cuando el reino de Espa\u00f1a perdi\u00f3 realmente la Am\u00e9rica continental; vencedor de los carlistas en Luchana \u2014junto a mi Bilbao\u2014 y acabador de la guerra civil con el abrazo de Vergara. Y luego, \u00eddolo de los liberales progresistas, que arrojaron de la Regencia del reino a la viuda de Femando VII, do\u00f1a Mar\u00eda Cristina de Borb\u00f3n, madre de Isabel II, y despu\u00e9s se\u00f1ora de Mu\u00f1oz, elevado a duque de Ri\u00e1nsares.<\/p>\n<p>El bagaje ideol\u00f3gico de don Baldomero era escaso y muy sencillo. Acaso se cifraba en aquel su famoso: \u201cC\u00famplase la voluntad nacional.\u201d Porque el general del pueblo ten\u00eda de todo menos de pedante ni de definidor. No se sabe que disertara sobre la autenticidad, la esencialidad ni la sustancialidad de su constitucionalismo mon\u00e1rquico y liberal. En cuanto a escribir, no escribi\u00f3 mucho, y lo mejor de ello, sin duda, sus cartas a su mujer. Aunque Romanones nos hizo saber que hab\u00eda escrito hasta un soneto, que revela \u201cla sencillez de su esp\u00edritu\u201d, a la reina gobernadora, do\u00f1a Mar\u00eda Cristina, de la que el conde nos deja vislumbrar que anduvo algo enamorado. Y que los sonetos revelan sencillez de esp\u00edritu puede asegur\u00e1roslo este comentador aqu\u00ed.<\/p>\n<p>El general del pueblo acab\u00f3 echando de la Regencia del reino a la reina madre y sustituy\u00e9ndola en ella. Pues as\u00ed fue, ya que en las Cortes de 1841 fue elegido regente don Baldomero Espartero por 179 votos contra cinco por la reina Cristina, 103 por Arg\u00fcelles, uno el conde de Almod\u00f3var y uno el brigadier Garc\u00eda Vicente. La votaci\u00f3n no fue muy lucida, y se la debi\u00f3 el general no a los dos partidos constitucionales ni siquiera al progresista, sino a una fracci\u00f3n de \u00e9ste. Verdad es que sin coaliciones. Y as\u00ed fue c\u00f3mo don Baldomero pudo retirarse a la Regencia del reino, de la que antes de cumplir su mandato fue echado, a su vez, al grito de: \u201c\u00a1Fuera Espartero!\u201d, en 1843, y huy\u00f3 a C\u00e1diz; de C\u00e1diz, a Lisboa; de Lisboa, a El Havre, donde se uni\u00f3 con su chiquita, y de all\u00ed, a Londres. Luego volvi\u00f3 a su Espa\u00f1a, pero para retirarse a Logro\u00f1o, con ella, a cultivar su jard\u00edn. Arrojado del Poder supremo, se anticip\u00f3 la declaraci\u00f3n de mayor\u00eda de edad de Isabel II, que jur\u00f3 el 10 de noviembre de 1843. Y a la que qued\u00f3 rendido y obligado el que hab\u00eda sido su regente.<\/p>\n<p>Pero \u00bfcu\u00e1l fue la causa \u00edntima de aquella deposici\u00f3n violenta del regente? Parece ser que se la predijo y se la explic\u00f3 su antecesora en el cargo, la reina regente, do\u00f1a Mar\u00eda Cristina, al decirle que as\u00ed como a ella se la echaba por no haber sido regente de todos los espa\u00f1oles, y ni siquiera de todos los din\u00e1sticos de su hija \u2014llamados \u201ccristinos\u201d frente a los carlistas\u2014, sino de una parte de ellos, as\u00ed se le echar\u00eda a \u00e9l, al general del pueblo, al progresista, por entrar a ser regente de un partido. Claro est\u00e1 que entonces el regente, el de \u201c\u00a1c\u00famplase la voluntad nacional!\u201d \u2014la de hacerle a \u00e9l regente\u2014, no puso topes ni a lo que hoy llamar\u00edamos derecha e izquierda, ni en los carlistas o absolutistas, de un lado, ni, de otro lado, en los republicanos, que \u00e9stos no los hab\u00eda entonces. Ni aparecieron con alguna val\u00eda hasta despu\u00e9s de la revoluci\u00f3n de septiembre de 1868 y el subsiguiente fugaz reinado de don Amadeo de Saboya. Y es de recordar que cuando se iba a restaurar la monarqu\u00eda \u2014aunque no la borb\u00f3nica\u2014, Prim ofreci\u00f3 la corona a don Baldomero, que, \u00a1es claro!, enamorado de su jard\u00edn, la rehus\u00f3. Aunque no la hubiese obtenido, pues ni sus m\u00e1s fieles le quer\u00edan ya para rey. Era demasiado.<\/p>\n<p>Don Baldomero cay\u00f3 de la Regencia porque no pudo \u2014o acaso, lo que es peor, no supo\u2014 ser regente de todos los espa\u00f1oles, mon\u00e1rquicos o no. Y eso que ni a \u00e9l ni a ninguno de sus secuaces se le ocurri\u00f3 la insensatez de declararse \u201cbeligerante\u201d en la guerra civil que continuaba latente, ni de hablar de \u201caplastar\u201d a los adversarios, aunque s\u00ed, en cierto modo, de ligarse a pactos que coartasen la obligada neutralidad del Poder supremo en las luchas civiles de los partidos. Pero al general le llev\u00f3 a la Regencia un partido pol\u00edtico, y as\u00ed le sali\u00f3 ello. Y as\u00ed le cost\u00f3 a Espa\u00f1a, supeditando el r\u00e9gimen a lo que se llamaba \u2014y se llama\u2014 pol\u00edtica y es otra cosa. Pol\u00edtica de partido, que es antipatri\u00f3tico inspirar, y menos dirigir, desde una Regencia.<\/p>\n<p>V\u00e9ase, pues, c\u00f3mo si don Estanislao Figueras tuvo que huir de Espa\u00f1a por no poder atajar la anarqu\u00eda que la devoraba, y que acab\u00f3 con aquella apenas si a\u00f1oja Rep\u00fablica de 1873, a don Baldomero Espartero hubo que echarle porque el general del pueblo no supo, no quiso o no pudo serlo de todo el pueblo. \u00a1De todo el pueblo! No supo, no quiso o no pudo, o no le dejaron ser de todo el pueblo, con su frente, y su coronilla, y su pecho, y su espalda, y sus dos costados. Que el vencedor de Luchana y el del abrazo de Vergara no estaba llamado a hacer otra Espa\u00f1a. Ni, en rigor, se propon\u00eda tal cosa el manchego de su jard\u00edn. Era m\u00e1s discreto que como para eso. No concibi\u00f3 as\u00ed la \u201cpol\u00edtica\u201d el general del pueblo, que al decir: \u201cC\u00famplase la voluntad nacional\u201d no pretend\u00eda interpretarla \u00e9l. Ni menos conocerla mejor que otros.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_800\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23325_302276486\"><\/a><strong>Huichilobos y el bisonte de Altamira<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_801\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307321\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>28<\/em><em> de <\/em><em>junio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p class=\"right\"><em>A mi buen amigo Jos\u00e9 Mar\u00eda de Coss\u00edo,<\/em><\/p>\n<p class=\"right\"><em>erudito investigador de tauromaquia.<\/em><\/p>\n<p class=\"right\"><em>\u201cQue un sang impur abreuve nos sillons de la Marselle.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nunca logr\u00f3 interesarme la fiesta llamada nacional, la de las corridas de toros. Aunque s\u00ed me interes\u00f3, pero no como espect\u00e1culo de arte, sino como persistencia de un terrible culto de una religi\u00f3n pagana y casi prehist\u00f3rica. Acaso de los tiempos del bisonte de Allamira. Un sacrificio propiciatorio a no s\u00e9 qu\u00e9 divinidad que pide sangre. Divinidad de la estirpe de aquel terrible dios de la guerra, mejicano, Huitzilipotzli, a quien nuestros cronistas de Indias le llamaron Huichilobos. Y que vuelve, en cierto modo, a renovar la vieja tradici\u00f3n de popular barbarie, o mejor que barbarie, salvajer\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfFiesta nacional o popular? Las dos cosas. Nacional, cuando el espect\u00e1culo toma un cierto car\u00e1cter oficial. Como en las corridas regias anta\u00f1o y en las de aparato, presididas por una autoridad gubernativa. Esta es la fiesta celebrada, investigada y estudiada por revisteros, eruditos y hasta fil\u00f3sofos de la tauromaquia. Pero junto a ella persiste la otra, la fiesta popular, la de las capeas de los pueblos, fiesta sin cuadrillas contratadas \u2014alg\u00fan torerillo parado que se echa al ruedo como espont\u00e1neo\u2014 y en que el mocer\u00edo aldeano se da el placer de hostigar a mansalva al novillo, de acosarle para ver correr su sangre, de satisfacer as\u00ed un instinto, en cierto modo religioso, de sombr\u00eda religi\u00f3n. Y hay que confesar que sin este aspecto, el popular, que es el primitivo y originario, no cabe explicar el otro, el de la fiesta nacional.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo que le ha dado su car\u00e1cter oficial, lit\u00fargico, propiamente eclesi\u00e1stico \u2014aqu\u00ed es el Estado el que hace de Iglesia\u2014 a ese sombr\u00edo culto a una divinidad de sangre? Porque el car\u00e1cter oficial es lo que a muchos nos acongoja. Cuando unos obreros, declar\u00e1ndose en huelga, se niegan a trabajar, hasta en un servicio p\u00fablico, corren los riesgos de su actitud, pero no se le ocurre a ninguna autoridad llevarles al campo de su trabajo a que trabajen a la fuerza. Y, sin embargo, hemos visto recientemente que a unos toreros que se negaron a torear se les llev\u00f3 por la fuerza p\u00fablica a la plaza de toros a que lo hicieran a la fuerza. Colmo de barbarie gubernativa. \u00bfY para evitar qu\u00e9? El que unos b\u00e1rbaros que llevaban un cartel con un \u201c\u00a1Queremos corrida!\u201d hiciesen cualquier barbaridad \u2014quemar la plaza o agredir a los pobres toreros huelguistas\u2014; \u00bfy qui\u00e9n les convence a esos b\u00e1rbaros, con su dementalidad c\u00f3rnea de aficionados castizos? \u00bfEs que no se han visto sangrientos motines cuando a un villorrio se le ha negado la autorizaci\u00f3n para una capea? \u00a1Ah, es que se atentaba a la libertad de un milenario culto de sangre!<\/p>\n<p>Y ahora ha venido el pleito entre los toreros mejicanos, los del dios Huichilobos, y los ib\u00e9ricos, los del bisonte de Allamira. No es cosa de entrar en el aspecto legal de esta concurrencia. Es aqu\u00ed lo de menos. Lo que el p\u00fablico \u2014la \u201cafici\u00f3n\u201d, la tr\u00e1gica afici\u00f3n\u2014 pide es que le dejen saciar su sed&#8230; de sangre propiciatoria. Se ha visto a un pobre torero ib\u00e9rico ofrecerse a un verdadero suicidio, sin arte alguno, no m\u00e1s que para probar que pod\u00eda competir con los toreros de Huichilobos. \u00bfEs que, en el fondo, los castizos aficionados no siguen de plaza en plaza a un diestro de instinto suicida, a un m\u00e1rtir de esa sombr\u00eda religi\u00f3n de sangre, en la esperanza de verle despanzurrar por un toro y verter sangre y poder decir: \u201cYo lo vi\u201d? \u00bfY no est\u00e1 la autoridad para aplacar esa religi\u00f3n salvaje de los aficionados e impedir as\u00ed que se den \u00e9stos en hacerse ellos mismos sacrificadores? \u00bfNo hay esa frase terrible de: \u201c\u00a1Vamos, que habr\u00e1 hule!\u201d? \u00bfY es que no se ha o\u00eddo en un match de boxeo gritar a una&#8230; se\u00f1orita \u2014no mujer\u2014, dirigi\u00e9ndose a uno de los luchadores: \u201c\u00a1M\u00e1tale!\u201d, y con los ojos, y no s\u00f3lo los ojos, retembl\u00e1ndole? Sin que se supiera si quer\u00eda ver muerto al que la enloquec\u00eda. Sadismo puro. Que explica, por otra parte, no pocos suicidios mutuos en que la pareja de enamorados mezcla sus sangres. Y entretanto, pan y toros. Pan empapado y sangraza. Como en el M\u00e9jico precolombino el dios de la guerra, Huitzilipotzli \u2014Huichilobos\u2014 se apacentaba de sangre humeante de sacrificios humanos.<\/p>\n<p>Pensando en todo esto me han venido a las mientes las luchas de gladiadores, pobres esclavos como los que sublev\u00f3 Espartaco, que satisfac\u00edan la sed de visi\u00f3n de sangre del populacho de Roma, y se me ha ocurrido si no cabr\u00eda convertir a unos y otros toreros, a los ib\u00e9ricos \u2014los del bisonte\u2014 y a los aztecas \u2014los de Huichilobos\u2014 en gladiadores y llevarles a la plaza a que luchasen en ella unos con| otros, como en Roma los gladiadores. Lo que se parecer\u00eda mucho a la caza de unos obreros, por otros, que se est\u00e1 convirtiendo en fiesta popular y, adem\u00e1s, nacional. \u00bfQu\u00e9 le importar\u00eda al aficionado castizo, sin pedanter\u00edas pseudo-art\u00edsticas, que les matase a los toreros en competencia un toro o que se matasen ellos unos a otros? La finalidad ser\u00eda la misma. Los del cartel \u201c\u00a1Queremos corrida!\u201d, lo que en realidad quieren decir es: \u201cQueremos ver correr sangre\u201d. Y no s\u00f3lo sangre de toro o de caballo, sino sangre humana. Tal es el verdadero fondo del problema.<\/p>\n<p>El pleito de los toreros ha puesto de manifiesto, para quien sepa ver en su verdadero y tr\u00e1gico fondo, todo lo que hay en el fondo tr\u00e1gico de la fiesta popular y nacional. \u00bfFanatismo? S\u00ed. El fanatismo que llevaba a presenciar autos de fe y ejecuciones de reos. Fanatismo religioso, pero no de la religi\u00f3n cristiana cat\u00f3lica o protestante u otra religi\u00f3n hist\u00f3rica apoyada \u2014como pretexto\u2014 en uno u otro credo teol\u00f3gico, no; sino fanatismo de una religi\u00f3n prehist\u00f3rica, de un culto de sacrificios humanos. Y ahora que aqu\u00ed, en Espa\u00f1a, se exacerba el culto a la matanza \u2014sin otra ideolog\u00eda\u2014, vienen a pon\u00e9rnoslo m\u00e1s en claro los toreros de una y de otra banda. Es como en la Roma imperial del circo de los gladiadores. Y que sigan investigando los eruditos taurom\u00e1quicos. Hasta que lleguen a los tenebrosos abismos de la afici\u00f3n.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_802\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103462_2010067226\"><\/a><strong>Justicia y Bienestar<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_803\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307632\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>3<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Antes, y como para hacer boca \u2014mejor, o\u00eddo\u2014 vaya un racimito, a modo de peque\u00f1os botones de muestra, de frutos de la tan cacareada revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pasa por la plaza una muchachita acompa\u00f1ada de un su familiar, cuando un z\u00e1ngano mocet\u00f3n se divierte en hacerle una mamola. El familiar se vuelve a reprenderle, el mocet\u00f3n se insolenta y el otro arrecia en la reprensi\u00f3n. Y entonces, ante el grupo de curiosos que se arremolina, \u00bfqu\u00e9 se le ocurre al z\u00e1ngano? Pues ponerse a gritar: \u201c\u00a1Fascista!, \u00a1fascista!\u201d Y esto basta para que el reprensor tenga que escabullirse, no fuera que le aporrearan los b\u00e1rbaros.<\/p>\n<p>Otro d\u00eda, en un rinc\u00f3n de una calle, sorprende un guardia municipal a otro mozall\u00f3n haciendo necesidades; se le acerca, no a multarle, seg\u00fan piden las Ordenanzas, no, sino a llamarle la atenci\u00f3n, y el necesitado, al verle venir se yergue y le espeta un \u201c\u00a1que soy del Frente Popular!\u201d<\/p>\n<p>Otra vez un matrimonio joven, en jira de turismo, entra en una iglesia, sin gente entonces, y a poco, husmeando no se sabe qu\u00e9, entran tres chiquillos como de diez a doce a\u00f1os y exclama uno alzando el pu\u00f1o: \u201c\u00a1Maldito sea Dios!\u201d, y el otro: \u201cHay que darle unas hostias.\u201d Y como estos tres sucesos, recogidos aqu\u00ed, muchos m\u00e1s de la misma laya.<\/p>\n<p>Y no se hable de ideolog\u00eda, que no hay tal. No es sino barbarie, zafiedad, soecidad, malos instintos y, lo que es \u2014para m\u00ed, al menos\u2014peor, estupidez, estupidez, estupidez. De ignorancia no se hable. He tenido ocasi\u00f3n de hablar con pobres chicos que se dicen revolucionarios, marxistas, comunistas, lo que sea, y cuando, cogidos uno a uno, fuera del reba\u00f1o, les he reprochado, han acabado por decirme: \u201cTiene usted raz\u00f3n, don Miguel; pero \u00bfqu\u00e9 quiere usted que hagamos?\u201d Daba pena o\u00edrles en confesi\u00f3n. Pero luego se tragan un papel antihigi\u00e9nico en que sacian sus groseros apetitos y ganas ciertos peque\u00f1os burgueses que se las dan de bolcheviques y de lo que hacen servil ganapaner\u00eda populachera. Tragaldabas que reservan ruedas de molino sovi\u00e9tico para hacer comulgar con ellas a los papanatas que les leen. \u00bfPapanatas? Otra cosa. Que as\u00ed como se leen los clandestinos libritos pornogr\u00e1ficos para excitarse est\u00edmulos carnales, as\u00ed se leen esas soflamas para excitarse otros instintos. La doctrina es lo de menos.<\/p>\n<p>Esto, en los bajos fondos. \u00bfY m\u00e1s arriba? Recuerdo que despu\u00e9s de que aquellas Constituyentes, de nefasta memoria \u2014Dios nos perdone\u2014, votaron \u2014el que esto escribe no lo vot\u00f3 ni asisti\u00f3 a aquellas sesiones\u2014 aquel art\u00edculo 26, en que se incluy\u00f3 mucho evidentemente injusto, como se lo reprochara yo a uno de los prohombres revolucionarios, hubo de decirme: \u201cS\u00ed, es injusta; pero aqu\u00ed no se trata de justicia, sino de pol\u00edtica.\u201d Y me dio a entender que cierta injusta medida persecutoria se daba para proteger a los perseguidos contra otras persecuciones populares en caso de no tomar la medida. Que es como si un Tribunal de justicia dijese: \u201cLe hemos condenado a muerte, porque si no, la turba le saca de la c\u00e1rcel y le lincha.\u201d Curioso argumento que no deja de aplicarse.<\/p>\n<p>La pol\u00edtica no puede confundirse con la justicia. Es la raz\u00f3n de Estado; la tiran\u00eda, mucho peor cuando es lo que llaman democr\u00e1tica que cuando es regia o imperial. Y tampoco debe confundirse con la econom\u00eda, o sea con el bienestar. Celebraba el prohombre una comida con otros hombres de pro, y como se hablara de la ruina de la econom\u00eda nacional, de c\u00f3mo se iba a arruinar al pa\u00eds con ciertas medidas, hubo de decir aqu\u00e9l que la pol\u00edtica no deb\u00eda guiarse por postulados econ\u00f3micos y que un pueblo no ha de arredrarse de una pol\u00edtica de nivelaci\u00f3n social porque ello le empobrezca y arruine. Y dos de los amigos \u2014y consejeros\u2014 del prohombre salieron dici\u00e9ndose uno a otro: \u201c\u00a1Nos equivocamos!\u201d Y tanto como se equivocaron. Equivocaci\u00f3n que empiezan muchos a reconocer.<\/p>\n<p>Cada vez que oigo que hay que republicanizar algo me pongo a temblar, esperando alguna estupidez inmensa. No injusticia, no, sino estupidez. Alguna estupidez aut\u00e9ntica, y esencial, y sustancial, y posterior al 14 de abril. Porque el 14 de abril no lo produjeron semejantes estupideces. Entonces, los m\u00e1s de los que votaron la Rep\u00fablica ni sab\u00edan lo que es ella ni sab\u00edan lo que iba a ser \u201cesta\u201d Rep\u00fablica. \u00a1Que si lo hubiesen sabido&#8230;!<\/p>\n<p>Iba a terminar estas notas al vuelo diciendo algo del propuesto Gobierno nacional republicano. Pero no puedo hacerlo. Y no puedo hacerlo porque empiezo a no saber ya qu\u00e9 es eso de nacional, y cuanto m\u00e1s tratan de explic\u00e1rmelo menos lo s\u00e9. Y en cuanto a lo de republicano, hace ya cinco a\u00f1os que cada vez s\u00e9 menos lo que quiere decir. Antes sab\u00eda que no sab\u00eda yo qu\u00e9 quiere decir eso; pero ahora s\u00e9 m\u00e1s, y es que tampoco lo saben los que m\u00e1s de ello hablan. Y como no s\u00e9 qu\u00e9 pueda ser eso de Gobierno nacional republicano, me abstengo de opinar sobre \u00e9l.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_804\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103464_2010067226\"><\/a><strong>\u00a1Paciencia y barajar!<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_805\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307633\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>8<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Cog\u00ed el libro de Espa\u00f1a y volv\u00ed a leer aquel cap\u00edtulo XXIII de su parte segunda, en que se nos cuenta lo que so\u00f1\u00f3 ver Don Quijote en la encantada cueva de Montesinos. Y llegu\u00e9 a cuando \u00e9ste, Montesinos, presenta a su primo Durandarte el Caballero de la Triste Figura, dici\u00e9ndole que viene a desencantarlos, despu\u00e9s de quinientos a\u00f1os que all\u00ed yac\u00edan encantados, que no muertos. A lo que, sacudiendo su modorra de cinco siglos&#8230; \u201cY cuando as\u00ed no sea \u2014respondi\u00f3 el lastimado Durandarte con voz desmayada y baja\u2014, cuando as\u00ed no sea, \u00a1oh primo!, digo: paciencia y barajar.\u201d Y volvi\u00e9ndose de lado torn\u00f3 a su acostumbrado silencio, sin hablar m\u00e1s palabra. Rele\u00eddo lo cual, me di cuenta de cu\u00e1n por alto pas\u00e9 todo ese pasaje en mi <em>Vida de Don Quijote y Sancho<\/em>, publicada por primera vez hace ya treinta y un a\u00f1os, en 1905. No ser\u00eda ahora lo mismo, pues si bien treinta y un a\u00f1os no son los quinientos en que Durandarte se acostumbr\u00f3 al silencio \u2014santa costumbre, ya para m\u00ed, inasequible\u2014, son los bastantes para acostumbrarse al \u201c\u00a1paciencia y barajar!\u201d Y voy a seguir barajando.<\/p>\n<p>En mi otra obra <em>C\u00f3mo se hace una no<\/em><em>ve<\/em><em>la<\/em>, publicada en la Argentina, en 1927, en plena dictadura primo-riverana, y hall\u00e1ndome yo desterrado en Hendaya, cont\u00e9, entre otras experiencias de paciencia y de impaciencia, mis partidas de tute y de mus en el peque\u00f1o caf\u00e9 henday\u00e9s, y all\u00ed s\u00ed que record\u00e9 el \u201c\u00a1paciencia y barajar!\u201d de Durandarte, aunque atribuy\u00e9ndoselo \u2014tal es mi impaciencia para controlar citas\u2014 a Montesinos. Y dec\u00eda all\u00ed: \u201cY mano y vista prontas al azar que pasa. \u00a1Paciencia y barajar! Que es lo que hago aqu\u00ed, en Hendaya, en la frontera, yo con la novela pol\u00edtica de mi vida \u2014y con la religiosa\u2014: \u00a1paciencia y barajar! Tal es el problema.\u201d Y luego contaba c\u00f3mo me entreten\u00eda en hacer solitarios a la baraja, lo que en Francia se llama \u201cpatience\u201d&#8230;<\/p>\n<p>\u201cMientras sigo el juego \u2014escrib\u00ed entonces\u2014, ateni\u00e9ndome a sus reglas, a sus normas, con la m\u00e1s escrupulosa conciencia normativa, con un vivo sentimiento del deber, de la obediencia a la ley que me he creado \u2014el juego bien jugado es la fuente de la conciencia moral\u2014, mientras sigo el juego es como si una m\u00fasica silenciosa brezara mis meditaciones y la historia que voy viviendo y haciendo. Y mientras manejo reyes, caballos, sotas y ases, pasan en el hond\u00f3n de mi conciencia y sin yo darme entera cuenta, el rey, sus sayones y ministriles, los obispos y toda la baraja de la farsa de la Dictadura. Y me chapuzo en el juego y juego con el azar. Y si no resulta una jugada vuelvo a mezclar los naipes y a barajarlos, lo que es un placer. Barajar los naipes es algo \u2014en otro plano\u2014 como ver romperse las olas de la mar en la arena de la playa. Y ambas cosas nos hablan de la Naturaleza en la Historia, del azar en la libertad. Y no me impaciento si la jugada tarda en resolverse, y no hago trampas. Y ello me ense\u00f1a a esperar que se resuelva la jugada hist\u00f3rica de mi Espa\u00f1a, a no impacientarme por su soluci\u00f3n, a barajar y tener paciencia en este juego solitario y de paciencia. Los d\u00edas vienen y se van como vienen y se van las olas de la mar; los hombres vienen y se van \u2014a las veces se van y luego vienen\u2014 como vienen y se van los naipes, y este vaiv\u00e9n es la Historia. All\u00e1 a lo lejos, sin que yo concientemente lo oiga, resuena en la playa la m\u00fasica de la mar fronteriza. Rompen en ella las olas que han venido lamiendo costa de Espa\u00f1a. \u00a1Y qu\u00e9 de cosas me sugieren los cuatro reyes, con sus cuatro sotas, los de espadas, bastos, oros y copas, caudillos de las cuatro filas del orden vencedor! \u00a1El orden! Paciencia, pues, y barajar!\u201d<\/p>\n<p>As\u00ed escrib\u00eda yo hace diecinueve a\u00f1os en aquella Hendaya, a la que no s\u00e9 si tendr\u00e9 que volver \u2014tambi\u00e9n yo, amigo Prieto\u2014 a barajar en paciencia, a volver a los solitarios. Aunque, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s solitarios que estos comentarios que barajo aqu\u00ed?<\/p>\n<p>Y recordando todo esto y meditando estos recuerdos, he aqu\u00ed que he le\u00eddo el <em>Discurso edificante<\/em> que sobre un pasaje evang\u00e9lico escribi\u00f3 mi Soeren Kierkegaard, el dan\u00e9s. Comentaba en \u00e9l aquello del cap\u00edtulo XXI del Evangelio seg\u00fan Lucas, en que se cuenta lo que Jes\u00fas dec\u00eda del pr\u00f3ximo fin del mundo, de la cat\u00e1strofe y de las se\u00f1ales con que se anunciar\u00eda, a\u00f1adiendo a sus disc\u00edpulos que no se acongojaran, pues \u201cen vuestra paciencia ganar\u00e9is vuestras vidas\u201d. \u201cVidas\u201d mejor que \u201calmas\u201d. \u201cEn vuestra paciencia\u201d y no \u201ccon vuestra paciencia\u201d. Y al releer el pasaje evang\u00e9lico y el hondo comento de Kierkegaard, previendo la cat\u00e1strofe \u2014qui\u00e9n sabe si el fin de \u201cnuestra\u201d Espa\u00f1a, de la nuestra\u2014, me dije: \u201cEn tu paciencia ganar\u00e1s tu vida. Y tu alma.\u201d Ya otra vez escrib\u00ed que \u201ces el fin de la vida hacerse un alma\u201d. A hac\u00e9rmela, pues, con paciencia y barajando.<\/p>\n<p>Uno de mis m\u00e1s viejos recuerdos es el de cuando all\u00e1, en mi Bilbao natal, hace m\u00e1s de sesenta y tres a\u00f1os, iba cada mes a llevar la mesada a mi primer maestro de escuela, a don Higinio, antiguo m\u00fasico mayor de alg\u00fan regimiento de los ej\u00e9rcitos de Carlos V el Pretendiente, y \u00e9l, al recibir el \u00f3bolo, en un cuartito que ol\u00eda a incienso, sacaba de una bolsita una paciencia, una pastita, y nos la daba a los pagadores de la mesada. Y sigo, no mes a mes, sino d\u00eda a d\u00eda, comulgando con paciencias como la de mi ni\u00f1ez. Y ahora, barajando. \u201cPatience\u201d, paciencia llaman en franc\u00e9s al solitario; mas tambi\u00e9n le llaman \u201cr\u00e9ussite\u201d, esto es, \u00e9xito o buen resultado. Y s\u00f3lo con paciencia y barajando se logra \u00e9xito. Y si \u00e9ste no llega, \u00bfqu\u00e9 m\u00e1s da? Esper\u00e1ndole habr\u00e1 uno vivido y ganado su alma. Pues hasta el desesperanzado, antes de llegar a desesperaci\u00f3n, que aguarde a la esperanza. D\u00edcese que al desganado se le abren las ganas comiendo sin ellas. Y lo de Her\u00e1clito: \u201cHay que esperar para lograr lo inesperable\u201d. No lo inesperado, sino lo inesperable.<\/p>\n<p>Esperemos, pues, aunque sea desesperadamente; tengamos paciencia y hagamos de la paciencia barajando. Y si salvamos nuestra alma, o sea nuestro juego en la Historia, nuestra responsabilidad, no habr\u00e1n sido bald\u00edas ni nuestra barajadura ni nuestra paciencia. Paciencia, pues, y a barajar. No del todo en silencio como Durandarte, sino murmurando entre dientes: \u201c\u00a1Acaso&#8230;!\u201d Y los impacientes, o sea los que se creen revolucionarios \u2014\u00a1pobretes!\u2014, a su juego.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_806\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc23327_302276486\"><\/a><strong>Mandarines y no mandones<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_807\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307\"><\/a><em>Ahora<\/em><em> (Madrid), <\/em><em>15<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Recorr\u00eda hace unos a\u00f1os este comentador aqu\u00ed esta su ciudad de Salamanca en compa\u00f1\u00eda de un profesor ruso que hab\u00eda venido a estudiar las escuelas rurales y del entonces rector del Colegio de los Irlandeses \u2014para Teolog\u00eda cat\u00f3lica\u2014, don Miguel O&#8217;Doherty, actual arzobispo de Manila. Al hablarse \u2014era lo obligado\u2014 del pueblo espa\u00f1ol, el sacerdote irland\u00e9s hubo de decirle al profesor ruso: \u201cAcaso haya usted o\u00eddo que este pueblo es ingobernable; pero nada m\u00e1s lejos de la verdad. El espa\u00f1ol es obediente y poco rebelde. Lo que no le gusta es mandar. Le gusta ocupar el puesto de mando, pero no mandar; sentarse en la presidencia, pero no presidir\u201d. No he vuelto a olvidar aquellas palabras del actual arzobispo de Manila. Y ellas me recuerdan uno de los m\u00e1s t\u00edpicos pasajes de aquel libro inapreciable que es <em>La Biblia en Espa\u00f1a<\/em>, de Jorge Borrow, que tan excelentemente tradujo Su Excelencia el actual Presidente de la Rep\u00fablica espa\u00f1ola. Es cuando don Jorgito, harto de no lograr que se le diera permiso para publicar en espa\u00f1ol la Biblia sin notas, pues se le sal\u00eda con que era ley en Espa\u00f1a el Congreso de Trento, acudi\u00f3 al presidente del Consejo \u2014me parece que era Ist\u00fariz\u2014, y \u00e9ste, harto de aquellas gestiones, le contest\u00f3 que no le moliese m\u00e1s y la publicase sin licencia. \u00a1T\u00edpicamente espa\u00f1ol!<\/p>\n<p>AI espa\u00f1ol, en efecto, no le gusta mandar, sino ocupar el puesto de mando y vivir de \u00e9l. Y lucirlo. Y vestirlo. De mand\u00f3n tiene muy poco, d\u00edgase lo que se diga; mucho m\u00e1s de mandar\u00edn. El mandar exige una cierta concentraci\u00f3n mental, a la que se opone nuestra natural holgazaner\u00eda, que se complace en so\u00f1ar. Lo que aqu\u00ed suele llamarse acci\u00f3n no pasa de ser sue\u00f1o de acci\u00f3n, que se disipa en palabras y m\u00e1s palabras. Y es que la imaginaci\u00f3n se nos desmanda y nos lleva a verdaderos desmandes o desmanes. \u00bfAcci\u00f3n? \u00a1Ni por pienso! \u00bfMandoner\u00eda? No, sino mandarinismo.<\/p>\n<p>Al leer \u00faltimamente el libro que nuestro buen amigo Mara\u00f1\u00f3n ha dedicado al conde-duque de Olivares me di cuenta de que este buen figur\u00f3n hinchado era, en el fondo, un pobre hombre elocuente, y en rigor, un ab\u00falico. Un ab\u00falico a las veces voluntarioso. Parejo al pobre Felipe IV, otro ab\u00falico que tal vez so\u00f1aba la acci\u00f3n. Y todo aquello que se llama \u2014no sabemos por qu\u00e9\u2014 la decadencia de la Casa de Austria en Espa\u00f1a y la decadencia de Espa\u00f1a, \u00bfqu\u00e9 era sino sue\u00f1o de acci\u00f3n y \u201cnoluntad\u201d \u2014no voluntad\u2014 o desgana de obrar? \u00bfDecadencia? \u00bfDecadencia con Cervantes, y Quevedo, y Lope de Vega, y Calder\u00f3n, y Vel\u00e1zquez, y&#8230;, y&#8230;? Los dos hombres que mejor estudiaron esta supuesta decadencia de la Casa de Austria espa\u00f1ola, Leopoldo Ranke, el gran historiador alem\u00e1n, y nuestro gran don Antonio C\u00e1novas del Castillo \u2014el monstruo, que se le llam\u00f3\u2014 otro so\u00f1ador de acci\u00f3n y de energ\u00eda, nos pueden ense\u00f1ar mucho al respecto.<\/p>\n<p>A lo peor se le hace a un hombre p\u00fablico un mito de energ\u00eda y de actividad, y es \u00e9l mismo quien tiene que advertirnos que es mito, quien tiene que confesarse ab\u00falico y que se deja arrastrar de la saca y resaca de los sucesos eventuales. \u00bfNo es as\u00ed, mi querido Prieto? Pero \u00a1ay!, que nuestro sino es servir al mito con que nos envuelven y aprisionan los dem\u00e1s. El pueblo necesita un mes\u00edas \u2014digamos un cacique\u2014 y lo busca; y si no lo halla, lo inventa. Y \u00a1ay de aquel en quien el pueblo se fija! Ahora, lo que es dif\u00edcil es hacer de un mandar\u00edn un mand\u00f3n.<\/p>\n<p>Hablaba hace poco de esto que se llama crisis de autoridad \u2014es crisis de voluntad\u2014 con un pobre hombre aquejado de la congoja end\u00e9mica hoy aqu\u00ed y me dec\u00eda: \u201cQue manden unos u otros: los comunistas o esos que llaman fascistas, pero que manden ellos por s\u00ed y no tirando de los hilos, como a unos monigotes, a los mandantes \u2014dijo mandantes y no <em>mangantes<\/em>\u2014; que manden con la responsabilidad del mando. Y que sepamos a qu\u00e9 atenernos. Y que no se d\u00e9 el caso que se me ha dado a m\u00ed de que una autoridad subalterna, al quejarme de una de sus resoluciones, evidentemente injustas, me dijese: Tiene usted raz\u00f3n, pero \u00bfqu\u00e9 quiere usted que le haga? A sus votos debo mi puesto, y he tenido que sufrir hasta que me llamasen, cara a cara, <em>\u00a1hijo de tal!<\/em>\u201d Y como este pobre hombre, los que se quejan son ya legi\u00f3n. Y empiezan a formar legi\u00f3n. S\u00f3lo que tampoco encuentran el mand\u00f3n. Y es que lo buscan entre mandarines. Y luego unos y otros se satisfacen con ponerse motes, con alimentarse de rumores. En tanto que la masa se desmanda. Y se desmanda por holgazaner\u00eda mental. Porque hay que ver su espantoso vac\u00edo ideol\u00f3gico. Que no encubren las tonter\u00edas rimbombantes y retumbantes de sus guiones. Y \u00bfqu\u00e9 remedio? \u00a1Aguantar y aguardar!<\/p>\n<p>El ensue\u00f1o del joven espa\u00f1ol que piensa en la vida p\u00fablica es lograr una posici\u00f3n. O sea, una colocaci\u00f3n. Es escalar un puesto. Y, una vez en \u00e9l, asentarse. Y, una vez asentado, que le dejen en paz, que no le jeringuen. \u00bfMandar? \u00a1Qui\u00e1! Ocupar el puesto de mando. \u00bfCrear algo nuevo? No; so\u00f1ar que lo hubiese creado. Y si el pobre mozo cae en la pedanter\u00eda de la energ\u00eda, de figurarse ser en\u00e9rgico, entonces peor que peor.<\/p>\n<p>Nuestros hist\u00f3ricos hombres de acci\u00f3n lo han solido ser de acci\u00f3n instintiva, irreflexiva, juguetes del azar. Nuestra castiza energ\u00eda se ha vaciado en la contemplaci\u00f3n. Nietzsche dijo que Espa\u00f1a se agot\u00f3 por osar demasiado. No; por so\u00f1ar demasiado. Carducci habl\u00f3 de la afanosa grandiosidad espa\u00f1ola. Y Don Quijote, m\u00e1s que un h\u00e9roe de voluntad, es un h\u00e9roe de ensue\u00f1o de ella. Nuestro m\u00e1s castizo pensador resulta Miguel de Molinos.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_808\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc103466_2010067226\"><\/a><strong>Emigraciones<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_809\" class=\"center\"><a id=\"__RefHeading___Toc22741_1986339544302303307634\"><\/a><em>Ahora (Madrid), 19<\/em><em> de <\/em><em>julio<\/em><em> de 193<\/em><em>6<\/em><\/h3>\n<p>Cuando otros andan pensando en el veraneo \u2014me gusta m\u00e1s la expresi\u00f3n francesa \u201cvillegiature\u201d\u2014, en viajes y excursiones tur\u00edsticas estivales, me recojo en mi alcoba \u2014\u201cin angello cum libello\u201d, en un rinconcito con un librito, que se dijo anta\u00f1o\u2014 a volver a leer la insondable \u201cmonodia\u201d\u2014as\u00ed la llam\u00f3 Jorge Sand\u2014del <em>Obe<\/em><em>r<\/em><em>mann <\/em>que en pleno estr\u00e9pito napole\u00f3nico ech\u00f3 en cara al mundo \u00edntimo Senancour, en 1804. Los a\u00f1os han corrido y aquella excursi\u00f3n por los abism\u00e1ticos y desiertos p\u00e1ramos del alma humana sigue atray\u00e9ndonos con su desesperado consuelo.<\/p>\n<p>\u201cQue alguna vez todav\u00eda, bajo el cielo de oto\u00f1o, en estos \u00faltimos hermosos d\u00edas que las brumas llenan de incertidumbre, sentado cerca del agua que se lleva la hoja amarillenta, oiga los acentos sencillos y profundos de una melod\u00eda primitiva. Que un d\u00eda, subiendo al Grimsel o al Titlis, s\u00f3lo con el hombre de las monta\u00f1as, oiga sobre la yerba corta, junto a las nieves, los sones rom\u00e1nticos bien conocidos de las vacas de Underwalden y de Hasly, y que all\u00ed, una vez antes de la muerte, pueda decir a un hombre que me entienda: \u00a1Si hubi\u00e9ramos vivido!\u201d Y el hombre que escribi\u00f3 esto dej\u00f3 escrito esto otro: \u201cEl que nada ha visto por s\u00ed mismo y est\u00e1 sin prevenciones, sabe mejor que muchos viajeros. Sin duda que si este hombre de esp\u00edritu recto, si este observador, hubiera recorrido el mundo, sabr\u00eda mejor todav\u00eda; pero la diferencia no ser\u00eda bastante grande para ser esencial; presiente en los relatos de los dem\u00e1s las cosas que \u00e9stos no han sentido, pero que en su lugar \u00e9l hubiera visto.\u201d \u00a1Qu\u00e9 exacto y qu\u00e9 justo es esto!<\/p>\n<p>Creo saber respecto a tierras y pueblos que no he visitado merced a relatos ajenos mucho que los relatores no saben y que yo mismo no sabr\u00eda si los hubiese visitado. Era maravilloso lo que de tierras y de pueblos \u2014de geograf\u00eda, de antropolog\u00eda, de etnograf\u00eda\u2014 supo aquel solitario Manuel Kant que apenas si sali\u00f3 de su nativo Koenigsberg. Y es curioso saber que aquel Julio Verne que cuando ni\u00f1os nosotros nos encendi\u00f3 la fantas\u00eda con sus relatos de viajes por todo el mundo fue un escritor casero y recogido que apenas se movi\u00f3 de su villa natal.<\/p>\n<p>\u201cAndar y ver\u201d \u2014se dice\u2014. Y el que esto os dice ha publicado una colecci\u00f3n de relatos de excursiones con el t\u00edtulo de <em>Andanzas y visiones espa\u00f1olas<\/em>. Pero es m\u00e1s lo que ha so\u00f1ado que lo que ha visto. Y, sobre todo, lo que ha so\u00f1ado ver. Y cada vez m\u00e1s se recrea \u2014se re-crea en el sentido originario, se vuelve a crear a s\u00ed mismo\u2014 viajando no por el espacio, sino por el tiempo. Se va a la orilla del r\u00edo a contemplar desde al pie de un aliso los dorados chapiteles de la ciudad alz\u00e1ndose sobre verdura en una silenciosa puesta solemne de sol y viaja por m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os, por todas las veces que los contempl\u00f3 as\u00ed. Un paisaje de costumbre nos hace recorrer toda una vida. As\u00ed como no se ve de veras un lugar cualquiera la primera vez que se le ve. S\u00f3lo se nos ahonda cuando se casa con su propio recuerdo. O tal vez al verlo materialmente por vez primera lo reconocemos de relatos. Cuando este a\u00f1o vi por primera vez Londres y la abad\u00eda de Westminster los reconoc\u00ed como acostumbrados recuerdos.<\/p>\n<p>S\u00f3lo re-crean al alma los viajes por el tiempo. Y por el tiempo \u00edntimo, por el tiempo de los recuerdos personales. \u201c\u00a1Si hubi\u00e9ramos vivido!\u201d \u201cConocido el mundo no crece, antes bien, mengua\u201d\u2014contaba Leopardi\u2014; \u201cm\u00e1s grande que no al sabio le parece al peque\u00f1uelo; descubriendo s\u00f3lo la nada crece\u201d. \u201c\u00a1A la landa verde! \u00a1A la landa verde!\u201d, grit\u00e1bamos de ni\u00f1os, en el colegio, en mi Bilbao, hace m\u00e1s de sesenta a\u00f1os, cuando \u00edbamos a salir de modest\u00edsima excursi\u00f3n a una landa de Bego\u00f1a. Y cuando despu\u00e9s he vuelto a mi nativa villa he ido a la landa verde a viajar por a\u00f1os de recuerdos, por recuerdos de a\u00f1os, a la verde landa de mi ni\u00f1ez, a su verdor. Sacudiendo amarillenta hojarasca, me remontaba \u2014as\u00ed, me remontaba, pues me es cumbre\u2014 a mi ni\u00f1ez, a la fuente de mi vida \u00edntima. \u00a1Qu\u00e9 subida hacia el pasado!<\/p>\n<p>Pero es que este viajar por el tiempo no es propiamente viajar, no es lo que hacen excursionistas y turistas, que van huyendo de todas partes \u2014por topofobia\u2014 y, sobre todo, huyendo de s\u00ed mismos; ese viajar por el tiempo es propiamente emigrar. Como emigran las golondrinas y las cig\u00fce\u00f1as en busca de sus nidos de anta\u00f1o. \u201cVolver\u00e1n las oscuras golondrinas de tu balc\u00f3n sus nidos a colgar&#8230;\u201d O mejor, acaso, a encontrar el viejo nido, aquel de que salieron y de que saldr\u00e1n sus cr\u00edas. Los animales emigrantes no son turistas, no son excursionistas, no son viajeros. Ni lo son, en rigor, los peregrinos ni los mendigos errantes. Golondrinas, vencejos, cig\u00fce\u00f1as, peregrinos, buhoneros, mendigos errantes, pastores trashumantes recorren no el espacio, sino el tiempo. El leopardiano pastor errante de las estepas asi\u00e1ticas que interroga a la luna por su destino peregrina por el tiempo, no por el espacio. \u00bfAndar y ver? Mejor acaso sentarse y esperar.<\/p>\n<p>Hay una hermosa poes\u00eda del gran poeta valenciano Vicente Wenceslao Querol a un \u00e1rbol que en el huerto familiar plant\u00f3 su padre el d\u00eda mismo en que naci\u00f3 el poeta. Y \u00e9ste, que emigr\u00f3 a la Corte y luch\u00f3 por la vida ausente de su ciudad nativa \u2014qu\u00e9 estupendo su poema, titulado <em>Ausente<\/em>\u2014, vuelve a ver el \u00e1rbol gemelo que da flor en primavera y en oto\u00f1o, \u201csu aromado fruto\u201d, \u201cjunto al torrente que sus plantas ba\u00f1a\u201d. Y aqu\u00ed, en estas dehesas salmantinas, me he detenido tantas veces a contemplar esas matriarcales encinas que han peregrinado en el tiempo, sin desprenderse del suelo nativo, a trav\u00e9s de a\u00f1os y acaso de siglos.<\/p>\n<p>\u00bfTurismo? \u00bfExcursionismo? Mejor emigraci\u00f3n por el tiempo, tiempo atr\u00e1s, a trav\u00e9s de recuerdos. Y como gu\u00eda, un librito en un rinconcito, \u201cin angello cum libello\u201d. Ni el tiempo ni los tiempos est\u00e1n, adem\u00e1s, para tragar espacios. Y para acabar esto, vaya el final del <em>Obermann<\/em>: \u201cSi llego a a vejez, si un d\u00eda, lleno de pensamientos todav\u00eda, pero renunciando a hablar a los hombres, tengo junto a m\u00ed un amigo para recibir mis adioses a la tierra, p\u00f3ngase mi silla sobre la yerba corta, y tranquilas margaritas ante m\u00ed, bajo el sol, bajo el cielo inmenso, a fin de que al dejar la vida que pasa, vuelva a encontrar algo de la ilusi\u00f3n infinita.\u201d<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_810\" class=\"center\"><strong>Mensaje de la Universidad de Salamanca a las Universidades y Academias del mundo acerca de la guerra civil espa\u00f1ola<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_811\" class=\"center\"><em>20 de septiembre de 1936<\/em><\/h3>\n<p class=\"center\">Gonzalo Redondo, <em>Historia de la Iglesia en Espa\u00f1a 1931-1939<\/em>,<br \/>\ntomo II<em> La Guerra Civil<\/em>, Madrid 1993, pp. 54-55.<\/p>\n<p>La Universidad de Salamanca, que ha sabido alejar serena y austeramente de su horizonte espiritual toda actividad pol\u00edtica, sabe asimismo que su tradici\u00f3n universitaria la obliga, a las veces, a alzar su voz sobre las luchas de los hombres en cumplimiento de un deber de justicia.<\/p>\n<p>Enfrentada con el choque tremendo producido sobre el suelo espa\u00f1ol al defenderse nuestra civilizaci\u00f3n cristiana de Occidente, constructora de Europa, de un ideario oriental aniquilador, La Universidad de Salamanca advierte con hondo dolor que, sobre las ya rudas violencias de la guerra civil, destacan agriamente algunos hechos que la fuerzan a cumplir el triste deber de elevar al mundo civilizado su protesta viril. Actos de crueldades innecesarias asesinatos de personas laicas y eclesi\u00e1sticas\u2014 y destrucci\u00f3n in\u00fatil \u2014bombardeo de santuarios nacionales (tales el Pilar y la R\u00e1bida), de hospitales y escuelas, sin contar los sistem\u00e1ticos de ciudades abiertas\u2014, delitos de esa inteligencia, en suma, cometidos por fuerzas directamente controladas o que debieran estarlo por el Gobierno hoy reconocidos \u201cde jure\u201d por los Estados del Mundo.<\/p>\n<p>De prop\u00f3sito se refiere exclusivamente a tales hechos la Universidad \u2014silenciando por propio decoro y pudor nacional los innumerables cr\u00edmenes y devastaciones acarreados por la ola de demencia colectiva que ha roto sobre parte de nuestra patria\u2014, porque tales hechos son reveladores de que crueldad y destrucci\u00f3n innecesarias e in\u00fatiles o son ordenadas o no pueden ser contenidas por aquel organismo que, por otra parte, no ha tenido ni una palabra de condenaci\u00f3n o de excusa que refleje un sentimiento m\u00ednimo de humanidad o un prop\u00f3sito de rectificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Al poner en conocimiento de nuestros compa\u00f1eros en el cultivo de la ciencia la dolorosa relaci\u00f3n de hechos que antecede, solicitamos una expresi\u00f3n de solidaridad, referidos estrictamente al orden de los valores, en relaci\u00f3n con el esp\u00edritu de este documento.<\/p>\n<p>Miguel de Unamuno (rector), Esteban Madruga (vicerrector), Arturo N\u00fa\u00f1ez, Jos\u00e9 Mar\u00eda Ramos Loscertales (al que se le atribuye la redacci\u00f3n del Manifiesto), Francisco Maldonado, Manuel Garc\u00eda Blanco, Ram\u00f3n Bermejo Mesa, De Juan, Antonio Garc\u00eda Boiza, Garc\u00eda Rodr\u00edguez, Villaamil, Andr\u00e9s Garc\u00eda Tejado, L\u00f3pez Jim\u00e9nez, Serrano, Teodoro Andr\u00e9s Marcos, Nicol\u00e1s Rodr\u00edguez Aniceto, Pe\u00f1a Mantec\u00f3n, S\u00e1nchez Tejerina, Wenceslao Gonz\u00e1lez Oliveros, Gonz\u00e1lez Calzada, Rom\u00e1n Retuerto, y Mariano Ses\u00e9 y Arcochacena.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_812\" class=\"center\"><strong>Manifiesto <\/strong><strong>sobre la guerra civil<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_813\" class=\"center\"><em>A partir del 23 de octubre de 1936<\/em><\/h3>\n<p class=\"center\">Francisco Blanco Prieto, <em>Unamuno y la Guerra Civi<\/em>l,<br \/>\nCuad. C\u00e1t. M. de Unamuno, 47, 1-2009, pp. 48-49<\/p>\n<p>Apenas iniciado el movimiento popular salvador que acaudilla el general Franco me adher\u00ed a \u00e9l diciendo que lo que hay que salvar en Espa\u00f1a es la civilizaci\u00f3n occidental cristiana y con ella la independencia nacional (b). El gobierno fantasma de Madrid me destituy\u00f3 por ello de mi rector\u00eda y luego el de Burgos me restituy\u00f3 en ella con elogiosos conceptos.<\/p>\n<p>En tanto, me iban horrorizando los caracteres que tomaba esta tremenda guerra civil sin cuartel debido a una verdadera enfermedad mental colectiva, a una epidemia de locura (c). Las inauditas salvajadas de las hordas marxistas, rojas, exceden toda descripci\u00f3n y he de ahorrarme ret\u00f3rica barata. Y dan el tono, no socialistas, ni comunistas, ni sindicalistas, ni anarquistas, sino bandas de malhechores degenerados, expresidiarios, criminales natos sin ideolog\u00eda alguna que van a satisfacer feroces pasiones at\u00e1vicas sin ideolog\u00eda alguna. Y la natural reacci\u00f3n a esto toma tambi\u00e9n, muchas veces, desgraciadamente, caracteres frenop\u00e1ticos. Es el r\u00e9gimen del terror. Espa\u00f1a est\u00e1 espantada de s\u00ed misma. Y si no se contiene a tiempo llegar\u00e1 al borde del suicidio moral. Si el desdichado gobierno de Madrid no ha podido resistir la presi\u00f3n del salvajismo apellidado marxista debemos esperar que el gobierno de Burgos sabr\u00e1 resistir la presi\u00f3n de los que quieren establecer otro r\u00e9gimen de terror. En un principio se dijo, con muy buen sentido, que ya que el movimiento no era una cuartelada o militarada sino algo profundamente popular, todos los partidos nacionales anti-marxistas depondr\u00edan sus diferencias para unirse bajo la \u00fanica direcci\u00f3n militar sin prefigurar el r\u00e9gimen que habr\u00eda de seguir a la victoria definitiva. Pero siguen subsistiendo esos partidos: renovaci\u00f3n espa\u00f1ola (mon\u00e1rquicos constitucionales), tradicionalistas (antiguos carlistas), acci\u00f3n Popular (mon\u00e1rquicos que acataron la rep\u00fablica) y no pocos republicanos que no entraron en el frente llamado popular. A lo que se a\u00f1ade la llamada Falange \u2014partido pol\u00edtico, aunque lo niegue\u2014 o sea, el fascio italiano muy mal traducido. Y este empieza a querer absorber a los otros y dictar el r\u00e9gimen futuro. Y por haber manifestado mis temores de que esto acreciente el terror, el miedo que Espa\u00f1a se tiene a s\u00ed misma y dificulte la verdadera paz; por haber dicho que vencer no es convencer ni conquistar es convertir, el fascismo espa\u00f1ol ha hecho que el gobierno de Burgos que me restituy\u00f3 en mi rector\u00eda\u2026 \u00a1vitalicia!, con elogios, me haya destituido de ella sin haberme o\u00eddo antes ni d\u00e1ndome explicaciones. Y esto, como se comprende, me impone cierto sigilo para juzgar lo que est\u00e1 pasando.<\/p>\n<p>Insisto en que el sagrado deber del movimiento que gloriosamente encabeza Franco es salvar la civilizaci\u00f3n occidental cristiana y la independencia nacional ya que Espa\u00f1a no debe estar al dictado ni de Rusia ni de otra potencia extranjera cualquiera puesto que aqu\u00ed se est\u00e1 librando, en territorio nacional, una guerra internacional. Y es deber tambi\u00e9n traer una paz de convencimiento y de conversi\u00f3n y lograr la uni\u00f3n moral de todos los espa\u00f1oles para rehacer la patria que se est\u00e1 ensangrentando, desangrando, arruin\u00e1ndose, envenen\u00e1ndose y entonteci\u00e9ndose. Y para ello, impedir que los reaccionarios se vayan en su reacci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 de la justicia y hasta de la humanidad, como a las veces tratan. Que no es camino el que se pretenda formar sindicatos nacionales compulsivos, por fuerza y amenaza, obligando por el terror a que se alisten en ellos a los ni convencidos ni convertidos. Triste cosa ser\u00eda que al b\u00e1rbaro, anti-civil e inhumano r\u00e9gimen bolchev\u00edstico se quisiera sustituir por un b\u00e1rbaro, anti-civil e inhumano r\u00e9gimen de servidumbre totalitaria. Ni lo uno ni lo otro, que en el fondo son lo mismo.<\/p>\n<p>(b) ya que se est\u00e1 aqu\u00ed en territorio nacional, ventilando una guerra internacional.<\/p>\n<p>(c) con cierto substrato patol\u00f3gico-corporal. Y en el aspecto religioso a la profunda desesperaci\u00f3n t\u00edpica del alma espa\u00f1ola que no logra encontrar su propia fe. Y a la vez se nota en nuestra juventud un triste descenso de capacidad mental y un cierto odio a la inteligencia unido a un culto a la violencia por la violencia misma.<\/p>\n<h2 id=\"heading_id_814\" class=\"center\"><strong>Notas sobre la guerra civil<\/strong><\/h2>\n<h3 id=\"heading_id_815\" class=\"center\"><em>28 de diciembre de 1936<\/em><\/h3>\n<p class=\"center\">Francisco Blanco Prieto, <em>Unamuno y la Guerra Civil<\/em>,<br \/>\nCuad. C\u00e1t. M. de Unamuno, 47, 1-2009, p. 50<\/p>\n<p>C\u00f3mo y porqu\u00e9 me adher\u00ed al movimiento. Salvar la civilizaci\u00f3n occidental cristiana. Ya antes hab\u00eda yo atacado al Frente Popular. Pero pronto me di cuenta de que los m\u00e9todos no eran ni civilizados sino militarizados \u2014ay, la terrible espec\u00edfica dementalidad castrense espa\u00f1ola\u2014 no occidentales sino africanos \u2014\u00c1frica, espiritualmente, no es occidente\u2014 ni menos cristianos, sino del b\u00e1rbaro y grosero paganismo cat\u00f3lico tradicionalista espa\u00f1ol. Ni el movimiento iba contra el marxismo; era el desquite de la dictadura primo-riverana la de los de \u00abnuestra profesi\u00f3n y casta\u00bb y con inspiraci\u00f3n carlista. Por qu\u00e9 Mola hizo bombardear Bilbao. La caza del mas\u00f3n; la Liga de los Derechos del Hombre; la Instituci\u00f3n Libre. El odio a la inteligencia, la envidia, el resentimiento, el complejo de inferioridad. \u00bfQue yo pod\u00eda haber evitado persecuciones? S\u00ed, renunciando a exigir responsabilidades por los hechos; \u00bfborr\u00f3n y cuenta nueva? No, no y no.<\/p>\n<p>Ya no podremos vivir en Espa\u00f1a los inteligentes y limpios de coraz\u00f3n. Y yo con m\u00e1s de 72 a\u00f1os, teniendo a mi cargo a los ni\u00f1os \u00bfd\u00f3nde? Otra Espa\u00f1a, la Espa\u00f1a \u2014una Anti-Espa\u00f1a\u2014 que se prepara y el triste ocaso de la Espa\u00f1a eterna fuera de Espa\u00f1a, en la emigraci\u00f3n. \u00bfY el emigrado en su patria? \u00bfel despatriado en ella? dejar a la Espa\u00f1a geogr\u00e1fica convertida en un hospital de enfermos mentales.<\/p>\n<p>Esta guerra civil, no es civil. Es un ej\u00e9rcito de mercenarios \u2014pretorianos\u2014 la legi\u00f3n y los regulares; no el pueblo.<\/p>\n<p>El efecto de abatimiento. El que me produc\u00eda ver desfilar por la Plaza Mayor las pobres chicas, uniformadas de milicianas de falange, llevando el paso. Y alguna vez al frente un tamborilero. Y aquella est\u00fapida de&#8230; con su boina verde.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":6,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"chapter-type":[],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-43","chapter","type-chapter","status-publish","hentry"],"part":3,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/43","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/chapter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/43\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":170,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/43\/revisions\/170"}],"part":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/parts\/3"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapters\/43\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=43"}],"wp:term":[{"taxonomy":"chapter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/chapter-type?post=43"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=43"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=43"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}