{"id":4,"date":"2021-08-15T10:33:27","date_gmt":"2021-08-15T10:33:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/?p=4"},"modified":"2024-01-26T10:51:28","modified_gmt":"2024-01-26T10:51:28","slug":"introduction","status":"publish","type":"front-matter","link":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/front-matter\/introduction\/","title":{"rendered":"Introducci\u00f3n"},"content":{"raw":"Edici\u00f3n realizada a partir de la publicaci\u00f3n 273 del blog de Jos\u00e9 Javier Mart\u00ednez, <a href=\"https:\/\/clasicoshistoria.blogspot.com\/p\/presentacion-y-avisos.html\"><em>Cl\u00e1sicos de Historia<\/em><\/a>.\r\n\r\n<img class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/2.bp.blogspot.com\/-LPlnCIKYQjU\/Wwl4TdSHWVI\/AAAAAAAAOP4\/rbK1bIzqLaY40_VwR5_CRqXmo1J2kdsSgCLcBGAs\/s1600\/unamuno-1.jpg\" \/>\r\n\r\n&nbsp;\r\n<p class=\"title\"><em><strong>MIGUEL DE UNAMUNO<\/strong><\/em><strong>\r\n<\/strong><strong>\u25cf<\/strong><strong>\r\n<\/strong><strong>ART\u00cdCULOS REPUBLICANOS<\/strong><strong>\r\n<\/strong><strong>(1931-1936)<\/strong><\/p>\r\n<p class=\"title\"><strong>\u25cf<\/strong><\/p>\r\n<p class=\"center\">Publicados en <em>El Sol<\/em>, <em>Ahora<\/em>, y otros diarios<\/p>\r\n<i>\u00abLo que yo escribo es, despu\u00e9s que lo he escrito, de quien quiera aprovecharse de ello, y si acierta a valorarlo mejor que yo, es m\u00e1s suyo que m\u00edo. Pero... \u00bfno he dicho estas mismas cosas otras veces? \u00bfNo me estoy repitiendo? Estoy viviendo, y mi vida es escribir, la tuya, lector, es ahora leerme. Y el eco que te llegue de pasadas cosas m\u00edas te dar\u00e1 otra nota que la que ahora oyes.\u00bb<\/i>\r\n<div><i>(Cit. por Manuel Garc\u00eda Blanco, en su <\/i>Pr\u00f3logo <i>al tomo V de las <\/i>Obras Completas<i> de Unamuno.)<\/i><\/div>\r\n<b>Fernando \u00c1lvarez Balbuena<\/b>, en su <i>El pensamiento pol\u00edtico de don Miguel de Unamuno. Ensayo de reexposici\u00f3n y una carta in\u00e9dita<\/i> (<i>El Catoblepas<\/i>, n\u00famero 103, septiembre 2010, p\u00e1gina 12 ss.), escrib\u00eda: \u00ab\u2026 buscamos en la obra de don Miguel de Unamuno no solo su pensamiento y sus ideas pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n los de su \u00e9poca. No son sus obras tratados de ciencia pol\u00edtica; son obras literarias que abarcan novela, ensayo, poes\u00eda, filosof\u00eda y, en definitiva, pensamiento; pero precisamente por eso nos llevar\u00e1n a una visi\u00f3n pol\u00edtica de la realidad de su \u00e9poca con una mayor profundidad y con una participaci\u00f3n personal dif\u00edciles de conseguir leyendo constituciones, leyes y decretos de aquel entonces. Estos ser\u00edan los instrumentos medi\u00e1ticos de una legislaci\u00f3n y de las pol\u00edticas que con ella se ocasionaron; pero las ideas que la informaron y los criterios pol\u00edticos que guiaron la puesta en vigor de dichas leyes, ser\u00e1n mucho mejor comprendidos a trav\u00e9s de las obras de los intelectuales de la \u00e9poca que influyeron decisivamente en el pensamiento pol\u00edtico y en conformar lo que Ortega llama la vigencia social de las costumbres y de las ideas.\r\n\r\n\u00bbAcertar pues, a dar una visi\u00f3n del pensamiento unamuniano, de sus cambios y de sus numerosas evoluciones, de su innegable vigor, de su genialidad, de su personalidad contradictoria y atormentada, as\u00ed como valorar su influencia en las ideas pol\u00edticas y en la sociedad de su tiempo, como lo que de \u00e9l y de ellas lleg\u00f3 hasta nosotros, ser\u00e1 nuestra tarea a lo largo de las p\u00e1ginas que siguen. En ellas, pese a nuestro deseo de objetividad, quiz\u00e1s no podremos eludir la admiraci\u00f3n que el personaje nos provoca por lo que, seguramente, seremos v\u00edctima del prejuicio antedicho que nos inspira este vasco que, seg\u00fan sus propias palabras, lo era \u201cpor los diecis\u00e9is costados\u201d, pero que, no obstante su condici\u00f3n de vascongado, amaba tanto a Espa\u00f1a que \u201cle dol\u00eda\u201d, le dol\u00eda hasta el cogollo del alma.\u00bb\r\n\r\nY esto es lo que proponemos en <i>Cl\u00e1sicos de Historia<\/i>: revisitar los art\u00edculos que Unamuno public\u00f3 durante los a\u00f1os de la Segunda Rep\u00fablica. El mi\u00e9rcoles 13 de mayo de 1931, coincidiendo con los \u00faltimos coletazos de la primera crisis severa de la joven Rep\u00fablica, la llamada \u201cquema de conventos\u201d, el prestigioso diario <i>El Sol <\/i>de Madrid, que reun\u00eda a buena parte de la <i>intelligentsia <\/i>espa\u00f1ola del momento, anunciaba la incorporaci\u00f3n de Unamuno a su plantel de firmas habituales. Su colaboraci\u00f3n, habitualmente un art\u00edculo semanal, se mantuvo hasta el cambio de propietarios del peri\u00f3dico a finales de 1932, momento en el que Unamuno pas\u00f3 al diario <i>Ahora<\/i>, subdirigido por <a href=\"http:\/\/clasicoshistoria.blogspot.com\/2018\/04\/manuel-chaves-nogales-cronicas-de-la.html\">Manuel Chaves Nogales<\/a>, donde mantuvo la mayor parte de su producci\u00f3n period\u00edstica hasta el estallido de la guerra civil. A ellos sum\u00f3 ocasionales art\u00edculos publicados en la prensa regional, y algunos reportajes que recog\u00edan discursos o conferencias de don Miguel: en las Cortes, en la Universidad...\r\n\r\nEn total son unos cuatrocientos los art\u00edculos publicados en la prensa peri\u00f3dica por el rector de Salamanca entre 1931 y 1936. En ellos brillan todas las facetas caracter\u00edsticas del escritor, sus obsesiones, sus intereses, sus enfoques\u2026 y tambi\u00e9n su ego desmesurado que al principio le hace considerar la rep\u00fablica como algo suyo: \u00abSoy, \u00bfdebo dec\u00edrselo?, uno de los que m\u00e1s han contribuido a traer al pueblo espa\u00f1ol la Rep\u00fablica, tan mentada y comentada.\u00bb A su optimismo inicial le seguir\u00e1n prontamente las dudas, los rechazos, las contradicciones y la b\u00fasqueda de alternativas\u2026 y un progresivo distanciamiento y pesimismo por su futuro, que le llev\u00f3 a abandonar con frecuencia el <i>comentario<\/i> (as\u00ed denominaba a sus art\u00edculos) de la actualidad, y buscar refugio en sus temas, paisajes y obsesiones caracter\u00edsticas.\r\n\r\nEsa soledad, esa profunda independencia de Unamuno se observa hasta en el dram\u00e1tico final de su trayectoria. \u00c1lvarez Balbuena comenta as\u00ed su actitud ante el arranque de la guerra civil (<i>la orilla donde r\u00eden los locos<\/i>, que dir\u00eda Sender a\u00f1os despu\u00e9s): \u00abUnamuno siempre estuvo solo, nadie comparti\u00f3 su angustia, todo el mundo se puso a cubierto tratando de librarse de la vor\u00e1gine desatada. Intelectuales como Gregorio Mara\u00f1\u00f3n, Jos\u00e9 Ortega y Gasset, Ram\u00f3n P\u00e9rez de Ayala, Men\u00e9ndez Pidal, Sebasti\u00e1n Miranda, Severo Ochoa y tantos otros, que fueron patrocinadores, amigos y entusiastas incondicionales del r\u00e9gimen republicano (...) aprovecharon la menor oportunidad que tuvieron para escaparse literalmente de Espa\u00f1a y, una vez en el extranjero, retirar su apoyo al r\u00e9gimen nacido el 14 de abril de 1931. Pero cuando el orden estuvo restablecido, gracias a, y a pesar de, la represi\u00f3n de la dictadura franquista, con muy pocas excepciones, como la de Picasso, Ochoa o Pablo Casals, que pod\u00edan ganarse perfectamente la vida en el extranjero, volvieron para quedarse y algunos incluso hicieron declaraciones que favorecieron innegablemente al r\u00e9gimen, como Ortega y Gasset, cuando afirm\u00f3 que <i>Espa\u00f1a goza de insultante salud<\/i>, tambi\u00e9n, algunos, para afear <i>sotto vocce<\/i> o en un silencio \u2015digno unas veces y c\u00f3mplice otras\u2015 conductas que Unamuno combati\u00f3 a cara y pecho descubiertos.\u00bb\r\n<div><\/div>","rendered":"<p>Edici\u00f3n realizada a partir de la publicaci\u00f3n 273 del blog de Jos\u00e9 Javier Mart\u00ednez, <a href=\"https:\/\/clasicoshistoria.blogspot.com\/p\/presentacion-y-avisos.html\"><em>Cl\u00e1sicos de Historia<\/em><\/a>.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/2.bp.blogspot.com\/-LPlnCIKYQjU\/Wwl4TdSHWVI\/AAAAAAAAOP4\/rbK1bIzqLaY40_VwR5_CRqXmo1J2kdsSgCLcBGAs\/s1600\/unamuno-1.jpg\" alt=\"image\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"title\"><em><strong>MIGUEL DE UNAMUNO<\/strong><\/em><strong><br \/>\n<\/strong><strong>\u25cf<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong><strong>ART\u00cdCULOS REPUBLICANOS<\/strong><strong><br \/>\n<\/strong><strong>(1931-1936)<\/strong><\/p>\n<p class=\"title\"><strong>\u25cf<\/strong><\/p>\n<p class=\"center\">Publicados en <em>El Sol<\/em>, <em>Ahora<\/em>, y otros diarios<\/p>\n<p><i>\u00abLo que yo escribo es, despu\u00e9s que lo he escrito, de quien quiera aprovecharse de ello, y si acierta a valorarlo mejor que yo, es m\u00e1s suyo que m\u00edo. Pero&#8230; \u00bfno he dicho estas mismas cosas otras veces? \u00bfNo me estoy repitiendo? Estoy viviendo, y mi vida es escribir, la tuya, lector, es ahora leerme. Y el eco que te llegue de pasadas cosas m\u00edas te dar\u00e1 otra nota que la que ahora oyes.\u00bb<\/i><\/p>\n<div><i>(Cit. por Manuel Garc\u00eda Blanco, en su <\/i>Pr\u00f3logo <i>al tomo V de las <\/i>Obras Completas<i> de Unamuno.)<\/i><\/div>\n<p><b>Fernando \u00c1lvarez Balbuena<\/b>, en su <i>El pensamiento pol\u00edtico de don Miguel de Unamuno. Ensayo de reexposici\u00f3n y una carta in\u00e9dita<\/i> (<i>El Catoblepas<\/i>, n\u00famero 103, septiembre 2010, p\u00e1gina 12 ss.), escrib\u00eda: \u00ab\u2026 buscamos en la obra de don Miguel de Unamuno no solo su pensamiento y sus ideas pol\u00edticas, sino tambi\u00e9n los de su \u00e9poca. No son sus obras tratados de ciencia pol\u00edtica; son obras literarias que abarcan novela, ensayo, poes\u00eda, filosof\u00eda y, en definitiva, pensamiento; pero precisamente por eso nos llevar\u00e1n a una visi\u00f3n pol\u00edtica de la realidad de su \u00e9poca con una mayor profundidad y con una participaci\u00f3n personal dif\u00edciles de conseguir leyendo constituciones, leyes y decretos de aquel entonces. Estos ser\u00edan los instrumentos medi\u00e1ticos de una legislaci\u00f3n y de las pol\u00edticas que con ella se ocasionaron; pero las ideas que la informaron y los criterios pol\u00edticos que guiaron la puesta en vigor de dichas leyes, ser\u00e1n mucho mejor comprendidos a trav\u00e9s de las obras de los intelectuales de la \u00e9poca que influyeron decisivamente en el pensamiento pol\u00edtico y en conformar lo que Ortega llama la vigencia social de las costumbres y de las ideas.<\/p>\n<p>\u00bbAcertar pues, a dar una visi\u00f3n del pensamiento unamuniano, de sus cambios y de sus numerosas evoluciones, de su innegable vigor, de su genialidad, de su personalidad contradictoria y atormentada, as\u00ed como valorar su influencia en las ideas pol\u00edticas y en la sociedad de su tiempo, como lo que de \u00e9l y de ellas lleg\u00f3 hasta nosotros, ser\u00e1 nuestra tarea a lo largo de las p\u00e1ginas que siguen. En ellas, pese a nuestro deseo de objetividad, quiz\u00e1s no podremos eludir la admiraci\u00f3n que el personaje nos provoca por lo que, seguramente, seremos v\u00edctima del prejuicio antedicho que nos inspira este vasco que, seg\u00fan sus propias palabras, lo era \u201cpor los diecis\u00e9is costados\u201d, pero que, no obstante su condici\u00f3n de vascongado, amaba tanto a Espa\u00f1a que \u201cle dol\u00eda\u201d, le dol\u00eda hasta el cogollo del alma.\u00bb<\/p>\n<p>Y esto es lo que proponemos en <i>Cl\u00e1sicos de Historia<\/i>: revisitar los art\u00edculos que Unamuno public\u00f3 durante los a\u00f1os de la Segunda Rep\u00fablica. El mi\u00e9rcoles 13 de mayo de 1931, coincidiendo con los \u00faltimos coletazos de la primera crisis severa de la joven Rep\u00fablica, la llamada \u201cquema de conventos\u201d, el prestigioso diario <i>El Sol <\/i>de Madrid, que reun\u00eda a buena parte de la <i>intelligentsia <\/i>espa\u00f1ola del momento, anunciaba la incorporaci\u00f3n de Unamuno a su plantel de firmas habituales. Su colaboraci\u00f3n, habitualmente un art\u00edculo semanal, se mantuvo hasta el cambio de propietarios del peri\u00f3dico a finales de 1932, momento en el que Unamuno pas\u00f3 al diario <i>Ahora<\/i>, subdirigido por <a href=\"http:\/\/clasicoshistoria.blogspot.com\/2018\/04\/manuel-chaves-nogales-cronicas-de-la.html\">Manuel Chaves Nogales<\/a>, donde mantuvo la mayor parte de su producci\u00f3n period\u00edstica hasta el estallido de la guerra civil. A ellos sum\u00f3 ocasionales art\u00edculos publicados en la prensa regional, y algunos reportajes que recog\u00edan discursos o conferencias de don Miguel: en las Cortes, en la Universidad&#8230;<\/p>\n<p>En total son unos cuatrocientos los art\u00edculos publicados en la prensa peri\u00f3dica por el rector de Salamanca entre 1931 y 1936. En ellos brillan todas las facetas caracter\u00edsticas del escritor, sus obsesiones, sus intereses, sus enfoques\u2026 y tambi\u00e9n su ego desmesurado que al principio le hace considerar la rep\u00fablica como algo suyo: \u00abSoy, \u00bfdebo dec\u00edrselo?, uno de los que m\u00e1s han contribuido a traer al pueblo espa\u00f1ol la Rep\u00fablica, tan mentada y comentada.\u00bb A su optimismo inicial le seguir\u00e1n prontamente las dudas, los rechazos, las contradicciones y la b\u00fasqueda de alternativas\u2026 y un progresivo distanciamiento y pesimismo por su futuro, que le llev\u00f3 a abandonar con frecuencia el <i>comentario<\/i> (as\u00ed denominaba a sus art\u00edculos) de la actualidad, y buscar refugio en sus temas, paisajes y obsesiones caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>Esa soledad, esa profunda independencia de Unamuno se observa hasta en el dram\u00e1tico final de su trayectoria. \u00c1lvarez Balbuena comenta as\u00ed su actitud ante el arranque de la guerra civil (<i>la orilla donde r\u00eden los locos<\/i>, que dir\u00eda Sender a\u00f1os despu\u00e9s): \u00abUnamuno siempre estuvo solo, nadie comparti\u00f3 su angustia, todo el mundo se puso a cubierto tratando de librarse de la vor\u00e1gine desatada. Intelectuales como Gregorio Mara\u00f1\u00f3n, Jos\u00e9 Ortega y Gasset, Ram\u00f3n P\u00e9rez de Ayala, Men\u00e9ndez Pidal, Sebasti\u00e1n Miranda, Severo Ochoa y tantos otros, que fueron patrocinadores, amigos y entusiastas incondicionales del r\u00e9gimen republicano (&#8230;) aprovecharon la menor oportunidad que tuvieron para escaparse literalmente de Espa\u00f1a y, una vez en el extranjero, retirar su apoyo al r\u00e9gimen nacido el 14 de abril de 1931. Pero cuando el orden estuvo restablecido, gracias a, y a pesar de, la represi\u00f3n de la dictadura franquista, con muy pocas excepciones, como la de Picasso, Ochoa o Pablo Casals, que pod\u00edan ganarse perfectamente la vida en el extranjero, volvieron para quedarse y algunos incluso hicieron declaraciones que favorecieron innegablemente al r\u00e9gimen, como Ortega y Gasset, cuando afirm\u00f3 que <i>Espa\u00f1a goza de insultante salud<\/i>, tambi\u00e9n, algunos, para afear <i>sotto vocce<\/i> o en un silencio \u2015digno unas veces y c\u00f3mplice otras\u2015 conductas que Unamuno combati\u00f3 a cara y pecho descubiertos.\u00bb<\/p>\n<div><\/div>\n","protected":false},"author":1,"menu_order":2,"template":"","meta":{"pb_show_title":"on","pb_short_title":"","pb_subtitle":"","pb_authors":[],"pb_section_license":""},"front-matter-type":[12],"contributor":[],"license":[],"class_list":["post-4","front-matter","type-front-matter","status-publish","hentry","front-matter-type-introduction"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/front-matter\/4","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/front-matter"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/types\/front-matter"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/front-matter\/4\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":178,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/front-matter\/4\/revisions\/178"}],"metadata":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/front-matter\/4\/metadata\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4"}],"wp:term":[{"taxonomy":"front-matter-type","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/pressbooks\/v2\/front-matter-type?post=4"},{"taxonomy":"contributor","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/contributor?post=4"},{"taxonomy":"license","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.publiconsulting.com\/wordpress\/unamunoarticulos\/wp-json\/wp\/v2\/license?post=4"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}